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El doble rasero

El Estado español actual es heredero del Estado del asesino Franco, el cual mantiene su esencia y sus estructuras fascistas del régimen impuesto por el golpista tirano aupado al poder por la banca, terratenientes, Iglesia Católica, los estados fascistas italiano y alemán dirigidos por Mussolini y Hitler y, cómo no, sostenido por los “demócratas burgueses” norteamericanos y sus lacayos europeos, desde la década de los 50s del siglo pasado que, sin duda, son unos auténticos reaccionarios.

Por consiguiente, el actual Estado español que es el Estado franquista con una mínima cosmética que el paso de las décadas ha ido borrando, refleja dicha continuidad en el Ejército, la judicatura, las fuerzas represivas y los partidos políticos del capital – todos ellos defensores del Estado franquista – evidenciando su continuidad. Por ello, en tanto la esencia del Estado español son los principios del franquismo, son lógicas las “simpatías” por el fascismo.

Ello se visualiza en la impunidad del fascismo, de la reacción y la persecución sin cuartel contra la clase obrera y su única ciencia emancipatoria, el marxismo-leninismo.

Así, no debe sorprendernos la impunidad que tienen los ladrones y delincuentes burgueses, que como Zaplana aun siendo condenado goza de la más absoluta impunidad, mientras que comunistas como Manuel Pérez Martínez (Arenas) se pudren en la cárcel. Mientras los fascistas campan a sus anchas delinquiendo como si no hubiera un mañana, la clase obrera sufre inmisericordemente la represión del Estado a través de sus políticos, jueces y policías. Y es que para el Estado español y sus sicarios de los medios de comunicación a nómina de los capitalistas que prostituyen cotidianamente la profesión periodística, los terroristas fascistas, genocidas, son denominados “demócratas” y, por el contrario, toda acción de la clase obrera dirigida a su emancipación o, ni tan siquiera a ello sino a repeler la violencia reaccionaria del capital, son señalados como “terroristas” y masacrados no sólo por su prostituida prensa sicaria, sino por sus jueces y fuerzas represivas.

Y puesto que “el fascismo es el poder del capital financiero”, es hacia donde tiende la dictadura de la burguesía en el imperialismo, cada vez de una manera más franca y abierta, siendo la última tabla de salvación que tienen los monopolios, tiene un carácter de clase y, también, un ámbito mundial. Por ello, los autodenominados “demócratas” no dudan en el plano internacional, de manera cada día más abierta, en reivindicar el fascismo y, consecuentemente, el anticomunismo más feroz no sólo declarándose como tales, por ejemplo, la UE o los EEUU, sino apoyando sin fisuras a fascistas genocidas y asesinos como Netanyahu o Zelensky.

El imperialismo se encuentra en bancarrota y únicamente se puede sostener mediante la guerra, el genocidio y la opresión inmisericorde del proletariado, máxime con el desarrollo de la automatización, que ya no se corresponde con la base económica imperialista, sino que corresponde a una base económica superior, la socialista. La humanidad – que es el proletariado de todo el mundo – únicamente tiene una salida, acabar con el imperialismo y construir el socialismo como paso previo al comunismo. Sin duda hoy la consigna que prevalece es clara: ¡Socialismo o barbarie!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Sobre los “Apuntes críticos sobre la historia del movimiento obrero sindical mundial. Cuestiones de táctica y estrategia” de George Mavrikos

El camarada George Mavrikos, durante 17 años Secretario General de la Federación Sindical Mundial (FSM), a través del Instituto Obrero Internacional, ha publicado un libro cuyo título es “Apuntes críticos sobre la Historia del Movimiento Obrero Sindical Mundial. Cuestiones de táctica y estrategia”, que está divulgando por multitud de países y que, en mi humilde opinión, es de obligada lectura no sólo para todo aquél que se reivindique del sindicalismo de clase, sino también para todo aquél que dice abrazar el marxismo-leninismo.

El compañero Mavrikos divide la historia del Movimiento Sindical en cinco periodos, los cuales define siguiendo la siguiente línea temporal:

  • Un primer período comprendido entre desde lo que para él significa los orígenes del capitalismo hasta el año 1864 caracterizado por la creación de los primeros sindicatos regionales y nacionales. Donde el autor describe el nacimiento de la clase obrera y de los primeros sindicatos gremiales al calor del idealismo anarquista y del socialismo utópico y, también, muestra la médula espinal que une al sistema esclavista con el capitalista, la propiedad privada sobre los medios de producción.
  • Un segundo período caracterizado por la creación de la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT) y de la contribución de Carlos Marx y Federico Engels, o lo que es lo mismo, los padres del marxismo y su obra en el crecimiento organizativo e ideológico de la clase obrera y, consecuentemente, de la organización sindical. Por primera vez la clase obrera se dota de una organización internacional y de un programa revolucionario como clase social que debía erigirse como constructora de un mundo libre de explotación, gracias a que Marx y Engels no solo desnudan al capitalismo mostrando que el motor de la historia es la lucha de clases, la plusvalía, la teoría clasista del Estado, elevando la lucha meramente económica a lucha de clases – económica, política e ideológica – y mostrando a los sindicatos como el instrumento de base para la lucha económica y política de la clase obrera.

Un periodo donde la lucha de clases no sólo se da entre explotadores y explotados de manera abierta, sino que también se da en el seno de las filas del proletariado como consecuencia del choque ideológico, en la fase terminal del capitalismo premonopolista entre idealistas – anarquistas – y marxistas que abrazan el materialismo dialéctico, y en la fase ya de capitalismo monopolista, o imperialismo – y la conformación de la Segunda Internacional – entre oportunismo y su aristocracia obrera – que es la creación genuina del imperialismo para combatir ideológicamente contra la ideología del proletariado, el marxismo-leninismo, e inocular la ideología burguesa en el seno de las organizaciones obreras y, consecuentemente, de la clase obrera – y el proletariado revolucionario que abraza su única ciencia revolucionaria, el marxismo-leninismo.

Segunda Internacional que entró en bancarrota al repudiar el internacionalismo proletario y posicionarse con sus oligarquías nacionales en la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, la ideología burguesa en el seno del movimiento obrero anteponiendo los intereses de los capitalistas a los del proletariado, el oportunismo, buscando la división de la clase la implementa mediante la creación de sindicatos colaboracionistas y amarillos que no solo dividen la clase sino que buscan la conciliación entre burgueses y obreros al objeto de subordinar los segundos a los primeros.

  • Un tercer período que se inicia con la Gloriosa Revolución Bolchevique de Octubre de 1917 y que concluye con el fin de la Segunda Guerra Mundial y la derrota del fascismo. Este tercer periodo se inicia con el inicio de la fase de la historia de la crisis general del capitalismo, donde el mundo imperialista comienza a desgajarse y donde la contradicción fundamental que rige en el mundo a partir de este periodo es la lucha entre socialismo e imperialismo. La Internacional Comunista, fundada en 1919, apostó por el fortalecimiento del sindicalismo de clase, o lo que es lo mismo, el movimiento sindical mundial de sindicatos que abrazaban la mutación de la contradicción fundamental de capital-trabajo a socialismo-imperialismo, debiendo combatir dentro del movimiento sindical y obrero sin cuartel al oportunismo y, también, que el movimiento sindical de clase no sólo debía luchar por conquistar mejoras inmediatas en el terreno económico sino que los sindicatos de clase debían lucha por la conquista del Socialismo, coadyuvando con el Movimiento Comunista Internacional,  alumbrando la Internacional Sindical Roja.

Esta contradicción fundamental entre socialismo e imperialismo en el terreno sindical era la lucha entre el sindicalismo de clase  – aglutinado en la Internacional Sindical Roja – y el sindicalismo de los monopolios, de los traidores oportunistas – la Internacional de Amsterdam (FSI) – mostrando Mavrikos uno de los pilares del oportunismo en el ámbito sindical: abogar por la “neutralidad” política e ideológica  que se traducía en combatir al marxismo-leninismo y en abrazar la socialdemocracia allanando el camino al fascismo. Un movimiento sindical clasista que fue quien dotó de musculatura, y que fue esencial, a la política de Frente Único y de Frentes populares contra el fascismo aprobadas por el VII Congreso de la III Internacional, o Internacional Comunista.

El camarada Mavrikos desglosa y hace un análisis descendente de la contradicción mencionada a nivel de determinadas potencias y de los distintos continentes describiendo la manera en la que se reflejaba la lucha de clases a nivel mundial en el terreno sindical y su dialéctica de manera sencilla y magistral.

  • Un cuarto período que se inicia con la fundación de la Federación Sindical Mundial (FSM) y que concluye con la desaparición de la Unión Soviética en 1991.

En este periodo expone las precondiciones que alumbran a la Federación Sindical Mundial el 3 de octubre de 1945: El antifascismo, y consecuentemente el antiimperialismo, y también la confrontación contra el oportunismo en el seno del movimiento sindical clasista que se manifiesta en la consigna de la neutralidad política de los sindicatos, de tal modo que los sindicatos de la FSM no son neutrales en el terreno de la política sino que son instrumentos políticos de la clase obrera que deben de entrar en la harina política en beneficio de los intereses de la clase proletaria.

Con respecto de este período, el compañero Mavrikos también nos muestra la lucha de clase en el terreno sindical a nivel internacional y el reflejo en el campo del sindicalismo, que es la lucha entre el sindicalismo amarillo y corrompido -al servicio de los monopolios dirigida por el caudillo fascista del mundo, EEUU – y el sindicalismo de clase, la FSM. Pugna que conllevó la escisión de la FSM en 1949, por acción del imperialismo norteamericano y sus esbirros británicos, de la Alemania capitalista, Francia e Italia, donde sus sindicatos manejados por la aristocracia obrera abrazando el anticomunismo y la adhesión a sus monopolios y el desprecio máximo al internacionalismo proletario, se convirtieron en instrumentos del imperialismo norteamericano (apoyando el Plan Marshall y la OTAN) para combatir al proletariado, su unidad, y sostener el militarismo y el colonialismo, fortaleciendo la pata de la socialdemocracia o ala moderada del fascismo, conformándose la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales “Libres” (CIOSL), heredera de la Internacional de Amsterdam y antecesora de la corrupta Confederación Sindical Internacional (CSI), existente en la actualidad.

En un gran trabajo de síntesis, Mavrikos describe perfectamente no sólo la conformación de una aristocracia obrera y, cómo esta, es bien remunerada por los capitalistas para fomentar la división de la clase obrera y corromperla ideológicamente, amén de desvertebrarla organizativamente para servir a los intereses del capital durante ese período.

Mavrikos, certeramente, también explica en su libro la importancia del XX Congreso del PCUS, señalándolo como responsable del inicio del retroceso del movimiento obrero, y consecuentemente del movimiento sindical clasista mundial y su máximo estandarte, la FSM que el compañero centra en dos aspectos: los principios de la “coexistencia pacífica”  y de la profundización de la democracia burguesa como vía para acceder al socialismo, o lo que es lo mismo, la abjuración del marxismo-leninismo y, en consecuencia, de la renuncia a la Revolución Proletaria tirando por tierra la teoría del Estado del marxismo-leninismo que señala que hay que destruir el Estado burgués y levantar el estado proletario, la dictadura del proletariado. Todo esto conduce a lo que Mavrikos denomina táctica “de puertas abiertas” que, ciertamente, era la táctica de la apertura de la FSM a la concertación con el oportunismo, con la aristocracia obrera, demostrándose que la línea oportunista instalada en el PCUS afectaba al conjunto del movimiento obrero y sindical.

Mavrikos también hace referencia al VII Congreso de la FSM en Budapest en el año 1969, como el del cambio de liderazgo en ésta, con cambios en el grupo directivo destacando la salida como secretario general de la FSM del francés Louis Saillant, que fue sustituido por, el también francés, Pierre Gensous. Sobre ello, Mavrikos señala como un “problema recurrente” la “perseverancia de permanecer en cargos directivos” de cuadros de edad avanzada impidiendo “los cambios necesarios y oportunos de personal”, o lo que es lo mismo, el relevo generacional de los cuadros.

Sin embargo, a nuestro entender, y coincidiendo con lo expresado por Mavrikos, que constituye un mal endémico en las organizaciones proletarias de personajes que se agarran a las direcciones importándoles infinitamente  más el alimentar sus egos enfermizos que las necesidades de la clase y de la organización clasista, lo más reseñable e importante sobre dicho VII Congreso, en nuestra opinión y que Mavrikos viene a citarlo de pasada, son los cambios estatutarios que se dieron donde se favoreció la autonomía de las centrales sindicales nacionales, y que en nuestra opinión es la penetración de la liquidación del centralismo democrático en el movimiento sindical en favor de la descentralización, emulando a lo acontecido tanto en el PCUS como en la URSS, en lo concerniente también a la planificación y centralización de la economía, que abrió el camino del crecimiento de la ideología burguesa en el seno de la URSS y del PCUS que llevó al derrumbe del campo del socialismo.  Sin duda, y como señalaba Lenin, los intereses generales del proletariado están por encima de los intereses particulares – nacionales. En ese congreso, la FSM seguía permeando el oportunismo del PCUS post XX Congreso.

Algo que posteriormente reconoce el compañero Mavrikos cuando habla del eurocomunismo, consecuencia del XX Congreso del PCUS. La mayoría de los partidos comunistas de la Europa occidental, desde el XX Congreso del PCUS se pasaron a las filas del oportunismo – siendo en puridad pulcros con la inmensa traición de Kruschov y sucesores –, del eurocomunismo explicando el libro con bastante detalle lo acontecido en los sucesivos congresos y cómo afectó dicha cuestión e iba reflejándose en el deterioro de la organización sindical-clasista mundial, la FSM.

La última fase de este cuarto periodo para Mavrikos es la “Perestroika”, el restablecimiento del capitalismo y el desmembramiento de la Unión Soviética, donde el compañero lamenta, y con mucha razón, que el XI Congreso Sindical Mundial celebrado en la RDA en lugar de convertirse en ariete contra el oportunismo más descarnado, de abrir “un frente de crítica” y arremeter contra la Perestroika para tratar de ayudar a la URSS, lo que hizo fue adoptar una línea seguidista tanto táctica como estratégicamente de la Perestroika.

En la lógica de la lucha de clases, todo lo que se rebaja al socialismo fortalece a su antagónico, el imperialismo, y viceversa. Y también ello queda certificado en la obra de Mavrikos, en tanto el sindicalismo amarillo y reaccionario al servicio de los monopolios, la CIOSL dirigida por el imperialismo norteamericano y sus aliados europeos, y la CMT demócrata-cristiana dirigida por el Vaticano, encabezado por el reaccionario Juan Pablo II, y la socialdemocracia, actuando como ala moderada del fascismo, inician una senda unitaria en lo que les unía: derrotar definitivamente al proletariado abanderando abiertamente los intereses de los monopolios y, por ello, su fusión en el ataque a la FSM para tratar de liquidarla definitivamente, en un momento donde el imperialismo se hallaba desbocado, y  una FSM que retrocedía en términos ideológicos, rebajando la carga clasista de sus discursos y de su acción, que en nuestra opinión, sin duda, significaba su propia negación.

  • Un quinto período que se inicia con el derrumbe de la URSS y del denominado campo del socialismo real y el desarrollo sin cortapisa alguna del imperialismo hasta nuestros días y el reflejo que ello ha tenido en el terreno del sindicalismo a nivel internacional.

Un periodo que se inicia con el XII Congreso de la FSM de noviembre de 1990 en Moscú y el XIII Congreso de la FSM en Siria en 1994,  con el derrumbe de la URSS,  donde sus esbirros oportunistas totalmente a la ofensiva donde los sindicatos más podridos y vendidos al imperialismo del momento, fundamentalmente franceses e italianos (precisamente los lugares donde más arraigó el eurocomunismo junto con el estado español), pretendían que el congreso fuera de liquidación de la FSM, acabar con el sindicalismo de clase. Y que concluye con el XVIII Congreso de Roma en 2022.

Un periodo en el que el camarada George Mavrikos ha desempeñado un papel no solo protagonista y destacado como dirigente en la pervivencia de la FSM como sindicato de clase mundial, abrazando los principios ideológicos, tácticos y estratégicos,  enunciados por la Declaración Final del XV Congreso Sindical Mundial de La Habana de diciembre de 2005 donde el camarada Mavrikos fue elegido secretario general de la FSM, de reconocimiento del principio de la lucha de clases como motor de la historia y principio rector de la sociedad, la independencia de la organización sindical de los monopolios, la reafirmación del sindicalismo de clase como instrumento político del proletariado de lucha por la paz mundial, contra el imperialismo, la aristocracia obrera y las élites sindicales y que persigue la unidad del proletariado y su emancipación mediante la abolición de la explotación del hombre por el hombre.

Analizando el conjunto de la obra hay un común denominador a lo largo de la misma y unas conclusiones, a nuestro entender, que son que:

  • El movimiento obrero y el movimiento sindical únicamente se desarrolla y avanza notablemente si existe un desarrollo del Movimiento Comunista Internacional, del marxismo primero y, desde 1917, del marxismo-leninismo.
  • Cuando el Movimiento Comunista Internacional retrocede como consecuencia de una correlación de fuerza favorable al oportunismo – a la burguesía – el movimiento obrero y sindical cae y queda totalmente desdibujado a merced de la parásita aristocracia obrera.
  • La lucha de clases es el motor de la historia y que, desde 1917, cuando triunfa la Gloriosa Revolución Bolchevique de Octubre la expresión de ésta a nivel mundial es la lucha entre socialismo e imperialismo.
  • Todo sindicato que se denomine sindicato de clase debe reconocer la lucha de clases como motor de la historia y principio rector de la sociedad dividida en clases sociales antagónicas y, consecuentemente, los sindicatos de clase al reconocer dicha lucha de clases reconocen que la lucha debe ser económica, política e ideológica contra la burguesía y su formación socioeconómica.
  • El mayor enemigo del proletariado en el seno de sus organizaciones, también en los sindicatos de clase, es el oportunismo encarnado en su aristocracia obrera que no sólo desvían al sindicalismo de clase de su esencia como instrumento de lucha política, económica y, también, de lucha ideológica del proletariado abogando por la negación de la lucha política e ideológica – bajo la etiqueta de la “neutralidad” o que “los sindicatos no deben hacer política”- sino que dividen al proletariado confrontando al internacionalismo proletario y obstaculizan y niegan el relevo y la promoción de cuadros dirigentes.
  • Las organizaciones clasistas únicamente se pueden fortalecer luchando a muerte contra el imperialismo y contra su obra sublime en el terreno de lucha de las organizaciones obreras, el oportunismo.
  • El fortalecimiento del Movimiento Comunista Internacional en el terreno ideológico es condición necesaria para el robustecimiento del movimiento obrero internacional, de la FSM, y el avance de las posiciones del proletariado.

Sin duda alguna todo obrero y toda persona decente que aspire a construir un mundo digno y humano, libre de explotación del hombre por el hombre, debe leer los “Apuntes Críticos sobre la Historia del Movimiento Obrero Sindical Mundial. Cuestiones de Táctica y Estrategia” del compañero George Mavrikos, una obra de valor incalculable para el proletariado, fundamentalmente para las nuevas generaciones de proletarios, que nos servirá para saber de dónde venimos, cuál es nuestro enemigo, cómo actúa y las formas que adopta, y cómo debe avanzar el Movimiento Sindical de Clase, su imbricación con el movimiento comunista internacional  y su relación con la consecución del socialismo.

Mi admiración y agradecimiento al camarada Georges Mavrikos por esta obra y por su labor como militante comunista y del sindicalismo de clase, referencia para la clase obrera mundial.

 

Sevilla, 29 de diciembre de 2024

 

Francisco J. Barjas

 

SECRETARIO GENERAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El revisionismo: la pata izquierda del capital

El flamante ministro de cultura, Ernest Urtasun, ha tenido la desfachatez de anunciar a los medios de comunicación que “el régimen de Al Asad cae porque la población siria no aguantaba más y los anhelos de libertad se han abierto paso”. De los conflictos geoestratégicos de los distintos bloques imperialistas y de la escalada del conflicto que se extiende en Oriente Próximo de la mano de Israel y apoyado por la OTAN mejor no decir nada.

Los vencedores, de la mano del grupo yihadista Hayat Tahrir al-Sham, han conquistado todo el territorio en apenas dos semanas, apoyados por los más de 300 bombardeos israelíes que se han lanzado principalmente contra Damasco, Alepo, las proximidades del cruce fronterizo de Al Arida con Líbano, Homs y Hama. Una Siria completamente aislada internacionalmente por sus supuestos aliados de Rusia e Irán que, a partir de ahora, iniciará la tan ansiada transición hacia la “democracia” y la “libertad” que anhela Urtasun, es decir, el país será puesto en manos de señores de la guerra que, guiados por la burguesía estadounidense y sionista, crearán un nuevo Estado asentado en el fundamentalismo religioso a imagen y semejanza de Afganistán, Irak o Libia, como bien demuestra el haber dejado el poder del país en manos de Abu Mohamed al-Golani, quien tiene sobre su cabeza una recompensa de 10 millones de dólares por terrorismo.

Las declaraciones de Urtasun no deben extrañarnos, viniendo de la coalición de gobierno del Sumar de Yolanda Díaz con el PSOE, gobierno que vende armas a Israel y que ha aumentado el presupuesto del 1.26% hasta el 2% del PIB (11500 millones de euros más) para cumplir con los requisitos de los miembros de la OTAN, convirtiéndose, como ya denunció el PCOE, en el gobierno con mayor presupuesto militar de toda la historia. Y es que la camarilla revisionista hace lo que le dicta su amo y luego lo endulza al público con bonitas palabras como la libertad en general de nuestro querido Urtasun.

El revisionismo para nosotros, los comunistas, no es nada nuevo. La cacareada Transición Española está trufada de ellos, en especial del señor Carrillo y su eurocomunismo, donde renunciaban a la lucha de clases y a la dictadura del proletariado, aceptando cosas como el himno nacional, la bandera monárquica o el propio rey, y que sin su inestimable ayuda y la de los sindicatos amarillos, nunca se hubiera podido blanquear el régimen fascista y jamás se hubiera podido disfrazar de democracia sin que nada cambiara hasta nuestros días perpetuando el Estado fascista que es España, Estado que tiene más de un centenar de presos políticos en la actualidad.

La pata izquierda del capital sigue funcionando muy bien hasta nuestros días. Con sólo echar la vista un poco atrás, desde el presente que nos regalan Urtasun y Yolanda, podemos ver el milagro del 15M. Ese espectáculo tuvo la extraña virtud de canalizar, por parte del capital, toda la merecida indignación de la clase obrera mediante el mamporrero Iglesias y sus secuaces. De repente se dio paso al espontaneísmo, propio de la camarilla revisionista, hasta el punto más álgido que pueda alcanzar en la historia moderna de España. No sólo desmovilizaron a las masas, sino que las confundieron e introdujeron cambios, tratando a las personas como menores de edad que estaban necesitadas de su faro y su guía en asuntos que no podían comprender, hablando de democracia en general, que quiere decir la burguesa, para renunciar a la idea de la dictadura del proletariado, al hablar de ciudadanía como ente abstracto y desclasado, para omitir la lucha de clases y, finalmente, fiarlo todo al parlamentarismo burgués para cambiar la lucha de clases por la colaboración entre las clases y a lo calentito que se está en el congreso, en un mensaje revolucionario que se fue desinflando al mismo ritmo que iban consiguiendo sus prebendas.

Y de esos barros estos lodos. Hoy Urtasun se vuelve a referir a la libertad de la ciudadanía en abstracto, omitiendo que los islamistas creados por la OTAN, serán los que guiarán al pueblo hacia la libertad, olvidándose deliberadamente de los ejemplos de Irak, Libia o Afganistán, que se han convertido en Estados fallidos gracias a tan loables iniciativas. Y es que Urtasun mira todo con la lupa del bloque imperialista al cual defiende y le retribuye en consonancia. Nos encontramos ante un nuevo episodio del revisionismo moderno.

El revisionismo es el Caballo de Troya que lanza el capital contra la clase obrera, en los tiempos de máxima efervescencia revolucionaria, para engañar, desmovilizar y desmoralizar a la clase obrera y su combate permanente, la razón de nacer del PCOE. Nosotros estamos construyendo la resistencia mediante la creación de la vanguardia comunista que desenmascara a toda esta escoria, siendo fieles defensores de la ciencia marxista-leninista sin ninguna deformación interesada, para que la clase obrera construya el socialismo, como única garantía de su propia supervivencia. Por eso te llamamos a engrosar nuestras filas.

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El aumento de la edad de jubilación y las falacias que lo rodean

El peso que aplasta a la clase obrera aumenta cada vez más. Recientemente han anunciado una subida en la edad de jubilación y lo venden como algo positivo, pues ese es el papel de la socialdemocracia y de los sindicatos amarillos. A partir de 2025 la edad de jubilación rozará los 67 años, y seguirá subiendo.

El Gobierno “más progresista” al servicio del capital financiero trae a nuestros días una reforma de las pensiones que viene del gobierno del corrupto Rajoy. Nos dicen que es “un acuerdo” entre Gobierno, sindicatos y patronal. Nada más lejos de la realidad, porque entre ellos no hay ninguna discrepancia ni tienen intereses diferentes. La burguesía (patronal) pone a los políticos a administrar su Estado y envía a los sindicatos verticales a velar por sus intereses en los centros de trabajo, manteniendo a raya cualquier atisbo de lucha obrera.

¿De qué manera pretenden engañarnos? Nos cuentan que lo que nos ofrecen es poder demorar la jubilación para una mayor cotización que derivará en una mayor cuantía, la cual será insignificante para el obrero pero ganancias mucho mayores para el empresario que lo explota hasta la saciedad. Una segunda manzana envenenada es la “jubilación activa”, que básicamente se trata de trabajar y cobrar un porcentaje de la pensión al mismo tiempo. Ante la enorme precariedad en el trabajo, muchos trabajadores se verán obligados a aceptarla. Es la misma estrategia que se usa al permitir combinar una prestación con un empleo; “compensa” temporalmente el bajo salario o la miseria que se gana a tiempo parcial y gana el patrón, pues el obrero siente que tiene menos motivos, o incluso “menos derecho”, para quejarse a la vez que retrasa la indignación de éste y el patrón puede seguir con esas condiciones más ventajosas para su robo de la plusvalía. Lo mismo ocurre con la nueva fórmula de cobrar el paro a la vez que se trabaja. La burguesía es conocedora de la lamentable situación que vivimos, y nos ofrece consumir el paro para obtener una mayor cifra mensual, pero al quedarnos desempleados ya no tendremos derecho a prestación y será menester encontrar un trabajo, el cual aceptaremos por penosas que sean las condiciones.

Respecto a los trabajadores de la industria manufacturera, prácticamente se dejará el asunto sin resolver hasta 2029, donde la excusa del próximo gobierno hará posible la nueva adaptación para empeorar la situación de estos trabajadores con discursos que lo embellezcan o que digan, simplemente, que es hora de apretarse más aún el cinturón y, por tanto, es “necesario” que los desposeídos de los medios de producción hagamos mayores “esfuerzos”. Por otro lado, respecto a las profesiones peligrosas nos encontramos con un lamentable galimatías que indica que quieren escudarse en la ambigüedad, pues se habla de decidirse la peligrosidad en cada caso con la “aportación de informe la Inspección de Trabajo, el Instituto Nacional de la Seguridad Social y participará una comisión de evaluación, así como los agentes sociales y los ministerios de Seguridad Social, Hacienda y Trabajo”. Es decir, en un mar de burocracia que quedará en nada más que pasarse la pelota unos a otros.

En lo referente a las mutuas, en el V Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva de 2023 se refleja que se seguirán fortaleciendo, lo cual significa que quienes se lucran con los problemas de salud y parasitan recursos públicos para ello, tendrán mayores ganancias. Los “agentes sociales” dicen que es un recurso desaprovechado y que permite saltarse las esperas en la salud pública. Si lo traducimos nos encontramos lo siguiente: la sanidad pública ve mermados sus recursos progresivamente, ya que los recursos del Estado, aparte de usarse para financiar la represión a la clase obrera, van destinados a asegurar ganancias a la burguesía; un porcentaje de compras de productos y servicios que no pueden salir del bolsillo de los obreros por la constante pauperización y precariedad. Debido a que una minoría parásita necesita mover grandes cantidades de dinero público al sector privado, los servicios básicos que necesitamos van perdiendo calidad.

¿Cómo resuelven los “agentes sociales” la ecuación anterior? ¿apartando las manos de los parásitos de dichos recursos? ¿destinando el dinero necesario para el funcionamiento óptimo de la sanidad pública? No; su forma de “resolverlo” es dejar la sanidad pública en el esqueleto para darles jugosas cuantías a la sanidad privada. Con lo cual, tanto pensionistas como trabajadores en activo serán testigos de cómo se reduce aún más la calidad de vida, dificultándose el acceso a recursos y sobrando todas aquellas vidas que no puedan pagar para aliviar sus dolencias, derivadas todas de un sistema de barbarie como es el capitalismo.

Todos estos explotadores y carroñeros pretenden decirnos que existe dificultad para “hacer números” y que las pensiones son una carga para el Estado. Ocurre que los jubilados, habiendo sido asalariados, han obtenido durante su vida laboral una retribución infinitamente menor que lo correspondiente al tiempo de trabajo que han empleado para los productos o servicios que han realizado, pues el salario es independiente del valor producido, siendo esto último parasitado por el burgués. De modo que, realmente, tratándose los jubilados de generaciones que produjeron todo lo necesario para la vida en sociedad, a costa de su salud y sufriendo el robo del empresario, no “cuestan” dinero, sino que se les debe dinero, y además se han ganado el descanso retribuido al haber sido durante demasiados años el motor de la economía. La burguesía se niega a reconocer esto, pues una vez dejamos de ser productivos para dichos parásitos, pasamos a ser “una carga” y es por eso que ponen a sus políticos, sus sindicatos, sus bestias fascistas y sus medios de manipulación de masas a mentir usando todos los juegos de manos posibles, para convertir el asunto en algo aparentemente incomprensible y que solo los que “saben de economía” pueden entender.

En 2023 España destinó a gastos militares más de 22.000 millones de euros, e incluso en el presente año, en septiembre se aprobó un gasto de 746 millones en una semana. ¿Por qué tanta facilidad para esto y tantos “problemas” para las pensiones? Porque los pensionistas ya no son productivos, y para la burguesía son prescindibles. En cambio, el gasto militar es totalmente necesario para la defensa de sus intereses imperialistas, preparándose para agredir a quien sea necesario para controlar mercados, materias primas y para consolidar la defensa de la economía de mercado en el interior del país si los obreros se atrevieran a desafiarla. Por tanto, no es una señal de que prioricen la vida humana, precisamente.

Otro ejemplo son las mismísimas mutuas a las que mencionan nuestros “agentes sociales” para deshacerse en elogios. ¿Por qué la burguesía se empeña en decir que “no hay dinero” para sostener las pensiones pero lo malgasta en llenar los bolsillos de parásitos que se lucran privatizando la sanidad? Porque su sistema, el capitalismo, está en bancarrota y necesita desmantelar los servicios públicos para destinar los recursos que éstos reciben a sus bolsillos, y que además no tengamos más remedio que pagar con nuestro salario (si lo tuviéramos y en cantidad suficiente) absolutamente todo lo que necesitamos, incluida la sanidad y la educación. La clase obrera produce todo y hace todas las funciones necesarias para que funcione la sociedad, a cambio recibe un mínimo de lo generado, el burgués se lleva los frutos y exige que paguemos todo eso que hacemos posible nosotros para darle ganancias.

El Estado tiene un carácter de clase, y la clase dominante es la burguesía. Por tanto todos los recursos destinados al Estado se dedican al mantenimiento del aparato de represión sobre la clase obrera. Los burgueses tienen su ejército, sus fuerzas represivas, su judicatura, los políticos que administran a sus órdenes y nos engañan, los sindicatos verticales que desmovilizan a la clase obrera y firman retrocesos en sus derechos, etc. Pero también a asegurar el pago que necesita la clase dominante para retrasar las crisis tanto como sea posible, ya que son conscientes de que aumenta la miseria de la clase obrera y deben comprar con el dinero de los impuestos lo que ya no somos capaces de adquirir nosotros. Un ejemplo son los bonos de alquiler para jóvenes. No se trata de una ayuda para aquellos que no pueden pagar el alquiler por su bajo poder adquisitivo, sino que se aseguran de que los parásitos rentistas reciban el dinero que exigen; es una transferencia indirecta de dinero público para los propietarios, a la vez que le dan apariencia de “preocupación” por los jóvenes obreros.

A través del Gobierno “más progresista” al servicio del capital financiero, los monopolios pudieron dar un paso más en la privatización de las pensiones, usando a sus parlamentarios para venderlo como un triunfo en algunos casos, y en otros como un mal menor en el que juegan con el cuento de que “con la derecha sería peor”, cuando la pata izquierda y la pata derecha del capital sólo se distinguen en las palabras, no en los hechos. Los partidos de “izquierda”, como Bildu, ERC, Unidas Podemos, etc., presentaron unas enmiendas que no suponen cambio alguno, y de hecho es aceptar la privatización; tal es su trabajo.

Por un lado fingen indignarse, pero por otro legitiman la esclavitud asalariada, el derecho del burgués a la propiedad privada de los medios de producción. Se quitan responsabilidad de encima pidiendo que sea “voluntario” para las comunidades autónomas, así como para los trabajadores que quieran acogerse a dicho plan, aunque genere desigualdad. Otros disfrazan su discurso de indignación pero siguen participando en la farsa parlamentaria, haciendo posibles tantas infamias, asegurando que es el único camino y que “todo cambia” si votas a otros servidores del capital.

Decía Unidas Podemos, en un acto de pura propaganda y nada más, pues sabía que debía mantener cierta imagen y que no se iba a cumplir su engañosa “propuesta”, que las rentas más altas deben “aportar” más para sostener las pensiones porque es “más justo”. Es decir, los ricos, que tienen una descomunal y obscena capacidad de adquirir, que es posible por el robo de los frutos del trabajo a la clase obrera, tienen legitimidad para seguir siendo ricos, pero deben “aportar más”. Estos parásitos que solo se dedican al robo, ¿cómo van a aportar? Poseen todo lo que tienen por apropiarse indebidamente del trabajo ajeno; son ricos porque roban la aportación de la gran mayoría. Y no solo eso, sino que la recaudación va donde digan ellos, que son quienes dominan el Estado, así que entre conciertos y compra de productos y servicios a empresas que son propiedad de estos burgueses, así como a empresas donde tienen acciones, no supondría ninguna pérdida para sus cuentas. Unidas Podemos lo sabía, y a los chupasangres anteriormente descritos se deben los políticos que conformaban dicho partido, escindido actualmente.

Desde la extracción de materias primas hasta la conversión de éstas en todo tipo de creaciones, así como todo servicio y acción sobre dichos productos, lo realiza la clase obrera: la gran mayoría de la población que no tiene empresa y trabaja por un salario. Sin ello no es posible absolutamente nada de lo que da forma a las empresas y lo que se hace en ellas, y el dinero, que es también una creación humana, no tiene valor si no hay productos para el intercambio. ¿Por qué explicar el funcionamiento de la Bolsa y sus ganancias con un discurso ridículo y vacío? Porque no conviene que los que han producido las riquezas sean conscientes de que se les está robando y que un puñado de ricos está jugando a la lotería con nuestro esfuerzo. Mientras la clase obrera produce todo y obtiene cada vez más pobreza, paro y precariedad, una minoría criminal usa nuestro trabajo para hacer dinero y apropiarse de cada vez más frutos del trabajo, arrebatándolos a aquellos que los producen. Por otro lado, los datos hablan por sí solos y cada vez el trabajo es más inestable, temporal y parcial, con una pésima remuneración. Con esto se encuentran las nuevas generaciones, como ya contábamos en un comunicado anterior.

También vemos que la gran banca tiene récord de beneficios por la misma razón. De hecho, ahí reside el corazón del capital financiero que domina la fase del putrefacto capitalismo monopolista de Estado y hace posible el negocio puramente especulativo de la Bolsa. Y como hemos explicado, todo ello sale del trabajo de la gran mayoría que no tiene acceso a la riqueza que produce, porque ésta es propiedad de unos parásitos. ¿”No hay dinero” para pensiones o éstas no interesan si no forman parte del lucro de una clase dominante que es minoría?

Recordemos que, entre otras cosas, como alabar a las mutuas, CCOO y UGT gestionan planes de pensiones privados. Esos que se dicen “representantes de los trabajadores” cuando solo sirven a la patronal, tienen intereses en la privatización, pues los servicios a la burguesía es lo que garantiza sus privilegios. No solo eso, sino que reciben subvenciones del Estado por y para engañar a la clase obrera, y vemos nuevamente que solo hay dinero cuando su uso entra dentro de los intereses de la burguesía. Los planes privados sí interesan, porque quedan en manos del capital financiero para seguir con su dinámica especulativa, de robo y de barbarie. Mientras tanto, los futuros pensionistas dejarían en manos de estos buitres, sin saberlo, el sustento de su vejez, que se perderá en el declive del imperialismo y quedarán vacíos los fondos, pues las entidades financieras usarán ese dinero para sus aventuras especulativas en un intento de evitar el derrumbe de su criminal sistema, consiguiendo inevitablemente lo contrario.

Podemos comprobar que Gobierno (y cada partido de los parlamentos), sindicatos verticales y patronal luchan por los mismos intereses, llevando estos últimos el timón del Estado. Todos quieren parecer científicos buscando desesperadamente una cura para una enfermedad rara en un laboratorio, inventando fórmulas y paliativos, pero la realidad se impone y la explicación del “problema” de las pensiones es sencilla: sobran las vidas humanas que ya no pueden ser productivas ni comprar mercancías. De hecho, hemos conocido recientemente que este año han muerto 33.000 personas en situación de dependencia esperando ayuda. En este caso, volvemos a comprobar que hay un sinfín de burocracia y problemas para conseguir financiación, puesto que no es necesario para las ganancias del burgués.

Es más, el Gobierno “estima” que deben contar cada año con 200.000 migrantes “para asegurar las pensiones”. Obviamente, esos migrantes que vienen a España desesperados huyendo de la miseria se resignarán ante una mayor explotación y condiciones deplorables. Así, la burguesía tiene más a su favor al ver que aumenta la demanda de trabajo, y puede ofrecer mayor precariedad conociendo la necesidad, a la par que enfrenta a la clase obrera entre sí. Los capitalistas de las potencias imperialistas se dedican a esquilmar los recursos de los países del sur global y a explotar de la manera más inmisericorde a la clase obrera de esos países, mientras se dedican también a desestabilizar dichos países políticamente. Luego, cuando vienen obreros escapando de la miseria en esas naciones oprimidas, no sólo se les demoniza y se miente sobre ellos, sino que se les usa para dar beneficios a ONGs y para gran cantidad de trabajo precario. De hecho, como ocurre con toda la clase obrera aportan muchísimo más de lo que reciben.

Todo es fácil y rápido cuando se trata de robar los frutos del trabajo, facilitar la especulación, conceder contratos a empresas, privatizar todo servicio, gastar en agresión militar y todo tipo de represión, etc. Cuando se trata de las necesidades humanas, el tema se convierte en un circo de indignantes, enrevesadas y absurdas polémicas que rozan el delirio, cuando no lo sobrepasan.

Es menester tener siempre presente nuestro papel en la sociedad de clases; nuestra posición en las relaciones de producción, o de otro modo conseguirán engañarnos. Un ejemplo de esto es un anuncio del Estado burgués que hablaba de unos servicios que eran posibles gracias, supuestamente, a la recaudación, y decía “no es magia; son tus impuestos”. Realmente, decir que los impuestos producen y realizan servicios es lo mismo que decir que se trata de magia. Que no nos engañen: no es el dinero, sino el trabajo de la clase obrera el que hace posible todo. Nuestro partido ya ha explicado cómo son los obreros quienes financian su propia represión, pues el peso de la recaudación del Estado recae sobre nuestros hombros, mientras la burguesía apenas debe pagar.

Como hemos dicho, la clase obrera produce todo, pero no obtiene lo que le corresponde. Para verlo más claramente, más de la mitad de la riqueza del país está en manos del 10% de los burgueses más adinerados. Obviamente, debemos superar este modo de producción, pues solo nos lleva a la barbarie y a la miseria, derivando sus quiebras en continuas invasiones y guerras para controlar el mercado, a la vez que permite librarse del excedente humano, según la lógica capitalista.

Actualmente somos testigos de cómo dos bloques imperialistas chocan, llevando al polo hegemónico liderado por EE.UU. a una carrera desesperada para dominar a sangre y fuego, mientras el otro bloque emergente liderado por China y Rusia intenta crear las bases de su liderazgo mundial. Todo este panorama lleva a la burguesía a apostarlo todo al fascismo, que va ganando terreno en muchos países, pues necesita la mayor manipulación, la violencia sin cortapisas y los retrocesos en derechos para asegurar su dictadura de clase cuando el sistema está en jaque, ya sea por el hundimiento de la economía, como ocurre actualmente, o por un movimiento obrero fuerte, cosa que, por desgracia, aún está por construir.

El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a todo trabajador consciente de la insostenibilidad y la barbarie del sistema capitalista, que no nos lleva más que a la miseria y no solo genera sufrimiento en el presente, sino que hace peligrar el futuro. Debemos librarnos de los caballos de Troya del capital y fortalecernos en el sindicalismo de clase. La burguesía está consiguiendo que la clase obrera se resigne y quede atomizada; no podemos seguir siendo sujetos pasivos y observando mientras nos explotan sin piedad y sin límite. Todo está en continuo cambio; en continuo movimiento, y con el dominio del imperialismo no hay cabida para las necesidades humanas y la vida digna. La burguesía seguirá cometiendo todo tipo de infamias contra nuestra clase y adaptando su forma de dominación y sus leyes a las necesidades de la economía de mercado.

La lucha de clases no se detiene. Es cada vez más evidente que debemos unir todas las luchas en un Frente Único del Pueblo para hacer frente a la barbarie en todos los ámbitos, en una lucha organizada de la clase obrera contra el capital. Solo aquellos que generan toda la riqueza y que son la gran mayoría pueden tomar el poder político que tan despóticamente usa la burguesía, la cual nos chupará hasta la última gota de sangre por obtener la máxima ganancia posible, deshumanizándonos, negando cada vez más derechos y robándonos los frutos del trabajo para sus lujos, su represión y su guerra. ¡O ellos, o nosotros! Solo construyendo una auténtica democracia obrera quedará abolida esta esclavitud asalariada.

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




En apoyo a la huelga del comercio minorista en Asturias

Los trabajadores del comercio minorista de alimentación en Asturias son conscientes de que su precaria situación es insostenible. Es por ello que, como de costumbre, los sindicatos de la patronal se hacen con la desorganizada indignación del conjunto de los trabajadores para tomar las riendas, y así llevarla por donde conviene a los empresarios. Toda lucha de los trabajadores por mejorar su situación es justa y legítima; no cuestionamos la lucha, sino las intenciones de aquellos que dicen ser “representantes de los trabajadores” cuando realmente son lo contrario.

El llamamiento a la huelga, que tendrá lugar los días 23, 24, 30 y 31 de diciembre, se debe, principalmente, al bloqueo en la negociación de un convenio colectivo por parte de la patronal. Las retribuciones en las categorías, en general, orbitan alrededor del salario mínimo, aunque se tengan mayores niveles de responsabilidad, habiendo muy pocas diferencias salariales entre dichas categorías, declara UGT Asturias.

En este caso, los sindicatos hablan de “posturas muy alejadas” entre sus propuestas y la del burgués, pero los primeros hablan de una subida sobre el SMI del 4% para 2024 y 2025, y los segundos del 2,8% para 2024 y del 2,5% para 2025. Como vemos, la diferencia es insignificante, así como el mínimo impacto que tendría dicha subida salarial sobre el nivel de vida de los trabajadores con la carestía actual de las necesidades básicas. ¿Acaso están alejados en sus posiciones?

Los sindicatos también declaran que la retribución es la misma para trabajadores nuevos que para veteranos, y que con el paso de los años debería ir “subiendo de nivel” para los segundos. Teniendo en cuenta el porcentaje que reivindican, ese “nivel” hará que los ingresos siempre sean inferiores a los gastos. Se están limitando a la comparación entre unos trabajadores y otros, pero no a la situación que vive la clase obrera y su constante pauperización en un contexto donde la especulación y la explotación imperan, y cada vez es más difícil cubrir las necesidades a pesar de generar toda la riqueza.

También declara USO-Asturias que los empresarios “no apuestan por la profesionalidad, lo que quieren son despachadores”, de manera que un mismo trabajador tiene que realizar funciones distintas por el mismo salario. ¿Están quejándose o aconsejando al patrón? “Apostar” por la profesionalidad quiere decir que el burgués sería más inteligente “cuidando” el trabajo ajeno que le genera beneficios. Es decir, ponen el foco en el parásito y en la falsa idea de que es la fuente que permite tener trabajo, solo que debe gestionarse mejor, y no en que el trabajador es quien produce la riqueza que el burgués le quita de las manos, siendo este último su enemigo de clase.

Otro punto del que habla CCOO de Asturias, es la reducción de la jornada laboral a 38,5 horas, que en el caso de conseguirse no impedirá las horas extra que tan frecuentemente se realizan en el sector, y que con la situación de precariedad en la que igualmente quedarán los trabajadores, se sentirán entre la espada y la pared cuando el patrón las exija. Por otro lado, se rechaza la propuesta de los empresarios de dejar de abonar el complemento de incapacidad temporal durante los tres primeros días de una baja, según señala la secretaria general de Fetico Asturias, que declara que los empresarios deben “ser conscientes de que es un convenio precario y a hacer un esfuerzo por mejorar las condiciones de las plantillas”.

 

Nuevamente observamos que su discurso se enfoca en los empresarios, los cuales, a su parecer, deben ser quienes tomen conciencia de la difícil situación y hacer “un esfuerzo” por mejorar las condiciones de los trabajadores. Es la clase obrera la que debe tomar conciencia de que está explotada por el patrón, y que éste se apropia de su esfuerzo para obtener ganancias. Es la clase obrera la que debe organizarse y luchar por mejorar sus condiciones, no solo en los centros de trabajo, sino en todos los aspectos de la vida en sociedad. El patrón no es quien se esfuerza ni quien hace posible que existan empresas y todo lo que hay en ellas, sino los trabajadores.

Ya son bien conocidas las infamias de CCOO y UGT, y la alianza de Fetico y USO con éstas ya nos dice claramente qué intereses defienden, así como sus declaraciones en relación a la huelga y sus vacías, falaces e interclasistas autodefiniciones en sus respectivas páginas web. Claramente abogan por “acuerdos” entre el burgués y el obrero, siendo falsa su supuesta posición “apolítica”, ya que al legitimar la propiedad privada de los medios de producción se están acomodando en la trinchera del capitalismo y defendiendo la economía de mercado.

Recientemente, UGT ha dejado clara su deleznable postura, por enésima vez. Pepe Álvarez, el desvergonzado vendeobreros que, a sus 68 años, no quiere dejar el cargo de secretario general, dice en una reciente entrevista que quieren acuerdos con la CEOE, es decir, con la patronal, poniendo como siempre el foco en los parásitos. No cuestiona la falacia del absentismo de la que se quejan quienes solo dedican su existencia a chupar la sangre a los obreros, llevando a estos a todo tipo de dolencias por las precarias condiciones en los centros de trabajo y crecientes obstáculos para una vida mínimamente digna. De hecho, la realidad es que la mayoría teme faltar al trabajo aun estando enfermo, por la posible pérdida de ingresos o de su sustento mismo. Además, echa la culpa de ese “preocupante absentismo” para las ganancias del patrón a la sanidad pública, sin mencionar que, precisamente, es la burguesía y su control del Estado la que va desmantelando cada vez más los servicios públicos y transfiere recursos de éstos a la sanidad privada. Le preocupa el absentismo y el efecto en la productividad de las empresas, no las causas del creciente malestar ni que vivamos en una sociedad de una minoría de explotadores dominando a una mayoría explotada.

Por si fuera poco, alaba abiertamente el trabajo de las mutuas, diciendo que son más rápidas para atender y hay que mejorarlas; es decir, transferirles aún más recursos públicos a los empresarios que se benefician del negocio con la salud. En cuanto a la negociación del SMI, declara que si no se acepta una ridícula subida del 5%, le da igual un 4,5%, y dice “nosotros lo que queremos es rascar todo lo que se pueda. Vamos a sentarnos sin líneas rojas.”. Es decir, abiertamente habla de su indiferencia ante la diminuta subida salarial y que no tiene límites para negociar con nuestros opresores, pues claramente él forma parte del engranaje por el cual dichos opresores nos dominan. Cuando le preguntan cómo le gustaría cerrar su tercer mandato y qué medidas plantea, responde que quiere fortalecer el sindicato y que reciba mayor cantidad de dinero público. He ahí las aspiraciones de este abominable personaje: poder engañar a más obreros y obtener mayores recursos del Estado burgués para servir a la clase social que roba el fruto de nuestro trabajo.

Éstos son quienes se hacen llamar “representantes de los trabajadores”. Solo hace falta leer o escuchar sus discursos para darse cuenta de que todo va encaminado a proteger los intereses de los empresarios, dirigiendo la indignación de los trabajadores hacia el marco legal que pueda ser tolerado y evadido por los propietarios de los medios de producción.

El Partido Comunista Obrero Español apoya la lucha de todos los trabajadores y hace un llamamiento a convertir la huelga en un paso hacia la auténtica lucha por los intereses de nuestra clase, y ello solo se consigue fortaleciendo el sindicalismo de clase. Las batallas que debe presentar la clase obrera han de pasar primero por concienciar desde lo concreto a lo general, y de comenzar con unos mínimos para ir consiguiendo cada vez mayores fuerzas entre los trabajadores, al comprobarse en la experiencia práctica que, conociendo el funcionamiento del sistema capitalista, de cómo el patrón se apropia de la riqueza que nosotros producimos, podemos oponernos realmente al capital. La lucha debe ser progresiva y fructífera, por caminos en los que enfrentemos los intereses del burgués, cuyo objetivo y único rol es adueñarse de los frutos del trabajo. En cambio, los sindicatos de la patronal ofrecen mínimos engañosos que apenas pueden significar alguna mejora, y siempre a la zaga de los acontecimientos sin ir más allá de lo que permite la burguesía, recibiendo subvenciones y haciéndose eco en la prensa burguesa para dar aspecto de grandeza a su falsa lucha, que en realidad es protección hacia el patrón y frenar la indignación de los trabajadores. Su única preocupación ante nuestras dolencias es que no somos productivos para los empresarios si estamos enfermos o de baja médica.

Debemos librarnos del oportunismo y de los sindicatos vendeobreros, poner el foco en nuestras fuerzas y en el hecho de que nada en la sociedad se produce sin nosotros. Solo uniéndonos con conciencia de clase y organizando nuestras luchas podremos alcanzar nuestras aspiraciones: obtener lo que nos corresponde, y nos corresponde lo que creamos, que es toda la riqueza. Debemos construir un Frente Único del Pueblo para poner fin a este sistema de miseria y barbarie, que sirva para unir todas las luchas de los diferentes sectores que componen el proletariado en una única lucha de clases contra el capitalismo y su Estado. Debemos luchar como clase por la toma del poder político y acabar con dicho sistema criminal.

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




Huelga de Volkswagen en Alemania: otro signo de la inevitable putrefacción del capitalismo

Los trabajadores de Volkswagen en Alemania se enfrentan a una constante del sistema capitalista: las pérdidas por sobreproducción. Es por ello que la burguesía ha decidido hacer recortes, cerrar plantas y pisotear los convenios, ya que, como siempre, es el obrero quien debe pagar por los golpes que da el mercado a los parásitos que se adueñan de las empresas. Debido a que hubo notables diferencias en las negociaciones, se convocó una huelga con un llamamiento a más de 100.000 trabajadores que se han visto afectados en el país.

Volkswagen anunció una caída importante en sus ganancias, lo cual, según la lógica capitalista, requiere librarse de “exceso” de mano de obra y destinar menor cantidad de valor a los salarios. ¿Dónde está realmente el problema? En que son los trabajadores los que producen todo lo que genera beneficios a la burguesía, y por tanto es ésta la única que sobra. En su búsqueda de la máxima ganancia, los capitalistas requieren siempre producir de manera anárquica para ocupar tanto mercado como sea posible, pero la inversión cada vez mayor en máquinas para producir cada vez más rápida y eficientemente, teniendo como consecuencia una menor cantidad de mano de obra, hace que disminuya la tasa de ganancia, pues sólo pueden obtenerla del trabajo humano. No solo eso, sino que al engrosar los obreros las filas del paro y del trabajo precario, la consecuencia inevitable es una menor capacidad de compra, y si gran parte de lo que se produce no encuentra compradores, el burgués tiene pérdidas, así como las entidades financieras, todos los parásitos que invierten en la mercancía y las empresas cliente que lo compran. Se produce un efecto dominó que lleva a las crisis.

Los burgueses de la marca de automóviles se han topado con un feroz competidor en empresas de otros países como China, y ahora su objetivo es encontrar la manera de mantener su poder en el mercado y nuevas formas de colocar su mercancía para volver a ampliar ganancias. ¿Qué aporta la burguesía? Solamente dinero que saca del trabajo de la clase obrera y el plusvalor que éste genera y que el burgués se apropia. Debido a la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, los burgueses no pueden centrarse solo en la actividad productiva y buscan siempre comprar acciones en otras ramas de la industria, así como al capitalismo especulativo, o putrefacto, para parasitar lo máximo procurando concentrar tanto capital como sea posible. Pero todo queda supeditado a la dinámica destructiva que lleva a las crisis y hemos explicado anteriormente, de modo que la clase obrera produce todo y los burgueses se dedican a parasitar los frutos del trabajo, a especular con ellos y, en definitiva, a jugar con nuestro sustento para obtener lucro.

Alemania, símbolo de “prosperidad” según la burguesía, queriendo implantar esa idea en el imaginario colectivo, cuenta con más de 14 millones de personas en la pobreza, y el 23% de los menores en dicha situación. Casi un millón de jubilados tienen que seguir trabajando porque las pensiones de miseria no son suficientes. El precio de la vivienda va en aumento y más de la mitad de los alemanes vive de alquiler por no poder permitirse una vivienda. Y aunque se presenta a este país como un ejemplo a seguir en la lucha contra el cambio climático, participan en la dinámica destructiva del capitalismo, ya en su fase putrefacta, y las catástrofes climáticas cuestan miles de millones al año.

La situación que ha llevado a la huelga y la situación general de Alemania no son sino el enésimo signo de que el imperialismo está en bancarrota. La clase obrera cuenta con los conocimientos y las herramientas para producir todo lo necesario para el desarrollo humano, para realizar una planificación de la economía centrándonos en nuestros intereses como clase y obteniendo toda la riqueza, pues toda la producimos. Se demuestra cada vez más que los trabajadores debemos organizarnos como clase. No se trata solamente de defender nuestros derechos actuales, sino de ampliarlos en una lucha consciente contra nuestro enemigo de clase: la burguesía. Ya es hora de que la clase obrera comience a unir sus fuerzas en un Frente Único del Pueblo en el que construyamos nuestros propios órganos de poder y nos opongamos frontalmente a los parásitos que dominan nuestras vidas. Solo comprendiendo la lucha de clases podremos luchar contra el robo de los frutos de nuestro trabajo. Solo los proletarios, sujeto revolucionario, pueden y deben librarse de la burguesía y su sistema de barbarie y miseria; de la explotación asalariada. La búsqueda del lucro por parte de una minoría criminal, que solo usa el trabajo y las necesidades para su beneficio, en detrimento de quienes lo producen todo, nos está llevando al abismo. Solo el camino que construye el socialismo se opone al imperialismo.

 

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




Huelga General en Italia

Se ha convocado una huelga general en Italia para el día 13 de diciembre, el camino que sigue la fascista Meloni – condecorada por el gobierno español en el que se encuentra el traidor PCE – no es otro que la pauperización de la clase obrera italiana, la destrucción de las supuestas libertades y la desarticulación de los sistemas públicos; todo esto para encarrilar a Italia a la guerra y la barbarie que le espera al proletariado en el sistema capitalista.

Este 13 de diciembre es una oportunidad de los trabajadores italianos para demostrar su completo rechazo a las políticas criminales de su gobierno, plantar cara al aumento de la carestía que les acosa y concienciar a todos los oprimidos de su país de que la lucha es el único camino que les queda para construir un futuro esperanzador mediante la destrucción del sistema capitalista y sus sicarios fascistas para justo después comenzar a construir la sociedad socialista en la que los beneficios los disfrutan quienes los producen, no quienes los roban.

Por todo ello desde el Partido Comunista Obrero Español queremos mandar todo nuestro apoyo y solidaridad a la clase obrera en Italia que ha determinado luchar y confrontarse contra la burguesía italiana y el gobierno fascista que sostienen, deseando el mayor de los éxitos para esta huelga esperando que signifique un primer paso para que el proletariado italiano se deshaga de dicho gobierno fascista y del estado capitalista que les somete en la explotación y la miseria.

¡ABAJO EL ESTADO CAPITALISTA, ABAJO EL FASCISMO!

¡POR LA REVOLUCIÓN PROLETARIA!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




Siria: anatomía de una traición

Los imperialistas nuevos y viejos han acordado sentenciar el destino del pueblo palestino y del pueblo sirio a cambio de asegurar la hegemonía de Israel e Irán en Oriente Próximo. Para ello, debían darse tres preparativos: mermar el suministro de armas de la resistencia contra Israel, provocar un cambio de gobierno en Siria y dar un golpe decisivo a Hezbolá, un elemento independiente de la República Islámica de Irán, para que el ejército israelí pudiera concentrar sus fuerzas militares.

El 17 y el 18 de septiembre, la cúpula de Hezbolá quedó desmantelada tras la detonación de explosiones múltiples de dispositivos electrónicos en Líbano y Siria, las cuales provocaron la muerte de 42 personas y dejaron tras de sí más de 3.500 heridos. Unos meses antes, Hezbolá tomó la decisión de usar buscas en lugar de teléfonos móviles como medida de seguridad. Sin embargo, esos buscas adquiridos llevaban integrados consigo el explosivo PENT. Un crimen de guerra que muchos calificaron de distópico y sin precedentes, que tendría tras de sí la mano de Irán y el Mossad a través de una empresa fantasma.

Bajo el lema: «Fortalecimiento del Multilateralismo para un Desarrollo y una Seguridad Globales Justos», la ciudad rusa de Kazán acogió durante los días 22 y 24 de octubre la XVI Cumbre de los BRICS. En dicha cumbre participaron la nada desdeñable cifra de 36 países con el objetivo primario de crear un nuevo orden mundial que termine por sepultar el sistema financiero en manos del imperialismo occidental y levantar otro alternativo que se sobreponga a sus caprichosos designios en forma de sanciones y embargos. Sin embargo, Siria no participó en dicha cumbre como miembro ni invitado destacado. Y no sería por falta de ganas, pues el país ha reflejado en numerosas ocasiones su interés estratégico en los BRICS como una forma de contrarrestar el aislamiento político y las presiones económicas impuestas por el imperialismo occidental. En el propio mes de octubre, Siria presentó formalmente su solicitud para unirse a los BRICS a través de su embajador en Rusia, Bashar Jaafari, durante la conferencia Cáucaso del Norte: Nuevas Oportunidades Geoestratégicas. Por tanto, la ausencia o falta de representación de Siria en la posterior Cumbre de Kazán revela que no era un país que fuera a ser considerado en el futuro como un aliado del emergente bloque imperialista encabezado por Rusia y China.

El pasado 27 de noviembre, el criminal de guerra Joe Biden anunciaba que los Estados Unidos habían negociado una tregua entre el estado genocida de Israel y Hezbolá, consiguiendo así detener los bombardeos y las agresiones israelíes por tierra, mar y aire en el Líbano durante los dos próximos meses. Sin embargo, este acuerdo le dió también una bocanada de vida al imperialismo, pues permitió vascular sus esfuerzos hacia Siria, un tradicional aliado de la resistencia contra Israel al facilitar el tránsito de armas hacia el Líbano y Gaza. Un acuerdo que no se habría producido si Hezbolá no hubiera sido duramente golpeada en su cadena de mando con las explosiones terroristas en septiembre. Del mismo modo, antes de ser derrocado, Bashar al Assad rechazó una propuesta de los Estados Unidos para cortar el suministro de armas hacia Hezbolá a cambio de un gradual levantamiento de las sanciones.

Tenemos, por tanto, a una Siria completamente aislada internacionalmente, mientras que a nivel interno el país se encuentra enormemente deteriorado a causa de las consecuencias de la guerra que se inició en 2011. Un país cuyas relaciones exteriores dependían especialmente de Rusia – como principal aliado político, militar y económico, estando además desde 2015 involucrada directamente en la guerra – e Irán – proporcionando armas, asesoramiento militar y acuerdos económicos para el desarrollo del país.

Con esto sobre la mesa, es más que evidente que el gobierno sirio no ha caído por una combinación de protestas populares e inestabilidad bélica que ha provocado que un “grupo de rebeldes” se haga con el control del país, como sugiere el relato de los medios de comunicación de la burguesía como RTVE, El País, La Vanguardia, El Mundo o El Español.

En septiembre, la cúpula de Hezbolá quedó completamente mermada y su cadena de mando sufrió una serie de pérdidas que facilitaron la posterior tregua con Israel. En octubre, a pesar de su solicitud formal de adhesión, Siria no es invitada ni tiene ninguna clase de representación en la Cumbre de los BRICS, a la que acuden 36 países. En noviembre, Israel consigue su tan ansiada tregua en el Líbano, evitando así dividir sus esfuerzos militares. Y en diciembre cae el gobierno de Bashar al Assad sin prácticamente apoyo de sus hasta entonces socios estratégicos y con un ataque yihadista que en menos de dos semanas toma el país.

El imperialismo, como estadio superior del modo de producción capitalista, consigue así estabilizar Oriente Próximo configurando dos grandes bloques de poder: Irán por parte de los BRICS e Israel como punta de lanza de la OTAN; este último, se frota las manos ante la más que posible absorción de Gaza, Cisjordania y parte de Siria, impulsado por el que será el nuevo inquilino de la Casa Blanca, con la naturalidad propia de la guerra y la barbarie que impone la burguesía a los pueblos del mundo.

El destino de Siria es, por tanto, acabar como Afganistán, Irak o Libia. Un país destruido por la guerra durante décadas y con el yihadismo en el poder, provocando un retroceso enorme de los derechos del proletariado, a lo que se suma el fundamentalismo religioso, el mercado negro de esclavos o el latente problema de los refugiados.

El fin del gobierno de Bashar al Assad no es solo el fin de “la unidad árabe” o del “Eje de la Resistencia”, sino también será el inicio del fin de la guerra entre Rusia y la OTAN en Ucrania, con un estado ucraniano que será dividido en dos. La parte occidental bajo la influencia de los monopolios estadounidenses y europeos; y la zona oriental del país en el control directo de los oligarcas rusos. Así, el fascista Donald Trump se presentará al comienzo de su nuevo mandato presidencial como el gran pacificador y quien ha terminado con una guerra que estaba arrastrando tras de sí a la Unión Europea.

Los imperialistas – decadentes y “emergentes” – se hallan en un proceso de nuevo reparto del mundo.Un cambalache que no quedará ahí, sino que se extenderá por toda la geografía del planeta, teniendo una especial importancia América Latina. En este sentido, los imperialistas tratarán de someter, fundamentalmente, a Cuba y a Venezuela, para poder explotar y expoliar de manera inmisericorde los recursos naturales de dicho continente y conquistar mercados y, si les fuera posible, tratar de acabar con la revolución cubana, con la que el bloqueo criminal no ha podido y, esperamos, que los cantos de sirena y las apetencias rusas de convertir a Cuba en un mercado filial suyo a través del grupo BRICS tampoco puedan. Pues de lograrlo, el fortalecimiento del fascismo en lo ideológico se combinará con una reedición del  discurso del fin de la historia al objeto de sostener un sistema moribundo y en abierta bancarrota como es el imperialismo – ya sea el decadente o el emergente pues el sistema económico mundial es uno.

Los marxistas-leninistas sabemos que el destino de Siria no le pertenece a ningún bloque imperialista, así como tampoco al terrorismo yihadista que durante los últimos meses ha sido fuertemente financiado y armado por los Estados Unidos e Israel para acometer la ofensiva que terminara con la caída de Bashar al Assad.

Hoy los monopolios están de celebración. Auténticos genocidas y criminales de guerra como Joe Biden, Benjamín Netanyahu o Ursula von der Leyen han salido rápidamente a celebrar “la caída del régimen”. Está claro que tras el nuevo intento de golpe de Estado fallido en Venezuela, el abandono del pueblo saharaui, los descalabros militares en Ucrania y el genocidio del pueblo palestino, el imperialismo occidental necesitaba alguna victoria para celebrar a bombo y platillo su superioridad en el mundo de barbarie y fascismo que han construido.

Los diferentes bloques imperialistas están moviendo sus piezas y llevando a cabo un nuevo reparto de un mundo ya repartido. Las esferas de poder están más que nunca claras y la competencia por la superioridad económica, política, cultural e ideológica lleva tiempo iniciada. Un escenario que solo puede ser resuelto mediante la reconfiguración del movimiento comunista, abandonando todo revisionismo, reformismo, socialchovinismo y cualquier otra práctica que atente contra el socialismo científico. Los pueblos del mundo necesitan más que nunca la revolución socialista, no cambiar el yugo de la OTAN por el de los BRICS. Cada persona explotada y oprimida del mundo sólo podrá romper las cadenas de su servidumbre si convertimos la guerra imperialista en guerra civil por el socialismo. No quedan etapas intermedias. No hay que buscar alianzas incómodas. Sólo queda una disyuntiva: ¡Socialismo o barbarie!

 

Madrid, 10 de diciembre de 2024

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El desalojo del CSO La Atalaya muestra la naturaleza del Estado español

El martes 16 de noviembre, a las 9 de la mañana, 22 furgones de la UIP se presentaron sin previo aviso y sin orden judicial en el CSO La Atalaya (Vallecas) con la clara intención de desalojarlo, dejando únicamente que 10 personas identificadas pudieran sacar los objetos de dentro en el período máximo de 1 hora, mostrando a las claras cuál es el proceder del Estado en lo que respecta a la especulación con la vivienda y el terreno. De nuevo, volvemos a ver como la clase obrera no significa nada para la burguesía, no es más que un medio de uso para acumular riqueza y un estorbo cuando se impide esto mismo.

Tanto la Delegación del Gobierno (PSOE) como la Comunidad de Madrid a través del IVIMA (PP) son responsables de dicho desalojo, algo que se ha extendido en el tiempo, puesto que el CSO La Atalaya ya hizo frente a varios intentos de desalojo, llegando en 2016 a llevar a juicio a una de las personas que participaron en contra de este. Sin embargo, se hace impensable para una organización poder hacer frente a una amenaza cada vez más constante de desalojo sumado a las tareas diarias del centro, pudiendo la presión de los intereses de la burguesía sobre la autoorganización obrera, en este caso concreto en Vallecas con el CSO La Atalaya.

CSO La Atalaya es un espacio social que lleva 10 años de trabajo a sus espaldas. Comenzaron en 2014 dando vida a un instituto completamente abandonado y vacío por años, el IES Magerit, propiedad del IVIMA (Agencia de Vivienda Social de la Comunidad de Madrid), cuyo único uso era ser un muñeco de paja para el vandalismo, hasta que un grupo de jóvenes decidió darle una vida útil, dotándolo desde entonces de una vida social y política. Para todos aquellos que tengamos un mínimo de conciencia de clase sabemos que en este sistema los intereses de la burguesía están por encima de todo, de nuestras actividades sociales, de nuestras viviendas, de nuestra educación y, en definitiva, de nuestras vidas, como ha demostrado la nula gestión de la DANA.

Con el fin de ejemplificar el arquetipo de organización política en el capitalismo está el PP; el pasado 19 de noviembre Ayuso reivindicaba que «no se rompiera la colaboración público-privada por motivos ideológicos» para que las empresas pudieran «trabajar en liberad», lo que viene a aclararnos, brevemente, cuál es el fin de los partidos políticos y las instituciones del Estado, velar por los intereses de los capitalistas, esto es, ser instrumento de la burguesía en la lucha de clases. Ni que decir tiene que el Estado gana por dos con este desalojo, deshacerse de centros autoorganizados de la clase obrera, que la dotan de facto de poder político fuera de las fronteras institucionales, es decir, fuera de su vista y control, es sin dudarlo otro factor determinante del desalojo, que no nos quepa la menor duda.

Ante lo acontecido el PCOE muestra su total solidaridad con los compañeros y compañeras del CSO La Atalaya, que han tenido que hacer frente a una constante amenaza de desalojo, animando a la organización a dar nuevos pasos hacia la reorganización, pese al duro golpe que supone perder el centro, más teniendo en cuenta que solo 10 personas han podido sacar material fuera durante el período de 1 hora. Debemos tener la entereza de mirar hacia el futuro y entender que una derrota no es el final, ni debe serlo, que ahora es el momento de demostrar aplomo, de señalar que pese a la naturaleza criminal de este sistema y del Estado español seguiremos trabajando con el fin de organizarnos contra la barbarie que nos impone el capitalismo. Desde el PCOE somos conscientes de que el Estado español es enemigo jurado de la clase obrera, y que no debemos perdernos en fantasías reformistas con pretensiones a cambiar su naturaleza, sino en dar pasos hacia nuestra emancipación como clase obrera.

 

¡CONTRA LA BARBARIE DEL CAPITALISMO, ORGANIZACIÓN!

¡ABAJO EL ESTADO ESPAÑOL!

Comité Regional del PCOE en Madrid




La clase obrera planta cara a la especulación [ESP/CAT]

El pasado 23 de noviembre se llevaron a cabo manifestaciones a lo largo de varias ciudades de Catalunya, convocadas por colectivos de la vivienda para luchar por el derecho a la misma y mostrar que se está imposibilitando un derecho básico a cada vez mayor número de proletarios, siguiendo de esta manera la hoja de ruta que implanta las necesidades del capitalismo monopolista de estado a los gobiernos burgueses, bien sean abiertamente fascistas o sean “los más progresistas de la historia”, de tal modo que la vivienda no es un derecho sino un activo económico con el que los monopolios especulan para maximizar los beneficios.

La manifestación en Barcelona fue un gran éxito ya que acudieron más de 170.000 personas a paralizar la capital. La gran cantidad de gente que salió a la calle hizo que les cayera una gota de sudor frío a los opresores, ya que no tardaron en sacar cifras falsas dadas por la policía y a esparcirlas por sus corruptos medios de desinformación, con tal de desalentar el desarrollo de esta lucha justa y su posible evolución radical.

Nuestra célula y otros camaradas del Partido en la ciudad de Barcelona estuvimos presentes apoyando la movilización, entendiendo que es una de las manifestaciones más importantes en las que se refleja la lucha de clases y que asola, sobre todo, a las masas proletarias de las grandes ciudades.

En la manifestación, nuestro Partido llevó un mensaje claro, que tenemos que tomar conciencia que el problema de la vivienda es una manifestación más de un problema de mayor calado, la existencia del capitalismo, el cual persigue la concentración de riqueza en unas pocas manos y la socialización de la pobreza, expresándose ésta en la carestía de la vivienda, de la vida, en definitiva, en un proceso de depauperamiento del pueblo trabajador. Por tanto, la lucha de la vivienda debe de incardinarse en el lugar que le corresponde, que no es otro que en la lucha de clases contra el capitalismo y su Estado, debiéndose fusionar todas las luchas de la clase obrera en una única lucha para que la clase obrera derroque revolucionariamente a la burguesía y tome plenamente el poder político y la propiedad de los medios de producción y, consecuentemente,  la socialización de todas las viviendas que están en manos de los fondos buitre, bancos y demás especuladores. Todo lo que no sea lo anterior será un parche caduco que en poco tiempo quedará en agua de borrajas.

Por todo ello, hacemos un llamamiento a la clase obrera a unirnos y organizarnos construyendo nuestros órganos de poder popular, y desde el Partido seguiremos participando en este conflicto y lucharemos para que estas movilizaciones prosigan, se eleven políticamente uniéndose de esta manera al resto de luchas obreras para derrocar revolucionariamente este sistema criminal y especulador construyendo ese futuro que el proletariado se merece, que no es otro que la socialización de toda la riqueza y hacer que la clase obrera en exclusiva atesore todo el poder político para acabar con parásitos y explotadores burgueses cuya existencia conlleva la condena de la mayoría del proletariado.

 

¡POR LA UNIÓN DE TODAS LAS LUCHAS EN UNA ÚNICA LUCHA DE CLASES CONTRA EL CAPITALISMO Y SU ESTADO!

¡CONTRA EL FASCISMO Y EL OPORTUNISMO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Barcelona, 26 de noviembre de 2024

Célula Joan Comorera de Barcelona del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)

La classe obrera planta cara a l’especulació

 

El passat 23 de novembre, es van dur a terme manifestacions al llarg de diverses ciutats de Catalunya, convocades per col·lectius de l’habitatge per a lluitar pel dret a l´habitatge i mostrar que s’està impossibilitant un dret bàsic a cada vegada un major nombre de proletaris. Seguint d’aquesta manera el full de ruta que implanta les necessitats del capitalisme monopolista d’estat als governs burgesos, bé siguin obertament feixistes o siguin “els més progressistes de la història” de tal mode que l’habitatge no és un dret sinó un actiu econòmic amb el qual els monopolis especulen per a maximitzar els beneficis.

La manifestació a Barcelona va ser un gran èxit ja que van acudir més de 170.000 persones a paralitzar la capital, la gran quantitat de gent que va sortir al carrer fa que els caigui una gota de suor freda als opressors ja que no van trigar a treure xifres falses donades per la policia i a escampar-les pels seus corruptes mitjans de desinformació, amb la condició de descoratjar el desenvolupament d’aquesta lluita justa i la seva possible evolució radical.

La nostra cèl·lula i altres camarades del Partit a la ciutat de Barcelona vam ser presents donant suport a la mobilització, entenent que és una de les manifestacions més importants en les quals es reflecteix la lluita de classes i que assola, sobretot, a les masses proletàries de les grans ciutats.

En la manifestació, el nostre Partit va portar a la manifestació un missatge clar, que hem de prendre consciència que el problema de l’habitatge és una manifestació més d’un problema de major importància, l’existència del capitalisme el qual persegueix la concentració de riquesa en unes poques mans i la socialització de la pobresa, expressant-se aquesta en la carestia de l’habitatge, de la vida, en definitiva, en un procés de pauoerització del poble treballador. Per tant, la lluita de l’habitatge ha d’incardinar-se en el lloc que li correspon, que no és un altre que en la lluita de classes contra el capitalisme i el seu Estat, havent-se de fusionar totes les lluites de la classe obrera en una única lluita perquè la classe obrera enderroqui revolucionàriament a la burgesia i prengui plenament el poder polític i la propietat dels mitjans de producció i, conseqüentment, la socialització de tots els habitatges que estan en mans dels fons voltor, bancs i altres especuladors. Tot el que no sigui l’anterior esmentat serà un pegat caduc que en poc temps quedarà en foc d’encenalls.

Per tot això, fem una crida a la classe obrera a unir-nos i organitzar-nos construint els nostres òrgans de poder popular, i des del Partit continuarem participant en aquest conflicte i lluitarem perquè aquestes mobilitzacions prossegueixin, s’elevin políticament unint-se d’aquesta manera a la resta de lluites obreres per a enderrocar revolucionàriament aquest sistema criminal i especulador construint aquest futur que el proletariat es mereix, que no és un altre que la socialització de tota la riquesa i fer que la classe obrera en exclusiva atresori tot el poder polític per a acabar amb paràsits i explotadors burgesos l’existència dels quals comporta la condemna de la majoria del proletariat.

 

PER LA UNIÓ DE TOTES LES LLUITES EN UNA ÚNICA LLUITA DE CLASSES CONTRA EL CAPITALISME I EL SEU ESTAT!

CONTRA EL FEIXISME I L’OPORTUNISME!

SOCIALISME O BARBÀRIE!

Barcelona 26 de novembre de 2024

Cèl·lula Joan Comorera de Barcelona del Partit Comunista Obrer de Catalunya