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Socialfascistas

 

Históricamente, el papel de la socialdemocracia dentro del movimiento obrero fue, y es, la de apagafuegos del capitalismo. Cuando se agudizan las contradicciones en el seno del régimen capitalista, la socialdemocracia acude al dictado de los intereses del capital para inocular el veneno ideológico burgués en los sectores más avanzados de la clase obrera y los sectores populares, y así mantenerlos atados al yugo y las cadenas (o al yugo y las flechas, si hablamos del Estado Español) que el capitalismo les impone. Fue por esto que el movimiento comunista internacional acuñó un término, en los años 30,  que viene que ni pintado en el momento en que nos encontramos: el de socialfascistas.

 

Así, en el contexto general del Estado fascista español, en cuanto que el Régimen del 78 ha sufrido un cuestionamiento de uno sus pilares básicos, en este caso la unidad nacional o unidad de mercado, los diferentes corifeos socialfascistas han saltado contra la disidencia y contra el movimiento de solidaridad internacionalista con más ahínco que la propia extrema derecha.

 

Así, el socialfascista Alberto Garzón, se expresaba en la prensa burguesa, esa prensa que ofrece generosos altavoces al socialfascismo a la vez que criminaliza a la disidencia y la silencia, en que el President Puigdemont, no podía irse de rositas ante los hechos derivados del cumplimiento por parte del político catalán del mandato democrático emanado tanto del Parlament catalán como de la voluntad mayoritaria expresada por dicha nación en el referéndum del 1-0. Represión “de rostro humano”, es lo que pide este señor.

 

Sin embargo, estas posturas del socialfascismo no nacen de la noche a la mañana. Procede de la tradición histórica de aquellos que traicionaron al marxismo-leninismo en el Estado Español. Así, el “histórico”(histórico para la infamia, se entiende) Justiniano Martínez, vieja “gloria” del socialfascismo que traicionó a la clase obrera durante la Transición, miembro de los vendeobreros CCOO y liquidador del PSUC, negaba la existencia de presos políticos en el Estado Español desde el año 1976, vendiendo a la cloaca fascista que es el Régimen del 78 como un paraíso de las libertades, de la democracia y la voluntad popular. Asimismo, calificaba a los miles de presos políticos que han pisado las cárceles españolas desde esa fecha de “terroristas”. Para él, sindicalistas, comunistas, anarquistas, soberanistas de las distintas naciones oprimidas, etc, es decir, toda la amalgama de personas que han sufrido la represión, la cárcel e incluso el exterminio físico no son más que “los del tiro en la nuca”.

 

Por sus hechos los conoceréis. Todos estos socialfascistas que ahora se escudan en el folclorismo soviético y en la fraseología huera, no son más que los mismos que vendieron al movimiento popular en los años de la farsa conocida como “Transición”, ya sea con los mismos rostros, o con nuevas caras puestas ahí para ocultar la podredumbre ideológica  y el descrédito de los anteriores.

 

Es tarea de todo revolucionario consciente el aislar y el luchar contra los socialfasciatas, no concederles ningún espacio, no llegar a ninguna entente con ellos, sino considerarlos como lo que son: la pata “izquierda” de un Régimen enemigo de nuestra clase y de los sectores populares que hay que derribar.

 

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Aumento del terrorismo patronal en Segovia

Segovia, pese a ser una provincia pequeña, se registran en ella un gran número de accidentes laborales, que van en aumento desde los años de la crisis hasta la actualidad. Esto es debido a que las condiciones laborales han decaído debido a las medidas relacionadas con los riesgos laborales que han tomado los gobiernos de turno, tanto a nivel estatal como autonómico, y que han dejado aún más desfavorecidos a los trabajadores. Los accidentes laborales, sucedidos mayoritariamente en los sectores de la hostelería, la industria, la construcción y el sector agrario, han aumentado en un 9,6% en Segovia.

De los hechos se desprenden las siguientes cifras: 1.371 accidentes laborales –ocho de ellos graves y uno mortal– en la provincia de Segovia; en Castilla y León 15.809 accidentes laborales que se saldaron conla alarmante cifra de 21 fallecidos; y en todo el territorio nacional se llegó a 333.993 heridos junto a 323 accidentes mortales.

Estos datos demuestran que entre los trabajadores que están dados de alta hay un gran número de ellos que sufren accidentes laborales. Y si también se contaran a los que trabajan sin estar dados de alta en la Seguridad Social, estos datos aumentarían, ya que como es bien sabido hay multitud de personas que luchan por sobrevivir y que son estafados por empresarios que les obligan a trabajar en condiciones pésimas, sin contratos laborales, aún más explotados y sin garantías ante un accidente laboral, sin que cobren un sueldo digno o directamente cobren dicho sueldo, con jornadas laborales inhumanas…

Los sindicatos amarillos como CCOO y UGT apelan a una prevención de los riesgos laborales, con campañas en colegios, institutos y demás instituciones educativas, pero esta formación no sirve de nada si el empresario que contrata al trabajador no le da los recursos que él necesita, ya que este patrono lo único que busca es el aumento de capital. La carencia de Equipos de Protección Individual (EPI´s) en buena parte de los centros de trabajo es una constante hoy en día.

Por mucha formación que se dé al trabajador en materia de prevención de accidentes, este no dispone de los medios y recursos para la dicha protección, ya que el empresario no se la ofrece; a este último lo que le interesa es el aumento de su capital, por lo que esta prevención no le interesa en absoluto y ese ahorro que a unos benefician a otros les perjudica de una forma física provocando en muchos casos el fallecimiento es una realidad en la que vive envuelta la clase obrera.

Esta es la situación actual del proletariado dentro del capitalismo, un sistema económico que no le puede ofrecer más que explotación, miseria y muerte. La vida digna que buscamos los trabajadores sólo la encontraremos organizándonos y luchando contra este sistema asesino y criminal y construyendo el Socialismo que nos permita tener la vida que nos merecemos, lejos de la explotación del hombre por el hombre.

 

Comité Local del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Segovia

 

 




Carlos, hermano, ¡nosotros no olvidamos!

En la estación de Legazpi de la línea 3 de metro, a través de las cámaras de videovigilancia del tren, se observa cómo acceden al vagón varias decenas de jóvenes antifascistas. En ese vagón se encontraba Josué Estébanez, el cual al percatarse de la presencia de los jóvenes saca una navaja de 15 centímetros de su bolsillo y la oculta abierta, tras su espalda. Josué Estébanez portaba una sudadera de marca “Three Stroke”, identificada como simbología nazi. El resto de jóvenes se suben al vagón. Uno de ellos se percata de que Josué Estébanez porta una navaja, pero Carlos Palomino, al acceder al vagón, no se percata de ello y le recrimina sobre la sudadera. En ese momento Josué Estébanez propina una puñalada a Carlos Palomino en el lado izquierdo del tórax, que afecta al corazón y que posteriormente provocaría su muerte.

Estos fueron los hechos que ocurrían el 11 de noviembre de 2007, hace hoy diez años. Carlos Palomino, un joven antifascista de 16 años, era asesinado mientras se dirigía a manifestarse en contra de una manifestación fascista convocada por Democracia Nacional. Carlos fue asesinado por un militar fascista del Ejército Español, Josué Estébanez, el cual se dirigía a apoyar la manifestación fascista.

A diez años de su asesinato debemos hacer balance y remarcar la necesidad de combatir el fascismo con todas nuestras fuerzas. A diferencia del movimiento pacifista socialdemócrata, los comunistas debemos ser inexorables con el fascismo, no darle aire para respirar. La socialdemocracia, con esta predica abstracta de paz, lo único que hace es reafirmar más al movimiento fascista: se convierte en su pata izquierda. No debemos olvidar que el fascismo es la organización de combate de la burguesía que se apoya en el respaldo activo de la socialdemocracia. 

La actual creciente ola de crecimiento del fascismo, debe ser considerada como un síntoma de debilidad de la clase obrera y como una consecuencia de traiciones cometidas contra la clase obrera por la socialdemocracia y su “pacifismo”, que ha desbrozado el camino al fascismo. Debe ser considerada también como un indicio de la debilidad de la burguesía, como un síntoma de que la burguesía ya no está en condiciones de dominar el orden burgués vigente, por lo cual, se ve obligada a recurrir a los métodos terroristas de gobierno. La única forma de extirpar el fascismo del seno de la clase obrera, es acabar con la burguesía que lo nutre.

Por último, enviar un abrazo y nuestras más sinceras condolencias a los familiares y amigos de Carlos. Lucharemos por él y por todos los antifascistas caídos.

 

CARLOS, HERMANO, ¡NOSOTROS NO OLVIDAMOS!

 

Comité Local del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) de Madrid




El Estado reaccionario, desbocado

La intervención de las cuentas del Ayuntamiento de Madrid por parte del Ministerio de Hacienda supone un paso más en la actuación reaccionaria del estado español, que no puede admitir ya ni el reformismo más claudicante como es el de Ahora Madrid, que ha entregado las llaves de oro de Madrid al presidente de Israel, Reuven Rivlin -en lo que supone el enésimo acto repugnante de Manuela Carmena- y que se niega en rotundo a cumplir su programa electoral al no remunicipalizar el servicio de basuras.

El estado español es la cuna del cinismo, la hipocresía y la corrupción más absolutas. Al calor del conflicto en Catalunya, donde no han dudado ni por un momento en juzgar políticamente al independentismo y a sus representantes institucionales -además de aplicar el artículo 155 de la Constitución por primera vez- el ministerio de Hacienda ha decidido intervenir las cuentas del Ayuntamiento de Madrid en lo que supone una nueva actuación política contra todos y cada uno de aquellos que no cierren filas con el Gobierno del estado ante la situación en Catalunya.

Mientras los gobiernos de Ana Botella y Alberto Ruíz Gallardón endeudaron a la ciudad hasta los 7.430 millones de euros, con miles de contratos corruptos que beneficiaron a las empresas y monopolios estatales, jamás desde el Gobierno central se podía ni tan siquiera pensar en la posibilidad de advertir al gobierno local ni mucho menos en la intervención. La transferencia del dinero público hacia las empresas privadas nunca será delito en el sistema capitalista.

Podemos observar con total nitidez como el Estado, hoy en manos de la burguesía, no tolera ni tan siquiera al reformismo más claudicante, el de un Ahora Madrid alineado con Israel -al que entrega las llaves de oro de Madrid-, con el ISIS y contra el pueblo sirio y con la contrarrevolución húngara de 1956, dispuesto a incumplir su programa electoral negándose a remunicipalizar el servicio de recogida de basuras de la capital -cuyos trabajadores han estado en huelga por las condiciones de trabajo que sufren-, dispuesto a ausentarse de un pleno para no aprobar medidas contra las ejecuciones hipotecarias y al mismo tiempo aprobando, junto con el Partido Popular, los pelotazos urbanísticos en la capital.

Este Estado corrupto, con un presidente del Gobierno que cobra dinero negro de la burguesía abiertamente, ya solo puede permitir la corrupción más descarnada y la explotación más miserable de los trabajadores que le permita a la burguesía obtener las máximas ganancias, así como la lucha por la defensa de unidad de la patria que siga sosteniendo el ataque contra el pueblo español y la clase obrera.

Vemos hoy, más claramente que nunca, la esencia reaccionaria del Estado español y el carácter político de toda la superestructura del sistema. Salen los ladrones de la cárcel como Ignacio González -al que no le ha costado ni medio minuto reunir 400 mil euros para pagar la fianza- y comienzan a entrar cada vez más presos políticos. Todo disentimiento a la reaccionaria política del Estado, por mínimo que sea, comienza a ser reprimido en mayor o menor grado, cárcel para los que no quieren formar parte de un Estado cuasi-fascista como es hoy el español o intervención de las cuentas para que no apoye sin fisuras al Gobierno.

Los enemigos de la clase obrera, del pueblo, no están en Cataluña. Nuestros enemigos, aquellos que no nos permiten vivir con dignidad, que nos explotan y oprimen cada día, que no nos dejan trabajar para ganarnos la vida, están en nuestra propia ciudad, están en el Congreso, modificando el artículo 135 de la Constitución de forma exprés y depauperando la vida del pueblo presupuesto tras presupuesto. Están en la Asamblea Regional liquidando los servicios públicos madrileños. Están en las calles Génova 13, Ferraz 70, Alcalá 253 –nidos de corrupción reacción y servilismo burgués- y en la calle Diego de León 50, desde donde la burguesía maneja a su antojo este estado corrupto. El enemigo está en el Estado español de los monopolios.

El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a la clase obrera madrileña a no dejarse engañar por aquellos que nos están atacando y explotando continuamente, a no caminar bajo la falsa bandera de la unidad nacional, a no ver en el pueblo catalán al enemigo. El pueblo trabajador no tiene más enemigo que la burguesía y su estado corrupto que le oprime y explota todos los días en el centro de trabajo, que le obliga a no poder trabajar y que no le permite vivir con dignidad. 

¡El enemigo de la clase obrera está en Madrid!

¡Abajo el estado burgués corrupto!

¡Viva el Internacionalismo Proletario!

Comité Local del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) de Madrid

 




8-N El pueblo catalán se moviliza en la huelga ante la represión del Estado

Durante la jornada de hoy, 8 de noviembre, hemos asistido a la jornada de huelga general y la consiguiente movilización por parte del pueblo catalán, que, hastiado por la represión del Estado contra el derecho a la autodeterminación, demanda la liberación de los presos políticos involucrados en el “Procés” saliendo masivamente a la calle.

 

Desde primera hora del día, el pueblo autoorganizado ha cortado las principales autopistas, así como algunas vías de tren, como es el caso de la estación de Sants. Al mediodía, se han focalizado los esfuerzos en las fronteras del Ebro, Junquera, Puigcerdà y Seu d’Urgell. Ya en la tarde, se han sucedido más manifestaciones y convocatorias.

 

La respuesta del Estado fascista:

 

La brigada móvil de los antidisturbios ha hecho presencia en regiones como Abrera, siendo que, además, ya se encontraban “sorprendentemente” en el lugar los mossos d’esquadra antes de empezar, lo cual invita a pensar en infiltraciones de la policía secreta. Al menos un detenido, como en el CDR de Vilanova.

 

La intersindical-CSC ha calificado de éxito la huelga, con un seguimiento masivo en el ámbito estudiantil de primaria, secundaria y universitarios del 80%; un 80% de descenso en las ventas de producto fresco en Mercabarna y un 40% de seguimiento en la Administración Pública.

 

No conviene olvidar tampoco el silencio o alejamiento de la causa catalana, en este caso de esta huelga, por parte de sindicatos y representantes políticos reformistas que una vez más quedan retratados cuando toca posicionarse con el pueblo.

 

El PCOC ha estado presente junto con nuestro pueblo en lucha por hacer efectivo nuestro derecho a la autodeterminación y por la libertad de los presos políticos, tanto los vinculados al proceso independentista, como los anónimos o no tan nombrados, como por ejemplo los raperos recientemente condenados y los comunistas encarcelados.

 

¡Por el derecho a la autodeterminación! ¡Por la libertad de los presos políticos! ¡Por el socialismo!

 

Secretaria de Agitación y Propaganda del Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)

 

8-N El poble català es mobilitza a la vaga contra la repressió de l’Estat.

 

Durant la jornada d’avui, 8 de noviembre, hem assistit a la jornada de vaga general i consegüent mobilització per part  del nostre poble, que, fastiguejat de la repressió de l’Estat contra el nostre dret a l’autodeterminació, demanda l’alliberament dels presos polítics involucrats en el ‘Procés’ ha sortit massivament al carrer.

 

Des de primera hora del dia el poble autoorganitzat ha tallat les principals autopistes, així com algunes vies de tren, com és el cas de l’estación de Sants. Al migdia, s’han focalitzat els esforços en las fronteres de l’Ebre, Jonquera, Puigcerdà i Seu d’Urgell. Ja a la tarda, s’han succeït més manifestacions i convocatòries.

 

La resposta de l’Estat feixista:

 

La brigada mòbil dels antiavalots ha fet presència en llocs com a Abrera, sent molt “sorprenent” que els mossos d’esquadra ja eren al lloc abans de començar, la qual cosa convida a pensar en infiltracions de la policía secreta. Almenys 1 detingut, como en el CDR de Vilanova.

 

La intersindical-CSC ha qualificat d’èxit la vaga, amb un seguiment massiu en l’àmbit estudiantil de primària, secundària i universitaris del 80%, un 80% de descens en les vendes de producte fresc a Mercabarna i un 40% de seguiment en la Administració Pública.

 

No convé oblidar tampoc, el silenci o allunyament de la causa catalana, en aquest cas d’aquesta vaga, per part dels sindicats i representats polítics reformistes que una vegada més queden retratats quan toca posicionar-se amb el poble.

 

El PCOC ha estat present juntament amb el nostre poble en lluita per fer efectiu el nostre dret a l’autodeterminació i per la llibertat dels presos politics, tant els vinculats al procés independentista, com els anònims o no tan nomenats, com ara els rapers recentment condemnats i els comunistas empresonats.

 

Pel dret a l’autodeterminació! Pel alliberament dels presos polítics! Pel socialisme!

 

Secretaria de Agitació i Propaganda del Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)




Las mentiras de la prensa cordobesa en torno al Procés

Los recientes acontecimientos en Cataluña han impactado de lleno en la sociedad cordobesa. Unos solidarizándose con el pueblo catalán en el ejercicio de un derecho democrático como es la autodeterminación; otros apoyando a los cuerpos de represión del Estado español. Este último bando ha protagonizado momentos bochornosos: desde despedir a los policías enviados a Cataluña a detener el Procés -al grito de “a por ellos”- a colgar la bandera nacional en los balcones en un intento de imponer su propia idea de España, heredera del franquismo; sin embargo, lo más destacable son las concentraciones en protesta contra el derecho de la autodeterminación y en apoyo a la Unidad de España y la represión. Y es aquí donde entran en acción diferentes medios locales jugando su papel a favor de este bando, asunto que nos ocupa en este artículo.

El domingo 24 de septiembre de 2017 hubo una concentración de este signo junto a la bandera rojigualda que ondea en el Vial Norte. Se desconoce quiénes fueron los organizadores de tal evento. Sólo se nos informa que había un exconcejal del PP entre las personalidades políticas asistentes. Pese a que esto no estaba legalmente convocado, los asistentes contaron con la protección policial, lo cual no deja de ser irónico al haber sido ese mismo sitio un lugar de represión recientemente.

Esta convocatoria no es muy diferente a otras realizadas en otros puntos del Estado español; no obstante, lo que se denuncia en este artículo es la línea editorial del diario digital Cordópolis, totalmente contraria al Procés, lo cual le lleva a mentir descaradamente al mencionar que a esta convocatoria fueron “2.000 asistentes”.

Si prestamos atención a las fotografías y al vídeo aportados por este mismo medio -enfocados desde el mismo punto- podemos apreciar fácilmente que tal cifra es totalmente falsa. Por otro lado, uno de nuestros militantes al pasar por la zona comprobó por sí mismo que el número era muchísimo más reducido al de la cifra aportada por la Policía -fuentes policiales hablan de 700 asistentes-.

Este mismo medio digital no tuvo reparo en afirmar que en una concentración frente a la Subdelegación de Gobierno por el derecho de la autodeterminación el número de asistentes era de “varias decenas”. Esta cifra desorbitada no es el único intento de apoyar al Gobierno español en su lucha contra la autodeterminación del pueblo catalán, ya que Cordópolis dio eco al manifiesto firmado por profesores universitarios -entre ellos, dos de la UCO- que pedían “usar la fuerza legítima del Estado” para evitar que el citado referéndum tuviera lugar. No escucharon, en cambio, a los profesores de la misma institución que apoyan al Procés. Ni una sola línea les dedican.

Pese a todo, Cordópolis no ha sido el único medio local que ha mentido inflando cifras de cordobeses contrarios al Procés. El sábado, 30 de septiembre, víspera del referéndum, hubo una concentración frente al Ayuntamiento. Cordópolis admitió que el número de asistentes había sido mucho más reducido al del pasado domingo; no obstante, el “Diario Córdoba” afirmó que había 3.500 asistentes, es decir, 1.500 más que la cifra anterior aportada por Cordópolis. De nuevo, se invita al lector a consultar a las fuentes fotográficas y audiovisuales disponibles en la red y comprobar por sí mismo la falsedad de la afirmación.

Sólo en esta concentración sabemos quiénes fueron los organizadores: la Fundación para la Defensa de la Nación Española, vinculada a organizaciones de la extrema derecha como Vox. Se puede apreciar la presencia de niños pequeños, a pesar de que estos mismos hablan de un supuesto adoctrinamiento ideológico en las escuelas catalanas.

El Diario Córdoba menciona que entre los asistentes se escuchaban lemas franquistas como “Arriba España”.  Y en el vídeo los podemos escuchar cantando el himno nacional de la dictadura de Franco. Ni Diario Córdoba ni Cordópolis señalan el componente fascista de la concentración, lo cual nos indica el acuerdo táctico entre la extrema derecha y la prensa local.

Otra muestra de manipulación mediática por parte de Cordópolis se aprecia en uno de sus artículos publicado el martes 3 de octubre, a raíz de una concentración en protesta por la represión policial contra el pueblo catalán. El artículo de marras afirmaba que a la misma llegaban “algunas decenas de ciudadanos” y que más tarde se sumaron más. En el mismo lugar hubo una contramanifestación de naturaleza fascista, a la que Cordópolis encubre afirmando que las banderas que portaban eran  “todas constitucionales”.  Por si fuera poco, el inicio del artículo comienza expresando sin ningún pudor que el referéndum era “ilegal”, dando a entender que los
que se manifestaban en contra de la represión del 1 de octubre estaban realizando una actividad antidemocrática, cuando en realidad el único antidemócrata es el Estado, que con todo su aparato represivo dejó casi mil heridos en esa jornada histórica para el pueblo catalán. Cada palabra o frase escrita no está ahí de forma casual. Pero lo que más descarado ha sido ocultar la solidaridad de nuestra organización, el Partido Comunista Obrero Español con el pueblo catalán en la citada concentración. Afirman que entre los asistentes se ven ondear banderas del PCE, a pesar de que si visitamos la fotogalería del artículo en ningún momento se aprecian banderas de esta organización oportunista situada al lado del Estado fascista español y de su monarquía corrupta.

Por todo ello, desde el PCOE, llamamos a la clase obrera cordobesa a solidarizarse con el pueblo catalán frente a la represión estatal y denunciamos a la prensa contraria a la autodeterminación, favorable a la represión y que manipula la información en su alianza con el fascismo.

¡Por un periodismo comprometido con la lucha de la clase obrera!

“La verdad es siempre revolucionaria” – V.I.Lenin

 COMITÉ LOCAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E) EN CÓRDOBA




El PC de Donetsk saluda al PCOE en el Centenario de la Revolución de Octubre

Queridos camaradas:

Acepten nuestras sinceras felicitaciones con motivo del Centenario de la Gran Revolución Socialista de Octubre, que cambió radicalmente el curso de la Historia mundial, abrió el camino al Socialismo para toda la Humanidad, destruyó el sistema colonial y resolvió la cuestión nacional al unir a los pueblos en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Gracias a la Revolución hubo un progreso social y científico, un crecimiento de la industria y la agricultura y un desarrollo del arte y la cultura sin precedentes. La justicia social, sobre la cual soñó la parte oprimida de la Humanidad, se convirtió en un hecho consumado.

La Revolución de 1917 se consiguió gracias a la unión de trabajadores y campesinos, dirigida por el Partido Comunista encabezado por Vladimir Lenin. Los bolcheviques armaron al proletariado con el marxismo, que es la táctica y la estrategia de la lucha de clases. Nosotros, los comunistas de la República Popular de Donetsk, creemos que la introducción de la conciencia de clase entre los trabajadores es una tarea primordial. En esta dirección, el Partido Comunista de la República Democrática y Popular ha estado trabajando desde el comienzo de las protestas masivas en el Donbáss.

Camaradas, les estamos agradecidos por su ayuda y apoyo al movimiento comunista y antifascista del Donbáss. El capital es una fuerza material que debe contrarrestarse con el internacionalismo proletario y el avance de la clase obrera orientada por su partido de vanguardia, el Partido Comunista. Esperamos que el Donbáss proletario sea un factor que ayude a unir a los partidos comunistas y obreros de todo el mundo en la lucha contra el fascismo y el imperialismo mundial.

¡Larga vida al Gran Octubre!

¡Larga vida a la causa del Gran Lenin!

¡Proletarios de todos los países, uníos!

Comité Central del Partido Comunista de la República Democrática Popular.

Atentamente,

Redacción de Adelante.




PER LA LLIBERTAT PRESOS POLÍTICS I PEL FRONT ÚNIC DEL POBLE CONTRA EL FEIXISME!

El pasat dijous 2 de novembre l’Audiència Nacional, hereva del Tribunal d’Ordre Públic franquista, va determinar l’engarjolament del Vicepresident, Oriol Junqueras, i de set consellers més del Govern de Catalunya. Així mateix, ahir a la nit l’Audiència Nacional, tribunal-titella del govern feixista espanyol, va dictar l’ordre internacional de detenció del President i d’altres quatre consellers més, exiliats a Bèlgica. Un procés judicial propi del franquisme, on es persegueix a un govern per la seva ideologia, i fins i tot es vexa i maltracta als presos polítics. S’acredita així que la Judicatura no es més que un instrument més d’aquest Govern corrupte, un dels més corruptes del món, per a que imposi la seva política clarament feixista. Tot això recolzat pel PSOE i Ciutadans – partit d’extrema dreta creat pels bancs- altres dos partits feixistes.

Però tot això no és cap novetat, aquest mateix dia 2 de novembre es jutjava també a l’Audiència Nacional, a 12 rapers per l’únic delicte d’escriure cançons on denuncien la podridura de l’estat espanyol i la seva naturalesa feixista. I és que ni el Govern de Catalunya, ni Jordi Cuixart ni Jordi Sánchez són els primers presos polítics d’aquest Estat criminal. A les presons de l’Estat hi ha d’altres presos polítics comunistes, anarquistes, sindicalistes o independentistes perseguits únicament per les seves idees polítiques. Mentre els lladres i corruptes del PP i el PSOE estan al carrer, igual que torturadors feixistes que actuen amb absoluta impunitat; a les presons de l’Estat els comunistes, sindicalistes o independentistes hi son pel sol fet de dissentir políticament d’un Estat que nega els drets democràtics als pobles i als treballadors.

Diàriament a Catalunya treballadors estan rebent multes per assistir a manifestacions i concentracions, així com denúncies per defensar l’1 d’octubre. I és que la repressió política de l’Estat s’acarnissa avui contra Catalunya però sempre ha existit durant aquests 40 anys de propina del franquisme després de la mort de l’assassí dictador.

Rajoy, emparant-se en l’activació de l’article 155 de la Constitució, no només ha mostrat que la separació de Poders a Espanya és ciència ficció, sinó que ha deixat clara la naturalesa feixista de l’Estat. No ha dubtat fer un cop a Catalunya, destituir un Govern elegit democràticament, i convocar eleccions autonòmiques de manera no només il·legítima, sinó que també il·legal. I és que no han dubtat a trepitjar fins i tot les seves pròpies lleis reaccionàries per a realitzar aquesta convocatòria electoral. Unes eleccions convocades per un govern corrupte i feixista, amb empresonaments de dirigents polítics que omplen el país de presos polítics i amb un grau de repressió elevat contra el nostre Poble. Davant d’aquest escenari no només estem davant d’una convocatòria d’eleccions il·legítimes, il·legals, amb presos polítics, amb repressió i sense cap tipus de garantia de joc net. Unes eleccions iguals que les que feia Franco, on els vots els comptaran els corruptes feixistes que dirigeixen l’Estat i que, des del mateix moment de la seva convocatòria ja fan olor de tupinada.

El Comitè Nacional del PCOC rebutja l’empresonament dels membres del Govern legítim de Catalunya, de Jordi Sànchez i Jordi Cuixart, així com rebutgem les ordres de detenció del president Puigdemont i dels quatre consellers que es troben a Brussel·les exiliats. Així mateix, ens solidaritzem amb tots els presos polítics i exigim la immediata posada en llibertat de tots ells. El PCOC dóna suport a la Vaga General del proper dia 8 de novembre i ens sumem a ella, fent una crida a la classe obrera de Catalunya a secundar aquesta jornada de vaga. Finalment, davant la convocatòria electoral realitzada per l’Estat – una convocatòria il·legal, il·legítima i sense garanties democràtiques – el nostre Partit no la legitimarà, i per tant, fem una crida al nostre Poble i a les forces polítiques progressistes i antifeixistes, a boicotejar les eleccions del 21 de desembre i a la conformació d’un Front Únic del Poble, que organitzi al Poble en contra del feixisme, contra l’estat corrupte dirigit per Rajoy i que desenvolupi estructures de poder popular que permetin no només desenvolupar la República Catalana, sinó establir llaços amb la classe obrera de la resta de nacions de l’Estat espanyol per canviar la correlació de forces i acabar amb aquest Estat que nega els drets nacionals i polítics del poble.

 

PEL FRONT ÚNIC DEL POBLE CONTRA EL FEIXISME!

CONTRA EL CAPITALISME, PEL SOCIALISME!

SOCIALISME O BARBÀRIE!

 

Barcelona, a 4 de novembre de 2017

COMITÈ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (P.C.O.C.)

 

POR LA LIBERTAD PRESOS POLÍTICOS Y POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO EN CONTRA DEL FASCISMO!

 

El pasado jueves 2 de noviembre la Audiencia Nacional, heredera del Tribunal de Orden Público franquista,  determinó el encarcelamiento del Vicepresidente, Oriol Junqueras, así como de siete consellers más del Gobierno de Cataluña. Asimismo, en la noche de ayer el títere tribunal del Gobierno fascista español, la Audiencia Nacional, dictó la orden internacional de detención del President y otros cuatro consellers más, exiliados en Bélgica. Un proceso judicial propio del franquismo,  donde se persigue a un gobierno por su ideología, e incluso se veja y se maltrata a los presos políticos, acreditándose que la Judicatura no es más que un instrumento más de este Gobierno corrupto, uno de los más corruptos del mundo, para que imponga su política netamente fascista, todo ello con el apoyo del PSOE y Ciudadanos, engendro de extrema derecha creado por los bancos, otros dos partidos fascistas.

Pero todo ello no es novedoso, ese mismo día 2 de noviembre se juzgaba también, en la Audiencia Nacional, a 12 raperos cuyo único delito es realizar canciones que denuncian la podredumbre del estado español y su naturaleza fascista. Y es que ni el Gobierno de Cataluña, ni Jordi Cuixart ni Jordi Sánchez son los primeros presos políticos de este Estado criminal, sino que en sus cárceles existen otros presos políticos comunistas, anarquistas, sindicalistas o independentistas perseguidos únicamente por sus ideas políticas. Mientras los ladrones y corruptos del PP y el PSOE están en la calle, al igual que torturadores fascistas actúan con absoluta impunidad; en las cárceles del Estado los comunistas, sindicalistas o independentistas están en las cárceles por el mero hecho de disentir políticamente de un Estado que niega los derechos democráticos a los pueblos y a los trabajadores.

Diariamente en Cataluña trabajadores están recibiendo multas por asistir a manifestaciones y concentraciones, así como denuncias por defender el 1 de Octubre. Y es que la represión política del Estado se ensaña hoy contra Cataluña pero siempre ha existido durante estos 40 años de propina del franquismo, tras la muerte del asesino dictador.

Rajoy, amparándose en la activación del artículo 155 de la Constitución, no sólo ha mostrado que la separación de Poderes en España es ciencia ficción, sino que ha dejado claro su naturaleza fascista no dudando en hacer un golpe en Cataluña, destituyendo a un Gobierno elegido democráticamente, y convocando elecciones autonómicas de manera no sólo ilegítima, sino también ilegal pues no han dudado en pisotear incluso sus propias leyes reaccionarias para realizar esta convocatoria electoral. Unas elecciones convocadas por un gobierno corrupto y fascista, con encarcelamientos de dirigentes políticos que llenan el país de presos políticos, con un grado de represión elevado contra nuestro Pueblo. Ante este escenario no sólo estamos ante una convocatoria de elecciones ilegítimas, ilegales, con presos políticos, con represión y sin ninguna garantía democrática. Unas elecciones a imagen y semejanza de las que hacía Franco, donde los votos los contarán los corruptos fascistas que dirigen el Estado y que, desde su convocatoria, huelen a pucherazo.

El Comitè Nacional del PCOC rechaza el encarcelamiento de los miembros del Gobierno legítimo de Cataluña, de  Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, así cómo rechazamos las órdenes de detención del President Puigdemont y los cuatro consellers que se encuentran en Bruselas exiliados. Asimismo, nos solidarizamos con todos los presos políticos y exigimos la inmediata puesta en libertad de todos ellos. El PCOC apoya la Huelga General del próximo día 8 de noviembre y nos sumamos a ella, haciendo un llamamiento a la clase obrera de Cataluña a secundar dicha jornada de huelga. Por último ante la convocatoria electoral realizada por el Estado, una convocatoria ilegal, ilegítima y sin garantías democráticas, nuestro Partido no va a legitimarlas, y por tanto, hacemos un llamamiento a   nuestro Pueblo, y a las fuerzas políticas progresistas y antifascistas, al boicot a las elecciones del 21 de diciembre y a la conformación de un Frente Único del Pueblo, que organice al Pueblo contra el fascismo, contra el estado corrupto dirigido por Rajoy y que desarrolle estructuras de poder popular que permitan no sólo desarrollar la República Catalana, sino establecer lazos con la clase obrera del resto de naciones del Estado español para cambiar la correlación de fuerzas y acabar con este Estado que niega los derechos nacionales y políticos del pueblo.

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO CONTRA EL FASCISMO!

¡ABAJO EL CAPITALISMO, POR EL SOCIALISMO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Barcelona, a 4 de noviembre de 2017

COMITÈ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (P.C.O.C.)




El 78 al descubierto

Con la proclamación de la República Independiente de Catalunya se inicia una nueva fase en el panorama político que define con suma claridad la naturaleza represiva del régimen que, más allá del encono in crescendo entre España y los independentistas catalanes, muestra la vileza de un sistema que fue concebido por el maridaje trufado de engaño y traición. Es el sistema de 1978, de claras connotaciones fascistas.

El escenario actual saca a flote todas las contradicciones resueltas de modo falsario en el período de “transición” y que, por consiguiente, permanecían soterrados con toda su indemnidad. Tenemos pues que las señas de identidad del franquismo han pasado a ser las insignias de la “democracia”: Monarquía, bandera, himno, concepto de soberanía basado en la unidad territorial forzosa, poder resolutorio del ejército, la intocabilidad del capitalismo (art. 38 de la Constitución), la pervivencia de estructuras arcaicas como son la existencia y el poder que detentan los terratenientes andaluces, extremeños y castellanos… cuyas contrapartidas, frágiles concesiones a las clases trabajadoras como son los “derechos” de sindicación, de reunión, de expresión, de manifestación, etc. todas ellas tenidas por “conquistas democráticas”, son anuladas en la práctica con artimañas o están en vías de desaparición por mor de leyes restrictivas, impuestas por los sucesivos gobiernos estatales que han contado en todo momento con la silenciosa anuencia de los gobiernos autonómicos, regentados por nacionalistas de derechas y por PCE-IU cuya misión ha sido preservar las “esencias” heredadas del franquismo que ellos censuraron favorablemente en el referéndum Constitucional de 1978.

La consecuencia inferida es un proletariado en precariedad laboral, cuando no arrojado en masa al paro,  cada vez más empobrecido merced a la profunda crisis que aprisiona al capitalismo y a la preponderancia del capital especulativo en el proceso de producción, el cual genera una doble vertiente de desafección en las masas laboriosas: económica y emocional, ésta última debido a la ausencia en la palestra política de organizaciones revolucionarias que les introduzcan la conciencia de clase, lo que las lleva en cierta medida a adoptar concepciones contrarias a sus intereses al depositar su confianza en el oportunismo e incluso en las derechas, so creencia de que quien tiene el dinero es el único que puede aliviar sus necesidades y curar sus aflicciones.

Una sociedad de tal categoría propende, sin más remedio, al despotismo y a su consecuencia más inmediata: la corrupción superlativa de las instituciones. Si en este sistema existiese un mínimo de rigor, tanto PP como PSOE y la monarquía habrían sido ilegalizados e inhabilitados a perpetuidad sus máximos dirigentes.

Fatalmente el curso de los acontecimientos nos depara una realidad muy distinta. El Partido Popular, que se ha nutrido delictivamente para afrontar procesos electorales y ha enriquecido en todas las etapas de su existencia a sus máximos dirigentes a través del robo, es el que dirige el cotarro y el que decide qué es y qué no es democracia por encima de las leyes y de la Constitución que blanden sus dirigentes.

Pero como todas las entidades de este mundo, los sistemas tienen su vigencia que se consume dadas sus contradicciones irreconciliables. De esta manera, el problema de Cataluña, larvado durante décadas, despierta e irrumpe con ímpetu inusitado por la propia dinámica de la situación descrita. La corrupción y el despotismo del PP se ceban con Cataluña para impedir el goce de sus peculiaridades y para rechazar los Estatutos que se dio el pueblo. A partir de este momento, el desencuentro entre el Estado español y la Generalitat es total. El PP, amparado en las facultades que les confiere poseer el gobierno del Estado, derrocha toda la tiranía franquista que entraña, lo que ha despertado al nacionalismo después de décadas de letargo, haciéndolo crecer a velocidad de vértigo, no dejándole más recurso que el de emprender el combate por la independencia o someterse a las arbitrariedades del ideario de un partido corrupto.

Sin embargo, el Estado utiliza todos sus medios, que son muchos (televisión, prensa, radio, etc.), para desvirtuar las causas del conflicto y difundir la idea de que se trata de una lucha ilegal y caprichosa contra la legalidad existente. La consigna le ofrece la ocasión a los oportunistas  de IU y PODEMOS de elegir el camino de en medio, es decir, de proponer un referéndum a través de un acuerdo que, a priori, se sabe que es imposible por el carácter absolutista del gobierno español. La idea de que la legalidad la representa el Estado y la ilegalidad el referéndum facilita al Secretario General del PSOE la posibilidad de quitarse la máscara de socialista de izquierda para presentarse tal como es en realidad, un adocenado derechoso. Al auxilio de la legalidad, han acudido sectores de la intelectualidad cuyo acomodo político podría ser perturbado e incluso viejos dirigentes del PCE-PSUC -tal es el caso de Frutos- que, como es lógico, sale en  defensa de su inefable claudicación.

Un mínimo esfuerzo a la hora de analizar lo que está sucediendo nos lleva a una conclusión lógica aunque cruel. Frente a la supuesta ilegalidad catalana se han arrejuntado las fuerzas traidoras del 1978 y sus derivados, con el único propósito de neutralizar expeditivamente a quienes osen poner en entredicho el contubernio pro franquista que puso en solfa  la “transición”. Porque el problema de Cataluña no hace sino reverdecer el debate que se suscitó entonces entre continuación o ruptura que, lejos de saldarse definitivamente, toma mayores bríos porque la deriva del sistema es incuestionable.

¿Puede un gobierno corrupto, pueden aquellos que representan el pasado franquista, pueden los traidores del contubernio hablar de legalidad? ¿Acaso las leyes que defienden los fascistas, la derecha y sus acompañantes, deben ser respetadas por los trabajadores y por el pueblo en general? ¿Por qué todos los grupos fascistas acuden con sus insignias franquistas a las manifestaciones exigiendo la unidad de España con las leyes existentes que deberían suponerse antifranquistas?

El cinismo descuella en estos momentos supremos. Los que blasonan de ser constitucionalistas callan como malparidos cada vez que se conculca su Constitución cuando se trata de ultrajar a las clases operarias. Más de tres millones de trabajadores no tienen derecho al trabajo, más del cincuenta por ciento de los que trabajan no tienen derecho a un salario digno, las mujeres soportan una sempiterna desigualdad, se cuentan por miles los vecinos de este país que se han suicidado porque hasta ellos no llegaba el derecho al trabajo y por consiguiente el derecho a una vivienda digna. ¿Cuántas veces, pues, se saltan a la torera los burgueses su propia Constitución sin recibir amonestación alguna?

Que nadie venga a contarnos que democracia es votar un Parlamento representativo para que nos dirija bajo el imperio de la Ley. Al menos en España, todos sabemos las múltiples maneras con las que los partidos burgueses han financiado sus campañas para las elecciones. Democracia es poder del pueblo y eso no existe en este país. Las leyes no son divinas, las escriben e imponen personas; pero personas que representan a clases sociales en detrimento de las clases oponentes y no a favor de todo el pueblo. Y como se puede comprobar, los representantes de las clases que mandan en nuestro país provienen de la corrupción. A pesar de todo, debemos preguntar ¿Están prohibidos en España los referéndum para consultar al pueblo qué es lo que desea? Es cierto que llevar a la práctica la independencia va contra las leyes. Pero las leyes han de estar preparadas para servir al pueblo y en el supuesto de que alguna no lo esté debe estar dispuesta a dar paso a los cambios precisos a fin de que realmente sea la voluntad popular la que se sirva de ella. No puede existir bajo ningún concepto una ley que impida la libertad de pensamiento y de expresión. Por eso, el gobierno de Rajoy y los Constitucionalistas se vuelven irracionales por cortar de raíz la posibilidad de que el pueblo catalán exprese sus sentimientos libremente, ya que llevaría al sistema a una bestial contradicción. Si el pueblo por mayoría expresa su deseo de independizarse y la ley lo impide, lo que hay que cambiar no es el sentimiento del pueblo sino la ley que ha quedado obsoleta; de lo contrario, el gobierno se torna reaccionario. La obstinación, el no por el no y la violencia policial han sido los argumentos esgrimidos por quienes no querían que se celebrase el referéndum, vulnerando sus preceptos al objeto de no darse de bruces con una realidad que les niega. En este sentido, es el gobierno del Estado español el que conculca en primer lugar los derechos de expresión y de participación del pueblo catalán, haciéndolo además con violencia y alevosía como quedó demostrado el 1 de Octubre.

Al margen de legalidades, los acontecimientos han puesto sobre la mesa de discusión el carácter burgués de la independencia catalana, que no rebaja un ápice el derecho del pueblo a su emancipación, menos aún, su participación en el referéndum. Son demasiados errores cometidos y de bulto: no tener los tiempos controlados, no prever los sucesivos objetivos a alcanzar, especialmente la meta cardinal, etc., son consecuencias de que el proceso ha sido dirigido por un sector de la clase capitalista, pues los trabajadores no han participado como clase, se han adosado al carro y se han diluido en las luchas. La burguesía es dúctil y anárquica e incluso traicionera y sólo se endereza y fortalece con la dirección y bravura de las clases trabajadoras. Al carecer de un partido revolucionario, la independencia está abocada a cualquier cosa en manos de los burgueses, incluso a la huida en el fragor de la batalla, lo que ocasionaría el desconcierto en las filas independentistas. Esto explica que la alta burguesía catalana “comprometida”, los partidos pequeño-burgueses y radicales se planteen volver mansamente al redil de la “legalidad” del Estado español dejando a un lado a las masas populares que lo han expuesto todo. Por lo visto, el único objetivo era lograr la proclamación de la independencia, sin importar su contenido y sin ir más allá de la pantomima. Las manifestaciones de Junqueras en Tv3 en las que hace notar con talante de éxito que las medidas tomadas para intervenir la autonomía por parte del gobierno de Rajoy iban a tener una duración de meses, no deja de ser una tomadura de pelo al pueblo de Cataluña: “Es un 155 que no podrá aplicar durante seis meses, al menos en este momento, sino que, en todo caso durante 50 días”. Asimismo, el hecho de que los partidos independentistas participen en las elecciones organizadas por el gobierno español, cuya misión es anular todo el proceso del 1 de Octubre, es una muestra más de la veleidad ideológica y política que rezuman los dirigentes independentistas, quienes optan por dejar en la estacada al pueblo con tal de salir personalmente airosos ante la justicia española.

Los trabajadores deben organizarse autónomamente, perfilar sus fuerzas y a partir de ahí, ser el motor de la historia del pueblo catalán. La independencia es lícita y en determinados casos de opresión hay que luchar por ella sin perder el norte  que no es otro que el ideal sublime de las clases desposeídas, el socialismo. Si no se defiende lo logrado con tanto sacrificio, pasarán largos años para resarcir el destrozo ocasionado. Cuando se comienza una “insurrección” hay que hacerlo con total determinación. La independencia se ha de buscar, no para anclarse en un nuevo estado capitalista que a la postre depara las mismas angustias a los obreros, sino para acercar más y más el objetivo final. Para ello, el proletariado catalán debe ser consciente de que el capitalismo es bárbaro pero universal y sólo se le puede vencer si los trabajadores alcanzamos la unidad universal. La independencia para un obrero no es únicamente quitarse de en medio la opresión de otro estado. Jamás bajo el marco de un país capitalista nos liberaremos del despotismo burgués. La independencia de verdad ha de ser de clase. Nos independizamos del burgués pero no de nuestros hermanos de clase españoles. De ahí que esta lucha sea nacionalista e internacionalista al mismo tiempo porque los acontecimientos catalanes sirven para mostrarnos de una vez y por todas el carácter burgués de los partidos que componen el parlamento español. Al PP, pasando por los nacionalistas hasta PODEMOS-IU, sólo les separan matices de cómo mejor defender el estado burgués. A la par, han puesto sobre la mesa de discusión la necesidad de sacar a flote todo cuanto la transición ocultó. En estas circunstancias, los derechos nacionales de Euskadi, Cataluña y Galicia y las transformaciones socioeconómicas que exige la grave situación de Andalucía, pese a sus riquezas autóctonas, cuyo eje central debe ser la implantación de una Reforma Agraria Antimonopolista y Antilatifundista, puede constituir el acicate para que el pueblo embargado por la propaganda burguesa despierte de su letargo. Se trata de abrir desde ya focos de lucha contra el sistema. Se trata de poner coto al imperialismo y a su expresión nacional española.

Madrid 31 de octubre de 2017

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL




DEBATE DE INVESTIDURA: FRANCO LO DEJÓ TODO ATADO Y BIEN ATADO

El pasado lunes 22 de julio se inició el debate de investidura para la elección de Presidente del Gobierno tras la celebración de las elecciones generales el pasado 28 de abril, es decir, prácticamente tres meses después.

El pasado día 2 de mayo decíamos que el resultado electoral radicalizaba la situación política, agudizaba las contradicciones del capitalismo monopolista de Estado y su crisis política. Todo ello se ha podido comprobar en el debate parlamentario que ha tenido lugar a lo largo de esta semana.

Si algo ha acreditado este debate de investidura es, sin duda, el agotamiento del capitalismo monopolista de estado español, su grado de putrefacción, y todo ello se pudo comprobar en un debate lleno de palabrería huera, abundante fariseísmo, carencia absoluta de argumentos y desorientación sobre el camino que deben seguir para sostener la actual formación socioeconómica, en bancarrota económica y política.

Ni la derecha ni la ‘izquierda’ del sistema, escorado todo él hacia la extrema derecha y la reacción, tienen salida alguna ante la crisis profunda que azota a su economía, en bancarrota absoluta, y que también ha arrastrado a su sistema político y su Estado, inexorablemente, a un proceso de hundimiento estrepitoso. De hecho, este moribundo sistema hoy se sostiene, única y exclusivamente, porque el proletariado está bajo el influjo ideológico de la burguesía como consecuencia de la falta de respuesta revolucionaria debido a la insuficiente influencia entre las masas trabajadoras de nuestro Partido.

La derecha de la extrema derecha que es hoy el sistema político español – PP, VOX y C’s – enarbolaron de manera franca el fascismo con todos los aderezos que conforman esa podrida ideología propia del periodo de descomposición avanzada del capitalismo. Esto es, enarbolaron la demagogia más vomitiva, el revisionismo histórico, el nacionalismo, la mentira y el anticomunismo, a la par que se frotaban las manos comprobando como los oportunistas de PODEMOS y los reaccionarios del PSOE eran incapaces de conformar un gobierno. Y, cómo no, los tres se erigían como firmes defensores de la Constitución del 78, la quintaesencia del constitucionalismo, de la “sensatez” y de la unidad de España.

Por otro lado, la ‘izquierda’ del régimen heredero del franquismo dio un recital de oportunismo, de desvergüenza superlativa, de engaño y traición al pueblo, en lo que más que un debate de investidura era un pistoletazo de salida para unas nuevas elecciones que se celebrarán a primeros de noviembre, siendo su objetivo el tratar de imponer un relato al pueblo por el que endosen los unos a los otros la responsabilidad de la imposibilidad de conformar gobierno y tratar de no ser penalizados en la cita electoral que, al parecer, ya vislumbran.

Así, pues, Pedro Sánchez hizo múltiples llamamientos a los fascistas de PP y C’s para que se abstuvieran y así pudiera gobernar, apelando a la responsabilidad de Estado y, también, puso sobre el tapete el programa electoral del PSOE, un programa electoral de seis ejes – mercado laboral y pensiones; desarrollo tecnológico; transición ecológica; feminismo; medidas orientadas a la cohesión territorial y una apuesta por el proyecto imperialista de la Unión Europea y la consecuente internacionalización de los monopolios. Ejes y objetivos planteados por el Presidente del Gobierno, cual mitin de campaña electoral, pleno de vaguedades y que no tocó los problemas candentes y sustanciales que sufre el pueblo trabajador. Eso sí, Pedro Sánchez dejó bien clara su esencia antiobrera, pretendiendo salvaguardar todos los avances de la burguesía, todos los recortes provocados por las reformas laborales de Zapatero y de Rajoy, empleando la artimaña de hablar de lo moderno, señalando que quiere configurar un nuevo Estatuto de los Trabajadores debido a lo arcaico del anterior que, según él, “data de los 80s del siglo pasado”, dividiendo todavía más a los trabajadores, pues también propuso crear un Estatuto del becario, y señaló que “antes, señorías, dedicábamos las dos primeras décadas de nuestra vida a formarnos y el resto a usar esa formación en nuestra vida profesional. Ahora tenemos la necesidad de formarnos continuamente, permanentemente, de estar en permanente desarrollo, y tenemos en consecuencia la obligación de ofrecer a la ciudadanía un modelo que responda a esa realidad. Por eso propongo, señorías, convertir a España en el primer país europeo que reconozca el derecho a la educación a lo largo de toda la vida”. Es decir, Pedro Sánchez apostó por agudizar más la explotación, por más precariedad, todavía más de la que ya existe, de tal modo que su apuesta es una formación cada vez de peor calidad que garantice que un obrero sea la mayor parte de su vida un becario. La CEOE debe estar muy satisfecha con Sánchez, y Franco, sin duda, estaría terriblemente orgulloso de él. Y es que para Sánchez es viejo el Estatuto de los Trabajadores que data de 1980 pero, sin embargo, es un defensor a ultranza de la podrida Constitución de 1978 de la que únicamente le molesta el artículo 99 de la misma, pues la única reforma constitucional que planteó fue la de modificar dicho artículo para que la lista más votada sea la que conforme el gobierno, sin necesidad de alcanzar mayoría absoluta en el Parlamento en primera votación o mayoría simple en segunda votación. Es decir, apuntalar el bipartidismo.

PODEMOS fundamentó sus intervenciones en explicar su versión de la no consecución de un acuerdo que permita conformar un Gobierno de coalición, justificando la necesidad y argumentando la justeza de sus planteamientos – superando todas las zancadillas y vetos del PSOE según ellos – para ser ellos los garantes del cumplimiento de la Constitución de 1978 en sus aspectos sociales. Nuevamente Iglesias engaña al pueblo – ya sea por mala fe o por pura ignorancia. Y decimos esto porque Iglesias o engaña o no sabe leer la Constitución de 1978, pues ésta se está cumpliendo a rajatabla en la defensa de los principios fascistas que la sustentan – defensa a ultranza del capitalismo, la negación de los derechos democráticos de las naciones oprimidas, imposición de la simbología fascista (bandera, Unidad de España, Corona), conservación intacta del aparato del estado fascista (Ejército, Judicatura, etcétera), garantizar que la economía es dirigida por los monopolios, etcétera. Iglesias, lejos de cuestionar todo ello, se erigió en garante de esa Constitución; de hecho, en el proceso de negociación con el partido de la cal viva y del GAL, según sus propias palabras en dicha cámara en marzo de 2016, no dudó en posicionarse de acuerdo con el PSOE en su política contra los derechos democráticos de Cataluña, es decir, alinearse con el PSOE en el principio franquista de la defensa de la Unidad de España.

Sin embargo, Iglesias sí tenía razón cuando le señalaba a Sánchez “si usted quisiera cambiar la Constitución para que con el 28 % de los votos pudiera formar un Gobierno de partido único, eso revelaría que usted no quiere o no querría hacer un acuerdo de Gobierno con nosotros, que si usted está negociando un acuerdo integral de Gobierno con nosotros es porque no le queda más remedio”. Es evidente que el PSOE no quiere un pacto con PODEMOS y en la forma de cavilar del PSOE es natural. PODEMOS nació como sostén de la pata izquierda de este corrompido sistema y persigue arrancarle influencia y apoyo electoral al PSOE, siendo su objetivo emular lo realizado por Syriza en Grecia con referencia a la socialdemocracia clásica representada por el PASOK. Abrirle la puerta del gobierno, para el PSOE es abrirle la puerta al que considera que quiere robarle su granero de votos y su parcela de poder y, por lo tanto, se resiste a ello, dejando bien claro que no es un problema ideológico, pues ambos son firmes defensores del capitalismo monopolista de estado. Como puede comprobarse, un duelo de oportunistas donde poco importa el sufrimiento del pueblo trabajador.

No han ido a la zaga de la desvergüenza de PSOE y PODEMOS los partidos nacionalistas como ERC o EH-BILDU. Rufián pedía a gritos que llegaran a un acuerdo PSOE y PODEMOS para cerrar ahora el paso al fascismo, temeroso de que en septiembre, con la Diada y la sentencia del Tribunal Supremo contra los presos políticos, que de antemano ya están sentenciados, difícilmente pueda darles su apoyo. Estos dos partidos, que han comprobado como el Estado les niega a sus naciones sus derechos democráticos y no ha dudado en reprimir a dichas naciones, en el debate de investidura, lejos de denunciar la naturaleza corrupta del Estado, han apostado por blanquear a dos organizaciones – PSOE y PODEMOS – que son firmes defensoras del Estado heredero de Franco.

El Debate de investidura nos ha demostrado que el proyecto tanto de la ‘izquierda’, como el de la derecha, es la firme defensa de la Constitución de 1978, que es la firme defensa de la obra de Franco; la defensa del proyecto imperialista de la Unión Europea y, cómo no, agudizar la explotación contra el proletariado y negar el desarrollo y la vida de los trabajadores del campo y de la ciudad, negar el futuro a la juventud, negar la vida al anciano.

El destino ha sido azaroso y ha querido que todo ello haya acontecido, justamente, cuando se cumple el 50 aniversario de que el criminal Franco impusiera a su sucesor, Juan Carlos de Borbón. En el Discurso de Navidad de 1969 del criminal tirano Franco – supervisado por el entonces Director de Radio Televisión Española, el fascista Adolfo Suárez, referente de oportunistas, fascistas y demás traidores que hoy van ‘dando lecciones de democracia’ al pueblo español – señalaba que dejaba todo atado y bien atado, con la designación hecha por Las Cortes Franquistas, a propuesta del propio Franco, de Juan Carlos de Borbón como sucesor de Franco en la Jefatura del Estado tras la muerte de éste; designación aprobada en julio de ese mismo año 1969. A tenor de lo visto a lo largo de estas 5 décadas y, sin ir más lejos en este debate de investidura, sin duda el tirano lo dejó todo bien atado.

El fascista Emilio Romero escribía un artículo en el diario Pueblo, el 23 de julio de 1969 titulado “La única Monarquía Posible”, donde señalaba:

“Joaquín Arrarás, el gran biógrafo de episodios contemporáneos, me decía ayer en las Cortes que desde 1937 Franco había señalado claramente que no habría una restauración, sino una instauración, es decir, una Monarquía de nueva planta; la Monarquía del Régimen o de llamado desde entonces Movimiento Nacional (…) Solamente Franco podía traer la Monarquía. La operación tendría que hacerse con él. Pero, lógicamente, a Franco tenía que preocuparle la continuidad del Régimen en sus esencias, en sus grandes realizaciones, y, en una gran parte de sus estructuras, más allá de su propia vida (…) Don Juan Carlos de Borbón acepta las leyes fundamentales del Régimen, se compromete a procurar por su continuidad, admira al Jefe del Estado y es respetuoso con él.”

Otro periodista del Régimen, el falangista Manuel Blanco Tobío, escribía el 24 de julio de 1969 en el órgano de expresión de la Falange “Arriba” el artículo titulado “Nos va a salir bien”, donde señalaba:

“Por segundo día consecutivo se hizo ayer Historia de España en las Cortes, al jurar el Príncipe de España, Don Juan Carlos de Borbón y Borbón, lealtad al caudillo y fidelidad a los Principios del Movimiento Nacional y demás Leyes Fundamentales del Reino. Por segundo día consecutivo, también, la solemne ceremonia, presidida por el Jefe del Estado, estuvo cargada de emoción y clamores. Se hizo historia, pues a la española. Pero no en la calle, en el alborozo de las turbas, sino en el ambiente que acoge a la Suprema Cámara Legislativa de la nación y al amparo de los textos jurídicos (…) En la mañana de ayer estuve en La Zarzuela, y escuché el discurso de aceptación del Príncipe de España, Don Juan Carlos. Por la tarde estuve en las Cortes, y escuché su juramento de lealtad al Jefe del Estado y de fidelidad a los Principios del Movimiento y demás leyes fundamentales. Y si tuviese que resumir mis impresiones de esta jornada, podría empezar diciendo: ‘Tengo la muy viva impresión de que esto nos va a salir bien’. ‘Esto’ quiere decir la sucesión, las previsiones de nuestro futuro tal y como las ha ordenado Francisco Franco (…) Sí; tengo la impresión de que nos va a ‘salir’ bien; de que todas las incógnitas han quedado atrás; de que, como de costumbre, Francisco Franco ha hecho diana. Quienes tenemos cierta edad y cierta experiencia en ese misterioso laberinto de las cosas humanas, es difícil que nos equivoquemos al juzgar la clase de relaciones que existen entre dos hombres. Ayer, en las Cortes, viendo a Franco aplaudir al Príncipe, y mirarle con sus ojos húmedos, y viendo al Príncipe llamarle con voz casi temblorosa ‘mi general’, tuvimos la evidencia de que ambos estaban a lo mismo, de que sus mentes estaban operando sincronizadamente sobre un mismo esquema de propósitos y sentimientos. Fue como una imagen plástica de lo que de verdad yace debajo de la prosa jurídica de la Ley de Sucesión. Una relación de afecto y de entendimiento humanos entre el Jefe del Estado y su Sucesor”.

Claramente los fascistas explican lo que fue la Transición, transición del franquismo con el criminal al frente al franquismo una vez murió el tirano. Mientras el todo estaba atado y bien atado, era una realidad a finales de la década de los 60, el elegido de Franco – Juan Carlos de Borbón – hizo su trabajo, no sólo con el apoyo de los franquistas – como Fraga y Suárez – sino con el apoyo de la socialdemocracia construida por el Régimen y el oportunismo carrillista que dirigía el PCE. El Estado actual, con la Constitución de 1978 como piedra angular, no es más que la obra del fascismo, como hemos visto y los propios fascistas reconocen.

Franco estaría terriblemente orgulloso de haber presenciado el debate de investidura. Al comprobar cómo tanto la ‘izquierda’ como la derecha no tienen más proyecto político que garantizar que la obra del tirano siga intacta. Al comprobar cómo la maquinaria del Estado, fundamentalmente la Judicatura y el Ejército, siguen controladas por las manos y los apellidos del franquismo. Al comprobar cómo en el Ejército se firman manifiestos honrando la figura del tirano mientras se persiguen a aquéllos que manifiestan su disconformidad con la figura del dictador o a quiénes denuncian abusos o la corrupción en su seno, como por ejemplo el Teniente Segura. O al comprobar cómo se encarcelan a comunistas, nacionalistas vascos y catalanes, sindicalistas o a simples chavales por una pelea de bar en Altsasu a la par que se da impunidad a ladrones y fascistas, véase el archivo de la causa contra Camps o contra Ana Botella, véase a Zaplana en la calle, véase la impunidad de los torturadores franquistas, condecorados muchos de ellos, etcétera.

Ni que decir tiene que de todo esto, ni de los problemas reales que azotan a los trabajadores, no se habló en el Parlamento, acreditando que esa cámara y este Estado no les sirve a los trabajadores.

El debate de investidura – donde la candidatura de Pedro Sánchez no ha conseguido más adhesión que la del PSOE y el diputado del Partido Regionalista de Cantabria en ambas votaciones – lo que ha acreditado es la descomposición enorme del capitalismo monopolista de estado y nos muestra que éste se halla en una situación terminal, donde los defensores del mismo se hallan completamente desorientados y no saben qué salida darle al pueblo para sostener su moribundo sistema. Como puede observarse, no sólo el Estado está en bancarrota en términos económicos, con una deuda impagable que cada día se acrecienta, sino también en términos políticos, como lo acredita la inestabilidad de su sistema político, cada día más fragmentado y con imposibilidad para imponer un gobierno estable, de hecho, si se celebran en noviembre elecciones, como todo parece, serán las cuartas elecciones generales celebradas en menos de cuatro años.

Es el momento del Partido, del desarrollo del Partido Comunista Obrero Español y de ganar influencia entre el proletariado, uniendo la lucha de todos los sectores que lo componen y organizándola en una única lucha de clase contra la burguesía y su Estado, construyendo el Frente Único del Pueblo no sólo como órgano de intervención política del pueblo, sino también como embrión de los órganos de poder del nuevo estado al servicio de los trabajadores que estamos obligados a construir. Y es que únicamente el socialismo puede dar salida al callejón sin salida al que la burguesía ha llevado al pueblo trabajador a lo largo de estas últimas 7 décadas. Mientras exista el capitalismo la corrupción cada vez será mayor, porque la corrupción es la forma mediante la que la burguesía dirige políticamente, y seguirá agravándose el paro, la crisis, el problema de las pensiones, de la democratización de la tierra, de la cuestión nacional y de la participación democrática del pueblo en la toma de decisiones, a pesar de todos aquéllos que alaban y asumen al capitalismo, y que miran con nostalgia a la Transición que, en realidad fue un fraude y una traición sin parangón. Hoy más que nunca, y más en el estado español, adquiere una dimensión mayor la consigna ¡Socialismo o barbarie! Y a los hechos y la historia nos remitimos.

¡Fortalece el Partido Comunista Obrero Español!
¡Socialismo o barbarie!
Madrid, 26 de julio de 2019
Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)