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¡Solidaridad con el compañero Pablo Hasel! ¡Libertad presos políticos!

El rapero y poeta Pablo Hasel volverá a ser juzgado por la Audiencia Nacional el próximo día 1 de febrero, esta vez debido a haber criticado a la monarquía borbónica española con sus canciones y por un par de mensajes en redes sociales – más concretamente tweets – denunciando la brutalidad con la que la policía actúa en muchísimos casos y la impunidad de la que gozan,  así como de  la falta de asistencia médica a los presos políticos comunistas  ejemplificándolo con la muerte de la militante comunista del PCE ( r )  Isabel Aparicio Sánchez.

En el año 2014, Hasel ya fue condenado a dos años de prisión, siendo la pena suspendida por la Audiencia Nacional, de tal modo que, sumándole las dos causas que tiene pendientes, podría enfrentarse a nada más, y nada menos, que 12 años de prisión.

Una de las causas pendientes es debido a una querella por odio interpuesta por el Real Betis Balompié al criticar Hasel al futbolista fascista ucraniano Roman Zozulya y, la otra, por haber denunciado el uso de un falso testigo con tal de encubrir al policía que otorgó una brutal paliza a su compañero Adam por pegar carteles a favor del derecho de autodeterminación de Cataluña.

Y es que en el estado español, mientras los trabajadores son reprimidos, mientras se persigue a raperos, twitteros, sindicalistas honrados, comunistas, etcétera por denunciar la esencia reaccionaria y fascista del estado español; los ladrones y los fascistas campan a sus anchas.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.) trasladamos nuestra solidaridad con Pablo Hasel, al que se le persigue por expresar su ideología comunista, denunciar los atropellos del estado contra obreros y comunistas encarcelados y ejercer con libertad su derecho a expresarse en términos políticos constituyendo no sólo un ataque a la libertad de expresión, sino una persecución ideológica en toda regla. Asimismo, exigimos la inmediata puesta en  libertad de todos los presos políticos en el estado español, entre los que existen presos políticos comunistas que llevan muchos años encarcelados por el único delito de ser comunistas.  Y es que en España mientras se persigue y encarcela a comunistas, independentistas, raperos, twitteros, titiriteros, etcétera, por el mero hecho de expresarse y tener una ideología, el Estado no duda en hacer gestiones para eludir las llamadas a declarar de torturadores y criminales fascistas por parte de Jueza argentina Servini.

¡SOLIDARIDAD CON PABLO HASEL! ¡ABSOLUCIÓN PARA  PABLO HASEL!

¡LIBERTAD PRESOS POLÍTICOS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 25 de enero de 2018.

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




EL PCOE POR UNA SANIDAD PÚBLICA Y DE CALIDAD

El pasado domingo 21 de enero el PCOE asistió a la manifestación en favor a la sanidad pública en el hospital la Paz de Madrid.

Denunciamos el claro deterioro que sufre la sanidad pública de todos los madrileños bajo el capitalismo y bajo la actual gestión del PP.

Como sabemos desde hace varios días el Hospital de La Paz redujo el número de camas y de personal mientras aumentaban las urgencias y los ingresos. 50 camas y 50 trabajadores menos, esta deplorable situación ha obligado a los trabajadores de este Hospital a denunciar la situación.

El Partido Comunista Obrero Español apoya y defiende la sanidad pública y de calidad. Los trabajadores conocemos de primera mano el continuo deterioro de la sanidad y todos podemos comprobar  que bajo el capitalismo jamás habrá una sanidad completamente pública y de calidad. Sólo el socialismo traerá consigo una sanidad gratuita, universal y de calidad.

¡Por una sanidad pública y de calidad!

¡Por el socialismo!

Comité regional del PCOE en Madrid




El elitismo de la enseñanza burguesa y su financiación pública

Casi el 70% de la financiación de la educación concertada es pública. En el Estado español las comunidades que más dinero destinan para financiar a los alumnos de la educación concertada son el País Vasco, Cantabria y Navarra; en cambio, las que menos son Canarias Melilla y Extremadura, respectivamente. La Administración destina a la educación concertada y privada un  54% del presupuesto total del Estado en materia educativa. Este dato refleja que en general los alumnos de la educación concertada y privada estudian y realizan actividades escolares y extraescolares a costa del trabajo asalariado de la clase obrera y el sudor de todos los trabajadores.

En el caso de Madrid, se está financiando a los alumnos del ámbito concertado y privado con un total de un 58,6% del presupuesto.

El Pacto de Educación de la Comunidad de Madrid, en el cual Cifuentes junto con Ciudadanos aprobaron el presupuesto de 1.000 millones de euros a la educación concertada a costa del expolio a los trabajadores madrileños, muestra con absoluta claridad que se está empeorando aún más la educación pública.

A la reducción de plantilla de docentes en la enseñanza pública se suma el trasvase gigantesco de lo público a lo privado con el objeto de mimar a los hijos de nuestros explotadores y situarlos así en una situación ventajosa a la hora de realizar estudios superiores.

Desde el PCOE, aun siendo muy conscientes de que lo que queda todavía en pie de la educación pública no es ni más que menos que una parte del aparato ideológico que emplea la clase dominante para desviar al futuro proletariado de su misión histórica, denunciamos abiertamente estas acciones privatizadoras, con las que se pretende herir de muerte a la educación pública. 

Los partidos gestores del capital muestran su verdadera esencia burguesa y reaccionaria también en este terreno. Para el PCOE la única vía con la que se conseguirá alcanzar una educación plenamente pública, universal, laica, gratuita, de calidad y accesible para todas las personas y a todos los niveles es el Socialismo. Hacemos, por tanto, un llamamiento al estudiantado de extracción obrera y popular para que una todas sus fuerzas bajo un programa común de transformaciones sociales en el Frente Único del Pueblo.

 

Comisión de Juventud del Comité Regional del PCOE en Madrid



TRABAJADORES DE FCC, NI UN PASO ATRÁS

Hoy y mañana son las elecciones sindicales en FCC Valdemoro. En el transcurso del día de hoy, viernes 12 de enero, los compañeros de la CSC allí presentes nos hacen llegar un hecho preocupante: unos 30 matones con pegatinas de UGT, y a los que nadie reconoce como trabajadores de la fábrica, han agredido a los compañeros de la CSC y de ASTIV y les han amenazado con volver esta noche.

Han tenido que acudir los servicios médicos para socorrer a los compañeros heridos. Ante esta agresión de la patronal no podemos quedarnos de brazos cruzados.

Hacemos un llamamiento a que todos acudan a FCC Valdemoro para proteger a los trabajadores ante esta agresión mientras ejercen sus derechos.

¡Unidad, acción y solidaridad!

COMITÉ REGIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) EN MADRID.




La despoblación de Cantabria

En la actualidad, 82 de los 102 municipios de Cantabria, es decir, alrededor de un 80%, están afectados por la despoblación rural. Y las previsiones no son muy halagüeñas, ya que se estima que en pocos años unos 40 municipios quedarían con menos de 1.000 habitantes. Por ejemplo, los municipios de Tresviso y Pesquera ya cuentan con menos de 100 habitantes cada uno y el 20% de la población cántabra vive en un área que representa el 80% del territorio. Podríamos seguir mostrando estadísticas, pero todo aquel que haya pisado la montaña puede observar aldeas con apenas vida, donde escasean los niños y la mayor parte de sus habitantes son personas de edad avanzada. Y las numerosas cabañas aisladas, antes cobijo de familias ganaderas, se han convertido en chozas abandonadas o en restos en ruinas.

A la acumulación de capitales y de medios de producción que se da dentro del marco del modo de producción capitalista va aparejada la acumulación de proletarios en torno a las grandes urbes, con tal de acrecentar la plusvalía extraída al trabajador, lo cual ha conllevado el progresivo abandono de las zonas rurales de la región.

Lo que se denomina libre mercado, que no es más que la rapaz dictadura del capital en su fase de desarrollo monopolista, hace que recursos vitales en la región como puedan ser la explotación ganadera bovina y ovina acaben pereciendo por la especial incapacidad que muestran especialmente los pequeños propietarios para resistir al gran capital, inserto en la cadena imperialista. No renta a los tiburones financieros el invertir en estas explotaciones porque la plusvalía obtenida en comparación con otros sectores va a ser insignificante; en cambio, sí les compensa comprar extensas tierras para plantar eucaliptos, base de una industria maderera, aunque sea a costa del mayor peligro de incendio, relamiéndose con los jugosos beneficios que le reportará dicha operación.

Tampoco el Estado ni las instituciones autonómicas promueven una revitalización real del campo que vaya más allá de la perversa retórica de sus políticos lacayunos, pues se dedica a cerrar los servicios públicos (sanidad, educación, etc.)  de forma sistemática a medida que el campo se despuebla, contribuyendo al detrimento de la calidad de vida de aquellas personas que aún permanecen en los pueblos.

Asimismo, este fenómeno no se limita sólo a las zonas rurales, puesto que la situación del proletariado urbano tampoco está mejorando.  En los últimos 15 años, un total de 30.000 jóvenes han emigrado de Cantabria por la mal llamada “falta de trabajo”. Siempre se aduce desde los media del capital como causa al “sistema industrial tradicional” revelado como algo desfasado, y que por motivos incognoscibles y ajenos al conocimiento humano es incapaz de reestructurarse. Finalmente, en el imaginario colectivo esta situación termina justificándose con simples esquemas positivistas, basados en el “nacimiento, desarrollo, decadencia y muerte” sin entrar a evaluar las causas subyacentes detrás de este proceso, y mucho menos sin plantear un cambio radical del sistema como solución.

Lo poco que se puede extraer de un análisis muy básico del marxismo es que la reestructuración, tantas veces aclamada y aplazada por los políticos de la clase dominante necesita de una cantidad ingente de capital, capital que es no es que escasee, sino que se desplaza a aquellos puntos donde la extracción de plusvalía pueda ser mayor (deslocalización u otros nichos de mercado) y de esta manera alimentar a la clase parasitaria que es la burguesía. Esta simple razón es la causa primera de la muerte acordada que está sufriendo Cantabria.

Es necesario un cambio revolucionario en todos los niveles, que permita al conjunto de trabajadores ser dueños de su propio destino, al cederles todo el poder económico y político. Los partidos oportunistas y reformistas han mostrado una y otra vez el fracaso de su ideario idealista y paternalista así como su fidelidad a este modo de producción criminal. Jamás la libertad y la democracia pueden ser valores universales quedando por encima de la lucha de clases. Es necesaria la revolución de las clases oprimidas y la instalación de la dictadura del proletariado para poder lograr la verdadera libertad y la verdadera democracia.

¡Abajo los embaucadores y enemigos del pueblo!

¡Viva la lucha de la clase obrera!

¡Socialismo o barbarie!

COMUNICADO DEL PCOE EN CANTABRIA




El Estado, instrumento al servicio de la reacción. ¡Socialismo o barbarie!

El pasado día 27 de diciembre dos concejales de Reus por la CUP, Marta Llorens y Oriol Ciurana, fueron detenidos por el presunto delito de incitación al odio tras una denuncia realizada por la Policía Nacional por una manifestación ante el hotel donde se hospedaban algunos agentes policiales el pasado 3 de octubre.

Justo el día después de las elecciones catalanas, a las 12 horas de cerrarse los colegios electorales, el Tribunal Supremo ampliaba la causa general abierta contra el independentismo catalán a dirigentes políticos de ERC, PdeCAT y la CUP. También la Fiscalía de Barcelona ha citado a declarar a primeros de enero a 12 profesores y al director del IES El Palau de Sant Andreu de la Barca acusándolos de presuntos delitos de odio.

Según reproducen los medios de comunicación de la burguesía, con respecto a la causa general al independentismo catalán, por ejemplo el Confidencial el pasado día 26 de diciembre, “el ritmo del Supremo es trepidante (…) El magistrado mete el acelerador para cumplir con sus previsiones de cerrar la causa en el menor tiempo posible y celebrar juicio a un año vista (…) enero servirá para coger carrerilla de cara a un cierre de la instrucción en primavera”. Exponiendo también el motivo de tamaña celeridad “Con la formación de un Gobierno ya  en marcha que cuenta con 19 de sus miembros imputados por rebelión, tres de ellos encarcelados y cinco en el exilio de Bruselas, Llarena entiende que es necesaria máxima celeridad. Será la sentencia definitiva la que marque el futuro no solo de los afectados sino también del nuevo Govern. A las previsibles penas de prisión irán aparejadas inhabilitaciones a largo plazo por lo que el panorama de la Generalitat cambiará en unos meses.”

Contrasta esta velocidad del Tribunal Supremo, a la hora de defender los intereses del Capital y su Estado – del que forma parte -, con el paso de tortuga que la Judicatura emplea para resolver los despidos de millones de trabajadores que, por norma general, tarda  5 años en dictar una sentencia firme por un despido; por no hablar por el tiempo eterno que tarda en sentenciar la corrupción del Partido Popular o de algún miembro de la Corona y sus trapicheos y devaneos con la corrupción del PP en Baleares y Valencia. Pero es que la Justicia, bajo el Capitalismo, no sólo goza de una gran visión sino que su función es otorgar impunidad a la burguesía, a los monopolios, y reprimir a todo aquél que cuestione la dictadura del capital.

La explicación a esta celeridad bien la daba la Vicepresidenta del  Gobierno español en el acto electoral celebrado en Girona en la campaña de las elecciones catalanas cuando con tanta impunidad, como desvergüenza, crecida ante los suyos, señalaba  “¿Quién está mandando a la liquidación al independentismo catalán? Mariano Rajoy y el Partido Popular ¿Quién ha hecho que hoy por hoy ERC, Junts Per Catalunya y el resto de independentistas no tengan líderes porque están descabezados? Mariano Rajoy y el Partido Popular”, no dejando lugar a dudas no sólo de que se tratan de presos políticos, sino que la separación de poderes de la que tan hipócritamente hablan los demócratas de hoy, que son los franquistas de toda la vida, es una mera entelequia, y la vicepresidenta del Gobierno más corrupto de Europa lo ha dejado claro. Y es que el Estado, con sus tres Poderes – legislativo, ejecutivo y judicial – títeres de los monopolios, es el instrumento de opresión a través del que éstos imponen su dictadura, su hegemonía política esencial para perpetuar la explotación capitalista, para perpetuar el robo, la violencia y la desigualdad.

Esto se está viendo con una claridad meridiana en Cataluña. El Gobierno  utiliza al Poder Judicial para reprimir políticamente al independentismo, pero también para no acatar el resultado electoral del 21 de diciembre, tal y como han expresado varios dirigentes del PP, como el fascista Pablo Casado amparándose en la situación de diputados electos de Junts Per Catalunya y ERC presos y en el exilio para ganar por la vía de la Represión del Estado lo que no han conseguido en las urnas.

La alianza entre fascistas y oportunistas -en el campo del oportunismo destaca especialmente el rol de mamporrero que adoptó el PCE avalando la Transición y sirviendo después de cantera de cuadros políticos a todos los partidos que han ido turnándose el Gobierno en esta farsa de parlamentarismo burgués que no es sino la gestión descarada de los intereses del capital financiero- para perpetuar el capitalismo tardofranquista bajo una máscara democrática a golpe de terrorismo de Estado, corrupción y explotación en lo que se ha llamado el Régimen del 78, con la última cresta de la crisis del capitalismo monopolista iniciada en el final de la primera legislatura de Zapatero, se halla en bancarrota por ello no tiene más salida que apostarlo todo a la reacción, a la represión en todos los ámbitos de la vida social y económica.

El Gobierno corrupto de Rajoy, desde su victoria por mayoría absoluta en noviembre de 2011, a lo largo de la legislatura 2011-2015, siguió el camino marcado por el también reaccionario gobierno de Zapatero – baste recordar la militarización en la huelga de los controladores aéreos en diciembre de 2010 o la Reforma Laboral de ese mismo año -, realizó diversas leyes que, en su conjunto, han instalado por completo en la reacción política. Es lógico, el desarrollo del capitalismo putrefacto conduce a la reacción política. La Reforma Laboral, permitiendo el descuelgue de los convenios colectivos por parte de los empresarios, anula de hecho la negociación colectiva, la ilegaliza. Con la Ley Mordaza y la Ley de la Seguridad Privada el Estado se dota de instrumentos para agudizar la represión política y sindical. Y todo ello lo ha hecho el Gobierno reaccionario y corrupto de Rajoy para, ante el inevitable estallido social que  se ha de producir, como consecuencia de la depauperación de las condiciones de vida de la mayoría trabajadora y del cada vez mayor recorte de libertades, siendo hoy España un estado antidemocrático instalado en la reacción absoluta.

La violencia de clase ejercida por la burguesía es descomunal, como bien lo atestigua la realidad de los centros de trabajo, con un clase empresarial criminal que no sólo explota inmisericordemente a los obreros, sino que el Gobierno que tiene a su servicio le ha dotado de un marco legal donde los obreros no tienen derecho alguno. Los juzgados de lo social son un ejemplo de atropellos permanentes contra los derechos a los trabajadores, entregados por completo a los intereses de los empresarios, a los que dan impunidad y cobertura jurídica para refrendar todos los atropellos perpetrados por la burguesía.

A pesar de todas las medidas reaccionarias adoptadas por el Gobierno del PP en el período en que éste tenía mayoría absoluta, y que se mantienen cuando ya no la tiene gracias al apoyo de PSOE y C’s, iguales de putrefactos que el PP, se les quedan cortas y tienen que establecer marcos todavía más reaccionarios. La aplicación del artículo 155 ha sido un paso adelante en la represión, la cual cotidianamente se halla en la persecución del tejido asociativo no controlado por el Estado, de los CDR en Cataluña, de los sindicatos combativos, en los raperos que componen canciones que expresan el sentir de la juventud obrera o los tuiteros que opinan y que son encarcelados demostrándose que en este país la libertad de expresión brilla por su ausencia para todo aquél que no sea un reaccionario.

El Estado está quebrado políticamente, con una deuda en noviembre que asciende a 987.158 millones de euros, o lo que es lo mismo un 4,5% más que en noviembre de 2016, se han pulido la hucha de las pensiones, las cuales pierden poder adquisitivo año tras año,  las políticas económicas del gobierno roban a los trabajadores y transfiere cada vez más parte de la renta que les correspondía a ellos hacia los empresarios, implicando un empeoramiento en las condiciones de vida del pueblo, precariedad, paro, etcétera.  Esta situación impide que el Estado tenga margen para aplicar nada más que la represión, que avanzar inexorablemente hacia la mayor reacción, en definitiva, llevar a la clase obrera, y a las clases populares maltratadas por el Capitalismo Monopolista de Estado, al umbral de la Revolución Socialista, pues es claro que maduran las condiciones objetivas existentes en nuestro país para que se produzca el advenimiento de ésta; no obstante, el poder de la burguesía no caerá por su propio peso, como así nos demuestra la experiencia histórica, sino que es necesario tumbarlo por medio de una resuelta lucha en la que participen las masas proletarias y sus aliados.

Mienten a los trabajadores todos aquellos que les hacen albergar la falsa ilusión de que el Estado burgués es reformable,  que mediante los circuitos legales y políticos de la burguesía monopolista se pueden conquistar espacios democráticos en términos políticos y económicos y de justicia social. Mienten todos aquellos que le dicen al Pueblo que por la vía del voto y de la urna se puede alcanzar la emancipación nacional o la emancipación de la clase obrera. Los hechos demuestran que la acción de la socialdemocracia, del oportunismo,  han desorganizado a la clase obrera, le han inoculado el individualismo y la ideología burguesa, en definitiva, como han hecho siempre, han contribuido al desarrollo de la burguesía y, con ella, al desarrollo de la reacción, pues es la única salida que tienen los capitalistas para mantener su sistema y el Poder. Y  la única salida que tenemos la clase obrera, los explotados, es la organización de manera independiente del estado, en términos de clase, para defender nuestros intereses y combatir a la burguesía y al instrumento que le permite a ésta imponer su dictadura, el Estado, y construir el Socialismo e imponer la democracia de los trabajadores, la Dictadura del Proletariado.

¡SIN PARTIDO NO HAY REVOLUCIÓN!, ¡FORTALECE AL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El cambio en Madrid es aplicar las políticas del PP sin oposición ninguna

El Ayuntamiento de Madrid sufre una más que previsible crisis una más- fruto de la propia naturaleza de la socialdemocracia encarnada en Ahora Madrid. La destitución de Carlos Sánchez Mato como delegado del Área de Gobierno de Economía y Hacienda muestra la esencia de la socialdemocracia como pata izquierda de un sistema capitalista implacable, explotador y criminal al que solo el socialismo puede hacer frente como alternativa política para los trabajadores.

 

Manuela Carmena se ha quitado definitivamente la careta frente a los trabajadores no dudando en cesar a aquel que ni siquiera piense en plantar cara a las miserables políticas antiobreras de la burguesía, siendo el Partido Popular quien vela de su estricto cumplimiento. Así, en la contradicción propia de quien trata de engañar a los trabajadores para obtener su voto aplicando a la vez las mismas políticas que los antecesores, ruedan las cabezas de quienes se plantean confrontar con ello.

 

Y eso que Carlos Sánchez Mato, del grupo de Izquierda Unida, ni siquiera planteó un enfrentamiento directo con la administración central, buscando siempre una solución institucional  a este asunto mediante denuncias. Es decir, ni tan siquiera la opción institucional es válida ya para la socialdemocracia, que se ve continuamente en la diatriba de firmar lo que el capitalismo, en su desarrollo inmisericorde, pone encima de la mesa o irse. De igual manera que ocurrió en Grecia con el referéndum en 2015, que dio como resultado un rotundo rechazo a las condiciones del rescate impuesto por la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo y finalmente acabó aplicándose uno mucho peor.

 

La alcaldesa, ni corta ni perezosa, se ha valido de su contrincante político”, el Partido Popular, una vez más- para aprobar unos presupuestos injustos y contrarios a los intereses de la clase obrera dictados por el Gobierno central del Partido Popular, concretamente por el ministro de Hacienda y Función Pública Cristóbal Montoro. No es la primera vez que Manuela Carmena se apoya en los elementos más reaccionarios del estado español para aprobar resoluciones o votaciones, recordemos que en el mes de febrero Carmena votó junto con PP y C’s y contra Ahora Madrid una proposición sobre los presos políticos en Venezuela y en enero de este año que finaliza el Pleno del Ayuntamiento de Madrid aprobó también una promoción de 355 pisos de lujo a 500 metros de la Castellana, con los votos a favor del PP y de 14 de los 20 concejales de Ahora Madrid.

 

Tan solo se trata de un ejemplo más que corrobora la inutilidad de la socialdemocracia para la clase trabajadora y lo bien que le siguen yendo las cosas al capitalismo con ella en el Gobierno. Otro triste pero clarificador ejemplo lo encontramos en Grecia, donde el capitalismo avanza implacablemente con el socialdemócrata Tsipras y su partido antiobrero Syriza en el Gobierno, que ya piensa en limitar el derecho a huelga, único escollo para la aplicación de las políticas antiobreras en el país heleno.

 
Y es que la enemistad de estos personajes creados por generación televisiva espontánea es solo mediática, y solo al principio. Una vez consumada la traición, y cuando ellos se sienten cómodos y seguros, salen las verdades a relucir de su propia boca: Con Carmena tengo una relación buena, la aprecio y la tengo cariño y creo que es mutuo. Desde hace dos años nos vemos periódicamente y hablamos e intentamos llegar a acuerdos en temas importantes. Y llegamos a muchos acuerdos”, estas declaraciones de Cristina Cifuentes son de lo más lógico si quitamos el ruido de fondo del circo mediático (criticas de corrupción de uno y otro lado, ataques, insultos entre ambos grupos parlamentarios) y hacemos un análisis dialéctico: ambas pertenecen a la misma clase social y defienden los mismos intereses.
 

 

El Partido Comunista Obrero Español en Madrid denuncia las políticas llevadas a cabo por la socialdemocracia en el Ayuntamiento de la capital, totalmente antiobreras y en connivencia con los elementos más reaccionarios como es el Partido Popular, y hace un llamamiento a la clase obrera madrileña a no secundar a engendros políticos del capital como Manuela Carmena. Solo el socialismo nos librará de la explotación y la miseria que tenemos que aguantar hoy en el capitalismo.

¡El enemigo de la clase obrera está en Madrid!

¡Fuera la socialdemocracia farsante!

¡Por el Socialismo!

 
Comité Local del Partido Comunista Obrero Español en Madrid



SOBRE LES ELECCIONS DEL 21 DE DESEMBRE

El passat dijous 21 de desembre es van celebrar eleccions autonòmiques convocades pel President del Govern espanyol, Mariano Rajoy, de manera il·legítima conseqüència de l’aplicació de l’article 155, va destituir a un Parlament elegit pel poble català i al Govern de la Generalitat. Un cop d’estat, en tota regla, perpetrat pel Govern de Rajoy, amb el suport de PSOE i Ciutadans, i que ha estat acatat i acceptat pel Parlament destituït i els partits polítics que el conformaven.

Va ser la resposta a l’expressió democràtica, tot i la repressió extrema de l’Estat que va ocasionar més de 1.000 ferits per les càrregues de la policia, de l’1 d’octubre i la voluntat expressada pel poble català que Catalunya esdevingués un estat independent en forma de república.

El procés electoral, per tant, estava plantejat en termes identitaris, en un escenari totalment polaritzat entre les posicions independentistes i les posicions del nacionalisme espanyol, i sota les condicions d’un estat d’excepció imposat pel Govern de Rajoy a Cataluny amb l’article 155 en vigor. O el que és el mateix, la intervenció impune del Govern per dissoldre la Generalitat i campant en aquesta institució al seu aire des de Madrid, i amb una repressió política que ha fet que el president de la Generalitat i quatre dels seus consellers estiguin a l’exili a Brussel·les, així com que altres membres del Govern estiguin a la presó.

Aquesta situació d’excepcionalitat i de polarització, unida a l’acceptació per part dels partits del bloc independentista – PdeCat creant Junts Pel Catalunya, ERC i la CUP -de la imposició de l’article 155 per part del Govern del PP, recolzat pel PSOE i Ciutadans. I es que aquestes eleccions van ser convocades per Rajoy sota el paraigua de l’aplicació de l’article 155, han portat a una participació molt elevada; de tal manera que la participació s’ha elevat en pràcticament un 7% respecte de les eleccions de setembre de 2015, passant-del 74,95% de participació a l’81,94%, o el que és el mateix, incrementant-se la participació en 230.647 vots més, votant 4.360.843 electors.

L’alta participació ha tombat un dels mites reiterats pel nacionalisme espanyol, el de la “majoria silenciosa”, i ha ratificat la majoria de les forces independentistes i el referèndum de l’1 d’octubre. De tal manera que el bloc independentista- JxCat, ERC i la CUP – ha crescut en nombre de vots respecte de setembre de 2015 i l’1 d’octubre, superant els 2 milions 63 mil vots, pràcticament 100 mil vots més que en les eleccions de setembre de 2015 i, pràcticament, mantenint el percentatge de suport electoral al 47,5%. En aquest bloc s’ha produït una transferència de vots entre les forces independentistes, de tal manera que la suma d’ERC i JxCat, que el 2015 es van presentar conjuntament a la coalició Junts Pel Sí, ha pujat quatre escons, obtenint el 43,04% dels vots, un creixement del 3,45% en referència a setembre de 2015. Aquests quatre escons han estat arrabassats a la CUP -que n’ha perdut 6- enfortint-se les posicions més dretanes dins del bloc independentista que , tot i haver crescut en nombre de vots en el seu conjunt i de mantenir la majoria absoluta al Parlament, ha perdut 2 escons.

D’altra banda, al bloc dels monopolis, del nacionalisme espanyol o, com els denominen els nacionalistes, del 155, també s’ha produït una transferència de vots a favor de l’organització desenvolupada pels monopolis, Ciutadans. Els que perden les eines polítiques del règim del 78 – PSOE i PP – es recuperen, en la seva major part, per aquesta força política que es situa a la dreta del PP, o el que és el mateix, a la dreta de l’extrema dreta. Així, tenim que el Partit Popular ha perdut pràcticament 166.000 vots -7 escons- situant-se com a última força política al Parlament, amb el 4,24% dels vots, malgrat l’augment de la participació. D’altra banda, el PSC-PSOE es presentava incloent a les seves candidatures al que va ser Unió Democràtica de Catalunya. Tot i haver guanyat el PSC un escó respecte al setembre de 2015, passant de 16 a 17 -s’inclou el vot que va treure Unió Democràtica de Catalunya al setembre de 2015- hauria baixat en percentatge de vot. El PSC ha passat del 12,72% i del 2,51% d’Unió, és a dir, de l’15,23% del vot al setembre de 2015 al 13,88% el 21 de desembre, o el que és el mateix ha perdut 23.067 vots respecte de setembre de 2015, tot això malgrat l’increment de la participació en aquests comicis. Totes aquestes fugues de vot, de PP i PSOE, unides a part de l’increment de participació, ha provocat la pujada de Ciutadans en 11 escons i 365.735 vots.

Finalment, i com a conseqüència d’un enfrontament electoral totalment polaritzat en termes d’identitat nacional, l’oportunisme a Catalunya d’En Comú -Podem també n’ha sortit escaldat. Han perdut 3 escons i 43.918 vots respecte a les eleccions autonòmiques de setembre de 2015. i sobretot, aquest procés ha servit per aguditzar les contradiccions en el si d’aquesta organització on el sector més esquerrà s’ha escindit i ha donat suport al bloc independentista, conseqüència de la violència exercida per l’Estat i en l’aplicació del article 155.

L’aritmètica electoral no deixa cap dubte de que el bloc independentista ha guanyat per gairebé 200 mil vots al bloc espanyolista defensor de la violència de l’1 d’octubre i de l’aplicació de l’article 155 i manté la majoria absoluta en escons al Parlament. Tampoc existeix cap dubte de que a Catalunya les forces polítiques que s’han expressat favorablement a una consulta pactada entre el Govern de la Generalitat i el Govern de l’Estat per celebrar un referèndum d’autodeterminació vinculant ostenta 21 escons i gairebé mig milió de vots més que el bloc que defensa el principi franquista de la unitat indissoluble d’Espanya i la negació al dret a l’autodeterminació.

Els resultats electorals del 21 de desembre, les eleccions de “les urnes de veritat” tal com deia Rajoy i el seu Govern, ens mostren una burgesia més fraccionada i reafirmen els resultats del referèndum de l’1 d’octubre, on el poble va expressar la seva voluntat democràtica – passant per sobre de la repressió de l’estat i de la seva violència policial – d’emprendre el camí de la independència de Catalunya i la constitució d’una República com implementació del nou estat. La reacció del Govern espanyol a la garrotada electoral que li ha endossat el poble català, per boca del mateix Rajoy, és la manifestació inequívoca de que el Govern no té res a dialogar amb aquells que han obtingut la majoria absoluta, de la mateixa manera que es seguirà aplicant la violència i la repressió de l’Estat si es qüestiona el que estableix la Constitució de 1978.

A la pràctica l’Estat, i la seva “democràcia” fruit de la Reforma de les Set Lleis Fonamentals del franquisme, il·legalitzen de fet les ideologies independentistes, comunistes, i de tot aquella l’objectiu polític de la qual no estigui emmarcat a la Constitució, és a dir, de tota la que no sigui la ideologia que els monopolis imposen i hagin marcat. Això s’aprecia clarament a Catalunya, on es poden presentar forces polítiques independentistes a les eleccions, però si aquestes guanyen les mateixes amb majoria absoluta i tracten de dur a terme el seu programa – concreció pràctica de la seva ideologia – pel qual han estat votats, l’estat no dubta a empresonar cautelarment – sense ni tan sols haver estat jutjats – als seus dirigents, utilitzant els diferents Poders de l’estat per escapçar políticament a aquestes organitzacions, reprimir-los, i impedir per terra, mar i aire la possibilitat d’implementar els programes pels quals han estat votats; estant de fet il·legalitzat l’independentisme català i els seus partits, deixant ben a les clares que l’Estat és antidemocràtic i reaccionari.

I és que enganyen al poble català, i fonamentalment a la classe obrera catalana i de la resta de l’estat espanyol, quan des de diferents ribes de la burgesia – ja sigui des de la de l’oportunisme o des de les files de l’independentisme – els assenyalen que únicament mitjançant les urnes podran assolir la República Catalana, o humanitzar al capitalisme o fer un Estat més just i tot això sense sobrepassar les estretes línies del reaccionari Estat espanyol.

Cap procés d’alliberament nacional, o d’emancipació de classe i construcció del socialisme, s’ha donat exclusivament pel camí de les urnes sinó per processos revolucionaris on el subjecte que es pretenia emancipar no acceptava les normes per les quals es produïa la seva submissió, realitzades per qui el sotmetia, sinó que les trencava, les feia inservibles i imposava el seu nou projecte polític passant per sobre del del seu opressor.

Després dels comicis l’article 155 segueix vigent, la repressió segueix als carrers de Catalunya, el desplegament de les Forces i Cossos de Seguretat de l’Estat també es manté, Rajoy ja ha manifestat que no hi ha cabuda per a la independència de Catalunya així com per a cap projecte polític que surti del marc de la Reforma del franquisme també anomenada Constitució del 78. Entre la presó i l’exili hi ha 8 electes a les eleccions (el doble de diputats que ha obtingut el PP a les eleccions), la Generalitat segueix intervinguda, etcètera ; a tot això cal unir que l’endemà de les eleccions al judici polític obert contra l’independentisme, el Tribunal Suprem va incrementar la llista d’investigats per rebel·lió a polítics d’ERC, PdeCat i la CUP, així com a la presidenta de l’Associació de Municipis per la Independència i, cinc dies després, la Fiscalia de Barcelona posa en el seu punt de mira a 13 professors d’un institut públic de secundària de Sant Andreu de la Barca.

Les eleccions del 21 de desembre deixen en mans del bloc independentista la conformació del Govern i deixen al Govern de Rajoy extremament afeblit, sostingut per Ciutadans i el PSOE amb l’objectiu de que el PP segueixi debilitant amb l’acció de govern i desenvolupant les polítiques reaccionàries que tots ells comparteixen. A més, la situació de fallida econòmica de l’Estat, amb un deute impagable, li tanca les portes per poder arribar a acords amb les forces polítiques de la burgesia catalana que doni una sortida a la qüestió nacional catalana, de tal manera que la burgesia no té possibilitat de sortir de l’atzucac en què es troba, escenari que sens dubte afectarà més al capitalisme espanyol i afeblirà encara més a l’Estat. D’aquesta manera, sens cap dubte, el govern dels capitalistes passarà la factura al proletariat imposant lleis que augmentin la desigualtat i l’explotació.

Davant d’aquesta situació, davant d’aquest carreró sense sortida l’única via que tenim la classe obrera és acabar amb el capitalisme i construir el Socialisme imposant la dictadura del proletariat, que és la major expressió democràtica possible. No obstant, això no serà possible sense el desenvolupament del nostre Partit, per això, des del PCOC seguirem treballant en els CDR portant-hi la nostra política amb l’objectiu de convertir-los en òrgans de poder popular i ampliant el Partit, que és apropar la revolució.

 

Barcelona, a 27 de desembre de 2017

COMITÈ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA  (P.C.O.C)

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

SOBRE LAS ELECCIONES DEL 21 DE DICIEMBRE.

 

El pasado jueves 21 de diciembre se celebraron elecciones autonómicas convocadas por el Presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy,  de manera ilegítima, consecuencia de la aplicación del artículo 155 por el que éste destituyó a un Parlament elegido por el pueblo catalán, así como al Govern de la Generalitat. Un golpe de estado en toda regla, perpetrado por el Gobierno de Rajoy, con el apoyo de PSOE y C’s, y que ha sido  acatado y aceptado por el Parlament destituido y los partidos políticos que lo conformaban.

Fue la respuesta a la expresión democrática, a pesar de la represión extrema del Estado que ocasionó más de 1.000 heridos por las cargas de la Policía,  del 1 de Octubre y la voluntad expresada por el pueblo catalán de que Cataluña deviniera en un estado independiente en forma de república.

El proceso electoral, por tanto,  estaba planteado en términos identitarios, en un escenario totalmente polarizado entre las posiciones independentistas y las posiciones del nacionalismo español, y  bajo las condiciones de  un estado de excepción impuesto por el Gobierno de Rajoy en Cataluña, rigiendo el artículo 155 – o lo que es lo mismo, la intervención impune  del Gobierno  para disolver la Generalitat y  campando en dicha institución a sus anchas desde Madrid -, y con una represión política que ha hecho que el President de la Generalitat y cuatro de sus consellers estén en el  exilio en Bruselas, así como otros miembros del Govern estén en la cárcel.

Esta situación de excepcionalidad y de polarización, unida a la aceptación por parte de los partidos del bloque independista  de la imposición del artículo 155 – PdeCat creando Junts Pel Catalunya, ERC y la CUP – de la imposición del artículo 155 por parte del Gobierno del PP, apoyado por el PSOE y C´s, pues estas elecciones fueron convocadas por Rajoy bajo el paraguas de la aplicación del artículo 155,  han llevado a una participación muy elevada; de tal modo que la participación se ha elevado en prácticamente un 7% con respecto a las elecciones de septiembre de 2015, pasándose  del 74,95% de participación al 81,94%, o lo que es lo mismo, incrementándose la participación en 230.647 votos más, votando 4.360.843 electores.

La alta participación ha tumbado uno de los mitos reiterados por el nacionalismo español, el de la “mayoría silenciosa”, y ha ratificado la mayoría de las fuerzas independentistas, así como el 1 de octubre. De tal modo que el bloque independentista – JxCat, ERC y la CUP – ha crecido en número de votos con respecto de septiembre de 2015 y el 1 de octubre, superando los 2 millones 63 mil votos, prácticamente 100 mil votos más que en las elecciones de septiembre de 2015 y, prácticamente, manteniendo el porcentaje de apoyo electoral en el 47,5%. En este bloque se ha producido una transferencia de votos entre las fuerzas independentistas, de tal modo que la suma de ERC y JxCat, que en 2015 se presentaron conjuntamente en la coalición Junts Pel Sí, ha subido cuatro escaños, obteniendo el 43,04% de los votos, un crecimiento del 3,45% en referencia a septiembre de 2015. Estos cuatro escaños han sido arrebatados a la CUP, que ha perdido 6 escaños, fortaleciéndose así las posiciones más derechistas dentro del bloque independentista que, a pesar de haber crecido en número de votos en su conjunto y de mantener la mayoría absoluta en el Parlament, ha perdido 2 escaños.

Por otro lado, en el bloque de los monopolios, del nacionalismo español o, como les denominan los nacionalistas, del 155, también se ha producido una transferencia de votos a favor de la organización desarrollada por los monopolios, Ciudadanos, para hacer que lo que pierden las herramientas políticas del régimen del 78  – PSOE y PP – sean recuperados, en su mayor parte, por dicha fuerza política que se ubica a la derecha del PP, o lo que es lo mismo, a la derecha de la extrema derecha.  Así, tenemos que el Partido Popular ha perdido prácticamente 166 mil votos y 7 escaños colocándose como última fuerza política en el Parlament con el 4,24% de los votos, todo ello a pesar del aumento de la participación. Por otro lado, el PSC-PSOE se presentaba incluyendo en sus candidaturas a lo que fue Unió Democràtica de Catalunya. A pesar de haber ganado el PSC un escaño con respecto a septiembre de 2015, pasando de 16 a 17, contabilizando el voto que sacó Unió Democràtica de Catalunya en septiembre de 2015, habría bajado tanto en porcentaje de voto – pasando del 12,72% de PSC y del 2,51% de Unió, es decir, del 15,23% del voto en septiembre de 2015 al 13,88% el 21 de diciembre, o lo que es lo mismo perdiendo 23.067 votos con respecto de septiembre de 2015, todo ello a pesar del incremento de la participación en estos comicios. Todas estas fugas de voto, junto de PP y PSOE, unido a parte del incremento de participación ha provocado la subida de Ciudadanos en 11 escaños y  365.735 votos.

Por último, y como consecuencia de una contienda electoral totalmente polarizada en términos de identidad nacional, el oportunismo de Catalunya En Comú–Podem también ha salido trasquilado electoralmente, de tal modo que han perdido 3 escaños y 43.918 votos con respecto a las elecciones autonómicas de septiembre de 2015.  Y, sobre todo, este proceso ha servido para agudizar las contradicciones en el seno de dicha organización donde el sector más izquierdista se ha escindido y ha apoyado  al bloque independentista, como reacción a la violencia ejercida por el Estado y a la aplicación del artículo 155.

La aritmética electoral  no deja lugar a dudas en que el bloque independentista ha ganado, por casi 200 mil votos, al bloque españolista defensor de la violencia del 1 de octubre y de la aplicación del artículo 155, y mantiene la mayoría absoluta en escaños en el Parlament. Tampoco deja lugar a dudas en que en Cataluña, las fuerzas políticas que se han expresado favorables a una consulta pactada entre el Govern de la Generalitat y el Gobierno del Estado para celebrar un referéndum de autodeterminación vinculante ostenta 21 escaños y casi medio millón de votos más que el bloque que defiende el principio franquista de la unidad indisoluble de España y la negación al derecho a la autodeterminación.

Los resultados electorales del 21 de diciembre, las elecciones de “las urnas de verdad” tal y como decían Rajoy y su Gobierno, nos muestran una burguesía más fraccionada y reafirman los resultados del referéndum del 1 de octubre, donde el pueblo  expresó su voluntad democrática – pasando por encima de la represión del Estado y de su violencia policial – de emprender el camino de la independencia de Cataluña y la constitución de una República como implementación del nuevo estado. La reacción del Gobierno español al varapalo electoral que le ha endosado el pueblo catalán, por boca del propio Rajoy,  es la manifestación inequívoca de que el Gobierno nada tiene que dialogar con aquéllos que han obtenido la mayoría absoluta, al igual que se seguirá aplicando la violencia y la represión del Estado si se cuestiona lo establecido en la Constitución de 1978.

En la práctica el Estado, y su “democracia” fruto de la Reforma de las Siete Leyes Fundamentales del franquismo, ilegalizan de hecho las ideologías independentistas, comunistas, y toda aquélla cuyo objetivo político no esté enmarcado en la Constitución, es decir, que no sea la ideología que los monopolios impongan y hayan marcado. Esto se aprecia claramente en Cataluña, donde se pueden presentar fuerzas políticas independentistas a las elecciones, pero si éstas ganan las mismas con mayoría absoluta y tratan de  llevar a término el programa – la concreción práctica de su ideología – por el que han sido votados, el Estado no duda en encarcelar cautelarmente – sin tan siquiera haber sido juzgados – a sus dirigentes, utilizando los diferentes Poderes del Estado para descabezar políticamente a dichas organizaciones, reprimirlos, e impedir por tierra, mar y aire la posibilidad de implementar los programas por los que han sido votados; estando de hecho ilegalizado el independentismo catalán y sus partidos, dejando bien a las claras que el Estado es antidemocrático y reaccionario.

Y es que engañan al pueblo catalán,  y fundamentalmente a la clase obrera catalana y del resto del estado español, cuando desde diferentes orillas de la burguesía – ya sea desde la del oportunismo o desde las filas del independentismo  – les señalan que únicamente mediante las urnas podrán alcanzar la República Catalana, o humanizar al capitalismo o hacer un Estado más justo  y todo ello sin rebasar las estrechas líneas del reaccionario Estado español. Ningún proceso de liberación nacional, o de emancipación de clase y construcción del socialismo, se ha dado exclusivamente por el camino de las urnas sino por procesos revolucionarios donde el sujeto que se pretendía emancipar no aceptaba las normas por las que se producía su sometimiento, realizadas por quién le sometía, sino que las rompía, las hacía inservibles e imponía su nuevo proyecto político pasando por encima del de su opresor.

Tras los comicios el artículo 155 sigue vigente, la represión sigue en las calles de Cataluña, el despliegue de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado también se mantiene, Rajoy ya ha manifestado que no hay cabida para la independencia de Cataluña así como para ningún proyecto político que salga del marco de la Reforma del franquismo también llamada Constitución del 78 , entre la cárcel  y el exilio hay 8 electos en las elecciones (el doble de diputados que ha obtenido el PP en las elecciones), la Generalitat sigue intervenida, etcétera; a lo que hay que unir que –  al día siguiente de las elecciones – al juicio político abierto contra el independentismo, el Tribunal Supremo incrementó la lista de investigados por rebelión  a políticos de ERC, PdeCat y la CUP así como a la Presidenta de la Asociación de Municipios Por la Independencia y, cinco días después, la Fiscalía de Barcelona pone en su punto de mira a 13 profesores de un instituto público de secundaria de Sant Andreu de la Barca.

Las elecciones del 21 de diciembre dejan en manos del bloque independentista la conformación del Gobierno y dejan al Gobierno de Rajoy tremendamente debilitado, sostenido por C’s y el PSOE al objeto de que el PP siga  debilitándose en la acción de gobierno en el desarrollo de las políticas reaccionarias que todos ellos comparten.  Además, la situación de quiebra económica del Estado, con una deuda impagable, le cierra las puertas para poder llegar a acuerdos con las fuerzas políticas de la burguesía catalana que dé una salida a la cuestión nacional catalana, de tal modo que la burguesía no tiene posibilidad de salir del callejón sin salida en el que se encuentra, escenario que sin duda va a afectar  más al capitalismo español y va a debilitar todavía más al Estado de tal modo que, sin duda, hará que el gobierno de los capitalistas pase la factura al proletariado imponiendo leyes que acrecienten la desigualdad y la explotación.

Ante esta situación, ante este callejón sin salida la única vía que tenemos la clase obrera es acabar con el capitalismo y construir el Socialismo imponiendo la dictadura del proletariado, que es la mayor expresión democrática posible. Sin embargo, esto no será posible sin el desarrollo de nuestro Partido, por ello, desde el  PCOC seguiremos trabajando en los CDR llevando nuestra política con el objetivo de convertirlos en órganos  de poder popular y ensanchar el Partido, que es acercar la Revolución.

Barcelona, a 27 de diciembre de 2017

COMITÉ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA  (P.C.O.C)

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Es una necesidad la unidad del sindicalismo de clase para acabar con el sindicalismo podrido

El pasado viernes 15 de diciembre los sindicatos CCOO y UGT aceptaron, procediendo a su firma el 20 de diciembre, el XVII Convenio Colectivo del sector de las Empresas de servicio – una parte del sector de las Tecnologías de la Información (TIC), concretamente las empresas de servicios informáticos -,  de Estudios de Mercado y opinión pública, Planificación, organización de empresas y contable, Consultoría en selección y formación de recursos humanos, técnicas de organización y dirección de empresas, auditoría y cualesquiera otras de orden similar. Un convenio colectivo con un ámbito temporal de una década – vigencia desde el 1 de enero de 2010 al 31 de diciembre de 2019 – y cuya firma es una auténtica traición a los trabajadores de dichos sectores agrupados, y al conjunto de la clase obrera.

Nos encontramos ante un convenio colectivo que es un cajón de sastre que abunda en la división de la clase obrera en el Sector TIC y que regula y ordena las relaciones laborales de los trabajadores subcontratados en dicho sector,  es el convenio colectivo de la externalización de los servicios informáticos de las empresas. Precarización y división de la clase obrera estimulada por la Patronal y aceptada por los sindicatos amarillos de la Patronal y su Estado: CCOO y UGT.

Si bien el Sector TIC y de Contenidos, según datos del Observatorio Nacional de las Telecomunicaciones y de la SI, dependiente del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, en el año 2016 tenía 33.170 empresas activas con una cifra de negocio de 105.474 millones de euros y 471.860 trabajadores empleados por dichas empresas; el XVII Convenio Colectivo de Planificación, Consultoría, empresas de mercado y opinión pública y empresas de servicios TIC afectará a 150.547 trabajadores de empresas de servicios pertenecientes al Sector TIC, empresas que tuvieron una cifra de negocio total en 2016 de 11.818 millones de euros; así como a los trabajadores del Sector de Estudios de Mercado y opinión pública cuya cifra de negocio en 2016 ascendió a 491,445 millones de euros.

El Convenio signado por CCOO y UGT ha concedido a la Patronal todos los retrocesos contemplados en la  Reforma Laboral realizados por el Gobierno del Partido Popular en el año 2012, y contra la que hicieron una Huelga General, así como la legalización de más precariedad laboral, con una clasificación profesional que, en la práctica, va a permitir a los Empresarios rebajar aún más los salarios y reducir los costes laborales.

Lo que han hecho CCOO y UGT, firmando un empobrecimiento de más de un 21% en los salarios de los trabajadores afectados por dicho convenio en el período de vigencia del mismo, no es otra cosa que la legalización por la vía del Convenio Colectivo de la devaluación salarial que en el conjunto de la clase obrera se ha producido a lo largo de la crisis. No hemos de olvidar que la devaluación salarial del conjunto de la clase obrera en el estado español, entre los años 2008-2015, ha significado un empobrecimiento de los salarios del 22,6%.

Esta devaluación salarial se ha producido por la vía de la destrucción de empleo, así como de las políticas de rotaciones de plantillas, donde CCOO  y UGT han jugado un papel relevante firmando todos los EREs  que les han puesto por delante y por los que han obtenido pingües beneficios, así como por las políticas laborales realizadas que potencian la temporalidad, los contratos a jornada parcial, así como los convenios colectivos de traición firmados que han provocado que las nuevas contrataciones perciban retribuciones un 23% inferior a los años previos al estallido de la crisis a finales de 2007, acentuando la brecha salarial, satisfaciendo de este modo los intereses de los empresarios, de tal manera que los costes laborales unitarios reales en estos últimos ocho años se han reducido un 7,4%.

Y es en esta senda – en esta dirección que impone el capitalismo monopolista español y europeo en donde deben circunscribirse las políticas económicas y laborales del gobierno, seguidas a pies juntillas por CCOO y UGT, al objeto de satisfacer los intereses económicos de los empresarios – donde se deben ubicar los convenios firmados por esos dos sindicatos, que son piezas esenciales del Capitalismo Monopolista de Estado y que simulan una falsa democracia en el establecimiento de las relaciones y condiciones laborales de los trabajadores.

El ejemplo del Convenio de Planificación, consultoría, empresas de estudios de mercado y opinión pública y de servicios informáticos es clarificador al respecto. Una traición en toda regla que persigue el incremento del beneficio de los empresarios de dicho sector a costa de agudizar la explotación de los trabajadores. Es la razón de ser del imperialismo, que cuanto más se desarrolla más acrecienta el grado de depauperación absoluta y relativa del proletariado. En este convenio en cuestión, mientras desde el año 2007 hasta el 2016 las Empresas de servicios del sector TIC han tenido una tasa de crecimiento anual acumulativo, constante, del 3,6% cada año, o lo que es lo mismo un crecimiento del 28,8% en dicho periodo, los sindicatos CCOO y UGT  han firmado unas tablas salariales que no contemplan subida salarial alguna entre los años 2010 a septiembre de 2017 y que, en una década hace que los salarios se empobrezcan por encima del 21%.

Esta forma de actuar, y de traicionar a la clase obrera vendiéndola a la burguesía,  de CCOO y UGT no es nueva, desde los Pactos de la Moncloa de 1978, el Acuerdo Marco Interconfederal (AMI) suscrito entre la CEOE y UGT a principios de los 80, el Acuerdo Nacional de Empleo y los Acuerdos Económico y Social  suscritos por CCOO,UGT, CEOE y el Gobierno de Felipe González y, posteriormente desde 1997 con los sucesivos Acuerdos Interconfederales Sobre la Negociación Colectiva primero, y con los Acuerdos por el Empleo y la Negociación Colectiva después, los sindicatos CCOO y UGT han sido los instrumentos fundamentales del Capital con los que la burguesía ha garantizado que los salarios siempre estuvieran por debajo del incremento de la carestía de vida, estableciendo marcos laborales que han agudizado la explotación de los trabajadores  y han garantizado las tasas de ganancia de la burguesía.

Es por esta razón, por estos servicios prestados, por los que el Estado financia y mantiene a sus sindicatos CCOO y UGT, también salpicados por los escándalos de corrupción y con un descrédito sobresaliente entre las filas de la clase obrera, ajena a la afiliación sindical en un país donde en el último cuatrienio únicamente  han celebrado elecciones sindicales un 36,06% de los trabajadores ocupados. De entre los delegados electos, en el último cuatrimestre, hay tres grandes bloques compuestos por CCOO, con 95.773 delegados electos (35,9%), UGT con 86.685 delegados electos  (32,5%) y un último bloque con el resto de sindicatos y candidaturas  que cuenta con 84.312 delegados electos (31,6%). De tal modo que el sindicato mayoritario, CCOO, posee el 35,9% de la representación de las elecciones sindicales, que como hemos visto anteriormente no realizan el 63,94% de los trabajadores en activo; con lo que extrapolado al conjunto de la clase obrera, dos sindicatos que no alcanzan juntos  ni un 12% de la afiliación de los trabajadores son los que firman las condiciones de la totalidad de los trabajadores. Para mayor abundamiento, según la propia CCOO, el 46% de esos delegados electos bajo sus siglas no son afiliados del citado sindicato, con lo que de los 95.773 delegados electos por CCOO 44.056  no son afiliados al sindicato, con lo que la debilidad es aún mayor. Las cifras dejan bien claro que a dichos sindicatos no los apoya la clase obrera, que masivamente está fuera de los mismos; sin embargo la burguesía, a través de su Estado, le otorga la totalidad de la representación de los trabajadores, prebendas y liberaciones a espuertas.

Y es que hoy a CCOO y a UGT la fuerza no se la dan los trabajadores, que están fuera de dichas centrales sindicales por corruptas y traidoras, de tal modo que a duras penas sumando a los dos sindicatos no llegan a alcanzar el 12% de afiliación, sino que la fuerza se la da, por un lado, el Estado y, por otro, la incapacidad que están manifestando los sindicatos que se denominan de clase, y combativos, de unirse para  acumular un mayor grado de representatividad que en la actualidad se halla dispersa y  para adquirir un mayor tamaño que les permita llegar a los trabajadores y arrancarlos hacia la afiliación y la organización en los centros de trabajo desde posiciones de clase, rompiendo el reformismo y la conciliación de nuestra clase con la burguesía.

Esta realidad es propia del capitalismo en su fase monopolista, de descomposición, donde la burguesía monopolista soborna, compra, continuamente a una reducida capa de obreros cualificados, la aristocracia obrera, que en concomitancia y con la ayuda de la burguesía se apoderó – hace décadas – de los puestos de mando de CCOO y UGT, convertidos en instrumentos de la burguesía con los que ésta no sólo roba inmisericordemente al proletariado, sino que los desvía de sus intereses de clase y les inocula el pensamiento de la burguesía, envenenando a los trabajadores con el veneno reformista y la conciliación de clases, perpetuando el sometimiento y la explotación de la clase obrera por parte de la criminal burguesía.

El Sector que regula el Convenio de traición firmado de Planificación, consultoría, empresas de estudios de mercado y opinión pública y de servicios informáticos es un sector donde los índices de afiliación bajan de la media y donde los datos de afiliación de CCOO y UGT son aún más ínfimos, no alcanzando entre ambos sindicatos, tan siquiera, el 5% de la afiliación. Ello es consecuencia de que es un sector joven, que se ha desarrollado en plena vorágine capitalista, en un mundo donde ya no existía el campo del socialismo, con una clase obrera sin referente alguno expuesta a la acción más despiadada de los oportunistas, de los traidores, de la aristocracia obrera.

Es una necesidad, una exigencia, que los sindicatos de clase y combativos se unan. Hoy el sindicalismo de los monopolios, el sindicalismo vendido de CCOO y UGT se sostiene en pie por la incapacidad de los primeros para unirse, que les dotará de tamaño suficiente para atraer y poder organizar a los trabajadores en los centros de trabajo en la lucha de clases y fortalecer el sindicalismo de clase anteponiendo e imponiendo los principios de clase y la lucha de clases con respecto del corporativismo y del nacionalismo. Si esto hubiera pasado en el Sector  de Planificación, consultoría, empresas de estudios de mercado y opinión pública y de servicios informáticos este convenio de traición no se hubiera firmado, ni tampoco las cúpulas traidoras de CCOO y de UGT podrían haber campado a sus anchas vendiendo a los trabajadores del sector.

Nuestra apuesta sindical es la Federación Sindical Mundial y el fortalecimiento de los sindicatos de la FSM. Sin embargo, en el estado español hay diversos sindicatos que forman parte de la Federación Sindical Mundial, en consecuencia, que asumen el modelo sindical y los principios de la FSM. Siendo así ¿Por qué estos sindicatos no se unen cuando todos ellos asumen los mismos principios, modelo y referente sindical? Es hora de tomar conciencia de nuestra fuerza unidos, de que es el momento histórico para sumar y echar a andar el proyecto de unificación del sindicalismo de clase, que será la tumba no sólo del oportunismo y la traición del sindicalismo vendido a la burguesía de CCOO y UGT, sino que será el principio del fin del capitalismo.

El Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a los trabajadores honestos que puedan quedar en CCOO y UGT a romper la afiliación con dichos sindicatos, corruptos hasta el tuétano y enemigos de la clase obrera, y los llama a fortalecer los sindicatos de la Federación Sindical Mundial en el estado español al objeto de desarrollar un proceso unitario donde todo el sindicalismo de clase se funda en una única organización sindical de clase que aglutine a los trabajadores por la conquista de unas condiciones de trabajo más justas y por la superación del régimen de explotación de los trabajadores mediante la lucha de clases, única vía para acabar con la indigna situación en la que a los trabajadores nos han conducido los oportunistas y que desbanque a los sindicatos vendidos y traidores de CCOO y de UGT.

 

¡ABAJO EL ESTADO IMPERIALISTA ESPAÑOL Y SUS SINDICATOS CORRUPTOS Y VENDIDOS!

¡POR LA UNIDAD DEL SINDICALISMO DE CLASE!

Madrid, 21 de diciembre de 2017.

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El revisionismo histórico en el sistema educativo

Ni que decir tiene que el sistema educativo está en manos de la burguesía, como no puede ser de otra manera bajo el sistema capitalista. Esto trae consecuencias graves para los intereses de la clase obrera, pues pasa a estar dominada culturalmente por la clase explotadora, retornándonos a aquella premisa de Marx que dice que “la ideología dominante, es la ideología de la clase dominante”, en la que además debemos incluir todo el aparato mediático burgués así como otros mecanismos de transmisión de cultura no tan masivos.

 

En el caso que atañe a nuestras escuelas, institutos e universidades, la ideología capitalista fluye como río en bajada, habiendo sido ya testigos de aberraciones tales como: libros de primaria promoviendo planes de pensiones privadas, la cultura enterpreneur, que descarga las culpas del fracaso del sistema sobre el individuo,la responsabilización de los fallos del capitalismo sobre sus propias víctimas en lugar de sobre el sistema, alabanzas a Esperanza Aguirre, mientras a su vez se culpaba a la 2a República de la infame Guerra Civil provocada por el alzamiento fascista de Franco, e incluso a la Editorial Santillana atreviéndose a tergiersar directamente al mismísimo Karl Marx, diciendo de él que era un admirador del capitalismo.

 

Estos ejemplos no son nada que deba sorprender a estas alturas, pero desde el Comité Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya queremos hacer hincapié con más detalle en una forma de tergiversación específica que, sin duda, puebla las universidades de nuestro país y previsiblemente de todo el mundo capitalista: El revisionismo histórico, entendiendo este concepto como la manipulación de la historia para obviar todo lo que representan y han representado tanto la Unión Soviética como el socialismo en general para el avance de la humanidad.

 

1-Las narrativas sobre el Estado de bienestar.

 

Es frecuente que en las facultades, especialmente de índole de humanidades y tradición activista (Ciencias Políticas, Sociología, etc.), al educar sobre cuestiones sociales se ponga el ojo sobre el mal llamado “Estado de Bienestar”, como paradigma de lo que debiera ser una sociedad avanzada, en especial haciendo alusión a los países nórdicos, obviando toda una serie de factores que sí o sí debieran ser explicados para que la clase obrera comprenda realmente de qué estamos hablando cuando nos referimos a este supuesto paradigma “ideal” de sistema político:

 

-Se habla de él como el “pacto capital-trabajo”, ahora quebrado. Se obvia completamente que este Estado de Bienestar fue la reacción de pánico de la burguesía de ciertos estados imperialistas ante el triunfo soviético en la Segunda Guerra Mundial, las revoluciones en los países liberados del yugo fascista por el Ejército Rojo durante la contienda y el consiguiente atractivo que generaba el comunismo en las masas proletarias oprimidas en un momento de máxima agudicación de lucha de clases a nivel mundial. De igual modo, se obvia que la involución acelerada de este mismo estado está directamente conectada con la actual inexistencia de un bloque socialista que sirva de referente al proletariado.

 

-Se habla de sus “fallos” actuales, reconociendo su incapacidad para resolver cuestiones como el problema del paro forzoso o las complejidades que presenta la inmigración en nuestros países, no sólo obviando que es imposible resolver estas problemáticas sin atacar las raíces de estos problemas en este sistema, sino ignorando conscientemente el hecho de que el Estado de bienestar se ha sostenido a costa de los recursos y la sangre obrera de las colonias o neocolonias: América Latina, Asia y África. Y por ende no puede ser ejemplo de nada, más que de lo que es: otro engaño de la clase explotadora para perpetuarse en su posición privilegiada.

 

-Se presenta a Suecia o Noruega como paradigmas deseados. Si bien, ya es un sinsentido partiendo de la premisa de que son estados capitalistas, conviene remarcar algunas de las consecuencias de esa quimera “social-liberal” que son estos países, como la muerte en soledad -uno de cada cuatro suecos muere solo y nadie reclama su cuerpo-, reflejo del triunfo del individualismo liberal, o el elevado índice de suicidios.

 

2-El análisis histórico del siglo XX y XXI:

 

-Cuando se hace una revisión a la evolución de la humanidad en términos de avance económico, de derechos y tecnológico, se presenta la historia del capitalismo como la historia del mundo contemporáneo. En cambio, se ocultan los logros alcanzados por la  Unión Soviética ya en sus primeros años, pues, mientras el capitalismo en su fase imperialista entraba en una profunda crisis de sobreproducción tras el crack del 29 y lastraba todas las carencias materiales del pueblo trabajador, propias del capitalismo, en el socialismo la igualdad de derechos para la clase obrera y la total colectivización de todos los medios de producción ya estaba siendo un hecho real.

 

-De igual manera, se resta peso al valor fundamental del movimiento obrero en la conquista de derechos.

 

3-Tratamiento de la economía:

 

-Para los académicos burgueses, a la hora de enseñar, sólo existe la economía capitalista, no la planificada. Podemos verlo no sólo en Administración y Dirección de Empresas, sino en las asignaturas sueltas que otras facultades de humanidades realizan, donde los principios y criterios enseñados son fundamentalmente capitalistas, no planteando en ningún caso cómo funcionar de otra manera, ni mucho menos cuestionando la propiedad privada.

 

La economía capitalista es presentada como ciencia irrefutable, cuando estamos hablando de ideología, de liberalismo, de algo que puede y debiera ser cuestionado y derribado de arriba a abajo.

 

Se obvia el factor humano en los análisis. Por trasladar esto a un ejemplo: si para aumentar mis beneficios empresariales he de despedir a un trabajador, lo despido. No se habla ni cuestiona el hecho de que esto significa abandonar a su suerte al obrero, desposeído ante la miseria que representa la vida proletaria.

4-Tipología de autores, en especial en las facultades consideradas “progresistas”:

 

-Ciencias Políticas, Sociología, etc. acostumbran a ser facultades de activismo social, nutridas en buena medida de las ideologías recibidas en clase. Sin embargo, vemos que, por ejemplo, Karl Marx apenas es tocado de refilón en estas, junto a otros autores, siendo que Lenin o Stalin ni siquiera son mencionados, dejándose completamente marginada la ideología comunista, tan nociva para el sistema. A su vez, se presentan autores como Adam Smith y la  infame “mano invisible”.

 

-En contrapartida, se hace hincapié en autores de índole posmoderna como Michael Foucault y su teoría del poder, así como en toda una serie de autores y autoras asociados a las políticas de identidad (identity politics) o “ismos”, cuya ideología diluye y difumina dramáticamente la perspectiva de clase, al promover visiones parceladas o sesgadas de la lucha de clases -la cual ni siquiera suele ser mencionada-, retirando el foco del trabajo y la propiedad privada de los medios de producción, antagonismos fundamentales que vertebran las desigualdades en el capitalismo. Estas perspectivas colaboran de forma miserable a la disgregación del movimiento obrero. No es casualidad que buena parte de ellas salgan de universidades yankees durante la segunda mitad del siglo XX.

 

5-Ámbitos de impacto: Se trata de una invasión transversal.

 

-Podemos ver estas perspectivas tanto a nivel de grado (o la anterior licenciatura), como de posgrado o máster, pues ya sólo en sus títulos podemos verlos ocasionalmente. Si bien, la tergiversación histórica como mencionamos al principio del artículo, es transversal, desde la más tierna infancia.

 

-Desde estas facultades, por ejemplo en el caso de Sociología y su rama dedicada a la sociología de la educación, se habla de promover el cambio desde esta. A los promotores de estas ideas, podríamos preguntarles, por ejemplo, ¿cómo piensan encajar una educación en valores, para el caso, no competitivos (socialistas), si los medios de producción materiales y culturales, y por ende el sistema educativo en sí, están en manos de la burguesía, que no tiene ningún interés en ello? Se propone la cuadratura del círculo. Jamás se podrá hacer un cambio radical si la clase obrera no toma los medios de producción, salvo pequeños parches locales dentro de los límites permitidos por el Capital.

 

6-El sindicalismo estudiantil, un freno reformista.

 

Si bien, las universidades y facultades acostumbran a tener sindicatos de estudiantes, estos brillan por su ausencia de cohesión ideológica, carácter posmoderno (dominio de las ideologías de los movimientos sectoriales), baja participación y, en general, una falta de claridad de ideas y objetivos, propia de cualquier movimiento interclasista, que desnorta al estudiantado de extracción obrera y popular y lo arrastra al campo de la burguesía.

 

A modo de síntesis:

 

Desde el P.C.O.C., denunciamos que la universidad burguesa, más allá de los conocimientos metodológicos que pueda aportarnos para desarrollar un rol funcional a los intereses de su sistema dentro de su anárquica rueda productiva, es ante todo una máquina de tergiversar la historia de la humanidad, narrarla en clave capitalista y de manera intencional presentarla como un “todo” mundial, insultando de forma infame el legado del socialismo tras la Gloriosa Revolución de Octubre, tratando de sustituir lo que esta experiencia nos enseña por ideologías posmodernas sectoriales que segreguen a la clase obrera en pequeñas luchas parciales por diversas causas, desconectadas del proletariado y su interés fundamental: la emancipación de clase, y con ella el fin de las desigualdades.

 

Para que el mundo académico nos cuente la historia desde la visión del proletariado, es fundamental que este tenga en sus manos todos los medios de producción de cultura, que simultáneamente ha de venir con la posesión de los medios de producción material, para lo cual el socialismo es condición sine qua non.

 

¡Por el fin del revisionismo histórico y el respeto al legado del campo socialista!

¡Por la emancipación de la clase obrera!

¡Por la Revolución!

COMITÉ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (PCOC)