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El imperialismo y Palestina

Por mucho que los medios de comunicación de masas del capital se empeñen en ubicar el inicio del conflicto palestino-israelí hace dos años, con el ataque contra población civil en territorios ocupados ilegalmente por los colonos judíos, éste es consecuencia del proceso de descolonización británica de la zona dictado por el imperialismo donde Europa vio en el sionismo, como variante del fascismo que es, la fórmula para resolver la cuestión judía en Europa, o lo que es lo mismo, construir un estado sionista donde poder enviar a los judíos ya que los capitalistas europeos eran, y son, profundamente fascistas. En los últimos dos años y para legalizar el genocidio, el estado de Israel se ha servido de Hamas, organización a la que ha financiado, y que con sus acciones ha contribuido tanto a dar cobertura a la agresión imperialista como a agravar el sufrimiento de la población palestina. En este genocidio contra el pueblo palestino Gaza se ha convertido en un gran campo de exterminio siendo el estado de Israel un fiel discípulo del III Reich nazi. Y en río revuelto, el estado sionista se convierte en el engarce del imperialismo de EEUU y de sus planes expansionistas en la región. Siempre bajo las más diversas excusas, EEUU ha invadido territorios, explotado recursos y suprimido culturas, imponiendo sus propios intereses pasando por encima de los pueblos, matando a sangre y fuego.

Así, el imperialismo impide que los pueblos decidan libremente su destino, perpetuando el expolio, la pobreza y el genocidio y, a lo largo de la historia, se convierte en la principal fuerza que niega el derecho a la autodeterminación y a la propia supervivencia de la humanidad. Por lo tanto, combatir al imperialismo es una lucha por la dignidad, la justicia, la vida humana y su bandera de resistencia se llama socialismo. Para construir este dique, la clase obrera organizada debe trabajar hacia la construcción de la revolución proletaria mundial en lucha franca y abierta contra el imperialismo, y que en el caso del estado español nuestra clase obrera se encuentra subyugada bajo los mandatos de la UE y la OTAN.

Desde el PCOE nos solidarizamos con la lucha por la supervivencia del pueblo palestino de la bota asesina del imperialismo y preparamos nuestra labor internacionalista en la pelea contra nuestra propia burguesía.

 

¡Por un estado único palestino!

¡Por el fin de la agresión al pueblo palestino!

¡Por la muerte del imperialismo construyamos poder obrero!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Palestina retrata al imperialismo y su producto más nocivo, el oportunismo

El pasado lunes 29 de septiembre, el canalla que preside los EEUU, Donald Trump, corresponsable del genocidio perpetrado contra el pueblo palestino junto a Netanyahu y Biden, difundió un Plan sustentado en 20 puntos que garantiza el dominio norteamericano en la zona y la muerte del pueblo palestino.

Un Plan donde EEUU pondrá una serie de esbirros al servicio de los intereses estadounidenses, denominado “comité palestino tecnocrático y apolítico” que seguirá las órdenes dictadas por Trump que, a su vez, estará acompañado por criminales de guerra como Tony Blair y demás basura reaccionaria puesta por EEUU, al objeto de controlar completamente la zona, saquearla y establecerla como otra base geopolítica más de EEUU. Esto es el punto 9 del Plan de Trump. Aunque, mejor dicho, deberíamos señalar que es el Plan que satisface los intereses del capital anglo-norteamericano, estando detrás del mismo, por ejemplo, el Instituto Tony Blair para el Cambio Global (TBI) y Boston Consulting Group – consultora estratégica global vinculada a la Fundación Humanitaria de Gaza. Es por ello que Tony Blair se halla como valido norteamericano, no porque le importe en absoluto los designios del pueblo palestino, o de ningún pueblo del mundo, sino que lo que está haciendo es defender, en primera persona, los intereses económicos, inmobiliarios, de su familia en la zona de Gaza. Tanto Trump, como sus socios como es el caso de Blair, buscan enriquecerse exterminando a Palestina con un pelotazo inmobiliario – Riviera Trump sobre las ruinas de Gaza – así como apropiarse de los yacimientos petrolíferos existentes en la costa de Gaza.

Sin duda, la fase de demolición y genocidio de Gaza, diseñada por EEUU y ejecutada por el estado fascista de Israel, que es un títere yankee, ya realizada, debe dar paso al sometimiento y al pleno dominio norteamericano bajo un formato de tratado de paz, donde EEUU haga caja después del genocidio realizado. Esa es la pantalla que corresponde para EEUU, que de facto persigue hacer desaparecer a Palestina, o mejor dicho, los norteamericanos usarán a los palestinos que se queden – que serán los que necesiten, pues al resto o los habrá asesinado o expulsado – como mano de obra barata para hacer una colonia a la que, cuando los propios norteamericanos consideren, llamarán estado palestino (puntos 12 y 19 del Plan de Trump).

Por otro lado, el Plan de Trump no solo persigue borrar de la faz de la Tierra a Palestina, sino también otorgar la impunidad y amnistía a los dirigentes políticos del genocida y fascista estado de Israel, así como a sus aliados de Hamás, que han quedado totalmente retratados al aceptar este Plan que atenta contra la existencia de Palestina. Un Plan que niega en la práctica, y por completo, no solo la existencia de un estado palestino sino la existencia de palestina como pueblo. Pero es lógico, Hamás – al que Trump otorga rol de parte, excluyendo al pueblo palestino y su resistencia armada – ni representa al pueblo palestino y sus intereses políticos y económicos no se corresponden con los del pueblo palestino, siendo parte del entramado norteamericano en la zona – recordemos que Israel financió a Hamás – y en sus relaciones con Catar.

Esta propuesta de liquidación efectiva de Gaza, y también de Palestina, planteada por Trump ha sido muy bien recibida por el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez.

 

La socialdemocracia, como ala moderada del fascismo que es, se desenmascara apoyando la propuesta de Trump y el enriquecimiento de compañeros suyos como la familia Blair. Resulta que el estado palestino que defiende Sánchez es aquél dirigido desde Washington, donde los palestinos, a lo sumo, sean la mano de obra barata del negocio de la reconstrucción que llenará las arcas de los capitalistas norteamericanos y sus aliados, que necesitan destruir y saquear a los pueblos para tratar de eludir la bancarrota en la que se encuentran, labor que no les va a ser posible pues su declive es irreversible.

El destino que los imperialistas norteamericanos han escrito para Palestina es, por un lado, apropiarse de Gaza que se convierte en una colonia – incluso en un resort turístico – norteamericana, donde EEUU también se quedará con los yacimientos petrolíferos de Gaza y, consecuentemente, con el control de Gaza. Por otro lado, Cisjordania será pasto de la anexión a Israel al objeto de apropiarse de los recursos hídricos de dicho territorio, para nutrirse del recurso escaso del agua y para desarrollar infraestructura eléctrica – fuerza eólica – que proporcione a Israel tanto agua potable como electricidad. Y es así como, en la práctica, el imperialismo liquida absolutamente a Palestina y a su pueblo. ¡Esto es lo que apoya el presidente del gobierno español y, por tanto, el gobierno “más progresista de la historia”!

Los imperialistas, entre los que se encuentra el miserable presidente español, nuevamente demuestran que los pueblos jamás podrán emanciparse bajo el imperialismo y que hablar de autodeterminación en la formación socioeconómica imperialista es pura falacia pues son las potencias imperialistas los que dibujan las fronteras de los estados y constituyen los estados que les convienen en el mapa político del mundo. Ello se constata con nitidez en el punto 19 del acuerdo que plantea Trump, que señala “A medida que avance la reconstrucción de Gaza y se lleve a cabo fielmente el programa de reformas de la Autoridad Palestina [tecnócratas apolíticos bajo el mando de Blair y Trump], podrían darse finalmente las condiciones para una vía creíble hacia la autodeterminación y la creación de un Estado palestino, lo que reconocemos como la aspiración del pueblo palestino”. Esto es, que la “autodeterminación” del pueblo palestino no la harán los palestinos, sino que se la hará el presidente norteamericano desde la Casa Blanca en los términos que estimen Trump y compañía, como por ejemplo el bandido de Tony Blair. ¡Esto es lo que aplaude el presidente del gobierno español y el gobierno “más progresista de la historia”! Como se puede apreciar, el rostro de la socialdemocracia y del oportunismo es criminal.

Otro que ha aplaudido el Plan de Trump es el reaccionario de Carles Puigdemont, el mismo que traicionó el mandato del pueblo catalán en el referéndum del 1 de Octubre de 2017. Siendo el máximo traidor del derecho a la autodeterminación de Cataluña, donde dicho pueblo puso el cuerpo y votó en las urnas para conquistar su emancipación nacional mientras el presidente salía por patas hacia Bruselas en lugar de implementar el mandato de los catalanes, no es de extrañar que apoye una propuesta, como la de Trump, que niega en la práctica no solo el derecho a la autodeterminación de los palestinos, sino la existencia de la propia Palestina. Estos acontecimientos demuestran que, bajo el imperialismo, la lucha por la autodeterminación de las naciones oprimidas está indisolublemente unida a la lucha por el socialismo, que es la única manera con la que los pueblos oprimidos pueden emanciparse del imperialismo opresor que constituye el mayor peligro para la vida humana, para la humanidad.

Mientras tanto, en el estado español la clase obrera sale a la calle repudiando el genocidio que se perpetra en Palestina, repudiando la expresión criminal del imperialismo y sus efectos sobre Gaza. Sin embargo, el proletariado en el estado español, que repudia el genocidio producido, y que refleja una solidaridad internacional inherente a lo que es el proletariado, una única clase mundial, está siendo engañado por el oportunismo y la socialdemocracia, por los partidos que gobiernan y que apoyan al gobierno, así como los sindicatos manejados por el Estado y partidos que insultan al comunismo llevando en sus siglas la C de comunista. Sin duda, Netanyahu es un criminal, pero éste y el estado sionista existen como consecuencia de la existencia del imperialismo y, en particular, de la existencia de EEUU como caudillo del mundo y la situación de bancarrota económica en la que se encuentra.

Las fuerzas oportunistas parlamentarias que mantienen a un gobierno que está atentando contra los intereses del proletariado – manteniendo la ley mordaza y reprimiendo al pueblo cuando se moviliza, no dudando en enviar las tanquetas a obreros y estudiantes cuando se manifiestan por sus intereses de clase, encarcelando a artistas y comunistas, ampliando la edad de jubilación y recortando las pensiones de jubilación, manteniendo las políticas laborales impuestas por el corrupto lacayo de la Patronal de Rajoy, etcétera -, tratan de desviar la atención de sus corruptelas y los efectos perniciosos y empobrecedores de sus políticas económicas contrarias a la clase obrera, blanqueándose con el asunto de Palestina a la par que defienden de facto el intercambio económico y comercial con Israel, que reconocen de facto la soberanía de Israel sobre la Palestina ocupada – como se ha visto con el caso de la flotilla – y que aplauden el Plan de Trump para saquear y acabar con Palestina.

Por otro lado, la actuación de parte del movimiento comunista español está siendo vergonzosa, propia de traidores pequeñoburgueses que es lo que son. Quien mejor está ilustrando esto que decimos es el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) y los diferentes “partidos” que lo componen, no dudando en blanquear a la burguesía, a los partidos oportunistas que están en el gobierno, descollando esta forma traicionera de actuar en Valencia, Alicante o Canarias, tal y como nuestro Partido en Canarias denunció los pasados 9 de septiembre en comunicado “¿Apoyo a Palestina o instrumentalización del genocidio?” y 7 de agosto en el comunicado “La farsa del Estatuto de Neutralidad de Canarias”. Un Partido que engaña al proletariado indicando abiertamente que China es socialista cuando en China no sólo prevalece la propiedad privada sobre los medios de producción, sino que ésta es el segundo socio comercial más importante que tiene Israel – tras EEUU.

 

Como partido oportunista que es, el PCPE aparte de blanquear a los que son tan burgueses como ellos, los partidos del capital, de la “izquierda” del régimen heredero de Franco, engaña al proletariado blanqueando al imperialismo y a los imperialistas, como por ejemplo hacen con China, a la par que pregonan la consigna falsa, por idealista y desclasada, de “Desde el río hasta el mar, Palestina vencerá”.

Palestina jamás podrá vencer, ni ningún pueblo del mundo, si no se acaba con el imperialismo. Palestina jamás podrá vencer si se blanquea a los verdugos que masacran a Palestina, a los pueblos del mundo y, en definitiva, al proletariado que, realmente, es la humanidad. Cosas ambas que, por ejemplo, hace el PCPE – blanquear al imperialismo y a la burguesía -, profesando el oportunismo más asqueroso.

Para que Palestina pueda emanciparse, el proletariado debe organizarse y luchar por liquidar al imperialismo y desarrollar la Revolución Proletaria Mundial, imponiendo el socialismo. El proletariado en cada nación debemos de levantarnos contra los imperialistas autóctonos, integrados en el caso del estado español en la UE y militarmente en la OTAN, al servicio de los EEUU y del orden mundial imperialista. En el Estado español nos corresponde fortalecer el movimiento comunista dentro del estado, pero no para ir de palmeros con el PSOE, IU o Nueva Canarias como hace el PCPE, sino para ir en contra del Estado del capital, para derrocarlo y para desarrollar una lucha revolucionaria que ve en el oportunismo el mayor enemigo y el mayor freno para el desarrollo de dicha lucha.

Palestina, ni ningún pueblo del mundo, no puede vencer mientras el proletariado no derroque el imperialismo y al imperialismo se derroca estado a estado, y el proletariado no puede hacer eso mientras no se fortalezca el movimiento comunista desde unas posiciones revolucionarias y a la ofensiva.

Palestina no vencerá mientras el proletariado no cumpla con su deber histórico, derrocar a la burguesía y al imperialismo y construir el socialismo dirigido por el proletariado revolucionario y de vanguardia, la fuerza del movimiento comunista internacional armado del marxismo-leninismo. Luchar por la emancipación de Palestina y por el fin de la guerra imperialista se hace acabando con el imperialismo, rompiendo la cadena imperialista por los eslabones que sean necesarios, que traducido para el estado español, pasa por denunciar y combatir a muerte al oportunismo, fortalecer las filas del Partido y entroncarnos con las masas proletarias para que éstas constituyan sus órganos de poder y se confronten al estado burgués, para romper la cadena imperialista por nuestro eslabón y poner la riqueza del país al servicio del proletariado y de la revolución proletaria mundial.

 

¡ABAJO EL IMPERIALISMO Y EL OPORTUNISMO, QUE ES SU ARMA MÁS AFILADA CONTRA EL PROLETARIADO!

¡POR UN ÚNICO ESTADO PALESTINO SOCIALISTA DONDE CONVIVAN OBREROS DE CUALQUIER CREENCIA RELIGIOSA, POR LA DESAPARICIÓN DEL ESTADO FASCISTA DE ISRAEL!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 5 de octubre de 2025

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El ERTE en Eserman

En Puertollano se ha cometido una nueva tropelía contra la clase obrera vía ERTE, en la empresa Eserman, después de que la propia empresa rescindiera unilateralmente el contrato con Repsol, que es la que surtía de trabajo a la empresa vía subcontrata. En la unilateralidad de la negociación, y posterior rescisión del contrato, echamos a faltar al sindicato que, por lo menos, debería estar debidamente informado y no aparecer en un escenario de hechos consumados. Esto no nos debería extrañar si tenemos en cuenta el sindicato del que se trata.

Una vez más, CCOO reacciona ante hechos consumados. Al perder su carácter de clase, como fieles escuderos de la burguesía y de los empresarios, actúan como apéndice de los actores sociales que buscan sorber hasta la última gota de la sangre de los únicos que producen valor, los trabajadores, y se instituyen como apéndices del estado burgués subrogados a su legalidad burguesa que les subvenciona amplia y debidamente. A cambio ofrecen a la clase obrera una coreografía de manifestantes que son engañados, una y otra vez, porque los comunistas no hemos llegado con este mensaje hasta ellos y que no son nada más que lágrimas de cocodrilo, que dejan a los trabajadores en indefensión y que no son más que la justificación de los honorarios con que les subvenciona la burguesía.

Este escenario se lleva por delante el pan de 60 familias que se subrogarán al ERTE, otro método del estado burgués paliativo dentro del sistema capitalista, una medida que intenta apagar fuegos sin cuestionar el modelo productivo que los genera. Los ERTE, al dar una apariencia de protección social, cumplen una función ideológica al desmovilizar a la clase obrera, que percibe al Estado como protector en lugar de como parte de la maquinaria de explotación. El Estado burgués, que no podría laborar así sin la connivencia de sus amados sindicatos amarillos, es la estructura que garantiza que ese modelo continúe funcionando, incluso cuando hace concesiones mínimas en un intento de que las indemnizaciones recaigan sobre el dinero público y no sobre la cuota de ganancia de los capitalistas privados. La crítica radical debe ir más allá de pedir mejoras en los ERTE o reformas del Estado, debe cuestionar por qué las decisiones fundamentales sobre la economía, el trabajo y la vida están en manos de una minoría explotadora que controla los medios de producción y de sus apéndices como CCOO. Mientras no se alteren esas estructuras, toda política estatal, por progresista que parezca, será funcional a la reproducción del sistema capitalista.

Desde el PCOE, nos solidarizamos con los trabajadores de Eserman y les hacemos un llamamiento tanto a métodos organizativos alternativos, como a superar la legalidad burguesa en las negociaciones. Esto pasa por echar al estercolero a CCOO, cajón en el que podíamos añadir a UGT, USO y algunos más, y buscar fórmulas organizativas autogestionadas y paralelas, que en este caso se llama sindicalismo de clase, para la lucha económica, y partido comunista para la lucha política. En el estado español este sindicato se llama ASC y el partido se llama PCOE. El PCOE debe dotar a la clase obrera de su herramienta sublime e invencible, el marxismo-leninismo, para que no sigan tamaños atropellos.

Desde el PCOE, rechazamos frontalmente que una vez más seamos los trabajadores quienes asumamos las consecuencias de decisiones empresariales que anteponen el beneficio al bienestar social. Frente al ERTE impuesto por la empresa, exigimos garantías reales para todos los trabajadores, mantenimiento íntegro del empleo y los salarios, así como la inmediata readmisión de cualquier persona afectada injustamente. La clase trabajadora no puede seguir pagando los platos rotos del sistema capitalista. Solo desde la unidad, la organización y la lucha podremos hacer frente a los ataques del capital. Para esta titánica labor el PCOE ha participado en labores de agitación en Eserman para educar a los trabajadores y desenmascarar a sus sicarios cuya única vacuna es la construcción del socialismo. Por eso te invitamos a militar en nuestro partido.

 

¡Por la socialización de los medios de producción!

¡Todo para la clase obrera!

¡Únete al PCOE!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




¿Apoyo a Palestina o instrumentalización del genocidio?

El oportunismo, en sus distintas formas, es un cáncer para la lucha obrera. Intenta extender, por raquíticos y quebradizos que sean, sus tentáculos hacia todo aquello en lo que se observen las ascuas de la lucha de clases. Su propósito no es otro que servirse de los problemas del proletariado para vender falsas soluciones, desviar la lucha hacia el legalismo y el parlamentarismo, y demostrar a la burguesía su utilidad a la hora de fomentar la paz social, buscando un hueco en las instituciones del capital.

Por desgracia, también se sirve de la hoz y el martillo para deformar la ciencia emancipadora del proletariado, es decir, el marxismo-leninismo. Un ejemplo claro es el del Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE), que actúa en Canarias como Partido Comunista del Pueblo Canario (PCPC). En un reciente comunicado han celebrado una supuesta “expresión de la solidaridad del pueblo canario con el pueblo palestino”, felicitándose porque, según ellos, “el trabajo unitario de muy diversas personas y organizaciones ha hecho posible estos resultados, que llevan consigo un cuidado e intenso trabajo para llegar a su realización final”. Para aclarar más aún su concepto de trabajo militante, declaran: “El PCPC es una de las organizaciones que componen CANARIAS POR PALESTINA, y en la medida de nuestras capacidades nuestra militancia se ha implicado para colaborar en esta tarea”.

Pues bien, todo este “trabajo intenso” en la “medida de sus capacidades” hace referencia a un cartel en dos vehículos, cada uno perteneciente a una empresa de transporte distinta. Cierto es que el cartel denuncia algo tan serio como el genocidio en Palestina que están llevando a cabo los sionistas, pero incluso asumiendo que la intención de ese partido sea la de apoyar a Palestina y realizar esfuerzos para detener el genocidio, cabe preguntarse: ¿Quién, realmente, sale beneficiado de todo esto? ¿Es Palestina o los implicados en los actos?

Volviendo al comunicado, tenemos que hacer mención al Cabildo Insular de Gran Canaria como facilitador al gestionar el servicio de la empresa Global, y a la Concejalía de Solidaridad (Servicios sociales) del ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria que ha hecho lo mismo en Guaguas Municipales. No solo se proyecta una imagen positiva de las instituciones burguesas, sino que, además, señalan como aliado al infame partido al servicio de la burguesía, llamado Nueva Canarias; un engendro nacionalista. Dicho grupo ya fue desenmascarado en un comunicado anterior de nuestro Partido, pues usa también el genocidio para intentar ganar adeptos, fingiendo apoyar a Palestina mientras sostiene al Gobierno que arma a los sionistas, obedece al rey que legitima al Estado de Israel y normaliza a los bancos que hacen negocio con la guerra en general, y con el genocidio en particular.

El PCPC también dice en su texto lo siguiente: “Pero el trabajo de la solidaridad con la heroica lucha del pueblo palestino, siguiendo las mejores tradiciones de la unidad popular en Canarias, es esencialmente un trabajo colectivo, de gentes muy diversas cuyas aportaciones hacen posible resultados que de otra forma no llegaríamos nunca a alcanzar.”

 

¿Es un trabajo colectivo el acto de unos pequeños y minoritarios grupos por su cuenta? Hace referencia a “gentes muy diversas” y ya hemos podido comprobar el carácter burgués de esas “gentes” a las cuales necesitan para poder realizar actos de promoción. Dichos actos no los podrían llevar a cabo si movilizaran a la clase obrera para organizarla contra el capital, en lugar de aliarse con oportunistas y burgueses de todo pelaje, pues no podrían obtener esa publicidad ni rascar ciertas espaldas. Incluso se da nombre y apellidos de un arquitecto que ha hecho los diseños, ¿con qué finalidad si no es darlo a conocer?

 

Profundizando algo más, el mismo comunicado señala que en 2024 también circuló una guagua denunciando el genocidio. ¿Qué se ha conseguido desde entonces con esa propaganda? ¿Hay un trabajo que moviliza a las masas contra el imperialismo y sus guerras?

En junio del presente año hubo una minúscula concentración en Gran Canaria para protestar contra el genocidio, convocada por Canarias por Palestina, y sirvió para unas declaraciones en televisión por parte de dicho grupo. En nada ayudó a Palestina. Durante el mes de agosto, decenas de personas participaron en un “acto simbólico” que convocó la plataforma antes mencionada, que consistía en meterse en la playa de Las Canteras, en Gran Canaria, y nadar hasta la barra para exhibir unas banderas. ¿Ayuda a Palestina o a la visibilización de la plataforma? Por si fuera poco, mencionan durante dicho acto su apoyo a Global Sumud Flotilla, iniciativa que intenta desafiar el bloqueo de ayuda humanitaria, lo cual sí se traduce en ayuda real a diferencia de su juego.

En julio tuvo lugar un acto diferente. Carmelo Suárez, del PCPC, participaba como moderador en una mesa redonda con unos integrantes que forman parte de actos como los anteriormente mencionados, y entre ellos se encontraba, ni más ni menos, que el actual secretario general del deleznable partido nacionalista burgués Nueva Canarias que, como ya se demostró, no le importa en absoluto el genocidio, sino usarlo para sus intereses partidistas mientras se codea con los cómplices de tan enorme barbarie. Como si de un evento de ocio se tratara, se realizaron actividades de pintura, ganchillo, exposición de cometas, etc., así como visualización de vídeos, música y poesía. Un acto totalmente discreto y endogámico, donde unos supuestos expertos hablan ante un escaso público exponiendo una visión interclasista, de pacifismo burgués, y contaminada por intereses en el parlamentarismo, como en el caso del líder de Nueva Canarias. Todo ello con el apoyo y beneplácito de un partido que se hace llamar comunista, el PCPC, que nuevamente actúa como lo que es, un partido mamporrero del Capital. El artículo de prensa burguesa, que habla positivamente del acto, menciona los nombres de todos los participantes y los llamados artistas, suscitando de nuevo con ello la pregunta: ¿Si algo tan discreto no ha ayudado en nada a la causa por Palestina, para qué hacerlo y darse a conocer individualmente en prensa? ¿A quién ha beneficiado? Ni al pueblo palestino ni al proletariado en Canarias.

En lo concerniente a las empresas de transporte urbano e interurbano señaladas al principio, cabe destacar que es un sector que mueve una gran cantidad de dinero y se discute cómo será el modelo y el accionariado tras la próxima licitación. Los representantes políticos de la burguesía discuten la manera de sacar mejor tajada de ello. El socialfascista PSOE, uno de los dos principales partidos de los monopolios en España, que de hecho es cómplice del sionismo, juega sus cartas para chantajear a Global con miras a la caducidad de la concesión estatal, a la vez que intenta tomar ventaja en sus disputas parlamentarias. Global es una sociedad anónima laboral, o sea, los trabajadores son los accionistas, y estos temen lo que pueda ocurrir con la empresa en la próxima licitación de 2027. El PSOE ha propuesto unificar empresas de transporte y hacerlas públicas, Global incluida, con la supuesta intención de contratar a conductores que ya están en plantilla, pero juegan con la incertidumbre ya que nadie lo tiene garantizado, y parece ser que han conseguido que decenas de trabajadores de dicha compañía se afilien al infame partido de Gobierno, de la OTAN, del GAL, de los monopolios y que facilita el genocidio en Palestina.

¿Qué podemos observar en todo esto? Unos y otros se utilizan mutuamente. Los actos por los intereses de unos grupos u otros son la norma, no la excepción. El cartel en dos vehículos de las empresas mencionadas no ha servido como acto de solidaridad con Palestina, sino para buscar un beneficio de imagen para las empresas, las instituciones burguesas, partidos burgueses al servicio de los capitalistas, grupos de activistas y el propio PCPC que con su praxis evidencia no ser, en absoluto, comunista. Los directivos de la empresa Global miran por sus propios intereses; el acto no se ha hecho realmente por concienciación, ni por conocimiento político y, por eso, lo mismo da tener que afiliarse a un partido vendeobreros,  corrupto y cómplice del genocidio, que poner un cartel de apoyo a Palestina o de respeto hacia las fuerzas represivas del Estado.

En cuanto a todo lo que integra Canarias por Palestina, persigue la autopromoción en la prensa y, por eso, no le importa que todo quede en actos simbólicos, discretos e inofensivos. Se felicitan por eventos que no tienen el más mínimo impacto para la causa. El PCPC ya señala en su comunicado que “El trabajo unitario de muy diversas personas y organizaciones ha hecho posible estos resultados, que llevan consigo un cuidado e intenso trabajo para llegar a su realización final. Una compleja, y muy dialéctica, política de alianzas.” Vemos que hablan de “personas” y “organizaciones”, así como de “política de alianzas”. Queda claro, pues, que se trata, como hemos podido comprobar y por la intención que se refleja en sus propias palabras, que la clase obrera no entra en sus planes, sino que quieren alianzas con individuos y organizaciones con intereses distintos, que puedan unirse por un resultado que satisfaga a todas las partes. Terminan el artículo dejándolo aún más claro:

“Estas importantes iniciativas han despertado el interés de otras instancias en Gran Canaria, y ya se están planteando posibilidades impulsadas por otros municipios o por colectivos profesionales que se plantean aprender de estas experiencias para aplicarlas a escaparates de comercios, al taxi, y a otros ámbitos.”

 

Señalan que se ha despertado el interés de otras instituciones burguesas para participar en una nadería para Palestina, pero que dará buena imagen a quien colabore. No solo menciona a “colectivos profesionales”, olvidándose de la causa proletaria, sino que declara su intención de aplicarlo en empresas. Estos estafadores del comunismo denominados PCPC buscan limpiarle las botas a la pequeña burguesía para buscar un beneficio mutuo, consiguiendo la pequeña y mediana burguesía de Gran Canaria buena publicidad mientras el PCPC y colectivos ganan apoyos, contactos y el respaldo de las instituciones burguesas.

A pesar de tener cierta influencia no la están usando para presionar continuamente al Estado y denunciar su comportamiento antiobrero y corrupto, sino para aparecer de vez en cuando con acciones que apenas molestan a nadie, cuando no son irrisorias. No tienen actitud combativa sino de mansedumbre, usando un asunto tan grave para actos narcisistas con performance y un mensaje inestable para las masas. Aun cuando pretendan apoyar realmente a Palestina y rechazar el genocidio, el pacifismo burgués y el interclasismo – subordinar los intereses del proletariado a los intereses de la burguesía – y usar como escudo la idea de “hacer esto es mejor que no hacer nada” denotan una pusilanimidad que determina toda acción, así como un desconocimiento de la lucha de clases.

El PCPC no es comunista ni pretende ser vanguardia del proletariado. Tiene un discurso nacionalista y pequeñoburgués, recurriendo continuamente al concepto ponzoñoso de “pueblo canario”, hablando de unidad imaginaria en una sociedad de clases antagónicas. Prefiere destinar esfuerzos a juntarse con individuos, colectivos, políticos parlamentarios del Capital y empresas, con los cuales forja una alianza que no solo es absolutamente innecesaria para un partido comunista, sino que es completamente contraproducente. O bien demuestra una visión anacrónica de la clase obrera y un desconocimiento notable de la ciencia de la revolución proletaria, o bien sus intereses están puestos en ir de la mano con pequeña burguesía y obtener la aprobación del Estado por su utilidad para contribuir a la paz social y, por tanto, traicionar a la clase obrera. Llaman la atención sus intentos por beneficiar a los empresarios locales, preocupándose mucho más de éstos que del propio proletariado.

Por desgracia, y como ya demuestran las numerosas manifestaciones en todo el Estado español, así como en diversos países, no se detendrá el genocidio con actos esporádicos y protestas encabezadas por el oportunismo. Tampoco puede ser cosa de un día de trabajo. La organización obrera contra el capital es esencial, y la lucha contra la burguesía en cada centro de trabajo es un germen para asestar golpes certeros a los intereses de dicha clase parásita. La unión proletaria es lo que debe forjarse, y solo tiene un interés: acabar con el trabajo asalariado y tomar el poder político. Si no hay posición de fuerza en el proletariado no se puede boicotear de manera organizada y consciente al sionismo y todo aquello que lo sostiene. Es la burguesía quien usa a las bestias que cometen la atrocidad imperialista en Palestina; son sus intereses en Oriente Medio y la bancarrota del capital lo que empuja a perseguir continuamente el dominio del mercado y de toda fuente de materias primas, y a la burguesía sólo la puede frenar el proletariado.

El PCPC contribuye a debilitar aún más la posición proletaria y a fortalecer la posición de la burguesía. Sin trabajar por dar respuesta a los problemas de la clase obrera, no puede haber organización de ésta ni conciencia de clase. Sin organización y conciencia de clase no puede haber unidad de la clase obrera contra el poder de la burguesía. Sin unidad de la clase obrera no se puede dirigir con constancia, un plan de acción y el empuje que da el conocimiento de la necesidad. Sin lo anterior solo queda una masa voluble y harta de que la engañen, de falsas esperanzas y de tener las manos atadas.

El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a desligarse de organizaciones individualistas; a unirse a las filas revolucionarias, a fortalecer el PCOE. La lucha de la clase obrera debe construir la antítesis del imperialismo, es decir, el socialismo. El proletariado es la aplastante mayoría y tiene conocimientos y experiencia de sobra para hacer funcionar todo, pues actualmente es el único motor de la sociedad y produce toda la riqueza en un trabajo completamente social. ¿Un partido comunista debe buscar alianzas con oportunistas de todos los colores y con la burguesía autóctona en el momento actual? ¿A qué responde eso? No es por su utilidad para los obreros, sino por su utilidad para integrarse en las instituciones burguesas, que es la aspiración del PCPE desde su nacimiento.

La verdadera lucha pasa por la creación de órganos de poder obrero, unidad en la lucha contra el patrón, unificar todas las causas parciales en una sola de toda la clase contra la burguesía y encaminarse hacia la ruptura con el capitalismo para construir el socialismo. Es crucial librarse del oportunismo para ello. Basta de usar el genocidio para intereses partidistas. Basta de blanquear y legitimar a partidos infames, negocios y el parlamentarismo. Basta de engañar y atomizar a la clase obrera. En la lucha de clases la auténtica solidaridad reside en el internacionalismo proletario, en la lucha contra el imperialismo.

 

¡Ni una concesión al oportunismo!

¡A la clase obrera sólo le interesa la unidad del proletariado!

 

Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en las Islas Canarias




Global Sumud Flotilla: Solidaridad vs Internacionalismo

La Global Sumud Flotilla que partió desde Barcelona con una treintena de barcos ha tenido que regresar a causa de una tormenta en el litoral catalán. Una misión humanitaria que ha reunido a más de 300 “voluntarios y activistas internacionales” con el objetivo de romper por mar el bloqueo israelí y llevar alimentos y medicinas a la población palestina. Mientras se decide cuándo se retomará la marcha hacia Palestina, es preciso analizar la naturaleza de esta expedición.

La Global Sumud Flotilla es un claro ejemplo de que el internacionalismo proletario está en el corazón de las masas, de que el mundo está con Palestina, pues su causa es la del proletariado mundial en tanto el apoyo que reciben es la de los explotados y oprimidos del mundo. Por el otro lado, es evidente que el Estado genocida de Israel solo sostiene su barbarie por la complicidad de las fuerzas imperialistas y los intereses del complejo industrial armamentístico, que están de acuerdo con la política de exterminio y hacen que el gobierno de Netanyahu no tenga que enfrentarse a ningún juicio por crímenes de guerra pese a todas las atrocidades que comenten a diario.

Pese a las buenas intenciones de iniciativas como la mencionada, no podemos acabar con el genocidio palestino a través de la mera solidaridad. Es primordial unir a los trabajadores del mundo desde su nexo común, que es la clase social a la que pertenecen. Es natural que, ante las injusticias y las atrocidades que se están viviendo en Palestina, el pueblo manifieste detalles de internacionalismo proletario en forma de solidaridad internacional. No obstante, el internacionalismo proletario va mucho más allá, ya que el mayor acto de solidaridad posible sería derrocar a los gobiernos capitalistas y a las élites burguesas que están de acuerdo con el genocidio y que mantienen relaciones de cualquier índole con el Estado genocida de Israel.

La hipocresía antibelicista del eurocomunismo y la socialdemocracia se desenmascara rápidamente cuando, según datos de la propia Secretaría de Comercio, el Estado español es el país de la Unión Europea que más armas y municiones ha importado desde Israel durante el año 2025. Esa es la naturaleza cómplice del “gobierno más progresista de la historia” para con el genocidio palestino y la muestra clara de los crímenes que cometen organizaciones como el PCE contra los trabajadores del mundo.

La solidaridad internacional, como vemos con la participación en la Global Sumud Flotilla de auténticos oportunistas como Ada Colau, puede provenir incluso de fracciones de la pequeña burguesía y de políticos capitalistas, con acciones poco más que simbólicas que adolecen de una serie de limitaciones al no cuestionar las estructuras materiales que sostienen el capitalismo en su fase imperialista, al tiempo que obvia la lucha de clases como único motor de transformación histórica. Los comunistas no pretendemos quedarnos en la mera “presión diplomática”, queremos acabar con este sistema inhumano que se asienta en la opresión, la explotación, la guerra y la muerte.

Es ahí donde aparece el internacionalismo proletario como principio estratégico fundamental del movimiento obrero organizado, pues la clase obrera a nivel internacional tiene unos intereses comunes que chocan frontalmente y de forma irreconciliable con los intereses de la burguesía. No se trata únicamente de expresar nuestra negación hacia la barbarie del sistema, sino de avanzar de manera organizada en la lucha conjunta de todos los trabajadores del mundo contra el imperialismo y el modo de producción capitalista. Es ahí donde también debe aparecer la respuesta del proletariado israelí contra su propio gobierno, cuya misión ahora es respaldar la legítima defensa revolucionaria de todas las fuerzas que luchan contra el imperialismo israelí y sus aliados de la OTAN, especialmente a aquellas fuerzas comunistas que defienden la imposición de la dictadura del proletariado en la región.

La solidaridad puede ser un paso inicial de denuncia y de toma de conciencia para muchos, pero es insuficiente. Nuestra única alternativa es la vía revolucionaria, provocar un cambio en la correlación de fuerzas, apoyar la revolución socialista como base para la lucha de los pueblos oprimidos y pasar de la solidaridad al derrocamiento del sistema.

 

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

¡ABAJO EL ESTADO DE ISRAEL!

Madrid, 2 de septiembre de 2025

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Venezuela, en el punto de mira del imperialismo norteamericano

Sin duda alguna, el capitalismo se sustenta en la violencia, el saqueo, la explotación y el crimen, como lo acredita no solo su naturaleza sino la historia de la humanidad.

El capitalismo ha conducido a la humanidad a dos guerras mundiales y, en el declive del imperialismo norteamericano, éste lleva al mundo flechado hacia una nueva guerra mundial en su pugna con las potencias imperialistas emergentes que pretenden sucederlo arrebatándole la hegemonía.

Los imperialistas, durante décadas, señalaban que el mayor peligro para la humanidad era la existencia de la URSS, que amenazaba al mundo. Sin embargo, la historia ha demostrado con la implosión de la URSS, provocada por los imperialistas y sus agentes oportunistas en el interior del país de los soviets y patria del proletariado, que ésta no era el peligro para la humanidad sino todo lo contrario, era un instrumento al servicio de los pueblos oprimidos y del proletariado mundial para avanzar en cotas de libertad y de conquistas sociales y económicas. La patria del proletariado mundial, la URSS, era un contrapoder a la barbarie imperialista encabezada por los EEUU que se expande por el planeta.

Más de tres décadas después de la desaparición de la Unión Soviética hemos comprobado cómo el mundo hoy sí se halla en peligro de conflagración mundial donde se empleen armas atómicas, que ya se están usando con material nuclear empobrecido, habiendo sido asesinados millones de seres humanos inocentes a lo largo de todo este tiempo. Durante estas más de tres décadas se han sucedido guerras imperialistas, de rapiña, en Iraq, Afganistán, Libia, Siria, Somalia, Sudán, Yugoslavia, Ucrania, Palestina y se han sucedido golpes de estado pergeñados por la inteligencia de los estados imperialistas a lo largo y ancho del globo terráqueo; los mismos que no dudan en hacer actos terroristas de falsa bandera, hacer la guerra biológica o hacer sus grupos de mercenarios que visten como organizaciones terroristas, cuando los únicos terroristas que hay sobre la faz de la Tierra son los capitalistas. Sin ir más lejos, el pasado día advertía el diario fascista La Razón que “un informe norteamericano predice el resurgimiento del Estado Islámico en Europa”, formulación para justificar un mayor escoramiento de la política de los monopolios hacia la extrema derecha, de la extrema derecha en la que ya nos encontramos.

El fascismo hoy campa a sus anchas y es la única tabla de salvación que tienen los imperialistas, de hecho es el poder del capital financiero a nivel planetario como se comprueba con el inmenso campo de concentración y de genocidio que el imperialismo norteamericano, a través de su perro sionista, está perpetrando en Gaza; en los genocidios en forma de bloqueos económicos y comerciales contra el pueblo cubano o norcoreano; en la persecución a la clase obrera en EEUU, la UE y otros estados confrontando a la clase obrera, dividiéndola en base a la nacionalidad, cuando ésta es una única clase a nivel mundial y no tiene más patria que el socialismo, todo ello para sostener un sistema que se resquebraja a cada paso que avanza la técnica, la  automatización de la producción y la inteligencia artificial que niegan el capitalismo y sus relaciones de producción.

En la misma semana que en medios de comunicación americanos se reproducía la noticia de que “Estados Unidos registra récord de quiebras no visto desde la crisis del COVID-19” como consecuencia del incremento de las tasas de interés, la inflación y la incertidumbre de la política arancelaria, el fascista de Trump enviaba tres buques de guerra con 4.000 marines hacia las costas venezolanas.

Sin duda, la bancarrota económica de EEUU, y la consecuente necesidad de reordenar lo que considera su patio trasero, Latinoamérica, en la pretensión expuesta por Trump de adueñarse del continente tras su victoria electoral, es el motivo de esta agresión contra la República Bolivariana de Venezuela y al conjunto del continente americano. Y en este caso, el acceso a las reservas de petróleo y de gas venezolano es la causa magra de esta acción militar ofensiva y provocadora contra Venezuela y amenazante contra los pueblos. Por más que diga Trump que este movimiento atiende a combatir el narcotráfico, dicho argumento no se sostiene pues, si fuera así, lo primero que tendría que hacer es retornar los barcos hacia los EEUU pues es este país el centro neurálgico del lavado del dinero del narcotráfico mundial, fundamentalmente las ciudades de Miami y Nueva York, empleando para ello los mecanismos del sistema financiero estadounidense, descollando las criptomonedas y, posteriormente, podría mandar dichos barcos de guerra hacia la Casa Rosada argentina, cuyo inquilino, el ladrón de Javier Milei, no ha dudado en estafar con la criptomoneda Lybra, así como blanquear las comisiones, o coimas, procedentes de la corrupción, incluidas las provenientes del narcotráfico, que en Argentina con un gobierno fascista títere de EEUU y de Israel ha encontrado un lugar donde desarrollar y blanquear los capitales, al igual que el crimen organizado.

El imperialismo hoy es el mayor peligro que tiene la humanidad para su supervivencia, y EEUU que lleva más de medio siglo siendo el mayor enemigo de ésta, en su declive imperial no tiene más salida que sojuzgar a los pueblos y arremeter sin piedad contra el proletariado, como está haciendo con los trabajadores inmigrantes.

Únicamente el proletariado organizado y dirigido por el movimiento comunista, armado con el marxismo-leninismo, puede acabar con esta barbarie acabando con el imperialismo que lo genera. Cuanto más tardemos los comunistas en articular una salida organizativa y política revolucionaria al proletariado, más sangre inocente se derramará. ¡Para que el género humano pueda vivir el imperialismo debe de morir!

El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento al pueblo a la organización revolucionaria contra el capitalismo y su Estado, hacemos un llamamiento a engrosar las filas del Partido. Asimismo, nuestro Partido envía todo nuestro internacionalismo proletario con el pueblo venezolano, apelamos a su organización y unidad para repeler la agresión norteamericana, agresión que repudiamos y rechazamos. EEUU y los imperialistas son enemigos jurados de la humanidad y, consecuentemente, luchar contra el imperialismo sin cuartel, en todos los terrenos, construyendo la revolución socialista es la mayor acción de humanismo que el proletariado puede realizar.

 

¡MUERTE AL IMPERIALISMO!

¡CONSTRUYAMOS LA REVOLUCIÓN PROLETARIA, CONQUISTEMOS EL SOCIALISMO!

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS!

 

Madrid, 25 de agosto de 2025

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Paralicemos el Pla de Ponent [ESP/CAT]

En el municipio de Gavá (Barcelona) se quiere llevar a cabo un atropello medioambiental y especulativo de primer orden, en connivencia con una larga lista de alcaldías que siempre han sido del PSC, y que dejan a las claras que las instituciones burguesas sólo sirven para desviar recursos y dinero público hacia el lucro privado. El denominado Pla de Ponent, eufemismo para dar cobertura legal a este atropello, se viene gestando desde el 1976 y se ha modificado en el tiempo, en una larga preparación que hoy comienza a dar sus frutos para los especuladores. Sólo la explosión de la burbuja inmobiliaria en 2008 permitió aplazar el proyecto y se pretende ejecutar sin el preceptivo estudio del impacto medioambiental. Además, se llevará a cabo mediante una normativa medioambiental del año 2006 que, entre otras deficiencias, quiere efectuar la construcción sobre zonas con riesgo de inundación en los nuevos estudios de riesgo ambiental, (como si no tuviéramos suficiente con lo ocurrido en Valencia) lo que deja claro que los estudios de 2006 son insuficientes para aprobar la construcción. El proyecto pretende destruir la reserva natural más importante del municipio.

En todo momento ha existido una falta total de transparencia por parte de los manejos de la administración local y sólo sabemos que la actual planificación fue inicialmente promovida por Vertix (propiedad de Felip Massot) y Procam (Caixa Catalunya) y finalmente ha sido adquirido a la SAREB por un fondo buitre con sede en Luxemburgo y dirigido desde Madrid: Kronos Investment. También se desconoce el importe de todas estas transacciones y queda claro que el interés crematístico es lo que mueve al Ayuntamiento de Gavá a saltarse su propio marco jurídico.

Por otro lado, el impacto en la zona será brutal. Se destruirán más de 40 hectáreas de viveros y cultivos de proximidad y será necesario asfaltar más de cinco kilómetros de carreteras. La población aumentará en 12000 habitantes y 12500 árboles serán arrancados del espacio natural para efectuar la construcción. Se habla de 4800 viviendas nuevas, lo que supondrá un aumento de 7500 nuevos coches que se incorporarán a la circulación en la localidad y que unido a la muerte del espacio natural demuestran que el capitalismo busca el lucro privado ilimitado a costa de maltratar al medio ambiente y las personas que, por otra parte, son sus únicas fuentes de riqueza.

Ante esta tesitura ha nacido la iniciativa popular “Aturem el Pla de Ponent” que pretende poner en jaque la anarquía jurídica con la que el Ayuntamiento de Gavá quiere poner en marcha el denominado Pla de Ponent, con la clara pretensión de poner en bandeja dinero público y recursos naturales que nos pertenecen a todos, para que capital privado cometa sus tropelías. Existe un movimiento anterior en el municipio colindante, Viladecans, “Plataforma Salvem Oliveretes” que nace también de una iniciativa popular contra la edificación en el barrio de Oliveretes, donde ya hemos podido ver los efectos que causan estos proyectos en el medio ambiente y que ha desplazado a la gente que vivía en esas zonas. Estas iniciativas populares dejan al descubierto la catadura de las instituciones burguesas que tienen todo a favor porque ellas mismas legislan dentro de la legalidad burguesa hecha a su medida y que debe ser demolida por la clase obrera organizada.

El PCOC saluda a la iniciativa popular “Aturem el Pla de Ponent” y se solidariza con su lucha. El caso deja bien claro que los capitalistas tienen a su disposición instituciones públicas para servirse de ellas hacia la ejecución de sus nefastos objetivos. A la vez llama a la Plataforma a unificar todas las luchas contra el capital, como la que se lleva a cabo, en el FUP (Frente Único del Pueblo) y construir estructuras de poder obrero para hacer frente a estos síntomas y consecuencias de una enfermedad que se llama capitalismo. La supervivencia de los seres humanos y de su medio natural depende de nuestra lucha. Ante esta tesitura, la clase obrera no tiene más remedio que conquistar su misión histórica de sepulturero de la burguesía y construir el socialismo. Nuestro Partido, el Partit Comunista Obrer de Catalunya, tiene bien claro que la única receta contra esta violencia es la total demolición de la legalidad burguesa, mediante la implantación de la dictadura del proletariado, democracia para la mayoría productora y dictadura para la ínfima minoría explotadora, corrupta y asesina.

¡Por la paralización del proyecto!

¡Contra el capital y sus marionetas!

¡Construye poder obrero en el PCOC!

 

Comitè Nacional de Catalunya del PCOC

 

 

Paralitzem el Pla de Ponent

 

Al municipi de Gavà (Barcelona) es vol dur a terme un atropellament mediambiental i especulatiu de primer ordre, en connivència amb una llarga llista d’alcaldies que sempre han estat del PSC, i que deixen a les clars que les institucions burgeses només serveixen per desviar recursos i diners públics cap al lucre privat. L’anomenat Pla Ponent, eufemisme per donar cobertura legal a aquest atropellament, es va gestant des del 1976 i s’ha modificat en el temps, en una llarga preparació que avui comença a donar els seus fruits per als especuladors. Només l’explosió de la bombolla immobiliària el 2008 va permetre ajornar el projecte i el projecte es pretén executar sense el preceptiu estudi de l’impacte mediambiental. A més, es durà a terme mitjançant una normativa medi ambiental de l’any 2006 que, entre altres deficiències, vol efectuar la construcció sobre zones amb risc d’inundació als nous estudis de risc ambiental, (com si no tinguéssim suficient amb l’ocorregut a València) el que deixa clar que els estudis de 2006 són insuficients per aprovar la construcció. El projecte pretén destruir la reserva natural més important del municipi.

En tot moment ha existit una manca total de transparència per part de l’administració local i només sabem que l’actual planificació va ser inicialment promoguda per Vertix (propietat de Felip Massot) i Procam (Caixa Catalunya) i finalment ha estat adquirit a la SAREB per un fons voltor amb seu a Luxemburg i dirigit des de Madrid. També es desconeix l’import de totes aquestes transaccions i queda clar que l’interès crematístic és el que mou l’Ajuntament de Gavà a saltar-se el seu propi marc jurídic.

D’altra banda, l’impacte a la zona serà brutal. Es destruiran més de 40 hectàrees de vivers i cultius de proximitat i caldrà asfaltar més de cinc quilòmetres de carreteres. La població augmentarà en 12000 habitants i 12500 arbres seran arrencats de l`espai natural per efectuar la construcció. Es parla de 4800 habitatges nous, la qual cosa suposarà un augment de 7500 nous cotxes que s’incorporaran a la circulació a la localitat i que unit a la mort de l’espai natural demostren que el capitalisme busca el lucre privat il·limitat a costa de maltractar el medi ambient i les persones que, d’altra banda, són les seves úniques fonts de riquesa.

Davant d’aquesta tessitura ha nascut la iniciativa popular “Aturem el Pla de Ponent” que pretén posar en escac l’anarquia jurídica amb la qual l’Ajuntament de Gavà vol posar en marxa el denominat Pla Ponent, amb la clara pretensió de posar en safata diners públics i recursos naturals que ens pertanyen a tots. Existeix un moviment anterior al municipi colindant, Viladecans, “Plataforma Salvem Oliveretes” que va néixer també d’una iniciativa popular contra l’edificació al barri d’Oliveretes, on ja hem pogut veure els efectes que causen aquests projectes al medi ambient i que ha desplaçat la gent que vivia en aquestes zones. Aquestes iniciatives populars deixen al descobert l’aspecte de les institucions burgeses que tenen tot a favor perquè elles mateixes legislen dins la legalitat burgesa feta a la seva mida i que ha de ser demolida per la classe obrera organitzada.

El PCOC saluda la iniciativa popular “Aturem el Pla de Ponent” i es solidaritza amb la seva lluita. El cas deixa ben clar que els capitalistes tenen a la seva disposició institucions públiques per servir-se d’elles cap a l’execució dels seus objectius nefastos. Alhora crida la Plataforma a unificar totes les lluites contra el capital, com la que es duu a terme, al FUP (Front Únic del Poble) i construir estructures de poder obrer per fer front a aquests símptomes i conseqüències d’una malaltia que es diu capitalisme. La supervivència dels éssers humans i del seu medi natural depèn de la nostra lluita. Davant aquesta tessitura, la classe obrera no té més remei que conquerir la seva missió històrica d’enterradora de la burgesia i construir el socialisme. El nostre Partit, el Partit Comunista Obrer de Catalunya, té ben clar que l’única recepta contra aquesta violència és la total demolició de la legalitat burgesa, mitjançant la implantació de la dictadura del proletariat, democràcia per a la majoria productora i dictadura per a l’ínfima minoria explotadora, corrupta i assassina.

Per la paralització del projecte!

Contra el capital i les seves titelles!

Construeix poder obrer al PCOC!

 

Comitè Nacional de Catalunya del PCOC




La cumbre de Alaska desde la perspectiva revolucionaria

Donald Trump y Vladímir Putin, dos de los máximos representantes de los bloques imperialistas que hoy se disputan el dominio del mundo, se reunieron en la base de la Fuerza Aérea Elmendorf-Richardson, en Anchorage, Alaska, con el objetivo de acercar posturas sobre la guerra en Ucrania.

Tras una reunión de tres horas a puerta cerrada, parece que la promesa electoral trumpista de pacificar Ucrania se cumplirá. No obstante, el líder ruso salió visiblemente fortalecido del encuentro, mientras que las posiciones europeas de una paz sin consecuencias para el Estado fascista ucraniano se encuentran cada día más arrinconadas. Después de tres años y medio de guerra, la Federación de Rusia controla alrededor del 20% del territorio de la actual Ucrania, aunque con una lentitud mayor a la esperada por las organizaciones socialchovinistas y prorrusas que auguraban un paseo militar.

Las pérdidas territoriales de Ucrania son un tema prácticamente tabú para las fuerzas europeas. Sin embargo, para Rusia son un puntal de las negociaciones con Donald Trump para asegurar una zona de defensa frente a la expansión de la OTAN hacia el este. A pesar de las medidas económicas abiertamente hostiles contra Rusia y los intentos de aislarla internacionalmente, la realidad es que el conflicto ucraniano hoy causa más quebraderos de cabeza a las potencias occidentales, y ha provocado auténticos conflictos internos en países como Francia y Alemania que observan desalentados como un simple acuerdo de alto el fuego es una quimera.

En este escenario, Ucrania sería la gran perdedora de la guerra al asumir el fin de su control definitivo de Crimea, la zona del Dombás y el fracaso de su intento de adherirse a la OTAN. Durante estos tres años y medio, Ucrania ha masacrado a sus obreros, que han sido secuestrado por dicho Estado fascista para mandarlos a morir al frente. Rusia, como la otra cara de este conflicto, ha defendido constantemente el interés de sus monopolios y el control de unos territorios ricos en tierras raras, a la par que ahoga a la clase obrera rusa y reprime al movimiento comunista.

Los Estados Unidos, que hipócritamente tratan de disfrazarse como mediadores de paz, buscan acabar con el conflicto en Ucrania para centrar todos sus esfuerzos contra China y bascular sus recursos, pues su maltrecha economía no puede sostener dos frentes en estos momentos de quiebra interna. A la vez, el acercamiento con Rusia de la administración trumpista busca erosionar la relación entre China y Rusia. No obstante, EEUU ya muestra su patente debilidad sentándose a negociar. Lo que a la par demuestra que lo que lleva aconteciendo en Ucrania desde febrero de 2022 es una guerra genuinamente imperialista entre Rusia y la OTAN. También queda patente que en Ucrania manda todo el mundo excepto el pueblo ucraniano. El país no tiene soberanía en absoluto sobre la guerra que se está librando en su propio territorio y es por ello que ocupa un rol secundario en las negociaciones de paz. Ucrania es el mayor ejemplo de que hoy los pueblos están totalmente cautivos y no existe el derecho a la autodeterminación bajo el yugo del imperialismo.

En este contexto, vemos como es Rusia quien está imponiendo las condiciones para finalizar el conflicto, erosionando la OTAN y las relaciones entre EEUU y la Unión Europea, ergo está erosionando la unidad del imperialismo occidental y ganando la guerra en el ámbito militar, económico y político. Sin embargo, su discurso de operación especial “contra el fascismo” se derribará en el mismo momento que se firme la paz, pues si de verdad se quisiera acabar con el fascismo habría que acabar por tanto con las condiciones que iniciaron la guerra y le dieron origen, y no solo con el gobierno de Zelensky.

Las reuniones que se han realizado entre Donald Trump y Vladímir Putin, así como las posteriores reuniones con Zelensky y distintos mandatarios europeos, no son más que un reflejo de las pugnas interimperialistas que se desarrollan en la actual fase de decadencia del capitalismo. Trump no busca garantizar la paz, sino salvaguardar la hegemonía de su burguesía monopolista frente al avance de otras potencias y apuntalar sus intereses en Eurasia. Putin, como representante de la oligarquía financiera y de los monopolios rusos, trata de defender sus esferas de influencia frente al cerco creciente de la OTAN. Es evidente que no se trata de un conflicto entre “democracia europea” y “autoritarismo ruso”, como hipócritamente lo presenta la propaganda occidental, sino de la colisión de intereses entre bloques imperialistas rivales.

Durante los últimos años Ucrania se ha convertido en un Estado lacayo de los Estados Unidos, un Estado fascista que ha negado todos los derechos a su población, a cambio de convertirse en el bastión más avanzado de la estrategia imperialista en Europa del Este. Pero tres años y medio de desgaste militar han terminado por revelar las contradicciones en el seno del bloque occidental y los monopolios europeos, en los que crecen las voces discrepantes contra los Estados Unidos y de quienes reclaman una mayor autonomía estratégica y económica para defender sus propios intereses.

Ante esta situación, la clase obrera no debe dejarse engañar por esta panda de burócratas, pues todos ellos son gestores de los monopolios y de la explotación capitalista. La única salida que tienen los trabajadores de todos los países es levantar su propia bandera: la del socialismo, el internacionalismo proletario y la lucha por la destrucción de este sistema que solo engendra guerra, explotación, miseria y fascismo.

 

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 20 de agosto de 2025

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




El racismo como herramienta de la burguesía hacia el fascismo

El capital va dejando cadáveres al ritmo que perpetra sus abusos contra los seres humanos y la naturaleza, que son sus dos únicas fuentes de riqueza. El capitalismo se niega a sí mismo en otra de sus flagrantes contradicciones y no tiene más recorrido que el de imponerse por la violencia. El destino de este sistema económico criminal es dejar progresivamente a grandes masas humanas en la cuneta y, a la vez, culpabilizarlos de su desdicha. La última herramienta que utiliza es el racismo para dividir al proletariado entre buenos y malos, con un discurso identitario que busca adormecer el instinto de clase que debe imperar en la lucha de la clase obrera.

Los algoritmos de las redes sociales redirigen a sus usuarios hacia discursos de odio y legalizan el fascismo que impera en la actualidad, al ser la única salida que tiene el capitalismo, en su fase imperialista, para sobrevivir. El discurso de odio cala en la conciencia de amplias capas de obreros y lo normaliza con el método de relacionar inmigración con delincuencia e invasión. A partir de ahí es muy fácil llevar a todas estas personas al redil estrecho del fascismo. Hay que reconocerle el éxito de su método porque ya han empezado los pogromos y las agresiones como pudimos ver en Torre-Pacheco (Murcia) o en otro episodio en Vallirana (Barcelona), donde se dedicaron a atacar un centro de menores con cócteles molotov, que ya había ocurrido unos días atrás en otra localidad de Barcelona (Piera), y que presuntamente podría ser obra de las mismas personas.

No se trata de casos aislados. Todo indica que la violencia escalará y que pronto habrá víctimas mortales. Grupos abiertamente nazis como Desokupa, Roberto Vaquero o Núcleo Nacional organizan en la sombra esta labor parapolicial. A ellos se suman nuevos actores de fachada “anónima” como Deport Them Now, un grupo ultra de jerarquía difusa que se organiza principalmente a través de redes sociales y canales de Telegram para propagar bulos, exhibir simbología nazi y coordinar agresiones. Este canal fue uno de los focos de convocatoria para la cacería de inmigrantes en Torre Pacheco, a la que se desplazaron ultras de diferentes regiones.

La presencia de simpatizantes de Núcleo Nacional y otros grupúsculos neonazis en estos chats muestra cómo estas redes digitales sirven de semillero para la violencia racista. La burguesía, a través de este tipo de estructuras y sus sicarios, lleva la violencia hasta el punto que necesita, retribuyéndolos económica y mediáticamente para continuar dividiendo a la clase obrera y desviando la atención de las verdaderas causas de la explotación.

Bajo el fascismo se abrirá un escenario de fuerte represión, porque el fascismo no es más que una anarquía jurídica, y amplias capas que ahora actúan como sicarios del fascismo serán ampliamente represaliadas a medida que cambien las necesidades de la burguesía. En palabras de Bertolt Brecht:

 

“Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,
guardé silencio, porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata.
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté, porque yo no era sindicalista.
Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no pronuncié palabra, porque yo no era judío.
Cuando finalmente vinieron a buscarme a mí,
no había nadie más que pudiera protestar.”

 

Ante este problema que corre como la pólvora, el PCOE antepone el internacionalismo proletario y la conciencia de clase, que no hace diferencia entre proletarios y que los unifica en su lucha contra el capital, el cáncer que lo provoca todo. En esa tesitura, el escenario que se le abre al Partido es abiertamente difícil, pero eso no impedirá que no nos cansemos de hacer correr este mensaje entre las masas obreras. Asumir como propia la psicología y los intereses de la burguesía por parte de amplias capas de la clase obrera, no sólo va a traer las peores desgracias para el resto de su clase, sino que también se hará a costa de sacrificar los intereses de la clase obrera en pos de los beneficios privados de la burguesía. Lenin decía que los espacios que no ocuparan los comunistas los ocuparía la burguesía. El fascismo sólo es la demostración de que la burguesía juega con ventaja en el momento concreto de la lucha ideológica, la última que la sostiene, y muestra a las claras las urgencias que tiene para su propia supervivencia.

La mejor herramienta para combatir al fascismo es ensanchar las filas del PCOE como vanguardia del proletariado y portador de la ciencia emancipadora para las masas trabajadoras, el marxismo-leninismo, que pone fin a la explotación del hombre por el hombre y manda a la burguesía, culpable de todas nuestras desgracias, al estercolero de la historia. Contra el racismo, el fascismo y el capital construye la alternativa revolucionaria, milita en nuestras filas.

 

 “Tenemos dos males que combatir: el capitalismo y el racismo. Debemos destruir tanto el racismo como el capitalismo.”

Huey P.Newton (fundador de Los Panteras negras)

                 

¡Contra el racismo, marxismo-leninismo!

¡Construye contra poder, milita en el PCOE!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Las muertes en el trabajo, el terrorismo de la patronal

En lo que va de año, diecisiete trabajadores han perdido la vida en sus puestos de trabajo en la región de Murcia, víctimas de lo que la prensa burguesa llama “accidentes laborales”, pero que, en realidad, son auténticos crímenes perpetrados por la burguesía capitalista. No son simples fatalidades o casos aislados, sino el resultado directo de un sistema que coloca los beneficios empresariales por encima de las vidas humanas.

Somos prescindibles. Somos reemplazables. Somos un engranaje más de la maquinaria capitalista que se sustituye cuando ya no funciona. Somos simples peones sacrificables en el juego de la burguesía. Un número en una estadística que volverá a reiniciarse el año que viene y del que nadie asumirá las consecuencias.

La competencia y la concentración de capital empuja a la burguesía, en este sistema inhumano, a exprimir cada minuto y cada esfuerzo de la clase obrera, pues el valor especial de la fuerza de trabajo como mercancía reside en su capacidad de producir plusvalor. Así, la seguridad de los trabajadores no es ni mucho menos una prioridad para el empresario, ya que lo ve como un gasto que repercute en sus ingentes ganancias. Cada vez que un obrero queda atrapado por maquinaria pesada o es aplastado por carretillas es porque el patrón ha calculado que el riesgo de la vida de esa persona es inferior al coste de prevención. Ya vendrá otro a hacer el trabajo. Nosotros ponemos los muertos y la burguesía se enriquece. Esta es la cruda imagen del sistema capitalista.

El Estado, independientemente del gobierno, actúa como cómplice de este terrorismo patronal. Lejos de intervenir para defender a la clase trabajadora, los tentáculos del Estado actúan como garantes de la “paz social”, necesaria para la reproducción del capital, limitándose a emitir estadísticas y a firmar comunicados vacíos previamente estudiados por sus equipos de prensa. Este terrorismo que sufre la clase obrera está sostenido por la complicidad de UGT y CCOO, organizaciones sindicales lacayas del capital, financiadas por el propio Estado burgués y que sirven a los intereses de dicha clase, pervirtiendo la lucha sindical y desencadenando un empeoramiento de las condiciones de trabajo.

Si queremos solucionar de una vez por todas las muertes en el trabajo no podemos quedarnos en las reformas aisladas, sino que debemos señalar la raíz misma del problema. La raíz no está en la negligencia individual de un empresario concreto, sino en la estructura misma de un sistema que nace y se nutre con las desigualdades de clase. Mientras exista el trabajado asalariado, mientras que tengamos que vivir por y para trabajar, la salud y la vida misma de los obreros estarán subordinadas a las necesidades de la patronal.

La crecida exponencial de las muertes en los centros de trabajo responde a unas relaciones de producción que han encontrado su techo en la tasa de ganancia y no tienen otra forma de continuar aumentando que la intensificación de los ritmos de trabajo y la reducción en los costes en seguridad. La enajenación del trabajo vivo y de la vida misma convertidos en mercancía, mediante la relación asalariada, hace que el beneficio del trabajo vivo acabe en manos de los capitalistas y su codicia ilimitada, con los resultados de muerte sobre la clase obrera. Mientras ellos disfrutan con su ganancia privada, la clase obrera pone los muertos y crea toda la riqueza sin disponer de ella.

Las relaciones de producción bajo este sistema han caducado y han convertido al capitalista en un parásito que no tiene utilidad, ni otra función que apropiarse de la plusvalía y por eso nos sitúan en unas relaciones de producción más elevadas, las socialistas, donde la clase obrera será dueña de la riqueza que produce.

Debemos luchar por el poder obrero, por la socialización de los medios de producción y por establecer un sistema económico que haya sido planificado democráticamente por la clase trabajadora. Solo en un Estado socialista, donde la producción se oriente a satisfacer necesidades y no a enriquecer a una minoría parasitaria, será posible convertir la seguridad laboral en un derecho inviolable.

Cada muerte en el trabajo debe convertirse en un motivo más para la organización, para alimentar nuestra conciencia y odio de clase, para llevar a cabo la lucha revolucionaria contra la burguesía, el Estado y el sistema capitalista.

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

14 de agosto de 2025

COMITÉ REGIONAL DEL PCOE EN LA REGIÓN DE MURCIA