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Cataluña, los pueblos de España y el estado de derecho burgués

Cargas

Las crisis territoriales no aparecen por arte de magia ni caen del cielo, sino que son una consecuencia directa de un capitalismo en descomposición en el que las burguesías (clases explotadoras) entran en crisis y luchan entre ellas para un mejor reparto de una tarta que inexorablemente mengua.

Antes la crisis de un capitalismo en descomposición, la burguesía ‘rebelde’ catalana exige una mayor parte de la tarta menguante a través de una política nacionalista de patrioterismo exacerbado, mientras que la burguesía del resto del estado, también a través de un nacionalismo exacerbado (patrioterismo de pulserita) y para intentar controlar esa tarta menguante, aplica todo tipo de medidas coercitivas (“155”, encarcelamientos ,etc…) para combatir a la burguesía catalana, pero también, para combatir al pueblo trabajador, que cada vez está más precarizado, explotado y que carga sobre sus espaldas una losa cada vez más pesada, propone ahora centralizar el estado burgués restando competencias a todas las comunidades autónomas, para que la represión contra la clase trabajadora sea más salvaje y violenta e intentar así solucionar los intereses de la clase capitalista.

El cacareado estado de derecho burgués, tanto por los medios de desinformación como por las izquierdas paniaguadas y las derechas, no es sino el estado de los derechos de la burguesía para recortar y expoliar a los pueblos, y esta no dudara en blanquear al fascismo para intentar combatir la revolución socialista.

La clase trabajadora es y será sin duda siempre más revolucionaria que cualquier burguesía “revolucionaria”, porque no puede existir la democracia transversal entre explotados y explotadores.

 

Por la Unión de las repúblicas socialistas de los pueblos de España

 

Célula Clara Zetkin de Sevilla del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Humanidad es liberar a los presos políticos y honrar a los héroes antifascistas enterrados en las cunetas

Iglesias

 

El pasado miércoles 19 de diciembre, el Partido Popular apelaba a “un poco de humanidad” para que, el que fuera ministro de dicho partido con el corrupto gobierno de Aznar, Eduardo Zaplana, salga de la cárcel ya que padece leucemia.

El partido de la Gürtel, Erial, Púnica, de la financiación ilegal, de la Guerra de Irak donde se asesinaron a más de un millón de civiles, del robo y saqueo generalizado del pueblo español; el partido que reivindica al franquismo, puesto que ellos son parte de su obra, y desprecian a los centenares de miles de obreros españoles asesinados por los antecesores del PP, fascistas vendepatrias sublevados contra el gobierno legítimo republicano; el partido cuyo Presidente, el fascista Pablo Casado –que insulta a la inteligencia y a la memoria  de este pueblo, de las familias de esos centenares de miles de obreros decentes y dignos asesinados por los golpistas fascistas, desaparecidos y enterrados en fosas comunes en las cunetas de este país– evidencia adolecer de cualquier atisbo de humanidad como se demuestra cuando afirma que “en pleno siglo XXI no puede estar de moda ser de izquierdas, pero si son unos carcas, están todo el día con la guerra del abuelo, con las fosas de no sé quién, con la memoria histórica”. Esta morralla del PP que desconoce por completo lo que es la humanidad, y que como fascista que es desprecia cualquier atisbo de humanismo, no duda en demandar ‘humanidad’ para un presunto delincuente que está en la cárcel por presuntos delitos de blanqueo de capitales, malversación y prevaricación, esto es, por robar inmisericordemente al pueblo.

De manera inmediata, el oportunista Pablo Iglesias, el mismo que ha sido encumbrado por los medios de comunicación del capital, no ha dudado en salir a la palestra en las cadenas televisivas de los monopolios, señalando que estaba completamente de acuerdo con el PP y que “cualquier preso, haya hecho lo que haya hecho, merece que se respete su dignidad si sufre una enfermedad como la de Zaplana. La humanidad engrandece a la democracia también cuando se enfrenta al crimen”. Contrasta la velocidad del dueño del palacete de Galapagar, el mismo que venía a tomar el cielo por asalto y a acabar con la casta, para pedir la libertad del pepero de cuello blanco Zaplana, con el silencio miserable que hace ante la situación de los presos políticos comunistas, así como presos políticos vascos, algunos de los cuales han muerto en prisión al estar gravemente enfermos y, otros, que se están pudriendo en las prisiones del estado español, en condiciones inhumanas, estando también gravemente enfermos como, por citar un ejemplo, está MPM Arenas y otros miembros de su partido, todos ellos comunistas. Para ellos, el líder podemita lo único que tiene es un silencio ensordecedor y vergonzante, el desprecio, y es lógico, pues Zaplana pertenece a la clase social de Iglesias y, sin embargo, los presos políticos comunistas pertenecen a nuestra clase social, al proletariado.

Ese es el concepto de humanidad de los burgueses, de los capitalistas: Impunidad absoluta para la burguesía ante todos los desmanes y crímenes que perpetran y exterminio para la clase obrera, para el comunista, para el antifascista, para el que cuestione a la burguesía y su criminal régimen.

En este mundo capitalista, que se fundamenta en el robo, la explotación y el sometimiento por la violencia de la mayoría del pueblo por parte de la minoría criminal burguesa, jamás podrá haber humanidad porque el capitalismo es su opuesto, es la barbarie, es la crueldad y la deshumanización superlativa y ahí está su producto: el fascismo y su mamporrero oportunismo.

Desde el PCOE exigimos la inmediata puesta en libertad de todos los presos políticos comunistas, independentistas y antifascistas; exigimos la recuperación de los cuerpos de todos los asesinados por el fascismo y que sean honrados como lo que son, héroes. Pero todo ello no será posible mientras la clase obrera no imponga su poder, mientras los obreros no conquistemos el socialismo, por ello, hacemos un llamamiento al pueblo trabajador a conformar el Frente Único del Pueblo para unir a todos los sectores que componen a la clase obrera fundiendo todas sus luchas en una única lucha de clases contra la burguesía, contra el capitalismo monopolista de estado para conseguir el socialismo, que significa acabar con la barbarie que nos impone la burguesía  y conquistar las máximas cotas de humanidad, humanismo y libertad para la clase obrera y todos los sectores sociales que la componen.

 

¡LIBERTAD PRESOS POLÍTICOS!

¡GLORIA ETERNA Y HONOR PARA LOS CAÍDOS ANTIFASCISTAS!

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO, POR EL SOCIALISMO!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Prisión permanente revisable tanto para las causas como para los causantes

Prision

La prisión permanente revisable es una medida correcta para los que comenten graves delitos contra la clase trabajadora, siempre y cuando, y a la misma vez, también se aplique contra los que defienden un capitalismo decrepito repleto de corrupción y expolio, pues ellos son los causantes del continuo deterioro de las condiciones de vida del pueblo trabajador que, como consecuencia, no solo tiene que enfrentar todo tipo de gentes de mal vivir, sino toda clase de mafias que proliferan con fuerza en base a este deterioro general.

Está demostrado que incluso en países como EEUU, donde existe tanto la cadena perpetua como la pena de muerte, no solo no se ha evitado que los crímenes continúen, sino que, de hecho, han ido en aumento, al igual que todo tipo de violencia. Y esto ocurre porque, si no se combaten tanto las causas como a los causantes, en un capitalismo decrepito, la violencia de todo tipo contra la clase trabajadora continuará inevitable y exponencialmente.

Las izquierdas reformistas (PSOE y sus lacayos de Unidos Podemos) se manifiestan contra la prisión permanente revisable, aludiendo que esta va contra los derechos humanos, mientras las derechas se muestran a favor de la prisión permanente revisable. En realidad, aunque tanto la posición de las izquierdas reformistas como la posición de las derechas aparezcan como posiciones rivales, no lo son, sino que ambas posiciones son dos caras de la misma moneda, la moneda del capital, pues ambas ocultan la causa, que es precisamente un capitalismo moribundo lleno de expolio y corrupción, combatiendo así la revolución socialista de los pueblos.

Bajo la vieja estructura política y ya decrepita del régimen, toda idea de reforma para proteger a la clase trabajadora sólo es una ilusión y un engaño, para intentar seguir embaucando al pueblo trabajador, y así seguirá siendo hasta que este derribe la vieja sociedad capitalista para edificar el socialismo, para que las siguientes generaciones puedan nacer en un mundo de paz y de justicia verdadera.

 

Célula Clara Zetkin de Sevilla del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Decretos-ley, Pedro Sánchez y la subida salarial

Catalunya

El decreto-ley regulado en el artículo 86 de la constitución es una norma con rango de ley propia del gobierno (ejecutivo), a diferencia del decreto Legislativo delegada en el Parlamento. El gobierno puede utilizarlo siempre y cuando exista una ‘justificación’ que sea extraordinaria y de urgente necesidad.

Como es sabido, desde el primer día que el PSOE ganó la moción de censura contra Rajoy con la ayuda de sus aduladores de Unidos Podemos, el señor Pedro Sánchez bajo todo tipo de anuncios y fuegos artificiales, está en una continua campaña electoral como preparación hacia la nueva convocatoria de elecciones generales para 2019.

De una parte, si el decreto-ley solo debe ser utilizado por los gobiernos para una situación extraordinaria y de urgente necesidad, como así marca la constitución y desde luego no son pocas las necesidades urgentes que debieran ser atendidas, como la derogación de la ley mordaza, la derogación de las dos reformas laborales, tanto la del PSOE (2010) como la del PP (2012), el blindaje de las pensiones públicas para los presentes y futuros, derogar la reforma del artículo 135 (2011), ley de sostenibilidad para que los intereses de la clase capitalista no estén por encima de los intereses de la clase trabajadora y un largo etc, ¿por qué no hay decretos-ley para tales cuestiones? ¿Acaso no son urgentes para el gobierno?

Cuando Pedro Sánchez en su continua carrera hacia la nueva convocatoria de elecciones generales anuncia una subida salarial del 2,25% para los funcionarios a partir del 2019, de nuevo y ante un pueblo trabajador cada vez más precarizado, se muestra como el mejor de los pirotécnicos insultando así una vez más la inteligencia de la clase trabajadora.

No es casual que el gobierno anuncie que la subida de los salarios de los funcionarios será aprobada este martes 21 en Barcelona, pues ante las recientes y enérgicas manifestaciones de la clase trabajadora en Cataluña, así como en el resto de España y en lucha por sus derechos, ni a la burguesía independentista como tampoco a la burguesía unionista y “constitucionalista”, les interesa que la clase trabajadora tome las riendas de su destino en sus manos para su verdadera unión y para su única y posible independencia, que no es sino la de liberarse del yugo de toda burguesía.

De otra parte, el hecho de que el ejecutivo, sea esté de izquierda reformista o de derechas, todos ellos iracundos anticomunistas, utilice el decreto-ley casi ya como única manera para poder ‘gobernar’, es una evidencia irrefutable de que el régimen del 78, siempre al servicio de la clase capitalista, está en descomposición absoluta.

Por último, desde que el PSOE ganara la moción de censura y en campaña electoral desde el primer día, no son pocas las veces las que el señor Pedro Sánchez ha hecho alusión a gobernar a base de decretos-ley, porque además, así, no solo les señala el camino a sus colegas de las derechas, sino que les desbroza la vía para que en un futuro próximo puedan justificar su ‘gobernanza’ bajo decretos-ley para solucionar las necesidades de la clase capitalista y todo ello con la complicidad de sus lacayos y  aduladores de Unidos Podemos.

 

Célula Clara Zetkin de Sevilla del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




El feixisme continua empenyent la bola de neu a Catalunya

Catalunya

L’Estat feixista espanyol, el Parlament del qual està sent temporalment capitanejat en un context de feblesa pels no menys reaccionaris del PSOE, a la calor dels resultats de les eleccions andaluses, ha optat per aguditzar els seus atacs al poble català i el seu legítim dret a l’autodeterminació. La recent notícia de l’enviament de 1.000 policies a Catalunya abans del Consell de Ministres que ha convocat el govern pel 21 de desembre en territori català no està desconnectada de la conclusió que va fer pública Susana Díaz sobre el seu fracàs electoral quan comentava: “a la vista dels resultats, haig de reconèixer que la que estava equivocada era jo i Catalunya tenia molt a veure en aquestes eleccions”.

El que aquesta xacra de la burgesia deixa entreveure és que el PSOE ha de continuar perpetrant la seva estratègia d’atac i confrontació directa contra Catalunya, per tal de fer marxa enrere en el seu daltabaix electoral. El PSOE va ser instigador directe de l’aplicació del 155 i Pedro Sánchez ha titllat al moviment independentista català de ser els simbionts de la ultradreta europea a Espanya. Per no parlar de que el ministre d’Afers Exteriors, Josep Borrell, és un dels principals portaveus de l’associació feixista Societat Civil Catalana que neix amb l’única intenció de negar el legítim i democràtic dret d’autodeterminació de Catalunya. Qualsevol gest o reunió amb els independentistes no és més que la tàctica continuada del govern d’aparentar una estratègia quan per sota de la taula s’esgrimeix la contrària. Un clar exemple va ser l’acolliment del vaixell Aquarius amb més de 600 migrants i refugiats rescatats al Mediterrani per Metges Sense Fronteres. Paral·lelament el president reforçava la seva relació amb el tirànic rei del Marroc Mohamed VI amb la finalitat de fortificar la frontera de tots dos països enviant policia i militars, augmentant la persecució, detenció i assetjament a les persones que pretenguin creuar o ajudar a creuar-la d’Àfrica a Europa i rubricar el seu pla de devolucions de migrants als seus països d’origen.

Posant els fets al damunt de la taula, el PSOE ha combatut amb molta violència al moviment independentista i a la immigració. En quant a això de Catalunya s’han adonat tard que haurien d’haver jugat amb aquest tema en campanya, si ens atenem a les paraules de la feixista Susana Díaz.

Així doncs cal esperar que el PSOE s’alineï encara més amb la resta de feixistes de l’arc parlamentari (més enllà de la seva evident unió en el fonamental: l’economia capitalista). Fent gala d’una piromania patològica pròpia de les titelles del poder que són, continuaran jugant sistemàticament la carta de ventar als catalans, com ha fet VOX anant-se al Tribunal Suprem, com el gos que borda quan sent un soroll acostar-se a la casa de l’amo, perquè aquest li premiï. No en va és lògic que l’Estat, en tant que pertany a la burgesia, jugui la baralla de les seves lleis per a aconseguir els seus interessos.

Si bé no són menys les reaccions dels oportunistes de Podem-IU-PCE,que posen de manifest la seva alineació amb l’Estat espanyol, com hem vist en Alberto Garzón o en els membres de Podem que primer donaven la seva particular “alerta antifeixista” després de l’arribada de VOX al panorama polític espanyol, com si el feixisme no estigués ja obertament present en altres partits i institucions de l’Estat. Posteriorment van acceptar que VOX ha d’entrar en el Parlament d’Andalusia, demostrant que el seu “alerta antifeixista” no era més que un míting que Pablo Iglesias es va veure obligat ha fer per a mantenir l’ínfima credibilitat que li pot quedar a Podem, invent de la burgesia per a intentar sense èxit ocultar la seva veritable naturalesa.

Pel que fa PDeCAT i ERC han fet palesa que no arriscaran un mínim els privilegis de la burgesia a la qual representen per tal de fer efectiva la República Catalana. D’una banda, Joan Tardà, representant d’ERC, apel·la ara a una via escocesa cap a la independència sense tenir en compte les diferències evidents entre l’estat britànic i l’espanyol. D’altra banda Torra va parlar de la via eslovena, sense revelar que les repúbliques que formaven Iugoslàvia comptaven amb exèrcits propis i amb el suport armamentístic de alemania i altres aliats de la dreta europea (el PP entre ells) en un context en el qual pretenien fer desaparèixer qualsevol vestigi de país socialista donant el seu suport al feixisme. Lluny està de la situació que viu Catalunya en l’actualitat i traslladar aquesta via només és possible o en la ment d’un burgès idealista incapaç d’analitzar la história i la política des d’una perspectiva materialista o en la llengua enverinada d’un traïdor que pretén enganyar a tot un poble. És per aquest motiu que continuar confiant el mandat de l’1 d’octubre als partits de la burgesia catalana no té cap sentit i només des de la lluita i unitat popular s’aconseguirà que es respectin els drets democràtics del poble català.

Així doncs el Partit Comunista Obrer de Catalunya crida als treballadors a què el pròxim 21 de desembre participin en les mobilitzacions organitzades pels CDRs davant del consell de ministres a Barcelona amb l’objectiu de manifestar el rebuig del nostre poble a l’Estat i que serveixi per enfortir el poder popular de tal manera que el poble treballador es faci amb la direcció del procès descavalcant definitivament a la burgesia catalana, PDeCAT i ERC (aliats del propi govern) per a madurar i fer un salt qualitatiu. Només la unitat obrera a Catalunya i en la resta de l’estat aconseguirà fer trontollar els fonaments d’aquest podrit i deteriorat capitalisme monopolista d’Estat i només la construcció del socialisme aconseguirà tals objectius. Perquè l’única Catalunya lliure serà la que estigui lliure de burgesos.

 

Barcelona, 18 de desembre de 2018

 

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya

 

El fascismo sigue empujando la bola de nieve en Catalunya

 

El Estado fascista español, cuyo Parlamento está siendo temporalmente capitaneado en un contexto de debilidad por los no menos reaccionarios del PSOE, al calor de los resultados de las elecciones andaluzas, han optado por agudizar sus ataques al pueblo catalán y su legítimo derecho a la autodeterminación. La reciente noticia del envío de 1.000 policías a Catalunya antes del Consejo de Ministros que ha convocado el gobierno para el 21 de diciembre en territorio catalán no está desconectada de la conclusión que hizo pública Susana Díaz sobre su fracaso electoral cuando comentaba, “a la vista de los resultados, tengo que reconocer que la que estaba equivocada era yo y Cataluña tenía mucho que ver en estas elecciones”.

Lo que esta lacra de la burguesía deja entrever es que el PSOE debe seguir perpetrando su estrategia de ataque y confrontación directa contra Cataluña, con tal de dar marcha atrás en su descalabro electoral. El PSOE fue instigador directo de la aplicación del 155 y Pedro Sánchez ha tildado al movimiento independentista catalán de ser los simbiontes de la ultraderecha europea en España. Por no hablar de que el ministro de asuntos exteriores, Josep Borrell, es uno de los principales voceros de la asociación fascista Societat Civil Catalana que nace con la única intención de negar el legítimo y democrático derecho de autodeterminación de Cataluña. Cualquier gesto o reunión con los independentistas no es más que la táctica continuada del gobierno de aparentar una estrategia cuando por debajo de la mesa se esgrime la contraria. Un claro ejemplo fue la acogida del barco Aquarius con más de 600 migrantes y refugiados rescatados en el Mediterráneo por Médicos Sin Fronteras. Paralelamente el presidente reforzaba su relación con el tiránico rey de Marruecos Mohamed VI con la finalidad de fortificar la frontera de ambos países enviando policía y militares, aumentando la persecución detención y acoso a las personas que pretendan cruzar o ayudar a cruzarla de África a Europa y rubricar su plan de devoluciones de migrantes a sus países de origen.

Poniendo los hechos sobre la mesa, el PSOE ha combatido con mucha violencia al movimiento independentista y a la inmigración. En cuanto a lo de Cataluña se han dado cuenta tarde de que deberían haber jugado con este tema en campaña, a tenor de las palabras de la fascista Susana Díaz.

Así pues, cabe esperar que el PSOE se alinee aún más con el resto de fascistas del arco parlamentario (más allá de su ya de por sí evidente unión en lo fundamental: la economía capitalista). Haciendo gala de una piromanía patológica propia de las marionetas del poder que son, seguirán jugando sistemáticamente la carta de atizar a los catalanes, como ha hecho VOX yéndose al Tribunal Supremo, como el perro que ladra cuando oye un ruido acercarse a la casa del amo, para que este le premie. No en vano, es lógico que el Estado, en tanto que pertenece a la burguesía, juegue la baraja de sus leyes para lograr sus intereses.

Si bien no son menos las reacciones de los oportunistas de Podemos-IU-PCE, que ponen de manifiesto su alineación con el Estado español, como hemos visto en Alberto Garzón o en los miembros de Podemos que primero daban su particular “alerta antifascista” tras la llegada de VOX al panorama político español, como si el fascismo no estuviera ya abiertamente presente en otros partidos e instituciones del Estado. Posteriormente aceptaron que VOX debe entrar en el Parlamento de Andalucía, demostrando que su “alerta antifascista” no era más que un mitin que Pablo Iglesias se vio obligado a hacer para mantener la ínfima credibilidad que le puede quedar a Podemos, invento de la burguesía para intentar sin éxito ocultar su verdadera naturaleza.

En cuanto a PDeCAT y ERC han hecho patente que no arriesgarán un mínimo los privilegios de la burguesía a la que representan con tal de hacer efectiva la república catalana. Por un lado, Joan Tardà, representante de ERC, apela ahora a una vía escocesa hacia la independencia sin tener en cuenta las diferencias evidentes entre el estado británico y el español. Por otro lado, Torra habló de la vía eslovena, sin revelar que las repúblicas que formaban Yugoslavia contaban con ejércitos propios y con el apoyo armamentístico de Alemania y demás aliados de la derecha europea (el PP entre ellos) en un contexto en el que pretendían hacer desaparecer cualquier vestigio de país socialista dando su apoyo al fascismo. Lejos está eso de la situación que vive Cataluña en la actualidad y trasladar dicha vía sólo es posible o en la mente de un burgués idealista incapaz de analizar la historia y la política desde una perspectiva materialista o en la lengua envenenada de un traidor que pretende engañar a todo un pueblo. Es por este motivo que seguir confiando el mandato del 1 de octubre a los partidos de la burguesía catalana no tiene ningún sentido y sólo desde la lucha y unidad popular se conseguirá que se respeten los derechos democráticos del pueblo catalán.

Así pues, el Partit Comunista Obrer de Catalunya llama a los trabajadores a que  el próximo 21 de diciembre participen en las movilizaciones organizadas por los CDRs frente al consejo de ministros en Barcelona, con el objetivo de manifestar el rechazo de nuestro pueblo al Estado y que sirva para fortalecer el poder popular, de tal modo que el pueblo trabajador se haga con la dirección del proceso descabalgando definitivamente a los vendepatrias de PDeCAT y ERC (aliados del propio gobierno) para madurar y dar un salto cualitativo. Solamente la unidad obrera en Cataluña y en el resto del estado conseguirá hacer tambalear los cimientos de este podrido y deteriorado capitalismo monopolista de estado y solamente la construcción del socialismo conseguirá tales objetivos. Porque la única Cataluña libre será la que esté libre de burgueses.

 

Barcelona, 18 de diciembre de 2018

 

Comité Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya




Transportes publi¿qué?

Transporte

Los trabajadores sufrimos a diario, además de la explotación del patrón en nuestros centros de trabajo, un brutal desprecio en el resto de ámbitos.

La empresa municipal de Sevilla de autobuses TUSSAM (de la misma manera que el metro de Sevilla, o Renfe con sus cercanías) trata a los pasajeros como si fueran sacos de patatas. En las horas punta vamos apiñados, agolpados los unos contra otros, sin importar si las personas mayores se pueden caer y romper la cadera como consecuencia de los tirones y frenazos fruto de las prisas de los conductores, obligados a cumplir horarios que no dan margen al más mínimo trato humano.

Esto provoca protestas airadas de algunos pasajeros que han de sufrir los conductores, que no son responsables de este indigno trato a los trabajadores que necesitan un autobús para desplazarse. De hecho, son abundantes y van en aumento las enfermedades psicológicas de los conductores que, en muchos casos, se plantean el suicidio porque no aguantan más tanta tensión, y también faltas de respeto por unos pasajeros que a su vez no soportan más un servicio tan deplorable.

Es por tanto el Ayuntamiento de Sevilla, gobernado hoy por viejos y nuevos socialdemócratas (PSOE y Participa Sevilla), responsable de que los trabajadores de Tussam y los pasajeros suframos situaciones de agresividad y tensiones entre nosotros, porque esos responsables no tienen que usar esos autobuses en tan lamentable estado.

Eso sí, para ir a centros comerciales como Torre Sevilla, para ir a comprar al Primark, como así piden sus dueños, se ponen lanzaderas y servicios especiales si hace falta.

En el metro, con vagones de juguete comparados con los de Madrid, tres cuartos de lo mismo. Bicicletas, carros de bebé o sillas de ruedas, han de compartir un espacio insignificante con cientos de miles de trabajadores que transitan entre la capital y zonas tan pobladas como Montequinto o el Aljarafe. Tiene que haber pan y circo, es decir, fútbol, feria o semana santa, para que se pongan dobles vagones. Eso por no hablar de la frecuencia de paso, en torno a los 7 minutos incluso en horas punta.

Lo mismo podríamos decir de los trenes de cercanías, donde han suprimido casi todos los revisores que había a cambio de tornos, muchas estaciones sin personal ni taquillas, precios abusivos (4 euros por ejemplo para un sólo viaje de Utrera a Sevilla), retrasos y nula información cuando, por ejemplo, el tren se detiene sin explicación aparente.

La ecuación es muy sencilla. De todo lo que producimos los trabajadores en las fábricas, empresas, tierras, minas, y mar, que es una riqueza inmensa, los capitalistas (banqueros, empresarios, oligarquía financiera) se apropian como parásitos. Los servicios ‘públicos’ los pagamos además con nuestros impuestos (los capitalistas son los que más defraudan) y, por si fuera poco, nos hacen pagar tarifas abusivas.

Ya está bien de soportar semejante robo y maltrato. Tomemos el control y dirección de la sociedad y disfrutemos de la abundancia que producimos.

Es una necesidad para ello unirnos los trabajadores de los transportes públicos, como del resto de sectores productivos y capas populares (estudiantes, pensionistas…) a través de un Frente Único del Pueblo, para quitar de en medio a aquellos parásitos que nos hacen la vida imposible y tomar nosotros el control de todo, para disfrute de todo el pueblo.

O se cambia todo o no se cambia nada. Porque si no, vienen los fascistas, financiados por los mismos parásitos que se enriquecen a nuestra costa, captando a los trabajadores que no soportan más esta situación de miseria, explotación y maltrato a todos los niveles.

 

O se cambia todo o no se cambia nada

Por la construcción del Frente Único del Pueblo

Por la construcción del Socialismo

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Comité Provincial de Sevilla del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




“La vía eslovena”. El imperialismo es el reparto del mundo por la fuerza

TorraPuig

Hace unos días el President de la Generalitat, Quim Torra, visitó Eslovenia y, posteriormente, en la presentación del Consell per la República celebrada en Bruselas, manifestó que “Los catalanes hemos perdido el miedo. No nos dan miedo. No hay marcha atrás en el camino a la libertad. Los eslovenos decidieron seguir adelante con todas las consecuencias. Hagamos como ellos y estemos dispuestos a todo para vivir libres”.

Por este comentario los fascistas españoles como Rivera o Casado exigen la aplicación del artículo 155, destituyendo a Torra y suspendiendo la autonomía catalana, así como algunos dirigentes del PSOE, como los reaccionarios Lambán y García-Page, ambos ‘socios’ de PODEMOS, hablan de ilegalizar a los partidos independentistas.

Lo más clarificador ha sido la querella del partido fascista VOX contra Torra por delitos de provocación, conspiración y proposición para la rebelión, demandando como medida cautelar la prisión preventiva para el President de la Generalitat. El fascismo, con solvencia financiera, no duda en meterse en procesos judiciales que requieren altos desembolsos, acudiendo a la Judicatura en un hecho por el que ellos mismos reconocen la naturaleza fascista de las leyes, de la propia Judicatura y del Estado para reprimir al disidente. Estado burgués defendido y reivindicado por los oportunistas de Unidos Podemos.

Pablo Casado señalaba que “Las declaraciones belicistas de Torra apostando por la violenta ‘vía eslovena’ justifican la aplicación inmediata del artículo 155 que llevamos reclamando meses al gobierno”. Si llevan meses reclamando el 155, ¿qué tienen que ver las declaraciones de Torra hace unos días sobre seguir el modelo esloveno? Es curioso, cuando no obsceno, ver a los fascistas del PP expresarse en términos denigrantes sobre “la violenta ‘vía eslovena’” mostrándola como algo abominable, cuando fue obra del imperialismo y cuando la propia derecha alemana, y con ella el resto de adláteres europeos entre los que se encontraba ese partido heredero de Franco en el que milita Casado, los primeros en reconocer a Eslovenia y Croacia. Pero no sólo fueron los primeros en aprobar a esos dos estados,  en posicionarse a favor de dicha “violenta vía eslovena”, sino que ésta fue la consecuencia de la acción del imperialismo apoyando a fascistas, como por ejemplo al croata Franjo Tudjman y tantos otros  reaccionarios durante décadas, al objeto de liquidar el campo del socialismo real; objetivo que consiguieron los imperialistas fruto de su acción pero, fundamentalmente, como consecuencia del entronamiento del oportunismo en la dirección del PCUS tras la muerte de Stalin, que hizo que el imperialismo progresivamente fuera copando la dirección del Partido y destrozando desde dentro el propio campo socialista. Y es que Gorbachov –que es sinónimo de restitución del capitalismo, de la mafia imperialista, y de la consumación del mayor crimen que la clase obrera ha sufrido, la destrucción de la URSS- es la consecuencia de la acción del oportunismo durante décadas.

En este plano, resulta  interesante leer a los capitalistas, por ejemplo en el diario EL MUNDO, con referencia al 25 aniversario del estallido de la Guerra Balcánica, en artículo publicado el pasado 31 de marzo de 2016 titulado “Sangría en los Balcanes: 25 años del inicio de las guerras yugoslavas”, en el que afirmaban “A finales de los años ochenta, las oleadas de liberalización aportadas a la Europa del Este por la perestroika soviética alcanzaron Yugoslavia, y los partidos comunistas de las distintas repúblicas asumieron la convocatoria de elecciones pluripartidistas. Celebradas en la primavera de 1990, sirvieron para comprobar el peso que habían alcanzado los nacionalismos particularistas, incluso en el seno de las organizaciones comunistas, ya que los sectores yugoslavitas quedaron en minoría en todas partes. (…) Los nuevos gobernantes de Eslovenia y Croacia se aplicaron a reclamar el derecho de autodeterminación, una vez que las autoridades de Belgrado rechazaron transformar Yugoslavia en una confederación de estados soberanos. El 8 de mayo de 1991, la Asamblea eslovena anunció que abandonaría en breve la Federación, lo que hizo el 25 de junio. Y el 30 de mayo, el Gobierno de Zagreb, en manos de la nacionalista Unión Democrática Croata de Franjo Tudjman, celebró un referéndum que ganaron por abrumadora mayoría los independentistas.”. Como se puede apreciar, Eslovenia y Croacia, según EL MUNDO, tenían derecho a reclamar el derecho de autodeterminación y da legitimidad democrática a los referéndums celebrados en Eslovenia y Croacia. ¡Curiosa burguesía la española que reconoce el derecho a unos y a otros, como por ejemplo Cataluña, los vilipendian y tratan de golpistas!

Señalaba el reaccionario diario ABC el pasado 16 de enero de 1992, en un artículo firmado por José María Moreiro titulado “La CE entierra a Yugoslavia al reconocer la independencia de Croacia y Eslovenia”, lo siguiente: “Pese a las numerosas divergencias mantenidas en el seno de la Comunidad durante la crisis yugoslava, finalmente los países de la CE lograron la cohesión al reconocer conjuntamente a Croacia y Eslovenia tras considerar que cumplen los requisitos previamente establecidos”. ¿Cuáles eran esos “requisitos previamente establecidos” que se cumplían? La Agencia Reuter-EFE, el 24 de diciembre de 1991, en un artículo titulado “Bonn reconoce a Croacia y Eslovenia” las enumeraba de la siguiente manera: “A criterio del gobierno germano, las repúblicas de Eslovenia y Croacia satisfacen plenamente las condiciones definidas por la Comunidad Europea, señaló el ministerio de Relaciones Exteriores, Hans-Dietrich Genscher, en una declaración con la que anunció la decisión (…) Bajo las condiciones de la CE, las repúblicas deben comprometerse a respetar la democracia, los derechos humanos y de las minorías y a renunciar al uso de la fuerza para modificar las fronteras”. A tenor de todo ello, ¿Acaso Cataluña no cumple hoy esos requerimientos?

Ni que decir tiene que el Gobierno de Felipe González actuó de manera lacayuna al servicio de Alemania y de sus monopolios. El diario “gubernamental” en aquel momento, EL PAÍS, en un artículo titulado “España estuvo al frente de la prudencia”, decía que “España estuvo en el seno de los Doce dentro del frente de la prudencia, aseguró ayer el ministro español de Asuntos Exteriores, Francisco Fernández Ordóñez, al comentar a EL PAÍS el reconocimiento por la CE de Croacia y Eslovenia. ‘Esta posición fue la de la gran mayoría: evitar la precipitación en un tema tan delicado que crease más problemas de los que pretendía resolver’, añadió. España se sumó ayer a la decisión comunitaria con una nota de la Oficina de Información Diplomática que afirmaba que ‘el ministro de Asuntos Exteriores solicitará al Consejo de Ministros su autorización para establecer relaciones diplomáticas’ con las dos repúblicas”.

El periodista y escritor belga Michel Collon, dos días después de la muerte del que fue presidente yugoslavo Slobodan Milosevic, en marzo de 2006, escribió un artículo titulado “TEST – MEDIOS: ¿Cuánto valía nuestra información sobre la fragmentación de Yugoslavia?” que en los días corrientes es digno de desempolvar y recordar para comprobar quién desencadena el conflicto, los imperialistas:

2 ¿VOLUNTAD ALEMANA? ¿Provocó Alemania deliberadamente la guerra civil?

SÍ. Al inicio de la cumbre de Maastricht, en 1991, el canciller alemán Kohl es el único que quiere fragmentar Yugoslavia y reconocer precipitadamente las “independencias” de Eslovenia y Croacia, despreciando el derecho internacional y la Constitución yugoslava, pero el ascenso de la potencia alemana impondrá a todos sus socios esta locura. París y Londres se alinean [con esta postura.]

Según el londinense The Observer“El primer ministro [británico] Major pagó un precio muy alto apoyando la política yugoslava de Alemania que, según todos los observadores, precipitó la guerra.” En efecto, todos los expertos habían advertido que semejante “reconocimiento” provocaría una guerra civil. ¿Por qué? 1. En casi todas las repúblicas de Yugoslavia se mezclaban diversas nacionalidades. Dividir los territorios era tan absurdo como dividir París o Londres en barrios étnicamente puros. 2. Favoreciendo al neofascista croata Tudjman y al nacionalista musulmán Izetbegovic (colaborador de Hitler en su juventud), era evidente que se provocaría el pánico entre la importante minoría serbia que desde hace siglos vivía en Croacia y en Bosnia. Cada familia serbia había perdido al menos a un miembro en el terrible genocidio cometido por los fascistas croatas y musulmanes, agentes de Alemania, entre 1941 y 1945.
Únicamente la Yugoslavia de Tito había podido devolver la paz, la igualdad, la coexistencia. Pero Berlín, y después Washington, querían quebrar a toda costa a este país “demasiado a la izquierda” (véase pregunta 4).

3 ¿EEUU PASIVO? ¿Permaneció Estados Unidos “pasivo y desinteresado” en esta guerra?

No. Lord Owen, enviado especial de la Unión Europea en Bosnia, por tanto, observador privilegiado, escribió en sus Memorias: «Respeto mucho a Estados Unidos. Pero, durante estos últimos años (92-95), la diplomacia de este país es culpable de haber prolongado inútilmente la guerra en Bosnia.»
¿Cuál es su objetivo? Como los alemanes estaban ocupados en tomar el control de Eslovenia, de Croacia y pronto de Bosnia, entonces Washington presionó a Izetbegovic, el dirigente nacionalista musulmán de Sarajevo: “No firméis ningún acuerdo de paz propuesto por los europeos. Haremos que ganéis la guerra sobre el terreno”. De esta manera, Washington prolongó durante dos años los terribles sufrimientos infligidos a toda la población de Bosnia.
¿Cuáles eran los motivos? 1. Despojar a Berlín de sus posiciones adquiridas en la región estratégica de los Balcanes. 2. Dividir y debilitar a la Unión Europea. 3. Instaurar a la OTAN como gendarme del continente europeo. 4. Quitar a Rusia cualquier acceso al Mediterráneo. 5. Imponer su liderazgo político y militar para las demás guerras en preparación. Porque al mismo tiempo, la guerra contra Yugoslavia también era una guerra larvada contra Europa. Tras la caída del Muro, los estrategas de Estados Unidos querían impedir a cualquier precio que emergiera una superpotencia europea. Por eso se ha hecho lo imposible para debilitarla política y militarmente.

4 BANCO MUNDIAL & FMI ¿Participaron el Banco Mundial y el FMI en la fragmentación del país?


SÍ. En diciembre de 1989, el FMI impone unas condiciones draconianas a Yugoslavia, cuyo primer ministro liberal, Markovic, mendigó la ayuda George Bush padre. El objetivo de “la ayuda” será en realidad desestabilizar y hacer quebrar a las grandes empresas estatales. El Banco Mundial desmantela el sistema bancario, despide a 525.000 trabajadores en un año y, después, reclama la supresión de dos de cada tres empleos. El nivel de vida desciende dramáticamente.
Estos diktats y el aumento de huelgas solidarias en todas las repúblicas exacerban las contradicciones entre los dirigentes de las distintas repúblicas a las que Belgrado ya no puede enviar fondos. Para salir de esta situación, estos dirigentes recurrieron a la táctica de la división y de alentar el odio nacionalista. Esta guerra se alentó desde exterior. Como muchas otras.
La guerra contra Yugoslavia fue una guerra de globalización. Todas las grandes potencias occidentales trataban de liquidar el sistema económico demasiado de izquierda de Yugoslavia: un sector público fuerte, importantes derechos sociales, relativa resistencia a las multinacionales… El 4 de agosto de 1996, el Washington Post exponía la verdadera razón de las distintas guerras contra Yugoslavia en este reproche (¿esta amenaza?): «Milosevic no ha logrado comprender el mensaje político de la caída del Muro de Berlín. Otros políticos comunistas han aceptado el modelo occidental, pero Milosevic ha ido en la otra dirección.»

Collon terminaba dicho artículo con un llamamiento o denuncia: “No les vamos a dar una “nota” para evaluar el grado de manipulación mediática que han sufrido. Sería indecente. Durante este decenio, demasiados inocentes han sufrido y aún sufren a causa de la desinformación orquestada por las grandes potencias con fines de dominación imperialista”. Los imperialistas hoy mienten un millón de veces más que en la última década del siglo XX y la primera del XXI y ello lo podemos constatar hoy escuchando a los seguidores de Franco en el Parlamento español, así como a sus medios de manipulación de masas. Pero ya se sabe, bajo el capitalismo, la libertad de prensa es la libertad del dueño del medio de comunicación, la libertad de los explotadores para engañar vilmente al pueblo.

Toda la exposición hecha hasta el momento nos deja claro que la independencia de Eslovenia, de Croacia, de Bosnia-Herzegovina, etcétera y la actualización  del mapa de Europa en lo que concierne a lo que fue territorio yugoslavo no fue más que la consecuencia de una guerra interimperialista, del sometimiento de dicho territorio a los intereses del imperialismo norteamericano y europeo con las manos libres tras la hecatombe soviética, bloques imperialistas a los que están alineados tanto la burguesía nacionalista catalana como los fascistas españoles que tantos golpes en el pecho se dan en la defensa de la bandera y de la integridad del Estado franquista cuyo “remozamiento” ha envejecido enormemente, habiendo emergido a la superficie todas las contradicciones cerradas en falso.

Por un lado, es bochornoso comprobar cómo se echan las manos a la cabeza los herederos de Franco y los oportunistas “alarmados” porque Torra apela a la vía eslovena. Ellos que fueron corresponsables y promotores de dichas guerras balcánicas y de dicha división territorial, apelan alarmados, como el fascista Abascal que justifica la querella de su partido a Torra en que éste anuncia “un nuevo desafío, una nueva vuelta de tuerca en el golpe de estado y proponiendo literalmente la vía eslovena, que provocó 62 muertos y llevó a una guerra de 10 días”; y esto lo dice quien reivindica la obra de un golpista criminal como fue Franco, que viene a sostener al capitalismo monopolista importándole bien poco que en el estado español cada día se suiciden 10 trabajadores como consecuencia de las políticas capitalistas, que vilipendia a la memoria de centenares de miles de antifascistas enterrados en las cunetas y que tiene un programa político tan racista y xenófobo como los de Tudjman o Izetbegovic. Por su parte,  Borrell, ministro del gobierno español en la época del reconocimiento de Eslovenia y Croacia, compañero de partido y de gobierno de Javier Solana, el que fue Secretario General de la organización terrorista OTAN y que estuvo al mando de la guerra imperialista contra Yugoslavia, reacciona ahora a las palabras de Torra diciendo que “es un lenguaje que parece que esté llamando a una insurrección”, abonando el terreno para agredir nuevamente al pueblo catalán, que es la conclusión que ha sacado el PSOE de las elecciones andaluzas. Borrell no tiene moral ni autoridad para criticar a Torra por dirigirse a una obra criminal en la que su gobierno y su partido, el PSOE, fue participe, apoyando a los fascistas y reaccionarios de todos los colores no sólo en Yugoslavia sino en todos los países del Este.

Como se evidencia, a los defensores del capitalismo monopolista español únicamente les queda la mentira, la violencia, el chovinismo, en definitiva, el fascismo para sostener un sistema económico agotado y caduco, corrompido hasta el tuétano. Es lo único que pueden ya ofertar al pueblo.

Por otro lado, no es menor la desfachatez de la burguesía catalana, evidenciando que es tan corrupta y tan enemiga del pueblo como la españolista. No hemos de olvidar que ambas burguesías son aliadas en su odio hacia la clase obrera y han saqueado tanto al pueblo español como al catalán de manera inmisericorde. La crisis económica y política, unidas a la corrupción insostenible y a las guerras intestinas por la hegemonía, han hecho que el PDeCAT haya tenido que transitar del nacionalismo a un falso independentismo. Artur Mas en 2002, cuando su partido CiU y su clase social tenían una situación preferencial dentro del Estado, señalaba que “el concepto de independencia lo veo anticuado y un poco oxidado”; hoy sus ‘herederos’, entre los que está Torra, apuestan por la vía eslovena. Por otro lado, ERC que siempre ha defendido la unilateralidad bajo el titular de Declaració Unilateral de Independència (DUI) como, por ejemplo, señalaba el Programa Político de ERC en su página 9 en el año 2012,  “esta situación de tensión política, legitima una salida democrática unilateral por parte del pueblo de Cataluña mediante el derecho de decidir; es decir, con una convocatoria de un referéndum – o de declaración unilateral por parte del Parlament de Catalunya, en última instancia – de acuerdo con el principio democrático universal (el derecho a la autodeterminación actualizado en el contexto social y económico del siglo XXI que cuenta con precedentes en el marco jurisprudencial internacional)” han virado en su planteamiento como lo reflejan las palabras del actual President del Parlament, Roger Torrent, que señalaba el pasado 10 de diciembre que en ERC “hemos defendido siempre y seguiremos defendiendo la vía escocesa, que es la correcta y la que nos parece nos hará ganar, porque conecta con el 80% de la población de este país y aporta una solución democrática al conflicto”. Esto es, ERC ha pasado de la unilateralidad a admitir la tutela del Estado español en el ejercicio de un derecho democrático que le corresponde a la nación catalana sin tutela alguna. Como se aprecia, la caducidad del capitalismo monopolista de estado impone el fascismo y hace que las fracciones de la burguesía catalana enloquezcan anteponiendo la pelea por su hegemonía sobre los intereses de la nación catalana y su pueblo a los que subordinan. ERC y PdeCAT viven del pueblo catalán, llevan la independencia de Cataluña para vivir de ella, como se puede constatar cada vez que se escuchan las declaraciones de algunos de sus dirigentes como Tardà. Eso sí, ambas fracciones temen enormemente que la dirección real del movimiento independentista caiga en manos del Pueblo, que no sea controlado por ellos, no dudando en señalar y criminalizar la lucha popular, como se demuestra en las declaraciones de Roger Torrent el pasado lunes cuando decía que “La república no se construye con capuchas y con la cara tapada”, Tardà el pasado miércoles con “la República no se construye con pasamontañas” o el propio Torra señalando a los CDR diciéndoles que “no se puede atacar los cordones policiales”.

Torra y el PDeCAT mienten al pueblo de Cataluña cuando hablan de la vía eslovena. Llevan todo este tiempo mintiendo al pueblo y no cumpliendo el mandato del 1 de octubre. En Eslovenia había unos intereses económicos del imperialismo europeo y concretamente de Alemania. El imperialismo europeo y norteamericano estaban interesados en liquidar por completo el campo del socialismo real y engullirlo de la manera que más les interesara a sus monopolios. A tenor de todo lo que hemos visto, se puede comprobar que el estado español no es Yugoslavia, sino que es un estado imperialista integrado en el bloque imperialista europeo y en la OTAN; que el momento histórico tampoco es el mismo, pues en aquellas fechas dichas repúblicas que conformaban el bloque socialista debían ser engullidas por las potencias imperialistas; y por consiguiente, que Cataluña tampoco es Eslovenia. En definitiva, lo que valía para la segunda no vale para la primera.

La burguesía como clase es nacionalista, pues no puede estructurar sus relaciones en pie de igualdad y colaboración con otros grupos nacionales. Por ello, los ideólogos del imperialismo inoculan, alientan y financian el nacionalismo, para dividir al proletariado cuya naturaleza es antinacionalista e internacionalista. Ello lo hicieron en las Repúblicas que componían la República Federativa Socialista de Yugoslavia, en las Repúblicas Soviéticas y así lo siguen haciendo en los estados capitalistas para dividir a la clase obrera de las distintas naciones.

Lenin define el imperialismo con cinco rasgos fundamentales que son la concentración de la producción y del capital llegada hasta un grado tan elevado de desarrollo que ha creado los monopolios, los cuales desempeñan un papel decisivo en la vida económica; la fusión del capital bancario con el industrial y la creación, sobre la base de este “capital financiero”, de la oligarquía financiera;  la exportación de capitales, que a diferencia de la exportación de mercancías adquiere una importancia particularmente grande; la formación de asociaciones internacionales monopolistas de capitalistas, las cuales se reparten el mundo; y  la terminación del reparto territorial del mundo entre las potencias capitalistas más importantes. Ello implica que en el imperialismo las potencias se reparten el mundo y lo modelan a imagen y semejanza de sus intereses, mediante la fuerza bruta de la guerra económica y la guerra militar. Luego los imperialistas pasan por encima de los derechos de las naciones y de la clase obrera y demás clases populares.

Cataluña tiene el derecho democrático a la autodeterminación, tiene derecho a su emancipación nacional si sus ciudadanos así lo consideran; sin embargo, mientras exista el capitalismo monopolista de Estado, mientras rija el imperialismo, los derechos nacionales están subordinados a los intereses de los monopolios y, por tanto, les son negados a las naciones.

En el mundo actual, la contradicción fundamental que impera es la lucha entre el imperialismo y el socialismo. Por ello Cataluña únicamente se podrá emancipar nacionalmente cuando la clase obrera se emancipe socialmente, esto es, Cataluña no podrá ejercer plenamente sus derechos nacionales mientras la clase obrera no derribe el capitalismo monopolista de Estado e imponga el socialismo. Tanto nacionalistas catalanes como nacionalistas españoles coinciden en la defensa del imperialismo, en la defensa de la UE y en la defensa del capitalismo monopolista de estado pues, aunque la burguesía catalana reivindique un derecho democrático como es la autodeterminación del pueblo catalán, a lo que aspira es a construir una República burguesa donde oprimir a los trabajadores catalanes e integrarse en las agrupaciones imperialistas en condiciones análogas a sus homólogos españoles.

El PCOE apoya plenamente el derecho a la autodeterminación de Cataluña y de las demás naciones oprimidas y hacemos un llamamiento a los trabajadores del estado español a salir en defensa de la autodeterminación de Cataluña, de Euskadi y de Galicia. A la par, hacemos un llamamiento a los obreros de dichas naciones a unirse a los trabajadores del estado español para juntos, unidos en base al principio del internacionalismo proletario, que no es la mera unión de la clase obrera sino que es la interacción de las tres fuerzas revolucionarias fundamentales de la época actual como son el socialismo, el movimiento obrero y la liberación nacional que arman al proletariado de la consciencia y la fuerza necesaria para cumplir su misión histórica: enterrar al imperialismo y alzar el socialismo.

 

¡POR LA REPÚBLICA SOCIALISTA CATALANA, POR LA REPÚBLICA SOCIALISTA ESPAÑOLA!

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

¡FORTALECE AL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

 

Madrid, 15 de diciembre de 2018.

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Constitución del Partido Comunista Obrero Español en Ciudad Real

CiudadReal

 

A los trabajadores de Ciudad Real y del resto del Estado

 

Nos dirigimos a los trabajadores de todo el Estado para anunciar la constitución del partido de los trabajadores, del Partido Comunista Obrero Español (PCOE), en la provincia de Ciudad Real, con el objetivo de acabar con la explotación y opresión que sufrimos todos nosotros por pertenecer a la clase trabajadora.

Ante el auge del fascismo y la ausencia de soluciones para nuestros problemas por parte de los títeres de los monopolios, los Sánchez, Rivera, Iglesias, Garzón o Casado de turno, hacemos un llamamiento a todos los trabajadores de Ciudad Real a organizarse con su partido, para combatir el verdadero origen de todos nuestros problemas, el sistema capitalista.

Bajo el capitalismo no puede haber jamás justicia social ni una verdadera participación del pueblo trabajador, de los explotados, en la toma de decisiones. Los gobiernos no los forma el pueblo, sino títeres del poder financiero, que van sucediéndose y enriqueciéndose a nuestra costa, mientras nuestras vidas y condiciones laborales no hacen más que empeorar.

Por ello, es más necesaria que nunca la aparición en nuestra localidad de un partido marxista-leninista, que luche de forma incansable por nuestros derechos y libertades, que acabe con este sistema corrupto y asesino.

Desde hoy se constituye un partido proletario en nuestra provincia, el Partido Comunista Obrero Español de Ciudad Real, con el fin de aunar a todos los trabajadores en un frente común para acabar con la explotación y cambiar de raíz nuestra sociedad.

 

¡Luchemos por el socialismo y la dictadura del proletariado!

 

Ciudad Real, 14 de diciembre de 2018.

 

COMITÉ PROVINCIAL DE CIUDAD REAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




PCE, IU y Podemos siguen echando tierra a los ojos de la Clase Obrera

Oportunismo

El pasado mes de junio, cuando los oportunistas apoyaron la moción de censura del PSOE contra el gobierno corrupto del reaccionario Rajoy, esto es, cuando los oportunistas votaron favorablemente al programa de Gobierno que presentó Pedro Sánchez que era exactamente el mismo de los fascistas Rajoy y Rivera,  nuestro Comité Ejecutivo consideraba dicha moción de censura un “balón de oxígeno para la derecha” y advertía que “La ‘izquierda’ del sistema, que es derecha, cada día se escora más hacia la derecha y la salida dada a la corrupción sistémica y a la degradación absoluta de las condiciones de vida del pueblo es la sustitución de un fascista por otro. Y es que el capitalismo es ya lo único que puede ofertar al pueblo.”.

Las elecciones andaluzas han sido el primer termómetro que nos ha dado la medida “del índice de madurez de la clase obrera”, que según Engels es a lo máximo que puede llegar el sufragio en el Estado actual, arrojando una victoria en escaños del fascismo. Los oportunistas, que se frotaban las manos pensando que, junto con los no menos fascistas del PSOE de la reaccionaria Susana Díaz – que no ha escatimado en hacer recortes sociales aplicando a rajatabla las políticas impuestas por los monopolios – iban a gobernar, han visto como sus expectativas se truncaban ya que 679.697 votantes que, por ejemplo, en 2015, les votaron a unos y otros, esta vez les han dejado de votar yéndose, masivamente, a la abstención.

¿Acaso los trabajadores con un mínimo de conciencia de clase y sentimiento de izquierda pueden votar a un partido reaccionario y que ha firmado pensionazos y reformas laborales criminales como el PSOE? ¿Acaso pueden votar a un gobierno corrompido hasta el tuétano y enemigo de los trabajadores como ha sido el gobierno de Susana Díaz? ¿Acaso alguien que se considere de izquierda puede votar a un partido como el PSOE de Susana Díaz que no dudó en dar un golpe de estado en su propio partido para entregarle el gobierno a la derecha fascista y corrupta de Rajoy? ¿Acaso alguien de izquierda puede votar a un partido que firmó el artículo 155 para arremeter contra los derechos democráticos del pueblo catalán?

Lejos de hacer cualquier autocrítica, Susana Díaz y su partido, el partido del GAL y de las torturas en Intxaurrondo, han llegado a la siguiente conclusión, en palabras de la propia Susana Díaz: “Yo estaba equivocada, Cataluña tiene la culpa de mi fracaso”. Al parecer esta lectura es compartida por Pedro Sánchez, el cual no ha dudado, tras el fiasco electoral del sector más fascista del PSOE encarnado por la propia Díaz, en arremeter nuevamente contra Cataluña. Ergo, a tenor de las reacciones del PSOE, las razones de su descalabro electoral estriban en que no han sido lo suficientemente fascistas y, por ello, el pueblo se ha decantado por otras fuerzas “más reaccionarias”, y lo entrecomillamos puesto que la dirección del PSOE es tan reaccionaria, tan antiobrera, tan corrupta y tan capitalista como PP, C’s y VOX. Hay que ser muy desvergonzada para culpar a Cataluña de su varapalo electoral cuando el PSOE ha pasado desde los 2.178.296 votos obtenidos en 2008 a 1.009.243 en 2018, perdiendo siempre centenares de miles de votos en las sucesivas elecciones andaluzas celebradas desde 2008. Es decir, en una década el PSOE ha perdido en su granero de votos andaluz 1.169.053 votos, como consecuencia de la corrupción, el despotismo y sus políticas tan reaccionarias y fascistas como las de aquéllos que dice querer combatir pero que, a la hora de la verdad, cierran filas en la defensa de los monopolios y del ataque sin cuartel contra los obreros.

Siendo ésta la lectura hecha por Susana Díaz y su forma reaccionaria y ultraderechista en la que concibe el mundo, no se queda a la zaga el oportunismo de PODEMOS/IU/PCE, que concurrieron bajo la fórmula de la coalición Adelante Andalucía, unido con una parte de los desechos del Partido Andalucista. De tal modo que la lectura que hace el candidato por PODEMOS a la Comunidad de Madrid, Íñigo Errejón es que “la bandera de la igualdad está coja sin la de España (…) es un irresponsable el que les dé las banderas y símbolos a los reaccionarios”, señalando a la diputada del Parlament de Catalunya de Podem que quitó las banderas fascistas puestas por los diputados de PP y C’s, indicando Errejón, sobre dicha acción, que “no nos gustó a ninguno en la dirección del partido(…) puede que haya conexión entre aquello y los resultados en Andalucía”, o lo que es lo mismo, coincide en el análisis con Susana Díaz en señalar a Cataluña como causa de su retroceso electoral, sobrepasándola por la derecha en el sentido de reivindicar los símbolos del Estado fascista, como es la bandera, quedando claro que Errejón lo que señala y entiende, a fin de cuentas, es que hay que asumir al Estado fascista y sus símbolos para no ser penalizados electoralmente, ergo considera que el electorado está escorado a la extrema derecha.

Prosigue Errejón diciendo que “Vox es un síntoma pero no es el mal. No hay 400.000 andaluces fascistas en Andalucía. Hay que tener humildad, escuchar y atender a las causas: las transformaciones han dejado a mucha gente insegura, descontenta”. Sin duda, en esta aseveración y la anterior de Errejón, éste, como buen oportunista, dice una cosa y la contraria.

En las elecciones andaluzas de 2018, el PP ha obtenido 749.275 votos, C’s ha tenido 659.631 votos y VOX ha logrado 395.978. Sumando los votos obtenidos por el bloque fascista compuesto por estos tres partidos, la suma total de votos asciende a 1.804.884.

Si miramos las elecciones andaluzas anteriores, contemplamos que el bloque fascista siempre ha oscilado entre 1.527.826 (PP, C’s, UPyD y VOX) en las elecciones andaluzas de 2015, 1.792.995 (PP, UPyD y PA) en 2012 y en las andaluzas de 2008, que coincidieron con las Generales y, por tanto, hubo una mayor movilización, el PP solo obtuvo 1.730.154 votos. Por tanto, en Andalucía, a tenor de estos resultados, no hay 400.000 fascistas, sino que el fascismo tiene un suelo de 1.527.826 votos y un techo de 1.804.884 en el momento álgido de la movilización de los reaccionarios andaluces.

La burguesía, consciente del deterioro del PP por su corrupción, ha generado dos fracciones de dicho partido, una en las mismas posiciones reaccionarias que el PP, C’s, y otra por la extrema derecha, VOX, de tal modo que la fuerza electoral del fascismo representada históricamente por el PP, ha permanecido íntegra a pesar del deterioro por la corrupción de dicho partido mediante la suma de las tres fuerzas políticas.

Indica Alberto Garzón en su artículo publicado el 9 de diciembre titulado “de la banalización del fascismo a la normalización de la extrema derecha” que “Para esos millones de personas ha sido mucho más sencillo quedarse con la visión irracional, pero simple y reaccionaria, de que cualquier cosa que cuestione cierta interpretación de la unidad de España es, por defecto, peligrosa. Y todo facilitado por el hecho de que las principales instituciones del sistema político (jefatura de Estado, jueces, medios y partidos políticos) han insistido en la misma reaccionaria idea.”, con referencia a los millones de personas que siguen a pies juntillas a los partidos del bloque fascista, entendemos que aquí también debería incluir al PSOE, e incluso a ellos mismos, pues todos ellos defienden el sistema actual, pues la conclusión de Garzón en dicho artículo es que “Hoy más que nunca necesitamos reivindicar nuestro modelo de país y sociedad, que a diferencia del de los reaccionarios, sí es compatible con la democracia.”; reivindicar el Estado. Como buen oportunista, Garzón habla de democracia en términos abstractos, quitando cualquier elemento clasista, reivindicando a un Estado, un modelo de país, que es el que él mismo reconoce, y ahí no le falta razón, que propaga y fortalece a los fascistas y ahí está VOX, donde los empresarios y grupos fascistas mundiales les financian, la Judicatura les da cancha como acusación popular en el juicio político contra el independentismo catalán y, según podemos leer en  noticias de la propia prensa burguesa, se señala que “VOX cultiva votos en plataformas de las fuerzas de seguridad y del Ejército” o que “VOX se infiltró en Jusapol y los sectores ultra de la Policía apoyaron su despegue electoral”. Y es que es el Estado el que genera el fascismo y éste sólo terminará cuando la clase obrera acabe con el Capitalismo Monopolista de Estado; por ello, todos aquéllos que defienden el Estado están inhabilitados para combatir el fascismo puesto que ellos son defensores de quien lo genera. Es por este motivo por el que Alberto Garzón, su organización IU/PCE, están inhabilitados para combatir el fascismo porque su razón de existir es sostener al Capitalismo Monopolista de Estado, es sostener la traición que perpetraron en la Transición negando una ruptura democrática y haciendo un pacto con el fascismo para sustentar al Estado fascista tras la muerte del tirano.

Por ello, no nos sorprende que  Garzón –  al igual que han hecho Susana Díaz y Errejón –  en dicho artículo, que es en un ejercicio de charlatanería burguesa inaguantable y de oportunismo nauseabundo, culpabiliza a Cataluña de su descalabro electoral en Andalucía, expresándolo de la siguiente manera: “los resultados en las elecciones andaluzas de las tres candidaturas de derechas son claramente la expresión política del 1-O, la cristalización de la frase ‘a por ellos’ que acompañó la intervención policial en el día del referéndum independentista”. Y es que todos ellos son lo mismo, auténticos esbirros del Capital, auténticos enemigos de la clase obrera.

No podía faltar, en la despreciable labor de engaño sistemático que desempeñan los oportunistas a favor de la burguesía, la salida a la palestra del secretario general del PCE, Santiago, señalando que “al fascismo y la ultraderecha no se les para con pureza ideológica y sectarismo, sino con unidad de clase y propuestas programáticas. La unidad de las fuerzas democráticas y los frentes de izquierdas, el mestizaje, el mejor arma del #antifascismo.”. El fascismo y la ultraderecha llevan gobernando el estado español desde 1939, fruto de un golpe de estado, derrocando la legalidad republicana, apoyado por Hitler, Mussolini y los demócratas burgueses, que sostuvieron al tirano Franco en la jefatura del Estado, tras la victoria de la URSS contra el fascismo, hasta su muerte. Una vez muerto el criminal dictador, y con una correlación de fuerzas favorable al proletariado, el PCE asumió al franquismo, tragó con todos los principios y toda la simbología fascista, firmando una de las mayores páginas de traición a la clase obrera. Y es que, gracias al PCE y a su traición los fascistas nos han dado una propina de 43 años, por el momento. Hoy, estos lacayos de la burguesía, después de la abjuración a los principios y a la propia clase obrera, a la que engañaron y desmovilizaron a cambio de miserables prebendas para la clase dirigente de dicho partido en aquel momento histórico – honrados hoy por los fascistas como Rivera y despreciados por los obreros conscientes – pretenden seguir traicionándola.

La única manera de derrotar al fascismo es acabando con quien lo genera, el capitalismo monopolista de estado y con los traidores que lo apoyan. Sin embargo, el PCE lejos de combatir al capitalismo monopolista de estado es responsable directo de su existencia. Santiago se contradice, hablando de unidad de clase primero y, posteriormente, de “unidad de fuerzas democráticas y los frentes de izquierdas, el mestizaje” ideológico; esto segundo no es una unidad de clase sino es la división de la clase obrera, es el sometimiento de la clase obrera a la burguesía, son los movimientos políticos y sociales por los que ha apostado el PCE ya fuere IU o ya sea hoy PODEMOS, y la historia ha acreditado que es la garantía de la derrota sin paliativos del proletariado y del avance de la reacción, del fascismo.

El fascismo es la única salida que tiene la burguesía para sostener su moribundo sistema, es la constatación de que los problemas que acucian a la sociedad capitalista ya no tienen solución alguna bajo los auspicios de la democracia burguesa. Hoy el Estado español está quebrado económicamente, en bancarrota absoluta también en términos políticos, por ello, para mantener la vida el Estado no tiene más opción de mostrarse tal y como es, fascista, negando los derechos a los obreros a los que explota, reprime y oprime inmisericordemente, negando el derecho a la autodeterminación de las naciones, negando las tierras a los jornaleros al objeto de salvaguardar los intereses de los monopolios y los terratenientes. Ante esta realidad donde el fascismo está entronizado, la única salida que tiene la clase obrera, ya sea del campo o de la ciudad, no es otra que la unidad en combate del proletariado, y los diferentes sectores que lo componen como son, por ejemplo, los estudiantes o los  pensionistas, integrando el FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO (FUP) armados de un programa de cambios económicos y políticos estructurales que permita derribar a la matriz del fascismo, el poder económico del capitalismo monopolista de Estado, y también aislar y desenmascarar a los traidores y aliados de la criminal burguesía que únicamente persiguen el fraccionar y debilitar a la clase obrera.

 

¡ABAJO LOS OPORTUNISTAS Y LOS FASCISTAS, ENEMIGOS DEL PUEBLO!

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS!

 

Madrid, 12 de diciembre de 2018.

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Crece el fascismo y cae la socialdemocracia

La irrupción de VOX en el parlamento andaluz con 12 diputados viene a confirmar el auge del fascismo en el mundo capitalista. Los resultados de las elecciones andaluzas reflejan una tendencia que se repite a nivel mundial, con la extrema derecha creciendo en casi todo el mundo, con personajes como Donald Trump, Jair Bolsonaro, Viktor Orban, Marine Le Pen, Matteo Salvini, Jaroslaw Kaczynski, Jimmie Akesson o Alexander Gauland entre otros, todos ellos legitimados por la supuesta derecha moderada, que vienen a ser lobos con piel de cordero, con políticos como Emmanuel Macron, Albert Rivera, Mauricio Macri o Angela Merkel, la cara ‘amable’ del fascismo.

En teoría, en el otro extremo, deberíamos encontrar a los líderes de la socialdemocracia, a partidos como PSOE y Podemos-IU en España, Syriza en Grecia, el Partido Laborista en Reino Unido o el Partido de los Trabajadores en Brasil. Pero en el sistema capitalista, en el que la lucha de clases se acrecienta conforme la crisis sistémica se agrava, todos estos partidos se han olvidado de la clase obrera, se ven incapaces de plantear soluciones reales a los problemas de los trabajadores, porque se aferran a un sistema decrépito que se derrumba, y que solo puede ofrecer miseria y precariedad. Mientras esto ocurre, el fascismo ofrece un discurso más radical y rupturista que termina calando entre muchos de los olvidados por el sistema; aquellos que ya no ven ninguna solución a sus problemas, porque dentro del sistema no existe, caen en los cantos de sirena del fascismo, engañados por quienes pretenden ser sus salvadores, pero que representan a las élites financieras (sólo hay que ver quienes financian estos partidos).

Es paradójico que ahora sean esos partidos socialdemócratas que allanan el camino al fascismo los que hagan un llamamiento a pararlo, cuando son precisamente las políticas reformistas las que lanzan a tantos trabajadores en sus manos, desesperados ante la falta de soluciones a sus problemas. Y es que fascismo y socialdemocracia son dos componentes esenciales para intentar salvar este sistema. La socialdemocracia se presenta como la pata izquierda del sistema, mientras que el fascismo es la herramienta última del capital para reprimir al pueblo organizado, financiada por el poder financiero.

Esto no es algo nuevo, la historia se repite. En abril de 1924, bajo el auspicio de los Estados Unidos, se estableció un programa denominado Plan Dawes, que supuestamente buscaba estabilizar la economía de Alemania para evitar mayores perjuicios como resultado de los pagos definidos en el Tratado de Versalles a los vencedores de la Primera Guerra Mundial (principalmente Gran Bretaña, Francia y EEUU). Pero el verdadero objetivo de dicho plan no era otro que el de controlar el sistema financiero alemán y, de esta forma, los procesos políticos en Europa central, ya que el crecimiento del Socialismo en el bloque soviético suponía una amenaza para la economía capitalista que ya empezaba a estar decrépita.

En este intento de controlar la economía alemana, los países deudores, principalmente Gran Bretaña, a través del Banco de Inglaterra, y EEUU, a través de la Reserva Federal, impusieron condiciones extremadamente difíciles de cumplir para el pago de la deuda de Alemania. Esto llevó al país a un déficit presupuestario que solo pudo solventarse a través de la producción masiva de marcos, lo que produjo un colapso de la moneda, la “gran inflación” de 1923 en el que el dólar llegó a valer 4,2 billones de marcos. Ante esta situación de crisis, el Banco de Inglaterra y la Reserva Federal acudieron al rescate de la economía alemana, y los bancos angloamericanos se hicieron con el control de los presupuestos, del sistema de circulación monetaria y del sistema de crédito del país.

Paralelamente a este control económico, se gestaba también el control político de Alemania, para lo cual, los círculos financieros angloamericanos comenzaron a financiar al Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP), mientras que Adolf Hitler era preparado por Ernst Franz Sedgwick Hanfstaengl, un graduado de la Universidad de Harvard al que conoció a través de los círculos de confianza del capitán Truman Smith, agregado militar de los EEUU en Alemania, el cual había elaborado un informe detallado a sus superiores en Washington en el que alababa la figura de Hitler. De esta forma, el fascismo, aupado por el poder financiero mundial, se hizo con el poder económico y político en Alemania.

Si volvemos al panorama nacional, solo hay que ver la financiación de partidos como Ciudadanos y VOX, que salen a la calle con un enorme despliegue propagandístico que solo puede estar financiado por grandes poderes financieros. Ya en 2009, contratistas militares de EEUU financiaron la campaña electoral europea de Ciudadanos. Ahora vemos como VOX surge de la nada con unos medios propios de una gran empresa, llenando las calles de pancartas, carteles y camionetas propagandísticas, lo que nos lleva a preguntarnos quién está financiando a este partido.

De nuevo el poder financiero aupa al fascismo para controlar el descontento del pueblo, por un lado captando a muchos de los que ya no creen en los partidos tradicionales, y por el otro preparando el terreno para reprimir la organización del pueblo en el momento en el que sea necesario.

Si los trabajadores queremos parar al fascismo tenemos dos tareas que llevar a cabo urgentemente. Por un lado, debemos abandonar de una vez a la socialdemocracia y sus partidos, que ya ha quedado ampliamente demostrado a lo largo de la historia que, lejos de aportar soluciones, son parte del problema, pues sustentan el capitalismo a base de promesas vacías de un futuro mejor que nunca llegará en este sistema. Por otro lado, es una imperiosa necesidad que las clases trabajadoras y populares se organicen en un Frente Único del Pueblo para combatir al fascismo, acabar con este sistema criminal y construir el Socialismo. Solo en una economía socialista al servicio del pueblo y no de los monopolios, es posible un futuro digno y en paz, un futuro libre de fascismo y en el que toda la riqueza que producimos los trabajadores repercuta en nuestro bienestar.

Trabajador, combate el fascismo, organízate en el Frente Único del Pueblo

Por la construcción del Socialismo

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)