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Solidaridad con Pablo Hasél ¡Libertad presos políticos!

hasel

 

El pasado domingo 28 de abril salió de la prisión el preso político comunista Paco Cela Seoane. Desde su misma puesta en libertad, el Estado no dudó en tratar de reprimir y boicotear todas las muestras de solidaridad, identificando a los presentes en el recibimiento que se le dio a la salida de la prisión o, por la tarde, deteniendo al rapero Pablo Hasél en Vinaròs cuando se dirigía a un concierto en honor del preso político excarcelado, con objeto de reprimir y abortar el citado concierto.

Los hechos acontecidos, nuevamente, dejan patente la esencia fascista del Estado y cómo éste reprime al movimiento de solidaridad con los presos políticos encarcelados por el hecho de ser comunistas, por cuestionar este sistema criminal y a su Estado.

Y es que, en el estado español, mientras los torturadores son condecorados o los secuestradores son agasajados por la cúpula del PSOE cuando entran en la cárcel – como aconteció con Vera y Barrionuevo -, se pudren en las cárceles comunistas, independentistas o sindicalistas, demostrando la naturaleza reaccionaria y clasista del Estado.

Desde el Partido Comunista Obrero Español trasladamos nuestra solidaridad para con Pablo Hasél, para con todos aquellos antifascistas que fueron reprimidos en el día de ayer y exigimos la inmediata libertad de todos los presos políticos que hay en el estado español.

 

SECRETARÍA DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




De asaltar los cielos a limpiar las cloacas. Los deshollinadores del Estado fascista español

Podemos

 

En plena efervescencia fascista, en toda Europa y en especial en España, con la socialdemocracia clásica (PSOE) reivindicando la España una, grande y libre, la muleta de la pata izquierda del régimen capitalista en España, PCE-IU-Podemos, viene reivindicando ahora más que nadie la Constitución del 78. Lejos ha quedado lo de la “alerta antifascista” .

Mientras Pedro Sánchez saca pecho con su nacionalismo español y negando el derecho a la autodeterminación de los catalanes (“nunca es nunca”) y presumiendo más que nadie de ser español, los líderes oportunistas Alberto Garzón y Pablo Iglesias, le suplican que pacte con ellos para que así deje de ser un partido de “derechas”, al mismo tiempo que presumen de no ser revolucionarios y de exigir simplemente que se cumpla la constitución.

¿Que tendrá la constitución española que une a fascistas (modernos o rancios) y socialdemocracia (clásicos o nuevos)? El artículo 33 que no piensa tocar ninguno de ellos: el que impone la sacrosanta economía de mercado y la propiedad privada de los medios de producción.

Decía Garzón en la Sexta :

«Lo que tenemos que hacer es cambiar el modelo económico en su conjunto, y en términos de reforma fiscal algo tan revolucionario como cumplir la constitución, artículo 31: progresividad fiscal: tienen que pagar más lo que más tienen».

¿De qué “modelo económico en su conjunto” habla si no es el régimen de propiedad privada y economía de mercado que instaura la constitución a la que tanto se aferran? El artículo 31, que menciona a medias, dice:

«Todos contribuirán al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio.»

Es decir, en la constitución no se permite confiscar a los ricos, que sería devolver a la clase trabajadora lo que ha producido con su trabajo. Lo cual va en consonancia con el artículo 33:

«Nadie podrá ser privado de sus bienes y derechos sino por causa justificada de utilidad pública o interés social, mediante la correspondiente indemnización y de conformidad con lo dispuesto por las leyes.»

Cuando dicen “nadie”, se refieren a los grandes propietarios, a la banca, empresarios y terratenientes. Porque a los trabajadores bien que se le priva y se le confiscan sus bienes cuando se les priva del trabajo o cuando no llegan a fin de mes incluso trabajando. Cuando dicen “interés social o utilidad pública” se refiere lógicamente al interés y utilidad para la clase social dominante en la economía de mercado.

Por su parte, Pablo Iglesias, el nuevo mesías de la socialdemocracia que se pasea allá donde va con la constitución española como si de un catecismo se tratara, se ha ofrecido a limpiar las cloacas del Estado fascista. Y propone hacerlo de la mano del partido de los GAL, las ETTs, la reconversión industrial, los EREs, la OTAN y reformas laborales que han destrozado a la clase obrera: el PSOE. Sabe usted perfectamente señor Iglesias que las cloacas son inherentes a los Estados capitalistas. Siempre han necesitado de servicios secretos para sofocar la subversión y la rebelión.

 ¿Qué mejor servicio pueden ofrecer estos mayordomos del capital que limpiar las vergüenzas del instrumento de opresión de la oligarquía financiera española cuando está más podrido y corrupto que nunca? ¿Qué mejor servicio al IBEX-35 que proponer “reformas fiscales” cuando el sistema económico está completamente quebrado, con deudas públicas por encima del PIB que jamás podrán pagarse, con una crisis sistémica más profunda que nunca cuya raíz está en la superproducción capitalista que por tanto sólo se podrá atajar saliendo del capitalismo y de la Unión Europea que impone los intereses de los monopolios alemanes y franceses a las clases populares europeas?

Por muy quebrado que esté el régimen de la banca no caerá y será una y otra vez rescatado por el Estado y sus cloacas, reinventando nuevas fuerzas políticas que tratarán de conducir el descontento de las capas populares dentro de los cauces del sistema: parlamento y urnas.

El régimen se podrá tumbar cuando se vertebren todas las luchas de la clase obrera en un Frente Único del Pueblo que será el germen del nuevo poder popular y que demolerá este régimen putrefacto sobre cuyos escombros levantaremos una nueva sociedad libre de esclavitud y opresión.

 

Obrero, no te dejes engañar por los mamporreros del Capital

Dentro de la constitución española sólo cabe esclavitud y miseria

Dentro de la economía de mercado no hay solución a nuestros problemas

O ellos o nosotros

Construyamos el Frente Único del Pueblo

Por el Socialismo

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Los medios apuntan, los fascistas disparan

Stalin

 

Hace unos días anunciábamos en un comunicado de nuestra organización la asistencia del PCOE en A Coruña a la concentración antifascista en contra del mitin organizado por VOX en dicha ciudad. En el citado comunicado, denunciábamos una serie de complicidades entre los diferentes grupos políticos, empresariales y comunicativos, que se han dedicado a vender a España como una democracia imperfecta tapando, consecuentemente, su verdadera naturaleza de Estado fascista.

En la concentración mencionada se podían identificar diferentes simbologías, entre las que destacamos la hoz y el martillo (llevadas por el PCOE y el PCPE), la bandera LGBT, banderas antifascistas y banderas independentistas de Euskadi, Galicia y Cataluña. En otras palabras, pese a la causa común que era el rechazo hacia VOX, en la movilización convergieron diferentes ideologías y grupos políticos, cosa que se podía comprobar también en las distintas consignas que se lanzaron hacia los que asistían y dirigían el mitin.

Al día siguiente a dicha movilización, el diario Outono, del cual deducimos que tiene ideología ultraderechista a juzgar por los diferentes artículos que contiene en su sitio web, dedica un escrito a los manifestantes que reza: “Comunistas amenazan de muerte al líder de Vox al grito de “Abascal a la guillotina””. Este texto no es más que la enésima excusa que tiene este diario para enumerar las mentiras sobre los comunistas e inocular más veneno aún sobre nuestras figuras históricas, en este caso Iósif Stalin. En el artículo de ese medio de comunicación fascista también podemos ver un vídeo en el que aparece Santiago Abascal realizando exactamente lo mismo: señalar la hoz y el martillo y llamar a los manifestantes “la vanguardia de Pedro Sánchez”.

A tenor de lo que hemos comentado en los primeros párrafos sobre los distintos colectivos que participaron en la manifestación, no es casual que tanto el diario Outono como VOX se hayan pronunciado únicamente contra los comunistas (a pesar de que en la susodicha representaban un número reducido) y contra el camarada Stalin, llegando a acusar a nuestra organización de apología del genocidio y “recordándonos” que dicha apología está penada de 1 a 4 años de cárcel.

En el comunicado de nuestra web, el cual también repartimos en la concentración en formato de octavilla, citábamos la siguiente frase sobre Stalin:

 

“La socialdemocracia es, objetivamente, la cara moderada del fascismo.”

Sin embargo, en este artículo nos vemos obligados, otra vez, a citar al mismo autor, el cual afirmaba a su ministro de Exteriores, Viacheslav Mólotov, en 1943:

“Sobre mi tumba tirarán montañas de basura, el viento de la historia las borrará inexorablemente.”

 

Para rabia de los fascistas, sus actos y bilis no hacen más que verificar dicha frase una y otra vez, pues tachan de genocidas a Stalin y a los bolcheviques, quienes construyeron el primer país socialista del mundo: la Gloriosa Unión Soviética. Tachan de criminales a quienes consiguieron por primera vez en la historia acabar con la explotación del hombre por el hombre y quienes fueron los encargados de acabar con la inmensa mayoría del ejército nazi en Stalingrado durante la Segunda Guerra Mundial, y liberar al mundo del fascismo. Es por ello que, pese a haber caído la URSS hace más de 25 años y haber muerto Stalin hace más 60, todos los componentes del sistema capitalista (entre ellos, especialmente, los fascistas) tiemblan de miedo al ver que la hoz y el martillo siguen en pie y, de la misma forma que un animal que va a ser presa de otro huye instintivamente, el instinto de los fascistas les obliga a verter toneladas de basura contra la simbología comunista, falseando la historia, tachándonos de genocidas y de “haber cometido crímenes contra la humanidad”, pues saben muy bien que cuando al obrero se le muestra el marxismo-leninismo, el sistema capitalista bajo el que se sustentan pierde esperanza de vida y que pagarán por los verdaderos crímenes que ellos están cometiendo a día de hoy contra el pueblo trabajador.

 

Por todo esto es por lo que nos “recuerda” el diario Outono que la apología al genocidio está penada por ley, porque los medios de comunicación no son más que los órganos de expresión de la burguesía y, entre otras cosas, manifiestan la voluntad y las intenciones de la misma. Aquí los únicos genocidas, los únicos criminales, son aquéllos que abrazan el fascismo, son aquéllos que sostienen un sistema criminal como es el capitalismo.

 

Somos conscientes de que a medida que la lucha de clases se intensifique, la libertad para las organizaciones obreras se irá coartando, pero eso no impedirá al PCOE seguir trabajando para implantar el socialismo y liberar al pueblo trabajador del Estado español.

 

¡Viva el Camarada Stalin!

¡Viva el marxismo-leninismo!

¡Viva el PCOE!

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) de Galicia




La sanidad pública bajo el capitalismo mata

anorexia

 

De la misma manera que es un mito hablar de Estado de “bienestar” en los países capitalistas, es una fantasía creer que bajo ese régimen existen una sanidad y educación “públicas”. Lo cual es uno de los mantras que inyecta la pata izquierda del régimen, la socialdemocracia, hoy formada por PSOE-IU-PCE-Podemos, con el objetivo de hacer creer que los trabajadores vamos a disfrutar de unas mínimas garantías de salud, educación y otros “servicios públicos” en el marco de la explotación del hombre por el hombre.

Para empezar, capitalismo viene de capital. Lo cual significa que es un régimen a imagen y semejanza del Capital. Es decir, de su interés. Por tanto, la institución principal que necesita el Capital para imponer su poder y sus intereses es el Estado, junto al resto de administraciones “públicas” desde lo local a lo estatal.

Así que el sistema sanitario bajo control de todas esas instituciones servirá al interés del Capital. Una cosa es que sean los trabajadores los que lo mantienen y financian con su trabajo, y otra cosa es que les pertenezca, como las fábricas. Eso es lo que significa “público” bajo la economía de mercado o capitalismo.

El sistema sanitario “público” cumplía hasta ahora la función de mantener en pie a base de pastillas a los trabajadores que enferman, no para curarlos, sino para que se ausenten lo menos posible de la producción. Por otro lado, el atiborrarnos de drogas y pastillas es un gran negocio para la industria farmacéutica, uno de los negocios más lucrativos a nivel mundial.

Ahora ni siquiera eso, porque al dejar de subvencionarse muchos fármacos, a los trabajadores no les queda otra que ir al tajo enfermos, porque no pueden permitirse el coste de algunos de ellos. Como ejemplo, un jarabe para la tos que ronda los 10 euros.

No está contenta todavía la industria farmacéutica (capitalista) con su negocio. Está provocando el desabastecimiento de 508 medicamentos porque según los mercaderes de la salud ya no les reportan suficientes beneficios. Entre estos medicamentos se encuentran la aspirina infantil, almax, urbason, betadine o dolagial. Según reconoce el presidente del Colegio de Farmacéuticos de Sevilla, la “principal causa de que los fármacos no lleguen” es “los bajos precios de los medicamentos en España”. El representante de los pequeños empresarios farmacéuticos se pone del lado de la industria farmacéutica, que busca un mercado “más atractivo” desde el punto de vista de los beneficios empresariales. El mercado manda.

Pero la salud no sólo son medicamentos, sino especialmente una atención y cuidados especializados, sobre todo un diagnóstico a tiempo y acertado. Y para ello hace falta tener el personal sanitario suficiente y en todas las disciplinas, incluso para tratar aquellas enfermedades “raras”, cuyos pacientes están dejados de la mano y tienen que recurrir a la caridad, a los sorteos, o a recoger tapones de botellas de plástico. Tal es la “modernidad” del régimen capitalista.

Además, hay cientos de casos de muertes provocadas por un diagnóstico equivocado. Un caso especialmente espeluznante y que muestra cómo son tratados las clases populares por el sistema “público” de salud, es el de Andreas, que murió de meningitis mientras estuvo atada 75 horas a una cama al serle diagnosticada una enfermedad mental. Si a Andreas le hubieran hecho un TAC a tiempo, hoy estaría viva.

Una patología que no se trata como debe por el sistema sanitario y que es provocada además por la economía de mercado con su culto a la apariencia, donde también es mercancía la imagen de las mujeres, y que sume en un infierno a miles de ellas, es la anorexia. Como cuenta Patricia Cervera, madre de una chica con 21 años que sufre anorexia desde los 13, la falta de unidades especializadas para los Trastornos de la Conducta Alimentaria, puede conducir a la muerte a su hija y de muchas chicas que sufren dicha patología, muy relacionada con la sociedad en la que vivimos. Su hija “nunca ha tenido la menstruación, no ha podido terminar sus estudios, sus huesos son los de una persona anciana, apenas tiene masa muscular, su estómago ya no acepta ni el agua, sus piernas apenas la pueden sostener, su cabecita cuelga hacia un lado, y su risa dejó de sonar para siempre…”. A su hija, como suele ser habitual en la sanidad “pública”, sólo la han ingresado cuando estaba a punto de morir.

Un sistema sanitario que cubriera todas las necesidades en relación a la salud, que curase de verdad, que tratara todos los problemas de manera integral, es incompatible con una economía de mercado. Para empezar porque dejaría de ser un gran negocio. Todo aquello que no se garantiza se convierte en negocio. Y sobre todo porque es absurdo querer curar muchas de las enfermedades que tienen su raíz en el régimen de esclavitud asalariada en el que vivimos, que destroza la salud física y mental de los trabajadores y sus familias.

Sólo cambiando de arriba a abajo la sociedad, desde la base económica, podrá el pueblo trabajador disfrutar de buena salud, tanto en la prevención como en su tratamiento. Porque con una economía bajo el control de la clase obrera, que impondrá condiciones de trabajo dignas, higiénicas y seguras, habrá menos causas por las que enfermar o lamentar accidentes. Y porque, en caso de accidente o enfermedad, habrá más recursos y personal (los que decidamos en base a la planificación colectiva de los recursos y la fuerza de trabajo) para curar esa enfermedad.

Por tanto, como la cuestión de la salud, como de la educación y todo lo demás, va ligada a la cuestión económica, la solución pasa por la socialización de los medios de producción. Y para ello, que no vendrá desde el parlamento burgués lleno de charlatanes títeres del mercado, habrá que organizar al pueblo trabajador en un Frente Único del Pueblo con el objetivo de unir todas las luchas en una sola con el objetivo de tomar el control de los medios fundamentales de producción.

 

Porque en el capitalismo curar no es negocio

En el Socialismo no hay mercado, no hay negocio

Sólo bajo el Socialismo tendrán cura los males de la clase obrera

 

Por la Revolución Socialista

 

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Andalucía




Compromís y CCOO de la mano para engañar a los trabajadores valencianos

Compromis CCOO

 

El oportunismo político (socialdemocracia) y sindical (sindicatos amarillos) suelen ir de la mano cuando de engañar a los trabajadores se trata. Esta vez hablamos de Compromís y CCOO, que manifiestan su sintonía en “defender una economía para las personas”. Quizás habría que recordarles a Mónica Oltra (candidata de Compromís a la Generalitat) y Arturo León (secretario general de CCOO PV), que Amancio Ortega o Ana Patricia Botín (por citar sólo un par de ejemplos) son personas. Personas que explotan a miles de trabajadores en todo el mundo y se enriquecen a su costa; personas a las que la economía de mercado les beneficia mientras hunde en la miseria a millones. El capitalismo ya es una economía al servicio de esas personas.

En su afán por ocultar la lucha de clases, el discurso del oportunismo cae en este tipo de contradicciones, hablando de economía en abstracto, sin mencionar el sistema económico, como si la economía fuera una especie de ente etéreo al que rezar para que se porte bien con “las personas”, ocultando que lo que regula nuestras vidas es un sistema económico, en este caso el capitalismo, que es la raíz de todos los problemas que estos partidos y sindicatos dicen defender.

Pero el cinismo en el que incurren es aún mayor cuando hablan de apostar “por el empleo de calidad, estable y bien remunerado”. Es una auténtica vergüenza que un sindicato como CCOO, responsable de la firma de miles de EREs y de convenios vergonzosos plagados de retrocesos, que ha colaborado con la patronal para empeorar las condiciones de trabajo en todo el país, hable de empleo de calidad, estable y bien remunerado. La señora Oltra habla de combatir “esa nueva figura del trabajador pobre que hace quince años era impensable”, mientras la temporalidad se dispara en la administración pública de cuyo gobierno forma parte su partido, y cuando 4 de cada 10 trabajadores temporales valencianos son pobres.

Dice la líder de Compromís que su partido propondrá que “las empresas que sean sancionadas por explotación laboral no puedan recibir ayudas de la administración”. Habría que explicarle que la explotación laboral se da en todas las empresas bajo el capitalismo, y que si su propuesta se refiere a la imposición de condiciones ilegales a los trabajadores con violencia o intimidación, esto ya está considerado como un delito en el código penal.

Es lógico que dos organizaciones cuya finalidad máxima es engañar a la clase trabajadora para frenar el avance de la lucha obrera, estén en tal sintonía y destaquen “el camino realizado con los sindicatos en esta legislatura en la mesa de diálogo social puesta en marcha”, pero los trabajadores hemos de abrir los ojos y despertar del letargo en el que el oportunismo lleva años intentando mantenernos.

Solo los trabajadores organizados junto al resto de clases populares en un Frente Único del Pueblocon el objetivo de construir el Socialismo, podremos avanzar en nuestros derechos y conseguir mejores condiciones de vida. Solo uniendo todas las luchas de la clase obrera en una sola lucha contra el sistema capitalista, lograremos un mundo más justo para quienes lo producimos todo. Y en ese camino es imprescindible que acabemos con el oportunismo político y sindical que pone palos en nuestras ruedas en su defensa a ultranza del capitalismo.

 

¡Acabemos con el oportunismo!

¡Por el Frente Único del Pueblo!

¡Por la construcción del Socialismo!

 

COMITÉ PROVINCIAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E) EN VALENCIA




Campaña electoral: Se niega un local público al PCOE

Córdoba

 

El pasado sábado 20 de abril, el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) había organizado un mitin político en el Colegio Público Concepción Arenal, en la ciudad de Córdoba, como parte de la campaña electoral para las elecciones generales del 28-A.

Pese a que el centro había sido concedido a nuestro Representante Titular por la Junta Electoral de Zona, nos encontramos con el edificio cerrado. El conserje encargado de abrirlo nos puso al corriente de que la alarma no había sido desactivada, supuestamente por un error burocrático, por lo que no podíamos pasar a la sala del interior. Se intentó desactivar en dos ocasiones llamando a la Policía, pero todo fue en vano. Finalmente, el conserje llamó al técnico para que la desactivara, avisándonos de que tardaría “unos diez minutos”. Pasados esos minutos y viendo que el tiempo que habíamos reservado para el local se iba agotando, optamos por realizar el mitin en la puerta del recinto.

Una vez más se demuestra el carácter reaccionario del sistema político en el que nos vemos envueltos, que se salta incluso su propia legalidad, negando el uso de centros públicos que ya habían sido concedidos a la vez que abren sin remilgos las puertas de la universidad pública a organizaciones fascistas y capitalistas, escudándose en un supuesto derecho a la libertad de expresión que niegan a los comunistas, como se ha denunciado en este medio. Esas mismas organizaciones que cada vez ponen más difícil a los hijos de los obreros el derecho a la Educación, tienen prioridad frente a los que quieren universalizarla.

Queda demostrada una vez más la farsa del juego democrático burgués, que no permite ni el más pequeño resquicio a la disidencia o a la difusión de los ideales socialistas al pueblo, ocultándolo bajo pretextos de errores burocráticos. ¿Hubieran actuado del mismo modo, en caso de un hipotético error burocrático, si el centro lo hubiese reservado VOX? Evidentemente no.

Por otro lado, quisiéramos agradecer la asistencia a todos aquellos amigos e interesados en el mensaje del partido, pese a los inconvenientes que se nos pusieron para desarrollar el acto.

 

¡Por el socialismo!

¡Que viva la lucha de la clase obrera!

 

Comité Provincial de Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Córdoba




Asistencia do PCOE á concentración contra o mitin de VOX en A Coruña

VOX

 

Desde a mal chamada “Transición Española”, os medios de comunicación do capital e os políticos “demócratas” de toda índole (moitos deles os cales se “democratizaron” dun día para outro), insisten en vendernos tal acontecemento como exemplar e á monarquía parlamentaria española como unha democracia, inclusive ás veces co apelido de imperfecta. Esta sarta de mentiras só as cren aqueles que teñen interese en crelas, posto que a realidade, a cal pertence á clase obreira española, galega, vasca e catalana, é outra distinta.

En particular, esa Transición modélica e democrática cobrouse centos de mortos por mans dos corpos represivos do Estado. Mortos que foron vendidos por supostos partidos revolucionarios coma o PCE, o PSUC ou sindicatos coma CCOO e UXT. Persoas que deron a súa vida porque sabían que o franquismo non se derrotaría de forma pacífica e, efectivamente, non se equivocaban.

Cunha busca rápida pola rede, podemos comprobar que:

  • No Estado Español, só no 2017, se recollen máis de 1000 casos de torturas nas súas cárceres.
  • A organización danesa “Freemuse” clasificou a España como o país que máis persegue a liberdade de expresión do mundo.
  • En 2018, a Unión Europea condenou ao Estado Español oito veces por vulneración dos Dereitos Humanos.
  • A ONU instou a España a liberar dos seus cargos aos presos políticos cataláns.

Sen embargo, isto non remata aquí. Se nos remontamos unhas décadas cara atrás, recordaremos os crimes contra a humanidade dos GAL do PSOE ou, inclusive, que o Partido Popular foi, literalmente, creado e composto por franquistas, do mesmo xeito que a monarquía foi nomeada directamente por Francisco Franco.

Se tivésemos que enumerar todos os crimes do Estado Español contra o pobo traballador dende a Transición, non habería papel no que coubese tal listaxe.

É por todo isto polo que o PCOE chama ao pobo traballador a non limitar o fascismo a un só partido como é VOX. Tanto o PSOE coma o PP e Ciudadanos son tan fascistas e tan criminais coma eles. Do mesmo xeito, tamén cabe mencionar aos colaboracionistas de Unidos Podemos, os cales ata teñen palabras para defender a presenza de VOX nos medios españoles, demostrando máis aínda aquela frase do camarada Stalin:

 

“A socialdemocracia é, obxectivamente, a cara moderada do fascismo.”

 

Efectivamente, o Estado Español é un Estado fascista. Dende a xefatura de Estado ata a Xudicatura, pasando polo Parlamento, todo segue dirixido polos acólitos do franquismo con diferentes caretas. Fascistas que se encargaron de depurar e encarcerar a militantes comunistas que loitaron pola liberación da nosa clase, como foron aqueles do PCE(r) que aínda hoxe seguen na cadea. Inclusive nesta cidade cos represaliados do Centro Social Okupado A Insumisa, os cales acumulan 67 anos de cárcere grazas ao colaboracionismo da Marea Atlántica cos corpos represivos.

Compañeiros, o fascismo, que non é máis que a máxima expresión da dictadura burguesa, rematará cando a nosa clase sexa consciente da súa posición no mundo. Para iso, é imprescindible armarse coa ciencia do Marxismo-Leninismo.

 

Camarada, libera á túa clase!

Organízate co PCOE!

 

Secretaría de Axitación e Propaganda do Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Galiza

 

Asistencia del PCOE a la concentración contra el mitin de VOX en A Coruña

 

Desde la mal llamada “Transición Española”, los medios de comunicación del capital y los políticos “demócratas” de toda índole (muchos de los cuales se “democratizaron” de un día para otro), insisten en vendernos tal acontecimiento como ejemplar y a la monarquía parlamentaria española como una democracia, inclusive a veces con el apellido de imperfecta. Esta sarta de mentiras solo la creen aquellos que tienen interés en creerla, puesto que la realidad, la cual pertenece a la clase obrera española, gallega, vasca y catalana, es otra distinta.

En particular, esa Transición modélica y democrática se cobró cientos de muertos por manos de los cuerpos represivos del Estado. Muertos que fueron vendidos por supuestos partidos revolucionarios como el PCE, el PSUC o sindicatos como CCOO y UGT. Personas que dieron su vida porque sabían que el franquismo no se derrotaría de forma pacífica y, efectivamente, no se equivocaban.

Con una búsqueda rápida por la red, podemos comprobar que:

  • En el Estado Español, solo en 2017, se recogen más de 1000 casos de torturas en sus cárceles.
  • La organización danesa “Freemuse” clasificó a España como el país que más persigue la libertad de expresión del mundo.
  • En 2018, la Unión Europea condenó al Estado Español ocho veces por vulneración de los Derechos Humanos.
  • La ONU instó a España a liberar de sus cargos a los presos políticos catalanes.

Sin embargo, esto no acaba aquí. Si nos remontamos unas décadas atrás, recordaremos los crímenes contra la humanidad de los GAL del PSOE o, inclusive, que el Partido Popular fue, literalmente, creado y compuesto por franquistas, del mismo modo que la monarquía fue nombrada directamente por Francisco Franco.

Si tuviésemos que enumerar todos los crímenes del Estado Español contra el pueblo trabajador desde la Transición, no habría papel en el que cupiese tal lista.

Es por todo esto por lo que el PCOE llama al pueblo trabajador a no limitar el fascismo a un solo partido como es VOX. Tanto el PSOE como el PP y Ciudadanos son tan fascistas y tan criminales como ellos. Del mismo modo, también cabe mencionar a los colaboracionistas de Unidos Podemos, los cuales hasta tienen palabras para defender la presencia de VOX en los medios españoles, demostrando más aún aquella frase del camarada Stalin:

 

“La socialdemocracia es, objetivamente, la cara moderada del fascismo.”

 

Efectivamente, el Estado Español es un Estado fascista. Desde la jefatura de Estado hasta la Judicatura, pasando por el Parlamento, todo sigue dirigido por los acólitos del franquismo con diferentes caretas. Fascistas que se encargaron de depurar y encarcelar a militantes comunistas que lucharon por la liberación de nuestra clase, como fueron aquellos del PCE(r) que aún hoy siguen en la cadena. Inclusive en esta ciudad con los represaliados del Centro Social Okupado A Insumisa, los cuales acumulan 67 años de cárcel gracias al colaboracionismo de la Marea Atlántica con los cuerpos represivos.

Compañeros, el fascismo, que no es más que la máxima expresión de la dictadura burguesa, terminará cuando nuestra clase sea consciente de su posición en el mundo. Para eso, es imprescindible armarse con la ciencia del Marxismo-Leninismo.

 

¡Camarada, libera a tu clase!

¡Organízate con el PCOE!

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) de Galicia




Desenmascarando al oportunismo, desenmascarando a la escisión de Ástor García

MarxismoLeninismo

 

A principios de marzo de este año, la escisión del PCPE realizada por Ástor García y sus acólitos, firmando como Comité Central del PCTE, hicieron público un llamamiento “a la clase obrera, al pueblo trabajador y a los comunistas de España” para que se sumen, junto a dicha escisión del PCPE, “a la lucha por conquistar y construir un país para la clase obrera”.

Aunque exista la casualidad, los fenómenos  atienden mucho más a la causalidad que no a la casualidad y, sin duda, este proceso de fraccionar, todavía más, al Movimiento Comunista Español no tiene absolutamente nada de casual, ni de novedoso, sino que periódicamente se repite hundiendo sus raíces, por un lado, en que en el seno del Movimiento Comunista Internacional siguen rigiendo principios ajenos al leninismo que nos han llevado a los comunistas y a nuestra clase social, momentáneamente, a la mayor de las derrotas como consecuencia de continuar impregnados por el oportunismo y por la reiteración de fórmulas ya fracasadas al objeto de fabricar un “nuevo” Movimiento Comunista Internacional a imagen y semejanza de algunos, sin importar que las bases de esa edificación sean inestables porque no se sustenten en los principios propios del marxismo-leninismo, sino que se hace en base a postulados tan inconsistentes, y tan ajenos al leninismo, como el amiguismo y el seguidismo. Por otro lado, ese oportunismo que impregna al Movimiento Comunista Internacional guía la teoría y la práctica de un número importante de partidos comunistas del mundo y, como no puede ser de otro modo, también del estado español.

El Partido Comunista Obrero Español (PCOE) ante los hechos que acontecen, y ante el ejercicio de engaño y de revisionismo realizado por la escisión de Ástor García, saliendo en defensa del Movimiento Comunista Español y de la clase obrera, tiene la obligación de denunciar al oportunismo en su acción de engañar a los comunistas del estado español, así como a la clase obrera, fundamentalmente a su parte más joven.

En dicho llamamiento de 3 de marzo de 2019, la escisión del PCPE de Ástor García expresa lo siguiente:

“A los y las comunistas de España, tanto si estáis organizados o en vuestras casas, con camaradería y respeto os decimos que el PCTE es heredero de la lucha comunista que viene desarrollándose en España desde la creación en nuestro país de la primera Sección Española de la Internacional Comunista. Del PCE de José Díaz y de Dolores, del PCOE de Líster —que denunció la traición de Carrillo— y del PCPE —y de las organizaciones que se unieron para crearlo en aquel Congreso de Unidad de 1984— que fue capaz de organizar en todo el país a los comunistas que resistieron como mejor pudieron al eurocomunismo y al posterior triunfo contrarrevolucionario en la URSS y el resto del bloque socialista europeo”.

Ante ello nos preguntamos ¿Se puede ser heredero del PCOE de Líster y del PCPE a la vez? ¿Se puede ser heredero del PCOE de Líster y del PCE de Dolores? Es evidente que la respuesta a ambas preguntas es no, a tenor de lo que dicta la historia, como podremos comprobar más adelante. Y es que ese razonamiento únicamente lo puede emitir o un ignorante o un traidor, alguien que enarbole la bandera del engaño y la mentira al objeto de atraer a los obreros con más inquietud hacia la ciénaga del oportunismo, o lo que es lo mismo, continuar traicionando a la clase obrera, al Movimiento Comunista Español, al marxismo-leninismo, postergando el proceso revolucionario en el estado español. Y es que, aunque resulte una obviedad, la realidad inapelable es que el PCTE es una escisión del PCPE y que esa escisión se produce por inducción desde el exterior del PCPE, en un nuevo capítulo de injerencia de los muchos que se han escrito a lo largo de la historia del comunismo español.

La intervención de la URSS en Checoslovaquia, en agosto de 1968, al objeto de frenar la contrarrevolución llevada a cabo por trotskistas, socialdemócratas y demás elementos de la burguesía que operaban desde el interior del Partido Comunista de Checoslovaquia, estimulada por los EEUU y sus esbirros europeos, desencadenó diversas respuestas por parte de los partidos comunistas del mundo. El oportunismo de derechas encarnado en el Partido Comunista Francés, el Partido Comunista Italiano, el Partido Comunista Belga o el Partido Comunista de España (PCE), se opusieron a la intervención soviética en Checoslovaquia.

Dirigentes como Lenin o Stalin, por su personalidad y su fortaleza ideológica y por su popularidad entre las masas, consiguieron mantener a raya a las fuerzas oportunistas, a los elementos vacilantes y burgueses en el interior del Partido. Sin embargo, la correlación de fuerzas entre marxistas-leninistas y oportunistas fue deslizándose favorablemente a favor de éstos últimos tras la muerte del camarada Stalin, siendo el XX Congreso del PCUS el punto donde los oportunistas empiezan a sentar las bases del proceso de destrucción de la URSS y, con ella, del campo socialista. Congreso en el que ya la correlación de fuerzas era favorable a los oportunistas, a los agentes de la burguesía en el interior del Partido. De hecho, la declaración del PCE de 1956 “Por la reconciliación nacional, por una solución democrática y pacífica del problema español” ya reflejaba con claridad esta deriva oportunista y, vergonzantemente, apostaba por la conciliación de clases y por la democracia burguesa abjurando abiertamente del marxismo-leninismo.

En el seno del PCE los hechos de agosto de 1968 en Checoslovaquia fueron la mecha que hizo estallar el conflicto, el cual estuvo latente durante décadas en el Partido. Si procedemos a la lectura de la portada del número 1 – año XLII del Mundo Obrero de septiembre de 1970, órgano de expresión del PCE VIIIº Congreso, comprobamos que en él se señala lo siguiente:

“La crisis que sufre nuestro Partido se manifestó abiertamente al producirse los acontecimientos de Checoslovaquia en agosto de 1968. Carrillo y su grupo impusieron al conjunto del Partido una posición que no compartían ni comparten la aplastante mayoría de nuestros camaradas.

Pero la raíz de esta crisis viene de lejos. Desde hacía años se iba acumulando un gran descontento dentro del Partido como consecuencia de las desviaciones oportunistas de derecha y de izquierda en las orientaciones y planteamientos de Santiago Carrillo y por la sistemática violación del centralismo democrático. (…)

Pero en agosto de 1968 algo empezó a ponerse en claro. Carrillo y su grupo descubrieron sus planes que consistían en despojar al Partido de su carácter clasista e internacionalista. La furiosa campaña antisoviética y antisocialista, las concesiones al adversario de clase, los múltiples atropellos dentro del Partido y la práctica carrillista del terror político eran hechos tan evidentes e indignantes que sensibilizaron al máximo a centenares y miles de nuestros afiliados.

!!Basta!!, fue el grito clamoroso de muchos militantes en España y en la emigración. Había llegado el momento de definirse, de poner freno al revisionismo, al nacionalismo y al antisovietismo de Carrillo y de sus incondicionales. La pasividad ante esos elementos extraños al Partido hubiera sido tanto como hacerse cómplices de una política y unos métodos antileninistas.

Lo que nos divide a la mayoría de los comunistas españoles del grupo revisionista no es única ni fundamentalmente la actitud de los acontecimientos de Checoslovaquia. Lo que nos separa de ese grupo sin principios es el antisovietismo, es la claudicación ante la burguesía y son los métodos terroristas que Carrillo y su equipo practican contra el Partido. Lo que está en juego es la existencia misma del Partido en tanto destacamento marxista-leninista de la clase obrera. Carrillo quiere liquidar ese tipo de Partido. Nosotros queremos conservarlo y reforzarlo. (…)

Pese a todas las restricciones, justificadas unas y no justificadas otras, la lucha de opiniones en el seno de la dirección no podía ser abolida. Esa lucha de opiniones ha existido siempre pues es inevitable en todo organismo vivo. Pero hay que decir que desde el año 1956 cuando Santiago Carrillo tácticamente con la máxima dirección del Partido, esa lucha de opiniones ha sido restringida e incluso ahogada en muchos casos.

Carrillo que antes de escalar el cargo de secretario general quiso presentarse como el defensor de la dirección colectiva frente a otros dirigentes, en cuanto se hizo con el poder en el Partido se fue transformando un auténtico déspota. Cada momento conflictivo en la dirección, desde 1956 hasta hoy, ha concluido inexorablemente con la liquidación o el intento de liquidar a los que se oponían al secretario general.

Todos los camaradas que han ocupado cargos de responsabilidad en ese período tienen en ello su parte de responsabilidad.

El último ejemplo de este sistema carrillista, tan extraño al leninismo, es lo ocurrido con los camaradas Eduardo García y Agustín Gómez como consecuencia de sus posiciones divergentes con la mayoría de la dirección. En todos los partidos comunistas donde se manifestaron divergencias respecto a los acontecimientos de Checoslovaquia se procuró evitar rupturas. Carrillo hizo todo lo contrario.

Pero ahora tenemos lo sucedido con los camaradas Enrique Líster, José Bárzana, Celestino Uriarte, Luis Balaguer y Jesús Sáiz. Cuando esos camaradas intentan defender sus opiniones ante el Comité Central, Santiago Carrillo se opone brutalmente mediante procedimientos incalificables.

Es decir, el sistema de Carrillo cierra los cauces que permitirían resolver las diferencias de una manera positiva. Su línea es crear situaciones irreparables, de ruptura completa y, si es posible, de aniquilamiento del contrario, ‘quien no está conmigo está en contra del Partido’, ese es el lema del actual secretario general.

Muchos miembros del Comité Central son conscientes de lo que decimos anteriormente. ¿Tendrán esos camaradas la valentía de romper amarras y de poner por encima de todo los intereses del Partido? El tiempo se encargará de dar respuestas a estas preguntas. Lo que sí podemos decir es que los camaradas que no obren así terminarán hundiéndose en el cieno junto a Carrillo y sus incondicionales.

El carácter oportunista del Carrillismo tiene su expresión más evidente en la política de cuadros que practica su figura más destacada. De tal suerte, el Comité Central y el Comité Ejecutivo se han ido transformando en instrumentos puramente decorativos y al servicio de los intereses particulares del grupo de Carrillo. Esperemos que los camaradas que aún conservan su dignidad comunista sabrán liberarse de complejos y cumplir con su deber.

El papel desempeñado por Dolores Ibárruri en toda esta historia no puede ser más lamentable. Ella se ha convertido en la tapadera del revisionista Carrillo y en represora de sus camaradas de lucha. Dolores Ibárruri, con su conducta, ha destruido el respeto que disfrutaba en nuestro Partido, en España y en el Movimiento Comunista Internacional.

En esas condiciones, los miembros del Comité Ejecutivo y del Comité Central que, al igual que centenares y miles de otros militantes, han dicho ¡Basta! al grupo antipartido, son los verdaderos representantes del sentir del Partido, de los que no aceptan que el Partido Comunista de España se transforme en un partido ‘obrero burgués’.”

 

Debiera saber la escisión del grupo de Ástor García, que firman como PCTE, que esa denuncia de los marxistas-leninistas encabezados por Líster era contra el PCE de Dolores Ibárruri, que era la presidenta del partido del que ellos se reivindican. Como se puede comprobar, no se puede ser heredero “del PCOE de Líster —que denunció la traición de Carrillo—” y del PCE de Dolores, que era el PCE de Carrillo, a la vez que ese PCE nada tenía que ver ya con el Partido glorioso de José Díaz. Como se puede comprobar, de lo que son herederos este grupo de Ástor García es del oportunismo, del carrillismo que lo llevan en vena y así lo acreditan con su revisionismo y con las mentiras que vierten al proletariado.

En ese mismo número 1 de Mundo Obrero de septiembre de 1970 del PCE VIIIº Congreso se hace público un “COMUNICADO” donde se describen los atropellos de Carrillo y su grupo, entre los que se encontraban Dolores Ibárruri e Ignacio Gallego, en el Comité Ejecutivo y en el Comité Central, de cómo maniobraban y cercenaban el debate; de cómo reprimían a sus miembros. Asimismo, dicho “COMUNICADO” contenía la denuncia, las acusaciones de Enrique Líster contra Carrillo que éste impidió leer a Líster en el pleno del Comité Central. ¡Veamos qué referencia hace sobre Ignacio Gallego!:

“No debe olvidarse que Carrillo había apartado, de hecho, a Líster de sus funciones de miembro del Comité Ejecutivo en Febrero de 1970, empleando los más brutales procedimientos autoritarios, como se podrá comprobar por las cartas que este último ha dirigido a los miembros del C.C. y que próximamente se harán públicas.

Lo mismo que había hecho con los cc. Eduardo García, Agustín Gómez, Rafael Martínez (secretario de la organización del P.C.E. en la U.R.S.S.), Luis Arrieta, Teodoro Ibáñez y otros muchos camaradas, Carrillo quería utilizar el Pleno del C.C. para convertir a Enrique Líster y a otros miembros del C.C. de acusadores en acusados. El papel de fiscal se lo encargó a su incondicional Ignacio Gallego, ducho en la ejecución de las arbitrariedades de Carrillo”.

En junio de 1973 se celebró el Congreso Extraordinario donde lo que era PCE VIIIº Congreso se constituye en nuestro Partido Comunista Obrero Español (PCOE), donde quedan integrados todos aquellos camaradas que consideraban que el PCE estaba tan carcomido que era irrecuperable como partido marxista-leninista y veían esencial la construcción de un partido marxista-leninista español. Es así como nació el PCOE en ese año 1973 y eso es lo que seguimos siendo hoy, el partido marxista-leninista del estado español. En Mundo Obrero, año XLIII nº9, de la segunda quincena de julio de 1973 se publicaban las resoluciones aprobadas por el Congreso Extraordinario, donde una de ellas bajo el título “EL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL” expresaba claramente lo que es nuestro Partido y su lugar en la Historia:

“El Congreso Extraordinario ha acordado por unanimidad cambiar el nombre del Partido por el del “PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL”.

La modificación del nombre del Partido obedece a razones de orden interior y exterior.

Entre las primeras, el Congreso ha señalado que el nombre de Partido Comunista había sido desvirtuado por el carrillismo; éste lo había convertido en un partido reformista y nacionalista, en un tipo de ‘partido obrero burgués’ que, encubierto con una fraseología seudomarxista, ha renunciado a la revolución socialista y ha sustituido la lucha de clases por una política conciliadora para integrarse en los mecanismos de la sociedad del capitalismo monopolista de Estado (…)

El Partido Comunista Obrero Español no rompe con las tradiciones revolucionarias del movimiento obrero español y del Partido Comunista de España; es el puente que vuelve a enlazar con el Partido de los años de la revolución democrático-burguesa de 1931, y el Frente Popular de 1936, de la guerra nacional revolucionaria del pueblo español contra el fascismo, del periodo de la clandestinidad y de las guerrillas, del Partido por el que dieron su energía y su vida legiones de revolucionarios.”

A finales del año 1982 el Partido Comunista de Checoslovaquia, y a principios de 1983 camaradas del Partido Comunista Búlgaro, trasladaron a nuestro Partido la opinión del núcleo de partidos comunistas que estaban en el poder en aquél momento, incluyendo  al PCUS, sobre que nuestro Partido debía convertirse en el eje que aglutinase a los comunistas españoles que estaban fuera del PCE con objeto de reagrupar a las múltiples escisiones que se habían producido por las incontables fracturas del PCE para,  posteriormente, desalojar a Carrillo del PCE para lo que tendríamos el apoyo de dichos partidos comunistas. Nuestro Partido rechazó prestarse a desarrollar esa labor. Y es que, por un lado, el PCOE nació como consecuencia de la degradación y descomposición del PCE, que dejó de ser un partido leninista estando carcomido por la corrupción ideológica, siendo irrecuperable, por ello la necesidad de construir un auténtico partido leninista; y por otro lado, nuestro Partido siempre ha tenido claro que el partido marxista-leninista se construye como las catedrales, piedra a piedra, y que si una piedra no sirve se desecha y se busca otra que encaje perfectamente. Así pues, la construcción del partido del proletariado, de la vanguardia revolucionaria del proletariado, no puede ser juntando a un conglomerado de individuos aislados o una suma de organizaciones que no sean homogéneas política e ideológicamente para, de la noche a la mañana, conformar el Partido mediante ese mecanismo. Y es que el Partido que debe dirigir al proletariado en lucha, en movimiento, debe ser una organización centralizada que requiere de homogeneidad ideológica y política de sus miembros con el fin de estar estrechamente unidos, y cuando nos referimos a unidos nos referimos en términos de cohesión absoluta del Partido en base a la triada compuesta por tener plenamente definidos sus objetivos inmediatos y finales del movimiento, tener claros  sus métodos de lucha así como sus principios organizativos o forma de agruparse. Y es que una cosa es el partido leninista, el estado mayor del proletariado en lucha, y otra cosa es una suma de individuos aislados heterogéneos en lo ideológico, en lo organizativo y en lo táctico y, en muchos casos, hasta en lo estratégico.

La propuesta planteada al PCOE, pues, se incardinaba en la línea política de la URSS de aquel periodo de combatir el antisovietismo, que era diferente a combatir al oportunismo y defender el marxismo-leninismo pues, al fin y al cabo, lo que se nos planteó, aparte de otra injerencia en el Movimiento Comunista Español, era una manera de actuar ajena a los principios del marxismo-leninismo y de cómo, en nuestro criterio, debe construirse el Partido.

Meses después, a finales de 1983, Ignacio Gallego – quién durante décadas no dudó en ser el brazo ejecutor de Carrillo en múltiples atropellos contra destacados miembros del Comité Ejecutivo y del Comité Central del PCE – dimitió como miembro del Comité Ejecutivo y del Comité Central del PCE. Y escasos tres meses después, en enero de 1984, se celebró en Madrid un “Congreso de Unidad Comunista”, como denominaron los convocantes, donde de la confluencia de diversas organizaciones y partidos heterogéneos en lo político y en lo ideológico – Células Leninistas, PCEU, PCC, Movimiento por la Recuperación y Unificación Comunista y Movimiento por la recuperación del PCE – dieron lugar, casi de la noche a la mañana, a lo que denominaron al PC., que finalmente fue el PCPE, resultando elegido Ignacio Gallego como su secretario general. Con casi toda seguridad, si el PCOE un año atrás hubiera aceptado ser el aglutinador de las múltiples escisiones producidas del PCE, tal y como nos plantearon los camaradas del Partido Comunista Búlgaro, este proceso de nacimiento del PCPE no se habría dado jamás.

Como se puede comprobar nuevamente, la escisión de Ástor García, bajo la firma PCTE, hace un nuevo ejercicio de engaño, de oportunismo, al señalarse herederos, a la vez, “del PCOE de Líster —que denunció la traición de Carrillo— y del PCPE —y de las organizaciones que se unieron para crearlo en aquel Congreso de Unidad de 1984—”, pues, como se puede comprobar, el PCOE y el PCPE son dos partidos cuya génesis es diferente, cuya concepción de lo que es un partido comunista, así como de la forma de cómo se debe construir, son diametralmente distintas, no existiendo homogeneidad ideológica, organizativa ni de táctica entre nosotros. Pero todo eso bien poco le importa a dicha escisión oportunista de Ástor García.

Como se puede comprobar, la historia se repite, primero como tragedia y después como farsa. A tenor de lo que hemos narrado, cambiando los nombres de los protagonistas el fenómeno es muy parecido. El Movimiento Comunista Internacional poco ha cambiado en su forma de funcionar, en sus injerencias en el Movimiento Comunista Español, a la hora de hacer escisiones para, posteriormente, hacer otro tipo de movimientos y, mientras tanto, la burguesía sigue avanzando, fundamentalmente, en el terreno ideológico. Hace un mes, el Partido Comunista de México (PCM) expresaba lo siguiente en su red social dirigiéndose a los comunistas españoles:

Nuevamente, el Partido Comunista de México prosigue en su política de injerencia en el movimiento comunista español, actuando de una manera impropia a cómo debe actuar un partido que se reivindica del marxismo-leninismo. ¿Quién es el Partido Comunista de México para decirle a los obreros y a los comunistas españoles quién es el partido comunista en el estado español? ¿Acaso no corresponde al proletariado español determinar quién es su vanguardia? ¿O es que acaso esa función le corresponde al Partido Comunista de México? Cada cual, con sus acciones, queda retratado y esta forma de actuar del Partido Comunista de México, reincidente por otra parte, acredita que su praxis está bastante alejada de los principios del marxismo-leninismo y certifica que dentro del Movimiento Comunista Internacional todavía existen los viejos vicios del pasado que nos han conducido a la situación en la que nos encontramos en la actualidad; dejando en evidencia que es una necesidad imperiosa la construcción de un Movimiento Comunista Internacional nuevo, en el que tengan cabida todos los partidos marxistas-leninistas y en el que rijan los principios ideológicos y organizativos del marxismo-leninismo y no criterios ajenos a éste como son el amiguismo y el compadreo que tanto daño han hecho tanto al Movimiento Comunista como al proletariado.

Lo que nace de la mentira, siempre será una mentira. Hemos comprobado cómo el PCTE se presenta enarbolando el engaño, abrazando el oportunismo, manifestando ser lo que querrían ser, pero no lo que realmente se es. Así, por ejemplo, podemos leer en su página web, en referencia a la cuestión sindical, que la FSM es su referente sindical:

Por otro lado, en la reseña de su evento del 6 de abril, titulado “El PCTE desborda en su presentación el Ateneo de Madrid”, señalan lo siguiente:

Como se puede apreciar, no aparece ningún representante sindical de sindicatos de la FSM sino determinados representantes sindicales de CCOO, a excepción de la compañera represaliada por Carrefour en Leganés que es de CGT, sindicato anarcosindicalista que no forma parte de la FSM. De hecho, esta escisión de Ástor García señalaba en julio de 2017, ante la celebración del 11º Congreso de CCOO, el siguiente saludo a dicho sindicato: “En la actualidad, gran parte de nuestra militancia lucha, junto a los compañeros y compañeras de CCOO, en decenas y decenas de movilizaciones obreras, sector a sector y empresa a empresa”, de tal modo que es, cuanto menos chocante, que una organización tenga como referente a los sindicatos de la FSM pero, en la práctica, gran parte de su militancia está en CCOO, sindicato amarillo al servicio de los monopolios y entregado al capitalismo monopolista de Estado.

Es necesario reparar en un detalle importante de lo que explicita el PCTE en la reseña de su evento, al que acude el Secretario General de la Sección Sindical de CCOO en la Telefónica de Madrid. Hay que recordar que en la Telefónica de Madrid se encuentran los compañeros del sindicato AST, un sindicato de la FSM. Hay que recordar que CCOO en la Telefónica, dirigida por tan insigne orador del acto del PCTE en el Ateneo de Madrid, no sólo se confronta en la Telefónica de Madrid al sindicalismo de clase, a AST, sino que ha firmado un convenio donde, por ejemplo, se introduce el concepto de las disponibilidades a los trabajadores, por no hablar del Plan de Suspensión Individual firmado por CCOO y UGT, firmado por el insigne orador del evento del PCTE como cabeza de la Sección Sindical de CCOO, por el que se han destruido 6.500 empleos en dos años y que el sindicato de clase de la FSM en Telefónica, AST, catalogaba de la siguiente manera en su “Comunicado 03: El experimento del PSI: valoración e inseguridades”:

“Lo primero que hay que decir de este acuerdo firmado por CCOO, UGT y Telefónica es que estamos ante un brutal ataque contra los derechos sociales y laborales de TODA la sociedad. Una sociedad con cinco millones de parad@s, con más de tres millones de familias en riesgo de exclusión, que no pueden pagar el gas, la luz, el alquiler… que son desahuciadas de sus casas. Este es un acuerdo para destruir cerca de 8.000 puestos de trabajo en una empresa con miles de millones de beneficios para convertirlos en trabajo precario, mientras propician que los componentes del IBEX-35 (presididos por César Alierta), junto con toda la cadena de explotación, se sigan llenando los bolsillos a costa de los obreros/as. Reiteramos nuestro rotundo rechazo a este acuerdo que destruye puestos de trabajo.”

La escisión de Astor García manifiesta que su referente sindical es la FSM, pero la realidad señala que en los sindicatos de la FSM no hay nadie de ese partido presente, la realidad señala que su apuesta sindical real – no la retórica – es CCOO, tal y como se refleja en el evento que han realizado y tal como ellos mismos expresaban en su saludo al onceavo Congreso de CCOO donde reconocían que gran parte de su militancia estaba en CCOO. La realidad señala que “El país para la clase obrera” que pregonan lo pretenden implementar con sindicalistas que firman la destrucción de 6.500 puestos de trabajo en dos años, la realidad señala que hablan de salir de la UE pero van de la mano con un sindicato, como CCOO, que no sólo defiende la adhesión del estado español a la UE y que votó a favor de la Constitución Europea, sino que formar parte del sindicato mundial CSI y de la CES que son estructuras sindicales al servicio de los monopolios; la realidad expresa que “El país para la clase obrera” que el PCTE pretende construir lo trata de hacer con aquéllos que se prestan para hacer candidaturas amarillas en los centros de trabajos, que participan en la represión de cuadros del sindicalismo de clase, lo pretenden hacer con un sindicato como CCOO que lleva 40 años sosteniendo la política económica de los capitalistas, firmando subidas salariales por debajo de la carestía de vida, firmando EREs a mansalva y firmando pensionazos como hizo en 1996 o en 2011, lo hacen con un sindicato que ha tenido como Secretario General a un esbirro de la FAES, como fue Fidalgo, un sindicato salpicado por la corrupción – tarjetas Black, caso ERE, etcétera,  y que son responsables directos de la situación de desorganización de los trabajadores en los centros de trabajo.

Un militante de un Partido Comunista debe cumplir las tres reglas siguientes: La aceptación del programa y sus estatutos, la contribución económica al partido y, por último, formar parte y actuar en una organización del partido para llevar a la práctica el programa. Resulta que en el PCTE la referencia sindical es la FSM y sus sindicatos, pero, sin embargo, la práctica señala que aquellos militantes del PCTE que están en los centros de trabajo están en CCOO. ¡Curioso partido ese que supuestamente tiene en su programa una referencia que dista en 180 grados con su práctica! Oportunismo, puro y duro.

Es una obligación del PCOE combatir al oportunismo, señalar a los que desde las filas del mismo pretenden engañar al proletariado, salir en defensa del movimiento comunista español y denunciar todo tipo de injerencia. El PCOE defiende la necesidad de la unidad de los comunistas a nivel del estado español y a nivel mundial, tal y como lo expresamos en nuestro programa.

El PCOE no renuncia a la amistad con otros partidos comunistas y a estudiar conjuntamente cuáles son las características que debieran darse para ir construyendo un Movimiento Comunista Internacional auténticamente leninista, labor esencial y obligada de todos aquéllos que formamos parte del Movimiento Comunista Internacional. El PCOE seguirá trabajando por la construcción de un Movimiento Comunista Internacional nuevo, libre de vicios y podredumbres del pasado que nos ha traído al momento actual; asimismo, seguiremos trabajando en el fortalecimiento de nuestro Partido que, sin duda, significa el fortalecimiento marxismo-leninismo en el estado español, y lo seguiremos haciendo fieles a la honestidad y a la ética comunista.

 

Madrid, 21 de abril de 2019

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La socialdemocracia una vez más blanquea el fascismo

fascismo

 

Cuando en diciembre de 2018 Pablo Iglesias hablaba de “alerta antifascista” ante el auge en las elecciones andaluzas de Vox, ya resultaba totalmente paradójico que un partido socialdemócrata, los cuales han tenido la labor histórica, entre otras, de blanquear el fascismo, llamara entonces a cerrar filas para frenar a la “ultraderecha”, pidiendo construir “un dique contra el avance de la extrema derecha”, en el que se incluyeran no sólo los partidos que habían apoyado la moción de censura, sino también a otros con los que tenían “muchas diferencias”, en referencia al Partido Popular y a Ciudadanos.

¿Pretendían hacernos creer que el Partido Popular de donde vienen Abascal y gran parte de los militantes de Vox, o Ciudadanos, donde también han acabado muchos de esos militantes descontentos del PP, no son partidos de extrema derecha? ¿Es acaso el PP del fascista Casado una derecha aceptable? ¿Acaso el partido de Rivera, que se desgañitaba pidiendo más ‘mano dura’ contra el derecho de autodeterminación del pueblo catalán, es menos fascista?

En ese mismo discurso hipócrita y lastimero, Iglesias culpaba a PP y Ciudadanos de normalizar el discurso de la extrema derecha –sacándolos a ellos de esa categoría-, pero justo al pretender marcar esa diferencia entre Vox y los fascistas PP y Ciudadanos, son ellos mismos los que están normalizando el fascismo y el hecho de que este campe a sus anchas por los parlamentos y ayuntamientos de todo el país.

Hacía un llamamiento entonces a la movilización de los antifascistas, cuando el mayor logro de Podemos estos años es que ha conseguido desmovilizar a la clase obrera y sacarla de las calles. La clase social más moderna y revolucionaria, la que debe protagonizar esa lucha contra el fascismo y también contra el capitalismo, tiene que escuchar ahora como después de seguirle el juego a los franquistas que ya estaban en el parlamento, Iglesias haga un llamamiento a la movilización.

Decía Bertolt Brecht, «¿de qué sirve decir la verdad sobre el fascismo que se condena si no se dice nada contra el capitalismo que lo origina?» Pero, ¿cómo va a denunciar Unidas Podemos al capitalismo que origina el fascismo cuando son una herramienta más del poder para sostener este sistema moribundo?

Poco tiempo ha pasado desde esas declaraciones del líder de Podemos hasta esta campaña electoral, y de nuevo vemos como el discurso de todos los partidos parlamentarios va girando más y más a la derecha. Esta vez, a cuenta del debate a cinco que tenía programado el grupo Atresmedia, que incluía a Pedro Sánchez, Pablo Casado, Albert Rivera, Pablo Iglesias y Santiago Abascal, pero que la junta electoral ha cancelado ante las quejas de PNV, Junts Per Catalunya y Coalición Canaria por la inclusión de Vox, que no tiene representación parlamentaria, el líder morado comentaba en su cuenta de twitter que “vetar a candidatos en la privada es absurdo”.

Miente Iglesias cuando habla de vetar candidatos, habida cuenta de que las quejas de PNV, Junts Per Catalunya y Coalición Canaria eran precisamente porque eran sus candidatos los que estaban siendo vetados en ese debate, concediéndole a Vox una prerrogativa que no tenían otros partidos que sí obtuvieron representación parlamentaria en las últimas elecciones generales. Pero al líder de Podemos la ausencia del resto de partidos que concurren a las elecciones de ese debate no parecía preocuparle nada. Ha sido el veto a Vox el que ha le ha llevado a manifestarse en redes sociales para pedir que no se vete a candidatos.

Mientras que las posturas ideológicas de los partidos con representación parlamentaria se homogeneizan, algunos líderes de la ‘izquierda’ se echan las manos en la cabeza ante el auge de un partido como Vox, que es igual de fascista que PP o Ciudadanos, y que defiende el mismo sistema criminal, pero que ha adoptado un discurso más rupturista para desmarcarse. Es precisamente esa postura de sumisión al sistema, que ahora en campaña intentan esconder con discursos más ‘radicales’ que durante el tiempo que llevan en las instituciones no han osado pronunciar, lo que le abre las puertas al fascismo. Es precisamente esa tibieza y la falta de soluciones para la miseria a la que se ven sometidas las clases populares lo que está lanzando a obreros a las manos del fascismo. Es la defensa de este sistema que comparten todos los partidos parlamentario lo que lleva al pueblo a buscar cualquier salida.

Y aquí es donde entra en juego nuestra labor histórica, la labor de los comunistas de llevar al pueblo una alternativa. Por eso desde el Partido Comunista Obrero Español hacemos un llamamiento al pueblo trabajador y a las clases populares a organizarse en un Frente Único del Pueblo para luchar contra el fascismo y contra el capitalismo que lo origina, construyendo un verdadero poder que ponga en manos del pueblo los medios de producción y nos permita decidir nuestro futuro, un futuro sin fascismo.

 

¡Por el Frente Único del Pueblo!

¡Por la construcción del Socialismo!

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Hoy como hace 800 años, la burguesía se aferra a sus símbolos religiosos

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Una parte de la catedral de Notre Dâme de París ha ardido provocando la angustia de los multimillonarios del mundo entero, que a través de sus medios de comunicación mientan el apocalipsis: «El corazón en llamas» (Le Croix), «El desastre» (Le Figaro), «El infierno devasta Notre Dâme» (The Guardian), «El mundo trastocado» (La Reppublica), «Arde Notre Dâme, memoria cristiana de Europa» (ABC), «Las llamas devastan Notre Dâme,  símbolo de la cultura europea» (El País),  «Un incendio devora Notre Dâme, un símbolo europeo» (La Vanguardia), etc. Y así podríamos recorrer las portadas de los países más desarrollados.

Y he ahí una de las contradicciones del régimen social actual. Por muchas capas de maquillaje modernista con que se embadurne el capitalismo, sigue mostrando un anacronismo ideológico que choca con el espectacular desarrollo de las fuerzas productivas.

La catedral de Notre Dâme fue levantada en el siglo XII por deseos de la burguesía comerciante pujante de las ciudades que se desarrollaban con el auge del comercio. La burguesía de aquella época, como todas las élites económicas desde la edad del cobre (calcolítico), necesitó de ídolos y símbolos religiosos para justificar su poder, concedido por obra divina.

Y como las catedrales, como todo, no son obra divina, sino obra de la fuerza de trabajo, el Estado francés, por muy republicano y laico que presume ser, ha animado a las donaciones de particulares desgravándolas el 75 % hasta los 1000 euros.

Además, en una carrera frenética, la burguesía multimillonaria francesa ha prometido en tan sólo 48h cerca de 850 millones de euros, lo cual para cualquier hijo de vecino es una monstruosidad de dinero, pero que es calderilla para esa élite. Grandes burgueses como los Pinault (con una fortuna de 30.500 millones de euros), Arnault (su fortuna es de 72.200 millones de euros) o Bettencourt (40.000 millones de euros) corren a ponerse la medalla del mecenazgo, lo cual les reportará un 60% de desgravación fiscal. Es decir, el 60% de esas cantidades lo pagará el Estado. Pero aún no están contentos con eso, y el director general de la colección Pinault ha pedido que se declare a Notre Dâme como «tesoro nacional», de manera que las donaciones cuenten con un 90 % de descuento fiscal.

Un gran golpe de marketing, pero que demuestra además sobre qué fe ciega se sustenta todavía hoy el capitalismo, quebrado hasta la médula.

En consonancia con esta etapa de crisis y de decrepitud del régimen, se desarrolla el fascismo y la reacción también en los países nórdicos como Finlandia, tan ejemplares para la socialdemocracia y la izquierda de pacotilla. Un fascismo que, con la misma violencia con que defiende la propiedad privada, muestra mayor fervor aún por los símbolos religiosos, en nuestro caso a la religión católica.

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En la semana santa se permiten los símbolos franquistas. En Sevilla, la virgen de la Antigua y Fervorosa Hermandad de la Santa Cruz y Cofradía de Nazarenos del Santísimo Cristo de la Misericordia y Nuestra Señora de la Piedad, conocida popularmente como Hermandad del Baratillo, lucirá un fajín de Francisco Franco donado por su hija, tras archivar la Fiscalía de Sevilla una denuncia para evitarlo. Según la fiscalía “no consta que se haya hecho jactancia del origen franquista del fajín, esté efectivamente catalogado como símbolo contrario a la memoria histórica“.

Pero este régimen, con esa desesperación con que se aferra a sus símbolos religiosos, demuestra tener los días contados. Caerá en el momento que así lo decida la clase obrera, la clase social más moderna de la historia, y cuyo poder no necesitará ningún símbolo religioso, pues el comunismo estará basado en la ciencia y no en dogmas ni patrañas como han necesitado amos, señores y burgueses para mantenerse en el poder.

 

Secretaría de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)