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Los bloques imperialistas se alinean hacia la guerra imperialista

No es ningún secreto que la circulación de mercancías es la base del capitalismo y que, si no fuera porque es mentira, el comercio debería ser una fuente de progreso mutuo. Pero en el capitalismo actual, en su fase imperialista y última, el comercio es la antesala de la guerra hacia un nuevo reparto de territorios y materias primas. Sólo hay que escuchar al gorila rubio hablar sobre la anexión de Groenlandia, Canadá o la extorsión a Panamá en relación a su Canal. En la actualidad vemos la conformación de distintos bloques hacia la guerra imperialista mediante sanciones en el comercio como antesala a las acciones armadas. En esta conformación el capitalismo ya se desnaturaliza a sí mismo con la guerra arancelaria que se ha desatado y llega a negarse a sí mismo con políticas proteccionistas que niegan la competencia en la circulación de mercancías. Los bloques se conforman, buscan alianzas y luchan por las posiciones de poder para partir con ventaja en la conflagración mundial que se avecina.

Hagamos un pequeño repaso de la situación que nos ha traído hasta aquí. Desde que empezó la guerra en Ucrania, muchos parecen haber olvidado que el estado ucraniano es un estado fascista que lleva asesinando a su pueblo desde el año 2014. Y esto es tan cierto como que la guerra nada tiene que ver con los supuestos objetivos de Putin de “desnazificar” a Ucrania. Este conflicto bélico es la continuación, por otros medios, de la guerra comercial y económica librada entre EE.UU. y China, entre el bloque de los BRICS y el imperialismo decadente estadounidense. La administración del corrupto Biden consideraba necesario debilitar a Rusia para debilitar a los BRICS y, consecuentemente, a China. Trump ahora pasa factura a Zelenski y, además, cambia la táctica buscando un reparto de la tarta ucraniana con Rusia, restablecer la normalidad y relaciones con Rusia para distanciarla de China, a la que realmente Trump considera su verdadero rival y, de paso, debilitarla aún más económica y políticamente. Vemos claro que el imperialismo es la guerra. En este escenario, la UE juega un papel de comparsa y de decadencia y todavía no sabe dónde aterrizar fingiendo una autosuficiencia que le deja muy debilitada en el tablero de juego. Para que no se le olvide quién manda, el secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, ante los escarceos de la diplomacia española con China, ha dicho que “eso sería como cortarse el cuello”.

España, por su parte, una vez más, hace un ejercicio de soberanía ficticia y se postula como el elemento que debe dotar de equilibrio entre los grandes bloques, en un ejercicio que no le ha pedido la clase obrera autóctona, espoleada por la pertenencia a la organización armada OTAN y sabiendo que se ha convertido en una carga para los EEUU a pesar del aumento de presupuesto urgente que ha hecho la UE para seguir lamiéndoles las botas. La UE ya no pinta nada en el tablero de juego entre EEUU y China y esconde su posición de sumisión a EEUU detrás de medidas recíprocas contra los mismos para intentar conformar una identidad y unos objetivos propios.

Los comunistas debemos posicionarnos en contra de la UE, de la OTAN y de EEUU, pero no debemos engañar al proletariado. El proletariado es único, internacionalista. La única salida que tiene el proletariado es romper la cadena imperialista, no perpetuarla. Con las cosas de esta manera, la guerra se torna cada vez más como la única opción que tiene el capitalismo en decadencia para sobrevivir y la mejor acción que puede llevar a cabo el proletariado de cada país, en la futura y próxima conflagración, es la transformación de la guerra mundial imperialista en guerra civil revolucionaria contra su propia burguesía. Por eso hacemos un llamamiento al proletariado consciente a engrosar las filas del PCOE para combatir el oportunismo y el imperialismo. Sin el fortalecimiento del partido leninista, la clase obrera está indefensa y a merced de la burguesía.

 

¡SOLO EL SOCIALISMO GARANTIZA LA PAZ!

¡PAZ ENTRE PUEBLOS, GUERRA ENTRE CLASES!

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El mundo de hoy: Solo la Revolución Socialista salvará millones de vidas obreras hoy en peligro

El capitalismo universal ha llegado hoy, es decir, desde comienzos del siglo XX aproximadamente, a la fase del imperialismo (…) época del capital financiero, es una economía capitalista tan altamente desarrollada, en la que las agrupaciones monopolistas de los capitalistas – consorcios, cárteles, trusts – adquieren una importancia decisiva; en la que el capital bancario, enormemente concentrado, se fusiona con el capital industrial; en la que se desarrolla en colosales proporciones la exportación de capital a países extranjeros; en la que el mundo se halla ya territorialmente repartido entre los países más ricos y ha comenzado el reparto económico del mundo entre los trusts internacionales (…) Ante tal estado de cosas son inevitables las guerras imperialistas, es decir, las guerras libradas por la dominación mundial, por ganar mercados para el capital bancario y por el sojuzgamiento de los pueblos pequeños y débiles (…) El extraordinario grado de desarrollo que ha alcanzado el capital mundial en general; la sustitución de la libre competencia con el capitalismo monopolista; la preparación por los bancos y las agrupaciones de capitalistas del aparato necesario para la regulación social del proceso de producción y distribución de los productos; el aumento del costo de la vida, el crecimiento de la opresión de la clase obrera por los sindicatos monopolistas, debido al desarrollo de los monopolios capitalistas; los tremendos obstáculos que se levantan ante la lucha económica y política de la clase obrera; los horrores, las calamidades, la ruina y el embrutecimiento engendrados por la guerra imperialista, todos estos factores convierten la etapa presente del desarrollo capitalista en una era de la revolución proletaria, socialista” (Lenin, OC. t.XXXVIII, págs. 95-96. Ed. Progreso, Moscú, 1986).

Como puede comprobarse, lo expresado por Lenin, allá por 1919, describe perfectamente el momento actual en el mundo y, sobre todo, los días corrientes donde la situación de la clase obrera es paupérrima, tanto en el aspecto material como en el espiritual, como consecuencia de la concentración de la riqueza en unas pocas manos y la socialización de la miseria y del carácter reaccionario del imperialismo – que tiene que recurrir a la ideología fascista para reprimir y confrontar al proletariado – como única forma para mantenerse en el poder, así como la situación de guerra entre las diferentes potencias imperialistas por la hegemonía mundial, por la dominación y sometimiento de los pueblos, la conquista de los mercados para el capital financiero, en definitiva, por un reparto del mundo – ya repartido – que está en permanente movimiento en virtud del desarrollo de las fuerzas imperialistas que los imperialistas siempre hacen mediante la guerra.

Sin embargo, el momento actual posee dos aspectos cardinales que el mundo que nos describía Lenin no poseía: un grado de integración mundial infinitamente mayor – donde la economía mundial está totalmente entrelazada, es una única economía – y el ingente desarrollo de las fuerzas productivas como consecuencia de la robotización, la inteligencia artificial y la automatización de los procesos en todos los sectores económicos.

En este sentido Marx, en enero de 1859, en el Prólogo de la contribución a la crítica de la economía política, señalaba las dos condiciones necesarias para la desaparición de una formación social y su sustitución por otra más elevada, y concretando dicha desaparición en lo que respecta de la formación socioeconómica burguesa, o capitalista, expresándolo de la siguiente manera: “Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más altas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado en el seno de la propia sociedad antigua. Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, pues, bien miradas las cosas, vemos siempre que estos objetivos sólo brotan cuando ya se dan, o por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización. (…) Las relaciones burguesas de producción son la última forma antagónica del proceso social de producción: antagónica (…) en el sentido (…) de las condiciones sociales de vida de los individuos. Pero las fuerzas productivas que se desarrollan en el seno de la sociedad burguesa brindan, al mismo tiempo, las condiciones materiales para la solución de este antagonismo. Con esta formación se cierra, por tanto, la prehistoria de la sociedad humana” (Carlos Marx – Federico Engels. Obras Escogidas, t. I, pág. 270. Editorial Progreso, Moscú, 1980).

Como no puede ser de otro modo, Marx y Lenin coinciden en que la formación socioeconómica capitalista es “la última forma antagónica del proceso social de producción”, esto es, la última en la que la relación de propiedad con respecto de los medios de producción eleva una sociedad dividida en clases sociales antagónicas consecuencia de la propiedad privada sobre los medios de producción, esto es, una sociedad de explotadores y explotados, de poseedores y desposeídos, y ambos coinciden en que es la socialización de los medios de producción lo que resuelve este antagonismo.

Sin embargo, en la época de Lenin el imperialismo, como lo ha atestiguado este siglo transcurrido, en lo que respecta a las fuerzas productivas, todavía tenía un gran margen de desarrollo y, consecuentemente, éstas todavía no brindaban las condiciones materiales para la superación de la formación socioeconómica capitalista. Por ello, la Revolución proletaria mundial que tenía en mente Lenin, a tenor de lo que reflejaban y expresaban sus escritos desde 1918, no pudo abrirse camino, y también nos muestra la titánica obra de los bolcheviques haciendo triunfar la revolución soviética y construyendo el socialismo en la URSS, a pesar de no darse las condiciones enunciadas por Marx, consiguiendo ubicar un estado plurinacional, como el soviético – conformado por naciones atrasadas en términos económicos -, en dos décadas a la cabeza del mundo, por encima de las potencias imperialistas, demostrándonos la URSS en el terreno práctico, no sólo la superioridad del socialismo con respecto del imperialismo sino, también, cómo el proletariado debe derrocar al capitalismo y tomar el poder político y económico, constituyendo la experiencia soviética un poso de conocimiento teórico y práctico fundamental para que el proletariado se organice para cumplir con su misión histórica: derrocar revolucionariamente el imperialismo (prehistoria de la sociedad humana) y hacer que la humanidad construya y escriba conscientemente la historia de la sociedad humana (el comunismo, comenzando por su fase inmadura y transitoria, el socialismo).

Hoy se cumplen las dos condiciones objetivas planteadas por Marx para la desaparición de la formación socioeconómica, del imperialismo, como consecuencia del desarrollo tecnológico, de la automatización, en tanto ésta no sólo desarrolla al máximo las fuerzas productivas, poniéndolas en contradicción con las relaciones de producción existentes por las que la ingente riqueza creada se privatiza en favor de una absoluta minoría mientras que la pobreza y la miseria se socializa de manera maximalista, unas fuerzas productivas que establecen las condiciones materiales ya existentes que posibilitan la superación de la formación socioeconómica vieja, la imperialista, y exige el paso a una superior donde las relaciones de producción se armonicen con el ingente desarrollo de las fuerzas producidas. Y es que el desarrollo de las fuerzas productivas en la actualidad, con la robotización, ya no corresponde al imperialismo, sino que niega a éste en tanto desarbola la composición orgánica del capital, minimizando la parte de capital variable y, por ende, minimizando la obtención de plusvalía negándose, de facto, la esencia del capitalismo. Esto es, dentro de la formación socioeconómica capitalista, la automatización provoca que en la base económica se dé una confrontación entre lo nuevo – el socialismo – (desarrollo de las fuerzas productivas que no corresponden ya al capitalismo consecuencia de la automatización) y lo viejo – el imperialismo – unas relaciones de producción estrechas que niegan que la gran cantidad de riqueza alcance a la mayoría de la humanidad, y que de hecho desacompasan la producción con la capacidad de consumo, despojando a la mayoría de la humanidad de la capacidad para satisfacer las más elementales necesidades básicas a pesar de la abundancia existente, convirtiéndose el imperialismo, de manera objetiva, en un obstáculo para el desarrollo del progreso humano. Por tanto, hoy por primera vez, sí estamos en el momento histórico en el que le corresponde a la humanidad armonizar el desarrollo de las fuerzas productivas llevándose por delante las estrechas relaciones de producción existentes, acabando con el antagonismo del que hablaba Marx, acabando con la propiedad privada sobre los medios de producción, socializándolos, y ello únicamente puede materializarse de manera revolucionaria, tal y como nos enseña la historia en los sucesivos cambios cualitativos o cambios de formaciones socioeconómicas.

Y mientras las condiciones objetivas, por primera vez en la historia, se dan para la Revolución socialista, el proletariado debe crear las condiciones subjetivas mediante su parte más avanzada, en términos de conciencia de clase, esto es, el Movimiento Comunista, en combate contra el oportunismo y el fascismo y con la ciencia del marxismo-leninismo como arma más poderosa de combate, mostrando al proletariado esta realidad y haciéndole tomar conciencia de la misma, dirigiéndolo hacia el cumplimiento de su misión histórica, la construcción del socialismo y del comunismo como única fórmula posible de conciliación del enorme desarrollo de las fuerzas productivas con la relación de producción acorde a éste, siendo condición sine qua non la eliminación de la propiedad privada sobre los medios de producción.

Y mientras esto que hemos expresado no se produzca, el imperialismo moribundo prosigue en la senda de la barbarie, de la confrontación y de la guerra imperialista, resolviendo sus cuitas, irresolubles, mediante la fuerza, imponiendo el pillaje y cometiendo atrocidades cada vez mayores, véase el exterminio producido contra el  pueblo palestino, véase la enorme cantidad de recursos económicos destinados a hacer armas sofisticadas para asesinar a centenares de miles, o millones, de seres humanos – los cuales con la automatización, bajo la propiedad privada de los medios de producción, se convierten en excedente humano para los capitalistas – en lugar de destinar esos recursos a garantizar la vida digna de la humanidad, de incrementar la esperanza de vida, en definitiva, de garantizar la pervivencia de la humanidad poniendo al ser humano en el centro del mundo, en el centro de la política y la economía.

Hablábamos del genocidio en Palestina, no menos genocidio es lo que está aconteciendo en Argentina – donde el gobierno del fascista Milei está condenando a la pobreza al pueblo en general, y a los jubilados en particular, matándolos de facto al robarles una parte importante de la pensión de jubilación y negándole el acceso a los medicamentos, aparte de erosionar al máximo, y liquidar,  la sanidad pública -, o los bloqueos infames a países como Cuba o la República Popular y Democrática de Corea (Corea del Norte), una depauperación de la vida de los pueblos y una opresión que ya nos dibujó Lenin con exactitud.

El mundo hoy se mueve en la barbarie de genocidios, asesinatos, crímenes de lesa humanidad, saqueo y sojuzgamiento de los pueblos, y las élites, los monopolios, gozan de una absoluta impunidad no dudando en conducir a la humanidad a la guerra imperialista, donde mueren los obreros para que estas élites sigan manteniendo la riqueza a costa de las vidas del proletariado y, de paso, es la forma que tienen de poner palos a la rueda de la historia, que es la rueda de la lucha de clases que tritura dichos palos en su dinámica.

En la anterior legislatura de Trump, allá por 2018, se acentuó la guerra comercial contra China al objeto de impedir, y frenar, su desarrollo tecnológico y comercial, imponiendo aranceles, fundamentalmente, a los productos de tecnología alta y muy alta, al objeto de asfixiar en este terreno a China para favorecer a los monopolios norteamericanos y tratar de reducir el papel del gigante asiático en las cadenas de valor global. Un desarrollo, el chino, que se dio como consecuencia de la forma de actuar del bloque imperialista norteamericano y sus aliados – u occidente como les gusta autodenominarse a los chovinistas fascistas, con independencia del ropaje burgués con el que se vistan – en la crisis de las subprime, donde redujeron drásticamente la demanda de mercancías a China, poniendo ésta el excedente productivo de su maquinaria productiva al servicio de su política exterior al objeto de dar salida a su producción y, mediante la formulación de la Nueva Ruta de la Seda, o Iniciativa de la Franja y la Ruta, en 2013, China se lanzó a crear una red comercial y económica a nivel mundial conectando China con el resto del mundo a través de lo que denomina rutas terrestres, marítimas y digitales. De tal manera que esa producción que antaño vendía a las potencias imperialistas norteamericana y europeas, China le da salida ensanchando su relaciones bilaterales y comerciales con países de todos los continentes, construyendo infraestructuras para facilitar el flujo comercial con dichos países y, sobre todo, garantizar la obtención de los recursos energéticos y minerales necesarios para el desarrollo chino empleando la herramienta del comercio y de la deuda para garantizar dichos objetivos. Sin embargo, a diferencia del imperialismo norteamericano que roba mediante la injerencia política, el golpismo, los bloqueos económicos y la guerra, los chinos establecen relaciones bilaterales con dichos países estableciendo intercambio económico, comercial y también financiero mediante los que establece lazos con dichos estados que, cuando no pueden saldar sus compromisos con el gigante chino éste, en compensación, recibe el control de recursos o infraestructuras que pasan a ser explotados por monopolios chinos. Esto es, mientras unos emplean la fuerza bruta para saquear los otros establecen una relación bilateral que, finalmente, desemboca en una relación de dependencia económica.

Las medidas adoptadas por Trump, y los aranceles impuestos a China, allá por 2018, como el tiempo se ha encargado de demostrar, sirvieron de bien poco y fueron un auténtico fracaso. Hoy China, en desarrollo tecnológico e inteligencia artificial está por encima de EEUU, al igual que en la generación de energía, por no hablar de la actividad comercial de China. Mientras China en 2024 tuvo un superávit comercial de 992.000 millones de dólares, EEUU tuvo un déficit comercial de 918.400 millones de dólares.

Sin embargo, lo que en 2018 fue una guerra comercial y los aranceles con los que Trump pretendía dañar el desarrollo tecnológico y la capacidad exportadora de China, la guerra arancelaria impuesta por Trump hoy no atiende a esos parámetros, sino a tratar de impedir que el sistema financiero alternativo lanzado por China, como punta de lanza de los países BRICS, se abra camino en detrimento del sistema financiero, hasta ahora predominante, donde las instituciones – FMI, BM – están manejadas por los EEUU y la moneda de cambio mundial es el dólar, formulación con la que la potencia más criminal de la historia ha ejercido hasta ahora un dominio económico y político sobre el mundo. El Banco Asiático de Inversiones en Infraestructuras (AIIB) con depósitos por 97.403,3 millones de dólares, que cuenta como socios con 51 países denominados miembros regionales (Asía, Oceanía y Rusia), 51 países no regionales (de Latinoamérica, Europa y África) y 10 miembros potenciales, esto es, conformado por 102 países socios y 10 miembros potenciales, constituye una pieza fundamental del sistema financiero alternativo de China que confronta con el FMI y el BM. En este sentido, en el mes de marzo de 2025, China dio un paso más en su estrategia de liquidar el sistema financiero manejado por EEUU y que mantiene como moneda de intercambio el dólar, contraponiendo al sistema financiero SWIFT el Yuan digital, que hace que el 38% del comercio mundial realice sus transacciones financieras al margen del sistema SWIFT, al margen del dólar y del control norteamericano, con menores costes financieros y mayor rapidez y seguridad, implicando un paso esencial para liquidar al dólar como moneda internacional de intercambio conllevando que el dólar dejaría de ser  moneda de reserva, o se reduciría como tal, provocando una bajada en la demanda de dólares y, consecuentemente, se produciría una devaluación del valor del dólar en los mercados de divisas, implicando que EEUU dejaría de exportar inflación al mundo, repercutiendo íntegramente en el país norteamericano como consecuencia de la devaluación de EEUU llevándolo a un estallido de la economía de dicho país y, seguramente, a una revolución social y una desintegración de dicho estado. Algo que, sin duda, afectaría de manera decisiva no sólo a la existencia de EEUU como lo conocemos, sino a la sostenibilidad y pervivencia del orden imperialista mundial, de la formación socioeconómica mundial.

Y ante esta confrontación por la hegemonía mundial entre China – potencia ascendente – y EEUU, en franca decadencia imperial, es donde hay que incardinar lo acontecido en el mundo y, más concretamente, en Latinoamérica en esta última semana. Una Latinoamérica que es esencial para EEUU, que sea su auténtico patio trasero y pueda explotarla de manera intensiva y total para tratar de mantener una posición hegemónica que los hechos demuestran que ya no es tal.

Ante las apetencias imperialistas norteamericanas por el Golfo de México, y los pozos y yacimientos petroleros en aguas mexicanas, EEUU comprueba cómo cada vez son más los estados latinoamericanos que aspiran ingresar en los BRICS, que estados americanos forman parte del Banco Asiático de Inversiones en infraestructuras (Argentina, Brasil, Chile, Canadá, Ecuador, El Salvador, Perú y Uruguay) y que su dominio sobre el continente americano está cuestionado por muchos estados.

El fraude electoral en Ecuador, advertido previamente por la propia Asamblea Nacional del Ecuador denunciando el estado de excepción aplicado por Noboa (decreto ejecutivo número 599) en 9 provincias durante el proceso electoral, perpetrado por Noboa que es un esbirro de los EEUU nacido y educado en dicho país, marioneta de Washington cuya función es servir a los intereses norteamericanos, ha conducido a Noboa a la reelección, sirviendo a los EEUU para seguir militarizando la zona y controlar el área pacífico de Centroamérica. En este sentido Ecuador no solo es necesario para que EEUU desarrolle su “guerra cultural” o batalla ideológica contra la izquierda en dicha región, sino también para acosarla militarmente, tanto a Venezuela como a Nicaragua y, también, a Colombia mientras esté en el gobierno Petro, y dar cobijo a los mercenarios norteamericanos – Blackwater – bajo la excusa de combatir el narcotráfico, aunque el fundador de dicha empresa de mercenarios norteamericanos haya dicho públicamente en múltiples ocasiones que pretende asesinar al presidente venezolano Nicolás Maduro. En Ecuador se persigue a los indígenas y la izquierda revolucionaria, un estado fascista tutelado desde Washington que reprime y encarcela a dirigentes comunistas, indígenas y de defensa de los derechos humanos como, por ejemplo, Omar Campoverde o Gabriela Gallardo, los hijos y las hijas de mayo, y que criminaliza y judicializa la disidencia política de izquierda, la lucha social y política del pueblo al objeto de frenarlo con la represión y la violencia.

En la coyuntura actual para EEUU es muy importante dominar Ecuador, no sólo porque es un país que posea petróleo, sino por la ubicación geoestratégica del país. Trump ya ha hecho público su pensamiento de arrebatarle a los panameños el canal de Panamá y sus pretensiones pasan por la ocupación fáctica de las Islas Galápagos, esencial no sólo para controlar el área del Pacífico estableciendo una base militar, que además le serviría para ejercer control de aguas marítimas inmersas en rutas comerciales hacia China, aparte de la existencia de torio en dichas islas, un elemento químico radioactivo esencial para generar energía nuclear con un coste ecológico menor, de manera más segura y menos desechos radioactivos. China pretende construir un ferrocarril que enlace la costa atlántica brasileña, socio chino, con el puerto de Chancay en Perú para facilitar y agilizar el comercio entre China y América del Sur, reduciendo los tiempos y los costes de transporte. Y uno de los objetivos más importantes de la política exterior de Trump, sino el más importante, es dañar económicamente a China, por lo que para dar satisfacción a dicho objetivo es esencial su dominio del continente americano.

Y esto también hay que enlazarlo con la concesión, el pasado lunes, de un crédito del Fondo Monetario Internacional a la Argentina por valor de 20.000 millones de dólares. EEUU debe confrontar la enorme influencia comercial de China en América Latina, en la que Brasil, que forma parte de los BRICS y es aliado y socio de China, es la locomotora económica y comercial de América del Sur. Y es ahí donde Argentina, que posee yacimientos de tierras raras, unido al yacimiento de Vaca Muerta, juega un papel importante, como el otro gran país de América Latina, convertido en uno de los ejes norteamericanos en la guerra que mantiene contra China para construir un eje reaccionario que sirva para que EEUU trate de recuperar plenamente el dominio de América Latina. El gobierno argentino, corrupto, fascista y criminal, no ha dudado en vender por completo la Argentina a EEUU, entregar plenamente su soberanía a EEUU que, ahora, a través del crédito del FMI, pagado ya varias veces por el pueblo argentino, consigue la obtención de todos los recursos energéticos y naturales para los monopolios norteamericanos, y para facilitar esto plantea una reforma legal y de distribución de ingresos entre el gobierno federal y provincial, facilitando la entrega de estos recursos naturales y facilitando, en el caso de así interesarle a los EEUU, la división territorial argentina. Un crédito que obliga a la Argentina a privatizar el sector eléctrico y todas las empresas estatales, que sin duda regalarán a EEUU, máxime tras la devaluación económica de la Argentina; que reforme las pensiones llevando la edad de jubilación a los 70 años, endureciendo las condiciones para tener derecho a acceder a una pensión y rebajando las cuantías de las mismas; eliminar todos los subsidios que reciben las familias obreras argentinas para la rebaja, por ejemplo, de la luz; reducir al mínimo el gasto social y facilitar la exportación de capitales y, cómo no, la transferencia de dólares desde Argentina hacia EEUU. En política exterior, EEUU le exige a Argentina romper todo tipo de relación económica con China, así como dar pasos para que Argentina rompa con Mercosur, mercado suramericano que molesta a los intereses imperialistas de los EEUU en el continente americano. Algo que hasta el propio diario derechista argentino Clarín, del reaccionario Magnetto, reconocía el pasado 18 de abril cuando, con la visita a la Argentina del secretario del Tesoro norteamericano, Scott Bessent, titulaba dicho encuentro de la siguiente manera: “Donald Trump busca que Milei se integre a su plan para aislar a China en América Latina”, prosiguiendo “Bessent vino especialmente a informar que su país deseaba que los argentinos pusieran fin a su dependencia del financiamiento chino a través del millonario intercambio de monedas, conocido como swap”.

Por otro lado, el pasado lunes visitó a Trump el presidente fascista de El Salvador, Nayib Bukele, cuya labor es la de convertir El Salvador en un inmenso campo de concentración donde EEUU deporte a todo aquel obrero que considere retratando la esencia fascista del gobierno estadounidense. El Salvador que, al igual que Ecuador, es un país en el que impera la corrupción y la represión contra la clase obrera, donde los presos políticos avanzan con la misma fuerza que la pobreza del pueblo, donde el 72% de los hogares salvadoreños no tienen acceso a la vivienda, el 9,2% de la población vive en la pobreza extrema, el 30,3% de la población no tiene acceso a la canasta básica (aunque algo más del 50% de la población salvadoreña se encuentra en situación de inseguridad alimentaria) y el 21,1% se encuentra en situación de pobreza relativa,  según datos del Banco Mundial.

Así es cómo EEUU pretende obtener dólares y fortalecer su economía, robando abiertamente a los pueblos del mundo y masacrando a la clase obrera, creando campos de exterminio en América, creando bases militares y boicoteando a China y a todo aquél que no lleve a cabo lo que desea el fascista estado norteamericano, que en este caso pasa por dinamitar los organismos supranacionales de América Latina y el Caribe así como el Mercosur. Ecuador, El Salvador y Argentina son los ejes de la reedición del Plan Cóndor en el siglo XXI que pretende desarrollar Trump en el continente americano.

Todo esto unido a la política económica de saqueo que pretende imponer EEUU en el mundo, y por supuesto en el continente Americano, que considera su patio trasero y, como tal está actuando, con personajes nazifascistas como los gusanos Marco Rubio – secretario de Estado – y Mauricio Claver-Carone – enviado especial del Departamento de Estado para América -, el cual debe ser dependiente y estar subordinado a los intereses de los monopolios estadounidenses, defensores acérrimos del genocidio contra el pueblo palestino, del bloqueo contra Cuba y de los golpes de estado.

Y ante una situación de bancarrota económica del imperialismo norteamericano, con una deuda impagable, donde 9,2 billones de dólares vencen este año, y con una situación de declive imperial con su sistema financiero, y el dólar, completamente amenazado, la política norteamericana pasa por llevar a cabo una guerra sin cuartel contra China, por la militarización, por el sojuzgamiento de los pueblos, el asesinato y el genocidio y, por supuesto, por la persecución y la represión política y la explotación inmisericorde del proletariado, no dudando en establecer una política de aniquilación de los obreros que les sobran, empezando por los jubilados a los que les están negando, de hecho, la jubilación, los medicamentos y un sistema de sanidad pública, véase Argentina, y continuando por la conflagración militar para que sus élites sigan sosteniendo sus privilegios a costa de la muerte de millones de obreros. En esta dirección, es fundamental dividir y confrontar al proletariado, por eso tanto Trump y sus palmeros, como ahora Milei, agitarán la bandera de la lucha contra la inmigración, el racismo y la xenofobia, piedra angular de la ideología fascista que profesan.

EEUU, como gendarme de la reacción mundial, es el mayor enemigo que tiene hoy la humanidad y ha decidido morir matando, no dudando en llevarse por delante millones de vidas inocentes. La única salida que tiene el proletariado es romper la cadena imperialista y acabar con el fascismo que produce. El desarrollo tecnológico, la automatización, optimiza la producción generando ingente cantidad de riqueza incrementando la productividad y ahorrando tiempos y costes de producción; esta enorme riqueza o se socializa y se pone al servicio de la humanidad convirtiéndose en progreso social – reducción drástica de la jornada de trabajo, rebaja notable de la edad de jubilación, desarrollo y perfeccionamiento de los sistemas de salud pública para el incremento de la esperanza de vida, etc – o las contradicciones que genera en la base económica del capitalismo putrefacto las resolverán los capitalistas a su forma, destruyendo fuerza productiva, o lo que es lo mismo, negando la vejez al proletariado y expulsando al paro forzoso y a la miseria a decenas de millones de obreros que tirarán más por tierra los salarios así como la demanda y, consecuentemente, la producción, extremándose la represión contra el proletariado. Por ello, la humanidad únicamente tiene la salida de la Revolución proletaria, de romper el yugo y la cadena imperialista, de fortalecer las filas del comunismo, de la revolución, de la abolición revolucionaria del capitalismo y su régimen explotador y putrefacto.

 

¡Fortalece el Partido Comunista Obrero Español, fortalece las filas de la Revolución!

¡Abajo el imperialismo y el fascismo que engendra!

¡Socialismo o Barbarie!

 

Madrid, 20 de abril de 2025

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La huelga de la hostelería en Canarias y el juego de manos de los sindicatos amarillos

CCOO y UGT acuden rápidamente, como de costumbre, a apagar las ascuas visibles entre la clase obrera, con el fin de proteger los intereses de la patronal. En esta ocasión se encargan de contener la indignación en el sector de la hostelería, uno de los más precarios. Se ha convocado una huelga a la que se han sumado otros sindicatos como USO, Intersindical Canaria, Sindicalistas de Base y FSOC.

La huelga está prevista para los días 17 y 18 de abril, en Semana Santa. Hasta ahora no ha habido acuerdo en la negociación, pero que no nos confundan; se trata de buscar la mejor fórmula para que los sindicatos amarillos mantengan la escasa credibilidad que les queda, a la vez que los empresarios consiguen su tranquilidad, firmando lo que más conviene a sus bolsillos. El juego es tan bochornoso que incluso han aprovechado para blanquear al presidente de Canarias, Fernando Clavijo, del corrupto y reaccionario partido Coalición Canaria (CC), enemigo de la clase obrera como todos y cada uno de los partidos parlamentarios.

UGT y CCOO estuvieron presentes, como era de esperar, en el VIII Congreso Nacional de dicho partido, donde estaba también la clase social a la que sindicatos amarillos y CC representan: la burguesía. Clavijo, con el necesario y acostumbrado disfraz de sosiego para parecer neutral, como si ello fuera posible en una sociedad de explotadores y explotados, decía: “Estoy convencido que habrá un acuerdo y, en vísperas de una Semana Santa y con un preaviso de huelga, les instamos y nos brindamos para que ese encuentro se produzca y consigamos esas subidas salariales para los trabajadores y esa transferencia de riqueza, pero también con compromisos por parte de los trabajadores”. Es decir, introduce la ponzoña, aderezada con tono apaciguador, al decir que debe haber un compromiso por parte de los trabajadores. Éstos son los que realizan todo el trabajo y, por tanto, generan todas las ganancias de las empresas, a cambio de migajas y abusos, y es por ello que han decidido dar un paso al frente; ¿No es absolutamente miserable pedir que el oprimido se comprometa con su opresor?

Sin embargo, al hacer el Gobierno de Canarias de “mediador” en reuniones con la patronal, el representante de Sindicalistas de Base dice que es “bienintencionado” pero que ha fracasado. Una declaración muy alejada de la realidad que sugiere que, o bien dicho representante es un guía ciego, o forma parte del engaño a la clase obrera, pues el gobierno es abiertamente reaccionario y lacayo de la patronal.

Los puntos que se han puesto sobre la mesa por parte de los sindicatos, son: sobrecarga de trabajo, dificultad para conciliar la vida familiar, la eliminación de los turnos partidos, que las plantillas se ajusten a las necesidades del servicio, no poner en riesgo la seguridad y la salud en el trabajo, sustituir las bajas por enfermedad, adecuación a categorías profesionales y justificar las contrataciones por medio de empresas de trabajo temporal. La patronal pretende vincular los acuerdos salariales a la apertura de los convenios colectivos, de manera que puedan establecer unas condiciones que permitan o no cierta subida del salario, dependiendo de situaciones económicas concretas en las empresas: es decir, que el aumento salarial sea desigual, e incluso inexistente en algunas empresas.

Los sindicatos se oponen a ello, pero hablan de recuperar un mísero poder adquisitivo del 5,45%, como si la clase obrera no hubiese perdido nada más, y quieren incrementar un 2%, lo cual no va a suponer una diferencia real, y menos si hablamos de poder adquisitivo perdido, que claramente es superior a la cifra que dicen los sindicatos. Sin ir más lejos, la cesta de la compra ya es un 35% más cara que hace tres años.

UGT y CCOO tratan de seguir reuniéndose, por enésima vez, con la patronal, y afirman que se desconvocará la huelga si se abona una paga extraordinaria que reclaman. ¿Consideran que con eso pueden comprar la calma de los trabajadores? ¿No son esenciales las demás cuestiones que han mencionado y que los obreros llevan demasiado tiempo soportando? Dicen estos sindicatos que “exigen” una subida salarial antes de negociar los convenios colectivos, puesto que las empresas han tenido mayores beneficios. Volvemos a la clásica trampa en el discurso de los sindicatos amarillos y que no hace más que manipular a los obreros, para fomentar la falaz idea de que ellos dependen del capital, de un burgués al que le vaya bien parasitando y que pueda explotarlos, o no tendrán trabajo. Y añaden “Los trabajadores están hartos de no llegar a fin de mes con los grandes beneficios obtenidos por las empresas y hartos de las cargas de trabajo porque no se sustituye al personal en tiempo y forma”. Queda claro que no se incluyen a sí mismos entre los obreros, y menos entre los obreros “hartos”, sacando pecho por la imagen que creen proyectar de defensores del trabajador, cuando en realidad solo piden que el esclavo asalariado llegue con lo justo a fin de mes y que no tenga lo que se considera sobrecarga de trabajo, desde el enfoque legal. Es decir, intentan arañar alguna que otra migaja para apaciguar a los obreros, a los cuales dejan al margen de la lucha.

En junio de 2024 los sindicatos amarillos declararon en el Parlamento de Canarias que el problema en el Archipiélago son los bajos salarios, y no la productividad. De nuevo una falacia, puesto que parece que la mejora de las migajas es lo que debe alcanzar la clase obrera para acabar con la miseria. De hecho, el secretario general de CCOO Canarias lanzó un guiño a la burguesía, y dijo: “si no somos capaces de arbitrar fórmulas para repartir de otra forma la riqueza habrá una movilización fruto del descontento que propició el 20A, y las centrales sindicales apoyaremos ese conflicto”. Por otro lado, el secretario general de la Federación de Servicios de CCOO, dijo: “Ya es tiempo de sentarse a negociar. Desde 2021 a 2023 la gente ha perdido un 15% de poder adquisitivo por la inflación y si los salarios no suben en relación al PIB estamos perdidos (…) Estamos en una encrucijada, si no arbitramos fórmulas para que la riqueza que se genera se reparta, para que disminuya la pobreza y la exclusión social, vamos a tener que afrontar en poco tiempo movilizaciones importantes, porque hay un descontento como nunca hasta ahora”.

El secretario general de UGT-Canarias habla de que dicha comunidad lidera la subida del PIB, y a pesar de ello los salarios son bajos, respondiendo a la patronal, que llama “vagos” a los trabajadores, de la siguiente forma: “pero nunca hablan de la falta de inversión en I+D, del bajo nivel formativo de muchos empresarios, de su escasa cultura empresarial, de su deficiente asignación de recursos, de su escasa inversión en tecnología o del minifundismo empresarial”. Finalmente, alegan que el mejor árbitro es el gobierno, y piden a los diputados que “no sean cómplices del reparto de la pobreza, sino del reparto de la riqueza”.

 

Puede observarse en sus palabras que se declaran ajenos a “la gente” o “los trabajadores”, y que se autodenominan árbitros en la vida de éstos, intentando regular el descontento de los proletarios a base de reunirse y decidir por ellos, pero sin ellos, buscando la manera de que no haya movilizaciones masivas contra los opresores. Es evidente que los sindicatos de la patronal, como puede verse en sus discursos, no consideran eso deseable, sino que, al contrario, quieren evitarlo, y para ellos es menester “encontrar fórmulas” junto con la patronal para frenar esa posible desgracia. Hablan en primera persona del plural, es decir, con la burguesía forman un “nosotros”. Solo se les ocurre dedicar a sus queridos burgueses, la mano que procura sus privilegios, palabras en relación a su falta de cultura empresarial, deficiente asignación de recursos y mínimos gastos. ¿Qué cultura empresarial es esa, distinta de la extracción de plusvalía? ¿explican estos sindicatos a los obreros que son solo ellos, los asalariados, quienes hacen posible que existan las empresas y todo lo que hay en ellas? ¿No saben éstos vendeobreros que al parásito le interesa atesorar lo máximo posible, vendiendo mucho y comprando poco, esperando poder fagocitar a otros parásitos a menor coste? Critican una supuesta falta de visión de los empresarios, porque para los sindicatos amarillos es crucial vender la idea de que el burgués es quien hace posible la riqueza, y cuando la pobreza se extiende es porque dicha clase social está fallando en su misión. Para eso están ahí estos sindicatos, para que no se descubra que es precisamente el modo de producción capitalista lo que lleva inevitablemente a la miseria y a la barbarie.

 

De hecho, también dijeron en la fecha anteriormente señalada que, si a principios de 2025 no ha habido un reparto “más justo” de la riqueza, habrá huelga en el sector. Es decir, no organizan a la clase obrera para que luche por sus intereses ni desnudan al capitalismo para mostrar sus vergüenzas, sino que “amenazan” con la posibilidad de convocar una huelga en un plazo superior a medio año si los criminales que se lucran con la explotación humana no “reparten mejor” la riqueza robada. No obstante, tras tanto tiempo para que la burguesía pueda maniobrar, en abril de 2025, desconvocarán la huelga a un precio barato, para luego permitir flexibilidad para el empresario en el resto de asuntos que han de plasmar en los convenios.

Como era de esperar, en la provincia de Las Palmas se ha desconvocado la huelga por una ridícula paga de 650 euros que, según los vendeobreros, ya compensa la pérdida de poder adquisitivo, junto con una subida salarial de un 9% repartido en 12 meses, o lo que es lo mismo, menos de un 1% de aumento cada mes. Es decir, van a dar una limosna a los trabajadores y los sindicatos de la patronal lo celebran. En Santa Cruz de Tenerife, la Federación Sindical Canaria tacha de “absolutamente insuficiente” el acuerdo pactado en Las Palmas, pero no apuntan mucho más alto, puesto que buscan una “recuperación” del poder adquisitivo acorde con la “evolución de la economía”, y nunca declararán que las ganancias del patrón se deben al trabajo de la clase obrera, y que ésta debe luchar por acabar con el robo que sufre.

¿Es una táctica nueva jugar al tira y afloja para que las migajas parezcan más grandes? Nada más lejos de la realidad. Podemos verlo en casos de años anteriores en otras comunidades, como en 2023 en Málaga, que se desconvocó una huelga en la hostelería a cambio de un aumento de salario hasta 2027, de entre el 2% y el 3% cada año. Y los sindicatos amarillos declaraban que “Tenemos que hacer atractiva la carrera en la hostelería (…) nos guste o no, es clave para la economía de la provincia de Málaga (…) Los salarios tienen que acompañar porque del turismo vivimos todos, aunque uno esté sentado en una oficina o trabajando en un banco”. Lamentables migajas y vender la idea de que, irremediablemente, el turismo es el motor de la economía, queriendo los sindicatos hacer esa explotación más atractiva para el asalariado. Lo mismo ocurrió en Madrid en 2022; tras “amenazar” con una huelga en navidad, se desconvocó a cambio de una patética subida salarial del 15% en tres años. También se pactó que cuando la plantilla es de más de 50 trabajadores no puedan superar las 44 horas semanales, y regular a los fijos discontinuos a tiempo parcial, es decir, ven tolerable superar las 40 horas semanales (muy habitual en el sector) y celebran los contratos a jornada parcial. En 2018, en Valladolid, fue desconvocada a cambio de un “incremento” salarial de entre el 1,6% y el 3,2%.

Están repitiendo la misma fórmula para engañar a la clase obrera, una y otra vez. Los proletarios que trabajan en el sector bien conocen las lamentables condiciones en las que han de realizar su labor, y el trato déspota de superiores y empresarios. Las bajas por salud mental en el sector son de las más altas y la mayoría de empresas investigadas no pasan la inspección. Es tanto el cinismo de UGT y CCOO, que Pepe Álvarez (UGT) dijo en 2024, tras tantas puñaladas y manipulaciones para que los obreros se conformen con migajas, que la manera de trabajar en hostelería es inhumana. Por su parte, CCOO publicó un comunicado en enero del presente año que decía que el sector de la hostelería “es inestable, poco profesional y mal pagado”, como si no fuesen responsables, al igual que UGT.

Queda claro que nada ha mejorado ni mejorará con los sindicatos de la patronal, pues solo están para defender los intereses de los propietarios de las empresas y cegar a la clase obrera. Es totalmente infame dejar a los trabajadores a un lado como sujetos pasivos, mientras pactan traiciones con la burguesía y se apoyan en los parlamentarios, los cuales solo tienen la misión de velar por la gestión de la economía de mercado en beneficio de quienes les ponen ahí: los monopolios. El capital solo es la cadena del obrero, que además de producir toda la riqueza y no obtener jamás lo que le corresponde, dado que lo que genera es parasitado por el empresario, tiene que sufrir la manipulación de sindicatos vendeobreros y partidos políticos oportunistas que los llevan a la desmovilización y división.

La clase obrera no podrá avanzar si no cuenta con sus propias fuerzas. La única manera de comenzar a hacer retroceder al burgués es la organización obrera consciente, desembarazándose de los sindicatos amarillos y todo lacayo de los capitalistas. Los trabajadores unidos y con conciencia de clase no solo podrán conseguir mejoras en los centros de trabajo, sino obtener el conocimiento y las herramientas necesarias para comprender este sistema criminal y combatirlo para acabar con la propiedad privada de los medios de producción. Los intereses del burgués no son legítimos, como quieren hacernos creer CCOO y UGT y todos los oportunistas al servicio del capital. No se trata de llegar a acuerdos con el patrón y confiar nuestras vidas a sus políticos, sino de luchar contra ellos y obtener victorias a la vez que atraemos a más hermanos de clase a la lucha. La lucha de clases no se detiene mientras haya una minoría explotadora y una gran mayoría explotada; no podemos ir a la zaga de los acontecimientos observando cómo nos llevan continuamente al sufrimiento y a la miseria, para luego resignarnos y pedir migajas, y continuar eternamente el ciclo.

El Partido Comunista Obrero Español apoya todas las luchas obreras, pero hace un llamamiento a la clase obrera, para librarse del lastre de los sindicatos amarillos, que se hacen pasar por aliados, pero no son más que enemigos del proletariado. Todos los obreros conscientes están llamados a militar en nuestras filas, para ensanchar la lucha por la revolución obrera. Del mismo modo, apostamos por fortalecer las filas del sindicalismo de clase y combativo de la FSM, como medio de lucha contra el patrón en los centros de trabajo y elevar la conciencia de clase de los trabajadores, y así guiarlos progresivamente hacia la construcción de la máxima aspiración de nuestra clase; lo único que puede superar el capitalismo y poner fin a la opresión de la burguesía: el socialismo.

 

¡CCOO y UGT solo representan los intereses de la burguesía!

¡Fortalezcamos las filas de los revolucionarios!

Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en las Islas Canarias




14 de abril y las enseñanzas de la historia: el oportunismo es el mayor enemigo del proletariado

Se cumplen 94 años del 14 de abril de 1931, día en el que se produce un punto de inflexión en el proceso de lucha de pequeña y la mediana burguesía contra la burguesía latifundista y terrateniente, la oligarquía financiera y la Iglesia católica – siendo la monarquía la punta de lanza del estado que defendía los intereses de éstos y garantizaba la dominación de esta tripleta-, una lucha donde los intereses del proletariado fueron subordinados a los de la burguesía contraria a la monarquía, gracias a la deplorable conducción política del PSOE y de los anarcosindicalistas que nunca plantearon disputar las riendas de la dirección política a la burguesía, algo que quedó nítidamente contrastado en el Pacto de San Sebastián en agosto de 1930, constituyéndose el “Comité Revolucionario”. Un PSOE, siempre traicionero y traidor al proletariado que había colaborado con la dictadura de Primo de Rivera, al igual que la UGT.

Así, con huelgas, asonadas militares como las ocurridas en Jaca o en Madrid en diciembre de 1930, fusilamientos perpetrados por la criminal monarquía de Alfonso XIII, y con una situación social de gran agitación contra la monarquía, se empujó a ésta a la convocatoria de elecciones municipales, llegándose a  las elecciones municipales de 12 de abril de 1931 donde vencen las fuerzas políticas republicanas, con el pueblo en la calle, éste forzó al gobierno del Almirante Aznar a dimitir, proclamándose en Eibar el 13 de abril la República, exiliándose Alfonso XIII en Francia y decretándose la Segunda República Española por parte del Comité Revolucionario en la tarde del 14 de abril de 1931.

Hoy, 94 años después, algunos partidos que, aun llamándose comunistas ensucian la palabra comunista y escupen a la ciencia del marxismo-leninismo, salen a la calle a reivindicar lo que fue la Segunda República Española y, de paso, hacen un ejercicio de revisionismo histórico y, por tanto, de oportunismo sin parangón, no dudando en ir de la mano con los que son como ellos, oportunistas, y en seguir engañando y traicionando a la clase obrera.

Cuando estos oportunistas salen a la calle a reivindicar la Segunda República salen a reivindicar un período histórico que demostró que la pequeña y mediana burguesía fue incapaz de desarrollar una revolución democrático-burguesa, un periodo donde los republicanos burgueses, en alianza con la socialdemocracia traidora, no dudaron en doblegarse ante la oligarquía financiera y los terratenientes ignorando las aspiraciones del proletariado y el campesinado pobre. Un período donde la pequeña y mediana burguesía pusilánime no sólo despreció al proletariado y al campesinado pobre y los jornaleros, sino que permitió el reagrupamiento y el fortalecimiento del fascismo.

Lo que celebran los oportunistas el 14 de abril era definido por el camarada Jorge Dimitrov – en “La ofensiva del fascismo y las tareas de la Internacional Comunista en la lucha por la unidad de la clase obrera contra el fascismo. Informe ante el VII Congreso de la Internacional Comunista” (págs. 17-18 Emiliano Escolar Editor, Madrid, 1977) – de la siguiente manera:

¿Tenía que triunfar inevitablemente la burguesía y la nobleza en España, país donde las fuerzas de la insurrección proletaria se combinan tan ventajosamente con la guerra campesina? (…) Los socialdemócratas españoles estuvieron representados en el gobierno desde los primeros días de la revolución ¿Establecieron acaso un contacto de lucha entre las organizaciones obreras de todas las tendencias políticas incluyendo comunistas y anarquistas? ¿Fundieron a la clase obrera en una sola organización sindical? ¿Exigieron acaso la confiscación de todas las tierras de los terratenientes, de las iglesias y los conventos a favor de los campesinos para conquistar a éstos para la revolución? ¿Intentaron luchar por la autodeterminación nacional de los catalanes, de los vascos, por la liberación de Marruecos? ¿Limpiaron al ejército de elementos monárquicos y fascistas, preparando el paso de las tropas al lado de los obreros y de los campesinos? ¿Disolvieron a la guardia civil, verdugo de todos los movimientos populares, tan odiada por el pueblo? ¿Asestaron algún golpe contra el partido fascista de Gil Robles, contra el poderío del clero católico? No, no hicieron nada de esto. Rechazaron las reiteradas proposiciones de los comunistas sobre la unidad de acción contra la ofensiva de la reacción de los burgueses y de los terratenientes y del fascismo. Promulgaron una ley electoral que permitió a la reacción conquistar la mayoría en las Cortes y una serie de leyes que decretaban duras penas contra los movimientos populares, leyes que sirven ahora para juzgar a los heroicos mineros de Asturias. Fusilaron por mano de la guardia civil a los campesinos que luchaban por la tierra, etc. (…) Así desbrozó la socialdemocracia el camino al poder del fascismo, lo mismo en Alemania que en Austria y que en España, desorganizando y llevando la escisión a las filas de la clase obrera.

En 1935, las cárceles de la Segunda República encerraban a 30.000 presos políticos obreros, sindicalistas, y mantenía en el Ejército a fascistas represores de los obreros en Asturias y otras partes del estado español, como al asesino de Franco.

Nuestro Partido, de la Segunda República, únicamente reivindica el papel jugado por el proletariado y el campesinado pobre y el papel del PCE tanto en el desarrollo de la política del VII Congreso del Comintern en España, del Frente Único y Frente Popular, como en la guerra nacional revolucionaria contra el fascismo junto a la bravura del proletariado español.

Las enseñanzas que nos tiene que dar la Segunda República es que la única clase revolucionaria es el proletariado, y que es la única clase social que puede abrir un proyecto histórico diferente al imperialismo, el proyecto histórico del comunismo.

94 años después del inicio de la Segunda República, vivimos en un mundo donde se cumplen, por primera vez en la historia, las condiciones establecidas por Marx para un cambio de formación socioeconómica “Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más altas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado en el seno de la propia sociedad antigua. Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, pues, bien miradas las cosas, vemos siempre que estos objetivos sólo brotan cuando ya se dan, o por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización.” (Carlos Marx y Federico Engels, Obras Escogidas, Tomo I, pág. 270. Ed. Progreso. Moscú, 1980).

Con el desarrollo de la inteligencia artificial, de la automatización de los procesos productivos, el capitalismo ha desarrollado al máximo las fuerzas productivas que caben dentro de él, de hecho, hace que el propio capitalismo se niegue a sí mismo, al perseguir la minimización de la parte de capital variable, que es la parte que le genera la plusvalía, desequilibrando por completo la composición orgánica del capital.

Hoy en este sistema caduco y moribundo, con la robotización y la automatización de la producción ya se establecen las condiciones materiales para que se armonicen el ingente desarrollo de las fuerzas productivas con las relaciones de producción, que bajo el imperialismo se exacerba su antagonismo en tanto se produce una socialización amplísima de la pobreza, expulsando al ser humano del trabajo y, por tanto, de la obtención de su sustento, y sin embargo, se privatiza al máximo el beneficio, en una parte ínfima de la población. Y la única manera de que se produzca dicha armonización pasa porque los medios de producción, y su desarrollo tecnológico, sea socializado para que toda la riqueza que éste genere esté a disposición de la humanidad y no de una minoría. De hecho, el desarrollo del imperialismo ha privatizado, concentrado, tanto la riqueza en unas pocas manos, en unos pocos monopolios, que no sólo ha sumido en la pobreza a cada vez una mayor parte del proletariado, sino que ha devorado a la propia burguesía, de tal modo que la ha condenado a la ruina y a la proletarización a cada vez más parte de la propia clase burguesa, de la pequeña y mediana.

El proletariado, pues, como ya hemos mencionado, es la única clase revolucionaria porque así lo constata y ratifica el desarrollo de las fuerzas productivas. Lamentablemente, hay algunos que se mal denominan comunistas que siguen incidiendo en el interclasismo, en una política de alianzas entre clases sin comprender que la composición de la sociedad ha cambiado, al igual que la situación en la que se halla el imperialismo, que lejos de hundirlo lo que hace es frenar el cumplimiento de la misión histórica del proletariado, que es derrocar revolucionariamente el imperialismo e imponer su proyecto histórico: El comunismo. Por ello, hoy es obligado combatir a muerte al oportunismo, el mayor cáncer que maniata y desvía al proletariado.

Los comunistas no podemos reivindicar hoy una revolución democrático-burguesa porque el imperialismo ya ha rebasado dicha fase, el imperialismo, la concentración máxima de la riqueza en las mínimas manos, reflejándose este hecho en la superestructura como la tendencia a la reacción, como el fascismo como ideología y forma de ejercer el poder omnímodo de los monopolios, del capital financiero. Hoy evocar la Segunda República como lo hacen los oportunistas no es más que seguir engañando al proletariado en el estado español y, por consiguiente, alejarlo de la misión que le corresponde realizar: Construir sus órganos de poder para confrontar al capitalismo y su estado, derrocar revolucionariamente a la burguesía y a su formación socioeconómica capitalista e imponer la dictadura del proletariado para desarrollar el socialismo (comunismo inmaduro) y poner a disposición del proletariado y del desarrollo de la Revolución proletaria mundial todos los medios de producción y la riqueza liberada.

 

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS!

¡POR EL DESARROLLO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

¡POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA MUNDIAL! ¡POR EL SOCIALISMO, POR EL COMUNISMO!

 

Madrid, 13 de abril de 2025

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E)




Aranceles, putrefacción y bancarrota del imperialismo

Quien piense que a Trump, como servidor de los monopolios norteamericanos, le importan algo los trabajadores norteamericanos, o es un ignorante o un estúpido. Este hecho todavía se agrava más cuando algunos cretinos que, falsamente, dicen ser “comunistas”, aplauden que Trump haya ganado las elecciones norteamericanas. EEUU, ya sea dirigido por demócratas o republicanos – iguales de títeres de los monopolios-, es un enemigo de la humanidad y, sin duda, mientras el proletariado norteamericano no rompa al imperialismo y desarrolle una revolución socialista en dicho país, el proletariado seguirá sufriendo la barbarie, dentro y fuera de sus fronteras, pues EEUU es el garante de la reacción y el caudillo fascista del planeta.

Trump dice que pretende volver a hacer América grande (MAGA), interpretando que América es sinónimo de la potencia norteamericana, la potencia más asesina y criminal que ha parido la historia. Pero para la clase obrera norteamericana, y para la del resto del planeta, EEUU siempre ha sido, y es, el más grande yugo, el más grande ladrón y criminal que existe y jamás haya existido. Y resulta que Trump vende al pueblo trabajador norteamericano que va a hacer grande a EEUU con el racismo, confrontando a la clase obrera entre obreros norteamericanos y de fuera de Norteamérica, latinos, creando campos de exterminio en El Salvador, donde el criminal fascista Bukele se ha convertido en el carcelero de Trump.

Lo que han dejado claro estos casi tres meses de gobierno de Trump como inquilino de la Casa Blanca, es el declive del imperialismo norteamericano. Lo primero que ha mostrado Trump son sus apetencias imperialistas con respecto del resto del continente americano, que pretende saquear a su gusto y necesidad, desde Canadá pasando por México hasta la Patagonia; con respecto de Europa pretendiendo anexionarse la Antártida y haciendo que Europa incremente el gasto militar para sostener la OTAN y beneficiar a los monopolios norteamericanos de la guerra ya que el enemigo fundamental de EEUU hoy no está en Europa sino que es China, dirigiendo a los fascistas sionistas para exterminar Palestina y fortalecer a Israel para controlar dicha zona, devorando también a Siria, para rapiñar los recursos de dicha área territorial o apropiarse de las tierras raras de Ucrania, entre otras acciones.

Y ¡cómo no! Trump manifiesta una pretensión de imponer aranceles bajo la excusa de pretender recuperar y fortalecer la industria estadounidense y, así, tratar de ganarse a los trabajadores de dicho estado. Unos aranceles que, en realidad, han retratado a Trump demostrando que es un títere de los grandes capitalistas norteamericanos, de los multimillonarios de ese criminal estado. Pretende dar una imagen de dureza extrema – que sin duda es extrema dicha dureza contra el proletariado, contra los oprimidos y los parias – al mundo y lo que ha hecho es mostrar que tiene los pies de barro, que es tigre de papel pues quienes realmente mandan son los monopolios de dicho país siendo Trump el matón de éstos. Ello se constató con nitidez, el pasado día 9 de abril. Por la mañana Trump decía que los países le “pedían negociar” y le besaban “el culo”, y por la tarde, tras ser llamado a capítulo por sus jefes, los multimillonarios norteamericanos, procedía a congelar gran parte de los aranceles, a excepción de China, tratando EEUU de debilitar su economía.

Sin embargo, la realidad es que China, según el Instituto de Política Estratégica Australiano (ASPI), supera a EEUU y al resto de los países del mundo en 37 de 44 tecnologías claves para la innovación y el crecimiento en áreas como defensa, la exploración espacial, la robótica, biotecnología, tecnología cuántica e inteligencia artificial, generación de energía, por no hablar de que China controla el 70% de las tierras raras del planeta, materias esenciales para desarrollar tecnología y almacenar energía eléctrica.

La realidad es que los EEUU tienen una deuda pública impagable, de 36,1 billones de dólares, de los que 9,2 billones (el 25,48% del total de la deuda) vencen en el corto plazo, o lo que es lo mismo, en este año 2025, de los que 6,44 billones vencen en el primer semestre.

La realidad es que mientras Trump constata, mediante los aranceles, su declive imperial, China da un paso más en su estrategia de liquidar el sistema financiero que tiene como moneda de intercambio el dólar, contraponiendo al sistema financiero SWIFT el Yuan digital, que fue activada el pasado mes de marzo y que ya hace que Brunéi, China, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Myanmar, Singapur, Malasia, Vietnam, Tailandia, Irán, Kuwait, Qatar, EAU, Arabia Saudita y Bahréin, o lo que es lo mismo, en torno al 40% del comercio mundial, puedan desarrollar sus transacciones financieras internacionales sin pasar por el SWIFT y, por tanto, socavando al dólar como divisa internacional de intercambio. Un sistema alternativo que significa un golpe enorme al sistema financiero dominado por EEUU y a su usura, reduciendo las comisiones en un 98%. Una China que, también, domina el campo de la ciberseguridad y del blockchain.

La política aplicada por Trump desde que asumió la presidencia de dicho estado, evidencia la situación crítica del imperialismo estadounidense y su bancarrota económica, su incapacidad para equilibrar la contienda que mantiene contra China, y por ello los aranceles, para tratar de restañar el daño que le inflige el superior desarrollo chino y tratar de impedir no solo la quiebra económica, sino también imperial tratando de encontrar el espacio que le corresponde en un mundo imperialista donde ya no ejerza el pleno dominio, sino que éste sea compartido con otras potencias imperialistas.

Estas acciones de Trump, a la desesperada, al objeto de frenar y dañar las economías de sus contendientes, fundamentalmente China, no solo lesionan a éstos sino también lesionan, todavía más, a la propia economía estadounidense y, en general, deterioran todo el sistema económico imperialista y su propio orden imperialista, cuyas instituciones se está llevando el mismo Trump por delante. Y es que el imperialismo es uno solo, y todas las economías nacionales están entrelazadas con lo que la bancarrota de una potencia imperialista afecta al conjunto del sistema económico imperialista mundial.

El capitalismo putrefacto se ha visto con una nitidez enorme en las Bolsas de Valores del mundo, como montañas rusas de la especulación financiera y la putrefacción, perdiendo billones de dólares y rebotando después revalorizándose las acciones ayer devaluadas dejando, bien claro, que el capital de las empresas que cotizan en dichos mercados es ficticio, al igual que el carácter putrefacto y parasitario del capitalismo. Bolsas de valores donde se estafan a millones de obreros a los que los estados burgueses conducen las pensiones de éstos y que, cuando se producen vaivenes, y bajadas de las acciones en las que se invierten esos dineros se evaporan o, mejor dicho, pasan a los bolsillos de los grandes capitalistas arruinando a grandes masas de proletarios.

EEUU está perdiendo la hegemonía con China en el terreno económico y, por ello, el uso de los aranceles para debilitar a China y para tratar de atenuar su balanza comercial deficitaria en torno al 5% de su PIB de media anual en los últimos 25 años, constatación también de su declive.

EEUU para tratar de salvar su quiebra económica ha gastado, y sigue gastando, ingente cantidad de dinero en la guerra; ha sacrificado a sus socios más arrastrados y reaccionarios como la UE, a la que ha destrozado económicamente y, consecuentemente, también se ha debilitado la propia potencia imperialista estadounidense. La política de Trump no sólo acelera el declive de dicha potencia criminal, sino que también produce cambios geopolíticos que, lejos de beneficiarle, lo que hace es que socios históricos suyos negocien y planteen acciones conjuntas con su enemigo chino, como por ejemplo, Japón y Corea del Sur.

La economía norteamericana está condenada a la devaluación, como consecuencia de la ingente cantidad de dinero ficticio creado en la última década, muy por encima del incremento de la producción, devaluando al dólar que, todavía se erosionará más con el cada vez menor uso en las transacciones comerciales y financieras de todos aquellos estados en la órbita china.

Pero EEUU no sólo tiene una situación económica de bancarrota, de retroceso geopolítico y comercial a nivel internacional, sino que las medidas que adopta para tratar de sostener su hegemonía le abren también, con mucha probabilidad, el frente más duro que va a tener que enfrentar, el interno. Los propios monopolios, como JP. Morgan, advierten de que el desarrollo de la política arancelaria impuesta por Trump conllevará un incremento de la inflación, del paro y una recesión económica que se produce en una sociedad fragmentada y enfrentada, donde la pobreza crece casi al 8% anual, donde prolifera la explotación infantil que ahora pretenden legalizar, donde un tercio de la población norteamericana no puede pagar una factura inesperada de 500 dólares, donde el pueblo trabajador no tiene acceso a la sanidad o, en todo caso, a una sanidad muy deficiente, que el 33% de los trabajadores norteamericanos no podrán jubilarse pues no tienen ahorros para ello, siendo un polvorín que una situación de recesión económica puede hacer estallar por los aires y avivar otros conflictos latentes como el de la secesión de estados como, por ejemplo, se podría dar en estados como Alaska, Texas o California.

Los propios imperialistas reconocen el fracaso del capitalismo y que éste no ha funcionado, ni funciona, sino que lo que genera es desigualdad. Larry Fink en su carta a los socios de Blackrock de marzo de 2025 reconoce que “el capitalismo funcionó, solo para muy poca gente” y que “hoy en día, muchos países tienen economías gemelas e invertidas: una donde la riqueza se construye sobre la riqueza; otra donde las dificultades se construyen sobre las dificultades. Esta división ha transformado nuestra política, nuestras políticas, incluso nuestra percepción de lo posible. El proteccionismo ha regresado con fuerza. La suposición tácita es que el capitalismo no funcionó y es hora de probar algo nuevo.

Lo único que los imperialistas pueden ofrecer al proletariado es muerte, pobreza, desigualdad y guerras. Por ello, la única salida que tenemos los proletarios del mundo es organizarnos, es el fortalecimiento del movimiento comunista en los países y a nivel internacional, y derrocar revolucionariamente a los estados burgueses, construyendo el socialismo e imponiendo la dictadura del proletariado. Hoy, más que nunca, está vigente la consigna ¡Socialismo o Barbarie! O construimos el socialismo y exterminamos al imperialismo o la humanidad corre el riesgo de perecer.

 

Madrid, 11 de abril de 2025

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Sanidad pública catalana: Un cadáver rodeado de carroñeros [ESP/CAT]

Uno de los puntos clave para destruir la sanidad pública en Catalunya ha sido sin duda, hacerla “odiosa” para los usuarios, de manera que se pueda arremeter contra ella con la excusa de que lo público no funciona, sin que se cuestione ampliamente. La forma de lograrlo ha sido mediante recortes de recursos y, antes de eso, dividiendo a los propios trabajadores del sector. De esta forma, vimos como el propio Institut Català de Salut (ICS) negociaba hace un año el III Acord sobre condicions laborals del personal estatutari al servei de l’ICS, directamente con los médicos y sus sindicatos corporativistas, a espaldas del resto del personal sanitario.

Estos pactos sirvieron para poner fin a la movilización de los médicos, quienes reclamaban mejoras salariales y el cumplimiento de los acuerdos alcanzados en enero de 2024 entre la Federación de Técnicos y Profesionales de la Sanidad (FTPS) de Catalunya y el Departamento de Salud de la Generalitat. Sin embargo, este acuerdo desembocó en una huelga de enfermeras, que exigían ser consideradas dentro de los mismos pactos, ya que también realizan un trabajo cualificado. Por otro lado, gran parte de los auxiliares administrativos y sanitarios se sintieron excluidos, mientras el Conseller se ganaba a las enfermeras, pero los menospreciaba a ellos, que no obtuvieron nada. En definitiva, un “divide y vencerás” chapucero, hecho sobre la marcha, que no es más que un reflejo de la atomización general que sufre la clase obrera y lo tranquilos que están los burgueses y sus políticos sabiéndose impunes de todas sus fechorías y desaguisados. Esta estrategia sirve, al final, para desarticular cualquier tipo de solidaridad tanto entre los trabajadores sanitarios como por parte de los usuarios.

El descontrol y el desbarajuste de la sanidad pública catalana han sido una invitación para que todo tipo de sinvergüenzas carroñeros se acerquen a rapiñar lo que puedan. Xavier Saballs, director de Recursos Humanos del ICS, que fue uno de los negociadores del III Acord y por tanto uno de los responsables de la huelga y la fractura entre los trabajadores, estuvo cobrando de forma indebida entre 2015 y 2018 dietas adicionales por desplazamiento sin causa justificada, mientras se recortaban más de un millón de euros en sanidad (y 3.300 millones de euros desde 2009). El Tribunal de Cuentas ha obligado a Saballs, al que podemos considerar “el jefe” de la mayor empresa pública de Catalunya, a devolver 75.000 euros que recibió de forma ilícita.

Desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC), creemos que la sanción impuesta a Xavier Saballs es completamente insuficiente y por supuesto exigimos su dimisión. También sabemos que no se puede esperar nada de la justicia española, que encarcela a comunistas o sindicalistas mientras que a los corruptos como Saballs únicamente les exige devolver lo robado como si no hubiera habido una clara intención maliciosa y como si su acción no fuera un fraude sistémico pactado y consentido entre cabecillas de empresas públicas y políticos burgueses. Por todo ello, sabemos que la única salida es la unidad de la clase obrera. Hacemos un llamamiento al personal del ICS a fortalecer las posiciones de clase, de lucha por la conquista del poder político y económico por parte del proletariado, uniendo su lucha con las luchas del conjunto del proletariado catalán conformando un frente de combate contra el capitalismo y el Estado criminal que le condena al empobrecimiento. Asimismo, hacemos un llamamiento a los obreros con conciencia de clase a fortalecer las filas del Partit Comunista Obrer de Catalunya.

 

¡Por la unidad de toda la clase obrera!

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)

Sanitat pública catalana: Un cadàver envoltat de carronyaires

 

Un dels punts clau per destruir la sanitat pública a Catalunya ha estat, sens dubte, fer-la “odiada” pels usuaris, de manera que es pugui carregar contra ella amb l’excusa de que allò públic no funciona, sense que es qüestioni àmpliament. La forma d’aconseguir-ho ha estat mitjançant retallades de recursos i, abans d’això, dividint els mateixos treballadors del sector. D’aquesta manera, vam veure com el mateix Institut Català de la Salut (ICS) negociava fa un any el III Acord sobre condicions laborals del personal estatutari al servei de l’ICS, directament amb els metges i els seus sindicats corporativistes, d’esquena a la resta del personal sanitari.

Aquests pactes van servir per posar fi a la mobilització dels metges, que reclamaven millores salarials i el compliment dels acords assolits el gener del 2024 entre la Federació de Tècnics i Professionals de la Sanitat (FTPS) de Catalunya i el Departament de Salut de la Generalitat. No obstant això, aquest acord va desembocar en una vaga d’infermeres, que exigien ser considerades dins dels mateixos pactes, ja que també duen a terme una feina qualificada. D’altra banda, una gran part dels auxiliars administratius i sanitaris es van sentir exclosos, mentre el conseller es guanyava les infermeres però els menyspreava a ells, que no van obtenir res. En definitiva, un “divideix i venceràs” barroer, fet sobre la marxa, que no és més que un reflex de l’atomització general que pateix la classe obrera i de com de tranquils estan els burgesos i els seus polítics, sabent-se impunes de totes les seves malifetes i desastres. Aquesta estratègia serveix, al final, per desarticular qualsevol mena de solidaritat tant entre els treballadors sanitaris com per part dels usuaris.

El descontrol i el desgavell de la sanitat pública catalana han estat un reclam perquè tota mena de carronyaires sense escrúpols s’hi acostin per espoliar el que puguin. Xavier Saballs, director de Recursos Humans de l’ICS, que va ser un dels negociadors del III Acord i, per tant, un dels responsables de la vaga i la fractura entre els treballadors, va estar cobrant de manera indeguda entre el 2015 i el 2018 dietes addicionals per desplaçament sense causa justificada, mentre es retallaven més d’un milió d’euros en sanitat (i 3.300 milions d’euros des del 2009). El Tribunal de Comptes ha obligat Saballs, a qui podem considerar “el cap” de la major empresa pública de Catalunya, a retornar 75.000 euros que va rebre de manera il·lícita.

Des del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC), creiem que la sanció imposada a Xavier Saballs és completament insuficient i, per descomptat, exigim la seva dimissió. També sabem que no es pot esperar res de la justícia espanyola, que empresona comunistes o sindicalistes mentre que als corruptes com Saballs només els exigeix tornar el que han robat, com si no hi hagués hagut una clara intenció maliciosa i com si la seva acció no fos un frau sistèmic pactat i consentit entre caps d’empreses públiques i polítics burgesos. Per tot això, sabem que l’única sortida és la unitat de la classe obrera. Fem una crida al personal de l’ICS a enfortir les posicions de classe, a lluitar per la conquesta del poder polític i econòmic per part del proletariat, unint la seva lluita amb les lluites del conjunt del proletariat català i conformant un front de combat contra el capitalisme i l’Estat criminal que el condemna a l’empobriment. Així mateix, fem una crida als obrers amb consciència de classe a enfortir les files del Partit Comunista Obrer de Catalunya.

Per la unitat de tota la classe obrera!

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)




Los sindicatos amarillos y su desprecio por la vida del proletariado

La alienación y el desamparo que sufre la clase obrera al desconocer la vía revolucionaria, la llevan a caer en todo tipo de engaños. Por enésima vez, CCOO se burla del proletariado y llama “luchar” por los trabajadores al hecho de sujetar el escudo del patrón. En el sector de la pizarra de Castilla y León abundan los casos de silicosis, una enfermedad respiratoria causada por la exposición al polvo de sílice, el cual es altamente cancerígeno, y esta situación es una constante para los trabajadores de dicho sector, que son unos 1.500 obreros.

¿Cuál es la “solución” que propone CCOO? Pedir que se acorte la jornada laboral tres días al año para reducir los casos de la enfermedad anteriormente señalada. El responsable del sindicato para el sector dice que “lo lógico sería reducir el número de horas para evitar que, tal y como ya se ha registrado, en este primer trimestre de 2025 las consultas por casos de silicosis ya sean la mitad de las registradas en todo el 2024”. Y, por parte de UGT, el responsable del sector minero en la comunidad autónoma dice también que hay que conseguir que haya menos casos con reducción de jornada y con la participación de los delegados de prevención en las reuniones del Instituto Nacional de Silicosis.

Para los sindicatos amarillos es evidente que la mano de obra es poco más que herramientas, y hay que dañarlas menos para que puedan seguir generando ganancias durante más tiempo. Piden a la burguesía una ridícula reducción de jornada, en un sector donde admiten que se hacen demasiadas horas, y su intención no es que los parásitos dueños de las empresas paguen por el grave daño que han hecho, ni acabar de una vez con los casos de silicosis poniendo los remedios pertinentes para garantizar la seguridad de los trabajadores, reduciendo los casos a cero. Su objetivo es que haya menos casos de silicosis, es decir, que los trabajadores sigan enfermando pero intentando que se reduzcan las cifras, en todo caso, a la mitad. También puede comprobarse la posición de CCOO cuando su representante dice que, si no hay un relevo generacional, el sector desaparecerá porque nadie quiere una situación penosa por 1.200 euros. No le preocupa el trabajador, sino que aconseja al patrón hacer más atractivo ese trabajo asalariado para que no se pierda esa fuente de plusvalía.

También los trabajadores se quejan por el pésimo trato que reciben, lo que deriva en problemas psicológicos, y CCOO se asegura de que los asalariados no se salgan del camino legalista que interesa a la burguesía, puesto que mediante asambleas explican a los obreros cómo defenderse y encauzar las denuncias hacia dicho sindicato de la patronal para que éste se encargue.

Para ver más claramente la habitual forma de proceder de los sindicatos amarillos, en 2014 ya se hablaba de que en Castilla y León se habían multiplicado por diez los casos de silicosis en una década, y el secretario provincial de UGT declaraba que “las empresas han hecho su labor pero falta mucho por hacer porque es complicado, difícil y costoso”, y que se desaprovechó la oportunidad para meter esas cuestiones en el último convenio del sector en aquel momento. Sin duda, una muestra de extremo cinismo en el que el sindicato limpia la imagen de aquellos que se lucran con el trabajo de quienes ven deteriorada su salud, la prueba de que le preocupan los costes empresariales y de que la clase obrera sólo significa plusvalía, de la cual sacan sus privilegios estos sindicatos vendeobreros, puesto que hablaban como si se tratase de un juego en el que las reglas ya no permiten pelear por algo tan elemental como la salud.

En 2016, CCOO denunciaba ante los medios que no se realizaban las pruebas médicas necesarias a los trabajadores, a pesar de la alta incidencia de silicosis. “Lamentaban” que no había ningún avance en las negociaciones con la patronal, que se habían perdido derechos, que la burguesía no aceptaba ninguna reivindicación y que no aclaraba nada de lo que pretendía hacer, esperando CCOO a alcanzar concesiones de estos parásitos en otras reuniones. Una actitud patética que solo es propia de unos lacayos que hablan de pedir permisos al opresor, y de intentar que acceda a soltar alguna migaja más, ya que los intereses de éste, según los sindicatos amarillos, son legítimos.

En 2019 el caso se volvió todavía más revelador si cabe, y CCOO decía que “llegar a acuerdos es complicado (…) los empresarios siempre hablan de que valoran el sacrificio de los trabajadores pero realmente esa no es una realidad, porque no ayudan”. Es decir, se presentan, como siempre, como agentes negociadores en los que los trabajadores deben tener fe, pero están atados de pies y manos porque el patrón, que es, de hecho, quien sacrifica a los trabajadores, no quiere negociar. Por otro lado, dicen que el burgués “no ayuda”. ¿Para qué, exactamente, se requiere la “ayuda” de un explotador, que además juega con la salud de quienes generan la riqueza?

Decía también en 2019 este sindicato al servicio de la patronal, que se han ido perdiendo derechos y retribuciones, pero que con un aparente grado de “bonanza” que se observaba era el momento de recuperarlos. ¿El momento es aquel en el que el burgués puede soltar alguna que otra migaja más por ver mucho más llenos sus bolsillos? ¿Hay que combatir al explotador cuando no es molestia para éste?

Por último, tras las habituales declaraciones “lamentando” que el burgués lo pone difícil para conseguir falsas mejoras, poniendo el poder en sus manos, hablaban de que estos criminales parásitos que se lucran con la explotación y atentan contra la salud de los trabajadores, estaban preocupados por el “absentismo laboral”. Ante esta preocupación de sus jefes, la infame solución de CCOO era ofrecer primas de 50 euros por cada mes que los trabajadores no tengan bajas. Es indiscutible que, como se expuso anteriormente, para los sindicatos amarillos los obreros solo son herramientas vivas que dan ganancia. Se atreven a ponerse junto al patrón abiertamente, y ofrecer miseria a cambio de que los explotados aguanten sus dolencias y no falten al trabajo. Su rol es absolutamente repugnante, y es la prueba de que obtienen sus privilegios del patrón.

En 2025, tras tantos años, la situación no ha mejorado en nada. ¿De qué sirven estos sindicatos? ¿Hacen falta más pruebas de que se posicionan con el enemigo de clase? Su única función en la sociedad capitalista es la de dejar el poder en manos del patrón, desactivar la indignación de la clase obrera y engañar con cantos de sirena para que los trabajadores crean que se trata de tener fe en un grupo concreto, y esperar que el patrón sea “razonable” o tenga “empatía”. No, quienes se lucran con los frutos del trabajo ajeno no van a permitir ninguna ventaja para los trabajadores, pues saben que necesitan de la explotación y que esta sea legitimada para mantener su forma de vida parasitaria. Los obreros no tienen más remedio que organizarse y presentar batalla al burgués para lograr, progresivamente, obtener lo que les corresponde. El proletariado todo lo genera, así los medios de producción deben ser propiedad social. Es evidente que no se conseguirá de un día para otro. La clase obrera debe unirse en su lucha contra el capital, pues éste es el corazón del dominio burgués y la vía para acabar con la opresión que supone el trabajo asalariado.

Para ello es menester fortalecer el sindicalismo de clase como instrumento para elevar la conciencia y presentar batalla en los centros de trabajo, y así enfocarnos realmente en la lucha de clases; ser conscientes de que la burguesía y el proletariado son clases con intereses opuestos e irreconciliables, es vital para extender la lucha a todos los ámbitos, unir todos los frentes en uno solo contra el capital, y comenzar a convertirnos en una auténtica fuerza que pueda romper con el criminal capitalismo y construir el socialismo.

 

¡Fortalezcamos las filas del sindicalismo de clase y combativo!

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español




En relación al II Congrès d´Habitatge [ESP/CAT]

Los pasados días 8 y 9 de marzo transcurrió el II Congrés d´Habitatge de Catalunya, en el que se acordó la creación de la Confederación Sindical de Vivienda, acordando las bases sobre las que se construirá la unificación de la lucha por la vivienda en Catalunya. Este primer y ansiado paso es esperanzador ya que la unidad es el arma más importante para cualquier lucha, pero la cuestión de la vivienda es un tema más que crucial en la vida de la clase obrera, siendo los avances en el fortalecimiento de las organizaciones de combate en este frente más que necesarios y cruciales.

Nuestro Partido ha señalado hasta la saciedad el estado de avanzada descomposición en la cual se encuentra el capitalismo monopolista de estado, en especial el bloque imperialista de la OTAN, donde una gran cantidad de países miembros se encuentran en bancarrota, con una deuda impagable que supera el 100% del PIB y con la transformación de su economía hacia una economía de guerra, mientras que una buena parte de la burguesía ha encontrado un negocio más que lucrativo en la vivienda, de la cual no para de exprimir al proletariado. Es de vital importancia la lucha por la vivienda, pues la realidad económica de la clase obrera es verdaderamente dramática. En la actualidad, el 70% de la clase trabajadora destina más del 60% de los ingresos del núcleo familiar a la vivienda. Además, la violencia sobre el proletariado ha aumentado hasta tal nivel, que la policía se sirve del apoyo de grupos parapoliciales abiertamente fascistas que llevan a cabo las acciones que la policía no puede. Dichos grupos son financiados con dinero público y servirán como los formadores de las futuras generaciones de policías. Todo esto de la mano con que cada vez es mayor el número de casos de infiltración de policías que salen a la luz, demostrando así que este sistema y los criminales que lo dirigen solo pueden ofrecer guerra y miseria al proletariado y cuando éste se organiza y les hace frente, es respondido con fascismo y violencia.

Ante este panorama desolador desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C) saludamos a las organizaciones que han trabajado y trabajan en la ardua tarea de construir una herramienta para que las masas trabajadoras tengan armas para combatir la reacción. Creemos que el II Congrés d´Habitatge de Catalunya es un buen primer paso para fortalecer la lucha por la vivienda. Pero, a pesar de esto hemos de remarcar lo que repetimos hasta la saciedad, que el éxito de cualquier lucha tiene como requisito obligatorio su unión al resto de luchas que dé el proletariado fuerza frente a los problemas que la asolan, además de que dicha unión ha de dirigir sus esfuerzos hacia la raíz del problema: el sistema burgués criminal y sus relaciones de producción. Sin dichos requisitos la clase obrera no tendrá el arma necesaria para la destrucción del capitalismo y la superación de la sociedad de clases, quedando otra vez a merced de la barbarie capitalista y sus horrores. Cualquier organización que trabaje por ello nos verá a su lado y tendrá nuestro apoyo, mientras que si no, nos encontrará a su frente.

 

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya

                         

En relació al II Congrès d´Habitatge


Els passats dies 8 i 9 de març va transcórrer l’II Congrés d´Habitatge de Catalunya, en el qual es va acordar la creació de la Confederació Sindical d’Habitatge, acordant les bases sobre les quals es construirà la unificació de la lluita per l’habitatge a Catalunya. Aquest primer i anhelat pas és esperançador ja que la unitat és l’arma més important per a qualsevol lluita, però la qüestió de l’habitatge és un tema més que crucial en la vida de la classe obrera, sent els avanços en l’enfortiment de les organitzacions de combat en aquest front més que necessaris i crucials.

El nostre Partit ha assenyalat fins a l’avorriment l’estat d’avançada descomposició en el que es troba el capitalisme monopolista d’estat, especialment el bloc imperialista de l’OTAN, on una gran quantitat de països membres es troben en fallida, amb un deute impagable que supera el 100% del PIB i amb la transformació de la seva economia cap a una economia de guerra. Mentre que una bona part de la burgesia ha trobat un negoci més que lucratiu en l’habitatge, de la qual no para d’esprémer al proletariat. És de vital importància la lluita per l’habitatge, perquè la realitat econòmica de la classe obrera és veritablement dramàtica. En l’actualitat, el 70% de la classe treballadora destina més del 60% dels ingressos del nucli familiar a l’habitatge. A més, la violència sobre el proletariat ha augmentat fins a tal nivell, que la policia se serveix del suport de grups parapolicials obertament feixistes que duen a terme les accions que la policia no pot. Aquests grups són finançats amb diners públics i serviran com els formadors de les futures generacions de policies. Tot això de la mà amb què cada vegada són major el nombre de casos d’infiltració de policies que surten a la llum. Demostrant així que aquest sistema i els criminals que el dirigeixen només poden oferir guerra i misèria al proletariat i quan aquest s’organitza i els fa front, és respost amb feixisme i violència.


Davant aquest panorama desolador des del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C) saludem a les organitzacions que han treballat i treballen en l’àrdua tasca de construir una eina perquè les masses treballadores tinguin armes per a combatre la reacció. Creiem que l’II Congrés d´Habitatge de Catalunya és un bon primer pas per a enfortir la lluita per l’habitatge. Però, malgrat això hem de remarcar el que repetim fins a l’avorriment, que l’èxit de qualsevol lluita té com a requisit obligatori la seva unió a la resta de lluites que doni el proletariat força enfront dels problemes que l’assolen, a més de que aquesta unió ha de dirigir els seus esforços cap a l’arrel del problema: el sistema burgès criminal i les seves relacions de producció. Sense aquests requisits la classe obrera no tindrà l’arma necessària per a la destrucció del capitalisme i la superació de la societat de classes, quedant una altra vegada a la mercè de la barbàrie capitalista i els seus horrors. Qualsevol organització que treballi per això ens veurà al seu costat i tindrà el nostre suport, mentre que si no, ens trobarà al seu front.


Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya




NTT DATA al servicio del imperialismo

El capitalismo, en su fase actual monopolista, genera un conflicto global entre el imperialismo decadente “occidental”, con EEUU a la cabeza y sus lacayos de la Unión Europea, Israel y Japón entre otros, y el imperialismo creciente de los BRICS, con China a la cabeza.

Este conflicto que comienza en forma de guerra comercial y que se expresa cada vez más en forma de guerra militar, genera a lo largo del mundo millones de muertes de trabajadores en conflictos armados por el control de los recursos y el reparto del mundo. Los monopolios, ante la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, necesitan controlar cada vez más recursos y regiones para aumentar la explotación de la clase obrera y del planeta y de esta forma no ver reducidos sus beneficios.

Es por ello que los monopolios controlan los Estados y marcan las políticas que cada uno de ellos debe seguir, tanto a nivel nacional como internacional, redactando leyes e interviniendo en los organismos internacionales para que las políticas que de ellos emanen beneficien sus intereses crematísticos.

Esta realidad que a veces permanece oculta para la mayoría de la clase trabajadora, se revela cada día con más claridad ante determinados acontecimientos, como el genocidio palestino por parte de Israel y la venta de armas al Estado sionista por parte de empresas de todo el mundo, la guerra en Ucrania y las sanciones a Rusia, o el bloqueo económico a Cuba o Corea del Norte impuesto por Estados Unidos y acatado por sus lacayos a nivel internacional.

Uno de estos ejemplos en los que se revela la realidad del imperialismo, lo han podido vivir los trabajadores de NTT DATA recientemente, cuando la empresa recuerda la obligatoriedad de realizar una formación sobre lo que la empresa denomina Compliance, una especie de guía de buenas prácticas y cumplimiento de los estándares legales y éticos.

NTT DATA, como empresa multinacional de origen japonés, está alineada con el imperialismo en decadencia encabezado por EEUU. Por lo tanto, sus estándares legales y éticos son los que a base de sangre impone la criminal potencia norteamericana en el mundo. Así describe NTT DATA dentro de esta guía lo que ellos llaman Trade Compliance, las normas que regulan el comercio internacional en la empresa.

Siendo NTT DATA una empresa japonesa, apela al cumplimiento de la legislación internacional impuesta por Estados Unidos, bien directamente, bien a través de los lacayos estados de la Unión Europea. No existe otra legislación internacional para NTT DATA que la que impone el imperialismo ‘occidental’, prohibiendo expresamente “cualquier interacción, directa o indirecta, con los siguientes países/territorios: Cuba, Irán, Corea del Norte, Sudán, Siria, Crimea, Rusia, Bielorrusia y Venezuela”.

Llama la atención que esta normativa fue redactada antes de que la Republica Árabe Siria cayera en manos del terrorismo islámico patrocinado por la CIA y, ahora sí, se haya convertido en un socio fiable para EEUU y la Unión Europea, por lo que seguramente en la próxima revisión de esta normativa, la ‘nueva’ Siria de los rebanacuellos saldrá de esa lista de países ‘prohibidos’, pasando a formar parte del selecto club de dictaduras sangrientas con las que sí se pueden mantener relaciones comerciales, como Arabia Saudí o Marruecos.

He aquí los principios éticos que sustentan la guía Trader Compliance de NTT DATA: encaje perfecto con las potencias imperialistas en decadencia y desprecio y aislamiento de los pueblos que no forman parte de ese bloque imperialista. No es de extrañar, puesto que NTT DATA es uno de los monopolios que rigen el destino de millones de trabajadores en todo el mundo y cuya razón de ser no es otra que la de extraer de esos trabajadores las plusvalías que generan con su trabajo, utilizando para ello los marcos legales y normativos que dictan a los gobiernos de turno que ellos mismos ponen y deponen a su antojo a lo largo y ancho del globo.

Desde la célula del PCOE en NTT DATA tenemos claro que la única manera de acabar con esta situación es que los trabajadores ejerzamos la unidad, la solidaridad y la lucha internacionalista por la emancipación de nuestra clase, transformando sus guerras interimperialistas en guerras civiles revolucionarias que engendren las condiciones para la construcción del socialismo en todo el mundo puesto que, en definitiva, es la única forma de poner fin al imperialismo y sus guerras genocidas. La encrucijada imperialismo versus socialismo es más evidente cada día que pasa. De cada uno de nosotros depende resolver las enormes contradicciones socioeconómicas de un modo de producción agotado y que no merece ya más que ser enviado al basurero de la Historia.

 

Célula Jorge Dimitrov del Partido Comunista Obrero Español




Cáritas y su protección del capital

El pasado mes de febrero, la secretaria general de Cáritas en Canarias, Caya Suárez, habló en una entrevista sobre la pobreza en dicha comunidad, que si bien se ha reducido en datos publicados en el INE, sigue siendo alta y la situación ha mejorado solo para una minoría. Se mencionan en dicha entrevista los problemas que tiene casi la mitad de la población de Canarias para afrontar gastos imprevistos, así como los problemas de vivienda y la ridícula subida del salario mínimo interprofesional (SMI), la cual esta representante de Cáritas define como “absurda”. En su opinión, lo que necesitan las familias en España es “mejorar el trabajo precario, tomar medidas para que los ingresos que recibe la población sean acordes al coste de la vida”.

 

Puede escucharse en la entrevista que Caya Suárez habla de que es necesario señalar las causas de la pauperización de la población, y sin embargo su solución es hacer más llevaderas las consecuencias, como mejorar el trabajo precario y poner los ingresos a la altura del coste de la vida. ¿Es que la precariedad del trabajo y la inflación se deben a leyes naturales, o hay un límite a la hora de tirar del hilo?

En 2021, en otra entrevista, la secretaria general de Cáritas en Canarias decía: “(…) los milagros somos cada uno de nosotros que hacemos posible que la realidad cambie. Dios nos acompaña, nos da esperanza y empuje, pero las manos las tenemos que poner nosotros”. Sin embargo, no trabaja para transformar nada, ya que se enfoca solamente en consecuencias; habla de realidades particulares de individuos, de instituciones y políticos que “plantan semillitas” y que “la crisis del covid, el aumento de la pobreza, la crisis migratoria y dificultades asociadas” son “las causas”. ¿Cómo puede llamar a eso “causas”? ¿antes del covid todo estaba bien? ¿a qué se debe la mal llamada “crisis migratoria”? ¿hay pobreza por azar? ¿hay inflación sin motivo? Existen dos posibilidades; o Caya Suárez no sabe diferenciar entre causas y consecuencias, o prefiere no hacerlo por los intereses de su organización. Lo que sí podemos afirmar es que en 2025 no ha cambiado, y sigue hablando de los problemas de manera superficial y proponiendo vagos paliativos, a pesar de su discurso.

También en febrero del presente año se anunció que Cáritas Ontinyent logró recaudar 18.255 euros antes de navidad, para ayudar en la reconstrucción de las zonas afectadas por la DANA. Cáritas decidió enfocar sus esfuerzos en atender la emergencia e instalar “huchas solidarias” para la recaudación. Se han enfocado en ello como si el problema fuese un fenómeno meteorológico, sin más, y no hubiese que señalar a responsables sino solo a víctimas a las que asistir. No hay declaraciones de Cáritas en lo que se refiere al grave peligro que corrieron miles de trabajadores que fueron enviados a generar ganancias un día más para unos parásitos, incluso conociéndose la situación de alerta. Entre las empresas que enviaron al peligro a los obreros se encuentran Mercadona e Inditex, y Cáritas aceptó donativos para el blanqueo de imagen y los beneficios fiscales de Amancio Ortega, por un lado, y de Juan Roig por otro. Tampoco señala esta organización “sin ánimo de lucro” que estos dos grandes parásitos, por mencionar solo a dos, tienen intereses e inversiones en Valencia, ni que el desastre se debe, entre otras cosas, a la especulación inmobiliaria que llevó durante años a construir en terrenos inundables. ¿No se supone que había que señalar las causas?

Por otro lado, Cáritas recibe donaciones del Grupo Santander, que destina fondos para un proyecto de “emancipación” para jóvenes extutelados, llamado “Corazón de Casa”, en el cual también se enfocan en casos de jóvenes migrantes sin recursos. No solo se trata de convertir en mano de obra funcional a jóvenes de la clase obrera y pagar alquileres a rentistas, sino que se blanquea a un banco que se dedica, entre otras cosas, al más que infame negocio de las armas y a la extracción de materias primas en países del sur global a los que pertenecen muchos de éstos jóvenes, donde los obreros están en situación de esclavitud y se usa incluso trabajo infantil, pues el Grupo Santander posee acciones en Apple y Microsoft, entre otros. ¿No son ese tipo de causas a las que Cáritas considera necesario señalar? Hablan de personas migrantes que quieren un “futuro mejor”, pero no dicen qué es lo que les trae hasta el país en que vivimos. Tampoco señalarán qué causa los males que llevan a los jóvenes nacidos en España a la situación de desamparo y/o miseria que es estructural, y que no se debe a “casos individuales”.

Cáritas también tiene un convenio con Microbank, que es una entidad financiera del Grupo Caixabank, donde se conceden microcréditos para que aquellos que estén en situación de vulnerabilidad puedan “emprender”, presentando un plan de empresa y un informe favorable de viabilidad. Vemos aquí que ya no solo se dedica a ignorar al capitalismo como causa, sino que reproduce las relaciones de producción capitalistas. Sus usuarios pueden ser aspirantes a explotadores, teniendo acceso a capital para intentar arañar cuanto se pueda de la conversión del trabajo asalariado en lucro para una minoría. No solo se fomenta la visión de que ese interés es legítimo, sino que, en caso de alcanzar cierta estabilidad, servirá como empresa cliente para los grandes parásitos, e inevitablemente se devolverá el préstamo a la entidad financiera, pase lo que pase. Y ante una situación, cada vez mayor, en la que se nos niega el trabajo, la idea no es luchar contra la minoría criminal que lo convierte todo en mercancías, sino la de participar en la dinámica destructiva del mercado.

Al parecer esta organización saca pecho por haber sido, junto a otras ONG, “facilitadora” de 200.000 empleos en 8 años, cifras más que insuficientes entre los que abunda el trabajo precario usando el Fondo Social Europeo para engrasar la maquinaria burguesa y la “paz social”. Como era de esperar, Yolanda Díaz, lacaya de los monopolios, celebra estos actos de caridad. Sin embargo, solo el año pasado, Cáritas despidió a 8 trabajadores en Cantabria que atendían a más de 200 usuarios, alegando motivos económicos, al igual que los 11 trabajadores despedidos en Gran Canaria, tras el cierre repentino de una comunidad terapéutica. Varios trabajadores llevaban más de una década con la entidad. ¿Es esta su defensa del trabajo y de “las personas”?

Cabe destacar la batería de propuestas que presentó esta ONG en las últimas elecciones generales, ya que dan forma al único propósito de este tipo de organizaciones. En dicho texto, puede leerse que Cáritas se reivindica como agente activo de transformación de la sociedad, pero en el primer punto sugiere (ni siquiera fingirá exigir) modificar una ley para que “las personas” tengan el mínimo necesario para vivir. La esclavitud asalariada ya tiene ese propósito: lo mínimo necesario para vivir y poder realizar el trabajo que da ganancia al burgués.

El segundo punto habla de no desahuciar a personas vulnerables que no tienen ayuda económica o alojamiento alternativo: lo mismo que dice el Estado burgués y que incumple una y otra vez, por no hablar de que Cáritas, al pedir no desalojar en ciertas condiciones y mencionar ayuda para el pago, está legitimando el lucro con la vivienda y los desahucios.

Tras un tercer punto abstracto y un cuarto que solo habla de facilitar los trámites burocráticos, encontramos un quinto punto sobre facilitar el acceso de las “personas vulnerables” al empleo y a la formación, y de regular la situación laboral de las cuidadoras del hogar. Es decir, que los burgueses, los cuales tienen como único propósito la ganancia con la explotación humana y priorizan ante todo la viabilidad de su negocio, “empaticen”, usen a los más desfavorecidos y se dignen a poner en regla la situación de las cuidadoras del hogar. Los empresarios ya reciben subvenciones por contratar a personas etiquetadas como “vulnerables”, y la precariedad de las trabajadoras del hogar seguirá siendo ley, aunque sus contratos estén en regla.

El sexto punto habla de facilitar la regulación de “personas extranjeras”, mencionando vagamente las dificultades para llegar desde su país de origen y las que se encuentran al llegar. No menciona en ningún momento a la burguesía de las principales potencias imperialistas que generan las terribles causas que les traen hasta aquí, ni que se convierten en mano de obra barata, así como números para que las ONG reciban subvenciones, obviamente. El séptimo punto solo habla de unificar criterios y hacer efectivos los derechos de mujeres que sufren violencia machista. Por lo visto el machismo y toda la opresión asociada son inevitables y sólo cabe clarificar las leyes que se aplican cuando ya hay víctimas.

El último punto habla de “fortalecer la sociedad civil” en terceros países, como si el Estado español no tuviese nada que ver con la opresión en ellos, y termina diciendo: “Queremos que las políticas de cooperación de España apoyen a la sociedad civil y protejan a los defensores de Derechos Humanos en aquellos países donde hay una enorme represión”. Al parecer, la imperante propiedad privada de los medios de producción en España y todo lo que es inherente a ello, como negar el trabajo, precarizar éste, generar pobreza, manipular, usar la violencia contra manifestantes y trabajadores en huelga, permitir el fascismo, desahuciar, privatizar la sanidad, la educación, hacer negocio con las armas, pertenecer a la OTAN, etc., para Cáritas no es “una enorme represión”.

Éste es el papel de organizaciones “sin ánimo de lucro” como ésta: servir de parachoques contra las continuas crisis del capitalismo y ser una vía más, junto a los partidos oportunistas y sindicatos de la patronal, para dirigir a los obreros a la legalidad e instituciones burguesas. Son otras de las armas de la burguesía para que la clase obrera crea que no hay razón ni camino para luchar; que todas las dolencias de la sociedad se deben a algo inevitable; que los obreros deben pedir migajas a entidades caritativas, inscribirse en una lista para pedir ayuda y esperar que los representantes de la burguesía, es decir, los políticos de los parlamentos, se dignen a aplicar algún paliativo, pues ellos tienen las competencias y los proletarios no deben inmiscuirse en asuntos políticos, según el razonamiento de los buitres de la sociedad que son las ONG. Se oponen a la discordia entre explotadores y explotados, siendo una barrera defensiva para la economía de mercado a la que no cuestionarán jamás.

Estas organizaciones son otro elemento que impide que la clase obrera vea en sus hermanos de clase la alternativa solidaria y combativa que puede servir como germen para tomar conciencia de clase. Quienes dirigen las ONG, a través de palabrería, fingen preocuparse y señalar las causas de los problemas de la sociedad, pero en realidad solo los tapan y ponen el foco en las consecuencias. Mientras los asalariados que están en primera línea de estas organizaciones se afanan por atender a los usuarios en lamentables condiciones, quienes las dirigen se afanan por mantener su rol de defensores del capital y el negocio de la miseria. La clase obrera es el sujeto revolucionario, ya que crea todo lo existente en la sociedad; toda la riqueza, y ante la ausencia de una organización proletaria contra el capital es fácil que la inercia de la ideología burguesa arrastre a los trabajadores a la derrota en la batalla ideológica.

No podemos permitir que sigan dividiéndonos, desarmándonos y reduciéndonos a la absoluta impotencia. La solución no está en pedir al enemigo que deje de oprimirnos; la solución está en derrocar a nuestros enemigos de clase, que son la burguesía y todo lo que orbita a su alrededor. Las ONG se meten en cada dolencia del proletariado para ofrecer limosnas y paños calientes individualmente; conocen nuestra debilidad. Por eso debemos organizarnos y unir todas las luchas en un Frente Único del Pueblo con el que tejer un poder real para nuestra clase. Solo organizándonos y elevando la conciencia actuaremos colectivamente como sujeto revolucionario para librarnos de los explotadores que hoy se hacen con los frutos de nuestro trabajo, nos reprimen y crean la beneficencia para limpiar su imagen y que no nos alcemos. Es vital comenzar a librarnos de buitres y oportunistas, ya que son el principal obstáculo que encontramos al dirigirnos hacia la meta que garantiza la defensa de nuestros intereses y pone la vida humana en el centro: el socialismo.

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español