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El PCOE de Madrid, en solidaridad con los presos políticos catalanes

Bandera
 
El Partido Comunista Obrero Español (PCOE) de Madrid acudió ayer 16 de octubre a la concentración convocada en Sol en solidaridad por los presos políticos catalanes, donde miles de personas se dieron cita para reivindicar el derecho a decidir del pueblo catalán y para condenar enérgicamente la sentencia contra el 1-O, en la que el Estado Español ha mostrado nuevamente su esencia fascista.

La concentración sufrió varios intentos de agresión de los elementos más fascistas de la capital, quienes trataron de agredir a los que se solidarizaban con el pueblo de Catalunya. Sus ataques, permitidos por la Policía Nacional allí presente, fueron repelidos por los asistentes a la convocatoria que, coreando las consignas “¡NO PASARÁN!” y “¡MADRID SERÁ LA TUMBA DEL FASCISMO!”, expulsaron a los fascistas de la plaza.

La Policía Nacional arremetió contra los antifascistas cuando les vio defenderse del ataque. Mostraron una vez más su servilismo hacia los fascistas, emitiendo órdenes claras y precisas de cargar únicamente contra quienes manifestaban su apoyo con el pueblo catalán.

No hay fascismo ni cuerpos de represión del Estado que puedan con el pueblo organizado y dirigido por el partido de vanguardia. El Partido Comunista Obrero Español estará siempre con el pueblo trabajador, de Catalunya y de cualquier parte del mundo, en su objetivo de emanciparse como clase y apoyará la movilización del pueblo catalán. Hacemos un llamamiento a los pueblos que conforman el Estado español a solidarizarse con la lucha del pueblo catalán, como se vio ayer en Madrid, al cual castigan como señal de advertencia al resto de los trabajadores del Estado.

La lucha clasista por el socialismo es la única manera de garantizar los derechos democráticos y las libertades, tanto del proletariado como de las naciones oprimidas. El PCOE apoyará siempre la movilización contra un Estado que vulnera los derechos y libertades del pueblo, ya sea en Catalunya, en Galiza o en Euskadi.

 

¡Libertad inmediata a los presos políticos!
¡Socialismo o Barbarie!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




Catalunya crema, tots a la vaga general del 18 d’octubre

Catalunya
 
El passat dilluns 14 de octubre vam conèixer la vergonyosa sentència contra els líders independentistes, que resulta en penes que van des dels 9 fins als 13 anys de presó per sedició i malversació. Uns dies abans, a més, va sortir a la llum la revisió de la sentència dels joves d’Altsasu, que malgrat que el tribunal va reconèixer que no va existir ni terrorisme ni delictes d’odi, les condemnes continuen oscil·lant entre els 2 i els 9 anys de presó. L’estat burgès, doncs, ha demostrat la falsedat de la seva llibertat i la seva suposada democràcia.

Davant d’aquesta repressió explícita, el nostre poble s’ha llançat massivament als carrers per demostrar el seu rebuig, bloquejant durant hores carreteres, carrers i fins i tot el propi aeroport del Prat (en aquest últim, un jove de 22 anys va perdre un ull a causa de les ferides provocades per un projectil de FOAM). Enfront d’ells es troben els Mossos d’Esquadra, Policia Nacional i altres cossos de repressió de l’Estat, comandats tant pel Govern espanyol com per la Generalitat. Encara amb tot el risc que això comporta, el poble de Catalunya no s’ha fet enrere i els dies posteriors ha tornat a prendre els carrers demostrant tothom l’exemple a seguir.

Essent en les antípodes del nacionalisme per ser ideologia burgesa, el nostre internacionalisme proletari i el dret democràtic que les nacions tenen a l’autodeterminació, unida a la justa reacció del poble davant l’atac de l’Estat als drets dels catalans i dels treballadors de tot l’estat, considerem que aquesta acció del nostre poble, i la seva lluita, és justa i que la violència exercida pels reaccionaris del Govern espanyol i de la Generalitat demostren amb claredat que el poble treballador del nostre país, fart de tot tipus d’engany i traïció, ha de trencar amb la burgesia i erigir-se com a força dirigent en la consecució de la plenitut dels drets democràtics del poble que passen, per aquest ordre, per la conquesta del socialisme per a què es reconeguin plenament els drets de nacionals de Catalunya.

El proper divendres 18 d’octubre s’ha convocat una vaga general. Des del Partit Comunista Obrer de Catalunya la recolzem i cridem a participar a tot el poble , però no només per reivindicar la injustícia que representen les sentències, sinó també per cada gram de llibertat que durant els últims anys ens han anat retallant, cada centímetre de sòl perdut davant les empreses en el camp dels drets laborals i socials, drets venuts per la corruptela de burgesos reaccionaris al comandament d’aquest país.

Tots aquests símptomes pertanyen a una malaltia més gran, una malaltia que porta massa temps xuclant-nos la sang i enriquint-se a costa de la nostra suor. Aquesta malaltia és el capitalisme monopolista regnant representat a l’Estat feixista espanyol.

Aquest divendres a la vaga general lluitem totes les classes populars contra aquesta malaltia. Que la lluita a Catalunya sigui l’espurna que de impulsi a la resta de l’estat espanyol a alçar-se! Si la classe obrera s’uneix, serà imparable.

 

Llibertat presos polítics!
Visca la lluita de la classe obrera!
Socialisme o Barbàrie!

Barcelona, 16 d’octubre de 2019

COMITÈ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (P.C.O.C.)

Catalunya arde, todos a la huelga general del 18 de octubre

 

El pasado lunes 14 de octubre conocimos la vergonzosa sentencia contra los líderes independentistas, que resulta en penas que van desde los 9 hasta los 13 años de cárcel por sedición y malversación. Unos días antes, además, salió a la luz la revisión de la sentencia de los jóvenes de Altsasu que, pese a que el tribunal concedió a la defensa que no existió ni terrorismo ni delitos de odio, las condenas continúan oscilando entre los 2 y 9 años de cárcel. El estado burgués, pues, ha demostrado la falsedad de su libertad y su supuesta democracia.

Ante esta represión explícita, el pueblo catalán se ha lanzado masivamente a las calles para demostrar su total desacuerdo, bloqueando durante horas carreteras, calles e incluso el propio aeropuerto del Prat (en este último, un joven de 22 años perdió un ojo debido a las heridas provocadas por un proyectil de FOAM). Frente a ellos se encuentran los Mossos d´Esquadra, Policía Nacional y demás cuerpos de represión del Estado, comandados tanto por el Gobierno español como por la Generalitat. Aún con todo el riesgo que ello conlleva, el pueblo catalán no se ha echado para atrás y los días posteriores ha vuelto a tomar las calles demostrando a bastantes personas el ejemplo a seguir.

Estando en las antípodas del nacionalismo por ser ideología burguesa, nuestro internacionalismo proletario y el derecho democrático que las naciones tienen a la autodeterminación, unidos a la justa reacción del pueblo catalán ante el ataque del Estado a los derechos del pueblo catalán y de los trabajadores de todo el estado, consideramos que esta acción del pueblo catalán y su lucha, es justa, y que la violencia ejercida por los reaccionarios del Gobierno y de la Generalitat demuestran con claridad que el pueblo trabajador de nuestro país, harto de todo tipo de engaño y traición, debe romper con la burguesía y erigirse como fuerza dirigente en la consecución de los derechos democráticos del pueblo, que pasan, por este orden, por la conquista del socialismo para que se reconozcan plenamente los derechos de la nación catalana.

El próximo viernes 18 de octubre se ha convocado una huelga general. Desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya la apoyamos y llamamos a participar a todo el pueblo catalán e incluso al resto del Estado, pero no solo para reivindicar la injusticia que representan las sentencias, sino también por cada gramo de libertad que durante los últimos años nos han ido recortando, cada centímetro de suelo perdido ante las empresas en el campo de los derechos laborales y sociales, derechos vendidos por la corruptela de burgueses reaccionarios al mando de este país.

Todos estos síntomas pertenecen a una enfermedad mayor, una enfermedad que lleva demasiado tiempo sorbiéndonos la sangre y enriqueciéndose a costa de nuestro sudor. Esa enfermedad es el capitalismo reinante representado en el Estado fascista español.

Este viernes en la huelga general luchemos todas las clases populares contra esta enfermedad. ¡Que la lucha en Catalunya sea la chispa que de impulso al resto del país a alzarse! Si la clase obrera se une, será imparable.

 

¡Libertad presos políticos!
¡Viva la lucha de la clase obrera!
¡Socialismo o Barbarie!

Barcelona, 16 de octubre de 2019

COMITÈ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (P.C.O.C.)




El capital arremete contra el pueblo de Ecuador

Ecuador
 
El capitalismo se debate en su agonía. Las contradicciones del sistema se exacerban y al capital financiero no le queda otra salida que exprimir aún más la dictadura a la que tiene sometida al proletariado del mundo. Latinoamérica, foco que ha sufrido históricamente el sometimiento del colonialismo, cuna de recursos expoliados durante siglos por el imperialismo europeo y estadounidense, ha concatenado brutales episodios de opresión agudizados por el desarrollo monopolista del capitalismo.

Latinoamérica ha sido la rata de laboratorio de los monopolios en sus experimentos neoliberales, en su búsqueda de nuevas expresiones, más salvajes y criminales, del emporio de la economía de mercado. Ha sido la mesa de pruebas que ha servido al imperialismo para probar, antes de proceder a aplicarlas en el resto del globo, fórmulas modernas y adaptadas a nuevas coyunturas históricas e internacionales del perro de presa más fiel de la burguesía: el fascismo. En Latinoamérica han nacido grandes ejemplos de luchas revolucionarias, pero también en ella se han gestado grandes monstruos reaccionarios tutelados por Washington que, en consonancia con la naturaleza de la dictadura capital, han cumplido con su función histórica de sostener por la fuerza el imperio decadente de la burguesía y de detener la inevitable llegada del comunismo.

Los pueblos del mundo han sido testigos este mes de la apertura de un nuevo frente en Ecuador. El presidente de la República, Lenín Moreno, siervo cumplidor y sumiso de los monopolios internacionales, anunció el 2 de octubre la aplicación del Decreto Ejecutivo 883 que imponía un paquete de medidas económicas feroces con el objetivo de reducir el déficit fiscal. Dicho ‘paquetazo’ obedecía al rescate concedido en marzo por el Fondo Monetario Internacional (FMI), máximo organismo del capital financiero mundial, de 4.200 millones de dólares. La suma representa solo una parte de un crédito mayor que supera los 10.000 millones de dólares y que involucra a otras entidades financieras.

El paquete de medidas económicas incluía las siguientes reformas:

• Una rebaja del 20% del sueldo para los nuevos contratos temporales del sector público.
• La reducción de vacaciones de 30 a 15 días para empleados públicos y un aporte de 1 día de salario mensual.
• Una reforma laboral para eliminar o privatizar organismos públicos que entrañaría una aceleración de la ya iniciada ola de despidos de funcionarios.
• El aumento de las tarifas de servicios.
• Una subida del IVA.
• La eliminación de los subsidios a los combustibles y el eventual aumento de un 29% del precio de la gasolina y de un 123% del precio del diésel.

El pueblo de Ecuador respondió al decreto 883 con protestas en todo el país lideradas por la comunidad indígena. Durante 10 días consecutivos, la clase trabajadora se movilizó en unas jornadas que pretendieron en un principio ser pacíficas. Pero tras el choque de realidad que supone enfrentarse al capital y a sus cuerpos represivos, los manifestantes rápidamente se dieron cuenta de que la violencia, legítima, era la única vía para defenderse de los ataques de la reacción. La burguesía y su Estado no se lo piensan dos veces a la hora de emplear la violencia.

Lenín Moreno promulgó el estado de excepción el mismo día que anunció el decreto, medida que le otorgó poderes para cerrar fronteras y aeropuertos, desviar fondos públicos, imponer censura previa a la prensa y aumentar el número de policías y militares en las calles. No se impuso el estado de excepción en Ecuador desde 2005, en tiempos del coronel Lucio Gutiérrez, quien terminó derrocado por insurrecciones populares.

Frente a los gases lacrimógenos, las balas de goma, las bombas de humo y los porrazos de la Policía, la clase obrera ecuatoriana ha defendido sus derechos desde barricadas improvisadas. Quito, la capital del país, ha sido el epicentro de la lucha del pueblo y concentró las protestas más multitudinarias. El 7 de octubre, Moreno trasladó la sede del Gobierno a Guayaquil y cinco días después decretó el “toque de queda” en la capital, con apenas 38 minutos de anticipación para su entrada en vigor. El pueblo ecuatoriano respondió con mayor contundencia, convocó una huelga general el 9 de octubre y la represión se intensificó. Ecuador procesará por terrorismo a 34 personas acusadas de “vandalizar la Contraloría General”, entre ellas mujeres y adolescentes, que se enfrentan a penas de hasta 13 años de cárcel.

Lenín Moreno intentó a la desesperada justificar sus recortes y desviar patéticamente el foco de atención más allá de sus fronteras. Acusó sin pruebas al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y al ex presidente de Ecuador Rafael Correa de estar detrás de las protestas. “Lo que ha sucedido en estos días no es una manifestación social de descontento y protesta. (…) Hay una intención política organizada para desestabilizar al Gobierno y romper el orden democrático. (…) El sátrapa de Maduro ha activado junto con Correa su plan de desestabilización”, ladró. Mientras tanto, la OEA y los demás siervos del imperialismo yankee han preferido guardar silencio y ahorrarse el ridículo.


No sorprende la posición de la burguesía y de las potencias imperialistas sobre Ecuador, así como el tratamiento informativo de los medios de comunicación del capital. Como es habitual, silencian o condenan la violencia del pueblo que se levanta contra sus carceleros, a la par que alaban las protestas que se sitúan en la línea de sus intereses imperialistas. Así pues, mienten, manipulan o enmudecen la lucha del pueblo de Ecuador, tildando a los manifestantes de violentos, vándalos y extremistas, mientras promocionan y dan soporte logístico, por ejemplo, a la oposición fascista de Venezuela, a quienes encumbran como adalides de la “libertad” y de la “democracia” contra la terrible “dictadura bolivariana” de Nicolás Maduro. El doble rasero es patético.

Pero por mucho que la burguesía y los medios de comunicación del capital se empeñen en equiparar la violencia del opresor y la del oprimido, la realidad es innegablemente objetiva: siete muertos, 1.340 heridos y 1.152 detenidos, según el balance de la Defensoría del Pueblo publicado este domingo. Entre los asesinados se encuentra el dirigente indígena de la provincia de Cotopaxi Inocencio Tucumbi, quien murió en la represión del pasado miércoles en Quito.


Este domingo, la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (CONAIE) y el Gobierno ecuatoriano han llevado a cabo una mesa de diálogo con la mediación de la ONU y de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana. Como resultado del acercamiento, Lenín Moreno ha accedido a dejar sin efecto el Decreto Ejecutivo 883 y se ha resuelto crear una comisión para elaborar un nuevo decreto. Por su parte, el presidente de la CONAIE, Jaime Vargas, ha anunciado el levantamiento de las movilizaciones antigubernamentales en todo el territorio. “Reconocemos la valentía de hombres y mujeres que salimos a nuestras calles; creo que es el único camino de buscar vías importantes para un verdadero desarrollo del país”, enfatizó.

El espíritu aguerrido del pueblo ecuatoriano es sin duda digno de admiración y un ejemplo para los demás pueblos del mundo. Han luchado contra el estado de excepción, han echado al presidente de la capital, han desafiado el toque de queda y han convocado la huelga general en tan solo diez días hasta finalmente lograr a derogación del decreto. Pero sería un error asumir que los problemas se acaban con la revocación del ‘paquetazo’. Sería una equivocación pensar que el imperialismo dejará de asfixiar la vida de la clase trabajadora ecuatoriana.

Lenín Moreno necesita irremediablemente cumplir con el plan de ajuste fiscal acordado con el FMI. Y no sería la primera vez que las intervenciones de dicho organismo financiero internacional arrastran a un país entero hacia turbulencias económicas que sumen en la miseria a la clase obrera, como lo atestiguó Venezuela en 1989 o Argentina en 2001. El presidente de Ecuador, como buen vasallo del capital financiero y de los trusts internacionales, no buscará reducir el déficit fiscal interviniendo en los intereses de los monopolios. Con la derogación del decreto, la clase obrera ecuatoriana ha logrado una pequeña tregua, pero esta solo será temporal. Por eso las movilizaciones no deberían desconvocarse. El pueblo debe seguir luchando.

Una vida digna en el capitalismo es una quimera para los trabajadores. El sistema está en plena descomposición. No tiene más que miseria y violencia que ofrecer. Y el futuro es cada vez más gris bajo la dictadura del capital. Las nuevas generaciones no heredarán más que guerra y hambre. La clase trabajadora, en Ecuador y en el resto del mundo, solo podrá vivir en paz si abandona el espontaneísmo, se organiza y corta de manera revolucionaria la raíz del problema. El proletariado, como sujeto revolucionario que es, debe enviar a la burguesía y a su sistema capitalista al vertedero de la historia y erigir de sus cenizas el Socialismo. Debe aniquilar la dictadura del capital que sostiene el sistema de dominación de la burguesía y establecer la suya propia, la dictadura del proletariado, para defender el Socialismo. El obrero ecuatoriano solo podrá tener una vida digna y plena, desarrollarse como persona y gozar de todos sus derechos básicos si se hace con el poder, si asesta el golpe de gracia al capitalismo decadente, echa a la clase que lo oprime e impone el Socialismo para avanzar hacia una sociedad justa, sin explotación y sin clases: el Comunismo.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE), exigimos la dimisión inmediata del presidente de la República de Ecuador, Lenín Moreno, así como la remoción de los cargos de la ministra del Interior, María Paula Romo, y del ministro de Defensa, Oswaldo Jarrín, por la despiadada represión policial y militar ejercida durante las manifestaciones. También queremos trasladar nuestro más sentido pésame a los familiares y amigos de los que dieron su vida heroicamente para proteger los derechos del pueblo ecuatoriano. Finalmente, expresamos nuestro más enérgico apoyo a nuestros hermanos de clase, la clase obrera de Ecuador, y les animamos a que no abandonen la lucha, a que no desconvoquen las protestas y a que redoblen e intensifiquen sus esfuerzos para avanzar decididos hacia la toma revolucionaria del poder, hacia la destrucción del capitalismo y hacia la fundación del único sistema posible que garantice el bienestar de la clase trabajadora: el Socialismo.

 

¡Manos fuera de Ecuador!
¡Viva la lucha de la clase obrera!
¡Socialismo o barbarie!

Secretaría de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Sentencia contra el 1 de octubre: El Estado Español muestra nuevamente su esencia fascista

Catalunya
 
En el día de hoy, 14 de octubre de 2019, el Tribunal Supremo ha hecho oficial una sentencia que estaba cantada, fruto de un juicio vergonzoso donde a las defensas en innumerables ocasiones las dejaron en indefensión y donde los propios medios de comunicación catalanes demostraron cómo testigos importantes que defendían las tesis del Estado mentían impunemente ante el Tribunal. Una sentencia que si bien se ha oficializado por el citado tribunal en el día de hoy ya había sido adelantada por diversos medios de comunicación españoles.

Sin duda estamos ante un nuevo episodio de represión política por parte del Estado, esta vez contra la expresión democrática del pueblo catalán el pasado 1 de octubre de 2017. Incluso juristas burgueses, como por ejemplo un antiguo letrado del Tribunal Constitucional, Joaquín Urías, no pueden negar que esta sentencia “es desproporcionada y recorta libertades” reconociendo la persecución política contra los dirigentes políticos nacionalistas catalanes señalando que “los magistrados del Tribunal Supremo (…) han tenido que inventarse un delito para la ocasión. La aplicación del delito de rebelión – rechazada por prácticamente toda la doctrina española independiente – se demostró imposible sin debilitar mucho la decisión. Aunque fue la excusa para inhabilitar a los presos e incluso impedirles tomar posesión de sus actas de diputados, al final ha desaparecido.”, concluyendo que “si tuviéramos un verdadero Tribunal Constitucional, no dudo de que esta sentencia se vería revocada pronto por lesionar los derechos de reunión y la libertad de conciencia”. Es decir, incluso magistrados defensores del Estado afirman que estamos ante una sentencia que lesiona el derecho de reunión y la libertad de conciencia, esto es, que lesiona los derechos democráticos del pueblo catalán.

Este proceso judicial contra el independentismo catalán ha demostrado, nuevamente, que la tan cacareada separación de poderes, así como la independencia judicial, no es más que un cuento, retratando la esencia reaccionaria de la judicatura y la verdadera cara fascista del Estado.

La prueba evidente de ello y de que la sentencia del Tribunal Supremo es propia de un Estado fascista, es la acción del Gobierno de difundir un vídeo para “defender la fortaleza democrática española”. Es evidente que este hecho lo que acredita y constata es que la sentencia del Tribunal Supremo, bochornosa y contraria a los derechos y libertades del pueblo según algún exmagistrado del Tribunal Constitucional, no pasa los cánones “democráticos” establecidos por otros estados en el mundo.

La reacción política ante la sentencia deja bien patente que desde el PP hasta Podemos piden respetar y cumplir una sentencia inadmisible en términos democráticos, dejando bien patente el compromiso de éstos con el Estado que garantiza las esencias del franquismo. El posicionamiento político de Pedro Sánchez, exigiendo el cumplimiento íntegro de las condenas da respuesta al porqué de la convocatoria electoral para el próximo 10 de noviembre: Abonar el terreno para un pacto de gobierno PSOE-PP, el gobierno que necesitan los monopolios para arrasar, todavía más, con los derechos de las clases laboriosas.

Hoy es momento de recordar el posicionamiento de ERC en el debate de investidura de julio, donde pedía poner a Sánchez como Presidente del Gobierno. Precisamente su candidato es hoy el primer defensor de los verdugos del pueblo catalán.

El Partido Comunista Obrero Español rechaza la sentencia, que nuevamente retrata al Estado y a su naturaleza fascista, y exige la inmediata puesta en libertad de los presos políticos catalanes. El Partido Comunista Obrero Español apoyará la movilización del pueblo catalán y hacemos un llamamiento a los pueblos que conforman el estado español a solidarizarse con la lucha del pueblo catalán, al cual lo castigan como advertencia al resto de los trabajadores del Estado, y a la movilización contra un Estado que vulnera los derechos y libertades del pueblo, ya sea en Cataluña o en Alsasua.

Cataluña, como el resto de las naciones oprimidas y postergadas del mundo, en la fase de imperialismo en la cual nos encontramos, la única salida que tiene para su reconocimiento nacional pasa por la independencia como clase, es decir, por la imposición revolucionaria del socialismo como fase inmadura del comunismo. Por ello, el PCOE hace un llamamiento a todos los trabajadores de las distintas naciones que conforman el Estado a anteponer la lucha clasista por el socialismo, que es la única manera de garantizar los derechos democráticos y las libertades tanto del proletariado como de las naciones oprimidas.

 

¡Libertad inmediata a los presos políticos!
¡Socialismo o Barbarie!

Madrid, 14 de octubre de 2019

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




R: empresa, sindicatos e “comunistas” xuntos contra o traballador

Sindicatos
 
No camiño a se converter en monopolio, as empresas invisten o seu diñeiro acumulado, o cal ten orixe na plusvalía que xeran os seus traballadores, en mellorar e refinar o seu modelo de explotación para aumentar beneficios en detrimento dos dereitos dos traballadores. Isto é posible non só porque as leis emanadas do imperialismo permiten a existencia de manobras en favor da burguesía, senón tamén porque nesta etapa de refluxo de conciencia de clase que estamos vivindo actualmente, os sindicatos amarelos, que non son mais que a personificación do Estado nos centros de traballo, ocúpanse de entreter a aqueles elementos obreiros máis avanzados que cuestionen as decisións da empresa.

O que acontece na empresa telefónica R, filial de Euskaltel, e nas súas subcontratas é un exemplo perfecto do explicado anteriormente. Fai unhas semanas, a empresa deu o sinal de saída para a deslocalización, o cal non obedece máis que ao abaratamento dos custos de produción. Esta orde para nada é casual, posto que Euskaltel obtivo este ano beneficios récords, resultado que sen ningunha dúbida apuntan a mellorar aínda que lle custe a destrución de postos de traballo ou o empeoramento do nivel de vida dos seus traballadores.

Ante esta evidente agresión aos traballadores e o alboroto que a decisión empresarial xerou neles, os sindicatos competentes do Estado (CCOO, UGT e CIG) comezaron a por en marcha a súa maquinaria para dirixir aos traballadores á precarización encuberta da súa situación. E isto non é algo que nós esteamos a inventar, senón que se pode comprobar nunha das alternativas que o comité de empresa propón no pasquín repartido nas manifestacións: a subcontratación como mal menor e alternativa á deslocalización. Como é posible que uns sindicatos que supostamente defenden aos traballadores propoñan tal medida que o único que provoca é a precarización dos traballadores e o consecuente aumento das ganancias da empresa? Porque estes sindicatos son o propio Estado e ben o demostrou CCOO cando en 2014 firmou un preacordo con Euskaltel no País Vasco que favorecía a subcontratación e, inclusive, ao despidos dos traballadores se esa era a vontade da empresa.

Alén diso, e como a enésima proba do enraizamento do oportunismo no movemento obreiro, temos que soportar a organizacións autodenominadas “comunistas” como o PCTE facendo seguidismo do Comité de Empresa, liderado polos sindicatos amarelos antes mencionados. O PCTE que, con toda a cobardía que o caracteriza, acusounos de forma indirecta a nós, o PCOE, de “non estar en contacto coas masas” na súa campaña electoral en Lugo. Curiosa esa súa forma de ter relación cos traballadores, a través dos sindicatos dos EREs e que recentemente firmaron para Isowat o segundo ERTE, como non, mirando pola empresa e deixando no chan ao traballador! A que masas se refire a escisión de Ástor García, ás traballadoras ou as empresariais?

Camaradas, como podedes ver a nosa misión non é doada. A conciencia da clase obreira está a mínimos e a burguesía xunto coa súa presencia no movemento obreiro (CCOO, UXT, CIG, PCE, PCPE, PCTE…) está realizando ata agora unha xogada magnífica arrasando o pouco xerme de movemento que aínda existe. Pero precisamente por iso, xustamente agora, é o momento de se incorporar nas fileiras do Partido, é momento de otorgarlle aos traballadores de todo o mundo a identidade que se lles é negada no capitalismo. É o momento de que a Fronte Única do Pobo se erixa como verdadeiro órgano democrático do pobo. É o momento da revolución.

 

Organízate cos sindicatos de clase!
Organízate co PCOE!
Viva a loita da clase obreira!

Célula Aurora do PCOE en A Coruña

R: empresa, sindicatos y “comunistas” juntos contra el trabajador

 

En el camino a convertirse en monopolio, las empresas invierten su dinero acumulado, el cual tiene origen en la plusvalía que generan los trabajadores, en mejorar y refinar su modelo de explotación para aumentar beneficios en detrimento de los derechos de los trabajadores. Esto es posible no sólo porque las leyes emanadas del imperialismo permiten la existencia de maniobras en favor de la burguesía, sino también porque en esta etapa de reflujo de conciencia de clase que estamos viviendo actualmente, los sindicatos amarillos, que no son más que la personificación del Estado en los centros de trabajo, se ocupan de entretener a aquellos elementos obreros más avanzados que cuestionen las decisiones de la empresa.

Lo que sucede en la empresa telefónica R, filial de Euskaltel, y en sus subcontratas es un ejemplo perfecto de lo explicado anteriormente. Hace unas semanas, la empresa dio la señal de salida para la deslocalización, lo cual no obedece más que al abaratamiento de los costes de producción. Esta orden para nada es casual, puesto que Euskaltel obtuvo este año beneficios récords, resultado que sin duda apuntan a mejorar aunque le cueste la destrucción de puestos de trabajo o el empeoramiento del nivel de vida de sus trabajadores.

Ante esta evidente agresión a los trabajadores y al alboroto que la decisión empresarial generó en ellos, los sindicatos competentes del Estado (CCOO, UGT y CIG) comenzaron a poner en marcha su maquinaria para dirigir a los trabajadores a la precarización encubierta de su situación. Y esto no es algo que nosotros nos estemos inventando, sino que se puede comprobar en una de las alternativas que el comité de empresa propone en el pasquín repartido en las manifestaciones: la subcontratación como mal menor y alternativa a la deslocalización. ¿Cómo es posible que unos sindicatos que supuestamente defienden a los trabajadores propongan tal medida que lo único que provoca es la precarización de los trabajadores y el consecuente aumento de las ganancias de la empresa? Porque estos sindicatos son el propio Estado y bien lo demostró CCOO cuando en 2014 firmó un preacuerdo con Euskaltel en el País Vasco que favorecía la subcontratación e, inclusive, al despido de los trabajadores si esa era la voluntad de la empresa.

Aparte de eso, y como la enésima prueba del enraizamiento del oportunismo en el movimiento obrero, tenemos que soportar a organizaciones autodenominadas “comunistas” como el PCTE haciendo seguidismo al comité de empresa, liderado por los sindicatos amarillos antes mencionados. El PCTE que, con toda la cobardía que lo caracteriza, nos acusó de forma indirecta a nosotros, el PCOE, de “no estar en contacto con las masas” en su campaña electoral en Lugo. ¡Curiosa esa forma suya de tener relación con los trabajadores, a través de los sindicatos de los EREs y que recientemente firmaron para Isowat el segundo ERTE, como no, mirando por la empresa y dejando en el suelo al trabajador! ¿A qué masas se refiere la escisión de Ástor García, a las trabajadoras o las empresariales?

Camaradas, como podéis ver nuestra misión no es fácil. La conciencia de la clase obrera está a mínimos y la burguesía junto con su presencia en el movimiento obrero (CCOO, UGT, CIG, PCE, PCPE, PCTE…) está realizando hasta ahora una jugada magnífica arrasando el poco germen revolucionario que aún existe. Pero precisamente por eso, justamente ahora, es el momento de incorporarse a las filas del partido, es el momento de otorgarle a los trabajadores de todo el mundo la identidad que se les es negada en el capitalismo. Es el momento de que el Frente Único del Pueblo se erija como verdadero órgano democrático del pueblo. Es el momento de la revolución.



¡Organízate con los sindicatos de clase!
¡Organízate con el PCOE!
¡Viva la lucha de la clase obrera!

Célula Aurora del PCOE en A Coruña




La burguesía lo apuesta todo al fascismo para salvar al capitalismo en putrefacción

Parlamento
 
El capitalismo en perpetua crisis, cada vez más profunda y cada día con menos argumentos para justificar su existencia, obliga a la burguesía internacional a recurrir de nuevo al fascismo, para lo que está dando pasos firmes tanto en el plano teórico como en el práctico.

El fascismo nace durante el capitalismo en descomposición. Basta con ojear el mapa mundial y se podrá apreciar cómo los ultraderechistas van encaramándose en el poder: Ucrania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Hungría, Italia, Letonia, Polonia, Argentina, EE.UU., Brasil, Ecuador… Consecuencia de todo ello es también el escoro hacia posiciones reaccionarias del actual Parlamento Europeo que, sumido en grave crisis de identidad, intenta solapar su incapacidad para afrontar los graves problemas económicos y de índole político que atosigan a sus respectivos pueblos, tratando de desviar su atención con declaraciones provocadoras, como es la resolución anticomunista del pasado 19 de septiembre titulada: “Sobre la importancia de la memoria europea para el futuro de Europa”, en la que culpa a la Unión Soviética de ser la causante de la Segunda Guerra Mundial.

A los capitalistas les resulta imposible reconocer verdades históricas incuestionables como que la Unión Soviética, capitaneada por la extraordinaria astucia de Stalin, pactara con Alemania para lograr la tregua precisa al objeto de prepararse industrial y militarmente para la guerra, que era inminente cuando, esos mismos demócratas burgueses franceses y británicos habían entregado territorios y habían fortalecido a Hitler con los acuerdos de Múnich previamente, dirigiendo a la bestia parda fascista creada por los monopolios contra la URSS, enemiga de los capitalistas en su faceta fascista y demócrata; al fin y al cabo, detrás de un demócrata burgués se oculta un fascista cuando el capitalismo se descompone. Los capitalistas nunca reconocerán que fue Stalin quien venció a Hitler en la Segunda Guerra Mundial y no han desdeñado ninguna oportunidad para revertir la historia a su favor, creando la leyenda de un Stalin malvado y cruel asesino de millones de ciudadanos de su país, con el propósito de ocultar que fue la Unión Soviética bajo su mandato la que venció a los alemanes, y de hacer creer a fuerza de ricas campañas de propaganda que fueron los EE.UU. quienes doblegaron a los alemanes, a la par que han tratado de ocultar que el líder soviético, junto con su pueblo después de soportar en su país dos guerras mundiales y otras tantas civiles, fueron los que lograron, en un espacio breve de tiempo, una década, superar industrialmente el mundo capitalista con siglos de existencia y equipararse con los EE.UU.

La declaración del Parlamento europeo continúa la dirección marcada por la grave situación económica del capitalismo putrefacto, que de nuevo le obliga a recurrir al fascismo para intimidar a las clases trabajadoras. Dicha declaración justifica la ilegalización de los comunistas en los Estados Bálticos e incita a los demás países a tomar medidas semejantes con el fin de neutralizar cualquier intento de aleccionar a las masas populares a luchar contra el sistema capitalista en grave descomposición.

El PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL hace un llamamiento a los trabajadores y capas populares, a entidades culturales de toda índole del estado español a ofrecer resistencia y a construir el FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO, antifascista y anticapitalista ya constituido en algunos lugares de nuestra geografía, con la intención de frenar el fascismo en crescendo en nuestro país.

 

Madrid, 1 de octubre de 2019

Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




¡Cuidado vecino! El fascismo acecha tu barrio

Orriol
 
El pasado 14 de setiembre tuvo lugar la inauguración del Casal Romeu en el barrio de Orriols por parte de la asociación Valentia Forum, vinculada directamente a elementos y organizaciones fascistas bien conocidos en Valencia (Falange, España 2000, Democracia Nacional). Una vez más, el fascismo se disfraza bajo la careta cultural o solidaria para penetrar en los barrios obreros, aprovechando los acuciantes problemas sociales que le acechan junto a la elevada tasa de inmigración, para difundir su discurso xenófobo cargado de odio con el propósito de dividir y enfrentar a la clase obrera.

Este tipo de organizaciones fascistas no son para nada nuevas; conocido es el caso de Hogar Social Madrid, que ha servido de ejemplo extendiendo su modelo en diversos puntos del estado español. En el País Valenciano cabe destacar el Galeón, ya arraigado en la localidad de Elda y que ha servido para impulsar el de Orriols.

En los últimos años hemos asistido al auge de este tipo de organizaciones que se aprovechan de la situación de miseria y la desorganización del movimiento obrero y popular para infiltrarse en los barrios.

Además, cumple a la perfección su papel dentro de los estados capitalistas; tergiversar y blanquear los problemas sociales originados por el propio desarrollo del capitalismo tanto a nivel interior como exterior.

Por una parte, culpa a los inmigrantes de problemas tales como la falta de empleo o la criminalidad en aumento. Por otra parte, convierten a estas víctimas del desarrollo expansionista del capitalismo en su fase monopolista, que expolia y destruye sus países de origen, en una especie de invasores que vienen a destruir nuestra forma de vida occidental, desvinculándolo totalmente de las verdaderas razones que subyacen en el propio desarrollo capitalista. Además, también cumplen su papel como punta de lanza contra el movimiento obrero al romper y tergiversar los vínculos de solidaridad que deberían forjarse entre todos los trabajadores del mundo, independientemente de su origen, etnia o religión, enfrentándolos entre sí, y obviando el hecho objetivo de que la clase obrera es internacional, premisa vital para su futura emancipación.

Por último, hay que señalar una vez más el papel de la socialdemocracia, esta vez de la mano del gobierno municipal liderado por los oportunistas de Compromís, que además del abandono y el total desinterés por hacer políticas para mejorar la situación de los barrios obreros de la ciudad, durante todo esto tiempo ha dejado campar a sus anchas a estos grupos fascistas que siguen actuando con la misma impunidad de siempre y, por supuesto, no ha movido un dedo por poner ningún tipo de impedimento para que se instalen en el barrio a pesar de la presión ejercida hacia estos por parte de diferentes colectivos y organizaciones de izquierda. Por tanto, una vez más se observa la complicidad de la socialdemocracia en el auge del fascismo, traicionando a la clase obrera mediante el abandono de los problemas reales de los trabajadores y con su absoluta permisibilidad con el fascismo, creando el caldo de cultivo perfecto para la proliferación de este en los barrios obreros.

Ante todo esto solo queda organizar la lucha antifascista en los barrios obreros con una clara perspectiva de clase que sea capaz de llegar a los vecinos y aunar los diversos colectivos que actúan en los barrios para impedir la proliferación de estos y echarlos fuera de los barrios.

 

¡Contra el fascismo y el oportunismo, por un barrio por y para la clase obrera, ORGANÍZATE EN EL PCOE¡

Secretaría de Agitación y Propaganda del Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E) en Valencia




Solidaritat amb les 9 detingudes i detinguts al Vallés

detenidos
 
Cap notícia sobre detencions i registres a Catalunya sorprèn ja. Les operacions de l’Estat en contra dels independentistes s’ha normalitzat i assumit com una cosa natural i que hem d’acatar.

Avui la força repressiva ha anat a parar al cinturó del Vallès. Per ordre del jutge Manuel García-Castelló, del jutjat número 6 de l’Audiència Nacional, 500 agents de la Guàrdia Civil han dut a terme 10 registres entre Sabadell, el Mollet del Vallès i Sant Fost de Campsentelles. L’operació s’ha saldat amb 9 persones detingudes «investigats per delictes de terrorisme que podrien vincular-se amb altres delictes de rebel·lió i sedició». Aquestes declaracions dutes a terme per fonts de l’operació, deixen entreveure les clares intencions de vincular als 12 presos polítics, que es troben a l’espera d’una sentència del Tribunal Suprem precisament per rebel·lió i sedició, amb grups que puguin semblar violents. Així podrien trobar una excusa per a donar sentit a una sentència de rebel·lió. La pròpia Audiència Nacional ha informat que els detinguts d’avui són integrants dels CDR, els quals hauran de declarar en aquesta audiència en els propers dies.

Segons el Ministeri d’Interior l’objectiu de l’operació era confiscar proves per a demostrar que s’estan preparant accions violentes. La Guàrdia Civil s’ha emportat material segons ells mateixos «considerats precursors per a la confecció de material explosiu, susceptible (a l’espera de confirmació pels especialistes) de ser utilitzats en la fabricació d’artefactes». També s’han endut documentació i material informàtic. En un comunicat de la Guàrdia Civil es declara que «La investigació es troba sota secret de sumari i l’operació continua oberta, no descartant-se la pràctica de noves detencions.»

La imprecisió de l’informe i el fet que un dels llocs registrats sigui la seu d’un grup dedicat a la tradicional festivitat pirotècnica Correfoc, demostren la innocuïtat del material que han trobat i que qualsevol podria tenir a casa o en una seu d’un grup festiu pirotècnic. És a dir no busquen material explosiu, busquen una excusa per a acusar de terrorisme a organitzacions que no ho són ni planegen tal pràctica. Cosa que ens recorda a un altre muntatge policial com el que va sofrir Alfon al qual se’l va acusar de tinença de material explosiu o al de grups anarquistes, quan en realitat no van trobar res fora de lloc ni substancialment perillós.

Sumant a aquest acte de persecució política, fa uns dies el cos de Mossos d’Esquadra presentava nou material antiavalot en vigília de les mobilitzacions convocades per a quan es doni a conèixer la sentència del procés. La presència del gas pebre en aquest material va formar una polèmica que ha portat a la destitució de la directora de Comunicació del Departament d’Interior, Joana Vallès. No obstant això, ningú assegura que no es farà ús del material en les successives manifestacions.

Així doncs, cal esperar una sentència al procés altament punitiva cap als polítics empresonats, acompanyada d’una sèrie d’accions per part d’organitzacions independentistes que condueixi a una nova ona de reacció i repressió de l’Estat així com una reactivació dels CDR.

Si alguna cosa sembla evident és que aquestes operacions repressives estan lluny de voler evitar la violència. Per contra tenen una clara intenció de que es produeixi un acte obertament violent per part dels CDR per a poder prohibir i desarticular el moviment d’una vegada per sempre. I és que fins avui no han pogut trobar cap acte mínimament violent en les successives mobilitzacions d’aquests grups, composts per persones frustrades amb l’Estat al que sempre han qualificat com a «democràtic» i al qual ja no poden atribuir-li tal caràcter. El que digui veure un indici de violència a penjar llaços grocs, obrir peatges o tallar carreteres o és un mentider o un ignorant del que han estat els moviments de drets civils.

Ara mateix no tenim res que demostrar-li a l’Estat feixista Espanyol que perseguirà, no qualsevol signe de violència, sinó qualsevol signe de frustració que s’organitza. Fem el que fem ells ens perseguiran i ens diran terroristes, siguem pacífics o no. Tampoc hem de demostrar-li res als burgesos catalans que han escapçat i abandonat un projecte polític recolzat per milions de persones que van ser capaces de defensar un referèndum arriscant la seva pròpia integritat física. Tampoc cal esperar cap mena de reconeixement per part de les burgesies de la resta d’Europa, que ja no és que siguin socis de les nostres, sinó que operen ja explotant-nos als treballadors de l’estat espanyol com qualsevol altra burgesia pròpia més sense cap restricció.

Atacant als CDR la maquinària repressiva estatal ens mostra quin és el seu major temor i el camí que hem de seguir. Aquests comitès d’auto-organització popular no només són la resposta i la veritable esperança per al moviment independentista sinó que demostren que l’única forma de detenir les agressions de l’estat i contrarestar-les és la unitat. No només la unitat dels independentistes, ni dels catalans, sinó la unitat de totes les obreres i tots els obrers del món allà on el capitalisme gaudeixi de vida.

És per això que des del PCOC ens solidaritzem amb els detinguts independentistes del Vallés Oriental i cridem a participar en les diferents manifestacions i protestes que es duran a terme en suport a aquestes companyes i companys.

També cridem a la més que urgent i necessària unitat popular, a la confluència de totes les lluites en el Front Únic del Poble (FUP) que sigui l’òrgan del veritable canvi, l’alternativa dels treballadors al sistema que ens explota i ens persegueix si ens atrevim a desafiar-lo.

 

Per la llibertat de tots els presos polítics!
Per la unitat popular!

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya



Convocatòries:

19h Pl Doctor Robert, Sabadell
19h Francesc Layret, Cerdanyola del Vallès
19h Ajuntament Mollet del Vallès
19h Ajuntament LaGarriga
19h Plaça de l’Ajuntament, Ripoll
19h Plaça de la Vila, Badalona
19h Ajuntament La Selva del Camp
19h Plaça de la Vila, Santa Coloma de Gramenet
19:30 Plaça Major, Vic
19:45 Plaça de la Pagesia, Esparraguera
20h Ajuntament Santa Perpètua de Mogoda
20h Ajuntament d’Igualada
20h Plaça del Vi, Girona
20h Plaça de la Vila, Sant Celoni
20h Plaça de la Vila, Vilanova i la Geltrú
20h Ajuntament de Cardedeu
20h Cal Pere Vell, Begues
20h Plaça de l’Església, Castelldefels
20h Plaça de l’Ajuntament, Puigcerdà
20h Plaça Paeria, Lleida
20h Ajuntament de Mataró
20h Plaça de la Vila, Molins de Rei
20h Plaça Nova, Palafrugell
20h Plaça Prim, Reus
20h Ajuntament de Blanes
20h Ajuntament de Malgrat de Mar
20:30h Centre Penitenciari Puig de les Basses
20:30h Travessera de Gràcia, Barcelona
20:45 Plaça Alfons, Tortosa
Demà 19h Ajuntament (Sant Fost de Campsentelles)


Solidaridad con los 9 detenidos en el Vallés



Ninguna noticia sobre detenciones y registros en Cataluña sorprende ya. Las operaciones del Estado en contra de los independentistas se han normalizado y asumido como algo natural y que debemos acatar.

Hoy la fuerza represiva ha ido a parar al cinturón del Vallés. Por orden del juez Manuel García-Castellón, del juzgado número 6 de la Audiencia Nacional, 500 agentes de la Guardia Civil han llevado a cabo 10 registros entre Sabadell, el Mollet del Vallès i Sant Fost de Campsentelles. La operación se ha saldado con 9 personas detenidas «investigados por delitos de terrorismo que podrían vincularse con otros delitos de rebelión y sedición». Estas declaraciones llevadas a cabo por fuentes de la operación, dejan entrever las claras intenciones de vincular a los 12 presos políticos, que se encuentran a la espera de una sentencia del Tribunal Supremo precisamente por rebelión y sedición, con grupos que puedan parecer violentos. Así podrían encontrar una excusa para dar sentido a una sentencia de rebelión. La propia Audiencia Nacional ha informado de que los detenidos de hoy son integrantes de los CDR, los cuales tendrán que declarar en dicha audiencia en los próximos días.

Según el Ministerio de Interior el objetivo de la operación era incautar pruebas para demostrar que se están preparando acciones violentas. La Guardia Civil se ha llevado material según ellos mismos «considerados precursores para la confección de material explosivo, susceptible (a la espera de confirmación por los especialistas) de ser utilizados en la fabricación de artefactos». También se han llevado documentación y material informático. En un comunicado de la Guardia Civil se declara que «La investigación se encuentra bajo secreto de sumario y la operación sigue abierta, no descartándose la práctica de nuevas detenciones.»

La imprecisión del informe y el hecho de que uno de los lugares registrados sea la sede de un grupo dedicado a la tradicional festividad pirotécnica Correfoc, demuestran la inocuidad del material que han encontrado y que cualquiera podría tener en casa o en una sede de un grupo festivo pirotécnico. Es decir, no buscan material explosivo, buscan una excusa para acusar de terrorismo a organizaciones que no lo son ni planean tal práctica. Algo que nos recuerda a otro montaje policial como el que sufrió Alfon al que se le acusó de tenencia de material explosivo o al de grupos anarquistas, cuando en realidad no encontraron nada fuera de lugar ni sustancialmente peligroso.

Sumando a este acto de persecución política, hace unos días el cuerpo de Mossos d’Esquadra presentaba nuevo material antidisturbios en vísperas de las movilizaciones convocadas para cuando se diera a conocer la sentencia del procés. La presencia del gas pimienta en dicho material formó una polémica que ha llevado a la destitución de la directora de Comunicación del Departamento de Interior, Joana Vallès. Sin embargo, nadie asegura que no se hará uso del material en las sucesivas manifestaciones.

Así pues, cabe esperar una sentencia del procés altamente punitiva hacia los políticos encarcelados, acompañada de una serie de acciones por parte de organizaciones independentistas que conduzca a una nueva ola de reacción y represión del Estado así como una reactivación de los CDR.

Si algo es evidente es que estas operaciones represivas están lejos de querer evitar la violencia. Al contrario, tienen una clara intención de que se produzca un acto abiertamente violento por parte de los CDR para poder prohibir y desarticular el movimiento de una vez por todas. Y es que hasta la fecha no han podido encontrar ningún acto mínimamente violento en las sucesivas movilizaciones de estos grupos, compuestos por personas frustradas con el Estado al que siempre han calificado como «democrático» y al que ya no pueden atribuirle tal carácter. El que diga ver un atisbo de violencia en colgar lazos amarillos, abrir peajes o cortar carreteras o es un mentiroso o un ignorante de lo que han sido los movimientos de derechos civiles.

Ahora mismo no tenemos nada que demostrarle al Estado fascista español que perseguirá, no cualquier signo de violencia, sino cualquier signo de frustración que se organiza. Hagamos lo que hagamos ellos nos perseguirán y nos llamarán terroristas, seamos pacíficos o no. Tampoco tenemos que demostrarle nada a los burgueses catalanes que han descabezado y abandonado un proyecto político aupado por millones de personas que fueron capaces de defender un referéndum arriesgando su propia integridad física. Tampoco cabe esperar ningún tipo de reconocimiento por parte de las burguesías del resto de Europa, que ya no es que sean socios de las nuestras, sino que operan ya explotándonos a los trabajadores del estado español como cualquier otra burguesía propia más sin ninguna restricción.

Atacando a los CDR la maquinaria represiva estatal nos muestra cuál es su mayor temor y el camino que debemos seguir. Dichos comités de auto-organización popular no solo son la respuesta y la verdadera esperanza para el movimiento independentista, sino que demuestran que la única forma de detener las agresiones del estado y contrarrestarlas es la unidad. No solo la unidad de los independentistas, ni de los catalanes, sino la unidad de todas las obreras y todos los obreros del mundo allá donde el capitalismo goce de vida.

Es por ello que desde el PCOC nos solidarizamos con los detenidos independentistas del Vallés Oriental y llamamos a participar en las diferentes manifestaciones y protestas que se llevarán a cabo en apoyo a estas compañeras y compañeros.

También llamamos a la más que urgente y necesaria unidad popular, a la confluencia de todas las luchas en el Frente Único del Pueblo (FUP) que sea el órgano del verdadero cambio, la alternativa de los trabajadores al sistema que nos explota y nos persigue si nos atrevemos a desafiarlo.

 

¡Por la libertad de todos los presos políticos!
¡Por la unidad popular!

Comité Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya




La reacción americana se conjura para invadir Venezuela

Venezuela
 
En un mundo dominado por un capitalismo en decadencia, las potencias imperialistas clásicas buscan a la desesperada mantener el viejo reparto del mundo y salvaguardar los intereses de sus monopolios ante la amenaza de los Estados imperialistas emergentes. Las contradicciones del sistema se exacerban, las crisis se suceden y los recursos son cada vez más escasos. El capitalismo se resquebraja y a la burguesía internacional no le queda otra que apostarlo todo a la reacción para mantener su sistema putrefacto.

Estados Unidos, Europa y Japón son conscientes de que han llegado a su límite y de que ya no pueden hacer más que decaer ante el auge de las nuevas potencias imperialistas de los BRICS, lideradas por China y Rusia. El modelo capitalista está en quiebra y lo máximo a lo que aspira es a renovar el imperialismo viejo por uno nuevo. Sin embargo, el choque entre imperios caducos y emergentes tiene lugar en un punto en la historia en el que el planeta poco más puede ofrecer por saquear. Los monopolios internacionales buscan a la desesperada rapiñar donde ya no queda nada. Las contradicciones del sistema capitalista son tales, que la burguesía ya no tolera ni un ápice de intervencionismo estatal y le declara la guerra hasta a sus propios aliados históricos socialdemócratas, apostándolo todo a la reacción, al fascismo.

Venezuela es el epicentro en América de la contradicción entre imperialismo y socialismo. Su postura antiimperialista le ha valido ser de los pocos focos en la geografía mundial que no sirve en bandeja de plata sus recursos energéticos a Estados Unidos. El país de la revolución bolivariana posee 300 mil millones de barriles de petróleo en reservas –la más grande del mundo– y la principal reserva de gas y oro de toda América Latina–. Estados Unidos, con el apoyo de sus Estados siervos en Latinoamérica, ha intentado aplastar sin éxito el chavismo, una y otra vez, para apoderarse de sus recursos. Y es en estos momentos de quiebra del imperialismo yankee, en los que la sombra china amenaza con arrebatarle su dominio del mundo, cuando las arremetidas son cada vez más salvajes y desesperadas.

El último envite imperialista a la nación de Simón Bolívar viene de la mano de los perros de presa de Estados Unidos en Latinoamérica. El Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) aprobó el pasado miércoles en Washington convocar al Órgano de Consulta del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) para “abordar la crisis de Venezuela”. La propuesta fue introducida por el representante venezolano ante el organismo designado por la Asamblea Nacional (AN), Gustavo Tarre Briceño – la OEA expulsó en abril a los delegados del Gobierno de Maduro y decidió reconocer como representantes de Venezuela a los diplomáticos del golpista Guaidó–. El TIAR fue aprobado con 12 votos a favor, 5 abstenciones y 1 ausencia.

La aplicación de dicho pacto de defensa brindaría un marco legal para una eventual intervención armada en el país. El TIAR, además de acciones coercitivas de carácter militar, contempla una serie de opciones entre las que se incluyen la ruptura de relaciones diplomáticas, la suspensión de acuerdos económicos y de transporte y la cancelación de comunicaciones radioeléctricas y radiofónicas.

No obstante, la resolución no fue aprobada por unanimidad. México tomó el derecho de palabra para rechazar la activación del TIAR porque, en palabras de su representante, es una decisión “inaceptable”. “Consideramos que no hay un conflicto armado en el continente que amerite la aplicación del TIAR. Creemos que es inútil la aplicación de este mecanismo si no se busca una intervención armada en la región. Queremos dejar constancia que lo que se resolverá a continuación no es aceptado por todos los miembros y es un peligroso precedente”, agregó.

Posterior a la votación final, la delegación de Costa Rica presentó junto a Chile y Perú una enmienda para excluir el posible uso de la fuerza, pero fue negada con nueve puntos en contra, cuatro a favor, cuatro abstenciones y una ausencia.


El imperialismo estadounidense, naturalmente, celebró la aprobación del TIAR y aplaudió la actuación de sus Estados lacayos. A través de un comunicado de prensa del Departamento de Estado, el secretario de Estado, Mike Pompeo, aseguró que esta aprobación es “una prueba del apoyo de la región al pueblo venezolano y un reconocimiento de la creciente injerencia desestabilizadora que el exrégimen de Nicolás Maduro tiene en la región”. El comunicado asegura que Maduro “representa una amenaza para el pueblo venezolano” y que sus acciones “amenazan la paz y la seguridad de los vecinos de Venezuela”.

Momentos previos a la sesión, el canciller de Colombia, Carlos Holmes Trujillo, acusó sin pruebas a la Administración de Maduro de emplear grupos armados ilegales colombianos para la defensa de su territorio. Según Trujillo, estos grupos “mantienen vínculos con las autoridades venezolanas de tipo local y regional” y controlan “algunos pasos fronterizos”.

Irónicamente, apenas unos días después de la aprobación del TIAR, los “azares del destino” han querido jugarle una mala pasada al ridículo señor Trujillo y a sus amigos bufones de la OEA. El alabado y digno adalid de la libertad y de los Derechos Humanos, el presidente “encargado” de Venezuela, Juan Guaidó, tan encumbrado y recibido con honores y alfombras rojas por los más altos y prominentes dignatarios de la democracia occidental, ha aparecido este jueves en unas fotografías con narcos paramilitares colombianos de la banda de Los Rastrojos.


El títere del imperialismo yankee atravesó ilegalmente la frontera con Colombia el pasado 22 de febrero para presentarse por sorpresa en el concierto ‘Venezuela Aid Live’, convocado por el multimillonario Richard Branson. No estaba claro cómo había cruzado la frontera y llegado hasta el lugar sorteando el cierre fronterizo decretado por Nicolás Maduro y la prohibición de salir del país. En las fotografías difundidas en redes sociales, Guaidó aparece junto a dos hombres que, tal y como ha confirmado la Policía de Cúcuta, son Albeiro Lobo Quintero, alias “Brother”, y Jhon Jairo Durán, alias “Menor”, ambos líderes de Los Rastrojos, una banda narcoparamilitar que opera en la frontera con Venezuela. Curiosamente, quien recibe apoyo logístico de grupos paramilitares no es el Gobierno de Maduro, para desgracia del señor Trujillo, sino sus torpes amigos de la oposición golpista de Venezuela.

El ridículo de Juan Guaidó es una metáfora de la ineptitud de la oligarquía venezolana y de sus sucesivos fracasos por acabar con la revolución bolivariana. Estados Unidos se lleva las manos a la cabeza después de ver que todos sus esfuerzos por echar a Maduro se diluyen en la incompetencia de sus secuaces fascistas en Venezuela. Ni con el apoyo financiero, logístico y diplomático de las potencias imperialistas occidentales, ni con drones, mercenarios y paramilitares, ni con bloqueos económicos criminales, han conseguido acabar con el Gobierno bolivariano e imponer a un presidente títere que ejecute sus dictámenes.

Pocas bazas le quedan ya por emplear y el decadente imperio yankee se desespera cada día más. Las potencias imperialistas emergentes amenazan con poner fin al glorioso sueño americano y el águila calva se debate cada vez más desquiciada. Sedientos de sangre, los gringos y sus Estados mercenarios en Latinoamérica se dan cuenta de que solo les queda una opción y, con la aprobación del TIAR, están preparando el terreno para empuñar su mejor arma de paz y de democracia: la intervención militar.

 

¡Abajo el imperialismo criminal!
¡Viva el internacionalismo proletario!
¡Socialismo o barbarie!

Secretaría de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




El desastroso estado de la sanidad pública dispara los seguros privados en Andalucía

Sanidad
 
A río revuelto, ganancia de capitalistas. Todo aquello que no se garantice de manera gratuita y con calidad se convierte en negocio. De la misma manera, para los capitalistas, privarles de ese negocio garantizando la satisfacción de las necesidades de una sociedad (alimentación, sanidad, cultura, educación, deporte, …) será una dictadura.

El vertiginoso aumento de la contratación de seguros privados de salud en Andalucía es un síntoma más de la lamentable asistencia sanitaria que reciben los trabajadores andaluces por parte del Sistema Andaluz de Salud. Son ya el 25,43% de los hogares andaluces los que contratan seguros de salud, por encima de la media nacional del 24,61%.

A pesar de la propaganda institucional que presume constantemente de la “joya de la corona”, las movilizaciones que estallaron en el año 2016 en casi todas las provincias de Andalucía ya alertaron de la degradante situación de la sanidad “pública” andaluza.

Ya con gobiernos socialistas, apoyados también por Izquierda Unida en 2012, la sanidad pública andaluza, como la estatal, ha sido un gran nicho de negocio para las multinacionales de medicamentos y los proveedores de todo el material que consumen los hospitales y centros de salud. Monopolios como Fresenius, han reconocido que el mayor negocio proviene precisamente de la sanidad pública. Este grupo alemán soborna a jefes de servicio de hospitales públicos españoles con viajes, regalos, o dinero a cambio de derivar pacientes a sus centros de diálisis, contratarles maquinaria o adelantarles información sobre licitaciones públicas.


Este contubernio entre la sanidad pública bajo un estado capitalista y los monopolios del sector se hace evidente en los Encuentros Globales de Altos Cargos de la Administración Sanitaria, que se celebra todos los años y donde comparten mesa y mantel consejeros de sanidad pública y directivos de multinacionales como Air Liquide Healthcare, Cardiva, Fresenius Medical Care, Gasmedi, GE Healthcare, Otsuka y Roche.

Especialmente sangrante es el caso de Málaga, con el mayor porcentaje de contratación de seguros privados de salud. En una provincia donde se facturaron 14.200 millones de euros en 2018 en el sector del turismo gracias a la sobre-explotación de la clase obrera, donde hay una sobre-población fomentada por la patronal del turismo, los recursos hospitalarios siguen al mismo nivel de hace 30 años. Para el capital, lo prioritario son los spas y los campos de golf, por encima de la necesidad de una correcta asistencia sanitaria al pueblo malagueño.

Ahora, estando el gobierno andaluz en manos de la pata derecha del régimen, aquellos que están abiertamente vinculados con el capital, a veces por lazos de sangre, se continua con ese trabajo en beneficio del sector privado. Con la excusa de aliviar las listas de espera se derivan a clínicas y hospitales privados muchas de las operaciones quirúrgicas programadas, pasando por caja de las aseguradoras privadas los impuestos pagados religiosamente por los trabajadores.

Por tanto, bajo pata derecha o bajo pata izquierda, la sanidad pública en el capitalismo nunca será realmente gratuita, universal y de calidad, porque el capital de los monopolios no lo permitirá ya que se le acabaría el chollo. Igual que la educación, el régimen económico determinará si ambos sistemas de salud y educación se diseñan y planifican en beneficio de toda la población o de una minoría capitalista, o lo que es lo mismo, en función de las necesidades del mercado.

Básicamente el servicio “público” de salud ha servido para mantener en pie a los trabajadores enfermos a base de pastillas, no para curarlos, si no para que no falten al puesto de trabajo donde son explotados por los empresarios.

Pero la lucha por el mercado, la necesidad de expansión del capital arremete también con ese mínimo de sanidad “pública” e impone su deterioro para que la gente se vea obligada a recurrir a los seguros privados, donde como en cualquier negocio, aquellos con pocos recursos recibirán una atención pésima.

El simple hecho de que un 20’8% de partos en 2017 se hayan producido en hospitales privados, viene a desmontar la falacia de esa “joya de la corona”, donde algo tan básico y fundamental como dar a luz no puede garantizarse en las condiciones idóneas en los hospitales públicos andaluces.

En todas las esferas de la sociedad el subdesarrollo crece en Andalucía, una de las regiones más ricas en recursos naturales de Europa. Un subdesarrollo planificado por los grandes terratenientes con sede en Madrid, y las burguesías industriales del País Vasco y Cataluña, que siempre han necesitado una cantera barata de materias primas y mano de obra para facilitar la acumulación de capital industrial y financiero. De la misma manera que han hecho EEUU y Europa con América Latina y África.

Pero no podemos engañarnos. El capitalismo necesita de desarrollo de unas regiones a costa del subdesarrollo de otras. La relación entre naciones, regiones, campo y ciudad, y personas no permite un desarrollo equitativo, sino de sometimiento a través de la extracción de plusvalías, que es como se acumula el capital y como funciona la economía de mercado.

Por tanto, un desarrollo armónico, solidario y en paz de todas las regiones, las naciones y los pueblos sólo es posible dejando atrás el régimen de producción capitalista, instaurando su sucesor más natural y lógico una vez desarrolladas las fuerzas productivas y siendo la producción de todos los bienes más industrial y social que nunca: el Socialismo.

Para ello, las luchas por la sanidad gratuita y de calidad han de unirse al resto de luchas por una educación al servicio de los intereses del pueblo trabajador, a las luchas por unas condiciones de vida dignas de los trabajadores del campo y la ciudad, para construir un Frente Único del Pueblo que servirá de Estado obrero y popular, a través del cual tomaremos el control de las abundantes riquezas naturales de Andalucía, junto a los monopolios privatizados que fueron levantados por la clase obrera oprimida bajo el franquismo y regalados posteriormente durante la actual democracia burguesa.

 

Secretaría Política del Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Andalucía