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T-SOLAR: La solución, el socialismo

1366390540 085821 1366391788 noticia normalLa crisis para los trabajadores se ha convertido en el rasgo característico de la existencia bajo el capitalismo. Es la lucha que sostiene a diario la mayoría de la población para tratar de llegar hasta fin de mes, frente a la diferencia cada vez mayor entre los salarios y el coste de la vida.

Los salarios disminuyen o se congelan, mientras que los precios de los alimentos, vestimenta, vivienda, impuestos, atención médica, educación, etc suben como la espuma. Hay miles de personas cuyo único ingreso es el subsidio del Paro, o personas que se ven obligadas a rebuscar comida en los contenedores de basura, en las asociaciones de beneficencia, etc.

 La mayoría de los trabajadores vive en un constante temor por miedo a que lo despidan, lo que puede ocurrir en cualquier momento. Es lo que ha pasado, por ejemplo, con los trabajadores de T-Solar en Ourense :“justificándose” en la crisis, la empresa despide a 170 trabajadores.

Este caso muestra, por sí mismo, la esencia básica del capitalismo, su inhumanidad y crueldad, la falta absoluta de responsabilidad social, la falta más elemental de democracia, su anarquía en la producción y en la etapa presente, su crisis estructural.

El cierre de esta planta, los despidos y la situación general del capitalismo, representan una gran tragedia para los obreros. La pérdida de empleo significa también la pérdida de cotización a la Seguridad Social  (37 años para recibir una mísera pensión), la pérdida de ingresos, el impacto psicológico del desempleo en los obreros, etc.

Muchos trabajadores han invertido sus ahorros de toda la vida en una vivienda. Para aquellos que no podrán continuar pagando la hipoteca y no puedan vender su vivienda, esto significa la pérdida de la casa y del dinero duramente ganado e invertido en la misma.

¿Y cómo estos obreros podrán atender a sus familias y pagar la educación a sus hijos? ¿Qué hacer cuando algún miembro de la familia enferme?. Los médicos y los hospitales dejan de ser progresivamente gratuitos, si alguna vez lo fueron.

Pero nada de esto importa a los capitalistas. Para ellos el cierre de empresas, el paro, no tiene importancia ninguna, ya que no influye dentro de sus cálculos y planes generales. Lo único que le importa al capitalista son las ganancias. El trabajador interesa al capitalista sólo como fuente de ganancias.

Muchas de estas fábricas que se cierran continúan siendo rentables para los capitalistas .¿Por qué entonces las cierran?. Porque cuando las empresas se convierten en monopolios gigantescos no se contentan con cualquier ganancia, sino con el máximo de ganancia.  Si el “botín” es menor que el máximo calculado , y si pueden encontrar un “botín” mayor en otra parte se mudan (deslocalización).

La mano de obra es, para la empresa, una mercancía que se compra y se utiliza como cualquier otra mercancía. Y el obrero para ellos no es una persona, un ser humano con necesidades, anhelos y sentimientos, sino algo que puede ser utilizado y descartado según la conveniencia de la empresa, como si fuese chatarra o una pieza gastada de la maquinaria.

Pero no sólo eso,  sino que los capitalistas reciben jugosas subvenciones e inyecciones de dinero público, como en el caso de T-Solar. Según la “hoja parroquial”, es decir, el diario pro-capitalista La Región :   “T-Solar arrancó en 2008 con un proyecto de última generación para fabricar paneles solares y, sólo cinco años después, plantea ya este ERE, dejando 61 millones de euros en deudas, a pesar de las ayudas públicas recibidas así como créditos blandos de entidades financieras.

No hay que olvidar que T-Solar, que se dedicaba a la construcción de paneles solares de última generación, recibió del Gobierno autonómico bipartito una ayuda directa de 5,84 millones a través del Igape, un aval financiero sobre el 50% de un préstamo de 20 millones, y la participación de Xes Galicia en el capital social de la empresa. Después, el Gobierno del PP le concedió otro préstamo de cinco millones a través también de Xes Galicia.”

Es decir, con el dinero público de todos, el que sale del trabajo de los obreros, se financió una empresa privada que ahora deja en la estacada a los trabajadores porque no les interesa seguir produciendo. Culpa del capitalismo y del sinsentido de la producción capitalista.

Los efectos del cierre de T-Solar no se dejan sentir sólo entre los trabajadores despedidos y sus familias. Se reflejan en toda Ourense, cuyos polígonos y áreas industriales se encuentran en franca decadencia.

El cierre de fábricas, los EREs, demuestra el inmenso poder que tienen las grandes empresas que dominan la economía capitalista. Es un poder dictatorial. ¿Quién elige a los altos ejecutivos de las grandes empresas?  No son las gentes de Ourense, sino que son elegidos por un puñado de los accionistas más ricos y a ellos rinden cuentas, no al pueblo trabajador.

Los defensores del capitalismo invierten mucho trabajo y gastan millones de euros en desviar de la mente del pueblo la cuestión de quién dirige y controla la vida económica dentro del capitalismo. Pero, para la mayoría del pueblo del Ourense capitalista, el asegurar su existencia no depende del control democrático del pueblo, sino del poder dictatorial de un número no grande de corporaciones y multinacionales. En la esfera económica, el capitalismo es desde sus bases antidemocrático y antihumano.

Esto, por supuesto, tiene también influencia en la escena política. En la sociedad capitalista, el dinero constituye una de las fuerzas motrices de la política. Y son precisamente las empresas quienes tienen el dinero. Pueden utilizar este dinero para elegir al pelele de turno que se sentará en el sillón del gobierno, pueden controlar los medios de comunicación, etc. Vivimos en una sociedad dominada por las empresas y los monopolios. Por consiguiente, incluso donde se nos dice que existe democracia, se trata de una dictadura del capital.

El capitalismo es un modo de producción anárquico. Se produce no según las necesidades, sino para el máximo beneficio, sin orden ni control. Esta anarquía se encuentra en evidente contradicción con la planificación y coordinación general que una economía requiere objetivamente. Vivimos en una sociedad moderna compleja, en la cual cada una de sus partes depende de otras, encontrándose todas interconectadas. Los obreros dependen de los empleos, los cuales se encuentran controlados por las empresas. Ellos no pueden ganarse la vida con sus propias manos, y las fábricas y maquinaria, las tienen en sus garras, las empresas. Los comerciantes dependen de que los obreros tengan trabajo. La ciudad de Ourense depende de que las fábricas trabajen, de que los obreros estén empleados y de que los comercios marchen bien. Lo que suceda en un lugar determinado también afectará a sus áreas circundantes y así sucesivamente.

La economía tiene que ser dirigida por un plan central, cuyo objetivo principal sea aumentar el bienestar del pueblo. Pero esto no puede lograrse en el capitalismo, donde la economía está dirigida por las empresas privadas que no persiguen satisfacer los intereses del pueblo y su bienestar, sino sus intereses privados, los cuales consisten en alcanzar la mayor ganancia. Sólo bajo el socialismo puede ser dirigida planificadamente la economía.

El capitalismo, como sistema socio-económico, no acepta responsabilidades por una vida satisfactoria para el pueblo. Los intereses humanos no son asunto de la sociedad capitalista. El capitalismo es brutal y antihumano. La gente se puede estar muriendo que si no tiene el dinero para pagar la cama de un hospital, está sentenciada. Esto no está pasando en Somalia o Haití, sino en el Ourense del siglo XXI.

También se habla de que algunos obreros tienen un salario elevado. Pero si a eso le descontamos los impuestos, la hipoteca, el transporte, la atención médica, etc, etc ¿qué nos queda?. Nos queda que vivimos para trabajar y no trabajamos para vivir.

Tal y como se desarolla la crisis general del capitalismo, en la misma medida, se profundiza la crisis de la gente, de los trabajadores.Y es precisamente esta situación la que obliga a los trabajadores a buscar auténticas soluciones. Y esa solución se llama socialismo. Los propagandistas del capitalismo son bien conscientes de ello. Esto explica la continua y casi histérica guerra propagandística contra el comunismo. Esta es la razón para inventar y propagar cada vez más mayores mentiras y calumnias sobre el socialismo.

Todo esto para mantener los intereses de los capitalistas, que son las ganancias y cómo hacerse todavía más ricos. Nos toca a los obreros, trabajadores y demás clases populares luchar por un sistema que subordine todos sus esfuerzos a un solo objetivo: la vida satisfactoria y el bienestar del pueblo. Ese sistema se llama socialismo.

 


 

T-SOLAR: A SOLUCIÓN, O SOCIALISMO

 A crise para os traballadores converteuse no trazo característico da existencia baixo o capitalismo. É a loita que sostén a diario a maioría da poboación para tratar de chegar ata fin de mes, fronte á diferenza cada vez maior entre os salarios e o custo da vida.

Os salarios diminúen ou conxélanse, mentres que os prezos dos alimentos, vestimenta, vivenda, impostos, atención médica, educación, etc soben como a escuma. Hai miles de persoas cuxo único ingreso é o subsidio do Paro, ou persoas que se ven obrigadas a rebuscar comida nos colectores de lixo, nas asociacións de beneficencia, etc.

A maioría dos traballadores vive nun constante temor por medo a que o despidan, o que pode acontecer en calquera momento. É o que pasou por exemplo cos traballadores de T-Solar en Ourense. “Xustificándose na crise” a empresa despide a 170 traballadores.

Este caso mostra por si mesmo, a esencia básica do capitalismo, a súa inhumanidade e crueldade, a falta absoluta de responsabilidade social, a falta máis elemental de democracia, a súa anarquía na produción e na etapa presente, a súa crise estrutural.
O peche desta planta, os despedimentos e a situación xeral do capitalismo representa unha gran traxedia para os obreiros. A perda de emprego significa tamén a perda de cotización á Seguridade Social(37 anos para recibir unha mísera pensión), a perda de ingresos, o impacto psicolóxico do desemprego nos obreiros, etc.
Moitos traballadores investiron os seus aforros de toda a vida nunha vivenda. Para aqueles que non poidan continuar a pagar a hipoteca e non poidan vender a súa vivenda, isto significa a perda da casa e do diñeiro duramente gañado e invertido nesta.

E como estes obreiros poderán atender ás súas familias e pagar a educación aos seus fillos?¿Que facer cando algún membro da familia enferme? Os médicos e os hospitais deixan de ser progresivamente gratuítos, se seica algunha vez o foron.

Mais nada disto importalle os capitalistas. Para eles o peche de empresas, o paro, non ten importancia ningunha xa que non inflúe dentro dos seus cálculos e plans xerais. O únicos que lle importa ao capitalista son as ganancias. O traballador interesa ao capitalista só como fonte de ganancias.

Moitas destas fábricas pechadas continúan sendo rendibles para os capitalistas. Porqué entón as pechan?.Porque cando as empresas se converten en monopolios xigantescos non se contentan con calquera ganancia, senón co máximo de ganancia. Se o “botín” é menor que o máximo calculado ,ou poden encontrar un “botín” maior en algures, mudanse(deslocalización).
A man de obra é, para a empresa, unha mercadoría que compra e se utiliza como calquera outra mercadoría. E o obreiro para eles non é unha persoa, un ser humano con necesidades, anhelos e sentimentos, senón algo que pode ser utilizado e descartado segundo a conveniencia da empresa, coma se fose ferralla ou unha peza gastada da maquinaria.

Pero non só iso senón que os capitalistas reciben substanciosas subvencións e inxeccións de diñeiro público, como no caso de T-Solar. Segundo a “folla parroquial”, é dicir o diario pro-capitalista La Región: “T-solar arrancou en 2008 cun proxecto de última xeración para fabricar paneis solares e, só cinco anos despois, formula xa este ERE, deixando 61 millóns de euros en débedas, a pesar das axudas públicas recibidas así como créditos de entidades financeiras.

Non hai que esquecer que T-Solar, adicabase á construción de paneis solares de última xeración, recibiu do Goberno autonómico bipartito unha axuda directa de 5,84 millóns a través do Igape, un aval financeiro sobre o 50% dun préstamo de 20 millóns, e a participación de Xes Galicia no capital social da empresa. Despois, o Goberno do PP concedeulle outro préstamo de cinco millóns a través tamén de Xes Galicia. “

É dicir, co diñeiro público, de todos, o que sae do traballo dos obreiros se financiou unha empresa privada que agora deixa na estacada os traballadores porque non lles interesa seguir producindo. Culpa do capitalismo e da trangallada da produción capitalista.

Os efectos do peche de T-Solar non se deixan sentir só entre os traballadores despedidos e as súas familias. Reflíctense en toda Ourense, cuxos polígonos e áreas industriais se encontran en franca decadencia.
O peche de fábricas, os EREs, amosa o inmenso poder que teñen as grandes empresas que dominan a economía capitalista. É un poder ditatorial. Quen elixe aos altos executivos das grandes empresas?.No son as xentes de Ourense, senón que son elixidos por un puñado dos accionistas máis ricos e a eles renden contas, non ao pobo traballador.

Os defensores do capitalismo inverten moito traballo e gastan millóns de euros en desviar da mente do pobo a cuestión de quen dirixe e controla a vida económica dentro do capitalismo. Mais para a maioría do pobo do Ourense capitalista asegurar a súa existencia non depende do control democrático do pobo, senón do poder ditatorial dun número non grande de corporacións e multinacionais. Na esfera económica, o capitalismo é dende as súas bases antidemocrático e antihumano.

Isto por suposto, ten tamén influencia na escena política. Na sociedade capitalista, o diñeiro constitúe unha das forzas motoras da política. E son precisamente as empresas as que teñen o diñeiro. Poden utilizar este diñeiro para elixir o monicreque correspondente que vai sentar na butaca do goberno, poden controlar os medios de comunicación, etc. Vivimos nunha sociedade dominada polas empresas e os monopolios. Por conseguinte, mesmo onde se nos di que existe democracia, trátase dunha ditadura do capital.

O capitalismo é un modo de produción anárquico. Prodúcese non segundo as necesidades senón para o máximo beneficio, sen orde nin control. Esta anarquía encóntrase en evidente contradición coa planificación e coordinación xeral que unha economía require obxectivamente. Vivimos nunha sociedade moderna complexa, na cal cada unha das súas partes depende doutras, encontrándose todas interconectadas. Os obreiros dependen dos empregos, os cales se encontran controlados polas empresas.

 

Eles non poden gañarse a vida coas súas propias mans, e as fábricas e maquinaria téñenas nas súas poutas as empresas. Os comerciantes dependen de que os obreiros teñan traballo. A cidade de Ourense depende de que as fábricas traballen, de que os obreiros estean empregados e de que os comercios marchen ben. O que suceda nun lugar determinado tamén afectará ás súas áreas circundantes e así sucesivamente.
A economía ten que ser dirixida por un plan central, cuxo obxectivo principal sexa aumentar o benestar do pobo. Isto non pode lograrse no capitalismo, onde a economía está dirixida polas empresas privadas que non perseguen satisfacer os intereses do pobo e o seu benestar, senón os seus intereses privados, os cales consisten en alcanzar a maior ganancia. Só baixo o socialismo pode ser dirixida planificadamente a economía.

O capitalismo, como sistema socio-económico, non acepta responsabilidades por unha vida satisfactoria para o pobo. Os intereses humanos non son asunto da sociedade capitalista. O capitalismo é brutal e antihumano. A xente pódese estar a morrer que se non ten o diñeiro para pagar a cama dun hospital, está sentenciada. Isto non está a pasar en Somalia ou Haití,senon no Ourense do século XXI.

Tamén false de que algúns obreiros teñen un salario elevado. Pero se a iso lle descontamos os impostos, a hipoteca, o transporte, a atención médica, etc, etc que nos ficou?. Ficounos que vivimos para traballar e non traballamos para vivir.
Tal e como de desenvolve a crise xeral do capitalismo , na mesma medida se afonda a crise da xente, dos traballadores. E precisamente esta situación a que obriga os traballadores a buscar auténticas solucións. E esa solución chámase socialismo. Os propagandistas do capitalismo son ben conscientes diso. Isto explica a continua e case histérica guerra propagandística contra o comunismo. Esta é a razón para inventar e propagar cada vez máis maiores mentiras e calumnias sobre o socialismo.

Todo isto para manter os intereses dos capitalistas, que son as ganancias e como facerse aínda máis ricos. Tócounos aos obreiros, traballadores e demais clases populares loitar por un sistema que subordine todos os seus esforzos a un só obxectivo: a vida satisfactoria e o benestar do pobo. Ese sistema chámase socialismo.




¿Qué fue de la « Marcha negra » de los mineros españoles?

La tercera « marcha negra » de la historia salió de tres regiones todavía mineras: León, Asturias y Aragón, contra la decisión del Estado español de suprimir las subvenciones a la industria minera, sobre todo a las minas del carbón, que suministran las centrales términas de las empresas eléctricas.

 

La marcha, organizada por los sindicatos FITAG-UGT y FI-CC.OO. afiliados a IndustriALL Global Union, sufrió una represión tan dura como en los tiempos del franquismo, ya vivida durante las protestas contra la reconversión industrial de los años 80.

Los antidisturbios, la policía nacional, y la Guardia Civil sitiaron los pueblos que apoyaban a los mineros con métodos.

Los mineros han combatido duramente, mucho mejor preparados que la mayor parte de la clase obrera de hoy, pero ingenuamente al defender los intereses de la patronal minerA y marchando incluso al lado de alcaldes de la región del PP. Han sido dirigidos por dirigentes regionales de UGT y CCOO que ya estaban negociando una reducción por etapas de las subvenciones sobre un periodo de cinco años.

Los mineros han luchado con la ingenua idea de hacer cambiar de opinión al ministro de industria, es decir, como suele ocurrir, los sindicatos traidores llevan a los mineros a luchar contra un muro, pues omiten a los trabajadores que no son los gobiernos los que toman las decisiones, sino los capitalistas, no sólo españoles, sino franceses o alemanes a quienes interesa que no haya competencia en la producción de carbón.

Se vivieron momentos de gran solidaridad durante todo el recorrido y la llegada a Madrid, donde miles de personas les recibieron y apoyaron. Pero se repite la historia. Un sector muy combativo de la clase obrera (como es el caso también de los trabajadores de astilleros) luchan aislados y con un objetivo economicista y sectorial. Después viene la derrota, la decepción y la desmovilización.

Esos mismos sindicatos han llevado a los trabajadores mineros a defender las subvenciones para los empresarios mineros, tal era el objetivo de la marcha.

Una vez fracasado el objetivo de la marcha, los empresarios de las minas no tardaron en atacar las condiciones de trabajo de los mineros.

Uno de estos empresarios, Victorio Alonso, propietario de UMINSA, ha querido imponer la flexibilidad absoluta para que los trabajadores trabajen más por menos, ya que se ve apremiado para entregar la cuota comprometida de carbón: horarios, jornadas, salarios, vacaciones, horas extras, etc. Entre otras bagatelas los trabajadores deben trabajar 6 días seguidos con jornadas de 10h y 3 días de descanso obligado, pérdidas de salario de hasta 400 euros, reducción de horas extras nunca antes declaradas,…

Los mineros comienzan entonces una huelga sin ser aprobada en asamblea, lo cual provoca las primeras divisiones. Hasta el punto de que una parte de los trabajadores van a trabajar escoltados por la policía.

Todos los miembros del comité de huelga reciben una carta de despido, y el 60% de los trabajadores del exterior deciden continuar la huelga.

Los mineros esperan la negociación entre la administración regional y el patrón, completamente olvidados por los medios de comunicación, con un tremendo desgaste sicológico y económico, y su futuro en manos de las decisiones de otros.

Tal es el resultado de la dirección economicista de las reivindicaciones de los mineros, aislada de los otros sectores de la clase obrera. Un ejemplo de desorganización que se repite constantemente en España, en el marco de una derrota general de la clase obrera que lucha de forma espontánea, fragmentada y a destiempo.

Ninguna organización excepto el PCOE les señala que en su mismo seno, la clase obrera tiene instrumentos para responder de forma unitaria y tomar el poder: la unidad a través de representantes elegidos por ellos, los comités de empresa, los delegados de personal, las juntas de personal…, en centros de trabajo, y representantes salidos de asambleas populares en sus barrios.

Ahí están, ahí siguen, mirando lejos de la única salida digna para la clase trabajadora: el Socialismo.

 




Huelga general el 14 de noviembre: contra el gobierno, contra los traidores y los oportunistas. El Socialismo es la única solución.

Por todas las provincias del estado español, en todos los sectores de la producción y todos los sectores sociales que componen el proletariado, se vienen sucediendo multitud de manifestaciones, huelgas de todo tipo, luchas y expresiones de disconformidad y no aceptación de las medidas que la burguesía impone para mantener o ampliar las tasas de ganancias y sus privilegios. La dispersión de las fuerzas y de las luchas de los trabajadores impera en el panorama actual ya que estas luchas están siendo dirigidas por la burguesía a través del oportunismo traidor de todo tipo. De estar todas ellas centralizadas y engarzadas y, consecuentemente, dirigidas por fuerzas revolucionarias, la burguesía estaría bastante más inquieta de lo que hoy lo está, consciente de su influencia en el seno del movimiento obrero a través de sus lacayos.

 Esta convocatoria de huelga ha hecho que salgan a la superficie toda la farfolla oportunista que engaña y fracciona a los trabajadores, desde los convocantes a otros que no la secundan. Por un lado, están los que no secundarán la huelga general: el sindicato corporativo de funcionarios, CSI-CSIF, apelando a que considera que “la huelga general y la huelga en el sector público no es conveniente, en estos momentos, dado que se está dilucidando un posible rescate a España” o que la huelga tiene un componente político. Todo ello, cuando existe una ofensiva política, ideológica y económica del estado capitalista contra los funcionarios, de tal manera, que no sólo les han rebajado sus condiciones de vida sino que, además, han abierto la vía de poder realizar Expedientes de Regulación de Empleo en las Administraciones Públicas donde se van a destruir centenares de miles de puestos de trabajo. También desde las filas del nacionalismo vasco se desmarcan de la huelga general ya que establecen una agenda para el proletariado vasco distinta a la del proletariado del resto del estado, fraccionando a la clase por cuestión de nacionalidad, ¿acaso el proletariado vasco no es explotado por los mismos que el proletariado del resto del estado y están al margen de los problemas del conjunto de la clase?

 Por otro lado, tenemos a los convocantes de la llamada la “Cumbre Social”, un cúmulo de organizaciones que defienden el sistema capitalista y el colaboracionismo interclasista, encabezada por sindicatos que asumen el orden mundial imperialista y que están integrados en sus estructuras a través de la CSI. CCOO, UGT y USO, y tras ellos PSOE y PCE-IU, son responsables de la situación en la que se encuentran los trabajadores, y pretenden seguir traicionándolos planteando una táctica que persigue anular por completo la lucha de clases, promoviendo un referéndum sobre las últimas leyes reaccionarias y antiobreras realizadas por el PP pero manteniendo incólumes las estructuras y leyes capitalistas realizadas por Zapatero y el gobierno del PSOE en cooperación con las traidoras cúpulas de CCOO y UGT, cuya concepción política e ideológica es cuasi exacta a la del PP.

 El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a los trabajadores del Estado español a secundar la huelga general del próximo 14 de noviembre. El PCOE llama a los trabajadores a rechazar de plano, no sólo las políticas capitalistas realizadas por el gobierno lacayo de Rajoy, sino también las instituciones imperialistas supranacionales como la Unión Europea y a todos aquellos traidores que son responsables de la situación y que colaboran con la burguesía para mantener el sistema capitalista y con él sus prebendas: nos referimos a las cúpulas de CCOO y UGT, así como el PSOE y el PCE-IU.

 El Partido Comunista Obrero Español hace constar que los problemas de la clase trabajadora sólo pueden ser resueltos por el Socialismo acabando previamente con el sistema capitalista de producción. La solución no pasa por referéndums que mantienen intactos al Capitalismo y su superestructura, sino por universalizar la organización y la unidad de los trabajadores constituyendo un Frente Único del Pueblo donde converjan los distintos sectores sociales – juventud, estudiantes, jubilados, trabajadores en activo, desempleados, mujer, padres y madres, etc… Consecuentemente, el Partido Comunista Obrero Español se declara enemigo del colaboracionismo interclasista siendo contrario a la Cumbre social por ser expresión de ello. La huelga general es un momento importante de generación de conciencia de clase, de acumulación de fuerzas anticapitalistas, de aspiración al socialismo y de dejar claro que el futuro de la clase obrera sólo es posible ubicándose en la lucha de clases y en la lucha por el Socialismo y no en el diálogo y pacto social propugnado por los lacayos oportunistas al servicio del capital.

 ¡ABAJO EL CAPITALISMO Y SU PRODUCTO, EL OPORTUNISMO!

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡POR EL SOCIALISMO!

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL ( PCOE )

 

 




Cumbre Social: ¡esbirros del capital!

Nos llega la noticia de la convocatoria por parte de la autodenominada “Cumbre Social” de una jornada de movilización proyectada para el próximo 10 de Marzo con el lema “Contra el paro y por la regeneración de la democracia”, recogiendo así el llamado de la Confederación Europea de Sindicatos (CES) que convoca a nivel europeo esta jornada de movilización. El PCOE rechaza esta convocatoria, a sus convocantes y los objetivos que los mueven, que son reaccionarios y no persiguen nada  más que desviar y engañar a los trabajadores del único camino para su emancipación –la revolución socialista- para propiciar la llegada de la organización capitalista PSOE al “gobierno” del estado español o, al menos, paliar en cierto modo la debacle de esta sigla pro-capitalista como garantía de continuidad del actual sistema explotador.

 Primeramente, hemos de hablar de la Confederación Europea de Sindicatos, organización que aglutina a los sindicatos amarillos y traidores de toda Europa, que forma parte de los estados capitalistas mismos y de sus organismos imperialistas como la Unión Europea, y que es financiada y promocionada por la burguesía para dar legitimidad “sindical” al sistema capitalista. El PCOE, en su política sindical, considera como la única organización sindical internacional a la Federación Sindical Mundial (FSM) que es la organización internacional de los sindicatos de clase y que aglutina a decenas y decenas de millones de obreros de todo el mundo. Por tanto, apoyar a los sindicatos luchadores (FSM) y marchar luego junto a los traidores (CES) sería una contradicción muy grave. Un Partido Comunista jamás debe caer en este tipo de actitudes oportunistas. Por eso rechazamos esta movilización ya desde el mismo momento en que la convoca dicha CES.

 

 

Por otra parte, las organizaciones que conforman la “Cumbre Social” no tienen en ningún momento el objetivo del socialismo ni la creación del poder popular, sino que su objetivo es darle al capitalismo “un rostro humano”, sin cuestionarse nunca la propiedad privada de los medios de producción ni la conquista del poder por parte de la clase obrera. Esto queda patente al escuchar las declaraciones de los “líderes” de la denominada Cumbre Social, que textualmente nos dicen: “se destruye cada vez más empleo sin que el emprendimiento lo compense”. Es decir, para estos señores la sociedad no se divide en clases sociales, sino que es un simple problema de que existen empresarios/emprendedores que no cumplen con su cometido de “crear empleo”. Los comunistas sabemos que esto no es así. En el capitalismo esos empresarios/emprendedores tienen una función muy concreta que no es crear empleo sino extraer de la mano de obra que emplean la plusvalía necesaria para aumentar sus ganancias y continuar con el ciclo de reproducción ampliada del capital, es decir, emplean esta mano de obra como la fuente que les proporciona sus riquezas. No sólo eso; en la lucha de clases toman partido por la burguesía y se posicionan en contra del proletariado, o lo que es lo mismo, se posicionan con la clase dominante, cuya función en el capitalismo es enriquecerse a costa de la fuerza de trabajo de los obreros, de los trabajadores.

 

 

Junto con lo anterior, observamos que los principales convocantes son los sindicatos teóricamente mayoritarios, pero que apenas agrupan al 9% de los trabajadores y que ven continuamente reducida su afiliación. Hablamos de UGT y CCOO. Estas organizaciones sindicales se han dedicado durante décadas a traicionar y dinamitar cualquier lucha, aunque fuese solamente económica, que traspasase la línea que la burguesía delimitó y ellas aceptaron bajo el manto del dialógo social. Estas organizaciones sindicales forman parte del Estado, reciben de él jugosas subvenciones, son reconocidas como sus interlocutores y en base a esto se otorgan el derecho a representar y hablar por todos esos trabajadores del Estado que, mayoritariamente, no están afiliados ni representados por sus siglas. Su actitud en la lucha económica se basa en los pactos y la negociación lo cual, en esta etapa de desarrollo del capitalismo en el que necesitan extraer cada vez más plusvalía a los obreros y pisarlos cada vez más, es un auténtico crimen. Esta estrategia de conciliación, de la mal llamada paz social que no es más que la imposición brutal del burgués y el sometimiento y el sacrificio de los trabajadores llevada a cabo durante décadas, nos ha llevado a la situación de miseria actual para la clase obrera; a lo que debemos de unir que la única lucha que se ha producido ha sido económica, dejando de lado la lucha ideológica contra la burguesía y la lucha por el poder político para instaurar el socialismo.

 

 

Todo esto ha llevado a una psicología de derrota y miedo dentro de los centros de trabajo. Los obreros, ante la nula alternativa que les ofrecen estos defensores del capitalismo, se encuentran cada vez más desesperados y la figura del empresario, ante sus ojos, se hace omnipotente. Ese miedo al despido, el miedo a perder un trabajo basura para no engrosar el ejército de seis millones de parados, hace que los obreros traguen con cualquier cosa. Las enfermedades derivadas de este estrés se hacen crónicas así como los suicidios derivados de la impotencia de no conocer alternativa al modo de producción capitalista.

 

 

Y ante esta aterradora situación toda esta pléyade de traidores y reformadores del capitalismo insisten en “lavarle la cara” al capitalismo, insisten en las viejas recetas de la conciliación, insisten en “referéndums contra los recortes”: ¡como si un obrero estuviera de acuerdo en que le destrocen la vida! Es decir, estos individuos contribuyen al mantenimiento del capitalismo y ante él un Partido Comunista no debe sumarse a semejante convocatoria sino denunciar ante la clase obrera estas actitudes que sólo contribuyen a mantener la situación de explotación de los trabajadores.

 

 

El PCOE tiene una alternativa muy clara, válida e históricamente demostrada: la lucha por la destrucción del capitalismo y la construcción del socialismo. Eso sólo se producirá mediante la unión y simbiosis del Partido Comunista con la clase obrera desde los centros de trabajo, desde las fábricas, desde los barrios obreros, desde los centros de estudio, mediante un Frente Único del Pueblo que se convierta en el embrión del Estado obrero y que mediante una dualidad de poderes luche en todos los ámbitos contra el poder burgués y lo destruya. Este Frente Único del Pueblo, como unión de la clase obrera, contando con la alianza de las demás clases explotadas por el capitalismo, que no es una unión de organizaciones sino un frente de clase.

 

 

Además el PCOE lucha por crear células en las fábricas y centros de trabajo, como el instrumento válido para combatir y vencer a la psicología del miedo actual, llevando a los obreros y dándoles a conocer el arma que les permitirá vencer al capitalismo: la ciencia del socialismo y la organización leninista. Si seguimos dejando huérfanos de Partido a los obreros este clima de miedo irá a peor y el capitalismo impondrá su dominación por los siglos de los siglos.

 

 

Por ello rechazamos la estrategia de estos renovadores del capitalismo que siguen engañando a la clase obrera con promesas que ellos mismos saben imposibles de cumplir dentro del capitalismo. Por eso denunciados la renuncia de estos individuos a la lucha de clases, si es que alguna vez estuvieron implicados en esta lucha, y los denunciamos como colaboradores necesarios de la burguesía dentro del movimiento obrero. Llamamos a los obreros a no secundar estas movilizaciones, a mostrar todo el desprecio a estas organizaciones cuya parte de culpa en la situación actual de nuestra clase es evidente, y denunciamos la maniobra con fines electorales de mantenimiento del orden de cosas burgués que intentan estos desclasados.

 

 

Llamamos, asimismo, al conjunto de la clase obrera a organizarse en las filas de su partido, el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) como organización que, armada de la ciencia socialista, les permitirá conocer el camino para derrotar a esos empresarios, que a día de hoy parecen intocables, y que les permitirá vencer el miedo instalado en los centros de trabajo. Sólo mediante la comprensión del socialismo y de la lucha de clases entenderemos cómo es posible vencer al capitalismo, que no es eterno ni inmutable, pues precisamente este capitalismo nace de las entrañas de otros modos de producción anteriores. Por tanto, el capitalismo mismo puede desaparecer, la historia nos lo enseña, pero sólo el proletariado organizado – y bajo la dirección de nuestro estado mayor, el Partido Comunista – podrá mandar al capitalismo al basurero de la historia.

 

 

Como quiera que la derrota del capitalismo no es el objetivo de los convocantes de estas movilizaciones de este 10 de Marzo sino el engaño y la traición de las clases populares, así como desviarles del camino del socialismo –única vía posible de resolución de los problemas de los trabajadores y demás clases populares- las rechazamos, y asimismo señalamos y condenamos como cómplices del capitalismo a dichos convocantes y a las organizaciones oportunistas que suelen marchar a rebufo de estos regeneradores del capitalismo.

 

 

 

 

 

 

 

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El Consejo Ciudadano y Obrero prepara una concentración durante el próximo Pleno

® AD ENTERTAINMENTS ||| PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓNEl Consejo Ciudadano y Obrero de Montemayor (CCOM) prepara una concentración de protesta que tendrá lugar en los próximos días en la plaza de la Constitución, a las puertas de la Casa Consistorial, y que coincidirá con la fecha en que la Corporación Municipal celebre el próximo Pleno ordinario. 

Así lo han anunciado a Montemayor Digital los responsables del colectivo, molestos por la “falta de respuesta” a varias demandas presentadas ante el Ayuntamiento de la villa a finales del pasado mes de marzo y que instaban al propio Consistorio a poner en marcha una política de vivienda de Protección Oficial a nivel local, la creación de empleo “de calidad” con la construcción de dichas viviendas y la promoción de un polígono industrial en la localidad. 

 El CCOM, un movimiento político y social integrado por la célula “Enrique Líster” del Partido Comunista Obrero Español, la Coordinadora de Trabajadores de Andalucía en Montemayor y la Asociación de Vecinos “Casas Nuevas”, junto con personas a título individual, presentó estas propuestas en el Pleno celebrado el pasado 29 de marzo. “Casi cinco meses después, aun no se ha tenido respuesta por parte de los capitulares de ningún color político ni por los gestores del Consistorio”, denunciaron a este periódico miembros de la organización.

Para la construcción de las viviendas propuestas, el CCOM planteó que “la comisión de contratación habría de ser paritaria al 50 por ciento entre los representantes políticos del Pleno y el CCOM”, actuando el Ayuntamiento de empresa contratante de las personas desempleadas. Por su parte, para el polígono se crearía una “comisión paritaria” en la que estarían presentes el CCOM, comerciantes y autónomos. 

Las mismas fuentes precisaron que el CCOM, organizado de forma asamblearia y horizontal, está trabajando junto a plataformas de otros pueblos y de provincias próximas como la Asamblea Popular de Sevilla, con la intención de coordinar sus actuaciones. 

En la reunión de su Ejecutiva del pasado 12 de julio, se aprobó un “manifiesto-programa” para entregarlo a las organizaciones sociales, vecinales y sindicales de Montemayor “con la intención de lograr una unión entre aquellos que tenemos las mismas necesidades de empleo, dignidad y futuro”.

Para los representantes de este colectivo, es preciso “sacar a las masas a la calle contra esta dramática situación que estamos viviendo las clases humildes y laboriosas de este pueblo y construir algo nuevo con todos y para todos”.

J.F. LUQUE / REDACCIÓN

Fuente: http://www.montemayordigital.com/2012/08/el-consejo-ciudadano-y-obrero-prepara.html




El odio de clase de la burguesía contra los trabajadores en la calle y en el parlamento

Hemos visto como los diputados aplaudían a rabiar cuando el presidente del gobierno llamaba vagos a los desempleados y les recortaba las prestaciones por desempleo. También aplaudían cuando subía el IVA y masacraba a los empleados públicos. A la par, anunciaba bajar las cotizaciones a los empresarios, conceder nuevas dádivas a las compañías eléctricas y más inyecciones de dinero a los bancos.

Ese mismo odio de clase que fluía en los escaños del Congreso se reflejaba en las calles de Madrid cuando la policía apaleaba a los mineros, hombres y mujeres cuyo único delito es exigir lo que les corresponde por derecho: pan, trabajo y dignidad.

El 11 de julio de 2012 ha sido un día en el que se ha visualizado lo que va a ser el día a día de los trabajadores de este país hasta que no rompamos este sistema político y criminal que nos amordaza. Lo que nos espera es más represión y pérdida de derechos.

Si al plan de represión política que el Parlamento dispuso ayer con sus nuevas medidas y a la represión policial ejercida a los mineros en las calles de Madrid le sumamos la violación sistemática de los derechos de los presos políticos existentes en el Estado español (hecho reconocido hasta por instancias judiciales imperialistas como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos), la resultante es una forma de Estado con una tendencia clara hacia el fascismo (no en vano todas sus dependencias están manos de los herederos de Franco), en donde la oligarquía y sus lacayos partidos políticos burgueses están en guerra abierta y a muerte contra los trabajadores, a los que nos han liquidado nuestros derechos y que, cada día, sufrimos con mayor intensidad la represión de toda la clase burguesa, concentrada ya descaradamente en el Estado.

Es el momento de unir todas las luchas que la clase obrera tiene abiertas -minería, empleados públicos y de la empresa privada-, y de ir hacia la huelga general. Pero no de forma aislada sino todos juntos, unidos como clase y con objetivo de clase. Esta huelga general no puede ser una huelga a la defensiva. Los derechos que se han ido no van a volver en el marco del Capitalismo. La clase trabajadora debe ir a la huelga general con el objetivo de conquistar su emancipación, el socialismo, y para ello ha de romper las cadenas que hoy le atenazan de desempleo, miseria, represión y muerte acabando con el sistema y la clase social que le reprime y le roba, acabando con el capitalismo y la burguesía. La clase obrera sólo podrá vivir con dignidad socializando los bancos y las empresas y desarrollando una reforma agraria donde se despoje a los terratenientes de la propiedad de la tierra y éstas se hagan productivas en manos de los trabajadores. Es el momento del Socialismo.

El Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español envía su apoyo y solidaridad a los mineros, hace un llamamiento a los trabajadores a cerrar filas y a movilizarse todos unidos para tumbar al sistema, da lo mismo el gobierno que esté pues todos son siervos de la oligarquía. Por último, exigimos la puesta en libertad de todos los presos políticos existentes en el estado español.

 

¡VIVA LA LUCHA DE LOS MINEROS!

¡ VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA!

¡ABAJO EL IMPERIALISMO, FUERA DE LA UE!

¡POR EL SOCIALISMO, POR LA DICTADURA DEL PROLETARIADO!

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

 

 

 




¡Viva la lucha de los mineros! ¡Viva la lucha del proletariado!

Barcelona, 19 de junio de 2012.

El conflicto en las cuencas mineras vuelve a poner de manifiesto la esencia caduca de este modo de producción económico y de su corrupta y decadente superestructura política. Tras décadas de reconversión industrial al servicio del capital trasnacional, se ha pasado en los últimos 25 años de una fuerza de trabajo de más de 52.000 obreros a apenas 8.000 en el sector del carbón, con un paro estructural desbordado que ha colocado a las comarcas asturianas y leonesas al borde de la bancarrota socio-económica. Es el precio que hace pagar el capitalismo monopolista de Estado al siempre combativo proletariado minero.

 

 La burguesía española, incumpliendo la enésima promesa electoral y mostrando la esencia putrefacta de la dictadura capitalista, retira las ayudas directas a la minería intentando dar el golpe de gracia a la clase obrera nuclearizada entorno al sector del carbón. Al parecer, el delegado de la clase dominante europea en España, Mariano Rajoy puede desviar 100 mil millones de euros para la usurera Banca Privada, pero no puede afrontar el pago de 190 millones para la supervivencia de más de 30.000 familias obreras. Esta nueva agresión contra la clase trabajadora se enmarca en la ofensiva burguesa desatada a nivel internacional, en un contexto de crisis estructural capitalista, y representa un capítulo más en la agudización de la lucha de clases.

 El incumplimiento del Gobierno burgués español respecto a los compromisos adquiridos respecto al sector del carbón, ataca frontalmente a los mineros, pero en el contexto general sólo representa una batalla más dentro de la guerra total declarada al proletariado. En la actualidad, millones de trabajadores son sobreexplotados, embrutecidos y lanzados al abismo del desempleo y la miseria, mientras los derechos arrancados tras largas décadas de luchas obreras son aniquilados, se privatizan los pocos servicios públicos que todavía subsisten, y se masacran las rentas del Trabajo en beneficio de un Capital desbocado que sólo en el robo, la explotación y el crimen halla su destructiva carrera hacia la maximización de beneficios; QUIEREN ACABAR CON TODO.

 El Comité Ejecutivo del PCOE muestra su inquebrantable y fraternal solidaridad con la digna lucha emprendida por los mineros de Asturias, León, Palencia y Aragón, que durante estas últimas semanas están encendiendo la chispa del despertar obrero. No nos extraña en absoluto el control mediático que de este conflicto clasista se ha realizado desde los aparatos de propaganda del régimen, cuya propiedad recae en los mismos capitalistas que arremeten contra el pueblo trabajador a diario. Temen el efecto contagio de una lucha basada en la conciencia de clase y la disciplinada organización obrera. Resulta esclarecedor ver cómo los siervos mediáticos del Capital publicitan movimientos amorfos y cooptados como el 15-M, al tiempo que pasan de puntillas o, incluso, criminalizan de forma repugnante los cortes de vías de comunicación efectuadas por la flor y nata del proletariado ibérico; les aterra ver a un obrero consciente, tapado hasta las cejas y con un artesanal lanzacohetes al hombro defendiéndose de las fuerzas represivas estatales. Prefieren bisoños idealistas y elementos desclasados que, en su manifiesta necedad, contribuyan a facilitar las tropelías de una clase dominante que esparce con impunidad la violencia y la corrupción más descarnada en cada rincón del país.

 Nos felicitamos por el rotundo éxito de la huelga indefinida y por el contundente paro general del 18 de Junio, y nos unimos calurosamente a ese pueblo consciente que en forma de decenas de miles tomó las calles, desde Langreo al Bierzo, para decirle a los parásitos oligarcas y sus gestores políticos que por las cuencas mineras todavía late con fuerza el pico y la maza minera. Transmitimos un caluroso abrazo proletario a las decenas de mineros que permanecen encerrados en los pozos, así como a los que con coraje y determinación enfrentan la violencia clasista del régimen desde la superficie, apoyados por la totalidad de sus vecinos. En esta ejemplar lucha, vislumbramos las esencias de un pasado heroico y legendario y nos señala el camino que debe emprender el conjunto del proletariado y demás clases populares azotadas por el imperialismo: La lucha sin cuartel por la dignidad y contra el capitalismo y su Estado.

 Toda lucha obrera contribuye al despertar de la consciencia de clase; podremos ganar o perder esta batalla concreta,pero ese despertar de la consciencia de clase es un paso inapelable hacia la victoria, pues descubre este inhumano sistema, y la necesidad de superarlo, a cada vez más obreros. Obreros que en la lucha señalarán a otros hermanos de clase que el camino es la lucha, la unidad y la organización como fórmula para alcanzar una vida digna que pasa únicamente por la superación del actual sistema económico, por la consecución del socialismo.

 Hacemos un llamamiento a todos los trabajadores del Estado español, manuales e intelectuales, privados y públicos, del campo y la ciudad, a la juventud trabajadora y a las clases populares agredidas salvajemente por el capitalismo monopolista, a unir y organizar sus luchas a las de la clase obrera asturiana y leonesa, pues la defensa de sus intereses es también la defensa de los nuestros. Es el Estado español, al servicio de la burguesía monopolista y la oligarquía financiera mundial, el que ataca y agrede con ferocidad al conjunto de la clase trabajadora.

 Es una necesidad vital la unidad y solidaridad proletaria a través de los órganos democráticos obreros, fundiendo los comités de empresa, delegados y trabajadores en una asamblea unitaria que sea capaz de construir el poder popular desde nuestros centros de trabajo, desde nuestras minas y fábricas, a fin de presentar una batalla frontal contra el insostenible régimen existente y la parasitaria clase que lo sostiene desde la base económica del sistema. Una poderosa organización capaz de empoderar a los únicos productores de todas las riquezas materiales de la sociedad, forjando y relacionando sus luchas con las de las clases populares agredidas por la misma clase dominante, elevando de esta forma el movimiento de masas hacia la constitución del Frente Único del Pueblo. Para acabar con todos los atropellos de la oligarquía parásita es vital el desarrollo de este proceso, el desarrollo de los instrumentos que emanan del proletariado y que ya existen, y en esta labor el Partido Comunista Obrero Español no escatimará ni un milígramo de esfuerzo y, además, vemos en dicha tarea eminentemente práctica e ineludible para todo aquél que pretenda enarbolar la bandera del marxismo-leninismo, el único y verdadero camino por el que se deberá construir la imprescindible y necesaria unidad de los comunistas, vital para la emancipación del proletariado y demás clases populares y laboriosas azotadas y maltratadas por el imperialismo.

 Hasta que la clase obrera no sea capaz de unir e interrelacionar las diversas luchas obreras, que hunden sus raíces en las contradicciones inherentes a un régimen capitalista agonizante y putrefacto, los diversos focos insurreccionales serán aislados o aplastados por la maquinaria represiva burguesa, por su Estado. Hoy el proletariado asturiano y leonés está dando un verdadero ejemplo de dignidad obrera al conjunto de trabajadores del Estado, mandando un mensaje claro y diáfano; sin lucha no hay futuro para ningún trabajador. Sin conciencia, unidad y organización no nos espera más que la esclavitud asalariada, cuando no el paro, y la degradación inducida por un puñado de delincuentes que representan los intereses de clase de una minoría explotadora y ladrona.

 La heroica combatividad del proletariado minero, herencia de un glorioso pasado, podrá hacer retroceder al pusilánime gobierno burgués del reino de España, pues ni con toda la fuerza represiva concentrada podrá hacer retroceder a miles de trabajadores dispuestos a todo para defender sus puestos de trabajo y el futuro de sus familias y pueblos. Pero seguiremos perdiendo la guerra si no somos capaces de confrontar la ofensiva burguesa desatada, que arremete contra todos los sectores proletarios.

 Unamos nuestras luchas, construyamos y desarrollemos nuestros órganos democráticos de poder popular desde la práctica revolucionaria, armados de los sólidos principios que emanan del socialismo científico. Sólo así será posible derrocar para siempre este régimen oprobioso que nos explota y embrutece, sólo así será posible dar un futuro luminoso a las masas proletarias, a las cuencas mineras de Asturias, León, Palencia o Aragón.

 El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a todos los Comités de Empresa y a los trabajadores a solidarizarse y a apoyar y unir su lucha a la de los mineros. Hacemos un llamamiento al conjunto de la militancia a trabajar sin descanso en el desarrollo de asambleas de comités, delegados y trabajadores y de asambleas populares que construyan el Frente Único del Pueblo. En este sentido también hacemos un llamamiento al Movimiento Comunista Español a desarrollar esta labor, pues en ella está el camino de la unidad de los comunistas, vital para conseguir la emancipación del proletariado y demás clases laboriosas.

 Sólo los mineros deben controlar y dirigir las minas, sólo los obreros deben controlar y dirigir las fábricas.

 

¡POR EL SOCIALISMO, POR LA DICTADURA DEMOCRÁTICA DEL PROLETARIADO!

¡Viva la lucha minera! ¡Viva la lucha de la clase obrera!

¡Por las asambleas de comités, delegados y trabajadores!

¡Por la construcción del Frente Único del Pueblo!

¡Socialismo o barbarie!

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA

OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Comunicado Conjunto de Partidos Comunistas y Obreros para el Primero de Mayo de 2012

Protestamos contra la explotación capitalista y las guerras imperialistas.
¡Por la satisfacción de las necesidades contemporáneas
de la clase obrera y del pueblo!
Por el derrocamiento del sistema capitalista.
Por el poder obrero-popular, el socialismo-comunismo.
Obreras y obreros:
Trabajadores de todo el mundo:
Los partidos comunistas y obreros abajo firmantes, emiten este mensaje conjunto con motivo de este crucial Primero de Mayo de 2012, el cual reviste particular importancia en ésta hora en que los trabajadores de muchos países sufren las consecuencias de la crisis capitalista, las consecuencias de las guerras e intervenciones imperialistas, y la intensificación de la explotación capitalista.
Nuestro mensaje es claro: La clase obrera tiene el poder de revertir la situación actual. Desde cada rincón del planeta, millones deben gritar: Ningún sacrificio por nuestros explotadores. Consciencia, unidad y organización clasista alrededor del mundo. Lucha por el derrocamiento de la política antipopular, por la defensa de la vida de la familia obrera contra la pobreza y el desempleo. Todos a luchar por una nueva forma de vida, a la altura de nuestro esfuerzo y de nuestras necesidades. Que la clase obrera se convierta en fuerza de derrocamiento y de poder.
Nuestros partidos consideran que:
En oposición a las teorías burguesas y oportunistas, la realidad demuestra que la clase obrera no sólo no ha desaparecido, sino que se está desarrollando y creciendo cuantitativa y cualitativamente como la fuerza básica de producción,  independientemente de los cambios que han tenido lugar en su estructura y composición debido a los cambios en el proceso de producción causados por el progreso tecnológico. La clase obrera es la fuerza motriz del desarrollo social y su misión histórica es la abolición de la propiedad privada de los medios de producción y de la explotación del hombre por el hombre, la erradicación total de la división de la sociedad en clases. No hay otra fuerza social que pueda desempeñar este papel.
La realidad actual de la crisis económica capitalista, que se ha manifestado de forma sincronizada en varios países capitalistas, demuestra una vez más que el capitalismo se encuentra en la etapa superior de su desarrollo, la etapa imperialista, que trae consigo el sufrimiento de millones de trabajadores en todo el mundo, generando pobreza y desempleo, pues sus incurables contradicciones se manifiestan mediante crisis cíclicas y guerras cuya verdaderafinalidad es la expansión de los negocios de los monopolios, la división de los mercados, el control de las fuentes de riqueza.
La crisis del capitalismo evidencia sus límites históricos, al tiempo que la clase obrera, que no tiene a su disposición los medios de producción, se convierte en el “sepulturero” del modo de producción capitalista. El cumplimiento de este revolucionario papel histórico de la clase obrera, tiene como precondición su organización como clase para sí. La formación y el fortalecimiento del Partido revolucionario son necesarios para que la clase obrera tome conciencia de su misión, para delinear una estrategia revolucionaria que guíe la implacable lucha de clases contra el capital.
La clase obrera no puede tener éxito con una política de “consenso social” y “paz” social, como pregonan las fuerzas reformistas y oportunistas. Largos años de experiencias negativas demuestran que esta política ha llevado solamente a la asimilación del movimiento sindical, asimilación de la que la socialdemocracia y las fuerzas del oportunismo son principales responsables. Hoy en día, es un imperativo para el capitalismo desmantelar incluso las más elementales conquistas laborales,logradas en décadas anteriores como resultado de arduas luchas obreras a nivel nacional e internacional.
Tampoco puede la lucha obrera contra las medidas antipopulares del capitalismo, por las reivindicaciones y conquistas económicas y sociales, separarse de la lucha por la nueva sociedad socialista-comunista.
La lucha por reivindicaciones económicas, sociales y políticas, basada en las necesidades actuales del pueblo y de la clase obrera, con la meta de agrupar, concentrar y preparar a las fuerzas obreras para duras confrontaciones con el sistema de explotación, no se limita solamente a obtener algunos logros inmediatos. Está vinculada al objetivo de derrocar la barbarie capitalista. La clase obrera produce la riqueza y debe reclamarla en la lucha por su propio poder.
Esta batalla se está dando hoy en condiciones aún más difíciles,pues la contrarrevolución en la URSS y los demás países de Europa Central y del Estellevó, temporalmente, al retroceso del movimiento; a la propagación de la falsa idea -fomentada por la burguesía- de que el capitalismo es, supuestamente, “el fin de la historia”. Veinte años después, el callejón sin salida del capitalismo muestra claramente la necesidad y oportunidad del socialismo. Hemos estudiado la experiencia de la construcción socialista en el siglo XX, sin negatividad y sin menospreciar su positiva e insustituible contribución. Buscamos obtener conclusiones que harán a nuestros partidos más capaces, y que darán a los hombres y mujeres trabajadores de todo el mundo una consciencia y confianza revitalizadas en el triunfo del poder obrero, en el socialismo-comunismo.
 
¡Obreras y obreros!
¡Trabajadores de todo el mundo!
 
Rendimos homenaje al Primero de Mayo, a los sacrificios y las luchas de la clase obrera mundial, enviando alrededor del mundo un mensaje militante de solidaridad con las manifestaciones del Primero de Mayo. Nos comprometemos a contribuir aún más decididamente en la organización del proletariado y en la lucha de clases en nuestros países, a nivel regional e internacional, para derrotar el poder de los monopolios, para derrocar la barbarie capitalista, por el socialismo.
Levantamos enérgicamente nuestras voces y llamamos a todos los obreros, los jóvenes, las mujeres, los radicales, y personas progresistas a unir sus fuerzas contra el anticomunismo y la imposición de dobles estándares y medidas contra los Partidos Comunistas por parte de la UE y otras alianzas imperialistas.
Protestamos en todo el mundo contra la explotación capitalista, las intervenciones y las guerras imperialistas a expensas del sufrimiento de los pueblos. Por el derecho de cada pueblo a elegir su futuro sin la intervención imperialista extranjera.
¡Viva la clase obrera mundial!
¡Viva la ideología comunista revolucionaria, el marxismo-leninismo, la lucha científica por el derrocamiento del sistema capitalista en cada país, en todo el mundo. Este es el camino para que los pueblos vivan en paz, sin la barbarie del capitalismo, sin guerras.
¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!
  1. PADS, Argelia
  2. Partido Comunista de Australia
  3. Partido Comunista de Bangladesh
  4. Partido Comunista Brasileño
  5. Nuevo Partido Comunista de Bretaña
  6. Partido Comunista de Bulgaria
  7. Partido Comunista en Dinamarca
  8. Partido Comunista Obrero Español – PCOE
  9. Partido Comunista de los Pueblos de España
  10. Partido Comunista Filipino – PKP–1930
  11. Partido Comunista Unificado de Georgia
  12. Partido Comunista de Grecia
  13. Partido Comunista Obrero Húngaro
  14. Partido Socialista de Letonia
  15. Partido Comunista Libanés
  16. Partido Comunista de Luxemburgo
  17. Partido Comunista de México
  18. Partido Comunista de los Países Bajos
  19. Partido Comunista de Pakistán
  20. Partido Comunista de la Federación Rusa
  21. Partido Comunista Obrero de Rusia-Partido Revolucionario de los comunistas
  22. Partido Comunista de la Unión Soviética
  23. Partido de los Comunistas de Serbia
  24. Partido Comunista Sirio
  25. Partido Comunista de Turquía
  26. Unión de los comunistas de Ucrania
  27. Workers’ Party of Ireland



La dignidad del pueblo sevillano frente a la traición de CCOO y UGT con la Reforma Laboral

Aún en las condiciones de desorganización en que se encuentra el pueblo trabajador en los centros de trabajo y en los barrios, éste ha vuelto a dar una lección a los que lo acusan constantemente de no querer saber nada.

Miles de sevillanos llenaron las calles de la capital, aún sabiendo que quienes ahora se “rebelan” ante una Reforma Laboral, quienes convocan las movilizaciones de rechazo, son los mismos que llevan más de 30 años vendiendo a los trabajadores firmando acuerdo tras acuerdo con aquellos que el mismo dirigente de UGT en Andalucía, Pastrana, llama los “amos clásicos de Andacía”.

 

Si aplicamos lo que los dirigentes de UGT y CCOO dicen del PP por haber impuesto esta Reforma Laboral, entonces sus descalificaciones se vuelven contra ellos como un boomerang, pues algo muy parecido firmaron con los “amos clásicos de Andalucía” tan sólo un mes antes.

Si la actual Reforma Laboral apuesta por la bajada de salarios, y la flexibilidad interna en beneficio de los empresarios, CCOO y UGT afirmaban en el II Acuerdo para el Empleo y la Negociación colectiva 2012, 2013 y 2014 con la CEOE y CEPYME que “el mayor crecimiento de los precios interiores y de los salarios nominales en España en relación con los países de la zona euro y del resto de la Unión Europea ha sido un elemento determinante en la pérdida de competitividad de la economía española”, y proponían una moderación de las retribuciones para recuperar esa competitividad, que ya sabemos a qué lleva esa competitividad sin fin que existe a nivel mundial en el capitalismo: al desempleo, a la desindustrialización, y a la bajada general de salarios.

El líder de CCOO en Andalucía, Francisco Carbonero, cuando le pide a Cospedal del PP que le diga a los suyos que son los que despiden a los parados, debería decírselo a sí mismo cuando se sienta a firmar EREs o un acuerdo donde “se contempla la inaplicación negociada en la empresa de determinadas condiciones de trabajao pactadas en los convenios colectivos sectoriales, concretamente horario y distribución de la jornada de trabajo; régimen de trabajo a turnos; sistema de remuneración; sistema de trabajo y rendimiento; y funciones;”

Algo muy parecido a lo que se introduce con la última Reforma Laboral, es decir, que el empresario haga y deshaga con la vida del obrero como le venga en gana en aras de esa competitividad capitalista que estos sindicalistas profesionales del Capital insisten en perpetuar.

Esa “flexibilidad interna” que impone el pánico y el terror en los centros de trabajo de verse abocados al paro y por tanto a la miseria, ese miedo que el mismo Carbonero de CCOO define como la “pérdida de libertad”.

Luego CCOO y UGT son aliados de los “amos clásicos de Andalucía” y son cómplices de la falta de libertad de la clase obrera andaluza que pide a gritos una alternativa organizativa para repeler los ataques a este sistema criminal e inhumano.

Esa alternativa tiene que pasar necesariamente por la unidad de los representantes directos de los trabajadores y la conexión con las asambleas populares en los barrios para conformar un Frente Único del Pueblo con el que aquellos que producimos toda la riqueza del país dirijamos por fin las riendas de la sociedad, en lo económico y en lo político.

20 de febrero de 2012

Comité Provincial de Sevilla del P.C.O.E.




Todos contra la reforma. Todos contra el capitalismo

La nueva Reforma Laboral decretada por el Gobierno del PP es el indicativo supremo de que la intención del capitalismo es llegar hasta sus últimas consecuencias en la explotación de los trabajadores, sin otro argumento que el despotismo, el poder y la ambición desmedida del capital español de expandirse por todo el mundo. Atributos todos que les son conferidos por la democracia burguesa, el régimen mas cínico y criminal de la historia humana, alimentado por las traiciones sindicales y políticas en el seno del movimiento obrero desde hace décadas.

 

El gobierno ya no necesita guardar la compostura; impone y basta. Sus argumentos son claros y sólo los ciegos de conveniencia no los ven. Según Rajoy, durante este año y el que viene continuará incrementándose el paro. Y lo afirma porque sabe que el capitalismo está caduco. Y lo proclama, porque sus medidas tienden a aumentar el desempleo sobre cuya base se van a cimentar los suculentos beneficios de las empresas.

La gran banca, las grandes empresas y multinacionales españolas, continúan obteniendo beneficios pero necesitan más para fortalecerse, hacerse más poderosos y competir con las multinacionales foráneas. Por esta razón, exigen a los trabajadores que ganen menos con el propósito de comprar empresas en el extranjero; de “proyectarse”, como ellos dicen. Decenas de empresas españolas, después de reducir sus plantillas con numerosos despidos, tienen sus convenios bloqueados a la espera de la entrada en vigor de la Reforma y sin embargo se están abriendo camino en America Latina, Asia, etc.

En este dirección, el gobierno capitalista trata a los trabajadores como auténticos cretinos, pues en tanto habla de crear puestos de trabajo y de mantener el falso Estado del Bienestar, las medidas que decreta son para todo lo contrario: abaratamiento del despido, osea, facilitar el despido: al empresario le es suficiente prever una bajada de ventas para despedir con la indemnización mínima de 20 días por año; también, si los trabajadores consiguen con su lucha arrancar ciertas reivindicaciones, el patrón, en su momento oportuno, puede descolgarse de los acuerdos.

Si los trabajadores, victimas de la crisis sólo reciben represión, recortes de derechos políticos, laborales y económicos, las empresas culpables de la crisis son compensadas con dinero y más dinero. La inmoralidad preside la vida política en nuestro país, pues la Reforma Laboral se inserta en una escenario de criminalidades y corrupciones que expresa la calidad del sistema español, que cuenta con una justicia inmoral la cual salvaguarda la presunción de inocencia del asesino, del ladrón de cuello blanco, de elementos hampones de la casa real, de políticos corruptos, etc., pero en cambio se la niega al trabajador, que es despedido por el patrón con falsas acusaciones antes incluso de que un juez dictamine.

La política española está en su mayor grado de degradación. D e esta manera se engaña y se tima al pueblo. Todos los caminos están proyectados para despojar al pueblo de sus logros. En varias comunidades la privatización de la Sanidad marcha a gran velocidad. La Seguridad Social privatiza la gestión y además paga a las subcontratas todos los gastos de los pacientes. Para colmo, se sufraga la “gestión privada” de servicios sanitarios que ni siquiera existen.

Todo lo que constituye esta sociedad: instituciones, empresas, subsidios, están corrompidos. El resultado es que mientras los empresarios, especuladores y políticos se enriquecen, según Bruselas en el año 2010 en España había unos 11,6 millones de personas en riesgo de pobreza. Es evidente que si en 2011 y 2012 el paro se dispara aún mas, todos estos números se incrementarán también. ¿Hasta cuando? Ya no hay resquicio para rehuir. Cada acto, cada minuto, tiene que convertirse en una batalla pequeña o grande contra el capital.

Mantener la esperanza en unas elecciones nos ha llevado hasta aquí. La formula – quitar un gobierno para poner a otro -, sólo ha servido para cambiar unos corruptos y estafadores por otros. El capitalista, a través de estos gobiernos, ha declarado la guerra a las clases populares y como tal debemos responder.

Los convenios tienen que convertirse en grandes batallas que susciten la participación de todos los trabajadores como clase en aras de la solidaridad. Las manifestaciones, concentraciones, actos públicos, deben ser una constante para crear conciencia en el Pueblo, para unirlo y dotarle de la capacidad de lucha política precisa hasta llegar a las Huelgas Generales Políticas. En esta dirección, las denuncias de los traidores y de quienes medran en el interior de los trabajadores y del pueblo deben convertirse en un hecho habitual.

Construyamos asambleas populares. Unámonos. Luchemos. La solución no es cambiar de gobierno sino abatir las estructuras económicas donde el capital asienta su poder. El socialismo ha de ser el objetivo.

POR EL FRENTE UNICO DEL PUEBLO

¡ABAJO EL CAPITALISMO!

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)