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España, eslabón débil de la cadena imperialista. El desempleo

Los datos arrojados ayer por la Encuesta de Población Activa (EPA), con un aumento del paro en 55.000 personas y la destrucción de más de un millón de empleos en el segundo trimestre, demuestran que el Estado español es uno de los eslabones más débiles de la cadena imperialista en Europa.

Y es que el reparto que los monopolios hacen respecto a los sectores productivos deja al Estado español en una situación de debilidad que repercute a las condiciones laborales de la clase trabajadora del Estado. Son los monopolios a través de sus agrupaciones imperialistas – Unión Europea, OCDE, Comisión Trilateral, Club Bilderberg o la Commonweath, entre otras – los que imponen su dictadura, siendo a través de los organismos internacionales imperialistas como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial o la Organización Mundial del Comercio, desde donde se dirige la implementación de forma práctica de los dictados de los monopolios determinados en las agrupaciones imperialistas y que los Estados nación, como meras sucursales en las diferentes naciones del planeta, ejecutan directamente en su ámbito dichas políticas.

En esta división internacional del trabajo los monopolios han ubicado al Estado español como una región vinculada al sector terciario, y fundamentalmente al turismo. El proceso de terciarización en el Estado español viene de largo, desde la década de los 60s, cuando este sector concentraba al 31% de los trabajadores – a día de hoy concentra al 80% de los trabajadores españoles -, al igual que sus procesos duales, como han sido el proceso inverso conducente al desmantelamiento de la industria y del sector primario, ya sea la agricultura, ganadería o minería. Es por ello que la industria se desplaza a las regiones del mundo donde los imperialistas han determinado que se debe desarrollar la producción industrial mundial, otros países y regiones del mundo juegan el rol en el suministro de las materias primas y la alimentación y a España le corresponde según los imperialistas – donde están integrados los oligarcas españoles – la parte de la economía inherente a los servicios, castrando la capacidad productiva y de procesamiento de la gran riqueza natural que nuestro país dispone. Con la COVID-19, la ubicación del Estado español en la división internacional del trabajo diseñada por los imperialistas hará que los trabajadores españoles sufran mucho más, condenándolos a unas tasas de paro y de empobrecimiento descomunales, como ya indicábamos en nuestro análisis “LA COVID-19 ES LA EXCUSA PERFECTA DE LOS MONOPOLIOS PARA IMPONER EL CAMBIO EN EL MODELO PRODUCTIVO”.

Así, los datos arrojados por la EPA en el día de ayer no pueden sorprendernos, más bien son algo esperado y consecuencia directa de la política imperialista en nuestro país: la tasa de paro se dispara al 15,3%, aumentando en 55.000 personas, se destruyeron más de un millón de empleos en el segundo trimestre, la ocupación disminuyó en 1.074.000 puestos de trabajo (un 5,4% menos) -aunque la tasa sería de un 20% si se atiende “a la caída de población activa” y en un 30% si se incluye a los afectados por un ERTE-, las horas efectivas de trabajo realizadas han disminuido un 22,5% respecto al primer trimestre del año y, con ello, el número de ocupados que efectivamente trabajó entre los meses de abril y junio fue de 13,9 millones de personas. Esto es, en torno a un tercio de la población española en edad de trabajar.

Los hogares que tienen a todos sus miembros activos en paro aumentaron en el segundo trimestre en 74.900, hasta un total de 1,14 millones, de los que 300.100 son unipersonales, de acuerdo con los datos de la EPA. Es su mayor alza en ocho años. Por el contrario, el número de hogares en los que todos sus miembros activos están ocupados disminuyó en 311.300 y se situó en 10,38 millones, de los que 1,95 millones son unipersonales. La tasa de actividad bajó más de 2,6 puntos en el segundo trimestre, hasta el 55,54%, la menor desde el primer trimestre de 2003, tras registrar el número de activos un descenso histórico de 1,09 millones de personas (un 4,4% menos respecto al trimestre anterior). De esta forma, el número de activos, 21,97 millones, marcó mínimos de 14 años.

El número de asalariados se redujo en el segundo trimestre en 1,03 millones de personas (un 6,3% menos), de los que 671.900 tenían un contrato temporal (un 16,2% menos) y 361.900 un contrato indefinido (una caída de un 2,9%).

La patronal, sin embargo, ya está planeando su estrategia para realizar un cambio en el modelo productivo que le permita obtener unas mayores ganancias, liquidando para ello los actuales puestos de trabajo (ahora en ERTE) y convirtiendo estos a través de futuros EREs en otros puestos de trabajo más precarios. Los objetivos para los empresarios son claros:

  • Incrementar la desigualdad y abrir brechas salariales mayores entre los trabajadores.
  • Mayor externalización del trabajo para abaratar tanto costes laborales como rebajar salarios.
  • Desarrollar y regular el teletrabajo a favor de los empresarios.

El teletrabajo va a cumplir un papel fundamental en esta estrategia de los monopolios de “uberizar” la economía, introduciendo de nuevo el antiguo trabajo “a destajo” acelerando los ritmos de producción, ahorrando en costes, tanto salariales como de espacio y suministros y, además, dividiendo y desorganizando a los trabajadores. La futura normativa del Gobierno de PSOE, PODEMOS-IU/PCE, sin duda, allanará el terreno a la patronal en este sentido, como ya lo ha hecho con el Ingreso Mínimo Vital.

Los sindicatos traidores CCOO y UGT siguen las instrucciones de la patronal a pies juntillas, como se puede leer en el diario 20 minutos: “El secretario general de UGT, Pepe Álvarez, sostuvo que los datos son “terribles”, por lo que ve “imprescindible” extender los ERTE más allá del 30 de septiembre y abordar las cuantías, junto a un cambio de modelo productivo. “Cada día se hace más difícil”, sentenció. En esa línea se mantuvo también Unai Sordo. El secretario general de CC OO cree que la solución pasa por “alargar los ERTE” y añadió que la recuperación probablemente se tenga que demorar hasta “la última parte del año y 2021” si no hay “confinamientos graves“.

Como puede verse, el Gobierno de la ‘izquierda’ junto con los sindicatos amarillos y vendidos CCOO y UGT, están abonando el terreno y actuando al dictado de lo que los monopolios requieren, permitiendo la liquidación de buena parte de los actuales puestos de trabajo y creando la normativa legal necesaria para asentar el cambio de modelo productivo que la burguesía necesita para acometer esa mayor obtención de beneficios a costa de las condiciones laborales de la clase trabajadora.

En este sentido y a tenor de las condiciones a las que los imperialistas nos abocan, donde con sus cambios nos muestran también su debilidad, su necesidad de acabar con la organización de los trabajadores en los centros de trabajo y liquidar la organización sindical, los comunistas debemos contribuir a que los trabajadores fortalezcan la organización sindical en los centros de trabajo y la organización de los trabajadores. La organización sindical debe abrazar los principios del sindicalismo de clase, debe servir para que los trabajadores conciban la lucha de clases como única forma de defender sus intereses y debe hacer que los trabajadores rompan su aislamiento uniendo las luchas de los distintos centros de trabajo en una única lucha de clases contra el capitalismo y contra la burguesía y por la superación de la explotación capitalista.

Por ello, debemos apoyar a los sindicatos de la Federación Sindical Mundial (FSM) que defienden esa visión del sindicalismo, con el objetivo de superar el capitalismo que hoy pide a gritos ser arrojado al estercolero de la historia. Cada paso que dan los capitalistas para tratar de salir del atolladero, especialmente en el estado español que como estamos viendo es uno de los eslabones más débiles de la cadena imperialista, lo que hace es agudizar la putrefacción del sistema, carcomerlo más, reclamar con mayor insistencia su derrocamiento revolucionario y demostrar que la única salida posible para armonizar el desarrollo de las fuerzas productivas y transformarlo en desarrollo humano, en progreso social y en mayor progreso de las fuerzas productivas y de la técnica y la ciencia, es el socialismo.

¡Socialismo o Barbarie!

Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




¡Médicos Internos Residentes a la huelga! [ESP/VAL]

Los Médicos Internos Residentes (MIR), son aquellos graduados en medicina que, para completar su formación, se encuentran realizando un periodo formativo práctico en los hospitales.

Durante las peores semanas de la pandemia provocada por la COVID-19, algunos MIR realizaban más de 200 horas al mes, y en algunas ocasiones más de 31 horas seguidas, tal y como denuncia la Asociación MIR de España-AME. A cambio, lo único que han recibido ha sido recortes en sus sueldos y falsas alabanzas a su trabajo.

A consecuencia de estos atropellos laborales, los MIR han convocado en distintos puntos del Estado, una huelga indefinida. En València, la huelga partió el pasado martes 21 de julio.

Ana Barceló, quien se ha caracterizado durante esta pandemia por ser la voz de la insensatez, con innumerables faltas de respeto a los sanitarios antes y durante la pandemia, no ha dudado en rehuir de las críticas y del dialogo con los MIR. Pese a no considerarles “esenciales”, al ser personal en formación, se han impuesto unos servicios mínimos del 100% mientras se negaba a entablar una negociación. Teniendo en cuenta que los MIR no son personal esencial, en teoría, al no tener estos la “formación práctica” necesaria, ¿qué sentido tiene imponer un servicio mínimo del 100%? ¿No debería la sanidad pública sustentarse sobradamente sin este personal?

Desde el PCOE ya exigimos la dimisión de Ana Barceló por sus innumerables atropellos contra los trabajadores sanitarios y contra la salud pública. Hoy de nuevo, insistimos en la necesidad de eliminar a esta persona de la dirección de la sanidad pública valenciana, pero además denunciamos la manera sistemática en la que la precarización de los empleos, incluso públicos, sirven para reducir costes, como en el caso de los MIR, aumentar beneficios de empresas privadas, como en el caso de los TES y perjudicar en todos los casos la sanidad pública y los derechos laborales de los trabajadores. Debemos exigir, sin duda alguna, la dimisión de Ana Barceló y el resto de gestores de la sanidad valenciana, pero de igual manera debemos denunciar el propio sistema que encarna el problema, y atajarlo de raíz.

Por su parte, Compromís, socio de gobierno del PSPV, Ciudadanos, muleta del PP en Madrid, y Partido Popular, no han dudado en, de manera oportunista y cínica, poner buena cara a las reivindicaciones de los MIR. Todos ellos, en mayor o menor medida, en un nivel u otro de las instituciones del Estado, han sido y son cómplices del desmantelamiento de la sanidad pública y la precarización de los trabajadores sanitarios. Esto es muestra pues de que, el espectro político burgués, de un extremo a otro, solo cumple unos intereses económicos superiores a su supuesto papel. Llámese patronal de ambulancias, llámese UE a través de los recortes sociales a fin de cumplir objetivos de déficit o llámese patronal de residencias de ancianos, quien gestiona es el gobierno, quien decide, es el poder económico.

Mientras los dirigentes autonómicos se felicitan, se dan palmadas en sus propias espaldas, y lanzan lágrimas de cocodrilo sobre las tumbas de los difuntos, la posible segunda oleada de la pandemia de COVID-19 empieza a ver su inicio. De nuevo, el personal sanitario pagará con sangre, sudor y lágrimas las penurias de una gestión ajena. De nuevo, la “crisis del COVID-19”, que no ha hecho más que exacerbar las consecuencias de la anterior crisis económica, hará que el gobierno, independientemente de su color, haga un llamado a la población a “apretarse el cinturón y realizar sacrificios”, y estos sacrificios los pagaremos, de nuevo, los trabajadores. El mismo personal médico que ayer y hoy catalogan como “héroes”, serán números a recortar en una gráfica.

Desde el Partido Comunista Obrero Español nos solidarizamos con la lucha y las reivindicaciones de los MIR, y hacemos un llamado a los MIR a organizarse contra los atropellos laborales en sus centros sanitarios, de igual manera, llamamos a todo el personal sanitario a apoyar sus movilizaciones, pues hoy son ellos, pero mañana puede ser tu. De igual manera, llamamos a los MIR a solidarizarse con el resto de trabajadores sanitarios que sufren día a día la precarización, no solo en sus derechos laborales, sino también en su dignidad.

 ¡Pues solo la organización de los trabajadores puede frenar estos atropellos! ¡Unidad obrera como único camino!

 

¡Ni un paso atrás!

¡Todos somos MIR!

 

En València a 22 de julio de 2020

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en València

Metges Interns Residents a la vaga!

 

Els Metges Interns Residents (MIR) són aquells graduats en medicina que per a completar la seua formació es troben realitzant un període formatiu pràctic als hospitals.

Durant les pitjors setmanes de la pandèmia provocada per la COVID-19, alguns MIR realitzaven més de 200 hores al mes, i en algunes ocasions més de 31 hores seguides, tal com denuncia l’Associació MIR d’Espanya-AME. A canvi, l’única cosa que han rebut ha sigut una retallada dels seus sous i falses lloances al seu treball.

A conseqüència d’aquests atropellaments laborals, els MIR han convocat en diferents punts de l’Estat, una vaga indefinida. A València, la vaga començà dimarts 21 de juliol.

Ana Barceló, qui s’ha caracteritzat durant aquesta pandèmia per ser la veu de la insensatesa, amb innombrables faltes de respecte als sanitaris abans i durant la pandèmia, no ha dubtat en defugir de les crítiques i del diàleg amb els MIR. Malgrat no considerar-los “essencials” al ser personal en formació s’han imposat uns serveis mínims del 100% mentre es negava a entaular una negociació. Tenint en compte que els MIR no són personal essencial, en teoria, al no tindre aquests la “formació pràctica” necessària, quin sentit té imposar un servei mínim del 100%? No deuria la sanitat pública sustentar-se àmpliament sense aquest personal?

Des del PCOE ja vam exigir la dimissió d’Ana Barceló pels seus innombrables atropellaments contra els treballadors sanitaris i contra la salut pública. Hui de nou, insistim en la necessitat d’eliminar aquesta persona de la direcció de la sanitat pública valenciana, però a més denunciem la manera sistemàtica en la qual la precarietat de les ocupacions, fins i tot públiques, serveixen per a reduir costos, com en el cas dels MIR, augmentar beneficis d’empreses privades, com en el cas dels TES i perjudicar en tots els casos la sanitat pública i els drets laborals dels treballadors. Hem d’exigir, sens dubte, la dimissió d’Ana Barceló i la resta de gestors de la sanitat valenciana, però d’igual manera hem de denunciar el propi sistema que encarna el problema i atallar-lo d’arrel.

Per part seua, Compromís, soci de govern del PSPV, Ciutadans, muleta del PP a Madrid, i Partit Popular no han dubtat en, de manera oportunista i cínica, posar bona cara a les reivindicacions dels MIR. Tots ells, en major o menor mesura, en un nivell o altre de les institucions de l’Estat, han sigut i són còmplices del desmantellament de la sanitat pública i la precarietat dels treballadors sanitaris. Això és mostra de que l’espectre polític burgés, d’un extrem a un altre, només compleix uns interessos econòmics superiors al seu suposat paper. Es diga patronal d’ambulàncies, es diga UE a través de les retallades socials a fi de complir objectius de dèficit o es diga patronal de residències d’ancians, qui gestiona és el govern, qui decideix, és el poder econòmic.

Mentre els dirigents autonòmics es feliciten, es donen palmades en la seua pròpia esquena, i llancen llàgrimes de cocodril sobre les tombes dels difunts, la possible segona onada de la pandèmia de COVID-19 comença a veure el seu inici. De nou, el personal sanitari pagarà amb sang, suor i llàgrimes les penúries d’una gestió aliena. De nou, la “crisi del COVID-19”, que no ha fet més que exacerbar les conseqüències de l’anterior crisi econòmica, farà que el govern, independentment del seu color, faça un cridat a la població a “estrényer-se el cinturó i realitzar sacrificis”, i aquests sacrificis els pagarem de nou els treballadors. El mateix personal mèdic que ahir i hui cataloguen com a “herois” seran números a retallar en una gràfica.

Des del Partit Comunista Obrer Espanyol ens solidaritzem amb la lluita i les reivindicacions dels MIR, i fem un cridat als MIR a organitzar-se contra els atropellaments laborals en els seus centres sanitaris, d’igual manera, cridem a tot el personal sanitari a donar suport a les seues mobilitzacions, perquè hui són ells, però demà pot ser la teua. D’igual manera, cridem els MIR a solidaritzar-se amb la resta de treballadors sanitaris que pateixen dia a dia la precarietat, no sols en els seus drets laborals, sinó també en la seua dignitat.

Perquè només l’organització dels treballadors pot frenar aquests atropellaments! Unitat obrera com a únic camí!

 

Ni un pas arrere!

Tots som MIR!

 

A València a 22 de juliol de 2020

 

Comitè Regional del Partit Comunista Obrer Español (PCOE) a València




La explotación criminal capitalista detrás de los rebrotes de COVID-19 en Lleida [ESP/CAT]

Todos los años un gran número de trabajadores viajan hacia Lleida desde distintas partes del Estado español para trabajar en el campo al iniciarse la campaña de recogida de fruta entre abril y mayo. La gran mayoría de los trabajadores son inmigrantes, y muchos carentes de nacionalidad española o permiso de residencia. Los mal llamados “sin papeles” se ven forzados a aceptar unas condiciones pésimas de trabajo en las que los payeses y demás cooperativas, al más puro estilo del caciquismo, se aprovechan sin escrúpulos al pagarles sueldos de absoluta miseria por recoger manzanas, peras, fresas, melocotones en los campos de la comarca del Segriá, en la provincia de Lleida, para las distintas empresas de la agroindustria.

Este año, a causa de la pandemia, muchos más trabajadores han ido al campo a intentar ganarse la vida al perder sus empleos habituales en otras ciudades. Además, desde diversas webs y aplicaciones destinadas a la búsqueda de empleo, se han incrementado las ofertas de trabajo en el sector de la recogida de fruta. Desde ETTs también se repartieron salvoconductos para que temporeros de otras zonas fueran hacia Lleida.

Al aparecer nuevos rebrotes en la provincia, estos trabajadores han sido discriminados y culpabilizados. Ahora muchos se han quedado sin trabajo como consecuencia de las condiciones de seguridad, sanitarias e higiénicas para el trabajo por parte de los caciques. En muchos casos no tenían ni siquiera gel hidroalcohólico, mascarillas, y si las tenían, las debían utilizar a lo largo de toda una semana, al igual que EPI’s y la falta de test PCR para controlar a los infectados y las cadenas de transmisión de la enfermedad. Esto no es nada nuevo, todos los años han estado durmiendo al raso, o con suerte en granjas abandonadas donde antes había ganado y al reproducir las miserables condiciones infrahumanas y miserables impuestas por los empresarios, los rebrotes han sido inevitables.

Diversas organizaciones sociales de la zona llevan denunciando esta terrible situación desde hace años, y por parte de las instituciones nunca han tomado medidas para atajar esta situación laboral de los trabajadores del campo, que sufren la explotación más descarnada de una burguesía cacique y criminal. Las instituciones del Estado burgués, empezando por la Inspección de Trabajo, están más para servir al Empresario que para perseguir sus atropellos, y eso la pandemia de la COVID-19 lo ha mostrado con toda su crudeza. Este año con el peligro de la pandemia se habilitaron algunos pabellones para poder controlar la situación de un posible rebrote, pero los resultados han mostrado que estos parches han sido del todo insuficientes.

Pero la cosa no acaba aquí. Decretado el confinamiento de diversas poblaciones de la comarca del Segrià (Lleida capital incluida) el pasado 3 de julio, los recogedores de fruta se sienten engañados al no poder trabajar, habiéndoles asegurado un puesto de trabajo para toda la temporada y, aparte, están atrapados en una localidad que no es la suya como consecuencia del confinamiento. Las fuerzas policiales impiden la libre circulación, bloqueando todas las salidas con lo que las personas que se han visto atraídas al campo pero que venían de zonas costeras en las que podrían estar ganándose la vida ahora mismo, no pueden acudir a sus puestos de trabajo habituales. Una negación total del derecho al trabajo.

Por mucha pandemia que haya, la producción no puede parar y aunque en la actualidad se estén alcanzando niveles de contagio equiparables al momento en el que se decretó el Estado de alarma, para la economía capitalista es inviable volver al confinamiento, cerrar negocios y cerrar fronteras. La lógica capitalista actúa de esta manera, no hay ningún tipo de planificación y el caos reina sin excepción, siendo el pueblo trabajador el más vulnerable en estos casos, sin olvidarnos del racismo que sufren siendo a ojos de los empresarios trabajadores de segunda de los que sacar más negocio pagándoles salarios de auténtica miseria, sobreexplotándolos. Ahora les han condenado a sobrevivir en la mendicidad sufriendo las consecuencias de la nefasta gestión los capitalistas que vulnera todos los derechos a los trabajadores, que desprecia el más elemental humanismo con tal de ampliar ganancias provenientes de la brutal explotación laboral.

Ante esta situación tan precaria sabemos de buena mano que desde las instituciones van a seguir haciendo oídos sordos a las quejas de diversas asociaciones y activistas por los derechos de los inmigrantes o de los trabajadores del campo, y es que el Estado está para servir al burgués, para despejarle el camino de la explotación más descarnada. Desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya hacemos un llamamiento los trabajadores inmigrantes, una parte de la clase obrera que sufre con más violencia si cabe la explotación y  el maltrato del capitalista, para que se sumen a la lucha por la conquista de sus derechos, alejándose de los discursos oportunistas que les prometen una vida mejor dentro de un sistema criminal, quebrado y putrefacto que nos explota de manera inmisericorde y que nos niega la vida al conjunto de la clase obrera. Nadie nos dará nada si no lo tomamos nosotros mismos con nuestras propias manos.

La única forma de conseguir la tan ansiada y necesaria reforma agraria – que entregue las tierras y su riqueza a disposición de los trabajadores – es la lucha revolucionaria de los trabajadores del campo unidos con sus hermanos trabajadores en las zonas urbanas uniendo las luchas de los diferentes sectores que componen la clase obrera en una única lucha de clases contra el capitalismo y su Estado, conformando un Frente Único del Pueblo que nos permita derrocar revolucionariamente al capitalismo y construir el socialismo, única alternativa que tenemos la clase obrera y demás clases laboriosas para poder conseguir una vida digna y acabar con el capitalismo criminal que  explota de manera salvaje al pueblo trabajador.

 

¡Por el Frente Único del Pueblo!

¡Por la unidad de la clase obrera!

¡Por el socialismo!

Barcelona, 22 de julio de 2020

COMITÉ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (P.C.O.C.)

L’explotació criminal capitalista darrere dels rebrots de COVID-19 a Lleida

 

Tots els anys un gran nombre de treballadors viatgen cap a Lleida des de diferents parts de l’Estat espanyol per a treballar en el camp quan s’inicia la campanya de recollida de fruita entre l’abril i el maig. La gran majoria dels treballadors són immigrants, i molts mancats de nacionalitat espanyola o permís de residència. Els mal anomenats “sense papers” es veuen forçats a acceptar unes condicions pèssimes de treball a les quals els pagesos i altres cooperatives, al més pur estil del caciquisme, s’aprofiten sense escrúpols pagant-los sous d’absoluta misèria per recollir pomes, peres, maduixes, préssecs en els camps de la comarca del Segrià, a la província de Lleida, per a les diferents empreses de l’agroindústria.

Enguany, a causa de la pandèmia, molts més treballadors han anat al camp a intentar guanyar-se la vida en perdre les seves ocupacions habituals en altres ciutats. A més, des de diverses webs i aplicacions destinades a la cerca d’ocupació, s’han incrementat les ofertes de treball en el sector de la recollida de fruita. Des de ETTs també es van repartir salconduits perquè temporers d’altres zones anessin cap a Lleida.

En aparèixer nous rebrots a la província, aquests treballadors han estat discriminats i culpabilitzats. Ara molts s’han quedat sense treball a conseqüència de les condicions de seguretat, sanitàries i higièniques per al treball per part dels cacics. En molts casos no tenien ni tan sols gel hidroalcòlic, mascaretes, i si les tenien, les havien d’utilitzar al llarg de tota una setmana, igual que EPI’s i la falta de test PCR per a controlar als infectats i les cadenes de transmissió de la malaltia. Això no és res nou, tots els anys han estat dormint al ras, o amb sort en granges abandonades on abans hi havia bestiar i en reproduir les miserables condicions infrahumanes i miserables imposades pels empresaris, els rebrots han estat inevitables.

Diverses organitzacions socials de la zona porten denunciant aquesta terrible situació des de fa anys, i per part de les institucions mai han pres mesures per a atallar aquesta situació laboral dels treballadors del camp, que pateixen l’explotació més descarnada d’una burgesia cacic i criminal. Les institucions de l’Estat burgès, començant per la Inspecció de Treball, estan més per a servir a l’Empresari que per a perseguir els seus atropellaments, i això la pandèmia de la COVID-19 ho ha mostrat amb tota la seva cruesa. Aquest any amb el perill de la pandèmia es van habilitar alguns pavellons per a poder controlar la situació d’un possible rebrot, però els resultats han mostrat que aquests pedaços han estat del tot insuficients.

Però la cosa no acaba aquí. Decretat el confinament de diverses poblacions de la comarca del Segrià (Lleida capital inclosa) el passat 3 de juliol, els recollidors de fruita se senten enganyats al no poder treballar, havent-los assegurat un lloc de treball per a tota la temporada i, a part, estan atrapats en una localitat que no és la seva a conseqüència del confinament. Les forces policials impedeixen la lliure circulació, bloquejant totes les sortides amb el que les persones que s’han vist atretes al camp però que venien de zones costaneres en les quals podrien estar guanyant-se la vida ara mateix, no poden acudir als seus llocs de treball habituals. Una negació total del dret al treball.

Per molta pandèmia que hi hagi, la producció no pot parar i encara que en l’actualitat s’estiguin aconseguint nivells de contagi equiparables al moment en el qual es va decretar l’Estat d’alarma, per a l’economia capitalista és inviable tornar al confinament, tancar negocis i tancar fronteres. La lògica capitalista actua d’aquesta manera, no hi ha cap mena de planificació i el caos regna sense excepció, sent el poble treballador el més vulnerable en aquests casos, sense oblidar-nos del racisme que pateixen sent a ulls dels empresaris treballadors de segona dels quals treure més negoci pagant-los salaris d’autèntica misèria, sobreexplotant-los. Ara els han condemnat a sobreviure en la mendicitat patint les conseqüències de la nefasta gestió els capitalistes que vulnera tots els drets als treballadors, que menysprea el més elemental humanisme amb la condició d’ampliar guanys provinents de la brutal explotació laboral.

Davant d’aquesta situació tan precària sabem de bona mà que des de les institucions continuaran tancant l’orella a les queixes de diverses associacions i activistes pels drets dels immigrants o dels treballadors del camp, i és que l’Estat està per a servir al burgès, per aclarir-li el camí de l’explotació més descarnada. Des del Partit Comunista Obrer de Catalunya fem una crida als treballadors immigrants, una part de la classe obrera que sofreix amb més violència si cap l’explotació i  el maltractament del capitalista, perquè se sumin a la lluita per la conquesta dels seus drets, allunyant-se dels discursos oportunistes que els prometen una vida millor dins d’un sistema criminal, fraccionat i putrefacte que ens explota de manera immisericorde i que ens nega la vida al conjunt de la classe obrera. Ningú ens donarà res si no ho prenem nosaltres mateixos amb les nostres pròpies mans.

L’única manera d’aconseguir la tan anhelada i necessària reforma agrària – que lliuri les terres i la seva riquesa a la disposició dels treballadors – és la lluita revolucionària dels treballadors del camp units amb els seus germans treballadors en les zones urbanes unint les lluites dels diferents sectors que composen la classe obrera en una única lluita de classes contra el capitalisme i el seu Estat, conformant un Front Únic del Poble que ens permeti enderrocar revolucionàriament al capitalisme i construir el socialisme, única alternativa que tenim la classe obrera i altres classes laborioses per a poder aconseguir una vida digna i acabar amb el capitalisme criminal que  explota de manera salvatge al poble treballador.

 

Pel Front Únic del Poble!

Per la unitat de la classe obrera!

Pel socialisme!

Barcelona, 22 de juliol de 2020

COMITÈ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (P.C.O.C.)




La Inspección de Trabajo o cómo blanquear a la burguesía

La crisis de la COVID-19 está desenmascarando, todavía más, a todas las instituciones del Estado como lo que son, organismos a la disposición de la burguesía con el único objetivo de servirle en sus intereses de clase. Así, la Inspección de Trabajo está cumpliendo su indecente tarea, que no es otra que la de blanquear las decisiones empresariales de los dueños de los medios de producción y retorcer al máximo las leyes para amoldarlas a la explotación de los trabajadores que se produce en los centros de trabajo.

Uno de las decenas millares de ejemplos de cómo la Inspección de Trabajo ha permitido a las empresas poner en riesgo la salud de los trabajadores lo encontramos en la planta cárnica de Rafelbunyol, donde CCOO -un sindicato del régimen, nada sospechoso de ser enemigo del sistema capitalista- denunció a la Inspección de Trabajo porque la empresa no proporcionaba mascarillas a los trabajadores ni aseguraba los dos metros de distancia entre ellos.

La versión de la empresa sobre el dictamen de la Inspección de Trabajo difiere de la de Comisiones Obreras, ya que aseguran que la valoración fue positiva y que les comunicaron que estaban actuando de forma correcta. Desde UGT, el otro sindicato con representación en el comité de empresa, apuntaban que, según la información que obra en su poder, la Inspección “no detectó ninguna irregularidad y no arrojó ningún resultado”.

Como vemos, la Inspección de Trabajo permitió que se produjera este brote de COVID-19 de la localidad valenciana de Rafelbunyol, ya que no se ha cerrado esta fábrica donde surgieron los contagios, que debería haber sido la primera medida para evitar el brote. Y es que la Inspección de Trabajo no va a tomar nunca decisiones que afecten a la productividad de las empresas, aunque estén en juego las vidas de los trabajadores.

Observamos con toda claridad como la Inspección de Trabajo está jugando un papel fundamental en el Estado capitalista: sus informes y resoluciones son ambiguas si la ilegalidad de la empresa es manifiesta, blanqueando su forma de actuar en todo momento.

Esto sirve a los sindicatos traidores, como son CCOO y UGT, para abandonar las justas luchas y que cunda el desánimo entre los trabajadores, dando la sensación de que nada se puede hacer contra la empresa y promoviendo, con ello, la desorganización.

Esta es una realidad conocida a la que se enfrentan todos los sindicalistas combativos y de clase. Por ello, el sindicalismo de clase y combativo es esencial y debemos reforzarlo todo lo posible. Este sindicalismo tiene la tarea de mostrar a los trabajadores la inviabilidad de la vida del trabajador en el sistema capitalista, enseñándole el carácter de clase de todas las instituciones de este Estado criminal, como lo es la Inspección de trabajo, y mostrarle la necesidad de la superación del sistema capitalista y la consecución de un sistema superior, el socialismo, cómo única salida que tiene la clase obrera para lograr la vida digna que merece.

La Federación Sindical Mundial (FSM) y sus sindicatos adheridos en el Estado español, son el espacio sindical donde los comunistas debemos desempeñar estas tareas, imposibles de lograr en los sindicatos amarillos -muchos de ellos adheridos a la Confederación Sindical Internacional (CCOO, UGT, ELA y USO)-, y avanzar en la superación del capitalismo y la construcción del socialismo. La construcción de una única central sindical que trabaje bajo los principios del sindicalismo de clase de la FSM es necesaria para el logro de los objetivos revolucionarios.

El proletariado no le puede tener ninguna fe en este sistema moribundo que es el capitalismo, en su fase imperialista. Se demuestra día a día como se agudizan las contradicciones de este y cómo la vida para el obrero en él es cada día más difícil y miserable, por lo que es imperiosa la necesidad de organizar a la clase con el objetivo de derribar este sistema criminar y sentar las bases del socialismo.

 

¡POR LA UNIDAD DEL SINDICALISMO DE CLASE, POR EL FORTALECIMIENTO DE LA FSM!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




El conflicto en la Nissan quita las caretas del oportunismo [ESP/CAT]

Los trabajadores de la Nissan en Catalunya llevan más de un mes en huelga indefinida contra el cierre de las plantas de Zona Franca, Montcada i Reixac y Sant Andreu de la Barca. Ante esta situación, una gran cantidad de partidos y sindicatos han corrido a tomar posiciones frente al conflicto y a aportar sus “soluciones”. Sin embargo, el actual cierre de la Nissan no responde a unos hechos aislados, casuales o puntuales, sino que parten de un plan por parte de los monopolios, asumido por sus Estados títeres, por lo que es necesario hacer un repaso exhaustivo de la situación y tener en cuenta todos los hechos que rodean al caso. Es necesario entender la naturaleza del capitalismo, su desarrollo que inevitablemente lo lleva al surgimiento de los grandes monopolios, al imperialismo y cómo éstos han respondido ante las crisis permanente que vive el sistema durante décadas y que a cada medida que adoptan lo que hacen es acentuar la profundidad de la crisis en la que el capitalismo se halla instalado.

Desde el Partido no nos hemos cansado de denunciar y de exponer que la COVID-19 ha sido una baza perfecta para los monopolios de imponer una serie de cambios y de reformas en el sistema productivo. Dicha baza la han explotado con mucha vivacidad y gran éxito para implantar medidas tales como el desarrollo e implantación del teletrabajo, el cual atomiza al trabajador, alejándolo de otros compañeros intentando socavar la organización de los trabajadores en los centros de trabajo. Además, el imperialismo convierte el desarrollo tecnológico y científico, que por su propia naturaleza deberían ayudar al trabajador haciendo su trabajo más sencillo y reduciendo su jornada laboral, en el mayor enemigo del obrero. Marx ya señalaba sobre la automatización del trabajo – que hoy recibe el nombre de  robotización de la producción – que simplificaba el trabajo del obrero y le podría permitir una mayor producción en menos tiempo, pero que bajo el capitalismo la burguesía lo que hace es echar más gente a la calle aumentando así el paro forzoso y el ejército de reserva, además de llevar a la pequeña y mediana burguesía a la ruina, destruir a las PYMES que se ponen en su camino. El desarrollo de la robotización  y la distribución del trabajo a nivel internacional por parte de los monopolios acelera la deslocalización de la industria radicada en países destinados a desarrollar su economía en el sector servicios hacia los países encargados de la producción industrial  – fundamentalmente Asía y parte del continente americano – implicando todo ello no sólo la deslocalización de las multinacionales en Cataluña y en el resto del Estado español y la consiguiente destrucción de puestos de trabajo sino que, con ello, también se produce la destrucción de lo que se denomina la industria auxiliar que acentúa la destrucción de puestos de trabajo y el desmantelamiento total del tejido industrial; reflejándose esto en lo que está pasando con NISSAN en Barcelona hoy.

Los monopolios para optimizar la producción y acrecentar la tasa de ganancia monopolista no dudan en distribuir el trabajo a nivel mundial. Esta distribución internacional del trabajo la determinan en sus asociaciones imperialistas internacionales – OCDE, UE, Club Bildelberg, Comisión Trilateral, etcétera – utilizando a sus sucursales – los Estados-nación – para que ejecuten sus órdenes estableciendo las medidas de índole político y económico pertinentes para llevar a término la voluntad de los monopolios. Todo esto nos lleva al caso del Estado español, que con el apoyo de sus sindicatos continúan la desindustrialización y privatización, la cual sufren los trabajadores desde los años 70 del siglo pasado, acentuada tras la firma de los Pactos de la Moncloa siendo el precio pagado por el pueblo para que la burguesía monopolista del Estado español pudiera integrarse en la Unión Europea, antaño Comunidad Económica Europea.

Toda ésta planificación y distribución de la producción a nivel mundial viene a retorcer aún más las contradicciones en las que el capitalismo está inmerso, los Estados nación han entregado la soberanía nacional constituyéndose en auténticas marionetas de los monopolios. El desarrollo del imperialismo, y su distribución mundial del trabajo, nos muestra que para los imperialistas  el Estado español tiene que centrar su economía en el sector terciario y, fundamentalmente, en el turismo y en esa lógica debe completarse la deslocalización total de la industria hacia las zonas o regiones del mundo cuya economía se centre en el sector secundario, industrial, y convertir la economía española en una economía fundamentada en ser el turismo y en el ocio empobreciéndose cada vez más los trabajadores del Estado español.

Esta es la razón por la que los trabajadores de NISSAN y las empresas auxiliares se quedarán en la calle, negándosele por tanto su derecho al trabajo que implica la negación a los medios de vida en este sistema. Ante este escenario, los partidos del capital han adoptado dos posiciones, por un lado la derecha pide al Gobierno que se dé más dinero público a los empresarios para que éstos mantengan las producciones en el Estado español, mientras la ‘izquierda’ del sistema ha ido tomando posiciones oportunistas que no tienen en cuenta la realidad material tanto en sus discursos como en sus actos, de tal modo que “amenazan” con la nacionalización de las empresas que se deslocalizan.

Así, escuchamos hoy a los representantes de partidos burgueses por todo el país llenarse la boca con “la nacionalización” de la Nissan y reorientar su producción, como decía Iñigo Errejón en sus redes sociales o nacionalización y empatía como difundía Gabriel Rufián por su Twitter y en el Congreso de los Diputados. Por supuesto, también el vicepresidente Pablo Iglesias hablaba de su posible nacionalización durante su segunda intervención en la comisión de reconstrucción del Congreso alegando que es compatible con la Constitución, cómo si eso ya fuera más que suficiente. Pero parece que se les olvida que todos ellos son unos firmes defensores de la Unión Europea y demás agrupaciones imperialistas, y que todos ellos han alabado sus medidas y en ninguna ocasión se han opuesto a la voluntad de los monopolios. Y es que como hemos visto, la Unión Europea y la OCDE están defendiendo la distribución internacional del trabajo realizado por los monopolios y el desmantelamiento de la industria en el Estado español, como lo fue la minería, es su obra. Por tanto, es indigno ver a representantes de ERC o de PODEMOS señalar que están con los trabajadores de NISSAN y, a la par, defender con uñas y dientes a la UE y demás agrupaciones imperialistas que es donde se determinan las deslocalizaciones y la distribución internacional del trabajo.

A los que hablan de nacionalización de la Nissan delante de las cámaras, pero luego resulta que es todo papel mojado porque ni se plantean desafiar a la Unión Europea ni mucho menos a los monopolios que la controlan, sólo se les puede denominar de una forma: oportunistas. Su interés es aparentar que dan la cara para que les votemos, mientras a la hora de la verdad venden a los trabajadores para sostener sus privilegios, sus prebendas. ¿Cómo puede Alberto Garzón hablar de hacer un plan de reindustrialización mientras Izquierda Unida se excusa con que la Unión Europea les ata de pies y manos en otras cuestiones? ¿Cómo puede hablar Gabriel Rufián de nacionalización cuando en Catalunya gobernaron junto al PSC e ICV-Esquerra Unida durante siete años en los que se perdió una gran cantidad de tejido industrial y desde la Conselleria de Treball firmaron todos los EREs y ERTEs habidos y por haber o, por ejemplo, imponiendo el plan Bolonia a base de palizas a estudiantes? Por no hablar de toda la privatización de los servicios públicos que llevaron a cabo de la mano de la corrupta CiU. Cabe recordar que en Catalunya ya existía una empresa dedicada a los vehículos de propiedad estatal, la “PEGASO” y que fue vendida al grupo italiano IVECO en 1994. A su vez cabe recordar aquí el caso justamente de la NISSAN en 2011, donde UGT traicionó a los trabajadores y los arrastró a la mayor indignidad, como fue votar favorable la traición que UGT y USO ya habían perpetrado. Todo esto fue votado y apoyado por los propios trabajadores que se dejaron arrastrar por promesas vacías, como se ha comprobado 9 años después. De la NISSAN hay que extraer enseñanzas, entre ellas, que los trabajadores no deben ceder jamás a las pretensiones de los capitalistas y que hay que desterrar del movimiento obrero a los sindicatos del Capital financiados por el Estado como son CCOO y UGT. Los trabajadores en el centro de trabajo deben organizarse para defender sus condiciones de trabajo en el sindicalismo de clase fortaleciendo los sindicatos de la FSM y deben organizarse política e ideológicamente desde los centros de trabajo en el Partido para derrocar al capitalismo y construir el socialismo.

El imperialismo supone hoy un freno objetivo al desarrollo de las fuerzas productivas y al desarrollo del ser humano. La única manera de desarrollarnos como sociedad sería destruir esas relaciones de producción anticuadas que suponen un freno y armonizar las mismas al desarrollo de las fuerzas productivas, de tal modo que seamos los trabajadores los que seamos dueños de los medios de producción y planifiquemos la economía y la producción en base a nuestros intereses siendo dueños totales de lo que producimos. Dar otro discurso es engañar a la clase trabajadora y aturdir su conciencia de clase para alargar la corrupta y decrépita existencia del sistema capitalista caduco.

Por ello desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya decimos y proclamamos que no hay otra salida para el pueblo que acabar con el capitalismo y construir el socialismo. Es el momento de que todos los sectores que conforman la clase obrera unan sus luchas en una única lucha de clases contra el capitalismo y su Estado, conformando un Frente Único del Pueblo que sirva no sólo como instrumento de unidad de la clase obrera para organizar dicha lucha sino también que progresivamente se vaya constituyendo en contrapoder obrero con el que podamos contrarrestar el poder del Estado burgués. Asimismo, hacemos un llamamiento a todos los obreros a organizarse sindicalmente en las fábricas y en las empresas bajo la bandera del sindicalismo de clase, fortaleciendo a los sindicatos de la FSM y uniendo a los trabajadores y las luchas de las distintas fábricas y sectores en una única lucha contra la Patronal y por la socialización de todas las empresas. Por último, también hacemos un llamamiento a los obreros más avanzados en términos de conciencia de clase a unirse al PCOC para fortalecer las filas del Partido, lo cual es esencial para que la clase obrera pueda llevar a término su misión histórica: Derrocar el capitalismo y construir el socialismo.

 

¡Fuera de la UE, abajo el imperialismo!

¡Por la unidad y la organización de la clase obrera!

¡Derroquemos al capitalismo y construyamos el socialismo!

 

Barcelona, 15 de junio de 2020

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)

El conflicte a la Nissan treu les caretes de l’oportunisme

 

Els treballadors de la Nissan a Catalunya porten més d’un mes en vaga indefinida contra el tancament de les plantes de Zona Franca, Montcada i Reixac i Sant Andreu de la Barca. Davant d’aquesta situació, una gran quantitat de partits i sindicats han corregut a prendre posicions enfront del conflicte i a aportar les seves “solucions”. No obstant això, l’actual tancament de la Nissan no respon a uns fets aïllats, casuals o puntuals, sinó que parteixen d’un pla per part dels monopolis, assumit pels seus Estats titelles, per la qual cosa és necessari fer un repàs exhaustiu de la situació i tenir en compte tots els fets que envolten al cas. És necessari entendre la naturalesa del capitalisme, el seu desenvolupament que inevitablement el porta al sorgiment dels grans monopolis, a l’imperialisme i com aquests han respost davant les crisi permanent que viu el sistema durant dècades i que a cada mesura que adopten accentua la profunditat de la crisi en la qual el capitalisme es troba instal·lat.

Des del Partit no ens hem cansat de denunciar i d’exposar que la COVID-19 ha estat una jugada perfecta per als monopolis d’imposar una sèrie de canvis i de reformes en el sistema productiu. Aquesta jugada l’han explotat amb molta vivacitat i gran èxit per a implantar mesures com ara el desenvolupament i implantació del teletreball, el qual atomitza al treballador, allunyant-lo d’altres companys intentant soscavar l’organització dels treballadors en els centres de treball. A més, l’imperialisme converteix el desenvolupament tecnològic i científic, que per la seva pròpia naturalesa haurien d’ajudar al treballador fent el seu treball més senzill i reduint la seva jornada laboral, en el major enemic de l’obrer. Marx ja assenyalava sobre l’automatització del treball – que avui rep el nom de robotizació  de la producció –que simplificava el treball de l’obrer i li podria permetre una major producció en menys temps – però que sota el capitalisme la burgesia el que fa és deixar a més gent al carrer augmentant així l’atur forçós i l’exèrcit de reserva, a més de portar a la petita i mitjana burgesia a la ruïna, destruir a les PIMES que es posen en el seu camí. El desenvolupament de la robotizació  i la distribució del treball a nivell internacional per part dels monopolis accelera la deslocalització de la indústria radicada en països destinats a desenvolupar la seva economia en el sector serveis cap als països encarregats de la producció industrial  –  fonamentalment Àsia i part del continent americà  – implicant tot això no sols la deslocalització de les multinacionals a Catalunya i  en la resta de l’Estat espanyol i la consegüent destrucció de llocs de treball sinó que també es produeix la destrucció del que es denomina la indústria auxiliar que accentua la destrucció de llocs de treball i el desmantellament total del teixit industrial; reflectint-se així en el que està passant amb NISSAN a Barcelona avui.

Els monopolis, per a optimitzar la producció i fer créixer la taxa de guany monopolista no dubten en distribuir el treball a nivell mundial. Aquesta distribució internacional del treball la determinen en les seves associacions imperialistes internacionals – OCDE, UE, Club Bildelberg, Comissió Trilateral, etcètera – utilitzant a les seves sucursals – els Estats-nació –  perquè executin els seus ordres establint les mesures d’índole polític i econòmic pertinents per a portar a terme la voluntat dels monopolis. Tot això ens porta al cas de l’Estat espanyol, que amb el suport dels seus sindicats continuen la desindustrialització i privatització, la qual sofreixen els treballadors des dels anys 70 del segle passat, accentuada després de la signatura dels Pactes de la Moncloa sent el preu pagat pel poble perquè la burgesia monopolista de l’Estat espanyol pogués integrar-se a la Unió Europea, antany Comunitat Econòmica Europea.

Tota aquesta planificació i distribució de la producció a nivell mundial ve a retorçar encara més les contradiccions en les quals el capitalisme està immers, els Estats nació han lliurat la sobirania nacional constituint-se en autèntiques marionetes dels monopolis. El desenvolupament de l’imperialisme, i la seva distribució mundial del treball, ens mostra que per als imperialistes  l’Estat espanyol ha de centrar la seva economia en el sector terciari i, fonamentalment, en el turisme i en aquesta lògica ha de completar-se la deslocalització total de la indústria cap a les zones o regions del món l’economia del qual se centri en el sector secundari, industrial, i convertir l’economia espanyola en una economia fonamentada en el  turisme i en l’oci empobrint cada vegada més als treballadors de l’Estat espanyol.

Aquesta és la raó per la qual els treballadors de NISSAN i les empreses auxiliars es quedaran al carrer, negant-se-li tant el seu dret al treball que implica la negació als mitjans de vida en aquest sistema. Davant aquest escenari, els partits del capital han adoptat dues posicions, d’una banda la dreta demana al Govern que es donin més diners públics als empresaris perquè aquests mantinguin les produccions en l’Estat espanyol mentre “l’esquerra” del sistema ha anat prenent posicions oportunistes que no tenen en compte la realitat material tant en els seus discursos com dels seus actes, de tal manera que “amenacen” amb la nacionalització de les empreses que es deslocalitzen.

Així, escoltem avui als representants de partits burgesos per tot el país omplir-se la boca amb “la nacionalització” de la Nissan i reorientar la seva producció, com deia Iñigo Errejón en les seves xarxes socials o nacionalització i empatia com difonia Gabriel Rufián pel seu Twitter i en el Congrés dels Diputats. Per descomptat, també el vicepresident Pablo Iglesias parlava de la possible nacionalització durant la seva segona intervenció en la comissió de reconstrucció del Congrés al·legant que és compatible amb la Constitució, com si això ja fos més que suficient. Però sembla que se’ls oblida que tots ells són uns ferms defensors de la Unió Europea i altres agrupacions imperialistes, i que tots ells han lloat les seves mesures i en cap ocasió s’han oposat a la voluntat dels monopolis. I és que com hem vist, la Unió Europea i l’OCDE estan defensant la distribució internacional del treball realitzat pels monopolis i el desmantellament de la indústria en l’Estat espanyol, com per exemple la mineria, en el seu moment. Per tant, és indigne veure a representants d’ERC o de PODEMOS assenyalar que estan amb els treballadors de NISSAN i, a l’una, defensar amb ungles i dents a la UE i altres agrupacions imperialistes que és on es determinen les deslocalitzacions i la distribució internacional del treball.

Als que parlen de nacionalització de la Nissan davant de les cambres, però després resulta que és tot lletra morta perquè ni es plantegen desafiar a la Unió Europea ni molt menys als monopolis que la controlen, només se’ls pot denominar d’una forma: oportunistes. El seu interès és aparentar que donen la cara perquè els votem, mentre a l’hora de la veritat venen als treballadors per a sostenir els seus privilegis, les seves prebendes. Com pot Alberto Garzón parlar de fer un pla de reindustrialització mentre Izquierda Unida s’excusa dient que la Unió Europea els lliguen de peus i mans en altres qüestions? Com pot parlar Gabriel Rufián de nacionalització quan a Catalunya van governar al costat del PSC i ICV-Esquerra Unida durant set anys en què es va perdre una gran quantitat de teixit industrial i des de la Conselleria de Treball van signar tots els ERTs i ERTOs haguts i per haver o, per exemple, imposant el pla Bolonya a base de pallisses a estudiants? Per no parlar de tota la privatització dels serveis públics que van dur a terme de la mà de la corrupta CiU. Cal recordar que a Catalunya ja existia una empresa dedicada als vehicles de propietat estatal, la “PEGASO” i que va ser venuda al grup italià IVECO en el 1994. Alhora cal recordar aquí el cas justament de la NISSAN al 2011, on UGT va trair als treballadors i els va arrossegar a la major indignitat, com va ser votar favorable la traïció que UGT i USO ja havien perpetrat. Tot això va ser votat i secundat pels propis treballadors que es van deixar arrossegar per promeses buides, com s’ha comprovat 9 anys després. De la NISSAN cal extreure ensenyaments, entre elles, que els treballadors no han de cedir mai a les pretensions dels capitalistes i que cal fer fora del moviment obrer als sindicats del Capital finançats per l’Estat com són CCOO i UGT. Els treballadors en el centre de treball han d’organitzar-se per a defensar les seves condicions de treball en el sindicalisme de classe enfortint els sindicats de la FSM i han d’organitzar-se política i ideològicament des dels centres de treball en el Partit per a enderrocar al capitalisme i construir el socialisme.

L’imperialisme suposa avui un fre objectiu al desenvolupament de les forces productives i al desenvolupament de l’ésser humà. L’única manera de desenvolupar-nos com a societat seria destruir aquestes relacions de producció antiquades que suposen un fre i harmonitzar aquestes al desenvolupament de les forces productives, de tal manera que siguem els treballadors els que siguem amos dels mitjans de producció i planifiquem l’economia i la producció sobre la base dels nostres interessos sent amos totals del que produïm. Donar un altre discurs és enganyar a la classe treballadora i atordir la seva consciència de classe per a allargar la corrupta i decrèpita existència del sistema capitalista caduc.

Per això des del Partit Comunista Obrer de Catalunya diem i proclamem que no hi ha una altra sortida per al poble que acabar amb el capitalisme i construir el socialisme. És el moment de que tots els sectors que conformen la classe obrera uneixin les seves lluites en una única lluita de classes contra el capitalisme i el seu Estat, conformant un Front Únic del Poble que serveixi no sols com a instrument d’unitat de la classe obrera per a organitzar aquesta lluita sinó també que progressivament es vagi constituint el contrapoder obrer amb el qual puguem contrarestar el poder de l’Estat burgès. Així mateix, fem una crida a tots els obrers a organitzar-se sindicalment a les fàbriques i en les empreses sota la bandera del sindicalisme de classe, enfortint als sindicats de la FSM i unint als treballadors i les lluites de les diferents fàbriques i sectors en una única lluita contra la Patronal i per la socialització de totes les empreses. Finalment, també fem una crida als obrers més avançats en termes de consciència de classe a unir-se al PCOC per a enfortir les files del Partit, la qual cosa és essencial perquè la classe obrera pugui portar a terme la seva missió històrica: Enderrocar el capitalisme i construir el socialisme.

 

Fora de la UE, a baix l’imperialisme!

Per la unitat i l’organització de la classe obrera!

Enderroquem al capitalisme i construïm el socialisme!

Barcelona, 15 de juny de 2020

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)




La lucha de clases no para [ESP/CAT]

Los trabajadores de la comarca del Vallès Oriental, igual que en todas partes del Estado español, nos hemos visto sometidos a ERTE’s de manera forzada cuando muchas empresas han optado por agarrarse a este procedimiento como falsa excusa para no perder beneficios. Mientras, los trabajadores, nos vemos privados de cobrar a tiempo la prestación por desempleo, una prestación que además reduce notablemente nuestros ingresos. La situación es tan grave que muchos cobrarán ahora su prestación a la que tienen derecho en junio, habiéndose iniciado el 14 de marzo el Estado de Alarma, provocando que se retrasen los pagos. Pero dicho retraso es una excusa más por parte del gobierno de turno, en este caso del PSOE, que llevan traicionando durante décadas a la clase obrera de este país, ahora en coalición con el oportunismo de Podemos-IU/PCE que viene para ayudar a mantener la farsa burguesa.

La pandemia ha mostrado la miseria y la indecencia del gobierno al servicio de la burguesía. En estos meses hemos visto que si a la patronal le interesaba continuar con su producción, a pesar de peligrar la salud de los trabajadores, ésta continuaba demostrando que los intereses de los empresarios están por encima de la salud del pueblo. Un claro ejemplo de esto último es la empresa Grifols en Parets del Valles que ni siquiera respetaba las normas decretadas por el gobierno. Por eso mismo fue denunciada y más tarde Inspección de trabajo daba la razón a trabajadores y sindicatos. Otro ejemplo es el de Nissan, que por un encargo que tenía la empresa con Mercedes obligó a los trabajadores a finalizar la producción arriesgando la salud de estos. Como explicábamos en un reciente artículo, ahora los trabajadores de la empresa de vehículos se han puesto en huelga ante el cierre de la Empresa y la pretensión de la dirección de llevarse la producción.

También en estos meses, como indicábamos al principio del artículo, se han visto casos contrarios, donde por el parón de la producción, muchas empresas han preferido optar por ERTE’s para que el Estado mantenga a los trabajadores y, de paso, poder obtener beneficios fiscales. Los capitalistas y su Estado tienen declarada la guerra a la clase obrera de tal modo que los cuerpos de seguridad del Estado, en este caso la Guardia Civil,  avisan de una escalada de la protesta social. Y no es para menos, ya que deben de entender que nuestra dignidad no puede ser pisoteada de manera gratuita. La clase obrera no se ha recuperado en absoluto de la anterior crisis capitalista, porque el capitalismo monopolista es la crisis permanente, siendo siempre el obrero el que paga, el que es saqueado por la criminal burguesía. Según datos del departamento de trabajo, asuntos sociales y familias, les Franqueses del Vallès había registrado 289 ERTE’s y Granollers 1.015 hasta el 1 de mayo, afectando a más de  10.000 trabajadores  contando solamente estas dos localidades de la comarca vallesana.

Delante de esta situación no nos podemos quedar parados. El oportunismo que gobierna opera para que los trabajadores no muevan ni un dedo. Ese es su cometido y su razón de existir al servicio de la oligarquía, mientras nuestras vidas cada vez tienen un precio más reducido, hasta el punto de que cualquier miembro de la clase obrera, tendrá que luchar. Por eso mismo desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya hacemos un llamamiento a la clase obrera a organizarse en sus centros de trabajo, en cada barrio uniendo todas las luchas contra el capitalismo en una sola, apostando por un Frente Único del Pueblo que barra las clases que ya no tienen sentido alguno.

 

¡Por la construcción del Frente Único del Pueblo!

¡Por la unidad de la clase obrera y las clases populares contra el capitalismo y su Estado!

¡Por el socialismo!

 

Granollers, 8 de junio de 2020

Cèl·lula del Vallès Oriental del Partit Comunista Obrer de Catalunya

 

 

La lluita de classes no s’atura

 

Els treballadors de la comarca del Vallès Oriental, igual que a tot arreu de l’Estat espanyol, ens hem vist sotmesos a ERTO’s de manera forçada quan moltes empreses han optat per agarrar-se a aquest procediment com a falsa excusa per a no perdre beneficis. Mentrestant, els treballadors, ens veiem privats de cobrar a temps la prestació per desocupació, una prestació que a més redueix notablement els nostres ingressos. La situació és tan greu que molts cobraran ara la seva prestació a la qual tenen dret al juny, havent-se iniciat el 14 de març l’Estat d’Alarma, provocant que es retardin els pagaments. Però aquest retard és una excusa més per part del govern de torn, en aquest cas del PSOE, que porten traint durant dècades a la classe obrera d’aquest país, ara en coalició amb l’oportunisme de Podemos-IU/PCE que ve per a ajudar a mantenir la farsa burgesa.

La pandèmia ha mostrat la misèria i la indecència del govern al servei de la burgesia. En aquests mesos hem vist que si a la patronal li interessava continuar amb la seva producció, malgrat perillar la salut dels treballadors, aquesta continuava demostrant que els interessos dels empresaris estan per sobre de la salut del poble. Un clar exemple d’això últim és l’empresa Grifols a Parets del Vallès que ni tan sols respectava les normes decretades pel govern. Per això mateix va ser denunciada i més tard Inspecció de treball donava la raó a treballadors i sindicats. Un altre exemple és el de Nissan, que per un encàrrec que tenia l’empresa amb Mercedes va obligar els treballadors a finalitzar la producció arriscant la salut d’aquests. Com explicàvem en un recent article, ara els treballadors de l’empresa de vehicles s’han posat en vaga davant el tancament de l’Empresa i la pretensió de la direcció d’emportar-se la producció.

També en aquests mesos, com indicàvem al principi de l’article, s’han vist casos contraris, on per l’aturada de la producció, moltes empreses han preferit optar per ERTO’s perquè l’Estat mantingui als treballadors i, de pas, poder obtenir beneficis fiscals. Els capitalistes i el seu Estat tenen declarada la guerra a la classe obrera de tal manera que els cossos de seguretat de l’Estat, en aquest cas la Guàrdia Civil,  avisen d’una escalada de la protesta social. I no és per a menys, ja que han d’entendre que la nostra dignitat no pot ser calcigada de manera gratuïta. La classe obrera no s’ha recuperat en absolut de l’anterior crisi capitalista, perquè el capitalisme monopolista és la crisi permanent, sent sempre l’obrer el que paga, el que és saquejat per la criminal burgesia. Segons dades del departament de treball, assumptes socials i famílies, les Franqueses del Vallès havia registrat 289 ERTO’s i Granollers 1.015 fins a l’1 de maig, afectant a més de 10.000  treballadors  comptant solament aquestes dues localitats de la comarca vallesana.

Davant d’aquesta situació no ens podem quedar parats. L’oportunisme que governa opera perquè els treballadors no moguin ni un dit. Aquesta és la seva comesa i la seva raó d’existir al servei de l’oligarquia, mentre les nostres vides cada vegada tenen un preu més reduït, fins al punt que qualsevol membre de la classe obrera, haurà de lluitar. Per això mateix des del Partit Comunista Obrer de Catalunya fem una crida a la classe obrera a organitzar-se en els seus centres de treball, en cada barri unint totes les lluites contra el capitalisme en una sola, apostant per un Front Únic del Poble que escombri les classes que ja no tenen cap sentit.

 

Per la construcció del Front Únic del Poble!

Per la unitat de la classe obrera i les classes populars contra el capitalisme i el seu Estat!

Pel socialisme!

 

Granollers, 8 de juny de 2020

Cèl·lula del Vallès Oriental del Partit Comunista Obrer de Catalunya




Represión sindical en everis

El mercado de trabajo en el sector TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) ha ido evolucionando en los últimos años en todo el mundo acorde con la evolución del sistema capitalista. Mientras crece el ejército de reserva de trabajadores que buscan un empleo atraídos por las cifras sobre desempleo en el sector (más bajas que en otros sectores en los últimos años), las condiciones laborales han ido cayendo en picado, todo con la inestimable colaboración de los sindicatos del sistema, CCOO y UGT, que en los últimos años se han encargado de firmar miles de EREs, los cuales han permitido a las empresas deshacerse de los trabajadores con mejores condiciones para contratar después más barato, así como de firmar lamentables convenios sectoriales que permiten a las empresas hacer y deshacer a su antojo, el último de ellos el XVII Convenio colectivo estatal de empresas de consultoría y estudios de mercado y de la opinión pública, un convenio nefasto que elimina las categorías profesionales dejando en manos de la empresa todo lo relativo a la clasificación profesional, además de suponer una pérdida de poder adquisitivo de más del 20%.

Dentro del sector están ganando cada vez más peso las grandes empresas, las llamadas ‘cárnicas’, que a través de puertas giratorias y de la creación de cárteles para acaparar los contratos del sector público – siendo incluso sancionadas por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia – entre otras ‘estrategias’, han conseguido convertirse en los principales empleadores del sector.

Ante los ataques que estas empresas han ido realizando contra los trabajadores como parte de la estrategia de reconversión del sector, estos han comenzado a organizarse en muchas de ellas para defender sus derechos. Uno de los actores principales es actualmente la empresa everis, propiedad del grupo japonés NTT Data y que cuenta con más de 24.000 trabajadores en todo el mundo. En dicha empresa, en el centro de Sevilla, hay un Comité de Empresa en el que la Coordinadora Sindical de Clase (CSC) ganó las últimas elecciones, convirtiéndose en la candidatura más apoyada entre los trabajadores.

Teniendo en cuenta que CSC es un verdadero sindicato de clase, afiliado a la Federación Sindical Mundial (FSM) y con unos principios firmes, era evidente que la dirección de la empresa no podía contar con el habitual colaboracionismo y pasteleo con el que los sindicatos del sistema y las candidaturas amarillas tienen acostumbrados a los empresarios. Es por ello que la estrategia seguida desde un primer momento por la empresa contra CSC ha sido la de acoso y derribo.

Como publican los miembros de la Sección Sindical de CSC en everis Centers, ante la decisión soberana del sindicato de organizarse a nivel de empresa en todo el Estado, nombrando así a los delegados sindicales en cualquiera de los centros de la misma, ésta se niega a reconocerlos y pretende coartar la libertad sindical de una organización totalmente independiente y ajena a la dirección de la empresa, inmiscuyéndose de manera ilegal en cómo los trabajadores deciden organizándose.

No conforme con esto, uno de los delegados designados por el sindicato mediante asamblea de sus afiliados en la empresa, al que ésta se ha negado a reconocer, fue recientemente despedido, mostrando así la dirección de la empresa su verdadera esencia reaccionaria, mostrando que la supuesta libertad en este sistema termina cuando entramos por las puertas de nuestro centro de trabajo.

La empresa everis invierte gran cantidad de los beneficios que extrae de la explotación a la que somete a sus trabajadores en abundantes campañas de publicidad con las que lavar su imagen, para esconder su verdadera faz, el tremendo desprecio hacia sus trabajadores y para intentar tapar la represión sindical hacia quienes deciden organizarse bajo las siglas de un verdadero sindicato de clase.

Esta es la realidad de las empresas en este sistema, salarios de miseria, explotación, represión sindical y ausencia absoluta de libertad, la dictadura del salario por encima de cualquier otra cosa. Y la única solución pasa por la organización de los trabajadores en los sindicatos de la FSM, así como en unir todas las luchas de los centros de trabajo con el resto de luchas de las clases populares en un Frente Único del Pueblo que permita que toda la riqueza que generamos los trabajadores esté al servicio del pueblo en lugar de engrosar el patrimonio de una minoría parasitaria.

 

Célula Jorge Dimitrov de Sevilla del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Explotación laboral en estado de alarma: el caso de los médicos residentes

Desde que se declaró el estado de alarma como medida de contención contra la COVID-19, la clase obrera ha sido testigo en reiteradas ocasiones de cómo la pandemia ha servido de argucia sofística para legitimar falsamente la aplicación de políticas antiobreras. El autodenominado “Gobierno del cambio” y sus correligionarios sindicatos amarillos CCOO y UGT, en consonancia con los designios de las patronales CEOE y Cepyme, han convertido la contingencia sanitaria en un terreno de pruebas idóneo para el recorte de derechos laborales del pueblo trabajador. Teletrabajo, flexibilización de jornada y ‘uberización’, cuando no directamente ERTE, despidos o despidos post-ERTE para facilitar a las empresas restructurar sus plantillas bajo un paraguas de dinero público que agravará aún más la ya insostenible deuda del Estado español.

El Partido Comunista Obrero Español (PCOE) de Madrid hemos denunciado a lo largo de estos meses la infame gestión del Gobierno regional, al frente del cual se encuentra la presidenta Isabel Díaz Ayuso, el mayor paradigma de títere del capital que ha visto la Comunidad en tiempos recientes. Madrid es la región que menos invierte en gasto sanitario público, la tercera que menos paga a sus profesionales y la que menos destina a la atención primaria, según la última estadística nacional del Ministerio de Sanidad. Todo ello al tiempo que encabeza la lista de comunidades autónomas más castigadas por el brote de coronavirus en el Estado español.

[La prioridad de Madrid son los empresarios, no la salud del pueblo]

A la vista está de lo poco que han servido los aplausos para amplificar las voces de los trabajadores sanitarios, en protesta por las condiciones infrahumanas a las que se les ha sometido. Para el Estado burgués, son héroes “de usar y tirar” a los que demonizará tan pronto como se organicen por sus derechos laborales.

Así ocurrió, por ejemplo, con las denuncias del personal médico del Ifema, que se quejaban del hacinamiento de pacientes, de la falta de seguridad para los profesionales, de la mala logística y de la escasez de recursos materiales, al tiempo que el Gobierno regional se atribuía de manera grandilocuente la construcción de dicho hospital improvisado. La tímida cobertura mediática de las protestas de los trabajadores sanitarios contrasta con las infatigables campañas dedicadas a cada homenaje hipócrita que rinde la presidenta regional en hospitales –representante de un Gobierno responsables de recortar y desmantelar el sistema público de salud madrileño–.

Y así ha vuelto suceder con el caso de los médicos residentes (en formación). Durante la emergencia sanitaria, cientos de facultativos tuvieron que detener su trabajo en ambulatorios para reforzar las labores en hospitales y paliar la falta de plantilla. Como parte del proceso, se reorganizaron las horas de trabajo. Curiosamente, dicha reorganización de los turnos implicó para muchos el fin del sistema de guardias. Todas las horas se convirtieron en jornada ordinaria y las que superaban las fijadas en el contrato pasaron a compensarse como un plus por horario nocturno (3,6 euros/h), frente a los 15 euros/h que cobraban durante una guardia.

Por las mismas horas de trabajo, y en tiempos durísimos de crisis sanitaria, muchos médicos residentes han visto recortada su nómina. Y todo ello, teniendo en cuenta que el salario base de un médico residente es solo de 900 euros por ser un facultativo en proceso de formación, y que esa consideración no ha cambiado durante la contingencia sanitaria –sino más bien lo contrario, como se ve reflejado en la bajada de sueldo–.

Ahora ya no hay sistema de guardias, cobran menos y trabajan más por la emergencia sanitaria. Bajo el pretexto de la pandemia, los médicos residentes han sido víctimas de una mayor extracción de plusvalía, de una mayor explotación. Sin el pudor ni la vergüenza que suscita aplicar semejante atropello antiobrero en plena crisis pandémica. “No hemos podido hacer las guardias que hacen que nuestro sueldo sea menos deficitario. No pedimos aplausos ni cartas de agradecimiento: que se nos reconozca el trabajo bien hecho en la nómina equivalente como mínimo a la de meses anteriores”, explicó un grupo de residentes de Sabadell. Así se les agradece el servicio prestado. En eso se traducen las falsas loas a los héroes.

[Los TES son trabajadores, no héroes]

Los trabajadores estamos demostrando, antes y ahora, que somos los que lo producimos todo. Nosotros, la clase obrera, somos los que ponemos la sangre, el sudor y los muertos para pagar los costes de la crisis. Y así lo seguiremos haciendo, cada vez en condiciones de mayor miseria, hasta que no acabemos con la raíz de nuestros problemas: el sistema capitalista.

Solo la organización obrera puede poner fin a la salvaje explotación a la que nos someten los Gobiernos de la burguesía. Hoy más que nunca, desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE), llamamos a la clase obrera y a todas las capas populares oprimidas por la burguesía –desempleados, pensionistas, jornaleros, estudiantes, etc.– a organizarse en torno a un Frente Único del Pueblo para combatir este sistema criminal y agotado, enfrentarnos juntos en una sola lucha al enemigo de clase, y enviar a su sistema capitalista de una vez por todas al vertedero de la historia. Solo así podremos erigir un sistema nuevo, que prime la salud del pueblo por encima de todo, donde los trabajadores tengamos acceso a una sanidad verdaderamente pública, de calidad y universal, y que sea capaz de dar servicio a todas las personas sin distinción; un sistema en el que se garanticen todas las necesidades básicas de la población y en el que nunca más la salud de las personas sea motivo de especulación: el Socialismo.

¡Trabajador sanitario, organízate contra la explotación!

¡Acabemos con el virus capitalista!

¡Viva la lucha de la clase obrera!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




Vaga a la Nissan!

El sistema capitalista està subjecte a canvis i, per això les empreses, per a continuar mantenint els seus beneficis, han de prendre mesures respecte a aquests. Aquestes mateixes mesures vulneren els drets dels treballadors fent que paguin les conseqüències de l’anàrquica producció capitalista que ens condueix a crisis econòmiques cada vegada més constants i més profundes. Les empreses automobilístiques pretenen imposar nous models de producció aplicant el desenvolupament de la tecnologia a fi de robotitzar el procés productiu per a maximitzar el seu benefici reduint al màxim el que els capitalistes denominen costos laborals, és a dir, amb l’objectiu de maximitzar l’explotació.

Per això mateix la companyia Nissan amb producció a l’Estat Espanyol –Barcelona, Àvila i Cantàbria- porta anys acomiadant a treballadors i retallant salaris, retallades amb les quals no han dubtat en col·laborar els renegats sindicats del Sistema, com va ocórrer en 2011 amb UGT i USO a la Nissan.

A Nissan, com a totes les empreses de l’automòbil a l’Estat espanyol, ha funcionat el col·laboracionisme entre els sindicats venuts a la Patronal, fonamentalment CCOO i UGT, els quals no sols compren el relat de la Patronal sinó que venen als treballadors al mal menor, les autèntiques pretensions de l’Empresa, com l’única veritat assumible que els treballadors han d’acceptar i a la qual han de subordinar-se: digui’s congelació salarial, baixada de salaris, increment de la jornada, increment de la temporalitat, etcètera. És bo recordar avui les apel·lacions a la responsabilitat d’UGT l’any 2011, quan va trair sense miraments als treballadors de NISSAN, als quals va portar a la indignitat màxima que fossin els propis treballadors de NISSAN Motor Ibèrica de Barcelona en assemblea els que acceptessin la congelació salarial, ampliar un 6% la productivitat incrementant la flexibilitat de jornada amb 15 dissabtes de producció addicional disponibles a cada exercici. Per no parlar de com aplaudien els consellers de la corrupta CiU el xantatge realitzat per Nissan i els seus sicaris a la plantilla.

Els treballadors de Nissan a Barcelona, amb producció situada a Montcada i Reixac, Sant Andreu de la Barca i a la Zona Franca (Barcelona), estan contemplant els confits d’avui conseqüència de les noces de l’ahir. Contemplen com el treball es redueix i les condicions es depauperen malgrat haver tirat pedres sobre ells mateixos i sobre la resta de la classe obrera anys enrere.

Les declaracions dels alts càrrecs directius de la  multinacional Nissan reconeixen que la companyia té un pla per a centrar-se més als Estats Units, la Xina i el Japó. Sobre el seu futur, representants de la companyia asseguren que el 28 de maig presentaran el seu “pla de rendiment operatiu” en el qual exposaran les seves estratègies per als pròxims anys.

Des del Partit Comunista Obrer de Catalunya fem una crida a que els obrers de Nissan defensin els seus drets i els llocs de treball. No val buscar una sortida per a aconseguir prejubilacions i fer que els llocs de treball es perdin condemnant a les properes generacions. És necessari vincular la lluita en defensa dels llocs de treball i per la nacionalització de Nissan Motor Ibèrica i implicar els veïns dels municipis en els quals estan radicades aquestes empreses en la lluita. També s’ha d’unir la lluita de Nissan amb els obrers d’altres empreses en la mateixa situació, per la nacionalització de les Empreses i posada a la disposició del Poble, juntament amb un Pla industrial que desenvolupi la indústria a Catalunya i a  la resta de l’Estat, encara més quan s’ha acreditat la feblesa de la indústria a l’Estat espanyol amb la crisi del coronavirus i la necessitat de desenvolupar la indústria i posar la seva producció a la disposició de la societat.

Així mateix, cal organitzar la lluita dels treballadors juntament amb el poble, fusionant les lluites en una lluita de classe contra l’Estat per a pressionar-lo en què dictamini a favor dels treballadors, és a dir, pressionar perquè la Generalitat tiri cap endarrere el ERTE de NISSAN i que el Govern de ‘esquerra’ nacionalitzi NISSAN. El PCOC fa una crida al poble català a donar suport a la lluita de la classe obrera per la nacionalització de les Empreses i per un Pla industrial que garanteixi el dret al treball del poble, i demana el suport per a la lluita dels obrers de la NISSAN així com fem una crida al Comitè de NISSAN a unir la lluita de NISSAN amb la lluita de centenars d’empreses a Barcelona que estan en la mateixa situació enfilant-les totes elles i explicant al poble l’essència del conflicte i la necessitat de la unitat de la classe obrera – de la fàbrica i dels barris i pobles – per a unir totes les lluites en una lluita de classes per a acumular la força necessària per a desequilibrar la balança a favor dels treballadors, no sols de NISSAN, sinó de Barcelona i del conjunt de la classe obrera.

Per la unitat dels Comitès d’Empresa!

Pel Front Únic del Poble!

Pel socialisme!

 

Barcelona, 15 de maig de 2020

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC)

 

 

¡Huelga en la Nissan!

 

El sistema capitalista está sujeto a cambios y, por ello las empresas, para seguir manteniendo sus beneficios, han de tomar medidas con respecto a estos. Esas mismas medidas vulneran los derechos de los trabajadores haciendo que paguen las consecuencias de la anárquica producción capitalista que nos conduce a crisis económicas cada vez más constantes y más profundas. Las empresas automovilísticas pretenden imponer nuevos modelos de producción aplicando el desarrollo de la tecnología para robotizar el proceso productivo al objeto de maximizar su beneficio reduciendo al máximo lo que los capitalistas denominan costes laborales, es decir, al objeto de maximizar la explotación.

Por eso mismo la compañía Nissan con producción en el Estado Español –Barcelona, Ávila y Cantabria- lleva años despidiendo a trabajadores y recortando salarios, recortes en los que no han dudado en colaborar los renegados sindicatos del Sistema, como ocurrió en 2011 con UGT y USO en Nissan.

En Nissan, como a lo largo y ancho de las empresas del automóvil en el Estado español, ha funcionado el colaboracionismo entre los sindicatos vendidos a la Patronal, fundamentalmente CCOO y UGT, los cuales no sólo compran el relato de la Patronal sino que venden a los trabajadores el mal menor, las auténticas pretensiones de la Empresa, como la única verdad asumible que los trabajadores deben aceptar y a la que deben subordinarse: llámese congelación salarial, bajada de salarios, incremento de la jornada, incremento de la temporalidad, etcétera. Es bueno recordar hoy las apelaciones a la responsabilidad de UGT en el año 2011, cuando traicionó sin miramientos a los trabajadores de NISSAN, a los que llevó a la indignidad máxima de que fueran los propios trabajadores de NISSAN Motor Ibérica de Barcelona en asamblea los que aceptaran la congelación salarial, ampliar un 6% la productividad incrementando la flexibilidad de jornada con 15 sábados de producción adicional disponibles en cada ejercicio. Por no hablar de cómo aplaudían els consellers de la corrupta CiU el chantaje realizado por Nissan y sus esbirros a la plantilla.

Los trabajadores de Nissan en Barcelona, con producción ubicada en Moncada y Reixac, San Andreu de la Barca y en la Zona Franca (Barcelona), están contemplando los lodos de hoy consecuencia de los polvos del ayer. Contemplan como el trabajo se reduce y las condiciones se depauperan a pesar de haber tirado piedras sobre ellos mismos y sobre el resto de la clase obrera años atrás.

Las declaraciones de los altos cargos directivos de la multinacional Nissan reconocen que la compañía tiene un plan para centrarse más en Estados Unidos, China y Japón. Sobre su futuro, representantes de la compañía aseguran que el 28 de mayo presentarán su “plan de rendimiento operativo” en el que expondrán sus planes para los próximos años.

Desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya hacemos un llamamiento a que los obreros de Nissan defiendan sus derechos y los puestos de trabajo. No vale buscar una salida para alcanzar prejubilaciones y hacer que los puestos de trabajo se pierdan condenando a las generaciones venideras. Es necesario vincular la lucha en defensa de los puestos de trabajo y por la nacionalización de Nissan Motor Ibérica e implicar a los vecinos de los municipios en los que están radicadas dichas empresas en la lucha. También se debe unir la lucha de Nissan con otros obreros de otras empresas en la misma situación, por la nacionalización de las Empresas y puesta a disposición del Pueblo, junto con un Plan industrial que desarrolle la industria en Cataluña y en el resto del Estado, máxime cuando se ha acreditado la debilidad de la industria en el Estado español con la crisis del coronavirus y la necesidad de desarrollar la industria y poner su producción a disposición de la sociedad.

Asimismo, hay que organizar la lucha de los trabajadores junto con el pueblo, fusionando las luchas en una lucha de clase contra el Estado para presionarlo en que falle a favor de los trabajadores, es decir, presionar para que la Generalitat eche para atrás el ERTE de NISSAN y que el Gobierno de ‘izquierda’ nacionalice NISSAN. El PCOC hace un llamamiento al pueblo catalán a apoyar la lucha de la clase obrera por la nacionalización de las Empresas y por un Plan industrial que garantice el derecho al trabajo del pueblo, y pide el apoyo para la lucha de los obreros de la NISSAN así como hacemos un llamamiento al Comité de NISSAN a unir la lucha de NISSAN con la lucha de centenares de empresas en Barcelona que están en la misma situación engarzándolas todas ellas y explicando al pueblo la esencia del conflicto y la necesidad de la unidad de la clase obrera – de la fábrica y de los barrios y pueblos – para unir todas las luchas en una lucha de clases para acumular la fuerza necesaria para desequilibrar la balanza a favor de los trabajadores, no solo de NISSAN, sino de Barcelona y del conjunto de la clase obrera.

 

¡Por la unidad de los Comités de Empresa!

¡Por el Frente Único del Pueblo!

¡Por el socialismo!

Barcelona, 15 de mayo de 2020

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC)




El sindicalismo amarillo siempre al servicio de la burguesía

Los sindicatos amarillos, principalmente CCOO y UGT pero sin olvidar otros como USO, CSIF, Fasga, Fetico…, han iniciado una nueva campaña en beneficio de los empresarios solicitando a sus delegados sindicales la “moderación” en las peticiones salariales a la hora de negociar los nuevos convenios colectivos.

Esta campaña de “moderación salarial” unida a la de la ampliación y flexibilización de los ERTE suponen nuevas e ingentes concesiones hacia una patronal que va perfilando, con ayuda de estos sindicatos, el nuevo escenario laboral en el que la flexibilidad, la alta rotación, la nula antigüedad y la bajada de salarios deben ser la tónica predominante para el beneficio máximo de la burguesía.

El sindicalismo vendido de estas centrales muestra su faz más miserable, apostando enteramente por la defensa de los dueños privados de los medios de producción y atacando así frontalmente los intereses de los trabajadores, en un momento donde se ha disparado el desempleo hasta los 3.831.203 de trabajadores -contando los más de 4 millones de afectados por ERTE´s, serían 8 millones los trabajadores que han quedado sin empleo o afectados por ERTE-.

Y es que tanto CCOO como UGT, así como el resto de sindicalismo amarillo y vendido, son asimismo empresas y como tal tratan a sus trabajadores y a sus afiliados. Estos últimos no son más que clientes a los que ofrecer servicios -como haría cualquier asesoría laboral- y los primeros son solo mano de obra disponible para su explotación. Solo así se explica que CCOO tuviese a uno de sus abogados durante 35 años como falso autónomo, al que ha tenido que indemnizar con 100 mil euros tras la condena del Juzgado de lo Social número 7 de Zaragoza.

Su hipocresía no tiene límite. Mientras dicen luchar contra la explotación laboral y por la defensa de los trabajadores realizan las mismas prácticas que cualquier otra empresa, como el Expediente de Regulación de Empleo que hizo CCOO en su fundación apoyándose en la Reforma Laboral que dice combatir para su derogación o el ERE de la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo de UGT en Galicia por el que fue condenado por el juzgado de lo Social número 2 de Vigo.

Estos sindicatos son empresas que, como cualquier empresa, explotan a sus trabajadores, buscan nuevos clientes (afiliados) a los que vender productos y servicios y que tratan de obtener cuantos más beneficios para repartir entre los directivos de la organización. Así, no dudan en hacer negocios con otras empresas, como en los casos de BBVA y Telefónica donde los sindicatos CCOO y UGT son accionistas de referencia de dos de las mayores gestoras de pensiones del país -Fonditel y la rama de pensiones colectivas de BBVA- por los que se reparten 4 millones de euros en dividendos.

¿Cómo han logrado ser accionistas de referencia estos sindicatos? Vendiendo la defensa de los trabajadores, como no podía ser de otra manera. CCOO, UGT y el resto de sindicatos amarillos se posicionan al lado de las empresas, dicen defender a los trabajadores pero tratan de engañarlos y venderles, y la empresa recompensa ese trabajo con jugosos beneficios.

La clase trabajadora no puede depositar su confianza en este sindicalismo amarillo y vertical. Al contrario, su lucha es también contra ellos organizados en el sindicalismo de clase y combativo que, bajo los principios de la Federación Sindical Mundial, luche por la superación de este sistema capitalista criminal que nos oprime. Asimismo, el sindicalismo de clase y combativo del estado tiene la obligación de aunar su fuerza y proporcionar a la clase trabajadora un sindicato de clase y combativo fuerte, que confronte con estas centrales sindicales vendidas y podridas y que rompa con el pacto social imperante.

El fortalecimiento del proletariado en los centros de trabajo y la organización sindical bajo los principios del sindicalismo de clase y por la superación del capitalismo es imperiosamente necesaria para la emancipación del proletariado. La conquista del socialismo es hoy una necesidad vital e histórica para la vida de la clase trabajadora.

 

¡CONTRA EL SINDICALISMO TRAIDOR Y LA ARISTOCRACIA OBRERA!

¡POR LA UNIDAD DEL SINDICALISMO DE CLASE, POR EL FORTALECIMIENTO DE LA FSM!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)