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El pleno empleo: la quimera del mundo actual

No existe época en la vida del capitalismo en la que el desempleo y la temporalidad laboral no marcasen una constante en el día a día de la clase trabajadora en cualquier país. Es decir, que pese a todos los supuestos avances sociales que los medios de comunicación venden cada día, un trabajador en 2021 sigue arrastrando las mismas preocupaciones por el paro, el salario o la temporalidad que un trabajador en 1850.

Este sinsentido cobra toda la razón bajo la lógica del capitalismo, en el cual los empresarios no tienen otra opción que abaratar costes para mantener la tasa de ganancia lo más elevada posible. La única forma que la burguesía tiene para realizar esto es aumentando la tasa de explotación de la clase obrera, para lo cual cuenta con diferentes métodos, como pueden ser la deslocalización (llevando la industria a países cuya legislación laboral sea mucho más laxa o inexistente) o aumentando la productividad de sus trabajadores, como no puede ser de otra forma, a través del avance de la tecnología.

Tras la caída del Telón de Acero, en un mundo completamente globalizado por el imperialismo, en el cual el grueso de la explotación laboral se encuentra en los países infradesarrollados, la carta que le queda jugar a la clase dominante es el desarrollo de las fuerzas productivas, concretamente de la tecnología. Es de esta forma cómo nos encontramos que en la actualidad la construcción de un automóvil es mucho más rápida y requiere de menos trabajadores que hace 100 años.

Hablando en términos generales, podemos decir con total seguridad que a medida que avanza el tiempo, el número de trabajadores ocupados tiende a descender y, por contrapartida, estos obreros tendrán una instrucción cada vez mayor. Esa formación necesaria para obtener trabajo es repetida de forma incesante por los medios de comunicación, que no son más que la voz de las propias empresas. Así, nos encontramos con titulares en 2004 como:

 

o, en la actualidad:

 

Sin embargo todos conocemos el futuro que tiene a día de hoy arquitectura, un grado que posee un 70% de desempleo en España. No cabe la menor duda que en Medicina y Matemáticas ocurrirá lo mismo, lo que provocará un gran excedente de mano de obra altamente cualificada. Sin ir más lejos, esta situación se da a día de hoy, en el que el 56% de los jóvenes se encuentra con un puesto de trabajo inferior al que le correspondería por su formación.

No es que las empresas a nivel mundial se hayan replegado, sino todo lo contrario. Los monopolios cada vez tienen más tentáculos con los que dominar el mundo. Lo que ocurre es que, sencillamente, ya no hay empleo para todos los seres humanos en edad de trabajar. Ni en España, ni en Europa ni en ningún sitio de La Tierra. El grado de innovación tecnológica es tal que ya existen almacenes que se gestionan solos y tiendas en las que no se precisa de ningún dependiente. El futuro del transporte terrestre son camiones que conducen de forma autónoma y ya se han realizado ensayos en los que las inteligencias artificiales escriben artículos de opinión.

Periodistas, soldadores, profesores, dependientes, ingenieros… A día de hoy, bajo el sistema capitalista, sobramos la inmensa mayoría de nosotros. Y en el capitalismo el que sobra, el que no es capaz de vender su fuerza de trabajo, no come. Hoy los obreros del mundo tenemos una razón más para acabar con el sistema de explotación del hombre por el hombre. Hoy hay más razones que nunca para construir el Socialismo en el que, sin duda, la automatización y la robotización serán beneficiosos para la clase obrera, puesto que permitirá la reducción de las jornadas laborales, consecuencia que debería ser natural ante el avance de la tecnología en la sociedad contemporánea y algo a lo que el capitalismo simplemente no puede aspirar. Es decir, el Socialismo hoy es la pieza fundamental para el ser humano del mañana. Es, por tanto, una cuestión no sólo de dignidad, no sólo de necesidad histórica, sino ya de vida o muerte para la humanidad.

 

¡Por la consecución del socialismo!

¡Engrosa las filas del Partido de la vanguardia!

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del PCOE




18 despidos en Renault en Sevilla

El pasado día 27 de julio, precisamente el mismo día que los trabajadores cogían las vacaciones, en lo que es un clásico de la patronal, RENAULT despedía de manera objetiva a 18 trabajadores en su fábrica situada en la barriada de San Jerónimo, en la ciudad de Sevilla. Despido que, según alguno de los sindicatos de esa factoría que se autodenominan como “combativos”, han sido un acto de desfachatez pues RENAULT “no ha tenido ni la decencia de avistar al comité de empresa, ni a los sindicatos a los que trabajadores y trabajadoras están afiliados”. ¿Cómo puede la Empresa respetar a unos sindicatos que no han dudado en firmar todo tipo de traición en contra de los trabajadores en todo momento?

Sin duda RENAULT, al igual que el resto de las empresas de los diferentes sectores, lo que hacen no es más que aplicar las leyes que los esbirros políticos que los monopolios meten y sacan en el Consejo de Ministros hacen para que puedan lucrarse a costa de la explotación inmisericorde de los trabajadores, ministros de derecha, extrema derecha y de la “izquierda” del sistema, todos ellos iguales de capitalistas, iguales de lacayos del Capital.

RENAULT ha despedido con 20 días por año a 18 trabajadores, salvo que estos trabajadores decidan irse a la factoría de Valladolid, que entonces los “compensaría” con 6.000 euros para el traslado, fórmula con la que dicha multinacional pretende ocultar la agresión ante terceros, y salida que da a sus esbirros de CCOO, UGT y demás sindicatos corporativos que son mantenidos por dicha empresa.

El Gobierno de PSOE y PODEMOS-IU/PCE, sin duda, son responsables de estos despidos al no derogar las reformas laborales de Rajoy y de Zapatero. No hay que olvidar que fue el Gobierno del PSOE en la época de Zapatero el que abrió la posibilidad a las empresas de despedir de manera objetiva a razón de 20 días por año, tal y como ha hecho RENAULT en nuestra ciudad.

Los sucesivos gobiernos de la “democracia”, entre comillas claro está porque este Estado es el mismo que el de Franco, no han dudado en hacer leyes que han garantizado la explotación de los trabajadores por la vía de la temporalidad, de la precariedad y del abaratamiento y facilitación del despido a la Patronal, accediendo a todas y cada una de las pretensiones de ésta, de la burguesía, que es quien realmente dirige el Estado y el instrumento a través del que impone su dictadura fascista.

Pero todavía más responsables de estos despidos son los sindicatos CCOO y UGT, mayoritarios en RENAULT. Ambos sindicatos, en RENAULT, desde 1989, no han dudado en firmar todo tipo de despido colectivo y de retroceso en los sucesivos convenios que la multinacional francesa les ha puesto por delante, no han dudado en ampliar las jornadas en fines de semanas obligatorios y, en definitiva, siempre han tenido los pantalones bajados para que RENAULT haga con los trabajadores todo lo que quiere. Papel indecente el jugado por estos sindicatos los cuales son regados generosamente por el Estado español, un Estado totalmente al servicio de los monopolios como RENAULT.

Hay que recordar como el Estado español, junto con los monopolios y los sindicatos CCOO y UGT, no dudaron en liquidar el sector minero, y como parte del Estado no dudarán en hacer lo mismo en los diferentes sectores de la producción.

Los trabajadores de RENAULT, pero también los del Grupo PSA (Peugeot, Citroën u OPEL entre otros) o los del Grupo Volkswagen, de FORD, etcétera, no deben olvidar jamás que tan criminales como los monopolios, o más, que liquidan su derecho al trabajo, son CCOO y UGT que sirven vilmente a los monopolios para desguarnecer a los trabajadores, dividirlos y llevarlos al redil de los intereses de estas multinacionales, que no es más que a la pérdida de sus puestos de trabajo y al incremento de la depauperación de las condiciones de vida de la clase obrera.

El pasado mes de septiembre de 2018 la Rama Federal de Industria de CCOO publicaba un documento titulado “Situación y perspectivas en el sector del automóvil. Medidas ambientales, digitalización y automatización de la industria” donde ese sindicato expresaba su estrategia para el Sector del Automóvil. Un documento que, perfectamente, lo podría haber firmado la patronal ANFAC y que verifica que CCOO es una correa de transmisión de la Patronal y su Estado, que es el que los financia y les otorga prebendas, y por tanto que son enemigos jurados de los trabajadores. En dicho documento CCOO reconoce esta realidad en su párrafo final cuando dicen que  “En este marco, se inscribe el proyecto en el que participamos las asociaciones empresariales del sector (ANFAC y Sernauto), los sindicatos (CCOO de Industria y UGT-FICA) y el Ministerio de Industria, enmarcado en el Foro Sectorial de Automoción y que, al actual gobierno socialista, quiere dar mayor relevancia, creando los Observatorios Sectoriales que desaparecieron con la entrada del PP en el gobierno en 2011”.

Veamos cuál es el marco al que se refieren del proyecto común donde están inmersos la Patronal, el Estado a través de su Ministerio de Industria y estos sindicatos:

  • En la página 92 de dicho documento CCOO Industria señala “CCOO de Industria apuesta por la transición energética con todas sus consecuencias, pero con la exigencia de que incorpore garantías para las personas, los empleos y las actividades económicas que se vean inmersas en este proceso (…) Lo que necesita este país es elaborar un proyecto de descarbonización serio y en una perspectiva de medio largo plazo, que es lo que requiere afrontar proyectos complejos como el del cambio climático y sus efectos en la salud de las personas”. Y bien que están haciendo esa tarea, pues tanto CCOO como UGT han desmantelado la minería en Asturias, León y Aragón. Pero también, por lo que vemos, y puesto que apuesta por la transición energética con todas sus consecuencias, apuesta por proseguir desmantelando el sector del automóvil – y decimos bien proseguir porque esos dos sindicatos han firmado todos los EREs que les han puesto por delante – puesto que según señalan en su página 90,  “España carece de fábricas de turismos eléctricos y de baterías, por lo que debe apostar por abandonar el alto nivel de dependencia de un sector con gran influencia en la economía del país y apostar por ponerse a la altura de los países del entorno, venciendo su resistencia permanente al cambio para que sigamos siendo un referente competitivo”.

  • Y para que los monopolios del automóvil puedan adaptar sus factorías al menor coste posible – o lo que es lo mismo, que sean los trabajadores los que paguen el pato y los costes para que los monopolios ajusten sus centros de trabajo – CCOO Industria, en su página 93 indica que “El objetivo es orientar y concretar las futuras actuaciones en materia de política industrial, que permitan definir un nuevo modelo productivo para España. (…) De forma urgente, es preciso que se desarrollen e implanten medidas concretas en regulación, costes de energéticos, de formación, de internacionalización, financiación, I+D+i y PYME”. Y en la conformación de ese nuevo modelo productivo para España, donde piden al Estado políticas y regulaciones favorables a la Patronal, nada para la clase obrera, a la que ni nombran como tal en dicho documento, a lo sumo nos llaman “Capital Humano”.

  • Lo prioritario para CCOO Industria, páginas 95-96, es claro: “los mayores gastos e inversiones en I+D+i que requieren esas mejoras exigen una mayor eficiencia que, en parte, descansa en nuevos sistemas de organización y más progreso técnico.”. Prosiguiendo “las “Agendas Sectoriales”, elaboradas por el anterior Ministerio de Industria en el año 2017, son planes transversales sobre los que se empezó a trabajar (…) En este caso, incluye un diagnóstico del sector (fabricantes y componentes, en el caso de la automoción), se analizan los retos y las oportunidades y qué medidas tomar para apoyar a que siga generando riqueza, contemplando siete líneas de actuación prioritarias, que compartimos los sindicatos:
  1. Productividad y flexibilidad: generar economías de escala y cambios en el modelo productivo para mejorar la flexibilidad laboral.
  2. Logística: avanzar en la mejora de la eficiencia del transporte y armonización con Europa.
  3. Fiscalidad y financiación: mejorar el modelo fiscal y mayores facilidades de acceso a la financiación.
  4. I+D+i: aumentar la capacidad empresarial y mejorar la coordinación y efectividad de los planes de innovación.
  5. Capital humano: retener el talento y disponer de una formación adaptada a las necesidades reales.
  6. Internacionalización: aumentar las capacidades globales y suprimir las barreras al comercio exterior. 
  1. Regulación (transversal): armonizarla y construir un marco que fomente el desarrollo del futuro del automóvil.”. CCOO Industria es clara: mejorar las vías de financiación para las Empresas, y hacer que éstas tributen menos – eso significa mejorar el modelo fiscal -, recibir subvenciones estatales para que las Empresas se doten de maquinaria más sofisticada que incrementen la productividad y rebaje los costes de producción, apostar todavía más por la internacionalización – que significará abrir las puertas para que más producción se vaya hacia zonas del planeta donde los costes laborales sean inferiores – y hacer una política de retener lo que ellos llaman “el talento”, o lo que es lo mismo, prescindir de un número importante de obreros para ajustar el número de trabajadores al “nuevo modelo productivo” que están construyendo en las condiciones de precariedad que instauren junto con el Estado y la Patronal. Consciente CCOO-Industria de la destrucción de Empleo que su apuesta va a producir señala, en la página 96, lo siguiente “CCOO de Industria viene señalado que, para la entrada en esta cuarta revolución industrial, es determinante el papel del Estado, evitando que el acelerado proceso tecnológico que lo acompaña no se sustente en pérdida de empleo: “es decir, que se produzca el crecimiento sin empleo, mediante la destrucción de más empleo que el que se crea. Por ello, debe orientar la formación de los trabajadores y trabajadoras actuales, el sistema educativo y la tecnología, además de garantizar la protección social para los que puedan resultar excluidos del mercado de trabajo”. Esto es, por un lado piden una mejor fiscalidad para las Empresas – que paguen menos impuestos – y por otro, piden al Estado que se haga cargo de los trabajadores “que puedan resultar excluidos”.

 

  • Por último, CCOO recordaba a la Patronal y al Estado su utilidad poniendo, para ello, en valor todas las traiciones que ha perpetrado contra la clase obrera, como se puede leer en la página 99 cuando afirman “El mejor activo del sector de automoción en este país es la capacidad de negociación que han venido demostrando desde el año 1997, cuando desde la perspectiva de una situación boyante en la economía y en el sector, se acordaron medidas la flexibilidad de la actividad en las plantas (4,6 millones de horas en “bolsas de horas”; modificación de la distribución de la jornada anual, el corredor de vacaciones, ERE suspensivos, contratos de relevo…) y una moderación de los costes laborales, atendiendo a la evolución de la inflación, configurándose España como el tercer país productor de vehículos, con el incremento más bajo del coste laboral total por hora en el período”. ¿Qué avance han tenido los trabajadores desde el año 1997 en ese sector ni en el resto? ¡¿SE PUEDE SER MÁS TRAIDOR Y DESVERGONZADO?!

 

Lo que hoy está pasando nada tiene que ver con la COVID-19, sino con el desarrollo del imperialismo, del capitalismo putrefacto que se halla en una situación terminal. Estos 18 despidos de RENAULT tienen responsables, los cuales hemos señalado.

Hoy los trabajadores únicamente tenemos una salida, luchar porque los medios de producción y el desarrollo de la tecnología esté en manos de la clase obrera. Y para ello es necesario y vital romper con el capitalismo y su Estado. Y romper con el Estado en el centro de trabajo, para empezar, es romper el carnet de los sindicatos de la patronal al servicio de ésta y del Estado – CCOO y UGT –, romper el diálogo social, fortalecer las posiciones de clase fortaleciendo los sindicatos de la Federación Sindical Mundial y organizarnos de manera independiente del Estado, uniendo todas las luchas de los centros de trabajo, fusionando las diferentes expresiones de lucha – consecuencia de la agresión de la burguesía y su régimen contra los diferentes sectores del proletariado – en una única lucha de clase contra el capitalismo y su Estado, construyendo un auténtico ejército proletario, un Frente Único del Pueblo que sirva para arrebatar a los capitalistas las fábricas, el desarrollo tecnológico y ponerlo en manos de la clase obrera al objeto de que el inmenso avance tecnológico se traduzca en progreso social para las masas trabajadoras, para la humanidad. La burguesía y toda su pléyade de traidores – CCOO, UGT, PODEMOS, IU/PCE y demás basura oportunista – nos ha traído hasta aquí, ante esta disyuntiva, ¡O continua el capitalismo para que la oligarquía acapare más a costa de que millones de trabajadores perezcan o rompemos el capitalismo y hacemos que la riqueza y el desarrollo tecnológico redunde en la vida del pueblo, de la humanidad!

 

¡POR EL SOCIALISMO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

1 de agosto de 2021

COMITÉ PROVINCIAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) EN SEVILLA




Robotización, automatización e industria 4.0 en el capitalismo: la miseria está garantizada

El avance científico y tecnológico, que traen consigo la robotización y la automatización, suponen un avance para el ser humano. Sin embargo, lo que debería suponer la eliminación del trabajo manual más repetitivo y embrutecedor, bajo el capitalismo, se convierte en paro, descenso de la calidad de vida del proletariado y miseria para este.

El derecho al trabajo, prácticamente una quimera hoy, se convertirá más que nunca en papel mojado en un futuro muy cercano. La automatización de los procesos, con robots físicos o mediante programación informática, va a lanzar, en unos pocos años, a millones de trabajadores en el mundo al paro.

Según el reciente estudio de McKinsey & Company, The future of work after COVID-19, realizado en febrero de este año 2021, más de 100 millones de trabajadores con salarios bajos en todo el mundo podrían tener que encontrar un nuevo empleo para 2030, incidiendo en un cambio de tendencia, ya que mientras que los periodos posteriores a la recesión suelen estar marcados por la reducción de costes, el desempleo posterior a la pandemia puede estar arraigado en los “cambios permanentes del mercado laboral”.

Un cambio en el modelo productivo que desde el PCOE ya adelantamos en junio de 2020, es decir, hace exactamente un año. Países como Francia, Alemania y España, cuyos trabajadores con salarios más bajos representan aproximadamente el 47% de la mano de obra, supondrían entre el 55% y el 60% de los trabajadores despedidos bajo este cambio de modelo productivo. En sectores como el comercio minorista, la alimentación y la hostelería, desaparecerían 4,3 millones de puestos de trabajo, según este informe.

En el mundo, la venta de robots aumenta cada año, según la Federación Internacional de Robótica, quien indica en su último informe que hay más robots industriales que nunca:

La instalación anual de robots industriales, pese a reducirse en 2019 en algunas industrias, continúa a gran ritmo en todo el mundo:

La automatización, en el Estado español, según diversos informes, afectará en torno a un 50% de los trabajos actuales, poniendo en riesgo así el puesto de trabajo de la mitad de los trabajadores.

Hoy en el Estado español, según la Organización Internacional de Constructores de Automóviles (OICA), las ventas de robots en el mercado español dependen en gran medida de la industria automovilística. Este sector instaló el 47% del total de unidades en 2019, convirtiendo España en el segundo mayor fabricante de vehículos europeo sólo por detrás de Alemania.

No es casualidad que Nissan quisiera llevar a cabo el despidiendo a 2.525 trabajadores en Catalunya en sus plantas de Zona franca, Moncada y Sant Andreu de la Barca. Tampoco lo es que la industria del automóvil europea prediga 100.000 despidos por culpa del coronavirus, pese a que es falso que el motivo sea la COVID-19, sino, como estamos viendo, un cambio de modelo productivo a nivel global.

La dirección de Ford Almussafes (Valencia) firmó con UGT y CC.OO. el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que supondrá el despido de entre 570 y 630 empleados de la fábrica, entre mayo y diciembre de este año.

En 2018, Elon Musk anunció despidos del 9% de la plantilla para reducir costes y mejorar su rentabilidad. Unas 4.000 personas fueron despedidas para “acelerar la transición del mundo a energías limpias y sostenibles”, según explicaba el burgués Musk. Al año siguiente anunciaba otra ronda de despidos con cerca del 7% de la plantilla, para reducir la cantidad de empleados de Tesla a unos 38.000 trabajadores, de un total de 46.000. Pese a que el 2020 de Tesla fue espectacular en bolsa, durante la pandemia Elon Musk recortó entre un 10 y un 30% el sueldo de los trabajadores.

General Motors también anunciaba una importante reestructuración, con el cierre de cinco plantas en Norte América y el despido de 15.000 empleados. Por parte de Ford, la compañía abordará un plan para ahorrar 600 millones de dólares anuales en una reestructuración que prescindirá de 7.000 puestos de trabajo en todo el mundo. El equivalente al 10% de su fuerza laboral. Entre los trabajadores afectados se encuentran 2.300 operarios en los EEUU y más de 5.000 puestos en Alemania.

Jaguar Land Rover recortará alrededor de 4.500 puestos de trabajo. Un recorte que se suma a los 1.500 despidos del 2018 para dejar a la compañía con unas 44.000 personas. Audi anunció recortes del 11% de sus empleados en Alemania de aquí a 2025, esto es unos 9.500 puestos de trabajo. Mercedes-Benz anunciaba recortes de 10.000 empleos en todo el mundo hasta finales de 2022. Volkswagen anunció su transformación digital dando por hecho que resultará en la pérdida de entre 5.000 y 7.000 empleos para 2023.

Las excusas para estos centenares de miles de despidos en el mundo en el sector de la industria del automóvil, todas ellas peregrinas y falsas, van desde la COVID-19 hasta la supuesta transformación del sector con motivo del coche eléctrico. Pero la única realidad es que la burguesía dominante ha puesto todos sus huevos en la cesta de la automatización para salir del paso ante la crisis que se avecina, y esto supone el despido de millones de trabajadores en todo el mundo.

El sector del automóvil es uno de los que más robotizados está, y como es lógico, donde más despidos se están produciendo ahora. Pero la realidad es que prácticamente todos los sectores van a sufrir procesos de automatización, más o menos acelerados y más o menos potentes que agudizarán la situación que hoy viven los trabajadores del automóvil en todo el mundo.

En el estado español, según el informe Will robots really steal our jobs?, elaborado por la consultora PwC, se prevé que los sectores del transporte y la logística, y la industria, serían los más afectados por la automatización y podrían perder el 52% y el 45% de los puestos de trabajo, respectivamente, en el escenario más avanzado. En lo que se refiere a los sectores de la alimentación y la distribución, las pérdidas en empleo serían del 34%, mientras que el de la educación sería el que menos impacto recibiría como consecuencia de la robotización, con solo el 8% de los puestos de trabajo en riesgo.

Según este informe, la automatización se producirá en tres fases diferenciadas: La primera, denominada «algorítmica» y en la que empresas y trabajadores se encuentran inmersos actualmente, se extenderá hasta principios de 2020. Consiste en la automatización de las labores más sencillas y del análisis estructurado de datos. Posteriormente, una segunda etapa de “automatización aumentada”, que se prolongará hasta mediados de la década de 2020, conducirá al intercambio de información y al análisis de datos desestructurados. Y una tercera fase, llamada “autónoma”, permitirá, no solo la automatización de tareas rutinarias, sino también de destrezas manuales y de resoluciones de situaciones y problemas en tiempo real.

Los puestos de trabajo con posibles tasas más elevadas de automatización por industria son: operadores de maquinaria y ensambladores, trabajadores administrativos, ocupaciones básicas y artesanos.

 

Esto supone que la mayor parte de los empleos en el estado español están en riesgo de desaparecer, además, en un corto espacio de tiempo.

Un estudio de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) ha analizado a 5.551 empresas de la industria española a lo largo de 25 años, en el periodo que va de 1991 a 2016, y la primera conclusión que se extrae es que las cadenas de actividad de las compañías que están robotizadas son más productivas que las que no lo están.

La investigación, publicada en la revista internacional Technological Forecasting and Social Change (2020), también constata una de las consecuencias de la llegada de las máquinas a la industria: la destrucción de puestos de trabajo. La evolución del empleo a lo largo de los 25 años que el estudio analiza confirma que la automatización de los procesos y la introducción de grandes cantidades de datos para orientarlos tienen como efecto la pérdida progresiva de puestos de trabajo en la industria.

Otra de sus conclusiones es que con el tejido productivo actual la industria española sufre los peores males de la automatización, como la destrucción a corto plazo de miles de puestos de trabajo, y en cambio no disfruta de sus ventajas, como el aumento sostenido y significativo de la productividad.

El sector servicios, mayoritario en España y que comprende subsectores como comercio, comunicaciones, centros de llamadas y atención al cliente, finanzas, turismo, hostelería, ocio, cultura, espectáculos, la administración pública y los denominados servicios públicos, es un sector con muy alto riesgo de automatización a corto plazo, como hemos podido comprobar con el análisis de los informes presentados.

En lo que llevamos de 2021 ya se han ejecutado ERE en Banco Sabadell (1.840 despidos) y Santander (1.019 por ahora, pero espera cerrar el año con 3.572 trabajadores menos). Ibercaja despedirá a 750 empleados entre finales de 2021 y principios de 2022. El BBVA también ha avanzado una “reestructuración” que implicará despidos en 202. Lo mismo sucederá con la fusión de Bankia y CaixaBank, negociados. De todo ello la previsión de 20.00 despidos que hace el sector.

En la rama financiera y bancaria, asistimos hoy a un proceso de automatización brutal que ha supuesto la desaparición de miles de oficinas bancarias y que se ha llevado por delante centenares de miles de puestos de trabajo en este siglo. La banca electrónica y el pago mediante formas alternativas al dinero en metálico han sido el motivo de este proceso, es decir, la automatización.

El trabajo administrativo también es objeto de automatización, con la evolución de aplicaciones informáticas capaces de analizar la información económica aportada por los clientes para la concesión de créditos y préstamos hipotecarios, lo que supondrá a corto plazo una nueva oleada de despidos en los subsectores de la banca y las entidades financieras.

En el comercio, la automatización ha llegado de lleno con la venta online, que se ha disparado durante la pandemia. Auténticos “mastodontes” del comercio y la distribución, como El Corte Inglés, han tenido que adaptarse a la irrupción de Amazon en el sector y, como no, han afrontado más de 3.000 despidos para ello. Esta automatización también ha cambiado el subsector de la logística, uberizándolo: ya encontramos repartidores fruto de estas ventas online totalmente precarizados.

En el comercio textil también se prevén despidos masivos. H&M ha anunciado que planea el cierre de 30 de sus tiendas y que supondrá el despido de 1.100 trabajadores. En Zara (Grupo Inditex) se denuncia la aplicación de un ERE encubierto que afectaría a 986 empleados tras el cierre de 114 tiendas.

La hostelería y la alimentación, al igual que la logística, es uno de los sectores más afectados por la automatización. El aumento del reparto a domicilio ha traído la uberización del sector en lo más inmediato, pero además encontramos ya empresas en las que las tareas de envasado y paletización, recogida y colocación del producto, carga y descarga de este y los controles de calidad y seguridad son ya automatizados con la robotización, lo que permite liquidar a buena parte de los operarios de todas las empresas del sector en un corto espacio de tiempo así como a mozos de almacén o incluso cobradores de caja.

442.000 trabajadores de los 910.000 afectados por los ERTE que hubo de media en febrero, trabajan en las ramas de actividad encuadradas como servicios de alojamiento y servicios de bebidas y comidas. El análisis de los datos hace prever que buena parte de estos trabajadores ya no serán necesarios con el desarrollo de la automatización en el futuro cercano, por lo que los ERE en estos subsectores está prácticamente garantizado.

CONCLUSIÓN

 

La industria 4.0, la automatización y la robotización ponen de manifiesto que al capitalismo ya no le corresponde este momento histórico, que las relaciones de producción y el desarrollo de las fuerzas productivas están absolutamente desarmonizadas. Todos los avances tecnológicos y científicos hoy, bajo el capitalismo, suponen un calvario para la clase trabajadora, a la que se le despoja de su puesto de trabajo en pos de una máquina o aplicación informática que es capaz de realizar la labor del trabajador de una forma más eficiente en todos los aspectos. Así, la miseria del pueblo trabajador crece cada día más, dificultándose su subsistencia hasta límites inhumanos.

En 2020, antes de la pandemia de la COVID-19 y según el informe de la Organización Internacional del Trabajo, casi 500 millones de personas trabajan menos horas remuneradas de las que quisieran o no tienen suficiente acceso a un trabajo asalariado. La OIT pronosticaba entonces que el número de desempleados aumentará 2,5 millones en ese año.

En junio de este año, la misma OIT indica que habrá 75 millones de puestos de trabajo perdidos, aunque si se toma en cuenta la reducción de horas de trabajo, esa cifra equivaldría a 100 millones de empleos de tiempo completo. Y destaca que en 2022 el número de desocupados en el mundo llegaría a 205 millones, o 5,7%, un nivel que no se había registrado desde 2013. En 2019, los desempleados eran 187 millones.

En el Estado español, antes de la pandemia El 13% de los trabajadores en España eran pobres según la OIT, cifra que ha aumentado al 16,4% según cifras de 2020, habiendo 7,8 millones de personas no pueden afrontar gastos cotidianos por motivo de la precariedad laboral.

La pandemia de la COVID-19 ha sido la excusa perfecta para que las empresas puedan implementar con total impunidad el cambio de modelo productivo que  desde el PCOE ya adelantamos en junio de 2020. Con la crisis sanitaria y “sus secuelas” como pretexto para que el pueblo trabajador asuma los despidos, la automatización será implementada con rapidez y la precariedad laboral aumentará exponencialmente en los próximos años.

Por todo esto, el pueblo trabajador no tiene otra salida que organizarse y luchar contra este sistema capitalista de producción y fijarse como objetivo la consecución del Socialismo, el único sistema capaz de armonizar las relaciones de producción con las fuerzas productivas para hacer que cada avance tecnológico y científico suponga una mejora, no solo en términos de productividad, sino en términos de calidad de vida para el pueblo trabajador.

Solo la clase obrera va a ser capaz de tomar el poder político y romper con la lógica capitalista de la acumulación de capital, que nos lleva al abismo en términos de humanidad, y construir con sus propias manos un mundo nuevo en el que cada avance suponga una mejora en la vida del ser humano y del mundo que le rodea y alberga.

 

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Yolanda Díaz o cómo la burguesía crea un mito de la izquierda

Yolanda Díaz, actual Vicepresidenta tercera del Gobierno y Ministra de Trabajo y Economía Social, militante del PCE, es el nuevo mito político que pretende forjar la clase dominante como candidato de izquierdas como ya hizo en su día con personajes absolutamente reaccionarios como Felipe González.

El pasado 26 de mayo escuchábamos a Antonio Garamendi -presidente de la Patronal CEOE- criticar al ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá a propósito de la negociación de la prórroga de los ERTE y, a la vez, elogiar a Yolanda Díaz por tener “más sensibilidad” con los intereses de la patronal.

No es de extrañar esta actitud cercana de Garamendi. Con Yolanda Díaz como Ministra de Trabajo y Economía Social la patronal se ha ahorrado miles de millones de euros en salarios que han acabado pagando el Estado en un 70% y los propios trabajadores en un 30%, que han dejado de cobrar su salario. Y recordemos que los ingresos del Estado provienen en un 84% de los impuestos a la clase trabajadora y solo el 13% de los impuestos a las empresas, con lo que los ERTE los hemos pagado casi íntegramente la clase obrera.

Y, como ya advertimos desde el inicio de la pandemia, los ERTE se van a convertir en ERE, en lo que supone una nueva ofensiva del capital contra la clase trabajadora. Así, a los más de 600.000 trabajadores en ERTE a día de hoy hay que sumar los Expedientes de Regulación de Empleo ya planteados en decenas de grandes empresas que afectarán a miles de trabajadores más, a pesar de que el autodenominado “Gobierno más progresista de la historia” y su flamante y “comunista” Ministra de Trabajo y Economía Social aseguraron que con los ERTE se evitarían los ERE y la pérdida definitiva de puestos de trabajo.

 

 

El sector de la banca continúa imparable el proceso de reestructuración planteado por la patronal, por el cual se pretende despedir masivamente a los trabajadores en el Convenio de Entidades Bancarias, con unas condiciones laborales algo más ventajosas, y traspasarlos a convenios con condiciones de miseria como el del TIC. Todo ello, sin que ni Gobierno ni la ministra hagan absolutamente nada por parar esta sangría.

Un proceso similar es el que va a comenzar en el sector de los Grandes Almacenes que, bajo la excusa de tener pérdidas en el pasado ejercicio por el coronavirus, lo van a ceder todo a la robotización y la venta online despidiendo así a miles de trabajadores en tiendas. Este proceso hará crecer el Sector de Logística, Paquetería y Actividades Anexas al Transporte absolutamente uberizado y precarizado ya.

Seguro que todos estos cambios de calado en el llamado mercado laboral no se le escapan a Yolanda Díaz, abogada laboralista especializada en recursos humanos y mercado laboral, por cierto, misma profesión que el ex presidente Felipe González, con el que tantos derechos perdió la clase trabajadora.

Y estas medidas, que sí son de calado para la burguesía, pues le permiten reducir muy considerablemente las condiciones laborales de los trabajadores en muy poco margen de tiempo, se aderezan con otras medidas de mucho menor calado como el aumento del Salario Mínimo Interprofesional de 750 euros a 950 con el que hacer candidatable a todo a la flamante ministra de Trabajo y Economía Social.

Decimos de menor calado porque hoy, en el Estado español, el 90% de los trabajadores cobra por encima del salario mínimo y, por supuesto, es una medida que no va a afectar a la clase burguesa, dueña de los medios de producción, es decir, las grandes empresas, sino que afecta a empresas medianas y pequeñas, de menos de 50 trabajadores. Pequeña burguesía esta, condenada a la desaparición con el desarrollo del capitalismo monopolista de Estado y la acumulación sin precedentes de riqueza en manos de unos pocos grupos empresariales.

Tras dos años de legislatura, vemos como Yolanda Díaz cuenta con la confianza absoluta de la patronal (ya que ha legislado para ella y a favor de sus intereses) y de sus medios de comunicación y también del socio mayoritario del Gobierno, el PSOE. Ha sabido medrar hasta la Vicepresidencia y eliminar a la competencia (Pablo Iglesias) de forma efectiva.

No encontraremos ni un mal artículo de prensa, reportaje o telediario en contra de la actual ministra. De hecho, a propósito de la descomposición de Podemos en Andalucía que ha acabado con la salida de Teresa Rodríguez de la formación, esta fue presionada en La Sexta el pasado 24 de mayo por el mismo Antonio Ferreras en Al Rojo Vivo para que se expresara sobre la posibilidad de “reagruparse” en torno a Yolanda Díaz.

Episodios como este muestran los esfuerzos de la burguesía, a través de sus órganos de expresión no oficiales como son la prensa, la radio, la televisión y cualquier otro medio que financie, para promocionar y elevar la figura de Yolanda Díaz de cara a las próximas elecciones generales de 2023.

Esta ministra, defensora a ultranza del sistema capitalista y del imperialismo, que allana a la burguesía el camino de precarización, robotización y uberización del mercado laboral y que asume los planes de los monopolios de que el papel del Estado español sea el lugar de vacaciones de Europa y del mundo, no puede ser para la clase trabajadora más que un elemento a combatir. Con Yolanda Díaz, queda patente la podredumbre de una organización corrupta y vendida a la burguesía como es el PCE.

No hay nada de sus promesas de derogar la reforma laboral, no ha habido ni una sola ley contra la precariedad y la temporalidad, la ley sobre el teletrabajo es un mal chiste que queda a expensas de la empresa si concederlo o no, los becarios y recién graduados siguen explotados sin cobrar y los ERTE han sido un lujo para la patronal que ahora convertirá en ERE sin la menor oposición, como ya están haciendo.

No dudamos de que en estos meses que restan para los próximos comicios la ministra y sus impulsores harán una nueva campaña más agresiva si cabe en los medios de comunicación de masas y también harán algún anuncio fastuoso con más marketing que contenido real, como lo ha sido la subida del SMI, que sin afectar en absoluto a los intereses de la burguesía, dueña de las grandes empresas del país, sirva de engaño a la clase obrera y trampolín para, si la izquierda del sistema gana, tener la garantía absoluta de que los planes de la clase dominante hoy no se modificarán ni un ápice de lo establecido.

La clase trabajadora no puede tener ni la más mínima esperanza ya en la izquierda del sistema, ni en Yolanda Díaz ni en ningún otro personaje promocionado por la burguesía. El pueblo trabajador debe tomar las riendas de una vez por todas y, organizado y dirigido por el Partido, debe tener como prioridad la conformación de un Frente Único del Pueblo que ejerza de poder obrero, confronte y rivalice con el poder burgués institucional de hoy y acabe con él, tomando el poder político en sus manos.

Todo lo que no sea tomar el poder y construir el Socialismo, será pobreza y miseria moral y material para el pueblo trabajador.

 

¡Ni un engaño más de la socialdemocracia!

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Resolución del VII Pleno del Comité Central del PCOE sobre la actuación del gobierno y los sindicatos amarillos del Estado

La situación de la clase trabajadora es cada día más dramática. El paso del tiempo y la aplicación de las políticas imperialistas están dejando a los obreros del Estado español en la miseria más absoluta. Mientras el Gobierno autodenominado como “más progresista de la historia” riega de dinero con la excusa del coronavirus a la burguesía, los trabajadores solo encontramos precariedad y desempleo. A su vez, los sindicatos amarillos CCOO y UGT cumplen su papel de traidores a la clase obrera firmando cuanto se les pone por delante, siendo cómplices y parte fundamental para legalizar la pobreza de la clase trabajadora.

Tras más de un año de coronavirus, se estima que la pobreza aumentará hasta afectar el 22,9% de la población, es decir 10,9 millones de personas que sobrevivirán con poco más de 700 euros al mes. De estos, casi la mitad caerán en la pobreza extrema. Si antes de la pandemia afectaba al 9,2% de españoles, ahora serán casi el 11% de españoles que vivirán en esta falta total de recursos.

Los ERTE, ahora en plena conversión en ERE, junto con la automatización y robotización, sumado a la uberización de la economía, hacen que la perspectiva de futuro de la clase obrera sea la del aumento exponencial de estas cifras de pobreza. Bajo el capitalismo, los trabajadores ya no tienen ninguna expectativa de una vida digna. La precariedad y explotación máximas o el desempleo serán las únicas opciones que tendrá nuestra clase si no conseguimos derribar este sistema criminal.

El Ingreso Mínimo Vital escenifica a la perfección la trampa de la legislación burguesa. Un instrumento coyuntural cuyo único objetivo es la consolidación del trabajo precario (uberizado: trabajando por horas, solo cuando hay trabajo y por muy poco dinero) haciendo que el Estado afronte una subvención únicamente para la supervivencia del obrero y que desaparecerá cuando ideológicamente se haya asumido esta realidad de precariedad. Este carácter del IMV hace que hoy, pese a estar ya legislado, no puedan acceder a él ni tan siquiera aquella parte del pueblo que tiene derecho a su percepción, generando la administración demoras y trabas en su acceso.

La patronal ha diseñado su plan y lo ejecuta con puño de hierro. Y CCOO y UGT siguen ejerciendo su rol de lacayos a la perfección, firmando hoy -como ayer- todos los ERE que le pongan por delante, legalizando así el despido de decenas y centenares de miles de trabajadores, lo que permitirá la precarización planeada de antemano por la burguesía.

No es de extrañar que mientras el pueblo trabajador se sume en la pobreza, el sindicato amarillo CCOO inaugure una nueva sede en Andalucía con invitados como el fascista y presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla o la ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno central, María Jesús Montero. Esta última, la encargada ahora de aprobar la transferencia a la cuenta bancaria de CCOO con motivo de las ayudas estatales que reciben anualmente (más de 38 millones de euros en los últimos 10 años).

CCOO, UGT, USO, ELA, CSIF, Fasga, Fetico… Todos ellos sindicatos amarillos, vendidos y traidores cobraron del Estado 98 millones de euros en la última década. Cobran, además, un porcentaje por cada ERE negociado en cada empresa, haciendo caja de los despidos de los trabajadores. CCOO y UGT participan también, junto con la patronal, en la gestión de fondos privados de pensiones de empresas como Telefónica, lo que les reporta millones de euros de beneficios.

Sindicatos del sistema, como queda demostrado, al servicio de la patronal. Son una pieza más, como lo es el Gobierno, para la aplicación con puño de hierro de las leyes que marca la burguesía para cumplir sus objetivos políticos y económicos.

Esta realidad hace que el Partido Comunista Obrero Español resuelva:

  1. A tenor de todo ello, no es posible que ningún comunista milite en ninguna de estas organizaciones sindicales. Todo comunista honesto y consecuente que se encuentre en alguna de ellas, debe salir inmediatamente de estas organizaciones, denunciar sus prácticas y trabajar por sacar de ellas a cuantos obreros le sea posible.
  2. Hacer un llamamiento a todos los delegados de personal y trabajadores para salir de estas organizaciones.
  3. Reforzar el sindicalismo de clase, afiliado a Federación Sindical Mundial (FSM) y sus principios: militante, combativa, internacionalista, antifascista y antiimperialista.

 

Madrid, a 22 de mayo de 2021

VII PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Sin industria no hay futuro, solo miseria y más paro. ¡No al cierre de Bosch! [ESP/CAT]

Hace unas semanas veíamos la noticia de la deslocalización de Bosch –Multinacional de Alemania- a su planta de Lliça de Vall, donde a finales del año pasado también sucedió lo mismo a su planta situada a Castellet I Gornal. Toda esta producción tiene intención de ir hacia Polonia, donde los imperialistas motivados por su afán de ganar dinero trasladan su producción para pagar salarios más bajos y reconfigurar la producción en la que denominan la industria 4.0, incorporando la automatización y la robotización que destruirá más puestos de trabajo y que por otro lado, herirá mortalmente al propio capitalismo. Esta tecnología es incompatible con las relaciones de producción derivadas del trabajo asalariado bajo este sistema socioeconómico obsoleto, puesto que todas estas herramientas que facilitan el trabajo únicamente nos podrán servir cuando los propios obreros controlen la producción para sus propios fines.

Incluso los propios capitalistas tienen miedo de poner en marcha esta revolución tecnológica, pero se verán obligados pues todavía hay monopolios que luchan entre sí y ningún capitalista se quiere quedar atrás si no quiere desaparecer. Es lo que le sucede a la industria automovilística, pieza clave dentro del imperialismo, donde llegan grandes acuerdos o uniones entre empresas para repartirse el mercado ante la crisis en la que están encallados, haciendo así que los Estados capitalistas con dinero público paguen esta transición. La consecuencia es todo el desmantelamiento de la industria en el Estado español que hará que la clase obrera salga gravemente perjudicada, pues el paro y la miseria es la condena que nos da el capitalismo cuando no es la explotación laboral.

Todo este plan del desmantelamiento de la industria no saldría tan fácil si no fuera por los traidores sindicatos amarillos que actúan en favor del gran capital. Casi dos meses después de haberse anunciado el propósito de la empresa de cerrar despidiendo trabajadores, ya tienen el caso resuelto. El camelo empezó el año pasado en Nissan, donde al final lo apostaron todo en un supuesto plan de reindustrialización, donde buscan que una empresa compre la fábrica para producir cualquier cosa, dando una falsa ilusión a la clase obrera de que los políticos del sistema no trabajan para los monopolios. Pero cada día se ve más claro la hipocresía de este plan que llega con la complicidad de CCOO y UGT que durante todos estos años han ido congelando salarios y reduciendo la plantilla para complacer los intereses de los capitalistas alemanes en detrimento de la clase obrera.

La táctica que utilizan es la misma, parece que estos sindicatos trabajen según los intereses de los trabajadores, pero verdaderamente interpretan un papel. Los obreros ni siquiera tienen poder de decisión y el propio sindicato puede cerrar un preacuerdo con la patronal manipulando al comité de empresa negando totalmente la posibilidad de que la empresa continúe con la producción y negocian directamente las migajas que cada trabajador se llevará según la edad y el tiempo trabajado.

Ante esta debacle de la industria sin ninguna solución para los obreros y obreras únicamente queda la lucha. Pero no una falsa lucha como la que presentan estos sindicatos colaboradores con los monopolios, que salen a pasear la bandera y finalmente celebran el acuerdo como si fuera una victoria de la clase obrera sobre el capital, sino una lucha para la socialización de los medios de producción y del adelanto tecnológico. La clase obrera solo tiene una salida, del mismo modo que la humanidad, que no es otra que la construcción del socialismo, y esta misión histórica del proletariado nunca se podrá materializar mientras los comunistas no estamos unidos y tengamos influencia entre la clase revolucionaría, la clase trabajadora.

 

¡POR LA UNIDAD DEL COMUNISTAS!

¡NO AL CIERRE DE BOSCH!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Célula del Vallés del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)

 

Sense indústria ni hi ha futur, només misèria i més atur. No al tancament de bosch!

 

Fa unes setmanes veiem la notícia de la deslocalització de Bosch –Multinacional d’Alemanya- a la seva planta de Lliça de Vall, on a finals de l’any passat també va succeir el mateix a la seva planta situada a Castellet I Gornal. Tota aquesta producció té intenció d’anar cap a Polònia, on els imperialistes motivats pel seu afany de guanyar diners traslladen la seva producció per pagar salaris més baixos i re-configurar la producció en el que anomenen l’industria 4.0, incorporant l’automatització i la robotització que destruirà més llocs de treball i que per una altra banda, ferirà mortalment al propi capitalisme. Aquesta tecnologia és incompatible amb les relacions de producció derivades del treball assalariat baix aquest sistema socioeconòmic obsolet, ja que totes aquestes eines que faciliten el treball només ens podran servir quan els propis obrers controlin la producció per als seus propis fins.

Fins i tot els propis capitalistes tenen por de posar en marxa aquesta revolució tecnològica, però es veuran obligats doncs encara hi ha monopolis que lluiten entre si i cap capitalista es vol quedar enrere si no vol desaparèixer. És el que succeeix a l’industria automobilística, peça clau dins de l’imperialisme, on arriben grans acords o unions entre empreses per repartir-se el mercat davant la crisi en la que estan encallats, fent així que els Estats capitalistes amb diners públics paguin aquesta transició. La conseqüència és tot el desmantellament de l’industria a l’Estat Espanyol que farà que la classe obrera surti greument perjudicada, doncs l’atur i la misèria és la condemna que ens dona el capitalisme quan no es l’explotació laboral.

Tot aquest pla del desmantellament de l’industria no sortiria tan fàcil si no fos pels traïdors sindicats grogs que actuen en favor gran capital. Gairebé dos mesos d’haver-se anunciat el propòsit de l’empresa de tancar i acomiadant treballadors ja tenen el cas resolt. L’enganyifa va començar l’any passat a Nissan, on al final van apostar-ho tot a un suposat pla de reindustrialització, on busquen que una empresa compri la fàbrica per produir qualsevol cosa, donant una falsa il·lusió a la classe obrera de que els polítics del sistema no treballen pels monopolis. Però cada dia es veu més clar la hipocresia d’aquest pla que arriba amb la complicitat de CCOO i UGT que durant tots aquests anys han anat congelant el salaris i reduint la plantilla per complaure els interessos dels capitalistes alemanys en detriment de la classe obrera.

La tàctica que utilitzen és la mateixa, sembla que aquests sindicats treballin d’acord als interessos dels treballadors, però veritablement fan el paper. Els obrers ni tan sols tenen poder de decisió i el propi sindicat pot tancar un preacord amb la patronal manipulant el comitè d’empresa negant  totalment la possibilitat de que l’empresa continuï amb la producció i negocien directament les engrunes que cada treballador s’emportarà segons l’edat i el temps treballat.

Davant d’aquesta davallada de l’industria sense cap solució pels obrers i obreres nomes queda la lluita. Però no una falsa lluita com la que presenten aquests sindicats col·laboradors amb els monopolis, que surten a passejar la bandera i finalment celebren l’acord com si fos una victòria de la classe obrera envers al capital, si no una lluita per a la socialització dels mitjans de producció i de l’avenç tecnològic.  La classe obrera només té una sortida, de la mateixa manera que la humanitat, que no és una altra que la construcció del socialisme i, en aquesta missió històrica del proletariat mai es podrà materialitzar mentre els comunistes no estem units i tinguem influència entre la classe revolucionaria, la classe treballadora.

 

PER LA UNITAT DEL  COMUNISTES!

NO AL TANCAMENT DE BOSCH!

SOCIALISME O BARBÀRIE!

Cèl·lula del Vallés del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)




Los trabajadores de Vigo plantan cara a los vendeobreros [ESP/GAL]

En el pasado 1 de mayo, jornada en el que los trabajadores recordamos que lo único que podemos perder son nuestras cadenas, se han sucedido diversas movilizaciones alrededor del Estado español. A pesar de todos los inconvenientes consecuencia de la situación de pandemia y del estado de alarma, el PCOE asistió a cada una de ellas, como no puede ser de otra forma, reivindicando a la clase obrera como sujeto revolucionario, a diferencia de otras organizaciones que entienden el Día Internacional de los Trabajadores como una festividad.

Naturalmente, nuestra presencia sólo puede ir acorde a nuestros principios, por lo que hemos rechazado tajantemente secundar las convocatorias de los sindicatos vendeobreros como CCOO y UGT, que nada bueno auguran para nuestra clase. Y así se demostró, por enésima vez, en Vigo.

El 19 de octubre de 2018, publicábamos un comunicado titulado Los despidos de Alcoa o como beneficiarse de las desgracias ajenas que rezaba lo siguiente:

“Por último, y no por ello menos importante, no podríamos olvidar en este desfile de vergüenza, manipuladores y vendeobreros a los sindicatos del régimen: Comisiones Obreras y Unión General de Trabajadores. Desde el PCOE no nos hemos cansado, ni nos cansaremos, de denunciar las políticas y artimañas antiobreras que estos dos sindicatos han practicado desde los centros de trabajo para engañar al trabajador y alejarlo tanto del sindicalismo como de la conciencia de clase. Nosotros no nos olvidamos de los Pactos de la Moncloa, de cómo evitan el derogar las continuas reformas laborales y, por mencionar un caso más reciente, de cómo han traicionado y vendido a los trabajadores del sector de las TIC, firmando un convenio que expone totalmente a la clase trabajadora para su despiece. No puede existir, de ninguna forma, sindicalismo de clase bajo el yugo de CCOO y UGT.”

 

Pues bien, hemos de decir que como revolucionarios que somos, nuestros militantes en la medida de lo posible han asistido desde entonces a todas las movilizaciones sobre Alcoa convocadas de CCOO y UGT para llevar este discurso al pueblo trabajador. Aunque contándolo no sorprendamos a nadie, hemos de decir que por esta actitud hemos llegado a ser amenazados por los propios delegados de Alcoa, acusándonos de querer romper la unidad.

Hoy día conocemos que CCOO y UGT han firmado, una vez más, un convenio del metal absolutamente lamentable para favorecer a la patronal, lo cual llevó a varias decenas de trabajadores a manifestarse en contra de los sindicatos amarillos el 1 de mayo en Vigo. Así que por mucho cuento y fuegos artificiales que hagan, el carácter vendeobrero de estos sindicatos sale siempre a la luz, de forma que las movilizaciones que hagan en diferentes empresas sólo se puede explicar en términos económicos, es decir: la pérdida de delegados sindicales y, consecuentemente, la pérdida de subvención estatal.

Más allá de eso, seríamos unos necios si viésemos sólo el problema en la patronal y en CCOO y UGT, valga la redundancia. En el capitalismo es tan culpable el que calla como el que otorga.

Es de justicia proletaria señalar que sindicatos como la CIG, a pesar de no haber firmado el convenio, han presentado unidad con los oportunistas, animando a los obreros a confiar en el propio capital. De la misma forma, han desconvocado la huelga del 22 de abril en favor de la negociación, desmovilizando así al proletariado.

Es también tarea de los comunistas señalar la actitud oportunista que ha tenido el Partido Comunista de los Trabajadores de España (PCTE), cuyos militantes en Galicia se han mofado todo lo que han querido de nuestra actividad en dichas manifestaciones. Hoy son ellos los que escriben un comunicado en términos absolutamente lamentables, como si no formasen parte de ese juego para engañar y embaucar a la clase obrera.

 

Como se puede comprobar, su comunicado adolece de autocrítica y de visión revolucionaria, pues se expresan en los mismos términos que lo haría el PCE, que no es más que obviar el carácter traidor y burgués de Comisiones Obreras.

“Qué fue de la democracia obrera y del poder de decisión de las asambleas de trabajadores, principio fundamental del sindicalismo de clase”, pregunta el PCTE sin despeinarse lo más mínimo. Nosotros les respondemos sin ningún pudor: esos valores siguen en pie, pero únicamente en los sindicatos de clase adscritos a la Federación Sindical Mundial. Fuera de eso, reina el oportunismo, reina el izquierdismo; en definitiva, reina la pata izquierda de la burguesía. Sólo así se explica que a la inauguración de la nueva sede de CCOO en Sevilla asistiese el actual presidente de la Junta de Andalucía Juan Manuel Moreno.

 

Queda patente que ningún revolucionario se podrá mover con total libertad entre las trincheras de las organizaciones de la patronal. Si los comunistas sabemos que las instituciones del Estado burgués son irreformables, ¿por qué habríamos de pensar que CCOO y UGT, que son otra institución capitalista más, pueden reformarse desde dentro?

El PCOE se solidariza con todos aquellos trabajadores que recientemente se han visto afectados por el nuevo convenio del metal, como lo ha hecho otras veces con cada traición del sindicalismo amarillo. A su vez, saludamos y aplaudimos la valentía de aquellos trabajadores que han tenido el valor de plantar cara en pleno 1º de mayo a quienes se han vendido por un plato de lentejas. El movimiento obrero no tendrá nunca ninguna fuerza si primero no tiene principios y, consecuentemente, consecuencia de clase.

De la misma forma, animamos a todos los trabajadores del Estado español a formar parte de las filas del proyecto sindical Alternativa Sindical de Clase (ASC), el cual sigue la senda de conformar en todo el Estado un único sindicato dedicado a fortalecer a la clase obrera a través de la lucha con su clase antagónica: la burguesía.

 

¡Muerte al sindicalismo amarillo!

¡Fuera el oportunismo del movimiento obrero!

¡Viva la lucha de la clase obrera!

Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del PCOE en Galicia

Os traballadores de Vigo plantan cara aos vendeobreiros

 

No pasado 1 de maio, xornada na que os traballadores lembramos que o único que podemos perder son as nosas cadeas, sucedéronse diversas mobilizacións ao redor do Estado español. A pesar de todos os inconvenientes consecuencia da situación de pandemia e do estado de alarma, o PCOE asistiu a cada unha delas, como non pode ser doutra forma, reivindicando á clase obreira como suxeito revolucionario, a diferencia doutras organizacións que entenden o Día Internacional dos Traballadores coma unha festividade.

Naturalmente, a nosa presencia só pode ir acorde aos nosos principios, polo que rexeitamos terminantemente secundar as convocatorias dos sindicatos vendeobreiros coma CCOO e UXT, que nada bo auguran para a nosa clase.

O 19 de outubro de 2018, publicábamos un comunicado titulado Os despidos de Alcoa ou como beneficiarse das desgracias alleas que rezaba o seguinte:

Por último, e non por iso menos importante, non poderiamos esquecer neste desfile de vergoña, manipuladores e vendeobreiros aos sindicatos do réxime: Comisións Obreiras e Unión Xeral de Traballadores. Desde o PCOE non nos cansamos, nin nos cansaremos, de denunciar as políticas e artimañas antiobreiras que estes dous sindicatos practicaron desde os centros de traballo para enganar ao traballador e afastalo tanto do sindicalismo como da conciencia de clase. Nós non esquecemos dos Pactos da Moncloa, de como evitan o derrogar as continuas reformas laborais e, por mencionar un caso máis recente, de como traizoaron e venderon aos traballadores do sector das TIC asinando un convenio que expón totalmente á clase traballadora para o seu despezamento. Non pode existir, de ningún xeito, sindicalismo de clase baixo o xugo de CCOO e UGT.”

 

Pois ben, temos que dicir que como revolucionarios que somos, os nosos militantes na medida do posible asistiron dende entón a todas as mobilizacións sobre Alcoa de CCOO e UXT para levar este discurso ao pobo traballador. Aínda que contándoo non sorprendamos a ninguén, temos que dicir que por esta actitude chegamos a ser ameazados polos propios delegados de Alcoa, acusándonos de querer romper a unidade.

Hoxe coñecemos que CCOO e UXT asinaron, unha vez máis, un convenio do metal absolutamente lamentable para favorecer á patronal, o cal levou a varias decenas de traballadores a manifestarse en contra dos sindicatos amarelos o 1 de maio en Vigo. Así que por moito conto e moitos fogos artificiais que fagan, o carácter vendeobreiro destes sindicatos sae á luz, de maneira que as mobilizacións que fagan en diferentes empresas só se pode explicar en termos económicos, é dicir: a perda de delegados sindicais e, consecuentemente, a perda de subvención estatal.

Máis aló diso, seríamos uns necios se só vísemos o problema na patronal e en CCOO e UXT, valga a redundancia. No capitalismo é tan culpable o que cala como o que outorga.

É de xustiza proletaria sinalar que sindicatos como a CIG, a pesar de non asinar o convenio, presentaron unidade cos oportunistas, animando aos obreiros a confiar no propio capital. Da mesma maneira, desconvocaron a folga do 22 de abril en favor da negociación, desmobilizando así ao proletariado.

É tamén tarefa dos comunistas sinalar actitude oportunista que tivo o Partido Comunista dos Traballadores de España (PCTE), cuxos militantes na Galiza hanse mofado todo o que quixeron da nosa actividade en ditas manifestacións. Hoxe son eles os que escreben un comunicado en termos absolutamente lamentables, coma se non formasen parte dese xogo para enganar e embaucar á clase obreira.

 

Como se pode comprobar, o seu comunicado adoece de autocrítica e de visión revolucionaria, pois se expresan nos mesmos termos nos que o faría o PCE, que non é máis que obviar o carácter traidor e burgués de Comisións Obreiras.

Que foi da democracia obreira e do poder de decisión das asambleas de traballadores, principio fundamental do sindicalismo de clase”, pregunta o PCTE sen despeitearse o máis mínimo. Nos lles respostamos sen ningún pudor: eses valores seguen en pé, pero unicamente nos sindicatos de clase adscritos a Federación Sindical Mundial. Fora diso, reina o oportunismo, reina o esquerdismo; en definitiva, reina a pata esquerda da burguesía. Só así se explica que á nova sede de CCOO en Sevilla asistise o actual presidente da Xunta de Andalucía Juan Manuel Moreno.

 

Queda patente que ningún revolucionario se poderá mover con total liberdade entre as trincheiras das organizacións da patronal. Se os comunistas sabemos que as institucións do Estado burgués son irreformables, ¿Por que haberíamos de pensar que CCOO e UXT, que son outra institución capitalista máis, poden reformarse dende dentro?

O PCOE solidarízase con todos aqueles traballadores que recentemente se viron afectados polo novo convenio do metal, como o ten feito outras veces con cada traizón do sindicalismo amarelo. Á súa vez, saudamos e aplaudimos a valentía de aqueles traballadores que tiveron o valor de plantar cara en pleno 1º de maio a quen se vendeu por un prato de lentellas. O movemento obreiro non terá nunca ningunha forza se primeiro non ten principios e, consecuentemente, consecuencia de clase.

Da mesma maneira, animamos a todos os traballadores do Estado español a formar parte das filas do proxecto sindical Alternativa Sindical de Clase (ASC), o cal segue a senda de conformar en todo o Estado un único sindicato dedicado a fortalecer á clase obreira a través da loita coa súa clase antagónica: a burguesía.

 

Morte ao sindicalismo amarelo!

Fora o oportunismo do movemento obreiro!

Viva a loita da clase obreira!

Secretaría de Movemento Obreiro e de Masas do PCOE en Galiza




El movimiento obrero debe poner fin al amarillismo sindical

Cada año podemos comprobar cómo el sindicalismo amarillo (esto es: CCOO, UGT, Fasga, Fetico…) se cuelga medallas al mérito por vender los pocos derechos que los trabajadores ostentan a día de hoy. Más aún, en plena crisis económica sin parangón desde el llamado “crack” de 1929, la maquinaria oportunista sindical ha pisado el acelerador debido a que hoy día se imponen la robotización y la temporalidad como fórmula para sostener el capitalismo.

Desde el inicio de la pandemia, las medidas estrella que el gobierno actual vendía como progresistas (a pesar de estar apoyadas incluso por el abiertamente fascista VOX) consistieron en su esencia en la exoneración a la empresa privada de sus obligaciones según la ley vigente, eminentemente burguesa. Es decir, nos venden como lo “más progresista de la historia” salvar de todo gasto a los explotadores.

En una recesión como la que vivimos, en la que los monopolios tienen la obligación de defender sus intereses para poder seguir amasando ganancia, se nos pretende convencer de la existencia de unos agentes sociales todopoderosos que llegan a posiciones que favorecen a trabajadores y empresarios. Estos agentes son:

  • El gobierno de PSOE y UP: que al jurar la Constitución ha jurado implícitamente lealtad a las instituciones franquistas rehabilitadas y a la economía de
  • La patronal.
  • Los sindicatos CCOO y UGT, los cuales, como muestra pequeñísima de su inutilidad frente al pueblo trabajador, están implicados por tramas de corrupción como las Tarjetas Black o el caso de los ERE de Andalucía.

Con semejante trío de ases, el sistema capitalista vuelve a ganar a costa de los trabajadores.

Esta pandemia ha sido la excusa para los ERTE con dinero público y que ya se convierten en ERE, del Ingreso Mínimo Vital como medida complementaria a la pobreza y la precariedad, para un teletrabajo enfocado a cargar costes materiales al trabajador, para hundir todavía más el desempleo juvenil y, en definitiva, para los que no teníamos nada tengamos menos aún.

No se explica esta situación sin este sindicalismo amarillo de CCOO y UGT, que de forma sibilina provocan que el trabajador agache la cabeza y acepte estas condiciones como mal menor, abocando a nuestra clase a la eterna defensiva.

Este 1 de mayo, el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) hace un llamamiento a los trabajadores a dejar de ser los eternos acomplejados y que nuestra clase pase a la ofensiva. Somos generadores de toda la riqueza que nos rodea, no se puede pensar el mundo sin la fuerza de nuestro trabajo. Sin embargo, aquellos que sólo parasitan nuestro trabajo cada día que pasa, los burgueses, nos aplastan por mejorar su ganancia. No hay agentes sociales que reconcilien eso. No existe un punto intermedio entre posiciones que per se son antagónicas.

El movimiento obrero debe de liberarse del amarillismo en sus filas y rezar la única consigna que realmente abandera el progreso: ¡Socialismo o barbarie! Naturalmente, es inviable propugnar esto cuando tenemos en nuestras propias filas agentes burgueses con piel de obrero. La única forma que tenemos para avanzar a día de hoy es depurando nuestras filas y asumir que el único sindicalismo que nos ayudará a llegar a nuestro cometido es el sindicalismo de clase, enmarcado internacionalmente en la Federación Sindical Mundial (FSM), que como no puede ser de otra forma confronta a todo sindicato siervo de la patronal.

 

¡Viva el 1 de mayo!

¡Viva el sindicalismo de clase!

¡Por la emancipación de la clase obrera!

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




¡Puertollano no se cierra!

La ya de por sí deplorable situación del proletariado, tanto en el Estado español como en el conjunto del Mundo, se agrava en Puertollano, donde la planta petroquímica de REPSOL prepara un ERTE para un máximo (según datos de la empresa) de 618 trabajadores.

Desde que se instalaron numerosas minas de carbón y otros minerales, y la refinería de petróleo en Puertollano (Ciudad Real), la ciudad y su comarca experimentó un importante crecimiento económico y demográfico, generándose trabajo directa e indirectamente para la gran mayoría de los trabajadores de la ciudad. Además de la petroquímica, ELCOGAS era una importante central termoeléctrica que sustentaba la economía de la ciudad, hasta que su cierre llevó al paro y a la miseria a muchos trabajadores, fomentando también la pérdida demográfica de la zona.

¡Y REPSOL quiere empeorar la situación de los trabajadores con un ERTE que seguramente degenere en ERE!

Los reaccionarios de PSOE, PP y C’s piden con total calma a la empresa que considere no aplicar el ERTE; los oportunistas de PODEMOS, IU/PCE se conforman con el “no al cierre”. ¡Nosotros exigimos y luchamos por la socialización de los medios de producción! Nosotros no pedimos a las empresas, nosotros combatimos, declaramos la guerra a los explotadores.

Solo la socialización de los medios de producción y la construcción del socialismo, un sistema que permita armonizar las relaciones de producción, podrá garantizar una vida digna y trabajo para todos, evitando así la despoblación de determinados núcleos urbanos y no forzando a emigrar a gran parte de la población, que se ve obligada a vivir hacinada en unas pocas ciudades que concentran la producción y gran parte del mercado laboral.

 

¡No habrá un segundo ELCOGAS!

¡Puertollano no se cierra!

¡Todo el poder para el proletariado!

COMITÉ PROVINCIAL DE CIUDAD REAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




El nuevo ERE de Ford y el futuro de la factoría de Almussafes [ESP/VAL]

Hace unas semanas Ford anunciaba un nuevo ERE de 630 trabajadores en la factoría de Almussafes. Después de meses encadenando ERTEs la empresa decide deshacerse definitivamente del 10% de su plantilla. A estos habría que sumar los casi 400 trabajadores que despidió hará unos meses en otro ERE pactado con sindicatos para que se formalizará mediante prejubilaciones. 1000 trabajadores en cuestión de un año solo en la planta de Almussafes, los directivos de Ford Europa deben de estar recibiendo unas buenas primas y gratificaciones para liquidar todo este “excedente”.

Y esto tan solo es el comienzo. Mientras los sindicatos continúan desdibujando el conflicto y pidiendo responsabilidad y compromiso a la empresa, esta ve acercarse con satisfacción el horizonte del 2022, cuando trasladará la producción de motores EcoBoost a los EE.UU., sin ningún tipo de conflicto con la plantilla. Por su parte, la Generalitat pide a Ford más implicación en el proyecto de la gigafactoria de baterias de Power Electronics en València, cuando ya debería ser una obviedad que, con la irrisoria inversión de 42 millones de euros, Ford no apuesta por València más que para recibir subvenciones. Como ya señaló nuestro Comité Regional en Andalucía, la patronal del automóvil está recibiendo ayudas millonarias que salen de los bolsillos de todos los trabajadores para aumentar la robotización y encarar sus negocios a la descarbonización, es decir, a los coches híbridos y en menor medida, a los eléctricos. A todo ello debemos sumar la noticia que informaba de la desaparición del Ford Mondeo tras 30 años en el mercado o que el nuevo modelo de Ford, el Ford Evos, no llegará a Europa ni Estados Unidos. Para estructurar el negocio se ven “obligados” a prescindir de la “sobrecapacidad” en la producción de automóviles de motor térmico, traducción: despidos de trabajadores y centenares de familias que se verán privadas de sustento.

Mientras todo esto sucedía, UGT Ford, que tiene mayoría en el Comité de Empresa, lanzaba un vídeo donde “celebraba” haber cerrado un acuerdo para un ERE de 350 trabajadores el pasado año y “celebraba” la adjudicación del motor hibrido afirmando que esto sitúa a la factoría de Almussafes en un halo de esperanza, mientras casi daba por cerrada la perdida del turno de noche y daba como “solución” a este nuevo ERE la “dilatación en el tiempo” y las jubilaciones anticipadas a los 56 años, es decir, ya dan por cerrado el ERE, ahora tan solo hace falta pactar con la empresa como gestionarlo. Esta posición se suma a la de otros sindicatos con un mensaje triunfalista cuando se anunció que Ford fabricaría sus nuevos motores para vehículos híbridos en la planta de Almussafes, vendiendo como una victoria del Comité de Empresa y los trabajadores de esta nueva línea de producción. Todo esto mientras Ford admite que, pese a la COVID-19 y la caída de ventas, generó beneficios en el último trimestre de 2020.

Ante esta situación debemos señalar la pasividad del Comité de Empresa y la normalización de los despidos que este ha gestionado, abocando a Ford al cierre tras unos años de desangramiento. Mientras Ford ajusta la plantilla y las líneas de producción para aumentar sus beneficios, se hace un silencio en la factoría y comienza la incertidumbre sobre el futuro de sus trabajadores y el de todos los trabajadores dependientes indirectamente de la misma. De nuevo vemos otro caso como el de Nissan en Cataluña, los sindicatos pasivos ante los zarandeos de las empresas a la plantilla van viendo un progresivo desangre de trabajadores y sus derechos, y utilizan su descontento como moneda de cambio con las empresas para sacar beneficios, apagando los conflictos con pequeños parches hasta que es demasiado tarde, y las multinacionales echan el cierre a sus plantas de producción.

De nuevo vemos como el capitalismo sangra a los trabajadores arrancándoles la plusvalía de las manos a cambio de migajas para posteriormente prescindir de ellos como herramientas viejas, rotas o inservibles. No debemos permitir los atropellos de Ford, y por tanto hacemos un llamado a los trabajadores de Ford y a todos aquellos trabajadores que dependan indirectamente de la factoría de Almussafes a organizarse contra la empresa, a protestar y a demostrar a la empresa que no se dará ni un paso atrás. Pues si somos los trabajadores quienes producimos toda la riqueza, ¿por qué deben ser ellos quienes la gestionen y nos condenen a la miseria?

 

¡NINGÚN ERE EN FORD!

¡NI UN PASO ATRÁS!

 

En València a 24 de abril de 2021

Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español en València

 

 

El nou ERO de Ford i el futur de la factoria d’Almussafes

 

Fa unes setmanes Ford anunciava un nou ERO de 630 treballadors en la factoria d’Almussafes. Després de mesos encadenant ERTOs l’empresa decideix desfer-se definitivament del 10% de la seua plantilla. A aquests caldria sumar els quasi 400 treballadors que va acomiadar farà uns mesos en un altre ERO pactat amb sindicats perquè es formalitzarà mitjançant prejubilacions. 1000 treballadors en qüestió d’un any sol en la planta d’Almussafes, els directius de Ford Europa han d’estar rebent unes bones primes i gratificacions per a liquidar tot aquest “excedent”.

I això tan sols és el començament. Mentre els sindicats continuen desdibuixant el conflicte i demanant responsabilitat i compromís a l’empresa, aquesta veu acostar-se amb satisfacció l’horitzó del 2022, quan traslladarà la producció de motors EcoBoost als EUA, sense cap mena de conflicte amb la plantilla. Per part seua, la Generalitat demana a Ford més implicació en el projecte de la gigafactoria de baterias de Power Electronics a València, quan ja hauria de ser una obvietat que, amb la irrisòria inversió de 42 milions d’euros, Ford no aposta per València més que per a rebre subvencions. Com ja va assenyalar el nostre Comité Regional a Andalusia, la patronal de l’automòbil està rebent ajudes milionàries que ixen de les butxaques de tots els treballadors per a augmentar la robotització i encarar els seus negocis a la descarbonització, és a dir, als cotxes
híbrids i en menor mesura, als elèctrics. A tot això hem de sumar la notícia que informava de la desaparició del Ford Mondeo després de 30 anys en el mercat o que el nou model de Ford, el Ford Evos, no arribarà a Europa ni els Estats Units. Per a estructurar el negoci es veuen “obligats” a prescindir de la “sobrecapacitat” en la producció d’automòbils de motor tèrmic, traducció: acomiadaments de treballadors i centenars de famílies que es veuran privades de sosteniment.

Mentre tot això succeïa, UGT Ford, que té majoria en el Comité d’Empresa, llançava un vídeo on “celebrava” haver tancat un acord per a un ERO de 350 treballadors l’any passat i “celebrava” l’adjudicació del motor hibrid afirmant que això situa a la factoria d’Almussafes en un halo d’esperança, mentre quasi donava per tancada la perduda del torn de nit i donava com a “solució” a aquest nou ERO la “dilatació en el temps” i les jubilacions anticipades als 56 anys, és a dir, ja donen per tancat l’ERO, ara tan sols fa falta pactar amb l’empresa com gestionar-ho. Aquesta posició se suma a la d’altres sindicats amb un missatge triomfalista quan es va anunciar que Ford fabricaria els seus nous motors per a vehicles hibrids en la planta d’Almussafes, venent com una victòria del Comité d’Empresa i els treballadors d’aquesta nova línia de producció. Tot això mentre Ford admet que, malgrat la COVID-19 i la caiguda de vendes, va generar beneficis en l’últim trimestre de 2020.

Davant aquesta situació hem d’assenyalar la passivitat del Comité d’Empresa i la normalització dels acomiadaments que aquest ha gestionat, abocant a Ford al tancament després d’uns anys de dessagnament. Mentre Ford ajusta la plantilla i les línies de producció per a augmentar els seus beneficis, es fa un silenci en la factoria i comença la incertesa sobre el futur dels seus treballadors i el de tots els treballadors dependents indirectament d’aquesta. De nou veiem un altre cas com el de Nissan a Catalunya, els sindicats passius davant les sacsades de les empreses a la plantilla van veient un progressiu dessagne de treballadors i els seus drets, i utilitzen el seu descontentament com a moneda de canvi amb les empreses per a traure beneficis, apagant els conflictes amb xicotets pegats fins que és massa tard, i les multinacionals tanquen les seues plantes de producció.

De nou veiem com el capitalisme sagna als treballadors arrancant-los la plusvàlua de les mans a canvi d’engrunes per a posteriorment prescindir d’ells com a eines velles, trencades o inservibles. No hem de permetre els atropellaments de Ford, i per tant fem una crida als treballadors de Ford i a tots aquells treballadors que depenguen indirectament de la factoria d’Almussafes a organitzar-se contra l’empresa, a protestar i a demostrar a l’empresa que no es donarà ni un pas arrere. Perquè si som els treballadors els qui produïm tota la riquesa, perquè han de ser ells els qui la gestionen i ens condemnen a la misèria?

 

CAP ERO A FORD!

NI UN PAS ARRERE!

 

A València a 24 d’abril de 2021

Comité Provincial del Partit Comunista Obrer Espanyol a València