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Engaños electorales (4) ¿Se acaba el bipartidismo? ¿Partidos de derechas e izquierdas?

La creencia general es que en estas elecciones por fin se acabará con el bipartidismo y por lo tanto el poder estará más repartido, con lo cual habrá más democracia. Tal opinión la comparten tanto IU como PODEMOS y C´s. Sin embargo al profundizar en el análisis, veremos que no es así.

Desde el punto de vista científico, este razonamiento no se sostiene ni medio segundo. Los partidos surgen solo en sociedades divididas en clases y es porque cada uno representa el interés de una clase o de una fracción de una misma clase. Así pues, PSOE y PP nos demuestran comicios tras comicios que defienden los intereses de los grandes capitalistas y expresan  sus tendencias en cada momento, pues sabemos que la burguesía no es un grupo homogéneo, que luchan entre sí en el mercado e inventan sus partidos para adquirir ventajas sobre sus adversarios en el caso de ganar las elecciones. Las burguesías solo se unen en contra de su enemigo de clase, el proletariado.

El hecho de que haya surgido con fuerza CIUDADANOS es una consecuencia de la situación de crisis grave que atraviesa la sociedad española, y ha sido maquinada para que los votos de la gran burguesía no se desperdiguen o se ausente en las elecciones.

Los medios de comunicación evitan ligar partido con clase y de esta forma dan esperanzas al pueblo en que, con su voto a uno de los tres partidos de la gran burguesía, puede cambiar el rumbo de los acontecimientos. La historia de estos cuarenta años de democracia demuestra la falsedad de estas pretensiones. Lo único que va a suceder es que la gran burguesía va a obtener sus votos, pero en vez de con dos partidos lo hará con  tres a lo sumo, pero nada más. Porque en los problemas graves que cuestionen el Estado capitalista, CIUDADANOS, PP y PSOE tienen las mismas fórmulas para atajarlos y se unirán irremisiblemente como si fuesen un solo partido

También la pequeña burguesía tiene sus intereses, mas su inestabilidad emocional debido a la incertidumbre de su existencia le impide poseer un programa homogéneo, pues la pequeña burguesía anda a caballo entre el gran capital y la clase obrera. Sus partidos, PODEMOS e IU, se muestran así de inestables, un día se manifiestan revolucionarios a ultranza y al siguiente son moderados y hasta reaccionarios. Pero éstos en el fondo, son tan de derechas como los partidos que representan a los monopolios y multinacionales.

El asunto aparece más claro cuando hablamos de derecha e izquierda. ¿Por qué unos se denominan de un lado y otros del sitio opuesto? Simplemente por intentar demostrar la pluralidad de la democracia capitalista, pero no es así. Recordemos que el concepto “derecha e izquierda”, tiene su origen en la votación que tuvo lugar el 11 de septiembre de 1789 en la Asamblea Nacional Constituyente surgida de la Revolución francesa. Los disputados que eran favorables a mantener el poder absoluto de Rey –feudalismo- se situaron a la derecha del presidente de la Asamblea y los que estaban en contra –capitalismo- se posicionaron en su lado izquierdo. Por consiguiente, derecha e izquierda guarda relación con la posición que cada cual mantiene frente al Estado, los que defienden el Estado antiguo, en este caso el capitalista son de derecha y los propugnan el cambio de Estado, o sea, el socialismo son de izquierda.

Todos los partidos que compiten en estas elecciones salvo el PCOE -que propone un Estado socialista- defienden de una u otra manera, bien sea a través de la monarquía o bien sea a través de la república, un estado burgués.

Por esta razón incuestionable, los PODEMOS, IU, C´s, PSOE Y PP tienen mucho en común y no es difícil demostrarlo, solo con contemplar la historia moderna de nuestro país a través de las sucesivas elecciones generales, autonómicas y municipales que espejea la calidad de derecha de tales partidos. Ni siquiera IU que se considera asimismo impoluta ha mantenido el tipo, lo mismo gobierna con el PSOE, que le da la gobernabilidad al PP.

A tenor de lo expuesto, podemos concluir que en estas elecciones para nada va a perder la gran burguesía, cualesquiera que sean los partidos o el partido que gobiernen.

Como comunistas, nos presentamos a estas elecciones para demostrar esta realidad a nuestro pueblo, porque desgraciadamente, una vez más, caerá en la trampa que le tiende esta democracia de los capitalistas hecha por y para ellos.

 

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PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Engaños electorales (3) ¿Ha fracasado el Socialismo?

En los debates electorales en los que nuestro partido ha podido participar, se constata el miedo y el talante antidemocrático de la derecha. Ante nuestros argumentos ésta ha intentado interrumpir nuestro discurso sobre la base de vocerío e intimidación, bien reprochándonos lo que ellos suponen que ocurre en Cuba u otros lugares, bien gritando que nuestras ideas son antiguas, que  el socialismo ha fracasado. Pero sin esgrimir ningún razonamiento al respecto, el fin que persiguen es que nuestra voz no llegue al pueblo.

¡EL SOCIALISMO HA FRACASADO!  Tras esta sentencia, la derecha se permite el lujo de negarnos la celebración de mítines, incluso también manifestaciones etc. Pero no solo la derecha, también la falsa izquierda, para ocultar su traición se llena la boca pronunciándola y así dar credibilidad a su socialismo del siglo XXI,  y otros, acuñados por la burguesía.

Quienes afirman que el socialismo ha fracasado solo demuestra una ignorancia absoluta de la historia. Esta no camina en línea recta, hay interrupciones y retrocesos circunstanciales hasta que lo nuevo se impone. La derecha y la falsa izquierda desconocen que la clase social que ellos adoran, la burguesía, no conquistó el poder de una vez y para siempre. En  Francia y otros lugares, la burguesía triunfante tuvo que ceder ante la nobleza rehecha por lo que la alternancia en el poder por implantar cada una su sistema –capitalismo o feudalismo- duró más de un siglo, hasta que la burguesía portadora de lo nuevo y del progreso se asienta definitivamente en el poder y pudo construir su sistema de producción.

Pero todo sistema nace, se desarrolla y muere, este proceso inevitable es una ley de la dialéctica y el capitalismo no escapa a ella. El socialismo es lo nuevo y representa el progreso supremo de la sociedad. Cierto que al igual que la burguesía, el proletariado y las clases trabajadoras están ahora en ese trance de perder y ganar. Mas las experiencias de la Comuna de Paris, de la Unión Soviética, Cuba etc. nos aportan ricos antecedentes a tener en cuenta, unos negativos pero otros muy valiosos que nos ha de servir para vencer definitiva en los próximos lances.

Hoy en día, la situación es distinta, las antiguas revoluciones tuvieron que hacer uso de los burócratas capitalistas porque los trabajadores no estaban preparados para llevar a cabo el papel de dirigente de la economía y de la política. Al contrario, hoy abundan los desempleados que tienen carreras, el nivel de preparación es muy superior. Por ello, un cambio de sociedad en nuestro país, estaría garantizado por el avance técnico y científico y por el grado de preparación de la fuerza de trabajo.

Otra de las consideraciones que los enemigos del socialismo oponen es que el socialismo es un invento y no es posible socializar nada dado que el ser humano es egoísta por naturaleza, naturalmente, no es este el lugar adecuado para esta discusión. Pero ¿Es cierto que es imposible la socialización económica de la sociedad humana? Quienes así opina se conducen porque tienen una conciencia malformada producto de su escaso conocimiento de cómo está estructurado el capitalismo, o tienen intereses creados.

No solo el socialismo es posible, sino que además se está dando en estos momentos y en este país y en todos los países capitalistas desarrollados. En las grandes empresas: monopolios, multinacionales etc. el socialismo en la producción es un hecho incuestionable. Desde la concepción del producto hasta su comercialización y venta, pasando por su producción lo llevan a cabo totalmente trabajadores asalariados, con mayor o menor salario, pero asalariado -desde el ingeniero hasta el peón-. ¿Acaso los accionistas, van todos los días a sus empresas a organizar el trabajo, a producir con sus manos las mercancías, a venderlas y a llevarlas al consumidor? Es evidente que no, porque en las empresas grandes es inevitable la socialización del trabajo, pero solo existe la socialización del trabajo, mas no están socializadas las ganancias. Por tanto la gran empresa ha convertido a los capitalistas –accionistas- en parásitos de la sociedad que viven a costa de succionar la sangre de los empleados.

Lo que los comunistas pedimos no es una quimera, sino una exigencia social que ha impuesto el propio desarrollo del capitalismo. Este no tiene razón de existir, la historia le impugna y le repugna, pues la única razón que le asiste al sistema capitalista es la de la fuerza, el terror y la mentira. Entre Francia, Inglaterra y EE.UU tienen un arsenal de armamentos capaz de destruir diez veces la humanidad. Actualmente tienen a medio mundo involucrado en guerras criminales, donde hombre mujeres y niños inocentes sufren sus consecuencias. La paradoja está escrita. El país más desarrollado del mundo capitalista –“democrático”- ha intervenido en 70 golpes de Estado en América Latina, ha lanzado dos bombas atómicas, y su credencial es la guerra de rapiña para robar a los pueblos sus riquezas naturales sumiéndolos en la pobreza extrema; mientras por el otro lado, la pequeña Cuba -“dictadura”- envía médicos a esos países para aliviar sus sufrimientos. Sin embargo, a decir de los demócratas españoles, el socialismo es imposible y monstruoso.

El Partido Comunista Obrero Español se presenta a estas elecciones para utilizar todos los poquitos medios a su alcance para luchar contra la mentira y el engaño a un pueblo que está sufriendo sin conocer aún los motivos,  ni el destino que le guarda la historia. Pero seremos implacables hasta alcanzar el ideal sublime de la humanidad: UN MUNDO LIBRE DE GUERRAS Y DE EXPLOTACIÓN.

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AL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Engaños electorales (2) ¿Son estas unas elecciones democráticas?

Para Pablo Iglesias, Pedro Sánchez y en cierto modo Garzón, retrocediendo a los instantes previos a la aparición de la crisis, volveríamos a la democracia real, por eso apuestan por derogar la reforma laboral que ha impuesto el PP.

Realmente existía democracia en aquellos tiempos, pero para los ricos al igual que ahora; aunque, no para los trabajadores como también sucede hoy. Comencemos por el principio. En este país jamás de los jamases ha existido democracia para los trabajadores, porque nunca han tenido en sus manos el poder. Siempre lo ha tenido y lo ha ejercido el patrón, el burgués.

En la lucha de clases entre capitalista y trabajador, el primero puede despedir al segundo, con lo cual tiene la capacidad de un juez de primera instancia. El capitalista acusa al trabajador, le imputa un delito, lo haya cometido o no y sin previo juicio “neutral”, sin necesidad de demostrar nada, se permite el lujo de condenarlo al paro, luego el trabajador podrá recurrir, pero ya su patrón ha ejercido de juez con el beneplácito de la ley. ¿Es esto democracia?

El cinismo del régimen se multiplica por mil cuando se trata de un miembro del Comité de empresa, según la ley, el despido de un representante de los trabajadores no se puede hacer directamente, en este caso habrá que proceder a la apertura de un expediente disciplinario y el trabajador tiene el derecho a defenderse. Pero la realidad es otra, el patrón es el que nombra al juez instructor de dicho expediente disciplinario, y lo hace entre los lacayos de su empresa, lógicamente éste sentencia lo que le dicta su amo, tal es el caso de nuestro Secretario General Francisco Barjas despedido recientemente por la empresa AYESA por haber llevado una carta suscrita por el Comité de empresa en pleno a Susana Díaz, por ser la presidenta de la Junta Andalucía que a su vez es accionista de la citada entidad y ésta en vez de acceder a la reunión que solicitaba el Comité de empresa, devuelve la carta al empresario que inmediatamente despide a nuestro camarada. ¿Es esto democracia?

Desconocen los jueces, los inspectores de trabajo que miles de empresas, grandes, medianas y pequeñas, vulneran los derechos de los trabajadores, incluso les intimidan, les imponen el cobro en dinero B de parte de su salario, les pagan por debajo del salario mínimo etc. Sí lo saben, igual que lo sabemos los demás, entonces ¿Por qué no actúan? Porque para los trabajadores no hay derechos efectivos. ¿Es esto democracia?

En nuestro país existen presos políticos, Arenas, Otegui, “Alfon”, son ejemplos de ellos. ¿Es esto democracia?

Pero si para los trabajadores no hay democracia, ¿puede haber elecciones democráticas? Sí, para los partidos burgueses pero no para los comunistas. Ni siquiera se guardan las apariencias. Una vez que se convoca las elecciones generales, se disuelve el parlamento, ya no hay parlamentarios, ni partidos parlamentarios hasta que el pueblo los elija de nuevo. Entonces ¿Por qué no se respeta la igualdad de oportunidades en las elecciones que deben tener todos los partidos? ¿Por qué unos se presentan directamente y otros tienen que recoger firmas avales? ¿Por qué unos salen constantemente en las pantallas de las televisiones y otros nunca? ¿Por qué al PCOE se le impide dar un mitin en Carmona cuando la Junta Electoral lo había concedido y no hay castigo para los culpables? ¿Es esto democracia?

No es democracia ni la habrá para los trabajadores mientras exista el sistema capitalista, porque estaremos sujetos a los dictados de los dueños de las empresas, que deciden no solo en nuestros aspectos políticos y económicos, también psicológicos. Ellos deciden qué debemos estudiar si queremos trabajar. Ellos deciden que es moral y qué es inmoral, como debemos vestir, en definitiva nuestras vidas están sometidas a sus deseos.

El problema radica en que en ningún programa de los partidos –PP, PSOE, IU, PODEMOS, Cs- contempla el cambio de esta situación que afecta directamente a la clase obrera, porque para ellos estos problemas no existen, solo les basta que retrocedamos hacia las posiciones de antes de la crisis. Pues bien, este problema se da en España, desde que existe el capitalismo, desde hace doscientos años, porque la esencia del sistema burgués es la explotación de los trabajadores ¿De qué otra forma pueden los empresarios enriquecerse? Todos los partidos defienden la economía de mercado, es decir, el capitalismo y todos los partidos son cómplices de las injusticias, de la vulneración de los derechos de los trabajadores, de la persecución y saña del patrón contra el obrero. O ¿Acaso viven en otro mundo?

Es evidente, que los comunistas debemos asistir a las elecciones para denunciar al pueblo los engaños de los partidos que se presentan como sus salvadores, cuando son apéndices de las instituciones burguesas. Partidos que tienen la misión de acreditar como democrático un país donde se vulneran todos los días los derechos del pueblo trabajador.

Nos presentamos a las elecciones para demostrar a las clases trabajadoras que no se puede tener confianza en un parlamento que fue concebido para defender los intereses de los capitalistas en contra de ellas, para organizarlas y llevarlas por el camino de la lucha por alcanzar una sociedad nueva en la que los que producen las riquezas materiales y espirituales sean los beneficiados del producto de su trabajo.

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 PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Engaños electorales (1) ¿Se puede acabar con el paro?

Todos los partidos con opciones a salir en el nuevo Parlamento nos aseguran que irán reduciendo el paro hasta conseguir el pleno empleo, lo cual constituye un engaño. Desde la Constitución capitalista de Cádiz de 1812 hasta nuestros días median doscientos años y en nuestro país no ha existido jamás el pleno empleo.

Aparentemente, PP, PSOE, IU, Cs y PODEMOS nos presentan alternativas diferenciadas, mas en el fondo todas terminan en el mismo lugar, en estimular el sector privado, bien incrementado el sector público, caso de PODEMOS o bien, directamente subvencionando los contratos por diversas vías. En definitiva, es el capitalista el que tiene la sartén por el mango a juzgar por los programas de estas organizaciones de derecha.

Es un engaño, porque tratan de ahondar en la ignorancia popular y en el bajo grado de conciencia de clase que en estos momentos hacen ostensión los trabajadores. Lógicamente y dada la situación de desesperación que sufren las familias trabajadoras estos cinco partidos ganarán votos en cantidades, cuando merecen ser proscritos por mentir en momentos tan duros para el pueblo.

Ninguno de estos partidos son capaces de explicar cómo se produce el paro, porque las causas del desempleo los desenmascaran. El paro es producido precisamente por la existencia de la propiedad privada, o sea, por el capitalismo. Técnicamente, el capital está compuesto por dos partes, por el capital constante (las máquinas, la tecnología) y el capital variable (las clases trabajadoras). Cuando aumenta el capital constante (máquinas) disminuye el capital variable (fuerza de trabajo o trabajadores).

El capitalista para competir en el mercado necesita incorporar constantemente los avances técnicos y científicos en sus centros de trabajo y ello conduce al paro a los trabajadores. Si en un taller hay diez mecánicos que trabajan en sus respectivos tornos manuales y el patrón compra un torno de control numérico que hace más producción que cinco tornos manuales, es lógico que el patrón despida a cinco trabajadores. Esta es una ley inapelable en la economía capitalista, que además trae gravísimas consecuencias posteriormente, porque todos los patronos se nutren de los avances técnicos y van expulsando fuerza de trabajo al desempleo, llegado el momento hay tal cantidad de trabajadores sin trabajo, que deriva en las crisis como la que estamos viviendo actualmente, pues no hay poder adquisitivo para comprar y consumir los productos que son capaces de lanzar al mercado las máquinas. Por este motivo el capitalismo tampoco puede acabar con las crisis.

Cuando nos hablan de incentivar al patrón, cuando los partidos nos piden que seamos moderados en nuestras peticiones salariales, cuando se nos dice que tenemos que ser competitivos, lo que están haciendo es enriquecer más al patrón y para que éste pueda adquirir mejor tecnología que nos llevarán al paro. Por consiguiente, nos toman el pelo para que nosotros mismos cavemos nuestras propias fosas. Esa es la tragedia. Por lo tanto, los programas electorales de los partidos de derecha, son programas que solo contemplan los intereses del capitalista y la perpetuación de este sistema cruel preñado de guerras, violencia, suicidio, enfermedades nerviosas.

El sistema capitalista no produce el pleno empleo y si algún país en particular lo ha “conseguido” es sobre la base de explotar a otros pueblos robándoles sus riquezas naturales. De esta forma, ese país que presume de haber acabado con el paro, lo que ha hecho es incrementarlo en otros países a costa del sudor, la sangre y la muerte de sus trabajadores.

Las elecciones las contemplamos los comunistas como una vía para denunciar el carácter capitalista del parlamento y demás instituciones y demostrar a la vez, que dentro del capitalismo es imposible que todas nuestras aspiraciones, económicas, culturales etc. se puedan satisfacer. Por estos motivos nuestras reivindicaciones van más allá de una cita electoral, tratan de socializar los medios de producción y constituir la auténtica democracia cuyo único protagonista debe ser el pueblo trabajador y creador del arte y de la cultura.

El PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL, se presenta, para tener acceso alguna vez a esa tribuna que nos permita denunciar todas las tropelías y poder organizar al pueblo para luchar contra el sistema, única forma de acabar con nuestras desdichas. Dice nuestro programa electoral:  LAS PROMESAS DE LOS PARTIDOS CONVENCIONALES NO SE PUEDEN CUMPLIR PORQUE NO QUIEREN MORDER LA MANO QUE LOS ALIMENTA. EL PARO Y LA POBREZA EN ANDALUCÍA EXISTIRÁN SIEMPRE MIENTRAS UNA MINORÍA SEA DUEÑA DE LAS TIERRAS, MINAS, FÁBRICAS, TALLERES, DE LA ENERGÍA SOLAR, DEL AIRE Y DE LOS MARES DE NUESTRA REGIÓN.

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AL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Sobre la situación de Cataluña

La situación de Catalunya pone sobre la mesa de discusión la penuria de un sistema que hace aguas por todos los lados. Los argumentos son cínicos por parte de la derecha y pobrísimos desde el lado “izquierdo” para abordar un problema secular que debe resolverse a la mayor brevedad posible.

La derecha ha venido sosteniendo el criterio de que a través de la fuerza ningún objetivo es alcanzable, porque en el imperio del “Derecho” y de la “Democracia” debe imponerse la palabra y las buenas hechuras. Se objetó la violencia de ETA  para contener las ansias de independencia del pueblo vasco. Ahora que Catalunya quiere hablar y lo ha pedido por activa y por pasiva, pero ahora, la palabra no vale.

Claro que el gobierno, los socialistas, en general la derecha, en estos momentos cruciales evitan el término “pacífico”, porque los catalanes están demostrando que, menos violentos, son de todo. Así que sale a relucir el imperio de la Ley: fuera de la ley nada es alcanzable. Pero, ¿quiénes son los que apelan a las leyes? Si realmente este país se atuviese a las leyes, tanto el PSOE como el PP, deberían ser partidos ilegalizados por corruptos, por engañar al pueblo con programas electorales que no cumplen, etc. ¿En nombre de qué decencia nos hablan? Cada palabra que sale de la boca de los dirigentes del PP y del PSOE suena a burla.

También los que se autodenominan de izquierda, incluidos los que nos hablan de los de “arriba” y “abajo”, toman una posición ambigua, se ve que este problema, como tantos otros, no lo dominan, porque querer estar sin que se les vea es algo imposible. Estos pretenden esquivar sus responsabilidades y no van al fondo de la cuestión.

También los hay muy revolucionarios que creen que con decir que hasta que no llegue el socialismo no existirá la verdadera oportunidad de imponer el derecho a la autodeterminación y será cuando el proletariado y el pueblo en general podrá expresarse libremente ya está todo dicho, porque lo que se dilucida en estos momentos es una lucha intestina entre facciones burguesas.

Es evidente, la nación es inherente al sistema capitalista, nace con este modo de producción y por tanto el nacionalismo es burgués, porque los comunistas somos internacionalistas. ¿Y qué?

¿Cuál es el fondo de la cuestión? Pues que las luchas domésticas entre burguesías, deben ser azuzadas para exacerbar sus contradicciones, este es el abecé de la táctica de la lucha de clases. El proletariado catalán no está a la altura de las circunstancias, como tampoco el del resto del estado ¿tenemos entonces que dejar que transcurran los acontecimientos sin tomar parte en ellos, sin dar nuestra opinión concreta sobre lo que sucede en estos momentos? ¿Es esa la posición correcta de un partido revolucionario? ¿Qué puede pasar a partir de ahora? Pues que el gobierno del Estado en concomitancia con los “socialistas” y bajo la “neutralidad” de la autodenominada izquierda más, la pasividad de la” izquierda científica”, imponga alguna clase de ley de su propia cosecha que condene a los catalanes, por supuesto, que no será solo contra Más, porque eso no cambiaría nada, y esto por mucho que se quiera disimular no es más que un país imperialista imponiendo la subyugación de otro pueblo. Si llega este caso, todos serán cómplices juntos con el gobierno del sometimiento del pueblo trabajador catalán.

Ciertamente, ésta no es la forma en que nosotros los comunistas del PCOE nos gustaría que discurriesen los acontecimientos, pero están así planteadas las cosas y desde esta base es desde donde tenemos la obligación de encararla. El PCOE está en contra del sojuzgamiento de un país por otro, aun siendo burgueses. Y estaremos en contra de cualquier acto represivo del estado español contra el pueblo catalán.

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Ante las detenciones de la Operación Pandora en Cataluña

Hoy, 28 de octubre, se han producido una vez más detenciones policiales en algunos domicilios y registros en varios centros okupados de diferentes barrios en Barcelona y Manresa en clara represión contra el movimiento libertario. Una vez más la burguesía española y catalana se ponen de acuerdo para perseguir y condenar a un movimiento disidente de su sistema corrupto y explotador.

De nuevo la excusa que ha dado la Audiencia Nacional es por la pertinencia de artefactos explosivos y de otro material con finalidad terrorista, para encubrir la realidad de otro montaje policial que persigue y reprime a una corriente ideológica que lucha contra el Estado capitalista.

Con esta operación orquestada por la burguesía española y apoyada por la burguesía catalana pretenden frenar toda alternativa discrepante y detractora de su régimen para mantener sus privilegios y no dudan en equiparar a todo aquel movimiento consciente y opositor con un acto terrorista, a pesar de no tener ningún indicio de que las detenidas participaran en ningún acto de este tipo.

Ante la brutal represión que sufre la clase trabajadora y los movimientos que se oponen a la explotación de ésta y que luchan por una alternativa y por un cambio, el Partido Comunista Obrero de Cataluña exigimos la inmediata libertad de las detenidas hoy y que cese el brutal acoso de la corrupta justicia de este Estado contra el movimiento libertario así como también reclamamos la amnistía de todas las presas reprimidas en todo el Estado español que lo son por luchar y por pensar más allá de los inhumanos y obsoletos esquemas capitalistas y burgueses.

¡No más montajes policiales!


¡Libertad presas políticas!


¡Solidaridad con las que luchan!

Comitè Provincial de Barcelona del Partit Comunista Obrer de Catalunya




El Estado español ante el espejo; CDC era de los nuestros

En los últimos años, una oleada de procesos judiciales se cierne sobre la formación burguesa CDC, pilar maestro de la burguesía monopolista en Catalunya durante las últimas cuatro décadas. Justamente cuando esta formación ha decidido desligarse de lo que siempre había sido, los escándalos de corrupción salen a la luz uno detrás de otro, de los que no por casualidad sale indemne su histórico socio de coalición y Gobierno; UDC. No en vano, los democristianos –ya desde el 27S sin representación parlamentaria en Catalunya- han decidido seguir jugando a lo mismo, sin desviarse lo más mínimo de su papel histórico como correa de transmisión de la burguesía monopolista en tierras catalanas.

Es bien conocido que CiU ha sido el punto de anclaje político del gran capital en Catalunya, y que tras los clanes de los Pujol o Roca se emboscaban las grandes familias burguesas de este país, esa gran burguesía apátrida que ayer era franquista, antes de ayer europea y española, pero siempre autoproclamada catalana de socarrel. CiU, lleva más de 30 años al mando de la Generalitat, sirviendo con fidelidad inquebrantable a los grandes monopolios industriales y financieros del Estado. Y cuando eso sucede, en el contexto de un régimen capitalista putrefacto como el que sufrimos millones de trabajadores, que fluya la corrupción a raudales no debería sorprender a nadie, pues es algo consustancial a las relaciones de producción existentes. Lo relevante, es conocer en que contextos salen a la luz las corruptelas estructurales.

Por ello resulta de un cinismo aberrante que los mismos corruptos políticos a sueldo de la burguesía, los mismos que gobiernan a golpe de pito del IBEX-35, los mismos que regalan obra pública a los FCC y OHL a cambio de grandes sumas de euros para sus capitostes y partidos, hoy -¡precisamente hoy!- acusen a sus antiguos y fiables socios catalanes de regalar obra pública y recibir grandes sumas de dinero de Ferrovial o Teyco. El pueblo trabajador catalán, como el español, sabe bien quién tapó el caso Banca Catalana, Eurobank, Adigsa, Pallerols y tantos otros. Fue, ni más ni menos, que el propio Estado español. Porqué los pactos de CiU con el PSOE o con el PP daban “estabilidad” al país, esto es, a los intereses económicos de la burguesía monopolista. Y a esta clase dominante parasitaria, verdadera maestra de la explotación, la evasión fiscal, el blanqueo de capitales y demás lindezas, dueña y señora del Estado como arma de dominación clasista, fomenta constantemente las corruptelas de sus lacayos políticos.   

Esa es otra forma de mantener a sus formaciones de Gobierno ciertamente controladas, además de la forma natural de funcionamiento de un régimen sustentado sobre la propiedad privada de los medios de producción y el trabajo asalariado; es decir, de un régimen capitalista pivotado sobre el robo continuado al pueblo trabajador. Por ello no debe extrañar que ante épocas de crisis, ésta burguesía monopolista inmole de forma controlada a algunos de sus lacayos, todo en aras de mantener la “estabilidad” del país. Cabe recordar los repetidos casos de corrupción que contribuyeron a desalojar al PSOE del Gobierno, o los que probablemente desgastaran al propio PP. Los casos salpican, se tapan o se publicitan, porqué saben bien los grandes corruptores –la burguesía monopolista y su Estado-, que ellos nunca serán “noticia” y que a lo sumo serán sacrificados unos cuantos corruptos ya amortizados.

El caso de Catalunya y CDC, en este sentido, queda meridianamente claro. Ante una formación que en los últimos años y de la mano del clan Mas ha dejado de ser fiable, que lejos de ofrecer “estabilidad” en plena crisis económica, extiende esta crisis a la superestructura política de la mano de la nunca resuelta cuestión nacional, resulta sencillo poner en la diana a esta formación. Y lo es por qué CDC, desde finales de los 70, ha sido tan burguesa y por tanto corrupta como el PSOE o el PP, tan española como la propia monarquía, y más europea que la CECA. CDC ha sido pieza clave de la dictadura de clase española, parte integrante del Estado reaccionario español y pieza clave de los intereses imperialistas de la UE en Catalunya. Por ello, cuando los Pujol evaden capitales, cuando los 3% impregnan a CDC, cuando oímos hablar de Pretoria, Palau, Mercurio, ITV, etc., lo único que vemos es el reflejo más nítido del propio Estado español.

Es evidente que CDC no es más que uno de los hijos predilectos del régimen capitalista español. Si después de 30 años, hoy está en la picota, no cabe duda que ello responde al giro soberanista en esa formación, fruto de las contradicciones interburguesas existentes.

El PCOC hace un llamamiento al conjunto del proletariado y clases popular a organizar el poder popular desde nuestros barrios y centros de trabajo, a levantar las estructuras del Frente único del Pueblo. Solo un movimiento nacional dirigido por la clase trabajadora podrá asegurar el inalienable derecho a la autodeterminación de Catalunya, sólo organizando la revolución socialista pondremos las bases indispensables para acabar con los corruptores, sus corruptos y su putrefacto Estado burgués. Lo utópico no es luchar contra este régimen capitalista caduco, lo utópico es seguir manteniéndonos sometidos a él.

 

COMITÉ NACIONAL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (PCOC)




Tras el 27 de septiembre

Una movilización histórica llevó a millones de catalanes a las urnas el 27-S, poniendo de manifiesto el carácter plebiscitario de estas elecciones. A pesar de que éstas debieron plantearse en términos autonómicos, dado el carácter reaccionario del Estado español –negador de cualquier derecho democrático- el bloque independentista se impuso en las mismas, sin obtener mayoría de votos. La polarización entorno a la cuestión nacional en Cataluña, siempre bajo dirección burguesa, sigue desnudando la esencia represora del Estado español y la evidente cobardía de la plataforma electoral burguesa aglutinada en torno a Junts pel Sí.

Resulta una realidad inobjetable que el llamado “proceso soberanista” en Catalunya sigue bajo mando de la pequeña y mediana burguesía catalana, y que tal movimiento nacional obedece a unas causas económicas que han erosionado el poder de esta burguesía. En el contexto del capitalismo putrefacto en el que nos encontramos inmersos, el conflicto interburgués desatado en Catalunya no puede más que debilitar al Estado español, verdadera cárcel de pueblos y herramienta indispensable de la burguesía monopolista para  seguir profundizando  su ofensiva antiobrera. Los militantes comunistas del PCOC, por tanto, no podemos ni debemos abstenernos. Es nuestra obligación distinguir entre enemigos primarios y secundarios, intensificar las luchas que surjan en el seno de la clase dominante y trazar las tácticas adecuadas al momento actual que vivimos, con la clara finalidad de influir en este movimiento nacional, dándole contenido de clase y barriendo de su dirección a los elementos oportunistas pequeñoburgueses y a los vacilantes burgueses apátridas.

Y para ello, y como hemos venido defendiendo, es imprescindible combatir la dictadura reaccionaria que impone la burguesía monopolista a través del Estado español, incapaz siquiera de permitir un referéndum en Cataluña, capaz de imputar a cargos políticos por sacar urnas sin carácter vinculante a la calle el 9-N. Porqué esta estructura represiva no solo niega el derecho a la autodeterminación de Cataluña, sino que es el verdadero garante de la ofensiva burguesa contra la clase obrera y clases populares, el pilar fundamental sobre el que sustenta su política imperialista de la UE.

Tras el 27-S, tal situación no ha hecho más que profundizarse. Hoy la burguesía monopolista es más frágil que ayer en Catalunya, perdiendo el sustento de CDC –difuminada en ERC- y UDC –desaparecida del escenario político catalán-, viendo debilitadas a sus formaciones políticas clásicas –PSC y PPC-, apostando por su nuevo “partido” C´s. Por su parte, el llamado bloque soberanista –dónde conviven una verdadera macedonia interclasista-, ha vuelto a mostrar su incapacidad para romper con las estructuras estatales, fiando al paso del tiempo un posible referéndum y una hipotética independencia. Situación que se verá intensificada con la irrupción electoral de las CUP, en cuya campaña han insistido en no investir President al señor Artur Mas, y cuyo programa –por más oportunista que sea- colisiona de frente con convergentes y republicanos de Junts pel Sí.

 

Frente a este escenario, pues, el Comité Nacional del PCOC insiste en la necesidad de sacar al Partido a la calle, haciendo llegar el programa a la clase trabajadora y clases populares, participando activamente en la creación del poder obrero  y popular, en la unión de todas las fuerzas proletarias y populares, en la construcción de un nuevo poder que nos permita a los trabajadores administrar y controlar por nosotros mismos todas las riquezas que producimos.

 

El PCOC se reafirma en su política de masas a través del Frente  Único  del Pueblo (FUP) como órgano de poder popular capaz no sólo de fundir en un solo puño a la clase trabajadora, sino también de agudizar las contradicciones de clase y de caminar sin pausa hacia la única vía posible frente a la cruda realidad que vivimos en nuestros centros de trabajo y barrios;  la revolucionaria y socialista. Un FUP que asuma y reivindique sin complejos el   derecho a la autodeterminación de Catalunya.   

     

COMITÉ NACIONAL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (PCOC)




Resolución del pleno del comité central sobre los asesinatos del 27s y contra la represión del estado

El Pleno del Comité Cental del Partido Comunista Obrero Español celebrado en Sevilla el día 26 de septiembre de 2015, a un día del 40 aniversario del asesinato de los comunistas Sánchez Bravo, García Sanz y Baena y de los abertzales Jon Paredes Manot “Txiki”  y Angel Otaegi  por parte del Estado fascista español, quiere con la presente resolución contribuir a mantener viva la llama de la memoria histórica así como el reconocimiento de estos hijos del proletariado, los cuales entregaron sus vidas enarbolando la bandera de la emancipación del Pueblo trabajador de un estado opresor criminal.

A día de hoy, y fundamentalmente tras las sucesivas leyes introducidas por el reaccionario gobierno del Partido Popular,  el estado español avanza inexorablemente hacia el fascismo, constituyendo una dictadura reaccionaria en la que el proletariado se halla  totalmente ilegalizado. El grado de represión cada día es mayor en los centros de trabajo al igual que en el ámbito de la lucha política en contraposición a la impunidad y apoyo que el estado confiere a organizaciones fascistas, a requeridos por crímenes del estado por la Justicia de otros países o a los cada vez más responsables políticos burgueses inmersos en la corrupción.

Mientras las cárceles de éste país mantienen encerrados a dirigentes comunistas, independentistas, sindicalistas, y se le imponen leyes mordazas al pueblo con el único objetivo de reprimirlo, los fascistas campan a sus anchas con absoluta impunidad no dudando en loar a sus correligionarios ideológicos como Pinochet, descollando en este sentido el que fue Presidente del Gobierno en la época en la que su gobierno torturaba en Intxaurrondo y enterraba en cal viva a ciudadanos vascos y se condecoraba a sus autores.  

Desde el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español exigimos la inmediata puesta en libertad de todos los presos políticos que existen en este país, la abolición de la Audiencia Nacional, el fin de la política de dispersión de presos, la derogación de las mal llamadas leyes antiterroristas y demás leyes mordazas que lo único que hacen es perseguir a las ideas y las luchas de la clase obrera, así como a los luchadores contra el sistema explotador capitalista otorgando por otro lado la máxima impunidad a los fascistas, ladrones y a los que practican, han practicado y siguen practicando terrorismo de Estado.

COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




La banca aventa el miedo en las elecciones catalanas. Luchar por el socialismo es luchar por la soberanía y la libertad del pueblo catalán

El pasado viernes las patronales de los bancos y de las inexistentes cajas de ahorro entraron públicamente en la arena de las elecciones catalanas, arremetiendo contra el independentismo y vertiendo miedo al pueblo, saliendo en defensa del marco constitucional español, contubernio de la burguesía por el que maquillaron el régimen político fascista para integrar al estado español en el proyecto de los imperialistas europeos, primeramente la CEE que alumbró lo que hoy es la UE.

Decimos que la banca entró públicamente en la arena electoral porque directa, pero soterradamente, lleva interviniendo en todas las elecciones, y en todas las decisiones políticas de los distintos gobiernos – central, autonómicos y municipales – durante estos 40 años a través de los partidos políticos contendientes, todos ellos financiados y dirigidos por la banca, creados para servir a la gran burguesía monopolista, de la que forma parte los bancos.

La gran burguesía monopolista fusionada al estado, emplea éste, no sólo como instrumento para reprimir al Pueblo, sino también para regular la economía en su beneficio, constituyendo lo que se denomina Capitalismo Monopolista de Estado. La burguesía monopolista catalana siempre estuvo y sigue estando integrada en el Capitalismo Monopolista de Estado español, y es a través de éste, de su estado, a través del cual se integra con las otras burguesías monopolistas de otros estados europeos, conformando la Unión Europea.

Todo lo que sea debilitar el estado español es debilitar el Capitalismo Monopolista de Estado y, consecuentemente, las posiciones de la burguesía monopolista española, entre las que se encuentra burguesía monopolista catalana.

Es por ello que los Bancos no han dudado en tomar partido abiertamente para atemorizar al Pueblo; para que, mediante el miedo, tomen partido de las opciones que más favorecen sus posiciones, que no es otra que la indivisibilidad del estado español.

La agudización de la explotación del proletariado y el incremento exponencial de los beneficios empresariales, fundamentalmente a partir de la segunda mitad de la década de los 80s, llevó a la burguesía monopolista española a invertir esos excedentes de capital (IED) a otros países del mundo, en lo que los oportunistas y burgueses llaman ‘globalización’ y que no es otra cosa que imperialismo,  como magistralmente definió Lenin.

 Hoy, la burguesía monopolista española se encuentra en la tercera oleada de Inversión Directa Extranjera (IED) y, para ella, es fundamental conseguir los máximos mecanismos internacionales de protección de su IED. Es por ello que, en este momento de crisis general del Capitalismo Monopolista de Estado, defienda a ultranza su esencia: la unidad y la indivisibilidad del estado español, que es la garantía de integración a la UE como plasmación del Capitalismo Monopolista de Estado de las burguesías monopolistas europeas. Tras la firma del Tratado de Lisboa, la UE juega un papel mayor en la protección de las IEDs de los estados miembros de la Unión Europea.

La degradación de las condiciones de vida de los pueblos y la resistencia de estos a la agresión imperialista, fuerza a estados nación a confrontarse contra los intereses de los monopolios, como por ejemplo aconteció con la nacionalización de YPF en Argentina. Al agudizarse las contradicciones como consecuencia del desarrollo del imperialismo en el mundo, los monopolios se ven obligados a refinar los mecanismos para debilitar a los estados y garantizar las IEDs, encontrándonos en un momento donde las burguesías monopolistas europeas y norteamericana están negociando el Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP) como instrumento mundial por el que se garanticen al máximo las IEDs de los monopolios, subordinando todos los estados del mundo a los monopolios de las potencias imperialistas y sus intereses. La justicia mundial será la que apliquen los árbitros de los monopolios, eso es el TTIP entre otros aspectos, y es ahí donde están puestas las ambiciones y las necesidades de la burguesía monopolista española, máxime cuando se halla en una tercera fase de exportación de capitales o de IED.

Bien sabe la banca que no va a abandonar Cataluña, pues otros bancos de otras potencias imperialistas no dudarían, gustosamente, en ocupar el espacio que ellos dejarían. Como tampoco el imperialismo europeo puede permitir que Cataluña se escinda de su criminal dominio político y económico. La pequeña y mediana burguesía catalana y sus partidos , que ven en la independencia y en la consecución de un estado propio como la salida a la ruina en la que la burguesía monopolista le ha llevado, pretende volver a un estadio donde la burguesía monopolista le dio un estatus privilegiado en un momento histórico que ya pasó y que atendía a un desarrollo del capitalismo monopolista de estado distinto al que hoy existe. El desarrollo de la burguesía monopolista ya entra en contradicción con la pequeña y mediana burguesía, no sólo con la catalana. 

El anuncio de la banca, no sólo ha satisfecho enormemente a sus perros a sueldo – PP, C’s, PSC-PSOE y Unió -, sino también a la pata de Junts Pel Sí representada por  Convergència, pues, a pesar de que se posicionan abiertamente con el Estado Español, le lanzan a éste el mensaje de que “… por medio del diálogo, impulsen las reformas que permitan seguir progresando …” exhortando al Gobierno del estado, que es su Comité de dirección, a impulsar las reformas suficientes para poder hacer una componenda, que es lo que llevan demandando desde que estalló la crisis. Dependiendo del resultado electoral, y de la fuerza que obtenga  el bloque ‘independentista’, esa componenda empezará a realizarse tras las elecciones generales de diciembre.

Mientras tanto el pueblo catalán, el proletariado, está en una situación cada vez más miserable, de mayor precariedad, azotada por el paro y por la pobreza, donde el gobierno de la pequeña y mediana burguesía catalana – CiU + ERC – no ha dudado en arremeter contra sus derechos y sus intereses. El Partido Comunista Obrero Español, y nuestro partido hermano en Cataluña, el PCOC, defienden el derecho a la autodeterminación de la nación catalana, pero ésta no vendrá de la mano de la pequeña ni de la mediana burguesía catalana, igual de reaccionaria y criminal contra los trabajadores que la burguesía monopolista, sino que vendrá de la mano del proletariado catalán. El pueblo de Cataluña tiene derecho a la autodeterminación y, si así lo estima, a poseer un estado propio pero, para ser verdaderamente libre y soberano, debe romper con todas aquellas instituciones imperialistas que niegan los derechos a los pueblos y a los que imponen su dictadura política y económica a través de sus instituciones, como es la Unión Europea. Hacemos un llamamiento a la clase obrera catalana a que dé una respuesta de clase, y ésta pasa por la unidad del proletariado, unificando todas sus luchas en una sola, la lucha de la clase obrera contra la burguesía y su sistema económico, el Capitalismo, construyendo un Frente Único del Pueblo cuyo objetivo no sea otro que derrocar a la burguesía y a su criminal sistema. En esa lucha el proletariado catalán no está solo, tiene el internacionalismo proletario de toda la clase obrera del mundo, empezando por el proletariado del estado español. La lucha por la autodeterminación de la nación catalana es la lucha por el Socialismo.

¡POR EL DERECHO A LA AUTODETERMINACIÓN DE LOS PUEBLOS, FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA!

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO, POR EL SOCIALISMO!

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)