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Ante las detenciones de la Operación Pandora en Cataluña

Hoy, 28 de octubre, se han producido una vez más detenciones policiales en algunos domicilios y registros en varios centros okupados de diferentes barrios en Barcelona y Manresa en clara represión contra el movimiento libertario. Una vez más la burguesía española y catalana se ponen de acuerdo para perseguir y condenar a un movimiento disidente de su sistema corrupto y explotador.

De nuevo la excusa que ha dado la Audiencia Nacional es por la pertinencia de artefactos explosivos y de otro material con finalidad terrorista, para encubrir la realidad de otro montaje policial que persigue y reprime a una corriente ideológica que lucha contra el Estado capitalista.

Con esta operación orquestada por la burguesía española y apoyada por la burguesía catalana pretenden frenar toda alternativa discrepante y detractora de su régimen para mantener sus privilegios y no dudan en equiparar a todo aquel movimiento consciente y opositor con un acto terrorista, a pesar de no tener ningún indicio de que las detenidas participaran en ningún acto de este tipo.

Ante la brutal represión que sufre la clase trabajadora y los movimientos que se oponen a la explotación de ésta y que luchan por una alternativa y por un cambio, el Partido Comunista Obrero de Cataluña exigimos la inmediata libertad de las detenidas hoy y que cese el brutal acoso de la corrupta justicia de este Estado contra el movimiento libertario así como también reclamamos la amnistía de todas las presas reprimidas en todo el Estado español que lo son por luchar y por pensar más allá de los inhumanos y obsoletos esquemas capitalistas y burgueses.

¡No más montajes policiales!


¡Libertad presas políticas!


¡Solidaridad con las que luchan!

Comitè Provincial de Barcelona del Partit Comunista Obrer de Catalunya




El Estado español ante el espejo; CDC era de los nuestros

En los últimos años, una oleada de procesos judiciales se cierne sobre la formación burguesa CDC, pilar maestro de la burguesía monopolista en Catalunya durante las últimas cuatro décadas. Justamente cuando esta formación ha decidido desligarse de lo que siempre había sido, los escándalos de corrupción salen a la luz uno detrás de otro, de los que no por casualidad sale indemne su histórico socio de coalición y Gobierno; UDC. No en vano, los democristianos –ya desde el 27S sin representación parlamentaria en Catalunya- han decidido seguir jugando a lo mismo, sin desviarse lo más mínimo de su papel histórico como correa de transmisión de la burguesía monopolista en tierras catalanas.

Es bien conocido que CiU ha sido el punto de anclaje político del gran capital en Catalunya, y que tras los clanes de los Pujol o Roca se emboscaban las grandes familias burguesas de este país, esa gran burguesía apátrida que ayer era franquista, antes de ayer europea y española, pero siempre autoproclamada catalana de socarrel. CiU, lleva más de 30 años al mando de la Generalitat, sirviendo con fidelidad inquebrantable a los grandes monopolios industriales y financieros del Estado. Y cuando eso sucede, en el contexto de un régimen capitalista putrefacto como el que sufrimos millones de trabajadores, que fluya la corrupción a raudales no debería sorprender a nadie, pues es algo consustancial a las relaciones de producción existentes. Lo relevante, es conocer en que contextos salen a la luz las corruptelas estructurales.

Por ello resulta de un cinismo aberrante que los mismos corruptos políticos a sueldo de la burguesía, los mismos que gobiernan a golpe de pito del IBEX-35, los mismos que regalan obra pública a los FCC y OHL a cambio de grandes sumas de euros para sus capitostes y partidos, hoy -¡precisamente hoy!- acusen a sus antiguos y fiables socios catalanes de regalar obra pública y recibir grandes sumas de dinero de Ferrovial o Teyco. El pueblo trabajador catalán, como el español, sabe bien quién tapó el caso Banca Catalana, Eurobank, Adigsa, Pallerols y tantos otros. Fue, ni más ni menos, que el propio Estado español. Porqué los pactos de CiU con el PSOE o con el PP daban “estabilidad” al país, esto es, a los intereses económicos de la burguesía monopolista. Y a esta clase dominante parasitaria, verdadera maestra de la explotación, la evasión fiscal, el blanqueo de capitales y demás lindezas, dueña y señora del Estado como arma de dominación clasista, fomenta constantemente las corruptelas de sus lacayos políticos.   

Esa es otra forma de mantener a sus formaciones de Gobierno ciertamente controladas, además de la forma natural de funcionamiento de un régimen sustentado sobre la propiedad privada de los medios de producción y el trabajo asalariado; es decir, de un régimen capitalista pivotado sobre el robo continuado al pueblo trabajador. Por ello no debe extrañar que ante épocas de crisis, ésta burguesía monopolista inmole de forma controlada a algunos de sus lacayos, todo en aras de mantener la “estabilidad” del país. Cabe recordar los repetidos casos de corrupción que contribuyeron a desalojar al PSOE del Gobierno, o los que probablemente desgastaran al propio PP. Los casos salpican, se tapan o se publicitan, porqué saben bien los grandes corruptores –la burguesía monopolista y su Estado-, que ellos nunca serán “noticia” y que a lo sumo serán sacrificados unos cuantos corruptos ya amortizados.

El caso de Catalunya y CDC, en este sentido, queda meridianamente claro. Ante una formación que en los últimos años y de la mano del clan Mas ha dejado de ser fiable, que lejos de ofrecer “estabilidad” en plena crisis económica, extiende esta crisis a la superestructura política de la mano de la nunca resuelta cuestión nacional, resulta sencillo poner en la diana a esta formación. Y lo es por qué CDC, desde finales de los 70, ha sido tan burguesa y por tanto corrupta como el PSOE o el PP, tan española como la propia monarquía, y más europea que la CECA. CDC ha sido pieza clave de la dictadura de clase española, parte integrante del Estado reaccionario español y pieza clave de los intereses imperialistas de la UE en Catalunya. Por ello, cuando los Pujol evaden capitales, cuando los 3% impregnan a CDC, cuando oímos hablar de Pretoria, Palau, Mercurio, ITV, etc., lo único que vemos es el reflejo más nítido del propio Estado español.

Es evidente que CDC no es más que uno de los hijos predilectos del régimen capitalista español. Si después de 30 años, hoy está en la picota, no cabe duda que ello responde al giro soberanista en esa formación, fruto de las contradicciones interburguesas existentes.

El PCOC hace un llamamiento al conjunto del proletariado y clases popular a organizar el poder popular desde nuestros barrios y centros de trabajo, a levantar las estructuras del Frente único del Pueblo. Solo un movimiento nacional dirigido por la clase trabajadora podrá asegurar el inalienable derecho a la autodeterminación de Catalunya, sólo organizando la revolución socialista pondremos las bases indispensables para acabar con los corruptores, sus corruptos y su putrefacto Estado burgués. Lo utópico no es luchar contra este régimen capitalista caduco, lo utópico es seguir manteniéndonos sometidos a él.

 

COMITÉ NACIONAL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (PCOC)




Tras el 27 de septiembre

Una movilización histórica llevó a millones de catalanes a las urnas el 27-S, poniendo de manifiesto el carácter plebiscitario de estas elecciones. A pesar de que éstas debieron plantearse en términos autonómicos, dado el carácter reaccionario del Estado español –negador de cualquier derecho democrático- el bloque independentista se impuso en las mismas, sin obtener mayoría de votos. La polarización entorno a la cuestión nacional en Cataluña, siempre bajo dirección burguesa, sigue desnudando la esencia represora del Estado español y la evidente cobardía de la plataforma electoral burguesa aglutinada en torno a Junts pel Sí.

Resulta una realidad inobjetable que el llamado “proceso soberanista” en Catalunya sigue bajo mando de la pequeña y mediana burguesía catalana, y que tal movimiento nacional obedece a unas causas económicas que han erosionado el poder de esta burguesía. En el contexto del capitalismo putrefacto en el que nos encontramos inmersos, el conflicto interburgués desatado en Catalunya no puede más que debilitar al Estado español, verdadera cárcel de pueblos y herramienta indispensable de la burguesía monopolista para  seguir profundizando  su ofensiva antiobrera. Los militantes comunistas del PCOC, por tanto, no podemos ni debemos abstenernos. Es nuestra obligación distinguir entre enemigos primarios y secundarios, intensificar las luchas que surjan en el seno de la clase dominante y trazar las tácticas adecuadas al momento actual que vivimos, con la clara finalidad de influir en este movimiento nacional, dándole contenido de clase y barriendo de su dirección a los elementos oportunistas pequeñoburgueses y a los vacilantes burgueses apátridas.

Y para ello, y como hemos venido defendiendo, es imprescindible combatir la dictadura reaccionaria que impone la burguesía monopolista a través del Estado español, incapaz siquiera de permitir un referéndum en Cataluña, capaz de imputar a cargos políticos por sacar urnas sin carácter vinculante a la calle el 9-N. Porqué esta estructura represiva no solo niega el derecho a la autodeterminación de Cataluña, sino que es el verdadero garante de la ofensiva burguesa contra la clase obrera y clases populares, el pilar fundamental sobre el que sustenta su política imperialista de la UE.

Tras el 27-S, tal situación no ha hecho más que profundizarse. Hoy la burguesía monopolista es más frágil que ayer en Catalunya, perdiendo el sustento de CDC –difuminada en ERC- y UDC –desaparecida del escenario político catalán-, viendo debilitadas a sus formaciones políticas clásicas –PSC y PPC-, apostando por su nuevo “partido” C´s. Por su parte, el llamado bloque soberanista –dónde conviven una verdadera macedonia interclasista-, ha vuelto a mostrar su incapacidad para romper con las estructuras estatales, fiando al paso del tiempo un posible referéndum y una hipotética independencia. Situación que se verá intensificada con la irrupción electoral de las CUP, en cuya campaña han insistido en no investir President al señor Artur Mas, y cuyo programa –por más oportunista que sea- colisiona de frente con convergentes y republicanos de Junts pel Sí.

 

Frente a este escenario, pues, el Comité Nacional del PCOC insiste en la necesidad de sacar al Partido a la calle, haciendo llegar el programa a la clase trabajadora y clases populares, participando activamente en la creación del poder obrero  y popular, en la unión de todas las fuerzas proletarias y populares, en la construcción de un nuevo poder que nos permita a los trabajadores administrar y controlar por nosotros mismos todas las riquezas que producimos.

 

El PCOC se reafirma en su política de masas a través del Frente  Único  del Pueblo (FUP) como órgano de poder popular capaz no sólo de fundir en un solo puño a la clase trabajadora, sino también de agudizar las contradicciones de clase y de caminar sin pausa hacia la única vía posible frente a la cruda realidad que vivimos en nuestros centros de trabajo y barrios;  la revolucionaria y socialista. Un FUP que asuma y reivindique sin complejos el   derecho a la autodeterminación de Catalunya.   

     

COMITÉ NACIONAL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (PCOC)




Resolución del pleno del comité central sobre los asesinatos del 27s y contra la represión del estado

El Pleno del Comité Cental del Partido Comunista Obrero Español celebrado en Sevilla el día 26 de septiembre de 2015, a un día del 40 aniversario del asesinato de los comunistas Sánchez Bravo, García Sanz y Baena y de los abertzales Jon Paredes Manot “Txiki”  y Angel Otaegi  por parte del Estado fascista español, quiere con la presente resolución contribuir a mantener viva la llama de la memoria histórica así como el reconocimiento de estos hijos del proletariado, los cuales entregaron sus vidas enarbolando la bandera de la emancipación del Pueblo trabajador de un estado opresor criminal.

A día de hoy, y fundamentalmente tras las sucesivas leyes introducidas por el reaccionario gobierno del Partido Popular,  el estado español avanza inexorablemente hacia el fascismo, constituyendo una dictadura reaccionaria en la que el proletariado se halla  totalmente ilegalizado. El grado de represión cada día es mayor en los centros de trabajo al igual que en el ámbito de la lucha política en contraposición a la impunidad y apoyo que el estado confiere a organizaciones fascistas, a requeridos por crímenes del estado por la Justicia de otros países o a los cada vez más responsables políticos burgueses inmersos en la corrupción.

Mientras las cárceles de éste país mantienen encerrados a dirigentes comunistas, independentistas, sindicalistas, y se le imponen leyes mordazas al pueblo con el único objetivo de reprimirlo, los fascistas campan a sus anchas con absoluta impunidad no dudando en loar a sus correligionarios ideológicos como Pinochet, descollando en este sentido el que fue Presidente del Gobierno en la época en la que su gobierno torturaba en Intxaurrondo y enterraba en cal viva a ciudadanos vascos y se condecoraba a sus autores.  

Desde el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español exigimos la inmediata puesta en libertad de todos los presos políticos que existen en este país, la abolición de la Audiencia Nacional, el fin de la política de dispersión de presos, la derogación de las mal llamadas leyes antiterroristas y demás leyes mordazas que lo único que hacen es perseguir a las ideas y las luchas de la clase obrera, así como a los luchadores contra el sistema explotador capitalista otorgando por otro lado la máxima impunidad a los fascistas, ladrones y a los que practican, han practicado y siguen practicando terrorismo de Estado.

COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




La banca aventa el miedo en las elecciones catalanas. Luchar por el socialismo es luchar por la soberanía y la libertad del pueblo catalán

El pasado viernes las patronales de los bancos y de las inexistentes cajas de ahorro entraron públicamente en la arena de las elecciones catalanas, arremetiendo contra el independentismo y vertiendo miedo al pueblo, saliendo en defensa del marco constitucional español, contubernio de la burguesía por el que maquillaron el régimen político fascista para integrar al estado español en el proyecto de los imperialistas europeos, primeramente la CEE que alumbró lo que hoy es la UE.

Decimos que la banca entró públicamente en la arena electoral porque directa, pero soterradamente, lleva interviniendo en todas las elecciones, y en todas las decisiones políticas de los distintos gobiernos – central, autonómicos y municipales – durante estos 40 años a través de los partidos políticos contendientes, todos ellos financiados y dirigidos por la banca, creados para servir a la gran burguesía monopolista, de la que forma parte los bancos.

La gran burguesía monopolista fusionada al estado, emplea éste, no sólo como instrumento para reprimir al Pueblo, sino también para regular la economía en su beneficio, constituyendo lo que se denomina Capitalismo Monopolista de Estado. La burguesía monopolista catalana siempre estuvo y sigue estando integrada en el Capitalismo Monopolista de Estado español, y es a través de éste, de su estado, a través del cual se integra con las otras burguesías monopolistas de otros estados europeos, conformando la Unión Europea.

Todo lo que sea debilitar el estado español es debilitar el Capitalismo Monopolista de Estado y, consecuentemente, las posiciones de la burguesía monopolista española, entre las que se encuentra burguesía monopolista catalana.

Es por ello que los Bancos no han dudado en tomar partido abiertamente para atemorizar al Pueblo; para que, mediante el miedo, tomen partido de las opciones que más favorecen sus posiciones, que no es otra que la indivisibilidad del estado español.

La agudización de la explotación del proletariado y el incremento exponencial de los beneficios empresariales, fundamentalmente a partir de la segunda mitad de la década de los 80s, llevó a la burguesía monopolista española a invertir esos excedentes de capital (IED) a otros países del mundo, en lo que los oportunistas y burgueses llaman ‘globalización’ y que no es otra cosa que imperialismo,  como magistralmente definió Lenin.

 Hoy, la burguesía monopolista española se encuentra en la tercera oleada de Inversión Directa Extranjera (IED) y, para ella, es fundamental conseguir los máximos mecanismos internacionales de protección de su IED. Es por ello que, en este momento de crisis general del Capitalismo Monopolista de Estado, defienda a ultranza su esencia: la unidad y la indivisibilidad del estado español, que es la garantía de integración a la UE como plasmación del Capitalismo Monopolista de Estado de las burguesías monopolistas europeas. Tras la firma del Tratado de Lisboa, la UE juega un papel mayor en la protección de las IEDs de los estados miembros de la Unión Europea.

La degradación de las condiciones de vida de los pueblos y la resistencia de estos a la agresión imperialista, fuerza a estados nación a confrontarse contra los intereses de los monopolios, como por ejemplo aconteció con la nacionalización de YPF en Argentina. Al agudizarse las contradicciones como consecuencia del desarrollo del imperialismo en el mundo, los monopolios se ven obligados a refinar los mecanismos para debilitar a los estados y garantizar las IEDs, encontrándonos en un momento donde las burguesías monopolistas europeas y norteamericana están negociando el Acuerdo Transatlántico de Comercio e Inversiones (TTIP) como instrumento mundial por el que se garanticen al máximo las IEDs de los monopolios, subordinando todos los estados del mundo a los monopolios de las potencias imperialistas y sus intereses. La justicia mundial será la que apliquen los árbitros de los monopolios, eso es el TTIP entre otros aspectos, y es ahí donde están puestas las ambiciones y las necesidades de la burguesía monopolista española, máxime cuando se halla en una tercera fase de exportación de capitales o de IED.

Bien sabe la banca que no va a abandonar Cataluña, pues otros bancos de otras potencias imperialistas no dudarían, gustosamente, en ocupar el espacio que ellos dejarían. Como tampoco el imperialismo europeo puede permitir que Cataluña se escinda de su criminal dominio político y económico. La pequeña y mediana burguesía catalana y sus partidos , que ven en la independencia y en la consecución de un estado propio como la salida a la ruina en la que la burguesía monopolista le ha llevado, pretende volver a un estadio donde la burguesía monopolista le dio un estatus privilegiado en un momento histórico que ya pasó y que atendía a un desarrollo del capitalismo monopolista de estado distinto al que hoy existe. El desarrollo de la burguesía monopolista ya entra en contradicción con la pequeña y mediana burguesía, no sólo con la catalana. 

El anuncio de la banca, no sólo ha satisfecho enormemente a sus perros a sueldo – PP, C’s, PSC-PSOE y Unió -, sino también a la pata de Junts Pel Sí representada por  Convergència, pues, a pesar de que se posicionan abiertamente con el Estado Español, le lanzan a éste el mensaje de que “… por medio del diálogo, impulsen las reformas que permitan seguir progresando …” exhortando al Gobierno del estado, que es su Comité de dirección, a impulsar las reformas suficientes para poder hacer una componenda, que es lo que llevan demandando desde que estalló la crisis. Dependiendo del resultado electoral, y de la fuerza que obtenga  el bloque ‘independentista’, esa componenda empezará a realizarse tras las elecciones generales de diciembre.

Mientras tanto el pueblo catalán, el proletariado, está en una situación cada vez más miserable, de mayor precariedad, azotada por el paro y por la pobreza, donde el gobierno de la pequeña y mediana burguesía catalana – CiU + ERC – no ha dudado en arremeter contra sus derechos y sus intereses. El Partido Comunista Obrero Español, y nuestro partido hermano en Cataluña, el PCOC, defienden el derecho a la autodeterminación de la nación catalana, pero ésta no vendrá de la mano de la pequeña ni de la mediana burguesía catalana, igual de reaccionaria y criminal contra los trabajadores que la burguesía monopolista, sino que vendrá de la mano del proletariado catalán. El pueblo de Cataluña tiene derecho a la autodeterminación y, si así lo estima, a poseer un estado propio pero, para ser verdaderamente libre y soberano, debe romper con todas aquellas instituciones imperialistas que niegan los derechos a los pueblos y a los que imponen su dictadura política y económica a través de sus instituciones, como es la Unión Europea. Hacemos un llamamiento a la clase obrera catalana a que dé una respuesta de clase, y ésta pasa por la unidad del proletariado, unificando todas sus luchas en una sola, la lucha de la clase obrera contra la burguesía y su sistema económico, el Capitalismo, construyendo un Frente Único del Pueblo cuyo objetivo no sea otro que derrocar a la burguesía y a su criminal sistema. En esa lucha el proletariado catalán no está solo, tiene el internacionalismo proletario de toda la clase obrera del mundo, empezando por el proletariado del estado español. La lucha por la autodeterminación de la nación catalana es la lucha por el Socialismo.

¡POR EL DERECHO A LA AUTODETERMINACIÓN DE LOS PUEBLOS, FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA!

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO, POR EL SOCIALISMO!

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Ha muerto Txiki Benegas

La muerte del viejo dirigente socialista Txiki Benegas ha sido noticia en toda la prensa burguesa, tanto política como económica, en la que se encomia su trayectoria humana y política, poniendo especial énfasis en dos hechos trascendentales en la historia contemporánea de nuestro país, de los que él ha sido uno de sus principales ejecutores.

En primer lugar, se destaca su participación en el Congreso de Suresnes del PSOE, siendo pieza clave para la elección de Felipe González. Y también le atribuyen una especial significación a su aportación en el debate del proyecto de la Constitución de 1978.

Es natural que los capitalistas y sus secuaces alaben su trayectoria, pues gracias a estos dos acontecimientos se consuma la gran traición a las clases trabajadoras y a las capas populares, perpetuando el sistema engendrado por el fascismo que ha permitido que los fascistas camuflados de demócratas continúen controlando el país en provecho del gran capital.

En el Congreso de Suresnes se trató de eliminar al sector que, en cierta medida, podía constituir un obstáculo para la perpetuación del sistema, tal como lo habían concebido los franquistas y que la Constitución ha legalizado. Todo cuanto sucede hoy es la  consecuencia directa de aquellos dos acontecimientos tan venerados por los reaccionarios.

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL




Contra la ley mordaza y el capitalismo

A lo largo de esta semana hemos podido contemplar, en los medios de comunicación burgueses, cómo el Pueblo griego un día sí, y otro también, se manifiesta en la Plaza Sintagma frente al Parlamento griego. Pues en el estado español dicha acción, desde el día día 1 de julio,  – día en el que ha entrado en vigor la ley Mordaza realizada por el Partido Popular y su gobierno-  está penada con multas que alcanzan los 30.000 euros, hecho éste que ilustra la ‘calidad’ democrática del estado español.

Mediante esta ley Mordaza, el Gobierno lacayo de las multinacionales y la oligarquía fortalecen los medios de represión del estado contra los inmigrantes y los trabajadores, pues grabar las agresiones de las fuerzas represivas del estado también se pena, así como todo tipo de acción que al estado burgués considere perjudicial para los intereses de la burguesía, entendiendo por acción un mensaje en las redes sociales o impedir un desahucio donde se arroje a una familia obrera a la calle.

El Gobierno de Mariano Rajoy, al igual que han hecho los sucesivos gobiernos de PP y PSOE durante cuatro décadas, no ha dudado en desarrollar políticas conducentes a redistribuir la riqueza a favor de la burguesía y en facilitarle la explotación, el saqueo y la represión contra los trabajadores. No obstante, y como consecuencia que el estado burgués se halla en bancarrota y su sistema económico quebrado, y por tanto en una situación de putrefacción máxima, este gobierno ha realizado una serie de leyes – fundamentalmente a lo largo de los años 2013 y 2014 – que, valorándolas en su conjunto, instauran un estado autoritario y reaccionario dejándolo bajo el umbral de fascismo. Hoy, en el estado español, el burgués puede tener su policía privada –  a través de empresas de seguridad privada, muchas de ellas en manos de organizaciones de extrema derecha y dirigentes fascistas – donde los vigilantes de seguridad privada amplían sus competencias represoras y, mediante la ley Mordaza, se ilegaliza la lucha política y económica – junto con la reforma laboral – de los trabajadores; demostrándose que la profundización de la democracia burguesa desemboca en la reacción y el fascismo, y tapando la boca a todos aquéllos oportunistas que engañan al Pueblo haciéndoles crecer la ilusión de que otra gestión del estado burgués puede proporcionarle progreso e igualdad, siguiendo los pasos de los eurocomunistas del pasado, despreciando por completo la teoría del estado y las leyes que rigen en la economía, la sociedad y la historia, y traicionando a la clase obrera.

El Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español exige la dimisión del Gobierno, un gobierno de un Partido heredero del franquismo, cuyos fundadores provienen de la defensa y del voto favorable en los consejos de Ministros encabezados por el asesino Franco, donde se aprobaban ejecuciones contra el Pueblo Trabajador mediante pelotones de fusilamientos y del garrote vil,  y que está corrompido hasta el tuétano con tramas corruptas de financiación ilegal, de púnicas y gurtels. Hacemos un llamamiento a los trabajadores a movilizarse contra la ley Mordaza y por la dimisión del Gobierno. El sistema capitalista está en su fase final, en su fase de mayor decadencia y  agresividad, en la cual no puede resolver sus propias contradicciones internas,  y afloran sus mayores miserias, su corrupción, su agresividad, su carencia absoluta de moral y ética.  El capitalismo es incapaz de satisfacer las necesidades de sus pueblos y opta por la represión y la violencia.

Los trabajadores, estudiantes, jornaleros y todos los sectores lesionados por este sistema bárbaro de explotación, estamos obligados a organizarnos para abrir las puertas del socialismo, único sistema capaz de garantizar la justicia, mayores cotas de libertad, la paz, el futuro y la dignidad de los pueblos.

¡POR LA ORGANIZACIÓN DE LOS TRABAJADORES Y DE TODO EL PUEBLO, POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡ABAJO EL CAPITALISMO Y SU ESTADO!

¡POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Solidaridad con los trabajadores de las contratas de telefónica

En el pasado día 6 de mayo, fueron detenidos cinco trabajadores en Torrejón de Ardóz y uno más en Moratalaz a manos de las fuerzas represoras del Estado burgués. El único delito cometido por estos seis compañeros ha sido defender con dignidad sus derechos laborales enfrentándose con valentía a uno de los máximos representantes del capitalismo en España. Nos referimos a la empresa Telefónica-Movistar, emporio fabricado a base del saqueo de las arcas públicas realizado durante las privatizaciones de los años 90 y construido sobre el sudor y la sangre de sus trabajadores.

Pues bien,  desde el día 28 de marzo, los trabajadores de Telefónica y sus subcontratas en Madrid, a los que se sumaron los del resto del Estado desde el día 7 de abril, están en huelga reclamando salarios dignos (no cobran más de 800 euros), jornadas de trabajo de 8 horas frente a las 12 horas que trabajan en la mayoría de los casos, y cotizaciones reales por todas las horas trabajadas. Es decir, no piden otra cosa sino lo que dicen las leyes laborales del Estado burgués español.

Frente a esta valiente ofensiva de los trabajadores de la multinacional, los capitalistas han reaccionado desempolvando toda su maquinaria represora. Por un lado, envían a sus esbirros policiales para amedrentar a los compañeros huelguistas, mientras que por otro se sirven de sus lacayos sindicales de CCOO y UGT para salvaguardar los intereses de Telefónica-Movistar intentando monopolizar el conflicto primero, para liquidarlo después. Y es aquí donde nos topamos con la verdadera cara del oportunismo sindical, viendo hasta donde son capaces de llegar para seguir recibiendo las prebendas de sus amos empresarios, las migajas que les otorga el estado burgués.

Estos sindicatos que se dicen de clase, lo cual es cierto aunque sus estatutos ocultan la verdadera clase a la que sirven,  se sumaron oportunistamente al conflicto, convocando una serie de paros por su cuenta con posterioridad al inicio de la huelga convocada por AST, sindicato que forma parte de la CSC, y otros sindicatos. Posteriormente, firmaron un acuerdo con las empresas contratistas, que en ningún caso satisface las demandas de los trabajadores, ni ha sido refrendado por éstos, con el único objetivo de poner fin a la huelga, apuntarse un tanto de cara a sus amos, salvar la cara de Telefónica-Movistar y traicionar una vez más a la clase obrera. De paso, con su actuación han creado la incertidumbre suficiente, o coartada, sobre la situación de legalidad de los huelguistas que ha permitido la actuación policial, demostrando una vez más a quienes sirven estos lacayos del capital. Pero esta vez su actuación ha sido tan descarada, que algunos afiliados y delegados de CCOO y UGT se han manifestado en contra de tan maña traición.

Toda esta situación, no hace sino demostrar junto al resto de experiencias, que los trabajadores somos dueños de nuestro destino pues todo lo producimos y no necesitamos de ningún burgués que nos dirija. Si la clase trabajadora no avanza más en su objetivo de superar el capitalismo mediante la construcción de un Estado socialista, es porque no une todas sus luchas en una única lucha, la lucha de clases contra la burguesía y su estado, dejando las pequeñas batallas a merced de la maquinaria omnipotente de la burguesía y su Estado.

Por todo esto, desde el  Partido Comunista Obrero Español, nos solidarizamos con los huelguistas de Telefónica y especialmente con los seis detenidos. Exigimos su inmediata puesta en libertad tras la pantomima policial que sólo busca asustar al resto de compañeros minando su moral para que depongan su lucha. Así mismo pedimos, a todos los trabajadores del Estado que se sumen a esta lucha que es de todos y que construyan las herramientas de clase para poder enfrentarse al capital, esto es la reconstrucción del sindicalismo de clase, la CSC, la unidad de los obreros en los centros de trabajo, las Asambleas de Comités, Delegados y Trabajadores y la unidad de todos los sectores que componen el proletariado, el Frente Único del Pueblo.

¡POR LA UNIDAD DE LA CLASE OBRERA Y EL ÉXITO DE SUS LUCHAS!

¡ABAJO EL ESTADO CAPITALISTA Y LOS TRAIDORES QUE LO APOYAN!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DEL SOCIALISMO!

SECRETARÍA DE MOVIMIENTO OBRERO Y DE MASAS DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Indignantes sesiones de investidura

Aunque se sospechaba, porque los partidos parlamentarios no dan para más, resulta indignante que a estas alturas, con una Andalucía que se desangra por un paro y una pobreza insultantes, que los partidos que componen el Parlamento Andaluz, no hayan ido a las raíces de los problemas, como si nada pasara y vuelvan a reincidir en las mismas medidas de siempre, ornadas con matices, pero que la historia ha acusado de falsarias y ha sentenciado fracasadas.

El sistema está agotado, el sistema solo se sostiene con la crueldad contra las clases trabajadoras, contra las familias humildes, que han manifestado en todos los terreros de la política que quieren un cambio. Lamentablemente, nuestro pueblo no ha adquirido aún la conciencia de clase para saber y exigir cual es el cambio estructural profundo que se necesita, pero lo hace a través de los efectos. Quiere un cambio que proporcione trabajo, quiere un cambio que devenga progreso social, quiere un cambio que acabe con la corrupción, quiere un cambio para exterminar los abusos de los monopolios, de las multinacionales, de los terratenientes y de la banca, quiere un cambio para ser libre como pueblo.

No se origina trabajo con el mismo sistema, con los mismos agentes creadores de empleos, es decir, con los capitalistas que han sido la causa del desempleo y no las víctimas, tal cual se desprende por los estímulos que se les ofrecen para que supuestamente generen puestos de trabajo. El progreso social no es solo una bella frase, tiene un contenido práctico. No habrá Progreso Social en Andalucía cuando la base de las políticas de los partidos parlamentarios es la creación de más empresas pequeñas, una vez que está demostrado que éstas y los autónomos, tienen una media de vida de cinco años. No se acabará con la corrupción solo con leyes, ya existen. La corrupción la da el egoísmo creado por el sistema de los capitalistas, que ha concebido una metodología política la cual conduce inexorablemente a que el parásito gane dinero fácil soportado en la explotación de los trabajadores. La corrupción generalizada es un reflejo de las relaciones de producción existentes. El abuso de los monopolios, de las multinacionales, de los terratenientes y de la banca, no se acabará jamás mientras estos tengan en sus manos, los campos, las minas, las fábricas y todos los medios de producción. A este poder económico, se somete el poder político, la judicatura y todas las instituciones que crea el mismo sistema, porque forman un todo. Un pueblo no será libre mientras que los terratenientes y monopolios, se lleven las materias primas de nuestros campos, de nuestras minas, de nuestras riquezas autóctonas para beneficiar sus empresas ubicadas en otros lugares del estado español y del extranjero, en tanto los andaluces seguiremos emigrando, y siendo los que soportan los mayores índices de desempleos de Europa.

La salida de la situación secular que martiriza a los trabajadores andaluces, será real cuando nuestras riquezas naturales, pasen a manos del pueblo. Cuando los índices y las planificaciones tengan por principio y centro satisfacer las necesidades de las clases que los trabajan, que en una relación integral extraen sus generosos productos, suficientes para alcanzar el Progreso Social de Andalucía. Por esa razón, la REFORMA AGRARIA ANTILATIFUNDISTA, ANTIMONOPOLISTA FUERA DE LA UE, es una reivindicación que señala el verdadero punto de inflexión entre el pasado y el cambio, pero los parlamentario andaluces actual, ninguno de ellos, están por la labor, porque les llevaría a enfrentarse a sus patrocinadores: monopolios multinacionales, terratenientes y la banca.

COMITÉ REGIONAL DE ANDALUCIA DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Ante el aquelarre de los traidores reafirmamos que el partido leninista es la única respuesta consecuente con la lucha de clases

La agonía del capitalismo putrefacto en el estado español se aprecia no sólo en la situación económica – donde hay malnutrición de niños y ancianos, el paro rompe límites así como el trabajo en precario, los desahucios y los suicidios – sino en todos los ámbitos de la vida social.

El dominio político por parte de la burguesía, así como la vinculación del Pueblo para con las instituciones capitalistas – con la profundización de la crisis y la corrupción que asola al sistema -, se ha resentido sobre manera.

A día de hoy, contemplamos que la burguesía está en un proceso de remozamiento de su andamiaje político, con creación de líderes y partidos, no obstante, hemos de advertir que este proceso se halla en un proceso avanzado, no siendo algo nuevo ni espontáneo habiéndose producido en otras momentos históricos ya, y siendo muy meditado, con anterioridad, por el verdadero poder: los monopolios.

Cuando estalló una nueva fase de la crisis en 2007, los capitalistas eran plenamente conscientes de las enormes dimensiones de la misma, y de su carácter estructural por el pinchazo de la burbuja financiera, aventada por los máximos exponentes partidarios del Capital: la dupla PP-PSOE.

Siendo la burguesía sabedora de la situación económica y de que su única salida, su única vía de subsistencia, era arremeter más todavía contra los trabajadores, de tal modo que se produjera una mayor transferencia, aún, de riqueza de las clases populares hacia la burguesía, unido al escenario corrupción generalizada y de descrédito de las instituciones capitalistas, pergeñan una táctica para tratar de salvaguardar la democracia burguesa y sus instituciones así como de desactivar al máximo las movilizaciones contrarias a las políticas criminales que se ven obligados a imponer.

Con respecto a la desactivación de la movilización y la lucha en la calle, utilizaron, en un primer momento, a CCOO y UGT, los cuales aparte de corrompidos hasta el tuétano en lo sindical y en lo político e ideológico, recibían inyecciones de dinero por parte del Estado. En principio canalizaron la movilización a través de dichos sindicatos, aunque las huelgas generales de 2010 y 2012, unido a los acuerdos antiobreros firmados y a la corrupción generalizada ha llevado a estos sindicatos a ser instrumentos cada vez de menos utilidad para la burguesía, al convertirse en organizaciones cada vez más despreciadas por el Pueblo, como se comprueba no sólo en la pérdida de afiliación sino, también, de delegados. En las elecciones municipales de 2011, año en el que se produjeron las elecciones generales en las que el PP obtuvo mayoría absoluta, estalló el 15M, movimiento amorfo e interclasista que bajo la máscara de la indignación no sólo negaba el análisis de clase, sino que se convertía en una válvula de escape que ofertaba el sistema por el que se canalizaba la indignación de parte de las masas pero que no iba a la raíz del problema: el capitalismo y su estado, y fue por ello por lo que el sistema no sólo toleró dicho movimiento, sino que lo promocionó. Ese 15M no era más que la plasmación en la práctica del ideario de ATTAC de que el pueblo, organizado en plataformas, libere a la democracia que se halla secuestrada por los mercados, liquidando por completo la naturaleza clase de los problemas de esta sociedad, del problema del estado y de la crisis. PODEMOS no es más que la conversión de ese 15M en partido político, impregnado por la ideología capitalista de ATTAC, convirtiéndose en la apuesta de la burguesía – tal y como se ha demostrado por la enorme propaganda realizada en los medios de comunicación de masas del Capital – para encauzar electoralmente el descontento y la ira de las clases explotadas, de tal modo que se convierta en la pata izquierda del sistema, ante el progresivo deterioro del bipartidismo, desviando a la clase obrera de su misión histórica y garantizando no sólo la pervivencia de la democracia burguesa sino, fundamentalmente, garantizando el dominio de los monopolios y la pervivencia del imperialismo. El primer efecto de PODEMOS ha sido un descenso de las manifestaciones en un 40% en el 2014 y las horas perdidas por huelgas en 2014 bajaron un 38,5% respecto a 2013.

Las reivindicaciones provenientes de Cataluña y de Euskadi, fundamentalmente, y la aspiración de la burguesía catalana de alcanzar mayor grado de poder llevaron a la burguesía españolista a crear en 2005 una “plataforma ciudadana” en Cataluña conformada por prostituidos intelectuales entregados al capitalismo y al nacionalismo español cuya razón de existir era la de movilizar al pueblo contra el nacionalismo catalán. Un año después, en 2006, esta “plataforma ciudadana” se convierte en partido político, Ciutadans (C’s). Por otro lado, y con objeto de fortalecer, aún más, el nacionalismo español, ‘contrariado’ por las conversaciones del Gobierno de Zapatero con ETA, constituyó en el tercer trimestre de 2007 otra plataforma ciudadana, con muchos vasos comunicantes con la que se creó en Cataluña, constituida por Rosa Díez y Fernando Savater que dio lugar al partido político UPyD que se presentó ya a las generales de 2008 bajo las banderas de la unidad indisoluble del estado español y la regeneración ‘democrática’; curiosa regeneración la que venía de aquéllos que defendían con mayor vehemencia el corrupto sistema político diseñado por el franquismo. Es evidente que el objetivo de este partido era el de recoger todo el voto posible que perdiesen PP-PSOE, así como confrontar políticamente al nacionalismo catalán y, fundamentalmente, vasco.

La “regeneración democrática” que según nos cuentan viene de la mano de estas ‘nuevas’ formaciones creadas por lo viejo, por la burguesía, y que no cuestionan, en lo absoluto, ni al capitalismo ni al estado burgués. Es más, incluso los creadores de estas plataformas ciudadanas primero, que desembocaron en partidos políticos después, son siervos de la ideología burguesa bajo la etiqueta de “intelectual” así como sus cúpulas dirigentes, compuestas mayoritariamente por antiguos militantes y dirigentes de PP, PSOE y otros partidos del sistema, nos muestra que esta ‘regeneración democrática’ es el nuevo lavado de cara, el enjuague, que la burguesía da a su democracia diseñada por el franquismo para que se mantengan incólumes las bases políticas y económicas capitalistas y la burguesía siga concentrando todo el poder en sus manos a través de su estado. Y todo este movimiento se produce en un marco en el que se modificó la legislación para restringir que partidos extraparlamentarios se presenten a las elecciones burguesas, requiriéndoles un número de firmas en las distintas circunscripciones con el claro objetivo de impedir que todo aquél partido que no controle la burguesía, y esté a su servicio, se presente a las elecciones, o lo que es lo mismo, para impedir que los partidos comunistas se presenten a las elecciones.

No obstante, el desarrollo de la crisis, así como la ideología burguesa reproducen en dichos engendros políticos las mismas contradicciones y los mismos valores del sistema, recortando los tiempos de vigencia de dichas estructuras partidarias del capital. El zigzag propio de la psicología pequeñoburguesa está instalada en dichos partidos, tan pronto toman el poder como se hacen necesarias renovaciones – de caras claro, pues todos aceptan el capitalismo y su estado como constantes incuestionables, verdaderas tautologías – todo ello al golpe de encuestas o de resultados electorales. Como maquinarias del capital que son, no exige a la afiliación ni tan siquiera una aceptación consciente de sus programas políticos – máxime cuando la inmensa mayoría de esos afiliados se inscriben a esos partidos más que por ideología para obtener un provecho propio, para obtener prebendas. Ellos se arrogan la cualidad de democráticos, y la prueba del algodón de dicha democracia es la exacerbación del individualismo, y la exaltación de las primarias. Y es que para ellos, el partido no es un instrumento de clase sino un conjunto de ciudadanos, o personas, que aspiran a tomar parcelitas de poder, cuando no a vivir a costa del pueblo, siendo el poder – y las liberaciones – el elemento de cohesión en el seno de esas estructuras partidarias.

Un caso concreto de recorrido completo del ciclo descrito, y que lo confirma, son los hechos que acontecen en el partido UPyD. Amamantada y proyectada por los medios de comunicación del Capital, tiene un proceso de ascenso progresivo moderado, como consecuencia del declive, en principio, moderado del bipartidismo en la primera parte de la actual cresta de la crisis. En los últimos tiempos, y tras la apuesta abierta del Capital por C’s como pata derecha renovada del sistema, tras las elecciones europeas, UPyD ha demostrado lo que son estas invenciones políticas del Capital: un nido de capitalistas de todo pelaje tratando todos ellos de tocar poder y, cuando no consiguen dicho objetivo, desacreditar por completo a su partido, apuñalarse públicamente entre ellos y haciendo un alarde de desprecio a las determinaciones adoptadas por los órganos de dicha organización, todo ello, delante de los medios de comunicación; y es que ideológicamente son exactamente lo mismo: chovinistas españolistas defensores del imperialismo. Es natural todo esto, pues lo único que se reflejan son los valores del capitalismo: el individualismo, el parasitismo, la disidencia, la corrupción, etcétera.

Todas las criaturas políticas de ‘nueva’ creación del capital, así como las viejas estructuras partidarias, como IU, se lanzan a engañar al pueblo trabajador pretendiendo mostrar su pedigrí democrático con elecciones primarias internas. Procesos totalmente dirigidos y amañados, cuando se realizan, donde ni tan siquiera su militancia participa y donde las denuncias de pucherazos, entre sus propios participantes, abundan; un ejemplo de ello lo tenemos en el partido que enarbola la bandera de la ‘participación’ y la ‘democracia y transparencia’ interna, PODEMOS, donde la ciberparticipación, ya ni tan siquiera participación real, ni tan siquiera superó el 20% de sus afiliados.

La burguesía, a través de sus ‘intelectuales’, en la modelación de su sistema de partidos políticos, con el que engaña a los trabajadores y ejerce su dictadura de manera descarnada y brutal, no duda en señalarle a los explotados, al proletariado, el camino de la democracia y cómo deben ser sus organizaciones políticas en un auténtico ejercicio de cinismo. Un ejemplo de ello lo tenemos en la triada oportunista formada por Alberto Garzón Espinosa, candidato de IU a la presidencia del Gobierno y miembro de ATTAC, y los asesores del oportunismo, auténticos gurús económicos de la falsa izquierda al servicio del Capital y miembros de ATTAC, Vicenç Navarro y Juan Torres López. Ellos, en su libro “Hay Alternativas” escrito en el 2011, dan cátedra señalando “(…) un elemento esencial de esta democratización es la democratización de los partidos, convirtiéndolos en colectivos horizontales integrados en la sociedad, en lugar de aparatos verticales poco sensibles a la voz de sus electores”. Estos intelectuales al servicio de la burguesía nos presentan como novedoso la organización horizontal, nos resucitan a Pannekoek, a los anarquistas y a los oportunistas de izquierda y de derecha de épocas pretéritas.

Plataformas y colectivos horizontales de ciudadanos, ni de izquierda ni de derechas, que permita una alianza entre la pequeña y mediana burguesía y el proletariado para garantizar que el proletariado siga sometido y que la pequeña y mediana burguesía alcancen mayores cotas de bienestar perdido fueron ya retratados perfectamente por Carlos Marx en 1850: “En los momentos presentes, cuando la pequeña burguesía democrática es oprimida en todas partes, ésta prédica en general al proletariado la unión y la reconciliación, le tiende la mano y trata de crear un gran partido de oposición que abarque todas las tendencias del partido democrático, es decir, trata de arrastrar al proletariado a una organización de partido donde han de predominar las frases socialdemócratas de tipo general, tras las que se ocultarán los intereses particulares de la democracia pequeñoburguesa, y en la que las reivindicaciones especiales del proletariado han de mantenerse reservadas en aras de la tan deseada paz. ”. Como se puede ver, este engendro podemista del capital no es nuevo sino muy viejo, y Marx también demostraba con claridad el resultado para el proletariado de semejante engendro: “Semejante unión sería hecha en exclusivo beneficio de la pequeña burguesía democrática y en indudable perjuicio del proletariado. Este habría perdido toda su posición independiente conquistada a costa de tantos esfuerzos y habría caído una vez más en la situación de simple apéndice de la democracia burguesa oficial. Tal unión debe ser, por tanto, resueltamente rechazada.”, dando el mismo Marx la salida, describiendo el modo de organización del proletariado: “Tan pronto como los nuevos gobiernos se hayan consolidado un poco comenzarán su lucha contra los obreros. A fin de estar en condiciones de oponerse enérgicamente a los demócratas pequeñoburgueses es preciso ante todo que los obreros estén organizados de un modo independiente y centralizados a través de sus clubs. Después del derrocamiento de los gobiernos existentes, y a la primera oportunidad, el Comité Central se trasladará a Alemania, convocará inmediatamente un Congreso, ante el que propondrá las medidas necesarias para la centralización de los clubs obreros bajo la dirección de un organismo establecido en el centro principal del movimiento.”. Posteriormente, y como consecuencia del perfeccionamiento de la maquinaria represiva del estado burgués, Lenin, afinó el modelo de Partido que el Proletariado necesitaba para adquirir consciencia de clase sobre su lugar en la lucha de clases y de su misión histórica y, como no, para vencer en la guerra de clases que libra contra la burguesía, destruyendo su estado y alzando el socialismo: El partido de nuevo tipo, armado con el principio organizativo del centralismo democrático. Para Lenin, como lo acredita su obra, ese Partido era de máxima trascendencia, el único arma del Proletariado en su lucha por el Poder: “El proletariado no dispone, en su lucha por el Poder, de más arma que la organización. El proletariado, diseminado por el imperio de la anárquica concurrencia dentro del mundo burgués, aplastado por los trabajos forzados, al servicio del capital, lanzado constantemente a la “sima” de la miseria más completa, del embrutecimiento y de la degeneración, sólo puede hacerse y se hará inevitablemente invencible, siempre y cuando que su unión ideológica por medio de los principios del marxismo se afiance mediante la unidad material de la organización, que funda a los millones de trabajadores en el ejército de la clase obrera. Ante este ejército no prevalecerán ni el Poder senil de la autocracia rusa ni el poder caduco del capitalismo internacional”.

Es por ello por lo que, en las últimas décadas, mientras el oportunismo carcomió al Movimiento Comunista Internacional, la burguesía no dudó en arremeter con todas sus fuerzas contra el proletariado, fundamentalmente en el terreno ideológico en una guerra sin cuartel, todavía mayor tras la caída de la URSS, contra el marxismo-leninismo y, fundamentalmente, con ataques feroces al Partido Leninista o Partido de nuevo tipo, al cerebro del cuerpo Proletario, su verdadera alma revolucionaria, el instrumento sublime del proletariado en la lucha ideológica consciente en que liquidando al Partido el dominio de la burguesía está garantizado, por muchas crisis que se sucedan y mucho que se acrecente la depauperización del proletariado.

Para sostener al estado español, carcomido por la crisis económica y por la corrupción, los enemigos jurados de la clase obrera se esfuerzan por seguir engañándolos, que en el fondo es la esencia de la filosofía burguesa: Engañar al proletariado por todos los medios para mantener el poder. Para ello no dudan en reiterar fórmulas ya empleadas a lo largo y ancho de la historia, y erosionadas cada vez a mayor velocidad. Los engendros creados cada vez se agotan más rápidamente. Los partidos del Capital, en donde debemos incardinar a la traidora organización PODEMOS o a IU-PCE, auténticos nidos de oportunistas y traidores a la clase obrera, no sólo abrazan la filosofía burguesa y engañan al proletariado, sino también lo niegan, le niegan su papel protagonista de sujeto revolucionario y lo subordinan a la burguesía. La burguesía se gasta una ingente cantidad de dinero en combatir al marxismo-leninismo, en verter toneladas de mentiras contra el partido leninista y en comprar a oportunistas de todo tipo y pelaje con el objetivo de negar al proletariado, desviarlo de su misión histórica y hacer que asuma al capitalismo y la democracia burguesa como la única solución posible, a pesar que ambos están muertos y únicamente se sostienen por la violencia.

El Partido Comunista Obrero Español reivindica el Partido Leninista, el Partido de nuevo tipo tal y como lo concibió Lenin, pues es la respuesta coherente a la lucha de clases, está ideado para contrarrestar las estructuras institucionales de la burguesía y tiene en consideración el proceso natural que rige para la toma de conciencia de clase por parte de las filas del proletariado, cerrando las puertas a la espontaneidad, a la anarquía, a la indisciplina, al capricho. El PCOE reivindica el centralismo democrático, pues no sólo garantiza la persistencia ideológica, sino que dota al proletariado de la necesaria disciplina, homogeneidad ideológica, conocimiento colectivo que destierra el subjetivismo, el control de la dirección y haciendo fluir la democracia de arriba a abajo y de abajo a arriba, preparando al proletariado no sólo para el combate contra la burguesía, sino para la toma del poder y, en ese proceso, imprimiéndole la forma en la que se articulará la nueva sociedad llamada a suceder a la sociedad capitalista, la sociedad socialista. El Partido Leninista, es el arma más potente y segura que tiene el Proletariado para conquistar su emancipación, que sólo puede venir de la mano de su conquista del poder político. La Historia acredita que el Partido Leninista, el partido de nuevo tipo, el Partido Comunista que aglutine a los obreros más avanzados, a su vanguardia, es la única formulación que puede guiar al proletariado a la victoria, por ello la burguesía ataca con ferocidad al marxismo-leninismo y a su Partido.

¡FORTALECE AL PARTIDO LENINISTA, ÚNETE Y ORGANÍZATE EN EL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

F. J. Barjas
Secretario General del PCOE.