1

Justicia para los presos en los campos de concentración de Dos Hermanas

Al igual que los fusilados y tirados a fosas comunes por el régimen fascista español desde 1936, los republicanos (socialistas, comunistas o anarquistas) hechos prisioneros y convertidos en esclavos sufren hoy día el olvido e indiferencia del Estado burgués español con la complicidad de sus adláteres y esbirros (izquierda y sindicatos oportunistas) que pactaron la “pax romana” con los vencedores.

Se calcula que unos 400.000 presos en el Estado español y unos 100.000 en la provincia de Sevilla contribuyeron a reconstruir el país después de la guerra sirviendo de mano de obra esclava a la Iglesia, instituciones públicas y empresas privadas de todos los sectores. Algunas como Dragados y Construcciones (hoy ACS), Entrecanales y Távora (hoy Acciona),  Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), Renfe o Huarte (hoy OHL) siguen presentes hoy en el IBEX-35.

Sólo en la provincia de Sevilla hubo 11 de los 55 campos de concentración de Andalucía. El primero sirvió para construir un colector de aguas residuales en Heliópolis, ya proyectado por el Ayuntamiento de Sevilla en 1937, por lo que éste fue pionero en la utilización de presos para la construcción de obras públicas. En ese caso los presos trabajaron para la entonces llamada Entrecanales y Távora, hoy llamada Acciona, en manos de la familia Entrecanales.

Estos campos que tenían la función de “Redención de Penas por el Trabajo” tenían además el objetivo de “reeducar” en los valores del nacionalcatolicismo a los reos. Para ello los sacerdotes iban a los campos de concentración para celebrar misas y conseguir confesiones que servirían después para delatar a los presos.

El más grande e importante de estos campos de trabajo fue el de los Merinales en Dos Hermanas por donde pasaron hasta 8.000 presos, que junto al de La Corchuela y El Arenoso sirvió para construir el Canal del Bajo Guadalquivir entre Peñaflores y Lebrija entre los años 1940 y 1956. Este canal de 158 kilómetros sirvió para convertir en regadío unas 80.000 hectáreas de secano para provecho de sus propietarios terratenientes.

No hay que señalar por tanto sólo al verdugo, el fascismo y su cabeza visible Francisco Franco, si no a la clase social que lo utilizó para imponer por las buenas o por las malas sus intereses económicos. El capital, en cualquiera de sus formas (industrial, financiero, terratenientes…) apoyó, financió y se sirvió del golpe de Estado de 1936 y es el mismo que sigue manejando los hilos hoy de las instituciones políticas para mantener sometida a la clase obrera y seguir enriqueciéndose con los frutos de su trabajo.

Es por ello que aún hoy se mantienen impunes casi todos los crímenes perpetrados durante el régimen franquista. Los bebés robados (se calculan unos 300 mil), los fusilados en fosas comunes (unos 200 mil) y los presos esclavizados en los campos de concentración (400 mil) no han encontrado reconocimiento ni justicia oficiales tras la operación de maquillaje del régimen llamada “transición”.

Ni en la Corchuela ni en Los Merinales hay una placa, ni una explicación de lo que ocurrió allí. Nadie imagina que junto a la N-IV que pasa por Dos Hermanas a dos presos fugados los fusilaron delante del resto de presos y que les obligaron a desfilar ante sus cadáveres a la orden de “¡vista a la derecha!”.

Los vericuetos burocráticos como la aprobación por el Parlamento andaluz de una proposición no de ley por la que se insta al Gobierno a impulsar este proyecto, o la mención que hizo la Comisión Interministerial sobre la Memoria Histórica en su informe final, hasta la constitución de una gestora Pro-Fundación Merinales, con la participación de diversas entidades políticas y sociales encabezadas por el Ayuntamiento de Dos Hermanas, pretenden cansar a los familiares de las víctimas y que el tiempo borre las huellas de la barbarie capitalista hoy en el poder.

El PCOE-Dos Hermanas denuncia y señala a los verdaderos culpables del genocidio y la esclavitud franquista en campos como Los Merinales y La Corchuela, a los que hoy gobiernan desde el IBEX-35 y que tampoco dudan en usar como mercenario al terrorismo islámico financiado por Arabia Saudita, buen compañero de negocios.

Así mismo el PCOE-DOS HERMANAS exige justicia y reconocimiento para sus víctimas y familiares que lucharon contra la barbarie capitalista en su expresión más cruel, el fascismo.

Sólo levantando nuestras propias instituciones y nuestro poder obrero a través de la unión de las capas populares en un Frente Único del Pueblo será posible implantar nuestra justicia (contraria a la suya) y recuperar lo que ha debido ser siempre nuestro.

PCOE-DOS HERMANAS




Contra la reacción y el fascismo, fortalece al PCOE

La reacción está desbocada. Ante la debilidad del movimiento obrero, y las sonrojantes, cuando no patéticas, campañas de corte electoralista de la socialdemocracia, los reaccionarios y fascistas se han lanzado al ruedo de la lucha ideológica con toda la artillería. Su objetivo es normalizar el fascismo, para que veamos como algo natural los símbolos, las gentes y los sucesos criminales y terroristas del régimen burgués que anegó España en el oscurantismo derechista en 1939.

Así, el diario ABC intenta convencernos de que la bandera franquista, con la conocida águila, no tiene connotaciones ni vinculaciones con el fascismo, con el franquismo, y que únicamente es una enseña histórica proveniente de los mal llamados Reyes Católicos. Más allá de la inexactitud científica de la que el diario reaccionario hace gala, pues ambos escudos no son el mismo, lo que subyace tras el artículo es la intención de que lavar la cara al régimen fascista de 1939.

Y es que en períodos de crisis, la burguesía ya no puede mantener su dominación de clase por medios únicamente “pacíficos”. La agudización de las contradicciones en un capitalismo que se muere y que no encuentra la solución, como afirman desde el criminal foro económico de Davos, lleva a que el envoltorio democrático-burgués tan sui generis sea una lacra para conservar la tasa de ganancia de los burgueses. Por ello, necesitan ese “desfibrilador” llamado fascismo para intentar salvar al más que seguro cadáver. La burguesía, viendo que nadie le hace frente en la batalla ideológica, intenta introducir y normalizar cada vez más ese fascismo pues sabe, que pese a las características terroristas de ese régimen, no se sostendría sin la aquiescencia de los oprimidos. Por tanto, inocular ese veneno ideológico para que el pueblo acepte como algo natural e inevitable medidas cada vez más reaccionarias es vital para ellos.

Debemos tener en cuenta que esto no es cuestión del diario ABC, o de cualquier medio o tertuliano de ultraderecha de esos que abundan en los medios de comunicación del capital. Es una estrategia del Estado cuyas causas, cuya raíz, se encuentra en la estructura misma del modo de producción capitalista. Como decimos, cuando esa infraestructura es débil, se producen cambios en la superestructura de la que depende. Una de ellas es la forma que adopta el Estado, cambiante según las necesidades del capitalismo.

Todo esto es la causa primordial del ascenso de la extrema derecha en Europa. La burguesía los financia, los patrocina, y las corporaciones mediáticas propiedad de esa burguesía normalizan las actitudes, los episodios, la ideología de esta nueva extrema derecha. Baste un vistazo a la prensa diaria, incluso aquella que dista de centrarse en política o que dedica sus contenidos a diversos sectores, para observar la total y absoluta normalidad con la que las ideas reaccionarias se han convertido en las dominantes. Los problemas de la clase obrera, el antisindicalismo, la defensa del fascismo y sus iconos, la defensa de las matanzas imperialistas, la defensa del estado policial y la represión, etc., son mostradas con absoluta normalidad por el conjunto de la prensa burguesa. Y todo esto, lejos de ser extraño es lo natural, puesto que la democracia burguesa es como un río que desemboca en el océano de la reacción.

Ante todo ello, urge dar una respuesta de clase, combatir al enemigo burgués en el terreno de la ideología y no acobardarse, aceptando esta ideología reaccionaría ideología como hechos consumados, tal y como hace la inefable socialdemocracia. Sólo fortaleciendo el desarrollo del  partido del proletariado como herramienta que sirva de contrapunto en esta batalla ideológica conseguirá que no nos veamos abocados al negro y pardo abismo de la reacción.

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Por la República Socialista

Un año más una amalgama de partidos políticos salen a las calles a rememorar la II República y a la vez a reclamar el advenimiento de una tercera. La mayoría de organizaciones lo que reclaman es la eliminación de la monarquía e instaurar una república de carácter burgués, como lo fue la anterior o como la actual república francesa en la que se permite el desarrollo del fascismo, como podemos observar en el caso de Frente Nacional de Marine Le Pen.

Tal y como desentrañó Lenin: “La república democrática es la mejor envoltura política de que puede revestirse el capitalismo, y por lo tanto el capital, al dominar esta envoltura, que es la mejor de todas, cimenta su Poder de un modo tan seguro, tan firme, que ningún cambio de personas, ni de instituciones, ni de partidos, dentro de la república democrática burguesa, hace vacilar este Poder”.

El PCE, organización alejada ya de cualquier concepción leninista, propone  que este 14 de abril ondeen banderas republicanas en las instituciones, como acción que anuncie en el camino de un proceso constituyente en el vayamos paso a paso construyendo la III República. Dicha república, planteada por el PCE, no es más que “la mejor envoltura política de que puede revestirse el capitalismo” y por ello esta propuesta lo que hace es reforzar a la burguesía, que actualmente impera en forma de monarquía constitucional.

En el año en el que se celebra el centenario de la Revolución de Octubre, de la que tanto se jacta el PCE de apoyar – en teoría-, vemos como las lecciones aprendidas que nos muestra magistralmente el camarada Lenin son escondidas al proletariado por parte de estas organizaciones oportunistas y reformistas con el vano objetivo, precisamente, de que un avance para la clase obrera como fue la Revolución de Octubre no se vuelva a repetir nunca más.

El Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español en Madrid denuncia el reformismo y oportunismo de estas organizaciones, como el PCE, siempre al servicio de la burguesía y tratando de enmascararse frente a la clase trabajadora, y reivindicamos la república socialista como única salida del proletariado para tomar las riendas de su destino e imponer la dictadura del proletariado, auténtica democracia de los trabajadores.

 

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




La economía social, cuento burgués para incrementar la explotación. El ejemplo de COREN y SERVICARNE

La crisis estructural del capitalismo conlleva aparejada un ataque a los escasos derechos que todavía conservan los trabajadores en los países de régimen burgués. Para ello, los políticos al servicio de la burguesía no dudan en elaborar leyes cada vez más reaccionarias, que de facto, ilegalizan la acción sindical. Todo este conjunto de leyes y actuaciones con las que los sucesivos gobiernos del PP y PSOE, y sus muletillas, han atacado a la clase obrera y  han servido para mantener, e incluso acrecentar, el miedo en los centros de trabajo y para consolidar la dictadura de la patronal tanto de puertas del centro de trabajo para adentro, como para fuera, en el Estado burgués.

Así, una de las más nauseabundas estrategias de los patronos es el fomento del llamado “falso autónomo”. Los falsos autónomos, son obreros a los que la empresa obliga a darse de alta como tales, pero que como decimos son realmente trabajadores asalariados por su función. Una triquiñuela obscena, que sirve para que los empresarios ganen aún más a costa del producto de nuestra fuerza de trabajo, además de ahorrar pingües cantidades de dinero en otros conceptos como cotizaciones a la Seguridad Social, etc.

Otra práctica de la patronal es la de subcontratar servicios a terceros. Esto supone un gran ahorro de costes para las empresas y conllevan que los trabajadores de las empresas subcontratadas tengan unas condiciones laborales propias del siglo XIX.

De todas estas prácticas sabe mucho el tándem explotador COREN-SERVICARNE. Para maximizar los beneficios y ampliar la tasa de ganancia y de plusvalía, la empresa Coren subcontrata a la segunda, Servicarne, determinados servicios de su producción. Servicarne, a su vez, es una empresa formada por más de 5.000 falsos autónomos, con condiciones laborales esclavistas, y que demuestra cada vez que se enfrenta a trabajadores organizados un profundo odio de clase a los sindicatos y trabajadores, mostrando el carácter reaccionario propio del empresariado.

Los trabajadores de Servicarne y Coren, hartos de sufrir en sus carnes las consecuencias de un régimen explotador y criminal como es el capitalismo, han convocado numerosas movilizaciones para denunciar y exigir sus derechos laborales. Desde el PCOE nos solidarizamos con estos trabajadores, y apoyamos sus reivindicaciones.

Sin embargo, tenemos que tener en cuenta que la lucha sindical no es suficiente, no es sólo una lucha económica, no sólo de trata de una lucha sindical por la mejora de las condiciones de trabajo. Es también una lucha ideológica. Esto es así porque como vemos, la clase dominante, la patronal, realiza una lucha en el terreno de las ideas y de la opinión contra los trabajadores en lucha. Para ello, se sirve de la prensa que es de su propiedad. Los periodistas defienden los intereses de los capitalistas, y no dudan en mentir, manipular, tergiversar y poner a los pies de los leones a los trabajadores para mantener el sistema económico actual y para servir de altavoz de los intereses de los empresarios. Contra esto, debe darse una lucha ideológica que explique al conjunto de la clase trabajadora que los problemas de su clase no son puntuales o aislados, sino que forman parte de un conjunto que es la lucha de clases.

Y es también una lucha política. El Gobierno, el Estado, la Unión Europea, representan los intereses de los capitalistas. Las leyes que aprueban son la voluntad de las clases dominantes hechas normas. En este sentido, los partidos políticos del sistema no dudarán en sacarse de la chistera tantas leyes hagan falta para mantener la tasa de ganancia de los monopolios y de los patronos, de las empresas como Coren y Servicarne. Por lo tanto la lucha también es política, para poner fin a ese Estado que defiende intereses ajenos a los de los trabajadores, por su misma esencia.

El PCOE llama a la clase obrera a solidarizarse y apoyar la lucha de los trabajadores de Coren y Servicarne, y de todos los sectores de las capas trabajadoras, con el objetivo de poner fin al robo sistemático que sufrimos por parte del gran capital. Asimismo hacemos un llamamiento a estos trabajadores, y al conjunto de la clase obrera, a trascender las fronteras de la lucha sindical, ilegalizada de facto, unificando las diversas luchas en una única lucha de clases contra la burguesía y su política, implementada por su Estado que es su instrumento de opresión y sometimiento del proletariado, con el objetivo de conquistar una auténtica democracia obrera, tanto en las empresas como Coren y Servicarne como fuera de las puertas de los centros de trabajo.

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE) – GALICIA




El caso de Cassandra o cómo el oportunismo blanquea el régimen del 78 y justifica la represión

Nuestro partido siempre se ha caracterizado por condenar y solidarizarse con todos los casos posibles de represión: la política, la ideológica, la económica, la sindical, etc., pese a que en ocasiones, no hemos recibido esa solidaridad cuando los nuestros han sufrido la represión. Sin embargo, la solidaridad no es cuestión de cargarse de medallas, ni un tema que deba ser utilizado para, cual experto en marketing, “vender” las bondades de una determinada postura ideológica. El PCOE se solidariza con toda represión contra el proletariado, porque es lo justo.

Sin embargo, no podemos decir lo mismo del oportunismo. El oportunismo, por su esencia, se encuentra cómodo en el sistema en que vivimos, niega el carácter de clase del Estado y sus instituciones y, para ellos, el problema es la aplicación incorrecta de las leyes o los perniciosos efectos de la economía que soliviantan su moralidad pequeñoburguesa. Es decir, el oportunismo niega el carácter político de los problemas en el sistema capitalista, no yendo nunca a la raíz de los mismos sino quedándose en los efectos superficiales.

En este sentido se enmarcan las palabras de la entrevista concedida por la mediática Cassandra, la tuitera de los chistes de Carrero Blanco. Y decimos mediática porque su proximidad al partido oportunista de nuestro tiempo, Podemos, ha hecho que este caso tenga más visibilidad que las decenas de usuarios de la red social Twitter que se enfrentan a condenas por lo mismo, y de los que nadie habla. Por no hablar de casos de represión más graves, pero ese no es el asunto. El asunto está en que Cassandra, desde una actitud individualista basada en el “yo”, en el “que hay de lo mío”, ha pretendido descargar en otros las acusaciones vertidas contra ella, a la par de legitimar al Estado represor para ver si así capeaba el temporal.

Para Cassandra, y para el oportunismo en general, la Audiencia Nacional no es un tribunal de excepción, sino un instrumento válido que, según los oportunistas, a veces se le va la mano. Para esta oportunista y sus adláteres, la represión contra el pueblo vasco era justa y necesaria debido a la “maldad” intrínseca de la organización armada ETA. Por supuesto, la oportunista hace mutis por el foro de la falta de democracia que impide al pueblo vasco ejercitar sus derechos democráticos como nación. Para esta oportunista, los partidos políticos no son representantes de las diversas clases y capas sociales, sino que son agentes por encima de estas clases cuyo actuar debe ser el consenso para resolver los problemas de “la gente”. Para Cassandra, el yihadismo sale “del aire”, aparece de la nada por generación espontánea. Parafraseando al gran Olmo Dalcó en Novecento, diremos que han sido los imperialistas los que han plantado a los yihadistas, los han querido, les han pagado….

En definitiva, Cassandra blanquea al régimen del 78, cada vez más reaccionario. Cassandra justifica la misma represión que sufrió como algo necesario, como un mal menor contra todo aquello que amenace el sistema político en que tan cómodamente se encuentra. Cassandra, desde el individualismo, clama su adscripción al régimen del 78 para mejorar su situación personal y no duda en disparar contra, y poner en la diana a cuanto caso de represión que no sea el suyo haga falta.

Por todo ello, condenamos el oportunismo político ante la represión del Estado burgués, condenamos lo “políticamente correcto” en lo que a la represión de la disidencia se refiere y nos solidarizamos con todos aquellos que realmente sufren la represión del Estado, de sus medios de manipulación, de la patronal o de cualquier elemento que quiera mantener este sistema putrefacto, reaccionario y caduco que ya solamente se sostiene por la violencia.

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La extrema derecha como destructora de la Memoria: Torrecampo y el anti-fascismo

Vivimos en un momento en el que los medios de comunicación blanquean a la extrema derecha a la vez que se criminaliza la respuesta anti-fascista. Por ejemplo, vimos como se defendía a un futbolista neonazi mientras se tachaba de delincuentes a la afición que protestó ante su fichaje. Por su parte, el diario El Confidencial trataba de humanizar a la extrema derecha con un artículo titulado: “¿Qué música escucha la alt-right? La derecha alternativa se parece mucho a nosotros”. Estos son sólo un par de ejemplos recientes.

En este contexto podríamos situar la cancelación (a sólo tres días antes de lo acordado) del acto de homenaje a un luchador antifascista como fue Florián Andújar García por parte del Ayuntamiento de Torrecampo (Córdoba) liderado por el Partido Popular (PP).  El homenaje consistía en la inauguración de una fuente formada por tres bloques de granito, la central más elevada que el resto, donde brotaría el agua. A su izquierda, habría un texto explicativo consistente en la traducción de la inscripción de la tumba de Florián Andújar García en Francia y unos versos del poeta José Ángel Valente.

¿Qué motivos han causado esto?

En primer lugar, varios medios de comunicación como el informativo de Canal Sur o el Diario Córdoba han hablado de “presiones” por parte de algunos vecinos, las cuales causaron un “ambiente enrarecido”. No sería de extrañar. Al contrario de otros países donde los luchadores contra el fascismo son homenajeados cada año por las instituciones estatales, en España la extrema derecha ha estado protegida por su sistema político.  De esta forma, el actual Jefe del Estado español ignora las demandas populares para una Ley de Memoria Histórica, a la que vez que hipócritamente homenajea a los españoles que liberaron París de los nazis en una visita oficial a Francia.

La extrema derecha tiene capacidad de presión para suspender aquello que amenace sus intereses. Esto no es algo nuevo. Dejando a un lado el terrorismo ejercido durante el período conocido como Transición o los asesinatos, coacciones y agresiones que tienen a sus espaldas, la extrema derecha ha logrado suspender proyectos que rescatan la Memoria Histórica de los represaliados en la Guerra Civil y en la posguerra. Un ejemplo es el relacionado con el impacto que causó el documental Rocío (1980) dirigido por Fernando Ruiz Vergara, una de las primeras producciones que trató el tema de la represión en la Guerra Civil y que señaló a grupos de hermandades rocieras en la misma. El documental fue el primer filme censurado tras la aprobación de la Constitución de 1978 por presiones de la extrema derecha de la zona de Almonte.

En segundo lugar, en un comunicado oficial del Ayuntamiento de Torrecampo, el alcalde Francisco del Castillo Cañizares y su equipo de gobierno ha desmentido que haya habido presiones y afirma que se debe a una supuesta “politización” del acto. Dejando a un lado el intento de apropiación oportunista por parte de algunas formaciones, cabría preguntarse: ¿Cómo podría “despolitizarse” un acto que conmemora a un héroe antifascista?

El PP defiende una relectura de la figura de Florián Andújar García “descafeinada”, donde su posición antifascista aparece en un segundo plano, presentándolo en su comunicado como un “luchador por la libertad y por los ideales democráticos”. ¿Contra quién luchaba Florián Andújar García (y otros muchos españoles)?

Florián Andújar García nace el 4 de mayo de 1912 en Torrecampo, provincia de Córdoba, en el seno de una familia de jornaleros. Durante la Guerra Civil combatió a las tropas fascistas en defensa de la República y el Frente Popular. Al igual que otros muchos españoles, tuvo que exiliarse en Francia, siendo internado en el campo de concentración de Argeles-sur-Mer. Por orden del gobierno francés es asignado a una de las Compañías de Trabajadores Extranjeros (Compagnies de prèstataires étrangers), siendo destinado a Annecy (Alta Saboya) en septiembre de 1940, cuando ya había sido iniciada la Segunda Guerra Mundial y Francia estaba ocupada por los nazis.

Florián Andújar García romperá la disciplina de la Compañía y pasará a combatir junto a la Resistencia Francesa contra la ocupación nazi. Formará parte de los 56 españoles que combatirán en la batalla de Glières, considerada por algunos historiadores como “la primera gran batalla de la Resistencia”, la cual influyó en la decisión Aliada de llevar a cabo el Desembarco de Normandía.

Morirá a los 32 años en esta batalla el 27 de marzo de 1944. Sus restos están enterrados en la Necrópolis Nacional de Morette (Alta Saboya, Francia), junto a los de otros 105 resistentes caídos en Glières. El gobierno francés le condecoraría a título póstumo con la Legión de Honor y se elevaría un monumento para estos combatientes en 1973.

La derecha insiste en la necesidad de “cerrar heridas” a la hora de hablar de la Guerra Civil, a la vez que el Ministro del Interior Fernández Díaz participa en actos a favor de la División Azul (que luchó con la Alemania Nazi en la invasión de la Unión Soviética, produciendo cientos de miles de muertes en el asedio de Leningrado), pretendiendo fusilar la Memoria al igual que sus antecesores hicieron con nuestros héroes, creyendo que con ello llevan al olvido sus ideas, así como impiden juzgar los crímenes de la dictadura.

La derecha no sólo no condena el pasado fascista, sino que nos impide tener nuestra propia memoria. El caso de Torrecampo es sólo un ejemplo más.

 

COMITÉ PROVINCIAL DE CÓRDOBA DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE) 




Miguel Hernández, poeta del pueblo y comunista militante

Nos decía Lenin que la burguesía suele apropiarse de figuras del movimiento obrero, para vaciarlas de contenido de clase y difundir tan solo aquellas partes que no son molestas para su concepción del mundo y de la lucha de clases. En este sentido, podemos observar como estos días se reivindica la figura del poeta comunista Miguel Hernández, y remarcamos lo de comunista, puesto que una amalgama de socialdemócratas, reformistas, e incluso la derecha española loan al poeta oriolano, siempre descargándolo de contenido de clase.

Tenemos que tener claro que Miguel Hernández fue un poeta, un poeta del pueblo y comunista militante. No fue un reformista, no fue un socialdemócrata, tampoco quedó cómodamente en su burbuja intelectual ajeno a los acontecimientos que lo rodeaban. No, Miguel Hernández combatió al nazifascismo que anegó España en sangre en 1936, se encuadró en el Quinto Regimiento y luchó con la palabra, con la pluma, y con las armas contra el fascio criminal.

Así, luego de acabada la contienda, entregó su vida a la causa de la clase obrera, el supremo sacrificio, nunca doblegándose ante el fascismo criminal que quiso apropiarse de su figura y de su arte, a cambio de la renuncia a los principios. Miguel nunca se rindió, siguió combatiendo al fascismo desde el presidio hasta que exhaló su último aliento. Es por ello que la sola pronunciación del nombre de  Miguel Hernández por parte de los herederos del fascismo instaurado en 1939, y de aquellos que aceptaron la reforma de este transmutado en régimen del 78, es un insulto a su memoria y a la de miles y miles de antifascistas caídos en los campos de España.

Afortunadamente, pese a que los vientos tratan de llevarse la figura de Miguel Hernández a campos alejados del pueblo, del comunismo por el que dio su vida, siempre habrá en los páramos de España gente que nunca doblará la frente ante aquellos que hablan de echarnos un yugo sobre el cuello. Así pues, con la cabeza bien alta y apretados los dientes, el PCOE quiere recordar la figura de Miguel Hernández en este aniversario de su fallecimiento y recordarlo como lo que verdaderamente fue: el poeta de la España antifascista y un comunista ejemplar.

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Solidaridad y apoyo a los trabajadores de Autobuses Larrea

Los compañeros de Autobuses Larrea han decidido, en asamblea, ir a la huelga para defender sus maltrachos derechos laborales. El sistema activa inmediatamente sus mecanismos y los medios de comunicación locales comienzan su ataque contra los trabajadores.
 
11 jornadas de huelga. Esa es la decisión de la asamblea de trabajadores de Autobuses Larrea para frenar los significativos recortes salariales y los contratos precarios que se están realizando a los nuevos trabajadores que entran a trabajar. los trabajadores afirman que en la empresa existe “una pérdida general de derechos sociales” y en el escrito elaborado por ellos mismos reconocen que están dispuestos a negociar para alcanzar acuerdos y acabar con el conflicto.
La empresa, sabedora de fuerza, no considera que las negociaciones sean necesarias y el propio sistema activa sus mecanismos para tratar de aplastar a los compañeros. En primer lugar los medios de comunicación informan de la noticia desde el punto de vista de la burguesía, de la empresa, y enumera uno a uno los problemas que están generando a los “ciudadanos” en las comunicaciones entre los municipios afectados y la capital y también sobre la actuación de los piquetes.
 
La Comunidad de Madrid, cumpliendo su trabajo de institución capitalista y amparándose en la ley burguesa, aminora los efectos de la huelga fijando los mínimos abusivos del 60% en hora punta y coordinando la coincidencia de las líneas de autobuses con el servicio de Cercanías Renfe. Esta medida tiene por objeto minar la moral de los huelguistas que ven como, pese a los retrasos, no logran tener la incidencia que esperaban con el paro.
 
A medida que el movimiento obrero en Autobuses Larrea avance, el sistema irá activando todos sus mecanismos y recrudeciendo aún más la lucha de clases. No dudarán en utilizar los medios de comunicación para silenciar la voz de los trabajadores y tratar de poner a la opinión pública en su contra (como están haciendo con los compañeros estibadores) y, si lo necesitan, militarizarán el servicio (como hicieron con la huelga de los controladores aéreos) o aprobaran leyes en su parlamento burgués que permita a la empresa contratar trabajadores en periodos de huelga (práctica que ya ha avalado el Tribuna Supremo) o aumentarán los servicios mínimos al 90% (como hicieron a los trabajadores de Ryanair el pasado verano). Y, si la empresa lo considera necesario, tampoco dudarán en detener a los trabajadores que participen en la huelga (como les ha ocurrido a los compañeros de Pescanova) utilizando para ello la herramienta capitalista de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado burgués.
El pueblo trabajador -como ya hemos comentado en otras ocasiones- lejos de perder, gana con esta huelga. La victoria de los compañeros de Autobuses Larrea, de los maquinistas de Metro, de los estibadores, de los controladores aéreos, de los trabajadores de Ryanair o la de cualquier otro colectivo obrero significa la victoria de todos los trabajadores, que verán como la organización y la lucha hacen mejorar las condiciones, hoy maltrechas, del pueblo trabajador.
 
En el capitalismo, sin embargo, no hay lugar para la victoria de la lucha económica si esta no significa un retroceso, a ojos de la burguesía, en la lucha política del proletariado. Es por ello que los trabajadores de todas las empresas, al estar totalmente conectados y sufrir los mismos ataques y padecimientos -puesto que es la clase burguesa quien nos los provoca al conjunto de nuestra clase, la obrera-, deben unirse en una Asamblea de Comités, Delegados y Trabajadores que nos permita luchar por la dirección política y tomar las riendas para zafarnos del lastre en el que se ha convertido el capitalismo, fuente de todos nuestros males y sufrimientos.
 
El Partido Comunista Obrero Español considera que la actual situación de la clase obrera, y la pésima proyección de sus condiciones de vida para el futuro, la de nuestros hijos, exige la HUELGA GENERAL DEL PUEBLO que tumbe a este Estado burgués criminal y que permita la construcción de un Estado obrero en el que los trabajadores seamos los dueños de la producción y de nuestro destino.
 
Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid
 



PSOE: Los genuinos mamporreros del capital

En una sociedad de clases, los partidos políticos representan los intereses de una determinada clase o capa social, por tanto, lo correcto del análisis de la realidad concreta es realizarlo a través del prisma de las clases en liza y no personalizando en tal, o en cual, individuo o partido. Esta última manera de hacer las cosas es la habitual del oportunismo que acepta “lo menos malo” y cuyo fin no es derrocar el sistema capitalista, sino al gobierno del reaccionario PP, objetivo que marca toda su actividad política. Para el oportunismo, como decimos, el enemigo es el PP y no el sistema capitalista, mostrando su rostro falaz y su engaño al pueblo.

Sin embargo, pese a que el análisis debe ser primordialmente de clase, no podemos dejar de señalar la vileza y las malas artes de individuos concretos, que si bien no son el motor de la historia, sí que ayudan a acelerar o desacelerar las situaciones. En este sentido, hablaremos del PSOE.

El PSOE, tal y como proclaman sus apologetas, es el partido del régimen del 78. Ni más, ni menos, que lo más parecido a esa reforma putrefacta del franquismo. No se puede entender el régimen del 78 sin entender el papel jugado por el PSOE en el asentamiento de España como país imperialista de segundo orden. PSOE y régimen del 78 tienen trayectorias paralelas, idénticas, y la deriva reaccionaria y podrida del segundo no podía sino reflejarse en el primero.

Nos referimos a la presentación, hace escasas horas, de la candidatura de la que quizá sea la política más reaccionaria, más antiobrera, la política que mejor define lo que es el régimen del 78, a la Secretaría General del PSOE: Susana Díaz. Díaz encarna todo lo que ha sido, y es, el régimen del PSOE en Andalucía: tasas de paro superiores al 30%, pobreza, desahucios, miseria, una sanidad que se cae a pedazos, miles de andaluces emigrando, represión laboral y así podríamos seguir hasta las calendas griegas, mientras, el PSOE andaluz, se lucraba a través del caso de los ERE  y centenares de corruptelas a nivel local y autonómico. ¿Qué mejor política para intentar acceder al partido del régimen del 78, que una individua que representa todas las “virtudes” de ese régimen?

Los andaluces, siempre en el furgón de cola del Estado español capitalista, han sufrido las nefastas consecuencias del régimen del PSOE, es decir, del régimen del 78 en sus propias carnes: en lo económico, en lo social, en lo cultural, en lo político, se hallan a la cola gracias a los frutos de 40 años de régimen social-liberal. Sin embargo, el cortijo andaluz se le queda pequeño a Susana Díaz y se embarca en aventuras de mayor calado, para servir como fielmente sirve a los intereses de la burguesía – véase el caso Ayesa de represión laboral contra el presidente de su Comité de Empresa.  Y es que una cosa hay que tener clara, y es que a pesar del “talante” de Susana Díaz, los demás aspirantes a la dirección del PSOE son tan viles y antiobreros como ella. No caigamos en la trampa del oportunismo de blanquear la cara a otros sectores del PSOE, pues el oportunismo, en su incansable búsqueda de poltronas y cargos para ejercer políticas contrarias a la clase obrera, no duda en exculpar fracción alguna.

Por todo lo dicho, por la situación de Andalucía y todas las medidas tomadas contra la clase obrera en los años de gobierno PSOE – reformas laborales, ETT, privatizaciones, corrupción, etc- calificamos al PSOE, y su socialdemocracia, como enemigos declarados de los trabajadores, que con el PSOE el pueblo trabajador no verá una mejora de sus condiciones de vida, sino todo lo contrario. Llamamos al pueblo trabajador a unir todas las luchas, de los distintos sectores que lo conforman, en el Frente Único del Pueblo que las convierta en una única lucha contra el sistema capitalista y su clase burguesa, responsable de todos sus males y que  haga suya la consigna de la HUELGA POLÍTICA DE TODO EL PUEBLO contra el régimen del 78, contra los partidos del régimen, pues este sólo puede ofrecer miseria y sufrimiento al conjunto de los trabajadores.

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La prensa burguesa y el oportunismo blanqueando el fascismo y allanando el camino a la reacción

La lucha de clases se desarrolla en tres terrenos: el ideológico, el económico y el político. Estas tres partes de la lucha entre las clases y capas sociales que conforman una sociedad determinada siempre van de la mano. El gran fallo de lo que se denomina “izquierda” es haber abandonado las luchas políticas e ideológicas a favor de unas reivindicaciones progres o posmodernas, que no dejan de ser sino las viejas ideas liberales y pequeño-burguesas adaptadas a la realidad material del Siglo XXI.

Sin embargo, el combate de clases no ha sido abandonado por la burguesía. De hecho, en estos momentos de crisis del movimiento obrero, la burguesía redobla sus esfuerzos en la guerra ideológica para imponer su cosmovisión, para que aceptemos su sistema criminal, y el mundo que pergeña, como algo lógico y natural.

En este sentido, el diario burgués El Mundo ha comenzado una campaña de blanqueamiento del golpe de estado fascista del 18 de Julio de 1936, culpando a la República de todos los males habidos y por haber, y presentando al fascismo como algo lógico que venía a poner orden en el caos y desmanes. Numerosos rostros de la derecha política y cultural, así como nazi-fascistas, reaccionarios y liberales, valga la redundancia, se han sumado a la campaña de apoyo a este revisionismo de la Historia. Recuperan los viejos mantras de la historiografía franquista, cambiando a los denostados De la Cierva por nuevos rostros, pero que sueltan las mismas burdas mentiras y manipulaciones. Pura batalla ideológica.

EJERCITO POPULARPero pongamos los puntos sobre las íes. La II República fue una corta experiencia democrático-burguesa, cuyo liderazgo estaba representado por la pequeña burguesía republicana de profesiones liberales, por cuya esencia de clase jamás pudo ser, como afirma la reacción, un régimen comunista. El Partido Comunista de aquella época era una fuerza minoritaria que se oponía a la misma República, cambiando su visión a partir del Congreso de la Komintern en el que se decide apostar por la táctica de Frentes Populares. Sin embargo, el Partido Comunista no se convierte en fuerza decisiva hasta bien empezada la contienda civil, con lo que pretender que la II República fue un régimen a las órdenes de Stalin, aparte de una mentira, es de camisa de fuerza.

Pero no sólo eso. La República mostró su faz burguesa en episodios como la Huelga de Sevilla de 1932, donde asesinaron obreros aplicando la ley de fugas, los sucesos de Casas Viejas, el encarcelamiento de políticos que exigían el derecho del pueblo catalán a la autodeterminación o la represión contra la Revolución de Asturias de 1934, entre otros muchos casos. Lo que demostró la República, fue la incapacidad de la pequeña burguesía de gestionar los conflictos de clase cuando estos llegan a su agudización máxima.

Podríamos seguir hasta las calendas griegas desmontando una por una las falacias históricas de estos presuntos historiadores, pero el caso es que a ellos  la falsedad histórica les importa un bledo. Lo que buscan – y es lo que pretendemos explicar – es inocular el veneno ideológico burgués en las capas trabajadoras para que se entienda este golpe fascista, la reacción, así como los golpes y agresiones al proletariado que se están dando, y estén por venir, como algo natural.

Es por ello que los comunistas no cejaremos en la batalla ideológica contra esa burguesía criminal que anegó España en sangre, pese a que no tenemos ni sus televisiones, ni sus libros, ni sus recursos. Pero contamos con la fuerza de la verdad, ya sabemos que un régimen basado en la mentira no puede mantenerse por mucho tiempo. Debemos señalar el mutis por el foro de la “izquierda” parlamentaria, más preocupada en agarrar poltronas, cargos, e insertarse en el sistema que de luchar por lo que dicen creer. Esta izquierda cobarde, abjurando de la lucha de clases, ha dado alas a este resurgir tanto del revisionismo histórico como de los mas negros episodios de la reacción. Recordemos el apoyo del “Ayuntamiento del Cambio” madrileño a la contrarrevolución facciosa de Hungría de 1956, su posicionamiento junto a los islamistas sirios o su solidaridad con el terrorista Leopoldo López.

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)