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El PCOE acude a la manifestación antirrepresiva por los derechos y libertades democráticas

Antirepresion

El pasado sábado 20 de octubre, el PCOE acudió a la Manifestación antirrepresiva por los derechos y libertades democráticas, convocada por el Movimiento Antirrepresivo de Madrid (Marmad). El objetivo de dicha concentración no era otro que alertar sobre la escalada represiva que se está viviendo hoy día en el Estado español, en el cual se persigue de manera implacable a todo aquel que cuestione el orden imperante: represión a artistas, activistas, twitteros, comunistas, sindicalistas, periodistas, anarquistas….

La manifestación, a pesar de la lluvia, consiguió congregar a un gran número de personas, y se inició en la calle Atocha, recorrió Jacinto Benavente y desembocó en la Puerta del Sol.

Al final de la manifestación, se leyeron unos comunicados que explicaban los motivos por los cuales se convocó la marcha, que no eran otros que la amnistía total para los represaliados por el Estado español y la lucha por los derechos y libertades del pueblo trabajador. Estos derechos están siendo recortados con el único fin de reprimir toda voz disidente, intentando preservar un régimen caduco, heredado del franquismo e inmerso en sus propias contradicciones.

Desde el PCOE condenamos de manera total esta oleada represiva, ante la que solo cabe la organización del pueblo trabajador en torno al Frente Único del Pueblo. Si no, nos someterán y nos arrebatarán todos los derechos que hemos conquistado.

¡Por los derechos y libertades del pueblo trabajador!

¡Combatamos su represión con organización!

¡Organízate con el PCOE para combatir al estado fascista!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




Presupuestos generales del estado: oportunismo y fascismo cogidos de la mano

El pasado mes de septiembre, el Presidente del Gobierno decía, con referencia a la votación parlamentaria favorable a la exhumación del tirano Franco del Valle de los caídos que “España da un paso histórico. Hoy nuestra democracia es mejor”. La Vicepresidenta del Gobierno señalaba, para justificar dicha decisión “se trata de resolver una anomalía extraordinaria: la de tener al dictador en un mausoleo de Estado y en un lugar donde puede ser exaltado (…) No hay paz y concordia mientras que los restos de Franco estén en el mismo lugar que los de las víctimas”.

El pasado 11 de octubre, el Parlament de Catalunya aprobó una Resolución por la que ésta cámara, en su punto tercero “El Parlament rechaza y condena el posicionamiento del rey Felipe VI y su intervención en el conflicto catalán así como la justificación de la violencia por parte de los cuerpos policiales el 1 de octubre” y en su punto cuarto “El Parlament reafirma su compromiso con los valores republicanos y apuesta por la abolición de una institución caduca y antidemocrática como la monarquía”. Esta resolución fue propuesta por Catalunya en Comú-Podem, y tuvo el voto favorable de els Comuns, ERC y JxCat, esto es, la mayoría absoluta del Parlament.

El Gobierno del PSOE ha decidido actuar contra dicha resolución recurriéndola ante el Tribunal Constitucional, según el Ejecutivo, como respuesta política a la resolución del Parlament argumentando para ello que la figura del Rey está fuera de cualquier debate partidista, atribuyendo a los grupos independentistas “en su irresponsabilidad de utilizar las instituciones catalanas para alentar el conflicto y no para servir a los intereses generales de todos los catalanes”, es decir, el Gobierno de Pedro Sánchez, ante un posicionamiento político del Parlament emplea el Tribunal Constitucional para salvaguardar dos pilares fundamentales del franquismo: La Corona y la unidad de España.

Eso es el PSOE, el partido del 155 y del GAL, que por un lado pretende exhumar al asesino del Valle de los Caídos, para querer aparentar que es de ‘izquierda’, pero que defiende con uñas y dientes la obra del asesino, su Estado y su naturaleza y principios fascistas. A ese partido lo han aupado al Gobierno PODEMOS/IU/PCE, ERC o Bildu, entre otros, sancionando las políticas fascistas de PP y C’s.

Por otro lado, tanto PODEMOS como el PSOE han suscrito un acuerdo para Presupuestos Generales del Estado donde la “medida estrella” es la subida del salario mínimo interprofesional a 900 euros mensuales, medida ya matizada por la propia Ministra de Hacienda previamente, tan siquiera, de ser aprobada. Medida estrella que no requiere de los presupuestos para hacerla posible, pues el Gobierno mediante un Real Decreto Ley podría hacerla efectiva. Esos Presupuestos son un nuevo engaño del oportunismo al pueblo, con los que tanto PSOE como PODEMOS pretenden posicionarse electoralmente, que es lo único que les importa.

Sin embargo, los Presupuestos Generales del Estado nos demuestran que el estado español vendió su soberanía a la UE, que es quien le tiene que dar el visto bueno a las cuentas. Es curioso que quiénes iban a tomar el cielo por asalto ahora vayan como corderitos a la UE, en virtud de la modificación del artículo 135 de la Constitución Española, para que les dé el visto bueno a sus actos políticos, en este caso un presupuesto, que no contienen una renta básica universal, ni contemplan la derogación de las reformas laborales de ZP ni la de Rajoy, ni contemplan la derogación de la última reforma de pensiones, ni contemplan la reducción de la edad de jubilación a los 60 años sino que se hacen en virtud de la legislación establecida por Rajoy de jubilación a los 67, etcétera.

Esos presupuestos sólo podrán salir adelante si los nacionalistas vascos y catalanes los apoyan. Y en el sentido de recabar el apoyo de ERC y de PdeCat debe fijarse la visita a Junqueras en la prisión de Lledoners por parte de Iglesias, manifestando su disposición también a visitar Waterloo si el PdeCat así se lo demanda. En octubre de 2014, en el Congreso de PODEMOS, Iglesias señalaba que “el cielo no se toma por consenso. Se toma por asalto” y también señalaba que “PP y PSOE no tienen más patria que su dinero”, cuatro años después, Iglesias se ha convertido en muñidor y en chico de los recados del Gobierno del PSOE, el mismo que defiende el encarcelamiento de los dirigentes independentistas, que apoyaron la aplicación del artículo 155 en Cataluña, y que defiende el capitalismo monopolista y perpetuar el estado fascista.

Estos Presupuestos son un ejemplo de trilerismo político y retratan la derechización de la organización oportunista PODEMOS, y con ella la opada IU/PCE que, como buenos oportunistas que son, bailan al son de la organización violeta a cambio de que a algunos de sus dirigentes les cedan un escaño, ese es su precio. Utilizan reclamos como el incremento del SMI, medida que el Gobierno puede hacer efectiva por un Real DecretoLey, o la actualización de las pensiones con el IPC sólo para el año 2019, que no recoge la aspiración de los pensionistas de que dicha actualización esté recogida por Ley, al objeto de hacer politiquería burguesa para conseguir votos, y de paso perpetuar el marco jurídico y político que hace que la clase obrera cada día esté más explotada y sumida en la miseria.

El estado español se halla en la bancarrota política y económica. La deuda externa bruta española ascendía en junio al 167% del PIB, o lo que es lo mismo, se situó en los 1,957 billones de euros; los bancos españoles – que han recibido ingentes cantidades de dinero por parte del Estado, y por ello la deuda pública española se ha multiplicado dejando en bancarrota económica al Estado – ven comprometida su viabilidad y son reconocidos como un riesgo sistémico por el propio FMI por sus inversiones realizadas en Reino Unido, EEUU, Latinoamérica, Turquía o Italia. Desde 2008 el estado no dudó en saquear aún más a los trabajadores y en endeudarse para salvar a los bancos de la quiebra, 10 años después, los bancos siguen quebrados y el Estado, también

La única salida que tiene la clase obrera es luchar por la consecución del socialismo, en unión con los campesinos pobres y todos aquéllos sectores sociales azotados por el capitalismo y su Estado, conformando un Frente Único contra el fascismo y por la consecución de un estado al servicio de dichas clases populares. ¡O se está con el Socialismo y la lucha por su consecución o se está con el Estado fascista actual y con el imperialismo!

¡TRABAJADOR, FORTALECE Y ENGROSA LAS FILAS DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

¡ABAJO EL ESTADO IMPERIALISTA ESPAÑOL! ¡ABAJO EL FASCISMO!

¡POR EL SOCIALISMO!

Madrid, 20 de octubre de 2018.

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Los despidos de Alcoa o cómo beneficiarse de las desgracias ajenas

Alcoa

Desde su existencia, la burguesía y la clase política que la defiende siempre han obrado buscando únicamente su beneficio y aumentar sus ganancias, importándole poco la vida de sus trabajadores. Recortan sueldos, jornadas, en medidas de seguridad, despiden trabajadores sobrecargando de trabajo a los que quedan… con tal de sacar más dinero. Y si todo esto falla y se encuentran en una situación de pérdidas o sus beneficios se reducen, simplemente cierran la empresa y dejan en la calle a todos los trabajadores, sin importarles que de la noche a la mañana estos obreros y sus familias se queden sin ningún medio para subsistir.

Este ha sido el caso de la empresa Alcoa, donde sus trabajadores llevan ya protestando desde hace 4 años ante las continuas amenazas de cierre que se venían produciendo desde que en 2014 la multinacional trató de cerrar dos de sus plantas en el Estado español, la de A Coruña y la de Avilés. Ante las presiones de los trabajadores y gracias a su lucha lograron evitar estos cierres y conservar sus trabajos, pero la empresa ha vuelto a la carga.

Alcoa ha anunciado hace unos días que cerrará las plantas de A Coruña y Avilés dejando tirados a prácticamente 900 trabajadores (369 trabajadores directos, más 200 indirectos en la planta coruñesa y 317 en la planta avilesa). El argumento del cierre es la subida de la factura de la luz, que estas plantas son poco competitivas y el coste que paga por emitir CO2, lo que según la empresa provocó que se triplicaran las pérdidas.

Lo que fallan los empresarios de Alcoa en decir es que la multinacional se benefició durante 10 años de más de 1000 millones con la factura eléctrica en forma de ayudas pagadas por todos los consumidores a través de la propia factura. Es más, esta empresa es una de las principales beneficiarias de las subastas de interrumpibilidad convocadas por la Red Eléctrica de España. En estas subastas Alcoa cobró 142 millones en 2014, 121 millones en 2015, 125 millones en 2016, 150 millones en 2017 y 92 millones en 2018.

Pero si la empresa ha recibido tantas ayudas, ¿A qué se debe este cierre repentino? A que, como hemos dicho al principio, a la burguesía sólo le importa obtener el máximo beneficio posible, y al encontrarse con que estas plantas no les daban tanto dinero como a ellos les gustaría, privatizaron estas ayudas y beneficios, quedándose ellos con todo el dinero, y socializaron las pérdidas, haciendo que los trabajadores acaben en la calle bajo el pretexto de que no se pueden asumir y sin ofrecer ninguna solución a los mismos.

Asistimos también a una sesión de teatro y de lágrimas de cocodrilo tanto de la derecha fascista del PP, del socialfascismo del PSOE y del oportunismo de IU, Podemos y su coalición En Marea. Sin olvidarnos, por supuesto, de los sindicatos amarillos UGT y CCOO.

Los dos primeros, partidos políticos que han sido pilar fundamental de la mal llamada Transición Española y de la continuación del Régimen fascista español, también son los principales responsables de la precariedad, inestabilidad y crisis del empleo y el Estado Español. Todas y cada una de las reformas laborales que han ocurrido en nuestro país han sido tramadas y pactadas por el Partido Popular, el Partido Socialista Obrero Español en consonancia con la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y CCOO y UGT (de los que hablaremos más adelante). Ellos han sido quienes, hasta el día de hoy, han ido facilitando el despido, han reprimido al pueblo en sus manifestaciones, quienes respaldan las guerras imperialistas contra los trabajadores de otros países y quienes, a cada año que pasa, aumentan la precariedad y la temporalidad del empleo. Entonces, sin lugar a dudas, sus “reivindicaciones” no son más que puro teatro con el que intentan tomar el pelo a los trabajadores de Alcoa ante su dramática situación.

En el otro bando, tenemos a la socialdemocracia española de Izquierda Unida, Podemos y su coalición gallega En Marea. Los que hasta el día de hoy han defendido “el cambio” y “gobernar para la gente”, pero que en la práctica sólo han servido de muleta para el capitalismo en su etapa de podredumbre, con la creación de pisos de lujo por parte de Manuela Carmena en la ciudad de Madrid, la exposición y extorsión a los trabajadores del metro de Barcelona realizada por Ada Colau (recordemos, exponiendo datos personales y las nóminas de los mismos) o la persecución de manteros tanto en Madrid, Barcelona o A Coruña. ¿Qué proponen esta panda de impresentables? Proponen lo de siempre, lo propio de la socialdemocracia, lo que sabemos que lo único que hace es seguir beneficiando a los empresarios: la reforma. En ningún momento se atreven ni si quiera a plantear la expropiación por parte del Estado de la empresa, aun sabiendo que estarían respaldados por la Constitución Española, en concreto el artículo 128.1 (Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general) y 128.2 (Se reconoce la iniciativa pública en la actividad económica. Mediante ley se podrá reservar al sector público recursos o servicios esenciales, especialmente en caso de monopolio y asimismo acordar la intervención de empresas cuando así lo exigiere el interés general). ¿Por qué, entonces, no se acogen a esta posibilidad? Porque, por una parte, la Constitución sólo es un panfleto propagandístico del Estado y, por otra, como venimos denunciando durante décadas los comunistas, la socialdemocracia es la pata izquierda del capitalismo, proponen exactamente lo mismo, pero con una capa de maquillaje. Las reivindicaciones de esta gente se limitan a pedir que no se cierre la fábrica, que no hay motivos para hacerlo. Es decir, que a pesar del auténtico despilfarro público que se ha realizado para beneficiar a Alcoa, asumen una posición equidistante que no perjudique a los empresarios.

Por último, y no por ello menos importante, no podríamos olvidar en este desfile de vergüenza, manipuladores y vendeobreros a los sindicatos del régimen: Comisiones Obreras y Unión General de Trabajadores. Desde el PCOE no nos hemos cansado, ni nos cansaremos, de denunciar las políticas y artimañas antiobreras que estos dos sindicatos han practicado desde los centros de trabajo para engañar al trabajador y alejarlo tanto del sindicalismo como de la conciencia de clase. Nosotros no nos olvidamos de los Pactos de la Moncloa, de cómo evitan el derogar las continuas reformas laborales y, por mencionar un caso más reciente, de cómo han traicionado y vendido a los trabajadores del sector de las TIC, firmando un convenio que expone totalmente a la clase trabajadora para su despiece. No puede existir, de ninguna forma, sindicalismo de clase bajo el yugo de CCOO y UGT.

Por eso, desde el Partido Comunista Obrero Español tenemos claro cuál es el camino: la expropiación y socialización de todas las empresas que engrasan sus engranajes con la sangre del trabajador. No admitimos ni una reforma más del capitalismo, puesto que los intereses de los trabajadores son completamente antagónicos con los de la clase burguesa. Para conseguir todo esto, es necesario romper con todo oportunismo político presente en nuestras filas y organizarnos en un Frente Único del Pueblo que se dirija firme hacia el sistema gobernado por los trabajadores: el socialismo.

¡Camarada, engrosa las filas del PCOE!

¡Por el marxismo-leninismo!

¡Por el socialismo!

Os despidos de Alcoa ou como beneficiarse das desgracias alleas

Desde a súa existencia, a burguesía e a clase política que a defende sempre obraron buscando únicamente o seu beneficio e aumentar as súas ganancias, importándolle pouco a vida dos seus traballadores. Recortan soldos, xornadas, en medidas de seguridade, despiden traballadores sobrecargando de traballo aos que quedan… con tal de sacar máis diñeiro. E se todo isto falla e atópanse nunha situación de perdas ou simplemente os seus beneficios redúcense, simplemente pechan a empresa e deixan na rúa a tódolos traballadores, sen importarlles que da noite á mañá estes obreiros e as súas familias queden sen ningún medio para subsistir.

Este foi o caso da empresa Alcoa, onde os seus traballadores levan xa protestando desde hai 4 anos ante as continuas ameazas de peche que se viñan producindo desde que en 2014 a multinacional tratou de pechar dúas das súas plantas no Estado español, a de A Coruña e a de Avilés. Ante as presións dos traballadores e grazas a súa loita lograron evitar estes peches e conservar os seus traballos, pero a empresa volveu á carga.

Alcoa anunciou fai uns días que pechará as plantas de A Coruña e Avilés deixando tirados a prácticamente 900 traballadores (369 traballadores directos máis 200 indirectos na planta coruñesa e 317 na planta avilesa). O argumento do peche é a subida da factura da luz, que estas plantas son pouco competitivas e o custo que paga por emitir CO2, o que segundo a empresa provocou que se triplicasen as perdas.

O que fallan os empresarios de Alcoa en dicir é que a multinacional se beneficiou durante 10 anos de máis de 1000 millóns coa factura eléctrica en forma de axudas pagas por tódolos consumidores a través da propia factura. É máis, esta empresa é unha das principais beneficiarias das poxas de interrumpibilidade convocadas pola Rede Eléctrica de España. Nestas poxas Alcoa cobrou 142 millóns en 2014, 121 millóns en 2015, 125 millóns en 2016, 150 millóns en 2017 e 92 millóns en 2018.

Pero se a empresa recibiu tantas axudas, A que se debe este peche repentino? A que, como dixemos ao principio, á burguesía só lle importa obter o máximo beneficio posible, e ao atoparse con que estas plantas non lles daban tanto  diñeiro como a eles lles gustaría, privatizaron estas axudas e beneficios, quedándose eles con todo o diñeiro, e socializaron as perdas, facendo que os traballadores acaben na rúa baixo o pretexto de que non se poden asumir e sen ofrecer ningunha solución aos mesmos.

Asistimos tamén a unha sesión de teatro e de bágoas de crocodilo tanto da dereita fascista do PP, do socialfascismo do PSOE e do oportunismo de EU, Podemos e a súa coalición En Marea. Sen esquecernos, por suposto, dos sindicatos amarelos UGT e CCOO.

Os dous primeiros, partídos políticos que foron alicerce fundamental da mal chamada Transición Española e da continuación do Réxime fascista español, tamén son os principais responsables da precariedade, inestabilidade e crise do emprego e o Estado Español. Todas e cada unha das reformas laborais que ocorreron no noso país foron tramadas e pactadas polo Partido Popular, o Partido Socialista Obreiro Español en consonancia coa Confederación Española de Organizacións Empresariais ( CEOE) e CCOO e UXT (dos que falaremos más adiante). Eles foron quenes, ata o día de hoxe, foron facilitando o despido, reprimiron ao pobo nas súas manifestacións, quenes apoian as guerras imperialistas contra os traballadores doutros países e quen, a cada ano que pasa, aumentan a precaridade e a temporalidade do emprego. Entón, sen dúbida, as súas “reivindicacións” non son máis que puro teatro co que tentan tomar o pelo aos traballadores de Alcoa ante a súa dramática situación.

No outro bando, temos á socialdemocria española de Esquerda Unida, Podemos e a súa coalición galega En Marea. Os que ata o día de hoxe defenderon “o cambio” e “gobernar para a xente”, pero que na práctica só serviron de muleta para o capitalismo na súa etapa de podremia, coa creación de pisos de luxo por parte de Manuela Carmena na cidade de Madrid, a exposición e extorsión aos traballadores do metro de Barcelona realizada por Ada Colau (lembremos, expoñendo datos persoais e as nóminas dos mesmos) ou a persecución de manteiros tanto en Madrid, Barcelona ou A Coruña. Que propoñen esta cuadrilla de impresentables? Propoñen o de sempre, o propio da socialdemocracia, o que sabemos que o único que fai é seguir beneficiando aos empresarios: a reforma. En ningún momento se atreven nin se queira a plantexar a expropiación por parte do Estado da empresa, aínda sabendo que estarían apoiados pola Constitución Española, en concreto o artigo 128.1 (Toda a riqueza do país nas súas distintas formas e sexa cal for a súa titularidade está subordinada ao interese xeral) e 128.2 (Recoñécese a iniciativa pública na actividade económica. Mediante lei poderase reservar ao sector público recursos ou servizos esenciais, especialmente en caso de monopolio e así mesmo acordar a intervención de empresas cando así o esixise o interese xeral). Por que, entón, non se acollen a esta posibilidade? Porque, por unha parte, a Constitución só é un panfleto propagandístico do Estado e, por outra, como vimos denunciando durante décadas os comunistas, a socialdemocracia é a pata esquerda do capitalismo, propoñen exactamente o mesmo que a dereita, pero cunha capa de maquillaxe. As reivindicacións desta xente limítanse a pedir que non se peche a fábrica, que non hai motivos para facelo. É dicir, que a pesar do auténtico malgasto público que se realizou para beneficiar a Alcoa, asumen unha posición equidistante que non prexudique aos empresarios.

Por último, e non por iso menos importante, non poderiamos esquecer neste desfile de vergoña, manipuladores e vendeobreiros aos sindicatos do réxime: Comisións Obreras e Unión Xeral de Traballadores. Desde o PCOE non nos cansamos, nin nos cansaremos, de denunciar as políticas e artimañas antiobreiras que estes dous sindicatos practicaron desde os centros de traballo para enganar ao traballador e afastalo tanto do sindicalismo como da conciencia de clase. Nós non esquecemos dos Pactos da Moncloa, de como evitan o derrogar as continuas reformas laborais e, por mencionar un caso máis recente, de como traizoaron e venderon aos traballadores do sector das TIC asinando un convenio que expón totalmente á clase traballadora para o seu despezamento. Non pode existir, de ningún xeito, sindicalismo de clase baixo o xugo de CCOO e UGT.

Por iso, desde o Partido Comunista Obrero Español temos claro cal é o camiño: a expropiación e socialización de todas as empresas que engrasan as súas engrenaxes co sangue do traballador. Non admitimos nin unha reforma máis do capitalismo, posto que os intereses dos traballadores son completamente antagónicos cos da clase burguesa. Para conseguir todo isto, é necesario romper con todo oportunismo político presente na nosa filas e organizarnos nunha Fronte Única do Pobo que se dirixa firme cara ao sistema gobernado polos traballadores: o socialismo.

Camarada, engrosa as filas do PCOE!

Polo marxismo-leninismo!

Polo socialismo!




Por qué la subida del SMI a 900 euros no tendría efectos reales en la economía de los trabajadores

Andan estos días los medios muy ocupados explicando las medidas acordadas entre PSOE y Podemos de cara a la aprobación de los presupuestos generales del Estado para 2019. La medida estrella que más debate está suscitando en medios de comunicación y redes sociales es la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) a 900 euros (actualmente situado en los 735,90 €). Desde la derecha más rancia y reaccionaria se critica la medida como el anuncio del apocalipsis, lo cual da pie a la izquierda y sus seguidores a defender la medida en contraposición a estos planteamientos desorbitados. Las extremas posturas sin sentido de la derecha han hecho muy sencillo defender una medida, de forma que el análisis del verdadero impacto que podría tener esta ha quedado sepultado por un pueril debate casi sin argumentos. Y es que claro, ¿no será mejor que el salario mínimo interprofesional sea de 900 € en lugar de 735,90 €? Cualquiera que intentara argumentar lo contrario sería tomado por poco menos que un demente. Pero independientemente del valor de la medida en sí misma, vamos a argumentar por qué esta medida no tendría efectos reales en la economía de la clase trabajadora.

En primer lugar, esta medida está de momento lejos de aprobarse, pues se trata de un acuerdo entre PSOE y Podemos que debe pasar varios trámites. Uno de los más importantes es la aprobación de Bruselas, que tendrá que dar el visto bueno a los mismos. El simple hecho de que esto sea una exigencia para unos presupuestos nacionales es un indicativo del grado de independencia que puede tener cualquier gobierno que asuma seguir formando parte de la UE (algo que comparten todos los partidos del arco parlamentario español). El segundo trámite que tendrían que pasar estos presupuestos es la aprobación del parlamento, que con los votos de PSOE y Podemos tiene de momento tan solo 151 apoyos de los 176 necesarios.

En segundo lugar, las empresas disponen de un marco regulatorio muy flexible que les permite esquivar todo tipo de medidas destinadas a aumentar los salarios de los trabajadores, con el fin de preservar sus tasas de beneficios.

 

Falsos autónomos: una de las figuras que más está creciendo en el mercado laboral actual es la del falso autónomo. Entre una empresa y un autónomo (que a efectos jurídicos sería otra empresa), no se establece un contrato de trabajo, por lo tanto no existe un salario que deba regirse por el SMI. De esta forma, a un autónomo se le puede pagar lo que ambas partes acuerden. Cuando el autónomo es un trabajador más que se ve obligado a aceptar estas condiciones para poder trabajar para una empresa, se considera a este un falso autónomo. En este caso, la subida del SMI podría ser esquivada por las empresa mediante la proliferación de este tipo de contratos mercantiles (que no laborales). Si bien el acuerdo de presupuestos incluye un punto que indica, “combatir la proliferación de falsos autónomos”, tan solo está definida con un ejemplo de medida en el que se consideraría relación laboral aquella en la que el trabajador reciba ingresos de un único cliente o empleador, sin especificar como se llevaría a cabo la misma (hay que tener en cuenta además que la legislación actual ya reconoce esto, habiéndose ganado diversos juicios por parte de trabajadores que actuaban como falsos autónomos). Además, una empresa podría eludir también esta medida creando otra sociedad que también contratara los servicios del falso autónomo y dividiendo los contratos mercantiles en dos por la mitad de la cuantía.

  

Fuera del marco regulatorio, también existen medidas (no legales), que actualmente están implantadas en un gran número de empresas y a las que podrían acogerse otras para evitar subir sus salarios.

 

– Una de las medidas más usadas en el mercado laboral es la de contratar a los trabajadores menos horas de las que efectivamente trabajan. Por ejemplo, realizar contratos de 20 horas semanales para jornadas de 40 (o más) horas a la semana. Esta práctica es muy común actualmente, y permitiría a una empresa seguir pagando por debajo del SMI, pagando la mitad del mismo en nómina y el resto en negro.

 

– Otra de las opciones de las empresas para esquivar la subida del SMI es el uso de horas extraordinarias no pagadas, que en 2017 alcanzaron las 142.199.428 (se realizan semanalmente 6.131.400 horas extra, de las cuales el 44,6% no son pagadas). De esta forma, las empresas podrían contratar trabajadores a media jornada que realizaran el resto de la jornada en horas extra que no serían remuneradas, algo que ya se produce actualmente en muchas empresas.

 

Suponiendo que estos presupuestos lleguen a aprobarse y que las empresas acaben aplicando la subida del SMI, hay que explicar como un mercado desregularizado, como lo son todos los mercados en una economía capitalista, absorbe este tipo de medidas hasta volver a una situación similar a la existente previamente a la aplicación de las mismas, con unos grados de precariedad y desigualdad que no han variado tras ello.

Los precios de mercado de cualquier mercancía en una economía capitalista, en la que existe libertad de mercado y, por tanto, libertad de precios, no pueden ser fijados a voluntad de uno u otro actor, sino que es el propio mercado el que regula estos precios por el simple hecho de la libre competencia.

Supongamos que un fabricante de zapatos quiere acudir al mercado actual y vender unos zapatos de calidad media a 1000 euros el par. Estos zapatos, frente a la competencia que fija unos precios medios de entre 30 y 60 euros, jamás serán vendidos, y el fabricante tendrá solo dos opciones, desistir en la fabricación y venta de los mismos (desapareciendo estos del mercado como mercancías) o ajustar sus precios para poder competir con el resto de zapatos en el mercado. Además de por la competencia, el precio de 1000 euros por un par de zapatos es inasumible para una mayor parte de la población, debido a los salarios que perciben la mayoría de trabajadores.

 

¿Qué sucedería si de repente, el salario mínimo fuera de 10.000 euros al mes? En el ejemplo del fabricante de zapatos, es fácil ver como la obligación de subir los salarios a sus trabajadores obligaría a elevar el precio de los zapatos. Con una subida de salario realista, el fabricante podría optar entre reducir su cuota de ganancias, poco probable, o aumentar el precio de venta para mantener el margen de beneficios (opción a la que se ve abocado para sobrevivir en un mercado capitalista). Pero no solo ese fabricante, sino que todos los fabricantes de zapatos tendrían que hacer lo mismo. Y no solo los fabricantes de zapatos, sino que absolutamente todas las empresas tendrían que ajustar los precios de venta de sus productos o servicios (viviendas, luz, agua, alimentación, etc). Los precios acabarían volviendo a unas proporciones parecidas con respecto a los salarios a las anteriores a la aplicación de la medida, porque es lo que la población podría asumir gastar en diferentes productos y servicios en base a su economía. La plusvalía obtenida por los empresarios, aunque sería mayor en cuanto a cantidad absoluta, seguiría siendo parecida porcentualmente con respecto a los salarios pagados, de forma que la distribución de la riqueza se mantendría en niveles similares a los anteriormente existentes.

 

El impacto que una subida salarial podría tener en la economía de un trabajador, es contrarrestado con medidas de todo tipo que hacen que el poder adquisitivo de este se vaya reduciendo progresivamente a lo largo de los años. Tan solo hay que analizar la subida de los precios del alquiler, que supone en muchos casos entre un 30 y un 60% de los ingresos de un trabajador, y que se han incrementado en un 7,85% tan solo en la mitad de 2018, o de la luz, que ha subido un 85,7% en 15 años, para ver como los trabajadores seguiremos perdiendo poder adquisitivo paulatinamente por mucho que se incremente el SMI.

 

El próximo estallido de la burbuja financiera de deuda, un nuevo síntoma de la crisis del capitalismo, puede dejar en papel mojado todas las medidas políticas adoptadas por cualquier gobierno, medidas que se sustentan todas ellas en un gasto económico que podría ser limitado en cualquier momento desde Europa para cumplir con la reducción del déficit y el pago de deuda. Al haber entregado la política económica a la Unión Europea (hecho que no se cuestiona por parte de ningún partido del parlamento), en cualquier momento se pueden aplicar medidas de austeridad como las que se están llevando a cabo en Grecia, independientemente de la voluntad del pueblo, y que contrarresten cualquier medida aplicada previamente como la subida del SMI. Ante este grave hecho, todos los partidos del parlamento callan y se convierten en cómplices de este expolio al pueblo trabajador.

 

Si obviamos todo lo anteriormente analizado y simplificamos el debate de forma maniqueísta, no se puede defender que el SMI de 900 € sea peor que el actual de 735,90. Pero justo en plantear estas dos opciones como las únicas posibles reside la trampa de esta disyuntiva. Los medios nos plantean tan solo dos opciones, la opción existente y el cambio propuesto por PSOE y Podemos. El SMI actual de 735,90 frente al SMI de 900 €. Pero todos se cuidan mucho de no mencionar que en un sistema capitalista, la subida del SMI no es garantía de nada, y que países como Dinamarca con un salario medio de 55.589 € anuales tiene un 12,2% de población por debajo del umbral de la pobreza, y es el país rico más desigual en términos de la riqueza de sus ciudadanos. O que Francia con un SMI de 1.498 €, tiene 2.593.000 parados y un 13,6% de la población por debajo del umbral de la pobreza.

El avance del capitalismo ha hecho que en España, a pesar de que el SMI ha pasado de los 424,8 € en el año 2000 a los 735,9 € actuales, los trabajadores seamos cada vez más pobres, y los ricos acumulen cada vez más riqueza. Tan solo hay que recordar la época en la que una familia podía subsistir con el salario de uno solo de sus miembros. Mucho se habla de la brecha salarial de género, pero nuestros políticos parecen poco preocupados porque los altos directivos del Ibex 35 cobren 207 veces el sueldo mínimo de sus empresas. Y es que esta brecha salarial incide en el verdadero origen de la desigualdad económica responsable de la miseria a la que nos vemos sumidos como trabajadores, el sistema capitalista de explotación.

La alternativa a este continuo empobrecimiento de la clase trabajadora pasa por un cambio de sistema económico que ponga en manos de los trabajadores los medios de producción para que la riqueza se reparta de forma justa entre los que la producimos, pasa por la construcción del Socialismo como sistema más justo para el pueblo. Tan solo acabando con el capitalismo e implantando el Socialismo los trabajadores podremos aspirar a tener una vida digna.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




El PCOE lleva la reforma agraria a los pueblos agrícolas de la provincia de Sevilla

ReformaAgraria

Nuestra organización está denunciando en los pueblos agrícolas de la provincia de Sevilla las políticas para acabar con los cultivos de la aceituna (entre otros) en Andalucía, por parte de las instituciones burguesas y los partidos políticos presentes en los parlamentos andaluz y estatal, desde la Junta de Andalucía hasta el Estado Español, vía agencias como Extenda y el Instituto de Comercio Exterior.

Lo hemos hecho ya ante los jornaleros y pequeños campesinos de Brenes, Los Rosales, Cantillana, Sanlúcar la Mayor, o Espartinas, que nos han transmitido cómo se ven asfixiados por las condiciones de trabajo y de vida, por el desempleo, la precariedad, la incertidumbre, los bajísimos salarios, las pésimas condiciones de prevención y seguridad, el alto coste de vida y de producción impuesto por los monopolios de la banca, de seguros, de la industria, de la química, de la distribución y la comercialización.

La situación del campo andaluz es insostenible para aquellos que producen las materias primas que necesita la sociedad para mantenerse en pie cada día, mientras en el lado opuesto, los terratenientes, los señoritos y los capitalistas viven en la opulencia y la abundancia al apropiarse del fruto de ese trabajo.

Y en el campo andaluz, fruto del subdesarrollo al que lo han condenado, se siguen produciendo estampas anacrónicas y propias del feudalismo, siendo los señoritos y amos los que mandan y ordenan.

Los trabajadores del campo nos cuentan cómo de caro les puede salir matar un conejo para dar de comer a su familia (con multas de hasta 300 euros), mientras el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil mira para otro lado ante las cacerías de ciervos para disfrute de la parasitaria aristocracia y burguesía local y estatal.

Nos cuentan cómo los mismos de siempre, incluidos los Mario Conde, Benjumea (fundadores de Abengoa), Ybarra, … o la iglesia se apropian de la tierra arramplando con las pocas zonas ‘públicas’ que quedan de la provincia.

Vemos cómo en el Aljarafe los olivares son arrancados en nombre del santo hormigón que ni siquiera ha servido para hacer accesible la vivienda, dejando hipotecada y sin tierra con la que producir alimentos a una clase trabajadora cuya juventud no tiene otra salida que emigrar a la ciudad o a otras regiones o países.

Hemos constatado el interés y la necesidad de los jornaleros y pequeños campesinos sevillanos por la transformación profunda que propone el PCOE, a través de una reforma agraria que pondrá en manos del pueblo andaluz las riquezas naturales, así como los monopolios que parasitan y mantienen en el subdesarrollo al campo andaluz.

El PCOE de Sevilla seguirá llevando su programa revolucionario, además de a los centros de trabajo de la ciudad, a los trabajadores agrícolas de la provincia de Sevilla, que están pidiendo a gritos un cambio profundo de las estructuras económicas, políticas y sociales de nuestra tierra. Cambio que no vendrá por la vía parlamentaria como insisten los lacayos politiqueros del capital (la derecha y la ‘izquierda’del sistema). Sino uniendo y vertebrando a las clases populares del campo y la ciudad, a través del Frente Único del Pueblo, para que sean ellas mismas las que cojan las riendas y el control de las inmensas riquezas que emanan del campo andaluz.

Secretaría de Agitación y Propaganda del Comité Provincial del PCOE en Sevilla




Cuando subsistir no es suficiente: El Gobierno de Madrid y su odio a quienes menos tienen

Pobreza

Como si encontrarse en una situación de miseria absoluta no fuese suficiente, como si el hecho de que una persona no pueda permitirse ni un techo bajo el que vivir fuese poco relevante, la Comunidad de Madrid no cesa en sus ataques hacia los más perjudicados por el sistema capitalista.

El Gobierno regional está exigiendo a las personas sin hogar, a quienes menos tienen, que le notifiquen cuánto dinero obtienen por actividades como pedir dinero en la calle, recoger chatarra o cantar en el metro para poder descontárselo de las míseras ayudas sociales que reciben. Una vez más, se demuestra el expolio incesante al que somete el capitalismo a los trabajadores que se encuentran en la extrema pobreza a consecuencia de este sistema criminal, que no duda en parasitar al proletariado hasta llevarlo a la muerte.

Por mucho que Ángel Garrido intente vender a la Comunidad de Madrid como una de las mejores regiones europeas, la realidad es muy distinta, y actos rastreros como este desenmascaran a esta “modélica región” de la que tanto se enorgullecen.

Este absoluto desprecio por la vida de los trabajadores y de aquellos que no tienen oportunidad para trabajar no es nuevo para los madrileños. Según los últimos datos publicados por el Instituto de Estadística de la Comunidad de Madrid a los que tenemos acceso, una de cada cinco personas están en riesgo de pobreza o exclusión social, es decir, cerca de 1.400.000 madrileños. De entre ellos, los que mas sufren esta realidad tan extrema son las personas desempleadas con una tasa del 52,8% en riesgo de pobreza o exclusión social.

El Gobierno regional quiere canalizar el dinero hasta de las personas que no lo tienen con el único fin de saciar la sed de ganancias de la burguesía. Es una institución corrupta cuya única función es apropiarse del dinero de los más pobres para otorgárselo a los más ricos y cumplir con sus deseos.

Pero el capitalismo no solo ataca a las personas desempleadas; la tasa de riesgo de pobreza o exclusión social en la Comunidad de Madrid es de un 13,2% entre las personas ocupadas. Ni con el trabajo asalariado pueden los trabajadores subsistir bajo el capitalismo. Y, como consecuencia de esto, en Madrid tres de cada diez menores –323.000 niños– está en riesgo de pobreza.

Este fenómeno es una de las consecuencias de un sistema que lo devora todo a su paso, con el único propósito de maximizar los beneficios de la burguesía, y en el que el bienestar de las personas no tiene la menor importancia. Un sistema que no es capaz ni de asegurar un hogar a aquellos a quienes roban la fuerza de su trabajo. Un sistema que hace que ciudades y países se vendan al mejor postor, como es el caso de Madrid.

Pero esto no es un caso aislado que ocurre únicamente en la Comunidad de Madrid; en todo el Estado español y en todo el mundo el capitalismo arrasa con todo cuanto puede. Como decía Marx, “el capitalismo tiende a destruir sus dos fuentes de riqueza: la naturaleza y el ser humano”.

Nosotros luchamos por un sistema diametralmente opuesto. Luchamos por un sistema que sea capaz de asegurar que todas las personas tengan un trabajo estable y digno. Un sistema que sea capaz de proporcionar vivienda y alimento a todos sus trabajadores, pues son ellos quienes hacen que funcione el mundo. Un sistema que asegure una salud y una educación pública y de calidad para garantizar el bienestar de las personas. La única salida a esta masacre que vivimos diariamente, en la que el trabajador desfallece mientras el parásito burgués vive de sumir en la miseria al proletariado, es el Socialismo. Un sistema por y para los trabajadores.

¡ANTE LOS ATAQUES DE LA PATRONAL, ORGANIZACIÓN OBRERA!

¡SIN PARTIDO NO HAY REVOLUCIÓN!

¡ORGANÍZATE EN EL PCOE!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




Las adicciones como sostén del sistema capitalista

La ludopatía es una de las mayores adicciones que existe en nuestro país y en todo el mundo. Los adictos al juego pasan desapercibidos ya que es una adicción psicológica no física, tanto es así que a menudo son vistos como “viciosos” más que como enfermos.

Desde hace más de una década se vienen realizando numerosos artículos de investigación sobre el aumento de adictos al juego y sobre sus consecuencias en la sociedad, aun así no se ha invertido ni un euro en la Seguridad Social para cubrir esta patología y las pocas asociaciones que existen no cuentan con el debido apoyo psicológico adecuado ya que el Estado no muestra interés en ayudarlas.

La introducción del juego y apuestas va en aumento; si nos remontamos al 2011 el gobierno del PSOE regula mediante ley las actividades del juego de ámbito nacional, de esta manera se abre la actividad a un mayor número de operadores de juego. Actualmente existen más de cincuenta empresas que se dedican a esta actividad, quedando reguladas todas las apuestas realizadas en internet.

Pero además de operar por internet desde la regulación del juego en España, los locales físicos de apuesta van en aumento en todas las Comunidades Autónomas, siendo El País Vasco y la Comunidad de Madrid las pioneras. Son locales especializados en apuestas deportivas donde el usuario encuentra varias pantallas de televisión para ver eventos, asientos y butacas cómodas, máquinas para colocar sus apuestas y servicio de barra y/o restaurante. Estos negocios han sido recientemente beneficiadas por una bajada de impuestos del 5% en todo el territorio Español excepto en Ceuta y Melilla, donde la bonificación es todavía mayor; allí el impuesto baja hasta el 10% de los ingresos netos. Estas medidas hacen que estas empresas extranjeras encuentren terreno fértil en nuestro país, si bien también las hay de origen español. El resultado de estas medidas es que cada vez hay más ludópatas. Una de las novedades que trajo la crisis económica fue la relajación de las normas para las apuestas y el juego en internet a nivel nacional.

En el 2017 se realizó un estudio sobre los riesgos de sufrir ludopatías, “Percepción social sobre el juego de azar en España 2017”, realizado por la fundación Codere y la Universidad Carlos III de Madrid. Curiosamente esta fundación pertenece a la empresa de juegos de azar CODERE S.A, en la cual fue secretario general el antiguo ministro de justicia Rafael Catalá Polo desde el 2005 al 2011. El anterior gobierno tenía muy claro que el juego era rentable. En el informe destacaron un aumento en el número de personas y la cantidad de dinero que se jugó en locales de apuestas deportivas con respecto al año anterior; aun con los datos obtenidos el responsable del estudio, como es lógico, niega que el juego genere adicción y concluye que de él se entra y se sale con absoluta facilidad. Este fenómeno de las apuestas ligadas a las nuevas tecnologías está en auge en toda Europa. El fomento de estas prácticas por medio de la publicidad con referentes deportistas de moda es un reclamo para los más jóvenes, los cuales son especialmente vulnerables. Parece que los gobiernos están más interesados en sacar rentabilidad que en combatir el auge de la ludopatía.

Así los gobiernos autoproclamados ‘demócratas’ pretenden instalar de manera legal todo tipo de adicciones, obviando las desastrosas consecuencias que se derivan de ellas y así abren el debate de legalización o despenalización y bajo el eufemismo de ‘libertad’ intentan también introducir la legalización de las drogas o la prostitución. Estas medidas no son sólo de carácter recaudatorio para aumentar las arcas del estado sino también como mecanismo de control, dejando a las personas incapaces de oponer cualquier tipo de resistencia.

Es muy peligroso plantear esto bajo el pretexto del “derecho a disponer libremente de su cuerpo”. Todas las adicciones funcionan como un vehículo de escape que aparece como una solución a sus problemas. No olvidemos que todas las adicciones guardan un elemento común; el disfrute individual y egoísta. Al sistema capitalista le interesa que cada vez más individuos permanezcan aislados para constituir el consumismo que conforma una de las principales características de la decadente civilización capitalista. De esta manera la sociedad se vuelve apática y evita toda forma de lucha contra la pobreza, el desempleo, la represión, la miseria, etc. Vivir en un mundo artificial de adicciones permite que las clases dominantes tengan el camino libre para tomar cualquier medida de austeridad y para violar todos los derechos sin temer reacciones.

Desde el Partido Comunista Obrero Español luchamos y lucharemos por la verdadera emancipación del ser humano que no es otra que transformar la sociedad para liberarnos de toda forma esclavitud.

Sólo cuando el hombre ha reconocido y organizado sus fuerzas propias como fuerzas sociales y cuando, por lo tanto, no separa más de sí la fuerza social bajo la forma de fuerza política, sólo entonces se lleva a cabo la emancipación humana”. Carlos Marx.

M García Militante del Partido Comunista Obrero Español




Boro y la represión al periodismo crítico

Boro

El monopolio que la burguesía ejerce sobre los medios de producción, base sobre la que se erige este sistema criminal, necesita justificarse y legitimarse. Para ello, la burguesía no duda en invertir ingentes cantidades de dinero para hacerse con el monopolio de los grandes medios de comunicación de masas, instrumentos que emplea para manipular a la opinión pública en favor de sus intereses y en contra de los del pueblo trabajador.

El poder de la propaganda disfrazada de periodismo no pasa desapercibido para quienes ostentan el poder, y es por ello que les resulta tan molesto el periodismo crítico y alternativo que pone al descubierto sus mentiras, revela sus falacias y deja en evidencia la endeblez de sus relatos. Relatos impuestos a costa de difundirlos de forma constante y masiva entre la población, envenenando con sus mentiras al pueblo trabajador y evitando el razonamiento crítico. En definitiva, intentando que su ‘verdad’ sea hegemónica.

Un ejemplo de periodismo incómodo es el practicado por el reportero Jorge Correa ‘Boro’, un habitual colaborador en medios como La Haine Kaosenlared, que ahora se enfrenta a un juicio por una supuesta agresión a dos agentes de policía que se habría dado mientras el periodista cubría la manifestación Jaque a la monarquía, en marzo de 2014. En concreto, se enfrenta a una pena de prisión de 6 años, así como al pago de 6.200 euros de indemnización exigidos por los propios agentes.

La violencia ejercida por los cuerpos represivos del Estado, siempre presentes en cualquier contexto de movilización popular y reivindicativa, fue especialmente cruda en 2014 debido al número y afluencia de dichas protestas, tales como la iniciativa Rodea el Congreso y similares. Dicha violencia quedó debidamente documentada gracias a periodistas como el propio Boro, quien, cámara en mano, tuvo que enfrentarse a los empujones y agresiones de los lacayos uniformados mientras trataba de proteger a una compañera.

Las imágenes grabadas durante aquellos días incomodaron a la burguesía. Ponen nítidamente de manifiesto el carácter clasista de los cuerpos policiales, que no dudan en emplear la más cruda de las violencias contra todo periodista que sea percibido como una amenaza para sus amos. Dejan en evidencia la arbitrariedad y desparpajo con la que los agentes ‘imponen la ley’ sobre el pueblo trabajador, al que someten a toda clase de humillaciones, tanto físicas como verbales. Por todo ello, reporteros como Boro son señalados como objetivo a silenciar con el fin de crear un clima de miedo e incertidumbre entre el proletariado combativo. Cualquiera que sea identificado como un elemento perturbador para su criminal orden social será reprimido por el Estado español.

En esta caza del disidente todo vale, pues los agentes de policía, auténticos perros de presa de la burguesía y traidores de clase, saben que la ley estará siempre de su lado. Son conscientes de que tienen el derecho a ejercer cualquier clase de atropello contra los manifestantes con total impunidad. Las denuncias dirigidas contra ellos son sistemáticamente archivadas. Es por ello que ahora arremeten contra periodistas como Boro, usando para ello un sinfín de mentiras y manipulaciones.

El Estado fascista español quiere una población sumisa y crédula, que siga únicamente las noticias emitidas por cadenas como La Sexta o TVE y que lea únicamente las crónicas escritas por sus esbirros de periódicos del capital como El País o El Mundo. De esa manera, se aseguran que el debate público únicamente se mueva dentro de unas coordenadas limitadas, evitando así que suponga una amenaza para el sistema capitalista. Al mismo tiempo que llevan a cabo esta operación, la burguesía, dueña de los medios de comunicación, silencia todo debate que aborde cuestiones espinosas que hagan peligrar sus intereses de clase. La lógica que se desprende de todo ello es que cualquier periodista o medio que ose tratar estos temas será perseguido sin cuartel por parte del Estado fascista.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) queremos denunciar la flagrante supresión de la libertad de información que se está llevando a cabo actualmente en España, así como alertar de la feroz represión que de muchas y variadas maneras se cierne sobre todos aquellos que cuestionan y combaten este sistema criminal. Como no podía ser de otro modo, recalcamos nuestra solidaridad hacia Boro y hacia todos aquellos representantes del periodismo crítico, alternativo y combativo que, pese a la represión del Estado fascista español, no flaquean ni un instante en su lucha por desnudar la verdad.

¡Por la libertad de información!

¡Organicémonos para combatir su represión!

¡Ni un paso atrás!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




¡OTRO ASESINATO, OTRA AGRESIÓN!

fabrica

El pasado 30 de septiembre, a las 23:45 se registraba en Náquera un nuevo accidente laboral, al caer sobre 4 trabajadores una prensa hidráulica de 20 toneladas, dejándoles inmovilizados y atrapando sus extremidades superiores bajo la misma y provocando la amputación de varios dedos en todos ellos, traumatismos en las extremidades y lo que los sanitarios calificaron de “un brazo izquierdo en estado catastrófico”.

Una vez más, los medios y la prensa burguesa señalan el “accidente” sin explicar motivos, razones o responsabilidades y encubriendo a la empresa evitando en todo momento nombrar que la empresa en la que se registra el accidente es ESTAMPACIONES METALICAS MOYMA SL, empresa dedicada a la “fabricación de estructuras metálicas y sus componentes”, y que tan solo en el año 2016 registró ventas por un valor de 8.100.000€ siendo además miembro de un grupo empresarial millonario, y en la que hace tan solo unos meses CC.OO. publicaba una instantánea con motivo de la huelga del 8M.

Poco después, el día 1 de octubre se registraba en el barrio alicantino de Benalúa la muerte de otro trabajador, esta vez de la construcción, al caerle un bloque de hormigón en la cabeza. Según los Trabajadores de Emergencias Sanitarias que asistieron al trabajador, falleció in situ.

Una vez más una empresa asesina a un trabajador, una vez más los medios la encubren, una vez más los sindicatos reaccionarios se alían con la empresa para culpar al trabajador, una vez más el Estado actuará de organismo amigable y dará una limosna a aquellos que han perdido una vida, una vez más dará una limosna a quien le han destrozado la vida, una vez más el capitalismo demuestra la total impunidad con la que la burguesía puede asesinar, agredir y destrozar a los trabajadores sin que siquiera se pueda ver un atisbo de justicia.

Tan solo en el primer semestre de 2018 se han registrado 303.876 accidentes laborales, 9556 más que el pasado año en este mismo periodo. En el País Valencià solo en este mismo periodo se cuentan 57 muertes.

La burguesía sigue asesinando y agrediendo a trabajadores, vulnerando incluso los mínimos, básicos e insultantes derechos que a los trabajadores se nos conceden como un donativo de falsa humanidad y respeto y que los sindicatos de la burguesía se encargan de desmontar poco a poco con sucesivas firmas de convenios y reformas laborales pactadas con la patronal y el Estado.

¡Trabajadores! Tan solo la solidaridad de clase, la organización y la lucha pueden salvarnos de estos asesinatos, tan solo el partido de la clase obrera puede acabar con la explotación del hombre por el hombre.

¡NI UN ASESINATO LABORAL MÁS!

¡ABAJO EL CAPITALISMO!

¡PROLETARIOS, UNÁMONOS!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Valencia




Continúan los desahucios a pesar de los gobiernos del ‘cambio’

StopDesahucios

Madrid y Barcelona concentran el grueso de los pisos en alquiler en España, con casi un millón de viviendas arrendadas. Ante la imposibilidad de muchas familias obreras de acceder a la compra de una vivienda, el capitalismo ha encontrado una salida para mantener su margen de beneficios a costa del bienestar y la estabilidad de miles de familias, el mercado de alquiler de viviendas. Esto sumado al negocio de plataformas como AirBnb, con un tercio de las viviendas concentradas en manos de empresas y grandes propietarios, hacen cada día más complicado encontrar un alquiler asequible en ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Bilbao, etc.

El número de hipotecas concedidas por los bancos en los últimos años ha decrecido debido a la enorme precariedad que sufrimos los trabajadores, por lo que el mercado del alquiler ha aumentado considerablemente. Esto hace que el porcentaje de desahucios haya virado igualmente desde los hipotecarios a los desahucios por impago del alquiler. Los desahuciados somos los mismos, familias trabajadoras, solo que ahora muchos más vivimos de alquiler.

Durante 2017 se produjeron, según datos del Consejo General del Poder Judicial, casi 100 desahucios al día por impago del alquiler (35.666 en todo el año), por unos 60 desahucios al día por no pagar la hipoteca (22.330 en el año). Con respecto a los desahucios por impago del alquiler, 8.624 se produjeron en Cataluña y 5.001 en la Comunidad de Madrid. En concreto, en la ciudad de Barcelona, en 2017 se produjeron 2.591 desahucios, de los cuales el 85% fueron por impagos del alquiler. En Madrid vemos como en una semana se acumulan los desahucios en un barrio obrero como Carabanchel, superando las posibilidades de intentar pararlos de plataformas como Stop Desahucios. En Madrid, la PAH acusa a Manuela Carmena y a Ahora Madrid, quienes solo han ejecutado un 3% de las viviendas sociales prometidas, de complicidad con los bancos al hacerles el trabajo sucio.

Y todo esto ocurre a pesar de los gobiernos del cambio, a pesar de las campañas de Ahora Madrid con bonitos lemas como “la vivienda es un derecho, no un negocio”, completamente vacíos de significado en un sistema capitalista. A pesar de que Ada Colau, quien solo ha construido el 4,5% de las viviendas sociales prometidas, provenga de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, su particular lanzadera política.

El oportunismo político sigue engañando al pueblo trabajador con falsas promesas de un mundo mejor, ocultando que bajo un sistema capitalista, los trabajadores seremos cada vez más pobres y viviremos cada vez peor, intentando desmovilizar las luchas que se dan en las calles y reconducir el descontento hacia el voto y la representación parlamentaria.

En este sistema la vivienda es y será un negocio, en manos de grandes empresas y bancos, los mismos que después son rescatados con dinero público. Si los trabajadores queremos tener un futuro estable sin desahucios y con viviendas dignas, solo nos queda acabar con el capitalismo y construir el Socialismo, para, mediante una economía planificada y orientada al bienestar social en lugar del beneficio privado de las empresas, garantizar la vivienda así como todos los servicios básicos, educación, sanidad y pensiones a todos los trabajadores. Para ello hemos de huir del oportunismo político que nos vende la idea de que votar a unos u otros supondrá una diferencia, y construir nuestra propia democracia popular a través de un Frente Único del Pueblo que integre todas las luchas.

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡POR EL SOCIALISMO!

¡ORGANÍZATE EN EL PCOE!

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)