1

Operación Kitchen: El Estado se vuelve a retratar

El pasado lunes, 7 de septiembre, el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón determinó levantar el secreto del sumario de lo que denominan “Operación Kitchen”, la pieza del Caso Villarejo en la que se investiga el presunto espionaje al extesorero del Partido Popular Luis Bárcenas.

La “Operación Kitchen” es una investigación que emana de un informe policial que informaba de un operativo parapolicial realizado entre los años 2013 y 2015, cuyo objetivo no era otro que la obtención ilegal de la información que almacenaban Bárcenas y su esposa sobre la financiación ilegal del Partido Popular, información que comprometía a altos dirigentes del PP y del Gobierno. O lo que es lo mismo, altos cargos del Gobierno y del Partido Popular utilizan a su antojo a policías corruptos, activos en el propio cuerpo, para actuar de manera ilegal en la obtención de información que les comprometían como consecuencia de la financiación ilegal del PP, evidenciando la putrefacción del Estado, retratando la mafia que rige en éste. Cuando los políticos capitalistas hablan de que “ellos siempre van a colaborar con la justicia” en realidad se están refiriendo a esto, habiendo detrás tramas como la investigada en Kitchen, cuando no se martillean abiertamente los discos duros comprometedores.

El juez tiene imputados al que fuera número 2 del Ministerio del Interior y exsecretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez; los Directores Adjuntos Operativos de la Policía, Eugenio Pino, José Ángel Fuentes Gago y Bonifacio Díaz Sevillano; el exjefe de la Unidad de Asuntos Internos, Marcelino Martín Blas y el marido de la que era Secretaria General del PP y ministra en aquella época (Cospedal) y empresario, Ignacio López del Hierro. Asimismo, están siendo investigados tanto la exministra de Defensa y Secretaria General del PP, María Dolores de Cospedal, como el exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. Además, existen múltiples pruebas en el sumario en las que se cita al anterior Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

Kitchen no es más que una operación más de lo que se denominó “Policía Patriótica”, o lo que siempre han sido las cloacas del Estado y su guerra sucia, que en el caso del Gobierno de Rajoy partía desde el Ministerio del Interior comandado por Jorge Fernández Díaz, al objeto de emplear a una parte de la cúpula de la Policía para arremeter contra los adversarios políticos del Partido Popular y de su Gobierno. Al igual que Kitchen, esta guerra sucia del Estado durante el Gobierno de Rajoy, esta Policía Patriótica trató de secuestrar a Bárcenas y su familia, llevó a término la Operación Cataluña contra las fuerzas independentistas, así como ha llevado a término una guerra sucia contra Podemos creando todo tipo de pruebas falsas, en tándem con los medios de comunicación del Capital, con la intención de desprestigiar a dicha opción política del Capital, y es que al Estado español ya le sobra hasta el oportunismo socialdemócrata que encarna Podemos, señal inequívoca de su esencia fascista.

Hoy sale a la palestra la pieza correspondiente a Kitchen, hoy la guerra sucia del Estado lleva esa máscara, ayer la guerra sucia del Estado llevaba la máscara del terrorismo de Estado, de la Alianza Apostólica Anticomunista (Triple A), de los Guerrilleros de Cristo Rey, Batallón Vasco Español (BVE), de los Comandos Antimarxistas o de los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL). Y es que da igual el gobierno de turno que haya, tanto con el PSOE, el PP o la UCD la esencia fascista del Estado permanece invariable, al igual que su putrefacción.

Y es que en un Estado que fuera una supuesta democracia burguesa partidos como VOX, o el propio Partido Popular, deberían estar ilegalizados, sin embargo, esos dos partidos son los que mejor representan la naturaleza y la ideología del Estado español que no son otros que los principios ideológicos fundamentales del Estado franquista.

Esta es la realidad del Estado español, donde todo está atado, y bien atado, por los fascistas desde 1939. Da igual el inquilino que pase por Moncloa, al igual que el color político de esbirros de los monopolios que ascienda al gobierno porque no es éste quien ostenta el Poder, sino los monopolios, la oligarquía financiera, que son los que manejan los resortes del Estado, el cual es un cenagal de corrupción y cuyo funcionamiento se asemeja más a una organización mafiosa que a un Estado de derecho. Y es que el Estado capitalista es la corrupción institucionalizada ya que la corrupción es inherente al capitalismo, es la forma en la que dominan los monopolios.

Y mientras cúpulas policiales, gobernantes y dirigentes de partidos políticos del capital actúan conjuntamente de manera mafiosa para ocultar la financiación ilegal de sus partidos y sus corruptelas, mientras la Jefatura del Estado está carcomida por la corrupción, con el cuñado del Jefe del Estado en la cárcel por ladrón y su padre, y antiguo Jefe de Estado, en los Emiratos Árabes Unidos huyendo de la justicia suiza, pues la Judicatura española no es peligro ya que otorga impunidad total a la Corona, la clase obrera sangra por las heridas de la miseria y de la pobreza. Antes de que se decretara el estado de alarma por la COVID-19, más de 12 millones de personas se encontraban en riesgo de pobreza, o lo que es lo mismo, más del 25% de la población, cifra que ascendía entre los menores de edad, donde el 48% de la infancia se halla en riesgo de pobreza infantil en el Estado español.

La clase obrera no tiene más salida que acabar con el capitalismo y su corrompido Estado. Ningún gobierno bajo el capitalismo, ni tan siquiera el que se reivindique como más de izquierda, puede cambiar el desarrollo del capitalismo, la concentración de capital en manos de un puñado de oligarcas conlleva no sólo un incremento de la desigualdad y de la miseria, sino que, además, hace que se avance inexorablemente hacia la reacción, hacia el fascismo. El paradigma en el Estado español no es que éste avance hacia el fascismo, sino que ya está instalado en él desde hace más de 8 décadas, como los hechos y la historia corroboran.

La clase obrera hoy posee el conocimiento para mover y dirigir su propio Estado. Por ello, por el desarrollo de la lucha de clases, no procede más que la socialización absoluta de los medios de producción y, consecuentemente, la instauración del poder de los trabajadores en general orientados por la clase obrera, o lo que es lo mismo, lo que la clase obrera y demás clases populares requieren es la Dictadura del Proletariado en el sentido marxista-leninista, esto es, una República Socialista donde se liquide inmediatamente el aparato del Estado burgués y sea sustituido por el poder de la clase obrera. Es la única vía y la única salida que la clase obrera tiene para acabar con la desigualdad, con la corrupción, con la miseria.

 

¡POR LA REPÚBLICA SOCIALISTA!

¡POR LA DICTADURA DEL PROLETARIADO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 10 de septiembre de 2020

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Pazo de Meirás: tanto monta, monta tanto [ESP/GAL]

Después de todo el circo montado por el BNG “okupando” el Pazo de Meirás para “devolverlo al pueblo”, hoy conocemos finalmente que el Juzgado de Primera Instancia nº 1 de A Coruña estima íntegramente la demanda planteada por la Abogacía del Estado y condena a la familia Franco a devolver dicho pazo. Ahora cabe preguntarse: ¿A quién está devolviendo dicho pazo?

La familia heredera del dictador Francisco Franco puede estar tranquila. Después de que la farsa mal llamada Transición Española triunfase, es decir, después de que la estructura del Estado español (judicatura, universidades, cuerpos represivos…) se mantuviese intacta, nada tienen que temer los que comieron de mano del Caudillo, puesto que la estructura y la superestructura estatal no son más que una proyección de su sombra. La familia Franco seguirá siendo privilegiada e impune ante sus crímenes mientras BNG y demás oportunistas ondean la bandera de la justicia de la memoria histórica.

¡Resulta que el Pazo de Meirás ahora es del pueblo! Olvidan los revisionistas un detalle: el nuevo poseedor de dicho inmueble es el Estado. Demuestran, por tanto, que siguen con el mantra pequeño-burgués de que el Estado, prueba irrefutable de la existencia de la lucha de clases, es una institución por encima de las clases. Veamos que dice V. I. Lenin en Estado y la Revolución:

«El marxismo nos enseña que el Estado, es decir todo Estado, es un instrumento para la opresión de una clase por otra. Por lo tanto, el Estado no puede ser neutral. Ya en El Manifiesto Comunista, Marx y Engels explican que “el gobierno del Estado moderno no es más que una junta que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa”. Y realmente es así. Bajo un régimen de democracia burguesa formal, cada uno puede decir (¡más o menos!) lo que quiere, pero los bancos y los grandes monopolios deciden lo que va a pasar. Dicho de otra forma, la democracia burguesa es la democracia burguesa es solamente otra manera de expresar la dictadura del gran capital.»

 

Y la dictadura del gran capital, que en España pasa necesariamente por el fascismo debido a su herencia política, es ahora la que regenta la propiedad del Pazo. En otras palabras, el Pazo de Meirás cambia de familia, concretamente, se acaba de hacer un traspaso: de familia biológica a familia política.

Sigue el juego del oportunismo de Podemos, BNG, Mareas y los autodenominados movimientos sociales para que el pueblo trabajador creamos que de verdad existe justicia en el Estado, que la misma entidad que nos aplasta económicamente es la que libera pequeñas parcelas del dictador. No puede haber más falsedad.

El estado es fascista. Como es fascista es necesariamente burgués y por ende, un aparato de represión de la clase burguesa contra la clase obrera. Esto quiere decir que la clase obrera está desposeída y que lo que le pertenece al Estado no le pertenece a ella, por ser entidades antagónicas. Veamos:

  • ¿Acaso pertenece al pueblo la educación pública, que continuamente adoctrina a los hijos del proletariado distorsionando la historia y la realidad?
  • ¿Acaso pertenece al pueblo la sanidad pública, que claramente no está gobernada por los trabajadores y que en una crisis como la de la COVID-19 es incapaz de expropiar los hospitales privados por el bien común?
  • ¿Acaso pertenece al pueblo la Policía, aparato claramente a favor de las clases propietarias, que siempre aparece en cada huelga para defender a la empresa o que desahucia a las personas de sus casas?
  • ¿Acaso pertenece al pueblo el Parlamento, donde se proclaman las leyes que cada vez nos quitan más aire para vivir?

La respuesta a estas preguntas es no.

Si queremos ser poseedores realmente de todo lo que nos rodea, si realmente queremos que contra el fascismo se implante la verdadera justicia obrera, el camino no es otro que la senda de la Revolución Socialista, que quiebre de arriba a abajo el Estado burgués y construya la dictadura del proletariado, ya que en el capitalismo no existen parcelas de poder obrero, no existen espacios liberados, menos aún cuando su bancarrota lo hace tender a la reacción en todos los países del mundo.

Los proletarios debemos ser conscientes de nuestra posición en el mundo. Debemos comprender que todo lo que existe en el mundo pasa por nuestras manos. Tenemos que darnos cuenta de que la burguesía, los empresarios, son parásitos que a la mínima nos echan a la calle para favorecer a sus beneficios. De ahí la necesidad de que la clase obrera y las demás clases amigas se organicen en un Frente Único del Pueblo, donde los trabajadores formados en la Asamblea de Comités Delegados y Trabajadores (ACDT), los estudiantes, pensionistas, amas de casa…tomen sus decisiones y construyan su destino, ya que son ellos los que en la actualidad construyen el día a día.

 

¡Socialismo o Barbarie!

¡Contra el Estado fascista y el oportunismo criminal!

Comité Nacional del PCOE en Galicia

Pazo de Meirás: tanto monta, monta tanto

 

Despois de todo o circo montado polo BNG “okupando” o Pazo de Meirás para “devolvelo ao pobo”, hoxe coñecemos finalmente que o Xulgado de Primeira Instancia nº 1 de A Coruña estima íntegramente a demanda planteada pola Abogacía do Estado e condena á familia Franco a devolver dito pazo. Agora cabe preguntarse: a quen están devolvendo dito pazo?

A familia herdeira do ditador Francisco Franco pode estar tranquila. Despois de que a farsa da mal chamada Transición Española triunfase, é dicir, despois de que a estrutura do Estado español (xudicatura, universidades, corpos represivos…) se mantivese intacta, nada teñen que temer aqueles que comeron da man do Caudillo, posto que a estrutura e a superestrutura estatal non son máis que a proxección da súa sombra. A familia Franco seguirá a ser privilexiada e impune ante os seus crimes mentres BNG e demáis oportunistas ondean a bandeira da xustiza da memoria histórica.

Resulta que o Pazo de Meirás agora é do pobo! Esquecen os oportunistas un detalle: o novo posuidor do devandito inmoble é o Estado. Demostran, por tanto, que seguen co mantra pequeno-burgués de que o Estado, proba irrefutable da existencia da loita de clases, é unha institución por encima das clase. Vexamos que di V. I. Lenin en Estado e a Revolución:

«El marxismo nos enseña que el Estado, es decir todo Estado, es un instrumento para la opresión de una clase por otra. Por lo tanto, el Estado no puede ser neutral. Ya en El Manifiesto Comunista, Marx y Engels explican que “el gobierno del Estado moderno no es más que una junta que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa”. Y realmente es así. Bajo un régimen de democracia burguesa formal, cada uno puede decir (¡más o menos!) lo que quiere, pero los bancos y los grandes monopolios deciden lo que va a pasar. Dicho de otra forma, la democracia burguesa es la democracia burguesa es solamente otra manera de expresar la dictadura del gran capital.»

 

E a dictadura do gran capital, que en España pasa necesariamente polo fascismo debido á súa herdanza política, é agora quen rexenta a propiedade do Pazo. Noutras palabras, o Pazo de Meirás cambia de familia, concretamente, acábase de facer un transvase: de familia biolóxica a familia política.

Segue o xogo do oportunismo de Podemos, BNG, Mareas e os autodenominados movementos sociais para que o pobo traballador creamos que de verdade existe xustiza no Estado, que a mesma entidade que nos esmaga economicamente é a que libera pequenas parcelas do dictador. Non pode haber máis falsedade.

O Estado é fascista. Como é fascista é necesariamente burgués e, por ende, un aparato de opresión da clase burguesa cara a clase obreira. Isto quere dicir que a clase obreira está desposuída e que o que lle pertence ao Estado non lle pertence a ela, por seren entidades antagónicas. Vexamos:

  • Acaso pertence ao pobo a educación pública, que continuamente adoutrina aos fillos do proletariado distorsionando a historia e a realidade?
  • Acaso pertence ao pobo a sanidade pública, que claramente non está gobernada polos traballadores e que nunha crise coma a da COVID-19 é incapaz de expropiar hospitais privados polo ben común?
  • Acaso pertence ao pobo a Policía, aparato claramente a favor da clases posuidoras, que sempre aparece en cada folga para defender á empresa ou que despexa ás persoas das súas casas?
  • Acaso pertence ao pobo o Parlamento, onde se proclaman as leis que nos quitan cada vez máis aire para vivir?

A resposta a estas preguntas é non.

Se queremos realmente ser posuidores de todo o que nos rodea, se realmente queremos que contra o fascismo se implante verdadeira xustiza obreira, o camiño non é outro que a senda da Revolución Socialista, que quebre de arriba a abaixo o Estado burgués e constrúa a ditadura do proletariado, xa que no capitalismo non existen parcelas de poder obreiro, non existen espazos liberados, menos aínda cando a súa bancarrota faino tender á reacción en tódolos países do mundo.

Os proletarios debemos ser conscientes da nosa posición no mundo. Debemos comprender que todo o que existe no mundo pasa polas nosas mans. Temos que darnos conta de que a burguesía, os empresarios, son parasitos que á mínima bótannos á rúa para favorecer os seus beneficios. De aí a necesidade de que a clase obreira e as demais clases amigas se organicen nunha Fronte Única do Pobo, onde os traballadores formados na Asemblea de Comités Delegados e Traballadores (ACDT), os estudiantes, pensionistas, amas de casa… tomen as súas decisións e constrúan o seu destino, xa que son eles os que na actualidade constrúen o día a día.

 

Socialismo ou barbarie!

Contra o Estado fascista e o oportunismo criminal!

 

Comité Nacional do PCOE en Galiza




Unidas Podemos, oportunismo al servicio del capital

Quienes alberguen todavía alguna esperanza de cambios que beneficien a la clase trabajadora por parte del gobierno de coalición ‘progresista’, deben tener las manos quemadas ya de agarrarse a un clavo ardiendo, comprobando cómo el discurso del oportunismo cada vez se acerca más a su práctica, puesto que sólo un discurso con tendencias izquierdosas y lleno de palabras vacías ha podido sostener el apoyo de muchos trabajadores a Unidas Podemos, ya que en la práctica sus políticas no distan en nada de las de cualquier gobierno al servicio del capital, tanto de “izquierda” como de “derecha”.

Si ya hemos podido comprobar cómo las medidas adoptadas durante la pandemia, como los ERTEs y el Ingreso Mínimo Vital, están destinadas a traspasar dinero público a manos privadas, ahora se destapan un poco más las esencias reaccionarias de la socialdemocracia y vemos cómo este gobierno de coalición, “el más progresista de la historia”, muestra su absoluta lealtad a la élite empresarial, con la creación de la “Unidad de Seguimiento del Fondo de Recuperación”, un equipo destinado a dirigir la economía española en esta ‘nueva normalidad’ y del que formarán parte grandes empresas como bancos, energéticas y tecnológicas. El lobo al cuidado de las ovejas.

Esta nueva jugada, con el aval de ambos socios de gobierno, refleja perfectamente qué intereses defiende la socialdemocracia, la pata izquierda del sistema, cuya misión principal es sostener este sistema criminal que ya solo puede ofrecer a las masas miseria, guerras y muertes.

Como no podría ser de otra forma, los directivos del Ibex 35 están encantados con la gestión de este gobierno, y no dudan en elogiar públicamente las medidas adoptadas. Ana Botín, presidenta del Banco Santander, declaraba que “tanto los ERTE como ICO han funcionado fenomenal y más rápido que en Alemania e Inglaterra”. Carlos Torres Vila, presidente del BBVA, aseguraba que “la respuesta que se ha dado hasta ahora a corto plazo ha ido en la buena línea”.

Mientras tanto, la Seguridad Social sigue sin dar respuesta al 99% de las solicitudes del Ingreso Mínimo Vital, y se han denunciado irregularidades por parte de una trabajadora de Tragsa, la empresa encargada de tramitar las solicitudes, que ha dejado entrever cómo desde la entidad buscaban paralizar el mayor número de expedientes. De nuevo, todas las facilidades para los empresarios y más miseria para los trabajadores.

Todo este despropósito aderezado por unas declaraciones de Pablo Iglesias que refuerzan un poco más si cabe su papel como siervo del capital, cuando en el programa Al rojo vivo, declaraba: “Lo que se está jugando ahora mismo en nuestro país es, además, la necesidad de que una nueva élite empresarial asuma el protagonismo en la nueva época que se está construyendo”.

Para el Secretario General de Podemos y Vicepresidente de Derechos Sociales y Agenda 2030 del Gobierno, es necesaria una nueva élite empresarial, aunque parece ser que a falta de una nueva, los directivos del Ibex 35 le valen de momento. Cualquier cosa antes de dejar en manos de la clase obrera su destino.

Ante el más que previsible aluvión de críticas al gobierno, la dirección del PCE ha tenido incluso que prohibir a su militancia las críticas a las medidas del ejecutivo “progresista”, sacando a relucir su esencia más reaccionaria, la misma que llevó a hacer una ‘limpieza’ por parte de Carrillo y compañía de aquellos elementos disonantes que no estaban de acuerdo con la senda del eurocomunismo tomada por el partido.

Siguen totalmente vigentes las palabras de Stalin sobre la socialdemocracia: “La socialdemocracia es objetivamente el ala moderada del fascismo”. “No se puede acabar con el capitalismo sin acabar con la ideología socialdemócrata en el movimiento obrero”.

Sólo acabando con el oportunismo y la socialdemocracia en el seno de la clase obrera, ésta podrá asumir su papel revolucionario y mandar el capitalismo al estercolero de la historia. Para ello, es indispensable la unidad de acción de los comunistas, llevando a las luchas obreras la ciencia marxista leninista para acabar con el capitalismo y construir el socialismo.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Los secuaces del fascista Estado español salen a defender a uno de los suyos

El carácter fascista del Estado español se muestra cada día más abiertamente. Por mucho que algunos pretendan esconder su esencia, son constantes las muestras que dejan claro una y otra vez que la transición fue la mayor farsa política de nuestra historia, y que tan solo sirvió para legitimar el franquismo con una leve capa de pintura ‘democrática’. La impunidad ante la justicia española de franquistas como ‘Billy el niño’ es uno de los ejemplos de que el franquismo sigue completamente institucionalizado.

Ha tenido que venir esta vez una jueza argentina a destapar, nuevamente, las vergüenzas de la judicatura nacional y acusar de crímenes de lesa humanidad a altos cargos franquistas, entre otros Rodolfo Martín Villa, ex procurador en las Cortes franquistas, vinculado con el Sindicato Vertical durante la dictadura, llegando a ser presidente del Sindicato nacional de Papel, Prensa y Artes Gráficas, acusado por algunos de haber ordenado destruir los archivos pertenecientes a la antigua Falange Española Tradicionalista y de las JONS, con la intención de destruir así pruebas incriminatorias, conocido popularmente como “la porra de la Transición”​ debido a la excesiva dureza que las fuerzas de seguridad empleaban para reprimir manifestaciones obreras y estudiantiles y acusado de ser parte responsable de la intensa actividad parapolicial que se desarrolló a lo largo de estos años con una nutrida implicación de organizaciones fascistas.

Y ante esta acusación han salido los defensores de este Estado fascista, secuaces de todo pelaje, a intentar salvar a uno de los suyos.

Los expresidentes Felipe González, José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero – a quien el actual vicepresidente del gobierno Pablo Iglesias no ha dudado en mostrar su admiración como “mejor presidente de la democracia” – y Mariano Rajoy han dirigido a la jueza argentina cartas de apoyo a Martín Villa.

A esta infame lista se suman también ‘líderes’ sindicales como Nicolás Redondo (UGT), Antonio Gutiérrez (CCOO), Cándido Méndez (UGT) y José María Fidalgo (CCOO), todos ellos ex-secretarios generales de UGT y CCOO respectivamente, mostrando la verdadera cara de estas organizaciones como cómplices absolutos de la represión que ha sufrido y sufre la clase trabajadora y fieles defensores del Estado fascista español.

Todo esto demuestra claramente la complicidad de las cúpulas de estos sindicatos traidores con la impunidad franquista, impunidad que dura más de 4 décadas gracias a la Ley de Amnistía del 77, a pesar de las exigencias del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, del Parlamento Europeo o del Consejo de Europa a los distintos gobiernos españoles de juzgar los crímenes franquistas.

Para que el franquismo haya continuado institucionalizado hasta día de hoy, hace falta la colaboración entre franquistas y oportunistas, porque son estos últimos quienes lavan la cara al fascismo permitiendo que este siga viviendo en las instituciones, quienes apoyan ya abiertamente a ex altos cargos franquistas y no se cansan de defender las ‘bondades’ de la transición, que no fue más que una gran traición a la clase obrera y demás clases populares del Estado español.

Ahora CCOO y UGT se suman de manera más explícita si cabe aún a esta lista de cómplices del franquismo, y de esta forma muestran sin quererlo a la clase trabajadora cuál es el camino a seguir: Acabar con estas instituciones traidoras y reaccionarias. Como dijo Lenin, “la lucha contra el imperialismo, si no se halla ligada indisolublemente a la lucha contra el oportunismo, es una frase vacía y falsa”.

Hoy cobran más fuerza si cabe las palabras de Stalin sobre la socialdemocracia: “La socialdemocracia es objetivamente el ala moderada del fascismo”. “No se puede acabar con el capitalismo sin acabar con la ideología socialdemócrata en el movimiento obrero”.

Sólo acabando con el oportunismo y la socialdemocracia en el seno de la clase obrera, ésta podrá asumir su papel revolucionario y mandar el capitalismo al estercolero de la historia. Para ello, es indispensable la unidad de acción de los comunistas, llevando a las luchas obreras la ciencia marxista leninista para acabar con el capitalismo y construir el socialismo.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Madrid, zona cero de las políticas antiobreras

La COVID-19 ha desenterrado todas las contradicciones que el sistema capitalista alberga en el seno de la sociedad de clases en la que vivimos. Educación, sanidad, empleo, vivienda… todas y cada una de las cuestiones fundamentales para la clase trabajadora están ahora encima de la mesa y observamos claramente como la burguesía nos ha despojado a los obreros de una vida digna que nunca obtendremos bajo su dominio.

Profesores y sanitarios han sido en las últimas semanas los dos colectivos que han iniciado huelgas en la Comunidad de Madrid después del comienzo de la pandemia. La seguridad y salud en el trabajo, que no ha estado garantizada en ningún centro de trabajo ni para ningún trabajador antes y mucho menos ahora, es motivo de preocupación entre los profesores que se ven sin un plan de actuación ante el inicio de curso.

Y es que el Estado y sus instituciones, entre las que incluimos a los Gobiernos Regionales, no tienen el menor interés en la salud de la clase trabajadora ni en la de sus hijos. No hay planes respecto al inicio del curso escolar, como no hay recursos suficientes para garantizar la educación y la salud de los estudiantes y profesores. Tanto es así que los profesores de los institutos públicos de la Comunidad de Madrid han amenazado con ir a la huelga durante los primeros días del curso como protesta ante esta falta de medidas de seguridad fiables y un plan concreto de regreso a las aulas que no está presentado a falta de menos de medio mes.

De igual manera ha sucedido, y sigue sucediendo con las residencias de ancianos, que son negocios dedicados a obtener buena parte de las pensiones de los obreros ya jubilados, cuando no toda o más, para tener un trato inhumano como ha demostrado esta crisis sanitaria. Y si hay focos de contagio, basta con encubrirlos y no mostrar los datos reales como se está haciendo hoy.

El personal sanitario, y en especial los médicos internos residentes, también han podido comprobar como trata este sistema explotador a aquellos que deben salvaguardar la salud de los trabajadores. Bajos salarios, jornadas laborales interminables, contratos temporales, prácticamente sin descanso… Pero también lo hemos comprobado el resto de la clase trabajadora: los que hemos sufrido un ERTE -obligándonos a ajustarnos aún más el cinturón de lo que ya lo hacíamos antes- y los que hemos tenido que trabajar en tiempos de pandemia, sufriendo una carga de trabajo brutal y sin poder garantizarnos la seguridad y la salud en el trabajo.

La Comunidad de Madrid es la zona cero las políticas antiobreras. Los 25 años en el Gobierno del Partido Popular han propiciado continuos recortes en la sanidad y educación públicas, trasvasando buena parte de las partidas destinadas a estas hacia la sanidad y educación privadas y concertadas. También la vivienda se ha convertido en un auténtico lujo, siendo prácticamente imposible vivir en la capital, teniendo el obrero que irse a vivir a la periferia con el gasto en tiempo y dinero que supone trabajando en la capital.

La bancarrota del oportunismo, encarnado en la figura de Manuela Carmena en Madrid, ya ha dejado patente que la socialdemocracia es incapaz de dar solución a los problemas de la clase obrera, que continúa con los mismos problemas de siempre, agudizados ahora por esta crisis sanitaria. El Gobierno actual, donde el oportunismo tiene una buena cuota de poder, también se está encargando de demostrar su inoperancia para resolver las cuestiones que importan al pueblo trabajador.

La clase trabajadora no puede esperar ya nada de la socialdemocracia, cuya esencia oportunista y pequeñoburguesa impide tomar las decisiones resueltas y enérgicas que requiere la política del proletariado. Debemos ser los mismos trabajadores, y de entre ellos su vanguardia, quieres nos organicemos por la defensa de nuestros intereses políticos, y para ello es imprescindible la unidad de los comunistas que deberá traer consigo la ligazón de la dirección política con las masas trabajadoras que necesita la clase obrera hoy para resolver por la vía revolucionaria los problemas que afronta en el sistema capitalista y construir el socialismo, su máxima aspiración.

Comité Regional de Madrid del PCOE




Los rebrotes y los desahucios son una cuestión de clase [ESP/CAT]

La patronal no ha dudado en activar toda su maquinaria ideológica para ocultar la verdadera causa de los rebrotes, que no es otra que la de reactivar la actividad laboral y ahorrar el máximo en salud laboral en los centros de trabajo – para obtener el máximo beneficio- a pesar del riesgo que entraña para la mayoría de la población, para la clase obrera.

La burguesía y su Estado demuestran que la salud del pueblo está subordinada a los intereses de los capitalistas, y ello se está comprobando en los rebrotes que se están produciendo tras la “nueva normalidad”. Rebrotes que, por otro lado, demuestra la esencia criminal y clasista de la dictadura de la burguesía y el instrumento desde el que la imponen, el Estado, comprobándose que estos rebrotes se producen en los barrios obreros de las ciudades y de los grandes municipios. Así, pues, los contagios atienden también a la cuestión clasista que impregna a toda la sociedad que brota del capitalismo monopolista, haciendo cierto lo que expresábamos en el párrafo anterior.

El pasado 11 de agosto un estudio del Instituto hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM) y el Instituto Universitario de Investigación en Atención Primaria (IDIAPJGol) revelaba que durante el pico de la pandemia se registraron un número de casos 2,5 veces más alto en el distrito de Nou Barris que en el de Sarrià-Sant Gervasi. Ambos son distritos de Barcelona, sin embargo, el primer caso se encuentran los barrios con rentas más bajas de la ciudad mientras que en el segundo se hallan los barrios que albergan a las rentas más altas de Barcelona. Este informe corroboró los datos que ya habían sido expuestos por la Agència de Salut Pública de Barcelona.

Así, pues, la mayoría de los contagios en nuestra ciudad se producen en la parte de la población en las que habitan los obreros que desarrollan trabajos esenciales, aquéllos que no se han podido acoger al teletrabajo o aquéllos que viven al día y tienen que salir a la calle para tratar de resolver su situación de miseria; trabajadores con rentas bajas que adolecen de transporte privado y que se juegan el contagio en cualquier vagón de metro o autobús para acudir al centro de trabajo. Por el contrario, los distritos de Sarrià-Sant Gervasi y Les Corts fueron los menos afectados, con tasas de 28 y 32 casos por 10.000 habitantes respectivamente mientras que en Nou Barris se daba una tasa de 70, dos veces y media más. Los datos demuestran que los contagios y rebrotes siempre han sido y siempre van a ser una cuestión de clase.

La realidad es que un número importante de los sectores de la producción pararon exclusivamente la primera quincena de abril, aprovechando la Semana Santa, ni tan siquiera dicho paro se produjo tras decretarse el estado de alarma, estando plenamente activos desde la segunda quincena de abril. Las empresas han mostrado que las medidas adoptadas por el Gobierno y el Ministerio de Sanidad eran papel mojado, leyes que por otro lado son totalmente laxas, carentes de obligatoriedad para las empresas las cuales han dado buena cuenta de ellas saltándoselas a la torera con impunidad absoluta y contando con la Inspección de Trabajo que siempre ha tirado a favor de los empresarios, que para eso está, para servir los intereses de la burguesía.

Los medios de comunicación del capital se encargan de culpar a los jóvenes sobre los rebrotes, o culpan a supuestos “inconscientes” o “insolidarios” que hacen quedadas en la calle o en domicilios e inundan noticias sobre personas que no llevan mascarilla – a pesar de que su eficacia es altamente cuestionable como método efectivo de contención de contagios – mientras que la patronal tiene vía libre para explotar sin respetar normativa alguna, sin que se cuestione en absoluto su figura como lo que es, culpable de dichos rebrotes y responsables de las deplorables condiciones de vida de la clase obrera.

Noticias grotescas que rozan y traspasan lo absurdo, para dividir y manipular a la clase obrera, para que esta no vea lo evidente del problema, que no es más que otra clase impone su dictadura, su dictado, al objeto de seguir incrementando sus cuantiosos beneficios económicos. La burguesía sabe bien lo que está en juego, pues cada día que pasa, las contradicciones irresolubles devoran su sistema económico, el capitalismo, el cual se halla en absoluta bancarrota. La clase obrera sufre a diario la crueldad de su enemigo, sin embargo, la burguesía, su Estado y sus medios de manipulación de masas engañan al trabajador, lo embrutecen encubriendo el papel miserable y parásito de la burguesía con el engaño, con la propaganda más grotesca, con la lucha ideológica que es lo único que sostiene a la burguesía. Aun y así, la insoportable vida de la clase obrera en el capitalismo la empuja igualmente a emprender la lucha mientras los oportunistas procuran que esa lucha no pase de lo económico, que no se eleve a una lucha política y menos, que tome un cauce ideológico.

En L’Hospitalet del Llobregat, ciudad contigua a Barcelona donde vive un gran número de trabajadores, en el mes de julio aparecieron nuevos rebrotes propiciando una segunda oleada pandémica que ya es una realidad inapelable. Sin embargo, y ante tal escenario, los desahucios continúan hacia adelante pese a la moratoria dictada por el Real Decreto-ley en el que se determinaba que no se podía desahuciar a quién se encuentre por desempleo a causa de la crisis del Covid-19. Nuevamente se constata quién tiene el Poder y cómo lo dictado por el Gobierno es papel mojado para el Capital.

Gran parte de la clase obrera ha perdido su empleo, se le ha negado su derecho al trabajo siendo condenada a engrosar las filas del Ejército de reserva, del paro. Este hecho niega la fuente de la existencia del obrero bajo el capitalismo y, consecuentemente, muchos trabajadores no pueden efectuar los pagos de los alquileres, perdiendo el techo. Esta es la lógica endiablada del capitalismo, negar la vida a la clase obrera. El mal llamado gobierno progresista no ha dado ninguna solución a los pagos de alquileres e hipotecas, únicamente hemos oído falsas promesas desde los medios de comunicación del capital, donde PSOE y PODEMOS tranquilizaban a las masas con un “ingreso mínimo vital” el cual analizamos en el artículo que puedes leer aquí donde demostramos la gran farsa de dicho ingreso, que no es más que un complemento que el Estado ofrece al sueldo de los trabajadores para que puedan sobrevivir siendo conscientes de que la burguesía requiere tirar por tierra, aún más, los salarios de los trabajadores mediante la uberización del trabajo.

¡Ese es el rostro de la burguesía y su criminal Estado! ¡Esa es su doble moral! Mientras la Generalitat recomienda no salir de casa salvo lo indispensable, en Barcelona, en L’Hospitalet de Llobregat y otras localidades del área metropolitana las fuerzas policiales continúan con su agenda de desahucios dictada por los Juzgados.

Desde la PAH Barcelona alertan que se incrementan los casos de trabajadores que no pueden hacer frente a los pagos de los alquileres o de las hipotecas de sus viviendas. Las reglas del capital chocan frontalmente con la vida humana, la cual objetivamente niegan. El oportunismo que gobierna la alcaldía en Barcelona, con Ada Colau a la cabeza, utilizó movimientos como la PAH para sus propios fines y seguir engañando al pueblo, al igual que Pablo Iglesias encauzó a una parte importante del movimiento 15-M para crear su propio partido valiéndose de la propaganda realizada por los medios de comunicación del Capital, a los cuales hoy critica. El oportunismo actúa de esta manera, es la parte de la clase obrera, su aristocracia, corrompida por la burguesía al objeto de satisfacer los intereses de la burguesía, anteponiendo los intereses particulares a los intereses generales de la clase obrera. Sin el oportunismo hoy el capitalismo ya habría fenecido.

La gestión de los actualmente llamados socialdemócratas y la de los que se autodeterminan liberales – aunque en realidad no sean más que fascistas – en nada se diferencia. En ambos casos, gobierne quien gobierne, todos ellos defienden los intereses de los monopolios, defienden a ultranza al Estado fascista, son los esbirros de la oligarquía que ponen la cara en la gestión de la dictadura del Capital. Todos ellos se ocupan de los asuntos de la misma burguesía y su función es perpetuar el capitalismo, es perpetuar la explotación del hombre. Solamente la clase obrera, dirigida por el Partido y guiada por la ciencia revolucionaria del marxismo – leninismo puede cambiar este estado de las cosas y transformar la realidad en favor de la clase obrera.

Las condiciones materiales de las masas laboriosas se depauperan y la lucha de clases coge más fuerza que nunca, por ello desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya hacemos un llamamiento a la organización de la clase obrera, a fortalecer al PCOC tanto en los barrios como en los centros de trabajo. Asimismo, es necesario unir todas las luchas de los diferentes sectores del proletariado en una única lucha de clases, conformando el Frente Único del Pueblo, contra la burguesía y su Estado y por la construcción del socialismo. El socialismo es la única salida.

 

¡Fortalece al Partit Comunista Obrer de Catalunya!

¡Por un Frente Único del Pueblo!

¡Socialismo o barbarie!

 

Barcelona, 28 de agosto de 2020

 

Comitè Provincial del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.) en Barcelona

 

 

Els rebrots i els desnonaments són una qüestió de clase

 

La patronal no ha dubtat pas activar tota la seva maquinaria ideològica per ocultar la vertadera causa dels rebrots, que no es altra que reactivar la l’activitat laboral y estalviar el màxim en salut laboral en els centres de treball – per obtenir el màxim benefici – malgrat del risc que porta per la majoria de la població, per la classe obrera.

La burgesia i el seu Estat demostren que la salut del poble esta subordinada als interessos dels capitalistes, y això s’està comprovant en el rebrots que s’estan produint ara a la “nova normalitat” Rebrots que, d’altra banda, demostren l’essència criminal i classista de la dictadura de la burgesia i l’instrument des d’on l’imposen, l’Estat, comprovant-se que aquests rebrots es produeixen en els barris obrers de les ciutats i dels grans municipis. Així, doncs, els contagis atenen també a una qüestió classista que impregna tota la societat que brota del capitalisme monopolista, fent cert l’expressat al paràgraf anterior.

El passat 11 d’agost un estudi de l’institut hospital del mar de investigacions mediques (INIM) y l’institut universitari de investigació en atenció primària (IDIAPJgol) revelava que durant el pic de la pandèmia es van registrar un numero de casos 2,5 cops més alt al districte de Nou Barris que en de Sarrià-Sant Gervasi. Els dos son districtes de Barcelona, però en el primer es troben els barris amb les rentes més baixes de la ciutat, tot al contrari que en el segon que es on obtenen les rentes més altes de la ciutat. Aquest informe corrobora que les dades que havien sigut exposades per l’agencia de salut publica de Barcelona.

Tot i així, la majoria dels contagis a la nostra ciutat es produeixen en la part de la població on habiten els obrers que desenvolupen treballs essencials, aquells que no han pogut afegir-se al teletreball o dels que viuen dia a dia i tenen que sortir al carrer per resoldre la seva situació de misèria, que viuen al dia; treballadors amb les rentes mes baixes que no compten amb transport privat y es juguen un contagi en qualsevol vago de metro o d’autobús per anar cap al seu centre de treball. Per al contrari, els districtes de Sarrià San Gervasi i Les Corts van ser els menys afectats , amb tasses de 28 i 32 casos per 10.000 habitants respectivament mentre que nou barris es donava una tassa de 70, dos cops i mitja més. Les dades demostren que els contagis i rebrots sempre han sigut i sempre seran una qüestió de classe.

La realitat es que un número important de secors de la producció van ser aturats exclusivament la primera quinzena d’Abril, aprofitant la setmana Santa, ni tan sols en molts llocs es va produir l’aturada després d’haver-se decretat l’estat d’alarma, estan plenament actius des de la segona quinzena d’abril. Les empreses han demostrat que les mesures adoptades pel govern i el ministeri de sanitat eren paper mullat, lleis que d’altra banda son totalment laxes, mancant d’obligació per part de les empreses, saltant-se amb total impunitat i contant que inspecció de treball sempre ha anat a favor de l’empresari, i per això mateix esta, per servir als interessos de la burgesia.

Els mitjans de comunicació de l capital es fan carrec de culpar als joves sobre els rebrots, o sinó culpen a suposats “inconscients” o “insolidaris” que fan quedades al carrer o a domicilis i omplen noticies sobre persones que no porten mascareta – tot i que la seva eficàcia es altament qüestionable com mètode efectiu de contenció de contagis – i la patronal té via lliure per explotar sense respectar cap normativa, sense que es qüestioni en absolut la seva figura com lo que es, culpable dels rebrots i responsables de les deplorables condicions de vida de la classe obrera.

Noticies grotesques freguen i traspassen lo absurd, per dividir i manipular a la classe obrera, per tal que aquesta no vegi l’evidencia del problema, que no es més que un altra classe que imposa la seva dictadura, el seu dictat, al objecte de continuar incrementant els seus quantiosos beneficis econòmics. La burgesia sap bé el que es juga, doncs cada dia que passa, les contradiccions irresolubles devoren el seu sistema econòmic, el capitalisme, el qual es troba en absoluta fallida. La classe obrera pateix diàriament la crueltat del seu enemic, per descomptat, la burgesia, el seu estat i els mitjans de manipulació de masses enganyen al treballador, l’embruteixen encobrint el paper miserable i paràsit de la burgesia amb l’engany, amb la propaganda més grotesca, amb la lluita ideològica que es l’únic que sosté a la burgesia. Tot i encara, la vida insuportable de la classe obrera dins del capitalisme fa igualment que aquesta lluiti, i al mateix temps els oportunistes procuren que la lluita no passi de lo econòmic, que no s’elevi a una lluita política i molt menys, que agafi terrenys ideològic.

A l’Hospitalet del Llobregat, ciutat contigua a Barcelona on viu un gran numero de treballadors, en el mes de Juliol van aparèixer nous rebrots propiciant una segona onada pandèmica que ara ja es una realitat inapel·lable. No obstant, i davant aquet escenari, els desnonaments continues cap endavant malgrat la moratòria dictada pel real decret -llei en que es determina que no es podrà fer cap desnonament a qui es trobi desocupat de la feina a causa de la crisis del Covid-19. Novament es constata qui té el poder i com lo dictat pel govern es paper mullat pel capital.

Gran part de la classe obrera ha perdut el seu treball, negat el seu dret al treball i condemnada a engrossir les files de l’exercit de reserva, l’atur. Aquet fet nega la font de l’existència del obrer baix el capitalisme, i com conseqüentment, molts treballadors no poden efectuar el pagaments dels lloguers, perdent així sostre. Aquesta es la lògica endiablada del capitalisme, negar la vida a la classe obrera. El mal anomenat govern progressista no ha donat pas cap solució als pagaments del lloguers o hipoteques, únicament hem escoltat falses promeses des de els mitjans de comunicació del capital, PSOE y PODEMOS tranquil·litzaven a les masses amb “ingrés mínim vital” analitzat per nosaltres en el següent article on demostrem la gran farsa d’aquet ingrés, que no es més que un complement que l’estat ofereix al sou dels treballadors per sobreviure, conscient de que la burgesia requereix llençar per terra encara més, els salaris del obrers mitjançant l’uberització del treball.

Aquesta es la cara de la burgesia i el seu criminal estat! Aquesta es la seva doble moral! Al mateix temps la Generalitat recomana no sortir de casa a excepte lo imprescindible a Barcelona, a l’Hospitalet del Llobregat, i altres localitats de l’àrea metropolitana, les forces policials continuen amb la seva agenda de desnonaments dictada pels jutjats.

Des de la PAH Barcelona alerten que s’incrementen els casos dels treballadors que no poden fer front als pagaments de lloguers o de les hipoteques dels habitatges. Les regles del capital xoquen frontalment amb la vida humana, objectivant la neguen. L’oportunisme que governa l’alcaldia de Barcelona, amb Ada Colau al capdamunt, va utilitzar moviments com la PAH per als seus propis fins i seguir enganyant al poble, igual que Pablo Iglesias que va reconduir una part important del moviment 15-M per crear el seu propi partit gracies a la propaganda realitzada pels mitjans de comunicació del capital, els quals avui ell mateix critica. L’oportunisme actua d’aquesta manera, es la part de la classe obrera, la seva aristocràcia, corrompuda per la burgesia al objecte de satisfer els interessos de la burgesia, anteposant els interessos particulars als interessos generals de la classe obrera. Sense aquest oportunisme avui el capitalisme estaria acabat.

La gestió dels anomenats socialdemòcrates i la dels que s’autodeterminen lliberals – encara que en realitat no siguin més que feixistes – en res es diferencien. Tots dos casos, governi qui governi, tots ells defensen els interessos dels monopolis, defensen l’estat feixista, esbirros de l’oligarquia que posen cara a la gestió de la dictadura del capital. Tots ells s’ocupen dels assumptes de la mateixa burgesia i la seva funció es perpetuar el capitalisme, perpetuar l’explotació de l’home. Tan sols la classe obrera, dirigida pel Partit i guiada per la ciència revolucionaria del marxisme – leninisme pot canviar aquest estat de les coses i transformar la realitat en favor de la classe obrera.

Les condicions materials de les masses laborioses es depauperen i la lluita de classes agafa més força que mai, per això des de el Partit Comunista Obrer de Catalunya fem una crida a l’organització de la classe obrera, a enfortir el PCOC tant als barris com als centres de treball. Així mateix, es necessari unir totes les lluites dels diferents sectors del proletariat en una única lluita de classes, conformant un Front Únic del Poble, encontra la burgesia i el seu Estat i per la construcció del socialisme. El socialisme es l’única sortida.

 

Enforteix al Partit Comunista Obrer de Catalunya!

Per un Front Únic del Poble!

Socialisme o barbàrie!

 

Barcelona, 28 d’agost de 2020

 

Comitè Provincial del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.) a Barcelona




Videojuegos, otro terreno donde la burguesía desarrolla la batalla ideológica

Desde 1958, con la creación del primer videojuego, la burguesía no ha dudado en usar esta forma de entretenimiento como plataforma para la batalla ideológica contra el socialismo, para expresar su antisovietismo, y para hacer penetrar en la mente de la clase obrera, fundamentalmente de su juventud, la propaganda capitalista y su basura ideológica. Nuevamente la burguesía no duda en mostrar su último producto para fomentar el anticomunismo con la saga de videojuegos Call of Duty: Black Ops Cold War como se comprueba en la promoción de este videojuego en un tráiler y en un pequeño evento en su juego gratuito: Warzone.

Ya el propio título y el tremendo historial anticomunista de esta saga de videojuegos muestra la tramoya del mismo: que los soviéticos son los malos malosos, y en efecto, lo confirman con este vídeo, ya sacado el 19 de agosto.

El individuo que aparece en él, Yuri Bezmenov, es un antiguo espía de la KGB que deserta primero a EEUU y después a Canadá, y que describe, sin despeinarse, el supuesto método para implementar el socialismo en cualquier país (Aquí está el vídeo en el que parecen inspirarse los desarrolladores del juego). Qué casualidad que lo que describe es bastante similar al funcionamiento del capitalismo, sometiéndonos a crisis cíclicas producto de sus irresolubles contradicciones (Crisis de sobreproducción). La burguesía aprovecha el menor resquicio para manipular y engañar a los trabajadores, no dudando en inocular su revisionismo histórico y su anticomunismo a través de todos los medios de manipulación de masas y de propaganda que dispone, como son los videojuegos, de tal modo que esta manera de actuar la retrata y certifica lo que señalaba Lenin: Que el desarrollo del imperialismo conduce a la reacción, al fascismo.

Nos preguntamos ¿Por qué debe el capitalismo seguir cargando contra la Unión Soviética o contra un sistema supuestamente fracasado? ¿Por qué necesita alienar a los jóvenes creándoles adicción a los videojuegos dirigiéndolos a competir – como pueden ser los videojuegos MOBA (Multiplayer Online Battle Arena, un género de videojuegos que hace combatir a un número determinado de jugadores en un entorno muy delimitado con un objetivo fijo, normalmente siempre en el mismo entorno), o los MMORPGs (Massive Multiplayer Role Playing Game) – obligándoles a dedicar una barbaridad de horas a simplemente realizar casi las mismas acciones una y otra vez durante horas por lo que, además, cobra dinero a los jugadores, o mejor dicho a las víctimas de la alienación? Pues las razones son evidentes y claras. Primero es que la burguesía es plenamente consciente que su relato de la historia se sustenta en la mentira y en el engaño, han sido lanzadas toneladas de basura y mentiras contra el socialismo y contra la Unión Soviética, relato que sólo puede sostenerlo avanzando por el sendero de la mentira, del revisionismo y del embrutecimiento del pueblo. La burguesía arremete ideológicamente contra el socialismo, se gasta ingentes cantidades de dinero en rematar al socialismo y al comunismo el cual, según ellos mismos, es inviable. Aplicando la ley de la unidad y la lucha de contrarios, los capitalistas arremeten contra, según ellos, algo inviable porque son conscientes que el mundo está en permanente movimiento, que a pesar de negar la lucha de clases ellos son los primeros en aplicarla y reconocerla y, en consecuencia, en dar la razón a la ciencia del marxismo-leninismo, porque son conscientes que el sistema económico capitalista es inviable, está caduco, y que las contradicciones no sólo devoran la base económica sino también la podrida sociedad que refleja el capitalismo, estando carcomida su superestructura. Porque los burgueses saben, que por más palos que pongan en los radios de la rueda de la historia, el final del sistema capitalista y del dominio de la criminal burguesía se toca con los dedos. En definitiva, porque el propio burgués es plenamente consciente de que el socialismo y el comunismo son su negación, los sistemas que van a enterrar al capitalismo y toda su inmundicia. Los videojuegos para el sistema capitalista y su clase dominante, la burguesía, son un instrumento para alienar a la juventud obrera y porque la burguesía es plenamente consciente que una juventud obrera despierta es una juventud combativa, es un puntal que dará un impulso importante y determinante a la clase obrera para cumplir con nuestra misión histórica: Derrocar revolucionariamente el capitalismo y construir el socialismo.

Porque la solución es el socialismo como paso previo al comunismo, y la única forma de lograrlo es militando, es luchando por ello y formándose como revolucionario, es acercándose a la clase obrera y ganándose su confianza, es haciendo crecer al Partido Leninista.

 

¡Joven, milita en el PCOE!

¡Lucha por lo que es tuyo!

¡Por un ocio sano, por y para el pueblo!

Bilbao, 27 de agosto de 2020

COMITÉ PROVINCIAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) EN VIZCAYA




Comunicado conjunto PCOE – PCPE: El Gobierno y las Comunidades Autónomas deben garantizar los recursos necesarios para que la vuelta al colegio sea segura

Ante la actualidad del análisis y propuestas que se contienen en la Declaración conjunta publicada el pasado 30 de Julio, volvemos a publicarla de forma destacada para reiterar nuestra exigencia de que se garantice la seguridad de alumnos y docentes en el nuevo curso que empezará en septiembre.

Desde hace meses el profesorado está poniendo de manifiesto su preocupación por la vuelta a las aulas en septiembre, así como su malestar ante la falta de medios destinados a garantizar la salud del alumnado y, como no, también de ellos mismos como docentes y del conjunto de la Comunidad Educativa.

Se suceden comunicados públicos de organizaciones de profesores, sindicatos del sector educativo, ayuntamientos, directores de centros públicos de provincias enteras, manifestando la imposibilidad de garantizar la seguridad en los centros escolares, así como denunciando indefinición y dejadez de funciones, cuando no directamente un desconocimiento superlativo de la realidad de los centros educativos y sus necesidades más elementales, por parte de los dirigentes políticos del Estado, ya sean del Estado central o de las Comunidades Autónomas.

El profesorado denuncia que las medidas excepcionales a adoptar como consecuencia de esta situación excepcional provocada por la pandemia de la COVID-19 no pueden ser asumidas por los centros educativos por no disponer de competencias, como sería en materia de prevención de riesgos laborales, en asuntos relativos a la salud y, además, por no contar con recursos económicos. Ni el mantenimiento de las distancias de seguridad, la desinfección y la limpieza más intensiva, o el control y la investigación de los posibles positivos por COVID-19, mantenimiento de las condiciones higiénicas y sanitarias exigidas, etcétera pueden ser asumidas por quienes no tienen ni competencia, ni presupuesto para ello. Y ante esta realidad, el profesorado se ve obligado a denunciar públicamente que el Estado –ya sea el Gobierno o las Comunidades Autónomas– no dudan en deslizar su responsabilidad sobre las espaldas del personal docente de los diferentes colegios públicos del país, advirtiendo de la imposibilidad de garantizar la salud de la Comunidad Educativa.

La COVID-19 ha puesto en evidencia la política de dotación de recursos económicos a la Educación Pública, de desmantelamiento de los servicios públicos para transferir dicha riqueza a los empresarios, a la banca. Y es que la esencia del Estado capitalista es esa: trasvasar riqueza a favor de la oligarquía financiera como consecuencia de quitárselo a la clase obrera.

El Gobierno, tras el final del estado de alarma, está escondido y las Comunidades Autónomas son ambiguas a la hora de concretar el cómo asumir las medidas que señala que se tienen que garantizar pues no está entre sus prioridades políticas ni en su naturaleza de clase dotar de recursos económicos y materiales a la Escuela Pública para que ésta pueda garantizar la seguridad en las nuevas condiciones que exige la pandemia de la COVID-19.

Para cumplir con la distancia de seguridad es necesario bajar la ratio de alumnos por profesor (a un máximo de 15 por aula), reduciendo los grupos y habilitando más espacios. Según los docentes, para hacer frente a la crisis sanitaria y proteger a la comunidad educativa se requeriría la contratación de unos 160.000 profesores y profesoras para el curso 2020/21. Sin embargo, entre todas las Comunidades Autónomas contratarán para el próximo curso a 14.500 nada más.

Asimismo, la política urbanística desarrollada por las diferentes instituciones políticas del Estado no sólo ha cedido suelo público para la construcción de colegios privados y concertados, descollando la Comunidad de Madrid o Cataluña, sino que no se han llevado a término la construcción de más colegios públicos como consecuencia de la situación económica. Es urgente dar prioridad a la construcción y mantenimiento de centros púbicos en los barrios obreros.

Y mientras la Escuela Pública no dispone de recursos económicos, mientras los servicios públicos se desmantelan, el Estado no duda en transferir fondos públicos a las escuelas privadas, de tal modo que España es uno de los países de la Unión Europea con menos escuela pública y más escuela privada y concertada. De hecho, el 68% de los alumnos escolarizados en España acude a un centro público, siendo la media europea del 81%. Gran parte de esos recursos económicos que el Estado niega a la Escuela Pública son transferidos a la enseñanza concertada, de tal modo que la Iglesia es propietaria del 60% de estos centros privados con plazas concertadas, constituyendo la educación no sólo una forma desde donde la Iglesia –en un supuesto Estado aconfesional– inocula su veneno ideológico a la infancia y a la juventud, sino que, también, constituye una fuente de financiación a costa del erario público.

La prioridad del Estado es clara. Hay que quitarle servicios y riqueza al pueblo para engrosar los bolsillos de la patronal, de la banca, en definitiva, del gran capital. Un ejemplo de ello lo tenemos en el Real Decreto-Ley 8/2020 de 17 de marzo de “medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19” por las que el Gobierno decidió movilizar 117.530 millones de euros de dinero público de los que 112.200 millones de euros fueron destinados para los empresarios, es decir, el 95,46%, por los 5.330 millones destinado a las clases populares y la clase obrera, o lo que es lo mismo el 4,54% del dinero público movilizado por el Gobierno.

Sin duda, los hechos y los datos demuestran no sólo la naturaleza clasista del Estado burgués, sino que dejan bien a las claras que las instituciones políticas del Estado –ya sean Comunidades Autónomas o Gobierno central– tienen como prioridad política transferir la riqueza a favor de la clase dominante, de la burguesía.  Frente a gastos absolutamente innecesarios como los 20.000 millones de € comprometidos para compra de armamento, el mantenimiento de la Monarquía, o los más de 11.000 que, directa o indirectamente recibe anualmente la Iglesia Católica; exigimos una dotación prioritaria para la adopción práctica de todas las medidas necesarias para preservar la seguridad sanitaria en la comunidad educativa, manteniendo las ratios de calidad docente.

No nos encontramos ante un problema que afecte solo al profesorado. Este problema afecta a nuestros niños y niñas, a los hijos de la clase obrera, y por consiguiente, nos afecta a todos los trabajadores y trabajadoras. Los padres y madres deben implicarse y exigir al Estado que dote económica y materialmente a los colegios públicos para poder garantizar el derecho a la educación y el derecho al trabajo junto con el derecho a la salud que tienen todos los miembros que componen la Comunidad Educativa. Este problema trasciende el ámbito educativo y, también, afecta al mundo del trabajo. Es necesario que los padres y madres trabajadores puedan conciliar su vida laboral y familiar sin reducción de sus salarios y, además, de la exigencia de planes de conciliación en todas las empresas, es necesaria la subida de los salarios y que se garantice el derecho al trabajo. Y es que costes para garantizar la salud de los trabajadores están siendo sufragados por los maltrechos salarios de éstos. Por tanto, el coste de garantizar la salud del alumnado no debe recaer en sus familias. La situación a la que nos aboca la crisis sanitaria exige de una mayor participación de los padres y madres en la educación de los hijos y, así, también poder reducir los tiempos de estancia en las escuelas de los alumnos a lo estrictamente necesario. Por todo ello, toda la comunidad educativa, todos los trabajadores y trabajadoras del país, tenemos que movilizarnos para exigir al Estado que garantice la seguridad y la salud de la comunidad educativa en el próximo curso y destine para ello todos los recursos necesarios.

Tanto el Partido Comunista de los Pueblos de España (P.C.P.E.) como el Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.) actuaremos de manera unitaria y trabajaremos conjuntamente en esta lucha de profesores, padres y madres y de toda la clase obrera para que se garantice la seguridad de alumnos y docentes en el nuevo curso que empezará en septiembre. Sin duda, la lucha de la Comunidad educativa es la misma que la lucha de la Comunidad sanitaria, de los jubilados, de la juventud y, por consiguiente, es necesario que todas las luchas de los distintos sectores que componen la clase obrera se fundan en una única lucha de clase constituyendo un frente único contra la burguesía y su Estado, responsable de la situación que padecemos los trabajadores, que fortalezca la organización de la clase trabajadora y nos conduzca a la consecución del socialismo, que es la única solución para la resolución de los problemas que padecemos hoy los trabajadores y trabajadoras como consecuencia de las infames políticas desarrolladas por el Estado al objeto de salvaguardar los intereses de los monopolios, de los capitalistas y su moribundo y caduco sistema económico, el capitalismo.

 

Madrid, 24 de agosto de 2020




Más anticomunismo que el del PCE, imposible [ESP/GAL]

No debería ser un secreto para ningún revolucionario el carácter marcadamente revisionista y conciliador del Partido Comunista de España. Sin embargo, existe cierto sector del Movimiento Comunista Español que aspira a la lucha ideológica dentro de ese partido para poder “recuperarlo”, para hacerlo volver a la senda del marxismo-leninismo. Estos camaradas del MCE ignoran, queremos pensar que inocentemente, que este Partido no sería rehabilitable ni siquiera si lo derribásemos y lo construyésemos desde cero. Hacer esto sería como construir el socialismo a través del Estado capitalista: una quimera.

Para que el PCE fuese recuperable sería estrictamente necesario que este presentase una estructura interna de Partido de nuevo tipo, basado en el centralismo democrático leninista. Sin embargo, sabemos que esto no ocurre en el seno de dicha organización, puesto que si así fuera sería imposible tener la simbiosis que en la actualidad presenta con las instituciones del capitalismo reaccionario, con el Estado fascista español. En otras palabras: este Partido “revolucionario” presenta una organización interna anti-leninista y, por lo tanto, burguesa.

Una organización interna burguesa que, por lo tanto, permitirá la entrada y el desarrollo de cualquier vicio en sus militantes: individualismo, voluntarismo, sectarismo… que, necesariamente, acabará por manifestarse en la práctica. En particular, bien es sabido por cualquier militante que se precie que la forma de actuar del PCE con respecto a organizaciones realmente revolucionarias es, cuanto menos, propio de reaccionarios, de acérrimos defensores del capitalismo. En palabras del propio Julio Anguita, en Los rostros de la vida callejera en 2014:

“Yo estaba en la concentración del 22M, y naturalmente sé de dónde venía la violencia. Mis compañeros y compañeras, cuando veían algo sospechoso, o alguna persona que pretendía alterar el orden, debían cogerlo y entregárselo a la policía”.

 

Si un militante curtido en miles de farsas eurocomunistas como Julio Anguita se expresa se esa forma, ¡lo que no hará un militante de base del PCE cuando nadie está mirando!

 

De esta forma, denunciamos las recientes actuaciones del PCE en A Coruña en su campaña ¡Monarquía fuera! República y justicia social, que bien podría firmarla cualquier falangista, al tapar carteles del PCOE de forma claramente deliberada como podemos comprobar en la fotografía. Que un Partido como el nuestro, con recursos limitados y que consigue llevar a cabo tareas de agitación gracias al esfuerzo económico de sus militantes, haga temblar tanto a los anticomunistas del PCE como para obligarlos a ocultar nuestra propaganda, ratifica la fortaleza ideológica de nuestros camaradas y que el camino que estamos siguiendo llevará a los oportunistas al estercolero de la historia.

 

¡Contra el oportunismo!

¡Fuera la ideología burguesa del movimiento obrero!

¡Socialismo o barbarie!

A Coruña, 24 de agosto de 2020

Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en A Coruña

Máis anticomunismo que o do PCE, imposible

 

Non debería ser segredo para ningún revolucionario o carácter marcadamente revisionista e conciliador do Partido Comunista de España. Sen embargo, existe certo sector do Movemento Comunista Español que aspira á loita ideolóxica dentro dese Partido para poder “recuperalo”, para facelo volver á senda do marxismo-leninismo. Ignoran estes camaradas do MCE, queremos pensar que inocentemente, que este Partido non sería rehabilitable nin se queira se o derrubásemos e o construísemos de cero. Facer isto sería como construílo socialismo a través do Estado capitalista: unha quimera.

Para que o PCE fose recuperable sería estritamente necesario que este presentase unha estrutura interna de Partido de novo tipo, baseado no centralismo democrático leninista. Sen embargo, sabemos que isto non acontece no seo de dita organización, posto que se así fose sería imposible ter a simbiose que na actualidade presenta coas institucións do capitalismo reaccionario, co Estado fascista español. Noutras palabras: este Partido ‘revolucionario’ presenta unha organización interna anti-leninista e, polo tanto, burguesa.

Unha organización interna burguesa, porén, permitirá a entrada e o desenvolvemento de calquera vicio nos seus militantes: individualismo, voluntarismo, sectarismo… que, necesariamente, acabará por manifestarse na práctica. En particular, ben e sabido por calquera militante que se prece que a forma de actuar do PCE con respecto a organizacións realmente revolucionarias é, canto menos, propio de reaccionarios, de acérrimos defensores do capitalismo. En palabras do propio Julio Anguita, en Los rostros de la vida callejera en 2014:

“Yo estaba en la concentración del 22M, y naturalmente sé de dónde venia la violencia. Mis compañeros y compañeras, cuando veían algún sospechoso, o alguna persona que pretendía alterar el orden, debían cogerlo y entregárselo a la policía”.

 

Se un militante curtido en miles de farsas eurocomunistas como Julio Anguita se expresa dese xeito, o que non fará un militante de base do PCE cando ninguén estea mirando!

 

Deste xeito, denunciamos as recentes actuacións do PCE en A Coruña na súa campaña Monarquía fóra! República e xustiza social, que ben podería firmala calquera falanxista, ao tapar carteis do PCOE de forma claramente deliberada como podemos comprobar na fotografía. Que un Partido como o noso, con recursos limitados e que consegue levar a cabo tarefas de axitación grazas ao esforzo económico dos seus militantes, faga tremer tanto aos anticomunistas do PCE como para obrigalos a ocultala nosa propaganda, ratifica a fortaleza ideolóxica dos nosos camaradas e que o camiño que estamos a seguir levará aos oportunistas ao esterco da historia.

 

Contra o oportunismo!

Fóra a ideoloxía burguesa do movemento obreiro!

Socialismo ou barbarie!

 

A Coruña, 24 de agosto de 2020

Comité Provincial del Partido Comunista Obreiro Español (PCOE) en A Coruña




Eduardo Serra, presidente de everis, fiel defensor del Estado capitalista y su podredumbre

Un perfecto ejemplo del funcionamiento del capitalismo monopolista de Estado y cómo el poder de éste está en manos de una oligarquía financiera, un pequeño grupo de burgueses que controlan las grandes empresas, es el caso de Eduardo Serra, anteriormente Subsecretario de Estado de Defensa con el gobierno de Leopoldo Calvo-Sotelo de la UCD, Secretario de Estado de Defensa con el gobierno de Felipe González del PSOE, Ministro de Defensa con el gobierno de José María Aznar del PP y actualmente presidente de everis, empresa adjudicataria de millonarios contratos por parte del Ministerio de Defensa del Estado español. Lo que comúnmente se conoce como puertas giratorias.

No es ni mucho menos el único caso en everis, que cuenta o ha contado entre sus filas con personajes como Eugenio Galdón, Jefe de Gabinete de Presidencia de Gobierno de Felipe González, Cristina Garmendia ex Ministra de Ciencia e Innovación con el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, Tristan Garel-Jones, ex Ministro de Asuntos Exteriores Europeos y América Latina del Reino Unido, Álvaro Uribe, ex presidente de Colombia, o Ernesto Zedillo ex presidente de México, entre otros. Una larga lista de políticos que explican perfectamente las millonarias adjudicaciones concedidas a everis por diferentes gobiernos y que han permitido a sus socios obtener beneficios millonarios a costa de una explotación atroz de sus trabajadores.

Incluso la propia Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia sancionó en 2018 a everis junto con otras 10 empresas del sector por “crear un cártel en el suministro de servicios de informática y tratamiento de datos a la Administración Pública”. Así funciona el ‘tejido empresarial’ que tanto gustan de elogiar nuestros políticos al servicio de los monopolios.

No es de extrañar pues que, el presidente de everis, como gran beneficiado de la podredumbre y la corrupción inherente a un Estado capitalista como el español en su fase monopolista, sea un firme defensor de los pilares que lo sostienen. El pasado 3 de agosto, en una entrevista concedida a El Español, Eduardo Serra comentaba sobre la huida del país del rey emérito Juan Carlos I, lo siguiente: “Juan Carlos es el español que más ha hecho por el progreso y la paz entre españoles. Que ahora estemos, sin sentencia de por medio, pateandole así, me da vergüenza. De verdad, siento vergüenza. He visto cómo ha ayudado a las empresas y a las fuerzas políticas para que llegaran a acuerdos. Que se lo paguemos así… Con lo que dice un espía corrupto o una amante despechada…”.

No duda tampoco en defender abiertamente las puertas giratorias que, como se puede comprobar, han beneficiado enormemente a empresas como everis de la que es actualmente presidente: “Si el que entra en la política no puede salir, le estás obligando a permanecer y a tragar carros y carretas con tal de quedarse en la poltrona. En los regímenes democráticos de Occidente, uno entra y sale. Pero, en realidad, sólo hablan de puertas giratorias cuando se trata de un empresario”.

Y mientras pretende hacernos creer que su gestión está exenta de ideología, habiendo pasado por el espectro político más reaccionario de nuestro país, declarando que “no es con ideología como se combate una pandemia, sino con capacidad de gestión”, nos deleita con frases como, “González cumplió con una misión histórica antes de llegar al gobierno: renunciar al marxismo”, o “España ganaría mucho si Pablo Iglesias, el comunismo y el espíritu de Podemos salieran del Gobierno”.

Sin entrar a analizar que ni Pablo Iglesias ni Podemos tienen un ápice de comunistas, vemos claramente cuál es la esencia ideológica de Eduardo Serra, el profundo anticomunismo que destila la burguesía, así como todas sus marionetas al servicio del fascista Estado español, partidos políticos (desde Vox a PCE/IU-Podemos) y medios de comunicación. Ese es el verdadero carácter de la reacción en todo el mundo, el anticomunismo, pues bien saben quienes manejan los hilos del poder que tan sólo la ciencia marxista-leninista supone una amenaza para sus intereses.

Y mientras personajes de esta calaña se desenvuelven como pez en el agua entre bambalinas decidiendo el futuro de millones de trabajadores, a nosotros, a quienes con nuestra fuerza de trabajo generamos todos los beneficios que se apropian una minoría parasitaria, nos coartan nuestra libertad de expresión para hablar de política y nos reprimen por organizarnos al margen de sus títeres sindicales (CCOO y UGT principalmente).

Esta es la realidad de las empresas en este sistema, salarios de miseria, explotación, represión sindical y ausencia absoluta de libertad, la dictadura del salario por encima de cualquier otra cosa. Y la única solución pasa por la organización de los trabajadores en los sindicatos de la Federación Sindical Mundial (FSM), así como en unir todas las luchas de los centros de trabajo con el resto de luchas de las clases populares en un Frente Único del Pueblo que permita que toda la riqueza que generamos los trabajadores esté al servicio del pueblo en lugar de engrosar el patrimonio de una minoría parasitaria.

 

Célula Jorge Dimitrov de Sevilla del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)