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Resolución del V Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español de 8 de noviembre de 2020 sobre la unidad de los comunistas

El capitalismo monopolista -el imperialismo- está en bancarrota, tanto en el terreno de la economía, donde el Estado español (al igual que la mayoría de estados del mundo) acumula ya una deuda impagable, superior al Producto Interior Bruto, como en el terreno de la política y de las instituciones, donde la colisión entre muchas de éstas cada día es más frecuente y más fuerte, tanto a nivel internacional como, obviamente, a nivel nacional.

La pandemia está siendo utilizada por estos Estados, por el imperialismo, para intentar justificar que su criminal sistema económico criminal no está caducado sino que este avatar del destino en forma de crisis sanitaria ha provocado la crisis económica. Sin embargo, la caducidad del capitalismo, como demuestran todos los datos y desentraña la Economía Política, es inexorable por las propias contradicciones de este.

Estamos en un momento de la historia en el que el capitalismo vive días que ya no le corresponden. La época de la automatización de la producción, bajo ningún concepto, puede vivirse en este sistema ya caduco donde los medios de producción están en manos de unos pocos, pues solo puede generar más miseria y pobreza al pueblo trabajador aparte de ensanchar todavía más sus irresolubles contradicciones.

Es por ello que los capitalistas, la burguesía, sólo tienen una salida para mantenerse en el poder en momentos de putrefacción donde las relaciones de producción y las fuerzas productivas no se corresponden: el fascismo. Observamos como buena parte de los países del mundo (Brasil, Colombia, Honduras, Paraguay, Chile, Portugal, Italia, Francia, Alemania, Bélgica, Holanda, República Checa, Eslovaquia, Eslovenia, Austria, Suecia, Dinamarca y España, entre otros) tienen al fascismo, bien en el Gobierno, bien asentados en sus Parlamentos.

Comprobamos como desde hace años, a los monopolios ya no les vale, tan siquiera, gobiernos eminentemente burgueses de ideología socialdemócrata, o del socialismo del siglo XXI, que a la sazón son iguales de burgueses. Hoy el capitalismo está en su fase de mayor putrefacción y, como no, el fascismo es la expresión y el reflejo en la superestructura de la putrefacción máxima del capital. Hoy el género humano se encuentra en la encrucijada de o sufrir la barbarie extrema e incluso su desaparición o exterminar al capitalismo y abrir paso a un sistema nuevo, el socialismo, que armonice el desarrollo de las fuerzas productivas con las relaciones de producción, y esto sólo es posible con la socialización de los medios de producción.

Esta aspiración de la clase trabajadora, sin embargo, exige como condición previa la unidad de los comunistas. Los comunistas tenemos la responsabilidad de estar a la altura en este momento histórico en el que nos encontramos. La clase obrera y demás clases laboriosas no tienen salida alguna si los comunistas no se la damos. Los comunistas somos los únicos que podemos llevar a la clase obrera a parar esta nueva agresión contra nuestra clase, contra las masas laboriosas del pueblo. ¡Ello pasa por la unidad de los comunistas! Esta es la precondición necesaria para la unidad del proletariado, que es el único que puede repeler las agresiones de la burguesía y dar un giro radical y revolucionario a la situación del país, que es lo que se necesita hoy. Sin la unidad de los comunistas sólo queda oprobio y opresión. Es momento de dar respuesta a esta disyuntiva: ¡Socialismo o barbarie! Y esa respuesta únicamente la puede dar la clase obrera unida y organizada, cosa imposible si ello, previamente, no se da entre sus elementos avanzados, entre su vanguardia, entre los comunistas.

El Partido Comunista Obrero Español inició el pasado mes de abril un proceso de unidad de acción con varios Partidos Comunistas del Estado español – como son el Partido Comunista de los Pueblos de España, el Partido Comunista de España-reconstituido y el Partido Comunista de los Trabajadores de España.

Este proceso iniciado el pasado mes de abril ya ha arrojado frutos importantes, como es el Marco Programático por la Unidad de Acción de los Comunistas suscrito por el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) y nuestro Partido, así como el Protocolo Conjunto suscrito por ambas organizaciones donde no sólo hemos habilitado instrumentos para llevar a cabo la Unidad de Acción de los comunistas, sino también para dar pasos en la resolución de las discrepancias ideológicas para abrir camino, también, hacia la conquista de la unidad orgánica, proceso de unidad comunista que está abierto para que otras organizaciones comunistas se incorporen. La unidad de los comunistas es una necesidad histórica y nuestro Partido no cejará en el empeño de hacer efectiva la unidad de todos los comunistas que es la condición sine qua non para que el proletariado pueda unirse en términos clasistas y éste, dirigido por su Partido armado de la ciencia revolucionaria del proletariado – el marxismo-leninismo -, pueda articular la respuesta revolucionaria que corresponden en el actual momento histórico cumpliendo así su misión histórica, que no es otra que derrocar al capitalismo y edificar el socialismo como fase inmadura del comunismo.

Desde el Partido Comunista Obrero Español hacemos un llamamiento a todos los comunistas a unirse a este proceso y fortalecerlo para conquistar la unidad comunista condición necesaria para que el proletariado de la respuesta revolucionaria que corresponde a la situación de explotación y miseria en la que nos encontramos.

 

¡POR LA UNIDAD DEL PROLETARIADO!

¡POR EL SOCIALISMO!




Resolución del V Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español de 8 de noviembre de 2020 sobre la situación del capitalismo – El Socialismo es la única salida

Nos encontramos en el momento histórico donde el capitalismo no tiene ya salida ninguna, donde el capitalismo expresa su inviabilidad absoluta, su caducidad, donde el capitalismo vive en días que ya no le corresponde porque la época de la automatización de la producción, bajo ningún concepto, corresponde al capitalismo.

Los Productos Interiores Brutos de los países imperialistas lejos de crecer se contraen, de tal manera que en el primer semestre de 2020, en términos interanuales, la economía alemana se contrajo un -9,7%, la francesa un -13,8%, la italiana un -12,8%, la holandesa un -8,5%, la española un -17,8%, la norteamericana un -9,5%, la india un -23,9% siendo la economía china la única que ha crecido en el periodo de tiempo mencionado un 3,2%.

La COVID-19 ha sustituido a la “amenaza terrorista” a la hora de reprimir, convirtiéndose en una posibilidad magnífica para que las potencias imperialistas repriman a sus pueblos, bajo la excusa falsa de velar por la salud de dichos pueblos. Y es que Lenin tenía razón, el desarrollo del imperialismo, la progresiva descomposición del capitalismo monopolista conduce a la reacción política, conduce al fascismo.

Con el desarrollo del capitalismo la tasa de ganancia retrocede. Como promedio, ésta desciende inexorablemente y constantemente desde 1885, pasando desde un promedio del 35% en el 1885 a casi el 10% en 2019. En las potencias imperialistas norteamericana, británica y alemana, desde 1855 hasta 2011 han ido decreciendo inexorablemente, de tal modo que en el Reino Unido ha pasado de casi el 43% en 1855 a casi el 5% en 2011, en Alemania ha pasado del 29% al 12% y en EEUU del 26% al 13%. En Japón, Países Bajos y Suecia, desde 1839 hasta 2009 también ha decrecido inexorablemente, de tal modo que en Japón ha pasado de casi el 73% en 1839 a prácticamente el 14% en 2009, en Holanda ha pasado del 57% a prácticamente el 10% y en Suecia del 70% al 7%.

Como podemos ver, la tasa de ganancia en el desarrollo del capitalismo va decreciendo, sin embargo, esta tasa decrece a pesar de que la tasa de explotación crece. La conclusión es clara, a mayor cuota de explotación – cuanto más desequilibrada está la composición orgánica del capital en favor del capital constante y menor cuantía invierte en capital variable (cuanto menor es la cuantía en salarios) – menor es la cuota de ganancia del capitalista. Esta es la Ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, que Marx ya expuso en el Capítulo II del Libro III de El Capital.

El capitalismo, por su desarrollo económico, está forzado a condenar a cada vez más masas de obreros no sólo a la miseria, sino a la negación de todo, de la educación, de la salud, de las pensiones, de todo. Socialdemocracia, neoliberalismo y fascismo son todo caras de una misma moneda burguesa, son formas en las que se expresa la ideología de la burguesía en su dictadura. Actualmente, en la época ya de la automatización de la producción, de la descomposición más absoluta del capitalismo, la dictadura de la burguesía ya únicamente se puede expresar en los términos del fascismo.

Podemos comprobar pues que el capitalismo monopolista, el imperialismo, está caduco, en bancarrota no sólo en el terreno de la economía, sino en el terreno de la política y de las instituciones, donde la colisión entre muchas de éstas cada día es más frecuente y más fuerte, tanto a nivel internacional como, obviamente, a nivel nacional.

Estamos en un momento donde los imperialistas están utilizando la pandemia para justificar que su criminal sistema económico no está caducado, cuando hemos demostrado que la pandemia nada tiene que ver con la caducidad del capitalismo, como nos demuestra la economía política. La pandemia está siendo utilizada por los imperialistas para ir aplicando medidas restrictivas y represivas contra la clase obrera así como para profundizar en la depauperación de las condiciones de vida del proletariado, entre otras cosas, con el cambio del modelo productivo acentuando la automatización.

El capitalismo demuestra que tanto la sanidad como la educación pública son inviables en él. No nos remitimos simplemente al momento actual en el que la pandemia ha exacerbado las contradicciones entre los servicios públicos gratuitos y de calidad y el beneficio económico de los empresarios, sino que señalamos que antes del coronavirus estos sectores se encontraban ya heridos de muerte.

Los datos son claros: en 2019 el Ministerio de Educación del gobierno más progresista de la historia detallaba que uno de cada cuatro institutos tiene falta de profesores formados en alumnado con necesidades especiales. Ese mismo año, un estudio revelaba que el 52% del profesorado en España no se consideraba lo suficientemente preparado ni en contenido, ni en pedagogía, ni en la práctica del aula. A su vez, el profesorado con contrato indefinido cada vez es menor, por lo que los huecos restantes se ocupan con sustitutos e interinos, en unas condiciones más precarias. De la misma forma, el alumnado cada vez tiene que correr con más gastos de su bolsillo, puesto que el material educativo lejos está de ser aportado por el Estado.

Con respecto a la sanidad, mucho antes de la pandemia ya existían decenas de miles de profesionales sanitarios que encadenaban contratos basura de horas, lo cual no sólo pone en peligro la salud de los pacientes, sino la del propio personal. Los colapsos hospitalarios tampoco son para nada un tema exclusivo de la COVID, sino que ya ocurría en la totalidad del Estado con una enfermedad más que conocida como es la gripe.

Por último, sabiendo el imperialismo el futuro que le depara, no descartará intentar aplazar su muerte a través de todos los medios posibles, incluidos la propia destrucción del proletariado por vías ociosas como las apuestas o las drogas. Este mes, en Estados Unidos, algunos Estados como el de Oregón aprobaron la despenalización de la heroína en pequeñas dosis, lo cual tiene todo el sentido para el imperialismo yanki: el país con mayores contradicciones necesita oprimir con las drogas más destructivas.

En España, por todos es conocido la proliferación de las casas de apuestas que ni siquiera cumplen la leve ley burguesa de no estar presentes en los alrededores de colegios e institutos. También conocemos que la mal llamada izquierda tiene en su agenda no menos imperialista que la del resto de los países europeos la legalización de la marihuana lo cual, una vez más, encajaría a la perfección de la lógica burguesa teniendo en cuenta que España es, objetivamente, el eslabón más débil de la cadena imperialista. Además, el Estado ya conoce los entresijos del tráfico de drogas, puesto que episodios como el del Plan ZEN del PSOE son de sobra conocidos por los revolucionarios y las familias obreras.

Sin duda, estamos ante un sistema capitalista que se mantiene en pie pero, que realmente, está muerto. Hemos demostrado la inviabilidad del sistema en el terreno económico, cómo el capitalismo desde hace dos siglos no ve más que reducir la tasa o cuota de ganancia, caída que se agudiza a la par que se desarrolla la mecanización y la automatización del trabajo. Este hecho objetivo obliga a los monopolios a detraerle al proletariado todo: la sanidad, la educación, la vejez y sus jubilaciones, o lo que es lo mismo, lo único que les queda por arrebatarnos. Asimismo, la pandemia está haciendo de sustitutivo de la guerra, matando a los más débiles. Por más que decreten estados de alarmas y toques de queda, estos no sirven para salvar vidas pues los lugares donde la gente más se contagia – transportes públicos y centros de trabajo – siguen masificados porque a los empresarios no se les toca en absoluto más que para darles más dineros.

El pleno empleo bajo el capitalismo es una quimera, pero hoy pedir empleo no precario es también quimérico pues el trabajo cada día será menos requerido. Hoy la consigna debe ser que para que los trabajadores tengan derecho a una vida digna, a la sanidad, a la educación, etcétera, es necesario el socialismo y acabar con el capitalismo.

La única salida que tiene la clase obrera es el socialismo y esa es la solución que debemos dar al proletariado estableciéndole dicho marco para la lucha, en un momento donde el fascismo campa a sus anchas y actúa a cara descubierta ya. Y es lógico que esto sea así, el fascismo es capitalismo en descomposición, en putrefacción. Hay un único objetivo que puede dar salida a la encrucijada en la que se encuentra el proletariado: La Revolución.

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!




Los gobiernos capitalistas están dejando morir al pueblo trabajador

La supuesta dicotomía entre salvar la economía o la salud es en realidad una contradicción en sí misma irresoluble en el capitalismo. La economía no puede salvarse en un sistema quebrado, en el que la deuda pública y la deuda externa de la gran mayoría de países superan el 100% de sus respectivos Productos Interiores Brutos (PIB), y en el que las medidas para intentar salvar al sistema lo único que consiguen es acrecentar las crisis periódicas. Y esto no es fruto de la pandemia de COVID-19, pues ya hace años que los economistas venían anunciando una crisis financiera para 2020, mucho antes de que se hubiera oído siquiera hablar del virus, convirtiendo pues esta pandemia en una excusa para imponer un cambio en el modelo productivo ante la bancarrota del sistema.

En España, un 25,3% de la población estaba en riesgo de pobreza antes de la pandemia, siendo en la Unión Europea un 21,1% el porcentaje de población en esta situación. La sanidad española ya estaba saturada mucho antes de la pandemia, con 671.494 personas en lista de espera en noviembre de 2019 según datos del Ministerio de Sanidad.

 

Ante esta situación y debido a la quiebra del sistema, las medidas adoptadas por diferentes gobiernos capitalistas van de lo esperpéntico a lo inmoral. En Madrid se inaugura un hospital para el que no se va a contratar personal médico ni de enfermería. Mientras tanto un médico de León falleció después de 32 horas seguidas trabajando sin contar con ningún elemento de protección. En Bélgica, el personal médico contagiado de COVID tendrá que seguir trabajando ante el riesgo de colapso sanitario, mientras en Bruselas el gobierno local dará un certificado de no vivienda a los sin techo para que puedan seguir durmiendo en la calle a pesar del toque de queda.

 

 

Quienes tienen que recibir atención médica, bien sea por síntomas de coronavirus o por otro tipo de patologías, están sufriendo una desatención absoluta y un trato inhumano. Atención telefónica de 2 minutos por paciente, horas esperando un enfermero o celador en hospitales saturados, personas en estado grave que son abandonadas a su suerte en sus hogares por no cumplirse las condiciones para ser trasladados a un hospital.

Las medidas sanitarias adoptadas en relación a la movilidad se centran en el ámbito privado, limitando la movilidad de las personas, las reuniones familiares, pero permitiendo que el transporte público y los centros de trabajo sigan llenos, con trabajadores hacinados, condenando a la clase trabajadora a contagiarse. Mientras se avecina un nuevo confinamiento, los desahucios no se han detenido, a pesar del rimbombante anuncio del gobierno más progresista de la historia, dándose casos como el de Dora, de 63 años, que después de ser desalojada junto a su hijo, su nuera y sus cuatro nietos menores ha tenido que trasladarse al piso de otra de sus hijas, también con varios intentos de desahucio. Son once en casa, sin empleo y sin alternativas.

A pesar del supuesto escudo social, la mitad del empleo destruido con el confinamiento sigue sin recuperarse, y en los últimos días cientos de solicitudes del Ingreso Mínimo Vital (IMV) han sido rechazadas a pesar de cumplir los requisitos porque no hay dinero para pagarlas. Sí hay dinero sin embargo para aprobar una subida salarial para el presidente del gobierno y sus ministros, o para aumentar un 6,5% el presupuesto de la Casa Real, o rescatar Air Europa por 475 millones de euros.

 

 

Así es como los gobiernos capitalistas en todo el mundo están dejando morir a sus pueblos. La crisis sistémica del capitalismo no puede ya contenerse mediante reformas, y hasta las más mínimas medidas son rechazadas por los monopolios, que exigen cada vez mayor represión para controlar y someter al pueblo ante la situación de extrema miseria a la que nos conduce este sistema.

Sólo el pueblo organizado, uniendo todas las luchas parceladas en una única lucha de clase contra el capitalismo y su Estado, y por la construcción del socialismo, conformando el Frente Único del Pueblo como órgano de poder popular, puede dar salida a la situación  a la que el capitalismo nos ha conducido y conquistar el futuro para las clases populares: una vida digna y el fin de la explotación del hombre por el hombre.

Pero para alcanzar esta unidad, es necesario que la parte más avanzada, los comunistas, estén unidos, es por ello que la unidad de los comunistas se vuelve imprescindible para lograr a su vez la unidad de los trabajadores y las clases populares.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Acción conjunta del PCOE y PCPE en Cerro-Amate de Sevilla

Ambas organizaciones hemos llevado conjuntamente el mensaje comunista a los centros de salud del distrito eminentemente obrero como es Cerro-Amate, de Sevilla.

Hemos comprobado la necesidad imperiosa de que los comunistas organicemos a la clase obrera allá donde vive y trabaja, pues una parte importante de la misma justifica las medidas del gobierno de coalición por considerarlo engañosamente como “de izquierdas”.

Y ese es el grave daño que perpetran en las clases populares los gobiernos de oportunistas que el sistema señala como “izquierda” o incluso “socialcomunista”. Las medidas, que aplicadas por un gobierno de derechas podrían tener más resistencia entre el pueblo trabajador, son coladas como inevitables, y justificadas por gran parte de la clase obrera, a través de un gobierno que muchos trabajadores consideran representante de sus intereses.

Los grandes medios de comunicación, brazos ideológicos de la burguesía y la oligarquía, consiguen también que penetre en ciertos sectores de la clase obrera la patraña de que el pueblo trabajador está siendo irresponsable, y en concreto, la juventud obrera.

Como siempre, los comunistas señalamos como culpables de las desdichas del pueblo trabajador a la oligarquía financiera y sus gobiernos títeres por ejecutar un plan de exterminio de aquellos que le sobran para mantener en pie la producción capitalista. Cada vez, para los capitalistas, somos necesarios mucho menos proletariado gracias a la automatización y robotización de la producción, desde hace tiempo en marcha un cambio del modelo productivo.

Así se lo hemos hecho llegar al distrito de Cerro-Amate con la siguiente octavilla:

 

Los comunistas del PCOE y el PCPE llamamos a la clase obrera a organizarse y unirse a través de asambleas en los barrios, centros de estudio y empresas, para construir un poder obrero y popular con el que tomemos las riendas de nuestro destino y acabar con la agonía en la que nos sumerge el régimen capitalista de producción del Estado Español.

 

Comunistas unidos en la lucha

¡Por la construcción del Poder Obrero y Popular!

¡Por el Socialismo!

Comité Provincial de Sevilla del PCOE

Comité Provincial de Sevilla del PCPA-PCPE




Nuevas restricciones, nuevos crímenes contra los trabajadores [ESP/GAL]

Durante las primeras medidas de confinamiento que se tomaron a partir del 13 de marzo de 2020, en Galicia los datos oficiales apuntaban a que la pandemia se estaba controlando mucho mejor que en otros territorios del Estado, lo cual ayudó al Partido Popular a evitar esa caída en votos que se vaticinaba en las elecciones de julio. Sin embargo, hoy conocemos gracias a trabajadores de residencias, hospitales, centros de salud… que aquellos datos estaban manipulados y que no se estaba informando de la incidencia real del coronavirus, consecuencia de la falta de medidas contundentes para detener al virus.

Meses después, cuando ya conocemos a este microorganismo mucho mejor, cuando sabemos que los contagios se producen principalmente por aerosoles y en lugares cerrados, las medidas que se ordenan desde la Xunta de Galicia son equivalentes a las que se confeccionaban cuando apenas teníamos información de la COVID-19.

Irónicamente, esta situación nos permite determinar una vez más el carácter de clase completamente burgués de las instituciones que nos gobiernan, puesto que las medidas que se están tomando tienen que ver, principalmente, con el ocio y no con el transporte público, sanidad, educación, condiciones de trabajo… que es en realidad donde la clase trabajadora (infinitamente mayor en número que la burguesía) se encuentra cada día.

Sin ir más lejos, el sindicato CGT denuncia este mes de octubre que en la empresa Atento A Coruña se finalice el teletrabajo para volver a realizar las labores de teleoperador en unas instalaciones que no cumplen las medidas sanitarias para hacer frente al virus. Así funciona la lógica de la burguesía, que por no perder cuatro sucias monedas pone en peligro la salud de las familias trabajadoras.

Del mismo modo, aquellos que componen el gobierno “más progresista de la historia” llevan meses diciendo que van “a blindar” la Sanidad Pública en la Constitución. Lejos ya de conocer de sobra que la Constitución es papel mojado para el mercado capitalista, llama la atención que mientras este vacío entre palabra y hechos transcurre, la sanidad pública se declara en huelga indefinida desde el pasado martes para reivindicar un verdadero refuerzo del sistema sanitario.

Como era evidente, la falta de medidas está haciendo que los contagios se disparen en todo el Estado incluidas las localidades gallegas más pobladas, las que tienen una actividad obrera mayor. Ante esto, la Xunta decide confinar perimetralmente estos municipios hasta el 3 de noviembre, de manera que durante el puente que coincide con el festivo del primero de noviembre se minimicen los desplazamientos entre ayuntamientos.

Queda patente que los políticos que nos gobiernan, fieles siervos de la burguesía, poco interés tienen en que la clase obrera supere esta pandemia con los mínimos daños posibles. Por tanto, los trabajadores debemos darnos cuenta de que las instituciones actuales no tienen la capacidad de satisfacer nuestros intereses como clase social, por lo que nuestro deber es organizarnos para acabar con ellas y construir unas nuevas en las que la mayoría de la población realmente tenga poder de decisión. De ahí la importancia de la construcción del Frente Único del Pueblo (FUP), herramienta al servicio del proletariado y sus clases amigas que llevará a estos a su liberación de la explotación del hombre por el hombre, a la fundación del Socialismo.

 

¡Construyamos el FUP!

¡Socialismo o barbarie!

 

Secretaría de Propaganda del PCOE en Galicia

Novas restricións, novos crimes contra os traballadores

 

Durante as primeiras medidas de confinamento que se tomaron a partir do 13 de marzo de 2020, en Galiza os datos oficiais apuntaban a que a pandemia estábase a controlar moito mellor que en outros territorios do Estado, o cal axudou ao Partido Popular a evitar esa caída en votos que se vaticinaba nas eleccións de xullo. Sen embargo, hoxe coñecemos grazas a traballadores de residencias, hospitais, centros de saúde… que aqueles datos estaban manipulados e que non se estaba a informar da incidencia real do coronavirus, consecuencia da falta de medidas contundentes para deter ao virus.

Meses despois, cando xa coñecemos a este microorganismo moito mellor, cando sabemos que os contaxios prodúcense principalmente por aerosois e en lugares fechados, as medidas que se ordenan desde a Xunta de Galiza son equivalentes ás que se confeccionaban cando apenas tiñamos información da COVID-19.

Ironicamente, esta situación permítenos determinar unha vez máis o carácter de clase completamente burgués das institucións que nos gobernan, posto que as medidas que se están a tomar teñen que ver, principalmente, co ocio e non co transporte público, sanidade, educación, condicións de traballo… que é en realidade onde a clase traballadora (infinitamente maior en número que a burguesía) se atopa cada día.

Sen ir máis lonxe, o sindicato CGT denuncia este mes de outubro que na empresa Atento A Coruña se finalice o teletraballo para volver a realizar as labores de teleoperador nunhas instalacións que non cumpren as medidas sanitarias para facer fronte ao virus. Así funciona a lóxica da burguesía, que por non perder catro sucias moedas pon en perigo a saúde das familias traballadoras.

Do mesmo xeito, aqueles que compoñen o goberno “máis progresista da historia” levan meses falando que van “blindar” a Sanidade Pública na Constitución. Lonxe xa de coñecer de sobra que a Constitución é papel mollado para o mercado capitalista, chama a atención que mentres este vacío entre palabra e feitos transcorre, a sanidade pública declárase en folga indefinida desde o pasado martes para reivindicar un verdadeiro reforzo do sistema sanitario.

Como era evidente, a falta de medidas está a facer que os contaxios se disparen en todo o Estado incluídas as localidades galegas máis poboadas, as que teñen unha actividade obreira maior. Ante isto, a Xunta decide confinar perimetralmente estes municipios ata o 3 de novembro, de xeito que durante a ponte que coincide co festivo do primeiro de novembro se minimicen os desprazamentos entre concellos.

Queda patente que os políticos que nos gobernan, fieis servos da burguesía, pouco interese teñen en que a clase obreira supere esta pandemia cos mínimos danos posibles. Por tanto, os traballadores debemos de darnos conta que as institucións actuais non teñen a capacidade de satisfacer os nosos intereses como clase social, polo que o noso deber é organizarnos para acabar con elas e construír unhas novas nas que a maioría da poboación realmente teña poder de decisión. De aí a importancia da construción da Fronte Única do Pobo (FUP), ferramenta ao servizo do proletariado e as súas clases amigas que levará a estes á súa liberación da explotación do home polo home, á fundación do Socialismo.

 

¡Construamos a FUP!

¡Socialismo ou barbarie!

 

Secretaría de Propaganda do PCOE en Galiza




URGENTE – Nota informativa conjunta del PCOE y del PCPE en relación al acto convocado para el 7 de noviembre

Camaradas, compañeros y compañeras,

 

El avance acelerado de la Covid19 en nuestro país hace que cada vez sean más las personas directamente afectadas por esta gravísima enfermedad que altera toda la planificación que se pudiera tener prevista.  Desgraciadamente la enfermedad ha tocado directamente a la familia del camarada Francisco Barjas –Secretario General del PCOE- y las circunstancias nos fuerzan a APLAZAR de mutuo acuerdo entre nuestros dos partidos la realización de la actividad prevista para el día 7 a una fecha aún por determinar.

 

A pesar de esta decisión a la que nos hemos visto abocados, reiteramos nuestro firme compromiso con la realización del acto por streaming en cuanto se den las circunstancias para volverlo a organizar. Pero, además, manifestamos nuestra voluntad de, en el marco del proceso de unidad comunista, convocar en un espacio público de Madrid un acto similar nada más se den las condiciones para organizarlo con la seguridad sanitaria y la responsabilidad social con la que siempre convocamos nuestras actividades los partidos comunistas.

 

Finalmente agradecemos a los partidos hermanos, sindicatos de clase y delegados/as de empresa, todos y cada uno de los saludos recibidos o comprometidos apoyando el proceso de unidad comunista iniciado por el PCOE y el PCPE.

 

VIVA LA REVOLUCIÓN DE OCTUBRE

VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA




Conmemorando el 103 aniversario de la Revolución de Octubre

En el año en que se cumple el 103 aniversario de la Revolución Soviética, la clase obrera vive uno de los momentos más difíciles de su historia: la desaparición del campo socialista como consecuencia del abandono del marxismo leninismo conllevó a una enorme desorganización política y sindical, permitió el ataque insistente del imperialismo a los derechos de los trabajadores y del pueblo, lo que generó la depauperación constante de las condiciones de vida del proletariado y el abandono de la ideología propia de nuestra clase.

 

Estos son los retos que enfrenta la clase trabajadora y su vanguardia en la actualidad y solo pueden ser afrontados con garantías de éxito desde la unidad comunista. Esta unidad debe ser la que permita llevar a todo el pueblo trabajador del estado español la única alternativa que tiene la clase obrera hoy: derribar el capitalismo y construir el socialismo.

 

Con un carácter internacionalista y obrero, el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) y el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) celebraremos el próximo día 7 de noviembre a las 19:00 horas, un acto conjunto que será retransmitido por el canal que hemos habilitado ambos partidos, en el que participarán también delegados de personal y de Comités de Empresa, representantes de organizaciones sindicales y representantes de partidos comunistas a nivel internacional donde expresaremos nuestra opinión sobre la situación actual de la clase obrera y la necesidad de continuar con el proceso de unidad comunista en el Estado español que el PCPE y el PCOE estamos impulsando.

 

Camarada, compañero/a, abordemos juntos los retos que tenemos como clase. Apoya el proceso de unidad comunista para superar este sistema capitalista criminal que nos oprime y nos aboca a la miseria moral y material. Difunde este acto por la construcción del Socialismo y conéctate el sábado 7 de noviembre a las 19:00 horas a través de la siguiente plataforma:

 

http://comunistas.eu/unidad

 

Te esperamos.




El Sistema Andaluz de Salud, cómplice del homicidio al pueblo trabajador

El abandono por parte del Sistema Andaluz de Salud a las familias obreras está rayando ya el homicidio voluntario. Se están cerrando agendas de médicos de cabecera y especialistas, dejando a su suerte a pacientes con enfermedades crónicas que necesitan de un seguimiento o tratamiento periódico. Obligando así a estos pacientes a personarse en el centro de salud con el consiguiente riesgo de extender el contagio del COVID.

Se abandona también a su suerte a aquellos que tienen síntomas compatibles con el COVID, incluso aquellos que ya tienen otras patologías delicadas como cardiopatías. En muchos casos no hay ningún seguimiento y han de ser los propios pacientes o sus familiares los que han de insistir para que alguien les haga un test PCR a ellos y sus familiares, y así poder confirmar si están contagiados o no. Algunos médicos de cabecera están pidiendo a los pacientes que vayan al centro de salud a hacerse las pruebas, con el consiguiente riesgo de expansión del contagio. Todo por ahorrarse enviar ambulancias y el personal sanitario correspondiente que haga la prueba a domicilio. Sólo es posible ser atendido después de días y días insistiendo, mendigando una atención que debería garantizarse ESPECIALMENTE EN MOMENTOS DE “EMERGENCIA SANITARIA”. E incluso habiéndose confirmado que se está contagiado de COVID, el único tratamiento es quedarse en casa, y depender de familiares para que atiendan las necesidades más básicas, como es el suministro de medicamentos o de alimentos.

En lugar de reforzar los sistemas de salud, en recursos, personal y formación, como sería lo adecuado en tiempos de pandemia, los títeres políticos de Andalucía y el Estado español en general, siguiendo las directrices de sus amos capitalistas a los que les han dado ayudas multimillonarias, de en torno al 20% del PIB, ejecutan las medidas que favorecen sus intereses y sus negocios, entre los que se encuentran los seguros privados de salud, que están realizando una campaña agresiva de publicidad para pescar en río revuelto.

 

Al mismo tiempo, mientras se criminaliza a nuestros jóvenes y prohíben a las familias trabajadoras reunirse (con la excusa de la “salud pública”), los ricachones siguen organizando cacerías, corridas de toros y fiestas lujosas en casinos, como la que organizó el diario fascista El Español con la presencia del ministro de sanidad y otros responsables políticos, empresariales y militares.

 

Nos mandan al matadero, quieren quitarse de en medio aquellos que les sobran, aquellos que tienen ciertas patologías o incapacidades y suponen un coste a la seguridad social, especialmente nuestros mayores, entre otras cosas, para ahorrarse las pensiones que con tanto trabajo y a costa de su salud se ganaron.

Este es el verdadero rostro de los capitalistas y sus títeres del Congreso, especialmente el gobierno “más progresista de la historia” que está haciendo el trabajo sucio que de hacerlo la pata derecha del régimen provocaría un mayor rechazo entre las capas populares. A los empresarios hoy no les tose nadie, son verdaderos señores feudales que nos quieren tomar por vasallos y esclavos. Rescates históricos a las grandes empresas, a la banca, a los monopolios del turismo, aeronáutica o automóvil, entre otros, además les pagamos los sueldos de sus trabajadores con los ERTEs, que van a convertirse en EREs. Durante la pandemia los 23 españoles más ricos han ganado 14 MIL MILLONES de euros más. Los dueños de Inditex, Mercadona, Ferrovial, hoteles Iberostar, ACS, FCC,… hacen el negocio mientras 12 millones de españoles, el 26 % de la población, o lo que es lo mismo 1 de cada 4, estaban ya en riesgo de pobreza en 2019, es decir, antes de la pandemia. En lo que respecta a Andalucía, según datos de la Agencia Tributaria, 18.380 personas acumulaban en 2018 un patrimonio total declarado de 46.460’86 millones de euros, es decir, 2’5 millones de euros por cabeza, mientras la pobreza afectaba ya a más de 3’2 millones de andaluces en 2019 antes de la pandemia el 37,7 % de la población.

Ante el creciente descontento y desconfianza ante las instituciones, ante la bomba de relojería que supone la ruina y proletarización incluso de capas medias (pequeña y mediana burguesía), no les queda otra que intentar encerrarnos, pudiendo salir sólo para comprar y trabajar aún con transportes públicos abarrotados. Nos quieren abandonados a nuestra suerte y sálvese quien pueda, que vivan los más fuertes o los ricos que pueden pagarse la sanidad privada.

Ante tal panorama, si la clase obrera quiere recuperar su dignidad y plantearse una vida digna, ha de organizarse y unir a todas las capas populares: trabajadores del campo y la ciudad, estudiantes, pensionistas, vecinos de los barrios obreros y pueblos… para responder de manera unitaria y colectiva ante semejantes atropellos. Levantemos el Frente Único del Pueblo a través de asambleas allá donde vivimos, trabajamos y estudiamos, construyamos un Estado obrero con el que aniquilemos el poder de una minoría parasitaria, insignificante en número, para quitarnos su látigo de encima y tomar las riendas de nuestro destino. Sus grandes empresas, sus bancos, sus latifundios, sus monopolios, con todo el dinero público que han recibido deberían ser ya de todo el pueblo. Deben socializarse.

 

Pongamos fin a este homicidio programado

Aplastemos a los capitalistas y sus gobiernos títeres con el Frente Único del Pueblo

Instauremos el Socialismo

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.) en Andalucía




¿Por qué el estado de alarma y el toque de queda? ¡Socialismo o barbarie!

Los pasados días 21 y 22 de octubre tuvo lugar la moción de censura llevada a cabo por la organización fascista VOX contra el Gobierno, donde el Parlamento se convirtió en una tribuna para el fascismo con el que, por un lado, embrutecer y engañar todavía más al pueblo y, por el otro, blanquear a reaccionarios y oportunistas recordándonos la vigencia de las palabras del militante comunista, y poeta salvadoreño, Roque Dalton cuando señalaba:

 

No olvides nunca

que los menos fascistas

de entre los fascistas

también son

fascistas.

 

El pasado viernes 23, con los medios de manipulación del Capital haciendo sus tejemanejes sobre quién ganó la moción de censura y cómo se capitalizaba esa victoria en términos de encuestas electorales a través de las que los capitalistas inducen el pensamiento de las masas trabajadoras, Pedro Sánchez intervino ante los medios de comunicación para advertir de la situación de la pandemia y avanzar que desde el Gobierno se tomarían las medidas que fueran necesarias para combatirla. Sin duda, esta medida ya había sido negociada por el Gobierno con determinados gobiernos autonómicos, entre ellos el catalán y el vasco que en esa dirección se expresaron.

El pasado domingo 25 de octubre, mediante el Real Decreto 926/2020 el Gobierno declara el estado de alarma “para contener la propagación de infecciones causadas por el SARS-CoV-2”. Este estado de alarma otorga a las comunidades autónomas capacidad para determinar sobre el mismo en sus territorios en el margen que marca el Real Decreto (posibilidad de hacer confinamientos de poblaciones en el interior de las comunidades autónomas, cierre perimetral…) y, por lo que comprobamos, también la imposición del toque de queda.

Ante este escenario nos debemos hacer dos preguntas:

¿Realmente se decreta este estado de alarma con el objetivo de proteger la salud del pueblo?

¿Qué se esconde realmente tras el estado de alarma?

 

A la primera pregunta sin duda hemos de responder con un no rotundo. Restringen la libertad de movimientos del pueblo, le imponen un toque de queda, con la excusa de contener y combatir a la COVID-19 pero los transportes públicos como el metro y autobús están saturados con trabajadores y trabajadoras que deben incorporarse a los centros de trabajo.

Y es que nuevamente el Capitalismo no solo sataniza a la juventud de los barrios obreros para justificar las medidas que restringen los derechos de la clase obrera –esta vez con la excusa de la salud pública– sino que sigue sin prestar la atención sanitaria debida a quienes por cientos de miles siguen contagiándose de la COVID-19. Es la clase obrera la que, en forma de muerte y sufrimiento, padece las consecuencias de la incapacidad del sistema y sus gestores para atender esta crisis sanitaria. No hay la prestación necesaria en los centros de atención primaria (CAP), los rastreos son una ficción y la atención telefónica de la salud es absolutamente inaceptable y degradante. Sin embargo, donde más contagios se producen es en los transportes públicos y en los centros de trabajo y, curiosamente, el Real Decreto del gobierno por el que imponen el estado de alarma no hace nada al respecto, no actúa contra esas causas reales que hacen incrementar las cifras de contagiados. Tanto en los centros de salud, como en los hospitales, hacen falta recursos, falta personal sanitario, faltan camas hospitalarias, etcétera, pero sobre eso no interviene ni el estado de alarma ni las políticas realizadas por el gobierno.

Por tanto, y a tenor de lo respondido a la primera pregunta debemos reiterar la segunda pregunta ¿Qué se esconde realmente tras el estado de alarma?

Lo primero que observamos es que el Estado español no es el único que ha tomado estas medidas. Estados imperialistas en el marco de la Unión Europea como Francia, Italia, Grecia han activado medidas similares y Alemania ha incrementado la presencia policial para confrontar las movilizaciones de rechazo a las restricciones impuestas. Es cuanto menos curioso que cuando Francia decretaba el toque de queda ante el rechazo del pueblo francés, se produjera en ese instante un atentado de corte “islamista” por el que se decapitaba a un profesor. ¿Casualidad o causalidad?

Lo cierto y verdad es que el próximo 3 de noviembre se celebran las elecciones presidenciales en la potencia más criminal del planeta, EEUU, con un resultado cierto –que va a ganar la oligarquía pues ambos son sus candidatos– pero incierto en tanto si Trump seguirá presidente o, por el contrario, vencerá Biden. Trump ya ha reiterado en diversas ocasiones la posibilidad de un pucherazo o fraude electoral, al igual que también ha expresado su negativa a comprometerse con una transferencia pacífica del poder, pues considera que el único resultado legítimo es su victoria. Ello anticipa una situación caótica tras los comicios norteamericanos que se acumulará a la bancarrota económica y a la desastrosa situación en el terreno social como consecuencia de la desigualdad y pobreza extremas existentes en dicho país.

En la Unión Europea el Euribor se desploma y según señalan los gurús económicos del Capital “la nueva normalidad para la banca implica un Euribor en el terreno negativo por una temporada que puede prolongarse, al menos, hasta 2031”. El Euribor se instala en tasas negativas como consecuencia de que los bancos han cerrado el grifo del crédito, tanto a la pequeña burguesía como a la clase obrera, lo que significa que existe una contracción tanto del consumo como de la inversión. El precio del petróleo se halla en un nivel muy bajo, fruto de un retroceso en el consumo mundial, que se refleja también en el cierre de empresas y la destrucción de millones de puestos de trabajo.

El Capitalismo se encuentra en bancarrota económica; como sistema económico no es viable. Y ello no es una aseveración azarosa e idealista sino el estudio económico de la tasa de ganancia de los capitalistas, que lleva décadas retrocediendo a pesar de incrementarse la tasa de explotación, implicando ello el desarrollo de los monopolios y la ruina y la proletarización de cada vez más capas de la burguesía, por no hablar de la cada vez mayor depauperación de las condiciones de vida de la clase obrera. Cuanto mayor es el desarrollo tecnológico y mayor es el grado de la automatización de la producción, tanto mayor es el hundimiento del Capitalismo, su inviabilidad y caducidad.

Todo lo expresado se manifiesta fielmente en el Estado español. Como consecuencia de la distribución internacional del trabajo, realizada por los monopolios desde sus centros de poder a nivel mundial, la economía española está absolutamente terciarizada y dependiente del sector servicios, como consecuencia del proceso de desindustrialización padecido desde el ingreso en la UE. Hoy el estado español es uno de los eslabones más débiles de la cadena imperialista.

Este hecho, la caducidad del Capitalismo y su situación terminal, es algo que ya incluso los propios capitalistas no pueden negar. Algunos economistas capitalistas hablan ya de la muerte del Capitalismo para dentro de 40 años y oligarcas como Brufau no dudan ya en señalar que el sistema capitalista y la búsqueda de resultados a toda costa ya no funciona, que es preciso pasar a otro modelo. Y sin duda ese otro modelo no es otro que incrementar al máximo la explotación y la precariedad de la clase trabajadora.

Y mientras se avecinan millones de despidos, el Estado cada día tiene una deuda mayor e impagable, la clase trabajadora es más pobre y la patronal sigue defraudando más de 90.000 millones de € al año (un 80% de éste lo hacen las grandes empresas monopolísticas).

Frenar la respuesta de la clase obrera ante la agresión que la oligarquía y su Estado están perpetrando para tratar de salvar su moribundo sistema económico es la verdadera razón de este estado de alarma de 6 meses, del toque de queda y de todos los recortes de libertades que este gobierno, mal llamado progresista, está perpetrando.

El Capitalismo vive en un periodo de la historia que ya no le corresponde. El carácter social de la producción es antagónico al Capitalismo. La única salida que tiene la clase obrera, también en el Estado español, es derrocar revolucionariamente al Capitalismo y construir el Socialismo. Un Estado cuyo objetivo sea acabar con toda resistencia capitalista y armonizar el desarrollo de las fuerzas productivas con las relaciones de producción, o lo que es lo mismo, un Estado socialista que socialice toda empresa y todo palmo de tierra y la ponga a disposición del pueblo trabajador, subordinando la riqueza al interés la clase mayoritaria, la clase trabajadora. La automatización de la producción permite rebajar la jornada de trabajo y garantizar el pleno empleo incrementando la riqueza material y espiritual de la clase obrera y demás clases populares siempre y cuando el Socialismo se imponga.

Por ello, tanto el Partido Comunista de los Pueblos de España como el Partido Comunista Obrero Español hemos dado pasos hacia la unidad comunista. Estamos en un momento crítico, y nuestra clase –la clase trabajadora- solo tiene una salida, una salida revolucionaria y socialista. Esta obra únicamente la puede llevar a cabo la clase obrera y para que ésta se una y se organice es esencial que los y las comunistas estemos unidos y organizados en torno a un programa de acción que conduzca a la clase obrera al cumplimiento de su misión histórica: Derrocar revolucionariamente al Capitalismo y construir la formación socioeconómica socialista como fase inmadura del comunismo.

Hacemos un llamamiento a los trabajadores y trabajadoras más conscientes a fortalecer las filas del Partido Comunista de los Pueblos de España y del Partido Comunista Obrero Español. Así mismo convocamos al resto de organizaciones y partidos comunistas del Estado español a ensanchar y fortalecer la unidad de acción comunista iniciada por el PCOE y el PCPE al objeto de que los comunistas acumulemos la mayor fuerza posible para dirigir a la clase obrera en la consecución de su misión histórica.

 

¡POR LA UNIDAD COMUNISTA!

 

¡POR LA UNIDAD DE LA CLASE OBRERA PARA CONQUISTAR SU EMANCIPACIÓN SOCIAL, PARA CONQUISTAR EL SOCIALISMO!

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 29 de octubre de 2020




El gobierno subvenciona el fraude de las empresas

Es importante recordar que medidas supuestamente progresistas como los ERTEs y el Ingreso Mínimo Vital (IMV), no son más que mecanismos para transferir dinero público a manos privadas. El IMV por la vía de la reducción de salarios por parte de las empresas, al ser este subsidio compatible con el trabajo. Los ERTEs por la vía directa que supone sufragar los salarios de los trabajadores de empresas privadas con dinero público así como permitir que estas dejen de pagar las cotizaciones a la Seguridad Social. No en vano, tanto la patronal como los sindicatos del sistema (CCOO y UGT), así como partidos de todo el espectro político en el parlamento, han apoyado estas medidas que van a sumir aún más en la miseria a la clase trabajadora.

Sin embargo, a los empresarios no les ha bastado con ahorrarse el coste de los salarios durante meses (más de 6 meses ya), y muchos han visto una oportunidad de obtener aún mayores beneficios, haciendo que trabajadores en ERTE sigan acudiendo a su puesto de trabajo, de forma que absolutamente todo el valor producido por éstos se convierta en plusvalía. Un negocio perfecto.

Y no es cosa de un par de empresas, estamos hablando que, de momento, son 1.755 empresas las que han sido sancionadas por este motivo con un importe total de 8 millones de euros, mientras que 13.500 están siendo investigadas aún.

Sería lógico pensar que, teniendo en cuenta que el Estado ha estado pagando el salario de trabajadores que han continuado trabajando, la medida a aplicar en este tipo de fraude sería, además de una sanción, exigir el reingreso de todos esos salarios que la empresa se ha estado ahorrando mientras continuaba produciendo. Pero en lugar de eso, el gobierno más progresista de la historia se ha limitado a imponer sanciones irrisorias que acaban por suponer un aliciente para que las empresas sigan defraudando, pues les sale a cuenta el negocio.

Teniendo en cuenta que han sido sancionadas 1.755 empresas por un montante total de 8.000.000 €, podemos calcular que la sanción media para cada empresa es de unos 4.558 €. El tamaño medio de una empresa española es de 4,5 trabajadores, siendo el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) de 1.000 euros, obtenemos que el ahorro de las empresas en salarios durante los 6 meses de ERTEs que llevamos, se puede situar en torno a los 27.000 € por empresa. Incluso suponiendo que todas las empresas sancionadas tuvieran un sólo trabajador (cosa poco probable), cada empresa habría ahorrado en salarios en esos 6 meses 6.000 €, todo esto sin contar el ahorro de las cotizaciones.

Como puede verse, aún con las sanciones impuestas este fraude sale muy rentable a las empresas, que ven como este gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos está siendo un fiel servidor de la burguesía, proporcionando los mecanismos necesarios para seguir explotando y exprimiendo a los trabajadores, aumentando la transferencia de dinero público a manos privadas, cumpliendo en definitiva los dictámenes del capital, del imperialismo.

Mientras el pueblo trabajador siga confiando en el oportunismo y la socialdemocracia, mientras siga dejando su futuro en manos de unos títeres del capital, sólo cabe esperar pobreza, miseria, fascismo, guerras y muerte. El Socialismo es una necesidad histórica que se torna cada día más urgente para el pueblo ante la descomposición y la podredumbre del sistema capitalista. El desarrollo del capitalismo está agudizando las contradicciones en las relaciones de producción. El avance de la automatización, que debería traer una cuotas de bienestar nunca vistas por la humanidad, en el capitalismo trae destrucción de puestos de trabajo y miseria, pérdida de poder adquisitivo de las clases populares y por tanto una sobreproducción que alimenta las crisis cíclicas del sistema que no puede dar salida a la producción cada vez mayor de bienes de consumo.

Estas contradicciones que cada día se acentúan más en el desarrollo de la fase actual del capitalismo, el imperialismo, sólo pueden resolverse mediante la construcción de un sistema en el que la producción de bienes esté regida únicamente por los intereses del pueblo, y no por los beneficios de una minoría parasitaria. Sólo la construcción del Socialismo como fase inmadura del Comunismo puede hacer avanzar a la humanidad hacia una nueva etapa en la que el bienestar del pueblo esté por encima del interés particular de una minoría que vive de explotarnos.

Sólo el pueblo organizado, uniendo todas las luchas parceladas en una única lucha de clase contra el capitalismo y su Estado, y por la construcción del socialismo, conformando el Frente Único del Pueblo como órgano de poder popular, puede dar salida a la situación  a la que el capitalismo nos ha conducido y conquistar el futuro para las clases populares: una vida digna, el fin de la explotación del hombre por el hombre y salvaguardar la vida en el planeta.

Pero para alcanzar esta unidad, es necesario que la parte más avanzada, los comunistas, estén unidos, es por ello que la unidad de los comunistas se vuelve imprescindible para lograr a su vez la unidad de los trabajadores y las clases populares.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)