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Los secuaces del fascista Estado español salen a defender a uno de los suyos

El carácter fascista del Estado español se muestra cada día más abiertamente. Por mucho que algunos pretendan esconder su esencia, son constantes las muestras que dejan claro una y otra vez que la transición fue la mayor farsa política de nuestra historia, y que tan solo sirvió para legitimar el franquismo con una leve capa de pintura ‘democrática’. La impunidad ante la justicia española de franquistas como ‘Billy el niño’ es uno de los ejemplos de que el franquismo sigue completamente institucionalizado.

Ha tenido que venir esta vez una jueza argentina a destapar, nuevamente, las vergüenzas de la judicatura nacional y acusar de crímenes de lesa humanidad a altos cargos franquistas, entre otros Rodolfo Martín Villa, ex procurador en las Cortes franquistas, vinculado con el Sindicato Vertical durante la dictadura, llegando a ser presidente del Sindicato nacional de Papel, Prensa y Artes Gráficas, acusado por algunos de haber ordenado destruir los archivos pertenecientes a la antigua Falange Española Tradicionalista y de las JONS, con la intención de destruir así pruebas incriminatorias, conocido popularmente como “la porra de la Transición”​ debido a la excesiva dureza que las fuerzas de seguridad empleaban para reprimir manifestaciones obreras y estudiantiles y acusado de ser parte responsable de la intensa actividad parapolicial que se desarrolló a lo largo de estos años con una nutrida implicación de organizaciones fascistas.

Y ante esta acusación han salido los defensores de este Estado fascista, secuaces de todo pelaje, a intentar salvar a uno de los suyos.

Los expresidentes Felipe González, José María Aznar, José Luis Rodríguez Zapatero – a quien el actual vicepresidente del gobierno Pablo Iglesias no ha dudado en mostrar su admiración como “mejor presidente de la democracia” – y Mariano Rajoy han dirigido a la jueza argentina cartas de apoyo a Martín Villa.

A esta infame lista se suman también ‘líderes’ sindicales como Nicolás Redondo (UGT), Antonio Gutiérrez (CCOO), Cándido Méndez (UGT) y José María Fidalgo (CCOO), todos ellos ex-secretarios generales de UGT y CCOO respectivamente, mostrando la verdadera cara de estas organizaciones como cómplices absolutos de la represión que ha sufrido y sufre la clase trabajadora y fieles defensores del Estado fascista español.

Todo esto demuestra claramente la complicidad de las cúpulas de estos sindicatos traidores con la impunidad franquista, impunidad que dura más de 4 décadas gracias a la Ley de Amnistía del 77, a pesar de las exigencias del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, del Parlamento Europeo o del Consejo de Europa a los distintos gobiernos españoles de juzgar los crímenes franquistas.

Para que el franquismo haya continuado institucionalizado hasta día de hoy, hace falta la colaboración entre franquistas y oportunistas, porque son estos últimos quienes lavan la cara al fascismo permitiendo que este siga viviendo en las instituciones, quienes apoyan ya abiertamente a ex altos cargos franquistas y no se cansan de defender las ‘bondades’ de la transición, que no fue más que una gran traición a la clase obrera y demás clases populares del Estado español.

Ahora CCOO y UGT se suman de manera más explícita si cabe aún a esta lista de cómplices del franquismo, y de esta forma muestran sin quererlo a la clase trabajadora cuál es el camino a seguir: Acabar con estas instituciones traidoras y reaccionarias. Como dijo Lenin, “la lucha contra el imperialismo, si no se halla ligada indisolublemente a la lucha contra el oportunismo, es una frase vacía y falsa”.

Hoy cobran más fuerza si cabe las palabras de Stalin sobre la socialdemocracia: “La socialdemocracia es objetivamente el ala moderada del fascismo”. “No se puede acabar con el capitalismo sin acabar con la ideología socialdemócrata en el movimiento obrero”.

Sólo acabando con el oportunismo y la socialdemocracia en el seno de la clase obrera, ésta podrá asumir su papel revolucionario y mandar el capitalismo al estercolero de la historia. Para ello, es indispensable la unidad de acción de los comunistas, llevando a las luchas obreras la ciencia marxista leninista para acabar con el capitalismo y construir el socialismo.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Madrid, zona cero de las políticas antiobreras

La COVID-19 ha desenterrado todas las contradicciones que el sistema capitalista alberga en el seno de la sociedad de clases en la que vivimos. Educación, sanidad, empleo, vivienda… todas y cada una de las cuestiones fundamentales para la clase trabajadora están ahora encima de la mesa y observamos claramente como la burguesía nos ha despojado a los obreros de una vida digna que nunca obtendremos bajo su dominio.

Profesores y sanitarios han sido en las últimas semanas los dos colectivos que han iniciado huelgas en la Comunidad de Madrid después del comienzo de la pandemia. La seguridad y salud en el trabajo, que no ha estado garantizada en ningún centro de trabajo ni para ningún trabajador antes y mucho menos ahora, es motivo de preocupación entre los profesores que se ven sin un plan de actuación ante el inicio de curso.

Y es que el Estado y sus instituciones, entre las que incluimos a los Gobiernos Regionales, no tienen el menor interés en la salud de la clase trabajadora ni en la de sus hijos. No hay planes respecto al inicio del curso escolar, como no hay recursos suficientes para garantizar la educación y la salud de los estudiantes y profesores. Tanto es así que los profesores de los institutos públicos de la Comunidad de Madrid han amenazado con ir a la huelga durante los primeros días del curso como protesta ante esta falta de medidas de seguridad fiables y un plan concreto de regreso a las aulas que no está presentado a falta de menos de medio mes.

De igual manera ha sucedido, y sigue sucediendo con las residencias de ancianos, que son negocios dedicados a obtener buena parte de las pensiones de los obreros ya jubilados, cuando no toda o más, para tener un trato inhumano como ha demostrado esta crisis sanitaria. Y si hay focos de contagio, basta con encubrirlos y no mostrar los datos reales como se está haciendo hoy.

El personal sanitario, y en especial los médicos internos residentes, también han podido comprobar como trata este sistema explotador a aquellos que deben salvaguardar la salud de los trabajadores. Bajos salarios, jornadas laborales interminables, contratos temporales, prácticamente sin descanso… Pero también lo hemos comprobado el resto de la clase trabajadora: los que hemos sufrido un ERTE -obligándonos a ajustarnos aún más el cinturón de lo que ya lo hacíamos antes- y los que hemos tenido que trabajar en tiempos de pandemia, sufriendo una carga de trabajo brutal y sin poder garantizarnos la seguridad y la salud en el trabajo.

La Comunidad de Madrid es la zona cero las políticas antiobreras. Los 25 años en el Gobierno del Partido Popular han propiciado continuos recortes en la sanidad y educación públicas, trasvasando buena parte de las partidas destinadas a estas hacia la sanidad y educación privadas y concertadas. También la vivienda se ha convertido en un auténtico lujo, siendo prácticamente imposible vivir en la capital, teniendo el obrero que irse a vivir a la periferia con el gasto en tiempo y dinero que supone trabajando en la capital.

La bancarrota del oportunismo, encarnado en la figura de Manuela Carmena en Madrid, ya ha dejado patente que la socialdemocracia es incapaz de dar solución a los problemas de la clase obrera, que continúa con los mismos problemas de siempre, agudizados ahora por esta crisis sanitaria. El Gobierno actual, donde el oportunismo tiene una buena cuota de poder, también se está encargando de demostrar su inoperancia para resolver las cuestiones que importan al pueblo trabajador.

La clase trabajadora no puede esperar ya nada de la socialdemocracia, cuya esencia oportunista y pequeñoburguesa impide tomar las decisiones resueltas y enérgicas que requiere la política del proletariado. Debemos ser los mismos trabajadores, y de entre ellos su vanguardia, quieres nos organicemos por la defensa de nuestros intereses políticos, y para ello es imprescindible la unidad de los comunistas que deberá traer consigo la ligazón de la dirección política con las masas trabajadoras que necesita la clase obrera hoy para resolver por la vía revolucionaria los problemas que afronta en el sistema capitalista y construir el socialismo, su máxima aspiración.

Comité Regional de Madrid del PCOE




Los rebrotes y los desahucios son una cuestión de clase [ESP/CAT]

La patronal no ha dudado en activar toda su maquinaria ideológica para ocultar la verdadera causa de los rebrotes, que no es otra que la de reactivar la actividad laboral y ahorrar el máximo en salud laboral en los centros de trabajo – para obtener el máximo beneficio- a pesar del riesgo que entraña para la mayoría de la población, para la clase obrera.

La burguesía y su Estado demuestran que la salud del pueblo está subordinada a los intereses de los capitalistas, y ello se está comprobando en los rebrotes que se están produciendo tras la “nueva normalidad”. Rebrotes que, por otro lado, demuestra la esencia criminal y clasista de la dictadura de la burguesía y el instrumento desde el que la imponen, el Estado, comprobándose que estos rebrotes se producen en los barrios obreros de las ciudades y de los grandes municipios. Así, pues, los contagios atienden también a la cuestión clasista que impregna a toda la sociedad que brota del capitalismo monopolista, haciendo cierto lo que expresábamos en el párrafo anterior.

El pasado 11 de agosto un estudio del Instituto hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM) y el Instituto Universitario de Investigación en Atención Primaria (IDIAPJGol) revelaba que durante el pico de la pandemia se registraron un número de casos 2,5 veces más alto en el distrito de Nou Barris que en el de Sarrià-Sant Gervasi. Ambos son distritos de Barcelona, sin embargo, el primer caso se encuentran los barrios con rentas más bajas de la ciudad mientras que en el segundo se hallan los barrios que albergan a las rentas más altas de Barcelona. Este informe corroboró los datos que ya habían sido expuestos por la Agència de Salut Pública de Barcelona.

Así, pues, la mayoría de los contagios en nuestra ciudad se producen en la parte de la población en las que habitan los obreros que desarrollan trabajos esenciales, aquéllos que no se han podido acoger al teletrabajo o aquéllos que viven al día y tienen que salir a la calle para tratar de resolver su situación de miseria; trabajadores con rentas bajas que adolecen de transporte privado y que se juegan el contagio en cualquier vagón de metro o autobús para acudir al centro de trabajo. Por el contrario, los distritos de Sarrià-Sant Gervasi y Les Corts fueron los menos afectados, con tasas de 28 y 32 casos por 10.000 habitantes respectivamente mientras que en Nou Barris se daba una tasa de 70, dos veces y media más. Los datos demuestran que los contagios y rebrotes siempre han sido y siempre van a ser una cuestión de clase.

La realidad es que un número importante de los sectores de la producción pararon exclusivamente la primera quincena de abril, aprovechando la Semana Santa, ni tan siquiera dicho paro se produjo tras decretarse el estado de alarma, estando plenamente activos desde la segunda quincena de abril. Las empresas han mostrado que las medidas adoptadas por el Gobierno y el Ministerio de Sanidad eran papel mojado, leyes que por otro lado son totalmente laxas, carentes de obligatoriedad para las empresas las cuales han dado buena cuenta de ellas saltándoselas a la torera con impunidad absoluta y contando con la Inspección de Trabajo que siempre ha tirado a favor de los empresarios, que para eso está, para servir los intereses de la burguesía.

Los medios de comunicación del capital se encargan de culpar a los jóvenes sobre los rebrotes, o culpan a supuestos “inconscientes” o “insolidarios” que hacen quedadas en la calle o en domicilios e inundan noticias sobre personas que no llevan mascarilla – a pesar de que su eficacia es altamente cuestionable como método efectivo de contención de contagios – mientras que la patronal tiene vía libre para explotar sin respetar normativa alguna, sin que se cuestione en absoluto su figura como lo que es, culpable de dichos rebrotes y responsables de las deplorables condiciones de vida de la clase obrera.

Noticias grotescas que rozan y traspasan lo absurdo, para dividir y manipular a la clase obrera, para que esta no vea lo evidente del problema, que no es más que otra clase impone su dictadura, su dictado, al objeto de seguir incrementando sus cuantiosos beneficios económicos. La burguesía sabe bien lo que está en juego, pues cada día que pasa, las contradicciones irresolubles devoran su sistema económico, el capitalismo, el cual se halla en absoluta bancarrota. La clase obrera sufre a diario la crueldad de su enemigo, sin embargo, la burguesía, su Estado y sus medios de manipulación de masas engañan al trabajador, lo embrutecen encubriendo el papel miserable y parásito de la burguesía con el engaño, con la propaganda más grotesca, con la lucha ideológica que es lo único que sostiene a la burguesía. Aun y así, la insoportable vida de la clase obrera en el capitalismo la empuja igualmente a emprender la lucha mientras los oportunistas procuran que esa lucha no pase de lo económico, que no se eleve a una lucha política y menos, que tome un cauce ideológico.

En L’Hospitalet del Llobregat, ciudad contigua a Barcelona donde vive un gran número de trabajadores, en el mes de julio aparecieron nuevos rebrotes propiciando una segunda oleada pandémica que ya es una realidad inapelable. Sin embargo, y ante tal escenario, los desahucios continúan hacia adelante pese a la moratoria dictada por el Real Decreto-ley en el que se determinaba que no se podía desahuciar a quién se encuentre por desempleo a causa de la crisis del Covid-19. Nuevamente se constata quién tiene el Poder y cómo lo dictado por el Gobierno es papel mojado para el Capital.

Gran parte de la clase obrera ha perdido su empleo, se le ha negado su derecho al trabajo siendo condenada a engrosar las filas del Ejército de reserva, del paro. Este hecho niega la fuente de la existencia del obrero bajo el capitalismo y, consecuentemente, muchos trabajadores no pueden efectuar los pagos de los alquileres, perdiendo el techo. Esta es la lógica endiablada del capitalismo, negar la vida a la clase obrera. El mal llamado gobierno progresista no ha dado ninguna solución a los pagos de alquileres e hipotecas, únicamente hemos oído falsas promesas desde los medios de comunicación del capital, donde PSOE y PODEMOS tranquilizaban a las masas con un “ingreso mínimo vital” el cual analizamos en el artículo que puedes leer aquí donde demostramos la gran farsa de dicho ingreso, que no es más que un complemento que el Estado ofrece al sueldo de los trabajadores para que puedan sobrevivir siendo conscientes de que la burguesía requiere tirar por tierra, aún más, los salarios de los trabajadores mediante la uberización del trabajo.

¡Ese es el rostro de la burguesía y su criminal Estado! ¡Esa es su doble moral! Mientras la Generalitat recomienda no salir de casa salvo lo indispensable, en Barcelona, en L’Hospitalet de Llobregat y otras localidades del área metropolitana las fuerzas policiales continúan con su agenda de desahucios dictada por los Juzgados.

Desde la PAH Barcelona alertan que se incrementan los casos de trabajadores que no pueden hacer frente a los pagos de los alquileres o de las hipotecas de sus viviendas. Las reglas del capital chocan frontalmente con la vida humana, la cual objetivamente niegan. El oportunismo que gobierna la alcaldía en Barcelona, con Ada Colau a la cabeza, utilizó movimientos como la PAH para sus propios fines y seguir engañando al pueblo, al igual que Pablo Iglesias encauzó a una parte importante del movimiento 15-M para crear su propio partido valiéndose de la propaganda realizada por los medios de comunicación del Capital, a los cuales hoy critica. El oportunismo actúa de esta manera, es la parte de la clase obrera, su aristocracia, corrompida por la burguesía al objeto de satisfacer los intereses de la burguesía, anteponiendo los intereses particulares a los intereses generales de la clase obrera. Sin el oportunismo hoy el capitalismo ya habría fenecido.

La gestión de los actualmente llamados socialdemócratas y la de los que se autodeterminan liberales – aunque en realidad no sean más que fascistas – en nada se diferencia. En ambos casos, gobierne quien gobierne, todos ellos defienden los intereses de los monopolios, defienden a ultranza al Estado fascista, son los esbirros de la oligarquía que ponen la cara en la gestión de la dictadura del Capital. Todos ellos se ocupan de los asuntos de la misma burguesía y su función es perpetuar el capitalismo, es perpetuar la explotación del hombre. Solamente la clase obrera, dirigida por el Partido y guiada por la ciencia revolucionaria del marxismo – leninismo puede cambiar este estado de las cosas y transformar la realidad en favor de la clase obrera.

Las condiciones materiales de las masas laboriosas se depauperan y la lucha de clases coge más fuerza que nunca, por ello desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya hacemos un llamamiento a la organización de la clase obrera, a fortalecer al PCOC tanto en los barrios como en los centros de trabajo. Asimismo, es necesario unir todas las luchas de los diferentes sectores del proletariado en una única lucha de clases, conformando el Frente Único del Pueblo, contra la burguesía y su Estado y por la construcción del socialismo. El socialismo es la única salida.

 

¡Fortalece al Partit Comunista Obrer de Catalunya!

¡Por un Frente Único del Pueblo!

¡Socialismo o barbarie!

 

Barcelona, 28 de agosto de 2020

 

Comitè Provincial del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.) en Barcelona

 

 

Els rebrots i els desnonaments són una qüestió de clase

 

La patronal no ha dubtat pas activar tota la seva maquinaria ideològica per ocultar la vertadera causa dels rebrots, que no es altra que reactivar la l’activitat laboral y estalviar el màxim en salut laboral en els centres de treball – per obtenir el màxim benefici – malgrat del risc que porta per la majoria de la població, per la classe obrera.

La burgesia i el seu Estat demostren que la salut del poble esta subordinada als interessos dels capitalistes, y això s’està comprovant en el rebrots que s’estan produint ara a la “nova normalitat” Rebrots que, d’altra banda, demostren l’essència criminal i classista de la dictadura de la burgesia i l’instrument des d’on l’imposen, l’Estat, comprovant-se que aquests rebrots es produeixen en els barris obrers de les ciutats i dels grans municipis. Així, doncs, els contagis atenen també a una qüestió classista que impregna tota la societat que brota del capitalisme monopolista, fent cert l’expressat al paràgraf anterior.

El passat 11 d’agost un estudi de l’institut hospital del mar de investigacions mediques (INIM) y l’institut universitari de investigació en atenció primària (IDIAPJgol) revelava que durant el pic de la pandèmia es van registrar un numero de casos 2,5 cops més alt al districte de Nou Barris que en de Sarrià-Sant Gervasi. Els dos son districtes de Barcelona, però en el primer es troben els barris amb les rentes més baixes de la ciutat, tot al contrari que en el segon que es on obtenen les rentes més altes de la ciutat. Aquest informe corrobora que les dades que havien sigut exposades per l’agencia de salut publica de Barcelona.

Tot i així, la majoria dels contagis a la nostra ciutat es produeixen en la part de la població on habiten els obrers que desenvolupen treballs essencials, aquells que no han pogut afegir-se al teletreball o dels que viuen dia a dia i tenen que sortir al carrer per resoldre la seva situació de misèria, que viuen al dia; treballadors amb les rentes mes baixes que no compten amb transport privat y es juguen un contagi en qualsevol vago de metro o d’autobús per anar cap al seu centre de treball. Per al contrari, els districtes de Sarrià San Gervasi i Les Corts van ser els menys afectats , amb tasses de 28 i 32 casos per 10.000 habitants respectivament mentre que nou barris es donava una tassa de 70, dos cops i mitja més. Les dades demostren que els contagis i rebrots sempre han sigut i sempre seran una qüestió de classe.

La realitat es que un número important de secors de la producció van ser aturats exclusivament la primera quinzena d’Abril, aprofitant la setmana Santa, ni tan sols en molts llocs es va produir l’aturada després d’haver-se decretat l’estat d’alarma, estan plenament actius des de la segona quinzena d’abril. Les empreses han demostrat que les mesures adoptades pel govern i el ministeri de sanitat eren paper mullat, lleis que d’altra banda son totalment laxes, mancant d’obligació per part de les empreses, saltant-se amb total impunitat i contant que inspecció de treball sempre ha anat a favor de l’empresari, i per això mateix esta, per servir als interessos de la burgesia.

Els mitjans de comunicació de l capital es fan carrec de culpar als joves sobre els rebrots, o sinó culpen a suposats “inconscients” o “insolidaris” que fan quedades al carrer o a domicilis i omplen noticies sobre persones que no porten mascareta – tot i que la seva eficàcia es altament qüestionable com mètode efectiu de contenció de contagis – i la patronal té via lliure per explotar sense respectar cap normativa, sense que es qüestioni en absolut la seva figura com lo que es, culpable dels rebrots i responsables de les deplorables condicions de vida de la classe obrera.

Noticies grotesques freguen i traspassen lo absurd, per dividir i manipular a la classe obrera, per tal que aquesta no vegi l’evidencia del problema, que no es més que un altra classe que imposa la seva dictadura, el seu dictat, al objecte de continuar incrementant els seus quantiosos beneficis econòmics. La burgesia sap bé el que es juga, doncs cada dia que passa, les contradiccions irresolubles devoren el seu sistema econòmic, el capitalisme, el qual es troba en absoluta fallida. La classe obrera pateix diàriament la crueltat del seu enemic, per descomptat, la burgesia, el seu estat i els mitjans de manipulació de masses enganyen al treballador, l’embruteixen encobrint el paper miserable i paràsit de la burgesia amb l’engany, amb la propaganda més grotesca, amb la lluita ideològica que es l’únic que sosté a la burgesia. Tot i encara, la vida insuportable de la classe obrera dins del capitalisme fa igualment que aquesta lluiti, i al mateix temps els oportunistes procuren que la lluita no passi de lo econòmic, que no s’elevi a una lluita política i molt menys, que agafi terrenys ideològic.

A l’Hospitalet del Llobregat, ciutat contigua a Barcelona on viu un gran numero de treballadors, en el mes de Juliol van aparèixer nous rebrots propiciant una segona onada pandèmica que ara ja es una realitat inapel·lable. No obstant, i davant aquet escenari, els desnonaments continues cap endavant malgrat la moratòria dictada pel real decret -llei en que es determina que no es podrà fer cap desnonament a qui es trobi desocupat de la feina a causa de la crisis del Covid-19. Novament es constata qui té el poder i com lo dictat pel govern es paper mullat pel capital.

Gran part de la classe obrera ha perdut el seu treball, negat el seu dret al treball i condemnada a engrossir les files de l’exercit de reserva, l’atur. Aquet fet nega la font de l’existència del obrer baix el capitalisme, i com conseqüentment, molts treballadors no poden efectuar el pagaments dels lloguers, perdent així sostre. Aquesta es la lògica endiablada del capitalisme, negar la vida a la classe obrera. El mal anomenat govern progressista no ha donat pas cap solució als pagaments del lloguers o hipoteques, únicament hem escoltat falses promeses des de els mitjans de comunicació del capital, PSOE y PODEMOS tranquil·litzaven a les masses amb “ingrés mínim vital” analitzat per nosaltres en el següent article on demostrem la gran farsa d’aquet ingrés, que no es més que un complement que l’estat ofereix al sou dels treballadors per sobreviure, conscient de que la burgesia requereix llençar per terra encara més, els salaris del obrers mitjançant l’uberització del treball.

Aquesta es la cara de la burgesia i el seu criminal estat! Aquesta es la seva doble moral! Al mateix temps la Generalitat recomana no sortir de casa a excepte lo imprescindible a Barcelona, a l’Hospitalet del Llobregat, i altres localitats de l’àrea metropolitana, les forces policials continuen amb la seva agenda de desnonaments dictada pels jutjats.

Des de la PAH Barcelona alerten que s’incrementen els casos dels treballadors que no poden fer front als pagaments de lloguers o de les hipoteques dels habitatges. Les regles del capital xoquen frontalment amb la vida humana, objectivant la neguen. L’oportunisme que governa l’alcaldia de Barcelona, amb Ada Colau al capdamunt, va utilitzar moviments com la PAH per als seus propis fins i seguir enganyant al poble, igual que Pablo Iglesias que va reconduir una part important del moviment 15-M per crear el seu propi partit gracies a la propaganda realitzada pels mitjans de comunicació del capital, els quals avui ell mateix critica. L’oportunisme actua d’aquesta manera, es la part de la classe obrera, la seva aristocràcia, corrompuda per la burgesia al objecte de satisfer els interessos de la burgesia, anteposant els interessos particulars als interessos generals de la classe obrera. Sense aquest oportunisme avui el capitalisme estaria acabat.

La gestió dels anomenats socialdemòcrates i la dels que s’autodeterminen lliberals – encara que en realitat no siguin més que feixistes – en res es diferencien. Tots dos casos, governi qui governi, tots ells defensen els interessos dels monopolis, defensen l’estat feixista, esbirros de l’oligarquia que posen cara a la gestió de la dictadura del capital. Tots ells s’ocupen dels assumptes de la mateixa burgesia i la seva funció es perpetuar el capitalisme, perpetuar l’explotació de l’home. Tan sols la classe obrera, dirigida pel Partit i guiada per la ciència revolucionaria del marxisme – leninisme pot canviar aquest estat de les coses i transformar la realitat en favor de la classe obrera.

Les condicions materials de les masses laborioses es depauperen i la lluita de classes agafa més força que mai, per això des de el Partit Comunista Obrer de Catalunya fem una crida a l’organització de la classe obrera, a enfortir el PCOC tant als barris com als centres de treball. Així mateix, es necessari unir totes les lluites dels diferents sectors del proletariat en una única lluita de classes, conformant un Front Únic del Poble, encontra la burgesia i el seu Estat i per la construcció del socialisme. El socialisme es l’única sortida.

 

Enforteix al Partit Comunista Obrer de Catalunya!

Per un Front Únic del Poble!

Socialisme o barbàrie!

 

Barcelona, 28 d’agost de 2020

 

Comitè Provincial del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.) a Barcelona




Videojuegos, otro terreno donde la burguesía desarrolla la batalla ideológica

Desde 1958, con la creación del primer videojuego, la burguesía no ha dudado en usar esta forma de entretenimiento como plataforma para la batalla ideológica contra el socialismo, para expresar su antisovietismo, y para hacer penetrar en la mente de la clase obrera, fundamentalmente de su juventud, la propaganda capitalista y su basura ideológica. Nuevamente la burguesía no duda en mostrar su último producto para fomentar el anticomunismo con la saga de videojuegos Call of Duty: Black Ops Cold War como se comprueba en la promoción de este videojuego en un tráiler y en un pequeño evento en su juego gratuito: Warzone.

Ya el propio título y el tremendo historial anticomunista de esta saga de videojuegos muestra la tramoya del mismo: que los soviéticos son los malos malosos, y en efecto, lo confirman con este vídeo, ya sacado el 19 de agosto.

El individuo que aparece en él, Yuri Bezmenov, es un antiguo espía de la KGB que deserta primero a EEUU y después a Canadá, y que describe, sin despeinarse, el supuesto método para implementar el socialismo en cualquier país (Aquí está el vídeo en el que parecen inspirarse los desarrolladores del juego). Qué casualidad que lo que describe es bastante similar al funcionamiento del capitalismo, sometiéndonos a crisis cíclicas producto de sus irresolubles contradicciones (Crisis de sobreproducción). La burguesía aprovecha el menor resquicio para manipular y engañar a los trabajadores, no dudando en inocular su revisionismo histórico y su anticomunismo a través de todos los medios de manipulación de masas y de propaganda que dispone, como son los videojuegos, de tal modo que esta manera de actuar la retrata y certifica lo que señalaba Lenin: Que el desarrollo del imperialismo conduce a la reacción, al fascismo.

Nos preguntamos ¿Por qué debe el capitalismo seguir cargando contra la Unión Soviética o contra un sistema supuestamente fracasado? ¿Por qué necesita alienar a los jóvenes creándoles adicción a los videojuegos dirigiéndolos a competir – como pueden ser los videojuegos MOBA (Multiplayer Online Battle Arena, un género de videojuegos que hace combatir a un número determinado de jugadores en un entorno muy delimitado con un objetivo fijo, normalmente siempre en el mismo entorno), o los MMORPGs (Massive Multiplayer Role Playing Game) – obligándoles a dedicar una barbaridad de horas a simplemente realizar casi las mismas acciones una y otra vez durante horas por lo que, además, cobra dinero a los jugadores, o mejor dicho a las víctimas de la alienación? Pues las razones son evidentes y claras. Primero es que la burguesía es plenamente consciente que su relato de la historia se sustenta en la mentira y en el engaño, han sido lanzadas toneladas de basura y mentiras contra el socialismo y contra la Unión Soviética, relato que sólo puede sostenerlo avanzando por el sendero de la mentira, del revisionismo y del embrutecimiento del pueblo. La burguesía arremete ideológicamente contra el socialismo, se gasta ingentes cantidades de dinero en rematar al socialismo y al comunismo el cual, según ellos mismos, es inviable. Aplicando la ley de la unidad y la lucha de contrarios, los capitalistas arremeten contra, según ellos, algo inviable porque son conscientes que el mundo está en permanente movimiento, que a pesar de negar la lucha de clases ellos son los primeros en aplicarla y reconocerla y, en consecuencia, en dar la razón a la ciencia del marxismo-leninismo, porque son conscientes que el sistema económico capitalista es inviable, está caduco, y que las contradicciones no sólo devoran la base económica sino también la podrida sociedad que refleja el capitalismo, estando carcomida su superestructura. Porque los burgueses saben, que por más palos que pongan en los radios de la rueda de la historia, el final del sistema capitalista y del dominio de la criminal burguesía se toca con los dedos. En definitiva, porque el propio burgués es plenamente consciente de que el socialismo y el comunismo son su negación, los sistemas que van a enterrar al capitalismo y toda su inmundicia. Los videojuegos para el sistema capitalista y su clase dominante, la burguesía, son un instrumento para alienar a la juventud obrera y porque la burguesía es plenamente consciente que una juventud obrera despierta es una juventud combativa, es un puntal que dará un impulso importante y determinante a la clase obrera para cumplir con nuestra misión histórica: Derrocar revolucionariamente el capitalismo y construir el socialismo.

Porque la solución es el socialismo como paso previo al comunismo, y la única forma de lograrlo es militando, es luchando por ello y formándose como revolucionario, es acercándose a la clase obrera y ganándose su confianza, es haciendo crecer al Partido Leninista.

 

¡Joven, milita en el PCOE!

¡Lucha por lo que es tuyo!

¡Por un ocio sano, por y para el pueblo!

Bilbao, 27 de agosto de 2020

COMITÉ PROVINCIAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) EN VIZCAYA




Comunicado conjunto PCOE – PCPE: El Gobierno y las Comunidades Autónomas deben garantizar los recursos necesarios para que la vuelta al colegio sea segura

Ante la actualidad del análisis y propuestas que se contienen en la Declaración conjunta publicada el pasado 30 de Julio, volvemos a publicarla de forma destacada para reiterar nuestra exigencia de que se garantice la seguridad de alumnos y docentes en el nuevo curso que empezará en septiembre.

Desde hace meses el profesorado está poniendo de manifiesto su preocupación por la vuelta a las aulas en septiembre, así como su malestar ante la falta de medios destinados a garantizar la salud del alumnado y, como no, también de ellos mismos como docentes y del conjunto de la Comunidad Educativa.

Se suceden comunicados públicos de organizaciones de profesores, sindicatos del sector educativo, ayuntamientos, directores de centros públicos de provincias enteras, manifestando la imposibilidad de garantizar la seguridad en los centros escolares, así como denunciando indefinición y dejadez de funciones, cuando no directamente un desconocimiento superlativo de la realidad de los centros educativos y sus necesidades más elementales, por parte de los dirigentes políticos del Estado, ya sean del Estado central o de las Comunidades Autónomas.

El profesorado denuncia que las medidas excepcionales a adoptar como consecuencia de esta situación excepcional provocada por la pandemia de la COVID-19 no pueden ser asumidas por los centros educativos por no disponer de competencias, como sería en materia de prevención de riesgos laborales, en asuntos relativos a la salud y, además, por no contar con recursos económicos. Ni el mantenimiento de las distancias de seguridad, la desinfección y la limpieza más intensiva, o el control y la investigación de los posibles positivos por COVID-19, mantenimiento de las condiciones higiénicas y sanitarias exigidas, etcétera pueden ser asumidas por quienes no tienen ni competencia, ni presupuesto para ello. Y ante esta realidad, el profesorado se ve obligado a denunciar públicamente que el Estado –ya sea el Gobierno o las Comunidades Autónomas– no dudan en deslizar su responsabilidad sobre las espaldas del personal docente de los diferentes colegios públicos del país, advirtiendo de la imposibilidad de garantizar la salud de la Comunidad Educativa.

La COVID-19 ha puesto en evidencia la política de dotación de recursos económicos a la Educación Pública, de desmantelamiento de los servicios públicos para transferir dicha riqueza a los empresarios, a la banca. Y es que la esencia del Estado capitalista es esa: trasvasar riqueza a favor de la oligarquía financiera como consecuencia de quitárselo a la clase obrera.

El Gobierno, tras el final del estado de alarma, está escondido y las Comunidades Autónomas son ambiguas a la hora de concretar el cómo asumir las medidas que señala que se tienen que garantizar pues no está entre sus prioridades políticas ni en su naturaleza de clase dotar de recursos económicos y materiales a la Escuela Pública para que ésta pueda garantizar la seguridad en las nuevas condiciones que exige la pandemia de la COVID-19.

Para cumplir con la distancia de seguridad es necesario bajar la ratio de alumnos por profesor (a un máximo de 15 por aula), reduciendo los grupos y habilitando más espacios. Según los docentes, para hacer frente a la crisis sanitaria y proteger a la comunidad educativa se requeriría la contratación de unos 160.000 profesores y profesoras para el curso 2020/21. Sin embargo, entre todas las Comunidades Autónomas contratarán para el próximo curso a 14.500 nada más.

Asimismo, la política urbanística desarrollada por las diferentes instituciones políticas del Estado no sólo ha cedido suelo público para la construcción de colegios privados y concertados, descollando la Comunidad de Madrid o Cataluña, sino que no se han llevado a término la construcción de más colegios públicos como consecuencia de la situación económica. Es urgente dar prioridad a la construcción y mantenimiento de centros púbicos en los barrios obreros.

Y mientras la Escuela Pública no dispone de recursos económicos, mientras los servicios públicos se desmantelan, el Estado no duda en transferir fondos públicos a las escuelas privadas, de tal modo que España es uno de los países de la Unión Europea con menos escuela pública y más escuela privada y concertada. De hecho, el 68% de los alumnos escolarizados en España acude a un centro público, siendo la media europea del 81%. Gran parte de esos recursos económicos que el Estado niega a la Escuela Pública son transferidos a la enseñanza concertada, de tal modo que la Iglesia es propietaria del 60% de estos centros privados con plazas concertadas, constituyendo la educación no sólo una forma desde donde la Iglesia –en un supuesto Estado aconfesional– inocula su veneno ideológico a la infancia y a la juventud, sino que, también, constituye una fuente de financiación a costa del erario público.

La prioridad del Estado es clara. Hay que quitarle servicios y riqueza al pueblo para engrosar los bolsillos de la patronal, de la banca, en definitiva, del gran capital. Un ejemplo de ello lo tenemos en el Real Decreto-Ley 8/2020 de 17 de marzo de “medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19” por las que el Gobierno decidió movilizar 117.530 millones de euros de dinero público de los que 112.200 millones de euros fueron destinados para los empresarios, es decir, el 95,46%, por los 5.330 millones destinado a las clases populares y la clase obrera, o lo que es lo mismo el 4,54% del dinero público movilizado por el Gobierno.

Sin duda, los hechos y los datos demuestran no sólo la naturaleza clasista del Estado burgués, sino que dejan bien a las claras que las instituciones políticas del Estado –ya sean Comunidades Autónomas o Gobierno central– tienen como prioridad política transferir la riqueza a favor de la clase dominante, de la burguesía.  Frente a gastos absolutamente innecesarios como los 20.000 millones de € comprometidos para compra de armamento, el mantenimiento de la Monarquía, o los más de 11.000 que, directa o indirectamente recibe anualmente la Iglesia Católica; exigimos una dotación prioritaria para la adopción práctica de todas las medidas necesarias para preservar la seguridad sanitaria en la comunidad educativa, manteniendo las ratios de calidad docente.

No nos encontramos ante un problema que afecte solo al profesorado. Este problema afecta a nuestros niños y niñas, a los hijos de la clase obrera, y por consiguiente, nos afecta a todos los trabajadores y trabajadoras. Los padres y madres deben implicarse y exigir al Estado que dote económica y materialmente a los colegios públicos para poder garantizar el derecho a la educación y el derecho al trabajo junto con el derecho a la salud que tienen todos los miembros que componen la Comunidad Educativa. Este problema trasciende el ámbito educativo y, también, afecta al mundo del trabajo. Es necesario que los padres y madres trabajadores puedan conciliar su vida laboral y familiar sin reducción de sus salarios y, además, de la exigencia de planes de conciliación en todas las empresas, es necesaria la subida de los salarios y que se garantice el derecho al trabajo. Y es que costes para garantizar la salud de los trabajadores están siendo sufragados por los maltrechos salarios de éstos. Por tanto, el coste de garantizar la salud del alumnado no debe recaer en sus familias. La situación a la que nos aboca la crisis sanitaria exige de una mayor participación de los padres y madres en la educación de los hijos y, así, también poder reducir los tiempos de estancia en las escuelas de los alumnos a lo estrictamente necesario. Por todo ello, toda la comunidad educativa, todos los trabajadores y trabajadoras del país, tenemos que movilizarnos para exigir al Estado que garantice la seguridad y la salud de la comunidad educativa en el próximo curso y destine para ello todos los recursos necesarios.

Tanto el Partido Comunista de los Pueblos de España (P.C.P.E.) como el Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.) actuaremos de manera unitaria y trabajaremos conjuntamente en esta lucha de profesores, padres y madres y de toda la clase obrera para que se garantice la seguridad de alumnos y docentes en el nuevo curso que empezará en septiembre. Sin duda, la lucha de la Comunidad educativa es la misma que la lucha de la Comunidad sanitaria, de los jubilados, de la juventud y, por consiguiente, es necesario que todas las luchas de los distintos sectores que componen la clase obrera se fundan en una única lucha de clase constituyendo un frente único contra la burguesía y su Estado, responsable de la situación que padecemos los trabajadores, que fortalezca la organización de la clase trabajadora y nos conduzca a la consecución del socialismo, que es la única solución para la resolución de los problemas que padecemos hoy los trabajadores y trabajadoras como consecuencia de las infames políticas desarrolladas por el Estado al objeto de salvaguardar los intereses de los monopolios, de los capitalistas y su moribundo y caduco sistema económico, el capitalismo.

 

Madrid, 24 de agosto de 2020




Más anticomunismo que el del PCE, imposible [ESP/GAL]

No debería ser un secreto para ningún revolucionario el carácter marcadamente revisionista y conciliador del Partido Comunista de España. Sin embargo, existe cierto sector del Movimiento Comunista Español que aspira a la lucha ideológica dentro de ese partido para poder “recuperarlo”, para hacerlo volver a la senda del marxismo-leninismo. Estos camaradas del MCE ignoran, queremos pensar que inocentemente, que este Partido no sería rehabilitable ni siquiera si lo derribásemos y lo construyésemos desde cero. Hacer esto sería como construir el socialismo a través del Estado capitalista: una quimera.

Para que el PCE fuese recuperable sería estrictamente necesario que este presentase una estructura interna de Partido de nuevo tipo, basado en el centralismo democrático leninista. Sin embargo, sabemos que esto no ocurre en el seno de dicha organización, puesto que si así fuera sería imposible tener la simbiosis que en la actualidad presenta con las instituciones del capitalismo reaccionario, con el Estado fascista español. En otras palabras: este Partido “revolucionario” presenta una organización interna anti-leninista y, por lo tanto, burguesa.

Una organización interna burguesa que, por lo tanto, permitirá la entrada y el desarrollo de cualquier vicio en sus militantes: individualismo, voluntarismo, sectarismo… que, necesariamente, acabará por manifestarse en la práctica. En particular, bien es sabido por cualquier militante que se precie que la forma de actuar del PCE con respecto a organizaciones realmente revolucionarias es, cuanto menos, propio de reaccionarios, de acérrimos defensores del capitalismo. En palabras del propio Julio Anguita, en Los rostros de la vida callejera en 2014:

“Yo estaba en la concentración del 22M, y naturalmente sé de dónde venía la violencia. Mis compañeros y compañeras, cuando veían algo sospechoso, o alguna persona que pretendía alterar el orden, debían cogerlo y entregárselo a la policía”.

 

Si un militante curtido en miles de farsas eurocomunistas como Julio Anguita se expresa se esa forma, ¡lo que no hará un militante de base del PCE cuando nadie está mirando!

 

De esta forma, denunciamos las recientes actuaciones del PCE en A Coruña en su campaña ¡Monarquía fuera! República y justicia social, que bien podría firmarla cualquier falangista, al tapar carteles del PCOE de forma claramente deliberada como podemos comprobar en la fotografía. Que un Partido como el nuestro, con recursos limitados y que consigue llevar a cabo tareas de agitación gracias al esfuerzo económico de sus militantes, haga temblar tanto a los anticomunistas del PCE como para obligarlos a ocultar nuestra propaganda, ratifica la fortaleza ideológica de nuestros camaradas y que el camino que estamos siguiendo llevará a los oportunistas al estercolero de la historia.

 

¡Contra el oportunismo!

¡Fuera la ideología burguesa del movimiento obrero!

¡Socialismo o barbarie!

A Coruña, 24 de agosto de 2020

Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en A Coruña

Máis anticomunismo que o do PCE, imposible

 

Non debería ser segredo para ningún revolucionario o carácter marcadamente revisionista e conciliador do Partido Comunista de España. Sen embargo, existe certo sector do Movemento Comunista Español que aspira á loita ideolóxica dentro dese Partido para poder “recuperalo”, para facelo volver á senda do marxismo-leninismo. Ignoran estes camaradas do MCE, queremos pensar que inocentemente, que este Partido non sería rehabilitable nin se queira se o derrubásemos e o construísemos de cero. Facer isto sería como construílo socialismo a través do Estado capitalista: unha quimera.

Para que o PCE fose recuperable sería estritamente necesario que este presentase unha estrutura interna de Partido de novo tipo, baseado no centralismo democrático leninista. Sen embargo, sabemos que isto non acontece no seo de dita organización, posto que se así fose sería imposible ter a simbiose que na actualidade presenta coas institucións do capitalismo reaccionario, co Estado fascista español. Noutras palabras: este Partido ‘revolucionario’ presenta unha organización interna anti-leninista e, polo tanto, burguesa.

Unha organización interna burguesa, porén, permitirá a entrada e o desenvolvemento de calquera vicio nos seus militantes: individualismo, voluntarismo, sectarismo… que, necesariamente, acabará por manifestarse na práctica. En particular, ben e sabido por calquera militante que se prece que a forma de actuar do PCE con respecto a organizacións realmente revolucionarias é, canto menos, propio de reaccionarios, de acérrimos defensores do capitalismo. En palabras do propio Julio Anguita, en Los rostros de la vida callejera en 2014:

“Yo estaba en la concentración del 22M, y naturalmente sé de dónde venia la violencia. Mis compañeros y compañeras, cuando veían algún sospechoso, o alguna persona que pretendía alterar el orden, debían cogerlo y entregárselo a la policía”.

 

Se un militante curtido en miles de farsas eurocomunistas como Julio Anguita se expresa dese xeito, o que non fará un militante de base do PCE cando ninguén estea mirando!

 

Deste xeito, denunciamos as recentes actuacións do PCE en A Coruña na súa campaña Monarquía fóra! República e xustiza social, que ben podería firmala calquera falanxista, ao tapar carteis do PCOE de forma claramente deliberada como podemos comprobar na fotografía. Que un Partido como o noso, con recursos limitados e que consegue levar a cabo tarefas de axitación grazas ao esforzo económico dos seus militantes, faga tremer tanto aos anticomunistas do PCE como para obrigalos a ocultala nosa propaganda, ratifica a fortaleza ideolóxica dos nosos camaradas e que o camiño que estamos a seguir levará aos oportunistas ao esterco da historia.

 

Contra o oportunismo!

Fóra a ideoloxía burguesa do movemento obreiro!

Socialismo ou barbarie!

 

A Coruña, 24 de agosto de 2020

Comité Provincial del Partido Comunista Obreiro Español (PCOE) en A Coruña




Eduardo Serra, presidente de everis, fiel defensor del Estado capitalista y su podredumbre

Un perfecto ejemplo del funcionamiento del capitalismo monopolista de Estado y cómo el poder de éste está en manos de una oligarquía financiera, un pequeño grupo de burgueses que controlan las grandes empresas, es el caso de Eduardo Serra, anteriormente Subsecretario de Estado de Defensa con el gobierno de Leopoldo Calvo-Sotelo de la UCD, Secretario de Estado de Defensa con el gobierno de Felipe González del PSOE, Ministro de Defensa con el gobierno de José María Aznar del PP y actualmente presidente de everis, empresa adjudicataria de millonarios contratos por parte del Ministerio de Defensa del Estado español. Lo que comúnmente se conoce como puertas giratorias.

No es ni mucho menos el único caso en everis, que cuenta o ha contado entre sus filas con personajes como Eugenio Galdón, Jefe de Gabinete de Presidencia de Gobierno de Felipe González, Cristina Garmendia ex Ministra de Ciencia e Innovación con el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, Tristan Garel-Jones, ex Ministro de Asuntos Exteriores Europeos y América Latina del Reino Unido, Álvaro Uribe, ex presidente de Colombia, o Ernesto Zedillo ex presidente de México, entre otros. Una larga lista de políticos que explican perfectamente las millonarias adjudicaciones concedidas a everis por diferentes gobiernos y que han permitido a sus socios obtener beneficios millonarios a costa de una explotación atroz de sus trabajadores.

Incluso la propia Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia sancionó en 2018 a everis junto con otras 10 empresas del sector por “crear un cártel en el suministro de servicios de informática y tratamiento de datos a la Administración Pública”. Así funciona el ‘tejido empresarial’ que tanto gustan de elogiar nuestros políticos al servicio de los monopolios.

No es de extrañar pues que, el presidente de everis, como gran beneficiado de la podredumbre y la corrupción inherente a un Estado capitalista como el español en su fase monopolista, sea un firme defensor de los pilares que lo sostienen. El pasado 3 de agosto, en una entrevista concedida a El Español, Eduardo Serra comentaba sobre la huida del país del rey emérito Juan Carlos I, lo siguiente: “Juan Carlos es el español que más ha hecho por el progreso y la paz entre españoles. Que ahora estemos, sin sentencia de por medio, pateandole así, me da vergüenza. De verdad, siento vergüenza. He visto cómo ha ayudado a las empresas y a las fuerzas políticas para que llegaran a acuerdos. Que se lo paguemos así… Con lo que dice un espía corrupto o una amante despechada…”.

No duda tampoco en defender abiertamente las puertas giratorias que, como se puede comprobar, han beneficiado enormemente a empresas como everis de la que es actualmente presidente: “Si el que entra en la política no puede salir, le estás obligando a permanecer y a tragar carros y carretas con tal de quedarse en la poltrona. En los regímenes democráticos de Occidente, uno entra y sale. Pero, en realidad, sólo hablan de puertas giratorias cuando se trata de un empresario”.

Y mientras pretende hacernos creer que su gestión está exenta de ideología, habiendo pasado por el espectro político más reaccionario de nuestro país, declarando que “no es con ideología como se combate una pandemia, sino con capacidad de gestión”, nos deleita con frases como, “González cumplió con una misión histórica antes de llegar al gobierno: renunciar al marxismo”, o “España ganaría mucho si Pablo Iglesias, el comunismo y el espíritu de Podemos salieran del Gobierno”.

Sin entrar a analizar que ni Pablo Iglesias ni Podemos tienen un ápice de comunistas, vemos claramente cuál es la esencia ideológica de Eduardo Serra, el profundo anticomunismo que destila la burguesía, así como todas sus marionetas al servicio del fascista Estado español, partidos políticos (desde Vox a PCE/IU-Podemos) y medios de comunicación. Ese es el verdadero carácter de la reacción en todo el mundo, el anticomunismo, pues bien saben quienes manejan los hilos del poder que tan sólo la ciencia marxista-leninista supone una amenaza para sus intereses.

Y mientras personajes de esta calaña se desenvuelven como pez en el agua entre bambalinas decidiendo el futuro de millones de trabajadores, a nosotros, a quienes con nuestra fuerza de trabajo generamos todos los beneficios que se apropian una minoría parasitaria, nos coartan nuestra libertad de expresión para hablar de política y nos reprimen por organizarnos al margen de sus títeres sindicales (CCOO y UGT principalmente).

Esta es la realidad de las empresas en este sistema, salarios de miseria, explotación, represión sindical y ausencia absoluta de libertad, la dictadura del salario por encima de cualquier otra cosa. Y la única solución pasa por la organización de los trabajadores en los sindicatos de la Federación Sindical Mundial (FSM), así como en unir todas las luchas de los centros de trabajo con el resto de luchas de las clases populares en un Frente Único del Pueblo que permita que toda la riqueza que generamos los trabajadores esté al servicio del pueblo en lugar de engrosar el patrimonio de una minoría parasitaria.

 

Célula Jorge Dimitrov de Sevilla del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Comunicado de PCPA-PCPE y PCOE en solidaridad con los trabajadores inmigrantes

Los trabajadores andaluces, habiendo sufrido en nuestras carnes el exilio y la emigración para huir del fascismo, el hambre y la miseria, conociendo de primera mano que nuestras vidas no valen nada para los empresarios y terratenientes, no podemos sino manifestar nuestro apoyo y solidaridad con los trabajadores inmigrantes que sufren el escarnio de la explotación capitalista en nuestra tierra en condiciones feudales y de esclavitud.

Denunciamos la complicidad de las autoridades estatales, autonómicas y locales, y especialmente la complicidad de la izquierda traidora y vende-obrera del gobierno de coalición formado por PSOE-IU-PCE-Podemos, con la situación inhumana en la que se encuentran aquellos que vienen a nuestra tierra para ganarse la vida, forzados a dejar sus países cuyas inmensas riquezas han sido saqueadas y expoliadas durante siglos a sangre y fuego por nuestras potencias europeas imperialistas.

Mientras a los grandes parásitos de la monarquía se les mantiene a cuerpo de rey, se les permite el robo y los negocios extra millonarios a costa de todos los trabajadores españoles, mientras se aumenta el presupuesto militar hasta los 20.000 millones de euros, mientras se riega con cientos de miles de millones de euros a las grandes empresas con la excusa de la pandemia, a la clase obrera – ya sea nativa o inmigrante – se nos abandona a nuestra suerte, se nos niega el derecho al trabajo con buenas condiciones laborales y de salubridad, a la salud en general, a viviendas mínimamente dignas, o directamente, como los empresarios del campo, nos matan literalmente trabajando de sol a sol.

Con la claridad del sol andaluz se evidencia, hoy más que nunca, que toda la riqueza que generamos los trabajadores de todas las nacionalidades se convierte en nuestro yugo, en nuestras cadenas, pues sólo sirven para dar más poder a aquellos que nos lo quitan todo, nos someten a su voluntad y nos niegan hasta las condiciones más elementales de vida.

Los trabajadores nativos y extranjeros tenemos un enemigo común: los empresarios, la oligarquía financiera y el imperialismo que niegan el desarrollo y el progreso social de todos los pueblos trabajadores del mundo. Y, por tanto, tenemos un objetivo común: derrocar el régimen capitalista que está en su fase terminal y moribunda, a todos los niveles, produciendo más sufrimiento y dolor que nunca.

La única solución a nuestros grandes problemas es sustituir este sistema por otro que ponga en manos de los trabajadores las tierras, las empresas, la ciencia, la tecnología y las inmensas abundancias que producimos colectivamente, que traiga la paz y la solidaridad entre todos los trabajadores del mundo para desterrar del planeta la guerra, el hambre, la desigualdad, las enfermedades y todas las injusticias que sufrimos los explotados del mundo. Ese sistema es el Socialismo.

Los comunistas del PCOE y PCPE de Andalucía trabajarán sin descanso para unir las luchas de la Clase Obrera andaluza y extranjera en una lucha unitaria para acabar con la explotación del hombre por el hombre y construir el Socialismo.

 

Málaga, 13 de agosto de 2020

 

Partido Comunista del Pueblo Andaluz

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español en Andalucía




La oligarquía trata de salvaguardar la Corona. La República Socialista es la única salida

En la tarde del  pasado lunes 3 de agosto, curiosamente el primer lunes del mes de agosto, la Casa Real sacaba una nota de prensa por la que ésta hacía pública unas breves líneas escritas por Juan Carlos de Borbón a su hijo, el actual Jefe del Estado, escritas desde la mayor de las soberbias, por la que le comunica su decisión de trasladarse fuera de España, es decir, huir de España, según esgrime el Rey puesto a dedo por el criminal Franco “guiado por el convencimiento de prestar el mejor servicio a los españoles, a sus instituciones y a ti como Rey”.

Curiosamente, el primer lunes de estado de alarma, el pasado día 16 de marzo de 2020, cuando todo el país estaba con la atención fijada en la pandemia de la COVID-19, el Jefe del Estado Felipe VI comunicó que renunciaba a la herencia de su padre, un teatrillo realizado para marear la perdiz pues no puede renunciar a una herencia cuando el transmisor de la herencia, en este caso su padre Juan Carlos de Borbón, no ha fallecido. Asimismo, el Jefe del Estado le retiró la asignación salarial que cobraba Juan Carlos de Borbón, salario estratosférico que salía del dinero público.

Estos movimientos son consecuencia de la corrupción entronizada en el Estado, que afecta a todos los niveles de éste, incluida la Jefatura del Estado, la Corona. Son consecuencia de que la Fiscalía suiza destapó, en marzo de 2020, que Juan Carlos de Borbón tenía una cuenta suiza con 100 millones de euros, información aflorada por la filtración de grabaciones en poder del policía Villarejo que contenía una conversación entre Juan Villalonga, el amigo de Aznar aupado a Telefónica cuando ésta fue privatizada y gobernaba el PP, y la querida del Borbón padre, Corinna Sayn-Wittgenstein, en la que ésta reconoce que  Juan Carlos de Borbón había cobrado comisiones de la adjudicación del AVE a la Meca, así como también tras saberse que Felipe VI era beneficiario de una sociedad offshore de su padre.

A mitad del mes pasado el Banco Mirabaud, banco privado suizo, hizo público que los 100 millones de euros provenían de Arabia Saudí, de tal modo que Juan Carlos de Borbón hizo una transferencia a Corinna de 65 millones de euros de los que 64,8 habían sido transferidos a la cuenta de la Fundación Lucum, de la que era beneficiario el monarca, por parte del Ministerio de Finanzas de Arabia Saudí.

En esta trama del dinero saudí, donde Juan Carlos de Borbón recibe comisiones para servir a un consorcio de empresas españolas para hacer el AVE Medina – La Meca, participan el Gobierno de Zapatero primero, y posteriormente el de Rajoy, pero también aparecen nombres como el de Arturo Fasana, también gestor de fondos de Francisco Correa – caso Gürtel – que sirvió en estos trapicheos con los saudíes a Juan Carlos de Borbón.

Todas estas supuestas actuaciones fraudulentas realizadas por Juan Carlos de Borbón, las pudo realizar de manera impune pues:

  • Los sucesivos Gobiernos, que son los que tendrían que haber refrendado las acciones del monarca y haber impedido estas actuaciones ilícitas e ilegales, no lo hicieron evidenciando no sólo una dejación de funciones, existiendo una absoluta omertá entre los diferentes Gobiernos y la Jefatura del Estado.
  • La Judicatura no sólo otorga impunidad absoluta a la Corona en todas sus fechorías y latrocinios – de hecho si se ha iniciado una investigación por parte de la fiscalía es porque se ven obligados ante los procesos judiciales abiertos por la justicia de otros países -, sino que no duda en perseguir a todo aquél que ose denunciar públicamente a la monarquía, con independencia de la realidad y la justeza de dichas denuncias.
  • La prensa del Capital lleva 4 décadas tapando todo tipo de corruptela y fechoría proveniente de la Casa Real, y mirando para otro lado ante los innumerables escándalos producidos en ésta. De hecho, la labor de la prensa del régimen no sólo ha sido la de tapar la corrupción en general, y la Real en particular, sino también, junto a una intelectualidad paniguada y vendida al Capital, de revisionismo histórico pretendiendo mostrar a Juan Carlos de Borbón como un artífice crucial de una democracia cuando, en realidad, fue el Jefe del Estado puesto a dedo por el criminal dictador Franco, “colado”, según Suárez, al pueblo español en 1978, de tal modo que no hubo una democratización del Estado, sino  un pacto entre fascistas y oportunistas por el que el Estado fascista queda maquillado, donde los fascistas conservan el Poder, siendo la Corona el símbolo de la perpetuación de los principios fundamentales del Estado franquista.
  • El Jefe del Estado, como máximo representante del Estado de los monopolios, está subordinado a la consecución de los objetivos de las diferentes empresas, y para ello hace todo lo que tenga que hacer: cobrar comisiones ilegales, blanquear políticamente a dictaduras criminales como es la Saudí, cabeza del terrorismo wahabita, etcétera. Algo lógico y consecuente, pues el Estado no es más que el instrumento de esos monopolios para mantener sus privilegios y someter a los trabajadores. De hecho, y durante años, la Jefatura del Estado ha servido de figura política para que grandes monopolios – Banco de Santander, Iberdrola, INDRA, OHL, FCC, Sacyr, TELEFÓNICA, REPSOL, ENDESA, Banco de Sabadell, CAIXABANK, Inditex, ABENGOA…- consigan contratos y privilegios. La interrelación entre los monopolios y la Jefatura del Estado es clara y se ve en los puestos de trabajo de las infantas, del yerno Urdangarín, el costeo del yate Bribón, en la estrecha relación con familias de la gran burguesía, por ejemplo la de Villar Mir, cuyo yerno era el compiyogui de la actual consorte del Jefe del Estado que, también, tiene un gran salario público.

Esta forma de operar: corrupción, testaferros, evasión fiscal, cuentas en paraísos fiscales, comisiones ilegales, amantes pagadas con fondos públicos, despotismo absoluto, impunidad, etcétera, es valorada por el Jefe del Estado, Felipe VI, de la siguiente manera: “El Rey desea remarcar la importancia histórica que representa el reinado de su padre, como legado y obra política e institucional de servicio a España y a la democracia; y al mismo tiempo quiere reafirmar los principios y valores sobre los que ésta se asienta, en el marco de nuestra Constitución y del resto del ordenamiento jurídico.”. Sin duda, el legado y obra política e institucional de su padre ahí están: la putrefacción máxima, la continuidad del franquismo con el tirano ya muerto. Putrefacción heredada por la propia monarquía impuesta a dedo por un dictador asesino y “colada a los españoles” por sus herederos fascistas tal y como reconoció Adolfo Suárez a Victoria Prego en 1995. Y es que la Constitución de 1978 no es más que la Ley Orgánica del Estado de 1969 maquillada, y descansa sobre las Siete Leyes Fundamentales del Movimiento Nacional, del fascismo.

Como es lógico, los fascistas han salido en defensa a ultranza, tanto de Juan Carlos de Borbón como del actual Jefe del Estado, su hijo Felipe, y la monarquía. Es lógico, pues la monarquía es la clave de bóveda del Estado franquista transmutado que padecemos desde hace cuatro décadas que condensa sus esencias fascistas.

Por otro lado, los oportunistas que hoy están en el Gobierno también han salido en defensa de la monarquía, ya sea de manera abierta o de manera vergonzante. Al fin y al cabo, al defender a la monarquía lo que están haciendo es defender los pactos de la vergüenza suscritos con los franquistas tras la muerte de Franco. De hecho, estos segundos, son más importantes para la continuidad de la monarquía que los primeros, los abiertamente fascistas del PP, C’s y VOX.

Las investigaciones judiciales realizadas tanto en Suiza como en el Reino Unido sobre Juan Carlos I son los que han forzado estos movimientos. El objetivo primario de los monopolios es sostener la monarquía, tratando de establecer un cortafuegos en la corrupción de Juan Carlos I, quemándolo por completo al objeto de salvar a la institución monárquica y a su hijo, Felipe. Dependerá de la forma de actuar del Pueblo, de la organización del pueblo en contra de la monarquía, que los capitalistas mantengan su estrategia inicial o deban cambiarla. Pues, en el caso de que el Pueblo se organice contra la monarquía y se generalicen las protestas contra ésta serán los propios oportunistas – los que hoy defienden a la monarquía, ya sea de manera abierta o de manera vergonzante – e incluso parte de los más reaccionarios los que se pongan a la cabeza de dicho movimiento tratando de llevarlo hacia la concreción de una República burguesa al objeto de que el Poder siga en las mismas manos, en las manos de la oligarquía.

El Estado capitalista es la corrupción institucionalizada porque la corrupción es inherente al capitalismo y, por consiguiente, la Jefatura del Estado – ya sea como Rey o como Presidente de la República – será corrupta en tanto y en cuanto este Estado sea burgués, en tanto y en cuanto la base económica sea la capitalista.

Es necesario recordar las palabras de Lenin, “la república democrática es la mejor envoltura política de que puede revestirse el capitalismo, y por tanto el capital, al dominar esta envoltura, que es la mejor de todas, cimenta su Poder de un modo tan seguro, tan firme, que ningún cambio de personas, ni de instituciones, ni de partidos, dentro de la república democrática burguesa, hace vacilar este Poder”. Sobre todo es necesario recordar a Lenin para retratar a los oportunistas, como por ejemplo Alberto Garzón cuando señala:

 

 

Esta marioneta del Capital únicamente concibe la democracia como burguesa, abrazando al Estado capitalista. Lejos de ser comunista es un farsante, un burgués al servicio de los monopolios y, por tanto, defensor de un sistema que genera la corrupción.

El Vicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias, el mismo que decía en diciembre de 2019 que “la monarquía no estaba en crisis en España” señalaba tras la huida de Juan Carlos de Borbón lo siguiente:

 

 

Sin embargo, el Gobierno al que pertenecen los ministros de PODEMOS-IU/PCE, además de defender a la monarquía, mira hacia otro lado ante la huida del Borbón, agasaja al hijo del monarca – en campaña de limpieza de imagen – reconoce que es el Estado el que se encarga de la seguridad y protección del huido y por tanto conoce dónde está, tal y como subrayó el ministro del Interior Grande Marlaska.

Los oportunistas de toda índole no dudarán en centrar el debate en el cambio de la forma del Estado pero no en su naturaleza. Nos hablarán en términos de monarquía o república, por supuesto en el marco del Estado burgués. Incluso algunos nos hablarán de la república popular. Sin embargo, la república popular no tiene razón de ser pues no se dan las condiciones específicas que alumbraron este tipo de democracia en la década de los 40s del siglo pasado, porque el imperialismo se halla en la bancarrota, caduco, pero el desarrollo de las fuerzas productivas hace que cada vez mayores capas de la burguesía pasen a la ruina, proletarizándose desde un punto de vista económico, de tal modo que el grado de instrucción y capacidad de la clase obrera hoy es enorme, no necesitando a la burguesía absolutamente para nada. La clase obrera hoy posee el conocimiento para mover y dirigir su propio Estado, de hecho ya mueve el Estado burgués. Por ello, por el desarrollo de la lucha de clases, no procede más que la socialización absoluta de los medios de producción y, consecuentemente, la instauración del poder de los trabajadores en general orientados por la clase obrera y no un Estado multiclasista, o lo que es lo mismo, lo que la clase obrera y demás clases populares requieren es la Dictadura del Proletariado en el sentido marxista-leninista, esto es, una República Socialista donde se liquide inmediatamente el aparato del Estado burgués y sea sustituido por el poder de la clase obrera. Los capitalistas pretenden salvar a la monarquía pero, en caso de que la presión popular les desborde, no dudarán en otorgar una salida republicana, siempre en términos donde la burguesía controle el aparato del Estado y se mantenga incólume la base económica imperialista; por otra parte, el oportunismo tratará de abrir al pueblo la vía hacia la república popular con una verborrea ultrarrevolucionaria. La cuestión no está en discutir qué forma de Estado ha de tener el Estado burgués, el Estado capitalista, sino en destruir el capitalismo y su Estado, y ello pasa inexorablemente por la Dictadura del Proletariado, por la República Socialista pues, cualquier otra cosa es un engaño, es moverlo todo para que no cambie nada, para sostener al capitalismo.

 

¡POR LA REPÚBLICA SOCIALISTA!

¡POR LA DICTADURA DEL PROLETARIADO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 13 de agosto de 2020

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El PCPE y el PCOE suscriben un programa para la unidad de acción de los comunistas y un protocolo conjunto

Desde el pasado mes de abril, cuando el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) remitió la resolución de su Comité Ejecutivo por la Unidad de Acción de los Comunistas, tanto el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) como el PCOE hemos mantenido una comunicación estrecha y fluida, habiendo informado ya con anterioridad de la primera reunión que mantuvimos el 16 de mayo ambas organizaciones.

El pasado día 4 de julio, el PCPE y el PCOE mantuvimos una reunión en Madrid en la que, fruto de la comunicación, el debate y el trabajo conjunto durante todo este tiempo, alcanzamos un principio de Acuerdo que se sustenta en dos documentos: el Marco Programático para la Unidad de Acción de los Comunistas en el Estado español y el Protocolo Conjunto entre ambos Partidos al objeto de profundizar en dicho proceso de unidad.

En este Acuerdo, aparte de introducir elementos y mecanismos para desarrollar el Programa de Unidad de Acción de los comunistas, también establecemos pautas para dar pasos hacia la homogeneidad ideológica y, de este modo, avanzar en el proceso estratégico hacia la deseada unidad orgánica entre ambos partidos.

Dichos documentos han sido ratificados tanto por el Comité Central del PCPE como por el Comité Central del PCOE a lo largo del mes de julio. Es por ello que, en el día de hoy, ambos partidos hacemos pública esta nota conjunta para darlo a conocer a la clase obrera. Así mismo ponemos el Marco Programático a disposición de los y las comunistas para que sirva como herramienta para alcanzar el objetivo estratégico irrenunciable que tenemos los/as comunistas –la Unidad Comunista– dejándolo abierto a toda organización y partido comunista que se quiera adherir así como a todo/a comunista y trabajador/a consciente que lo acepte y se quiera sumar, al objeto de desarrollar un proceso que culmine con la necesaria unidad orgánica de todas las y los comunistas en un solo partido.

Por último, queremos anunciar que en el mes de septiembre ambos partidos formalizaremos públicamente la firma de este Acuerdo aunque desde este mismo momento el PCPE y el PCOE nos ponemos a trabajar de manera conjunta para ensanchar la unidad de acción de los comunistas sobre unas bases revolucionarias así como para organizar un acto conjunto para el próximo 7 de noviembre en Madrid al que llamamos a todos/as los/as comunistas a conmemorar el 103 aniversario de la Revolución de Octubre reivindicando que “hay que derrocar el capitalismo para construir el Socialismo”.

Es el momento de llevar este Programa a la clase obrera, para organizarla y guiarla en la consecución del cumplimiento de su misión histórica, que no es otra que derrocar al capitalismo y edificar el socialismo. Y en esa dirección tanto el PCPE como el PCOE ya nos estamos organizando juntos para conseguirlo.

 

Madrid, 11 de agosto de 2020