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Acción conjunta del PCOE y PCPE en Cerro-Amate de Sevilla

Ambas organizaciones hemos llevado conjuntamente el mensaje comunista a los centros de salud del distrito eminentemente obrero como es Cerro-Amate, de Sevilla.

Hemos comprobado la necesidad imperiosa de que los comunistas organicemos a la clase obrera allá donde vive y trabaja, pues una parte importante de la misma justifica las medidas del gobierno de coalición por considerarlo engañosamente como “de izquierdas”.

Y ese es el grave daño que perpetran en las clases populares los gobiernos de oportunistas que el sistema señala como “izquierda” o incluso “socialcomunista”. Las medidas, que aplicadas por un gobierno de derechas podrían tener más resistencia entre el pueblo trabajador, son coladas como inevitables, y justificadas por gran parte de la clase obrera, a través de un gobierno que muchos trabajadores consideran representante de sus intereses.

Los grandes medios de comunicación, brazos ideológicos de la burguesía y la oligarquía, consiguen también que penetre en ciertos sectores de la clase obrera la patraña de que el pueblo trabajador está siendo irresponsable, y en concreto, la juventud obrera.

Como siempre, los comunistas señalamos como culpables de las desdichas del pueblo trabajador a la oligarquía financiera y sus gobiernos títeres por ejecutar un plan de exterminio de aquellos que le sobran para mantener en pie la producción capitalista. Cada vez, para los capitalistas, somos necesarios mucho menos proletariado gracias a la automatización y robotización de la producción, desde hace tiempo en marcha un cambio del modelo productivo.

Así se lo hemos hecho llegar al distrito de Cerro-Amate con la siguiente octavilla:

 

Los comunistas del PCOE y el PCPE llamamos a la clase obrera a organizarse y unirse a través de asambleas en los barrios, centros de estudio y empresas, para construir un poder obrero y popular con el que tomemos las riendas de nuestro destino y acabar con la agonía en la que nos sumerge el régimen capitalista de producción del Estado Español.

 

Comunistas unidos en la lucha

¡Por la construcción del Poder Obrero y Popular!

¡Por el Socialismo!

Comité Provincial de Sevilla del PCOE

Comité Provincial de Sevilla del PCPA-PCPE




Nuevas restricciones, nuevos crímenes contra los trabajadores [ESP/GAL]

Durante las primeras medidas de confinamiento que se tomaron a partir del 13 de marzo de 2020, en Galicia los datos oficiales apuntaban a que la pandemia se estaba controlando mucho mejor que en otros territorios del Estado, lo cual ayudó al Partido Popular a evitar esa caída en votos que se vaticinaba en las elecciones de julio. Sin embargo, hoy conocemos gracias a trabajadores de residencias, hospitales, centros de salud… que aquellos datos estaban manipulados y que no se estaba informando de la incidencia real del coronavirus, consecuencia de la falta de medidas contundentes para detener al virus.

Meses después, cuando ya conocemos a este microorganismo mucho mejor, cuando sabemos que los contagios se producen principalmente por aerosoles y en lugares cerrados, las medidas que se ordenan desde la Xunta de Galicia son equivalentes a las que se confeccionaban cuando apenas teníamos información de la COVID-19.

Irónicamente, esta situación nos permite determinar una vez más el carácter de clase completamente burgués de las instituciones que nos gobiernan, puesto que las medidas que se están tomando tienen que ver, principalmente, con el ocio y no con el transporte público, sanidad, educación, condiciones de trabajo… que es en realidad donde la clase trabajadora (infinitamente mayor en número que la burguesía) se encuentra cada día.

Sin ir más lejos, el sindicato CGT denuncia este mes de octubre que en la empresa Atento A Coruña se finalice el teletrabajo para volver a realizar las labores de teleoperador en unas instalaciones que no cumplen las medidas sanitarias para hacer frente al virus. Así funciona la lógica de la burguesía, que por no perder cuatro sucias monedas pone en peligro la salud de las familias trabajadoras.

Del mismo modo, aquellos que componen el gobierno “más progresista de la historia” llevan meses diciendo que van “a blindar” la Sanidad Pública en la Constitución. Lejos ya de conocer de sobra que la Constitución es papel mojado para el mercado capitalista, llama la atención que mientras este vacío entre palabra y hechos transcurre, la sanidad pública se declara en huelga indefinida desde el pasado martes para reivindicar un verdadero refuerzo del sistema sanitario.

Como era evidente, la falta de medidas está haciendo que los contagios se disparen en todo el Estado incluidas las localidades gallegas más pobladas, las que tienen una actividad obrera mayor. Ante esto, la Xunta decide confinar perimetralmente estos municipios hasta el 3 de noviembre, de manera que durante el puente que coincide con el festivo del primero de noviembre se minimicen los desplazamientos entre ayuntamientos.

Queda patente que los políticos que nos gobiernan, fieles siervos de la burguesía, poco interés tienen en que la clase obrera supere esta pandemia con los mínimos daños posibles. Por tanto, los trabajadores debemos darnos cuenta de que las instituciones actuales no tienen la capacidad de satisfacer nuestros intereses como clase social, por lo que nuestro deber es organizarnos para acabar con ellas y construir unas nuevas en las que la mayoría de la población realmente tenga poder de decisión. De ahí la importancia de la construcción del Frente Único del Pueblo (FUP), herramienta al servicio del proletariado y sus clases amigas que llevará a estos a su liberación de la explotación del hombre por el hombre, a la fundación del Socialismo.

 

¡Construyamos el FUP!

¡Socialismo o barbarie!

 

Secretaría de Propaganda del PCOE en Galicia

Novas restricións, novos crimes contra os traballadores

 

Durante as primeiras medidas de confinamento que se tomaron a partir do 13 de marzo de 2020, en Galiza os datos oficiais apuntaban a que a pandemia estábase a controlar moito mellor que en outros territorios do Estado, o cal axudou ao Partido Popular a evitar esa caída en votos que se vaticinaba nas eleccións de xullo. Sen embargo, hoxe coñecemos grazas a traballadores de residencias, hospitais, centros de saúde… que aqueles datos estaban manipulados e que non se estaba a informar da incidencia real do coronavirus, consecuencia da falta de medidas contundentes para deter ao virus.

Meses despois, cando xa coñecemos a este microorganismo moito mellor, cando sabemos que os contaxios prodúcense principalmente por aerosois e en lugares fechados, as medidas que se ordenan desde a Xunta de Galiza son equivalentes ás que se confeccionaban cando apenas tiñamos información da COVID-19.

Ironicamente, esta situación permítenos determinar unha vez máis o carácter de clase completamente burgués das institucións que nos gobernan, posto que as medidas que se están a tomar teñen que ver, principalmente, co ocio e non co transporte público, sanidade, educación, condicións de traballo… que é en realidade onde a clase traballadora (infinitamente maior en número que a burguesía) se atopa cada día.

Sen ir máis lonxe, o sindicato CGT denuncia este mes de outubro que na empresa Atento A Coruña se finalice o teletraballo para volver a realizar as labores de teleoperador nunhas instalacións que non cumpren as medidas sanitarias para facer fronte ao virus. Así funciona a lóxica da burguesía, que por non perder catro sucias moedas pon en perigo a saúde das familias traballadoras.

Do mesmo xeito, aqueles que compoñen o goberno “máis progresista da historia” levan meses falando que van “blindar” a Sanidade Pública na Constitución. Lonxe xa de coñecer de sobra que a Constitución é papel mollado para o mercado capitalista, chama a atención que mentres este vacío entre palabra e feitos transcorre, a sanidade pública declárase en folga indefinida desde o pasado martes para reivindicar un verdadeiro reforzo do sistema sanitario.

Como era evidente, a falta de medidas está a facer que os contaxios se disparen en todo o Estado incluídas as localidades galegas máis poboadas, as que teñen unha actividade obreira maior. Ante isto, a Xunta decide confinar perimetralmente estes municipios ata o 3 de novembro, de xeito que durante a ponte que coincide co festivo do primeiro de novembro se minimicen os desprazamentos entre concellos.

Queda patente que os políticos que nos gobernan, fieis servos da burguesía, pouco interese teñen en que a clase obreira supere esta pandemia cos mínimos danos posibles. Por tanto, os traballadores debemos de darnos conta que as institucións actuais non teñen a capacidade de satisfacer os nosos intereses como clase social, polo que o noso deber é organizarnos para acabar con elas e construír unhas novas nas que a maioría da poboación realmente teña poder de decisión. De aí a importancia da construción da Fronte Única do Pobo (FUP), ferramenta ao servizo do proletariado e as súas clases amigas que levará a estes á súa liberación da explotación do home polo home, á fundación do Socialismo.

 

¡Construamos a FUP!

¡Socialismo ou barbarie!

 

Secretaría de Propaganda do PCOE en Galiza




URGENTE – Nota informativa conjunta del PCOE y del PCPE en relación al acto convocado para el 7 de noviembre

Camaradas, compañeros y compañeras,

 

El avance acelerado de la Covid19 en nuestro país hace que cada vez sean más las personas directamente afectadas por esta gravísima enfermedad que altera toda la planificación que se pudiera tener prevista.  Desgraciadamente la enfermedad ha tocado directamente a la familia del camarada Francisco Barjas –Secretario General del PCOE- y las circunstancias nos fuerzan a APLAZAR de mutuo acuerdo entre nuestros dos partidos la realización de la actividad prevista para el día 7 a una fecha aún por determinar.

 

A pesar de esta decisión a la que nos hemos visto abocados, reiteramos nuestro firme compromiso con la realización del acto por streaming en cuanto se den las circunstancias para volverlo a organizar. Pero, además, manifestamos nuestra voluntad de, en el marco del proceso de unidad comunista, convocar en un espacio público de Madrid un acto similar nada más se den las condiciones para organizarlo con la seguridad sanitaria y la responsabilidad social con la que siempre convocamos nuestras actividades los partidos comunistas.

 

Finalmente agradecemos a los partidos hermanos, sindicatos de clase y delegados/as de empresa, todos y cada uno de los saludos recibidos o comprometidos apoyando el proceso de unidad comunista iniciado por el PCOE y el PCPE.

 

VIVA LA REVOLUCIÓN DE OCTUBRE

VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA




Conmemorando el 103 aniversario de la Revolución de Octubre

En el año en que se cumple el 103 aniversario de la Revolución Soviética, la clase obrera vive uno de los momentos más difíciles de su historia: la desaparición del campo socialista como consecuencia del abandono del marxismo leninismo conllevó a una enorme desorganización política y sindical, permitió el ataque insistente del imperialismo a los derechos de los trabajadores y del pueblo, lo que generó la depauperación constante de las condiciones de vida del proletariado y el abandono de la ideología propia de nuestra clase.

 

Estos son los retos que enfrenta la clase trabajadora y su vanguardia en la actualidad y solo pueden ser afrontados con garantías de éxito desde la unidad comunista. Esta unidad debe ser la que permita llevar a todo el pueblo trabajador del estado español la única alternativa que tiene la clase obrera hoy: derribar el capitalismo y construir el socialismo.

 

Con un carácter internacionalista y obrero, el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) y el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) celebraremos el próximo día 7 de noviembre a las 19:00 horas, un acto conjunto que será retransmitido por el canal que hemos habilitado ambos partidos, en el que participarán también delegados de personal y de Comités de Empresa, representantes de organizaciones sindicales y representantes de partidos comunistas a nivel internacional donde expresaremos nuestra opinión sobre la situación actual de la clase obrera y la necesidad de continuar con el proceso de unidad comunista en el Estado español que el PCPE y el PCOE estamos impulsando.

 

Camarada, compañero/a, abordemos juntos los retos que tenemos como clase. Apoya el proceso de unidad comunista para superar este sistema capitalista criminal que nos oprime y nos aboca a la miseria moral y material. Difunde este acto por la construcción del Socialismo y conéctate el sábado 7 de noviembre a las 19:00 horas a través de la siguiente plataforma:

 

http://comunistas.eu/unidad

 

Te esperamos.




El Sistema Andaluz de Salud, cómplice del homicidio al pueblo trabajador

El abandono por parte del Sistema Andaluz de Salud a las familias obreras está rayando ya el homicidio voluntario. Se están cerrando agendas de médicos de cabecera y especialistas, dejando a su suerte a pacientes con enfermedades crónicas que necesitan de un seguimiento o tratamiento periódico. Obligando así a estos pacientes a personarse en el centro de salud con el consiguiente riesgo de extender el contagio del COVID.

Se abandona también a su suerte a aquellos que tienen síntomas compatibles con el COVID, incluso aquellos que ya tienen otras patologías delicadas como cardiopatías. En muchos casos no hay ningún seguimiento y han de ser los propios pacientes o sus familiares los que han de insistir para que alguien les haga un test PCR a ellos y sus familiares, y así poder confirmar si están contagiados o no. Algunos médicos de cabecera están pidiendo a los pacientes que vayan al centro de salud a hacerse las pruebas, con el consiguiente riesgo de expansión del contagio. Todo por ahorrarse enviar ambulancias y el personal sanitario correspondiente que haga la prueba a domicilio. Sólo es posible ser atendido después de días y días insistiendo, mendigando una atención que debería garantizarse ESPECIALMENTE EN MOMENTOS DE “EMERGENCIA SANITARIA”. E incluso habiéndose confirmado que se está contagiado de COVID, el único tratamiento es quedarse en casa, y depender de familiares para que atiendan las necesidades más básicas, como es el suministro de medicamentos o de alimentos.

En lugar de reforzar los sistemas de salud, en recursos, personal y formación, como sería lo adecuado en tiempos de pandemia, los títeres políticos de Andalucía y el Estado español en general, siguiendo las directrices de sus amos capitalistas a los que les han dado ayudas multimillonarias, de en torno al 20% del PIB, ejecutan las medidas que favorecen sus intereses y sus negocios, entre los que se encuentran los seguros privados de salud, que están realizando una campaña agresiva de publicidad para pescar en río revuelto.

 

Al mismo tiempo, mientras se criminaliza a nuestros jóvenes y prohíben a las familias trabajadoras reunirse (con la excusa de la “salud pública”), los ricachones siguen organizando cacerías, corridas de toros y fiestas lujosas en casinos, como la que organizó el diario fascista El Español con la presencia del ministro de sanidad y otros responsables políticos, empresariales y militares.

 

Nos mandan al matadero, quieren quitarse de en medio aquellos que les sobran, aquellos que tienen ciertas patologías o incapacidades y suponen un coste a la seguridad social, especialmente nuestros mayores, entre otras cosas, para ahorrarse las pensiones que con tanto trabajo y a costa de su salud se ganaron.

Este es el verdadero rostro de los capitalistas y sus títeres del Congreso, especialmente el gobierno “más progresista de la historia” que está haciendo el trabajo sucio que de hacerlo la pata derecha del régimen provocaría un mayor rechazo entre las capas populares. A los empresarios hoy no les tose nadie, son verdaderos señores feudales que nos quieren tomar por vasallos y esclavos. Rescates históricos a las grandes empresas, a la banca, a los monopolios del turismo, aeronáutica o automóvil, entre otros, además les pagamos los sueldos de sus trabajadores con los ERTEs, que van a convertirse en EREs. Durante la pandemia los 23 españoles más ricos han ganado 14 MIL MILLONES de euros más. Los dueños de Inditex, Mercadona, Ferrovial, hoteles Iberostar, ACS, FCC,… hacen el negocio mientras 12 millones de españoles, el 26 % de la población, o lo que es lo mismo 1 de cada 4, estaban ya en riesgo de pobreza en 2019, es decir, antes de la pandemia. En lo que respecta a Andalucía, según datos de la Agencia Tributaria, 18.380 personas acumulaban en 2018 un patrimonio total declarado de 46.460’86 millones de euros, es decir, 2’5 millones de euros por cabeza, mientras la pobreza afectaba ya a más de 3’2 millones de andaluces en 2019 antes de la pandemia el 37,7 % de la población.

Ante el creciente descontento y desconfianza ante las instituciones, ante la bomba de relojería que supone la ruina y proletarización incluso de capas medias (pequeña y mediana burguesía), no les queda otra que intentar encerrarnos, pudiendo salir sólo para comprar y trabajar aún con transportes públicos abarrotados. Nos quieren abandonados a nuestra suerte y sálvese quien pueda, que vivan los más fuertes o los ricos que pueden pagarse la sanidad privada.

Ante tal panorama, si la clase obrera quiere recuperar su dignidad y plantearse una vida digna, ha de organizarse y unir a todas las capas populares: trabajadores del campo y la ciudad, estudiantes, pensionistas, vecinos de los barrios obreros y pueblos… para responder de manera unitaria y colectiva ante semejantes atropellos. Levantemos el Frente Único del Pueblo a través de asambleas allá donde vivimos, trabajamos y estudiamos, construyamos un Estado obrero con el que aniquilemos el poder de una minoría parasitaria, insignificante en número, para quitarnos su látigo de encima y tomar las riendas de nuestro destino. Sus grandes empresas, sus bancos, sus latifundios, sus monopolios, con todo el dinero público que han recibido deberían ser ya de todo el pueblo. Deben socializarse.

 

Pongamos fin a este homicidio programado

Aplastemos a los capitalistas y sus gobiernos títeres con el Frente Único del Pueblo

Instauremos el Socialismo

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.) en Andalucía




¿Por qué el estado de alarma y el toque de queda? ¡Socialismo o barbarie!

Los pasados días 21 y 22 de octubre tuvo lugar la moción de censura llevada a cabo por la organización fascista VOX contra el Gobierno, donde el Parlamento se convirtió en una tribuna para el fascismo con el que, por un lado, embrutecer y engañar todavía más al pueblo y, por el otro, blanquear a reaccionarios y oportunistas recordándonos la vigencia de las palabras del militante comunista, y poeta salvadoreño, Roque Dalton cuando señalaba:

 

No olvides nunca

que los menos fascistas

de entre los fascistas

también son

fascistas.

 

El pasado viernes 23, con los medios de manipulación del Capital haciendo sus tejemanejes sobre quién ganó la moción de censura y cómo se capitalizaba esa victoria en términos de encuestas electorales a través de las que los capitalistas inducen el pensamiento de las masas trabajadoras, Pedro Sánchez intervino ante los medios de comunicación para advertir de la situación de la pandemia y avanzar que desde el Gobierno se tomarían las medidas que fueran necesarias para combatirla. Sin duda, esta medida ya había sido negociada por el Gobierno con determinados gobiernos autonómicos, entre ellos el catalán y el vasco que en esa dirección se expresaron.

El pasado domingo 25 de octubre, mediante el Real Decreto 926/2020 el Gobierno declara el estado de alarma “para contener la propagación de infecciones causadas por el SARS-CoV-2”. Este estado de alarma otorga a las comunidades autónomas capacidad para determinar sobre el mismo en sus territorios en el margen que marca el Real Decreto (posibilidad de hacer confinamientos de poblaciones en el interior de las comunidades autónomas, cierre perimetral…) y, por lo que comprobamos, también la imposición del toque de queda.

Ante este escenario nos debemos hacer dos preguntas:

¿Realmente se decreta este estado de alarma con el objetivo de proteger la salud del pueblo?

¿Qué se esconde realmente tras el estado de alarma?

 

A la primera pregunta sin duda hemos de responder con un no rotundo. Restringen la libertad de movimientos del pueblo, le imponen un toque de queda, con la excusa de contener y combatir a la COVID-19 pero los transportes públicos como el metro y autobús están saturados con trabajadores y trabajadoras que deben incorporarse a los centros de trabajo.

Y es que nuevamente el Capitalismo no solo sataniza a la juventud de los barrios obreros para justificar las medidas que restringen los derechos de la clase obrera –esta vez con la excusa de la salud pública– sino que sigue sin prestar la atención sanitaria debida a quienes por cientos de miles siguen contagiándose de la COVID-19. Es la clase obrera la que, en forma de muerte y sufrimiento, padece las consecuencias de la incapacidad del sistema y sus gestores para atender esta crisis sanitaria. No hay la prestación necesaria en los centros de atención primaria (CAP), los rastreos son una ficción y la atención telefónica de la salud es absolutamente inaceptable y degradante. Sin embargo, donde más contagios se producen es en los transportes públicos y en los centros de trabajo y, curiosamente, el Real Decreto del gobierno por el que imponen el estado de alarma no hace nada al respecto, no actúa contra esas causas reales que hacen incrementar las cifras de contagiados. Tanto en los centros de salud, como en los hospitales, hacen falta recursos, falta personal sanitario, faltan camas hospitalarias, etcétera, pero sobre eso no interviene ni el estado de alarma ni las políticas realizadas por el gobierno.

Por tanto, y a tenor de lo respondido a la primera pregunta debemos reiterar la segunda pregunta ¿Qué se esconde realmente tras el estado de alarma?

Lo primero que observamos es que el Estado español no es el único que ha tomado estas medidas. Estados imperialistas en el marco de la Unión Europea como Francia, Italia, Grecia han activado medidas similares y Alemania ha incrementado la presencia policial para confrontar las movilizaciones de rechazo a las restricciones impuestas. Es cuanto menos curioso que cuando Francia decretaba el toque de queda ante el rechazo del pueblo francés, se produjera en ese instante un atentado de corte “islamista” por el que se decapitaba a un profesor. ¿Casualidad o causalidad?

Lo cierto y verdad es que el próximo 3 de noviembre se celebran las elecciones presidenciales en la potencia más criminal del planeta, EEUU, con un resultado cierto –que va a ganar la oligarquía pues ambos son sus candidatos– pero incierto en tanto si Trump seguirá presidente o, por el contrario, vencerá Biden. Trump ya ha reiterado en diversas ocasiones la posibilidad de un pucherazo o fraude electoral, al igual que también ha expresado su negativa a comprometerse con una transferencia pacífica del poder, pues considera que el único resultado legítimo es su victoria. Ello anticipa una situación caótica tras los comicios norteamericanos que se acumulará a la bancarrota económica y a la desastrosa situación en el terreno social como consecuencia de la desigualdad y pobreza extremas existentes en dicho país.

En la Unión Europea el Euribor se desploma y según señalan los gurús económicos del Capital “la nueva normalidad para la banca implica un Euribor en el terreno negativo por una temporada que puede prolongarse, al menos, hasta 2031”. El Euribor se instala en tasas negativas como consecuencia de que los bancos han cerrado el grifo del crédito, tanto a la pequeña burguesía como a la clase obrera, lo que significa que existe una contracción tanto del consumo como de la inversión. El precio del petróleo se halla en un nivel muy bajo, fruto de un retroceso en el consumo mundial, que se refleja también en el cierre de empresas y la destrucción de millones de puestos de trabajo.

El Capitalismo se encuentra en bancarrota económica; como sistema económico no es viable. Y ello no es una aseveración azarosa e idealista sino el estudio económico de la tasa de ganancia de los capitalistas, que lleva décadas retrocediendo a pesar de incrementarse la tasa de explotación, implicando ello el desarrollo de los monopolios y la ruina y la proletarización de cada vez más capas de la burguesía, por no hablar de la cada vez mayor depauperación de las condiciones de vida de la clase obrera. Cuanto mayor es el desarrollo tecnológico y mayor es el grado de la automatización de la producción, tanto mayor es el hundimiento del Capitalismo, su inviabilidad y caducidad.

Todo lo expresado se manifiesta fielmente en el Estado español. Como consecuencia de la distribución internacional del trabajo, realizada por los monopolios desde sus centros de poder a nivel mundial, la economía española está absolutamente terciarizada y dependiente del sector servicios, como consecuencia del proceso de desindustrialización padecido desde el ingreso en la UE. Hoy el estado español es uno de los eslabones más débiles de la cadena imperialista.

Este hecho, la caducidad del Capitalismo y su situación terminal, es algo que ya incluso los propios capitalistas no pueden negar. Algunos economistas capitalistas hablan ya de la muerte del Capitalismo para dentro de 40 años y oligarcas como Brufau no dudan ya en señalar que el sistema capitalista y la búsqueda de resultados a toda costa ya no funciona, que es preciso pasar a otro modelo. Y sin duda ese otro modelo no es otro que incrementar al máximo la explotación y la precariedad de la clase trabajadora.

Y mientras se avecinan millones de despidos, el Estado cada día tiene una deuda mayor e impagable, la clase trabajadora es más pobre y la patronal sigue defraudando más de 90.000 millones de € al año (un 80% de éste lo hacen las grandes empresas monopolísticas).

Frenar la respuesta de la clase obrera ante la agresión que la oligarquía y su Estado están perpetrando para tratar de salvar su moribundo sistema económico es la verdadera razón de este estado de alarma de 6 meses, del toque de queda y de todos los recortes de libertades que este gobierno, mal llamado progresista, está perpetrando.

El Capitalismo vive en un periodo de la historia que ya no le corresponde. El carácter social de la producción es antagónico al Capitalismo. La única salida que tiene la clase obrera, también en el Estado español, es derrocar revolucionariamente al Capitalismo y construir el Socialismo. Un Estado cuyo objetivo sea acabar con toda resistencia capitalista y armonizar el desarrollo de las fuerzas productivas con las relaciones de producción, o lo que es lo mismo, un Estado socialista que socialice toda empresa y todo palmo de tierra y la ponga a disposición del pueblo trabajador, subordinando la riqueza al interés la clase mayoritaria, la clase trabajadora. La automatización de la producción permite rebajar la jornada de trabajo y garantizar el pleno empleo incrementando la riqueza material y espiritual de la clase obrera y demás clases populares siempre y cuando el Socialismo se imponga.

Por ello, tanto el Partido Comunista de los Pueblos de España como el Partido Comunista Obrero Español hemos dado pasos hacia la unidad comunista. Estamos en un momento crítico, y nuestra clase –la clase trabajadora- solo tiene una salida, una salida revolucionaria y socialista. Esta obra únicamente la puede llevar a cabo la clase obrera y para que ésta se una y se organice es esencial que los y las comunistas estemos unidos y organizados en torno a un programa de acción que conduzca a la clase obrera al cumplimiento de su misión histórica: Derrocar revolucionariamente al Capitalismo y construir la formación socioeconómica socialista como fase inmadura del comunismo.

Hacemos un llamamiento a los trabajadores y trabajadoras más conscientes a fortalecer las filas del Partido Comunista de los Pueblos de España y del Partido Comunista Obrero Español. Así mismo convocamos al resto de organizaciones y partidos comunistas del Estado español a ensanchar y fortalecer la unidad de acción comunista iniciada por el PCOE y el PCPE al objeto de que los comunistas acumulemos la mayor fuerza posible para dirigir a la clase obrera en la consecución de su misión histórica.

 

¡POR LA UNIDAD COMUNISTA!

 

¡POR LA UNIDAD DE LA CLASE OBRERA PARA CONQUISTAR SU EMANCIPACIÓN SOCIAL, PARA CONQUISTAR EL SOCIALISMO!

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 29 de octubre de 2020




El gobierno subvenciona el fraude de las empresas

Es importante recordar que medidas supuestamente progresistas como los ERTEs y el Ingreso Mínimo Vital (IMV), no son más que mecanismos para transferir dinero público a manos privadas. El IMV por la vía de la reducción de salarios por parte de las empresas, al ser este subsidio compatible con el trabajo. Los ERTEs por la vía directa que supone sufragar los salarios de los trabajadores de empresas privadas con dinero público así como permitir que estas dejen de pagar las cotizaciones a la Seguridad Social. No en vano, tanto la patronal como los sindicatos del sistema (CCOO y UGT), así como partidos de todo el espectro político en el parlamento, han apoyado estas medidas que van a sumir aún más en la miseria a la clase trabajadora.

Sin embargo, a los empresarios no les ha bastado con ahorrarse el coste de los salarios durante meses (más de 6 meses ya), y muchos han visto una oportunidad de obtener aún mayores beneficios, haciendo que trabajadores en ERTE sigan acudiendo a su puesto de trabajo, de forma que absolutamente todo el valor producido por éstos se convierta en plusvalía. Un negocio perfecto.

Y no es cosa de un par de empresas, estamos hablando que, de momento, son 1.755 empresas las que han sido sancionadas por este motivo con un importe total de 8 millones de euros, mientras que 13.500 están siendo investigadas aún.

Sería lógico pensar que, teniendo en cuenta que el Estado ha estado pagando el salario de trabajadores que han continuado trabajando, la medida a aplicar en este tipo de fraude sería, además de una sanción, exigir el reingreso de todos esos salarios que la empresa se ha estado ahorrando mientras continuaba produciendo. Pero en lugar de eso, el gobierno más progresista de la historia se ha limitado a imponer sanciones irrisorias que acaban por suponer un aliciente para que las empresas sigan defraudando, pues les sale a cuenta el negocio.

Teniendo en cuenta que han sido sancionadas 1.755 empresas por un montante total de 8.000.000 €, podemos calcular que la sanción media para cada empresa es de unos 4.558 €. El tamaño medio de una empresa española es de 4,5 trabajadores, siendo el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) de 1.000 euros, obtenemos que el ahorro de las empresas en salarios durante los 6 meses de ERTEs que llevamos, se puede situar en torno a los 27.000 € por empresa. Incluso suponiendo que todas las empresas sancionadas tuvieran un sólo trabajador (cosa poco probable), cada empresa habría ahorrado en salarios en esos 6 meses 6.000 €, todo esto sin contar el ahorro de las cotizaciones.

Como puede verse, aún con las sanciones impuestas este fraude sale muy rentable a las empresas, que ven como este gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos está siendo un fiel servidor de la burguesía, proporcionando los mecanismos necesarios para seguir explotando y exprimiendo a los trabajadores, aumentando la transferencia de dinero público a manos privadas, cumpliendo en definitiva los dictámenes del capital, del imperialismo.

Mientras el pueblo trabajador siga confiando en el oportunismo y la socialdemocracia, mientras siga dejando su futuro en manos de unos títeres del capital, sólo cabe esperar pobreza, miseria, fascismo, guerras y muerte. El Socialismo es una necesidad histórica que se torna cada día más urgente para el pueblo ante la descomposición y la podredumbre del sistema capitalista. El desarrollo del capitalismo está agudizando las contradicciones en las relaciones de producción. El avance de la automatización, que debería traer una cuotas de bienestar nunca vistas por la humanidad, en el capitalismo trae destrucción de puestos de trabajo y miseria, pérdida de poder adquisitivo de las clases populares y por tanto una sobreproducción que alimenta las crisis cíclicas del sistema que no puede dar salida a la producción cada vez mayor de bienes de consumo.

Estas contradicciones que cada día se acentúan más en el desarrollo de la fase actual del capitalismo, el imperialismo, sólo pueden resolverse mediante la construcción de un sistema en el que la producción de bienes esté regida únicamente por los intereses del pueblo, y no por los beneficios de una minoría parasitaria. Sólo la construcción del Socialismo como fase inmadura del Comunismo puede hacer avanzar a la humanidad hacia una nueva etapa en la que el bienestar del pueblo esté por encima del interés particular de una minoría que vive de explotarnos.

Sólo el pueblo organizado, uniendo todas las luchas parceladas en una única lucha de clase contra el capitalismo y su Estado, y por la construcción del socialismo, conformando el Frente Único del Pueblo como órgano de poder popular, puede dar salida a la situación  a la que el capitalismo nos ha conducido y conquistar el futuro para las clases populares: una vida digna, el fin de la explotación del hombre por el hombre y salvaguardar la vida en el planeta.

Pero para alcanzar esta unidad, es necesario que la parte más avanzada, los comunistas, estén unidos, es por ello que la unidad de los comunistas se vuelve imprescindible para lograr a su vez la unidad de los trabajadores y las clases populares.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




La inviabilidad de la educación bajo el capitalismo: El caso de la Región de Murcia

  1. Introducción

Desde el PCOE rechazamos todas y cada una de las instituciones privadas-concertadas y privadas que emplean la enseñanza y los fondos públicos como medio para obtener beneficios económicos privados, ocupando un porcentaje del gasto educativo inaccesible a las clases más humildes. Además, al estar la mayoría de estos centros bajo control de las instituciones de la Iglesia, se observa de forma transparente el adoctrinamiento religioso y anticomunista que se realiza a los estudiantes que acuden a estos centros.

No obstante, la crítica de los comunistas no puede frenarse aquí. Es preciso expresar que la educación en el modo de producción capitalista – incluida la pública – atiende a los intereses de los monopolios y, por ende, a los dueños de los medios de producción: la burguesía. Defender, por tanto, la educación pública sería caer en el idealismo de la inmensa mayoría de la izquierda española y mundial, que no dudan ni por un segundo en salir al paso en la defensa de las instituciones públicas para engañar al pueblo trabajador y convertirse en fieles de la burguesía cuando llegan al Congreso de los Diputados.

Lo público también forma parte de la superestructura jurídica-política-ideológica, cuyo fin es la reproducción de la ideología de la clase dominante y su transmisión a los estudiantes procedentes de la clase trabajadora. Sería un error olvidar el entrelazamiento, siempre dialéctico, que existe entre la superestructura con respecto a la estructura económica.

Con la llamada crisis del coronavirus – que ya sabemos que no es tal, sino otra evidencia de la bancarrota del capitalismo monopolista de Estado – los antagonismos de clase se acentúan sin descanso. El fracaso y abandono del sistema educativo, así como el acceso a estudios superiores, están estrechamente ligados a las características socioeconómicas de las familias. El atributo con más peso en la salida del sistema educativo es la clase social del alumno.

  1. Sobre la situación en la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y Formación Profesional (FP)

Lo público, además, se está desmantelando y convirtiendo poco a poco en privado, lo cual afecta, sobre todo, a la accesibilidad de la educación de los hijos de la clase trabajadora. Esta situación se vuelve completamente desesperada cuando hablamos de la Región de Murcia.

La brecha digital, la cual con la actual crisis económica se ha constatado como totalmente demoledora, deja a los estudiantes sin medios a su disposición para acceder a las clases online. El 44% del estudiantado sólo tiene un ordenador en casa, mientras que el 14% ninguno. Cifras nada desdeñables y que demuestran la realidad del capitalismo: un sistema que se sostiene en base a la explotación y las desigualdades. Esto implica que una buena parte de los estudiantes no dispone de medios para conectarse a las clases virtuales cuando el ordenador del que se dispone – en los casos en los que se dispone – es necesario para el trabajo de sus padres o el actual sistema de teletrabajo, o para el estudio de sus hermanos. A esto se le añade que muchas familias de clase trabajadora no disponen en sus hogares de espacios para el estudio adecuados.

Ante esta situación las medidas del gobierno estatal, el gobierno más progresista de nuestra historia, son completamente irrisorias, limitándose a establecer la semipresencialidad en la educación, dejando completamente abandonados – al igual que en el curso anterior – a los estudiantes de las zonas rurales donde la conexión a internet es deficiente, cuando no directamente inexistente.

En la Región de Murcia, el gobierno de la comunidad únicamente habló de establecer la ratio de estudiantes que acudirán a clase – clases, por otro lado, cuya realidad era la del hacinamiento de 30 estudiantes o incluso más en espacios preparados para 20 personas a lo sumo – sin atender de ninguna manera a las diversas problemáticas derivadas de la situación de crisis y pandemia mundial. Para más inri, esta medida ni siquiera se cumple: muchos de los institutos de la Región siguen manteniendo un número de estudiantes en las aulas muy superior a lo establecido por ley, a lo que se suma que en muchos cursos existe completa presencialidad, debido a que no se poseen espacios, medios ni personal para cumplir con las medidas necesarias.

Las instalaciones y los medios se encuentran totalmente obsoletos, cuando no en condiciones lamentables, que derivan en que las clases, cuando pueden darse, se vean interrumpidas constantemente por los problemas de conexión a internet.

La semipresencialidad en los cursos más avanzados implica cortar el temario a la mitad, reduciendo enormemente la formación de los estudiantes de Bachillerato hasta unos límites absurdos. Mientras esto sucede, no se da ninguna solución a cómo van a realizarse las pruebas de selectividad en estas condiciones, dejando a los estudiantes en una situación de total incertidumbre hacia su futuro y generando enormes problemas de salud mental derivados de esa irresponsabilidad, siendo los más habituales la ansiedad, el estrés o incluso la depresión. Las medidas, por supuesto, tampoco han contado en su elaboración con la opinión del personal docente ni con los estudiantes, que son, a fin de cuentas, quienes conocen la realidad de los centros.

  1. Las políticas universitarias contra los estudiantes de la clase obrera

En la universidad la situación no es menos desastrosa. Tras pasar el Estado de alarma oyendo las promesas del irrisorio Ministro de Universidades – Manuel Castells Oliván – y del rectorado, estas quedaron en papel mojado cuando comprobamos que el precio de las segundas matriculas se ha mantenido. El conocido tasazo supone un abuso brutal y representa una política criminal hacia los estudiantes, duplicando y hasta triplicando los costes de sus matrículas y suponiendo una de las principales razones por las cuales los estudiantes de clase trabajadora se ven obligados a abandonar sus estudios.

Por otro lado, las condiciones para optar a una reducción del precio de las segundas matrículas o superiores son, como mínimo, un insulto a los estudiantes, pues se les exige demostrar que por causas relacionados con la Covid-19 han necesitado incorporarse al mundo laboral. Entonces, ¿qué ocurre con aquellos estudiantes que ya necesitaban trabajar para pagar sus estudios? Quedan totalmente abandonados por las instituciones serviles a la burguesía, a los monopolios. Por si fuera poco, la Universidad no ha dudado ni por un instante en cobrar – en el proceso de matriculación – nuevas tasas administrativas a los estudiantes, algo totalmente ilógico cuando el trámite es realizado por el estudiante de forma totalmente telemática desde su domicilio. Para eso existe la Universidad hoy día, para saquear a los estudiantes de la clase trabajadora en el proceso de convertirlos en piezas que ingresen las cadenas de producción y explotación capitalistas. Eso sí, con un título bajo el brazo. Un título que, en la mayoría de los casos, su consecución supone un endeudamiento para la familia y obliga al estudiante a compaginar estudios con la explotación laboral, con el trabajo esclavo de la sociedad capitalista.

  1. Las paupérrimas condiciones del profesorado

A todo lo expuesto anteriormente debe sumarse la situación del profesorado, el cual no ha recibido una formación real para impartir docencia telemática, habiéndose limitado ésta a algunas charlas que se han demostrado totalmente insuficientes nada más comenzar el curso. Además, pese a que se anunció una subida de sueldo para el personal docente (un bochornoso 2%), esto resulta una cantidad totalmente insuficiente para los trabajadores asociados y peor pagados de la Universidad; unos profesores que están teniendo que realizar su trabajo en condiciones nefastas, con horarios que superan ampliamente su jornada laboral, sin medios y obligados a improvisar nuevos modelos de evaluación, lo que, evidentemente, repercute también en los estudiantes, que acaban sosteniendo sobre sus espaldas una carga de trabajo absolutamente desproporcionada. La semipresencialidad ha derivado en que la cantidad de prácticas, trabajo y entrega de tareas se haya doblado. Una absoluta barbaridad.

  1. Conclusiones

Los países que se definen a sí mismos como democracias liberales no cesan en su empeño de rellenar las leyes, decretos y currículos educativos con fraseología inclusiva e integradora, dando a entender por quién se acerque a estos sin una marcada visión de clase que su objetivo primario es combatir las deficiencias existentes en el sistema educativo. Nada más lejos de la realidad, los marxistas somos conscientes de que tras estas palabras existe un aparato ideológico cuyo único fin es dificultar el acceso de los hijos de la clase obrera a la educación; la igualdad  y la libertad en el orden capitalista no son otra cosa que la presión del Estado y las instituciones que forman parte activa de los distintos procesos culturales en la reproducción de la voluntad ideológica de la clase dominante, como un elemento vertebrador del sistema existente de distribución desigual de la propiedad.

Todo esto nos lleva a una conclusión muy clara: la pandemia ha sacado a flote la completa inviabilidad del sistema educativo actual. No es suficiente la defensa a ultranza de la educación pública, pues los abusos en todos los niveles se seguirán produciendo mientras las instituciones del Estado, como la educación, sean administradas por la burguesía.

El carácter de la educación debe ser popular y al servicio de la clase obrera. Sin embargo, conseguir esto no es posible de la mano de la reforma y de charlatanes socialdemócratas cuya función es la de servir de sostén del sistema que nos explota y condena a la miseria. Es necesario construir un sistema completamente nuevo. De ahí se extrae la necesidad de la clase obrera de organizarse para construir el Socialismo, que establezca una educación realmente gratuita y universal, en la que los trabajadores nos veamos como compañeros inseparables, un sistema que elimine la explotación del hombre por el hombre y en el que las instituciones educativas velen por elevar el nivel cultural de los estudiantes, que no tenga el objetivo de saquearlos y adoctrinarlos en ideología burguesa.

Construyamos un sistema educativo de carácter humanista, donde no exista el beneficio privado y en el que la formación no sea un medio para adaptarnos al sistema productivo, sino un fin en sí mismo.

 

¡Por una educación por y para los trabajadores!

¡Contra la educación del capital!

¡Por la educación socialista!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en la Región de Murcia




La octavilla que duele a los señoritos y sus lacayos del PSOE

Mientras la falsa izquierda del régimen engaña a las clases trabajadoras sembrando falsas esperanzas en las instituciones (Estado, gobiernos autonómicos, ayuntamientos) que están al servicio de los explotadores y esclavistas, imponiendo su dictadura en el campo andaluz, los militantes del P.C.O.E. llamamos a la clase obrera del campo y de la ciudad a organizarse y unirse para levantar sus propias instituciones, a través de un poder obrero y popular, y tomar las riendas de su destino poniendo “en nuestras manos latifundios, minas, bancos, fábricas y empresas”.

Así hicimos ayer 24 de octubre de 2020 en los enclaves especialmente agrícolas de Osuna, Puente Genil y Puebla de Cazalla, entregando en mano la siguiente octavilla que ha escocido enormemente a los esclavistas y sus aliados políticos:

 

Las octavillas revolucionarias no pueden dejar indiferente a las masas. Las clases trabajadoras nos muestran que es lo que están esperando, que es lo que necesitan, que es lo que hay que hacer. Las clases explotadoras reaccionan con resquemor y amargura tirando la octavilla delante nuestra y negando que haya esclavitud, porque “en nuestra casa no se esclaviza a nadie”.

También era de esperar que, de la misma manera que los dueños de las fábricas recurren a los policías y fuerzas de seguridad cuando los obreros se ponen en huelga, los responsables del centro comercial Family Cash de Osuna no se quedaran de brazos cruzados ante la difusión del mensaje comunista que es el único que les preocupa.

Primero lo han intentado con la policía local del ayuntamiento de Osuna, donde gobierna la alcaldesa del P.S.O.E. Rosario Andújar. Los agentes, habiendo recibido una “queja”, nos han pedido que dejáramos de repartir porque en Osuna la normativa prohíbe repartir cualquier papel en el término municipal, pidiendo identificar a todos los camaradas que participaban en el reparto, para después rectificar diciendo que se trataba de un malentendido. No hay que olvidar que  el pasado 29 de noviembre de 2019 la alcaldesa le puso la alfombra roja con una visita “oficial” al dueño de Family Cash, el magnate Joan Canet, por lo que los vínculos entre los poderes fácticos y sus títeres políticos son claros.

En el siguiente intento los responsables del centro comercial han sido más directos usando al personal de seguridad para echarnos alegando que estábamos en propiedad privada.

De la misma manera nos ha ocurrido en el Carrefour de Puente Genil, mostrando de manera muy clara cuál es el límite de la libertad de expresión para la clase obrera, la cual es aún más reprimida y el Estado fascista español va a dejar a cero con la excusa de la alerta sanitaria del covid-19, ya que sabe que se avecinan grandes estallidos sociales como fruto de las medidas que aplican los gobiernos títeres del Capital (estatal y autonómicos) y que provocan aún más miseria y esclavitud entre las clases populares en beneficio de sus amos los ricos.

Los comunistas hemos de volcarnos en organizar al pueblo trabajador para que tome el poder económico y político y dicte sus intereses y necesidades de una vez por todas. El PCOE no descansará hasta ver arrodillados a explotadores, esclavistas y sus lacayos ante la dictadura del proletariado.

 

Por el fin de la esclavitud

Por la construcción del Frente Único del Pueblo

Por el Socialismo

Comité Regional del PCOE en Andalucía




Solidaridad con los encausados por la

La crisis irrecuperable en la que se encuentra el imperialismo a nivel global y el Estado español en particular, provoca que la burguesía y su aparato estatal ocupen una situación mucho más violenta en la lucha de clases. A nivel económico, se exprime más a los trabajadores a través del cambio del modelo productivo; a nivel ideológico se profundiza en el fascismo; y a nivel político la represión es una constante, tanto si la amenaza para las clases dominantes es real o ficticia.

No debe extrañar a nadie que España sea un territorio completamente reaccionario. Ni la propia burguesía ni sus órganos oficiales la reconocen como democracia de libertades burguesas. Así es cómo se explica, por ejemplo, que el 80% de las principales amenazas a la libertad de expresión que denuncia la ONU sean aplicables a España. Y es que con la excusa del “terrorismo” las instituciones franquistas españolas aprovecharon para avanzar en la represión y en el recorte de derechos individuales y colectivos.

En octubre de 2014, Arnaldo Otegi, a quién ya no le quedan principios a los que renunciar, decía lo siguiente:

El antiterrorismo es un negocio político y económico, y hay gente que teme que se acabe.

En octubre de 2020, podíamos leer lo siguiente en Telepolis, revista de la editorial alemana Heise, sobre el juicio contra los doce independentistas gallegos procesados en la llamada “Operación Jaro”:

 

Dass Spanien überall Terroristen sieht, ist wahrlich kein Geheimnis

(No es ningún secreto que España ve terroristas por todas partes).

 

La Operación Jaro no es más que una muestra de la ficción en la que vive el Estado español para poder mantener su represión, su fascismo. Con el falso argumento de estar relacionados con la organización Resistencia Galega (de la cual no existen evidencias de su existencia), el Estado quiere condenar a 12 independentistas gallegos pertenecientes a Causa Galicia y al colectivo Ceivar, con un total de 102 años de cárcel a mayores de 348.000 € de multa.

Mientras tanto, vemos que en Lleida los fascistas no enaltecen al terrorismo, según la judicatura española, a pesar de tener en su posesión arsenales de armas y la evidencia de crear una ‘comunidad armada blanca’ imitando el ataque terrorista de Nueva Zelanda.

La realidad que se está mostrando aquí es que el Estado español es tan reaccionario que intenta aplastar cualquier rastro de las naciones a ejercer su derecho a la autodeterminación, mientras que los fascistas campan a sus anchas sin represalias o con castigos irrisorios.

El PCOE se solidariza con los encausados por la Operación Jaro y exige su absolución total y la liberación de todos los presos políticos del Estado español, recordando al pueblo trabajador que muchos de estos se encuentran con una salud muy delicada (Camarada Arenas, Baños Andújar…) al mismo tiempo que señalamos el carácter fascista del Estado español, cuya esencia franquista sigue totalmente vigente.

 

¡Por la liberación de todos los presos políticos!

¡Socialismo o barbarie!

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del PCOE en Galicia

Solidariedade cos procesados pola “Operación Jaro”

 

A crise irrecuperable na que se encontra o imperialismo a nivel global e o Estado español en particular, provoca que a burguesía e o seu aparello estatal ocupen unha situación moito máis violenta na loita de clases. A nivel económico, se espreme máis aos traballadores a través do cambio do modelo productivo; a nivel ideolóxico profúndase no fascismo; e a nivel político a represión é unha constante, tanto se a ameaza para as clases dominantes é real ou ficticia.

Non debe estrañar a ninguén que España é un territorio completamente reaccionario. Nin a propia burguesía nin os seus órganos oficiais a recoñecen como democracia de liberdades burguesas. Así é como se explica, por exemplo, que o 80% das principais ameazas da liberdade de expresión que denuncia a ONU sexan aplicables a España. E é que coa escusa do “terrorismo” as institucións franquistas españolas aproveitaron para avanzar na represión e no recorte de dereitos individuais e colectivos.

En outubro de 2014, Arnaldo Otegi, a quen xa non lle quedan principios aos que renunciar, falaba o seguinte:

El antiterrorismo es un negocio político y económico, y hay gente que teme que se acabe.

En outubro de 2020, podíamos ler o seguinte en Telepolis, revista da editorial alemá Heise, sobre o xuízo contra os doce independentistas galegos procesados na chamada “Operación Jaro”:

 

Dass Spanien überall Terroristen sieht, ist wahrlich kein Geheimnis

(No es ningún secreto que España ve terroristas por todas partes).

 

A Operación Jaro non é máis que unha mostra da ficción na que vive o Estado español para poder manter a súa represión, o seu fascismo. Co falso argumento de estar relacionados á organización Resistencia Galega (da cal non existen evidencias da súa existencia), o Estado quere condenar a 12 independentistas galegos pertencentes a Causa Galiza e ao colectivo Ceivar, cun total de 102 anos de cárcere a maiores de 348.000 € de multa.

Mentres tanto, vemos que en Lleida os fascistas non enaltecen ao terrorismo, segundo a xudicatura española, a pesares de ter na súa posesión arsenais de armas e a evidencia de crear unha ‘comunidade armada branca’ imitando o ataque terrorista de Nova Zelanda.

A realidade que se está mostrando aquí é que o Estado español é tan reaccionario que intenta esmagar calquera rastro das nacións a exercer o seu dereito á autodeterminación, mentres que os fascistas campan ás súas anchas sen represalias ou con castigos irrisorios.

O PCOE solidarízase cos procesados pola Operación Jaro e esixe a súa absolución total e a liberación de tódolos presos políticos do Estado español, lembrando ao pobo traballador que moitos destes encóntranse cunha saúde moi delicada (Camarada Arenas, Baños Andújar…) ao mesmo tempo que sinalamos o carácter fascista do Estado español, cuxa esencia franquista segue totalmente vixente.

 

Pola liberación de tódolos presos políticos!

Socialismo ou barbarie!

 

Secretatría de Axitación e Propaganda do PCOE en Galiza