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El racismo como herramienta de la burguesía hacia el fascismo

El capital va dejando cadáveres al ritmo que perpetra sus abusos contra los seres humanos y la naturaleza, que son sus dos únicas fuentes de riqueza. El capitalismo se niega a sí mismo en otra de sus flagrantes contradicciones y no tiene más recorrido que el de imponerse por la violencia. El destino de este sistema económico criminal es dejar progresivamente a grandes masas humanas en la cuneta y, a la vez, culpabilizarlos de su desdicha. La última herramienta que utiliza es el racismo para dividir al proletariado entre buenos y malos, con un discurso identitario que busca adormecer el instinto de clase que debe imperar en la lucha de la clase obrera.

Los algoritmos de las redes sociales redirigen a sus usuarios hacia discursos de odio y legalizan el fascismo que impera en la actualidad, al ser la única salida que tiene el capitalismo, en su fase imperialista, para sobrevivir. El discurso de odio cala en la conciencia de amplias capas de obreros y lo normaliza con el método de relacionar inmigración con delincuencia e invasión. A partir de ahí es muy fácil llevar a todas estas personas al redil estrecho del fascismo. Hay que reconocerle el éxito de su método porque ya han empezado los pogromos y las agresiones como pudimos ver en Torre-Pacheco (Murcia) o en otro episodio en Vallirana (Barcelona), donde se dedicaron a atacar un centro de menores con cócteles molotov, que ya había ocurrido unos días atrás en otra localidad de Barcelona (Piera), y que presuntamente podría ser obra de las mismas personas.

No se trata de casos aislados. Todo indica que la violencia escalará y que pronto habrá víctimas mortales. Grupos abiertamente nazis como Desokupa, Roberto Vaquero o Núcleo Nacional organizan en la sombra esta labor parapolicial. A ellos se suman nuevos actores de fachada “anónima” como Deport Them Now, un grupo ultra de jerarquía difusa que se organiza principalmente a través de redes sociales y canales de Telegram para propagar bulos, exhibir simbología nazi y coordinar agresiones. Este canal fue uno de los focos de convocatoria para la cacería de inmigrantes en Torre Pacheco, a la que se desplazaron ultras de diferentes regiones.

La presencia de simpatizantes de Núcleo Nacional y otros grupúsculos neonazis en estos chats muestra cómo estas redes digitales sirven de semillero para la violencia racista. La burguesía, a través de este tipo de estructuras y sus sicarios, lleva la violencia hasta el punto que necesita, retribuyéndolos económica y mediáticamente para continuar dividiendo a la clase obrera y desviando la atención de las verdaderas causas de la explotación.

Bajo el fascismo se abrirá un escenario de fuerte represión, porque el fascismo no es más que una anarquía jurídica, y amplias capas que ahora actúan como sicarios del fascismo serán ampliamente represaliadas a medida que cambien las necesidades de la burguesía. En palabras de Bertolt Brecht:

 

“Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,
guardé silencio, porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata.
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté, porque yo no era sindicalista.
Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no pronuncié palabra, porque yo no era judío.
Cuando finalmente vinieron a buscarme a mí,
no había nadie más que pudiera protestar.”

 

Ante este problema que corre como la pólvora, el PCOE antepone el internacionalismo proletario y la conciencia de clase, que no hace diferencia entre proletarios y que los unifica en su lucha contra el capital, el cáncer que lo provoca todo. En esa tesitura, el escenario que se le abre al Partido es abiertamente difícil, pero eso no impedirá que no nos cansemos de hacer correr este mensaje entre las masas obreras. Asumir como propia la psicología y los intereses de la burguesía por parte de amplias capas de la clase obrera, no sólo va a traer las peores desgracias para el resto de su clase, sino que también se hará a costa de sacrificar los intereses de la clase obrera en pos de los beneficios privados de la burguesía. Lenin decía que los espacios que no ocuparan los comunistas los ocuparía la burguesía. El fascismo sólo es la demostración de que la burguesía juega con ventaja en el momento concreto de la lucha ideológica, la última que la sostiene, y muestra a las claras las urgencias que tiene para su propia supervivencia.

La mejor herramienta para combatir al fascismo es ensanchar las filas del PCOE como vanguardia del proletariado y portador de la ciencia emancipadora para las masas trabajadoras, el marxismo-leninismo, que pone fin a la explotación del hombre por el hombre y manda a la burguesía, culpable de todas nuestras desgracias, al estercolero de la historia. Contra el racismo, el fascismo y el capital construye la alternativa revolucionaria, milita en nuestras filas.

 

 “Tenemos dos males que combatir: el capitalismo y el racismo. Debemos destruir tanto el racismo como el capitalismo.”

Huey P.Newton (fundador de Los Panteras negras)

                 

¡Contra el racismo, marxismo-leninismo!

¡Construye contra poder, milita en el PCOE!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Sobre la libertad en España

La libertad de expresión en España, como cualquier libertad bajo la democracia burguesa, es libertad para la burguesía y esclavitud para la clase obrera. Existe el ejemplo de la inviolabilidad jurídica del rey y, por otro lado, el pasado febrero se han cumplido cuatro años del encarcelamiento del artista Pablo Hassel por cantar canciones sobre hechos consumados perpetrados por la monarquía, en especial por el emérito, monarquía impuesta por el dictador Franco y aceptada por la izquierda domesticada por el régimen en la figura del PCE de Santiago Carrillo.

El artículo 20 de la Constitución Española, en su punto 1, dice así:

Se reconocen y protegen los derechos:

a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.

b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.

C) A la libertad de cátedra.

d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.

El artículo en sí crea un marco de libertades personales que son directamente mutiladas a partir de supuestos y limitaciones, en especial el punto b en el caso de Pablo Hassel, que no vamos a reproducir aquí por un tema de espacio, y que, como decíamos más arriba, es libertad para la burguesía y esclavitud para la clase obrera. No puede existir libertad bajo un estado que tiene alrededor de doscientas personas encarceladas por motivos políticos y un rey emérito que se va de rositas ante los escándalos que le revientan sin prisa pero sin pausa.

La libertad para la clase obrera es la libertad de sucumbir en la esclavitud asalariada y la violencia organizada de un estado armado hasta los dientes. Existen otras libertades recogidas en la Constitución Española como la libertad de mercado, que es la consagración del capitalismo, u otras supuestas libertades territoriales puestas en el papel y mutiladas de hecho, que no vamos a exponer por razones de espacio, de la que destacaríamos la falta de libertad de las naciones oprimidas para acceder al derecho de autodeterminación blindado por su Artículo 2. Desde el PCOE tenemos claro que no habrá revolución sin autodeterminación, ni autodeterminación sin revolución. Es obvio que lo que es bueno para una clase social es malo para la otra, son vasos comunicantes.

La libertad para la clase obrera sólo será alcanzada bajo la democracia proletaria, democracia para la inmensa mayoría productora y dictadura para la minoría explotadora, que no es otra que la dictadura del proletariado. Lenin decía que, tras la revolución proletaria, la burguesía continúa siendo más fuerte que la clase obrera organizada, así que el paso al socialismo ocupará toda una etapa histórica. Mientras la burguesía se blinda mediante derechos y libertades que son lo contrario para la clase obrera, esclavitud y represión, la clase obrera debe constituir su vanguardia revolucionaria para la defensa de sus intereses de clase fuera del marco de la democracia burguesa y su Constitución. Desde el PCOE organizamos las estructuras para dar a todas las luchas parciales su carácter de clase, mediante el FUP (Frente Único del Pueblo), y que la clase obrera conquiste su libertad formal que no es otra que el socialismo.

 

¡Socialismo como democracia de la mayoría!

¡Libertad presos políticos!

¡Construye la alternativa en el PCOE!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La farsa del Estatuto de Neutralidad de Canarias

El pasado 31 de julio llegaba a Gran Canaria el buque carguero Maina Bulk, que abastece de armas a Israel. El presidente de Nueva Canarias, Pedro Quevedo, declaraba estar en contra de que dicho buque fuera atendido por estar, supuestamente, en contra de la barbarie sionista. El oportunismo siempre intenta sacar beneficio político de los problemas causados por el capital, pero sin cuestionar mínimamente el sistema, y no van a desaprovechar la posibilidad de lavar su imagen usando un genocidio.

Este trilero se apunta al discurso humanitario que expresa su deseo de que se ponga fin al genocidio, pero solo de palabra. Como político parlamentario debe lealtad a las instituciones burguesas, a un Estado que ha apoyado al sionismo que lleva persiguiendo y masacrando a los palestinos décadas. Legitima la autoridad del rey, al que trasladó que apoyaría al socialfascista Pedro Sánchez, al cual reconoció como compatible con los presupuestos del gobierno del fascista y corrupto Rajoy. De hecho, Felipe VI, personaje que tiene obscenos privilegios, impunidad y autoridad por llevar un apellido, acumulando una cantidad enorme de riqueza por el mero hecho de existir, ha mantenido buenas relaciones con el Estado genocida e incluso ha pronunciado hipócritamente discursos sobre el Holocausto, siendo invitado por el Gobierno sionista a Jerusalén, y diciendo cosas como: “No hay lugar para la indiferencia ante el racismo, la xenofobia, el odio y el antisemitismo”. ¿No lo está diciendo frente a unos fascistas a los que no señala? Si Pedro Quevedo rechazara de verdad la barbarie, ¿no se pronunciaría en contra del monarca? ¿Y por qué apoyó al reaccionario gobierno presidido por el partido de la OTAN, cómplice de Israel y que administra el Estado para los monopolios?

La misma repugnante hipocresía muestra Antonio Morales, presidente del Cabildo de Gran Canaria y que también es miembro del partido nacionalista llamado Nueva Canarias. Escribió recientemente un artículo en prensa burguesa, como no puede ser de otra manera, denunciando el genocidio que comete el ente sionista. Sin embargo, también le debe lealtad a la infame monarquía, apoyó al Estado nazi de Ucrania, al que llamó “libre e independiente” (al igual que Pedro Quevedo), y legitima, evidentemente, a parásitos de la sociedad junto a bancos como el Santander, que financia a los fabricantes de armas que usa Israel, participando con dicha entidad en los Premios Pyme en julio del presente año, poco antes de ese artículo en el que no menciona a dicho banco como cómplice del genocidio.

Llegamos ahora a un bochornoso documento en el que toma forma la intención del oportunismo, que no es más que ofrecer falsas soluciones a la clase obrera sin desafiar en nada al capitalismo ni señalarlo como el problema. Se trata del llamado Estatuto de Neutralidad de Canarias, que han presentado diferentes organizaciones parlamentarias y extraparlamentarias totalmente hipócritas y que forman parte, de hecho, del problema.

Si se analiza su contenido queda claro que es un conjunto de contradicciones y proclamas nacionalistas con las que se intenta, simplemente, tener visibilidad en el archipiélago para convertirse en nuevos pastores que guíen hacia las instituciones con una “esperanza” renovada que caducará mucho más rápido que todos los intentos reformistas anteriores, ya que la experiencia práctica muestra a la clase obrera que las patas del oportunismo son más cortas a medida que crece la bancarrota del capital.

En su Preámbulo, el Estatuto ya intenta idealizar la comunidad autónoma con lo siguiente: “(…) el pueblo canario es un pueblo de trabajo, paz, y respeto por los más altos valores humanos, Un pueblo fuerte y honesto que busca un futuro de bienestar y justicia social desde su propia esencia nacional.”

En primer lugar, debemos partir de una premisa indiscutible: la palabra “pueblo” es interclasista, no distingue la existencia de clases antagónicas y, por tanto, desecha la realidad social que es reflejo de la estructura económica. Se refiere, además, al “pueblo canario” como un pueblo especial que lucha por la justicia y el bienestar, la paz y los “más altos valores humanos”. ¿Significa que los demás pueblos no son ni pretenden ser de esa manera? ¿Es Canarias una flor entre malas hierbas?

Continúa diciendo que hay en las islas un modelo económico impuesto por intereses “externos”. ¿Son intereses “externos” los que llevan a los propietarios canarios de grandes cadenas hoteleras, de supermercados, aerolíneas, empresas de transporte, etc., a explotar a la clase obrera? Y eso por no hablar de las pequeñas y medianas empresas en Canarias. La gran mayoría de la población en el archipiélago solo cuenta con su fuerza de trabajo para venderla a cambio de un salario, mientras que otra parte minoritaria tiene medios de producción en propiedad y se adueña de los frutos del trabajo ajeno. La primera genera la riqueza y la segunda se la apropia. Entonces, no se trata de un pueblo oprimido en su conjunto por intereses que vienen de fuera de él, sino que se rige por la economía de mercado y dicho pueblo se divide entre explotados y explotadores, no entre autóctonos oprimidos y opresores foráneos.

Sigue el texto con lo siguiente: “Por su posición geográfica, históricamente el Archipiélago Canario ha sido objetivo de los intereses de las grandes potencias de cada momento. (…) como base logística del inicio del golpe de Estado fascista en 1936, o los distintos planes de ocupación militar por parte de las potencias que confrontaban en la segunda Guerra Mundial.”. ¿No son todas las regiones del mundo usadas para alcanzar objetivos de dominio y asegurar los intereses burgueses? ¿No es el sur global visto y usado como una fuente de materias primas por las grandes potencias? Por poner un ejemplo, cada país conquistado por la Alemania nazi fue usado para acrecentar su capacidad militar y de abastecimiento, EE.UU usaba el negocio de la guerra para encadenar a Europa económicamente, etc. ¿Por qué nombrar a Canarias como un caso especial? Porque el objetivo es convencer al proletariado que vive en el archipiélago de que el problema es la situación geográfica, y que todo “el pueblo” vive bajo la bota de enemigos externos, persiguiendo una unidad con sectores de la burguesía y seguir subordinando los intereses del proletariado a los de la burguesía, desviando al proletariado de su misión histórica, la revolución proletaria y la conquista del socialismo.

La hipocresía se acentúa a medida que se lee su contenido. Hace referencia a su análisis de los hechos como incuestionables y que, por ello, incluso el Estatuto de Autonomía lo reconoce.

“Los hace en el Preámbulo: “El fortalecimiento de la cohesión de los canarios, facilitando, dentro del marco constitucional, su vocación como eslabón entre Europa, América y África, contribuyendo a la paz y a un orden internacional más justo”. Y, de forma más concreta, en el Artículo 37. Principios rectores, apartado 11: La promoción de Canarias como plataforma de paz y solidaridad, como uno de los principios rectores de los poderes públicos en nuestra tierra.”

 

Después menciona tensiones geopolíticas actuales donde actúan “bloques internacionales de influencia”, negando la lucha de clases al no indicar que se trata de bloques imperialistas, cuyas acciones se deben al dominio de la clase burguesa en cada Estado, y prosigue el penoso análisis con lo siguiente:

 

“(…) hacen especialmente vulnerable al Archipiélago canario en cualquier escenario imaginable de confrontación internacional. Con un territorio pequeño y fragmentado las posibilidades de defensa, frente a estas nuevas tecnologías de guerra, son especialmente desfavorables. La neutralidad es la opción que aporta mayor seguridad al Archipiélago Canario, y la mejor contribución a un escenario de paz, en este complejo y tensionado escenario internacional.”

 

No solo vuelve a reducirlo todo a una caracterización del territorio, sino que dice que la neutralidad es la mejor opción para la seguridad del archipiélago. ¿No era Canarias solidaria y contribuía a un orden internacional más justo y a la promoción de la paz? Entonces, ¿por qué ha de mirar por su seguridad y declararse neutral? Esta declaración separa a “los canarios” del resto, los llama a mirar por su propia seguridad y a ser neutrales, es decir, a no tomar parte en un escenario donde un puñado de criminales lleva al mundo a la barbarie. ¿La solidaridad no debería llevar a Canarias a luchar contra la guerra y aquellos que la provocan? ¿No debería ayudar a los demás pueblos?

Pasamos al articulado, y el primero declara a Canarias como territorio desmilitarizado, pero eso no es posible si sigue habiendo presencia de militares. Lo interesante está en el segundo, pues nos topamos con otra contradicción que es esencial para entender lo absurdo del documento. Declara que: “En el Archipiélago Canario no se ubicarán instalaciones militares ofensivas, tanto del ejército español como de las fuerzas de la OTAN, que sirvan como instrumento de agresión a otros pueblos o territorios”.

No solo es absurdo distinguir entre instalaciones militares ofensivas o defensivas bajo el dominio burgués, sino que rechaza cualquier agresión a otros pueblos o territorios. Reconoce, pues, que no se trata de enemistad entre pueblos o territorios, sino que dentro de éstos hay intereses de una minoría puestos en la guerra y, por tanto, dentro de esos pueblos, como ya se había señalado, hay que hacer distinción de clases. Es la clase burguesa la que necesita la explotación y la guerra para hacerse con el dominio, no la clase obrera, pero la intención de quienes han elaborado el documento, sin embargo, es centrarse en Canarias como “pueblo” sin clases antagónicas que ha de considerarse ajeno al resto y buscar su propia seguridad. ¿No deberían declararse frontalmente en contra de aquellos que nos llevan a la guerra?

Del artículo 3 al 5 rechazan el uso de Canarias por la OTAN o España como base logística, para maniobras militares o instalaciones de armamento nuclear. No obstante, en el artículo 6 dicen: “En el Archipiélago Canario se instalarán solo medios de defensa que no tengan un carácter agresivo, entendiendo que la mejor defensa y seguridad del Archipiélago es este Estatuto de Neutralidad y la no participación de Canarias en ninguna de las acciones militares que España o la OTAN puedan realizar en el exterior.” ¿no rechazaban la militarización? ¿Los “medios de defensa” no responden a la guerra y a los intereses de aquellos que nos meten en ellas?

En el artículo 7 se vuelve aún más bochornoso, y se declara que “Si el Estado Español entra en guerra con cualquier otro país, el Archipiélago Canario seguirá siendo territorio neutral, que no será utilizado de ninguna forma en el desarrollo de esas acciones de guerra de España”. No solo entra en contradicción con el artículo 6, sino que en caso de que el Estado español entre en guerra, se apostará por la neutralidad del territorio canario y se centrará únicamente en el “pueblo canario” sin rechazar el uso de los demás territorios del Estado, con el riesgo que conlleva para la vida de los proletarios que los habitan. Por más que de boca quieran decir otra cosa, lo que aparece en el texto que han elaborado es su propuesta, y nada más.

Por último, en dos anexos se nos revela que se ha hecho a medida para ser tolerado por las instituciones burguesas, pues quiere que lo reconozca el Parlamento Canario, el Gobierno de Canarias, el Estado español, la Unión Europea y la ONU. ¿No se viola cada día el derecho internacional? ¿no está ampliamente demostrado que queda en palabras huecas y papel mojado todo lo que se declara en quienes gestionan la legalidad burguesa? De facto, quienes han elaborado el documento no solo convierten a la clase obrera en sujeto pasivo por querer servir de falsos guías, sino que ponen en manos de los representantes de los capitalistas las acciones que vayan a llevarse a cabo al respecto, dando validez a toda la farsa que se construye sobre la explotación humana.

Otra manera de saber el significado de este documento es averiguar quién lo apoya. La coalición de Nueva Canarias-Bloque canarista lo defendió en el parlamento europeo, pues sirve como propaganda para el nacionalismo que destilan estos partidos, cuyos miembros destacados actúan con repugnante hipocresía, como quedó demostrado al comienzo del presente comunicado. CCOO, infame sindicato corrompido al servicio de la patronal, de los monopolios, que avala la necesidad de “defensa” militar por parte de la burguesía, también apoya el Estatuto porque no pone en entredicho el capital y no incomoda a los empresarios. La formación Sí se puede lo suscribe, aliada de Podemos e IU, partidos de Gobierno que han ido con el PSOE como cómplices y servidores de los monopolios, por lo tanto no parece importarles precisamente la paz, sino la propaganda. Por si fuera poco, un partido que dice ser comunista, y que no pasa de ser un partido pequeñoburgués y nacionalista, como el PCPC/PCPE, respalda esta traición al proletariado en Canarias bajo el nombre de Estatuto de Neutralidad de Canarias, desviándolo de su misión fundamental, la lucha contra el capitalismo, su Estado, para emanciparse mediante la conquista del poder político para imponer el socialismo, y lo subordina a los intereses, y las instituciones, de la burguesía canaria, española y europea, abjurando de la lucha de clases y escupiendo al internacionalismo proletario. Algo, por otro lado, que no es extraño, en tanto ese partido, desde su creación desde las entrañas de la putrefacción del movimiento comunista de la década de los 80s, es un partido nacionalista, ecléctico, interclasista y pequeñoburgués, que abraza el oportunismo, como lo retrata la adhesión de dicho partido a dicho engendro burgués, y antiobrero, del Estatuto de neutralidad canario.

No se puede ser neutral, y los comunistas mucho menos, ante la guerra imperialista. El pacifismo burgués es solo otra manera de desactivar las luchas obreras y promover la conciliación de explotadores y explotados. El Estatuto apenas es conocido y un grupo ha decidido usar un texto en representación de “el pueblo”, pero sabiendo que en realidad es papel mojado que sólo sirve para darse importancia y presumir de “lucha”, siempre sin molestar a las instituciones de un Estado reaccionario e imperialista como el español, y el capital financiero europeo, UE, o lo que es lo mismo, chupándole las botas a los imperialistas.

La clase obrera es una en todo el mundo, es internacional y los comunistas estamos obligados a conducirla al internacionalismo proletario y a elevarla política e ideológicamente para confrontar y derrocar el capitalismo. Somos la clase social que genera toda la riqueza a cambio de migajas en todo el mundo, y lo que frena el desarrollo humano es la existencia de aquella clase social que se apropia de los frutos del trabajo, es decir, la burguesía, la cual tiene en propiedad los medios de producción y cuyos intereses crematísticos convierten el trabajo y las necesidades en lucro, usando irremediablemente la guerra por el control del mercado, la política exterior y las fuentes de materias primas.

Los proletarios somos la aplastante mayoría de la población y necesitamos alcanzar la conciencia de clase, para así poder organizarnos y derrocar a la clase de los capitalistas. Mientras haya capitalismo, habrá guerra. Es miserable pretender que aquellos obreros que viven en Canarias crean que se distinguen de los demás proletarios y que deben velar por sus propios intereses al margen de los intereses generales del proletariado mundial, que son los que deben prevalecer; es un ejercicio de idealismo pequeñoburgués considerar que  oponerse a la guerra es declarar un incongruente rechazo a la militarización mientras el resto del mundo sufre la barbarie ¿acaso Canarias hoy no es un eslabón más en la cadena imperialista y el proletariado en Canarias no padece con toda su crudeza la explotación imperialista y la miseria? Este Estatuto no se ha hecho como un llamamiento a la lucha obrera contra la raíz de los problemas que aquejan a la humanidad, que es el capitalismo, sino como una manera de promover la paz social que necesitan la burguesía y sus lacayos. Todo lo que no conduce al socialismo, debilita al proletariado y favorece a la burguesía y su régimen explotador.

La auténtica solidaridad consiste en que la clase obrera luche por sus intereses de clase sumando sus fuerzas para nuestra emancipación como clase social, y en Canarias la labor de los comunistas debe ser la de ensanchar el partido con la parte más avanzada en términos de conciencia de clase del proletariado y organizar a nuestra clase para acabar con el capitalismo y construir el socialismo allá donde nos encontremos como contribución al desarrollo de la Revolución Proletaria Mundial y no ir de la mano con los verdugos del proletariado conduciéndolo por el camino de los capitalistas. El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento al proletariado a unir todas las luchas de los diferentes sectores que lo conforman – jubilados, estudiantes, obreros, etcétera – en una única lucha de clase contra el capitalismo y sus instituciones conformando un Frente Único del Pueblo para conquistar el socialismo y hacer que el proletariado tome el poder político para desarrollarlo.

 

¡CONTRA EL IMPERIALISMO Y LA BURGUESÍA NO SE PUEDE SER NEUTRAL!

¡CON LOS ENEMIGOS DEL PROLETARIADO NO SE PUEDE IR DE LA MANO!

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO, FORTALECE EL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

 

Las Palmas de Gran Canaria, 6 de agosto de 2025

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) EN LAS ISLAS CANARIAS




El fascismo se cobra una nueva víctima mortal [ESP/CAT]

El pasado 24 de julio, en Montornès del Vallès (Catalunya), Mahamedi, un joven trabajador de 22 años, fue abatido a tiros por la Policía Local en la propia comisaría del municipio. Según la versión oficial, difundida sin contraste por los medios de comunicación, Mahamedi “entró con un cuchillo” y fue abatido por un agente en “defensa propia”. Ni se ofrecieron pruebas gráficas, ni se detallaron los disparos, ni se explicó por qué no se usaron medios no letales. Su familia no fue informada a tiempo y, peor aún, fue interrogada sin saber siquiera que Mahamedi había sido asesinado.

Acto seguido, comenzó la campaña mediática de criminalización: titulares que lo retrataban como una amenaza, medios que copiaban la versión policial al pie de la letra y ninguna voz que explicara quién era Mahamedi: un joven catalán, hijo de padres gambianos, vecino y futbolista. Todo eso fue silenciado para legitimar su asesinato.

Pero este caso no es aislado. Es sólo uno más en la larga lista de muertos y reprimidos por un sistema policial, judicial y mediático que actúa como maquinaria racista perfectamente engrasada.

A todo esto se suma una nueva ola de pogromos, como el de Torre Pacheco, donde tras una agresión puntual, se desató una auténtica cacería racista: incendios de negocios, agresiones a personas magrebíes en la calle, y más de 130.000 mensajes de odio en redes. Solo el 22 % fue eliminado. En paralelo, se sucedieron ataques similares en Piera, Polinyà y Sabadell, hacia centros de menores y mezquitas incendiadas y grupos neonazis intentando extender el odio.

¿Quién protege a estas bandas? ¿Quién permite esta impunidad? ¿Quién les da cobertura? En el caso de los audios filtrados de los Mossos (2020), escuchamos a agentes gritar “negro de mierda” y amenazar de muerte a un joven mientras lo apaleaban. No pisaron prisión: pactaron con la fiscalía. El racismo institucional no es un error: es un mecanismo de dominación de clase.

Los cuerpos policiales y judiciales en el Estado español no están al margen de estas violencias: son sus ejecutores y garantes. El racismo funciona como herramienta del poder burgués para dividir, reprimir y desviar las contradicciones del sistema hacia los sectores más vulnerables: jóvenes de barrio obrero, migrantes, trabajadores racializados.

Por eso no basta con pedir justicia para Mahamedi o exigir protocolos antirracistas. La raíz del problema es más profunda: está en el capitalismo que protege a los fascistas, reprime a la clase obrera y necesita un aparato violento para sostener sus privilegios.

Desde el PCOE afirmamos que no hay solución dentro del capitalismo. La única salida real pasa por la organización consciente de la clase trabajadora, y romper con este sistema que permite y reproduce esta violencia. No hay reforma posible que frene este horror: solo la construcción del poder obrero, popular y revolucionario puede garantizar un mundo donde no vuelva a morir otro Mahamedi, donde no haya más pogromos, y donde no tengamos que llorar a quienes el sistema descarta.

 

¡Mahamedi no murió por error!

¡Murió porque el sistema está diseñado para matarlo!

¡Solo el socialismo nos puede salvar de la barbarie!

 

Cèl•lula Joan Comorera de Barcelona PCOC

El feixisme es cobra una nova víctima mortal

 

El 24 de juliol passat, a Montornès del Vallès (Catalunya), Mahamedi, un jove treballador de 22 anys, va ser abatut a trets per la Policia Local a la mateixa comissaria del municipi. Segons la versió oficial, difosa sense contrast pels mitjans de comunicació, Mahamedi “va entrar amb un ganivet” i va ser abatut per un agent en “defensa pròpia”. Ni es van oferir proves gràfiques, ni es van detallar els trets, ni es va explicar per què no es van fer servir mitjans no letals. La seva família no va ser informada a temps i, pitjor encara, va ser interrogada sense ni tan sols saber que Mahamedi havia estat assassinat.

Tot seguit, va començar la campanya mediàtica de criminalització: titulars que el retrataven com una amenaça, mitjans que copiaven la versió policial al peu de la lletra i cap veu que expliqués qui era Mahamedi: un jove català, fill de pares gambians, veí i futbolista. Tot això va ser silenciat per legitimar el seu assassinat.

Però aquest cas no és aïllat. En només un més a la llarga llista de morts i reprimits per un sistema policial, judicial i mediàtic que actua com a maquinària racista perfectament greixada.

A tot això s’hi suma una nova onada de pogroms, com el de Torre Pacheco on després d’una agressió puntual, es va desfermar una autèntica cacera racista: incendis de negocis, agressions a persones magribines al carrer, i més de 130.000 missatges d’odi a les xarxes. Només el 22% va ser eliminat. Paral·lelament, es van succeir atacs similars a Piera, Polinyà i Sabadell, cap a centres de menors i mesquites incendiades i grups neonazis intentant estendre l’odi.

Qui protegeix aquestes bandes? Qui permet aquesta impunitat? Qui els dóna cobertura? En el cas dels àudios filtrats dels Mossos (2020), vam escoltar agents cridar “negre de merda” i amenaçar de mort un jove mentre el apallissaven. No van trepitjar presó: van pactar amb la fiscalia. El racisme institucional no és un error: és un mecanisme de dominació de classe.

Els cossos policials i judicials a l’Estat espanyol no estan al marge d’aquestes violències: en són els executors i els garants. El racisme funciona com a eina del poder burgès per dividir, reprimir i desviar les contradiccions del sistema cap als sectors més vulnerables: joves de barri obrer, migrants, treballadors racialitzats.

Per això no n’hi ha prou de demanar justícia per a Mahamedi o exigir protocols antiracistes. L’arrel del problema és més profunda: és al capitalisme que protegeix els feixistes, reprimeix la classe obrera i necessita un aparell violent per sostenir els seus privilegis.

Des del PCOE afirmem que no hi ha solució dins del capitalisme. L’única sortida real passa per l’organització conscient de la classe treballadora i trencar aquest sistema que permet i reprodueix aquesta violència. No hi ha reforma possible que freni aquest horror: només la construcció del poder obrer, popular i revolucionari pot garantir un món on no torni a morir un altre Mahamedi, on no hi hagi més pogroms, i on no hàgim de plorar els qui el sistema descarta.

            

Mahamedi no va morir per error!

Va morir perquè el sistema està dissenyat per matar-lo!

Només el socialisme ens pot salvar de la barbàrie!

 

Cèl•lula Joan Comorera de Barcelona PCOC




¿Murcia antifascista y antirracista?

Durante la tarde del lunes 21 de julio, miles de personas se manifestaron en Murcia en contra de las brutales cacerías racistas ocurridas en Torre Pacheco perpetradas por grupos fascistas. La convocatoria, a la que acudimos los militantes del PCOE, destacó por ser de las más multitudinarias de los últimos años, demostrando que el proletariado de la región está frontalmente en contra de la violencia fascista. Sin embargo, es necesario hacer balance de un episodio que demuestra también los grandes problemas que existen en el movimiento obrero.

La hipocresía de la socialdemocracia

Por un lado, es evidente que la movilización masiva se debió al poder de convocatoria de los partidos que integran el ala izquierda del capital español: Podemos, IU/PCE/SUMAR y el PSOE, así como de sindicatos amarillos y antiobreros como CCOO y UGT. El momento de mayor bochorno se vivió cuando dirigentes de estas organizaciones como Antonio Maíllo, Enrique Santiago o Irene Montero aprovecharon la ocasión para darse un baño de masas y sacarse fotos con los asistentes, demostrando que no les importan las vidas humanas y que el acto fue aprovechado para promocionar su maltrecha imagen política.

Si algo ha quedado claro a lo largo de estos años de gobierno “progresista” es que sus políticas migratorias no se diferenciarían un ápice de las que aplicaría un gobierno abiertamente fascista. Durante este tiempo, no se han cuestionado las vallas de Ceuta y Melilla, empleando para ello cuchillas, alambres de púas, devoluciones en caliente, sensores electrónicos de ruido y movimiento, videocámaras de vigilancia, equipos de visión nocturna y armas de fuego contra los trabajadores africanos que buscaban migrar a Europa. El Estado español no solo pone en grave riesgo miles de vidas y ha convertido el Mediterráneo en una auténtica fosa común, sino que incluso les niega los derechos fundamentales más básicos a quienes consiguen llegar al país, hacinando a las personas migrantes en campos de concentración, cárceles de mala muerte o utilizándolas como mano de obra barata que sufre las condiciones más crueles del trabajo asalariado. No obstante, los sucesos de Torre Pacheco serán aprovechados por estos oportunistas, que volverán a pedir el voto útil frente a PP/VOX.

La manifestación de ayer fue poco más que un acto simbólico

La manifestación tuvo un eminente carácter pacífico. Fue poco más que una procesión escoltada por un operativo policial que destacó por ser ridículamente masivo, con decenas de furgonetas de la Policía Nacional que rodearon las calles y con sus fuerzas de represión bien pertrechadas con material antidisturbios para ser usado a la más mínima excusa.

La permisividad con los fascistas y sus voceros contrasta con la dureza con la que el Estado trata a quienes luchan por los derechos del pueblo trabajador y evidencia la connivencia del aparato represivo del Estado y los grupos fascistas, que buscan actuar como auténticas fuerzas parapoliciales al servicio de los intereses del capital.

Es necesario entender que el fascismo no es un problema aislado o unos sucesos de violencia ocasionales, sino la expresión coherente de un sistema explotador que utiliza el racismo como un instrumento para dividir y disciplinar a la clase trabajadora. El fascismo es conscientemente alimentado por la burguesía y sus lacayos políticos —desde SUMAR hasta VOX— con el objetivo de conseguir rédito electoral gracias al terror que propagan entre la clase trabajadora.

El Estado burgués no es un órgano neutral sino un instrumento de dominación de clase. Así, los problemas estructurales que atraviesan este sistema no pueden ser solventados gracias a la burguesía, pues el aparato estatal y su política migratoria están diseñados para preservar las relaciones de producción capitalistas que condenan al proletariado a la explotación, la represión y la alienación.

La alternativa solo puede ser revolucionaria

Durante estas últimas semanas ha quedado claro que la reacción está desbocada y que los fascistas se sienten completamente impunes. Fruto de años de pasividad socialdemócrata, que ha servido para debilitar al movimiento obrero, las fuerzas del capital tienen vía libre para desplegar la lucha ideológica y normalizar el fascismo. La burguesía patrocina y financia abiertamente el fascismo para dividir a la clase obrera en momentos donde, a nivel internacional, el sistema capitalista se hunde económicamente.

No se puede combatir al fascismo de la mano de quienes lo permiten, lo blanquean o lo utilizan como espantajo electoral. Solo la organización independiente del proletariado, al margen de la socialdemocracia y el oportunismo, puede abrir un camino real hacia la emancipación del proletariado internacional. Es tarea del movimiento comunista denunciar sin descanso el oportunismo, construir poder obrero y organizar la respuesta revolucionaria frente a los ataques del capital.

Las cacerías fascistas de Torre Pacheco no son el resultado del odio irracional, sino un ejemplo de la estrategia que utiliza la burguesía para dividir a la clase trabajadora, fomentar el chovinismo y desviar el malestar social hacia los sectores más vulnerables. Frente a la ofensiva del capital, la ofensiva debe ser revolucionaria y socialista, con el Partido Leninista como la herramienta genuina de la clase obrera consciente.

 

Murcia, 23 de julio de 2025

COMITÉ REGIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE) EN LA REGIÓN DE MURCIA




Resolución del III Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español sobre la necesidad del Frente Único del Pueblo

El desarrollo de las fuerzas productivas hoy es infinitamente superior al desarrollo que éstas tuvieron a lo largo del siglo XX, debido en gran parte a la robotización y automatización de la producción, inimaginables para las mentes de aquéllos que vivieron en el siglo pasado.

La automatización de la producción implica, sin embargo, la negación del capitalismo ya que ataca a la apropiación de la plusvalía generada por el obrero, una parte esencial del sistema capitalista. Con la automatización de la producción se desarmoniza completamente la composición orgánica del capital en favor del capital constante y en detrimento del capital variable que es el que genera plusvalía.

Esta robotización y automatización de la producción implica un cambio en la base económica y, consecuentemente, esta revolución de la base económica también revoluciona la superestructura que la misma engendra. Nos hallamos, en palabras de Marx, en la época de revolución social donde dentro de la formación socioeconómica capitalista se confrontan dos sistemas económicos, el viejo sistema capitalista y el sistema superior que lo sucederá responsable de la armonización de las fuerzas y las relaciones de producción, el socialismo.

El movimiento obrero y huelguístico aumenta, a pesar de los intentos de la burguesía por aplacarlo con la ayuda de sus sindicatos amarillos -siendo CCOO y UGT sus principales puntales-, medios de masas que intentan silenciar las luchas y políticos que encarcelan y reprimen a los líderes sindicales, como recientemente a las “6 de la Suiza”, compañeras y compañero con las cuales nos solidarizamos desde nuestro partido.

La clase obrera en los centros de trabajo, a pesar de su estado de atomización y falta de organización, está comprendiendo poco a poco la necesidad de la pelea. Estas luchas aumentarán en intensidad en tanto se desarrolle la robotización y se vayan destruyendo puestos de trabajo, lo que depauperará más las condiciones laborales y económicas de los trabajadores.

De forma espontánea, pero sin la organización necesaria, sale también el proletariado a la calle en luchas parciales y sectoriales fuera del centro de trabajo. Luchas por la vivienda, por la sanidad, por la educación o por derechos sociales se suceden cada poco tiempo, pero sin la dirección necesaria, que debe aportar el partido Comunista, que le permitiría avanzar.

Hoy el desarrollo de las fuerzas productivas ya no se corresponde con el capitalismo sino con un modo de producción superior, el socialismo, unas fuerzas productivas que han creado las condiciones materiales para el socialismo y que entran en colisión con las relaciones de producción capitalistas. Ahora corresponde acompasar las relaciones de producción a unas fuerzas productivas que chocan con la propiedad privada sobre los medios de producción, la cual objetivamente será arrasada por el desarrollo de las fuerzas productivas.

Y para lograr el socialismo, que es la aspiración del proletariado como clase política, es imprescindible la unidad de la clase obrera, cuestión esta que solo se logrará mediante el fortalecimiento y desarrollo del Partido. Solo la dirección de la clase trabajadora por su vanguardia revolucionaria conseguirá la emancipación del proletariado.

La lucha política, pero sobre todo ideológica, en los frentes de masas y en la calle se hace imprescindible hoy.

A tenor de todo ello, el III Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  1. Acentuar el proceso de fortalecimiento ideológico del Partido para que con el ensanchamiento del Partido podamos dar un nuevo salto cualitativo. El fortalecimiento del PCOE hoy es el fortalecimiento de la vanguardia comunista del proletariado en el Estado español.
  2. Priorizar la actividad revolucionaria del Partido así como el trabajo entre las masas. Es necesario realizar un trabajo orientado en desarrollar y dirigir los órganos de poder popular de la clase obrera, ensanchándolos y haciéndolos confluir en un Frente Único del Pueblo que unifique las luchas de los diferentes sectores de la clase obrera en una única lucha de clases contra el capitalismo y la burguesía de tal manera que estos órganos de poder popular de la clase obrera se vayan contraponiendo al Estado burgués y vayan erigiéndose en el embrión del futuro Estado de la clase obrera, piedra angular para imponer la Dictadura del Proletariado.

 

Madrid, a 12 de julio de 2025

III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




La problemática de la vivienda en Murcia: El beneficio de los propietarios es la miseria de la clase obrera

La problemática de la vivienda, que cada año se encarece más para la clase trabajadora, es especialmente sangrante en la Región: con más de 100.000 viviendas vacías, es la tercera comunidad autónoma en la que más ha subido el precio del alquiler durante el último año (23,6%). Sólo en mayo de 2025, ha subido el precio del alquiler de la vivienda un 3%, el mayor aumento del país.

El precio del alquiler en Murcia ha subido un 99% en la última década según los portales inmobiliarios, un 20-30% durante los últimos 2 años. El coste del pago del alquiler supone ya más de un 30% del sueldo de los trabajadores en la Región. La situación es aún más grave en aquellas zonas más afectadas por los alquileres turísticos como la Manga, imponiendo precios imposibles de asumir para los trabajadores más precarios. Las ayudas al alquiler prometidas hace ya dos años, que prometían aliviar la carga de los jóvenes incapaces de acceder a una vivienda (las pocas que se han concedido realmente tras superar los laberínticos trámites burocráticos) han acabado en el bolsillo de los propietarios aumentando su beneficio sin paliar en absoluto la situación.

La concentración de la propiedad de la vivienda en manos de los monopolios inmobiliarios ha sido facilitada por las políticas monetarias de los distintos gobiernos de las últimas décadas: El rescate con dinero público que nunca será recuperado a los bancos tras la crisis de 2008, permitió a estos mantener la propiedad de millones de inmuebles, además de expulsar de sus hogares a las familias incapaces de pagar sus hipotecas tras perder sus empleos. Ahora, estos mismos pisos son alquilados por estos bancos y fondos buitres, los mayores arrendadores de España, mientras las familias desahuciadas deben seguir pagando sus deudas por unos hogares de los que se les ha expulsado.

El gobierno de la Región de Murcia sigue la tónica del gobierno nacional, impulsando “ayudas” al alquiler y avales para la compra de vivienda, que lo único que hacen es transferir dinero público a los bolsillos de propietarios, fondos buitre y bancos. Estas ayudas, tienen un proceso de solicitud que se encuentra trabado por laberintos burocráticos interminables, retrasos injustificados y requisitos diseñados para que sea imposible recibirlas. Como ejemplo más claro, el límite al precio de la vivienda alquilada: Sólo puede solicitarse esta ayuda si la vivienda tiene un precio mensual inferior a 600€. ¿De qué sirve esta ayuda si la realidad es que el alquiler de la práctica totalidad de las viviendas en unas condiciones aceptables supera (o dobla) este precio? ¿Y de qué sirve esta ayuda, si la legislación permite al propietario subir el alquiler cada seis meses, aumentando de facto su ganancia por la cantidad de la ayuda, sea esta recibida o no? De esta manera, la burguesía aumenta su beneficio mientras las condiciones de vida de los trabajadores empeoran día a día.

Comprobamos que la vivienda, en manos de la burguesía, deja de ser un derecho para todos los trabajadores para convertirse en otro medio para acumular capital y sangrar a la clase obrera. En el caso del alquiler, la vivienda se convierte en un medio de producción con el que exprimir a los trabajadores, arrebatándole a estos una parte sustancial de su sueldo (más de un tercio en el caso la Región de Murcia) a cambio del “privilegio” de un techo bajo el que vivir. De esta manera, antes incluso de tomar en cuenta el resto de necesidades básicas de las familias de clase obrera, la burguesía ha recuperado buena parte de los sueldos de los trabajadores, impidiendo cualquier clase de ahorro, reduciendo cada vez más el nivel de vida de estos y manteniendo la concentración de riqueza en manos de los explotadores.

Ninguna legislación puede solventar un problema que es un síntoma endémico del capitalismo monopolista. No existe medida o política de los gobiernos de la burguesía que vaya a solventar esta problemática, pues su razón de ser es precisamente facilitar la concentración de riqueza en manos de la burguesía, y mantener indefinidamente el caduco sistema de explotación capitalista. Sólo la socialización de todos los medios de producción, incluido el suelo y la vivienda, en manos del proletariado garantizará a los trabajadores el derecho a tener un techo, a disponer de una vivienda y a no vivir bajo la amenaza constante de que se le arrebate por la codicia capitalista. La organización del proletariado en el Partido Comunista Obrero Español, engrosando y fortaleciendo las filas de la Revolución, es el único medio, la única vía, para tomar estos derechos y defenderlos de la barbarie capitalista.

 

¡POR EL DERECHO A LA VIVIENDA DE TODOS LOS TRABAJADORES!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

COMITÉ REGIONAL DEL PCOE EN LA REGIÓN DE MURCIA




Sobre la sostenibilidad de las pensiones y la guerra

Cuando en 2022, José Luís Escrivá, entonces ministro de inclusión, seguridad social y migraciones, dijo que para el sostenimiento de las pensiones en la generación del conocido como baby boom se tendría que elevar el gasto en pensiones hasta el 2.5 % del PIB, los voceros del capitalismo se lanzaron a decir que el sistema de pensiones era insostenible. Ahora mismo lo que se plantea es un aumento del 5% del PIB en defensa que no es otro método que el de transferir dinero público a corporaciones privadas de producción de armamento y ahora sí que es sostenible. Hasta Unai Sordo, secretario general de CCOO, como esbirro del capital, se lanzó a dar recetas y consejos de cómo se debía gestionar el aumento del gasto en defensa. Se habla, para ello, de un amplio recorte en sanidad y educación públicas y un hachazo del 40% en el presupuesto dedicado al pago de las pensiones. Esto hace la radiografía de dos clases sociales cuyos intereses están enfrentados, el capital y la burguesía frente a la clase obrera.

Los intereses del capital y la burguesía no son otros que el acortar la esperanza de vida de los trabajadores y cremar todo el excedente de mano de obra debido a la extrema automatización de la producción en conflagraciones, previa apropiación privada de los réditos del trabajo social. El capital y la burguesía no van a ceder en sus intereses egoístas y se impone la actualidad de Lenin cuando dijo en “Dos tácticas de la socialdemocracia en la revolución proletaria” (1905) “para que los de arriba no sigan viviendo como viven, no sólo es necesario que los de abajo no quieran, es necesario que los de arriba no puedan” y esto demanda un partido comunista de vanguardia que guíe a la clase obrera hacia su misión histórica de sepulturero de la clase explotadora bajo el régimen capitalista.

Para la clase obrera, bajo el yugo capitalista, se aproximan tiempos complicados, de claros retrocesos sociales, laborales y políticos como los que denunciamos más arriba. Para combatirlos es absolutamente necesaria la implicación, militancia, compromiso, solidaridad y conciencia de clase en el PCOE mediante una unidad de acción fundada en el centralismo democrático. Sólo así podremos garantizar el avance real de nuestra organización y el futuro de la clase obrera en un momento en que el capitalismo, en su última fase imperialista, sólo puede ofrecer miseria, depauperación y guerra para la única clase social que produce valor. Por eso, desde el PCOE tenemos claro que debemos terminar con un sistema económico y político que precariza nuestras vidas y que ahora aspira a reducir las pensiones prolongando la edad de jubilación y derivando su presupuesto a intereses bélicos y privados que socializan la pobreza y la muerte sobre la clase obrera. Por otro lado, los intereses de la clase obrera mundial llevan a la confraternidad y la paz mediante el internacionalismo proletario que sólo son posibles mediante la destrucción de los intereses de la burguesía y el capital bajo las directrices del partido comunista hacia la dictadura del proletariado.

 

¡Abajo los recortes para comprar armamento!

¡Por la unidad de la clase obrera!

¡O ellos o nosotros!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Privatización de las eléctricas: Cortes de luz a los barrios obreros

En los barrios obreros de Sevilla, como acontece también en los barrios obreros de otras ciudades en el Estado español, se suceden cortes de electricidad y apagones.

Estos cortes de electricidad castigan a la clase obrera, no sólo a soportar unas temperaturas endiabladas como las que se están dando en nuestra ciudad, sino en nuestros bolsillos deteriorándose los alimentos, y en nuestra salud, pues afecta, con todavía más fuerza, a la parte de la clase obrera que sufre alguna enfermedad como, por ejemplo, la diabetes que requiere del frigorífico para conservar la insulina.

Siempre la luz se va en los barrios obreros como Palmete, Torreblanca de los Caños, Polígono Sur, El Cerro, La Plata o Bellavista, cosa que no pasa en los barrios donde vive la burguesía como Los Remedios, Nervión, El Porvenir o en el Centro. Por tanto, los cortes de luz atienden a un principio de clase: Corte de la luz a los barrios obreros y luz sin restricción alguna para los barrios ricos donde residen los burgueses.

En primer lugar, esta es la consecuencia de la privatización de las compañías eléctricas. Una vez una empresa se privatiza, ésta se mueve por el principio de llenar los bolsillos de dinero no de dar un servicio al pueblo. En este sentido, las infraestructuras eléctricas de los barrios obreros están más deterioradas y desactualizadas por la falta de inversión que la de los barrios ricos de la ciudad donde sí se invierte.

En segundo lugar, la proliferación de la Inteligencia Artificial y de los Data Center (o centros de datos) implican un consumo mucho mayor energía eléctrica – la Agencia Internacional de la Energía estima que en 2026 se duplicará el consumo de electricidad consumida por Centros de Datos – y de agua para refrigerar dichos sistemas. En este sentido el CEO de BLACKROCK, Larry Fink, en marzo de 2025, escribía a sus accionistas indicando que la demanda de electricidad iba a crecer exponencialmente – y mucho más rápido que la construcción de infraestructuras con capacidad para satisfacer ese incremento de la demanda – con lo que habría que decidir si la electricidad irá para calentar o enfriar partes de las ciudades o alimentar eléctricamente el desarrollo tecnológico – Inteligencia Artificial y Centros de Datos – y la respuesta es clara según la propia carta de la cual te extractamos este pasaje: “A corto plazo, más de la mitad de la electricidad que alimenta los centros de datos debe provenir de fuentes gestionables. De lo contrario, el aire acondicionado se apagará, los servidores se sobrecalentarán y los centros de datos se cerrarán”. Los capitalistas han elegido: quitarle la electricidad a la clase obrera.

Recuerda que BLACKROCK es un fondo buitre norteamericano que, en el Estado español es el mayor inversor en empresas privadas con 68.000 millones de euros invertidos, estando sentado en el consejo de administración de 20 de las 35 empresas del IBEX-35. También controla 20.000 millones de euros de deuda pública española. BLACKROCK controla empresas como IBERDROLA, NATURGY, REPSOL, ACS o TELEFÓNICA y tiene una participación significativa en el Banco de Santander, Banco de Sabadell y en el BBVA.

No es casual que los barrios obreros de Sevilla y de las grandes ciudades se queden sin luz ante situaciones de mayor consumo eléctrico, como acontece en las olas de calor o de frío. Es una decisión de clase. Y a los que han entregado el país, los capitalistas españoles y sus gobiernos títeres de PP y PSOE y sus privatizaciones, dictadas desde EEUU y la UE, han decidido que entre sus beneficios y la vida de la clase obrera, prevalecen los beneficios del gran capital.

La solución no pasa por manifestarse ante ENDESA o poner reclamaciones ante los verdugos que nos desprecian y escupen, sino por la organización de los barrios obreros contra el sistema capitalista y contra el Estado español, que es el instrumento de opresión y saqueo con el que los capitalistas someten al pueblo.

O se socializan las empresas, se mete en la cárcel a todos los canallas que han robado absolutamente todo al pueblo español – todos los que defienden el capitalismo – y los obreros luchamos por la conquista del poder político para imponer el socialismo o nos machacarán como están haciendo hasta ahora.

¡Unidos y organizados somos más fuertes que ellos! ¡O ellos o nosotros!

¡Fortalece la Revolución Proletaria, organízate en el Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)!  

¡Socialismo o Barbarie!

 

Sevilla, 3 de julio de 2025

 

COMITÉ PROVINCIAL DE SEVILLA DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




No faltan luchas obreras, ¡sobran traidores!

En muy poco tiempo están teniendo lugar huelgas en distintos puntos de España. No es casualidad que en una etapa tan crítica para el capital, con una bancarrota que empuja a la guerra entre potencias imperialistas que usan terceros estados como tablero, se perciban las ascuas de la lucha de clases. El contexto actual, que evoluciona inexorablemente hacia continuas crisis cada vez mayores, genera fricciones entre los intereses de los explotados y de los explotadores. ¿Pero hasta qué punto estas condiciones llevan a los obreros a una lucha de clases consciente contra el capital? ¿Cuenta la clase obrera con guías adecuados?

A continuación se pondrá el foco únicamente en el mes de junio y en algunas de las luchas obreras (no todas, puesto que son demasiadas) que están teniendo lugar, pues es necesario mostrar que es un mito el concepto que se tiene de la clase obrera, esencial para dividirnos, y que cuenta que los trabajadores no mueven un dedo por sus intereses ni tienen ningún tipo de inquietud ante los abusos percibidos, dejándose pisotear. El relato es falso y el diagnóstico erróneo.

Las luchas que más destacan actualmente, por su infatigable combate contra la represión policial y su integridad en las reivindicaciones, son las huelgas del metal en Cádiz y Cartagena. En Cádiz los dos sindicatos mayoritarios de la patronal, UGT y CCOO, están en desacuerdo en lo que respecta a las condiciones del nuevo convenio que se ha de negociar. CCOO apuesta por seguir a los obreros en su firme y resuelta lucha para conseguir una serie de mejoras, pues entiende que el hastío ha hecho explotar a los trabajadores y la mejor fórmula para ganarse su confianza es legitimar su pulso, hasta que lleguen a los objetivos que se han marcado y pueda restaurarse la “paz social”. UGT, sin embargo, apuesta por la “moderación”, e incluso el rechazo del enfrentamiento contra las fuerzas represivas, buscando un camino más corto (y más revelador). Respecto a esto último, el representante de UGT dijo recientemente en una entrevista lo siguiente: “Este es un convenio de futuro, de paz social y definitivo para no escuchar ninguna vez más hablar del metal en las condiciones que se habla actualmente […] Lo que queremos en Cádiz es trabajar, tener un convenio bueno y desarrollar nuestro trabajo con normalidad”.

 

¿Qué deja entrever la anterior declaración? Simplemente lo que en realidad quieren estos sindicatos al servicio de la burguesía: la conciliación de clases que da la ventaja definitiva al capitalista. En este sentido, UGT ya habla del convenio como un camino hacia la paz social y que es “definitivo”, para que los trabajadores, según su razonamiento, no vuelvan a quejarse y hagan su trabajo con “normalidad”, es decir, aceptando el trabajo asalariado y no aspirando a nada más que ir a remolque de los acontecimientos, siempre por detrás de los intereses del patrón y que el convenio permita un tiempo suficiente para ablandar a los obreros y que legitimen sin remedio la propiedad privada de los medios de producción.

Para aclarar más la situación hay que poner la vista, a continuación, en la huelga del metal de Cartagena. Los sindicatos de la patronal están metidos de nuevo en la ecuación, pero en este caso se invierten los papeles: UGT apoya la huelga y sigue a los trabajadores en su pulso al patrón, mientras que CCOO ha querido el camino más fácil y se ha desmarcado de la lucha, alegando que los obreros son poco numerosos y más vale aceptar sentarse con el burgués cuanto antes. ¿Qué ha cambiado? ¿Cómo es posible que CCOO tenga tan claro en un lado que los trabajadores han de luchar contra el empresario, y en otro, donde también pisotean los derechos de los asalariados y estos se han levantado, declarar que no merece la pena? ¿No es, acaso, meta suficiente representar a los obreros en su justa causa?

Claramente, los sindicatos amarillos compiten por atraer a los trabajadores hacia su red y llevarse beneficios por “representarlos”. Sencillamente, intentan conseguir lo mejor para sus bolsillos y privilegios, y mientras en Cádiz CCOO ha conseguido aferrarse a un jugoso huésped de tamaño provincial, en Murcia no le sale a cuenta el esfuerzo por ser más local, cosa que ha aprovechado UGT y ahora solo resta competir ante los medios de manipulación de masas vendiendo discursos.

También pusieron fin a la huelga de Cantabria, con un incremento salarial del 3,5% para 2025 y para los tres siguientes años se ha pactado un incremento salarial ligado al IPC más 0,7%, sin tener en cuenta, obviamente, que suele medirse arbitrariamente la inflación. Por otro lado, se reconocerá algo tan elemental como la enfermedad profesional como accidente laboral, se incrementa un 5% el plus de nocturnidad y la póliza de seguros en 6.000 euros más. Demasiado bajo dado lo que producen los obreros en este sector y, por tanto, la enorme cantidad de plusvalor que se extrae de su trabajo, pero podría considerarse una victoria momentánea si no suscitara la siguiente pregunta: ¿con estos sindicatos se considera un logro para los trabajadores, o para los empresarios?

Estos sindicatos lideraron la mesa de negociación que frenó la huelga de la hostelería en Las Palmas, que iba a tener lugar en Semana Santa. Celebraron haberla parado gracias a favores a la patronal, como la “recuperación” del poder adquisitivo, con un 9% a repartir en 12 meses, eliminar el turno partido solo en algunos casos, compensar cuando no se respeten los descansos (es decir, se seguirá permitiendo) y cobrar 650 euros extra en mayo en aquellos casos en que se haya prestado trabajo efectivo, lo cual quiere decir que los abundantes trabajadores de baja médica, debido a las penosas condiciones del sector, se encontrarán con dificultades para cobrarlo.

¿Por qué mencionar este caso que tuvo lugar en abril? Porque los sindicatos que se ajustan al marco burgués han dividido dos provincias pertenecientes a la misma comunidad autónoma donde impera la precariedad, cuando la lucha tendría que haber sido conjunta. En una han apagado rápidamente el fuego y en la otra aún no se habían dado las condiciones para ello, pero han usado la engañosa “recuperación” del poder adquisitivo que no es más que actualizar la precariedad y ponerla más cerca del nivel de inflación. Por otra parte, los gastos no van disminuyendo, sino al contrario; la burguesía propietaria de todos aquellos frutos del trabajo necesarios para vivir exige cada vez más. En Santa Cruz de Tenerife se ha tardado más tiempo en llegar a un punto tolerable, pero ya hay un acuerdo liderado por Intersindical Canaria y UGT con la patronal, en el que se establecen subidas salariales del 13% para el sector alojativo, y del 9% para la restauración y el ocio, en tres años, con una cláusula de “paz social” en el que se comprometen a no hacer más huelgas durante la vigencia del convenio, con lo cual son migajas a cambio de silencio y resignación, siendo esto la norma y no la excepción.

Por su parte, en Iberdrola ha tenido lugar la primera huelga de su historia este mes de junio. Ha tenido un alto seguimiento en varias localidades. UGT, CCOO y ELA dirigen las convocatorias, y es tan lamentable el panorama que declaran lo siguiente: “es absolutamente incomprensible que una compañía que gana 5.600 millones, con una previsión de llegar a 8.000 millones de beneficio en este año, planteé para su plantilla unos incrementos salariales que, en ninguno de los escenarios, van a alcanzar el IPC” y dicen que la patronal debe “bajar a la realidad y ver que la plantilla se está movilizando por un mínimo”. ¿No es absolutamente miserable encabezar una huelga histórica para pedir abiertamente limosnas? ¿Esas gigantescas ganancias de los empresarios son legítimas, cuando se deben al trabajo de los obreros?

En Albacete, se había anunciado huelga de limpieza viaria y recogida de basuras para junio y septiembre. Se ha desconvocado por la mano de CCOO y STAS, que admiten que lo conseguido no es lo esperado, pero que es satisfactorio, siendo la subida salarial el primer año (2025) un dos por ciento, el segundo año un tres por ciento, el tercer año un cinco por ciento y el mes de enero de 2028 el dos por ciento. Declara CCOO: nos habíamos marcado como una línea roja no bajar del cuatro por ciento y es algo que hemos conseguido”. ¿Quién decide, y en base a qué criterios, que tan bajo porcentaje de incremento salarial es “satisfactorio”? En todo caso, lo es para una de las partes en conflicto, pero no precisamente para los obreros.

La huelga de transporte de Acotral, también en junio, se debe a la opacidad de un nuevo convenio que la patronal ha firmado con CCOO, el cual no ha sido mostrado a los trabajadores; abundan los cambios unilaterales sin preaviso en jornadas, turnos, descansos, rutas, etc. Tampoco se respetan descansos, hay falta de medios técnicos y exigen un canal participativo de negociación.

En Navarra, BSH cerrará la planta de Esquíroz, aplicando un ERE a más de medio millar de trabajadores. UGT y CCOO encabezan el comité de empresa y negociarán el despido colectivo, del cual sacan tajada estos caballos de Troya de la patronal. El Gobierno de Navarra tiene como respuesta frases abstractas y le traslada su “solidaridad y empatía”, lo cual es una auténtica burla viniendo de los representantes de la burguesía. Se han producido en los últimos meses bajas por depresión, ansiedad e incluso episodios cardíacos, debido a la incertidumbre y malestar generados. No constan pérdidas en la empresa, por lo que todo indica que serán reemplazados por la automatización o que se trata de una deslocalización.

Por último, cabe destacar la huelga de los maquinistas de Ouigo, que se han levantado por el despido injustificado de uno de los trabajadores, y por el pisoteo continuo de la empresa en lo que respecta a sus derechos y el incumplimiento del convenio. Es solo un ejemplo entre muchos de solidaridad obrera.

Como se ha señalado en el presente comunicado, ha habido muchas más huelgas en este mes de junio en distintos puntos del país. ¿Qué conclusión se puede sacar de estos hechos? La clase obrera no es sumisa ni agacha la cabeza ante el patrón. Ocurre que sin una vanguardia revolucionaria no pueden ver el camino de su emancipación, sino solo de batallas pequeñas para no hundirse completamente en la miseria que la rodea. No se trata de una ceguera por falta de capacidad, sino por desconocer el funcionamiento del capitalismo; por no conocer su papel en la sociedad de clases, ni a su enemigo de clase ni la alternativa que ya hoy se puede alcanzar sobradamente. Estando inmersa en la sociedad burguesa y la total contaminación de la ideología de la misma, requiere que algo externo la mueva y la arranque de las garras de la alienación. Ese algo es el partido comunista.

Es evidente que los medios de manipulación de masas no van a dar visibilidad a las luchas obreras, pues no conviene poner sobre la mesa la contradicción capital-trabajo. Solo en casos extraordinarios que puedan destacar y sean difíciles de ocultar, como las huelgas del metal, pueden mostrarse, pues realmente puede servir para criminalizar la lucha contra la represión y como una supuesta prueba de que no ocultan los conflictos, para así dar la interpretación que conviene y más si los sindicatos amarillos tienen la batalla controlada. No nos dejemos engañar; continuamente los obreros se enfrentan a la patronal, y solo hace falta encender la chispa para que tenga lugar un pulso colectivo contra el empresario.

El Partido Comunista Obrero Español apoya todas las huelgas obreras, pues siempre las luchas de los trabajadores son legítimas, a diferencia de los intereses de la burguesía. Es imprescindible el apoyo y la solidaridad con todos nuestros hermanos de clase en su combate contra los empresarios; es mentira que se hayan apagado las ascuas, y hay que canalizar la indignación que se va materializando en la lucha hacia la unión de estas en una contra el capital. Pero, en estos casos donde los guías son los sindicatos amarillos, o aquellos que no desafían en nada al capital, ¿qué debemos aprender?

Cuando se hacen ciertas concesiones a la clase obrera, siendo más visible cuando los sindicatos amarillos tienen control, el objetivo no es más que apaciguar la lucha y no permitir que se salga de los márgenes burgueses. Es inevitable llegar a un punto en que se está al borde de la ebullición y los capitalistas deben enfriar los ánimos a medida que se cae a trozos su sistema. La burguesía tiene una excepcional capacidad de adaptarse a las situaciones, pues tiene conciencia de clase, enormes recursos materiales y el poder de las instituciones para ello, y es por eso que saben de qué manera llevar el descontento y presentarse como aliados. Incluso en las huelgas del metal, con su ejemplar resistencia ante las fuerzas represivas y su firmeza en las reivindicaciones, ¿no han sido engañados los trabajadores por CCOO y UGT, ampliamente conocidos por sus traiciones y su servicio a la patronal?

Por otro lado, a la burguesía, a veces, más le vale ceder en algunos puntos pequeños para salvar grandes ventajas, a la vez que, con una nueva legislación, controla a sus rivales en el mercado y tiene una nueva arma arrojadiza usando el control del Estado, y por la vía legalista mantiene a raya a los obreros, a los que hacen creer que han alcanzado la meta necesaria. También saben que con ello caerán pequeñas y medianas empresas, que son clientes de los monopolios, y solo se transferirán recursos públicos a aquellas que ya sean solventes y puedan seguir comprando en masa otra temporada. Pero el capital tiende a concentrarse en cada vez menos manos y todas las contradicciones se agudizan, ya que los desposeídos tenemos cada vez menos a pesar de producirlo todo, y ante nuestros ojos se presentan las dificultades ineludibles de satisfacer necesidades básicas.

Todo esto se refleja en las numerosas huelgas que desmontan el relato de que la clase obrera está muerta. La clase obrera sólo necesita alcanzar la conciencia de clase y ver claramente a su enemigo y la salida a este sistema criminal de explotación y opresión. Es menester que los trabajadores den ya la espalda a los sindicatos traidores, y así unir sus fuerzas y sus luchas en los centros de trabajo a través de los sindicatos de clase y combativos, que puedan elevar su conciencia hacia la verdaderas batallas que pondrán fin a la barbarie y a la miseria; la lucha por el poder político, en la cual es imprescindible el partido de la clase obrera; el partido revolucionario que ha de guiar a las masas hacia la ruptura con el capitalismo y la construcción del socialismo. Hacemos un llamamiento a engrosar las filas de nuestro partido, con el fin de organizar a los obreros en su camino hacia la emancipación y la democracia obrera, donde los reprimidos sean los que hoy son parásitos opresores.

 

¡Por la organización de nuestra clase!

¡Abajo los sindicatos amarillos!

¡Por la revolución proletaria!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español