1

El gobierno ‘progresista’ cómplice del expolio de los monopolios a la clase obrera

El precio de la luz ha vuelto a alcanzar máximos históricos, situándose el megavatio hora en 106,74 euros, triplicando el precio registrado hace un año, justo a las puertas de una nueva ola de calor que hará que muchas familias no puedan afrontar los gastos del recibo eléctrico y se vean obligados a prescindir de sistemas de climatización, que encarecen la ya desproporcionada factura de la luz.

Lejos de la propuesta de crear una empresa energética pública, el gobierno “progresista” ha optado por bajar el IVA de la luz del 21% al 10%, medida que lejos de contener los precios de la factura eléctrica, tan sólo ha servido para que el Estado recaude menos dinero en impuestos y que las eléctricas sigan subiendo el precio. El resultado, la luz es ahora más cara que antes de la medida y una mayor parte de ese dinero se lo quedan por la vía directa – ya que las ayudas y subvenciones que los gobiernos usan para entregar dinero público a las empresas privadas acaban finalmente en las mismas manos – los monopolios eléctricos, debilitando el Estado con una medida que firmaría cualquier gobierno ‘liberal’, que no dejan de ser gobiernos defensores del sistema capitalista, exactamente igual que este gobierno “progresista”.

Mientras tanto, desde Unidas Podemos siguen insistiendo en crear una empresa energética pública, pero, ¿para qué sirven las empresas públicas en el capitalismo? Pues para lo que han servido durante estos últimos 40 años, para construir la empresa con dinero público y una vez ésta es rentable, regalarla al capital privado, tal como sucedió con empresas públicas como Endesa o Repsol. Unidas Podemos, con un Ministro de Consumo y una Ministra de Trabajo militantes de un supuesto partido comunista, no piden la nacionalización de esas empresas que fueron levantadas con el sudor de la clase trabajadora, sino la creación de una nueva empresa pública que en un futuro pueda ser regalada de nuevo a manos privadas y en la que puedan seguir contratando a ex ministros y ex presidentes como consejeros.

Por mucho que oportunistas como Alberto Garzón citen la constitución para hablar de nacionalizar empresas, la realidad es que en el capitalismo la única nacionalización posible es la que sirva para sanear una empresa privada con dinero público, para posteriormente entregarla a manos privadas de nuevo, tal y como ha sucedido con Bankia, privatizada con el aval de este gobierno “progresista”, tras recibir miles de millones de euros de dinero público mediante rescate bancario, ese que desde Unidas Podemos decían que se iba a recuperar. Por eso se permite a Iberdrola vaciar pantanos y dejar a pueblos sin suministro de agua para generar electricidad barata que después vende a precios máximos.

La pata “izquierda” del sistema muestra una vez más la imposibilidad de reformar el capitalismo, a pesar de su intento de seguir engañando al pueblo con falsas promesas. La clase trabajadora sigue hundida en la miseria; los alquileres, la luz, el gas y en general el costo de vida no paran de crecer, neutralizando cualquier medida como la subida del SMI que no deja de ser propaganda electoralista sin impacto real en la vida de las familias trabajadoras.

El capitalismo sólo se sostiene en base al expolio y la muerte de millones de personas, a las guerras imperialistas y al papel rastrero y traidor del oportunismo político, que sigue generando falsas esperanzas en las clases populares de una vida mejor en este sistema, algo que cada día que pasa se demuestra una imposibilidad. Los hechos, la realidad, muestran las vergüenzas de los gestores del capitalismo, que ya sean de derechas o de “izquierda”, son cómplices de la miseria y la explotación a las que somos sometidos los trabajadores cada día bajo el yugo del capital.

Este sistema vive días que ya no le corresponden. La automatización hace que cada vez sean necesarias menos horas de trabajo humano, algo que en el capitalismo se traduce en miseria y pobreza, en millones de puestos de trabajo perdidos, pero que en el socialismo, con una economía planificada al servicio del pueblo, supondría una increíble mejora de las condiciones de vida de la gran mayoría, además de armonizar la producción de bienes en sintonía con la naturaleza, evitando así la cada vez más evidente destrucción del planeta a la que nos conduce el capitalismo.

La única salida que tiene la clase trabajadora es derrocar revolucionariamente el capitalismo, imponer la dictadura del proletariado para construir el socialismo como fase primigenia del comunismo. Sólo así podrá el ser humano ser liberado de la explotación, sólo así existirá un futuro para la gran mayoría. Y para ello, es indispensable organizarse en torno a un Frente Único del Pueblo que sirva para tumbar al capitalismo y para construir un poder obrero y popular. Nos va la vida en ello.

 

¡El oportunismo es cómplice del expolio de los monopolios!

¡Tomemos el control de la producción!

¡Socialismo o muerte!

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Solidaridad con Izquierda Castellana

El pasado viernes, día 6 de agosto, la organización política Izquierda Castellana hacía pública una declaración política por la que denunciaban un nuevo intento de ilegalización por parte del Ministerio del Interior de dicha organización. Según se puede leer de dicha declaración política, el Ministerio del Interior ha desencadenado un procedimiento judicial instando a la Audiencia Nacional al no reconocimiento legal como organización política de Izquierda Castellana por no ajustarse sus estatutos “a los cambios introducidos por la reforma legislativa de la Ley Orgánica 3/2015, de 30 de marzo, de control de la actividad económico-financiera de los Partidos Políticos”.

Ahí tenemos al “Gobierno progresista” de PSOE-PODEMOS-IU/PCE aplicando una ley realizada por un partido fascista y corrupto hasta las trancas como el PP al objeto de mandar a la alegalidad, cuando no a la ilegalidad, a Izquierda Castellana y, de paso, lanzar un mensaje a todos aquellos que mantenemos una oposición al Estado y su sistema.

Esta Ley Orgánica por la que el Estado, a través de su Ministerio del Interior, agrede a la organización de izquierda Izquierda Castellana – una organización política que no ha solicitado ni ha percibido subvención ni dinero público alguno, que como no puede ser de otra manera también están vetados a las auténticas organizaciones de izquierda y revolucionarias – no es más que una fórmula que dispone la burguesía para arremeter contra las organizaciones populares, contra todo aquél que cuestione este podrido sistema capitalista y su Estado.

Esta agresión a Izquierda Castellana no solo desenmascara, nuevamente, la esencia reaccionaria del Estado español, sino que muestra bien a las claras el cinismo de dicha ley por la que el Estado pretende intervenir en la contabilidad de las organizaciones políticas so pretexto de luchar contra la corrupción, cuando el Estado es la corrupción institucionalizada y cuando son los partidos del capital los que no sólo son corruptos, sino que son los que garantizan una legislación al servicio de los corruptores, de los monopolios y la banca, que son los que financian a sus partidos políticos, a los cuales corrompen y a través de los que meten a sus ejecutores en los consejos de ministros para obtener no solo leyes favorables para sus intereses, sino también todo tipo de contrato público y prebenda.

El Gobierno que hoy persigue a Izquierda Castellana, tiene una ministra llamada Irene Montero que, en 2017 señalaba que “Los empresarios que pagaban sobrecostes iban a Génova 13. Los despachos de Granados, Aguirre, González, Bárcenas, Rajoy y la vicepresidenta estaban en Génova 13. En Génova 13 los sobres se movían de arriba abajo. Y 14 horas, 13 más una, necesitó la Guardia Civil para registrar su sede por corrupción. La corrupción tiene sede y es Génova 13”. Curiosamente, 4 años después este personaje forma parte de un Gobierno que sigue a pies juntillas y ejecuta las leyes hechas por ese nido de corrupción que denunciaba años atrás, gobierno conformado por reaccionarios y oportunistas que no han modificado ni una coma la política represiva impuesta por los empresarios y aprobada por Rajoy, desde Génova 13. Y es que el Gobierno de “progreso” ha demostrado ser tan lacayuno y reaccionario como el Gobierno compuesto por los fascistas naranjas y de la gaviota.

Y es que mientras se persigue a la izquierda que cuestiona al Estado, a los que combatimos al capitalismo, los corruptos campan a sus anchas. El PP y el PSOE, ambos partidos corruptos, habiendo sido condenados por corrupción incluso por su propia judicatura, actúan con absoluta impunidad, aun estando condenados, demostrándose que al Estado no le preocupa nada la corrupción sino que toda su actuación, y su razón de ser, es la de reprimir a todos aquéllos que cuestionen al capitalismo, que cuestionen a su Estado, y que cuestionen su forma de gobierno, que no es otra que la corrupción.

Desde el Partido Comunista Obrero Español enviamos toda nuestra solidaridad a los compañeros de Izquierda Castellana, y hacemos un llamamiento a todas las organizaciones de la clase obrera a unir todas las luchas en una única lucha de clase contra el capitalismo y su Estado, instrumento vital mediante el que la burguesía impone su dictadura y somete a la clase obrera, para imponer el socialismo que es la única manera en que todos aquellos que estamos oprimidos por el capitalismo y su Estado podamos emanciparnos.

 

¡Por la unidad de la clase obrera y de todos los sectores oprimidos por el Capitalismo!

¡Contra la Represión construyamos el Frente Único del Pueblo!

¡Socialismo o barbarie!

Madrid, 9 de agosto de 2021

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El fascismo tras la caridad

A pesar de que las consecuencias a día de hoy no se pueden percibir por completo, está a la vista de todo el mundo que la mal llamada crisis del coronavirus (puesto que la crisis es del capitalismo) ha pegado muy fuerte a la clase trabajadora: hoy más de 2’5 millones no pueden comer carne o pescado tres veces por semana. La realidad, a pesar de que la propaganda del gobierno “más progresista de la historia” insinúe lo contrario, es que el proletariado cada vez agoniza más mientras el Estado español le regala el dinero a los empresarios.

En su más profunda inconsciencia, puesto que desgraciadamente es el momento histórico en el que nos encontramos ahora, la clase obrera ha hecho valer su gen revolucionario organizándose para paliar otra curva de la que no se habla en los medios de comunicación: la curva del hambre. Es así como, por ejemplo, en Aluche los vecinos se organizaron, ante la ausencia del apoyo del municipio, para llevar a cabo repartos de artículos no perecederos a aquellos que más lo necesitaban, fenómeno que en los periódicos se etiquetó como “colas del hambre”.

Desgraciadamente, la recogida y entrega de comida ha sido también una forma de proceder bastante común para otros organismos de corte fascista como Hogar Social Madrid o Frente Obrero. Tanto los unos como los otros, utilizan la necesidad de los trabajadores y un lenguaje izquierdista para alejarlos de la lucha revolucionaria y aleccionarlos en la reacción y el chovinismo, fortaleciendo de esta forma la ideología burguesa dentro de la mente de aquellos obreros que más contradicciones presentan con la explotación del hombre por el hombre.

El auge de la violencia contra la clase trabajadora como de los grupúsculos que a la menor oportunidad no dudan en alinearse con el Estado español no es casualidad, puesto que la crisis agonizante del capitalismo provoca un profundo avance hacia la reacción, que en la época del imperialismo no reviste otra forma que el fascismo.

Así, desde el Partido Comunista Obrero Español señalamos la presencia fascista dentro de las llamadas colas del hambre como un síntoma del duro camino que todavía hay que recorrer para llevar a cabo la Revolución Socialista. Hoy la organización en el Frente Único del Pueblo cobra una importancia como punta de lanza contra la reacción, pues la clase trabajadora organizada podrá echar abajo el capitalismo y sus cachorros fieles, así como construir una sociedad basada en la propiedad social.

 

¡Fuera fascistas de la faz de la Tierra!

¡Por la construcción del Socialismo!

 

Comisión del Movimiento Obrero y de Masas del PCOE




¡Chema Naia absolución! [ESP/GAL]

Como ya denunciamos en anteriores comunicados, el 30 de mayo de 2017 fue desalojado el Centro Social Okupado Autogestionado (CSOA) “Escarnio e Maldizer”. Ese mismo día se convocó en la ciudad una manifestación en repulsa al desalojo que fue secundada por centenares de trabajadores y estudiantes compostelanos.

Fue ahí cuando Chema Naia, un joven que en aquel momento tan solo tenía 19 años, recibió un fuerte porrazo en la cabeza que le provocó un traumatismo craneoencefálico, cayendo inconsciente en el acto mientras era salvajemente detenido por la Policía Nacional. Pese a la gravedad de las lesiones, se le negó la asistencia sanitaria durante más de dos horas y tuvo que pasar la noche en un calabozo mientras soportaba vejaciones por parte de la policía.

El 10 de junio, Santiago de Compostela amaneció completamente militarizada, tomada por la policía para tratar de impedir el inicio de una nueva manifestación a la cual acudieron más de medio millar de personas.

Acoso a manifestantes, brutales cargas policiales con balas de goma, botes de humo y gases lacrimógenos, 115 personas multadas y 9 detenidas nos mostraron de nuevo el carácter fascista del Estado español y la brutalidad de sus cuerpos represivos. Y es que éste no puede permitir ninguna manifestación cultural que se salga de las líneas rojas marcadas por la ideología burguesa.

Por si no nos causara la suficiente repugnancia todo lo que arriba comentamos, no podemos olvidarnos de las reacciones del oportunismo ante estos hechos.

Martiño Noriega, alcalde en aquel momento de la ciudad compostelana por el Partido Compostela Aberta – marca blanca de Podemos en la ciudad – no dudó en condenar a los manifestantes que se defendían de la brutalidad policial. Su oportunismo e hipocresía no podían ser mayores, afirmando estar a favor de los centros sociales mientras reprobaba los “actos violentos” dado que según él causaron desperfectos.

Por otro lado, el BNG acusaba a los manifestantes de provocar las cargas policiales:

El BNG lamenta las actuaciones individuales y aisladas que rompieron el proceder pacífico de la manifestación.”

 

Decenas de heridos, cientos de multados… y al BNG lo que le pareció más importante fue el tapiado con cemento del centro social puesto que “no tiene autorización ya que no pasó por la Comisión Asesora de Patrimonio”.

 

Desde el Partido Comunista Obrero Español expresamos nuestra más profunda solidaridad con Chema, que se enfrenta a más de 4 años de prisión, y con el resto de represaliados por el desalojo. Así mismo, hacemos un llamamiento a combatir la raíz del problema: el capitalismo y su Estado fascista, pues sólo la construcción del socialismo y la puesta en marcha de la dictadura del proletariado pondrá fin a la represión.

 

¡Chema absolución!

¡Abajo el Estado fascista!

¡Socialismo o barbarie!

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del PCOE en Galicia

Chema Naia absolución!

 

Como xa denunciamos en anteriores comunicados, o 30 de maio de 2017 foi desaloxado o Centro SocialOkupado Autoxestionado (CSOA) “Escarnio e Maldizer”. Ese mesmo día convocouse na cidade unha manifestación en repulsa ao desaloxo que foi secundada por centenares de traballadores e estudantes composteláns.

Foi aí cando Chema Naia, un mozo que naquel momento tan só tiña 19 anos, recibiu un forte porrazo na cabeza que lle provocou un traumatismo cranioencefálico, caendo inconsciente no acto mentres era salvajemente detido pola Policía Nacional. A pesar da gravidade das lesións, negóuselle a asistencia sanitaria durante máis de dúas horas e tivo que pasar a noite nun calabozo mentres soportaba vexacións por parte da policía.

O 10 de xuño, Santiago de Compostela amenceu completamente militarizada, tomada pola policía para tratar de impedir o inicio dunha nova manifestación á cal acudiron máis de medio milleiro de persoas.

Acoso a manifestantes, brutais cargas policiais con balas de goma, botes de fume e gases lacrimóxenos, 115 persoas multadas e 9 detidas mostráronnos de novo o carácter fascista do Estado Español e a brutalidade dos seus corpos represivos. E é que este non pode permitir ningunha manifestación cultural que se salga das liñas vermellas marcadas pola ideoloxía burguesa.

Por se non nos causase a suficiente repugnancia todo o que arriba comentamos, non podemos esquecernos das reaccións do oportunismo ante estes feitos.

Martiño Noriega, alcalde naquel momento da cidade compostelá polo Partido Compostela Aberta – marca branca de Podemos na cidade – non dubidou en condenar aos manifestantes que se defendían da brutalidade policial. O seu oportunismo e hipocrisía non podían ser maiores, afirmando estar a favor dos centros sociais mentres reprobaba os “actos violentos” dado que segundo el causaron danos.

Doutra banda, o BNG acusaba os manifestantes de provocar as cargas policiais:

“O BNG lamenta as actuacións individuais e illadas que romperon o proceder pacífico da manifestación.”

 

Decenas de feridos, centos de multados… e ao BNG o que lle pareceu máis importante foi o tapiado con cemento do centro social posto que “non ten autorización xa que non pasou pola Comisión Asesora de Patrimonio”.

Desde o Partido Comunista Obreiro Español expresamos nosa máis profunda solidariedade con Chema, que se enfronta a máis de 4 anos de prisión, e co resto de represaliados polo desaloxo. Así mesmo, facemos un chamamento a combater a raíz do problema: o capitalismo e o seu Estado fascista, pois só a construción do socialismo e a posta en marcha da ditadura do proletariado porá fin á represión.

 

Chema absolución!

Abaixo o Estado fascista!

Socialismo ou barbarie!

Secretaría de Axitación e Propaganda do PCOE en Galiza




¡O ELLOS O NOSOTROS!

Uno de los voceros que los capitalistas sacan en sus medios de comunicación otorgándole un halo de experto económico, señalaba lo siguiente con referencia a lo que acontece con el conflicto existente con Deliveroo:

 

Abundando Rallo en lo de las pérdidas de la siguiente manera:

 

Rallo, al igual que los que defienden el capitalismo y atacan con ferocidad al marxismo, que no dudan en reiterar todo tipo de infundios y que no tienen otra salida que abrazar el embrutecimiento y la mentira para defender al capitalismo, no tiene más remedio – en su odio de clase visceral para con el proletariado – en reconocer una gran verdad: Que el capitalismo se fundamenta en el robo a los trabajadores reafirmando lo expuesto por Marx.

Rallo, que dice ser Doctor de Economía y profesor en la Universidad Francisco Marroquín de Madrid, en OMMA Business School de Madrid, en IE University Spain y en IE Business School, al que los monopolios pasean por todos sus medios de comunicación hablados y escritos, demuestra que para que esta podrida sociedad capitalista encumbre a un sujeto como un gurú de la economía no hace falta que el personaje tenga la más remota idea de economía, y su único mérito no es otro que ser el que emita con mayor voracidad y mordiente la basura ideológica de los monopolios.

Cualquiera habituado a leer un balance o una memoria económica, de esas que hacen y que manipulan a su antojo los empresarios para justificar – ante el Estado y la parte más atrasada en términos de conciencia de clase de la clase obrera – todo tipo de atropello contra los obreros, sabe que en la cuenta de pérdidas y ganancias hay un resultado de explotación – que es el resultado de la explotación de los obreros donde queda registrada la apropiación de la plusvalía generada por los trabajadores por parte del empresario – y un resultado financiero – que es el resultado de la especulación financiera que hace el empresario de la plusvalía robada al obrero –, con lo que una empresa puede dar pérdidas no porque “el empresario entregue más valor a los trabajadores del que éstos generan”. De hecho, bajo las relaciones de producción capitalistas el hecho que describe Rallo es inviable, pero reconocer esto significaría que Rallo debería señalar a los empresarios como cáncer de la sociedad, como clase social parásita a la que habría que abolir y, por consiguiente, iría en contra de su papel rastrero de limpiabotas del capital.

La burguesía no sólo vive a cuerpo de rey robando el valor que genera la clase obrera, sino que financia su Estado capitalista – que es el instrumento que tiene como clase para someter a la clase obrera e imponer la dictadura de la burguesía esencial para poder oprimir y exprimir a los trabajadores – gracias a una parte del valor robado a los trabajadores, así como al segundo robo, por la vía de los impuestos a los obreros, los cuales son los que financian la práctica totalidad del coste de sus verdugos, el Estado burgués.

Pero es que capitalismo, robo y estafa son términos análogos, son la misma cosa. El capitalismo en un sistema caduco, un sistema que está muerto y que sólo se sostiene por la falta de empuje por parte de su antagonista, de su sepulturero, por falta de acción revolucionaria de la clase obrera para derribar el capitalismo, como consecuencia de la incapacidad de los partidos comunistas de tomar conciencia de la situación del momento histórico que vivimos y unirnos en base a una realidad objetiva, que no es otra que las condiciones expresadas por Marx para que desaparezca la formación socioeconómica capitalista, abriéndose paso una formación socioeconómica superior, la socialista, como paso previo a la comunista.

Los imperialistas, a pesar de tratar de poner todo tipo de bastón en la rueda de la historia al objeto ímprobo de frenarla, sabedores que ésta los empuja a su muerte y su desaparición, no pueden más que impulsar la automatización de la producción, empujados por la competencia entre las diferentes potencias imperialistas por ganar la hegemonía mundial. Con el desarrollo de la automatización, los imperialistas y su formación socioeconómica se echan palas de tierra encima y se sepultan, desarrollando las bases materiales de la nueva formación socioeconómica, del socialismo.

Los capitalistas han demostrado durante todas estas décadas de crisis del capitalismo que no tienen salida alguna porque su sistema económico ya está agotado. Por un lado, como hemos visto, los capitalistas están desarrollando la automatización de la producción, algo que ya no corresponde al capitalismo sino al socialismo, y por otro lado llevan décadas generando dinero ficticio desde los diferentes Bancos Centrales, de tal modo que el dinero ya no está en correspondencia con la producción de riqueza y, por tanto, el dinero hoy adolece de valor. Es por ello que economistas cobardes como Niño Becerra señalan que la economía se sustenta por “las anfetas” introducidas por los Bancos Centrales – dinero ficticio –, lanzándose cual pitoniso o Mago Félix de turno a augurar que el capitalismo caerá entre el 2050 y el 2070, y decimos cobarde no porque señale algo que está cantado, sino porque omite que la salida que tiene la humanidad es el socialismo; oculta la salida.

La ingente cantidad de dinero ficticio generada por los imperialistas en lo que ha sido la mayor estafa producida en la historia de la humanidad, ya muestra a la inflación como el elemento central, como el detonante de la crisis financiera en ciernes, una crisis permanente agudizada enormemente por dichas medidas económicas.

Los grandes capitalistas, los dueños de los monopolios, son plenamente conscientes de esta realidad. En la batalla ideológica ya tienen a sus esbirros, como Niño Becerra, que inoculan en la sociedad mensajes como que “tener un puesto de trabajo será un privilegio” o que “vamos a tener que especializarnos en administrar recursos escasos” cuando, si algo proporciona esa automatización es una multiplicación brutal de los recursos, de los bienes materiales para la humanidad que, bajo el socialismo, no solo erradicará el hambre, la sed, sino que podrá satisfacer todas las necesidades básicas de la humanidad, así como acrecentar la esperanza de vida en el mundo. En el plano económico, los imperialistas a través de sus estructuras de gobierno – Club Bilderberg, Foro de Davos, FMI, OCDE, … – y las sucursales de éstos, que es el papel que juegan los diferentes Estados-nación capitalistas desde donde se aplican las medidas adoptadas en las agrupaciones imperialistas, no tienen dudas en que deben controlar todo el dinero existente, de tal manera que puedan disponer de todo el dinero empezando por los ahorros de la clase obrera.

Y es en este contexto donde hay que encuadrar lo que acontece en el Estado español, donde el gobierno “más progresista”, como se autodenomina el gobierno de PSOE-PODEMOS-IU/PCE, actuando como un auténtico gobierno títere y limpiabotas de los monopolios, no duda en, aprovechando la pandemia, establecer una Ley de Seguridad Nacional donde no sólo podrán movilizar a cualquier ciudadano, sino que también podrán intervenir y requisar sus bienes, estableciendo otro tipo de medidas conducentes a  que todo el dinero esté en manos y bajo control de los monopolios a través de sus bancos, como por ejemplo, y siguiendo las directrices de la UE, limitando las operaciones en efectivo, estableciendo el límite en 1.000 euros, en lugar de los 2.500 euros existente hasta entonces. Asimismo el Gobierno ha establecido nuevas herramientas de control en la liquidación del IVA al objeto de controlar el dinero efectivo de los autónomos y pequeños empresarios. En definitiva, buscan reducir al máximo las operaciones en efectivo al objeto de controlar todo el dinero en manos de los obreros y de la pequeña burguesía, y así no solo poder incrementar la recaudación impositiva sino, fundamentalmente, disponer del control necesario para poder apropiarse de ese dinero – en forma de “corralito” bancario ya sea total o parcial – de la manera más eficaz posible, sabedores del cuadro actual de la economía mundial que se reduce a una palabra: Bancarrota.

Los capitalistas son conscientes de la inviabilidad de su sistema económico y no dudan en establecer todo tipo de medida para salvaguardar sus intereses espurios y criminales, y todo lo han apostado al robo y a la represión, a la reacción más descarnada. El momento está definido por la siguiente disyuntiva, ¡o ellos o nosotros! O el desarrollo tecnológico y científico, la automatización de la producción, se pone en manos de la clase obrera, de la humanidad y sirve para liberar al ser humano del trabajo asalariado, poniendo el resultado de la producción en manos de la clase obrera, generando progreso social y desarrollo humano, o sigue en manos de los monopolios, de los capitalistas, redundando en acrecentar la desigualdad social, la pobreza y la muerte. La tecnificación y la automatización no son perniciosos para la humanidad sino todo lo contrario, sepultan completamente al capitalismo y establecen las bases materiales necesarias para el desarrollo del socialismo y la conquista del comunismo, conducen a la humanidad de la prehistoria del hombre a que éste la escriba de manera consciente libre de explotación humana. La Revolución ya está rodando, o los partidos comunistas comprendemos esta realidad que vivimos y actuamos en consecuencia a lo que realmente somos y las obligaciones que tenemos para con el proletariado, o seremos barridos por una humanidad que, más temprano que tarde, tendrá que armonizar el desarrollo de las fuerzas productivas con las relaciones de producción, hecho que sólo puede hacerse de manera revolucionaria por la construcción del socialismo y la sepultación definitiva del capitalismo.

 

¡POR LA SOCIALIZACIÓN DE LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN, DE LA AUTOMATIZACIÓN!

¡O ELLOS O NOSOTROS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 5 de agosto de 2021

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El pueblo sevillano debe organizarse contra el fascismo

El fascismo es capitalismo en descomposición. Conforme más se agudizan las contradicciones en el capitalismo, más crece el fascismo como punta de lanza del imperialismo, como herramienta para reprimir a las clases populares ante cualquier signo de rebeldía. El freno que este sistema supone para el desarrollo humano y la miseria absoluta en la que sume al pueblo trabajador, hacen que el descontento y la frustración crezcan, generando cada vez más confrontaciones que cuestionan al propio capitalismo. Es por ello que el fascismo crece en estas circunstancias, aupado además por la falta de respuestas por parte de la clase política, dónde tanto la derecha más rancia, como la “izquierda” del sistema, son incapaces de dar soluciones a los problemas de la clase trabajadora que cada día sufre más precariedad y miseria.

En estas circunstancias, en la Asociación de Vecinos del barrio de San Diego en Sevilla han aparecido pintadas fascistas que van dirigidas contra los “rojos”, o sea, contra los comunistas. Y es que bien saben los fascistas que son los comunistas los únicos que plantan cara al fascismo, que se encuentra completamente institucionalizado en el Estado español y sin nadie que lo frene.

Mientras que desde las instituciones se permiten partidos abiertamente fascistas como España 2000, que no esconden su criminal ideología, y mientras se ilegalizan partidos comunistas e independentistas, estos fascistas aprovechan el descontento que provocan tanto la derecha del sistema como el oportunismo de “izquierdas”, para lanzar proclamas como “una banca pública para los españoles”.

Ante este auge del fascismo, que continuará creciendo mientras el pueblo organizado no acabe con el capitalismo y construya el socialismo, los comunistas tenemos la misión de dar nuestra visión al pueblo, de ofrecer una salida revolucionaria a los problemas que el capitalismo no puede resolver.

Los comunistas debemos salir a las calles y llevar nuestro mensaje al pueblo, confrontar el fascismo en las calles y no dejar que los barrios se conviertan en un caladero para que éste crezca. Es la hora de los comunistas, y para ello es necesaria la unidad comunista, la unidad de acción en los barrios, en los centros de trabajo y de estudio y en cualquier lugar donde la clase obrera esté presente.

Si los comunistas no damos un paso al frente y organizamos a la clase obrera, si no fusionamos la política marxista-leninista con las masas y construimos un poder obrero que sirva para destruir el capitalismo y construir el socialismo, el fascismo seguirá avanzando ante la descomposición absoluta del sistema, que sólo puede generar ya precariedad, miseria y muertes para la clase trabajadora.

Hacemos un llamamiento al pueblo sevillano a que se organice en torno a un Frente Único del Pueblo para frenar al fascismo y expulsarlo de nuestros barrios y para construir el socialismo, única salida a los problemas del pueblo trabajador. Hacemos también un llamamiento a todos los comunistas a buscar la unidad de acción para organizar a la clase trabajadora.

 

¡El pueblo sevillano debe organizarse contra el fascismo!

¡El fascismo es capitalismo en descomposición!

¡Socialismo o muerte!

Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Sevilla




La Policía y el Estado en su conjunto cada día muestran con más claridad cuál es su verdadera función

Hemos llegado a un punto de la Historia en el que el Estado español ve arriesgado para sus intereses burgueses que la clase obrera se exprese en las calles aunque sea de manera espontánea, por eso enviaron el pasado día 6 en Madrid a uniformados sedientos de sangre a golpear a quien osó salir a la calle a mostrar su rechazo al asesinato homófobo de Samuel.

De día el Gobierno se muestra defensor del colectivo LGTBI con su actitud reformista con el objetivo de poner parches a la homofobia, perpetuando por tanto el problema al igual que sucede con el machismo con el que comparte raíz, y por la noche te envían a la policía a abrirte la cabeza si te manifiestas en contra de la homofobia. La supuesta dicotomía “Nazi de día y de noche policía” no es solo una frase hecha y aplicable exclusivamente a la policía, es también aplicable a quien da la orden de abrir cabezas a golpe de psicópata cuando el pueblo expresa su dolor y rabia en la calle ante un hecho de tal magnitud como es que 12 fascistas maten a golpes a una persona por ser homosexual.

Pero, ¿por qué actúa así el Estado? Un burgués asustado es un fascista y cada día están más asustados al ser conscientes que la economía no puede salvarse en un sistema quebrado, en el que la deuda pública y la deuda externa de la gran mayoría de países superan el 100% de sus respectivos Productos Interiores Brutos (PIB), y en el que las medidas para intentar salvar al sistema lo único que consiguen es acrecentar las crisis periódicas. Y esto no es fruto de la pandemia de COVID-19, pues ya hace años que los economistas venían anunciando una crisis financiera para 2020, mucho antes de que se hubiera oído siquiera hablar del virus, convirtiendo pues esta pandemia en una excusa para imponer un cambio en el modelo productivo ante la bancarrota del sistema. Y para imponer estos cambios es necesario que la población sienta terror a manifestarse, aunque sea por un hecho que parezca que no tiene relación con el sistema económico, porque ven que si ceden en algún aspecto puede llevar a que la gente se organice y se desinstitucionalice la protesta.

La policía y demás cuerpos represivos del Estado tienen una función clara: seguir perpetuando la institucionalización de la protesta impidiendo por medio del terror que cualquier llama despierte en la clase obrera sobre la necesidad de un cambio radical de sistema económico, donde las personas dejen de tener una relación de competencia y sea una relación de cooperación. Por tanto, para pertenecer a los cuerpos represivos es necesario seguir el prototipo de persona deshumanizada e individualista, agresiva e intolerante, como podemos ver en los tan frecuentes “casos aislados”:

Los revolucionarios vemos el machismo, la homofobia, la transfobia, el racismo y otros delitos de odio como la expresión de una sociedad que no puede avanzar si su sistema económico no cambia por completo. A mayor sea la crisis del capitalismo, con mayor virulencia se expresarán los elementos más reaccionarios de la sociedad. A su vez, denunciamos al oportunismo que sale todos los días en los medios de comunicación para convencernos del progreso que estamos alcanzando mientras cada día el fascismo tiene más legitimidad gracias a ellos.

Desde el PCOE tenemos claro que la única opción para acabar con el fascismo y con todas aquellas formas en las que se materializa, como la lgtb-fobia, es fortalecer el partido de los trabajadores que mande al estercolero de la historia el sistema de la explotación y de la miseria.

 

Comité Local del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




El socialismo y la tecnología: La modularización y la electrónica

En el anterior artículo del Socialismo y la tecnología hablamos sobre la electricidad, las distintas formas de generarla y sus distintos aspectos a comparar a la hora de llevarlo a la vida real, y esta vez trataremos cómo convertir esa electricidad en algo realmente útil, ya sea música en nuestros oídos a través de auriculares, utilizar smartphones con los mil y un usos que pueden tener o simplemente cocinar algo en nuestro horno. Hoy hablaremos sobre la electrónica y la ‘panacea’ que es la modularización.

Hoy día la electrónica es esencial y, bajo el socialismo, debe replantearse cómo gestionarla, ya que en 2018 se generaron 48,5 millones de toneladas de basura electrónica a lo largo y ancho del mundo, una cifra absurdamente grande y que debe considerarse como un problema de primer nivel, ya que muchos materiales necesarios como el coltán (utilizado para condensadores y en procesadores) son muy raros y no se pueden despilfarrar así como así y que, encima, se extraen en condiciones terribles en minas del Congo prácticamente al nivel de la esclavitud, todo por la insaciable máquina capitalista, creando día a día productos nuevos para seducirnos y sobornarnos, para no ver la enorme miseria en la que vive la clase obrera y mantener ese éxtasis consumista en el que nos ha inducido el capitalismo, haciendo que nuestros aparatos se averíen pasado un tiempo (obsolescencia programada) o dejando de ofrecer soporte, como con las impresoras antiguas, cuando las empresas deciden prácticamente obligarnos a volver a gastar dinero en una impresora nueva aunque siga funcionando. Además, el silicio empieza a ser escaso ya que, a pesar de que se hace con arena (el segundo recurso más abundante de la Tierra detrás el oxígeno), se usa una arena de silicio muy específica, y ahora mismo se está sobreexplotando y se recicla poquísimo ya que mucha de la basura electrónica acaba en países del Tercer Mundo, donde acaba contaminando el medio ambiente (los condensadores electrolíticos, un componente muy utilizado en toda clase de aparatos electrónicos, tienen ácido en su interior).

Como comienzo para solucionar todos estos problemas, está la modularización que, de forma muy resumida, consiste en dividir un aparato en sus bloques más esenciales y hacerlos reemplazables e intercambiables.

Pongamos como ejemplo un móvil. Sus partes más importantes se resumen en: Cámara, micrófono, entrada USB, entrada Jack (para auriculares), pantalla, batería, procesador, gráfica, RAM, almacenamiento, botones varios, placa base y sus componentes electrónicos varios (controladores, resistencias, condensadores, etcétera) y fuente de alimentación aunque sea un componente externo. Para que todo esto se pudiera considerar modular, debe ser reemplazable e intercambiable, cosa que lo es. El problema más grande es que sólo es compatible con su propio modelo y prácticamente sale un modelo de móvil cada año, por lo que el móvil del año anterior se queda anticuado enseguida y no facilitan precisamente conseguir repuestos y menos aún montar y desmontar los aparatos. Apple por ejemplo tiene sus propios tornillos y son necesarios unos destornilladores especiales, además de que conseguir los destornilladores ‘universales’ es difícil y únicamente al alcance de empresas exclusivamente dedicadas a ello y que cobran un dineral por esas reparaciones, todo esto pensado para que te compres un móvil nuevo en cuanto se averíe y así cerrar el ciclo eterno del despilfarro irracional capitalista.

Una forma alternativa de diseñar y hacer funcionar los productos consiste en alargar los ciclos de vida de los productos todo lo posible pero limitando ligeramente su tiempo de vida para poder parchear fallos de seguridad. Por ejemplo, establecer una vida al procesador del móvil de 12 años y, una vez acabe su ciclo de vida, reemplazarlo por un procesador más nuevo, con las máximas innovaciones posibles manteniendo la compatibilidad con el antiguo móvil y que todo esto lo puedas hacer tú en tu casa con un sencillo destornillador de estrella y, muy importante, proveer de la documentación adecuada para hacerlo sin ningún riesgo en forma de manual incluido con el aparato y vídeos subidos a Internet donde se explique de forma clara y sencilla, todo esto hecho por el propio fabricante, y así con todos los componentes y poder hacerlo aunque estos no se averíen, ya sea porque el usuario quiere usarlo con otro propósito o simplemente quiere mejorarlo.

Al finalizar la vida útil de un módulo debe también asegurarse su reciclaje controlado o reparación y sustitución de aquello que se haya averiado dentro del módulo, ya que muchas veces cuando un circuito se avería es porque una parte de ese circuito ha fallado o ha llegado al final de su vida y es sustituible. Por ejemplo, cuando un amplificador de música falla es porque alguno de los condensadores ‘caduca’ o uno de los chips falla por desgaste, y para poder seguir usando estos módulos debe haber una infraestructura de plantas de procesamiento haciendo todo lo posible para volver a revivir estas partes, aunque no sea siempre posible.

Además, para llevar todos los módulos usados pero no averiados al máximo de su uso se debe asegurar que acaben vendiéndose en un mercado de segunda mano y serigrafiar bien los módulos con fecha de fabricación y puesta en marcha, para así poder estimar el tiempo que vaya a durar y asegurar que el usuario sepa bien lo que está comprando. Además de esto, debe asegurarse que algo tan extendido y normalizado hoy día como es un móvil, pueda ser utilizado por el mayor número de gente posible y así llevar la tecnología a quién le pertenece, al pueblo, así que se debería vender la unidad básica de móvil a un precio muy asequible con opción de modificar los módulos que vengan de base. Por ejemplo, si alguien dedica tiempo a los videojuegos de móvil, que pueda cambiarle al móvil de base que compre la tarjeta gráfica a cambio de empeorar otro componente, creando de esa forma un dispositivo lo mejor adaptado posible a cada usuario, aprovechando así otra ventaja de la modularización, con opción siempre de que el usuario compre el módulo que vea necesario mejorar, todo esto comprometiendo lo mínimo la durabilidad del aparato y evitando así la escasez de materiales.

Esta es la forma de poder tener una electrónica de ‘consumo’ viable sin destrozar el planeta y llevando la técnica y la ciencia a quien le pertenece, que es al pueblo, y no a los bolsillos de los insaciables burgueses, sean de donde sean. Esta es la forma de organizar la producción y no tirar a la basura tanto material aún utilizable y que encima requiere un nivel enorme de tecnología. Es por esto que es necesario luchar por el socialismo y así mandar el sistema criminal que es el capitalismo a la basura, para lo cual hacemos un llamamiento a todos los comunistas a organizarse y militar en el PCOE.

 

¡Por una tecnología al servicio del pueblo!

¡Lucha por tu clase y por lo que te pertenece!

Comité Nacional de Euskadi del Partido Comunista Obrero Español




Alberto Garzón es un limpiabotas de los imperialistas

El Foro Económico Mundial (WEF) también conocido como Foro de Davos, es uno de los instrumentos desde donde los capitalistas, desde donde los monopolios imponen su dictadura a nivel planetario. Dicho Foro se reúne anualmente y en él participan los dirigentes de los 1.000 monopolios más importantes y sus esbirros – ya sea bajo la etiqueta de jefes de Estado de las potencias imperialistas, ya sea como otro tipo de marioneta creada por los mismos monopolios como, por ejemplo, es Greta Thunberg. Foro Económico Mundial que es nutrido económicamente por las precitadas 1.000 multinacionales más grandes del planeta.

Desde dicho Foro, donde convergen dirigentes políticos del capital y los jerarcas propietarios de los monopolios, éstos instruyen a los gobiernos en cómo deben aplicar las diferentes políticas que requieren los imperialistas. Por ejemplo, el Foro de Davos lleva muchos años señalando la dirección de la política económica, del desarrollo de la automatización y sus consecuencias, entre las que está la uberización del trabajo, de tal manera que se vayan liquidando las relaciones laborales siendo sustituidas por relaciones mercantiles (en lo que llaman freelance o autónomos), o lo que es lo mismo, dictan como se tiene que depauperar y precarizar aún más las condiciones de los trabajadores como fórmula para que los monopolios traten de mantener sus beneficios.

Pero por mucho que se afanen los monopolios en agudizar y acrecentar la explotación, menor es su tasa de ganancia, como demostró Marx en su Ley de tendencia decreciente de la tasa de ganancia en el capitalismo. A ello contribuyen los imperialistas en su pugna, a pesar de que cada vez hay más voces de economistas capitalistas que advierten que el desarrollo de la robotización daña de muerte al capitalismo, y cada vez lo entierra más y se hace más insostenible.

La citada automatización de la producción, el agotamiento de los combustibles fósiles y la búsqueda de fuentes de energía alternativas y la geopolítica implican choques entre las potencias imperialistas que agudizan la caducidad y descomposición del imperialismo. A ello se le debe sumar que el imperialismo se halla en bancarrota económica desde hace décadas, de tal modo que las políticas monetarias que han realizado los diferentes bancos centrales de las potencias imperialistas – fundamentalmente el Banco Central Europeo y la Reserva Federal – no han hecho más que deteriorar todavía más la situación, tirando por tierra el valor del dinero, que en realidad no vale nada porque el incremento de moneda en circulación no es consecuencia ni refleja un incremento de la riqueza sino que es pura especulación que va a reventar con un pinchazo de la burbuja de deuda y con una explosión de la inflación.

El pasado día 10 de abril, el Profesor de Economía y Asuntos Internacionales de la Universidad de Princeton, el norteamericano Paul Krugman, señalaba en el diario EL PAÍS que “la evasión de impuestos es un problema global: el FMI cree que el 40% de toda la inversión extranjera directa es ficticia”. Es decir, los propios imperialistas reconocen que el 40% de las inversiones realizadas en el mundo son ficticias, lo que equivale a reconocer que su sistema es una enorme farsa, una estafa.

Así pues, el cuadro del imperialismo es dinero ficticio que no vale nada, estafa, automatización y robotización y una deuda global impagable. La deuda pública de los Estados a nivel mundial ascendió en 2020 en 24 billones de dólares, o lo que es lo mismo, prácticamente 14 billones de dólares más que en 2019. El montante total de los préstamos alcanzó en 2020 los 281 millones de dólares, según los cálculos del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF) que engloba las deudas de las empresas, los bancos, los ciudadanos y los Estados, recayendo la mayor parte de esa deuda sobre las potencias imperialistas como son EEUU, Japón, la UE, Corea del Sur y el Reino Unido.

La pandemia de la COVID-19, originada por el virus SARS-CoV-2 cuya procedencia posiblemente sean los laboratorios de las potencias imperialistas, y que con una alta posibilidad se trate de un arma biológica, es incuestionable – y es un elemento más para considerar que esta pandemia está provocada por los imperialistas – que sirve como pulso de reloj que sincroniza de manera vital el desencadenamiento del proceso o plan al que los imperialistas del Foro Económico Mundial, o también llamado Foro de Davos – que es uno de los centros desde donde los monopolios imponen su dictadura a nivel planetario – llaman su Agenda 2030, también llamado “el gran reinicio del capitalismo”, que se puede leer en este enlace.

¿En qué se fundamenta esa Agenda 2030 que describe la hoja de ruta de la dictadura planetaria de los monopolios para esta década? Según ellos ese Gran Reinicio tendrá tres componentes principales:

  1. Establecimiento de una reforma fiscal que signifique una “reducción de las bases impositivas y crecimiento de la deuda pública (…) los gobiernos deberían aplicar unas reformas (…) que promuevan (…) incluir cambios en los impuestos sobre el patrimonio, la retirada de las subvenciones a los combustibles fósiles y normas nuevas que rijan la propiedad intelectual, el comercio y la competencia”. O lo que es lo mismo más deuda pública que paguen los trabajadores para darles los dineros ficticios a los empresarios y seguir haciendo más insostenible la ya insostenible estafa que es la economía mundial.
  2. El segundo componente de la agenda del Gran Reinicio garantizaría (…) programas de gasto a gran escala que están aplicando muchos gobiernos (…) Por un lado, la Comisión Europea (…) En lugar de utilizar estos fondos y las inversiones de entidades privadas y los fondos de pensiones para arreglar las grietas del viejo sistema, deberíamos utilizarlos para crear un sistema nuevo que sea más resiliente, equitativo y sostenible a largo plazo. Esto se traduce, por ejemplo, en la creación de infraestructura urbana “verde” y en proponer incentivos para que las industrias mejoren su trayectoria de métricas medioambientales, sociales y de gobernanza”. Esto es, destinar todos los recursos a los monopolios.
  3. La tercera y última prioridad de la agenda del Gran Reinicio consiste en aprovechar las innovaciones de la Cuarta Revolución Industrial en pos del bien público, sobre todo, haciendo frente a los desafíos sanitarios y sociales (…) ofrecer soluciones de telemedicina”.

La agenda 2030, como puedes ver y como incluso reconocen los propios reaccionarios, es que “en 2030 no tendrás nada y serás feliz”. Lo de ser feliz lo ponemos totalmente en duda, pero que las masas proletarias no van a tener nada está asegurado si no se lleva a cabo la Revolución Socialista.

En esa agenda 2030 trazada por los monopolios, por los oligarcas imperialistas, se aborda también el tema del consumo de carne, el cual lleva siendo tratado por la plutocracia mundial desde hace una década. De hecho los capitalistas se refieren en la agenda 2030 tanto a la carne, como a viajar en avión, como sendos artículos de lujo.

Desde hace años los monopolios abordan ese asunto de la reducción del consumo de carne, para los trabajadores claro está, pues los capitalistas seguirán teniendo abundancia de todo.

Tanto Jeff Bezos (presidente de Amazon), Bill Gates (dueño de Microsoft) como el vicepresidente de EEUU con Bill Clinton, Al Gore, son accionistas de una empresa productora de carne y leche sintética, o artificial. La carne artificial y lo que denominan “la alimentación alternativa” es la nueva vía de negocio que vislumbran los monopolios y, por ello, todas las marionetas que tienen, como por ejemplo los diferentes gobiernos de las potencias imperialistas como España, no dudan en difundir dicho mensaje orientado a abonar el terreno para que los jerarcas imperialistas del mundo sigan forrándose. Y ahí es donde debemos ubicar a la marioneta de Alberto Garzón.

No es casual de que Alberto Garzón haya echado leña al debate del consumo de carne; es falso que a Alberto Garzón, al igual que los oportunistas y demás marionetas de los monopolios, les importe “proteger la salud del planeta y la salud de las personas” y de hecho ahí están los centenares de millones de seres humanos que mueren al año en el mundo víctimas del hambre, la sed, la falta de saneamiento y el consumo de aguas contaminadas. Es mentira lo que señala Garzón de que “comer carne afecta al cambio climático”, al igual que miente cuando señala que “la producción de carne en el mundo se ha disparado en los últimos años”. Lo que pasa es:

  1. Por un lado potencias imperialistas emergentes están sobrepasando a las potencias imperialistas hegemónicas hasta hoy y, por tanto, se produce un cambio en la distribución de carne y de proteínas – aquí también hay que incluir al pescado, por ejemplo – en favor de estas potencias emergentes. Por ejemplo China incrementa notablemente su demanda. Carne y pescado que antes iban a otros países ahora van para China y otras potencias emergentes.
  2. Los intereses de los monopolios de la alimentación, que no dudan en especular con la alimentación, y en esta cuestión China está jugando un papel fundamental en el aumento, sobre todo de los cereales que hace que muchos ganaderos de diferentes estados del mundo vayan a la ruina a la par que los monopolios se fortalecen y ensanchan como consecuencia de la ruina de éstos y acapara cada vez más cabezas de ganado, unido al desarrollo de la ciencia y la tecnología, la cual puede realizar cada vez en mayores cantidades carne artificial o sintética, lo que se denomina cultivo de carne, donde los grandes monopolios, como hemos visto, están tomando posiciones.

Garzón nos dice que “sin planeta no tenemos vida, no tenemos salarios, no tenemos economía” pero él, en absoluto, ha cuestionado al responsable de la liquidación de la vida del planeta y de la vida de la humanidad, el capitalismo. Marx señalaba que el capitalismo destruye las fuentes que le proporciona la riqueza como son el ser humano y la naturaleza. Sin embargo, Garzón en lugar de expresar algo elemental del marxismo, y que lo ve hasta un niño de teta, lo que hace es reproducir el discurso que propugnan los imperialistas, es convertirse en una marioneta que en su boca pone las palabras que interesan a los intereses económicos de los imperialistas, de los Bezos, Gates y Gore, del imperialismo norteamericano.

Decía Garzón que iba a barrar el paso a las empresas de vicio y apuestas que siembran enfermedades mentales entre la clase obrera, sin embargo éstas siguen operando y actuando, y se siguen promocionando, como siempre. Garzón de lo que debiera preocuparse es de que en el Estado español todos sus habitantes comieran satisfactoriamente, al menos, 4 veces al día y no ser un limpiabotas de los imperialistas del Foro de Davos y del FMI, que es lo que es. Pero para Garzón lo fundamental es, como buen oportunista que es, vivir a cuerpo de rey del Estado burgués a costa de vender a la clase obrera.

Decía en febrero de 2021 Bill Gates que “las hamburguesas de laboratorio salvarán el mundo”, y si son de su empresa y de su socio Jeff Bezos, Nature’s Fynd, además, llenarán sus bolsillos y se lucrarán enormemente. Garzón, en julio de 2021 no duda en erigirse en portavoz de sus amos sin cuestionar, en absoluto, al sistema capitalista en su fase monopolista.

Hoy tanto la carne como el pescado se pueden cultivar, esto es, producirse industrialmente a través del tratamiento industrial y automatizado de células madre y la fermentación de hongos. Según los imperialistas, concretamente Bill Gates, “la carne sintética solamente necesita el 1% de tierra y el 10% de agua respecto a las que utiliza la cría tradicional”. Automatización que se está desarrollando no sólo en el campo de la industria alimentaria, sino en todos los ámbitos de la producción sembrando desempleo y pobreza entre las capas populares de la sociedad, entre los trabajadores. Pero también, al destruir el trabajo asalariado la obtención de plusvalía se desploma, así como la capacidad de consumo del pueblo.

Hoy el conocimiento humano, la ciencia, garantiza abundancia de todo para la vida del género humano, la robotización del campo no solo hace la tierra más productiva, sino que libera al ser humano del trabajo duro en el agro; la industria alimenticia garantiza la abundancia de todo tipo de alimento – incluso proteínico, carnes y pescados – de una manera más económica y empleando menos recursos. Hoy la industria, gracias al desarrollo tecnológico y científico, proporciona a la humanidad los recursos materiales necesarios para una vida satisfactoria de ésta, alejando al ser humano del trabajo monótono y proporcionando las bases materiales para una formación socioeconómica superior, consecuencia de un desarrollo de las fuerzas productivas superior y ya impropio del capitalismo que, en caso de no romper y acompasar las relaciones de producción actuales, capitalistas, liquidando la propiedad privada sobre los medios de producción y poniendo a disposición del ser humano este progreso tecnológico y lo convierta en progreso social, lo que va a significar es muerte de millones y millones de trabajadores.

Por más que los imperialistas, y sus esbirros como Garzón, pretendan detener la rueda de la historia y perpetuar el capitalismo en su fase putrefacta, monopolista, ésta sigue hacia adelante, los capitalistas están obligados a seguir profundizando en la robotización y, con ésta, ellos mismos se echan tierra encima y se van enterrando. El conocimiento humano, el desarrollo inmenso de la ciencia y de la tecnología debe convertirse en progreso social, debe ponerse al servicio de toda la humanidad y no al de una minoría criminal y explotadora cuya avaricia es enfermiza e indecente, debe servir para que el género humano avance y asegure su vida en armonía con la naturaleza. Pero ello sólo será posible si la clase obrera toma el poder político y pone la industria y el desarrollo de la ciencia y la tecnología al servicio del pueblo, del ser humano. El momento actual es el de la humanidad – el socialismo – o el de la extinción del ser humano y la muerte – el imperialismo. ¡O ellos y la muerte, o nosotros y una vida digna para el ser humano!

 

¡EL OPORTUNISMO ES BASURA BURGUESA!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

¡SOCIALISMO O MUERTE!

 

Madrid, 17 de julio de 2021

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Reducir el consumo de carne o cómo no atacar la raíz del problema

El pasado 7 de julio el Ministro de Consumo Alberto Garzón publicó un video desde su cuenta de Twitter desde el cual invitaba a los ciudadanos a reducir el consumo de carne debido a los problemas de salud pública que pudiera causar, además de considerarlo un remedio contra la producción ganadera intensiva que practicaban las macrogranjas, vinculándolas al calentamiento global.

En otro video donde es entrevistado en La Sexta, Alberto Garzón carga de nuevo contra las macrogranjas:

La parte del sector (ganadero) que no la reciben muy bien (es decir, su propuesta de reducir el consumo de carne) son las grandes empresas. Grandes empresas que se dedican a la venta de carne procesada, grandes empresas que manejan mucho dinero, grandes empresas que no quieren que cambie el status quo, porque aunque sepan que el consumo excesivo de este tipo de productos está vinculado con enfermedades cardiovasculares, también está relacionado con su cuenta de resultados y por lo tanto, ahí tenemos pues evidentemente una cuestión donde la política tiene que entrar. Y la política entra con las prioridades que yo he señalado: salud pública y protección del planeta. Vamos a desplegar todas las medidas que sean oportunas”.

Se podría pensar a partir de estas declaraciones que el gobierno a través del ministerio al cargo de Alberto Garzón tendría la intención de intervenir las macrogranjas conduciéndolas hacia un sistema de producción más sostenible, pero nada más lejos de la realidad.

En otros lugares habla de la producción ganadera extensiva como alternativa a la intensiva. Conviene aclarar términos: la ganadería extensiva depende del medio físico y se alimenta a diente en prados y pastizales naturales. Este tipo de producción ganadera se localiza en las zonas húmedas del país (norte peninsular y áreas de montaña), en los pastos de las penillanuras y en los rastrojos de las regiones secas. Está asociada a razas autóctonas, técnicas tradicionales y tiene una alta dependencia de las subvenciones comunitarias de la Unión Europea a través de la Política Agraria Común (PAC).

Por otro lado, la producción ganadera intensiva o industrial está desvinculada del medio físico, al encontrarse el ganado estabulado y alimentarse total o parcialmente con piensos. Este tipo de producción ganadera se localiza cerca de los centros de consumo urbano y en el nordeste y litoral mediterráneo peninsular. Así mismo, este tipo de producción se asocia a especies extranjeras seleccionadas; emplea técnicas modernas y tiene una alta dependencia de los piensos importados (los cuales son bastante caros) y la industria transformadora. Este tipo de producción ganadera fue ganando terreno frente a la extensiva desde la década de los 60 ante la reducción de las áreas de pasto. Los motivos de esta reducción fueron los siguientes:

  • Disminución del barbecho.
  • Extensión del regadío.
  • Aumento de la repoblación forestal.

Otro factor a tener en cuenta es la alta demanda de productos ganaderos, lo que va a favorecer el nivel de vida con el consumo de proteínas procedentes de la carne, la leche y los huevos.

Vemos, por tanto, que si bien el modelo extensivo es menos dañino para el medioambiente, este es muy dependiente de la Comunidad Europea. Como ya comentamos en nuestra política de Reforma Agraria, “La UE, tal y como se ha demostrado durante la crisis, es el órgano superior del continente que está por encima de los gobiernos estatales, concebido para administrar los intereses de los monopolios, las multinacionales y la banca de los países más poderosos de Europa: Inglaterra, Francia y Alemania.

 

La pertenencia a la UE significa el sometimiento total y absoluto a los intereses supremos del imperialismo europeo que controla, gestiona, dirige la política y la economía de los países socios. Es decir, la UE impide la racionalización y la planificación democrática según los deseos y necesidades del pueblo trabajador. Será imposible dedicar las materias primas extraídas por los campesinos andaluces para la creación de industrias en nuestro propio suelo porque la producción derivada de las nuevas industrias estaría sometida a las directrices supranacionales”.

Garzón no es alguien interesado en romper con la UE, pero tampoco es alguien que quiera acabar realmente con los problemas originados por la producción ganadera. Ante la nula actuación contra las macrogranjas y su modelo de producción intensiva, su máxima aspiración es “concienciar” contra el consumo de carne. Si bien Garzón no apuesta por una alimentación vegana, la base de su pensamiento es la misma que la de esta filosofía posmoderna: la acción individual frente a la colectiva o estructural, atacar el síntoma (la forma en que se consume carne en España) en lugar de a la enfermedad (las relaciones de producción). En definitiva, se apuesta por la acción individual como si esta por sí misma fuera a acabar con el problema, y al igual que las “grandes empresas” que citaba Garzón en la entrevista, este tampoco quiere acabar con el status quo. No es de sorprender de alguien cuya organización política defendía nacionalizar las empresas eléctricas o cerrar las casas de apuestas estando en la oposición y que no han cumplido a la hora de entrar en el gobierno (ni tienen intención de cumplir).

A raíz de un programa de Salvados titulado “¿Qué hay detrás de la industria cárnica en España?, nuestra organización ya advirtió acerca de las soluciones individualistas:

“La misma burguesía que pone sobre la mesa en sus medios de comunicación una situación como la denunciada en Salvados, ofrece a través de sus medios de producción cultural (universidades, prensa, medios online…) supuestas soluciones que para nada modifican ni este problema, ni cualquiera de los que afecta al pueblo trabajador: alterar o parar el consumo de cierto producto. Por ejemplo, el veganismo propone finalizar la ingesta de productos de procedencia animal, como si por alguna suerte de factor mágico el sistema capitalista y su forma de producir basada en la explotación y la plusvalía fueran a detenerse atacando los síntomas (formas de consumo) y no la raíz del problema, sus relaciones de producción. No es casualidad que detrás de un movimiento como este también haya una industria interesada basada, como no puede ser de otra manera, en la explotación y la plusvalía, puesto que la burguesía siempre encuentra formas de canalizar y sacar beneficio de cualquier escenario, aunque se trate de mercados basados en enajenaciones propias de anacoretas u otras aberraciones”.

En un artículo de 2017 titulado “¿De qué ecologismo estamos hablando?”, afirmamos además que “bajo el sistema capitalista, todas las políticas de preservación del medio ambiente quedan relegadas a un segundo plano porque estas no pueden interferir, lógicamente, en la acumulación del capital”. Esto ya fue explicado por Karl Marx en el siglo XIX cuando dijo que “el capitalismo tiende a destruir sus dos fuentes de riqueza: la naturaleza y los seres humanos”.

Finalmente, no podemos dejar sin mencionar el cinismo de Garzón cuando responsabiliza al consumidor de sus posibles problemas de salud o del calentamiento global cuando según una noticia de febrero de este año, en los bancos de alimentos hay casi 600.000 personas más que antes de la pandemia. ¿Cuál ha sido la preocupación del Ministro o de cualquier otra persona del autodenominado “gobierno más progresista de la Historia”? Ninguna.

Desde el PCOE expresamos entonces la necesidad de la planificación obrera de la economía, del Socialismo, del cual emanará una educación cuyo modelo sea la convivencia y la armonía con la naturaleza.

 

La culpa individual exonera al capitalismo

¡Por un modelo de producción que respete al proletariado y a la naturaleza!

¡Socialismo o barbarie!

COMISIÓN DE MOVIMIENTO OBRERO Y DE MASAS DEL PCOE