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La burguesía murciana acaba con el Mar Menor

“El capitalismo tiende a destruir sus dos fuentes de riqueza: la naturaleza y los seres humanos” – Karl Marx

 

Desde hace 10 días están apareciendo peces muertos en la laguna salada del Mar Menor por la falta de oxígeno de la misma. En total se han recogido ya unas 5 toneladas, un 66% por ciento más de lo que se recogieron en 2019 cuando ya aparecieron en la orilla del mar miles de peces muertos y se retiraron unos 4.200 kilos de basura en el primer periodo grave de falta de oxígeno que sufrió el Mar Menor.

Esta contaminación de las aguas se debe al exceso de nutrientes de las mismas por el vertido de nitratos y fosfatos que vienen principalmente de la agricultura intensiva y que llevó a que en 2016 se perdiera el 85% de la vegetación marina convirtiéndose la laguna en una “sopa verde”.

 

 

Pero este no es el primer ataque que la burguesía murciana, representada por el PSOE y el Partido Popular que gobierna la Comunidad autónoma desde 1995, ha realizado contra el medio ambiente. A las anoxias de 2019 y la de esta pasada semana se suman otros conflictos actuales como los vertidos sin depurar al Río Segura en Cieza, los desastres ocasionados por la DANA de 2019 o el proyecto para destruir el Monte Arabí, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, mediante la instalación de una granja por parte del Grupo Fuertes. Además, la Bahía de Portman (Sierra Minera Cartagena-La Unión) afrontó uno de los peores desastres medioambientales por residuos mineros de toda Europa donde se vertieron más de 60 millones de toneladas de residuos durante 40 años.

 

Desde hace décadas las injerencias que el capitalismo ha realizado en este enclave son constantes pues se viene potenciando la agricultura intensiva, lo que está ocasionando el empelo masivo de fertilizantes y pesticidas, la degradación de la tierra y la sobreexplotación de los recursos hídricos. Es obligación de nuestro Partido, y de cualquier comunista que se precie de serlo, estar presente en esta lucha dando nuestra alternativa a este problema estructural del capitalismo monopolista de Estado: La Reforma Agraria antilatifundista y antimonopolista.

La burguesía monopolista, representada en este caso por las criminales empresas agrícolas y los políticos lacayos, están ocasionando la destrucción de los recursos naturales por sus ansias de acumulación de riqueza. Mientras los medios de producción estén en manos privadas y los monopolios sean los que marque el ritmo de la producción, el control por los recursos naturales mediante guerras de rapiña y la explotación desmedida llevada a los máximos extremos, serán las únicas alternativas del imperialismo.

Ante esta desoladora perspectiva solo queda organizarse para luchar por el fin del capitalismo y la socialización de unos recursos naturales de los que la clase obrera no puede verse privada, garantizando así el respeto al medio ambiente.

 

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.) en la Región de Murcia




Justificando una nueva agresión a los trabajadores ¡O ellos o nosotros!

En la prensa burguesa se suceden noticias donde los capitalistas reiteran el mensaje de que los empresarios tienen problemas para contratar a trabajadores.

A finales del mes de julio, todos los medios de comunicación del Capital señalaban que “La Confederación Nacional de la Construcción (CNC) ha advertido que faltan unos 700.000 trabajadores nuevos para ejecutar los fondos Next Generation, (…) Según datos del sector, la construcción estará presente, de manera directa o indirecta, en 7 de cada 10 euros que lleguen a España a través de los fondos europeos pero se necesitan unos 700.000 trabajadores más”.

A finales de junio, un medio de comunicación de la patronal de la hostelería en España señalaba que “El reinicio de la actividad turística en los hoteles de sol y playa de España está resultando mucho más complicado de lo previsto inicialmente debido a la falta de trabajadores”.

Esa misma prensa de los capitalistas machaca dicho mensaje, dicha idea, universalizándola, de tal modo que haciéndose eco de la BBC británica hablan sobre que “A Estados Unidos le faltan trabajadores. Según el Departamento de Trabajo, las vacantes de empleo en junio alcanzaron un récord de 10,1 millones, y los restaurantes, hoteles, cadenas de comida, supermercados, negocios de comercio minorista y la industria del esparcimiento son los sectores con mayor necesidad de trabajadores”. El británico The Guardian, por otro lado, señala que “los desesperados fabricantes de alimentos están suplicando al gobierno que pueda llamar a los presos para resolver una crisis laboral atribuida al doble golpe del Brexit y el COVID”.

¡Y claro está! ¿Cuál es la receta a cuestión que da la “prensa libre” y sus “voceros económicos” todos ellos marionetas y altavoces de la burguesía, de la patronal? Pues que el Gobierno de turno retire todo tipo de ayuda, como por ejemplo el subsidio de desempleo, pues según la patronal “fomenta la improductividad laboral”. O lo que es lo mismo, recortar todavía más a los parados, recortes que se deben añadir a los ya realizados a los pensionistas y a los trabajadores, en definitiva, al pueblo trabajador.

Los empresarios piden más recortes contra los trabajadores, a los que llevan décadas recortándoles sus salarios, sus condiciones de vida, desahuciándolos de sus casas, y llevando los servicios públicos – sanidad, educación, etcétera – a la muerte por saqueo, habiendo sido ya saqueados otros servicios públicos totalmente privatizados como la electricidad o el gas, bienes esenciales los cuales el pueblo está pagando a un precio elevadísimo, lo cual muestra la cara de lo que es el capitalismo monopolista y nos hace sentir en nuestras condiciones de vida y en nuestros bolsillos su coste. El capitalismo monopolista, el imperialismo, es el saqueo y la barbarie al que los grandes empresarios condenan al pueblo para ellos vivir a cuerpo de rey y mantener sus privilegios, siendo sus ejecutores los diferentes parásitos puestos por la banca y los grandes monopolios en los sucesivos Consejos de Ministros, los jueces y, como no, una cúpula militar sin escrúpulos que, un día sí y otro también, se retrata como fascista. En definitiva, el Estado capitalista es el instrumento esencial que tienen los monopolios para robar y oprimir al pueblo.

Y mientras los empresarios piden más recortes que el Gobierno – sea del signo que sea – contra los trabajadores, éste no duda en llenarle los bolsillos de dineros públicos. Y es que de los 117.530 millones de euros que el Gobierno del PSOE-PODEMOS/IU-PCE movilizó en el Real Decreto-ley 8/2020 “de medidas urgentes extraordinarias para hacer frente al impacto económico y social del COVID-19”, los empresarios se llevan el 95,46% de éstos – o lo que es lo mismo, 112.200 millones de euros. Mientras los empresarios piden recortes al Gobierno contra la clase trabajadora, éste le entrega 70.000 millones de euros a los empresarios de los fondos europeos “Next Generation EU” a través del “Plan de Recuperación y Resiliencia”, dineros públicos que se llevan los empresarios para desarrollar los procesos de automatización de sus empresas y que se contabilizan como deuda que pagaremos la clase trabajadora y que servirá para justificar más recortes aún contra los obreros, los pensionistas, la juventud obrera y las clases populares.

Y mientras la clase obrera le paga a estos bandidos y ladrones el banquete con lo que nos roban en el presente y a futuro, engordándose una deuda ilegítima que los trabajadores no debemos pagar pues los dineros se los llevan los empresarios y no nosotros, la situación de la clase trabajadora es, unas pensiones de miseria – donde más de la mitad de los pensionistas perciben jubilaciones inferiores a 1.000 euros mensuales -; una juventud (menores de 30 años) que tiene vetada la vivienda pues sus trabajos son precarios y sus salarios les impiden comprar o alquilar una casa; unos trabajadores cada día más empobrecidos, considerando que en el último año la luz ha subido prácticamente un 300%, que cada día hay más trabajadores a los que les quitan sus casas, que cada día hay más trabajadores que viven en las calles y que en España hay 4 millones de personas que pasan hambre; un país donde el 40% de los niños vive en situación de pobreza y sufre desnutrición.

¡Los empresarios tienen su paraíso en la tierra a costa de nuestra miseria y todavía piden apretar y saquear más a los trabajadores! ¡Ese es el rostro del capitalismo, de sus medios de manipulación o comunicación y sus esbirros políticos! Los trabajadores debemos rebelarnos contra esta realidad y contra este sistema criminal que, objetivamente, nos niega la vida a la mayoría trabajadora para que una minoría ladrona y parásita viva a cuerpo de rey.

La solución pasa porque los trabajadores nos organicemos y nos unamos para acabar con el capitalismo, con su Estado, y hacer que la propiedad de las empresas pase a manos de la clase obrera, al igual que el desarrollo tecnológico se ponga al servicio del pueblo trabajador para hacer que el ingente incremento de la producción y riqueza que la robotización genera suponga progreso social para el pueblo, y no pobreza para éste e incremento de la desigualdad social, que es lo que producirá si sigue en manos de la burguesía.

 

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO CONTRA EL CAPITALISMO Y SU ESTADO!

¡ELLOS ROBAN Y NOSOTROS PAGAMOS SU ROBO, NO AL PAGO DE UNA DEUDA ILEGÍTIMA!

¡O ELLOS O NOSOTROS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Justicia podrida, justicia franquista

El pasado 26 de agosto el Comité de Derechos Humanos de la ONU dio la razón al exjuez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, concluyendo que la condena a 11 años de inhabilitación por un delito de prevaricación a la que le condenó el Tribunal Supremo en 2012 fue arbitraria, pidiendo que se le haga una reparación efectiva al condenado puesto que dicho Comité de Derechos Humanos considera que se vulneró su derecho a la presunción de inocencia y su derecho a la revisión de condena y la pena, y también que no tuvo acceso a un tribunal independiente e imparcial en los procesos seguidos en su contra en el marco de los casos Franquismo y Gürtel.

La Judicatura, a través de su Tribunal Supremo, no dudó en ponerse de parte de las querellas formuladas por el Sindicato fascista Manos Limpias y la Falange Española fallando en que Garzón, así como los tribunales españoles, no son competentes para enjuiciar los crímenes del franquismo. Asimismo, el Tribunal Supremo no dudó en ponerse de parte del partido podrido y corrupto PP, fundado por un ministro de Franco, condenando a Garzón por prevaricación por la investigación de éste de la corrupción del PP en el caso Gürtel.

Y es que en el Estado español la corrupción y el fascismo son intocables, son enjuiciables y todo aquél que ose hacerlo no puede más que recibir la represión del Estado pues, en esencia el Estado es un instrumento fascista al servicio de los monopolios el cual es manejado a través de la corrupción, ergo el Estado es la corrupción institucionalizada.

Nueve años después de sendas condenas, el Comité de Derechos Humanos dictamina que Garzón no tuvo un juicio imparcial, o lo que es lo mismo, que la Justicia española está alineada con los criminales franquistas y con los corruptos herederos de Franco. Nada nuevo por otro lado pues el Estado español hoy es, en esencia, el Estado Franquista salvo algunos retoques cosméticos que en 1977 le dieron los fascistas en alianza con los oportunistas (PCE).

De todos modos, Franco tenía razón cuando dijo aquello de que dejaba todo atado y bien atado, y de poco servirá este Dictamen del Comité de Derechos Humanos de la ONU pues según la propia jurisprudencia del fascista Estado español y su Judicatura, no le vincula lo que el Comité de Derechos Humanos de la ONU dicte. Por tanto, para los fascistas togados de la Judicatura esto es como si oyeran llover. La ONU no ha hecho más que constatar una realidad que los obreros del Estado español y del mundo saben, que no es otra cosa que la naturaleza fascista del Estado y, consecuentemente, la existencia de una Judicatura parcial y podrida.

Y es que la putrefacción de la justicia y su parcialidad es algo que los propios fascistas reconocen. En plena orgía represora contra el pueblo catalán, en 2018, podíamos leer en la prensa burguesa determinadas opiniones del portavoz del PP en el Senado, Ignacio Cosidó:

Por no hablar de cómo el PP utilizaba el Estado, y concretamente la fiscalía, en la defensa de las posiciones reaccionarias peperas en sus disputas contra el nacionalismo catalán, abriendo en canal al Estado que queda retratado como una auténtica mafia.

Que la judicatura y el Estado son fascistas, que son instrumentos al servicio de los corruptos y de los fascistas, porque esa es precisamente tanto la forma mediante la que los monopolios gobiernan de manera efectiva el Estado como la ideología que abrazan, se ve en la existencia de presos políticos y de exiliados. En el Estado español los juzgados son auténticos arietes contra el pueblo, y ahí están los juzgados de lo social que emiten sentencias criminales siempre en favor de los empresarios y una sala de lo Social en la Audiencia Nacional, que son todavía más reaccionarios que los propios empresarios, por no hablar del Consejo General del Poder Judicial donde los partidos políticos reaccionarios (PP-PSOE) colocan a sus marionetas para dirigir la Judicatura en lo que constituye un claro ejemplo de la inexistencia de la separación de poderes que los voceros del capital tanto pregonan, pero que en la práctica es una entelequia.

Otra derivada de este asunto que debemos tener en cuenta, sobre todo aquellos que abrazan al oportunismo, es que Roma no paga traidores. No hemos de olvidar que Baltasar Garzón ha sido el brazo ejecutor de comunistas siguiendo directrices de un fiscal del OPUS DEI para ello, fue el brazo ejecutor de la ilegalización de BATASUNA, no dudó en perseguir al independentismo vasco, criminalizando y cerrando medios de comunicación disidentes como Egin, Egunkaria, Ardi Beltza o Egin irratia. Por no hablar de que también fue el brazo ejecutor del Estado fascista en la persecución al independentismo catalán el año de los Juegos Olímpicos de Barcelona, en la denominada ‘Operación Garzón’ en lo que fue otra caza de brujas. A pesar de todo eso y muchas más tropelías ejecutadas por Garzón, el Estado no tiene contemplaciones si se toca, aunque sea de soslayo, lo que son sus pilares, como son el fascismo – que es la ideología que abraza el Estado – y la corrupción. Roma no paga traidores.

Nuevamente el Estado español resulta retratado como lo que es, un Estado fascista donde la justicia es parcial y donde no hay garantías judiciales, donde la judicatura es un instrumento de los monopolios para que los corruptos y los fascistas campen a sus anchas y tengan la más absoluta impunidad – y ahí está el PP plenamente legal – a la par que es un instrumento de represión contra la clase obrera y de legalización de la explotación más descarnada, de la violencia de la burguesía contra la clase obrera.

Y es que no tenemos que olvidar que Baltasar Garzón fue magistrado, y su aspiración es seguir siéndolo, de la Audiencia Nacional, que de un día para otro pasó de ser el Tribunal de Orden Público franquista para convertirse en “un tribunal democrático”. La transición fue sinónimo de cambiar el nombre a las cosas pero mantener la misma naturaleza de dichas cosas, el mismo fascismo y a los mismos fascistas.

¡Esa es la “democracia” española! ¡Esos son los tribunales españoles! Señalados por todos como tribunales podridos, como tribunales que persiguen a ciudadanos por su ideología, que juzgan a líderes políticos sin garantías democráticas, que persiguen y encarcelan a cantantes, y que han sido condenados por negarse a investigar denuncias de todo tipo de torturas.

Nuevamente queda en evidencia el Estado español, nuevamente se muestra que el Estado español de hoy no es más que el mismo Estado franquista con un cosmético que nunca logro ocultar su esencia fascista y criminal que perdura desde hace prácticamente 8 décadas.

Pero el fascismo es un poder precario, es un poder con pies de barro, hundido en el cieno de la corrupción y que está totalmente quebrado. Es la constatación de que estamos en la fase histórica donde lo viejo debe terminar de morir y lo nuevo, el socialismo, debe imponerse, por ello el fascismo es la única vía que tiene el capital financiero para mantener en pie a su sistema caduco, corrompido y quebrado. Se aproxima una depauperación mayor en la vida del pueblo trabajador, al que le han arrebatado todos sus derechos y únicamente le queda uno, el derecho a la revolución contra un sistema criminal que lo oprime y que lo hunde en el oprobio. El socialismo es la única salida que tiene nuestro país y el género humano, el único que puede resolver los males que hoy nos azotan, y así lo acredita la historia, pero él no vendrá caído del cielo, sino que será producto de la acción revolucionaria del proletariado que únicamente puede producirse por la existencia del Partido, instrumento que lleve a las masas el socialismo científico y que lo dote de un programa y una táctica para derrocar al capitalismo y hacer que éste desarrolle el socialismo. Es nuestro deber fortalecer al partido para dirigir a nuestra clase social a arrancar a nuestro país de la cadena imperialista, esa debe ser nuestra labor fundamental y la forma de expresar nuestro internacionalismo, de contribuir a la Revolución Mundial.

 

¡ABAJO EL ESTADO FASCISTA!

¡VIVA LA REVOLUCIÓN PROLETARIA!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 28 de agosto de 2021

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Así nos roban y nos engañan ¡O ellos o nosotros!

Bajo el mandato de Felipe González (1982-1996) el PSOE privatizó en dicho periodo grandes empresas públicas como SEAT, Transatlántica, Marsans, ENASA (PEGASO), ENAGÁS, ENDASA (posteriormente INESPAL), etcétera. Muchas de estas empresas empezaban por EN que significaba “Empresa Nacional” – de automóviles unas, del Gas o del Aluminio otras, etcétera. Privatizaciones totales y parciales, con entrada de capital privado, en otras empresas públicas como ENDESA, TELEFÓNICA, REPSOL o ARGENTARIA. El saqueo de las empresas públicas – vendidas a los grandes capitalistas – significaron para el Estado unos ingresos de unos 23.500 millones de euros.

Esta política de saqueo fue continuada y multiplicada por el no menos fascista José María Aznar (1996-2004) con el PP ya en el Gobierno, quien, sin olvidar que la mayoría de ministros de los gobiernos de Aznar están condenados y muchos de ellos han pisado la cárcel por chorizos y corruptos, culminó las privatizaciones de ENDESA, TABACALERA, REPSOL, ARGENTARIA, GAS NATURAL, o lo que es lo mismo, puso en manos de sus amigotes burgueses plenamente los sectores de la electricidad, el gas, el petróleo, el transporte y las telecomunicaciones.

Como puede verse, tanto PP como PSOE han hecho y hacen una única política: Saquear las arcas públicas, robando al pueblo no sólo el dinero sino las empresas públicas, las cuales venden a sus auténticos jefes, los monopolios; políticas que han continuado desarrollando con Zapatero, Rajoy y Pedro Sánchez.

Nos decían los capitalistas a través de sus partidos políticos que había que privatizar para hacer que el Estado fuera viable económicamente, para reducir el déficit y la deuda pública. Todo ello en aras de Europa, de cumplir con los requisitos de la Europa de los monopolios y del gran Capital, que debería significar el bienestar máximo para todos. ¿Cuál ha sido la realidad del saqueo y de las políticas capitalistas? Veamos los datos:

 

Como podéis ver, las políticas realizadas por los capitalistas a través del PP y el PSOE, apoyados por el resto de partidos del capital (incluido PODEMOS-IU/PCE), lo que han significado para la clase obrera es un expolio de lo público, recortes sociales e incremento de la deuda pública; ese es el saqueo: han robado lo público, se han llevado el dinero, y ese dinero hoy es deuda que recae sobre las espaldas de la clase obrera, que tiene que pagar este robo producido durante décadas y que persistirá mientras los trabajadores no demos un puñetazo encima de la mesa y mandemos el capitalismo y a sus esbirros al basurero de la historia.

Decían también que tenían que privatizar para, por un lado, abaratar los precios de los servicios y recursos energéticos que recibirían los ciudadanos, gracias a la competencia de las empresas privadas. Felipe González reiteraba ese mensaje al igual que decía que “mantener empresas públicas es como tener un elefante en el patio de tu casa”. Aznar señalaba, en 2001, que “quien diga que en el sector de las telecomunicaciones o en el de la electricidad, o en cualquier otro en el que hemos aplicado privatizaciones o incremento de la competencia, quien diga que no ha mejorado su eficiencia, que no han bajado sus precios y que no ha mejorado su calidad miente o es un ignorante”. Tanto Felipe González – Naturgy – como Aznar – ENDESA – han estado mamando de las empresas que ellos mismos privatizaron. ¿El resultado de dichas privatizaciones? Enriquecimiento de unos pocos y deuda para los trabajadores que somos los que pagamos el robo perpetrado por los empresarios – y sus políticos a sueldo ya sea en forma de presidente del gobierno o de ministro – y, como no, los precios de la luz o del gas cada vez más altos, batiendo récords históricos un día sí y el otro también.

El resultado del capitalismo en el Estado español es que se paga el recibo de la luz más caro de Europa; es que un millón y medio de familias necesitan ayuda para comer; líder en paro juvenil con una tasa del 38%; casi 4 millones de parados; es que la educación y la sanidad pública están desmanteladas a la par que se les da dineros a manos llenas a banqueros y empresarios para que roboticen la producción y despidan a todavía más trabajadores, dineros que el Estado les otorga y que engrosan la deuda con la que justifican los sicarios del capital, el Gobierno, todavía más recortes.

La solución pasa porque los trabajadores nos organicemos y nos unamos para acabar con el capitalismo, con su Estado, y hacer que la propiedad de las empresas pasen a manos de la clase obrera, al igual que el desarrollo tecnológico se ponga al servicio del pueblo trabajador, para hacer que el ingente incremento de la producción y riqueza que la robotización genera suponga progreso social para el pueblo y no pobreza para éste e incremento de la desigualdad social, que es lo que producirá si sigue en manos de la burguesía.

 

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO CONTRA EL CAPITALISMO Y SU ESTADO!

¡ELLOS ROBAN Y NOSOTROS PAGAMOS SU ROBO, NO AL PAGO DE UNA DEUDA ILEGÍTIMA!

¡O ELLOS O NOSOTROS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La FP en Madrid avanza hacia la privatización

En la Comunidad de Madrid llevamos años sufriendo recortes en todas las inversiones públicas, pero sin duda la educación es una de las que más ha sufrido estos recortes. Esta vez es la Formación Profesional la afectada por estos recortes: 17.976 solicitantes de una plaza en FP de los 32.952 totales (el 55%) se ha quedado sin plaza para el siguiente curso.

Esto quiere decir que más de la mitad de los solicitantes de una plaza en FP en un centro educativo público tendrán que elegir entre dos opciones: solicitar plaza en un centro privado con matrículas que oscilan en torno a los 7.000€ o quedarse sin poder estudiar.

Para más inri, las becas a las que pueden optar los estudiantes madrileños de FP que acudan a estos centros privados van desde los 400€ hasta los 4.000€, cifras completamente absurdas teniendo en cuenta que muy pocas matrículas de los centros privados se encuentran en ese rango de precios, como indicábamos anteriormente.

Todo en la Comunidad de Madrid avanza hacia la privatización en todos los ámbitos, y la educación no podía ser menos. Los estudiantes de la clase obrera madrileña están condenados a la miseria más absoluta. Una vez que estos terminan bachillerato se encuentran con distintas opciones, cada cual más desoladora que la anterior: matricularse en la universidad pública, la cual tiene un coste anual de en torno a 1.200€ y en la que el acceso a becas muchas veces es imposible; matricularse en un centro de Formación Profesional, con todos los problemas que eso conlleva y que ya hemos expuesto anteriormente; o, directamente, lanzarse a un criminal mercado laboral el cual se ceba aún más con aquellos trabajadores “sin cualificación”.

La Comunidad de Madrid solo busca el beneficio de las grandes fortunas y hace todo lo posible por conseguirlo, dinamitando todas las infraestructuras públicas que, aunque deficientes, permiten que personas sin recursos puedan tener educación o sanidad. No es casualidad, es la lógica del capitalismo, es la mercantilización de todos los aspectos de la vida que condena a la miseria a la clase obrera mientras llena los bolsillos de la burguesía.

La única salida para la clase obrera ante esta miseria criminal es la lucha por una sociedad en la que la clase obrera sea dueña de su presente y de su futuro, donde realmente se luche por acabar con los problemas de la clase obrera. La única salida es la lucha por el socialismo.

¡ORGANÍZATE CONTRA LA MERCANTILIZACION CAPITALISTA DE LA EDUCACIÓN! 

¡ORGANÍZATE EN EL PCOE!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




El gobierno ‘progresista’ cómplice del expolio de los monopolios a la clase obrera

El precio de la luz ha vuelto a alcanzar máximos históricos, situándose el megavatio hora en 106,74 euros, triplicando el precio registrado hace un año, justo a las puertas de una nueva ola de calor que hará que muchas familias no puedan afrontar los gastos del recibo eléctrico y se vean obligados a prescindir de sistemas de climatización, que encarecen la ya desproporcionada factura de la luz.

Lejos de la propuesta de crear una empresa energética pública, el gobierno “progresista” ha optado por bajar el IVA de la luz del 21% al 10%, medida que lejos de contener los precios de la factura eléctrica, tan sólo ha servido para que el Estado recaude menos dinero en impuestos y que las eléctricas sigan subiendo el precio. El resultado, la luz es ahora más cara que antes de la medida y una mayor parte de ese dinero se lo quedan por la vía directa – ya que las ayudas y subvenciones que los gobiernos usan para entregar dinero público a las empresas privadas acaban finalmente en las mismas manos – los monopolios eléctricos, debilitando el Estado con una medida que firmaría cualquier gobierno ‘liberal’, que no dejan de ser gobiernos defensores del sistema capitalista, exactamente igual que este gobierno “progresista”.

Mientras tanto, desde Unidas Podemos siguen insistiendo en crear una empresa energética pública, pero, ¿para qué sirven las empresas públicas en el capitalismo? Pues para lo que han servido durante estos últimos 40 años, para construir la empresa con dinero público y una vez ésta es rentable, regalarla al capital privado, tal como sucedió con empresas públicas como Endesa o Repsol. Unidas Podemos, con un Ministro de Consumo y una Ministra de Trabajo militantes de un supuesto partido comunista, no piden la nacionalización de esas empresas que fueron levantadas con el sudor de la clase trabajadora, sino la creación de una nueva empresa pública que en un futuro pueda ser regalada de nuevo a manos privadas y en la que puedan seguir contratando a ex ministros y ex presidentes como consejeros.

Por mucho que oportunistas como Alberto Garzón citen la constitución para hablar de nacionalizar empresas, la realidad es que en el capitalismo la única nacionalización posible es la que sirva para sanear una empresa privada con dinero público, para posteriormente entregarla a manos privadas de nuevo, tal y como ha sucedido con Bankia, privatizada con el aval de este gobierno “progresista”, tras recibir miles de millones de euros de dinero público mediante rescate bancario, ese que desde Unidas Podemos decían que se iba a recuperar. Por eso se permite a Iberdrola vaciar pantanos y dejar a pueblos sin suministro de agua para generar electricidad barata que después vende a precios máximos.

La pata “izquierda” del sistema muestra una vez más la imposibilidad de reformar el capitalismo, a pesar de su intento de seguir engañando al pueblo con falsas promesas. La clase trabajadora sigue hundida en la miseria; los alquileres, la luz, el gas y en general el costo de vida no paran de crecer, neutralizando cualquier medida como la subida del SMI que no deja de ser propaganda electoralista sin impacto real en la vida de las familias trabajadoras.

El capitalismo sólo se sostiene en base al expolio y la muerte de millones de personas, a las guerras imperialistas y al papel rastrero y traidor del oportunismo político, que sigue generando falsas esperanzas en las clases populares de una vida mejor en este sistema, algo que cada día que pasa se demuestra una imposibilidad. Los hechos, la realidad, muestran las vergüenzas de los gestores del capitalismo, que ya sean de derechas o de “izquierda”, son cómplices de la miseria y la explotación a las que somos sometidos los trabajadores cada día bajo el yugo del capital.

Este sistema vive días que ya no le corresponden. La automatización hace que cada vez sean necesarias menos horas de trabajo humano, algo que en el capitalismo se traduce en miseria y pobreza, en millones de puestos de trabajo perdidos, pero que en el socialismo, con una economía planificada al servicio del pueblo, supondría una increíble mejora de las condiciones de vida de la gran mayoría, además de armonizar la producción de bienes en sintonía con la naturaleza, evitando así la cada vez más evidente destrucción del planeta a la que nos conduce el capitalismo.

La única salida que tiene la clase trabajadora es derrocar revolucionariamente el capitalismo, imponer la dictadura del proletariado para construir el socialismo como fase primigenia del comunismo. Sólo así podrá el ser humano ser liberado de la explotación, sólo así existirá un futuro para la gran mayoría. Y para ello, es indispensable organizarse en torno a un Frente Único del Pueblo que sirva para tumbar al capitalismo y para construir un poder obrero y popular. Nos va la vida en ello.

 

¡El oportunismo es cómplice del expolio de los monopolios!

¡Tomemos el control de la producción!

¡Socialismo o muerte!

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Solidaridad con Izquierda Castellana

El pasado viernes, día 6 de agosto, la organización política Izquierda Castellana hacía pública una declaración política por la que denunciaban un nuevo intento de ilegalización por parte del Ministerio del Interior de dicha organización. Según se puede leer de dicha declaración política, el Ministerio del Interior ha desencadenado un procedimiento judicial instando a la Audiencia Nacional al no reconocimiento legal como organización política de Izquierda Castellana por no ajustarse sus estatutos “a los cambios introducidos por la reforma legislativa de la Ley Orgánica 3/2015, de 30 de marzo, de control de la actividad económico-financiera de los Partidos Políticos”.

Ahí tenemos al “Gobierno progresista” de PSOE-PODEMOS-IU/PCE aplicando una ley realizada por un partido fascista y corrupto hasta las trancas como el PP al objeto de mandar a la alegalidad, cuando no a la ilegalidad, a Izquierda Castellana y, de paso, lanzar un mensaje a todos aquellos que mantenemos una oposición al Estado y su sistema.

Esta Ley Orgánica por la que el Estado, a través de su Ministerio del Interior, agrede a la organización de izquierda Izquierda Castellana – una organización política que no ha solicitado ni ha percibido subvención ni dinero público alguno, que como no puede ser de otra manera también están vetados a las auténticas organizaciones de izquierda y revolucionarias – no es más que una fórmula que dispone la burguesía para arremeter contra las organizaciones populares, contra todo aquél que cuestione este podrido sistema capitalista y su Estado.

Esta agresión a Izquierda Castellana no solo desenmascara, nuevamente, la esencia reaccionaria del Estado español, sino que muestra bien a las claras el cinismo de dicha ley por la que el Estado pretende intervenir en la contabilidad de las organizaciones políticas so pretexto de luchar contra la corrupción, cuando el Estado es la corrupción institucionalizada y cuando son los partidos del capital los que no sólo son corruptos, sino que son los que garantizan una legislación al servicio de los corruptores, de los monopolios y la banca, que son los que financian a sus partidos políticos, a los cuales corrompen y a través de los que meten a sus ejecutores en los consejos de ministros para obtener no solo leyes favorables para sus intereses, sino también todo tipo de contrato público y prebenda.

El Gobierno que hoy persigue a Izquierda Castellana, tiene una ministra llamada Irene Montero que, en 2017 señalaba que “Los empresarios que pagaban sobrecostes iban a Génova 13. Los despachos de Granados, Aguirre, González, Bárcenas, Rajoy y la vicepresidenta estaban en Génova 13. En Génova 13 los sobres se movían de arriba abajo. Y 14 horas, 13 más una, necesitó la Guardia Civil para registrar su sede por corrupción. La corrupción tiene sede y es Génova 13”. Curiosamente, 4 años después este personaje forma parte de un Gobierno que sigue a pies juntillas y ejecuta las leyes hechas por ese nido de corrupción que denunciaba años atrás, gobierno conformado por reaccionarios y oportunistas que no han modificado ni una coma la política represiva impuesta por los empresarios y aprobada por Rajoy, desde Génova 13. Y es que el Gobierno de “progreso” ha demostrado ser tan lacayuno y reaccionario como el Gobierno compuesto por los fascistas naranjas y de la gaviota.

Y es que mientras se persigue a la izquierda que cuestiona al Estado, a los que combatimos al capitalismo, los corruptos campan a sus anchas. El PP y el PSOE, ambos partidos corruptos, habiendo sido condenados por corrupción incluso por su propia judicatura, actúan con absoluta impunidad, aun estando condenados, demostrándose que al Estado no le preocupa nada la corrupción sino que toda su actuación, y su razón de ser, es la de reprimir a todos aquéllos que cuestionen al capitalismo, que cuestionen a su Estado, y que cuestionen su forma de gobierno, que no es otra que la corrupción.

Desde el Partido Comunista Obrero Español enviamos toda nuestra solidaridad a los compañeros de Izquierda Castellana, y hacemos un llamamiento a todas las organizaciones de la clase obrera a unir todas las luchas en una única lucha de clase contra el capitalismo y su Estado, instrumento vital mediante el que la burguesía impone su dictadura y somete a la clase obrera, para imponer el socialismo que es la única manera en que todos aquellos que estamos oprimidos por el capitalismo y su Estado podamos emanciparnos.

 

¡Por la unidad de la clase obrera y de todos los sectores oprimidos por el Capitalismo!

¡Contra la Represión construyamos el Frente Único del Pueblo!

¡Socialismo o barbarie!

Madrid, 9 de agosto de 2021

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El fascismo tras la caridad

A pesar de que las consecuencias a día de hoy no se pueden percibir por completo, está a la vista de todo el mundo que la mal llamada crisis del coronavirus (puesto que la crisis es del capitalismo) ha pegado muy fuerte a la clase trabajadora: hoy más de 2’5 millones no pueden comer carne o pescado tres veces por semana. La realidad, a pesar de que la propaganda del gobierno “más progresista de la historia” insinúe lo contrario, es que el proletariado cada vez agoniza más mientras el Estado español le regala el dinero a los empresarios.

En su más profunda inconsciencia, puesto que desgraciadamente es el momento histórico en el que nos encontramos ahora, la clase obrera ha hecho valer su gen revolucionario organizándose para paliar otra curva de la que no se habla en los medios de comunicación: la curva del hambre. Es así como, por ejemplo, en Aluche los vecinos se organizaron, ante la ausencia del apoyo del municipio, para llevar a cabo repartos de artículos no perecederos a aquellos que más lo necesitaban, fenómeno que en los periódicos se etiquetó como “colas del hambre”.

Desgraciadamente, la recogida y entrega de comida ha sido también una forma de proceder bastante común para otros organismos de corte fascista como Hogar Social Madrid o Frente Obrero. Tanto los unos como los otros, utilizan la necesidad de los trabajadores y un lenguaje izquierdista para alejarlos de la lucha revolucionaria y aleccionarlos en la reacción y el chovinismo, fortaleciendo de esta forma la ideología burguesa dentro de la mente de aquellos obreros que más contradicciones presentan con la explotación del hombre por el hombre.

El auge de la violencia contra la clase trabajadora como de los grupúsculos que a la menor oportunidad no dudan en alinearse con el Estado español no es casualidad, puesto que la crisis agonizante del capitalismo provoca un profundo avance hacia la reacción, que en la época del imperialismo no reviste otra forma que el fascismo.

Así, desde el Partido Comunista Obrero Español señalamos la presencia fascista dentro de las llamadas colas del hambre como un síntoma del duro camino que todavía hay que recorrer para llevar a cabo la Revolución Socialista. Hoy la organización en el Frente Único del Pueblo cobra una importancia como punta de lanza contra la reacción, pues la clase trabajadora organizada podrá echar abajo el capitalismo y sus cachorros fieles, así como construir una sociedad basada en la propiedad social.

 

¡Fuera fascistas de la faz de la Tierra!

¡Por la construcción del Socialismo!

 

Comisión del Movimiento Obrero y de Masas del PCOE




¡Chema Naia absolución! [ESP/GAL]

Como ya denunciamos en anteriores comunicados, el 30 de mayo de 2017 fue desalojado el Centro Social Okupado Autogestionado (CSOA) “Escarnio e Maldizer”. Ese mismo día se convocó en la ciudad una manifestación en repulsa al desalojo que fue secundada por centenares de trabajadores y estudiantes compostelanos.

Fue ahí cuando Chema Naia, un joven que en aquel momento tan solo tenía 19 años, recibió un fuerte porrazo en la cabeza que le provocó un traumatismo craneoencefálico, cayendo inconsciente en el acto mientras era salvajemente detenido por la Policía Nacional. Pese a la gravedad de las lesiones, se le negó la asistencia sanitaria durante más de dos horas y tuvo que pasar la noche en un calabozo mientras soportaba vejaciones por parte de la policía.

El 10 de junio, Santiago de Compostela amaneció completamente militarizada, tomada por la policía para tratar de impedir el inicio de una nueva manifestación a la cual acudieron más de medio millar de personas.

Acoso a manifestantes, brutales cargas policiales con balas de goma, botes de humo y gases lacrimógenos, 115 personas multadas y 9 detenidas nos mostraron de nuevo el carácter fascista del Estado español y la brutalidad de sus cuerpos represivos. Y es que éste no puede permitir ninguna manifestación cultural que se salga de las líneas rojas marcadas por la ideología burguesa.

Por si no nos causara la suficiente repugnancia todo lo que arriba comentamos, no podemos olvidarnos de las reacciones del oportunismo ante estos hechos.

Martiño Noriega, alcalde en aquel momento de la ciudad compostelana por el Partido Compostela Aberta – marca blanca de Podemos en la ciudad – no dudó en condenar a los manifestantes que se defendían de la brutalidad policial. Su oportunismo e hipocresía no podían ser mayores, afirmando estar a favor de los centros sociales mientras reprobaba los “actos violentos” dado que según él causaron desperfectos.

Por otro lado, el BNG acusaba a los manifestantes de provocar las cargas policiales:

El BNG lamenta las actuaciones individuales y aisladas que rompieron el proceder pacífico de la manifestación.”

 

Decenas de heridos, cientos de multados… y al BNG lo que le pareció más importante fue el tapiado con cemento del centro social puesto que “no tiene autorización ya que no pasó por la Comisión Asesora de Patrimonio”.

 

Desde el Partido Comunista Obrero Español expresamos nuestra más profunda solidaridad con Chema, que se enfrenta a más de 4 años de prisión, y con el resto de represaliados por el desalojo. Así mismo, hacemos un llamamiento a combatir la raíz del problema: el capitalismo y su Estado fascista, pues sólo la construcción del socialismo y la puesta en marcha de la dictadura del proletariado pondrá fin a la represión.

 

¡Chema absolución!

¡Abajo el Estado fascista!

¡Socialismo o barbarie!

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del PCOE en Galicia

Chema Naia absolución!

 

Como xa denunciamos en anteriores comunicados, o 30 de maio de 2017 foi desaloxado o Centro SocialOkupado Autoxestionado (CSOA) “Escarnio e Maldizer”. Ese mesmo día convocouse na cidade unha manifestación en repulsa ao desaloxo que foi secundada por centenares de traballadores e estudantes composteláns.

Foi aí cando Chema Naia, un mozo que naquel momento tan só tiña 19 anos, recibiu un forte porrazo na cabeza que lle provocou un traumatismo cranioencefálico, caendo inconsciente no acto mentres era salvajemente detido pola Policía Nacional. A pesar da gravidade das lesións, negóuselle a asistencia sanitaria durante máis de dúas horas e tivo que pasar a noite nun calabozo mentres soportaba vexacións por parte da policía.

O 10 de xuño, Santiago de Compostela amenceu completamente militarizada, tomada pola policía para tratar de impedir o inicio dunha nova manifestación á cal acudiron máis de medio milleiro de persoas.

Acoso a manifestantes, brutais cargas policiais con balas de goma, botes de fume e gases lacrimóxenos, 115 persoas multadas e 9 detidas mostráronnos de novo o carácter fascista do Estado Español e a brutalidade dos seus corpos represivos. E é que este non pode permitir ningunha manifestación cultural que se salga das liñas vermellas marcadas pola ideoloxía burguesa.

Por se non nos causase a suficiente repugnancia todo o que arriba comentamos, non podemos esquecernos das reaccións do oportunismo ante estes feitos.

Martiño Noriega, alcalde naquel momento da cidade compostelá polo Partido Compostela Aberta – marca branca de Podemos na cidade – non dubidou en condenar aos manifestantes que se defendían da brutalidade policial. O seu oportunismo e hipocrisía non podían ser maiores, afirmando estar a favor dos centros sociais mentres reprobaba os “actos violentos” dado que segundo el causaron danos.

Doutra banda, o BNG acusaba os manifestantes de provocar as cargas policiais:

“O BNG lamenta as actuacións individuais e illadas que romperon o proceder pacífico da manifestación.”

 

Decenas de feridos, centos de multados… e ao BNG o que lle pareceu máis importante foi o tapiado con cemento do centro social posto que “non ten autorización xa que non pasou pola Comisión Asesora de Patrimonio”.

Desde o Partido Comunista Obreiro Español expresamos nosa máis profunda solidariedade con Chema, que se enfronta a máis de 4 anos de prisión, e co resto de represaliados polo desaloxo. Así mesmo, facemos un chamamento a combater a raíz do problema: o capitalismo e o seu Estado fascista, pois só a construción do socialismo e a posta en marcha da ditadura do proletariado porá fin á represión.

 

Chema absolución!

Abaixo o Estado fascista!

Socialismo ou barbarie!

Secretaría de Axitación e Propaganda do PCOE en Galiza




¡O ELLOS O NOSOTROS!

Uno de los voceros que los capitalistas sacan en sus medios de comunicación otorgándole un halo de experto económico, señalaba lo siguiente con referencia a lo que acontece con el conflicto existente con Deliveroo:

 

Abundando Rallo en lo de las pérdidas de la siguiente manera:

 

Rallo, al igual que los que defienden el capitalismo y atacan con ferocidad al marxismo, que no dudan en reiterar todo tipo de infundios y que no tienen otra salida que abrazar el embrutecimiento y la mentira para defender al capitalismo, no tiene más remedio – en su odio de clase visceral para con el proletariado – en reconocer una gran verdad: Que el capitalismo se fundamenta en el robo a los trabajadores reafirmando lo expuesto por Marx.

Rallo, que dice ser Doctor de Economía y profesor en la Universidad Francisco Marroquín de Madrid, en OMMA Business School de Madrid, en IE University Spain y en IE Business School, al que los monopolios pasean por todos sus medios de comunicación hablados y escritos, demuestra que para que esta podrida sociedad capitalista encumbre a un sujeto como un gurú de la economía no hace falta que el personaje tenga la más remota idea de economía, y su único mérito no es otro que ser el que emita con mayor voracidad y mordiente la basura ideológica de los monopolios.

Cualquiera habituado a leer un balance o una memoria económica, de esas que hacen y que manipulan a su antojo los empresarios para justificar – ante el Estado y la parte más atrasada en términos de conciencia de clase de la clase obrera – todo tipo de atropello contra los obreros, sabe que en la cuenta de pérdidas y ganancias hay un resultado de explotación – que es el resultado de la explotación de los obreros donde queda registrada la apropiación de la plusvalía generada por los trabajadores por parte del empresario – y un resultado financiero – que es el resultado de la especulación financiera que hace el empresario de la plusvalía robada al obrero –, con lo que una empresa puede dar pérdidas no porque “el empresario entregue más valor a los trabajadores del que éstos generan”. De hecho, bajo las relaciones de producción capitalistas el hecho que describe Rallo es inviable, pero reconocer esto significaría que Rallo debería señalar a los empresarios como cáncer de la sociedad, como clase social parásita a la que habría que abolir y, por consiguiente, iría en contra de su papel rastrero de limpiabotas del capital.

La burguesía no sólo vive a cuerpo de rey robando el valor que genera la clase obrera, sino que financia su Estado capitalista – que es el instrumento que tiene como clase para someter a la clase obrera e imponer la dictadura de la burguesía esencial para poder oprimir y exprimir a los trabajadores – gracias a una parte del valor robado a los trabajadores, así como al segundo robo, por la vía de los impuestos a los obreros, los cuales son los que financian la práctica totalidad del coste de sus verdugos, el Estado burgués.

Pero es que capitalismo, robo y estafa son términos análogos, son la misma cosa. El capitalismo en un sistema caduco, un sistema que está muerto y que sólo se sostiene por la falta de empuje por parte de su antagonista, de su sepulturero, por falta de acción revolucionaria de la clase obrera para derribar el capitalismo, como consecuencia de la incapacidad de los partidos comunistas de tomar conciencia de la situación del momento histórico que vivimos y unirnos en base a una realidad objetiva, que no es otra que las condiciones expresadas por Marx para que desaparezca la formación socioeconómica capitalista, abriéndose paso una formación socioeconómica superior, la socialista, como paso previo a la comunista.

Los imperialistas, a pesar de tratar de poner todo tipo de bastón en la rueda de la historia al objeto ímprobo de frenarla, sabedores que ésta los empuja a su muerte y su desaparición, no pueden más que impulsar la automatización de la producción, empujados por la competencia entre las diferentes potencias imperialistas por ganar la hegemonía mundial. Con el desarrollo de la automatización, los imperialistas y su formación socioeconómica se echan palas de tierra encima y se sepultan, desarrollando las bases materiales de la nueva formación socioeconómica, del socialismo.

Los capitalistas han demostrado durante todas estas décadas de crisis del capitalismo que no tienen salida alguna porque su sistema económico ya está agotado. Por un lado, como hemos visto, los capitalistas están desarrollando la automatización de la producción, algo que ya no corresponde al capitalismo sino al socialismo, y por otro lado llevan décadas generando dinero ficticio desde los diferentes Bancos Centrales, de tal modo que el dinero ya no está en correspondencia con la producción de riqueza y, por tanto, el dinero hoy adolece de valor. Es por ello que economistas cobardes como Niño Becerra señalan que la economía se sustenta por “las anfetas” introducidas por los Bancos Centrales – dinero ficticio –, lanzándose cual pitoniso o Mago Félix de turno a augurar que el capitalismo caerá entre el 2050 y el 2070, y decimos cobarde no porque señale algo que está cantado, sino porque omite que la salida que tiene la humanidad es el socialismo; oculta la salida.

La ingente cantidad de dinero ficticio generada por los imperialistas en lo que ha sido la mayor estafa producida en la historia de la humanidad, ya muestra a la inflación como el elemento central, como el detonante de la crisis financiera en ciernes, una crisis permanente agudizada enormemente por dichas medidas económicas.

Los grandes capitalistas, los dueños de los monopolios, son plenamente conscientes de esta realidad. En la batalla ideológica ya tienen a sus esbirros, como Niño Becerra, que inoculan en la sociedad mensajes como que “tener un puesto de trabajo será un privilegio” o que “vamos a tener que especializarnos en administrar recursos escasos” cuando, si algo proporciona esa automatización es una multiplicación brutal de los recursos, de los bienes materiales para la humanidad que, bajo el socialismo, no solo erradicará el hambre, la sed, sino que podrá satisfacer todas las necesidades básicas de la humanidad, así como acrecentar la esperanza de vida en el mundo. En el plano económico, los imperialistas a través de sus estructuras de gobierno – Club Bilderberg, Foro de Davos, FMI, OCDE, … – y las sucursales de éstos, que es el papel que juegan los diferentes Estados-nación capitalistas desde donde se aplican las medidas adoptadas en las agrupaciones imperialistas, no tienen dudas en que deben controlar todo el dinero existente, de tal manera que puedan disponer de todo el dinero empezando por los ahorros de la clase obrera.

Y es en este contexto donde hay que encuadrar lo que acontece en el Estado español, donde el gobierno “más progresista”, como se autodenomina el gobierno de PSOE-PODEMOS-IU/PCE, actuando como un auténtico gobierno títere y limpiabotas de los monopolios, no duda en, aprovechando la pandemia, establecer una Ley de Seguridad Nacional donde no sólo podrán movilizar a cualquier ciudadano, sino que también podrán intervenir y requisar sus bienes, estableciendo otro tipo de medidas conducentes a  que todo el dinero esté en manos y bajo control de los monopolios a través de sus bancos, como por ejemplo, y siguiendo las directrices de la UE, limitando las operaciones en efectivo, estableciendo el límite en 1.000 euros, en lugar de los 2.500 euros existente hasta entonces. Asimismo el Gobierno ha establecido nuevas herramientas de control en la liquidación del IVA al objeto de controlar el dinero efectivo de los autónomos y pequeños empresarios. En definitiva, buscan reducir al máximo las operaciones en efectivo al objeto de controlar todo el dinero en manos de los obreros y de la pequeña burguesía, y así no solo poder incrementar la recaudación impositiva sino, fundamentalmente, disponer del control necesario para poder apropiarse de ese dinero – en forma de “corralito” bancario ya sea total o parcial – de la manera más eficaz posible, sabedores del cuadro actual de la economía mundial que se reduce a una palabra: Bancarrota.

Los capitalistas son conscientes de la inviabilidad de su sistema económico y no dudan en establecer todo tipo de medida para salvaguardar sus intereses espurios y criminales, y todo lo han apostado al robo y a la represión, a la reacción más descarnada. El momento está definido por la siguiente disyuntiva, ¡o ellos o nosotros! O el desarrollo tecnológico y científico, la automatización de la producción, se pone en manos de la clase obrera, de la humanidad y sirve para liberar al ser humano del trabajo asalariado, poniendo el resultado de la producción en manos de la clase obrera, generando progreso social y desarrollo humano, o sigue en manos de los monopolios, de los capitalistas, redundando en acrecentar la desigualdad social, la pobreza y la muerte. La tecnificación y la automatización no son perniciosos para la humanidad sino todo lo contrario, sepultan completamente al capitalismo y establecen las bases materiales necesarias para el desarrollo del socialismo y la conquista del comunismo, conducen a la humanidad de la prehistoria del hombre a que éste la escriba de manera consciente libre de explotación humana. La Revolución ya está rodando, o los partidos comunistas comprendemos esta realidad que vivimos y actuamos en consecuencia a lo que realmente somos y las obligaciones que tenemos para con el proletariado, o seremos barridos por una humanidad que, más temprano que tarde, tendrá que armonizar el desarrollo de las fuerzas productivas con las relaciones de producción, hecho que sólo puede hacerse de manera revolucionaria por la construcción del socialismo y la sepultación definitiva del capitalismo.

 

¡POR LA SOCIALIZACIÓN DE LOS MEDIOS DE PRODUCCIÓN, DE LA AUTOMATIZACIÓN!

¡O ELLOS O NOSOTROS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 5 de agosto de 2021

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)