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Nueva vergüenza en la C.A. de Madrid

Recientemente, la actual presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, estuvo presente en la “inauguración” de un retrato a la expresidenta Cristina Cifuentes. Tenemos que recordar que Cifuentes dimitió de dicho puesto al verse envuelta en el famoso caso máster que salpicó al Partido Popular, además de la filtración de unos videos en los que se ve como roba en un supermercado.

Una vez más la Comunidad de Madrid vuelve a retratarse al concederle una pintura, pagada con dinero público, a una mujer que tuvo que dimitir de su cargo por los casos de corrupción que le salpicaban. Siempre la Comunidad de Madrid está en el foco. Se retrata también por organizarle un acto de homenaje, mientras que la clase obrera de la capital se ve privada de cada vez más servicios públicos, como los centros de Atención Primaria. Tenemos que recordar también que Cifuentes era la presidenta cuando se encerró a Alfón en la cárcel bajo acusaciones falsas durante una huelga general.

Llevan siendo dueños del Estado durante 80 años.  La Transición fue una continuación, mantuvo en su puesto a aquellos que ya lo ostentaban durante la dictadura, por mucho que nos vendan lo contrario. No hubo una ruptura con el régimen, sino que el resultado fue una readaptación del franquismo para poder entrar en organismos internacionales. La corrupción y la manipulación siguen campando a sus anchas y lo hacen de una manera en la que ya ni se cortan un pelo con homenajes como este. ¿Qué será lo próximo?, ¿un recibimiento a Bárcenas cuando salga de prisión?

Este tipo de actos y homenajes no son casos aislados, sino que forman parte del ADN fascista del Estado español y sus diferentes instituciones. Es más que evidente que cada vez se sienten más poderosos ya que la respuesta de la clase obrera es nula. Desde el PCOE hacemos un llamamiento a la clase obrera madrileña para fortalecer el Frente Único del Pueblo. Debemos fortalecer el Frente Único del Pueblo, debemos organizarnos en torno a él para deponer a esta clase parasitaria y mandarla al lugar que les corresponde, el vertedero de la historia.

 

¡Construyamos el Frente Único del Pueblo!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




Oportunistas y fascistas, unidos en la defensa del imperialismo [ESP/CAT]

En las pasadas fiestas de la Mercé, Ada Colau acogió en Barcelona al alcalde de Kiev demostrando una vez más que los principios para los oportunistas no son más que monedas de cambio.

De que el Estado ucraniano actual es un Estado nazi pocas dudas podrían quedar, como ya comentamos en anteriores análisis. Dicho Estado no solo eleva a héroes nacionales a figuras abiertamente fascistas que lucharon contra el socialismo soviético, si no que mantienen a bandas militares abiertamente fascistas como eje central de su ejército.

Una pieza del desarrollo del nazismo en la nación ucraniana es Vitali Klitschko, el actual alcalde de Kiev cuyo historial haría sonrojarse hasta al mismísimo Bandera. Klitschko, antiguo campeón de boxeo, en 2003 tuvo que dejar su exitosa carrera como boxeador por un positivo en dopaje y sus relaciones con la mafia ucraniana. Al año siguiente comenzó su carrera política, cuyo mayor éxito fue llegar a ser alcalde de Kiev desde el Euromaidán en 2014. Desde entonces, siempre ha demostrado su completo apoyo al creciente nazismo, anticomunismo y rusofobia dentro de su ciudad y su Estado, sobre todo encarnados estos valores en el batallón Azov. Todo esto mientras se autodenomina a sí mismo y a su partido “centro liberal proeuropeo”, demostrando una vez más que los “centros”, “izquierdas” y “derechas” no son más que máscaras para engañar a la clase trabajadora que se caen cuando los amos del capital lo requieren, empujándolos al fascismo y la barbarie como tabla de salvación del imperialismo moribundo.

Este es el personaje al cual invitó la alcaldesa de Barcelona para las fiestas de la pasada Mercé y le juró el apoyo total de la ciudad a la causa fascista ucraniana, demostrando una vez más que ya no te puedes fiar ni de las palabras de los oportunistas, que por mucho que se llamen de izquierdas y que digan que su preocupación es la clase trabajadora, su única preocupación real es contentar a los burgueses que les pagan con migajas (aunque tienen un nivel de vida notablemente más alto que los trabajadores) y con puestos privilegiados al vender a los obreros, bien aquí o bien en Ucrania siendo auténticos limpiabotas de los fascistas. Tampoco está de más recordar que no es la primera vez que Colau se codea con fascistas con tal de mantenerse en el puesto y seguir chupando del bote; y es que en las pasadas elecciones a la Alcaldía de Barcelona aceptó sin rechistar que su puesto estuviese asegurado por el apoyo incondicional del supremacista Manuel Valls, perseguidor del pueblo gitano en Francia y antiindependentista en Catalunya, como ya explicamos en anteriores análisis.

En conclusión, este último movimiento de Colau no es otra cosa que una muestra más de que el parlamentarismo burgués y sus Instituciones “democráticas” no son más que instrumentos donde los oportunistas y los fascistas se abrazan demostrando que son piezas clave de opresión contra el pueblo trabajador al servicio de la opresión capitalista dejando claro que la única salida que tiene la clase obrera es su destrucción revolucionaria sustituyéndolos por órganos de poder proletarios que sirvan para reprimir ferozmente a la burguesía.

El fascismo y el oportunismo son dos caras de una misma moneda: el imperialismo. Tan solo difieren de palabra en los métodos, pero en la práctica acaban reivindicando lo mismo, como queda probado en este caso, en el de la matanza en la frontera de Melilla como bien señalábamos en un artículo reciente y tantos otros ejemplos donde la socialdemocracia ejerce la misma represión que el fascismo.

Desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya apostamos por la unión de todas las luchas del proletariado en el Frente Único del Pueblo y que éste sirva como herramienta para la organización de la clase obrera y arma para la lucha sin cuartel contra el burgués parásito y explotador.

 

¡Viva la lucha antifascista!

¡Muerte al oportunismo y a la socialdemocracia, antesalas del fascismo!

¡Socialismo o barbarie!

 

Barcelona, 9 de octubre de 2022

Cèl·lula Joan Comorera de Barcelona del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)

Oportunistes i feixistes, units en defensa de l’imperialisme

 

Durant les passades festes de la Mercé, Ada Colau va acollir a Barcelona a l’alcalde de Kíev demostrant un cop més que els principis per als oportunistes no són més que monedes de canvi.

Que l’Estat ucraïnès actual és un Estat nazi pocs dubtes podrien quedar, com ja comentem en anteriors anàlisis. Aquest Estat no sols eleva a herois nacionals a figures obertament feixistes que van lluitar contra el socialisme soviètic, si no que mantenen a bandes militars obertament feixistes com a eix central del seu exèrcit.

Una peça del desenvolupament del nazisme a la nació ucraïnesa és Vitali Klitschko, l’actual alcalde de Kíev l’historial del qual faria posar vermell al mateix Bandera. Klitschko, antic campió de boxa, el 2003 va haver de deixar la seva reeixida carrera com a boxador per un positiu en dopatge i les seves relacions amb la màfia ucraïnesa. A l’any següent va començar la seva carrera política, el major èxit de la qual va ser arribar a ser alcalde de Kíev des del Euromaidan en 2014. Des de llavors, sempre ha demostrat el seu complet suport al creixent nazisme, anticomunisme i russofòbia dins de la seva ciutat i el seu Estat, sobretot encarnats aquests valors en el batalló Azov. Tot això mentre s’autodenomina a si mateix i al seu partit “centre liberal proeuropeu”, demostrant una vegada més que els “centres”, “esquerres” i “dretes” no són més que màscares per a enganyar la classe treballadora que cauen quan els amos del capital el requereixen, empenyent-los al feixisme i la barbàrie com a taula de salvació de l’imperialisme moribund.

Aquest és el personatge al qual va convidar l’alcaldessa de Barcelona per a les festes de la passada Mercé i li va jurar el suport total de la ciutat a la causa feixista ucraïnesa, demostrant una vegada més que ja no et pots fiar ni de les paraules dels oportunistes, que per molt que es proclamin d’esquerres i que diguin que la seva preocupació és la classe treballadora, la seva única preocupació real és acontentar els burgesos que els paguen amb engrunes (encara que tenen un nivell de vida notablement més alt que els treballadors) i amb llocs privilegiats en vendre als obrers, bé aquí o bé a Ucraïna, sent autèntics enllustradors dels feixistes. Tampoc està de més recordar que no és la primera vegada que Colau es tracta amb feixistes amb la condició de mantenir-se a l’alcaldía i continuar xuclant de la mamella; i és que en les passades eleccions a l’Alcaldia de Barcelona va acceptar sense dir ni piu que el seu lloc estigués assegurat pel suport incondicional del supremacista Manuel Valls, perseguidor del poble gitano a França i antiindependentista a Catalunya, com ja expliquem en anteriors anàlisis.

En conclusió, aquest últim moviment de Colau no és una altra cosa que una mostra més de que el parlamentarisme burgès i les seves Institucions “democràtiques” no són més que instruments on els oportunistes i els feixistes s’abracen demostrant que són peces clau d’opressió contra el poble treballador al servei de l’opressió capitalista deixant clar que l’única sortida que té la classe obrera és la seva destrucció revolucionària substituint-los per òrgans de poder proletaris que serveixin per a reprimir feroçment a la burgesia.

El feixisme i l’oportunisme són dues cares d’una mateixa moneda: l’imperialisme. Tan sols difereixen de paraula en els mètodes, però en la pràctica acaben reivindicant el mateix, com queda provat en aquest cas, en el de la matança a la frontera de Melilla com bé assenyalàvem en un article recent i tants altres exemples on la socialdemocràcia exerceix la mateixa repressió que el feixisme.

Des del Partit Comunista Obrer de Catalunya apostem per la unitat de totes les lluites del proletariat en el Front Únic del Poble i que aquest serveixi com a eina per a l’organització de la classe obrera i arma per a la lluita fins a les últimes conseqüències contra el burgès paràsit i explotador.

 

Visca la lluita antifeixista!

Mort a l’oportunisme i a la socialdemocràcia, avantsales del feixisme!

Socialisme o barbàrie!

 

Barcelona, 9 d’octubre de 2022

 

Cèl·lula Joan Comorera de Barcelona del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)




La clave de la victoria de la clase obrera ante el fascismo es su organización

El pasado viernes 23 de septiembre, la Universidad de Murcia volvió a blanquear y dar cobijo a la propaganda fascista. Esta vez abriendo sus puertas a Macarena Olona, ex-militante de VOX, que se encuentra “de gira” por las universidades del Estado que se pliegan encantadas ante la posibilidad de servir de altavoz a este discurso que ataca directamente a la clase obrera.

La posibilidad de organizar algún tipo de acción para manifestarnos en contra de esta situación sufrió una gran cantidad de obstáculos que evidenciaron que los fascistas lo tenían todo planificado de antemano para que no les pudieran impedir la consecución del acto.

En primer lugar, la charla se comenzó a publicitar desde las redes de este personaje con muy poco tiempo de antelación y sin ningún tipo de información sobre la hora y el lugar. Esto provocó que se convocara a la gente en dos lugares distintos a dos horas diferentes, aunque finalmente todos los manifestantes se concentraron en la plaza de la Merced. En segundo lugar, la policía desplegó un dispositivo muy numeroso de agentes dispuestos a cargar contra los manifestantes y que vigilaban todas las entradas a la plaza y las dos únicas entradas que habían dejado abiertas para acceder a la propia Universidad. Además, para sorpresa de nadie, Olona se trajo a sus matones privados y contaba con la colaboración de la seguridad de la facultad, que ha demostrado en numerosas ocasiones su entusiasmo al defender el derecho de los fascistas de llevar su ideología reaccionaria a donde les venga en gana.

Por si todo esto fuera poco, varios de los lacayos de Olona se unieron a la concentración con el objetivo de provocar algún tipo de reacción violenta por parte de los manifestantes para así, a través de sus famosos titulares en los noticiarios, intentar deslegitimar este tipo de concentraciones y sus objetivos en pro de su supuesta libertad de pensamiento y de expresión. Ya que no existía la más mínima organización de seguridad ni dirección de la concentración, su trabajo fue más que sencillo. Tal era el desorden, que cuando llegó Olona, ¡Nadie se dio cuenta! Se quedó esperando, a un lado, a que le hicieran el corrillo para poder hacerse las fotos. Tuvo que ser uno de los fascistas el que se introdujera en la concentración y comenzase a gritar consignas señalándola, para que todos acudiesen a increparla y a darle el plano perfecto a las cámaras. No tuvo ningún impedimento, puesto que no había nadie vigilando que lo reconociese como lo que era. Ya entonces, con una sonrisa y rodeada de antidisturbios blindados, entró por en medio de la concentración (en lugar de por las otras decenas de puertas de la facultad, lo que deja clara su intención en todo esto) y se dirigió a dar su charla.

Es evidente que nada se ha conseguido con esta acción, si acaso, proporcionar a Olona un puñado de fotos para sus redes sociales. Pero, incluso si hubiese sido una movilización masiva, ¿se habría logrado algo? Lo cierto y evidente es que no, ni en términos inmediatos para la consecución de alguna reivindicación concreta (que ni siquiera existía en este caso, ya que ni siquiera había una organización previa con unos objetivos a cumplir), ni en términos de aumentar la conciencia de la clase obrera o su organización.

Pero habrá quien diga que sólo con el propio hecho de movilizar a la juventud obrera de la región ante un acto fascista ya se está inculcando conciencia, creando experiencia de lucha, organizando a las masas. Y quien lo diga miente, sea por desconocimiento o por interés. No sólo el espontaneísmo no lleva a las masas la conciencia de clase, es que directamente las dirige aún más hacia la ideología burguesa. La conciencia socialista, la conciencia de la necesidad de acabar con el sistema capitalista y construir el socialismo, no aparece “por sí misma”, como fruto de la lucha de clases, surge del estudio consciente de la realidad desde el marxismo. Por tanto, sólo de manera consciente puede introducirse en las masas esta conciencia, desde el esfuerzo organizado de los comunistas. Por el contrario, la movilización espontánea de las masas, carente además de la más básica organización, ¿en qué está educando exactamente? No educa más que en el economicismo de la lucha inmediata que se abandona de inmediato ante las más míseras migajas, en la desorganización y en la insolidaridad que lleva a movilizarse únicamente por las problemáticas más concretas. Citando a Lenin en el “¿Qué hacer?”:

«Por eso, todo lo que sea rebajar la ideología socialista, todo lo que sea separarse de ella significa fortalecer la ideología burguesa. Se habla de espontaneidad. Pero el desarrollo espontáneo del movimiento obrero marcha precisamente hacia la subordinación suya a la ideología burguesa […], pues el movimiento obrero espontáneo es tradeunionismo, […] y el tradeunionismo no es otra cosa que el sojuzgamiento ideológico de los obreros por la burguesía».

Es la tarea de los comunistas el llevar a las masas esta conciencia, inculcar la necesidad de la revolución comunista. ¿Y cómo se está realizando esta tarea? Entre la mayoría de organizaciones comunistas del Estado español, la tendencia es la de seguir a las masas, unirse a sus manifestaciones espontáneas, y participar en ellas llevando su parafernalia de cartelería y banderas, ¡como si con sólo ver ondear la bandera roja el obrero se viera embargado de sentimientos revolucionarios que le lleven a tomar las armas por el socialismo! Su objetivo máximo es que cualquiera reconozca su logo, con la fútil esperanza de que se les acerque alguien a quien poder enganchar en su organización. En lugar de combatir la espontaneidad de las masas, tarea a la que deberían dedicarse con todas sus fuerzas, se suman a ella con el entusiasmo que da su postura derrotista ya que ¿qué otra cosa podrían hacer? A este oportunismo acrítico se abrazan mientras pierden cada año militantes, su actividad se desvanece poco a poco y, por puro hábito de tratar de sobrevivir, rebajan el discurso buscando a alguien (¡quien sea!) que entre en su organización y alargue un poco más la fecha de su disolución.

Por otro lado, no podemos obviar el papel de la socialdemocracia, materializada en el PCE y sus juventudes principalmente, que no sólo abrazan el espontaneísmo y el tradeunionismo, lo promueven allí donde pueden. De esta manera actúa una de las más refinadas herramientas del capital: con la promesa de la solución sin necesidad de lucha mediante las instituciones, su papel en los sindicatos amarillistas, no sólo renunciando sino atacando a todo aquel que llama a la lucha revolucionaria. Este caso ha sido un nuevo ejemplo del oportunismo y la falsedad con la que actúan: ¡a la concentración frente a la universidad se llamó desde una Asamblea de Estudiantes de Murcia que no existía! Hasta ese punto llega su deshonestidad para con la clase trabajadora, y hasta este punto conocen el rechazo que los obreros sienten hacia parásitos como ellos, que necesitan disfrazarse para toda su actividad política. Desde estos chiringuitos vacíos tratan luego de dirigir a los obreros, en una línea política que es dictada, en último momento, por el gobierno del PSOE.

Es ya indiscutible que el sistema capitalista en su fase imperialista trae consigo la miseria de los trabajadores y el saqueo sangrante de las naciones oprimidas. Estas condiciones materiales son las que generan esta ideología reaccionaria, el fascismo, que es a la vez su apoyo más grande. Para acabar con este, por tanto, es necesaria la destrucción del propio sistema capitalista, que es su origen y su razón de ser. Por lo tanto, la clase trabajadora tiene ante sí el reto de cumplir su misión histórica, de tomar de una vez las riendas de su destino y de ejecutar políticamente, sin ambages de ningún tipo, la defensa de sus intereses de clase, liderados por su vanguardia revolucionaria.

Ante la expansión cada vez mayor del espontaneísmo y el oportunismo, enfermedades del capitalismo moribundo que no llevan a otra cosa que a la desorganización de la clase obrera, el Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a la vanguardia consciente del proletariado, a organizarse en las filas del Partido, para así reforzar la organización que llevará al proletariado a la toma del poder político, imprescindible para la construcción del Socialismo.

Del mismo modo, defendemos la necesidad de construir un frente sobre el que la clase obrera edifique su fuerza, el Frente Único del Pueblo, en el que la necesaria lucha antifascista se una con las de los campesinos, jóvenes, trabajadores y pensionistas, contra el responsable de la vida de miseria que hoy sufrimos, que es el capitalismo. Solo así será posible crear órganos de poder popular de la clase obrera con la fuerza necesaria para contraponerse al Estado burgués y erigirse en el embrión del futuro Estado de la clase obrera, piedra angular para imponer la Dictadura del Proletariado.

Solo la clase obrera unida y organizada podrá derrotar al capitalismo y sus enfermedades, el oportunismo, el espontaneísmo y el fascismo.

 

¡FRENTE A LA BARBARIE CAPITALISTA, NUESTRA LUCHA ORGANIZADA!

 

Murcia, 9 de octubre de 2022

Comité Regional del PCOE en la Región de Murcia




Solo la clase trabajadora organizada contra el capitalismo pondrá fin al problema dela luz

El PCOE estuvo mostrando su apoyo el pasado 10 de septiembre a los vecinos de diferentes barrios obreros de Sevilla, quienes se manifestaron en protesta por la subida del precio de la luz y por los cortes de luz que llevan sufriendo desde hace años, a los cuales ni Endesa ni ningún gobierno, local, autonómico o estatal, han puesto fin. Unos cortes de luz que han puesto en peligro la vida de personas mayores, que han provocado que muchas personas hayan tenido que ir a trabajar sin pegar ojo por las altas temperaturas, que han hecho que muchos vecinos vean como sus alimentos y medicinas pagados a precio de oro se echaban a perder. Aun así, partidos como Podemos o Izquierda Unida tuvieron la poca vergüenza de asistir al acto, unos partidos que estando en el gobierno no son capaces de hacer nada para mejorar la vida de estos barrios obreros.

Estos vecinos llevan meses organizándose y luchando por mejorar las condiciones de vida de sus barrios, siendo su principal proclama para la solución de este problema la nacionalización de las empresas energéticas. Desde el PCOE apoyamos esta organización y lucha de la clase trabajadora, ya que solo así será el camino para acabar con la explotación que sufre día a día. Aun así, la nacionalización de las empresas bajo este sistema no solucionará los problemas de la clase trabajadora. Una empresa pública bajo el sistema capitalista estará gestionada por el gobierno de turno, un gobierno que, sin importar el color, estará al servicio de los capitalistas ya que son ellos los que realmente tienen el poder, siendo los primeros unas simples marionetas. La única solución pasa por socializar, no solo las eléctricas, si no toda la producción, siendo la clase trabajadora quien tenga la propiedad de fábricas y empresas y siendo ésta quién tome las decisiones sobre la producción.

Tanto los cortes de luz, como la subida de precios de todos los productos, así como el empobrecimiento de la clase trabajadora en general, forman parte de un problema mayor, el cual es el sistema capitalista. Un sistema en el cual unos pocos capitalistas se enriquecen a costa de la miseria de la clase trabajadora, siendo las empresas eléctricas el mejor ejemplo. Algo tan básico como la electricidad, en vez de estar al servicio de la sociedad, está puesto al servicio de unos parásitos a los que nunca les ha importado el bienestar de la gran mayoría, siendo su única prioridad mantener y aumentar cada vez más sus millonarios beneficios.

La organización que está llevando a cabo la clase trabajadora sevillana por la subida y los cortes de luz debe ir a la raíz del problema que sufre la clase trabajadora, el sistema de producción capitalista, unirse con otras luchas que se están dando y extenderse a toda la provincia, a todo el estado, organizando sus propios órganos de poder donde sea ella en su conjunto quién tome las decisiones que afectan a los barrios obreros. La clase trabajadora de Sevilla debe ser consciente de que la fuerza está en su organización, ya que somos nosotros los que, con nuestro trabajo, creamos las riquezas que los capitalistas se apropian. Es por ello que es esencial que las asambleas que se están llevando en los diferentes barrios obreros se extiendan, no solo a otros barrios, si no a los centros de trabajo. Durante estos meses hemos visto que protestas como cortar la calle no son suficientes. Estas protestas deben entroncar con el resto de luchas e ir hacia una huelga general, parando la producción, parando sus beneficios y demostrando que es la clase trabajadora quien mueve el mundo.

 

¡Por la organización de la clase trabajadora contra el capitalismo!

 

COMITÉ PROVINCIAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) EN SEVILLA




El trabajo asalariado no dignifica; esclaviza

Desde siempre se nos ha vendido que “el trabajo dignifica”, y los mismos que repiten el discurso sin pararse a pensar son los primeros en quejarse de estar cansados, con los huesos molidos, sin poder pasar tiempo con su familia, sin tener tiempo para ocio, y, en definitiva, para vivir. Y, ¿por qué esa frase ha calado tanto? Porque la propaganda capitalista nos la ha sabido meter a fuego, porque la maquinaria capitalista necesita de la fuerza de los obreros para seguir funcionando, siendo esta la prueba más clara de que el que genera riqueza es el obrero, y no el patrón.

¿Por qué en la Unión Soviética la jornada laboral era de siete horas diarias, 35 semanales, reducibles no solo a las embarazadas, sino también a los trabajos peligrosos, mientras en algunos países la jornada era aún de más de 15 horas? Porque en la Unión Soviética, como punta de lanza del socialismo, entendieron que el trabajo es necesario para producir lo básico, no para generar riqueza en manos de unos pocos.

El recién nombrado Presidente de Corea del Sur, Yoon Suk-yeol, un declarado anticomunista, conservador, liberal y racista acérrimo, ha mencionado reiteradamente su intención de establecer en su país la jornada laboral máxima de ¡120 horas semanales! Lo que daría una media de 17 horas diarias, esto, sumado al SMI surcoreano, es aún más alarmante si tenemos en cuenta que cada surcoreano cobra alrededor de 1300€ mensuales, es decir, poco más de 300€ en comparación con España, que tiene establecida la jornada laboral en 40 horas semanales.

Pero, ¿por qué decimos que el trabajo asalariado, bajo las condiciones del sistema capitalista, no es sino una muestra más de la esclavitud a la que nos somete dicho sistema a los obreros? El autoproclamado Gobierno más progresista de la Historia ha establecido el SMI en 1.000€, lo que supone una subida del 1,58% con respecto al anterior SMI. Esto es papel mojado, si tenemos en cuenta que el IPC ha subido un 6,5% en 2021; la gasolina un 21% y la luz casi 35%. Son migajas. Los trabajadores nos pasamos horas y horas de nuestras vidas para ganar un poco que nos permita sobrevivir un día más, pero no para vivir cómodamente. ¿Quiénes sí viven cómodamente, además de los miembros del Gobierno más progresista de la Historia? La burguesía, las eléctricas -con un beneficio del 24% en la primera mitad de 2022- y las compañías petrolíferas, que alcanzan también un margen del 24%, pese a las amenazas de que iban a obtener pérdidas por los 25 céntimos que daba el gobierno por litro y los 5 que aportaban las propias compañías. ¿Qué nos queda de beneficio a los obreros del trabajo que realizamos? Nada. ¡Del trabajo que nosotros hacemos no nos queda nada; todo para la burguesía y para el sistema capitalista que la sustenta! Si nosotros generamos los beneficios, ¡que los beneficios sean para nosotros!

¡Esto es el capitalismo! Trabajar para producir, como máquinas que somos para el patrón, y cuando la máquina se estropea, se cambia por otra. Porque tal y como decía Marx, para el patrón no somos más que mercancía que se mueve en un mercado y cuyo valor fluctúa en función de la oferta y la demanda.

Los comunistas no nos oponemos al trabajo, siempre y cuando los frutos de este se destinen única y exclusivamente al avance de la sociedad obrera y campesina, ¡y nunca en beneficio de un burgués cuyo único mérito es poseer los medios de producción! El trabajo en el socialismo será un deber social, para construir una sociedad en beneficio de todos.

 

COMITÉ PROVINCIAL DE CIUDAD REAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




El capitalismo es una estafa piramidal

El pasado 26 de agosto tuvo lugar en el Wizink Center de Madrid un evento relacionado con el mundo de las criptomonedas organizado por Mundo Crypto, al que asistieron unas 7.000 personas, un acontecimiento esperpéntico que parecía sacado de una mala comedia, y que daría para muchas horas de humor si no fuera por la gravedad de las consecuencias para miles de jóvenes de dejarse llevar por los cantos de sirena de vendehumos como los que allí se dieron cita.

Las criptomonedas y todo el mundo que las rodea, como los NFTs, más allá de las posibles aplicaciones de cualquier tecnología, se han convertido en el último intento de salvar un sistema moribundo y decadente como el capitalismo, acumulando a su alrededor a cientos de vendehumos que viven de estafas piramidales y todo tipo de esquemas fraudulentos, como los que, supuestamente, han llevado a chiringuitos como IM Academy a ser investigados por la policía, que ha llegado a realizar detenciones de algunos de sus dirigentes, siendo calificada como una organización coercitiva disfrazada de academia de formación.

Más allá de los hechos abiertamente delictivos que rodean ese mundo, la realidad es que todo el ‘negocio’ alrededor de la blockchain suele sustentarse en pura especulación. La mayoría de quienes compran criptomonedas sólo esperan poder venderlas más caras, lo mismo que quienes compran NFTs con la intención de que se revaloricen y venderlos después, obteniendo un beneficio de la nada. Y es precisamente la especulación la base de la economía capitalista hoy día, que se sustenta actualmente en la impresión de dinero ficticio sin un crecimiento económico real asociado, generando deudas impagables que se pretenden amortizar a futuro con un supuesto crecimiento que mantenga girando la rueda, lo que provoca que cada crisis sea cada vez más profunda y duradera.

Ya el año pasado, esta misma organización celebró otro evento llamado “La Gran Inversión”, en el que se promocionó el proyecto ‘Constellation’ para que los allí presentes invirtieran en el mismo como una gran oportunidad. Diecisiete días antes del evento la capitalización del proyecto había empezado a crecer, de forma que había una cartera de inversores con mucho interés en que nuevos inversores entraran para así revalorizar sus acciones. Justo después del anuncio en el evento, muchos de quienes estaban siguiéndolo comenzaron a invertir, de forma que la cotización de las acciones subió como la espuma. Llegado un punto en el que el precio de las acciones se había incrementado notablemente, un inversor desconocido vendió 1,7 millones de dólares en acciones, momento en el que el valor de éstas comenzó a caer en picado, dejando a la mayoría de los nuevos inversores en pérdidas. Un negocio redondo para unos pocos, al igual que la propia economía capitalista.

Si bien la CNMV ya alertó en 2021 de que Mundo Crypto “no cuenta con ningún tipo de licencia para asesorar sobre instrumentos financieros o intermediar operaciones de inversión sobre instrumentos financieros”, señalándolo como un ‘chiringuito financiero’, dichas advertencias no han supuesto ningún problema para que en 2022 se vuelva a celebrar otro evento, esta vez mucho más esperpéntico que el primero, en el que incluso se ha podido ver a un par de hombres disfrazados de jeques árabes para simular un supuesto interés de inversores saudíes.

Y entre todo este elenco de vendehumos no podían faltar los economistas de cabecera del capitalismo, los liberales Daniel Lacalle –que ha sido asesor en materia económica de Pablo Casado– y Juan Ramón Rallo –socio fundador del think tank liberal Instituto Juan de Mariana y que ha llegado a defender la compraventa de órganos-, quienes a pesar del evidente tufo a estafa que se respiraba en el evento, no dudaron en acudir para protagonizar un ‘debate’ sobre el futuro de las criptomonedas.

Esa es la esencia de este sistema y de quienes lo defienden, una economía basada en la especulación, en que unos pocos privilegiados se hagan ricos a costa de la mayoría, que las grandes empresas tengan impunidad para robar, mientras que la clase trabajadora se desangra cada día, con un aumento del coste de la vida inasumible para cientos de miles de familias obreras. Y estos son los defensores del sistema, vendehumos a sueldo que persiguen enriquecerse a costa del trabajo ajeno, que defienden la especulación y el robo.

La única salida para la clase trabajadora pasa por la organización y unificación de todas las luchas en una única lucha de clases contra este sistema y su Estado, contra todos los esbirros a sueldo del capital que siguen engañando al pueblo con cantos de sirena, contra la explotación del hombre por el hombre y por la construcción de un mundo nuevo donde el beneficio económico deje de ser el centro de nuestras vidas para poner al ser humano en su lugar, la construcción del socialismo como embrión del comunismo.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Por la unidad de la clase obrera. Con los obreros sevillanos

Hace semanas que los vecinos de los barrios obreros de la ciudad de Sevilla están movilizándose contra los cortes de luz a los que ENDESA los lleva sometiendo años.

Esta movilización contra los cortes de luz y la reivindicación del restablecimiento permanente del fluido eléctrico no sólo ha significado la realización de múltiples manifestaciones contra ENDESA, sino que ha llevado a la ocupación por parte de los vecinos de centros cívicos, por el momento, de los barrios de Bellavista, Torreblanca y Su Eminencia.

Los vecinos de los barrios obreros de Sevilla comprueban no sólo cómo las empresas comercializadoras de electricidad les roban en el recibo eléctrico, sino que, además, les cortan la electricidad de manera periódica, lo que hace que se les estropeen los alimentos, que personas mayores que requieren respiradores tengan que ingresar en hospitales ante el riesgo que supone para sus vidas el corte del suministro, que se averíen los electrodomésticos, por no hablar del riesgo para la salud de los vecinos en meses como los del verano donde las temperaturas se elevan por encima de los 40 grados centígrados. Y todo ello sucede en los barrios más humildes, donde menos ingresos y más paro hay en la ciudad.

Pero esto que ocurre en la ciudad de Sevilla no es en absoluto nuevo. En los EEUU, en ciudades como Nueva York, cuando se produjo la ola de calor en 2019, la empresa suministradora de electricidad cortó intencionadamente la energía a 33.000 residentes en barrios obreros donde predominantemente viven personas negras y latinas como son, por ejemplo, Carnasie o Flatlands. El motivo de ese corte intencional de la energía eléctrica no era otro que “proteger la integridad del sistema eléctrico”, esto es, cortar la luz a los barrios obreros para que los barrios donde vive la burguesía tengan garantizada la electricidad. Este modus operandi de las empresas comercializadoras y distribuidoras de electricidad de cortar el fluido eléctrico a los barrios obreros para garantizar el suministro a las grandes superficies comerciales y a los barrios donde residen los ricos que, por ejemplo, utilizan las empresas eléctricas en los EEUU, es el que está empleando ENDESA en la ciudad de Sevilla.

En Nueva York la población negra es el 22% del conjunto de la sociedad. Sin embargo, en las olas de calor, la población negra aporta el 50% de las muertes por dicho motivo. En el Estado español este mes de julio han repuntado las cifras de mortalidad con referencia a otros años anteriores, incluidos los de la pandemia de COVID. Concretamente, el repunte se establece en un 25% más de defunciones. Y, más aún, donde el incremento de mortalidad en el mes de julio ha sido mayor es en Extremadura – con un 42% más de defunciones – y Andalucía con un 40% más de mortalidad, curiosamente las zonas del Estado español donde las olas de calor azotan con mayor ferocidad.

Cortes de luz que atienden a una cuestión de clase, muertes como consecuencia del calor que, si bien no está desglosada por barrios, sin duda afectan a los barrios obreros que son a los que se les niega el fluido eléctrico y, consecuentemente, el acceso al aire acondicionado, y que son los que ponen los muertos. Y mientras los políticos del capital miran hacia otro lado y no investigan las casi 11.000 muertes extraordinarias que se han producido en julio de 2022, no dudan en salir en defensa de ENDESA acusando a los vecinos de los barrios obreros de engancharse ilegalmente a la red eléctrica al objeto de plantar marihuana, esto es de convertir sus pisos en narcopisos, como dijeron los lacayos reaccionarios de las eléctricas del gobierno andaluz como Antonio Sanz o el Consejero de Política Industrial y Energía, Jorge Paradela, que hizo de portavoz de ENDESA señalando  que “al menos el 85% de los cortes tiene que ver con enganches (ilegales), con el uso fraudulento de la red”.

Desde los gobiernos de Felipe González, que inició la privatización de ENDESA, se dieron miles de millones de las antiguas pesetas para inversión y verificaciones de las derivaciones y del sistema de electricidad que no se realizaron; dineros que realmente fueron a engrosar las cuentas del monopolio eléctrico sin que ésta cumpliera absolutamente nada de la contraprestación. Ni que decir tiene que los gobiernos del PSOE primero y después del PP, jamás exigieron cuentas a ENDESA. En el primer gobierno de Aznar se aprobaron los Costes de Transición a la Competencia (CTC) por el que, en 10 años, se le dieron por parte del Estado a las empresas eléctricas 3.588 millones de euros por este concepto. De hecho la organización ecologista Greenpeace en 2018 denunció que el Estado regaló 18.000 millones de euros entre 1998 y 2018 a las eléctricas en el recibo de la luz.

Como se puede contemplar, todo ese dinero de los trabajadores, esos miles de millones de euros, los monopolios eléctricos se lo han embolsado mientras el sistema eléctrico cada día se erosiona más, tomando la determinación estas eléctricas de cortar la luz a los barrios obreros para que los ricos no tengan problema alguno en la satisfacción de sus necesidades eléctricas.

Esto es el sistema capitalista, expolio al pueblo trabajador y miseria para la clase obrera. Mientras los barrios obreros de las ciudades, como por ejemplo Sevilla, sufren la pobreza energética en toda su rigurosidad y ponen los muertos por la falta de fluido eléctrico, mientras la luz se convierte en un artículo de lujo, los resultados económicos de las empresas eléctricas rompen sus récords año tras año. Y los políticos del Capital, ya sean del partido burgués que sean, no dudan en entregar dineros públicos a las eléctricas, en establecer leyes para garantizar que sus dividendos sean suculentos, siendo sabedores que cuando terminen su actividad política terminarán, con toda probabilidad, en un consejo de administración de empresas energéticas  como pasó con Felipe González, José María Aznar, Pedro Solbes, Elena Salgado, Luis de Guindos, Pio Cabanillas, Rodolfo Martín Villa, Ángel Acebes, Miquel Roca y un largo etcétera.

Los lacayos del gobierno andaluz no han dudado en arremeter desde sus poltronas contra los vecinos, en satanizar y condenar a las víctimas del expolio de las eléctricas – los barrios obreros de Sevilla – para salvaguardar los intereses de sus amos, como ENDESA, a la que le hacen el trabajo sucio los lacayos del capital desde los despachos de la Junta mientras que en la calle se lo hacen sus perros fascistas que no dudan en quemar las pancartas de los vecinos de Bellavista como denunció la Plataforma Vecinal Cerro Amate en su red social:

El Partido Comunista Obrero Español apoya la justa lucha de los vecinos de Cerro Amate, Bellavista, Torreblanca y demás barrios de Sevilla y hacemos un llamamiento al conjunto de la clase obrera hispalense a sumarse a la lucha, a exigir a las asociaciones de vecinos de la ciudad de Sevilla a que se activen como instrumento de lucha y de poder de la clase obrera en sus barrios, de solidaridad entre los obreros de los diferentes barrios. A su vez, hacemos un llamamiento a los comités de empresas y a los sindicatos de clase a llevar la lucha de los barrios a los centros de trabajo y, a la par, hacer partícipes a los barrios de los problemas que se dan en los centros de trabajo.  En definitiva, llamamos a todos los sectores que componen la clase obrera a unirse y a constituir asambleas populares en todos los barrios, donde se fusionen la lucha de los barrios, de los centros de trabajo, de los jubilados, de la juventud obrera y demás sectores del proletariado unificando todas las luchas en una única lucha de clase contra el sistema capitalista y las instituciones burguesas causantes de los problemas que azotan a la clase trabajadora hispalense y de todo el país, para construir nuestros instrumentos de lucha, nuestros instrumentos de poder obrero y podamos derribar el capitalismo y construir el socialismo que es lo único que puede sacar a la clase obrera de la situación de oprobio y miseria a la que nos condenan los capitalistas y su Estado.

 

¡POR LA UNIDAD DE LA CLASE OBRERA!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DE LOS ÓRGANOS DE PODER DE LA CLASE OBRERA!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DEL SOCIALISMO!

 

Sevilla, 15 de agosto de 2022

COMITÉ PROVINCIAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) EN SEVILLA




El Ayuntamiento de Valdepeñas es antipopular

Son miles las personas que se quejan de la falta de infraestructura social, cultural y popular en Valdepeñas. ¿Cómo es posible que en una ciudad tan importante como Valdepeñas, que sirve de ciudad principal para otras poblaciones aledañas, tenga unos servicios de transporte, sanitarios, educativos y culturales tan pobres?

Los autobuses urbanos. Un servicio solo diurno, con escasas paradas, las cuales, de por sí, están prácticamente abandonadas desde su instalación hace años. Un servicio que ofrece más ventajas a las personas jubiladas, que, casualmente, son los principales votantes del Gobierno socialista local. Un servicio que funciona poco y mal, con aglomeraciones por la escasa flota, con unos precios cada vez más altos y sin acceso aceptable para personas con movilidad reducida – o nula -. Con el fin de hacer un lavado de cara, más moderno, más comprometido con el medioambiente, el Ayuntamiento ha dicho que va a instalar dos nuevos autobuses eléctricos. ¡Vendrán genial para decorar! Porque no para su uso, debido no solo a los precios, sino también a la escasez -prácticamente inexistencia- de sus rutas y paradas. ¿Para qué dos autobuses más, si los que se tienen no se usan porque la gente está harta de su mala organización y funcionamiento, y prefieren gastarse más dinero en gasolina y hacer uso del transporte privado? En plena crisis energética y de petróleo, y en cualquier otro momento, ¡el transporte público al servicio del pueblo!

Pocos médicos y pocas urgencias. Antes era la crisis del COVID la excusa para mantener las urgencias limitadas; ahora que el COVID está casi superado, la excusa son los recortes. ¡Los sanitarios, que han sido los auténticos héroes, y no los policías que se paseaban repartiendo justicia divina, los que nos han salvado! Dentro del plano sanitario, no podemos olvidar a los trabajadores de la limpieza, que en plena pandemia, igual que los propios sanitarios, se enfrentaron y se enfrentan al virus con medidas escasas. Por otro lado tenemos las urgencias. Dos centros de salud y solo hay urgencias en uno. Los sanitarios de hospitales quejándose -en general- del colapso de las urgencias y en Valdepeñas tan solo funcionan en un centro de salud. Por no hablar de los recortes de personal y de medios.

Cultura. ¿Qué cultura hay en Valdepeñas? Ninguna. Muchos museos y muy poco accesibles. Eso sí, corridas -por no decir torturas y asesinatos de toros- y eventos taurinos en general que no falten. Las Fiestas del Vino, de Interés Turístico Nacional, y que tan renombre dan a la ciudad, cada vez más limitadas y privatizadas. Ya no es solo la inexistente variedad con respecto al año anterior -y a los otros setenta que se llevan realizando-, es que el acceso a las mismas está cada vez más limitado. La juventud está olvidada en Valdepeñas, véase a la hora del transporte público, por ejemplo, y por tanto en las fiestas no iba a ser menos, pues no se consulta a la juventud valdepeñera, ya que el Consejo de la Juventud está tomado por los mismos de siempre, que parecen más cerca de la edad adulta que de la joven, pues piensan poco en los gustos de los jóvenes y se limitan a, ¡sorpresa! los de los posibles votantes del partido de gobierno. En Valdepeñas está claro que si quieres cultura y ocio, te las tienes que apañar tú. No podemos dejar de lado la riqueza arqueológica de Valdepeñas, completamente olvidada, cuyos trabajadores viven en una situación de precariedad laboral extrema.

Los barrios considerados más marginales como son San Pedro o la Yenca, viven totalmente aislados. La carestía de servicios sociales, o de conexiones -como en San Pedro-, llevan a que las personas que viven en estos núcleos, siendo de por sí marginados social y económicamente, tengan más dificultades.

¿De qué va a servir a los valdepeñeros y valdepeñeras la construcción de un velódromo? ¿Qué tradición ciclista hay en Valdepeñas? De lo mismo que nos sirvió un complejo de golf: para acabar desértico y abandonado, sin uso alguno.

Desde el Partido Comunista Obrero Español en Ciudad Real tenemos claro que de mejorarse estas demandas -solo mencionadas unas pocas-, se empeorarán otras. Las reformas puntuales del capitalismo, que solo sirven para calmar a las masas, no son más que parches. Por eso, desde el PCOE llamamos a la unidad de la clase trabajadora en un Frente Único, llamamos a las Asociaciones de Vecinos, a todos los vecinos y vecinas de Valdepeñas a que unan sus luchas con la de los trabajadores, la de los estudiantes obreros, los jubilados y el resto de sectores populares, en una única lucha de clases contra el capitalismo y su Estado, encaminada a superar este sistema como única alternativa para mejorar la situación de la clase trabajadora.

 

COMITÉ PROVINCIAL DE CIUDAD REAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Más de 7 años sufriendo cortes de luz. ¿Por qué?

Los vecinos de varios barrios obreros de Sevilla se encuentran en una insoportable situación. La falta de inversiones en la red eléctrica privada de la capital en manos de ENDESA, con la complicidad de todas las administraciones, provoca una sobrecarga en el suministro de energía cuyas consecuencias las paga –como siempre– el pueblo trabajador, al que se le corta el suministro, se le hace culpable por los enganches ilegales y los cultivos de marihuana e incluso es apaleado por la policía por manifestarse por sus derechos, mientras los sectores acomodados siguen disfrutando de un servicio eléctrico impecable, como ocurre en el barrio rico hispalense de Los Remedios.

Origen del problema

La privatización de la luz en España fue iniciada en el año 1988 por el gobierno del PSOE de Felipe González y el PP finalizó el proceso una vez Aznar llegó al gobierno años más tarde. A día de hoy, el sector energético es un jugoso negocio en el que los capitalistas y altos cargos políticos llevan años lucrándose a costa de las clases trabajadoras.

Consecuencias

Creación de un oligopolio o mercado con un número limitado de empresas en el que estas pueden controlar y acaparar las ventas como si se tratara de un monopolio. Aumento de la factura de la luz en más de un 150%, puesto que el objetivo principal de una empresa privada es y siempre ha sido el lucrarse a costa de quien produce todo que es el pueblo trabajador.

Creación de una empresa pública eléctrica. ¿Es la solución?

Evidentemente, en el actual sistema no lo es, pues hasta 1988 ENDESA era pública y en 2022 estamos en la situación descrita. Lo público en el Capitalismo no es sinónimo de bienestar para los trabajadores sino de gestión del gobierno de turno de unos recursos que por justicia deberían pertenecer al pueblo, pero en cambio se explotan a beneficio de los capitalistas porque el Estado español es un instrumento de los capitalistas para enriquecerse de todas las formas posibles.

Conclusión. La lucha es de clases

Si en esta sociedad capitalista los cortes de luz, el paro, la pobreza, los sistemas públicos desmantelados, etc afectan a los barrios obreros pero no a los barrios adinerados, si los poderes económicos determinan que las familias trabajadoras suframos penurias de todo tipo mientras que los ricos viven a cuerpo de rey, si para ellos nuestras vidas no valen nada, si tal es el desprecio que los capitalistas sienten hacia el pueblo trabajador, entonces es obvio que se trata de un problema de clase que no se puede resolver en el Capitalismo.

Solo hay una salida

Para acabar definitivamente con esta situación los trabajadores tenemos que organizarnos en nuestros barrios construyendo y fortaleciendo nuestras asambleas vecinales, decidiendo sobre todo aquello que atañe a nuestros barrios. Hacemos un llamamiento a todas las asociaciones de vecinos de cada barrio de Sevilla a que rompan con la división actual y se unan. Porque si hay un barrio, todos sus vecinos tienen unos intereses comunes y solo desde la unidad y la participación permanente podrán conseguir defender sus derechos. A su vez, los barrios obreros deben conectar sus luchas con la lucha de los trabajadores en las empresas, con la lucha de los estudiantes en institutos y universidades, uniendo todas las luchas en un Frente Único del Pueblo contra el Capitalismo y su Estado.

 

¡Por la unidad de las clases trabajadoras!

¡Por la construcción del poder obrero y popular!

¡Por el Socialismo!

 

COMITÉ PROVINCIAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E) EN SEVILLA




La clase obrera no tiene ningún derecho, solo tiene una salida: La revolución socialista

El Estado es el instrumento de explotación de una clase dominante sobre una clase dominada. La sociedad, como parte de la superestructura, refleja las contradicciones del modo de producción, siendo la formación socioeconómica la unidad dialéctica compuesta por el modo de producción – sistema económico – y su superestructura – la sociedad, la cultura, el Estado, etcétera.

El modo de producción de la formación socioeconómica capitalista se fundamenta en la propiedad privada sobre los medios de producción, relación de propiedad con éstos que divide la sociedad en poseedores de los medios de producción – burguesía – y desposeídos que están obligados a vender su fuerza de trabajo a los dueños de los medios de producción – proletarios – los cuales generan un valor que en su mayor parte se lo apropia el burgués, obteniendo a cambio un salario que no hace más que garantizar la fuerza de reproducción del proletario para que la explotación se perpetúe y, con ella, la desigualdad, la pobreza y la violencia.

El Estado, que es parte de la superestructura, tiene su razón de ser por la existencia de una sociedad dividida en clases sociales antagónicas, cuyos intereses no es que sean opuestos sino que son diametralmente contrarios. La historia acredita la naturaleza criminal del Estado burgués, ahí están los diferentes estados capitalistas – desde EEUU, a la Alemania hitleriana, la Italia fascista, la España franquista (hoy maquillada bajo una farsa a la que llaman democracia), Japón, y un larguísimo etcétera – que lo certifican.

Sin embargo, la burguesía siempre ha tenido necesidad de mostrar que su Estado es democrático, que sin duda lo es para el burgués pero en absoluto para la mayoría explotada para la que el Estado capitalista, lejos de ser su salvación, es su condena pues ese Estado capitalista es el instrumento que garantiza al burgués no solo su dominio en el terreno económico, sino que es el instrumento desde donde impone su dictadura mediante la represión, tratando de perpetuar su criminal régimen explotador y de desigualdad.

El oportunismo es crucial para que el obrero mantenga una visión distorsionada sobre la cuestión del Estado, su naturaleza clasista, y la necesidad que tiene la clase obrera no de reformar el estado burgués sino de destruirlo. El oportunismo es esencial para que la clase obrera considere el Estado burgués como algo que se puede moldear al objeto de establecer un mínimo de justicia social y unas condiciones de vida menos adversas para la clase trabajadora. De tal manera que engañan a la clase obrera, omitiéndoles la naturaleza de clase del Estado, que se la da la clase dominante en la base económica que refleja en el Estado todas las contradicciones del sistema económico pues es el sistema económico el que determina al Estado.

Un exponente del oportunismo contemporáneo representante del “socialismo del siglo XXI”, Rafael Correa, señala citas como la siguiente:

¿Para qué está el Estado burgués? Para salvaguardar los intereses de los monopolios, de los capitalistas, para someter a la clase obrera teniendo para ello el monopolio de la violencia.

Los jueces de los Estados burgueses no es que sean sumisos, en absoluto, son disciplinados con su misión clasista de salvaguardar los intereses de los monopolios y de arremeter contra todo aquel que vaya contra los intereses de éstos, contra los intereses del gran capital. Y la corrupción no es más que el mecanismo que tienen los monopolios para alcanzar sus objetivos crematísticos, es la manera de interrelacionarse con su Estado y los diferentes aparatos que lo integran, para engrasar la maquinaria. Señala Engels que la democracia burguesa era la forma más perfecta de dictadura de la burguesía porque “la riqueza ejerce su poder indirectamente, pero de un modo más seguro. De una parte, bajo la forma de corrupción directa de los funcionarios (…) y de otra parte, bajo la forma de alianza entre el Gobierno y la Bolsa”.

El pasado 22 de julio, Pascual Serrano en Mundo Obrero, el órgano de expresión del partido más oportunista del Estado español como es el PCE – partido que está en el Gobierno-, escribió un artículo con el título de “Una democracia sin defensa contra cloacas y mentiras” donde señalaba:

El elemento en el que yo me quiero centrar es que, a diferencia de otros conflictos, de otros comportamientos ilícitos o inmorales, en lo referente al periodismo y a la difusión de informaciones falsas, una vez más, la impunidad es absoluta. A pesar del daño que puede haberse hecho a un proyecto político en un momento electoral clave mediante la difusión de una mentira que llega a millones de personas, a pesar de que la noticia, difundida un mes antes de las elecciones generales de 2016, podía muy bien haber afectado a un resultado electoral y por tanto condicionar nada menos que nuestro poder legislativo, a pesar de la violación del derecho de esa millonaria audiencia a una información veraz, consagrada en la Constitución, todos tenemos la seguridad de que no habrá ninguna consecuencia legal. El detalle de si los periodistas Inda o Ferreras formaban parte intencionada de la trama falsaria, como indican las grabaciones, es irrelevante para la Justicia, no se sentarán en ningún banquillo en ningún caso. Por supuesto, tampoco los directivos de las empresas de comunicación.

Que haya cloacas policiales del Estado operando contra proyectos y líderes políticos es tremendo, que haya periodistas y medios de audiencias masivas en complot con esas cloacas lo es más, pero que contra todo eso, una vez que ha salido a la luz, nuestra democracia no tenga herramientas para hacer justicia contra los culpables es todavía peor. Es la muestra de que no ha habido un fallo en el sistema o una violación de las reglas, es la prueba de que la democracia no está preparada para defenderse. Y una democracia que no tiene defensa contra todo eso ya no puede considerarse democracia.”

Las cloacas del Estado, o el Estado profundo, no es más que una alianza entre los medios de comunicación de masas – todos ellos en manos de los monopolios -, los cuerpos y fuerzas de represión del Estado, el aparato judicial o judicatura y los partidos políticos del capital – maquinarias electorales financiadas por la banca, las grandes empresas y la corrupción – que forman gobierno.

Es normal que el Estado burgués, con sus cloacas, sus cuerpos represivos, sus jueces y sus fiscales, actúe con impunidad en la salvaguarda de los intereses de la burguesía, de los monopolios. Es normal que el Estado burgués haga todo tipo de celada, de guerra sucia, de represión contra la clase obrera y contra todo aquello que no interese a la minoría explotadora que concentra el capital que es quien verdaderamente tiene el poder político, aunque éste no dé la cara. De hecho no es que sea solamente normal, es que es la función y la razón de existir del Estado burgués.

El oportunismo es tan miserable que, por un lado, se indigna por la forma de proceder acorde a la naturaleza clasista del Estado burgués, y por consiguiente, miserable, corrupta y violenta y, a la par, engaña a la clase obrera contándole que ese mismo Estado burgués permanece impasible ante las mentiras de los medios de comunicación de masas condicionando “un resultado electoral y por tanto condicionar nada menos que nuestro poder legislativo”, mostrando a la clase obrera que el Estado burgués debe velar por el “derecho de esa millonaria audiencia a una información veraz, consagrada en la Constitución”, y queriendo hacer ver a la clase obrera que la democracia del burgués es su democracia, o “nuestra democracia” como indica el PCE en su órgano de expresión. El oportunismo es todavía más nocivo que el Estado burgués, con sus cloacas, para la clase obrera, porque castra por completo la ideología de la clase obrera empujando a ésta a asumir como único Estado el Estado del burgués, guiando a la clase obrera por la senda del idealismo, del reformismo y de la conciliación de clase, pues los valores de la burguesía los universaliza.

Para el oportunista la democracia, la del burgués, y la Constitución son un fetiche, un nuevo Dios. Pero la democracia del burgués no es más que una forma de Estado mediante la cual el capital roba y explota impune e inmisericordemente a la clase obrera. Una forma de Estado que no solo no deja de ser violenta, sino que abraza completamente la ideología fascista y, para ello, simplemente basta echar un vistazo, y no muy profundo, al Estado español.

Ese fetiche de la democracia, que se reduce a la votación de aquellas etiquetas electorales – peones de los monopolios cuya política es realizada desde los consejos de administración de éstos – que financia el capital ya sea por la vía de los préstamos como por la vía de la promoción a través de los medios de comunicación de masas que están en manos del capital, según los capitalistas no son otra cosa que trampa tras trampa.

El columnista del USA Today James Bovard publicó un artículo titulado “¿El FBI cambió las elecciones de 2020?” en el órgano de expresión de la fundación reaccionaria The future of freedom foundation donde cuestiona el resultado electoral de 2020 en EEUU, enumerando una serie de casos donde el FBI ha intervenido para influir en el resultado de las elecciones, denunciando también cómo en 2016 trató el FBI de hacer todo tipo de maniobra para evitar la victoria de Donald Trump.

También hemos de recordar la contienda electoral de 2000 donde en Florida el hermano de George Bush hizo todo tipo de trampas en la votación, y donde el Tribunal Supremo de EEUU, con unos jueces nombrados en su mayoría por George Bush padre, decidieron dar el triunfo electoral a Bush sobre Al Gore. Curiosamente la esposa del ponente de dicha sentencia, el Juez Clarence Thomas, que otorgaba la victoria electoral a George W Bush, había sido contratada por el propio George W. Bush previamente a dicha ponencia.

Pucherazos electorales que se suceden en todos los Estados capitalistas de todos los continentes pues, como decía Stalin, en las elecciones de los capitalistas siempre gana el que cuenta los votos, esto es, los capitalistas.

Otro fetiche para los oportunistas es la constitución, que supuestamente garantiza derechos universales para el pueblo, para la clase obrera. La constitución define la naturaleza de la formación socioeconómica, en este caso del capitalismo. En consecuencia, la constitución lo que hace es garantizar el marco de explotación capitalista. Ello se puede comprobar con nitidez viendo la Constitución española de 1978 por el que se maquilla el Estado franquista, donde los derechos del pueblo son una declaración de intenciones que la misma constitución da la vía para el incumplimiento, donde los derechos y los intereses de los capitalistas sí que no son declaración de intenciones sino reales y efectivos.

Así, pues, los ciudadanos, según el artículo 23 de esa Constitución, “tienen el derecho a participar en los asuntos públicos, directamente, o por medio de representantes, libremente elegidos en elecciones periódicas por sufragio universal”. Sin embargo, y aún actuando escrupulosamente cómo señala ese artículo, si esa ciudadanía decide mediante esa participación imponer un sistema económico socialista, comprobará que el artículo 38 de esa misma Constitución señala que “Se reconoce la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado. Los poderes públicos garantizan y protegen su ejercicio y la defensa de la productividad, de acuerdo con las exigencias de la economía general y, en su caso, de la planificación” y, en consecuencia, esos poderes públicos – la policía, los jueces y el Ejército – están obligados y mandatados constitucionalmente a arremeter contra la ciudadanía y sus resoluciones. Y el Ejército doblemente mandatado, por este artículo 38 y por el artículo 8.

Todos los ciudadanos tienen derecho al trabajo (artículo 35) pero la propia Constitución en su desarrollo (Ley Orgánica del Estatuto de los Trabajadores que emana del artículo 35.2) permite que el empresario despida y niegue el derecho al trabajo. Los poderes públicos, según la Constitución, “promoverán las condiciones favorables para el progreso social y económico y para una distribución de la renta regional y personal más equitativa, en el marco de una política de estabilidad económica. De manera especial realizarán una política orientada al pleno empleo” (artículo 40) con lo que el derecho al trabajo ya, incluso es rebajado al empleo, pero no solo eso, sino que el progreso social y económico siempre estará subordinado a los intereses económicos de los monopolios, esto es, “el marco de una política de estabilidad económica”. Por tanto, el progreso económico y social de los ciudadanos – y aquí hay que incluir el derecho, no fundamental, a la sanidad pública (artículo 43), a la educación pública (artículo 27), a la asistencia y prestaciones sociales de la Seguridad Social (artículo 41), a la cultura y a la investigación científica (artículo 44), a una vivienda digna y adecuada (artículo 47), a las pensiones (artículo 50), etcétera, todos quedan constreñidos por la voluntad de los monopolios, esto es, “en el marco de una política de estabilidad económica”, o lo que es lo mismo, la Constitución Española de 1978 otorga los derechos al pueblo que en cada momento les venga en gana a los monopolios, y a su estabilidad económica.

La propia Constitución de 1978 cuando habla de los derechos anteriormente mencionados, se expresa en que el Estado se obliga y compromete a promover y a actuar para dar satisfacción a esos derechos, cosa diametralmente diferente a garantizar su cumplimiento – que por cierto no se cumplen como el pueblo y las estadísticas sobre la pobreza en España certifican. ¿Y en que se sustancia esa actuación y promoción que dice la Constitución? En lo que marca el artículo 135 de la Constitución Española que señala que “Todas las Administraciones Públicas adecuarán sus actuaciones al principio de estabilidad presupuestaria. El Estado y las Comunidades Autónomas no podrán incurrir en un déficit estructural que supere los márgenes establecidos, en su caso, por la Unión Europea para sus Estados Miembros. (…) El Estado y las Comunidades Autónomas habrán de estar autorizados por ley para emitir deuda pública o contraer crédito (…) Los créditos para satisfacer los intereses y el capital de la deuda pública de las Administraciones se entenderán siempre incluidos en el estado de gastos de sus presupuestos y su pago gozará de prioridad absoluta”. Es evidente que el cobro de la usura por parte de la plutocracia financiera del mundo sí que es un derecho realmente protegido por la Constitución Española, y no los mencionados hasta ahora. Y, por supuesto, nos deja claro que lo que expresa el artículo 1.2 de la Constitución Española de que “la soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado” es tan falso como los supuestos derechos que dice esa misma constitución otorgar. Pues la política económica vendrá determinada por la UE, los monopolios europeos, no teniendo el Estado español más capacidad que ejecutar lo que le impongan desde la UE.

Con todo esto nos preguntamos ¿A qué derechos consagrados por la Constitución para el pueblo se refieren los oportunistas? ¿A qué democracia se refieren los oportunistas? ¿A qué moral o a qué legalidad apelan? La función y la razón de ser del Estado burgués es oprimir a la clase obrera, al pueblo, negarle cualquier derecho e imponerle con el mayor del cinismo la mayor de las dictaduras, la dictadura de los monopolios, la dictadura del capital, la dictadura por la que una minoría explota inmisericorde y legalmente a una mayoría a la que deshumaniza y la convierte en un objeto al que le otorga menos valor que a una tuerca. Y el oportunismo, negando la lucha de clases y, por tanto, ocultando la naturaleza de clase del Estado capitalista al proletariado lo que hace es inocular la ideología burguesa, haciendo albergar esperanzas entre los parias, entre los explotados, haciéndoles asumir el capitalismo y, en todo caso, mostrándoles la ilusión de gestionar de otro modo un Estado que, realmente, es el instrumento cardinal para sostener el régimen de explotación capitalista y por su naturaleza enemigo jurado del proletariado, dejando incólume la raíz de los problemas de la clase obrera, de la humanidad, que no es otra cosa que la propiedad privada sobre los medios de producción, el sistema capitalista de producción, de tal manera que el oportunismo es una parte del imperialismo fundamental para que los monopolios mantengan su dictadura que cuesta la vida a centenares de millones de seres humanos cada año. El oportunismo es la máxima expresión de la putrefacción y de la traición y su misión es engañar a la clase obrera – conduciéndola por el sendero del legalismo y del reformismo – al objeto de perpetuar el régimen de explotación capitalista para desviarlo del camino de su emancipación como clase, del cumplimiento de su misión histórica que no es otra que hacer que el ser humano abandone la prehistoria de salvajismo y explotación – consecuencia de despojar de los medios de producción y, por consiguiente, privarle de los medios de vida a miles de millones de seres humanos – y empiece a construir conscientemente su historia, derrocando revolucionariamente el capitalismo, socializando los medios de producción, despojando a la minoría criminal burguesa del poder y de toda participación en la vida política e imponiendo la dictadura del proletariado al objeto de desarrollar el socialismo y avanzar hacia el comunismo, hacia la sociedad sin clases y sin Estado, donde el ser humano sea el centro de todo y donde la humanidad pueda garantizar una vida digna para todos sus integrantes armonizando el desarrollo humano con la naturaleza de la que forma parte el género humano, como única vía posible de garantizar la vida humana en el planeta.

 

¡CONTRA EL IMPERIALISMO Y SU PRODUCTO EL OPORTUNISMO!

¡POR LA UNIÓN DE LA CLASE OBRERA Y LA ORGANIZACIÓN DE SUS ÓRGANOS DE PODER, POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡POR EL SOCIALISMO!

 

Madrid, 8 de agosto de 2022

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)