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La ‘Transición’ teñida de sangre obrera [ESP/EUS]

Hoy recordamos la matanza de Vitoria-Gasteiz del 3 de marzo de 1976, un acto de terror del Estado que demostraba la verdadera cara de la ‘Transición’ y que se saldó con cinco muertos y cientos de heridos.

Obreros muertos y heridos a manos de un Estado que nunca ha dejado el fascismo, simplemente se sirvió de ciertas cesiones, de engaños y represión ante las numerosas huelgas y manifestaciones que se daban. A esto hay que sumar la presión ejercida por organizaciones que practicaban la lucha armada. Es decir, se daba una correlación de fuerzas favorable a una ruptura con los elementos del franquismo.

El terrorismo de estado, donde tomó parte Manuel Fraga Iribarne, fundador del mismo partido del que han salido criminales como Aznar y Ayuso, no sólo es un ataque a la clase obrera en Euskal Herria, también lo es para toda la clase obrera internacional, ya que los trabajadores no tenemos otra patria que la humanidad emancipada de la sociedad de clases.

Desde el PCOE mostramos nuestra repulsa a la masacre del 3 de marzo, dejando en claro que la clase obrera es la clase revolucionaria, la única clase que realmente puede romper con este sistema desfasado, que ya supone una traba absoluta para el desarrollo humano, un sistema al que entonces, y hoy más que nunca, le sobramos millones de personas.

 

¡Poder obrero y popular frente al fascismo!

¡Ni reforma ni pacto: ruptura con el régimen fascista!

¡Proletarios de todos los países, uníos!

Comité Nacional de Euskal Herria del Partido Comunista Obrero Español

Langileen odolez tindatutako “Trantsizioa”

 

Gaur gogoratzen dugu 1976ko martxoaren 3ko Gasteizko sarraskia, Estatuaren beldurrezko ekintza bat, ‘Trantsizioaren’ benetako aurpegia erakusten zuena eta bost hildako eta ehunka zauritu eragin zituena.

Faxismoa inoiz utzi ez duen Estatu baten esku hildako eta zauritutako langileak, zenbait lagapenez, engainuz eta errepresioz baliatu zen ematen ziren greba eta manifestazio ugarien aurrean, eta horri borroka armatua egiten zuten erakundeek egindako presioa gehitu behar zaio. Hau da, frankismoaren elementuekiko hausturaren aldeko indar korrelazioa zegoen.

Estatu terrorismoa, non Manuel Fraga Iribarnek parte hartu zuen, Aznar eta Ayuso bezalako kriminalak atera diren alderdi beraren sortzaileak, ez da soilik Euskal Herriko langile klasearen aurkako eraso bat, baita nazioarteko langile klase guztiarentzat ere, langileok ez baitugu klase gizartetik emantzipatutako gizatasuna beste aberririk.

PCOEtik martxoaren 3ko sarraskia gaitzesten dugu, eta argi uzten dugu langileria dela klase iraultzailea, sistema zaharkitu horrekin benetan hautsi dezakeen klase bakarra, giza garapenerako erabateko traba dena, eta orduan, eta gaur egun inoiz baino gehiago, milioika pertsona soberan dauzkaguna.

 

 

Langile eta herri boterea faxismoaren aurrean!

Ez erreformarik ez itunik: erregimen faxistarekiko haustura!

Herrialde guztietako proletarioak, batu zaitezte!

 

PCOEren Euskadiko Batzorde Nazionala




Libertad para la comunista María José Baños Andújar

Desde comienzos de año hemos tenido noticias del agravamiento de salud de la presa política María José Baños Andújar, militante comunista, la cual se encuentra ingresada en la enfermería del centro penitenciario Murcia II.

María José padece una confluencia de enfermedades graves e incurables que han desgastado a su organismo: está enferma de VIH en estado C3 (el más avanzado de la clasificación clínica), padece trombocitopenia crónica que compromete su sistema inmunológico, así como una desnutrición calórica severa (cayendo su peso hasta los 44 kilogramos), un 69% de discapacidad y un deterioro físico que la obliga a estar postrada.

La clase obrera no puede permanecer pasiva ante la vulneración de los derechos de una militante comunista, pues nada nos queda esperar de un estado criminal al servicio de la burguesía. Como comunistas, somos conscientes de que el estado no es un instrumento neutral, sino que sirve a los intereses de una clase u otra. En el caso que nos ocupa, el estado español, heredero de la dictadura franquista, se va a utilizar todo el aparato estatal para reprimir a los sectores obreros más combativos contra el capitalismo, destacando aquí a los comunistas.

Nuestro partido es consciente de que para el sistema fascista que maneja las cárceles del estado, las vidas de los comunistas militantes no significan nada, y de no ser por la presión solidaria que ejerce la clase obrera, dejarían morir en prisión a todos ellos, como ocurriera en el pasado con José Manuel Sevillano (1990) tras 175 días en huelga de hambre, o el caso más cercano de Isabel Aparicio (2014), a la cual se le negó un tratamiento médico adecuado para tratar su grave estado de salud.

De igual manera, denunciamos al oportunismo político (uno de cuyos grandes representantes es Pablo Iglesias) que defendió la puesta en libertad provisional del corrupto Eduardo Zaplana por motivos humanitarios a causa de su estado de salud y nunca alzó su voz para los presos comunistas enfermos, como podrían ser los casos actuales de Lucio García Blanco (que sufre una enfermedad neurodegenerativa que afecta gravemente a su capacidad de compresión y de toma de decisiones) así como el de la propia María José Baños Andújar.

El Partido Comunista Obrero Español (PCOE) se hace eco en este comunicado de lo expresado por la defensa de María José, en el cual se exige:

· Traslado hospitalario inmediato a un centro especializado.

· Información médica transparente.

· Comunicación urgente con su compañero sentimental y de lucha, Marcos Martín Ponce, también preso en el mismo centro.

Asimismo, queremos recordar una resolución del II Pleno de nuestro Comité Central relativo a los presos políticos, en la cual se exige la inmediata puesta en libertad de todos los presos políticos comunistas y de izquierda del Estado español (así como de cualquier rincón del mundo) y apelamos a la unidad y la organización de la clase obrera en general y de las organizaciones comunistas y de izquierda en la construcción de un frente antifascista, por la inmediata puesta en libertad de los presos políticos de izquierda, y por la liquidación del fascismo y del capitalismo que lo genera y que deshumaniza al ser humano, construyendo la Revolución Proletaria Mundial y el Socialismo en pos del comunismo.

 

¡LIBERTAD PARA MARÍA JOSÉ BAÑOS ANDÚJAR!

¡LIBERTAD PRESOS POLÍTICOS!

Comisión de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Huelga en la educación pública [ESP/CAT]

El pasado 11 de febrero se llevó a término una huelga de profesores para poner de relieve las pésimas condiciones laborales y salariales del profesorado catalán. Los profesores tienen que enfrentar condiciones laborales como la matrícula viva, ratios de alumnos muy altas y una población de alumnos heterogénea con una media de un 20% que tienen amplias dificultades para seguir el marco curricular sin personal especialista. A ello hay que añadir que el convenio colectivo no consigue neutralizar la inflación desbocada, con lo que llevan una media de doce años en los que han perdido un 22% de su poder adquisitivo, viendo como sus salarios reales bajan.

Esta huelga es una arista más de las facetas del sistema capitalista que convierte, una vez más, un derecho social básico en un pretexto bajo el cual esconder una herramienta económica con la que formar máquinas y no personas, convirtiendo la educación en un lujo solo guardado para los hijos de los burgueses. Estas movilizaciones no se convierten solo en una protesta laboral, sino que son una defensa colectiva de la Escuela Pública frente a la mercantilización y la lógica de beneficio y la privatización que se lleva a cabo mediante conciertos educativos, recortes presupuestarios y transferencia de recursos públicos hacia empresas privadas. Para los alumnos esta cuestión se manifiesta en la dificultad de acceso a la educación, el deterioro de su calidad y la reproducción de las desigualdades de clase propias del capitalismo en el ámbito educativo. Mientras los hijos de la burguesía acceden a centros beneficiados, la clase obrera, incluidos los profesores, sufren la precarización y la falta de oportunidades.

Nuestro Comité Central en esta resolución del VI Pleno del Comité Central  celebrado el 31 de enero muestra como este conflicto trasciende al profesorado catalán, hundiendo sus raíces en el desarrollo del imperialismo, afectando a la clase en todos los territorios del Estado español exigiendo una respuesta que trasciende la lucha económica, un conflicto de clase que atiende a la política impuesta por los capitalistas de transferir riqueza desde la clase obrera hacia las grandes empresas.

Asimismo, y consecuencia del desarrollo de la automatización y la inteligencia artificial en el seno de la base económica capitalista, la burguesía requiere de menos obreros cualificados y esto hace que la educación pública ya no sea necesaria para los intereses económicos de los monopolios. El capital precisa hoy día de obreros embrutecidos, que sufran de forma descarnada la más cruenta explotación a cambio de un salario ínfimo. Como expresó Karl Marx (Capital y trabajo asalariado, 1849)El precio de este coste de existencia y reproducción es el que forma el salario. El salario así determinado es lo que se llama el salario mínimo. Al igual que la determinación del precio de las mercancías en general por el coste de producción, este salario mínimo no rige para el individuo, sino para la especie. Hay obreros, millones de obreros, que no ganan lo necesario para poder vivir y procrear” y hacia allí nos encaminamos. De aquí se concluye que la única salvación y promesa de una educación verdaderamente pública, universal, gratuita y al servicio del desarrollo humano individual es la destrucción revolucionaria del sistema capitalista y la construcción del sistema socialista.

El destino de los profesores y de los estudiantes, de la clase obrera, requiere de una solución política que trascienda a la mera reivindicación económica, porque la educación pública, bajo el marco descrito del desarrollo capitalista, no deja otra vía que fenecer por completo o la superación de ese marco. El Partit Comunista Obrer de Catalunya ha participado activamente en las movilizaciones insuflando conciencia comunista en las masas de profesores y padres de alumnos que se han manifestado. Ha dejado claro que tras la lucha económica se esconde una estrategia global del capitalismo para privar el acceso al conocimiento y de llevar a la más irreversible bancarrota a la educación pública por las necesidades intrínsecas de su modelo productivo. A los obreros y sus hijos no les queda más salida que su completa demolición para construir el socialismo y la salida tiene que ser revolucionaria.

 

¡Por una educación pública, gratuita y universal!

¡Por la unión de todas las luchas de la clase obrera en una única lucha de clases contra el capitalismo y su Estado y por la construcción del socialismo!

¡Socialismo o barbarie!

 

Comissió de Moviment Obrer i de Masses del Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya

 

La vaga a la educació pública

 

El passat 11 de febrer es va portar a terme una vaga de professors per a posar de relleu les pèssimes condicions laborals i salarials del professorat català. Els professors han d’enfrontar condicions laborals com la matrícula viva, ràtios d’alumnes molt altes i una població d’alumnes heterogènia amb una mitjana d’un 20% que tenen àmplies dificultats per a seguir el marc curricular sense personal especialista. A això cal afegir que el conveni col·lectiu no aconsegueix neutralitzar la inflació desbocada, amb el que porten una mitjana de dotze anys en què han perdut un 22% del seu poder adquisitiu, veient com els seus salaris reals baixen.

Aquesta vaga és una aresta més de les facetes del sistema capitalista que converteix, una vegada més, un dret social bàsic en un pretext sota el qual amagar una eina econòmica amb la qual formar màquines i no persones, convertint l’educació en un luxe sol guardat per als fills dels burgesos. Aquestes mobilitzacions no es converteixen només en una protesta laboral, sinó que són una defensa col·lectiva de l’Escola Pública enfront de la mercantilització i la lògica de benefici i la privatització que es duu a terme mitjançant concerts educatius, retallades pressupostàries i transferència de recursos públics cap a empreses privades. Per als alumnes aquesta qüestió es manifesta en la dificultat d’accés a l’educació, la deterioració de la seva qualitat i la reproducció de les desigualtats de classe pròpies del capitalisme en l’àmbit educatiu. Mentre els fills de la burgesia accedeixen a centres beneficiats, la classe obrera, inclosos els professors, sofreixen la precarització i la falta d’oportunitats.

El nostre Comitè Central en aquesta resolució del VI Ple del Comitè Central celebrat el 31 de gener, mostra com aquest conflicte transcendeix al professorat català, enfonsant les seves arrels en el desenvolupament de l’imperialisme, afectant la classe en tots els territoris de l’Estat espanyol exigint una resposta que transcendeix la lluita econòmica, un conflicte de classe que atén la política imposada pels capitalistes de transferir riquesa des de la classe obrera cap a les grans empreses.

Així mateix, i a conseqüència del desenvolupament de l’automatització i la intel·ligència artificial en el si de la base econòmica capitalista, la burgesia requereix de menys obrers qualificats i això fa que l’educació pública ja no sigui necessària per als interessos econòmics dels monopolis. El capital precisa avui dia d’obrers embrutits, que sofreixin de forma descarnada la més cruenta explotació a canvi d’un salari ínfim. Com va expressar Karl Marx (Capital i treball assalariat, 1849) “El preu d’aquest cost d’existència i reproducció és el que forma el salari. El salari així determinat és el que es diu el salari mínim. Igual que la determinació del preu de les mercaderies en general pel cost de producció, aquest salari mínim no regeix per a l’individu, sinó per a l’espècie. Hi ha obrers, milions d’obrers, que no guanyen el necessari per a poder viure i procrear” i cap a allí ens encaminem. D’aquí es conclou que l’única salvació i promesa d’una educació veritablement pública, universal, gratuïta i al servei del desenvolupament humà individual és la destrucció revolucionària del sistema capitalista i la construcció del sistema socialista.

El destí dels professors i dels estudiants, de la classe obrera, requereix d’una solució política que transcendeixi a la mera reivindicació econòmica, perquè l’educació pública, sota el marc descrit del desenvolupament capitalista, no deixa una altra via que  la superació d’aquest marc econòmic. El Partit Comunista Obrer de Catalunya ha participat activament en les mobilitzacions insuflant consciència comunista en les masses de professors i pares d’alumnes que s’han manifestat. Ha deixat clar que després de la lluita econòmica s’amaga una estratègia global del capitalisme per a privar l’accés al coneixement i de portar a la més irreversible fallida a l’educació pública per les necessitats intrínseques del seu model productiu. Als obrers i els seus fills no els queda més sortida que la seva completa demolició per a construir el socialisme i la sortida ha de ser revolucionària.

Per una educació pública, gratuïta i universal!

Per la unió de totes les lluites de la classe obrera en una única lluita de classes contra el capitalisme i el seu Estat i per la construcció del socialisme!

Socialisme o barbàrie!

 

Comissió de Moviment Obrer i de Masses del Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya




Las muertes en la red ferroviaria

Los accidentes de Adamuz y Cataluña que se presentan como una suma de errores técnicos, falta de inversión o una mala gestión coyuntural, son el primer episodio y consecuencia de un proceso sostenido de desmantelamiento progresivo de la red ferroviaria en España. En otro ámbito, hay que destacar que las mismas vías han soportado un aumento de ocho millones de usuarios en los últimos diez años y la implementación de empresas privadas como Ouigo o Iryo, que hacen usufructo de las vías para la ganancia privada sin aportar ni un céntimo en el mantenimiento de las mismas y aumentando la velocidad de su colapso. También tenemos que decir que en el tema de las inversiones se ha fiado todo a proyectos vistosos de alto impacto mediático y rentabilidad política, mientras se erosiona la red que garantiza el servicio cotidiano, lo que ha llevado a un repentino deterioro funcional que no esperaban que fuera tan rápido y con tantas personas muertas.

La erosión silenciosa no ha hecho más que mostrarse y ha dejado un mapa de infinidad de puntos con potencial peligro de accidente mortal. Este episodio ha dejado pequeño el deterioro funcional, más o menos normalizado, que incluía retrasos, averías y pérdida de funcionalidad y ha escalado a una nueva dimensión que son las consecuencias de un plan que trasciende a ministros, partidos políticos y legislaturas y que está orientado a medir por rentabilidad el transporte público con su plan de desmantelamiento. El tren deja de ser un derecho colectivo y vertebrador del territorio para convertirse en negocio privado. En ese punto se ha desviado la inversión pública hacia las líneas más lucrativas, en un intento de que los usuarios abandonen por cansancio el uso del tren en líneas no rentables y que sea percibido como una elección natural que los usuarios toman libremente.

Este desmantelamiento es un trabajo de zapa muy prolongado en el tiempo y se ejecuta con la reducción de las plantillas, infraestructuras que no se renuevan, externalizaciones que fragmentan las responsabilidades, mantenimiento reactivo en lugar de preventivo y una planificación orientada al beneficio privado más que al servicio público. De este plan empezamos a recoger sus primeras consecuencias, que no se fraguan tanto con cierres explícitos sino que son la consecuencia de decisiones acumulativas y que ya se miden en varias decenas de muertos. Es un círculo deliberado de degradación y justificación donde el deterioro no es una consecuencia indeseada, sino que es la condición necesaria para avanzar hacia el pleno desmantelamiento. En consecuencia, el colapso de la red ferroviaria no es sólo técnica o presupuestaria, es política y forma parte de un plan estratégico que vacía de contenido al ferrocarril como sistema público integral para preparar su reducción estructural sin asumir el coste político de reconocerlo abiertamente.

En un nuevo escenario, la lucha de clases puede observarse sobre los rieles. La clase obrera no puede ver el desmantelamiento del sistema ferroviario como simples fallos de gestión o de errores aislados, ya que son las consecuencias directas de la lógica capitalista aplicada al servicio público. Desde el PCOE denunciamos que las muertes no son accidentes puntuales, son asesinatos que tienen una clara responsabilidad política y que son resultado de un plan ejecutado a largo plazo que sacrifica vidas humanas en nombre de la ganancia privada.

El ferrocarril, que debería ser un derecho social y un bien común, es vaciado de contenido para abrir mercados, y los cuerpos que quedan en el camino son el costo humano del capitalismo. En este punto queda claro que el desmantelamiento de la red ferroviaria no es un error técnico, es fruto de una decisión política al servicio del capital. Desde el PCOE denunciamos esta lógica mercantilista contra el servicio público, no sólo en la red ferroviaria sino en todos los ámbitos de la vida de la clase obrera que son medidos por esta vara de medida y precarizados a marchas forzadas como la sanidad, la educación, la vivienda, las pensiones o la cesta de la compra. El futuro de todo el sector público va hacía una demolición controlada si la clase obrera no consigue arrancar los privilegios de la minoría parasitaria, la burguesía, y hacerse con los medios de producción para ponerlos en manos de la única clase que produce valor, la clase obrera. En este trance el PCOE actúa de escuela política y llama a los elementos de la clase obrera a ensanchar su base en la construcción de la única alternativa posible, la revolucionaria.

 

¡No son accidentes, son asesinatos!

¡Por la defensa de lo público!

¡Construye con el PCOE la alternativa revolucionaria!


Comisión de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




El problema artificial de la vivienda

El Artículo 47 de la Constitución Española sobre el derecho a la vivienda, uno más, no es más que papel mojado y es la consecuencia directa de una forma de estado que está al servicio del capital. Como cualquier bien bajo el capitalismo, la vivienda no es una excepción y pasa a convertirse de derecho básico a mercancía, como no puede ser de otra manera bajo el capitalismo. Este funcionamiento da vía libre a la especulación y el acaparamiento de viviendas por parte de fondos buitre y rentistas, que profundizan la desigualdad social y expulsan a amplios sectores de la clase obrera en un escenario donde se impone la lógica de beneficio por encima de la vida de las personas. Una vez más asistimos a la contradicción de que cuando más aumenta el capital, más miseria se crea entre la clase obrera porque, mientras más viviendas vacías existen, millones de trabajadores carecen de un lugar donde vivir. Se trata de crisis en medio de la abundancia. Como todo lo que cae en manos de la burguesía, la necesidad básica se convierte en un problema para la clase obrera, al convertir la vivienda en un activo financiero del que extraen beneficio sin producir valor real.

La lógica del mercado impuesta a la vivienda, provoca un proceder completamente anárquico, que reduce artificialmente la oferta para encarecer el precio de la vivienda con destino al beneficio privado y la especulación, en un escenario donde no es la escasez de parque inmobiliario el problema, sino su uso, gestión y distribución. Además, como vimos en la explosión de la burbuja de 2008 y en algunos casos más actuales como el del Bloque Orsola en Barcelona, la administración sólo sirve para inyectar dinero público hacia capitales privados, cosa que no debe extrañarnos porque es la función de los gobiernos bajo la democracia burguesa. El último episodio se da bajo el autodenominado gobierno más progresista de la historia que condonará el 100% de IRPF a los rentistas que no suban el alquiler a los inquilinos. Se da así la contradicción que el dinero público se destina a proteger al capital financiero antes que a las familias desahuciadas, lo que muestra a las claras las características de la dictadura del capital bajo la democracia burguesa. Mientras tanto, por parte de la clase obrera, la precariedad laboral y los salarios de hambre impiden el acceso a la vivienda, lo que se refleja en un aumento exponencial de los obreros en situación de calle, la multiplicación de los desahucios y el aumento de las viviendas vacías.

Desde el PCOE tenemos claro que no existe una solución definitiva que no pase por la superación del modelo de producción capitalista, que ha colapsado hace tiempo y del que la vivienda es solamente uno más de sus síntomas inhumanos para la gran mayoría de la población. Sólo el Socialismo es capaz de desmercantilizar el bien básico de la vivienda mediante una reforma urbana que nacionalice y expropie a los especuladores todo el parque de viviendas para ponerlo al servicio de la única clase que produce valor, la clase obrera. Por lo tanto, la extinción de todo este estado de cosas que violenta a la clase obrera, pasa por métodos revolucionarios que conquisten un estado obrero que imponga su dictadura de clase contra los especuladores y los chupasangres y que se dirige hacia ello con el fortalecimiento del partido comunista.

 

¡Por la reforma urbana y la dictadura del proletariado!

¡Contra la especulación, construye el socialismo!

¡Obrero y estudiante, únete al PCOE!

Comisión de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




La pobreza infantil en España

La pobreza infantil en España afecta ya al 29% de la infancia. Uno de cada cuatro niños está bajo un riesgo multifactorial (alimenticio, económico, energético, etc.) en un país que produce riqueza de sobra. Este dato no puede interpretarse como un problema aislado o accidental porque es una consecuencia estructural del sistema capitalista. La base del problema reposa sobre el modo de producir capitalista que socializa la producción, pero privatiza la ganancia. Los niños en pobreza infantil no lo son por realidades familiares complejas, sino que lo son por el aumento del grado de explotación sobre las familias trabajadoras, el aumento de la tasa de precariedad laboral y la apropiación privada del trabajo social. Por lo tanto, hay que poner la vista sobre las relaciones de clase, la distribución de la riqueza y, muy importante, el estado burgués, cuya función solo es derivar dinero público a intereses privados, dejando en la estacada al 29% de los hijos de la clase obrera. El estado burgués se instituye en garante de los intereses del capital, externaliza servicios básicos y, como contrapeso, aplica políticas sociales insuficientes y paliativas, en un intento de alargar un poco más la vida de un sistema en bancarrota.

Llegados a este punto podemos afirmar que existe la pobreza infantil porque existe el capitalismo. La infancia precarizada sufre así una doble explotación sobre sus vidas, por su clase social y por su dependencia económica, al mismo tiempo que le garantiza al capitalismo la futura mano de obra barata y su ejército industrial de reserva, en un modelo productivo donde se reproducirán y perpetuarán las diferencias. Mientras, la estrategia de la burguesía, a través de su estado y sus medios de comunicación, es la de hablar de exclusión sin cuestionar el sistema, culpabilizando a las familias o, directamente mandarlos a la beneficencia sin cuestionar su sistema de producción y las diferencias sociales que se reproducen y agrandan en el modelo productivo capitalista.

Por lo tanto, la erradicación de la pobreza infantil, una sola de las aristas que reproducen las desigualdades sociales debido a la apropiación privada del trabajo social, tienen una solución común al resto de violencias que sufre la clase obrera por parte de la burguesía, esto es, la superación del modelo productivo capitalista hacia un modelo de apropiación social del trabajo social, el socialismo, que pasa por la expropiación de los expropiadores y su modelo productivo, la socialización de los medios de producción y la planificación de la producción hacia un sistema que excluya la ganancia privada, hacia una economía que prime el bienestar de la inmensa mayoría productiva, la única que produce valor, la clase obrera. El PCOE tiene claro que para terminar con la pobreza infantil no hay otro camino que la destrucción del estado burgués para sustituirlo por un gobierno obrero que extinga las contradicciones de clase y a las clases mismas y, con su extinción, el proletariado se extinga también como clase y con ella el propio estado. Esto pasa por la organización de la clase obrera dentro de la vanguardia revolucionaria que guíe a las masas hacia la emancipación de todos los hermanos de clase con conciencia política y llegue al total de los elementos de la clase obrera. El PCOE actúa de escuela de cuadros hacia la superación del sistema capitalista y la conquista de espacios de poder obrero. Únete a nuestras filas.

 

¡No es pobreza infantil, son vidas precarizadas!

¡Sólo el socialismo puede terminar con las desigualdades!

¡Socialismo o barbarie!

 

Comisión de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Las tres personas sin hogar que han muerto en Barcelona y Badalona durante la ola de frío han sido asesinadas [ESP/CAT]

Según la Fundació Arrels cerca de 5.000 personas no tienen casa en Barcelona. De esas 5.000, más de 1.300 duermen en la calle, más de 2.800 se refugian en recursos públicos o privados que existen en la ciudad y 536 viven en asentamientos informales y en locales en desuso.

Durante esta última ola de frío, tres personas sin casa han muerto en Barcelona y Badalona. Todo esto mientras Albiol llevaba a cabo operativas fascistas en el B9 dejando a 400 personas más a la intemperie, sin alternativa habitacional, con la excusa de proteger el derecho a la propiedad privada. Cabe destacar que, según el Censo de viviendas vacías de Barcelona, se han detectado en torno a 10.052 viviendas en desuso en la ciudad.

A cualquier persona con un mínimo de decencia y a la que la propaganda capitalista no le haya podrido del todo el humanismo, le herviría la sangre ante estos datos. Cualquier trabajadora o trabajador con un mínimo de raciocinio sabe que tanto ella o él y los suyos, están más cerca de ser una de las tres personas asesinadas de frío en la calle, que ser el propietario de más de 4 pisos en la ciudad.

Desde la cèl·lula Joan Comorera de Barcelona del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC) condenamos tanto al Ayuntamiento de Barcelona del PSC como al de Badalona del PP por desatender, desamparar y asesinar a sus propios ciudadanos mientras ofrecen barra libre a los grandes propietarios para que se adueñen de la ciudad. Así mismo animamos a toda aquella y todo aquel que se indigne antes este tipo de situaciones a que engrose las filas del Partido porque hasta que no liquidemos sus lógicas burguesas y asesinas, la clase obrera y las clases populares no tenemos futuro ni garantía de una vida digna. O avanzamos hacia el socialismo o sólo nos queda la barbarie capitalista.

 

¡Nadie más en la calle!

¡Por nuestras asesinadas y asesinados!

¡Socialismo o barbarie!

Cèl·lula Joan Comorera de Barcelona del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC)

Les tres persones sense llar que han mort a Barcelona i Badalona durant l’onada de fred han estat assassinades

Segons la Fundació Arrels, prop de 5.000 persones no tenen casa a Barcelona. D’aquestes 5.000, més de 1.300 dormen al carrer, més de 2.800 es refugien en recursos públics o privats que existeixen a la ciutat i 536 viuen en assentaments informals i en locals en desús.

Durant aquesta última onada de fred, tres persones sense llar han mort a Barcelona i Badalona. Tot això mentre Albiol duia a terme operatius feixistes al B9, deixant 400 persones més a la intempèrie, sense alternativa residencial, amb l’excusa de protegir el dret a la propietat privada. Cal destacar que, segons el Cens d’habitatges buits de Barcelona, s’han detectat al voltant de 10.052 habitatges en desús a la ciutat.

A qualsevol persona amb un mínim de decència i a qui la propaganda capitalista no li hagi podrit del tot l’humanisme, li bulliria la sang davant d’aquestes dades. Qualsevol treballadora o treballador amb un mínim de raciocini sap que tant ella o ell i els seus, estan més a prop de ser una de les tres persones assassinades pel fred al carrer que no pas de ser el propietari de més de 4 pisos a la ciutat.

Des de la cèl·lula Joan Comorera de Barcelona del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC) condemnem tant l’Ajuntament de Barcelona del PSC com el de Badalona del PP per desatendre, desemparar i assassinar els seus propis ciutadans mentre ofereixen barra lliure als grans propietaris perquè s’apoderin de la ciutat. Així mateix, animem tota aquella i tot aquell que s’indigni davant aquest tipus de situacions a engruixir les files del Partit, perquè fins que no liquidem les seves lògiques burgeses i assassines, la classe obrera i les classes populars no tenim futur ni garantia d’una vida digna. O avancem cap al socialisme o només ens queda la barbàrie capitalista.

 

Ningú més al carrer!

Per les nostres assassinades i assassinats!

Socialisme o barbàrie!

Cèl·lula Joan Comorera de Barcelona del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC)




Badalona, Generación Z, la burguesía y su táctica de división de la clase obrera

Los fascistas, en las tertulias radiofónicas, televisivas o en posts de redes sociales, cada día expresan de manera más clara su odio profundo a la clase obrera y su anticomunismo.

Los “demócratas”, tan reaccionarios como los primeros, les allanan el camino en tanto les une la defensa de la base económica capitalista y de la superestructura putrefacta que ésta eleva. Todos ellos defienden a muerte los intereses del capital financiero, de los monopolios, es por ello que ambos son, en esencia, lo mismo, dos caras de la misma moneda capitalista, defensores de la ideología burguesa.

En la prensa del capital proliferan noticias del corte siguiente:

 

Estas “noticias”, donde los dueños de esos medios de comunicación se erigen en portavoces de la clase obrera, tienen unos objetivos muy claros: dividir a la clase obrera, realizar una confrontación intergeneracional de la clase obrera, echar a pelear a obreros jóvenes contra veteranos, y viceversa, para así exculpar al auténtico criminal, al auténtico responsable de los problemas que azotan al proletariado – sea de la generación que sea y tenga la edad que tenga – que es el  sistema capitalista, su clase dominante – la burguesía – y  su Estado con sus leyes, jueces y fuerzas represivas.

Los capitalistas echan la culpa del paro juvenil, del malestar en los centros de trabajo cada día mayor como consecuencia de una explotación cada vez más descarnada, a que los jóvenes “no quieren trabajar” o “que demuestran una ética laboral deficiente”. Y de esta forma crean para las víctimas de su régimen capitalista y criminal un chivo expiatorio dentro de las propias filas del proletariado, dentro de las propias filas de los explotados, ora los jóvenes proletarios ora los proletarios de otras nacionalidades. De esta forma los obreros nos peleamos entre nosotros en lugar de apuntar la responsabilidad a quien realmente la tiene: el sistema capitalista y su clase dirigente, la burguesía.

El pasado día 17 de diciembre, el fascista alcalde de Badalona, desalojó el antiguo Instituto B9 de dicha localidad, arrojando a 199 personas que malvivían en dicho instituto a la calle, deteniendo la policía, además, a 18 de ellas para aplicarles la criminal ley de extranjería.

El impresentable alcalde fascista de Badalona, así como un centenar de reaccionarios, su séquito de “freikorps”, no conformes con desalojar y arrojar a la intemperie a 199 seres humanos, perseguían no sólo desalojarlos sino desterrarlos completamente de la ciudad de Badalona, proclamando consignas genuinamente fascistas como “llévatelos a tu casa” o que “Pedro Sánchez les busque una vivienda”. Consignas coherentes con la ideología fascista del PP de confrontar al proletariado, señalando al obrero que viene de otro país, en este caso mayoritariamente subsahariano, como responsables de la pobreza y de la inseguridad que padecen los badaloneses cuando el responsable de la pobreza y de la inseguridad, realmente, es el sistema capitalista del que Xavier García-Albiol es un títere de los empresarios.

El empobrecimiento del proletariado en Badalona, en Cataluña y en el conjunto del Estado español, no se debe a que proletarios originarios de otros puntos del planeta vengan, sino que se debe a la esencia del capitalismo generador de desigualdad social, donde una minoría se lucra enormemente a costa de mandar a la pobreza a la inmensa mayoría del pueblo.

Lo que hoy sufre el proletariado badalonés, y de otras ciudades, es la consecuencia de las políticas realizadas por el Estado y la UE en favor de los monopolios, del gran capital. Es momento de recordar cómo se deslocalizaban en la década de los 90s del siglo pasado y en la primera década del siglo XXI las industrias en Barcelona, Sant Adrià de Besòs, Santa Coloma de Gramenet o la propia Badalona hacia otros puntos del planeta, fundamentalmente hacia latitudes asiáticas. Es momento de recordar los procesos de concentración y cómo el desarrollo tecnológico impactó en la destrucción de decenas de miles de puestos de trabajo estables, a la par que se generaba un trabajo precario, destruyendo industria y tercerizando la economía.

El empobrecimiento del proletariado, el incremento del paro y la precariedad, la pérdida de los salarios reales depauperaba las condiciones de vida del proletariado en la provincia de Barcelona, fundamentalmente en la comarca del Barcelonés, pero también en el Maresme donde cayó la industria textil, también deslocalizada.

A la par que se destruía industria, que se cerraban empresas, se especulaba con el suelo y la vivienda, que ha multiplicado exponencialmente su precio en Barcelona y demás ciudades metropolitanas. Véase el ejemplo de lo que hoy es el centro comercial y la barriada de la Maquinista, antaño empresas del metal que pivotaban sobre las dos grandes empresas Maquinista Marítima y Terrestre y la Mercedes Benz, de lo que nada queda. El estallido de la burbuja inmobiliaria destruyó el sector de la construcción y, consecuentemente, se destruyeron más puestos de trabajo.

La depauperación de las condiciones de vida del proletariado en Cataluña, en Badalona, nada tiene que ver con la inmigración sino con el capitalismo, con el sistema económico que defienden a ultranza los fascistas como García-Albiol. Por no hablar de que los flujos migratorios que se producen son también consecuencia del imperialismo, que los fascistas como García-Albiol defienden, que saquean y sojuzgan a los pueblos provocando la huida de las guerras que los imperialistas provocan en África para robar sus riquezas.

Lo que está aconteciendo en Badalona muestra, a las claras, la impunidad con la que actúa el fascismo. Pero también muestra la necesidad que tiene la clase obrera, o lo que es lo mismo, el pueblo, de una referencia revolucionaria que le explique la naturaleza de clase de lo que ocurre y que muestre cual es la raíz del problema, el capitalismo y sus instituciones, y la necesidad de la unidad y la organización revolucionaria de la clase para acabar con el capitalismo, para despojar del poder a la burguesía y hacer que todo el poder y toda la riqueza esté en manos de la clase obrera.

García-Albiol y demás basura reaccionaria que campa a sus anchas, con el pleno apoyo de los medios de manipulación de masas del capital, uno de los mayores enemigos que tiene la clase obrera hoy, utilizan la aporofobia, el desprecio máximo al proletariado, el racismo, la xenofobia y señalan a una clase obrera que malvive como responsable al inmigrante, al proletario en situación más precaria y depauperada, para exculpar a su criminal clase social, la burguesía, y su sistema económico, el capitalismo, como verdaderos responsables del empobrecimiento de las masas obreras.

Como puede verse la burguesía lo apuesta todo al fascismo, lo apuesta todo a confrontar a la clase obrera y dividirla – ya sea racial, nacional o generacionalmente -, como tabla de salvación del capitalismo.

El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a la unidad revolucionaria de la clase, unidad para acabar con el capitalismo y el fascismo que es la ideología que corresponde con el capitalismo monopolista y putrefacto, unidad para derrocar revolucionariamente el estado burgués e imponer la democracia de la clase obrera, donde toda la riqueza, todos los medios de producción y todo el poder esté en manos del proletariado, un poder obrero para desarrollar el socialismo y negar completamente todos los derechos a la burguesía, que es la clase más criminal y asesina que ha parido la historia.

 

¡ABAJO EL FASCISMO Y EL CAPITALISMO QUE LO GENERA!

¡POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAISES, UNÍOS!

 

Madrid, 27 de diciembre de 2025

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La vivienda en Madrid, un derecho inalcanzable bajo el capitalismo

Hoy millones de trabajadores vivimos condenados a pagar un alquiler que devora nuestros salarios. No por falta de pisos, sino porque la burguesía ha convertido uno de nuestros derechos en su negocio.

La situación de la vivienda en la Comunidad de Madrid es la prueba más clara de cómo opera la dictadura del capital. Aquí, en uno de los centros financieros del país, millones de trabajadores vivimos atrapados por alquileres que devoran nuestros salarios. No porque falten viviendas, sino porque la burguesía —bancos, fondos buitre, socimis y grandes propietarios— ha convertido nuestro derecho más básico en una mercancía para su beneficio.

En Madrid la vivienda bajo el capitalismo nunca ha servido para proteger la vida del pueblo trabajador. Es un negocio especulativo que exprime nuestra fuerza de trabajo. Cada piso vacío en manos de Blackstone, cada edificio comprado por un fondo de inversión, cada alquiler que sube demuestra que la vivienda no es un derecho: es un arma para que la burguesía se enriquezca a nuestra costa. Aquí, mientras los trabajadores nos dejamos el sueldo para tener un techo, los especuladores obtienen beneficios sin trabajar, sin producir, sin aportar más que miseria.

La Comunidad de Madrid es el mejor ejemplo de capitalismo monopolista aplicado a la vivienda. Grandes tenedores controlan miles y miles de pisos: bancos como Santander o CaixaBank, fondos como Cerberus y Blackstone, socimis privilegiadas por ventajas fiscales. Ellos deciden quién puede vivir en la ciudad y quién no. Ellos suben los precios, expulsan a barrios enteros, convierten nuestras calles en mercancía. Madrid, bajo su dominio, no es una ciudad para vivir: es un territorio de especulación y acumulación de riqueza para una minoría.

El alquiler en Madrid es un mecanismo brutal de transferencia de riqueza desde la clase trabajadora hacia la burguesía. Cada mes pagamos y seguimos sin nada. No podemos ahorrar, no avanzamos, no construimos futuro. Ellos sí: cada pago nuestro es un beneficio seguro para quienes ya lo tienen todo. Así controlan nuestra vida, nuestra economía y hasta nuestros movimientos.

Queda claro que la vivienda no es un derecho bajo la dictadura del capital: es un mecanismo de desposesión y de miseria. Cada mes que pagamos el alquiler transferimos nuestra fuerza de trabajo directamente a bancos, fondos buitre y grandes propietarios.

La dictadura del capital no se limita a apoderarse de nuestras viviendas: controla nuestro salario, nuestro tiempo y en general: nuestra vida. Mientras la clase obrera ve cómo sus salarios se estancan o incluso retroceden frente a la inflación y al precio desbocado de la vivienda, los monopolios cada vez llenan más sus bolsillos.

Las consecuencias para los trabajadores madrileños son devastadoras. Jóvenes que no pueden emanciparse jamás. Familias expulsadas a la periferia por la gentrificación. Barrios enteros arrancados de su gente, desde Lavapiés hasta Tetuán, desde Carabanchel hasta Vallecas. Desahucios casi diarios que destruyen estabilidad, dignidad y comunidad. La burguesía utiliza el miedo a perder la vivienda como herramienta de sumisión: quieren que vivamos aislados, debilitados, sin capacidad de resistencia.

Y todo esto ocurre mientras los salarios se estancan, mientras la precariedad aumenta y mientras la inflación golpea más fuerte en Madrid que en ningún otro lugar. Incluso trabajando sin descanso, miles de trabajadores no pueden permitirse vivir donde han nacido. El capitalismo demuestra que la clase obrera no tiene ningún futuro bajo esta formación socioeconómica.

Los gobiernos autonómicos y municipales, sean de derechas o “progresistas”, han demostrado que no se enfrentan al capital inmobiliario porque son una herramienta a su servicio. La venta de vivienda pública a fondos buitre, las ventajas fiscales para las socimis, las ayudas insuficientes y la incapacidad para intervenir los precios lo demuestran. No hay soluciones parciales dentro del sistema: solo hay gestión de la miseria para que se mantenga el beneficio del burgués.

La imposibilidad de acceder a una vivienda digna genera en la clase obrera un profundo desarraigo social. Emancipación media pasados los 30 años de edad, familias obligadas a vivir en auténticos zulos, ancianos que sostienen hogares enteros con pensiones menguadas: esto, por triste que suene, es la realidad de la clase trabajadora, es nuestra realidad.

La burguesía también hace infundir su terror a través de mecanismos como son los desahucios, un desahucio no es solo la pérdida de un techo, sino la destrucción de la seguridad, estabilidad emocional y dignidad. El miedo a perder la vivienda mantiene a los trabajadores en posición de sumisión y aislamiento, debilitando nuestra capacidad de organizar resistencia y unificar nuestra lucha.

La única salida real para la clase trabajadora madrileña es la expropiación de bancos, fondos buitre y grandes propietarios; la recuperación inmediata de toda la vivienda pública privatizada; y la socialización de la vivienda para ponerla al servicio del pueblo. No hablamos de reformas, hablamos de devolver a la clase obrera lo que le pertenece. Cada vivienda arrebatada al especulador es un golpe a la dictadura del capital y un paso hacia nuestra emancipación.

La vivienda en Madrid debe convertirse en un bien social. Planificación pública, construcción y mantenimiento sin lucro, asignación según las necesidades del pueblo trabajador. Solo con vivienda socializada podremos garantizar que nadie viva con miedo, que nadie sea expulsado de su barrio, que nadie tenga que pagar el 74% de su salario por un techo, como ocurre en Madrid y Barcelona.

La vivienda sólo dejará de ser una mercancía cuando la clase obrera tome el poder económico y político. La organización, la unidad y la lucha consciente son el camino. Cada barrio, cada centro de trabajo, cada asociación debe convertirse en un espacio de resistencia. Porque los problemas no son individuales: son producto de un sistema que roba, expulsa, empobrece y oprime.

 

¡Socialismo o barbarie!

Célula Iosif Stalin del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




El que pueda hacer, que haga

A principios de noviembre de 2023, el fascista José María Aznar señaló que “Pedro Sánchez es un peligro para la democracia constitucional española (…) El que pueda hacer, que haga, el que pueda aportar, que aporte, el que se pueda mover que se mueva…”.

Ese toque de corneta del mayor exponente del fascismo en el estado español fue recepcionado por los poderes del Estado, cuya médula y esencia es fascista en tanto hunde sus raíces en el estado franquista. Y estos poderes del estado fascista, lo que denominan “el estado profundo”, se pusieron a trabajar a destajo para satisfacer la orden de su caudillo al objeto de decapitar a Sánchez y derribar a su gobierno.

La judicatura se ha batido el cobre, por un lado tratando de librar a los corruptos del PP de sus casos de corrupción, boicoteando leyes emanadas por el Parlamento como, por ejemplo, la amnistía a los encausados del 1 de Octubre y, por otro lado, asediando judicialmente al gobierno, a Sánchez y su entorno, donde el Tribunal Supremo hace, aporta y mueve lo que puede, descollando el magistrado con el que, según el PP, iban a controlar dicho Tribunal por la puerta de atrás, como se visualiza con la condena al Fiscal General del Estado. Militares franquistas jubilados señalando por chats que “había que ejecutar a 26 millones de hijos de puta”, los medios de manipulación – Jiménez Losantos, Negre, Carlos Herrera, y demás reaccionarios – vertiendo la reacción y la ideología fascista por arrobas mintiendo sin cesar, una asociación de guardias civiles que estaban “dispuestos a derramar hasta la última gota de sangre en defensa de la soberanía e independencia de España y su ordenamiento constitucional”, como respuesta al pacto entre Sánchez y los nacionalistas de derecha catalanes,  diplomáticos y altos funcionarios vilipendiando al gobierno de Sánchez y, por último, la Conferencia Episcopal señalando a Sánchez que debe convocar elecciones.

El partido del fascista Aznar, seguramente el partido más corrupto de Europa, donde la corrupción es la forma aplicada por los monopolios para dirigir los estados, más allá de  la estrategia de la presión parlamentaria y en la calle, que les está resultando del todo insuficiente, al igual que el poner las comunidades autónomas donde gobiernan a disposición de los intereses electorales de Feijóo, pretende dar un nuevo giro de tuerca celebrando bimensualmente elecciones autonómicas en aquéllas regiones en las que consideran que ganan las mismas, véase Extremadura ahora en diciembre o Aragón, en febrero. El PP, experto en saquear las arcas públicas y en arremeter sin piedad contra la clase obrera, contra los servicios públicos, alineados con el fascismo internacional no dudando en defender al fascista gobierno israelí y norteamericano, condecorando al fascista de Javier Milei – cuyo gobierno roba a los discapacitados, niega los tratamientos a los enfermos de cáncer o pretende realizar una reforma laboral donde masacra por completo a la clase obrera en Argentina – no duda en gastar dinero público en elecciones autonómicas que no corresponden realizar, al objeto de satisfacer su táctica de demolición del gobierno de derechas de Sánchez.

Como se puede constatar, a la “democracia constitucional española”, fascista hasta la médula, en un grado de descomposición cada día mayor, ya ni tan siquiera le vale un gobierno antiobrero compuesto por socialfascistas y oportunistas, que incrementa la edad de jubilación y debilita el sistema de pensiones públicas, que sostiene el despido barato introducido por la Reforma Laboral del corrupto Rajoy, sosteniendo lo mollar de dicha Reforma, que sostiene la política de transferencias de fondos públicos hacia la sanidad privada debilitando el sistema público de salud, que está privatizando, de facto, la educación universitaria y la formación profesional, deteriorando notablemente el sistema educativo, que destina dinero público hacia la guerra imperialista, incrementando el gasto militar y armando al fascista de Zelenski, etcétera.

El capitalismo monopolista europeo, y también en el estado español, están en bancarrota. El gobierno de Sánchez es lacayo de la UE, un imperialismo europeo que lleva décadas subordinado al imperialismo norteamericano, cuya dirigencia abraza la reacción, no dudando en arremeter contra los intereses de los pueblos europeos y, fundamentalmente, contra el proletariado en Europa, donde esta servidumbre a EEUU implica comprar cuatro veces más caro el gas natural licuado, transferir una mayor cuantía desde Europa hacia el complejo militar industrial norteamericano, comprometer miles de millones de euros en inversiones en industria norteamericana a cambio de negar a los obreros en Europa- también en el estado español – la sanidad y las pensiones públicas, incrementar la carestía de vida, reducir los salarios reales, liquidar la industria europea y, consecuentemente, expulsar a millones de obreros al paro forzoso, empujar a los obreros europeos a la guerra imperialista; en definitiva, sacrificar la vida de millones de proletarios.

Todo esto es asumido por el gobierno de PSOE-SUMAR-IU-PCE, sustentado también por nacionalistas catalanes y vascos, y apoyado por CCOO y UGT, comprometido plenamente con un gobierno que está aplicando una política claramente antiobrera y que hace que en el estado español sea el único lugar de Europa donde no se están produciendo huelgas generales.

Y a pesar de este cuadro, a pesar de que se está masacrando sin piedad a la clase obrera, a la patronal española y al auténtico poder del estado, que precisamente no está en la presidencia del gobierno ni en el Parlamento tan siquiera, le es insuficiente, necesita masacrar todavía más al proletariado.

La socialdemocracia como “ala moderada del fascismo” y el oportunismo arremeten contra la clase obrera sin piedad, consolidan los avances realizados por la extrema derecha en sus gobiernos, como lleva pasando en el estado español durante cincuenta años. Muestran una dialéctica al proletariado de que solamente hay una política posible, la de satisfacer los intereses del gran capital, la de mostrar que el único sistema posible es el capitalismo, la de que el proletariado debe subordinar sus vidas a los intereses del gran capital, que el capital financiero está por encima de todo; allanando el camino para que la extrema derecha vuelva a arrasar, y sucesivamente masacran al proletariado.

El capital financiero trata de encauzar el desapego al régimen burgués y la indignación contra el sistema de la clase obrera empleando el nacionalismo, el chovinismo, el fascismo, confrontando y dividiendo al proletariado; señalando a los oportunistas traidores, a los sindicalistas vendidos a la patronal como ejemplo de lo que es el comunismo y el socialismo, cuando tanto los oportunistas como los socialdemócratas son tan burgueses y tan enemigos del proletariado como los fascistas.

Es cardinal fortalecer las filas del Partido, es fundamental ensanchar la influencia del partido dentro de la clase obrera, es necesario que el proletariado reciba la salida comunista, la salida revolucionaria y rupturista con el capitalismo haciendo que tome conciencia de la misma y, consecuentemente, construya la organización para rebelarse contra el capitalismo y derrocarlo revolucionariamente. La única salida de la clase obrera es la Revolución, desarrollar el socialismo e imponer su estado, un estado socialista que despoje de todo tipo de derecho a la burguesía y que ponga a disposición del proletariado la propiedad de todos los medios de producción y todo el poder político.

 

¡SOLO HAY UNA SALIDA: LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!

¡ABAJO EL ESTADO BURGUÉS, ABAJO EL FASCISMO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 17 de diciembre de 2025

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)