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La clase obrera debe organizarse para acabar con este criminal sistema

El día de ayer, 2 de marzo, se cumplieron 50 años del asesinato del militante antifascista, defensor del comunismo libertario, Salvador Puig Antich, asesinado a garrote vil y sentenciado por una Judicatura que, cinco décadas después, sigue estando en manos de los mismos franquistas que antes y sus descendientes.

Hoy, 3 de marzo, se cumplen 48 años del asesinato de cinco obreros de Vitoria, acribillados por la policía mandatada por los franquistas Martín Villa y Fraga, dirigente y fundador del PP, a los que el Estado ha otorgado impunidad absoluta ante estos cinco asesinatos. Esta gentuza, y sus herederos políticos hoy, corruptos y criminales hasta el tuétano, son los que dan lecciones de democracia mostrándose qué tipo de “democracia” hay en el Estado español.

Cinco décadas después, los mismos que antaño condenaban a hijos de la clase obrera a la muerte por garrote vil o lanzaban gases en la Iglesia de San Francisco de Asís, que albergaba a 4.000 obreros, para provocar la salida de éstos y poderlos fusilar a quemarropa por la Policía, como aconteció en Vitoria por orden de los franquistas Fraga y Martín Villa – ambos posteriormente, de la noche a la mañana, “demócratas” del PP –, han seguido manteniendo, durante todo este tiempo, el poder.

Ello se puede corroborar con claridad en la judicatura, donde tanto en el Tribunal Supremo como en la Audiencia Nacional – antaño Tribunal de Orden Público –siguen manteniendo su esencia represora, y se sigue reprimiendo políticamente – al objeto de boicotear al poder legislativo, donde hay una mayoría que persigue el acuerdo de una amnistía para con los represaliados independentistas y con el pueblo catalán acosados y reprimidos desde 2014 por el Estado fascista español –. Esta semana el Tribunal Supremo ha abierto causa contra dirigentes independentistas – Puigdemont y Wagensberg – por Tsunami Democràtic estimando que hay que abrir una causa contra ellos por terrorismo, de tal manera que para ese Tribunal, al igual que para un juez de la Audiencia Nacional, todos ellos vinculados con los herederos de Franco, con el PP, la movilización del pueblo es terrorismo. Curiosamente, una forma de cavilar diferente a cuando se movilizan los fascistas, los cuales son amablemente tratados por las Fuerzas Represivas del Estado y por dichos juzgados y es que, al fin y al cabo, la minoría fascista que sale a la calle abraza la misma ideología y son camaradas de aquellos que ajustician al pueblo con las togas desde Tribunales de Justicia que llevan desde 1939 agrediendo al pueblo e insultando a la Justicia. Para el Estado y sus jueces hoy, todo aquello que no sea fascista es terrorista.

Y es que, en el momento de descomposición del imperialismo, al Estado español únicamente le vale un legislativo y un ejecutivo plenamente alineados con la ideología fascista del Estado y, por ello, los jueces no vacilan en salir en defensa de la ideología del Estado, del fascismo, no dudando en boicotear las iniciativas políticas que emanan del parlamento, mostrando su total adscripción a las fuerzas más reaccionarias del tablero político del régimen, escorado a la extrema derecha, actuando como peones del fascismo, del PP y VOX.

El desarrollo de la robotización y de la inteligencia artificial significará la eliminación de 2 millones de puestos de trabajo en esta década en España. Y según Goldman Sachs, el desarrollo de la inteligencia artificial liquidará en torno a 300 millones de empleos de aquí a 2030.

Este proceso de automatización, en sí, niega al capitalismo en tanto se desequilibra la composición orgánica del capital en favor del capital constante reduciéndose la parte del capital variable, la que se destina a la contratación de obreros, que es la parte del capital que genera plusvalía. Este hecho va a condenar a millones de obreros a no trabajar nunca. Ello también implicará una reducción notable de unos servicios públicos – sanidad, educación y pensiones – que cada día que pasa son peores.

Para los capitalistas hay un excedente de seres humanos, y es por ello que todo lo apuestan al fascismo, que en política exterior es la guerra imperialista y, en política interior, la represión inmisericorde y la depauperación máxima de las condiciones de vida de la clase obrera.

Por ello, no es casual que el ministro de defensa de Alemania Boris Pistorius le diga al pueblo alemán que debe ir preparándose para una guerra contra Rusia, o que la presidenta de la Comisión Europea, y marioneta máxima de los EEUU en la UE, Úrsula Von der Leyen, indique a los civiles europeos que se preparen para la guerra defendiendo un incremento del gasto militar, repitiendo a pies juntillas las directrices vertidas a primeros de año por la organización terrorista OTAN a través de su jefe del Comité Militar, el Almirante holandés Robert Peter Bauer.

Los capitalistas tienen trazado su plan para desprenderse de todo aquel excedente humano, de la parte de la clase obrera, una parte cada vez mayor como consecuencia del desarrollo de la automatización y, por ello, la guerra.

El capitalismo, como decía el Che, es el genocida más respetado del mundo y todas sus instituciones están dirigidas por fascistas, auténticos canallas que no les temblará el pulso en llevar a la guerra a los obreros y, así, desprenderse de lo que ellos consideran excedente humano y satisfacer los intereses económicos de los monopolios.

En el mayor burdel que hoy tienen los EEUU, la Unión Europea, estamos viendo como los gobiernos títeres del capital europeo-norteamericano están actuando: Haciendo recortes sociales brutales, privatizando la sanidad, la educación y las pensiones públicas, precarizando las condiciones de trabajo, aplicando una política monetaria que enriquece a la banca y empobrece a los ciudadanos, incrementando el gasto militar, y robando dinero a la clase obrera para entregársela a los bancos, a los grandes monopolios y a la industria armamentística.

En el Estado español, esta política de privatización y de transferencia de riqueza de la clase obrera hacia el capital, lleva el apoyo del gobierno “progresista” de la falsa izquierda y de los mayores enemigos que tiene el pueblo trabajador hoy, CCOO y UGT, que están trabajando en privatizar la sanidad, apoyando y firmando políticas que otorgan más recursos a las mutuas y la medicina privada en detrimento de la sanidad pública y negociado convenios donde se promueven y financian planes de pensiones privados, de tal modo que, por un lado, serán los monopolios privados, la banca y aseguradoras, los que gestionen las pensiones de aquéllos trabajadores activos – cada vez menos – que accedan a dichas pensiones privadas y finiquitando el sistema público de pensiones y, consecuentemente, negando el acceso a una pensión a un número vasto de obreros.

Y mientras los capitalistas, en santa alianza de fascistas y oportunistas defienden exactamente lo mismo, los intereses de los monopolios, del gran capital, los comunistas y la izquierda antisistema nos encontramos divididos, atomizados, padeciendo una egolatría enfermiza en lugar de unir fuerzas para ir al pueblo, a la clase obrera a organizarla en una dirección revolucionaria, de ruptura con el capitalismo y con su Estado, por la construcción del socialismo y de un Estado donde el poder lo tenga la clase obrera y esté al servicio de la misma.

Es necesario tejer la unidad de la clase obrera y esta sólo puede darse desde la clase obrera organizada, desde la unidad de los comunistas y de todo aquél que esté en contra del capitalismo, del fascismo. Es momento de que los anticapitalistas, de que los comunistas, pongamos en el centro de nuestra actividad la unidad para organizar y dirigir a la clase obrera a romper con el futuro de muerte, miseria y destrucción que el capitalismo le tiene diseñado.

Y para que esa unidad sea una realidad es fundamental el fortalecimiento del Partido leninista, que es el alma y el corazón del proletariado. Y el Partido sólo puede abrirse camino combatiendo a muerte a la burguesía, a su sistema económico capitalista y a sus ideologías – el fascismo, el nacionalismo, la socialdemocracia y el oportunismo.

 

¡CONTRA EL FASCISMO, FORTALECE AL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

¡FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA Y DE LA OTAN!

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS!

¡SOLO LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA, EL SOCIALISMO, PUEDE SALVAR A LA CLASE OBRERA!

 

Madrid, 3 de marzo de 2024

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




El dinero barato y las hipotecas

En los últimos años se ha creado un espejismo sobre el dinero barato, básicamente al cero por ciento de interés, dando por sentado que las personas de la clase obrera tenían una gran oportunidad de acceder, en condiciones muy ventajosas, al mercado del crédito. Ahora es el momento, se decía desde las entidades bancarias. Las largas filas que se hacen hoy para renegociar las condiciones de las hipotecas, de variable a fija o para alargar los años del préstamo hipotecario aumentando los intereses a pagar como contrapartida de una letra mensual más baja, demuestran que ninguna medida que se tome en relación al tema del precio del dinero es para favorecer a la clase obrera y, en el caso de las hipotecas, nos empujan a calificar de inviable la capitalización total de un préstamo hipotecario. Hay varios aspectos que nos conducen a realizar esta afirmación.

En primer lugar, hay que pensar que la vida media de las hipotecas es de treinta años y, a veces, hasta de cuarenta años y en ese impase habrá muchas fluctuaciones del precio del dinero, que afecta a los tipos de interés a pagar, y que una carestía, sostenida y recidivante, dejará el camino sembrado de cadáveres.

En segundo lugar, el acceso cada vez más tarde y de forma más precaria al mercado laboral, hace que el contratador de ese préstamo hipotecario se enfrente al reto de sobrevivir a dicho préstamo en indefensión y con una edad elevada que le alargue el préstamo más allá de su jubilación. Por la calidad y durabilidad del empleo, cada vez es menos probable que un hipotecado pueda llegar al final del préstamo y menos trabajando en el mismo empleo. Otros datos futuros, como la implementación de la inteligencia artificial y la sustitución del capital variable por capital constante en el proceso de producción, que harán desaparecer el veinticinco por ciento de los empleos en los próximos veinticinco años, nos empujan a ello.

En tercer lugar, la especulación no se produce solamente en el mercado del crédito. La especulación es el alma mater del sistema capitalista y, a la cuota mensual, hay que añadir el aumento del precio de la cesta de la compra y el encarecimiento de los suministros que son indispensables en una vivienda. Esto hace que el salario real del trabajador, tal como lo definía Marx, ya no sirva ni para mantener al obrero en condiciones óptimas para la siguiente jornada laboral y para reproducir la mano de obra. Los índices de natalidad dan buena cuenta de ello. El salario pasa automáticamente a estar por debajo de las necesidades de supervivencia, renunciando a todo para entregarse en exclusiva al pago de la usura bancaria, bajo la amenaza de verse en la calle y, encima, debiendo todavía la cantidad adeudada.

En cuarto lugar, y quizás el más importante, el dinero barato es sólo un espejismo trampa que lanza el capital al obrero para embaucarlo. Este dinero barato ha tenido la función, en exclusiva, de recapitalizar a los bancos a coste cero a través de fabricar dinero ficticio. La prueba de que esto es cierto es la inflación galopante a la que se está enfrentando Europa para compensar la formación de ese capital ficticio, atribuida miles de excusas periódicas (léase pandemia, guerra de Ucrania, etc…), y, sorpresa, la solución mágica ha sido subir los tipos de interés hasta hacer insoportable las condiciones draconianas de los obreros que se habían subrogado a una hipoteca porque el dinero era barato. Los mismos bancos que han comprado ese dinero a cero, revenden ahora ese dinero a unas condiciones que pueden llegar al seis por ciento y duplicar el precio de las cuotas mensuales. Los bancos, ahora, producen su plusvalía en base a generar inflación para la clase obrera. Se puede ver, por poner un ejemplo, en las largas colas de las filas del hambre para conseguir alimentos en la beneficencia. Eso sí, las condiciones del préstamo quedan ampliamente blindadas por la legalidad burguesa y se puede renunciar a todo, hasta a comer o a la calefacción, pero no a pagar la letra.

Lo más llamativo es que esta especulación se realiza sobre un bien básico e indispensable que es la vivienda. El apartado primero del artículo cuarenta y siete de la Constitución Española establece que:

“Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación”.

Este bonito dechado de buenas intenciones demuestra que la legalidad burguesa es sólo papel mojado que sirve para, mediante bonitos enunciados, defender los intereses de la clase burguesa en exclusiva y que cuando a una clase social le va muy bien, por fuerza a la otra clase le tiene que ir muy mal, como en el caso que nos ocupa.

Ante este estado de cosas, el gobierno más progresista de la historia lanza una medida para seguir llevando carne para la picadora de las entidades bancarias, avalando un veinte por ciento a las personas que no lleguen a las condiciones propuestas por el banco para acceder a la hipoteca. Se trata de, una vez más mediante dinero público, proteger la cuota de ganancia de los bancos a costa de más cadáveres. No se les ocurre exigir por decreto ley la eliminación de los diferenciales, terminar la obligación de contratar seguros que encarecen el crédito o promover la dación en pago. Ya se sabe, si los bancos se enfadan y no aumentan sus ganancias como es debido, volverán a necesitar recapitalizarse con dinero público como ocurrió en 2012 o producir más dinero ficticio, lo que llevará a un nuevo episodio de inflación galopante como ocurre ahora.

Desde el PCOE tenemos claro que la única medida que se puede tomar para favorecer a la clase obrera es la socialización de la banca y eso sólo se puede realizar por métodos revolucionarios. Al reformismo pazguato del gobierno más progresista de la historia, los comunistas anteponemos la revolución socialista. También estas medidas pasan por la socialización del suelo. Nada más que por esta vía se puede garantizar el derecho a la vivienda de la clase trabajadora con un Estado proletario que socialice el parque de rentistas y grandes tenedores y genere un amplio parque público de viviendas. Ninguna rebaja en el precio del dinero u otras “cesiones” del capital son la solución a los problemas de la clase obrera. Se trata de destruir al capital y a su sistema títere, el capitalismo, para poner la riqueza al servicio de la única clase que produce valor, la clase obrera. Por eso, desde el PCOE, hacemos un amplio llamamiento a la clase obrera hacia la unión de todas sus luchas en un Frente Único del Pueblo para su plena emancipación. La cuestión es clara, o nosotros o ellos.

 

¡Por la socialización de la banca y de todos los medios de producción!

¡Toda la riqueza para la clase obrera!

 

Comisión de propaganda del CC del PCOE




La huelga de los tractores no es para los trabajadores

Los jornaleros y temporeros, que son los que realmente trabajan la tierra, nada tienen que ver con las protestas que la burguesía agrícola y ganadera están llevando a cabo estos días. Las reivindicaciones no son para mejorar la situación en el campo; son pugnas de los burgueses con la UE por recibir más ingresos por un trabajo que no hacen ellos, sino los trabajadores a los que explotan con horas infinitas de trabajo por un mísero salario, muchas veces en condiciones de esclavitud.

Nuevamente, en estas movilizaciones, perpetradas por organizaciones fascistas y caciquiles como ASAJA (Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores) o VOX, las consignas sacan a relucir el carácter reaccionario y fascista de la burguesía, con proclamas racistas hacia los mismos trabajadores migrantes que les trabajan el campo del que estos burgueses obtienen su riqueza. Del mismo modo, los fascistas de VOX y compañía, también han introducido discursos que nada tienen que ver con los intereses económicos burgueses en el campo, pues usan estas movilizaciones como altavoz para sus discursos negacionistas (vacunas, calentamiento global, Agenda 2030…), homófobos (ataques por su orientación sexual al ministro Marlaska), etc.

Cabe destacar, la desvinculación con la realidad de estos manifestantes, que ante mínimas cargas puntuales (como la vivida ante el Mercadona de Antequera) de los destacamentos represivos del Estado (Policía y Guardia Civil), tachan de traidores a estos porque no están al servicio del pueblo, sino de los Gobiernos. Esta gente no ha vivido cargas policiales, persecuciones, infiltraciones en movimientos y organizaciones como los antifascistas en general sí hemos vivido. Pero de lo que no se dan cuenta es que estos cuerpos policiales están a su servicio, al servicio de la burguesía, de sus intereses, y esto podemos verlo en las imágenes, por ejemplo, de un control policial, cuyo principal objetivo era cortar la entrada de la tractorada a la circulación, como hacen esfuerzo mínimo cuando los tractores los esquivan y cogen otra ruta. También se puede apreciar porque el hecho de cortar autovías, si se tratara (y de hecho ha ocurrido, véase los CDR, por ejemplo) de organizaciones que en nombre de una burguesía local ponen en jaque los intereses de la burguesía española, supondría cargas policiales, sin embargo, estos agricultores, montan barbacoas y beben alcohol entre risotadas en mitad de las autovías.

Y ante esto, los jornaleros y temporeros, trabajadores del campo, deben organizarse y movilizarse por mejoras laborales, por revertir la situación en la que todos los trabajadores, del campo y la ciudad, estamos condenados bajo el capitalismo.

Desde el PCOE pretendemos acabar con estas condiciones de vida y trabajo, confiscar las tierras y entregárselas a quienes las trabajan, para que sean ellos los que disfruten del fruto de su trabajo.

 

¡Jornalero, organízate en el PCOE!

¡Acabemos con la miseria en la que vive el Proletariado!

¡Todas las luchas unidas en un Frente Único del Pueblo!

¡Reforma agraria y revolución socialista!

Comisión de propaganda del CC del PCOE




El caso de los cuatro antifascistas de Valencia [ESP/CAT]

La situación que atraviesa el capitalismo en España y en el resto del mundo es la de una lenta agonía que sólo se salva por su huida hacia delante y por la ventaja que lleva respecto al proletariado en la lucha ideológica. Es un sistema caduco que ya ha cumplido su función en la historia y que se resiste a morir. Para ello no duda en radicalizarse, sirviéndose del fascismo y tampoco duda en emplear cualquier estamento a su alcance. En este momento, el fascismo campa a sus anchas a lo largo y ancho del Estado español como no puede ser de otra manera siendo éste fascista y reaccionario. En los casos concretos que nos ocupan, la justicia española y los cuerpos represivos no dudan en actuar de mamporreros y servir de ariete a los intereses de la clase burguesa.

Para demostrar todo lo que hemos descrito más arriba, traemos esta comparativa. Por un lado, nos encontramos el caso del nazi Antonio Castellón, con un gran expediente de causas judiciales y que estaba en libertad a la espera de juicio desde 2017 por agredir con una navaja y amenazar a una familia catalana de origen marroquí. Se pedían nueve años y ocho meses de cárcel para el nazi y al final le han caído dos años y cuatro meses. Paralelamente, Pablo Hasel cumple su tercer año en prisión lo que demuestra a quién sirve la justicia y quién se sirve de la justicia.

Otro ejemplo, del que nos vamos a ocupar con más profundidad, es el de los 4 antifascistas de Valencia, para los que la fiscalía pide penas de prisión de entre 7 y 15 años, un embargo cautelar de 7600 € que sumado a las penas/multas pedidas por la acusación particular, podría llegar a los 80.000€.

Todo ocurrió en Valencia durante el verano de 2021, en un contexto donde el extinto grupo neonazi surgido en Madrid (Bastión Frontal) comienza a estrechar lazos con la extrema derecha valenciana y el grupo ultra del Valencia Fútbol Club, Ultras Yomus, de ideología fascista y deciden abrir sede en la ciudad levantina.

A finales del mes de julio, 4 antifascistas se encontraron con un grupo de reconocidos militantes de la extrema derecha valenciana. Tras una serie de insultos racistas por parte de los nazis hacia 2 de los antifascistas por su origen sudamericano, la tensión escaló al punto de llegar a la confrontación física, que fue respondida por los antifascistas usando la violencia en legítima defensa. Acto seguido los cuatro antifascistas huyeron corriendo hasta que, a pocos metros, fueron interceptados por dos agentes de paisano de la Brigada Provincial de Información (BPI) de Valencia, adscrita a la Policía Nacional española. Los retuvieron a punta de pistola, aunque, aseguran, no opusieron ningún tipo de resistencia contra la policía. En ese momento, sólo los identificaron y los soltaron. Sin embargo, al cabo de unos días, los cuatro antifascistas fueron citados y acabaron detenidos durante casi 24 horas en la comisaría de Zapadores.

El grupo de neonazis que participó en la pelea les había denunciado con la inestimable colaboración de una mano negra. Queremos remarcar que la denuncia cuenta con la difusión, por parte de las brigadas de información, de los datos de los antifascistas a los nazis y de detalles de su vida personal. Se les facilita la identificación realizada el día de los hechos, lo que deja al descubierto la estrecha colaboración entre los fascistas y la policía.

Derivado de todo esto, tres de los cuatro antifascistas están acusados ​​de un presunto delito de lesiones y de lesiones leves con agravante ideológico, mientras que el cuarto, aparte, está acusado de una segunda agresión física a un grupo de extrema derecha, este presunto suceso se habría cometido el 11 de junio de 2022 en la calle Serpis de Valencia. Esta acusación es fruto de las declaraciones de un neonazi que, a raíz de la pelea del 30 de julio, decide también acudir a comisaría para interponer una denuncia, ya que, asegura, sufrió una agresión similar y pudo identificar al presunto autor con el mismo método, lo que deja claro que nos encontramos frente a grupúsculos parapoliciales.

Desde el PCOC denunciamos este estado de cosas y nos solidarizamos con el antifascismo, como no podría ser de otra manera, pues los comunistas siempre hemos estado y estaremos combatiendo la cara más reaccionaria de la burguesía, que intenta manipular la historia escondiendo, por ejemplo, que los verdaderos héroes que destruyeron a los nazis y liberaron los campos de concentración no fueron otros que el Ejército Rojo cuando los regímenes capitalistas, uno tras otro, perecían cobardemente. También denunciamos, una vez más, a los poderes del estado, cuya nula separación y dudosa independencia quedan ampliamente demostrados en los casos que nos ha ocupado. La justicia y los estamentos de los que se sirve ésta pertenecen a la burguesía y sirven en exclusiva a sus intereses de clase. Desde el PCOC somos conscientes que de nada sirve atacar a la superficie más visible y llamativa del problema si no se acaba con la base sobre la que descansa: el capitalismo en su fase monopolista e imperialista. Por eso, llamamos a la clase obrera a la unidad de acción en la defensa de sus intereses de clase y que no es otra que la construcción del socialismo por la vía revolucionaria mediante un Partido de nuevo tipo.

 

¡ABAJO EL MONTAJE POLICIAL!

¡POR LA ABSOLUCIÓN DE LOS ANTIFASCISTAS!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DEL SOCIALISMO!

 

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya

 

 

El cas dels quatre antifeixistes de València

 

La situació que travessa el capitalisme a Espanya, i en la resta del món és la d’ una lenta agonía que només es salva per la seva fugida cap endavant i per l’avantatge que porta respecte al proletariat en la lluita ideològica. És un sistema caduc que ja ha complert la seva funció a la història i que resisteix a morir. Per això no dubte a radicalitzar-se, servir-se del feixisme i tampoc dubte a emprar qualsevol estament al seu abast. En aquest moment, el feixisme campa en llibertat de llarg a llarg de l’Estat espanyol com no pot ser d’una altra manera en aquest estat feixista i reaccionari. En els casos concrets que ens ocupen, la justícia espanyola i els cossos repressius no dubten a actuar de mamporrers i servir d’ariet als interessos de la classe burgesa.

Per a demostrar tot el que hem descrit més amunt, portem aquesta comparativa. D’una banda, ens trobem el cas del nazi Antonio Castelló, amb un gran expedient de causes judicials i que estava en llibertat a l’espera de judici des de 2017 per intimidar amb una navalla i amenaçar a una família catalana d’origen marroquí. Li demanaven nou anys i vuit mesos de presó i al final li han caigut dos anys i quatre mesos. Paral·lelament, Pablo Hasel compleix el seu tercer any a la presó i es veu ben clar a qui serveix la justícia i qui es serveix de la justicia.

Un altre exemple, del qual ens ocuparem amb més profunditat, és el dels quatre antifeixistes de València, per als quals la fiscalia demana penes de presó d’entre set i quinze anys de presó, un embargament cautelar de 7600 € que sumat a les penes/multes demanades per l’acusació particular, podría arribar als 80.000€.

Tot va ocórrer a València durant l’estiu de 2021, en un context on l’extint grup neonazi sorgit a Madrid (Bastió Frontal) començà a estrènyer llaços amb l’extrema dreta valenciana i el grup ultra del València Futbol Club, Ultres Yomus, d’ideologia feixista i decideixen obrir una seu a la ciutat llevantina.

A la fi del mes de juliol, quatre antifeixistes van topar amb un grup de reconeguts militants de l’extrema dreta valenciana. Després d’una sèrie d’insults racistes per part dels nazis cap a dos dels antifeixistes pel seu origen sud-americà, la tensió va escalar al punt d’arribar a la confrontació física, que va ser resposta pels antifeixistes usant la violència en legítima defensa. Tot seguit els quatre antifeixistes van fugir corrent fins que, a pocs metres, van ser interceptats per dos agents de paisà de la Brigada Provincial d’Informació (BPI) de València, adscrita a la Policia Nacional espanyola. Els van retenir a punta de pistola, encara que, asseguren, no van oposar cap mena de resistència contra la policia. En aquest moment, només els van identificar i els van deixar anar. No obstant això, al cap d’uns dies, els quatre antifeixistes van ser citats i van acabar detinguts durant gairebé 24 hores a la comissaria de Sapadors.

El grup de neonazis que va participar en la baralla els havia denunciat amb la inestimable col·laboració d’una mà negra. Volem remarcar que la denúncia compta amb la difusió, per part de les brigades d’informació, de les dades dels antifeixistes als nazis i de detalls de la seva vida personal. Se’ls facilita la identificació realitzada el dia dels fets, la qual cosa deixa al descobert l’estreta col·laboració entre els feixistes i la policia.

Derivat de tot això, tres dels quatre antifeixistes estan acusats d’un presumpte delicte de lesions i de lesions lleus amb agreujant ideològic, mentre que el quart, a part, està acusat d’una segona agressió física a un menbre d’extrema dreta, aquest presumpte succés s’hauria comès l’11 de juny de 2022 al carrer Serpis de València. Aquesta acusació és fruit de les declaracions d’un neonazi que, arran de la baralla del 30 de juliol, decideix també acudir a comissaria per a interposar una denúncia, ja que, assegura, va sofrir una agressió similar i va poder identificar al presumpte autor, amb el mateix mètode, la qual cosa deixa clar que ens trobem davant de grups parapolicials.

Des del PCOC denunciem aquest estat de coses i ens solidaritzem amb l’antifeixisme, com no podria ser d’una altra manera, perquè els comunistes sempre hem estat i estarem combatent la cara més reaccionària de la burgesia, que intenta manipular la història amagant, per exemple, que els veritables herois que van destruir als nazis i van alliberar els camps de concentració no van ser uns altres que l’Exèrcit Roig quan els règims capitalistes, un darrere l’altre, sucumbien covardament. També denunciem, una vegada més, als poders de l’estat, la nul·la separació i la dubtosa independència que es demostren en els casos que ens han ocupat. La justícia i els estaments dels quals es serveix aquesta pertanyen a la burgesia i serveixen en exclusiva als seus interessos de classe. Des del PCOC som conscients que de res serveix atacar a la superfície més visible i cridanera del problema si no s’acaba amb la base sobre la qual descansa: el capitalisme en la seva fase monopolista. Per això, fem una crida a la classe obrera a la unitat d’acció en la defensa dels seus interessos de classe i que no és una altra que la construcció del socialisme per la vía revolucionaria mitjançant un Partit de nou tipus.

ABAIX EL MUNTATGE POLICIAL!

PER L’ABSOLUCIÓ DELS ANTIFEIXISTES!

PER LA CONSTRUCCIÓ DEL SOCIALISME!

 

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya




¿Hacia dónde nos lleva el capitalismo?

La intelectualidad burguesa posee la habilidad de describir y enjuiciar los sucesos de una manera muy particular, pues es capaz de fraguar con hechos reales relatos oportunistas y llevarnos a conclusiones opuestas a la verdad, que penetrarán especialmente en la conciencia de quienes están poco curtidos en política, gentes que suelen caer con demasiada facilidad en sus redes aceptando sus relatos envenenados.

Bajo esta premisa podemos advertir que desde que comenzó la guerra entre Rusia y Ucrania, las crónicas burguesas al complot han creado un relato con la intención de desviar la atención de las clases populares de lo que se está cociendo en las entrañas del capitalismo mundial, en consecuencia, en sus propios países.

En este caso, el relato de los cronistas burgueses contiene un mensaje de insidia para que penetre en el pueblo llano la idea de que el conflicto bélico actual, es por culpa de los rusos, y se puede extender por toda la Tierra poniendo en peligro a la humanidad, por lo que toda la responsabilidad debe recaer sobre ellos. Y bajo esas premisas ¡Europa se tiene que preparar para la guerra contra Rusia! así lo han manifestado varios países del continente y más de uno está ya dispuesto para el posible enfrentamiento.

Sin embargo, la proclama de reforzarse para una posible confrontación internacional es una posibilidad que nadie puede desdeñar, pero es una posibilidad muy remota en estos momentos.  Es por ello, que se trata de un subterfugio que trata de ocultar en la fase real que se encuentra el sistema capitalista, pues la preparación para la “guerra” contra sus propios pueblos se lleva a cabo desde hace algunos años especialmente en Europa y por diversos caminos.

Desde hace más de una década los partidos fascistas están tomando cuerpo en las entrañas de los países europeos, hasta hoy honrados como los más “democráticos” del mundo, porque desde ese tiempo se sabe de la deriva que va a tomar la economía burguesa, como consecuencia de la implantación de las nuevas tecnologías autómatas.

Según las predicciones de la OCDE, alrededor del 2030 “las economías emergentes se hundirán, mientras las economías avanzadas lo harán en el 2060. En su conjunto el mundo estará plano”. Y esto sucederá sin posibilidad de retorno. Millones y millones de trabajadores quedarán sin empleo y malvivirán como mendigos errantes, con una supuesta paga mínima de supervivencia, porque jamás volverán trabajar.

Ante esto, los trabajadores debemos organizarnos y prepararnos en las ciudades, pueblos, barrios… creando un amplio Frente Único y alcanzar nuestro objetivo supremo: EL SOCIALISMO. Socialismo para socializar la robotización, la inteligencia artificial y el desarrollo tecnológico y poner sus enormes beneficios y la abundancia de riqueza que generan al pueblo, que son las masas proletarias y trabajadoras, convirtiéndolo en desarrollo social. ¡Socialismo o barbarie! ¡Socialismo o muerte! Esa es la disyuntiva del mundo actual, o la muerte del capitalismo o la vida de la mayoría de la humanidad eso es lo que se dirime hoy en el mundo y los capitalistas son plenamente conscientes de ello, por eso pretenden llevar a los pueblos a la guerra, por ello prolifera el fascismo.

 

¡POR LA UNIDAD DE LA CLASE OBRERA CONTRA EL CAPITALISMO Y SU ESTADO!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DEL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 17 de febrero de 2024.

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La falsa “izquierda” refuerza al fascismo

Uno de los periodistas predilectos del franquismo, el falangista Emilio Romero, que también fue procurador de las Cortes franquistas durante 25 años, decía que “la derecha gobierna para doscientas familias y eso no da votos suficientes, por eso, para ganar unas elecciones, la derecha tiene que mentir”.

Sin duda, el fascismo es una ideología que se sustenta en la deshumanización, el falseamiento de la historia (revisionismo histórico), el chovinismo, el anticomunismo y, por supuesto, la mentira. Pero ello hoy no es solo patrimonio de las organizaciones fascistas, véase PP, VOX o el propio PSOE, sino de las fuerzas oportunistas que apoyan a este último, la “izquierda” del régimen, que no pasan de ser meras comparsas de los monopolios y de su Estado. Un Estado instalado en la reacción, en el fascismo y, consecuentemente, no solo apuntalan la dominación de los monopolios, sino que están plenamente integrados en la maquinaria de explotación y dominación imperialista.

Entre 2010 y 2013, contra las políticas dictadas por Alemania en el seno de la UE y aplicadas por los diligentes gobiernos de Zapatero y de Rajoy, la lucha en la calle se exacerbó así como el número de horas de huelga realizadas creció. El oportunismo dirigió la indignación del pueblo a las instituciones y los que decían que venían a tomar el cielo por asalto  terminaron siendo muleta del PSOE, apoyando la política de la guerra de la OTAN, el incremento del gasto militar, la senda política de la transferencia de riqueza del proletariado hacia el Capital, haciendo políticas laborales que profundizaban las impuestas por Alemania y ejecutadas por Zapatero y Rajoy, etcétera y ese tomar el cielo por asalto resultó ser una política idéntica a la del PSOE, con un feminismo eminente burgués que pretendía acabar con la contradicción de clase sustituyéndola por una pretendida contradicción de sexos que en la práctica no resuelve el problema de la mujer obrera pero confronta y divide a la clase, en la práctica han servido para que la extrema derecha se fortalezca con su discurso ramplón de la persecución del sexo masculino, a la par que han desdibujado y desorganizado a la clase obrera.

El oportunismo podemita, antaño aglutinador del oportunismo clásico – PCE/IU -, con el dedazo realizado por Iglesias en 2021, encumbró a la dirigente predilecta de la patronal dentro de dicho movimiento, Yolanda Díaz (PCE/IU), cuyo proyecto político, es evidente, pasa por sumar al oportunismo para irse integrando en el PSOE. Así pues, hemos pasado de un oportunismo, PCE, que mantenía el discurso de la lucha de clases a la par que avanzaba hacia la socialdemocracia, al oportunismo de IU que, manteniendo discursivamente la lucha de clases se diluyó en el interclasismo y la socialdemocracia. El Podemismo desterró la lucha de clases del discurso político del oportunismo, sustituyéndolo por el feminismo, el “ni de izquierdas ni de derechas” fascista, liquidando de la ecuación a la clase obrera por “los de arriba y los de abajo” y cercenando la naturaleza clasista del Estado. La evolución lógica de este camino, ser abiertamente la muleta del PSOE, mimetizarse e integrarse en él, lo dibuja a la perfección Yolanda Díaz y Sumar, siendo esa la dialéctica del oportunismo en una fase política donde el tablero político del sistema se halla escorado totalmente hacia la extrema derecha. Proceso éste donde la supuesta “izquierda” independentista está coadyuvando y se halla inmerso.

Uno de los acuerdos de SUMAR y el PSOE para la conformación de gobierno en octubre de 2023 fue establecer una jornada máxima semanal de 37,5 horas en 2025, fijando para 2024 una jornada máxima semanal de 38,5 horas.

Ahora Yolanda Díaz, en las elecciones gallegas, pide el voto para SUMAR a la par que dice que hay obstáculos con su socio de gobierno para llevar a término el acuerdo de gobierno de establecer la jornada laboral máxima semanal en 38,5 horas en 2024. Por otro lado, el mejor instrumento de la Patronal – CCOO y UGT –, al que Yolanda Díaz ha dado más prebendas para que vendan a la clase obrera, boicotean junto con la CEOE el establecimiento de la jornada laboral máxima semanal y señalan que la jornada debe contabilizarse en términos anuales, como le interesa a la Patronal.

¿Para qué está Yolanda Díaz y su grupo oportunista en el gobierno? ¿Para no forzar tan siquiera al cumplimiento del pacto de gobierno que firmó? ¿Para qué le sirven la treintena de diputados?

Sin duda, para sancionar políticas que están llevando a la clase obrera a cobrar el salario mínimo, para incrementar la precariedad en el trabajo y hacer que proliferen los contratos a tiempo parcial y fijos discontinuos, que son auténticos puñales en el corazón de la clase obrera, permitir que sigan sucediéndose los desahucios, que sigan deteriorándose los servicios públicos y, fundamentalmente, que los bancos ganen cada vez más y exhiban unos beneficios obscenos a la par que la depauperación de la vida de la clase obrera se acrecienta, a la par que imponen a la clase obrera el MEI y le elevan los impuestos para volver a llenar el fondo de las pensiones mientras no se les exige a los bancos que repongan lo que se les entregó, los 65.000 millones de euros del fondo de pensiones. Es así como el oportunismo, como la “izquierda” – desde SUMAR/PCE/IU/PODEMOS a BILDU – allana el terreno al fascismo para que acceda al ejecutivo, pues el poder del Estado el fascismo lo ostenta desde 1939.

La única salida que tiene la clase obrera es romper con el sistema capitalista y su Estado. Para ello es fundamental el fortalecimiento del Partido Comunista Obrero Español.

 

Madrid, 12 de febrero de 2024

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Ayuso y el respeto a la vida

Los recortes en la sanidad matan y en estas líneas traemos un par de ejemplos de lo ocurrido en Madrid bajo la gestión de Isabel Díaz Ayuso.

El 27 de octubre de 2022 se puso en marcha el nuevo plan de “urgencias extrahospitalarias” y se eliminaron las urgencias de las ciudades y los SAR (Servicio de Atención Rural). Las nuevas “urgencias extrahospitalarias” se abrieron con plantillas fuertemente diezmadas. Se abrieron 80 centros con personal que solo pueden cubrir 40. La consecuencia de reducir al mínimo el personal es que se abren centros sin médicos y esto tiene resultados gravísimos en la esperanza de vida y la salud de la clase obrera.

El primer caso sucedió el 7 de diciembre de 2022, sólo un mes y medio de iniciado el plan, cuando fallece un bebé por una parada cardiorrespiratoria en el Punto de Atención Continuada de Paracuellos del Jarama (Madrid), durante un turno en el que no había médico.

El segundo caso sucedió en Majadahonda, el 27 de enero de 2022, un hombre de 72 años falleció también por una parada cardiorrespiratoria, en este centro tampoco había médico. El equipo de enfermería hizo todo lo posible y contactó con el 112 para solicitar una UVI móvil que tardó más de 20 minutos en llegar y que, cuando lo hizo, tras 30 minutos de RCP avanzada, sólo pudo confirmar el fallecimiento del paciente.

Si hubiera habido médico en estos centros desde el primer momento tal vez los fallecidos podrían haberse salvado, nunca lo sabremos, porque con este nuevo modelo de centros de urgencias extrahospitalarias nos están quitando la vida a la clase obrera.

Por un lado, se constata que la mercantilización de la sanidad y la mirada puesta en la rentabilidad, es una nueva agresión contra la clase obrera que trae aparejadas miles de muertes y el recorte de la esperanza de vida de los pacientes. Toda esta política busca el ideal del capitalismo de que las personas vivan sólo en su edad productiva. Christine Lagarde, cuando dirigía el Fondo Monetario Internacional, dio un discurso en el MIT (Massachussetts Institute of Technology) y dijo:

“Muchos consideran el envejecimiento de la población como un lastre significativo en el precio de los activos”, y añadió “definitivamente, los gobiernos, los fondos de pensiones y los individuos subestiman seriamente las perspectivas de una vida más larga de lo anticipado”.

Es decir, es un riesgo para la economía que las personas vivan más allá de su vida productiva.

Eso es lo público para la clase capitalista, una fuente más de rentabilidad. La burguesía sólo busca su propio beneficio sin importarle ni siquiera la salud de la población.

Por otro lado, se constata el desprecio a los trabajadores y sus condiciones, en este caso concreto sanitarios, y la falta de escrúpulos para precarizar sus condiciones. Miles de bajas por problemas de salud así lo certifican.

Isabel Díaz Ayuso, una persona que está en contra de la Ley de Eutanasia, según ella por respeto a la vida, con su gestión va dejando el camino sembrado de cadáveres sin un ápice de remordimiento.

La sanidad pública y la salud de la clase obrera están en peligro. El panorama no es mucho más alentador en otras comunidades autónomas, es tónica general en todo el estado debido al sistema capitalista.

La clase obrera sólo tiene garantizada su vida y su supervivencia en la medida en que sea capaz de llevar a cabo su propia emancipación de la clase burguesa, de su afán insaciable de lucro y de su sacrosanta propiedad privada de los medios de producción. Lo público sólo es viable cuando la clase obrera expulse a la clase parasitaria que no produce y se apropia de la ganancia, y construya una sociedad justa e igualitaria que no es otra que el socialismo.

 

¡POR LA SUPERACIÓN DEL CAPITALISMO!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DEL SOCIALISMO!

Comité Regional del PCOE en Madrid




Avanza la tala de nuestra calidad de vida en Madrid

El pasado diciembre militantes ecologistas y vecinos se posicionaban en contra de la tala de árboles para poner en marcha el proyecto de la línea 11 de Metro. A pesar de las insistencias de muchos técnicos y activistas por la recuperación de un proyecto mucho menos agresivo con la zona verde, se eligió talar 1.027 árboles por parte del Ayuntamiento.

Así, se reunieron unas 200 personas para protestar contra la falta de consideración de las autoridades hacia unos vecinos que pueden gozar cada vez menos de espacios libres para pasear sin optar por el consumismo de los bares. Desde las instituciones no se ha dado ningún tipo de importancia al detrimento de la calidad de vida que esto puede suponer o al impacto ambiental causado al emprender estas políticas, posicionándose así a favor del negacionismo climático y de intereses económicos que cada vez empujan más a la población a no tener otras alternativas salvo las que suponen el vaciado de sus bolsillos.

Ante la negativa de los manifestantes a abandonar lo que una vez fuera su zona de respiro, se produjo una reacción violenta por parte de las fuerzas de seguridad del Estado, el brazo ejecutor de la represión obrera. En contra de los deseos de los trabajadores, se impone la violencia policial como forma de desposeerlos de los espacios públicos. Al mismo tiempo, se aprovechó la distracción para no tener ningún freno de las masas trabajadoras en el parque de Comillas. Los que filmaban el suceso veían también caer los árboles en esa zona.

A pesar de que pueda parecer una pelea insustancial, diferentes estudios señalan un arbolado distribuido de manera totalmente irregular en el municipio de Madrid. No se trata de un levantamiento popular sin ningún sentido, sino que surge porque somos testigos de que apenas podemos hacer uso de lugares de reposo en barrios obreros como Arganzuela, el centro de Carabanchel o Vallecas, donde priman los coches y las aceras. Mientras, los datos reales indican que, si bien se cuenta con una gran cantidad de zonas verdes, estas se muestran inaccesibles y a gran lejanía de las grandes aglomeraciones de Madrid. Así, el Pardo y otros grandes parques o bien no gozan de entrada, o bien quedan a una distancia inalcanzable para los obreros.

Además, estos hechos tienen lugar en medio de un cambio climático cada vez más notorio e innegable. Ante el negacionismo del capitalismo para afrontar cambios estructurales en su modo de producción debido a su imposibilidad, somos testigos de un punto de no retorno para la Tierra. Sin embargo, y a pesar de las evidencias, siguen primando los intereses económicos en una persecución por el eterno crecimiento que difícilmente ya puede sostenerse por parte de este sistema marchito.

Dada la falta de poder tomar medidas cualitativas que logren revertir o frenar el desastre medioambiental al que nos exponemos, la concienciación de las masas obreras que las empuja a actuar frente a esta amenaza global se torna cada vez más en contra del capitalismo y a favor de una planificación de su propio futuro.

Este modo de actuar de los representantes de la burguesía no es sinónimo de ineficacia, no es que “no sepan gobernar”, que no nos confundan quienes dicen que podrían hacerlo mejor si gobernaran ellos. Unos y otros aprovechan cada oportunidad para beneficiar a las empresas. Los capitalistas, si no encuentran resistencia, avanzan, aunque para ello destruyan sus dos fuentes de riqueza: la naturaleza y el ser humano, en pos del menguante margen de beneficio. Ningún partido puede torcer las leyes económicas dentro del sistema capitalista para que eso no sea así. Las empresas multinacionales y monopolios son las que controlan la economía de los países y, por ende, las decisiones políticas que se tomen desde las instituciones del Estado nunca irán en contra de sus intereses. ¡Quién paga, manda! Por lo tanto, al pueblo trabajador sólo le queda un camino: intentar por sí mismo detener a los capitalistas y construir una sociedad en la que, como productores de todos los bienes materiales y espirituales de la sociedad, sean los que decidan sobre su reparto y disfrute. De lo contrario, ese pueblo estará condenado a malvivir. Pero un pueblo bien organizado y con unas metas claras tiene una fuerza descomunal capaz de vencer al enemigo más fuerte.

 

¡FORTALEZCAMOS EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Comité Regional del PCOE en Madrid




La hipocresía de Ayuso en Auschwitz

El pasado 21 de enero, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, anunció su visita a Auschwitz, el campo de exterminio situado en Polonia en el cual los nazis asesinaron a millones de personas, instando a quien la oyera que “no hace tanto ni tan lejos se cometieron los más graves delitos contra la humanidad. No olvidar para no repetir”. Esto no es algo nuevo y ya desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) denunciábamos hace casi dos años la hipocresía de la fascista Ayuso con respecto hacia las víctimas del Holocausto, un genocidio histórico que desde hace décadas lleva siendo instrumentalizado (como señalan académicos de origen judío como el profesor estadounidense Norman Finkelstein) para diferentes cuestiones, entre ellas el acallar las críticas contra el Estado de Israel contra el pueblo palestino, acusando a los detractores del sionismo de ser antisemitas que desean, al igual que los nazis, el exterminio del pueblo judío.

Obviamente Ayuso no alude en su comunicado a los millones de combatientes soviéticos que lucharon contra el nazismo en Europa o a los españoles republicanos que murieron en campos de concentración como Mauthausen. ¿Qué esperar de alguien que milita en el partido que rehabilita calles dedicadas al Crucero Baleares o a la División Azul? De igual manera que no hay ninguna condena por parte del Partido Popular al franquismo, dictadura que tenía sus propios campos de concentración en territorio español y con los que se pretendía cometer un total exterminio de la “España roja”, con miles de prisioneros a los que se les aplicó la pena de muerte por fusilamiento o que fueron condenados a largas penas que en numerosos casos fueron cadenas perpetuas encubiertas, ya que el hacinamiento de los prisioneros, la falta de higiene y las condiciones sanitarias (a menudo inexistentes) provocaron la muerte de muchos de ellos por hambre o enfermedades. No es de extrañar este olvido de Ayuso, pues el PP, que fue fundado por antiguos ministros franquistas, es consciente de este legado de esta dictadura sanguinaria, ya sea colaborando con Hitler en su lucha contra la Unión Soviética (ocultándolo a los Aliados con el sutil cambio de “neutral” a “no beligerante” en 1940) o con el propio Holocausto, quitándoles la nacionalidad española a los antiguos combatientes republicanos que fueron detenidos en Francia y otros lugares. También, en el caso del antisemitismo nazi, el franquismo ordenó a sus gobernadores civiles el registro de todos los judíos que había en territorio español, llegando a crear una lista con seis mil nombres, la cual fue entregada a las autoridades del Tercer Reich. En 1943, cuando la balanza de la Segunda Guerra Mundial se inclinó hacia el bando aliado, el régimen decidió borrar este episodio, pretendiendo apropiarse de los éxitos que diplomáticos españoles (que habían actuado a nivel individual y no por órdenes de la dictadura) habían logrado salvando la vida de judíos en países bajo la órbita del nazismo.

Dejando a un lado al régimen franquista, sabemos que Manuel Fraga, su líder fundador y Presidente de honor hasta su muerte en 2012, financió con dinero de la Xunta de Galicia y prologó un libro de un negacionista del Holocausto. También, el mismo Fraga, firmó (junto con José Botella, tío de Ana Botella, la que fue alcaldesa de Madrid) el 16 de abril de 1971 en el Diario Informaciones un comunicado pidiendo la liberación del lugarteniente de Hitler, Rudolf Hess, por entonces en una prisión alemana.

Al contrario del año 2022, Ayuso en su tuit ha recordado a otras víctimas del Holocausto que no eran judías, como es el caso del pueblo gitano. ¿Es coherente el recordar a las víctimas gitanas cuando en la actualidad apoyan a diferentes gobiernos que reprimen a personas únicamente por ser de etnia gitana, como sucede con la Ucrania de Zelenski o el caso de la Hungría de Viktor Orbán? También recuerda a las víctimas homosexuales, quizás para distinguirse un poco de sus socios de gobierno en muchos lugares del estado español, pues VOX, en enero del 2020, rechazó condenar el exterminio nazi de la comunidad LGTBi en Auschwitz por ser un “mensaje ideológico”. Pero de nuevo volvemos a preguntar: ¿por qué es condenable el exterminio de homosexuales por parte de los nazis y no cuando lo hace el régimen franquista? Por no hablar de los diferentes episodios de homofobia en el seno del PP, siendo el principal obstáculo para la conquista de sus derechos como colectivo, o cómo VOX (supuestamente) “muestra preocupación” por los homosexuales de Irán al mismo tiempo que apoyan la homofobia de otros de sus socios europeos, como ocurre con Orbán.

Como comunistas debemos ser conscientes de todos estos aspectos en los “homenajes” a las víctimas del Holocausto:

  • La instrumentalización de estos crímenes para apoyar a Israel en su genocidio contra los palestinos. No en vano, el alcalde de la ciudad de Madrid (PP) quería conceder la Medalla de Honor al “pueblo de Israel”. Ayuso y otros no pretenden que se evite un genocidio (como fue el Holocausto) en el futuro, ya que en el presente estamos viviendo otro en Gaza con la complicidad del estado español y otros países occidentales. Aunque suene paradójico, buscan el apoyo para que los nuevos genocidas queden impunes.
  • La hipocresía de los políticos al servicio del capital financiero con la conmemoración de las víctimas del Holocausto cuando “olvidan” u “ocultan” los crímenes de la dictadura franquista o los crímenes contra la Humanidad que realizan naciones consideradas amigas o aliadas, sea Hungría, Ucrania, Arabia Saudí o Israel, entre otras. La misma hipocresía que vemos cuando se condena la invasión de Ucrania por parte de Putin al mismo tiempo que se calla u oculta la guerra contra Yemen o el Sáhara Occidental. La misma Ayuso que dice que no hay que olvidar los crímenes de Auschwitz afirmó en 2019 que “había que pasar página” respecto al franquismo.
  • Como ya dijera el camarada Bertolt Brecht, “estar contra el fascismo sin estar contra el capitalismo, rebelarse contra la barbarie que nace de la barbarie, equivale a reclamar una parte del ternero y oponerse a sacrificarlo”. O lo que es lo mismo, no se puede entender un genocidio-el que realizó Hitler, por ejemplo-sin su carácter de clase, cómo el nazismo (o el franquismo) nació en un contexto de lucha de clases, cuando existía un movimiento obrero fuerte y que la burguesía pretendió aplastar recurriendo al más abierto terrorismo. Si no se acaba con el capitalismo, sin duda, ocurrirán nuevos episodios dramáticos, como los que estamos viviendo en el momento presente en diferentes lugares.

 

¡CONTRA LA INSTRUMENTALIZACIÓN DE LAS VÍCTIMAS DEL NAZISMO!

¡CONTRA EL FASCISMO!

¡POR EL SOCIALISMO!

 

Comisión de Agitación y Propaganda del Comité Central del PCOE




Osakidetza y la alternativa [ESP/EUS]

Cada vez se habla más del desmantelamiento paulatino de la sanidad pública; y la verdad, no es para menos: falta de personal, plantas cerradas, cierre de centros de atención primaria,… Cualquiera de estos elementos son característicos de una sanidad pública forjada por el capitalismo a su imagen y semejanza. No en balde Osakidetza tiene la denominación de Ente Público de Derecho Privado.

Esto viene del Plan Osasuna Zainduz, firmado en 1993, donde se apostaba por aplicar una gestión de tipo empresarial a Osakidetza. La fecha no es casual, ya que coincide con la ola neoliberal que sacudió Occidente tras el desmantelamiento definitivo del bloque socialista. En ese plan se hablaba, entre otras cosas, de competitividad, de reducción de costes, la figura del cliente, la sanidad como un mercado, las políticas de oferta y demanda, y de los incentivos por resultado. ¿Cuál fue una gestión de referencia para ello? Pues ni más ni menos que la del Estado Británico con Margaret Thatcher en el Gobierno.

¿Qué consecuencias trae este tipo de gestión para el pueblo trabajador? No pocas desde luego, y todas negativas. Podría hablarse de los atrasos en las operaciones de trabajadores que no pueden permitirse un seguro en la privada y tienen que pasar un tiempo con dolores, con molestias y con una limitación severa de las acciones a realizar en su vida cotidiana. También cabe mencionar los atrasos de la atención en las urgencias debido a la llegada masiva de pacientes que no disponen en ese momento de un centro de atención primaria y que no tienen disponible a su médico de cabecera hasta no antes de 20 días; todo esto además de la falta de personal de trabajo. Hoy día es más que común ver en hospitales, como es el caso de Cruces, pasillos llenos en las urgencias todos los días, y que se demoren los traslados porque se dan varias estabilizaciones que hay que cubrir, y eso provoca que los boxes de reconocimiento y de la evolución tarden más en vaciarse para poder ingresar a más pacientes. En los ambulatorios, la escasez de médicos es más que evidente viendo como en los PAC (Puntos de Atención Continuada) el personal de enfermería deriva a los hospitales las urgencias. El hecho de que el personal de trabajo no solo no vaya a más, sino que desaparezcan plazas una vez se jubilan determinados trabajadores, suponen una mayor carga de trabajo, lo cual a su vez acarrea una mayor fatiga que puede afectar de forma considerable al rendimiento del personal. Una bajada de rendimiento en un bloque de oficinas puede suponer numerosos fallos de cálculo en diversos documentos que pueden viciar todo el trámite administrativo; ahora imaginemos lo que puede suponer eso en un centro de salud o en un hospital, tanto a nivel administrativo como también a la hora de los cuidados a los pacientes.

Por no hablar de que una gran parte de esos ingresos se podrían evitar simplemente incidiendo en la situación socioeconómica de los mismos pacientes. Ingresos por intento de suicidio, por accidentes durante la jornada laboral, por cáncer de pulmón debido al abuso del tabaco, por coma etílico de menores que caen en el alcoholismo a esas edades tan tempranas, por contraer infecciones por vivir en un ambiente insalubre,… Auténticas lacras que corresponden a un sistema moribundo que ya colisiona directamente con el avance tecnológico.

Esta colisión se debe a que dicho avance (robotización) supone una mayor inversión en maquinaria y en diversos equipos informáticos, entre otros elementos, lo cual sumado al precio de las manufacturas, consecuencia directa de la inflación provocada por la impresión de dinero ficticio, motivada a su vez por las constantes crisis de sobreproducción, supone una enorme cantidad de capital constante que hay que cubrir, del cual no procede la plusvalía; esta última, la genera el capital variable, es decir, la clase obrera que cada vez tiene menos miembros de la misma en activo. Y las leyes de funcionamiento del capital obligan a competir de forma que todos los burgueses deben apostar por todo ese avance técnico si no quieren verse fuera del mercado capitalista, y de ese modo, aún hay menos capital variable para acumular plusvalía. De modo que la automatización no se puede desarrollar por completo en el marco actual, ya que no sería rentable debido a la falta de capital variable para poder vender los productos mínimos requeridos, o bien porque no se espera obtener plusvalía de dicha inversión, por ejemplo, desarrollar esos avances técnicos en la sanidad para proveer salud a aquellos trabajadores que le sobran al sistema.

Si el proceso de robotización se aplica en el ámbito sanitario, más allá de un par de equipos solo accesibles para la clase dominante, eso supondría una mejora sustancial para la calidad de vida de la humanidad; entre otras cosas por la bioimpresión de órganos y tejidos que permitirían una compatibilidad del 100% con cada paciente debido al uso de la información genética del mismo. De hecho, se estima que con las condiciones socio sanitarias adecuadas, hoy día sería plausible que la esperanza de vida media ascendiese a unos 120 años. Otro ejemplo de avance podría ser la automatización a la hora de gestionar todas las peticiones de citas, es decir, que una inteligencia artificial se haga cargo de las tareas más repetitivas para que los trabajadores se dediquen a nuevas tareas que surjan, a unas más dinámicas.

Sin embargo, si se pretende vivir en un sistema que corresponda a esos avances, que ponga el desarrollo multilateral e ilimitado de todo ser humano como fin, primero hay que echar abajo el actual. Solo con la mayoría de la población organizada en un frente de masas donde todas las luchas de la misma se unifiquen, se podrá dar la vuelta a la situación, el Frente Único del Pueblo. Pero para que eso suceda, toda esa mayoría compuesta por la clase obrera y por las clases populares, debe ser consciente de que es capaz de gobernarse a sí misma, de que hoy día los trabajadores lo movemos absolutamente todo, que no es como en las revoluciones socialistas del siglo 20 (extemporáneas) en las que la gente no sabía leer, escribir ni realizar determinadas tareas. Hoy día somos celadores, médicos, enfermeras, administrativos, abogados, economistas y un sinfín de profesiones; todo eso sumado al hecho de que el capitalismo ha alcanzado el máximo desarrollo de fuerzas productivas, es decir, de avances técnicos y de la formación para los mismos, cosa que hace 100, 80 o 50 años no.

Para que esa conciencia revolucionaria tenga lugar es imprescindible la organización que lleve a cabo dicho proceso de ideologización, como es el Partido. Hay que resaltar la importancia del mismo, el cual en su momento sirvió para avanzar, pero también para retroceder. Cuando en el Partido Comunista en la Unión Soviética predominaban los cuadros más revolucionarios se levantó el primer estado socialista de la historia, y bajo el mando de auténticos oportunistas fue que se empezó a derrumbar dicho estado de carácter obrero; sin ese golpe asestado desde dentro, el cual dio el poder a esa camarilla de oportunistas, no hubiesen podido hacer desaparecer el bloque socialista, ya que como ellos mismos reconocían en el Plan Dulles, en una guerra abierta tenían todas las de perder frente al Estado Soviético. Porque la clase dominante, los dueños de los monopolios, son conscientes de que, sin el Partido, la lucha ideológica se puede volver de su lado. Este ambiente de desactivación de la lucha en la calle, de sectorialización de las luchas (división) generado desde el oportunismo se basa en la desideologización de la mayoría respecto a la ideología que promueve la emancipación de la misma (independencia política como clase) para dar vía libre a la ideología de una minoría.

Desde el PCOE hacemos un llamamiento a la clase trabajadora para que deje de confiar en los diferentes gobiernos que están al servicio de los monopolios y nunca servirán a los intereses de la clase trabajadora. Los obreros no tenemos otra salida que la organización en base a una dirección revolucionaria, en una dirección de ruptura radical con el capitalismo, de toma del poder por parte de la clase obrera y de construcción del socialismo como fase previa al comunismo. El desarrollo del Partido Leninista es primordial para evitar que persista la situación de aislamiento y desorganización que nos conduce a la muerte, que nos pone a merced de la burguesía asesina y de la reacción.

 

¡POR UNA SANIDAD POR Y PARA LA HUMANIDAD!

¡POR LA UNIDAD DE TODAS LAS LUCHAS DE LA CLASE TRABAJADORA!

¡SOCIALISMO O MUERTE!

 

Comité Nacional de Euskadi del Partido Comunista Obrero Español

Osakidetza eta alternatiba

 

Gero eta gehiago hitz egiten da osasun publikoa apurka-apurka desegiteari buruz; eta egia esan, ez da gutxiagorako: langilerik eza, solairu itxiak, lehen mailako arretako zentroak ixtea… Elementu horietako edozein da kapitalismoak bere irudi eta antzekotasunaren arabera eratutako osasun publikoaren ezaugarria. Osakidetzak ez du alferrik Zuzenbide Pribatuko Ente Publikoaren izena.

Hori Osasuna Zainduz Planetik dator, 1993an sinatua, Osakidetzari enpresa-kudeaketa bat aplikatzearen aldeko apustua egiten zuena. Data ez da kasualitatea, bat baitator Mendebaldeak bloke sozialista behin betiko desegin ondoren astindu zuen olatu neoliberalarekin. Plan horretan, besteak beste, lehiakortasuna, kostuen murrizketa, bezeroaren figura, osasuna merkatu gisa, eskaintza- eta eskari-politikak eta emaitzagatiko pizgarriak aipatzen ziren. Zein izan zen horretarako erreferentziazko kudeaketa? Ba ez gehiago ez gutxiago, Margaret Thatcher Gobernuan zegoela, Britainiar Estatuarena.

Zer ondorio dakarzkio kudeaketa mota horrek herri langileari? Ez gutxi noski, eta denak negatiboak. Langileen eragiketetan gertatzen diren atzerapenei buruz hitz egin daiteke. Atzerapen horiek ezin dute aseguru pribaturik onartu, eta denbora bat eman behar dute oinazeekin, eragozpenekin eta eguneroko bizitzan egin beharreko ekintzen muga zorrotzekin. Aipatzekoa da, halaber, larrialdietan atzerapenak izan direla, une horretan lehen mailako arretako zentrorik ez duten eta 20 egun igaro arte familia-medikua libre ez duten pazienteen etorrera masiboagatik; hori guztia, lan-langilerik ezaz gain. Gaur egun, oso ohikoa da ospitaleetan, Gurutzetan adibidez, egunero larrialdietako korridoreak beteta ikustea, eta lekualdatzeak atzeratzea, estali beharreko hainbat egonkortze ematen direlako, eta, horren ondorioz, azterketa-boxek eta bilakaeraren boxek denbora gehiago behar izaten dute husteko, paziente gehiago ospitaleratu ahal izateko. Anbulatorioetan, medikuen eskasia oso nabaria da; izan ere, EAGetan (Etengabeko Atentzioko Guneetan) erizainek ospitaleetara bideratzen dituzte larrialdiak. Langileak gehiagora ez joateaz gain, zenbait langile erretiratzen direnean plazak desagertzeak lan-karga handiagoa dakar, eta horrek, aldi berean, neke handiagoa dakar, langileen errendimenduan eragin nabarmena izan dezakeena. Bulego-bloke batean errendimendua jaisteak kalkulu-akats ugari ekar ditzake administrazio-izapide osoa kaltetu dezaketen hainbat dokumentutan; orain, pentsa dezagun horrek zer ekar dezakeen osasun-zentro batean edo ospitale batean, bai administrazio-mailan, bai pazienteak zaintzerakoan.

Ez aipatzeagatik ospitaleratze horietako asko saihestu ahal izango liratekeenik, soilik paziente berberen egoera sozioekonomikoan eragiten. Ospitaleratzeak suizidio-saiakeragatik, lanaldiko istripuengatik, tabakoaren abusuak eragindako biriketako minbiziagatik, adin goiztiar horietan alkoholismoan erortzen diren adingabeen koma etilikoagatik, giro osasungaitzean bizitzeagatik infekzioak hartzeagatik,… Hilzorian dagoen sistema bati, aurrerapen teknologikoarekin zuzenean talka ari dena, dagozkion benetazko lakrak.

Talka horren arrazoia da aurrerapen horrek (robotizazioa) inbertsio handiagoa dakarrela makinerian eta hainbat ekipo informatikotan, besteak beste, eta hori manufakturen prezioari gehituta, fikziozko diruaren inprimaketak eragindako inflazioaren ondorio zuzena izanik, gainprodukzioaren etengabeko krisiak eraginda, estali beharreko kapital konstantearen kopuru handia da, eta hortik ez dator gainbalioa; azken hori kapital aldakorrak sortzen du, hau da, jardunean gero eta kide gutxiago dituen langile-klaseak. Eta kapitalaren funtzionamenduaren legeek behartzen dute lehiatzera, eta burges guztiek aurrerapen tekniko horren guztiaren alde egin behar dute, merkatu kapitalistatik kanpo ikusi nahi ez badute, eta, horrela, gainbalioa metatzeko are kapital aldakor gutxiago dago. Beraz, automatizazioa ezin da erabat garatu egungo esparruan, ez bailitzateke errentagarria izango eskatutako gutxieneko produktuak saldu ahal izateko kapital aldakorrik ez dagoelako, edo inbertsio horretatik gainbaliorik lortzea espero ez delako, adibidez, aurrerapen tekniko horiek garatzea osasunean, sistemari soberan dauden langileei osasuna hornitzeko.

Robotizazio-prozesua osasun-eremuan aplikatzen bada, talde menderatzailearentzat soilik eskuragarri dauden ekipo pare bat baino gehiago, horrek nabarmen hobetuko luke gizateriaren bizi-kalitatea; besteak beste, organo eta ehunen bioinprimaketa, paziente bakoitzarekin % 100eko bateragarritasuna ahalbidetuko lukeena, haren informazio genetikoa erabiltzeagatik. Izan ere, uste da, baldintza soziosanitario egokiekin, gaur egun onargarria izango litzatekeela batez besteko bizi-itxaropena 120 urte ingurukoa izatea. Aurrerapenaren beste adibide bat hitzorduen eskaera guztiak kudeatzeko automatizazioa izan liteke, hau da, adimen artifiziala zeregin errepikakorrenez arduratzea, langileek sortzen diren zeregin berrietan, dinamikoagoetan, jardun dezaten.

Hala ere, aurrerapen horiei dagokien sistema batean bizi nahi bada, gizaki ororen garapen aldeaniztun eta mugagabea helburu izango duena, lehenik eta behin gaur egungoa bertan behera utzi behar da.  Biztanleriaren gehiengoa masa-fronte batean antolatuta badago, eta fronte horretako borroka guztiak bateratzen badira, orduan bakarrik eman ahal izango zaio buelta egoerari, Herriaren Fronte Bakarra. Baina hori gerta dadin, langile-klaseak eta herri-klaseek osatzen duten gehiengo horrek guztiak jakin behar du gai dela bere burua gobernatzeko, gaur egun langileok erabat mugitzen dugula dena, ez dela 20. Mendeko iraultza sozialistetan bezala (garaiz kanpo), non jendeak ez baitzekien irakurtzen, idazten, ezta zeregin jakin batzuk egitea ere. Gaur egun, zeladoreak, medikuak, erizainak, administrariak, abokatuak, ekonomialariak eta hainbat eta hainbat lanbide gara; horri guztiari gehitu behar zaio kapitalismoak ahalik eta garapen handiena lortu duela produkzio-indarretan, hau da, aurrerapen teknikoetan eta horientzako prestakuntzan, duela 100, 80 edo 50 urte ez bezala.

Kontzientzia iraultzaile hori gerta dadin, ezinbestekoa da ideologizazio-prozesu hori gauzatuko duen erakundea, hala nola Alderdia. Haren garrantzia azpimarratu behar da, bere garaian aurrera egiteko balio izan baitzuen, baina baita atzera egiteko ere. Sobietar Batasuneko Alderdi Komunistan koadro iraultzaileenak nagusi zirenean, historiako lehen estatu sozialista altxatu zen, eta benetako oportunisten agindupean, langile izaera zuen estatu hori eraisten hasi zen; barrutik hartutako kolpe hori gabe, oportunisten ganbaratxo horri boterea eman ziona, ezin izango zuten bloke sozialista desagerrarazi, Dulles Planean beraiek onartzen zuten bezala, gerra ireki batean Sobietar Estatuaren aurrean galtzeko aukera guztiak baitzituzten. Izan ere, klase nagusiak, monopolioen jabeek, badakite, Alderdia gabe, borroka ideologikoa bere aldera itzul daitekeela. Kaleko borrokaren desaktibazio-giro hori, oportunismotik sortutako borroken sektorializazio-giro hori (zatiketa) gehiengoaren desideologizazioan oinarritzen da, horren emantzipazioa sustatzen duen ideologiarekiko (independentzia politikoa klase gisa), gutxiengo baten ideologiari bide librea emateko.

PCOEtik dei egiten diegu langileei monopolioen zerbitzura dauden eta langile-klasearen interesen zerbitzura inoiz egongo ez diren gobernuengan konfiantza izateari utz diezaioten. Langileok zuzendaritza iraultzaile batean oinarritutako erakundea besterik ez dugu, kapitalismoarekiko haustura erradikalaren norabidean, langile-klaseak boterea hartzeko norabidean eta sozialismoa komunismoaren aurreko fase gisa eraikitzeko norabidean. Alderdi Leninistaren garapena funtsezkoa da heriotzara garamatzan isolamendu eta desantolaketa egoerak iraun ez dezan, burgesia hiltzailearen eta erreakzioaren mende jartzen baikaitu.

 

GIZATERIAREN ETA GIZATERIARENTZAKO OSASUN BATEN ALDE!

LANGILERIAREN BORROKA GUZTIEN BATASUNAREN ALDE!

SOZIALISMOA EDO HERIOTZA!

PCOEren Euskadiko Batzorde Nazionala