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La lucha ideológica en el capitalismo

Que el capitalismo actual, en su fase imperialista, ha entrado en bancarrota y que sólo le sostiene la guerra ideológica no es algo que, por evidente, vaya a ser nuevo. El capitalismo ya cumplió con su misión histórica que fue desarrollar al máximo los medios de producción. Al llegar a una determinada fase de desarrollo, las fuerzas productivas de la sociedad chocan con las relaciones de producción existentes y esto se convierte en una traba para el progreso social, no quedando otra alternativa que la muerte de un sistema caduco e inhumano, para que nazca otro que armonice las relaciones de producción con las fuerzas productivas. El capital está intentando por todos los medios no perder la batalla de esa desarmonización en un intento de perpetuarse, pero, la realidad, una vez más, le viene a desmentir.

Tenemos un ejemplo en el teletrabajo, que es el último método para sostener la ganancia capitalista. El capitalista atribuye al debe del obrero una parte de capital constante (medios de producción) necesario para el desarrollo de la actividad económica, convirtiéndose ya en completamente innecesario, en un escenario donde el capital variable (fuerza de trabajo) pierde peso en pos del capital constante, debido al desarrollo extremo de los medios de producción propios de la fase del capitalismo putrefacto, la imperialista. Por eso es la nueva fórmula de trabajo que progresivamente se impone.

Respecto al capital variable, el teletrabajo crea un escenario donde el precio de la hora/trabajo está completamente desregulado y al capitalista le permite aumentar la intensidad del trabajo para mantener la misma cantidad de plusvalía sobre un capital variable que, como ya dijimos, mengua debido al desarrollo extremo de los medios de producción, que sustituyen a los trabajadores por la tecnología, que son propios de unas nuevas relaciones de producción más elevadas y que son la prueba de que es ya imposible armonizar las fuerzas productivas y las relaciones de producción bajo el sistema capitalista.

Por otro lado, la inteligencia artificial es el triunfo definitivo del capital constante sobre el capital variable y la puerta de entrada a unas nuevas relaciones de producción. Es la automatización del trabajo intelectual. Esto está generando un ejército industrial de reserva que se hace insostenible para las relaciones de producción capitalista y que facilitan la apropiación social de los réditos del trabajo. La figura del capitalista, que vive de la explotación del trabajo asalariado, se hace ya completamente innecesaria y ya no le permite extraer plusvalía de un capital variable que bajo la influencia de la inteligencia artificial está prácticamente extinguido.

La vanguardia obrera, por su organización y su conciencia de clase, debe insuflar ideología obrera a la clase trabajadora. Debe ser capaz de explicar al obrero este estado de cosas para que se ponga en marcha y supere la guerra ideológica llevada a cabo por el capitalismo. Sólo hay que imprimir carácter social al rédito del trabajo y no como mercancía para la apropiación privada, pero esto no ocurrirá sin la resistencia violenta de los explotadores. Su superación permitirá la entrada a unas nuevas relaciones de producción armonizadas y más elevadas, las socialistas. Por eso, desde el PCOE, hacemos un llamamiento a la clase obrera a organizarse en nuestras filas y a participar en el enterramiento de este monstruo asesino que parasita la producción social y que viene chorreando lodo y sangre, ya que en su fase imperialista sólo puede sostenerse por el expolio y la guerra en su insaciable lucha por conseguir nuevos mercados.

 

Comisión de propaganda del CC del PCOE




Sobre la Universidad de Sevilla (US)

Los mecanismos de reproducción social del Capital se extienden como tentáculos por todas las esferas de la vida. La Universidad, centro neurálgico de la educación burguesa, es una de las herramientas al servicio de la clase dominante para la domesticación de la conciencia revolucionaria; un lugar infestado de la aristocracia obrera más sirviente al capitalismo. Las políticas educativas demuestran día tras día al servicio de quién está la educación.

 

Sabemos que el próximo 13 de junio la Universidad de Sevilla (US) nombrará a Felipe González como Alumni de Honor, al mismo Felipe de los GAL y la guerra sucia contra la clase trabajadora organizada. No sorprende este hecho, pues ya el año pasado recibió dicho título la presidenta de Persán, empresa conocida por la juventud trabajadora sevillana debido a los altos niveles de explotación y las miserables condiciones que la patronal impone. No es casual que dicho acto se realice en estos momentos, donde el que fue presidente del Gobierno durante 14 años muestra públicamente su faceta más reaccionaria y derechista.

 

La US le hace un gran favor a uno de los personajes que más ha perjudicado a la clase trabajadora del Estado español, junto a sus sindicatos CCOO-UGT, en la tarea de blanquear la reacción. Recordamos grandes hazañas como la promesa de “crear 800.000 puestos de trabajo” en su primera legislatura para, inmediatamente, destruir 900.000; esgrimir por el indulto a personalidades tan rastreras como Juan Hormaechea o Jesús Gil. Por otro lado, fue Felipe González quien legalizó -tras la reforma laboral- en 1994 la entrada de ETTs, condenando a la esclavitud a cientos de miles de trabajadores y trabajadoras, a la vez que asegurando la buena tajada a los capitalistas. Por no hablar de la adhesión del Estado español en el 82 a la organización terrorista OTAN. De aquellos polvos, estos lodos.

 

El pasado miércoles 10 de abril la Red Universitaria por Palestina organizó un acto en diversos centros universitarios de todo el Estado, llevando como principal ponente a la relatora de Naciones Unidas para Palestina. El decano de la Facultad de Derecho de la Universidad de Sevilla, Fernando Llano, censuró de manera totalmente arbitraria dicho acto por el carácter político de la misma. Cabe preguntar ¿Qué acto que se lleve a cabo en la Universidad, incluso el de impartir o recibir clases, limpiar los baños o poner el desayuno, la ausencia de alumnos por compaginar estudios y trabajo, no es político? ¿Acaso es menos político el nombramiento de Felipe González como Alumni de Honor? Nos encontramos en una paradoja ante la prohibición de un acto por su carácter político, puesto que la misma censura es un acto político en sí mismo. Finalmente, tuvo que sucederse en las instalaciones de la Facultad de Psicología. Ante este hecho, son varios los sindicatos que exigen la inmediata dimisión del catedrático. Este es el decano que preside la Facultad de Derecho de la US, un reaccionario que niega el genocidio del Estado sionista de Israel y los cómplices occidentales -principalmente EEUU-, alguien que veta una denuncia pública sobre la masacre que se está perpetrando en próximo oriente, alguien cómplice respecto a la desmovilización y desinformación del genocidio.

 

Recientemente ha saltado la noticia acerca de un becario de la US, concretamente del departamento de Prehistoria y Arqueología, que está siendo investigado por la misma Universidad. Es el caso de un profesor que incita e invita a tomar drogas duras a algunos de sus alumnos, a la vez que sexualiza a las alumnas a las que imparte docencia. Se le acusa de suplantación de identidad y trato vejatorio contra el alumnado. Dicho becario tiene largo historial a sus espaldas por violencia machista, además de un juicio pendiente por violencia de género. No obstante, no ha sido hasta que los alumnos se han organizado para hacer una denuncia pública que la US no ha movido un dedo.

 

No es de extrañar que instituciones como la US, a la que poco o nada le importa la situación de su alumnado, se alerte de una situación escandalosa cuando tal caso se hace viral y maldice la reputación pública, dañando su imagen.

 

Esta es la situación que atraviesan los alumnos y alumnas de la Universidad de Sevilla, una institución no sólo cargada de reaccionarios y machistas que actúan en detrimento de los estudiantes de la clase trabajadora, sino una herramienta del capital en manos de los grandes monopolios bancarios. La tendencia necesaria para el sistema capitalista de producción es clara: la privatización. El aumento de las tasas, las precarias condiciones de vida de la juventud trabajadora que debe desdoblarse en el tajo -obligado a trabajar para poder estudiar-, haciendo que sólo aquel estudiantado acomodado pueda aspirar a continuar la rueda de la superestructura educativa. De esta manera, el ciclo burgués en la enseñanza superior se renueva generación tras generación.

 

Ante esta situación sólo nos queda la organización del proletariado hacia una lucha única contra el capital. La unificación de las luchas en una sola, poniendo fin a la parcialización y atomización de luchas que no aspiran más que a fortalecer las condiciones de tal o cual sector o las condiciones de los trabajadores y trabajadoras de tal o cual empresa en particular. La unión del estudiantado, amas de casa y pensionistas, de los trabajadores en activo y los parados, en una sola lucha contra el sistema que nos oprime como clase. Crear la unidad de clase en aras de constituir nuestras propias instituciones; hacer realidad el Frente Único del Pueblo como superación del estado actual de las cosas.

 

Para la unidad de la clase trabajadora es requisito indispensable la unidad de los comunistas en el Partido Comunista de Nuevo Tipo, haciendo posible una real y amplia vinculación con las masas proletarias en todos y cada uno de los lugares. Basada en la unidad de acción, la praxis revolucionaria en el proceso de unidad superará las contradicciones que afloran en el MCE. Es un duro pero necesario trabajo. Por ello, desde el Partido Comunista Obrero Español hacemos un llamamiento al proletariado en su totalidad (estudiantes, amas de casa, trabajadores, etc.) para la unión necesaria que pondrá fin a la esclavitud asalariada. Asimismo, hacemos un llamamiento a la honestidad de las organizaciones que reivindican el marxismo-leninismo -y la consecución del comunismo- para consagrar dicha unidad de acción. Unidad necesaria para el desarrollo revolucionario que debe imponer la clase trabajadora.

 

¡POR UNA EDUCACIÓN AL SERVICIO DE LA CLASE TRABAJADORA!

¡POR LA UNIDAD DE LOS COMUNISTAS!

¡PROLETARIOS DE TODO EL MUNDO, UNÍOS!

 

Célula Iósif Stalin del PCOE




La mercantilización de la muerte

En los últimos días nos hacemos eco de la noticia de que Isabel Díaz Ayuso está reclamando por carta el dinero de la cuota de la residencia a las familias de los ancianos que fallecieron durante la pandemia. La vida humana, una vez más bajo el sistema capitalista, ha dejado de tener valor para tener precio. Miles de millones en recortes silenciosos en la sanidad, quedaron al descubierto cuando la pandemia puso a prueba las consecuencias de dichos recortes. Una vez más la economía se puso delante de la vida humana, sin que haya tenido consecuencias de ningún tipo, y dicha impunidad le ha llevado a extremar más su violencia con medidas como las que hemos descrito al principio del comunicado, la reclamación económica a la familia de los fallecidos. Ahora, una vez que el camino está sembrado de cadáveres, se da una nueva vuelta de tuerca y se busca aumentar los beneficios a costa de reclamar los honorarios a los que quedaron vivos a pesar de sus políticas austericidas.

Esto no debe llevarnos a sorpresa ya que el capitalismo es la búsqueda de la ganancia individual a toda costa, como vemos en el caso de su propia pareja también en tiempos de pandemia, sin que tenga que arrogarse a ningún tipo de ética y, además, protegidos por una justicia de clase. Y es en este caso, donde su cuota de ganancia queda amenazada por la muerte de los ancianos, donde ella se revuelve como gato panza arriba y lleva la inhumanidad hasta extremos que deberían ser severamente castigados. La vida y la muerte han sido una vez más mercantilizados bajo el capitalismo. Poner precio a las vidas de las personas y buscar el lucro hasta con su muerte es propio de la burguesía y sus representantes, como en este caso de Isabel Díaz Ayuso. El panorama no es mucho mejor en los otros ámbitos para la vida de la clase obrera, que se precarizan progresivamente por la naturaleza intrínseca del capitalismo que sólo puede traernos más violencia, muerte y miseria para aumentar su cuota de ganancia.

Llegados a este punto, uno puede preguntarse ¿Dónde quedan los derechos humanos? Vivimos en un sistema de explotación del hombre por el hombre. Por lo tanto, queda claro que los derechos humanos son papel mojado bajo este sistema económico asesino. La burguesía blinda con la dictadura de su capital este estado de cosas y ya no tiene otra salida que vulnerar, una vez tras otra, los derechos humanos si le renta lo suficiente. Le amparan todas sus instituciones puestas por la misma burguesía para servirse de ellas e incrementar los métodos de explotación.

Por eso, a la clase obrera no le deben ya sorprender estos comportamientos inhumanos. Los trabajadores, los únicos que generamos el valor que la clase parasitaria se apropia a usura, sólo tenemos garantizada nuestra vida y nuestra supervivencia en la medida en que seamos capaces de emanciparnos de la burguesía. Ante este estado de cosas, desde el PCOE hacemos un llamamiento a la clase obrera a tomar conciencia de clase y organizarse en nuestras filas, ya que la única salida es la superación de este sistema económico criminal mediante la construcción de un sistema superior, el socialismo, que es el único que garantiza los derechos humanos. Obrero y estudiante organízate en el PCOE.

 

¡Camarada, engrosa las filas del PCOE!

¡Por la victoria del socialismo!

 

Comisión de propaganda del CC del PCOE




Enésimo insulto del ayuntamiento de Sevilla a los barrios obreros

José Luis Sanz, alcalde de Sevilla, ha anunciado que se ha destinado un total de tres millones de euros para mejorar la instalación eléctrica en el recinto ferial. Mientras tanto los barrios obreros de la ciudad llevan años sufriendo cortes de luz a diario, cortes que han provocado desde el desperdicio de kilos de comida y medicamentos hasta la muerte de vecinos. Frente a ello Ayuntamiento y Endesa, la empresa de suministro eléctrico, no hacen otra cosa que echar la culpa a las plantaciones de marihuana, pagando todos los vecinos por unos casos aislados.

Desde el Partido Comunista Obrero Español denunciamos estos hechos provocados por la alianza criminal que forman los capitalistas y sus gobiernos. A esto se le suma la protesta que están llevando a cabo trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio por el empeoramiento en sus condiciones laborales, un servicio que ofrecen empresas privadas financiadas con dinero público. Estos dos casos son solo un par de ejemplos de la colaboración entre la burguesía y los gobiernos capitalistas, quiénes muestran día a día que están al servicio del capital sin importar las condiciones miserables en las que viva la clase obrera.

La complicidad del Estado nos deja ver que la nacionalización del suministro eléctrico, del SAD o de cualquier otro servicio no son la solución, ya que aunque esto se lleve a cabo el Estado seguirá gestionándolo en favor de la clase capitalista. La única alternativa real es que sea la propia clase obrera la que controle tanto estos servicios como la producción. Solo así tendrán como fin cubrir las necesidades de la población y no el enriquecimiento de una minoría.

Desde el PCOE mostramos nuestro apoyo a los vecinos que protestan frente a esta situación. La organización y unidad de la clase obrera en un Frente Único será lo único que ponga fin a la explotación que sufre nuestra clase. Para ello es indispensable que esta lucha tenga como fin la superación del capitalismo, ya que en la naturaleza de este se encuentra la explotación de la clase obrera por la burguesía, una explotación que cada día se incrementa. Solo cuando pongamos todos los recursos y riquezas a nuestro servicio, solo cuando construyamos el Socialismo, podremos cubrir todas nuestras necesidades.

 

¡POR LA ORGANIZACIÓN Y UNIDAD DE LA CLASE OBRERA!

¡POR EL SOCIALISMO!

 

Comité Provincial de Sevilla del Partido Comunista Obrero Español




La Universidad de Córdoba al servicio del genocidio en Gaza

Desde el año 2021 –fecha en que el Ministerio del Interior publicó la resolución definitiva para que la provincia de Córdoba fuera la sede de la nueva base militar del Ejército de Tierra– nuestra ciudad está experimentando un proceso de militarización que continúa en nuestros días. Finalmente, según se anunció en diciembre del pasado año, esta base militar estará situada en La Rinconada, habiéndose iniciado ya las obras, y ocupará un terreno de 85 hectáreas y para la que el Estado invertirá 273 millones de dinero público.

No conformes con ello, los próximos días 10 y 11 de abril tendrá lugar en Córdoba la Feria de Seguridad y Defensa (más conocida como la “feria de armas”) y se ha anunciado la apertura de una fábrica de armas con vínculos con el Estado de Israel, todo ello con la colaboración de la Universidad de Córdoba (UCO). De esta manera se confirma lo que cualquier persona que analice nuestra realidad desde una perspectiva de clase ya sabe: que la Educación Pública en los estados burgueses (donde incluimos a las universidades públicas del estado español, como es el caso de la UCO) sólo atienden a los intereses de la burguesía en detrimento de los de la clase obrera.

El propio consejero de Universidad, Investigación e Innovación de la Junta de Andalucía, José Carlos Gómez Villamandos –que fue rector de la UCO– anunció la creación de esta nueva base militar como un gran logro para Córdoba, afirmando que “va a ser un antes y un después en la ciudad en particular y en Andalucía en general”, tal como recoge el Diario Córdoba. Fue el mismo Villamandos el que anunció la fábrica de armas que se va a instalar en nuestra ciudad, al cargo de un gigante del sector industrial de defensa como es Escribano Mechanical and Engineering (Escribano M&E), que ha firmado con el Ministerio de Defensa un proyecto de 700 millones de euros. Esta fábrica de armamento sería abierta en el Parque Tecnológico de Rabanales 21 de Córdoba, ocupando 23.000 metros cuadrados.

Y es aquí donde comienzan las relaciones de la UCO con el genocidio que Israel está cometiendo contra el pueblo palestino, ya que la empresa armamentística aliada de Escribano M&E, es Elbit Systems, la mayor industria militar del Estado israelí, que ha desarrollado los sistemas de control que han conformado el apartheid contra la población palestina desde hace décadas en Gaza y Cisjordania. Además, una de las armas que se fabricarán en Córdoba serán los nuevos lanzacohetes SILAM, los cuales han sido probados no en un laboratorio, sino en combate durante la nueva ofensiva contra Gaza. Según relata Alejandro Pozo –analista de conflictos armados e investigador del Centre Delás de estudios sobre la paz– a Cordópolis: “publicitar un tipo de armamento porque ha sido utilizado en lugares donde quien paga es la población en su conjunto, para nosotros es algo muy negativo (…). No es un producto probado en un laboratorio. El laboratorio es Gaza”. Esta arma será también empleada por el ejército español dentro de un proceso de modernización técnica.

Todo esto fue acordado por el gobierno de Pedro Sánchez con Israel después del pasado 7 de octubre, cuando el estado de Israel decidió llevar su genocidio contra el pueblo palestino a otro nivel, causando desde entonces más de 30.000 muertos palestinos, la destrucción del 80% de las viviendas en Gaza y el desplazamiento de 1,5 millones de gazatíes de manera forzosa. Después de esto, ¿quién puede creer las palabras de Pedro Sánchez respecto a un reconocimiento del Estado palestino? Y no es la primera vez que el partido que preside el actual gobierno (el PSOE) justifica su apoyo a la represión de Israel contra los palestinos, como ya el entonces presidente Zapatero (ahora alabado como “hombre de paz” por militantes de Podemos) en medio de la Operación Plomo Fundido de 2008-2009 defendió en un programa de televisión el incremento de la venta de armas al estado sionista. Tampoco debe sorprendernos la posición del gobierno andaluz (PP) respecto a este asunto, ya que no sólo ha sido un gran defensor de Israel a través de la Fundación FAES, sino que colaboró junto al imperialismo estadounidense en la invasión de Irak hace 21 años, sin que Aznar (al igual que Bush Jr. o Tony Blair) hayan pagado por este crimen.

Respecto a la Universidad, el artículo ya citado de Cordópolis cita las palabras de Diego Llanes, catedrático de Genética y representante de Ecologistas en Acción, afirmando que “no entiendo cómo la UCO permite que una empresa dedicada a la fabricación de armas se sitúe en el Parque Tecnológico (…) Costó mucho esfuerzo poner en marcha el Parque Tecnológico para que termine produciendo misiles. Mucho más que se haga en colaboración con una empresa israelí que prueba sus armas en Gaza. No olvidemos que Israel lleva 75 años incumpliendo resoluciones de la ONU”.

Más allá del papel ya señalado que cumplen las universidades públicas bajo el capitalismo, en Córdoba sabemos que esta deriva reaccionaria no es algo nuevo de esta institución, sino que se ha ido incrementando desde hace algunos años. Desde el Comité Provincial de PCOE en Córdoba ya hemos denunciado el papel cómplice de la UCO en la represión contra los derechos democráticos del pueblo catalán durante el Procés en 2017 o cómo el entonces rector de la UCO, el ya citando José Carlos Gómez Villamandos, propuso romper relaciones académicas con profesores cubanos e iraníes que no expresaran públicamente su rechazo a la invasión rusa de Ucrania, lo cual no se llegó a aplicar, aunque sí el cortar las relaciones institucionales e intercambio de profesorado o estudiantes con Rusia y Bielorrusia, una postura muy semejante a la de la Universidad de Valencia. Con estos antecedentes, ¿qué se podía esperar de una institución como la UCO? ¿O cómo podemos creer lo que está publicado en su compromiso institucional acerca de “la creación de una cultura de paz y no violencia”? ¿Qué tipo de paz podría estar buscando la UCO sino la paz del cementerio?

Desde el Comité Provincial de PCOE en Córdoba también hemos denunciado la complicidad de los organismos estudiantiles con la oficialidad de la UCO: en consonancia con estas declaraciones de la Universidad de Córdoba, ni el Consejo de Estudiantes ni el Frente de Estudiantes, sindicato este último con posiciones pretendidamente defensoras de los intereses de la clase obrera, han emitido una sola palabra acerca del proceso en el que la Universidad se ha visto involucrada. Estas dos organizaciones estudiantiles son las que gozan de la mayor influencia entre el estudiantado de la Universidad de Córdoba, demostrando su incapacidad para atajar los problemas que afectan a la clase obrera.

Ante la impotencia que sufre la clase obrera al ver cómo masacran al pueblo palestino y ante una campaña cada vez mayor de insensibilización hacia su causa, el PCOE tiene claro que sólo la unidad y la organización de la clase obrera española e internacional será lo que ponga fin a este genocidio. El camino nos lo ha marcado la clase obrera desde el inicio de las nuevas hostilidades de Israel, con acciones como la decisión de los estibadores de no cargar ni descargar buques que lleven material armamentístico al estado sionista, como ha ocurrido en Barcelona y que se han repetido en países como Italia y Bélgica. Ese es nuestro poder y es el que debemos utilizar para la lucha. Pero dicha lucha será imposible sin la unidad de su vanguardia, sin la unidad de los comunistas en el partido revolucionario que eleve nuestra conciencia de clase para destruir a este sistema criminal (el capitalismo) y construir el socialismo.

 

¡PAZ ENTRE PUEBLOS Y GUERRA ENTRE CLASES!

¡SÓLO LA ORGANIZACIÓN DE LA CLASE OBRERA PONDRÁ FIN A LA BARBARIE DEL SISTEMA CAPITALISTA!

 

COMITÉ PROVINCIAL DE PCOE EN CÓRDOBA




O acabamos con el capitalismo o éste acaba con la humanidad

El capitalismo, por definición, es un sistema que se fundamenta en la desigualdad social y el robo, todo ello sustentado por la fuerza de la violencia, concentrada en lo que es el Estado burgués o capitalista.

La riqueza amasada en unas pocas manos es la consecuencia de la muerte por hambre, sed y enfermedades curables de centenares de millones de seres humanos y de la miseria y falta de presente y de futuro de miles de millones de personas.

Hoy el capitalismo se halla en la bancarrota y la única manera que los monopolios tienen de sostener, y no por mucho tiempo, el poder político y económico del mundo es mediante la guerra imperialista, asesinando a millones de seres humanos que les sobran y dándose dentelladas entre ellos, pues el capitalismo fomenta el canibalismo no sólo entre las diferentes capas de la burguesía sino entre los propios monopolios.

La caída de la URSS, del denominado campo del socialismo real, sirvió al imperialismo para devorar económicamente a pueblos enteros, engulléndose la riqueza que poseían dichos países; un imperialismo en su esencia donde EEUU, como caudillo de la reacción mundial, interviene militarmente en cualquier punto del planeta con el apoyo incondicional de sus socios, descollando la UE. Sin embargo, el balón de oxígeno del saqueo de la Europa del Este y de la deslocalización de la producción hacia Asia al objeto de acrecentar los beneficios de los monopolios con la sobreexplotación más descarnada, escasamente le duró una década y ya, a mediados de la primera década de este siglo, estalló la crisis de las subprime que se llevó por delante el sistema bancario.

Los capitalistas no dudaron en endeudar a los estados y en generar dinero ficticio a través de los bancos centrales para salvar a los bancos, a la par de expulsar a millones de trabajadores de sus puestos de trabajo y agudizar la sobreexplotación, esto último que también es siempre una constante del imperialismo. En paralelo, las guerras imperialistas y los conflictos interimperialistas ganaban intensidad en el norte de África, en Oriente Próximo, al objeto de modelar el mundo, y concretamente el expolio de los pueblos, en base a los intereses de las fuerzas imperialistas dominantes.

Con dichas medidas económicas adoptadas para salvar al capital financiero, a la banca, se endeudaron los estados transformando la crisis hipotecaria en crisis de deuda de los estados, generando dinero ficticio a espuertas. Y con ese dinero ficticio también se origina la consecuente crisis inflacionaria, puesto que se inyecta un dinero que no refleja un incremento de la riqueza y, por tanto, se devalúa el valor del dinero con respecto a las mercancías y los servicios, empobreciendo todavía más a la clase obrera.

Asimismo, la competencia interimperialista potencia el desarrollo de la automatización de la producción y de los servicios, desajustando todavía más la composición orgánica del capital con el objetivo de minimizar el capital variable y, por tanto, expulsar a millones de trabajadores al paro forzoso.

La mal llamada guerra de Ucrania, pues como todas las partes admiten no es una guerra entre Rusia y Ucrania sino de Rusia –como parte de los BRICS o grupo de países imperialistas emergentes– contra la OTAN –potencias imperialistas en declive-, como dijimos en su momento, es un conflicto interimperialista que lo que persigue es armonizar el poder económico con el poder político a nivel planetario, cambiando el sistema financiero mundial y quitándole a un estado en bancarrota económica como EEUU la prerrogativa de disponer de la moneda mundial de intercambio, el dólar, elemento fundamental de interferencia económica de esa potencia imperialista en la economía mundial.

Por si alguien tenía todavía alguna duda de ello, el reaccionario dirigente de la UE y lacayo norteamericano del PSOE José Borrell las disipó completamente esta semana en una entrevista en la CNN diciendo lo siguiente: “(…) no podemos permitirnos que Rusia gane esta guerra ya que los intereses de la UE y de EEUU se verían seriamente dañados. No es una cuestión sólo de generosidad, no es una cuestión de apoyarles porque amamos al pueblo ucraniano, es una cuestión de nuestro propio interés, una cuestión de EEUU en su papel de representante del interés global”.

Esta misma semana, el CEO del monopolio financiero norteamericano BlackRock, Larry Fink –el cual tiene amplios intereses en Ucrania pues es quien controla lo que se denomina Fondo de Desarrollo de Ucrania, o lo que es lo mismo el que domina al estado ucraniano al controlar gran parte de su deuda–  mediante una carta  advertía del inminente estallido de “la crisis de jubilación” y de la Seguridad Social en EEUU, indicando abiertamente no sólo que la edad de jubilación debe ampliarse sino que la crisis de la Seguridad Social y de las pensiones se agudizará a medida de que los avances médicos alarguen la vida de las personas.

Asimismo, en la misiva da como cierta la premisa de que las nuevas generaciones de obreros vivirán infinitamente peor que las anteriores, que en absoluto han vivido bien, pretendiendo exculpar al responsable de esa realidad –el capitalismo– confrontando y dividiendo a la clase obrera en función de su edad: “No es de extrañar que las generaciones más jóvenes, los millennials y la Generación Z, estén tan ansiosas económicamente (…) Creen que mi generación – los baby boomers – se han centrado en su propio bienestar financiero en detrimento de quien viene después. Y en el caso de la jubilación tienen razón”, para concluir que la salida a la crisis de las pensiones pasa por hacer que los estados se desentiendan completamente de las pensiones y sean los trabajadores los que pongan su “ahorro” a disposición del capital financiero, es decir, a disposición de monopolios como el suyo, para poder tener acceso a una pensión. Lo expresado para EEUU, un país que no tiene sistema público de pensiones, pero del que reconoce este oligarca que la Seguridad Social no podrá hacer frente al pago de subsidios en 2034, anuncia la realidad de la economía de los países de la UE y de la bancarrota de ésta.

Los oligarcas, a las claras, señalan que un incremento en la esperanza de vida de la clase obrera –consecuencia del avance tecnológico y de la ciencia y, por tanto, de la medicina– es un problema económico para el capitalismo, al igual que desde hace una década ya lo advirtió Christine Lagarde cuando era dirigente del FMI indicando que el incremento de la esperanza de vida era un riesgo para la economía mundial. Y una de las maneras que tienen de quitar ese riesgo de la economía mundial es asesinando al excedente de población que, según esos oligarcas, lastran su voracidad económica para amasar cada vez más riqueza a costa de empobrecer a la humanidad y liquidarla. Y para asesinar a ese excedente de población se envenena a la humanidad con armas biológicas (en nuestra opinión la COVID-19 debe ubicarse en esta vía), se privatizan los servicios públicos –empezando por la sanidad– y se eleva el coste de vida a la par que se deprecian las pensiones, limitando así la vida de los ancianos obreros y, por último, los imperialistas llevan a la guerra a los pueblos.

EEUU y la UE, como potencias imperialistas en declive –acentuado por el avance del desarrollo tecnológico, de la Inteligencia Artificial, que hace que el liderazgo económico hoy se haya desplazado hacia potencias imperialistas emergentes como China y otros países BRICS que también controlan el acceso a las materias primas y los recursos energéticos–  no tienen más salida que empujar a sus pueblos a la guerra para tratar de seguir manteniendo una hegemonía económica y política que, a tenor del desarrollo económico mundial, ya no les corresponde.

En la UE el 25% de los niños se hallan en riesgo de pobreza. Y fruto de la pobreza creciente de la clase trabajadora y de la situación de precarización de los hogares obreros, 11 millones de niños sufren enfermedades mentales según afirma UNICEF, siendo España el país de la UE con más niños en riesgos de pobreza o exclusión social, en torno al 30%.

En los países de la UE se suceden los despidos colectivos y los cierres de empresas, liderando las empresas tecnológicas estos despidos como consecuencia del desarrollo de la Inteligencia Artificial.

Los economistas del capital, como Niño Becerra, reconocen que el sistema está en las últimas cuando afirman que una mayoría de la población joven no va a trabajar en su vida y admiten que en un plazo medio las tasas de desempleo se establecerán rondando el 40%. No obstante, a pesar de mostrarle este vocero del capital la situación del sistema, envía el mensaje al pueblo trabajador que, aunque viva mal, malvivirá gracias a migajas que el Estado supuestamente le proporcionará. Por ello habla de la imposición de una renta mínima vital, de ocio barato y de marihuana legal; en definitiva, el mensaje de la Agenda 2030 de que “En 2030 no tendrás nada y serás feliz” emanado del FMI en 2016 y reiterado por el Foro de Davos en 2021, o lo que es lo mismo, hacerle el cuerpo a la clase obrera a aceptar malvivir ante la nefasta situación del sistema y hacer que los trabajadores acepten esta realidad sin rechistar, sin contestar a un sistema criminal y moribundo que no puede satisfacer las necesidades de la humanidad.

En realidad, ese es el placebo que el imperialismo pretende presentar a la mayoría obrera ante la bancarrota del sistema y el devenir que éste nos depara para tratar de desviarla de la confrontación contra el sistema.

Los hechos, sin embargo, van por el camino dictado por los monopolios, por el de la liquidación de las pensiones públicas, de la seguridad social, de la sanidad y la educación públicas, de la guerra imperialista. En el Estado español, la patronal está en el proceso de liquidación de las pensiones públicas con el apoyo de CCOO y UGT, que pretenden sacar tajada económica de ello, y ya plantean introducir en los convenios sectoriales la negociación de planes de pensiones privadas, que en el fondo es un reconocimiento de la inviabilidad del sistema público de pensiones. Los hechos indican que la pasada semana el gobierno español envió a 700 militares y 250 vehículos militares a fortalecer el flanco este de la OTAN en la guerra que mantiene contra Rusia; los hechos indican que tras el atentado en Moscú en el teatro Crocus, donde una creación terrorista de los EEUU, ISIS, asesinó a más de 140 civiles rusos, el presidente del gobierno de España Pedro Sánchez, el mismo día que se cumplieron 25 años desde que un carnicero del PSOE mandó bombardear Yugoslavia, le prometía a Zelensky más armamento, unido a los hombres enviados por el Estado español para combatir a Rusia bajo la bandera de la OTAN; los hechos muestran que los bombarderos estratégicos norteamericanos interceptados por un MiG-31 ruso el pasado 24 de marzo despegaron de la base aérea de Morón de la Frontera; que Menorca, junto con Rota y Cartagena son bases navales de la OTAN en su guerra contra Rusia y que tanto España como la UE están vendiendo armas a Israel en su genocidio contra Palestina; los hechos señalan que el gobierno “más progresista de la historia” es  el gobierno más lacayuno a la OTAN y está embarcando al pueblo español en una guerra que únicamente interesa a los monopolios europeos y norteamericanos.

Hemos de recordar que en la declaración final del XXII Encuentro de los Partidos Comunistas (EIPCO) en La Habana el 29 de octubre, uno de los acuerdos adoptados fue el de “Movilizar a las masas en la denuncia y rechazo a la carrera armamentista y a los enormes recortes de gastos sociales que ella provoca, a la existencia y modernización de las armas nucleares, a las bases militares extranjeras; contra la OTAN y su proyecto de ampliar y convertirse en una organización militar global”. El PCE es firmante de dicha declaración final y forma parte de un gobierno totalmente lacayuno a la OTAN que ha incrementado el gasto militar y que está haciendo lo contrario de lo que el 29 de octubre acordó hacer en el EIPCO. ¿Para qué sirve el EIPCO pues? ¿Qué valor tiene un encuentro donde caben partidos burgueses y traidores a la clase obrera como el PCE que forma parte del Gobierno de España?

El capitalismo no tiene salida alguna y sólo puede proporcionar a la humanidad muerte y miseria. La única salida que tenemos los obreros, los parias de la Tierra, para imponer la paz, para garantizar la vida en el planeta, para garantizar una vida digna, es alzarnos contra el capitalismo, es desarrollar la Revolución Socialista y acabar para siempre con el capitalismo.

Los comunistas no podemos contemplar cómo los capitalistas envían a la guerra, a la muerte, a millones de obreros con el único objetivo de llenar sus sucios bolsillos de dinero con la muerte de nuestros hijos, de nuestra clase. La clase obrera solo debe participar en una guerra, que no es otra que la que acabe con los capitalistas que nos condenan a la humanidad a la muerte, a la miseria, a la desigualdad.

 

¡O ACABAMOS CON EL CAPITALISMO O ÉSTE ACABA CON LA HUMANIDAD!

¡FUERA DE LA UNIÓN EUROPEA Y DE LA OTAN!

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS!

¡SOLO LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA, EL SOCIALISMO, PUEDE SALVAR A LA CLASE OBRERA!

 

Madrid, 30 de marzo de 2024

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Crímenes y corrupción en Madrid

En los últimos meses estamos viendo cómo están saliendo a la luz noticias relacionadas con la gestión de la pandemia en Madrid por parte del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso. Estas noticias se suman al debate que hubo meses anteriores y que marcó la campaña electoral en Madrid para la presidencia autonómica por parte de la oposición, sobre las comisiones que el hermano de la presidenta madrileña había obtenido a través de la venta de mascarillas.

Tras 4 años de espera y antes de las elecciones gallegas de febrero, salieron a la luz las actas de la Policía Municipal en las que se decía que se estaba dejando morir a los ancianos en las residencias de la Comunidad Autónoma de Madrid. Ya se sabía que el gobierno de Ayuso había elaborado un protocolo en el que se decía que no se iban a derivar a los pacientes. El resultado fue que durante el confinamiento que vivimos en el año 2020 en Madrid murieron más de 7000 ancianos que estaban en residencias.

A parte de las actas de la Policía Municipal, existen los testimonios de los enfermeros, cuidadores, limpiadores, etc., en resumen, de los obreros de las residencias. Estos testimonios son macabros, pues hablan de cómo morían asfixiados porque no se les suministraba ningún tratamiento, por orden expresa de la Conserjería de Sanidad. Es más, el Consejero de Políticas Sociales, Familias, Igualdad y Natalidad de la Comunidad de Madrid, Alberto Reyero, dimitió en Octubre de 2020 denunciando las atrocidades que se cometieron en las residencias de ancianos.

Mientras que 7000 ancianos, y por lo tanto 7000 familias, no podían despedirse ni de sus seres queridos, el Gobierno de la Comunidad de Madrid se dedicaba a pagar comisiones elevadas al hermano de la presidenta por la compra de mascarillas. Y no solo a su hermano, sino también a su actual pareja que lo era también en aquel entonces. Este último se embolsó 2 millones de euros en comisiones por el hecho de mediar en la compraventa de mascarillas. Quien pagaba por esta intermediación era la empresa FCS Select, empresa que mayor cantidad de mascarillas vendió a las administraciones públicas durante este periodo de tiempo. Pero su imputación no será por eso, sino por no declarar ante el fisco una parte de las ventas.

Además se creen con tal impunidad que el Jefe de gabinete de Ayuso, Miguel Ángel Rodríguez, amenazó a un periodista de El Diario, diciéndole que el periódico iba a tener que cerrar y que “les iban a triturar”. Los periódicos financiados con dinero público de la Comunidad de Madrid, El Debate y OK Diario por mencionar dos ejemplos, salieron a defender a la presidenta exculpándola de todo.

Estos dos ejemplos nos muestran una vez más cómo las administraciones públicas, los gobiernos locales, los gobiernos autonómicos y, en general, todo el entramado institucional del Estado, no sirve para los intereses de la clase obrera, sino que están puestos a disposición de la burguesía.

Mientras que el mundo vivía una crisis sanitaria global por la COVID-19 la burguesía seguía llenándose los bolsillos a costa de las vidas de las personas. Que se muriesen más de 7000 personas en las residencias de ancianos en Madrid demuestra que la vida de la clase obrera no les importa, sino que el único interés para ellos es su bolsillo y su bienestar. Y tampoco tenemos que dejarnos guiar por la socialdemocracia que, astuta como siempre, quiere sacar rédito político de ello intentando instrumentalizar las muertes que se produjeron durante esos meses. La actual Ministra de Sanidad, Mónica García, ha declarado que ella no quiere acabar con la sanidad privada, sino que quiere ahondar en un modelo mixto.

Esta es la naturaleza del propio capitalismo. Muerte para el obrero y dinero y ganancias para el burgués. Las instituciones, que son creaciones de la burguesía y están puestas a su servicio, nunca van a proteger a la clase obrera por lo que hay que acabar con ellas. Para ello es necesario la unidad de todas las luchas en una sola, en el Frente Único del Pueblo, para luchar contra el capitalismo y construir el Estado socialista, donde la clase obrera se gobierne así misma.

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡ORGANIZATE EN EL PCOE!

Comité Regional del PCOE en Madrid




NTT DATA y el genocidio palestino

Ante el recrudecimiento del genocidio que el Estado de Israel está cometiendo contra el pueblo palestino, los trabajadores del mundo debemos preguntarnos qué podemos hacer para detener el mismo, ya que la escalada de crímenes de ese Estado fascista no parece tener fin.

La realidad es que Israel puede cometer semejantes barbaridades porque tiene el apoyo internacional del imperialismo occidental, encabezado por la mayor potencia criminal de la historia, Estados Unidos, y sus lacayos de la OTAN, con la Unión Europea a la cabeza. Ese apoyo internacional que a veces es disimulado por parte de algunos dirigentes políticos con discursos muy alejados de sus prácticas, es el resultado de la plasmación de los intereses de los monopolios que controlan los gobiernos de esos países, cuyos dirigentes políticos son marionetas al servicio del beneficio económico de las mismas.

Los parlamentos de cualquier país capitalista están repletos de títeres que, en lo sustancial, en nada se diferencian unos de otros. Ningún voto va a cambiar las posturas que afectan a las cuentas de resultados de esos monopolios. La democracia burguesa sólo sirve para dar una falsa apariencia de libertad de elección al pueblo y desviarlo de cualquier toma de decisiones real.

Dos atributos más de la democracia de los capitalistas son su cinismo y su hipocresía. Y en eso, la socialdemocracia tradicional española encarnada en el PSOE, que ya definitivamente ha virado hacia el socialfascismo, es insuperable. Como muestra, incluimos las declaraciones del que, en noviembre de 2015 era candidato a la presidencia del gobierno, Pedro Sánchez,  y que, tras más de cinco años del “gobierno más progresista de la historia” no solo no ha cumplido su palabra sino que sus actos van justo en el sentido contrario de lo que prometía al saberse que España apoya al Estado genocida de Israel al formar parte de la coalición militar contra Yemen respaldada por la OTAN y la Unión Europea. Mientras, 600 soldados en el Líbano y dos buques en el Mediterráneo ya participan en operaciones de protección pasiva al Estado de Israel.

Pero los trabajadores tenemos una fuerza mucho más poderosa que las elecciones burguesas. Somos el motor que mueve este mundo y, por tanto, tenemos en nuestras manos la capacidad de torcer la voluntad de cualquier empresa si nos mostramos unidos y organizados.

Entre las empresas que durante años han suministrado armamento al Estado de Israel, el mismo que éste usa para asesinar a miles de niños palestinos, está NTT DATA (antes everis), que según Andalucía Información le habría suministrado armas (misiles), sistemas de defensa y sistemas de armas terrestres de alta movilidad.

Los trabajadores de NTT DATA no tenemos la responsabilidad sobre el uso que la empresa hace del fruto de nuestro trabajo, pero sí que tenemos una herramienta para conseguir que ésta y otras empresas dejen de suministrar armas a estados como el de Israel: parar la producción.

Si los trabajadores de una empresa como NTT DATA paramos la producción, la dirección de la misma tendrá que sentarse a escucharnos y nuestra posición cobrará la fuerza suficiente para exigir el cese de cualquier actividad comercial con el Estado de Israel, entre otras muchas cosas.

Si bien a principios de 2023 Satlantis compró el área de negocio de defensa y aeroespacial de NTT DATA, esto no deja de ser un movimiento de cara a lavar su imagen ante el público, pues con los escándalos de ventas de armas a Arabia Saudí contraviniendo la postura del Parlamento europeo y la ONU, NTT DATA quería alejar su imagen pública de este negocio; sin embargo, la propia Satlantis está participada por NTT DATA. De esta forma, la empresa nipona pretende así dejar impoluta su imagen pública, sin renunciar a los cuantiosos beneficios de la venta de armamento, pero las relaciones comerciales entre la empresa y el Estado de Israel se mantienen muy activas.

Esto deja en papel mojado toda la propaganda que NTT DATA usa para lavar su imagen, como sus iniciativas de base tecnológica sin ánimo de lucro, focalizadas en generar un impacto positivo en Derechos Humanos.

Evidentemente, NTT DATA no es la única empresa que vende armas a Israel u otros Estados genocidas como Arabia Saudí. Son cientos las empresas que sustentan las masacres que el imperialismo comete a lo largo y ancho del mundo, pues las guerras y sus consecuencias son inherentes a la fase imperialista del capitalismo. Por eso los trabajadores necesitamos una organización internacional que unifique todas las luchas, que combata el imperialismo atacando la base que sustenta a éste, la base económica. Por ello, es necesario ensanchar la presencia de trabajadores en sindicatos pertenecientes a la Federación Sindical Mundial, que en el Estado español está representada por Alternativa Sindical de Clase. Estas luchas deben engarzarse además con el resto de luchas a favor de la sanidad pública, la educación, las pensiones, etc., convirtiendo todas las luchas aisladas en una única lucha de clases contra el sistema capitalista, que es en última instancia el responsable de todas las atrocidades que los monopolios cometen en todo el mundo.

 

Célula Jorge Dimitrov del Partido Comunista Obrero Español




Nos están llevando a la guerra

Poco a poco, los pasos que están dando los líderes de los países europeos nos llevan a una guerra segura, sin escuchar a sus pueblos. De hecho, soldados de Francia y de otros países se encuentran ya en el campo de batalla, mientras que dirigentes políticos de todo el continente manifiestan la necesidad de intervenir. En España, tanto la ministra Robles como el Estado Mayor de Defensa, advierten que las maniobras del ejército español conjuntamente con el del Reino Unido, tienen como finalidad la preparación de ambos ejércitos para combatir en Ucrania contra los rusos.

El artículo 30 de la Constitución española abre las puertas al reclutamiento de personal civil para el ejército en guerra: “Los españoles tienen el derecho y el deber de defender a España”. Es decir, todo está preparado meticulosamente para que los gobernantes y las élites económicas maniobren a su antojo, teniendo como escudo a los hijos de los trabajadores.

Por lo visto, el pueblo español solo tiene el derecho a morir por la “patria”. Quien no cumpla con este precepto será sancionado como se merece. Pero ¿quién ha amenazado a la “patria” española?  Que los españolitos de a pie sepamos, ningún país extranjero atenta contra nuestros derechos; en cambio, sí que nos ultrajan los burgueses domésticos, esos que no temen que sus hijos mueran en ninguna guerra, porque no irán. ¿Dónde está el derecho a un trabajo y a una vivienda dignos?

  • 2.760.408 personas paradas en el mes de febrero de 2024.
  • 19.332 desahucios en el primer trimestre de 2023.

Claro está, según lo que los políticos nos cuentan, España pertenece a la Unión Europea y como miembros de esa organización adquirimos el deber y el derecho de la defensa continental. Sin embargo, los españolitos no tenemos el “derecho” a un salario como el de los trabajadores europeos (El salario medio ordinario bruto en los 27 países de la Unión Europea fue en 2022, de media, de 2.302 euros mensuales. Así, la remuneración media española (1.822 euros) resulta un 20,9% más baja).

 

Lo que quiere decir, que los trabajadores españoles tenemos derechos para morir como europeos y para vivir como pordioseros.

 

¡POR LA SALIDA DE ESPAÑA DE LA OTAN Y DE LA UNIÓN EUROPEA!

¡POR EL PROGRESO SOCIAL, LA PAZ Y EL SOCIALISMO!

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




¿Por qué somos comunistas?

Para responder a la pregunta de por qué somos comunistas, primero hay que contextualizar el presente para hacer una comparativa con el pasado y, mediante la dialéctica materialista, que consiste en un sistema filosófico que se opone al idealismo filosófico en el que se basa la propaganda capitalista, prever las etapas futuras por las que atravesará el sistema económico.

Vayamos para eso al presente y preguntémonos ¿por qué somos comunistas? En primer lugar lo somos por varias razones de peso. La primera sería porque el sistema capitalista, mediante la rapiña imperialista, condena a dos tercios de la humanidad al hambre, la miseria y la muerte prematura, razón de peso para ser receptivo a cualquier alternativa que pueda revertir este estado de cosas. Pero ¿cómo se defiende el sistema capitalista? ¿cómo es posible que siga en pie un sistema tan criminal a simple vista y que además está en bancarrota?  Y está en bancarrota porque ya ha cumplido su misión en la historia que ha consistido en desarrollar hasta la contradicción las relaciones en el medio productivo y los medios de producción hasta crear dos polos antagónicos, el proletariado, que es el que produce valor mediante su trabajo y la burguesía, que es la que se apropia del valor de ese trabajo ajeno a usura y no produce nada. Para la superación de esta etapa histórica, el proletariado, como sujeto revolucionario debe reclamar lo que le corresponde: el fruto de su trabajo para ponerlo a su servicio, y que deje de estar en manos de la clase parasitaria. Obviamente, la clase parasitaria no se va a quedar de brazos cruzados y va a combatir la ofensiva de los desposeídos.

Volvamos a la pregunta anterior de cómo es posible que siga en pie un sistema tan criminal. El capitalismo se mantiene en pie por la batalla ideológica contra la clase obrera y a la que en la actualidad lleva amplia ventaja a los comunistas. En este punto, nosotros, los comunistas, no sólo debemos sembrar la conciencia de clase entre la clase obrera, también debemos realizar una profunda autocrítica y trabajar más duro.

El capitalismo organiza su batalla ideológica mediante el idealismo filosófico que citamos más arriba, para vender a la clase obrera que se puede triunfar por iniciativa propia. Vende el éxito personal, léase Elon Musk, Amancio Ortega, Cristiano Ronaldo, etc, como si fuera un camino que pudiera recorrer cualquiera por voluntad propia y lo convierte en el ideal para amplias capas de la clase obrera. Con este accionar, el capitalismo promueve la atomización de los sujetos y la competencia extrema entre los miembros de la clase obrera, ante la que los comunistas anteponemos la cooperación para transformar la sociedad.

Pasemos ahora a ver el comunismo desde el estudio de experiencias pasadas. Para eso nos centraremos en un determinado periodo de la Unión Soviética, el que va de 1917 a 1953. Hay que destacar que todos los logros que vamos a enumerar ocurrieron a pesar de dos guerras, una civil apoyada por ocho potencias imperialistas y una mundial, y a pesar también del cerco imperialista a la que fue sometida. En primer lugar hay que decir que nunca se ha llegado al comunismo, que es el estadio en que la lucha de clases ha cesado por la victoria definitiva de una de las clases en contienda y el estado, como máquina de opresión de una clase sobre la otra, pierde su función y se extingue por sí sólo. Pero sí se alcanzó el socialismo, que consiste en su fase previa, donde todavía hay lucha de clases y donde el control de la producción aún se realiza por el control estatal y no bajo el control obrero. En este punto debemos preguntarnos en qué consiste, a groso modo, la construcción del socialismo. Para su edificación son necesarias la planificación económica y la centralización de la producción, así como un desarrollo de las fuerzas productivas que pueda satisfacer las necesidades de la sociedad, además de realizar todo esto bajo la fórmula de un gobierno proletario. Para todo ello debe establecerse la propiedad social de los medios de producción. La planificación económica contribuye a terminar con la anarquía productiva que se establece bajo el capitalismo y que termina en las crisis periódicas que sufre por la sobreproducción.

La Unión Soviética dio buena muestra del éxito de dicha formación económica con logros como fueron la rápida industrialización en un país atrasado y agrario, la victoria en la guerra civil, la derrota del fascismo en Europa cuando los países capitalistas sucumbían uno a uno cobardemente, la llegada de la primera expedición a la luna sólo trece años después de que el país quedara completamente arrasado por la rapiña nazi, los logros en materia social como una sanidad universal y gratuita, la jornada laboral de siete horas, la jubilación a los sesenta y muchos más logros que por cuestiones de espacio no podemos enumerar en este artículo. Todo ello en poco menos de tres décadas partiendo de un país muy atrasado. Durante el periodo en que no traicionó al socialismo, la Unión Soviética, con muy poco tiempo de existencia, superó económicamente a los estados capitalistas, con los Estados Unidos a la cabeza, como en los años del crack de 1929. Llegados a este punto es lícito preguntarse ¿por qué dejó de existir hace ya más de treinta años? En el año 53, con el asesinato de Stalin y bajo el mandato del golpista Nikita Khrushchev, se inicia un proceso involutivo severo cuyo punto culminante se produce en 1956 plasmado en el XX Congreso, episodio que redactaremos en otro artículo. Destacaremos que en este periodo negro se abandonó la centralización y la planificación económica y se abrió a algunos sectores a las políticas de libre mercado. Se traiciona definitivamente al socialismo sin vía de retorno. Pero esto no debe oscurecer en ninguna medida los logros del socialismo en la Unión Soviética, que fue capaz de enfrentar de tú a tú al capitalismo y a su ariete en tiempos de debilidad, el fascismo, hasta que se produjo el golpe de estado y se abandonó su esencia.  Su total colapso se produjo en 1991 de la mano de Gorbachov, un discípulo de Nikita Khrushchev y que en cierto momento, en años muy posteriores al colapso, declaró que su misión era acabar con el comunismo. Otra vez se muestra en estos dos sujetos la perpetúa guerra ideológica, ya que por las armas no lo hubieran conseguido, que nunca ha abandonado el capitalismo contra cualquier conato de organización de la clase obrera. Su infiltración produjo la catástrofe. No hay que perder de vista que bajo el socialismo todavía existe la lucha de clases.

Demostrada la supremacía del socialismo, haremos una mirada hacia el futuro mediante la dialéctica materialista. El método materialista dialéctico es el estudio de las contradicciones y los cambios que generan en una realidad dada y siempre partiendo de una base económica en el estudio de esa realidad. En la contradicción aparece una lucha de contrarios que dan paso a la negación de uno por el otro. Uno debe desaparecer para que otro pueda nacer y esto no se realiza sin una batalla previa. Este proceso le ocurrió al esclavismo respecto al feudalismo, al feudalismo frente al capitalismo y ocurrirá, ya que el capitalismo está sujeto a este mismo proceso dialéctico, frente al socialismo. Las contradicciones principales que llevan a la muerte al sistema capitalista son la contradicción entre trabajo y capital, entre acumulación y consumo y entre desarrollo económico y social. Este último se produce por la acumulación privada de la riqueza producida socialmente. La clase obrera es la única que produce valor y deberá apropiarse del valor que produce, esto es, el socialismo. Por su parte, la burguesía, los propietarios de los medios de producción y del estado, se apropia a usura del valor que produce la clase obrera. La fricción entre las relaciones de producción que vemos y el grado máximo de desarrollo de los medios de producción llevan al capitalismo a su último estadio que es en el que nos encontramos al ser ya la contradicción insostenible. El socialismo y su estado proletario, al ser el representante de la amplísima mayoría, la clase obrera, frente a una minoría parasitaria, la burguesía, será la máxima expresión de democracia que puede darse. La burguesía tuvo que hacer varias revoluciones para negar completamente y para siempre a los feudales. Los comunistas también han llevado a cabo sus intentos y se encaminan hacia la inexorable implementación definitiva en este momento histórico que niegue la existencia de la clase burguesa.

Por eso, para llegar a ser comunista hay que vencer la lucha ideológica que lleva a cabo el capitalismo sobre la clase obrera y que, como destacamos al principio, es la única que le permite sobrevivir a este sistema en bancarrota. Por eso nadie nace comunista sino que se hace comunista mediante el estudio de la ciencia marxista-leninista y, lo más importante, su aplicación en la práctica desde una cosmovisión materialista y dialéctica. El comunista nunca deja de formarse y de hacer autocrítica porque la batalla ideológica del capitalismo no cesa. Es la vanguardia consciente de la clase obrera y mediante un partido proletario, disciplinado y revolucionario debe conducir hacia la revolución socialista como garante de una verdadera justicia y supervivencia para la clase obrera. Sólo el socialismo, como modelo superador del capitalismo, puede liberar a la clase obrera de esta violencia y su consecuente explotación. Por eso, desde el PCOE, no solamente abogamos por dicha acción, sino que trabajamos cada día para ello en los centros de trabajo, de estudio y en los barrios. Por todo esto nos sobran razones para ser comunistas y, como marxistas-leninistas, llamamos a la clase obrera a engrosar las filas del PCOE.

 

¡POR QUÉ HAY MILES DE RAZONES PARA SER COMUNISTA!

¡ESTUDIANTE Y OBRERO ORGANÍZATE EN EL PCOE!

¡POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!

 

Comisión de propaganda del CC del PCOE