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¿ Malísima memoria histórica o coherencia total ?

La derecha y la falsa izquierda manipulan la opinión pública con una facilidad pasmosa y se quedan tal cual. A nosotros no nos extraña porque esa es la componente principal de sus políticas: la mentira elevada a magisterio.

La guerra de Libia está cimentada según la propaganda oficial, sobre la base de derrocar a un déspota, a un dictador que lleva 40 años en el poder, sin que el pueblo tenga ocasión de impugnarlo. Sin embargo, nuestros políticos de la derecha, cuando se refieren a nuestro país, emplean raseros distintos y nos recuerdan a cada instante que los conceptos “democracia” y “Estado de Derecho” son las señas que identifican nuestro sistema, convirtiéndolas en dos frases mágicas que todo lo puede y que todo lo abarca, es decir, es la panacea universal para los políticos españoles de uno u otro signo. Con tan solo repetirlas de vez en cuando, creen protegerse de las acusaciones que puedan provenir de sus adversarios. La realidad es que “democracia” y “Estado de Derecho” son tan solo frases estereotipadas que evocan con demasiada frecuencia, tantas veces hagan falta, para reafirmarse demócratas de toda la vida y colocar al contrario político en situaciones repudiables –terrorista, radical, comunista, etc-.

 

En virtud de ello, Gadafi es inapelablemente un dictador; en cambio, el rey español es democráticamente el jefe de Estado “de todos los españoles”. Si señor, y el que no lo crea es un terrorista o un comunista. ¿Cada cuánto tiempo se elige al jefe del Estado español? El rey lleva 33 años en su cargo sin que se le haya elegido una sola vez desde el advenimiento de la democracia burguesa, y esto sin contar los tiempos del fascismo.

Pero, ¿qué es eso “de todos los españoles”? Recordemos que al monarca nos lo metieron de matute en la Constitución de 1978, que también es “de todos los españoles”. ¿Cuántos españoles de hoy votaron la Constitución y al Rey? En 1978 la población española alcanzaba la cifra de 36.971.471 de habitantes, pasando a 48.351.532 el 1 de Enero del 2010. Ya tenemos que 11.380.061 no han podido votar ni a la Constitución ni a favor de la Monarquía. Pero en 1978 el censo de votantes era de 26.632.180, por lo que ya quedaban excluidos por no tener la edad reglamentada para poder emitir su voto 10.339.291. En total tenemos por ahora que de la población actual, 21.719.352 no han votado ni a la constitución ni al Rey. Por otro lado, la abstención, los NO, los nulos y los votos en blanco registrados en el referendo alcanzaron la cifra de 10.926.102, que sumados a lo anterior hacen un total de 32.645.454, llegando a esta cifra sin poder contabilizar la cantidad de votantes a favor del sí que han fallecido. Es decir, de la población actual (48.351.532), solo han votado al Jefe del Estado 15.706.078 incluidos todos los muertos. Como se ve, la monarquía española se ha ganado a pulso periódicamente su sostenimiento democrático.

Pero que la derecha silencie cuando le interesa los datos que les son desfavorables es algo a lo que estamos acostumbrados. ¿Y la “izquierda”? ¿Ha perdido la memoria? ¿Cuántos de los 15.706.078 de ciudadanos actuales que han votado a favor de la constitución antiobrera son actualmente del PCE y por consiguiente de IU? (recuérdese que el art. 38 consagra y perpetua el capitalismo, bajo la fórmula economía de mercado). Entonces ¿A qué viene ahora eso de la III República?

Aunque suene a incoherencia, no lo es. En 1978 la Constitución y la Monarquía constituyen la única salida de la gran burguesía ante un pueblo cuyas luchas iban in crescendo, los PCE y PSOE frenando las luchas obreras, reprimiendo a los revolucionarios en los sindicatos y en sus propios partidos, difundiendo la posibilidad de nuevos golpes de estado en los centros de trabajo para que los trabajadores cogiesen miedo, etc., les dieron esa cobertura airosa a los fascistas reciclados, y si no véanse los constructores de la Constitución:

Según la prensa de aquel tiempo se trataba de dos progresistas y cinco conservadores (entiéndase fascistas reciclados), de los cuales uno era nacionalista:

  • Miguel Herrero de Miñón, un jurista que trabajó con el Ministro de Justicia, Landelino Lavilla. Pertenecía a UCD.
  • José Pedro Pérez-Llorca, alto funcionario de las Cortes franquistas, pertenecía a UCD.
  • Gabriel Cisneros, ex falangista reformista y ahora simplemente conservador. Pertenecía a UCD.
  • Jordi Solé Tura representante del PCE, un intelectual de origen obrero que acabó años más tarde en el PSOE.
  • Gregorio Peces-Barba del PSOE.
  • Miquel Roca, que fue el ponente de Pujol.
  • Manuel Fraga, Ministro de Franco que representó a Alianza Popular.

Ahora el capitalismo se asfixia. Ha llegado al límite de sus fuerzas. Su salida no puede ser otra que la que está acometiendo: explotar y reprimir a las clases populares hasta sus últimas consecuencias con el riesgo de una respuesta masiva y frontal. Pero ellos saben que sus quintacolumnistas no les abandonan y en esto llegó el PCE-IU ofreciendo una nueva salida al “desamparado” gran capital enarbolando la bandera de la III Republica burguesa al estilo del 14 de abril de 1931, como muy bien festejan, y lo peor de todo, esgrimiendo que la alternativa del pueblo está dentro de la Constitución, y a través de las urnas. Si no escúchese y léase al ilustrado en marxismo, Don Julio Anguita.

Entonces, preguntamos ¿malísima memoria histórica o coherencia total?

 




Organización Socorro Rojo Internacional: “Arenas” en huelga de hambre indefinida

Debido a la brutal situación que atraviesa Manuel Pérez Martínez “Camarada Arenas” desde su dispersión a la cárcel de Albocasser, en Castellón, el viernes 1 de abril inicia una huelga de hambre de carácter indefinido hasta que cese la represión que sufre:

-Los carceleros le tiran al suelo y le intentan vejar cada vez que sale de la celda, sea al patio o al teléfono.

-Le prohíben todo tipo de material mínimo de lectura, escritura y dibujo. Ni simples lapiceros.

-Le mantienen la luz encendida toda la noche, impidiendo un sueño en mínimas condiciones.

-Le prohíben las comunicaciones telefónicas con sus hermanos.

 

-En la visita familiar del 26 de marzo, tuvieron el locutorio totalmente a oscuras, sin apenas poderse ver sino en penumbras.

-Continúan las amenazas, diariamente.

“Arenas” tiene 67 años de edad, lleva 18 años preso político y está gravemente enfermo.

Impidamos su exterminio físico. Llamamos a la SOLIDARIDAD y a la DENUNCIA

Centro Penitenciario de Castellón II – Albocasser
Paraje Mascarell, acceso CV-129, km. 15
12140 Albocasser (Castellón) 
Tlf. : 964158500 
Fax: 96415853




¿A quién sirven el parlamento y el gobierno?

Los más conscientes sabíamos que el Parlamento “democrático”, junto con el Gobierno “electo”, son los órganos encargados de administrar los intereses de las grandes empresas, lo que quiere decir que ambas instituciones son meros instrumentos para persuadir a las masas, para engañarlas, haciéndoles ver que representan su voluntad, manteniéndolas siempre ilusionadas en que las soluciones de sus graves problemas son posibles si tanto el uno como el otro están bien ocupados. El capitalismo no es el malo, nos dicen, sino el partido que gobierna, y este depende de la correlación de fuerzas en el Parlamento. Argumentos que permiten jugar en todo momento para mantener vivas las esperanzas de un pueblo que nunca llegará a ver colmadas sus demandas.

 

Una vasta propaganda multicolor persuade al elector de que existe una variedad de posibilidades tal que contempla todos los gustos. Cualquiera es libre para votar su opción y si esta le engaña, tiene la oportunidad de castigar a su traicionero embaucador votando, pasados cuatro años, a otro partido. Sin embargo, detrás de cada organización están los grandes empresarios y ricos banqueros, concediéndoles créditos y subvencionándoles las campañas electorales; imponiendo pues, al pueblo, quiénes deben ser elegidos.

Los partidos comunistas hemos sido aleccionados para concurrir a las elecciones mientras haya un sólo obrero atrasado que deposite su fe en el parlamento, para demostrarle que la realidad es otra, para convencerle de que el parlamentarismo es una vía que sirve a la democracia burguesa con el objetivo de desviar las luchas del pueblo. En este caso, el ciudadano no tiene que moverse. Para eso está su fuerza parlamentaria que va a hacer todo por él. Los comunistas de verdad han dado muestras de cómo hay que utilizar la vía legal, siempre acompañada con la extralegal, aún teniéndolo muy difícil, porque los capitalistas, los gobiernos y los parlamentos guardaban sutilmente las apariencias.

Ahora, al burgués español en franca y total ofensiva, parece importarle muy poco cuidar los modos, sobretodo porque sus “enemigos” les deben obediencia. Las reuniones que de vez en cuanto celebra el Jefe de Gobierno con los empresarios más fuertes del país es un desprecio indefinible al ejercicio parlamentario y pone al descubierto descaradamente que el gobierno de turno hace lo que la patronal quiere que haga. Está claro que quienes mandan en nuestro país son los Botín y compañía, que les indican públicamente a Zapatero no sólo las reformas que ha de emprender, además le dan órdenes a nivel de partido, como la de que no se deben adelantar las elecciones porque lo está haciendo muy bien.

Pero ¿Para qué iban a guardar las formas si ya todos los parlamentarios se han retratado ante el pueblo como secuaces a sueldos de los capitalistas y no van a protestar porque estos deslustren sus funciones? En esta crisis todos los partidos han desempeñado su papel a la perfección: aparentar ir en contra del gobierno, aduciendo matices, lo que se traduce en la práctica en complicidad para favorecer los intereses de sus amos.

Para colmo, los mal llamados comunistas han contribuido a malformar la conciencia popular, pues al magnificar el parlamentarismo como única forma de combatir al capital, han sembrado falsas expectativas y se hacen cómplices de la perpetuidad del capitalismo. ¿Qué pueden temer los capitalistas españoles de los partidos parlamentarios y del gobierno, embadurnados con las heces de la corrupción, por un sueldo canalla? ¿Qué puede temer el capitalista español de las nuevas elecciones, si todos los partidos han gobernado bien a nivel estatal, bien autonómicamente, incluido IU y han probado ser sus más fieles servidores?

Una vez más el PCOE denuncia las falacias de esta democracia cínica y señala ante el pueblo con el dedo a todos aquellos defraudadores, parásitos de la política, que encubren la dictadura del capital honorando un parlamento prostituido a la par que no les importa hundir en la miseria a los trabajadores con el fin de enriquecer aún más a sus amos por un plato de sucia comida.

CONTRA LA DICTADURA DEL CAPITAL

SOCIALISMO

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




El colmo de la hipocresía

Izquierda Unida ha convocado para mañana día 26 en Sevilla una manifestación para toda Andalucía contra los recortes del gobierno, con el lema “Soluciones de Izquierda para la mayoría”. El oportunismo trata de canalizar el descontento del pueblo con fines exclusivamente electoralistas, como lo demuestra su trayectoria reformista muy definida antes y durante la crisis y como lo acreditan las medidas que presenta para salir de lamisma, que constituyen un engaño más sobre todo al calificarla de izquierda.

 

IU plantea solucionar los efectos de la crisis, sin atacar a su verdadera raíz, el capitalismo, con lo cual todo quedaría tal como está, del mismo modo que contribuye a crear mayor confusión entre los trabajadores eximiendo de toda responsabilidad a los dirigentes de CC.OO y UGT, que se han servido de sus posiciones en los sindicatos, con el ruin propósito de llevar a cabo la mayor traición que se ha perpetrado contra el pueblo español y solo porque espera de ellos un comportamiento favorable a sus intereses en las próximas elecciones.

Desde hace años IU viene comportándose como lo que es, un partido pequeño burgués y a veces reaccionario a las necesidades de los trabajadores y capas populares. Lo ha demostrado en Euzkadi y en Catalunya, en donde ha participado en sus respectivos gobiernos autonómicos junto con las derechas y como se prueba constantemente en el Ayuntamiento de Sevilla, especialmente en casos de sangrante privatizaciones y en otras instituciones del estado en las que ha salido gracias a pactos con el PSOE y a veces PP.

Una vez mas se cumple lo que Lenin afirmaba y que ha sido confirmado en todo momento por la historia; el oportunismo en el movimiento obrero, es el enemigo mas cruel de la clase obrera y el punto de apoyo mas firme que mantiene el estado burgués, al que además le sirve para legitimar una democracia que persigue a los verdaderos comunistas, que encarcela a los antifascistas y reprime a los trabajadores y a los pueblos que luchan por sus derechos.

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (ANDALUCIA)




El último paso

El capitalismo ha aprendido de la historia y busca por métodos “sutiles” asentar la sociedad contemporánea en parámetros fascistas, implicando a todos los elementos que conforman la democracia burguesa. Podría aducirse de este aserto que es una exageración torpe de los rojos. Hasta ahora la propaganda burguesa ha divulgado la creencia de que los comunistas tenemos una visión extrema de la política, en la que todo el que defiende este tipo de sistema político y económico es, sin más remedio, fascista.

 

 En tiempos pasados, la línea divisoria entre democracia burguesa y fascismo se manifestaba en un horizonte visible y tangible. Los partidos ultraderechistas, con sus símbolos característicos, se distinguían de todos los demás, para bien de los demócratas, que podían, con el argumento incontestable de combatir al enemigo común, crear amplias y sólidas alianzas en pos de la libertad y de los derechos humanos. Hoy no es posible algo parecido porque, aunque resulte doloroso, demócratas y fascistas, sobre la base de políticas totalitarias, han desbordado el diferencial para unirse con el objetivo de preservar el capitalismo de su desaparición. Para ellos, los términos “derechos” y “libertades” alcanzan nuevas dimensiones.

 Los españoles tenemos tan fresca la memoria del pasado franquista como para no darnos cuenta de que las fuerzas vivas del régimen anterior han triunfado. Parece un sueño pero es una realidad. El viejo y fallido proyecto franquista de instituir la democracia orgánica, es decir, un sistema “parlamentario” en el que sólo podían concurrir a las elecciones los partidos adlátere de la dictadura, se está transformando en una realidad incuestionable después de 34 años de haber desaparecido su progenitor. ¿Quién se aventura hoy a cuestionar la famosa frase atribuida al dictador: todo está atado y bien atado?

La Constitución de 1978 plantó la raíz del nuevo fascismo, prolongación del anterior. Monarquía, ejército, bandera e himno, insignias y baluarte del mismo, no sólo no fueron eliminadas; por el contrario, se confirmaron con el apoyo vehemente de los PSOE, PCE y sus correas de transmisión UGT y CC.OO, así como con el de los partidos nacionalistas.

 Una vez echados los cimientos, se procedió a la construcción del edificio, con el tiempo suficiente para enervar el espíritu combativo del movimiento obrero, que había sido el principal obstáculo para llevar a cabo en la etapa pasada la deseada “democracia orgánica”, dado que con su lucha podía poner en peligro la propia existencia del capitalismo. Una reconversión monstruosa como la que llevó a cabo el gobierno de Felipe González, el endurecimiento de las condiciones para obtener el subsidio del paro, la creación y extensión del trabajo precario a tiempo parcial, la minoración de las pensiones y otras violaciones de los derechos de los trabajadores, de haberse impuesto durante el fascismo, con el pueblo en la calle, se podrían haber convertido en el mejor estímulo para las luchas de los trabajadores contra unas estructuras capitalistas muy debilitadas. Pero el pacto traicionero contemplaba la desmovilización de los trabajadores, distorsionando primero y aniquilando después la organización creada por la clase obrera, CC.OO. y por supuesto, la sumisión de los grandes partidos de izquierda, que se hizo sin el menor asomo de pudor por parte de sus dirigentes.

 Luego, al correr del tiempo, todas las exigencias de la burguesía en el periodo de transición se han ido perfeccionando y aumentando como era pensable y correspondía, pues a tales estructuras, tales símbolos y tales contenidos. Al correr del tiempo también, todas las exigencias claves de la burguesía han sido aceptadas por los partidos parlamentarios.

  Las semejanzas entre el ayer y el hoy  son totales: Los símbolos fascistas continúan en vigor, se persiguen a los antifascistas, se encarcelan a comunistas, la policía reprime las manifestaciones de los trabajadores. Aunque no todos los factores son equivalentes, pues se ha retrocedido por debajo de la época franquista en el tiempo y cuantía del subsidio del desempleo, en las condiciones para acceder al derecho de huelga, tiempo de duración de las hipotecas, en la catalogación del despido, actualmente libre y más barato, en el agravamiento de las premisas para la jubilación de 8 a 25 años etc.

 ¿Qué elementos nos quedan que puedan marcar las distancias entre el fascismo y la “democracia”? Las elecciones al parlamento y el derecho a la sindicación y a la huelga de los trabajadores. Sin embargo la existencia de un parlamento y la concurrencia de partidos conforman el mayor de los engaños, porque todos han sido cómplices de la transición triunfal de los fascistas. Repetimos: a la vez que han aceptado la simbología franquista han sido artífices de la recuperación de una burguesía ultraderechista. En pocas palabras: se ha cumplido el gran sueño, la democracia orgánica.

 Sólo quedan por aplicar dos medidas para completar la obra: derogar el derecho a la sindicación y a la huelga económica de los trabajadores (la política y la solidaria están prohibidas). En la eliminación del derecho a la sindicación han dado un paso definitivo los grandes sindicatos, de los que no cabe duda de que son instituciones estatales, arropadas y subvencionadas por el Estado por su labor traicionera, que les convierten en trasunto del antiguo sindicalismo vertical.

Pero la próxima medida en proyecto va a surtir el mismo efecto que podría producir la ilegalización de los sindicatos. Tanto el derecho a la sindicación como a la huelga quedarían invalidados sin necesidad de abolir dichos derechos. Nos referimos a la adecuación del salario a la productividad de cada trabajador, como proponen los tecnócratas. Al respecto, la propuesta de Pablo Vázquez, director de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA) es muy elocuente, cuando apunta que los convenios fijen las condiciones general de trabajo –seguridad, salud, vacaciones, turnos- y los salarios se queden en el ámbito individual: “No tiene sentido que mucha gente haya visto cómo sus sueldos se incrementaban entre un2 y un 3% durante la crisis y que dos millones de personas se hayan ido a la calle”. Por eso, en épocas de crisis “habría que haber cobrado menos y trabajado un poquito menos”, algo mucho más asumible que ir al paro…”

De esta manera se acabaría de un trazo con los Comités de Empresas y con el mayor motivo que tienen los trabajadores para ir a la huelga. Los trabajadores entrarían en una competencia brutal entre ellos y, difícilmente por no decir que sería imposible, se pondrían de acuerdo para ir a la huelga por cuestiones de seguridad, salud, vacaciones y turnos, que en la mayoría de los casos pueden formar parte del incentivo del salario individual como factor de impulso de la productividad de cada trabajador.

Todos sabemos que los tecnócratas se lanzan primero con sus propuestas para abrir debate, para llevar al ánimo de los afectados la necesidad de que se apliquen las medidas en cuestión. En este caso, el bajísimo grado de conciencia de clase de los trabajadores abre brecha en el egoísmo de un porcentaje importante de ellos, luego el contagio es lógico porque se traducirá en que cuanto más sumisión, entrega y nivel de esquirol que realice, “mejor salario”; algo que nunca puede llegar pero que mantiene viva la “ilusión” por conseguirlo.

Se trata del paso definitivo para aniquilar toda posibilidad de regenerar el movimiento obrero y popular: los comités de empresas elegidos directamente por los trabajadores, último signo de “su derecho democrático” quedarían invalidados, por supuesto sin haberse abolido.

Una vez más tenemos que decir que ya no podemos lamentar más nuestras desdichas por las traiciones. Ya es hora de que todos los que nos sentimos revolucionarios o de izquierda tomemos carta en el asunto. En todo momento y a toda costa debemos fomentar la unidad aunque sean con mínimos comunes que nos sirvan para realizar un frente lo más amplio posible. Partidos Políticos, sindicalistas, trabajadores en general, todos los que no estamos de acuerdo con la situación, debemos forzarnos para frenar al fascismo farsante y a los demócratas hipócritas.

Nuestro frente de lucha debe operar dentro de los sindicatos, cuyo fin principal e inmediato es desbancar a las direcciones traicioneras. En los centros de trabajo, potenciando comités conscientes, unirlos en amplias asambleas, en las que tengan cabida no solo los comités, también delegados y trabajadores y a la par convencer a las organizaciones sociales, de barrios, ciudades, etc, para formar un FRENTE UNICO DEL PUEBLO que movilice a las clases populares.

El Partido Comunista Obrero Español está dispuesto a dialogar y debatir hasta la saciedad por llegar a semejantes acuerdos que consideramos vitales para la defensa de las libertades y derechos del pueblo trabajador.

 

¡ POR LAS ASAMBLEAS DE COMITES, DELEGADOS Y TRABAJADORES!

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




El oportunismo es y será siempre traicionero

El oportunismo es el aliado natural y el más fiel que se reserva la burguesía para sus momentos delicados. Cuando las clases populares se hallan en trance de manifestar su descontento con el sistema, cuando encuentran el camino de tomar conciencia de su realidad, cuando van descubriendo las causas de su calamitosa existencia al margen de todo fetichismo y cuando se atisba la desesperación colectiva, surge el oportunismo en su versión más pura autoproclamándose majestuosamente redentor de las masas, haciendo gala de una charlatanería fácil, seductora e inclusive “revolucionaria”. Pues bien, basta con rascar suavemente su piel para darse cuenta que desde dentro maquina argucias que coinciden con los intereses de la burguesía: desviar al pueblo de sus objetivos para perpetuar el capitalismo.

 

Lo que está sucediendo en el mundo no es ni más ni menos que la consecuencia de un sistema de producción agotado históricamente que busca a la desesperada un asidero donde aferrarse en su agonía. Al capitalismo lo que le queda como argumento no es otra vía que la guerra, la represión contra los trabajadores, multiplicar su explotación hurtándole todos sus derechos y libertades alcanzados con el sacrificio de la prisión, de la sangre y de la muerte.

Lo dijimos al principio de la crisis. La recesión era tan profunda que lo que se planteaba era el ser o el morir del sistema. Los patronos y los gobiernos lo tenían asumido. Son más listos y propusieron la guerra total. No dieron otra opción al proletariado que el capitalismo a ultranza o socialismo y afirmábamos que eran las circunstancias propicias para salir a la calle a decir lo que éramos y lo que representábamos. No puede haber mejor ocasión.

La burguesía española, apoyada en la europea y en el imperialismo yanqui, dispuso de todo su ejército en plenitud: Gobierno, Parlamento, represión policial en la calle y militares haciendo de esquiroles, mientras avanzan en reformas que significan retrocesos en lo laboral (derechos y salarios), en las pensiones y lógicamente preparando otras tantas, porque lo repetimos una vez más: el patrón es insaciable, además de terrorífico, cuando se juega todo a una sola carta.

Poco a poco, con el quehacer de los que no nos doblegamos, vamos sembrando inquietudes. Poco a poco, los efectos de las reformas dañinas que se lanzan como un dardo desgarrador al corazón del sufrido pueblo le hace pensar, enrabiarse; poco a poco, lo que sucede en África, Oriente Medio, Europa…. en el mundo, va contagiando indignación y como la crisis se vislumbra para rato, muchas cosas pueden suceder que no le gustan a la burguesía. Es en esta situación cardinal cuando el oportunismo, entiéndase IU-PCE, se yergue en salvador del capitalismo. ¡Qué mejor ocasión que a los ecos del impacto del pensionazo!

Igual que siempre, pero ahora todavía con mayor presunción, destapan el tarro de las esencias para explicarle al Jefe de Gobierno que está equivocado y que ellos tienen las soluciones oportunas para acabar con la penuria que invade al país. A este glorioso fin pone en manos de la sociedad sus milagrosas recetas. Once medidas que nadie antes había sido capaz de idearlas porque ellos son los iluminados por el más allá para acabar con la pesadumbre que castiga a nuestro pueblo. Con ellas pretenden cambiar la ley antipensiones, si el pueblo les vota: El PCE de igual modo, muestra su total acuerdo con la posición de la Dirección federal de Izquierda Unidad frente a este recorte, así como con su compromiso público de modificar la ley si los electores dan suficiente apoyo a nuestra organización.

Pero ¿en qué consisten esas las medidas? Grosso modo, podemos resumirlas en incrementar las cotizaciones a la seguridad social y si no hay bastante en un futuro financiarlas a través de impuestos en los Presupuestos Generales del Estado, incentivar la creación del empleo juvenil, acabar con la economía sumergida, flexibilizar la edad de la jubilación y otras de idéntico calado. Son medidas que en última instancia podrían asumir incluso la burguesía y aplaudirlas, porque no se atenta contra ella durante su crisis agónica. Muchas de estas soluciones se llevan a cabo en países capitalistas, que como tales, son tan reaccionarios como el español.

Con semejante tabla salvadora las causas de la crisis se quedan tal como están. El capitalismo sale ileso. Desde el PCE-IU tratan de engañar de nuevo al pueblo a cambio de conseguir votos al modo burgués que les permitan sobrevivir en pleno proceso de derrumbe en sus filas. Son reivindicaciones concebidas para no molestar al capital pero también para acercarse a las centrales mayoritarias CC.OO y UGT, con las que mantenían últimamente muy buenas relaciones, naturalmente con miras a extraer rentabilidad en las próximas elecciones. Por eso, al pronunciarse “contra” los recortes,  eximen al mismo tiempo de toda responsabilidad a los sindicatos, todo sea por el voto: “que los sindicatos resuelvan su debate interno que tienen que tener en sus órganos de forma natural y democrática, pero nosotros no vamos a martirizar a los sindicatos…” -Cayo Lara- ¿Puede adquirir conciencia el pueblo si desconoce las causas y los causantes? En el fondo, IU-PCE está muy cerca de las posiciones del gobierno y de las centrales sindicales.

Todos los problemas críticos que se dan en el estado español devienen de unas estructuras capitalistas en donde el Estado de los monopolios y de las multinacionales asienta su poder económico, político e ideológico y es en el uso de estas facultades como se han impuesto las reformas antiobreras. No se trata del ataque casual de tal o cual capitalista; no es el producto aislado de la gestión de este u otro gobierno; es el fruto de la evolución del capitalismo, es su autodefensa ante una enfermedad extremadamente grave y PCE-IU quiere aplicarles una medicina que atenúe dicha enfermedad.

Tal y como es la crisis, tal y como el Estado burgués ha planteado la batalla, no hay más solución que cambiar las estructuras, que será lo que aniquile el poder del gran capital y de sus instituciones. Cualquier remedio que se administre dentro del sistema conducirá a potenciar a la gran burguesía actualmente herida y debilitar a los trabajadores indefensos.

A este final nos quieren llevar los ilustres sabihondos del PCE-IU:

  • a ocultar al pueblo quiénes son los traidores en el movimiento obrero en aras de unos resultados electorales
  • a crear en el pueblo falsas ilusiones en un Parlamento que forma parte de la causa, pero que tiene como objeto canalizar las protestas por vías legales, lo que beneficia a los enemigos de los trabajadores
  • a no atentar contra las bases económicas de un modo de producción, que desde hace bastante tiempo solo puede conllevar miseria en las economías domésticas, desesperación en las clases populares, enfermedades, en una palabra dramatismo.

Pero ¿qué se puede esperar de IU-PCE, siendo uno de ellos, que durante décadas han facilitado la recomposición y fortalecimiento del capitalismo español, primero incitando a los trabajadores a votar una constitución que es el arma legal sobre la cual se basan todas las reformas actuales, y ahora, pretendiendo descentrar las luchas llevándolas por caminos que solo conviene al gran capital, véase III República y sus posiciones en relación con la crisis?

Las políticas cicateras consustanciales al régimen tendrán su fin con la lucha de los trabajadores, que deben movilizarse alrededor de consignas que persigan un cambio de estructuras, nacionalizaciones, reforma agraria, democratización del país etc. En este menester, el PCOE empeña todas sus energías, construyendo los canales para que la clase obrera, y no el parlamento burgués, se instituya en el sujeto revolucionario de los cambios que han de darse.

Llamamos a los trabajadores, afiliados a las centrales sindicales CC.OO y UGT, militantes de IU-PCE, al pueblo en general a que desatiendan los cantos de sirena de las direcciones reformistas que filtran en nuestras filas los intereses del gran capital, en detrimento de nuestras necesidades trascendentales. Unámonos todos a las Asambleas de Comités, Delegados de Empresas y Trabajadores, únicos órganos representativos de los trabajadores al ser votados por estos directamente, y construyamos juntos el FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO.

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Más canalladas

Hasta hoy, cien mil familias han sido objeto de embargos de sus viviendas por causa de la crisis que las ha arrojado al paro impidiéndoles pagar sus hipotecas. Se espera que el número de afectados se incremente de manera notable. Es decir, entre 300 mil y 400 mil ciudadanos han sufrido en sus carnes, todavía sin saber porqué, las canalladas de una administración bancaria infame. De golpe, han visto conculcados dos de sus derechos vitales: el de una vivienda y el de un trabajo dignos, sin que el Estado, que se supone que es el órgano supremo e independiente de un país, que vela porque se cumplan los derechos y las libertades del pueblo y herramienta infalible que penaliza al trasgresor, haya impartido justicia y les haya resarcido.

 

 

La Banca y los especuladores han sido reconocidos mundialmente como los causantes de la presente crisis; sin embargo, se honora su gestión a través del trato recibido por los gobiernos, concretado en subsidios graciosos de miles de millones de euros, pese a que casi todos han obtenido beneficios, como sucede en nuestro país, en donde la iniquidad estatal desborda a la de todas las naciones incluidas las fascistas. Y es que el PSOE cada día se descubre más derechista, más reaccionario y más antiobrero.

 

Si con la Reforma Laboral y con la de las Pensiones el gobierno “socialista” ha perpetrado un horrendo crimen contra los trabajadores, y cuando todos creíamos que ya era imposible superar tamaña perversión, la Sra. Elena Salgado vicepresidenta segunda en nombre del gabinete Zapatero, rebasa lo imaginable diciendo que el Gobierno rechaza suavizar las condiciones de las hipotecas, refiriéndose a que no está de acuerdo con la decisión de un juez, de haber sentenciado que se da por finiquitado un préstamo tras la devolución de la vivienda, además advirtiendo que cambiar la normativa sería malo para el sector dado que traería consecuencias negativas para los bancos y cajas españoles.

 

Por tanto, el que sea despedido de su trabajo está obligado a perder su vivienda y continuar pagando al Banco. Es evidente que el trabajador en este país es menos que un cero a la izquierda. Pero también es evidente que el PSOE ya no podrá jamás pagar ni con la prisión de sus máximos responsables tanta maldad y vileza inferida a un pueblo que lo único que ha hecho y sabe hacer es trabajar.

 

Una vez más, nuestro partido llama a manifestar todo el malestar que entrañamos. No queda otro camino que el de unirnos contra el capitalismo y sus secuaces, no nos han dejado otra opción que la de luchar por transformar esta sociedad concebida por y para los capitalistas, en la que el Parlamento y demás instituciones fueron creadas para engañar y reprimir a la clase obrera y a las masas populares.

 

¡REBELARNOS ES NUESTRO DERECHO Y NUESTRO DEBER!

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Comunicado del PCOE con motivo de la reforma de las pensiones

El gobierno y los sindicatos CC.OO. y UGT han llegado a un preacuerdo para atrasar la jubilación a los 67 años ,además de endurecer las condiciones para tener derecho a ella. Aunque teóricamente también podremos jubilarnos a los 65, tanto el aumento de la cantidad de años de cotización (antes 35, ahora 38.5), como el incremento en el periodo para la base de cálculo (que pasa de los últimos 15 años a 25), hace que la inmensa mayoría de la juventud actual no vayan a poder acceder a ella para cobrar su totalidad, o de lo contrario, percibirán una miseria con la que le sería imposible subsistir.

 

De esta forma, el gobierno consigue dos cosas, y ambas favorables a los patronos. La primera: ahorrar dinero a costa de los más necesitados, que servirá como hasta ahora, para subsidiar a bancos y multinacionales que luego se marchan a otros países una vez obtenido el regalo y después de saquear las arcas públicas; la segunda: obligar al pueblo a suscribir un plan de pensión privada para enriquecer aún más a la Banca y así mermar el salario mensual de los trabajadores.

Es indignante que aquellos que producimos todo el dinero que existe en esta sociedad seamos los que paguemos una crisis que ha sido provocada por el egoísmo de los empresarios y por un sistema caduco que ya no se sostiene ni puede solucionar ninguno de los problemas que plantea la sociedad española actual.

Es una provocación que con el nombre de Partido Socialista Obrero Español, otrora prestigioso, se encubra la derecha cada vez más servil y ruin, que con tal de satisfacer la ambición desmesurada de sus amos los capitalistas, llevan a la clase obrera a la ruina material y espiritual.

Es infame que las direcciones de CCOO y UGT, sin otra representatividad que la que le concede una ley burguesa y sin más sostén que el dinero limosnero del estado y de la patronal, se erijan, con dos millones de afiliados, en representantes y portavoces de más de 20 millones de trabajadores y de sus familias para traicionarlos y venderlos, hipotecando sus vidas.

Ya no caben dudas, tanto PSOE como CCOO y UGT conforman un nido de reaccionarios que utilizan a los trabajadores para catapultarse y lucrarse, pues todo lo que deseaba la patronal y más, le ha sido concedido por obra y gracia de sus felonías.

Nadie nos puede exigir bajo ningún falso pudor que no denunciemos a los traidores, cuando ellos sin escrúpulos juegan con las vidas presentes y futuras de todo un pueblo trabajador, al que han tratado durante los 35 años de falsa democracia con engaños, infidelidad y defección.

La clase obrera tiene ganada la moral suficiente y le asiste el derecho y a nosotros el deber de luchar contra quienes nos venden por un mendrugo de pan.

Trabajadores y Trabajadoras, desentrañemos a los falsos amigos, luchemos desde dentro y fuera de los sindicatos contra los traidores hasta expulsarlos, recojamos firmas, hagamos manifestaciones y toda clase de actos para derogar su representatividad que no les pertenece y demos la espalda a esta falsa democracia sostenida por una derecha oficial (Parlamento) y una derecha camuflada (PSOE, CCOO y UGT) que han hecho de cada trabajador un drama.

Compañeros de Comités de Empresas, sobre vosotros, por haber sido elegidos directamente por los compañeros en los centros de trabajo, recae la responsabilidad de uniros para construir el verdadero movimiento obrero destruido por sindicalistas fraudulentos.

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Por la libertad del Pueblo. Por el Socialismo y la Dictadura democrática del Proletariado

A finales de octubre de este año, el ministro y vicesecretario general del partido del Gobierno, José Blanco, decía que, para concurrir a los comicios municipales que se celebrarán en 2011, la izquierda abertzale, (ilegalizada por el Parlamento del Capital) “lo tiene muy fácil: con cumplir la ley y condenar el terrorismo sería suficiente” y añadía que si “dieran los pasos necesarios lo saludaríamos: que condenen el terrorismo y que se alejen del terrorismo de una vez por todas”.

 

En recientes fechas, el expresidente del Gobierno Felipe González, flamante consejero de la compañía Gas Natural y presidente del Grupo de Reflexión sobre el Futuro de Europa o Comité de Sabios, en un claro ejemplo de cómo monopolios y Estado se fusionan y la resultante se subordina a los intereses de los primeros, señaló que siendo presidente del Gobierno tuvo “la posibilidad de volarlos a todos juntos – la dirección de ETA – en la casa en la que se iban a reunir (…) La decisión es sí o no. Lo simplifico, dije: no. Y añado a esto: todavía no sé si hice lo correcto”. También dijo que “Si pudiera haber impedido que esos tipos que iban con un coche bomba a volar Hipercor lo hicieran, incluso volando el coche con los tipos dentro ¿lo hubiera hecho? Pues probablemente sí”. “¿Y eso es realmente escandaloso?”, se pregunta a sí mismo en la entrevista respondiéndose “Puede que lo sea, pero lo digo desde el punto de vista de la responsabilidad de un gobernante que tiene la obligación prioritaria de defender la vida de sus conciudadanos”, haciendo siempre una defensa encendida de Vera, Barrionuevo o Galindo, todos ellos relacionados con el terrorismo de Estado de los GAL y condenados por ello, cuando él era Presidente del Gobierno. Además, asegura Felipe González que “conozco dirigentes de todas las ideologías que no solo tienen la tentación, sino la acción de destruir a los terroristas para defender las vidas de sus conciudadanos. Eso ocurre todos los días en la lucha contra el terrorismo internacional, en los ataques a grupos talibanes y Al Qaeda en Afganistán”; dejando claro que no sólo hace apología del terrorismo de Estado sino que reconoce que es práctica habitual de todos los Estados capitalistas.

Y mientras este expresidente del gobierno y títere del Capital, va haciendo apología y enaltecimiento del terrorismo de Estado, conocedor de su impunidad, nadie de la Judicatura le ha aplicado la ley antiterrorista, demostrándose que la misma no es sino un instrumento más para reprimir políticamente al Pueblo y que, como no puede ser de otra manera en el Estado capitalista, la burguesía y sus esbirros disfrutan de tabla rasa para todos sus desmanes. Comprobamos, por tanto, que el peso de las leyes que los capitalistas hacen sólo caen sobre los trabajadores, verificándose como falsedad el que todos seamos iguales ante la ley. Por otra parte, los cables de noticias hechos públicos por Wikileaks nos señalan que, según el embajador estadounidense en España, el actual vicepresidente del gobierno y ministro del interior Alfonso Pérez Rubalcaba, le confesó que “el ministro de Justicia no quiso ver libre a un asesino convicto. En consecuencia, procuró adjudicarle un cargo adicional, pese a que era poco claro y de débiles argumentos, que permitiría mantener encarcelado al miembro de ETA” mostrándonos que la separación de poderes es una mentira y que los políticos de los monopolios capitalistas colocados por los mismos son los que determinan a quién se encierra o no y quién determinan quién es terrorista. Estos cables nos muestran así mismo una posible conspiración o concierto delictivo entre fiscales y miembros del gobierno español y funcionarios de EEUU para tapar el procedimiento penal abierto por el asesinato del cámara José Couso, algo que ha denunciado nuevamente su familia; en la misma línea, otros cables aportados por Wikileaks nos ilustran la forma en que la fiscalía española miraba para otro lado, colaborando con sus jefes norteamericanos, para interferir y no investigar casos flagrantes de terrorismo de Estado y de violación de los derechos humanos como son, aparte de lo ya expresado, los vuelos de la CIA o las torturas de Guantánamo.

Mientras a la fiscalía, a Felipe González, o a los miembros del Gobierno no se les aplica la ley antiterrorista, el Estado no duda en tener a todos aquellos que le cuestionan a él y a su sistema económico en el punto de mira, así como tampoco vacila en encarcelar a dirigentes políticos y militantes independentistas, comunistas e incluso miembros en defensa de la amnistía y la solidaridad. El Estado Español ha sido responsable de innumerables actos de terrorismo de Estado, desde los crímenes perpetrados en Vitoria el 3 de marzo de 1.976 hasta las acciones del GAL, dirigidas por dirigentes políticos todavía vivos; sin haber resarcido a las víctimas, ni condenar esa violencia, ni juzgar a los criminales responsables, demostrándose que el Estado capitalista es el instrumento que tiene la burguesía para oprimir a las clases populares, tal y como nos han enseñado los padres del Marxismo-Leninismo y que, si se aplicase al Estado y a los capitalistas las leyes que ellos mismos hacen deberían ser ilegalizados.

El llamado “proceso de Transición” fue un instrumento vital para que los que se acostaron siendo franquistas amanecieran con máscaras democráticas; para que esos fascistas se autodenominen “demócratas” y éstos califiquen de “terrorista” a todo aquél que se oponga a ellos; para que los hijos de esos franquistas se etiquetaran, incluso, con términos como “Socialista”, e incluso “Obrero”, mientras a la clase obrera y a su miembros verdaderamente socialistas, comunistas y anticapitalistas se les reprime y se les sigue encerrando en las prisiones del Estado, donde los que traicionaron y se alzaron contra el Pueblo en 1936, de la mano de Hitler y Mussolini como máximos estandartes de la burguesía en dicho período, siguen usurpando el Poder, ejerciéndolo de manera dictatorial y despótica; todo ello gracias al pacto realizado por la burguesía y el oportunismo traidor, descollando entre estos últimos el PCE.

El Partido Comunista Obrero Español exige la inmediata derogación de la ley de Partidos, la supresión de todo tribunal político empezando por la Audiencia Nacional y la inmediata puesta en libertad de todos los presos políticos encarcelados. Por último el Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a las clases populares para que construyan y se organicen en Asambleas Populares, en los barrios, ciudades, pueblos, etc; hace un llamamiento a los Comités de Empresas y Delegados de Personal para que construyan Asambleas de Comités y Delegados universalizando la unidad de todos los trabajadores; hace un llamamiento a los Estudiantes a unirse y organizarse en Asambleas y Consejos de Estudiantes, de tal modo que se vaya constituyendo el Frente Único del Pueblo, órganos de poder verdaderamente democráticos y populares porque son paridos por el Pueblo y por tanto emanan de él. Dichas organizaciones populares deberán contraponerse a los actuales órganos de poder antidemocráticos en manos de la oligarquía financiera, cuyo único objetivo es satisfacer los intereses de una minoría explotadora reprimiendo y robando al Pueblo, despojado no sólo de lo que produce sino también siendo despojado de la libertad y de la democracia, que sólo puede alzarse con la dictadura democrática del proletariado y con la propiedad social de los medios de producción.

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La democracia brilla por su ausencia

 En las tertulias de radio, en la televisión o en los periódicos – todos ellos en manos del gran Capital – se afanan en dar al Pueblo lecciones de qué es la democracia y quiénes son los demócratas. Todo aquél que defiende los intereses de la burguesía y sus instituciones son “grandes” demócratas, verdaderos “hombres de estado con altura de miras”. Sin embargo, todo aquél que se opone a los intereses del capital saliendo en defensa de los intereses de la mayoría, de los oprimidos y explotados, es calificado como comunista, “defensor de la satrapía o de la tiranía”, radical, extremista o terrorista.

La democracia es una forma de Estado que se distingue por la participación de los ciudadanos en el gobierno, su igualdad ante la ley y la concesión de derechos y libertades políticos a los individuos. Como forma de Estado que es, la democracia burguesa es una de las formas mediante la que los capitalistas explotan y oprimen a la mayoría trabajadora. La otra forma que tiene la burguesía de someter y oprimir al Pueblo Trabajador es el fascismo. Por consiguiente, democracia burguesa y fascismo son dos caras de una misma moneda: La dictadura de la burguesía.

El momento histórico así como la Historia nos muestran que la inmensa mayoría de los seres humanos están despojados de la democracia, del fruto de su trabajo, del futuro y el presente de sus vidas, así como de la de sus descendientes. Capitalismo y democracia son términos antagónicos, pues el capitalismo, así como las dos formas de estado que eleva, restringen los privilegios, la apropiación del plusvalor y del producto del proceso de producción, la propiedad de los medios de producción y el poder político a una clase minoritaria y explotadora, la burguesía. Sólo el Socialismo puede elevar un estado verdaderamente democrático, pues sólo un sistema de organización de la economía nacional basado en la propiedad social de los medios de producción puede generar las precondiciones imprescindibles para la existencia de democracia, que son: La verdadera soberanía del Pueblo, la consecución de la igualdad y la libertad del individuo.

Por más que los lacayos del imperialismo vociferen desde los medios sus consignas supuestamente democráticas cual títeres manejados por los dueños de los medios, la tozuda realidad nos muestra cuan falsos son sus argumentos y cuanta verdad hay en la aseveración de que mientras no se construya el Socialismo no arribará la democracia. En ningún país de Europa existe la soberanía, no sólo popular, pues los pueblos están despojados del poder, sino ni tan siquiera nacional pues los Parlamentos legislan, no por lo que demanden y requieran los ciudadanos sino para satisfacer y generar confianza a los Mercados, o lo que es lo mismo, la burguesía internacional. Todos los Parlamentos se lanzan a seguir las recetas de los organismos supranacionales capitalistas ajenos a todo control de los Pueblos: FMI, BM, Club Hildelberg, Comisión Trilateral, etc…

Mientras los Pueblos se lanzan a las calles en contra de las medidas adoptadas por los Parlamentos burgueses, sicarios del imperialismo y ejecutores de las masas obreras y populares, éstos militarizan colectivos de trabajadores y los reprimen empleando para ello los cuerpos represivos del Estado (Ejército, Policía y Jueces). Los “demócratas” burgueses, a sueldo del Capital, hablan de esfuerzos y de apretar los ya estrechos cinturones del Pueblo, al que llevan a la pobreza máxima a la par que ellos se embadurnan de corrupción y permiten que la burguesía se enriquezca más a costa del empobrecimiento de la mayoría trabajadora. Nos dicen que hay deuda y que esas medidas de recorte social, de agresión a los trabajadores y pensionistas, son necesarias para enjugar la misma pero silencian que esa deuda se ha contraído para salvar al sistema bancario, responsable de la crisis. Se le quita al trabajador y al pensionista para dárselo al banquero; esa es la democracia burguesa. Se tienen que eliminar subsidios, deteriorar las pensiones,… pero no se tocan los casi 800 millones de euros anuales que gasta el Estado burgués español en guerrear en la otra punta del mundo para salvaguardar los intereses de los grandes capitalistas responsables de todas las injusticias, miserias y guerras acontecidas en el Planeta. A la par, se trata de llevar las pensiones a una cuantía mínima vital, no se cuestionan las pagas vitalicias, ni las pensiones que disfruta una casta política corrupta que multiplican por mucho las pensiones de los trabajadores, ni los precios abusivos en servicios esenciales como la electricidad, el gas, los combustibles para el transporte, etc… que hacen que el capitalista engorde todavía más sus beneficios.

Corrupción inherente al capitalismo, donde todo tiene un precio y todo se compra y se vende. El ejemplo más claro lo tenemos en Italia donde el Pueblo clama contra un Primer Ministro, empresario, pero que no consigue su objetivo de revocarle al estar despojado del poder político que, por otra parte, está en manos de políticos – en su mayoría empresarios o esbirros directos de éstos – que venden su voto siendo los Parlamentos un mercado persa donde el kilogramo de parlamentario tiene precio – una pensión vitalicia, una comisión, un cargo, etc…Pero lo acontecido en Italia se ha reproducido en España, EEUU y en todos los países que los “demócratas” burgueses llaman países civilizados u occidente.

Jamás podrá haber democracia mientras no haya socialismo y éste no deviene de manera espontánea, sino que debe ser construido por la mayoría explotada generadora de todos los bienes materiales necesarios para la vida, el Proletariado, dirigido por su vanguardia, que también forma parte de él. Desde el Partido Comunista Obrero Español hacemos un llamamiento a los trabajadores a construir la fuerza necesaria para la conquista de la democracia, para su emancipación como clase oprimida, para la construcción del Socialismo. Para ello tenemos que desarrollar los órganos de poder que nosotros mismos, como clase, hemos inventado ya. Esos órganos de poder, democráticos porque hunden sus raíces en la mayoría, en el Pueblo, deben fortalecerse y confrontarse a los órganos de poder que tiene el Capital para someternos. Estos órganos de poder obreros, que sepultarán la opresión del Capitalismo, son la universalización de la unidad de los comités de empresa y de los delegados de personal, elegidos por los trabajadores, que cuando adquieran consciencia de la fuerza de dicha unión, harán que la mayoría trabajadora se convierta en la dominadora sobre el control y la distribución de la producción. Asimismo, la unión y la organización de la fuerza de los Comités y delegados de personal, con los estudiantes, las asociaciones vecinales, los campesinos pobres, los jubilados, inmigrantes, las mujeres, y todos aquellos sectores populares azotados por los capitalistas darán a luz a estructuras de poder populares donde estará la mayoría del Pueblo y determinará la mayoría del Pueblo naciendo la verdadera democracia, siendo el Pueblo soberano sobre su futuro y su presente.

¡Trabajador, exige a tu Comité o tus delegados a unirse a otros Comités y Delegados!

¡Ciudadano oprimido por el Sistema Capitalista, construye Asambleas Populares en tu barrio, en tu municipio, en tu Provincia!

¡Acabemos con la Dictadura de la Burguesía construyendo la Dictadura democrática del Proletariado!

¡Por la Construcción de un Frente Único del Pueblo!

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)