Contra el nacionalismo burgués
“El problema nacional y colonial debe ser considerado siempre con conexión indisoluble con el problema general de la revolución proletaria (…) Soberanía Nacional y capitalismo monopolista son incompatibles “
Joan Comorera
No es casual, que ante la profunda y devastadora crisis que corroe la base económica del capitalismo monopolista en Cataluña, sea la propia superestructura del régimen la que refleje las tensiones y contradicciones por ella provocada.Tampoco es casual que la clase dominante, tratando de liberar presión ante la brutal ofensiva desencadenada por la oligarquía estatal, que ya ha dejado en tierras catalanas cientos de miles de desempleados, miles de desahucios, millones de pobres y de trabajadores sobreexplotados, haya decidido inocular uno de sus venenos preferidos para desviar la atención del proletariado y de las clases populares, parasumirlos en el engaño del sempiterno nacionalismo burgués.Un chovinismo repungnante que, a modo de narcótico, le resulta muy apropiado cuando lo que se pretende es tapar y avanzar en los desvergonzados y criminales ataques lanzados contra las masas trabajadoras en plena crisis estructural del sistema capitalista.
Este nacionalismo oportunista no representa ninguna novedad, porque bien provenga de los sectores oligárquicos castellanos como de suspares catalanes, vascos o gallegos, ha sido una maniobra clásica de la clase dominante a lo largo de la historia, precisamente en momentos en que la lucha de clases se agudiza a marchas forzadas.Y ese es, precisamente, el momento que vivimos.Sin embargo hoy, y a diferencia de los años 30, el Estado burgués español ya se encuentra firmemente anclado en las estructuras imperialistas de la UE. En plena época imperialista, por tanto, los proletarios no tenemos más salida que la revolución socialista para salir de la barbarie a la que nos someten diariamente los señores Mas y Rajoy.Frustrada la revolucióndemocrático burguesaen 1939, hoy sólo el proletariado triunfante y el socialismo pueden asegurar la emancipación social de los trabajadores y la liberación nacional de los pueblos sometidos al Estado burgués.
El circo nacionalista organizado por la oligarquía de Barcelona y Madrid, no tiene otra finalidad que desviar la clase trabajadora de su objetivo emancipador, tratandode engañar a las masasque, confundidas por la ofensiva clasista y alienadas desde la misma base económica , quedan al arbitrio de estos explotadores y sus asalariados políticos.Mientras sectores burgueses en Cataluña tensan la cuestión nacional jugando a la independencia, basada en postulados mercantilistas, sus hermanos de clase fingen estupor, amenazan a sus homólogos con fraseología barata y se atreven a blandir la constitución neofranquista de 1978.El nacionalismo burgués se nos muestra así en toda su podrida esplendor.Mientras la renovada Liga Catalanista de Cambó (CiU), a manos de Caixabank y Fomento del Trabajo, sólo busca presionar para obtener cuotas de poder económico más grandes en una Cataluña rota y en bancarrota (Pacto Fiscal), la cuna política del renovado nacional -catolicismo (PP), a manos del BBVA y CEOE, intenta contener estas presiones, implorando miserablemente a sus amos europeos “el rescate” de la criminal Banca Privada española, completamente integrada en el IBEX-35.
Observamos pues, como la oligarquía estatal se apresta a enfrentar y dividir al proletariado de las diferentes nacionalidades del Estado, intentando desesperadamente contener la efectiva agudización de la lucha de clases, efecto inmediato de la caducidad de un modo de producción que, ya sin máscaras, muestra su esencia depredadora frente a millones de trabajadores, la de la explotación, el robo y el crimen.Esto es precisamente lo que quieren tapar esta corte de bufones políticos de la oligarquía estatal.Pero, nosotros nos preguntamos: Acaso nos explota el obrero madrileño o el jornalero andaluz?Acaso la patronal de la CEOE defiende intereses de clase opuestos a los de Fomento del Trabajo?Acaso la oligarquía financiera de Caixabank defiende intereses opuestos a los de BBVA?Es que defienden los gestores del gran capital de CiU, intereses de clase opuestos a los del PP?
Fruto de ésta pugna interburguesa, que intenta engañar a vastos sectores de las masas laboriosas del Estado, surgen en tierras catalanas multitudinarias manifestaciones “por la independencia”, forjadas entorno a oscuras plataformas interclasistas (ANC) que, unidas fraternalmente a los gestores del gran capital en Catalunya (es decir, al cínico Gobierno de los “recortes”), pretenden establecer un “Estado propio dentro de la UE”. Es tal el oportunismo y el afán de estos promotores por desviar el hartazgo popular frente a las arremetidas diarias del Gobierno de la Generalitat, que sin rubor alguno son capaces de hablar de “independencia” e “integración en la UE” sin siquiera ruborizarse lo más mínimo.
Por su parte, los sectores más reaccionarios del nacionalismo español, aprovechan el tirón para sacar a relucir su siempre latente nacional-catolicismo renovado, convocando contramanifestaciones en Barcelona tales como la del 12 de Octubre, a modo de “Día de la Raza” remozada y para enfrentar lo que ellos llaman “peligro secesionista”. No hay duda de que tanto unos como otros, cumplen a la perfección con el papel encomendado por la oligarquía estatal en el momento actual que vivimos; dividir al proletariado del Estado, enfrentarlo, embrutecerlo, paralizarlo y desorganizarlo en base a las repugnantes premisas del nacionalismo burgués.
El PCOC, fiel a los principios del internacionalismo proletario, considera que el inalienable derecho a la autodeterminación de Catalunya, así como de las demás naciones del Estado, es irrealizable dentro del actual régimen existente. La cuestión nacional seguirá siendo irresoluble mientras el capitalismo monopolista subsista y la oligarquía estatal (también la de procedencia catalana), siga manejando con puño de hierro los engranajes de su Estado, completamente sometido a la voluntad del imperialismo europeo. He ahí el enemigo común del pueblo trabajador, de obreros, empleados, estudiantes, intelectuales, autónomos y clases populares; el Estado burgués español y las estructuras imperialistas en las que este se halla engarzado (UE). El PCOC, frontalmente opuesto a la táctica oportunista de la oligarquía galvanizada entorno al Estado, hace un llamamiento al proletariado español para que defienda sin condiciones y con claridad meridiana el inalienable derecho de todas las naciones a la autodeterminación. Asimismo, exhorta a los trabajadores catalanes a fundir sus luchas con las del conjunto del proletariado del Estado. Los capitalistas nos quieren divididos y enfrentados, nosotros afirmamos con rotundidad que sin unidad y solidaridad de clase, resultará imposible derribar a nuestro enemigo común; al capitalismo monopolista y su Estado represor, verdadera síntesis de la explotación y la degradación asalariada que sufrimos, auténtica cárcel de pueblos.
Sólo el socialismo podrá liberar el conjunto del proletariado del Estado.Sólo el socialismo podrá hacer efectivo y real el derecho democrático de Cataluña a su autodeterminación, en pie de igualdad con el resto de nacionalidades del Estado.
Por la emancipación social y nacional!
Por la construcción del poder popular!
Por la construcción de Asambleas de Comités, Delegados y Trabajadores!
Viva el internacionalismo proletario!
Cuando el Rey dice de él que “Fue una persona fundamental para la transición”; cuando Rajoy recuerda del mismo sujeto que “El destacado papel que desempeñó durante la Transición y su contribución al orden constitucional, al nuevo marco de convivencia y a un futuro común sin abandonar sus profundas convicciones, perdurarán como referente para la política española”; cuando Rubalcaba lo evoca con frases como “Carrillo está entre esos españoles clave para entender la transición”, cuando Felipe González lo solemniza así: “Fue uno de los hombres que facilitó el consenso de todas las fuerzas políticas en la Transición a la democracia, renunciando a posiciones maximalistas y propiciando el diálogo con todos” y cuando Cayo Lara lo despide destacando “su papel importantísimo en todo el proceso de transición democrática hasta llegar al periodo democrático” es indudable que ha muerto un traidor de la clase obrera que asesinó al movimiento comunista y obrero español.
La inmensa mayoría de los medios de comunicación de masas – prensa escrita, radio, televisión – están concentrados en manos de la burguesía en el estado español. Ya sea la burguesía multinacional, que es la quetiene la propiedad de los medios más poderosos, la burguesía nacional, o algunas burguesías periféricas todas poseen en sus manos medios con los que poder defender sus intereses de clase. También se aprecia cómo los grupos de las burguesías periféricas – Cataluña o Andalucía – son dependientes, por su menor potencial económico, de la oligarquía financiera y del estado burgués, debiendo admitir injerencias de éstos para mantenerse a flote, algo que se visualiza en el GRUPO ZETA y La Caixa o en el grupo Joly y la Junta de Andalucía y otras cajas andaluzas.
Es significativa la histórica voluntad de la burguesía en Catalunya por fabricar falsos conflictos superestructurales, con su oportuna dosis nacional, a fin de intentar tapar las contradicciones internas por las que discurre. No extraña tal actitud cuando observamos la realidad material a la que nos someten, derivada un régimen

El documento firmado por ambas “fuerzas progresistas”