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Debate sobre el estado de la nación. PSOE e IU, juntos en la defensa del capitalismo.

Los debates sobre el estado de la nación son siempre fraudulentos porque el gobierno, cualquiera que sea, se muestra a la defensiva capeando, como “buenamente” puede, las críticas que parten de sus rivales parlamentarios. La incomodidad a la hora de intentar explicar lo inexplicable nos suele llevar al convencimiento de que el debate sobre el estado de la nación es para el gobierno un trámite formal que tiene que cubrir de la manera más airosa posible.

Sin embargo, la oposición suele utilizar estos momentos en los que el pueblo está pendiente, cuando menos, para llevar al equipo de gobierno a un callejón sin salida. Son circunstancias extraordinarias en las que la demagogia entra en juego o los falsos posicionamientos se confirman para continuar embaucando a la gente en el sentido de que existe una alternativa.

 

En esta ocasión, debido a las consecuencias de las políticas aplicadas por el PP, el debate parecía que se iba a decantar, por diferencias intratables, a favor de aquellos que por sus “siglas y logotipos” dicen representar a los trabajadores. Nos referimos a PSOE e IU fundamentalmente. La sorpresa ha sido mayúscula porque ambos partidos, ni tan siquiera en las apariencias, han sido capaces de superar a un gobierno criminal, profundamente herido y desbordando todos los pensamientos más obtusos, se han erigido en defensores a ultranza del sistema capitalista, ofertando a la derecha reaccionaria sus servicios y apoyos en este objetivo.

Con un gobierno que tiene en su haber la inducción al asesinato, el empobrecimiento masivo del pueblo, que está preso de una corrupción sin igual, que durante todo el tiempo del debate se jacta de no arrepentirse de nada y que, en cambio, insiste en que durante los tres años que le queda de mandato persistirá en el mismo tipo de medidas le pese a quien le pese, la llamada izquierda parlamentaria no ha ido más allá del lamento y la impotencia absoluta, que ponen en evidencia en sus denuncias y en unas reivindicaciones que se traducen en dejar intactas las causas de la crisis y de sus gravísimas inferencias. PSOE e IU han perpetrado un nuevo engaño que sólo el fanatismo de sus seguidores con unas tragaderas insaciables son capaces de engullir sin rechistar.

Pese a comenzar diciendo que: “no es un debate más, porque España está en un estado crítico” a Rubalcaba sólo se le ocurre para salir de esta situación tan grave una reforma de la Constitución con el fin de restituir la honorabilidad política, ahora por los suelos y destinar un porcentaje del Producto Interior Bruto a Sanidad, que garantice su carácter público. En un alarde de “experiencia” y “sabiduría”, advierte que el desempleo, la crisis económica y la corrupción en el PP se han convertido en una mezcla explosiva para el futuro, con lo cual alerta a la derecha de los riesgos que corre el régimen de continuar con sus prácticas reaccionarias.

La línea discursiva de Cayo Lara ha transitado por las denuncias clásicas de los sufrimientos del pueblo, según él, producto del engaño electoral protagonizado por el partido en el gobierno. En opinión del parlamentario de IU estos son hechos que están dañando profundamente “a la democracia”, a la par que provoca la desafección política de los ciudadanos. Luego, prosigue ofreciendo una imagen “deformada” de España por la corrupción, la incompetencia y una actitud dolosa que perjudica y empeora gravemente la vida de los españoles.

Por todas estas razones llega a la conclusión de que se necesita una “regeneración democrática” que de aire fresco a “nuestras instituciones”. En esta dirección le recuerda al Sr. Rajoy la propuesta que le hizo semanas pasadas, y que fue rechazada por el PP, de crear una comisión que investigue las causas que han originado la corrupción y pide un pleno monográfico que signifique un compromiso de toda la cámara, en aras de elaborar una ley para erradicar la lacra de la corrupción.

Es evidente que los líderes de la izquierda parlamentaria, como es ya consustancial a su reformismo, no son capaces de librar batalla a su pensamiento pequeño burgués, aunque sea para enjuiciar unos hechos de la categoría que se están produciendo en el estado español. En ningún momento y bajo ningún concepto ni Rubalcaba ni Cayo Lara cuestionan el sistema capitalista; más bien, se apresuran a salvaguardar el régimen inculpando de los efectos de la crisis al partido en el poder o bien, a su máximo dirigente, a la par que se muestran dispuestos a tenderles una mano para salvar ¿al país? No. A la “democracia burguesa”; a “nuestras instituciones”; al capitalismo. Rubalcaba apela a reformas constitucionales para regenerar la política, naturalmente la que existe, la política capitalista, mientras que Cayo Lara propugna la regeneración democrática y la creación de una comisión para terminar con la corrupción ¿Es ello posible en el capitalismo?

Rubalcaba se pelea con la lógica, embargado por el reformismo; de ahí que no entienda que al pedir que parte del Producto Interior Bruto se destine a Sanidad para garantizar su carácter público, le está dando la razón al PP, pues en tal caso, en la situación de crisis grave como la que tenemos encima, estaría justificada la privatización de la Sanidad, puesto que el PIB está contraído.

Ambos líderes se reivindican, al menos eso dicen al reclamar sendas comisiones, para tratar y erradicar la corrupción. Está claro que más burgués no se puede ser en pensamiento y obra. La corrupción no puede tratarse dentro del capitalismo, porque el sistema burgués no se entiende sin ella; él es la corrupción y la esencia del vicio y del abuso, porque capitalismo es y se basa en la explotación de una clase sobre otra. El capitalista succiona constantemente plús valía que genera el trabajador; es un robo descarado, esa es la esencia del capitalismo, la corrupción legalizada. Todas las instituciones, incluidas la religiosa, la justicia, etc. son parte de las superestructuras que vienen a legalizar las estructuras económicas, basadas en la explotación del hombre por el hombre. Desde el Parlamento, hasta la última de las instituciones burguesas, forman parte del engaño, están concebidas para legalizar el robo de la plus valía que lleva a cabo el burgués a legalizar la esclavitud del trabajador. De ninguna de las maneras el sistema, que es en esencia la misma corrupción, va a combatir y menos aún aniquilar la corrupción. Sólo políticos corruptos imbuidos y atrapados por el sistema pueden albergar en sus mentes una tal posibilidad de regeneración. Sólo los traidores se atreven a predicar justicia en el reino de la delincuencia.

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL

 




Solidaridad con el compañero de Iniciativa Comunista

Mañana, 18 de febrero de 2013, viviremos un nuevo capítulo en la escalada represiva que sufrimos la clase trabajadora por parte del aparato de dominación burgués, que tiende a aumentar exponencialmente en relación directa al agravamiento de la crisis sistémica del capitalismo y al aumento de la organización y concienciación de la clase obrera.

 

En esta ocasión es un camarada de Iniciativa Comunista el que sufre, desde 2009, la apertura de un proceso judicial basado en las acusaciones de atentado contra la autoridad, desórdenes públicos y lesiones; motivos por los cuáles el fiscal pide para él una pena de dos años y tres meses. Los hechos se produjeron en el marco de una concentración convocada por la Coordinadora Antifascista de Madrid, cuyo objetivo era denunciar el asesinato de un trabajador rumano y una agresión a un joven de Alcorcón, ambos hechos perpetrados por miembros de una banda neonazi.

Desde el PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL en Madrid, entendemos que, pese a las diferencias existentes en el plano ideológico, es nuestra labor, y así lo sentimos, el solidarizarnos con el camarada de Iniciativa Comunista que se enfrenta a otro nuevo caso de montaje policial, con el único objetivo sabido de criminalizar a la juventud obrera y estudiante en su labor histórica de lucha contra el sistema capitalista y por la construcción del Socialismo. Es por eso que exigimos su inmediata absolución sin cargos, y el cese de todos los montajes policiales a que nos tiene acostumbrados el Estado. Aprovechamos la situación para lanzar un mensaje de igual solidaridad para con todos los presos políticos encerrados desde hace décadas en el Estado español sin más motivos que el de ser comunistas o luchar por un sistema más justo.

 

¡Absolución para el compañero de Iniciativa Comunista!

¡No más montajes policiales!

¡Libertad Presos Políticos!

Partido Comunista Obrero Español en Madrid

 

http://pcoemadrid.wordpress.com/2013/02/17/solidaridad-con-el-companero-de-iniciativa-comunista/




La impotencia del reformismo

Airadas reacciones en las filas de la socialdemocracia, el reformismo y ciertos grupúsculos nacionalistas de Andalucía ha causado el análisis del PCOE sobre el oportunismo de los convocantes del 28F.
 
En ninguna de estas reacciones hemos visto la más mínima alusión al contenido del análisis, ni ninguno de estos “revolucionarios” ha sido capaz de refutar la más mínima parte de dicho análisis. Porque los argumentos que se exponen son ciertamente irrefutables, al menos si se pretende defender semejante bazofia desde el punto de vista del socialismo científico.
 
Pero hay algo común en todas ellas: nuestros pretendidos “revolucionarios”, algunos de ellos pretendidamente marxistas-leninistas, hacen gala de una completa apología del economicismo y del movimiento. Para ellos, en la línea del Bernstein más puro : “el movimiento lo es todo, el objetivo final nada”.
Y es que parece ser que en cierta parte del espectro que se auto-denomina”revolucionario” se ha vuelto a poner de moda la denominada lucha economicista, la lucha espontánea, la negación del carácter dirigente del Partido, la negación de la toma del poder político como necesidad y muchas otras negaciones que tratan de convencer a los obreros de que hay una salida “por la izquierda” dentro del capitalismo y alternativas semejantes.

Hay que decir que el desarrollo del movimiento obrero no debe circunscribirse a la lucha por las pequeñas reivindicaciones económicas únicamente. El objetivo que tiene que tener claro el movimiento obrero no son estas reivindicaciones en sí, sino que son un medio para alcanzar dicho objetivo.

Y es esta misma lucha la que muestra a los obreros que además de su enemigo directo, el capitalista, tienen otro enemigo: la fuerza organizada de toda la clase burguesa, es decir, el Estado capitalista con esas leyes y esa constitución que nuestros reformistas quieren modificar para parar la guerra de “los mercados” contra el pueblo.

Algunos elementos, obsesionados por la lucha económica, por la lucha por una mejora parcial de la situación de los obreros están dispuestos a seguir en esa línea y a seguir sin plantearse el objetivo del socialismo y de la dictadura del proletariado. Sobre ellos, puede decirse que hacen suya aquella frase de los bernsteinianos “el movimiento lo es todo, el objetivo final nada”. No les interesa en absoluto para qué lucha la clase obrera; para ellos lo esencial es la lucha en sí.

En lugar de dirigir el movimiento espontáneo, de inculcar a las masas los ideales comunistas y orientarlas hacia nuestro objetivo final (el socialismo) se convierten en un instrumento ciego del propio movimiento, limitándose a exponer las necesidades y exigencias de que tienen conciencia las masas en ese momento.

Estos individuos se muestran incapaces de explicar a las masas el objetivo final, el socialismo y la dictadura del proletariado; y lo que es más lamentable es que consideran estos términos como algo inútil o incluso perjudicial.
Para ellos los obreros son como niños pequeños, a los que temen asustar con este tipo de ideas. Es más, muchos de ellos mantienen incluso que para llegar al socialismo no hace falta ninguna lucha revolucionaria. Para ellos la única lucha “revolucionaria” son las huelgas, los sindicatos “alternativos”,las pequeñas cooperativas de consumo y producción, la banca ética, etc.
Ellos rechazan la doctrina de que mientras el poder político no pase a manos de la clase obrera(dictadura del proletariado) es imposible el cambio de régimen, es imposible la emancipación completa de la clase obrera.
Ellos conciben unas alternativas que caben muy bien dentro del régimen vigente y que no es necesario más que un capitalismo de rostro humano, una democracia “participativa”(sin definir el carácter de clase de toda democracia),un Estado que está por encima de las clases; el cual, en su opinión, debe actuar de intercesor en los conflictos de clase…
Declaran además que las libertades dentro de la democracia burguesa no son incompatibles con el capitalismo, razón por la cual para ellos sobra la lucha política por el socialismo, pues para alcanzar estas metas es suficiente únicamente la lucha económica.
Les basta con que las huelgas, las manifestaciones y las acciones espontáneas se produzcan con más frecuencia, sin elevarlas a luchas políticas. En definitiva, no superan el espontaneismo, ni se plantean que el único objetivo donde la clase obrera realmente se emancipará es el socialismo.
Así que nos tratan de convencer de que el socialismo está caduco y que hay que centrarse en las luchas económicas. Se centran únicamente en el trabajo en esta u otra localidad, en este u otro sector sin plantearse que el único camino es la unidad de todas esas luchas, de todos los sectores, elevados a luchas políticas que superen los estrechos márgenes del economicismo.
Huelgas y más huelgas, marchas y más marchas, denuncias de la represión y colectas para pagar dicha represión: he ahí el alfa y el omega de su actividad.
Seguramente muchos lectores piensen que esos adoradores del movimiento espontáneo prestan al menos una gran ayuda al movimiento y a la lucha de clases. Pero esto también es un error.
La historia nos demuestra que este tipo de movimientos, que no son nuevos precisamente, tras un brillante comienzo y un crecimiento exponencial se tornan más tarde en un caminar a ciegas, probando esto y lo otro bajo la fórmula ensayo-error hasta que por último el movimiento se detiene.
Esto no es de extrañar, toda lucha espontánea y economicista choca inevitablemente contra la muralla del poder burgués, del Estado burgués, esa maquinaria que ellos no se plantean tomar y extinguir.
Las huelgas, las marchas y las acciones que se suceden impulsadas por los economicistas mueren asfixiadas ante la cruda realidad, que es que mientras la burguesía ostente el poder político puede decir no a todo, y no conceder siquiera migajas. Lo estamos viendo a día de hoy, con la liquidación del mal llamado Estado del Bienestar.
Y ante este fracaso previsible y demostrado múltiples veces en 150 años de historia del movimiento obrero, se produce la frustración, la desesperanza, el desencanto, la impotencia. Es decir, lo que viene ocurriendo en este país desde hace décadas con todos estos movimientos que buscan la cuadratura del círculo, la eterna alternativa al socialismo y a la dictadura del proletariado. Y siguen sin hallarla, y siquen las frustraciones tras el siguiente fracaso de la nueva teoría revolucionaria que enterrará al socialismo: desde Cohn Bendit a los Foros Sociales pasando por nuevas y mesiánicas figuras mediáticas. Fracaso tras fracaso.
La alternativa revolucionaria a estas formas de actuar es impulsar a los obreros a la lucha política directa. Plantear cualquier huelga, por poco importante que parezca, como una muestra de la falta del poder político para la clase obrera. Plantear la huelga como un choque directo contra el poder burgués, superar la insuficiencia de la lucha económica y tener muy claro en todo momento que el objetivo es la toma del poder político y decírselo así a la clase obrera. Porque cualquier otra cosa es engañarles.
Cada intento de elevar la lucha económica a lucha política impulsa a los obreros a un género de manifestaciones en las que el matiz económico pasa a ser secundario.
Por medio de la propaganda y la agitación estas luchas se elevan trascendiendo de lo meramente sindical al terreno de lo político. Es decir, se producen manifestaciones políticas.

Por tanto, como conclusión, mientras no superemos las luchas espontáneas y economicistas y las elevemos al plano de lo político; con un objetivo muy claro que es el socialismo y la dictadura del proletariado, los trabajadores seguirán cosechando derrota tras derrota. Por mucho que esas luchas espontáneas y economicistas parezcan a día de hoy la panacea a todos los males. No lo son, únicamente ayudan que la enfermedad se mantenga. La medicina se llama socialismo y dictadura del proletariado.

-El papel del Partido Comunista en esta situación:

Para ser la organización de vanguardia el Partido debe estar armado de la ciencia revolucionaria del marxismo leninismo, debe conocer las leyes del movimiento, debe tener siempre en cuenta las leyes de la revolución. De otra manera, vencer al capitalismo es una quimera.

El Partido no puede ser un verdadero partido si se limita a ir a rebufo de la conciencia espontánea de las masas, de la conciencia que tiene el proletariado en este momento, si a lo que se dedica es a la apología del movimiento espontáneo por su propia debilidad, si a lo que se dedica es a la sopa de siglas sin ninguna conexión con la clase obrera, si no sabe situarse como vanguardia por encima de esta conciencia espontánea y si no sabe educar revolucionariamente a las masas para que comprendan la misión histórica del proletariado.

La conexión del Partido, como vanguardia, con la clase obrera se lleva a cabo a través de las células en los centros de trabajo, pues este es el contacto más directo del Partido con la clase obrera, ahí es donde realmente se lleva a la práctica la teoría del marxismo-leninismo, ahí es donde realmente se analiza objetivamente la correlación de fuerzas en la lucha de clases, no en base a subjetividades o sopas de siglas que pretenden medir la correlación en base a marchas, manifestaciones, u otras luchas economicistas o reformistas por el estilo.

La clase obrera y sus aliados se encuentra en las fábricas, en los barrios, en los centros de trabajo, en los institutos, en las universidades, que es lo que parecen no haber comprendido nuestros “revolucionarios”. Para ellos el sujeto revolucionario son los llamados “frentes de masas”, que a día de hoy no son más que sopas de siglas que no agrupan a las masas. No, el sujeto revolucionario es la clase obrera, que se encuentra a día de hoy totalmente alejada de eso que llaman frentes de “masas” y con la conciencia de clase a años luz de desarrollarse.
Es mucho más vistoso el trabajo político en estos frentes, o en estas movilizaciones, pero los resultados para la lucha de clases son nulos. Mientras tanto, el PCOE seguirá desarrollando sus células comunistas con prioridad en los centros de trabajo y fábricas, pues son estas la única garantía de victoria. Cuando el Partido Comunista ha actuado así, los trabajadores les han seguido, pues no son tontos, ni tienen menos cualidades, ni nosotros somos más inteligentes para comprender el marxismo-leninismo, ni hemos tenido ningún atributo especial para comprenderlo. Los comunistas somos exactamente igual que los obreros, y si nosotros hemos comprendido el marxismo-leninismo cuando nos han hablado de él, cuando nos lo han explicado, ¿qué es lo que les hace pensar a los reformistas y pseudo-revolucionarios que el resto de los obreros con incapaces de comprenderlos”.
Ese es el trabajo del Partido Comunista, del PCOE, todo lo demás son estrategias caducas que llevan décadas fracasando alrededor del globo. Miremos a Grecia y sus 26 huelgas generales económicas que arrastran cientos de miles de trabajadores y veremos como ni la correlación de fuerzas ha cambiado, ni se vislumbra una toma de conciencia de clase por parte de amplios sectores de la clase obrera. Si el economicismo ha fracasado en Grecia, movilizando cantidades muy superiores de las que estos señores dicen movilizar, ¿quieren seguir el mismo camino? ¿O bien pretenden seguir la estrategia correcta basada en la lucha económica además de la política e ideológica con un objetivo claro: el socialismo y la dictadura del proletariado?.
 
Leyendo su comunicado, y sus reacciones, mucho nos tememos que optan por una versión más chapucera de la primera opción. Es decir, optan por el fracaso demostrado.
 

COMITÉ PROVINCIAL DE SEVILLA DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL

 
http://pcoesevilla.blogspot.com.es/2013/02/la-impotencia-del-reformismo.html



El oportunismo andaluz ante el 28F

5La gravedad de la crisis y la delicada situación política del país hacen que este año el Día de Andalucía (28 de Febrero) adquiera una importancia extraordinaria y haya servido para que los partidos políticos a la “izquierda” de la Junta de Andalucía, aprovechando la fecha, saquen a relucir sus programas de gala que custodiaban celosamente, a la espera de una oportunidad como ésta que sea propensa a la recuperación por parte de los andaluces de las esperanzas y las expectativas que habíanperdido.

 Un grupo de asociaciones sociales y un buen número de partidos políticos entre los que destacan: JCA-Sevilla, CJC, PCPA-PCPE, CUT-BAI, Unidad Popular de Aguilar, MAIS, PA, IU por la Base, JJ.AA., Primavera Andaluza, Equo Andalucía, Red Roja, Corriente Roja, En Lucha, Izquierda Anticapitalista; las organizaciones supuestamente más revolucionarias de la región, se han dado una cita unitaria embargada por la emotividad de la “efeméride”, con la pretensión de proponer los medios hacia metas económicas y políticas que pongan fin a la precaria situación de Andalucía. En esta dirección, han redactado un llamamiento al pueblo andalúz para que salga a la calle a decir “basta ya” mediante un programa que, orgullosamente, se desliza por una doble vertiente: por la lucha contra el sistema y por la soberanía “nacional andaluza”, la cual reivindicansubrepticiamente.


El Partido Comunista Obrero Español ha analizado el manifiesto unitario y ha llegado a la conclusión de que un Partido Comunista no puede estar de acuerdo con él porque soterradamente, y al abrigo de un discurso que derrama efervescencia, es contradictorio y a veces reaccionario, que oculta una nueva traición a las clases trabajadoras del estado español. En verdad, de lo que se trata es de una mala copia de la alternativa del “paso intermedio entre capitalismo y socialismo” que erróneamente suscribió el Movimiento Comunista Internacional durante determinada fase de su proceso decadente, y que luego la historia ha finiquitado por inservible y porque finalmente la proclama contribuye a la escisión del Movimiento Obrero del estado español de muy graves consecuencias en estos momentos históricos.

 Las resoluciones del análisis que se han llevado a cabo en el documento exigen cambios estructurales que liberen el camino hasta superar el capitalismo; por lo tanto, aesa altura hay que tratarlo en su enjuiciamiento y no como una mera denuncia más de la situación que atraviesa Andalucía, ni tampoco a nivel de crítica de un acontecimiento específico y coyuntural. Los firmantes han presentado sus credenciales “revolucionarias” en un programa que contiene nacionalizaciones y la abolición de fuerzas represivas, que en su entendimiento ponen las bases para superar el capitalismo. El Manifiesto contiene, en opinión del “Bloque Crítico” -como se hace llamar el grupo variopinto de organizaciones firmantes del manifiesto- el proceso por donde debe discurrir la revolución social que corresponde en estos momentos.

 Durante las crisis, la disputa de los mercados internacionales entre los imperios se exacerba y se encona produciendo fricciones, guerras locales e incluso mundiales, tal es la historia del capitalismo. El carácter de la crisis contemporánea revela la naturaleza criminal del sistema burgués y su anacronía, pues pese a gozar de un avance colosal de sus fuerzas productivas no puede afrontar la pobreza y dolencias sociales como en antaño. Pero como siempre hemos afirmado, el capitalismo no se desmorona ni se autodestruye, tiene que ser aniquilado por su contradicción antagónica: la clase obrera y sus aliados. En nuestro país, al igual que en la Europa desarrollada, hace décadas que se cumplen todas las condiciones para la lucha por el socialismo. El PCOE junto con otros partidos comunistas llegaron a la convicción de que entre el capitalismo y el socialismo no existe ningún estadio de producción intermedio, resolviendo que todo lo que no sea luchar por el socialismo significa dejar en manos de la burguesía el control del poder real, que determina a lo sumo tibias reformas dentro del sistema explotador pero que nunca conducirán a su desaparición.

 La lucha por los mercados ha promovido una nueva configuración imperialista mundial. Por un lado, aparecen nuevos imperios -los mal llamados países emergentes- que disputan mercados y zonas de influencia a los viejos imperios, aprovechando su situación de grave crisis, a la par que se consolidan también zonas de influencias económicas y políticas de estados imperialistas, los cuales conforman asociacionessupranacionales que son la expresión de los intereses de los monopolios de dichas naciones.

 En este proceso de cambio en el ámbito mundial, el Estado monopolista español se ha ido transformando en un estado imperialista con notable presencia e influencia. Es indudable que la nueva configuración incide y debe tenerse en cuenta en todo planteamiento de transformación social en cualquier país, en el español también.

 Así pues, la lucha anticapitalista tiene que ser forzosamente antiimperialista y viceversa. Derrocar el capitalismo en nuestro país es inconcebible sin propugnar la salida de la UE, órgano supranacional de los monopolios europeos; sin embargo, esta reivindicación primaria no es contemplada por el Manifiesto unitario. ¿Olvido? En absoluto, es la consecuencia de un análisis marcadamente reformista, que proviene de la mezcolanza de opiniones de partidos reaccionarios (PA), izquierdistas (CUT-BAI, MAIS), oportunistas (PCPE-PCPA, UPOA) y otros de catadura indescifrable, que abjuran en la práctica de la lucha de clases, pues hablan de personajes y de gobiernos pero no de Estado, y que obvian la unidad de los trabajadores del estado español, imprescindible para derribar al Estado de los monopolios. En el fondo, se trasluce la posición nacionalista pequeño burguesa de algunas formaciones que tienen la idea de que la lucha es entre Andalucía y el “neoliberalismo”, en vez del estado capitalista contra las clases trabajadoras. Al no pronunciarse por la salida de la UE, los firmantes se alinean con los partidos y burguesías nacionalistas vascas y catalanas, que buscan la acreditación de su soberanía a través del reconocimiento como nación por parte de los monopolios europeos (UE).

Reunión de convocantes que firmaron el manifiesto (imagen ampliada)

 

 Resulta ridículo, fruto del pensamiento pequeño burgués de los partidos, advertir en un manifiesto que se propone la rebeldía, amparado en el hipotético rigor de sus postulados, que Rajoy es un pelele en manos de “la Merkel”, elevando a la categoría de impulsor del devenir político y económico del continente europeo, al carácter y a la personalidad de los individuos. Al más incauto de este universo no se le escapa que las relaciones existentes dentro de la UE entre sus miembros es la cristalización de la contradicciones entre grupos monopolistas que, por un lado y a tenor de su potencial, dilucidan sus diferencias dentro de la Unión al tiempo que entretejen estrategias comunes para afrontar la lucha por los mercados contra otros imperios, con intereses opuestos a ellos. Sin embargo, los grupos monopolistas que forman la UE se muestran en todo momento unidos y coinciden en lo esencial cuando se trata de agredir a las clases trabajadoras de los países asociados. Entre Merkel, Rajoy, Hollande, Monti, etc. no existen diferencias en torno a la explotación de los trabajadores ¿Acaso las medidas adoptadas por el gobierno del PP, y también las aplicadas anteriormente por el PSOE, son contrarias a los deseos de los capitalistas españoles? ¿Han sido motivo de desavenencia entre los intereses de los monopolios alemanes y españoles? ¿Durante los 37 años de democracia burguesa, han necesitado alguna vez los gobiernos españoles, la autorización, empuje o presión de ninguna Merkel para imponer sus políticas antiobreras?

 La metodología utilizada por el “Bloque crítico” deriva hacia posiciones derechistas, recurriendo a conceptos que confunden a los trabajadores. En el manifiesto se concreta: “Como la historia ha demostrado cuando un pueblo se levanta con decisión no hay gobierno que pueda pararle. Y cuando los gobiernos no escuchan la voz de su pueblo, cuando sólo tienen miradas y atenciones para los ricos, cuando incumplen reiteradamente sus promesas… han perdido su legitimidad. Contra el mal gobierno, es justo rebelarse. ¡Vamos a tomar la calle! “ … Resulta evidente, que el objetivo a conseguir no es destruir el estado capitalista, por el contrario, éste permanece incólume en las aspiraciones de los reformista que buscan el cambio de gobierno, de un gobierno que pierde moralmente su legitimidad porque sólo mira y atiende a los “ricos”. De lo que se deduce que los firmantes del documento admiten que en el capitalismo pueden existir gobiernos que miran por igual a los ricos que a los trabajadores. En su consecuencia, el Manifiesto, pese a su “agresividad”, no traspasa las lindes del capitalismo.

 La gran culpa recae sobre el neoliberalismo que durante los últimos 30 años ha llevado a cabo una ofensiva que “no solo ha desmantelado nuestra economía”, también han puesto en riesgo al planeta. ¿De qué economía nos habla el “Bloque crítico”? ¿Existía hace 30 años, o hace 10 años, una economía socialista andaluza, es decir, gestionada y controlada por las clases trabajadoras, siendo éstas las dueñas de los medios de producción? No. Es evidente que tanto en Andalucía como en el resto del Estado español sólo ha existido una economía, un único modo de producción, en formas y grados variables: el capitalismo explotador. Los firmantes del documento, una vez más se descubren como defensores de un capitalismo dulce, que es la propuesta central del Manifiesto.

 Una prueba más e irrefutable del carácter burgués de las propuestas que se recogen en la proclama, la encontramos en la siguiente sentencia: “Pero también nos ha robado la democracia. Al capitalismo en su decadencia le sobran las libertades y derechos democráticos. Y a nosotros nos sobra una Constitución, producto de un pacto con los residuos del franquismo, que se ha demostrado inútil a la hora de parar la guerra de los mercados contra el pueblo”.

 De nuevo tenemos que preguntar a los salvadores de Andalucía ¿Cuál democracia nos han robado? Más lejos en el oportunismo no se puede llegar. Jamás ha existido la democracia de los trabajadores, ni existirá hasta el advenimiento del socialismo. La que conocemos es la democracia burguesa y desde sus principios históricos más allá de nuestro país, ésta se ha caracterizado por negar en la práctica los derechos y las libertades constitucionales, todo ello es consustancial al sistema capitalista. Sin embargo, el “Bloque crítico” considera suya la democracia burguesa y sólo la estiman mala en el periodo de decadencia del capitalismo.

 Oportunismo tras oportunismo, nuestros revolucionarios vierten conceptos que malforman la conciencia del pueblo trabajador. No es de recibo que partidos comunistas de países capitalistas, caso del PCPE-PCPA, les den a la Constitución burguesa el rango de revolucionaria y le conceda una fuerza por encima de la clase social que la concibió: “Y a nosotros nos sobra una Constitución, producto de un pacto con los residuos del franquismo, que se ha demostrado inútil a la hora de parar la guerra de los mercados contra el pueblo” ¿Cómo debemos interpretar este párrafo?, Sencillamente, el grupo emancipador andaluz, no ha entendido aún que es la lucha y la correlación de fuerzas entre las clases sociales la que determina una batalla y no una Constitución, por avanzada que se precie. Pero en ellos tiene su lógica, porque de ningún modo desbordan el marco burgués, siendo así que les baste con reformar la Constitución en aquéllos aspectos que en su opinión ha podido fallar a la hora de parar la guerra de los mercados contra el pueblo. La contradicción está servida después de transmitir que les sobra una Constitución así; sin embargo, insiste en la misma, incluso en reforzarla devolviéndole antiguas atribuciones“Revocación de la reforma constitucional que, en nombre de la estabilidad presupuestaria, establece como prioridad absoluta del presupuesto el pago de la deuda” Realmente nuestros emancipadores ¿saben lo que quieren?

 Como es lógico, las ideas expuestas en el Manifiesto sobre las causas de los problemas del “pueblo andaluz”, sobre la democracia, sobre el motor de la historia, etcétera, de claro contenido burgués tenía que tener su expresión práctica en las reivindicaciones y medidas que se desean acometer, por supuesto, ninguna de ellas rebasan el marco de producción burgués. Nos hablan de nacionalizaciones, que no socializaciones, nos hablande una banca pública, nos hablan de muchas cosas, que hasta ahora han constituido el estandarte oficial de la socialdemocracia. Pero no nos hablan del poder de los trabajadores, de la abolición del parlamentos burgués, de la formación del poder popular, garantía de la democracia obrera.

 Que nadie venga a decirnos que no estamos en la realidad, pues somos conscientes que el pueblo trabajador no está preparado para luchar por el socialismo, y de eso se trata en este periodo de luchas económicas, de transformarlas en políticas a través de la ideología de clase. Es hora de aprovechar las circunstancias, para adoctrinar a las clases populares en todo tipo de actividades frente al capitalismo al mismo tiempo que se le esclarece conceptos de la lucha de clases hasta ahora incomprendidos, para forjar el ejército que debe derrocar el capitalismo. Día a día, pero con la verdad y sobre objetivos claros es como se irán forjando los órganos de Poder Popular.

Los trabajadores deben saber que el cese de la violencia de género, que la eliminación efectiva de la corrupción económica, que la verdadera igualdad entre los sexos, que la eliminación de la influencia y dominio de los mercados, solo vendrá con el socialismo. Y la conquista del socialismo no vendrá jamás de la mano del nacionalismo como pretenden los firmantes del documento, sino desde el poder de los trabajadores de todo el estado, después de haber derrocado al capitalismo monopolista de Estado.

 Pero esto es pedir peras al olmo, muchos de los grupos que han firmado por la “honorabilidad” de Andalucía practican hábilmente el camaleonismo. Por ejemplo el PCPE y CJC, en sus documentos oficiales tienen posicionamientos diametralmente opuestos a lo que en la práctica hace, como lo demuestra el Manifiesto. También CUT-BAI que denuncia a IU, después de ser corresponsable de su subida de votos y así, unos tras otros, hasta llegar al PA, que ha dado muestras más que suficientes de su profesión interclasista. De ungrupo heterogéneo en lo que encontramos de todo, sólo era posible la generación de un documento como el que acabamos de examinar, la enésima traición a la clase obrera.

 

 

COMITÉ REGIONAL DE ANDALUCIA DEL PCOE.

 

 

 




A propósito del Sr. Llamazares, su democracia y sus elecciones libres

Durante todos estos últimos años, la burguesía, su gobierno y el parlamento, se han empeñado en infundir con ahínco, utilizando todos los medios posibles, que la crisis y sus graves efectos entre los trabajadores, no tiene nada que ver con el sistema capitalista y sí con la ideología del gobierno de turno, es decir: el neoliberalismo o la socialdemocracia.

 En este sentido, no existen diferencias entre la derecha y la izquierda parlamentaria. El Comité Central del PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE) ha denunciado una y otra vez el engaño, propagando entre los trabajadores y las clases populares, que la crisis es producida por las contradicciones del modo de producción burgués y en su consecuencia, no es por culpa de tal o cual líder, de tal o cual partido, de tal o cual ideología, sino que deriva de causas intrínsecas del sistema, independientemente de los gestores. Y nuestra alternativa desde el comienzo ha sido muy clara: para erradicar las crisis, cada vez más duraderas y más graves, es imprescindible un cambio de estructuras económicas que liquide el poder económico y político de los monopolios y la gran burguesía, por tanto, en nuestra opinión no habrá salida desde la perspectiva de los trabajadores si no es a través del socialismo.

Las luchas que se desarrollan en todo el estado español por la conservación del puesto de trabajo, por romper la consigna patronal-gobierno de no discutir los convenios; contra los desahucios; contra la política agraria que empobrecen a los pequeños campesinos en favor de los terratenientes y de la comercialización de los monopolios especuladores; la resistencia de los funcionarios públicos a las privatizaciones y las huelgas y manifestaciones estudiantiles etcétera, no se enmarcan en la lucha de clases todavía. Nuestra clase obrera aún no ha adquirido la conciencia de clase para dirigir un proceso revolucionario. Pero, qué duda cabe, todos estos combates que movilizan diariamente a decenas de miles de trabajadores, podrían haber sido el inicio de una modificación sustancial en su pensamiento y en sus objetivos.

A tal efecto, el PCOE lanzó la consigna de constituir asambleas de comités y delegados de empresas, ni mucho menos para unir a la clase obrera sindicalmente, esa es la misión de los sindicatos, sino políticamente, en torno a las cuales se deberían aglutinar en un FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO las clases y capas populares explotadas por el Capital Monopolista.

Nuestra táctica de masas no fue el producto de la locura, ni es fruto de un acto de prestidigitación, ningún ilusionista se la ha sacado de la manga, pues los trabajadores la han estado llevando a la práctica, de forma incipiente, en miles de lugares de nuestro país: comités intercentros, comités del mismo gremio, reuniones de comités para las huelgas generales… Pero desde que el Partido lanzó la consigna, hemos encontrado todo tipo de obstáculos por parte de los sindicatos (CC.OO y UGT), que han llegado a la expulsión de afiliados que estaban de acuerdo con las citadas Asambleas; mas no sólo han sido los sindicatos, también partidos que se reclaman de la izquierda revolucionaria, anticapitalistas, en aras de una supuesta conservación de sus parcelitas de poder, han puesto sus zancadillas, sin presentar ninguna otra alternativa; aunque, es importante reconocer, por su ascendencia en estos momentos en la política española, que los afiliados de IU han incidido en determinados lugares con mayor fuerza en obturar cualquier vía que se propusiera por medio de las Asambleas de Comités, Delegados y Trabajadores.

Tenemos, pues, que en la práctica la burguesía está saliendo airosa en sus tropelías contra el pueblo trabajador. Pero no basta con la práctica, no es suficiente que los partidos impongan la supremacía del capital en el plano político; también es necesario socavar el proceso de concienciación de la clase obrera desde el ámbito de la ideología para que no aprenda de los fallos y de los fracasos y ¿qué mejor organización puede cumplimentar ese cometido que IU?

IU aprovechando el desprestigio del bipartidismo (PSOE-PP), radicalizó su verbo; aunque nunca su programa pequeño-burgués. Pero éste no llega al pueblo; en cambio, su discurso “diferente”: “Rebelión Democrática”, “Referendum” etc. suena en los oídos de las víctimas a un cambio de su suerte adversa. La traición es irritante, porque el único cambio que pretende IU es el de gobierno, y a lo sumo de bandera, pero no del sistema explotador.

Como lo demuestra la historia de la coalición, los líderes de IU se deben a su madre ideológica, la burguesía, y cada vez que lanzan una consigna supuestamente “revolucionaria”, para embaucar a los trabajadores, inmediatamente informan a su progenitora de cuál es su verdadero objetivo. En estos momentos cruciales, después de su X Asamblea Federal uno de sus líderes, Gaspar Llamazares, le ha dicho al gran capital que no tiene nada que temer y lo ha hecho del modo que los líderes de IU y del PCE suelen hacerlo, cargando las tintas contra Cuba, como antes lo hicieran contra la URSS, para confirmar su posición “democrática” y de su negación al socialismo: “Me gustaría que hubiera elecciones libres y democráticas pluralistas, en todo el mundo, también en Cuba”, señaló el dirigente de IU Gaspar Llamazares. Luego ha añadido que han defendido más que nadie, desde siempre, la democracia. Como era de esperar la prensa y radio más reaccionaria del país, así como de la gusanera cubana, se han hecho eco de sus manifestaciones.

Cuánta traición esconden estas palabras a la historia del Movimiento Comunista y Obrero Mundial, repleta de mártires. Es evidente que, IU y PCE, estiman como el culmen de la democracia la sociedad burguesa. Y lo hacen cuando el paro va camino de los seis millones de trabajadores en todo el Estado Español; cuando el umbral de la pobreza lo han superado doce millones de personas; cuando los que tienen la suerte de estar trabajando ven como día a día pierden gran parte de sus salarios; cuando las leyes antiobreras son más reaccionarias y han reducido a la nada los derechos de los trabajadores; cuando hay comunistas y nacionalistas en las cárceles, cuando se privatiza la Sanidad, cuando… ¿Es ésta la democracia de la que nos habla Llamazares? por supuesto que sí. ¿Acaso no estamos hablando de España? ¿Qué hacen él y su grupo?

Estamos acostumbrados al doble juego de los líderes de IU y PCE, para quienes la Constitución española tiene suficientes resquicios en donde introducir otra política. Según ellos utilizándola a favor de los trabajadores, se puede cambiar el sistema. El PCE, especialmente, olvida que fue uno de los culpables de que ello no sea así. Dicho partido intervino en la redacción de la Constitución actual y pidió el voto afirmativo. ¿Acaso no se sacraliza en el artículo 38 de dicha Constitución la Economía de Mercado (capitalismo)? ¿No es verdad que el PCE aceptó la bandera española, el himno fascista y la monarquía y todas las atribuciones militares del Rey? Pero ahora, la búsqueda de la República Burguesa, es la única oportunidad que tienen los traidores para hablar de cambio sin cambiar nada.

Pero ¿Dónde está el gobierno del pueblo, que define a la democracia? IU-PCE como los demás partidos mayoritarios del arco parlamentario, les deben su presencia, al dinero de los bancos; préstamos electorales que en demasiadas ocasiones son condonados, por las entidades financieras ¿Por qué? Porque la democracia de la que habla el Sr. Llamazares es el poder de los bancos y de los monopolios y estos conceden gracias especiales a sus servidores y lacayos. Y esa es la clase de democracia que quiere IU-PCE, la de los pactos con la socialdemocracia y la derecha, para mantener la situación actual: Extremadura, País Vasco, Cataluña, Asturias y Andalucía son pruebas fehacientes de que dicha coalición no sólo no va atentar contra el poder establecido sino, por el contrario, está sirviendo de vehículo para la ejecución de las políticas del PP o las facilita.

En una época de crisis tan dura como la presente para el capitalismo europeo, Llamazares apunta con el dedo delator a Cuba sin dar una sola explicación que justifique sacar a relucir el nombre de uno los pocos países que existe en el mundo que no depende del imperialismo y que tiene la valentía de exponer su política económica a su pueblo, y al mundo entero, para que la discuta, para que participe en ella. Pero en Cuba, según los dirigentes de IU-PCE, no hay democracia; en cambio, la hay en España, donde un partido puede proponer unas medidas durante su campaña electoral y luego engañar al pueblo, como lo está haciendo el PP, como lo hizo PSOE y como en Andalucia llevan a término IU-PSOE. Democracia para el Sr. Llamazares es la de España, en la que un diputado no puede ser impugnado hasta pasado cuatro años; sin embargo, en Cuba no hay democracia, cuando los diputados tienen que rendir cuentas a sus votantes y pueden ser sustituidos por otros sin necesidad de que cumplan su mandato. También PCE-IU defienden nuestra democracia por su justicia, porque en ella un rico puede sortear el fisco, llevándose el dinero a los paraísos fiscales, mientras el pueblo pasa hambre, se suicida por perder su casa, se quema a lo bonzo porque no tienen que llevar de comer a sus casas y soporta en masas enfermedades nerviosas. Pero Cuba no es democrática y no importa el bloqueo criminal al que está sometida la isla, que les hace pasar penurias. Por supuesto, democracia es la española que persigue a los comunistas, caso de nuestro secretario político en Las Islas Baleares, a nuestra Federación de Jóvenes comunistas de Cazorla y Alcalá de Henares, Arenas, Otegi, y tantos otros. Democracia es también masacrar a los pueblos, en nombre de las libertades, pero no es democracia la que hay en Cuba, porque se dedica a prestar servicios sanitarios y educativos a los pueblos que lo necesitan.

Efectivamente IU, al aceptar los fundamentos de la UE, está amparando órganos económicos supranacionales dirigidos por los tecnócratas al servicio del imperialismo europeo, que han hurtado a los países miembros sus márgenes nacionales y que es capaz de poner y quitar gobiernos, como recientemente ha ocurrido en Italia. Esta es la democracia del Sr. Llamazares, la que quiere extender a todas las naciones del mundo.

En definitiva, de nuevo la contradicción nos coloca a cada cual en su lugar: por un lado, un pueblo pequeño como Cuba, sin empuñar las armas, sólo con la cultura, la sanidad y la diplomacia acapara la atención del mundo progresista y revolucionario; por el contrario, la “democracia” del Sr. Llamazares, que tiene armamentos para acabar diez veces con la humanidad y que emplea las guerras para seguir subsistiendo como “democracia libre”: la democracia que infunde pánico entre los seres humanos y tiene necesidad del crimen y la explotación para mantenerse en pie.


COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)

 




Sobre la corrupción del Capitalismo

La situación económica y emocional de las clases trabajadoras y de los sectores populares de todo el estado español está llegando a extremos insoportables de pura supervivencia. Jóvenes y mayores, trabajadores, estudiantes, pequeños agricultores, autónomos, amas de casa, pensionistas y parados están sufriendo física y mentalmente los horrores de un sistema cruel que desprecia la vida humana de quienes con su sudor y sufrimiento generan todas los bienes del país, con tal de satisfacer el egoísmo despiadado de unos cuantos ricos que han acumulado y continúan amontonando riquezas sobre el hambre, la enfermedad y la inducción al suicidio como salida a la desesperación.

 

Siempre lo hemos dicho: el capitalismo es un sistema corrupto y lo que produce es corrupción. Hoy no quedan dudas al respecto, El Parlamento, el gobierno, los altos dirigentes de la instituciones, son corruptos de hechos, de connivencia o de confabulación. Unos aprovechándose de las posibilidades que les ofrece el sistema para lucrarse, saltándose las leyes que ellos mismos dictan; otros haciendo cumplir leyes antihumanas: desahucios, despidos, etc; otros pactando con los depravados bajo el falso pretexto de defender un bien común que al final se traduce en robo al pueblo para el enriquecimiento propio y de los capitalistas a los que sirven; los últimos engañando al pueblo con alternativas y salidas sin atacar a la raíz del problema: el capitalismo.

La política oficial española ha dado muestras -más que suficientes- de perversión en todas las áreas, desde los municipios hasta la monarquía. 37 años de mal llamada democracia, no han sido otra cosa que 37 años de violación de los derechos humanos, de represión policial en las calles, de amnistías de ricos y de pérdidas de derechos laborales y políticos del pueblo trabajador. No hay un partido parlamentario que se salve.

El descubrimiento de una nueva corrupción, en este caso la de las altas jerarquías del PP, no puede servir de tapadera ni para olvidar que es el sistema el origen de la corrupción, y no puede tampoco servir de excusa para que de nuevo otros partidos engañen al pueblo, creándole falsas expectativas en unas nuevas elecciones, pues todos ellos han cometido corrupción -bien económica, bien política- siendo fieles administradores de los intereses de los patronos.

Los partidos y el sistema actual no tienen ninguna autoridad moral para gobernar ni para decirle al pueblo que confie por enésima vez en ellos y muchos menos para pedirnos que cumplamos las leyes que se han hecho contra nosotros. Llevan la corrupción en la sangre y el capitalismo en sus corazones.

Sólo los afectados podemos sacar al país del lugar de deterioro económico, político y moral en que se encuentra. No vamos a olvidar que entre todos ellos han construido una sociedad indeseable, coronada por la felonía, sin escrúpulos, llena de leyes que ase aplican sólo para castigar a las clases populares.

EL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL llama a todos los sectores populares, para construir el FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO que se debe forjar día a día a través de la desobediencia civil para no reconocerle ninguna autoridad a los corruptos. Debemos organizarnos en las empresas, centros de estudios, barriadas, calles, etc., creando consignas para romper las leyes que los corruptos han dictado, para incumplir con pagos de impuestos, desobedecer las subidas de los elementos vitales de nuestras vidas: transportes, libros, comidas, etc.

Tenemos la fuerza de la razón y de la cantidad; hagámosla efectiva; avancemos y poco a poco libraremos el camino de obstáculos para construir una sociedad nueva en la que la tierra sea para quien la trabaja, para que las fabricas y minas estén en manos de los que producen, etc. En estos momentos hay en nuestro país miles de hijos de trabajadores en el paro que han adquirido la cultura y formación suficiente para que una sociedad más justa funcionesin necesidad de que los trabajadores tengamos que depender de los sicarios a sueldo de los ricos. Los ricos no pueden vivir sin nosotros y nosotros no viviremos mientras existan los ricos.

 

CONTRA LA CORRUPCIÓN Y CONTRA EL CAPITALISMO: DEMOCRACIA OBRERA

UNIDAD, FUERZA Y LUCHA.

POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL




El oportunismo, siempre al servicio fiel de la oligarquía, vuelve a mostrar su esencia traidora y decadente

La lucha contra el imperialismo es una frase vacía y falsa si no va ligada indisolublemente a la lucha contra el oportunismo” Lenin

A modo de carta a los reyes magos, las cúpulas oportunistas de CCOO y UGT emitieron el pasado 26 de diciembre otra nueva propuesta de “diálogo” a sus jefes oligarcas, dirigiendo tal misiva al gobierno de Rajoy y a la organización patronal CEOE. Con esta nueva carta, se acumulan las peticiones del sindicalismo a sueldo del estado de los capitalistas para mendigar un “pacto” con sus patrones. Es consustancial al oportunismo el axioma inmutable de “pactar por pactar” con los propietarios del régimen, siempre en detrimento de las grandes masas trabajadoras a las que, cínicamente, dicen “representar”. Desde los Pactos de Toledo hasta hoy, su proceder no ha variado demasiado, importando poco el contexto en el que se desenvolvieran tales infames pactos. El mérito, reconocido por sus mentores del IBEX-35, ha sido notorio: adormecimiento, enajenación, atomización, y desmovilización del proletariado, siempre a cambio de jugosos privilegios ofrecidos por un sistema atroz al que defienden con vehemencia mercenaria. De aquellos lodos estos barros. El oportunismo es parido por el excedente de beneficios de los capitalistas que sobornan y corrompen a elementos de la clase obrera a cambio de prebendas. Los señores Toxo o Méndez, signatarios de esta nueva ofensa a la clase obrera, no representan más que una caricatura grotesca de los Bernstein de ayer.

 

Basta leer este ‘nuevo’ documento, oportunista y traidor, para corroborar la bancarrota de unas centrales sindicales empeñadas, también en este crucial momento histórico, en desmovilizar y engañar a la clase obrera a través de una concertación y un pactismo que ya ni sus jefes patronales desean, dado el eficaz papel desempeñado a favor de los intereses de la burguesía por parte de CCOO-UGT durante las últimas décadas y su actual descrédito popular, que los ha colocado en el papel de colaboradores necesarios en el sistemático ataque criminal que sufre el conjunto del pueblo trabajador. Ante la profunda crisis que subyace en la base económica del régimen capitalista, y que pone de manifiesto la senilidad de un modo de producción agotado, el oportunismo sigue mostrando con orgullo suicida sus repugnantes esencias, su miserable rol histórico; no han sido, no son y no pueden ser otra cosa que el quintacolumnismo burgués en el interior del movimiento obrero. Tal proceder, que hace de la traición un arte, halla su reflejo, aún de forma inmadura, en la conciencia de amplios sectores de las masas laboriosas, que hoy sufren en sus carnes la brutalidad de un régimen inhumano que siempre cuenta con la certificación de este oportunismo mendaz a sueldo del Estado capitalista.

CCOO y UGT, como evidencian sus patéticas súplicas de “diálogo social”, marchan directos a la barbarie de la mano de sus civilizados patrones, mientras se empeñan en arrastrar a la clase obrera hacia el abismo. No cabe duda de que su acelerado proceso de putrefacción, que corre paralelo al devenir de su adorado modo de producción, debe representar un impulso determinante para que los comunistas volvamos a tomar la vanguardia del movimiento obrero, a través de la interrelación sistemática de nuestra teoría y práctica revolucionaria, única y demoledora arma para la destrucción total del oportunismo y, por ende, del capitalismo imperialista y su criminal clase dominante.

Los señores Toxo y Méndez, representantes sindicales de la oligarquía española, solicitan a su Gobierno y patronal, precisamente en un momento histórico en que la voladura de los derechos más elementales de los trabajadores se suceden diariamente, la “iniciación de un proceso de diálogo social y de concertación”, porque al parecer es lo más urgente que “necesita España para salir de la crisis”. Pero no contentos con arrogarse la milagrosa “solución” de la crisis de la mano de sus únicos responsables, estableciendo como marco resolutivo un cómodo despacho de la CEOE, rematan afirmando que es necesario la “creación de un nuevo marco europeo, con un nuevo calendario para el cumplimiento de los objetivos de déficit que impone Bruselas”. Como dijo Lenin, es absurdo luchar contra el imperialismo, si al mismo tiempo no se lucha contra ese cáncer oportunista que intenta maniatar y paralizar al movimiento obrero.

En síntesis, esta carta de las dirigencias de CCOO y UGT que rezuma un lenguaje tecnocrático propio del mismísimo BCE, nos dice a la “ciudadanía española” (el oportunismo, por supuesto, ni habla de clases sociales y mucho menos de relaciones de producción), que basta con solicitar y pactar amablemente con la oligarquía estas “mágicas recetas”, para que nuestra desdicha existencial toque a su fin. Eso sí, todo enmarcado siempre en el mantenimiento de las relaciones de producción capitalistas, la consagración de la propiedad privada sobre los medios de producción, la compra-venta de la fuerza de trabajo y la integración en las organizaciones imperialistas supranacionales (UE).

Estas son las claves del acuerdo que las traicioneras cúpulas de CCOO y UGT consideran que necesita el estado español – siguiendo a rajatabla la consigna expresada por el Jefe del Estado puesto a dedo por Franco en su discurso navideño de la necesidad de ‘grandes pactos’ que siempre salvaguardan los intereses de la burguesía y condenan a las masas trabajadoras a la miseria:

Una “inversión productiva” de los monopolios en la base económica del régimen y un “cambio de modelo productivo”. En pleno dominio del capital financiero y en plena etapa imperialista, solicitan inversión en capital productivo “no rentable”, que obviamente iría en detrimento de la orgía de ganancias del capital financiero.

 

  • Más tiempo” a la UE, pues consideran muy necesario que para pagar un déficit, que el proletariado no ha generado (en más de un 80% deriva de grandes empresas y la banca), se “marque un nuevo calendario” para “estabilizar”, precisamente, a los mayores expoliadores del Reino; la usurera banca privada.

 

  • Mantener lo que ellos llaman el “Estado del bienestar”. Como si ese “Estado” hubiera caído de una mesa negociadora y bastara con desearlo y pactarlo para que éste se mantuviera solo. Para ellos, la contradicción capital-trabajo no existe, mucho menos la aterradora lucha de clases. Al fin y al cabo; ¿qué importa el objetivo? ¡el movimiento ( la negociación) lo es todo! nos diría el padre del oportunismo revisionista Bernstein, padre espiritual de CCOO y UGT.

 

  • La retirada de la Contrarreforma Laboral, pero para implementar el infame II Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva, ya firmado por ellos en enero de 2012. Es decir, parar un torpedo a la línea de flotación de la clase obrera por estribor, para implementar otro a babor, este ya “consensuado”. Cambiar todo para no cambiar nada; otra premisa fundamental del oportunismo.

 

  • Un “sistema fiscal justo” para una “equitativa redistribución de la riqueza”. Pedir tal cosa a la oligarquía financiera dominante – cuyas señas de identidad son el parasitismo y el robo – bordea la ciencia ficción, sino supiéramos que se están riendo de nosotros.

 

  • La “recuperación de los mecanismos democráticos”, que resumen de una forma muy peculiar; bastaría con “recuperar el diálogo social”. Es decir, que si las traidoras cúpulas de UGT y CCOO “negocian” con sus amos burgueses, sometiendo colectivamente al conjunto del proletariado y clases populares a voluntad de los explotadores, estaríamos ante un “Estado democrático”. De ahí los más de 30 años de “democracia”, actualización del modelo JONS de la “democracia” franquista.

 

Estos incorregibles oportunistas no sólo le dicen a la clase trabajadora que ellos, formando coro junto a Rajoy, Rosell y Botín, y bajo la muy europea y estridente melodía del capital monopolista (IBEX-35), nos “sacarán” de este barrizal de explotación, miseria y hambre, sino que además, todo ello se hará bajo el gansterismo imperialista de la CE, el BCE y el FMI (UE), que actuarán como hasta ahora, como disciplinados directores de orquesta. Esta es su “salida social de la crisis”. Un recital que seguiría generando abundantes beneficios a la oligarquía y consolidando una verdadera tragedia para las masas laboriosas. El oportunismo sabe perfectamente que este modo de producción (que no “modelo productivo”), ya nada puede ofrecer a la clase trabajadora, de ahí que se desviva por pedir a sus amos un “diálogo” que eternice el engaño y la desmovilización de un movimiento obrero que anda a la deriva, en parte a causa del accionar -larvado durante décadas- de estos traidores al servicio del capital monopolista.

Ante la metástasis imperialista que se extiende sin pausa por la base y superestructura del régimen, el oportunismo insiste en ofrecer tiritas y morfina, esta vez en forma de carta preñada de frases vacuas que sólo pretende suavizar la brutalidad de una realidad que se le impone al proletariado a golpe de EREs, ampliación del tiempo de trabajo, reducciones salariales, temporalidad, salarios de miseria, paro, desahucios, suicidios etc. El oportunismo, que ya certificó estas medidas brutales en el perverso II Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (legalización de la esclavitud asalariada), en su desesperada carrera hacia el abismo, quiere seguir haciendo ver a los trabajadores que con sus “aportes negociadores”, algún día indeterminado se podrá volver a aquél fraudulento “capitalismo de rostro humano” dónde tan cómodos se encontraban ellos, mientras el pueblo trabajador cavaba su tumba en el cenagal del capital financiero.

Saben bien que en el actual contexto imperialista, la oligarquía europea no puede ya dar marcha atrás, y que la lucha de clases se agudizará irremediablemente. Es por eso que lo único que piden a la criminal Troika es “un nuevo calendario”, tiempo para seguir manteniendo un statu quo insostenible, tiempo para seguir arañando días a su vil existencia. Ante el panorama atroz que ofrece este podrido Reino del capital, éstos oportunistas siguen proclamando su fe inquebrantable a un modo de producción que consideran eterno e inmutable. Es el sucio papel que la burguesía les encomendó, a cambio de recibir suculentas inyecciones de capital para asegurar su existencia como caballo de Troya de la oligarquía en el movimiento obrero. Cuando la oligarquía financiera domina sin impedimentos los ámbitos económico, político e ideológico, cuando el movimiento obrero y las clases populares se arrastran golpeadas y humilladas ante la orfandad de una organización que una sus luchas y eleve su conciencia de clase, no sorprende que el oportunismo dominante entre las cúpulas sindicales insista enfermizamente en pactar con los gestores de la dictadura burguesa. ¡Son precisamente CCOO y UGT los que más han colaborado para que tal situación haya podido establecerse a lo largo y ancho del Estado español, por eso piden ansiosos y desesperados su mordida! Más aún cuando detectan cómo el desprecio del pueblo trabajador hacia su proceder se intensifica año tras año.

Decía Lenin, en “Nuestro programa”, que;

“Y ahora preguntamos: ¿qué aportaron de nuevo a esta teoría aquellos bulliciosos “renovadores”, que tanto ruido han levantado en nuestros días, agrupándose en torno al socialista alemán Bernstein? Absolutamente nada: no impulsaron ni un paso la ciencia que nos legaron, con la indicación de desarrollarla, Marx y Engels; no enseñaron al proletariado ningún nuevo método de lucha; no hicieron más que replegarse, recogiendo fragmentos de teorías atrasadas y predicando al proletariado, en lugar de la doctrina de la lucha, la de las concesiones a los enemigos más encarnizados del proletariado, a los gobiernos y partidos burgueses, que no se cansan de inventar nuevos métodos de persecución contra los socialistas. (…)”

Como suele ocurrir con Lenin, no parecen palabras escritas en 1899, sino en pleno 2012. Hoy contemplamos con claridad meridiana cómo oligarcas y oportunistas sólo conforman dos caras de la misma moneda; la del imperialismo dominante. Si los primeros pretenden enviar al proletariado y clases populares al siglo XIX, sin anestesia y por la vía de los hechos consumados (como estamos viendo día a día), los segundos sólo aciertan a solicitar “negociación, pacto y algo de tiempo” para que tal majestuosa entrada en ese mismo siglo XIX, no sea tan “dolorosa”. No se oponen a los “recortes”, sólo piden una aplicación “diferente”, no se oponen a la “austeridad” sino que piden combinarla con el “crecimiento”, no se oponen a las políticas criminales de la UE, sólo le piden más tiempo para aplicarlas. Son enemigos declarados del proletariado y las masas laboriosas, y así hay que tratarlos.

Las contradicciones irresolubles del sistema capitalista, así como la nueva configuración de los bloques imperialistas existentes, en franca colisión con las potencias imperialistas emergentes, coadyuvan a que el imperialismo clásico arremeta con dureza contra el conjunto de trabajadores de los países occidentales. No hay ni puede haber vuelta atrás, no hay ni puede haber conciliación o pacto con los enemigos del pueblo, cuando la realidad que vivimos es la de una brutal guerra de clases desencadenada en las usinas de la oligarquía europea, ansiosa por retrasar su salida del gran teatro de la historia a base de legalizar la esclavitud asalariada e incrementar sus guerras de rapiña.

Es una necesidad histórica impostergable que el movimiento obrero se muestre capaz de organizarse y fundirse bajo un mismo programa de acción, capaz de poner los primeros ladrillos de la construcción de un poder popular independiente y antagónico al que nos domina y explota, capaz de desatar un amplio y masivo movimiento socio-político desde la base económica de este sistema caduco. En definitiva, el movimiento obrero debe caminar y caminará hacia las gloriosas banderas de la unidad y la solidaridad de clase. Pero para todo ello, se hace imprescindible purgar sin piedad a los elementos oportunistas infiltrados por la clase dominante. Sólo así podremos levantar y consolidar el Frente Único del Pueblo en todos los territorios del Estado, como férrea organización opuesta radicalmente a este régimen criminal, poniendo los cimientos de un nuevo poder democrático proletario. Organización y lucha, o espera pasiva a que la barbarie capitalista cotidiana que ya recorre nuestros centros de trabajo y barrios se intensifique día a día.

La clase obrera debe tomar conciencia de que el único camino hacia su emancipación discurre por un proceso revolucionario que halle su meta en el establecimiento de la dictadura del proletariado, en la instauración del único régimen decoroso para el conjunto de la humanidad: el socialismo. Sólo entonces podremos hablar del inicio de la civilización humana.

Y para que tal objetivo pueda ser llevado a cabo es indispensable que el Partido propague su política de masas, sin prisas pero sin pausas. Sólo un poderoso Ejército proletario, organizado y consciente de sus tareas históricas impostergables, dirigido audazmente por su vanguardia proletaria, podrá derribar el aberrante estado actual de cosas.

El oportunismo, en sus diferentes esferas, debe formar parte del pasado. La carta a los reyes magos de las dirigencias de CCOO y UGT sólo pone de manifiesto que estos secuaces de la oligarquía tienen la misma fecha de caducidad que el senil modo de producción capitalista que defienden.

¡SIN TREGUA AL OPORTUNISMO!

 

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

 

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)

 




La democracia burguesa: represión para los comunistas y para la clase obrera e impunidad para los fascistas

La dictadura de la burguesía se manifiesta, fundamentalmente, de dos maneras posibles: bajo la fórmula democrático-burguesa – ya sea con un estado con máscara de República democrático-burguesa o con máscara de monarquía parlamentaria – ó bajo una dictadura criminal fascista. Fascismo y democracia burguesa son dos caras de una misma moneda: La dictadura de la burguesía, o lo que es lo mismo, el dominio político de la clase burguesa, de los capitalistas, sistema de represión política contra la mayoría del Pueblo, la clase obrera, en la sociedad capitalista.

 

Al igual que un río desemboca en el mar, la historia nos demuestra que la democracia burguesa desemboca en la reacción y el fascismo. Ello, cada día es más evidente no sólo en el estado español, sino en todos los estados capitalistas del mundo, donde se acrecenta la represión y la explotación sobre las masas proletarias, y consecuentemente sus vanguardias comunistas, a la par que se incrementa la máxima impunidad de los burgueses para expoliar, explotar y reprimir al pueblo trabajador.

En el estado español hay multitud de presos políticos – comunistas, independentistas, anticapitalistas, etcétera – encerrados en las cárceles como consecuencia de sus ideas políticas. No sólo son reprimidos por sus ideales anticapitalistas siendo privados de su libertad, siendo juzgados por Tribunales políticos, como la Audiencia Nacional,herederos de los Tribunales de Orden Público (TOP) franquistas, sino que el estado no duda en reprimir a sus familias cuando éstas acuden a visitarlos a los penales, con medidas que atentan contra la dignidad de las personas, o mediante la política de dispersión de presos. Todo ello acontece en un estado donde los siervos políticos del capital – políticos que pasan a ser directivos de los monopolios y viceversa – se desgañitan hablando de que son un estado social y democrático de derecho.

El Partido Popular es el partido heredero del Franquismo, cuyo miembro fundador se sentaba en el Consejo de Ministros que lideraba el Caudillo, formando parte de gobiernos que ejecutaba y asesinaba a obreros y a antifascistas. Ello pone sobre el tapete la raíz fascista de aquéllos que hoy dirigen el estado capitalista español. Pero si reaccionarios son éstos, no menos reaccionarios e igual de capitalistas son aquéllos que se reivindican de la “izquierda”  del sistema y que hacen pactos mal llamados ‘de progreso’. No debemos olvidar que el PSOE fue el partido de los GAL, del terrorismo de estado. IU, que igual pone en el gobierno al PP – Extremadura, por ejemplo – que al PSOE, tiene hecho un pacto de gobierno con el PSOE en la región andaluza en el que se suscribe el “Incremento de la presencia de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado para hacer frente a los robos que se producen en las explotaciones agrícolas, ganaderas y de acuicultura”, no dudando para ello en fichar a la mano derecha de Rodolfo Ares, antiguo jefe de las fuerzas represivas del gobierno vasco, como jefe de las fuerzas represivas de la Junta de Andalucía. Y si esto es lo que hace ‘la izquierda’, para nada se queda atrás el pensamiento de los sindicatos a sueldo del estado; así el sindicato CCOO defiende el uso de las pelotas de gomas y de las escopetas correspondientes para reprimir al pueblo (puede leerse la nota completa aquí ).

 Todo en este sistema, desde la ‘izquierda’ a sueldo del Capital a la derecha, todos ellos igual de reaccionarios y de antiobreros, está corrompido y es nocivo para la clase obrera, percibiéndose ello no sólo en las acciones del estado sino en las cada vez leyes más represivas y contraria a la mayoría trabajadora que realizan los políticos a sueldo de los monopolios.

Nuestro partido y nuestras juventudes, en los últimos meses, han sido víctima de la represión estatal. En junio en Jaén miembros de la FJCE fueron agredidos por una carga policial en una manifestación celebrada en la capital jienense. Posteriormente, el pasado 26 de septiembre el Secretario Político del PCOE en Illes Balears fue detenido arbitrariamente por dos Policías Nacionales mientras caminaba solo por una de las calles principales de la ciudad de Mallorca revisándole todo aquello que llevaba y sin dar motivo alguno de la retención, eso sí, desgañitándose ante sus superiores señalando que llevaba propaganda comunista. Camaradas de la FJCE y del Partido también fueron reprimidos en Alcalá de Henares en noviembre.

El último episodio de represión contra la FJCE la tenemos en el municipio jienense de Cazorla, donde la Guardia Civil denuncia a un camarada de la FJCE como responsable de una manifestación que fue aprobada en Asamblea de estudiantes. Evidentemente tanto para las fuerzas del orden, como para la dirección del centro, el castigo es personalizado en la vanguardia. Se adjunta el texto de la denuncia.

 

El último episodio de represión contra el PCOE lo tenemos el pasado viernes, 21 de diciembre, donde la Delegación del Gobierno de Andalucía deniega e ilegaliza una manifestación convocada por el Partido para el día 28 de diciembre frente a dicha Delegación del Gobierno demandando la inmediata puesta en libertad de Alfon. Véase la denegación remitida por dicha Delegación del Gobierno.

 

 

Mientras se reprime a los comunistas y al Pueblo trabajador negándosele todo tipo de derecho, el fascismo campa a sus anchas con absoluta impunidad. De hecho, los medios del Capital, y sus partidos políticos, han loado y participado en las manifestaciones organizadas en Cataluña tanto el día 6 de diciembre como el pasado día 12 de octubre, apelando a una España grande y libre, haciendo ostentación de la negación de un derecho que tienen los pueblos como es el derecho de autodeterminación. Los ‘demócratas’ desfilaron por las calles de Barcelona de la mano del fascismo, el cual como se demuestra en la carta que a continuación se adjunta sintoniza perfectamente con los ‘demócratas’ organizadores de dichas manifestaciones. Mientras el estado reprimea los comunistas y a los trabajadores, el estado español y órganos afines alientan y otorgan medios e impunidad a los fascistas para sostener este sistema criminal de explotación capitalista.

 

Desde el PCOE exigimos la puesta en libertad inmediata de Alfon y de todos los presos políticos que existen en el estado español, donde destaca que líderes de organizaciones políticas como Manuel Pérez Martínez – en precarias condiciones de salud – o Arnaldo Otegi estén en la cárcel como consecuencia de su militancia política. Objetivamente, este sistema sólo puede proporcionar al Pueblo trabajador más explotación, miseria y represión, es por ello que las clases populares no tienen más salida que superar el actual sistema económico y político para conquistar la libertad, los derechos y la democracia que sólo puede venir de la mano del socialismo y de la dictadura de la mayoría del pueblo, de los trabajadores y de los explotados y agredidos por este sistema capitalista y su estado.

¡ LIBERTAD PARA ALFON Y TODOS LOS PRESOS POLÍTICOS !

¡ POR LA UNIDAD DEL PUEBLO TRABAJADOR, POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡POR EL SOCIALISMO!

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




IU a la deriva burguesa

El pasado 4 de diciembre la dirección andaluza de IU presentó en un acto partidario el “Manifiesto” que bajo el título: “Un nuevo tiempo político para una Andalucia autónoma, próspera y solidaria” pretende dar el impulso supremo sobre la base de un pacto social, para sacar a la región de la crisis. Las intervenciones de los líderes de la coalición, aunque sonoras, fueron a la postre la confirmación de su alta traición al pueblo andaluz, atada al reaccionarismo más ultra.

 

La situación del país no está para juegos de salón, la crisis coloca a cada cual en sitio. IU ya no puede ofrecer una visión distinta de lo que realmente es y persigue y se ha lanzado contra los trabajadores, al lado de sus enemigos. El rechazo de los trabajadores y del pueblo en general a la crisis está dando una gran lección a todos. El estado español hierve en luchas, grandes luchas que abarcan a todos los sectores de la sociedad, contra toda la política económica del gobierno capitalista. Son luchas enormes, pero aisladas, corporativas en algunos casos y exclusivamente económicas. Pelean por la no privatización de la sanidad y de la educación, contra las bajadas de los salarios, contra la negación de los patronos a firmar convenios aún obteniendo beneficios. Combaten contra los desahucios, contra la precariedad del campo con manifestaciones, plantes, huelgas de todo tipo: de hambre, de celo, indefinida…

Los trabajadores están pidiendo a voces a las direcciones de los sindicatos grandes y pequeños, a los partidos políticos de la izquierda anticapitalista, que unan esas luchas contra el enemigo común: el capital monopolista; contra los empresarios, contra el gobierno actual, porque a gran velocidad, los patronos se van lucrando económica, política y represivamente a costa de una clase obrera, de un pueblo, que está dejando su sangre en los combates, sin obtener ningún triunfo, pero que se ponen a disposición de quienes están obligados a conducirlos para que la lucha sea firme y unida con un fín concreto: acabar para siempre con las injusticias.

En definitiva, la situación actual del país requiere que para salir de la crisis a favor de los trabajadores, se forje la unidad y pasar de la confrontación netamente económica -en la que el gobierno y la patronal, es decir el capital, se encuentra a gusto-, a la confrontación política, a la lucha por el cambio de la sociedad.

Sin embargo, en medio de esta orgía burguesa, IU opta por ponerse al lado de los explotadores. Nuevamente la emprende ideológica y políticamente contra los trabajadores. Por un lado señalando como culpable de la crisis al neoliberalismo, pero no al capitalismo, con el fin de justificar su petición de un pacto al empresario andaluz, cual indigente mendiga un trozo de pan al rico. Y por el otro, colocando al pueblo a merced de la ruindad de los empresarios, mientras estos llevan a cabo despidos de trabajadores rebeldes, de padres de familia; tambien poniendo a la clase obrera a disposición de los sindicatos traidores, naturalmente, CCOO y UGT y bajo el dominio de un gobierno autonómico, que en vez de plantarse frente al gobierno estatal, se destaca por emprenderla contra todo aquel que vive de un salario.

Se trata pues de un pacto con la patronal “andaluza”, los sindicatos mayoritarios y el gobierno autonómico. ¿Acaso la patronal andaluza, por ejemplo AYESA, ABENGOA… son distintas a la del resto del Estado? ¿Es que son independientes de la política que señala la CEOE? ¿No demuestran con sus inversiones en el extranjero, que son imperialistas? ¿Por qué no le preguntan a sus trabajadores andaluces? ¿No es el presidente del gobierno andaluz Sr. Griñan, quién dijo en su primera investidura, que habia que darle dinero público a las empresas en estos momentos de crisis, puesto que ellas son las que más dan para el bien público en todo momento? ¿Y CCOO y UGT, no han traicionado a los trabajadores en un sin fin de ocasiones, jubilación a los 67 años, aplicación de EREs a sus empleados, pactos de reformas laborales hurtándole derechos a los trabajadores, etc.? Pero la cabra tira al monte, y a IU no le queda más remedio que refugiarse entre los de su calaña.

La responsabilidad de los dirigentes de IU hunde en la mezquindad a gran parte de su militancia que por ignorancia o falta de conciencia, se conducen como fanáticos, defendiendo ciegamente las políticas reaccionarias de sus líderes.

 

El COMITÉ REGIONAL DE ANDALUCIA DEL PCOE, denuncia la nueva agresión en curso de los reformistas, a los intereses de la clase obrera andaluza y al pueblo en general, y llama a su millitancia a pronunciarse con todas sus energias contra la nueva traición, a la par que doblen sus esfuerzos por conseguir la unidad de los trabajadores y de las clases populares en un FRENTE UNICO DE TODO EL PUEBLO, bajo las consignas:

 

CONTRA EL CAPITALISMO,

 

 

 

CONTRA LOS TRAIDORES,

 

 

 

CONTRA LA CRISIS,

 

 

 

 

 

 

 

SOLO CABE EL SOCIALISMO

 

 

 

COMITÉ REGIONAL DE ANDALUCIA DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPÀÑOL




25N. Victoria electoral de la oligarquía y el nacionalismo burgués


“Cataluña es una nación. Pero Cataluña no puede aislarse. La tesis de que Cataluña puede resolver su problema nacional como un caso particular, desentendiéndose y hasta en oposición al problema general del imperialismo y de la lucha del proletariado, es reaccionaria. Por este camino se va a la exageración negativa de las peculiaridades nacionales, a un nacionalismo local obtuso. ¡Por este camino no se va hacia la liberación social y nacional, sino a una mayor opresión y vejación!”

Joan Comorera

Ante la cruda realidad por la que discurre un modo de producción agotado, que fabrica esclavos asalariados y desempleados en masa, regando de miseria y pobreza a las clases populares (paro, desahucios, suicidios), ante una oligarquía financiera que en plena agudización de la lucha de clases somete con descarnada brutalidad al conjunto de la clase trabajadora; ante la persistencia de un movimiento obrero debilitado y desorganizado, el PCOC no puede más que valorar el resultado de las elecciones catalanas del 25N como un nuevo triunfo de la oligarquía galvanizada entorno al Estado español, cosechado a base de un uso indiscriminado del siempre reaccionario nacionalismo burgués, eficaz narcótico para embrutecer y dividir al conjunto del proletariado del Estado. Ha triunfado, pues, la táctica burguesa para seguir manteniendo la opresión y la vejación sobre el pueblo trabajador catalán.

 

Tal y como anticipó el PCOC, los resultados electorales del 25N eran fácilmente predecibles, más allá de inesperados descalabros electorales de la burguesía nacionalista encuadrada en CiU, que a pesar de todo, sigue ostentando la hegemonía electoral en Catalunya. Así, esa institución preñada de charlatanes y parásitos al servicio del imperialismo europeo llamada Parlament, quedará integrado en base a una falsaria dicotomía nacional entre “separatistas”-50 (62) escaños CiU / 21 (10) ERC / 13 (10) ICV-EUiA/ 3 (0) CUP- y “unionistas”- 20 (28) escaños PSC /19 (18) PP/ 9 (3) C´s. Todas las formaciones, profundamente permeadas por la ideología dominante, centraron, centran y centrarán su discurso político entorno al omnipresente nacionalismo burgués. Estos resultados confirman una nueva victoria de la oligarquía en su terreno preferido; el electoral- conviene no olvidar que el capital financiero es propietario de buena parte de las fuerzas políticas que presentaron y obtuvieron representación a un Parlament que, tal y como ocurría hasta el 25N, seguirá funcionando al servicio fiel del IBEX-35,la UE, la CE, el BCE y el mismísimo FMI.

Precisamente en plena época del capitalismo monopolista de Estado, precisamente cuando la soberanía nacional catalana (y española) se halla sometida al eje Berlín-Bruselas, los lacayos políticos de la oligarquía (CiU-PSC-PP), así como la pléyade de oportunistas que presentaron listas al proceso electoral burgués (ERC-ICV-C´s-CUP), blanden sus lucidas banderas actuando a modo de peones políticos de la criminal oligarquía que nos desgobierna. Mientras unos izan enfervorecidos sus senyeres “federalistas”, otros hacen lo propio con sus estelades “independentistas” y el resto se envuelve tras las rojigualdas “unionistas” de negro cuño monárquico-franquista. Todos ellos inmersos en un penoso y alienante discurso adormecedor que halla su máxima expresión en la reclamación de simples formas de Estado (o Estados propios), olvidando conscientemente el fondo de la cuestión, a la que ninguno de los candidatos a President ha tenido a bien siquiera citar; la senilidad de un modo de producción putrefacto y la insaciable sed de sangre proletaria de una oligarquía que mantiene el control absoluto del Estado español ( y que se halla fuertemente integrada a la UE imperialista).

Son, casualmente, dos premisas esenciales en los que coinciden de pleno todos los “separatistas” y “unionistas” que han obtenido representación parlamentaria este 25N; mantener a Catalunya bajo el yugo de las estructuras económicas capitalistas e integrar sus diferentes versiones de Estado (ya sea éste catalán o español), en las superestructuras imperialistas de la UE. Se hace evidente, tras todo el ruido desatado y en virtud de los resultados electorales obtenidos este 25N, que la oligarquía lo tenía todo bien cocinado; los graves conflictos por los que discurren las masas laboriosas catalanas, o bien proceden “de Madrid”, o bien directamente de la “deriva independentista de Mas”. Ahí acaba todo el “debate político” de estos representantes de un régimen económico que ya nada puede ofrecer a los trabajadores catalanes. En momentos en que la oligarquía estrangula a millones de proletarios, jóvenes, pensionistas, autónomos, tanto en Catalunya con en el resto de nacionalidades del Estado, siempre es conveniente mantener al movimiento obrero embrutecido en el viscoso fango del nacionalismo burgués.

El PCOC, fiel a los principios emanados del socialismo científico, vuelve a hacer suyas las palabras del lúcido dirigente comunista catalán, camarada Joan Comorera;

“La soberanía nacional y el capitalismo monopolista son incompatibles y su consecuencia lógica, la recuperación de la soberanía por la nación, supone la liquidación previa del capitalismo monopolista, es decir, como primera medida, la nacionalización de los monopolios”. (…) La separación por la separación es una idea reaccionaria, ya que en nuestro caso concreto, Cataluña, constituyéndose en un Estado independiente, saldría de una órbita de explotación nacional para caer dentro de otra igual o peor. (…) La separación por la separación no resuelve el problema nacional, porqué la continuidad del imperialismo comporta la opresión nacional, progresiva, incluso de aquellas naciones que un día fueron independientes y soberanas”.

Es obvio que los poderosos altavoces mediáticos de la oligarquía, desplegaron una monstruosa campaña nacionalista que copó debates y “programas” electorales, confirmándose la eficacia de tal campaña propagandística en los resultados obtenidos por las formaciones burguesas y oportunistas. Es de esperar, que con la nueva conformación del Parlament, el reaccionario nacionalismo burgués vuelva a situarse en el centro del “debate”; casi 1 millón de parados, millones de sobreexplotados, cientos de miles de pobres y desahuciados, miles de exiliados o decenas de suicidios, representan sólidas razones como para que la oligarquía siga narcotizando a un todavía débil movimiento obrero a través del gran circo nacionalista desatado.

No es fruto de la casualidad, que en plena crisis estructural capitalista, semejante circo haya conseguido que la primera fuerza política en cada proceso electoral burgués -la abstención- haya incluso achicado sus elevados porcentajes habituales. Es tal la putrefacción del régimen, también en su superestructura política, que lo amos de Catalunya y sus lacayos políticos se vanagloriaban el mismo domingo 25N por una “gesta histórica”; y es que “sólo” el 30,5% de catalanes nos abstuvimos de participar en semejante farsa electoral (10 puntos por debajo de los índices de abstención normales, que suelen rondar el 40%, con puntas del 51%). En definitiva, nada más y nada menos que cerca de 2 millones de catalanes decidieron no votar ni a nacionalistas “separatistas y unionistas”, ni a extraños proyectos federalistas o falsas salidas “anticapitalistas” que basan su proceder en el municipalismo interclasista. La abstención, posicionamiento firme adoptado por nuestro Partido,a pesar de los fuegos de artificio, se consolidó nuevamente como la primera fuerza electoral en Catalunya (sin contar con el numeroso voto en blanco).

Ante la previsible campaña nacionalista que volverá a dominar la superestructura político-ideológica del régimen, el PCOC vuelve a reafirmar su fidelidad inquebrantable al internacionalismo proletario, reafirmando nuestra convicción en que no será posible la liberación social y nacional de Catalunya si, con anterioridad, el proletariado catalán no es capaz de derribar al capital monopolista, uniendo sus luchas a las del conjunto del proletariado del resto de las nacionalidades del Estado, si con anterioridad la clase obrera catalana no es capaz de combatir en solidaria unión frente a nuestro enemigo común; el Estado burgués, auténtica síntesis de la opresión y la represión obrera y popular. El PCOC reafirma su convicción en que, en la actual fase imperialista que vivimos, sólo el socialismo podrá garantizar, democráticamente y en pie de igualdad, el inalienable derecho a la autodeterminación de Catalunya;

“El nacionalismo militante de la burguesía, que embrutece, engaña y divide a los obreros para hacerles ir a remolque de los burgueses, es el hecho fundamental de nuestra época” Lenin

“En diferentes épocas salen a la palestra diferentes clases, y cada clase entiende a su manera la cuestión nacional. Por consiguiente, la cuestión nacional sirve en las distintas épocas a distintos intereses y adopta distintos matices según la clase que la promueve y la época en que se promueve”

Stalin

 

Los comunistas catalanes, férreamente armados a través de nuestra ideología proletaria, no caeremos ni en aventurismos independentistas ni en nefastas actualizaciones del nacional-catolicismo españolista, pues tenemos muy claro que la clase que dirige este reaccionario proceso nacionalista no es más que la oligarquía dominante, inserta en plena época imperialista. Sabemos bien que para la clase dominante, ya esté asentada en Madrid o Barcelona, una de las funcionesprioritarias en estos precisos momentos, no es otra que la de seguir “embruteciendo, engañando y dividiendo” a la clase trabajadora, instrumentalizándola en favor de sus espurios intereses.

 

El PCOC, haciendo de la unidad y la solidaridad de la clase obrera la mejor arma contra las maniobras y ofensivas clasistas de una oligarquía netamente antiobrera y antipopular, reafirma su llamamiento al conjunto de la clase trabajadora catalana para que se organice democráticamente a través de sus órganos representativos, caminando hacia la constitución de una Asamblea unitaria de Comités, Delegados y Trabajadores, encaminada a crear sólidas estructuras de poder popular al servicio de los intereses proletarios. Un llamamiento a las AAVV ya la juventud obrera para que se organicen en Asambleas Populares y de Estudiantes, confluyendo en un poderoso Frente Único del Pueblo que aglutine al conjunto de las masas laboriosas, dirigiéndolas hacia el fin a la barbarie capitalista y poniendo los cimientos de la construcción socialista. Esta es la única salida hacia la emancipación del conjunto de trabajadores y masas laboriosas, la única salida hacia la liberación social y nacional de Catalunya y el resto de nacionalidades del Estado, la única salida hacia el fin del nauseabundo nacionalismo burgués reinante.

 

¡BASTA YA DE FARSAS BURGUESAS!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DEL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA!

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

 

COMITÉ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA