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Pablo Casado y la situación del sector agrario

El pasado 19 de noviembre tuvo lugar la intervención del líder del Partido Popular (PP) en el Congreso de Jóvenes Agricultores y Ganaderos de ASAJA (asociación de la patronal agraria) celebrado en Ciudad Real. Desde la Comisión de Movimiento Obrero y de Masas ofrecemos este análisis:

 

En primer lugar, debemos tener en cuenta que Casado no se está dirigiendo a simples trabajadores del sector primario (sean agricultores o ganaderos), sino que se está dirigiendo a sus patronos, es decir, los dueños de los medios de producción, aquellos que explotan a dichos trabajadores a cambio de un jornal miserable. Vemos, por tanto, un claro sentido de clase en el discurso de Casado, aunque lo inicie diciendo que ante la situación de este sector económico “no debe haber colores políticos”. Obviamente se está refiriendo a los colores políticos de los grandes capitales, sea el PP o el PSOE (que lidera el actual gobierno), los cuales no tienen diferencias sustanciales respecto a la cuestión agraria y defienden a los terratenientes frente a los trabajadores agrarios. Pese a esto, Casado intenta confundir ambos antagonismos de clase afirmando que durante el estado de alarma a causa de la pandemia producida por el coronavirus “muchos agricultores se jugaron la vida” o que estuvieron “dando el callo”. Sin duda alguna, su audiencia no se jugó la vida en ningún momento de la pandemia, sí los trabajadores a los que explotan. No en vano, nuestra organización denunció las malas condiciones de vida de los temporeros tanto en nuestro país como en el extranjero. Malas condiciones que se han dado a causa del deseo de estos explotadores de ahorrar costes, impidiéndoles trabajar en condiciones favorables para evitar contagios o no facilitarles agua y jabón para desinfectarse.

 

En segundo lugar, Casado ofrece una serie de reflexiones acerca de lo que se debería mejorar en el sector primario. En todo momento se muestra partidario de la dependencia de la Unión Europea y su Política Agraria Común (PAC), hablando de las ayudas (el habla de “estímulos de emprendimiento”) que se van a reducir a causa de exigencias medioambientales. La cuestión medioambiental, a lo largo de su discurso, se le antoja como exagerada y sensacionalista, lo que nos recuerda aquella frase de Karl Marx de “el capitalismo tiende a destruir sus dos fuentes de riqueza: la naturaleza y los seres humanos”. Pablo Casado habla de cómo los agricultores (es decir, la burguesía agraria) son los que más se preocupan de la situación del medioambiente, haciendo especial énfasis en el sector ganadero: “que se diga que el sector cárnico y ganadero es contaminante, es tremendo”.

 

Con la boca pequeña reconoce que hay casos en la agricultura donde “puede haber algo” de contaminación. Es bastante cínica esta declaración teniendo en cuenta que en este país se vive uno de los mayores desastres ecológicos en el Mar Menor (Murcia) a causa del vertido excesivo de nitratos y fosfatos en sus aguas, fruto de la agricultura intensiva, que obliga al empleo masivo de fertilizantes, pesticidas, degradación de la tierra y sobreexplotación de sus recursos hídricos, como ya denunciamos en un artículo. Respecto al sector ganadero o cárnico, que es lo que más menciona Casado, también tenemos ejemplos cercanos de contaminación, como es el caso de El Arabí (en el municipio de Yecla, también en Murcia), donde hay movilizaciones vecinales contrarias a la construcción de una granja porcina (perteneciente a Cefusa, principal suministradora de ganado del Grupo Fuertes), algo de lo que también se hizo eco nuestro partido. El vertido de los purines de cerdos (resultado de la limpieza con agua de los excrementos de los cerdos) es altamente contaminante (siendo su control obligatorio en el estado español) y podrían aproximarse al casco urbano en caso de lluvias torrenciales. No es de extrañar la complicidad de Casado en este tipo de contaminación teniendo en cuenta que su partido es el representante (al igual que el PSOE) de la burguesía murciana.

 

En tercer lugar, Casado también está defendiendo a la patronal agraria cuando habla de una bajada de impuestos a la misma. Para llevarla a cabo, según nos dice, se debería aplicar la denominada “mochila austríaca”, poniendo de ejemplo la Italia de Mario Draghi (el mismo que promovió la privatización de diferentes empresas públicas), la Francia de Emmanuel Macron (cuando las protestas francesas en el sector agrícola están a pie de calle, y donde se explota a temporeros inmigrantes, entre ellos españoles) o Polonia (uno de los países más inclinados a la extrema derecha de la UE). Estos son los modelos de política fiscal del fascista Pablo Casado. La mochila austríaca no deja de ser un modelo laboral que busca facilitar aún más la explotación de los grandes empresarios y terratenientes al permitirles el despido gratuito y generar mayor precariedad entre la clase obrera. De nuevo, las intenciones clasistas de Casado se pueden apreciar en su discurso.

 

Finalmente, Pablo Casado, el mismo que acusa a otros de haber visto a un campesino “solo en una serie de Netflix”, remata su discurso con unas declaraciones que han sido muy publicitadas en diferentes medios de comunicación:

 

Además de todo esto, lo que al menos no merecéis es que se os ataque. Claro, que yo esté escuchando que la agricultura española es esclavista es algo que a mí me ofende. Me ofende. Porque para un agricultor sus trabajadores son su familia”.

 

¿En qué realidad vive Casado? Entre el año 2020 hasta el presente se ha denunciado la explotación de temporeras marroquíes en los campos de fresa de Huelva, que no sólo sufren abusos laborales sino también sexuales por parte de sus patronos. También hay denuncias de agresiones violentas, como la que sufrió otro trabajador inmigrante que fue apuñalado por el dueño de la finca para el que trabajaba. En otros casos, estos trabajadores mueren y son abandonados a su suerte frente a centros de salud por sus patronos sin que estos den la cara al no haber regularizado su situación laboral, como es el caso de un jornalero marroquí de Hinojares (Jaén) por su patrón (apoderado de VOX, socios hasta hace unos días del gobierno andaluz presidido por el partido de Casado) o del nicaragüense Eleazar Blandón, de 42 años, obligado a trabajar para su patrón en plena alerta naranja causándole su muerte y abandonado, al igual que el caso anterior, por su patrón en la localidad de Lorca (Murcia). O cuando en plena pandemia, y el peligro que conlleva esto para su salud, centenares de temporeros dormían a la intemperie en la provincia de Jaén durante la campaña de la aceituna.

 

Incluso un relator especial de la ONU, Philip Alston, denunció la situación de hacinamiento en la que vivían los temporeros de Lepe (Huelva):

 

Los inmigrantes con los que hablé en Lepe y en las afueras de Huelva viven en chabolas y no tienen ni agua, ni electricidad, ni alcantarillado; viven en condiciones precarias, en las que en cualquier momento hay un incendio, se duchan al aire libre y algunos llevan más de cinco años allí, se deben mejorar esas condiciones. La industria de la fresa mueve más de 500 millones de euros y las grandes empresas deben preguntarse cómo esto sigue así y tomar medidas para mejorar esas condiciones”.

 

Pocos días antes de este discurso incluso se viralizó en Twitter un video donde un jornalero pide a su patrón que cumpla con sus derechos laborales, a lo que este responde que le da igual la ley (de nuevo, la burguesía agraria incumple su propia legalidad) e incluso hace un amago de agresión a este:

 

En ningún momento de los casi 30 minutos que dura el discurso de Casado se hace una alusión, por minúscula que sea, a estas cuestiones. Simplemente porque para él los jornaleros (sean nativos o extranjeros) sólo son instrumentos con los que la patronal extrae su riqueza. No es-para él y cualquier otro político al servicio del capitalismo-la cuestión prioritaria. Conviene así mismo recordar, como ya hicimos en otro artículo, que el latifundio no es sólo un elemento fundamental del capitalismo monopolista de Estado, sino un sostenimiento del fascismo en España. No es casualidad que gran parte de estos terratenientes están vinculados a organizaciones abiertamente fascistas como VOX, siendo esta organización una de las grandes defensoras de los intereses de ASAJA. Casado sabe esto a la perfección como buen fascista. No en vano al día siguiente de su discurso, coincidiendo con el aniversario de la muerte de Franco (20 de noviembre) acudió a una misa en honor al dictador en Granada.

 

Como conclusiones, vemos que la política de Casado (que es a grandes rasgos la misma de todas las organizaciones al servicio del capital), se posiciona abiertamente con la patronal agraria en detrimento de los trabajadores del campo, es dependiente de la Unión Europea, contraria a la preservación del medioambiente y pro-latifundista.

 

En su lugar, el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) lleva en su programa político la defensa de una Reforma Agraria, la cual debe ser antilatifundista y antimonopolista, haciendo hincapié una vez más en la necesidad de salir de la Unión Europea como requisito imprescindible para que esta sea realmente efectiva. De esta forma se pondrá freno a la burguesía agraria que no duda en explotar nuestros recursos naturales y a nuestra clase con la intención de obtener más ganancias. Sólo el fin del capitalismo y la socialización de los recursos naturales pondrá fin a esta situación.

 

Así mismo, debemos tomar conciencia que, al igual que la burguesía se organiza a nivel nacional e internacional para defender sus intereses, nosotros, la clase obrera, debemos hacer lo propio y construir su propio órgano de poder de manera que conformemos un Frente Único del Pueblo con la clara intención de acabar con la dictadura de la explotación del hombre por el hombre.

 

¡Por la Reforma Agraria Antilatifundista y Antimonopolista!

¡Fortalece el Partido Comunista Obrero Español!

¡Por el Frente Único del Pueblo!

¡Socialismo o barbarie!

 

Córdoba, 27 de noviembre de 2021

 

COMISIÓN DE MOVIMIENTO OBRERO Y DE MASAS DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Sobre el acto público del PCOE en Sevilla del 13 de noviembre

El pasado 13 de noviembre el PCOE celebró un acto público en el cual se trató la situación que vive la clase trabajadora de Sevilla y del mundo. En dicho acto se leyó un comunicado en el cual se hace un repaso de algunos de los diferentes conflictos que se están dando en Sevilla y en el Estado español y de la situación insostenible del sistema capitalista. Posteriormente se debatió sobre este mismo asunto y sobre el papel de los comunistas hoy en día. La conclusión fue clara, la única salida es la unidad de los comunistas y la organización de la clase trabajadora en torno a un Frente Único del Pueblo y en torno al sindicalismo de clase. A continuación se expone dicho comunicado:

“Los barrios obreros de Sevilla se encuentran entre los más pobres de España, encontrándose tres de ellos (el Polígono Sur, Los Pajaritos y Torreblanca) entre los cuatro barrios con una menor renta media anual, siendo esta inferior a los 6.000€. Esta situación de pobreza no es algo exclusivo de estos barrios, es una situación que vive toda la clase trabajadora. Sevilla finalizó el año 2020 con una tasa de paro del 22’44%, con una tasa de temporalidad del 32’55%. Situación que empeora para los más jóvenes de clase trabajadora, con una tasa de paro juvenil en Andalucía del 52%, quienes además tienen un salario medio que apenas supera los 8.000€.

Estas condiciones límite que vive la clase trabajadora se ven reflejadas en los diferentes conflictos laborales que se están dando en todos los sectores. Como es el caso del sector público, donde el pasado 28 de octubre se organizó una huelga para denunciar los recortes, la temporalidad de los trabajadores de las administraciones públicas y el llamado “Icetazo”, por el cual se ha decretado que aquellos que no tengan 10 o más años de experiencia pierdan sus empleos y sean obligados a presentarse a unas oposiciones, acuerdo que ha sido firmado por los grandes sindicatos CCOO, UGT y CIG.

Estos recortes, aunque se suelen atribuir a los gobiernos del PP, se han dado a lo largo de la historia del capitalismo monopolista de estado y es que los funcionarios públicos han perdido desde 1982 más de un 40% de su poder adquisitivo. Otros ejemplos de estos recortes son los despidos de 3000 sanitarios a través de un mensaje de whatsapp o el nuevo bloqueo a la contratación de personal sanitario. Recortes en sanidad que se ven reflejados en el aumento de suicidios y autolesión en los jóvenes o en el aumento del número de cánceres sin diagnosticar.

En cuanto a la educación, durante la pandemia hemos podido ver cómo los políticos desconocen la realidad del alumnado, además se ha vuelto a poner de manifiesto la falta de profesorado. Por no hablar de las FP Dual, las cuales no son más que una forma de proveer de mano de obra barata para los capitalistas.

Otro ejemplo de decadencia del sistema de educación pública es la privatización de los servicios de la universidad de Sevilla, en 2011 los puestos de mantenimiento del personal de la universidad eran un total de 215; estos puestos han pasado a un total de 200 en 2020. Sin embargo, durante estos años las infraestructuras de la universidad han aumentado, generando por lo tanto más carga de trabajo que debería haberse traducido en más puestos de trabajo, en lugar de menos.

Y es que, como todo en el sistema capitalista, lo público es gestión burguesa y, como tal, su fin sirve a los intereses de los capitalistas y de los monopolios.

Otro ejemplo más de la explotación que ejercen los capitalistas son las condiciones lamentables que sufren los trabajadores del campo, donde los jornaleros, la mayoría inmigrantes, tratan de sobrevivir aceptando las miserias que los propietarios imponen, viviendo en unas condiciones infrahumanas. Así es el caso de las temporeras marroquíes de los campos de fresa de Huelva, que no sólo son explotadas laboralmente, sino que sufren acoso y agresiones sexuales por parte de sus patrones, o como el caso del jornalero nicaragüense de 42 años en Lorca (Murcia) que fue obligado a trabajar para su patrón en plena alerta naranja, lo que le causó la muerte. Además, su cuerpo desfallecido fue abandonado en un centro de salud por este mismo patrón. La situación actual del campo no hace más que dejar clara la necesidad de una reforma agraria antilatifundista y antimonopolista.

No son mejores las condiciones en la industria cárnica, donde hay constantes accidentes laborales y donde se amenaza a cualquier trabajador que intente luchar por mejorar sus condiciones. Esto mismo le ocurrió a Kalidou Balde, senegalés de 44 años, que intentó crear una sección sindical en el matadero Mafriges y tras haber sido amenazado si no abandonaba sus intenciones y activismo, bajaron su salario de 1.700 euros a 1.300, sirviendo de escarmiento al resto de sus compañeros.

Un caso concreto de la miseria que vive la clase trabajadora en Sevilla lo podemos ver en Persán, empresa en la que ni siquiera se respetan el Convenio colectivo ni el Estatuto de los Trabajadores, dándose importantes brechas salariales entre trabajadores con las mismas funciones, imponiendo la empresa unilateralmente el calendario laboral y dónde no se respeta la normativa de prevención de riesgos laborales. Además en Persán el 70% de los trabajadores están contratados por empresas externas, sufriendo incluso una peor situación laboral. Situaciones que permiten los mismos sindicatos traidores de siempre, CCOO y UGT.

También pudimos ver como a principios de 2021 los trabajadores de Aernnova estuvieron más de 80 días en Huelga por lo despidos anunciados por la empresa en febrero, finalmente se llegó a un acuerdo por el cual se despedirían a 40 trabajadores este año y a 33 en 2022, acuerdo con el que claramente perdía la clase trabajadora y ganaba la empresa, aun así dicho acuerdo fue celebrado como una victoria por CCOO, mostrando una vez más su sindicalismo amarillo y su traición a la clase obrera.

Estos despidos no son más que consecuencia de la automatización de la producción, y de la transición digital y ecológica que se está llevando a cabo desde hace años en la economía mundial.

Esto mismo está sucediendo en la factoría de Renault de Sevilla, donde en julio se despidió a 18 trabajadores en la fábrica de Renault en el barrio de San Jerónimo. Mientras que dicha empresa recibe ayudas millonarias del Estado como parte de esta transición tecnológica y ecológica. Además Renault anunció en 2020 una nueva operación de marketing: Renaulution, operación que se basa en la reducción de costes, como la mano de obra, la mayor flexibilización de las plantillas y el desplazamiento de la producción a otros países para obtener mayores ganancias.

Según diversos informes, el proceso de automatización en el Estado español afectará en torno a un 50% de los trabajos actuales, siendo los sectores del transporte, la logística y la industria donde más puestos de trabajo se podrían perder. Se suele poner al Covid como excusa para justificar todos estos despidos, pero lo que realmente hay detrás es un cambio del modelo productivo basado en la robotización.

Sin embargo, esta automatización en manos de la clase obrera y generando productos y servicios con el único fin de satisfacer las necesidades del ser humano, se convierten en herramientas de progreso que mejoran la calidad de vida, pero como vemos, bajo el capitalismo, se convierte en paro y en mayor miseria para la clase trabajadora, ya que el único fin de este sistema es aumentar los beneficios de los capitalistas.

Uno de los últimos conflictos laborales que se han dado en Sevilla ha sucedido en el sector de la limpieza, el pasado 24 de octubre los sindicatos ASC, CNT y CGT convocaron una concentración como protesta por la inminente firma del nuevo convenio provincial de limpieza de edificios y locales por parte de CCOO y UGT, convenio que abunda en la precariedad y explotación en un sector en gran medida feminizado y en el que en la mayoría de los casos no llega al SMI.

Como vemos todos estos conflictos tienen un factor común, el cual no es otro que el papel de los sindicatos amarillos, principalmente CCOO y UGT, los cuales firman todo tipo de acuerdos en contra de la clase trabajadora. Y es que estos sindicatos verticales son una herramienta fundamental del capitalismo, los cuales no tienen otro objetivo que desorganizar y traicionar a la clase trabajadora. Prueba de este papel fundamental que cumplen son los millones con los que el Estado riega a estos sindicatos, aumentando en un 56% las subvenciones en comparación con 2020 o que la propia patronal reconozca la necesidad y la “responsabilidad” de sus sindicatos del sistema.

Entre estos acuerdos destaca la subida del salario mínimo interprofesional de 15€ al mes, lo cual no es más que una burla a los trabajadores teniendo en cuenta que la inflación en España se sitúa en el 5’5% y se espera que a final de año llegue al 7%, o las negociaciones de cada ERE, por las cuales los sindicatos traidores se llevan un porcentaje en concepto de gastos de gestión.

También conocimos hace poco la intención del gobierno de impulsar los planes públicos de pensiones, que estarían gestionados por entidades privadas, por lo que no implican más que la privatización de estas. Este acuerdo también será firmado por CCOO y UGT, quienes a pesar de que sacan comunicados en los que dicen defender las pensiones públicas, por otro lado, ofrecen planes de pensiones privados a sus afiliados, participando y obteniendo pingües beneficios de estos.

Tampoco nos podemos olvidar de la supuesta derogación de la reforma laboral del PP, la cual llevaban tanto PSOE como Unidas Podemos en sus programas pero que sigue sin llegar, a pesar de haberse comprometido a ello junto a Bildu en mayo de 2020, siendo este el ejemplo más claro de cómo este gobierno se está riendo de la clase trabajadora.

Además, el gobierno más progresista de la historia, no ha hecho nada para evitar los altísimos precios de la luz que se han dado en los últimos meses, siendo su única medida bajar el IVA, lo cual no solo no ha conseguido frenar la subida del precio de la luz, sino que además significa una menor recaudación de impuestos, conllevando en la práctica un mayor aumento de los beneficios de la burguesía. La solución para Unidas Podemos es crear una empresa de energía pública, pero, como ya hemos visto en repetidas ocasiones, estas empresas públicas bajo el capitalismo acaban de la misma forma, privatizadas.

Y si hay un tema que muestra las mentiras de este gobierno, especialmente de Unidas Podemos, es el de los desahucios. Desde hace meses han estado anunciando que estos se iban a parar, pero sin embargo los desahucios por impago del alquiler entre enero y marzo de 2021 son un 14% superiores a los datos del mismo periodo de 2020; los desahucios por impagos de hipotecas entre enero y marzo de 2021 son un 6,5% superiores a los datos del mismo periodo de 2020; los desahucios por otras causas aumentaron un 46,2% en ese mismo periodo con respecto al año anterior. Es decir, hay más que antes de la pandemia. Y estos no se llevan a cabo solo por las fuerzas represivas del estado, sino que también se llevan a cabo por empresas de desokupacion fascistas, de esta forma ocurrió en el edificio Pinillos de Sevilla hace unos días. Y es que el capital recurre al fascismo cada vez que lo necesita para defender sus intereses.

Como vemos este gobierno no es más que otro gobierno al servicio de los capitalistas, gobierno que se llena la boca a la hora de hablar de defender a la clase trabajadora, pero que en la realidad no es diferente a cualquier otro gobierno. Además, no solo traiciona y miente a la clase trabajadora, sino que además ha provocado, junto a los sindicatos vendidos, la desmovilización de esta. Ya que, sin duda alguna, si cada una de estas políticas las hubiera llevado a cabo un gobierno del PP o si las pésimas condiciones en las que se encuentra la clase trabajadora se dieran con dicho gobierno, estos mismos partidos y sindicatos estarían llamando a la protesta.

La situación actual del capitalismo es insostenible, siendo la propia burguesía la primera que es consciente de esto, por ello, para intentar mantener con vida un sistema que ya está caduco está imponiendo un cambio de modelo productivo. Cambio que, como ya hemos comentado, se basa en la automatización y robotización de la producción. Además a esto hay que sumarle el aumento del teletrabajo, lo cual no es nada más que el paso previo a la generalización de la uberización del trabajo, el trabajo a destajo, con lo que se busca acabar con las relaciones laborales actuales y sustituirlas por la relación empresa-autónomo, de forma que en lugar de ganar un salario en base a las horas trabajadas, se pasara a ganarlo en base a las unidades de trabajo producidas, haciendo que los trabajadores compitan entre ellos por sacar el trabajo más rápido y barato a fin de asegurar la futura demanda. Es decir, no hará más que empeorar la vida de los trabajadores.

Pero, aunque los capitalistas hagan lo imposible para salvar este sistema, el capitalismo es un sistema caduco. Prueba de ello es la contradicción que supone este cambio de modelo, ya que el aumento de la robotización, como hemos dicho, supone una disminución de los puestos de trabajo. Sin embargo, los beneficios de los capitalistas les llegan a través de estos, del trabajo de la clase obrera, por lo que su cuota de ganancia caerá. Además, el mayor paro y los menores salarios tendrán como consecuencia la caída de la capacidad de gasto, por lo que se producirán mercancías que no podrán ser consumidas. A su vez, se debilitarán los ingresos en las arcas del Estado, dado que estas se sostienen principalmente por las rentas del trabajo y los impuestos que paga la clase obrera, y con ello, se debilitará el propio Estado, que es el mayor instrumento de opresión que tiene la burguesía.

Con todo lo expuesto queda claro que el capitalismo es un sistema moribundo y que la única salida es poner todos los recursos y las riquezas al servicio de la clase trabajadora para de esta forma cubrir todas nuestras necesidades, es decir, armonizar el sistema de producción con las fuerzas productivas.

Para que esto se dé son necesarias dos condiciones, unas objetivas y otras subjetivas. Como hemos visto las condiciones objetivas para acabar con este sistema se dan de sobra. En cuanto a las condiciones subjetivas, para que estas se den es necesario que el sujeto revolucionario, la clase obrera, se organice y asuma su papel en la historia, que no es más que mandar al capitalismo al estercolero de la historia. Para que ello se dé el PCOE está trabajando en desarrollar tres pilares fundamentales.

El primero es la unidad de los comunistas, unidad que el Partido Comunista Obrero Español lleva impulsando desde hace más de un año. Y es que sin la unidad de los comunistas y su organización será imposible organizar a la clase trabajadora.

Por otro lado, es necesaria la organización en los centros de trabajo en sindicatos de clase, ya que como hemos visto los sindicatos amarillos no hacen más que defender los intereses de los capitalistas. Esta visión del sindicalismo es la que defiende la Federación Sindical Mundial y sus sindicatos afiliados, que en el Estado español es ASC, Alternativa Sindical de Clase.

Por último, es necesario unir la lucha de los trabajadores en los centros de trabajo con las luchas de la clase obrera en los barrios, con la lucha de los estudiantes obreros en defensa de sus intereses y por la conquista de derechos, con la lucha de la mujer trabajadora, de los jubilados y pensionistas, de los jornaleros, en definitiva unir todas las luchas de los sectores del proletariado en alianza con otras clases laboriosas conformando Frente Único del Pueblo, un contrapoder obrero y popular contra el capitalismo y su Estado.”

 

¡POR LA UNIDAD DE LA CLASE TRABAJADORA!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Comité Provincial del PCOE en Sevilla




Reforma laboral: el gobierno ‘progresista’ se ríe de los trabajadores

Si revisamos el programa electoral con el que Unidas Podemos se presentó a las últimas elecciones, entre muchas promesas vacías que jamás se cumplirán podemos encontrar lo siguiente con respecto a las reformas laborales de PSOE (2010) y PP (2012):

En el programa electoral del PSOE podemos encontrar también referencias a la reforma laboral del PP, a la que se le atribuyen todos los males, incluidos los que son consecuencia directa de la reforma laboral del PSOE de 2010:

Ya en mayo de 2020, PSOE, Unidas Podemos y Bildu pactaban “derogar de manera íntegra” la reforma laboral del PP de 2012:

Llevamos ya años escuchando en los medios al gobierno de coalición hablar de la derogación de la reforma laboral, algo que técnicamente de hecho no es posible como tal, pues la reforma laboral no es una ley, sino que fueron modificaciones de una ley ya existente, el Estatuto de los Trabajadores, ley que no se va a derogar en ningún momento. Entendemos pues que en todo momento, estos partidos estaban hablando de revertir los cambios realizados en esas reformas laborales –o en la reforma laboral del PP ahora que todos han rebajado sus promesas electorales-.

Leyendo los diferentes programas electorales, los acuerdos previamente alcanzados y las diferentes noticias en las que el gobierno habla de derogar la reforma laboral, podríamos pensar que en noviembre de 2021 la reforma laboral del PP –la del PSOE ahora la dan por buena sus socios de gobierno– estaría ya derogada. Sin embargo, el pasado 2 de noviembre PSOE y Unidas Podemos anunciaban que habían alcanzado un acuerdo –otro más– para derogar la reforma laboral de 2012.

Sólo una panda de sinvergüenzas oportunistas puede seguir anunciando algo que llevan años prometiendo e incumpliendo, como si nada, con la naturalidad de quien lleva en su ADN la traición y el engaño. La ‘nueva’ política ha demostrado ser la misma basura que la vieja, esa que venían a cambiar. No hay más que echar un vistazo a las declaraciones de Yolanda Díaz, la mitificada ministra de trabajo a la que la progresía y algunos medios de manipulación rinden pleitesía como si de una diosa se tratase, en las que matizaba la supuesta derogación de la reforma laboral.

En dichas declaraciones aclaraba la ministra: “¿Técnicamente se puede derogar la reforma laboral del Partido Popular? No, porque fue una reforma expansiva que afectó a más de 20 preceptos del Estatuto de los Trabajadores, a varios reales decretos y directivas”, añadiendo que “sería irresponsable”.

Evidentemente que la reforma en sí no es derogable técnicamente, pero las modificaciones realizadas en el Estatuto de los Trabajadores por ambas reformas son técnicamente reversibles, volviendo a la situación anterior, o volviendo a actualizar los artículos modificados por las reformas para recuperar los derechos perdidos.

Pero la realidad es que el anterior Estatuto de los Trabajadores, siendo menos malo que el actual, así como nuestra constitución y la gran mayoría de leyes, son el fruto de la democratización del franquismo en nuestro país, trasladando la gran mayoría de las prerrogativas fascistas a nuestra legalidad.

Sin embargo, para quienes defienden la transición como un proceso modélico, volver al Estatuto de los Trabajadores anterior a las reformas laborales es parte de su argumentario político y de sus promesas electorales, como bien hemos podido comprobar. No obstante, la ministra considera “irresponsable” aplicar las medidas que su coalición electoral (Podemos-PCE-IU) llevaba en el programa para las últimas elecciones. Incluir medidas “irresponsables” en un programa electoral para engañar a tus votantes debe ser algo muy ‘responsable’ para quienes pretenden a toda costa defender este Estado fascista.

En este sentido, lo primero que hay que analizar es cómo el gobierno de coalición ha dado por buena la reforma laboral del 2010 implantada por el PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero, y qué medidas se implantaron entonces:

  • Descuelgue de convenios: La reforma laboral introdujo la posibilidad para las empresas de que, en caso de crisis, no se aplicase el régimen salarial previsto por el convenio colectivo de ámbito superior a la empresa, permitiendo de esta forma a las empresas reducir las condiciones salariales.

  • Reducción de jornada por causas económicas: Se habilitó igualmente a las empresas a reducir la jornada y el sueldo entre un 10% y un 70% por causas económicas.

  • Ampliación de la indemnización de 33 días por año trabajado en despidos improcedentes: A pesar de que la indemnización por despido improcedente en el anterior Estatuto de los Trabajadores estaba fijado en 45 días por año trabajado, existía un tipo de contratación de fomento del empleo que permitía una indemnización de 33 días. La reforma laboral de 2010 amplió el número de trabajadores que pasaban a poder ser despedidos con una indemnización de 33 días, incluyendo a trabajadores con más de tres meses en las listas del desempleo, los desempleados entre 31 y 44 años que hayan tenido un contrato fijo y que se les hubiera extinguido un contrato de carácter indefinido en una empresa diferente, a los desempleados que en los dos años anteriores hubieran estado con contratos temporales, y a los contratados temporales a quienes la empresa quisiera hacer fijos desde la reforma.

  • Calificación de procedencia de despido por pérdidas de la empresa: esta reforma habilitó la posibilidad de despedir objetivamente por causas económicas, lo que reduce la indemnización de 45 días a 20, permitiendo a la empresa acogerse a este modelo en base a “pérdidas actuales o previstas”. De esta forma, una previsión de pérdidas en una empresa que tiene beneficios –previsión realizada por la propia empresa– bastaría para despedir a trabajadores ahorrándose más del 50% de la indemnización, facilitando enormemente los despidos.

  • Despido por absentismo: Esta medida permitía a las empresas despedir por absentismo a aquellos trabajadores que faltaran a su puesto de trabajo durante más de un 20% de las jornadas hábiles a lo largo de dos meses consecutivos, o el 25% si son cuatro meses discontinuos dentro de un periodo de 12 meses.

Estas medidas son ahora ratificadas en los acuerdos firmados por PSOE y Unidas Podemos al olvidar por completo la reforma laboral del 2010 y centrarse únicamente en la de 2012. Pero más allá de eso, ya podemos ver claramente cual será la dirección de la nueva reforma laboral que llevará a cabo el gobierno títere, que se adaptará a los ajustes que exige Europa para entregar los fondos del plan de recuperación.

El pasado 3 de noviembre ya dejaba una pista la ministra en una entrevista en La Sexta, en la que aclaraba que el Gobierno “no va a tocar el despido” en su nueva reforma, aclarando que “la reforma laboral del PP fue muy agresiva, y este Gobierno va a actuar en lo más urgente y necesario del mercado de trabajo, que es su modernización”.

Para la ministra ‘comunista’, la rebaja en la indemnización por despido que entre PSOE y PP implantaron en sus respectivas reformas y que ha permitido a las empresas acometer millones de despidos desde entonces, no es algo urgente ni necesario. Lo importante es ‘modernizar’ el mercado de trabajo, que no es más que un eufemismo de permitir más libertad a las empresas para aplicar las medidas que consideren para mantener sus beneficios a costa de las condiciones de la mayoría trabajadora.

Ese discurso de ‘modernización’ que hoy defiende Yolanda Díaz es el mismo que Pedro Sánchez exponía en el debate de investidura de 2019, señalando que quería configurar un nuevo Estatuto de los Trabajadores debido a lo arcaico del anterior que, según él, “data de los 80s del siglo pasado”, algo que no supone ningún problema para estos lacayos del imperialismo cuando se trata de la podrida Constitución de 1978, que sentó las bases para que los franquistas se levantaran de un día para otro siendo demócratas, que apuntaló el dominio de los monopolios salvaguardando la divina propiedad privada de los medios de producción, protegiendo a ultranza al capitalismo, negando los derechos democráticos de las naciones oprimidas, conservando intacto el aparato franquista dentro del Estado (ejército, judicatura, etc).

El Plan de Recuperación pactado con la Comisión Europea incluye también estos apuntes que indican claramente el sentido de las medidas que este gobierno pretende aplicar en materia de mercado laboral, hablando de la “modernización de la negociación colectiva”, o de la subcontratación, indicando que “procede una modernización de su regulación que asegure un uso adecuado en los supuestos que mejoran la actividad productiva”.

Por encima de todo este juego de titulares y noticias propagandísticas, del teatrillo del simulado enfrentamiento dentro del ejecutivo, de las vergonzantes declaraciones de la derecha más reaccionaria que casi parecen pretender hacer bueno al gobierno actual, la realidad es que este sistema es totalmente irreformable, y que gestionado por oportunistas o por fascistas, sólo avanzará en una dirección, en la cada vez mayor explotación de la clase trabajadora.

Sólo la demolición del capitalismo y la construcción revolucionaria del socialismo pueden garantizar unas condiciones dignas para la mayoría trabajadora. No hay otra salida que arrebatar los medios de producción a la burguesía monopolista que es quien dicta las leyes que los gobiernos acaban aplicando, constituir un poder obrero alternativo a través de un Frente Único del Pueblo que garantice que la riqueza que generamos los trabajadores esté al servicio del pueblo. La disyuntiva es clara, o ellos o nosotros.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




La banca continúa su desfalco a la clase obrera mientras el gobierno ‘progresista’ aplaude

Desde que comenzó la pandemia, los grandes bancos españoles que cotizan en el Ibex-35 –Bankinter, BBVA, CaixaBank, Sabadell y Santanderhan obtenido unas ganancias netas de 22.897 millones de euros. Un gran porcentaje corresponde a CaixaBank, incluyendo los resultados de 2020 de Bankia, entidad que absorbió a primeros de este año con el beneplácito del gobierno de coalición entre los socialfascistas del PSOE y los oportunistas de PODEMOS-IU-PCE, esos que iban a recuperar el dinero del rescate bancario pero que en su lugar se ponen de lado ante una nueva fusión que afianza el poder de los monopolios y perjudica a la clase trabajadora.

Mientras tanto, esas mismas entidades que fueron rescatadas con dinero público y que actualmente reciben 70.000 millones en impuestos que no pagan y garantía del Estado para 110.000 millones de euros en créditos de dudoso cobro, continúan desahuciando a miles de familias a pesar del tan cacareado ‘escudo social’, siendo precisamente los bancos rescatados con dinero público los que más han desahuciado.

Con esas ayudas millonarias recibidas por los bancos, estos además se han encargado de enviar al paro a más de 17.000 trabajadores con la excusa de la pandemia –que como hemos visto les ha generado suculentos beneficios– a través de numerosos EREs. En otros sectores, los ERTEs, la medida estrella del gobierno de coalición que no es más que una transferencia de dinero público a manos privadas, y que ya han sido usados de forma fraudulenta por más de 5.700 empresas, se convierten paulatinamente en EREs, reconociendo el propio Banco de España la ineficacia de esta medida.

Todas estos desmanes de los monopolios bancarios contrastan con las supuestas intenciones de Podemos de crear una banca pública, medida que cada cierto tiempo los oportunistas usan como propaganda ante el cada vez mayor desengaño de la clase trabajadora, que tiene que escuchar una y otra vez las promesas vacías de los socios de gobierno de ‘los del GAL y la cal viva’, teatralizando un supuesto enfrentamiento interno en el seno del ejecutivo para justificar así la aplicación de nuevas medidas contrarias a los trabajadores. Banca pública era Bankia, que fue rescatada con dinero público para posteriormente ser regalada de nuevo a manos privadas. En lugar de socializar toda la banca, Podemos pretende crear otro banco con dinero público que después podrá ser igualmente regalado a los monopolios, que ya han demostrado de sobra ser quienes de verdad dirigen el Estado.

Queda demostrado una vez más que ningún gobierno, ni los abiertamente reaccionarios, ni la pata izquierda del sistema, puede reformar este sistema criminal y lleno de podredumbre, pues como hipócritamente fingía haber descubierto recientemente el oportunista Pablo Iglesias, el gobierno no tiene el poder del Estado. El Estado es un entramado mucho mayor que el propio gobierno, una herramienta de dominación de una clase sobre otra, que en España está en manos de fascistas –empresarios, jueces, ejército– que gracias a la traición del PCE se levantaron siendo demócratas un día de 1977.

Por ello la única salida para la clase obrera es la destrucción de este Estado fascista y la construcción de un Estado obrero que ponga en manos del pueblo trabajador todos los medios de producción y la riqueza generada, construyendo así el socialismo como paso previo al comunismo y garantizando de una vez por todas el bienestar de la gran mayoría trabajadora.

 

¡Socialismo o barbarie!

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




La Desokupación en Sevilla y el problema de la vivienda

Se ha producido un nuevo desalojo violento en el edificio Pinillos de Sevilla, perpetrado esta vez por una empresa desokupa. Este edificio cuenta con cuatro pisos, propiedad de un fondo buitre, a los que los miembros de la misma, relacionada directamente con círculos fascistas, entraron a través de un butrón.

 

Estos fascistas, según las víctimas, entraron portando bates de beisbol y machotas con los que amedrentaron y agredieron a los vecinos que vivían en el edificio, al más puro estilo matón. Por otro lado nos encontramos con la actuación policial, que no fue más que la de proteger a los que les hacen el trabajo sucio, escoltándolos y ofreciéndoles seguridad, como no podía ser de otra forma.

Finalmente se acabó declarando el desalojo ilegal, según cuenta la Coordinadora Antifascista de Sevilla, como no podía ser de otra forma, pues los matones no llevaban orden judicial de ningún tipo. Aunque esto no sorprende teniendo en cuenta que son los protegidos de las FFSS y cuentan con impunidad y diplomacia absoluta.

 

Ante esta situación nos encontramos con el problema de la vivienda en Sevilla, donde la gentrificación y la turistificación están echando a las familias del centro histórico de la ciudad, donde el gobierno Andaluz no regulará el precio de los alquileres al tratarse de un ataque a la propiedad privada y donde la edad media de emancipación se sitúa casi en la treintena, todo gracias a los capitalistas.

Es innegable que no por ser el PSOE y UP los gestores del gobierno se van a dejar de desahuciar familias trabajadoras, -como prometieron por ejemplo en Cataluña- en su mayoría con menores de edad a sus cargos, si estas medidas acaban fortaleciendo a la banca y los monopolios. Da igual que se hagan llamar el gobierno más progresista de la historia si en la práctica cumplen una función para el capital mayor que su “antípoda” política: desmovilizar a las masas trabajadoras descontentas y a su vez instaurar medidas que con, por ejemplo, el PP o VOX a la cabeza, hubieran ardido las calles. Da igual que lo llamen gobierno socialcomuista si lo que define la naturaleza de las cosas no es un título o nombre, sino lo que se hace y lo que se deja de hacer.

Estas empresas de desokupas fascistas, que llevan años funcionando en España, son solo un ejemplo más a lo largo de la historia de cómo el capital recurre al fascismo cuando no puede conseguir lo que quiere a través de la legalidad burguesa. Siendo una vez más la socialdemocracia cómplice del fascismo, sin ni siquiera plantearse el gobierno formado por PSOE-UP-IU-PCE la ilegalización de estas empresas.

Solo con el Socialismo se eliminará el problema de la vivienda que sufre la clase obrera no sólo en el Estado español, sino en todo el mundo. Es por eso que es más necesario que nunca la construcción del Frente Único del Pueblo, uniendo todas las luchas de los trabajadores en una sola para dar el golpe definitivo al sistema capitalista, putrefacto hasta las entrañas pero resistente como un árbol muerto que nunca cae.

 

¡Socialismo o barbarie!

Comité Provincial del PCOE en Sevilla




La organización GKS es objeto de criminalización por parte de los fascistas [ESP/EUS]

Los medios de comunicación del Estado español son los medios a través de los cuales ejercen su ofensiva ideológica los monopolios. El pasado 17 de octubre, en el diario El Mundo, se señaló a la organización GKS (Gazte Koordinadora Sozialista) como organización heredera de ETA.

Una muestra más de como se señaliza cualquier signo de organización de la clase trabajadora, por mínima que esta sea, desde los medios de los que disponen los burgueses que ejercen su dictadura. Todo esto coincidiendo con el décimo aniversario del fin de la actividad de ETA como organización armada y con la celebración del evento denominado Encuentro Socialista Juvenil. En este evento, donde se llegaron a reunir más de mil personas, se demostró el fortalecimiento de la organización GKS, desde la cual se señala la necesidad de una estrategia que permita construir el socialismo frente a un capitalismo en crisis.

Frente a este tipo de organizaciones, el estado puede recurrir a sus medios de comunicación para criminalizar a las mismas, llegando incluso a definirlas como terroristas. Porque claro, en lo que ellos denominan como “democracia que nos dimos entre todos” no pueden haber presos políticos, de ahí que los quieran criminalizar para así aparentar que no hay una motivación política, convirtiéndolos a ojos de millones de personas en presos que han realizado, o que pretendían realizar, actos de lesa humanidad.

Y es que el Estado actual se vuelve cada día más reaccionario conforme los monopolios necesitan ejercer con mayor dureza su poder para imponer las medidas necesarias para intentar mantener sus cuotas de beneficios, ejerciendo el monopolio de la violencia y situando en el terrorismo a cualquier organización del pueblo que se defienda, cuando el verdadero terrorismo es el de Estado: la subida a precios históricos de la luz es terrorismo; el precio de la gasolina es terrorismo; los desahucios son terrorismo; la privatización de las pensiones es terrorismo. Toda esa violencia contra la clase trabajadora por parte de los monopolios y de sus Estados hace que cada día mueran trabajadores, en accidentes laborales por la precariedad en las condiciones de trabajo, por suicidios, por enfermedades curables que se convierten en mortales por el desmantelamiento de la sanidad. Millones de muertes a lo largo del mundo fruto exclusivo del terrorismo que supone el capitalismo monopolista actual.

Desde el PCOE nos solidarizamos con los camaradas de GKS y valoramos positivamente su propuesta de sumar fuerzas por parte de todas las organizaciones que luchan a favor de la emancipación del proletariado, mostrando nuestra entera disposición a contribuir a que dicha unidad de acción se lleve a cabo.

 

¡Socialismo o Fascismo!

¡Por la unidad de acción de los comunistas!

 

Comité Nacional de Euskadi del Partido Comunista Obrero Español

Faxistek kriminalizatu egiten dute GKS erakundea

 

Espainiako Estatuko komunikabideak dira monopolioek eraso ideologikoa egiteko erabiltzen dituzten bitartekoak. Joan den urriaren 17an, El Mundo egunkarian, GKS (Gazte Koordinadora Sozialista) erakundea ETAren oinordekotzat jo zen.

 

Diktadura gauzatzen duten burgesek dituzten baliabideetatik, langile-klasearen edozein antolamendu-zeinu, gutxienekoa izanda ere, seinaleztatzen den beste adibide bat da. Hori guztia bat dator ETAk erakunde armatu gisa egindako jardueraren amaieraren hamargarren urteurrenarekin eta Gazte Topagune Sozialista izeneko ekitaldiarekin. Ekitaldi horretan, non mila pertsona baino gehiago bildu ziren, agerian geratu zen GKS erakundearen indartzea, zeinetik adierazten da krisian dagoen kapitalismoaren aurrean sozialismoa eraikitzea ahalbidetuko duen estrategia baten beharra.

Horrelako erakundeen aurrean, estatuak bere komunikabideetara jo dezake erakunde horiek kriminalizatzeko, eta terroristatzat ere jo ditzake. Izan ere, jakina, “denon artean eman genuen demokrazia” deitzen dioten horretan ezin da preso politikorik egon, eta horregatik kriminalizatu nahi dituzte motibazio politikorik ez dagoela adierazteko, milioika pertsonaren begietara gizateriaren aurkako ekintzak egin dituzten edo egin nahi zituzten preso bihurtuz.

Izan ere, gaur egungo Estatua gero eta erreakzionarioagoa bihurtzen ari da, monopolioek beren boterea gogorrago erabili behar duten heinean, beren mozkin-kuotei eusten saiatzeko beharrezko neurriak ezartzeko, indarkeriaren monopolioa gauzatuz eta defendatzen den herriaren edozein erakunde terrorismoan kokatuz, benetako terrorismoa Estatuarena denean: argiaren prezio historikoen igoera terrorismoa da; gasolinaren prezioa terrorismoa da; etxegabetzeak terrorismoa dira; pentsioen pribatizazioa terrorismoa da. Monopolioek eta beren estatuek langile-klasearen aurka egiten duten indarkeria horren guztiaren ondorioz, egunero hiltzen dira langileak lan-istripuetan, lan-baldintzen prekarietateagatik, suizidioengatik, sendatu daitezkeen gaixotasunengatik, zeinak hilgarri bihurtzen baitira osasunaren desegitearen ondorioz. Milioika heriotza munduan zehar, gaur egungo kapitalismo monopolistak dakarren terrorismoaren ondorio esklusiboa.

PCOEtik elkartasuna adierazi nahi diegu GKSeko kamaradei, eta positiboki baloratzen dugu proletargoaren emantzipazioaren alde borrokatzen diren erakunde guztiek indarrak batzeko egin duten proposamena, ekintza-batasun hori gauzatzen laguntzeko prest baikaude.

 

Sozialismoa edo Faxismoa!

Komunisten ekintza batasunagatik!

PCOEren Euskadiko Batzorde Nazionala




La Junta de Andalucía, un claro ejemplo de que la burguesía va a por todo. O ellos o nosotros

La Junta de Andalucía, gobernada por tres organizaciones abiertamente fascistas, da pasos acelerados hacia donde la burguesía quiere ver a la clase obrera, y es despojada de todo, para que sea una tuerca más en el medio de producción que pueda usar y tirar a su antojo en cuanto le deje de servir.

Tras una situación donde se ha visto la absoluta precariedad en la infraestructura sanitaria de la que hacemos uso mayoritariamente la clase obrera, que es la sanidad mal llamada “pública”, porque su gestión está en manos de la burguesía, a través de sus partidos, tanto de izquierda como de derecha, leemos en la prensa:

No es de extrañar que el gobierno de la Junta de Andalucía dé pasos hacia la precarización del sistema sanitario que gestiona. A la burguesía le sobra este intermediario, el sistema está quebrado, es una hoja de ruta para obtener mayores beneficios con una gestión directa de la sanidad.

También podemos leer en la prensa:

A la burguesía le sobran trabajadores y no hay mejor manera de deshacerse de ellos que haciendo que la sanidad sea elitista, a la que solo podrán acceder unos pocos, el resto vivirán en condiciones infrahumanas, haciendo bajar la esperanza de vida de la clase obrera.

La burguesía va a por todo y ello significa que la clase obrera tiene y tendrá cada vez unas condiciones más nefastas para su salud. A la clase obrera sólo le queda un camino y es el de romper con este sistema putrefacto.

En este sistema los burgueses son dueños de todo, de los jueces, de los militares, de los policías, de los partidos políticos, del sistema, de los medios de comunicación y de producción.

La pata izquierda del sistema es cómplice de todo esto porque lleva a la clase obrera al redil del sistema, es decir, vende que por el juego de trileros, que son las elecciones, el trabajador puede conseguir mejorar sus condiciones de vida, o, como estamos viendo en el mal llamado “gobierno más progresista de la historia”, a lo más, poner leyes que benefician a los burgueses porque sirven a la conciliación de clases, ideología contraria a los trabajadores, y a un debate cultural que nunca va a la raíz de los problemas de la clase obrera.

La clase obrera sólo se tiene a ella misma y a su vanguardia, el Partido Comunista, y sólo a través de un Frente Único del Pueblo, con la ideología emancipadora del marxismo-leninismo, podrá derrocar a este sistema putrefacto de producción capitalista y construir el Socialismo.

 

¡O ELLOS O NOSOTROS, LUCHA DE CLASES!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español en Andalucía




Subida de los precios, empobrecimiento para la clase trabajadora

Al aumento de los precios en la tarifa de la luz, ya desorbitados y continuados desde el comienzo de la pandemia y que marcan máximos históricos casi a diario se suman ahora un aumento en los precios de los productos alimenticios que amenaza a la clase obrera con empobrecerla todavía más.

Todos recordamos cuando, al inicio de la pandemia en 2020, desde el gobierno más progresista de la historia se negaba el aumento de precios en la cesta de la compra, algo que a día de hoy es evidente, puesto que tenemos a Ignacio González, presidente de la patronal de fabricantes y distribuidores del sector de gran consumo (AECOC), diciendo con total impunidad en el congreso anual de esta asociación empresarial que se producirá una subida de los precios de los productos de alimentación y problemas en la cadena de suministro. Es decir, la socialdemocracia demuestra que sólo es veneno burgués puesto que engaña de manera burda a la clase trabajadora.

Por otro lado, se está produciendo además una fuerte escalada de los combustibles, con el litro del diésel y de la gasolina rozando los máximos históricos. Según las cifras recopiladas prácticamente con toma real de datos de las estaciones de servicio, son los siguientes: el precio medio del litro de la gasolina sin plomo 95 es de 1,503 euros; el precio medio de la gasolina sin plomo 98 es de 1,657 euros; y 1,376 euros para el del diésel A. Cifras que estarían muy próximas ya a superar los precios máximos históricos. Cabe destacar que esta situación lleva a la clase trabajadora, que sin duda es la receptora de todos estos golpes, a decidir entre llegar a fin de mes o poder utilizar su vehículo para el día a día.

Todos estos aumentos de los precios en sectores como la energía o la alimentación, fundamentales para el día a día de la clase trabajadora, traerán consigo un fuerte empobrecimiento de esta. El salario, cada vez menor, disminuye todavía más con el aumento de los precios de bienes básicos.

De media, los salarios han bajado durante tres trimestres consecutivos y se traduce en la mayor caída en los últimos 50 años (-3,1% interanual) para fijarse en los 1.641 euros, según un estudio publicado por Adecco. La caída del salario medio nacional es del 1,4% en su poder de compra, ingresando, de media, 280 euros menos que hace dos años.

Para los jóvenes obreros, la situación es todavía más desesperada. Cuatro de cada diez jóvenes menores de 25 años en España cobran salarios bajos, es decir, ingresan nóminas dos tercios inferiores al salario mediano en el conjunto del mercado laboral, lo que vendría a ser menos de 1.100 euros brutos al mes; según la definición del Instituto Nacional de Estadística (INE). Todo esto sin contar que la tasa de desempleo oficial (pues sabemos que en realidad es mayor porque por ejemplo un joven que se encuentra realizando un curso del INEM no contabiliza como desempleado) de la juventud se encuentra alrededor del 50%.

La patronal, fuertemente organizada y conocedora de la situación de quiebra que sufre el capitalismo no solo en el Estado español sino a nivel mundial, ha apostado todo a la automatización y al expolio máximo a la clase obrera lo que conducirá sin lugar a dudas a una nueva crisis. Cada vez la prensa se hace más eco de las negociaciones de tú a tú que tiene el Gobierno vendeobreros del Estado Español con otros organismos como la CEOE, demostrando que la batuta la está sujetando el capitalismo monopolista de Estado que sin duda es el verdadero gobernador de la economía y la política estatal.

La clase trabajadora no tiene ya ninguna otra salida que no sea el Socialismo. La automatización solo supondrá un avance si los medios de producción están en manos del proletariado, en manos de la burguesía sólo traerá más paro, sufrimiento y miseria para el trabajador. Por ello, es imprescindible que todo el avance técnico y científico esté en manos del pueblo, bajo la dictadura del proletariado.

La tarea de los comunistas hoy es la de hacer ver esta realidad a la clase trabajadora, haciendo avanzar con todas las energías las posiciones revolucionarias que hay en todos los frentes de masas en cada uno de los territorios del Estado, barrer las posturas reformistas que frenan el avance revolucionario en el seno de estas organizaciones, organizarlas y fundir todas ellas en un Frente Único del Pueblo para tomar el poder político, barrer el actual y criminal sistema capitalista e instaurar el Socialismo.

 

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




Ayuso roba a la clase obrera madrileña a través de la sanidad

Desde que comenzó la construcción del Hospital Isabel Zendal no han parado de resonar los rumores de que, tanto la construcción de éste como diversos costes relacionados con mantenimiento o alimentación entre otros estaban completamente inflados. Ya desde principios de año desde el PCOE analizábamos los sobrecostes y problemas del Hospital Isabel Zendal y de la sanidad madrileña en general. A día de hoy, tenemos que el Hospital Isabel Zendal cuenta con un coste que alcanza los 170 millones de euros en apenas un año de funcionamiento y con un cálculo inicial que era de 51 millones de euros, es decir, los sobrecostes ascienden al 149% del total.

Las corruptelas en torno a este hospital y sus costes no son pocas. Para empezar, la propia construcción del hospital ha supuesto un total de 170% de sobrecoste con respecto al coste inicial, colocándose en 140,1 millones de euros. Además, la construcción se adjudicó a siete empresas “por vía de urgencia y sin concurso público”, es decir, a dedo.

El mismo procedimiento de asignación a dedo se produjo para los 30 millones de euros restantes los cuales han ido destinados a labores de mantenimiento, seguridad o lavandería entre otros a empresas que, además, son sospechosas de tener vínculos con el PP como es Ariete Seguridad o Ferrovial.

Lo más curioso de estos sobrecostes es que se dan en un hospital que actualmente tiene la misma actividad que un ambulatorio: administrar vacunas y cuidar de la friolera de veinte ingresados. Esto se debe a que dentro de los 170 millones de euros invertidos en este hospital a nadie se le ocurrió dotarlo de quirófanos, laboratorios o esas cosas que suelen tener los hospitales. Dotarlo de los elementos necesarios para que el Hospital Isabel Zendal se pudiese considerar un hospital “normal” añadiría unos cuantos millones más de sobrecostes a la ya inflada factura de este.

Es obvio que si el Hospital Isabel Zendal no cuenta con el equipamiento básico no es por una falta de previsión, sino por el motivo por el que este hospital existe. El Hospital Isabel Zendal no es más que un monumento propagandístico que tiene el único fin de aparentar que Isabel Diaz Ayuso se preocupa por los madrileños. Nada más lejos de la realidad, pues aparte de tener este fin propagandístico, el Hospital Isabel Zendal está generando millones de euros a empresas asociadas al PP y quizá, en el futuro podamos saberlo, a los propios dirigentes del PP en la Comunidad de Madrid.

Isabel Diaz Ayuso es la alumna aventajada de Esperanza Aguirre. Fue ella quien comenzó esta ya tradición en la Comunidad de Madrid de construir infraestructuras públicas deficientes que generaban millones en sobrecostes, pero ha sido Isabel Diaz Ayuso la que ha hecho historia creando la que posiblemente es la infraestructura pública más cara e inútil de la historia de nuestra Comunidad.

Por si queda alguna duda de que la presidenta ha construido el Zendal con un fin puramente económico y propagandista, ella misma lo confirma al afirmar el otro día en la Asamblea de Madrid que “no podemos regalarle a todo el mundo la educación porque no es sostenible en el sistema”, mismo pensamiento que tiene la presidenta con la sanidad.

En el comunicado que realizamos a principio de año afirmábamos lo siguiente: “Por enésima vez, la economía se antepone a la sanidad en la Comunidad de Madrid; y en este caso en concreto, no solo se antepone la economía a la sanidad, sino que la primera saca beneficio de la segunda. El Hospital Enfermera Isabel Zendal pasará a la historia como la gran obra propagandística de Ayuso, y a ciencia cierta sabemos que poco a poco conoceremos las corruptelas económicas que se irán sucediendo en torno a esta obra, además de las ya existentes.”

Las corruptelas siguen aflorando y nosotros nos seguimos reafirmando en que en la Comunidad de Madrid es la punta de lanza de la burguesía española, con la corrupción y la explotación de la clase obrera como bandera. A Isabel Diaz Ayuso poco le importa la clase obrera madrileña mientras ella y sus cómplices burgueses generen beneficio económico.

Una vez más se muestra que la única solución ante este sistema criminal que nos condena a las mayores de las miserias es un sistema en el que se prime la salud por encima de la economía, un sistema en el que todas las personas tengan acceso a la sanidad y que esta sea capaz de dar servicio a todas las personas sin distinción. Una vez más la única respuesta es el Socialismo, un sistema en el que se garanticen todas las necesidades básicas de la población y en el que nunca más la salud de las personas sea motivo de especulación.

 

¡ACABEMOS CON EL VIRUS CAPITALISTA!

¡ORGANÍZATE EN EL PCOE!

¡Socialismo o Barbarie!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




Peajes: otro robo a la clase trabajadora

Últimamente no hay día que no aparezca una noticia de cómo el capitalismo machaca a los trabajadores de una u otra forma, si no es un nuevo récord en el precio de la electricidad, es un nuevo plan de privatización de las pensiones, el desmantelamiento de servicios públicos de sanidad o, ahora, los peajes en la red de carreteras públicas.

Por supuesto, estos ataques vienen avalados por el Gobierno “progresista” cuando no directamente de su propia mano, como es el caso de los peajes, una palabra que desde el ejecutivo prefieren evitar usando términos como “sistema de tarificación”. Pero lo llamen como lo llamen, ¿qué sentido tiene este nuevo atraco?

Según la web de la administración electrónica del gobierno, el impuesto sobre vehículos de tracción mecánica “grava la titularidad de los vehículos de esta naturaleza, aptos para circular por las vías públicas, cualesquiera que sea su clase y categoría”. Cuando compramos un coche pagamos también el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA). El mismo que pagamos al echar gasolina. A los trabajadores se nos descuenta cada mes un porcentaje de nuestro salario en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Todos estos impuestos (y muchos otros) son el medio de recaudación del Estado para, supuestamente, financiar la construcción y el mantenimiento de hospitales, colegios, carreteras, etc.

¿Por qué no se plantea un impuesto específico para pagar los costes de mantenimiento del heredero de Franco en el exilio? ¿O uno para financiar la fabricación de armas para venderlas a Arabia Saudí? El gobierno defiende que es “imperativo” poner en marcha este sistema y que es un tema que no se puede aplazar más, dado el “creciente déficit”. Sin embargo no ha tenido ningún problema en reducir el presupuesto de Universidades un 6,9% y aumentar el de Defensa un 7,8%. Ni en reducir el presupuesto para desempleo en un 10,2%. Ni en reducir el presupuesto de Sanidad en un 10%. Ni en mantener intacto el presupuesto de la Casa Real, que ya fue incrementado por este mismo gobierno en un 6,9% para 2021.

La necesidad de exprimirnos cada día más muestra una gran contradicción del capitalismo en estos momentos, y es que por un lado el Estado no para de transferir dinero público a manos privadas, lo cual lo debilita. Pero el Estado es la herramienta mediante la cual la burguesía, los monopolios, mantienen este sistema de explotación, y necesita seguir manteniendo unas estructuras que permitan sostener la opresión contra la clase trabajadora.

Esta contradicción, junto con el resto de contradicciones esenciales del capitalismo, son totalmente irresolubles en los márgenes del sistema. Tan sólo sobrepasando esos márgenes, derrumbando el sistema y construyendo uno nuevo donde toda la producción de bienes esté al servicio de la mayoría trabajadora, construyendo el Socialismo, el pueblo trabajador pondrá el punto final a esta criminal época de la historia, iniciando la construcción del Comunismo y dando por finalizada la prehistoria de la sociedad humana.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)