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Sobre las elecciones andaluzas de junio

A finales del mes de abril el presidente de la Junta de Andalucía convocó elecciones al Parlamento andaluz, comicios que se celebrarán el próximo 19 de junio.

En estos últimos años hemos podido contemplar, con una claridad meridiana, una realidad que se da en el Estado español desde hace 8 décadas: Su naturaleza fascista.

La represión del Estado contra la clase trabajadora cada día es mayor, basta mirar los hechos acontecidos en Cataluña estos últimos años o, sin ir más lejos, en la huelga del metal de Cádiz a finales del año pasado, donde se suceden las citaciones a trabajadores y vecinos de Cádiz y municipios aledaños de las comarcas de la Bahía de Cádiz y La Janda de los Juzgados de dicha provincia.

En Andalucía un 26,3% de la población se encuentra en situación de exclusión social, o lo que es lo mismo, 2,2 millones de habitantes de Andalucía. En marzo de 2022, de una población en edad de trabajar de 7.083.000 personas, únicamente tenían un empleo con contrato de trabajo el 45,43% de ellos, o lo que es lo mismo, 3.218.000 trabajadores andaluces, de tal manera que el resto, el 54,57% de las personas en edad de trabajar en Andalucía, o están apuntados al Servicio Andaluz de Empleo en situación de paro como demandantes de empleo – 776.000 personas – o ni tan siquiera están inscritos en las oficinas públicas de empleo – 3.089.000 personas. Con lo que, como se puede constatar, en Andalucía, de cada 100 personas en edad de trabajar más de la mitad no lo hacen. Y entre el 45,43% de los andaluces y andaluzas que tienen un contrato de trabajo, el 53,17% de ellos, o lo que es lo mismo, 1.711.011 perciben el salario mínimo, el cual impera en la agricultura y en el sector servicios, los dos sectores hegemónicos en Andalucía.

Así, pues, el resultado de las políticas del Estado – ya la hagan los gobiernos abiertamente fascistas o los gobiernos socialfascistas y oportunistas, igual de reaccionarios que los primeros tanto en la Junta de Andalucía como en el Gobierno de España – se traduce en pobreza, represión y explotación inmisericorde.

La clase obrera de los barrios de las ciudades andaluzas comprueba como el fascismo lanza sus redes para captar el descontento y señalar como responsables de sus miserias a la inmigración y a los azotados por un sistema criminal y un Estado fascista igual de criminal y podrido que el sistema económico que defienden. Las consignas contra la inmigración y contra los trabajadores en situación de pobreza retumban cada día más en los barrios donde residen los trabajadores de las ciudades andaluzas los cuales son señalados por los fascistas que campan a sus anchas con el apoyo y la promoción del Estado – fundamentalmente las Escuelas donde un profesorado cada día más prostituido y embrutecido – y sus medios de propaganda, donde los medios de comunicación juegan un papel determinante erigiéndose como un auténtico cáncer para la clase obrera, son un motor para la propagación de la ideología abiertamente fascista, profundamente anticomunista y antiobrera.

El Comité Central de nuestro Partido, en su VIII Pleno celebrado el pasado 29 de enero de 2022, tanto en sus Resoluciones sobre el Movimiento Comunista Internacional, donde ponía de manifiesto la necesidad de construir la unidad comunista y cómo ésta era condición sine qua non para la unidad de la clase obrera así la Resolución por el desarrollo del Frente Único del Pueblo, donde nuestro Partido vislumbra el momento histórico en la necesidad de desarrollar los órganos de poder popular de la clase obrera haciendo que confluya y unifique su lucha en una única lucha de clases contra el capitalismo, la burguesía y su Estado, de tal manera que no sólo en la base económica se esté dando ya la lucha entre lo viejo – el capitalismo en su fase actual, monopolista – y lo nuevo – el socialismo que se muestra bajo la máscara del desarrollo de la automatización y la robotización, que niegan en sí al capitalismo, a la explotación asalariada – sino que este choque también se de en la superestructura entre lo viejo – el Estado capitalista – y lo nuevo – la creación de órganos de poder de la clase obrera que vayan erigiéndose en embrión del futuro Estado de la clase obrera, donde una piedra angular es el Frente Único del Pueblo.

En ambas resoluciones que hemos mencionado anteriormente nuestro Comité Central coincide en “anteponer la lucha revolucionaria y la construcción de órganos de poder popular para la confrontación contra el Estado burgués al electoralismo burgués”. En Andalucía, la región del Estado donde nuestro Partido tiene más fuerza, nuestra militancia ha acentuado este trabajo de construir y desarrollar órganos de poder popular y ha priorizado este trabajo, tal y como nuestro Comité Central ha mandatado, de tal manera que estamos llevando a cabo la implementación de esta política en Andalucía.

En coherencia con lo aprobado por nuestro Comité Central, y siendo conscientes que la participación en las elecciones andaluzas significaría un freno para el desarrollo de la política adoptada por nuestro Comité Central en enero, y a pesar que el desarrollo de nuestro partido permitiría presentar candidaturas a estas elecciones andaluzas, hemos decidido dejar de lado estos comicios regionales en los que nuestro Partido NO participará, y  los cuales aprovecharemos para seguir profundizando en la labor de construcción de los órganos de poder popular de la clase obrera, en la que nos encontramos inmersos, que sirvan para dirigir a nuestra clase por la senda de la ruptura revolucionaria con la burguesía y su criminal régimen de explotación y permita a la clase obrera romper las cadenas que nos oprimen y que nos niegan la vida.

¡POR EL DESARROLLO DEL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡CONTRA EL FASCISMO Y SU ESTADO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE! 

Sevilla, 15 de mayo de 2022

COMITÉ REGIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) EN ANDALUCÍA




Feminicidios: El reflejo de la crisis del capitalismo en el seno de la familia

Este martes 3 de mayo los medios de comunicación se hacían eco de la noticia de una nueva mujer asesinada, fruto de la violencia de género, en el Estado español, esta vez en Tarancón, Cuenca. Ouardia, madre de 3 niños de 2, 4 y 5 años, había denunciado ya en dos ocasiones a su marido por malos tratos. Sin embargo, este había quedado absuelto por la justicia, permitiéndole volver a la casa de la familia, donde, según relatan los vecinos, el marido de Ouardia continuó maltratándola hasta acabar con su vida.

El caso de Ouardia es un nuevo y triste ejemplo de cómo el sistema judicial del Estado burgués abandona al proletariado a la muerte y la violencia. La justicia a la que apela la socialdemocracia cuando nos piden a las mujeres denunciar a nuestros agresores nos ignora y abandona, no importa las veces que denunciemos. ¿Cuántas somos asesinadas cada año tras denunciar a nuestros agresores? ¿Cuántas debemos morir esperando la respuesta de un sistema para el que sólo somos carnaza? El Estado burgués sólo protege el beneficio de los explotadores, abandonando por igual al represaliado, al inmigrante, al obrero y a la mujer.

Tras conocer la noticia, Irene Montero decía lo siguiente: Hemos fallado. Pero el Estado burgués no ha fallado, ha actuado conforme a su naturaleza: acallar al proletariado y dejarlo morir, sin hacer nada que pusiera en peligro el sistema de explotación. Para esto es para lo que ha servido el feminismo a la mujer obrera, para ocultar la realidad del sistema que nos oprime y vendernos la quimera de una sociedad capitalista libre de machismo. La realidad es que cada pequeña reforma, cada ministerio, secretaría y presupuesto que se destina a la “lucha” contra la violencia machista no es más que una fachada. El Estado, por mucho que haga suyas las reivindicaciones feministas, nunca atacará el sistema de explotación del que se origina nuestra opresión, al contrario, con cada reforma trata de apuntalarlo, porque el Estado no es más que la expresión de los intereses de la burguesía. Las mujeres comunistas sabemos con certeza que el feminismo no busca más que perpetuar estas reivindicaciones reformistas y, por lo tanto, inútiles, alejando a la mujer obrera de la Revolución, único camino para alcanzar su emancipación.

El feminismo y la socialdemocracia se esfuerzan en negar desde las instituciones el verdadero origen de la explotación de la mujer. Sin embargo, desde las instituciones son incapaces de ocultar, mucho menos de darle explicación a la doble opresión que sufre la mujer, la machista y la de clase. Esta viene dada por la división del trabajo entre los sexos y el rol atribuido al hombre de sustentador de la familia. De esta forma, el hombre es entendido en la familia como una figura de autoridad y ostenta una posición privilegiada en la misma, siendo la mujer sumisa y dependiente, lo que genera una relación desigualitaria que llega a ser, en numerosas ocasiones, vejatoria y denigrante. Esta relación de opresión se ve reforzada por la construcción de relaciones monogámicas que contribuyen a perpetuar la opresión que ejerce el hombre sobre la mujer.

Sin embargo, en el sistema capitalista, cuya crisis profunda y constante no es más que un secreto a voces, la familia burguesa tal y como la conocemos no solo se encuentra en crisis, sino que está condenada a la desaparición. Las crisis cíclicas del sistema abocan a las mujeres a trabajos marginales en condiciones de sobreexplotación y miseria, al tiempo que se demuestra que en ningún Estado capitalista, por más “avanzado” o “democrático” que se diga, la mujer está libre de la esclavitud doméstica y, por ende, no está en igualdad de derechos con el hombre.

En este contexto, la situación de miseria de muchas familias, el paro, la falta total de perspectivas y salidas para su futuro generan situaciones de desesperación en las que muchos padres de familia se descargan a menudo en la mujer y los hijos[1]. Hoy día, el sistema capitalista en su fase imperialista depende del ejercicio de la violencia más extrema para sobrevivir. De ahí que esta forme parte fundamental de su superestructura ideológica, que toma la forma del fascismo, impregnando con esta ponzoña toda la sociedad. Por tanto, no es de extrañar que el número de casos de violencia de género y violencia infantil siga aumentando en pleno siglo XXI: no es más que el reflejo del sistema que rige la sociedad actual.

«Estas condiciones que degradan a los dos sexos, y en ellos a la humanidad, son la última consecuencia de nuestra elogiada civilización…; debemos agregar que esa total inversión de la condición de los sexos solamente puede provenir de una causa: que los sexos, desde el principio, han sido puestos falsamente frente a frente… La mujer puede ahora, como antes el hombre, cimentar su dominio, puesto que la mayoría de las veces da todo a la familia; de esto se sigue, necesariamente, que la comunidad de los miembros de la familia no es verdadera ni racional, porque un solo miembro de ella contribuye con la mayor parte. La familia de la moderna sociedad es disuelta, y en esta disolución se demuestra, justamente, que en el fondo no es el amor a la familia sino el interés privado, necesariamente conservado en la investida comunidad de bienes, el lazo que sostiene a la familia».[2]

En definitiva, la mujer trabajadora está sometida a una situación de explotación y opresión que demuestra que el feminismo, lleno de reformas y decepciones, nada tiene que hacer por su emancipación. Sólo orientando su lucha hacia la destrucción del sistema capitalista, la mujer y la humanidad alcanzarán su plena emancipación, una emancipación cuya conquista será fruto de la lucha de clases. Será pues la revolución socialista, con la eliminación de la propiedad privada y la explotación del hombre por el hombre, la que revolucionará todas las esferas de la vida permitiendo a las mujeres liberarse de sus cadenas.

La revolución socialista cortará de raíz toda opresión y desigualdad de la mujer, pero para ello es necesario que la clase trabajadora abandone las promesas de reformas y se organice aunando todas sus luchas en un único frente para derrocar al sistema capitalista que nos explota y nos oprime, el Frente Único del Pueblo, junto al Partido Comunista como la herramienta imprescindible para la toma revolucionaria del poder y la completa liberación del proletariado internacional, obreros y obreras, del yugo del imperialismo. Bajo nuestros hombros descansa el deber histórico de acabar con el capitalismo y erigir el mundo socialista, libre de opresión.

Como advirtió el camarada Lenin: «No puede haber revolución socialista si la inmensa mayoría de las mujeres trabajadoras no participan en gran medida en ella»[3].

 

¡POR LA EMANCIPACIÓN DE LA MUJER!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Murcia, 4 de mayo de 2022

Comité Regional del PCOE en la Región de Murcia

 

[1] Jiménez, C. (1987). La mujer en el camino de su emancipación.

[2] Engels, F. (1845). La situación de la clase obrera en Inglaterra.

[3] Lenin, V. I. (1918). Discurso en el I Congreso de toda Rusia de obreras.




1 de mayo. El momento de los trabajadores, el momento de los comunistas

Tras más dos años desde el inicio de la pandemia la clase obrera vive sus peores momentos en décadas, golpeada por la inflación, el paro y la inestabilidad absoluta, ya son prácticamente imposibles bajo el capitalismo objetivos básicos y vitales como son la conformación de una familia, la obtención de un hogar donde vivir e incluso una alimentación apropiada.

La inflación de precios ya es estructural, es decir, que el alza de los precios se va a mantener en el tiempo, lo que no hace sino empobrecer al obrero día a día que debe sobrevivir con salarios que apenas suben el 1% anual mientras que el Índice de Precios al Consumo sube casi dos dígitos.

La precariedad laboral continúa imparable, a pesar de la Reforma Laboral de Yolanda Díaz -que no es más que una nueva traición a la clase obrera- con una mayor parte de empleos temporales y pocos empleos fijos y con muy bajos salarios que hacen imposible la vida para el obrero bajo el capitalismo hoy.

La juventud no encuentra un puesto de trabajo con el que poder hacer una vida propia mientras los precios de la Universidad no paran de subir (grados, posgrados…), los trabajadores en activo van de una empresa a otra buscando las condiciones mínimas con las que poder subsistir ellos y sus familias y los pensionistas ven como sus pensiones no suben lo suficiente y, además, estas peligran seriamente a corto plazo.

CCOO y UGT, como instrumentos del sistema que están a sueldo de este y trabajan por y para él, firman el empobrecimiento de los trabajadores, haciéndole el trabajo a la patronal, desvinculando las subidas salariales al IPC así como permitiendo la temporalidad y los bajos salarios en cada vez más sectores, haciendo imposible en la práctica la vida para los trabajadores y desmoralizando a la clase obrera, evitando así su organización en los centros de trabajo.

La corrupción no cesa y, de una forma miserable, los burgueses se han enriquecido todavía más con la pandemia. Ahí están imputados Alfonso Jiménez Palacios, director general del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA); Paloma Rosado, directora general de la Dirección General de Racionalización y Centralización de la Contratación y Patricia Lacruz, directora general de Cartera Común del Servicio Nacional de Salud y Farmacia por irregularidades en contratos de compra de material. También en Madrid han salido a la luz las millonarias comisiones que se han llevado Luis Medina Abascal y Alberto Luceño. El Estado y el Ayuntamiento de Madrid han sido cooperadores necesarios para el enriquecimiento de “intermediarios” que han estafado al pueblo trabajador que sostiene a un estado criminal con sus impuestos.

El movimiento obrero -espontáneo hasta el momento- sin embargo, a pesar de este panorama tan desolador, parece anestesiado y paralizado a todos los niveles, fruto del oportunismo. Este, encabezado por IU/Podemos, ha desactivado todo lo que ha podido el movimiento obrero con el objetivo de que no hubiesen movilizaciones durante el Gobierno de PSOE-IU/Podemos.

Mención aparte merece el “anarcosindicalismo” de CGT y CNT, intentando liquidar el Bloque Combativo en Madrid -y también en cualquier otro territorio-, que no es más que el reflejo de cómo los elementos al servicio del sistema utilizan todas sus armas para desactivar todo lo mínimamente revolucionario que haya en el panorama actual para mantener el capitalismo a toda costa.

Además, las posiciones de determinados partidos autodenominados comunistas, rebajando las posiciones revolucionarias hasta el reformismo más lamentable, abrazando el oportunismo en todas las asambleas en las que hay obreros conscientes, impiden la conformación de un “bloque revolucionario” dentro de estos espacios que abra brecha contra el reformismo y vaya engrosando poco a poco este bloque para intentar ir ganando fuerza en cada uno de estos espacios hasta ganar la mayoría.

La ideología burguesa, por su parte, cae a chorro día tras día en los medios de comunicación, que cada vez más demuestran ser los voceros del capital sin quedar rastro de independencia, veracidad, ni honradez periodística. Meros “perros” del capitalismo, censurando sin tapujos todo aquello que no siga la línea de los intereses de la burguesía.

La crisis del capitalismo es cada vez más palmaria, las potencias emergentes (China y Rusia) desean un nuevo reparto de un mundo ya repartido, lo que genera guerra y miseria para el proletariado mundial quien paga siempre las consecuencias del imperialismo.

Corresponde a los comunistas impulsar un sindicalismo de clase y combativo, en torno a los principios de la Federación Sindical Mundial, que una al proletariado en cada centro de trabajo, así como un Frente Único del Pueblo consciente y enfocado en acabar con el capitalismo para poder salir del atolladero en el que la burguesía nos ha metido, un callejón sin salida que solo el Socialismo puede resolver.

 

Camaradas, hoy más que nunca

¡Es el momento de los trabajadores!

¡Es el momento de los comunistas!

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




Las malas condiciones de los trabajadores del campo se cobran una nueva vida

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) no hemos cesado de denunciar las malas condiciones de los trabajadores del campo, destacando la de aquellos que son inmigrantes, pues son el eslabón más débil en el sistema de explotación capitalista.

Esta vez, se han cobrado la vida de un trabajador migrante de 27 años, llamado Mohamed, natural de Marruecos, en la localidad de Lepe (Huelva) a causa de un incendio producido en la chabola donde malvivía junto a otros cinco trabajadores. Una noticia que apenas ha trascendido en los medios de comunicación, pues la vida de los que conforman la clase obrera no interesa.

La situación de los trabajadores migrantes de Lepe ha sido denunciada incluso por un relator de la ONU, Philip Alston, en febrero del 2020 , cuando dijo “los inmigrantes con los que hablé en Lepe y en las afueras de Huelva viven en chabolas y no tienen ni agua, ni electricidad, ni alcantarillado; viven en condiciones precarias, en las que en cualquier momento hay un incendio, se duchan al aire libre y algunos llevan más de cinco años allí, se deben mejorar esas condiciones. La industria de la fresa mueve más de 500 millones de euros y las grandes empresas deben preguntarse cómo esto sigue así y tomar medidas para mejorar esas condiciones.

Comprobamos que, pese a que hace más de dos años que se realizó esta denuncia, las condiciones no han mejorado en absoluto, sino que siguen igual que antes, hasta el punto de que ya se han cobrado una vida. Y pese a las altas ganancias del sector, los terratenientes y dueños de las empresas agrícolas seguirán sin mover un dedo, al igual que la Administración Pública, que beneficia con sus leyes a los explotadores en detrimento de los explotados. Ya la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía denunció la “flagrante dejación de funciones” de la Administración frente a este problema, instando a dar una solución definitiva para estos trabajadores.

 

Según una noticia que se hico eco de esta tragedia, alrededor de 2.000 inmigrantes trabajan en el campo en la localidad de Lepe, los cuales viven en chabolas, quedando estos expuestos a las inclemencias meteorológicas, quedando inservibles estas viviendas- si es que se pueden denominar así-y a incendios, habiendo producido estos la destrucción de 50 chabolas en octubre del 2021.

Observamos, pues, que estas denuncias quedan en saco roto, sean de organizaciones pro-DDHH o de la propia ONU, ya que la Administración Pública, como en todo estado capitalista, está al servicio de los explotadores, a los cuales lo único que les preocupa de los trabajadores que tienen bajo su mando es la plusvalía que extraen de ellos a través de su trabajo.

A la clase trabajadora sólo le queda la propia organización en el Frente Único del Pueblo (FUP) que una todas las luchas sociales (campesinas, obreras, estudiantiles, jubilados, etc) que destruya la dictadura del capital en la que estamos envueltos, en pos de la construcción del socialismo. Así mismo, el PCOE defiende una Reforma Agraria Antilatifundista y Antimonopolista, fuera de la Unión Europea, pues es evidente que bajo el actual sistema de explotación no vamos a lograr el fin de nuestros males.

Por otro lado, mandamos nuestras condolencias a los familiares y amigos de nuestro hermano de clase fallecido en el incendio.

 

¡POR LA REFORMA AGRARIA!

¡POR EL SOCIALISMO!

 

Córdoba, 26 de abril de 2022

COMITÉ REGIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E) EN ANDALUCÍA




La corrupción campa a sus anchas en Madrid

A estas alturas a nadie le sorprenden los casos de corrupción en la comunidad de Madrid, siempre son orden del día pues son tantos los casos que parece que surgen del suelo; cualquiera pensaría que es un problema estrictamente político y que quizás podría solucionarse dentro de las mismas instituciones, pero nada más lejos de la realidad, pues la corrupción surge del capitalismo como los hongos surgen del suelo, no es más que uno de los síntomas de la enfermedad que hoy sufre la humanidad: el capitalismo en su fase más avanzada.

 

El pasado 7 de Abril se escribió una página más de corrupción en la comunidad de Madrid, el juzgado de instrucción núm. 47 admitió a trámite una querella de la fiscalía anti-corrupción, donde se acusan a dos empresarios (Luis Medina Abascal y Alberto Luceño) de cobrar más de 6 millones de euros en comisiones tras vender material sanitario a la comunidad de Madrid en Marzo de 2020, material que el ayuntamiento pagó por casi 12 millones de euros. Vemos aquí, de forma cristalina, como para la burguesía el pueblo no es más que un conjunto de fichas con las que poder apostar; a la burguesía y al estado español les importa bien poco apostar la vida de los obreros si con ello pueden sacar beneficio.

 

El Ayuntamiento de Madrid compró de forma consciente productos sanitarios deficientes que sabía que eran una estafa, pues tanto la calidad como el precio eran una broma de mal gusto. Sin embargo, el pueblo madrileño tuvo que escuchar al Alcalde Martinez-Almeida decir en mayo de 2021 “seremos fascistas pero sabemos Gobernar”. De lo primero no cabe la menor duda, pero respecto de la segunda parte de esa frase es absolutamente falsa, pues lo único que saben hacer es robar al pueblo madrileño, pero no Gobernar, como ha dejado claro este nuevo escándalo de corrupción.

 

Esto no es más que una prueba minúscula, pero prueba al fin de al cabo, de que este sistema, el capitalismo, solo puede garantizarnos la miseria y la muerte; este sistema está caduco, y la única forma que tenemos los obreros de garantizarnos una vida digna y plena, no es otra que rompiendo con este sistema inhumano y construyendo el nuestro, el socialismo como etapa prematura del comunismo, y para esto es una necesidad imperiosa la unidad de todos los elementos más avanzados de nuestra clase, esto es, la unidad de los comunistas, así como la congregación de todas las luchas en una sola lucha contra el capitalismo, unificando así las todas luchas en el FUP (Frente único del pueblo) y guiándolo hacia una solo dirección, clara y exacta, que no es otra que la construcción del socialismo tras el derrocamiento del capitalismo.

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

 

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




Las instituciones cordobesas y el conflicto en Ucrania

Cuando el pasado 24 de febrero el conflicto entre Rusia y Ucrania entró en una nueva fase (pues no hay que obviar que el conflicto existe desde hace ocho años y que los bombardeos ucranianos contra la región del Donbass no cesan desde 2014), las diferentes instituciones del Estado español se alinearon de manera incondicional con los intereses de la OTAN en la región. Las instituciones cordobesas (políticas, educativas, etc) no han sido ajenas a todo ello.

La fachada del ayuntamiento de Córdoba, gobernada por el PP, extendió una pancarta con los colores de la bandera nacional de Ucrania en la que se podía leer “Córdoba con el pueblo de Ucrania, Stop War”. No deja de ser curioso este llamado a la paz viniendo del partido que, cuando gobernaba el presidente Aznar, condujo al Estado español a la guerra imperialista contra Irak, o el mismo partido que nunca ha condenado la dictadura de Franco, régimen fascista impuesto a sangre y fuego a través de una guerra civil. Obviamente no se trata de un auténtico llamado a la paz, sino a fortalecer aún más a uno de los bandos en este conflicto, es decir, al régimen ucraniano de Zelenski. En este sentido, nada tienen que reprochar al gobierno central, autodenominado como “el más progresista de la Historia”, que siguiendo los dictados del imperialismo otanista, ha decidido armar al régimen ucraniano, haciendo también falsos llamados a la paz.

Un régimen abiertamente fascista, que ilegalizó a las organizaciones comunistas en 2015 y recientemente a once partidos políticos de la oposición (la mayoría de izquierdas), que cerró dos televisiones, que tiene grupos paramilitares neonazis a sus órdenes y que no ha cesado de promover el odio hacia los rusófonos, todo ello con el beneplácito de la Unión Europea (UE). Pese a todo, en su discurso en el Congreso de los Diputados, el presidente Zelenski tuvo el cinismo de comparar la situación que vive el pueblo ucraniano con la de Gernika durante la Guerra Civil Española, un crimen de guerra perpetrado por la Legión Cóndor, es decir, soldados alemanes que envió Hitler para apoyar la causa fascista en España. Palabras que fueron aplaudidas por Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda del gobierno y militante de UP/PCE, llegando a agradecer a Zelenski “su gesto con la memoria democrática de nuestro pueblo”.

Debió perder esa misma “memoria democrática” cuando días después el mismo Zelenski habló en el Parlamento Griego y concedió la palabra a un neonazi del Batallón Azov, organización que fue declarada como terrorista por el Congreso de EEUU en 2019. ¿De qué sirve recordar el bombardeo de Gernika u otros crímenes perpetrados por el nazismo como el Holocausto si se ignoran los de los nazis de la actualidad? Una respuesta que sólo obtendremos conociendo el carácter oportunista de organizaciones como Unidas Podemos.

Volviendo a Córdoba, supimos a través del diario digital Cordópolis (medio que no ha dejado de blanquear la represión del Estado español, como ya denunciamos en 2017 durante el Procés), que la concentración convocada por “Córdoba por la Paz” tuvo la presencia de un par de ucranianos (se les llama “portavoces de la comunidad ucraniana”, aunque Cordópolis no nos dice quién los nombró como tales) que criticaron que a estos eventos fueran personas portando banderas comunistas y criticando a la OTAN, lo que es una señal a tener en cuenta sobre los verdaderos propósitos de estos actos (supuestamente) por la Paz.

Declaraciones de estos supuestos “portavoces” (se pueden leer en el mismo artículo de Cordópolis), nos indican abiertamente sus posturas reaccionarias pro-OTAN y anticomunistas: “Ucrania no sólo no va contra la OTAN, sino que ha solicitado entrar en la OTAN”, y tras recordar que en Ucrania las organizaciones comunistas están ilegalizadas desde el 2015 (cosa que les parece bien, según se refleja en el diario), “no queremos ningún tipo de comunismo, ni de nuestro país ni occidental” (…) “los comunistas rusos han hecho mucho trabajo para que ahora caigan bombas en nuestras casas”.

No es de extrañar que, lejos de interesarse por las intenciones de los convocantes, que ni se mencionan (“¿para qué?”, dirán los empresarios dueños de este medio reaccionario), Cordópolis y otros medios locales no paran de dar voz a cualquier fascista como estos ucranianos, como ya denunciamos en su momento cuando el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) y el Frente Único del Pueblo (FUP), entre otros, participamos en una concentración en 2019 en apoyo al gobierno venezolano. Así podemos comprobar el carácter abiertamente fascista de estos medios de comunicación, por mucho que vayan de abanderados del progresismo y de la libertad de expresión y de prensa, como es el caso de Cordópolis, entre otros.

Otra de las instituciones que se han hecho eco del conflicto de Ucrania es la Universidad de Córdoba (UCO), cuyo rector, José Carlos Gómez Villamandos, en un primer momento, propuso romper relaciones académicas con profesores cubanos e iraníes que no expresaran su rechazo a la invasión rusa de Ucrania. Finalmente, se anunció que las relaciones académicas con profesores cubanos e iraníes se mantendrían, pero que “se cortará totalmente las relaciones institucionales, intercambio de profesorado o estudiantes” con Rusia y Bielorrusia, una postura semejante a la que tuvo posteriormente la Universidad de Valencia. Recordemos que no estamos hablando de políticos ni de militares, sino de profesores y estudiantes. Una auténtica caza de brujas que contribuye al incremento de la rusofobia en el mundo académico.

No hay que obviar el acto que el Ayuntamiento de Córdoba tuvo el pasado 8 de abril con motivo del Día Internacional del Pueblo Gitano, al que asistió también Juan Manuel Moreno, Presidente de la Junta de Andalucía. No deja de ser una incongruencia que se denuncie el racismo sistemático que ha vivido un pueblo históricamente al mismo tiempo que se defiende a un régimen que persigue minorías étnicas, entre ellas los gitanos. No hemos dejado de ver imágenes, sobre todo de mujeres y niñas, a las que se les han atado a un poste y pintado la cara de verde para humillarlas a causa de su origen gitano. Y ya no exclusivamente el antigitanismo del régimen ucraniano, sino también el húngaro, donde el fascista Viktor Orbán ha llevado a cabo políticas contra las comunidades gitanas. Recordemos de nuevo que en el Ayuntamiento y en la Junta de Andalucía gobierna el PP, que hasta hace poco tenía como líder al también fascista Pablo Casado, que ha hecho varias declaraciones alabando a Viktor Orbán.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) hemos denunciado la actual guerra como un choque inter-imperialista, de la cual la clase obrera no puede esperar nada positivo para sí, por lo que el lema que el movimiento comunista lanzó en 1914 tras el estallido de la Gran Guerra, de “Paz entre pueblos, guerra entre clases” tiene una gran vigencia en nuestros días. Apoyamos a la clase obrera rusa y a su homóloga ucraniana, en las cuales confiamos para el fin de sus respectivos opresores nacionales.

Pensamos que esa “paz” en abstracto tan cacareada por fascistas y oportunistas no deja de ser un llamado a apoyar a un bando en este conflicto, no a una verdadera paz. Por ello, exigimos que no se envíen armas al régimen de Ucrania.

Denunciamos la campaña sistemática de rusofobia contra la población y cultura rusa, al mismo tiempo que criticamos el silencio respecto a los elementos reaccionarios que reprimen y asesinan a ucranianos inocentes. En especial, señalamos a los medios de comunicación que promueven los discursos de odio, en la línea de los intereses imperialistas. Tachamos de hipócrita al Ayuntamiento de Córdoba que dice apoyar a las comunidades gitanas al mismo tiempo que apoyan a gobiernos abiertamente antigitanos como el ucraniano y el húngaro.

Es necesario unir todas las luchas existentes en un solo frente común, el Frente Único del Pueblo, pues todas tienen su base en el sistema capitalista. Para una paz definitiva es inevitable acabar con el capitalismo y comenzar la construcción del socialismo.

 

¡PAZ ENTRE PUEBLOS, GUERRA ENTRE CLASES!

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

¡POR EL SOCIALISMO!

 

Secretaría Política de PCOE en Córdoba




Ayuso, defensora de la libertad imperialista

Isabel Diaz Ayuso hizo público la intención de otorgar la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid al presidente de Ucrania, Vlodomir Zelenski, por ser un defensor de la libertad de su pueblo, el ucraniano, y de la libertad de Europa. Este acto no es más que un acto de propaganda política por parte de la Presidenta, como lo fue el otorgamiento de la misma medalla a Juan Guaidó, siempre en una supuesta defensa de la libertad.

Todos ya sabemos sobre lo que está ocurriendo en Ucrania, y desde el Partido Comunista Obrero Español ya hemos mostrado nuestro total rechazo a la invasión, pues consideramos que la actual situación de guerra en Ucrania no es más que el choque de dos fuerzas imperialistas, EEUU y China-Rusia, en el intento de mantener unos el statu quo y otros por un nuevo reparto del mundo. Pero lo sorprendente de esto es la postura de Isabel Diaz Ayuso, la cual siempre se posiciona como una fiel defensora de la libertad y una ferviente anticomunista y no ha tenido ni una sola palabra por la guerra que se vive desde hace 8 años en las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk. Lógicamente no ha mostrado esta vez su rechazo a esa guerra pues no favorece a las posiciones de la OTAN ni de sus amos los Estados Unidos.

Tampoco se la ha visto mostrar su rechazo a los nazis del batallón Azov, que seguramente para ella sean los mejores defensores de la libertad en toda Europa, ni a todos aquellos escuadrones militares de corte fascista dentro de las fuerzas armadas ucranianas. Ni mucho menos se la ha visto condenar todos los ataques hacia las poblaciones de etnia rusa y gitana que se vienen viviendo desde hace años pero que han incrementado por la invasión. Tampoco parece condenar el arresto ilegal del periodista Pablo González en Polonia por supuestamente ser un espía ruso sin ningún tipo de pruebas en su contra.

No parece que vaya a condenar estos casos, y tantos otros, pues no sirve para los intereses de los Estados Unidos. Los medios de comunicación ya pusieron, incluso antes de la invasión, la maquinaria de propaganda para hacer creer que Ucrania es un país que está defendiendo a Europa de Putin y para que no se sepa la realidad de aquel país. Son preocupantes las declaraciones que hizo en este sentido Pedro Baños.

Tenemos que señalar que no es algo aislado de Isabel Diaz Ayuso, sino que es algo sistemático. El autoproclamado gobierno más progresista de la historia ha enviado armas a Ucrania, que han sido recibidas con las manos abiertas por parte de los nazis que están combatiendo, situando al Estado Español como cobeligerante y metiéndonos de lleno en la guerra.

Desde el Partido Comunista Obrero Español mostramos nuestro apoyo hacia los pueblos rusos y ucranianos quienes son los que están sufriendo la guerra. Mostramos a su vez nuestra total repulsa por la represión que se ejerce a las voces en contra de la guerra en Rusia, al igual que en Ucrania. Exigimos también que se dejen de mandar armas a la Ucrania por parte del Estado español, pues estas van a acabar en manos de nazis declarados. El capitalismo está ya en su fase imperialista, la cual es la expresión máxima del sistema. Por ello condenamos tanto al imperialismo occidental como el ruso-chino. El capitalismo solo se sostiene por la guerra y por condenar a la clase obrera, independientemente de su nación, a la más absoluta miseria. Es más que necesario unir todas las luchas existentes en un solo frente común, el Frente Único del Pueblo, pues todas tienen su base en el sistema capitalista. Hay que acabar con el capitalismo y comenzar con la construcción del socialismo, pues es la única salida que tiene la clase obrera si quiere vivir en un mundo en paz.

 

¡POR EL SOCIALISMO!

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNIÓS!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




Es el momento de los comunistas

Hoy en el Estado español, donde la inflación ya ha llegado a los dos dígitos, donde la gasolina es prácticamente un lujo igual que calentar la casa, donde el poder adquisitivo de la clase trabajadora cae en picado día a día, donde la burocracia sindical ha vendido absolutamente al proletariado, donde el Gobierno “más progresista de la historia” nos mete de lleno en la guerra imperialista… la clase obrera no tiene ya más salida que construir sus propios órganos de poder popular y tomar las riendas de su futuro.

Los comunistas tenemos una enorme responsabilidad en este momento histórico, recae sobre nosotros la obligación de insuflar al proletariado de la ideología marxista leninista, de dotarlo de esos órganos de poder popular y de organizarlo y dirigirlo en su lucha contra el sistema capitalista de explotación.

El Partido Comunista Obrero Español tiene plena consciencia de esta situación y todos sus militantes deben trabajar hasta la extenuación por estos objetivos, con la iniciativa, la fuerza y la disciplina que se nos exige hoy.

En este momento, donde el ataque del imperialismo es criminal y exacerbado, el movimiento obrero, sin embargo, presenta un cuadro de inactividad en muchos territorios, de luchas divididas que solo obtienen derrota tras derrota en sus objetivos, preñadas de oportunismo y reformismo que conducen a la desmoralización del pueblo organizado en estos colectivos y que son incapaces de transformar la realidad debido a ese oportunismo imperante en el movimiento obrero que, finalmente, lleva al abandono y la inactividad de muchas de estas organizaciones.

Solo los comunistas tenemos la capacidad hoy de comprender el presente y vislumbrar el futuro, que es el Socialismo, y llevar a cabo una acción transformadora de la realidad a través de la ciencia del marxismo leninismo. Es el momento de los comunistas, de que todos los camaradas tomemos la iniciativa en el movimiento obrero y comencemos a organizar al pueblo trabajador unificando todas sus luchas, hoy dispersas, atomizadas y desviadas en buena parte, en un Frente Único del Pueblo que sirva para derrocar al capitalismo, la raíz de todos nuestros problemas.

¡Camaradas! Avancemos en la conquista del proletariado, liguémonos con las masas y dirijámoslas con la firmeza que nos proporciona nuestra ideología, derrotemos al oportunismo y al reformismo en todos los frentes de masas y aplastemos a la reacción y al fascismo en todas sus formas. Solo así tendremos la capacidad de preparar al proletariado para la revolución que ya ha comenzado y que tiene que acabar con el capital para construir el Socialismo.

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




Fuera el fascismo de la universidad

Este viernes 1 de abril en la facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la UCM el secretario general del partido fascista Vox, Javier Ortega Smith, ha intentado dar una charla para presentar a la plataforma 711, “Por la reconquista cultural”. Esta organización, que no es más que la entrada de Vox en el movimiento estudiantil, se presenta como un supuesto grupo de defensa contra aquellos que intentan perseguir su ideario. Hacen un símil constante con el año 711, año en el que los árabes penetran en la Península y comienzan los 800 años de presencia musulmana en lo que ahora son los Estados de Portugal y España. El acto fue cancelado por la propia facultad, alegando que no se había llevado el procedimiento adecuado, dejando entrever que si el procedimiento hubiese sido el adecuado la charla se habría dado. El paripé que ha montado hoy Vox nos ha mostrado lo que es la máquina del Estado y como la policía son sus lacayos. Pese a que el acto estaba suspendido han sido escoltados hasta donde la concentración de repulsa del acto nos encontrábamos.

Ellos afirman que han comenzado la recuperación de la Universidad Pública, donde supuestamente te adoctrinan en ideas totalitarias. Una vez más vemos la lejanía de la realidad en la que viven estos señores, pues los que pisamos las aulas sabemos perfectamente cuál es el pensamiento reinante entre el profesorado, y en algunas ocasiones entre el alumnado. El pensamiento de que el capitalismo es el único sistema viable y que a partir de él es donde se comienza a trabajar, es el único pensamiento que cabe en las aulas y plantear las ideas de que el socialismo es realmente el único sistema viable es casi imposible. La tergiversación de la Historia por parte de la burguesía para mostrar siempre a Estados Unidos como el salvador del mundo, tergiversando la realidad para que apoyemos incondicionalmente a la Unión Europea sin poder cuestionar la permanencia dentro de ella, alabando la falsa Transición, etc. Quien de verdad va a las aulas sabe perfectamente cuales son los contenidos que son impartidos. Los planes de educación están perfectamente elaborados por la burguesía, como planes para que no se cuestione la vigencia del capitalismo y para que se desarrollen pensamientos profundamente anticomunistas.

Mientras que ellos afirman que sus ideas están perseguidas —una vez más tenemos que decirles que están completamente equivocados, pues el Estado es de ideología fascista, y es por eso mismo por lo que se les cede este tipo de espacios en Universidades Públicas— nosotros les enseñamos la realidad. Los comunistas somos encarcelados en este régimen de fascismo por el simple hecho de querer mejorar la vida de la clase obrera a través del socialismo. La represión a la que está sometido el movimiento obrero es evidente.

Ante estos ataques a los espacios públicos por la banda de fascistas de Vox, por la construcción de una universidad verdaderamente pública y de calidad, tenemos que plantarnos —alumnos, obreros y profesores—, para pedir más que nunca una unidad en torno a un frente común, que es la lucha contra el capitalismo. Todo lo que los estudiantes hemos vivido hoy no puede quedar en una simple concentración de repulsa hacia los fascistas de Vox y su Plataforma 711. Tenemos que seguir adelante. El fascismo es generado por el capitalismo y si queremos acabar con el fascismo primero debemos acabar con el capitalismo, para construir la sociedad comunista a través del socialismo.

 

¡ESTUDIANTE ORGANIZATE CON EL PCOE!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

CÉLULA DE JUVENTUD DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL EN MADRID




La burguesía nos saquea con el apoyo del Estado y de su gobierno

El lunes 28 de marzo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunciaba una serie de medidas supuestamente para combatir la inflación desbocada, entre las que se encontraba la siguiente medida: “Bonificación mínima de 20 céntimos en cada litro de combustible para todos los ciudadanos (15 céntimos los asumirá el Estado y un mínimo de 5 céntimos, las petroleras)”.

Ese mismo día 28 de marzo, tras anunciar Pedro Sánchez esa medida, en la prensa burguesa podíamos leer lo siguiente:

Ese mismo día 28 de marzo, el barril de petróleo Brent descendió un 6,747% según afirmaba, también, la prensa burguesa:

Como puede verse, en realidad esa medida, lejos de rebajar los precios del carburante a los trabajadores, lo que realmente ha producido es que los empresarios de las estaciones de servicio suban los precios de tal modo que sigan enriqueciéndose a costa de robar lo máximo a los trabajadores donde el dinero público que el Gobierno pone para subvencionar el precio del combustible no sea más que un dinero añadido que irá hacia la patronal de los combustibles y las estaciones de servicio en lo que será una nueva transferencia de riqueza hacia la burguesía.

Los esbirros de la patronal, con la etiqueta de economistas, como el mediocre de Juan Ramón Rallo, justificaba en el periodicucho fascista La Razón el incremento del precio del diésel señalando lo siguiente:

 

Para concluir culpando a Rusia de la subida del diésel y dando su receta para que los precios vuelvan a un escenario previo:

 

La Patronal de las estaciones de servicio se encarga de cerrar la boca a Rallo cuando siguiendo las tesis de su matriz, la CEOE, en su cruzada contra los impuestos, expone cómo se conforma el precio del combustible:

Por tanto, el transporte y la distribución, y según la propia patronal los gastos de la estación de servicio, es un 5,5% del precio. Con lo que lo mollar en el incremento del precio del combustible no es el transporte ni la distribución, por más que Rallo nos lo quiera colar para justificar el robo que perpetran sus superiores, los empresarios. Y aunque Rallo se afane en engañar a quien le quiera leer, tiene que omitir la verdad para no descubrir la realidad de lo que acontece: Que el capitalismo se fundamenta en el robo más descarado.

El siguiente cuadro muestra la evolución del precio del petróleo desde 2004 a la actualidad tanto en dólares – línea azul – como en euros – línea naranja:

La divisa en la que se realizan las transacciones del petróleo es el dólar. Como puede comprobarse el petróleo ha estado más alto en 2008, e igual que hoy en 2010 o 2012. En 2008 un euro se cambiaba por 1,60 dólares, con lo que el encarecimiento del barril del petróleo no se trasladaba en Europa a una exacerbación del precio, tal y como se produce hoy. Sin embargo, a día 28 de marzo de 2022, un euro se cambia por 1,09 dólares, con lo que en estos años el euro se ha devaluado mucho con respecto de un dólar también terriblemente devaluado como consecuencia de las políticas monetarias realizadas.

Desde mediados de noviembre de 2021 los EEUU son conscientes de que Rusia iba a intervenir militarmente en Ucrania, puesto que el Banco Central Ruso movió divisas de sus reservas que tenía en bancos norteamericanos hacia bancos chinos. El círculo de grandes capitalistas de la Secretaria del Tesoro norteamericano, Janet Yellen, conocedores de esta realidad, se lanzaron desde finales de noviembre del 2021 a realizar operaciones de compra de las empresas petroleras al objeto de encarecer el crudo y, con él, los carburantes, de tal manera que el crudo fue progresivamente incrementando su valor produciéndose un incremento mucho mayor entre finales de noviembre y el 24 de febrero de 2022 que una vez estalla la operación militar rusa en territorio ucraniano. Por tanto, son los grandes capitalistas los que generan una subida del precio del petróleo de manera totalmente ficticia al objeto de, mediante la economía especulativa y putrefacta, hacer efectiva una enorme ganancia monopolista en tres meses, son los grandes capitalistas los que han especulado para subir el precio del crudo mucho antes que se desatase la contienda bélica en Ucrania.

Que Europa pague mucho más por el petróleo y por el gas hoy es la consecuencia del lacayunismo, a todos los niveles, de la Unión Europea hacia los EEUU. El declive del imperialismo norteamericano, Biden trata de invertirlo mediante la guerra, es por ello que la semana pasada en su turné por Bruselas estampó un acuerdo con la UE para convertirse en el recambio de Rusia como suministrador de GNL (gas natural licuado) y reducir la dependencia energética del gas ruso, eso sí, vendiendo EEUU a la UE su GNL un 40% más caro que lo hacían los rusos.

Los mediocres voceros del capital, como Rallo, pretenden mostrarnos que el capitalismo todavía se halla a mediados del siglo XIX, donde regía la libre competencia, y el precio se relacionaba con los costes de producción. Los costes de producción hoy, con el desarrollo tecnológico y la división del trabajo, son muchísimo más bajos que antes y sin embargo los precios son mucho más elevados. Porque el capitalismo del siglo XXI no es el mismo que el del siglo XIX que nos pretende mostrar Rallo, por ejemplo, expresándonos cómo en su opinión se conforma el precio del diésel y que hemos mostrado su falacia.

En el siglo XIX, cuando en el capitalismo regía la libre competencia, la pelea por la ganancia máxima llevaba aparejada una emigración más o menos libre del capital de una rama de la producción a otra y existían empresas compitiendo entre sí de tal modo que se iba conformando la cuota media de ganancia.

Sin embargo bajo el imperialismo, el capitalismo monopolista, la libre competencia fenece y se instituye el dominio de los monopolios. De tal modo que ese dominio monopolista en las diferentes ramas de la producción a nivel planetario engendra las condiciones económicas necesarias para que los monopolios, cual algoritmo del simplex, maximicen su cuota de ganancia de tal modo que el precio ya no se forma como la suma del precio de producción y la cuota media de ganancia, sino que los monopolios maximizan el precio, el precio monopolista conformado por los gastos de producción y la elevada ganancia monopolista. Ganancia monopolista que los imperialistas obtienen robando inmisericordemente. La base de la elevada ganancia monopolista es la plusvalía, intensificando la explotación de los obreros, no sólo directamente en el centro de trabajo, sino robándole descaradamente al acceder a la vivienda, en el precio de los insumos necesarios para la vida y ello lo hacen apoderándose de la tierra llevando a la ruina a los pequeños y medianos campesinos, a los que han arruinado con la fórmula de venderles artículos industriales a precios elevados y comprándole los productos agrícolas a un precio ínfimo, el cual después los monopolios en sus cadenas de comercialización los endosan a los obreros a un precio 10 o 12 veces superior al precio pagado por las mismas.

El Estado y los monopolios están unidos, de hecho el primero es un instrumento de los segundos, para explotar todavía más a los obreros a los que roba todavía más por la vía de los impuestos, de los préstamos y de la inflación, de la desvalorización del dinero fiat. Pero la ganancia monopolista no sólo la obtienen robando a los obreros de unos determinados países, el monopolio rige a nivel planetario y la ganancia imperialista la construye saqueando, también, a los obreros de los países subdesarrollados de tal manera que los monopolios venden a esos países subdesarrollados mercancías a alto precio monopolista a cambio de materias primas y recursos energéticos a bajo precio. Ganancias monopolistas que se coronan mediante la guerra y la militarización de la economía. En el año 2021 el complejo militar-industrial de los EEUU obtuvo del Congreso de esa potencia asesina un presupuesto de gasto, ingresos para el monopolio de guerra norteamericano, de 778.000 millones de dólares. Esa es la fórmula en la que los imperialistas obtienen la ganancia monopolista.

Y es que hemos de tener claro que mientras la inmensa mayoría de la riqueza esté en manos de una minoría criminal y asesina, la burguesía, la plutocracia que hoy domina el mundo y se adueña del beneficio condenando a la mayoría del mundo, a la clase obrera, a una pobreza y una explotación cada vez mayores e insostenibles, los precios serán cada vez más disparatados para los bolsillos cada día más vacíos de la clase obrera.

El capitalismo en su fase putrefacta y monopolista, es decir en su fase actual, es el saqueo descomunal de los pueblos, de la clase obrera. Esa faz se está viendo con el precio del diésel, de la gasolina y de los derivados del petróleo, de la alimentación, se pudo ver nítidamente con la pandemia de COVID-19, donde se volvió a expresar la esencia ladrona y criminal de la burguesía.

El pasado día 28 de marzo también podíamos leer en la prensa burguesa lo siguiente:

 

Mientras morían miles de personas todos los días, los capitalistas no dudaban en hacer grandes negocios con la pandemia. Una base económica podrida eleva una superestructura podrida, como lo evidencia esta noticia cuando señala que “la fiscalía no halla encaje penal para imputar delitos por el enorme enriquecimiento”. Y es que la usura y el robo perpetrada por la burguesía contra el pueblo trabajador está amparado por la superestructura capitalista, por sus instituciones.

Esta es la barbarie que vive hoy la clase obrera en el Estado español y en el mundo. Mientras perviva el capitalismo la situación de la clase obrera no puede más que deteriorarse y empeorar. La única salida que tenemos la clase obrera es acabar con el capitalismo y construir el socialismo, el único capaz de armonizar el desarrollo humano con las necesidades reales de la humanidad, el único capaz de planificar la economía para satisfacer las necesidades del conjunto de seres humanos que habitan el mundo y garantizar una vida digna para todos ellos.

 

¡EL CAPITALISMO ES ROBO, USURA Y GUERRA!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DEL SOCIALISMO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 30 de marzo de 2022

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)