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Asturias frente a la crisis imperialista

Asturias ha sido históricamente uno de los grandes bastiones industriales y obreros del Estado español. La minería, la siderurgia, la construcción naval y la industria metalúrgica no solo sostuvieron durante décadas la economía de la región, sino que dieron origen a una clase trabajadora con una fuerte tradición de organización y lucha. Desde la Revolución de Octubre de 1934 hasta las grandes huelgas mineras del siglo XX, la historia de Asturias está estrechamente ligada al movimiento obrero.

Sin embargo, tras décadas de reconversiones industriales, cierres de empresas, privatizaciones y deslocalizaciones, el panorama ha cambiado profundamente. La pérdida de miles de empleos en la minería, la reducción de plantillas en la siderurgia y la desaparición de buena parte del tejido industrial han transformado la estructura económica de Asturias. Aunque continúan existiendo empresas industriales estratégicas, el peso de la industria se ha reducido mientras aumenta la dependencia del sector servicios y del turismo, sectores que, en muchos casos, ofrecen empleos más precarios y con peores condiciones laborales.

Las cifras de desempleo han mejorado respecto a los peores años de la crisis de 2008, pero esa mejora no siempre se traduce en estabilidad. La temporalidad, la contratación parcial involuntaria, la externalización de servicios y los bajos salarios siguen siendo una realidad para miles de trabajadores. Muchos jóvenes, aun contando con estudios y cualificación, se ven obligados a aceptar empleos precarios o a emigrar a otras comunidades o al extranjero en busca de oportunidades. Asturias continúa perdiendo población y presenta uno de los mayores índices de envejecimiento de Europa, consecuencia directa de un modelo económico incapaz de ofrecer perspectivas de futuro a gran parte de su juventud.

A esta realidad se suma otro problema que crece de forma silenciosa: el deterioro de la salud mental de la clase trabajadora. El aumento de los trastornos de ansiedad, la depresión, el agotamiento emocional o el estrés laboral reflejan el impacto que tienen unas condiciones de trabajo marcadas, en muchos casos, por la incertidumbre, la intensificación de los ritmos de producción, la presión constante por mantener el empleo y las dificultades para conciliar la vida laboral y familiar. Cada vez son más frecuentes las bajas laborales relacionadas con problemas psicológicos, que afectan no solo a la salud de los trabajadores, sino también a sus familias y a su calidad de vida

El coste de la vida continúa aumentando. El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales problemas para la clase trabajadora. Mientras existen miles de viviendas desocupadas, comprar o alquilar una vivienda resulta cada vez más difícil para muchas familias. En ciudades como Gijón y Oviedo, así como en buena parte del litoral asturiano, el incremento del precio de los alquileres y la expansión de las viviendas de uso turístico han reducido la oferta de alquiler residencial, dificultando aún más el acceso a una vivienda digna para trabajadores y jóvenes.

A ello se añade que siguen produciéndose desahucios por impago de alquileres o hipotecas. Aunque en los últimos años se han aprobado diversas medidas de protección social, muchas familias continúan enfrentándose a situaciones de vulnerabilidad residencial. La vivienda, un derecho reconocido constitucionalmente, sigue funcionando como un activo económico sujeto a la lógica del beneficio.

La sanidad pública asturiana, también atraviesa dificultades. Las listas de espera, la falta de profesionales en determinadas especialidades, el cierre temporal de consultorios o las dificultades para cubrir plazas en algunas zonas rurales generan un creciente malestar entre la población. Paralelamente, la expansión de la sanidad privada y proyectos como el nuevo hospital de Quirón en Gijón reflejan un aumento del peso del negocio sanitario privado. Esta tendencia favorece una progresiva transferencia de recursos y pacientes hacia empresas privadas en detrimento del fortalecimiento de la sanidad pública.

A todo ello se suma el deterioro de otros servicios públicos. La educación enfrenta problemas de despoblación escolar en muchas comarcas, mientras el transporte público y otros servicios esenciales sufren dificultades especialmente en el medio rural. Las cuencas mineras y numerosos concejos del occidente y del interior continúan perdiendo población.

Este contexto de incertidumbre económica y social favorece también el crecimiento de posiciones reaccionarias y surgen discursos que canalizan ese descontento hacia explicaciones simplistas o hacia la búsqueda de culpables distintos de las causas reales.Es cuando surge el nacionalismo más exacerbado, que hoy se enquista en los barrios obreros. Este fenómeno debe analizarse atendiendo a las condiciones materiales que lo hacen posible y a las contradicciones propias del desarrollo del capitalismo.

Otro problema que afecta al movimiento obrero es su fragmentación. Asturias cuenta con una larga tradición sindical y asociativa, pero también con una gran diversidad de organizaciones, plataformas y colectivos que, en numerosas ocasiones, actúan de forma separada. Las diferencias estratégicas, ideológicas o organizativas pueden dificultar la construcción de respuestas comunes frente a problemas compartidos como la precariedad o la pérdida de empleo.

La unidad de la clase trabajadora constituye un elemento central para aumentar su capacidad de organización y de intervención. Para derribar este orden socioeconómico se debe también mantener una lucha sin tregua contra el oportunismo ya que es quien allana el camino a la reacción y perpetúa la supervivencia de este sistema. La lucha contra el imperialismo es inútil si no se lucha contra el oportunismo. Esta reflexión continúa siendo una cuestión fundamental dentro de toda organización obrera.

Asturias posee una enorme experiencia histórica de lucha. Esa memoria forma parte de su identidad colectiva. Sin embargo, los desafíos actuales exigen de nuevo las formas clásicas de organización que dieron triunfos a la clase obrera, formas capaces de responder a una economía cada vez más concentrada, donde los grandes grupos empresariales y financieros tienen una influencia creciente sobre la producción, la vivienda, la energía y los servicios esenciales.

El futuro de Asturias dependerá de su capacidad para organizarse en la lucha contra el capital y preparar la revolución. Estos objetivos requieren una clase trabajadora organizada en un solo partido, consciente de sus intereses comunes y capaz de construir respuestas colectivas frente a los problemas económicos y sociales que afectan a la mayoría de la población. Solo mediante la unidad, la solidaridad y la organización podrá recuperarse el protagonismo histórico que la clase obrera asturiana ha demostrado en algunos de los momentos más importantes de la historia del movimiento obrero.

 

 

Organízate en el partido comunista obrero Español

Socialismo o barbarie

Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Asturias




Xabel Vegas: Del antimilitarismo a la autonomía estratégica

La entrevista del periódico Nortes a Xabel Vegas, portavoz de IU/Sumar en Asturias, refleja unas contradicciones políticas ante el nuevo contexto internacional, típicas de la socialdemocracia. Por un lado, mantiene un discurso pacifista y antimilitarista; por otro, defiende el desarrollo de la industria militar española y europea bajo el concepto de “autonomía estratégica”.

Vegas afirma que su organización es “pacifista” y “antimilitarista”, pero sostiene al mismo tiempo que Europa necesita reforzar su capacidad industrial de defensa y que Indra debe convertirse en un polo estratégico para producir blindados.

Su argumento no consiste en defender el rearme por sí mismo, sino en afirmar que, si existe producción militar, es preferible que la controle una empresa pública española antes que una multinacional estadounidense como General Dynamics.

La cuestión deja de ser si aumenta la capacidad militar y pasa a ser quién controla esa producción. Este desplazamiento resulta insuficiente, porque el problema no reside únicamente en la propiedad formal de la empresa, sino en la función económica y política que desempeña dentro del sistema capitalista.

Vegas sostiene que Indra es una empresa pública participada por la SEPI y que, por tanto, representa una alternativa preferible.

Sin embargo,la propiedad estatal no elimina necesariamente las relaciones capitalistas. Un Estado capitalista puede poseer empresas que continúan funcionando según criterios de rentabilidad, competencia internacional y acumulación de capital.

En este sentido, el hecho de que Indra tenga participación pública no modifica por sí mismo la naturaleza de su actividad principal: producir tecnología destinada al ámbito militar mediante contratos financiados con recursos públicos.

El concepto de “autonomía estratégica” ocupa un lugar central en toda la argumentación.

Vegas dice que Europa debe reducir su dependencia militar de Estados Unidos y desarrollar una industria propia de defensa.

Esta idea plantea una cuestión fundamental: sustituir la dependencia de una potencia por el fortalecimiento de otra no implica necesariamente superar la lógica del imperialismo. Puede interpretarse como un intento de reforzar la capacidad económica, tecnológica y militar de un bloque geopolítico dentro del mismo sistema internacional.

El debate deja entonces de situarse entre militarismo y pacifismo para convertirse en una discusión sobre qué bloque dispone de mayor autonomía.

Otro de los argumentos recurrentes es la creación de empleo industrial en Asturias. Sin embargo, surge una pregunta: ¿debe vincularse el desarrollo industrial de una región a la expansión de la producción militar?

El problema no consiste únicamente en crear empleo, sino en decidir hacia qué sectores se orientan la inversión pública, la capacidad tecnológica y el conocimiento científico.

Una política industrial basada en contratos militares puede generar puestos de trabajo, pero también hace depender esos empleos de la continuidad del gasto en defensa.

Cuando se le pregunta por empresas proveedoras vinculadas a Israel, Vegas responde que considera inaceptable mantener relaciones con un Estado al que califica de “terrorista” y sostiene que esos proveedores deben ser sustituidos. Su respuesta reconoce el problema y propone eliminar esos suministros. Pero, hasta qué punto una industria militar integrada en cadenas internacionales puede desvincularse de los intereses estratégicos y comerciales que caracterizan al mercado mundial del armamento.

El resultado es vender una farsa, donde conviven principios potencialmente difíciles de armonizar pero que al fin y al cabo, es la lógica del oportunismo, la lógica de la socialdemocracia que, históricamente, allana el camino al fascismo implementando las políticas necesarias para que el imperialismo continúe desarrollándose.

Mientras las empresas estén en manos de una minoría parasitaria que decide qué se produce y cuyo fin último es el lucro privado, y no el bienestar social, no importa qué bloque geopolítico tiene mayor autonomía – una autonomía que es una ilusión en una economía totalmente interconectada -, porque toda la producción irá destinada a enriquecer a la burguesía, no a satisfacer las necesidades de la clase obrera.

 

Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Asturias




Ceuta, el imperialismo norteamericano y la extrema derecha

El pasado día 30 de julio, según el Ministerio del Interior, en torno a 50.000 personas entraron en Ceuta desde Marruecos, de los que, al menos, 57 han muerto. Nuevamente, la corrupta monarquía marroquí, títere del imperialismo norteramericano y del genocida estado fascista de Israel, no vaciló en utilizar a su pueblo en la defensa de los intereses geopolíticos de la reacción mundial de dichas potencias criminales, organizando esta avalancha de decenas de miles de seres humanos hacia Ceuta. Nuevamente, los imperialistas norteamericanos, y sus esbirros, utilizan la migración para ajustar cuentas y para esparcir el veneno fascista de la antiinmigración y del racismo, al objeto de fortalecer las posiciones reaccionarias.

Las reacciones internacionales a este hecho definen con nitidez la génesis de esta acción contra las fronteras del estado español y los fines inmediatos que persigue, como intervenir en el proceso electoral español y erosionar al gobierno de Sánchez, al que le pasa factura por su posición ante la guerra contra Irán y su posición crítica – más de palabra que de hechos – contra el genocidio israelí, abonando el terreno para un cambio hacia un gobierno todavía más colaboracionista con la potencia imperialista norteamericana que el de Sánchez, ya sumiso, conformado por las fuerzas abiertamente fascistas del Estado español. En este sentido, son clarificadoras la posición de Trump respecto de este ataque geopolítico responsabilizando a “las políticas globalistas de extrema izquierda” del gobierno de Sánchez con respecto a la inmigración. Políticas de extrema izquierda que, por otro lado, a excepción de fascistas como Trump y sus esbirros locales reaccionarios como PP y VOX nadie ve. Rápidamente reaccionó también el gobierno fascista italiano, tanto Meloni, como Tajani y Salvini, junto también al gobierno fascista finlandés ferviente defensor de la guerra contra Rusia, salieron rápidamente a pedir la exclusión del espacio Schengen al Estado español. Por otro lado, miles de bots sionistas en las redes sociales amplificaban la posición del fascista estado de Israel, manifestada por su embajador ante la ONU, Danny Danon, señalando que “España, que nunca pierde la oportunidad de dar lecciones a Israel, ha declarado estado de emergencia en Ceuta tras la crisis por su política de inmigración (…) Quizás antes de que continúe dándonos lecciones, sea hora de que explique al mundo por qué aún mantiene enclaves coloniales en África”, censurando las críticas realizadas por el gobierno español al exterminio que el sionismo está haciendo en la Palestina ocupada por su gobierno fascista contra el pueblo palestino.

EEUU lleva más de un siglo injiriéndose en los asuntos de los estados, confrontándolos y haciendo todo tipo de tropelía contra los pueblos, a lo que saquea de manera inmisericorde y los divide. Lo acontecido el pasado jueves debe circunscribirse en dicha política, la misma que hace que haga fraude electoral en Perú o en Colombia, que lo esté tratando de realizar con toda la intensidad en Brasil, que directamente secuestre a un presidente elegido democráticamente como Nicolás Maduro en Venezuela, etcétera, al objeto de instalar a validos fascistas encargados de aplicar la política exigida por la cohorte de fascistas del gobierno norteamericano. Constituyendo estas injerencias un frente más en la guerra interimperialista que EEUU desarrolla contra las potencias BRICS, y fundamentalmente contra China.

La monarquía marroquí, corrupta hasta el tuétano y criminal desde siempre, ha sido un instrumento geopolítico al servicio del imperialismo norteamericano al objeto de controlar la zona del norte de África y contrarrestar, primero a la URSS y, actualmente, el desarrollo de los BRICS en la zona. Hassan II, “hermano” del Borbón colocado a dedo por Franco, iguales de corruptos e iguales de anticomunistas, sostenido tanto por EEUU como por Francia, a cambio de ser el esbirro norteamericano en el Magreb, de tal modo que  EEUU siempre le ha proporcionado inteligencia y apoyo militar, sobre todo con respecto del Sáhara Occidental, respaldando a la satrapía marroquí en la Marcha Verde, en la represión contra el pueblo saharaui llegando a 2020, ya bajo el reinado del actual monarca alauí, donde bajo el gobierno del pedófilo Donald Trump, EEUU definió su posición respecto del Sáhara Occidental reconociéndolo como una autonomía marroquí y, consecuentemente, reconociendo la soberanía marroquí sobre dicho territorio, contraviniendo el estatus jurídico del Sáhara Occidental como territorio no autónomo pendiente de descolonización siendo el pueblo saharaui quien debe definir su futuro bajo el derecho a la libre autodeterminación, que el imperialismo norteamericano y su esbirro marroquí niegan. Como contrapartida a este posicionamiento norteamericano, Marruecos e Israel firmaron los Acuerdos de Abraham por los que el país alauita reconoce al estado genocida de Israel y establece relaciones plenas con dicho estado; un estado de Israel que asesora a Marruecos en cómo reprimir al pueblo saharaui.

Unos pactos de Abraham y la soberanía marroquí contra el Sáhara, asumida por el gobierno reaccionario de Biden que tanto agradaba a Yolanda Díaz e Irene Montero, y que vergonzosamente fueron reconocidos por el Gobierno de PSOE/PCE/IU/PODEMOS, vendiéndose a EEUU, a su fascismo, a la satrapía marroquí y traicionando al pueblo saharaui. Dicha traición perpetrada por Pedro Sánchez al Sáhara Occidental está siendo pagado actualmente tanto por EEUU como por el corrupto estado marroquí de esta manera, desestabilizando su gobierno y erosionándolo todavía más utilizando sin miramientos a decena de miles de personas a los que ha lanzado contra la frontera española en Ceuta. Y es que ya se sabe, Roma no paga a traidores.

A todo lo mencionado, debe añadirse como otro detonante de esta agresión marroquí-norteamericana-israelí contra la frontera española de Ceuta los acuerdos firmados entre España y Argelia el pasado 20 de julio para incrementar el suministro de gas natural a través del gasoducto Medgaz, el cual no pasa por territorio marroquí viajando directamente desde Argelia no teniéndose que pagar peaje a la corrupta monarquía marroquí, e incrementando el suministro de gas natural licuado desde Argelia hacia España a través de barcos de tal modo que hace que el estado español no tenga que pagar a Marruecos peajes y consigue un proveedor gasístico seguro, cosa que no interesa a EEUU.

La reacción mundial liderada por EEUU e Israel ya está interviniendo en la precampaña electoral, tratando de debilitar al gobierno de Sánchez y fortalecer a la oposición fascista de PP-VOX, los mismos que aplauden al fascista cipayo de Milei al que consideran como referencia para el Estado español indicando que van a hacer aquí lo mismo que Milei está haciendo en Argentina: facilitar los despidos, condenar a morirse de hambre y apalear a los jubilados, robarles las prestaciones y los tratamientos a los discapacitados, regalar la tierra y la riqueza natural a los capitales extranjeros, entregar la Patagonia a los sionistas, ilegalizar el derecho a la huelga, reprimir sin miramientos a la clase obrera, condenar al hambre al pueblo, etcétera. Sin duda, el gobierno de Sánchez es un gobierno colaboracionista con EEUU, pero el imperialismo norteamericano en su debacle no requiere de colaboracionismo, requiere de un entreguismo total y sin reservas, que es lo que sin duda harán Abascal y Feijóo cuya única patria es su bolsillo y el de sus amos, auténticos verdugos del pueblo español.

Los fascistas españoles han demostrado, nuevamente, lo que han sido siempre, ser unos traidores al servicio de la reacción mundial, abrazando a aquellos que persiguen que el estado español sea colonia norteamericana para garantizar sus migajas, sus privilegios a costa de la vida del proletariado. La socialdemocracia también ha demostrado su faz vacilante, siempre colaboracionista con la reacción y, prueba de ello, fue ir de la mano de los fascistas en la miserable resolución acordada por la Permanente de la Asamblea de Ceuta exigiendo la declaración de emergencia nacional, movilizar al Ejército y cerrar la frontera, esto es, emplear la represión no contra los responsables de dicha agresión – el estado marroquí y sus aliados norteamericano e israelí – sino contra un pueblo al que han lanzado contra la frontera y utilizado.

Esta agresión ha mostrado cómo el Jefe del Estado, el Borbón, ha estado bien escondido ante el movimiento de la reacción internacional contra el Estado del que ostenta la jefatura, callando y otorgando a los reaccionarios con los que realmente está alineado. También esta agresión ha mostrado qué clase de “aliados” tiene el Estado español tanto en la OTAN como en la UE, auténticas alimañas que no han dudado en arremeter contra su aliado español demostrándose la necesidad inmediata de salir de la OTAN (desmantelando las bases militares norteamericanas en suelo español) y de la UE, así como de las guerras imperialistas en las que hoy está inmersa apoyando a la potencia criminal norteamericana.

El actual gobierno del Estado español está mucho más cerca de Trump, de la extrema derecha, que de la izquierda pues, si fuera mínimamente de izquierda y decente, debería de ponerse a la cabeza por la emancipación del Sáhara Occidental y el reconocimiento inmediato de la República Árabe Saharaui Democrática y el establecimiento inmediato de relaciones bilaterales con dicha República Árabe Saharaui.

El proletariado del estado español y de las naciones que lo conformamos comprobamos la faz criminal y cipaya de la extrema derecha, la inutilidad de la socialdemocracia y del oportunismo que siempre está a remolque de la reacción y al servicio del gran capital monopolista, no atendiendo a las necesidades de la clase obrera para poder tener una vida digna y de emancipar realmente al estado español, el cual forma parte del patio trasero norteamericano y, como tal, le crean crisis como la creada en Ceuta, interfiere empleando a la judicatura en casos de lawfare, al igual que hace EEUU en países de Latinoamérica y, que no le quepa duda ni al proletariado ni al oportunismo traidor que hoy cogobierna bochornosamente con la socialdemocracia que interferirá – de hecho ya lo está haciendo – y manipulará las elecciones que se realizarán, en principio, el próximo año de la misma manera que lo ha hecho en Perú, Colombia, Honduras o que lo hizo en Argentina.

La única manera de que los trabajadores en el estado español podamos conquistar una vida digna, de que se puedan resolver las contradicciones nacionales existentes dentro del estado español y construir un auténtico estado unido de obreros libres, pasa por conquistar la verdadera independencia de las naciones que conforman el estado, por la unión libre de estas bajo los principios políticos e ideológicos del socialismo científico, de la unidad de la clase por encima de todo, de la dictadura del proletariado construyendo una República Socialista que es la única forma de dejar de ser colonia norteamericana, que de facto somos desde que concluyó la II Guerra Mundial, ya que nuestro pueblo está despojado de los medios de producción y de la riqueza del país que la poseen y disfrutan el capital foráneo, fundamentalmente el norteamericano, entregados por una burguesía nacional integrada en dicho capital internacional y por sus gestores políticos –  PP, PSOE, VOX, Junts, IU/PCE/Sumar, PODEMOS,… – que no han dudado en servir al  imperialismo norteamericano y entregar nuestras riquezas sacrificando la vida de los obreros  en el estado español. Liberemos nuestro país, socialicemos todos los medios de producción y pongamos la riqueza en manos de la clase obrera, del pueblo trabajador, al servicio de la Revolución en el Estado español y de la Revolución Proletaria Mundial.

 

¡ROMPAMOS LA CADENA IMPERIALISTA, POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!

¡ABAJO EL FASCISMO!

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO, POR LA INTERNACIONAL COMUNISTA PARA LA REVOLUCIÓN PROLETARIA MUNDIAL!

Madrid, 1 de agosto de 2026

COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Incendios: El capitalismo mata al hombre y a la naturaleza

Catalunya arde mientras décadas de recortes, precarización y abandono dejan a los servicios públicos sin capacidad para responder. No es un fracaso de los bomberos, sino del sistema capitalista, y queda al descubierto la bancarrota de un modelo que ha desmantelado y precarizado los servicios públicos, para poner los recursos al servicio del capital y sacrificando la prevención y la protección colectiva en favor de los intereses de la burguesía.

 

Los Mossos detuvieron a un chivo expiatorio, a un operario, culpabilizándole del incendio en La Bisbal, que trabajaba para una UTE (Unión Temporal de Empresas) formada por Construccions Rubau y Aquaterra, adjudicataria de un contrato de la Generalitat de Catalunya para la conservación y el mantenimiento de carreteras. Así pues, otra vez más, el aparato represivo y mediático del Estado responde como siempre, criminalizando y encarcelando a un trabajador, señalado como presunto responsable de uno de los incendios, sin siquiera investigar si la empresa subcontratada se ceñía al protocolo de actuación, o las condiciones bajo las cuales trabajaban los obreros. Mientras quienes llevan años impulsando políticas que debilitan la capacidad de respuesta ante estas catástrofes e injusticias permanecen intocables, individualizan la culpa para ocultar las responsabilidades estructurales de quienes gobiernan.

 

Y no es casualidad que esta política la encabece hoy el PSC, la expresión en Catalunya del socialfascista PSOE. Tras su falsa retórica de diálogo y progreso, vuelve a demostrarse, una vez más, que el ala izquierda del sistema reaccionario español, lejos de combatir al capitalismo lo que hace es administrarlo y protegerlo. Cuando la clase trabajadora paga las consecuencias de un sistema incapaz de proteger la tierra donde vive, la respuesta no se basa en cuestionar las causas estructurales, sino preservar el mismo orden social que beneficia a la burguesía y descargar el peso de la crisis sobre quienes viven de su trabajo.

 

Por mucho que su eslogan sea “el govern de tothom” de Cataluña, este no gobierna para la clase trabajadora sino en favor de la burguesía. Criminaliza a la clase obrera mientras blinda a quienes hacen negocio con la precariedad y el expolio del territorio.

Aragón también arde, donde el fuego ha arrasado más de 16.000 hectáreas en las provincias de Zaragoza y de Huesca. Una comunidad autónoma en la que las plantillas de bomberos forestales están por debajo del número de efectivos que debiera disponer, donde el monte no se limpia – no se limpia la biomasa, es punitivo con sanción económica el recoger leña, etc. – unido a la despoblación del agro aragonés, y de la actividad ganadera que hace que los montes sean un auténtico polvorín.

 

Entre 2009 y 2025 el gasto en prevención de incendios se redujo en un 25%, siendo Galicia, Extremadura y Castilla y León, curiosamente los territorios más afectados el pasado año por los incendios, los que más recortaron.

Andalucía también ha ardido, y sigue ardiendo, con un incendio en Los Gallardos, Almería, que ha provocado 13 muertes. Estas 13 muertes son la consecuencia de una serie de factores característicos del capitalismo donde se recorta al pueblo para traspasarlo a los capitalistas y donde lo único que importa es el bolsillo del burgués, su enriquecimiento:

  • Recortes presupuestarios y de medios en materia de incendios forestales. En este caso, días antes del incendio la Junta de Andalucía redujo un 14% el número de agentes de extinción de incendios forestales pasando de 698 a 602. Mientras en 2004 a 1 de junio los operativos antiincendios estaban preparados y operativos al 100%, en 2026 éstos se hallan plenamente operativos a mediados de julio, a pesar de que el clima en 2026 es más proclive a los incendios que en 2004.

  • Urbanización de terrenos que no son urbanizables, en terrenos rústicos. En los Gallardos el 38% de la población habita en terrenos no urbanizables, fundamentalmente personas centroeuropeas que tienen dichas viviendas como segunda residencia. Esta construcción ilegal, e irracional, se ha permitido por ayuntamientos y administración regional como consecuencia del alto poder adquisitivo de las personas propietarias de dichas residencias, desarrollando los gobiernos andaluces de PSOE/IU primero, y de PP después, leyes para legalizar estas segundas residencias ilegales de gente con potencial económico de Centroeuropa como son el Decreto 2/2012 de 10 de enero por el que se regula el régimen de las edificaciones y asentamientos existentes en suelo no urbanizable en la Comunidad Autónoma de Andalucía y la Ley 7/2021, de 1 de diciembre, de impulso para la sostenibilidad del territorio de Andalucía.

  • Esta Ley 7/2021 de 1 de diciembre, realizada por el Gobierno fascista de PP/C’s apoyado por VOX fue una Ley para legalizar la ingente cantidad de viviendas ilegales existentes en Andalucía, fundamentalmente en lugares turísticos y de costa. La legalización de un urbanismo desaforado, que niega la vivienda como derecho y la institucionaliza como negocio, fuente de pelotazos de la burguesía que construye urbanizaciones ilegales y que a éstos se la legaliza con la corrupción política de Junta de Andalucía, Diputaciones y Ayuntamientos, demostrando que ésta es la forma en la que el capital maneja al Estado. Unas viviendas que son una ratonera en caso de incendios en Andalucía, al igual que lo son cuando hay una DANA o lluvias torrenciales, como ha pasado en Andalucía u ocurrió en Valencia, cuando la DANA de octubre de 2024, unido a la negligencia del gobierno fascista del PP valenciano, esa construcción desaforada, en este caso con Planes de Ordenación Urbana que permitieron urbanizar en las escorrentías y torrentes, unas políticas capitalistas de urbanismo y de incompetencia absoluta de gobernantes burgueses incompetentes lacayos del capital que asesinaron a 230 personas.

  • Al igual que en otros territorios, en Andalucía el campo se halla abandonado, y no se limpia como procede el monte, que unido a las cada vez mayores temperaturas y durante más tiempo, consecuencia del cambio climático, hace que el campo sea pasto de incendio.

La “democracia” española y su Estado, o lo que es lo mismo, la continuidad del Estado franquista con ligeros toques cosméticos, de denominación fundamentalmente, todo, está organizado para explotar a la clase obrera hasta la extenuación, para robarnos absolutamente todo, incluido nuestras vidas, estando el pueblo totalmente vendido porque nada importa la seguridad del pueblo sino los intereses económicos de los capitalistas, porque el pueblo está despojado del poder, el cual lo ostentan marionetas de los empresarios. En los países capitalistas, como lo es el Estado español, la política es la del sálvese quien pueda y, por supuesto, todo está subordinado a los intereses de la minoría explotadora, burguesa.

El sistema capitalista y sus leyes despojan al proletariado, que es el pueblo, de la capacidad de gobernarse, de la capacidad de distribuir aquello que produce y, por consiguiente, también le despoja de su capacidad para organizar la defensa de las vidas de nuestra clase, tanto en el plano militar como en el plano civil. Por eso la política ha sido la de desvincular al pueblo de su defensa civil, desvertebrando las cuadrillas en multitud de municipios rurales encargadas de prevenir el fuego, de limpiar los montes y de desarrollar todo tipo de actividad necesaria de vigilancia y para prevenir el fuego, como de crear los cortafuegos necesarios para evitar la propagación de éste en el caso de producirse.

Mientras tanto, el capital y sus esbirros políticos (ya sean abiertamente fascistas, ya sea la “izquierda” capitalista socialdemócrata y oportunista; todos ellos capitalistas), corruptos hasta el tuétano, legalizan todo tipo de ilegalidad que perpetran los burgueses para enriquecerse, transfieren riqueza robada al pueblo para entregarla a los capitalistas y reprimen al pueblo sin cuartel al que le niegan todo tipo de derecho, incluida la vida.

Desde el PCOE hacemos un llamamiento a la clase obrera a organizarse contra el capitalismo y su Estado, a engrosar las filas de nuestro Partido, para hacernos dueños de nuestras propias vidas y de lo que con nuestro trabajo producimos, para poder defender nuestra vida, nuestra integridad y nuestra dignidad como el pueblo que somos, siendo los capitalistas enemigos jurados del pueblo. Solo el proletariado organizado, desarrollando la Revolución proletaria, puede aplicar justicia a todos los canallas que culpan a los obreros de los males de nuestro pueblo, de nuestra clase, como hizo el President de la Generalitat culpabilizando a un obrero exonerando a los responsables empresariales de la UTE, así como a quienes adjudicaron y supervisaron el contrato, verdaderos responsables del incendio de La Bisbal con sus privatizaciones y recortes, esto es, con su política de saqueo al pueblo para entregar lo robado a la burguesía, a los empresarios. Solo el pueblo organizado, de manera revolucionaria, puede aplicar justicia a los canallas que les reprimen, que niegan el cambio climático y destruyen la naturaleza, en definitiva, sólo el proletariado armado de su ideología, el marxismo-leninismo, y dirigido por el Partido, puede conquistar el poder y ajustar cuentas a los fascistas y a los traidores oportunistas y socialdemócratas que engañan a la clase obrera y que sirven a sus verdugos. El capitalismo destruye sus fuentes de enriquecimiento: al proletariado y a la naturaleza.

 

¡Por la Organización Revolucionaria del Pueblo!

¡Por el desarrollo del Partido Comunista Obrero Español!

¡Por la Revolución Socialista!

 

Madrid, 19 de julio de 2026

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Imperialismo, religión y fascistas españoles. ¡Rompamos los grilletes de la opresión!

La lucha de clases se da en todos los ámbitos de la vida, esto es, en el ámbito económico, político e ideológico, preponderando este último en el momento histórico actual de capitalismo agonizante y putrefacto.

Los capitalistas siempre han llevado, y siguen llevando, a rajatabla la lucha de clases y, fundamentalmente, la lucha ideológica contra el proletariado, que es la lucha ideológica contra el marxismo-leninismo. Ello se constata en el anticomunismo profesado, de manera permanente, por todos los medios de manipulación de masas del capital – desde los medios de comunicación de masas hasta los sistemas educativos que imponen al proletariado para que asuma como natural la barbarie capitalista – así como por la pertinaz acción represiva contra nuestra clase social, tanto en el aspecto físico como en el espiritual.

El pasado 4 de julio, el fascista de Trump hacía una disertación anticomunista equiparando al comunismo con un cáncer que hay que extirpar, refiriéndose a la situación interna que están viviendo los EEUU. El pedófilo de la Isla de Epstein que preside el Estado norteamericano, genocida, es sabedor que el comunismo es su negación y, por ello, trata de atemorizar al proletariado con respecto del comunismo que jamás ha regido, por ejemplo, en los EEUU y, para ello, enarbola la bandera del anticomunismo, esto es, la batalla ideológica para que el proletariado repudie su ideología emancipadora y asuma la ideología burguesa que le niega la vida, que le convierte en un objeto, en algo todavía más insignificante que la propia cosa, con menos valor que la propia mercancía.

En esta lucha ideológica la burguesía no escatima en propagar el idealismo entre el proletariado, que es sinónimo de combatir al marxismo-leninismo en tanto el idealismo es la negación de la filosofía materialista.

La burguesía, para someter al proletariado, necesita todo un andamiaje de opresión, del monopolio de la violencia – tanto física como mental – que garantice la pervivencia de la propiedad privada sobre los medios de producción, la persistencia de la base económica capitalista. La base económica capitalista eleva una superestructura burguesa con la que la clase hegemónica trata de perpetuar su dominación. Tanto las leyes, la moral como la religión forman parte de la superestructura burguesa y atienden a los intereses de la clase dominante, en este caso de la burguesía.

La burguesía, acatando de hecho la certeza de la filosofía marxista, comprende a la perfección que debe actuar sobre la percepción de la realidad objetiva, sabedora de lo exacto de la teoría del reflejo, de que lo único cierto, la única verdad, es la realidad objetiva. Y que, actuando con todo su arsenal propagandístico e ideológico sobre la clase obrera, la burguesía le creará al proletariado la interpretación de dicha realidad objetiva, la cual desvirtúa, al objeto de que el proletariado interprete el reflejo de la realidad objetiva no en base a la realidad, a sus intereses como clase, sino en base a los intereses de la clase dominante, de la burguesía, alienando de hecho a la masa proletaria.

Curiosamente, la misma burguesía ascendente que desarrolló durante décadas el materialismo en su lucha contra el Antiguo Régimen para imponer el capitalismo y acabar con el feudalismo y el poder fundamentado en la religión, véase el materialismo inglés, siglos XVI y XVII, el materialismo francés, siglos XVII y XVIII o el materialismo alemán en los siglos XIX y XX; ahora en su fase putrefacta, en su fase terminal, reaviva la religión en el siglo XXI para sostener el capitalismo monopolista y seguir sometiendo al proletariado alienado como consecuencia de una base económica criminal que lo despoja como ser humano de su esencia creadora y consciente y lo convierte en objeto.

El pasado día 3 de mayo, en Madrid, más de 40.000 personas se reunieron en el estadio Metropolitano en un acto de la iglesia evangélica, donde uno de los pastores fue el exfutbolista Dani Alves, en un encuentro internacional del evangelismo. El día 15 de mayo, en el Palacio de Vistalegre de Madrid también se congregaron centenares de predicadores evangelistas cuyo mensaje sintonizaba, como no podía ser de otra manera, con la extrema derecha, arremetiendo contra el aborto, contra todo tipo de matrimonio que no sea el de un hombre con una mujer y, cómo no, fue una orgía del idealismo, del pensamiento conservador y de extrema derecha.

En el estado español “la fe evangélica” se multiplica, a la par que los púlpitos e iglesias, que han quintuplicado su número en los últimos 20 años, fundamentalmente en Cataluña y en Madrid, donde según un artículo de El Periódico de Juan Fernández, del pasado 2 de junio, “la fe evangélica, que hoy cuenta con 4.770 centros de oración en nuestro país, cinco veces más que hace 20 años”, fruto no del azar, ni de otro poder divino más que del dinero, que se multiplica a mayor velocidad que la multiplicación de los panes y de los peces y que hace milagros como el de empapelar las marquesinas de las paradas de los autobuses y los autobuses de Madrid y de Barcelona, la celebración de eventos multitudinarios, conciertos, festivales, trabajo profesional en las redes sociales, etcétera y que lleva a este credo a abrir una iglesia cada cuatro días en Madrid, según reconoce la prensa de extrema derecha en España, diario El Español, en un artículo de Gustavo Molina.

Curiosamente, los herederos de Franco, los que arremeten contra la inmigración – esto es, contra los proletarios de otros países, fundamentalmente africanos y asiáticos, que vienen al estado español -, y que señalan que el actual Gobierno con los procesos de regularización abiertos está preparando un pucherazo electoral, son bendecidos por predicadores latinoamericanos, véanse los dirigentes del PP Feijóo, Díaz Ayuso o Almeida, y que la prensa burguesa definía de la siguiente forma esta relación o estrategia, en 2023:

Los días 30 y 31 de mayo de 2026, en Madrid, se celebró el Festival de la Esperanza, que congregó a unas 20.000 personas, un festival financiado, fundamentalmente, por la Asociación Evangelista Billy Graham (AEBG).

El predicador protagonista del evento fue Franklin Graham, el hijo del predicador evangelista norteamericano Billy Graham que era un fervoroso anticomunista del Partido Demócrata, que describía al comunismo de la siguiente forma en un artículo de agosto de 1954 en el diario The American Mercury:

La revolución comunista que nació en los corazones de Marx y Engels a mediados del siglo XIX no se rendirá ni retrocederá. Ninguna cantidad de palabras en las Naciones Unidas, ni conferencias de paz en el Lejano Oriente, cambiará la mentalidad del comunismo. Ha llegado para quedarse. Es una batalla a muerte: o muere el comunismo, o muere el cristianismo…

¿Se te ha ocurrido alguna vez que el Diablo es un líder religioso y que millones de personas lo veneran hoy en día?… El nombre de esta religión actual es Comunismo… El Diablo es su dios, Marx su profeta, Lenin su santo y Malenkov su sumo sacerdote. Negando su fe en todas las ideologías, excepto en su religión de la revolución, estos hombres de inspiración diabólica buscan, de diversas maneras y con múltiples artimañas, convertir un mundo pacífico a su doctrina de muerte y destrucción.

(…)

¿Cuál es el credo sutil del comunismo? ¿Qué tipo de ideología ha capturado la lealtad de incontables millones de personas en todo el mundo? El Dr. Roy Laurin, escritor cristiano, ha sugerido la siguiente valoración:

Políticamente, un comunista es aquel que cree que el Estado es supremo y que el individuo existe únicamente para el bienestar del Estado, destruyendo así la dignidad que Dios le ha otorgado al individuo.

En el plano económico, un comunista cree en la sustitución de la propiedad privada de la tierra y el capital por la propiedad común y en la sustitución de la gestión privada por la gestión colectiva.

Socialmente, un comunista no cree en el matrimonio como una institución divina, sino únicamente como un arreglo biológico adecuado para la reproducción de herederos del Estado comunista.

A nivel internacional, un comunista es un revolucionario que está detrás de gran parte de la inestabilidad que se vive hoy en el mundo, ya sea en Corea, Alemania Oriental o Marruecos.

Éticamente, un comunista es un creyente y devoto de la “gran mentira”.

Teológicamente, un comunista es un ateo, un profanador de iglesias, un asesino de cristianos…

Se libra una guerra de ideologías en todo el mundo, una guerra entre lo secular y lo espiritual. Las batallas en los campos de batalla son solo manifestaciones materiales de la batalla mayor que se libra en los corazones de los hombres en toda la tierra. ¿Prevalecerá la verdad o la mentira? ¿Nos guiará la filosofía materialista o el poder espiritual? ¿Seremos guiados por Jehová Dios o engañados por Satanás? Las líneas de batalla están claramente trazadas…

Si fascista era el padre, no menos reaccionario es el hijo, el predicador que acudió al festival madrileño, Franklin Graham; el predicador de cabecera del genocida Donald Trump, defensor a ultranza del sionismo y del genocidio en Gaza perpetrado por el carnicero Netanyahu, que considera que “Trump ha sido elegido por Dios para salvar a los judíos de los persas, de los iraníes”, señalándole públicamente a Trump que “hoy los iraníes – el régimen malvado de este gobierno – quieren matar a todos los judíos y destruirlos con fuego atómico. Pero Tú has suscitado al presidente Trump. Lo has suscitado para un momento como este. Y, Padre, oramos para que le concedas la victoria”, siendo, como se puede observar, un defensor de la agresión imperialista de EEUU contra Irán, un defensor a ultranza del fascista estado de Israel y, cómo no, uno de los esbirros de los grandes monopolios norteamericanos y sus intereses económicos.

Evidentemente los evangélicos son el grupo cristiano que más cercanía tiene con el pueblo judío y por ello, también son los que más se identifican con las ideas sionistas (…) Como es sabido, la mayor población de evangélicos se encuentra en Estados Unidos (107 millones) lo que nos lleva a detenernos en este país donde hasta un 10% de los votantes -con independencia de su credo- se identifican como sionistas. Si entramos en los diferentes grupos religiosos, vemos que hasta el 35% de los cristianos (Haija, 2006: 75-76) se identifican como sionistas religiosos, lo que nos explica la importancia de este movimiento en la sociedad americana general y en la política estadounidense en particular”. Alberto Priego Moreno. El sionismo cristiano y su relación con el Estado de Israel.  Págs.217 – 218. Universidad Pontificia de Comillas (España).

En 1969 Nelson Rockefeller, por entonces vicepresidente de Richard Nixon, realizó una gira por varios países de Latinoamérica. A su regreso elevó un informe en el que se mostró preocupado por la influencia que estaba obteniendo entre los más pobres del continente la denominada Teología de la Liberación, a la que no dudó en emparentar con el marxismo. (…) Ante esta realidad, Rockefeller recomendó el financiamiento estatal y reservado de pastores de corte pentecostal, fundamentalmente de origen norteamericano, para socavar la autoridad moral de la Iglesia Católica en América Latina.

(…)

Nuevamente, en 1975 se conoce un documento escrito para la campaña del presidente Ronald Reagan conocido como Santa Fe, donde se vuelve a resaltar el peligro que las nuevas tendencias de la Iglesia Latinoamericana representan para la política exterior de los Estados Unidos.

(…)

La ofensiva contra la denominada Iglesia del Tercer Mundo continúa. Los pastores evangelistas aparecen por todos lados, en unos pocos años superan a la Iglesia Católica en Guatemala, Uruguay, Brasil. Manejan millones. Estados Unidos los financia a través de programas como Plan Amanecer, AD 2.000, Latinoamérica 2.000 y otros.

(…)

Los escándalos alrededor de estos cultos y el gobierno de los Estados Unidos llegan a tal punto que en 1976 la CIA declara que no continuará reclutando misioneros y trabajará en un anteproyecto de modificación de sus estatutos para prohibir la utilización remunerada de pastores norteamericanos en tareas de inteligencia, aunque abriendo el paraguas al aclarar que se permitirían “contactos voluntarios de información”. Carlos Saglul. La CIA, los evangelios y las ametralladoras. Noviembre 2019.

Que hoy en Centroamérica y Sudamérica hayan proliferado los predicadores evangélicos, que las masas trabajadoras sean manipuladas por dichos colaboradores de la CIA, es la consecuencia de la política injerencista, golpista, criminal y anticomunista desarrollada por el imperialismo norteamericano durante décadas.

Tras los golpes de estado en América Latina siempre se hallan las manos del imperialismo norteamericano, de los monopolios estadounidenses para robar los recursos energéticos y naturales de su patio trasero, y la religión se convierte en un instrumento más de subversión, de lucha ideológica del fascismo norteamericano, siendo una pata más en la lucha ideológica contra el marxismo-leninismo.

Bloqueos económicos y comerciales, financiación de partidos políticos, de iglesias evangélicas, de medios de comunicación, dominio de instituciones supranacionales (OEA, FMI,…), compra de jueces e, incluso, de sistemas judiciales completos a través de los que hace lawfare contra aquellos dirigentes políticos que no les interesa a EEUU y, finalmente cuando es necesario, intervención militar y golpe de estado, esa es la praxis del imperialismo norteamericano en Latinoamérica y, también, en el mundo.

Los evangélicos chilenos apoyaron la dictadura militar del asesino Pinochet, como lo acredita la Declaración de apoyo al gobierno militar del 13 de diciembre de 1974, en lo que se denominó Portalazo. Los evangélicos bolivianos apoyaron el golpe de estado contra Evo Morales en 2019, apoyando a la fascista golpista Jeanine Añez. La Iglesia evangélica salvadoreña apoya sin fisuras al fascista Bukele, es el pilar fundamental de la extrema derecha brasileña de los Bolsonaro, y un apoyo sólido para la extrema derecha argentina como se demostró con Macri y, ahora, se demuestra con Milei, sionista confeso que va de la mano de la Fundación Billy Graham.

La progresiva política de injerencia y de agresión de EEUU en Latinoamérica, así como los sistemas políticos burgueses existentes en Latinoamérica, donde en la mayoría de los estados latinoamericanos las burguesías nacionales son esbirros de los monopolios norteamericanos en la explotación y saqueo de sus pueblos, permite que la basura ideológica del imperialismo norteamericano penetre fortaleciendo sus posiciones fascistas, siendo la religión no sólo un arma importante de alienación, de división de la clase explotada, de inoculación del individualismo sino, fundamentalmente, de expansión del pensamiento anticomunista y antiobrero. Ello se corrobora en los datos que aporta la prensa, véase lo que se señala en el artículo de 18 de enero de 2026 del Diario El Salto, cuyo autor es Alberto Mesas, donde señalaba lo siguiente:

Cómo decíamos, en Latinoamérica se visualiza perfectamente cómo actúa el imperialismo en el mundo y, en este caso, en lo que se denomina su patio trasero y el papel que juega la religión como parte de la superestructura capitalista al servicio de la burguesía y sus intereses de clase.

Pero también se evidencia la certeza del marxismo-leninismo y su filosofía materialista, “¿Qué demuestra la historia de las ideas sino que la producción intelectual se transforma con la producción material? Las ideas dominantes en cualquier época no han sido más que las ideas de la clase dominante. (…) Cuando se habla de ideas que revolucionan toda una sociedad, se expresa solamente el hecho de que en el seno de la vieja sociedad se han formado los elementos de una nueva, y la disolución de las antiguas condiciones de la vida. (…) En el ocaso del mundo antiguo las viejas religiones fueron vencidas por la religión cristiana. Cuando en el siglo XVIII, las ideas cristianas fueron vencidas por la ilustración, la sociedad feudal libraba una lucha a muerte contra la burguesía, entonces revolucionaria. Las ideas de libertad religiosa y de libertad de conciencia no hicieron más que reflejar el reinado de la libre concurrencia en el dominio del saber.”. K. Marx, F. Engels. Obras Escogidas, tomo I. Pág. 64. Ed. Progreso. Moscú, 1980.

La burguesía es hoy ultra reaccionaria, el desarrollo del capitalismo monopolista exacerba por completo las contradicciones de clase empujando a la burguesía al fascismo y, consecuentemente al proletariado a la revolución proletaria, más no hay otra forma de armonizar el ingente desarrollo de las fuerzas productivas, de la generación de riqueza, con la estrechez de las relaciones de producción capitalistas, con la propiedad privada sobre los medios de producción, concentrada dicha propiedad y, por tanto, tamaña riqueza en escasas manos.

Y en ese proceso de entroncamiento mundial del fascismo – como consecuencia de la inviabilidad del imperialismo, que objetivamente supone un freno al desarrollo de la humanidad y un peligro para la existencia del ser humano – de bancarrota del imperialismo que se acentúa en cada paso que da la automatización de la producción que significa una palada de tierra sobre el ataúd del imperialismo, la superestructura imperialista va mutando a la par que se producen los cambios en la base económica, la maximización de la concentración del capital, la automatización de la producción, del canibalismo que la burguesía hace consigo misma, enviando a cada vez más partes de la propia burguesía – la pequeña y mediana burguesía – a la ruina. Y, consecuentemente, tal y como se descompone la base se corrompe totalmente la superestructura y, entre esta, se halla la religión.

Sin duda alguna, la Iglesia Católica es contraria a los intereses de clase del proletariado como lo ha sido siempre a lo largo de su historia, y lo sigue siendo, constituyéndose como una parte de la superestructura capitalista al servicio de la burguesía y de su sistema económico. De hecho, los sumos pontífices, o jefes de Estado vaticano, siempre han mostrado su rechazo a la lucha de clases, al socialismo, y han trabajado por fraccionar al proletariado; manifestando su esencia anticomunista descollando en dicha labor Juan Pablo II, pero siendo igual de enemigos del marxismo sus antecesores León XIII o Pío XII. Y es lógico, la doctrina católica promueve la conciliación de clases, esto es la subordinación de los explotados a los explotadores, que choca frontalmente con  el marxismo-leninismo, que es su negación pues se basa en la filosofía materialista, en la dialéctica materialista y, por tanto, en la lucha de contrarios (lucha de clases), siendo la negación del idealismo y, por ende, de toda religión que parte de la idea de Dios negando la materialidad del mundo, que no es más que la negación de la ciencia.

Pero a pesar de ello, al imperialismo en su carrera fascista la Iglesia Católica no le era suficiente, incluso en América Latina donde parte de dicha Iglesia latinoamericana desarrolló un movimiento político y social denominado Teología de la Liberación que perseguía la defensa de los intereses económicos de los campesinos y de los obreros, abogando por la superación del capitalismo mediante la socialización de los medios de producción, incluida las tierras para los campesinos. Siendo por ello, por lo que, como hemos visto, EEUU promovió la vertiente evangélica del cristianismo, o lo que es lo mismo, el fascismo travestido de cristianismo.

A lo largo de la historia, en las sucesivas formaciones socioeconómicas dadas desde la esclavista, la feudal y la capitalista, todas ellas comparten la médula espinal de la propiedad privada sobre los medios de producción y, por consiguiente, la elevación de una sociedad dividida en clases antagónicas; “La historia de todas las sociedades hasta nuestros días es la historia de la lucha de clases (…) Hombres libres y esclavos, patricios y plebeyos, señores y siervos, maestros y oficiales, en una palabra: opresores y oprimidos se enfrentaron siempre, mantuvieron una lucha constante, velada unas veces y otras franca y abierta; lucha que terminó siempre con la transformación revolucionaria de toda la sociedad o el hundimiento de las clases en pugna”. K. Marx, F. Engels. Obras Escogidas, tomo I. Pág. 55. Ed. Progreso. Moscú, 1980.

Por ello, puesto que esclavismo, feudalismo y capitalismo mantienen la misma médula espinal de la opresión, de la división social en clases antagónicas, es por lo que la religión ha pervivido en todas ellas, aunque a lo largo de la historia de la humanidad unas hayan desaparecido, otras aparecido y otras mutado, persiste porque forma parte de la superestructura de dichas formaciones socioeconómicas, persiste porque es un instrumento de dominación de clase. Y Marx expresa con nitidez bajo qué condiciones desaparecerá la religión: “(…) no tiene nada de asombroso que la conciencia social de todos los siglos, a despecho de toda variedad y de toda diversidad, se haya movido siempre dentro de ciertas formas comunes, dentro de unas formas – formas de conciencia -, que no desaparecerán completamente más que con la desaparición definitiva de los antagonismos de clase. (…) La revolución comunista es la ruptura más radical con las relaciones de propiedad tradicionales; nada de extraño tiene que en el curso de su desarrollo rompa de la manera más radical con las ideas tradicionales”. K. Marx, F. Engels. Obras Escogidas, tomo I. Pág 63. Ed. Progreso. Moscú, 1980; ergo únicamente con la revolución proletaria y el desarrollo del comunismo, con la destrucción de la base económica capitalista, se liquidará la superestructura capitalista por completo y con ella la religión como parte de dicha superestructura; una liquidación que no es inmediata sino progresiva conformando un proceso gradual que se produce a la par que se profundiza hacia el comunismo.

La raíz más profunda de la religión en nuestros tiempos es la opresión social de las masas trabajadoras, su aparente impotencia total frente a las fuerzas ciegas del capitalismo, el cual causa cada día y cada hora a los trabajadores sufrimientos y martirios mil veces más horrorosos y bárbaros que cualquier acontecimiento extraordinario, como las guerras, los terremotos, etc. “El miedo creó a los dioses. El miedo a la fuerza ciega del capital -ciega porque no puede ser prevista por las masas del pueblo-, que amenaza a cada paso con acarrear y acarrea al proletario y al pequeño propietario el hundimiento, la ruina “inesperada”, “repentina”, “casual”, convirtiéndolo en mendigo, en indigente, arrojándolo a la prostitución, haciéndolo morir por hambre: he ahí la raíz de la religión contemporánea que el materialista debe tener en cuenta antes que nada, y más que nada, si no quiere quedarse en aprendiz de materialista. Ningún folleto educativo será capaz de desarraigar la religión entre las masas aplastadas por los trabajos forzados del régimen capitalista y que dependen de las fuerzas ciegas y destructivas del capitalismo, mientras dichas masas no aprendan ellas mismas a luchar unidas y organizadas, de modo sistemático y consciente, contra esa raíz de la religión, contra el dominio del capital en todas sus formas.”. VI.Lenin. Obras Completas, tomo XVII. Pág. 431. Editorial Progreso, 1983.

Por consiguiente, la fórmula leninista de combatir la religión no pasa por vilipendiar a ésta sino por la organización revolucionaria del proletariado, por el desarrollo de su partido que es el partido de nuevo tipo, marxista-leninista, condición sine qua non para la toma del poder económico y político por parte del proletariado que es la forma de acabar con “el dominio del capital en todas sus formas” y, por tanto, también con la religión como parte de la superestructura de este. Por eso, todos los capitalistas defienden, ya sea de una manera abierta – la extrema derecha y la derecha – o de una manera vergonzante – la “izquierda” capitalista -, a la religión y todos ellos, bajo la falsa prédica de la libertad religiosa, nutren económicamente de manera generosa a las religiones para fortalecer sus instrumentos de opresión contra la clase oprimida, contra el proletariado. Por eso los Trump, Milei, Ayuso, Bukele, Feijóo, Bolsonaro, Abascal, y demás jauría reaccionaria, a la par que dicen defender una “libertad económica” basada en el saqueo de las arcas públicas y la explotación hasta la extenuación, hasta la muerte, de la clase obrera, predican todo tipo de recorte al pueblo mientras que nutren generosamente tanto a sus predicadores reaccionarios como a sus fuerzas represivas desarrollando una guerra a muerte contra el proletariado en todos los terrenos. Y, sobre todas las cosas, exhiben un anticomunismo desaforado porque son conscientes de que el proletariado cuando toma conciencia de sí y para sí, cuando rompe las cadenas de la alienación y se rebela, es porque abraza al comunismo y, consecuentemente, sigue a su partido, el partido marxista-leninista. Se desgañitan los burgueses señalando que el comunismo es un fracaso, es inviable, está muerto, pero se gastan ingente cantidad de dinero y de recursos en combatir a ese muerto, demostrando la burguesía que su único enemigo es el comunismo y que éste es el que va a sepultarlo y enviarlo al estercolero de la historia.

No es de extrañar, pues, que los más reaccionarios en el Estado español – fundamentalmente los del PP/VOX o Junts/Aliança Catalana y los ponemos como pares porque son lo mismo con diferentes marcas – se peguen por ser los más nacionalcatolicistas, que ni tan siquiera católicos, los más evangélicos, los más sionistas, los más trumpistas, en definitiva, lo que son, los más reaccionarios, los más anticomunistas. Porque todos ellos son conscientes de que su final y el de los suyos, los capitalistas, está muy cerca y, además, son plenamente conscientes de que la negación a su sistema inviable, criminal y moribundo es la clase de los proletarios organizada por su Partido leninista y su ciencia emancipatoria revolucionaria de la transformación social y económica del mundo y de abolición de la explotación capitalista, el marxismo-leninismo.

Por sí misma, la religión carece de contenido; su manantial no se halla en el cielo, sino en la tierra y, una vez destruida la realidad falseada de la que es teoría, perecerá de consunción”. K. Marx y F. Engels. Primeros escritos. Pág. 252. Ed. Progreso. Moscú, 1956. ¡Construyamos la Revolución comunista, fortalezcamos las filas de la Revolución de los oprimidos, de los proletarios!

 

¡ROMPAMOS LOS GRILLETES DE LA EXPLOTACIÓN Y DE LA BARBARIE CAPITALISTA!

¡CONSTRUYAMOS UN MUNDO DE IGUALES Y LIBRES, UN MUNDO COMUNISTA!

¡FORTALECE LAS FILAS DE LA REVOLUCIÓN COMUNISTA, MILITA EN EL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)!

 

Madrid, 12 de julio de 2026

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Defender la educación pública es defender el futuro de la clase obrera [ESP/CAT]

La educación pública en Catalunya arrastra, desde hace años, los efectos de las políticas antiobreras impulsadas por los diferentes gobiernos de la Generalitat. Uno de los momentos cruciales fue el periodo de la crisis económica de las subprime, especialmente entre 2010 y 2014, cuando se aplicaron recortes que afectaron de forma directa a los recursos destinados a la enseñanza pública. Durante esos años, el presupuesto educativo se redujo de manera considerable y la inversión por alumno cayó de forma sostenida, deteriorando las condiciones materiales en las que se desarrolla el proceso educativo. Por todo esto los docentes llevan desde hace varios días en huelga, luchando y llegando a paralizar Barcelona.

Aunque algunos oportunistas señalan que en los últimos años los presupuestos han aumentado, esto no significa que el sistema educativo haya recuperado los niveles de financiación necesarios para garantizar una enseñanza pública de calidad. La inversión educativa sigue situándose por debajo de las necesidades reales de la clase obrera, las ratios continúan siendo elevadas, la red concertada mantiene una posición privilegiada gracias a la transferencia constante de recursos públicos hacia la educación privada – fundamentalmente en manos de la Iglesia Católica – y las sucesivas reformas curriculares han añadido nuevas contradicciones a un sistema ya profundamente perjudicado.

Desde una perspectiva materialista, la crisis en la educación pública no puede entenderse como un problema aislado ni como el resultado de errores técnicos de gestión. La Escuela forma parte de la superestructura social y está estrechamente vinculada a las necesidades de reproducción del modo de producción capitalista. Históricamente, la expansión de los sistemas públicos de enseñanza respondió a la necesidad de formar una fuerza de trabajo formada, disciplinada y capaz de responder a las exigencias de la producción industrial. Sin embargo, las transformaciones recientes del capitalismo están modificando estas necesidades. Con la creciente automatización de los procesos productivos y el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial, se ha reducido la necesidad de amplios sectores de trabajadores altamente cualificados. Mientras una minoría de especialistas concentra funciones técnicas y de dirección, una parte cada vez mayor de la clase obrera es empujada hacia empleos precarios, fragmentados y sometidos a una fuerte degradación de las condiciones laborales. En este contexto, el capital tiene cada vez menos interés en garantizar una formación amplia, crítica y universal para el conjunto de la población. Además, la no cualificación de los obreros reduce los salarios y aumenta por ahí la cuota de ganancia de los capitalistas que son dueños de los medios de producción.

Por ello, el deterioro de la educación pública no debe interpretarse únicamente como una consecuencia de las políticas de austeridad. Constituye también una expresión de las nuevas necesidades de la acumulación del capital. Una población con elevados niveles de formación crítica, capacidad de organización y acceso generalizado al conocimiento representa una potencial amenaza para un sistema basado en la explotación y la desigualdad. En cambio, una enseñanza pública empobrecida, orientada a competencias superficiales y subordinada a las demandas inmediatas del mercado favorece la reproducción del orden explotador existente. Las grandes empresas tecnológicas penetran en las aulas, los servicios educativos se externalizan, la investigación queda cada vez más subordinada a intereses empresariales y el conocimiento deja de concebirse como un bien común para convertirse en una mercancía sometida a la lógica del beneficio privado. El objetivo estratégico de este proceso es avanzar hacia la privatización progresiva del conocimiento. Del mismo modo que se privatizan servicios públicos esenciales, se pretende convertir el acceso al saber en un privilegio de clase. Las élites económicas continúan garantizando para sus hijos una formación de alto nivel en centros privados o de prestigio, mientras la escuela pública se ve empujada hacia una función cada vez más asistencial, destinada a gestionar las consecuencias sociales de la desigualdad sin cuestionar sus causas estructurales.

La contradicción resulta evidente. Mientras pedagogos como Vygotsky defendían que el desarrollo intelectual de las personas depende de las condiciones sociales y materiales en las que viven, las administraciones educativas pretenden aplicar discursos sobre inclusión, equidad y atención a la diversidad sin proporcionar los recursos necesarios para hacerlo posible. Se exige a docentes y centros que compensen desigualdades cuya raíz se encuentra en el propio funcionamiento del sistema capitalista. Por ello, la defensa de la educación pública no puede limitarse a la reivindicación de mayores presupuestos o mejores condiciones laborales, aunque ambas sean imprescindibles. Debe formar parte de una lucha más amplia contra la mercantilización de todos los ámbitos de la vida social. Por eso, la defensa de la educación está inseparablemente ligada a la lucha por superar las relaciones de producción capitalistas que generan explotación, desigualdad y alienación.

La degradación de la enseñanza, la mercantilización del conocimiento y la creciente subordinación de la educación a los intereses del capital son manifestaciones de una misma realidad, la contradicción entre las necesidades de la clase obrera, que somos la inmensa mayoría, y los intereses de una minoría parasitaria que posee y controla los medios de producción.

Por ello, la lucha por una educación verdaderamente pública, científica, gratuita y al servicio de la clase obrera está inseparablemente unida a la lucha por la transformación revolucionaria de la sociedad. Solo una sociedad socialista, en la que los medios de producción estén bajo control colectivo y la economía se organice en función de las necesidades sociales y no del beneficio privado, puede garantizar que el conocimiento deje de ser una mercancía y se convierta en un patrimonio común accesible para todos.

Frente a quienes pretenden convertir la educación en un negocio, es necesario fortalecer la organización y la lucha de la clase obrera en todos los frentes. La juventud estudiantil, el profesorado y el conjunto de nuestra clase comparten un mismo interés objetivo, poner fin a un sistema que sacrifica el desarrollo humano en beneficio de la acumulación de capital. En esta tarea, el trabajo de los comunistas resulta fundamental.

El Comité Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC) se solidariza y apoya con la lucha de los docentes y les recuerda la necesidad de construir la unidad de la clase obrera y organizar la lucha contra todas las formas de explotación y dominación capitalista. La defensa de la educación pública forma parte de esa lucha general por la emancipación de la clase obrera y por la construcción de una sociedad socialista en la que la ciencia, la cultura y el conocimiento estén al servicio del pueblo y no de los monopolios. Porque la educación no debe servir para formar mano de obra dócil para las empresas, sino para desarrollar plenamente las capacidades humanas y contribuir a la construcción consciente de una sociedad sin explotadores ni explotados. Defender la educación pública es defender el futuro de la clase obrera. Defender el socialismo es defender las condiciones materiales que harán posible una educación verdaderamente universal, igualitaria y emancipadora.

 

COMITÈ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (P.C.O.C.)

Defensar l’educació pública és defensar el futur de la classe obrera

 

L’educació pública a Catalunya, des de fa anys, ha patit les conseqüències de les polítiques antiobreres implementades pels diferents governs de la Generalitat. Un dels moments clau va ser el període de la crisi econòmica de les hipoteques, especialment entre 2010 i 2014, quan es van aplicar retallades que van afectar directament els recursos destinats a l’ensenyament públic. Durant aquests anys, el pressupost educatiu es va reduir notablement i la inversió per alumne va disminuir de forma sostinguda, deteriorant les condicions materials en què es desenvolupa el procés educatiu. Per tot això, els docents han estat en vaga des de fa dies, lluitant i aconseguint paralitzar Barcelona.

 

Tot i que alguns oportunistes assenyalen que els pressupostos han augmentat en els últims anys, això no significa que el sistema educatiu hagi recuperat els nivells de finançament necessaris per garantir una educació pública de qualitat. La inversió educativa continua situant-se per sota de les necessitats reals de la classe obrera, les ràtios continuen sent elevades, la xarxa concertada manté una posició privilegiada gràcies a la transferència constant de recursos públics cap a l’educació privada – principalment en mans de l’Església Catòlica – i les reformes curriculars successives han afegit noves contradiccions a un sistema ja profundament perjudicat.

 

Des d’una perspectiva materialista, la crisi en l’educació pública no pot entendre’s com a un problema aïllat ni com a resultat d’errors tècnics de gestió. L’escola forma part de la infraestructura social i està estretament relacionada amb les necessitats de reproducció del mode de producció capitalista. Històricament, l’expansió dels sistemes públics d’ensenyament va respondre a la necessitat de formar una força de treball formada, disciplinada i capaç de respondre a les exigències de la producció industrial. No obstant això, les transformacions recents del capitalisme estan modificant aquestes necessitats. Amb l’augment de la automatització dels processos productius i el desenvolupament accelerat de la intel·ligència artificial, s’ha reduït la necessitat de grans sectors de treballadors amb alta qualificació. Mentre que una minoria d’especialistes concentra funcions tècniques i de direcció, una part cada vegada més gran de la classe obrera és empra cada vegada més en llocs precaris, fragmentats i sotmesos a una forta degradació de les condicions laborals. En aquest context, el capital té cada vegada menys interès en garantir una formació àmplia, crítica i universal per a tot la població. A més, la manca de qualificació dels treballadors redueix els salaris i augmenta així la quota de benefici dels capitalistes que són propietaris dels mitjans de producció.

 

Per tant, el deteriorament de l’educació pública no ha d’interpretar-se únicament com a conseqüència de les polítiques d’austeritat. Constitueix també una expressió de les noves necessitats de l’acumulació del capital. Una població amb nivells elevats de formació crítica, capacitat d’organització i accés generalitzat al coneixement representa una potencial amenaça per a un sistema basat en l’explotació i la desigualtat. En canvi, una educació pública empobrida, orientada a habilitats superficials i sotmesa a les demandes immediates del mercat, fomenta la reproducció de l’ordre explotador existent. Les grans empreses tecnològiques entren a les aules, els serveis educatius s’externalitzen, la investigació queda cada vegada més sotmesa a interessos empresarials i el coneixement deixa de ser un bé comú per convertir-se en un producte que està subjecte a la lògica del benefici privat. L’objectiu estratègic d’aquest procés és avançar cap a la privatització progressiva del coneixement. De la mateixa manera que es privatitzen serveis públics essencials, s’intenta convertir l’accés al saber en un privilegi de classe. Les elits econòmiques continuen garantint als seus fills una formació de nivell superior en centres privats o de prestigi, mentre que l’escola pública queda relegada a una funció cada vegada més assistencial, destinada a gestionar les conseqüències socials de la desigualtat sense qüestionar les seves causes estructurals.

 

La contradicció és evident. Mentre que pedagogs com Vygotsky defensaven que el desenvolupament intel·lectual de les persones depèn de les condicions socials i materials en què viuen, les administracions educatives intenten aplicar discursos sobre inclusió, equitat i atenció a la diversitat sense proporcionar els recursos necessaris per fer-ho possible. S’exigeix als docents i als centres que compensin les desigualtats que tenen la seva arrel en el mateix funcionament del sistema capitalista. Per tant, la defensa de la educació pública no pot limitar-se a la reivindicació de pressupostos més grans o millors condicions laborals, tot i que aquestes siguin imprescindibles. Ha de formar part d’una lluita més ampla contra la mercantilització de tots els àmbits de la vida social. Per tant, la defensa de l’educació està inseparablement lligada a la lluita per superar les relacions de producció capitalistes que generen explotació, desigualtat i alienació.

 

La degradació de l’ensenyament, la mercantilització del coneixement i la creixent subordinació de l’educació als interessos del capital són manifestacions d’una mateixa realitat, la contradicció entre les necessitats de la classe obrera, que som la majoria, i els interessos d’una minoria parasitària que posseïx i controla els mitjans de producció.

 

Per tant, la lluita per una educació veritablement pública, científica, gratuïta i al servei de la classe obrera està inseparablement unida a la lluita per la transformació revolucionària de la societat. Només una societat socialista, en la qual els mitjans de producció estiguin sota control col·lectiu i l’economia s’organitzi en funció de les necessitats socials i no del benefici privat, pot garantir que el coneixement deixi de ser una mercaderia i es converteixi en un patrimoni comú accessible per a tothom.

 

Front els qui pretensen convertir l’educació en un negoci, és necessari reforçar l’organització i la lluita de la classe obrera en tots els fronts. La joventut estudiantil, el professorat i tot el nostre grup compartim el mateix objectiu: posar fi a un sistema que sacrifica el desenvolupament humà en benefici de l’acumulació de capital. En aquesta tasca, el treball dels comunistes resulta fonamental.

 

El Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC) es solidaritza i dona suport a la lluita dels docents i els recorda la necessitat de construir la unitat de la classe obrera i organitzar la lluita contra totes les formes d’explotació i dominació capitalista. La defensa de l’educació pública forma part d’aquesta lluita general per l’emancipació de la classe obrera i per la construcció d’una societat socialista en la qual la ciència, la cultura i el coneixement estiguin al servei del poble i no dels monopolis. Perquè l’educació no ha de servir per formar força de treball obedient per a les empreses, sinó per desenvolupar plenament les capacitats humanes i contribuir a la construcció conscient d’una societat sense explotadors ni explotats. Defensar l’ educació pública és defensar el futur de la classe obrera. Defensar el socialisme és defensar les condicions materials que fan possible una educació veritablement universal, igualitària i emancipadora.

 

COMITÈ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (P.C.O.C.)




El caso de Zoowoman. La piratería no precariza la industria, lo hace el capitalismo

En octubre de 2021, la Brigada de Delitos Digitales registró el domicilio de Fernando “El Feo”, creador de la web Zoowoman y del canal La Filmoteca Maldita y confiscó sus dispositivos en una operación autorizada judicialmente a raíz de una denuncia impulsada por EGEDA, una empresa de gestión de derechos de productores audiovisuales presidida por Enrique Cerezo desde 1998. La Fiscalía solicita para el acusado una indemnización de 800.000 euros y una pena de prisión de dos años y medio por la difusión de películas a través de Zoowoman, una plataforma que reproducía y preservaba obras descatalogadas, muchas de ellas sin explotación comercial activa y utilizadas con frecuencia en ámbitos educativos y culturales. Según sostiene El Feo, su actividad carecía de ánimo de lucro y respondía únicamente a una labor de conservación y difusión «por amor al arte», sin retribución económica y sin publicidad. La vista oral tuvo lugar el 9 de abril de 2026 en Burgos y está a la espera de sentencia. La semana pasada, los creadores de contenido, analistas y críticos Alejandro G. Calvo y J. Maquiavello denunciaban el caso en el pódcast The Wild Project, el más visto en habla hispana.

El conflicto adquiere una dimensión mayor si se tiene en cuenta la posición de Cerezo dentro de la industria audiovisual española. Además de presidir la entidad demandante, es propietario de Video Mercury Films, distribuidora que controla entre el 70 y el 80 % del catálogo del cine español, con más de 7.000 títulos bajo su gestión. Así pues, podemos decir sin pelos en la lengua que Enrique Cerezo posé el monopolio de la exhibición del cine español. También es presidente del Atlético de Madrid e impulsor de FlixOlé, la plataforma de streaming al estilo de Netflix o Prime Video lanzada en 2020. La denuncia que desembocó en la redada se produjo poco después del lanzamiento de dicha plataforma, cuyo catálogo coincidía en una ínfima parte con el de Zoowoman. Sin embargo, Cerezo no se ha limitado a denunciar por las películas que coincidían con su catálogo, sino que lo ha hecho también por muchas otras producciones, incluyendo obras extranjeras. Para el acusado, la controversia refleja el choque entre dos modelos opuestos de acceso a la cultura: uno basado en la preservación y difusión comunitaria de obras difíciles de encontrar y otro sustentado en la explotación comercial de unos derechos concentrados en manos de grandes operadores del sector.

La lógica mercantilista, es decir, la idea de que lo que se produce debe servir para aumentar el capital, vacía de sentido la cultura, la información o el deporte y los convierte en engranajes de la industria del entretenimiento. Cuando el valor principal de un bien cultural queda reducido a su capacidad de generar beneficios, deja de responder a las necesidades sociales para convertirse en una mercancía restringida. Se priva a gran parte de la clase obrera del acceso a la cultura, la divulgación y la información, se selecciona lo difundible por criterios de rentabilidad y se criminaliza la difusión no lucrativa que persigue otros fines, ya sean educativos, sociales o culturales. En el caso de Zoowoman, la persecución es contra quien democratiza el acceso, mientras que quienes concentran derechos y catálogos actúan como garantes del monopolio.

Respecto a la difusión de los deportes y más concretamente el fútbol, Mediapro ha sido durante aproximadamente diez años la principal responsable de la producción audiovisual de los partidos de LaLiga (primera y segunda división), aunque desde 2025 perdió este contrato tras la adjudicación a HBS y Telefónica. La compañía mantiene activos como Gol Play y otras actividades vinculadas a la comercialización de derechos deportivos, mientras que la emisión de LaLiga se realiza principalmente a través de Movistar Plus+ y DAZN, con paquetes que superan los 80 euros mensuales, dependiendo del operador y la oferta contratada. Cabe destacar que el entramado de canales deportivos constituye uno de los principales impulsores de la actividad de las casas de apuestas. Tras la pérdida de este contrato, Mediapro ha ejecutado un ERE con la salida de 189 trabajadores, cerca del 20 % de la plantilla.

La acusación habitual contra la piratería es que “quita trabajo” a las trabajadoras y trabajadores del sector, pero ya vemos que dicho argumento oculta al verdadero factor de precarización, que no es otro que las propias productoras y las estructuras de la industria. Entre las prácticas que alimentan esta precariedad se encuentran la fragmentación de contratos, las altas en la Seguridad Social al inicio de la jornada y las bajas al finalizarla el mismo día, aun cuando el trabajo sea continuado durante meses, la utilización de contratos por obra y servicio para empleos que se prolongan durante años, como ha ocurrido en empresas como Mediapro (todo ello mientras producía una película crítica con la patronal como El buen patrón de Fernando León de Aranoa) o RTVE, incurriendo en ocasiones en fraude de ley al mantener dichos contratos durante más de tres años para impedir la consolidación de derechos laborales estables. A ello se le suma la figura de los falsos autónomos denunciadas en distintos momentos en empresas y medios como Cadena SER o Los 40 Principales (Prisa), Canal Sur (Radio y Televisión de Andalucía), Euskal Telebista (EiTB) o Telemadrid entre muchos otros casos. A todo éste se le debe añadir subcontratación, jornadas extenuantes, dificultad para encadenar proyectos y largos periodos sin ingresos, así como escuelas de audiovisuales que cobran matrículas elevadas y rematan con prácticas no remuneradas. Todo ello va acompañado de profesionales que se ven obligados a complementar su actividad en la industria audiovisual con trabajos freelance, darse de alta como autónomos, encadenar empleos fuera del sector o dedicarse a la docencia en escuelas audiovisuales «serias» e incluso a la venta de cursos en línea, simplemente porque no pueden vivir exclusivamente de su trabajo en la industria.

Dichas formas de explotación, lejos de ser una excepción, son sistemáticas y garantizan bajos costes y alta movilidad laboral, mientras unos pocos propietarios rentabilizan el catálogo y extraen plusvalía. Las escuelas de audiovisuales o de cine, a menudo conectadas con la industria, reproducen la ilusión del «sueño» profesional para captar mano de obra barata. Cobran cantidades significativas por formación que luego se traduce en prácticas no remuneradas o mal remuneradas y en una red de contactos que favorece el amiguismo y el enchufismo. Así se construye una cantera de trabajadores precarizados que legitiman un sistema que beneficia a quienes controlan la distribución y los derechos.

Así pues, la acusación que algunos sectores de la derecha suelen verter sobre el cine y la televisión, afirmando que están copados por la izquierda o que son especialmente progresistas, es abiertamente falsa. Se trata, de hecho, de una industria altamente elitista a la que se accede estudiando grados o másteres caros y mediante enchufes o apadrinamientos, así como gozando de una situación económica cómoda que permita pasar meses sin trabajar por falta de proyectos, algo que la gran mayoría de la clase obrera no se puede permitir. Además, las subvenciones públicas a las películas españolas no suelen superar el 15 o el 20 % de su financiación anual, siendo generalmente estas producciones las que acaban premiadas y promocionadas.

Televisión Española (RTVE), por ejemplo, suele ofrecer másteres que oscilan entre los 4.500 y los 9.500 euros y que posteriormente permiten entrar como interino en las listas de contratación, aunque nunca llaman demasiadas veces seguidas para evitar la consolidación de trabajadores fijos. Durante la época del procés independentista català se enviaba a cubrir las manifestaciones a becarias, ya que los reporteros veteranos se negaban a asistir debido a la tensión que las siglas RTVE provocaban entre los manifestantes. A los pocos meses, varias de estas becarias acabaron de baja. Otra muestra de la hipocresía del sector se produjo cuando estalló la polémica contra el cocinero Jordi Cruz en 2017, después de que defendiera el modelo de estudiantes en prácticas no remuneradas como un «privilegio formativo». ¿Acaso alguna de estas televisiones, radios o periódicos que se hicieron eco no tienen becarias y becarios trabajando sin remuneración?

Un argumento habitual para justificar la precariedad en la industria es que «no hay hueco para tanta demanda de trabajo». Sin embargo, en 2023 se registraron 375 largometrajes producidos en España —298 producciones nacionales y 77 coproducciones—, según la Estadística de Producción Cinematográfica del ICAA. Esa cifra recoge únicamente largometrajes y no incluye series ni otros proyectos televisivos o de streaming. Además, en 2023 se contabilizaron 49 rodajes internacionales en territorio español que generaron una inversión directa estimada de 197,5 millones de euros. Los incentivos fiscales y las ayudas autonómicas, como el régimen fiscal de Canarias, han sido factores importantes para atraer estos rodajes. Sumando cine, series, publicidad, contenidos de streaming, posproducción y rodajes internacionales, la actividad es sostenida y distribuida a lo largo del año. Por tanto, no falta trabajo en el sector.

Así pues, ningún magnate de la industria cultural, del entretenimiento, del deporte o de las plataformas de contenido puede acusar a nadie de parásito, pues los únicos parásitos que hay aquí son la burguesía que, a través de su entramado explotador, además crea productos audiovisuales que alienan, disgregan y generan falsos espejismos aspiracionales para la clase obrera.

Desde el PCOE expresamos nuestra solidaridad con Fernando «El Feo» ante la represión sufrida y consideramos que la única sentencia que procede es la absolución, acompañada de una indemnización por los perjuicios ocasionados durante estos cinco años. Reafirmamos que la industria audiovisual (cultural, entretenimiento, deporte, etc.) debe estar al servicio de la clase obrera. Pero no únicamente dicho sector, sino también el tecnológico, el de servicios y todos los demás, pues las relaciones de producción capitalistas constituyen hoy un freno para que la mayoría de la sociedad pueda disfrutar plenamente de los beneficios de aquello que produce. El caso de «El Feo» no es solo un proceso judicial, es un síntoma de cómo ningún sector escapa a la concentración de capital cada vez en menos manos, que cercenan el derecho a cubrir necesidades culturales además de mantener a la población alienada, ignorante y consumista. Así mismo, hacemos un llamamiento a los trabajadores y trabajadoras del sector a la lucha sindical de clase para que dejen de jugar con las expectativas vitales y los bolsillos de millones de personas, pues ahora y siempre, la lucha es el único camino.

 

¡Por la unidad de clase!

¡Solidaridad con los que sufren la represión!

Comisión Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Una nueva infiltración policial en el movimiento obrero en Cataluña [ESP/CAT]

La infiltración policial en espacios de organismos de la clase obrera – ya sea de índole social o sindical – vuelve periódicamente al centro del debate político en Cataluña y el resto del Estado español y reabren una cuestión de fondo: ¿hasta qué punto un estado que se proclama democrático puede justificar las infiltraciones y otros mecanismos de control y represión sobre órganos proletarios que ejercen sus derechos políticos y sindicales? La comparecencia en el Parlament de Josep Lluís Trapero y Núria Parlon ha intentado responder parcialmente a esa inquietud pública, no disipando las críticas sobre la opacidad institucional y el control político realizado por las fuerzas policiales.

La infiltración de policías en asambleas de docentes no puede analizarse como un hecho aislado, ni meramente técnico. Las asambleas sindicales y educativas son espacios de deliberación colectiva donde los trabajadores organizan sus reivindicaciones laborales, discuten tácticas y estrategias de movilización y construyen solidaridad. La introducción encubierta de agentes del Estado en estos espacios altera inevitablemente la confianza interna y genera un efecto de intimidación política. El estado burgués suele justificar estas prácticas en nombre de la prevención de desórdenes o de la seguridad pública, retratando su naturaleza antiobrera, buscando abonar el terreno para la desvertebración y la represión de la lucha organizada del proletariado y dejando, bien patente, la médula espinal reaccionaria de este estado franquista travestido de democracia gracias a la traición que supuso la Transición.

Históricamente, la infiltración policial ha sido una herramienta recurrente contra el movimiento obrero. Desde finales del siglo XIX, numerosos estados europeos desarrollaron brigadas especializadas en vigilar sindicatos, partidos obreros y organizaciones revolucionarias. El objetivo no era prevenir actos violentos (la clase que tiene el monopolio de la violencia es la burguesía a través de su estado), sino conocer anticipadamente huelgas para reventarlas y reprimirlas, identificar dirigentes y romper la organización de la clase proletaria. Durante el franquismo, esta lógica alcanzó niveles sistemáticos mediante la Brigada Político-Social que se sostienen en el tiempo. La vigilancia sobre organizaciones obreras nunca ha desaparecido, sino que ha adoptado formas más sofisticadas.

El problema central es político. En las “democracias” burguesas, la policía aparece como garante neutral del orden público; pero en la práctica, numerosos episodios históricos muestran que los cuerpos policiales intervienen para proteger los intereses económicos y políticos del capital y, para ello, no vacilan en perseguir y reprimir a la clase obrera. Este carácter de clase del estado burgués explica el porqué de las infiltraciones contra los movimientos sindicales, obreros y revolucionarios de la clase proletaria.

La comparecencia parlamentaria de Trapero y Parlon, otro gobierno de la “izquierda”, evidenció precisamente esa tensión. Por un lado, ambos insistieron en la legalidad de las actuaciones policiales y en la necesidad de preservar herramientas de inteligencia, contra la clase obrera a la que, de facto, no la considera ciudadanía sino enemigo de clase. Por otro, diversos grupos parlamentarios y organizaciones sociales cuestionaron la falta de control democrático y la ausencia de límites claros sobre qué tipo de espacios pueden ser objeto de infiltración. El debate no se reduce a una cuestión jurídica, sino a una cuestión de legitimidad democrática: ¿puede considerarse plenamente libre una organización social que sospecha estar permanentemente observada por el aparato estatal?

Estas discusiones conectan con reflexiones clásicas sobre la naturaleza del Estado, particularmente las formuladas por Lenin en su obra “El Estado y la revolución” (1917). En esta obra, Lenin retoma ideas de Marx y Engels para definir el Estado no como una institución neutral al servicio del conjunto de la sociedad, sino como un instrumento de dominación de clase. El Estado surge cuando las contradicciones entre las clases sociales se vuelven irreconciliables y se necesita un aparato especial de coerción —ejército, policía, tribunales, burocracia— para mantener un determinado orden social. Lenin sostiene que las democracias burguesas, por pertenecer el estado a esta determinada clase social, conservan este carácter de clase, aunque lo presenten bajo formas representativas y legales. Para él, la policía y el aparato administrativo no son órganos neutrales, sino mecanismos destinados a garantizar la reproducción del poder económico dominante. Por eso critica la idea reformista de que el Estado puede transformarse gradualmente en una herramienta imparcial, aquí tenemos la última prueba, y plantea que la clase obrera debe destruir el aparato estatal burgués y sustituirlo por nuevas formas de poder popular.

El análisis de Lenin es indispensable para interpretar debates contemporáneos sobre vigilancia e infiltración. La sospecha hacia las actuaciones policiales en movimientos obreros no nace únicamente de casos concretos, sino de una concepción más amplia según la cual el Estado tiende a priorizar los intereses de la clase social dominante. Cuando docentes, sindicatos o movimientos populares descubren la presencia de infiltrados, muchos interpretan el hecho no como una excepción, sino como una manifestación estructural de esa lógica estatal.

En definitiva, la controversia sobre las infiltraciones de los Mossos d’Esquadra no es solo un debate sobre protocolos policiales. Es una demostración flagrante del carácter de clase del Estado español en cualquiera de sus estamentos y una demostración práctica de la definición leninista del estado como una organización para ejercer violencia de una clase sobre la otra. Esta nueva infiltración policial es un ataque frontal del poder estatal burgués contra las organizaciones obreras, donde se difuminan los límites del poder estatal, el derecho a la organización política y sindical, y queda en evidencia el carácter reaccionario de las instituciones.

La clase obrera jamás podrá ejercer sus derechos democráticos en el sistema capitalista ni dentro del estado que éste eleva. La única vía que la clase obrera tiene para conquistar plenamente sus derechos, para emanciparse como clase social, pasa por la organización revolucionaria del proletariado, pasa por fortalecer el Partido, pasa por acabar con el capitalismo y construir el socialismo.

 

¡Contra su violencia, más organización!

¡En defensa de la educación pública, milita en el PCOC!

¡Por la dictadura del proletariado, por el Socialismo!

 

COMITÈ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (P.C.O.C.)

 

Una nova infiltració policial al moviment obrer a Catalunya

 

La infiltració policial en espais d’organitzacions de la classe treballadora – ja sigui de caràcter social o sindical – torna a ser un tema central en el debat polític a Catalunya i a la resta de l’Estat espanyol, i reobre una qüestió fonamental: fins a quin punt un estat que es proclama democràtic pot justificar les infiltracions i altres mecanismes de control i repressió sobre els organismes proletaris que exerceixen els seus drets polítics i sindicals? La compareixença al Parlament de Josep Lluís Trapero i Núria Parlon ha intentat respondre parcialment a aquesta preocupació, sense dissipar les crítiques sobre la opacitat institucional i el control polític realitzat per les forces policials.

La infiltració de policies en assemblees de docents no pot ser analitzada com un fet aïllat, ni només tècnic. Les assemblees sindicals i educatives són espais de deliberació col·lectiva on els treballadors organitzen les seves reivindicacions laborals, discuteixen tàctiques i estratègies de mobilització i construeixen solidaritat. La introducció encoberta d’agents de l’estat en aquests espais altera inevitablement la confiança interna i genera un efecte d’intimidació política. L’estat burgès sol justificar aquestes pràctiques en nom de la prevenció de desordres o de la seguretat pública, retratant la seva naturalesa antiobrera, buscant abonar el terreny per a la desvertebració i la repressió de la lluita organitzada del proletariat i deixant, de manera clara, la medul·la espinal reaccionària d’aquest estat franquista transvestit de democràcia gràcies a la traïció que va suposar la transició.

Històricament, la infiltració policial ha estat una eina recurrent contra el moviment obrer. Des de finals del segle XIX, diversos estats europeus van desenvolupar brigades especialitzades per vigilar els sindicats, els partits obrers i les organitzacions revolucionàries. L’objectiu no era prevenir actes violents (la classe que té el monopoli de la violència és la burgesia a través del seu estat), sinó conèixer anticipadament les vagues per rebentar-les i reprimir-les, identificar els líders i trencar l’organització de la classe proletària. Durant el franquisme, aquesta lògica va arribar a nivells sistemàtics mitjançant la Brigada Político-Social, que es mantenen en el temps. La vigilància sobre les organitzacions obreres mai no ha desaparegut, sinó que s’ha adoptat formes més

sofisticades.

El problema central és polític. En les “democràcies” burgeses, la policia apareix com a garant de l’ordre públic; però en la pràctica, diversos episodis històrics mostren que els cossos policials intervenen per protegir els interessos econòmics i polítics del capital, i per a això, no vacil·len per perseguir i reprimir la classe treballadora. Aquest caràcter de classe de l’estat burgès explica el perquè de les infiltracions contra els moviments sindicals, obrers i revolucionaris de la classe proletària.

La compareixença parlamentària de Trapero i Parlon, un altre govern de la “esquerra”, va evidenciar precisament aquesta tensió. Per un costat, tots dos van insistir en la legalitat de les actuacions policials i en la necessitat de preservar les eines d’intel·ligència contra la classe treballadora, a la qual, de facto, no la consideren ciutadania, sinó enemic de classe. Per altre costat, diversos grups parlamentaris i organitzacions socials van qüestionar la manca de control democràtic i l’absència de límits clars sobre quins tipus d’espais poden ser objecte d’infiltració. El debat no es redueix a una qüestió jurídica, sinó a una qüestió de legitimitat democràtica: pot considerar-se plenament lliure una organització social que sospita que està permanentment observada per l’aparell estatal?

Aquestes discussions connecten amb reflexions clàssiques sobre la naturalesa de l estat, particularment les formulades per Lenin en la seva obra “L’Estat i la revolució” (1917). En aquesta obra, Lenin reprèn idees de Marx i Engels per definir l’estat no com a institució neutral al servei de tot la societat, sinó com a instrument de dominació de classe. L’estat surt quan les contradiccions entre les classes socials es converteixen en irreconciliables i es necessita un aparell especial de coerció – exèrcit, policia, tribunals, burocràcia – per mantenir un determinat ordre social. Lenin argumenta que les democràcies burgeses, per pertànyer l’estat a aquesta determinada classe social, conserven aquest caràcter de classe, encara que el presentin sota formes representatives i legals. Per a ell, la policia i l’aparell administratiu no són òrgans neutrals, sinó mecanismes destinats a garantir la reproducció del poder econòmic dominant. Per això critica la idea reformista que l’estat pot transformar-se gradualment en una eina imparcial. Aquí tenim la prova final. Per tant, planteja que la classe treballadora ha de destruir l’aparell estatal burgès i substituir-lo per noves formes de poder popular.

L’anàlisi de Lenin és indispensable per interpretar debats contemporanis sobre vigilància i infiltració. La sospita envers les actuacions policials en moviments obrers no neix únicament de casos concrets, sinó d’una concepció més àmplia segons la qual l’estat tendeix a prioritzar els interessos de la classe social dominant. Quan docents, sindicats o moviments populars descobreixen la presència d’infiltrats, molts interpreten això no com a excepcionalitat, sinó com a manifestació estructural d’aquesta lògica estatal.

En definitiva, la controvèrsia sobre les infiltracions dels Mossos d’Esquadra no és només un debat sobre protocols policials. És una demostració flagrant del caràcter de classe de l’estat espanyol en qualsevol dels seus estaments i és una demostració pràctica de la definició leninista de l’estat com a organització per exercir violència d’una classe sobre una altra. Aquesta nova infiltració policial és un atac frontal del poder estatal burgès contra les organitzacions obreres, on es difuminen els límits del poder estatal, el dret a l’organització política i sindical, i queda en evidència el caràcter reaccionari de les institucions.

La classe treballadora mai podrà exercir els seus drets democràtics en el sistema capitalista ni dins de l’estat que aquest eleva. L’única via que la classe treballadora té per conquerir plenament els seus drets, per emancipar-se com a classe social, passa per l’organització revolucionària del proletariat, passa per reforçar el Partit, passa per acabar amb el capitalisme i construir el socialisme.

 

Contra la seva violència, més organització!

En defensa de l’educació pública, milita el PCOC!

Per la dictadura del proletariat, pel Socialisme!

COMITÈ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (P.C.O.C.)




Los tentáculos del sionismo llegan a Euskal Herria [ESP/EUS]

El pasado 23 de mayo unos activistas, miembros de la Global Sumud Flotilla, retornaban tras su detención ilegal en aguas internacionales por parte del ente sionista de Israel, un viaje de vuelta atrasado debido a las lesiones de al menos dos de sus miembros a causa de la más que normalizada y blanqueada acción de maltrato por parte de los secuestradores sionistas. A su llegada, había organizado un acto de bienvenida, y apenas llegaron estos a donde se hallaba dicho acto, la policía empezó a cargar con porrazos contra los activistas, los cuales ya venían de sufrir la tortura por parte del Estado genocida.

En palabras del Departamento Vasco de Seguridad, la Jefatura de Asuntos Internos de la Ertzaintza ha puesto en marcha una investigación para determinar “si los agentes actuaban dentro del protocolo”. ¿Dentro del protocolo entra la posibilidad de cargar de forma violenta contra personas que están pacíficamente celebrando su llegada con un acto de bienvenida en solidaridad con las mismas? Sin embargo, son bien sabidas las conexiones de la Ertzaintza y del Gobierno Vasco con el sionismo. Ahí están informes como el de “Estrategia de Internacionalización 2020” donde se señala que “en Oriente Medio, Israel constituye un socio preferente del que aprender”, o cuando la Federación de Cooperativas Agroalimentarias de Euskadi organizó un viaje para “profundizar en el conocimiento del Kibutz” y en el que participó el viceconsejero de Trabajo del Gobierno Vasco, Jon Akue. Este último viaje estaba promovido por la Asociación Cultural Euskadi-Israel, liderada por Laurence Franks, a su vez presidente del Fondo Nacional Judío, una de las principales herramientas de colonización sionista de Palestina. También se puede hablar del suministro de diversas cámaras de vigilancia a la Consejería de Interior del Gobierno Vasco y venta de micrófonos del tamaño de un alfiler a la Ertzaintza durante la década de los 90. Y como no, tenemos el caso del grupo ferroviario vasco (CAF) que ha colaborado en el desarrollo de líneas de tren ligero entre Jerusalén Oeste y los asentamientos colonos en Cisjordania.

Esto, junto a la compraventa de armamento por parte del Estado español con Israel y acciones represivas como la de la policía alemana (te pueden detener por el hecho de pronunciar el lema “desde el río hasta el mar”) más diferentes políticos de la UE justificando el genocidio contra el pueblo palestino, deja bien claro el compromiso del bloque imperialista de Estados Unidos y sus adláteres, para con el estado sionista, el cual es su punta de lanza en Oriente Medio. Ojo, esto no significa que vaya a caer por acción del grupo BRICS, tan sólo hay que ver como los dos grandes integrantes, Rusia y China, mantienen relaciones con el apartheid sionista, y además, teniendo en cuenta la situación de bancarrota del capitalismo, con una economía mundial totalmente interdependiente, a la oligarquía de dichos países no les interesa terminar con la economía de Estados Unidos (que podrían) viendo el riesgo para su extracción de plusvalía. O lo que es lo mismo, se niegan a dar el golpe de gracia al imperialismo en favor de la clase obrera de los distintos pueblos (incluyendo aquella que compone el pueblo palestino) porque al final forman parte del mismo imperialismo.

En conclusión, lo único que queda es organizar al proletariado en nuestros países para acabar con el sionismo. Es la mejor forma de socorrer al proletariado en Palestina, terminar con la oligarquía de nuestra zona es cerrar de alguna forma el grifo a Israel, tan sólo hay que ver como reaccionaron pidiendo ayuda desesperadamente a sus amos porque Irán apenas había tirado unos misiles en territorio de los sionistas. La clase obrera en los países de la UE y en Estados Unidos tenemos ese cometido, de esta forma, los colonos perderán su principal punto de apoyo.

Para esto es indispensable la reedición una nueva Internacional Comunista, es decir, la construcción de un único partido a nivel mundial construido por y para la clase obrera, con sus diferentes secciones por cada nación política con o sin estado. Sólo con una Revolución Proletaria Mundial obtendrá el pueblo trabajador en Palestina el derecho a la autodeterminación, a la separación política en un estado propio.

 

¡Por un estado único palestino!

¡Abajo el genocidio!

¡Socialismo o barbarie!

Comité Nacional de Euskal Herria del Partido Comunista Obrero Español

Sionismoaren garroak Euskal Herrira heldu dira

 

Joan den maiatzaren 23an, ekintzaile batzuk, Global Sumud Flotillako kideak, Israelgo erakunde sionistak nazioarteko uretan legez kanpo atxilotu ondoren, itzulerako bidaia atzeratu bat egiten ari ziren, gutxienez bi kideren lesioen ondorioz, bahitzaile sionistek egindako tratu txarren ekintza normalizatu eta zuritu baten ondorioz. Heldu zirenean, ongietorri ekitaldi bat antolatua zuen, eta haiek ekitaldia egiten ari zen tokira iritsi bezain laster, polizia aktibisten aurka oldartu zen porrekin, zeinek jada estatu genozidaren torturak pairatu baitzituzten.

Euskal Segurtasun Sailaren hitzetan, Ertzaintzaren Barne Arazoetarako Burutzak ikerketa bat abiatu du, “agenteek protokoloaren barruan jardun ote zuten” zehazteko. Protokoloaren barruan sartzen al da beren etorrera modu baketsuan ospatzen ari diren pertsonen aurka indarkeriaz kargatzeko aukera, pertsona horiei elkartasuna adierazteko ongietorri ekitaldi batekin? Hala ere, Ertzaintzak eta Eusko Jaurlaritzak sionismoarekin duten lotura jakina da. Hor daude, besteak beste, “Nazioartekotze Estrategia 2020”, non adierazten den “Ekialde Hurbilean, Israel ikasi beharreko lehentasunezko bazkidea dela”, edo Euskadiko Nekazaritzako Elikagaien Kooperatiben Federazioak “Kibutzaren ezagutzan sakontzeko” bidaia bat antolatu zuenean, non Eusko Jaurlaritzako Laneko sailburuorde Jon Akuek parte hartu baitzuen. Azken bidaia hori Euskadi-Israel Kultur Elkarteak sustatzen zuen, Laurence Franks buru zuela, eta, aldi berean, Funts Nazional Juduaren presidentea zen, Palestinako kolonizazio sionistaren tresna nagusietako bat. Era berean, Eusko Jaurlaritzako Herrizaingo Sailari zaintza-kamerak hornitzeaz eta Ertzaintzari orratz baten tamainako mikrofonoak saltzeaz hitz egin daiteke 90eko hamarkadan. Eta, nola ez, euskal trenbide-taldearen (CAF) kasua dugu, Mendebaldeko Jerusalemen eta Zisjordaniako kolonoen kokalekuen artean tren arineko lineak garatzen lagundu duena.

Horrek, espainiar Estatuak Israelekin  egindako armamentuaren salerosketarekin eta Alemaniako poliziarena bezalako ekintza errepresiboekin batera (atxilotu zaitzakete “ibaitik itsasoraino” leloa esateagatik), EBko politikari desberdinagoak, palestinar herriaren aurkako genozidioa justifikatuz, argi uzten du Estatu Batuetako bloke inperialistak eta bere adlerrek sionista estatuarekin duten konpromisoa, Ekialde Hurbilean duen lantza punta baita. Kontuz, horrek ez du esan nahi BRICS taldearen eraginez eroriko denik, bi kide handiek, Errusiak eta Txinak, apartheid sionistarekin harremanak dituztela ikustea besterik ez dago, eta gainera, kapitalismoaren porrot-egoera kontuan hartuta, mundu mailako ekonomia guztiz interdependentea izanik, herrialde horietako oligarkiari ez zaio interesatzen Estatu Batuetako ekonomiarekin amaitzea (izan lezakete), gainbalioa ateratzeko arriskua ikusita. Edo, bestela esanda, uko egiten diote inperialismoari graziazko kolpea emateari herri ezberdinetako langile-klasearen alde (herri palestinarra osatzen duena barne), azkenean inperialismo beraren parte direlako.

Laburbilduz, geratzen den gauza bakarra da gure herrialdeetan proletarioak antolatzea sionismoarekin amaitzeko. Palestinako proletarioei laguntzeko modurik onena da. Gure inguruko oligarkiarekin amaitzea Israeli iturria ixtea da nolabait. Ikusi besterik ez da egin behar nola erantzun zuten ugazabei etsi-etsian laguntza eskatuz, Iranek ozta-ozta bota baitzituen misilak sionisten lurraldean. Langile klaseak EBko herrialdeetan eta Estatu Batuetan zeregin hori dugu; horrela, kolonoek beren laguntza-gune nagusia galduko dute.

Horretarako ezinbestekoa da Internazional Komunista berri bat berrargitaratzea, hau da, langile klaseak eta langileriarentzat eraikitako mundu mailako alderdi bakar bat eraikitzea, estaturik duen edo ez duen nazio politiko bakoitzak bere atalak dituela. Mundu Iraultza Proletario batekin bakarrik lortuko du herri langileak Palestinan autodeterminaziorako eskubidea, banaketa politikorako eskubidea estatu propio batean.

 

Estatu palestinar bakar baten alde!

Behera genozidioa!

Sozialismoa ala basakeria!

PCOEren Euskal Herriko Batzorde Nazionala




La ofensiva burguesa contra la educación y la sanidad

Los ataques contra la educación y la sanidad públicas en Madrid no son hechos aislados ni errores de gestión. Son la expresión directa del capitalismo y de sus administradores políticos. Mientras miles de profesores salen a las calles denunciando el deterioro de la enseñanza pública y las condiciones cada vez más precarias en colegios, institutos y universidades, los trabajadores de la sanidad privada vinculada a Quirón se ven obligados a ir a la huelga ante la creciente explotación y el enriquecimiento de las empresas sanitarias que reciben dinero público.

El mismo Gobierno que habla de “libertad” condena a la juventud obrera a aulas masificadas, precariedad educativa y deterioro cultural. Al mismo tiempo, desvía millones hacia empresas privadas de la sanidad. No son dos conflictos diferentes. Es el mismo mecanismo capitalista actuando sobre los servicios esenciales de la clase trabajadora.

La burguesía necesita destruir poco a poco lo público para convertir los derechos conseguidos tras décadas de lucha obrera en nuevos sectores de beneficio privado. Primero destruyen los servicios públicos, luego justifican su privatización y finalmente entregan sectores enteros a empresarios y fondos parásitos que viven de la necesidad y del sufrimiento de la gran mayoría. La educación se convierte en un medio para producir trabajadores dóciles donde el objetivo no es formar, sino sacar un rédito económico y la sanidad se transforma en mercancía.

Mientras tanto, los trabajadores de ambos sectores llevan sobre sus espaldas jornadas insoportables, salarios insuficientes y plantillas cada vez más debilitadas. Profesores y sanitarios tienen al mismo enemigo de clase: un sistema económico incapaz de garantizar condiciones dignas incluso en áreas fundamentales para la vida humana.

Frente a esta situación, la clase obrera no puede limitarse a la indignación pasiva ni a confiar en quienes gestionan el mismo sistema que provoca el problema. Solo la organización combativa, la unidad entre los comunistas y la clase obrera de todos los sectores y la recuperación de una política auténticamente obrera y marxista pueden enfrentar la destrucción planificada de los servicios públicos.

Cada escuela abandonada y cada hospital privatizado son una prueba de que el capitalismo solo ofrece decadencia social, precariedad y saqueo.

La lucha por la educación y la sanidad públicas es inseparable de la lucha contra el dominio de la burguesía y contra un sistema construido para enriquecer a una minoría a costa de la mayoría trabajadora.

 

¡Socialismo o barbarie!

Comité Regional del PCOE en Madrid