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El problema artificial de la vivienda

El Artículo 47 de la Constitución Española sobre el derecho a la vivienda, uno más, no es más que papel mojado y es la consecuencia directa de una forma de estado que está al servicio del capital. Como cualquier bien bajo el capitalismo, la vivienda no es una excepción y pasa a convertirse de derecho básico a mercancía, como no puede ser de otra manera bajo el capitalismo. Este funcionamiento da vía libre a la especulación y el acaparamiento de viviendas por parte de fondos buitre y rentistas, que profundizan la desigualdad social y expulsan a amplios sectores de la clase obrera en un escenario donde se impone la lógica de beneficio por encima de la vida de las personas. Una vez más asistimos a la contradicción de que cuando más aumenta el capital, más miseria se crea entre la clase obrera porque, mientras más viviendas vacías existen, millones de trabajadores carecen de un lugar donde vivir. Se trata de crisis en medio de la abundancia. Como todo lo que cae en manos de la burguesía, la necesidad básica se convierte en un problema para la clase obrera, al convertir la vivienda en un activo financiero del que extraen beneficio sin producir valor real.

La lógica del mercado impuesta a la vivienda, provoca un proceder completamente anárquico, que reduce artificialmente la oferta para encarecer el precio de la vivienda con destino al beneficio privado y la especulación, en un escenario donde no es la escasez de parque inmobiliario el problema, sino su uso, gestión y distribución. Además, como vimos en la explosión de la burbuja de 2008 y en algunos casos más actuales como el del Bloque Orsola en Barcelona, la administración sólo sirve para inyectar dinero público hacia capitales privados, cosa que no debe extrañarnos porque es la función de los gobiernos bajo la democracia burguesa. El último episodio se da bajo el autodenominado gobierno más progresista de la historia que condonará el 100% de IRPF a los rentistas que no suban el alquiler a los inquilinos. Se da así la contradicción que el dinero público se destina a proteger al capital financiero antes que a las familias desahuciadas, lo que muestra a las claras las características de la dictadura del capital bajo la democracia burguesa. Mientras tanto, por parte de la clase obrera, la precariedad laboral y los salarios de hambre impiden el acceso a la vivienda, lo que se refleja en un aumento exponencial de los obreros en situación de calle, la multiplicación de los desahucios y el aumento de las viviendas vacías.

Desde el PCOE tenemos claro que no existe una solución definitiva que no pase por la superación del modelo de producción capitalista, que ha colapsado hace tiempo y del que la vivienda es solamente uno más de sus síntomas inhumanos para la gran mayoría de la población. Sólo el Socialismo es capaz de desmercantilizar el bien básico de la vivienda mediante una reforma urbana que nacionalice y expropie a los especuladores todo el parque de viviendas para ponerlo al servicio de la única clase que produce valor, la clase obrera. Por lo tanto, la extinción de todo este estado de cosas que violenta a la clase obrera, pasa por métodos revolucionarios que conquisten un estado obrero que imponga su dictadura de clase contra los especuladores y los chupasangres y que se dirige hacia ello con el fortalecimiento del partido comunista.

 

¡Por la reforma urbana y la dictadura del proletariado!

¡Contra la especulación, construye el socialismo!

¡Obrero y estudiante, únete al PCOE!

Comisión de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




La pobreza infantil en España

La pobreza infantil en España afecta ya al 29% de la infancia. Uno de cada cuatro niños está bajo un riesgo multifactorial (alimenticio, económico, energético, etc.) en un país que produce riqueza de sobra. Este dato no puede interpretarse como un problema aislado o accidental porque es una consecuencia estructural del sistema capitalista. La base del problema reposa sobre el modo de producir capitalista que socializa la producción, pero privatiza la ganancia. Los niños en pobreza infantil no lo son por realidades familiares complejas, sino que lo son por el aumento del grado de explotación sobre las familias trabajadoras, el aumento de la tasa de precariedad laboral y la apropiación privada del trabajo social. Por lo tanto, hay que poner la vista sobre las relaciones de clase, la distribución de la riqueza y, muy importante, el estado burgués, cuya función solo es derivar dinero público a intereses privados, dejando en la estacada al 29% de los hijos de la clase obrera. El estado burgués se instituye en garante de los intereses del capital, externaliza servicios básicos y, como contrapeso, aplica políticas sociales insuficientes y paliativas, en un intento de alargar un poco más la vida de un sistema en bancarrota.

Llegados a este punto podemos afirmar que existe la pobreza infantil porque existe el capitalismo. La infancia precarizada sufre así una doble explotación sobre sus vidas, por su clase social y por su dependencia económica, al mismo tiempo que le garantiza al capitalismo la futura mano de obra barata y su ejército industrial de reserva, en un modelo productivo donde se reproducirán y perpetuarán las diferencias. Mientras, la estrategia de la burguesía, a través de su estado y sus medios de comunicación, es la de hablar de exclusión sin cuestionar el sistema, culpabilizando a las familias o, directamente mandarlos a la beneficencia sin cuestionar su sistema de producción y las diferencias sociales que se reproducen y agrandan en el modelo productivo capitalista.

Por lo tanto, la erradicación de la pobreza infantil, una sola de las aristas que reproducen las desigualdades sociales debido a la apropiación privada del trabajo social, tienen una solución común al resto de violencias que sufre la clase obrera por parte de la burguesía, esto es, la superación del modelo productivo capitalista hacia un modelo de apropiación social del trabajo social, el socialismo, que pasa por la expropiación de los expropiadores y su modelo productivo, la socialización de los medios de producción y la planificación de la producción hacia un sistema que excluya la ganancia privada, hacia una economía que prime el bienestar de la inmensa mayoría productiva, la única que produce valor, la clase obrera. El PCOE tiene claro que para terminar con la pobreza infantil no hay otro camino que la destrucción del estado burgués para sustituirlo por un gobierno obrero que extinga las contradicciones de clase y a las clases mismas y, con su extinción, el proletariado se extinga también como clase y con ella el propio estado. Esto pasa por la organización de la clase obrera dentro de la vanguardia revolucionaria que guíe a las masas hacia la emancipación de todos los hermanos de clase con conciencia política y llegue al total de los elementos de la clase obrera. El PCOE actúa de escuela de cuadros hacia la superación del sistema capitalista y la conquista de espacios de poder obrero. Únete a nuestras filas.

 

¡No es pobreza infantil, son vidas precarizadas!

¡Sólo el socialismo puede terminar con las desigualdades!

¡Socialismo o barbarie!

 

Comisión de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Las tres personas sin hogar que han muerto en Barcelona y Badalona durante la ola de frío han sido asesinadas [ESP/CAT]

Según la Fundació Arrels cerca de 5.000 personas no tienen casa en Barcelona. De esas 5.000, más de 1.300 duermen en la calle, más de 2.800 se refugian en recursos públicos o privados que existen en la ciudad y 536 viven en asentamientos informales y en locales en desuso.

Durante esta última ola de frío, tres personas sin casa han muerto en Barcelona y Badalona. Todo esto mientras Albiol llevaba a cabo operativas fascistas en el B9 dejando a 400 personas más a la intemperie, sin alternativa habitacional, con la excusa de proteger el derecho a la propiedad privada. Cabe destacar que, según el Censo de viviendas vacías de Barcelona, se han detectado en torno a 10.052 viviendas en desuso en la ciudad.

A cualquier persona con un mínimo de decencia y a la que la propaganda capitalista no le haya podrido del todo el humanismo, le herviría la sangre ante estos datos. Cualquier trabajadora o trabajador con un mínimo de raciocinio sabe que tanto ella o él y los suyos, están más cerca de ser una de las tres personas asesinadas de frío en la calle, que ser el propietario de más de 4 pisos en la ciudad.

Desde la cèl·lula Joan Comorera de Barcelona del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC) condenamos tanto al Ayuntamiento de Barcelona del PSC como al de Badalona del PP por desatender, desamparar y asesinar a sus propios ciudadanos mientras ofrecen barra libre a los grandes propietarios para que se adueñen de la ciudad. Así mismo animamos a toda aquella y todo aquel que se indigne antes este tipo de situaciones a que engrose las filas del Partido porque hasta que no liquidemos sus lógicas burguesas y asesinas, la clase obrera y las clases populares no tenemos futuro ni garantía de una vida digna. O avanzamos hacia el socialismo o sólo nos queda la barbarie capitalista.

 

¡Nadie más en la calle!

¡Por nuestras asesinadas y asesinados!

¡Socialismo o barbarie!

Cèl·lula Joan Comorera de Barcelona del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC)

Les tres persones sense llar que han mort a Barcelona i Badalona durant l’onada de fred han estat assassinades

Segons la Fundació Arrels, prop de 5.000 persones no tenen casa a Barcelona. D’aquestes 5.000, més de 1.300 dormen al carrer, més de 2.800 es refugien en recursos públics o privats que existeixen a la ciutat i 536 viuen en assentaments informals i en locals en desús.

Durant aquesta última onada de fred, tres persones sense llar han mort a Barcelona i Badalona. Tot això mentre Albiol duia a terme operatius feixistes al B9, deixant 400 persones més a la intempèrie, sense alternativa residencial, amb l’excusa de protegir el dret a la propietat privada. Cal destacar que, segons el Cens d’habitatges buits de Barcelona, s’han detectat al voltant de 10.052 habitatges en desús a la ciutat.

A qualsevol persona amb un mínim de decència i a qui la propaganda capitalista no li hagi podrit del tot l’humanisme, li bulliria la sang davant d’aquestes dades. Qualsevol treballadora o treballador amb un mínim de raciocini sap que tant ella o ell i els seus, estan més a prop de ser una de les tres persones assassinades pel fred al carrer que no pas de ser el propietari de més de 4 pisos a la ciutat.

Des de la cèl·lula Joan Comorera de Barcelona del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC) condemnem tant l’Ajuntament de Barcelona del PSC com el de Badalona del PP per desatendre, desemparar i assassinar els seus propis ciutadans mentre ofereixen barra lliure als grans propietaris perquè s’apoderin de la ciutat. Així mateix, animem tota aquella i tot aquell que s’indigni davant aquest tipus de situacions a engruixir les files del Partit, perquè fins que no liquidem les seves lògiques burgeses i assassines, la classe obrera i les classes populars no tenim futur ni garantia d’una vida digna. O avancem cap al socialisme o només ens queda la barbàrie capitalista.

 

Ningú més al carrer!

Per les nostres assassinades i assassinats!

Socialisme o barbàrie!

Cèl·lula Joan Comorera de Barcelona del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC)




Badalona, Generación Z, la burguesía y su táctica de división de la clase obrera

Los fascistas, en las tertulias radiofónicas, televisivas o en posts de redes sociales, cada día expresan de manera más clara su odio profundo a la clase obrera y su anticomunismo.

Los “demócratas”, tan reaccionarios como los primeros, les allanan el camino en tanto les une la defensa de la base económica capitalista y de la superestructura putrefacta que ésta eleva. Todos ellos defienden a muerte los intereses del capital financiero, de los monopolios, es por ello que ambos son, en esencia, lo mismo, dos caras de la misma moneda capitalista, defensores de la ideología burguesa.

En la prensa del capital proliferan noticias del corte siguiente:

 

Estas “noticias”, donde los dueños de esos medios de comunicación se erigen en portavoces de la clase obrera, tienen unos objetivos muy claros: dividir a la clase obrera, realizar una confrontación intergeneracional de la clase obrera, echar a pelear a obreros jóvenes contra veteranos, y viceversa, para así exculpar al auténtico criminal, al auténtico responsable de los problemas que azotan al proletariado – sea de la generación que sea y tenga la edad que tenga – que es el  sistema capitalista, su clase dominante – la burguesía – y  su Estado con sus leyes, jueces y fuerzas represivas.

Los capitalistas echan la culpa del paro juvenil, del malestar en los centros de trabajo cada día mayor como consecuencia de una explotación cada vez más descarnada, a que los jóvenes “no quieren trabajar” o “que demuestran una ética laboral deficiente”. Y de esta forma crean para las víctimas de su régimen capitalista y criminal un chivo expiatorio dentro de las propias filas del proletariado, dentro de las propias filas de los explotados, ora los jóvenes proletarios ora los proletarios de otras nacionalidades. De esta forma los obreros nos peleamos entre nosotros en lugar de apuntar la responsabilidad a quien realmente la tiene: el sistema capitalista y su clase dirigente, la burguesía.

El pasado día 17 de diciembre, el fascista alcalde de Badalona, desalojó el antiguo Instituto B9 de dicha localidad, arrojando a 199 personas que malvivían en dicho instituto a la calle, deteniendo la policía, además, a 18 de ellas para aplicarles la criminal ley de extranjería.

El impresentable alcalde fascista de Badalona, así como un centenar de reaccionarios, su séquito de “freikorps”, no conformes con desalojar y arrojar a la intemperie a 199 seres humanos, perseguían no sólo desalojarlos sino desterrarlos completamente de la ciudad de Badalona, proclamando consignas genuinamente fascistas como “llévatelos a tu casa” o que “Pedro Sánchez les busque una vivienda”. Consignas coherentes con la ideología fascista del PP de confrontar al proletariado, señalando al obrero que viene de otro país, en este caso mayoritariamente subsahariano, como responsables de la pobreza y de la inseguridad que padecen los badaloneses cuando el responsable de la pobreza y de la inseguridad, realmente, es el sistema capitalista del que Xavier García-Albiol es un títere de los empresarios.

El empobrecimiento del proletariado en Badalona, en Cataluña y en el conjunto del Estado español, no se debe a que proletarios originarios de otros puntos del planeta vengan, sino que se debe a la esencia del capitalismo generador de desigualdad social, donde una minoría se lucra enormemente a costa de mandar a la pobreza a la inmensa mayoría del pueblo.

Lo que hoy sufre el proletariado badalonés, y de otras ciudades, es la consecuencia de las políticas realizadas por el Estado y la UE en favor de los monopolios, del gran capital. Es momento de recordar cómo se deslocalizaban en la década de los 90s del siglo pasado y en la primera década del siglo XXI las industrias en Barcelona, Sant Adrià de Besòs, Santa Coloma de Gramenet o la propia Badalona hacia otros puntos del planeta, fundamentalmente hacia latitudes asiáticas. Es momento de recordar los procesos de concentración y cómo el desarrollo tecnológico impactó en la destrucción de decenas de miles de puestos de trabajo estables, a la par que se generaba un trabajo precario, destruyendo industria y tercerizando la economía.

El empobrecimiento del proletariado, el incremento del paro y la precariedad, la pérdida de los salarios reales depauperaba las condiciones de vida del proletariado en la provincia de Barcelona, fundamentalmente en la comarca del Barcelonés, pero también en el Maresme donde cayó la industria textil, también deslocalizada.

A la par que se destruía industria, que se cerraban empresas, se especulaba con el suelo y la vivienda, que ha multiplicado exponencialmente su precio en Barcelona y demás ciudades metropolitanas. Véase el ejemplo de lo que hoy es el centro comercial y la barriada de la Maquinista, antaño empresas del metal que pivotaban sobre las dos grandes empresas Maquinista Marítima y Terrestre y la Mercedes Benz, de lo que nada queda. El estallido de la burbuja inmobiliaria destruyó el sector de la construcción y, consecuentemente, se destruyeron más puestos de trabajo.

La depauperación de las condiciones de vida del proletariado en Cataluña, en Badalona, nada tiene que ver con la inmigración sino con el capitalismo, con el sistema económico que defienden a ultranza los fascistas como García-Albiol. Por no hablar de que los flujos migratorios que se producen son también consecuencia del imperialismo, que los fascistas como García-Albiol defienden, que saquean y sojuzgan a los pueblos provocando la huida de las guerras que los imperialistas provocan en África para robar sus riquezas.

Lo que está aconteciendo en Badalona muestra, a las claras, la impunidad con la que actúa el fascismo. Pero también muestra la necesidad que tiene la clase obrera, o lo que es lo mismo, el pueblo, de una referencia revolucionaria que le explique la naturaleza de clase de lo que ocurre y que muestre cual es la raíz del problema, el capitalismo y sus instituciones, y la necesidad de la unidad y la organización revolucionaria de la clase para acabar con el capitalismo, para despojar del poder a la burguesía y hacer que todo el poder y toda la riqueza esté en manos de la clase obrera.

García-Albiol y demás basura reaccionaria que campa a sus anchas, con el pleno apoyo de los medios de manipulación de masas del capital, uno de los mayores enemigos que tiene la clase obrera hoy, utilizan la aporofobia, el desprecio máximo al proletariado, el racismo, la xenofobia y señalan a una clase obrera que malvive como responsable al inmigrante, al proletario en situación más precaria y depauperada, para exculpar a su criminal clase social, la burguesía, y su sistema económico, el capitalismo, como verdaderos responsables del empobrecimiento de las masas obreras.

Como puede verse la burguesía lo apuesta todo al fascismo, lo apuesta todo a confrontar a la clase obrera y dividirla – ya sea racial, nacional o generacionalmente -, como tabla de salvación del capitalismo.

El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a la unidad revolucionaria de la clase, unidad para acabar con el capitalismo y el fascismo que es la ideología que corresponde con el capitalismo monopolista y putrefacto, unidad para derrocar revolucionariamente el estado burgués e imponer la democracia de la clase obrera, donde toda la riqueza, todos los medios de producción y todo el poder esté en manos del proletariado, un poder obrero para desarrollar el socialismo y negar completamente todos los derechos a la burguesía, que es la clase más criminal y asesina que ha parido la historia.

 

¡ABAJO EL FASCISMO Y EL CAPITALISMO QUE LO GENERA!

¡POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAISES, UNÍOS!

 

Madrid, 27 de diciembre de 2025

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La vivienda en Madrid, un derecho inalcanzable bajo el capitalismo

Hoy millones de trabajadores vivimos condenados a pagar un alquiler que devora nuestros salarios. No por falta de pisos, sino porque la burguesía ha convertido uno de nuestros derechos en su negocio.

La situación de la vivienda en la Comunidad de Madrid es la prueba más clara de cómo opera la dictadura del capital. Aquí, en uno de los centros financieros del país, millones de trabajadores vivimos atrapados por alquileres que devoran nuestros salarios. No porque falten viviendas, sino porque la burguesía —bancos, fondos buitre, socimis y grandes propietarios— ha convertido nuestro derecho más básico en una mercancía para su beneficio.

En Madrid la vivienda bajo el capitalismo nunca ha servido para proteger la vida del pueblo trabajador. Es un negocio especulativo que exprime nuestra fuerza de trabajo. Cada piso vacío en manos de Blackstone, cada edificio comprado por un fondo de inversión, cada alquiler que sube demuestra que la vivienda no es un derecho: es un arma para que la burguesía se enriquezca a nuestra costa. Aquí, mientras los trabajadores nos dejamos el sueldo para tener un techo, los especuladores obtienen beneficios sin trabajar, sin producir, sin aportar más que miseria.

La Comunidad de Madrid es el mejor ejemplo de capitalismo monopolista aplicado a la vivienda. Grandes tenedores controlan miles y miles de pisos: bancos como Santander o CaixaBank, fondos como Cerberus y Blackstone, socimis privilegiadas por ventajas fiscales. Ellos deciden quién puede vivir en la ciudad y quién no. Ellos suben los precios, expulsan a barrios enteros, convierten nuestras calles en mercancía. Madrid, bajo su dominio, no es una ciudad para vivir: es un territorio de especulación y acumulación de riqueza para una minoría.

El alquiler en Madrid es un mecanismo brutal de transferencia de riqueza desde la clase trabajadora hacia la burguesía. Cada mes pagamos y seguimos sin nada. No podemos ahorrar, no avanzamos, no construimos futuro. Ellos sí: cada pago nuestro es un beneficio seguro para quienes ya lo tienen todo. Así controlan nuestra vida, nuestra economía y hasta nuestros movimientos.

Queda claro que la vivienda no es un derecho bajo la dictadura del capital: es un mecanismo de desposesión y de miseria. Cada mes que pagamos el alquiler transferimos nuestra fuerza de trabajo directamente a bancos, fondos buitre y grandes propietarios.

La dictadura del capital no se limita a apoderarse de nuestras viviendas: controla nuestro salario, nuestro tiempo y en general: nuestra vida. Mientras la clase obrera ve cómo sus salarios se estancan o incluso retroceden frente a la inflación y al precio desbocado de la vivienda, los monopolios cada vez llenan más sus bolsillos.

Las consecuencias para los trabajadores madrileños son devastadoras. Jóvenes que no pueden emanciparse jamás. Familias expulsadas a la periferia por la gentrificación. Barrios enteros arrancados de su gente, desde Lavapiés hasta Tetuán, desde Carabanchel hasta Vallecas. Desahucios casi diarios que destruyen estabilidad, dignidad y comunidad. La burguesía utiliza el miedo a perder la vivienda como herramienta de sumisión: quieren que vivamos aislados, debilitados, sin capacidad de resistencia.

Y todo esto ocurre mientras los salarios se estancan, mientras la precariedad aumenta y mientras la inflación golpea más fuerte en Madrid que en ningún otro lugar. Incluso trabajando sin descanso, miles de trabajadores no pueden permitirse vivir donde han nacido. El capitalismo demuestra que la clase obrera no tiene ningún futuro bajo esta formación socioeconómica.

Los gobiernos autonómicos y municipales, sean de derechas o “progresistas”, han demostrado que no se enfrentan al capital inmobiliario porque son una herramienta a su servicio. La venta de vivienda pública a fondos buitre, las ventajas fiscales para las socimis, las ayudas insuficientes y la incapacidad para intervenir los precios lo demuestran. No hay soluciones parciales dentro del sistema: solo hay gestión de la miseria para que se mantenga el beneficio del burgués.

La imposibilidad de acceder a una vivienda digna genera en la clase obrera un profundo desarraigo social. Emancipación media pasados los 30 años de edad, familias obligadas a vivir en auténticos zulos, ancianos que sostienen hogares enteros con pensiones menguadas: esto, por triste que suene, es la realidad de la clase trabajadora, es nuestra realidad.

La burguesía también hace infundir su terror a través de mecanismos como son los desahucios, un desahucio no es solo la pérdida de un techo, sino la destrucción de la seguridad, estabilidad emocional y dignidad. El miedo a perder la vivienda mantiene a los trabajadores en posición de sumisión y aislamiento, debilitando nuestra capacidad de organizar resistencia y unificar nuestra lucha.

La única salida real para la clase trabajadora madrileña es la expropiación de bancos, fondos buitre y grandes propietarios; la recuperación inmediata de toda la vivienda pública privatizada; y la socialización de la vivienda para ponerla al servicio del pueblo. No hablamos de reformas, hablamos de devolver a la clase obrera lo que le pertenece. Cada vivienda arrebatada al especulador es un golpe a la dictadura del capital y un paso hacia nuestra emancipación.

La vivienda en Madrid debe convertirse en un bien social. Planificación pública, construcción y mantenimiento sin lucro, asignación según las necesidades del pueblo trabajador. Solo con vivienda socializada podremos garantizar que nadie viva con miedo, que nadie sea expulsado de su barrio, que nadie tenga que pagar el 74% de su salario por un techo, como ocurre en Madrid y Barcelona.

La vivienda sólo dejará de ser una mercancía cuando la clase obrera tome el poder económico y político. La organización, la unidad y la lucha consciente son el camino. Cada barrio, cada centro de trabajo, cada asociación debe convertirse en un espacio de resistencia. Porque los problemas no son individuales: son producto de un sistema que roba, expulsa, empobrece y oprime.

 

¡Socialismo o barbarie!

Célula Iosif Stalin del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




El que pueda hacer, que haga

A principios de noviembre de 2023, el fascista José María Aznar señaló que “Pedro Sánchez es un peligro para la democracia constitucional española (…) El que pueda hacer, que haga, el que pueda aportar, que aporte, el que se pueda mover que se mueva…”.

Ese toque de corneta del mayor exponente del fascismo en el estado español fue recepcionado por los poderes del Estado, cuya médula y esencia es fascista en tanto hunde sus raíces en el estado franquista. Y estos poderes del estado fascista, lo que denominan “el estado profundo”, se pusieron a trabajar a destajo para satisfacer la orden de su caudillo al objeto de decapitar a Sánchez y derribar a su gobierno.

La judicatura se ha batido el cobre, por un lado tratando de librar a los corruptos del PP de sus casos de corrupción, boicoteando leyes emanadas por el Parlamento como, por ejemplo, la amnistía a los encausados del 1 de Octubre y, por otro lado, asediando judicialmente al gobierno, a Sánchez y su entorno, donde el Tribunal Supremo hace, aporta y mueve lo que puede, descollando el magistrado con el que, según el PP, iban a controlar dicho Tribunal por la puerta de atrás, como se visualiza con la condena al Fiscal General del Estado. Militares franquistas jubilados señalando por chats que “había que ejecutar a 26 millones de hijos de puta”, los medios de manipulación – Jiménez Losantos, Negre, Carlos Herrera, y demás reaccionarios – vertiendo la reacción y la ideología fascista por arrobas mintiendo sin cesar, una asociación de guardias civiles que estaban “dispuestos a derramar hasta la última gota de sangre en defensa de la soberanía e independencia de España y su ordenamiento constitucional”, como respuesta al pacto entre Sánchez y los nacionalistas de derecha catalanes,  diplomáticos y altos funcionarios vilipendiando al gobierno de Sánchez y, por último, la Conferencia Episcopal señalando a Sánchez que debe convocar elecciones.

El partido del fascista Aznar, seguramente el partido más corrupto de Europa, donde la corrupción es la forma aplicada por los monopolios para dirigir los estados, más allá de  la estrategia de la presión parlamentaria y en la calle, que les está resultando del todo insuficiente, al igual que el poner las comunidades autónomas donde gobiernan a disposición de los intereses electorales de Feijóo, pretende dar un nuevo giro de tuerca celebrando bimensualmente elecciones autonómicas en aquéllas regiones en las que consideran que ganan las mismas, véase Extremadura ahora en diciembre o Aragón, en febrero. El PP, experto en saquear las arcas públicas y en arremeter sin piedad contra la clase obrera, contra los servicios públicos, alineados con el fascismo internacional no dudando en defender al fascista gobierno israelí y norteamericano, condecorando al fascista de Javier Milei – cuyo gobierno roba a los discapacitados, niega los tratamientos a los enfermos de cáncer o pretende realizar una reforma laboral donde masacra por completo a la clase obrera en Argentina – no duda en gastar dinero público en elecciones autonómicas que no corresponden realizar, al objeto de satisfacer su táctica de demolición del gobierno de derechas de Sánchez.

Como se puede constatar, a la “democracia constitucional española”, fascista hasta la médula, en un grado de descomposición cada día mayor, ya ni tan siquiera le vale un gobierno antiobrero compuesto por socialfascistas y oportunistas, que incrementa la edad de jubilación y debilita el sistema de pensiones públicas, que sostiene el despido barato introducido por la Reforma Laboral del corrupto Rajoy, sosteniendo lo mollar de dicha Reforma, que sostiene la política de transferencias de fondos públicos hacia la sanidad privada debilitando el sistema público de salud, que está privatizando, de facto, la educación universitaria y la formación profesional, deteriorando notablemente el sistema educativo, que destina dinero público hacia la guerra imperialista, incrementando el gasto militar y armando al fascista de Zelenski, etcétera.

El capitalismo monopolista europeo, y también en el estado español, están en bancarrota. El gobierno de Sánchez es lacayo de la UE, un imperialismo europeo que lleva décadas subordinado al imperialismo norteamericano, cuya dirigencia abraza la reacción, no dudando en arremeter contra los intereses de los pueblos europeos y, fundamentalmente, contra el proletariado en Europa, donde esta servidumbre a EEUU implica comprar cuatro veces más caro el gas natural licuado, transferir una mayor cuantía desde Europa hacia el complejo militar industrial norteamericano, comprometer miles de millones de euros en inversiones en industria norteamericana a cambio de negar a los obreros en Europa- también en el estado español – la sanidad y las pensiones públicas, incrementar la carestía de vida, reducir los salarios reales, liquidar la industria europea y, consecuentemente, expulsar a millones de obreros al paro forzoso, empujar a los obreros europeos a la guerra imperialista; en definitiva, sacrificar la vida de millones de proletarios.

Todo esto es asumido por el gobierno de PSOE-SUMAR-IU-PCE, sustentado también por nacionalistas catalanes y vascos, y apoyado por CCOO y UGT, comprometido plenamente con un gobierno que está aplicando una política claramente antiobrera y que hace que en el estado español sea el único lugar de Europa donde no se están produciendo huelgas generales.

Y a pesar de este cuadro, a pesar de que se está masacrando sin piedad a la clase obrera, a la patronal española y al auténtico poder del estado, que precisamente no está en la presidencia del gobierno ni en el Parlamento tan siquiera, le es insuficiente, necesita masacrar todavía más al proletariado.

La socialdemocracia como “ala moderada del fascismo” y el oportunismo arremeten contra la clase obrera sin piedad, consolidan los avances realizados por la extrema derecha en sus gobiernos, como lleva pasando en el estado español durante cincuenta años. Muestran una dialéctica al proletariado de que solamente hay una política posible, la de satisfacer los intereses del gran capital, la de mostrar que el único sistema posible es el capitalismo, la de que el proletariado debe subordinar sus vidas a los intereses del gran capital, que el capital financiero está por encima de todo; allanando el camino para que la extrema derecha vuelva a arrasar, y sucesivamente masacran al proletariado.

El capital financiero trata de encauzar el desapego al régimen burgués y la indignación contra el sistema de la clase obrera empleando el nacionalismo, el chovinismo, el fascismo, confrontando y dividiendo al proletariado; señalando a los oportunistas traidores, a los sindicalistas vendidos a la patronal como ejemplo de lo que es el comunismo y el socialismo, cuando tanto los oportunistas como los socialdemócratas son tan burgueses y tan enemigos del proletariado como los fascistas.

Es cardinal fortalecer las filas del Partido, es fundamental ensanchar la influencia del partido dentro de la clase obrera, es necesario que el proletariado reciba la salida comunista, la salida revolucionaria y rupturista con el capitalismo haciendo que tome conciencia de la misma y, consecuentemente, construya la organización para rebelarse contra el capitalismo y derrocarlo revolucionariamente. La única salida de la clase obrera es la Revolución, desarrollar el socialismo e imponer su estado, un estado socialista que despoje de todo tipo de derecho a la burguesía y que ponga a disposición del proletariado la propiedad de todos los medios de producción y todo el poder político.

 

¡SOLO HAY UNA SALIDA: LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!

¡ABAJO EL ESTADO BURGUÉS, ABAJO EL FASCISMO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 17 de diciembre de 2025

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El perverso negocio de la salud muestra su cara con el escándalo del Hospital de Torrejón

Las vergüenzas en el Madrid de Ayuso sobre Sanidad son criminales. Desde este partido hemos tratado en infinidad de ocasiones el desmantelamiento de la Sanidad Pública que está llevando el Partido Popular en Madrid: el asesinato premeditado de 7291 personas en las residencias de ancianos durante los meses más duros de la pandemia, las comisiones que su hermano se embolsó con las mascarillas, los intereses pagados a Quirón por retrasos estratégicos de facturas, etcétera.

Y a esa lista hay que sumar otra después de que haya salido a la luz la noticia de El País sobre el CEO del grupo Ribera Salud, la empresa privada que se encarga de la gestión del hospital público de Torrejón.

Pablo Gallart -CEO de Ribera Salud- dijo a sus directivos en una reunión que había que realizar menos intervenciones quirúrgicas y rechazar pacientes o procesos no rentables con el objetivo de ganar entre cuatro y cinco millones de euros más. Debería ser un escándalo a nivel nacional y, sin embargo, no nos sorprende en absoluto. No sorprende porque es la realidad que un comunista sabe que existe, primar el beneficio por encima de todo, por encima de la salud, por encima de la vida, y que este Partido ha denunciado mil veces.

Tampoco sorprende que se hagan los indignados partidos políticos como el PSOE aunque votaran a favor de la ley que habilitó la posibilidad de gestión privada de hospitales públicos, la Ley 15/1997, ya que juegan con la desmemoria de la clase obrera. Ni tampoco sorprende la supuesta indignación de partidos políticos como SUMAR aunque Mónica García al poco de obtener el cargo de Ministra de Sanidad defendiera públicamente la alianza público-privada como una “mezcla eficaz”, ya que la socialdemocracia es la pata izquierda del fascismo. Porque una cosa está clara, ¡nadie pone un negocio para perder dinero, es de cajón! Se puede decir que el PSOE hace el hoyo y el PP te empuja hacia dentro, es decir, ambos participan en el entierro de la Sanidad Pública.

¿Cuál era el planteamiento de la empresa Ribera Salud? Sencillo, aumentar las listas de espera para gastar menos en intervenciones y así necesitar menos personal y menos recursos materiales, y como la empresa recibe un canon per cápita por población asignada independientemente del volumen real de atención, cada euro que no se gasta en pacientes —es decir, en curas, en personal, intervenciones, tratamientos costosos— se convierte en un euro de beneficio para la empresa. El daño colateral son cánceres que se diagnostican tarde y ya no tienen cura, lesiones que se agravan porque no se operan a tiempo y años de vida que se acortan porque el “tarde” se convierte en demasiado tarde.

Y a esto se le suma otra nueva noticia del Hospital de Torrejón: la misma empresa gestora del hospital ordenó reutilizar material sanitario de un solo uso. O sea, que teniendo en cuenta que el uso de material sanitario de un solo uso tiene como objetivo principal garantizar la seguridad del paciente y prevenir la contaminación cruzada, de manera deliberada se pone en riesgo la salud y la vida de los pacientes con el único objetivo de aumentar la rentabilidad de la empresa gestora del hospital. Llamarlos criminales se queda corto.

Pero ¿no se supone que la colaboración público-privada en la sanidad se hacía porque las empresas privadas son más eficientes?, ¿o realmente se hace porque de lo público lo que les gusta es el dinero que pagamos toda la clase obrera a través de impuestos y de lo privado lo que les gusta son los beneficios? Socializar las pérdidas y privatizar las ganancias, ese es su mantra.

Las empresas quieren conseguir el máximo beneficio con el mínimo esfuerzo posible, degradando las condiciones de trabajo del personal sanitario, de la clase obrera. Ese es el fin último de la burguesía, del capitalismo, ganar el máximo dinero posible, llevando hasta la extenuación al trabajador, quien le es indiferente pues hasta le niega su recuperación desmantelando la sanidad Pública. Y en el valiente caso de que se ose denunciar una irregularidad o alguna directriz empresarial poco ética, como es el caso, te enfrentas a la maquinaria coercitiva que ejerce la empresa y la judicatura sobre los trabajadores. Así ha pasado con hasta 4 directivos del Hospital, que han visto como han perdido sus puestos de trabajo por denunciar ante el canal ético las intenciones del CEO de la empresa. Aunque la prensa burguesa y la Ministra de Trabajo Yolanda Díaz nos diga que en España está caro el despido, tenemos que ir a la realidad que vive la clase obrera. Recientemente ha salido la noticia de que un trabajador de Mercadona ha recibido una indemnización de 40.000 euros tras un despido por comerse una croqueta. 40.000 euros por 16 años de tu vida. Eso es lo que vale despedir en España si tienes la suerte de que se declare tu despido improcedente, pues en el caso de que sea “procedente” no tienes derecho a la indemnización.

¿Qué realidad se deja entrever con este caso del Hospital de Torrejón? Que cualquier servicio público gestionado con fines de lucro transforma un bien social en un instrumento de acumulación de capital y que, como se ha visto con nitidez, el Estado no es neutral, sino que está subordinado a los intereses capitalistas facilitando la acumulación privada incluso en sectores esenciales sin el más mínimo papel redistributivo y garante de derechos sociales -tal y como cacarean los reformistas de cualquier pelaje-. Al contrario, colabora en convertir derechos humanos en oportunidades de negocio.

Debemos aprender que la solución nunca va a llegar de la mano de “reformar” el modelo o de “controlar mejor a las empresas” como nos intenta vender el ala moderada de los capitalistas (los socialdemócratas y reformistas), porque el problema no es un abuso puntual sino la existencia misma del lucro privado en un servicio esencial que siempre va a anteponer la maximización de beneficios a la calidad del servicio, por lo tanto, la solución es estructural, no técnica.

Si no queremos que jueguen con nuestras vidas, la única manera de garantizar un sistema sanitario humano, universal y eficiente es organizándonos como clase para expropiar los hospitales privados, aseguradoras, farmacéuticas y cualquier empresa médica para integrarlas en un sistema nacional de salud 100% público, unificado y planificado bajo control obrero y popular, porque la sanidad no puede funcionar correctamente dentro de la lógica de mercado, porque el mercado premia lo contrario al bienestar social, premia procedimientos rentables, no los necesarios, premia reducir costes, no ampliar derechos, premia seleccionar pacientes, no atenderlos según necesidad. Y esto solo es posible en el socialismo.

Toda medida que no vaya encaminada a la consecución del socialismo seguirá desvirtuando la esencia de las cosas, quitará a la sanidad el objetivo de sanar, quitará a la vivienda el objetivo de vivir y seguirá profundizando el empeoramiento material de la clase obrera en cada vez más ámbitos de nuestra vida. Solo la lucha organizada del proletariado por el socialismo permitirá a nuestra clase la emancipación necesaria para atender a la humanidad por encima del capital y proporcionarnos la vida que merecemos a los trabajadores: sin miseria, sin enfermedades, sin hambre y sin las penurias que sufrimos bajo el capitalismo hoy.

 

SOCIALISMO O BARBARIE

ORGANIZATE CON EL PCOE

Célula Iosif Stalin del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




Cincuenta años sin Franco

El 20 de noviembre hará medio siglo que el dictador murió tranquilamente en su cama. La clase obrera tuvo que soportar 40 años de dictadura del clero, los capitalistas, los militares y los terratenientes, en un momento donde la burguesía tuvo que abrazar abiertamente el fascismo, abrazar abiertamente la guerra que dejó un millón de muertos. Se inicia un proceso para dejar todo atado y bien atado, un periodo llamado Transición, que fue dejar a los mismos criminales en el poder, pero con una capa de barniz para que los mismos perros tuvieran distintos collares. Todo ello al calor del ruido de sables y la tremenda traición del eurocomunismo carrillista, que fue una tragedia de la que el movimiento comunista todavía paga hoy sus consecuencias y que fue un servicio indispensable para que la burguesía pueda seguir implantada en su dictadura con un lavado de cara.

En la actualidad, envuelta en una crisis cíclica perpetua que cada vez tiene el recorrido más corto y que cada vez empeora más y más las condiciones de vida de la clase obrera hasta hacerlas irrespirables, la burguesía necesita de un nuevo lavado de cara, un nuevo eurocomunismo. Pedro Sánchez y su partido del GAL, como buenos reaccionarios y ala izquierda del fascismo, pretenden hacer un homenaje a los 50 años de, según ellos, libertad conquistada. Olvida, por ejemplo, los 318 muertos en la Transición víctimas de los grupos de extrema derecha y parapoliciales. Olvida, interesadamente prestando un servicio indispensable a los explotadores, los 200 presos políticos que tienen en las cárceles a día de hoy. Olvida, o quiere hacernos olvidar, que la clase obrera sigue habitando el fascismo, lo que ocurre es que esta nueva forma de fascismo, con relación a la anterior, ya no está tan centralizada en una sola persona, sino que se ha institucionalizado, ha repartido papeles y quiere aparentar una división de funciones entre el poder ejecutivo y el legislativo, cuando en realidad el poder lo siguen detentando los mismos oligarcas de siempre, las decisiones fundamentales las siguen tomando los mismos grupos monopolistas de siempre, y estos grupos continúan gobernando con las mismas leyes e instituciones fascistas de la época de Franco. Es muy significativo que la creación de las Cortes Generales se hiciera coincidir con el 18 de julio, fecha de la sublevación fascista. Además, toda la trama comenzó con el enfervorecido aplauso al monarca impuesto por Franco. Para demostrar todo esto, no creo que debamos extendernos más.

La ciencia del marxismo-leninismo que guía a nuestro Partido, el PCOE, nos enseña que aún en las mejores condiciones de la libertad burguesa, el partido revolucionario de la clase obrera ha de mantener su espíritu revolucionario y ampliar sus estructuras con las capas de obreros más conscientes de la realidad que nos habita. En lucha abierta contra el oportunismo, sabemos que la libertad y los derechos de la clase obrera no son algo que se mendigue al capitalismo, sino que se conquistan con la lucha más resuelta y llevando a cabo la revolución. La dictadura del proletariado nacerá en España sobre los escombros del viejo estado de las clases explotadoras y reaccionarias, restituyendo a la clase obrera lo que es suyo y que los monopolistas le han arrancado por la fuerza. En ese escenario y formando las estructuras del poder obrero, encontrarán siempre al PCOE enfrentando al fascismo sea cual sea su máscara y eso se consigue con la fidelidad a la ciencia del marxismo-leninismo que siempre volvió invencible a la clase obrera.

 

¡No cedas al engaño del oportunismo!

¡Por la demolición del estado fascista español!

¡Por la conquista de la dictadura del proletariado!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Manifestación de docentes y familias en Barcelona: la mentira de la escuela inclusiva en el capitalismo [ESP/CAT]

Miles de docentes y familias se manifestaron el sábado en Barcelona para reclamar un aumento del salario, parcialmente congelado desde hace más de una década, así como la reducción de ratio de alumnos por aula, la contratación de más profesorado y especialistas para atender al alumnado con necesidades específicas y una disminución de la burocracia y de la carga de trabajo innecesaria. Sus demandas ponen de manifiesto un problema estructural: la contradicción entre los avances científicos en materia educativa y las condiciones materiales impuestas por el capitalismo.

La realidad del capitalismo es que la ciencia y la academia, llegan a una serie de conclusiones, como soluciones al cambio climático, avances tecnológicos, aportaciones en psicología y psiquiatría o, en este caso, en cuál es la forma más adecuada de enseñar a los alumnos, sin embargo, las condiciones materiales de las relaciones de producción capitalistas son un muro que impiden que sean útiles para una mayoría o que, directamente, que se puedan poner en práctica.

De nada sirve que las instituciones educativas promuevan la aplicación del Diseño Universal de Aprendizaje (DUA) si luego no se asignan los recursos necesarios para derribar las barreras que este mismo modelo pretende erradicar. Tampoco sirve que en la universidad se enseñe a los futuros docentes los estudios de psicólogos como Lev Vygotsky sobre la zona de desarrollo próximo si se omite el resto de su teoría que subraya cómo el entorno condiciona el aprendizaje y el desarrollo cognitivo. Y esto es aún más contradictorio si recordamos que Vygotsky elaboró sus teorías en un contexto (el de la Unión Soviética) donde la igualdad y los servicios sociales universales eran una realidad, no una falsa aspiración como lo son en el capitalismo.

En los centros educativos del capitalismo, las medidas diseñadas supuestamente para atender a las desigualdades tienden, paradójicamente, a profundizarlas. El aula no es un espacio aislado ni estéril: es un espejo del mundo exterior, con todas sus contradicciones y desigualdades. Cuando intentas integrar a alumnos con diferentes situaciones psicológicas o sociales en aulas ordinarias sin los recursos necesarios para atender a sus necesidades, surgen etiquetas estigmatizadoras, tanto entre el alumnado como entre el equipo docente: el “de educación especial” que “boicotea” la clase, el recién llegado que no alcanza el ritmo, etc. Se individualiza el problema, mientras se ignora la raíz estructural que genera esas diferencias: el modelo social y económico imperante.

Las escuelas acaban convirtiéndose en una jungla caótica y las consecuencias de dicho desorden recae sobre los hombros de las trabajadoras y trabajadores. El Defensor del Profesor del sindicato ANPE, en su último informe, revela que el 69% de los docentes que acudieron a su servicio de apoyo lo hicieron por ansiedad, un 16,1% mientras estaban de baja laboral y un 13,4% sufriendo depresión. En total, se registraron 2.101 intervenciones, 153 más que el curso anterior (un aumento del 7,9%). Destaca especialmente el incremento de los conflictos entre el profesorado y la administración o el sistema educativo en su conjunto, que alcanzaron las 770 reclamaciones.

Estos datos reflejan que tanto el Gobierno español como los ejecutivos autonómicos simulan llevar a cabo reformas educativas bajo el discurso de la inclusión y la equidad pero, en la práctica, estas políticas terminan traduciéndose en mayor precariedad laboral para quienes sostienen el sector, que igual que en el resto de sectores, son las trabajadoras y trabajadores (de la educación en este caso).

El Partido Comunista Obrero de Cataluña (PCOC) apoya las manifestaciones y reivindicaciones de la comunidad educativa, respaldadas por todos los sindicatos con representación en las escuelas —públicas, concertadas y privadas—, pero recuerda que no habrá solución real sin unidad de clase. La creación de una central sindical única de clase que aglutine a todos los sectores es imprescindible. Porque las aulas son un reflejo del contexto social en el que se insertan y mientras este sea capitalista, la educación seguirá siendo un retrato de la precariedad y la desigualdad. Por más leyes educativas igualitarias e inclusivas que se promulguen, sin un cambio de sistema, seguirán siendo papel mojado.

 

¡Por la unidad de todos los sectores en una central sindical única!

¡Por la huelga general!

¡Por el fin del capitalismo agotado y enemigo del desarrollo!

Barcelona, 16 de noviembre de 2025

Comité Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC)

 

 

Manifestació de docents i famílies a Barcelona: la mentida de l’escola inclusiva en el capitalisme

 

Milers de docents es van manifestar dissabte a Barcelona per reclamar un augment del salari, parcialment congelat des de fa més d’una dècada, així com la reducció de la ràtio d’alumnes per aula, la contractació de més professorat i especialistes per atendre l’alumnat amb necessitats específiques i una disminució de la burocràcia i de la càrrega de treball innecessària. Les seves demandes posen de manifest un problema estructural: la contradicció entre els avenços científics en matèria educativa i les condicions materials imposades pel capitalisme.

La realitat del capitalisme és que la ciència i l’acadèmia arriben a una sèrie de conclusions, com ara solucions al canvi climàtic, avenços tecnològics, aportacions en psicologia i psiquiatria o, en aquest cas, sobre quina és la manera més adequada d’ensenyar als alumnes. Tanmateix, les condicions materials de les relacions de producció capitalistes són un mur que impedeix que aquestes siguin útils per a la majoria o, directament, que es puguin posar en pràctica.

De res serveix que les institucions educatives promoguin l’aplicació del Disseny Universal per a l’Aprenentatge (DUA) si després no s’assignen els recursos necessaris per eliminar les barreres que aquest mateix model pretén erradicar. Tampoc serveix que a la universitat s’ensenyi als futurs docents els estudis de psicòlegs com Lev Vygotsky sobre la zona de desenvolupament proper si s’omet la resta de la seva teoria, que subratlla com l’entorn condiciona l’aprenentatge i el desenvolupament cognitiu. I això és encara més contradictori si recordem que Vygotsky va elaborar les seves teories en un context (el de la Unió Soviètica) on la igualtat i els serveis socials universals eren una realitat, no una falsa aspiració com ho és en el capitalisme.

Als centres educatius del capitalisme, les mesures dissenyades suposadament per atendre les desigualtats tendeixen, paradoxalment, a aprofundir-les. L’aula no és un espai aïllat ni estèril: és un mirall del món exterior, amb totes les seves contradiccions i desigualtats. Quan intentes integrar alumnes amb diferents situacions psicològiques o socials en aules ordinàries sense els recursos necessaris per atendre les seves necessitats, sorgeixen etiquetes estigmatitzadores, tant entre l’alumnat com entre l’equip docent: el “d’educació especial” que “boicoteja” la classe, el nouvingut que no segueix el ritme, etc. S’individualitza el problema, mentre s’ignora l’arrel estructural que genera aquestes diferències: el model social i econòmic imperant.

Les escoles acaben convertint-se en una jungla caòtica i les conseqüències d’aquest desordre recauen sobre les espatlles de les treballadores i treballadors. El Defensor del Professor del sindicat ANPE, en el seu darrer informe, revela que el 69% dels docents que van acudir al seu servei de suport ho van fer per ansietat, un 16,1% mentre estaven de baixa laboral i un 13,4% patint depressió. En total, es van registrar 2.101 intervencions, 153 més que el curs anterior (un augment del 7,9%). Destaca especialment l’increment dels conflictes entre el professorat i l’administració o el sistema educatiu en el seu conjunt, que van arribar a les 770 reclamacions.

Aquestes dades reflecteixen que tant el Govern espanyol com els executius autonòmics simulen dur a terme reformes educatives sota el discurs de la inclusió i l’equitat però, a la pràctica, aquestes polítiques acaben traduint-se en una major precarietat laboral per a aquells que sostenen el sector, que igual que en la resta de sectors, són les treballadores i els treballadors (de l’educació en aquest cas).

El Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC) dona suport a les manifestacions i reivindicacions de la comunitat educativa, avalades per tots els sindicats amb representació a les escoles —públiques, concertades i privades—, però recorda que no hi haurà una solució real sense unitat de classe. La creació d’una central sindical única de classe que aglutini tots els sectors és imprescindible. Perquè les aules són un reflex del context social en què s’insereixen i mentre aquest sigui capitalista, l’educació continuarà sent un retrat de la precarietat i la desigualtat. Per més lleis educatives igualitàries i inclusives que es promulguin, sense un canvi de sistema, continuaran sent paper mullat.

Per la unitat de tots els sectors en una central sindical única!
Per la vaga general!
Per la fi del capitalisme esgotat i enemic del desenvolupament!


Barcelona, 16 de novembre de 2025


Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC)




En Canarias oportunistas de todo pelaje y traidores se alían para blanquear al capitalismo

Surgen en todo el Estado español alianzas de organizaciones oportunistas e infames, con el fin de aglutinar lo poco que va quedando a cada una en un único conglomerado de fuerzas que sirva, en última instancia, para seguir conciliando a las clases antagónicas y recibir recompensa de la burguesía por su utilidad para mantener la “paz social”.

 

Se acaba el repertorio de la socialdemocracia y pocas opciones tiene para mantener sus números entre los votantes. Es por ello que debe dar protagonismo, cada vez más, a los partidos periféricos de la pata izquierda del capital, como es el caso de Gabriel Rufián, que se propone a encabezar la enésima estafa a la clase obrera, tras el agotamiento de Podemos, anteriormente, y de Sumar, actualmente. También en Canarias han tenido la idea de explotar ese juego de alianzas para hacer creer a la clase obrera que el ala moderada del fascismo va a detener al fascismo. Unos y otros no son más que representantes de los intereses de los monopolios, intentando conseguir sillones que les den privilegios.

Un gran grupo de servidores de la burguesía, de traidores a la clase obrera y de organizaciones que recogen el descontento para amansar a las masas con actos esporádicos y vacíos, presentan su intención de ir unidos contra rivales políticos que dificultan su puesto en las instituciones. Tanto es así, que echan mano de organizaciones que no tienen representación parlamentaria pero sí que participan en movimientos sociales para amansarlos y desinflarlos. Tal es el caso, entre otros, del Partido Comunista del Pueblo Canario (PCPC), el cual forma parte del Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE), y se encuentra entre las organizaciones que se están barajando para la unión predicha.

Ese partido pequeñoburgués y nacionalista cuenta con las simpatías de organizaciones abominables como Podemos e Izquierda Unida, partidos que han servido y sirven de muleta al criminal y socialfascista PSOE, llegando al récord en gasto militar y arrodillándose ante la  terrorista OTAN a la que supuestamente rechazan estos “comunistas”, de lo cual presumen en su apoyo a la farsa del Estatuto de Neutralidad de Canarias, que ya fue desmontado por nuestro Partido. También los dos partidos mencionados se dedicaron a aprobar envíos de armas a los sionistas que el PCPE dice combatir, cuando en realidad no ha hecho más que instrumentalizar el genocidio, cosa que también demuestran con su acercamiento a estos partidos. Además, Noemí Santana, de Podemos, es una conocida impresentable que ha facilitado el lucro con los centros de menores, blanqueando a empresas investigadas por sus abusos y negligencias.

No es de extrañar que el PCPC coseche amistades entre organizaciones de la burguesía, pues se ha mostrado útil como cara “alternativa” que sirve de guía, ante aquellos que se suman a ciertas movilizaciones, para llevar las luchas potenciales a callejones sin salida. En enero del presente año, tras el falso alto el fuego en Gaza con el que solo se pretendía reorganizar la estrategia a seguir por Israel y sus cómplices, el PCPE declaraba:

 

“La unidad indisoluble del pueblo y la Resistencia en único cuerpo que vive, siente y lucha con la pulsión y el propósito consciente de la libertad de Palestina como meta irrenunciable de su existencia, ha sido la clave de la derrota de los planes militares y políticos del sionismo.”

 

Este partido celebraba el evento y lo marcaba como un antes y un después, atreviéndose a decir que la lucha y la unidad de la resistencia “ha sido la clave de la derrota de los planes militares y políticos del sionismo”. ¿Qué derrota? Meses después del comunicado no solo han seguido masacrando a los palestinos y tomando sus tierras, sino que EEUU ya ha logrado introducirse, y los gobiernos que fingieron por un breve período estar “en el lado bueno de la historia” aplaudieron la falsa paz que se ofrece a través de Trump, con el fin de hacer creer que ya hay poco o nada por lo que luchar en este asunto. Se busca el alivio de la clase obrera para que cese en su lucha.

En el anterior comunicado el PCPE dice: “Hoy ha sido un paso más en ese camino que inexorablemente finalizará con la soberanía de Palestina desde el Jordán al Mediterráneo y capital en Jerusalén. Es la compleja dialéctica de las luchas de clases, de las luchas por la liberación e independencia de los pueblos que nunca entenderán los imperialistas y quienes se rinden a su relato de la Historia.”.

 

Tras lo acontecido en los últimos meses en Palestina, ¿no quedaría demostrado que tampoco el PCPE había entendido la dialéctica de la lucha de clases, las luchas por la liberación e independencia de los pueblos? Cabe destacar que, como broche para su texto, ese partido ecléctico declara: “Reafirmamos nuestro apoyo inquebrantable con el pueblo palestino y su resistencia. Su lucha es nuestra lucha también y mantendremos el trabajo internacionalista hasta la victoria final”.

Afirmar que la lucha de Palestina es su lucha también, equivale a decir que han estado combatiendo al sionismo con sus actos; decir que mantendrán el trabajo internacionalista equivale a decir que este trabajo ha tenido lugar, y que además ha tenido efecto. ¿Quizá ese partido sí entendía la farsa en el alto el fuego y solo quería, como todo oportunismo, apuntarse un tanto ante su público?

Volviendo a las confluencias oportunistas en Canarias, podemos rescatar otro punto del comunicado sobre el alto el fuego en enero que dice: “No habrá perdón para quienes han mirado a otro lado durante estos meses. Su indiferencia o la defensa de una equidistancia consciente entre víctimas y verdugos, no se justifica de ninguna manera.” ¿No son estos partidos, como Nueva Canarias, Podemos e Izquierda Unida, cómplices del sionismo? ¿No han facilitado las atrocidades del Estado español dentro y fuera de las fronteras del país? Pues he aquí la prueba de que, o bien el PCPE cree que no hay nada que perdonarles y, por tanto, anda ciego, o ya les ha perdonado por el bien común de las organizaciones burguesas, demostrando que adapta el discurso a las circunstancias.

 

Llegados a este punto, ¿podría ser que el PCPE en Canarias solo haya sido mencionado, sin que ello signifique que haya aceptado o vaya a aceptar formar parte de esa alianza? En primer lugar, debemos preguntarnos, entonces, por qué iban a mencionarlo sus enemigos políticos para conformar una lista sabiendo que son incompatibles. En segundo lugar, habría que comprobar si este interés en aparecer juntos es nuevo. En los comunicados de nuestro Partido, cuyos enlaces se facilitan al comienzo del presente texto, ya puede observarse su buena relación con el infame partido nacionalista Nueva Canarias, escindido de la reaccionaria y corrupta Coalición Canaria. Veamos el resto.

En abril de este mismo año, se unió el PCPE a un deleznable acto de cinismopor la Tercera República” junto con IU Cantabria, Podemos y PCE. No solo ayudaba a vender la idea de una república burguesa en la que no cambia nada, sino que, junto a estos partidos que tienen las manos manchadas de sangre, declaró su oposición al aumento del gasto militar y expresó solidaridad con Palestina, sin rechazar ni desenmascarar a estos partidos cómplices que forman y han formado parte del Gobierno.

En Valencia no solo se atrevieron a aparecer en un acto con ERC, que también es cómplice del Gobierno y de Israel al financiar el genocidio comprando material para sus fuerzas represivas; se atrevieron a blanquear, ni más ni menos, que al mismísimo socialfascista PSOE con el objetivo de “parar el genocidio”. El mismo PSOE que es firmemente defensor de la terrorista OTAN y que ha contribuido a armar a Israel, y cuando las protestas han aumentado en las calles, maniobró con un falso embargo de armas que podía saltarse cuando quisiera.

¿No era imperdonable ser cómplice de Israel o mirar hacia otro lado? ¿No había que rechazar a la OTAN y a aquellos que le ponen alfombra roja? Al parecer, todo depende del momento en que se escriba. El PCPE vuelve a entender mal la dialéctica si cree que estar en continuo movimiento significa situarse hoy en contra de una atrocidad, y mañana posicionarse a favor de ésta. No podemos más que preguntarnos porqué las instituciones burguesas y partidos de la burguesía toleran al PCPE. Si éste se desdice en ciertas circunstancias y el Estado burgués le estrecha la mano a través de sus partidos, cuando comunistas y partidos del capital deberían ser como el agua y el aceite, ¿no será que ambos se benefician? ¿no será que no hay comunistas en esta alianza de traidores?

Por si fuera poco, en ese partido que lleva la palabra “comunista” en sus siglas, y la ensucian, forma parte de CCOO, sindicato amarillo defensor de la UE. Uno de los dos sindicatos mayoritarios, vendeobreros por excelencia, caballo de Troya para la clase obrera, que gestiona planes de pensiones privados y ofrece seguros de sanidad privada a sus afiliados, tiene en sus filas a los “comunistas” del PCPE.

¿Cómo no iban a tenerles en cuenta los partidos oportunistas en Canarias? No ha sido un error ni tampoco un intento de manchar su buen nombre; simplemente intentan acercar a un aliado. El PCPE en Canarias (PCPC) no tiene como objetivo dirigirse a la clase obrera y organizarla contra el capital. Su intención es formar parte de las instituciones burguesas, y por eso procura hacer méritos para la burguesía blanqueando a sus partidos y frenando las luchas en los centros de trabajo. La clase obrera debe ver en ellos, como se ha demostrado, a una pieza más que coloca el enemigo de clase en el tablero. Bien lo advierte el mismo PCPE con su enésimo texto cargado de cinismo, en el cual tiene la desvergüenza de decir que se opone al Estado capitalista y todo lo que emana de éste:

“…como Partido Comunista, siempre reivindicaremos un pensamiento profundamente crítico con la realidad y sus falsas apariencias, pues sin ese arsenal de conocimiento y acción que se requiere para plantear la alternativa social realmente transformadora, siempre se acaba yendo a remolque de lo que marque el Poder burgués y abandonando las metas propuestas desde la independencia de clase.

En consecuencia, combatir todos los marcos de intervención política e ideológica propuestos desde las diversas instancias que representan los intereses del capital es una premisa fundamental para cualquier posición revolucionaria. Cuestionar todo lo que llega desde las estructuras políticas, ideológicas, sociales y mediáticas que lo representan, es un deber de todas las organizaciones revolucionarias y no hacerlo es un grave error.

Sus mensajes y propuestas pueden parecer cercanos, pero sepamos que NUNCA lo son y SIEMPRE defienden la mano que los alimenta.”

 

Sin librarnos del oportunismo no podremos avanzar en la lucha de clases. Los falsos aliados son más peligrosos que los enemigos declarados. Desviar a la clase obrera de su camino hacia la emancipación demuestra una carencia de escrúpulos sin igual, pues esto equivale a frenar conscientemente la revolución obrera que ha de liberar a la aplastante mayoría mundial. Contribuyen a perpetuar la debilidad en la clase obrera, que deriva del desconocimiento de su ideología y le impiden luchar contra su enemigo, que no es otro que el capital, el cual se encarna en la burguesía. La auténtica lucha contra la desigualdad, la miseria, la guerra y la explotación pasa irremediablemente por el combate en los centros de trabajo, los barrios, las escuelas y allá donde se manifiesten los problemas del proletariado, que tienen su raíz en el capitalismo.

El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento para engrosar las filas de la lucha por el socialismo. El avance del fascismo no es más que un síntoma de la bancarrota del capital, unida a la debilidad del proletariado, y en esto son cómplices todos los conciliadores que se dedican a darse la mano con los explotadores cuyos intereses crematísticos hunden al mundo en la barbarie. La única manera de romper con la atomización y desorientación de la clase obrera es la organización de la misma, y por ello es necesario que todo proletario con conciencia de clase una sus fuerzas en un Frente Único del Pueblo que convierta en una única fuerza a todas las luchas parciales que tienen lugar; en una lucha unida contra la minoría parásita y criminal que nos niega toda la riqueza que producimos y nos pertenece. Es hora de trabajar por la toma del poder político de manera revolucionaria y construir una auténtica democracia obrera.

 

Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)  en las Islas Canarias