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Palestina retrata al imperialismo y su producto más nocivo, el oportunismo

El pasado lunes 29 de septiembre, el canalla que preside los EEUU, Donald Trump, corresponsable del genocidio perpetrado contra el pueblo palestino junto a Netanyahu y Biden, difundió un Plan sustentado en 20 puntos que garantiza el dominio norteamericano en la zona y la muerte del pueblo palestino.

Un Plan donde EEUU pondrá una serie de esbirros al servicio de los intereses estadounidenses, denominado “comité palestino tecnocrático y apolítico” que seguirá las órdenes dictadas por Trump que, a su vez, estará acompañado por criminales de guerra como Tony Blair y demás basura reaccionaria puesta por EEUU, al objeto de controlar completamente la zona, saquearla y establecerla como otra base geopolítica más de EEUU. Esto es el punto 9 del Plan de Trump. Aunque, mejor dicho, deberíamos señalar que es el Plan que satisface los intereses del capital anglo-norteamericano, estando detrás del mismo, por ejemplo, el Instituto Tony Blair para el Cambio Global (TBI) y Boston Consulting Group – consultora estratégica global vinculada a la Fundación Humanitaria de Gaza. Es por ello que Tony Blair se halla como valido norteamericano, no porque le importe en absoluto los designios del pueblo palestino, o de ningún pueblo del mundo, sino que lo que está haciendo es defender, en primera persona, los intereses económicos, inmobiliarios, de su familia en la zona de Gaza. Tanto Trump, como sus socios como es el caso de Blair, buscan enriquecerse exterminando a Palestina con un pelotazo inmobiliario – Riviera Trump sobre las ruinas de Gaza – así como apropiarse de los yacimientos petrolíferos existentes en la costa de Gaza.

Sin duda, la fase de demolición y genocidio de Gaza, diseñada por EEUU y ejecutada por el estado fascista de Israel, que es un títere yankee, ya realizada, debe dar paso al sometimiento y al pleno dominio norteamericano bajo un formato de tratado de paz, donde EEUU haga caja después del genocidio realizado. Esa es la pantalla que corresponde para EEUU, que de facto persigue hacer desaparecer a Palestina, o mejor dicho, los norteamericanos usarán a los palestinos que se queden – que serán los que necesiten, pues al resto o los habrá asesinado o expulsado – como mano de obra barata para hacer una colonia a la que, cuando los propios norteamericanos consideren, llamarán estado palestino (puntos 12 y 19 del Plan de Trump).

Por otro lado, el Plan de Trump no solo persigue borrar de la faz de la Tierra a Palestina, sino también otorgar la impunidad y amnistía a los dirigentes políticos del genocida y fascista estado de Israel, así como a sus aliados de Hamás, que han quedado totalmente retratados al aceptar este Plan que atenta contra la existencia de Palestina. Un Plan que niega en la práctica, y por completo, no solo la existencia de un estado palestino sino la existencia de palestina como pueblo. Pero es lógico, Hamás – al que Trump otorga rol de parte, excluyendo al pueblo palestino y su resistencia armada – ni representa al pueblo palestino y sus intereses políticos y económicos no se corresponden con los del pueblo palestino, siendo parte del entramado norteamericano en la zona – recordemos que Israel financió a Hamás – y en sus relaciones con Catar.

Esta propuesta de liquidación efectiva de Gaza, y también de Palestina, planteada por Trump ha sido muy bien recibida por el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez.

 

La socialdemocracia, como ala moderada del fascismo que es, se desenmascara apoyando la propuesta de Trump y el enriquecimiento de compañeros suyos como la familia Blair. Resulta que el estado palestino que defiende Sánchez es aquél dirigido desde Washington, donde los palestinos, a lo sumo, sean la mano de obra barata del negocio de la reconstrucción que llenará las arcas de los capitalistas norteamericanos y sus aliados, que necesitan destruir y saquear a los pueblos para tratar de eludir la bancarrota en la que se encuentran, labor que no les va a ser posible pues su declive es irreversible.

El destino que los imperialistas norteamericanos han escrito para Palestina es, por un lado, apropiarse de Gaza que se convierte en una colonia – incluso en un resort turístico – norteamericana, donde EEUU también se quedará con los yacimientos petrolíferos de Gaza y, consecuentemente, con el control de Gaza. Por otro lado, Cisjordania será pasto de la anexión a Israel al objeto de apropiarse de los recursos hídricos de dicho territorio, para nutrirse del recurso escaso del agua y para desarrollar infraestructura eléctrica – fuerza eólica – que proporcione a Israel tanto agua potable como electricidad. Y es así como, en la práctica, el imperialismo liquida absolutamente a Palestina y a su pueblo. ¡Esto es lo que apoya el presidente del gobierno español y, por tanto, el gobierno “más progresista de la historia”!

Los imperialistas, entre los que se encuentra el miserable presidente español, nuevamente demuestran que los pueblos jamás podrán emanciparse bajo el imperialismo y que hablar de autodeterminación en la formación socioeconómica imperialista es pura falacia pues son las potencias imperialistas los que dibujan las fronteras de los estados y constituyen los estados que les convienen en el mapa político del mundo. Ello se constata con nitidez en el punto 19 del acuerdo que plantea Trump, que señala “A medida que avance la reconstrucción de Gaza y se lleve a cabo fielmente el programa de reformas de la Autoridad Palestina [tecnócratas apolíticos bajo el mando de Blair y Trump], podrían darse finalmente las condiciones para una vía creíble hacia la autodeterminación y la creación de un Estado palestino, lo que reconocemos como la aspiración del pueblo palestino”. Esto es, que la “autodeterminación” del pueblo palestino no la harán los palestinos, sino que se la hará el presidente norteamericano desde la Casa Blanca en los términos que estimen Trump y compañía, como por ejemplo el bandido de Tony Blair. ¡Esto es lo que aplaude el presidente del gobierno español y el gobierno “más progresista de la historia”! Como se puede apreciar, el rostro de la socialdemocracia y del oportunismo es criminal.

Otro que ha aplaudido el Plan de Trump es el reaccionario de Carles Puigdemont, el mismo que traicionó el mandato del pueblo catalán en el referéndum del 1 de Octubre de 2017. Siendo el máximo traidor del derecho a la autodeterminación de Cataluña, donde dicho pueblo puso el cuerpo y votó en las urnas para conquistar su emancipación nacional mientras el presidente salía por patas hacia Bruselas en lugar de implementar el mandato de los catalanes, no es de extrañar que apoye una propuesta, como la de Trump, que niega en la práctica no solo el derecho a la autodeterminación de los palestinos, sino la existencia de la propia Palestina. Estos acontecimientos demuestran que, bajo el imperialismo, la lucha por la autodeterminación de las naciones oprimidas está indisolublemente unida a la lucha por el socialismo, que es la única manera con la que los pueblos oprimidos pueden emanciparse del imperialismo opresor que constituye el mayor peligro para la vida humana, para la humanidad.

Mientras tanto, en el estado español la clase obrera sale a la calle repudiando el genocidio que se perpetra en Palestina, repudiando la expresión criminal del imperialismo y sus efectos sobre Gaza. Sin embargo, el proletariado en el estado español, que repudia el genocidio producido, y que refleja una solidaridad internacional inherente a lo que es el proletariado, una única clase mundial, está siendo engañado por el oportunismo y la socialdemocracia, por los partidos que gobiernan y que apoyan al gobierno, así como los sindicatos manejados por el Estado y partidos que insultan al comunismo llevando en sus siglas la C de comunista. Sin duda, Netanyahu es un criminal, pero éste y el estado sionista existen como consecuencia de la existencia del imperialismo y, en particular, de la existencia de EEUU como caudillo del mundo y la situación de bancarrota económica en la que se encuentra.

Las fuerzas oportunistas parlamentarias que mantienen a un gobierno que está atentando contra los intereses del proletariado – manteniendo la ley mordaza y reprimiendo al pueblo cuando se moviliza, no dudando en enviar las tanquetas a obreros y estudiantes cuando se manifiestan por sus intereses de clase, encarcelando a artistas y comunistas, ampliando la edad de jubilación y recortando las pensiones de jubilación, manteniendo las políticas laborales impuestas por el corrupto lacayo de la Patronal de Rajoy, etcétera -, tratan de desviar la atención de sus corruptelas y los efectos perniciosos y empobrecedores de sus políticas económicas contrarias a la clase obrera, blanqueándose con el asunto de Palestina a la par que defienden de facto el intercambio económico y comercial con Israel, que reconocen de facto la soberanía de Israel sobre la Palestina ocupada – como se ha visto con el caso de la flotilla – y que aplauden el Plan de Trump para saquear y acabar con Palestina.

Por otro lado, la actuación de parte del movimiento comunista español está siendo vergonzosa, propia de traidores pequeñoburgueses que es lo que son. Quien mejor está ilustrando esto que decimos es el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) y los diferentes “partidos” que lo componen, no dudando en blanquear a la burguesía, a los partidos oportunistas que están en el gobierno, descollando esta forma traicionera de actuar en Valencia, Alicante o Canarias, tal y como nuestro Partido en Canarias denunció los pasados 9 de septiembre en comunicado “¿Apoyo a Palestina o instrumentalización del genocidio?” y 7 de agosto en el comunicado “La farsa del Estatuto de Neutralidad de Canarias”. Un Partido que engaña al proletariado indicando abiertamente que China es socialista cuando en China no sólo prevalece la propiedad privada sobre los medios de producción, sino que ésta es el segundo socio comercial más importante que tiene Israel – tras EEUU.

 

Como partido oportunista que es, el PCPE aparte de blanquear a los que son tan burgueses como ellos, los partidos del capital, de la “izquierda” del régimen heredero de Franco, engaña al proletariado blanqueando al imperialismo y a los imperialistas, como por ejemplo hacen con China, a la par que pregonan la consigna falsa, por idealista y desclasada, de “Desde el río hasta el mar, Palestina vencerá”.

Palestina jamás podrá vencer, ni ningún pueblo del mundo, si no se acaba con el imperialismo. Palestina jamás podrá vencer si se blanquea a los verdugos que masacran a Palestina, a los pueblos del mundo y, en definitiva, al proletariado que, realmente, es la humanidad. Cosas ambas que, por ejemplo, hace el PCPE – blanquear al imperialismo y a la burguesía -, profesando el oportunismo más asqueroso.

Para que Palestina pueda emanciparse, el proletariado debe organizarse y luchar por liquidar al imperialismo y desarrollar la Revolución Proletaria Mundial, imponiendo el socialismo. El proletariado en cada nación debemos de levantarnos contra los imperialistas autóctonos, integrados en el caso del estado español en la UE y militarmente en la OTAN, al servicio de los EEUU y del orden mundial imperialista. En el Estado español nos corresponde fortalecer el movimiento comunista dentro del estado, pero no para ir de palmeros con el PSOE, IU o Nueva Canarias como hace el PCPE, sino para ir en contra del Estado del capital, para derrocarlo y para desarrollar una lucha revolucionaria que ve en el oportunismo el mayor enemigo y el mayor freno para el desarrollo de dicha lucha.

Palestina, ni ningún pueblo del mundo, no puede vencer mientras el proletariado no derroque el imperialismo y al imperialismo se derroca estado a estado, y el proletariado no puede hacer eso mientras no se fortalezca el movimiento comunista desde unas posiciones revolucionarias y a la ofensiva.

Palestina no vencerá mientras el proletariado no cumpla con su deber histórico, derrocar a la burguesía y al imperialismo y construir el socialismo dirigido por el proletariado revolucionario y de vanguardia, la fuerza del movimiento comunista internacional armado del marxismo-leninismo. Luchar por la emancipación de Palestina y por el fin de la guerra imperialista se hace acabando con el imperialismo, rompiendo la cadena imperialista por los eslabones que sean necesarios, que traducido para el estado español, pasa por denunciar y combatir a muerte al oportunismo, fortalecer las filas del Partido y entroncarnos con las masas proletarias para que éstas constituyan sus órganos de poder y se confronten al estado burgués, para romper la cadena imperialista por nuestro eslabón y poner la riqueza del país al servicio del proletariado y de la revolución proletaria mundial.

 

¡ABAJO EL IMPERIALISMO Y EL OPORTUNISMO, QUE ES SU ARMA MÁS AFILADA CONTRA EL PROLETARIADO!

¡POR UN ÚNICO ESTADO PALESTINO SOCIALISTA DONDE CONVIVAN OBREROS DE CUALQUIER CREENCIA RELIGIOSA, POR LA DESAPARICIÓN DEL ESTADO FASCISTA DE ISRAEL!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 5 de octubre de 2025

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Global Sumud Flotilla: Solidaridad vs Internacionalismo

La Global Sumud Flotilla que partió desde Barcelona con una treintena de barcos ha tenido que regresar a causa de una tormenta en el litoral catalán. Una misión humanitaria que ha reunido a más de 300 “voluntarios y activistas internacionales” con el objetivo de romper por mar el bloqueo israelí y llevar alimentos y medicinas a la población palestina. Mientras se decide cuándo se retomará la marcha hacia Palestina, es preciso analizar la naturaleza de esta expedición.

La Global Sumud Flotilla es un claro ejemplo de que el internacionalismo proletario está en el corazón de las masas, de que el mundo está con Palestina, pues su causa es la del proletariado mundial en tanto el apoyo que reciben es la de los explotados y oprimidos del mundo. Por el otro lado, es evidente que el Estado genocida de Israel solo sostiene su barbarie por la complicidad de las fuerzas imperialistas y los intereses del complejo industrial armamentístico, que están de acuerdo con la política de exterminio y hacen que el gobierno de Netanyahu no tenga que enfrentarse a ningún juicio por crímenes de guerra pese a todas las atrocidades que comenten a diario.

Pese a las buenas intenciones de iniciativas como la mencionada, no podemos acabar con el genocidio palestino a través de la mera solidaridad. Es primordial unir a los trabajadores del mundo desde su nexo común, que es la clase social a la que pertenecen. Es natural que, ante las injusticias y las atrocidades que se están viviendo en Palestina, el pueblo manifieste detalles de internacionalismo proletario en forma de solidaridad internacional. No obstante, el internacionalismo proletario va mucho más allá, ya que el mayor acto de solidaridad posible sería derrocar a los gobiernos capitalistas y a las élites burguesas que están de acuerdo con el genocidio y que mantienen relaciones de cualquier índole con el Estado genocida de Israel.

La hipocresía antibelicista del eurocomunismo y la socialdemocracia se desenmascara rápidamente cuando, según datos de la propia Secretaría de Comercio, el Estado español es el país de la Unión Europea que más armas y municiones ha importado desde Israel durante el año 2025. Esa es la naturaleza cómplice del “gobierno más progresista de la historia” para con el genocidio palestino y la muestra clara de los crímenes que cometen organizaciones como el PCE contra los trabajadores del mundo.

La solidaridad internacional, como vemos con la participación en la Global Sumud Flotilla de auténticos oportunistas como Ada Colau, puede provenir incluso de fracciones de la pequeña burguesía y de políticos capitalistas, con acciones poco más que simbólicas que adolecen de una serie de limitaciones al no cuestionar las estructuras materiales que sostienen el capitalismo en su fase imperialista, al tiempo que obvia la lucha de clases como único motor de transformación histórica. Los comunistas no pretendemos quedarnos en la mera “presión diplomática”, queremos acabar con este sistema inhumano que se asienta en la opresión, la explotación, la guerra y la muerte.

Es ahí donde aparece el internacionalismo proletario como principio estratégico fundamental del movimiento obrero organizado, pues la clase obrera a nivel internacional tiene unos intereses comunes que chocan frontalmente y de forma irreconciliable con los intereses de la burguesía. No se trata únicamente de expresar nuestra negación hacia la barbarie del sistema, sino de avanzar de manera organizada en la lucha conjunta de todos los trabajadores del mundo contra el imperialismo y el modo de producción capitalista. Es ahí donde también debe aparecer la respuesta del proletariado israelí contra su propio gobierno, cuya misión ahora es respaldar la legítima defensa revolucionaria de todas las fuerzas que luchan contra el imperialismo israelí y sus aliados de la OTAN, especialmente a aquellas fuerzas comunistas que defienden la imposición de la dictadura del proletariado en la región.

La solidaridad puede ser un paso inicial de denuncia y de toma de conciencia para muchos, pero es insuficiente. Nuestra única alternativa es la vía revolucionaria, provocar un cambio en la correlación de fuerzas, apoyar la revolución socialista como base para la lucha de los pueblos oprimidos y pasar de la solidaridad al derrocamiento del sistema.

 

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

¡ABAJO EL ESTADO DE ISRAEL!

Madrid, 2 de septiembre de 2025

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Venezuela, en el punto de mira del imperialismo norteamericano

Sin duda alguna, el capitalismo se sustenta en la violencia, el saqueo, la explotación y el crimen, como lo acredita no solo su naturaleza sino la historia de la humanidad.

El capitalismo ha conducido a la humanidad a dos guerras mundiales y, en el declive del imperialismo norteamericano, éste lleva al mundo flechado hacia una nueva guerra mundial en su pugna con las potencias imperialistas emergentes que pretenden sucederlo arrebatándole la hegemonía.

Los imperialistas, durante décadas, señalaban que el mayor peligro para la humanidad era la existencia de la URSS, que amenazaba al mundo. Sin embargo, la historia ha demostrado con la implosión de la URSS, provocada por los imperialistas y sus agentes oportunistas en el interior del país de los soviets y patria del proletariado, que ésta no era el peligro para la humanidad sino todo lo contrario, era un instrumento al servicio de los pueblos oprimidos y del proletariado mundial para avanzar en cotas de libertad y de conquistas sociales y económicas. La patria del proletariado mundial, la URSS, era un contrapoder a la barbarie imperialista encabezada por los EEUU que se expande por el planeta.

Más de tres décadas después de la desaparición de la Unión Soviética hemos comprobado cómo el mundo hoy sí se halla en peligro de conflagración mundial donde se empleen armas atómicas, que ya se están usando con material nuclear empobrecido, habiendo sido asesinados millones de seres humanos inocentes a lo largo de todo este tiempo. Durante estas más de tres décadas se han sucedido guerras imperialistas, de rapiña, en Iraq, Afganistán, Libia, Siria, Somalia, Sudán, Yugoslavia, Ucrania, Palestina y se han sucedido golpes de estado pergeñados por la inteligencia de los estados imperialistas a lo largo y ancho del globo terráqueo; los mismos que no dudan en hacer actos terroristas de falsa bandera, hacer la guerra biológica o hacer sus grupos de mercenarios que visten como organizaciones terroristas, cuando los únicos terroristas que hay sobre la faz de la Tierra son los capitalistas. Sin ir más lejos, el pasado día advertía el diario fascista La Razón que “un informe norteamericano predice el resurgimiento del Estado Islámico en Europa”, formulación para justificar un mayor escoramiento de la política de los monopolios hacia la extrema derecha, de la extrema derecha en la que ya nos encontramos.

El fascismo hoy campa a sus anchas y es la única tabla de salvación que tienen los imperialistas, de hecho es el poder del capital financiero a nivel planetario como se comprueba con el inmenso campo de concentración y de genocidio que el imperialismo norteamericano, a través de su perro sionista, está perpetrando en Gaza; en los genocidios en forma de bloqueos económicos y comerciales contra el pueblo cubano o norcoreano; en la persecución a la clase obrera en EEUU, la UE y otros estados confrontando a la clase obrera, dividiéndola en base a la nacionalidad, cuando ésta es una única clase a nivel mundial y no tiene más patria que el socialismo, todo ello para sostener un sistema que se resquebraja a cada paso que avanza la técnica, la  automatización de la producción y la inteligencia artificial que niegan el capitalismo y sus relaciones de producción.

En la misma semana que en medios de comunicación americanos se reproducía la noticia de que “Estados Unidos registra récord de quiebras no visto desde la crisis del COVID-19” como consecuencia del incremento de las tasas de interés, la inflación y la incertidumbre de la política arancelaria, el fascista de Trump enviaba tres buques de guerra con 4.000 marines hacia las costas venezolanas.

Sin duda, la bancarrota económica de EEUU, y la consecuente necesidad de reordenar lo que considera su patio trasero, Latinoamérica, en la pretensión expuesta por Trump de adueñarse del continente tras su victoria electoral, es el motivo de esta agresión contra la República Bolivariana de Venezuela y al conjunto del continente americano. Y en este caso, el acceso a las reservas de petróleo y de gas venezolano es la causa magra de esta acción militar ofensiva y provocadora contra Venezuela y amenazante contra los pueblos. Por más que diga Trump que este movimiento atiende a combatir el narcotráfico, dicho argumento no se sostiene pues, si fuera así, lo primero que tendría que hacer es retornar los barcos hacia los EEUU pues es este país el centro neurálgico del lavado del dinero del narcotráfico mundial, fundamentalmente las ciudades de Miami y Nueva York, empleando para ello los mecanismos del sistema financiero estadounidense, descollando las criptomonedas y, posteriormente, podría mandar dichos barcos de guerra hacia la Casa Rosada argentina, cuyo inquilino, el ladrón de Javier Milei, no ha dudado en estafar con la criptomoneda Lybra, así como blanquear las comisiones, o coimas, procedentes de la corrupción, incluidas las provenientes del narcotráfico, que en Argentina con un gobierno fascista títere de EEUU y de Israel ha encontrado un lugar donde desarrollar y blanquear los capitales, al igual que el crimen organizado.

El imperialismo hoy es el mayor peligro que tiene la humanidad para su supervivencia, y EEUU que lleva más de medio siglo siendo el mayor enemigo de ésta, en su declive imperial no tiene más salida que sojuzgar a los pueblos y arremeter sin piedad contra el proletariado, como está haciendo con los trabajadores inmigrantes.

Únicamente el proletariado organizado y dirigido por el movimiento comunista, armado con el marxismo-leninismo, puede acabar con esta barbarie acabando con el imperialismo que lo genera. Cuanto más tardemos los comunistas en articular una salida organizativa y política revolucionaria al proletariado, más sangre inocente se derramará. ¡Para que el género humano pueda vivir el imperialismo debe de morir!

El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento al pueblo a la organización revolucionaria contra el capitalismo y su Estado, hacemos un llamamiento a engrosar las filas del Partido. Asimismo, nuestro Partido envía todo nuestro internacionalismo proletario con el pueblo venezolano, apelamos a su organización y unidad para repeler la agresión norteamericana, agresión que repudiamos y rechazamos. EEUU y los imperialistas son enemigos jurados de la humanidad y, consecuentemente, luchar contra el imperialismo sin cuartel, en todos los terrenos, construyendo la revolución socialista es la mayor acción de humanismo que el proletariado puede realizar.

 

¡MUERTE AL IMPERIALISMO!

¡CONSTRUYAMOS LA REVOLUCIÓN PROLETARIA, CONQUISTEMOS EL SOCIALISMO!

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS!

 

Madrid, 25 de agosto de 2025

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La cumbre de Alaska desde la perspectiva revolucionaria

Donald Trump y Vladímir Putin, dos de los máximos representantes de los bloques imperialistas que hoy se disputan el dominio del mundo, se reunieron en la base de la Fuerza Aérea Elmendorf-Richardson, en Anchorage, Alaska, con el objetivo de acercar posturas sobre la guerra en Ucrania.

Tras una reunión de tres horas a puerta cerrada, parece que la promesa electoral trumpista de pacificar Ucrania se cumplirá. No obstante, el líder ruso salió visiblemente fortalecido del encuentro, mientras que las posiciones europeas de una paz sin consecuencias para el Estado fascista ucraniano se encuentran cada día más arrinconadas. Después de tres años y medio de guerra, la Federación de Rusia controla alrededor del 20% del territorio de la actual Ucrania, aunque con una lentitud mayor a la esperada por las organizaciones socialchovinistas y prorrusas que auguraban un paseo militar.

Las pérdidas territoriales de Ucrania son un tema prácticamente tabú para las fuerzas europeas. Sin embargo, para Rusia son un puntal de las negociaciones con Donald Trump para asegurar una zona de defensa frente a la expansión de la OTAN hacia el este. A pesar de las medidas económicas abiertamente hostiles contra Rusia y los intentos de aislarla internacionalmente, la realidad es que el conflicto ucraniano hoy causa más quebraderos de cabeza a las potencias occidentales, y ha provocado auténticos conflictos internos en países como Francia y Alemania que observan desalentados como un simple acuerdo de alto el fuego es una quimera.

En este escenario, Ucrania sería la gran perdedora de la guerra al asumir el fin de su control definitivo de Crimea, la zona del Dombás y el fracaso de su intento de adherirse a la OTAN. Durante estos tres años y medio, Ucrania ha masacrado a sus obreros, que han sido secuestrado por dicho Estado fascista para mandarlos a morir al frente. Rusia, como la otra cara de este conflicto, ha defendido constantemente el interés de sus monopolios y el control de unos territorios ricos en tierras raras, a la par que ahoga a la clase obrera rusa y reprime al movimiento comunista.

Los Estados Unidos, que hipócritamente tratan de disfrazarse como mediadores de paz, buscan acabar con el conflicto en Ucrania para centrar todos sus esfuerzos contra China y bascular sus recursos, pues su maltrecha economía no puede sostener dos frentes en estos momentos de quiebra interna. A la vez, el acercamiento con Rusia de la administración trumpista busca erosionar la relación entre China y Rusia. No obstante, EEUU ya muestra su patente debilidad sentándose a negociar. Lo que a la par demuestra que lo que lleva aconteciendo en Ucrania desde febrero de 2022 es una guerra genuinamente imperialista entre Rusia y la OTAN. También queda patente que en Ucrania manda todo el mundo excepto el pueblo ucraniano. El país no tiene soberanía en absoluto sobre la guerra que se está librando en su propio territorio y es por ello que ocupa un rol secundario en las negociaciones de paz. Ucrania es el mayor ejemplo de que hoy los pueblos están totalmente cautivos y no existe el derecho a la autodeterminación bajo el yugo del imperialismo.

En este contexto, vemos como es Rusia quien está imponiendo las condiciones para finalizar el conflicto, erosionando la OTAN y las relaciones entre EEUU y la Unión Europea, ergo está erosionando la unidad del imperialismo occidental y ganando la guerra en el ámbito militar, económico y político. Sin embargo, su discurso de operación especial “contra el fascismo” se derribará en el mismo momento que se firme la paz, pues si de verdad se quisiera acabar con el fascismo habría que acabar por tanto con las condiciones que iniciaron la guerra y le dieron origen, y no solo con el gobierno de Zelensky.

Las reuniones que se han realizado entre Donald Trump y Vladímir Putin, así como las posteriores reuniones con Zelensky y distintos mandatarios europeos, no son más que un reflejo de las pugnas interimperialistas que se desarrollan en la actual fase de decadencia del capitalismo. Trump no busca garantizar la paz, sino salvaguardar la hegemonía de su burguesía monopolista frente al avance de otras potencias y apuntalar sus intereses en Eurasia. Putin, como representante de la oligarquía financiera y de los monopolios rusos, trata de defender sus esferas de influencia frente al cerco creciente de la OTAN. Es evidente que no se trata de un conflicto entre “democracia europea” y “autoritarismo ruso”, como hipócritamente lo presenta la propaganda occidental, sino de la colisión de intereses entre bloques imperialistas rivales.

Durante los últimos años Ucrania se ha convertido en un Estado lacayo de los Estados Unidos, un Estado fascista que ha negado todos los derechos a su población, a cambio de convertirse en el bastión más avanzado de la estrategia imperialista en Europa del Este. Pero tres años y medio de desgaste militar han terminado por revelar las contradicciones en el seno del bloque occidental y los monopolios europeos, en los que crecen las voces discrepantes contra los Estados Unidos y de quienes reclaman una mayor autonomía estratégica y económica para defender sus propios intereses.

Ante esta situación, la clase obrera no debe dejarse engañar por esta panda de burócratas, pues todos ellos son gestores de los monopolios y de la explotación capitalista. La única salida que tienen los trabajadores de todos los países es levantar su propia bandera: la del socialismo, el internacionalismo proletario y la lucha por la destrucción de este sistema que solo engendra guerra, explotación, miseria y fascismo.

 

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 20 de agosto de 2025

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Aranceles, guerra y anticomunismo

El 27 de julio – siguiendo las promesas electorales de Donald Trump, que son las necesidades del capital estadounidense – los Estados Unidos y la Unión Europea pactaron un arancel base del 15% a los productos europeos, el gasto de 750.000 millones en comprar recursos energéticos estadounidenses e inversiones por valor de 600.000 millones.

Mientras las exportaciones europeas sufren las consecuencias de tal imposición, no habrá aranceles para los productos estadounidenses que compre Europa. Un acuerdo completamente desfavorable para la UE que, como eslabón secundario del imperialismo occidental, se arrodilla para salvaguardar la maltrecha economía de su hermano mayor y se demuestra como el peón sacrificable en la guerra comercial.

Como podemos ver, el mundo imperialista es cada día más inestable y las relaciones entre las potencias de la misma cadena imperialista se resquebrajan en términos comerciales, económicos, bélicos y políticos. La imposición arancelaria ha sido defendida por Ursula von der Leyen como una forma de compensar el déficit estadounidense, ya que los EEUU tienen una deuda pública del 120’8% del PIB, superando los 37 billones de dólares, de los cuales 9’2 billones vencen a finales del 31 de diciembre de 2025. Aquí se entiende el papel de Europa como nuevo inversor de un completo fraude, de una empresa completamente inviable como es el rescate de la economía de los EEUU, que es absolutamente impagable y cuya situación de quiebra, de default económico, es más que evidente.

Frente a esta realidad objetiva, la doctrina de Trump es el terror a nivel nacional e internacional, desplegando un furibundo anticomunismo, fomentando la guerra y la desestabilización mundial como medida para tratar de evitar el fin de la hegemonía de los EEUU al tiempo que ajusticia al proletariado internacional mientras que promete empleo y seguridad al pueblo norteamericano.

Ante este callejón sin salida, a los Estados europeos solo les queda apostarlo todo al camino de la barbarie, la guerra, el embrutecimiento ideológico y la lucha por la hegemonía mundial contra los BRICS+. Así pues, lo más importante es asegurarse la aquiescencia de la inmensa mayoría de la población, de la clase trabajadora, y ello se logra arrebatándole su corazón y alma, que es el Partido Comunista.

En este contexto, la República Checa ha alterado su Código Penal al objeto de criminalizar y perseguir el comunismo con penas de hasta 5 años de prisión para quienes utilicen en público símbolos como la hoz y el martillo o apoyen a organizaciones comunistas, poniendo así en entredicho la legalidad de los partidos comunistas del país. Una medida que se enmarca dentro del movimiento reaccionario y fascista que lleva años desplegándose por el viejo continente en países como Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Hungría o el Estado fascista de Ucrania.

Cada paso que dan las potencias imperialistas profundiza más en su declive y nos demuestra que estamos totalmente instalados en el fascismo. Nuestra economía avanza sin descanso hacia la militarización y nuestras libertades están siendo arrebatadas para encerrarnos en un escenario de guerra y muerte.

La UE se ha descubierto como el territorio perfecto donde fascistas, conservadores, liberales y socialdemócratas abrazan y consensuan las mismas políticas antiobreras, demostrándose que todos son iguales de burgueses y enemigos del proletariado. El enfrentamiento con Rusia en Ucrania está siendo la excusa predilecta de los imperialistas para empobrecer y someter más al proletariado en los países de la UE, para transferir más rentas desde el proletariado hacia los capitalistas, a costa de incrementar los impuestos a los trabajadores y eliminar subsidios, prestaciones y servicios públicos – o lo que es lo mismo, salario indirecto de la clase obrera.

Desde el Partido Comunista Obrero Español defendemos la inmediata salida del Estado español de la UE y de la OTAN, al tiempo que denunciamos el oportunismo de aquellas organizaciones como el PCE que sirven al imperialismo y se demuestran día a tras día como gestores del capital financiero y fieles lacayos del imperialismo, falsos comunistas cuya labor principal es desviar al proletariado de su camino revolucionario.

 

Madrid, 9 de agosto de 2025

 

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Movilizaciones masivas contra la política migratoria de Trump

Más de 1.600 manifestaciones han sacudido durante los últimos días las principales ciudades de los Estados Unidos. Unas manifestaciones que apuntan directamente contra la política migratoria completamente criminal y fascista desplegada por el gobierno de Donald Trump.

Una política migratoria caracterizada por las deportaciones masivas y la eliminación de las ayudas destinadas al proletariado migrante con menores recursos económicos, la cual responde a las necesidades del capital estadounidense de reestructurarse para hacer frente a su insostenible decadencia económica.

Las posibilidades de cambios sustanciales en la política estadounidense son, pese a lo masivo de las protestas, imposibles por el momento. Solo un ingenuo creería en el poder transformador del ala izquierda del capital. Las movilizaciones están completamente encauzadas por los estrechos márgenes del pacifismo pequeñoburgués y el paraguas ideológico del Partido Demócrata a través de la organización Public Citizen. Durante estos días ha sido habitual ver a los dirigentes demócratas y a sus lacayos acusar al actual gobierno de fomentar el autoritarismo y negar la democracia. No obstante, habría que preguntar a estos oportunistas cómo se atreven a hablar de democracia cuando se refieren a la potencia más criminal de la historia, la cual somete a sangre y fuego a los pueblos del mundo entero.

Pese a lo anterior, las contradicciones entre el gobierno estadounidense y el proletariado se muestran cada vez más claras. Los sucesivos despliegues de la Guardia Nacional para reprimir las protestas, las acusaciones al gobierno trumpista de ser una dictadura durante las manifestaciones del mes pasado bajo el lema “No Kings” y la unidad del proletariado a nivel internacional frente a las políticas racistas nos enseñan que las costuras del sistema se están resquebrajando.

El capitalismo, en su fase imperialista actual, es un modo de producción que se despliega a escala mundial, barriendo las barreras nacionales en favor de la unidad internacional del capital en su afán por explotar de manera inmisericorde a todos los trabajadores independientemente de su nacionalidad. Mientras que la estructura económica de la sociedad está en manos de los monopolios que controlan el mercado mundial y dirigen el destino del mundo desde organizaciones supranacionales, centralizando hasta la extenuación el capital y, con ello, el poder político, los amos y señores del mundo buscan inocular en el proletariado el veneno del nacionalismo liberal burgués y de la defensa de la cultura nacional.

Solo el marxismo-leninismo puede acabar con quienes tratan de reducir la lucha obrera a los estrechos márgenes de la nación, la cultura nacional y la democracia burguesa. El nacionalismo es hoy, en tiempos de guerra por la hegemonía mundial, un arma en manos de la burguesía para enfrentar y fraccionar a la misma clase de proletarios. Frente a esto, los comunistas debemos insistir en la misión histórica de la clase obrera, que es lograr la unidad de los proletarios del mundo entero para acabar con el capitalismo y avanzar hacia la nueva sociedad comunista.

La política migratoria de los Estados Unidos, ya sea bajo gobierno republicano o demócrata, es una representación brutal del carácter racista, explotador y represivo del imperialismo estadounidense en su fase más decadente. Los constantes discursos xenófobos que se extienden desde Washington hasta Madrid, la criminalización constante de la población migrante y las cacerías organizadas por grupos fascistas no son anomalías, sino expresiones lógicas del orden burgués.

Durante los últimos meses se ha intensificado la militarización de las fronteras, se han promovido los discursos racistas demonizando a los migrantes, se ha separado de manera forzosa a familias y se han llevado a cabo detenciones arbitrarias y deportaciones masivas. Unas políticas que responden a la lógica de acumulación capitalista y a la necesidad de expulsar al excedente de fuerza de trabajo en momento de crisis para salvaguardar por medio de la represión y el fascismo el orden establecido por la burguesía capitalista.

El fascismo a nivel global se organiza y busca dividir a la clase trabajadora alimentando el chovinismo, desviando el descontento de la clase trabajadora hacia los verdaderos responsables de nuestra miseria diaria: la oligarquía financiera, los monopolios y el Estado burgués. El nacionalismo es una herramienta de dominación burguesa que se dispone y propaga para impedir la unidad internacional del proletariado.

«El proletariado consciente tiene su propia bandera, ya probada, y no necesita marchar bajo la bandera de la burguesía» – Iósif Stalin

 

Madrid, 22 de julio de 2025

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Resolución del III Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español de apoyo al proletariado estadounidense

A pesar del silencio mediático en los países capitalistas, incluido el estado español, la situación de bancarrota social, política y económica de la potencia más criminal que haya parido la Historia, EEUU, es inocultable y las condiciones de vida del proletariado en dicho país cada día son más miserables e insostenibles.

Trump se impuso en las elecciones estadounidenses, donde prevalece el fraude, con el voto favorable del 31,59% de la población estadounidense en edad de votar, o lo que es lo mismo, sin el apoyo del 68,41% de dicha sociedad. Elecciones en las que el 36,66% de la población en edad de votar se abstuvo. Con lo que, muchos más estadounidenses decidieron no ir a votar, y abstenerse, que votar a Trump. Una radiografía de la enorme desafección política de la sociedad estadounidense.

Según la Alianza Norteamericana de Enfermedades Mentales (NAMI en inglés), 1 de cada 5 estadounidenses padece una enfermedad mental grave cada año (57,8 millones de personas), 1 de cada 6 jóvenes de entre 6 y 17 años sufre un trastorno de salud mental cada año (7,7 millones de  jóvenes), el 50% de todas las enfermedades mentales a lo largo de la vida comienzan a los 14 años y el 75% a los 24 años, el suicidio es la segunda causa de muerte entre niños de 10 a 14 años y la tercera causa en la franja de 15 a 24 años. Estos datos, según dicho organismo estadounidense, es teniendo en consideración que solo el 47,2% de los adultos estadounidenses y el 50,6% de los jóvenes entre 6 y 17 años recibieron tratamiento.

La tasa de suicidios en EEUU, desde que se inició este siglo XXI no ha hecho más que subir, siendo únicamente superado por la etapa histórica del crack del 29 y la II Guerra Mundial.

Todas estas consecuencias que hemos citado de desafección política, de enajenación mental, por no hablar del problema de drogadicción que padece el pueblo estadounidense, evidencian una sociedad absolutamente alienada por un sistema económico criminal y un estado fascista y, por consiguiente, opuesto a cualquier atisbo de humanismo. Una base económica que es una máquina perfectamente engrasada de generación de desigualdad social, que en el mandato de Biden, esta desigualdad no solamente creció entre clases sociales sino también, dentro de la clase obrera, entre generaciones. En 2024, en EEUU el 10% más rico poseía el 71% de la riqueza del país y, el 50% más pobre únicamente poseía el 1% de la riqueza. Un país que tiene más de 50 millones de pobres de solemnidad, y 26 millones de personas sin seguro médico ni derecho a atención sanitaria alguna.

Al resultado social catastrófico del imperialismo estadounidense para con el proletariado en dicho país, hay que añadir la inviabilidad de esa base económica criminal, como lo atestigua que EEUU tiene una deuda externa, con entidades financieras y estados que no son los EEUU, de 37 billones de dólares, de los que 9,2 billones vencen antes del 31 de diciembre de 2025, unido a la deuda “no financiada”, o lo que es lo mismo cuyos acreedores son ciudadanos o entidades estadounidenses, que asciende a 104,6 billones de dólares. Una deuda no solo impagable, sino que acredita que EEUU es un estado económicamente en situación de quiebra, de default económico.

En este escenario, Trump, lejos de solventar absolutamente nada, viene a seguir profundizando este declive imperial, pretendiéndolo solventar con su “principio” de “la paz mediante la fuerza” – acuñado originariamente por el criminal Ronald Reagan – que, como bien señala el canciller cubano Bruno Rodríguez, “es una doctrina imperialista que intenta imponer el terror, el armamentismo y la desestabilización mundial como medida para intentar sostener la debacle hegemonista de EEUU”.

Trump lo que ha hecho desde que retornó a la presidencia estadounidense es agredir a la clase obrera, violar las propias leyes burguesas del estado estadounidense y del derecho internacional, saquear lo máximo posible a los pueblos del mundo y, como no podía ser de otra forma, hacer campos de exterminio, deportaciones, azuzar el racismo, apoyar la guerra imperialista y el genocidio contra el pueblo palestino, en definitiva, transitar por el único sitio que le queda a EEUU en su declive imperial, el fascismo.

Resulta que el hacer América grande otra vez (MAGA) de Trump es hacer campos de concentración para obreros inmigrantes custodiados por serpientes venenosas y caimanes – Alcatraz Alligator -, realizar deportaciones, incluso de ciudadanos estadounidenses, al campo de exterminio yanqui en el que Bukele ha convertido El Salvador, ajustarles cuentas a las universidades estadounidenses, provocar una fuga de conocimiento del país, recortar la plantilla federal de funcionarios públicos, recortando la capacidad de recaudación de impuestos, fundamentalmente a los ricos, tratar de liquidar la seguridad social y reducir la financiación médica, cuestiones todas estas que ya han tenido un efecto importante, la salida de un gran número de científicos de EEUU hacia Europa, fundamentalmente.

El fascismo de Trump es un poder con pies de barro. A nivel interno la política de Trump se ha erosionado de manera notable, por un lado, la clase obrera – y sobre todo su sector latino sobre el que pende la amenaza de la deportación – en los diferentes estados se moviliza en contra del autoritarismo de Trump, así como contra su política belicista, sus deportaciones y una depauperación aun mayor de las condiciones de vida del proletariado, que unido a una sanidad aún peor para la mayoría, hacen que se sucedan brotes de enfermedades que pensábamos desaparecidas como, por ejemplo, el sarampión que se llevan por delante la vida de centenas de miles de obreros estadounidenses. En términos económicos, el crecimiento del PIB en el primer trimestre se contrajo, se evaporaron miles de millones de dólares de empresas estadounidenses como consecuencia de la política de aranceles, que los grandes capitalistas de EEUU obligaron a demorar, cuando no revertir, dicha política económica que lastraba los intereses de sus propios monopolios. A todo ello hay que añadirle la deuda que mencionábamos anteriormente, la necesidad de una reestructuración o refinanciación de la deuda a corto plazo, en un estado que, en términos fiscales, recauda menos como consecuencia de las políticas impositivas de Trump de rebajar los impuestos, fundamentalmente, a los más ricos que ya de por sí pagaban pocos impuestos, que conducen inexorablemente al proletariado estadounidense a la confrontación abierta con el estado si quiere subsistir.

A tenor de todo ello, el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  • Trasladar nuestro internacionalismo proletario y apoyo a la clase obrera en Norteamérica y a las movilizaciones que está desarrollando contra el fascista Trump y sus políticas reaccionarias. Unas movilizaciones donde cada vez hay más banderas rojas y hoces y martillos en un estado que lleva un siglo sembrando el anticomunismo.
  • Trasladar nuestro apoyo y solidaridad internacional al movimiento comunista estadounidense, a su unidad, condición necesaria para que el proletariado en Norteamérica pueda cumplir con su misión histórica: Derrocar el estado imperialista estadounidense, abolir el capitalismo y construir un estado socialista que otorgue todo el poder al proletariado y desarrolle el socialismo.
  • EEUU es el mayor enemigo que la humanidad tiene hoy y, consecuentemente, hacemos un llamamiento al proletariado en nuestro país a combatirlo así como combatir a las marionetas imperialistas que esta potencia tiene en el estado español, y sus alianzas criminales, empezando por la salida del estado español de la organización criminal OTAN y combatiendo sin cuartel al fascismo – que EEUU fortalece a nivel planetario – y trabajando por la organización revolucionaria del pueblo para abolir el capitalismo en el estado español.

 

Madrid, a 12 de julio de 2025

III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del III Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español contra la UE y la OTAN

El pasado mes de junio se celebró la Cumbre de la OTAN en Bruselas que sirvió para retratar, nuevamente, el lacayunismo de los estados miembros de la UE a los EEUU, de quien son subalternos. El chantaje norteamericano de imponer aranceles a Europa era la llave para forzar una transferencia de la práctica totalidad del 5% de los PIB de los países europeos hacia la industria militar norteamericana para 2035. Al final todos los países de la OTAN, incluso España, han pasado por el aro norteamericano, por más que diga Pedro Sánchez lo contrario, ya que España ha firmado la Declaración de La Haya que dice “los Aliados se comprometen a invertir el 5 % de su PIB anualmente en necesidades básicas de defensa, así como en gastos relacionados con la defensa y la seguridad, para 2035, a fin de garantizar nuestras obligaciones individuales y colectivas, de conformidad con el Artículo 3 del Tratado de Washington”, sin excepción alguna para España.

Medida que, según reconoce el propio Pedro Sánchez, significa “Pasar del 2% al 5% de aquí al año 2035 exigiría gastar unos 350.000 millones de euros adicionales, que solo podrían conseguirse a base de subirle a cada trabajador y trabajadora los impuestos en unos 3.000 € anuales; eliminar las prestaciones por desempleo, enfermedad y maternidad; reducir en un 40% todas las pensiones, o recortar a la mitad la inversión estatal en educación“. ¡Eso es en lo que está Europa, robar y masacrar al proletariado para enriquecer a EEUU y su industria militar que es adónde irá la práctica totalidad de ese 5% del PIB de los estados miembros de la OTAN! Con esto está todo dicho sobre lo que es la UE, donde fascistas, conservadores, liberales y socialdemócratas abrazan y consensuan las mismas políticas antiobreras demostrándose que todos son iguales de burgueses y de enemigos del proletariado.

Rusia es el argumento magro de los imperialistas norteamericanos, y sus siervos europeos, mejor dicho, la excusa, para empobrecer y someter más al proletariado en los países de la UE, para transferir más rentas desde el proletariado hacia los capitalistas, a costa de incrementar los impuestos a los trabajadores y eliminar subsidios, prestaciones y servicios públicos – o lo que es lo mismo, salario indirecto de la clase obrera -. El salario directo del proletariado se va recortando con el desarrollo tecnológico, que empujará a millones de obreros al paro forzoso y hará que las condiciones de los trabajadores bajen todavía más, empezando por los salarios que serán los grandes sacrificados junto con las pensiones públicas y el empleo.

La guerra de Ucrania ha servido para que los imperialistas europeos liquidaran la industria – fundamentalmente en Alemania – puesto que el encarecimiento del combustible liquida completamente la competitividad de la industria europea en comparación con los países BRICS. Sirvió para tirar los salarios reales por la vía de que la inflación la paguemos íntegramente los obreros pasando a los bolsillos de los empresarios que han engrosado sus beneficios gracias a ello.

El imperialismo norteamericano y sus asociados, o esbirros, se encuentran en un franco declive, por ello no tienen otro camino para sobrevivir que la militarización de la economía y el fascismo para reprimir sin piedad al proletariado.

A tenor de todo ello, el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  1. Exigir la inmediata salida del estado español de la Unión Europea y de la OTAN.
  2. Movilizar a la clase obrera contra la UE y la OTAN, organizaciones que son un peligro para el proletariado en Europa y en el mundo.
  3. Denunciar el oportunismo de todas aquellas organizaciones mal llamadas comunistas y obreras que de verbo dicen estar contra la OTAN y de hecho sirven al imperialismo, son gestores del capital financiero y son fieles lacayos tanto de la UE como de la OTAN, descollando al respecto el PCE, partido que desde el gobierno del estado español, acepta íntegramente la UE y la OTAN y con su concurso en el gobierno, éste ha incrementado como nunca el gasto militar y las aportaciones del Estado español a la organización criminal que es la OTAN.

 

Madrid, a 12 de julio de 2025

III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del III Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español contra el genocidio sionista contra el pueblo palestino y por el derrocamiento del estado sionista

El imperialismo es la última fase, y más criminal, del capitalismo. Es la fase del dominio del capital financiero, de la socialización máxima de la miseria y de la privatización máxima de la riqueza, que se concentra en unas pocas manos, de la reacción política y del fascismo que lleva al mundo a la guerra imperialista como única forma de tratar de resolver sus irresolubles contradicciones pues la única manera que la humanidad tiene para salir del atolladero al que el imperialismo moribundo le conduce es la revolución proletaria, es socializar los medios de producción y la riqueza, esto es, la Revolución Socialista como única manera de acabar con la pobreza que, objetivamente, niega el desarrollo y la vida de la humanidad, armonizando fuerzas productivas y relaciones de producción.

Uno de los pueblos que más en sus carnes está sufriendo el imperialismo es el pueblo palestino, donde desde hace más de un siglo, primero el imperialismo británico para defender sus intereses y mantener el control en la zona, y de paso expulsar a judíos obreros de Europa, y después los EEUU, han apoyado la construcción de un estado no judío, sino sionista y  por tanto fascista, el cual lleva décadas asesinando a palestinos y ocupando sus tierras, violentando una convivencia entre comunidades religiosas que convivían en paz en dichos territorios.

El Pueblo palestino lleva siete décadas sufriendo con la pérdida de una ingente cantidad de vidas segadas, deportaciones, ocupaciones y todo tipo de humillaciones por parte del imperialismo, a través del estado sionista. Desde el 7 de octubre de 2023, la agresión contra el pueblo palestino por el fascista estado de Israel ha incrementado su intensidad y está perpetrando un genocidio contra el pueblo palestino, que según las cifras oficiales ha asesinado en este año y medio a más de 58.000 palestinos, que según la prensa israelí (Haaretz) fija esa cifra de asesinados en 100.000 y otras organizaciones humanitarias cifran en torno a los 300.000, por no hablar del más de millón y medio de desplazados y la existencia de casi 6 millones de palestinos refugiados en los países limítrofes según la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo.

Esta ofensiva genocida contra el pueblo palestino atiende a los intereses geopolíticos y económicos del capital financiero norteamericano en la zona, que apoyan incondicionalmente y sostienen al estado sionista. Un estado fascista y, por tanto, altamente corrompido, dirigido por un criminal como Netanyahu, que manteniendo el genocidio y asesinando pretende sostenerse en el poder y evitar así los casos judiciales abiertos de corrupción política, fraude, cohecho y otros.

El estado sionista de Israel, no sólo es un estado criminal y genocida con el pueblo palestino, sino también con el propio proletariado de dicho estado – incluidos aquéllos que también pertenecen a la comunidad religiosa judía – que sufre una fuerte represión de dicho estado criminal, siendo también condenado a vivir en unas condiciones socioeconómicas de explotación, precariedad, desigualdad, pobreza y emigración. Israel vive una crisis económica, social y política notable, que se está acentuando con el desarrollo de este genocidio y las guerras contra otros estados de la zona. El coste económico para el estado sionista en la guerra y el genocidio asciende en estos 20 meses a unos 216 mil millones de dólares, y la quiebra social se amplía con los privilegios que tienen los ultraortodoxos y la cada día más precaria vida del proletariado en el estado israelí, tanto judíos como musulmanes.

A pesar del apoyo absoluto de EEUU a Israel, éste se halla en una situación cercana al colapso en términos económicos, políticos y sociales y, además, también se ha comprobado que su fortaleza militar es cuestionada, penetrando los misiles y los drones iraníes en territorio israelí al saturar y driblar las defensas antimisiles, mostrando también la vulnerabilidad militar del régimen sionista. Al igual que EEUU debilitó a sus socios europeos con la guerra de Ucrania, ahora EEUU, en la defensa de sus intereses económicos y geopolíticos está deteriorando y debilitando a su socio sionista.

A tenor de todo ello, el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  1. Trasladar todo nuestro apoyo e internacionalismo al pueblo palestino y su heroica resistencia contra el criminal sionismo y el imperialismo.
  2. Trasladar nuestro internacionalismo al proletariado en el estado de Israel y hacer un llamamiento a éste a levantarse contra el estado sionista y el criminal Netanyahu para derrocar el estado sionista.
  3. Hacer un llamamiento a la unidad del proletariado en Palestina y en el estado de Israel, y a sus vanguardias comunistas, a la unidad por la construcción de un único estado socialista en el territorio palestino donde el proletariado ostente el poder, ajuste cuentas al imperialismo y a los fascistas que hoy les niegan la convivencia en paz, siendo el socialismo y el Estado único socialista en Palestina el único que puede garantizar el desarrollo, progreso y justicia social y la convivencia de todas las comunidades religiosas allí existentes.
  4. Hacer un llamamiento al proletariado de todo el mundo al internacionalismo proletario con sus hermanos de clase palestinos y hebreos, y a realizar todo tipo de acción para acabar con la violencia y el genocidio en la zona, que es sinónimo de alzarse contra el imperialismo y la violencia que éste ejerce contra el proletariado y los pueblos. En este sentido, hacemos un llamamiento al proletariado a unirse y organizarse contra el fascismo y sus estados antiobreros comprometidos con la guerra imperialista y el saqueo, para ello es fundamental la reconstrucción del movimiento comunista internacional que debe desarrollarse en movimiento y en confrontación contra el imperialismo y su brazo dentro del proletariado, el oportunismo.

 

Madrid, a 12 de julio de 2025

III PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El imperialismo es el mayor peligro para la humanidad

El mundo vive sin sorpresa un nuevo atropello de la potencia más criminal que ha parido la historia, EEUU, contra Irán, no dudando para ello en violar el derecho internacional que, sin lugar a dudas, es una entelequia donde las potencias imperialistas son las primeras que lo incumplen.

Donald Trump, el hombre que iba a acabar en 24 horas con el conflicto en Ucrania, y que prometió en la campaña electoral a los norteamericanos no meter a EEUU en guerras, constata como su palabra no vale absolutamente nada, algo por otro lado que no sorprende a nadie pues la mentira, la estafa y el robo son la esencia del capitalista, del burgués.

La agresión militar estadounidense contra la integridad territorial y la soberanía nacional del estado iraní, llevada a cabo en colusión con el régimen genocida israelí, muestra una vez más la profundidad de la depravación que gobierna la política exterior de EEUU y revela el grado de desprecio que alberga la clase dirigente estadounidense hacia cualquier pueblo, así como también manifiesta la necesidad de intervenir militarmente en primera persona ante la situación de descomposición interna de su socio sionista acelerado por su política belicista.

EEUU, que está comprobando como pierde influencia en el mundo en detrimento de las potencias BRICS, como por ejemplo ocurre en África o, también, en Oriente Próximo, debe salir en defensa de su estado satélite sionista a través del que pretende reordenar dicha zona y tratar de controlar los recursos energéticos de la zona en su favor.

El Partido Comunista Obrero Español condena de manera firme la agresión imperialista de EEUU a Irán, así como señalamos a EEUU, y la UE, como corresponsables del genocidio contra el pueblo palestino perpetrado por su marioneta sionista.

Únicamente el proletariado, armado con el marxismo-leninismo y dirigido por un Movimiento Comunista revolucionario, puede y debe conquistar la paz y, para ello, debe erigirse en la clase social hegemónica y dirigente, para ello debe derrocar revolucionariamente a la burguesía y sus estados en cada rincón del mundo. El proletariado, que sigue saliendo a las calles de manera espontánea en la mayoría de ocasiones, y otras veces dirigida por el traidor oportunismo, expresa su malestar y su disconformidad con el imperialismo, necesitando la fuerza y la claridad de la organización comunista que dota al proletariado de una perspectiva y un objetivo revolucionario, que lo convierte en constructor de un nuevo mundo, socialista, que liquide la explotación del hombre por el hombre, del capitalismo y, en consecuencia, que haga desaparecer la violencia y la guerra entre los pueblos, que es la esencia del imperialismo para enriquecerse a costa de la socialización de la pobreza y de la miseria.

El imperialismo es el mayor enemigo de la humanidad, no habrá paz ni progreso social sin acabar con éste, sin que la clase obrera conquiste todo el poder y liquide al capitalismo de la faz de la Tierra.

 

¡O ELLOS O NOSOTROS!

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Barcelona, 24 de junio de 2024

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)