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Nueva ofensiva contra Venezuela

La derecha venezolana continúa con sus movimientos golpistas, como se demuestra con la sesión de ayer de la Asamblea Nacional donde se aprobó el “Acuerdo para la restitución del orden constitucional”. Este es el enésimo ataque de la Mesa de Unidad Democrática (MUD), esta vez siguiendo la estela del golpe parlamentario triunfante en Brasil o Paraguay.

La oposición, de esta manera, fija la nueva estrategia a seguir para cumplir un objetivo marcado desde principios de siglo: dar el golpe de estado que les devuelva el poder en Venezuela. La suspensión del referéndum revocatorio contra el presidente Nicolás Maduro por el Consejo Nacional Electoral (CNE) tras la decisión de los tribunales de las provincias de Trujillo, Aragua, Bolívar, Carabobo, Monagas, Apure y Zulia de suspender la segunda fase del proceso por irregularidades en la recogida de firmas obliga a la derecha venezolana a tomar otro camino más rápido.

Y el camino no es otro que el del golpe de estado. Primero con la petición a la Organización de Estados Americanos (OEA) para que aplique la Carta Democrática Interamericana a Venezuela -el instrumento firmado en 2001 en Lima que prevé sanciones contra los países del hemisferio que se desmarquen del “orden democrático” burgués, por supuesto- lo cual serviría de justificación para el intento golpista que el próximo miércoles tiene previsto ejecutar la MUD, llamado “toma de Venezuela”.

Henrique Capriles Radonski, líder de la oposición reaccionaria, avisa: “el próximo miércoles vamos a tomar Venezuela de punta a punta, en cada rincón del país, espero ver al pueblo movilizado para restituir el hilo constitucional”, “Nosotros nos vamos a movilizar donde sea necesario para restituir el hilo constitucional”. Lilian Tintori, esposa del golpista detenido Leopoldo López, llamó directamente a la “desobediencia civil”, aquella de que dejó 43 muertos en 2014 y que provocó la detención de su marido.

Los lacayos políticos de la oligarquía venezolana que son la MUD, impulsados por el imperialismo norteamericano, no dudarán en llevar al país a una guerra civil para cumplir con el objetivo de tomar el Palacio de Miraflores. El próximo miércoles medirán sus fuerzas y, en función del resultado, emprenderán un nuevo ataque criminal que sin duda derramará la sangre del pueblo trabajador venezolano.

El Partido Comunista Obrero Español denuncia y condena este nuevo intento golpista contra la República Bolivariana de Venezuela, se solidariza con el pueblo trabajador venezolano y hace un fraternal llamamiento a sus fuerzas proletarias y populares a profundizar el proceso revolucionario, a dejar atrás el etapismo y desarrollar de una vez el Socialismo, a acabar con la clase burguesa venezolana e instaurar la dictadura del proletariado que no tolere estas acciones de la burguesía, a poner los medios de producción del país bajo poder del pueblo y acabar así con el desabastecimiento, la corrupción y los golpistas al servicio de oligarcas internos y externos.

D. García – Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Acuerdo de paz FARC-EP con el gobierno colombiano: Entre la reacción política y la indiferencia popular

El acuerdo de paz entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP) y el gobierno colombiano de Juan Manuel Santos acabó en fracaso tras el sometimiento a referéndum popular el pasado domingo 2 de octubre. El pueblo colombiano, pese a más de 50 años de conflicto armado, expresó su desinterés en el proceso de paz con una participación del 37,28%.

El premio Nobel de la paz otorgado al presidente Juan Manuel Santos –Ministro de Defensa del anterior gobierno del reaccionario Álvaro Uribe-, sin embargo, evidencia el profundo interés de los enemigos de clase del proletariado en el proceso liquidador de las FARC-EP y su sometimiento a la democracia burguesa, en un intento de reforzar la pata izquierda de un sistema quebrado. Esclarecedora es la propuesta de una representante de la burguesía colombiana como Ingrid Betancourt para que se otorgue también el Premio Nobel de la Paz a las FARC-EP

La reacción política colombiana, encabezada por Álvaro Uribe -conviene recordar aquí sus fuertes lazos con el paramilitarismo- se ha declarado como ganadora del referéndum, así lo atestiguaron todos los medios de comunicación al servicio del capital, con el 50,2% de aquel ridículo 37,28% de votos. Es decir, de un total de 34.899.945 de colombianos llamados a expresarse en las urnas, acudieron 13.010.762 y de estos, 6.531.402 votaron no al acuerdo de paz y 6.479.360 votaron a favor de este. Esto supone, de facto, que en la democracia burguesa el 18,71% tiene la capacidad para decidir sobre el 100% del pueblo.

¿Qué significa entonces que más del 60% del pueblo colombiano haya decidido no votar acerca de un proceso de paz que puede terminar con esos más de 50 años de conflicto armado? Pues bien sencillo: que el acuerdo, su negociación, el destino de las FARC-EP y todo lo relativo al mismo no es del interés del pueblo colombiano. Lo que nos lleva a la siguiente pregunta: ¿Por qué al pueblo colombiano no le interesa este acuerdo de paz? Porque los trabajadores colombianos saben que nada va a cambiar con la desaparición de las FARC-EP como guerrilla ni con su inclusión en la democracia burguesa de hoy que los oprime, los explota y los manda a la miseria.

Bien sabe el pueblo trabajador colombiano que ni el anterior gobierno reaccionario de Álvaro Uribe, ni el actual de Juan Manuel Santos ni un futuro gobierno de la formación política resultante de la liquidación de las FACR-EP como guerrilla traerá, bajo el sistema de la democracia burguesa –sometida a las implacables leyes del capitalismo-, ninguna mejora para su clase. En el fondo de todo el proceso subyace el reforzamiento de un sistema que es injusto y criminal por naturaleza, que lo sufre en especial la clase obrera y campesina colombiana como demuestran los datos.

El informe del Banco Mundial de marzo de este año destacaba que Colombia, sin ser de los países más pobres de su región, es el segundo país más desigual de Latinoamérica sólo por detrás de Honduras. En Colombia, el 10% de la población más rica del país gana cuatro veces más que el 40% más pobre y la desigualdad se mantiene constante año tras año, de acuerdo con la publicación. En el Índice de Desarrollo Humano de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Colombia pierde diez puntos una vez que se lo pondera en términos de desigualdad de acceso a la salud, la educación y bajos salarios y según una investigación de Ana María Ibáñez, decana de Economía de la Universidad de Los Andes, un 77,6% de la tierra está en manos del 13,7% de los propietarios. “Aplicando el coeficiente Gini (usado por el Banco Mundial para medir la desigualdad) a la distribución de la tierra, esta proporción da uno de los índices más altos de desigualdad: un 0,86”*, según indica la decana.

El Departamento Administrativo Nacional de Estadística de Colombia (DANE) en la encuesta de calidad de Vida del pasado año 2015 indicó que el 23,1% de los hogares no tiene ingresos suficientes para cubrir sus necesidades mínimas mientras que el 61,7% dijo que apenas cubrían los gastos mínimos para su subsistencia.

En Quibdó, la capital de Chocó -la ciudad con mayor índice de pobreza en el país- las cifras de la pobreza aumentaron según el DANE respecto del 2014 pasando del 46% de su población inmersa en ella al 50 %, y del 14% de pobreza extrema al 17%. Bucaramanga -la urbe con el menor indicador- pasó de tener un 8,4% de pobreza al 9%, y de tener un 1,1% de pobreza extrema a tener un 1,3%.

Estos datos, que provienen de las propias fuentes “oficiales” del régimen capitalista, nos da una idea de lo que el pueblo trabajador colombiano sufre y, por lo tanto, de cuáles son sus intereses reales: el poder tener una vida digna, con ingresos suficientes para mantener a su familia. Algo que hoy se les niega a la mayoría de los colombianos.

¿Cómo podemos entonces sorprendernos de los datos de participación del referéndum? El pueblo colombiano tiene como máxima prioridad salir de la pobreza en la que este sistema capitalista criminal le tiene sumido mientras que la burguesía y sus lacayos en el gobierno tratan de vender el circo de la paz, a la par que ganan el tiempo necesario para reforzar la pata izquierda de un sistema ya quebrado económica y políticamente, prestándose a todo este juego las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo.

Esto es lo único que nos puede ofrecer ya a los trabajadores del mundo la democracia burguesa como superestructura del sistema capitalista: miseria y circo. Es por ello que la desafección por la politiquería burguesa de nuestra clase aumenta por momentos, siendo más necesario que nunca el Partido Comunista, guiado por los principios del socialismo científico que magistralmente definieron nuestros maestros Marx, Engels, Lenin y Stalin.

Desde el Partido Comunista Obrero Español denunciamos, por lo tanto, a todos aquellos partidos y fuerzas políticas que hoy se dedican a centrar la atención de los trabajadores en un acuerdo de paz absolutamente ajeno a la clase obrera y campesina, en lugar de luchar con todas las fuerzas por los intereses de éstas y por su organización para la conquista del poder político, en definitiva, por el Socialismo.

D. García – Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)

*Recordemos que el coeficiente Gini se utiliza en base a dos variables absolutas: el cero (todos tienen el mismo ingreso o perfecta igualdad) y el 1 (una persona concentra todo el ingreso y el resto no tiene nada o desigualdad absoluta).




Syriza se desenmascara y estalla contra los jubilados griegos

La socialdemocracia griega, aquella que con su programa de Salónica decía abanderar la defensa de los derechos humanos del pueblo griego, reprimió con el uso de gases lacrimógenos y aerosol pimienta en el día de ayer la manifestación convocada por las asociaciones de jubilados por la defensa de las pensiones y contra los recortes de éstas llevados a cabo en sucesivas ocasiones por el ejecutivo de Alexis Tsipras.

Con casi dos años de legislatura, los griegos están comprobando de primera mano cómo de dañina puede ser la socialdemocracia para el pueblo trabajador. Syriza se presentó a las elecciones de enero del pasado año con un programa prácticamente caritativo y, después de dejar clara la derrota -cantada de antemano por los comunistas, por aquellos que conocen y aplican en materialismo dialéctico- frente al capital y sus instituciones aplicando un paquete de medidas aún más duras que las rechazadas en el referéndum del 5 de julio de 2015, el Gobierno de Alexis Tsipras -en la más absoluta bancarrota económica y moral- no encuentra más salida que la represión al pueblo trabajador y, en concreto en el día de ayer, a los jubilados que él mismo manda a la miseria aplicando inmisericordemente las políticas emanadas de la Unión Europea.

El informe publicado recientemente por la asociación Red Unida de Jubilados indica que cuatro de cada diez jubilados griegos perciben una pensión por debajo del umbral de pobreza relativa del país, establecido en los 665 euros al mes por la oficina de estadísticas nacional, Elstat. Son 1,2 millones de jubilados los que reciben esta miserable pensión, una cifra que aumenta hasta los seis de cada diez si se cuentan aquellos que reciben menos de 700 euros al mes.

Una situación agravada porque, según los datos de esta asociación, el 52% de los hogares griegos, fuertemente golpeados por el alto desempleo del país, viven -como ocurre en nuestro país- de las pensiones de sus mayores. Éstas, sin embargo, han descendido ya entre un 20% y un 50% con los sucesivos memorandos firmados por Alexis Tsipras, y aún lo harán más porque el Gobierno de Syriza realizará nuevos recortes, siguiendo implacablemente como hasta ahora los dictados del capital europeo.

Pese a esta situación, de la que Syriza es el principal responsable puesto que asumió y asume la gobernabilidad del país Griego tomando la decisión de subyugarse enteramente al sistema capitalista en lugar de combatirlo, Alexis Tsipras decidió ayer que las manifestaciones contra su Gobierno y, por ende, contra el capitalismo y sus criminales políticas antiobreras serán reprimidas, caiga quien caiga.

Con este miserable acto de ayer le deja bien claro a la clase obrera, no sólo griega sino del mundo entero, la verdadera faz de la socialdemocracia, su completa decadencia ideológica y su ira antiobrera, profundizando aún más en la crisis política del país y de la socialdemocracia en su conjunto y favoreciendo la desafección política de la clase trabajadora con la democracia burguesa, lo que allana inevitablemente el terreno al fascismo de Amanecer Dorado. Dan así toda la razón al Partido Comunista Griego (KKE), cuando decidieron no apoyar a Syriza por ser una falsa izquierda al servicio del capital.

El Partido Comunista Obrero Español se encuentra en la obligación de denunciar a Alexis Tsipras y a su Partido -Syriza- por sus repetidos actos contra la clase trabajadora griega, cada vez más gruesos y graves, que no hacen sino abrirle al fascismo la puerta del país de par en par, y hacemos un llamamiento al pueblo griego a desarrollar la lucha contra todos sus enemigos organizados en el partido de vanguardia de su clase, el Partido Comunista.

D. García – Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Shimon Peres, una vida al servicio de los monopolios y el sionismo

Esta semana ha muerto Shimon Peres, el criminal de guerra fundador del Estado israelí que se escondió durante toda la vida bajo la miserable máscara de la socialdemocracia.

El dos veces primer ministro de Israel y presidente del Estado -desde 2007 hasta 2014- ocupó toda su vida a la labor del imperialismo y el sionismo, ya fuera como el artífice del programa de armas nucleares de Israel, que todavía hoy permanece fuera del control del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), en sus cargos de Director General del Ministerio de Defensa de Israel y luego como Viceministro de Defensa, o bien ordenando y supervisando la “Operación Uvas de la Ira”, en la que las fuerzas armadas israelíes mataron a unos 154 civiles en el Líbano e hirieron a otros 351 cuando el ocupaba el cargo de Primer Ministro en 1996.

Llegó a la presidencia de Israel pese a no haber ganado ninguna elección presidencial, pero sus criminales actos bien le valieron ese cargo y todos los demás (Ministro de Absorción e Inmigración, Ministro de Transporte y Comunicaciones, Ministro de Defensa, Primer Ministro, Ministro de Relaciones Exteriores, Ministro de Economía de Israel, Ministro de Desarrollo Regional…).

Su agresiva política contra Palestina y su pueblo justificó, a los ojos del sionismo y el capitalismo, todos los cargos que desempeñó: su papel clave en el régimen militar impuesto a los palestinos hasta 1966, en que las autoridades llevaron a cabo el robo de tierras y el desplazamiento masivo de la población palestina, sus políticas en la región de Galilea encaminadas a reducir la proporción a los ciudadanos palestinos en comparación con los judíos o su apoyo a los asentamientos ilegales en Cisjordania.

Como siempre suele ocurrir, la mala fama se la lleva la derecha pero son los socialdemócratas como Shimon Peres los más precisos ejecutores de las políticas criminales de este sistema. Así, el Likud y otros partidos nacionalistas y de ultra derecha han recibido las mayores críticas por la colonización del territorio palestino pero la realidad es que fue el Partido Laborista de Peres quien inició esta política y la defendió a ultranza. Entre 1974 a 1977, el gobierno de Isaac Rabin -del que Peres formaba parte como Ministro de Defensa- estableció una serie asentamientos en Cisjordania construidos sobre tierras confiscadas palestinas.

Ferviente defensor del bloqueo y de la brutalidad militar que lo acompaña, durante la “Operación Pilar Defensivo” en noviembre de 2012, Peres asumió “la tarea de ayudar al esfuerzo de relaciones públicas de Israel, que comunica la narrativa israelí a los líderes mundiales“, en palabras del diario israelí Ynetnews.

Como buen socialdemócrata -no en vano fue Vicepresidente de La Internacional Socialista, dando buena muestra de la basura que es dicha organización- siempre supo revestir todos sus actos de la mayor hipocresía, lo que le valió compartir el Nobel de la Paz con Isaac Rabin y Yasir Arafat en 1994 gracias a los Acuerdos de Oslo, pese a tener las manos llenas de sangre.

Y, como también les suele pasar a aquellos viven con la máscara siempre puesta, en el tramo final de su repugnante vida, y ya sin nada que perder, pudimos observar al auténtico, reaccionario y homicida Shimon Peres, declarando a medios como Arutz Sheva en 2014 que “la primera prioridad es la preservación de Israel como un estado judío. Ese es el objetivo central, que es lo que estamos luchando“. El año pasado se reiteró en una entrevista con AP, diciendo: “Israel debe implementar la solución de dos estados para su propio beneficio” y “no perder nuestra mayoría [judía].

Se puede comprobar nítidamente como aquellos personajes que atacan y reprimen a los pueblos, actuando siempre en favor de la minoría explotadora, son premiados por el imperialismo y sus acólitos, y a su muerte los medios de comunicación del capital llenan horas y páginas completas ensalzando su figura con mentiras y falsos méritos.

Desde el Partido Comunista Obrero Español consideramos que es nuestra obligación denunciar su comportamiento indigno, inhumano y criminal y de todo lo que él ha representado en vida y exigir el fin de la opresión del criminal y sionista Estado de Israel contra el pueblo palestino. El PCOE ha mostrado siempre toda su solidaridad con Palestina y continuará haciéndolo hasta que su pueblo logre su completa libertad, coartada por el sistema capitalista que hoy impera.

¡Por una Palestina libre!

D. García – Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




La decente Dinamarca confisca los bienes a los refugiados

La Dinamarca que considera “indecente y ofensiva” una exposición de fotografías de mujeres desnudas ha presentado un proyecto de ley con el que se pretende confiscar bienes a los regufiados que lleven encima más de 400 euros. El objetivo, dicen, es sufragar los gastos de su mantenimiento.

Esta es la solidaridad de los países nórdicos cómplices de las matanzas de la OTAN de la OTAN (el exprimer ministro danés Anders Fogh Rasmussen fue su presidente entre 2009 y 2014) en los países de donde vienen huyendo esos mismos refugiados. En esta Dinamarca que ponen como modelo los líderes de Podemos la extrema derecha neofascista ganó las últimas elecciones europeas y forma parte del gobierno actual.

Las ilusiones del supuesto Estado de bienestar que proclama el oportunismo socialdemócrata se reflejan en los países escandinavos que tanto añora Pablo Iglesias: los estudiantes no reciben becas sino créditos, los parados deben aceptar cualquier trabajo que se les proponga, existe el copago sanitario (18,33 euros el generalista, 24,27 euros por ver un especialista, 12 euros por análisis de sangre, curas entre 30 y 66 euros), la mendicidad está penada incluso con la cárcel y donde los niveles de violencia (el 40% de mujeres finlandesas han experimentado violencia de manos de los hombres), alcoholismo y suicidio están entre las más altas de Europa.

En la fase actual del capitalismo hasta en el corazón de las potencias imperialistas hay miseria y como consecuencia de no haber una organización comunista con influencia en las clases populares ese descontento es canalizado por la cara más violenta del capitalismo que es el fascismo y que enfrenta a unos pueblos frente a otros. La solución está en los mismos pueblos que deben unirse y organizarse en Frentes Únicos del Pueblo para tomar el control de las riquezas que se produce a nivel mundial y evitar así las guerras de rapiña que diseñan los oligarcas financieros desde sus despachos de las decentes capitales imperialistas. Es a éstos a quien habrá que confiscar lo que nos han robado durante siglos.




Ante los atentados acontecidos en París

En el día de ayer se produjeron distintos atentados en la ciudad de París que dejaron un saldo superior a los 120 asesinados. Estos sucesos irracionales y bárbaros, donde se derramaron ríos de sangre inocente, son los que se desarrollan diariamente en Siria, Libia, Líbano, Palestina, Iraq, Afganistán, Mali y tantos y tantos países donde las potencias imperialistas, entre las que descuella Francia, participan decisivamente.

Lo acontecido ayer en París es la consecuencia del imperialismo, donde la guerra es la única salida que tiene la burguesía para mantenerse, saciar su voracidad criminal y apropiarse de todos los recursos y riquezas de los pueblos del mundo. Francia ha armado a la oposición en Siria, entre los que se encuentra el Estado Islámico, a los que ha señalado Hollande como responsables de la matanza en París, y participa en diversas guerras y ocupaciones militares tanto en el Sahel, África Central, como en Oriente Medio. Ese es el rostro de la socialdemocracia, el del imperialismo, el del pillaje, el de la guerra al servicio de la burguesía.

Las potencias imperialistas norteamericanas y europeas utilizarán estos atentados para seguir justificando sus guerras de carroña y para agredir a más países y más pueblos, continuando su labor criminal y genocida con absoluta impunidad.-

Los propagandistas de los monopolios hoy no han dudado en sembrar odio contra aquéllos a los que cada día sus países bombardean, así como inocular el miedo en el pueblo. O lo que es lo mismo, crear el caldo de cultivo necesario para que el Estado cree leyes todavía más represivas, si cabe, contra el Pueblo.

Y si lo que se les viene a los pueblos encima es más represión y más agresiones militares, el cinismo también ha sido una constante de todos los partidos políticos del Capital. Todos ellos han suspendido sus actos por los más de 120 crímenes de París, sin embargo, no suspenden sus actos el resto de días cuando en Siria, Afganistán, Líbano, Mali, República Centroafricana, Palestina, Iraq o Libia son asesinados miles de inocentes diariamente como consecuencia de las acciones militares de los gobiernos ‘democráticos’.    

Rajoy ha convocado una reunión de la comisión de seguimiento del Pacto Antiyihadista, el cual significa represión contra el pueblo, compuesta por los que suscribieron dicho pacto, que entre otras cosas introdujo la cadena perpetua, que son PP y PSOE demostrándonos que en la práctica ambos partidos son un único Partido, el Partido de los monopolios, el Partido del Capital, el Partido del imperialismo español, por más teatro que hagan a lo largo de la campaña electoral que se avecina. El reaccionario Albert Rivera no ha dudado en llamar a la puerta de dicho pacto, como no podía ser de otra forma, apelando “a que no debe haber fisuras entre demócratas”. Esos demócratas a los que se refiere el líder de Ciudadanos son los responsables no sólo del genocidio social que están provocando en los países europeos, entre los que descuellan España, Grecia o Portugal; sino también de las guerras de rapiña para robar el petróleo y los recursos naturales y, también, de las consecuencias de esas políticas imperialistas, como el 11M o los asesinatos del pasado día 13 de noviembre en París.

Todos estos ‘demócratas’ tienen las manos manchadas de sangre inocente. El Partido Comunista Obrero Español lamenta la sangre inocente derramada por culpa del imperialismo en París, en Madrid, en Beirut, Bagdad o Alepo. El único responsable de todos los crímenes que acontecen  hoy en el mundo son los imperialistas, los que defienden las democracias burguesas, que cada día se confunden más con las dictaduras reaccionarias, no habiendo más salida que la unión y la organización de la clase obrera para acabar con el imperialismo y para construir el Socialismo, la única vía posible de paz.

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Portugal, el vivo ejemplo de la dictadura de la burguesía

La pasada semana, el Presidente de la República de Portugal, Anibal Cavaco Silva, rechazó el gobierno de coalición conformado por el Partido Socialista, el Partido Comunista de Portugal y el Bloco de Esquerda designando el gobierno de su partido y poniendo como Primer Ministro a Passos Coelho a pesar de no contar con la mayoría parlamentaria y, por tanto, no poder mantener gobierno.

Los motivos con los que justificó esta decisión el Jefe  del Estado luso para realizar este pucherazo contrario a la decisión de los portugueses, y amparado por la legislación de la República portuguesa,  fue  la presencia en el gobierno de coalición de izquierdistas del Bloco y comunistas de PCP entre los mismos y que ello implicaría la posibilidad de realizar políticas para abolir el Tratado de Lisboa, el equilibrio presupuestario y la ley de estabilidad, así como políticas contrarias a la OTAN y la UE; haciendo el Presidente de Portugal lo posible para impedir el gobierno de coalición que las urnas arrojaron.

Como se puede comprobar, la democracia burguesa -aquí en su forma de República- que tanto agradan a los oportunistas del estado español, no sólo no duda ya, sin pudor alguno, en impedir la conformación de un gobierno que tiene la mayoría emanada de las urnas, y que su política va a transitar por la senda del oportunismo sin rebasar, en absoluto, los límites del imperialismo no dudando para la justificación de esta medida antidemocrática la existencia de ‘comunistas e izquierdistas’ en el gobierno.

La democracia burguesa ha quedado retratada no sólo en Portugal, sino en multitud de lugares como Grecia o Italia, donde incluso han gobernado títeres impuestos directamente por los monopolios como Papademos o Monti, por no hablar de lo acontecido con Tsipras tras el referéndum contra el memorándum de la UE.

La historia ha acreditado la falsedad reiterada por los oportunistas sobre que para alcanzar el socialismo no era necesaria la Revolución Socialista, derrocando por la fuerza a la burguesía,  sino que mediante la profundización de la democracia burguesa se podía avanzar hacia el socialismo.  

Lenin tenía razón cuando afirmaba que “la  omnipotencia de la riqueza también es más segura en las repúblicas democráticas, porque no depende de unos u otros defectos del mecanismo político ni de la mala envoltura política del capitalismo. La república democrática es la mejor envoltura política de que puede revestirse el capitalismo (…) esta envoltura, que es la mejor de todas, cimenta su poder de modo tan seguro, tan firme, que no le conmueve ningún cambio de personas, ni de instituciones, ni de partido, dentro de la república democrática burguesa”. La profundización de la democracia burguesa, y el desarrollo del imperialismo, han dado lugar a mayor reacción y a unos estados cada vez más reaccionarios, a pesar de que los oportunistas en el estado español, los de siempre (PCE-IU) y los de nuevo cuño, PODEMOS, en un momento de crisis aguda del sistema político capitalista no duden en convertirse en un chaleco salvavidas del mismo, reforzarlo y en engañar a los trabajadores en la posibilidad de reformarlo a la par que acatan la columna vertebral del mismo: UE, OTAN, negación del derecho de autodeterminación y no cuestionamiento del sistema económico capitalista.  Estos oportunistas niegan la lucha de clases, en consecuencia abominan de la revolución proletaria, de la dictadura del proletariado, no dudando en arremeter contra el marxismo-leninismo, al que tildan de desfasado, defendiendo la vía del reformismo dentro del estado burgués. Todo ello a pesar de que los hechos que se suceden lo único que hacen es reafirmar la exactitud de la ciencia marxista-leninista y refutan su oportunismo.

Lenin tenía razón cuando señalaba que “las formas de los Estados burgueses son extraordinariamente diversas, pero su esencia es la misma: todos estos Estados son, bajo una forma u otra, pero, en último resultado, necesariamente, una dictadura de la burguesía. La transición del capitalismo al comunismo no puede naturalmente por menos de proporcionar una enorme abundancia y diversidad de formas políticas, pero la esencia de todas ellas será necesariamente una: la dictadura del proletariado.”. Y los hechos se muestran tozudos en demostrarlo en Portugal donde incluso los oportunistas ya no tienen cabida, o en el mismo estado español, donde la Constitución de 1978 reconoce como único sistema económico posible el capitalismo, garantizando la intervención de las Fuerzas de Represión del Estado en caso de que alguien no lo reconozca, con independencia de que obtenga una mayoría en las urnas. La clase obrera únicamente tiene una salida: El Socialismo y la dictadura del proletariado. Todo aquél que lo niegue y se oponga no es más que un traidor a la clase obrera y un siervo de la burguesía y su dictadura.

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Imperialismo es migración, robo, guerra, represión, explotación y muerte

Miles de libios, sirios, afganos o iraquíes han muerto en esta Europa decrépita hasta la náusea, a cuya cabeza se sitúa esa caterva de jefes de estado y gobiernos, lacayos políticos al completo servicio de los monopolios industriales y financieros encabezados por un puñado de oligarcas que sólo en la explotación y la guerra hallan su espuria forma de sobrevivir, pasando por encima de miles de cadáveres. Porque las imágenes de cientos de migrantes muertos en el mar Mediterráneo, en las democráticas alambradas europeas o en los camiones hacinados en las pulcras autopistas austríacas –tragedias humanas mil veces repetidas-, no son más que las crueles consecuencias del capitalismo en su etapa putrefacta.

Porque fue la UE y sus gánsteres financieros, agazapados tras la maquinaria asesina de la  OTAN, los que invadieron y destruyeron salvajemente Libia, los que financian y amparan al terrorismo para masacrar a los sirios y destruir por completo ese país, los que enviaron a Irak o Afganistán al Medievo a base de bombas y metralla en nombre de la “libertad”. Los mismos que levantan muros, infames centros de internamiento e interminables kilómetros de alambre de espino para evitar la entrada de miles de africanos, mientras expolian hasta el último recurso de ese rico continente. Los mismos imperialistas que ofertan muerte, crímenes de lesa humanidad, torturas y violaciones masivas de cualquier atisbo de derecho humano en Trípoli, Bagdad, Kabul o Alepo, hoy fingen estupor ante el dantesco drama humano. Los mismos que ofertan guerra y terrorismo en sus “zonas de influencia”, reciben a los que logran escapar del infierno en modernos campos de concentración, mientras ven caer a cientos de ellos en el trayecto, incluyendo niños que apenas pueden sostenerse en pie.

En eso ha quedado la “Europa social y del bienestar” de la que aún hoy hablan oportunistas de todo pelaje.

Este régimen capitalista y su burguesía parasitaria –engordada a costa del trabajo asalariado y el latrocinio a escala industrial y a mano armada- ya hace mucho que ha dado señales inequívocas de su caducidad histórica. Hoy más que nunca urge que los trabajadores nos organicemos desde la base, porque sólo la unión inquebrantable de las fuerzas proletarias y los pueblos oprimidos por el gran capital podrán forjar las bases de nuestra emancipación social y nacional. La contradicción que rige el momento actual que vivimos, es la que se da entre la inmensa mayoría de oprimidos que aspiran a romper sus cadenas y la de esa minoría de opresores que aspiran a apretar todavía más los grilletes. La que se da entre el socialismo e imperialismo. Organizar la revolución socialista ya no es una alternativa, sino una necesidad histórica impostergable.

Sólo el socialismo puede poner las bases indispensables para acabar con el robo, la guerra, la explotación y la muerte que asola a millones de trabajadores. Porque solo la dictadura del proletariado podrá asegurar que los que hoy agigantan sus capitales a costa de nuestro sudor y sangre, sean expropiados y reprimidos sin contemplaciones.

Secretaría de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)




Felipe González, siempre al servicio de los monopolios y de la reacción

La clase burguesa es, sin lugar a dudas, la clase más criminal, corrupta y cínica que ha parido la historia,  reflejo de su sistema económico cuyo ADN es la explotación, el robo y la violencia.

El pasado día 20 de agosto, el periódico EL PAIS contenía en su sección de opinión, un artículo de Felipe González titulado “Venezuela al límite” por la que, sobre el papel, pretende dar una lección de democracia – burguesa, claro está – al Presidente de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro, plasmando en el papel las consignas de cara al próximo proceso electoral de la oposición fascista y golpista venezolana, que no son más que títeres de los monopolios norteamericanos y europeos – al igual que lo son Felipe González y el periódico EL PAIS  – y que pasan por descalificar al gobierno venezolano, deslegitimar dichas elecciones fijadas para diciembre de este año ante la ausencia de ‘garantías’ y de ‘limpieza’, exigiendo la intervención de organizaciones supranacionales imperialistas al servicio de dichas potencias, en aras a una contienda igual; en definitiva, seguir acosando y fustigando al gobierno venezolano y su pueblo y justificando todo tipo de sabotajes perpetrados por  la burguesía, promoviendo el golpismo y dejando bien a las claras que la lucha de los monopolios por tomar el poder político en Venezuela es a muerte. Antes que Felipe González, el pasado día 27 de julio, el mismo diario EL PAIS se hacía eco de unas  declaraciones del esbirro estadounidense Capriles, desde Washington, por las que éste exigía la presencia de esos organismos imperialistas supranacionales de cara a las elecciones del 6 de diciembre.

Es normal que el periódico del grupo PRISA, monopolio de la comunicación que tiene multitud de intereses en Venezuela y en todo el continente americano, arremeta contra el gobierno de Maduro, como antes hizo con Chávez.    Y es que EL PAIS, lo que expresa,  no es más que la voz de sus dueños, que no son otros que los Bancos (HSBC, Banco Santander, CaixaBank, Amber Capital, y otros fondos buitres de EEUU o Luxemburgo) y otros monopolios como el conglomerado Catarí – país títere de los EEUU –  del Petróleo, Gas, Construcción, la comunicación y la industria  Investment Holding Group o Telefónica; monopolios todos ellos que tienen multitud de intereses en el continente americano y para los que Venezuela con todos sus recursos y riquezas es una fruta ansiada y apetecida, máxime cuando con el títere Carlos Andrés Pérez se satisfacían con plenitud sus apetencias imperialistas.

El escrito de González condensa toda la esencia de la ideología burguesa,  y consecuentemente,  rebosa hipocresía.  En ella, enarbola la bandera de “la reconciliación” y “el diálogo”, exhortando al Gobierno de Maduro a que “abra un espacio de diálogo con la oposición y con los sectores productivos (…) Un diálogo capaz de reconciliar a una sociedad fracturada que sufre el fracaso y el sectarismo de los gobernantes”, en sintonía con el mensaje manoseado del lacayo de Washington Henrique Capriles Radonski durante estos años el cual, como no puede ser de otra manera entre demócratas burgueses y/o fascistas, por un lado reiteran el mantra de la ‘reconciliación’ de los venezolanos, pero, por el otro, no reconocen la voluntad de estos en el caso que el Pueblo determine otra voluntad que no sea la suya, como aconteció en las pasadas elecciones donde resulto ganador Maduro.

La burguesía siempre apela falsamente a la ‘reconciliación’ y al ‘diálogo’ cuando no se halla en una posición de fortaleza. Cuando tiene el poder, no vacila en imponer su dictado sin miramiento alguno y no duda en fracturar al máximo a la sociedad, favoreciendo a la minoría explotadora y empobreciendo a la mayoría del pueblo de manera inmisericorde. Ello se está pudiendo comprobar con una nitidez absoluta en el estado español, donde el Partido Popular, mientras está machacando al pueblo, ilegalizando de facto a la clase trabajadora, no duda en darle dineros a manos llenas a empresarios y banqueros y en hacer amnistías fiscales a los defraudadores a la par que asfixia con impuestos a los trabajadores y con repagos sanitarios a trabajadores y pensionistas. Felipe González, en lo que concierne al estado español, poco apela al diálogo y a la reconciliación sino que, ante el retroceso del bipartidismo, fue de los primeros en defender una coalición PP-PSOE para que la burguesía siga imponiendo su dictadura de manera inmisericorde tal y como lleva haciendo en España desde siempre y donde Felipe González ejerció de caudillo de esa clase social criminal entre los años 1982 y 1996.   

Felipe González, cuando Carlos Andrés Pérez asesinaba y robaba al pueblo venezolano, y los monopolios norteamericanos y españoles se apropiaban a manos llenas de los recursos de Venezuela,  jamás apeló a que aquél corrompido gobierno escuchara al pueblo ni dialogara ni se reconciliara con nadie,  sino todo lo contrario, apoyando incluso económicamente al gobierno del criminal Carlos Andrés Pérez en 1.989 cuando asesinó a más de 3.000 personas en el Caracazo.

Asimismo, la misiva publicada en el periódico EL PAIS nos deja bien claro  qué es la democracia para Felipe González, “La democracia sigue siendo el sistema menos malo que existe. No garantiza el buen gobierno, pero sí garantiza al pueblo cambiar al Gobierno cuando no le gusta. La democracia se legítima en origen por el voto de los ciudadanos, como la condición necesaria, pero no suficiente. Porque necesita que el Gobierno cumpla con sus programas, que el Parlamento o asamblea lo controle y elabore leyes para todos, que se respete a las minorías, que la división de poderes sea real, que haya garantía de libertad de opinión y de información, así como de elección de los representantes de los ciudadanos”, demostrándose que para los burgueses el papel que le corresponde al pueblo en su democracia burguesa únicamente es el de legitimar con su voto el gobierno resultante, que en una sociedad burguesa donde todos los medios de producción y de intervención política y social están en manos de la burguesía, que solamente será burgués. La ideología burguesa de Felipe González lleva a circunscribir la democracia a la forma burguesa de la misma, la cual teóricamente descansa sobre el sufragio universal, la división de los poderes y el reconocimiento de la primacía del poder legislativo, los derechos y las libertades del individuo, etc., como superestructura emanada del sistema capitalista de producción. Felipe González caracteriza la democracia burguesa con una serie de condiciones necesarias, aparte del sufragio universal, como que el “Gobierno cumpla sus programas”. Habría que recordar que el PSOE, que lideraba Felipe González en 1.982, accedió al poder llevando en su programa electoral que incumplió sistemáticamente, la no permanencia de España en la OTAN, siendo éste el aspecto más ilustrativo de ese incumplimiento, y  haciendo todo lo contrario cuando accedió al poder. O en lo concerniente a los derechos individuales y los derechos humanos, las credenciales de los gobiernos de Felipe González fueron desde el terrorismo de estado, el GAL, la tortura en los cuarteles  ( de tal modo que a los torturadores el gobierno de Felipe González les reconocía, como a Rodríguez Galindo ), o la ley de la patada en la puerta, o ley Corcuera, por la que se liquidaba la inviolabilidad del domicilio, entre otras. 

Felipe González  y los burgueses son enemigos jurados del pueblo y no dudan no sólo en liquidarle todo tipo de derechos, sino de condenarlos a la explotación, a la miseria y a la muerte. Es normal que Felipe González, un demócrata reconocido por la burguesía internacional, no dude un minuto en servir a los monopolios en la defensa de fascistas golpistas como Leopoldo López y Antonio Ledezma, todos ellos con participación en el golpe de estado de abril de 2002 contra Hugo Chávez,  y en la intentona golpista de 2014. El modelo de los demócratas burgueses, de Felipe González, es el terrorismo de estado, el condecorar a militares dirigentes de la dictadura criminal argentina, el participar en guerras de carroña y  apoyar golpes de estado como el de Venezuela en 2002. Todos estos avales le han servido para recibir el reconocimiento y la nacionalidad de un país que para él es un modelo: el criminal estado colombiano, líder en terrorismo de estado, violación de los derechos humanos y en persecución y asesinato de sindicalistas.

Felipe González está en su sitio, en el de su criminal clase social, en el de la dictadura de la burguesía ora demócrata-burgués, ora fascista y siempre enemigo de la clase obrera, de las clases populares, del pueblo trabajador.  A Felipe González, como asalariado de los monopolios y peón de las mayores fortunas, le importa mucho más la riqueza de Gustavo Cisneros, al que regaló Galerías Preciados cuando era Presidente del Gobierno del estado español, que el progreso del pueblo venezolano.

El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela debe tener en cuenta que la lucha de clases, a nivel mundial, es la lucha entre el socialismo y el imperialismo;  y que ésta la está sufriendo en sus carnes,  pues los imperialistas no están dudando en sabotear y arremeter contra Venezuela.  La faz y la esencia criminal de la burguesía está demostrada, y el acoso imperialista contra Venezuela es de dimensiones considerables, por ello la respuesta del pueblo y del gobierno venezolano contra los traidores, los fascistas, los sicarios de los monopolios como la MUD, debe ser de una dimensión mayor al acoso imperialista sufrido, y ello pasa por dar pasos enérgicos en la dirección del socialismo y de la dictadura del proletariado,  de despojarles absolutamente de todo,  incluida la posibilidad que se les está dando en las sucesivas elecciones.

F.J. Barjas

Secretario General del PCOE.   

 




El socialismo es la única salida

Hace un par de semanas,  toda la pléyade de oportunistas del estado español alababan a Alexis Tsipras y a Syriza por ‘plantar’ cara a la Troika y a la Unión Europea, por enarbolar la bandera de la ‘democracia’  como hechos que anunciaban que “otra Europa es posible”. El oportunismo de IU y PODEMOS, enarbolando la bandera de la socialdemocracia, coreaban que el NO griego significaba el fin de la austeridad, el triunfo de la democracia y  todos ellos peleaban por ver a quién saludaba con más efusividad  a Tsipras.

La cumbre del EURO de 12 de julio, aparte de mostrar la faz criminal, tanto de los imperialistas como de sus ejecutores,  demostró la vigencia del Marxismo-Leninismo, por más que los oportunistas y la clase social a la que sirven lo repudien, constatándose la caracterización del imperialismo realizada de manera magistral por Lenin y mostrándose, a las claras,  que bajo el imperialismo la única democracia existente – esa a la que invocan los oportunistas – es la de la fuerza y la del sometimiento de los pueblos por parte de los monopolios, siendo los estados capitalistas y demás estructuras  supranacionales instrumentos al servicio de estos,  de los intereses de la burguesía.

Syriza ha traicionado al pueblo griego y se ha puesto abiertamente de parte de los oligarcas, aunque siempre estuvo de parte de estos,  pues siempre ha defendido la permanencia de Grecia en la UE.  Tsipras  no solo debe  tragarse a la Troika,  sino que no ha dudado en firmar una brutal agresión contra su pueblo, sometiéndolo de manera vergonzante a las imposiciones de los gestores lacayunos de la burguesía alemana y francesa, siendo tal la humillación y la traición que, previo al desembolso del nuevo rescate, debía realizar antes del 15 de julio una subida del IVA, un recorte en las pensiones y elevar la edad de jubilación, acatar  a rajatabla el Plan de Estabilidad y la Gobernanza Europea y, antes del 22 de julio, debe optimizar las leyes y la  judicatura para una mayor impunidad  y rentabilidad de los monopolios, así como la trasposición de la Directiva sobre reestructuración y resolución bancaria, tutelado por la Comisión Europea. Además,  como no puede ser de otra manera, los imperialistas de la UE han fijado la agenda política del gobierno griego forzándolo a adoptar, entre otras medidas,  la realización de un fondo estimado en 50.000 millones de euros  de tal modo que, por un lado, sirva para recapitalizar los bancos  y,  por el otro, privatizar todo lo habido y por haber, empezando por los mercados de la energía.

La humillación contra Grecia –rubricada por el oportunista Tsipras y yendo en contra de lo votado por éste una semana antes- y la derrota política sin paliativos infringida contra el pueblo impone las bases del expolio para el reparto del botín griego en favor de los monopolios europeos. Los imperialistas envían así un mensaje de invencibilidad y fortaleza máxima a todos aquellos pueblos que osen cuestionar, que ni tan siquiera confrontar,  sus políticas antiobreras y criminales. 

Mientras la contradicción fundamental que rige en el mundo actual es la pugna entre el imperialismo – aspiración máxima de los monopolios – y el socialismo – aspiración máxima de los obreros – como se certifica en la Declaración de la Cumbre del Euro de 12 de julio de 2015, o en las políticas impuestas por la Troika a la misma Grecia, donde la soberanía nacional es una entelequia, o en Portugal o España, donde se han realizado  las mismas políticas de agresión contra los trabajadores y de redistribución de la riqueza a favor de los monopolios;  el oportunismo, cuya versión más acabada en el estado español es PODEMOS, ubica  la contradicción en que “Hoy en Europa hay dos campos enfrentados: la austeridad y la democracia, el gobierno del pueblo o el gobierno de los mercados y sus poderes no elegidos. Nosotros estamos con la democracia”. Mediante la democracia burguesa, los imperialistas están desarrollando todas estas políticas contrarias a los trabajadores,  los monopolios imponen su dictado y la explotación se agudiza, al igual que se exacerba la desigualdad y se acrecienta la violencia y la guerra.  El gobierno de Tsipras fue elegido por el Pueblo griego, que a su vez votó en contra del memorándum de la UE y, sin embargo, dicho gobierno en menos de una semana ha hecho lo contrario de lo que votó el Pueblo, vendiéndose y plegándose a la UE.  La austeridad,  mejor dicho la redistribución de la riqueza a favor de los monopolios, es obra de la democracia burguesa,  y dicha política antipopular se abre camino y se satisface para ella sin necesidad de un golpe de estado, ni de cambiar el sistema democrático-burgués, aunque falsamente los oportunistas de IU y PODEMOS reiteren la idea falsa de la contradicción entre austeridad contra la democracia o la hipótesis del golpe de estado en Grecia.  Los hechos demuestran que la burguesía no debe cambiar nada para conseguir sus objetivos,   máxime , tal y como señalaba Lenin,  cuando la democracia burguesa “es la mejor envoltura política de que puede revestirse el capitalismo” en tanto “cimenta su poder de un modo tan seguro, tan firme, que no lo conmueve ningún cambio de personas, ni de instituciones, ni de partidos, dentro de la república democrática burguesa”, como los hechos, y la historia, han ido inexorablemente verificando.

Los dirigentes podemistas, como Errejón o Iglesias, han dado apoyo explícito a esta traición del Parlamento griego, con Syriza a la cabeza, contra su pueblo y este atentado contra los trabajadores,  justificando que “es tristemente lo único que podían hacer”, coincidiendo plenamente con las tesis de Rajoy, Merkel, Hollande y demás siervos de los monopolios. Pablo Iglesias ha expresado que “lo que ha ocurrido en Grecia es la verdad del poder (…) si se articula una suerte de nuevos gobiernos en Europa con políticas keynesianas, si conseguimos doblar el brazo a los socialdemócratas y que cambien de bando habrá una posibilidad. Y, si no, vendrá Marine Le Pen (…)”, dejando en evidencia que para ellos, en la práctica, únicamente puede haber capitalismo y dictadura de la burguesía, ya sea en su cara fascista o en su cara democrático-burguesa, siendo esta última forma de gobierno  la  máxima aspiración a la que, según esta figura del oportunismo político, la humanidad puede alcanzar.

En definitiva, se constata que PODEMOS, Syriza y demás creaciones oportunistas estimuladas y desarrolladas por la burguesía están en las tesis del neocon estadounidense Fukuyama de que  se alcanzó el final de la historia, no habiendo alternativa alguna al capitalismo, que ha vencido al igual que el ideario occidental, el triunfo definitivo del estado capitalista,  no pudiendo ser viable cualquier cosa que no sea el capitalismo,  no cabiendo otra ideología que no sea la burguesa, es el fin de las ideologías, es el fin de la historia. Esa es la esencia ideológica que manifiestan los nuevos oportunistas – se vistan con ropaje de Podemos, Syriza o de cualquier engendro que quiera constituir IU para obtener algún voto – con idéntica indumentaria ideológica que lucen  los reaccionarios que ejecutan las directrices de los monopolios con puño de acero, entre los que tenemos que incluir a Tsipras, oráculo del oportunismo europeo y que en la práctica ha tenido un comportamiento idéntico a Papademos en lo esencial, que no es otra cosa que ejecutar la política de la oligarquía y sus monopolios.      

El oportunismo es la alianza entre una minoría de trabajadores y la burguesía para arremeter contra la masa proletaria; de hecho a la par que se desarrolla el imperialismo, se empobrecen cada vez más a las masas proletarias y los monopolios se robustecen pasando por encima de las vidas de miles de millones de obreros. La burguesía fortalece a sus aliados oportunistas para que éstos degeneren el pensamiento de la masa trabajadora, arrojándoles ilusorios proyectos de regeneración y gestión ‘más humana’ del sistema capitalista, desviando a los trabajadores de la senda revolucionaria, del marxismo-leninismo y de su Partido, de lanzar al estercolero de la historia al capitalismo y construir el socialismo. El oportunismo es una vía de comunicación directa de los monopolios con los explotados, es la interfaz  – compuesta por determinados elementos de la pequeña burguesía y la clase obrera – que emplean para reconducir a los trabajadores y demás explotados por el imperialismo por la senda del estado burgués, del reformismo, sin salir de sus ‘límites’. O lo que es lo mismo, los oportunistas son una vía que revitaliza y fortalece la burguesía conforme se desarrolla la crisis del capitalismo. Lenin tenía razón cuando afirmaba que “El contenido político del oportunismo y del social-chovinismo es el mismo: la colaboración de clases, renuncia a la dictadura del proletariado, renuncia a la acción revolucionaria, reconocimiento sin reservas de la legalidad burguesa, desconfianza hacia el proletariado, confianza en la burguesía”.

Los oportunistas niegan la lucha de clases, de hecho Pablo Iglesias lo verifica cuando señala que “La geografía izquierda-derecha es de régimen y el 15M permitía una geografía nueva, patear el tablero y hablar de los de arriba y los de abajo, construir una mayoría política con una mayoría social diversa. Nosotros construimos una identidad plebeya(…)”, despreciando  por completo el análisis de clase de la sociedad actual y, consecuentemente, convirtiéndolos en portadores de la conciliación entre clases y, por tanto, de la subordinación del proletariado a la burguesía.

El grado de depauperización del proletariado cada vez es mayor, la subsistencia de la burguesía y su sistema criminal pasa por hundir en la miseria y someter cada vez más a los pueblos, negándole todo tipo de derechos, siendo esa su última salida.

El Partido Comunista Obrero Español reconoce la lucha de clases como el motor que mueve el mundo y la historia, y  fija en el proletariado al sujeto revolucionario y de transformación social. El imperialismo o capitalismo putrefacto únicamente va a generar miseria y muerte, el socialismo es la única salida que tiene la humanidad.

El PCOE traslada su solidaridad y apoyo al pueblo griego, al Partido Comunista de Grecia (KKE) y al PAME, miembro de la Federación Sindical Mundial. El PCOE hace un llamamiento a los trabajadores, estudiantes, jornaleros y al resto de sectores sociales lesionados y agredidos por el capitalismo a unificar sus luchas en una sola  edificando un frente único, el Frente Único del Pueblo, contra el capitalismo y por la consecución del Socialismo.

¡POR LA ORGANIZACIÓN DE LOS TRABAJADORES Y DE TODO EL PUEBLO, POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡ABAJO EL CAPITALISMO Y SU ESTADO!

¡POR LA SALIDA DE LA UE Y DE LA OTAN!

¡POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)