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USB convoca huelga general en Italia contra la política de guerra de Meloni

El sindicato Unión Sindical de Base, afiliado a la Federación Sindical Mundial, ha convocado una huelga general en Italia para el día 28 de noviembre con la intención de parar los pies al gobierno fascista de Meloni que pretende aumentar el gasto militar italiano, dedicando así el dinero público a la guerra y la barbarie, como buen gobierno representante de los intereses de los monopolios. Esto se traducirá en una mayor pauperización de la clase obrera en Italia.

Este 28 de noviembre es una oportunidad de los trabajadores italianos para demostrar su completo rechazo a las políticas criminales de su gobierno, plantar cara al aumento de la carestía que les acosa y concienciar a todos los oprimidos de su país de que la lucha es el único camino que les queda para construir un futuro esperanzador mediante la destrucción del sistema capitalista y sus sicarios fascistas para justo después comenzar a construir la sociedad socialista en la que los beneficios los disfrutan quienes los producen, no quienes los roban.

Por todo ello desde el Partido Comunista Obrero Español queremos mandar todo nuestro apoyo y solidaridad a la clase obrera en Italia que ha determinado luchar y confrontarse contra la burguesía italiana y el gobierno fascista que sostienen, deseando el mayor de los éxitos para esta huelga esperando que signifique un primer paso para que el proletariado italiano se deshaga de dicho gobierno fascista y del estado capitalista que les somete en la explotación y la miseria.

¡A LA HUELGA GENERAL!

¡NI GUERRA ENTRE PUEBLOS, NI PAZ ENTRE CLASES!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español




China y Rusia retratan a los oportunistas

El pasado lunes, 17 de noviembre, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el plan de EEUU y el despliegue de una fuerza internacional en Gaza. Esto quiere decir que el Consejo de Seguridad de la ONU aprueba un Plan que convierte a Gaza en una colonia norteamericana, en un pelotazo urbanístico de personajes como Trump o Blair, que se convertirán en los dueños de Gaza. Israel le hizo el trabajo de demolición de Gaza, ahora la ONU le pone una fuerza internacional, militar, para destruir la infraestructura militar de Gaza y perseguir y desarmar a la resistencia para que EEUU pueda expoliar a su gusto al pueblo palestino, lucrarse del genocidio y desmembrarlo por completo, desgajando totalmente Gaza de Cisjordania al objeto de garantizar la desaparición de ese pueblo como tal.

Esta votación favorable a los intereses norteamericanos y sionistas y contrario a Palestina, ha salido gracias a la abstención de Rusia y de China, que no han ejercido su derecho a veto en dicho Consejo de Seguridad. Una resolución del Consejo de Seguridad que ha sido rechazada por las organizaciones y Comités de resistencia populares palestinas.

Ese mismo día 17 de noviembre, los gobiernos de China y Siria se reunieron en Pekín para suscribir un acuerdo para intensificar su cooperación bilateral en combatir al terrorismo – cuando dicho gobierno sirio está compuesto por terroristas a sueldo de Washington que accedieron al poder por una entente entre las potencias imperialistas norteamericana (y su apéndice sionista de Israel) y rusa – en materia económica y en la reconstrucción de Siria.

Es importante recordar que el internacionalismo proletario, que atiende a la consigna dada por Marx y Engels en el Manifiesto del Partido Comunista de 1848 que dice “¡Proletarios de todos los países, uníos!”, tiene como principio fundamental la solidaridad proletaria revolucionaria y la cohesión de los obreros de todo el mundo, fundamentándose en la supeditación de los intereses nacionales a los intereses internacionales de la clase obrera, en el principio de la igualdad y de la soberanía de las naciones y de los estados, vinculando esa soberanía a los intereses del proletariado y de la lucha de clases, ligando la soberanía nacional a la lucha contra los monopolios, contra el imperialismo y por la unidad y cohesión de las fuerzas revolucionarias, en la defensa del derecho a la autodeterminación y a la unión voluntaria de los pueblos en pos de la conquista del socialismo.

A nadie se le escapa que el Consejo de Seguridad de la ONU, que ha sancionado el proyecto imperialista norteamericano para Gaza, al igual que el estado actual sirio y su gobierno, son títeres del imperialismo norteamericano.

¿En qué beneficia al proletariado el Plan de Trump en Gaza? ¿En qué beneficia al proletariado y a la causa del socialismo el desarrollo del estado títere sirio al servicio de los intereses sionistas y norteamericanos? ¿Y a la causa de la revolución proletaria mundial y del socialismo? Es evidente que en nada.

Sin duda alguna, China y las potencias BRICS mantienen una contienda interimperialista con el imperialismo norteamericano que se expresa en guerras en determinados puntos del planeta, en la guerra comercial, financiera y tecnológica, en la disputa por el control de los recursos energéticos, materias primas, cadenas de suministro y de producción globales. Una contienda donde lo que está en juego es la hegemonía imperialista, los intereses de los monopolios. Una pugna interimperialista por un “nuevo orden mundial” consistente en un reequilibrio de poder dentro de la misma formación socioeconómica mundial imperialista y no en la abolición de la explotación del hombre por el hombre, por la abolición de la formación socioeconómica imperialista y su sustitución por una socialista.

En este contexto, y ante la debilidad extrema del movimiento comunista internacional, que necesita zafarse del oportunismo para volver a sentar unas bases revolucionarias para la construcción de la revolución proletaria y del socialismo, el proletariado está siendo azotado sin piedad, de tal modo que a nivel interno de los estados se depauperan las condiciones materiales de los trabajadores, se tiran por tierra los salarios, se privatizan los sistemas de salud, educativos y de jubilación, se amplía la edad de jubilación que, en la práctica, es la negación de la jubilación en tanto las condiciones de vida de la clase obrera caen y, consecuentemente, también su esperanza de vida. En definitiva, se aplica una política económica conducente a transferir riqueza del proletariado hacia los monopolios y, a la par, se refuerza la represión contra dicha clase.

El proletariado únicamente tiene una salida: la revolución proletaria y la construcción del socialismo. Y ello no es posible sin la construcción de un movimiento comunista internacional nuevo, sin abatir al oportunismo que son las fuerzas del imperialismo en el seno del movimiento comunista y del movimiento obrero al objeto de corromperlo y pudrirlo, que es la manera más efectiva que tienen los imperialistas de mantener su dominio.

Los pasados días 8 y 9 de noviembre se celebró en Bellinzona, Suiza, el XXV Congreso del Partido Comunista de dicho país, cuya consigna era “Neutralidad- Paz – Trabajo”. En el estado español pudimos leer una reseña, de 12 de noviembre, por el PCPE, de dicho congreso donde se podía leer “Un congreso netamente antiimperialista, con la presencia de delegaciones diplomáticas de China, Corea Democrática, Cuba o Laos entre otras”. Cinco días después, el 17 de noviembre, una parte de ese “congreso netamente antiimperialista”, se alineaba con el imperialismo norteamericano contra Gaza y reforzaba al estado sirio nacido del golpe de estado perpetrado contra el pueblo sirio por el imperialismo norteamericano y sus socios sionistas y turcos. Recordemos lo que decía dicho partido oportunista de los “pueblos de España” en diciembre del 2024 con respecto del gobierno sirio con el que se reunieron y estrecharon relaciones una parte de ese “congreso netamente antiimperialista” del que hablaban el 12 de noviembre de 2025 en Suiza:

 

Resulta que esa China “antiimperialista” que ve el PCPE se reunió en Pekín, y estrechó lazos económicos y políticos con “las hordas terroristas de mercenarios, armadas y dirigidas por el imperialismo y el sionismo”. ¡Ahí tenemos al oportunismo! Blanqueando al imperialismo y engañando a la clase obrera y, sobre todo, escupiendo y envileciendo al marxismo-leninismo, echando toneladas de basura ideológica contra la ciencia emancipadora del proletariado mundial, la ciencia de Marx y de Lenin. Como puede comprobarse, el oportunismo no solo es una creación del imperialismo, su función es parasitar el movimiento comunista y el movimiento obrero para desviarlos de la materialización de su misión histórica, la abolición del imperialismo y la construcción del socialismo.

Los imperialistas saben que se están jugando el todo por el todo, su supervivencia, y saben que la humanidad jamás se podrá emancipar sin la guía emancipadora del proletariado, el marxismo-leninismo, y sin el instrumento que fusiona esa guía con el sujeto revolucionario, el proletariado, que es el Partido Leninista, el movimiento comunista internacional. Por ello, los imperialistas lo apuestan todo al fascismo, al anticomunismo, al oportunismo, en definitiva, a la represión brutal del proletariado, de los pueblos del mundo, al que hacen todo lo indecible para evitar que tome conciencia de lo que es, la clase revolucionaria que tiene la misión histórica de construir un nuevo mundo, una nueva formación socioeconómica mundial socialista donde se armonicen las fuerzas productivas y las relaciones de producción, donde la humanidad – la internacional – escriba conscientemente la historia y se ponga en el centro de todo armonizando su relación con la naturaleza de la que forma parte.

 

¡MUERTE AL IMPERIALISMO Y AL OPORTUNISMO QUE INOCULA EN EL SENO DEL PROLETARIADO!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DE UN MOVIMIENTO COMUNISTA INTERNACIONAL REVOLUCIONARIO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 20 de noviembre de 2025

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Zohran Mamdani: la nueva esperanza de la “izquierda” del capital

Tras las elecciones estatales y locales en los EEUU, dos conclusiones son evidentes: que Donald Trump y, por consiguiente, el Partido Republicano, no cuenta con el apoyo de las amplias masas proletarias (recordemos que en las pasadas elecciones solo obtuvo el 34% del voto, mientras que la abstención fue del 36%); y que el Partido Demócrata busca renacer ideológicamente bajo la máscara del denominado “socialismo democrático”, el cual ha sido encabezado por el alcalde de Nueva York Zohran Mamdani en contraposición a las políticas abiertamente socialfascistas de Joe Biden y Kamala Harris.

En los EEUU, azotados durante los últimos meses por las manifestaciones que acusan al gobierno de autoritarismo y fascismo, las victorias demócratas en lugares clave como Virginia, New Jersey y Nueva York evidencian la funcionalidad que tiene el ala “izquierda” del Partido Demócrata para blanquear un sistema capitalista absolutamente decadente y en profunda bancarrota económica.

Mientras que los republicanos lo acusan de “comunista” y “yihadista”, de la misma forma que Vox llama “socialcomunista” a Pedro Sánchez, Mamdani representa el enésimo engaño de la izquierda del capital hacia las amplias masas proletarias, con un programa orientado hacia las fracasadas políticas reformistas, que se han demostrado de sobra ineficaces para paliar la miseria diaria que tiene que enfrentar la clase trabajadora.

La realidad detrás de la alegría de la victoria de Mamdani radica en una incomprensión profunda del sistema capitalista en su fase imperialista, pues el problema de fondo es la ausencia total de democracia bajo el yugo de la dictadura de la burguesía y la anarquía reinante de la producción, en un contexto mundial donde el imperialismo decadente de la OTAN está siendo sustituido por el imperialismo emergente de los BRICS+. La manipulación está a la orden del día y las elecciones no dejan de ser un reality show más para dividir deliberadamente al pueblo trabajador y que este dedique sus esfuerzos y su lucha política a decidir si será la izquierda o la derecha del capital quien lo explote durante los próximos cuatro años. Elección tras elección, decepción tras decepción, y reforma tras reforma, mientras el imperio se desmorona y EEUU despliega el terror a lo largo y ancho del mundo.

Por su parte, la socialdemocracia del Estado español buscará en los próximos comicios burgueses imitar la fórmula empleada por Mamdani, demostrando su imposibilidad de establecer un programa propio que supere ideológica y organizativamente los estrechos márgenes dictados desde las entrañas mismas de la bestia imperialista. Organizaciones como Podemos o Sumar que no comprenden que su momento histórico ya ha pasado y que no parecen querer aceptar su papel de ser meras muletas de un hipotético gobierno socialfascista con el PSOE a la cabeza.

Ya sea en Nueva York o en Madrid, el oportunismo sigue la misma hoja de ruta electoralista y antirrevolucionaria. Como advirtió el camarada Lenin: “En ningún país capitalista civilizado existe la «democracia en general», pues lo que existe en ellos es únicamente la democracia burguesa, y de lo que se trata no es de la «democracia en general», sino de la dictadura de la clase, es decir, del proletariado, sobre los opresores y explotadores”.

Frente al parlamentarismo corrupto, la charlatanería burguesa y las políticas imperialistas de la socialdemocracia, los comunistas sabemos que las elecciones no representan ni de forma remota la manera en la que la clase obrera accederá al poder. Ninguna clase oprimida podrá llegar a dominar sin un periodo de dictadura, de conquista revolucionaria del poder político en la que se aplaste la resistencia de los explotadores capitalistas.

La socialdemocracia evidencia la más profunda bancarrota ideológica del movimiento obrero y se demuestra en cada ciclo político como el lacayo de los monopolios al emplear las elecciones como una válvula de escape al sentir revolucionario de los trabajadores, con el único objetivo de amortiguar los enfrentamientos entre la minoría explotadora y la mayoría explotada, al tiempo que van escalando en la jerarquía política. Pero la verdad es siempre revolucionaria y sabemos bien que la democracia obrera es infinitamente superior a cualquier estado burgués.

La clase trabajadora es el sujeto revolucionario y debe dejar de depositar sus anhelos y esperanzas en políticos de la burguesía reformista. Entendamos que es completamente legítimo acabar con quienes nos condenan al hambre, la represión, la miseria, la explotación, el fascismo y la muerte. Y ya sea en Nueva York, Madrid o cualquier lugar del mundo, el proletariado debe prepararse para destruir por completo el poder del capital, a la burguesía, sus estados y los monopolios que los dominan, alcanzando el pleno desarrollo de la humanidad a través del socialismo como etapa temprana de la sociedad comunista.

 

Madrid, 15 de noviembre de 2025

 

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




El imperialismo es el mayor enemigo de la humanidad

El pasado 29 de octubre, por trigésimo tercera vez, la Asamblea General de la ONU votó en contra del bloqueo norteamericano contra Cuba. La votación fue clara, como viene siendo habitual, 165 votos a favor del fin del bloqueo, 12 abstenciones y 7 votos en contra.

En el año 2024, la misma votación obtuvo 187 votos a favor del fin del bloqueo, 2 votos en contra y una única abstención.

El bloqueo a Cuba es un acto de genocidio contra el pueblo cubano perpetrado por el estado fascista de los EEUU, dejando bien patente que la ONU ha fenecido completamente, al igual que el derecho internacional emanado del mundo tras la Segunda Guerra Mundial. Un derecho internacional que no está muriendo ahora, sino que murió en el mismo momento que se desintegró la URSS y el campo del socialismo al nacer la década de los 90s del siglo pasado.

La ONU, en la década de los 90s del siglo pasado, sirvió para dar barniz de legalidad internacional a las guerras imperialistas de EEUU y su alianza OTANISTA, momento en el que esa potencia asesina actuaba sin obstáculo alguno a la hora de robar y delimitar el mapa político del mundo en virtud de sus intereses crematísticos en su papel de caudillo fascista del mundo. Una ONU que, tras la guerra en Iraq, en 2003, no le servía al imperialismo norteamericano ni tan siquiera para legalizarle las guerras de carroña, en tanto que Francia, Alemania, Rusia o China se opusieron a ella. Desde esa fecha, a EEUU y sus esbirros les ha importado bien poco lo que diga, o deje de decir, la ONU, estando ellos, y los intereses económicos de sus monopolios, por encima de todos y de todo.

Por más que la Asamblea General de la ONU exija el fin del bloqueo genocida contra Cuba, EEUU omite e incumple por sistema lo que la mayoría de los estados que conforman dicha Asamblea General votan, demostrándose la naturaleza reaccionaria de aquellos que dicen ser los adalides de la “democracia” y de la “libertad”, así como la inutilidad – salvo en lo simbólico – de la ONU. Estos reaccionarios que son los que exigen los estándares democráticos a los pueblos del mundo, justificando sus guerras de rapiña en la supuesta democracia y la libertad, son los primeros que la desprecian y siempre las han despreciado pues han atesorado la riqueza a costa de sojuzgar al proletariado, a los pueblos del mundo.

Sin embargo, hay que reseñar que en la votación de 2025, si la comparamos con la de 2024 – a pesar del abrumador rechazo de la mayoría del mundo al infame bloqueo norteamericano contra Cuba -, se han incrementado los estados que se han abstenido y que han votado a favor del bloqueo norteamericano contra Cuba, mostrando un bloque de gobiernos fascistas alineados firmemente junto con el fascista Trump, junto con la potencia norteamericana heredera del III Reich hitleriano.

Los estados que han votado a favor del bloqueo contra Cuba han sido EEUU, Israel, los dos estados que clásicamente han votado en contra de Cuba y en favor del bloqueo en tanto son dos estados fascistas y genocidas. A ellos, se han unido los estados donde gobiernan fascistas como acontece con Argentina, Paraguay, en América Latina y Macedonia del Norte, Hungría y Ucrania en Europa, constituyendo el eje fascista mundial hoy.

Asimismo, se han abstenido los siguientes países: Albania, Bosnia Herzegovina, Estonia, Letonia, Lituania, Moldavia, Rumanía, Polonia, Chequia, Costa Rica, Ecuador y Marruecos. En este bloque de estados los hay con gobiernos abiertamente fascistas como, por ejemplo, los países bálticos, Polonia, Rumanía, Ecuador o Chequia donde de manera abierta se persiguen e ilegalizan a los comunistas. También los hay con gobiernos socialdemócratas, lacayos de Israel que apoyan el genocidio contra el pueblo palestino y de EEUU, como por ejemplo Costa Rica o Albania, o con gobiernos donde participan en alianza con reaccionarios, como por ejemplo Bosnia Herzegovina, demostrando que la socialdemocracia es el ala “moderada” del fascismo.

Mención especial merece la satrapía marroquí y su corrupto monarca, esbirro de los EEUU y socio sionista, Acuerdos de Abraham, donde miran hacia otro lado ante el genocidio contra el pueblo palestino a la par que colaboran para reprimir al pueblo saharaui. Marruecos es la marioneta del norte de África de Trump y de Israel a cambio del reconocimiento de éstos de la soberanía marroquí sobre territorio saharaui.

Esta votación en la ONU evidencia cómo las fuerzas reaccionarias están desarrollando un bloque político bajo el mandato de los EEUU, un bloque que retrata el declive del imperialismo norteamericano que recibe el apoyo diplomático explícito de los estados gobernados por fuerzas abiertamente fascistas y un apoyo por la vía de la abstención de estados altamente corruptos.

Y mientras el imperialismo norteamericano sale derrotado, nuevamente, de la Asamblea General de la ONU, EEUU prosigue en su deterioro económico, con un dólar que pierde influencia a nivel mundial, de tal modo que cada día más países establecen intercambios comerciales al margen del dólar, comprobando cómo avanza el sistema internacional de pagos lanzado por China, al margen de los EEUU, socavando su poder de coacción económica; por otro lado la acentuación de la guerra comercial y arancelaria de Trump tiene efectos como la fuga de capitales y empresas de los EEUU, como los despidos masivos, en total 1,1 millones de despidos en los 10 primeros meses de 2025, también estimulados por el desarrollo de la IA.

EEUU pretende impedir su declive con bloqueos, genocidios, desestabilizando gobiernos e imponiendo títeres reaccionarios y corruptos al servicio de sus monopolios, arremetiendo contra los pueblos y provocando y amenazando con guerras de carroña como está haciendo contra Venezuela o contra Nigeria, ambos países ricos en petróleo y gas, haciendo lo que siempre hizo, robarle la riqueza a los pueblos y sojuzgarlos inmisericordemente.

El imperialismo es la fase del capitalismo de mayor putrefacción, de agonía, de mayor socialización del trabajo y mayor privatización de la riqueza en unas pocas manos. Es la fase de tránsito hacia una formación socioeconómica superior, la fase de tránsito hacia el socialismo.

Cuanto mayor es el declive del imperialismo norteamericano, que se muestra tanto a nivel mundial como en las contradicciones de clase cada vez mayores en el seno de la sociedad norteamericana, tanto más reaccionario, tanto más abraza el estado gringo al fascismo, que es un poder precario que refleja su proceso de agonía.

Hoy hay una pugna por la hegemonía dentro de la formación socioeconómica imperialista, una pugna que cada día aproxima más al mundo hacia el abismo de la guerra mundial. Un imperialismo que en esta pugna se va fragmentando en dos bloques, y que el desarrollo de la inteligencia artificial, de la robotización, va negando la base económica del imperialismo constatando la inviabilidad de dicha formación socioeconómica, que vive ya en días que no le corresponden.

La base del imperialismo es la putrefacción, es la prevalencia del capitalismo financiero, es el saqueo de los pueblos y la explotación inmisericorde de todo el mundo, es la desigualdad superlativa suponiendo la mayor amenaza tanto para el planeta como para la supervivencia de la humanidad.

La revolución socialista ya está lanzada pues en la formación socioeconómica actual ya se han desarrollado todas las fuerzas productivas que caben en ella, y porque las condiciones materiales para la aparición de nuevas y más elevadas relaciones de producción ya han madurado dentro de la formación socioeconómica que está feneciendo, el imperialismo, donde de facto compiten el imperialismo y el socialismo, que avanza a la par que se desarrolla la automatización de la producción que niega el imperialismo de facto.

Los imperialistas tienen claro que su sistema, su formación socioeconómica, está caduca y sólo pueden resolver su inviabilidad destruyendo fuerza productiva, asesinando a millones de seres humanos que les sobran, desarrollando la guerra imperialista y sojuzgando al proletariado. Los proletarios no tenemos otra salida que cumplir nuestra misión histórica, derrocar revolucionariamente el imperialismo y socializar la enorme riqueza que el desarrollo tecnológico genera, o lo que es lo mismo, armonizar el desarrollo de las fuerzas productivas con unas relaciones de producción acordes, esto es, socializar los medios de producción, socializar el desarrollo tecnológico convirtiéndolo en progreso social e histórico. Sin duda, para el proletariado la desaparición del imperialismo norteamericano es muy importante, en tanto éste expresa la manifestación más inhumana y salvaje de los imperialistas, pero no hay imperialismo bueno, pues en esencia es la concentración de la riqueza en un puñado de criminales y la socialización de la explotación y de la pobreza para la humanidad, que es el proletariado.

Los imperialistas saben que se están jugando el todo por el todo, su supervivencia, y saben que la humanidad jamás se podrá emancipar sin la guía emancipadora del proletariado, el marxismo-leninismo, y sin el instrumento que fusiona esa guía con el sujeto revolucionario, el proletariado, que es el Partido Leninista, el movimiento comunista internacional. Por ello, los imperialistas lo apuestan todo al fascismo, al anticomunismo, a la represión brutal del proletariado, de los pueblos del mundo.

 

¡ABAJO EL FASCISMO, MUERTE AL IMPERIALISMO!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DE UN MOVIMIENTO COMUNISTA INTERNACIONAL REVOLUCIONARIO, POR EL DESARROLLO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 11 de noviembre de 2025

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La militarización de la economía

Lenin analizaba en su obra “Imperialismo, fase superior del capitalismo” (1916) la nueva etapa en la que entra el capitalismo, el imperialismo. Sus rasgos característicos son la concentración de la producción y el capital, que da origen a monopolios, la fusión del capital bancario e industrial, creando una oligarquía financiera, la importancia creciente de la exportación de capital y la formación de asociaciones internacionales de monopolios que se reparten el mundo y que, una vez repartido entre las grandes potencias capitalistas, no tienen otra salida que la guerra de rapiña hacia un nuevo reparto del mundo.

En el caso del estado español podemos observar la decadencia del capitalismo por la militarización de la economía, rasgo común de todas las economías capitalistas que han entrado en esta fase. Trump, el gorila rubio, amenaza con dejar fuera de la defensa conjunta al estado español si no alcanza un 5% del PIB en armamento para los próximos cinco años y su palabra es ley por mucho que se disfrace con discursos de disidencia controlada. Esto implica que la producción, el dinero público, la investigación científica, la sanidad, la educación y las pensiones, en fin, todo el sector público se subordinará a las necesidades de la guerra en un futuro próximo. Se habla de recortar un 40% las pensiones para alcanzar el objetivo que le marcan y la adaptación de la economía para sostener el esfuerzo militar a costa de reducir la esperanza de vida de la clase obrera.

Para la burguesía, la militarización de la economía mata dos pájaros de un tiro. El objetivo, aparte de repartirse el botín de la rapiña, es reducir el número de obreros y su esperanza de vida, debido, aparte de la guerra, al desarrollo tecnológico y la automatización que eleva exponencialmente el ejército industrial de reserva hacia el genocidio de amplios excedentes de población que no podrán introducirse jamás en el circuito productivo.

El imperialismo, que muestra a las claras la faz asesina, fascista y perversa de la burguesía, es para Lenin la fase final del capitalismo, marcada por la dominación de los monopolios y el capital financiero, que prepara las condiciones para su crisis total y para la revolución socialista. En este momento el imperialismo convive con una economía planificada y centralizada para evitar lo inevitable, las crisis cíclicas de sobreproducción. El síntoma más evidente es que la economía capitalista actual sólo puede crecer por la creación de servicios y gestión y no le queda otra que destruir para apropiarse de nuevos mercados y reconstruir. En su discurrir ha cumplido con todas sus misiones históricas, revolucionar los medios de producción que, unido a la planificación y centralización del proceso productivo, corresponden a unas relaciones de producción superiores, las socialistas.

Una vez cumplido estos objetivos, la burguesía ha pasado a ser una clase totalmente parasitaria y que sólo puede ofrecer muerte y exterminio a la humanidad internacional, esto es la clase obrera, y también es la antesala de la revolución socialista. La burguesía sólo puede ofrecer ya guerra, miseria y destrucción. Es más que nunca esencial derrocarla y se le ha de combatir en varios frentes, convirtiendo las guerras imperialistas de rapiña en guerras civiles revolucionarias y, también, derrocándola en tiempos de paz mediante su herramienta de choque y vanguardia obrera, el partido comunista.

El PCOE, fiel a la ciencia del marxismo-leninismo, denuncia que la inmovilidad de la clase obrera sólo le traerá el expolio y la guerra y por eso le llama a construir la revolución organizándose en nuestro partido. El socialismo es históricamente inevitable por las características que toma el modelo de producción, pero no nos caerá del cielo, tendremos que conquistarlo. Para ello debemos derrocar a la burguesía en su fase actual, imperialista, asesina y abiertamente fascista, hacia un modelo productivo que garantice la paz mundial y la apropiación social del trabajo social. En esta tesitura nos vemos y la militarización de la economía es un síntoma terminal de la decadencia e inutilidad de la clase explotadora. Por eso te llamamos a unirte a nuestras filas y combatir a la guerra imperialista, la miseria y la explotación.

 

¡Obrero, estudiante, campesino, únete al PCOE!

¡Por la destrucción del imperialismo!

¡Socialismo o barbarie!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




En solidaridad con el sindicato italiano USB

Toda acción realizada por la clase obrera en defensa real de sus intereses, o simplemente por solidaridad hacia el proletariado que se encuentra en otros países, genera una reacción represiva de la burguesía. No puede ser de otra manera, puesto que todo lo que intente empujar la estrechez de los márgenes tolerados por la clase dominante puede amenazar la estabilidad de dicho dominio de los explotadores.

Tal es el caso de Italia. El 3 de octubre los trabajadores salieron a las calles a protestar por la inacción del Estado a la hora de defender a quienes se encontraban en la Flotilla Global Sumud y fueron secuestrados por los sionistas, pero también se manifestaron para exigir el fin del genocidio. Fue una huelga general convocada por Unione Sindacale di Base (USB), sindicato que está siendo acusado por el Estado porque, según las instituciones, no se ha cumplido el preaviso de diez días obligatorio cuando la huelga no trata de defender derechos constitucionales. Por su parte, USB ha dejado claro que sí defienden dichos derechos porque se trataba de exigir la protección de ciudadanos italianos, así como acciones contra un genocidio en el que el Estado italiano es cómplice.

En cualquier caso, USB ya ha protagonizado movilizaciones de masas en el país, llamando a los trabajadores a manifestarse contra el genocidio y participando decenas de miles de obreros en septiembre. Dado que tiene influencia y puede convertirse en un símbolo de lucha en respuesta a la situación miserable que atraviesa la clase obrera, la represión y la difamación es la táctica de la burguesía para deslegitimar la lucha, agotarlos con sanciones y procedimientos legales, intentando generar rechazo y miedo en los trabajadores que lleguen a admirar la fuerza del sindicato. Quienes acusan a USB son, en realidad, aquellos que han facilitado el genocidio con su armamento y apoyo a Israel; son quienes transfieren cada vez más recursos a la terrorista OTAN deteriorando los recursos públicos. Son, en definitiva, los criminales que pisotean la vida de la clase obrera cada día y pretenden extraer hasta la última gota de sangre de nuestra clase, dispuestos a enviar al proletariado a la muerte cuando sea necesario.

Los capitalistas colocan en el tablero el fascismo porque su sistema se resquebraja. Necesitan torcer las ansias de lucha del proletariado y colocar muros en su camino constantemente, causando agotamiento y desesperanza, a la vez que atomizan y recogen el hastío de los más atrasados ideológicamente para legitimar la mayor reacción, la mayor deshumanización. Aunque ya no existe la URSS para enfrentar al imperialismo, la irremediable crisis del capital pone contra las cuerdas a los explotadores. Por un lado, deben buscar desesperadamente fórmulas para que no se derrumbe su base económica, como son la guerra interimperialista y el control político y de los recursos del Sur Global. Por otro lado, deben enfrentar las consecuencias de la miseria que conlleva la fase monopolista, y cuanto más capital concentra un puñado de parásitos, mayor miseria para quienes producen toda la riqueza, y es por ello que la clase obrera no tiene más remedio que salir a las calles a combatir.

El Partido Comunista Obrero Español se solidariza con USB, pues está siendo perseguido por allanar, con sus acciones, el terreno a futuras protestas y movilizaciones proletarias, a la par que está ensanchando la musculatura del proletariado mediante el desarrollo del sindicalismo de clase en el país transalpino. Solo el proletariado organizado contra el capital puede poner fin a la barbarie y la miseria generadas por el capitalismo que hoy vive días que ya no le corresponden. Más allá de la imprescindible herramienta que suponen los sindicatos, no debemos olvidar que cada paso hacia la defensa de nuestros intereses, de nuestra clase, amenaza a los intereses de la burguesía, de los explotadores. Es por ello que todo aquello que sirva como facilitador de la lucha de clases y pueda elevar la conciencia de clase, potencialmente construye el camino que debe romper, en última instancia, con las restricciones que impone la criminal burguesía. La meta no debe ser otra que la construcción del socialismo, y eso pasa por todas las acciones que estén a nuestro alcance y tengan como objetivo la lucha sin cuartel contra la burguesía; la toma del poder por parte de la clase obrera.

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




La bancarrota del imperialismo norteamericano y la guerra

Pasados unos días de la “huelga general” contra el genocidio palestino, el estado fascista de Israel sigue asesinando a palestinos en Gaza y en Cisjordania. El “Plan de Paz” para Gaza de Trump, aplaudido por los medios de manipulación de masas y sus sicarios opinadores – llamados tertulianos – para engañar al proletariado, no es más que el certificado de exterminio del pueblo palestino emitido por EEUU, con el aplauso de sus esbirros, para saquear Gaza – sus yacimientos petrolíferos – y hacer que el yerno de Trump, la familia Blair y una pléyade de capitalistas se hagan de oro gracias a megacontratos urbanísticos que harán de Gaza un títere de EEUU y para otorgar impunidad a los responsables del genocidio. Coparticipes de dicho crimen fueron los gobiernos como el de Egipto, Qatar, Turquía, Arabia Saudí, EAU, Pakistán, Jordania o Indonesia, y testigos del mismo los lacayos norteamericanos, y cómplices del genocidio sionista contra el pueblo palestino, entre los que se encuentra el Estado español y el resto de estados de la UE y, también, Gran Bretaña.

En la misma semana, Trump cerraba un próximo encuentro con Putin en Budapest para explorar la posibilidad de tratar de cerrar la guerra entre Rusia y Ucrania, a la par que se reunía con la marioneta fascista de Zelenski para aleccionar a este sobre la posición norteamericana para tratar de que se cierre la guerra.

Unos EEUU que, a pesar del negocio redondo que le está proporcionando la guerra ruso-ucraniana – puesto que no solo se está lucrando con la venta del GNL a un precio muy superior al que proveía Rusia, convirtiéndose en el principal proveedor de la UE, sino también con las armas que está colocando a Ucrania pagadas por los contribuyentes de los estados miembros de la UE – tiene necesidad de cerrar frentes para abrir guerras en otros puntos del mundo – tanto en América Latina como contra China fortaleciendo posiciones, y armando, tanto a Taiwán como Japón – para tratar de menguar la bancarrota económica y social que le asola.

EEUU tiene una deuda externa, con entidades financieras y estados que no son los EEUU, de 37 billones de dólares, de los que 9,2 billones vencen antes del 31 de diciembre de 2025, unido a la deuda “no financiada”, o lo que es lo mismo, cuyos acreedores son ciudadanos o entidades estadounidenses, que asciende a 104,6 billones de dólares. A ello hay que unirle los 18,39 billones de dólares de deuda de las familias. Una deuda no solo impagable, sino que acredita que EEUU es un estado económicamente en situación de quiebra, de default económico, al igual que su sociedad.

El estado federal norteamericano está cerrado ya que el Congreso no ha aprobado los presupuestos a Trump, por el momento. Por otro lado, los bancos regionales Bancorp y Western Alliance anunciaban el impago de dos préstamos vinculados a hipotecas basura, que recrudece la crisis financiera norteamericana desencadenada en 2023 con la quiebra de Silvergate Bank, Signature Bank y el Silicon Valley Bank, que va flechada hacia un crac financiero. El déficit comercial de EEUU, en julio de este año, ascendió a los 78.300 millones de dólares, hecho que implica que siga creciendo la deuda externa, insostenible, que el dólar como moneda global siga retrocediendo. La reindustrialización sin mano de obra – robotización – en EEUU prometida por Trump incrementaría los costes multiplicándose los índices de la deuda externa norteamericana.

Ante la situación terminal de la economía norteamericana, Trump está optando por depreciar el dólar para abaratar la deuda y para tratar de reducir el déficit comercial por la vía de incrementar las exportaciones, hacer que los tipos de intereses bajen para rebajar los intereses de la deuda, y proceder al rescate de empresas con dinero público a la par que se reducen los programas sociales. Estas medidas tienen sus efectos perniciosos ya que incrementarán la inflación, azuzarán mucho más la crisis política de la sociedad norteamericana, fortalecerán las monedas que compiten con el dólar a nivel mundial y exacerbarán, todavía más, la guerra comercial de EEUU con el resto de las potencias imperialistas. Por tanto, EEUU se encuentra en una situación económica que exhibe un estado de declive absoluto y, por cada medida que se ve obligado a adoptar para tratar de disminuir sus problemas económicos, lo que hace es acrecentarlos.

Esta situación de crisis terminal de la economía de EEUU también conlleva una crisis social y política. En EEUU se están confrontando aparatos estatales contra el estado federal, se están produciendo bloqueos institucionales y, como acontece en el imperialismo en que el estado tiende hacia la reacción, se judicializa la política teniendo un reflejo directo en el desprestigio de las instituciones burguesas y de desconfianza en el pueblo norteamericano que va en aumento. Ello se multiplica con la desigualdad social existente en EEUU, donde el 10% más rico concentra más del 70% de la riqueza del país, en la confrontación entre las ciudades y las zonas rurales, así como la cuestión de discriminación por cuestión de raza. Un caldo de cultivo que aboca a EEUU a la confrontación civil ya que el pueblo ya se ve obligado a confrontar de una manera más abierta al fascismo instalado en el estado.

Esta situación empuja a EEUU a la guerra imperialista, a la guerra para saquear y someter a los pueblos. Ya Trump, cuando accedió al gobierno, planteó que el continente americano – desde Canadá (a quien planteó que se anexionara a EEUU) al Polo Sur – debía estar bajo el dominio norteamericano y ser saqueado por dicha potencia, también mostrando sus apetencias sobre Groenlandia.

Trump, abrazando la Doctrina Monroe, considera que el continente americano es propiedad de los imperialistas norteamericanos y necesita disponer de todos los recursos y riquezas de las diferentes naciones de dicho continente. Un continente americano donde la presencia de China hace que EEUU retroceda. China es el primer socio comercial de las economías más potentes de América Latina como Brasil, Argentina, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Colombia, Chile o Perú, ascendiendo la cifra de negocio con dicho continente en 2024 a 518.470 millones de dólares.

El continente americano es la constatación del declive imperialista norteamericano, donde China, y BRICS, ganan peso en detrimento de EEUU. El triángulo del litio – Chile, Bolivia y Argentina – concentra el 70% de las reservas de litio del mundo, metal esencial para la construcción de baterías. Por otro lado, Venezuela tiene las mayores reservas de petróleo del mundo y la octava mayor reserva de gas, así como importantes yacimientos de oro.

Esta es la verdadera razón, la bancarrota económica del imperialismo gringo y la necesidad de robar por la fuerza la riqueza de otros pueblos, por la que el genocida estado norteamericano ha enviado barcos de guerra contra Venezuela, estando decidido a iniciar una guerra contra Venezuela, como lo acredita la autorización del asesino de Trump para que la CIA realice operaciones agresivas en el país de Chávez  y, también, contra Colombia y, sin lugar a dudas, posteriormente, no dudarán en arremeter contra Cuba, algo que ya están haciendo recrudeciendo el bloqueo, que es un acto de genocidio que el estado norteamericano perpetra desde hace más de 60 años y que le ha costado a Cuba más de 1,5 billones de dólares.

Por otro lado, EEUU hará lo indecible porque la extrema derecha alcance el poder en Brasil el próximo mes de octubre de 2026, como está haciendo todo para sostener al gobierno fascista de Milei en Argentina, al objeto de desbancar a China como máximo socio comercial, así como socavar la influencia financiera de China en Argentina. Un Milei que ha demostrado lo que se esperaba de él, un vulgar ladrón fascista que ha enriquecido al capital financiero y que ha masacrado al pueblo argentino, pretendiendo entregar la riqueza argentina a EEUU. Sin embargo Argentina, a pesar del dinero que EEUU ha inyectado en el país para salvaguardar los intereses de los monopolios norteamericanos a través del préstamo del FMI de 20.000 millones de dólares en abril, de un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de 500 millones de dólares, y de la injerencia en los comicios de octubre mediante la suscripción de un acuerdo de estabilización cambiaria de 20.000 millones de dólares y del compromiso de Bessent y Trump de hacerse cargo de todo lo que sea necesario para sostener al estado, comprueba que los efectos de todas esas acciones no sirven para sostener el cambio entre el peso y el dólar, de tal modo que toda la propaganda y dinero norteamericano no están sirviendo para evitar la bancarrota de la economía de Argentina demostrándose la debilidad, tanto del dólar, como del gobierno norteamericano para sostener económicamente a Argentina y, consecuentemente, retratándose, nuevamente, el declive económico norteamericano.

EEUU, y sus socios imperialistas, han apostado todo al fascismo como único salvavidas, y morirán matando. Todo lo que brota de “occidente” está putrefacto y está preñado de fascismo. Pero, por más guerras que hagan, el sistema económico imperialista no podrá sostenerse pues es inviable, vive en días que ya no le corresponden. La única salida del imperialismo es asesinar y robar sin piedad, es masacrar al proletariado, sojuzgar a los pueblos del mundo y, aún y así, a cada paso que da la robotización niega más el capitalismo y sienta las bases materiales para que el mundo entierre la formación socioeconómica capitalista y alumbre la socialista.

La revolución socialista, objetivamente, ya está lanzada, sin embargo, es necesario que la clase obrera tome conciencia de ello para hacer lo que le corresponde, apuntillar al capitalismo, mandarlo al estercolero de la historia y construir el nuevo mundo, el socialismo.

El imperialismo hoy es el mayor peligro que tiene la humanidad para su supervivencia, y EEUU que lleva más de medio siglo siendo el mayor enemigo de ésta, en su declive imperial no tiene más salida que sojuzgar a los pueblos y arremeter sin piedad contra el proletariado, como está haciendo con los trabajadores inmigrantes.

Únicamente el proletariado organizado y dirigido por el movimiento comunista, armado con el marxismo-leninismo, puede acabar con esta barbarie acabando con el imperialismo que lo genera. Cuanto más tardemos los comunistas en articular una salida organizativa y política revolucionaria al proletariado, más sangre inocente se derramará. ¡Para que el género humano pueda vivir el imperialismo debe morir!

El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento al pueblo a la organización revolucionaria contra el capitalismo y su Estado, hacemos un llamamiento a engrosar las filas del Partido. Asimismo, nuestro Partido envía todo nuestro internacionalismo proletario con el pueblo venezolano y todos aquellos pueblos que están siendo agredidos por el imperialismo, apelamos a su organización y unidad para repeler la agresión norteamericana, agresión que repudiamos y rechazamos. EEUU y los imperialistas son enemigos jurados de la humanidad y, consecuentemente, luchar contra el imperialismo sin cuartel, en todos los terrenos, construyendo la revolución socialista, es la mayor acción de humanismo que el proletariado puede realizar.

 

 ¡MUERTE AL IMPERIALISMO!

¡CONSTRUYAMOS LA REVOLUCIÓN PROLETARIA, CONQUISTEMOS EL SOCIALISMO!

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS!

 

Madrid, 25 de octubre de 2025

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El imperialismo y Palestina

Por mucho que los medios de comunicación de masas del capital se empeñen en ubicar el inicio del conflicto palestino-israelí hace dos años, con el ataque contra población civil en territorios ocupados ilegalmente por los colonos judíos, éste es consecuencia del proceso de descolonización británica de la zona dictado por el imperialismo donde Europa vio en el sionismo, como variante del fascismo que es, la fórmula para resolver la cuestión judía en Europa, o lo que es lo mismo, construir un estado sionista donde poder enviar a los judíos ya que los capitalistas europeos eran, y son, profundamente fascistas. En los últimos dos años y para legalizar el genocidio, el estado de Israel se ha servido de Hamas, organización a la que ha financiado, y que con sus acciones ha contribuido tanto a dar cobertura a la agresión imperialista como a agravar el sufrimiento de la población palestina. En este genocidio contra el pueblo palestino Gaza se ha convertido en un gran campo de exterminio siendo el estado de Israel un fiel discípulo del III Reich nazi. Y en río revuelto, el estado sionista se convierte en el engarce del imperialismo de EEUU y de sus planes expansionistas en la región. Siempre bajo las más diversas excusas, EEUU ha invadido territorios, explotado recursos y suprimido culturas, imponiendo sus propios intereses pasando por encima de los pueblos, matando a sangre y fuego.

Así, el imperialismo impide que los pueblos decidan libremente su destino, perpetuando el expolio, la pobreza y el genocidio y, a lo largo de la historia, se convierte en la principal fuerza que niega el derecho a la autodeterminación y a la propia supervivencia de la humanidad. Por lo tanto, combatir al imperialismo es una lucha por la dignidad, la justicia, la vida humana y su bandera de resistencia se llama socialismo. Para construir este dique, la clase obrera organizada debe trabajar hacia la construcción de la revolución proletaria mundial en lucha franca y abierta contra el imperialismo, y que en el caso del estado español nuestra clase obrera se encuentra subyugada bajo los mandatos de la UE y la OTAN.

Desde el PCOE nos solidarizamos con la lucha por la supervivencia del pueblo palestino de la bota asesina del imperialismo y preparamos nuestra labor internacionalista en la pelea contra nuestra propia burguesía.

 

¡Por un estado único palestino!

¡Por el fin de la agresión al pueblo palestino!

¡Por la muerte del imperialismo construyamos poder obrero!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Palestina retrata al imperialismo y su producto más nocivo, el oportunismo

El pasado lunes 29 de septiembre, el canalla que preside los EEUU, Donald Trump, corresponsable del genocidio perpetrado contra el pueblo palestino junto a Netanyahu y Biden, difundió un Plan sustentado en 20 puntos que garantiza el dominio norteamericano en la zona y la muerte del pueblo palestino.

Un Plan donde EEUU pondrá una serie de esbirros al servicio de los intereses estadounidenses, denominado “comité palestino tecnocrático y apolítico” que seguirá las órdenes dictadas por Trump que, a su vez, estará acompañado por criminales de guerra como Tony Blair y demás basura reaccionaria puesta por EEUU, al objeto de controlar completamente la zona, saquearla y establecerla como otra base geopolítica más de EEUU. Esto es el punto 9 del Plan de Trump. Aunque, mejor dicho, deberíamos señalar que es el Plan que satisface los intereses del capital anglo-norteamericano, estando detrás del mismo, por ejemplo, el Instituto Tony Blair para el Cambio Global (TBI) y Boston Consulting Group – consultora estratégica global vinculada a la Fundación Humanitaria de Gaza. Es por ello que Tony Blair se halla como valido norteamericano, no porque le importe en absoluto los designios del pueblo palestino, o de ningún pueblo del mundo, sino que lo que está haciendo es defender, en primera persona, los intereses económicos, inmobiliarios, de su familia en la zona de Gaza. Tanto Trump, como sus socios como es el caso de Blair, buscan enriquecerse exterminando a Palestina con un pelotazo inmobiliario – Riviera Trump sobre las ruinas de Gaza – así como apropiarse de los yacimientos petrolíferos existentes en la costa de Gaza.

Sin duda, la fase de demolición y genocidio de Gaza, diseñada por EEUU y ejecutada por el estado fascista de Israel, que es un títere yankee, ya realizada, debe dar paso al sometimiento y al pleno dominio norteamericano bajo un formato de tratado de paz, donde EEUU haga caja después del genocidio realizado. Esa es la pantalla que corresponde para EEUU, que de facto persigue hacer desaparecer a Palestina, o mejor dicho, los norteamericanos usarán a los palestinos que se queden – que serán los que necesiten, pues al resto o los habrá asesinado o expulsado – como mano de obra barata para hacer una colonia a la que, cuando los propios norteamericanos consideren, llamarán estado palestino (puntos 12 y 19 del Plan de Trump).

Por otro lado, el Plan de Trump no solo persigue borrar de la faz de la Tierra a Palestina, sino también otorgar la impunidad y amnistía a los dirigentes políticos del genocida y fascista estado de Israel, así como a sus aliados de Hamás, que han quedado totalmente retratados al aceptar este Plan que atenta contra la existencia de Palestina. Un Plan que niega en la práctica, y por completo, no solo la existencia de un estado palestino sino la existencia de palestina como pueblo. Pero es lógico, Hamás – al que Trump otorga rol de parte, excluyendo al pueblo palestino y su resistencia armada – ni representa al pueblo palestino y sus intereses políticos y económicos no se corresponden con los del pueblo palestino, siendo parte del entramado norteamericano en la zona – recordemos que Israel financió a Hamás – y en sus relaciones con Catar.

Esta propuesta de liquidación efectiva de Gaza, y también de Palestina, planteada por Trump ha sido muy bien recibida por el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez.

 

La socialdemocracia, como ala moderada del fascismo que es, se desenmascara apoyando la propuesta de Trump y el enriquecimiento de compañeros suyos como la familia Blair. Resulta que el estado palestino que defiende Sánchez es aquél dirigido desde Washington, donde los palestinos, a lo sumo, sean la mano de obra barata del negocio de la reconstrucción que llenará las arcas de los capitalistas norteamericanos y sus aliados, que necesitan destruir y saquear a los pueblos para tratar de eludir la bancarrota en la que se encuentran, labor que no les va a ser posible pues su declive es irreversible.

El destino que los imperialistas norteamericanos han escrito para Palestina es, por un lado, apropiarse de Gaza que se convierte en una colonia – incluso en un resort turístico – norteamericana, donde EEUU también se quedará con los yacimientos petrolíferos de Gaza y, consecuentemente, con el control de Gaza. Por otro lado, Cisjordania será pasto de la anexión a Israel al objeto de apropiarse de los recursos hídricos de dicho territorio, para nutrirse del recurso escaso del agua y para desarrollar infraestructura eléctrica – fuerza eólica – que proporcione a Israel tanto agua potable como electricidad. Y es así como, en la práctica, el imperialismo liquida absolutamente a Palestina y a su pueblo. ¡Esto es lo que apoya el presidente del gobierno español y, por tanto, el gobierno “más progresista de la historia”!

Los imperialistas, entre los que se encuentra el miserable presidente español, nuevamente demuestran que los pueblos jamás podrán emanciparse bajo el imperialismo y que hablar de autodeterminación en la formación socioeconómica imperialista es pura falacia pues son las potencias imperialistas los que dibujan las fronteras de los estados y constituyen los estados que les convienen en el mapa político del mundo. Ello se constata con nitidez en el punto 19 del acuerdo que plantea Trump, que señala “A medida que avance la reconstrucción de Gaza y se lleve a cabo fielmente el programa de reformas de la Autoridad Palestina [tecnócratas apolíticos bajo el mando de Blair y Trump], podrían darse finalmente las condiciones para una vía creíble hacia la autodeterminación y la creación de un Estado palestino, lo que reconocemos como la aspiración del pueblo palestino”. Esto es, que la “autodeterminación” del pueblo palestino no la harán los palestinos, sino que se la hará el presidente norteamericano desde la Casa Blanca en los términos que estimen Trump y compañía, como por ejemplo el bandido de Tony Blair. ¡Esto es lo que aplaude el presidente del gobierno español y el gobierno “más progresista de la historia”! Como se puede apreciar, el rostro de la socialdemocracia y del oportunismo es criminal.

Otro que ha aplaudido el Plan de Trump es el reaccionario de Carles Puigdemont, el mismo que traicionó el mandato del pueblo catalán en el referéndum del 1 de Octubre de 2017. Siendo el máximo traidor del derecho a la autodeterminación de Cataluña, donde dicho pueblo puso el cuerpo y votó en las urnas para conquistar su emancipación nacional mientras el presidente salía por patas hacia Bruselas en lugar de implementar el mandato de los catalanes, no es de extrañar que apoye una propuesta, como la de Trump, que niega en la práctica no solo el derecho a la autodeterminación de los palestinos, sino la existencia de la propia Palestina. Estos acontecimientos demuestran que, bajo el imperialismo, la lucha por la autodeterminación de las naciones oprimidas está indisolublemente unida a la lucha por el socialismo, que es la única manera con la que los pueblos oprimidos pueden emanciparse del imperialismo opresor que constituye el mayor peligro para la vida humana, para la humanidad.

Mientras tanto, en el estado español la clase obrera sale a la calle repudiando el genocidio que se perpetra en Palestina, repudiando la expresión criminal del imperialismo y sus efectos sobre Gaza. Sin embargo, el proletariado en el estado español, que repudia el genocidio producido, y que refleja una solidaridad internacional inherente a lo que es el proletariado, una única clase mundial, está siendo engañado por el oportunismo y la socialdemocracia, por los partidos que gobiernan y que apoyan al gobierno, así como los sindicatos manejados por el Estado y partidos que insultan al comunismo llevando en sus siglas la C de comunista. Sin duda, Netanyahu es un criminal, pero éste y el estado sionista existen como consecuencia de la existencia del imperialismo y, en particular, de la existencia de EEUU como caudillo del mundo y la situación de bancarrota económica en la que se encuentra.

Las fuerzas oportunistas parlamentarias que mantienen a un gobierno que está atentando contra los intereses del proletariado – manteniendo la ley mordaza y reprimiendo al pueblo cuando se moviliza, no dudando en enviar las tanquetas a obreros y estudiantes cuando se manifiestan por sus intereses de clase, encarcelando a artistas y comunistas, ampliando la edad de jubilación y recortando las pensiones de jubilación, manteniendo las políticas laborales impuestas por el corrupto lacayo de la Patronal de Rajoy, etcétera -, tratan de desviar la atención de sus corruptelas y los efectos perniciosos y empobrecedores de sus políticas económicas contrarias a la clase obrera, blanqueándose con el asunto de Palestina a la par que defienden de facto el intercambio económico y comercial con Israel, que reconocen de facto la soberanía de Israel sobre la Palestina ocupada – como se ha visto con el caso de la flotilla – y que aplauden el Plan de Trump para saquear y acabar con Palestina.

Por otro lado, la actuación de parte del movimiento comunista español está siendo vergonzosa, propia de traidores pequeñoburgueses que es lo que son. Quien mejor está ilustrando esto que decimos es el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) y los diferentes “partidos” que lo componen, no dudando en blanquear a la burguesía, a los partidos oportunistas que están en el gobierno, descollando esta forma traicionera de actuar en Valencia, Alicante o Canarias, tal y como nuestro Partido en Canarias denunció los pasados 9 de septiembre en comunicado “¿Apoyo a Palestina o instrumentalización del genocidio?” y 7 de agosto en el comunicado “La farsa del Estatuto de Neutralidad de Canarias”. Un Partido que engaña al proletariado indicando abiertamente que China es socialista cuando en China no sólo prevalece la propiedad privada sobre los medios de producción, sino que ésta es el segundo socio comercial más importante que tiene Israel – tras EEUU.

 

Como partido oportunista que es, el PCPE aparte de blanquear a los que son tan burgueses como ellos, los partidos del capital, de la “izquierda” del régimen heredero de Franco, engaña al proletariado blanqueando al imperialismo y a los imperialistas, como por ejemplo hacen con China, a la par que pregonan la consigna falsa, por idealista y desclasada, de “Desde el río hasta el mar, Palestina vencerá”.

Palestina jamás podrá vencer, ni ningún pueblo del mundo, si no se acaba con el imperialismo. Palestina jamás podrá vencer si se blanquea a los verdugos que masacran a Palestina, a los pueblos del mundo y, en definitiva, al proletariado que, realmente, es la humanidad. Cosas ambas que, por ejemplo, hace el PCPE – blanquear al imperialismo y a la burguesía -, profesando el oportunismo más asqueroso.

Para que Palestina pueda emanciparse, el proletariado debe organizarse y luchar por liquidar al imperialismo y desarrollar la Revolución Proletaria Mundial, imponiendo el socialismo. El proletariado en cada nación debemos de levantarnos contra los imperialistas autóctonos, integrados en el caso del estado español en la UE y militarmente en la OTAN, al servicio de los EEUU y del orden mundial imperialista. En el Estado español nos corresponde fortalecer el movimiento comunista dentro del estado, pero no para ir de palmeros con el PSOE, IU o Nueva Canarias como hace el PCPE, sino para ir en contra del Estado del capital, para derrocarlo y para desarrollar una lucha revolucionaria que ve en el oportunismo el mayor enemigo y el mayor freno para el desarrollo de dicha lucha.

Palestina, ni ningún pueblo del mundo, no puede vencer mientras el proletariado no derroque el imperialismo y al imperialismo se derroca estado a estado, y el proletariado no puede hacer eso mientras no se fortalezca el movimiento comunista desde unas posiciones revolucionarias y a la ofensiva.

Palestina no vencerá mientras el proletariado no cumpla con su deber histórico, derrocar a la burguesía y al imperialismo y construir el socialismo dirigido por el proletariado revolucionario y de vanguardia, la fuerza del movimiento comunista internacional armado del marxismo-leninismo. Luchar por la emancipación de Palestina y por el fin de la guerra imperialista se hace acabando con el imperialismo, rompiendo la cadena imperialista por los eslabones que sean necesarios, que traducido para el estado español, pasa por denunciar y combatir a muerte al oportunismo, fortalecer las filas del Partido y entroncarnos con las masas proletarias para que éstas constituyan sus órganos de poder y se confronten al estado burgués, para romper la cadena imperialista por nuestro eslabón y poner la riqueza del país al servicio del proletariado y de la revolución proletaria mundial.

 

¡ABAJO EL IMPERIALISMO Y EL OPORTUNISMO, QUE ES SU ARMA MÁS AFILADA CONTRA EL PROLETARIADO!

¡POR UN ÚNICO ESTADO PALESTINO SOCIALISTA DONDE CONVIVAN OBREROS DE CUALQUIER CREENCIA RELIGIOSA, POR LA DESAPARICIÓN DEL ESTADO FASCISTA DE ISRAEL!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 5 de octubre de 2025

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Global Sumud Flotilla: Solidaridad vs Internacionalismo

La Global Sumud Flotilla que partió desde Barcelona con una treintena de barcos ha tenido que regresar a causa de una tormenta en el litoral catalán. Una misión humanitaria que ha reunido a más de 300 “voluntarios y activistas internacionales” con el objetivo de romper por mar el bloqueo israelí y llevar alimentos y medicinas a la población palestina. Mientras se decide cuándo se retomará la marcha hacia Palestina, es preciso analizar la naturaleza de esta expedición.

La Global Sumud Flotilla es un claro ejemplo de que el internacionalismo proletario está en el corazón de las masas, de que el mundo está con Palestina, pues su causa es la del proletariado mundial en tanto el apoyo que reciben es la de los explotados y oprimidos del mundo. Por el otro lado, es evidente que el Estado genocida de Israel solo sostiene su barbarie por la complicidad de las fuerzas imperialistas y los intereses del complejo industrial armamentístico, que están de acuerdo con la política de exterminio y hacen que el gobierno de Netanyahu no tenga que enfrentarse a ningún juicio por crímenes de guerra pese a todas las atrocidades que comenten a diario.

Pese a las buenas intenciones de iniciativas como la mencionada, no podemos acabar con el genocidio palestino a través de la mera solidaridad. Es primordial unir a los trabajadores del mundo desde su nexo común, que es la clase social a la que pertenecen. Es natural que, ante las injusticias y las atrocidades que se están viviendo en Palestina, el pueblo manifieste detalles de internacionalismo proletario en forma de solidaridad internacional. No obstante, el internacionalismo proletario va mucho más allá, ya que el mayor acto de solidaridad posible sería derrocar a los gobiernos capitalistas y a las élites burguesas que están de acuerdo con el genocidio y que mantienen relaciones de cualquier índole con el Estado genocida de Israel.

La hipocresía antibelicista del eurocomunismo y la socialdemocracia se desenmascara rápidamente cuando, según datos de la propia Secretaría de Comercio, el Estado español es el país de la Unión Europea que más armas y municiones ha importado desde Israel durante el año 2025. Esa es la naturaleza cómplice del “gobierno más progresista de la historia” para con el genocidio palestino y la muestra clara de los crímenes que cometen organizaciones como el PCE contra los trabajadores del mundo.

La solidaridad internacional, como vemos con la participación en la Global Sumud Flotilla de auténticos oportunistas como Ada Colau, puede provenir incluso de fracciones de la pequeña burguesía y de políticos capitalistas, con acciones poco más que simbólicas que adolecen de una serie de limitaciones al no cuestionar las estructuras materiales que sostienen el capitalismo en su fase imperialista, al tiempo que obvia la lucha de clases como único motor de transformación histórica. Los comunistas no pretendemos quedarnos en la mera “presión diplomática”, queremos acabar con este sistema inhumano que se asienta en la opresión, la explotación, la guerra y la muerte.

Es ahí donde aparece el internacionalismo proletario como principio estratégico fundamental del movimiento obrero organizado, pues la clase obrera a nivel internacional tiene unos intereses comunes que chocan frontalmente y de forma irreconciliable con los intereses de la burguesía. No se trata únicamente de expresar nuestra negación hacia la barbarie del sistema, sino de avanzar de manera organizada en la lucha conjunta de todos los trabajadores del mundo contra el imperialismo y el modo de producción capitalista. Es ahí donde también debe aparecer la respuesta del proletariado israelí contra su propio gobierno, cuya misión ahora es respaldar la legítima defensa revolucionaria de todas las fuerzas que luchan contra el imperialismo israelí y sus aliados de la OTAN, especialmente a aquellas fuerzas comunistas que defienden la imposición de la dictadura del proletariado en la región.

La solidaridad puede ser un paso inicial de denuncia y de toma de conciencia para muchos, pero es insuficiente. Nuestra única alternativa es la vía revolucionaria, provocar un cambio en la correlación de fuerzas, apoyar la revolución socialista como base para la lucha de los pueblos oprimidos y pasar de la solidaridad al derrocamiento del sistema.

 

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

¡ABAJO EL ESTADO DE ISRAEL!

Madrid, 2 de septiembre de 2025

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)