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Comunicado al Partido del Trabajo de Corea en el noveno aniversario del fallecimiento de Kim Jong Il

“La superioridad esencial del socialismo consiste en que en él todo está al servicio de las masas populares” – Kim Jong Il

 

El Partido Comunista Obrero Español se une al dolor de todos los militantes del Partido del Trabajo de Corea, de los trabajadores, oficiales y soldados del Ejército Popular de Corea, así como al dolor del pueblo norcoreano en su totalidad con motivo del noveno aniversario del fallecimiento del máximo dirigente Kim Jong Il.

Kim Jong Il supo dirigir con acierto el proceso revolucionario coreano, el cual se hallaba enmarcado en unas condiciones internacionales completamente hostiles. A finales del siglo XX, cuando el bloque presidido por la Unión Soviética – en su fase socialimperialista – era completamente desmantelado, las fuerzas anticomunistas no dudaban en declarar que el siglo XXI sería una centuria sin socialismo. El papel de la República Popular Democrática de Corea ha sido vital para tirar por tierra tales mentiras y defender el socialismo científico en un contexto internacional caracterizado por la confusión ideológica y el abandono de los postulados revolucionarios.

Las manipulaciones constantes que realizan los medios serviles al capitalismo y las provocaciones diarias que el imperialismo lleva a cabo no han sido ni serán suficientes para socavar la voluntad de un pueblo que quiere ser soberano. Las proezas de quienes defienden la causa del proletariado y la lucha por el socialismo serán siempre eternas.

Reciban un abrazo solidario de vuestros hermanos comunistas en el Estado español.

 

¡Viva el internacionalismo proletario!

Madrid, 17 de diciembre de 2020

Secretaría de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)




El PCOE en solidaridad con el Sáhara Occidental

El sábado 28 el pueblo saharaui se manifestó en Málaga contra el imperialismo marroquí y la complicidad del Estado español.

Los representantes locales del PCOE asistieron en solidaridad y apoyo, repartiendo la siguiente octavilla:

El pueblo saharaui ondeó las banderas del Partido, y el Partido las banderas del pueblo, como la muestra más pura de hermandad y camaradería.

El pueblo saharaui es conocedor de sus hermanos, los comunistas, pues nos une el internacionalismo proletario, la lucha contra el imperialismo y una clase con intereses comunes.

 

 

¡POR EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!
¡POR LA LIBERTAD DEL SÁHARA!
¡POR LA SOLIDARIDAD ENTRE PUEBLOS!

Comité local del PCOE en Málaga




¡Sáhara libre!

“Marruecos puede comprar todo el material armamentístico del mundo, pero jamás podrá comprar los corazones de un pueblo que cree en su causa y está dispuesto a morir por ella” – Oubi Bachir

Actualmente, la ocupación del Sáhara Occidental es el conflicto internacional en el que el Estado español tiene una mayor responsabilidad. En 1975 todos los habitantes del Sahara Occidental tenían la nacionalidad española y era considerada la provincia número cincuenta y tres. El dictador Franco se vio obligado a convertir la colonia en provincia española tras las presiones de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para que descolonizara el territorio. Con esta maniobra conseguiría tiempo para seguir controlando un territorio que le proporcionaba fuertes ingresos.

La historia de los saharauis es una historia de resistencia hacia sus tres agresores: España, Mauritania y Marruecos. En 1900, después de las disputas entre Francia y España, se convierte en colonia española con la firma del Tratado de París, donde se fijan las fronteras de las colonias de ambos países en el Norte de África. En 1969, Mohamed Basiri funda el Movimiento de Vanguardia para la Liberación del Sáhara, un año más tarde desaparece Basiri durante una manifestación en la explanada del Zemla – este episodio pasará a la historia por la brutalidad con que la legión española disolvió esta protesta –. En 1973 se crea el Frente Popular de Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro, Frente Polisario, de tendencia socialista en su ideología y que cuenta con el apoyo mayoritario de la población saharaui. En 1974, Franco funda el PUNS (Partido de Unión Nacional Saharaui), un partido político títere con el objeto de negociar los fundamentos de la autodeterminación del territorio llegado el momento. En este mismo año, Hassan II, rey de Marruecos, solicita su derecho de soberanía sobre el Sáhara ante el Tribunal de La Haya, argumentando lazos jurídicos e históricos; este dictamina que no existe relación ninguna de soberanía entre el Sáhara y el reino de Marruecos y tampoco con Mauritania.

El mes de noviembre ha sido históricamente muy recordado para el pueblo saharaui. El 6 de noviembre de 1975 se inicia la Marcha Verde; una operación militar bien organizada que pretende invadir militarmente el territorio del Sáhara, pero que es vendida a la opinión pública como una marcha pacífica de civiles marroquíes hacia el Sáhara. En esta fecha la salud de Franco era muy delicada y España decide firmar con Marruecos y Mauritania una cesión temporal de la Administración del Sáhara Español, llamados Acuerdos Tripartitos en la que se concede dos tercios Norte del Sáhara a Marruecos y el tercio sur a Mauritania. Las Naciones Unidas no reconocen a Marruecos, ni en su momento a Mauritania, como potencias administradoras del Sáhara Occidental. Marruecos y Mauritania comienzan a tomar el territorio exterminando a la población civil saharaui. Los saharauis carecen de armas y de ejército y empiezan a huir hacia el desierto en dirección a Argelia. En su mayoría son ancianos, mujeres y niños ya que los hombres y los jóvenes se incorporan a la resistencia que organiza el Frente Polisario. Pero una gran parte de la población saharaui no puede huir quedándose en su tierra bajo la ocupación militar marroquí y mauritana. La gran parte de la población tuvo que huir a pie transportando sus escasas pertenencias y llevando consigo a sus descendientes, el número de bajas fue muy elevado, cabiendo destacar la mortalidad infantil entre los nacidos en 1975 y 1976, tanto es así que es difícil encontrar a algún saharaui nacido en estos años. La resistencia saharaui se basó en ataques a las milicias marroquíes y mauritanas para distraer su atención y permitir a la población civil huir, tomando la decisión de replegarse a territorio argelino para comenzar desde allí una guerra de guerrillas.

El Frente Polisario proclama el 27 de febrero de 1976 la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). Argelia da cobijo a la RASD en un terreno desértico de la Hamada Argelina (nombre que se da a las zonas de tierra desértica en las que abundan las piedras), es aquí donde se ubican los campamentos de refugiados y donde se ha mantenido a salvo la población civil que ha sobrevivido al éxodo. Son cuatro campamentos, en los que las mujeres asumen la organización y gestión de estos.

Mauritania reconoce el 5 de noviembre de 1979 el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui, hecho que aprovecha Marruecos para ocupar la totalidad del territorio, construyendo un muro para evitar las incursiones guerrilleras del frente Polisario. El muro divide la parte controlada por el Polisario (territorio liberado) con la parte controlada por Marruecos (territorio ocupado). Este muro es conocido como el Muro de la Vergüenza por la responsabilidad política española al permitirlo y por el abandono perpetrado, a todos los niveles, hacia la población saharaui.

 

 

La creación del muro y el desgaste mutuo de la guerra empuja a Marruecos y a la RASD a firmar un alto al fuego, estableciéndose en el acuerdo la celebración de un Referéndum y la ONU crea la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) para que velase por la transparencia durante el proceso de dicho referéndum. Pero se empiezan a denunciar casos en los que se les arrebatan la acreditación electoral a los saharauis que vivían bajo ocupación marroquí.

Las autoridades marroquíes controlan y extorsionan a la población saharaui residente en territorio ocupado e intentan incluir 170.000 colonos marroquíes en el censo. Por todo esto, la MINURSO, no pudiendo garantizar un referéndum limpio, decide aplazar la votación. A partir de aquí, desde 1992, se han sucedido planes y nombramientos de enviados especiales de la ONU con el objeto de eliminar las trabas que Marruecos presenta bloqueando el referéndum, pero Marruecos nunca permitirá ninguna opción que posibilite la resolución del conflicto. Del mismo modo, Marruecos es peón de EE. UU. y la Unión Europea, la avanzadilla del expolio de los recursos naturales del Sáhara, como son los pesqueros, los minerales o ahora el telurio. Sin duda, lo que el pueblo saharaui necesita es que los imperialistas y sus lacayos abandonen completamente sus pretensiones en su territorio.

Los intereses económicos importan más que la justicia y aunque los organismos internacionales ya se han pronunciado al respecto, sus resoluciones no sólo no se cumplen sino que Marruecos está tomando el control de más zonas, como el paso Guerguerat que comunica el Sáhara Occidental con Mauritania y que Marruecos está utilizando para transportar mercancías a otros países africanos, pero es que además la relación que mantiene con países de la Unión Europea como Francia y España y el intercambio mercantil que realiza con estos va en aumento: “Las principales exportaciones marroquíes las componen los fosfatos y derivados para fertilizantes (Marruecos es el primer exportador del mundo)” [1]. Esta venta de recursos es ilegal ya que según la legislación internacional no se pueden expoliar los recursos de las zonas en litigio.

Otra muestra que es repulsiva del Estado español es el armamento que vende e incluso regala a Marruecos, saltándose la legalidad internacional ya que como marca la Asamblea de la ONU los países deben impedir la venta y aprovisionamiento de armas a los países que traten de impedir la descolonización y el ejercicio de autodeterminación (Ferrer, 2002) [2].

Y mientras los poderosos dilatan en el tiempo la resolución del conflicto para obtener beneficios económicos, el pueblo saharaui vive encerrado en unos campamentos de refugiados, donde las condiciones de vida son de extrema dureza.

¿Qué otra opción les queda a estos jóvenes que se encuentran sin trabajo ni esperanza? No les queda otra salida que retomar la vía armada para intentar desbloquear el conflicto porque los organismos internacionales y demás países occidentales a la vez que deciden qué país es democrático y cual no los es según el grado de cooperación con el sistema capitalista de mercado, no considera que rey Mohamed VI no lo sea.

El rey de Marruecos decide qué partido forma Gobierno, independientemente de los votos que haya obtenido, pero esto al parecer no supone ningún problema para las democracias occidentales. De esta manera, la democracia que nos venden es un cliché al que se le echa mano según los intereses económicos que beneficien a los más ricos, a las grandes corporaciones y monopolios. La palabra democracia es tan usada para intereses falsos que pierde toda legitimidad.

El capitalismo, en su fase actual de imperialismo y de crisis general del sistema, ya no puede esconderse más en la palabra democracia, pues es evidente y claro a quiénes favorece esta democracia capitalista; a los más poderosos, a los más ricos, a las grandes corporaciones y monopolios, y que perjudica de forma sangrante al proletariado. Queda claro que la lucha por la emancipación nacional de las naciones oprimidas o colonias es inviable si esta no se subordina a la lucha revolucionaria por la emancipación del proletariado, a la lucha por el socialismo.

La solidaridad entre pueblos es imposible con este sistema criminal y aunque las muestras de apoyo del pueblo español para con los saharauis es manifiesta, como ejemplo proyectos como “vacaciones en paz” en el que niños saharauis pasan los meses más duros con familias de acogida españolas, esto no es suficiente para la última colonia pendiente de descolonizar y hace incomprensible la postura de políticos como el actual gobierno que han pasado de ser fervientes defensores de la causa saharaui a no intervenir y no molestar a nuestro vecino del sur ni a las potencias internacionales. En definitiva, no interesa que estos tipos de conflictos finalicen ya que la industria armamentística es uno de los grandes negocios del primer mundo.

Como hemos mencionado en repetidas ocasiones, el perfeccionamiento de la maquinaria militar es una de las características del capitalismo en su fase imperialista y en la estrecha relación Estado-monopolios. La explicación de esta acentuación del militarismo y la industria de guerra la encontramos en la contradicción entre capitalismo y socialismo, en un intento por detener la rueda de la historia que avanza de forma imparable hacia la dictadura del proletariado, y que tuvo su primer examen durante la Guerra Fría:

“Así, la carrera armamentística es el medio que se utiliza para enfrentar el avance del socialismo, impedir que los países que han logrado liberarse del imperialismo y establecer una fase revolucionaria de democracia popular avancen hacia aquél y, sobre todo, contener los movimientos de liberación nacional y de lucha antiimperialista”. [3]

La única salida que nos queda para hacer frente a todas estas injusticias y apoyar de esta manera a los pueblos que están sufriendo el castigo, el aniquilamiento y persecución, no es otra que acabar con el sistema capitalista y construir una sociedad en la que prevalezca los intereses de los trabajadores, una sociedad en la que el significado de la palabra democracia sea la más alta expresión de solidaridad e igualdad.

 

¡POR LA LIBERTAD DEL SAHARA Y DE TODOS LOS PUEBLOS OPRIMIDOS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 25 de noviembre de 2020

SECRETARIA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)

 

Referencias:

[1] http://www.exteriores.gob.es/documents/fichaspains/marruecos_ficha%20pais.pdf

[2] Ferrer, J. (2002). La aplicación del principio de autodeterminación de los pueblos: Sáhara Occidental y Timor Oriental. Murcia: Publicaciones de la Universidad de Alicante.

[3] Márquez, A. & Vizcaíno, M. (1994-1995). El capitalismo monopolista de Estado, fase actual del capitalismo. En Problemas del Desarrollo (pp. 99-122). Vol. 15, No. 60. Instituto de Investigaciones Económicas, Universidad Nacional Autónoma de México.




La cuestión nacional en el Sáhara Occidental

Aproximación histórica del conflicto

 

Tras la Segunda Guerra Mundial, los restos del imperio colonial del Estado español se limitaban al control de Ifni, Guinea Ecuatorial y del Sáhara Occidental. Ifni acabaría formando parte del reino marroquí por el Tratado de Fez del 4 de enero de 1969 y Guinea Ecuatorial consiguió la independencia en 1968. Por su parte, el conflicto territorial del Sáhara Occidental se trató de solventar a través de los ilegales Acuerdos de Madrid, de noviembre de 1975, entre España, Marruecos y Mauritania, pasando la administración del territorio a estos dos países. Es evidente que con el dictador Franco al borde de la muerte la dictadura no quería acumular ningún “problema” más. Es durante una misión de la ONU, el 12 de mayo de 1975, en El Aaiún, cuando se produce un “gran escándalo”: una multitudinaria manifestación contra el dominio del Estado español con numerosas banderas del Polisario donde el pueblo clamó por la independencia. La comisión se da cuenta de la fuerza del movimiento y declara que “el Polisario es la única fuerza política dominante en el territorio y que la inmensa mayoría del pueblo desea la independencia” (Sobero, 2010) [1].

A pesar de ello, la ocupación marroquí no dudó ni por un instante en tratar de implementar en el territorio su administración y sistema político. La realidad muestra de forma clara que Marruecos, a partir de noviembre de 1975, tomó posesión de un territorio ajeno, sin esfuerzo alguno por involucrar a los saharauis. Era la conocida Marcha Verde, durante la cual se firmaron los ilegales Acuerdos de Madrid y que buscaron la ocupación del territorio saharaui por medio de 350.000 civiles y más de 20.000 soldados – todos marroquíes – con la intención de desintegrar al pueblo saharaui como tal y que la ocupación colonialista no tuviera marcha atrás, diluyendo toda posibilidad de celebrar un referéndum de autodeterminación.

Es entonces, con la retirada española el 26 de febrero de 1976, cuando el Frente Popular de Liberación de Saguia el Hamra y Río de Oro, el Frente Polisario, se posicionará a la vanguardia del movimiento para la liberación del Sáhara y proclame la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), no reconocida internacionalmente. Huelga decir que es indiscutible que en la cuestión del Sáhara Occidental el Estado español tiene una responsabilidad indiscutible y una deuda histórica.

En los primeros meses de 1976, la aviación marroquí se dedicó a bombardear las agrupaciones civiles que huían a zonas seguras: represión, ocupación, bombardeos con napalm, de fósforo blanco y de bombas incendiarios, centenares de muertos y heridos, y alrededor de 70.000 refugiados que huían de una masacre organizada. Una verdadera acción de genocidio:

“Cerca de 40.000 civiles saharauis fueron bombardeados en el interior del desierto con napalm y fósforo blanco. El ejército marroquí tenía orden de acabar con todo aquel que no fuera español por lo que el exterminio fue brutal, familias al completo asesinadas, violaciones, torturas, saqueos… auténtico salvajismo con intención de exterminar a los saharauis e impedir que los guerrilleros recibieran apoyo” (Gómez, 2013) [2].

La lucha armada por la liberación nacional provocó el fin de la ocupación de Mauritania en el Sáhara, saliendo oficialmente de la guerra el 5 de agosto de 1979 con la firma del Acuerdo de Paz, poniendo fin a su papel neocolonial que le había sido concedido por el Estado español años atrás. Esto fue aprovechado por Marruecos, que se anexionó el territorio que había sido ocupado por Mauritania alegando derecho de retracto y tomando la prefectura de Dajla el 11 de agosto de 1979, apenas 6 días después.

El 21 de noviembre de 1979, con las Resoluciones 43/37 y 35/19, la ONU reconoció al Frente Polisario como único representante del pueblo del Sáhara Occidental, considerando a Marruecos como potencia ocupante. Ante este revés internacional y la dificultad de la guerra, Marruecos inició la construcción del llamado Muro de la Vergüenza (muro de más de 2.700 kilómetros) entre 1981 y 1987, que terminó por trazar una línea de norte a sur, armando patrullas, instalando entre 7 y 10 millones de minas antipersonas y destinando varios millones de dólares diarios en despliegue militar y armamentístico.

Es en 1988, concretamente el 30 de agosto, cuando el Frente Polisario y Marruecos aceptaron las proposiciones de la ONU y la Organización para la Unidad Africana (OUA) para llevar a cabo un Acuerdo de Paz que incluyese la celebración final de un referéndum de autodeterminación para decidir el destino del pueblo saharaui, cosa que nunca llegó a realizarse. El 6 de septiembre de 1991 se produce el último acto bélico y se firma el alto el fuego entre el Frente Polisario y Marruecos, tutorizado por la ONU a través de La Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO). No obstante, lo que el imperialismo prometió como provisional se tornó en duradero y el pueblo saharaui contempló como, pese a no estar en guerra, tampoco estaban en paz: “Como es sabido, la población saharaui en los territorios ocupados militarmente por Marruecos continúa siendo torturada, encarcelada y desaparecida en la actualidad por pertenecer o simpatizar, cuarenta años después, con el Frente Polisario” (Gómez, 2013) [3].

La lucha armada hoy

 

Marruecos no ha dudado en vulnerar a voluntad el acuerdo firmado en 1991. La última afrenta se produjo hace tres años, con la construcción de una carretera en la zona neutral de Guerguerat, en el suroeste del Sáhara Occidental. Una carretera que fue calificada como ilegal por las propias Naciones Unidas en 2001, cuando se hizo la primera intentona de su construcción. Tras esto, desde finales de octubre de este año, decenas de civiles saharauis iniciaron una protesta pacífica contra la persistencia de la brecha ilegal construida por Marruecos en Guerguerat y, también, contra las violaciones sistemáticas de los Derechos Humanos perpetradas con total impunidad por las autoridades marroquíes en el Sáhara Occidental. Una acción que no suponía ninguna violación de los acuerdos militares. Los civiles saharauis cortaron el tráfico por dicha vía durante varios días, evitando la salida hacia Mauritania de camiones que saqueaban los recursos naturales de la zona. Ante esto, Marruecos no dudó en violar el Acuerdo Militar N.º 1 (acuerdo militar firmado entre el Frente Polisario y la MINURSO en diciembre de 1997, y entre la MINURSO y Marruecos un mes después), enviando tropas y vehículos pesados hacia la Zona Restringida a lo largo del muro.

Así, el 13 de noviembre de 2020, el Frente Polisario hacía pública la siguiente carta de su Secretario General y Presidente de la República Árabe Saharaui Democrática – Brahim Ghali – dirigida al Secretario General de las Naciones Unidas – António Guterres:

“Excelencia,

Le escribo con gran urgencia y preocupación para informarle que las fuerzas militares Marroquíes llevaron a cabo hoy un brutal ataque contra civiles saharauis desarmados que se manifestaban pacíficamente en la región de Guerguerat, en el suroeste del Sahara Occidental.

La operación militar lanzada por las fuerzas marroquíes contra civiles saharauis es un acto de agresión y una flagrante violación del alto el fuego, que Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad deben condenar en los más enérgicos términos de condena.

Para hacer frente a este acto de agresión, las fuerzas militares del POLISARIO se vieron obligadas a responder a las fuerzas marroquíes en autodefensa y proteger a los civiles. Responsabilizamos plenamente al estado de ocupación marroquí de las consecuencias de su operación militar, y hacemos un llamamiento a las Naciones Unidas para una intervención urgentemente para poner fin a esta agresión contra nuestro pueblo y nuestra tierra.

El hecho de que esta acción militar se produzca en vísperas del contacto programado para hoy entre el Secretario General de las Naciones Unidas y el Frente POLISARIO indica claramente que la operación es un acto deliberado de agresión por parte de la potencia ocupante para obstaculizar sus esfuerzos destinados a aliviar la tensión y calmar la situación en Guerguerat.

Con el lanzamiento de esta operación militar hoy, la potencia ocupante marroquí ha socavado gravemente, no solo el alto el fuego y los acuerdos militares conexos, sino también cualquier oportunidad de encontrar una solución pacífica y duradera al problema de la descolonización en el Sáhara Occidental.

Quisiera que esta carta llamara la atención de los miembros del Consejo de Seguridad.

Acepte, Sr. Secretario General, la seguridad de mi más alta consideración.”

A raíz de la violación del alto el fuego por parte del régimen de ocupación marroquí, los valientes combatientes del Ejército de la Liberación Nacional dieron duros golpes al ejército enemigo, bombardeando diversas regiones, bases militares y puntos de vigilancia marroquíes a lo largo del Muro de la Vergüenza que han reportado heridos, bajas mortales, desertores y considerables pérdidas materiales. Un día más tarde, el pasado 14 de noviembre, Brahim Gali ponía fin del compromiso con el alto el fuego firmado en 1991, declarando así el estado de guerra y regresando a la lucha armada tres décadas después.

Hoy, los horrores de la guerra imperialista abierta han vuelto al Sáhara Occidental. Sin duda alguna, la incapacidad de las Naciones Unidas y su engaño al pueblo saharaui han quedado constatados durante este tiempo, en el que no se ha perseguido, ni por asomo, la consecución del referéndum de autodeterminación, como tampoco se ha velado por el fin de los crímenes en los territorios ocupados por las fuerzas marroquíes.

 

Conclusiones

 

A tenor de lo expuesto, queda claro que mientras las potencias imperialistas sigan extrayendo impunemente los recursos naturales del Sáhara Occidental y la ocupación militar de Marruecos continúe garantizando el expolio, así como los encarcelamientos, torturas y asesinatos de miles de saharauis – todo ello con la complicidad internacional – la legitimidad del discurso y la lucha armada por la liberación nacional que está realizando el Frente Polisario estarán cada vez más vivas.

La lucha del Frente Polisario, la lucha de clases, se perfila como la única vía para la liberación nacional que el imperialismo ha negado históricamente al pueblo saharaui. La lucha armada, en este sentido, es más que nunca una necesidad histórica, pues el imperialismo, como queda demostrado, solo puede ofrecer a los pueblos del mundo el expolio, la miseria, la represión, la guerra y el exterminio.

Así mismo, es preciso señalar que de nada sirven los lamentos de socialdemócratas y reformistas que aspiran a una administración amable del Estado imperialista español. Los trabajadores del mundo necesitamos vivir en un mundo en paz y eso pasa por la abolición del capitalismo, por la salida y desmantelación de la OTAN y la Unión Europea, así como de los demás organismos imperialistas como el FMI, la OMC o el Banco Mundial. En definitiva, pasa por instaurar el Socialismo.

 

¡POR LA LIBERTAD DEL SÁHARA!

¡VIVA LA LUCHA DEL FRENTE POLISARIO!

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

Madrid, 16 de noviembre de 2020

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

 

Referencias

[1] Sobero, Yolanda (2010). Sáhara: Memoria y olvido (pp. 93-102). Barcelona: Ariel.

[2] Gómez Justo, Juan Carlos (2013). El Frente Polisario: La historia de un movimiento de liberación nacional vivo (pp. 271). Revista Internacional de Pensamiento Político – I Época – Vol. 8.

[3] Gómez Justo, Juan Carlos (2013). El Frente Polisario: La historia de un movimiento de liberación nacional vivo (pp. 274). Revista Internacional de Pensamiento Político – I Época – Vol. 8.




Resolución del V Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español de 8 de noviembre de 2020 sobre los resultados electorales en Estados Unidos

Parece ser que los restos del eurocomunismo, de la socialdemocracia y de la llamada izquierda anticapitalista no alcanzan a comprender la esencia de las elecciones y del parlamentarismo bajo la democracia burguesa, bajo la dictadura del capital. Y gustosos tropiezan una y otra vez con la misma piedra, una piedra que no para de escorarse hacia la reacción y el fascismo.

Tras un escrutinio caótico, Donald Trump abandonará la Casa Blanca entre quejidos y una retahíla de tweets hablando de fraude electoral. Una actitud que está viniendo como anillo al dedo para que los medios de comunicación de “izquierdas” justifiquen su alegría por el cambio en el despacho oval. El autoritario se va y el que llega es un demócrata ejemplar, es el mensaje que buscan transmitir al pueblo para llevarlo a la alienación más absoluta.

La victoria del criminal de guerra Joe Biden, pese a que sus políticas como senador y vicepresidente de los EEUU durante la administración Obama demostraron sobradamente que es un lacayo de los monopolios y el imperialismo, es percibida como un triunfo para el feminismo y las personas migrantes, encarnado esto en la figura de Kamala Devi Harris (¡Y además una mujer será vicepresidenta de EEUU!, twitteaba con alegría la “comunista” Ministra de Trabajo y Economía Social Yolanda Díaz). Parece ser que algunos prefieren dar la espalda a la realidad y entregarse a la degradación de la política estadounidense, pues el dúo Biden-Harris representa el ala más derechista del Partido Demócrata, un partido que ha recibido elogios de Ciudadanos (El partido que más se asemeja en España al Partido Demócrata, sin duda, somos nosotros, Ciudadanos, sin ningún tipo de dudas, porque además tenemos un carácter europeísta, declaraba el eurodiputado José Ramón Bauzá) y del juguete roto del imperialismo Juan Guaidó, entre otros.

Kamala Harris es una recalcitrante reaccionaria política, pero cuenta con el género y la raza correctos para satisfacer la obsesión de la izquierda con las políticas de identidad. Todo se reviste de simbolismo ¡la primera vicepresidenta mujer!, ¡la primera vicepresidenta afroamericana!, ¡la primera vicepresidenta asiática-estadounidense!, sin pararse a analizar – por malicia o ignorancia – el programa sobre el que se sustentará la próxima administración del Partido Demócrata, que representará una nueva ofensiva del capitalismo contra el proletariado pese a lo inclusivos que sean sus dirigentes. Como si el proletariado mundial no hubiera conocido y sufrido ya a Margaret Thatcher, Barack Obama, Angela Merkel, Hillary Clinton o Marine Le Pen.

El Partido Demócrata es el partido de Wall Street. Es el partido del aparato militar. El partido de la pequeña burguesía que ansía alcanzar puestos de privilegio en el Estado, en la academia (como Angela Davis que llamó al voto para los demócratas) o en las juntas corporativas. El partido de las deportaciones masivas, de la separación de los niños migrantes de sus padres y el de los asesinatos de proletarios negros a manos de la policía. El partido del muro de México y de los asesinatos con drones. El partido que, en su historia más reciente, tiene las manos manchadas de sangre con las guerras imperialistas en Afganistán, Irak, Libia, Siria, Yemen y Ucrania. Es el partido del sionismo (Soy un sionista. No tienes que ser judío para ser sionista, declaró el propio Joe Biden). Resulta degradante y bochornoso como hay quienes creen que se puede construir un movimiento progresista y de cambio social dentro de uno de los partidos del imperialismo estadounidense.

La pandemia de la COVID-19 – que sirve de coartada a los monopolios para justificar que su sistema económico no está quebrado, sino que se halla en la situación actual por culpa del coronavirus – nos está mostrando el grado de descomposición de los Estados capitalistas. La realidad objetiva es que el imperialismo está quebrado, obstruido y supone objetivamente un freno para el desarrollo de la humanidad y de la vida humana. Actualmente, la burguesía hunde sus pies en el cieno de la corrupción y con un sistema que se encuentra económica y socialmente en bancarrota: a finales de este año, la deuda de EEUU equivaldrá al 98% del PIB, superando los 20 billones de dólares, el nivel más alto desde el final de la II Guerra Mundial. Todo esto no es sino la constatación de que estamos en la fase histórica donde lo viejo debe terminar de morir (y nunca mejor dicho viendo la edad de los dos candidatos) y lo nuevo, el socialismo, debe imponerse de manera revolucionaria.

La vida del pueblo trabajador se empobrecerá con cada día que pase. El socialismo es la única salida que tienen los países del mundo, el único camino que puede desobstruir la situación a la que nos ha conducido el imperialismo devorado por sus propias contradicciones. La historia nos muestra de forma transparente que la clase obrera únicamente podrá alcanzar su emancipación armada con la ciencia revolucionaria del marxismo-leninismo y dirigida por el Partido Leninista, que la dota de un programa revolucionario y una táctica para dar muerte al capitalismo y construir el socialismo.




La criminal política europea en los países mediterráneos: La brecha norte-sur

Índice

  • Introducción
  • La larga marcha hacia la actual Europa Alemana
  • Syriza: el imperialismo no se puede reformar
  • La división internacional del trabajo y la terciarización de la economía en española
  • Europa y los PIIGS (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España)
  • Conclusiones
  • Bibliografía

Introducción

 

En el presente documento se postula que las diversas crisis que han afectado a la Unión Europea (UE) desde 2008 tienen causas estrictamente relacionadas con la estructura económica: el capitalismo monopolista de Estado se encuentra en absoluta bancarrota. Y en esa bancarrota económica la situación se vuelve más cruenta cuando hablamos de las condiciones políticas, sociales y económicas de los países que engloban la periferia europea.

La década de los noventa es para la UE una década clave. La caída del Muro de Protección Antifascista de Berlín y la “reunificación” alemana (1989), el final de la Guerra Fría y el desmantelamiento de la Unión Soviética (1991) supusieron un punto de inflexión en cuanto a su importancia en la geopolítica mundial. A partir de ahora, Europa en general y el Mediterráneo en particular dejaban de ser el tablero secundario de las políticas y estrategias estadounidenses y soviéticas. El sistema bipolar que se había establecido en el contexto inmediatamente posterior a la Segunda Guerra Mundial, en el que el sistema capitalista y el socialista lidiaban por la hegemonía e influencia en determinadas zonas del globo, llegaba a su fin y, con ello, la UE da un giro en sus políticas y comienza a prestar mayor atención a la brecha Norte-Sur dentro del propio continente.

Durante la primera mitad de la década de los 90’, la UE comienza una reconfiguración geopolítica de Europa Central y Oriental. Al mismo tiempo, tiene la urgencia de centrarse de nuevo en el Mediterráneo (Khader & Amirah, 2020).

 

La larga marcha hacia la actual Europa Alemana

 

Tras la derrota del nazi-fascismo a manos, principalmente, de la Unión Soviética en 1945, el capital monopolista alemán se vio obligado a depender de otras potencias occidentales de cara a incrementar progresivamente el rol hegemónico en Europa que había perdido tras su derrota militar ante el socialismo. Un momento de debilidad del que conseguiría sobreponerse la por entonces República Federal Alemana (RFA) gracias a la inyección de capital que supuso el Plan Marshall y los acuerdos de la Conferencia de Londres, por los cuales se le perdonó la mitad de sus deudas de guerra y concedía que el pago del resto se realizase una vez conseguida la unificación. La acción de los Estados Unidos, el comienzo de la Guerra Fría y la propaganda anticomunista convirtieron a los aliados alemanes en perfectos demócratas ante el verdadero enemigo del orden actual: el comunismo.

En ese contexto, Winston Churchill pronunció un discurso en Zúrich, en 1946, haciendo un llamamiento a construir unos «Estados Unidos de Europa». Sus pensamientos no tardarían en materializarse: en 1948 fue creado el Consejo de Europa, finalmente constituido por el Tratado de Londres el 5 de mayo de 1949. No tardaría en nacer la OTAN.

El 4 de abril de 1949, se firma en Washington el Tratado político-militar por el cual se crea la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Según su preámbulo, su constitución se debe a la misión de salvaguardar «la libertad, la herencia común y la civilización de sus pueblos, fundados en los principios de la democracia, libertades individuales e imperio de la ley». El objetivo, por supuesto, no era otro que aunar a las potencias imperialistas tras la II Guerra Mundial y convertirse en el enemigo declarado de la Unión Soviética y evitar la posible expansión de la experiencia revolucionaria en Occidente.

En este caso, la intención anticomunista era tal que, hasta el propio Director General de Asuntos Internacionales, Seguridad y Desarme del Ministerio de Asuntos Exteriores del Estado español, Carlos Fernández Espeso señaló que: «la cláusula de ayuda estipulada en su artículo 5 es la pieza clave. Se activa en caso de ataque armado. Con criterio realista el Tratado no habla de guerra, sino de ataque armado, que es algo más visible y fácil de identificar, y se refiere a cualquier ataque armado, sin distinguir la cuantía. No hay alusión a ningún potencial agresor, aunque es obvio que el Tratado nació y se mantiene en función de un posible agresor determinado, que es la Unión Soviética». Tal era la realidad geopolítica del período 1945-1990.

La anexión de la RDA, el final de la Guerra Fría y el desmantelamiento de la URSS supusieron impulsos completamente determinantes de cara al nuevo proceso de unificación europea bajo la hegemonía alemana:

“El objetivo no consiste en crear una nueva soberanía del pueblo europeo. Un pueblo que está lejos, muy lejos de haberse constituido como soberano. En la UE, en la eurozona, el único soberano es el gran capital, que usa las instituciones europeas para gobernar los destinos de los pueblos europeos a base de auténticos estados de excepción” (Tafalla, 2015).

Se puede decir que las relaciones entre el núcleo mismo del que emana el poder europeo y las relaciones interburguesas que se establecen con los países de la periferia se caracterizan por la dependencia. Pero no es una dependencia impuesta, como afirman algunos al señalar el supuesto carácter neo-colonial de la UE. Es una dependencia pactada en las relaciones de poder burguesas, en las que se divide el territorio europeo en zonas productivas a conveniencia del gran capital. A los socialpatriotas les encanta imaginar que existe una subyugación del Estado español por parte de potencias imperialistas foráneas, como si el propio Estado español no fuese una pieza clave de la cadena de mando imperialista.

Syriza: el imperialismo no se puede reformar

 

A comienzos de 2015, concretamente el 25 de enero, se celebraron en Grecia las elecciones parlamentarias que darían un soplo de aire fresco, aunque breve, a la socialdemocracia europea. La Coalición de la Izquierda Radical (Syriza), liderada por Alexis Tsipras, ganaba tras conseguir 149 de los 300 escaños, muy cerca de la mayoría absoluta. Fue un momento de efervescencia de la «izquierda del cambio» que tomaba el poder en el gobierno heleno al tiempo que Podemos, paralelamente, se movía en el Estado español entre el primer y segundo puesto en intención de voto gracias a capitalizar las protestas del 15-M.

 

 

La alegría no les duraría mucho pues Tsipras renunció tan solo siete meses después tras aceptar un tercer programa de rescate con la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), y ver como la coalición a la que representaba implosionaba. Finalmente, tras las elecciones parlamentarias del 20 de septiembre de 2015, se formaría un gobierno de coalición entre Syriza y ANEL. La victoria y posterior gobierno de Syriza constató, al igual que lo constata el actual gobierno de coalición PSOE-Unidas Podemos, que las promesas de socialdemócratas y eurocomunistas de renovar la UE son meras ilusiones, y en cuyo trasfondo se esconde el anhelo keynesiano de salvar al capitalismo de sí mismo.

“La izquierda europea (los restos del eurocomunismo, de la socialdemocracia y una gran parte de la llamada izquierda anticapitalista), se muestran incapaces de salir de la ilusión europeísta y se aferran a la idea de que aún no es tarde para usar el euro con fines benéficos para la clase obrera y para los pueblos de Europa” (Tafalla, 2015).

Y es que una de las lecciones más cruentas que tuvo que vivir el proletariado en Grecia durante la eurocrisis fue el de contemplar como desde Bruselas se hacía añicos la falsa soberanía y voluntad popular que tanto promulgan las democracias burguesas. En el referéndum del 5 de julio de 2015, un 62’5% de los griegos votó en contra del plan de rescate propuesto por la Troika (es decir, la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional). No obstante, los acreedores le dictaron al gobierno de Syriza las condiciones de recorte y las nuevas reformas que eran necesarias para que tuvieran la posibilidad de acceder a un nuevo paquete de rescate.

La realidad habla por sí sola: no se puede reformar la naturaleza de clase que reviste al proyecto imperialista de la UE y el euro, al igual que no se puede reformar la naturaleza de clase del Estado, más imposible resulta, si cabe, cambiar la naturaleza de clase de la unión de Estados capitalistas. No existe posibilidad de que aquellos que colocan las cadenas al cuello del proletariado mundial se conviertan en quienes los liberen. Más si cabe cuando las formas que ejerce la nueva socialdemocracia es la de la vía puramente electoralista, tanto en el plano interno-nacional como en el europeo; ganar las elecciones en momentos de clamor ardiente a causa del paro, la miseria y las crisis cíclicas que atraviesa el modo de producción capitalista, y «darle la vuelta» utópicamente a las actuales herramientas de opresión de la clase burguesa sobre el proletariado, ¡darle la vuelta al Estado burgués!, negociar y hacer entender al opresor que está actuando de forma injusta, convencer al explotador, al oligarca, al imperialista, en definitiva, al gran capital monopolista. “Es utópico pedir al alacrán que deje de usar su aguijón. Está en su naturaleza usarlo” (Tafalla, 2015).

Este fenómeno no debe de sorprendernos en absoluto. Ya en el Manifiesto Comunista los padres del socialismo científico nos advierten del socialismo conservador o burgués, cuya definición se adscribe a la acción teórico-práctica de la nueva socialdemocracia:

“Una parte de la burguesía busca remediar los males sociales, con el propósito de consolidar la sociedad burguesa […]

Los socialistas burgueses quieren las condiciones de vida de la sociedad moderna sin las luchas y los daños que de ella resultan fatalmente. Quieren la sociedad actual; pero con eliminación de los elementos que la revolucionan y la disuelven. Quieren la burguesía sin el proletariado. La burguesía, como es natural se representa el mundo en que ella domina como el mejor mundo de los mundos posibles. El socialismo burgués elabora más o menos sistemáticamente esta representación consoladora. Cuando requiere al proletariado para realizar sus sistemas y hacer su entrada en la Nueva Jerusalén, no hace otra cosa, en el fondo, que inducirle a continuar en la sociedad actual, pero despojándose de la concepción rencorosa que se ha formado de ella.

Otra forma de socialismo, menos sistemática, pero más práctica, intenta apartar a los obreros de todo movimiento revolucionario, demostrándoles que no es tal o cual cambio político el que podrá beneficiarlos, sino solamente una transformación de las relaciones de la vida material y de las condiciones económicas. Nótese que por transformación de las relaciones de la vida material este socialismo no entiende en modo alguno la abolición de las relaciones de producción burguesa, sino únicamente reformas administrativas realizadas sobre la base misma de la producción burguesa, que por tanto no afecten a las relaciones entre el capital y el asalariado” (Marx & Engels, 1848).

El gobierno de Syriza sirvió al proletariado en tanto que puso al descubierto los mecanismos antidemocráticos e imperialistas de la UE, en definitiva, de la dictadura del capital expresada a través del euro sobre los pueblos periféricos. Las políticas de austeridad que se dictaban desde Alemania y Bruselas (pese a las promesas electorales de la “izquierda”) no cesaron y la negociación de nada servía ante las pretensiones de cobrar íntegramente la impagable deuda. Ante la rapiña capitalista, los programas de los reformistas se convierten en papel mojado. Syriza se convirtió en el alumno más obediente y aventajado de la Troika y la OTAN.

La división internacional del trabajo y la terciarización de la economía española

 

“Las afirmaciones de que la economía española está siendo progresivamente colonizada por el capital extranjero, no parecen correctas a la luz de los datos expuestos. La cesión de parcelas de poder en el sector industrial ha sido el resultante del retraso de la economía española y de su falta de medios para modernizarse y poder competir en los mercados internacionales, por lo que puede afirmarse que en las relaciones capital nacional-capital extranjero ha existido una colaboración en base a dividirse sectores de influencia” (Biescas, 1980).

A tenor de esto, se observa como la influencia del capital monopolista es cada vez más acusada, provocando que la evolución del capitalismo español haya tendido hacia la terciarización de la economía y la especialización en el sector servicios. Así, al haber sido desmantelado el tejido industrial, existe cierta dependencia económica exterior, pero sin que esta se traduzca en una dependencia política, pues, como hemos señalado anteriormente, el Estado español colabora como pieza fundamental en la cadena imperialista, participa en la división internacional del trabajo y colabora con la burguesía en el reparto de sectores de influencia. Con los casos actuales de Alcoa y Nissan, entre otros, nos encontramos en la etapa final de este proceso. El rol que le corresponde en la cadena imperialista mundial a nuestro país no es otro que el sector servicios, y en especial el turismo, hecho que, sin duda, lo convierte en uno de los eslabones más débiles de la cadena imperialista.

Son los monopolios los que determinan qué regiones y/o países del mundo concentran su actividad económica en el sector primario – en abastecer de materia prima a la producción industrial –, qué regiones y/o países son los que producen industrialmente y, por tanto, dónde se ubica la industria y qué regiones y/o países del mundo fundamentan su economía en el sector terciario, también llamado sector servicios.

Como sabemos, el desmantelamiento industrial en el Estado español viene de largo, desde la segunda mitad de la década de los setenta e intensificándose en la década de los ochenta, fundamentalmente, bajo el Gobierno del PSOE de Felipe González. Una reconversión industrial que estuvo planificada desde la CEE – actualmente UE – y la OCDE, es decir, realizada por los oligarcas del mundo al objeto de integrar en sus estructuras a la oligarquía financiera española.

Son los monopolios, a través de sus agrupaciones imperialistas – UE, OCDE, Comisión Trilateral, Club Bilderberg o la Commonwealth, entre otras –, los que imponen su dictadura, siendo a través de los organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial o la Organización Mundial del Comercio (OMC), desde donde se dirige la implementación de forma práctica de sus dictados y que los Estados, como meras sucursales en las diferentes zonas del planeta, ejecutan.

En esta división internacional del trabajo, los monopolios han ubicado al Estado español como una región vinculada, fundamentalmente, al turismo. La evolución ha sido palpable a lo largo de las décadas, pues en la década de los 60s este sector concentraba al 31% de los trabajadores, mientras que hoy en día llega al 80%, siendo un proceso inverso el que se ha presenciado, con el desmantelamiento de la industria y del sector primario, ya sea la agricultura, ganadería o minería. La industria se desplaza a las regiones del mundo donde los imperialistas han determinado que se debe desarrollar la producción industrial mundial y a España le corresponde según los imperialistas – donde también entran en juego los oligarcas españoles – la parte de la economía inherente a los servicios.

Para rematar este punto es preciso señalar a quienes dentro del movimiento comunista obvian esta realidad y elaboran un discurso de “defensa nacional” contra la influencia del capital europeo, los cuales terminan por convertirse en lo que Lenin calificó en su día como socialpatriotas:

“Los socialpatriotas de todo el mundo creen que defienden la patria. Se equivocan: defienden los intereses de un puñado de capitalistas contra otro. Nosotros preconizamos la revolución proletaria, la única causa justa por la que decenas de hombres han subido al cadalso y centena y miles se encuentran en las cárceles” (Lenin, 1929).

Europa y los PIIGS (Portugal, Italia, Irlanda, Grecia y España)

 

Fue en 2010 cuando Portugal, Italia, Grecia y España (también se suele incluir a Irlanda) fueron nombrados de modo peyorativo como PIGS por la revista inglesa The Economist y, posteriormente, por el Barclays Investment Bank, un banco de inversión multinacional británico. Los desequilibrios y el endeudamiento de estos países son completamente insostenibles.

Con el estallido de la crisis financiera de 2008 en Estados Unidos y su extensión a la UE, se observó una creciente exacerbación de la brecha existente entre las potencias europeas – Alemania, Francia, Inglaterra – y los países periféricos. Ante la crisis, los estados periféricos no dudaron en cuales serían las medidas a emplear: rescate a bancos y aseguradoras, nacionalización parcial o total de los bancos, compra de activos tóxicos por parte del Estado y garantía a los depósitos:

“De esta manera un problema de crisis bancaria se convierte en otro de deuda soberana debido a que cae la recaudación fiscal, en un contexto de paralización de la entrada de capital fresco, y la necesidad de financiación no puede ser resuelta con el ahorro nacional porque las tasas son muy bajas o no se poseen” (Jourdy Victoria, 2014).

Grecia anuncia su más que posible bancarrota en 2010, incrementándose enormemente las primas de riesgo en las economías más débiles de la zona euro. La crisis que sufría Grecia se extendió rápidamente a Irlanda y Portugal. En 2011, a Italia y España:

“El endeudamiento público de la UE alcanzó los 10,9 millones de millones de euros en el 2012, una cifra que equivale al 85’2% del PIB comunitario y al 90’6% del PIB de la zona euro […] En particular, en España el endeudamiento privado pasó del 100% del PIB a 200% del PIB en sólo siete años del 2001 al 2008” (Jourdy Victoria, 2014).

 

 

“A los países en crisis solamente les queda disponible la devaluación interna, es decir, una política basada en los recortes salariales y la reducción del gasto público. El resultado: una recesión prolongada, un aumento de la deuda y, ante el cuestionamiento sobre la solvencia de dichas economías por los mercados financieros, mayores tasas de interés para pagar la misma deuda”. (Adins, 2017)

Por su parte, el Estado español no dudó ni por un instante en llevar a cabo un ingreso constante de capital a la banca en forma de ayudas directas desde que empezó la crisis en octubre de 2008, cuando la caída de inversión de Lehman Brother y la tormenta financiera posterior puso en jaque – y casi mate – a la economía capitalista mundial. Para 2012, el BCE hizo pública su decisión de comprar deuda ilimitada de cualquier Estado con problemas de financiamiento. Fueron los conocidos rescates. Pero estos rescates (a Portugal, Irlanda, Grecia y España) vinieron con una condición: la aplicación de severas medidas de austeridad veladas por el FMI. Unas medidas que se encargaría de aplicar, en el caso español, el Gobierno del Partido Popular con Mariano Rajoy Brey a la cabeza y que se materializaron, entre otras cosas, con la Reforma laboral en 2012.

“Con la aprobación en 2012 del Pacto Fiscal Europeo, impulsado principalmente por la canciller alemana Angela Merkel y su ministro de Finanzas Wolfgang Schäuble, se llegó a institucionalizar aún más la supervisión sobre las políticas fiscales, presupuestarias y sociales de los países miembros por parte de las instituciones europeas. En la actualidad, los Estados miembros de la eurozona tienen la obligación de presentar, semestralmente, sus presupuestos a la Comisión Europea” (Adins, 2017).

La etapa 2008-2014 constituye la recesión más duradera de la historia del euro, y que ha demostrado no ser una crisis puntual, sino la constatación de que no existe una recuperación sostenida para los países periféricos. En la actualidad, las economías periféricas poseen las tasas más altas de desempleo de la UE, siendo especialmente significativos los casos de Grecia y España.

 

El desarrollo de las fuerzas productivas choca con las relaciones de producción del capitalismo monopolista, convirtiéndose el capitalismo en un freno objetivo para el desarrollo humano, para el desarrollo de las fuerzas productivas. Así, tenemos que la burguesía, a pesar de establecer sistemas organizativos contundentes a la intensificación del trabajo y de la extracción más intensa de plusvalía, resulta que su cuota de ganancia no sólo no aumenta, sino que retrocede. Y retrocede porque provoca un desajuste todavía mayor en la composición orgánica del capital, creciendo por la parte del capital constante y retrocediendo en la parte de capital variable, que es la que genera plusvalía. Cada paso que dan los gobiernos burgueses para tratar de salir del atasco lo que hace es agudizar la caducidad del sistema, carcomerlo más, reclamar con mayor insistencia su derrocamiento revolucionario.

En España el desempleo sigue potenciando enormes desequilibrios y muestra el enorme impacto negativo que tuvieron los planes del FMI, de la Comisión Europea y del propio Gobierno del PP, pues lejos de solventar las consecuencias de la crisis económica, estas se agravaron. Una de las consecuencias más cruentas fue la denominada como generación perdida. El capitalismo condenó a la juventud obrera al desempleo juvenil, lo que se unió a la precariedad y el trabajo esclavo.

De nuevo, se observa como el progreso técnico, el poder del ser humano sobre la naturaleza y el enriquecimiento general provocan en la sociedad capitalista una consecuencia contradictoria: el empobrecimiento de una parte cada vez mayor de esta sociedad: el proletariado. Una contradicción que ya descubrieron Marx y Engels al relatar como esta contradicción implica una sentencia de muerte para la propia sociedad capitalista: “Pero la burguesía no ha forjado solamente las armas que deben darle muerte; ha producido también los hombres que empuñarán esas armas: los obreros modernos, los proletarios” (Marx & Engels, 1848).

Por todo lo expuesto, se muestra de forma transparente que la única salida posible para armonizar el desarrollo de las fuerzas productivas y transformarlo en desarrollo humano, en progreso social y en mayor progreso de las fuerzas productivas y de la técnica y la ciencia, es el socialismo.

Conclusiones

 

Siendo la Unión Europea un proyecto claramente burgués y anticomunista desde sus orígenes, cabe decir que durante gran parte de su vida ha disfrutado del apoyo generalizado entre la población. Pertenecer a Europa se consideraba un proceso de integración, un devenir inevitable en la historia, un gesto de paz y una garantía de bienestar socioeconómico. No obstante, la desmantelación de los Estados del Bienestar europeos – a causa de que no existe ya el contrapeso de la Unión Soviética – ha llevado a cada vez más personas a manifestar un descontento ante tal proyecto y, con ello, se ve como las advertencias de los marxistas en contra de eurocomunistas, socialdemócratas y liberales han ido teniendo cada vez más calado.

Todo esto muestra la necesidad de reconstrucción de estructuras organizativas para el proletariado que se materialicen en un movimiento real. En el ámbito sindical, es de imperiosa necesidad apoyar a los sindicatos de la Federación Sindical Mundial (FSM) que defienden el sindicalismo de clase con el fin de que los trabajadores rompan su aislamiento uniendo las luchas de los distintos centros de trabajo en una única lucha de clases contra el capitalismo y contra la burguesía, al objeto de superar el capitalismo y construir el Socialismo. En el ámbito social, observamos como la situación política en la que se encuentra el proletariado en el Estado español es crucial para el devenir de sus derechos y libertades, pues se enfrenta a un periodo en el que la lucha de clases se encarnizará todavía más. Así, la clase trabajadora debe impulsar el Frente único del Pueblo como movimiento sociopolítico para fundir la necesaria lucha antifascista con la lucha de los trabajadores, campesinos, jóvenes y pensionistas, porque las luchas no pueden ser aisladas, sino que tienen que enlazarse en un frente de clase contra el responsable de la vida de miseria que hoy se sufre: el capitalismo. Por último, en el ámbito político es evidente que el imperialismo se halla en bancarrota. El desarrollo de este, como queda atestiguado no sólo en el Mediterráneo sino en todo el mundo, solo conduce a la reacción, al fascismo y a la guerra. Siendo la contradicción entre el imperialismo y el socialismo la fundamental que rige el mundo actual, es preciso que el Movimiento Comunista Internacional rompa con los vicios y desviaciones ideológicas que lo llevaron a la derrota temporal. Es por ello por lo que el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) está llevando a cabo un proceso de unidad con el claro objetivo de construir una alternativa marxista-leninista, para dirigir al proletariado y llevar a cabo la misión histórica de imponer la dictadura del proletariado.

 

Madrid, 4 de noviembre de 2020

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

 

Bibliografía

  • Adins Vanbiervliet, S. (2017). La crisis de la Unión Europea: ¿una aplicación de la Ley de Murphy? Agenda Internacional, N.º 35, pp. 9-28.
  • Biescas, J. A. (1980). España bajo la dictadura franquista (1939-1975). Barcelona, España: Labor
  • Friedrich, E. & Karl, M. (1848/2012). El Manifiesto Comunista. Madrid, España: Nórdica
  • James Heredia, J. V. (2014). La crisis de deuda soberana de los PIGS de la Zona Euro. Contribuciones a la Economía, Servicios Académicos Intercontinentales SL.
  • Khader, B. & Amirah, H. (2020). Treinta años de políticas mediterráneas de la UE (1989-2019): un balance. Madrid, España: Real Instituto Elcano
  • Lenin, V. I. (1929/1973). La guerra y la revolución. En Obras escogidas, Tomo VI (1916-1917). Recuperado de: https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/oe12/lenin-obrasescogidas06-12.pdf
  • Tafalla, J. (2015). Apuntes de geopolítica del euro. Hay que salir de la jaula del euro y de la Unión Europea. Revista Laberinto, n.º 44, págs. 45-56



El papel de EEUU en el Mediterráneo

Índice

  • La importancia de controlar el Mediterráneo
  • Notas históricas del imperialismo en el Mediterráneo
  • EEUU entra en escena
  • Tras la caída del Muro de Berlín

– Argelia

– Yugoslavia

– Libia

– Siria

  • Italia, España y Marruecos, mayordomos de Estados Unidos
  • La lucha inter-imperialista en el Mediterráneo hoy
  • Conclusiones

 

La importancia de controlar el Mediterráneo

 

La presencia de Estados Unidos en el Mediterráneo, el mayor mar interior del planeta, a través de bases militares, navales y aéreas, responde a la importancia geo-estratégica que tiene dicha región, como vía de paso y de acceso a las regiones colindantes que ofrecen materias primas y mercados: norte de África, Oriente Próximo y Cáucaso.

Es por ello que EEUU conciben el Mediterráneo como un enorme pasillo para ir desde el Océano Atlántico al Océano Índico, una vía privilegiada para proyectar sus fuerzas y el “libre” comercio, que debe permanecer disponible y segura para EEUU.

Para controlar el acceso al Mediterráneo es necesario controlar sus vías de entrada. Y estos son, principalmente, los estrechos de Gibraltar, que conecta con el Atlántico, el Dardanelos, y el Canal de Suez que dan acceso a los mares adyacentes, el Mar Negro y el Mar Rojo, que conectan a su vez con el Cáucaso y Oriente Medio, donde están las reservas energéticas más importantes del mundo, sobre todo petróleo y gas.

 

El Mediterráneo es, para los Estados Unidos, una base de operaciones que permite vigilar de cerca, pero sin estar dentro, esas reservas que se encuentran en regiones convulsas con interminables conflictos, como el israelí-palestino.

Notas históricas del imperialismo en el Mediterráneo

 

Es precisamente desde el Mediterráneo oriental (o Levante) donde surgen los primeros reinos e imperios de la región, fruto de un mayor desarrollo de producción de bienes materiales, que implica una necesidad de expansión del comercio a través de rutas costeras y marítimas. En el territorio del actual Líbano, la ciudad de Biblos se convirtió muy pronto en el gran puerto de salida del comercio hacia el Mediterráneo oriental, logrando una prosperidad que se basaba en su situación estratégica y, sobre todo, en la demanda de madera de sus bosques de cedros, para los que Egipto era uno de sus mejores clientes.

El protagonismo en la región lo tomaron los fenicios con el despegue económico de nuevos centros como las ciudades-estado de Tiro, Ugarit, Sidón y Biblos, iniciando la primera gran expansión comercial por todo el Mediterráneo. Fue así que fenicios ingeniaron el primer barco de guerra, el trirreme. Todo el proceso coincidió con los momentos finales del Bronce y la introducción de nuevas técnicas, entre las que destacaba el uso de la metalurgia del hierro. Las costas peninsulares del llamado círculo del Estrecho – desde Huelva hasta Almería y, casi con total seguridad, hasta Alicante – fueron las que soportaron la presencia de los fenicios, que tenían como objetivo controlar la ruta de los metales, destacando el asentamiento al otro lado de las columnas de Hércules (estrecho de Gibraltar), con las fundaciones de Gadir (Cádiz), Malaca (Málaga), Toscanos, Almuñécar y Abdera (Adra). Como vemos, detrás de la guerra está la expansión comercial y la búsqueda de mercados, y detrás de estas, el desarrollo de las fuerzas productivas: además del primer barco de guerra, se desarrolló una actividad minera de explotación intensiva, centrada en el oro y la plata.

Desde entonces, la lucha por el control de esas vías de transporte, que suponen un auténtico puente económico y cultural entre Oriente y Occidente, por costas, mar y aire, ha marcado la lucha entre los distintos reinos, naciones, y ya en el capitalismo, entre potencias imperialistas en el sentido leninista del término. La raíz de esas luchas, conflictos y guerras, no está en la diferencias religiosas o culturales como nos quiere mostrar la historiografía burguesa, sino en la cuestión material y económica.

Gran Bretaña ejerció su hegemonía en el siglo XIX, a partir de la victoria sobre Napoleón en Waterloo el 18 de junio de 1815. Con el explosivo desarrollo de las fuerzas productivas impulsado por la Revolución Industrial, especialmente en el sector textil, con el desarrollo del ferrocarril y la metalurgia, el imperio británico se lanzó a la conquista de nuevos mercados en el mundo. El Mediterráneo y el Mar Rojo se convierten en un eje de circulación esencial para controlar la ruta de las Indias.

En ese sentido, y para impedir su acceso a las demás potencias imperialistas de la época, como Francia y Rusia, Gran Bretaña luchó por el control de Gibraltar, Malta, Chipre, Adén y Suez (con la ocupación de Egipto y luego de Palestina). A principios del siglo XX, la lucha por controlar el petróleo de Oriente Próximo, especialmente de Persia, comienza a estar detrás de los conflictos más importantes, entre ellos la Primera Guerra Mundial. Winston Churchill compra el 51 % de las acciones de la Anglo-Persian Oil Company en mayo de 1914.

En su lucha inter-imperialista, Francia y Gran Bretaña parten y reparten países y Estados en el Levante. En Egipto, Líbano, Siria, Palestina, Jordania y Mesopotamia se hace y deshace en función de los apetitos imperialistas.

EEUU entra en escena

 

En 1801 Estados Unidos entra en escena por primera vez, a través de la guerra con los Estados Barbarescos de Túnez, Alger y Trípoli, controlados por el Imperio Otomano, al negarse a pagar el impuesto que debían pagar sus buques mercantes por circular en el Mediterráneo.

Pero no fue hasta después de la Segunda Guerra Mundial que EEUU toma el control y se hace dueño del Mediterráneo, eje a través del cual impone sus intereses en Europa y Oriente Próximo.

Tras la Segunda Guerra Mundial, el 4 de abril de 1949, se firma en Washington el Tratado político-militar por el cual se crea la OTAN con el objetivo principal de combatir a la Unión Soviética y el avance del comunismo en el mundo tras la Segunda Guerra Mundial.

La intención anticomunista era tan evidente que el propio Director General de Asuntos Internacionales, Seguridad y Desarme del Ministerio de Asuntos Exteriores del Estado español, Carlos Fernández Espeso señaló que: «la cláusula de ayuda estipulada en su artículo 5 es la pieza clave. Se activa en caso de ataque armado. Con criterio realista el Tratado no habla de guerra, sino de ataque armado, que es algo más visible y fácil de identificar, y se refiere a cualquier ataque armado, sin distinguir la cuantía. No hay alusión a ningún potencial agresor, aunque es obvio que el Tratado nació y se mantiene en función de un posible agresor determinado, que es la Unión Soviética» [1].

 

Estados Unidos utiliza el Mediterráneo como base de operaciones, también, para sofocar los movimientos de liberación nacional que, espoleados por la existencia del bloque socialista, acontecen en las colonias que las potencias imperialistas mantienen en África y Oriente Próximo.

Estados Unidos se convierte en esos momentos, en el principal garante del orden capitalista a nivel mundial que se encuentra amenazado por el avance del campo socialista y los movimientos de liberación nacional. También en el seno de la Europa capitalista la ideología comunista prende como la mecha en la clase obrera, por lo que Estados Unidos ha de dedicar una cantidad ingente de recursos a combatir el comunismo, su principal enemigo.

No hay una sola región, ni siquiera un solo país de América, África y Asia en que Estados Unidos no haya intervenido por medio de la subversión, el golpe de Estado, las presiones económicas y financieras (aplicadas por las instituciones “internacionales” que dirige: el Banco Mundial y el FMI) y la intervención militar directa o indirecta.

EEUU establece en 1950 en el Mediterráneo la Sexta Flota, como Unidad Operacional de las Fuerzas Navales, estando su cuartel general en Nápoles, Italia. Su área de influencia cubre casi la mitad del océano Atlántico, el mar del Norte, toda la zona mediterránea y casi todo el continente africano. Esta área incluye a 105 países con una población total de más de mil millones de personas.

En 1958, Siria y Egipto, promoviendo, bajo la bandera del pan-arabismo, el control nacional de sus recursos al margen de las potencias imperialistas, constituyen la República Árabe Unida (RAU). En el Líbano hay sectores importantes, incluso en el gobierno, que apoyaban unirse a la misma. A la RAU se une también el Reino de Yemen formando así los Estados Árabes Unidos. El 14 de julio de 1958, oficiales del ejército iraquí, simpatizantes del pan-arabismo impulsado por Nasser en Egipto, deponen la monarquía hachemita aliada del imperio británico, instaurando así la República de Iraq. La monarquía hachemita, todavía reinante hoy en Jordania, era un aliado de confianza de EEUU en su combate contra la URSS.

 

Los servicios de inteligencia del Pentágono temieron que estos acontecimientos desencadenaran la caída de regímenes aliados en la región: Líbano, Jordania, Arabia Saudita, Turquía e Irán estaban en el punto de mira. De hecho, un año antes también hubo un amago de golpe contra el rey Hussein de Jordania por parte de militares.

Eisenhower envió a Adana (Turquía) aviones de combate para ocupar y asegurar el aeropuerto internacional y el puerto de Beirut, con el objetivo de apoyar la fracción pro-imperialista del gobierno libanés. La operación “Blue Bat” movilizó a unos 14.000 soldados.

Esta operación estaba enmarcada en la Doctrina Eisenhower que autorizaba a las fuerzas de EEUU a “asegurar y proteger la integridad territorial e independencia política de tales naciones [de Oriente Medio], solicitando tal ayuda frente a una agresión armada abierta de cualquier nación controlada por el comunismo internacional”. Este tipo de doctrinas y decretos muestran hasta qué punto el imperialismo se sentía amenazado por el socialismo.

Tras la caída del Muro de Berlín

Con la caída del Muro de Protección Antifascista de Berlín, la “reunificación” alemana y la desaparición de la Unión Soviética, el imperialismo yanqui se quita de encima el principal obstáculo a sus planes de expansión y conquista, a sus guerras de rapiña.

Además, el vacío ideológico provocado por el derrumbamiento del campo socialista en las clases populares de los países del “tercer mundo” fue ocupado por las distintas corrientes religiosas, sostenidas y financiadas especialmente por las monarquías petroleras del golfo, verdugos y carceleros de los pueblos árabes. Aliados de las potencias imperialistas, los imanes y demás líderes religiosos han encauzado hacia la yihad el descontento del proletariado del Levante (Mashrek) y el Norte de África (Mahgreb) por las condiciones materiales de vida insoportable provocadas principalmente por el expolio de sus recursos por parte de las potencias imperialistas y sus respectivas élites nacionales.

Argelia

 

Talibanes de Afganistán, de nuevo con el apoyo del Pentágono, participaron en la creación del Frente Islámico de Salvación (FIS) en 1989, una organización islamista pro-americana, con dos brazos terroristas: el Ejército Islámico de Salvación (EIA) y el Grupo Islámico Armado (GIA). Dichas organizaciones combatieron desencadenaron una sangrienta guerra en Argelia que provocó unos 100.000 muertos entre 1992 y 2002, en los “años de plomo”.

 

El conflicto surge cuando François Mitterrand, llega a un acuerdo con Argelia para asegurarse el suministro de gas. Washington comienza lo que llaman una “guerra de baja intensidad”, ya que no podía dejar el control de las reservas argelinas de hidrocarburos sólo bajo control francés y europeo. El acuerdo no duró mucho, por ser demasiado contrario a las “reglas del mercado”. Es cuando los americanos echan mano de los talibanes y el Frente Islámico de Salvación. Los intereses petroleros americanos fueron cuidadosamente preservados de las atrocidades perpetradas en ciudades y pueblos de Argelia. [2]

El ex-vicepresidente del Consejo Nacional de Inteligencia de la CIA, Graham E. Fuller, confesaba que “el F.I.S. daría la bienvenida a toda inversión del sector privado de EEUU en Argelia y emprendería relaciones comerciales con los Estados Unidos” [3].

Siete mil norteamericanos vivían entonces en Argelia, la mayoría empleados de compañías petrolíferas. Desde los primeros ataques terroristas de los G.I.A. en otoño de 1994, los norteamericanos y sus instalaciones petrolíferas fueron evitados.

No hay conflicto en el Mediterráneo en el que los norteamericanos no intervengan directa o indirectamente, como en el conflicto árabe-israelí, Sahara Occidental, los Balcanes, Chipre, Ceuta y Melilla o incluso en pequeñas crisis como la isla de Perejil. Los americanos defienden sus intereses no por el Mediterráneo en sí mismo, si no por su periferia: el Golfo Pérsico, Sahel y el Cuerno de África.

Yugoslavia

Los Balcanes, por ser una estratégica salida al Mediterráneo, fueron otro escenario de lucha por el control de las rutas de transporte de materias primas desde Asia Central: “con la guerra, la OTAN siguió también el plan de marginar a Rusia de la competición mundial y enviar a China una señal de advertencia […] Se trataba entonces, y sigue tratándose hoy […]de las diferentes rutas hacia Asia Central, de las rutas hacia las materias primas, también a través de los Balcanes” [4].

 

 

Desde Italia y los portaviones USS Theodore Roosevelt y USS America operaron los aviones que bombardearon Yugoslavia en 1995, a través de la operación “Fuerza deliberada”, en la que también participaron aviones F-18 españoles con 130 salidas desde Torrejón y Zaragoza, lanzando más de cien bombas y dos misiles. Fueron las primeras intervenciones bélicas de aviones del Ejército del Aire en Europa desde 1939.

El 23 de marzo de 1999, Javier Solana, socialfascista del PSOE que de proclamar “de entrada no a la OTAN” acabó siendo su secretario general, dio luz verde a la operación “Fuerza Aliada”, que duró 2 meses y medio, y en la que se asesinaron 2000 civiles, entre ellos 88 niños, y provocaron 6000 heridos. La coalición dirigida por EEUU lanzó 2.300 misiles y 14.000 bombas sobre el territorio de la ex-Yugoslavia. Sólo en Belgrado lanzaron 212 bombas. Mil aviones operaron desde
las bases aéreas de Italia y Alemania, y desde el portaaviones USS Theodore Roosevelt estacionado en el Mar Adriático. Los cazas F-18 españoles fueron los primeros en bombardear Belgrado.

Los bombardeos de la OTAN afectaron a unas 40.000 casas, más de 300 escuelas y más de 20 hospitales.

EEUU también apoyó al Ejército de Liberación de Kosovo, organización antes considerada como terrorista y acusada de tráfico de armas y drogas, para desgajar Kosovo de Serbia, e implantar allí un control sobre el Mediterráneo que todavía persiste, desde la base militar de Camp Bondsteel, la más grande del mundo con 360 kilómetros cuadrados. Para su construcción EEUU se apropió de 1000 hectáreas de tierras de cultivo tras los bombardeos en Yugoslavia. Antes de los bombardeos, en febrero de 1999, el Washington Post ya había dado pistas: “con Oriente Medio cada vez más frágil, necesitaremos bases y derechos de vuelo sobre los Balcanes para proteger el petróleo del mar Caspio” [5].

Estados Unidos y sus aliados imperialistas aprovechan las “primaveras árabes”, cuya raíz está en la pobreza de las clases populares de países árabes del Mediterráneo, para disfrazar sus invasiones en Libia y Siria con movimientos “rebeldes” por la “democracia” y contra “regímenes autoritarios”. El objetivo de esas invasiones, de nuevo, es el control de materias primas, petróleo y gas, y sus vías de transporte.

Libia

EEUU decidió intervenir en Libia en 2011 ante los planes de Gadafi de nacionalizar las reservas de petróleo e implantar el oro como principal moneda de reserva en África, lo cual amenazó las relaciones imperialistas de EEUU en África, teniendo en cuenta el avance de los capitales chinos en dicho continente.

En marzo de 2011, Obama anuncia al mundo que “Gaddafi debe irse” [6]. El 2 de abril de 2011, Hillary Clinton recibía el siguiente email de su asesor Sidney Blumenthal:

El gobierno de Gadafi tiene 143 toneladas de oro, y una similar cantidad de plata […]

Este oro fue acumulado antes de la actual rebelión y se planeaba usarse para establecer una moneda pan-africana basada en el dinar de oro libio. Este plan se diseñó para proveer a los países africanos francófonos con una alternativa al franco francés (CFA) […]

este fue uno de los factores que influyeron en la decisión del presidente Nicolas Sarkozy en la decisión de implicar a Francia en el ataque a Libia. […]

Los planes de Sarkozy eran conducidos por las siguientes cuestiones:

    1. Un deseo de hacerse con una mayor parte en la producción de petróleo de
    2. Incrementar la influencia de Francia en el Norte de África.
    3. Mejorar su situación política en Francia.
    4. Suministrar el ejército francés de una oportunidad de consolidar su posición en el
    5. Abordar la preocupación de sus consejeros sobre los planes a largo plazo de Gadafi para suplantar a Francia como la potencia dominante en la África francófona.” [7].

Cerca de 30.000 bombas de EEUU y la OTAN fueron lanzadas en Libia durante una invasión militar de seis meses, que provocó la muerte de miles de civiles y la destrucción y hundimiento del país en el caos. Los “rebeldes” libios contaron con el apoyo del ejército de Qatar sobre el terreno, tal como reconoció el comandante qatarí Hamad bin Ali Al-Atiya: “Estábamos con ellos y el número de soldados de Qatar en el terreno era de cientos en todas las regiones” [8].

 

 

Según fuentes diplomáticas francesas, Qatar envió al menos 5 mil miembros de sus fuerzas especiales en Libia: “los qataríes llegaron con maletines llenos de dinero, lo que les permitió ganarse a las tribus” [9].

Los medios de comunicación de EEUU, Europa y Al Jazeera jugaron un papel fundamental para engañar a los pueblos del mundo y justificar esta invasión. Las noticias no se usaron para contar una realidad sino para crear una falsa realidad. Al Jazeera y la BBC difundieron que Gadafi estaba “bombardeando a su propio pueblo”. Sin embargo, el propio secretario de Defensa de EEUU Robert Gates respondió lo siguiente cuando se le pidió pruebas de ello: “Hemos visto las noticias en la prensa, pero no poseemos confirmación al respecto” [10].

También Al Jazeera fabricó el delirante relato de la violación sistemática de mujeres por parte del Estado libio que repartía Viagra entre sus tropas. El relato fue retransmitido por los grandes medios de comunicación y hasta el fiscal jefe del Tribunal Penal Internacional (TPI), Luis Moreno- Ocampo, planteó añadir la violación a los cargos de crímenes de guerra a Gadafi, llegando a afirmar que la Viagra es “como un machete” y “un instrumento de violación masiva” [11]. Pero ni siquiera Amnistía Internacional, instrumento para justificar invasiones imperialistas en nombre de los “derechos humanos”, pudo confirmarlo: “no hemos encontrado ninguna evidencia o una sola víctima de violación o un doctor que conociera a alguien que fuera violada” [12].

Siria

Los sirios tienen la “mala suerte” de vivir en una región que conecta el Mediterráneo con Oriente Próximo. Según Mitchell A. Orenstein, profesor de Política Europea Central y Oriental del Departamento Eslavo de la Universidad de Pensilvania, “la mayoría de los países beligerantes en  la guerra Siria son países exportadores de gas con intereses en uno u otro gasoducto que compiten por cruzar el territorio sirio para librar el gas bien catarí o iraní a Europa . La batalla por la energía se debe a la estratégica posición geográfica de Siria a orillas del Mediterráneo y su papel como corredor hacia Europa. Qatar, (primer productor mundial de gas licuefactado) que controla dos tercios del yacimiento, e Irán, comparten la mayor reserva de gas natural mundial, con 51 trillones de metros cúbicos de gas enterrados a 3.000 metros bajo el Golfo Pérsico. Ambos necesitan rutas para transportan su gas a Europa, su mercado más importante.

En 2009, Turquía y Qatar proponían a Siria construir un gasoducto que atravesaría Arabia Saudí, Jordania y Siria enlazando con Turquía antes de llegar a Europa. Esta ruta era la deseada por Estados Unidos y la UE, pues transportaría el gas que necesitan por países aliados. Este gaseoducto permitiría a Qatar reducir los costes y limitaciones de volumen de gas que impone el transporte marítimo desde el estrecho de Ormuz. En suelo turco, el gas del pozo catarí de North Pars conectaría con el gasoducto Nabucco, con el que la UE pretende evitar su dependencia energética de Rusia.

Sin embargo, Siria rechazó esa oferta que hubiera perjudicado a Rusia. La compañía rusa Gazprom provee el 32 % del gas que consume Europa y sus beneficios globales corresponden a una quinta parte del presupuesto del Estado ruso. El gobierno sirio aceptó en 2010 participar en el gaseoducto propuesto por Irán, que atravesaría Irak y Siria, convirtiéndose esta última en una importante plataforma antes de alcanzar Europa. Siria, además, es aliado de Irán, Hezbolá en El Líbano y Palestina, enemigos jurados de Israel, cuya existencia es fundamental para Estados Unidos.

En agosto de 2011, Hillary Clinton anunciaba que “la transición a la democracia en Siria ha comenzado y es momento de que Assad se aparte del camino” [13].

Los “rebeldes” sirios, entre los que se encontraban distintas filiales de Al-Qaeda como Al-Noshra, que decapitaban a infieles aplicando el mismo código penal que Arabia Saudita [14], han contado con todo tipo de apoyo, de inteligencia, logístico y armas, por parte de los Estados norteamericano y británico, con Turquía como base de operaciones y con el dinero de Qatar, que habría donado 3 mil millones de dólares en armas a los insurgentes al tiempo que ofreció su territorio a los servicios secretos norteamericanos para entrenar a opositores sirios [15].

Los norteamericanos han contado con la colaboración de autonomistas kurdos en su lucha por derrocar al gobierno sirio. Expresión de esta colaboración es la concesión a empresas norteamericanas, como Delta Crescent Energy LLC, para extraer petróleo sirio en las zonas ocupadas por milicias kurdas [16]. El 70 % de los pozos petrolíferos de Siria están en ese territorio, y se encuentran protegidos por cientos de soldados estadounidenses [17]. Por otro lado, Siria concedió en 2018 a Rusia todos los derechos de explotación de sus yacimientos de crudo y gas.

Italia, España y Marruecos, mayordomos de Estados Unidos

 

Para el control del Mediterráneo, EEUU cuenta con la imprescindible colaboración de Italia y España, donde mantiene bases militares de gran importancia estratégica.

Italia es un importante enclave geoestratégico militar para acceder a varios de los escenarios de interés para el Pentágono. La plataforma italiana es un lugar idóneo tanto para actuar en la ex Yugoslavia, Albania, Libia, Túnez, Ruanda, Somalia como en Irak.

Fue desde Sigonella, en Sicilia, donde partieron aviones teledirigidos utilizados por el Pentágono y la CIA para los bombardeos en Libia y por la propia Fuerza Aérea Italiana para operaciones de inteligencia en el Mediterráneo y el norte de África. La base militar de Sigonella juega un papel clave en las comunicaciones por satélite y las operaciones de todos los aviones teledirigidos de la Marina de los Estados Unidos, dondequiera que se encuentren.

Lo mismo ocurre con el terminal terrestre del nuevo sistema de comunicaciones por satélite MUOS (Mobile User Objective System) de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos en Niscemi (también en Sicilia), que es esencial para el despliegue de aviones no tripulados en todas las zonas de guerra.

Para el asesinato del general iraní Soleimani en Iraq, se usaron las estaciones de radar y telecomunicaciones de la OTAN en Italia. Cientos de soldados de la 173ª Brigada Aerotransportada de Estados Unidos, actualmente la principal unidad aerotransportada del ejército estadounidense para todos los escenarios de guerra del mundo, salieron de las bases militares estadounidenses de Vicenza, y desde el aeropuerto de Aviano (cerca de Trieste), llegaron a Oriente Próximo. Se enviaron más de 3.000 soldados a la frontera iraquí.

El nudo formado por Vicenza, Aviano y Livorno (Pisa) es la principal base estratégica de los Estados Unidos para las operaciones en África y Asia. Desde la base de Carlo Ederle, en Vicenza, partieron aviones y efectivos que actuaron en los ataques a Irak. Como colofón, en Nápoles se encuentra el cuartel general de la VI Flota naval, el Comando de la Flota Aérea del Mediterráneo y la Naval Computer and Telecommunications Station Naples, que controla las estaciones de telecomunicaciones desde Bahrein hasta la base de Rota, en España.

Según el periodista de investigación y experto en geopolítica militar, Antonio Mazzeo, “pronto se verán muchos más buques de guerra, portaaviones y submarinos nucleares incluidos, en los puertos italianos, especialmente en Augusta (Siracusa) en Sicilia, que es la base principal para el suministro de combustible y armas de la Marina de los Estados Unidos en el Mediterráneo. En otras palabras, Italia vuelve a ser el centro de las operaciones de guerra del Pentágono” [18].

España y Portugal ocupan un lugar importante en la geoestrategia de hegemonía mundial de Estados Unidos, ya que el eje Azores-Canarias-Gibraltar-Baleares es esencial para la vigilancia del Atlántico norte y sur y para el bloqueo de la entrada en el Mediterráneo.

Estados Unidos, como parte de su guerra sin cuartel contra el comunismo, apoyó al golpe fascista de 1936 enviando a los sublevados combustible para sus tanques y aviones. El bando sublevado gastó en el extranjero alrededor de 645 millones de dólares para compra de suministros, recibiendo suministros de gasolina (sin ese combustible el golpe fascista no podría haber triunfado), equipo de comunicaciones, productos químicos, caucho, yute, algodón, estaño, piezas de recambio para reparar vehículos y armamento de forma ininterrumpida.

Pero, ¿de dónde sacó el bando fascista tan ingente cantidad de capital para financiar el golpe de Estado y la Guerra Civil? El franquismo estuvo financiado prácticamente en su integridad por capital extranjero. Por un lado, la Italia fascista de Mussolini no dudó en intervenir en el conflicto español; la ayuda militar se tradujo en forma de aviones Savoia y cazas Fiat, así como todo tipo de armas y material de apoyo militar. Se estima que el total del crédito que Italia había puesto a disposición de los golpistas ascendía a 6926 millones de libras. Por otro lado, estaba la ayuda militar de la Alemania Nazi, en base al Protocolo de Amistad firmado el 20 de marzo de 1937. La deuda franquista con la Alemania de Hitler llegó a los 372 millones de marcos.

En el ámbito nacional, destacó el banquero y contrabandista Juan March Ordinas, que financió la compra de todo tipo de material de guerra y, en los primeros días del golpe, entregó al general Mola 600 millones de pesetas a través de una cartera de valores, además de financiar los primeros envíos de petróleo desde Portugal y de la empresa norteamericana Texaco.

El combustible les llegaba a través del Portugal fascista de Salazar y de la colonia inglesa Gibraltar. El dueño de la Texaco, el fascista declarado Torkild Rieber, se encargó de ello. A pesar de que Texaco había suscrito en 1935 un acuerdo de suministro con la República, no lo cumplió. En cuanto Franco dió el golpe el empresario norteamericano se puso de su lado:

Sabiendo que los camiones militares, tanques y aviones no sólo necesitan combustible, sino una amplia gama de aceites de motor y otros lubricantes, el CEO de Texaco ordenó rápidamente a un petrolero de la empresa que cargara un suministro en el puerto francés de Burdeos y lo enviara a los nacionalistas, que estaban pasando por dificultades” [19].

Los fascistas no sólo podrían pagar al empresario cuando quisieran, si no que ni siquiera le tenían que pagar por el transporte del petróleo desde EEUU, ahorrándose cientos de miles de dólares.

Además, a través de la oficina de Texaco en París, ofrecieron información a los pilotos de bombarderos y capitanes de submarinos del bando nacional acerca de los petroleros con destino a la República. El director de Texaco en París, William M. Brewster dió detalles de la cantidad, el precio y el tipo de combustible que transportaba un carguero. Por ejemplo, sus informaciones permitieron a los fascistas hacerse el 2 de julio de 1937 con el carguero republicano S. S. Campoamor que llevaba 10.000 toneladas de combustible para aviones durante una parada en Santander.

El dueño de Texaco fue recompensado con la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica tras la guerra, y con el puesto de jefe de compras de Campsa en América en 1940.

Una vez instaurado completamente el fascismo en España, ésta se convirtió en un importante aliado del imperialismo yanqui en la causa anti-comunista El Acuerdo Defensivo España-Estados Unidos del 26 de septiembre de 1953, firmado por el gobierno de Francisco Franco y el gobierno de Eisenhower, Clement Dunn, es uno de los tres Acuerdos firmados en los llamados Pactos de Madrid con los que Estados Unidos logra instalar bases militares en España y cerrar el anillo en el mar Mediterráneo. La España fascista se convierte base de operaciones del imperialismo en su lucha contra el socialismo que se encontraba en su apogeo con el liderazgo de Stalin en la Unión Soviética. Una cláusula secreta del pacto daba el derecho a Estados Unidos de usar el territorio español para atacar a la Unión Soviética sin tener que consultar al gobierno español [20]. Desde entonces, el Estado español no ha dejado de ser una colonia yanqui.

Se instalaron bases militares en Rota (Cádiz), Morón de la Frontera y San Pablo (Sevilla), Reus (Tarragona), Estaca de Bares y Ferrol (A Coruña), Cartagena (Murcia), Puig Major (Mallorca) , Menorca, Guardamar de Segura y Sierra de Aitana (Alicante), Sonseca (Toledo), Torrejón de Ardoz (Madrid), El Frasno (Zaragoza), Santos de la Humosa (Alcalá de Hernares), Gorramendi y Elizondo (Navarra), L’Estarit, (Baix Empordà).

Actualmente, España y Estados Unidos comparten dos bases militares, Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla). Ambas instalaciones tienen una importancia excepcional para Washington debido a su posición estratégica en la ruta atlántica con Oriente Próximo.

En la base sevillana de Morón de la Frontera alberga la Fuerza de Respuesta de Crisis del Cuerpo de Marines, preparada para intervenir en cualquier momento en África y en el Mediterráneo, con una presencia permanente de 2 mil 200 militares y 26 aeronaves.

Nada tan útil para entender el papel que juega España en el tablero geoestratégico mundial, como conocer la opinión al respecto del Real Instituto Elcano, instrumento ideológico al servicio de las guerras imperialistas en las que colabora el Estado español:

España podría presentarse como un referente especialmente atractivo para EEUU. Cabría destacar en este sentido la condición geoestratégica de la Península Ibérica de “doble o triple fulcro”, conectando a la vez Europa y África, el Atlántico y el Mediterráneo, e incluso (a través de las Islas Canarias) el Atlántico Norte y Sur. Dicha condición de “doble o triple fulcro” resaltaría el atractivo de España como plataforma o base operacional, convirtiendo a nuestro país en un recurso para la proyección de medios anfibios, navales y de operaciones especiales estadounidenses en Europa y sus regiones colindantes. Así mismo, la relativa distancia entre la Península Ibérica y los principales teatros operacionales en Europa del Este y Oriente Medio confieren un sentido de “profundidad estratégica” a la postura de fuerza de EEUU en Europa y su vecindario, dotándole a su vez de una mayor flexibilidad y libertad de maniobra (tanto operacional como diplomática) en comparación con posibles alternativas de bases en Europa del Este, en el Norte de África o en Oriente Medio.

 

La importancia estratégica de España para EEUU vendría avalada por las recientes decisiones estadounidenses de desplegar cuatro destructores Arleigh Burke en la base naval de Rota (firmada a finales de 2011 por la Administración Obama y en la segunda legislatura del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, e implementada por el gobierno de Mariano Rajoy durante su primera legislatura) y de posicionar hasta 2.500 marines en la base de Morón de la Frontera” [21].

No contentándose con ese papel de perro faldero del Estado español, el Real Instituto Elcano pide que esta “colaboración” vaya más allá:

Como punto de partida para un posible salto cualitativo en la relación estratégica bilateral entre España y EEUU, se identifican dos posibles líneas de acción política: (1) los ámbitos antimisiles/Europa/Mediterráneo y África/anfibio/operaciones especiales); y (2) direcciones Atlántica e Indo-Pacífica. La promoción de dichos objetivos requiere el incremento de la inversión española en defensa, utilizando como punto de partida el compromiso adquirido por el presidente Rajoy de aumentar el presupuesto hasta el 2% del PIB en 2020 (adquirido en la cumbre de Gales de la OTAN en septiembre de 2014), así como un mayor esfuerzo a la hora de promocionar la cultura de defensa en España.

Así pues, gobierne PSOE o gobierne PP, con sus respectivos aliados a la “izquierda” o derecha del régimen, España se mantiene como una plataforma “atractiva” para EEUU, desde la que proyectar “operaciones especiales estadounidenses”, dotando de “profundidad estratégica a la postura de fuerza de EEUU […] de una mayor flexibilidad y libertad de maniobra”. Es decir, España es en la práctica colonia de Estados Unidos desde la que poder lanzar todas las invasiones imperialistas que considere oportunas en Europa, África y Oriente Próximo. Es de esta manera que desde las bases militares en España se ha bombardeado Libia, Yugoslavia, y Siria, usando la logística y las antenas de guerra electrónica existentes en España para la agresión contra Siria.

Según el propio ejército norteamericano,

la base aérea de Morón es uno de los puntos más estratégicos controlados por los americanos en Europa. No está demasiado lejos del Mar Mediterráneo y Oriente Medio. Por tanto, puede ser considerada como un punto de conexión para cualquier operación americana hacia el este. […] 2001 fue el año más importante en la historia de la base aérea de Morón. Fue la base más activa durante la invasión en Afganistán. 2003 también fue un año muy movido para los residentes, al comenzar una nueva invasión en Iraq” [22].

De esta complicidad con el imperialismo yanqui no se libra tampoco la nueva social-democracia de Podemos ni los oportunistas del PCE pues no le duelen prendas en contar entre sus filas con el “carnicero de Libia”, el ex-Jefe del Estado Mayor José Julio Rodríguez, Según sus palabras “en Libia se han alcanzado los objetivos” y “lo de Libia es un triunfo para la democracia” [23]. Ya en 2008 recibió halagos de la CIA a raíz de su nombramiento como JEMAD:

La oficina de Cooperación en Defensa en Madrid ha trabajado ampliamente con el teniente Rodríguez los últimos dos años, sirviendo en el cuartel general de las Fuerzas Aéreas españolas como director de Planes/Programas. Todos los programas de Ventas Militares Extranjeras de las Fuerzas Aéreas fueron coordinadas y dotados de personal con su oficina. Rodríguez es el Director de Armamento Nacional Español en la OTAN. Trabajó estrechamente con el representante de Estados Unidos, Mr. Young, en varios programas de compras para la OTAN. El general Rodríguez visitó varias veces Estados Unidos, incluyendo un encuentro con el Subsecretario de Defensa de los Estados Unidos en febrero de 2007. Es pro-Estados Unidos, un gran partidario de la cooperación y un estratega. El teniente Rodríguez es muy tranquilo y habla sucintamente.” [24].

Otra muestra del servicio que presta el Estado español al imperialismo norteamericano es la designación en 2012 del general de división español Javier Cabeza Taberné número 2 del mando operacional de la OTAN en Afganistán [25].

Gracias a Marruecos EEUU completa el bloqueo de la entrada en el Mediterráneo a través del estrecho de Gibraltar. Marruecos ha sido un aliado histórico desde que en fuera el primer país que reconociera a EEUU como país en 1786, a través del tratado más longevo en la historia de EEUU.

Un acuerdo de 1982 entre Marruecos y Estados Unidos, da a las fuerzas militares estadounidenses facilidades instaladas en suelo marroquí (radares y otras), que les permiten completar su derecho de fiscalización del eje Azores-Canarias-Baleares.

EEUU designó en 2004 a Marruecos como el mayor aliado fuera de la OTAN. Marruecos necesita establecerse como un nudo de pesca, logística, finanzas, y comercial. Más de 100 empresas americanas operan en Marruecos, especialmente en los sectores de las energías renovables, aeronáutica y tecnología medioambiental. Según la revista Forbes, Marruecos fue en 2019 el mayor cliente de Estados Unidos en el Norte de África y Oriente Próximo, con la compra de los aviones de combate F1 y munición. Marruecos recibe el 80 % de la ayuda total que concede EEUU a los países del Maghreb.

La lucha inter-imperialista en el Mediterráneo hoy

Aproximadamente el 65% del petróleo y el gas natural que se consume en Europa occidental pasa por este mar, bien en buques, bien a través de los gasoductos que unen Libia con Italia y Marruecos con España. Anualmente, cerca de 90.000 barcos comerciales atraviesan el estrecho de Gibraltar. La garantía de que las rutas que atraviesan este mar permanecen abiertas y son seguras, es imprescindible para la supervivencia de los países europeos.

La posición geográfica del Mediterráneo, frontera entre tres continentes (Europa, Asia y África), incluye vías de comunicación importantes, a nivel económico, político y militar. Tales rutas son el canal de Suez, el Bósforo y el Golfo Pérsico, los gaseoductos y oleoductos que se extienden como una malla, los grandes puertos, ferrocarriles, autovías, redes de distribución de electricidad, etc. También las islas utilizadas por los imperialistas tanto porta-aviones que no se pueden hundir, como Creta y Chipre, como las decenas de bases militares que los Estados Unidos, la OTAN y, en menor grado, también ahora Rusia, tienen en la región.

Tres comandos militares de EEUU tienen jurisdicción sobre el Mediterráneo. La mayoría de los países mediterráneos están bajo el control del comando europeo (USEU-COM), y el resto bajo el comando central (USCENTCOM) y el comando africano (USAFRICOM).

El USAFRICOM fue creado por el gobierno de Obama en 2007, para luchar por el abastecimiento energético y hacer frente al avance de los capitales chinos en África. El Sahel se ha convertido en un punto estratégico en el despliegue de EEUU en África. Dicho comando es responsable de las operaciones militares en 52 países africanos.

 

En el periodo actual, se constata una carrera de potencias imperialistas emergentes como Rusia, China y la India, por ocupar los huecos y llevar su potencia militar a niveles equivalentes al tamaño de sus monopolios.

En 2013, las inversiones de China en África rondaron un total de 200.000 millones de dólares estadounidenses. Naciones como Nigeria, rica en petróleo, o la República Democrática del Congo, con abundantes minerales, han considerado las inversiones chinas más beneficiosas mutuamente que el comercio con compañías multinacionales de EEUU.

 

China está extendiendo su iniciativa “un cinturón, una ruta” o nueva “ruta de la seda” a puertos del sur de Europa (Italia, Grecia) y del norte de África. Los puntos clave de esta expansión en el Mediterráneo son los puertos del Pireo en Grecia, y de Cherchell en Argelia. Países como Egipto, en Port-Said y Alejandría, Israel, con los puertos de Ashdod y Haifa, o Italia con los ya puertos de Trieste, Savona, Nápoles y Génova, han sido grandes receptores de esta inversión. Tampoco Turquía (Ambarli), Marruecos (Tánger), y España (Valencia) han escapado. Las compañías chinas ya tienen la posibilidad de restringir el acceso a algunos puertos del Mediterráneo si así lo desea el Estado chino.

Los cables de telecomunicación submarinos que conectan Túnez e Italia, y Libia con Grecia, y que transmiten prácticamente la totalidad de las comunicaciones electrónicas intercontinentales, han sido desarrollados por las empresas chinas Huawei y Alcatel, Reino Unido y Alemania han concedido licencia a Huawei para suministrar los equipos necesarios para esas comunicaciones.

De la misma manera que han hecho durante siglos las potencias imperialistas de EEUU y Europa, China ha de proteger militarmente su exportación de capitales, la expansión internacional de sus monopolios. En 2017 China estableció su primera base militar en el exterior en Djibouti, en el cuerno de África, punto fundamental para controlar el transporte marítimo [26] de petróleo y gas procedentes del Golfo Pérsico.

China llevó a cabo, por primera vez en la historia en el Mediterráneo, un ejercicio militar conjunto con Rusia en 2015. Según Geng Yansheng, portavoz del Ministerio de Defensa Nacional de China, “los ejercicios profundizarán la cooperación amistosa y pragmática entre China y Rusia e impulsarán las capacidades de operación de respuesta en caso de alguna amenaza a la seguridad en el mar.”. Y según Li Jie, experto naval de Pekín, “el Mediterráneo es una importante ruta comercial que enlaza a China con Europa. También es una de las principales regiones de China en la iniciativa ‘Un cinturón, una ruta’. La presencia naval de China en la región garantizará la seguridad marítima en el lugar“.

EEUU y sus aliados europeos observan también con inquietud los avances en el Mediterráneo de la marina rusa y sus sistemas defensivos. La creación de la Escuadra del Mediterráneo en 2013, el avance de los misiles aéreos y las defensas antiaéreas a Crimea, y el refuerzo de sus bases militares de Tartus y Khmeimim en Siria, muestran estos avances. Moscú adquirió derechos para seguir utilizando la base de Tartus como propia hasta 2066. Esta es la única base naval rusa en el Mediterráneo.

El Bósforo en el Mar Negro, constituye la única salida de Rusia a aguas “calientes” (a diferencia de los puertos de Kaliningrado, San Petersburgo y Múrmansk).

Rusia está ganando influencia en el este de Libia, a través del general Khalifa Haffar. También incrementó su acceso e influencia en Egipto, a través de un acuerdo en 2017 que permitía a aviones de combate rusos utilizar bases egipcias. En 2019, Rusia y Egipto realizaron ejercicios militares conjuntos cerca de El Cairo [27]. Egipto también ha comprado cazas rusos Su-35 por valor de 2 mil millones de dólares [28].

El control de las infraestructuras económicos y la influencia político-militar de cada potencia imperialista en la región es clave para la entrada a otras regiones que tienen o tendrán un interés estratégico para dichas potencias, como el Mar Caspio, el Cáucaso, África y Oriente Próximo.

No podemos ignorar tampoco las importantes reservas de hidrocarburos que existen en el Mediterráneo. Los yacimientos que han sido descubiertos en el Mediterráneo oriental, han provocado ya conflictos entre los monopolios energéticos impulsados por el desarrollo de la tecnología de explotación de yacimientos de gran profundidad.

De ahí parten numerosos conflictos surgidos en los últimos tiempos, en los que tiene un papel destacado Turquía. En los últimos tiempos vuelve a salir a la luz la lucha entre las burguesías griegas y turca [29].

Grecia, como país capitalista en la fase imperialista de desarrollo, integrada desde hace décadas en las uniones imperialistas de la OTAN (1952) y CEE (1981) participa activamente en los antagonismos inter-imperialistas de la región. La burguesía griega se ha beneficiado del desmembramiento de Yugoslavia en los Balcanes, y ha exportado capitales a través de inversiones directas consolidando empresas y monopolios griegos en Turquía, Egipto, Ucrania, China Gran Bretaña, Estados Unidos y otros países. El Estado griego ha participado activamente en todas las intervenciones y guerras imperialistas como en Yugoslavia, Iraq, Afganistán, Libia, etc.

El apetito imperialista de Turquía crece a medida que sus empresas en expansión necesitan nuevos mercados. Ese apetito choca con los intereses de EEUU y Europa, hasta ahora aliados. Turquía ha establecido últimamente alianzas con los rusos, operando conjuntamente en Siria y Libia [30].

Turquía ha establecido una fuerza de comando conjunta con Qatar para supervisar el estrecho de Ormuz, y tiene una fuerza operativa en Somalia. A través del programa militar Milgem el gobierno turco ha comprado el sistema de misil antiaéreo S-400 ruso.

El viejo reclamo turco para conseguir el reconocimiento de la República Turca del Noreste de Chipre ha recobrado intensidad después del descubrimiento de reservas de gas en el Mediterráneo oriental. Grandes yacimientos de gas natural, estimados en 5 mil millones de metros cúbicos, se encuentran en aguas de Chipre, Israel, Egipto y Líbano.

Los recientes avances de Turquía en tecnologías militares han supuesto un factor decisivo en sus intervenciones en la provincia de Idlib en Siria y cerca de Trípoli en Libia. Además, drones turcos ligeros armados se han desplegado en el norte de Chipre, al mismo tiempo que buques de perforación y exploración de gas son escoltados por la marina turca. Turquía reforzará su presencia en el Mediterráneo en los próximos años con seis nuevos submarinos, fragatas y misiles de corto alcance.

Las rutas que llevan el gas de los grandes centros productores en Rusia, el Caspio y el Golfo Pérsico hacia el Mediterráneo constituyen un endiablado tablero de guerras imperialistas. Fruto de la lucha inter-imperialista, que cada vez se torna más violenta, es el conflicto entre Armenia y Azerbaiyán en Nagorno-Karabaj, detrás del cual, de nuevo, hay una lucha por las rutas de transporte del petróleo del Cáucaso. Estados Unidos importa actualmente un 20 % de su consumo de petróleo desde el Mediterráneo. Las previsiones de aumento de su dependencia de las importaciones energéticas, así como la necesidad de disminuir su dependencia del Golfo Pérsico, llevó a EEUU a promover junto con Gran Bretaña la construcción en 2005 del oleoducto Bakú-Tiflis-Ceyhan (BTC) que lleva el petróleo desde el Mar Caspio al Mediterráneo a través de Azerbaiyán, Georgia y Turquía. Este oleoducto permite embarcar el petróleo en los superpetroleros que atraviesan el Mediterráneo en dirección a los Estados Unidos y las refinerías del Sur de Europa.

Un consorcio de multinacionales del sector de la energía, dirigido por la British Petroleum, que detenta el 30 % de las participaciones. se encargó de la construcción del oleoducto. Otros miembros del consorcio son la Empresa Estatal de Petróleo de la República de Azerbaiyán (25 %), empresas norteamericanas (13’76 %), noruega (8’71 %), turca (6’5 %), japonesas (6 %), italiana (5 %) y francesa (5 %). Este proyecto recibió un gran apoyo financiero por parte del Banco Mundial y el Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo. Los monopolios se reparten el pastel con la ayuda de sus instrumentos imperialistas. En la inauguración del oleoducto estuvo presente el Secretario de Estado para la Energía de los EEUU, Samuel Bodman. Actualmente la BP es el operador del oleoducto en Georgia y Azerbaiján [31].

A este proyecto se sumó el del gaseoducto Tiflis-Erzurum (BTE) en 2007, y el del Proyecto de Gasoducto Transanatoliano (TANAP) en 2020, que han contribuido a disminuir la dependencia de Turquía, EEUU y Europa del gas ruso e iraní. Actualmente el gas azerbaiyano el más consumido de Turquía.

 

Estas rutas permiten también a EEUU, Unión Europea y Turquía evitar pasar por Armenia, territorio aliado de su rival imperialista ruso. Armenia participa en la alianza militar imperialista dirigida por Rusia, la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva. Rusia apoya las reivindicaciones separatistas de los armenios en el Nagorno Karabaj, oficialmente en territorio de Azerbaiyán. Este conflicto podría afectar a dichos trazados, perjudicando seriamente los intereses del bloque imperialista formado por EEUU-Unión Europea-Turquía.

Conclusiones

Analizando la historia del Mediterráneo, vemos como la lucha por controlar los mercados, los recursos naturales y las rutas que los conectan, está detrás de todos los conflictos que amenazan hoy a la humanidad. Conflictos que surgen a partir del desarrollo económico de determinadas potencias imperialistas, hoy especialmente Estados Unidos y China, que han de defender militarmente la expansión de sus capitales y monopolios. Estos conflictos no pueden ya resolverse pacíficamente.

En la economía de mercado, el bienestar de una minoría es la zozobra de la mayoría. Bajo ese régimen es imposible una relación de cooperación y solidaridad entre los pueblos, pues sus destinos están dirigidos por los monopolios que luchan por la hegemonía mundial.

El Socialismo permitirá borrar del mapa las oligarquías poseedoras que se reparten el mundo, instaurará relaciones de colaboración para planificar las economías en beneficio mutuo, utilizando el desarrollo científico-técnico no para lanzarlo contra otros países, si no para mejorar exponencialmente la calidad de vida de los pueblos. Hoy existen medios materiales de sobra para ello.

 

Madrid, 30 de octubre de 2020

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

 

Referencias

[1] «¿Qué es la OTAN?», Ideas para la democracia, 1, 1984

[2] “Los dólares del terrorismo Parte 10: curiosa política en Argelia”, L’Economiste. 29/11/2001

[3] “Argelia: ¿el próximo Estado Fundamentalista?” (1996), RAND, think tank de la CIA.

[4] “Guerra, energía atómica, pobreza. Lo que dicen, lo que hacen: Los Verdes”, Jutta Ditfurth, 2011

[5] “¿Por qué los Balcanes piden amoralidad?”. The Washington Post, 28 de febrero de 1999.

[6] “Obama Tells Qaddafi to Quit and Authorizes Refugee Airlifts”, The New York Times, 3 de marzo de 2011.

[7] “H: FRANCE’S CLIENT & Q’S GOLD. SID”. Archivo de Emails de Hillary Clinton, Wikileaks. https://wikileaks.org/clinton-emails/emailid/6528

[8] “Qatar reconoce que tuvo soldados en territorio libio”. BBC News Mundo, 26 de octubre de 2011. https://www.bbc.com/mundo/ultimas_noticias/2011/10/111026_ultnot_libia_qatar_jm

[9] “5000 fuerzas especiales de Qatar fueron desplegadas en Libia”, Georges Marbrunot, Le Figaro, 6 de Noviembre de 2011. https://blog.lefigaro.fr/malbrunot/2011/11/5-000-forces-speciales-du-qata.html

[10] Conferencia de prensa del Pentágono, 1 de Marzo de 2011. El Almirante Michale Mullen continuó: “Es correcto. No hemos visto confirmación en absoluto”. https://www.globalresearch.ca/r2p-no-confirmation-whatsoever- according-to-the-pentagon-that-gadhaffi-fired-on-his-own-people/25103

[11] “El TPI investigará informes de violaciones en grupo impulsadas por Viagra en Libia”, CNN. 18 de Mayo de 2011. http://edition.cnn.com/2011/WORLD/africa/05/17/libya.rapes.icc/index.html

[12] “Amnistía cuestiona que Gadafi ordenara la violación como arma de guerra”, The Independent, 24 de Junio de 2011. https://www.independent.co.uk/news/world/africa/amnesty-questions-claim-that-gaddafi-ordered-rape-as- weapon-of-war-2302037.html

[13] “Siria: Assad debe dimitir, dice Obama”, The Guardian, 19 de agosto de 2011. https://www.theguardian.com/world/2011/aug/18/syria-assad-must-resign-obama

[14] “Siria: Los rebeldes están cometiendo ejecuciones y tomando rehenes”, Human Rights Watch, 31 de octubre de2011. https://www.hrw.org/es/news/2013/10/11/siria-los-rebeldes-estan-cometiendo-ejecuciones-y-tomando- rehenes

[15] “Qatar bankrolls Syrian revolt with cash and arms”, Finantial Times, 16 de mayo de 2013.

[16] “EEUU ‘conquista’ el petróleo sirio”, El Mundo, 7 de agosto de 2020. https://www.elmundo.es/internacional/2020/08/07/5f2c1a44fdddff435c8b4591.html

[17] “El último bandazo de Donald Trump es controlar el petróleo de Siria”, El Mundo, 26 de octubre de 2019. https://www.elmundo.es/internacional/2019/10/26/5db449d1fc6c83f02b8b45a0.html

[18] “Antonio Mazzeo: Italia es un importante centro de acción militar de los Estados Unidos”, Olivier Turquet, Pressenza, 15/01/2020.

[19] “Spain in our hearts: Americans in the Spanish Civil War, 1936-1939”, Adam Hochschild, 2016.

[20] “Politics and Security in the Southern Region of the Atlantic Alliance”, Douglas T. Stuart, 1988

[21] “España, EEUU y la defensa: ¿de base operacional a socio estratégico?”, Luis Simón. ARI 19/2017 – 13/3/2017, http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano_es/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/ elcano_es/zonas_es/eeuu-dialogo+trasatlantico/ari19-2017-simon-espana-eeuu-defensa-base-operacional-socio- estrategico

[22] “Moron Air Force Base Moron De La Frontera, SPAIN”, militarybases.com, https://militarybases.com/overseas/spain/moron/

[23] “El Jefe del Estado Mayor de la Defensa: “En Libia se han alcanzado los objetivos””, RTVE, 31/03/2011. https://www.rtve.es/noticias/20110331/jefe-del-estado-mayor-defensa-intervencion-libia-sido-triunfo-democracia/ 421033.shtml

[24] “SPANISH AIR FORCE GENERAL RODRIGUEZ TO BE NEW CHIEF OF DEFENSE”, Wikileaks, 18 de julio de 2008. https://wikileaks.org/plusd/cables/08MADRID790_a.html

[25] “Un español será el segundo del mando operacional en Afganistán

[26] “China inaugura su primera base militar en el extranjero”, El País, 1 de agosto de 2017. https://elpais.com/internacional/2017/08/01/actualidad/1501589492_007630.html

[27] “Egipto y Rusia inician ejercicio militar conjunto”, Servicio de información del Estado, 1 de noviembre de 2019. https://www.sis.gov.eg/Story/20710/Egipto-y-Rusia-inician-ejercicio-militar-conjunto?lang=es

[28] “Su-35 Production for Egypt Begins”, Forecast International, 18 de mayo de 2020. https://dsm.forecastinternational.com/wordpress/2020/05/18/egyptian-su-35-production-begins/

[29] “Crece la tensión entre Turquía y Grecia por unas reservas de gas en el Mediterráneo”, invertía, 14 de agosto de 2020. https://www.elespanol.com/invertia/empresas/energia/20200814/crece-tension-turquia-grecia-reservas-gas- mediterráneo/512949548_0.html

[30] “New Power Struggles in the Mediterranean”, Carnegie Europe, 30 de julio de 2020, https://carnegieeurope.eu/2020/07/30/new-power-struggles-in-mediterranean-pub-82403

[31] “Baku-Tbilisi-Ceyhan pipeline”. BP. https://www.bp.com/en_az/azerbaijan/home/who-we-are/operationsprojects/ pipelines/btc.html




Un golpista refugiado en España

El pasado sábado día 24 se conocía que Leopoldo López Mendoza abandonaba la embajada española en Caracas rumbo a Colombia, aterrizando en la capital española en el día de hoy. El conocido golpista ha estado durante todo el proceso protegido por el gobierno del PSOE-UP, el gobierno más progresista de la historia, saliendo de la terminal de Barajas en coches del Gobierno de Pedro Sánchez. De esta forma, se reencontrará así con su pareja, Lilian Tintori Parra, sus tres hijos, su madre y su padre, Leopoldo López Gil, diputado del Parlamento Europeo por el Partido Popular y encargado de la coordinación del Grupo Popular Europeo de la subcomisión de Derechos Humanos en la Eurocámara.

Estos sucesos, por supuesto, han sido seguidos de cerca por la caterva de reaccionarios del panorama político del Estado español.

 

Pero, ¿a qué se debe toda la parafernalia que existe alrededor de la figura de Leopoldo López en particular y la oposición venezolana en general?

Primeramente, el puesto que ocupa el padre de Leopoldo López nos deja muy clara la maniobra propagandística de la oposición venezolana: la instrumentalización de los Derechos Humanos, a fin de deslegitimar al Gobierno de Nicolás Maduro intencionalmente y forzar una salida, de una u otra forma. Ya pudimos observar cómo, a principios de 2019, el juguete roto del imperialismo, Juan Guaidó, declaraba ilegítimo al gobierno venezolano e instaba a las Fuerzas Armadas del país a “restablecer la democracia”; es decir, dar un golpe de Estado. Golpe de Estado que se intentó materializar en abril del año pasado, cuando López se adhirió al levantamiento militar que realizó Guaidó junto a una treintena de militares. Es tras el fracaso de la Operación Libertad cuando, el 30 de abril de 2019, se refugia en la embajada española de Caracas, donde ha permanecido protegido hasta ahora por el gobierno del PSOE y Unidas Podemos/IU/PCE.

 

 

A esto hay que sumar el alineamiento del Estado español con las potencias capitalistas contra Venezuela –recordemos que alrededor de 50 países reconocieron a Guaidó como presidente interino de Venezuela–, al que indudablemente se sumó el PSOE reconociendo a Guaidó como el “presidente encargado” del país y ahora acogiendo al golpista Leopoldo López, responsable directo de la muerte de decenas de personas. Estos actos demuestran que la retórica de izquierdas del PSOE no es más que una táctica electoralista y que su esencia es puramente fascista: el PSOE de los GAL y la cal viva, de la reconversión industrial, de la entrada en la OTAN y las invasiones imperialistas, del caso FILESA, del Artículo 135, de los pensionazos y de las reformas laborales criminales, del 155 a Cataluña; en definitiva, un partido cuyo único objetivo es la defensa a ultranza de los intereses de la burguesía española, del imperialismo y los monopolios.

Los comunistas del mundo no podemos permanecer impasibles. La agresión imperialista contra los pueblos del mundo no descansa; una injerencia dirigida desde EE. UU. con el apoyo de un puñado de estados títeres de América Latina y de la Unión Europea. En el Estado Español, los políticos afines a la reacción y los medios de comunicación de masas, siervos de los intereses de imperialismo, han salido rápidamente a blanquear la figura de Leopoldo López, a encumbrarlo como un luchador por la democracia, alineándose contra un Estado democrático como es la República Bolivariana de Venezuela.

Fieles al internacionalismo proletario, desde el Partido Comunista Obrero Español condenamos de forma frontal toda acción del imperialismo norteamericano y europeo contra la soberanía del pueblo venezolano. Del mismo modo, hacemos un llamamiento a las fuerzas proletarias y populares del país para que profundicen en el proceso revolucionario, dejando atrás los engaños del Socialismo del Siglo XXI e instauren la dictadura del proletariado, acabando de una vez por todas con la clase burguesa y con los golpistas a sueldo de oligarcas internos y externos.

 

¡Abajo el imperialismo!

¡Por el Socialismo y la dictadura del proletariado!

Madrid, 25 de octubre de 2020

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Bolivia: Al imperialismo no se le derrota en las elecciones

“En ningún país capitalista civilizado existe la «democracia en general», pues lo que existe en ellos es únicamente la democracia burguesa, y de lo que se trata no es de la «democracia en general», sino de la dictadura de la clase, es decir, del proletariado, sobre los opresores y los explotadores”

 –  Vladímir Ilich Uliánov, Lenin

 

Ayer, domingo 18 de octubre, tuvieron lugar las elecciones en Bolivia, convocadas por los sectores oligárquicos del país que tomaron el control directo del gobierno tras el golpe militar y policial perpetrado contra el presidente constitucional – Juan Evo Morales Ayma – con el apoyo del imperialismo estadounidense y de sus lacayos de la OEA. Al igual que en las pasadas elecciones del 20 de octubre de 2019, la victoria ha sido para el Movimiento Al Socialismo (MAS) con la diferencia de que, por ahora, no se ha desarrollado campaña alguna deslegitimando los resultados.

En el ámbito internacional, la victoria del MAS supone una derrota al imperialismo estadounidense, un estorbo para Donald Trump a falta de dos semanas para las elecciones en los Estados Unidos. Del mismo modo, implica un avance en la influencia del socialimperialismo chino en el país, así como de las relaciones con los gobiernos progresistas del mundo como Cuba y Venezuela.

Frente al parlamentarismo corrupto y podrido de la burguesía, los comunistas vemos las campañas electorales como herramientas en la lucha del proletariado, pero la electoral es una herramienta que no se acerca ni de forma remota a la manera en la que la clase obrera accederá al poder. De hecho, la historia nos transmite una enseñanza totalmente contraria: que ninguna clase oprimida podrá llegar a dominar sin un periodo de dictadura, de conquista revolucionaria del poder político en el que se aplaste la resistencia de los explotadores.

La burguesía, los terratenientes y sus aliados emplean las elecciones como una válvula de escape al movimiento revolucionario, a fin de amortiguar los enfrentamientos entre la minoría explotadora y la mayoría explotada. La táctica electoral debe ser la adaptación de la táctica general de la lucha de clases a la lucha concreta de las elecciones, nunca la renuncia a ésta. La democracia de los trabajadores no es lo mismo que la democracia para la burguesía; la república de los trabajadores es superior a cualquier Estado burgués, pero la dictadura del proletariado contra quienes nos condenan al hambre, opresión, represión, explotación y muerte solo puede alcanzarse mediante el derrocamiento revolucionario de la dominación burguesa, del imperialismo y de los monopolios.

Las masas trabajadoras de Bolivia, la clase obrera, el campesinado, los indígenas y demás sectores de la población han demostrado que no están dispuestos a aceptar un gobierno impuesto. No obstante, los anhelos del socialismo del siglo XXI por alcanzar una democracia «participativa y directa» mediante la mera lucha electoral y sin realizar ningún tipo de limpieza en las instituciones del Estado ya demostró el año pasado que es una táctica con fecha de caducidad. Tratar de alcanzar el socialismo – etapa temprana de la sociedad comunista – en los márgenes y reglas de juego de la dictadura del capital es una concesión demasiado grande. La coexistencia pacífica con la burguesía es imposible.

Por ello, apelamos a los sectores más avanzados de la sociedad de Bolivia a que no se conformen con el electoralismo y luchen por expulsar a la burguesía del país. La victoria del movimiento popular del MAS no eliminará el capitalismo. No basta con llevar políticas contrarias al imperialismo estadounidense pero favorables al socialimperialismo chino. No basta con desplegar la lucha democrática. El proletariado mundial debe prepararse para destruir completamente el poder del capital, destruir a la burguesía y expulsarla en todas partes donde existen relaciones de producción capitalistas, y alcanzar plenamente, y sin concesión alguna, el socialismo.

 

¡Por el Socialismo!

¡Abajo el imperialismo criminal!

¡Viva el internacionalismo proletario!

 

Madrid, 19 de octubre de 2020

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E)




Bolivia rinde homenaje al imperialismo

A finales de 1966, Ernesto Che Guevara abandonó Cuba para luchar en la vanguardia del movimiento guerrillero en el sudeste boliviano. Después de siete meses de combates – desde marzo a octubre del año siguiente – fue herido y apresado. Tras su captura y posterior asesinato a manos de militares bolivianos y en presencia de un agente de la CIA el 9 de octubre de 1967, en La Higuera (Bolivia), durante la dictadura de René Barrientos, aliado de Estados Unidos, el imperialismo pensaba que la voluntad del Che desaparecería al igual que su persona. Sin embargo, sucedió todo lo contrario. Como relató el periodista Jon Lee Anderson: “Si el cuerpo del Che había desaparecido, su espíritu estaba vivo; estaba en ninguna parte y en todas”.

Eso nos lleva a la actualidad, donde su figura, símbolo de la lucha armada, revolucionaria e internacionalista contra el imperialismo y por la liberación del proletariado mundial, no puede ser sino denostada por la burguesía en su descarado revisionismo histórico al objetivo de socavar la lucha de clases y acercar a la clase trabajadora a posturas conciliadoras con la dictadura del capital o hacia el fascismo. En esta batalla ideológica, a la que no dudan en sumarse medios afines a la reacción española como El Español, Libertad Digital o el ABC, ha destacado el acto de la criminal golpista de Bolivia Jeanine Áñez Chávez homenajeando a los militares que asesinaron al Che en la ciudad de Santa Cruz.

“La lección que dimos los bolivianos al mundo, con la derrota y muerte de Che Guevara en Bolivia, es que la dictadura comunista aquí no tiene paso, ni la comunista ni la fascista ni la populista, ninguna dictadura pasará ni echará raíces en esta nación”, dijo la presidenta no electa que tomó el poder tras el golpe de Estado a Evo Morales.

Como sabemos, quienes insisten en colocar en el mismo nivel comunismo y fascismo demuestran su esencia puramente fascista. En palabras de Thomas Mann: “Quien insiste en esta equiparación puede considerarse un demócrata, pero en verdad y en el fondo de su corazón es en realidad ya un fascista, y desde luego sólo combatirá el fascismo de manera aparente e hipócrita, mientras deja todo su odio para el comunismo”.

Nuevamente, y en esta ocasión en Bolivia, se demuestra que las crisis del mundo descansan sobre una contradicción fundamental: imperialismo o socialismo; la guerra de clases entre la burguesía y el proletariado. Con la batalla ideológica, política y militar, la burguesía busca detener la imparable rueda de la historia, que avanza hacia el socialismo.

No es de extrañar que un régimen como el boliviano realice esta clase de actos anticomunistas, pues su gobierno actual es fruto de un golpe militar y policial perpetrado contra el presidente constitucional – Juan Evo Morales Ayma – con el apoyo del imperialismo estadounidense y de sus lacayos de la OEA. Los sectores oligárquicos del país vulneraron por completo la voluntad del pueblo. Desde la usurpación del poder por parte de Jeanine Áñez dio comienzo una campaña de persecuciones, agresiones y asesinatos contra el pueblo trabajador, al mismo tiempo que los crímenes racistas contra la comunidad indígena no han dejado de aumentar. Todo ello con el objetivo de impedir que los países latinoamericanos logren librarse de las cadenas del imperialismo y de la burguesía, y puedan desarrollar la lucha por la única y verdadera democracia; la dictadura del proletariado.

El socialismo del siglo XXI, completamente antimarxista – protagonizado, principalmente, por Evo Morales, Nicolás Maduro y Rafael Correa – ha demostrado que no es lo mismo estar en el Gobierno que estar en el poder. El Estado tiene una esencia y un carácter de clase. El Estado burgués, mientras que no haya un salto cualitativo y revolucionario, se mantendrá siempre en favor de la burguesía y sus políticas irán en contra del pueblo trabajador. El socialismo del siglo XXI trata de alcanzar una democracia «participativa y directa» pero siempre en los márgenes de la dictadura del capital y, por ende, del modo de producción capitalista que implica la subyugación y explotación de la inmensa mayoría de la sociedad a costa de los privilegios de una minoría. Hoy, con las injerencias imperialistas no sólo en Bolivia, sino en otros países latinoamericanos como Venezuela y Ecuador, el socialismo del siglo XXI se ha visto desbordado y plasma a la perfección la inutilidad de tratar de alcanzar el comunismo mediante la coexistencia pacífica con la burguesía. Son, en definitiva, lo que Lenin calificó en su día como socialpacifistas, socialistas de palabra y pacifistas pequeño-burgueses de hecho.

En palabras del propio Che: “Porque es la naturaleza del imperialismo la que bestializa a los hombres, la que las convierte en fieras sedientas de sangre que están dispuestas a degollar, a asesinar, a destruir hasta la última imagen de un revolucionario, de un partidario de un régimen que haya caído bajo su bota o que luche por su libertad […] No se puede confiar en el imperialismo, pero ni tantico así, ¡nada!”.

 

¡El fascismo no pasará!

¡Abajo el imperialismo criminal!

Madrid, 16 de octubre de 2020

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)