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Venezuela bajo ataque imperialista

Desde hace meses, los Estados Unidos, la nación más criminal y terrorista de la historia de la humanidad, comandados por el fascista Donald Trump, han redoblado sus amenazas contra la República Bolivariana de Venezuela y, en la madrugada del sábado 3 de enero, Caracas fue víctima de bombardeos aéreos estadounidenses y el presidente, Nicolás Maduro, fue secuestrado. En los momentos que corren, la soberanía del país se encuentra seriamente amenazada por la bestia imperialista.

El objetivo de los fascistas estadounidenses es el de poner sobre Venezuela una presión extraordinaria por medio de sanciones financieras y falsas noticias contra el gobierno venezolano, al que acusan falsamente de narco-terrorismo, fraude electoral y violación de los Derechos Humanos. Todo esto para desplegar sus organizaciones militares en la zona del Caribe y otorgar legitimidad a sus ataques sobre suelo venezolano para apoderarse de los valiosos recursos del país, que quedarán bajo las garras de sus monopolios, en especial sus empresas petroleras. En vista de los hechos ocurridos, queda claro que organismos como la ONU son completamente inoperantes, que el Derecho Internacional es papel mojado, que no existe castigo alguno contra los crímenes de guerra y que el poderío armamentístico prevalece sobre cualquier apariencia democrática que intente adoptar la burguesía. Además, los hechos ocurridos no se circunscriben únicamente a Venezuela, sino que son una advertencia directa contra la soberanía de países como Cuba, México, Colombia o Brasil.

El imperialismo estadounidense sigue considerando que estos países pertenecen a su patio trasero y no tolera el desarrollo de procesos que desafíen los intereses de sus monopolios. De esta forma, cuando los chantajes diplomáticos se muestran ineficaces, llega el momento de desplegar campañas mediáticas difamatorias a nivel internacional al objeto de justificar el terrorismo de estado, los crímenes de guerra, golpes de Estado y sangrientas guerras en los países que están en su punto de mira.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) condenamos las acciones terroristas que los Estados Unidos llevan cometiendo durante décadas y que atentan contra la soberanía de la República Bolivariana de Venezuela. El boicot económico que ha causado miles de muertes, la propaganda difamatoria, el bombardeo de Caracas, los más de 80 fallecidos, así como el secuestro del presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores suponen un acto de guerra que debe ser rechazado por el movimiento obrero a nivel internacional, a la par que debe servir para revelar la naturaleza criminal de las potencias capitalistas y la inacción de los organismos internacionales frente a la barbarie y el fascismo.

Estos actos de terrorismo internacional no pueden quedar impunes. Las embajadas estadounidenses deben ser cerradas y sus dirigentes expulsados de todo país que se considere contrario a la barbarie imperialista. El proletariado internacional debe luchar por la salida de la OTAN, por el cierre de las bases estadounidenses en sus respectivos países, por liquidar activamente el dólar y, sobre todo, por cuestionar el imperialismo y construir el socialismo. Quien se ponga de perfil será igual de cómplice que los fascistas que apoyan el terrorismo de los Estados Unidos; al igual que todo aquel que cuestionó la victoria electoral de Maduro en 2024, victoria del chavismo que el propio Trump reconoció el pasado día 3 de enero por pasiva al expresarse sobre la fascista Machado, lo que hizo fue armar y fortalecer a la reacción, como ha demostrado Trump; por consiguiente, toda la pléyade de oportunistas y reaccionarios que cuestionaron el resultado electoral en Venezuela en 2024 no sólo son responsables, también, de esto sino que allanan el camino a la reacción mundial para que repita esta fórmula de agresión sobre otras naciones, soberanía nacional que bajo el imperialismo está condenada a perecer. Y es que en la fase de imperialismo no puede haber soberanía sin socialismo, estando en el momento actual ambas luchas entrelazadas.

Además de la impunidad de los Estados Unidos, acontecimientos como este o el derrocamiento del gobierno en Siria reafirman la falsedad del multipolarismo. De un tiempo a esta parte, un sector oportunista del movimiento comunista ha tratado de presentar la multipolaridad como una alternativa para los trabajadores del mundo frente a la hegemonía impuesta por los Estados Unidos y la OTAN. No obstante, la historia nos demuestra que la multipolaridad no significa antiimperialismo en ninguna de sus facetas y que, de hecho, su plasmación en la práctica ha consistido en tomar partido por una facción del capital financiero en la actual disputa interimperialista. No podemos analizar el ataque a Venezuela de forma aislada, antidialéctica, sino que debe entenderse en el marco actual de las contradicciones interimperialistas, del conflicto entre los intereses de los monopolios estadounidenses y los proyectos de las burguesías nacionales que pretenden desarrollar un mayor control sobre sus recursos estratégicos, materias primas y su soberanía política, buscando alianzas comerciales y políticas con otras potencias imperialistas como China y Rusia que amenazan la supremacía estadounidense.

Nos encontramos ante una amenaza gigantesca, pues Donald Trump ha expresado sin pudor que pretende controlar el país directamente, instalar un gobierno títere y convertir la economía venezolana en un apéndice de sus monopolios. No obstante, el pueblo venezolano ha demostrado durante décadas ser un pueblo valiente y revolucionario que no se dejará amedrentar. Al contrario, ahora debe darse un paso adelante en la resistencia nacional y de clase frente a quienes quieren convertir el país en una colonia, aumentar la organización y el entrenamiento de la población civil para hacer frente a la barbarie imperialista y al fascismo. La bestia imperialista debe ser expulsada de Venezuela y, en el caso de que los dirigentes del PSUV busquen claudicar, el pueblo debe superar al PSUV y construir activamente el socialismo como única alternativa frente a la situación actual.

 

¡HONOR Y GLORIA A QUIENES CAYERON COMBATIENDO EL FASCISMO!

¡LIBERTAD INMEDIATA PARA NICOLÁS MADURO Y CILIA FLORES!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 5 de enero de 2026

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




El oportunismo impide que el movimiento obrero en España esté a la altura del plano internacional

Sin duda, cada día que pasa el imperialismo avanza y concentra la riqueza en menos manos. Como consecuencia, tiene lugar una oposición por parte de la mayoría que produce todo a cambio de migajas. Sea cual sea el camino a tomar para expresar el hartazgo, el fenómeno anterior es inevitable.

Ante este panorama, el Secretariado de la Federación Sindical Mundial (FSM) expresa su solidaridad con todo el movimiento obrero que se da en distintas partes del globo y que tienen un denominador común: la putrefacción del capital y cargar a la clase obrera con sus crisis. Se pone sobre la mesa la economía de guerra que se está implantando progresivamente en todos los países, la pérdida de la calidad de vida que deriva de ello y las atrocidades imperialistas que tienen como objetivo asfixiar todo aquello que consideren un obstáculo. Las huelgas generales en distintos países están siendo una digna y necesaria respuesta ante la agudización de las contradicciones imperialistas; ante el auge del fascismo y las políticas más reaccionarias, asesinas y empobrecedoras de la clase dominante.

Sin embargo, en España los sindicatos amarillos demuestran continuamente que su papel no es otro que servir al patrón. Por más que se disfracen de aliados de los trabajadores, de guardianes que velan por sus intereses, la clase obrera se encuentra en unas condiciones cada vez más deplorables. El papel de estos sindicatos es, sobre todo, vender la ponzoñosa idea de que el dominio del burgués es legítimo y que debe haber un diálogo con dicha clase parásita para llegar a mal llamados “acuerdos” que no hacen más que beneficiar al empresario.

Mientras en numerosos países los sindicatos de clase promueven pulsos a gran escala contra la patronal, huelgas generales y fuerte oposición a políticas que precarizan la vida del proletariado, en España no ha habido una huelga general en más de una década, y tampoco se espera que vaya a darse a corto plazo. No solo eso, sino que las huelgas generales anteriores han sido usadas, en última instancia, como publicidad para los sindicatos traidores que apuñalan continuamente a los trabajadores. ¿No se ha seguido perdiendo poder adquisitivo? ¿No se ha facilitado y abaratado el despido?

Los motivos para la huelga general se multiplican cada día. La carestía de vida, el desempleo y el trabajo precario son notables; las políticas antiobreras y los recortes sociales son innegables; el gasto militar para priorizar las guerras de rapiña en detrimento de la calidad de vida de la aplastante mayoría que todo produce, es desolador. Mientras en otros países los trabajadores rechazan a sus reaccionarios gobiernos, guiados por los sindicatos de clase y desafiando los intereses de la burguesía, en España socialdemocracia y sindicatos mayoritarios ponen todo su empeño en amansar al proletariado, alabar abiertamente al Gobierno de los monopolios y oponerse a la legítima defensa de los trabajadores frente a las calamidades de la patronal y sus representantes políticos.

La FSM pone sobre la mesa un asunto de vital importancia en la actualidad. Es una oportunidad de comparar posiciones claramente opuestas. Los sindicatos de clase, con sus errores y dificultades derivadas de unos recursos limitados, trabajan por organizar batallas contra las tropelías del capital en putrefacción; movilizan a los obreros para detener la barbarie imperialista en sus vidas, con la vista puesta claramente en aspectos de vital importancia que peligran porque una minoría parásita aspira a un mayor lucro con el trabajo ajeno. Los sindicatos amarillos facilitan los movimientos de la burguesía, que no son más que ajustes para justificar e imponer la transferencia mayor de riqueza hacia sus criminales manos, y menor hacia las manos que todo lo producen. Mientras la vida sea regida por el mercado no puede haber más que barbarie y miseria. El capitalismo no puede ofrecer otra cosa, pues se basa en la explotación y la competencia entre parásitos que se lucran con el trabajo ajeno.

El agotamiento al ver cómo todo empeora y el hecho de que no se perciba ninguna vía hacia la solución, pueden derivar en abandono de la lucha, pero también en que aquellos más atrasados ideológicamente pueden acabar en manos de la reacción; del fascismo. Por eso el sindicato debe ser una herramienta de combate en la lucha contra el capital, no una meta de los asalariados para aflojar en cierto grado sus cadenas o conseguir puestos privilegiados que les diferencien de sus hermanos de clase, como pretenden los sindicatos mayoritarios; instrumentos de la clase capitalista. Debe ser un vector hacia la lucha revolucionaria contra los explotadores.

Es momento de analizar, y dar forma a táctica y estrategia ajustadas al momento histórico. Debemos avanzar hacia batallas contra la patronal y sus representantes políticos, guiados por el ejemplo de los sindicatos de la FSM en el plano internacional. Se dan las condiciones para conformar el germen de la lucha de clases sin tregua y plenamente consciente. Es el momento de asestar golpes certeros al imperialismo, y esto comienza por librarnos del oportunismo y todo caballo de Troya de los capitalistas. Es absolutamente necesario el internacionalismo proletario, y para ello los obreros deben tener una auténtica posición de fuerza en cada Estado. Todo el proletariado conforma una sola clase en todo el mundo. El imperialismo actúa sin fronteras ni restricciones, aun con las contradicciones interburguesas e interimperialistas. No se trata sólo de derrocar a la burguesía en cada Estado e implantar el socialismo en los diferentes países, sino de unificar y coordinar la lucha contra el capital para dar paso al advenimiento del socialismo en el plano internacional. Una vanguardia comunista internacional es imprescindible no solo para el movimiento obrero, sino para la emancipación humana.

El Partido Comunista Obrero Español reconoce la importancia de todo ello, y defiende la necesidad de una nueva Internacional Comunista que pueda dirigir el movimiento comunista internacional, y convertir las luchas obreras en combate organizado contra los explotadores del mundo y todas sus atrocidades. Todo paso de la clase obrera en su guerra contra la minoría parásita que la oprime requiere de guía, y esa guía debe conducirla hacia la meta final; la toma del poder político del proletariado, que dé lugar a su sistema, el socialismo, poniendo en el centro al ser humano, sus necesidades y desarrollo.

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español




¿Quién es Marco Rubio?

Marco Rubio es un matón que tuvo vínculos con el narcotráfico y posiblemente aún los tenga. Pero centrémonos en sus inicios en la política donde fue financiado por su cuñado, Orlando Sicilia, un narcotraficante confeso y del cual se benefició un buen tiempo. A Orlando Sicilia se le condenó a 25 años por mover toneladas de droga en Miami pero sólo cumplió 12. Rubio también trabajó para esta gente y no sabemos si los trabajos pudieran incluir el tráfico de drogas o su facilitación. Este señor es el que quiere combatir el narcotráfico en Venezuela.

Es por ese motivo que se inventa el Cartel de los Soles y justifica por ese medio la invasión sobre Venezuela pensando que eso va a desestabilizar completamente a Cuba y provocará la caída de la Revolución Cubana. Es el acto que pone punto final al derecho internacional y a las normas que lo rigen.

Lenin dijo que el imperialismo era la fase superior del capitalismo y detrás de eso sólo hay barbarie. Nos encontramos frente a un nuevo episodio después de Irak, Libia, Siria, Yugoslavia, Bahía Cochinos y en todos los países de América Latina mediante la Doctrina Monroe. El imperialismo de EEUU siempre ha considerado a esos países como parte de su territorio gobernado por otros que cuando se apartan son severamente reprimidos y amenazados. El imperialismo es el poder de la fuerza que se aplica según corresponda al caso.

Hace dos años Venezuela crece a un ritmo acelerado. Aunque no ha puesto punto final a la crisis, aquellas medidas y sanciones ya no están funcionando igual y eso no lo puede perdonar el imperialismo norteamericano. El imperialismo tiene que generar artimañas para apoderarse de las reservas de petróleo, gas, minerales y oro por cualquier vía y eso hace cambiar la estrategia de la vía sanciones a la vía militar.

En todo este escenario, Marco Rubio juega un papel fundamental. Es el muñeco del ventrílocuo de los monopolios puesto por el asesino de Trump. Pese a que Marco Rubio y Donald Trump se enfrentaron en 2016, sus caminos se han unido misteriosamente. Marco Rubio es la expresión más nítida del capital financiero estadounidense y su retórica anticomunista sirve para apuntalar las podridas estructuras imperialistas que la sostienen. Su discurso de la libertad es utilizado para legitimar sanciones, intervenciones militares y políticas exteriores que castigan sobre todo a los pueblos de la América Latina. Su defensa del libre mercado se desentiende de las desigualdades estructurales que éste produce y entiende la función del estado como legítimo si se pone al servicio de los inversores y un elemento de opresión cuando se pone al servicio de las mayorías frente a la explotación. Es la figura viviente de vocero de las élites económicas y de la legalización de los métodos de atropello imperialistas.

El imperialismo es la forma que toma el capitalismo cuando ya no puede sostenerse sin devorar recursos, vidas y territorios, una máquina de saqueo. Sabemos también que el imperialismo es la antesala de la revolución proletaria y que mientras haya explotación habrá lucha y mientras haya lucha habrá futuro. Desde el PCOE expresamos nuestro mayor repudio a Marco Rubio y los demás servidores del imperialismo y los monopolios y hacemos un llamamiento a organizarse, a construir alternativas concretas contra el capital y sus voceros para construir el Socialismo.

 

¡Contra los títeres del imperialismo!

¡Por la unidad de la clase obrera internacional contra el imperialismo!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Portugal estalla en una huelga general contra las medidas antiobreras del Gobierno

El sindicato Confederación General de los Trabajadores Portugueses ha convocado una huelga general para el jueves 11 de diciembre, acontecimiento que no se daba desde hacía 12 años en dicho país. El plan de la burguesía que se manifiesta a través del Gobierno, consiste en medidas tan antiobreras como abaratar el despido, flexibilizar la jornada laboral pudiendo añadir gran número de horas anuales, que los padres que tengan hijos con diversidad funcional ajusten sus horarios a disposición de la empresa, y así un largo etcétera.

En definitiva, arrecia la explotación al obrero, se quiere imponer un retroceso en los derechos conseguidos por el proletariado y se deja más al descubierto, si cabe, los ardides de los capitalistas a través del Estado que dominan, demostrando cada vez más que responde a la necesidad de blindaje de la economía de mercado, reprimiendo progresivamente a la clase obrera.

Los obreros en Portugal perciben, irremediablemente, que sus intereses peligran, que las condiciones de vida les ahogan y que éstas no son fruto del azar o de fenómenos incontrolables, sino que provienen de una minoría que decide su destino, sus padecimientos y sus carencias, viéndose favorecida, en cambio, una clase social que tiene el poder.

La huelga general refleja el estado de ebullición y de hartazgo en que se encuentra la clase obrera, deseosa de poner fin a la opresión que se materializa en sus precarias condiciones de vida, en las nuevas amenazas del Gobierno y que se encarna en la burguesía. Pero no basta con percibir que se dificulta el acceso a recursos y que el tiempo de vida pertenece en gran medida al explotador; no basta con la ira y con intentar frenar nuevos atropellos de la patronal. Es imprescindible aunar todas las luchas obreras en una sola fuerza proletaria que haga temblar desde los cimientos a la burguesía y su sistema, y convierta el espontaneísmo y las acciones ocasionales en combate organizado por los intereses de clase, creando las condiciones para la lucha por el socialismo.

La crisis mundial del imperialismo resquebraja el capital a pasos agigantados, y solo le quedan las medidas más reaccionarias y antiobreras, el traspaso de más recursos públicos a manos privadas, el aumento de la explotación, de las guerras de rapiña y, en consecuencia, el fascismo para asegurar el engaño y la represión. Se tensa cada vez más la cuerda para un sistema capitalista más que caduco, que no se sostiene más que por la violencia y la mentira.

El Partido Comunista Obrero Español apoya la huelga general de Portugal, la cual desafía los intereses capitalistas y es otro hecho que pone de relieve la urgencia de la unidad de la clase en el mundo, y la necesidad de una nueva Internacional Comunista que pueda canalizar las ansias del proletariado por acabar con sus opresores. Una vanguardia del proletariado mundial debe construir el camino hacia el derrocamiento del imperialismo, siendo superado inevitablemente por el socialismo.

 

¡Por un sindicalismo de clase y combativo!

¡Por el fin de la explotación capitalista!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español




La falsa guerra contra la droga para invadir Venezuela

Desde hace meses, el fascista Donald Trump ha redoblado sus amenazas contra la República Bolivariana de Venezuela y, en los momentos que corren, la soberanía del país se encuentra seriamente amenazada por la bestia imperialista.

Fue a partir del mes de julio cuando la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de EE. UU. sancionó a lo que ellos denominan como “Cártel de los Soles”, un falso grupo criminal supuestamente encabezado por el presidente Nicolás Maduro en un burdo intento de legitimar sus nuevas intentonas golpistas para adueñarse de los valiosos recursos del país. Según la OFAC, el Cártel de Soles lidera un entramado gubernamental que involucra al gobierno, el ejército, inteligencia y el poder judicial, en el que se conjugan el tráfico de drogas (como fentanilo, metanfetamina, cocaína, etc.), la trata de personas, la extorsión y el lavado de dinero, entre otras actividades criminales.

La falsa lucha contra el narcotráfico es el nuevo pretexto desplegado por la propaganda yankee para negar los derechos más fundamentales de aquellos países que no se postran a sus designios, llevando a cabo un despliegue militar sin precedentes en la zona del Caribe para tratar de amedrentar a los pueblos del mundo y poner los recursos de Venezuela al completo servicio de los monopolios estadounidenses.

El objetivo fundamental de los fascistas estadounidenses es el de poner sobre Venezuela una presión extraordinaria por medio de sanciones financieras y falsas noticias contra el gobierno venezolano, al que acusan de “narco-terrorismo”. Todo ello para desplegar sus organizaciones militares en la zona del Caribe como paso previo a una invasión completa sobre suelo venezolano. Curiosamente, si uno se zafa de la retórica y la propaganda estadounidense, la realidad es bien distinta. Según la Oficina de Naciones Unidas contra la droga y el delito, en su Informe Global sobre la cocaína, se muestra que el mercado global de cocaína y los niveles de consumo van al alza, y que los EE. UU. son uno de los principales mercados de consumo mundial y un lugar idóneo para el negocio de drogas.

Es evidente que la bestia imperialista busca instrumentalizar la lucha contra la criminalidad y contra el narcotráfico, problemas que tienen su epicentro en Washington y no en Caracas, para justificar sus agresiones y presiones con el objetivo de adueñarse de recursos estratégicos como el petróleo y provocar la caída de todos los gobiernos que no se postren a los designios de sus monopolios.

Del mismo modo, el gobierno fascista de Donald Trump ha empleado las etiquetas de “narco-estado” o “narco-terrorismo” para cuestionar la legitimidad del gobierno de Gustavo Petro. Tanto en Venezuela como en Colombia, la supuesta guerra contra la droga no es otra cosa que una forma de coerción geopolítica, no una lucha real contra las causas estructurales del narcotráfico, pues ello implicaría dar un golpe de muerte al modo de producción capitalista.

La nueva intentona golpista de Donald Trump y sus lacayos, que amenaza la soberanía de los pueblos del mundo, debe entenderse en el marco actual de las contradicciones interimperialistas, del conflicto entre los intereses de los monopolios estadounidenses y los proyectos de las burguesías nacionales que pretenden desarrollar un mayor control sobre sus recursos estratégicos, materias primas y su soberanía política. El imperialismo sigue considerando que estos países pertenecen a su patio trasero y no tolera el desarrollo de procesos que desafíen los intereses de sus monopolios. Así, cuando los chantajes diplomáticos se muestran ineficaces, llega el momento de desplegar campañas mediáticas a nivel internacional para justificar intervenciones militares directas, provocando un golpe de Estado o sangrientas guerras en los países que están en su punto de mira.

El narcotráfico, por su parte, es una pieza fundamental de la corrupta administración yankee y, al mismo tiempo, es un fenómeno que crece a causa de la acumulación capitalista. La pobreza estructural, la desposesión de la clase trabajadora, los flujos migratorios forzosos, la pobreza en las áreas rurales y la ineficacia estatal facilitan un aumento en la fabricación, tráfico y demanda de droga, que a su vez es permitida por las estructuras estatales corruptas ya que posibilitan el blanqueo de dinero. Señalar a un único gobierno del mundo es ignorar un problema internacional y cuya raíz son las propias fallas del sistema capitalista.

Las acciones criminales de los EE. UU., que se sigue considerando como juez y verdugo del mundo, deben considerarse un acto de guerra contra la República Bolivariana de Venezuela. Las ansias de expansión territorial, la asfixia económica, la dominación política, el control de materias primas y recursos energéticos, y el despliegue de la guerra en el mundo son la seña de identidad de la oligarquía estadounidense.

El Partido Comunista Obrero Español rechaza este nuevo golpe de Estado contra Venezuela, que retrata la esencia fascista y criminal de los imperialistas. El imperialismo estadounidense se encuentra en una situación de declive y decadencia, como lo acredita su derrota en Ucrania, el retroceso de los beneficios de sus monopolios, el incremento de su deuda pública y la pérdida de importancia de su divisa frente a las nuevas alianzas económicas de los BRICS+. Este declive de los EE. UU., cuyo papel como mayor potencia imperialista es cada día más cuestionado, empuja a sus monopolios a desarrollar la guerra a lo largo y ancho del mundo y a abrazar el fascismo como única salida para luchar por la hegemonía. La guerra, la injerencia política, el expolio, la coerción, el fascismo y el crimen a escala internacional son las herramientas que emplean los imperialistas estadounidenses y sus socios de la UE para sostener su dictadura y tratar de acabar con la soberanía de Venezuela.

Madrid, 5 de diciembre de 2025

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




UNICEF apuntala el relato de la reacción mundial sobre Argentina

Los medios burgueses sacan a la luz datos continuamente, y son útiles para estudiar el estado en que se encuentra el capital, pero debemos asumir que los datos son estimaciones y hacen una lectura que va a obviar que vivimos en una sociedad de clases. Puesto que la clase dominante, que es la capitalista, tiene en sus manos los medios de comunicación, presentará los datos con sesgos, con contradicciones y, la mayoría de las veces, manipulándolos a su favor. Cuando expone la cruda realidad de un tema en concreto, desvía la lectura hacia aspectos reformistas, errores fiscales o personalismos. Como bien sabemos, las dolencias de la sociedad son estructurales e inseparables del modo de producción. Pueden sacar una noticia que diga que la economía de España, en abstracto, va en aumento, pero la realidad objetiva y contrastada es que los parásitos son más ricos, y los que producen la riqueza son cada vez más pobres.

En el caso que nos ocupa, UNICEF ha expuesto una serie de datos sobre Argentina que parecen favorecer al fascista Milei a pesar de otros datos que chocan con lo que expone la ONG. Según dicha organización, los ingresos aumentan, la pobreza cae y hay mayor acceso a recursos. Es evidente que, al igual que no podemos aceptar sin más esas declaraciones, tampoco podemos afirmar que faltan a la verdad sin contrastar lo que se sabe de Argentina.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) durante el primer trimestre del presente año aumentó el desempleo en comparación con el trimestre del año anterior, situándose en el 7,9%. Entre enero y marzo de 2025, aumentó en 199.000 el número de personas que buscaban empleo. La Universidad Católica Argentina (UCA) puso en duda recientemente la supuesta mejoría en los datos. Según afirma la UCA, no se está reflejando bien el nivel de pobreza por usar métodos desfasados. De hecho, coincide con las estimaciones de las consultoras. Según esto último:

A fines de agosto, la consultora Equilibra estimó que la pobreza real supera el 43%. Según su informe, al actualizar la Canasta Básica Total y corregir la subdeclaración de ingresos, la tasa para el período octubre 2024-marzo 2025 se ubicaría hasta 8,6 puntos porcentuales por encima de la cifra oficial.”

 

¿Cuál de las dos lecturas se ajusta más a la realidad? ¿Hay que resignarse y dejar el asunto en manos de la fe en unos u otros? Se ha denunciado la manipulación de las cifras con métodos que no se habían anunciado por el Indec, y que esto hace que quede sobrerrepresentado lo que interesa al actual Gobierno, dificultando, al cambiar la metodología, la comparación real con años anteriores que obtenían datos de manera diferente. Incluso las encuestas han sido modificadas. El cálculo sólo incluye a los 31 centros urbanos más poblados del país, dejando fuera a más de 17 millones de personas. No se miden los ingresos reales y se tiene en cuenta si pueden acceder a la cesta básica de alimentos y servicios o no, que varía constantemente por la inflación. La medición no tiene actualizados los precios de servicios como el transporte o el precio del alquiler, representando esto último el 64% del salario mínimo.

Según sondeos de la plataforma de empleo Bumeran, “casi nueve de cada diez trabajadores argentinos consideran insuficiente su salario para cubrir sus necesidades básicas; un 26 % indica que su sueldo le alcanza para dos semanas y el 58 % afirma que su poder adquisitivo empeoró en los últimos meses.” La mayor parte de jubilados en junio cobró 374.723 pesos (276,54 dólares), mientras que la cesta básica de alimentos y servicios para un adulto fue ese mes de 365.177 pesos (269,50 dólares), lo que significa que los datos oficiales del Gobierno de Milei afirman que quienes cobran la pensión mínima ya no son pobres por una diferencia de 9.546 pesos, es decir, de 7 dólares.

Es más, en medio de todas estas críticas a la farsa de los números del Gobierno, ha renunciado el encargado de medir la pobreza y diseñador de la metodología que ha manipulado la situación de la sociedad en Argentina. Tras laxas explicaciones, alegando que no tiene que ver con las contradicciones señaladas, el director de Estadísticas de Condiciones de Vida del Indec deja su puesto para ir a otro. En el presente año, de hecho, ha habido una importante disminución en el consumo de productos básicos ¿Cómo es posible que UNICEF declare que los datos han mejorado mientras hay un menor acceso a recursos básicos?

Si quedaban dudas de la situación del país, EEUU se ha replanteado un rescate inicial de 20 mil millones a Argentina y lo ha frenado. Los bancos han decidido financiar con menores cantidades y a corto plazo, para que el Estado argentino pueda asumir los pagos con intereses. La situación es tan obscena que recibirá un préstamo para pagar otras deudas, quedando cada vez más atada al poder financiero, misión del fascista Milei que entrega todo a los monopolios estadounidenses a pasos agigantados, dolarizando el país. Si la economía argentina va tan bien, ¿por qué necesita nuevos préstamos para hacer frente a otras deudas? ¿por qué los bancos no confían en que pueda devolver la cantidad inicialmente ofrecida de 20 mil millones de dólares?

El Gobierno fascista argentino ha recortado drásticamente el gasto sanitario como si fuese una carga, haciendo desaparecer incluso el Instituto Nacional del Cáncer, que era estatal. A pesar del drama social que vive la clase obrera en Argentina, se recorta arbitrariamente en ayudas sociales. En la reforma laboral que está elaborando plantea un tope de 10 sueldos para los despidos libres, es decir, el patrón podrá echar al trabajador sin causa y se va a abaratar el despido. Se plantea aumentar la jubilación hasta los 70 años, destruyendo aún más la calidad de vida del proletariado e hincando rodilla ante el FMI, pues la intención de quienes dominan a través del capital financiero es la de privatizar las pensiones en todo el mundo para que puedan disponer de un fondo extra para sus aventuras imperialistas, sus inevitables pérdidas por sobreproducción y sus deudas. Y con todo ello, UNICEF anuncia que Argentina está mejorando.

Ante la miseria y la barbarie que se está llevando a cabo con el actual y reaccionario Gobierno argentino, no es de extrañar que el proletariado aumente las protestas en las calles y se enfrente a medidas antiobreras. Es por ello que el Gobierno sí que aumenta el gasto en sus fuerzas represivas, pues para la burguesía es absolutamente necesario contar con todo lo necesario para reprimir a los obreros que, sin lugar a dudas, se levantarán en legítima defensa por todas las infamias del actual mandato, que no es más que otro claro reflejo de la quiebra imperialista y de su desesperada búsqueda de fórmulas para deshumanizar, reprimir y atar toda la riqueza posible a un puñado de manos de parásitos criminales.

UNICEF es una entidad con gran influencia mundial, una herramienta burguesa para paliar las dolencias generadas por el capital y apagar las ascuas de lucha en la clase obrera, que cuando se encuentra desesperada, empobrecida y sin vanguardia se le hace creer que debe aceptar la beneficencia, pues las crisis y las adversidades que ésta conlleva son fruto del azar y sólo cabe aceptar ayuda hasta que surja de nuevo la capacidad de ser funcional. En el actual panorama mundial, con la guerra extendiéndose, las deudas aumentando, la explotación arreciando y la precariedad avanzando en todos los ámbitos, UNICEF se revela como defensora de los intereses del gran capital, pero no olvidemos que es lo que ha sido siempre: un negocio establecido en las miserias de la clase obrera para enriquecerse con éstas a sueldo del Estado, de multinacionales y bancos.

Se acerca a pasos agigantados la caída del imperialismo, pero mientras la burguesía sea la clase dominante y no haya ninguna oposición real de su enemigo de clase, es decir, la clase obrera, podrá seguir alargando la agonía del sistema, se concentrará cada vez más capital en menos manos y todas las atrocidades para intentar suturar sus profundas heridas las sufrirá la clase obrera, pues solo queda frenar la crisis con guerras para dominar política y materias primas en otros países, la muerte de lo que los parásitos criminales consideran “excedente humano”, precarización, recortes en servicios esenciales, menor poder adquisitivo, mayor represión y deshumanización para enfrentar a la clase obrera entre sí.

Como oposición al imperialismo debe alzarse el internacionalismo proletario; debe haber una lucha real y consciente contra la burguesía mundial, pues la etapa actual imperialista putrefacta lo requiere. Es menester para ello que surjan auténticas organizaciones obreras que se extiendan en cada región, y luchen contra los parásitos opresores de manera coordinada y con la ciencia del marxismo leninismo como arma. Para que todo ello pueda comenzar a materializarse, es imprescindible que los comunistas del mundo vuelvan a crear un partido para la clase obrera mundial que organice la lucha contra los explotadores en todo el globo. Es necesario crear una Internacional Comunista que tome las riendas de un auténtico combate por el socialismo en todos los países.

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Nueve años sin Fidel

Este pasado 25 de noviembre se cumplen 9 años desde que Raúl Castro anunciara la defunción de Fidel Castro. Todavía ha de pasar un tiempo más para que la historia le otorgue su verdadero lugar y que pertenece al panteón de Martí, Gómez o Maceo. Su figura honda, ciclónica y siempre polémica, todavía sigue viva en las plazas donde alguna vez vibró la multitud, en la tinta de sus largos discursos y en el alma de los países, especialmente de la América Latina, que siguen peleando su dignidad, su emancipación y su soberanía.

Fidel Castro entregó a nivel mundial una dimensión de gigante a una pequeña isla a sólo noventa millas del imperio más asesino de la historia. En ese suelo se forjó un ejemplo de firmeza y resistencia del que Fidel fue siempre el guía y catalizador. Nunca dejó a nadie indiferente y sitúo a Cuba en los capítulos más heroicos, a nivel mundial, de la lucha contra el imperialismo, en especial contra los EE.UU., escribiendo sus episodios en letras de oro.

Desde el Partido Ortodoxo, pasando por el Moncada y la Sierra Maestra, luchando en Bahía Cochinos y por todos y cada uno de los episodios que se dieron en sus noventa años de vida, fue siempre un modelo para el pueblo revolucionario cubano y en todo momento siempre tuvo claro que se podía vencer. Su legado es la piedra angular donde se escribirá la historia de Cuba en los próximos cien años y, también, de las luchas de liberación a nivel mundial como, por ejemplo, en Angola o Sudáfrica y Namibia donde la lucha internacionalista del Ejército Cubano derrumbó de raíz los cimientos del Apartheid. Es la resuelta lucha internacionalista del pueblo cubano lo que ha situado a Cuba en los más gloriosos episodios mundiales de lucha contra el imperialismo y en las que jamás ha mordido el polvo. A pesar de toda la violencia a la que han sometido a la isla, ésta jamás ha levantado la bandera de la rendición inspirada en el ejemplo de su Comandante invicto.

A casi diez años de su partida, Cuba enfrenta una encrucijada terrible con las nuevas sanciones impuestas por Macos Rubio y la Administración del gorila rubio. Pero el interés por derrocar al gobierno revolucionario da a entender que Cuba provoca inquietud en el imperialismo, porque su ejemplo de resistencia y combate no solamente es contagioso, sino que es una alternativa seria al sistema de explotación capitalista a poco que se le levanten las sanciones. Entonces vuelven a implementarles sanciones y Cuba vuelve a levantar la bandera de la dignidad. En este accionar, la figura de Fidel es imprescindible. Su eterna barba y su traje verde olivo aún provoca pesadillas en sus enemigos y deja una estela imborrable para la historia del mundo y de esperanza para los pueblos que luchan.

Desde el PCOE, con estas líneas, queremos rendir un sencillo y cálido homenaje a su figura y su obra. También queremos expresar nuestra más profunda solidaridad con las dificultades que enfrenta el pueblo cubano en la actualidad y que, estamos seguros, superará tarde o temprano con el ejemplo de su Comandante invicto. Desde estas líneas les enviamos nuestro saludo internacionalista de victoria y de combate, mientras organizamos las estructuras para nuestra propia revolución en este lado del mundo.

 

¡Viva Fidel y su legado!

¡Viva la Revolución Cubana!

¡Viva el internacionalismo proletario!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




USB convoca huelga general en Italia contra la política de guerra de Meloni

El sindicato Unión Sindical de Base, afiliado a la Federación Sindical Mundial, ha convocado una huelga general en Italia para el día 28 de noviembre con la intención de parar los pies al gobierno fascista de Meloni que pretende aumentar el gasto militar italiano, dedicando así el dinero público a la guerra y la barbarie, como buen gobierno representante de los intereses de los monopolios. Esto se traducirá en una mayor pauperización de la clase obrera en Italia.

Este 28 de noviembre es una oportunidad de los trabajadores italianos para demostrar su completo rechazo a las políticas criminales de su gobierno, plantar cara al aumento de la carestía que les acosa y concienciar a todos los oprimidos de su país de que la lucha es el único camino que les queda para construir un futuro esperanzador mediante la destrucción del sistema capitalista y sus sicarios fascistas para justo después comenzar a construir la sociedad socialista en la que los beneficios los disfrutan quienes los producen, no quienes los roban.

Por todo ello desde el Partido Comunista Obrero Español queremos mandar todo nuestro apoyo y solidaridad a la clase obrera en Italia que ha determinado luchar y confrontarse contra la burguesía italiana y el gobierno fascista que sostienen, deseando el mayor de los éxitos para esta huelga esperando que signifique un primer paso para que el proletariado italiano se deshaga de dicho gobierno fascista y del estado capitalista que les somete en la explotación y la miseria.

¡A LA HUELGA GENERAL!

¡NI GUERRA ENTRE PUEBLOS, NI PAZ ENTRE CLASES!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español




China y Rusia retratan a los oportunistas

El pasado lunes, 17 de noviembre, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el plan de EEUU y el despliegue de una fuerza internacional en Gaza. Esto quiere decir que el Consejo de Seguridad de la ONU aprueba un Plan que convierte a Gaza en una colonia norteamericana, en un pelotazo urbanístico de personajes como Trump o Blair, que se convertirán en los dueños de Gaza. Israel le hizo el trabajo de demolición de Gaza, ahora la ONU le pone una fuerza internacional, militar, para destruir la infraestructura militar de Gaza y perseguir y desarmar a la resistencia para que EEUU pueda expoliar a su gusto al pueblo palestino, lucrarse del genocidio y desmembrarlo por completo, desgajando totalmente Gaza de Cisjordania al objeto de garantizar la desaparición de ese pueblo como tal.

Esta votación favorable a los intereses norteamericanos y sionistas y contrario a Palestina, ha salido gracias a la abstención de Rusia y de China, que no han ejercido su derecho a veto en dicho Consejo de Seguridad. Una resolución del Consejo de Seguridad que ha sido rechazada por las organizaciones y Comités de resistencia populares palestinas.

Ese mismo día 17 de noviembre, los gobiernos de China y Siria se reunieron en Pekín para suscribir un acuerdo para intensificar su cooperación bilateral en combatir al terrorismo – cuando dicho gobierno sirio está compuesto por terroristas a sueldo de Washington que accedieron al poder por una entente entre las potencias imperialistas norteamericana (y su apéndice sionista de Israel) y rusa – en materia económica y en la reconstrucción de Siria.

Es importante recordar que el internacionalismo proletario, que atiende a la consigna dada por Marx y Engels en el Manifiesto del Partido Comunista de 1848 que dice “¡Proletarios de todos los países, uníos!”, tiene como principio fundamental la solidaridad proletaria revolucionaria y la cohesión de los obreros de todo el mundo, fundamentándose en la supeditación de los intereses nacionales a los intereses internacionales de la clase obrera, en el principio de la igualdad y de la soberanía de las naciones y de los estados, vinculando esa soberanía a los intereses del proletariado y de la lucha de clases, ligando la soberanía nacional a la lucha contra los monopolios, contra el imperialismo y por la unidad y cohesión de las fuerzas revolucionarias, en la defensa del derecho a la autodeterminación y a la unión voluntaria de los pueblos en pos de la conquista del socialismo.

A nadie se le escapa que el Consejo de Seguridad de la ONU, que ha sancionado el proyecto imperialista norteamericano para Gaza, al igual que el estado actual sirio y su gobierno, son títeres del imperialismo norteamericano.

¿En qué beneficia al proletariado el Plan de Trump en Gaza? ¿En qué beneficia al proletariado y a la causa del socialismo el desarrollo del estado títere sirio al servicio de los intereses sionistas y norteamericanos? ¿Y a la causa de la revolución proletaria mundial y del socialismo? Es evidente que en nada.

Sin duda alguna, China y las potencias BRICS mantienen una contienda interimperialista con el imperialismo norteamericano que se expresa en guerras en determinados puntos del planeta, en la guerra comercial, financiera y tecnológica, en la disputa por el control de los recursos energéticos, materias primas, cadenas de suministro y de producción globales. Una contienda donde lo que está en juego es la hegemonía imperialista, los intereses de los monopolios. Una pugna interimperialista por un “nuevo orden mundial” consistente en un reequilibrio de poder dentro de la misma formación socioeconómica mundial imperialista y no en la abolición de la explotación del hombre por el hombre, por la abolición de la formación socioeconómica imperialista y su sustitución por una socialista.

En este contexto, y ante la debilidad extrema del movimiento comunista internacional, que necesita zafarse del oportunismo para volver a sentar unas bases revolucionarias para la construcción de la revolución proletaria y del socialismo, el proletariado está siendo azotado sin piedad, de tal modo que a nivel interno de los estados se depauperan las condiciones materiales de los trabajadores, se tiran por tierra los salarios, se privatizan los sistemas de salud, educativos y de jubilación, se amplía la edad de jubilación que, en la práctica, es la negación de la jubilación en tanto las condiciones de vida de la clase obrera caen y, consecuentemente, también su esperanza de vida. En definitiva, se aplica una política económica conducente a transferir riqueza del proletariado hacia los monopolios y, a la par, se refuerza la represión contra dicha clase.

El proletariado únicamente tiene una salida: la revolución proletaria y la construcción del socialismo. Y ello no es posible sin la construcción de un movimiento comunista internacional nuevo, sin abatir al oportunismo que son las fuerzas del imperialismo en el seno del movimiento comunista y del movimiento obrero al objeto de corromperlo y pudrirlo, que es la manera más efectiva que tienen los imperialistas de mantener su dominio.

Los pasados días 8 y 9 de noviembre se celebró en Bellinzona, Suiza, el XXV Congreso del Partido Comunista de dicho país, cuya consigna era “Neutralidad- Paz – Trabajo”. En el estado español pudimos leer una reseña, de 12 de noviembre, por el PCPE, de dicho congreso donde se podía leer “Un congreso netamente antiimperialista, con la presencia de delegaciones diplomáticas de China, Corea Democrática, Cuba o Laos entre otras”. Cinco días después, el 17 de noviembre, una parte de ese “congreso netamente antiimperialista”, se alineaba con el imperialismo norteamericano contra Gaza y reforzaba al estado sirio nacido del golpe de estado perpetrado contra el pueblo sirio por el imperialismo norteamericano y sus socios sionistas y turcos. Recordemos lo que decía dicho partido oportunista de los “pueblos de España” en diciembre del 2024 con respecto del gobierno sirio con el que se reunieron y estrecharon relaciones una parte de ese “congreso netamente antiimperialista” del que hablaban el 12 de noviembre de 2025 en Suiza:

 

Resulta que esa China “antiimperialista” que ve el PCPE se reunió en Pekín, y estrechó lazos económicos y políticos con “las hordas terroristas de mercenarios, armadas y dirigidas por el imperialismo y el sionismo”. ¡Ahí tenemos al oportunismo! Blanqueando al imperialismo y engañando a la clase obrera y, sobre todo, escupiendo y envileciendo al marxismo-leninismo, echando toneladas de basura ideológica contra la ciencia emancipadora del proletariado mundial, la ciencia de Marx y de Lenin. Como puede comprobarse, el oportunismo no solo es una creación del imperialismo, su función es parasitar el movimiento comunista y el movimiento obrero para desviarlos de la materialización de su misión histórica, la abolición del imperialismo y la construcción del socialismo.

Los imperialistas saben que se están jugando el todo por el todo, su supervivencia, y saben que la humanidad jamás se podrá emancipar sin la guía emancipadora del proletariado, el marxismo-leninismo, y sin el instrumento que fusiona esa guía con el sujeto revolucionario, el proletariado, que es el Partido Leninista, el movimiento comunista internacional. Por ello, los imperialistas lo apuestan todo al fascismo, al anticomunismo, al oportunismo, en definitiva, a la represión brutal del proletariado, de los pueblos del mundo, al que hacen todo lo indecible para evitar que tome conciencia de lo que es, la clase revolucionaria que tiene la misión histórica de construir un nuevo mundo, una nueva formación socioeconómica mundial socialista donde se armonicen las fuerzas productivas y las relaciones de producción, donde la humanidad – la internacional – escriba conscientemente la historia y se ponga en el centro de todo armonizando su relación con la naturaleza de la que forma parte.

 

¡MUERTE AL IMPERIALISMO Y AL OPORTUNISMO QUE INOCULA EN EL SENO DEL PROLETARIADO!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DE UN MOVIMIENTO COMUNISTA INTERNACIONAL REVOLUCIONARIO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 20 de noviembre de 2025

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Zohran Mamdani: la nueva esperanza de la “izquierda” del capital

Tras las elecciones estatales y locales en los EEUU, dos conclusiones son evidentes: que Donald Trump y, por consiguiente, el Partido Republicano, no cuenta con el apoyo de las amplias masas proletarias (recordemos que en las pasadas elecciones solo obtuvo el 34% del voto, mientras que la abstención fue del 36%); y que el Partido Demócrata busca renacer ideológicamente bajo la máscara del denominado “socialismo democrático”, el cual ha sido encabezado por el alcalde de Nueva York Zohran Mamdani en contraposición a las políticas abiertamente socialfascistas de Joe Biden y Kamala Harris.

En los EEUU, azotados durante los últimos meses por las manifestaciones que acusan al gobierno de autoritarismo y fascismo, las victorias demócratas en lugares clave como Virginia, New Jersey y Nueva York evidencian la funcionalidad que tiene el ala “izquierda” del Partido Demócrata para blanquear un sistema capitalista absolutamente decadente y en profunda bancarrota económica.

Mientras que los republicanos lo acusan de “comunista” y “yihadista”, de la misma forma que Vox llama “socialcomunista” a Pedro Sánchez, Mamdani representa el enésimo engaño de la izquierda del capital hacia las amplias masas proletarias, con un programa orientado hacia las fracasadas políticas reformistas, que se han demostrado de sobra ineficaces para paliar la miseria diaria que tiene que enfrentar la clase trabajadora.

La realidad detrás de la alegría de la victoria de Mamdani radica en una incomprensión profunda del sistema capitalista en su fase imperialista, pues el problema de fondo es la ausencia total de democracia bajo el yugo de la dictadura de la burguesía y la anarquía reinante de la producción, en un contexto mundial donde el imperialismo decadente de la OTAN está siendo sustituido por el imperialismo emergente de los BRICS+. La manipulación está a la orden del día y las elecciones no dejan de ser un reality show más para dividir deliberadamente al pueblo trabajador y que este dedique sus esfuerzos y su lucha política a decidir si será la izquierda o la derecha del capital quien lo explote durante los próximos cuatro años. Elección tras elección, decepción tras decepción, y reforma tras reforma, mientras el imperio se desmorona y EEUU despliega el terror a lo largo y ancho del mundo.

Por su parte, la socialdemocracia del Estado español buscará en los próximos comicios burgueses imitar la fórmula empleada por Mamdani, demostrando su imposibilidad de establecer un programa propio que supere ideológica y organizativamente los estrechos márgenes dictados desde las entrañas mismas de la bestia imperialista. Organizaciones como Podemos o Sumar que no comprenden que su momento histórico ya ha pasado y que no parecen querer aceptar su papel de ser meras muletas de un hipotético gobierno socialfascista con el PSOE a la cabeza.

Ya sea en Nueva York o en Madrid, el oportunismo sigue la misma hoja de ruta electoralista y antirrevolucionaria. Como advirtió el camarada Lenin: “En ningún país capitalista civilizado existe la «democracia en general», pues lo que existe en ellos es únicamente la democracia burguesa, y de lo que se trata no es de la «democracia en general», sino de la dictadura de la clase, es decir, del proletariado, sobre los opresores y explotadores”.

Frente al parlamentarismo corrupto, la charlatanería burguesa y las políticas imperialistas de la socialdemocracia, los comunistas sabemos que las elecciones no representan ni de forma remota la manera en la que la clase obrera accederá al poder. Ninguna clase oprimida podrá llegar a dominar sin un periodo de dictadura, de conquista revolucionaria del poder político en la que se aplaste la resistencia de los explotadores capitalistas.

La socialdemocracia evidencia la más profunda bancarrota ideológica del movimiento obrero y se demuestra en cada ciclo político como el lacayo de los monopolios al emplear las elecciones como una válvula de escape al sentir revolucionario de los trabajadores, con el único objetivo de amortiguar los enfrentamientos entre la minoría explotadora y la mayoría explotada, al tiempo que van escalando en la jerarquía política. Pero la verdad es siempre revolucionaria y sabemos bien que la democracia obrera es infinitamente superior a cualquier estado burgués.

La clase trabajadora es el sujeto revolucionario y debe dejar de depositar sus anhelos y esperanzas en políticos de la burguesía reformista. Entendamos que es completamente legítimo acabar con quienes nos condenan al hambre, la represión, la miseria, la explotación, el fascismo y la muerte. Y ya sea en Nueva York, Madrid o cualquier lugar del mundo, el proletariado debe prepararse para destruir por completo el poder del capital, a la burguesía, sus estados y los monopolios que los dominan, alcanzando el pleno desarrollo de la humanidad a través del socialismo como etapa temprana de la sociedad comunista.

 

Madrid, 15 de noviembre de 2025

 

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)