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La nueva embestida del imperialismo contra los refugiados kurdos

Uno de los temas que se han tratado en la Cumbre de la OTAN celebrada en estos días en Madrid es la inclusión de Suecia y Finlandia en esta organización terrorista, abandonando dichos Estados su postura de neutralidad mantenida desde la fundación de esta en 1949.

Uno de los Estados miembros que hasta ahora se ha opuesto a la inclusión de las mismas en la OTAN es Turquía, alegando el auxilio que ambas naciones han otorgado a refugiados kurdos. Ante esta oposición del Estado turco, Finlandia ha recordado en la cumbre que han realizado enmiendas en su código penal que amplían los supuestos en los que una actividad es considerada como colaboración con el terrorismo, ya que la UE considera al Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK) como una organización terrorista, aunque no así al Partido de la Unión Democrática (PYD) de Siria y a sus milicias conocidas como Unidades de Protección Popular (YPG).

Asimismo, el gobierno sueco habló de una nueva ley antiterrorista mucho más severa que entraría en vigor el 1 de julio. Se abandonarían de este modo las posturas neutrales iniciadas bajo el gobierno del Primer Ministro progresista Olof Palme que, entre otras cuestiones, se opuso a la inclusión de Suecia en la OTAN (de ahí que se sospeche que la Operación Gladio estuvo detrás de su asesinato en 1986) y defendió el derecho de autodeterminación de los kurdos, así como de los palestinos y de los saharauis. Respecto a estos últimos, ya en 2016 se anunció que Suecia retiraría su apoyo a la causa saharaui para que la multinacional IKEA pudiera abrir tiendas en Marruecos.

Pero esta persecución defendida ahora por Suecia y Finlandia va más allá de los refugiados kurdos que militen en las ya citadas organizaciones, ya que como nos informa el diario Público: «la condena es tan genérica que podría servir de base para la persecución de todo el movimiento kurdo en su conjunto, incluso si eso contraviene las propias constituciones de los países europeos firmantes». Es decir, estos Estados ni siquiera se preocupan de cumplir con lo plasmado en sus propias constituciones, plegándose por completo a los intereses imperialistas de la OTAN y de Turquía, un Estado que a día de hoy no ha reconocido el genocidio que se cometió contra el pueblo armenio y otros pueblos no-turcos entre 1915 y 1926.

El presidente turco Erdoğan, además, no deja de ser un fascista que ha llevado a prisión a miles de activistas y periodistas que han denunciado sus crímenes (sean de etnia turca o kurda) y que mantiene su hostigamiento militar contra Siria. Tampoco podemos olvidar lo sucedido con dos miembros de la banda musical Grup Yorum (compuesta por turcos y kurdos), Helin Bolek (cantante) e Ibrahim Gökçek (bajista) que fueron exterminados en prisión durante una huelga de hambre, reprimiendo, además, a los que se solidarizaron con ellos, situación muy parecida a la del Estado español en la actualidad con el caso del rapero Pablo Hasel.

Todo ello mientras se sigue manteniendo que la OTAN busca “la defensa de la paz y la democracia”. Pero como dijera Lenin, “¿democracia, para qué clase?”, ya que desde sus orígenes tuvo como miembro y fundador a Portugal, entonces bajo la dictadura salazarista, y que nunca tuvo problemas con la Dictadura de los coroneles en Grecia (1967-1974) ni con Turquía pese al régimen militar producto del golpe de 1980. Comprobamos de este modo la falacia que a día de hoy esgrimen los defensores de esta organización criminal, envuelta hoy en un conflicto interimperialista con Rusia por Ucrania.

De igual modo, podemos ver cómo la socialdemocracia (tanto en España como en Suecia y Finlandia, donde sus partidos gobiernan) es la pata izquierda del fascismo, con la cual engañan a los trabajadores para imponer su orden reaccionario e impedir nuestro avance como clase. No hay más solución ante estas problemáticas que el socialismo, ya que la naturaleza depredadora del capitalismo jamás hará posible la paz entre los pueblos.

 

¡NO A LA OTAN! ¡NO AL IMPERIALISMO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 9 de julio de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Gabriel Boric no es más que otro reaccionario

Pese a todas y cada una de las campañas que el sistema capitalista hace por lo que ellos llaman “el cambio”, la realidad acaba por aparecer tarde o temprano. Y es que nos encontramos en una fase del capitalismo completamente putrefacto, moribundo, del que no se puede esperar absolutamente nada. El fracaso de la socialdemocracia contemporánea lo demuestra Podemos en el Estado español, pero también Dilma Rousseff en Brasil, Andrés Manuel López Obrador en México o Pedro Castillo en Perú. Todos y cada uno de los proyectos reformistas tienen un único objetivo: salvar el sistema productivo basado en la explotación del hombre por el hombre.

En esta ocasión vamos a centrar nuestra atención en Gabriel Boric, el actual presidente de Chile que despertó el entusiasmo en las elecciones presidenciales del 2021, llegando incluso a alcanzar el récord de votos recibidos en toda la historia de Chile. Pese a todo este arropamiento, a Boric le sobraron días para comenzar a cumplir las órdenes de los monopolios y sólo dos semanas después de su toma de posesión, los Carabineros (los cuerpos represivos del Estado chileno) se encontraban reprimiendo ya protestas estudiantiles, llegando a haber protestantes heridos de bala.

Gabriel Boric, el cual durante su campaña electoral llegó a dar un discurso en mapuche y prometer la retirada del ejército en Araucanía, donde el conflicto mapuche es más intenso, no tuvo otra que remilitarizar de nuevo esta región, porque la lucha mapuche es una guerra contra el expolio patrimonial, productivo y jurídico contra esta comunidad indígena, cosa que un siervo del Capital como Boric no está dispuesto a ceder. Los indígenas chilenos, que sufrieron la represión con Sebastián Piñera, también tienen que resistir ante los ataques del presidente actual, demostrando que el capitalismo no tiene signos políticos más que el robo y la explotación de la naturaleza y del ser humano.

Por otro lado, es conocido el nuevo proceso constituyente que se está dando en Chile y sobre el cual Gabriel Boric ya ha indicado en varias ocasiones su intención de llegar a un consenso mayoritario o, lo que es lo mismo, pactar también con los acólitos de Sebastián Piñera, los cuales al mismo tiempo que ocurre el debate y la negociación se movilizan en sus calles para que la Constitución chilena no cambie ni en lo accesorio. Por supuesto, no pueden faltar las acusaciones hacia Gabriel Boric tildándolo de “comunista” para mantener el miedo en la clase trabajadora hacia su ideología, cuando realmente hemos visto que el actual presidente de Chile no tiene nada de comunista.

La clase trabajadora chilena tiene que luchar por su liberación. Los candidatos políticos a la presidencia no son más que candidatos a la gestión de la explotación del hombre por el hombre y, por eso, el voto no cambiará absolutamente nada. El cambio sólo puede venir por la vía revolucionaria y sólo de esa forma los chilenos podrán llevar a cabo una Constitución que realmente les represente y los mapuches poder ejercer su derecho a la autodeterminación.

Desde el PCOE expresamos nuestra más profunda solidaridad con el pueblo chileno y mapuche y condenamos de forma contundente la represión de Gabriel Boric, el cual no puede tildarse de otra cosa que de farsante.

 

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

¡POR LA EMANCIPACIÓN MUNDIAL DE LA CLASE OBRERA!

 

Madrid, 8 de julio de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La cumbre de la OTAN y el fascismo

Durante los próximos días, Madrid se convertirá en el epicentro del imperialismo otanista, acogiendo en su seno a una serie de líderes políticos que serán recibidos con todos los honores pese a ser auténticos criminales de guerra. Todo ello, por supuesto, a costa del erario público que perderá más 50 millones de euros para sufragar tal lamentable espectáculo en un contexto donde la miseria absoluta azota a los trabajadores a causa del precio desmesurado que tienen los alimentos, los combustibles, la luz o la vivienda.

A sabiendas de que su credibilidad está bajo mínimos a causa de la guerra y el apoyo a un régimen abiertamente fascista como es la Ucrania de Zelenski, el gobierno español desplegará más de 35.000 agentes entre Guardia Civil, CNI y servicios de seguridad de la OTAN. Si todo ello no fuera suficiente, la Delegación de Gobierno no dudó en prohibir diferentes manifestaciones anti-OTAN en Madrid, revelando nuevamente la naturaleza fascista del Estado y demostrando que todas las supuestas “libertades democráticas” que existen no son más que el capricho de una burguesía que no dudará en eliminarlas a conveniencia.

En estos momentos históricos donde el imperialismo otanista está en confrontación directa con el imperialismo ruso, la Cumbre de la OTAN que se celebra en Madrid tiene una importancia enorme para “nuestra” burguesía nacional e internacional. Es importante, primero, porque sirve para seguir embruteciendo ideológicamente con su propaganda al proletariado. Una propaganda que servirá para seguir utilizando al proletariado internacional como carne de cañón en sus guerras imperialistas al objeto de conseguir un nuevo reparto de un mundo ya repartido. Y es importante, también, porque los capitalistas utilizan la guerra para mantener su dominación prácticamente global, invirtiendo enormes cantidades de capital para mantener y mejorar una maquinaria armamentística a través de la inversión en I+D cuyo último fin es frenar el avance de la revolución socialista e impedir así que el proletariado internacional pueda liberarse del yugo imperialista.

Es por ello por lo que el gobierno conformado por PSOE y Unidas Podemos no ha escatimado en gastos para blindar completamente la capital del Estado en su papel como anfitriona ante 41 delegaciones internacionales y criminales políticos de todo el mundo. Como es habitual, la socialdemocracia, así como los oportunistas contrarrevolucionarios que se disfrazan de comunistas desde las filas del PCE, marchan a una con el imperialismo genocida. Así, políticos de la izquierda burguesa como Yolanda Díaz, Alberto Garzón o Irene Montero, que en su día apoyaron a Joe Biden y hoy apoyan a Zelenski y el envío de armas al régimen fascista de Ucrania, deben ser señalados como los colaboradores que son y ser expulsados de todas las expresiones populares que se realicen estos días como muestra del rechazo a la OTAN y la guerra.

Los resultados de las pasadas elecciones andaluzas, donde la abstención ha sido la amplia ganadora con un 41’64%, revelan que la crisis económica del Estado español y la bancarrota del modo de producción capitalista se vuelve contra los burgueses en forma de crisis política y de legitimidad de las instituciones capitalistas. Además, como podemos comprobar día a día, la fase de descomposición absoluta que atraviesa el capitalismo monopolista se refleja en una profundización del carácter represivo del Estado. Ello se observa en materia nacional cuando, frente a la desposesión absoluta que padece la clase trabajadora, el Congreso responde con la reforma del código penal que castigará con la cárcel los pequeños hurtos, la cual ha sido aprobada gracias al respaldo del PSOE, Unidas Podemos, Esquerra Republicana, el PNV, el PDeCAT, Ciudadanos, Más País-Equo y Compromís. Como vemos, los eurocomunistas y socialdemócratas no tienen ningún problema en establecer claras alianzas con el neoliberalismo y la reacción política, el fascismo, si ello implica apuntalar el sistema capitalista, el cual es sinónimo de violencia extrema hacia la inmensa mayoría de la población, el proletariado.

 

¡ABAJO LA OTAN Y EL IMPERIALISMO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 29 de junio de 2022

SECRETARIA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La ofensiva de la OTAN y la crisis del sistema

Tras la caída de la Unión Soviética, el imperialismo y los ideólogos burgueses no tardaron en anunciar que la victoria estadounidense en la Guerra Fría y la desaparición del socialismo real significaba, por un lado, que se había alcanzado el final de la historia (Fukuyama, 1992) y, por el otro, que el modo de producción capitalista y la propiedad privada representaban dos elementos propios de la naturaleza humana.

No obstante, con la crisis global que atraviesa al capitalismo desde 2007, la desaparición del sistema actual puede sentirse hoy día hasta en Wall Street, puesto que marcó el punto de inflexión del inminente declive de los Estados Unidos como potencia hegemónica:

«El capitalismo como sistema global atraviesa la peor y más amenazante crisis en la historia de su mundialización […]. Justo porque integra dentro de sí la mundialización de la pobreza y la polarización de la desigualdad, la crisis alimentaria global y la crisis ambiental mundializada con su trend secular; sin dejar de contender la mayor crisis cíclica de sobreacumulación y sobrefinancimiento»[i].

Por primera vez, los ideólogos neoliberales visualizan la tendencia al derrumbe del capitalismo e incluso los más reaccionarios de sus filas descubren atemorizados como laissez faire, laissez passer no va a traer ninguna solución a la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, la mundialización de la sobreexplotación laboral, la persistencia de la pobreza y la crisis ambiental mundializada, por lo que sólo les queda la lucha ideológica ante el completo fraude que suponen sus postulados políticos y económicos. Hoy, ni si quiera los teóricos y defensores más atrevidos del capitalismo se aventurarían ahora a afirmar que los mercados son capaces de resolverlo todo.

Con la guerra en Ucrania estamos asistiendo a una ofensiva propagandística e ideológica sin precedentes, donde cada día los medios de comunicación encumbran a batallones neonazis como Azov, al podrido Estado ucraniano y al criminal Zelenski a la altura de mártir de la paz. No obstante, están obligados a impulsar la mayor alienación y embrutecimiento entre las amplias masas proletarias por el miedo de la oligarquía mundial a que su religión, que es el propio capitalismo, se caiga en pedazos.

Es por ello que Estados Unidos seguirá profundizando en sus relaciones con los regímenes genocidas de Marruecos e Israel, continuará su ofensiva territorial hacia el Este de Europa con la adhesión a la OTAN de Finlandia y Suecia, continuará aumentando su techo de gasto para nutrir el complejo industrial estadounidense y, más pronto que tarde, utilizará a Taiwán contra China de la misma manera que emplea hoy a Ucrania contra Rusia, como Estado-peón en su guerra indirecta en la lucha por la hegemonía imperialista.

La desaparición del capitalismo es para los ideólogos neoliberales una especie de trágico evento natural, como una desafortunada catástrofe. Contrario a esto, el marxismo-leninismo supo demostrar el carácter histórico y transitorio de este modo de producción, el cual ha imperado con hegemonía y violencia en la mayoría de los Estados contemporáneos, pero que no deja de ser un elemento del devenir histórico sin relación directa con la naturaleza humana.

Ante eso, los imperialistas no dudan en apostarlo todo a la guerra por la consecución de un nuevo reparto de un mundo ya repartido, por continuar con la dinámica de acumulación y concentración de capital, puesto que para los imperialistas las crisis y las guerras no son ninguna desgracia, sino elementos que sirven para que este sistema criminal e inhumano se reconfigure. Mientras que hay un estancamiento general del modo de producción capitalista, la concentración y acumulación de riqueza avanza, creando una especie de oligarquía global donde compañías como Google, Amazon o Facebook acumulan fortunas inimaginables.

La grandeza de los padres del socialismo científico, de Karl Marx y Friedrich Engels, radica en haber encontrado en la lucha de clases la fuerza motriz de la historia humana y en descubrir el papel de la dictadura del proletariado como el instrumento imprescindible para aplastar a la burguesía y, a su vez, llevar a cabo la formación y el desarrollo de una sociedad superior, el socialismo.

Únicamente con la victoria del proletariado y con la abolición de la propiedad privada sobre los medios de producción se eliminará el yugo del imperialismo que oprime mediante la guerra y la explotación al proletariado mundial y a todos los pueblos del mundo. Hoy, el socialismo es, por un lado, una necesidad, pero es también una realidad objetiva.

Las fuerzas agonizantes del capitalismo se aferran a la vida y será el proletariado, por medio de la revolución socialista, quien se encargará más pronto que tarde en darle muerte e iniciar el periodo de transición del capitalismo al socialismo.

 

¡ABAJO EL IMPERIALISMO Y SUS GUERRAS!

¡ES EL MOMENTO DE LOS COMUNISTAS! 

Madrid, 24 de mayo de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

 

[i] Arizmendi, L. (2019). El debate global sobre la Crítica de la Economía Política en el siglo XXI, pp. 546-547.




Stepán Bandera, el referente político del régimen ucraniano

Stepán Bandera nace en 1909 en el Reino de Galitzia y Lodomeria, territorio ucraniano bajo el control del Imperio Austro-húngaro. Con veinte años ingresaría en la recién fundada Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN), donde ocupó diferentes cargos.  La OUN basaba sus ideas en las del escritor Dmitro Dontsov, que había traducido a la lengua ucraniana obras como “Doctrina del Fascismo” de Mussolini y el “Mein Kampf” de Hitler, entre otras, siendo considerado el creador de la teoría del “nacionalismo integral ucraniano”. Este movimiento compartía con el fascismo italiano el chovinismo, el antiparlamentarismo y el anticomunismo, y con el nazismo la defensa de la construcción de un Estado Ucraniano étnicamente puro, lo que excluía de su proyecto nacional a rusos, polacos y judíos, entre otros.  La bandera de la OUN estaría formada por dos franjas, una de color negro, que simboliza la tierra, y otra de color rojo, que simboliza la sangre. Esta bandera estuvo muy presente en el golpe del Euromaidán del 2014, así como en manifestaciones supuestamente en defensa de la paz en Ucrania, pero que no dejan de ser movimientos pro-OTAN y anti-Rusia.

Para defender su proyecto, estos nacionalistas ucranianos no dudaron en aplicar métodos terroristas tanto en Polonia como en la Ucrania soviética, en los que Stepán Bandera tuvo un papel activo. En 1933, éste se convierte en jefe regional y comandante de la Organización Militar Ucraniana (UVO), la rama terrorista de la OUN. Sin embargo, al año siguiente sería arrestado por la policía polaca por intentar asesinar a Bronislaw Pieracki, Ministro del Interior polaco. Será condenado a muerte por tal crimen, pero finalmente esta pena le será conmutada por la cadena perpetua. No obstante, esto no dejaba de ser el comienzo de su carrera política.

Con la invasión de Polonia por parte de la Alemania Nazi el 1 de septiembre de 1939, los guardianes de la prisión en la que se encuentra Bandera huyen y este es puesto en libertad el día 13. Cuatro días más tarde, los soviéticos avanzan sobre el este de Polonia (que abarcaba Galitzia, la zona occidental de Ucrania), integrándola en la República Socialista Soviética de Ucrania. En ese momento la OUN estaba en crisis, ya que en 1938 la NKVD habían ejecutado a su líder Evguén Konovalets en los Países Bajos. De esta manera, quedó dividida en dos partes, la OUN (m) dirigida por Andriy Mélnyk, y la OUN (b) de la que Stepán Bandera se convertiría en líder en 1940, realizando una gran labor de difusión de sus ideas reaccionarias. Ambas ramas de la OUN colaboraron con las tropas alemanas tras la invasión de estas a la URSS en la Operación Barbarroja (1941), considerándolos libertadores frente al socialismo soviético.

Stepán Bandera proclamó el 30 de junio de 1941 en Lviv un Estado ucraniano supuestamente independiente, pero que en realidad era un Estado títere del nazismo. Al mando de este gobierno se situaría Yaroslav Stetsko como Primer Ministro, considerado un criminal de guerra por su responsabilidad en la matanza de 700 personas en Lviv, la mayoría de ellos judíos, el 2 de julio de 1941. La fracción de Bandera creará el “Ejército insurreccional ucraniano” en 1943, liderado por Roman Shukhevych, y la de Mélnyk apoyaría la creación de la 14 División SS Galizien o Halychina.

Ambos batallones fueron colaboradores de los crímenes del fascismo. El apoyo de estos batallones no se limitó al mero soporte militar contra el Ejército Rojo de la URSS, sino que fueron parte activa del Holocausto. Se calcula que las milicias de la OUN exterminaron entre 150 mil y 200 mil judíos en Ucrania bajo la ocupación alemana para finales de 1941. Destaca aquí lo sucedido en Babi Yar, cerca de Kiev, considerada la mayor matanza en una misma operación durante el Holocausto, donde se llegó a asesinar a 33.771 judíos por parte de alemanes y colaboracionistas ucranianos entre el 29 y 30 de septiembre de 1941.

 

Las masacres en las que participaban las milicias ucranianas no se limitaban exclusivamente a los judíos, ya que entre sus víctimas se encontraban también comunistas, rusos y polacos. El Ejército insurreccional de Ucrania, fundado por la OUN de Bandera y en este momento dirigido por Mykola Lebed, llevará a cabo un auténtico genocidio contra la población polaca en Volinia y Galitzia entre 1943 y 1944. En Volinia se asesinó a entre 35 y 60 mil polacos, mientras que en Galitzia a entre 25 y 40 mil.

En enero de 1943, las tropas del Ejército Rojo inician la liberación de Ucrania. Finalmente, el Ejército Rojo libera la zona occidental de Ucrania en octubre de 1944. Las milicias de Bandera se mantendrán activas practicando una especie de guerra de guerrillas contra los soviéticos, provocando el terror entre la población civil. Estas permanecieron más o menos activas hasta 1950, cuando los últimos miembros de las mismas fueron eliminados o huyeron del país. Bandera permanecerá oculto en la República Federal Alemana sin abandonar su activismo político.

Tras la Segunda Guerra Mundial, los fascistas ucranianos que tantos crímenes habían cometido y que hasta las propias SS alemanas se escandalizaban por ser incluso más crueles que ellos con los prisioneros en los campos de concentración, se convierten en fichas útiles del mundo capitalista occidental en su lucha contra el socialismo. Según los documentos desclasificados de la CIA, esta colaboración con los fascistas ucranianos comenzó en 1946 con la Operación Belladona. Ninguno de los criminales ucranianos – a excepción de los que fueron atrapados en la URSS – recibieron castigo alguno, siendo parte de ellos incluso amnistiados por la CIA. Un ejemplo de ello es el de Mykola Lebed (responsable de la masacre de Volinia y Galitzia contra población polaca), que estuvo refugiado en EEUU, donde moriría en 1989 sin haber sido investigado por sus crímenes por la CIA, que detuvo las investigaciones en su contra.

Por su parte, los pocos fascistas ucranianos que permanecieron en Ucrania fueron utilizados por los servicios secretos y la OTAN como contrainteligencia frente a la URSS, actuando de manera clandestina, hasta que durante la Administración de Gorbachov, con la Glasnot, empezaron a hacer propaganda nacionalista en Ucrania de manera abierta. Asimismo, Stepán Bandera vivió protegido en Alemania bajo el nombre de Stepán Popel, donde se hacía autopromoción tanto en radio como en la prensa escrita. Murió ejecutado por el KGB en Múnich el 15 de octubre de 1959.

En 1990, poco antes de la caída de la Unión Soviética, los ucranianos fascistas ya pedían desde el extranjero la rehabilitación de los criminales banderistas, presentándolos como “víctimas del estalinismo” y “defensores de la libertad”. Ese blanqueamiento ha perdurado hasta nuestros días, y es evidente que muchos defensores del actual régimen ucraniano los tienen como referente. El propio presidente Zelenski en una entrevista dijo que “Stepán Bandera es un héroe para un gran porcentaje de ucranianos y esto es normal, esto es genial, porque es una de las personas que defendieron la libertad de Ucrania”.

Al igual que Stepán Bandera, el actual régimen ucraniano es abiertamente anticomunista (las organizaciones comunistas fueron ilegalizadas en 2015), ha ilegalizado a once partidos políticos de la oposición, ha cerrado medios de comunicación críticos, tiene grupos paramilitares que lo tienen como referencia, en especial Pravy Sektor, que incluso utiliza la bandera de la OUN. Además, se lucha por un estado “puramente étnico”, atacando a las comunidades rusófonas del Donbass, y también a comunidades gitanas y judías, como ya hacían sus antecesores durante la guerra. Sólo bajo el socialismo, como pasó en su día con la URSS, los ucranianos fueron tratados en pie de igualdad con el resto de pueblos que constituían la Unión Soviética.

 

¡PAZ ENTRE PUEBLOS, GUERRA ENTRE CLASES!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 2 de mayo de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Solo la clase obrera puede acabar con la barbarie

Sin duda alguna, la intervención militar rusa en Ucrania está mostrando con nitidez la esencia fascista de las mal llamadas “democracias occidentales”. De manera sistemática se censuran medios de comunicación rusos, se censuran a aquéllos que no provean a la sociedad de la versión “oficial” de lo dictado por EEUU, que no es más que una historia ficticia que se aleja de la realidad.

Rusia ha llevado ante el Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas, en el último mes, la denuncia sobre la guerra biológica emprendida por EEUU contra ese país, mostrando como prueba la existencia de 26 laboratorios norteamericanos en Ucrania donde EEUU desarrollaba armamento biológico sobre la base de ántrax, cólera y COVID-19, entre otros agentes patógenos.

El portavoz de la Cancillería china, Lijian Zhao, como consecuencia de las denuncias de Rusia, exigió una verificación multilateral sobre los 336 laboratorios que EEUU tiene en 36 países bajo su control, incluidos los 26 laboratorios que se hallan en territorio ucranio.

La respuesta de EEUU, así como de sus aliados – o subalternos -, no fue otra que la de desviar la atención alertando de un ataque con armas biológicas por parte de Rusia contra la población ucraniana así como de un posible ataque atómico, aparte de negar lo que las pruebas y los datos puestos encima de la mesa por Rusia certifican. Hay que recordar que EEUU no sólo ha usado armas biológicas contra ciudadanos de otros Estados, como por ejemplo en Vietnam o Iraq, sino también contra su propia población como, por ejemplo, la operación Sea-Spray en San Francisco en septiembre de 1950, rociando a la población con las bacterias Serratia Marcesens y Bacillus Globigii, infectando a ciudadanos norteamericanos en la década de los 30s del siglo XX con células cancerosas, ejecutando entre 1954 y 1973 la Operación Whitecoat donde se experimentó con 2.200 personas, sin su consentimiento, a los que se les inoculó ántrax, brucelosis, toxina botulínica, peste, peste bovina, la bacteria Francisella tularensis, la fiebre Q, la fiebre amarilla y la peste bubónica entre otros agentes patógenos, entre otros muchos experimentos masivos con armas biológicas que EEUU ha llevado a cabo contra su propia población.

Los medios de comunicación a nómina de los monopolios y de la OTAN, por ejemplo la Agencia EFE, nos decían el día 16 de marzo de 2022, para desacreditar lo denunciado por Rusia lo siguiente:

 

Sin embargo, una semana antes y previamente a la denuncia de Rusia, el día 9 de marzo de 2022, ese mismo medio, la Agencia EFE, señalaba lo siguiente:

También se ha tenido conocimiento de un documento norteamericano que apuntala la denuncia de Rusia, concretamente el Acuerdo entre el Departamento de Defensa de los EEUU y el Ministerio de Sanidad de Ucrania acerca de la Cooperación en el Área de Prevención de Proliferación de la Tecnología, los Patógenos y los Conocimientos Especializados que podrían utilizarse en el Desarrollo de Armas Biológicas.

El Director de Le Monde Diplomatique en español, Ignacio Ramonet, posteó en su red social el pasado 29 de marzo un mensaje urgente sobre los laboratorios ucranianos financiados por los EEUU donde informaba de las denuncias rusas en el Consejo de Seguridad de la ONU e indicaba que “el delegado ruso especificó las enfermedades y epidemias, los medios de su liberación, los países en los que se están probando y cuándo y dónde se llevaron a cabo los experimentos con o sin el conocimiento de los gobiernos de estos países, y confirmó públicamente que entre los experimentos y efectos está el virus responsable de la actual pandemia y la gran cantidad de murciélagos utilizados para transmitir este virus”.

Ramonet señala en su mensaje del pasado 29 de marzo “A los que quieran saber cuáles son los pájaros numerados… y cómo América mata al mundo sin un solo tiro (…) Aves de destrucción masiva (…) Rusia no esperaba descubrir, como parte de su campaña militar en Ucrania, aves numeradas producidas por laboratorios biológicos y bacteriológicos en Ucrania financiados y supervisados por los Estados Unidos de América (…) ¿Pero qué son los pájaros numerados? Después de estudiar la migración de las aves y observarlas a lo largo de las estaciones, los especialistas ambientales y los zoólogos podrán conocer el camino que toman cada año estas aves en su viaje estacional, incluidas las que viajan de un país a otro o incluso de un continente a otros (…) Aquí entra el papel de la inteligencia de las partes que llevan un plan malévolo, un grupo de estas aves migratorias son “arrestadas”, digitalizadas y provistas de una cápsula de gérmenes que llevan un chip para ser controlados a través de computadoras, luego son liberadas de nuevo para unirse a las aves migratorias a los países donde se planea el daño. (…) Se sabe que estas aves toman un camino desde el mar Báltico y el mar Caspio hasta el continente africano y sudeste asiático, y otros dos vuelos desde Canadá a América Latina en primavera y otoño. Durante su largo vuelo, se monitorea su desplazamiento paso a paso por intermedio de satélites, y se determina su ubicación exacta, si quieren, por ejemplo, dañar a Siria o Egipto, el chip se destruye cuando el pájaro está en sus cielos. Se mata el pájaro y cae llevando la epidemia, y las enfermedades se esparcen en tal o cual país. Así, el país enemigo ha sido dañado sin ningún costo militar, económico o político (…) La numeración de las aves migratorias es considerada un delito por el derecho internacional, porque son aves que penetran el cielo y el aire de otros países, y si se les provee de gérmenes, entonces esta ave se convierte en un arma de destrucción masiva. Por lo tanto, en el derecho internacional, se considera prohibido el uso de aves para lanzar ataques mortales contra un oponente, y quien comete el uso de aves para lanzar ataques mortales contra un oponente, y quien comete un acto tan inmoral e inhumano es castigado, y esto es lo que hizo que América no temblara ante ningún castigo (nadie se atreve a castigarlos a ellos)”.

Concluyendo Ramonet lo siguiente: “Los rusos tienen una fuerte carta de presión, cuando dicen que han capturado las aves, quiere decir que los americanos están agarrados con las manos en la masa, con todos los detalles que contiene que prueban la condena decisiva. Esto obliga a pensar en la posibilidad de que todos los virus que han infectado a humanos en este siglo, especialmente los últimos, como el ébola, que afectó a África, ántrax, gripe porcina y aviar, y actualmente el Covid-19 todos provengan de laboratorios financiados y administrados por los Estados Unidos de América, y esto es lo que hizo que China presentara una solicitud urgente, seria y estricta para realizar una investigación internacional sobre la aparición repentina del coronavirus, es muy probable que Estados Unidos haya utilizado aves migratorias para matar ciudadanos de China”.

Rusia también aportó nombres de personas y empresas vinculadas a la guerra biológica desarrollada por los EEUU, donde destacan la participación del hijastro de John Kerry – el que fuera secretario de Estado norteamericano durante el segundo mandato de Obama – y el hijo de Joe Biden – actual presidente de EEUU- Hunter Biden y la actividad de las Empresas Metabiota, Burisma Holdings, Global Viral y Black & Veatch Special Projects así como la financiación por parte de la Secretaría de Defensa de los EEUU que se inicia a partir de 2014, tras el golpe de estado fascista realizado en Ucrania con el apoyo de EEUU y la UE. En 2016 esas empresas norteamericanas, intensifican su labor, con el nombramiento de Uliana-Nadezhda Suprún, ciudadana norteamericana descendiente de nazis ucranianos, como ministra interina de la Salud de Ucrania.

Y Rusia también puso encima de la mesa efectos de esa guerra biológica de EEUU, como por ejemplo que el desarrollo de esas armas explica el brote de fiebre porcina dado entre militares ucranianos que custodiaban el laboratorio biológico de Járkov que provocó 20 muertes en el año 2016, hecho que fue silenciado por EEUU y por Ucrania según denuncia el Estado ruso.

Lo denunciado por Rusia, con evidencias claras, ante el Consejo de Seguridad, tiene engarce con otros muchos hechos producidos y aparecidos ante la opinión pública mucho antes, incluso, que EEUU y la UE perpetraran el golpe fascista de Maidán en Ucrania, baste recordar para ello, por ejemplo, que en el año 2013 la revista Veterans Today denunció que el Pentágono invirtió 300 millones de dólares en un programa secreto de guerra biológica en el Laboratorio Central de Referencia en Tibilisi, en Georgia en la frontera con Rusia.

En marzo de 2020 China abiertamente señaló a EEUU como responsable de introducir la COVID-19 en ese país asiático, aseveración apoyada por personajes como el exfuncionario de la CIA Philip Giraldi. Con los datos aportados por Rusia, y silenciados por los medios de comunicación al dictado de la OTAN, lo denunciado por China en 2020 muestra la responsabilidad de EEUU en la introducción de la Covid-19 en ese país y, por consiguiente, como causante de una pandemia que ha matado a más de 6 millones de personas en estos dos años.

El imperialismo se halla en bancarrota económica, el desarrollo de la automatización aniquila progresivamente al sistema capitalista el cual solo puede sostenerse por la violencia y la barbarie, por la guerra mundial con armas con capacidad de asesinar mayor de las que jamás han existido donde un ave migratoria se torna en un arma de destrucción masiva. ¡Esa es la lógica criminal del imperialismo! Y ante esta situación en la que se encuentra el capitalismo los monopolios no tienen más salida que la guerra mundial, la destrucción de fuerza productiva y la destrucción de parte de la población mundial, de obreros y campesinos.

Y es en la guerra mundial en la que ya nos encontramos donde EEUU y sus adláteres libran batalla contra Rusia y sus aliados en territorio ucraniano siendo la clase obrera ucraniana quienes serán los directamente sacrificados hoy por EEUU y el pelele que dirige el estado ucraniano que es una marioneta estadounidense, pero no será el único sino la clase obrera en su conjunto, la clase obrera a nivel internacional quienes pondremos los muertos para que los imperialistas sostengan su moribundo sistema.

En el Estado español, el gobierno de coalición del PSOE y de PODEMOS/IU/PCE demuestra que los oportunistas y la socialdemocracia cuando están en el poder actúan de la misma manera que los fascistas, no dudando en posicionarse como subalternos de los EEUU y su organización criminal de la OTAN metiendo en la guerra al país e incrementando el presupuesto militar enviando armamento al Estado nazi ucraniano a la par que se recortan todavía más los derechos y los salarios de los trabajadores. El gobierno español del PSOE y de PODEMOS/IU/PCE ha demostrado que su política exterior es la guerra imperialista, es la defensa a ultranza del fascismo y es poner en riesgo a todo el pueblo con su decisión de tomar partido en esta guerra.

Ante la barbarie en la que estamos viviendo, donde los capitalistas – ya se llamen de izquierda o de derecha en la práctica todos ellos abrazan la reacción, el fascismo – no vacilan a la hora de asesinar a todo aquél que le sobra pues su sistema económico y político en franca bancarrota no puede ofertar más que eso, asesinato y brutalidad, únicamente la clase obrera puede poner fin a la barbarie capitalista. Los capitalistas son hienas sedientas de sangre a los que no les importan las vidas humanas y únicamente les preocupa la salud de sus bolsillos – hinchados fruto del derramamiento de sangre inocente y del saqueo de los trabajadores del mundo – y sólo la clase obrera puede frenar la guerra imperialista, la guerra que se hace para que los muy ricos sean más ricos a costa de la muerte y el sufrimiento de los pueblos, donde la clase obrera pone la sangre y los muertos.

Hoy luchar por la paz es luchar por el socialismo y por el derrocamiento revolucionario del capitalismo. El criminal gobierno que hoy dirige el Estado español, llegado el momento, no dudará en reclutar a los obreros para embarcarlos en la guerra contra otros hermanos de clase de otras latitudes del mundo, porque a la guerra imperialista van los obreros y sus hijos que son los que mueren, los burgueses no van a la guerra sino que se quedan robando y parasitando. Es hora de que los trabajadores y las trabajadoras de este país salgamos en tromba a las calles contra el capitalismo y su Estado corrupto, contra este gobierno fascista de PSOE y PODEMOS/IU/PCE que condena a la clase obrera a la miseria mientras incrementa el gasto en la guerra y en armar a alimañas fascistas como es el Estado ucraniano y sus bandas paramilitares de mercenarios nazis; es el momento de que los trabajadores nos organicemos construyendo asambleas del Frente Único del Pueblo al objeto de tejer nuestros órganos de poder popular con los que acabar con la burguesía y sus instrumentos de poder imponiendo la democracia y la paz de los trabajadores, imponiendo el socialismo que ponga a disposición de la clase obrera toda la riqueza del país y que castigue sin piedad a aquéllos que hacen de la guerra imperialista y del robo su vida, esto es, a la burguesía.

 

¡SOLO LA CLASE OBRERA PUEDE ACABAR CON LA GUERRA, CON EL CAPITALISMO!

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS Y LEVANTAOS CONTRA VUESTROS ESTADOS CAPITALISTAS, POR LA REVOLUCIÓN MUNDIAL!

¡ABAJO EL ESTADO FASCISTA ESPAÑOL Y SU GOBIERNO TRAIDOR!

 

Madrid, 17 de abril de 2022

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




En memoria del camarada Kim Il-Sung

Hace 110 años, el 15 de abril de 1912, nació el camarada Kim Il-sung.

Su figura fue clave para cambiar el curso nacionalista del movimiento antijaponés de liberación nacional hacia el camino del comunismo, como así lo exigía la situación tras el Levantamiento Popular del primero de marzo de 1919.

Con 20 años recién cumplidos, fundó la Guerrilla Popular Antijaponesa – que tenía como precedente el Ejército Revolucionario de Corea, la primera organización armada marxista-leninista del país, y muchas otras organizaciones revolucionarias que sirvieron para cimentar una sólida base que posteriormente daría forma a la guerrilla –. Su objetivo principal siempre fue derrotar mediante la lucha armada revolucionaria a los imperialistas japoneses, los cuales venían ocupando la nación coreana durante más de dos décadas y donde desplegaron el terror blanco más atroz, con una cruel explotación del pueblo coreano y con una privación de todas las libertades políticas elementales: libertad de palabra, de prensa, de reunión y asociación, junto con asaltos, saqueos y quemas de aldeas, lo que suponía detenciones, encarcelamientos y asesinatos en masa contra la población y los líderes revolucionarios. En este contexto tan cruento, el camarada Kim Il-sung organizó la respuesta de obreros y campesinos bajo la dirección de los comunistas coreanos contra la barbarie del fascista del imperialismo japonés.

El camarada Kim Il-sung siempre estuvo luchando para despertar la conciencia política de las masas populares y traducir esa conciencia en una organización que disciplinara a las amplias masas obreras y campesinas en la lucha armada, en la lucha del marxismo-leninismo, para librar a la patria y al pueblo de Corea del yugo colonial, imperialista y fascista japonés para conseguir la tan ansiada independencia y liberación nacional.

Posteriormente, lideró la Guerra de Liberación de la Patria coreana y al Gobierno de la República Popular Democrática de Corea hacia la victoria contra las fuerzas del imperialismo en la década de 1950. Tras contener la invasión del enemigo, el Ejército Popular llevó a cabo un decisivo contraataque y barrió con las fuerzas del gobierno títere de Syngman Rhee, el cual había desatado una guerra fratricida y se oponía a toda costa a la reunificación pacífica de la patria coreana siguiendo las órdenes de los Estados Unidos.

El pueblo coreano pagó un alto precio para no volver a ser esclavos de los imperialistas, pues ya en 1950 los Estados Unidos prohibieron todo el comercio con el país al tiempo que practicaban un auténtico genocidio para evitar la liberación de la patria coreana y su unificación. Durante los tres años que duró la guerra, Estados Unidos lanzó sobre la Península de Corea más bombas – 635.000 toneladas – y más napalm – 32.557 toneladas – que durante toda la campaña del Pacífico contra los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial, aniquilando al 20% de la población, quemando cada pueblo que encontraban los americanos a su paso, bombardeando cada granja, hospital y fábrica que localizaban, y asesinando a más de 3 millones de civiles. Pese a esta enorme adversidad, el pueblo coreano, que tuvo la valentía para levantarse resueltamente a luchar por su libertad e independencia, salió victorioso y consiguió rechazar la agresión armada de las fuerzas del imperialismo norteamericano, cabecilla del imperialismo mundial. Además, la victoria coreana puso de relieve ante el mundo la naturaleza agresiva y la bestialidad del imperialismo e hizo pedazos el mito de la invencibilidad del imperialismo estadounidense.

Tras la guerra, el camarada Kim Il-sung movilizó al Partido del Trabajo de Corea y al pueblo para restaurar la economía nacional destruida y construir las bases del socialismo. Estados Unidos, que afirmó que Corea no se levantaría ni en cien años, padece hoy día una de las mayores crisis de su historia, mientras que el legado del camarada Kim Il-sung se mantiene en pie, consolidándose política, económica y militarmente pese a las enormes dificultades que conlleva construir el socialismo en un contexto internacional dominado por el capitalismo monopolista, las maniobras contrarias a la independencia de las masas populares y el anticomunismo.

Uno de sus legados más valiosos fue la Declaración de Pyongyang, titulada Defendamos y llevemos adelante la causa socialista, que supuso un documento histórico contra los imperialistas y reaccionarios, y que contempla una de las necesidades más urgentes para el proletariado: la reconstrucción del movimiento comunista internacional.

Su infinita lealtad a la revolución, así como su capacidad para organizar un ejército revolucionario y popular, son valiosos ejemplos para todos los revolucionarios del mundo.

 

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

Madrid, 15 de abril de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




En solidaridad con el Partido Comunista Portugués

Recientemente, conocimos que el pasado sábado 9 de abril alrededor de treinta fascistas ucranianos acosaron la sede en Lisboa del Partido Comunista Portugués (PCP) por su posición respecto a la guerra en Ucrania.

Desde que comenzara la guerra ruso-ucraniana el pasado 24 de febrero, el Estado de Portugal ha perseguido y estigmatizado ideológicamente al PCP por su posición frente a la guerra; por condenar la estrategia y propaganda belicista de la OTAN; por acusar de manipulación a los medios serviles al imperialismo occidental y llevar a cabo una auténtica campaña de desinformación; por posicionarse en contra del embargo del petróleo, el carbón y el gas rusos; y, más recientemente, por rechazar la intervención de Zelenski por videoconferencia en la Asamblea de la República. Además de esto, la semana pasada la web del PCP sufrió un ataque informático que fue reivindicado por supuestos “activistas pro-Ucrania”, es decir, fascistas.

Con el inicio de la invasión rusa a Ucrania, el movimiento obrero en Europa tiene un nuevo problema: la presencia de fascistas ucranianos en diferentes países que serán usados como fuerzas de choque para reprimir violentamente a quienes no comulguen con la OTAN, con el imperialismo estadounidense y europeo y con el Estado fascista de Ucrania. El imperialismo se encuentra en una profunda bancarrota política, social y económica, que se ha visto agravada con la pandemia de la COVID-19, primero, y con la guerra con Rusia, después, que hace que bajo la óptica de los capitalistas y de los monopolios sólo exista una salida: aumentar la escalada de violencia contra la clase obrera y la represión contra el movimiento obrero, apostándolo todo a la reacción, al fascismo. Esta violencia solo finalizará con la instauración revolucionaria de la propiedad social de los medios de producción, con la eliminación de clases sociales y el Estado, es decir, la violencia tiene su final con la instauración del comunismo.

Para acabar con el capitalismo y que la clase obrera cumpla su misión histórica – suprimir revolucionariamente el capitalismo para construir el socialismo como fase previa al comunismo, imponiendo la dictadura del proletariado para liquidar completamente las clases sociales, los Estados y las naciones – los comunistas debemos reagruparnos y unirnos estableciendo un único partido comunista a nivel mundial, la Internacional Comunista, donde los partidos de comunistas de las distintas naciones – uno por nación – serán delegaciones de la Internacional Comunista, que es la unidad de la clase obrera, de su parte más consciente, de la vanguardia.

Desde el Partido Comunista Obrero Español condenamos frontalmente todo ataque contra el Partido Comunista Portugués, así como la persecución y criminalización que sufren sus militantes por parte de las fuerzas reaccionarias del Estado de Portugal y por los fascistas ucranianos. Estos sucesos demuestran nuevamente que la “democracia” y la “libertad” que promocionan los Estados burgueses no son reales, puesto que lo que verdaderamente existe es la dictadura sangrienta de clase de la burguesía contra el proletariado.

Condenamos también la socialdemocracia portuguesa que colabora abiertamente con la OTAN y el fascismo. Al igual que hace el PCE en el Estado español, el Partido Socialista (PS) de Portugal no ha dudado en defender los intereses imperialistas en la actual guerra y han criticado abiertamente la línea del PCP, en un burdo intento por seguir embruteciendo ideológicamente a las amplias masas proletarias y acercarlas a la reacción política. Como ya advirtió el camarada Dimitrov: «Los jefes de la socialdemocracia encubrieron y ocultaron ante las masas el verdadero carácter de clase del fascismo y no llamaron a la lucha contra las medidas reaccionarias cada vez más graves de la burguesía».

Del mismo modo, enviamos toda nuestra solidaridad a los camaradas del Partido Comunista Portugués y hacemos un llamamiento a todas las organizaciones de la clase obrera a unir todas las fuerzas para rechazar las embestidas de los fascistas, así como a unir todas las luchas en una única lucha de clase contra el imperialismo y por el socialismo.

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 17 de abril de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Imperialistas y oportunistas contra el pueblo saharaui

Antony J. Blinken, secretario de Estado de los Estados Unidos, ha comenzado su gira para consolidar las nuevas estrategias y ofensivas del imperialismo occidental en Oriente Medio y en el norte de África, las cuales arrancaron con el Acuerdo de Abraham de septiembre de 2020.

Hace unos días, Blinken se reunió con el primer ministro israelí, Naftalí Bennett, para seguir reforzando la alianza regional contra Irán y compartir sus expectativas sobre la guerra en Ucrania. Posteriormente, se produjo la cumbre del Néguev, donde Blinken se reunió con el ministro de exteriores israelí, Yadir Lapid, junto a sus homólogos de Egipto, Emiratos Árabes, Marruecos y Baréin. Un día después, llegó a Marruecos para reunirse con el ministro de exteriores marroquí, Naser Burita, y con el multimillonario y presidente del gobierno de Marrueos, Aziz Akhannouch, donde no tardó en salir a defender la posición del Estado español acerca del plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental: «Es una propuesta seria, creíble y realista. […] Hay una dinámica internacional de apoyo al plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental, la postura de España no es una posición aislada. Es la posición de Estados Unidos, de Alemania, de Francia, de países árabes y africanos y otros territorios», declaró.

Como vemos, tanto en materia nacional como internacional, el Partido Demócrata es tan fascista y tiene las manos tan manchadas de sangre como el Partido Republicano. Durante estas semanas, donde el conflicto del Sáhara Occidental vuelve a tomar las calles del Estado español, los oportunistas de Unidas Podemos aprovecharán estos espacios de lucha popular para distanciarse de la decisión del PSOE. No obstante, si de verdad estuvieran en contra de esta postura opresiva y criminal acabarían rápidamente con el gobierno de coalición. Sus palabras están vacías porque no se corresponden con sus actos. Del mismo modo, habrá quienes desde sus filas condenen el respaldo de Estados Unidos a Pedro Sánchez. Sin embargo, los máximos responsables de dicha organización, como Irene Montero o Yolanda Díaz, se mostraron especialmente entusiasmadas con la victoria electoral del dúo Biden-Harris. Una vez más queda al descubierto su completa traición a los intereses de la clase trabajadora. Por ello, allá donde se exprese la clase obrera por la libertad del Sáhara, deberá también combatir al oportunismo político que dice defender la causa saharaui, pero que por la espalda se llena los bolsillos pactando con quienes los sentencian a una vida de explotación, guerra y miseria extrema.

Estos oportunistas, por si fuera poco, no tienen suficiente con el sometimiento del pueblo saharaui y firman junto a sus socios de gobierno el envío de armas a los batallones nazis de Ucrania arrodillándose ante la mayor organización terrorista del mundo: la OTAN.

Todo esto deja bien claro que la carta del socialfascista Pedro Sánchez al rey Mohamed VI no es una apetencia personal e improvisada del líder del PSOE o de su gobierno, sino que se encuadra dentro de la estrategia política marcada desde Washington para el norte de África. El Estado español, como eslabón débil de la cadena imperialista y con un gobierno completamente lacayo a Estados Unidos, Alemania y Francia, no dudará un instante en machacar todo lo posible el derecho a la autodeterminación del Sáhara Occidental si con ello se gana el favor de la burguesía imperialista y de los monopolios occidentales.

Al mismo tiempo, el fascista Jorge Buxadé, diputado de Vox en el Parlamento Europeo, hablaba en términos completamente nazis cuando decía que «existe una voluntad real en Bruselas de poner en marcha un reemplazo poblacional en Europa». A la vista de estas declaraciones, no sorprende en absoluto que el Estado español, completamente carcomido por el fascismo, no dude en acoger a decenas de miles de ucranianos mientras que, contrariamente, condena a la muerte en el Mediterráneo – que ya es una auténtica fosa común – o, en el “mejor” de los casos, recluya en centros de internamiento a miles de refugiados saharauis, sirios, libios, palestinos o afganos, entre otros. Esto ocurre porque en la esencia del fascismo está enfrentar entre sí a los obreros de las distintas naciones, en criminalizar y perseguir a las personas por su color de piel o procedencia.

Frente a esta barbarie, debemos preponderar la lucha por el socialismo, la alianza internacionalista de todos los obreros del mundo, donde la lucha y futura victoria de la causa saharaui impulse al proletariado mundial a dar muerte de manera definitiva a la bestia del imperialismo como fase superior del capitalismo.

Por su parte, Marruecos, como fiel representante del imperialismo en el norte de África, tiene el objetivo principal de acabar con la voluntad de lucha y resistencia del pueblo saharaui como paso indispensable en su lucha furiosa por la posesión monopolista de las fuentes de materias primas, de los recursos naturales del Sáhara Occidental: yacimientos en fosfatos – con uno de los mayores y más rentables yacimientos de todo el planeta –, petróleo, recursos gasísticos, circonita y pesa – con uno de los mejores caladeros pesqueros de todo el Atlántico.

Contra este movimiento en materia internacional, el pueblo saharaui se ha demostrado tan bravo como siempre, realizando manifestaciones en diferentes ciudades del Estado español que constatan el apoyo y la fuerza de la causa saharaui. El pueblo saharaui lleva muchas décadas sufriendo el yugo del imperialismo, con una historia de lucha y de resistencia contra el Estado español, Mauritania y Marruecos, que se volvió a expresar de la manera más cruenta posible en noviembre de 2020 cuando las fuerzas militares del Frente Polisario se vieron obligadas a defender al pueblo saharaui de lo ataques de las fuerzas de ocupación marroquíes contra civiles saharauis desarmados, lo que supuso una flagrante violación del alto el fuego y la constatación de que el imperialismo no busca encontrar una solución pacífica al problema de la descolonización del Sáhara Occidental.

El capitalismo, en su fase actual de imperialismo y de crisis general del sistema, ya no puede escudarse más tras la palabra “democracia”, pues es evidente y claro a quiénes favorece esta democracia capitalista; a los más ricos, a los burgueses, a las grandes corporaciones y monopolios, y que perjudica de forma sangrante al proletariado. Queda claro que la lucha por la emancipación nacional de las naciones oprimidas o los territorios pendientes de descolonizar es inviable si esta no se subordina a la lucha revolucionaria por la emancipación del proletariado, a la lucha por el socialismo a nivel internacional.

Los trabajadores del mundo necesitamos vivir en un mundo en paz y eso pasa por la abolición del capitalismo, por la salida y desmantelación de la OTAN y la Unión Europea, así como de los demás organismos imperialistas como el FMI, la OMC o el Banco Mundial. En definitiva, pasa por instaurar el Socialismo de manera revolucionaria.

 

¡POR LA LIBERTAD DEL SÁHARA OCCIDENTAL!

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

 

Madrid, 31 de marzo de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La detención de Pablo González es una muestra más de la podredumbre del sistema imperante

Hoy se cumple un mes desde que el periodista Pablo González fuera secuestrado y encarcelado por el régimen polaco, acusado de espionaje al servicio de la inteligencia militar rusa (GRU).

Fiel a la esencia fascista de Polonia, la detención y encarcelamiento han estado caracterizadas por mantener a Pablo prácticamente incomunicado. A su abogado, Gonzalo Boye, se le ha denegado hasta ahora la posibilidad de visitarle y de tener conocimiento de las pruebas que el Estado polaco afirma disponer. Casos como el de Pablo vuelven a demostrar como las propias instituciones burguesas se saltan de forma inequívoca su propio marco legal, vulnerando en este caso el derecho a la defensa de la persona detenida, derecho recogido en la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea.

El reportero en cuestión se hallaba cubriendo la región de Donbass para varios medios cuando fue requerida su presencia en Kiev por parte de la inteligencia ucraniana, esta última le acusaba de ser un espía ruso y le “invitaba” a salir del país; en ningún momento se registró de manera oficial una orden de expulsión. A la vez que ocurría esto, varios agentes del CNI acosaron a familiares y a amigos del periodista para sonsacarles cualquier información de carácter personal. Tras abandonar Ucrania, estuvo cubriendo desde la frontera la crisis humanitaria tras la invasión rusa.

Desde que iniciara el conflicto, la maquinaria propagandística de los Estados burgueses occidentales está realizando toda una serie de acciones que demuestran abiertamente su finalidad manipuladora para con las amplias masas proletarias: señalar a diversos medios de comunicación y censurarlos completamente (como RT o Sputnik), silenciar a periodistas freelance, acusar a distintas personalidades desde lo deportivo hasta lo cultural de “prorrusos” por ser críticos con la OTAN e incluso llegando a blanquear a batallones paramilitares que son abiertamente nazis. Todos estos elementos, que demuestran que la libertad de prensa no es sino la libertad de corporaciones como Atresmedia y Mediaset, que controlan cuidadosamente lo que se dice y quién lo dice en prensa, radio y televisión, nos dan pistas muy valiosas sobre cómo orquestaría la burguesía española su violencia de clase en el caso de encontrarse frente al movimiento obrero revolucionario por el socialismo.

La propaganda de guerra y la censura desplegada durante estas semanas son el sinónimo de la podredumbre del modo de producción capitalista, el cual se encuentra totalmente enquistado, en un callejón sin salida. La oligarquía occidental lo está apostando todo a la batalla ideológica para tratar de forzar unas condiciones subjetivas frente a la decadencia en el terreno económico, que se expresa por medio de una tasa de ganancia cada vez menor y con un desarrollo de las fuerzas productivas que no se corresponde ya con la base económica existente en el capitalismo monopolista.

Desde el Partido Comunista Obrero Español nos solidarizamos con Pablo González y con todos sus familiares y allegados, y le mostramos todo nuestro apoyo y solidaridad en estos momentos tan difíciles. Del mismo modo, condenamos al aparato represivo del Estado polaco y de la Unión Europea, que no dejan de constatar su esencia fascista y criminal.

 

¡ORGANICEMOS LA SOLIDARIDAD!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 28 de marzo de 2020

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)