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Stepán Bandera, el referente político del régimen ucraniano

Stepán Bandera nace en 1909 en el Reino de Galitzia y Lodomeria, territorio ucraniano bajo el control del Imperio Austro-húngaro. Con veinte años ingresaría en la recién fundada Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN), donde ocupó diferentes cargos.  La OUN basaba sus ideas en las del escritor Dmitro Dontsov, que había traducido a la lengua ucraniana obras como “Doctrina del Fascismo” de Mussolini y el “Mein Kampf” de Hitler, entre otras, siendo considerado el creador de la teoría del “nacionalismo integral ucraniano”. Este movimiento compartía con el fascismo italiano el chovinismo, el antiparlamentarismo y el anticomunismo, y con el nazismo la defensa de la construcción de un Estado Ucraniano étnicamente puro, lo que excluía de su proyecto nacional a rusos, polacos y judíos, entre otros.  La bandera de la OUN estaría formada por dos franjas, una de color negro, que simboliza la tierra, y otra de color rojo, que simboliza la sangre. Esta bandera estuvo muy presente en el golpe del Euromaidán del 2014, así como en manifestaciones supuestamente en defensa de la paz en Ucrania, pero que no dejan de ser movimientos pro-OTAN y anti-Rusia.

Para defender su proyecto, estos nacionalistas ucranianos no dudaron en aplicar métodos terroristas tanto en Polonia como en la Ucrania soviética, en los que Stepán Bandera tuvo un papel activo. En 1933, éste se convierte en jefe regional y comandante de la Organización Militar Ucraniana (UVO), la rama terrorista de la OUN. Sin embargo, al año siguiente sería arrestado por la policía polaca por intentar asesinar a Bronislaw Pieracki, Ministro del Interior polaco. Será condenado a muerte por tal crimen, pero finalmente esta pena le será conmutada por la cadena perpetua. No obstante, esto no dejaba de ser el comienzo de su carrera política.

Con la invasión de Polonia por parte de la Alemania Nazi el 1 de septiembre de 1939, los guardianes de la prisión en la que se encuentra Bandera huyen y este es puesto en libertad el día 13. Cuatro días más tarde, los soviéticos avanzan sobre el este de Polonia (que abarcaba Galitzia, la zona occidental de Ucrania), integrándola en la República Socialista Soviética de Ucrania. En ese momento la OUN estaba en crisis, ya que en 1938 la NKVD habían ejecutado a su líder Evguén Konovalets en los Países Bajos. De esta manera, quedó dividida en dos partes, la OUN (m) dirigida por Andriy Mélnyk, y la OUN (b) de la que Stepán Bandera se convertiría en líder en 1940, realizando una gran labor de difusión de sus ideas reaccionarias. Ambas ramas de la OUN colaboraron con las tropas alemanas tras la invasión de estas a la URSS en la Operación Barbarroja (1941), considerándolos libertadores frente al socialismo soviético.

Stepán Bandera proclamó el 30 de junio de 1941 en Lviv un Estado ucraniano supuestamente independiente, pero que en realidad era un Estado títere del nazismo. Al mando de este gobierno se situaría Yaroslav Stetsko como Primer Ministro, considerado un criminal de guerra por su responsabilidad en la matanza de 700 personas en Lviv, la mayoría de ellos judíos, el 2 de julio de 1941. La fracción de Bandera creará el “Ejército insurreccional ucraniano” en 1943, liderado por Roman Shukhevych, y la de Mélnyk apoyaría la creación de la 14 División SS Galizien o Halychina.

Ambos batallones fueron colaboradores de los crímenes del fascismo. El apoyo de estos batallones no se limitó al mero soporte militar contra el Ejército Rojo de la URSS, sino que fueron parte activa del Holocausto. Se calcula que las milicias de la OUN exterminaron entre 150 mil y 200 mil judíos en Ucrania bajo la ocupación alemana para finales de 1941. Destaca aquí lo sucedido en Babi Yar, cerca de Kiev, considerada la mayor matanza en una misma operación durante el Holocausto, donde se llegó a asesinar a 33.771 judíos por parte de alemanes y colaboracionistas ucranianos entre el 29 y 30 de septiembre de 1941.

 

Las masacres en las que participaban las milicias ucranianas no se limitaban exclusivamente a los judíos, ya que entre sus víctimas se encontraban también comunistas, rusos y polacos. El Ejército insurreccional de Ucrania, fundado por la OUN de Bandera y en este momento dirigido por Mykola Lebed, llevará a cabo un auténtico genocidio contra la población polaca en Volinia y Galitzia entre 1943 y 1944. En Volinia se asesinó a entre 35 y 60 mil polacos, mientras que en Galitzia a entre 25 y 40 mil.

En enero de 1943, las tropas del Ejército Rojo inician la liberación de Ucrania. Finalmente, el Ejército Rojo libera la zona occidental de Ucrania en octubre de 1944. Las milicias de Bandera se mantendrán activas practicando una especie de guerra de guerrillas contra los soviéticos, provocando el terror entre la población civil. Estas permanecieron más o menos activas hasta 1950, cuando los últimos miembros de las mismas fueron eliminados o huyeron del país. Bandera permanecerá oculto en la República Federal Alemana sin abandonar su activismo político.

Tras la Segunda Guerra Mundial, los fascistas ucranianos que tantos crímenes habían cometido y que hasta las propias SS alemanas se escandalizaban por ser incluso más crueles que ellos con los prisioneros en los campos de concentración, se convierten en fichas útiles del mundo capitalista occidental en su lucha contra el socialismo. Según los documentos desclasificados de la CIA, esta colaboración con los fascistas ucranianos comenzó en 1946 con la Operación Belladona. Ninguno de los criminales ucranianos – a excepción de los que fueron atrapados en la URSS – recibieron castigo alguno, siendo parte de ellos incluso amnistiados por la CIA. Un ejemplo de ello es el de Mykola Lebed (responsable de la masacre de Volinia y Galitzia contra población polaca), que estuvo refugiado en EEUU, donde moriría en 1989 sin haber sido investigado por sus crímenes por la CIA, que detuvo las investigaciones en su contra.

Por su parte, los pocos fascistas ucranianos que permanecieron en Ucrania fueron utilizados por los servicios secretos y la OTAN como contrainteligencia frente a la URSS, actuando de manera clandestina, hasta que durante la Administración de Gorbachov, con la Glasnot, empezaron a hacer propaganda nacionalista en Ucrania de manera abierta. Asimismo, Stepán Bandera vivió protegido en Alemania bajo el nombre de Stepán Popel, donde se hacía autopromoción tanto en radio como en la prensa escrita. Murió ejecutado por el KGB en Múnich el 15 de octubre de 1959.

En 1990, poco antes de la caída de la Unión Soviética, los ucranianos fascistas ya pedían desde el extranjero la rehabilitación de los criminales banderistas, presentándolos como “víctimas del estalinismo” y “defensores de la libertad”. Ese blanqueamiento ha perdurado hasta nuestros días, y es evidente que muchos defensores del actual régimen ucraniano los tienen como referente. El propio presidente Zelenski en una entrevista dijo que “Stepán Bandera es un héroe para un gran porcentaje de ucranianos y esto es normal, esto es genial, porque es una de las personas que defendieron la libertad de Ucrania”.

Al igual que Stepán Bandera, el actual régimen ucraniano es abiertamente anticomunista (las organizaciones comunistas fueron ilegalizadas en 2015), ha ilegalizado a once partidos políticos de la oposición, ha cerrado medios de comunicación críticos, tiene grupos paramilitares que lo tienen como referencia, en especial Pravy Sektor, que incluso utiliza la bandera de la OUN. Además, se lucha por un estado “puramente étnico”, atacando a las comunidades rusófonas del Donbass, y también a comunidades gitanas y judías, como ya hacían sus antecesores durante la guerra. Sólo bajo el socialismo, como pasó en su día con la URSS, los ucranianos fueron tratados en pie de igualdad con el resto de pueblos que constituían la Unión Soviética.

 

¡PAZ ENTRE PUEBLOS, GUERRA ENTRE CLASES!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 2 de mayo de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Solo la clase obrera puede acabar con la barbarie

Sin duda alguna, la intervención militar rusa en Ucrania está mostrando con nitidez la esencia fascista de las mal llamadas “democracias occidentales”. De manera sistemática se censuran medios de comunicación rusos, se censuran a aquéllos que no provean a la sociedad de la versión “oficial” de lo dictado por EEUU, que no es más que una historia ficticia que se aleja de la realidad.

Rusia ha llevado ante el Consejo de Seguridad de la Naciones Unidas, en el último mes, la denuncia sobre la guerra biológica emprendida por EEUU contra ese país, mostrando como prueba la existencia de 26 laboratorios norteamericanos en Ucrania donde EEUU desarrollaba armamento biológico sobre la base de ántrax, cólera y COVID-19, entre otros agentes patógenos.

El portavoz de la Cancillería china, Lijian Zhao, como consecuencia de las denuncias de Rusia, exigió una verificación multilateral sobre los 336 laboratorios que EEUU tiene en 36 países bajo su control, incluidos los 26 laboratorios que se hallan en territorio ucranio.

La respuesta de EEUU, así como de sus aliados – o subalternos -, no fue otra que la de desviar la atención alertando de un ataque con armas biológicas por parte de Rusia contra la población ucraniana así como de un posible ataque atómico, aparte de negar lo que las pruebas y los datos puestos encima de la mesa por Rusia certifican. Hay que recordar que EEUU no sólo ha usado armas biológicas contra ciudadanos de otros Estados, como por ejemplo en Vietnam o Iraq, sino también contra su propia población como, por ejemplo, la operación Sea-Spray en San Francisco en septiembre de 1950, rociando a la población con las bacterias Serratia Marcesens y Bacillus Globigii, infectando a ciudadanos norteamericanos en la década de los 30s del siglo XX con células cancerosas, ejecutando entre 1954 y 1973 la Operación Whitecoat donde se experimentó con 2.200 personas, sin su consentimiento, a los que se les inoculó ántrax, brucelosis, toxina botulínica, peste, peste bovina, la bacteria Francisella tularensis, la fiebre Q, la fiebre amarilla y la peste bubónica entre otros agentes patógenos, entre otros muchos experimentos masivos con armas biológicas que EEUU ha llevado a cabo contra su propia población.

Los medios de comunicación a nómina de los monopolios y de la OTAN, por ejemplo la Agencia EFE, nos decían el día 16 de marzo de 2022, para desacreditar lo denunciado por Rusia lo siguiente:

 

Sin embargo, una semana antes y previamente a la denuncia de Rusia, el día 9 de marzo de 2022, ese mismo medio, la Agencia EFE, señalaba lo siguiente:

También se ha tenido conocimiento de un documento norteamericano que apuntala la denuncia de Rusia, concretamente el Acuerdo entre el Departamento de Defensa de los EEUU y el Ministerio de Sanidad de Ucrania acerca de la Cooperación en el Área de Prevención de Proliferación de la Tecnología, los Patógenos y los Conocimientos Especializados que podrían utilizarse en el Desarrollo de Armas Biológicas.

El Director de Le Monde Diplomatique en español, Ignacio Ramonet, posteó en su red social el pasado 29 de marzo un mensaje urgente sobre los laboratorios ucranianos financiados por los EEUU donde informaba de las denuncias rusas en el Consejo de Seguridad de la ONU e indicaba que “el delegado ruso especificó las enfermedades y epidemias, los medios de su liberación, los países en los que se están probando y cuándo y dónde se llevaron a cabo los experimentos con o sin el conocimiento de los gobiernos de estos países, y confirmó públicamente que entre los experimentos y efectos está el virus responsable de la actual pandemia y la gran cantidad de murciélagos utilizados para transmitir este virus”.

Ramonet señala en su mensaje del pasado 29 de marzo “A los que quieran saber cuáles son los pájaros numerados… y cómo América mata al mundo sin un solo tiro (…) Aves de destrucción masiva (…) Rusia no esperaba descubrir, como parte de su campaña militar en Ucrania, aves numeradas producidas por laboratorios biológicos y bacteriológicos en Ucrania financiados y supervisados por los Estados Unidos de América (…) ¿Pero qué son los pájaros numerados? Después de estudiar la migración de las aves y observarlas a lo largo de las estaciones, los especialistas ambientales y los zoólogos podrán conocer el camino que toman cada año estas aves en su viaje estacional, incluidas las que viajan de un país a otro o incluso de un continente a otros (…) Aquí entra el papel de la inteligencia de las partes que llevan un plan malévolo, un grupo de estas aves migratorias son “arrestadas”, digitalizadas y provistas de una cápsula de gérmenes que llevan un chip para ser controlados a través de computadoras, luego son liberadas de nuevo para unirse a las aves migratorias a los países donde se planea el daño. (…) Se sabe que estas aves toman un camino desde el mar Báltico y el mar Caspio hasta el continente africano y sudeste asiático, y otros dos vuelos desde Canadá a América Latina en primavera y otoño. Durante su largo vuelo, se monitorea su desplazamiento paso a paso por intermedio de satélites, y se determina su ubicación exacta, si quieren, por ejemplo, dañar a Siria o Egipto, el chip se destruye cuando el pájaro está en sus cielos. Se mata el pájaro y cae llevando la epidemia, y las enfermedades se esparcen en tal o cual país. Así, el país enemigo ha sido dañado sin ningún costo militar, económico o político (…) La numeración de las aves migratorias es considerada un delito por el derecho internacional, porque son aves que penetran el cielo y el aire de otros países, y si se les provee de gérmenes, entonces esta ave se convierte en un arma de destrucción masiva. Por lo tanto, en el derecho internacional, se considera prohibido el uso de aves para lanzar ataques mortales contra un oponente, y quien comete el uso de aves para lanzar ataques mortales contra un oponente, y quien comete un acto tan inmoral e inhumano es castigado, y esto es lo que hizo que América no temblara ante ningún castigo (nadie se atreve a castigarlos a ellos)”.

Concluyendo Ramonet lo siguiente: “Los rusos tienen una fuerte carta de presión, cuando dicen que han capturado las aves, quiere decir que los americanos están agarrados con las manos en la masa, con todos los detalles que contiene que prueban la condena decisiva. Esto obliga a pensar en la posibilidad de que todos los virus que han infectado a humanos en este siglo, especialmente los últimos, como el ébola, que afectó a África, ántrax, gripe porcina y aviar, y actualmente el Covid-19 todos provengan de laboratorios financiados y administrados por los Estados Unidos de América, y esto es lo que hizo que China presentara una solicitud urgente, seria y estricta para realizar una investigación internacional sobre la aparición repentina del coronavirus, es muy probable que Estados Unidos haya utilizado aves migratorias para matar ciudadanos de China”.

Rusia también aportó nombres de personas y empresas vinculadas a la guerra biológica desarrollada por los EEUU, donde destacan la participación del hijastro de John Kerry – el que fuera secretario de Estado norteamericano durante el segundo mandato de Obama – y el hijo de Joe Biden – actual presidente de EEUU- Hunter Biden y la actividad de las Empresas Metabiota, Burisma Holdings, Global Viral y Black & Veatch Special Projects así como la financiación por parte de la Secretaría de Defensa de los EEUU que se inicia a partir de 2014, tras el golpe de estado fascista realizado en Ucrania con el apoyo de EEUU y la UE. En 2016 esas empresas norteamericanas, intensifican su labor, con el nombramiento de Uliana-Nadezhda Suprún, ciudadana norteamericana descendiente de nazis ucranianos, como ministra interina de la Salud de Ucrania.

Y Rusia también puso encima de la mesa efectos de esa guerra biológica de EEUU, como por ejemplo que el desarrollo de esas armas explica el brote de fiebre porcina dado entre militares ucranianos que custodiaban el laboratorio biológico de Járkov que provocó 20 muertes en el año 2016, hecho que fue silenciado por EEUU y por Ucrania según denuncia el Estado ruso.

Lo denunciado por Rusia, con evidencias claras, ante el Consejo de Seguridad, tiene engarce con otros muchos hechos producidos y aparecidos ante la opinión pública mucho antes, incluso, que EEUU y la UE perpetraran el golpe fascista de Maidán en Ucrania, baste recordar para ello, por ejemplo, que en el año 2013 la revista Veterans Today denunció que el Pentágono invirtió 300 millones de dólares en un programa secreto de guerra biológica en el Laboratorio Central de Referencia en Tibilisi, en Georgia en la frontera con Rusia.

En marzo de 2020 China abiertamente señaló a EEUU como responsable de introducir la COVID-19 en ese país asiático, aseveración apoyada por personajes como el exfuncionario de la CIA Philip Giraldi. Con los datos aportados por Rusia, y silenciados por los medios de comunicación al dictado de la OTAN, lo denunciado por China en 2020 muestra la responsabilidad de EEUU en la introducción de la Covid-19 en ese país y, por consiguiente, como causante de una pandemia que ha matado a más de 6 millones de personas en estos dos años.

El imperialismo se halla en bancarrota económica, el desarrollo de la automatización aniquila progresivamente al sistema capitalista el cual solo puede sostenerse por la violencia y la barbarie, por la guerra mundial con armas con capacidad de asesinar mayor de las que jamás han existido donde un ave migratoria se torna en un arma de destrucción masiva. ¡Esa es la lógica criminal del imperialismo! Y ante esta situación en la que se encuentra el capitalismo los monopolios no tienen más salida que la guerra mundial, la destrucción de fuerza productiva y la destrucción de parte de la población mundial, de obreros y campesinos.

Y es en la guerra mundial en la que ya nos encontramos donde EEUU y sus adláteres libran batalla contra Rusia y sus aliados en territorio ucraniano siendo la clase obrera ucraniana quienes serán los directamente sacrificados hoy por EEUU y el pelele que dirige el estado ucraniano que es una marioneta estadounidense, pero no será el único sino la clase obrera en su conjunto, la clase obrera a nivel internacional quienes pondremos los muertos para que los imperialistas sostengan su moribundo sistema.

En el Estado español, el gobierno de coalición del PSOE y de PODEMOS/IU/PCE demuestra que los oportunistas y la socialdemocracia cuando están en el poder actúan de la misma manera que los fascistas, no dudando en posicionarse como subalternos de los EEUU y su organización criminal de la OTAN metiendo en la guerra al país e incrementando el presupuesto militar enviando armamento al Estado nazi ucraniano a la par que se recortan todavía más los derechos y los salarios de los trabajadores. El gobierno español del PSOE y de PODEMOS/IU/PCE ha demostrado que su política exterior es la guerra imperialista, es la defensa a ultranza del fascismo y es poner en riesgo a todo el pueblo con su decisión de tomar partido en esta guerra.

Ante la barbarie en la que estamos viviendo, donde los capitalistas – ya se llamen de izquierda o de derecha en la práctica todos ellos abrazan la reacción, el fascismo – no vacilan a la hora de asesinar a todo aquél que le sobra pues su sistema económico y político en franca bancarrota no puede ofertar más que eso, asesinato y brutalidad, únicamente la clase obrera puede poner fin a la barbarie capitalista. Los capitalistas son hienas sedientas de sangre a los que no les importan las vidas humanas y únicamente les preocupa la salud de sus bolsillos – hinchados fruto del derramamiento de sangre inocente y del saqueo de los trabajadores del mundo – y sólo la clase obrera puede frenar la guerra imperialista, la guerra que se hace para que los muy ricos sean más ricos a costa de la muerte y el sufrimiento de los pueblos, donde la clase obrera pone la sangre y los muertos.

Hoy luchar por la paz es luchar por el socialismo y por el derrocamiento revolucionario del capitalismo. El criminal gobierno que hoy dirige el Estado español, llegado el momento, no dudará en reclutar a los obreros para embarcarlos en la guerra contra otros hermanos de clase de otras latitudes del mundo, porque a la guerra imperialista van los obreros y sus hijos que son los que mueren, los burgueses no van a la guerra sino que se quedan robando y parasitando. Es hora de que los trabajadores y las trabajadoras de este país salgamos en tromba a las calles contra el capitalismo y su Estado corrupto, contra este gobierno fascista de PSOE y PODEMOS/IU/PCE que condena a la clase obrera a la miseria mientras incrementa el gasto en la guerra y en armar a alimañas fascistas como es el Estado ucraniano y sus bandas paramilitares de mercenarios nazis; es el momento de que los trabajadores nos organicemos construyendo asambleas del Frente Único del Pueblo al objeto de tejer nuestros órganos de poder popular con los que acabar con la burguesía y sus instrumentos de poder imponiendo la democracia y la paz de los trabajadores, imponiendo el socialismo que ponga a disposición de la clase obrera toda la riqueza del país y que castigue sin piedad a aquéllos que hacen de la guerra imperialista y del robo su vida, esto es, a la burguesía.

 

¡SOLO LA CLASE OBRERA PUEDE ACABAR CON LA GUERRA, CON EL CAPITALISMO!

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS Y LEVANTAOS CONTRA VUESTROS ESTADOS CAPITALISTAS, POR LA REVOLUCIÓN MUNDIAL!

¡ABAJO EL ESTADO FASCISTA ESPAÑOL Y SU GOBIERNO TRAIDOR!

 

Madrid, 17 de abril de 2022

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




En memoria del camarada Kim Il-Sung

Hace 110 años, el 15 de abril de 1912, nació el camarada Kim Il-sung.

Su figura fue clave para cambiar el curso nacionalista del movimiento antijaponés de liberación nacional hacia el camino del comunismo, como así lo exigía la situación tras el Levantamiento Popular del primero de marzo de 1919.

Con 20 años recién cumplidos, fundó la Guerrilla Popular Antijaponesa – que tenía como precedente el Ejército Revolucionario de Corea, la primera organización armada marxista-leninista del país, y muchas otras organizaciones revolucionarias que sirvieron para cimentar una sólida base que posteriormente daría forma a la guerrilla –. Su objetivo principal siempre fue derrotar mediante la lucha armada revolucionaria a los imperialistas japoneses, los cuales venían ocupando la nación coreana durante más de dos décadas y donde desplegaron el terror blanco más atroz, con una cruel explotación del pueblo coreano y con una privación de todas las libertades políticas elementales: libertad de palabra, de prensa, de reunión y asociación, junto con asaltos, saqueos y quemas de aldeas, lo que suponía detenciones, encarcelamientos y asesinatos en masa contra la población y los líderes revolucionarios. En este contexto tan cruento, el camarada Kim Il-sung organizó la respuesta de obreros y campesinos bajo la dirección de los comunistas coreanos contra la barbarie del fascista del imperialismo japonés.

El camarada Kim Il-sung siempre estuvo luchando para despertar la conciencia política de las masas populares y traducir esa conciencia en una organización que disciplinara a las amplias masas obreras y campesinas en la lucha armada, en la lucha del marxismo-leninismo, para librar a la patria y al pueblo de Corea del yugo colonial, imperialista y fascista japonés para conseguir la tan ansiada independencia y liberación nacional.

Posteriormente, lideró la Guerra de Liberación de la Patria coreana y al Gobierno de la República Popular Democrática de Corea hacia la victoria contra las fuerzas del imperialismo en la década de 1950. Tras contener la invasión del enemigo, el Ejército Popular llevó a cabo un decisivo contraataque y barrió con las fuerzas del gobierno títere de Syngman Rhee, el cual había desatado una guerra fratricida y se oponía a toda costa a la reunificación pacífica de la patria coreana siguiendo las órdenes de los Estados Unidos.

El pueblo coreano pagó un alto precio para no volver a ser esclavos de los imperialistas, pues ya en 1950 los Estados Unidos prohibieron todo el comercio con el país al tiempo que practicaban un auténtico genocidio para evitar la liberación de la patria coreana y su unificación. Durante los tres años que duró la guerra, Estados Unidos lanzó sobre la Península de Corea más bombas – 635.000 toneladas – y más napalm – 32.557 toneladas – que durante toda la campaña del Pacífico contra los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial, aniquilando al 20% de la población, quemando cada pueblo que encontraban los americanos a su paso, bombardeando cada granja, hospital y fábrica que localizaban, y asesinando a más de 3 millones de civiles. Pese a esta enorme adversidad, el pueblo coreano, que tuvo la valentía para levantarse resueltamente a luchar por su libertad e independencia, salió victorioso y consiguió rechazar la agresión armada de las fuerzas del imperialismo norteamericano, cabecilla del imperialismo mundial. Además, la victoria coreana puso de relieve ante el mundo la naturaleza agresiva y la bestialidad del imperialismo e hizo pedazos el mito de la invencibilidad del imperialismo estadounidense.

Tras la guerra, el camarada Kim Il-sung movilizó al Partido del Trabajo de Corea y al pueblo para restaurar la economía nacional destruida y construir las bases del socialismo. Estados Unidos, que afirmó que Corea no se levantaría ni en cien años, padece hoy día una de las mayores crisis de su historia, mientras que el legado del camarada Kim Il-sung se mantiene en pie, consolidándose política, económica y militarmente pese a las enormes dificultades que conlleva construir el socialismo en un contexto internacional dominado por el capitalismo monopolista, las maniobras contrarias a la independencia de las masas populares y el anticomunismo.

Uno de sus legados más valiosos fue la Declaración de Pyongyang, titulada Defendamos y llevemos adelante la causa socialista, que supuso un documento histórico contra los imperialistas y reaccionarios, y que contempla una de las necesidades más urgentes para el proletariado: la reconstrucción del movimiento comunista internacional.

Su infinita lealtad a la revolución, así como su capacidad para organizar un ejército revolucionario y popular, son valiosos ejemplos para todos los revolucionarios del mundo.

 

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

Madrid, 15 de abril de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




En solidaridad con el Partido Comunista Portugués

Recientemente, conocimos que el pasado sábado 9 de abril alrededor de treinta fascistas ucranianos acosaron la sede en Lisboa del Partido Comunista Portugués (PCP) por su posición respecto a la guerra en Ucrania.

Desde que comenzara la guerra ruso-ucraniana el pasado 24 de febrero, el Estado de Portugal ha perseguido y estigmatizado ideológicamente al PCP por su posición frente a la guerra; por condenar la estrategia y propaganda belicista de la OTAN; por acusar de manipulación a los medios serviles al imperialismo occidental y llevar a cabo una auténtica campaña de desinformación; por posicionarse en contra del embargo del petróleo, el carbón y el gas rusos; y, más recientemente, por rechazar la intervención de Zelenski por videoconferencia en la Asamblea de la República. Además de esto, la semana pasada la web del PCP sufrió un ataque informático que fue reivindicado por supuestos “activistas pro-Ucrania”, es decir, fascistas.

Con el inicio de la invasión rusa a Ucrania, el movimiento obrero en Europa tiene un nuevo problema: la presencia de fascistas ucranianos en diferentes países que serán usados como fuerzas de choque para reprimir violentamente a quienes no comulguen con la OTAN, con el imperialismo estadounidense y europeo y con el Estado fascista de Ucrania. El imperialismo se encuentra en una profunda bancarrota política, social y económica, que se ha visto agravada con la pandemia de la COVID-19, primero, y con la guerra con Rusia, después, que hace que bajo la óptica de los capitalistas y de los monopolios sólo exista una salida: aumentar la escalada de violencia contra la clase obrera y la represión contra el movimiento obrero, apostándolo todo a la reacción, al fascismo. Esta violencia solo finalizará con la instauración revolucionaria de la propiedad social de los medios de producción, con la eliminación de clases sociales y el Estado, es decir, la violencia tiene su final con la instauración del comunismo.

Para acabar con el capitalismo y que la clase obrera cumpla su misión histórica – suprimir revolucionariamente el capitalismo para construir el socialismo como fase previa al comunismo, imponiendo la dictadura del proletariado para liquidar completamente las clases sociales, los Estados y las naciones – los comunistas debemos reagruparnos y unirnos estableciendo un único partido comunista a nivel mundial, la Internacional Comunista, donde los partidos de comunistas de las distintas naciones – uno por nación – serán delegaciones de la Internacional Comunista, que es la unidad de la clase obrera, de su parte más consciente, de la vanguardia.

Desde el Partido Comunista Obrero Español condenamos frontalmente todo ataque contra el Partido Comunista Portugués, así como la persecución y criminalización que sufren sus militantes por parte de las fuerzas reaccionarias del Estado de Portugal y por los fascistas ucranianos. Estos sucesos demuestran nuevamente que la “democracia” y la “libertad” que promocionan los Estados burgueses no son reales, puesto que lo que verdaderamente existe es la dictadura sangrienta de clase de la burguesía contra el proletariado.

Condenamos también la socialdemocracia portuguesa que colabora abiertamente con la OTAN y el fascismo. Al igual que hace el PCE en el Estado español, el Partido Socialista (PS) de Portugal no ha dudado en defender los intereses imperialistas en la actual guerra y han criticado abiertamente la línea del PCP, en un burdo intento por seguir embruteciendo ideológicamente a las amplias masas proletarias y acercarlas a la reacción política. Como ya advirtió el camarada Dimitrov: «Los jefes de la socialdemocracia encubrieron y ocultaron ante las masas el verdadero carácter de clase del fascismo y no llamaron a la lucha contra las medidas reaccionarias cada vez más graves de la burguesía».

Del mismo modo, enviamos toda nuestra solidaridad a los camaradas del Partido Comunista Portugués y hacemos un llamamiento a todas las organizaciones de la clase obrera a unir todas las fuerzas para rechazar las embestidas de los fascistas, así como a unir todas las luchas en una única lucha de clase contra el imperialismo y por el socialismo.

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 17 de abril de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Imperialistas y oportunistas contra el pueblo saharaui

Antony J. Blinken, secretario de Estado de los Estados Unidos, ha comenzado su gira para consolidar las nuevas estrategias y ofensivas del imperialismo occidental en Oriente Medio y en el norte de África, las cuales arrancaron con el Acuerdo de Abraham de septiembre de 2020.

Hace unos días, Blinken se reunió con el primer ministro israelí, Naftalí Bennett, para seguir reforzando la alianza regional contra Irán y compartir sus expectativas sobre la guerra en Ucrania. Posteriormente, se produjo la cumbre del Néguev, donde Blinken se reunió con el ministro de exteriores israelí, Yadir Lapid, junto a sus homólogos de Egipto, Emiratos Árabes, Marruecos y Baréin. Un día después, llegó a Marruecos para reunirse con el ministro de exteriores marroquí, Naser Burita, y con el multimillonario y presidente del gobierno de Marrueos, Aziz Akhannouch, donde no tardó en salir a defender la posición del Estado español acerca del plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental: «Es una propuesta seria, creíble y realista. […] Hay una dinámica internacional de apoyo al plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental, la postura de España no es una posición aislada. Es la posición de Estados Unidos, de Alemania, de Francia, de países árabes y africanos y otros territorios», declaró.

Como vemos, tanto en materia nacional como internacional, el Partido Demócrata es tan fascista y tiene las manos tan manchadas de sangre como el Partido Republicano. Durante estas semanas, donde el conflicto del Sáhara Occidental vuelve a tomar las calles del Estado español, los oportunistas de Unidas Podemos aprovecharán estos espacios de lucha popular para distanciarse de la decisión del PSOE. No obstante, si de verdad estuvieran en contra de esta postura opresiva y criminal acabarían rápidamente con el gobierno de coalición. Sus palabras están vacías porque no se corresponden con sus actos. Del mismo modo, habrá quienes desde sus filas condenen el respaldo de Estados Unidos a Pedro Sánchez. Sin embargo, los máximos responsables de dicha organización, como Irene Montero o Yolanda Díaz, se mostraron especialmente entusiasmadas con la victoria electoral del dúo Biden-Harris. Una vez más queda al descubierto su completa traición a los intereses de la clase trabajadora. Por ello, allá donde se exprese la clase obrera por la libertad del Sáhara, deberá también combatir al oportunismo político que dice defender la causa saharaui, pero que por la espalda se llena los bolsillos pactando con quienes los sentencian a una vida de explotación, guerra y miseria extrema.

Estos oportunistas, por si fuera poco, no tienen suficiente con el sometimiento del pueblo saharaui y firman junto a sus socios de gobierno el envío de armas a los batallones nazis de Ucrania arrodillándose ante la mayor organización terrorista del mundo: la OTAN.

Todo esto deja bien claro que la carta del socialfascista Pedro Sánchez al rey Mohamed VI no es una apetencia personal e improvisada del líder del PSOE o de su gobierno, sino que se encuadra dentro de la estrategia política marcada desde Washington para el norte de África. El Estado español, como eslabón débil de la cadena imperialista y con un gobierno completamente lacayo a Estados Unidos, Alemania y Francia, no dudará un instante en machacar todo lo posible el derecho a la autodeterminación del Sáhara Occidental si con ello se gana el favor de la burguesía imperialista y de los monopolios occidentales.

Al mismo tiempo, el fascista Jorge Buxadé, diputado de Vox en el Parlamento Europeo, hablaba en términos completamente nazis cuando decía que «existe una voluntad real en Bruselas de poner en marcha un reemplazo poblacional en Europa». A la vista de estas declaraciones, no sorprende en absoluto que el Estado español, completamente carcomido por el fascismo, no dude en acoger a decenas de miles de ucranianos mientras que, contrariamente, condena a la muerte en el Mediterráneo – que ya es una auténtica fosa común – o, en el “mejor” de los casos, recluya en centros de internamiento a miles de refugiados saharauis, sirios, libios, palestinos o afganos, entre otros. Esto ocurre porque en la esencia del fascismo está enfrentar entre sí a los obreros de las distintas naciones, en criminalizar y perseguir a las personas por su color de piel o procedencia.

Frente a esta barbarie, debemos preponderar la lucha por el socialismo, la alianza internacionalista de todos los obreros del mundo, donde la lucha y futura victoria de la causa saharaui impulse al proletariado mundial a dar muerte de manera definitiva a la bestia del imperialismo como fase superior del capitalismo.

Por su parte, Marruecos, como fiel representante del imperialismo en el norte de África, tiene el objetivo principal de acabar con la voluntad de lucha y resistencia del pueblo saharaui como paso indispensable en su lucha furiosa por la posesión monopolista de las fuentes de materias primas, de los recursos naturales del Sáhara Occidental: yacimientos en fosfatos – con uno de los mayores y más rentables yacimientos de todo el planeta –, petróleo, recursos gasísticos, circonita y pesa – con uno de los mejores caladeros pesqueros de todo el Atlántico.

Contra este movimiento en materia internacional, el pueblo saharaui se ha demostrado tan bravo como siempre, realizando manifestaciones en diferentes ciudades del Estado español que constatan el apoyo y la fuerza de la causa saharaui. El pueblo saharaui lleva muchas décadas sufriendo el yugo del imperialismo, con una historia de lucha y de resistencia contra el Estado español, Mauritania y Marruecos, que se volvió a expresar de la manera más cruenta posible en noviembre de 2020 cuando las fuerzas militares del Frente Polisario se vieron obligadas a defender al pueblo saharaui de lo ataques de las fuerzas de ocupación marroquíes contra civiles saharauis desarmados, lo que supuso una flagrante violación del alto el fuego y la constatación de que el imperialismo no busca encontrar una solución pacífica al problema de la descolonización del Sáhara Occidental.

El capitalismo, en su fase actual de imperialismo y de crisis general del sistema, ya no puede escudarse más tras la palabra “democracia”, pues es evidente y claro a quiénes favorece esta democracia capitalista; a los más ricos, a los burgueses, a las grandes corporaciones y monopolios, y que perjudica de forma sangrante al proletariado. Queda claro que la lucha por la emancipación nacional de las naciones oprimidas o los territorios pendientes de descolonizar es inviable si esta no se subordina a la lucha revolucionaria por la emancipación del proletariado, a la lucha por el socialismo a nivel internacional.

Los trabajadores del mundo necesitamos vivir en un mundo en paz y eso pasa por la abolición del capitalismo, por la salida y desmantelación de la OTAN y la Unión Europea, así como de los demás organismos imperialistas como el FMI, la OMC o el Banco Mundial. En definitiva, pasa por instaurar el Socialismo de manera revolucionaria.

 

¡POR LA LIBERTAD DEL SÁHARA OCCIDENTAL!

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

 

Madrid, 31 de marzo de 2022

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La detención de Pablo González es una muestra más de la podredumbre del sistema imperante

Hoy se cumple un mes desde que el periodista Pablo González fuera secuestrado y encarcelado por el régimen polaco, acusado de espionaje al servicio de la inteligencia militar rusa (GRU).

Fiel a la esencia fascista de Polonia, la detención y encarcelamiento han estado caracterizadas por mantener a Pablo prácticamente incomunicado. A su abogado, Gonzalo Boye, se le ha denegado hasta ahora la posibilidad de visitarle y de tener conocimiento de las pruebas que el Estado polaco afirma disponer. Casos como el de Pablo vuelven a demostrar como las propias instituciones burguesas se saltan de forma inequívoca su propio marco legal, vulnerando en este caso el derecho a la defensa de la persona detenida, derecho recogido en la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea.

El reportero en cuestión se hallaba cubriendo la región de Donbass para varios medios cuando fue requerida su presencia en Kiev por parte de la inteligencia ucraniana, esta última le acusaba de ser un espía ruso y le “invitaba” a salir del país; en ningún momento se registró de manera oficial una orden de expulsión. A la vez que ocurría esto, varios agentes del CNI acosaron a familiares y a amigos del periodista para sonsacarles cualquier información de carácter personal. Tras abandonar Ucrania, estuvo cubriendo desde la frontera la crisis humanitaria tras la invasión rusa.

Desde que iniciara el conflicto, la maquinaria propagandística de los Estados burgueses occidentales está realizando toda una serie de acciones que demuestran abiertamente su finalidad manipuladora para con las amplias masas proletarias: señalar a diversos medios de comunicación y censurarlos completamente (como RT o Sputnik), silenciar a periodistas freelance, acusar a distintas personalidades desde lo deportivo hasta lo cultural de “prorrusos” por ser críticos con la OTAN e incluso llegando a blanquear a batallones paramilitares que son abiertamente nazis. Todos estos elementos, que demuestran que la libertad de prensa no es sino la libertad de corporaciones como Atresmedia y Mediaset, que controlan cuidadosamente lo que se dice y quién lo dice en prensa, radio y televisión, nos dan pistas muy valiosas sobre cómo orquestaría la burguesía española su violencia de clase en el caso de encontrarse frente al movimiento obrero revolucionario por el socialismo.

La propaganda de guerra y la censura desplegada durante estas semanas son el sinónimo de la podredumbre del modo de producción capitalista, el cual se encuentra totalmente enquistado, en un callejón sin salida. La oligarquía occidental lo está apostando todo a la batalla ideológica para tratar de forzar unas condiciones subjetivas frente a la decadencia en el terreno económico, que se expresa por medio de una tasa de ganancia cada vez menor y con un desarrollo de las fuerzas productivas que no se corresponde ya con la base económica existente en el capitalismo monopolista.

Desde el Partido Comunista Obrero Español nos solidarizamos con Pablo González y con todos sus familiares y allegados, y le mostramos todo nuestro apoyo y solidaridad en estos momentos tan difíciles. Del mismo modo, condenamos al aparato represivo del Estado polaco y de la Unión Europea, que no dejan de constatar su esencia fascista y criminal.

 

¡ORGANICEMOS LA SOLIDARIDAD!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 28 de marzo de 2020

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Entrevista sobre el Sáhara Occidental con Taleb Alisalem, luchador por la causa saharaui

¿Cuál es tu opinión sobre las últimas medidas del gobierno español, que se ha vendido siempre como “el más progresista de la historia”, con respecto al Sáhara Occidental? ¿Crees que han traicionado al pueblo saharaui?

 

Sí. Creo que es una completa traición. Ya estamos acostumbrados los saharauis a que España no asuma su responsabilidad, porque yo siempre digo que los saharauis no estamos pidiéndole a España, de forma caritativa, una solidaridad con nuestra causa. Simplemente le estamos pidiendo, y siendo muy coherentes con lo que estamos pidiendo, que cumpla con la legalidad internacional. Y la legalidad internacional desde los años 60’ lleva diciéndole a España que tiene que terminar el proceso de descolonización.

Pedro Sánchez ha salido de esa postura que España siempre había mantenido y ha reconocido su apoyo de forma directa al plan de autonomía marroquí que, básicamente, viene a apoyar, legitimar y blanquear la ocupación de Marruecos al Sáhara Occidental. También es un poco insultante para la inteligencia poder llegar a entender o llegar a apoyar un plan de autonomía dentro de un régimen autoritario; es completamente incomprensible que un régimen autoritario donde todo el poder reside en el rey y donde ni siquiera los ministerios o el parlamento tienen una autonomía, apoye una posible autonomía para un territorio. Me parece completamente contradictorio por la naturaleza del Estado marroquí. Por lo cual, lo que está haciendo Sánchez es simplemente, de forma elegante, intentar blanquear esa ocupación que, por supuesto, atenta directamente contra el derecho del pueblo saharaui a existir libre sobre su tierra, porque lo que ha querido Marruecos siempre para el pueblo saharaui, muy lejos de darle una autonomía o aceptar su existencia es aniquilarle, es lo que ha demostrado durante todos estos años. Y no lo decimos los saharauis que hablamos quizás con cierto sentimentalismo porque lo sufrimos de una forma directa, sino que varias organizaciones internacionales de renombre como Human Rights Watch o Amnistía Internacional han denunciado crímenes de guerra y bombardeos con armas prohibidas al pueblo saharaui.

Por lo cual, sí. Creo que es una traición y creo que se están pisoteando completamente los derechos del pueblo saharaui, el derecho humano y, por supuesto, la legalidad internacional. En un momento, por cierto, donde se está defendiendo la legalidad internacional en Ucrania y se está pisoteando en el Sáhara a la par, y eso deja muy visible esa hipocresía política del gobierno español.

¿Cuál es tu opinión respecto a esa diferencia de trato que tiene la UE con los refugiados ucranianos en comparación al trato que reciben los refugiados saharauis, sirios, libios, yemeníes, etc.?

 

Es algo que desde que empezó la crisis en Ucrania, mucho antes de estas declaraciones, empecé a seguir de cerca todo lo que estaba pasando y ya me parecía súper bonito la atención mediática que había sobre todo en el tema humanitario. Seguir a los refugiados, reportajes sobre la vida que han dejado cada uno, etc. porque es una forma de hacer, también, que los televidentes en diferentes partes del mundo empaticen de una forma directa y se sientan identificados con esas personas. Pero me daba una pena tremenda el hecho de que yo también venga de otro pueblo, de otros pueblos, que han sufrido siempre esas guerras que también tienen historias dramáticas de refugios, de bombardeos, de familias completamente divididas, de niños que a lo mejor han visto como sus padres morían delante de ellos y tuvieron que escapar a refugiarse. Eran historias que nadie nunca se ha molestado en contar, no había cámaras allí para contarlo y han ido pasando los años y los dramas se seguían multiplicando, no sólo del pueblo saharaui sino del pueblo iraquí, del pueblo sirio, del pueblo afgano, del pueblo kurdo, de los pueblos del África subsahariana, etc. Historias terribles que, por lo visto, en esta discriminación por rangos o por colores jamás se le ha dado tanta atención.

Creo que de una forma descarada se está dejando visible lo que siempre nos han enseñado, que hay un primer mundo y un tercer mundo. Aunque siempre se ha intentado disimular y se ha intentado abanderar eso de que “todos somos iguales y Derechos Humanos para todos”, yo creo ahora se puede evidenciar perfectamente que no es así. No sólo a nivel político, que los políticos se preocupan más por unos que por otros, sino a nivel mediático, que le están diciendo a la gente casi, de una forma directa, quién les tiene que dar pena, quién merece su atención y su solidaridad y quién no.

¿Qué ayuda internacional ha recibido el Sáhara Occidental para conseguir el fin del control colonial, donde España ha demostrado no respetar ni la propia legalidad burguesa? ¿Crees que la caída de Gadafi ha resentido la fuerza del Frente Polisario en la región?

 

Ayer estaba en una entrevista en un canal árabe y me decían si esta decisión consistía en una derrota para la diplomacia del Frente Polisario y de su principal apoyo, Argelia, ya que la ex-potencia, o la potencia, colonizadora reconocía de forma clara que ese territorio debe ser marroquí. Y yo lo que contestaba era que no; nosotros los saharauis o el Frente Polisario no tenemos que ser ni fuertes ni débiles, y Argelia en su diplomacia no tiene que tener éxito o fracasar, sino que se trata de una cuestión legal muy clara si hay una voluntad de solucionarlo. No se trata de hacerle caso a lo quiere el Frente Polisario o hacer caso a lo que quiere Marruecos o lo que quiera Argelia. Estamos hablando de un territorio que está calificado ante las Naciones Unidas como un territorio no autónomo pendiente de descolonizar. Se sabe que el proceso de descolonización es a través de preguntarle a la población qué es lo que quiere. No se rechaza ninguna de las opciones, ni lo que plantea el Polisario, ni lo que plantea Marruecos, ni lo que plantea España. Se pueden poner todas las opciones: la autonomía dentro de Marruecos, pertenecer directamente a Marruecos, independencia por supuesto o incluso volver a ser un protectorado, una colonia española, y dejar que el pueblo saharaui decida. Esto no se trata de más fuerza o menos fuerza, se trata de un caso de legalidad bastante claro y que sólo se tiene que respetar esa legalidad.

En cuanto a la fuerza del Frente Polisario y la alianza con Gadafi… bueno, en los últimos años Gadafi ya había entablado amistad con el rey Hasán II porque había diferencias y también declaro una cierta imparcialidad en lo que respecta al conflicto del Sáhara Occidental, aunque seguía reconociendo la república saharaui, seguía defendiendo que un referéndum naturalmente es la opción más viable y más justa para todos.

Si hablamos de lo que quiere el Frente Polisario está claro, el Frente Polisario ha proclamado la república saharaui en el Sáhara Occidental, considera que los territorios del Sáhara Occidental están ocupados por Marruecos, los territorios de la República Saharaui Independiente declarada en el 76’. Si vemos lo que quiere Marruecos, dice “este es un territorio mío y yo quiero solo dar una autonomía”. Entonces, la opción intermedia, la solución más justa, es ese referéndum donde los saharauis decidan entre su Estado independiente, ser una autonomía marroquí o, como te he dicho, incluso volver a ser un protectorado español, pero ahí tenemos a la realpolitik, a los intereses geopolíticos, estratégicos y económicos, ahí tenemos al “papá” Estados Unidos, a Francia, presionando para que esta vez la legalidad internacional no sea respetada sino pisoteada.

Además, desde que se firmó el Acuerdo de Abraham y demás estamos viendo un mayor entrelazamiento entre los intereses de Israel, de Marruecos, de Estados Unidos, por tener ese control en Oriente Medio, en el norte de África y eso lo que está haciendo es barrer por completo tanto la libertad del pueblo saharaui, del palestino y de quien se ponga por delante. No se respeta nada.

 

Por supuesto. Se está utilizando lo que es la legalidad internacional en determinados casos para determinadas intervenciones. Y yo también lanzaba el otro día un hilo en Twitter intentando un poco explicar una teoría que podía dar explicación a esta decisión de Sánchez, que es, hasta cierto punto incomprensible porque pone a España en una contraposición a Argelia, que es su principal proveedor de gas y en este momento, que es un momento sensible para lo que es la materia gasística en Europa y demás. Ponerte en frente o ponerte en contra de tu principal proveedor de gas no me resulta lo más inteligente. Sí que existe la posibilidad (esto es un análisis propio) de que ahora, después de la guerra de Ucrania, estemos ante un nuevo panorama muy parecido a la Guerra Fría, un panorama de bandos y de alianzas.

Francia lleva bastante tiempo perdiendo terreno en lo que es África, un terreno que ha sido ganado a través de acuerdos militares o económicos por China y por Rusia, y yo creo que con este reconocimiento lo que se busca es fortalecer el principal aliado de Occidente, el principal aliado de Estados Unidos, en el norte de África que es Marruecos y entregándole el Sáhara y sellando el reconocimiento de su soberanía sobre ese territorio pueden garantizar un Marruecos fuerte que frene de algún modo ese expansionismo chino-ruso. Tienen también a Argelia que es un gigante y que es la potencia en armamento más fuerte del Magreb. Por supuesto, con la bendición de Israel que ya se está hablando de bases militares israelíes en lo que es el terreno de Marruecos porque también Israel quiere estar militarmente cerca de Argelia, porque Argelia no sólo apoya la causa saharaui de una forma ciega, sino que también apoya y siempre ha sido apoyo de la causa palestina, y es la que ha rechazado completamente la normalización de relaciones de algunos países árabes con Israel y dentro del mundo árabe Argelia sigue siendo ese país que soporta la causa palestina, que apoya a la resistencia palestina y eso molesta mucho a Israel.

Aquí entramos en ese juego de potencias donde también se está utilizando a España y, por supuesto, como siempre, pisoteando los derechos del pueblo saharaui, del pueblo palestino y de la legalidad internacional en base a intereses propios.

Hace poco dijiste que “frente al bochorno y la vergüenza solo puedo decir dignidad, revolución y derecho de los pueblos”, ¿crees que tantos años de pasividad internacional han demostrado que la lucha armada es la única vía para conseguir la liberación nacional frente al imperialismo?

 

Nunca se nos ha dejado otra salida. Siempre nos hemos agarrado a esa lucha revolucionaria. Yo he crecido, y creo que también ha marcado mi vida para estar hoy en la lucha y en la revolución, con ese discurso revolucionario, con esa lucha por la patria, por la libertad, por la dignidad y la libertad de los pueblos contra esas fuerzas imperialistas que intentan luchar contra las personas y contra los obreros para imponer el poder, imponer la fuerza económica y capitalista. Y siempre he escuchado esos discursos incluso en las canciones casi nacionalistas saharauis que escuchamos de pequeños son canciones que te invitan a la revolución y a un sentimiento comunitario, de pueblo, de dignidad y de libertad que va mucho más allá de un nacionalismo o de un patriotismo mal entendido.

Ahora, en estos últimos años, yo me he dedicado a esto, al activismo político. En estos últimos años, cuando me he reunido, he tenido alguna conferencia y demás sí que estoy notando que a la hora de hablar en este lenguaje a la gente le parece anticuado, te dicen “bueno, esto queda un poco del Che Guevara, muy de hace mucho, ahora los tiempos han cambiado”. Yo creo que cuando lo miro y lo analizo seriamente, sé hasta cierto modo cómo hoy funcionan los intereses, la geopolítica que se ha impuesto, el capitalismo que ha impuesto un nuevo lenguaje que, de algún modo, aunque sea completamente ilógico, lo hemos asumido muchos de nosotros y lo utilizamos como casi algo normal.

De lo que hablábamos antes también es de la doble de solidaridad. Nos parece fatal lo que está pasando en Ucrania, pero no sabemos que en los últimos 30 o 40 años lleva pasando lo mismo en muchos sitios y actualmente sigue pasando y nos importa poco, y es algo muy normalizado dentro de la sociedad que no hace ese ejercicio de introspección de decir “porqué me da pena esto y porqué no”, de darse cuenta de esa manipulación política y mediática.

Después de pensarlo mucho, yo creo que sí. Quedará anticuado, todo lo que tú quieras, pero yo dedico y vida y estoy entregado a esta lucha. Cuando estalló la guerra en el Sáhara, mi hermano tenía su trabajo, tenía su vida aquí, tenía a su mujer embarazada y dejó su trabajo, su casa y se fue para unirse a las fuerzas del Frente Polisario porque él decía que su vida era para esta lucha. No es, como te he dicho antes, un nacionalismo, “luchar por una bandera”, porque él sabía que su lucha contra ese expansionismo era también luchar por la justicia y como dijo Mujica en un discurso dedicado al pueblo saharaui: “mantener vuestra lucha y vencer es mantener la esperanza en un mundo mejor”. Tenemos muy presente que si nosotros vencemos en esta lucha vamos a lanzarle un mensaje también al resto de los pueblos del mundo de que el imperialismo no puede vencer.

Por supuesto, cuando hablas de revolución y demás a mí no me parece para nada anticuado. Cualquiera que luche por la liberación de los pueblos o desde el comunismo es el mensaje que se tiene que dar a la clase trabajadora a nivel internacional para liberarse de esta opresión, de esta subyugación. Hablabas de ‘el Che’, ¿es para ti un referente? ¿Qué otros referentes tienes, en el caso de que lo sea?

 

Mi primer referente es El Uali Mustafa, que es nuestro propio ‘Che’ saharaui, es quien inició esa revolución saharaui contra el imperialismo y el colonialismo español, es el ideólogo de la revolución saharaui y murió muy joven porque al igual que los líderes de verdad él estaba en primera fila luchando contra esas fuerzas imperiales y coloniales marroquíes que invadían nuestra tierra y murió en un bombardeo. Se cree, según las investigaciones que se han hecho, que había sido bombardeado por la aviación francesa porque creían que matando a ese líder de la revolución también podrían matar al pueblo saharaui. Sus discursos siguen tan vivos (los pocos discursos que se le han podido grabar o los manuscritos que se han dejado de él) en el espíritu revolucionario saharaui, en la juventud, como si fuesen ahora porque era también un visionario. No hablaba solo del tema del Sáhara Occidental, de liberar el Sáhara Occidental, sino que hablaba de un panafricanismo, de un África y un Magreb libre de ese imperialismo. Planteaba una idea mucho más grande, que iba mucho más allá de la frontera del Sáhara Occidental y unía a todos los pueblos en esa lucha contra el imperialismo.

Considero que tanto ‘el Che’ Guevara, como Nelson Mandela, hasta cierto punto Muamar el Gadafi también, durante una época, sí creo que lucharon de una forma muy honesta por los derechos de los pueblos y lucharon contra el capitalismo y contra el imperialismo. Yo creo que son iconos, no sólo para las personas que nos identificamos con una ideología de izquierdas, sino cualquier persona justa, que crea en la justicia, creo que debería tenerles al menos un cierto respeto.

¿Cómo podría contribuir el PCOE, o los comunistas en general, a la lucha por la emancipación del pueblo saharaui desde el Estado español?

 

Yo siempre he dicho que la cuestión saharaui es una cuestión política. Y los saharauis hemos sido obligados, casi empujados, a entender de política sin casi quererlo. Desde la política se puede solucionar este conflicto. Yo siempre he apostado que España tiene la llave para solucionar esto; si España realmente quisiese tiene la llave para solucionarlo en días o en semanas. Simplemente presentarse ante las Naciones Unidas, ante la Cuarta Comisión y decir que quiere iniciar el proceso de descolonización. Y como España todavía consta como potencia administradora y colonial, las Naciones Unidas tendrá la obligación de iniciar ese proceso y analizar en qué consiste la presencia marroquí, que es ilegal, por lo cual se empezará a solicitarle a Marruecos que se retire de esa zona para llevar a cabo un referéndum.

Hay un gran apoyo dentro de lo que es la sociedad civil en el Estado español para con la causa saharaui, pero este apoyo nunca se ha manifestado en lo que es la decisión política. Tanto vuestro partido, vuestro movimiento, los comunistas o toda persona que tenga una actividad política, yo creo que se puede empezar desde el ayuntamiento más pequeño, comunidades autónomas, diputaciones, etc. Lo más importante es ejercer una presión para que ese apoyo y solidaridad que hay en la sociedad se manifieste en acciones políticas que vayan en esta dirección, en la dirección de tener un papel activo en la resolución del conflicto del Sáhara Occidental.

¿Crees que los miembros del gobierno de coalición que de verdad quieran demostrar su apoyo a la causa saharaui, no solo de palabra sino también de acción, deberían abandonar y romper con el gobierno o deberían continuar y ejercer presión desde ahí?

 

Pienso que deberían haber abandonado el gobierno, deberían haber dimitido, no ahora, sino cuando estalló la guerra el 13 de noviembre de 2020. No hemos visto absolutamente nada más que unos tweets muy cuidados y me parece de vergüenza, y aquí lo tengo que decir claramente porque yo no tengo ningún reparo. Yo soy una de las personas que estuvo en el 15-M. Yo creía ciegamente porque yo también crecí en este país y en parte me siento español y siento también los problemas que hay aquí. Como la mayoría he creído en ese movimiento naciente y recuerdo que estaba en esas manifestaciones en Sol y llevaba la bandera saharaui. Un día, en una de las manifestaciones que se llamaba “rodeemos el Congreso”, yo recuero estar en un callejón lleno de gente, subirme encima de un bolardo y, de repente, toda esa calle empezó a gritar “¡Sáhara libre!”. Ahí estaba convencido que de ese movimiento despierto y consciente de los problemas que realmente importan a la gente, y quería llevarlos a la política, que el movimiento político que iba a nacer iba a tener la causa saharaui muy presente.

Y así fue. Llegó Podemos, con todas las promesas, de no solo iniciar el proceso de descolonización, sino de reconocer la República Saharaui y demás… y yo sé que en un gobierno de coalición tú a lo mejor no tienes todo el poder. Yo sé que a lo mejor tu poder es muy limitado a lo social, pero yo creo que por coherencia no puedes estar en un gobierno que está blanqueando el genocidio y los crímenes de guerra. Simpatices o no con el pueblo saharaui, como humano deberías de rechazarlo. Cuando Marruecos inició su guerra contra el pueblo saharaui, cuando empezó a bombardear al pueblo saharaui, yo me esperaba un rechazo absoluto, un trabajo desde el gobierno, aunque esté “fuera de tus competencias”, una presión y unas declaraciones claras en dirección de rechazo a esa guerra y apoyo al pueblo saharaui, y si eso molestaba a alguien, por supuesto, romper la coalición. Pero lo único que hemos visto son unos tweets ridículos donde lo que dicen es “las Naciones Unidas, en su Resolución tal, reconocen el derecho del pueblo saharaui”. Mire usted, yo como saharaui me sé casi de memoria todas las resoluciones de las Naciones Unidas. Es un problema político. Me las he leído de pe’ a pa’ todos los años cuando han salido. El hecho de que tú me lo recuerdes en un tweet para mi no sirve de nada. Las bombas siguen cayendo, Marruecos sigue violando los Derechos Humanos en las zonas ocupadas del Sáhara Occidental, mi familia sigue en unos campamentos de refugiados, por lo cual tu tweet lo puedes guardar para ti porque ya me conozco las resoluciones. Lo que espero son acciones que realmente tengan un efecto sobre la causa del pueblo saharaui.

Con esto estoy viendo más de lo mismo. Es verdad que he visto unas declaraciones un poco que han ido un poco más allá de los simples tweets. Aquí en este país se está teniendo un complejo de decir lo que piensas y defenderlo, hay siempre que justificarse: “el pueblo saharaui tiene que hacer un referéndum porque lo dijo la ONU en su tal…”. Decir “mi opinión es esta y el pueblo saharaui debería ser libre, independiente a través de un referéndum y esto es lo que hay que hacer y esta es mi posición y no voy a estar en un gobierno que blanquee y apoye la ocupación. Y se retrocede en esta decisión o yo me marcho, ya por responsabilidad política”. Pues yo no he visto que nadie lo haya hecho todavía. Como he dicho, he visto declaraciones, y me hace mucha gracia, porque mi análisis cuando veo estas declaraciones es que “nos dais pena, nos da pena el pueblo saharaui y todo lo que está pasando, pero no tanto como para romper la coalición”.

Parece que estos ministros de Unidas Podemos vinieron muy “fuertes” con el 15-M, pero su fuerza se ha ido por la boca en el momento en que han cogido poder y se han aburguesado. De hecho, hace poco leía que habían firmado con otros grupos el envío de armas a Ucrania y, como vemos, no tienen ningún reparo en apoyar la guerra del imperialismo. En este sentido, una de las críticas más fuertes que se le puede hacer a Podemos es el tema de sectorizar las luchas: la lucha por la medicina por un lado, la educación por otro, las mujeres por otro lado, los saharauis (en este caso) por otro, etc. Siempre buscan esa división en lugar de (obviamente no les interesa) coger el Estado de la burguesía, el capitalismo y decir “ese es el enemigo, vamos a unirnos todos en una causa común”. Y, obviamente, en esa causa común tiene que entrar la emancipación de todas las naciones que están oprimidas ahora mismo.

 

Sí, yo creo que es una cuestión muy básica. Ya no sólo aquí en España, sino que también lo he observado en otros países, que muchas veces se suelen individualizar las luchas. Es verdad que esto a priori les resulta muy fácil, dividir las luchas porque son sectores diferentes y porque, quizás, los motivos por los que se manifiestan son distintos. Pero esto es muy fácil de comprender: todas estas luchas son una misma lucha y pueden ser encauzadas en una misma lucha cuando tenemos un denominador común, que es el capitalismo, que es el enemigo de todas estas luchas. Tanto la lucha del pueblo saharaui es completamente canjeable, como la lucha de cualquier obrero aquí por sus derechos, porque todos somos víctimas de un sistema capitalista. Para llegar a ese cambio que anhelamos todos hay que luchar contra el sistema capitalista, que es el enemigo común. Cuando estamos individualizando las luchas yo creo que también es una forma de ir insertando un cáncer en la lucha de los pueblos, porque cuando divides estás restando fuerza a ese movimiento que puede hacer temblar al poder económico y capitalista.

Camarada, ha sido un placer realizar esta entrevista. ¿Quieres comentar algo más que se haya quedado en el tintero?

 

Muchas gracias. Sí, concluir diciendo que ahora se está hablando mucho del tema del Sáhara Occidental por lo que hizo Sánchez; hace dos o tres años se habló por lo del tema de la guerra; años anteriores se habló por la huelga de un activista saharaui que Marruecos no quería dejar entrar porque decía que era saharaui y no marroquí y hubo una gran crisis con Marruecos; la crisis de inmigración en Ceuta y Melilla que con Marruecos también tenía de trasfondo el problemas saharaui; y ahora estamos viviendo un nuevo capítulo de este conflicto. Posiblemente en unos días o en unas semanas se dejará de hablar de este conflicto y seguiremos los de siempre luchando por nuestra causa, pero tengo que dejar clarísimo que la causa del pueblo saharaui siempre va a volver y siempre va a haber un nuevo problema entre Marruecos y España. Siempre vamos a estar ahí con el problema cada x años hasta que no se solucione el problema de fondo, que es llevar a cabo ese proceso de descolonización y que el pueblo saharaui viva libre e independiente sobre su tierra.

Muchas gracias a vosotros por dar espacio a la causa saharaui.

¡Hasta la victoria siempre!

 

25 de marzo de 2022




El imperialismo es inviable, solo puede ofrecer guerra y muerte

Cuando detonó la crisis de las subprime en 2008 y se pinchó la burbuja financiera, burbuja creada por la sobrevaloración de activos inmobiliarios que creó los denominados activos tóxicos, los cuales se tragaron los Estados para salvar a la banca, los dirigentes capitalistas de la época, como el corrupto Sarkozy señalaban que había  “que refundar el capitalismo sobre bases éticas” – y lo decía un tipo que ha sido condenado por corrupción y tráfico de influencias – , o el mismo Sarkozy y el criminal Bush definían como reformaban “el capitalismo mundial” para evitar un crash financiero como el que se produjo, consecuencia de las políticas económicas de saqueo y putrefacción impuestas por el capital financiero.

El incremento bestial del precio de la vivienda durante final de la década de los 90s del siglo pasado y los años que llevamos del presente siglo a nivel mundial – y que en España el fascista Aznar denominó “milagro económico español”-, en lo que era una estafa contra la clase obrera vendiéndose la vivienda a un precio que incrementaba en múltiples veces su valor, hizo que los bancos otorgaran créditos y préstamos por cantidades elevadas con garantías por un valor inferior, préstamos otorgados con baja garantía de retorno, de tal manera que el dinero se evaporó – a la par que los paraísos fiscales se hinchaban – produciéndose una crisis mundial de liquidez. Millones de seres humanos perdieron los empleos, perdieron sus viviendas, los bancos tenían multitud de deudas impagadas – activos tóxicos – y puesto que el dinero fue invertido, sin más criterio que la obtención de la máxima rentabilidad, el sistema financiero contempló como proliferaban los activos tóxicos al igual que la falta de liquidez del mismo.

Las medidas que adoptaron para “solucionar” la crisis de 2008 fue la de los rescates bancarios, las fusiones bancarias, compra de deuda pública por parte de los bancos centrales para que los Estados salvasen a sus bancos, de tal manera que la enorme deuda bancaria pasara a ser deuda pública de los diferentes Estados que se multiplicó. Se impusieron unos tipos de interés entre los Bancos Centrales ínfimos, al objeto de incrementar el dinero en circulación, o lo que es lo mismo, creando dinero ficticio.

Las consecuencias de las medidas adoptadas por las agrupaciones imperialistas y los Bancos Centrales son las que nos conducen a la insostenible situación económica actual. El 10 de abril de 2021, el profesor de Economía y Asuntos Internacionales de la Universidad de Princeton, el estadounidense Paul Krugman, señalaba en el diario El País que “la evasión de impuestos es un problema global: el FMI cree que el 40% de toda la inversión extranjera directa es ficticia”. Es evidente que, reconocido incluso por organismos y economistas que defienden el sistema capitalista, este se sustenta en el engaño y la farsa, siendo una monumental estafa y, consecuentemente, nos hallamos ante un sistema inviable y fallido. El dinero “barato”, por no decir que sin valor alguno, y ficticio, ha sido la receta económica de los capitalistas para parchear al sistema, totalmente moribundo, durante estas dos décadas.

Caída la Unión Soviética, desde la segunda mitad de la década de los 90s del siglo pasado, las potencias imperialistas hegemónicas, fundamentalmente EEUU y también la UE, aceleraron lo que algunos denominan globalización y otros deslocalización de la producción, al objeto de maximizar la obtención de plusvalía, desplazando el eje de la producción mundial hacia oriente, hacia Asia y fundamentalmente hacia China. Consecuencia de ello, en China se instalaron la mayor parte de las factorías donde se desarrollaba la producción de los monopolios, la mayor tecnología mundial, se desarrollaron las fuerzas productivas convirtiéndose en una potencia mundial al igual que China fue adaptando su superestructura a los cambios operados en la estructura convirtiéndose en una potencia imperialista.

Fundamentalmente China, desde hace décadas, denuncia que las instituciones imperialistas, las instituciones que conforman el Sistema Financiero Mundial, y desde donde se dirige el mundo, implementando la dictadura de los monopolios a nivel planetario, no atienden a criterios “democráticos” de tal manera que no se tiene en consideración la población de las potencias así como su PIB en esos centros de poder, de tal modo que hay potencias imperialistas con mucha menos población y PIB que tienen mayor capacidad de decisión, de poder. Así, por ejemplo, EEUU tiene 5 veces menos población que China y, según dicen los mismos imperialistas como por ejemplo Bloomberg, la riqueza China ascendió en 2020 a los 106 billones de euros por los casi 80 billones de euros de los EEUU pero, aún con esos guarismos, EEUU tiene casi 5 veces más peso a la hora de decidir, de votar, que China en las estructuras imperialistas como, por el ejemplo, el Banco Mundial.

Desde hace años, China, y también las potencias BRICS, han ido tejiendo estructuras económicas, instrumentos financieros, para alumbrar un nuevo Sistema Financiero Mundial donde el papel hegemónico recaiga sobre China. Es ahí donde debe ubicarse la creación del New Development Bank (NDB) o Banco de los BRICS en julio de 2015; la creación del Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB) creado en diciembre de 2015 donde son miembros estados asiáticos, latinoamericanos y europeos y está excluido EEUU, así como que en octubre de 2016 el yuan fuera convertido en divisa global al ser incorporada al grupo de monedas con Derechos Especiales de Giro (SDR) por parte del FMI en octubre de 2016. FMI donde el peso de los países BRICS también ha crecido, aunque ese crecimiento sea insuficiente para sus aspiraciones de convertirse en las potencias hegemónicas.

Los EEUU se sostienen por la vía del militarismo, una deuda pública que supera los 30 billones de dólares (y que es impagable), y creando dinero ficticio en cantidades industriales. En abril de 2008 el número de dólares existentes en el mundo ascendía a la cuantía de 830.000 millones, cifra que en el año 2020 rozaba los 5 billones, de tal modo que el 22% de los dólares existentes hoy fueron impresos en el año 2020 con lo que, en realidad, el valor del dólar es ínfimo y totalmente ficticio. Sin duda alguna EEUU es una potencia quebrada, pero su quiebra no solo es la quiebra de la potencia que pretende mantener su hegemonía en bancarrota, sino que es la quiebra del imperialismo en tanto que la economía está totalmente entrelazada.

China y sus aliados pretenden salvarse de la bancarrota a la que el imperialismo ha arrojado al mundo, y hacer efectiva su hegemonía económica, apuntillando el sistema financiero y al dólar como divisa de reserva mundial, levantando un sistema financiero nuevo con otra divisa sustentada en el oro que despoje al dólar como moneda de reserva.

Pero por más esfuerzos que hagan todos ellos, el imperialismo está agotado. La política monetaria de EEUU ha desbocado la inflación a nivel mundial. El agotamiento de los recursos energéticos fósiles, advertido ya por múltiples informes realizados, cifraba en el año 2020 el punto de inflexión hacia una gran escasez de estos recursos de energía primaria y gas, incrementándose notablemente el precio de la energía en el período 2020-2025. El choque entre la demanda y la oferta, donde la primera es superior a la segunda, ya en combustibles líquidos, y se prevé que a lo largo de esta década también suceda con el gas, el carbón, etcétera, está escenificando una ruptura que empuja, todavía más, a las potencias imperialistas a la guerra. Y es que la energía eólica y solar no serán capaces de invertir la situación de bancarrota energética – de mantenerse la irracionalidad y la anarquía económica impuesta por los monopolios – según estudios de físicos e ingenieros, hasta el año 2050. Este hecho, unido al deshielo de los polos, y concretamente del polo norte, abrirá nuevas rutas marítimas cuyo dominio es otro foco de lucha abierta, y en este caso además directa, entre las potencias imperialistas.

A todo ello hay que añadir lo fundamental, la competencia interimperialista les ha hecho a todos ellos echarse en brazos de la automatización y la robotización, al objeto de tratar de producir a más bajo coste que el otro y robarse entre sí los mercados. Sin embargo, la automatización y la robotización lo que hace es negar el capitalismo, es desequilibrar completamente la composición orgánica del capital en favor del capital constante, tratando de minimizar al máximo el capital variable que es la parte que genera la plusvalía. Es decir, con el desarrollo de la automatización de la producción los monopolios no solo reducen la obtención de plusvalía, con lo que sus beneficios caerán todavía más, sino que empujarán a millones de seres humanos al paro forzoso y a la miseria.

Y cuando el imperialismo está en bancarrota y en el grado de descomposición que se halla, la guerra abierta y el fascismo son la única salida que tiene. Hoy el imperialismo necesita destruir y eliminar a una parte de la humanidad para subsistir, al igual que los imperialistas necesitan ya enfrentarse de manera más directa y más abierta para robarse directamente los unos a los otros, están condenados al canibalismo entre ellos y, de esta manera, están conduciendo a la humanidad a la barbarie, a la guerra mundial.

Lo que acontece hoy entre Ucrania y Rusia, un conflicto militar donde EEUU y la UE son en gran medida responsables de dicho enfrentamiento, es la salida que tiene EEUU, en decadencia absoluta, para tratar de mantener su hegemonía. EEUU busca que sus enemigos se deterioren en guerras donde esa potencia, la más asesina que ha parido la historia, no participe directamente y sus enemigos se erosionen lo máximo posible para, por un lado, dañar lo más posible económicamente a sus enemigos y, por otro, debilitarlos militarmente cuando esa potencia asesina entre en escena. Es por ello que EEUU, y sus subalternos como la UE, deseen fervientemente que la guerra entre Rusia y Ucrania sea lo más larga posible y deteriore lo máximo a Rusia, siendo plenamente consciente del sacrificio de vidas humanas lo cual, a EEUU y la UE, les importa bien poco, nada.

Esto es lo único que puede ofertar el imperialismo, el capitalismo monopolista: Putrefacción, destrucción, guerra, pobreza y muerte. La única salida que tiene la humanidad es acabar con el capitalismo, es armonizar el desarrollo de las fuerzas productivas con las relaciones de producción, es armonizar el desarrollo humano con las necesidades reales de la humanidad, es planificar la economía para cubrir las necesidades del conjunto de seres humanos que habitan el mundo y garantizar una vida digna para todos ellos en concordia con la naturaleza, acabando con la anarquía de la producción existente cuya única finalidad es que una minoría mafiosa, los monopolios, se forren a costa de los trabajadores de todo el mundo. La única salida que tiene la humanidad es acabar con el capitalismo, con su prehistoria de salvajismo y barbarie y construir el socialismo como paso previo al comunismo que abra una nueva fase histórica donde la explotación capitalista sea enviada al estercolero de la historia junto con el capitalismo y la burguesía, y donde la humanidad sea capaz de escribir de manera consciente su historia siendo la humanidad dueña y soberana de su destino.

 

¡SOLO LA CLASE OBRERA PUEDE ACABAR CON LA GUERRA, CON EL CAPITALISMO!

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS Y LEVANTAOS CONTRA VUESTROS ESTADOS CAPITALISTAS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 24 de marzo de 2022

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Saludo al PCOE en el marco del 80 aniversario del fallecimiento de Jose Díaz Ramos

Estimados camaradas:

En nombre del Partido Popular Socialista de México y de Jóvenes por el Socialismo compartimos un fraternal y revolucionario saludo al Partido Comunista Obrero Español en el marco del 80 aniversario del fallecimiento de José Díaz Ramos.

 

José Díaz Ramos fue un gran político e ideólogo marxista-leninista, así como una figura clave en la consolidación del Frente Popular que ganaría las elecciones de 1936 garantizando el avance social y económico del pueblo; avance que se vio truncado por las fuerzas retrogradas de la Derecha que se levantaron en armas en contra de la democracia y la voluntad de millones de españolas y españoles.

Díaz Ramos siempre defendió los ideales del marxismo y siempre estuvo del lado de la lucha revolucionaria por la instauración de la Republica y del Socialismo, también lucho contras las fuerzas conservadoras durante su periodo al frente del PCE y que tras iniciar el levantamiento militar se ocupó enteramente en defender a la Republica de los reaccionarios.

Sin duda el legado que José Díaz ha dejado es muy grande, pues en su lucha está la esencia de los comunistas, está en su vida la guía para las juventudes que buscan hacer frente a esta avanzada fascista que vuelve a amenazar no solo a España o Europa, sino al mundo entero.

En Latinoamérica, al referirnos al fallecimiento de un personaje de tan gran honor, nos referimos como su partida física, pues su espíritu sigue vivo, dentro de cada española y español que mantenga en alto sus ideales marxistas y luche por la Revolución que libere a España del fascismo, que reinstaure la Republica y construya la sociedad superior, libre, justa y democrática que es la Sociedad Socialista.

Desde México les expresamos todo nuestro respaldo para con la lucha revolucionaria y para el fortalecimiento del Movimiento Comunista Internacional, para que muy pronto poder derrocar al fascismo y al imperialismo capitalista, y recuerden: Por la Tercer Republica. José Díaz Ramos vive, la lucha sigue!

 

¡Viva José Díaz Ramos!

¡Viva el PCOE!

¡Viva el Movimiento Comunista Internacional!

Dirección Nacional del Partido Popular Socialista de México




Sobre la ‘gran renuncia’ y el abandono voluntario de los puestos de trabajo

La prensa burguesa, a principios de este año, nos señalaba, “Un récord de 4,5 millones de estadounidenses renunciaron a su trabajo en noviembre (…) «Los trabajadores siguieron abandonando sus puestos de trabajo a un ritmo histórico. Los sectores de bajos salarios directamente afectados por la pandemia continuaron siendo la fuente de gran parte de las elevadas renuncias», dijo Nick Bunker (…) Los hoteles y restaurantes registraron el mayor aumento de salidas, a la vez que el mayor descenso de puestos de trabajo abiertos (…) Estados Unidos tenía 10,6 millones de puestos de trabajo por cubrir en noviembre, un ligero descenso en comparación con los poco más de 11 millones de puestos abiertos en octubre”.

Decía la BBC en junio de 2021, “La “Gran Renuncia” puede convertirse también en un fenómeno global, a juzgar por los resultados de un estudio encargado por Microsoft que revela que más de un 40% de la fuerza laboral global está evaluando la posibilidad de cambiar de empleador este año”. En EEUU en el año 2021 abandonaron voluntariamente el puesto de trabajo donde laburaban 48 millones de trabajadores.

Los medios de comunicación del Capital también lanzan sus elucubraciones para darle a la clase obrera explicaciones del fenómeno, como son “revelaciones o epifanías” del trabajador, el síndrome del trabajador “quemado”, el auge del teletrabajo o del trabajo en remoto, etcétera, que dejan entrever cuáles son falsas y cuáles pueden ser verosímiles, aunque se maquillen para tapar la realidad del asunto al objeto de salvaguardar la agonía y la inviabilidad del sistema capitalista.

¿El auge del teletrabajo o del trabajo en remoto puede ser un motivo que explique que los trabajadores abandonen “voluntariamente” el puesto de trabajo? Pues si leemos a los propios capitalistas y sus medios debemos decir que no. La pandemia ha sido utilizada por los empresarios para ir modificando el mundo del trabajo, para progresivamente irlo encajando a la automatización, que no es otra cosa que precarizarlo mucho más y expulsar a una mayor parte de la clase trabajadora del trabajo ante la reducción de las jornadas de trabajo/hombre. Y es ahí donde se ha producido un aumento del teletrabajo en aquellos campos de la producción donde el trabajo a distancia es posible.

Sin embargo, los capitalistas señalan que “«Entre 2015 y 2019, la cifra de renuncias en Estados Unidos crecía año tras año, pero ese número se redujo mucho en 2020, lo que tiene sentido debido a la incertidumbre de la pandemia. Estas personas se quedaron en su empleo, aunque querían dejarlo», dice Klotz a BBC Mundo”. Por consiguiente, el fenómeno se producía antes de que se extendiera la pandemia de la Covid-19 que, según dicho experto burgués, sirvió para ralentizarlo. De donde también hay que deducir otra cuestión, el trabajador norteamericano, al igual que de cualquier otro punto del planeta, ante la incertidumbre siempre trata de sostener su trabajo, y hay que recordar que el capitalismo es para el obrero la incertidumbre perpetua, la barbarie, pues no se puede denominar de otra manera a un sistema que no garantiza la vida a la mayoría de la humanidad a la que siempre está amenazando, cuando no directamente quitándole el acceso a los medios económicos y materiales necesarios para la vida del ser humano.

Y es que tras tanta literatura realizada por los apologetas del capitalismo, el presidente de los EEUU, el longevo parásito Joe Biden, cuando se dirigió a los empresarios norteamericanos indicándoles “Pay them more”, ¡Páguenles más! arrojó mucha más luz al asunto, prácticamente toda, que la abundante basura emitida por los medios de manipulación capitalistas y demás “expertos” cuya misión no es otra que profundizar la alienación entre la clase obrera. Según el presidente de la potencia más criminal que ha parido la historia, EEUU, que los trabajadores norteamericanos se vayan voluntariamente del trabajo y lo abandonen hunde las raíces en los bajos salarios.

El salario, no es la parte del obrero en la mercancía por él producida. El salario es la parte de la mercancía ya existente, con la que el capitalista compra una determinada cantidad de fuerza de trabajo productiva (…) La fuerza de trabajo es, pues, una mercancía que su propietario, el obrero asalariado, vende al capital ¿Para qué la vende? Para vivir (…) Ahora bien, la fuerza de trabajo en acción, el trabajo mismo, es la propia actividad vital del obrero, la manifestación misma de su vida. Y esta actividad vital la vende a otro para asegurarse los medios de vida necesarios. Es decir, su actividad vital no es para él más que un medio para poder existir. Trabaja para vivir. El obrero ni siquiera considera el trabajo parte de su vida; para él es más bien un sacrificio de su vida. Es una mercancía que ha adjudicado a un tercero. Por eso el producto de su actividad no es tampoco el fin de esta actividad. Lo que el obrero produce para sí no es la seda que teje ni el oro que extrae de la mina, ni el palacio que edifica. Lo que produce para sí mismo es el salario; la seda, el oro y el palacio se reducen para él a una determinada cantidad de medios de vida, si acaso una chaqueta de algodón, unas monedas de cobre y un cuarto en un sótano (…) El salario es (…) el precio de una determinada mercancía, de la fuerza de trabajo”. [1]

Cuando Joe Biden dice que el problema está en el salario y dice a los empresarios norteamericanos “¡Páguenles más!” a los obreros, lo que está reconociendo es que los trabajadores abandonan voluntariamente el trabajo porque esos salarios ya no les permiten, tan siquiera, la vida. O lo que es lo mismo, es la demostración que el capitalismo ya no puede ofrecer a los trabajadores, tan siquiera, una vida miserable.

El precio de una mercancía se determina por su coste de producción (…) La determinación del precio por el coste de producción equivale a la determinación del precio por el tiempo de trabajo necesario para la producción de una mercancía, pues el coste de producción está formado: 1) por las materias primas y el desgaste de los instrumentos, es decir, por productos industriales cuya fabricación ha costado una determinada cantidad de tiempo de trabajo, y 2) por el trabajo directo, cuya medida es también el tiempo. (…) Las mismas leyes generales que regulan el precio de las mercancías en general regulan también, naturalmente, el salario, el precio del trabajo. (…) La remuneración del trabajo subirá o bajará según la relación entre la demanda y la oferta, según el cariz que presente la competencia entre los compradores de la fuerza de trabajo, los capitalistas, y los vendedores de la fuerza de trabajo, los obreros.” [2]

En EEUU y en el resto de las potencias imperialistas, los capitalistas no dudan en pagar el coste de las materias primas, de los instrumentos de trabajo, la maquinaria así como su incremento como consecuencia de la inflación, que en EEUU en 2021 ascendió al 7%. Sin embargo, el empresario norteamericano no duda en no sólo no pagar por la mercancía fuerza de trabajo el encarecimiento de la carestía de vida, al igual que en el resto de los países capitalistas, que como tal también afecta a la mercancía fuerza de trabajo, sino que no duda en estafar todavía más, de lo que ya es una estafa en sí como son las relaciones de producción capitalistas donde se roba al obrero el fruto de su trabajo, no pagándoles incluso sus salarios con la connivencia del Departamento de Trabajo norteamericano que, como parte del Estado que es, no duda en ponerse al servicio de los explotadores y los ladrones, es decir, de los empresarios, máxime si esos trabajadores son negros o latinoamericanos. En EEUU, la prensa capitalista, concretamente la Agencia EFE, señalaba a finales de diciembre de 2021 que “El 60% de todos los trabajadores remunerados con el sueldo mínimo federal, o menos, estaban empleados en este sector, casi totalmente en restaurantes, bares y otros servicios de comidas”, por tanto, no es de extrañar que sean precisamente los trabajadores pertenecientes a estos sectores los que descuellan en el abandono de sus puestos de trabajo. Puestos de trabajo no solo ínfimamente remunerados, sino que en la mayoría de los casos son blanco del trabajo a tiempo parcial con lo que, incluso en la práctica, su salario es inferior al Salario Mínimo estipulado para las jornadas completas.

Asimismo, la organización inmediata de “los vendedores de la fuerza de trabajo”, los sindicatos, cada día tienen menor afiliación por parte de los trabajadores como consecuencia del dominio ideológico de la burguesía y de la correlación de fuerzas favorable al oportunismo, el cual como parte de la ideología de los monopolios que son, no duda en pudrir el sindicalismo y en mostrar a los trabajadores que los sindicatos son instrumentos inútiles que se venden al mejor postor estimulando el rechazo a la organización y la salida individual, el individualismo, del trabajador. Con lo que se produce un absoluto desequilibrio entre la fuerza de las patronales y la putrefacción y corrupción de gran parte de los sindicatos, fundamentalmente los adscritos a la Confederación Sindical Internacional (ITUC-CSI-IGB).

¿Cuál es el coste de producción de la fuerza de trabajo? (…) Es lo que cuesta sostener al obrero como tal obrero y educarlo para este oficio (…) cuanto menos tiempo de aprendizaje exija un trabajo, menor será el coste de producción del obrero, más bajo el precio de su trabajo, su salario. (…) Por tanto, el coste de producción de la fuerza de trabajo simple se cifra siempre en los gastos de existencia y reproducción del obrero. El precio de este coste de existencia y reproducción es el que forma el salario. El salario así determinado es lo que se llama el salario mínimo. Al igual que la determinación del precio de las mercancías en general por el coste de producción, este salario mínimo no rige para el individuo, sino para la especie. Hay obreros, millones de obreros, que no ganan lo necesario para poder vivir y procrear; pero el salario de la clase obrera en conjunto se nivela, dentro de sus oscilaciones, sobre la base de este mínimo”. [3]

Hoy, en EEUU y en el resto de países capitalistas “avanzados”, muchos trabajadores y trabajadoras tienen negada la posibilidad de procrear, tal y como decía Marx, e incluso de poder tener una vivienda, proliferando la vivienda compartida cuando no directamente el trabajador no tiene un techo donde cobijarse, como llaman en EEUU se convierte en homeless, estimándose en 600.000 el número de trabajadores que en EEUU viven y duermen en las calles. El hambre azota a 38 millones de norteamericanos y según la prensa capitalista la pobreza afecta a 55 millones de trabajadores y 50 millones de ellos no tienen seguro médico. El “salario de la clase obrera en conjunto se nivela”, y eso es lo que ocurre: El salario de la clase obrera es el salario de la clase en su conjunto, el salario de la clase obrera de las potencias imperialistas emergentes, inferior al de potencias imperialistas en franco declive como EEUU y la UE, cada vez se van nivelando más. Pero esa nivelación no se hace al alza, a pesar de que los salarios nominales en países como China o la India sean más bajos que en EEUU, los salarios reales de las potencias emergentes se aproximan, cada vez más, a los de las potencias imperialistas en declive que en realidad es un signo inequívoco de la negación de la vida de los trabajadores fundamentalmente en esas potencias imperialistas en declive.

El salario mínimo en EEUU para 2022 ha sido fijado en 1.109,5 euros mensuales para jornadas completas, o lo que es lo mismo, 13.314 euros anuales. En China el salario mínimo para 2022 ha sido fijado en 281,3 euros mensuales para jornadas completas, o lo que es lo mismo, 3.376 euros al año. Nominalmente el salario mínimo norteamericano es 3,94 veces superior al chino. Sin embargo, esa diferencia se aminora cuando empezamos a comparar los salarios reales de los trabajadores de ambos países, cuando comprobamos aspectos como que la comida en EEUU es un 61% más cara que en China, la vivienda un 62%, el transporte un 72%, el cuidado personal un 73% o el entretenimiento un 22% todo ello más caro en EEUU que en China. Las condiciones salariales de la clase obrera se están homogeneizando por abajo, a nivel planetario, y ello hace que los salarios de países como EEUU sean del todo insuficientes para que los trabajadores puedan vivir, por ello millones de trabajadores abandonan los puestos de trabajo que ocupan y por ello existen muchos trabajadores en EEUU los cuales duermen a la intemperie a pesar de estar en activo. Todo esto demuestra, además, que emplear el PIB per cápita en términos de riqueza de una sociedad y sus individuos no solo es una manera de engañar sino que es mera propaganda que no refleja la riqueza económica, en términos reales, de dicha sociedad.

Con la profundización de la división del trabajo unido a la automatización de la producción, mientras se mantenga la propiedad privada sobre los medios de producción, las relaciones de producción capitalistas, los salarios de los obreros en términos reales seguirán desplomándose, empobreciéndose todavía más como consecuencia de la inflación exacerbada resultado de unas políticas monetarias sustentadas en la creación de dinero ficticio por parte de los Bancos Centrales de las potencias imperialistas – fundamentalmente la Reserva Federal norteamericana y el Banco Central Europeo –, inyectando ese dinero ficticio al sistema económico sin que se haya generado un incremento de riqueza que refleje la necesidad de crecimiento del dinero en circulación. Ese hecho que reordena el valor de las mercancías, subiéndolas, y minusvalora el valor del dinero tiene efecto en todas las mercancías a excepción de la fuerza de trabajo, la cual el burgués trata de minusvalorar a toda costa tirando por tierra los salarios demostrando la faz criminal e inhumana de la burguesía que otorga más importancia a la máquina y a la especulación que a la vida humana, a la vida de los obreros y demuestra la inviabilidad del capitalismo. Si la humanidad quiere vivir el capitalismo debe morir.

La atomización de la clase obrera y su desorganización, el dominio absoluto en el terreno ideológico y político de la burguesía como consecuencia de la acción de la burguesía y su producto más acabado – el oportunismo -, hace que el obrero abandone el puesto de trabajo – que no su puesto de trabajo pues el obrero no tendrá derecho alguno mientras no termine con el capitalismo y extermine a la burguesía como clase social – como reacción inmediata a la negación real de su vida a la que le conduce el sistema económico capitalista. Condición de paria, de negación de los bienes necesarios para su vida que se perpetuarán durante su existencia mientras la clase obrera no adquiera conciencia de sí y para sí, mientras no adquiera conciencia como clase de la necesidad de organizarse para acabar con su condición de paria, de explotado, es decir, hasta que no adquiera conciencia de acabar con el capitalismo como sistema económico y con la hegemonía social de la criminal burguesía.

La burguesía ha hecho un trabajo ideológico descomunal, que es lo único que la sostiene ya que los hechos acreditan su bancarrota económica y política, porque en cuanto la clase obrera adquiera conciencia revolucionaria ni la violencia que la burguesía emplea para someter a la clase obrera le será suficiente ante la potencia de esa clase obrera, que hace que el trabajador rehúya de su organización – incluso a nivel sindical – y no vea otra salida que la salida individual. Acabar con el oportunismo, con todos aquéllos que meten basura ideológica burguesa en la cabeza de los obreros y que les apartan de la lucha abierta contra la burguesía y su formación socioeconómica capitalista es esencial para que la clase obrera pueda avanzar. El capitalismo está caduco y es un sistema que niega la vida humana, niega a los obreros hasta la capacidad para poderse reproducir y ahí está el envejecimiento de las mujeres para ser madres y la contracción de la natalidad en las potencias imperialistas en declive (EEUU y UE) así como empezará en breve a caer en las potencias emergentes, no dejando a la clase obrera, que es la humanidad, más salida que acabar revolucionariamente con el capitalismo y construir el socialismo y para ello es esencial el desarrollo del Movimiento Comunista y, concretamente en el Estado español, el fortalecimiento del Partido Comunista Obrero Español (PCOE). El capitalismo es la guerra y la barbarie y el futuro del mundo pasa por aniquilarlo, por construir el socialismo que sega de raíz la explotación capitalista, la guerra y la barbarie y pone en las manos de la clase obrera, que es la humanidad, la construcción consciente de su historia y de un mundo nuevo de iguales donde la desigualdad sea pasto de la prehistoria humana.

 

¡ABAJO EL CAPITALISMO!

¡POR EL FORTALECIMIENTO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)!

¡POR EL SOCIALISMO!

 

Madrid, 13 de marzo de 2022

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

 

 

[1]: Carlos Marx y Federico Engels. Obras Escogidas Tomo I, págs. 82-84. Editorial Progreso, Moscú, 1980.

[2]: Ibid.

[3]: Ibid.