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¡Estudiante, organízate con el PCOE!

Comienza el curso escolar, y muchos estudiantes de la clase obrera se ven abocados a pedir becas para poder estudiar, mientras que los partidos del Régimen alardean de Educación Pública.

Cuando los estudiantes pedimos una beca al Estado, lo hacemos con el miedo de: primero, que nos la concedan; segundo, que lo hagan a tiempo, pues normalmente lo hacen a mitad del curso, y esto deja fuera de los estudios a muchos hijos de obreros que no pueden hacer frente a los gastos iniciales de la Educación Pública; y tercero, dejar a un lado los problemas internos de las familias obreras (económicos, sociales, familiares…) y aprobar todo para no tener que devolver la irrisoria beca que el Estado no concede.

Este último punto prácticamente deja fuera a los estudiantes que padecen enfermedades mentales, tales como ansiedad, depresión, entre otras, así como los mencionados problemas internos que toda familia de obrero sufre por las inclemencias a las que nos somete el salvaje capitalismo.

Nos venden la educación gratuita, cuando, en el caso de los universitarios, tenemos que pagar tasas abusivas, que de repetir curso, se incrementan hasta unos cien euros de media por asignatura “repetida”, y en caso de repetir no optamos a la ayuda del Estado. ¿Dónde está esa educación pública? Ha quedado más que patente que en el capitalismo la educación está hecha para los hijos de los burgueses, que pueden pagarse las carreras sin presentarse, mientras los hijos de obreros tenemos que compaginar el trabajo con el estudio, porque muchas veces ni con la ayuda de nuestros padres, ni con la “ayuda” del Estado somos capaces de hacer frente al coste educativo.

A todo esto se suma que la educación en el capitalismo es un bien de mercado más, que la burguesía usa para obtener beneficios sin importar la calidad de la misma. De esta forma la educación pasa a estar cada día más privatizada, recortando las inversiones del Estado – herramienta de los monopolios en manos de la burguesía – en educación pública, que hacen imposible para muchos hijos de obrero acceder a determinados estudios, dejando como única alternativa el sector privado.

La única solución que los obreros tienen para obtener una educación de calidad es organizarse para tumbar revolucionariamente el capitalismo y construir el socialismo, de forma que la educación pase de ser una mercancía a un bien social y un derecho real para todo el pueblo.

 

¡Sólo el socialismo garantiza una educación de calidad para los trabajadores!

 

COMITÉ PROVINCIAL DE CIUDAD REAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




¿Quiénes defienden que esto es lo que merece el pueblo andaluz?

Hay quienes reniegan del Socialismo o la Dictadura del Proletariado argumentando que es una utopía que la clase obrera tome el poder y dirija la producción, que planifique la economía y la sociedad en beneficio de todo el pueblo trabajador, a pesar de que todo emana de su trabajo colectivo. Defienden, por tanto, que los parásitos burgueses, terratenientes y banqueros, que no hacen ni el trabajo sucio que hacen sus lacayos del congreso y el parlamento andaluz, sean los que decidan a qué se destina la riqueza generada y a quiénes poner al frente de sectores tan delicados como el de la sanidad. Enfrente estamos los comunistas, los únicos que consideramos a la clase obrera el sujeto revolucionario, y porque señalamos además que asistimos a los síntomas de un régimen decadente, anacrónico, de señoritos y siervos, que refleja el pensamiento y la esencia de la clase dominante.

¿Acaso destinaríamos los trabajadores 11 millones de euros emanados de nuestro esfuerzo a mantener a bufones parásitos como Bertín Osborne, terrateniente para más INRI? ¿a subvencionar una televisión de pandereta y peineta, de pan y circo, que ha sido y es Canal Sur bajo los gobiernos del PSOE-IU antes y PP-Cs-Vox ahora, para quitárselo a la lucha contra una pandemia? Pues eso es lo que ha hecho el actual gobierno fascista de la Junta de Andalucía, mostrando cuán necesario es para los terratenientes andaluces un instrumento como RTVA, dotada ya de antemano con 157 millones de euros, para impedir que la clase obrera andaluza desarrolle la conciencia de clase necesaria para levantarse ante el saqueo al que es sometido el pueblo andaluz.

Y muy ilustrativo del papel que juega la izquierda comparsa del sistema, es el apoyo de Adelante Andalucía a este desvío de recursos destinados a combatir al COVID-19, al que consideran NECESARIO.

¡Y éstos son los que dicen que la clase obrera no está preparada para mandar! ¡Que eso es una utopía! Claro, no les interesa ¡porque se les acabaría el chollo y tendrían que ponerse a trabajar, si es que alguna vez lo han hecho!

También sería inconcebible que la clase obrera, contando con un personal médico más cualificado y con más medios tecnológicos que nunca, colocara al frente del sistema de salud a un chiquilicuatre como Jesús Aguirre, que ni siquiera sabe expresarse en público:

Viendo cómo gobiernan los títeres del capital, ya sea en la Junta de Andalucía como en el gobierno central, es imposible que el pueblo andaluz no salga beneficiado levantando su propio poder, su propio Estado. Sobre todo porque en el Socialismo sí será la clase obrera la que tenga el control, no sólo de lo que se recauda vía impuestos, sino de todo lo que se produce en Andalucía, es decir, el PIB que actualmente son 166 mil millones de euros. Y porque ya no habrá una clase parasitaria como los capitalistas para dictar, a través de sus marionetas del arco parlamentario desde el PCE hasta VOX, lo que hacer con la riqueza que generamos colectivamente el pueblo trabajador andaluz.

Por el derrocamiento del capital y sus lacayos

Por la construcción de una nueva sociedad sin parásitos

Toda la riqueza en manos del pueblo trabajador

Comité Regional del P.C.O.E. de Andalucía




Sobre las elecciones gallegas y vascas

El pasado 12 de julio se celebraron las elecciones para los gobiernos autonómicos en el País Vasco y en Galicia, previstas para el pasado 5 de abril, las cuales fueron suspendidas como consecuencia de la declaración del estado de alarma por COVID-19.

Estas elecciones fueron convocadas por los presidentes autonómicos vasco y gallego 13 días después de que el President de la Generalitat de Catalunya anunciara un adelanto electoral en Cataluña, con lo que es evidente que tanto el PNV como el PP en Galicia buscaban distanciar sus elecciones autonómicas con respecto a las elecciones catalanas, para que sus procesos electorales no fueran alcanzados por el debate catalán, que sin duda fortalecería las posiciones más independentistas, fundamentalmente en el País Vasco.

Un hecho objetivo de estas elecciones, tanto en Galicia como en el País Vasco, es que el número de ciudadanos que han votado – incluyendo aquí el voto en blanco y el voto nulo – es el más bajo que ha habido en los últimos 5 procesos electorales autonómicos, tanto gallegos como vascos. De hecho en el País Vasco es la primera vez desde 2005 que el número de personas que han votado ha bajado del millón, concretamente  908.303 votos se han emitido en las elecciones vascas.

Los medios de la burguesía han vendido a bombo y platillo que la participación en las elecciones gallegas había sido superior a las de 2016, apelando a los porcentajes o cifras relativas, pues según estas, el porcentaje de participación en 2020 han sido de una participación del 58,88% por el 53,63% de 2016. Sin  embargo, la realidad es que, en términos absolutos, la participación es menor en las elecciones gallegas ya que en 2020 se han emitido 1.315.510 votos por los 1.448.962 votos que se emitieron en 2016, ergo en las elecciones gallegas de 2020 se han emitido 133.452  votos menos que en 2016. Esto ocurre porque el censo electoral gallego de 2020 es menor que el de 2016 en 467.623 personas, o lo que es lo mismo, desde las elecciones gallegas de 2016 a las actuales de 2020, su censo ha disminuido en un 17,31%. Este dato es la mejor prueba de los efectos perniciosos del capitalismo, de tal modo que hay muchas más muertes que nacimientos, ante la imposibilidad de la juventud para poder emanciparse y tener hijos como consecuencia de la precariedad laboral, así como de la emigración de la clase trabajadora a otras zonas fuera de Galicia en busca de un trabajo.

Si miramos con perspectiva, este fenómeno también es común al País Vasco, cuyo censo electoral de 2020 es inferior al de 2005 en 94057 personas, prueba inequívoca de los efectos perniciosos del capitalismo para el pueblo vasco.

Las cifras del censo electoral son  un indicador objetivo sobre los efectos que está teniendo el capitalismo ejecutado por los contendientes electorales, todos ellos al servicio y a saldo de la banca, que están llevando a la merma de sus propias poblaciones y que acreditan, sin duda, que todo lo vertido en las sucesivas campañas electorales por parte del circo montado por la burguesía es falso.

Tanto el PP en Galicia, como el PNV en el País Vasco, a pesar de haber ganado las elecciones y subido en escaños, han obtenido 56.968 y 48.739 votos menos, respectivamente, que en 2016. Ergo los ganadores, perdiendo apoyo han obtenido más diputados.

Unido a esto, en ambos procesos electorales el bloque de fuerzas fascistas (PP, Cs y VOX) pierden votos, 52.203  en el País Vasco y  69.317 en Galicia.

La coalición que compone el Gobierno en el Estado español  ha sufrido un severo varapalo, de tal manera que ha perdido 223.281 votos en Galicia y  13 diputados, por los 90.126 votos y 4 diputados en el País Vasco.

Aunque en el País Vasco las dos fuerzas nacionalistas, en su conjunto, pierden 25.223 votos, las fuerzas abiertamente independentistas suben tanto en Galicia como en el País Vasco, de tal forma que el BNG sube 190.691 votos con respecto a 2016 y 13 diputados, por los 23.516 votos más y 4 diputados más EH-BILDU en el País Vasco.

Quien ha recibido el mayor correctivo en estas elecciones es el oportunismo de PODEMOS-IU/PCE, el cual ha sufrido sendos descalabros en Galicia y el País Vasco. En Galicia se ha convertido en una fuerza política extraparlamentaria, perdiendo los 14 diputados que tenía hasta ahora y 219.437 votos. En el País Vasco, por el contrario, ha perdido 5 diputados y 85.575 votos, o lo que es lo mismo ha perdido mucho más de la mitad de votos y casi la mitad de diputados.

Este trasvase de voto del oportunismo más descarado de PODEMOS-IU/PCE ha ido a las filas independentistas mayoritariamente. De los 14 diputados que pierde PODEMOS-IU/PCE en Galicia 13 van a parar al BNG  y 1 al PSOE. En el País Vasco, por el contrario, de los 5 diputados que pierde, 4 van a parar a EH-BILDU y 1 al PSOE.

Es el momento de recordar las palabras de Pablo Iglesias en 2016, cuando señalaba que ser comunista es un pecado de juventud y que cuando se madura se debe abrazar la socialdemocracia. Los hechos han demostrado que este profesor de ciencia política, que supuestamente venía a tomar el cielo por asalto para terminar pactando con el PSOE del GAL y de la corrupción, que cuanto más se ha acercado al PSOE, integrándose en el Gobierno, mayor castigo electoral ha sufrido yéndose la mayor parte de su representación y gran parte de su electorado a fuerzas políticas, supuestamente, de mayor radicalidad, como son EH-BILDU y  el BNG.

PODEMOS-IU/PCE, ávidos de entrar en el Gobierno, pensaban que podrían cambiar en parte algunas políticas de los imperialistas españoles. Sin embargo, nuevamente, el profesor de ciencias políticas en su ambición por, supuestamente, tocar poder se ha chocado de bruces con la realidad, que no es otra que para hacer un cambio radical en beneficio de los trabajadores en el actual desarrollo del imperialismo en el Estado español éste únicamente puede venir por la vía del socialismo conquistado de manera revolucionaria. Lejos de desviar a los imperialistas de sus objetivos y su camino, Iglesias, Garzón y demás camarilla de oportunistas lo que han sido ya es absorbidos totalmente por los monopolios y sus políticas, como ha acreditado la gestión económica de la COVID-19 donde no han dudado en dar dineros a manos llenas a los empresarios y migajas al pueblo al que condenan a pagar a futuro tamaño dispendio a favor de la banca y las grandes empresas. Resulta que el erudito Iglesias no ha entendido que en lugar de él influir en la política de los imperialistas lo que éstos han hecho es engullirlo y hacer que PODEMOS-IU/PCE hagan lo que los imperialistas ordenan. ¿Para esto le ha servido tanta matrícula de honor a Iglesias en la Universidad de las que ha alardeado tanto éste en los medios de manipulación de masas del Capital?

Las elecciones gallegas y vascas han mostrado que los ciudadanos ven las elecciones autonómicas menos importantes que las generales, por ello  que la participación en éstas son menores.

Las elecciones gallegas y vascas han mostrado que a falta de la única alternativa real existente, la alternativa comunista, el sistema de partidos establecido por el Capital, que del bipartidismo real ha pasado a un “bipartidismo por bloques”, pues siguen gobernando los partidos hegemónicos de cada bloque – que por norma general corresponden a PP o PSOE – como fórmula para maquillar el dominio político de la burguesía monopolista.

A pesar de la pandemia de la COVID-19, a pesar de la crisis económica profundísima en la que se halla el capitalismo, como consecuencia de su inviabilidad y sus contradicciones irresolubles dentro de esta formación socioeconómica, a pesar del desmantelamiento absoluto de la industria y la destrucción de centenares de miles de puestos de trabajo, la clase obrera no podrá dar respuesta a la situación a la que le conduce el capitalismo. Pero para que la clase obrera de la respuesta que procede en el momento actual, que no es otra que dar cumplimiento a su misión histórica, derrocar el capitalismo y edificar el socialismo, los comunistas debemos fortalecer nuestra posición, debemos incrementar nuestra presencia e influencia en el movimiento obrero, con la clase trabajadora, y ello pasa por desarrollar un proceso de unidad comunista que dote a la clase obrera y demás clases populares de las formas organizativas y la dirección revolucionaria necesarias para conquistar el socialismo. Las elecciones son una especie de termómetro que nos muestra el grado de conciencia de la clase obrera y, las elecciones tanto gallegas como vascas, nos han mostrado que un número importante de trabajadores – casi la mitad – no acuden a votar, que evidencia la desafección de una parte importante del pueblo trabajador a las elecciones realizadas por los capitalistas y porque le dan menos importancia a las elecciones autonómicas que a otro tipo de elecciones, como son las generales. Las elecciones son un termómetro para valorar la conciencia de clase del pueblo, pero no será la forma en la que la clase obrera dará solución a los problemas que le azotan y, por consiguiente, tampoco será la forma en que la clase obrera cumpla su misión histórica mandando al capitalismo al estercolero de la historia y construyendo el socialismo.

Los comunistas no debemos abandonar las elecciones, todo lo contrario, pues es una posibilidad que tenemos para llegar a los trabajadores y organizarlos. Sin embargo hoy los comunistas tenemos una tarea mucho más importante: construir la unidad de los comunistas. Avanzar conjuntamente en base a un programa de acción para ensanchar nuestra influencia entre las masas trabajadoras, para unir las luchas de los diferentes sectores que conforman la clase en una única lucha de clases contra la burguesía y su Estado, para ir construyendo poder popular y obrero, en definitiva, para desarrollar en la práctica un proceso de unidad de los comunistas que nos permita dar pasos  en la resolución de nuestras diferencias en la práctica y avanzar, también, la homogeneización ideológica para, consecuentemente, dar pasos en la unidad orgánica de los comunistas, condición necesaria para que la clase obrera esté en disposición de dar la respuesta adecuada a la situación actual, una respuesta revolucionaria para conquistar el socialismo.  Sin duda, el desarrollo de este proceso no sólo irá ensanchando las filas comunistas, sino que también tendrá su reflejo en el termómetro electoral. Pero siempre teniendo en cuenta que las elecciones son un medio para alcanzar el fin: La supresión revolucionaria del capitalismo y la construcción del socialismo.

 

¡Por la unidad de los comunistas!

¡Por la construcción del Socialismo!

Madrid, 17 de julio de 2020

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Cuando los fascistas presumen de sus crímenes es porque tienen el apoyo del Estado español

Losantos

 

Leer y escuchar a los enemigos de la clase obrera puede aportarnos pruebas fehacientes de sus fechorías. Al sentirse confiados acaban por declarar su participación en los crímenes más horrendos del imperialismo, ya sea español o norteamericano. A la par que muestran a qué le temen más y cuál es su obsesión: el comunismo.

Pero también nos muestra la complicidad del Estado español que aplica sus leyes de manera clasista, como ocurre con los delitos de odio. El locutor de radio Federico Jiménez Losantos llama abiertamente a bombardear Barcelona o a cometer acciones terroristas en cervecerías alemanas, sin que un juez le toque un pelo. Mientras tanto, a los raperos comunistas o independentistas sí los meten años en la cárcel por canciones contra la monarquía. A familias sin recursos por ocupar viviendas vacías las quieren condenar a 77 años de cárcel y 103.000 euros, como es el caso de los 18 de la Macarena en Sevilla.

Federico Jiménez Losantos habla con tanta superchería cada mañana, atreviéndose a atacar a políticos, jueces, curas o militares que se salgan del tiesto fascista, porque sabe que cuenta con la complicidad y apoyo de la oligarquía financiera y el núcleo duro del Estado español : las cúpulas judiciales, militares y policiales. Lo que llaman las cloacas que hoy en día no son tan cloacas pues están a la vista de todos y es todo el edificio del estado el que está podrido de reacción.

En uno de sus últimos programas matutinos, el día 1 de mayo, Losantos y Eduardo Inda, grandes defensores de los intereses de los Estados Unidos, abogan abiertamente por una intervención militar en Venezuela, cueste lo que cueste:

 

 

Federico Jiménez Losantos (FJL) «El problema es que los tweets son gratis y las intervenciones militares son caras»

Eduardo Inda (EI): «Intervenir en Venezuela no es tan complicado»

Paco Marhuenda: «¿Cuántas divisiones queréis desplegar ahí? ¿50 divisiones? Es que no se puede»

EI: «Si metes ahí 30 mil hombres de Estados Unidos te duran 48 horas»

Cuando Federico se crece, presume de haber colaborado con las guerrillas golpistas entrenadas y financiadas por los EEUU, a través de la CIA, en América Latina:

FJL: «Yo he estado en Honduras, pasé por desgracia por Nicaragua y hasta por La Habana». «Estuve con la guerrilla en Honduras, con la guerrilla en Costa Rica, con Robelo y “Zero” […] allí en el río Coco, y estuve en la frontera con Honduras. Con el apoyo militar norteamericano, por supuesto la mano de obra nacional, eran nicaragüenses, se cargaron al final y tuvieron que ir a elecciones […] La guerra la ganó la “Contra”, gracias al apoyo de Reagan».

Para hacernos una idea de los crímenes de la Contra-revolución apoyada por los EEUU (y por Federico) en Nicaragua, veamos lo que cuenta uno de sus ex-comandantes, Edgar Chamorro:

«Una parte importante de mi trabajo como oficial de comunicaciones fue trabajar para mejorar la imagen de la FDN (Fuerza Democrática Nicaragüense, el mayor grupo de contra). Esto fue un desafío, porque matar presos y civiles sospechados de colaboración con los sandinistas eran unas prácticas acostumbradas. Al hablar con los comandantes en los campamentos de la FDN a lo largo de la frontera hondureña, a menudo he oído comentarios como “le he cortó la garganta”. La CIA no desalentó tales tácticas. Por el contrario, la agencia me criticó severamente cuando admitió a la prensa que el FDN secuestraron y ejecutaron regularmente trabajadores de la reforma agraria y civiles. Nos dijeron que la única manera de derrotar a los sandinistas era…matar, secuestrar, robar y torturar. » (“Declaración Jurada de Edgar Chamorro”. Caso concerniente a las Actividades Militares y Paramilitares en y contra Nicaragua (Nicaragua v. Estados Unidos de América). Corte Internacional de Justicia, 5 de septiembre de 1985, pp. 20-21).

Federico es cómplice de masacres en América Latina, y sigue siéndolo. Hasta el reaccionario director de La Razón, Paco Marhuenda, no puede evitar desvelar el engaño de la propaganda imperialista:

PM: «A mí me gustaría no decir lo que voy a decir pero […] Maduro tiene apoyo social. Entonces eso se llama guerra civil. Una guerra civil puede costar decenas de miles de muertos».

¿Pero a qué temen más estos representantes del imperialismo y los monopolios? A la dictadura del proletariado (para ellos “dictadura” a secas) que confiesan es contra lo que no ha podido vencer ninguna intervención militar imperialista:

PM: «El riesgo está que pase como en Cuba. En Cuba como recordaréis hubo una transición muy breve con Manuel Urrutia y ya inmediatamente Fidel, dijo se ha acabado la broma, tomó todo el poder.  Maduro está largando mucho, está permitiendo una coexistencia de todo lo que es la oposición en las calles […] Estamos a un tris de en cualquier momento eso se bloquee y tengamos una dictadura pura y dura».

FJL: «No, la dictadura ya está».

PM: «Hombre, Guaidó está por las calles».

Inda: «Una de las características de las dictaduras es que hay presos políticos».

Berta González de Vega: «Pero Eduardo, el líder de la oposición sí está en la calle».

A la vista de cómo se expresan nuestros enemigos de clase, podemos sacar las siguientes conclusiones:

  • El Estado español, las instituciones europeas, y el gobierno socialista son cómplices del fascismo y el imperialismo. Todos son tolerantes con el desarrollo y auge del fascismo y con los golpes de Estado organizados por la CIA en América Latina, y que tantas masacres han provocado. Sus manos están manchadas de la sangre de miles de combatientes por la soberanía de los pueblos de América Latina.
  • La complicidad de los medios de comunicación, incluida su pata “izquierda” como la Sexta, para con los golpistas a los que le conceden platós y horas de máxima audiencia para que se expresen.
  • Su mayor enemigo y contra la que nunca han podido vencer es la dictadura del proletariado. Allá donde se mantienen o vuelven las elecciones burguesas, las revoluciones son vencidas. Allá donde se le ha quitado el poder económico, militar, político y mediático a la burguesía, no ha podido hacer nada.

 

Abajo el régimen fascista español y sus mercenarios

Abajo el imperialismo yanqui

Sólo vencerá la Dictadura del Proletariado

Por la instauración del Socialismo

 

Comité Provincial del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Sevilla