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Venezuela, en el punto de mira del imperialismo norteamericano

Sin duda alguna, el capitalismo se sustenta en la violencia, el saqueo, la explotación y el crimen, como lo acredita no solo su naturaleza sino la historia de la humanidad.

El capitalismo ha conducido a la humanidad a dos guerras mundiales y, en el declive del imperialismo norteamericano, éste lleva al mundo flechado hacia una nueva guerra mundial en su pugna con las potencias imperialistas emergentes que pretenden sucederlo arrebatándole la hegemonía.

Los imperialistas, durante décadas, señalaban que el mayor peligro para la humanidad era la existencia de la URSS, que amenazaba al mundo. Sin embargo, la historia ha demostrado con la implosión de la URSS, provocada por los imperialistas y sus agentes oportunistas en el interior del país de los soviets y patria del proletariado, que ésta no era el peligro para la humanidad sino todo lo contrario, era un instrumento al servicio de los pueblos oprimidos y del proletariado mundial para avanzar en cotas de libertad y de conquistas sociales y económicas. La patria del proletariado mundial, la URSS, era un contrapoder a la barbarie imperialista encabezada por los EEUU que se expande por el planeta.

Más de tres décadas después de la desaparición de la Unión Soviética hemos comprobado cómo el mundo hoy sí se halla en peligro de conflagración mundial donde se empleen armas atómicas, que ya se están usando con material nuclear empobrecido, habiendo sido asesinados millones de seres humanos inocentes a lo largo de todo este tiempo. Durante estas más de tres décadas se han sucedido guerras imperialistas, de rapiña, en Iraq, Afganistán, Libia, Siria, Somalia, Sudán, Yugoslavia, Ucrania, Palestina y se han sucedido golpes de estado pergeñados por la inteligencia de los estados imperialistas a lo largo y ancho del globo terráqueo; los mismos que no dudan en hacer actos terroristas de falsa bandera, hacer la guerra biológica o hacer sus grupos de mercenarios que visten como organizaciones terroristas, cuando los únicos terroristas que hay sobre la faz de la Tierra son los capitalistas. Sin ir más lejos, el pasado día advertía el diario fascista La Razón que “un informe norteamericano predice el resurgimiento del Estado Islámico en Europa”, formulación para justificar un mayor escoramiento de la política de los monopolios hacia la extrema derecha, de la extrema derecha en la que ya nos encontramos.

El fascismo hoy campa a sus anchas y es la única tabla de salvación que tienen los imperialistas, de hecho es el poder del capital financiero a nivel planetario como se comprueba con el inmenso campo de concentración y de genocidio que el imperialismo norteamericano, a través de su perro sionista, está perpetrando en Gaza; en los genocidios en forma de bloqueos económicos y comerciales contra el pueblo cubano o norcoreano; en la persecución a la clase obrera en EEUU, la UE y otros estados confrontando a la clase obrera, dividiéndola en base a la nacionalidad, cuando ésta es una única clase a nivel mundial y no tiene más patria que el socialismo, todo ello para sostener un sistema que se resquebraja a cada paso que avanza la técnica, la  automatización de la producción y la inteligencia artificial que niegan el capitalismo y sus relaciones de producción.

En la misma semana que en medios de comunicación americanos se reproducía la noticia de que “Estados Unidos registra récord de quiebras no visto desde la crisis del COVID-19” como consecuencia del incremento de las tasas de interés, la inflación y la incertidumbre de la política arancelaria, el fascista de Trump enviaba tres buques de guerra con 4.000 marines hacia las costas venezolanas.

Sin duda, la bancarrota económica de EEUU, y la consecuente necesidad de reordenar lo que considera su patio trasero, Latinoamérica, en la pretensión expuesta por Trump de adueñarse del continente tras su victoria electoral, es el motivo de esta agresión contra la República Bolivariana de Venezuela y al conjunto del continente americano. Y en este caso, el acceso a las reservas de petróleo y de gas venezolano es la causa magra de esta acción militar ofensiva y provocadora contra Venezuela y amenazante contra los pueblos. Por más que diga Trump que este movimiento atiende a combatir el narcotráfico, dicho argumento no se sostiene pues, si fuera así, lo primero que tendría que hacer es retornar los barcos hacia los EEUU pues es este país el centro neurálgico del lavado del dinero del narcotráfico mundial, fundamentalmente las ciudades de Miami y Nueva York, empleando para ello los mecanismos del sistema financiero estadounidense, descollando las criptomonedas y, posteriormente, podría mandar dichos barcos de guerra hacia la Casa Rosada argentina, cuyo inquilino, el ladrón de Javier Milei, no ha dudado en estafar con la criptomoneda Lybra, así como blanquear las comisiones, o coimas, procedentes de la corrupción, incluidas las provenientes del narcotráfico, que en Argentina con un gobierno fascista títere de EEUU y de Israel ha encontrado un lugar donde desarrollar y blanquear los capitales, al igual que el crimen organizado.

El imperialismo hoy es el mayor peligro que tiene la humanidad para su supervivencia, y EEUU que lleva más de medio siglo siendo el mayor enemigo de ésta, en su declive imperial no tiene más salida que sojuzgar a los pueblos y arremeter sin piedad contra el proletariado, como está haciendo con los trabajadores inmigrantes.

Únicamente el proletariado organizado y dirigido por el movimiento comunista, armado con el marxismo-leninismo, puede acabar con esta barbarie acabando con el imperialismo que lo genera. Cuanto más tardemos los comunistas en articular una salida organizativa y política revolucionaria al proletariado, más sangre inocente se derramará. ¡Para que el género humano pueda vivir el imperialismo debe de morir!

El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento al pueblo a la organización revolucionaria contra el capitalismo y su Estado, hacemos un llamamiento a engrosar las filas del Partido. Asimismo, nuestro Partido envía todo nuestro internacionalismo proletario con el pueblo venezolano, apelamos a su organización y unidad para repeler la agresión norteamericana, agresión que repudiamos y rechazamos. EEUU y los imperialistas son enemigos jurados de la humanidad y, consecuentemente, luchar contra el imperialismo sin cuartel, en todos los terrenos, construyendo la revolución socialista es la mayor acción de humanismo que el proletariado puede realizar.

 

¡MUERTE AL IMPERIALISMO!

¡CONSTRUYAMOS LA REVOLUCIÓN PROLETARIA, CONQUISTEMOS EL SOCIALISMO!

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS!

 

Madrid, 25 de agosto de 2025

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El fin de la prostitución

En el prólogo a la “Contribución a la Crítica de la Economía Política” (1859), Karl Marx, indica lo siguiente:

Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más altas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado en el seno de la propia sociedad antigua. Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, pues, bien miradas las cosas, vemos siempre que estos objetivos sólo brotan cuando ya se dan, o por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización.

En la fase del capitalismo actual, éste ya ha cumplido su misión en la historia, revolucionar los medios de producción, hasta tal punto que el sistema económico se ha convertido en una traba para el desarrollo de las relaciones de producción y amenazan con multiplicar el ejército industrial de reserva, el hambre y la cremación de millones de seres humanos mediante las guerras. El momento que Karl Marx anunciaba “vemos siempre que estos objetivos sólo brotan cuando ya se dan, o por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización” ya se ha dado. Esto provocará cambios en la superestructura, que en la teoría marxista se refiere al conjunto de instituciones y formas de conciencia que surgen de la base económica de la sociedad, influyendo en su organización y funcionamiento. Y al capitalismo actual sólo le queda jugar su carta hacia el fascismo, la guerra y la explotación más absoluta.

La actual superestructura capitalista está viciada de muchos males irresolubles como pueden ser las condiciones de exclusión y esclavitud que vulneran los derechos de las personas. En una de sus múltiples exclusiones es la mujer la que queda excluida y se ve abocada a convertir su sexualidad en una mercancía para sobrevivir mediante la prostitución.

Hace un tiempo, el autoproclamado “gobierno más progresista de la historia” lanzaba una propuesta de Ley Orgánica para abolir la prostitución. Luego hemos tenido conocimiento del uso de la prostitución sistemática por parte de varios ministros y colaboradores que tenían que sacar la Ley Orgánica adelante, lo que nos da ejemplo de la catadura moral de las instituciones y formas de conciencia que surgen de la base económica de la sociedad bajo el capitalismo, influyendo en su organización y funcionamiento, su completa inviabilidad para abolirla.

La prostitución es un elemento que nace de la opresión histórica de la mujer bajo el patriarcado burgués y la convierte en una mercancía más, es inherente a él. Por lo que decimos más arriba, para abolir la prostitución, la superestructura que genera el capitalismo debe ser completamente demolida por una base económica nueva, sino es imposible. Tampoco se puede actuar sobre un marco de exclusión si no se actúa sobre el conjunto de las demás violencias, por lo que para terminar con la prostitución el capitalismo debe ser completamente demolido. El intento de este gobierno lo deja claro. El reformismo es incapaz de humanizar al capitalismo pues su esencia es criminal y asesina y la única salida es revolucionaria.

El PCOE conoce la solución para abolir la prostitución que no es otro que la demolición del sistema económico burgués. Mientras exista el capitalismo y el patriarcado que de él dimana, existirá la explotación sobre la mujer. Por lo tanto, esta lucha debe ir a la par de nuestra liberación como clase y debe mandar al sistema productivo que lo perpetúa al estercolero de la historia, por criminal y porque ya ha cumplido con su misión histórica.

En el PCOE trabajamos para organizar la revolución de la clase obrera en toda su dimensión y somos conscientes de que las condiciones para la revolución ya están dadas como queda claro más arriba. La prostitución es otro de los miles de síntomas de un sistema profundamente enfermo y para ello llamamos a la parte más avanzada del proletariado consciente a unirse a nuestras filas en la liberación de la clase obrera en todos los frentes de explotación. El resultado será una sociedad donde la esclavitud asalariada y el patriarcado serán eliminados de raíz y darán paso a una sociedad sin explotación del hombre por el hombre y liberarán a la mujer de convertirse en una propiedad que se puede mercantilizar. La mujer conquistará su carácter de pleno derecho bajo el socialismo que desde el PCOE llamamos a construir.

 

¡El fin de la prostitución es el fin del capitalismo!

¡Construye la revolución en el PCOE!

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Paralicemos el Pla de Ponent [ESP/CAT]

En el municipio de Gavá (Barcelona) se quiere llevar a cabo un atropello medioambiental y especulativo de primer orden, en connivencia con una larga lista de alcaldías que siempre han sido del PSC, y que dejan a las claras que las instituciones burguesas sólo sirven para desviar recursos y dinero público hacia el lucro privado. El denominado Pla de Ponent, eufemismo para dar cobertura legal a este atropello, se viene gestando desde el 1976 y se ha modificado en el tiempo, en una larga preparación que hoy comienza a dar sus frutos para los especuladores. Sólo la explosión de la burbuja inmobiliaria en 2008 permitió aplazar el proyecto y se pretende ejecutar sin el preceptivo estudio del impacto medioambiental. Además, se llevará a cabo mediante una normativa medioambiental del año 2006 que, entre otras deficiencias, quiere efectuar la construcción sobre zonas con riesgo de inundación en los nuevos estudios de riesgo ambiental, (como si no tuviéramos suficiente con lo ocurrido en Valencia) lo que deja claro que los estudios de 2006 son insuficientes para aprobar la construcción. El proyecto pretende destruir la reserva natural más importante del municipio.

En todo momento ha existido una falta total de transparencia por parte de los manejos de la administración local y sólo sabemos que la actual planificación fue inicialmente promovida por Vertix (propiedad de Felip Massot) y Procam (Caixa Catalunya) y finalmente ha sido adquirido a la SAREB por un fondo buitre con sede en Luxemburgo y dirigido desde Madrid: Kronos Investment. También se desconoce el importe de todas estas transacciones y queda claro que el interés crematístico es lo que mueve al Ayuntamiento de Gavá a saltarse su propio marco jurídico.

Por otro lado, el impacto en la zona será brutal. Se destruirán más de 40 hectáreas de viveros y cultivos de proximidad y será necesario asfaltar más de cinco kilómetros de carreteras. La población aumentará en 12000 habitantes y 12500 árboles serán arrancados del espacio natural para efectuar la construcción. Se habla de 4800 viviendas nuevas, lo que supondrá un aumento de 7500 nuevos coches que se incorporarán a la circulación en la localidad y que unido a la muerte del espacio natural demuestran que el capitalismo busca el lucro privado ilimitado a costa de maltratar al medio ambiente y las personas que, por otra parte, son sus únicas fuentes de riqueza.

Ante esta tesitura ha nacido la iniciativa popular “Aturem el Pla de Ponent” que pretende poner en jaque la anarquía jurídica con la que el Ayuntamiento de Gavá quiere poner en marcha el denominado Pla de Ponent, con la clara pretensión de poner en bandeja dinero público y recursos naturales que nos pertenecen a todos, para que capital privado cometa sus tropelías. Existe un movimiento anterior en el municipio colindante, Viladecans, “Plataforma Salvem Oliveretes” que nace también de una iniciativa popular contra la edificación en el barrio de Oliveretes, donde ya hemos podido ver los efectos que causan estos proyectos en el medio ambiente y que ha desplazado a la gente que vivía en esas zonas. Estas iniciativas populares dejan al descubierto la catadura de las instituciones burguesas que tienen todo a favor porque ellas mismas legislan dentro de la legalidad burguesa hecha a su medida y que debe ser demolida por la clase obrera organizada.

El PCOC saluda a la iniciativa popular “Aturem el Pla de Ponent” y se solidariza con su lucha. El caso deja bien claro que los capitalistas tienen a su disposición instituciones públicas para servirse de ellas hacia la ejecución de sus nefastos objetivos. A la vez llama a la Plataforma a unificar todas las luchas contra el capital, como la que se lleva a cabo, en el FUP (Frente Único del Pueblo) y construir estructuras de poder obrero para hacer frente a estos síntomas y consecuencias de una enfermedad que se llama capitalismo. La supervivencia de los seres humanos y de su medio natural depende de nuestra lucha. Ante esta tesitura, la clase obrera no tiene más remedio que conquistar su misión histórica de sepulturero de la burguesía y construir el socialismo. Nuestro Partido, el Partit Comunista Obrer de Catalunya, tiene bien claro que la única receta contra esta violencia es la total demolición de la legalidad burguesa, mediante la implantación de la dictadura del proletariado, democracia para la mayoría productora y dictadura para la ínfima minoría explotadora, corrupta y asesina.

¡Por la paralización del proyecto!

¡Contra el capital y sus marionetas!

¡Construye poder obrero en el PCOC!

 

Comitè Nacional de Catalunya del PCOC

 

 

Paralitzem el Pla de Ponent

 

Al municipi de Gavà (Barcelona) es vol dur a terme un atropellament mediambiental i especulatiu de primer ordre, en connivència amb una llarga llista d’alcaldies que sempre han estat del PSC, i que deixen a les clars que les institucions burgeses només serveixen per desviar recursos i diners públics cap al lucre privat. L’anomenat Pla Ponent, eufemisme per donar cobertura legal a aquest atropellament, es va gestant des del 1976 i s’ha modificat en el temps, en una llarga preparació que avui comença a donar els seus fruits per als especuladors. Només l’explosió de la bombolla immobiliària el 2008 va permetre ajornar el projecte i el projecte es pretén executar sense el preceptiu estudi de l’impacte mediambiental. A més, es durà a terme mitjançant una normativa medi ambiental de l’any 2006 que, entre altres deficiències, vol efectuar la construcció sobre zones amb risc d’inundació als nous estudis de risc ambiental, (com si no tinguéssim suficient amb l’ocorregut a València) el que deixa clar que els estudis de 2006 són insuficients per aprovar la construcció. El projecte pretén destruir la reserva natural més important del municipi.

En tot moment ha existit una manca total de transparència per part de l’administració local i només sabem que l’actual planificació va ser inicialment promoguda per Vertix (propietat de Felip Massot) i Procam (Caixa Catalunya) i finalment ha estat adquirit a la SAREB per un fons voltor amb seu a Luxemburg i dirigit des de Madrid. També es desconeix l’import de totes aquestes transaccions i queda clar que l’interès crematístic és el que mou l’Ajuntament de Gavà a saltar-se el seu propi marc jurídic.

D’altra banda, l’impacte a la zona serà brutal. Es destruiran més de 40 hectàrees de vivers i cultius de proximitat i caldrà asfaltar més de cinc quilòmetres de carreteres. La població augmentarà en 12000 habitants i 12500 arbres seran arrencats de l`espai natural per efectuar la construcció. Es parla de 4800 habitatges nous, la qual cosa suposarà un augment de 7500 nous cotxes que s’incorporaran a la circulació a la localitat i que unit a la mort de l’espai natural demostren que el capitalisme busca el lucre privat il·limitat a costa de maltractar el medi ambient i les persones que, d’altra banda, són les seves úniques fonts de riquesa.

Davant d’aquesta tessitura ha nascut la iniciativa popular “Aturem el Pla de Ponent” que pretén posar en escac l’anarquia jurídica amb la qual l’Ajuntament de Gavà vol posar en marxa el denominat Pla Ponent, amb la clara pretensió de posar en safata diners públics i recursos naturals que ens pertanyen a tots. Existeix un moviment anterior al municipi colindant, Viladecans, “Plataforma Salvem Oliveretes” que va néixer també d’una iniciativa popular contra l’edificació al barri d’Oliveretes, on ja hem pogut veure els efectes que causen aquests projectes al medi ambient i que ha desplaçat la gent que vivia en aquestes zones. Aquestes iniciatives populars deixen al descobert l’aspecte de les institucions burgeses que tenen tot a favor perquè elles mateixes legislen dins la legalitat burgesa feta a la seva mida i que ha de ser demolida per la classe obrera organitzada.

El PCOC saluda la iniciativa popular “Aturem el Pla de Ponent” i es solidaritza amb la seva lluita. El cas deixa ben clar que els capitalistes tenen a la seva disposició institucions públiques per servir-se d’elles cap a l’execució dels seus objectius nefastos. Alhora crida la Plataforma a unificar totes les lluites contra el capital, com la que es duu a terme, al FUP (Front Únic del Poble) i construir estructures de poder obrer per fer front a aquests símptomes i conseqüències d’una malaltia que es diu capitalisme. La supervivència dels éssers humans i del seu medi natural depèn de la nostra lluita. Davant aquesta tessitura, la classe obrera no té més remei que conquerir la seva missió històrica d’enterradora de la burgesia i construir el socialisme. El nostre Partit, el Partit Comunista Obrer de Catalunya, té ben clar que l’única recepta contra aquesta violència és la total demolició de la legalitat burgesa, mitjançant la implantació de la dictadura del proletariat, democràcia per a la majoria productora i dictadura per a l’ínfima minoria explotadora, corrupta i assassina.

Per la paralització del projecte!

Contra el capital i les seves titelles!

Construeix poder obrer al PCOC!

 

Comitè Nacional de Catalunya del PCOC




La cumbre de Alaska desde la perspectiva revolucionaria

Donald Trump y Vladímir Putin, dos de los máximos representantes de los bloques imperialistas que hoy se disputan el dominio del mundo, se reunieron en la base de la Fuerza Aérea Elmendorf-Richardson, en Anchorage, Alaska, con el objetivo de acercar posturas sobre la guerra en Ucrania.

Tras una reunión de tres horas a puerta cerrada, parece que la promesa electoral trumpista de pacificar Ucrania se cumplirá. No obstante, el líder ruso salió visiblemente fortalecido del encuentro, mientras que las posiciones europeas de una paz sin consecuencias para el Estado fascista ucraniano se encuentran cada día más arrinconadas. Después de tres años y medio de guerra, la Federación de Rusia controla alrededor del 20% del territorio de la actual Ucrania, aunque con una lentitud mayor a la esperada por las organizaciones socialchovinistas y prorrusas que auguraban un paseo militar.

Las pérdidas territoriales de Ucrania son un tema prácticamente tabú para las fuerzas europeas. Sin embargo, para Rusia son un puntal de las negociaciones con Donald Trump para asegurar una zona de defensa frente a la expansión de la OTAN hacia el este. A pesar de las medidas económicas abiertamente hostiles contra Rusia y los intentos de aislarla internacionalmente, la realidad es que el conflicto ucraniano hoy causa más quebraderos de cabeza a las potencias occidentales, y ha provocado auténticos conflictos internos en países como Francia y Alemania que observan desalentados como un simple acuerdo de alto el fuego es una quimera.

En este escenario, Ucrania sería la gran perdedora de la guerra al asumir el fin de su control definitivo de Crimea, la zona del Dombás y el fracaso de su intento de adherirse a la OTAN. Durante estos tres años y medio, Ucrania ha masacrado a sus obreros, que han sido secuestrado por dicho Estado fascista para mandarlos a morir al frente. Rusia, como la otra cara de este conflicto, ha defendido constantemente el interés de sus monopolios y el control de unos territorios ricos en tierras raras, a la par que ahoga a la clase obrera rusa y reprime al movimiento comunista.

Los Estados Unidos, que hipócritamente tratan de disfrazarse como mediadores de paz, buscan acabar con el conflicto en Ucrania para centrar todos sus esfuerzos contra China y bascular sus recursos, pues su maltrecha economía no puede sostener dos frentes en estos momentos de quiebra interna. A la vez, el acercamiento con Rusia de la administración trumpista busca erosionar la relación entre China y Rusia. No obstante, EEUU ya muestra su patente debilidad sentándose a negociar. Lo que a la par demuestra que lo que lleva aconteciendo en Ucrania desde febrero de 2022 es una guerra genuinamente imperialista entre Rusia y la OTAN. También queda patente que en Ucrania manda todo el mundo excepto el pueblo ucraniano. El país no tiene soberanía en absoluto sobre la guerra que se está librando en su propio territorio y es por ello que ocupa un rol secundario en las negociaciones de paz. Ucrania es el mayor ejemplo de que hoy los pueblos están totalmente cautivos y no existe el derecho a la autodeterminación bajo el yugo del imperialismo.

En este contexto, vemos como es Rusia quien está imponiendo las condiciones para finalizar el conflicto, erosionando la OTAN y las relaciones entre EEUU y la Unión Europea, ergo está erosionando la unidad del imperialismo occidental y ganando la guerra en el ámbito militar, económico y político. Sin embargo, su discurso de operación especial “contra el fascismo” se derribará en el mismo momento que se firme la paz, pues si de verdad se quisiera acabar con el fascismo habría que acabar por tanto con las condiciones que iniciaron la guerra y le dieron origen, y no solo con el gobierno de Zelensky.

Las reuniones que se han realizado entre Donald Trump y Vladímir Putin, así como las posteriores reuniones con Zelensky y distintos mandatarios europeos, no son más que un reflejo de las pugnas interimperialistas que se desarrollan en la actual fase de decadencia del capitalismo. Trump no busca garantizar la paz, sino salvaguardar la hegemonía de su burguesía monopolista frente al avance de otras potencias y apuntalar sus intereses en Eurasia. Putin, como representante de la oligarquía financiera y de los monopolios rusos, trata de defender sus esferas de influencia frente al cerco creciente de la OTAN. Es evidente que no se trata de un conflicto entre “democracia europea” y “autoritarismo ruso”, como hipócritamente lo presenta la propaganda occidental, sino de la colisión de intereses entre bloques imperialistas rivales.

Durante los últimos años Ucrania se ha convertido en un Estado lacayo de los Estados Unidos, un Estado fascista que ha negado todos los derechos a su población, a cambio de convertirse en el bastión más avanzado de la estrategia imperialista en Europa del Este. Pero tres años y medio de desgaste militar han terminado por revelar las contradicciones en el seno del bloque occidental y los monopolios europeos, en los que crecen las voces discrepantes contra los Estados Unidos y de quienes reclaman una mayor autonomía estratégica y económica para defender sus propios intereses.

Ante esta situación, la clase obrera no debe dejarse engañar por esta panda de burócratas, pues todos ellos son gestores de los monopolios y de la explotación capitalista. La única salida que tienen los trabajadores de todos los países es levantar su propia bandera: la del socialismo, el internacionalismo proletario y la lucha por la destrucción de este sistema que solo engendra guerra, explotación, miseria y fascismo.

 

¡PROLETARIOS DE TODOS LOS PAÍSES, UNÍOS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 20 de agosto de 2025

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




El racismo como herramienta de la burguesía hacia el fascismo

El capital va dejando cadáveres al ritmo que perpetra sus abusos contra los seres humanos y la naturaleza, que son sus dos únicas fuentes de riqueza. El capitalismo se niega a sí mismo en otra de sus flagrantes contradicciones y no tiene más recorrido que el de imponerse por la violencia. El destino de este sistema económico criminal es dejar progresivamente a grandes masas humanas en la cuneta y, a la vez, culpabilizarlos de su desdicha. La última herramienta que utiliza es el racismo para dividir al proletariado entre buenos y malos, con un discurso identitario que busca adormecer el instinto de clase que debe imperar en la lucha de la clase obrera.

Los algoritmos de las redes sociales redirigen a sus usuarios hacia discursos de odio y legalizan el fascismo que impera en la actualidad, al ser la única salida que tiene el capitalismo, en su fase imperialista, para sobrevivir. El discurso de odio cala en la conciencia de amplias capas de obreros y lo normaliza con el método de relacionar inmigración con delincuencia e invasión. A partir de ahí es muy fácil llevar a todas estas personas al redil estrecho del fascismo. Hay que reconocerle el éxito de su método porque ya han empezado los pogromos y las agresiones como pudimos ver en Torre-Pacheco (Murcia) o en otro episodio en Vallirana (Barcelona), donde se dedicaron a atacar un centro de menores con cócteles molotov, que ya había ocurrido unos días atrás en otra localidad de Barcelona (Piera), y que presuntamente podría ser obra de las mismas personas.

No se trata de casos aislados. Todo indica que la violencia escalará y que pronto habrá víctimas mortales. Grupos abiertamente nazis como Desokupa, Roberto Vaquero o Núcleo Nacional organizan en la sombra esta labor parapolicial. A ellos se suman nuevos actores de fachada “anónima” como Deport Them Now, un grupo ultra de jerarquía difusa que se organiza principalmente a través de redes sociales y canales de Telegram para propagar bulos, exhibir simbología nazi y coordinar agresiones. Este canal fue uno de los focos de convocatoria para la cacería de inmigrantes en Torre Pacheco, a la que se desplazaron ultras de diferentes regiones.

La presencia de simpatizantes de Núcleo Nacional y otros grupúsculos neonazis en estos chats muestra cómo estas redes digitales sirven de semillero para la violencia racista. La burguesía, a través de este tipo de estructuras y sus sicarios, lleva la violencia hasta el punto que necesita, retribuyéndolos económica y mediáticamente para continuar dividiendo a la clase obrera y desviando la atención de las verdaderas causas de la explotación.

Bajo el fascismo se abrirá un escenario de fuerte represión, porque el fascismo no es más que una anarquía jurídica, y amplias capas que ahora actúan como sicarios del fascismo serán ampliamente represaliadas a medida que cambien las necesidades de la burguesía. En palabras de Bertolt Brecht:

 

“Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,
guardé silencio, porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata.
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté, porque yo no era sindicalista.
Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no pronuncié palabra, porque yo no era judío.
Cuando finalmente vinieron a buscarme a mí,
no había nadie más que pudiera protestar.”

 

Ante este problema que corre como la pólvora, el PCOE antepone el internacionalismo proletario y la conciencia de clase, que no hace diferencia entre proletarios y que los unifica en su lucha contra el capital, el cáncer que lo provoca todo. En esa tesitura, el escenario que se le abre al Partido es abiertamente difícil, pero eso no impedirá que no nos cansemos de hacer correr este mensaje entre las masas obreras. Asumir como propia la psicología y los intereses de la burguesía por parte de amplias capas de la clase obrera, no sólo va a traer las peores desgracias para el resto de su clase, sino que también se hará a costa de sacrificar los intereses de la clase obrera en pos de los beneficios privados de la burguesía. Lenin decía que los espacios que no ocuparan los comunistas los ocuparía la burguesía. El fascismo sólo es la demostración de que la burguesía juega con ventaja en el momento concreto de la lucha ideológica, la última que la sostiene, y muestra a las claras las urgencias que tiene para su propia supervivencia.

La mejor herramienta para combatir al fascismo es ensanchar las filas del PCOE como vanguardia del proletariado y portador de la ciencia emancipadora para las masas trabajadoras, el marxismo-leninismo, que pone fin a la explotación del hombre por el hombre y manda a la burguesía, culpable de todas nuestras desgracias, al estercolero de la historia. Contra el racismo, el fascismo y el capital construye la alternativa revolucionaria, milita en nuestras filas.

 

 “Tenemos dos males que combatir: el capitalismo y el racismo. Debemos destruir tanto el racismo como el capitalismo.”

Huey P.Newton (fundador de Los Panteras negras)

                 

¡Contra el racismo, marxismo-leninismo!

¡Construye contra poder, milita en el PCOE!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Las muertes en el trabajo, el terrorismo de la patronal

En lo que va de año, diecisiete trabajadores han perdido la vida en sus puestos de trabajo en la región de Murcia, víctimas de lo que la prensa burguesa llama “accidentes laborales”, pero que, en realidad, son auténticos crímenes perpetrados por la burguesía capitalista. No son simples fatalidades o casos aislados, sino el resultado directo de un sistema que coloca los beneficios empresariales por encima de las vidas humanas.

Somos prescindibles. Somos reemplazables. Somos un engranaje más de la maquinaria capitalista que se sustituye cuando ya no funciona. Somos simples peones sacrificables en el juego de la burguesía. Un número en una estadística que volverá a reiniciarse el año que viene y del que nadie asumirá las consecuencias.

La competencia y la concentración de capital empuja a la burguesía, en este sistema inhumano, a exprimir cada minuto y cada esfuerzo de la clase obrera, pues el valor especial de la fuerza de trabajo como mercancía reside en su capacidad de producir plusvalor. Así, la seguridad de los trabajadores no es ni mucho menos una prioridad para el empresario, ya que lo ve como un gasto que repercute en sus ingentes ganancias. Cada vez que un obrero queda atrapado por maquinaria pesada o es aplastado por carretillas es porque el patrón ha calculado que el riesgo de la vida de esa persona es inferior al coste de prevención. Ya vendrá otro a hacer el trabajo. Nosotros ponemos los muertos y la burguesía se enriquece. Esta es la cruda imagen del sistema capitalista.

El Estado, independientemente del gobierno, actúa como cómplice de este terrorismo patronal. Lejos de intervenir para defender a la clase trabajadora, los tentáculos del Estado actúan como garantes de la “paz social”, necesaria para la reproducción del capital, limitándose a emitir estadísticas y a firmar comunicados vacíos previamente estudiados por sus equipos de prensa. Este terrorismo que sufre la clase obrera está sostenido por la complicidad de UGT y CCOO, organizaciones sindicales lacayas del capital, financiadas por el propio Estado burgués y que sirven a los intereses de dicha clase, pervirtiendo la lucha sindical y desencadenando un empeoramiento de las condiciones de trabajo.

Si queremos solucionar de una vez por todas las muertes en el trabajo no podemos quedarnos en las reformas aisladas, sino que debemos señalar la raíz misma del problema. La raíz no está en la negligencia individual de un empresario concreto, sino en la estructura misma de un sistema que nace y se nutre con las desigualdades de clase. Mientras exista el trabajado asalariado, mientras que tengamos que vivir por y para trabajar, la salud y la vida misma de los obreros estarán subordinadas a las necesidades de la patronal.

La crecida exponencial de las muertes en los centros de trabajo responde a unas relaciones de producción que han encontrado su techo en la tasa de ganancia y no tienen otra forma de continuar aumentando que la intensificación de los ritmos de trabajo y la reducción en los costes en seguridad. La enajenación del trabajo vivo y de la vida misma convertidos en mercancía, mediante la relación asalariada, hace que el beneficio del trabajo vivo acabe en manos de los capitalistas y su codicia ilimitada, con los resultados de muerte sobre la clase obrera. Mientras ellos disfrutan con su ganancia privada, la clase obrera pone los muertos y crea toda la riqueza sin disponer de ella.

Las relaciones de producción bajo este sistema han caducado y han convertido al capitalista en un parásito que no tiene utilidad, ni otra función que apropiarse de la plusvalía y por eso nos sitúan en unas relaciones de producción más elevadas, las socialistas, donde la clase obrera será dueña de la riqueza que produce.

Debemos luchar por el poder obrero, por la socialización de los medios de producción y por establecer un sistema económico que haya sido planificado democráticamente por la clase trabajadora. Solo en un Estado socialista, donde la producción se oriente a satisfacer necesidades y no a enriquecer a una minoría parasitaria, será posible convertir la seguridad laboral en un derecho inviolable.

Cada muerte en el trabajo debe convertirse en un motivo más para la organización, para alimentar nuestra conciencia y odio de clase, para llevar a cabo la lucha revolucionaria contra la burguesía, el Estado y el sistema capitalista.

 

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

14 de agosto de 2025

COMITÉ REGIONAL DEL PCOE EN LA REGIÓN DE MURCIA




Aranceles, guerra y anticomunismo

El 27 de julio – siguiendo las promesas electorales de Donald Trump, que son las necesidades del capital estadounidense – los Estados Unidos y la Unión Europea pactaron un arancel base del 15% a los productos europeos, el gasto de 750.000 millones en comprar recursos energéticos estadounidenses e inversiones por valor de 600.000 millones.

Mientras las exportaciones europeas sufren las consecuencias de tal imposición, no habrá aranceles para los productos estadounidenses que compre Europa. Un acuerdo completamente desfavorable para la UE que, como eslabón secundario del imperialismo occidental, se arrodilla para salvaguardar la maltrecha economía de su hermano mayor y se demuestra como el peón sacrificable en la guerra comercial.

Como podemos ver, el mundo imperialista es cada día más inestable y las relaciones entre las potencias de la misma cadena imperialista se resquebrajan en términos comerciales, económicos, bélicos y políticos. La imposición arancelaria ha sido defendida por Ursula von der Leyen como una forma de compensar el déficit estadounidense, ya que los EEUU tienen una deuda pública del 120’8% del PIB, superando los 37 billones de dólares, de los cuales 9’2 billones vencen a finales del 31 de diciembre de 2025. Aquí se entiende el papel de Europa como nuevo inversor de un completo fraude, de una empresa completamente inviable como es el rescate de la economía de los EEUU, que es absolutamente impagable y cuya situación de quiebra, de default económico, es más que evidente.

Frente a esta realidad objetiva, la doctrina de Trump es el terror a nivel nacional e internacional, desplegando un furibundo anticomunismo, fomentando la guerra y la desestabilización mundial como medida para tratar de evitar el fin de la hegemonía de los EEUU al tiempo que ajusticia al proletariado internacional mientras que promete empleo y seguridad al pueblo norteamericano.

Ante este callejón sin salida, a los Estados europeos solo les queda apostarlo todo al camino de la barbarie, la guerra, el embrutecimiento ideológico y la lucha por la hegemonía mundial contra los BRICS+. Así pues, lo más importante es asegurarse la aquiescencia de la inmensa mayoría de la población, de la clase trabajadora, y ello se logra arrebatándole su corazón y alma, que es el Partido Comunista.

En este contexto, la República Checa ha alterado su Código Penal al objeto de criminalizar y perseguir el comunismo con penas de hasta 5 años de prisión para quienes utilicen en público símbolos como la hoz y el martillo o apoyen a organizaciones comunistas, poniendo así en entredicho la legalidad de los partidos comunistas del país. Una medida que se enmarca dentro del movimiento reaccionario y fascista que lleva años desplegándose por el viejo continente en países como Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Hungría o el Estado fascista de Ucrania.

Cada paso que dan las potencias imperialistas profundiza más en su declive y nos demuestra que estamos totalmente instalados en el fascismo. Nuestra economía avanza sin descanso hacia la militarización y nuestras libertades están siendo arrebatadas para encerrarnos en un escenario de guerra y muerte.

La UE se ha descubierto como el territorio perfecto donde fascistas, conservadores, liberales y socialdemócratas abrazan y consensuan las mismas políticas antiobreras, demostrándose que todos son iguales de burgueses y enemigos del proletariado. El enfrentamiento con Rusia en Ucrania está siendo la excusa predilecta de los imperialistas para empobrecer y someter más al proletariado en los países de la UE, para transferir más rentas desde el proletariado hacia los capitalistas, a costa de incrementar los impuestos a los trabajadores y eliminar subsidios, prestaciones y servicios públicos – o lo que es lo mismo, salario indirecto de la clase obrera.

Desde el Partido Comunista Obrero Español defendemos la inmediata salida del Estado español de la UE y de la OTAN, al tiempo que denunciamos el oportunismo de aquellas organizaciones como el PCE que sirven al imperialismo y se demuestran día a tras día como gestores del capital financiero y fieles lacayos del imperialismo, falsos comunistas cuya labor principal es desviar al proletariado de su camino revolucionario.

 

Madrid, 9 de agosto de 2025

 

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Sobre la libertad en España

La libertad de expresión en España, como cualquier libertad bajo la democracia burguesa, es libertad para la burguesía y esclavitud para la clase obrera. Existe el ejemplo de la inviolabilidad jurídica del rey y, por otro lado, el pasado febrero se han cumplido cuatro años del encarcelamiento del artista Pablo Hassel por cantar canciones sobre hechos consumados perpetrados por la monarquía, en especial por el emérito, monarquía impuesta por el dictador Franco y aceptada por la izquierda domesticada por el régimen en la figura del PCE de Santiago Carrillo.

El artículo 20 de la Constitución Española, en su punto 1, dice así:

Se reconocen y protegen los derechos:

a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.

b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.

C) A la libertad de cátedra.

d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.

El artículo en sí crea un marco de libertades personales que son directamente mutiladas a partir de supuestos y limitaciones, en especial el punto b en el caso de Pablo Hassel, que no vamos a reproducir aquí por un tema de espacio, y que, como decíamos más arriba, es libertad para la burguesía y esclavitud para la clase obrera. No puede existir libertad bajo un estado que tiene alrededor de doscientas personas encarceladas por motivos políticos y un rey emérito que se va de rositas ante los escándalos que le revientan sin prisa pero sin pausa.

La libertad para la clase obrera es la libertad de sucumbir en la esclavitud asalariada y la violencia organizada de un estado armado hasta los dientes. Existen otras libertades recogidas en la Constitución Española como la libertad de mercado, que es la consagración del capitalismo, u otras supuestas libertades territoriales puestas en el papel y mutiladas de hecho, que no vamos a exponer por razones de espacio, de la que destacaríamos la falta de libertad de las naciones oprimidas para acceder al derecho de autodeterminación blindado por su Artículo 2. Desde el PCOE tenemos claro que no habrá revolución sin autodeterminación, ni autodeterminación sin revolución. Es obvio que lo que es bueno para una clase social es malo para la otra, son vasos comunicantes.

La libertad para la clase obrera sólo será alcanzada bajo la democracia proletaria, democracia para la inmensa mayoría productora y dictadura para la minoría explotadora, que no es otra que la dictadura del proletariado. Lenin decía que, tras la revolución proletaria, la burguesía continúa siendo más fuerte que la clase obrera organizada, así que el paso al socialismo ocupará toda una etapa histórica. Mientras la burguesía se blinda mediante derechos y libertades que son lo contrario para la clase obrera, esclavitud y represión, la clase obrera debe constituir su vanguardia revolucionaria para la defensa de sus intereses de clase fuera del marco de la democracia burguesa y su Constitución. Desde el PCOE organizamos las estructuras para dar a todas las luchas parciales su carácter de clase, mediante el FUP (Frente Único del Pueblo), y que la clase obrera conquiste su libertad formal que no es otra que el socialismo.

 

¡Socialismo como democracia de la mayoría!

¡Libertad presos políticos!

¡Construye la alternativa en el PCOE!

 

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La farsa del Estatuto de Neutralidad de Canarias

El pasado 31 de julio llegaba a Gran Canaria el buque carguero Maina Bulk, que abastece de armas a Israel. El presidente de Nueva Canarias, Pedro Quevedo, declaraba estar en contra de que dicho buque fuera atendido por estar, supuestamente, en contra de la barbarie sionista. El oportunismo siempre intenta sacar beneficio político de los problemas causados por el capital, pero sin cuestionar mínimamente el sistema, y no van a desaprovechar la posibilidad de lavar su imagen usando un genocidio.

Este trilero se apunta al discurso humanitario que expresa su deseo de que se ponga fin al genocidio, pero solo de palabra. Como político parlamentario debe lealtad a las instituciones burguesas, a un Estado que ha apoyado al sionismo que lleva persiguiendo y masacrando a los palestinos décadas. Legitima la autoridad del rey, al que trasladó que apoyaría al socialfascista Pedro Sánchez, al cual reconoció como compatible con los presupuestos del gobierno del fascista y corrupto Rajoy. De hecho, Felipe VI, personaje que tiene obscenos privilegios, impunidad y autoridad por llevar un apellido, acumulando una cantidad enorme de riqueza por el mero hecho de existir, ha mantenido buenas relaciones con el Estado genocida e incluso ha pronunciado hipócritamente discursos sobre el Holocausto, siendo invitado por el Gobierno sionista a Jerusalén, y diciendo cosas como: “No hay lugar para la indiferencia ante el racismo, la xenofobia, el odio y el antisemitismo”. ¿No lo está diciendo frente a unos fascistas a los que no señala? Si Pedro Quevedo rechazara de verdad la barbarie, ¿no se pronunciaría en contra del monarca? ¿Y por qué apoyó al reaccionario gobierno presidido por el partido de la OTAN, cómplice de Israel y que administra el Estado para los monopolios?

La misma repugnante hipocresía muestra Antonio Morales, presidente del Cabildo de Gran Canaria y que también es miembro del partido nacionalista llamado Nueva Canarias. Escribió recientemente un artículo en prensa burguesa, como no puede ser de otra manera, denunciando el genocidio que comete el ente sionista. Sin embargo, también le debe lealtad a la infame monarquía, apoyó al Estado nazi de Ucrania, al que llamó “libre e independiente” (al igual que Pedro Quevedo), y legitima, evidentemente, a parásitos de la sociedad junto a bancos como el Santander, que financia a los fabricantes de armas que usa Israel, participando con dicha entidad en los Premios Pyme en julio del presente año, poco antes de ese artículo en el que no menciona a dicho banco como cómplice del genocidio.

Llegamos ahora a un bochornoso documento en el que toma forma la intención del oportunismo, que no es más que ofrecer falsas soluciones a la clase obrera sin desafiar en nada al capitalismo ni señalarlo como el problema. Se trata del llamado Estatuto de Neutralidad de Canarias, que han presentado diferentes organizaciones parlamentarias y extraparlamentarias totalmente hipócritas y que forman parte, de hecho, del problema.

Si se analiza su contenido queda claro que es un conjunto de contradicciones y proclamas nacionalistas con las que se intenta, simplemente, tener visibilidad en el archipiélago para convertirse en nuevos pastores que guíen hacia las instituciones con una “esperanza” renovada que caducará mucho más rápido que todos los intentos reformistas anteriores, ya que la experiencia práctica muestra a la clase obrera que las patas del oportunismo son más cortas a medida que crece la bancarrota del capital.

En su Preámbulo, el Estatuto ya intenta idealizar la comunidad autónoma con lo siguiente: “(…) el pueblo canario es un pueblo de trabajo, paz, y respeto por los más altos valores humanos, Un pueblo fuerte y honesto que busca un futuro de bienestar y justicia social desde su propia esencia nacional.”

En primer lugar, debemos partir de una premisa indiscutible: la palabra “pueblo” es interclasista, no distingue la existencia de clases antagónicas y, por tanto, desecha la realidad social que es reflejo de la estructura económica. Se refiere, además, al “pueblo canario” como un pueblo especial que lucha por la justicia y el bienestar, la paz y los “más altos valores humanos”. ¿Significa que los demás pueblos no son ni pretenden ser de esa manera? ¿Es Canarias una flor entre malas hierbas?

Continúa diciendo que hay en las islas un modelo económico impuesto por intereses “externos”. ¿Son intereses “externos” los que llevan a los propietarios canarios de grandes cadenas hoteleras, de supermercados, aerolíneas, empresas de transporte, etc., a explotar a la clase obrera? Y eso por no hablar de las pequeñas y medianas empresas en Canarias. La gran mayoría de la población en el archipiélago solo cuenta con su fuerza de trabajo para venderla a cambio de un salario, mientras que otra parte minoritaria tiene medios de producción en propiedad y se adueña de los frutos del trabajo ajeno. La primera genera la riqueza y la segunda se la apropia. Entonces, no se trata de un pueblo oprimido en su conjunto por intereses que vienen de fuera de él, sino que se rige por la economía de mercado y dicho pueblo se divide entre explotados y explotadores, no entre autóctonos oprimidos y opresores foráneos.

Sigue el texto con lo siguiente: “Por su posición geográfica, históricamente el Archipiélago Canario ha sido objetivo de los intereses de las grandes potencias de cada momento. (…) como base logística del inicio del golpe de Estado fascista en 1936, o los distintos planes de ocupación militar por parte de las potencias que confrontaban en la segunda Guerra Mundial.”. ¿No son todas las regiones del mundo usadas para alcanzar objetivos de dominio y asegurar los intereses burgueses? ¿No es el sur global visto y usado como una fuente de materias primas por las grandes potencias? Por poner un ejemplo, cada país conquistado por la Alemania nazi fue usado para acrecentar su capacidad militar y de abastecimiento, EE.UU usaba el negocio de la guerra para encadenar a Europa económicamente, etc. ¿Por qué nombrar a Canarias como un caso especial? Porque el objetivo es convencer al proletariado que vive en el archipiélago de que el problema es la situación geográfica, y que todo “el pueblo” vive bajo la bota de enemigos externos, persiguiendo una unidad con sectores de la burguesía y seguir subordinando los intereses del proletariado a los de la burguesía, desviando al proletariado de su misión histórica, la revolución proletaria y la conquista del socialismo.

La hipocresía se acentúa a medida que se lee su contenido. Hace referencia a su análisis de los hechos como incuestionables y que, por ello, incluso el Estatuto de Autonomía lo reconoce.

“Los hace en el Preámbulo: “El fortalecimiento de la cohesión de los canarios, facilitando, dentro del marco constitucional, su vocación como eslabón entre Europa, América y África, contribuyendo a la paz y a un orden internacional más justo”. Y, de forma más concreta, en el Artículo 37. Principios rectores, apartado 11: La promoción de Canarias como plataforma de paz y solidaridad, como uno de los principios rectores de los poderes públicos en nuestra tierra.”

 

Después menciona tensiones geopolíticas actuales donde actúan “bloques internacionales de influencia”, negando la lucha de clases al no indicar que se trata de bloques imperialistas, cuyas acciones se deben al dominio de la clase burguesa en cada Estado, y prosigue el penoso análisis con lo siguiente:

 

“(…) hacen especialmente vulnerable al Archipiélago canario en cualquier escenario imaginable de confrontación internacional. Con un territorio pequeño y fragmentado las posibilidades de defensa, frente a estas nuevas tecnologías de guerra, son especialmente desfavorables. La neutralidad es la opción que aporta mayor seguridad al Archipiélago Canario, y la mejor contribución a un escenario de paz, en este complejo y tensionado escenario internacional.”

 

No solo vuelve a reducirlo todo a una caracterización del territorio, sino que dice que la neutralidad es la mejor opción para la seguridad del archipiélago. ¿No era Canarias solidaria y contribuía a un orden internacional más justo y a la promoción de la paz? Entonces, ¿por qué ha de mirar por su seguridad y declararse neutral? Esta declaración separa a “los canarios” del resto, los llama a mirar por su propia seguridad y a ser neutrales, es decir, a no tomar parte en un escenario donde un puñado de criminales lleva al mundo a la barbarie. ¿La solidaridad no debería llevar a Canarias a luchar contra la guerra y aquellos que la provocan? ¿No debería ayudar a los demás pueblos?

Pasamos al articulado, y el primero declara a Canarias como territorio desmilitarizado, pero eso no es posible si sigue habiendo presencia de militares. Lo interesante está en el segundo, pues nos topamos con otra contradicción que es esencial para entender lo absurdo del documento. Declara que: “En el Archipiélago Canario no se ubicarán instalaciones militares ofensivas, tanto del ejército español como de las fuerzas de la OTAN, que sirvan como instrumento de agresión a otros pueblos o territorios”.

No solo es absurdo distinguir entre instalaciones militares ofensivas o defensivas bajo el dominio burgués, sino que rechaza cualquier agresión a otros pueblos o territorios. Reconoce, pues, que no se trata de enemistad entre pueblos o territorios, sino que dentro de éstos hay intereses de una minoría puestos en la guerra y, por tanto, dentro de esos pueblos, como ya se había señalado, hay que hacer distinción de clases. Es la clase burguesa la que necesita la explotación y la guerra para hacerse con el dominio, no la clase obrera, pero la intención de quienes han elaborado el documento, sin embargo, es centrarse en Canarias como “pueblo” sin clases antagónicas que ha de considerarse ajeno al resto y buscar su propia seguridad. ¿No deberían declararse frontalmente en contra de aquellos que nos llevan a la guerra?

Del artículo 3 al 5 rechazan el uso de Canarias por la OTAN o España como base logística, para maniobras militares o instalaciones de armamento nuclear. No obstante, en el artículo 6 dicen: “En el Archipiélago Canario se instalarán solo medios de defensa que no tengan un carácter agresivo, entendiendo que la mejor defensa y seguridad del Archipiélago es este Estatuto de Neutralidad y la no participación de Canarias en ninguna de las acciones militares que España o la OTAN puedan realizar en el exterior.” ¿no rechazaban la militarización? ¿Los “medios de defensa” no responden a la guerra y a los intereses de aquellos que nos meten en ellas?

En el artículo 7 se vuelve aún más bochornoso, y se declara que “Si el Estado Español entra en guerra con cualquier otro país, el Archipiélago Canario seguirá siendo territorio neutral, que no será utilizado de ninguna forma en el desarrollo de esas acciones de guerra de España”. No solo entra en contradicción con el artículo 6, sino que en caso de que el Estado español entre en guerra, se apostará por la neutralidad del territorio canario y se centrará únicamente en el “pueblo canario” sin rechazar el uso de los demás territorios del Estado, con el riesgo que conlleva para la vida de los proletarios que los habitan. Por más que de boca quieran decir otra cosa, lo que aparece en el texto que han elaborado es su propuesta, y nada más.

Por último, en dos anexos se nos revela que se ha hecho a medida para ser tolerado por las instituciones burguesas, pues quiere que lo reconozca el Parlamento Canario, el Gobierno de Canarias, el Estado español, la Unión Europea y la ONU. ¿No se viola cada día el derecho internacional? ¿no está ampliamente demostrado que queda en palabras huecas y papel mojado todo lo que se declara en quienes gestionan la legalidad burguesa? De facto, quienes han elaborado el documento no solo convierten a la clase obrera en sujeto pasivo por querer servir de falsos guías, sino que ponen en manos de los representantes de los capitalistas las acciones que vayan a llevarse a cabo al respecto, dando validez a toda la farsa que se construye sobre la explotación humana.

Otra manera de saber el significado de este documento es averiguar quién lo apoya. La coalición de Nueva Canarias-Bloque canarista lo defendió en el parlamento europeo, pues sirve como propaganda para el nacionalismo que destilan estos partidos, cuyos miembros destacados actúan con repugnante hipocresía, como quedó demostrado al comienzo del presente comunicado. CCOO, infame sindicato corrompido al servicio de la patronal, de los monopolios, que avala la necesidad de “defensa” militar por parte de la burguesía, también apoya el Estatuto porque no pone en entredicho el capital y no incomoda a los empresarios. La formación Sí se puede lo suscribe, aliada de Podemos e IU, partidos de Gobierno que han ido con el PSOE como cómplices y servidores de los monopolios, por lo tanto no parece importarles precisamente la paz, sino la propaganda. Por si fuera poco, un partido que dice ser comunista, y que no pasa de ser un partido pequeñoburgués y nacionalista, como el PCPC/PCPE, respalda esta traición al proletariado en Canarias bajo el nombre de Estatuto de Neutralidad de Canarias, desviándolo de su misión fundamental, la lucha contra el capitalismo, su Estado, para emanciparse mediante la conquista del poder político para imponer el socialismo, y lo subordina a los intereses, y las instituciones, de la burguesía canaria, española y europea, abjurando de la lucha de clases y escupiendo al internacionalismo proletario. Algo, por otro lado, que no es extraño, en tanto ese partido, desde su creación desde las entrañas de la putrefacción del movimiento comunista de la década de los 80s, es un partido nacionalista, ecléctico, interclasista y pequeñoburgués, que abraza el oportunismo, como lo retrata la adhesión de dicho partido a dicho engendro burgués, y antiobrero, del Estatuto de neutralidad canario.

No se puede ser neutral, y los comunistas mucho menos, ante la guerra imperialista. El pacifismo burgués es solo otra manera de desactivar las luchas obreras y promover la conciliación de explotadores y explotados. El Estatuto apenas es conocido y un grupo ha decidido usar un texto en representación de “el pueblo”, pero sabiendo que en realidad es papel mojado que sólo sirve para darse importancia y presumir de “lucha”, siempre sin molestar a las instituciones de un Estado reaccionario e imperialista como el español, y el capital financiero europeo, UE, o lo que es lo mismo, chupándole las botas a los imperialistas.

La clase obrera es una en todo el mundo, es internacional y los comunistas estamos obligados a conducirla al internacionalismo proletario y a elevarla política e ideológicamente para confrontar y derrocar el capitalismo. Somos la clase social que genera toda la riqueza a cambio de migajas en todo el mundo, y lo que frena el desarrollo humano es la existencia de aquella clase social que se apropia de los frutos del trabajo, es decir, la burguesía, la cual tiene en propiedad los medios de producción y cuyos intereses crematísticos convierten el trabajo y las necesidades en lucro, usando irremediablemente la guerra por el control del mercado, la política exterior y las fuentes de materias primas.

Los proletarios somos la aplastante mayoría de la población y necesitamos alcanzar la conciencia de clase, para así poder organizarnos y derrocar a la clase de los capitalistas. Mientras haya capitalismo, habrá guerra. Es miserable pretender que aquellos obreros que viven en Canarias crean que se distinguen de los demás proletarios y que deben velar por sus propios intereses al margen de los intereses generales del proletariado mundial, que son los que deben prevalecer; es un ejercicio de idealismo pequeñoburgués considerar que  oponerse a la guerra es declarar un incongruente rechazo a la militarización mientras el resto del mundo sufre la barbarie ¿acaso Canarias hoy no es un eslabón más en la cadena imperialista y el proletariado en Canarias no padece con toda su crudeza la explotación imperialista y la miseria? Este Estatuto no se ha hecho como un llamamiento a la lucha obrera contra la raíz de los problemas que aquejan a la humanidad, que es el capitalismo, sino como una manera de promover la paz social que necesitan la burguesía y sus lacayos. Todo lo que no conduce al socialismo, debilita al proletariado y favorece a la burguesía y su régimen explotador.

La auténtica solidaridad consiste en que la clase obrera luche por sus intereses de clase sumando sus fuerzas para nuestra emancipación como clase social, y en Canarias la labor de los comunistas debe ser la de ensanchar el partido con la parte más avanzada en términos de conciencia de clase del proletariado y organizar a nuestra clase para acabar con el capitalismo y construir el socialismo allá donde nos encontremos como contribución al desarrollo de la Revolución Proletaria Mundial y no ir de la mano con los verdugos del proletariado conduciéndolo por el camino de los capitalistas. El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento al proletariado a unir todas las luchas de los diferentes sectores que lo conforman – jubilados, estudiantes, obreros, etcétera – en una única lucha de clase contra el capitalismo y sus instituciones conformando un Frente Único del Pueblo para conquistar el socialismo y hacer que el proletariado tome el poder político para desarrollarlo.

 

¡CONTRA EL IMPERIALISMO Y LA BURGUESÍA NO SE PUEDE SER NEUTRAL!

¡CON LOS ENEMIGOS DEL PROLETARIADO NO SE PUEDE IR DE LA MANO!

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO, FORTALECE EL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

 

Las Palmas de Gran Canaria, 6 de agosto de 2025

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) EN LAS ISLAS CANARIAS




El fascismo se cobra una nueva víctima mortal [ESP/CAT]

El pasado 24 de julio, en Montornès del Vallès (Catalunya), Mahamedi, un joven trabajador de 22 años, fue abatido a tiros por la Policía Local en la propia comisaría del municipio. Según la versión oficial, difundida sin contraste por los medios de comunicación, Mahamedi “entró con un cuchillo” y fue abatido por un agente en “defensa propia”. Ni se ofrecieron pruebas gráficas, ni se detallaron los disparos, ni se explicó por qué no se usaron medios no letales. Su familia no fue informada a tiempo y, peor aún, fue interrogada sin saber siquiera que Mahamedi había sido asesinado.

Acto seguido, comenzó la campaña mediática de criminalización: titulares que lo retrataban como una amenaza, medios que copiaban la versión policial al pie de la letra y ninguna voz que explicara quién era Mahamedi: un joven catalán, hijo de padres gambianos, vecino y futbolista. Todo eso fue silenciado para legitimar su asesinato.

Pero este caso no es aislado. Es sólo uno más en la larga lista de muertos y reprimidos por un sistema policial, judicial y mediático que actúa como maquinaria racista perfectamente engrasada.

A todo esto se suma una nueva ola de pogromos, como el de Torre Pacheco, donde tras una agresión puntual, se desató una auténtica cacería racista: incendios de negocios, agresiones a personas magrebíes en la calle, y más de 130.000 mensajes de odio en redes. Solo el 22 % fue eliminado. En paralelo, se sucedieron ataques similares en Piera, Polinyà y Sabadell, hacia centros de menores y mezquitas incendiadas y grupos neonazis intentando extender el odio.

¿Quién protege a estas bandas? ¿Quién permite esta impunidad? ¿Quién les da cobertura? En el caso de los audios filtrados de los Mossos (2020), escuchamos a agentes gritar “negro de mierda” y amenazar de muerte a un joven mientras lo apaleaban. No pisaron prisión: pactaron con la fiscalía. El racismo institucional no es un error: es un mecanismo de dominación de clase.

Los cuerpos policiales y judiciales en el Estado español no están al margen de estas violencias: son sus ejecutores y garantes. El racismo funciona como herramienta del poder burgués para dividir, reprimir y desviar las contradicciones del sistema hacia los sectores más vulnerables: jóvenes de barrio obrero, migrantes, trabajadores racializados.

Por eso no basta con pedir justicia para Mahamedi o exigir protocolos antirracistas. La raíz del problema es más profunda: está en el capitalismo que protege a los fascistas, reprime a la clase obrera y necesita un aparato violento para sostener sus privilegios.

Desde el PCOE afirmamos que no hay solución dentro del capitalismo. La única salida real pasa por la organización consciente de la clase trabajadora, y romper con este sistema que permite y reproduce esta violencia. No hay reforma posible que frene este horror: solo la construcción del poder obrero, popular y revolucionario puede garantizar un mundo donde no vuelva a morir otro Mahamedi, donde no haya más pogromos, y donde no tengamos que llorar a quienes el sistema descarta.

 

¡Mahamedi no murió por error!

¡Murió porque el sistema está diseñado para matarlo!

¡Solo el socialismo nos puede salvar de la barbarie!

 

Cèl•lula Joan Comorera de Barcelona PCOC

El feixisme es cobra una nova víctima mortal

 

El 24 de juliol passat, a Montornès del Vallès (Catalunya), Mahamedi, un jove treballador de 22 anys, va ser abatut a trets per la Policia Local a la mateixa comissaria del municipi. Segons la versió oficial, difosa sense contrast pels mitjans de comunicació, Mahamedi “va entrar amb un ganivet” i va ser abatut per un agent en “defensa pròpia”. Ni es van oferir proves gràfiques, ni es van detallar els trets, ni es va explicar per què no es van fer servir mitjans no letals. La seva família no va ser informada a temps i, pitjor encara, va ser interrogada sense ni tan sols saber que Mahamedi havia estat assassinat.

Tot seguit, va començar la campanya mediàtica de criminalització: titulars que el retrataven com una amenaça, mitjans que copiaven la versió policial al peu de la lletra i cap veu que expliqués qui era Mahamedi: un jove català, fill de pares gambians, veí i futbolista. Tot això va ser silenciat per legitimar el seu assassinat.

Però aquest cas no és aïllat. En només un més a la llarga llista de morts i reprimits per un sistema policial, judicial i mediàtic que actua com a maquinària racista perfectament greixada.

A tot això s’hi suma una nova onada de pogroms, com el de Torre Pacheco on després d’una agressió puntual, es va desfermar una autèntica cacera racista: incendis de negocis, agressions a persones magribines al carrer, i més de 130.000 missatges d’odi a les xarxes. Només el 22% va ser eliminat. Paral·lelament, es van succeir atacs similars a Piera, Polinyà i Sabadell, cap a centres de menors i mesquites incendiades i grups neonazis intentant estendre l’odi.

Qui protegeix aquestes bandes? Qui permet aquesta impunitat? Qui els dóna cobertura? En el cas dels àudios filtrats dels Mossos (2020), vam escoltar agents cridar “negre de merda” i amenaçar de mort un jove mentre el apallissaven. No van trepitjar presó: van pactar amb la fiscalia. El racisme institucional no és un error: és un mecanisme de dominació de classe.

Els cossos policials i judicials a l’Estat espanyol no estan al marge d’aquestes violències: en són els executors i els garants. El racisme funciona com a eina del poder burgès per dividir, reprimir i desviar les contradiccions del sistema cap als sectors més vulnerables: joves de barri obrer, migrants, treballadors racialitzats.

Per això no n’hi ha prou de demanar justícia per a Mahamedi o exigir protocols antiracistes. L’arrel del problema és més profunda: és al capitalisme que protegeix els feixistes, reprimeix la classe obrera i necessita un aparell violent per sostenir els seus privilegis.

Des del PCOE afirmem que no hi ha solució dins del capitalisme. L’única sortida real passa per l’organització conscient de la classe treballadora i trencar aquest sistema que permet i reprodueix aquesta violència. No hi ha reforma possible que freni aquest horror: només la construcció del poder obrer, popular i revolucionari pot garantir un món on no torni a morir un altre Mahamedi, on no hi hagi més pogroms, i on no hàgim de plorar els qui el sistema descarta.

            

Mahamedi no va morir per error!

Va morir perquè el sistema està dissenyat per matar-lo!

Només el socialisme ens pot salvar de la barbàrie!

 

Cèl•lula Joan Comorera de Barcelona PCOC