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Resolución del VI Pleno del Comité Central del PCOE denunciando la privatización del sistema educativo

Bajo el capitalismo, el sistema educativo es un mero transmisor de la ideología burguesa que adoctrina a los hijos e hijas de la clase obrera con el objetivo de que estos asuman la visión del mundo de sus enemigos de clase. La educación es una herramienta fundamental del Estado burgués donde la pública, la privada y la concertada se entrelazan para mantener a la juventud obrera ciega e ignorante.

Es una realidad que los servicios públicos se están desmantelando para paliar las sucesivas crisis del capital, donde la burguesía privatiza incesantemente para superar, sin éxito, las contradicciones que atraviesa este sistema en su fase agonizante. En este caso, la privatización de la educación avanza a un ritmo vertiginoso, aumentando los costes económicos, empobreciendo los contenidos y dificultando el avance de los estudiantes obreros hacia los estudios superiores. La burguesía acumula riquezas, a la par que sostiene con dinero público entidades privadas, reaccionarias, religiosas y profundamente anticomunistas.

Nos encontramos ante un escenario marcado por un modelo de enseñanza completamente alienante, con una pauperización del sistema educativo que choca con unos mayores costes y con un menor acceso a becas. La sobrecualificación de muchos jóvenes obreros en España y las altas tasas de desempleo están provocando que cada vez más estudiantes elijan la Formación Profesional como primer paso hacia su futuro laboral. El incremento de alumnos ha sido notable en los últimos años, así como la privatización para convertir su necesidad formativa en un negocio. De hecho, en lugares como Euskal Herria, Madrid, Aragón o Cataluña la FP privada supone más de un 35%. La privatización de la oferta educativa está dejando fuera del sistema a los estudiantes de la clase obrera, que se ven obligados a endeudarse para asumir los elevados costes de la formación. Todo esto, para convertirse en mano de obra barata y sufrir las penurias del trabajo asalariado esclavo.

Este proceso no está ocurriendo de forma exclusiva en la Formación Profesional, sino que también se está produciendo en otros ámbitos académicos como el Bachillerato. Cada vez, más institutos concertados tienen la posibilidad de impartir esta modalidad, lo que está provocando un trasvase de estudiantes de la pública a centros educativos donde se refuerza la ideología burguesa, donde priman los valores religiosos, inoculando así la ideología fascista desde temprano para socavar el espíritu combativo de la juventud obrera.

Esta privatización del sistema educativo, además de beneficiar económica e ideológicamente a la burguesía capitalista, responde al hecho de que sobran trabajadores cualificados. El capital precisa hoy día de obreros embrutecidos, que sufran de forma descarnada la más cruenta explotación a cambio de un salario ínfimo. Los capitalistas pretenden disciplinar la producción y que los jóvenes de la clase obrera agachen la cabeza ante la miseria, la represión, la inseguridad y la explotación del mundo laboral.

La burguesía no necesita obreros instruidos – pues su sistema de anarquía de la producción arroja a muchos jóvenes al paro forzoso – sino trabajadores obedientes, alienados, anticomunistas y que no pongan trabas a la extracción de plusvalía. Una fórmula que ha sido seguida por el actual gobierno “progresista”, que ha impulsado un sistema económico terciarizado, de bajos salarios y con un paro juvenil estructural por encima del 25%, donde la temporalidad, la precariedad y el despido barato son la tónica dominante. Este sistema emana directamente de la Reforma Laboral de Rajoy, que lleva a la juventud obrera a la imposibilidad de emanciparse y poder desarrollar una vida plena.

Es necesario que la clase obrera se organice para derrocar al capitalismo y construir el socialismo, tomando el poder político y ejerciéndolo mediante la dictadura democrática del proletariado, única manera de construir un sistema educativo para la mayoría, donde los centros de estudio sean lugares de combate contra esta realidad cada vez más cruenta y donde se defienda una educación popular y al servicio de la clase obrera.

A tenor de todo ello, el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  • Denunciar la desmantelación del sistema educativo, su privatización y su uso como una herramienta ideológica al servicio de la burguesía.

  • Rechazar la cruenta realidad de la juventud obrera, que sufre la expulsión del sistema educativo y se ve arrojada a trabajos precarios, al paro forzoso y a problemas psicológicos como consecuencia de su mísera situación económica.

  • Instar a la organización revolucionaria y de clase de la juventud trabajadora con el objetivo de construir un sistema educativo verdaderamente humanista, que no persiga el beneficio privado de una clase parasitaria, sino el pleno desarrollo de nuestras capacidades en una sociedad ajena a la explotación y la opresión del capital.

 

Madrid, 31 de enero de 2026

 

VI PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del VI Pleno del Comité Central del PCOE en denuncia del oportunismo y la alternancia entre falsa izquierda y derecha del capitalismo

El capitalismo sigue un proceso constante de alternancia entre una falsa izquierda y la derecha dentro de su panorama político, con el fin de encauzar el descontento de la clase obrera tanto por un lado como por el otro. Sin embargo, la bancarrota actual del capitalismo se traduce directamente en una crisis política enquistada, en la que resulta cada vez más necesario recurrir a nuevas alternativas que pierden su credibilidad con mayor rapidez, y cuyo único discurso para ganar adeptos es el de “evitar que salga el otro”, al no poder ofrecer nada más.

Tras las protestas y movimientos reivindicativos surgidos a raíz de la crisis de 2007, el capital logró encauzar gran parte del descontento social hacia la vía electoral burguesa mediante la aparición de nuevas siglas y liderazgos. Ejemplos de ello fueron la administración Obama en Estados Unidos, Syriza en Grecia o, en el Estado español, Podemos, los “ayuntamientos del cambio”, la consolidación de las CUP en Catalunya o la creación de Bildu en Euskal Herria.

Muchas de estas experiencias se adscribieron al denominado socialismo del siglo XXI, desplazando el eje del conflicto de la lucha de clases hacia un discurso municipalista y pequeñoburgués, centrado en el cooperativismo o el consumo de proximidad. En la práctica, esto supuso recuperar viejas tácticas antidialécticas e idealistas. La realidad ha demostrado que ninguna de estas falsas salidas ha resuelto los problemas de la clase obrera. Hoy, muchas organizaciones que se reclaman comunistas observan aquel periodo como una “oportunidad perdida”, como si hubiera sido posible un desenlace revolucionario sin la existencia de un Partido Comunista fuerte que señalara la vía.

La falsa izquierda, como antesala del fascismo y uno de sus tentáculos, acompaña la actual inclinación del espectro político parlamentario hacia posiciones cada vez más reaccionarias, una deriva que responde a las necesidades del sistema. La brutalidad abierta del fascismo bajo la etiqueta del trumpismo cumple hoy la función de exterminar a amplios sectores de la clase obrera, empujar al resto hasta el límite y reprimirlos brutalmente. Pero el capital ya tiene falsas salidas preparadas que se van activando poco a poco, presentando figuras aparentemente renovadoras y “humanas”, como Mamdani en Nueva York o fenómenos mediáticos como Gary Stevenson en el Reino Unido (amigo del experto en engañar a los obreros, Yanis Varoufakis) destinadas a recoger el rechazo al fascismo sin alterar en lo más mínimo las políticas que exigen los monopolios. Estas alternativas no son una ruptura, sino el relevo necesario para garantizar la continuidad del sistema, desviando una vez más a la clase obrera de su salida revolucionaria.

En el Estado español comienzan a perfilarse también falsas nuevas salidas del capital, aunque con cierto retraso respecto a otros países, al encontrarnos aún en una fase de ascenso de la derecha frente a la falsa izquierda. En este contexto se ensalzan figuras como Gabriel Rufián, portavoz de ERC en el Congreso de los Diputados, o Valeria Racu, portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid, junto al auge en redes sociales de organizaciones surgidas de viejas corrientes anticomunistas que canalizan, a la vez que fragmentan, luchas como la vivienda o el ámbito universitario. Estas corrientes, como podría ser el “Movimiento Socialista”, se presentan como obreras y de clase, y apelan de forma superficial a Marx o Lenin, pero sostienen un discurso antipartido, antiprograma y sin táctica sindical o de masas, heredado de sus antecesores. El capital las mantiene en reserva como posibles recambios cuando el actual ciclo político se agote, reproduciendo un patrón histórico, aunque con el sistema en fase terminal, económica y políticamente derrotado.

Los comunistas debemos distanciarnos de todos ellos sin complejos y señalarlos como lo que son: traidores y vendeobreros. Si no somos así de claros y directos, si compramos sus maneras o parte de su discurso por miedo (palabra que debe desaparecer del vocabulario de cualquier comunista), estaremos engañando también a la clase obrera, que no necesita más falsas salidas que la enquisten en la miseria: necesita un discurso revolucionario, necesita comunismo.

No caben más engaños ni autojustificaciones. Cada paso que no se da hacia la revolución es un paso hacia la reacción y, para ello, es imprescindible aquello que se ha estado negando éstos últimos años: el Partido. Todos aquellos que creen haberlo superado caen en tácticas realmente obsoletas y fallidas, ya analizadas y rebatidas por Lenin. La prueba de la necesidad y vigencia del Partido marxista-leninista son los últimos años, en los que, ante la ausencia de éste, el nivel de vida de los trabajadores no ha hecho más que caer en picado y ninguna falsa alternativa a la que se hayan aferrado ha logrado salvarnos. Tampoco lo harán las nuevas. ¿En diez años vamos a estar de nuevo lamiéndonos las heridas por la “oportunidad perdida” que le arrebataron a clase obrera otra vez?

Por todo ello, el Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  • Combatir sin tregua el oportunismo en los frentes de masas, los centros de trabajo y los centros de estudio, ya que dicha confrontación forma parte también de la lucha antifascista, pues los oportunistas no son más que la mano izquierda del fascismo.

  • Llamar a la juventud que empieza a sentir interés por la militancia, por la lucha y por el comunismo a que no caiga en las nuevas trampas que la burguesía construye para hacerla regresar al redil de su sistema quebrado.

  • Es imprescindible fortalecer el Partido de cuadros marxista-leninista, puesto que no es una táctica anticuada ni fallida, de hecho, es el instrumento más novedoso y sofisticado que posee la clase obrera para emanciparse y es imprescindible para ello.

Madrid, a 31 de enero de 2026

VI PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del VI Pleno del Comité Central contra el oportunismo, contra la plataforma o frente antiimperialista mundial y por la construcción de la Internacional Comunista

En el seno del movimiento comunista actual, como no puede ser de otra manera, se libra una batalla cruenta contra la burguesía y su ideología, que se expresa en la confrontación entre el oportunismo y el marxismo-leninismo.

La expresión del interclasismo hoy, a nivel internacional, adquiere la formulación política de Frente o Plataforma Mundial Antiimperialista, considerado por algunas organizaciones comunistas como el instrumento para librar la lucha de clases a nivel mundial con el objetivo de aglutinar a las fuerzas que dicen combatir al imperialismo, la unidad de los movimientos que luchan por la Paz, por el desarme, abogando por el Derecho Internacional como fuente de la resolución de los conflictos.

Mediante esa formulación de Frente o Plataforma Antiimperialista Mundial algunas organizaciones que se denominan comunistas pretenden tejer una alianza interclasista del proletariado con clases y sectores sociales ajenos al mismo que, incluso combatiendo lo que ellos catalogan como imperialismo, bajo ningún concepto ni aspiran ni quieren superar el capitalismo y, mucho menos, avanzar hacia el socialismo que, realmente, es la única expresión y objetivo con el que se liquida al capitalismo y, consecuentemente, al imperialismo.

Muchos de los que defienden el frente antiimperialista mundial expresan su antiimperialismo con respecto de EEUU o la UE, potencias imperialistas y criminales sin lugar a dudas, pero miran hacia otro lado con respecto de otras potencias tan imperialistas y carroñeras como las primeras de las que incluso eluden caracterizarlas como tal, cuando no, en algunos casos, tienen la desfachatez de denominarlos como socialistas.

El proletariado es la única clase revolucionaria y el desarrollo del imperialismo lo sentencia ya que éste conduce a la concentración de la riqueza en unas pocas manos, en unos pocos monopolios, empujando a la insignificancia a capas cada vez mayores de la burguesía, que ha sido condenada a la ruina y a la proletarización, lo mismo que ocurre en cada vez más partes del mundo con respecto de los pequeños y medianos propietarios del campo. El imperialismo conduce a la privatización máxima de la riqueza y la socialización máxima de la pobreza llevando a la humanidad al umbral de la revolución proletaria. Sin embargo, hay una parte del movimiento comunista que niega en la práctica esto y escupe sobre la dialéctica, sobre la ciencia del marxismo-leninismo, negando de facto la condición de clase revolucionaria al proletariado y, consecuentemente, del desarrollo de su misión histórica: derrocar revolucionariamente la formación socioeconómica presente y alzar la socialista como paso previo al comunismo.

En virtud de todo ello, el VIº Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve:

  • Denunciar al oportunismo y su táctica de Frente / Plataforma Mundial Antiimperialista como expresión actual con la que se niega al marxismo-leninismo que desvía al proletariado de su misión histórica, de la conquista del socialismo y de un mundo libre de explotación capitalista subordinando al proletariado a los intereses de la burguesía y de determinadas potencias imperialistas.

  • Volcar nuestros esfuerzos para la construcción de una nueva Internacional Comunista que se sustente en la fidelidad al marxismo-leninismo y al internacionalismo proletario, constituyendo el instrumento de organización sublime para que el proletariado pueda llevar a cabo su misión histórica.

 

 

 Madrid, 31 de enero de 2026

VI PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Resolución del VI Pleno del Comité Central sobre la situación terminal del imperialismo y la necesidad del socialismo

Aquellos polvos de la implosión de la URSS y la reversión en capitalista de lo que antaño fue el estado de los soviets y sus aliados, de expansión de la OTAN, del desarrollo del “socialismo de mercado” chino, apadrinado por la Comisión Trilateral convirtiendo a China en una potencia donde rige el capitalismo, la propiedad privada sobre los medios de producción y la consecuente explotación asalariada, por la avaricia de los monopolios norteamericanos y europeos que se lanzaron a devorar mano de obra barata, fundamentalmente en China, pero también en América Latina – México y Brasil fundamentalmente –  han traído estos lodos de pugna interimperialista, de bancarrota del imperialismo, de militarización de las economías y de reacción exacerbada necesaria para masacrar al proletariado y mantener vivo a un imperialismo que es del todo inviable.

Cada medida que adoptan los imperialistas para acumular más riqueza genera sus contradicciones y acrecienta su erosión, de tal modo que la orgía deslocalizadora de la década de los 90s del siglo pasado y del primer lustro del presente siglo que perseguía la apropiación de mayor plusvalía rebajando la masa salarial y tirando por tierra las condiciones de vida del proletariado homogeneizando los salarios a la baja en todo el mundo, deslocalizando la producción fundamentalmente a China ha provocado que las potencias imperialistas de origen de los monopolios pierdan su industria, haciendo que el motor productivo del planeta se desplace a China y, consecuentemente, la mayor parte de la tecnología y, consecuentemente, perdiendo tanto las cadenas de producción como las cadenas de distribución a nivel mundial, de tal modo que lo que China es hoy es el producto de la voracidad de los monopolios norteamericanos.

Asimismo, las medidas adoptadas por el imperialismo norteamericano, hoy decadente, para sortear tanto la crisis de las subprime como la de la COVID-19, mediante una política monetaria expansiva materializada por la Reserva Federal, ha multiplicado la inflación, provocando un incremento de la desigualdad social en dicho país.

Para tratar de salvar el declive imperial que vive EEUU, esta potencia no ha dudado en sacrificar a sus socios, como la UE o Japón. En lo que concierne a la UE, la guerra contra Rusia en Ucrania sirvió a EEUU para venderle a Europa el gas natural cuatro veces más caro que el gas ruso, liquidando la industria alemana, que en 2025 ha destruido 120 mil puestos de trabajo. Al sometimiento de la economía europea, para tratar de salvar a los monopolios norteamericanos, sobre todo los del sector automovilístico, hay que añadir la dependencia militar de Europa con respecto de los EEUU, hecho que también ha implicado la exigencia de EEUU de que Europa incremente el gasto militar al 5% del PIB, obteniendo una transferencia de riqueza en favor del complejo militar-industrial proveniente de Europa, o lo que es lo mismo, proveniente de los proletarios europeos que sufrimos ingentes recortes sociales y constatamos cómo se desmantelan los servicios públicos.

Con respecto de las potencias hegemónicas, China se halla sumida en una importante crisis inmobiliaria que tiene impacto en su sistema financiero, que endeuda al Estado que arrastra una deuda de 18,7 billones de dólares, el 300% del PIB chino. Crisis inmobiliaria que impide que los gobiernos locales obtengan ingresos al no poder vender suelo y donde se devalúa la riqueza de las familias y azota al sector de la construcción, arrastrando a China a una crisis de demanda, de consumo llevando al país a una crisis deflacionaria. La economía rusa es una economía militarizada, donde el coste de la guerra dirigida por la élite burguesa contra la OTAN la está sufragando el pueblo, con una crisis demográfica notable como consecuencia de la reversión al capitalismo de Rusia, que implicó una drástica reducción de nacimientos en la década de los 90s del siglo pasado, existiendo un número bajo de mujeres en edad fértil hoy que incide en la natalidad, no garantizando la tasa de reemplazo y, por tanto, produciéndose un envejecimiento importante de la población, que conlleva una falta de mano de obra acentuada, además, por la emigración y el reclutamiento para la guerra.

En base a lo expuesto, el VI Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve que:

  • Las potencias imperialistas – emergentes y decadentes – están confrontándose en todos los terrenos desde la debilidad, jugándose la supervivencia, y no desde la fortaleza y esto es así porque lo que está en bancarrota es el sistema capitalista en su fase monopolista. Por ello cada día los países imperialistas avanzan hacia la militarización de sus economías y, como todo en economía tiene una contrapartida, la demolición de todo derecho de los trabajadores, de los servicios públicos, un mayor empobrecimiento del proletariado.

  • La única salida que tiene el imperialismo para sostenerse artificiosamente es la guerra imperialista.

  • El imperialismo, por mal que esté, no cae por su peso, no perece por sí solo. Al imperialismo hay que aniquilarlo y es el proletariado, armado con la organización y la ideología marxista-leninista, quien únicamente puede realizar dicha misión histórica, derrocándolo y construyendo el socialismo. Para ello, es esencial que los marxistas-leninistas construyamos un nuevo movimiento comunista internacional, labor en la que nuestro Partido está comprometido.

 

 Madrid, 31 de enero de 2026

VI PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El ICE y el imperialismo

La contradicción antagónica a nivel mundial se da entre el imperialismo y el socialismo. Con el imperialismo no se puede negociar. Es la fusión del capital financiero e industrial llevado hasta el extremo de que, una vez conquistado el territorio donde se desarrolla su comercio, se lanza a la guerra de rapiña en busca de nuevos mercados y materias primas para un nuevo reparto del mundo. Este nuevo reparto lleva a choques y tensiones entre los distintos bloques imperialistas en las que el proletariado siempre pone los muertos para su beneficio privado. Al imperialismo le sobran millones de vidas de obreros que deben ser cremadas para conseguir materias primas y mantener incólume su sistema de explotación.

El capitalismo, en su fase imperialista, chorrea sangre, muerte y miseria, que es lo único que puede ofrecer a la clase obrera. En el imperialismo, los mismos flujos migratorios que provocan sus guerras de rapiña, son luego fuertemente reprimidos y se venden como una amenaza a la identidad nacional en un sistema que se desarrolla más allá de las fronteras. Se da la paradoja de que las mercancías pueden circular libremente allende fronteras pero no así los seres humanos. Un ejemplo de ello lo vemos en el ICE norteamericano, cuyo objetivo es disciplinar y controlar a la mano de obra migrante con el fin de atemorizarlos para explotarlos mejor. El ICE está vinculado a centros de detención privados y contratos lucrativos, regados de dinero público, que convierten la detención y la deportación en un negocio. Además, es un intento desesperado de introducir el racismo y nacionalismo a ultranza, el fascismo que es la unión de ambas cosas, para medrar contra la clase obrera para beneficio del capital, un intento de introducir la división entre la clase obrera que carece de conciencia de clase. Y es que cuando el capitalismo llega a su fase imperialista, no tiene otra salida que el fascismo. El fascismo es su lenguaje pero también la muestra de su debilidad al entrar en bancarrota, los estertores de la bestia herida de muerte.

El ICE no es más que un nuevo síntoma de la desarmonización de las fuerzas productivas en la estrechez de las relaciones de producción capitalistas y de la apropiación privada del trabajo social, un intento de cremar millones de vidas proletarias que no puede introducir en su sistema productivo. Al imperialismo hay que combatirlo sin cuartel y la única alternativa para la clase obrera, foránea o nacional, es su plena unidad en la construcción del socialismo. Mientras no se dé, el capital seguirá perpetrando, mediante sus distintos sicarios armados, todas sus fechorías y la contradicción imperialismo vs. socialismo caerá en manos del imperialismo con todas sus consecuencias para la clase obrera.

El imperialismo, decía Lenin, es la antesala de la revolución proletaria ya que lleva la contradicción del imperialismo con el socialismo hasta el extremo. En este escenario, la clase obrera en EEUU se empieza a organizar contra esta violencia sistemática contra sus hermanos de clase. No sería extraño que, mediante formas más elevadas de organización, implosionara una revolución en su seno ahora que la burguesía norteamericana, encarnada en sus monopolios, muestra todos los síntomas de debilidad. Para ello necesitarán un partido revolucionario de vanguardia, el partido comunista.

El PCOE, desde el internacionalismo proletario, hace un llamamiento a la organización del proletariado estadounidense en consecución de su plena libertad y del fin de la explotación y la guerra contra sus hermanos de clase. Desde el PCOE exigimos el fin de la policía migratoria y la conquista de los derechos plenos de la clase obrera en Estados Unidos y el resto del mundo, que no llegará de otra forma que a través de la revolución proletaria.

 

¡Por el fin de la violencia imperialista!

¡Proletarios del mundo, uníos!

¡Socialismo o barbarie!

 

Comisión de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Nueva detención de sindicalistas en Puertollano

Karl Marx (El dieciocho brumario Luís Bonaparte, 1852) dijo “la historia se repite dos veces, la primera como tragedia y la segunda como farsa”. En el Estado español, una vez más, se repite la historia como tragedia y como farsa. Después de una serie infinita de represión contra el sindicalismo de clase, como hemos podido ver ya en las seis de la Suiza o en el metal de Cádiz, se abre un nuevo capítulo con los dieciséis detenidos en Puertollano. El caso deja ver a las claras las entrañas netamente fascistas del Estado español y del autodenominado gobierno más progresista de la historia con la lamebotas de la ministra de trabajo, Yolanda Díaz, a la cabeza.

Siempre se usa el mismo método. Al cabo de un tiempo prolongado desde los hechos consumados se procede a la detención de los obreros, lo que implica un estudio de las condiciones más lesivas y una organización sistemática de la represión. Por eso, esta actuación no le es extraña al PCOE, ya que cada vez que la clase obrera llega a un nivel concreto de organización y presión contra los capitalistas, el estado burgués ejecuta sus métodos represivos contra quien ose ponerle a prueba. Cada vez que la clase obrera no se conforma con la precariedad en un sistema de explotación y con un destino de injusticia como norma, reciben la violencia de los explotadores encarnada en unos poderes, judicial, legislativo y ejecutivo, que demuestran, una vez más, que no existe separación alguna entre ellos cuando se trata de defender los intereses de clase de la burguesía. Y decimos que no nos extraña porque no son un hecho aislado sino fruto de una estrategia que se repite sostenida en el tiempo, la desmovilización por el miedo. No olvidemos que actualmente hay en el Estado español más de doscientos presos políticos y algunos condenados a morir en las cárceles, porque enfrentan largas condenas con problemas de salud muy graves.

Cada detenido se convierte así en un mensaje a la clase obrera para desmovilizarla, añadido todo esto a la introducción como Caballo de Troya de los sindicatos amarillos que son verdaderos apéndices del estado burgués. Frente a un sistema que protege la apropiación privada del trabajo social y que criminaliza las protestas y las formas organizativas para la superación del modo de producción capitalista, desde el PCOE expresamos nuestra más profunda solidaridad con los detenidos acusados de desarrollar un trabajo sindical de clase, que es por lo que se les criminaliza, muy alejado del sindicalismo amarillo como pata de infiltración de estamentos burgueses dentro del corazón de la clase obrera.

Desde el PCOE exigimos el fin de la represión, la puesta en libertad sin cargos de los detenidos y la constatación por medio de las detenciones de la dictadura del capital sobre la clase obrera cuyo nuevo atropello la hace más visible. El Estado español, por mucha represión con la que responda, no podrá parar jamás la ola de nuevas reivindicaciones futuras porque mientras haya explotación habrá resistencia. Cada centro de trabajo, cada asociación política y cada obrero debe ponerse en pie de guerra porque la represión no nos asusta, nos hermana.

 

¡La lucha continúa!

¡Libertad para los detenidos!

¡Solidaridad con el sindicalismo de clase!

Comisión de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




El problema artificial de la vivienda

El Artículo 47 de la Constitución Española sobre el derecho a la vivienda, uno más, no es más que papel mojado y es la consecuencia directa de una forma de estado que está al servicio del capital. Como cualquier bien bajo el capitalismo, la vivienda no es una excepción y pasa a convertirse de derecho básico a mercancía, como no puede ser de otra manera bajo el capitalismo. Este funcionamiento da vía libre a la especulación y el acaparamiento de viviendas por parte de fondos buitre y rentistas, que profundizan la desigualdad social y expulsan a amplios sectores de la clase obrera en un escenario donde se impone la lógica de beneficio por encima de la vida de las personas. Una vez más asistimos a la contradicción de que cuando más aumenta el capital, más miseria se crea entre la clase obrera porque, mientras más viviendas vacías existen, millones de trabajadores carecen de un lugar donde vivir. Se trata de crisis en medio de la abundancia. Como todo lo que cae en manos de la burguesía, la necesidad básica se convierte en un problema para la clase obrera, al convertir la vivienda en un activo financiero del que extraen beneficio sin producir valor real.

La lógica del mercado impuesta a la vivienda, provoca un proceder completamente anárquico, que reduce artificialmente la oferta para encarecer el precio de la vivienda con destino al beneficio privado y la especulación, en un escenario donde no es la escasez de parque inmobiliario el problema, sino su uso, gestión y distribución. Además, como vimos en la explosión de la burbuja de 2008 y en algunos casos más actuales como el del Bloque Orsola en Barcelona, la administración sólo sirve para inyectar dinero público hacia capitales privados, cosa que no debe extrañarnos porque es la función de los gobiernos bajo la democracia burguesa. El último episodio se da bajo el autodenominado gobierno más progresista de la historia que condonará el 100% de IRPF a los rentistas que no suban el alquiler a los inquilinos. Se da así la contradicción que el dinero público se destina a proteger al capital financiero antes que a las familias desahuciadas, lo que muestra a las claras las características de la dictadura del capital bajo la democracia burguesa. Mientras tanto, por parte de la clase obrera, la precariedad laboral y los salarios de hambre impiden el acceso a la vivienda, lo que se refleja en un aumento exponencial de los obreros en situación de calle, la multiplicación de los desahucios y el aumento de las viviendas vacías.

Desde el PCOE tenemos claro que no existe una solución definitiva que no pase por la superación del modelo de producción capitalista, que ha colapsado hace tiempo y del que la vivienda es solamente uno más de sus síntomas inhumanos para la gran mayoría de la población. Sólo el Socialismo es capaz de desmercantilizar el bien básico de la vivienda mediante una reforma urbana que nacionalice y expropie a los especuladores todo el parque de viviendas para ponerlo al servicio de la única clase que produce valor, la clase obrera. Por lo tanto, la extinción de todo este estado de cosas que violenta a la clase obrera, pasa por métodos revolucionarios que conquisten un estado obrero que imponga su dictadura de clase contra los especuladores y los chupasangres y que se dirige hacia ello con el fortalecimiento del partido comunista.

 

¡Por la reforma urbana y la dictadura del proletariado!

¡Contra la especulación, construye el socialismo!

¡Obrero y estudiante, únete al PCOE!

Comisión de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




La pobreza infantil en España

La pobreza infantil en España afecta ya al 29% de la infancia. Uno de cada cuatro niños está bajo un riesgo multifactorial (alimenticio, económico, energético, etc.) en un país que produce riqueza de sobra. Este dato no puede interpretarse como un problema aislado o accidental porque es una consecuencia estructural del sistema capitalista. La base del problema reposa sobre el modo de producir capitalista que socializa la producción, pero privatiza la ganancia. Los niños en pobreza infantil no lo son por realidades familiares complejas, sino que lo son por el aumento del grado de explotación sobre las familias trabajadoras, el aumento de la tasa de precariedad laboral y la apropiación privada del trabajo social. Por lo tanto, hay que poner la vista sobre las relaciones de clase, la distribución de la riqueza y, muy importante, el estado burgués, cuya función solo es derivar dinero público a intereses privados, dejando en la estacada al 29% de los hijos de la clase obrera. El estado burgués se instituye en garante de los intereses del capital, externaliza servicios básicos y, como contrapeso, aplica políticas sociales insuficientes y paliativas, en un intento de alargar un poco más la vida de un sistema en bancarrota.

Llegados a este punto podemos afirmar que existe la pobreza infantil porque existe el capitalismo. La infancia precarizada sufre así una doble explotación sobre sus vidas, por su clase social y por su dependencia económica, al mismo tiempo que le garantiza al capitalismo la futura mano de obra barata y su ejército industrial de reserva, en un modelo productivo donde se reproducirán y perpetuarán las diferencias. Mientras, la estrategia de la burguesía, a través de su estado y sus medios de comunicación, es la de hablar de exclusión sin cuestionar el sistema, culpabilizando a las familias o, directamente mandarlos a la beneficencia sin cuestionar su sistema de producción y las diferencias sociales que se reproducen y agrandan en el modelo productivo capitalista.

Por lo tanto, la erradicación de la pobreza infantil, una sola de las aristas que reproducen las desigualdades sociales debido a la apropiación privada del trabajo social, tienen una solución común al resto de violencias que sufre la clase obrera por parte de la burguesía, esto es, la superación del modelo productivo capitalista hacia un modelo de apropiación social del trabajo social, el socialismo, que pasa por la expropiación de los expropiadores y su modelo productivo, la socialización de los medios de producción y la planificación de la producción hacia un sistema que excluya la ganancia privada, hacia una economía que prime el bienestar de la inmensa mayoría productiva, la única que produce valor, la clase obrera. El PCOE tiene claro que para terminar con la pobreza infantil no hay otro camino que la destrucción del estado burgués para sustituirlo por un gobierno obrero que extinga las contradicciones de clase y a las clases mismas y, con su extinción, el proletariado se extinga también como clase y con ella el propio estado. Esto pasa por la organización de la clase obrera dentro de la vanguardia revolucionaria que guíe a las masas hacia la emancipación de todos los hermanos de clase con conciencia política y llegue al total de los elementos de la clase obrera. El PCOE actúa de escuela de cuadros hacia la superación del sistema capitalista y la conquista de espacios de poder obrero. Únete a nuestras filas.

 

¡No es pobreza infantil, son vidas precarizadas!

¡Sólo el socialismo puede terminar con las desigualdades!

¡Socialismo o barbarie!

 

Comisión de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Las tres personas sin hogar que han muerto en Barcelona y Badalona durante la ola de frío han sido asesinadas [ESP/CAT]

Según la Fundació Arrels cerca de 5.000 personas no tienen casa en Barcelona. De esas 5.000, más de 1.300 duermen en la calle, más de 2.800 se refugian en recursos públicos o privados que existen en la ciudad y 536 viven en asentamientos informales y en locales en desuso.

Durante esta última ola de frío, tres personas sin casa han muerto en Barcelona y Badalona. Todo esto mientras Albiol llevaba a cabo operativas fascistas en el B9 dejando a 400 personas más a la intemperie, sin alternativa habitacional, con la excusa de proteger el derecho a la propiedad privada. Cabe destacar que, según el Censo de viviendas vacías de Barcelona, se han detectado en torno a 10.052 viviendas en desuso en la ciudad.

A cualquier persona con un mínimo de decencia y a la que la propaganda capitalista no le haya podrido del todo el humanismo, le herviría la sangre ante estos datos. Cualquier trabajadora o trabajador con un mínimo de raciocinio sabe que tanto ella o él y los suyos, están más cerca de ser una de las tres personas asesinadas de frío en la calle, que ser el propietario de más de 4 pisos en la ciudad.

Desde la cèl·lula Joan Comorera de Barcelona del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC) condenamos tanto al Ayuntamiento de Barcelona del PSC como al de Badalona del PP por desatender, desamparar y asesinar a sus propios ciudadanos mientras ofrecen barra libre a los grandes propietarios para que se adueñen de la ciudad. Así mismo animamos a toda aquella y todo aquel que se indigne antes este tipo de situaciones a que engrose las filas del Partido porque hasta que no liquidemos sus lógicas burguesas y asesinas, la clase obrera y las clases populares no tenemos futuro ni garantía de una vida digna. O avanzamos hacia el socialismo o sólo nos queda la barbarie capitalista.

 

¡Nadie más en la calle!

¡Por nuestras asesinadas y asesinados!

¡Socialismo o barbarie!

Cèl·lula Joan Comorera de Barcelona del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC)

Les tres persones sense llar que han mort a Barcelona i Badalona durant l’onada de fred han estat assassinades

Segons la Fundació Arrels, prop de 5.000 persones no tenen casa a Barcelona. D’aquestes 5.000, més de 1.300 dormen al carrer, més de 2.800 es refugien en recursos públics o privats que existeixen a la ciutat i 536 viuen en assentaments informals i en locals en desús.

Durant aquesta última onada de fred, tres persones sense llar han mort a Barcelona i Badalona. Tot això mentre Albiol duia a terme operatius feixistes al B9, deixant 400 persones més a la intempèrie, sense alternativa residencial, amb l’excusa de protegir el dret a la propietat privada. Cal destacar que, segons el Cens d’habitatges buits de Barcelona, s’han detectat al voltant de 10.052 habitatges en desús a la ciutat.

A qualsevol persona amb un mínim de decència i a qui la propaganda capitalista no li hagi podrit del tot l’humanisme, li bulliria la sang davant d’aquestes dades. Qualsevol treballadora o treballador amb un mínim de raciocini sap que tant ella o ell i els seus, estan més a prop de ser una de les tres persones assassinades pel fred al carrer que no pas de ser el propietari de més de 4 pisos a la ciutat.

Des de la cèl·lula Joan Comorera de Barcelona del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC) condemnem tant l’Ajuntament de Barcelona del PSC com el de Badalona del PP per desatendre, desemparar i assassinar els seus propis ciutadans mentre ofereixen barra lliure als grans propietaris perquè s’apoderin de la ciutat. Així mateix, animem tota aquella i tot aquell que s’indigni davant aquest tipus de situacions a engruixir les files del Partit, perquè fins que no liquidem les seves lògiques burgeses i assassines, la classe obrera i les classes populars no tenim futur ni garantia d’una vida digna. O avancem cap al socialisme o només ens queda la barbàrie capitalista.

 

Ningú més al carrer!

Per les nostres assassinades i assassinats!

Socialisme o barbàrie!

Cèl·lula Joan Comorera de Barcelona del Partit Comunista Obrer de Catalunya (PCOC)




Sobre Venezuela, el antiimperialismo como nueva formulación del oportunismo y el socialismo

Sin duda, para que haya verdaderamente una revolución socialista, es necesario romper completamente la maquinaria del estado burgués, abolirlo junto con las relaciones de producción capitalistas socializando los medios de producción a través del nuevo estado proletario, socialista, instrumento de poder del proletariado por el que se adueña de los medios de producción y reprimir a la burguesía al objeto de acabar con ella como clase social. No hacerlo, intentar modificar el estado burgués a base de decretos y reformas, permitiendo la base económica capitalista y manteniendo plenos derechos la burguesía, no solo es contrario a lo que es una revolución socialista, sino a los principios cardinales del marxismo-leninismo, permitiendo que la burguesía mantenga el poder y facilitando la intervención de la reacción, del imperialismo. Esto es lo que acontece, por ejemplo, en Venezuela que trata de emanciparse nacionalmente pero que no ha roto nunca con el capitalismo, la Revolución Bolivariana es un proceso de liberación nacional, de lucha por su soberanía nacional sin romper con el sistema capitalista, con la propiedad privada sobre los medios de producción.

En la Revolución Bolivariana, una gran parte de la burguesía fue integrada en el bloque del poder y se reprodujeron las desigualdades y prácticas clientelares propias de la democracia burguesa. En lo económico, se fio todo a la renta petrolera, lo que no permitió diversificar la economía y generar un modelo rentista y dependiente, en un escenario de alta volatilidad, en lugar de potenciar el poder obrero sobre la producción para crear una base productiva socialista. La dislocación y el revisionismo de la ciencia obrera, el marxismo-leninismo, ha sido total como vemos en este ejemplo (https://youtu.be/2bIl4Uii5GI?si=ZhW3G_MZK5dblOWf). El proyecto, que se presentó como una tribuna antiimperialista, por no haber borrado a la burguesía del control del poder habiendo creado un estado proletario y socialista, ni al acabar con la propiedad privada sobre los medios de producción, deja bien patente que una parte de lo que se denomina antiimperialismo, equiparando tramposamente imperialismo únicamente con EEUU, no es propiamente antiimperialista ni, mucho menos anticapitalista, sino que lo que pretenden es cambiar el orden actual imperialista sin acabar con el capitalismo ni su formación socioeconómica; o lo que es lo mismo, un ejercicio de idealismo burgués pretendiendo frenar y hacer retroceder la rueda de la historia, creyendo que el imperialismo se puede revertir por un capitalismo premonopolista donde la burguesía nacional juegue su papel y se respete la soberanía nacional por los monopolios imperialistas cuando el imperialismo es la consecuencia del desarrollo del capitalismo premonopolista, de la concentración del capital y la conformación de los monopolios. De hecho la agresión contra Venezuela es la expresión clara de la necesidad del imperialismo norteamericano para poder rehacerse de su bancarrota, y tratar de competir con otras potencias imperialistas emergentes, de apropiarse de los recursos de las naciones latinoamericanas, adueñándose del continente americano, desde el Polo Norte al Polo Sur, de la negación del ideario del pensamiento chavista, demostrándose que la lucha por la emancipación nacional es incompleta si esta lucha no es por el socialismo, y el socialismo y su desarrollo es el que progresivamente irá resolviendo las diferencias sociales y nacionales, construyendo un mundo sin explotación donde la igualdad plena será la ley para la humanidad. Venezuela en el trance histórico que vive hoy, para hacer respetar su soberanía y para fortalecerse frente al imperialismo, sin duda deberá fortalecer a la clase revolucionaria, al proletariado en alianza con el campesinado, desarrollando auténtico poder popular donde la clase mayoritaria y revolucionaria, que es lo que verdaderamente constituye el pueblo, sea quien responda a la amenaza criminal imperialista. Y para que haya un auténtico poder popular, del proletariado y del campesinado pobre, la base económica tiene que estar a disposición de la clase revolucionaria, esto es, debe ser socialista.

Con el imperialismo no se puede transar, hay que combatirlo sin cuartel, y ese combate es construir la única alternativa real que hay al imperialismo, el socialismo. La única manera de armonizar el desarrollo de las fuerzas productivas con la estrechez de las relaciones de producción capitalistas, con la propiedad privada sobre los medios de producción, pasa o por el socialismo – liquidando las relaciones de producción capitalistas y socializando los medios de producción – o por  el imperialismo – destruyendo fuerza de trabajo asesinando a millones de seres humanos, pueblos enteros mediante la guerra y la explotación capitalista -, pasa por la construcción de la igualdad plena – socialismo como fase de comunismo inmaduro y la fase posterior comunista – o la concentración de la riqueza en un puñado de manos que es el camino del imperialismo. Por tanto, la consigna ¡Socialismo o barbarie!, es la consigna vigente y que realmente rige en el mundo actual.

En el mundo actual, que va flechado hacia una nueva conflagración mundial como consecuencia de un choque de las potencias imperialistas por un nuevo reparto mundial, el oportunismo dentro del movimiento comunista hace bandera del interclasismo, de la alianza con la burguesía, con aquellos que abjuran del socialismo y que incluso son enemigos de éste, y que bajo ningún concepto pretenden que el mundo avance por la senda de la construcción del socialismo, empleando para ello la consigna del antiimperialismo, ubicando como imperialistas a EEUU y a sus socios, blanqueando a las potencias imperialistas “emergentes” y encontrando en este antiimperialismo un subterfugio para aliarse con la burguesía, renunciando al socialismo, negando de facto como clase revolucionaria al proletariado y negando como instrumento para la lucha de clases al partido marxista-leninista, al movimiento comunista, a la unidad de los comunistas. ¿Cuál es la clase social revolucionaria en el movimiento antiimperialista que pregonan esta panda de oportunistas y qué base económica pretenden construir esos que defienden el antiimperialismo como formulación oportunista de alianza con la burguesía? ¿Acaso China, Rusia o la burguesía venezolana, por poner un ejemplo, pretenden construir el socialismo y reconocen al proletariado como sujeto revolucionario constructor del nuevo mundo socialista y comunista? ¿Acaso pretenden acabar con la formación socioeconómica imperialista? ¡Es evidente que no!

Hoy el mundo tiene dos caminos, o el camino de la barbarie que es el camino del imperialismo, o el camino del socialismo que es la construcción de un mundo de iguales donde los recursos económicos y naturales están al servicio del proletariado y del campesinado pobre y donde la burguesía no tiene otro camino que su extinción. Y todo aquél que diga que hay otra vía, o que utilice subterfugios para aliarse con la burguesía no está por el socialismo sino por darle vida al imperialismo, por muy antiimperialista que se denomine.

 

¡Por la construcción de un Movimiento Comunista Internacional depurado de todo tipo de oportunismo!

¡Por la dictadura del proletariado!

¡Socialismo o Barbarie!

 

Barcelona, 7 de enero de 2026

Comisión de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)