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Oportunistas, obtusos y ciegos: La revolución ya está en marcha, aunque no lo vean

En el “Prólogo de la contribución a la crítica de la economía política”, a principios de 1859, Marx hace una síntesis magistral de sus indagaciones, de la relación entre el Estado y la Economía o cómo la “sociedad civil” no es un reflejo del espíritu humano sino de la base o estructura económica. Dicha síntesis, leída 162 años después demuestra no sólo la certeza de la ciencia de Marx, sino que, sin duda, nos encontramos ante la mente más preclara que haya parido el ser humano. Señala Marx:

en la producción social de su vida, los hombres contraen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción, que corresponden a una determinada fase de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia. Al llegar a una determinada fase de desarrollo, las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes, o, lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta allí. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas suyas. Y se abre así una época de revolución social. Al cambiar la base económica, se revoluciona, más o menos rápidamente, toda la inmensa superestructura erigida sobre ella. Cuando se estudian esas revoluciones, hay que distinguir siempre entre los cambios materiales ocurridos en las condiciones económicas de producción y que pueden apreciarse con la exactitud propia de las ciencias naturales, y las formas jurídicas, políticas, religiosas, artísticas o filosóficas, en una palabra, las formas ideológicas en que los hombres adquieren conciencia de este conflicto y luchan por resolverlo. Y del mismo modo que no podemos juzgar a un individuo por lo que él piensa de sí, no podemos juzgar tampoco a estas épocas de revolución por su conciencia, sino que, por el contrario, hay que explicarse esta conciencia por las contradicciones de la vida material, por el conflicto existente entre las fuerzas productivas sociales y las relaciones de producción. Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más altas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado en el seno de la propia sociedad antigua. Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, pues, bien miradas las cosas, vemos siempre que estos objetivos sólo brotan cuando ya se dan, o por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización.” [1]

Este extracto condensa de manera sintética la esencia del materialismo histórico, de tal modo que concibe a la historia como un proceso regular y continuo donde las formaciones socioeconómicas se suceden por el desarrollo de la base económica, mostrando con precisión cuales son los puntos de “ebullición” o revolucionarios que se producen en la base y que hacen que se produzcan los cambios en las formaciones socioeconómicas concibiéndose la sociedad como un ser en permanente evolución o desarrollo.

Partiendo de la ciencia del marxismo-leninismo, y de este extracto que condensa enciclopedias de teoría y que es una lección de práctica magistral sintetizada por Marx, debemos analizar, con motivo del día en el que se conmemora el 43º aniversario de la Constitución de 1978 por el que el Estado franquista fue maquillado como “estado democrático” gracias a la traición perpetrada por el oportunismo – en aquel momento histórico encarnado por PCE y PSOE – contra la clase obrera, lo que dicen unos y otros – reaccionarios, por un lado, y el oportunismo por el otro – y calibrar, siguiendo el método de análisis del desarrollo de la historia y de la sociedad de Marx, dichos planteamientos.

La posición de los herederos de Franco –PP y sus diferentes marcas, ya sean verde o naranja– así como aquéllos que, siendo tan reaccionarios como los fascistas, se colocan ropajes socialdemócratas -PSOE- para engañar al pueblo demostrándose que tanto unos como otros son iguales de lacayos de los monopolios – coinciden todos ellos en la defensa a ultranza de la Constitución de 1978, en su veneración.

 

Sin duda la posición de los dos partidos por excelencia de los monopolios, de la banca, es la de cumplimiento a rajatabla de la misma, señal inequívoca de que el gran triunfador en lo que se llamó periodo de Transición fueron los monopolios, los mismos que siempre apoyaron y sostuvieron al fascista Franco. Y señal inequívoca de que la Constitución de 1978 define y expresa la voluntad de los monopolios y sus intereses. Estos esbirros de los monopolios contemplan la Constitución de 1978 como la solución para todos los problemas del país, sin embargo, los hechos acontecidos durante estos 43 años evidencian no solo un agotamiento del capitalismo monopolista de Estado en España, sino cómo los problemas que trataron de cerrar en falso con la traición de 1978 siguen latentes y exacerbados. Es evidente que para ellos país es sinónimo de su clase social y de sus intereses económicos que no son otros que los del gran capital.

Pero ellos mismos han demostrado, con hechos, que dicha Constitución no sólo no es la solución para los problemas de la mayoría, de la clase obrera, sino que tan siquiera ha sido suficiente para ellos mismos pues, durante estos años, han tenido que ir modificándola para adaptarla a la agudización de la explotación de los monopolios así como para reprimir al pueblo, no solo transformándola mediante las sucesivas redacciones de leyes orgánicas (que es la forma en la que se implementan los artículos constitucionales), sino también para desplazar parte de la soberanía del Estado en favor de instituciones imperialistas supranacionales que son las que marcan tanto las políticas económicas como belicistas del bloque imperialista en el que se halla integrado el capitalismo monopolista de Estado español. Por tanto, esa Constitución que dicen que es inamovible, no ha cesado de moverse siempre que le ha sido necesario a los monopolios. Algo lógico, por otro lado, pues “la burguesía no puede existir sino a condición de revolucionar incesantemente los instrumentos de producción y, por consiguiente, las relaciones de producción, y con ello todas las relaciones sociales.” [2] Y ello se visualiza perfectamente donde la concentración extrema del capital, donde la acentuación de la putrefacción del capitalismo estrangula no sólo a la clase obrera sino a capas más importantes de la burguesía, propiciando que los consensos que los monopolios y las diferentes facciones de la burguesía sellaron en el 78 hayan saltado por los aires. La concentración de capital provoca que grandes partes de la pequeña y mediana burguesía sean arrojadas a la ruina. Por otro lado, la incardinación e integración plena de los monopolios en las estructuras imperialistas internacionales y los consiguientes cambios jurídicos que armonizan la superestructura con el desarrollo de la base imperialista hacen que las burguesías periféricas de las naciones oprimidas contemplen como caen sus prebendas y cómo los monopolios arrasan sus feudos y les arrebatan parte de las plusvalías que antaño acumulaban estas, produciéndose el consiguiente choque.

Algunos partidos nacionalistas, ya sean abiertamente de derechas, como JxCat, como de “izquierda” como ERC, EH-Bildu, CUP o BNG, suscribieron para el día 6 de diciembre un documento, “Declaración: 43 Aniversario de la Constitución Española”. En dicha Declaración, estas organizaciones señalan que la Constitución es hija “de un referéndum constitucional, condicionado por la transición impuesta por la estructura fáctica heredada del franquismo, con la Monarquía Borbónica al frente” [3] y concluyen que “esta Constitución se sitúa como impedimento estructural de un futuro en democracia para nuestras naciones, siendo indispensable su reforma radical tanto en modelo de Estado como en derechos sociales (…) Seguiremos demandando y luchando por exigir al Estado un modelo que, desde el reconocimiento de la plurinacionalidad del Estado y del derecho de autodeterminación de los pueblos, permita a la ciudadanía de nuestros respectivos pueblos decidir democráticamente su modelo político y relación con el Estado. Somos naciones y queremos decidir democráticamente nuestro futuro.” [4]

Nadie que tenga la más ligera noción de lo que es una nación, de su definición, puede negar que Cataluña, Galicia o el País Vasco son naciones. El problema para estas naciones es que son naciones postergadas “que ya no se constituyen en Estados nacionales independientes: tropiezan con la poderosísima resistencia que les oponen las capas dirigentes de las naciones dominantes, las cuales se hallan desde hace largo tiempo a la cabeza del Estado”. [5]

La nación no es simplemente una categoría histórica, sino una categoría histórica de una determinada época, de la época del capitalismo ascensional. El proceso de liquidación del feudalismo y de desarrollo del capitalismo es, al mismo tiempo, el proceso en que los hombres se constituyen en naciones. (…) Pero allí, la formación de naciones significaba, al mismo tiempo, su transformación en Estados nacionales independientes.” [6]

Sin duda, Cataluña, Galicia o el País Vasco son naciones oprimidas, en tanto se les está negando su derecho a la autodeterminación. ¿Pero son una nación oprimida por el Estado español únicamente – es decir, por la burguesía del Estado opresor – o es oprimida también, y fundamentalmente, por el imperialismo, por los monopolios?

El capitalismo hoy no se encuentra en la fase de capitalismo ascensional, no se encuentra en la fase en la que se daban las condiciones para el surgimiento de las naciones que se constituyesen libremente en Estados-nación. Hoy nos encontramos en la fase putrefacta, monopolista del capitalismo donde un puñado de manos, de monopolios, son los que controlan el mercado mundial y dirigen con puño de acero el mundo desde instituciones imperialistas supranacionales – como por ejemplo es la Comisión Trilateral, el Club Bildelberg, Foro de Davos, etcétera, – siendo los Estados nación existentes auténticas marionetas, sucursales desde dónde se ejecutan lo que los organismos imperialistas supranacionales de los monopolios dictan.

A diferencia de la fase de capitalismo ascensional que es el periodo de alumbramiento de las naciones y la constitución de estas en Estados-nación, desde finales del siglo XIX “el capital se ha hecho internacional y monopolista. El mundo está ya repartido entre un puñado de grandes potencias, es decir, de potencias que prosperan en el gran saqueo y opresión de las naciones.” [7]

Las asociaciones monopolistas de capitalistas – cartels, sindicatos, trusts – se reparten entre sí, en primer lugar, el mercado interior, apoderándose de un modo más o menos completo de la producción del país. Pero bajo el capitalismo el mercado interior está inevitablemente enlazado con el exterior. Hace ya mucho que el capitalismo ha creado un mercado mundial. Y a medida que ha ido aumentando la exportación de capitales y se han ido ensanchando en todas las formas las relaciones con el extranjero y con las colonias y las ‘esferas de influencia’ de las más grandes asociaciones monopolistas, la marcha ‘natural’ de las cosas ha llevado al acuerdo universal entre las mismas, a la constitución de cártels mundiales.” [8]

El referéndum del 1 de octubre de 2017 y los hechos que acontecieron durante todo el mes de octubre de dicho año, así como antes del referéndum, demuestran la certeza del marxismo-leninismo, del mundo ya repartido en un puñado de monopolios que saquean inmisericordemente al mundo porque a día de hoy el mundo es exclusivamente suyo. Y por ello Puigdemont, Romeva y demás miembros del Govern de Catalunya trabajaron durante mucho tiempo las relaciones internacionales para que hubiera “un reconocimiento internacional”, siendo conscientes que el verdadero sujeto que autodeterminaría Cataluña, al igual que autodeterminaron determinados países de la Europa del Este tras la caída de la URSS a pesar de que los pueblos estuvieran en contra de las separaciones, no sería el pueblo catalán sino las potencias imperialistas, los monopolios. Si los EEUU, Rusia, China, Alemania y demás potencias imperialistas hubieran reconocido el referéndum, o reconocieran sin referéndum la independencia de Cataluña poco importaría lo que dijera o hiciera el Estado español. Pero la cuestión está en que la gran burguesía vasca, así como la catalana, está integrada en las estructuras imperialistas a través de la burguesía monopolista del Estado español que, a su vez, forma parte de esos órganos de poder de los monopolios y es una obra directa de los monopolios que gobiernan el mundo, primero sosteniendo al asesino Franco tras la derrota de Hitler y, después, diseñando y realizando la Transición cuyo resultado padecemos desde hace más de 4 décadas.

El derecho de autodeterminación significa que sólo la propia nación tiene derecho a determinar sus destinos, que nadie tiene derecho a inmiscuirse por la fuerza en la vida de una nación, a destruir sus escuelas y demás instituciones, a atentar contra sus hábitos y costumbres, a poner trabas a su idioma, a restringir sus derechos (…) El derecho de autodeterminación significa que la nación puede organizarse conforme a sus deseos. Tiene derecho a organizar su vida según los principios de la autonomía. Tiene derecho a entrar en relaciones federativas con otras naciones. Tiene derecho a separarse por completo. La nación es soberana, y todas las naciones son iguales en derechos.” [9] ¿Acaso la nación española es hoy soberana cuando no tiene tan siquiera capacidad para establecer una política monetaria propia o realizar unos presupuestos generales sin intervención exterior? ¿De qué soberanía se puede hablar en el Estado español si existe una Constitución que define un Estado hija de una Transición hecha a imagen y semejanza de la CIA? “En todo momento, la Transición se tutela desde Washington y se maneja desde dentro del Régimen, para que la actualización del franquismo no se desborde. Y en esa tarea colaboran también destacados políticos de la oposición. La acción coordinada de la CIA y el SECED busca imponer la reforma controlada e impedir a toda costa la ruptura. Desde marzo del 72, en el SECED se sigue con detenimiento la evolución de cada ‘familia política’ que pretende participar en la Transición (…)” [10] “En 1975, poco antes de la muerte de Franco, el New York Times afirma que la CIA mantiene importantes relaciones con todos los partidos políticos españoles, incluido el PCE de Santiago Carrillo para buscar una salida al Régimen. Dos años más tarde, el secretario general de esta formación comunista será invitado a viajar a Estados Unidos, caso único en la historia de los partidos de este signo, cuyos dirigentes han tenido prohibida la entrada en los Estados Unidos desde siempre. (…) La principal preocupación de los norteamericanos es mantener bien amarrado el régimen de Franco con el menor coste político para ellos en el plano internacional. Los norteamericanos mantienen hilo directo con Laureano López Rodó y apoyan también la Operación Lolita, que prepara a Juan Carlos de Borbón para suceder al Generalísimo. Inmediatamente después de subir al trono, el monarca realiza su primer viaje oficial a los Estados Unidos, donde recibe el espaldarazo del Imperio”. [11]

Mientras existió la URSS los movimientos de liberación nacional tenían un apoyo firme en su lucha por su emancipación nacional para romper la opresión imperialista. Sin embargo, una vez implosiona la URSS y fenece y el imperialismo no encuentra obstáculo, lo que hacen todos estos partidos que dicen llamarse independentistas no es más que una prédica estéril con la que sólo desvían a la clase obrera de la lucha primaria y real, que no es otra que la lucha por acabar con el imperialismo y construir el socialismo.

La “Declaración: 43 Aniversario de la Constitución Española” suscrita por partidos que se autodenominan de izquierda, aunque hayan refrendado la política de Rajoy en la moción de censura de junio de 2018, no pasa de ser una engañifa más contra la clase obrera, una nueva traición donde se desvía a la clase obrera del auténtico responsable de que los derechos nacionales que exigen sean barrados y negados. Hoy la lucha estriba en socialismo o imperialismo, hoy o la emancipación es de clase o no habrá emancipación de ningún tipo y ello es así no porque lo digamos nosotros, sino porque el desarrollo de las fuerzas productivas establece unas relaciones sociales que nada tienen que ver con las que tienen en sus cabezas esas direcciones pequeñoburguesas, más preocupadas en erigirse las patas socialdemócratas de las nuevos Estado-nación que anhelan, que en constatar que la concentración, la centralización, la prevalencia del mercado internacional sobre los mercados nacionales, los cuales ya han sido arrasados por los monopolios, siendo el mundo, en realidad, un único mercado, que en ver que la burguesía monopolista practica el canibalismo no sólo con el proletariado, sino con vastas partes de la burguesía a la que devoran y empujan a la ruina. Todo ello entierra progresivamente la forma histórica de comunidad humana burguesa, la nación y el Estado burgués que se vinculan inexorablemente a los designios del imperialismo, que no son otros que su óbito.

La “pata izquierda” del sistema (PODEMOS-IU-PCE), una pléyade de oportunistas y socialdemócratas que anteponen sus intereses particulares a los intereses de la clase obrera, no dudan en abrazar a la reacción del Estado y, por tanto, colaboran en la represión y la explotación de la clase obrera – algo, por otro lado, refrendado tanto con su voto en el parlamento la política de los fascistas en la moción de censura al corrupto Rajoy el pasado 1 de junio de 2018, así como por su acción de Gobierno. Todo esto no es novedoso, es lo que llevan realizando desde hace más de 43 años.

Como buenos oportunistas que son, sus mensajes son totalmente contradictorios. Por un lado hablan de que la Constitución es papel mojado porque no se cumplen sus articulados consistentes en los supuestos derechos de la ciudadanía, por otro lado hablan de avanzar hacia un proceso constituyente. Dentro de esa amalgama de oportunistas, PODEMOS defiende una reforma constitucional que pivote sobre tres ejes: profundizar la democracia en la sociedad española acrecentando la participación electoral, dar una solución territorial (que para ellos pasa por el federalismo) y solventar la cuestión social, fórmula a la que estos personajes que se ocultan en la palabra para tapar su adhesión inquebrantable al imperialismo denominan “república solidaria, plurinacional y feminista”. Pero tras todo el follaje dialéctico de estos charlatanes, lo que comprobamos es su sometimiento lacayuno a los monopolios, a las instituciones y, totalmente clarificador es leer su programa con el que concurrieron a las elecciones generales de 2019 titulado “la historia la escribes tú” y, concretamente, lo que hay que hacer con el artículo 38 de la Constitución de 1978:

 

Quiere decir esto que para PODEMOS el capitalismo monopolista es sacrosanto. Quiere decir esto que para PODEMOS la propiedad privada sobre los medios de producción es sagrada y que los poderes públicos garanticen el capitalismo y la productividad en favor de los empresarios, o lo que es lo mismo, que si el pueblo osa ir contra el capitalismo el Estado no dude en restablecerlo, y para ello están las fuerzas represivas del Estado.

Por tanto, si PODEMOS no plantea cambiar la base económica es falso que pretenda transformar la sociedad pues es el ser social el que determina la conciencia social, la superestructura y no la charlatanería barata de sus dirigentes que lo único que hacen son ejercicios de ambigüedad y filibusterismo al objeto de engañar a los trabajadores y salvaguardar los intereses del gran capital. PODEMOS es tan defensor del capitalismo monopolista de estado como el PSOE, el PP y demás partidos burgueses y así lo acredita no solo su programa sino su acción de gobierno totalmente lacayuna a los monopolios y su régimen.

Por otro lado, IU habla abiertamente y sin ambages de III República. En el programa de esta organización y con el que se presentó a las elecciones generales de 2019, denominado “Programa para un país que lucha, programa para un país con futuro” apela a “una nueva Constitución hecha por el pueblo y para el pueblo” donde señala “algunas de las conquistas de la izquierda para el texto constitucional no son hoy más que papel mojado (…) En los últimos años son varios los síntomas del colapso del modelo, con una crisis económica y política que ha golpeado a la clase trabajadora y supone un vaciamiento de la democracia representativa al evidenciarse que las decisiones clave las adoptan las grandes fortunas, capaces de hundir o reflotar una moneda, los poderes económicos salvajes y carentes de control democrático, así como organismos europeos y mundiales que tampoco responden a ninguna legitimación democrática. Y con una crisis del modelo territorial cuyas costuras han saltado en Cataluña y que ha puesto de manifiesto la necesidad de un modelo territorial diferente. (…) Defendemos la República no solo por la Jefatura del Estado, sino porque es la afirmación de una radicalidad democrática: solo es legítimo el régimen que es república (…) No existe libertad si no se dan las condiciones materiales que la hagan posible (…) La libertad republicana es la ausencia de dominación, tanto en los ámbitos públicos como privados, por eso entendemos que el Estado republicano debe ser un Estado social y laico. Un Estado que ponga en el centro de su actuación la garantía de los derechos humanos, sin distinción de jerarquía ni relevancia entre ellos(…) Para ello, proponemos el inicio de un proceso constituyente que devuelva la voz y el poder de decisión de la ciudadanía (…) La III República se fundamentará en un modelo de Estado federal, defendiéndose el derecho de autodeterminación de los pueblos que conforman el Estado (…) tenemos como objetivo la consecución de una democracia avanzada en el marco de un Estado federal, republicano y solidario que amplie los marcos de libertad y participación y garantice el bienestar económico, social y cultural de los ciudadanos y ciudadanas”.

La indecencia de IU todavía es mayor a la de PODEMOS, y eso que en este último caso estamos hablando de niveles superlativos de indecencia, puesto que reconocen que “los poderes económicos”, como denominan a los monopolios, imponen sus dictados pasando por encima del pueblo, demostrándose que no hay más que la dictadura despiadada de los monopolios y, sin embargo, en lo concerniente a atacar la raíz de la forma de actuar de los monopolios, que no es otra que el pleno control sobre los medios de producción, IU no dice absolutamente nada como tampoco dice nada de salir de las agrupaciones imperialistas en las que el Estado español está presente. Nuevamente Marx desenmascara a estos farsantes que pretenden alterar y cambiar la superestructura sin alterar en lo absoluto la base económica, o lo que es lo mismo, el ser social. Si como dice IU “No existe libertad si no se dan las condiciones materiales que la hagan posible” y no toman medidas en el terreno económico para cambiar la base económica imperialista, la cual es la responsable de que la mayoría obrera esté despojada de los medios de producción y, por consiguiente, del acceso a los bienes materiales necesarios para la vida y por tanto sufren la explotación ¿Cómo pueden construir una libertad de algún tipo si la mayoría está sometida a los poseedores de los medios de producción sobre los que no se actúa en lo absoluto? Y, tras el indecente comportamiento de Rabell, Coscubiela y demás diputados en el Parlament de Catalunya en octubre de 2017, votando de manera pública en lugar de en secreto para que los instrumentos de represión del Estado – jueces en este caso – vieran claramente que votaban NO a la declaración que se sancionaba en el Parlament actuando como auténticos chivatos del Estado fascista es, cuanto menos obsceno, que hablen de derecho a la autodeterminación a la luz de su forma de actuar. Más adelante hablaremos del federalismo.

Los Partidos Comunistas

Llegados a este punto, lo que procede es valorar las soluciones y las consignas que los partidos comunistas dan con respecto del modelo de Estado que en estas fechas suelen reiterar.

Comprobamos que algunos de los partidos que se autodenominan comunistas reiteran consignas como la República democrática y popular, la República popular y federal, República federal, etcétera donde los términos federal, confederal y popular se llevan la estrella por su reiteración.

Hay organizaciones que lanzan la consigna de la república democrática y popular como vía hacia el socialismo. La república democrática y popular fue una forma de dictadura del proletariado que surgió y se desarrolló bajo unas condiciones que hoy no existen. El momento histórico de las repúblicas democráticas y populares fue aquél donde existía la URSS que otorgaba todo tipo de apoyo a dichas democracias populares. Se dieron en países, fundamentalmente, que pretendían realizar una transformación de la etapa de liberación nacional, de democratización y rompimiento con el imperialismo hacia el socialismo. Unos procesos que se dieron tras la victoria de la URSS contra el fascismo, donde capas de la pequeña y mediana burguesía del campo y de la ciudad se aliaron con el proletariado para deshacerse de la gran burguesía y los grandes terratenientes. Las condiciones internas y externas que se daban en aquel periodo histórico de la década de los 40s del siglo pasado tras la Segunda Guerra Mundial y la victoria de la URSS permitieron que cuajase la fórmula de la alianza del proletariado con parte de la pequeña y mediana burguesía que organizativamente se mostraba como un sistema multipartidista que representaba los intereses de las diferentes clases sociales que componían la alianza o frente popular.

Sin duda, las condiciones existentes hoy son diferentes: no existe la URSS, los monopolios han avanzado y han instalado al mundo en la reacción, la cual hoy no está a la defensiva sino a la ofensiva por la tremenda derrota que supuso para la clase obrera y para el progreso social la caída de la URSS. Por otro lado, el desarrollo del imperialismo ha hecho que la pequeña y la mediana burguesía hayan sido arrojadas a la ruina, de tal modo que la proletarización de la sociedad cada día es superior. El desarrollo de las fuerzas productivas ha fortalecido a la clase obrera como sujeto revolucionario – tanto cuantitativamente por el incremento de la desigualdad y la progresiva desaparición de la pequeña burguesía como cualitativamente, puesto que la clase obrera hoy está más instruida y tiene un nivel cultural superior – pues hoy la clase obrera es la única responsable no solo de la producción sino también es la responsable de que se muevan las propias instituciones de los imperialistas siendo capaces, por sí mismos, de mover la maquinaria administrativa y burocrática del Estado burgués. Por el contrario, en la década de los 40s y 50s del siglo pasado, el nivel de instrucción del proletariado hacía que éste requiriese de la participación de capas de la burguesía para desarrollar las mencionadas tareas.

El desarrollo de las fuerzas productivas materiales hoy es infinitamente superior comparándolo con el siglo XX, habiendo generado este desarrollo unas relaciones de producción y una sociedad que no sólo no es igual al de la proliferación de las repúblicas democrático-populares, sino que las condiciones hoy, con la robotización y la automatización de la producción consecuencia del ingente desarrollo tecnológico, son totalmente revolucionarias porque la revolución, atendiendo a las tesis de Marx, ya está lanzada pues, sin duda, hoy se cumplen las condiciones objetivas expuestas por Marx para la desaparición del capitalismo y su superación por una formación socioeconómica de orden superior, esto es, el socialismo, como se constata en lo expresado por Marx: “Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más altas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado en el seno de la propia sociedad antigua. Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, pues, bien miradas las cosas, vemos siempre que estos objetivos sólo brotan cuando ya se dan, o por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización”.

Hoy, el desarrollo de las fuerzas productivas no se corresponde ya con las relaciones de producción del capitalismo. La automatización de la producción desequilibra por completo la composición orgánica del capital en favor del capital constante y, por tanto, agudiza todavía más la agonía del imperialismo pues, por un lado, se acrecienta la producción y, por el otro, y al minimizarse el capital variable se reduce la extracción de plusvalía y al automatizarse la producción se arrojan a más trabajadores a la miseria, al paro, perpetuando las crisis de superproducción.

Por tanto, reivindicar hoy la república democrática y popular no es más que no entender absolutamente nada del marxismo-leninismo, es no conocer cómo se han desarrollado las fuerzas productivas durante estas 8 últimas décadas ni la desarmonización de éstas con las relaciones de producción que el imperialismo ha ido generando durante este periodo de tiempo y, por consiguiente, tampoco aquellos que reivindican la república democrática y popular han sido capaces de comprobar cómo el desarrollo de las fuerzas productivas ha ido alterando y transformando una sociedad mucho más desigual, donde la pequeña burguesía tiende a la desaparición, al igual que más capas de la burguesía, y donde el proletariado no sólo se ha ensanchado numéricamente – como consecuencia de la ruina y desaparición de la pequeña burguesía fruto de la concentración del capital – sino también cualitativamente, correspondiendo no otra cosa que la sustitución del imperialismo por el socialismo, un socialismo mucho más desarrollado que el que pudo existir en el siglo XX pues el desarrollo de las fuerzas productivas es infinitamente superior. Y como no, lo que corresponde a la base económica socialista, ya con un alto grado de desarrollo, no es otra cosa que únicamente la dictadura del proletariado, sin alianzas de éste con nadie.

Otras organizaciones apelan a lo que denominan república popular y federal, consigna que muestran que esas organizaciones siguen ancladas en el oportunismo que impregnó el Movimiento Comunista en la segunda mitad del siglo XX y a las que se les ha olvidado cómo se analizan los hechos y los fenómenos siguiendo el método de análisis marxista, y más concretamente, se les ha olvidado completamente el materialismo histórico. La república popular y federal es una forma de estado donde la clase obrera establece una alianza con la pequeña burguesía de la ciudad y del campo y demás sectores populares que se establece como un paso intermedio para profundizar en la democratización y nacionalización de los medios de producción como paso previo a avanzar al socialismo, que se desarrollaría en una segunda etapa como culminación del citado proceso de tránsito del capitalismo hacia el socialismo.

Sin embargo, la democracia burguesa no es más que la expresión o reflejo político de la libre competencia donde las diferentes fracciones de la burguesía pugnaban por salvaguardar sus intereses económicos en la fase de capitalismo ascensional. “Así, pues, el siglo XX señala el punto de viraje del viejo capitalismo al nuevo, de la dominación del capital en general a la dominación del capital financiero.” [12]. Ergo, como “el modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social, política y espiritual en general” [13] con el dominio del capital financiero, con el imperialismo, el capitalismo pasa a su fase monopolista donde la libre competencia pasa a formar parte del museo de la historia imponiéndose la dominación de los monopolios y, por tanto, al producirse una transformación de la base económica se produce forzosamente una transformación de la superestructura, pues de lo contrario estaríamos negando la filosofía del marxismo-leninismo, la dialéctica, de tal modo que “en el aspecto político el imperialismo es, en general, una tendencia a la violencia y a la reacción” [14]. Por tanto, en el desarrollo del capitalismo, en su fase imperialista ya han sido completadas todas las tareas democráticas que la burguesía podría efectuar siendo lo único que puede hacer el trancar las ruedas de la historia para dilatar lo más posible la sustitución del capitalismo por un sistema superior, por el socialismo. Al igual que el viejo no puede retornar a su adolescencia, el capitalismo en su fase putrefacta y monopolista no puede volver a la libre competencia, ello lo ve hasta un niño de teta pero no los oportunistas ni aquellos que por más que enarbolen la bandera roja no han comprendido en nada el materialismo histórico.

El imperialismo ha centralizado hasta la extenuación el capital y, consecuentemente, el poder, ha arrasado los mercados nacionales convirtiendo el mundo en un único mercado donde los monopolios son los amos y señores, han liquidado las fronteras para el capital financiero, para los monopolios, que distribuyen internacionalmente el trabajo y han liquidado a la pequeña y mediana burguesía a las que han arrojado a la ruina a la par que dichos monopolios se han hecho más grandes mediante lo que los economistas burgueses denominan crecimiento inorgánico, o lo que es lo mismo, por haberse engullido a las capas inferiores de la burguesía las cuales han sido lanzados al pasto de la ruina incrementando las filas del proletariado en términos cuantitativos. Los Estados-nación se han convertido en lacayos de las agrupaciones supranacionales de los monopolios, desde donde éstos imponen a nivel planetario sus dictados en una centralización extrema del poder. Y mientras esta es la realidad y este es el barro sobre el que se va a erigir el socialismo – la concentración, la centralización y la automatización de la producción – aquéllos que dicen ser comunistas, pero que siguen repitiendo metafísicamente consignas que no corresponden ya a la realidad presente sino al siglo pasado, no se dan cuenta, porque han sido incapaces de analizar el presente con el materialismo histórico como método para ello, de que los imperialistas han hecho más por socavar el capitalismo que su prédica reiterativa y desfasada negando el desarrollo de la historia y pretendiendo llevar a la única clase revolucionaria, el proletariado, a aliarse con cadáveres que no tienen nada ya que aportar, como son la pequeña y la mediana burguesía – devoradas por los monopolios -, o pretenden dividir a los trabajadores con el federalismo, sosteniendo la forma histórica de comunidad humana que no se corresponde con el socialismo, cuando los imperialistas han arrasado con todo antagonismo, con toda división simplificando todo en un única cuestión: La socialización de los medios de producción que es la única manera de armonizar el desarrollo de las fuerzas productivas con las relaciones de producción, totalmente enfrentadas por el imperialismo. Ese es el único paso que corresponde hoy dar y no dar vueltas a la noria, cual burro con orejeras, que es lo que plantean los oportunistas que o no han comprendido nada o tratan de prestarles los últimos servicios a sus creadores, los imperialistas, tratando de desviar a la clase obrera de su misión histórica.

Sin duda hoy nos encontramos en las precondiciones que Marx expresa para la desaparición de una formación socioeconómica (en este caso el imperialismo) y su superación por una formación socioeconómica superior, el socialismo: “Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más altas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado en el seno de la propia sociedad antigua. Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, pues, bien miradas las cosas, vemos siempre que estos objetivos sólo brotan cuando ya se dan, o por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización.” [15]

La automatización no corresponde ya al capitalismo, “la condición esencial de la existencia y de la dominación de la clase burguesa es la acumulación de riqueza en manos de particulares, la formación y el acrecentamiento del capital. La condición de existencia del capital es el trabajo asalariado” [16], y la automatización desequilibra completamente la composición orgánica del capital haciendo disminuir el capital variable y, consecuentemente, devorando el trabajo asalariado, es por ello que se cumple a rajatabla la ley de la tasa decreciente de ganancia. La automatización bajo el imperialismo conduce al despido de millones de trabajadores, al incremento exacerbado del ejército de reserva incurriendo en una contradicción pues el mayor perfeccionamiento de los instrumentos de producción en lugar de generar progreso social lo que hace es condenar a millones de seres humanos a la ruina, al paro, a la pobreza a la par que se reduce la obtención de plusvalía y la tasa de ganancia de los monopolios evidenciándose la caducidad plena del capitalismo monopolista. La automatización corresponde al socialismo a pesar de que se está desarrollando en el seno de la formación social capitalista, así como garantiza las condiciones materiales para la superación del imperialismo por un sistema superior, por el socialismo.

El propio capitalismo en su devenir evidencia que los padres del marxismo-leninismo tienen razón. Atendiendo al desarrollo de la formación socioeconómica capitalista el barro sobre el que se debe alumbrar el socialismo es el barro de la centralización, del internacionalismo proletario y dicho alumbramiento del socialismo, de una base económica diferente, sin duda, generará una superestructura diferente, donde patria será humanidad y las fronteras se irán diluyendo a la par que el socialismo se vaya imponiendo. Sin duda las condiciones revolucionarias que hoy se dan permitirán que el socialismo que está por construirse sea superior a la experiencia soviética y, sin duda, liquidará de la faz de la Tierra al capitalismo ya moribundo.

 

Diciembre de 2021

Francisco J. Barjas.

Secretario General del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)

Bibliografía:

[1]: C. Marx y F. Engels. Obras Escogidas Tomo I, págs. 269-270. Editorial Progreso. Moscú, 1980.

[2]: C. Marx y F. Engels. Obras Escogidas Tomo I, pág. 56. Editorial Progreso. Moscú, 1980.

[3]: Declaración: 43 Aniversario de la Constitución española. BNG, CUP, EHBILDU, ERC, Junts, Més per Mallorca, Més Menorca.

[4]: Ibidem.

[5]: J.V. Stalin. Obras Completas Tomo II, pág. 115. Editorial Progreso. Moscú, 1973.

[6]: Ibidem.

[7]: V.I. Lenin. Obras Escogidas Tomo I, pág. 370. Editorial Progreso. Moscú, 1961.

[8]: V.I. Lenin. Obras Escogidas Tomo I, pág. 399. Editorial Progreso. Moscú, 1961.

[9]: J.V. Stalin. Obras Completas Tomo II, pág. 117. Editorial Progreso. Moscú, 1973.

[10]: Alfredo Grimaldos (2013). Las claves de la Transición 1973-1986 (para adultos). De la muerte de Carrero Blanco al referéndum de la OTAN. Pág. 94.

[11]: Alfredo Grimaldos (2013). Las claves de la Transición 1973-1986 (para adultos). De la muerte de Carrero Blanco al referéndum de la OTAN. Pág. 58.

[12]: V.I. Lenin. Obras Escogidas Tomo I, pág. 390. Editorial Progreso. Moscú, 1961.

[13]: C. Marx y F. Engels. Obras Escogidas Tomo I, págs. 269-270. Editorial Progreso. Moscú, 1980.

[14]: V.I. Lenin. Obras Escogidas Tomo I, pág. 408. Editorial Progreso. Moscú, 1961.

[15]: C. Marx y F. Engels. Obras Escogidas Tomo I, págs. 269-270. Editorial Progreso. Moscú, 1980.

[16]: C. Marx y F. Engels. Obras Escogidas Tomo I, pág. 60. Editorial Progreso. Moscú, 1980.




El Estado español con el imperialismo: el caso de Yunior García y otros mercenarios

El pasado 17 de noviembre supimos que el nuevo títere de los imperialistas estadounidenses en Cuba, Yunior García Aguilera, dirigente del grupo disidente Archipiélago y cabeza visible de las últimas protestas contra el gobierno cubano, llegó a España. Todo ello a través de un visado de turista y en un vuelo comercial con conocimiento total del gobierno cubano, que no impidió en ningún momento este traslado. Pese a esto, Yunior García se presenta como un “refugiado político” que huye de una supuesta dictadura que le ha hecho sentir “como un judío en la Alemania Nazi”.

Pese a que en la entrevista concedida al diario El Mundo se califica como “progresista” y “de izquierdas”, en ningún momento se solidariza con los reprimidos y asesinados por gobiernos derechistas alineados con los grandes monopolios, como puede ser el caso de Chile, Ecuador o Colombia, sino que carga contra países progresistas como Nicaragua o Venezuela, siguiendo con la agenda imperialista de EEUU en América Latina. Así mismo, su primer encuentro con alguien de la política ha sido con el fascista Pablo Casado, lo que no es de extrañar, pues el PP desde su think tank, la Fundación FAES, no ha dejado de liderar campañas contra el socialismo cubano desde Europa. Tampoco es desdeñable el apoyo de VOX, abiertamente fascista, que desde los medios de comunicación no ha dejado de apoyar las protestas contra el gobierno cubano, destacando Rocío Monasterio – hija de terratenientes azucareros beneficiados por la dictadura de Fulgencio Batista – o a Hermann Tertsch, al que se le denegó el permiso para entrar en Cuba con la intención de participar directamente en las protestas.

Todo esto teniendo en cuenta que en el mes de mayo, cuando el ejército colombiano asesinaba a su propio pueblo a las órdenes de Iván Duque, su líder Santiago Abascal apoyó abiertamente esta represión – “Las democracias deben defenderse”, argumentaba el fascista –, al tiempo que acusaba a los manifestantes de ser “agentes castristas y maduristas”.

En la misma línea, Ciudadanos no ha dejado de defender al presidente de Colombia al mismo tiempo que participa en campañas contra Venezuela. Todo esto nos demuestra que a estas organizaciones no les preocupa en absoluto las supuestas violaciones de los Derechos Humanos que se cometan en Cuba, Venezuela o Nicaragua, simplemente siguen los dictados imperialistas de EEUU y los grandes monopolios alineados con este país.

Pero veamos qué posturas tiene el autodenominado “gobierno más progresista de la historia” formado por el PSOE y Unidas Podemos. El ministro Félix Bolaños confirmó que el gobierno facilitó la llegada de Yunior García a España, algo que no debería sorprendernos, pues el Estado español lleva desde hace décadas acogiendo a diferentes contrarrevolucionarios de América Latina. Ya en época del presidente Zapatero, a través de las negociaciones del ministro Moratinos, Cuba liberó a presos contrarrevolucionarios a sueldo de EEUU que fueron trasladados a España. Estos mismos cubanos, una vez que llegaron a este país, pidieron regresar a Cuba (la misma Cuba que Yunior García equipara a la Alemania Nazi, banalizando de forma estúpida el Holocausto) por un supuesto “trato hostil”. Lo cierto es que estando en territorio español estos contrarrevolucionarios no recibirían los beneficios económicos estadounidenses por su activismo contra el socialismo cubano, algo que sí sucedía en Cuba. No se trata de ningún “trato hostil” por parte del gobierno, sino una cuestión de dinero.

En la misma línea, el presidente Pedro Sánchez dio refugio en la embajada española de Venezuela al opositor Leopoldo López, detenido por el homicidio de 43 personas durante las protestas en las guarimbas del 2014. Actualmente, se encuentra viviendo en el Estado español. El gobierno de Pedro Sánchez tampoco dudó en reconocer a Juan Guaidó como presidente de Venezuela en el 2019. No en vano, en la ciudad de Madrid se está formando una importante comunidad venezolana formada por millonarios que viven en el barrio de Salamanca que se ven a sí mismos como “exiliados” o “refugiados políticos”, al más puro estilo de las mafias cubanas y venezolanas de Miami. Así mismo, ya en 2021 Pedro Sánchez cargó contra la Nicaragua sandinista dirigida por el presidente Daniel Ortega y meses después condecoró al presidente colombiano Iván Duque, a pesar de contar con la oposición, entre otros colectivos, de la población colombiana migrante en España que protestó en las calles por su visita a la capital del país. Con esto se demuestra, al igual que en el caso del PP, VOX y Ciudadanos, que al “gobierno más progresista” poco le importa la represión contra la población civil, sólo quieren contentar a los grandes monopolios alineados con EEUU. A pesar de todo, se nos insiste en que este gobierno es “chavista” o, más bien, “social-comunista”.

No olvidemos, además, que tanto Leopoldo López como Juan Guaidó pertenecen a un partido (Voluntad Popular) afiliado a la Internacional Socialista (a la que también pertenece el PSOE) y se ven a sí mismos como “centro-izquierda” o “socialdemócratas”, lo cual demuestra una vez más que la socialdemocracia está putrefacta y le abre el camino al fascismo. Tampoco obviemos que el presidente Carlos Andrés Pérez fue vicepresidente de esa Internacional Socialista al mismo tiempo que mandaba al ejército a reprimir las protestas del pueblo venezolano ante las medidas injustas que se le imponían, causando miles de muertos en un episodio que sería conocido como Caracazo en 1989. Contra este presidente reaccionario se rebelaron los militares progresistas, encabezados por el comandante Chávez, años después.

No podemos dejar de hacer mención a los auténticos refugiados políticos en el Estado español, entre ellos muchos saharauis que sufren un trato abiertamente discriminatorio. Uno de ellos es Faysal Bahloul, activista saharaui residente en España desde hace 23 años, que ha sido entregado por el gobierno a Marruecos, plegándose una vez más a los intereses de una satrapía dirigida por una oligarquía que reprime abiertamente al pueblo saharaui así como a la clase obrera marroquí. Tampoco pedirá a este régimen la liberación de la activista saharaui Sultana Khaya (bajo arresto domiciliario sin orden judicial), así como de otros presos políticos que pueblan las cárceles de Marruecos. Ni exigirá a Israel la liberación de la cooperadora española Juana Ruiz, acusada falsamente de colaboración con el terrorismo, ni de los presos políticos palestinos.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) queremos denunciar esta complicidad del actual gobierno con el imperialismo estadounidense en América Latina, en el Sáhara Occidental, en Palestina y en cualquier otro sitio donde este se presente, convirtiendo al Estado español en refugio de contrarrevolucionarios. Sólo el socialismo podrá crear un país que bajo la línea del internacionalismo proletario colabore en la protección de los derechos de la clase trabajadora en cualquier lugar del mundo.

 

¡PROLETARIOS DEL MUNDO ENTERO, UNÍOS!

¡POR EL SOCIALISMO, POR LA SOLIDARIDAD ENTRE LOS PUEBLOS!       

 

Madrid, 8 de diciembre de 2021

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Trabajo temporal, empleo criminal

Que en Valdepeñas (Ciudad Real) se vaya a abrir un McDonald’s, evidencia la podredumbre del capitalismo. Se ha vendido la apertura de un McDonald’s en Valdepeñas como una buena noticia de cara a generar empleo en el municipio, unos 30 empleos pero a cambio se miseria y semi esclavitud.

No es nada nueva esta situación en la hostelería (contratos temporales, sueldos ridículos, muchas horas, etc.), pero si hablamos de las cadenas como Burger King, McDonald’s, Telepizza y compañía, no sólo mencionamos la precariedad laboral, sino también el cómo juegan con la salud de la gente, clientes y trabajadores.

En lo laboral, estas empresas comienzan su búsqueda de trabajadores (o futuros explotados) con anuncios tan sugerentes como “Ideal para compaginar con estudios” –traducción: los estudiantes necesitan trabajar para pagarse los estudios porque la educación realmente no es gratuita-, a lo que se suma que ofrecen trabajos de 20/25 horas semanales (media jornada) que se transforman en 30/35, con la mitad de cotización que esto supone.

En el caso de los repartidores, además de esos anuncios tan llamativos, hay que añadir que les prometen incentivos por cada reparto hecho. Estos incentivos son un reclamo más, aunque a primera vista podrían parecer un ingreso extra maravilloso para completar el ridículo y mínimo salario que los trabajadores de estas empresas (repartidores o no) reciben, pues se cobran los incentivos sólo si el local cumple unos requisitos de ventas y tiempos desproporcionados y prácticamente imposibles de alcanzar. No podemos hablar de los repartidores sin mencionar el tema de su seguridad. Los repartidores sufren una doble peligrosidad. Mientras que sus compañeros en barra y en cocina pueden sufrir los peligros típicos de la hostelería (cortes, resbalones…), a los repartidores, además de compartir con sus compañeros esos peligros, pues realizan trabajos de camarero/cocinero aun no siendo su tarea, se suman los peligros de la carretera, tales como ser embestidos por coches, camiones y demás, agravados por la velocidad a la que se les obliga a circular, y es que tienen un tiempo límite para entregar los pedidos que, de sobrepasarlos, pueden conllevar en amonestaciones, y esto también tiene el riesgo de que se juegan una multa por exceso de velocidad, multa que evidentemente pagará el repartidor, no la empresa, que tendrá que cubrir la sanción con una cantidad similar o superior a su salario mensual (alrededor de 300/400 euros).

No podemos obviar el caso del McDonald’s de Gamarra (Vitoria-Gasteiz), donde se ha despedido a una trabajadora por presentarse a las elecciones sindicales por un sindicato alternativo a los amarillistas siervos de la patronal (CCOO y UGT). Para estas cadenas, el presentarse a las elecciones sindicales es una odisea, más aún si no lo haces con los sindicatos de CCOO y UGT, pues si lo haces con uno medianamente opuesto al capitalismo, eres despedido.

La temporalidad se marca con contratos basura, por obra y servicio, de 25 horas semanales (en la práctica), que, en el caso por ejemplo de Burger King permiten contratar a un trabajador para 3 meses, renovar otros 3 meses y, hasta hace poco, al cumplir los 6 meses, hacer indefinido. Pero esto ya no es así, pues ahora no hacen indefinidos, sino que “criban” a la plantilla, para evitar tener que renovar y hacer más “estable” a los trabajadores.

Pasemos ahora a hablar del tema salud. La comida basura, que es la que estas cadenas venden, ha sido señalada como uno de los principales problemas de obesidad en el mundo. Al problema del sobrepeso se suman otros como la salud mental (aumenta el riesgo de padecer depresión entre los jóvenes), problemas cardiovasculares, hepáticos, respiratorios, diabéticos… es decir, venden enfermedad y muerte junto con una precariedad laboral abismal. Y es que es curioso como anuncian numerosas cadenas del estilo sus servicios, con lemas parecidos a “lo primero es el cliente”, claro, porque jamás serán lo primero los derechos laborales de los trabajadores, ni tampoco la salud de los consumidores. Realmente lo primero para ellos es la ganancia monetaria.

A todo esto se suman cuestiones que se reproducen en empresas de todos los sectores en este sistema, como la obligatoriedad de realizar determinadas formaciones en tu tiempo libre y desde tu propia casa, sustituyendo de esta forma el supuesto derecho a la formación que debería garantizar el Estatuto de los Trabajadores por unos cursos en vídeo realizados fuera del horario laboral y por tanto a coste del propio trabajador.

Éste es el trabajo precario y criminal que los medios anuncian a bombo y platillo como parte de la “recuperación económica”.

Trabajo temporal, mal pagado y que no permite a los trabajadores, principalmente a los jóvenes, independizarse o comprar una vivienda, condenando a millones de trabajadores a la máxima precariedad y un futuro de miseria. Esos mismos medios que se preguntan por qué los jóvenes ya “no quieren” comprar automóviles y vivienda, son los que blanquean la explotación del capitalismo y la miseria que este sistema genera cada vez a mayor ritmo.

Esta contradicción absoluta del capitalismo, en el que los trabajadores con cada vez menor poder adquisitivo no pueden consumir los bienes que cada vez se producen a mayor ritmo por la automatización de la producción, es totalmente insalvable y sólo puede ser resuelta por la vía revolucionaria, implantando un sistema que armonice las relaciones de producción, en el que la producción de bienes y servicios sirva exclusivamente a los intereses del pueblo y no para enriquecer a una minoría parásita. Sólo la derrocación del capitalismo y la construcción del Socialismo pueden garantizar un futuro para la clase trabajadora sin miseria, explotación y muerte.

 

COMITÉ PROVINCIAL DE CIUDAD REAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




El PCOE en la Concentración en Sevilla de apoyo a la huelga del metal de Cádiz

El PCOE ha estado presente en la concentración convocada en Sevilla este lunes 22 de noviembre de apoyo a la huelga del metal que se está dando en Cádiz, además se han repartido octavillas a los asistentes haciéndoles llegar el mensaje de los comunistas. Las diferentes intervenciones del acto tenían la misma esencia reformista, pidiendo más carga de trabajo, un convenio digno o la derogación de la reforma laboral. Entre estas intervenciones ha estado la de CCOO, la del PCE y la de Adelante Andalucía, quienes han tenido la poca vergüenza de asistir a la concentración, siendo ellos unos de los principales culpables de la situación actual de la clase trabajadora y de su desmovilización, muestra de ello han sido los abucheos que algunos de ellos han recibido.

Nuestro mensaje ha sido claro, la clase trabajadora no se va a librar de su opresión con más carga de trabajo, ni con una nueva reforma laboral o con un aumento de salarios. Hace tiempo que no hay cabida para más medidas reformistas, ya que estas no atacan la raíz del problema, el cual no es otro que el sistema capitalista, un sistema caduco. La única salida para los trabajadores de Cádiz y para los trabajadores del resto del país es la unidad y la organización en torno a un Frente Único del Pueblo, no para perseguir reformas que no solucionan nada, sino para unir todas las luchas en una, ponerle fin a este sistema criminal y construir el socialismo, un sistema en el cual todos los recursos y riquezas estén al servicio de la clase obrera.

A continuación se expone la octavilla repartida en la concentración:

“El Partido Comunista Obrero Español muestra todo su ánimo y apoyo a los trabajadores en huelga en el sector del metal en Cádiz. Los trabajadores del metal, de larga tradición en la lucha para defender sus condiciones laborales, han salido sin dudar a la huelga para, una vez más, mantener sus derechos.

En la fase actual del capitalismo no hay ya margen de mejora en las condiciones laborales y de vida del proletariado. La burguesía arrecia en sus políticas contra la clase trabajadora cada día más, pues es su única vía de subsistencia ante una tasa de ganancia decreciente inherente en el sistema capitalista.

La huelga del metal en Cádiz es un ejemplo más de la vigencia del marxismo leninismo y de esta Ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia en el capitalismo. Por un lado, la patronal propone congelar los salarios o incluso reducirlos mientras los sindicatos vendidos y amarillos CCOO y UGT proponen subidas ridículas teniendo en cuenta el alza de los precios.

El alza de los precios debido a la inflación ha llegado ya al 5,4% en el mes de octubre, lo que supone un aumento de 1,4 puntos respecto al mes anterior. Se trata de la tasa más elevada desde septiembre de 1992. La última oferta de la patronal, según CCOO, es aumentar los salarios un 1,6% este año y un 2,1% en 2022 y en 2023. Pero los sindicatos vendidos CCOO y UGT ni se plantean vincular el aumento salarial al IPC sumando a ello un porcentaje de aumento real.

CCOO y UGT, expertos en traicionar a la clase trabajadora, firmando como vemos rebajas de las condiciones laborales, actuarán igual que en estos casos para con los compañeros del metal en Cádiz. Los trabajadores, no solo del metal en Cádiz, sino los del conjunto del Estado español en cada sector debemos afrontar la realidad que se impone hoy: CCOO y UGT son herramientas del Estado y, por ende, de la patronal, para liquidar las condiciones laborales de la clase trabajadora.

Solo el sindicalismo de clase y combativo permitirá a la clase obrera forjarse en la lucha por liberarse del yugo que hoy tiene, que va mucho más allá del salario en sí mismo, sino que le atenaza con la temporalidad, el paro, los despidos colectivos (ERE y ERTE), el alza de los precios, la pérdida de servicios públicos, la caída de pensiones y la imposibilidad de jubilarse en el futuro, etcétera.

Pero la clase trabajadora no puede quedarse en las luchas por mejoras económicas que se están dando en diferentes sectores, como la huelga de Tubacex, la cual ha durado siete meses, la huelga de Renfe o incluso las protestas que se han dado en el sector público. La realidad es que el imperialismo distribuye internacionalmente el trabajo y decide el papel que le corresponde a la economía española, y concretamente a la andaluza. La condición para que el Estado español entrara en la Comunidad Económica Europea (CEE) fue la reconversión industrial de España, y en ese proceso de la destrucción de la industria y tercerización de la economía española nos encontramos desde hace prácticamente 5 décadas.

Las condiciones de vida pésimas que viven los trabajadores se reflejan en el aumento de conflictos laborales, pero como se ha visto en repetidas ocasiones estas luchas aisladas nunca serán un triunfo para la clase trabajadora. Por lo que todas estas luchas deben unirse, ya que forman parte de una única lucha, la lucha de clases, y de un mismo problema, el sistema capitalista, un sistema que funciona a base de la explotación de la clase trabajadora.

La única salida para la clase trabajadora es organizarse en torno a un Frente Único del Pueblo, es el momento de unir todas las luchas de los diferentes sectores que conforman la clase obrera – centros de trabajo, juventud obrera, estudiantes, por una sanidad y una educación pública y universal, por pensiones de jubilación dignas, etcétera – en una única lucha de clase contra los empresarios, su sistema económico – capitalismo – y su Estado.”

 

¡POR LA UNIDAD DE LA CLASE TRABAJADORA CONTRA EL CAPITALISMO!

¡POR EL SOCIALISMO!

Comité Provincial del PCOE en Sevilla




Pablo Casado y la situación del sector agrario

El pasado 19 de noviembre tuvo lugar la intervención del líder del Partido Popular (PP) en el Congreso de Jóvenes Agricultores y Ganaderos de ASAJA (asociación de la patronal agraria) celebrado en Ciudad Real. Desde la Comisión de Movimiento Obrero y de Masas ofrecemos este análisis:

 

En primer lugar, debemos tener en cuenta que Casado no se está dirigiendo a simples trabajadores del sector primario (sean agricultores o ganaderos), sino que se está dirigiendo a sus patronos, es decir, los dueños de los medios de producción, aquellos que explotan a dichos trabajadores a cambio de un jornal miserable. Vemos, por tanto, un claro sentido de clase en el discurso de Casado, aunque lo inicie diciendo que ante la situación de este sector económico “no debe haber colores políticos”. Obviamente se está refiriendo a los colores políticos de los grandes capitales, sea el PP o el PSOE (que lidera el actual gobierno), los cuales no tienen diferencias sustanciales respecto a la cuestión agraria y defienden a los terratenientes frente a los trabajadores agrarios. Pese a esto, Casado intenta confundir ambos antagonismos de clase afirmando que durante el estado de alarma a causa de la pandemia producida por el coronavirus “muchos agricultores se jugaron la vida” o que estuvieron “dando el callo”. Sin duda alguna, su audiencia no se jugó la vida en ningún momento de la pandemia, sí los trabajadores a los que explotan. No en vano, nuestra organización denunció las malas condiciones de vida de los temporeros tanto en nuestro país como en el extranjero. Malas condiciones que se han dado a causa del deseo de estos explotadores de ahorrar costes, impidiéndoles trabajar en condiciones favorables para evitar contagios o no facilitarles agua y jabón para desinfectarse.

 

En segundo lugar, Casado ofrece una serie de reflexiones acerca de lo que se debería mejorar en el sector primario. En todo momento se muestra partidario de la dependencia de la Unión Europea y su Política Agraria Común (PAC), hablando de las ayudas (el habla de “estímulos de emprendimiento”) que se van a reducir a causa de exigencias medioambientales. La cuestión medioambiental, a lo largo de su discurso, se le antoja como exagerada y sensacionalista, lo que nos recuerda aquella frase de Karl Marx de “el capitalismo tiende a destruir sus dos fuentes de riqueza: la naturaleza y los seres humanos”. Pablo Casado habla de cómo los agricultores (es decir, la burguesía agraria) son los que más se preocupan de la situación del medioambiente, haciendo especial énfasis en el sector ganadero: “que se diga que el sector cárnico y ganadero es contaminante, es tremendo”.

 

Con la boca pequeña reconoce que hay casos en la agricultura donde “puede haber algo” de contaminación. Es bastante cínica esta declaración teniendo en cuenta que en este país se vive uno de los mayores desastres ecológicos en el Mar Menor (Murcia) a causa del vertido excesivo de nitratos y fosfatos en sus aguas, fruto de la agricultura intensiva, que obliga al empleo masivo de fertilizantes, pesticidas, degradación de la tierra y sobreexplotación de sus recursos hídricos, como ya denunciamos en un artículo. Respecto al sector ganadero o cárnico, que es lo que más menciona Casado, también tenemos ejemplos cercanos de contaminación, como es el caso de El Arabí (en el municipio de Yecla, también en Murcia), donde hay movilizaciones vecinales contrarias a la construcción de una granja porcina (perteneciente a Cefusa, principal suministradora de ganado del Grupo Fuertes), algo de lo que también se hizo eco nuestro partido. El vertido de los purines de cerdos (resultado de la limpieza con agua de los excrementos de los cerdos) es altamente contaminante (siendo su control obligatorio en el estado español) y podrían aproximarse al casco urbano en caso de lluvias torrenciales. No es de extrañar la complicidad de Casado en este tipo de contaminación teniendo en cuenta que su partido es el representante (al igual que el PSOE) de la burguesía murciana.

 

En tercer lugar, Casado también está defendiendo a la patronal agraria cuando habla de una bajada de impuestos a la misma. Para llevarla a cabo, según nos dice, se debería aplicar la denominada “mochila austríaca”, poniendo de ejemplo la Italia de Mario Draghi (el mismo que promovió la privatización de diferentes empresas públicas), la Francia de Emmanuel Macron (cuando las protestas francesas en el sector agrícola están a pie de calle, y donde se explota a temporeros inmigrantes, entre ellos españoles) o Polonia (uno de los países más inclinados a la extrema derecha de la UE). Estos son los modelos de política fiscal del fascista Pablo Casado. La mochila austríaca no deja de ser un modelo laboral que busca facilitar aún más la explotación de los grandes empresarios y terratenientes al permitirles el despido gratuito y generar mayor precariedad entre la clase obrera. De nuevo, las intenciones clasistas de Casado se pueden apreciar en su discurso.

 

Finalmente, Pablo Casado, el mismo que acusa a otros de haber visto a un campesino “solo en una serie de Netflix”, remata su discurso con unas declaraciones que han sido muy publicitadas en diferentes medios de comunicación:

 

Además de todo esto, lo que al menos no merecéis es que se os ataque. Claro, que yo esté escuchando que la agricultura española es esclavista es algo que a mí me ofende. Me ofende. Porque para un agricultor sus trabajadores son su familia”.

 

¿En qué realidad vive Casado? Entre el año 2020 hasta el presente se ha denunciado la explotación de temporeras marroquíes en los campos de fresa de Huelva, que no sólo sufren abusos laborales sino también sexuales por parte de sus patronos. También hay denuncias de agresiones violentas, como la que sufrió otro trabajador inmigrante que fue apuñalado por el dueño de la finca para el que trabajaba. En otros casos, estos trabajadores mueren y son abandonados a su suerte frente a centros de salud por sus patronos sin que estos den la cara al no haber regularizado su situación laboral, como es el caso de un jornalero marroquí de Hinojares (Jaén) por su patrón (apoderado de VOX, socios hasta hace unos días del gobierno andaluz presidido por el partido de Casado) o del nicaragüense Eleazar Blandón, de 42 años, obligado a trabajar para su patrón en plena alerta naranja causándole su muerte y abandonado, al igual que el caso anterior, por su patrón en la localidad de Lorca (Murcia). O cuando en plena pandemia, y el peligro que conlleva esto para su salud, centenares de temporeros dormían a la intemperie en la provincia de Jaén durante la campaña de la aceituna.

 

Incluso un relator especial de la ONU, Philip Alston, denunció la situación de hacinamiento en la que vivían los temporeros de Lepe (Huelva):

 

Los inmigrantes con los que hablé en Lepe y en las afueras de Huelva viven en chabolas y no tienen ni agua, ni electricidad, ni alcantarillado; viven en condiciones precarias, en las que en cualquier momento hay un incendio, se duchan al aire libre y algunos llevan más de cinco años allí, se deben mejorar esas condiciones. La industria de la fresa mueve más de 500 millones de euros y las grandes empresas deben preguntarse cómo esto sigue así y tomar medidas para mejorar esas condiciones”.

 

Pocos días antes de este discurso incluso se viralizó en Twitter un video donde un jornalero pide a su patrón que cumpla con sus derechos laborales, a lo que este responde que le da igual la ley (de nuevo, la burguesía agraria incumple su propia legalidad) e incluso hace un amago de agresión a este:

 

En ningún momento de los casi 30 minutos que dura el discurso de Casado se hace una alusión, por minúscula que sea, a estas cuestiones. Simplemente porque para él los jornaleros (sean nativos o extranjeros) sólo son instrumentos con los que la patronal extrae su riqueza. No es-para él y cualquier otro político al servicio del capitalismo-la cuestión prioritaria. Conviene así mismo recordar, como ya hicimos en otro artículo, que el latifundio no es sólo un elemento fundamental del capitalismo monopolista de Estado, sino un sostenimiento del fascismo en España. No es casualidad que gran parte de estos terratenientes están vinculados a organizaciones abiertamente fascistas como VOX, siendo esta organización una de las grandes defensoras de los intereses de ASAJA. Casado sabe esto a la perfección como buen fascista. No en vano al día siguiente de su discurso, coincidiendo con el aniversario de la muerte de Franco (20 de noviembre) acudió a una misa en honor al dictador en Granada.

 

Como conclusiones, vemos que la política de Casado (que es a grandes rasgos la misma de todas las organizaciones al servicio del capital), se posiciona abiertamente con la patronal agraria en detrimento de los trabajadores del campo, es dependiente de la Unión Europea, contraria a la preservación del medioambiente y pro-latifundista.

 

En su lugar, el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) lleva en su programa político la defensa de una Reforma Agraria, la cual debe ser antilatifundista y antimonopolista, haciendo hincapié una vez más en la necesidad de salir de la Unión Europea como requisito imprescindible para que esta sea realmente efectiva. De esta forma se pondrá freno a la burguesía agraria que no duda en explotar nuestros recursos naturales y a nuestra clase con la intención de obtener más ganancias. Sólo el fin del capitalismo y la socialización de los recursos naturales pondrá fin a esta situación.

 

Así mismo, debemos tomar conciencia que, al igual que la burguesía se organiza a nivel nacional e internacional para defender sus intereses, nosotros, la clase obrera, debemos hacer lo propio y construir su propio órgano de poder de manera que conformemos un Frente Único del Pueblo con la clara intención de acabar con la dictadura de la explotación del hombre por el hombre.

 

¡Por la Reforma Agraria Antilatifundista y Antimonopolista!

¡Fortalece el Partido Comunista Obrero Español!

¡Por el Frente Único del Pueblo!

¡Socialismo o barbarie!

 

Córdoba, 27 de noviembre de 2021

 

COMISIÓN DE MOVIMIENTO OBRERO Y DE MASAS DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Sobre el acto público del PCOE en Sevilla del 13 de noviembre

El pasado 13 de noviembre el PCOE celebró un acto público en el cual se trató la situación que vive la clase trabajadora de Sevilla y del mundo. En dicho acto se leyó un comunicado en el cual se hace un repaso de algunos de los diferentes conflictos que se están dando en Sevilla y en el Estado español y de la situación insostenible del sistema capitalista. Posteriormente se debatió sobre este mismo asunto y sobre el papel de los comunistas hoy en día. La conclusión fue clara, la única salida es la unidad de los comunistas y la organización de la clase trabajadora en torno a un Frente Único del Pueblo y en torno al sindicalismo de clase. A continuación se expone dicho comunicado:

“Los barrios obreros de Sevilla se encuentran entre los más pobres de España, encontrándose tres de ellos (el Polígono Sur, Los Pajaritos y Torreblanca) entre los cuatro barrios con una menor renta media anual, siendo esta inferior a los 6.000€. Esta situación de pobreza no es algo exclusivo de estos barrios, es una situación que vive toda la clase trabajadora. Sevilla finalizó el año 2020 con una tasa de paro del 22’44%, con una tasa de temporalidad del 32’55%. Situación que empeora para los más jóvenes de clase trabajadora, con una tasa de paro juvenil en Andalucía del 52%, quienes además tienen un salario medio que apenas supera los 8.000€.

Estas condiciones límite que vive la clase trabajadora se ven reflejadas en los diferentes conflictos laborales que se están dando en todos los sectores. Como es el caso del sector público, donde el pasado 28 de octubre se organizó una huelga para denunciar los recortes, la temporalidad de los trabajadores de las administraciones públicas y el llamado “Icetazo”, por el cual se ha decretado que aquellos que no tengan 10 o más años de experiencia pierdan sus empleos y sean obligados a presentarse a unas oposiciones, acuerdo que ha sido firmado por los grandes sindicatos CCOO, UGT y CIG.

Estos recortes, aunque se suelen atribuir a los gobiernos del PP, se han dado a lo largo de la historia del capitalismo monopolista de estado y es que los funcionarios públicos han perdido desde 1982 más de un 40% de su poder adquisitivo. Otros ejemplos de estos recortes son los despidos de 3000 sanitarios a través de un mensaje de whatsapp o el nuevo bloqueo a la contratación de personal sanitario. Recortes en sanidad que se ven reflejados en el aumento de suicidios y autolesión en los jóvenes o en el aumento del número de cánceres sin diagnosticar.

En cuanto a la educación, durante la pandemia hemos podido ver cómo los políticos desconocen la realidad del alumnado, además se ha vuelto a poner de manifiesto la falta de profesorado. Por no hablar de las FP Dual, las cuales no son más que una forma de proveer de mano de obra barata para los capitalistas.

Otro ejemplo de decadencia del sistema de educación pública es la privatización de los servicios de la universidad de Sevilla, en 2011 los puestos de mantenimiento del personal de la universidad eran un total de 215; estos puestos han pasado a un total de 200 en 2020. Sin embargo, durante estos años las infraestructuras de la universidad han aumentado, generando por lo tanto más carga de trabajo que debería haberse traducido en más puestos de trabajo, en lugar de menos.

Y es que, como todo en el sistema capitalista, lo público es gestión burguesa y, como tal, su fin sirve a los intereses de los capitalistas y de los monopolios.

Otro ejemplo más de la explotación que ejercen los capitalistas son las condiciones lamentables que sufren los trabajadores del campo, donde los jornaleros, la mayoría inmigrantes, tratan de sobrevivir aceptando las miserias que los propietarios imponen, viviendo en unas condiciones infrahumanas. Así es el caso de las temporeras marroquíes de los campos de fresa de Huelva, que no sólo son explotadas laboralmente, sino que sufren acoso y agresiones sexuales por parte de sus patrones, o como el caso del jornalero nicaragüense de 42 años en Lorca (Murcia) que fue obligado a trabajar para su patrón en plena alerta naranja, lo que le causó la muerte. Además, su cuerpo desfallecido fue abandonado en un centro de salud por este mismo patrón. La situación actual del campo no hace más que dejar clara la necesidad de una reforma agraria antilatifundista y antimonopolista.

No son mejores las condiciones en la industria cárnica, donde hay constantes accidentes laborales y donde se amenaza a cualquier trabajador que intente luchar por mejorar sus condiciones. Esto mismo le ocurrió a Kalidou Balde, senegalés de 44 años, que intentó crear una sección sindical en el matadero Mafriges y tras haber sido amenazado si no abandonaba sus intenciones y activismo, bajaron su salario de 1.700 euros a 1.300, sirviendo de escarmiento al resto de sus compañeros.

Un caso concreto de la miseria que vive la clase trabajadora en Sevilla lo podemos ver en Persán, empresa en la que ni siquiera se respetan el Convenio colectivo ni el Estatuto de los Trabajadores, dándose importantes brechas salariales entre trabajadores con las mismas funciones, imponiendo la empresa unilateralmente el calendario laboral y dónde no se respeta la normativa de prevención de riesgos laborales. Además en Persán el 70% de los trabajadores están contratados por empresas externas, sufriendo incluso una peor situación laboral. Situaciones que permiten los mismos sindicatos traidores de siempre, CCOO y UGT.

También pudimos ver como a principios de 2021 los trabajadores de Aernnova estuvieron más de 80 días en Huelga por lo despidos anunciados por la empresa en febrero, finalmente se llegó a un acuerdo por el cual se despedirían a 40 trabajadores este año y a 33 en 2022, acuerdo con el que claramente perdía la clase trabajadora y ganaba la empresa, aun así dicho acuerdo fue celebrado como una victoria por CCOO, mostrando una vez más su sindicalismo amarillo y su traición a la clase obrera.

Estos despidos no son más que consecuencia de la automatización de la producción, y de la transición digital y ecológica que se está llevando a cabo desde hace años en la economía mundial.

Esto mismo está sucediendo en la factoría de Renault de Sevilla, donde en julio se despidió a 18 trabajadores en la fábrica de Renault en el barrio de San Jerónimo. Mientras que dicha empresa recibe ayudas millonarias del Estado como parte de esta transición tecnológica y ecológica. Además Renault anunció en 2020 una nueva operación de marketing: Renaulution, operación que se basa en la reducción de costes, como la mano de obra, la mayor flexibilización de las plantillas y el desplazamiento de la producción a otros países para obtener mayores ganancias.

Según diversos informes, el proceso de automatización en el Estado español afectará en torno a un 50% de los trabajos actuales, siendo los sectores del transporte, la logística y la industria donde más puestos de trabajo se podrían perder. Se suele poner al Covid como excusa para justificar todos estos despidos, pero lo que realmente hay detrás es un cambio del modelo productivo basado en la robotización.

Sin embargo, esta automatización en manos de la clase obrera y generando productos y servicios con el único fin de satisfacer las necesidades del ser humano, se convierten en herramientas de progreso que mejoran la calidad de vida, pero como vemos, bajo el capitalismo, se convierte en paro y en mayor miseria para la clase trabajadora, ya que el único fin de este sistema es aumentar los beneficios de los capitalistas.

Uno de los últimos conflictos laborales que se han dado en Sevilla ha sucedido en el sector de la limpieza, el pasado 24 de octubre los sindicatos ASC, CNT y CGT convocaron una concentración como protesta por la inminente firma del nuevo convenio provincial de limpieza de edificios y locales por parte de CCOO y UGT, convenio que abunda en la precariedad y explotación en un sector en gran medida feminizado y en el que en la mayoría de los casos no llega al SMI.

Como vemos todos estos conflictos tienen un factor común, el cual no es otro que el papel de los sindicatos amarillos, principalmente CCOO y UGT, los cuales firman todo tipo de acuerdos en contra de la clase trabajadora. Y es que estos sindicatos verticales son una herramienta fundamental del capitalismo, los cuales no tienen otro objetivo que desorganizar y traicionar a la clase trabajadora. Prueba de este papel fundamental que cumplen son los millones con los que el Estado riega a estos sindicatos, aumentando en un 56% las subvenciones en comparación con 2020 o que la propia patronal reconozca la necesidad y la “responsabilidad” de sus sindicatos del sistema.

Entre estos acuerdos destaca la subida del salario mínimo interprofesional de 15€ al mes, lo cual no es más que una burla a los trabajadores teniendo en cuenta que la inflación en España se sitúa en el 5’5% y se espera que a final de año llegue al 7%, o las negociaciones de cada ERE, por las cuales los sindicatos traidores se llevan un porcentaje en concepto de gastos de gestión.

También conocimos hace poco la intención del gobierno de impulsar los planes públicos de pensiones, que estarían gestionados por entidades privadas, por lo que no implican más que la privatización de estas. Este acuerdo también será firmado por CCOO y UGT, quienes a pesar de que sacan comunicados en los que dicen defender las pensiones públicas, por otro lado, ofrecen planes de pensiones privados a sus afiliados, participando y obteniendo pingües beneficios de estos.

Tampoco nos podemos olvidar de la supuesta derogación de la reforma laboral del PP, la cual llevaban tanto PSOE como Unidas Podemos en sus programas pero que sigue sin llegar, a pesar de haberse comprometido a ello junto a Bildu en mayo de 2020, siendo este el ejemplo más claro de cómo este gobierno se está riendo de la clase trabajadora.

Además, el gobierno más progresista de la historia, no ha hecho nada para evitar los altísimos precios de la luz que se han dado en los últimos meses, siendo su única medida bajar el IVA, lo cual no solo no ha conseguido frenar la subida del precio de la luz, sino que además significa una menor recaudación de impuestos, conllevando en la práctica un mayor aumento de los beneficios de la burguesía. La solución para Unidas Podemos es crear una empresa de energía pública, pero, como ya hemos visto en repetidas ocasiones, estas empresas públicas bajo el capitalismo acaban de la misma forma, privatizadas.

Y si hay un tema que muestra las mentiras de este gobierno, especialmente de Unidas Podemos, es el de los desahucios. Desde hace meses han estado anunciando que estos se iban a parar, pero sin embargo los desahucios por impago del alquiler entre enero y marzo de 2021 son un 14% superiores a los datos del mismo periodo de 2020; los desahucios por impagos de hipotecas entre enero y marzo de 2021 son un 6,5% superiores a los datos del mismo periodo de 2020; los desahucios por otras causas aumentaron un 46,2% en ese mismo periodo con respecto al año anterior. Es decir, hay más que antes de la pandemia. Y estos no se llevan a cabo solo por las fuerzas represivas del estado, sino que también se llevan a cabo por empresas de desokupacion fascistas, de esta forma ocurrió en el edificio Pinillos de Sevilla hace unos días. Y es que el capital recurre al fascismo cada vez que lo necesita para defender sus intereses.

Como vemos este gobierno no es más que otro gobierno al servicio de los capitalistas, gobierno que se llena la boca a la hora de hablar de defender a la clase trabajadora, pero que en la realidad no es diferente a cualquier otro gobierno. Además, no solo traiciona y miente a la clase trabajadora, sino que además ha provocado, junto a los sindicatos vendidos, la desmovilización de esta. Ya que, sin duda alguna, si cada una de estas políticas las hubiera llevado a cabo un gobierno del PP o si las pésimas condiciones en las que se encuentra la clase trabajadora se dieran con dicho gobierno, estos mismos partidos y sindicatos estarían llamando a la protesta.

La situación actual del capitalismo es insostenible, siendo la propia burguesía la primera que es consciente de esto, por ello, para intentar mantener con vida un sistema que ya está caduco está imponiendo un cambio de modelo productivo. Cambio que, como ya hemos comentado, se basa en la automatización y robotización de la producción. Además a esto hay que sumarle el aumento del teletrabajo, lo cual no es nada más que el paso previo a la generalización de la uberización del trabajo, el trabajo a destajo, con lo que se busca acabar con las relaciones laborales actuales y sustituirlas por la relación empresa-autónomo, de forma que en lugar de ganar un salario en base a las horas trabajadas, se pasara a ganarlo en base a las unidades de trabajo producidas, haciendo que los trabajadores compitan entre ellos por sacar el trabajo más rápido y barato a fin de asegurar la futura demanda. Es decir, no hará más que empeorar la vida de los trabajadores.

Pero, aunque los capitalistas hagan lo imposible para salvar este sistema, el capitalismo es un sistema caduco. Prueba de ello es la contradicción que supone este cambio de modelo, ya que el aumento de la robotización, como hemos dicho, supone una disminución de los puestos de trabajo. Sin embargo, los beneficios de los capitalistas les llegan a través de estos, del trabajo de la clase obrera, por lo que su cuota de ganancia caerá. Además, el mayor paro y los menores salarios tendrán como consecuencia la caída de la capacidad de gasto, por lo que se producirán mercancías que no podrán ser consumidas. A su vez, se debilitarán los ingresos en las arcas del Estado, dado que estas se sostienen principalmente por las rentas del trabajo y los impuestos que paga la clase obrera, y con ello, se debilitará el propio Estado, que es el mayor instrumento de opresión que tiene la burguesía.

Con todo lo expuesto queda claro que el capitalismo es un sistema moribundo y que la única salida es poner todos los recursos y las riquezas al servicio de la clase trabajadora para de esta forma cubrir todas nuestras necesidades, es decir, armonizar el sistema de producción con las fuerzas productivas.

Para que esto se dé son necesarias dos condiciones, unas objetivas y otras subjetivas. Como hemos visto las condiciones objetivas para acabar con este sistema se dan de sobra. En cuanto a las condiciones subjetivas, para que estas se den es necesario que el sujeto revolucionario, la clase obrera, se organice y asuma su papel en la historia, que no es más que mandar al capitalismo al estercolero de la historia. Para que ello se dé el PCOE está trabajando en desarrollar tres pilares fundamentales.

El primero es la unidad de los comunistas, unidad que el Partido Comunista Obrero Español lleva impulsando desde hace más de un año. Y es que sin la unidad de los comunistas y su organización será imposible organizar a la clase trabajadora.

Por otro lado, es necesaria la organización en los centros de trabajo en sindicatos de clase, ya que como hemos visto los sindicatos amarillos no hacen más que defender los intereses de los capitalistas. Esta visión del sindicalismo es la que defiende la Federación Sindical Mundial y sus sindicatos afiliados, que en el Estado español es ASC, Alternativa Sindical de Clase.

Por último, es necesario unir la lucha de los trabajadores en los centros de trabajo con las luchas de la clase obrera en los barrios, con la lucha de los estudiantes obreros en defensa de sus intereses y por la conquista de derechos, con la lucha de la mujer trabajadora, de los jubilados y pensionistas, de los jornaleros, en definitiva unir todas las luchas de los sectores del proletariado en alianza con otras clases laboriosas conformando Frente Único del Pueblo, un contrapoder obrero y popular contra el capitalismo y su Estado.”

 

¡POR LA UNIDAD DE LA CLASE TRABAJADORA!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Comité Provincial del PCOE en Sevilla




Cádiz, hay que acabar con el oportunismo para superar al capitalismo

Los obreros del metal gaditano suman días de huelga general indefinida. Estamos viendo escenas que demuestran la naturaleza reaccionaria del Estado y que acreditan que el oportunismo y la socialdemocracia, cuando están en el gobierno, actúan de la misma manera que los fascistas. Así, el gobierno de progreso del PSOE y PODEMOS/IU/PCE – apoyado, no lo olvidemos, por ERC, EH-BILDU y demás partidos de la “izquierda” del sistema – no duda en sacar tanquetas a la calle contra los obreros y apalear inmisericordemente a todo trabajador, importándoles bien poco su edad con el objetivo de garantizar el esquirolaje y de salvaguardar los intereses de los empresarios ¡Ese es el papel del Estado burgués! ¡Esa es la naturaleza del capitalismo!

El Convenio Colectivo del Metal gaditano ha sido el detonante de un conflicto larvado durante mucho tiempo como lo expresan las sucesivas huelgas que se han ido produciendo en las empresas auxiliares del metal de Cádiz y la comarca de la Janda tiempo atrás, lucha de los trabajadores subcontratados y precarios a la que los sindicatos del régimen, CCOO y UGT dieron la espalda.

Sin duda, las criminales políticas capitalistas, suscritas plenamente por CCOO y UGT se han dejado sentir en esa provincia, donde la sobreexplotación en forma de subcontratación azota a los trabajadores no sólo con la precariedad laboral, sino con la falta de seguridad en el trabajo que ha segado la vida de muchos obreros del metal. Asimismo, los datos nos muestran los efectos del sistema que nos señalan que en la provincia de Cádiz, junto con Huelva, están a la cabeza en cifras de paro, superando de manera holgada el 23% de paro, con el 43,27% de la población que ni tiene trabajo (regulado por un contrato de trabajo) desistiendo de buscarlo ante la imposibilidad de encontrarlo – condenados a la precariedad máxima, a la economía sumergida para poder vivir –  y donde sólo el 43,60% dispone de un trabajo regulado por un contrato de trabajo, siendo la juventud obrera la más azotada superando la tasa de paro juvenil el 50%.

Durante todo este tiempo, en el metal gaditano, como acontece en todos los sectores de la producción y en toda la geografía española, la patronal, su Estado y sus sindicatos – CCOO y UGT – no han dudado en fomentar la desigualdad y dividir a la clase obrera en trabajadores de primera, segunda o tercera, esto es, dividendo a los trabajadores entre subcontratados y trabajadores de las empresas matrices – o lo que es lo mismo, los monopolios – que suelen ser los que sufren o el convenio provincial o sectorial – que por norma general ni tan siquiera se cumple  – o los que disponen de un convenio de empresa y, cómo no, consagrándose la división entre trabajadores eventuales o temporales y trabajadores indefinidos, por no hablar de los que son de una provincia u otra aunque formen parte del mismo ramo o sector de la producción. La división, la desorganización y la desideologización de los trabajadores es la fórmula necesaria por la burguesía para derrotar a la clase obrera y, en esa tarea, la patronal cuenta con la determinada colaboración de sus sindicatos – CCOO y UGT – y el oportunismo.

Mientras se suceden los actos de solidaridad con los trabajadores gaditanos del metal y estos sobrepasan a los traidores sindicatos del régimen CCOO y UGT forzándolos a desdecirse del Convenio de traición que tenían apalabrado ya para los trabajadores gaditanos, los esbirros de la burguesía bajo las siglas de CCOO y UGT no dudan en apuñalar a los trabajadores gaditanos escenificando la traición con la firma del Convenio del Metal de la Provincia de Sevilla, en plena lucha del Metal en la Provincia de Cádiz, el cual fue preacordado hace 28 días. Un Convenio provincial del Metal sevillano que consagra la devaluación salarial y que satisface plenamente los intereses de la patronal hispalense.

El capitalismo en su fase monopolista, putrefacta, en su fase actual, es un sistema caduco donde la burguesía lo apuesta absolutamente todo a la automatización al objeto de tratar de incrementar sus márgenes de ganancia, sin embargo, y a pesar de agudizar el grado de sobreexplotación de los trabajadores y despojar a una parte cada vez mayor de la clase obrera del trabajo y lanzarlos al paro y la pobreza, contempla como sus márgenes de ganancia se reducen cada vez más.

El sistema económico actual, el capitalismo monopolista, está en bancarrota y solo se sostiene por la violencia, el engaño y, fundamentalmente por la lucha ideológica sin cuartel que los monopolios libran contra la clase obrera y contra la negación de los capitalistas y su formación socioeconómica, contra el socialismo y la ciencia emancipadora del proletariado, el marxismo-leninismo.

La lucha hoy trasciende el convenio, y afecta no sólo al Metal de Cádiz sino al conjunto de la clase obrera. Hoy el Metal de Cádiz enseña a los obreros del Estado no sólo la dignidad sino que el camino es la lucha. Hoy la lucha del Metal de Cádiz muestra no sólo las vergüenzas de muchos mal llamados comunistas que hacen dejación de sus funciones y lanzan consignas a los trabajadores totalmente reformistas como, por ejemplo, “¡A por un convenio justo y digno!” cuando la solución a los problemas de la clase obrera hoy no pasa por la consecución de un convenio que, por justo y digno que sea, consagra la explotación, el capitalismo y la existencia de explotadores y explotados. La salida de la clase obrera no pasa por sostener un sistema moribundo, criminal e injusto sino por finiquitarlo, por hacer que el desarrollo tecnológico y la inmensa riqueza que genera no esté en manos de una minoría inhumana y explotadora y pase a manos de la clase obrera, auténtica artífice de ese desarrollo de la producción que debe convertirlo en progreso social y ello sólo puede hacerse acabando con el capitalismo y construyendo el socialismo.

Pero para ello hay que acabar con la influencia del oportunismo en el seno del movimiento obrero. Sin duda los trabajadores del Metal de Cádiz están escribiendo una página importantísima de dignidad obrera y, sobre todo, está retratando todo aquello que debe ser barrido: Un Estado fascista que únicamente le importa reprimir a los obreros y servir a los monopolios; unos sindicatos vendidos al capital – CCOO y UGT – que son un instrumento fundamental de los monopolios para dividir y traicionar a la clase obrera y el oportunismo en el seno del movimiento comunista rehuyendo una parte de sus responsabilidades de vanguardia a la par que  se convierten en retaguardia rebajando la ideología emancipadora de la clase obrera, el marxismo-leninismo, en un momento de lucha abierta donde la clase obrera está en una disposición mejor de comprender no sólo la faz criminal del sistema sino la necesidad que tiene de romper con el capitalismo y llevar a cabo su misión histórica, la destrucción revolucionaria del capitalismo y la construcción del socialismo.

 

¡PARA CONQUISTAR EL SOCIALISMO HAY QUE ERRADICAR AL OPORTUNISMO!

¡POR LA UNIDAD DE LA CLASE OBRERA Y LA UNIDAD DE TODAS LAS LUCHAS SECTORIALES EN UNA ÚNICA LUCHA REVOLUCIONARIA POR EL SOCIALISMO!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 24 de noviembre de 2021

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La huelga del metal en Cádiz. La lucha hoy ya no es solo por los salarios

En la fase actual del capitalismo no hay ya margen de mejora en las condiciones laborales y de vida del proletariado. La burguesía arrecia en sus políticas contra la clase trabajadora cada día más, pues es su única vía de subsistencia ante una tasa de ganancia decreciente inherente en el sistema capitalista.

La huelga del metal en Cádiz es un ejemplo más de la vigencia del marxismo leninismo y de esta Ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia en el capitalismo. Por un lado, la patronal propone congelar los salarios o incluso reducirlos mientras los sindicatos vendidos y amarillos CCOO y UGT proponen subidas ridículas teniendo en cuenta el alza de los precios.

El Partido Comunista Obrero Español muestra todo su ánimo y apoyo a los trabajadores en huelga en el sector del metal en Cádiz. Los trabajadores del metal, de larga tradición en la lucha para defender sus condiciones laborales, han salido sin dudar a la huelga para, una vez más, mantener sus derechos.

Sin embargo, con CCOO y UGT esta huelga se convierte en una pantomima, pues sin duda estas centrales sindicales vendidas a la patronal acabarán por firmar, como ya lo hicieran en el pasado, retrocesos para la clase trabajadora bajo la excusa de haber logrado alguna mejora en lo ofrecido inicialmente por la patronal.

El alza de los precios debido a la inflación ha llegado ya al 5,4% en el mes de octubre, lo que supone un aumento de 1,4 puntos respecto al mes anterior. Se trata de la tasa más elevada desde septiembre de 1992. La última oferta de la patronal, según CCOO, es aumentar los salarios un 1,6% este año y un 2,1% en 2022 y en 2023. Pero los sindicatos vendidos CCOO y UGT ni se plantean vincular el aumento salarial al IPC sumando a ello un porcentaje de aumento real.

De hecho, CCOO y UGT ya firmaron el pasado mes de septiembre el nuevo convenio del metal de Córdoba con un alza salarial del 1% este año y del 2% en 2022, lo que supone una pérdida de poder adquisitivo teniendo en cuenta el alza de precios actual. Y más recientemente, el preacuerdo en el Convenio de Cárnicas que también consumaría, de firmarse finalmente, una enorme pérdida económica para los trabajadores del sector, con alzas muy por debajo del aumento del IPC.

CCOO y UGT, expertos en traicionar a la clase trabajadora, firmando como vemos rebajas de las condiciones laborales, actuarán igual que en estos casos para con los compañeros del metal en Cádiz. Los trabajadores, no solo del metal en Cádiz, sino los del conjunto del Estado español en cada sector debemos afrontar la realidad que se impone hoy: CCOO y UGT son herramientas del Estado y, por ende, de la patronal, para liquidar las condiciones laborales de la clase trabajadora.

Solo el sindicalismo de clase y combativo permitirá a la clase obrera forjarse en la lucha por liberarse del yugo que hoy tiene, que va mucho más allá del salario en sí mismo, sino que le atenaza con la temporalidad, el paro, los despidos colectivos (ERE y ERTE), el alza de los precios, la pérdida de servicios públicos, la caída de pensiones y la imposibilidad de jubilarse en el futuro, etcétera.

La lucha hoy no se da en el terreno económico, sino en el terreno ideológico principalmente. Así, la burguesía impone primero su ideología, haciendo ver al trabajador la necesidad de bajarse el sueldo para mantener su puesto de trabajo para, después de la derrota ideológica, imponer su victoria en lo económico. Los comunistas debemos ser los primeros en dar esa batalla en cada frente de masas, en cada centro de trabajo, para fortalecer y elevar ideológicamente a nuestros compañeros para sustentar una lucha contra el sistema capitalista con garantías de éxito.

Y en el terreno sindical sólo el sindicalismo de clase y combativo, adherido a los principios de la Federación Sindical Mundial, garantiza poder hacer ese trabajo que permita a los camaradas elevar ideológicamente a los compañeros de cada empresa para afrontar las luchas más allá de lo económico e inmediato, y hacer comprender a los compañeros que la lucha es por derribar el sistema capitalista, podrido, corrupto y acabado, y construir el socialismo, máxima aspiración del proletariado.

 

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




Saludo al Partito Comunista con motivo de su 24º Congreso

Estimados camaradas del Partito Comunista:

Desde el Partido Comunista Obrero Español os enviamos un saludo revolucionario con motivo del 24º aniversario de vuestra organización y agradecemos poder celebrar con vosotros una fecha tan importante.

Los Congresos son momentos de enorme importancia, pues llenan de energías renovadas a una militancia que debe luchar cada día contra viento y marea en una coyuntura donde la realidad del movimiento obrero no es favorable para las fuerzas revolucionarias. Actualmente, el Movimiento Comunista Internacional atraviesa un momento de profunda crisis, la cual coincide con una época de total descomposición del sistema capitalista mundial, de gran depresión global donde el imperialismo constata cada día su completo agotamiento como fase superior del modo de producción capitalista. No obstante, aunque la bestia esté herida debemos tener más claro que nunca que los Estados burgueses solo pueden ser derrocados de forma revolucionaria y siendo sustituidos por su contrario: el Estado o semi-Estado socialista, proletario, como un eslabón esencial en la cadena de esfuerzos que emprenderá la clase obrera para conseguir la emancipación de la humanidad.

En el plano europeo son muchas las batallas que tendremos que librar conjuntamente. Los monopolios, a través de sus agrupaciones imperialistas – UE, OCDE, OTAN, la Comisión Trilateral o el futuro ejército europeo que planteó recientemente Emmanuel Macron – imponen su dictadura, siendo a través de los organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial o la Organización Mundial del Comercio (OMC) desde donde se dirige la implementación de forma práctica de sus dictados y que los Estados capitalistas, como meras sucursales de estos, ejecutan en contra de los intereses de las amplias masas proletarias.

Desde nuestra organización esperamos que las relaciones entre nuestros Partidos avancen y profundicemos en nuestras respectivas líneas programáticas, pues la construcción de un Movimiento Comunista Internacional libre de los viejos métodos y podredumbres ideológicas del pasado es una precondición necesaria para que el proletariado mundial pueda unirse y hermanarse también en términos clasistas.

Camaradas, tenemos en nuestras manos el deber de construir una alternativa marxistaleninista, cuya exigencia mínima sea imponer la dictadura del proletariado, para acabar de una vez con el sombrío abismo de pobreza, miseria, embrutecimiento ideológico y de guerra imperialista que es el mundo hoy en día. Sin más, saludamos de manera afectuosa a toda vuestra militancia y os deseamos los mayores éxitos en vuestro próximo Congreso del día 27 de noviembre.

 

¡UNIRE, ORGANIZZARE, PROPORRE E AVANZARE!

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO!

Madrid, 19 de noviembre de 2021

Bernardo Baños González

Secretario de Relaciones Internacionales del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)




Elecciones en Chile, apoyamos a Eduardo Artés, de UPA y PC(AP) [ESP/ING]

Los Partidos de Izquierda y Organizaciones Antiimperialistas abajo firmantes de esta Declaración expresamos todo nuestro apoyo a la candidatura presidencial del profesor Eduardo Artés Brichetti por Unión Patriótica (UPA) y el PC(AP). Es el único candidato con un proyecto patriótico, popular, antiimperialista y de izquierda que estará presente en las elecciones del próximo 21 de noviembre en Chile.

Desde el Levantamiento Popular del 18 de octubre de 2019, todas las fuerzas políticas que han sido parte del modelo neoliberal que mantuvo al pueblo chileno en la miseria por más de 30 años de supuesta “democracia”, han intentado canalizar el descontento de las masas a través de propuestas de “cambio” meramente cosméticas. Sólo buscan emparchar y salvar al capitalismo dependiente del imperialismo, el neoliberalismo y los privilegios de quienes se benefician.

Pero los trabajadores, sectores populares y los pueblos originarios ya no están dispuestos a ser simples súbditos. Ya no quieren seguir recibiendo las migajas de la oligarquía. Y la candidatura del profesor Eduardo Artés es una muestra clara de aquello. Los tiempos en que el pueblo optaba por el “mal menor” están llegando a su fin. Así son los planteos de los partidos de la Socialdemocracia quienes ya gobernaron Chile, llamando a votar a Boric, un hediondo personaje que apoya la represión a los trabajadores.

El pueblo chileno debe ir tras el poder político, porque ese es el camino hacia las transformaciones revolucionarias que la parte más consciente y movilizada hoy está demandando en las calles. Los trabajadores, sectores populares, intelectualidad antiimperialista y pueblos originarios deben estar en el centro de todo. Y la única herramienta que tienen para lograrlo es la Unión Patriótica (UPA).

Los compañeros y camaradas de UPA y del PC(AP), están jugando un rol muy importante en las luchas y en estas elecciones que se avecinan. Las posibilidades son favorables a ampliar su influencia política y social. El contexto, tanto nacional como internacional, favorece sus propuestas de fondo. Confiamos plenamente en el trabajo de militancia que vienen desarrollando. Creemos que la candidatura del profesor Artés puede traer grandes sorpresas, porque es el único candidato que está levantando un proyecto revolucionario antiimperialista. Y, a diferencia del resto, sus manos están bien limpias.

Cuentan con todo el apoyo y la solidaridad de los Partidos de Izquierda y Organizaciones Antiimperialistas abajo firmantes y muchos otros militantes antiimperialistas de América Latina y el Mundo. Que esta simpatía política atraviese la la Cordillera de los Andes y llegue plenamente a toda la militancia de UPA-PC(AP).

Así y todo, sea cual sea el resultado electoral, bien sabemos que las elecciones burguesas no son el fin, sino un medio para aumentar las luchas de clases a fondo, hasta alcanzar un país liberado, un pueblo feliz y un futuro socialista.

 

¡LA LUCHA CONTINÚA HASTA REFUNDAR CHILE!

 

Firman:

Partido de la Liberación (PL) de Argentina.

Partido Comunista de Gran Bretaña (Marxista Leninista) – CPGB ML.

Partido Comunista de Alemania (KPD).

Workers World Party – Partido Mundo Obrero (WWP) – EEUU.

Euskal Komunisten Batasuna / Unión de Comunistas Vascos (EKB).

Coordinadora Simón Bolívar (Venezuela).

Partido Comunista de Albania (PKSH).

Unión Proletaria (España).

Movimiento M – 48 (Italia).

Partido Socialista de los Trabajadores de Croacia (SRP).

Partido Comunista Obrero Español (PCOE).

Partido Comunista del Kurdistán (KCP).

Partido Comunista Egipcio.

Comunistas de Serbia.

Convergencia Socialista (Italia).

Proletariat Schweiz (Suiza).

Movimiento por la Paz y el Socialismo (Cantabria).

Volksrat der Suryoye in Europa (Consejo de los Suryoye en Europa).

Solidario GB.

R.A.S.H. Buenos Aires.

Foro Pacifista de Ciudad Real (España).

ARLAC asociación belga de solidaridad.

Organización Republicana Bielorrusa del PCUS (BRO KPSS).

Asociación Pública Republicana “Por la Unión y el Partido Comunista de la Unión” (RPO SKPS).

Partido de los Trabajadores de España (PTE).

Partido de la Revolución Popular (PRP) Rep. Dominicana.

Joven Guardia Roja de España (JGRE).

 

 

Chilean Elections, we support Eduardo Artés of UPA and PC(AP)

 

The undersigned left wing parties and Anti-imperialist Organisations in this Declaration express all of our support for the presidential candidature of teacher Eduardo Artés-Brichetti for the Unión Patriótica (UPA) and the PC(AP). He is the only candidate with a project that is patriotic, popular, anti-imperialist and left wing, who stands in the next Chilean elections on the 21st of November.

Since the People’s Uprising on 18th October 2019, all the political organisations were part of the neoliberal model that kept the Chilean people in misery for more than 30 years of supposed “democracy”, they have tried to channel the discontent of the masses through proposals of “change” that were merely cosmetic. They only seek to patch-up and save capitalism (that depends on neoliberalism) and the privileges of those who benefit from it.

But the workers, popular sectors and native peoples are no longer willing to be simple subjects. They no longer wish to keep receiving the oligarchy’s crumbs. And the candidature of Eduardo Artés is a clear sign of that.  The times when the people opted for the “lesser evil” are coming to an end. Those are the postures of the Social-democracy who already governed Chile, calling on people to vote for Boric, a smelly character who supports the repression of workers.

The Chilean People must reach political power because that is the way for revolutionary transformations, part of whom the most concious and mobilised are today demonstrating in the streets. The workers, the popular sectors, the anti-imperialist intelectuals and native peoples must be in the center of everything.  And the only tool that they have to achieve this is the Unión Patriótica (UPA).

The compañeros/ras and comrades of UPA and the PC(AP), are playing a very important role in the struggle and the elections that are coming soon. There are real possibilities to influence their political and social surroundings. The context, nationally as well as internationally, favour their main proposals. We plainly trust the militancy efforts carried out. We believe that teacher Artés candidature could bring great surprises, because he is the only candidate that is presenting an anti-imperialist and revolutionary project. And, differently to the rest, his hands are clean.

They count on all the support and solidarity of the undersigned Left Wing Parties and Anti-imperialist Organisations and many other anti-imperialist militants of Latin America and the World. We hope that this political sympathy crosses the Andean Mountain range and is received by the UPA-PC(AP) militancy.

All in all, whatever the electoral result (we know very well that burguise elections are not an end in itself) but a channel to make the class struggle greater, until a liberated nation is achieved, with a happy people and a socialist future.

 

Signed by:

Partido de la Liberación (PL) de Argentina.

Communist Party of Great Britain (Marxist Leninist) – CPGB ML.

Communist Party of Germany (KPD).

Workers World Party – Partido Mundo Obrero (WWP).

Euskal Komunisten Batasuna / Union of Basque Communists (EKB).

Coordinator Simón Bolívar (Venezuela).

Communist Party of Albania (PKSH).

Proletarian Union (Spain).

Movement M – 48 (Italy).

Croatian Socialist Workers Party (SRP).

Spanish Communist Workers Party (PCOE).

Kurdistan Communist Party (KCP).

Egyptian Communist Party.

Communists of Serbia.

Socialist Convergence (Italy).

Proletariat Schweiz (Switzerland).

Movement for Peace and Socialism (Cantabria).

Volksrat der Suryoye in Europa (Council of the Suryoye in Europe).

Solidarity GB.

R.A.S.H. Buenos Aires.

Pacifist Forum of Ciudad Real (Spain).

ARLAC Belgian solidarity association.

Belarusian Republican Organization of the CPSU (BRO KPSS).

Republican Public Association “For the Union and the Communist Union Party” (RPO SKPS).

Party of the Workers of Spain (PTE).

Party of the Popular Revolution (PRP) Dominican Republic.

Young Red Guard of Spain (JGRE).