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La falacia de ‘lo queer’

Federico Engels en el segundo prólogo escrito para el Manifiesto Comunista aseguraba lo siguiente:

“La idea central que inspira todo el Manifiesto, a saber: que el régimen económico de la producción y la estructuración social que de él se deriva necesariamente en cada época histórica constituye la base sobre la cual se asienta la historia política e intelectual de esa época, y que, por tanto, toda la historia de la sociedad -una vez disuelto el primitivo régimen de comunidad del suelo- es una historia de luchas de clases, de luchas entre clases explotadoras y explotadas, dominantes y dominadas, a tono con las diferentes fases del proceso social, hasta llegar a la fase presente, en que la clase explotada y oprimida -el proletariado- no puede ya emanciparse de la clase que la explota y la oprime -de la burguesía- sin emancipar para siempre a la sociedad entera de la opresión, la explotación y las luchas de clases; esta idea cardinal fue fruto personal y exclusivo de Marx”.

 

Es decir, que la aportación fundamental que Carlos Marx hizo a la historia de la humanidad, y que inspiraría a innumerables revolucionarios en los siglos XIX, XX y XXI, es que la política está subyugada, en cualquier caso, a las relaciones de producción y la superestructura que esta genera. Así, Marx llega al concepto de la lucha de clases y significa qué es un proceso revolucionario: cuando la contradicción de clases sociales opuestas se resuelve en favor de la clase oprimida.

Un texto básico como es el Manifiesto Comunista nos deja entrever que en el capitalismo, cuya relación de producción es la propiedad privada de los medios de producción, hay dos clases que se enfrentan: el proletariado y la burguesía. Así, la clase trabajadora se convierte en el sujeto revolucionario y sobre sus hombros se apoya el peso de la historia escrita conscientemente por el ser humano y el abandono de la prehistoria humana en la que nos hallamos inmersos. Esto es: la historia del socialismo y el comunismo.

Claro es para todos que los trabajadores son diferentes los unos de los otros. Incluso una pareja de gemelos consta de particularidades que los diferencian tanto de forma física como de forma psicológica. El marxismo ocupó la ardua tarea de ver que, a pesar de la diversidad de los trabajadores, lo cardinal de ellos es su papel de desposeídos, su propia condición de proletarios. Así, Marx escribiría:

“Socialmente, ya no rigen para la clase obrera esas diferencias de edad y de sexo.  Son todos, hombres, mujeres y niños, meros instrumentos de trabajo, entre los cuales no hay más diferencia que la del coste”.

 

No vemos en el Manifiesto ninguna referencia ni análisis hacia la desvalorización particular hacia el trabajo de la mujer en el siglo XIX, ni sobre la explotación infantil de la época y, sin embargo, eso no ha despojado al marxismo de la defensa a ultranza de la igualdad entre el hombre y la mujer y del rechazo visceral del trabajo infantil. Esto es porque dichas cuestiones son, como bien dijimos al inicio de este documento, consecuencia de las relaciones de producción del capitalismo premonopolista de la época. Claro es que autores comunistas posteriores dedicarán ríos de tinta a desmenuzar estas cuestiones particulares, pero todos esos análisis no son más que consecuencia de la base que Marx, Engels y posteriormente Lenin, han dejado.

El mundo actual, que no es más que la fase imperialista del capitalismo en absoluta bancarrota, conoce más al ser humano que hace dos siglos como consecuencia del desarrollo de la ciencia y la tecnología. En otras palabras, el mundo que nos rodea se entiende mejor hoy que en cualquier otro momento de la historia. Sin embargo, a pesar de toda esa evolución, las relaciones de producción siguen siendo exactamente las mismas que cuando Marx sujetaba su pluma y, por tanto, el sujeto revolucionario sigue siendo el mismo: los proletarios. Los comunistas tenemos claro que a quien se le ocurra dudar sobre esto está siendo un ignorante o un embustero.

Todo lo escrito hasta ahora es una obviedad y nada más que un resumen de algo tan vasto como es la ciencia marxista-leninista. Aun así, el capitalismo es una maquinaria que crea día sí y día también anticomunismo de todos los tamaños y formas; y en un mundo en la que la cantidad de información es tan extensa y accesible, es más fácil que los trabajadores se encuentren confusos y decidan asumir según qué luchas siguiendo a determinados grupúsculos que parecen haber leído a los clásicos del marxismo, pero que cualquier revolucionario que se precie sabe que no han entendido ni la mitad.

Concretamente, para las cuestiones LGBT, nos encontramos que determinados partidos y colectivos que se consideran dentro del Movimiento Comunista Español (MCE), aprovechan la mínima para teñir sus consignas reaccionarias de rojo y así llevar a los trabajadores hacia la reacción, colocando el énfasis donde no hay movimiento revolucionario sino reformismo.

El 29 de junio de 2021, el Partido Comunista de los Trabajadores de España (PCTE) publicaba en su página web y en redes sociales su análisis sobre la proclamada “ley trans”, en el que aseguraban que dicha ley “constituye un problema para la lucha de la mujer y para las personas homosexuales”. Sus argumentos están basados, sobre todo, en la confrontación de la “realidad objetiva” contra la “autopercepción subjetiva” y derivados.

Al PCOE le sorprende poderosamente que el PCTE haga un análisis sobre una ley burguesa en concreto, separe a la mujer del hombre proletario y diferencie a los trabajadores homosexuales de quienes no lo son, porque si algo hemos aprendido los marxistas-leninistas es que:

  • Una ley en el capitalismo, promueva quien la promueva, es una reforma por definición. Independientemente de su contenido, la ley será aplicada o no en función de la composición de las instituciones del Estado. Como las instituciones en el Estado Español son capitalistas, actuarán siempre para garantizar y acentuar la explotación del hombre por el hombre, para servir los intereses de la burguesía.

El ejemplo más claro es que la Constitución franquista de 1978 dice defender el derecho a la vida digna, pero la realidad es que aplicar esa norma sería ordenar a las instituciones burguesas a que no consideren la vivienda como una mercancía. ¿Imaginamos al PCTE analizando la Constitución y legitimándola por incluir dicho apartado?

  • Los trabajadores (independientemente de cualquier condición) estamos siempre amenazados en el capitalismo. No son las leyes burguesas las que establecen una graduación sobre nuestra liberación, sino nuestra posición sobre las relaciones de producción, que en el capitalismo siempre es de desposeídos y explotados.

Por tanto, el nombrado análisis sólo puede caer en la categoría de reformismo y, por tanto, sólo puede destilar reacción en cada una de sus palabras. Sin embargo, ¿podríamos esperar otra cosa de un partido cuya máxima ambición ha sido estrechar las relaciones internacionales con el KKE, partido que se ha manifestado de una manera abiertamente homófoba?

Sin embargo, el PCTE no es el único con posiciones abiertamente reaccionarias y que obvia el sentido de clase de todo lo que nos rodea. Otras organizaciones que aunque se denominen comunistas o leninistas están totalmente alejadas del marxismo y que abrazan abiertamente la reacción llevan durante meses, sino años, atacando lo que ellos denominan “queer” y “posmoderno”. Tanto es así que fácilmente vemos que ya han construido todo su discurso en torno a estos temas y los ha capitalizado de buena forma a través de redes sociales.

Su estrategia política está basada en erigirse la alternativa ante diversos sujetos que escogen en función del discurso “progre” que tengan para que, por comparación, ellos salgan ganando. Así, se puede afirmar sin lugar a dudas que si el discurso feminista o LGBT no existiese, estos fascistas tampoco existirían debido a que el grueso de su repercusión viene de la confrontación con personajes más conocidos que ellos y sus ocurrencias de turno que cualquier fascista suscribiría.

Conociéndolos a través de las publicaciones en las que atacan leyes feministas, LGBT o migratorias (cuestión que ya hemos visto que es puro reformismo), cualquier reaccionario podría formar parte de estas organizaciones sin ningún tipo de problema, puesto que las reivindicaciones que se encontrarán son el “patriotismo revolucionario”, control planificado de las fronteras, defensa de la unidad de España, exaltación de la hispanidad, etcétera. Un cúmulo de categorías que un fascista desnortado es capaz de hacer suyas. Y si hubiese algún atisbo de reivindicación de la lucha de clases, puede ignorarlo fácilmente debido a que ellos no son conocidos por realizar esa labor, sólo es pura retórica.

Lo que hemos visto hasta ahora es que estas etiquetas “queer”, “progre” y “posmoderno” permiten a los reaccionarios estar en su salsa justificándolo envileciendo y desvirtuando completamente lo que es el comunismo, lo cual les retrata como auténticos fascistas al abrazar abiertamente el revisionismo. Es decir, su crítica a estos movimientos no es más que una falacia.

Desde el PCOE somos conscientes y respetamos cada una de las realidades de los seres humanos y consideramos que cualquier discurso que mínimamente aliente a atacar a estos colectivos minorizados merece nuestra más firme condena. Asimismo, defendemos y luchamos porque cada uno de los trabajadores, porque los seres humanos, puedan desarrollarse de manera multilateral e ilimitada.

Al mismo tiempo, somos conscientes que ante la incapacidad de la burguesía y sus instituciones de satisfacer las necesidades humanas, la situación actual se traduce en la mentira y la capitalización total de estos movimientos, llevando a sus elementos a cualquier lugar ajeno a la lucha de clases y fomentando el individualismo a través del desarrollo de la propia identidad.

La liberación del ser humano pasa inevitablemente por la abolición de la explotación de una clase social por otra. En estos términos, el desarrollo de las fuerzas productivas nos lleva a defender directamente la consecución del Socialismo como única democracia que permitirá a los trabajadores tomar las decisiones en su día a día, entre las cuales se incluye, como no puede ser de otra forma, la cuestión de la mujer y la cuestión LGBT. Por tanto, y como paso necesario para ello, es necesaria la construcción del Frente Único del Pueblo como punto común de todos los trabajadores e institución revolucionaria de clase  que enviará al Estado capitalista al basurero de la historia.

 

¡Por la liberación de los trabajadores!

¡Socialismo o barbarie!

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Más condena, más solidaridad

Hace dos semanas, conocíamos la nueva condena que la justicia del fascista Estado español le impone a Pablo Hasel, 2 años, 10 meses y 1 día que se añaden a las anteriores condenas con las que vemos como la judicatura alarga y alargará indefinidamente su prisión como ya ha hecho con otros presos políticos, a fin de mermarles, acallarles y doblegarles, mandando de paso un claro mensaje a todo aquel que siquiera ose alzar la voz y denunciar el carácter de este Estado, lo podrido de sus instituciones y la maquinaria represivo-judicial que éste utiliza.

Esta vez, la condena por denunciar como la Guardia Urbana apalizaba a un menor y como un “colaborador policial” utilizaba de manera falsa su testimonio para evitar que estos hechos se probaran. El “colaborador”, un fascista que no solo fue condecorado por la Guardia Urbana, sino que mostró públicamente su apoyo a la represión del 1-O, y que se exhibe en redes con armas de fuego y que llegó a amenazar y encañonar a 2 militantes de Resisteix Lleida, cuando estos encartelaban en favor del derecho a la autodeterminación.

Esto, sumado a la reciente decisión del Tribunal de Apelación de Gante que ha rechazado extraditar a Valtonyc por ninguna de las 3 causas por las que el Estado reclama, nos señala cual es la situación de la “democracia” en este Estado, siendo Bélgica otro Estado en el que la dictadura de la burguesía es ley y orden, se aprecia enormemente la forma en la que el resto de Estados del bloque imperialista europeo gestiona la “libertad de expresión”.

Desde el Partido Comunista Obrero Español condenamos los montajes policiales y el aparato represivo-judicial del Estado español, de esencia fascista y criminal, y de igual manera nos solidarizamos con Pablo Hasel frente a los intentos de doblegar su voz y acallarle. Tan solo la organización de los comunistas en torno a los principios del marxismo-leninismo y del Partido de Nuevo Tipo conseguirá liberar a los presos políticos y eliminar al fascismo y su estructura, tanto institucional como callejera.

 

¡Organicemos la solidaridad!

¡Fortalece el Partido Comunista Obrero Español!

¡Socialismo o barbarie!

 

En Madrid a 8 de enero de 2022

 

Secretaría de Juventud del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




El capitalismo destruye al Tajo

Una vez más asistimos a lo que hace casi dos siglos Marx avisó: “El capitalismo tiende a destruir sus dos fuentes de riqueza: la naturaleza y a los seres humanos”.

Buena prueba de esta cita marxista es la situación actual del río Tajo, especialmente en su paso por la ciudad de Toledo, donde observamos horrorizados cómo las aguas circulan contaminadas, con espuma, a lo que hay que sumar el irrisorio nivel del caudal. Pero, ¿de dónde viene toda esta situación y por qué la relacionamos con el capitalismo?

Vayamos a 1979, cuando se pone en marcha el famoso trasvase Tajo-Segura con el fin de regar tierras de Almería, Alicante y Murcia para el cultivo masivo. A simple vista puede parecer que el trasvase se hace por el bien común, pero nuestra experiencia en analizar y combatir las contradicciones del capitalismo nos dice que eso no es así: el trasvase atiende única y exclusivamente al beneficio capitalista de las grandes extensiones agrícolas del sureste del Estado español.

El trasvase es sólo el remate de este río prácticamente muerto, pues en su curso por Aranjuez ya fluye sin fuerza, y si a eso le sumamos la extracción de sus aguas para el trasvase, la precariedad del río se extrema. El Real Decreto 817/2015 establece unos niveles de contaminación máximos para el Tajo de 1 mg/l de amonio y 0’6 mg/l de fosfato, pero lo cierto es que los niveles actuales se sitúan en 5 mg/l de amonio, mientras que los niveles de fosfato se mantienen “estables”.

¿De dónde proceden estos desechos contaminantes? El amonio, de las depuradoras urbanas (especialmente las de la Comunidad de Madrid) y el fosfato, de origen agrícola (de los fertilizantes).

Es decir, el principal causante de la contaminación tan agresiva del río Tajo es la mala gestión de las depuradoras madrileñas, que llegan al Tajo por su afluente, el Jarama. Esta contaminación se vería contrarrestada si el caudal del Tajo fuera el que debiera ser sin un trasvase que atiende a intereses capitalistas de producción masiva, pues el río lograría diluir la mayor parte de los elementos contaminantes.

Es por todo esto que relacionamos la contaminación (en este caso del río Tajo) con el sistema capitalista, que sin pensar en el futuro y en el bienestar social, únicamente atiende a los intereses económicos de las grandes extensiones agrícolas (en este caso).

Mientras exista capitalismo, toda medida individual tomada desde el hogar, desde el individuo, será en vano, pues las contradicciones capitalistas afectan a niveles a los que desde nuestros hogares no podemos hacer frente, con gestos tan mínimos como reciclar o no usar productos tan dañinos para el medio ambiente.

La única forma de armonizar las relaciones de producción, para satisfacer las necesidades de la mayoría trabajadora sin destruir el medio ambiente y el planeta, es la implantación de una economía planificada socialista, cuyo fin último no sea el enriquecimiento de una minoría parasitaria, sino el bienestar de la mayoría.

 

¡Acabemos con el capitalismo para poner fin a la explotación del hombre por el hombre, y del hombre por la naturaleza!

¡Socialismo o barbarie!

 

COMITÉ PROVINCIAL DE CIUDAD REAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Yolanda Díaz y Unidas Podemos-PCE refrendan la Reforma Laboral del PP

La reforma laboral pactada entre Yolanda Díaz, los sindicatos amarillos CCOO y UGT y la patronal CEOE es una nueva traición a la clase trabajadora. No solo no se deroga la reforma laboral del PP, ni se eliminan sus artículos más lesivos -tal y como vendió en campaña electoral Unidas Podemos-PCE a los trabajadores- sino que, al contrario, se refrenda absolutamente la continuidad de la reforma laboral del PP y se consolida como inamovible gracias a la socialdemocracia y al oportunismo vendidos a la burguesía.

Los estruendosos aplausos de la CEOE y de la Fundación FAES de Aznar dejan bien a las claras el carácter consolidador de esta reforma de Yolanda Díaz de la reforma de 2012, que fue un golpe tremendo contra los derechos de la clase trabajadora en el Estado español. Y el apoyo de Ciudadanos y de buena parte del Partido Popular refrenda el carácter antiobrero de este acuerdo.

CCOO y UGT, sindicatos amarillos y vendidos a la patronal, juegan el papel que les corresponde como elemento del Estado que son, pues de éste cobran en contraprestación por sus traiciones a los trabajadores. Así, no dudaron en firmar la enésima traición, consolidando una reforma laboral que lejos de mejorar un ápice la vida de la clase obrera, la sigue sumiendo en la más absoluta miseria.

Abren los diarios con la noticia de que España supera el nivel de empleo de antes de la pandemia con la creación de 776.000 puestos de trabajo en 2021. Pero la realidad es que esta reforma laboral, continuadora a ultranza de la fascista legislatura de Rajoy, va a mantener la disminución de las horas de trabajo: se trabajan 1,2 millones de horas menos que en 2019. Es decir, que los trabajadores van a trabajar menos horas y, por ende, a empobrecerse todavía más. Y esta reforma laboral consolida este panorama para la clase trabajadora y otorga al empresario herramientas para rebajar la jornada de trabajo de los obreros y, consecuentemente, también sus salarios.

Y es que este aspecto es fundamental para la patronal, ya que el escenario de automatización que viene preparando la burguesía necesita de una transformación de las condiciones de vida del proletariado, que va a trabajar menos horas y a cobrar menos. La automatización bajo el capitalismo solo puede traer miseria al trabajador.

Pero el problema no es la automatización ni la robotización, sino el sistema capitalista de producción. El derrocamiento de éste y la construcción del Socialismo haría que toda esta automatización se pusiera al servicio de la clase obrera, que es la inmensa mayoría de la población, mejorando sus condiciones de vida: menos horas de trabajo, la cuasi-desaparición de trabajos rutinarios en muchas ramas de producción, etcétera.

La clase obrera se encuentra hoy en la encrucijada de elegir la miseria cada vez más palpable del capitalismo – encarnado en la socialdemocracia y el oportunismo (Unidas Podemos-PCE) que actúan como los fascistas cuando están en el gobierno y en el fascismo – o la revolución socialista con la que ser el dueño de su destino.

 

¡Por la revolución socialista!

¡Socialismo o barbarie!

Madrid, 5 de enero de 2022

COMISIÓN DE MOVIMIENTO OBRERO Y POLÍTICA DE MASAS DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Una nueva reforma laboral al gusto de la patronal. Así actúa y engaña el oportunismo

No por estar ya acostumbrados a los engaños del oportunismo, a sus grandilocuentes discursos que nunca se ven refrendados con actos, a sus traiciones y su entrega absoluta a los monopolios y los poderes económicos, podemos dejar de sorprendernos cuando vuelven a incidir en las mismas mentiras y manipulaciones, en intentar vender los retrocesos y las concesiones a la patronal como un gran avance en derechos para los trabajadores.

Sólo el aval y las alabanzas de la patronal a esta nueva reforma laboral son ya un gran indicativo de cuál es el sentido de la misma, que no es otro que el de reafirmar las políticas implementadas previamente por PSOE y PP en las dos anteriores reformas laborales, esas que Unidas Podemos iba a derogar. Para Antonio Garamendi, la patronal está “razonablemente satisfecha” con esta reforma que consolida “la seguridad jurídica que nosotros queríamos”. Dicho de otra forma, las empresas mantendrán el poder para poder seguir gestionando a sus trabajadores con la libertad que tenían sin que los cambios cosméticos introducidos vayan a suponer ninguna pega para su “seguridad jurídica”, habiendo alcanzado un acuerdo que “da una estabilidad que España necesitaba desde hace tiempo”.

Este párrafo extraído del comunicado conjunto de las patronales CEOE y Cepyme resume a la perfección la esencia de esta reforma laboral:

“Para CEOE y Cepyme, el acuerdo consolida el modelo laboral actual, que ha permitido incrementar la productividad de las empresas, asegurar su competitividad y contribuir al crecimiento del empleo. En concreto, el acuerdo mantiene intactos los mecanismos de flexibilidad interna que garantizan la adaptabilidad de las empresas a las circunstancias, asegura la libertad de empresa y la seguridad jurídica y contribuye a la Paz Social”.

Según reconocen las propias patronales, este acuerdo consolida el modelo laboral actual, el que está sustentado en las reformas laborales de PSOE y PP, el que ha convertido a España en líder en trabajo precario.

Si en 2010 y en 2012 los gobiernos de PSOE y PP respectivamente aplicaron sendas reformas laborales que reducían los ya escasos derechos de los trabajadores bajo el capitalismo, bien por vía parlamentaria, bien por vía de Consejo de Ministros, ahora en 2021, el gobierno más progresista de la historia necesita el aval de la patronal para poder aprobar una supuesta contrarreforma laboral, que no es más que maquillaje para consolidar las políticas de Rajoy, tal y como ya había refrendado antes el gobierno de coalición al hacer suyos los presupuestos del PP.

Mientras la derecha más reaccionaria no duda en aplicar abiertamente las medidas que la patronal y los monopolios demandan para poder explotar cada vez más a los trabajadores, la pata izquierda del sistema defiende su postura en la necesidad de alcanzar acuerdos, acuerdos en los que los intereses de los trabajadores no están representados, puesto que tanto el gobierno de coalición como los sindicatos del sistema CCOO y UGT defienden claramente los intereses de la patronal. Este teatrillo en el que unos aplican las medidas abiertamente y otros fingen llegar a acuerdos mantiene entretenido al pueblo en debates sobre un supuesto eje izquierda-derecha, sin llegar a ver que los intereses de la clase trabajadora no están representados en el parlamento, dando como resultado una situación de cada vez mayor empobrecimiento del pueblo trabajador.

Uno de los principales puntos acordados en esta reforma de los que el gobierno se vanagloria es la reducción de la temporalidad. ¿Es cierto que esta nueva reforma laboral va a reducir la temporalidad? En primer lugar, la precariedad en el mercado de trabajo actual no es fruto única y exclusivamente de los tipos de contrato, sino de otras cuestiones como el coste de la indemnización por despido o los periodos de prueba de los contratos, que facilitan enormemente a las empresas deshacerse de trabajadores. El impacto que las modificaciones en los tipos de contrato pueda tener a futuro lo iremos viendo con el transcurrir del tiempo, pero analizando el mercado laboral actual y el grado de descomposición del capitalismo, es de necios pensar que los matices introducidos en esta reforma laboral van a reducir la temporalidad y la precariedad.

En esta reforma se reducen a dos las modalidades de contratación temporal: “el contrato de trabajo de duración determinada solo podrá celebrarse por circunstancias de la producción o por sustitución de persona trabajadora”, eliminando el contrato por obra y servicio regulado en el punto 1.a del artículo 15 del Estatuto de los Trabajadores. Ese contrato de duración determinada por circunstancias de la producción podrá realizarse cuando la empresa registre “un incremento ocasional e imprevisible y las oscilaciones que, aun tratándose de actividad normal de la empresa, generan un desajuste temporal entre el empleo estable disponible y el que se requiere” incluyendo las situaciones “derivadas de las vacaciones anuales”, una concesión a la patronal que no existía en el inicio de la negociación. Las empresas solo podrían utilizar este contrato un máximo de “noventa días en el año natural, independientemente de las personas trabajadoras que sean necesarias para atender en cada uno de dichos días las concretas situaciones, que deberán estar debidamente identificadas en el contrato”.

Esta modalidad contractual ya está actualmente regulada y tiene una duración máxima de 6 meses, ampliable mediante convenio colectivo, que es la puerta abierta que los gobiernos de turno dejan siempre para que CCOO y UGT puedan pactar condiciones inferiores que beneficien a la patronal. ¿Cómo actúan las empresas en la práctica para alargar las contrataciones temporales? Una práctica muy común, que cualquiera que conozca cómo funciona el mercado laboral de verdad –algo que los oportunistas del gobierno y de los sindicatos amarillos del sistema suelen desconocer ya que viven de las prebendas del propio sistema– ha podido corroborar en carne propia o en la de algún conocido, es la de despedir a quienes terminan el periodo de su contrato temporal para, después de los plazos legales oportunos, volverlo a contratar. Esta práctica es tan común que se ha instaurado como norma incluso en empresas municipales públicas que usan bolsas de trabajadores que sufren esta temporalidad y precariedad financiada con dinero público. Las limitaciones implantadas en la reforma laboral tan sólo alterarán cómo las empresas gestionan los contratos temporales y los plazos para despedir a trabajadores para no hacerlos indefinidos. Esto sumado al desarrollo de la automatización, que hará que el ejército industrial de reserva crezca desmesuradamente, hará que la rotación en los puestos de trabajo crezca, lo cual encaja perfectamente con las limitaciones acordadas.

Según un informe elaborado por el Gabinete Económico Confederal de CCOO, en España hay aproximadamente 4,4 millones de asalariados temporales que suman más de 20,3 millones de contratos al año, lo que da una duración media de los contratos temporales de menos de 80 días, por lo que gran parte de esos contratos no se verán afectados por la limitación de 90 días de la nueva reforma.

Pero más allá de la normativa acordada, la realidad es que las empresas se saltan las leyes de forma sistemática, tal como lo demuestran los 174.000 contratos temporales fraudulentos detectados por la Inspección de Trabajo (IT) durante el mes de septiembre. ¿Será por tanto la actuación de IT la que obligue a las empresas a reducir esta temporalidad? Pues es evidente que la falta de recursos de este organismo, lo que ha llevado a los inspectores a amenazar al gobierno con una huelga si no refuerza el organismo antes del 31 de marzo, así como la connivencia de éste con las propias empresas, actuando al servicio de las mismas en muchas ocasiones, hacen que las promesas de reducir la temporalidad se conviertan en una nueva campaña de propaganda del gobierno. De hecho, no sólo no se va a reforzar a IT con más inspectores, sino que se va a comenzar a automatizar el trabajo de estos, dejando en manos de algoritmos e inteligencia artificial sus tareas.

Los propios abogados laboralistas coinciden en los nulos efectos que esta reforma laboral tendrá en la práctica para la realidad de los trabajadores. Fabián Valero, socio director de Zeres Abogados y especialista en derecho laboral, define la reforma pactada como “un lifting sin cirugía”, “retoques” que no van a reducir de forma significativa la temporalidad si no se refuerzan los elementos sancionadores y la actuación inspectora. Para Ana Ercoreca, presidenta del sindicato de inspectores, “la reforma laboral no va a acabar con la temporalidad, porque ésta no se va a reducir si no se refuerza la Inspección. Si no nos dotan de medios y efectivos, la ley será papel mojado”. Javier Reyes, abogado del área laboral de Ceca Magán, comenta que “esta reforma del sistema de contratación temporal, por sí sola, no reduce la precarización del mercado de trabajo […] No podríamos decir que la reforma suponga una derogación o una contrarreforma de la reforma laboral del año 2012 […] se deja, por tanto, intacta toda la reforma que el Partido Popular llevó a cabo sobre el coste del despido y las medidas de flexibilidad”. Martín Godino, socio de Sagardoy Abogados, considera que “La reforma del año 2012 no tocó la contratación, que es ahora la parte esencial de la reforma […] no se tocan ninguno de los mecanismos de flexibilidad interna, como la modificación de las condiciones de trabajo, la movilidad geográfica o la inaplicación del convenio colectivo, y tampoco de flexibilidad externa (el despido individual y colectivo se quedan como están, que fueron los aspectos más importantes de la reforma del 2012)”.

Otro de los mecanismos usados por las empresas que incrementan la precariedad y la temporalidad son los contratos temporales en prácticas, aspecto que no se ha modificado en la nueva reforma laboral. Este mecanismo permite contratar a trabajadores de manera temporal durante 2 años, pagando durante el primer año un 60% y el segundo un 75% del salario fijado en convenio para un trabajador que desempeñe el mismo o equivalente puesto de trabajo.

Los aspectos más lesivos de las reformas laborales anteriores por supuesto no se han modificado un ápice, como las indemnizaciones por despido y los salarios de tramitación. La indemnización por despido improcedente, que hasta 2012 era de 45 días por año trabajado con un límite de 42 mensualidades, y que incluía el pago de los salarios de tramitación, se mantiene en los 33 días por año trabajado, con un límite de 24 mensualidades y sin salarios de tramitación. Este aspecto tiene mucho más impacto en la temporalidad y la precariedad, pues permite a las empresas despedir a costes irrisorios sin necesidad de realizar contratos temporales.

Tampoco se eliminan las facilidades para el despido colectivo e individual objetivo por causas económicas, técnicas, organizativas y de la producción que se introdujeron con la reforma laboral del PP. Antes de la citada reforma, los Expedientes de Regulación de Empleo necesitaban ser autorizados por la administración que debía evaluar si realmente se daban las causas alegadas. Tras esa reforma, si no existe acuerdo entre los representantes de los trabajadores y la empresa –algo que CCOO y UGT ya se están encargando de que nunca ocurra-, ésta podía imponer directamente el despido dejando tan sólo la vía de la demanda judicial. Igualmente, se dejan intactos los despidos individuales objetivos que reciben tan sólo 20 días por año trabajado de indemnización con un límite de 12 mensualidades. Parece que para el gobierno estas medidas no son las más lesivas de las reformas laborales anteriores.

Sobre la subcontratación, la supuesta mejora anunciada a bombo y platillo por CCOO y UGT que obliga a las empresas a aplicar el convenio del sector en el que se realice la actividad de los trabajadores subcontratados, deja una nueva excepción para el caso de que la empresa subcontratada tenga un convenio propio, en cuyo caso prevalece este último. Esto abre la puerta a que CCOO y UGT negocien convenios a la baja en todas las empresas subcontratadas, algo que llevan años haciendo, como en los convenios del sector del metal de Cádiz o el de la limpieza de Castellón, donde se firman retrocesos en contra de la voluntad de los trabajadores.

La medida estrella del gobierno en esta reforma es el “Mecanismo RED de Flexibilidad y Estabilización del Empleo”, que no es más que convertir los ERTEs en parte de la gestión de recursos humanos de las empresas para que estas puedan usar dinero público para ajustar las jornadas de trabajo mientras el Estado paga los salarios y permite exenciones de cotizaciones a la Seguridad Social de hasta un 90%. Una transferencia de dinero público a manos privadas que es la tónica habitual en esta fase monopolista del capitalismo y que se ve reforzada gracias al trabajo que el oportunismo está realizando para la patronal.

Pero por encima de cualquier análisis que se pueda hacer del texto de la reforma, la realidad es que las condiciones de la clase trabajadora y el mercado laboral están totalmente condicionadas por el control de la economía que tienen los monopolios, que hacen que el capitalismo sea totalmente irreformable. El gobierno de coalición está aplicando las mismas medidas que aplican en Europa partidos conservadores, porque son las medidas que los monopolios dictan.

La realidad es que toda esta propaganda de los medios afines al gobierno no hace más que intentar tapar la nefasta gestión que en todos los ámbitos se está llevando a cabo. Mientras se sigue desmantelando la sanidad pública, el Consejo de Ministros aprobó el 21 de diciembre aumentar el presupuesto de Defensa en 1892,80 millones de euros, que se suman a los 2504,72 millones extra aprobados unos días antes. Mientras el precio de la electricidad alcanza un nuevo récord histórico cada pocos días, el Ministerio de Consumo del ‘comunista’ Alberto Garzón deja sin respuesta 9 de cada 10 denuncias presentadas por Facua por fraude de bancos, aseguradoras o eléctricas, en una nueva demostración de que todas las medidas de este gobierno son una gran campaña de propaganda.

De esta forma, el gobierno más progresista de la historia, junto con sus sindicatos cómplices CCOO y UGT, se suma a los infames gobiernos de PSOE y PP que agudizaron la precariedad de los trabajadores con una nueva reforma laboral al gusto de la patronal, un nuevo paso para incrementar la explotación de los trabajadores, pero esta vez vendiéndolo como un supuesto avance “histórico”, mostrando un nivel de sinvergonzonería que compite con el de Aznar y su famoso “España va bien”. Quienes venían a cambiar la política han apuntalado este sistema, reforzando a un Estado fascista como el español, que niega los derechos democráticos más básicos, encarcelando a raperos por señalar la corrupción o a quienes pretenden ejercer el derecho de autodeterminación, dejando morir en la cárcel a comunistas, manteniendo a un rey emérito corrupto con dinero público, incrementando el gasto en armamento tal y como demanda la OTAN y un sinfín de tropelías dignas de auténticos sátrapas.

El pueblo trabajador seguirá empobreciéndose cada día que pase con estos oportunistas en el poder, cada día que no se organice para derrocar este sistema criminal, aunando todas las luchas de la clase trabajadora en una única lucha de clases para acabar con el capitalismo e implantar el socialismo. Sólo cumpliendo así su misión histórica, la clase obrera logrará construir una sociedad más justa y en el que quienes lo producimos todo tengamos un futuro.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Concentración en el Cerro Amate, nuevo caso de represión contra la clase trabajadora

El pasado lunes 13 de diciembre tuvo lugar en el Cerro Amate, barrio obrero de Sevilla, una concentración a las puertas del centro de salud, en la cual se protestaba por las pésimas condiciones en las que se encuentra la sanidad pública, sin haberse sustituido los tres pediatras del centro que estaban de baja y mandando a los vecinos del barrio a otro centro de salud.

En dicha concentración, a la cual acudieron un centenar de personas, la policía volvió a mostrar una vez más su carácter represor y reaccionario, mandando a más de 30 policías, los cuales volvieron a abusar de su poder contra los manifestantes, llegándose a reducir y a detener a un hombre.

Esta represión, junto a las 6 detenciones de manifestantes en la huelga del metal de Cádiz o la represión sufrida por el pueblo de Linares en febrero de este año, son solo un ejemplo del papel que cumplen los cuerpos policiales en los estados capitalistas, el cual no es otro que reprimir a la clase trabajadora día tras día. Sin olvidar que todo esto está ocurriendo con el “gobierno más progresista de la historia” al mando, mostrando una vez más que da igual el gobierno de turno que se encuentre en el poder, ya sea un gobierno del PP, de VOX o del PSOE y Unidas Podemos, que su objetivo será siempre el mismo: mantener el sistema capitalista y la explotación de la clase trabajadora.

Desde el PCOE condenamos la represión sufrida por la clase trabajadora del barrio obrero de Amate. La solución no pasa por depurar los cuerpos policiales, la única solución para la clase trabajadora pasa por construir sus propios órganos de poder y acabar con este sistema criminal. Por ello llamamos a la clase trabajadora de Amate y de todo el país a que se organice en torno a un Frente Único del Pueblo, en el cual se unan todas las luchas de la clase trabajadora en torno a la única lucha que existe: la lucha de clases y la lucha contra el capitalismo.

 

¡Por la abolición de las Fuerzas de Seguridad del Estado!

¡Por la unidad de la clase trabajadora contra el capitalismo!

Comité Provincial del PCOE en Sevilla




Los datos del paro: un nuevo engaño del oportunismo

El 27 de julio de 2017, Podemos emitía un comunicado en el que criticaba que el crecimiento anunciado por el gobierno del partido popular  se basaba “en puestos de trabajo precarios y de bajos salarios”, destacando las “altísimas tasas de paro juvenil” y acusando al gobierno de la “cronificación de la precariedad”.

El 3 de enero de 2018, Nacho Molina, secretario de Organización de Podemos Andalucía denunciaba que el empleo creado en 2017 en la comunidad era en su mayoría “precario, tercermundista, cuando no es empleo esclavo”, indicando que quedaban “aún 825.000″ personas sin trabajo en la comunidad.

El 29 de junio de 2021, la ministra Yolanda Díaz presumía de la creación de un millón de empleos entre enero y mayo, indicando que se había vuelto a cifras pre covid, unas cifras que no son para presumir si tenemos en cuenta que estamos hablando de unos datos oficiales de casi 4 millones de parados, datos totalmente engañosos que excluyen a quien trabaje un día durante un mes, o realice una formación proporcionada por el Servicio Público de Empleo Estatal.

El pasado 2 de diciembre de 2021 el gobierno más progresista de la historia se vanagloriaba de un “doble récord de caída del paro”, que bajaba en noviembre en 74.381 personas, ampliando a nueve meses el periodo acumulado de descensos, algo que los medios más afines al gobierno de coalición se encargaban de recalcar también.

Estos 4 hechos reflejan claramente la desfachatez con la que el oportunismo se maneja, bien estando en la oposición, bien estando en el gobierno, usando un discurso en un caso y el contrario en el otro. Aquí podemos ver como la “nueva política” usa exactamente las mismas estrategias que la vieja; quienes venían a regenerar la política son hoy en día una versión sofisticada del engaño que la socialdemocracia lleva décadas siendo.

Los datos del paro son usados siempre torticeramente por el gobierno de turno para mostrar la realidad que les interesa, ocultando la cara más cruda de unos números que no reflejan la precariedad en la que está instalada la clase trabajadora. Usar el número de ocupados o de parados como signo de mejoría de la economía es una argucia digna de los mejores vendehumos.

Para desmontar la falacia de que disminuir el número de parados implica una mejora para la clase trabajadora, basta hacer un pequeño ejercicio mental. Supongamos que una empresa tiene 1.000 trabajadores contratados a tiempo completo a los que paga un salario de 3.000 euros al mes. Teniendo en cuenta el enorme número de parados y la especialización cada vez mayor del ejército industrial de reserva, la empresa podría despedir a esos 1.000 trabajadores y contratar a otros 3.000 a tiempo parcial (trabajando media jornada) y pagando a cada uno de ellos 500 euros al mes. Si analizamos la situación, la empresa habrá reducido a la mitad la masa salarial, aumentando además un 50% el tiempo de trabajo total, por lo que la explotación habrá aumentado un 66%. Sin embargo, los datos del paro indicarían que se ha reducido el mismo en 2.000 trabajadores, cuando lo que ha ocurrido es que 1.000 trabajadores se han ido al paro a cambio de crear 3.000 puestos de trabajo precario.

¿Qué tipo de trabajo se está creando para que este gobierno pueda presumir y hacer su campaña de propaganda en los medios? Haciendo una comparación de lo que en el pasado denunciaba Podemos Andalucía, cuando indicaba que en 2018 había 825.000 personas sin trabajo en la comunidad, según la Encuesta de Población Activa del tercer trimestre de 2021, el paro en Andalucía se sitúa en 909.000 personas.

El 5 de diciembre, el periódico La Vanguardia publicaba una noticia en la que analizaba los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) en el tercer trimestre del 2021. En dichos datos podemos ver cómo en España, un millón de familias llevan 12 años con todos sus miembros en paro, siendo el número actual de 1.122.100.

El 16 de agosto, el diario Público publicaba una noticia analizando la precariedad laboral del empleo que se ha generado en los últimos meses. Según los datos de la EPA, en más del 40% de los puestos de trabajo creados hay trabajadores subempleados o sobrecualificados, algo más de un tercio de ellos titulados universitarios y un volumen ligeramente superior con educación secundaria. El sector servicios, un sector precario por excelencia, acapara casi el 80% de las nuevas ocupaciones y la industria apenas genera uno de cada cincuenta. Las contrataciones temporales duplican a las indefinidas y más de tres cuartas partes de quienes consiguen un puesto de trabajo a tiempo parcial lo hacen resignados ante la imposibilidad de hallar trabajos de 40 horas semanales. Algo más de 3,2 millones de trabajadores lleva menos de un año  en su actual empleo y algo más de otro millón y medio no ha cumplido el segundo. Vicente Lafuente, profesor de Derecho del Trabajo en la Universidad de Zaragoza, indicaba en la misma noticia que “el 90% de los contratos que se firman en España son temporales”. El paro y especialmente el de larga duración se está cronificando en algunas capas y creciendo con un inquietante ritmo.

El 31 de octubre, Diario 16 analizaba los datos de la EPA del tercer trimestre de 2021 en una noticia titulada “España, campeón de Europa del trabajo precario”. En dicha noticia se indicaba que “el número de asalariados con contrato temporal se ha incrementado un 6.38%, de forma que la tasa de temporalidad asciende al 26,02%” […] “la parcialidad durante este trimestre se sitúa en un 13,46%” […] “hasta 1,638 millones de personas llevan más de un año en situación de desempleo y 940 mil llevan más de dos”.

Y mientras la clase obrera sufre cada día mayores niveles de precariedad, la ínclita Ministra de trabajo se dedica a charlar sobre la reforma laboral con el Papa Francisco, en un nuevo episodio de la tremenda campaña de publicidad que el sistema está llevando a cabo para crear un nuevo mito de la ‘izquierda’.

Para rematar, vemos como Eduardo Garzón, hermano del Ministro de consumo Alberto Garzón y gran oportunista donde los haya, nos dice que la mayoría de los españoles no tenemos problemas económicos, que si pensamos que sí es porque los medios de derechas nos manipulan para desgastar al gobierno de ‘izquierdas’. Nos mean y dicen que llueve.

Tal es el nivel de desvergüenza que está alcanzando el oportunismo. Según estos impresentables, no es que la economía de la clase trabajadora sea precaria, ni que millones de españoles no puedan acceder a un puesto de trabajo o que más de un millón de hogares tengan a todos sus miembros en el paro. La culpa es de los medios de derecha que nos engañan para que creamos que las cosas van mal cuando en realidad, parafraseando al fascista Aznar, España va bien.

La quiebra absoluta del capitalismo hace que las mentiras del oportunismo tengan cada vez las patas más cortas. La situación actual ya no deja ningún margen a nada que no sea el derrocamiento revolucionario del capitalismo y la construcción del socialismo.

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Detenciones arbitrarias en Cádiz: la naturaleza fascista del Estado español se muestra de nuevo

En la mañana de hoy 16 de diciembre la Policía Nacional irrumpía en barrios obreros de Cádiz realizando detenciones arbitrarias a trabajadores a raíz de las manifestaciones del sector del metal de los últimos días, confesando la policía a alguno de los detenidos que dichas detenciones tienen la intención de frenar cualquier nuevo movimiento por parte de la clase trabajadora que pudiera cuestionar el sistema.

Tal y como ocurriera en Catalunya, cualquier actuación por parte de la clase obrera que cuestione lo más mínimo la esencia reaccionaria del Estado español es cortada de raíz mediante la represión máxima, mostrándose una vez más la esencia fascista de este Estado. Una esencia fascista que también pudo comprobar el pueblo de Linares allá por febrero, y que se ha visto reflejada anteriormente a lo largo de la sacrosanta ‘democracia’.

 

Debemos recordar una vez más que este Estado fascista reprime al pueblo trabajador con el gobierno más progresista de la historia al frente, formado por el socialfascismo del PSOE y el oportunismo de Unidas Podemos, que no dudan en defender las actuaciones de las fuerzas de represión o de reprimir al movimiento antifascista cuando este osa cuestionarles su labor en el gobierno.

 

Desde el Partido Comunista Obrero Español exigimos la inmediata puesta en libertad de todos aquellos trabajadores detenidos de forma arbitraria en una caza de brujas que busca amedrentar al pueblo de Cádiz y al del resto del Estado español ante cualquier posible levantamiento que ose poner en jaque al sistema.

Igualmente hacemos un llamamiento a la clase trabajadora de todo el Estado a unificar todas las luchas en una única lucha de clases contra este Estado fascista que no duda en reprimir de la forma más dura al pueblo trabajador cuando éste se levanta contra las injusticias que un Capitalismo agonizante no puede ocultar por más tiempo.

 

 

Madrid, 16 de diciembre de 2021

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




En apoyo a la Marxa de Torxes de Barcelona por la libertad de los presos políticos [ESP/CAT]

La existencia de presos políticos es una pieza clave dentro del Estado español regido por los monopolios y su sistema capitalista putrefacto en su fase imperialista y en bancarrota total que solo puede apostarlo todo ya al fascismo y a la reacción más encarnizada.

Así pues, desde el Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.) damos nuestro entero apoyo a la Marxa de Torxes por la libertad de los presos políticos que tendrá lugar el sábado 18 a las 19:00 horas en la plaza Universidad de Barcelona. También animamos a todas aquellas organizaciones o personas individuales que se reclamen comunistas a ser consecuentes y participar en el evento.

Nos adscribimos a las demandas del Moviment ProAministía por la amnistía total y el retorno de los exiliados, por la disolución del Tribunal de Orden Público Franquista actualmente conocido como Audiencia Nacional y el cierre de todos los Centros de Internamiento para Extranjeros (CIE). Por el sobreseimiento y anulación de todos los procesos judiciales abiertos por causas políticas y sociales y devolución de las sanciones administrativas. Por la erradicación de las torturas y el aislamiento a los detenidos y a la pena de muerte encubierta a los presos comunistas. Por el derecho a la autodeterminación.

Por la urgente necesidad de poner fin al capitalismo monopolista de estado y al fascismo. Por la inmediata construcción del socialismo.

 

¡Amnistía Total!

¡Libertad Presos políticos!

¡Socialismo o Barbarie!

15/12/2021

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)

En suport a la Marxa de Torxes de Barcelona per la llibertat dels presos polítics

 

L’existència de presos polítics és una peça clau dins de l’Estat espanyol regit pels monopolis i el seu sistema capitalista putrefacte en la seva fase imperialista i en fallida total que només pot apostar-ho tot ja al feixisme i a la reacció més acarnissada.

Així doncs, des del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.) donem el nostre sencer suport a la Marxa de Torxes per la llibertat dels presos polítics que tindrà lloc el dissabte 18 a les 19.00 hores a la plaça Universitat de Barcelona. També animem a totes aquelles organitzacions o persones individuals que es reclamin comunistes a ser conseqüents i participar en l’esdeveniment.

Ens adscrivim a les demandes del Moviment ProAministía per l’amnistia total i el retorn dels exiliats, per la dissolució del Tribunal de Orden Público Franquista actualment conegut com Audiencia Nacional i el tancament de tots els Centres d’Internament d’Estrangers (CIE). Pel sobreseïment i anul·lació de tots els processos judicials oberts per causes polítiques i socials i devolució de les sancions administratives. Per l’erradicació de les tortures i l’aïllament als detinguts i a la pena de mort encoberta als presos comunistes. Pel dret a l’autodeterminació.

Per la urgent necessitat de posar fi al capitalisme monopolista d’estat i al feixisme. Per la immediata construcció del socialisme.

 

Amnistia Total!

Llibertat Presos polítics!

Socialisme o Barbàrie!

15/12/2021

Comitè Nacional del Partit Comunista Obrer de Catalunya (P.C.O.C.)




La Comunidad de Madrid, paraíso fiscal dentro de España

La política fiscal de la Comunidad de Madrid tiende, desde hace años, hacia una libertad fiscal total, a un nivel tan alto que casi podemos considerar a la Comunidad de Madrid como un paraíso fiscal dentro de España. Desde que el PP gobierna la Comunidad se han producido 67 rebajas fiscales que han provocado una liberalización fiscal de la Comunidad que ha atraído a los mayores ladrones del mundo y de España a la Comunidad.

Si las grandes fortunas –logradas robando a la clase obrera de todo el mundo– ven en Madrid una oportunidad es debido a que todas y cada una de estas rebajas fiscales han beneficiado de forma mayoritaria a los grandes ricos de la Comunidad. Sin ir más lejos, la presidenta Isabel Díaz Ayuso ha planteado una nueva rebaja fiscal de medio punto del IRPF, una rebaja que en cifras implica que una persona que ingrese 35.000 euros al año estaría dejando de pagar 126 euros en este impuesto.

Esta última rebaja fiscal ejemplifica perfectamente el camino que sigue la Comunidad para convertirse en un paraíso fiscal donde solo las grandes riquezas salen beneficiadas. Como se puede observar, esta rebaja fiscal no es progresiva, sino que afecta en porcentaje a todo el mundo por igual. Esto quiere decir que una persona que ingrese 17.000€ al año estaría dejando de pagar 61,2€ de IRPF anualmente mientras que una persona que ingrese 500.000€ estaría dejando de pagar 1.800€. Así mismo, una gran fortuna que ingrese 1.000.000 € al año se estaría ahorrando 3.600 €.

Mientras tanto, la salud, la educación, el alquiler, la luz, el gas… prácticamente todos los bienes de primera necesidad suben de precio de forma continuada, haciendo que esa rebaja de muy poco dinero a los trabajadores se diluya. A su vez, las grandes fortunas ahorran millones de euros en impuestos, debilitando al Estado que ya no puede dar estos servicios básicos que se privatizan, arruinando a millones de trabajadores.

La política fiscal implantada por Ayuso no es más que un reflejo de su legislatura, una legislatura marcada por tratar de sepultar todo aquel servicio o bien público que no suponga ingresos en las arcas de la burguesía. En 2019 ya indicábamos desde el PCOE como la Comunidad de Madrid estaba virando hacia ser una región sin ley para la burguesía, con una desigualdad exuberante entre las personas que menos ingresan y las que más y en la que poco a poco se va expulsando a los pobres.

Actualmente podemos decir que esto es una realidad, la Comunidad de Madrid cada vez es menos accesible para los que menos ingresan: un precio de alquiler de vivienda absolutamente desorbitado que cada vez se amplía hacia más zonas de la Comunidad, siendo prácticamente imposible acceder a una vivienda en la ciudad de Madrid y en un radio de 30 kilómetros alrededor sin destinar más de la mitad del salario al alquiler; un transporte público absolutamente insuficiente para las necesidades de la Comunidad; unas ofertas de ocio inasequibles para muchísimas personas; y un largo etcétera cada vez más extenso al que se suman todas las problemáticas que surgen a nivel nacional como el precio del carburante, el desempleo, el trabajo precario…

La situación es crítica y no es nada esperanzadora para la clase obrera madrileña. Si esto continúa así, la Comunidad de Madrid se convertirá en una región en donde solo existan grandes viviendas para la burguesía y polígonos industriales para trabajadores que tendrán que irse a vivir a las ciudades dormitorio que rodean la Comunidad, sin olvidar, por supuesto, reservar viviendas para cuando vengan los turistas. La burguesía nos está echando de nuestra propia región, la está convirtiendo en su propio parque de disfrute en el cual no cabe el proletariado.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE), hacemos un llamamiento a todos los trabajadores a organizarse para conquistar el poder político y hacerse con el control total de la producción para ser dueños de la riqueza que nosotros generamos. Animamos a la clase obrera de todos los rincones del Estado español y a las distintas capas populares como los estudiantes, los jubilados o los autónomos a que se unan en torno al Frente Único del Pueblo (FUP), con el objetivo de acabar con la explotación en la que nos sumen los ladrones capitalistas que nos gobiernan y que nos arrebatan el capital que producimos con nuestro esfuerzo. Debemos recuperar la riqueza que generamos y que se concentra en unas pocas manos, para ponerla en manos de nuestra clase, el proletariado, al servicio de la mayoría del pueblo.

Solamente podremos tener una vida digna y de pleno derecho si nos adueñamos de lo que nos corresponde como fruto de nuestro trabajo, avanzando decididos hacia la toma revolucionaria del poder, hacia la destrucción del capitalismo y hacia la fundación del único sistema posible que garantice el bienestar de la clase trabajadora: el Socialismo.

 

¡Trabajador, organízate en el PCOE!

¡Sin partido no hay revolución!

¡Por el Socialismo!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid