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Infiltración policial para desmovilizar

El día 15 de marzo de 2023 el periódico El Salto publicó una noticia en la que nos desvela la infiltración de una policía en los movimientos vecinales del barrio de Hortaleza y en movimientos en contra del cambio climático. Esto se suma a las 3 infiltraciones policiales que han sido descubiertas en el último año.

Por lo que se puede ver, el Estado Fascista Español está utilizando cualquier medio para desactivar las movilizaciones vecinales. Las infiltraciones policiales son una forma, pero no debemos olvidar y señalar que la entrada de los partidos “institucionales” es otra. Ambos quieren una misma cosa, que el daño al Estado sea mínimo, que el poder siga estando donde está y que no se dé una vuelta de guion. En estas infiltraciones policiales, como se lee en los 4 casos, los policías que se infiltran quieren tener una posición dominante en los movimientos. Lo mismo que quieren hacer los partidos “institucionales”, encauzar el descontento hacia donde ellos quieren y que no se acabe tomando la vía revolucionaria para la salida del sistema.

El Estado Fascista Español no ha tomado esta deriva ahora, sino que está cumpliendo con las funciones de un Estado. El Estado no es más que la dominación de una clase -en este caso la burguesía- sobre otra.

Vemos además que se están preparando para la represión más despiadada, temen que el descontento acabe por estallar en las calles. No es casualidad que en el último año el sueldo de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado haya subido.

La Ley Mordaza sigue hoy vigente y una de las promesas de Unidas Podemos era derogar esta ley. Hemos visto cómo ni aun así se consigue derogar, las instituciones son callejones sin salida. Lo que hemos visto días atrás en el Congreso era un intento de reforma. ¿Reformar una ley represora? La Ley Mordaza no se deroga desde las instituciones, simple y llanamente porque esta ley reprime a todo lo que se salga del estado de cosas.

Para acabar con la represión hacia la clase obrera se debe acabar con el Estado Burgués, acabar con el capitalismo que es quien lo sustenta. Desde el PCOE trasladamos nuestro apoyo a los compañeros y compañeras de dichas organizaciones, así como la condena hacia el Estado Fascista Español y sus métodos rastreros de intentar desarticular el movimiento popular. Hoy, más que nunca, se hace necesario que todas las luchas se fusionen en única lucha de clase contra el Estado y su criminal sistema económico conformando el Frente Único del Pueblo.

 

ORGANÍZATE CON EL PCOE

UNAMOS TODAS LAS LUCHAS EN TORNO AL FUP

 

COMITÉ REGIONAL DEL PCOE EN MADRID




La quiebra del Silicon Valley Bank

De un lado, riquezas inmensas y una plétora de productos que rebasan la capacidad de consumo del comprador. Del otro, la gran masa de la sociedad proletarizada, convertida en obreros asalariados, e incapacitada con ello para adquirir aquella plétora de productos. La división de la sociedad en una reducida clase fabulosamente rica y una enorme clase de asalariados que no poseen nada, hace que esta sociedad se asfixie en su propia abundancia, mientras que la gran mayoría de sus individuos apenas están garantizados, o no lo están en absoluto, contra la más extrema penuria. Con cada día que pasa, este estado de cosas va haciéndose más absurdo y más innecesario. Debe ser eliminado, y puede ser eliminado.

Friedrich Engels

Introducción a la edición de 1891 de Trabajo asalariado y capital

 

El pasado viernes se produjo la quiebra del Silicon Valley Bank, cuya principal labor era tomar depósitos y hacer préstamos a empresas del sector tecnológico estadounidense, especialmente para aquellos que buscaban invertir en nuevas empresas, es decir, se especializaba en el capital riesgo. La bancarrota provocó el pánico en numerosas empresas tecnológicas, el precio de las acciones colapsó y otras entidades bancarias fueron arrastradas al fango con su caída. Pero la cosa no termina aquí.

El Silicon Valley Bank llevaba tiempo realizando inversiones, potencialmente seguras, en bonos de deuda del gobierno estadounidense. Sin embargo, los continuos aumentos de las tasas de interés que lleva realizando la Reserva Federal desde antes de la pandemia de la COVID-19 para controlar la inflación provocaron que el valor de los activos, al igual que las previsiones del Silicon Valley Bank, cayeran en picado.

Actualmente, Estados Unidos es el país más endeudado del mundo. Antes de la pandemia su deuda pública superaba los 20 billones de euros, ascendiendo hasta la friolera de 24,498 billones en 2020, lo que suponía el 133,92% del PIB del país y una deuda per cápita de más de 74.000€. En 2021, con la administración Biden-Harris, los niveles de deuda pública de Estados Unidos volvieron a crecer hasta cifras récord, superando los 28 billones en marzo de 2021.

Ante las previsiones de incurrir en un impago de la deuda nacional, el 7 de diciembre de 2021 los demócratas aprobaron en el Congreso elevar nuevamente la deuda para evitar un impago federal, un procedimiento que ya se había realizado en octubre de ese mismo año cuando se aumentó el límite de deuda en 480.000 millones de dólares y que fue avalado por los republicanos con la excusa de evitar un default de la mayor economía mundial. Esto nos da una primera lección muy importante: cuando se trata de cuestiones económicas la burguesía y los monopolios mueven al mismo son a todos sus títeres en el gobierno, y es irrelevante si estos se reclaman de izquierdas o de derechas, pues en última instancia todos han asumido que lo fundamental es garantizar la supervivencia de su dictadura de clase.

La situación no mejoró en 2022 y, nuevamente, en enero de 2023, la Secretaria del Tesoro Janet Louise Yellen advirtió que Estados Unidos alcanzaría su límite en su capacidad de endeudamiento, un total de 31’4 billones de dólares, en medio del aumento de las tasas de interés para, en teoría, controlar una inflación récord. Las tasas de interés más altas habrían afectado al sector tecnológico donde operaba el Silicon Valley Bank, reduciendo el valor de las acciones en el ámbito tecnológico y provocando una pérdida en la recaudación de fondos. Esto habría provocado que las empresas tecnológicas comenzasen a retirar el dinero en efectivo del Silicon Valley Bank para poder hacer frente a sus facturas y endeudamiento.

Parece evidente que la actual crisis capitalista se va a llevar por delante a una parte importante del sector bancario. Por tanto: la esencia parasitaria de la burguesía, incluso con su propia clase social, provoca que, en estos momentos de crisis general del modo de producción capitalista, donde la economía imperialista necesita ser saneada, se acentúe la primacía de unos grandes bancos monopolistas sobre el resto donde se concentran la mayor parte de capitales e ingresos del Estado y de los cuales surgen a su vez una serie de relaciones de dependencia hacia las instituciones políticas y económicas. Así se expresa el capitalismo monopolista.

La bancarrota del Silicon Valley Bank supone el mayor desastre desde 2008 pues estamos hablando del decimosexto banco del sistema financiero de Estados Unidos y será la Corporación Federal de Seguros de Depósitos el organismo encargado de liquidar los activos de la entidad para pagar a clientes y acreedores. En 2008, la caída de inversión de Lehman Brothers Holdings y la tormenta financiera posterior puso en jaque a la economía capitalista a nivel mundial y provocó en el Estado español un estallido de la burbuja inmobiliaria que arrastró al proletariado a una situación de pauperización y miseria enormes.

Los ideólogos del neoliberalismo y socialdemócratas, defensores todos del “libre mercado”, han conducido a las administraciones públicas a una crisis tan enorme que los gobiernos tienen la justificación perfecta para eliminar toda asistencia social por parte del Estado. Así, el camino de los Estados capitalistas será la devaluación interna, es decir, profundizar en los recortes del gasto público y en las condiciones de vida de la clase trabajadora, la mundialización de la sobreexplotación laboral, la persistencia de la pobreza y la crisis ambiental mundializada. Un empeoramiento paralelo al estado de salud del imperialismo occidental, el cual se encuentra en una fase completamente putrefacta y de decadencia.

En El Capital, Karl Marx advirtió de que «la deuda pública se convierte en una de las palancas más vigorosas de la acumulación originaria» (Marx, 2020, Tomo III, Libro I, p. 248). Es significativo que 140 años después de su muerte la deuda siga siendo una de las principales formas de expoliación de las amplias masas proletarias. Uno de tantos elementos que nos demuestran que su obra sigue estando hoy más vigente que nunca.

Por su parte, la deuda pública en el Estado español no ha dejado de crecer desde el año 2007 – cuando fue de 384.662 millones de euros y suponía el 35,80% del PIB – hasta el año 2021 – que llegó a la friolera de 1.427.235 millones de euros y el 118,4% del PIB –. Es decir, la deuda per cápita se había ampliado en ese intervalo de tiempo desde los 8.423 euros hasta los 30.157 euros. La deuda pública española siguió marcando cifras récord tras el inicio de la guerra imperialista en Ucrania, superando los 1.450.000 millones de euros en marzo de 2022, lo que implicó un incremento del 4,4% respecto a marzo del año anterior, y cerrando el año 2022 con una deuda pública de 1.502.505 millones de euros, 31.555€ per cápita. Este es el panorama del imperialismo occidental: una economía en estado zombi, con cada vez más pequeñas y medianas empresas insolventes, una crisis insostenible de deuda, estancamiento económico continuado en el tiempo y cifras de inflación que baten todos los récords.

 

Madrid, 15 de marzo de 2023

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La salud mental es una cuestión de clase

La salud mental de los jóvenes ha empeorado en los últimos años y más de la mitad (56,4%) considera que ha tenido algún problema de salud mental[1] durante el año pasado, aunque casi la mitad no ha pedido ayuda profesional. Esto se debe, principalmente, a motivos económicos, ya que la precarización de la salud pública hace que pedir cita al psicólogo de la seguridad social conlleve largas listas de espera y las consultas privadas tienen un alto coste. Además, el número de especialistas en España es de media de 6 por cada 100.000 habitantes, algo que se reduce en comunidades autónomas como Asturias, Galicia o Andalucía, donde hay de media 3,22 especialistas por cada 100.000 habitantes.

Entre las principales dolencias encontramos la depresión, que ha afectado a un 16,9% de los jóvenes diagnosticados, y la ansiedad, a un 16,5% [2]. Este aumento de los problemas de salud mental y el escaso acceso a la ayuda profesional ha causado que el suicidio se haya convertido en la primera causa de muerte entre los jóvenes en España [3]. Entre 2020 y 2022 hubo 1.949 intentos de suicidio, y en los primeros ocho meses de 2022, 906 jóvenes intentaron quitarse la vida, la cifra más alta de la última década [4].

 

Es necesario que la ayuda profesional ofertada por psicólogos y psiquiatras deje de ser un lujo al alcance de unos pocos, socializando los cuidados psicológicos y psiquiátricos junto a la socialización de los medios de producción para que así se cree una auténtica sanidad al servicio de la clase obrera que evite estas muertes entre los jóvenes proletarios. Pero si la ayuda profesional es importante, todavía lo es más la prevención, y la única forma de rebajar estas alarmantes cifras es reduciendo la presión a la que están sometidos los jóvenes obreros.

El aumento de los intentos de suicidio y de los problemas de salud mental se relacionan con el aumento de la inestabilidad económica en las últimas décadas a causa de la crisis general y global del capitalismo, acentuada por la pandemia de la COVID-19, la presión para finalizar los estudios, las altas tasas de paro en la juventud (por encima del 30% en España), los contratos en prácticas, los sueldos míseros y que la meta sea un mercado laboral cada vez más competitivo, individualista y precarizado.

Esta situación es igualmente difícil para los jóvenes españoles de clase trabajadora muy formados, pues al haber cada vez más mano de obra sobrante, la burguesía está optando por expulsar a los hijos e hijas de la clase obrera de la universidad, aumentando la presión económica con la subida de los precios y añadiendo cada vez más requisitos formativos como másteres e idiomas, lo que agrava los problemas de salud mental en la juventud. La ausencia de una solución a este problema evidencia el gran sesgo de clase, ya sea mediante la pandemia, la guerra en Ucrania o los suicidios la burguesía y su sistema asesina a la clase obrera.

Esta situación no va a mejorar porque desde que se produjo la caída de la Unión Soviética y la derechización política se ha convertido en una constante se ha ido produciendo un desmantelamiento del Estado del bienestar. Como consecuencia, los servicios públicos ofertados en el Estado español son cada vez de menor calidad, las listas de espera se hacen interminables, se fomenta la privatización para seguir enriqueciendo a la burguesía y la juventud obrera se encuentra cada vez en una situación más vulnerable.

La única forma de terminar con esta situación de miseria es que la clase obrera se organice para acabar con la explotación a la que nos somete el capitalismo y construya una nueva sociedad bajo el comunismo que tenga como prioridad la salud y el bienestar del proletariado.

Desde el Partido Comunista Obrero Español llamamos a la juventud obrera a que se organice, pues nos va la vida en la lucha por un sistema sanitario auténticamente público y gratuito. El Comunismo es la única alternativa a la explotación, a la miseria y a la opresión a la que nos somete el capitalismo y solo mediante la organización y la lucha podremos acabar con este sistema económico criminal.

 

¡POR UNA SALUD AL SERVICIO DE LA CLASE OBRERA!

¡POR LA UNIDAD DE LOS COMUNISTA!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

14 de marzo de 2023

SECRETARÍA DE JUVENTUD DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E)

 

[1] https://fad.es/notas-de-prensa/los-jovenes-espanoles-sienten-que-su-salud-mental-empeora-cada-vez-mas/

[2] Ídem

[3] https://www.rtve.es/noticias/20211124/cronicas-suicidio-primera-causa-muerte-jovenes-espana/2232960.shtml

[4] https://www.eldiario.es/sociedad/tentativa-suicida-menores-dispara-2022-mayor-cifra-10-anos_1_9760347.html




Vergüenza en la Universidad

Con la visita del embajador israelí a la facultad de Filología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) el 8 de febrero, vimos una de las imágenes más lamentables que se pueden presenciar. Vimos las fotos de cómo un agente israelí sacó una pistola a los jóvenes que se concentraban en contra de dicha visita y a favor de Palestina. Además fueron detenidos dos activistas que allí se encontraban.

Vemos cómo la Universidad pública, y más concretamente la UCM, está completamente instrumentalizada por los poderes y da cabida en ella a cualquier tipo de charla que va en contra de los supuestos principios de una Universidad pública. Aquellos que tantas veces cacarean cuales son los principios y que quieren reformarla caen una y otra vez en la misma trampa. El querer reformar una institución que esta atravesada por los principios del capitalismo.

Es una vergüenza que se permita dar charlas a favor de Israel, un estado genocida, que se le dé el premio de alumna ilustre a Isabel Díaz Ayuso y se permita la entrada de hordas fascistas para defenderla. Pero no solo a Ayuso, ya lo vimos en abril del pasado año cuando a Somosaguas vino Ortega Smith y sus cachorros entraban a la Facultad de Ciencias Políticas, y si no es por alumnos y profesores que lo impidieron acaban haciendo su acto de propaganda fascista. La Universidad siempre alude a los procedimientos que hay que seguir para celebrar un acto, pero la pregunta es, ¿y el día que los cumplan a tiempo que pasará? Pues que entrarán porque socialdemocracia y fascismo son dos patas de un mismo sistema.

Vemos día a día como la Universidad es un instrumento de la burguesía para transmitir la ideología de su clase y hacer que los jóvenes nos desactivemos y demos por buena la socialdemocracia como la salida al capitalismo, algo que sabemos que es completamente falso. Para que la Universidad y la educación en general sea de una vez por todas pública y no esté subyugada a los intereses de las grandes corporaciones y bancos, no hace falta otra Ley más, una reforma de la Universidad ni nada por el estilo.

No hay que fiarse de quienes ya nos han vendido mil veces y lo volverán a hacer. Hay que acabar con el capitalismo de forma revolucionaría e instaurar la dictadura del proletariado bajo la dirección del Partido.

 

ORGANÍZATE CON EL PCOE

Célula de juventud del PCOE en Madrid




Intentan borrar la historia del Ejército Rojo

En el centro de Sofía, sobre un pilar de granito de 34 metros de alto, se alza un conjunto escultórico de 8 metros que representa a un soldado del Ejército Rojo junto a un trabajador y una campesina búlgara. Este monumento fue construido el 7 de septiembre de 1954 en conmemoración del décimo aniversario de la liberación de Bulgaria de las garras del nazifascismo. Ahora, y bajo el pretexto de demostrar la firme condena de Bulgaria hacia la invasión rusa de Ucrania, el Ayuntamiento de Sofía aprobó desmantelar este monumento que rememora la heroica gesta del pueblo soviético junto con los trabajadores y partisanos búlgaros.

Este movimiento no se ha dado únicamente en Bulgaria. En agosto de 2022 las autoridades de Helsinki retiraron el monumento a la Paz Mundial que la ciudad había recibido como regalo de la URSS en 1989. Paralelamente, el Estado fascista de Polonia retiró también un monumento al Ejército Rojo ubicado en la ciudad de Malbork, una estrella de cinco puntas símbolo del internacionalismo proletario. También en Alemania el fascismo ha exigido la retirada de los tanques y cañones que acompañan el monumento a los soldados soviéticos que se encuentra cerca del Bundestag y la Puerta de Brandeburgo.

A finales de ese mismo mes, concretamente el día 25 de agosto, el enorme obelisco a la Victoria Soviética de Riga que se alzaba imponente a casi 80 metros de altura fue demolido. Era un lugar emblemático donde cada 9 de mayo los comunistas del país se concentraban para recordar el día de la victoria de la Unión Soviética sobre la Alemania nazi. Un proceso que, aunque se haya acelerado desde el comienzo de la guerra el año pasado, se produjo en diferentes países como Estonia, Lituania o Hungría con la desmantelación de la URSS en 1991 y que supuso destruir la hermandad proletaria y la fraternidad internacionalista de los estados que constituían el poder soviético.

Por supuesto, el fascismo ucraniano es la punta de lanza de esta política de “descomunización”. En abril de 2022, el alcalde de Kiev, Vitali Klischko, anunció la demolición de un monumento de 1982 que conmemoraba la amistad entre los pueblos de Rusia y Ucrania. Huelga decir que en Ucrania todo monumento, bajorrelieve, estatua de Lenin, símbolo asociado a la Unión Soviética e incluso nombres de calles y ciudades han sido completamente borrados para embrutecer completamente al proletariado del país, negar los avances que supuso la Revolución Bolchevique y la Unión Soviética, y amoldarse a la perfección al carácter anticomunista y antisoviético del imperialismo estadounidense y europeo.

Aunque los fascistas en Europa utilicen el pretexto de la guerra contra Rusia, es una realidad que este proceso de “descomunización” lleva en marcha desde hace décadas, en un intento desesperado de los monopolios europeos por revisar la historia y tratar de equiparar la heroica gesta de los comunistas soviéticos y de los partisanos europeos con la bestia imperialista del nazismo.

Ya en enero de 2006, el Consejo de Europa aprobó la Resolución 1481/2006 sobre la “necesidad de la condena internacional de los crímenes de los regímenes totalitarios comunistas” y arremetió directamente contra los partidos comunistas. Posteriormente, el 19 de septiembre de 2019, el Parlamento Europeo aprobó la Resolución sobre la supuesta importancia de la memoria histórica que “condena los crímenes cometidos por los regímenes nazi y comunista a lo largo del siglo XX” en la que se equiparó, nuevamente, el horror del nazismo con el marxismo-leninismo.

Que sepan los fascistas de la Unión Europea, el Consejo de Europa, el Parlamento Europeo y la OTAN que desde el Partido Comunista Obrero Español reivindicamos la Revolución de Octubre de 1917, a los camaradas Lenin y Stalin, y nos enorgullece la heroica lucha del pueblo soviético y de los partisanos contra el fascismo. Y como comunistas en el Estado español, todavía mayor es nuestra deuda con la Unión Soviética, pues su apoyo estratégico y militar fue lo que permitió generar las condiciones para establecer una resistencia militar sólida contra el franquismo.

El Ejército Rojo, por más monumentos que derriben y por más libros de propaganda que escriban, nunca podrá ser olvidado de la memoria del proletariado internacional porque su gesta fue una de las más heroicas contra las fuerzas de la reacción capitalista internacional. Sin duda, el momento actual es un momento revolucionario y las condiciones materiales están dispuestas para el cambio de formación en el modelo productivo; por ello, los monopolios imperialistas intensifican su ofensiva contra el pueblo trabajador, genera crecientes conflictos bélicos como válvulas de escape a su bancarrota económica y promocionan el fascismo ante su absoluta debilidad. Es la propia burguesía la que reconoce que su único enemigo somos los comunistas y es el miedo al derrocamiento revolucionario del capitalismo lo que explica la necesidad de los Estados Unidos y de la Unión Europea por imponer el fascismo y la guerra a lo largo y ancho del globo. No son más que gigantes con los pies de barro.

La historia nos ha enseñado que la clase obrera únicamente puede emanciparse armada con su ciencia revolucionaria, el marxismo-leninismo, y dirigida por su Partido, el partido de nuevo tipo leninista, que le dota de un programa revolucionario y una táctica para derrocar al capitalismo y conquistar y desarrollar el socialismo. Lo que está en juego en este momento histórico es la vida o la muerte. Hoy la consigna “¡Socialismo o barbarie!” es más vigente que nunca. Y en esto es en lo que tendríamos que estar los comunistas del mundo, en cómo fortalecer la organización revolucionaria, cómo hacer una organización lo suficientemente potente ideológicamente y cohesionada para dirigir al proletariado a la consecución de su misión histórica: La revolución proletaria para derrocar el capitalismo y construir el socialismo como paso previo para el comunismo.

 

¡VIVA LA UNIÓN SOVIÉTICA!

¡EL FASCISMO NO PASARÁ!

Madrid, 12 de marzo de 2023

 

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Aumenta la mortalidad laboral. El capitalismo solo puede ofrecer miseria y muerte al trabajador

2022 ha dejado el mayor aumento registrado de víctimas laborales: 826 fallecidos en accidentes de trabajo, 84 trabajadores más que en 2021, según los datos provisionales que el Ministerio de Trabajo ha publicado recientemente. Las víctimas laborales aumentan un 11% respecto al año pasado, la mayor subida interanual de la serie histórica.

Este dato es todavía más brutal si se atiende a la disminución del número de horas de trabajo continuado y se compara con el aumento de accidentes laborales desde 2012:

A pesar de la automatización, que es capaz de disminuir el número de horas trabajadas porque el trabajo antes realizado por trabajadores pasan a realizarlo las máquinas gracias al avance técnico y científico, las muertes en el trabajo no paran de aumentar año a año desde hace más de una década.

Esto significa que las condiciones laborales, a pesar de que cada vez hay menos trabajo, son cada día peores. Cada vez son más explotados y de forma cada vez más aguda aquellos que tienen trabajo y cada vez más los que no tienen trabajo o lo tienen durante menos tiempo.

La salud y la vida de los trabajadores nada importa para la burguesía, la cual solo puede ofrecer miseria y muerte al trabajador como podemos observar. Esta es la esencia del capitalismo.

La solución solo pasa por la socialización de los medios de producción, pues toda esa automatización estaría al servicio del pueblo trabajador, repartiendo el trabajo entre todos, reduciendo de forma drástica las horas trabajadas y, por supuesto, mejorando las condiciones laborales ya que todos los beneficios generados por los trabajadores redundarían única y exclusivamente en el pueblo y la lógica de la acumulación del capital quedaría eliminada.

El único lastre es la burguesía y su imperialismo que condena a la clase obrera a vivir una vida indigna, explotada, de miseria y muerte y solo los trabajadores pueden ser capaces de tomar las riendas de su destino y cumplir su misión histórica: liquidar el capitalismo, emanciparse como clase y construir el socialismo que es su máxima aspiración hoy.

 

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del PCOE




El suicidio de dos adolescentes en Sallent: fascistas y oportunistas tienen las manos manchadas de sangre

Recientemente conocimos el trágico caso de Iván y Leila, dos jóvenes de 12 años que saltaron al vacío desde el tercer piso de su vivienda familiar en un intento de suicidio conjunto a causa del enorme acoso que recibían, lo que derivó en el fallecimiento de Iván mientras que su hermana se encuentra hospitalizada en estado crítico.

El acoso escolar se producía por diversos motivos. Parece ser que la xenofobia era patente a causa de su procedencia argentina, pero la cosa no acaba ahí. El acoso también se producía porque Iván era trans y había pedido en su entorno escolar que se refirieran a él con ese nombre en lugar de Alana, que no concordaba con su género; a cambio, tuvo que soportar cómo había quienes se referían a él como “Ivana” de manera burlona.

Para más inri, este acoso fue denunciado por la familia y era conocido por el instituto Llobregat al que asistían. Sin embargo, poco o nada se hizo para evitar lo ocurrido. Por ello, una treintena de personas marcharon en señal de protesta en un recorrido que finalizó en dicho instituto y donde se exigió el cese del director del centro. Y ahora, a toro pasado y con el trágico fallecimiento de Iván, la Conselleria d’Educació de la Generalitat de Catalunya admite ese expediente, cuando, en un primer momento, incluso llegaron a descartar la existencia misma de acoso.

No es de extrañar que esta situación de repetida xenofobia y transfobia terminara provocando una seria depresión. Todo esto, además, se enmarca en un contexto donde la salud mental de los jóvenes está más maltratada que nunca: los intentos de suicidio se han multiplicado casi por veintiséis en la última década; los intentos de suicidio y autolesiones de jóvenes aumentaron un 250% durante la pandemia; y el suicidio se ha convertido en la primera causa de muerte entre los jóvenes de 15 a 29 años en el Estado español. Iván y Leila, como muchos otros jóvenes, son víctimas directas de esta sociedad podrida, reaccionaria y totalmente deshumanizada.

Esto no es un caso aislado, y tampoco, por desgracia, dejará de suceder mientras haya quienes hagan orbitar el debate en torno a la reciente Ley Trans. La raíz del problema se halla en la falta de futuro que existe para el proletariado a causa de la crisis general y global del modo de producción capitalista, lo que se expresa en que la clase trabajadora se encuentra completamente desposeída y observa como no tiene garantizados los medios para alcanzar una vida digna y su vida es pura incertidumbre.

En estas controversias acerca de las reformas parlamentarias, son el Estado, la burguesía y el modo de producción capitalista quienes siempre salen impunes del debate político mientras que la atención se sigue centrando en el obrero inmigrante o en las personas LGTB+. Fascistas y oportunistas son dos caras de una misma moneda que retroalimentan su particular polvorín político.

Por una parte, los fascistas con su racismo y xenofobia donde sitúan a la clase obrera proveniente de otras partes del mundo en la diana para que los obreros nos enfrentemos entre nosotros,  han salido innumerables veces a la palestra a denunciar coléricamente el fin de las intervenciones quirúrgicas, la hormonación y las terapias de reconversión. Se llevan las manos a la cabeza porque el reconocimiento de las realidades trans pueda suponer el inicio del fin para la cultura católica, de la familia tradicional o de los arcaicos roles de género, sucesos que los comunistas solo podríamos celebrar, pero que sabemos que no terminarán de producirse mientras sigamos en este régimen capitalista y criminal, y no se lleven a cabo cambios revolucionarios en la base económica que impliquen, posteriormente, un cambio en la superestructura.

Por otro lado, hay quienes, desde una supuesta izquierda, con el único afán de conseguir votos ante el próximo periodo electoral y sin voluntad de entrar en el fondo de la cuestión, utilizan a las personas LGTB+ como su punching ball del debate político, abrazando los postulados biologicistas y antimaterialistas del feminismo radical, llevando así al proletariado hacia la reacción política y el reformismo, y abnegando del movimiento revolucionario.

Esta situación solo puede revertir en una mayor desorientación política y organizativa de la clase trabajadora – especialmente de su juventud –, delimitando la lucha obrera en el estrecho marco de las disputas del circo parlamentario burgués y reconduciendo la acción hacia el electoralismo, bien para evitar, en el caso de los fascistas, “la degeneración de la sociedad” o, en el caso de los oportunistas, “el borrado de las mujeres”. Por ello, estas muertes cargan sobre sus espaldas.

El tercer agente que interviene en esta discusión es la propia burguesía como clase social, la cual no desaprovecha ninguna ocasión para seguir acumulando capital. No es raro ver como la empresa privada realiza prácticas de pinkwashing y paga a organismos estatales para aparecer con la marca LGTBfriendly, intentando engañar a la clase trabajadora, haciendo creer que están sensibilizados con alguna clase de nuestros problemas cuando, contrariamente, utilizan la diversidad para lucrar a estos organismos del Estado a cambio de publicidad.

Las personas que al nacer han sido asignadas a un género u otro en función de su sexo y que frente esta realidad explotadora y opresiva solo ven una cárcel, tienen todo el derecho a desarrollarse como seres humanos plenos, algo que lamentablemente es imposible de conseguir en un sistema capitalista que nació de las desigualdades y que se retroalimenta con ellas. Solo el socialismo científico, el marxismo-leninismo, cuenta con un armazón teórico y práctico lo suficientemente sólido para analizar esta situación y abordarla hacia una salida auténticamente revolucionaria y emancipadora.

 

¡POR LA LIBERACIÓN DE LA CLASE OBRERA!

¡PROLETARIOS DEL MUNDO, UNÍOS!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

Madrid, 26 de febrero de 2023.

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Reaccionarios y oportunistas, dos caras de la misma moneda en el teatro político canario

El pasado 1 de febrero conocíamos a través del diario La Provincia que Coalición Canaria declaró que tiene intención de “transformar la ciudad (Las Palmas de Gran Canaria) desde los barrios”. En dicha noticia el lector encontrará lo que ya se huele a kilómetros: propuestas patéticas y reaccionarias.

El cinismo es tal, que acusan a sus competidores de diferente envoltorio, pero mismo contenido, como son PSOE, Nueva Canarias y Podemos, de “no invertir en necesidades básicas, como aceras, pasos de peatones, marquesinas o mejores conexiones de transporte público”, lo cual es una pérfida burla teniendo en cuenta que la clase obrera cada día se encuentra en peores condiciones, y tiene que aguantar que se llamen “necesidades básicas” a las naderías mencionadas. También se habla de “proyecto elaborado con la sociedad civil”, lo que traducido en lenguaje burgués es decirle a la clase trabajadora, aquí deciden los opresores (que también forman parte de “la sociedad civil”), pero haciéndote creer que les importas y que has participado. Se cierra el artículo afirmando que ha habido una “mesa redonda” y que los vecinos han participado, exponiendo sus problemas, los cuales parecen ser los siguientes: quieren barrios limpios, policía de barrio que “les proteja” y gobernantes que escuchen, porque todos los servicios, los “mejores negocios”, etc., están en el centro de la ciudad.

Coalición Canaria siempre ha sido un partido abiertamente reaccionario y burgués, a diferencia de los rivales que gobiernan actualmente, los cuales todavía intentan ocultar (cada vez con mayor dificultad) que comparten dichas características. Es evidente que su mensaje está hecho para esa parte del proletariado con menor desarrollo de conciencia de clase, y para pequeños propietarios, que percibirán como “cívico” y deseable tener como objetivo una ciudad limpia y estar protegidos; todo en abstracto. Obviando que ni siquiera se cumplirán esas irrisorias promesas, en esa supuesta ciudad limpia habrá cada vez mayor pobreza, precariedad laboral, desahucios, sanidad colapsada, manipulación, soledad, problemas de salud mental, etc., por lo tanto es como limpiar la olla solo por fuera y taparla. Por otro lado, se habla de protección, cuando Coalición Canaria forma parte de una infame jauría que despedaza a la clase obrera, y está dirigida por los intereses capitalistas, sistema que es corrupto per se; pero por si fuera poco, el partido tiene bastantes casos escandalosos de corrupción, y al parecer nadie tiene que protegernos de ellos.

Aunque no quieran mencionarlo, la situación de la clase trabajadora es cada vez más desesperada, y en Canarias no hay menos peligro. Según los informes del Consejo General del Poder Judicial, dicha comunidad es la que registró mayor tasa de desahucios por impago de alquiler, así como de denuncias por despidos, en el segundo trimestre de 2022. El empleo es cada vez más precario, se disparan los trabajadores despedidos en periodo de prueba, los contratos fijos discontinuos (amplios períodos sin actividad laboral), los trabajos a media jornada o por horas, etc. Aunque oficialmente se quiere hacer creer que el paro ha bajado respecto a los últimos años, la verdad es que cada vez es más frecuente el empleo de corta duración, por épocas o con jornadas que obligan a buscar un segundo empleo, y estas personas cuentan como dadas de alta en la seguridad social, así que las estadísticas, simplemente, se interpretan como conviene. Teniendo en cuenta la esperpéntica situación descrita, según el Instituto Canario de Estadística (ISTAC) se cierra el 2022 con un 14,6% de paro, pero si quitamos el maquillaje veremos que las cifras serán más altas, y que se omite la situación de pobreza creciente.

Un informe de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social, reporta que “casi la mitad de los españoles vive en el límite de sus posibilidades, y uno de cada cinco tiene mucha dificultad para llegar a fin de mes”. En Canarias, según el informe `AROPE’, un 28,4% de la población entran en la categoría de “pobres”, y un 15,7% “tienen carencia material severa” (de los cuales, solo el 39% recibe alguna prestación) siendo la región con peores registros del país. Por otro lado, el mal llamado escudo social con el que tanto sacan pecho los oportunistas, a sabiendas de que engañan, llega a un número muy reducido de solicitantes en las islas, como ocurre en todo el país, de modo que muchas personas que lo necesitan no perciben el Ingreso Mínimo Vital, y una gran parte de los que lo reciben no pueden cubrir lo básico; una trampa con mucha burocracia, donde los errores (muy frecuentes) de la administración los paga el “beneficiario”, las cuantías son, en muchos casos, patéticas, dependen de lo que hayas percibido el año anterior (como si el motivo de percibirlo no fuese el ahogamiento económico); también se pretende que no caiga tanto el consumo, sirviendo, además, para “complementar” la miseria que paga el empresario al que logre encontrar trabajo.

En lo que respecta a la vivienda, no solo encontramos precios cada vez más desorbitados de alquiler, sino que muchas hipotecas han subido también en Canarias de manera alarmante. Por si fuera poco, la derecha “más progresista” (PSOE-UP) que administra actualmente los planes de la burguesía, hace que la limitación de dicha subida sea voluntaria para la banca. Es el mismo Gobierno que dice que frena los desahucios, cuando en realidad no han parado, y los que puedan acogerse a la moratoria verán que, simplemente, es el aplazamiento de una deuda que deberán seguir pagando; deuda con un sistema criminal, que especula y se enriquece con una necesidad básica que debería estar garantizada por el Estado para todo el mundo, como es la vivienda. Además, la coalición reaccionaria legitima la existencia de infames empresas que se dedican a prácticas mafiosas; nidos de neonazis que se dedican a amenazar y a usar la violencia contra familias que han perdido su hogar. De hecho, la empresa Desokupa Canarias ha reconocido que se financia con el Fondo Europeo de Desarrollo Regional, cuyas subvenciones son gestionadas por el Gobierno canario.

En el archipiélago, las empresas de Desokupa son un medio más de criminalizar la pobreza y perseguir a quienes se atreven a meterse en viviendas vacías, pertenecientes a entidades financieras. La aplastante mayoría de los llamados ocupas son personas en situación de vulnerabilidad, que primero buscan otras opciones, y al no ofrecerse solución a su problema optan por entrar en casas deshabitadas. Los medios de desinformación de la burguesía señalan a “los ocupas” como peligrosos delincuentes que quieren meterse en tu casa porque “tienen mucha cara”, cuando en realidad eso se considera allanamiento y se resuelve en un día, siendo ridículas las cifras de estos casos. Sin embargo, consiguen uno de sus objetivos: que cunda el pánico y aumenten los beneficios, ya que España es el primer Estado de la Unión Europea, y cuarto en el mundo, en comprar alarmas (ante una amenaza inexistente).

El segundo objetivo es elaborar un relato demencial, que “explique” el motivo por el cual hay personas que tienen que vivir de esta manera, y por qué debes tener miedo, ya que el sistema no puede permitir que se tire del cable, se busque información, se reconozca que son seres humanos víctimas de criminales, se estudien las causas de la pobreza y se llegue a la conclusión de que el capitalismo es la fuente de todos los problemas.

Otro ejemplo es la situación de la sanidad en Canarias, que está a años luz de tener el protagonismo que se le da a Madrid (y lo mismo ocurre con cada comunidad autónoma, pues ninguna va bien). La atención primaria se ve peligrosamente colapsada, y los habitantes de las islas no pueden recibir la atención necesaria, pues el escaso tiempo se debe repartir entre los pacientes con cita y los que acuden a urgencias, siendo bastante probable que la patología no sea correctamente diagnosticada. También nos encontramos con que la lista de espera quirúrgica es la peor en 20 años, solo por detrás de Cataluña y Aragón. A esto se suman otras situaciones de vergonzosa precariedad, como la falta de camas y espacio.

Es menester detenernos en otro punto importante: la salud mental. Según el Instituto Canario de Estadística, 1 de cada 4 canarios presentan problemas de ansiedad o depresión. También es la primera comunidad autónoma en suicidio juvenil, y en consumo de ansiolíticos entre los jóvenes. Se recomienda recibir psicoterapia para hacer frente a dichos problemas, pero ni ésta es accesible para todo el mundo, puesto que cada vez menos gente puede costearse un psicólogo/psiquiatra privado (y en el sistema público es inviable), ni la psicoterapia abordará la deshumanización inherente (y creciente) al capitalismo. De poco, o nada, sirve hablar (porque se queda en fingidas palabras e intenciones) de actuar sobre las personas que lo padecen, si no intervenimos en las causas que generan las patologías; sobra decir que las personas con cualquier dolencia, ya sea física o mental, deben recibir toda la ayuda pertinente, pero lo más importante no es curar, sino prevenir e ir liberándonos progresivamente de aquello que deteriora nuestra salud.

Si alguien cree que el sistema capitalista no es el problema, que en el marco actual se puede solucionar lo citado anteriormente y que existe una preocupación real por la clase obrera, que es la que sufre los abusos y apenas obtiene nada de lo que genera (que es todo), que se pregunte lo siguiente: ¿por qué cada año aumentan los problemas de salud mental en la población si, por otro lado, cada vez hay más avances en el campo de la psicología?

Es muy difícil encontrar análisis que tengan en cuenta el sistema en que vivimos; por ejemplo, en una noticia sobre depresión mencionan signos y síntomas en adolescentes, que deben ser motivo de alarma y nos sirven para detectar problemas, pero no explican cómo los jóvenes llegan a  ese punto. A continuación, describen cómo debe hacerse la prevención alegando que se han de ampliar las redes sociales en el entorno familiar y los centros educativos, pero cabe preguntarse si eso es suficiente, puesto que parece insinuarse que cada uno cuenta con una familia y amigos en condiciones para ese cambio positivo, y que el centro educativo debe ingeniárselas para lograr una armonía óptima: todo es cuestión de voluntad de individuos y, con suerte, de la benevolencia de nuestros gobernantes, siguiendo unos consejos de expertos. De hecho, se llega a nombrar, nada más y nada menos, que unos “clubes en Japón” como ejemplo a seguir para crear un sentido de pertenencia; el mismo país con capitalismo desbocado, donde el cuento de la meritocracia llega hasta tal punto que tiene un alto índice de suicidios en adolescentes, a raíz de las presiones y el estrés que soportan por las exigencias para alcanzar la absurda idea de “éxito” que se promueve en su cultura.

No son pocos los estudios que demuestran cómo afecta a la salud la falta de empleo, la precariedad de éste, la percepción de un presente oscuro y futuro peor, etc. La clase dominante, que parasita lo que produce la clase obrera, lleva siglos imponiendo formas de pensar, resignación, normalización de atrocidades, individualización, desconfianza, desinformación, etc. Es necesario para el capitalismo que los oprimidos no sepan dónde está el problema, asuman que no hay nada más allá de sus asuntos personales, lo que puedan conseguir con su situación particular, y que lo que hay más allá (asuntos políticos) les queda grande. Realmente, la depresión no deja de ser indefensión aprendida, es decir, perder la esperanza de poder solucionar los problemas porque en su experiencia no han parado de percibir (sea más o menos real) que, se haga lo que se haga, no hay escapatoria al sufrimiento. Sin embargo, ahora se usa sobre todo el mantra del Covid-19, siendo la excusa para todo, como si (un ejemplo de muchos) la sanidad no fuera un desastre provocado mucho antes de la pandemia, y la salud mental no peligrase cada vez más desde hace tiempo. Viene como anillo al dedo relacionarlo todo con hechos recientes y traumáticos, al igual que hacen con la guerra en Ucrania, intentando borrar las huellas de todo lo que nos ha traído hasta aquí, pues el sistema nunca ha estado hecho para las necesidades humanas, sino para la acumulación de poder en cada vez menos manos. Por tanto, si hacemos un recorrido histórico, veremos cómo han ido empeorando cada vez más las condiciones de vida.

Algo muy revelador y muy común, es que se señala y define como peligrosa a la gente más pobre, las personas migrantes, etc. La falta de recursos puede darse fácilmente en familias que han vivido más desahogadas en otra época, pero hay personas que nunca han conocido dichas épocas; crecen en un entorno más hostil, sin apoyo y con las instituciones dando la espalda, viviendo, por tanto, con la ley de la selva. Se les separa en barrios con peores condiciones, se permite que la droga, vía de escape para muchos, fuente de estímulo para evitar el aplanamiento emocional, campe a sus anchas, para luego criminalizar a quienes tienen problemas de consumo y delinquen (delitos comunes), lo cual es consecuencia y no la causa. La policía se presenta, ocurren “cosas incómodas”, se alimenta la idea de que “esa gente” y “esos barrios” son el gran problema, se les aísla porque “tampoco quieren mejorar”, se pide mayor “protección” policial, y continúa el círculo vicioso. Sin embargo, se sabe que políticos y, sobre todo, grandes empresarios, los cuales manejan nuestras vidas, cometen crímenes de todo tipo, actos crueles, abusos y nos roban cantidades asombrosas de dinero, pero aun así el sistema consigue que una parte de la clase obrera solicite a estas bestias “protección”, sin darse cuenta de que se lo está pidiendo a su auténtico agresor.

Lo principal para afrontar un problema o tratar una enfermedad es conocer lo que ocurre. Lo mismo pasa con este sistema; la clase obrera se siente cada vez más sola, tiene menos acceso a recursos, se hacen cosas que no se quieren porque “hay que encajar” o “hay que sobrevivir”, se nos enseña a desechar el criterio, a creer que defender la verdad es absolutista y a aceptar como válido algo irracional porque “todo el mundo lo dice, así que será verdad”, promoviendo la inseguridad hacia uno mismo, y hacia las leyes que dan forma a lo que nos rodea, surgiendo la indefensión; se fomenta la creencia de que tus problemas son cosa tuya, que cada uno debe cargar lo suyo, que con tu voluntad puedes, y debes, adaptarte o eres débil, o un flojo; no cambies el mundo, sino a ti mismo; si tienes una adicción pudiste elegir no tenerla porque “hay mucha información”; si no se estudia o se sigue estudiando más de lo que se ha hecho, es que a esa persona no le importa el futuro; si fracasas estudiando, será culpa tuya y tendrás trabajos mal pagados y duros, y será normal porque la vida es así para quien “no progresa”; no te metas en problemas intentando enfrentarte a injusticias, puesto que nadie te ayudará y lo más inteligente es mirar para otro lado; si los trabajos que encuentras son precarios, esfuérzate por formarte y conseguir algo mejor, no por conocer las causas y denunciar esas injusticias… En definitiva, una forma arraigada y generalizada de percibir el mundo que va desgastando la vitalidad del proletariado, que percibirá que las cosas van mal, pero no sabrá por qué. Al no conocer la raíz, intentará interpretar, pero la desorientación le llevará, probablemente, a conclusiones del tipo “soy un desastre”, o “hay algo mal en mí”.

La solución pasa inevitablemente por derrocar este sistema y cambiar radicalmente las relaciones de producción; abolir la explotación humana por parte de una minoría opresora que parasita nuestras vidas, mientras las dirige con manipulación hacia el precipicio, o hacia el suelo para ser aplastados por una gran bota, según convenga. La clase dominante sabe imponer su ideología, enseñando una visión distorsionada de la realidad y una lectura incoherente de ésta; abundan los estudios que demuestran cómo se nos puede influenciar de manera negativa para que nos comportemos y pensemos de determinada manera, aunque vaya contra la razón, y nuestra concepción de la justicia, así como los que demuestran cómo se consigue sacar las mejores cualidades a través de la cooperación, fomentando la escucha y el desarrollo personal. Éstos últimos dejan más que claro que la clase obrera es perfectamente capaz, como ya ha ocurrido otras veces en la historia, de organizarse, trabajar por la emancipación y para construir una sociedad diferente. Destacan, por ejemplo, el experimento de influencia social (Asch, 195152), o el de estilos de liderazgo (Lewin, 1939). Imaginemos lo que podría alcanzar el proletariado unido y haciéndose con el poder político; cómo, entre otras muchas cosas, mejoraría la salud integral y la calidad de las relaciones humanas al derribar la muralla del individualismo, y del “sálvese quien pueda”, cuando hay estudios que dejan ver que el apoyo social afecta al funcionamiento fisiológico, contribuye a la aparición de conductas saludables e incluso a la progresión y ajuste a enfermedades graves.

Si bien el panorama que se ha descrito en el presente comunicado se centra, sobre todo, en el archipiélago canario a raíz de la noticia sobre el infame partido Coalición Canaria, y se hayan mostrado las condiciones paupérrimas de una comunidad autónoma muy abandonada, no podemos olvidar que la situación es desoladora a nivel nacional, e internacional. La clase trabajadora de todas las regiones del mundo está cada vez más empobrecida, oprimida y explotada, teniendo que aguantar burlas como que las necesidades básicas son más aceras y calles limpias, o que otros celebren logros inexistentes derivados de políticas tramposas y destinadas a beneficiar a la burguesía, como hacen los oportunistas para tapar su inmundicia, que es idéntica a la de los abiertamente reaccionarios.

Ante este sistema podrido, que solo ofrece una vida miserable para la gran mayoría, debe despertar la conciencia y la ira de la clase obrera. Con todo el desastre actual, y sabiendo que nos pertenece la enorme riqueza que nos niegan, cada vez cobran más sentido las siguientes palabras escritas en el Manifiesto Comunista: “los proletarios no tienen nada que perder, salvo sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar”.

 

Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en las Islas Canarias




La maniobra de Nicolás Maduro contra el Partido Comunista de Venezuela

El pasado lunes 13 de febrero, la dirección del Partido Comunista de Venezuela (PCV) denunció los planes del PSUV para asaltar la dirección de su organización, utilizando para ello a individuos que no son militantes del PCV, en lo que es una clara injerencia por parte del Estado venezolano contra el movimiento comunista.

De esta forma, parece evidente que el PSUV estaría pagando a auténticos mercenarios políticos, militantes fantasmas, para hacer creer a la opinión pública que el PCV y su militancia apoyan de alguna forma al gobierno neoliberal de Nicolás Maduro, buscando también socavar la unidad del partido comunista desde sus mismas bases al no haber conseguido tomar su dirección. Sin duda, los camaradas del PCV aciertan en su postura de plantear la ruptura revolucionaria contra las políticas antiobreras y antipopulares del “socialismo” del siglo XXI, y fruto de ello se explica la desesperada maniobra que ha realizado la burguesía venezolana.

El anticomunismo como práctica política es una característica ineludible del “socialismo” del siglo XXI del cual Nicolás Maduro y el PSUV forman parte. El objetivo de estas acciones no sería otro que minar las fuerzas de la única alternativa revolucionaria que tiene el proletariado venezolano ante la grave crisis que sufre el capitalismo a nivel global y obtener como resultado un partido comunista que se posicione a la retaguardia de la burguesía y del PSUV, como un mero tentáculo del Estado.

El gobierno de Nicolás Maduro no representa la voluntad popular; al contrario, lo único que refleja es la continuación del modo de producción capitalista y el servilismo desvergonzado a los intereses de la burguesía, la lucha parlamentaria para conseguir la desmovilización de las calles y la no interferencia con la acumulación de capital, la explotación descarnada e inmisericorde contra la clase trabajadora y la miseria creciente contra las amplias masas proletarias que observan como la riqueza que producen se aglutina cada vez en menos manos.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) denunciamos las agresiones anticomunistas contra el Partido Comunista de Venezuela y los viles intentos que por parte de la burguesía venezolana se están realizando para impedir su práctica política independiente. Denunciamos también los actos fraudulentos del PSUV, que llevó a cabo una apropiación indebida de los símbolos del PCV, empleando para ello a falsos militantes y que dirige a los medios de comunicación para ningunear la acción de los comunistas y poner trabas así a la organización consciente del proletariado de Venezuela.

Al mismo tiempo, desde el Estado español enviamos nuestra solidaridad internacionalista a los camaradas del Partido Comunista de Venezuela en su lucha contra la burguesía nacional e internacional, la cual, ante la grave crisis del capitalismo monopolista, busca mermar las fuerzas comunistas para evitar que se lleven a cabo transformaciones revolucionarias y que el socialismo se imponga de una vez por todas al podrido sistema capitalista.

 

¡ABAJO LA BURGUESÍA VENEZOLANA!

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

Madrid, 17 de febrero de 2023

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




División azul: un nuevo homenaje de la vergüenza

La semana pasada salió a la luz la noticia sobre una marcha para homenajear a los fascistas españoles que lucharon contra la Unión Soviética, y por lo tanto junto a las tropas nazis, bajo la División Azul.

Lo sorprendente para muchos, para nosotros no, es que la delegación de Gobierno, o sea, de PSOE-UP en Madrid, permitió la marcha. No es sorprendente pues ya en ocasiones anteriores a este tipo de organizaciones se les permite salir a la calle. Poniendo otros ejemplos, los homenajes del 20N que se hacen a los fascistas de José Antonio y Francisco Franco que también son amparados por la delegación de gobierno en Madrid, o los cánticos de soldados del ejército de canciones que la División Azul cantaba cuando se encontraba en lucha contra los soviéticos. Por poner ejemplos podemos estar horas, pero todos tienen una cosa común: son amparados y siempre salen impunes.

Mientras tanto los comunistas nos encontramos con mil trabas para poder organizar una manifestación y ocupar la vía pública y llenarla de nuestras proclamas. O nos encontramos con vilipendios en las asignaturas de Historia o de cualquier otra donde siempre se pone al comunismo como el satanismo. Como ya avisamos en otros textos, el imperialismo necesita ese fascismo para continuar la represión hacia la clase obrera. Y lógicamente viene acompañado del desprestigio y represión hacia las fuerzas que tienen una capacidad real de cambiar el sistema capitalista, de quienes pueden mandar al estercolero de la historia su situación de dominación.

Con este acto también vemos la doble cara que tiene la socialdemocracia. Cacarea como triunfo la Ley de Memoria Histórica, pero permite homenajes de este tipo. Y no sería de extrañar que en los próximos meses den como un logro otra vez el sacar a Franco del Valle de los Caídos. Nunca han tenido un mínimo de respeto por todos aquellos españoles y extranjeros que vinieron a España a luchar contra el fascismo, y muchos bajo las siglas que ellos ostentan.

Tienen que limpiarle la cara a un régimen podrido, intentar borrar su pasado fascista y vendernos la falsa Transición como ejemplar, para así evitar que se hable de que el Estado español actual es un calco al Estado español que se construyó tras la Guerra Civil. Por desgracia siguen engañando a la clase obrera, pero para eso estamos los comunistas, para decir que ya basta. Mostrar a la clase obrera sus problemas y cuál es la salida. Tenemos que acabar con el sistema y no volver a confiar nunca más en los políticos institucionales que con su palabrería falsa y bonita engañan para poder tener un sillón en el Congreso. Es necesario más que nunca organizarse en torno al Partido, para construir el socialismo y acabar ya con este régimen de miseria al que nos somete el capitalismo. Derrocar lo viejo y caduco e instaurar lo nuevo y lo joven.

SOCIALISMO O BARBARIE

ORGANIZATE CON EL PCOE

 

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid