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Sobre el salario mínimo y la crisis del capitalismo

El pasado viernes 12 de enero se anunció la subida del Salario Mínimo Interprofesional por parte del Gobierno un 5%, con el acuerdo de los sindicatos CCOO y UGT, hasta los 1.134 euros mensuales (distribuidos en 14 pagas) en 2024 con carácter retroactivo desde el 1 de enero de este año.

Esta medida, igual que el resto de subidas del salario mínimo interprofesional en años anteriores, hay que analizarlo dentro de la situación de cambio del modelo de “mercado laboral” que los monopolios están instaurando, consistente en reducir drásticamente el número de horas trabajadas.

El contrato de trabajo a tiempo parcial se convierte, de esta manera, en el contrato preferido por la burguesía, eliminando progresivamente los contratos fijos a tiempo completo. Así, más trabajadores van a poder tener un puesto de trabajo, pero siempre con muchas menos horas trabajadas. Esto permite a la burguesía elegir, prácticamente día a día, cuántos trabajadores y qué número de horas está dispuesto a pagar (no confundir con las horas trabajadas, que pueden ser más bajo amenaza de no volver a llamar al trabajador).

El número medio de horas por trabajador no ha dejado de disminuir desde 2008, según el Instituto Nacional de Estadística, pero sobre todo después de la pandemia:

Cómo reconoce el propio Banco Central Europeo en su reciente informe: la media de horas trabajadas sigue “una tendencia decreciente a largo plazo”, sin ser un efecto único de la pandemia. El BCE señala al incremento del empleo a tiempo parcial como uno de los principales causantes. “El fuerte aumento del empleo a tiempo parcial explica el 80% del descenso de la media de horas hasta 2014”.

Esta estrategia de la burguesía persigue varios objetivos, el primero es destruir los puestos de trabajo mejor remunerados y llevar a la mayoría de los trabajadores a cobrar el salario mínimo (en proporción a las horas trabajadas), también permite tener a más trabajadores fuera del paro pero con muy pocas horas trabajadas y subyugados con un salario exiguo.

El claro ejemplo de esta política es Telefónica, que desde que comenzó el siglo ha destruido más de 40 mil puestos de trabajo en España:

Pero, ¿Es que se ha acabado el trabajo de Telefónica? Absolutamente no. Simplemente Telefónica, que había sido una empresa pública con mejores salarios, ha dejado de hacer esos trabajos para que lo realicen las contratas y subcontratas como lo son Hemag, Cobra, Gestra, etc. Empresas que pagan el salario mínimo a sus trabajadores con contratos a tiempo parcial y condiciones laborales absolutamente deplorables.

La clase trabajadora, con esta medida de aumento del salario mínimo interprofesional, no gana. Al revés, pierde poder adquisitivo. Mientras que antes podías conseguir un trabajo a tiempo completo y, dependiendo de tu cualificación profesional, te encuadradas en una u otra categoría profesional del Convenio Colectivo correspondiente (cuyas tablas salariales eran mayores al SMI) ahora la inmensa mayoría de los trabajadores, independientemente de su cualificación profesional, van a empezar a trabajar en la categoría profesional más baja y/o a tiempo parcial con lo que la disminución de salario y horas trabajadas son evidentes.

La subida del salario mínimo, enmarcada en este cambio de estrategia marcado por la gran burguesía, supone una doble ventaja para ésta: por un lado se ahorra los salarios de las grandes masas de trabajadores que la gran burguesía como Telefónica o la banca (que han hecho el mismo proceso) han despedido de sus empresas y, por otro lado, permite aumentar mínimamente los ingresos de los trabajadores más pobres para evitar los impagos de sus deudas (hipotecarias y no hipotecarias) a costa de las empresas más pequeñas, que son aquellas que pagan el SMI a sus trabajadores.

Además de que son de sobra conocido los trucos que utilizan los burgueses para que las subidas del SMI se queden en papel mojado, que no es otra cosa que usar a sus perros de presa CCOO y UGT para firmar convenios en los que no se apliquen dichas subidas o sean recortadas de otras partes. Todo esto sin respetar su propia legalidad, demostrando una vez más el papel opresor sobre los trabajadores del Estado y sus leyes. Esta práctica se mantiene en uso por la misma razón que CCOO y UGT mantienen su labor de zapa de la acción sindical y organizativa de la clase obrera: la falta de ideología proletaria de las masas y su completa falta de conciencia de clase.

El Ingreso Mínimo Vital se encuadra en esta estrategia, de igual forma, como medida para evitar los impagos de los trabajadores con la gran burguesía mientras se mantienen en la miseria, pero esta vez a costa del Estado en lugar de la pequeña y mediana burguesía como con la subida del SMI.

Cepyme denuncia esto mismo en su reciente “estudio”: ‘Repercusión de la subida del SMI en la pyme española’, donde denuncia que la subida del SMI va a afectar principalmente a las pequeñas y medianas empresas.

En ambos casos la gran burguesía nunca pierde, más al contrario, gana enormemente a costa de la pequeña y mediana burguesía y, sobre todo, a costa de la clase trabajadora. Esta afirmación no está sacada de la nada ya que los datos la demuestran y es que los burgueses no hacen más que aumentar su riqueza mientras el resto pierde poder adquisitivo sin parar. El circo mediático, sin embargo, es manejado por ésta para hacer creer, por una parte, que la patronal en su conjunto está en contra de esta medida, lo cual es falso porque beneficia a los monopolios. Y, por otra parte, también pretende hacer creer al pueblo que el actual Gobierno es quién beneficia a los trabajadores, cuando es exactamente lo contrario.

CCOO y UGT, cómplices necesarios de todo este cambio de modelo de explotación a los trabajadores, son quienes han permitido todos los despidos de las grandes empresas, ya sean en modalidad de Expedientes de Regulación de Empleo o en cualquier otra (como los planes de salida individualizados). Además, son quienes han firmado, en su mayoría, todos los nuevos Convenios Colectivos con tablas salariales tan miserables que con una pequeña subida del SMI afecta a múltiples categorías o grupos profesionales.

Sin la firma de estos sindicatos amarillos y vendidos a la patronal el plan de esta no se habría llevado a cabo con tanta facilidad y rapidez, pero la derrota ideológica de la clase trabajadora y la atomización del sindicalismo de clase y combativo han permitido el avance sin oposición de los planes de la patronal.

Estas medidas como la subida del SMI o el IMV no son más que parches para evitar la gran crisis que se asoma. La subida de la inflación y el euríbor han empobrecido tremendamente a la clase trabajadora, los jóvenes no pueden acceder a una vivienda ni independizarse, los desahucios aumentan, los salarios disminuyen así como el consumo y esto desembocará en una nueva gran crisis capitalista.

El sistema capitalista se encuentra en un callejón sin salida, su tiempo ha pasado. La creciente automatización de los procesos productivos obliga a reducir el número de horas trabajadas pero, bajo el capitalismo, esto supone miseria y desgracia para el proletariado que ve cómo cada vez es más y más difícil cubrir sus necesidades más básicas.

La clase trabajadora hoy solo tiene una salida, la socialización de los medios de producción. El Socialismo es la única forma de armonizar las fuerzas productivas y las relaciones de producción, ahora totalmente desacompasadas, lo que permitirá que el pueblo trabajador sea capaz de dirigir su destino, emancipándose como clase y haciendo que todos los avances técnicos y científicos supongan una mejora en la calidad de vida del proletariado.

Los comunistas debemos llevar esta política a las masas trabajadoras, a los centros de trabajo donde estemos, a los barrios y a cualquier organización de trabajadores para que comprendan realmente su situación, los movimientos políticos de la burguesía desde una visión de clase. Debemos aprovechar el descrédito que hoy sufren los medios de manipulación de masas para llevar nuestra propaganda a los trabajadores e ir ganando cada vez más influencia sobre ellos para dirigirlos organizadamente contra el sistema capitalista y por la construcción del Socialismo.

 

¡Ahora más que nunca, es el momento de los comunistas!

¡Socialismo o barbarie!

Comisión de Movimiento obrero y de masas del Comité Central del PCOE




La escalada de violencia en Ecuador

Una escalada de violencia recorre Ecuador desde el pasado 7 de enero, día en el que todas las alarmas se encendieron con la fuga de Adolfo Macías “Fito”, líder de Los Choneros, una de las bandas narcotraficantes más temidas. Para Daniel Noboa, presidente de Ecuador y nuevo cabecilla del “socialismo” del siglo XXI en el país, no se habían cumplido aún ni dos meses de gobierno y ya optó por declarar el primer estado de excepción bajo su mandato, limitando las reuniones públicas, restringiendo la libertad de tránsito y aplicando el toque de queda, además de dotar al ejército de todo tipo de prerrogativas para aplicar la violencia que consideren necesaria.

Tras la irrupción en directo en las instalaciones del canal TC Televisión en Guayaquil por parte de un grupo de personas encapuchadas y armadas, Daniel Noboa declaró la existencia de un conflicto interno y la decisión de desplegar al Ejército para sofocar el caos reinante. En apenas tres días, las autoridades de Ecuador ya habían detenido a más de 1100 personas. Una represión militar que se escuda en la “lucha contra las bandas y el narcotráfico” para legitimar toda clase de violencia por parte del Estado. Sin embargo, muchas han sido las grabaciones que nos han llegado donde se pueden ver claramente torturas contra los presos.

Uno de estos episodios de torturas se ha dado en la cárcel de Latacunga, siendo además la única cárcel donde las fuerzas militares han prohibido el paso a los organismos encargados de constatar el estado de los presos. Además, en esta cárcel de máxima seguridad y donde el hermetismo es absoluto por parte del gobierno y de los militares, es donde se encuentra detenido el compañero Omar Campoverde, dirigente del Movimiento Guevarista Tierra y Libertad, del cual no se tienen noticias.

El “socialismo” del siglo XXI ha demostrado durante décadas de gobiernos antiimperialistas y populares en América Latina ser completamente antimarxista y antirrevolucionario. Algo que, por supuesto, también se ha visto reflejado en Ecuador al estar esta expresión del revisionismo en el poder de manera casi ininterrumpida desde 2007 con los mandatos de Rafael Correa, Lenín Moreno y Daniel Noboa. El “socialismo” del siglo XXI, como expresión del revisionismo dentro del movimiento obrero, trata de alcanzar una falsa democracia participativa y directa, pero siempre dentro de los márgenes de la dictadura del capital, del modo de producción capitalista y de la explotación del hombre por el hombre. Un movimiento que se muestra servil a los intereses de la burguesía – el propio Daniel Noboa es empresario –, que prioriza la inoperante lucha parlamentaria para desmovilizar las calles y que no interfiere con la acumulación de capital o el orden social existente.

Durante estas semanas de revueltas en Ecuador, se ha mostrado claramente como el “socialismo” del siglo XXI no cuestiona la explotación descarnada e inmisericorde contra el proletariado, y la miseria del pueblo trabajador es cada vez mayor al tiempo que tiene que contemplar con furia como la riqueza que produce se aglutina en unas pocas manos que dominan el Estado. En este contexto, Daniel Noboa no ha tardado en pedir abiertamente la ayuda e intervención de los Estados Unidos por medio de apoyo militar, soldados, armamento y equipamiento.

La represión militar de Ecuador, a imagen y semejanza de la violencia desplegada por Nayib Bukele, es un episodio más en la transición de la formal democracia burguesa hacia la dictadura terrorista abierta, y donde las contradicciones existentes en los Estados capitalistas son respondidos por sus mandatarios con el despliegue de las fuerzas represivas y el creciente autoritarismo siguiendo los designios de Washington. No es casualidad que estos ejemplos de “líderes con mano dura” se den en dos países como Ecuador y El Salvador, los cuales optaron por dolarizar su economía, lo que significa perder su soberanía nacional en favor de los intereses de los Estados Unidos. Un camino que será recorrido más pronto que tarde por Argentina bajo el mandato del fascista Javier Milei. Una escalada de violencia que, sin duda, tendrá al proletariado y al movimiento obrero como principal víctima de la fascistización y la espiral de violencia que sacude a los estados latinoamericanos.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) denunciamos la violencia carcelaria y la inquietante situación de los presos políticos en Ecuador, la alarmante situación que supone que las autoridades se nieguen a informar a la familia del estado de salud de Omar Campoverde y la enorme injusticia y represión que supone tener secuestrado a un dirigente social que ha dedicado su vida a luchar por los derechos de los trabajadores. Asimismo, responsabilizamos al Estado ecuatoriano y al presidente Daniel Noboa de cualquier atentado contra la vida y la integridad del preso político Omar Campoverde.

 

¡LIBERTAD PRESOS POLÍTICOS!

 

Madrid, 19 de enero de 2024

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Las autobajas nos muestran la realidad del sistema capitalista

Recientemente, a colación de la propuesta del Gobierno PSOE-SUMAR, y más en concreto de la Ministra de Sanidad Mónica García, se planteaba la posibilidad de las denominadas “autobajas”, por las que el trabajador podría cogerse una baja de tres días sin necesidad de contar con el médico de cabecera. El periódico El Economista señalaba este 9 de Enero que con esta medida de “autobajas”, las empresas podrían perder más de 2.000€ por trabajador en tres días.

La estructura misma del capitalismo, su hueso, es la acumulación de capital, hecho que determina la realidad de la clase obrera, instaurando unas condiciones de vida que, progresivamente, empeoran a cada momento.

Por norma general, como bien es sabido, un trabajador que cobre el salario mínimo obtiene, dentro de la legalidad, algo más de 1.100€ de sueldo. Esto es, 1.100€ por 30 días de trabajo, hecho que sumado a los datos preliminares que nos proporciona la noticia arriba mencionada, nos muestra la realidad tal y como es, una de opresión y robo hacia nuestra clase.

Es el trabajo de toda la clase obrera el que dota de vida al capital, es a través de su sangre y sudor que nacen las mercancías que dan vida al proceso de circulación del capital, y es la plusvalía uno de los factores determinantes en la reproducción de este ciclo eterno de acumulación.

No podemos seguir pensando, a estas alturas, que podemos llegar a concebir un capitalismo más humano, porque lo que es por naturaleza inhumano jamás podrá reformarse en algo que no sea una afirmación de su propia naturaleza. Aquí solo cabe esperar que el capitalismo se desarrolle conforme a su identidad misma, que no es otra cosa que la afirmación de la explotación, la guerra y la miseria para nuestra clase.

No hay reformas ni migajas que valgan, la única realidad que se nos presenta es la dicotomía entre socialismo o capitalismo, entre socialismo o barbarie.

 

Comisión de Agitación y Propaganda del Comité Central del PCOE




Continúa la explotación contra los trabajadores del campo

El pasado 13 de enero se nos informó de que la Guardia Civil, dentro de los servicios que viene realizando en la provincia de Córdoba contra la trata de seres humanos con fines laborales, había detenido a un explotador que tenía bajo su control a dos trabajadores inmigrantes en Belmez en situación irregular, además de tenerlos bajo condiciones insalubres y carentes de cualquier bien básico. Este explotador, además, disponía de otra segunda finca ubicada en la provincia de Huelva, donde había otras tres personas extranjeras trabajando en las mismas condiciones que los que estaban en Belmez, explotadas con jornadas de trabajo sin horarios.

Esta situación no es algo que nos sorprenda a los que analizamos la realidad en la que vivimos desde una perspectiva de clase, pues en un Estado como es el español, donde la economía se estructura según el sistema capitalista, y en la situación actual, atendiendo a las necesidades de los grandes monopolios, no podemos esperar más que explotación y barbarie para la clase trabajadora. Sabemos, además, que el caso citado no es el primero ni el último que se va a producir si no se destruye primero el sistema capitalista, pues los trabajadores para los explotadores no son más valiosos que las herramientas o las maquinarias que emplean en sus fincas, siendo fácilmente reemplazables por otros, por los que da igual que su salud se deteriore o que incluso acaben muertos durante su labor.

Dentro de los explotados conviene hacer una alusión especial a los de origen extranjero, pues ante la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran son un blanco fácil para cualquier parásito que desea vivir a costa del trabajo de otros. Ya en febrero del 2020, un relator de la ONU dijo: “los inmigrantes con los que hablé en Lepe y en las afueras de Huelva viven en chabolas y no tienen ni agua, ni electricidad, ni alcantarillado; viven en condiciones precarias, en las que en cualquier momento hay un incendio, se duchan al aire libre y algunos llevan más de cinco años allí, se deben mejorar esas condiciones. La industria de la fresa mueve más de 500 millones de euros y las grandes empresas deben preguntarse cómo esto sigue así y tomar medidas para mejorar esas condiciones”.

Van a cumplirse casi cuatro años de estas declaraciones. Cuatro años en las que ha estado gobernando el autodenominado “gobierno más progresista” del mundo, ¿y qué resultados han tenido? ¿Han podido, quizás, cumplir con la propia legalidad burguesa respecto a los trabajadores del campo? Noticias como la expuesta al principio de este comunicado nos dice a las claras que no. Si ni siquiera se cumple con la propia legalidad del sistema burgués en la que estamos envueltos, ¿Qué más da que gobierne un partido u otro, o que se aprueben unas leyes u otras si al final lo que prima es el beneficio del explotador?

A la clase obrera no le queda más que la barbarie dentro del sistema capitalista, por lo que desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) defendemos la organización unida de los trabajadores, tanto del campo como de la ciudad, en alianza con sectores como los estudiantes y los pensionistas, en un mismo movimiento, el Frente Único del pueblo (FUP), como única salida de la dictadura del Capital en las que nos encontramos. Como ya dijera la camarada Rosa Luxemburgo: “¡Socialismo o barbarie!”.

 

¡POR LA UNIÓN DE TRABAJADORES!

¡POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡POR EL SOCIALISMO!

 

COMITÉ PROVINCIAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE) EN CÓRDOBA




Por la unidad y la organización de la clase obrera contra el capitalismo

Estamos viviendo momentos históricos muy delicados para el capitalismo mundial. El actual sistema de producción, por mucho que lo intenta, no puede ocultar que se encuentra en franca decadencia. El espanto de numerosas guerras acecha a la humanidad como única solución que tiene el régimen de producción actual para ocultar sus debilidades e intentar, inútilmente, resolver sus graves contradicciones.

Agobiado también por la circulación de una cantidad desorbitada de dinero ficticio y por el incremento de las deudas públicas, especialmente en los EEUU, donde se superan los 33 billones de dólares, nos demuestra que el capitalismo es ya un sistema de producción viejo y moribundo, cuyos soportes se hallan muy debilitados por el avance tecnológico, que ha dejado de ser un acicate para la economía burguesa para convertirse en una traba cardinal que cuestiona su existencia.

El Estado español, como parte de ese infierno capitalista, se halla inmerso en la dinámica del deterioro económico y político, que se va agravando por carecer de un proyecto de futuro. Tanto la derecha como la izquierda parlamentaria tienen como norte un único plan que consiste en tapar huecos para salir del momento, lo que lleva implícita la renuncia a una planificación económica y política en pro de las clases populares.

Tanto las políticas del gobierno de “izquierda” como las alternativas de la oposición de derecha en general, no alumbran perspectivas de cambios para el futuro, más allá de intentar mantener el sistema a costa de un mayor empobrecimiento del pueblo.

Como única solución posible nuestros adocenados políticos sitúan a las clases populares en la tesitura de votar siempre al “menos malo”. Estamos pues, en una etapa histórica crucial económica y política, de inutilidad absoluta, muy a propósito, para que prosperen las alternativas fascistas tal y como está sucediendo por toda Europa y gran parte del mundo.

Esta es una dinámica que solo el pueblo organizado, al margen de los partidos parlamentarios, puede transgredir. En este sentido, el Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a los trabajadores, estudiantes, vecinos, al pueblo en general, para que se organicen hasta conseguir un amplio frente único del pueblo guiado por la conciencia de lograr la transformación social que reclama la sociedad moderna, acabando con el capitalismo y poniendo las empresas y la riqueza generada en manos de la clase obrera, convirtiendo el desarrollo tecnológico en desarrollo humano, en progreso social.

 

¡POR LA UNIÓN DE TODAS LAS LUCHAS DEL PUEBLO EN UNA ÚNICA LUCHA DE CLASE CONTRA EL CAPITALISMO!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DE UN FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡ACABEMOS CON EL CAPITALISMO, POR LA CONSTRUCCIÓN DEL SOCIALISMO!

Madrid, 11 de enero de 2024

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Iberia en pie de guerra, toda nuestra solidaridad con los trabajadores

A lo largo de esta semana se han sucedido las negociaciones entre la patronal y sus sindicatos leales (CCOO, UGT y USO) ya que con los nuevos resultados del concurso de Aena, Iberia ha perdido los aeropuertos de Barcelona y el de Palma. Al perder Iberia los contratos de handling entrarán otras empresas. Los trabajadores de dichos aeropuertos, que son los más transitados de todo Europa durante la temporada de verano, pasarán a ser subrogados por las nuevas empresas y verán cómo se acelera la pérdida de sus derechos, lo cual ha sido una constante durante estos últimos años.

Debido al fracaso de las negociaciones, se han convocado huelgas y parones durante este fin de semana, aprovechando las fiestas para provocar un mayor efecto. El viernes día 5, la huelga ha tenido un 14,5% de seguimiento, aún con todo se ha afectado poco ya que la jornada ha continuado con normalidad y ha continuado con un 86% de puntualidad.

Esta situación, por desgracia, no es ninguna sorpresa ya que es una parte más de la ofensiva del capital ante los escasos derechos laborales que le quedan a la clase trabajadora. Los últimos coletazos de su sistema pútrido cuyo tiempo en la sociedad humana se acabó hace tiempo y su tabla de salvación es su aplastante victoria ideológica sobre la clase obrera. Una pieza principal de esa victoria son sus propios tentáculos en el movimiento obrero, en general, y en el movimiento sindical, en particular, materializados estos últimos en los sindicatos autodenominados “mayoritarios”.

El caso de los aeropuertos no son ninguna excepción ya que CCOO, UGT y USO durante estos años han sido un engranaje más en la constante pérdida de derechos de los trabajadores de handling. Cada año empeoraban los horarios, los sueldos y demás derechos ante el silencio cómplice de estos lacayos del capital. Ahora que los trabajadores se encuentran entre la espada y la pared deciden “ponerse a la cabeza” de las huelgas. ¿Será para llevar dicha lucha hasta sus últimas consecuencias o será para sabotear la lucha desde dentro evitando que los trabajadores adquieran su ideología revolucionaria?

Desde el Partido Comunista Obrero Español mostramos nuestro total apoyo a los trabajadores que están luchando por los derechos laborales en Iberia durante este fin de semana, pero ello ha de ir de la mano en denunciar a los lobos que hoy se visten de cordero y, supuestamente, dirigen esta lucha. Ya que sin ello la lucha casi seguro que está abocada al fracaso o a una media victoria sin futuro. Mientras que la única opción de la burguesía es la máxima explotación del obrero la única opción del proletariado es la revolución socialista, es liquidar de raíz el capitalismo. Para ello ha de romper con el oportunismo, con los sindicatos de la patronal y evitar así que tanto esta lucha de Iberia como el resto acabe como tantas anteriores. Hay que apostar por un sindicalismo de clase y combativo, el cual se construye en la FSM a nivel internacional y en ASC dentro del Estado español. Es necesario la unidad del sindicalismo de clase en una única central sindical – por encima de cualquier diferencia nacional está la unidad de clase -, y es necesario unir la lucha de los centros de trabajo con la lucha vecinal, en defensa de los servicios públicos, en definitiva, es vital unir la lucha de los diferentes sectores sociales que conforman el proletariado en una única lucha de clases contra la burguesía, su sistema económico y su Estado, cimentando un nuevo poder popular de clase, un Frente Único del Pueblo, con el que la clase obrera pueda tomar el poder político y económico apuntillando a la burguesía y su Estado, siendo esa la única forma que tiene el proletariado de asegurarse una vida digna.

 

¡TODO NUESTRO APOYO Y SOLIDARIDAD A LOS TRABAJADORES DE IBERIA!

¡POR EL DESARROLLO DEL SINDICALISMO DE CLASE, DE LA FEDERACIÓN SINDICAL MUNDIAL EN EL ESTADO ESPAÑOL!

¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Barcelona, 7 de enero de 2024

COMISIÓN DE MOVIMIENTO OBRERO Y DE MASAS DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Así están matando a la clase obrera

Según la Encuesta de Condiciones de Vida con Enfoque de Infancia 2023 de UNICEF, España es el país de la UE con mayor índice de pobreza infantil, afectando al 28% de los niños y adolescentes, o lo que es lo mismo, a 2,2 millones de menores.

El presidente de UNICEF en España, Gustavo Suárez, decía respecto de estos datos de dicha Encuesta, “detrás de esta cifra hay niños, niñas y adolescentes que no pueden permitirse comer a diario, que viven en casas sin una temperatura adecuada, que no cuentan con ropa, calzado o libros, esto impide el cumplimiento de muchos de sus derechos”.

El 47,8% de la población tiene dificultades para llegar a final de mes según señala el primer avance de la publicación “El Estado de la pobreza” en España realizada por European Anti-Poverty Network (EAPN). Según ese mismo organismo, en España hay 12,3 millones de personas que viven en riesgo de pobreza y exclusión social, de los que 1,4 millones ostentan educación superior universitaria.

Los propios capitalistas, que tienen el cinismo de realizar diferentes gradaciones de la pobreza, reconocen que 4,2 millones de personas en España viven en la extrema pobreza (el 8,9% de la población), de los que 2 millones y medio de esas personas tienen un empleo remunerado, o lo que es lo mismo, el 59,52% de las personas que sufren pobreza severa o extrema son asalariados y están en activo.

Contrasta esta realidad de la clase obrera con la situación de la burguesía, de los podridamente ricos a costa de la vida de la clase obrera, que cada día son más ricos. De hecho, en la última década, las fortunas de más de 30 millones de euros en España pasaron de 352 a 831. Según la prensa burguesa (Cadena Ser) “15% más millonarios. 20% más ricos. Dos de cada tres ricos no pagan ningún impuesto de patrimonio. La razón es que de esos 831, 524 viven en Madrid donde no se cobra a las grandes fortunas. Sólo 307 pagan. Así que la primera conclusión es que tenemos más millonarios que nunca y pagan menos que nunca”. Por eso, unido a los procesos de privatización (que es otra de las formas con las que la burguesía saquea al pueblo), los medios de manipulación de masas, en manos del Capital, loan a la impresentable Ayuso, porque es su mejor marioneta, su politicastra más resuelta contra el pueblo. Aunque no nos equivoquemos, la falsa izquierda, tan despreciable como los fascistas del PP y todavía más nocivos para la clase obrera son aquéllos que hacen albergar en la clase obrera falsas ilusiones y que dicen defenderlos para apuñalarlos infamemente, como hace el gobierno de “progreso” con Yolanda Díaz como otra marioneta loada, también, por dichos medios del capital que, como podemos ver a continuación, son esenciales para dividir, desmovilizar y, sobre todo, para impedir que la clase obrera, la clase explotada, se organice para romper con el sistema que les incentiva con prebendas a cambio de la vida de la mayoría del pueblo.

Según la Encuesta de Población Activa del tercer trimestre de 2023 realizada por el Estado capitalista, a través del INE, en España la tasa de actividad se sitúa en el 59,41% de la población. La tasa de actividad se define como la suma de las personas con una relación legal de trabajo – cotizando a la Seguridad Social – y de los desempleados que estén adscritos a una oficina pública de empleo como demandantes de empleo, dividido por el número total de población en edad de trabajar.

Esto significa que en el Estado español, según los propios capitalistas, casi 16 millones y medio de personas en edad de trabajar ni trabajan ni están apuntados como demandantes de empleo en las oficinas públicas, o lo que es lo mismo, el 40,59% no cotiza a la seguridad social.

Con estos datos, y considerando a los desempleados no como trabajadores en activo sino no activos, resultaría que en España el 47,62% de la población en edad de trabajar tiene vulnerado su derecho al trabajo, o lo que es igual, 19.334.700 personas entre 16 y 64 años.

Por otro lado, tras la reforma laboral realizada por el gobierno “progresista”, los contratos indefinidos son el modelo de contratación precaria como lo demuestran que el 70% de los contratos indefinidos firmados en España no llegan al año de duración, el 40% de los contratos indefinidos firmados son fijos discontinuos y el 20% de estos a tiempo parcial.

Y esta realidad material podrida, que provoca una cada vez mayor desigualdad social, y cuya esencia es la explotación de la mayoría de la población, de la clase obrera, como fórmula para transferir cada vez más riqueza a una pequeña minoría explotadora burguesa a costa de empobrecer a cada vez más y más seres humanos, a la clase obrera, esta radiografía que hemos realizado provoca estragos en la mayoría de la población, en la salud física y mental.

La consecuencia del sistema capitalista, la explotación y la pobreza de la mayoría de la población, de los obreros, se muestra en que el 16,7% de la población padece de alcoholismo según el informe EDADES del Ministerio de Sanidad y, según Alcohólicos Anónimos, 3 millones de españoles deberían acudir de manera urgente a grupos de apoyo para superar dicha enfermedad. La falta de recursos y la vida mísera de las familias obreras hacen que España sea el país líder de Europa en fracaso escolar, con una tasa de abandono escolar del 13%. En el Estado español cada día se suicidan algo más de 11 personas, siendo el suicidio la principal causa de muerte en los jóvenes y adolescentes con edades comprendidas entre los 12 y los 30 años. España también está a la cabeza de Europa en consumo de estupefacientes, según el Ministerio de Sanidad, el 13,1% es adicta a los hipnosedantes, el 10,6% al cannabis y el 2,4% a la cocaína.

En torno a 4 millones de españoles padecen depresión y algo más de 6 millones de españoles sufren ansiedad y estrés, según señala Confederación Salud Mental en España. De hecho en el Estado español, según el Sistema Nacional de Salud, el 37% de la población padece algún problema de salud mental (ansiedad, depresión, estrés, trastornos del sueño, trastornos específicos de aprendizaje, …), superando holgadamente a las enfermedades oncológicas y cardiovasculares.

Una base económica criminal destruye por completo la salud de la clase obrera, de la mayoría, y sobre todo destroza nuestra salud mental, reflejándose en la sociedad que estamos describiendo.

Esta situación de empobrecimiento, que se va a agudizar todavía más con el desarrollo de la automatización de la producción, va a empobrecer todavía más a la clase obrera. Según Goldman Sachs, en EEUU y Europa y, por tanto, también España, se destruirán completamente en los próximos años un 25% de los puestos de trabajo existentes hoy, produciéndose un reemplazo significativo – pero no total – de entre otro 25%-50% de los puestos de trabajo hoy existentes.

Y puesto que el capitalismo únicamente puede ofertar muerte y empobrecimiento a la mayoría de la población, puesto que a la burguesía hoy le sobran millones de obreros, se abren debates como el del estímulo de la drogadicción, fomentar la alienación y acelerar la muerte de los obreros, suscitándose recientemente el debate de la legalización de la marihuana, no sólo para uso médico sino también para uso recreativo, para que sea consumido por el pueblo de manera abierta. El trasfondo del debate es, por un lado, alienar lo máximo posible a la clase obrera, generarle dependencia a la par que destruyen su salud y acortan su vida y, a la par, hacer negocio con el envenenamiento del pueblo como pasa en EEUU, donde en 2021 las empresas facturaron 21.000 millones de dólares. En España, según un informe de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) la legalización del cannabis implicaría unos ingresos para el Estado en impuestos de 3.300 millones de euros cada año.

La liquidación de la sanidad pública, unido al alto grado de explotación y de pobreza material de la clase obrera, lleva a España también a liderar el consumo de benzodiacepinas, de tal manera que los recortes sociales hacen que falten recursos sanitarios para trabajar en la mejora de la salud mental, provocando que el propio sistema de salud drogue a la población con la prescripción de dichos estupefacientes, en lugar de acudir a la raíz del problema que, sin duda, emana de un sistema económico inhumano, responsable máximo de esta situación donde la pobreza, la incertidumbre de no poder pagar el alquiler o la hipoteca, a ser despedido, etc., hacen que la clase obrera desde su infancia hasta su vejez malviva permanentemente bajo este sistema criminal.

A los capitalistas les sobran las vidas de millones de seres humanos, les sobran las vidas de millones de obreros, y para liquidarnos es esencial que los obreros tengamos una vida espiritual acorde a la miserable vida material o económica a la que nos condena el capitalismo. El capitalismo no tiene más salida que alienar lo más posible a la clase obrera, aislarla, atomizarla, en definitiva, convertirnos en auténtica escoria. Para la burguesía es esencial nuestro embrutecimiento, deshumanizarnos lo más posible y, en este proceso de deshumanización, la ideología del fascismo, que es la que corresponde a la fase putrefacta y terminal de la fase actual del capitalismo monopolista, obtiene el caldo de cultivo favorable para su extensión.

Los obreros no tenemos otra salida que la organización en base a una dirección revolucionaria, en una dirección de ruptura radical con el capitalismo, de toma del poder por parte de la clase obrera y de construcción del socialismo como fase previa al comunismo. Y para todo ello es esencial el desarrollo del Partido Leninista, del Partido Comunista Obrero Español. El aislamiento y la desorganización nos conduce a la muerte, nos pone a merced de la burguesía asesina y de la reacción.

 

¡ÚNETE A LAS FILAS DE LA REVOLUCIÓN PROLETARIA!

¡FORTALECE EL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

¡REVOLUCIÓN O MUERTE! ¡SOCIALISMO O BARBARIE!

 

Madrid, 5 de enero de 2024

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El capitalismo es el mayor peligro para la existencia de la humanidad

Una de la tesis más incisiva de Marx, viene a decir que hasta el final del capitalismo no concluye la prehistoria de la humanidad. Será en el socialismo donde el hombre, de una manera consciente y libre de ataduras comience a escribir su propia historia. En virtud de esta ley, en el momento actual el capitalista procede estimulado por una dinámica, que le guía hacia una contradicción vital que le va a causar la muerte.

Tesis que está siendo confirmada en el momento presente en el que la gran burguesía mundial, empujada por su competencia interna, se ve obligada a desarrollar constantemente los instrumentos de producción, que llegado a un punto colisionará con sus propios intereses.

Pese a todo, el burgués no puede dejar de introducir los adelantos técnicos en el proceso de producción, porque la rivalidad de sus adversarios le empuja a ello, sin que nada pueda hacer para zafarse de sus efectos desfavorables.

La robotización y la inteligencia artificial, en perpetuo desarrollo, se impondrán con la consiguiente pérdida de puestos de trabajo en todos los gremios y, consecuencia de ello, se depreciará hasta cerca del cero la plusvalía. Fábricas, almacenes, etc. no necesitaran de la mano de obra humana. Sin trabajadores no hay plusvalía, sin plusvalía el capitalismo no tiene razón de existir, no puede vivir y las masas de trabajadores no podrán comprar.

La burguesía es consciente de que se trata de una crisis estructural del sistema capitalista, por lo que necesitará de las guerras para eliminar grandes cantidades de obreros de todos los países. El capitalismo se prepara para sucesivos conflictos en todo el mundo y ha emprendido la vía de los reajustes y de preparación para la cercana y peligrosa etapa, que en otras condiciones del Movimiento Comunista Internacional podría haber sido el comienzo del fin del sistema capitalista.

Desde el año 2010 los partidos ultraderechistas van ganando terreno en todo el mundo, pero en especial en la Europa “democrática”: Alemania, Austria, Eslovenia, España, Francia, Finlandia, Hungría, Italia, Polonia, Suecia…  Las guerras y el fascismo son los recursos del capitalismo para controlar la subversión de las masas.

Por consiguiente, las guerras actuales son las consecuencias de la situación crítica del capitalismo, que se debate por su supervivencia por causa de sus contradicciones. El sistema de producción capitalista está siendo cuestionado por el avance técnico y científico en un proceso revolucionario, cuyo resultado es que producirá un excedente de fuerza de trabajo inimaginable, que ya jamás encontrará empleo en este sistema. Por eso, nuestro lema no puede ser otro que ¡REVOLUCIÓN O MUERTE! ¡SOCIALISMO O BARBARIE!

En síntesis, La burguesía intentará retardar su desaparición por medio de guerras criminales que servirán para reducir la población al máximo. Las contradicciones actuales enfrentan a la historia con su dialéctica abriendo surcos hacia el socialismo, por un lado, y por el otro, al sistema capitalista ruinoso y a la defensiva, pero furioso y dispuesto a poner en peligro la existencia de la humanidad antes que ceder un palmo de terreno.

 

Madrid, 3 de enero de 2024

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Con los vecinos de los barrios obreros de Sevilla. ¡Por la socialización de las empresas!

Los vecinos de los barrios de Palmete, Padre Pío, La Plata, Su Eminencia, Las Candelarias, El Porvenir, Cerro del Águila … comprueban como diariamente miles de ellos sufren cortes de luz de larga duración desde hace años.

Estos vecinos de los barrios obreros pueden dar buena cuenta de lo que significa la privatización de las empresas y, concretamente, la empresa generadora de fluido eléctrico.

ENDESA, el grupo empresarial público que reunía a las empresas públicas que generaban electricidad en los diferentes territorios (Sevillana en Andalucía, UNELCO en Canarias, GESA en Baleares, FECSA-ENHER en Cataluña, Viesgo en Cantabria, Galicia y Asturias, ERZ en Aragón …) fue arrebatada al pueblo en un proceso de privatización que se inició en 1988 bajo el gobierno del reaccionario Felipe González, culminándose la absoluta privatización con el gobierno del criminal Aznar. A finales de la primera década de este siglo, ENDESA es adquirida, con el apoyo de Acciona y Naturgy (cuyo accionista mayoritario es Caixabank), por el monopolio italiano ENEL, de tal modo que la mayor empresa generadora de energía eléctrica en el Estado español está en manos italianas.

Y es que mientras en los barrios donde vive la burguesía ENDESA no duda en mejorar la red de abastecimiento eléctrico, en los barrios obreros la inversión es mínima estando las infraestructuras eléctricas totalmente desfasadas y deterioradas, causando los permanentes cortes de luz en los barrios obreros que hemos citado anteriormente, precisamente los barrios más habitados de la ciudad hispalense.

Los voceros del capital, ya sean de PP, PSOE o demás partidos del sistema, llevan décadas diciendo que la privatización mejora la gestión y hace más eficientes a las empresas, redundando en un mejor servicio y en el abaratamiento del mismo para los usuarios, los consumidores. Sin embargo, todas esas palabrejas falsas chocan con la realidad y la clase obrera de nuestra ciudad comprueba el inmenso fraude, la inmensa estafa que hemos sufrido con la privatización de las empresas públicas a la par que una minoría se ha enriquecido enormemente con estas privatizaciones.

Los mismos que tienen la Unidad de España y a España permanentemente en la boca, y que enfrentan a los pueblos con el nacionalismo español, no vacilan en malvender hasta el último grano de tierra de esa España que de boquilla dicen defender y con la que, en realidad, se lucran pues no tienen más patria que su bolsillo, sus cuentas corrientes.

Los vecinos de los barrios obreros sevillanos no sólo sufren los cortes de luz, como consecuencia de la avaricia de los dueños de ENDESA, sino que también han sufrido el insulto de políticos de la Junta de Andalucía y del “gobierno progresista” que no han dudado en hacer suyas las acusaciones de ENDESA que llegó a señalar que los cortes de luz se producían porque muchos vecinos sembraban marihuana en sus casas, acusación que es una infamia más de ENDESA y de los miserables palmeros que tiene tanto en el Gobierno andaluz como en el español.

El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a los vecinos de dichos barrios obreros de Sevilla a la unidad y a la organización y a seguir movilizándose contra los cortes de luz. Es fundamental que los vecinos fortalezcan las asambleas vecinales, que los problemas de los barrios obreros se unan a los de los centros de trabajo unificando las luchas en una única lucha de clases contra el Estado, que roba la riqueza al pueblo para entregarla a una minoría ladrona y explotadora mediante la forma de la privatización, construyendo una fuerza obrera que luche por la socialización de todas las empresas poniéndolas en manos de la clase obrera, que es la única garantía que tenemos los trabajadores de garantizar unas condiciones de vida dignas y justas.

 

¡SOLIDARIDAD CON LOS VECINOS DE LOS BARRIOS OBREROS DE SEVILLA!

¡UNIFIQUEMOS TODAS LAS LUCHAS EN UNA SOLA LUCHA CONTRA EL CAPITALISMO Y SU ESTADO!

¡POR LA SOCIALIZACIÓN DE ENDESA Y DE TODAS LAS EMPRESAS!

 

Sevilla, 2 de enero de 2024

COMITÉ PROVINCIAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) EN SEVILLA




65 años luchando por la Revolución

Hoy se cumplen 65 años desde aquel 1 de enero de 1959, donde el Ejército Revolucionario derrotó al régimen dictatorial de Fulgencio Batista y convirtió a Cuba en un símbolo de resistencia del proletariado internacional contra el imperialismo, así como un recordatorio incómodamente cercano para los Estados Unidos de que el movimiento obrero estaba más vivo y combativo que nunca, de que la lucha contra la barbarie y la explotación capitalista no se había detenido.

Desde entonces, y pese a las enormes adversidades impuestas, intervenciones militares, bloqueos económicos e intentos golpistas, el pueblo de Cuba se ha mantenido soberano, digno y libre en su lucha por alcanzar un mundo mejor para los parias de la tierra, lo que le ha llevado a estar en el punto de mira de la reacción a nivel internacional.

65 años después, Cuba sigue desafiando el cerco imperialista que se impuso tras el bochornoso fracaso militar y político de John F. Kennedy cuando intentó invadir sin éxito Bahía de Cochinos en abril de 1961. A lo largo de las décadas muchos han sido los intentos golpistas contra el país, desde los fracasos de la CIA por acabar con la vida del camarada Fidel Castro, los asesinatos de comunistas cubanos por medio de la Operación Bounty y los incontables intentos de impulsar un nuevo gobierno burgués de la gusanera que establezca una dirección económica que no sea más que una extensión de Estados Unidos y, por ende, cómplice de la barbarie imperialista. Sin embargo, la llama de la revolución todavía persiste en los corazones de millones de cubanos que saben que una sociedad más justa es posible y que portan consigo el legado de Marx, Engels, Lenin y Stalin.

En el contexto actual, el imperialismo impone al proletariado internacional nuevos desafíos. La barbarie de la guerra se desarrolla a lo largo y ancho del planeta, donde Palestina y el Sáhara Occidental son dos ejemplos claros de lo que significa la actual fase del capitalismo para los trabajadores del mundo: pobreza, miseria, explotación, represión, fascismo, guerra y exterminio. Tampoco podemos olvidar la guerra ruso-ucraniana que se inició hace casi 2 años y que revela, al igual que los genocidios de saharauis y palestinos, hasta dónde pueden llegar los desvaríos y ansias de poder de un puñado de oligarcas, los cuales, azuzados por los intereses de los monopolios y la OTAN, empujan a la clase obrera a esa trituradora de carne que es la guerra imperialista.

Frente a esto, y como bien nos demuestra el ejemplo de Cuba, la única forma de luchar correctamente contra las continuas ofensivas de la burguesía es realizando un desmantelamiento absoluto del Estado burgués y acabando por completo con la burguesía como clase social a través de la fuerza del proletariado en armas, imponiendo la dictadura revolucionaria.

Solo es Socialismo puede librar a la humanidad de siglos de subyugación y explotación. Los trabajadores del mundo debemos vernos reflejados en los éxitos de quienes nos precedieron, aprender de sus gestas y comprender que para acabar con el capitalismo de una vez y para siempre la clase obrera debe cumplir su misión histórica: suprimir revolucionariamente el capitalismo e imponer su dictadura para liquidar completamente las clases sociales, los Estados y las naciones.

Que este sexagésimo quinto aniversario de la Revolución Cubana nos inste a los revolucionarios del mundo a reflexionar sobre el estado actual del movimiento obrero. La lucha contra la barbarie imperialista en cada rincón del planeta, la contraofensiva frente al desarrollo del fascismo, la abolición de la explotación del trabajo asalariado y la defensa a ultranza del marxismo-leninismo son principios irremplazables sobre los cuales debemos incardinar nuestra lucha.

En este mundo marcado por la guerra y la miseria creciente, la Revolución Cubana nos enseña que la autentica paz solo puede conseguirse mediante la lucha de clases. La gesta llevada a cabo por Fidel Castro y el resto de camaradas será siempre una inspiración para todos los comunistas del mundo y a día de hoy sigue resonando con fuerza en los corazones de todos aquellos que no están dispuestos a dejarse someter por la bota del capital. Siempre estaremos del lado del valiente pueblo de Cuba y su Revolución.

 

¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!

 

Madrid,1 de enero de 2024

 

SECRETARÍA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)