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Organización Socorro Rojo Internacional: “Arenas” en huelga de hambre indefinida

Debido a la brutal situación que atraviesa Manuel Pérez Martínez “Camarada Arenas” desde su dispersión a la cárcel de Albocasser, en Castellón, el viernes 1 de abril inicia una huelga de hambre de carácter indefinido hasta que cese la represión que sufre:

-Los carceleros le tiran al suelo y le intentan vejar cada vez que sale de la celda, sea al patio o al teléfono.

-Le prohíben todo tipo de material mínimo de lectura, escritura y dibujo. Ni simples lapiceros.

-Le mantienen la luz encendida toda la noche, impidiendo un sueño en mínimas condiciones.

-Le prohíben las comunicaciones telefónicas con sus hermanos.

 

-En la visita familiar del 26 de marzo, tuvieron el locutorio totalmente a oscuras, sin apenas poderse ver sino en penumbras.

-Continúan las amenazas, diariamente.

“Arenas” tiene 67 años de edad, lleva 18 años preso político y está gravemente enfermo.

Impidamos su exterminio físico. Llamamos a la SOLIDARIDAD y a la DENUNCIA

Centro Penitenciario de Castellón II – Albocasser
Paraje Mascarell, acceso CV-129, km. 15
12140 Albocasser (Castellón) 
Tlf. : 964158500 
Fax: 96415853




¿A quién sirven el parlamento y el gobierno?

Los más conscientes sabíamos que el Parlamento “democrático”, junto con el Gobierno “electo”, son los órganos encargados de administrar los intereses de las grandes empresas, lo que quiere decir que ambas instituciones son meros instrumentos para persuadir a las masas, para engañarlas, haciéndoles ver que representan su voluntad, manteniéndolas siempre ilusionadas en que las soluciones de sus graves problemas son posibles si tanto el uno como el otro están bien ocupados. El capitalismo no es el malo, nos dicen, sino el partido que gobierna, y este depende de la correlación de fuerzas en el Parlamento. Argumentos que permiten jugar en todo momento para mantener vivas las esperanzas de un pueblo que nunca llegará a ver colmadas sus demandas.

 

Una vasta propaganda multicolor persuade al elector de que existe una variedad de posibilidades tal que contempla todos los gustos. Cualquiera es libre para votar su opción y si esta le engaña, tiene la oportunidad de castigar a su traicionero embaucador votando, pasados cuatro años, a otro partido. Sin embargo, detrás de cada organización están los grandes empresarios y ricos banqueros, concediéndoles créditos y subvencionándoles las campañas electorales; imponiendo pues, al pueblo, quiénes deben ser elegidos.

Los partidos comunistas hemos sido aleccionados para concurrir a las elecciones mientras haya un sólo obrero atrasado que deposite su fe en el parlamento, para demostrarle que la realidad es otra, para convencerle de que el parlamentarismo es una vía que sirve a la democracia burguesa con el objetivo de desviar las luchas del pueblo. En este caso, el ciudadano no tiene que moverse. Para eso está su fuerza parlamentaria que va a hacer todo por él. Los comunistas de verdad han dado muestras de cómo hay que utilizar la vía legal, siempre acompañada con la extralegal, aún teniéndolo muy difícil, porque los capitalistas, los gobiernos y los parlamentos guardaban sutilmente las apariencias.

Ahora, al burgués español en franca y total ofensiva, parece importarle muy poco cuidar los modos, sobretodo porque sus “enemigos” les deben obediencia. Las reuniones que de vez en cuanto celebra el Jefe de Gobierno con los empresarios más fuertes del país es un desprecio indefinible al ejercicio parlamentario y pone al descubierto descaradamente que el gobierno de turno hace lo que la patronal quiere que haga. Está claro que quienes mandan en nuestro país son los Botín y compañía, que les indican públicamente a Zapatero no sólo las reformas que ha de emprender, además le dan órdenes a nivel de partido, como la de que no se deben adelantar las elecciones porque lo está haciendo muy bien.

Pero ¿Para qué iban a guardar las formas si ya todos los parlamentarios se han retratado ante el pueblo como secuaces a sueldos de los capitalistas y no van a protestar porque estos deslustren sus funciones? En esta crisis todos los partidos han desempeñado su papel a la perfección: aparentar ir en contra del gobierno, aduciendo matices, lo que se traduce en la práctica en complicidad para favorecer los intereses de sus amos.

Para colmo, los mal llamados comunistas han contribuido a malformar la conciencia popular, pues al magnificar el parlamentarismo como única forma de combatir al capital, han sembrado falsas expectativas y se hacen cómplices de la perpetuidad del capitalismo. ¿Qué pueden temer los capitalistas españoles de los partidos parlamentarios y del gobierno, embadurnados con las heces de la corrupción, por un sueldo canalla? ¿Qué puede temer el capitalista español de las nuevas elecciones, si todos los partidos han gobernado bien a nivel estatal, bien autonómicamente, incluido IU y han probado ser sus más fieles servidores?

Una vez más el PCOE denuncia las falacias de esta democracia cínica y señala ante el pueblo con el dedo a todos aquellos defraudadores, parásitos de la política, que encubren la dictadura del capital honorando un parlamento prostituido a la par que no les importa hundir en la miseria a los trabajadores con el fin de enriquecer aún más a sus amos por un plato de sucia comida.

CONTRA LA DICTADURA DEL CAPITAL

SOCIALISMO

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




Cruel y despiadado capitalismo

libiamuerto4-580x377El gobierno Zapatero ha tomado al pueblo por retrasado mental, cuando su único argumento es que la causa de la intervención en Libia es distinta a la que se dio cuando Iraq, porque ahora es consecuencia de un acuerdo de la ONU; como si la ONU tuviera el legitimo derecho de matar.

 Cientos de dictadores en todo el mundo, amigos de EEUU, mantienen con su consentimiento un estado de opresión y de explotación inhumano contra sus pueblos, sin que ninguna voz en la ONU se alce contra ellos. De la ONU se ríe EEUU cuando le interesa, como en el caso de Iraq. ¿No nos dice Zapatero que Libia es atacada por contravenir los acuerdos de la ONU? ¿Qué fue entonces la intervención en Iraq si no la toma de posición unilateral de varios países en contra de la ONU? ¿Por qué la ONU no se opuso a EEUU, Inglaterra y España? ¿Cuántas veces conculcan EEUU e Israel las resoluciones de la ONU y el gobierno español de turno calla como un mísero cobarde? ¿Qué crédito de justicia se le puede otorgar a EEUU, progenitor y copartícipe de 70 golpes de estado en América Latina? ¿Cuántos niños, mujeres y hombres mueren al año en todo el mundo por las bombas estadounidenses y sus “aliados”, entre ellas las de España?

Pese a las piruetas de los dirigentes socialistas, la guerra contra Libia es injusta, es imperialista y es una amenaza a todos los pueblos por parte de los imperios, que demuestra hasta donde están dispuestos a llegar para mantener el sistema capitalista y las áreas de influencia de EEUU y Europa, poniendo a la humanidad al borde de una gran guerra de consecuencias catastróficas.

El Estado se comporta como imperialista en todos los sentidos, defendiendo los intereses de los grandes capitalistas españoles en el mundo, teniendo presencia militar allá donde exista un conflicto en el que los intereses imperiales estén en juego, engañando al pueblo,…, pero lo que es peor, robándole a los trabajadores y a las clases populares la ilusión, el futuro y su dinero para mantener vivos a los explotadores y para sufragar sus guerras.

Mas el PSOE no esta solo. Cuenta con el beneplácito de la derecha reaccionaria y de la mayoría del cuerpo parlamentario, partidos prostituidos por una migaja de pan. Todos ellos son responsables de lo que está sucediendo y tendrán que rendir cuentas al pueblo español.

 

POR LA UNIDAD DEL PUEBLO CONTRA LA GUERRA

POR UN FRENTE ÚNICO CONTRA EL CAPITALISMO

FUERA EL IMPERIALISMO DE LIBIA Y DEMÁS PAISES INTERVENIDOS

 POR EL PROGRESO SOCIAL. POR EL SOCIALISMO

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




¡¡¡ Fuera imperialistas de Libia !!!




¿ El último paso ?

De ningún modo los capitalistas tendrán freno mientras los trabajadores y el pueblo unido no se les opongan. Han destrozado nuestras vidas en el presente y también para el futuro. Pero no es suficiente para ellos. Lo quieren todo y saben que pueden tenerlo todo porque los sindicatos, los partidos parlamentarios, los de derechas y los falsos de izquierdas, todos están a su servicio. Sin embargo, son conscientes de que tarde o temprano tendrán su merecido, y por eso su próximo paso consiste en adecuar la situación para que los trabajadores y el pueblo tarden lo máximo posible en organizarse. Tenía que ser un paso canallesco, criminal. Que dividiera a los trabajadores, que los hiciera más sumisos y los enfrentara entre sí abaratando la mano de obra para conseguir un mal trabajo. Luego, una vez establecidas las nuevas reglas del juego ya más libres aún, atacarán más y más. ¡Son insaciables! ¡Son capitalistas!

 

 Los gobiernos europeos ya no vacilan un instante: aquéllos dicen quiero esto; van y lo toman. Todo está contemplado con tan solo adecuar el salario a la productividad. Pero ¿Qué es la productividad? ¿Cómo se mide? Por supuesto, es subjetiva y ahí entra todo; si observas buen “comportamiento”, si no te pones enfermo, si no te metes en jaleo, si reverencias a tus superiores, si ocultas tu salario al compañero, si trabajas sábados, domingos y fiestas de guardar, si produces más horas sin cobrarlas, si chivas a tus compañeros, o sea, si eres esquirol, probablemente tendrás tu recompensa, porque en lo que se refiere al trabajo es por añadidura que todos se prestan ya a rendir el máximo para continuar manteniendo su puesto de trabajo. La productividad es competencia entre los trabajadores, odio entre ellos y una división insuperable. La próxima carrera más estudiada y más rentable será la de “lameculos”. Así lo ha diseñado el capital y eso es lo que los gobiernos y parlamentos de Europa van a aprobar con la ayuda infalible de los traidores.

 El patrón no quería seguir en la ilegalidad al emplear a inmigrantes por menos jornal que el trabajador autóctono. Ahora ya lo puede hacer con la ley en la mano: con solo decir que no rinde igual, es suficiente.

 Pero el odio de clase que exhiben los burgueses, sus gobiernos, sus partidos políticos y sus sindicatos contra los trabajadores, reclama la conjunción de todas las fuerzas pequeñas o menos pequeñas anticapitalistas para abrir las fabricas y penetrar en los centros de trabajo con el fin de hablar con los comités, únicos órganos con influencia entre los trabajadores, para arrancarlos del  dominio de los dirigentes y funcionarios vendidos, a fin de organizar a los pueblos y barrios y unirnos todos en un FRENTE UNICO DEL PUEBLO para hacerles frente. UNIDAD Y ACCIÓN. NO CABE OTRA ALTERNATIVA. NO ES HORA DE PENSAR EN ELECCIONES EN LA QUE NADA TENEMOS QUE HACER.

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL




Los comunistas rusos con Lukashenko

El único partido político organizado que apoya al presidente Lukashenko, que fue miembro del PCUS pero que hoy es un político independiente, es el Partido Comunista de Belarús (KPB), partido Marxista Leninista, que dispone de un grupo parlamentario e incluso de presencia en el gabinete ministerial. El primer secretario del Comité del Partido en Minsk Igor Karpenko ha explicado que con Lukashenko Belarús ha sido capaz de afrontar la crisis económica garantizando un desarrollo sostenible y moderno del país, mantener la legalidad frente a las redes mafiosas, preservar la unidad nacional y afrontar las amenazas del imperialismo euro-gringo que se empeña estúpidamente en llamar a Lukashenko “el último dictador de Europa” y, sobre todo, evitar una gran disparidad en la distribución del ingreso.

El fenómeno social de la oligarquía rusa no existe en el país. El camarada señala que la política del gobierno busca “el reforzamiento del modelo de desarrollo social y económico bielorruso que ha permitido mejorar el nivel de vida de la población”. Además del KPB, apoya a Lukashenko la Unión de la Juventud Republicana, importante organización juvenil presente en todo el país, heredera del Komsomol Leninista, la Juventud de la época soviética.

Organizaciones occidentales como la alemana Die Linke y sectores del Partido de la Refundación Comunista, la dirección del PC de España (PCE) y en general las organizaciones revisionistas integradas en el llamado Partido de la Izquierda Europea, siguiendo las órdenes del imperialismo, atacan a Lukashenko y al gobierno bielorruso de izquierdas, defienden a los mercenarios fascistas empeñados en organizar un golpe de Estado en Bielorrusia y se empeñan en reconocer como sus aliados bielorrusos a un grupo traidor gorbachoviano anticomunista antiguamente llamado “partido de los comunistas bielorrusos” que ha tenido la decencia de cambiar de nombre llamándose hoy “partido de la izquierda (Mundo equitativo)” que aunque mantiene la hoz y el martillo no engaña a nadie sobre su verdadera naturaleza antinacional y pro imperialista.

Lo dirige un tal Kalyakin, otro renegado del comunismo de la misma naturaleza que Carrillo, Gorbachov o el moldavo Lupu, escisionista del Partido de los Comunistas, hoy presidente del parlamento.




El colmo de la hipocresía

Izquierda Unida ha convocado para mañana día 26 en Sevilla una manifestación para toda Andalucía contra los recortes del gobierno, con el lema “Soluciones de Izquierda para la mayoría”. El oportunismo trata de canalizar el descontento del pueblo con fines exclusivamente electoralistas, como lo demuestra su trayectoria reformista muy definida antes y durante la crisis y como lo acreditan las medidas que presenta para salir de lamisma, que constituyen un engaño más sobre todo al calificarla de izquierda.

 

IU plantea solucionar los efectos de la crisis, sin atacar a su verdadera raíz, el capitalismo, con lo cual todo quedaría tal como está, del mismo modo que contribuye a crear mayor confusión entre los trabajadores eximiendo de toda responsabilidad a los dirigentes de CC.OO y UGT, que se han servido de sus posiciones en los sindicatos, con el ruin propósito de llevar a cabo la mayor traición que se ha perpetrado contra el pueblo español y solo porque espera de ellos un comportamiento favorable a sus intereses en las próximas elecciones.

Desde hace años IU viene comportándose como lo que es, un partido pequeño burgués y a veces reaccionario a las necesidades de los trabajadores y capas populares. Lo ha demostrado en Euzkadi y en Catalunya, en donde ha participado en sus respectivos gobiernos autonómicos junto con las derechas y como se prueba constantemente en el Ayuntamiento de Sevilla, especialmente en casos de sangrante privatizaciones y en otras instituciones del estado en las que ha salido gracias a pactos con el PSOE y a veces PP.

Una vez mas se cumple lo que Lenin afirmaba y que ha sido confirmado en todo momento por la historia; el oportunismo en el movimiento obrero, es el enemigo mas cruel de la clase obrera y el punto de apoyo mas firme que mantiene el estado burgués, al que además le sirve para legitimar una democracia que persigue a los verdaderos comunistas, que encarcela a los antifascistas y reprime a los trabajadores y a los pueblos que luchan por sus derechos.

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (ANDALUCIA)




Fidel Castro: El plan de la OTAN es ocupar Libia

El petróleo se convirtió en la principal riqueza en manos de las grandes transnacionales yankis; a través de esa fuente de 

energía dispusieron de un instrumento que acrecentó considerablemente su poder político en el mundo. Fue su principal arma cuando decidieron liquidar fácilmente a la Revolución Cubana tan pronto se promulgaron las primeras leyes justas y soberanas en nuestra Patria: privarla de petróleo.

 

 

Sobre esa fuente de energía se desarrolló la civilización actual. Venezuela fue la nación de este hemisferio que mayor precio pagó. Estados Unidos se hizo dueño de los enormes yacimientos con que la naturaleza dotó a ese hermano país.

 

Al finalizar la última Guerra Mundial comenzó a extraer de los yacimientos de Irán, así como de los de Arabia Saudita, Iraq y los países árabes situados alrededor de ellos, mayores cantidades de petróleo. Estos pasaron a ser los principales suministradores. El consumo mundial se elevó progresivamente a la fabulosa cifra de aproximadamente 80 millones de barriles diarios, incluidos los que se extraen en el territorio de Estados Unidos, a los que ulteriormente se sumaron el gas, la energía hidráulica y la nuclear. Hasta inicios del siglo XX el carbón había sido la fuente fundamental de energía que hizo posible el desarrollo industrial, antes de que se produjeran miles de millones de automóviles y motores consumidores de combustible líquido.

 El derroche del petróleo y el gas está asociado a una de las mayores tragedias, no resuelta en absoluto, que sufre la humanidad: el cambio climático.

 Cuando nuestra Revolución surgió, Argelia, Libia y Egipto no eran todavía productores de petróleo, y gran parte de las cuantiosas reservas de Arabia Saudita, Iraq, Irán y los Emiratos Árabes Unidos estaban por descubrirse.

 En diciembre  de 1951, Libia se convierte en el primer país africano en alcanzar su independencia después de la Segunda Guerra Mundial, en la que su territorio fue escenario de importantes combates entre tropas alemanas y del Reino Unido, que dieron fama a los generales  Erwin Rommel y Bernard L. Montgomery.

 El 95 % de su territorio es totalmente desértico. La tecnología permitió descubrir importantes yacimientos de petróleo ligero de excelente calidad que hoy alcanzan       un millón 800 mil barriles diarios y abundantes depósitos de gas natural. Tal riqueza le permitió alcanzar una perspectiva de vida que alcanza casi los 75 años, y el más alto ingreso per cápita de África. Su riguroso desierto está ubicado sobre un enorme lago de agua fósil, equivalente a más de tres veces la superficie de Cuba, lo cual le ha hecho posible construir una amplia red de conductoras de agua dulce que se extiende por todo el país.

 Libia, que tenía un millón de habitantes al alcanzar su independencia, cuenta hoy con algo más de 6 millones.

 La Revolución Libia tuvo lugar en el mes de septiembre del año 1969. Su principal dirigente fue Muammar al-Gaddafi, militar de origen beduino, quien en su más temprana juventud se inspiró en las ideas del líder egipcio Gamal Abdel Nasser. Sin duda que muchas de sus decisiones están asociadas a los cambios que se produjeron cuando, al igual que en Egipto, una monarquía débil y corrupta fue derrocada en Libia.

 Los habitantes de ese país tienen milenarias tradiciones guerreras. Se dice que los antiguos libios formaron parte del ejército de Aníbal cuando estuvo a punto de liquidar a la Antigua Roma con la fuerza que cruzó los Alpes.

 Se podrá estar o no de acuerdo con el Gaddafi. El mundo ha sido invadido con todo tipo de noticias, empleando especialmente los medios masivos de información. Habrá que esperar el tiempo necesario para conocer con rigor cuánto hay de verdad o mentira, o una mezcla de hechos de todo tipo que, en medio del caos, se produjeron en Libia. Lo que para mí es absolutamente evidente es que al Gobierno de Estados Unidos no le preocupa en absoluto la paz en Libia, y no vacilará en dar a la OTAN la orden de invadir ese rico país, tal vez en cuestión de horas o muy breves días.

 Los que con pérfidas intenciones inventaron la mentira de que Gaddafi se dirigía a Venezuela, igual que lo hicieron en la tarde de ayer domingo 20 de febrero, recibieron hoy una digna respuesta del Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro, cuando expresó textualmente que hacía “votos porque el pueblo libio encuentre, en ejercicio de su soberanía, una solución pacífica a sus dificultades, que preserve la integridad del pueblo y la nación Libia, sin la injerencia del imperialismo…”

 Por mi parte, no imagino al dirigente libio abandonando el país, eludiendo las responsabilidades que se le imputan, sean o no falsas en parte o en su totalidad.

 Una persona honesta estará siempre contra cualquier injusticia que se cometa con cualquier pueblo del mundo, y la peor de ellas, en este instante, sería guardar silencio ante el crimen que la OTAN se prepara a cometer contra el pueblo libio.

 A la jefatura de esa organización belicista le urge hacerlo. ¡Hay que denunciarlo!




El último paso

El capitalismo ha aprendido de la historia y busca por métodos “sutiles” asentar la sociedad contemporánea en parámetros fascistas, implicando a todos los elementos que conforman la democracia burguesa. Podría aducirse de este aserto que es una exageración torpe de los rojos. Hasta ahora la propaganda burguesa ha divulgado la creencia de que los comunistas tenemos una visión extrema de la política, en la que todo el que defiende este tipo de sistema político y económico es, sin más remedio, fascista.

 

 En tiempos pasados, la línea divisoria entre democracia burguesa y fascismo se manifestaba en un horizonte visible y tangible. Los partidos ultraderechistas, con sus símbolos característicos, se distinguían de todos los demás, para bien de los demócratas, que podían, con el argumento incontestable de combatir al enemigo común, crear amplias y sólidas alianzas en pos de la libertad y de los derechos humanos. Hoy no es posible algo parecido porque, aunque resulte doloroso, demócratas y fascistas, sobre la base de políticas totalitarias, han desbordado el diferencial para unirse con el objetivo de preservar el capitalismo de su desaparición. Para ellos, los términos “derechos” y “libertades” alcanzan nuevas dimensiones.

 Los españoles tenemos tan fresca la memoria del pasado franquista como para no darnos cuenta de que las fuerzas vivas del régimen anterior han triunfado. Parece un sueño pero es una realidad. El viejo y fallido proyecto franquista de instituir la democracia orgánica, es decir, un sistema “parlamentario” en el que sólo podían concurrir a las elecciones los partidos adlátere de la dictadura, se está transformando en una realidad incuestionable después de 34 años de haber desaparecido su progenitor. ¿Quién se aventura hoy a cuestionar la famosa frase atribuida al dictador: todo está atado y bien atado?

La Constitución de 1978 plantó la raíz del nuevo fascismo, prolongación del anterior. Monarquía, ejército, bandera e himno, insignias y baluarte del mismo, no sólo no fueron eliminadas; por el contrario, se confirmaron con el apoyo vehemente de los PSOE, PCE y sus correas de transmisión UGT y CC.OO, así como con el de los partidos nacionalistas.

 Una vez echados los cimientos, se procedió a la construcción del edificio, con el tiempo suficiente para enervar el espíritu combativo del movimiento obrero, que había sido el principal obstáculo para llevar a cabo en la etapa pasada la deseada “democracia orgánica”, dado que con su lucha podía poner en peligro la propia existencia del capitalismo. Una reconversión monstruosa como la que llevó a cabo el gobierno de Felipe González, el endurecimiento de las condiciones para obtener el subsidio del paro, la creación y extensión del trabajo precario a tiempo parcial, la minoración de las pensiones y otras violaciones de los derechos de los trabajadores, de haberse impuesto durante el fascismo, con el pueblo en la calle, se podrían haber convertido en el mejor estímulo para las luchas de los trabajadores contra unas estructuras capitalistas muy debilitadas. Pero el pacto traicionero contemplaba la desmovilización de los trabajadores, distorsionando primero y aniquilando después la organización creada por la clase obrera, CC.OO. y por supuesto, la sumisión de los grandes partidos de izquierda, que se hizo sin el menor asomo de pudor por parte de sus dirigentes.

 Luego, al correr del tiempo, todas las exigencias de la burguesía en el periodo de transición se han ido perfeccionando y aumentando como era pensable y correspondía, pues a tales estructuras, tales símbolos y tales contenidos. Al correr del tiempo también, todas las exigencias claves de la burguesía han sido aceptadas por los partidos parlamentarios.

  Las semejanzas entre el ayer y el hoy  son totales: Los símbolos fascistas continúan en vigor, se persiguen a los antifascistas, se encarcelan a comunistas, la policía reprime las manifestaciones de los trabajadores. Aunque no todos los factores son equivalentes, pues se ha retrocedido por debajo de la época franquista en el tiempo y cuantía del subsidio del desempleo, en las condiciones para acceder al derecho de huelga, tiempo de duración de las hipotecas, en la catalogación del despido, actualmente libre y más barato, en el agravamiento de las premisas para la jubilación de 8 a 25 años etc.

 ¿Qué elementos nos quedan que puedan marcar las distancias entre el fascismo y la “democracia”? Las elecciones al parlamento y el derecho a la sindicación y a la huelga de los trabajadores. Sin embargo la existencia de un parlamento y la concurrencia de partidos conforman el mayor de los engaños, porque todos han sido cómplices de la transición triunfal de los fascistas. Repetimos: a la vez que han aceptado la simbología franquista han sido artífices de la recuperación de una burguesía ultraderechista. En pocas palabras: se ha cumplido el gran sueño, la democracia orgánica.

 Sólo quedan por aplicar dos medidas para completar la obra: derogar el derecho a la sindicación y a la huelga económica de los trabajadores (la política y la solidaria están prohibidas). En la eliminación del derecho a la sindicación han dado un paso definitivo los grandes sindicatos, de los que no cabe duda de que son instituciones estatales, arropadas y subvencionadas por el Estado por su labor traicionera, que les convierten en trasunto del antiguo sindicalismo vertical.

Pero la próxima medida en proyecto va a surtir el mismo efecto que podría producir la ilegalización de los sindicatos. Tanto el derecho a la sindicación como a la huelga quedarían invalidados sin necesidad de abolir dichos derechos. Nos referimos a la adecuación del salario a la productividad de cada trabajador, como proponen los tecnócratas. Al respecto, la propuesta de Pablo Vázquez, director de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (FEDEA) es muy elocuente, cuando apunta que los convenios fijen las condiciones general de trabajo –seguridad, salud, vacaciones, turnos- y los salarios se queden en el ámbito individual: “No tiene sentido que mucha gente haya visto cómo sus sueldos se incrementaban entre un2 y un 3% durante la crisis y que dos millones de personas se hayan ido a la calle”. Por eso, en épocas de crisis “habría que haber cobrado menos y trabajado un poquito menos”, algo mucho más asumible que ir al paro…”

De esta manera se acabaría de un trazo con los Comités de Empresas y con el mayor motivo que tienen los trabajadores para ir a la huelga. Los trabajadores entrarían en una competencia brutal entre ellos y, difícilmente por no decir que sería imposible, se pondrían de acuerdo para ir a la huelga por cuestiones de seguridad, salud, vacaciones y turnos, que en la mayoría de los casos pueden formar parte del incentivo del salario individual como factor de impulso de la productividad de cada trabajador.

Todos sabemos que los tecnócratas se lanzan primero con sus propuestas para abrir debate, para llevar al ánimo de los afectados la necesidad de que se apliquen las medidas en cuestión. En este caso, el bajísimo grado de conciencia de clase de los trabajadores abre brecha en el egoísmo de un porcentaje importante de ellos, luego el contagio es lógico porque se traducirá en que cuanto más sumisión, entrega y nivel de esquirol que realice, “mejor salario”; algo que nunca puede llegar pero que mantiene viva la “ilusión” por conseguirlo.

Se trata del paso definitivo para aniquilar toda posibilidad de regenerar el movimiento obrero y popular: los comités de empresas elegidos directamente por los trabajadores, último signo de “su derecho democrático” quedarían invalidados, por supuesto sin haberse abolido.

Una vez más tenemos que decir que ya no podemos lamentar más nuestras desdichas por las traiciones. Ya es hora de que todos los que nos sentimos revolucionarios o de izquierda tomemos carta en el asunto. En todo momento y a toda costa debemos fomentar la unidad aunque sean con mínimos comunes que nos sirvan para realizar un frente lo más amplio posible. Partidos Políticos, sindicalistas, trabajadores en general, todos los que no estamos de acuerdo con la situación, debemos forzarnos para frenar al fascismo farsante y a los demócratas hipócritas.

Nuestro frente de lucha debe operar dentro de los sindicatos, cuyo fin principal e inmediato es desbancar a las direcciones traicioneras. En los centros de trabajo, potenciando comités conscientes, unirlos en amplias asambleas, en las que tengan cabida no solo los comités, también delegados y trabajadores y a la par convencer a las organizaciones sociales, de barrios, ciudades, etc, para formar un FRENTE UNICO DEL PUEBLO que movilice a las clases populares.

El Partido Comunista Obrero Español está dispuesto a dialogar y debatir hasta la saciedad por llegar a semejantes acuerdos que consideramos vitales para la defensa de las libertades y derechos del pueblo trabajador.

 

¡ POR LAS ASAMBLEAS DE COMITES, DELEGADOS Y TRABAJADORES!

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)




El PCOE ante los acontecimientos de Egipto

En repetidos informes hemos expuesto que la internacionalización moderna del capital creaba una contradicción que al tiempo podría costarle al imperialismo un serio revés por las dificultades que supondría su solución. Nos referíamos a las deslocalizaciones estratégicas, en virtud de las cuales las empresas multinacionales se desplazan desde un país hacia otro persiguiendo posicionamientos políticos. Ocurría con especial significación con los antiguos países socialistas, antes de que estos pudiesen organizar empresas capitalistas competitivas y les cerraran el paso a las multinacionales occidentales, pero principalmente tenían el propósito de incidir en la política de sus gobiernos al estrangular económicamente a los Estados vía apetitosos préstamos e inversiones, con vistas a tener la producción controlada desde sus influyentes industrias. Decíamos también, que al olor de la fuerza de trabajo ultra barata, abrían plantas en países tercermundistas y emergentes y por último, observábamos que la aparición en varios lugares del planeta de fuentes productivas con precios de saldos, atraían a inversores e importadores, los cuales acudían al encuentro de una rentabilidad holgada y fácil, a costa de explotar hasta lo impensable a los trabajadores autóctonos y de cerrar empresas en sus países de origen que fabricaban las mismas mercancías con costes más elevados.

 

Los efectos inmediatos consistieron en que esta serie de países en su conjunto iban adquiriendo cada día mayor protagonismo en la producción bruta mundial, llegando a superar el 55% del total, mientras descendía en los países imperialistas que hasta entonces doblegaban el mercado internacional por el volumen de los artículos elaborados en sus casas. Paralelamente, el paro causaba estragos en los países del llamado “capitalismo desarrollado”, en tanto se incrementaba en los pueblos neocolonizados el proletariado industrial con salarios exiguos, fruto de una inconmensurable explotación. 

 El curso del desarrollo de estas secuencias imponía una gran contradicción a los imperios, la dispersión de sus medios de producción por todo el mundo, provocando el riesgo de que, en un contratiempo, fuese sustituido algún que otro gobierno títere por otro no tan favorable a los intereses imperiales y aunque afirmábamos que dichas circunstancias podrían venir de un acto electoral adverso, es lógico pensar que cualquier otro suceso convulsivo importante conduciría al mismo sitio, como corresponde a la crisis actual.

 Es preciso dar el valor que tiene todo lo anterior en su justa medida para así poder interpretar fielmente las características y trascendencias de los vericuetos de la situación mundial contemporánea. Por ejemplo, en las revueltas y manifestaciones que tienen lugar en Túnez, Egipto, Argelia, Jordania… están presentes las precariedades de estos pueblos, resultados insoportables de las políticas económicas imperialistas, cristalizadas en deslocalizaciones, préstamos e inversiones interesadas y usureras, cuyos efectos se han exacerbado a tenor de las medidas anticrisis de sus respectivos gobiernos, que han desembocado en altas tasas de desempleo acompañadas de la miseria generalizada.

 Al leer la prensa burguesa, sin ningún otro referente alternativo, es posible caer en la trampa de la manipulación y deducir, entre otras conclusiones erróneas, que los levantamientos populares han brotado de pronto, sin sentido alguno o que han sido patrocinados por los propios imperios.

 

Mas no es así, y los imperios comienzan a ponerse nerviosos. Está en juego nada más y nada menos que la correlación de fuerzas en Oriente Medio y con ella su dominio mundial y el ahondamiento de la crisis. En este sentido, Egipto cobra la mayor actualidad por su importancia geoestratégica y porque puede provocar un nuevo ciclo en la crisis mundial, que repercutiría económicamente con extrema dureza y suma gravedad en Europa. También está en peligro el estatus de la zona, pues debido a la desaparición del campo del socialismo, que recordemos que era el principal mercado para los egipcios, el país se convirtió rápidamente en un protegido de los EE.UU. Concretamente, durante los años 1994 y 2004, el gobierno egipcio recibió ayudas valoradas en unos 2000 millones de dólares al año. Tras Israel, dichas ayudas le valieron a Mubarak para adquirir una especial presencia política en la zona, desempeñando hasta ahora el punto de “equilibrio” o de incisión en Oriente Medio, por donde penetran las decisiones EE.UU-UE-Israel. En otras palabras: Egipto ha sido un agente militar proisraelí en  la zona, en defensa de la estrategia imperialista.

 Últimamente las inversiones efectuadas por los países miembros de la UE en Egipto son considerables: Inglaterra cubre 7.807 millones de euros y Francia 12.876 millones de euros. Entre las dos corren con el 57,2% de la financiación de un total que alcanza los 36.093 millones de euros. EE.UU., España, Italia y otros aportan el resto. El peligro de un retroceso en las maltrechas economías europeas es muy alto de verificarse un cambio radical en la política del nuevo gobierno que surja del conflicto en ciernes. Con semejante volumen de inversión, que representa dependencia y beneficio a favor de los estados europeos y yanqui, “obliga” a estos una vez levantado el pueblo a intentar por cualquier medio canalizar la senda de los cambios para que todo quede inalterado; cambiar todo para que nada cambie. Es oportuno subrayar que el Canal de Suez constituye una ruta de primer orden por donde transitan superpetroleros que suministran el crudo a las grandes potencias de la UE. Un posible freno en la circulación de tan noble mercancía acarrearía consecuencias incalculables debido a que una modificación del trayecto estaría condicionada por una opción más larga y naturalmente más costosa.

Un temor muy fundado perturba los cerebros pensantes de Europa y Estados Unidos. Si los acontecimientos en Egipto desembocaran en la construcción de un régimen independiente a modo iraní, se produciría un contagio en gran parte del mundo árabe que inquietaría a la hasta ahora segura Israel, potenciaría la situación de Irán en el mundo y daría un jalón en la correlación de fuerzas entre los países independientes y los imperios, configurando un escenario propicio para la lucha por el socialismo internacional.

 Las espadas están en alto, por lo que es predecible que EE.UU y Europa prestarán la máxima atención a lo que suceda en la zona, pues no debemos olvidar que también Túnez, en donde el pueblo se ha alzado contra un designio catastrófico producido adrede, existen  alrededor de 3500 empresas extranjeras,  en su mayoría europeas, entre las cuales hay 50 españolas, algo más de 700 italianas, 277 alemanas, otras tantas belgas y 90 británicas… Pero es Francia también, la que contraería el mayor riesgo por los efectos de una posible revolución antiimperialista dado que mantiene en torno a 1250 empresas en distintos sectores como el bancario (BNP), agroalimentario (Danone y Carrefour), hidrocarburos (destacado especialmente), etc.

 Cabe esperar todo tipo de manejos por parte de los imperios a través de ayudas económicas. Ya el FMI ha mostrado su disposición a intervenir, urdiendo tretas que los muestren salvadores de la situación y adalides de la democracia, tal es la jugada pergeñada en torno a la dubitativa postura de Murabak. Tanto si éste continuaba con su empecinamiento de mantenerse en el poder, como si por presión popular se veía forzado a marcharse, tal cual ha sucedido, EE.UU.  tenía preparado ya su discurso de no ingerencia, cuando en realidad era quien decidía la salida que habría de tomar el dictador, su antiguo y fiel aliado, según se daban los acontecimiento en las calles.

 Por ahora, los pueblos hacen ostentación de la fuerza que le proporciona estar hartos de servir de esclavos para favorecer intereses no nacionales. Todo dependerá de los dirigentes populares, de su orientación ideológica y política. Porque no cabe duda de que ni EE.UU ni Europa renunciarán a su dominio, aunque para ello tenga, que emplear una vez más la guerra para reafirmarse.

 El PCOE denuncia la falsedad del imperialismo, que bajo la hipócrita consigna de mantenerse al margen y de desear que los pueblos “decidan su destino que debe ser pacífico y democrático”, presionan con todo tipo de artimañas para que todo quede como estaba.

FUERA LAS MANOS IMPERIALISTAS DE ORIENTE MEDIO

 SOLIDARIDAD CON LOS PUEBLOS QUE LUCHAN POR SU DESTINO

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL