1

El oportunismo al servicio del imperialismo

El hecho de que en todos los países capitalistas avanzados se han constituido ya “partidos obreros burgueses”, como fenómeno político, y que sin una lucha enérgica y despiadada, en toda la línea, contra esos partidos — o, grupos, corrientes, etc., todo es lo mismo — no puede ni hablarse de lucha contra el imperialismo, ni de marxismo, ni de movimiento obrero socialista (EL IMPERIALISMO Y LA ESCISIÓN DEL SOCIALISMO, Lenin)

 

 Lenin llevaba razón cuando aconsejaba que la lucha antiimperialista debe ser a la vez un combate sin descanso contra el oportunismo, que se ha transformado en el vehículo más eficaz, para llevar hasta el seno del Movimiento Obrero y de las clases populares las ideas y las políticas de los imperialistas.

  Los oportunistas emplean el engaño como si de una ciencia se tratase. Sus palabras son frases hechas que cuentan con el beneplácito de los medios de difusión burgueses, porque de tanto pronunciarlas y escribirlas resuenan en los oídos y se meten por los ojos del pueblo a modo de canto a la esperanza, pues prometen un mundo “feliz” sin sacrificios y sin riesgos. Lo cual tiene la “virtud” de embaucar a las amplias masas en fases claves del avance capitalista y desviarlas de sus intereses de clase, aprovechándose de su bajo nivel de conciencia. En los momentos actuales, complicados y fatales que desesperan a los que ellos llaman “ciudadanía”, infunden políticas e ideología que supuestamente se contraponen a los criterios reaccionarios del gobierno capitalista español y a los de las jerarquías europeas. En nuestro caso, el oportunismo se manifiesta por medio del PCE-IU y en el resto del continente a través del Partido de la Izquierda Europea (PIE), al cual pertenece.

 Pero la crisis arrasa con todo lo aparente al poner al descubierto las deficiencias y maldades de cada cual. Está claro que el oportunismo campa a lo largo y a lo ancho de la geografía estatal, entre otras circunstancias por la debilidad ostensiva de los revolucionarios.  El dictamen de la crisis en este sentido no admite objeción. Pero también nos muestra la verdadera faz de la apostasía, pese a su deslumbrante retórica y a su influencia temporal.

 Los conceptos teóricos por arte de la maniobra son sustituidos por conclusiones que derivan de análisis, sin más reglas ni metodología que los del raciocinio burgués, es decir, sin buscar las raíces de los problemas. A la hora de enjuiciar la crisis toman como referencia fiable las expertas palabras de los sabios tecnócratas y politicastros burgueses. La crisis, en orden a sus razonamientos, se debe a una mala política del gobierno de turno o al egoísmo de un sector capitalista que, arropado por el manto neoliberal, sólo busca satisfacer sus apetitos insaciables. En esta lógica metafísica sería suficiente cambiar de gobierno para solucionar el problema. El efecto de sus prédicas suele ser impactante en las mentes poco formadas, que tras almacenar derrota tras derrota, sin vislumbrar una salida feliz, se aferran al dulce engaño como única posibilidad de ganar sin exponer: ¡existe un capitalismo egoísta y otro que no lo es! ¡un gobierno malo puede causar la crisis y otro bueno no!   Con estos argumentos facilones y penetrantes inducen a la clase obrera y a las clases populares a creer que la crisis se puede superar a favor de ellos sin cambiar de sistema y les persuade para confiar en el parlamento burgués.

El desatino político en donde embridan sus conclusiones falsarias les hace dar bandazos sin ruborizarse por sus incoherencias. En el supuesto del PCE-IU, su práctica se desenvuelve en un círculo vicioso; la crisis no se supera según sus dirigentes porque los gobiernos del PSOE y del PP, cada vez que lo estiman oportuno, se saltan la Constitución (monárquica) de la que fueron uno de sus progenitores mas sobresalientes, para no establecer medidas sociales. Por esta razón, abjuran de la misma y también por entender que ya ha sido superada por la propia evolución social, que obliga a iniciar un nuevo proceso constituyente que desemboque en una Republica burguesa, tal como recoge la carta enviada por Centella, su Secretario General, al Jefe del Estado (Rey) el pasado 27 de septiembre de este año. Pues bien, en Andalucía, a juzgar por los hechos, todo es distinto. Después de que sus representantes en el gobierno de la comunidad se hubieron convertido en los verdugos de los trabajadores, poniendo en práctica las medidas antiobreras implantadas por el gobierno conservador del Estado, revelan que el problema radica en que el PP desprecia los Estatutos de autonomía de la región. Pero esos Estatutos tan “revolucionarios” han eclosionado desde las entrañas de la Constitución monárquica que ahora rechazan por obsoleta.

 En su carta al Rey, Centella dice, entre otras muchas necedades de contenido reformista, lo siguiente:

 “En definitiva entendemos que hay que remar en el sentido contrario (del que demanda el Rey) para poner la economía al servicio de las personas, de que hay que plantear el rescate de quienes están sufriendo el paro, el desahucio, la pérdida de derechos sociales y laborales y para ello, acometer una profunda reforma fiscal que consiga que quien más tiene más pague, que termine con el fraude fiscal y los paraísos donde tantos falsos patriotas evaden sus fortunas con la pasividad de las administraciones del Estado. Ese es nuestro compromiso con el pueblo y no tenga la menor duda de que ese compromiso está, para nosotros, por encima de cualquier otro mandato”

 A renglón seguido, Centella, engreído por su sabiduría, enumera una serie de diez puntos reivindicativos,que en opinión del PCE “están basados en la defensa de los intereses de la mayoría”. Habrá que hacer un esfuerzo más que extraordinario para entender lo de la “mayoría”. Las diez propuestas que presenta como el no va más de lo revolucionario, no cuestionan el poder político y menos el poder económico de los monopolios y de las multinacionales, abstrayéndose de las experiencias históricas, que confirman que un país asentado sobre bases económicas capitalistas y por supuesto definido por las relaciones de producción burguesas, es un país que lo único que asegura son las venidas cíclicas de crisis y consagra la explotación de las clases trabajadoras. Hacer creer que se puede asegurar el respeto y la salvaguarda de los intereses de la Mayoría (supongamos trabajadores) en el capitalismo monopolista, o sea, en un pais imperialista, no es un error de bulto, sino una alta traición además de un insulto a la inteligencia de los que con sus esfuerzos crean todas las riquezas materiales y espirituales de la sociedad.

 Las crisis capitalistas se originan con independencia del gobierno titular y del modelo de Estado en vigor, por lo que los socialdemócratas del PCE en un hipotético gobierno de una hipotética República burguesa, no tendrían la facultad divina de impedir que se produzcan y menos aún de neutralizarlas hasta que no se cumplan sus ciclos vitales. El modo de producción es el mismo, lo que quiere decir que el poder real lo detenta el capital monopolista, por consiguiente, las leyes que rigen en la sociedad capitalista persistirán igualmente.

 Las crisis sobrevienen por las contradicciones del sistema capitalista, sea la más retrógrada de las dictaduras fascistas como la más avanzada República burguesa,  y por ser consustancial a él la anarquía productiva, así como unas relaciones de producción basadas tanto en la propiedad privada sobre los medios de producción como en la desigualdad del reparto de los bienes producidos, que prosperan hasta la sobreacumulación de capitales durante el período de desarrollo de la economía, como consecuencia de la explotación de los trabajadores; luego, el paro y el empobrecimiento relativo y absoluto de las clases populares impiden la progresión pese a la alta tasa de ganancias.

 Las concepciones oportunistas son proposiciones prestadas por la ideología burguesa y, dada la actual universalización de la economía, resultan ser formulaciones del imperialismo, que bajo las apariencias del progresismo, las concibe para que las clases populares acepten de buen grado el mundo que les rodea: grado superlativo de explotación de los trabajadores, luchas interimperialistas, avasallamiento de los pueblos, etc. Y al igual que en los niveles estatales, en el ámbito internacional también, son frutos de análisis que soslayan la lucha de clases, transformándola en contradicciones entre naciones. En esta dirección se constata que los posicionamientos oportunistas son la prolongación de la política imperialista, que queda definida en tres apartados de suma importancia para sus intereses:

  • Se aprueban y defienden las agrupaciones supranacionacionales de Estados capitalistas, so pretexto de constituir formas de frenar las influencias e injerencias del imperialismo en zonas determinadas.

  • En su consecuencia se toma partido por un imperio frente a otro

  • Y por último, se apoya subrepticiamente intervenciones militares o económicas de los buenos contra los malos, así como se hacen eco de la propaganda imperialista contra los países socialistas.

 El pasado mes de Agosto, la Secretaría de Política Internacional del PCE saludó con desaforado entusiasmo la entrada de Venezuela en Mercosur,  integrado entonces por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay,  y lo hizo afirmando:

“en este tratado de integración no tienen cabida políticas injerencistas de los centros mundiales del poder capitalista, por tanto puede ejercer de salvaguarda ante los intentos de descargar el peso de la crisis de los países industrializados en los países llamados emergentes”….. “todos los estados miembros del MERCOSUR están implicados en la lucha de llevar adelante una más justa redistribución de la riqueza, cada país con sus características y procesos”

No hay que ser un erudito en economía ni tampoco en política para darse cuenta que en su saludo, el Secretario de Política Internacional del PCE expresa sin reservas las posiciones de su partido, que tanto nos recuerdan a las de Kautsky. Sus esfuerzos por evitar denominar a los países por su naturaleza de clase lo delata. Lo que el PCE interpreta como“descargar el peso de la crisis de los países industrializados en los países llamados emergentes”  no es otra cosa que la lucha por el mercado internacional entre los monopolios y capitales financieros de los países imperialistas. ¿Cuáles son los países industrializados? Por supuesto, EE.UU, Japón, UE… Por otro lado, en Mercosur al menos, está presente Brasil, cuyos monopolios, multinacionales e inversiones financieras se extienden por toda latinoamérica y estos no están implicados como defiende el PCE, en llevar adelante ninguna redistribución de las riquezas ni en su país, donde las diferencias sociales cada día son más acusadas, ni en el Mercosur. Por otro lado, entre los países emergentes, además de Brasil, se encuentran Rusia, China, India y Suráfrica, a los que sólo los ingenuos y los que no quieren ver les niegan su carácter imperialista. La Secretaría de Política Internacional del PCE oculta las contradicciones imperialistas, sus luchas por el mercado internacional, que en definitiva explica el mundo contemporáneo, porque en su existencia encuentra la justificación capital para su política de orientación pro UE.

El Partido Comunista Obrero Español, en el supuesto de una revolución socialista en nuestro país, estará dispuesto y propugnará alianzas o agrupaciones supraestatales con otros países socialistas en virtud del internacionalismo proletario y en consonancia con la naturaleza revolucionaria del sistema. Por lo que sabemos, ninguna de las naciones integradas en Mercosur tienen bases económicas y relaciones de producción socialistas, ni tan siquiera Venezuela -sobre la que fijamos nuestra atención-, por sus “perspectivas revolucionarias”,  avanza todavía hacia una economía socialista.

El PCE convierte sus simpatías y sus deseos en una situación que en absoluto coincide con la realidad. Su adhesión al Socialismo del Siglo XXI ha sido su salida a la crisis ideológica que desde hace décadas aprisiona a su militancia. El Socialismo del Siglo XXI al que aspira la dirección del PCE cuya matriz es el aberrante Estado no clasista y cuyo sujeto revolucionario una amalgama de agrupaciones sociales desclasadas, le permite conjugar su actual ideología con la consagración de la UE monopolista, cuyos valores constitucionales aceptaron al integrarse en el PIE.

Para el PCE-IU, la República burguesa es la solución a los problemas y contradicciones del actual Estado español, por consiguiente, bajo este modelo de Estado capitalista piensa, también, hacer retroceder o rectificar las políticas antisociales de la UE, olvidando que España es un Estado de monopolios, lo que quiere decir imperialista. ¿Acaso la República burguesa va a cambiar el signo imperialista de los monopolios industriales y del capital financiero españoles? ¿Puede suprimir las injerencias de estos en la economía venezolana, y en los demás países de Mercosur? En el año 2010, las empresas españolas destacarón entre las más inversoras en Venezuela (Santander, Mapfre, Repsol-YPF, Elecnor, Iberdrola, Iberia, Air Europa, Telefónica, Sol Melía, NH Hoteles, Grupo Inditex, Leche Pascual, así hasta 102 empresas, entre las que sobresalen varios bancos. Del mismo modo operan en los demás paises del Mercosur: 60 empresas en Argentina, 168 en Brasil, 33 en Ururguay, 12 en Paraguay) (según SIEX, entidad pública dependiente del Ministerio de Comercio)

La historia es terca y confirma que las contradicciones que se generan en torno al imperialismo sólo se pueden superar por medio de la ruptura radical con el capitalismo, o de lo contrario, las leyes que rigen su modo de producción engullen con su inercia al más revolucionario de los revolucionarios, convirtiéndole sin más remedio en gestor de los intereses del gran capital industrial y financiero. Tal es la ley que hasta la fecha ningún partido ha podido transgredir. Además PCE-IU no ofrece ningún dato práctico que nos haga pensar lo contrario. Cada una de sus experiencias en gobiernos de todos los rangos han terminado con la asunción de las reglas impuestas por el sistema, mimetizándose con partidos burgueses y pequeñoburgueses, confirmando la teoría.

 La versatilidad de la conducta de los dirigentes oportunistas, producto de sus concepciones teóricas, produce el disloque mental en su militancia, sin lo cual les sería imposible alcanzar sus fines. Si se le pregunta a la base del PCE-IU cuál es su ideología, cuál es el socialismo al que aspiran, resultarán intereseantes sus respuestas, pero será imposible extraer una conclusión clara que defina lo que es común a toda élla. Hay militantes que se dicen marxistas-leninistas, otros son marxistas revolucionarios, socialistas democráticos, seguidores del socialismo del Siglo XXI,  etc. Diferencias que se traducen en multitud de maneras de ver y aplicar en la práctica sus labores indefinidas teóricamente. De ahí que firmen ERE, bajadas de salarios, los hay esquiroles, anticubanos, pro-cubanos, nacionalistas, seguidores de las direcciones reformistas de CC.OO y también críticos; aunque la mayoría de las veces se confundan con quienes denuncian, los hay pues para todos los gustos.

No obstante, queremos dejar constancia que en las filas del PCE-IU existe un número muy notable de afiliados honestos que tienen asumido que su rol es revolucionario y defienden con bravura según su entender sus posiciones reformistas. La razón de tantos despropósitos está implícita en su crisis orgánica. Sabemos a ciencia cierta que en una gran cantidad de lugares no se reunen sus agrupaciones, no existe la discusión política, no hay un proyecto formativo, sus militantes se diluyen en IU en cuyas asambleas esporádicas no se desarrollan según los canones de una organización revolucionaria. Existe pues, una dirección dentro del Partido que no puede ser cuestionada orgánicamente, con lo cual se ha convertido desde hace años en una casta por encima de las bases, a las que éstas por falta de preparación ideológica aplaude, más con fanatismo que con ciencia.

 Pero al lado de los honestos afiliados se ha creado una capa intermedia a la que de ninguna de las maneras podemos calificar de honestos, pues constituyen la salvaguardia de las directrices de la cúpula dirigente. Estos son auténticos traidores, que se prestan a veces a construir candidaturas sindicales a las órdenes de los empresarios, que pactan con los enemigos del pueblo en las elecciones municipales y autonómicas a cambio de recibir las prebendas del imperialismo. Son auténticos profesionales de la holgazanería que se prestan a todo con el propósito de ganar sin trabajar, quienes confieren certificado de calidad a las palabras de Lenin:

“La burguesía imperialista atrae y premia a los representantes y partidarios de los “partidos obreros burgueses” con lucrativos y tranquilos cargos en el gobierno o en el comité de industrias de guerra, en el parlamento y en diversas comisiones, en las redacciones de periódicos legales “serios” o en la dirección de sindicatos obreros no menos serios y “obedientes a la burguesía”.

COMISIÓN IDEOLÓGICA DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL




Contra el nacionalismo burgués

El problema nacional y colonial debe ser considerado siempre con conexión indisoluble con el problema general de la revolución proletaria (…) Soberanía Nacional y capitalismo monopolista son incompatibles “

Joan Comorera

 

No es casual, que ante la profunda y devastadora crisis que corroe la base económica del capitalismo monopolista en Cataluña, sea la propia superestructura del régimen la que refleje las tensiones y contradicciones por ella provocada.Tampoco es casual que la clase dominante, tratando de liberar presión ante la brutal ofensiva desencadenada por la oligarquía estatal, que ya ha dejado en tierras catalanas cientos de miles de desempleados, miles de desahucios, millones de pobres y de trabajadores sobreexplotados, haya decidido inocular uno de sus venenos preferidos para desviar la atención del proletariado y de las clases populares, parasumirlos en el engaño del sempiterno nacionalismo burgués.Un chovinismo repungnante  que, a modo de narcótico, le resulta muy apropiado cuando lo que se pretende es tapar y avanzar en los desvergonzados y criminales ataques lanzados contra las masas trabajadoras en plena crisis estructural del sistema capitalista.

 

 

Este nacionalismo oportunista no representa ninguna novedad, porque bien provenga de los sectores oligárquicos castellanos como de suspares catalanes, vascos o gallegos, ha sido una maniobra clásica de la clase dominante a lo largo de la historia, precisamente en momentos en que la lucha de clases se agudiza a marchas forzadas.Y ese es, precisamente, el momento que vivimos.Sin embargo hoy, y a diferencia de los años 30, el Estado burgués español ya se encuentra firmemente anclado en las estructuras imperialistas de la UE. En plena época imperialista, por tanto, los proletarios no tenemos más salida que la revolución socialista para salir de la barbarie a la que nos someten diariamente los señores Mas y Rajoy.Frustrada la revolucióndemocrático burguesaen 1939, hoy sólo el proletariado triunfante y el socialismo pueden asegurar la emancipación social de los trabajadores y la liberación nacional de los pueblos sometidos al Estado burgués.

 

El circo nacionalista organizado por la oligarquía de Barcelona y Madrid, no tiene otra finalidad que desviar la clase trabajadora de su objetivo emancipador, tratandode engañar a las masasque, confundidas por la ofensiva clasista y alienadas desde la misma base económica , quedan al arbitrio de estos explotadores y sus asalariados políticos.Mientras sectores burgueses en Cataluña tensan la cuestión nacional jugando a la independencia, basada en postulados mercantilistas, sus hermanos de clase fingen estupor, amenazan a sus homólogos con fraseología barata y se atreven a blandir la constitución neofranquista de 1978.El nacionalismo burgués se nos muestra así en toda su podrida esplendor.Mientras la renovada Liga Catalanista de Cambó (CiU), a manos de Caixabank y Fomento del Trabajo, sólo busca presionar para obtener cuotas de poder económico más grandes en una Cataluña rota y en bancarrota (Pacto Fiscal), la cuna política del renovado nacional -catolicismo (PP), a manos del BBVA y CEOE, intenta contener estas presiones, implorando miserablemente a sus amos europeos “el rescate” de la criminal Banca Privada española, completamente integrada en el IBEX-35.

 

Observamos pues, como la oligarquía estatal se apresta a enfrentar y dividir al proletariado de las diferentes nacionalidades del Estado, intentando desesperadamente contener la efectiva agudización de la lucha de clases, efecto inmediato de la caducidad de un modo de producción que, ya sin máscaras, muestra su esencia depredadora frente a millones de trabajadores,   la de la explotación, el robo y el crimen.Esto es precisamente lo que quieren tapar esta corte de bufones políticos de la oligarquía estatal.Pero, nosotros nos preguntamos: Acaso nos explota el obrero madrileño o el jornalero andaluz?Acaso la patronal de la CEOE defiende intereses de clase opuestos a los de Fomento del Trabajo?Acaso la oligarquía financiera de Caixabank defiende intereses opuestos a los de BBVA?Es que defienden los gestores del gran capital de CiU, intereses de clase opuestos a los del PP?

 

Fruto de ésta pugna interburguesa, que intenta engañar a vastos sectores de las masas laboriosas del Estado, surgen en tierras catalanas multitudinarias manifestaciones “por la independencia”, forjadas entorno a oscuras plataformas interclasistas (ANC) que, unidas fraternalmente a los gestores del gran capital en Catalunya (es decir, al cínico Gobierno de los “recortes”), pretenden establecer un “Estado propio dentro de la UE”. Es tal el oportunismo y el afán de estos promotores por desviar el hartazgo popular frente a las arremetidas diarias del Gobierno de la Generalitat, que sin rubor alguno son capaces de hablar de “independencia” e “integración en la UE” sin siquiera ruborizarse lo más mínimo.

 

Por su parte, los sectores más reaccionarios del nacionalismo español, aprovechan el tirón para sacar a relucir su siempre latente nacional-catolicismo renovado, convocando contramanifestaciones en Barcelona tales como la del 12 de Octubre, a modo de “Día de la Raza” remozada y para enfrentar lo que ellos llaman “peligro secesionista”. No hay duda de que tanto unos como otros, cumplen a la perfección con el papel encomendado por la oligarquía estatal en el momento actual que vivimos; dividir al proletariado del Estado, enfrentarlo, embrutecerlo, paralizarlo y desorganizarlo en base a las repugnantes premisas del nacionalismo burgués.

 

El PCOC, fiel a los principios del internacionalismo proletario, considera que el inalienable derecho a la autodeterminación de Catalunya, así como de las demás naciones del Estado, es irrealizable dentro del actual régimen existente. La cuestión nacional seguirá siendo irresoluble mientras el capitalismo monopolista subsista y la oligarquía estatal (también la de procedencia catalana), siga manejando con puño de hierro los engranajes de su Estado, completamente sometido a la voluntad del imperialismo europeo. He ahí el enemigo común del pueblo trabajador, de obreros, empleados, estudiantes, intelectuales, autónomos y clases populares; el Estado burgués español y las estructuras imperialistas en las que este se halla engarzado (UE). El PCOC, frontalmente opuesto a la táctica oportunista de la oligarquía galvanizada entorno al Estado, hace un llamamiento al proletariado español para que defienda sin condiciones y con claridad meridiana el inalienable derecho de todas las naciones a la autodeterminación. Asimismo, exhorta a los trabajadores catalanes a fundir sus luchas con las del conjunto del proletariado del Estado. Los capitalistas nos quieren divididos y enfrentados, nosotros afirmamos con rotundidad que sin unidad y solidaridad de clase, resultará imposible derribar a nuestro enemigo común; al capitalismo monopolista y su Estado represor, verdadera síntesis de la explotación y la degradación asalariada que sufrimos, auténtica cárcel de pueblos.

 

 

Sólo el socialismo podrá liberar el conjunto del proletariado del Estado.Sólo el socialismo podrá hacer efectivo y real el derecho democrático de Cataluña a su autodeterminación, en pie de igualdad con el resto de nacionalidades del Estado.

 

 

Por la emancipación social y nacional!

Por la construcción del poder popular!

Por la construcción de Asambleas de Comités, Delegados y Trabajadores!

Viva el internacionalismo proletario!

PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA




Más allá de la aparente realidad

Nuestro partido, allá por el año 2005, anticipándose a los acontecimientos y cuando nadie hablaba de las causas de la crisis y menos aún de sus efectos, dijo que la burguesía se había uniformado militarmente para abatir a la clase obrera en una guerra total, pues la crisis sería profunda y duradera como ninguna otra debido a que ésta no era más que una manifestación de una colosal crisis que venían arrastrando Europa y EEUU desde los años 90.

 

La gran burguesía, conocedora mejor que nosotros de la situación que se avecinaba, proyectó su futuro y se dispuso a sentar las bases para que sus empresas (monopolios y multinacionales) estuviesen en condiciones de disputar el mercado internacional que estaba siendo invadido por nuevos imperios -Brasil, Rusia, India y China- aprovechando la recesión económica que atenazaba a la UE, EEUU y Japón. La única manera posible que tenía de hacerlo en plena crisis era expoliando a los trabajadores y reduciéndoles sus salarios para que les proporcionara mayores cotas de plusvalía, privatizando empresas estatales con beneficios, etc. Naturalmente, a la par y con el objeto de neutralizar al máximo posible el rechazo que sin duda iban a producir tales medidas en los trabajadores, arremetiendo contra todos sus derechos.

Y cuando decíamos que la guerra era total no nos equivocábamos; había que ser un ignorante en política para no darse cuenta de ello pues sólo con estudiar a la parte contraria ya era suficiente para ver que la correlación de fuerzas era favorable a los capitalistas por amplia mayoría.

Con todo a su favor, es decir, un gobierno de derecha dispuesto a todo, un parlamento que en su totalidad defiende el sistema de producción burgués, con un sindicalismo totalmente vendido y entregado durante años a favorecer los intereses de la patronal y con una clase obrera huérfana de ideología y, por supuesto, de líderes; por tanto, bajo las influencias del reformismo político, la burguesía no lo dudó y comenzó a librar batallas que ganaba con facilidad unas tras otras, sin resentirse lo más mínimo.

En contra de nuestros análisis parece alzarse otra realidad distinta: las calles están tomadas por continuas y masivas manifestaciones; no pasa un solo día sin que se celebren cantidad de huelgas, esto unido a un ambiente popular en el que se respira indignación e inquietud por la política económica que desarrolla el gobierno de Rajoy.

Últimamente, la manifestación independentista celebrada en Cataluña, la huelga general llevada a cabo en el País Vasco, la masiva concentración de “ciudadanos” frente a las Cortes, y la gran marcha de los jornaleros andaluces, son hechos que pretenden evidenciar que en nuestro país se cuece algo gordo porque el pueblo es imparable y ha tomado la decisión de frenar el curso de los acontecimientos para darle un giro de 180º.

Con todo ello, es casi seguro que Rajoy pierda las próximas elecciones ¿Y qué? No importa nada en absoluto. Hablamos de cosas serias: el gran capital le ha encomendado una misión concreta que tiene que cumplir cueste lo que cueste, porque en el hipotético caso de que perdiese las elecciones nada ni nadie va a modificar un palmo las medidas que ha impuesto. En el capitalismo es demasiado fácil imponer y aplicar medidas antiobreras, pues todos los llamados representantes del pueblo defienden, de una u otra forma, el capitalismo. Lo que les separan son sólo matices, pero no la esencia y ésta es la culpable de la crisis; sin embargo, cuesta años, palizas en las calles, sangre y cárceles cualquier conquista que alcance la clase obrera, porque está sola frente a todos. Además ¿quién o quiénes iban a restituir, al menos, la situación anterior? ¿El PSOE, IU, CCOO, UGT? Imposible, han tenido tiempo y oportunidades para ello y no lo han hecho porque están en la misma dinámica, es decir, girando sobre los efectos de los problemas sin atentar contra las raíces. Peor aún, las empresas que regenta el PSOE -bien a niveles institucionales, bien en el área de lo particular- son las primeras que han llevado a efecto los recortes, las primeras que han aplicado la reforma laboral, las primeras que niegan a sus trabajadores convenios colectivos, etc. Lo mismo ocurre con CCOO y UGT que, convertidas en auténticas organizaciones empresariales, aplican ERE que incluso devienen en condiciones más duras para sus trabajadores. En cuanto a IU, ha demostrado en varias comunidades, allá donde ha gobernado y gobierna, que sus proyectos se confunden con los de la derecha. IU carece de ideología definida, es un auténtico reino de taifas cuya preocupación fundamental es acomodarse en las elecciones estatales -autonómicas o municipales-, y mamar del estado capitalista, aunque para ello tenga que pactar con el diablo. Y por último, cabe decir que todas las reivindicaciones políticas -reforma agraria, autodeterminación, referéndum por los recortes, etc.- no rebasan el marco del sistema capitalista.

Para nosotros -más allá de la realidad y debajo de las manifestaciones, concentraciones, marchas y huelgas- el mundo concebido y planificado por el gran capital europeo y norteamericano desde hace ya varios años se está forjando con cimientos que parecen inamovibles.

Las grandes empresas que niegan convenios a sus trabajadores, a la vez que reforman sus plantillas a su antojo, están, sin embargo, invirtiendo miles de millones de euros en el extranjero. Y por otro lado, se está modelando un movimiento obrero según conviene al gran capital. Después de 7 años no hay una sola batalla que haya ganado la clase obrera. Las reformas y recortes se llevan a cabo sin rectificación alguna. ¿Por qué? Sencillamente porque las manifestaciones, huelgas, concentraciones y marchas tienen otra lectura menos optimista.

Las numerosas huelgas y manifestaciones se convocan una vez que se han consumado los hechos. Los trabajadores van a una guerra perdida, sin ninguna posibilidad. Además, cada centro de trabajo, cada sector, cada nación o región caminan por sitios diferentes y enfrentados, patentizando una división que no se supera a pesar de las crueles embestidas del enemigo, cuya envergadura es auspiciada precisamente por la división.

Tal vez parezca paradójico decir que a pesar de las grandes manifestaciones y de las incontables huelgas, la clase obrera, los trabajadores como clase, no están en la pelea. Pero es así y se demuestra de manera inapelable. Como hemos visto todas las huelgas son a toro pasado, sin más conciencia de clase que la de mendigar un buen trato en el despido. Los dirigentes sindicales y la inmensa mayoría de los comités de empresas no han adquirido conciencia de clase durante el periodo “pacífico”. Los sindicatos -mayores, y menores- los convirtieron en auténticos leguleyos, guardianes de la legalidad burguesa, y han pretendido vencer al patrón con sus propias leyes. Todas las contradicciones entre el capitalista y el obrero se han dilucidado apelando a la justicia burguesa. Como es lógico no se ha posibilitado la participación de los trabajadores más que cuando se han debatido los convenios; aún así, la huelga se ha convocado en casos muy extremos. Los propios líderes sindicales y comités de empresas han inculcado entre los trabajadores que la política no es cosa de ello, malformando sus conciencias.

El mundo que se construye por abajo es desolador. Se han perdido miles de comités de empresas, otro tanto han visto descender su número de representantes. En miles de pequeñas empresas, los trabajadores no han tenido ocasión de elegir a más de 300 mil delegados, porque los sindicatos no aparecen por ellas. Se ha implantado la psicología del miedo que ya existía multiplicada por mil porque la nueva generación de trabajadores puede ser -y va camino de ello- una generación derrotada, que ha recibido la herencia de otra generación que también fue derrotada.

Las excepciones -pocas por desgracia- de comités que intentan activar a sus compañeros se encuentran con un mundo exterior todavía insolidario, en el que cada empresa va a lo suyo. Estas circunstancias tan perniciosas las advierten los trabajadores, que sólo ven adversidad y más adversidad; que observan que las luchas fabriles son estériles, porque al final se obtiene siempre el mismo resultado de una manera irremediable. El futuro, pues, no es nada alentador, porque a la par que la patronal se va fortaleciendo esperando que amaine el temporal reformista, la clase obrera va debilitándose en número y en conciencia y se puede comprobar ya, tanto en grandes empresas como en pequeñas, que son despedidos trabajadores sin que sus compañeros den una respuesta solidaria.

Podemos decir que un nuevo movimiento obrero se va configurando con la crisis, sujeto a las nuevas necesidades del gran capital. Un movimiento obrero temeroso, que tiene frente así un conjunto de leyes que les impide moverse y encabezado por dirigentes sindicales y fabriles domesticado, es un movimiento que presagia malos augurios. Y por si fuera poco, un movimiento obrero disminuido numéricamente por el aumento de empresas sin representación está expuesto al sometimiento de las nuevas aventuras de los patronos, bien sea en el marco del actual estatus político, bien sea con otra nueva constitución, o bien sea en una república burguesa. A la burguesía no le importa -si ello es necesario- adoptar nuevas formas, maquillar la derrota de los trabajadores con supuestas victorias, si así su poder económico y político resulta ileso.

Los militantes más honestos del movimiento obrero y revolucionario, así como los comités de empresas, tienen en sus manos el torcer los proyectos de los capitalistas. En esta dirección deben comprender que la lucha en los centros de trabajo y fuera de ellos es política pura y dura. Sabiendo que toda lucha en un centro fabril debe forzosamente extenderse a los demás centros de trabajo, para cambiar la psicología de lo imposible que frena a los trabajadores por la de la posibilidad de que la unidad de la clase obrera como clase puede cambiarlo todo. Es una realidad incontrovertible que sin el concurso de la clase obrera con conciencia no es posible un cambio veraz de la sociedad.

Los comités de empresa deben aprender de lo que sucede en la actualidad y dar respuesta del porqué trabajadores de su centro de trabajo acuden a manifestaciones sin reivindicaciones de clase y, sin embargo, tienen miedo a participar en alguna actividad dentro de sus empresas. La historia ha demostrado hasta la saciedad de que la clase obrera responde cuando sus dirigentes actúan con valentía pero también con ciencia y cuando el exterior le proporciona buenas sensaciones. Pero se muestra temerosa cuando sus dirigentes son dóciles, vulnerables e insolidarios.

Hoy, más que nunca, el Partido Comunista Obrero Español propugna la constitución de asambleas de comités, delegados y trabajadores en todos los sectores y hace un llamamiento a sus militantes para actúen bravamente en los centros de trabajo y barriadas, hablando de política, pues la burguesía nos ha emplazado a una guerra política total.

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




La salida de la crisis es la continuación de la crisis en clave ideológica

Los oportunistas de todo tipo, al despreciar el marxismo que entiende el mundo encadenado por causas y efectos, analizan metafísicamente la sociedad, es decir, lo hacen superficialmente, estudiando los fenómenos aislados. En el caso concreto de la crisis dan como fecha del comienzo de la misma entre 2006 y 2007; anteriormente, a juzgar por los estudios de aquellos y de los tecnócratas, el capitalismo gozaba de muy buena salud y lo evidenció el desarrollo del “Estado del bienestar” que permitió a la clase obrera disfrutar desus “prebendas” -más bien migajas- pero con unos resultados ideológicos muy contundentes.

Se puede comprobar que esta opinión tan al uso, al referirse al periodo 1991-2006 es irreal, pues incluso ellos mismos coinciden en reconocer hoy, sea por puro interés, que se ha vivido por encima de las posibilidades. Es una explicación demasiado sucinta; no obstante, tiene la intención de culpar al pueblo de su desdicha por despilfarrador y por tanto ahora debe pagar su inconsciencia. El argumento “vivir por encima de las posibilidades” oculta el verdadero origen de la crisis, que nuestro partido desveló ya tras los sucesos que derivaron en la integración de una pequeña parte de la militancia en el PCPEy que recogió posteriormente en el programa salido del XIV Congreso.

Inmediatamente después de la desaparición de La URSS el capitalismo entró en una crisis de graves consecuencias, que se manifiesta brutalmente en Japón. El 70% de las empresas presentaron quiebra, lo cual tuvo, naturalmente, una gran resonancia internacional y sus efectos corrosivos se cristalizaron especialmente en EEUU y Europa. Por primera vez, EEUU se convierte en un país endeudado a lo que se unía que sus reservas energéticas estaban muy mermadas. El proyecto europeo de aprovechar la precaria situación nipona para desplazarla en el mercado internacional resultó fallido. La banca francesa y la banca alemana, principales inversoras en el proyecto, se desplomaron. El paro subió escandalosamente. El capitalismo buscó la salida a la “inversa” de como lo hacehoy, aparentemente.

Entregado en cuerpo y alma en una propaganda feroz contra el socialismo recién fallecido, atacar a la vez a lo que el imperialismo considera el Estado del bienestar, para frenar el desarrollo de una crisis que se presagió dura y duradera, no era aconsejable. Se trataba de demostrar lo contrario eligiendo el camino más fácil, pero presuntamente más rentable política e ideológicamente a corto y medio plazo. La burguesía era consciente de su situación: apostar por el sector inmobiliario, facilitar créditos hipotecarios para todo fue una salida única e imprescindible. Las políticas hipotecarias tenían una doble misión que cumplir: rellenar rápidamente el agujero que se iba ensanchando y a la par encadenar a las clases trabajadoras durante una o dos generaciones, al objeto de impedir que se revolviesen contra el sistema, que en definitiva era lo que estaba en juego.

 Inmerso en la dinámica de consumo con falsos salarios conformados por los préstamos hipotecarios, el capitalismo avanzaba inexorablemente hacia la hecatombe sin poder frenar. La burguesía y sus expertos eran conocedores por pura lógica de que un día muy cercano todo estallaría. Las deudas familiares, producto del desequilibro préstamo-salario eran insostenibles, en tanto su consumo se canalizaba en una variedad de productos muy limitada (coches, viviendas…) Todos los sectores, especialmente el metalúrgico y el siderometalúrgico, arrastraban crisis sobreviviendo tan sólo las partes dependientes del sector inmobiliario. Entre el año 2000 y 2005 las acerías se colocaron al borde del desplome. China hacía estragos en el mercado mundial; sin embargo, el capitalismo occidental parecía no resentirse, cuando la realidad era lo contrario, el sistema se estaba agotando y dependía de las migajas que pudiera recibir del sector inmobiliario. La burbuja se inflaba sin freno e indudablemente un día tenía que estallar.

 Pero para ese día la gran burguesía internacional lo tenía ya todo preparado: sindicatos corruptos cuyas subvenciones se habían multiplicado durante ese periodo, el pueblo despolitizado y atado al carro de un consumismo abrasador que superaba sus ingresos, hijos que heredaban las deudas contraídas por sus padres con salarios bajos, partidos políticos comprados por la banca, un Movimiento Comunista Internacional dividido e influenciado negativamente por la desaparición del socialismo y que se enamoró ideológicamente del falso “Estado del bienestar” y finalmente, la culminación de la etapa transitoria del socialismo al capitalismo del antiguo campo socialista.

 La nueva crisis dentro de la crisis anterior sería ya incontenible, porque se descubriría que el Estado del bienestar estaba construido sobre bases frágiles, porque la industria tanto extractiva como productiva caminaba desde la anterior crisis por derroteros quebradizos, toda la sociedad se asomaba a una pendiente hacia abajo muy peligrosa. La denominada “burbuja inmobiliaria” tenía que llegar –lo veía hasta el más ignorante en economía que se preguntaba cómo era posible vivir como se vivía con salarios mileuristas-. Puede considerarse que desde 1991 hasta nuestros días, como bien expuso el informe de nuestro Secretario General presentado al VI Pleno del Comité Central, el capitalismo ha sufrido una sola e irrefrenable crisis de sobreproducción entendida como exceso de productos para consumidores con escasas posibilidades de compra, pues el pueblo no compraba con salario real sino hipotecando su vida laboral que poco a poco abarcaba a la de sus herederos.

 Así pues, la fase actual de la crisis no debía tener la misma salida de falso crecimiento, entre otras cosas porque quienes podían auspiciar una tal solución, los bancos, entraban en picado en quiebra. Aún resuenan las palabras del estadista alemán que en el 2006 –cuando lanueva fase de la crisis a niveles oficiales aún no era reconocida y además se propagaba la idea de ser evitable– se aventuró a vaticinar que a partir de ahí el mundo ya no sería el mismo, a la par que afirmaba que el poder de EEUU y Europa ya no sería incontestable. Es evidente que la gran burguesía internacional conocía lo que se avecinaba como lo atestigua el hecho de que inmediatamente después del vaticinio alemán lanzó la consigna “¡HAY QUE REFUNDAR EL CAPITALISMO!”. Es decir, los enemigos de la clase obrera habían llegado a la conclusión de que la crisis iba a ser de tal calibre que no había más remedio que empezar de nuevo o existía el riesgo real de que el sistema desapareciese favoreciendo revoluciones socialistas, cuando momentos antes habían dado por muerto el marxismo y con él la posibilidad de cualquier revolución comunista. Empezar de nuevo consistía en retrotraer a la clase obrera a los principios del capitalismo, sin ningún derecho y por supuesto con salarios míseros, única forma de “perpetuar” la agonía del sistema.

 La historia no está finiquitada porque al estar agotado el capitalismo sus soluciones sólo pueden perpetuar el sistema hasta tanto la correlación de fuerzas en el movimiento político y sindical se deslice a favor de los revolucionarios, lo cual es cuestión de tiempo.

 

La salida a la crisis consiste en crear una nueva crisis mucho más grave, pues si antes la concesión indiscriminada de préstamos cubría sus gravísimos efectos, sin restañar heridas y menos aún atacar a sus raíces, hoy, la política de expansión monetaria ilimitada desempeña el mismo papel, el de cubrir de manera engañosa los efectos de la crisis más profunda del capitalismo.

 El hecho de fabricar dinero sin relación alguna con la actividad económica real de los países –tal ocurre en EE.UU y Europa– estimula sólo una recuperación ficticia de la bolsa y el alza de la inflación, naturalmente. Poco a poco presenciaremos el crecimiento voluminoso de la burbuja bursátil pero además financiera, pues la minoración de las inversiones industriales es una realidad tangible. Y por si fuera poco, las inyecciones monetarias a los bancos y empresas de países que su PIB no avanza con la misma celeridad y volumen son una condena inapelable a un nuevo ciclo de crisis dentro de la crisis, sobretodo porque los lugares que últimamente eran objeto de inversiones –China, India, etc., fundamentalmente-, presentan indicios de contracción de su producción o de sus índices industriales.

 Una vez más en la historia de nuestro país, cuando el capitalismo se halla en un callejón sin salida, movimientos reformistas y nacionalismos burgueses comienzan a actuar de pantallas que no permiten ver el verdadero problema de clases y tratan de distraer la atención con problemas que circunscriben su solución dentro del capitalismo. Pero sólo es cuestión de tiempo. Las cosas ya no serán, nunca más, iguales a las de ahora.

 

 

COMISIÓN IDEOLÓGICA DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL

 




Represión policial contra el Secretario Político del Comité Regional del PCOE en Baleares

Durante la tarde del día de hoy, 26 de septiembre, el aparato represor del Estado capitalista ha protagonizado una detención arbitraria contra el Secretario Político del PCOE de las Islas Baleares. El camarada ha sido retenido por dos agentes de la Policía Nacional mientras circulaba solo por una de las calles principales de la ciudad; siendo llevado a un lugar más apartado para proceder a revisar todo el material propagandístico que llevaba en una bolsa. Pese a haber solicitado con insistencia el motivo de la retención y de las infames formas utilizadas, se le ha negado explicación alguna ignorando directamente sus palabras. El policía, tras comunicarse con sus superiores y haciendo especial hincapié en la tenencia de propaganda comunista, ha permitido que el camarada pudiera marcharse.

 

Esta es una muestra más de represión arbitraria contra los comunistas por parte del Estado capitalista opresor. El fascismo social aumenta cuanto más peligra el poder de los capitalistas, esta es la democracia burguesa.

Condenamos impetuosamente este grave acto de represión política en las Islas Baleares y nos solidarizamos con el camarada. Además, nos reafirmamos en nuestra condición revolucionaria: jamás el aparato represor acabará con la lucha legítima de los trabajadores.

 COMITÉ REGIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) EN LAS ISLAS BALEARES

 COMITÉ REGIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.) EN LAS ISLAS BALEARES

 




Se constituye el PCOE en las Islas Baleares

Hoy, 22 de septiembre de 2012, ha tenido lugar el I Congreso Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en las Islas Baleares, que ha culminado con un éxito incuestionable. Como resultado de tal acontecimiento, se ha constituido el Comité Regional del PCOE en el archipiélago; con el objetivo de avanzar en la lucha revolucionaria por el socialismo, trabajando para y desde la clase obrera.

 

En dicho Congreso también ha tenido lugar la constitución de la Federación de Juventudes Comunistas de España (FJCE) en la isla de Mallorca, considerando que la juventud obrera es uno de los elementos más agredidos de la sociedad por la barbarie capitalista. Los jóvenes estudiantes y trabajadores son un sujeto de vital importancia en el desarrollo de las luchas concretas y la lucha fundamental de nuestra organización.

La existencia de un colectivo de la FJCE en la isla de Ibiza abre las perspectivas de conducir un proceso de organización y colaboración entre ambos colectivos juveniles, que culmine en un trabajo coordinado y efectivo en el conjunto del territorio de las Islas Baleares así como de extender la presencia del Partido.

El conjunto de la militancia del PCOE de las Islas Baleares y de la FJCE de Mallorca se compromete a trasladar al proletariado los principios del marxismo-leninismo, a través del trabajo práctico y el estudio formativo profundo de la ciencia marxista.

En una sociedad profundamente desideologizada, pero con una clase trabajadora cada vez más agredida por el capitalismo, es fundamental la organización de los comunistas, y el desenvolvimiento de su labor revolucionaria en el seno del proletariado, pues de él forman parte.

Nuestra organización se presenta a la clase trabajadora balear y de todo el Estado como un referente ideológico y organizativo para la lucha popular. La perspectiva de clase a los problemas fundamentales de la sociedad y la canalización de la indignación creciente hacia objetivos verdaderamente revolucionarios tan sólo pueden lograrse a través de la labor teórica y práctica de la vanguardia organizada del proletariado, es decir, del Partido.

“Nosotros no decimos al mundo: deja de luchar, toda tu lucha no vale de nada. Nosotros le damos la verdadera consigna de lucha.” V.I. Lenin

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL




Ha muerto un traidor

Cuando el Rey dice de él que “Fue una persona fundamental para la transición”; cuando Rajoy recuerda del mismo sujeto que “El destacado papel que desempeñó durante la Transición y su contribución al orden constitucional, al nuevo marco de convivencia y a un futuro común sin abandonar sus profundas convicciones, perdurarán como referente para la política española”; cuando Rubalcaba lo evoca con frases como “Carrillo está entre esos españoles clave para entender la transición”, cuando Felipe González lo solemniza así: “Fue uno de los hombres que facilitó el consenso de todas las fuerzas políticas en la Transición a la democracia, renunciando a posiciones maximalistas y propiciando el diálogo con todos” y cuando Cayo Lara lo despide destacando “su papel importantísimo en todo el proceso de transición democrática hasta llegar al periodo democrático” es indudable que ha muerto un traidor de la clase obrera que asesinó al movimiento comunista y obrero español.

 

Los herederos del fascismo y los demócratas burgueses, desde el PP hasta IU pasando por el PSOE, tienen sobradas razones para homenajearen su muerte a Carrillo, pues el presente periodo de represión laboral, sindical y de dominio del gran capital es una consecuencia de la Transición, en la que según afirman sus amigos, fue un protagonista destacado, pero los comunistas de verdad y el pueblo trabajador saben de la falsedad de esta afirmación.

Sin embargo, en algo llevan razón pues Carrillo, con su PCE, contribuyó de la manera más deshonrosa y criminal en atomizar y amansar al movimiento comunista y sindical paraque hoy “gocemos” de una Constitución que consagra la Economía de Mercado (capitalismo), de que sigan presentes en la vida española, además de los herederos franquistas con calidad de impunes por sus crimines, la bandera, y el himno bajo cuyo amparo y sones murieron fusilados y asesinados centenares de miles de trabajadores y un ejército que, junto con la jerarquía eclesiástica, ni siquiera han tenido el talante de pedir perdón por su cruel comportamiento durante el periodo fascista.

A Carrillo se le debe la mayor felonía que se ha cometido en la historia moderna contra el proletariado de este país: la aniquilación del Partido Comunista, lo que Franco con su represión jamás pudo conseguir. Carrillo hizo de la persecución de los camaradas más combativos y honrados un arte, que perdura hasta hoy, tanto en el mismo partido como en CCOO. Es el momento de recordar y reivindicar nombres como el de Joan Comorera, Julián Grimau y tantos otros camaradas que heroicamente entregaron su vida por la causa del comunismo, todos ellos traicionados por Carrillo. Hacemos nuestras las palabras de Carmen Grimau, hija de Julián, “pero yo, hoy, en el día de la muerte de Santiago Carrillo, sólo veo el siluetado de los clandestinos que no pudieron regresar (…) y el rostro entumecido y los ojos negros de mi padre, Julián Grimau, esperando el tercer tiro de gracia que acabara con su vida. Porque hicieron falta tres tiros de gracia para matarle. Diferencia.”, y las hacemos nuestras porque ilustran con meridiana claridad el cómo los explotadores -enemigos del Proletariado- actúan contralos comunistas como Julián Grimau; todo lo contrario de lo que hacen con los oportunistas que traicionan a la clase obrera como Santiago Carrillo.

Y por si fuera poco, Carrillo lideró la avanzadilla más traidora que ha existido en el Movimiento Comunista Internacional, acaudillando la escisión y el debilitamiento de los revolucionarios.

Por todas estas razones, los antifascistas, los trabajadores y luchadores por una sociedad libre de explotación, no tenemos nada que celebrar con la muerte de Carrillo, salvo su desaparición de la palestra política. Ha muerto un traidor.

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)

 




Resoluciones adoptadas en el VI Pleno del Comité Central ampliado del PCOE

 1ª RESOLUCIÓN: CONTRA EL BLOQUE IMPERIALISTA EUROPEO. CONTRAL LA UE.

La política económica de la Unión Europea viene determinada por los intereses de la oligarquía europea, liderada por la alemana y la francesa. A través de los gobiernos de dichos países, que son títeres de los burgueses de dichas nacionalidades, se imponen en las instituciones políticas de la UE las directrices necesarias para la hegemonía política y económica de las oligarquías, sobre todo de los intereses de Alemania y Francia, de modo que al resto de estados europeos, que son delegaciones del centro europeo imperialista, se les impone lo dictado por éstas.

 

Para imponer y mantener el capitalismo monopolista de estado en el seno de la Europa de los 27, y su dictadura de los monopolios, han tenido que tejer un aparato político a nivel supraestatal que debe también apoyarse en los distintos estados centrales de los países miembros que se convierten en delegaciones del aparato político supraestatal. Las instituciones u organismos que implementan esta unión de los imperialistas europeos son: Consejo europeo, Parlamento, Consejo de la UE, Comisión europea, Tribunal de Justicia, Tribunal de Cuentas, Servicio Europeo de Acción Exterior y Banco Central Europeo.

A tenor de todo lo expuesto, el VI Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español denuncia:

  • La naturaleza imperialista de la Unión Europea.
  • Su condición de enemiga jurada de las clases populares de los distintos pueblos de Europa.
  • Que la política económica desplegada por la UE en el interior de sus fronteras garantiza y santifica la economía de mercado capitalista a sangre y fuegoa través de su cláusula de solidaridad.

Y por todo ello, adopta la siguiente

RESOLUCIÓN:

El VI Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español expresa resueltamente la necesidad de liquidar el bloque imperialista europeo y combatir al imperialismo allá donde esté y, consecuentemente, hacemos un llamamiento a la organización popular para luchar en el sentido de la aniquilación de la Unión Europea.

VI PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PCOE

Sevilla, a 15 de Septiembre de 2012.

 

2ª RESOLUCIÓN: SOBRE LA DEMOCRACIA BURGUESA, EL PARASITISMO DEL ESTADO ESPAÑOL Y LA NECESIDAD DEL PARTIDO.

El VI Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español califica al estado español como un estado parásito, que satisface los intereses de la oligarquía financiera autóctona, poseedora de 27 monopolios de entre los 2.000 mayores del mundo, así como de la foránea. Para ello, no duda en negarle al Pueblo trabajador la educación, las pensiones, la sanidad, el empleo y la dignidad, a la par que redistribuye la riqueza, que las clases trabajadoras generan, a favor de la burguesía, a la que proporciona múltiples elementos para que ésta siga exportando capitales a países donde se sojuzgue y explote a aquéllos trabajadores, generando más miseria y pobreza no sólo en terceros países sino en el interior del propio estado español, consecuencia de la deslocalización y fuga de capitales. Ello se ve claramente en la multitud de instituciones como COFIDES, ICO, ICEX, FIEM, etc., así como acuerdos suscritos con comunidades autónomas y centrales sindicales mayoritarias del estado español.

En virtud de esta realidad, el VI Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español

RESUELVE:

Luchar abiertamente por el desarrollo de los órganos de poder del proletariado que son, por un lado, las Asambleas de Comités, Delegados y Trabajadores – que es la universalización de la unidad de la clase obrera en las fábricas y centros de trabajo a partir de sus órganos de representación unitaria – y, por otro lado, las Asambleas Populares, instrumentos a través de los que el proletariado, y demás clases machacadas por la burguesía, intervienen en la vida política y en la defensa de sus intereses políticos. Ambos órganos de poder, conjugados y entrelazados, formando el Frente Único del Pueblo, permitirán a las clases laboriosas avanzar hacia su emancipación, hacia la consecución del Socialismo.

Esta obra sólo puede ser llevada a término por la propia clase obrera. Pero ésta nunca conseguirá alcanzar tal objetivo sin el desarrollo del Partido Comunista, que es el instrumento que refleja la solución y la necesidad de su emancipación, así como guiar y orientar al proletariado en dicha dirección. Por ello, hacemos un llamamiento a todos los trabajadores conscientes a reforzar y engrosar las filas del Partido Comunista Obrero Español. Igualmente nos dirigimos a los jóvenes, llamándoles a fortalecer al Partido y a la Federación de Juventudes Comunistas de España (FJCE).

VI PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PCOE

Sevilla, a 15 de Septiembre de 2012.

 

3ª RESOLUCIÓN: SOBRE LOS PAÍSES ‘BRICS’

El VI Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español, ante las potencias imperialistas emergentes encuadradas bajo el acrónimo ‘BRICS’ (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) concluye que:

  1. Todos los países que componen el grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), también denominados países emergentes, cumplen con la caracterización del imperialismo trazada magistralmente por Lenin y, consecuentemente, debemos catalogarlas y considerarlas como potencias imperialistas.

  2. China en la actualidad es un prototipo acabado de capitalismo monopolista de estado. La oligarquía financiera de Europa, Japón y EEUU, en plena colaboración con los dirigentes políticos chinos antimarxistas de hecho y de palabra, han convertido a China en una potencia imperialista. China hoy exporta capitales para sojuzgar y expoliar a los pueblos, ya sea vía deslocalización de actividad productiva en otros puntos del mundo, ya sea mediante la compra de deuda de otros países capitalistas, convirtiéndose en un estado usurero y parásito. Asimismo, China forma parte de los órganos de decisión y gobierno del mundo y, por tanto, es tan imperialista y tan responsable de lo que acontece en el mundo como sus otros socios imperialistas.

  3. Los oligarcas de todo el mundo contribuyen de manera decisiva al desarrollo como potencia imperialista de China y demás miembros del grupo ‘BRICS’, así como al de otras potencias emergentes como México, Corea del Sur o Indonesia. Y lo hacen porque China y demás potencias emergentes suponen su tabla de salvación cuando las potencias imperialistas actuales pierdan su hegemonía. Con este relevo, la oligarquía financiera conseguirá aumentar sus márgenes de ganancia como consecuencia del, cada vez, mayor empobrecimiento del proletariado a nivel mundial.

  4. La única alternativa que tienen los pueblos trabajadores del mundo, con el proletariado a la cabeza, es la revolución socialista para romper las cadenas de la explotación y de la miseria a la que nos conduce el imperialismo, sus potencias y sus monopolios. Todos los monopolios capitalistas de estado, incluido el chino y demás BRICS, son enemigos jurados del proletariado mundial.

 

VI PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PCOE

Sevilla, a 15 de Septiembre de 2012.

 

icono pdf

( ANÁLISIS DEL IMPERIALISMO EN EL MOMENTO ACTUAL) 

 




Una vía por donde la burguesía inocula su veneno ideológico o sobre la libertad de prensa y el derecho a la información de los capitalistas

La inmensa mayoría de los medios de comunicación de masas – prensa escrita, radio, televisión – están concentrados en manos de la burguesía en el estado español. Ya sea la burguesía multinacional, que es la quetiene la propiedad de los medios más poderosos, la burguesía nacional, o algunas burguesías periféricas todas poseen en sus manos medios con los que poder defender sus intereses de clase. También se aprecia cómo los grupos de las burguesías periféricas – Cataluña o Andalucía – son dependientes, por su menor potencial económico, de la oligarquía financiera y del estado burgués, debiendo admitir injerencias de éstos para mantenerse a flote, algo que se visualiza en el GRUPO ZETA y La Caixa o en el grupo Joly y la Junta de Andalucía y otras cajas andaluzas.

 

Incluso la jerarquía de la Iglesia Católica en el estado español dispone de grupo mediático. Sin embargo, el Pueblo Trabajador está totalmente despojado de ellos. No tiene medio de comunicación alguno y los que brotan de él o son ilegales o, en el caso de empezar a tener alguna influencia sobre el Pueblo, son rápidamente ilegalizados por el estado capitalista, una constante a lo largo de estas tres décadas de democracia burguesa.

La libertad de prensa en España es patrimonio de la burguesía internacional (Martin E Franklin,Nicolas Berggruen, Silvio Berlusconi, Sir Martin Sorrell, la familia Agnelli,…) y de las familias más ricas del estado (Ybarra, Luca de Tena, Lara, Abelló,…). La propiedad de los grupos de comunicación de masas del estado español, extrapolable a cualquier país capitalista,nos constata que la libertad de prensa es la libertad que tiene la minoría burguesa para entretenery engañar a la mayoría trabajadora de sus intereses de clase, un instrumento vital para inferir entre la realidad objetiva y la percepción del Pueblo, de las masas trabajadoras, respecto a esa realidad objetiva tratando de hacer que esa percepción sea lo más alejada de la realidad y lo más próxima a los intereses de la minoría explotadora: La burguesía, que es la poseedora de dichos medios.

El universo mediático del estado español nos deja bien patente que, bajo el capitalismo, libertad de prensa y derecho a la información son sinónimos de libertad para que un puñado de burgueses, con absoluta impunidad a través de siervos corrompidos por las prebendas de éstos, engañen, alienen y repriman ideológicamente al proletariado enarbolando la bandera de la mentira con tal de domeñar la psicología y la conciencia social del pueblo trabajador de tal modo que se perpetúe la dictadura del capitalismo monopolista de estado. El único principio que abraza la prensa burguesa es el de someter a los Pueblos, el de defender a capa y espada el régimen explotador y represor capitalista y a los asesinos que lo dirigen, justificar las guerras de rapiña y reprimir ideológicamente al proletariado, en definitiva, el de servir fielmente a los dueños de los medios de comunicación, la burguesía. La indignidad personificada la constatamos día a día al escuchar a los voceros que mañana, tarde y noche justifican, desde radios, periódicos, webs y televisiones a los explotadores y vilipendian y criminalizan a todos aquéllos que se enfrentan a ellos y luchan por un mundo libre de infames capitalistas.En palabras de Lenin, “Hoy libertad de prensa, en todas partes donde hay capitalistas, es la libertad de comprar periódicos, de comprar escritores, de sobornar y comprar y fabricar la opinión pública en favor de la burguesía. Eso es un hecho. Un hecho irrefutable.”. Por mucho que se hable de libertad de expresión y de supuesta igualdad, la expresión para que alcance a las masas debe instrumentalizarse a través de un medio de comunicación de masas pues, de no ser así, jamás les llegará a éstas; por consiguiente, al estar la mayoría trabajadora despojada de dichos medios de comunicación de masas, ya que se concentran en manos de la minoría explotadora y burguesa, está despojada de la libertad de prensa y, también, de la libertad de expresión pues ésta, para las clases laboriosas que son la mayoría de la sociedad, simplemente es inexistente o silenciada. Luchar por la libertad de expresión, por la libertad de prensay por una sociedad igualitaria y justa es luchar a favor del socialismo y de la dictadura del Proletariado y en contra el capitalismo y la dictadura de la burguesía que nos roba la riqueza que generamos y pretende robar y corromper nuestras conciencias con sus sicarios de las plumas, cámaras y micrófonos vendidos al Capital, que inoculan el veneno ideológico burgués mediante sus medios de manipulación que son auténticos colmillos de víbora.

Para leer el informe completo pincha aquí




Acto público en Priego de Córdoba “Lucha Obrera y Popular en Córdoba”

Éxito de convocatoria en el primer acto organizado por el Comité Provincial de Cordoba del Partido Comunista Obrero Español y la Federación de Jóvenes Comunistas de España en Priego de Córdoba . Con casi medio centenar de personas llenaron la sala dispuesta para el acto “Lucha Obrera y Popular en Córdoba”, que contó con la participación del Secretario General de la Coordinadora de Trabajadores de Andalucía CTA y el Portavoz del Consejo Ciudadano y Obrero de Montemayor CCOM . Paco Moro, Secretario General de CTA, participó con una interesante exposición sobre las últimas medidas contra los derechos de los trabajadores llevadas a cabo por el gobierno del PP, desentrañando los entresijos de la última reforma laboral y sus terribles consecuencias para nuestra clase.

 

Aportando datos de gran valor que apenas pueden encontrarse en medios oficiales, Moro puntualizó en el escaso grado de organización de la clase obrera para contrarrestar los efectos de tan fatídicas políticas, y ahondó en las medidas que propone la Coordinadora de Trabajadores de Andalucía para luchar por sus intereses. Como referente innegable para el PCOE en Andalucia , la CTA propone un modelo de lucha sindical con fuerte conciencia y con  una perspectiva internacionalistsa, pues forma parte de la Federacion Sindical Mundial (FSM).

El Secretario Provincial del Partido Comunista Obrero Español en Córdoba, Víctor Nuñez, nos regaló un emocionante discurso en el que estableció los referentes en que los comunistas de todo el mundo deben fijar su atención, añadiendo que “Aún no es el fin de la Historia” y que “Se ha abierto una nueva época: la de las revoluciones socialistas, y nadie podrá pararla”. Nuñez hizo hincapié a la de hora de remarcar la importancia del discurso de clase frente a las traiciones de la falsa izquierda, demostrando que el marxismo-leninismo no es una vía obsoleta, si no el camino a seguir.

Para terminar, David Moreno decidió dar paso a la práctica, exponiendo su trabajo como portavoz en el Consejo Ciudadano y Obrero de Montemayor. Moreno explicó las diferentes medidas que se han llevado a cabo en el municipio cordobés, aportando soluciones y nuevas propuestas para conseguir aunar el sentimiento de una clase obrera que poco a poco se organiza contra sus opresores.

Tras las ponencias se abrió un turno de preguntas y comentarios, que el público decidió secundar con entusiasmo. Se habló de la importancia de la organización en todo tipo de platafomasy organismos unitarios de masas , propuesta que se está empezando a gestar en la población de Priego. Se remarcó la valentía de los jóvenes organizados en el colectivo de la Federación de Jóvenes Comunistas de España en Priego, y lo difícil que resulta despertar la conciencia de clase de la juventud actual.

Como colofón, se abrió el debate para la creación de un Consejo Ciudadano y obrero en Priego de Córdoba, para reunir y enriquecer el diálogo entre las diferentes fuerzas políticas. Tras el enorme éxito de este primer acto, esperamos lograr una mayor difusión del Partido Comunista Obrero Español y del marxismo-leninismo entre la población de toda la provincia de Córdoba, único camino hacia el socialismo y para la consecución del Frente Único del Pueblo.

COMITÉ PROVINCIAL DE CÓRDOBA DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL