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Breves apuntes sobre la lucha economicista y espontánea

Parece ser que, en cierta parte del espectro que se define “revolucionario”, se ha vuelto a poner de moda la denominada lucha economicista, la lucha espontánea, la negación del carácter dirigente del Partido, la negación de la toma del poder político como necesidad y muchas otras negaciones que tratan de convencer a los obreros de que hay una salida “por la izquierda” dentro del capitalismo y alternativas semejantes. 

Son actitudes que gozan de un considerable espacio mediático en la prensa de las grandes corporaciones,espacio del que paradójicamente no han gozado nunca otras opciones que practicaban idéntica lucha economicista y espontánea desde mucho tiempo antes.No está de más añadir que los comunistas cuestionamos el papel de dichas luchas economicistas y espontáneas y pasaremos a explicar el porqué.

Hay que señalar que el desarrollo del movimiento obrero no debe circunscribirse a la lucha por las pequeñas reivindicaciones económicas únicamente; el objetivo que tiene que tener claro el movimiento obrero no son estas reivindicaciones en sí, sino que son un medio para alcanzar el objetivo. El transcurso mismo de la lucha nos enseña que la victoria completa sólo puede ser alcanzada cuando toda la clase obrera se lance contra su enemigo;como una fuerza unida, poderosa y organizada. Y es esta misma lucha la que muestra a los obreros que además de tener a su enemigo directo en los centros de producción -el capitalista- tienen otro si todavía más nocivo: la fuerza organizada de toda la clase burguesa -es decir, el Estado capitalista- con su ejército, sus tribunales, su policía, sus cárceles, etc. Hasta en la más democrática de las repúblicas burguesas el menor intento de los obreros de mejorar su situación choca con el poder burgués, incluso allí dónde como decimos existen unos teóricos y formales derechos que no pasan de eso: de ser formales y no reales para la clase obrera y sí para la clase de los explotadores, se entiende.

En la época actual existen obreros que empiezan a despertar al calor de las luchas espontáneas, cuya conciencia de clase sigue siendo baja y no advierten todo cuanto ocurre en el mundo que se abre ante sus ojos al despojarse de las tinieblas en los que los sumía la ideología burguesa. No tienen grandes exigencias y sus reivindicaciones no son elevadas.Todavía no pasan de reivindicar mejoras en el salario, en las condiciones laborales, en la lucha contra los despidos, etc.Todavía no se plantean cambiar el régimen existente, no se plantean que es preciso abolir la propiedad privada de los medios de producción, no se plantean que es necesario organizar la sociedad socialista,etc.

Algunos elementos, obsesionados por la lucha económica, por la lucha por una mejora parcial de la situación de los obreros, están dispuestos a seguir en esa línea y a seguir sin plantearse el objetivo del socialismo y de la dictadura del proletariado. Sobre ellos puede decirse que hacen suya aquella frase de los bernsteinianos “el movimiento lo es todo,el objetivo final nada”. No les interesa en absoluto para qué lucha la clase obrera; para ellos lo esencial es la lucha en sí. En lugar de dirigir el movimiento espontáneo, de inculcar a las masas los ideales comunistas y orientarlas hacia nuestro objetivo final (el socialismo) se convierten en un instrumento ciego del propio movimiento, limitándose a exponer las necesidades y exigencias de que tienen conciencia las masas en ese momento. Estos individuos se muestran incapaces de explicar a las masas el objetivo final -el socialismo y la dictadura del proletariado- y lo más lamentable es que consideran estos términos como algo inútil o incluso perjudicial. Para ellos los obreros son como niños pequeños a los que temen asustar con este tipo de ideas. Es más muchos de ellos mantienen incluso que para llegar al socialismo no hace falta ninguna lucha revolucionaria. Para ellos la única lucha “revolucionaria” son las huelgas, los sindicatos “alternativos”, las pequeñas cooperativas de consumo y producción, la banca ética, etc. Ellos rechazan la doctrina de que mientras el poder político no pase a manos de la clase obrera (dictadura del proletariado) es imposible el cambio de régimen, es imposible la emancipación completa de la clase obera.

Sus alternativas caben muy bien dentro del régimen vigente y no es necesario más que un capitalismo de rostro humano, una democracia “participativa”(sin definir el carácter de clase de toda democracia), un Estado que está por encima de las clases, el cual en su opinión debe actuar de intercesor en los conflictos de clase… Declaran además que las libertades dentro de la democracia burguesa no son incompatibles con el capitalismo, razón por la cual para ellos sobra la lucha política por el socialismo pues para alcanzar estas metas es suficiente únicamente la lucha económica. Les basta con que las huelgas, las manifestaciones y las acciones espontáneas se produzcan con más frecuencia, sin elevarlas a luchas políticas. En definitiva, no superan el espontaneismo ni se plantean que el único objetivo donde la clase obrera realmente se emancipará es el socialismo. Así que nos tratan de convencer de que el socialismo está caduco y que hay que centrarse en las luchas económicas. Se centran únicamente en el trabajo en esta u otra localidad, en este u otro sector, sin plantearse que el único camino es la unidad de todas esas luchas, de todos los sectores, elevados a luchas políticas que superen los estrechos márgenes del economicismo. Huelgas y más huelgas, marchas y más marchas, denuncias de la represión y colectas para pagar dicha represión: he ahí el alfa y el omega de su actividad.

Seguramente muchos lectores piensen que esos adoradores del movimiento espontáneo prestan al menos una gran ayuda al movimiento y a la lucha de clases. Pero esto también es un error. La historia nos demuestra que este tipo de movimientos, que no son nuevos precisamente, tras un brillante comienzo y un crecimiento exponencial se tornan más tarde en un caminar a ciegas, probando esto y lo otro bajo la fórmula ensayo-error hasta que por último el movimiento se detiene. Esto no es de extrañar. Toda lucha espontánea y economicista choca inevitablemente contra la muralla del poder burgués, del Estado burgués, esa maquinaria que ellos no se plantean tomar y extinguir. Las huelgas, las marchas y las acciones que se suceden impulsadas por los economicistas mueren asfixiadas ante la cruda realidad, que es que mientras la burguesía ostente el poder político puede decir no a todo y no conceder siquiera migajas. Lo estamos viendo a día de hoy con la liquidación del mal llamado “Estado del Bienestar”.

Y ante este fracaso previsible y demostrado múltiples veces en 150 años de historia del movimiento obrero se produce la frustración, la desesperanza,el desencanto, la impotencia. Es decir, lo que viene ocurriendo en este país desde hace décadas con todos estos movimientos que buscan la cuadratura del círculo, la eterna alternativa al socialismo y a la dictadura del proletariado.Y siguen sin hallarla, y siquen las frustraciones tras el siguiente fracaso de la nueva “teoría revolucionaria” que enterrará al socialismo: desde Cohn Bendit a los Foros Sociales pasando por nuevas y mesiánicas figuras mediáticas. Fracaso tras fracaso.

La alternativa revolucionaria a estas formas de actuar es impulsar a los obreros a la lucha política directa. Plantear cualquier huelga, por poco importante que parezca, como una muestra de la falta del poder político para la clase obrera. Plantear la huelga como un choque directo contra el poder burgués. Superar la insuficiencia de la lucha económica y tener muy claro en todo momento que el objetivo es la toma del poder político. Y decírselo así a la clase obrera. Porque cualquier otra cosa es engañarle.

Cada intento de elevar la lucha económica a lucha política impulsa a los obreros a un género de manifestaciones en las que el matiz económico pasa a ser secundario. Por medio de la propaganda y la agitación estas luchas se elevan trascendiendo de lo meramente sindical al terreno de lo político. Es decir, se producen manifestaciones políticas.

Como conclusión, mientras no superemos las luchas espontáneas y economicistas y las elevemos al plano de lo político, con un objetivo muy claro que es el socialismo y la dictadura del proletariado, los trabajadores seguirán cosechando derrota tras derrota. Por mucho que esas luchas espontáneas y economicistas parezcan a día de hoy la panacea a todos los males. No lo son, únicamente ayudan a que la enfermedad se mantenga. La única medicina se llama socialismo y su principio activo es la dictadura del proletariado.

COMITÉ PROVINCIAL DE SEVILLA DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL

http://pcoesevilla.blogspot.com.es/2012/12/sobre-el-economicismo.html




25N. Victoria electoral de la oligarquía y el nacionalismo burgués


“Cataluña es una nación. Pero Cataluña no puede aislarse. La tesis de que Cataluña puede resolver su problema nacional como un caso particular, desentendiéndose y hasta en oposición al problema general del imperialismo y de la lucha del proletariado, es reaccionaria. Por este camino se va a la exageración negativa de las peculiaridades nacionales, a un nacionalismo local obtuso. ¡Por este camino no se va hacia la liberación social y nacional, sino a una mayor opresión y vejación!”

Joan Comorera

Ante la cruda realidad por la que discurre un modo de producción agotado, que fabrica esclavos asalariados y desempleados en masa, regando de miseria y pobreza a las clases populares (paro, desahucios, suicidios), ante una oligarquía financiera que en plena agudización de la lucha de clases somete con descarnada brutalidad al conjunto de la clase trabajadora; ante la persistencia de un movimiento obrero debilitado y desorganizado, el PCOC no puede más que valorar el resultado de las elecciones catalanas del 25N como un nuevo triunfo de la oligarquía galvanizada entorno al Estado español, cosechado a base de un uso indiscriminado del siempre reaccionario nacionalismo burgués, eficaz narcótico para embrutecer y dividir al conjunto del proletariado del Estado. Ha triunfado, pues, la táctica burguesa para seguir manteniendo la opresión y la vejación sobre el pueblo trabajador catalán.

 

Tal y como anticipó el PCOC, los resultados electorales del 25N eran fácilmente predecibles, más allá de inesperados descalabros electorales de la burguesía nacionalista encuadrada en CiU, que a pesar de todo, sigue ostentando la hegemonía electoral en Catalunya. Así, esa institución preñada de charlatanes y parásitos al servicio del imperialismo europeo llamada Parlament, quedará integrado en base a una falsaria dicotomía nacional entre “separatistas”-50 (62) escaños CiU / 21 (10) ERC / 13 (10) ICV-EUiA/ 3 (0) CUP- y “unionistas”- 20 (28) escaños PSC /19 (18) PP/ 9 (3) C´s. Todas las formaciones, profundamente permeadas por la ideología dominante, centraron, centran y centrarán su discurso político entorno al omnipresente nacionalismo burgués. Estos resultados confirman una nueva victoria de la oligarquía en su terreno preferido; el electoral- conviene no olvidar que el capital financiero es propietario de buena parte de las fuerzas políticas que presentaron y obtuvieron representación a un Parlament que, tal y como ocurría hasta el 25N, seguirá funcionando al servicio fiel del IBEX-35,la UE, la CE, el BCE y el mismísimo FMI.

Precisamente en plena época del capitalismo monopolista de Estado, precisamente cuando la soberanía nacional catalana (y española) se halla sometida al eje Berlín-Bruselas, los lacayos políticos de la oligarquía (CiU-PSC-PP), así como la pléyade de oportunistas que presentaron listas al proceso electoral burgués (ERC-ICV-C´s-CUP), blanden sus lucidas banderas actuando a modo de peones políticos de la criminal oligarquía que nos desgobierna. Mientras unos izan enfervorecidos sus senyeres “federalistas”, otros hacen lo propio con sus estelades “independentistas” y el resto se envuelve tras las rojigualdas “unionistas” de negro cuño monárquico-franquista. Todos ellos inmersos en un penoso y alienante discurso adormecedor que halla su máxima expresión en la reclamación de simples formas de Estado (o Estados propios), olvidando conscientemente el fondo de la cuestión, a la que ninguno de los candidatos a President ha tenido a bien siquiera citar; la senilidad de un modo de producción putrefacto y la insaciable sed de sangre proletaria de una oligarquía que mantiene el control absoluto del Estado español ( y que se halla fuertemente integrada a la UE imperialista).

Son, casualmente, dos premisas esenciales en los que coinciden de pleno todos los “separatistas” y “unionistas” que han obtenido representación parlamentaria este 25N; mantener a Catalunya bajo el yugo de las estructuras económicas capitalistas e integrar sus diferentes versiones de Estado (ya sea éste catalán o español), en las superestructuras imperialistas de la UE. Se hace evidente, tras todo el ruido desatado y en virtud de los resultados electorales obtenidos este 25N, que la oligarquía lo tenía todo bien cocinado; los graves conflictos por los que discurren las masas laboriosas catalanas, o bien proceden “de Madrid”, o bien directamente de la “deriva independentista de Mas”. Ahí acaba todo el “debate político” de estos representantes de un régimen económico que ya nada puede ofrecer a los trabajadores catalanes. En momentos en que la oligarquía estrangula a millones de proletarios, jóvenes, pensionistas, autónomos, tanto en Catalunya con en el resto de nacionalidades del Estado, siempre es conveniente mantener al movimiento obrero embrutecido en el viscoso fango del nacionalismo burgués.

El PCOC, fiel a los principios emanados del socialismo científico, vuelve a hacer suyas las palabras del lúcido dirigente comunista catalán, camarada Joan Comorera;

“La soberanía nacional y el capitalismo monopolista son incompatibles y su consecuencia lógica, la recuperación de la soberanía por la nación, supone la liquidación previa del capitalismo monopolista, es decir, como primera medida, la nacionalización de los monopolios”. (…) La separación por la separación es una idea reaccionaria, ya que en nuestro caso concreto, Cataluña, constituyéndose en un Estado independiente, saldría de una órbita de explotación nacional para caer dentro de otra igual o peor. (…) La separación por la separación no resuelve el problema nacional, porqué la continuidad del imperialismo comporta la opresión nacional, progresiva, incluso de aquellas naciones que un día fueron independientes y soberanas”.

Es obvio que los poderosos altavoces mediáticos de la oligarquía, desplegaron una monstruosa campaña nacionalista que copó debates y “programas” electorales, confirmándose la eficacia de tal campaña propagandística en los resultados obtenidos por las formaciones burguesas y oportunistas. Es de esperar, que con la nueva conformación del Parlament, el reaccionario nacionalismo burgués vuelva a situarse en el centro del “debate”; casi 1 millón de parados, millones de sobreexplotados, cientos de miles de pobres y desahuciados, miles de exiliados o decenas de suicidios, representan sólidas razones como para que la oligarquía siga narcotizando a un todavía débil movimiento obrero a través del gran circo nacionalista desatado.

No es fruto de la casualidad, que en plena crisis estructural capitalista, semejante circo haya conseguido que la primera fuerza política en cada proceso electoral burgués -la abstención- haya incluso achicado sus elevados porcentajes habituales. Es tal la putrefacción del régimen, también en su superestructura política, que lo amos de Catalunya y sus lacayos políticos se vanagloriaban el mismo domingo 25N por una “gesta histórica”; y es que “sólo” el 30,5% de catalanes nos abstuvimos de participar en semejante farsa electoral (10 puntos por debajo de los índices de abstención normales, que suelen rondar el 40%, con puntas del 51%). En definitiva, nada más y nada menos que cerca de 2 millones de catalanes decidieron no votar ni a nacionalistas “separatistas y unionistas”, ni a extraños proyectos federalistas o falsas salidas “anticapitalistas” que basan su proceder en el municipalismo interclasista. La abstención, posicionamiento firme adoptado por nuestro Partido,a pesar de los fuegos de artificio, se consolidó nuevamente como la primera fuerza electoral en Catalunya (sin contar con el numeroso voto en blanco).

Ante la previsible campaña nacionalista que volverá a dominar la superestructura político-ideológica del régimen, el PCOC vuelve a reafirmar su fidelidad inquebrantable al internacionalismo proletario, reafirmando nuestra convicción en que no será posible la liberación social y nacional de Catalunya si, con anterioridad, el proletariado catalán no es capaz de derribar al capital monopolista, uniendo sus luchas a las del conjunto del proletariado del resto de las nacionalidades del Estado, si con anterioridad la clase obrera catalana no es capaz de combatir en solidaria unión frente a nuestro enemigo común; el Estado burgués, auténtica síntesis de la opresión y la represión obrera y popular. El PCOC reafirma su convicción en que, en la actual fase imperialista que vivimos, sólo el socialismo podrá garantizar, democráticamente y en pie de igualdad, el inalienable derecho a la autodeterminación de Catalunya;

“El nacionalismo militante de la burguesía, que embrutece, engaña y divide a los obreros para hacerles ir a remolque de los burgueses, es el hecho fundamental de nuestra época” Lenin

“En diferentes épocas salen a la palestra diferentes clases, y cada clase entiende a su manera la cuestión nacional. Por consiguiente, la cuestión nacional sirve en las distintas épocas a distintos intereses y adopta distintos matices según la clase que la promueve y la época en que se promueve”

Stalin

 

Los comunistas catalanes, férreamente armados a través de nuestra ideología proletaria, no caeremos ni en aventurismos independentistas ni en nefastas actualizaciones del nacional-catolicismo españolista, pues tenemos muy claro que la clase que dirige este reaccionario proceso nacionalista no es más que la oligarquía dominante, inserta en plena época imperialista. Sabemos bien que para la clase dominante, ya esté asentada en Madrid o Barcelona, una de las funcionesprioritarias en estos precisos momentos, no es otra que la de seguir “embruteciendo, engañando y dividiendo” a la clase trabajadora, instrumentalizándola en favor de sus espurios intereses.

 

El PCOC, haciendo de la unidad y la solidaridad de la clase obrera la mejor arma contra las maniobras y ofensivas clasistas de una oligarquía netamente antiobrera y antipopular, reafirma su llamamiento al conjunto de la clase trabajadora catalana para que se organice democráticamente a través de sus órganos representativos, caminando hacia la constitución de una Asamblea unitaria de Comités, Delegados y Trabajadores, encaminada a crear sólidas estructuras de poder popular al servicio de los intereses proletarios. Un llamamiento a las AAVV ya la juventud obrera para que se organicen en Asambleas Populares y de Estudiantes, confluyendo en un poderoso Frente Único del Pueblo que aglutine al conjunto de las masas laboriosas, dirigiéndolas hacia el fin a la barbarie capitalista y poniendo los cimientos de la construcción socialista. Esta es la única salida hacia la emancipación del conjunto de trabajadores y masas laboriosas, la única salida hacia la liberación social y nacional de Catalunya y el resto de nacionalidades del Estado, la única salida hacia el fin del nauseabundo nacionalismo burgués reinante.

 

¡BASTA YA DE FARSAS BURGUESAS!

¡POR LA CONSTRUCCIÓN DEL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO!

¡VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA!

¡VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO!

 

COMITÉ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA




Fuera Israel de los territorios ocupados. Por un Estado palestino independiente

Los planes expansionistas del imperialismo norteamericano y europeo continúan su camino por Oriente Medio a través del terror, sin que nada los frene. El PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL denuncia la criminal matanza de palestinos por parte de Israel, cuyo objeto es mantener los territorios ocupados e impedir la posibilidad de que el pueblo palestino construya un Estado independiente.

 

Las operaciones militares con asesinatos masivos de personas inocentes que lleva a cabo Israel en la franja de Gaza, contra los criterios formales de las instituciones internacionales, como lo evidencian las continuas resoluciones de la ONU, es señal inequívoca de que los imperios, por encima de todo, intentan provocar una situación de inestabilidad en la zona, pues el aplastamiento del pueblo palestino constituye un eslabón en la cadena de intervenciones que EEUU, la UE, Israel y La OTAN -contando con los auspicios de Turquia y Arabia Saudita- pretenden consumar en Irán y Siria. En este sentido, exigimos la retirada de los colonos judios que arbitrariamente transgredieron los límites de las fronteras de 1967. Exigimos tambien, la demolición del muro construido por Israel que expresa su carácter invasor, así como la liberación de los presos palestinos, la retirada del ejército isralí de los territorios ocupados y el cese inmediato del bloqueo de palestinos en Cisjordania y en la Franja de Gaza.

CONTRA EL IMPERIALISMO INVASOR

VIVA LA LUCHA DEL PUEBLO PALESTINO

Comisión de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español




No a la farsa electoral, contra el capitalismo y el nacionalismo burgués: abstención el 25N

Vuelve la farsa electoral burguesa el próximo 25 de Noviembre a tierras catalanas bajo el impacto brutal de la crisis capitalista que golpea al conjunto del proletariado y clases populares, con el añadido de un no menos proceso plebiscitario tramposo puesto en marcha por el representante de Caixabank y Fomento del Trabajo -el actual Presidente de la Generalitat- que, jugando con los sentimientos del pueblo trabajador catalán, pretende obtener mayores cuotas de poder de la oligarquía en Cataluña mediante el uso del reaccionario nacionalismo burgués.

 El conjunto de formaciones burguesas que presentan candidatura a las elecciones al Parlament dejan bien claro en sus propios programas que sólo los monopolios y la banca, es decir, el gran capital, estarán presentes en este nuevo engaño al pueblo trabajador. Desgraciadamente, la clase obrera continúa sin representación política, sin organización de clase y sometida a la putrefacta ideología dominante. Respecto a las organizaciones oportunistas, como no podía ser de otra forma, se limitan a presentar propuestas irreales con tal de gestionar un capitalismo caduco y criminal, cayendo en el juego nacionalista inoculado desde la Generalitat y la Moncloa, posicionándose como fieles servidores de la clase dominante que nos desgobierna.

 Es tal el grado de hipocresía y corrupción de la superestructura burguesa, reflejo de la profunda crisis que corroe la base económica capitalista, que ya en estos momentos podríamos anticipar sin mayores problemas los resultados que obtendrán todas las formaciones capitalistas y oportunistas el próximo 25N.

 

Frente a la realidad insoportable que vive el conjunto de las masas laboriosas catalanas, dónde la sobreexplotación y la miseria de los trabajadores se extienden por todo el territorio catalán, el PCOC reafirma hoy más que nunca su fidelidad indestructible a los principios emanados del socialismo científico, oponiéndose frontalmente al veneno nacionalista y haciendo del irrenunciable internacionalismo proletario el mejor antídoto contra los explotadores de Madrid y Barcelona.

 

Por todo ello, hacemos un firme llamamiento al pueblo trabajador y clases populares catalanes, brutalmente golpeadas por la oligarquía galvanizada en las estructuras imperialistas de la UE, a fin de que no participen en la legalización de nuevos ataques burgueses contra las condiciones laborales y vitales de los trabajadores, a fin de que no caigan en el cebo de una cínica guerra de banderas ajena a los principios de solidaridad y unidad que definen históricamente al movimiento obrero del Estado español. Es imprescindible romper la táctica, fríamente calculada por la oligarquía dominante, que sólo pretende desviarnos de nuestro objetivo emancipador; es imprescindible que los trabajadores, la juventud proletaria y las clases populares emprendan el camino hacia la organización del poder popular. No hay más salida para acabar con la barbarie capitalista desatada por la oligarquía financiera, grandes patrones, gobierno y cúpulas sindicales traidoras y oportunistas.

 

El PCOC, siguiendo su táctica de masas encaminada a destruir la actual maquinaria antiobrera y antipopular, insiste en que la única vía hacia la liberación social y nacional del pueblo trabajador catalán radica en la sólida organización de los trabajadores y sus órganos representativos, al objeto que estos se fundan en una gran estructura democrática que ponga los pilares del poder popular. El movimiento obrero ha de tomar con urgencia la iniciativa, organizándose de forma independiente en una Asamblea de Comités, Delegados y Trabajadores que hunda sus raíces en los centros de trabajo y se encamine hacia un movimiento sociopolítico unitario. Si los trabajadores no procedemos de esta forma sólo podemos esperar la extensión de la esclavitud asalariada, el paro y la miseria generalizada. Del mismo modo y en un proceso ininterrumpido, las clases populares deben caminar hacia la conformación de Asambleas Populares en nuestros barrios.

 

Trabajadores, juventud, pensionistas, autónomos, hemos de caminar juntos y en un solo puño hacia la construcción de nuestras estructuras de poder popular, confluyendo en un poderoso Frente Único del Pueblo que garantice el camino hacia el socialismo y, por tanto, que garantice el reconocimiento en pie de igualdad del inalienable derecho a la autodeterminación de Cataluña.

 

El PCOC, al tiempo que defiende sin embudos la abstención consciente y militante este próximo 25N, quiere dejar claro que en ningún caso está contra la participación de los comunistas en las elecciones burguesas. Participará en ellas en tanto las condiciones nos permitan utilizarlas como tribuna popular, denunciando el carácter reaccionario que en la etapa imperialista representa la institucionalidad burguesa.

 

Este nuevo circo electoral, ya lo definió con exactitud Lenin;

 

“La burguesía se ve obligada a recurrir a la hipocresía y a denominar “poder de todo el pueblo” o democracia general, o democracia pura (burguesa), o la república democrática, al régimen que en realidad impone a las masas trabajadoras la dictadura de los explotadores, la dictadura de la burguesía (…) Pero los marxistas, los comunistas, la desmienten y expresan a los obreros y masas trabajadoras, sin embudos, toda la verdad; en la práctica la república democrática, la Asamblea Constituyente, las elecciones populares etc., significan la dictadura de la burguesía, y para que el trabajo se libere del yugo del capital, de las mentiras, falsedades e hipocresías de la democracia burguesa que rige para los ricos y ofrecer democracia para los pobres, es decir, conseguir que los obreros y campesinos pobres tengan un acceso verdadero a los beneficios que otorga la democracia, mientras ahora (incluso en la república burguesa más democrática) la enorme mayoría de trabajadores no pueden en la práctica gozar de tales beneficios”

 

El PCOC no quiere el cambio de unos explotadores por otros ni gestionar un régimen caduco y criminal, sino lanzar este modo de producción senil, a su oligarquía dominante y a sus lacayos políticos al basurero de la historia. Los comunistas del siglo XXI, hoy como ayer, reiteramos que para nosotros no se trata de reformar la propiedad privada, sino de abolirla; no se trata de paliar los antagonismos de clase; sino de abolir las clases; no se trata de mejorar la sociedad existente, sino de establecer una nueva.

 

POR UNA ABSTENCIÓN ACTIVA EL 25N

CONSTRUYAMOS PODER POPULAR, CONSTRUYAMOS LA ACDT Y EL FUP

VIVA LA LUCHA DE LA CLASE OBRERA

VIVA EL INTERNACIONALISMO PROLETARIO

SOCIALISMO O BARBARIE


COMITÉ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTAOBRER DE CATALUNYA




Valoración del Comité Regional del PCOE en las Islas Baleares sobre la huelga general del 14N

El Partido Comunista Obrero Español de las Islas Baleares estuvo presente, durante la jornada de Huelga, en todos los piquetes, tanto nocturnos como diurnos, a pesar de las condiciones climáticas adversas y de las fuertes lluvias que sacudían al archipiélago, luchando codo con codo con los trabajadores. Aún siendo totalmente conscientes de que los sindicatos mayoritarios, convocantes de la Huelga, son organizaciones oportunistas al servicio del capital, se presenta la impetuosa necesidad de apoyar a los trabajadores y presentarse como un referente ideológico y organizativo allá donde estén las masas. La acción sindical permitió paralizar los transportes y otros amplios sectores, y tan solo los servicios mínimos lograron evitar los piquetes; teniendo que luchar también contra la labor de obstaculización que llevó a cabo la policía, evitando que los trabajadores pudieran acudir a determinadas zonas para ejercer su derecho al piquete informativo.

 

Aún así, el gran éxito del Partido tuvo lugar en la manifestación, donde contó con la colaboración de gran cantidad de simpatizantes comprometidos. Numerosos trabajadores presentes en la concentración acudieron a los militantes del Partido para expresar su inquietud por éste, así como para mostrar su total apoyo a la causa revolucionaria del proletariado que defiende nuestra organización.

Una de las claves del éxito, a parte del trabajo diario que nos ha permitido consolidar una fuerza considerable, fue la apuesta de los militantes baleares del Partido de elaborar una pancarta en la que tuvieran presencia los grandes referentes del marxismo-leninismo. Así, Marx, Engels, Lenin y Stalin fueron alzados con orgullo por nuestros militantes y colaboradores.

El éxito que labró nuestra pancarta sorprendió incluso a los propios camaradas. Varias personas se acercaron a felicitar al Partido por mostrar sin tapujos a los referentes internacionales del comunismo. Esto muestra, sin duda, la importancia de eliminar los complejos que a menudo surgen en el seno del Movimiento Comunista, y de mostrar públicamente a los hombres que tanto hicieron por nuestra causa, la causa de los trabajadores y las trabajadoras.

Pese a que la pancarta en cuestión fue fotografiada por numerosos periódicos y grabada en varias ocasiones por las cámaras de la televisión autonómica, no ha aparecido en ningún medio de comunicación; haciendo gala de un acto de censura obviamente intencionada por parte de los medios capitalistas. Esta actitud de los medios muestra, también, el peligro que nuestra causa y nuestro Partido suponen para la burguesía; así como el temor aún presente en la clase explotadora de mostrar a los referentes que aparecían en nuestra pancarta, que tanto hicieron temblar a los capitalistas con su acción revolucionaria.

En conclusión, el Comité Regional del PCOE de las Islas Baleares, en representación de toda la militancia, se solidariza con los detenidos y los heridos durante la jornada de ayer y valora muy positivamente la jornada de Huelga desde el punto de vista partidista.

¡Por la revolución y el socialismo!

¡Por la construcción del Frente Único del Pueblo!

¡Que viva la legítima lucha de la clase obrera!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español de las Islas Baleares




Organizar el poder popular; construir las bases del Socialismo

La realidad de la profunda crisis estructural capitalista, manifestada de forma sincronizada en las mismas metrópolis del capitalismo monopolista de Estado, pone al descubierto la verdadera esencia depredadora de un modo de producción caduco y criminal que, bajo los dictados de la oligarquía financiera, está provocando el sufrimiento de millones de trabajadores, generando cuotas monstruosas de pobreza, miseria, sobrexplotación y desempleo entre el proletariado y las clases populares subyugadas.

 

Bien sabemos que las crisis son intrínsecas al sistema capitalista, y que tales crisis no son más que la representación de las contradicciones incurables por las que discurre el capital en plena fase imperialista. A la brutal ofensiva clasista contra el conjunto del pueblo trabajador, empujada por las expectativas de obtener mayores tasas de extracción de plusvalía, la oligarquía complementa su maximización de beneficios intensificando los conflictos bélicos entre sus bloques dominantes, a fin de expandir sus monopolios, controlar mercados y copar las principales fuentes de materias primas. Las contradicciones tanto interimperialistas como intraimperialistas ponen de manifiesto, una vez más, no sólo que la lucha de clases es el motor de la historia sino que, como dijo Lenin, en la actualidad vivimos en la etapa superior del capitalismo, la etapa de la revolución social.

Los límites históricos de este modo de producción se nos muestran cada día más claros; estas relaciones de producción chocan frontalmente con el desarrollo de las fuerzas productivas, y en su desesperada carrera hacia la supervivencia no duda en mandar al proletariado hacia el siglo XIX, en franca alianza con el oportunismo mendaz que, todavía hoy, sigue narcotizando al movimiento obrero para desviarlo de sus objetivos emancipadores. A pesar de los esfuerzos por contener lo incontenible de esas cúpulas oportunistas (UGT-CCOO-USO), hoy comprobamos como millones de trabajadores son embrutecidos, degradados y lanzados al abismo del desempleo y la miseria en masa, mientras los derechos arrancados tras largas décadas de luchas obreras son aniquilados de forma fulminante.

La oligarquía decide, la patronal y su Gobierno ejecutan y las cúpulas sindicales aplauden y aceptan. Todos forman parte del mismo engranaje y todos sirven a los mismos intereses burgueses (Estado, UE, FMI, BM). Estos líderes sindicales al servicio del IBEX-35 fingen desacuerdo con sus amos capitalistas al tiempo que se afanan en firmar “Acuerdos para el Empleo” infames, mendigando pactos con esos mismos criminales, enemigos declarados del pueblo trabajador. Si oligarcas y burgueses conforman la clase dominante dispuesta a sacrificar en el altar del capital a millones de trabajadores, tales oportunistas se limitan a pedir que ese altar, por lo menos, esté acolchado antes de pasar a cuchillo a la víctima proletaria. A ese punto de estulticia y degeneración han llegado las traidoras cúpulas sindicales adscritas a la organización imperialista CSI.

La situación de los trabajadores en cualquier centro de trabajo del Reino de España atestigua la aplastante victoria (temporal siempre) de la burguesía, precisamente en momentos en que esta crisis estructural capitalista devora al pueblo trabajador. La lucha de clases se agudiza, pero un movimiento obrero huérfano de unidad y solidaridad de clase no logra más que explosiones de ira puntuales para poco después languidecer derrotado, desorganizado y despolitizado. A la oligarquía le basta de momento con un movimiento obrero dividido, descabezado y a la deriva, tarea que delega en sus lacayos sindicales encaramados en las direcciones de las centrales amarillas. Esclavizados en lo económico, inmovilizados en lo político y sometidos en lo ideológico. Nos están ganando la lucha de clases en todos los frentes y estamos sufriendo las brutales consecuencias.

Algunos datos ponen de manifiesto el cenagal en el que nos ha metido la oligarquía dominante, firmemente engarzada a las estructuras imperiales de la UE; casi el 30% de la población bajo el umbral de la pobreza, más del 65% de asalariados por debajo del “mileurismo”, un tercio de ellos sin siquiera llegar al miserable SMI de 641,40€ (Fundación 1º de Mayo, CCOO), un 40% de autónomos y más de un 25% de pensionistas en riesgo de pobreza, 1 de cada 2 jóvenes parado y cerca de 6 millones de desempleados, casi 400.000 trabajadores saliendo al extranjero para sobrevivir (CERA- Censo Electoral de Españoles Residentes en el Extranjero ), o la criminal cifra de más de 9 suicidios diarios en el régimen español (INE año 2010), atestiguan la bancarrota social y económica de la producción capitalista. Los 500 desahucios diarios en el Estado español o la destrucción de las redes públicas sanitarias o educativas coronan la putrefacción del régimen capitalista español.

Pero la democracia burguesa también muestra todo su esplendor en nuestros puestos de trabajo. Si en la esfera política nos dejan elegir entre pegarnos un tiro en el pie o en la cabeza, en el ámbito laboral la disyuntiva no es diferente; reducciones salariales y destrucción de condiciones laborales o despidos colectivos. Los casos de Iberia, Telefónica o T-Systems a través de ERE mastodónticos (con la consiguiente precarización de los que quedan activos), así como decenas de miles de despidos tanto en la empresa privada como en la función pública confirman, no sólo la conformación de un aberrante Ejército proletario de reserva, sino también la legalización de la esclavitud asalariada, coronada por la legalidad burguesa a través de reformas antiobreras. Nos colocan a las puertas del siglo XIX y todavía algunos líderes oportunistas de CCOO y UGT pretenden “negociar” instrumentalizando justas Huelgas Generales a fin de seguir babeando por un “pacto social”. Su tiempo se agota.

Quien no quiera ver en este panorama antiobrero y antipopular la caducidad de un régimen agotado que camina hacia el abismo sobre ríos de sangre proletaria; quién no quiera ver que cualquier vía intermedia sólo alargará la agonía de millones de productores; quién no quiera ver en el oportunismo las manos de los oligarcas en el movimiento obrero; quien no quiera ver que la única salida a este proceso criminal diario pasa por la organización del poder popular, por la construcción de la Asamblea de Comités, Delegados y Trabajadores y por la conformación de un poderoso Frente Único del Pueblo para enfrentarse a este atroz estado de cosas, simplemente o es ciego o un ignorante. Quién no quiera ver en el socialismo y la dictadura del proletariado el único camino hacia el fin de la explotación, la opresión y el terror contra el conjunto del pueblo trabajador simplemente es un traidor que no merece más que nuestra denuncia y condena.

A la división, desorganización e individualismo nihilista esparcidas entre el proletariado por la clase dominante, el PCOE responde con un firme llamamiento a la unidad y la solidaridad de la clase obrera, pilares básicos hacia la edificación de un combativo movimiento obrero que se sepa dueño de su destino como sujeto histórico revolucionario, capaz de construir sus propias instituciones democráticas proletarias, galvanizado entorno a su vanguardia proletaria y firmemente decidido a mandar al basurero de la historia a este modo de producción senil y su parasitaria y criminal oligarquía dominante.

Unir, organizar y dirigir al proletariado hacia la victoria; esa es la tarea inaplazable de los comunistas, única vía posible y real para derrocar a la barbarie a la que nos someten diariamente.

El conjunto del proletariado debe saber con certeza que ellos mismos y sus hijos no son ni serán más que esclavos desechables si continúan agachando la cabeza, si continúan atemorizados y desorganizados, si continúan perdiéndose en aventuras oportunistas, si continúan asimilando el veneno lanzado por la ideología dominante.

¡Por las Asambleas de Comités, Delegados y Trabajadores y el Frente Único del Pueblo, construyamos poder popular!

¡Construyamos socialismo!

¡Viva la lucha de la clase obrera!

 

Comisión de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Solidaridad con la juventud del IES Antonio Machado de Alcalá de Henares

El Partido Comunista Obrero Español condena y repudia la represión sufrida por los estudiantes del instituto de la localidad madrileña de Alcalá de Henares, IES Antonio Machado, entre los que se encuentran militantes de nuestra FJCE.

 

Ante la crisis estructural del capitalismo monopolista de Estado y la brutal ofensiva desencadenada por la oligarquía financiera contra el conjunto del proletariado y clases populares, a los que pretende colocar en pleno siglo XIX en todos los frentes (también el educativo), el pasado 17 de Octubre el aparato represivo del Estado español, con sus policías y sistema judicial, intentó burdamente atemorizar a jóvenes estudiantes que ejercían su derecho a la simple protesta pacífica.

El plante de los estudiantes del mayor centro público educativo de la Comunidad de Madrid, boicoteando un acto en el que intervendrían inspectores bajo la presencia del ministro nacional-católico Wert (que finalmente no asistió), siguió con la decisión democrática de la Asamblea de Estudiantes de realizar un encierro pacífico de tres días a modo de protesta simbólica frente al ataque contra los rescoldos de cualquier atisbo de educación pública en este régimen capitalista inhumano llamado Reino de España.

Tras estas exitosas protestas unitarias, agentes de las fuerzas represivas del estado exigieron la identificación a siete de los estudiantes encerrados, con la clara intención de intimidarlos. Poco después,  agentes policiales se presentaban en los domicilios de tres de estos estudiantes, algunos de tan solo 16 años de edad, citándolos en el cuartel de la guardia civil para declarar (cosa a la que se negaron todos los jóvenes) en lo que constituyó una farsa que sólo este podrido Estado burgués es capaz de realizar sin sentir el más mínimo pudor. Hoy mismo hemos sabido que a  uno de ellos ya le ha llegado la citación judicial por la que ha de presentarse ante los juzgados de Madrid el día 28 de este mes, demostrándose que el sistema judicial burgués actúa con celeridad inusitada cuando se trata de aplicar el peso de la ley sobre jóvenes del pueblo trabajador.

El PCOE muestra su apoyo incondicional a estudiantes, profesores y padres de alumnos que marchan en vanguardia de la lucha por una educación decorosa y digna para la clase obrera; especialmente a los jóvenes citados e intimidados por un régimen capitalista que, en su decrepitud, no duda en acorralar policial y jurídicamente a jóvenes proletarios; a los que cita judicialmente, como en los sangrientos años de fascismo franquista, por los graves delitos de convocar Asambleas y ejercer su derecho a manifestarse pacíficamente en su centro educativo, duramente castigado por la oligarquía dominante a través de sus lacayos políticos.

Hoy más que nunca el profesorado, como parte integrante del proletariado, debe ser consciente de que bajo este régimen al servicio del gran capital financiero, a los hijos de la clase trabajadora no les espera más que el desempleo o, en el mejor de los casos, la esclavitud asalariada, sometidos a una educación pública degradada y en vías de desaparición, mientras una minoría explotadora educa a sus hijos en los exclusivos liceos privados. No hay más salida: socialismo o barbarie.

Deben saber estos señores capitalistas que utilizan a sus Fuerzas represivas a modo de hampones uniformados, que la juventud proletaria  se crece ante la injusticia. Esta ola de movilizaciones y huelgas en el sector educativo, pueden y deben caminar con firmeza y determinación hacia una Asamblea de Profesores que se integre como parte integrante de la clase trabajadora; hacia un frente estudiantil que hunda sus raíces en institutos y universidades, fundiéndose en un solo puño con el movimiento obrero en el ya imprescindible Frente Único del Pueblo. He ahí  las nuevas bases del poder popular que enviarán a los Wert y sus amos oligarcas al basurero de la historia.

Los jóvenes estudiantes alcalainos nos han dado un ejemplo de unidad y firmeza.

 

¡Solidaridad con la Asamblea de Estudiantes del IES Antonio Machado!

¡Basta de intimidaciones y represión contra la juventud proletaria!

¡Por la construcción del  Frente Único del Pueblo!

¡Viva la lucha de la clase obrera!

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

 




95 aniversario de la gloriosa revolución bolchevique de octubre

La revolución bolchevique y la construcción del socialismo en la Unión Soviética constituyen ambos el hecho más relevante de la humanidad en el siglo XX. De tal magnitud es su importancia e incidencia en el mundo de nuestros días que, después de 21 años de su desaparición, continúa siendo objeto de inspiración y a la vez fuente de investigación, no sólo para los marxistas honestos que buscan razones para superar cuanto tuvieron de negativo; también para sus enemigos de clase, que en vano pretenden hurgar en las heridas con la intención de sofocar el fervor revolucionario que infieren sus enseñanzas.

La experiencia soviética proporciona suficientes argumentos que nos llevan a afirmar, en honor a la verdad, que la conquista del poder político por parte de la clase obrera no es ninguna utopía y que el capitalismo es del todo vencible cuando se emplea la ciencia marxista-leninista.

 

El oportunismo, concretando una interpretación tendenciosa del derrumbe de la sociedad soviética, se afana en demostrar que no existen leyes generales en la revolución socialista, para concluir que el “fenómeno” soviético estuvo condicionado por su época y por las circunstancias que rodearon a la Rusia de 1917, negando desde esta tesis que la Dictadura del proletariado, la existencia del Partido de nuevo tipo, el Internacionalismo Proletario y la Revolución violenta son necesarias para acceder al socialismo.

A nosotros no nos cabe la menor duda -y por eso afirmamos- que si hoy existiese un Movimiento Comunista Internacional fuerte en volumen, en ideología y aguerrido, Europa se habría convertido en el escenario de presentes revoluciones socialistas. Sin embargo, los efectos de la crisis de dicho movimiento anula por ahora casi todas las posibilidades de que ello ocurra. Pero este hecho de capital importancia viene a corroborar, y no a negar, que serán los marxistas-leninistas los que guíen a los pueblos hacia el socialismo o éste no devendrá por los caminos retorcidos y falsos, de los que al calor de la propaganda imperialista han creado sobre el papel proyectos acientíficos, que únicamente persiguen desviar a los trabajadores del camino revolucionario.

El PCOE celebra el 95 Aniversario de la Revolución Soviética -inmerso en la reflexión sobre los pros y los contras de tan magno acontecimiento- cuyas experiencias nos aportan datos y argumentos irrefutables que nos permiten alzar la frente y fijar todos nuestros sentidos en la esperanza de alcanzar los anhelos de los trabajadores y de todos los anticapitalistas, de desbrozar el camino que nos guie hasta un mundo en el que la explotación del hombre por el hombre no tenga nunca más cabida.

Sin la existencia de la URSS y demás países del campo del socialismo no tendríamos actualmente la certeza de que el nuevo mundo es posible. La existencia del marxismo-leninismo y su práctica revolucionaria -única en el mundo-, es lo que precisamente nos ha dado fuerzas para vencer todos los obstáculos puestos por los burgueses y los traidores durante estas dos décadas de barbarie imperialista.

¡GLORIA ETERNA AL PUEBLO SOVIÉTICO!

¡VIVA EL MARXISMO-LENINISMO!

¡VIVA LA UNIÓN SOVIÉTICA!

 

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Elecciones en el País Vasco y Galicia. Todo bajo control de la burguesía.

La burguesía, a través de sus medios de comunicación y sus partidos políticos, ha hecho una lectura optimista del resultado de los comicios vascuences y gallegos. Se afana en mostrar y afirmar que el Pueblo comprende la política realizada por el Gobierno del Estado, consistente en robarle a la clase trabajadora y demás clases populares para entregárselo a la oligarquía financiera, sirviéndoles de justificación el resultado de estos procesos electorales para seguir arremetiendo contra los trabajadores y profundizando en las políticas dictadas por los monopolios.

 

No obstante, estas elecciones, tanto vascas como gallegas, dejan unos datos objetivos que la burguesía y sus voceros omiten, como son:

  • La opción mayoritaria elegida por gallegos y vascos ha sido la abstención, en torno al 35%.

 

 

  • El censo ha disminuido, desde 2009, en 57.363 personas en el País Vasco y en 347.941 personas en Galicia, prueba inequívoca de los efectos de la crisis – precarización de las condiciones de vida, envejecimiento y los flujos migratorios que ésta ha provocado-. Reseñable es que el censo gallego se ha contraído desde 2009 en torno al 14%.
  • El voto a candidatura en Galicia ha retrocedido de 1.662.904 votos en 2009 a 1.391.775 votos en 2012, o lo que es lo mismo, ha descendido un 16,3%. Ello acontece porque el sumatorio del voto nulo y el voto en blanco ha pasado de 43.294 en 2009 a 75.882 en 2012, lo que implica que se ha incrementado en un 75,27%. Todo ello a pesar de haber disminuido el censo. Por el contrario, en el País Vasco se ha reducido notablemente el voto nulo debido a que en 2012 la izquierda abertzale no estaba ilegalizada, es decir, el 25% de dicha nación, siendo absorbido ese voto nulo por la candidatura de EH-BILDU. Así, tenemos que el voto a candidatura en el País Vasco ha pasado de 1.036.196 votos en 2009 a 1.107.764 en 2012, es decir, se ha incrementado un 6,91%.

 

Ø Los dos partidos vencedores en las elecciones han bajado tanto en porcentaje como en número de votos. Así, en porcentaje, el PP en Galicia ha pasado del 46,68% del voto emitido a candidatura en 2009 al 45,72% de 2012, perdiendo en términos absolutos 135.493 votos, o lo que es lo mismo, perdiendo un 17,16% de votos con referencia a 2009. Por su parte, en el País Vasco el PNV ha pasado del 38,57% del voto emitido a candidatura en 2009 al 34,64% de 2012, perdiendo en términos absolutos 16.035 votos.

Estos cuatro puntos, ignorados por los voceros capitalistas, demuestran que una parte cada vez más creciente del Pueblo es consciente de lo que no quiere, rechazando al conjunto de partidos mediante la abstención, el voto en blanco o el voto nulo o redistribuyendo el sentido de su voto en otras fuerzas políticas – igual de imperialistas – distintas al binomio PP-PSOE que ha retrocedido 4 escaños en Galicia y 12 en el País Vasco dejando bien patente que van adquiriendo consciencia de lo que no quieren, dejando patente cierto alejamiento para con el sistema pero desconociendo lo que necesitan, el sistema que les corresponde.

A las altas tasas de abstención y al progresivo deslizamiento de voto del PP-PSOE hacia otras formaciones políticas, debemos sumar que estos resultados nos arrojan que la socialdemocracia española, al igual que sus homónimas de otros países europeos como Grecia o Italia, se halla en un proceso de descrédito y declive que se evidencia al perder 230.817 votos en Galicia y 106.173 votos en el País Vasco – lo que significa una contracción de su electorado del 44,01% en Galicia y del 33,37% en el País Vasco. De hecho, la mayoría del pueblo vasco no sólo ha rechazado abiertamente a las dos fuerzas más significativas de la oligarquía financiera, votando en clave nacional a fuerzas nacionalistas e independentistas que pretenden dar una salida a la cuestión nacional vasca dentro de un marco capitalista, el del bloque imperialista europeo, cuando es el propio capitalismo en su fase putrefacta, imperialista, la que le niega a la nación vasca, al igual que a la catalana, la resolución de la cuestión nacional. Sólo el socialismo, la toma del Poder por parte del proletariado, podrá dar solución a los Pueblos sobre aquéllos problemas que el capitalismo ha generado y que se ha manifestado incapaz de resolver: La cuestión nacional, la socialización de los medios de producción, la reforma agraria y la socialización de la tierra, etcétera.

Los partidos que han concurrido a las elecciones no tienen diferencias sustanciales, ya que asumen el orden imperialista y los dictados de la oligarquía. Todos ellos buscan una salida dentro del capitalismo, el cual no cuestionan sino que asumen y aceptan, ocultándole al Pueblo las causas de los males que padecen, que no es otra que el sistema capitalista que todos ellos defienden. Ante esta situación, el Pueblo responde con una creciente abstención y con el reciente rechazo a los partidos más representativos del sistema, PP-PSOE, pero poniéndose a los pies de los caballos entregando su apoyo al oportunismo en lugar de avanzar en el sentido contrario al sistema capitalista, causante de todos sus males, siendo este denortamiento fruto de la ausencia de un Partido revolucionario, firme en los principios, fuerte en militancia y con gran influencia entre los trabajadores, capaz de neutralizar las patrañas de la derecha, de descubrir a los oportunistas traidores de la falsa izquierda y de conducir a las clases populares hacia la transformación social, única vía que posibilita la superación de la crisis a favor de los trabajadores.

Por tales razones, estas elecciones nos suministran datos que confirman nuestra posición circunstancial ante ellas. El PCOE ha repetido en abundantes ocasiones que en modo alguno está en contra de la participación de los comunistas en unas elecciones al parlamento burgués y lo hará cuando considere que está en condiciones de llevar a cabo lo que Lenin propugnaba, utilizarlas junto con el parlamento como tribuna del pueblo. Sin embargo, observamos sobre la base de los argumentos que proporcionan los resultados obtenidos por fuerzas comunistas extraparlamentarias, que se exagera y vulgariza el sentido leninista de la utilización de las instituciones burguesas.

Dudamos mucho que las enseñanzas de Lenin sean absolutas y se interprete que los comunistas hayan de presentarse a las elecciones bajo cualquier condición. En cambio, los hay que así lo entienden y realizan juegos malabares..

El PCOE ratifica su opinión de que en estos momentos nuestras fuerzas, aún pequeñas, deben centrar su atención en consolidar nuestra política de masas, en desarrollarnos numéricamente, extendernos por más lugares y continuar con el proceso de acumulación de fuerzas. Luego estaremos en mejores condiciones de presentarnos allá donde tengamos militancia y un trabajo realizado para hacer de las elecciones el fruto del trabajo realizado cotidianamente, y no lo contrario.

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Los sindicatos y la izquierda del sistema son el vehículo del capital para perpetuar la explotación del pueblo trabajador

A lo largo y ancho de la geografía del Estado español se suceden un gran número de manifestaciones y huelgas, multitud de luchas y expresiones de no aceptación de las medidas capitalistas, las cuales están desligadas las unas de las otras y que, en la mayoría de los casos, son realizadas a la defensiva,una vez producida ya la agresión de la Patronal o del Estado.

 

A estas manifestaciones, el pueblo trabajador acude para expresar dicha disconformidad, su hartazgo e indignación al sentir en sus carnes los efectos de las medidas del Estado Capitalista y los desmanes de los empresarios, al comprobar que tiene negado el presente y el futuro y está sentenciado a la miseria, al paro forzoso y a la explotación. Acuden desde la individualidad, no como clase, dirigidos por el oportunismo, que busca la perpetuación del sistema capitalista, cuyo estado le otorga prebendas. Quienes hoy están dirigiendo el descontento popular son aquéllos que no sólo han sido coparticipes del desarrollo del sistema y, consecuentemente, responsables de sus efectos y realidad actual, sino que a día de hoy a la par que hacen llamados a los trabajadores para salir a protestar a las calles son los vehículos más firmes que tiene la burguesía para arrebatarle todo a la clase trabajadora, no dudando en firmar en las mesas de negociación auténticas sentencias de muerte, como se puede comprobar al hacer lectura serena de los convenios colectivos signados por los traidores dirigentes de CCOO y UGT. Es por ello que la burguesía se siente fuerte y segura para arrasar con todo, pues sabe que la garantía que tiene del éxito del camino emprendido es que la clase trabajadora no actúa como clase, pues todavía sigue por la senda marcada por las fuerzas oportunistas -ya sean las corrompidas cúpulas sindicales (CCOO y UGT), como por las organizaciones políticas (PSOE, IU-PCE…)- todos ellos sobornados por el estado capitalista con liberaciones, minutas por ERE y convenios firmados, cursos,etcétera, cuando no sigue directamente la senda de la burguesía.

Prueba de lo que decimos es el papel jugado por CCOO y UGT. Condenan al neoliberalismo como fuente de todos los problemas, de tal manera que indultan al capitalismo monopolista. Según estas corruptas cúpulas sindicales, la democracia está secuestrada por el Partido Popular debiéndose liberar, ya sea mediante un referéndum sobre las medidas adoptadas por el reaccionario gobierno de Rajoy, ya sea mediante un cambio de gobierno del agrado de ellos, mediante la fórmula PSOE-IU, al estilo de la Junta de Andalucía. No obstante, todos ellos, cúpulas de CCOO y UGT y partidos políticos del capital  – PP, PSOE, IU-PCE, CiU, PNV, etc. –  coinciden en su anticomunismo y en su odio de clase contra el proletariado.

Sorprende escuchar a dirigentes sindicales como el máximo responsable de UGT en Andalucía, Manuel Pastrana, expresar que “sin empleo no hay vida plena” cuando en la práctica UGT, junto con CCOO, negocian y perciben ingresos económicos firmando ERE tras ERE. Expedientes de Regulación de Empleo que realizan, incluso, entre los propios trabajadores de sus sindicatos –que en la práctica son y se comportan como cualquier otra empresa– siendo defendidos como, por el ejemploel realizado en CCOO en Galicia, por Toxo. UGT-Andalucía planteó el pasado 26 de julio a los mismos trabajadores asalariados de ese sindicato el descuelgue del convenio en materia de salarios (eliminando complementos salariales y bajando los salarios por tramos entre el 5% y el 35%), promover un ERE, bajas incentivadas y prejubilar a los 64 años. Y es que es cierto cuando Cándido Méndez afirma que “hay bastante proximidad entre lo que decimos y pensamos los sindicatos con lo que dicen y piensan estos empresarios de la economía productiva”; ello se ve en cómo negocian con sus empleados, donde los trabajadores de UGT-A denuncian al sindicato UGT, mediante comunicado fechado el pasado 28 de septiembre, expresando “no podemos creer que en UGT se usen artimañas tan rastreras(…) presionando en momentos tan delicados a los compañeros y compañeras (…) para que firmen modificaciones individuales con promesas de continuidad, estabilidad, o lo que sea, sin buscar soluciones de conjunto” ó “ya han demostrado su buena voluntad cuando se saltaron a la torera el acuerdo verbal realizado en una mesa de negociación con al menos 14 personas presentes(…)”. A lo que se le pueden añadir los ERE que signan las direcciones de CCOO y UGTcuyo único objetivo tiene destruir empleo, como por ejemplo los 6.500 en Telefónica (años 2011-2013), los 700 en T-Systems (4 ERE realizados entre 2008 y 2012), Citroën, PRISA, SEAT, AENA, Acciona, Spanair, Mercedes-Benz,Banc de Sabadell, Banca Cívica y un largo etcétera en las que se deben incluir las mismísimas CCOO y UGT.

Lo anteriormente citado no es más que la demostración de que las dirigencias sindicales comparten de hecho el ideario capitalista y no dudan en aplicar todos aquéllos instrumentos que les permiten despedir y depauperar las condiciones de la clase trabajadora y, también, dejan patente su filisteísmo.

El papel de las direcciones sindicales de CCOO y UGT es básico para la pervivencia del capitalismo monopolista de estado: fraccionan y dispersan a la clase obrera y a sus luchas, malforman el pensamiento e inoculan el ideario capitalista y el reformismo en las filas del proletariado. La burguesía es plenamente conocedora de lo que les reporta el oportunismo sindical. Por ello, no dudan en sobornarles en base a subvenciones, puestos y liberaciones en instrumentos de “conciliación”-por ejemplo el SIMA y demás mecanismos de Mediación y Arbitraje-, y otras formas de financiación (Cursos de formación, ERE, etcétera). Además, el estado no duda en otorgarle en sus leyes la capacidad para que las dos centrales sindicales mayoritarias negocien en nombre de los trabajadores y así establecer marcos jurídicos que favorecen el enriquecimiento de la burguesía y la explotación y depauperación de las condiciones de vida de los trabajadores; todo ello a pesar que, a duras penas, alcanzan el 10% de afiliación de los trabajadores, estando en torno al 90% fuera de ellos. Consecuentemente, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que las direcciones sindicales de CCOO y UGT son instrumentosmanejados por la burguesía y que sirve a sus intereses económicos, todo ello bajo una falsa máscara democrática, de colaboración.

Esta es la razón de la firma de auténticas traiciones al proletariado por parte de las cúpulas de CCOO y UGT -así se ganan los suculentos sueldos y liberaciones-como la jubilación a los 67 años y el establecimiento de normas que persiguen que los trabajadores perciban la mínima pensión posible. Por no hablar las soluciones son las del II Acuerdo por el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC) por el que estas cúpulas sindicales santifican los anhelos de la patronal, como son: la jornada anual y la distribución irregular del 10% de lamisma pudiendo afectar a la jornada máxima diaria o semanal; establecimiento de un sistema de grupos profesionales en lugar de categorías profesionales que permitirá reducir salarios y acrecentar la desigualdad;se vinculan las subidas salariales a criterios empresariales y no a la carestía de vida; eliminar complementos objetivoscomo la antigüedad fijando otros variables que queden a merced de las cuentas de las empresas o lo que es lo mismo rebaja salarial; aceptación de la temporalidad, contratos basura y de la subcontratación todo ello bajo el paraguas del incentivo y la bonificación para el empresario; aceptación de los ERE y otorgar al empresario la prerrogativa de que le reduzca la jornada al trabajador; cláusulas de revisión salarial al margen de la carestía de vida y el descuelgue de los convenios por parte de los empresarios. Un ejemplo de esta traición la tenemos, por ejemplo, en la última firma del convenio del comercio-metal sevillano, por el que empobrecen a unos 7.500 trabajadores sevillanos, negociando el descuelgue salarial de tal manera que se renegocian a la baja del 2,9% de los salarios ya pactados para 2010 y 2011, y se aplica para 2012 y 2013 las subidas salariales establecidas en el II AENC (0,5% para 2012 y 0,6% para 2013) que están muy por debajo del incremento de la carestía de vida.

Pero el oportunismo traidor no se halla únicamente en las dirigencias sindicales sino también en el seno de los partidos políticos que se autodenominan de izquierda, pero que no dudan en acatar al sistema y seguir disciplinadamente las directrices que los monopolios dictan, al igual que sus métodos. El caso más significativo es el gobierno autonómico andaluz conformado por el PSOE e IU-PCE, organizaciones ambas que se presentaban ante el pueblo para “frenar a la derecha”, que no ha dudado en realizar una política de derechas sirviendo a los intereses del Capital rebajando los salarios a los funcionarios,estableciendo recortes en Sanidad, educación (prescindiendo por ejemplo de 4.502 profesores interinos),congelando oposiciones, etcétera. La disciplina pétrea, en la aceptación del imperialismo y de sus directrices, se escenificó en la última cumbre de presidentes autonómicos, a primeros de octubre,donde todos los gobiernos autonómicos – de todos los colores – tragaron con los dictados provenientes de la UE en materia de reducción del déficit, o lo que es lo mismo, de avanzar en la senda de la redistribución de la riqueza a favor de los monopolios como consecuencia de robarle a los trabajadores.

El municipalismo es un buen caldo de cultivo por donde el oportunismo obtiene prebendas y carguitos para desviar a la clase obrera de la senda del socialismo. Señalaba Lenin respecto al municipalismo que “no amplía ni agudiza la lucha de clases, sino que, por el contrario, la amortigua. La amortigua porque admite el democratismo local paralelamente a un democratismo incompleto del centro. La amortigua también con la idea del “socialismo municipal”, pues éste sólo es concebible en la sociedad burguesa al margen del camino real de la lucha, sólo en los asuntos menudos, locales, sin importancia, en los que hasta la burguesía puede ceder, puede transigir, sin perder la posibilidad de conservar su dominación de clase.”. El interclasismo y el colaboracionismo,el alejamiento del centralismo y el engaño es lo que inocula el oportunismo a la clase trabajadora a través del municipalismo. Los oportunistas no vacilan en pactar con lo más reaccionario ni en “gestionar” los ayuntamientos burgueses en base a los principios capitalistas, ejemplo de ello escomprobar cómo el oportunismo más acabado, IU-PCE, actúa no dudando en pactar con PP, PSOE así como con partidos políticos nacionalistas para tamaña traición. La labor realizada por el oportunismo enlos ayuntamientos del estado capitalista consiste en aprobar presupuestos –donde a lo máximo que aspiran es a gestionar y repartir la miseria y la precariedad (bolsas de trabajo) sin incomodar las bases del sistema ni, tampoco, cuestionarloal igual que tampoco se incomoda a la hegemonía de la burguesía– y en ajustar y dirigir dicha institución en sintonía con la política general impuesta por los monopolios, no dudando en destruir empleo como, por ejemplo, ha realizado IU-PCE en municipios como Trebujena, desarrollando un Expediente de Regulación de Empleo.

Estas organizacionesy otras muchas que conforman la llamada Cumbre Social, que niegan la lucha de clases, son las que llaman a los trabajadores a combatir al gobierno, cuando llevan décadas remando en la dirección impuesta por los monopolios y atentando contra la clase trabajadora y sus intereses.

Estas organizaciones han demostrado su bagaje antiobrero y anticomunista. Sus alineamientos a nivel internacional demuestran que son instrumentos de y al servicio de los monopolios: IU-PCE en el Partido de la Izquierda Europea, las centrales sindicales CCOO y UGT en la Confederación Sindical Internacional que asume el orden imperialista y que forman parte de las instituciones que machacan a los pueblos (OCDE, UE, etcétera). Los enemigos del proletariado son los que insisten en engañar a los trabajadores para perpetuar el sistema capitalista de explotación y, con él, sus privilegios.

IU-PCE, PSOE, CCOO o UGT son tan responsables de la situación del pueblo trabajador en este país como sus socios, los herederos de Franco. No olvidemos que todos ellos defienden a capa y espada este sistema y su constitución, que consagra al capitalismo como sistema económico del estado en su artículo 38. Es momento de recordar el posicionamiento de las centrales sindicales mayoritarias pidiendo el Sí a favor de la Constitución Europea en el referéndum donde se santificaba al imperialismo europeo, Constitución tumbada por otros pueblos que es la esencia del Tratado de Lisboa. Las centrales sindicales (CCOO y UGT) así como el oportunismo siervo (IU-PCE) son vehículos esenciales del capital para perpetuar la explotación del Pueblo Trabajador; los monopolios no podrían mantener su hegemonía sin su existencia.

La solución a los problemas de la mayoría trabajadora no va a venir de la mano de los responsables, la burguesía y su sistema, como tampoco puede venir de la creación de éstos, y esbirros, los oportunistas. De ellos sólo pueden venir más agresiones para la clase trabajadora y más miseria. La solución a nuestros problemas como trabajadores sólo puede venir de la mano de la unión y organización de la clase trabajadora como condición necesaria para la consecución del Socialismo. Por ello, hacemos un llamamiento a los Comités de Empresa, Delegados de Personal y trabajadores a unirse y organizarse constituyendo Asambleas de Comités, Delegadosy Trabajadores y, a éstos, a unirse con todos los sectores obreros y populares maltratados y machacados por el imperialismo, como son los estudiantes, la mujer trabajadora, los jubilados, los desempleados conformando el Frente Único del Pueblo.

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)