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Nace el colectivo de A Coruña de la FMC

Hoy, 5 de Febrero de 2012, decidimos reunirnos para constituir el primer colectivo de la FMC en A Coruña.

Conscientes del importante papel revolucionario que le corresponde a la juventud, estudiante o trabajadora, que sufre en sus propias carnes todo el peso del Capital, nos proponemos la vital tarea de despertar la conciencia de clase, de transformar el espontaneísmo que caracteriza al movimiento estudiantil y a grandes sectores de toda la clase obrera. Para esto, es fundamental el estudio y puesta en práctica consecuentemente de los principios ideológicos del marxismo-leninismo, guiando nuestra acción en base al materialismo dialéctico.

 

Sólo así, y mediante el sano ejercicio de la autocrítica en el seno del MCE, será posible la construcción del Partido Comunista que dirija a la clase obrera hacia el derrocamiento del sistema capitalista y emprender la construcción del socialismo.

Somos conscientes de la opresión nacional de Galicia por su indiscutible naturaleza de nación, pero también somos conscientes de que un obrero gallego es explotado de la misma forma que un obrero andaluz o madrileño, y todos por una misma oligarquía financiera, un mismo régimen capitalista y un mismo Estado monopolista integrado en las superestructuras imperialistas de la UE. Ésta es, pues, una lucha del proletariado de las diferentes nacionalidades del Estado por el socialismo, tras la cual será posible la ejecución del legítimo derecho a la autodeterminación.

Pondremos en ello todas nuestras fuerzas y medios posibles, mano a mano con nuestros camaradas del Partido Comunista Obrero Español (PCOE), llevando nuestra ciencia allá donde exista explotación y alienación, para constituir un frente de lucha contra la dictadura de la burguesía que nos condena a ser meros siervos del Capital.

¡Por el Frente Único del Pueblo!
¡Por el socialismo!
 
Fuente: http://fmcacoruña.blogspot.com.es



A propósito del Sr. Llamazares, su democracia y sus elecciones libres

Durante todos estos últimos años, la burguesía, su gobierno y el parlamento, se han empeñado en infundir con ahínco, utilizando todos los medios posibles, que la crisis y sus graves efectos entre los trabajadores, no tiene nada que ver con el sistema capitalista y sí con la ideología del gobierno de turno, es decir: el neoliberalismo o la socialdemocracia.

 En este sentido, no existen diferencias entre la derecha y la izquierda parlamentaria. El Comité Central del PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE) ha denunciado una y otra vez el engaño, propagando entre los trabajadores y las clases populares, que la crisis es producida por las contradicciones del modo de producción burgués y en su consecuencia, no es por culpa de tal o cual líder, de tal o cual partido, de tal o cual ideología, sino que deriva de causas intrínsecas del sistema, independientemente de los gestores. Y nuestra alternativa desde el comienzo ha sido muy clara: para erradicar las crisis, cada vez más duraderas y más graves, es imprescindible un cambio de estructuras económicas que liquide el poder económico y político de los monopolios y la gran burguesía, por tanto, en nuestra opinión no habrá salida desde la perspectiva de los trabajadores si no es a través del socialismo.

Las luchas que se desarrollan en todo el estado español por la conservación del puesto de trabajo, por romper la consigna patronal-gobierno de no discutir los convenios; contra los desahucios; contra la política agraria que empobrecen a los pequeños campesinos en favor de los terratenientes y de la comercialización de los monopolios especuladores; la resistencia de los funcionarios públicos a las privatizaciones y las huelgas y manifestaciones estudiantiles etcétera, no se enmarcan en la lucha de clases todavía. Nuestra clase obrera aún no ha adquirido la conciencia de clase para dirigir un proceso revolucionario. Pero, qué duda cabe, todos estos combates que movilizan diariamente a decenas de miles de trabajadores, podrían haber sido el inicio de una modificación sustancial en su pensamiento y en sus objetivos.

A tal efecto, el PCOE lanzó la consigna de constituir asambleas de comités y delegados de empresas, ni mucho menos para unir a la clase obrera sindicalmente, esa es la misión de los sindicatos, sino políticamente, en torno a las cuales se deberían aglutinar en un FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO las clases y capas populares explotadas por el Capital Monopolista.

Nuestra táctica de masas no fue el producto de la locura, ni es fruto de un acto de prestidigitación, ningún ilusionista se la ha sacado de la manga, pues los trabajadores la han estado llevando a la práctica, de forma incipiente, en miles de lugares de nuestro país: comités intercentros, comités del mismo gremio, reuniones de comités para las huelgas generales… Pero desde que el Partido lanzó la consigna, hemos encontrado todo tipo de obstáculos por parte de los sindicatos (CC.OO y UGT), que han llegado a la expulsión de afiliados que estaban de acuerdo con las citadas Asambleas; mas no sólo han sido los sindicatos, también partidos que se reclaman de la izquierda revolucionaria, anticapitalistas, en aras de una supuesta conservación de sus parcelitas de poder, han puesto sus zancadillas, sin presentar ninguna otra alternativa; aunque, es importante reconocer, por su ascendencia en estos momentos en la política española, que los afiliados de IU han incidido en determinados lugares con mayor fuerza en obturar cualquier vía que se propusiera por medio de las Asambleas de Comités, Delegados y Trabajadores.

Tenemos, pues, que en la práctica la burguesía está saliendo airosa en sus tropelías contra el pueblo trabajador. Pero no basta con la práctica, no es suficiente que los partidos impongan la supremacía del capital en el plano político; también es necesario socavar el proceso de concienciación de la clase obrera desde el ámbito de la ideología para que no aprenda de los fallos y de los fracasos y ¿qué mejor organización puede cumplimentar ese cometido que IU?

IU aprovechando el desprestigio del bipartidismo (PSOE-PP), radicalizó su verbo; aunque nunca su programa pequeño-burgués. Pero éste no llega al pueblo; en cambio, su discurso “diferente”: “Rebelión Democrática”, “Referendum” etc. suena en los oídos de las víctimas a un cambio de su suerte adversa. La traición es irritante, porque el único cambio que pretende IU es el de gobierno, y a lo sumo de bandera, pero no del sistema explotador.

Como lo demuestra la historia de la coalición, los líderes de IU se deben a su madre ideológica, la burguesía, y cada vez que lanzan una consigna supuestamente “revolucionaria”, para embaucar a los trabajadores, inmediatamente informan a su progenitora de cuál es su verdadero objetivo. En estos momentos cruciales, después de su X Asamblea Federal uno de sus líderes, Gaspar Llamazares, le ha dicho al gran capital que no tiene nada que temer y lo ha hecho del modo que los líderes de IU y del PCE suelen hacerlo, cargando las tintas contra Cuba, como antes lo hicieran contra la URSS, para confirmar su posición “democrática” y de su negación al socialismo: “Me gustaría que hubiera elecciones libres y democráticas pluralistas, en todo el mundo, también en Cuba”, señaló el dirigente de IU Gaspar Llamazares. Luego ha añadido que han defendido más que nadie, desde siempre, la democracia. Como era de esperar la prensa y radio más reaccionaria del país, así como de la gusanera cubana, se han hecho eco de sus manifestaciones.

Cuánta traición esconden estas palabras a la historia del Movimiento Comunista y Obrero Mundial, repleta de mártires. Es evidente que, IU y PCE, estiman como el culmen de la democracia la sociedad burguesa. Y lo hacen cuando el paro va camino de los seis millones de trabajadores en todo el Estado Español; cuando el umbral de la pobreza lo han superado doce millones de personas; cuando los que tienen la suerte de estar trabajando ven como día a día pierden gran parte de sus salarios; cuando las leyes antiobreras son más reaccionarias y han reducido a la nada los derechos de los trabajadores; cuando hay comunistas y nacionalistas en las cárceles, cuando se privatiza la Sanidad, cuando… ¿Es ésta la democracia de la que nos habla Llamazares? por supuesto que sí. ¿Acaso no estamos hablando de España? ¿Qué hacen él y su grupo?

Estamos acostumbrados al doble juego de los líderes de IU y PCE, para quienes la Constitución española tiene suficientes resquicios en donde introducir otra política. Según ellos utilizándola a favor de los trabajadores, se puede cambiar el sistema. El PCE, especialmente, olvida que fue uno de los culpables de que ello no sea así. Dicho partido intervino en la redacción de la Constitución actual y pidió el voto afirmativo. ¿Acaso no se sacraliza en el artículo 38 de dicha Constitución la Economía de Mercado (capitalismo)? ¿No es verdad que el PCE aceptó la bandera española, el himno fascista y la monarquía y todas las atribuciones militares del Rey? Pero ahora, la búsqueda de la República Burguesa, es la única oportunidad que tienen los traidores para hablar de cambio sin cambiar nada.

Pero ¿Dónde está el gobierno del pueblo, que define a la democracia? IU-PCE como los demás partidos mayoritarios del arco parlamentario, les deben su presencia, al dinero de los bancos; préstamos electorales que en demasiadas ocasiones son condonados, por las entidades financieras ¿Por qué? Porque la democracia de la que habla el Sr. Llamazares es el poder de los bancos y de los monopolios y estos conceden gracias especiales a sus servidores y lacayos. Y esa es la clase de democracia que quiere IU-PCE, la de los pactos con la socialdemocracia y la derecha, para mantener la situación actual: Extremadura, País Vasco, Cataluña, Asturias y Andalucía son pruebas fehacientes de que dicha coalición no sólo no va atentar contra el poder establecido sino, por el contrario, está sirviendo de vehículo para la ejecución de las políticas del PP o las facilita.

En una época de crisis tan dura como la presente para el capitalismo europeo, Llamazares apunta con el dedo delator a Cuba sin dar una sola explicación que justifique sacar a relucir el nombre de uno los pocos países que existe en el mundo que no depende del imperialismo y que tiene la valentía de exponer su política económica a su pueblo, y al mundo entero, para que la discuta, para que participe en ella. Pero en Cuba, según los dirigentes de IU-PCE, no hay democracia; en cambio, la hay en España, donde un partido puede proponer unas medidas durante su campaña electoral y luego engañar al pueblo, como lo está haciendo el PP, como lo hizo PSOE y como en Andalucia llevan a término IU-PSOE. Democracia para el Sr. Llamazares es la de España, en la que un diputado no puede ser impugnado hasta pasado cuatro años; sin embargo, en Cuba no hay democracia, cuando los diputados tienen que rendir cuentas a sus votantes y pueden ser sustituidos por otros sin necesidad de que cumplan su mandato. También PCE-IU defienden nuestra democracia por su justicia, porque en ella un rico puede sortear el fisco, llevándose el dinero a los paraísos fiscales, mientras el pueblo pasa hambre, se suicida por perder su casa, se quema a lo bonzo porque no tienen que llevar de comer a sus casas y soporta en masas enfermedades nerviosas. Pero Cuba no es democrática y no importa el bloqueo criminal al que está sometida la isla, que les hace pasar penurias. Por supuesto, democracia es la española que persigue a los comunistas, caso de nuestro secretario político en Las Islas Baleares, a nuestra Federación de Jóvenes comunistas de Cazorla y Alcalá de Henares, Arenas, Otegi, y tantos otros. Democracia es también masacrar a los pueblos, en nombre de las libertades, pero no es democracia la que hay en Cuba, porque se dedica a prestar servicios sanitarios y educativos a los pueblos que lo necesitan.

Efectivamente IU, al aceptar los fundamentos de la UE, está amparando órganos económicos supranacionales dirigidos por los tecnócratas al servicio del imperialismo europeo, que han hurtado a los países miembros sus márgenes nacionales y que es capaz de poner y quitar gobiernos, como recientemente ha ocurrido en Italia. Esta es la democracia del Sr. Llamazares, la que quiere extender a todas las naciones del mundo.

En definitiva, de nuevo la contradicción nos coloca a cada cual en su lugar: por un lado, un pueblo pequeño como Cuba, sin empuñar las armas, sólo con la cultura, la sanidad y la diplomacia acapara la atención del mundo progresista y revolucionario; por el contrario, la “democracia” del Sr. Llamazares, que tiene armamentos para acabar diez veces con la humanidad y que emplea las guerras para seguir subsistiendo como “democracia libre”: la democracia que infunde pánico entre los seres humanos y tiene necesidad del crimen y la explotación para mantenerse en pie.


COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)

 




Sobre la corrupción del Capitalismo

La situación económica y emocional de las clases trabajadoras y de los sectores populares de todo el estado español está llegando a extremos insoportables de pura supervivencia. Jóvenes y mayores, trabajadores, estudiantes, pequeños agricultores, autónomos, amas de casa, pensionistas y parados están sufriendo física y mentalmente los horrores de un sistema cruel que desprecia la vida humana de quienes con su sudor y sufrimiento generan todas los bienes del país, con tal de satisfacer el egoísmo despiadado de unos cuantos ricos que han acumulado y continúan amontonando riquezas sobre el hambre, la enfermedad y la inducción al suicidio como salida a la desesperación.

 

Siempre lo hemos dicho: el capitalismo es un sistema corrupto y lo que produce es corrupción. Hoy no quedan dudas al respecto, El Parlamento, el gobierno, los altos dirigentes de la instituciones, son corruptos de hechos, de connivencia o de confabulación. Unos aprovechándose de las posibilidades que les ofrece el sistema para lucrarse, saltándose las leyes que ellos mismos dictan; otros haciendo cumplir leyes antihumanas: desahucios, despidos, etc; otros pactando con los depravados bajo el falso pretexto de defender un bien común que al final se traduce en robo al pueblo para el enriquecimiento propio y de los capitalistas a los que sirven; los últimos engañando al pueblo con alternativas y salidas sin atacar a la raíz del problema: el capitalismo.

La política oficial española ha dado muestras -más que suficientes- de perversión en todas las áreas, desde los municipios hasta la monarquía. 37 años de mal llamada democracia, no han sido otra cosa que 37 años de violación de los derechos humanos, de represión policial en las calles, de amnistías de ricos y de pérdidas de derechos laborales y políticos del pueblo trabajador. No hay un partido parlamentario que se salve.

El descubrimiento de una nueva corrupción, en este caso la de las altas jerarquías del PP, no puede servir de tapadera ni para olvidar que es el sistema el origen de la corrupción, y no puede tampoco servir de excusa para que de nuevo otros partidos engañen al pueblo, creándole falsas expectativas en unas nuevas elecciones, pues todos ellos han cometido corrupción -bien económica, bien política- siendo fieles administradores de los intereses de los patronos.

Los partidos y el sistema actual no tienen ninguna autoridad moral para gobernar ni para decirle al pueblo que confie por enésima vez en ellos y muchos menos para pedirnos que cumplamos las leyes que se han hecho contra nosotros. Llevan la corrupción en la sangre y el capitalismo en sus corazones.

Sólo los afectados podemos sacar al país del lugar de deterioro económico, político y moral en que se encuentra. No vamos a olvidar que entre todos ellos han construido una sociedad indeseable, coronada por la felonía, sin escrúpulos, llena de leyes que ase aplican sólo para castigar a las clases populares.

EL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL llama a todos los sectores populares, para construir el FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO que se debe forjar día a día a través de la desobediencia civil para no reconocerle ninguna autoridad a los corruptos. Debemos organizarnos en las empresas, centros de estudios, barriadas, calles, etc., creando consignas para romper las leyes que los corruptos han dictado, para incumplir con pagos de impuestos, desobedecer las subidas de los elementos vitales de nuestras vidas: transportes, libros, comidas, etc.

Tenemos la fuerza de la razón y de la cantidad; hagámosla efectiva; avancemos y poco a poco libraremos el camino de obstáculos para construir una sociedad nueva en la que la tierra sea para quien la trabaja, para que las fabricas y minas estén en manos de los que producen, etc. En estos momentos hay en nuestro país miles de hijos de trabajadores en el paro que han adquirido la cultura y formación suficiente para que una sociedad más justa funcionesin necesidad de que los trabajadores tengamos que depender de los sicarios a sueldo de los ricos. Los ricos no pueden vivir sin nosotros y nosotros no viviremos mientras existan los ricos.

 

CONTRA LA CORRUPCIÓN Y CONTRA EL CAPITALISMO: DEMOCRACIA OBRERA

UNIDAD, FUERZA Y LUCHA.

POR EL FRENTE ÚNICO DEL PUEBLO

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL




A por el Frente Unico del Pueblo. A por el socialismo

El pasado 24 de enero el Instituto Nacional de Estadística (INE), a través de su Encuesta de Población Activa (EPA), señalaba que en el Estado español el número de parados asciende a 5.965.400 trabajadores, cifra récord de toda la serie histórica registrada hasta la fecha. Es un hecho que el desempleo aumenta como consecuencia de las políticas realizadas por el PP y por el PSOE a favor de los empresarios, a los que les abarata el despido y le proporcionan todo tipo de leyes para que explote hasta la extenuación al trabajador.

No es de extrañar que los sucesivos gobiernos impulsen amnistías fiscales para los que defraudan y se llevan el dinero a paraísos fiscales, hagan leyes que les permitan a los empresarios llevarse los capitales y las propias empresas fuera del país -en lo que ellos denominan internacionalización- y que sirvan a los empresarios y les pongan en bandeja leyes con las que machacar y robar al pueblo trabajador, pues sus dirigentes políticos son esbirros de las grandes empresas. Basta hacer un repaso de dónde están trabajando aquéllos que han hecho las leyes hasta hoy: Felipe González es ‘asalariado’ de Gas Natural, José María Aznar, Elena Salgado o Pedro Solbes de ENDESA, Ángel Acebes (Iberdrola), Miguel Boyer (Red Eléctrica), Zaplana y Rodrigo Rato (Telefónica), Javier Solana y Pío Cabanillas (Acciona), Isabel Tocino (Banco Santander), Jordi Sevilla (PwC) y un largo etcétera con salarios multimillonarios.

 
Este es el resultado de la Constitución Española de 1 978 y de la democracia burguesa: miseria para la mayoría del pueblo y enriquecimiento de los banqueros, de los empresarios y sus corrompidos políticos. Mientras se les da dinero a los bancos, a los empresarios, a los partidos políticos y a los sindicatos del sistema; mientras ilustres apellidos políticos tienen cuentas ocultas en Suiza; mientras los sobres con dinero -según la propia prensa burguesa- circulan por las sedes de las organizaciones políticas; mientras ocurre todo eso al Pueblo se le hace recortes infames en sanidad, educación y pensiones; se ataca y criminaliza al desempleado, se sacrifican los empleos habiéndose enviado a 850.000 trabajadores al paro en 201 2 y se condenan a más de 1 millón 800 mil hogares obreros a tener a todos sus miembros en el paro. Esta ‘democracia’ hija del franquismo –y defendida desde el PP hasta IU– otorga impunidad al burgués indultando a  banqueros, empresarios y sus compañeros políticos y primos de diputados, como el último kamikaze indultado por Gallardón, defendido además por el bufete donde trabaja el hijo de este último. Y a la par que otorga impunidad e indulto al burgués encierra en la cárcel a aquéllos que combaten y luchan contra este sistema que niega la sanidad, el empleo, la educación y la libertad a la mayoría.

 El Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento a la clase obrera y demás clases populares, azotadas por el capitalismo, a construir un Frente Único del Pueblo a través del cual defendamos e impongamos nuestros intereses de clase. Las instituciones burguesas no tienen otro cometido que el de expoliarnos y oprimirnos.

 Debemos crear nuestros propios órganos de poder popular para invertir esta situación, para acabar con la raíz de nuestros males como trabajadores. Sólo tenemos una salida: Construir el Socialismo, imponer la Dictadura del Proletariado (que es el dictado de la mayoría trabajadora) y mandar al capitalismo y sus instituciones al estercolero de la historia.

 

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL

 

FEDERACIÓN DE JÓVENES COMUNISTAS DE ESPAÑA

 

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40 años de historia

Este año se cumple el 40 aniversario de la fundación del Partido Comunista Obrero Español. Toda una vida llena de vicisitudes provocadas por las inferencias de un Movimiento Comunista Internacional, en franca decadencia ideológica y orgánica, al que los efectos más perniciosos, como consecuencia del abandono del leninismo, lo empujó por la senda de los hábitos contrarrevolucionarios, expresados en la práctica de las malas  artes en las relaciones entre partidos que se suponen hermanos en ideología.

Desde el mismo día de su creación, y debido a su manifiesta fidelidad a los principios marxistas-leninistas, el PCOE se convirtió en el blanco de los partidos eurocomunistas, que no cedieron en su empeño por impedir nuestro reconocimiento internacional, a la vez que interponían obstáculos de todas las clases para frenar nuestro desarrollo en el Estado español, con el único propósito de que en nuestro país no  prosperase un verdadero partido comunista marxista-leninista.

 Pero las zancadillas no provenían exclusivamente de aquellas organizaciones que diferían de nuestros postulados marxistas-leninistas, también, y esto es lo más penoso, los malos tratos los recibimos de aquellos que se autotitulaban leninistas u ortodoxos, pero que con la excusa ignominiosa, de no ser oficiales, se comportaron como enemigos de las posiciones leninistas, utilizando el silencio, el desprecio, las maniobras, etc, haciendo causa común con el eurocomunismo.

Desde entonces, la existencia del PCOE ha transcurrido consagrada a la defensa del marxismo-leninismo por encima de todo, en cuyo proceso se ha ido depurando, liberándose de arribistas, falsarios unificadores, actualizando su programa, a veces con antelación al resto de partidos, a la par que sin hincar las rodillas ante nada ni ante nadie, ha defendido la necesidad de reconstruir un nuevo MCI, libre de toda las antiguas usanzas; sin embargo, en nuestro caminar, hemos observado que aún hay partidos que no se han desprendido de los viejos vicios, que practican la injerencia, que con criterios subjetivos pretenden determinar quién debe pertenecer al grupo de elegidos, y quien no, y hay partidos que careciendo de personalidad suficiente para obrar en conveniencia, se dejan conducir por otros u otros argumentos, al margen de los principios revolucionarios, para también comportarse selectivamente.

Al conmemorar nuestro cuarenta aniversario, reiteramos una vez más nuestra propuesta de avanzar hacia un MCI acendrado, basándose en el marxismo-leninismo. Al mismo tiempo que afirmamos que el PCOE esta dispuesto a debatir en fraternal camaradería con quienes tengan argumentos para criticar algún aspecto de nuestra política o de nuestra ideología. Esa ha sido nuestra constante y esa seguirá siendo.

C.C. DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL




Francia compite con España en una reforma laboral “histórica”

Frente a la idealizada imagen que tienen algunos sectores de la clase obrera española del movimiento obrero francés y de los grandes sindicatos, a los que suponen más combativos, la realidad demuestra que el movimiento obrero a nivel internacional está completamente desvertebrado bajo el dominio del reformismo, en una gran parte fruto de décadas del dominio del oportunismo sobre los grandes partidos comunistas, que descartaron la revolución y optaron por las reformas dentro del parlamento burgués bajo la falsa y antimarxista premisa de que se puede alcanzar el socialismo profundizando en la democracia burguesa a través del parlamentarismo.

 

Los hechos son tozudos, y la patronal celebra en los diarios económicos el acuerdo con los “agentes sociales” que permite flexibilizar el mercado de trabajo en Francia casi al mismo nivel que en España.

Llevaban meses los empresarios franceses pidiendo reformas para ser tan competitivos como lo son ahora los países del sur europeo, gracias a una bajada espectacular del coste de mano de obra. Los medios burgueses de comunicación también despliegan durante meses una buena propaganda contra la “rigidez” del mercado de trabajo francés.

Y aquí llegó servida en bandeja, inspirada en un informe del ex-dueño de EADS, Hollande se pone una medalla por el acuerdo histórico, y hasta el Wall Street Journal felicita a los empresarios por haber “ganado una nuevaflexibilidad”.

Estos son los artículos más jugosos:

Artículo 15 – Movilidad interna.

«Medidas colectivas de organización […] se traducirán en cambios de puesto o lugar de trabajoen el seno de laempresa. El rechazo de un empleado […] no implica un despido por motivo económico. Se trata de un despido por motivo personal

 

Artículo 18 – Acuerdos de mantenimiento del empleo

“En caso de grandes dificultades coyunturales […] conviene dotarse […] de la posibilidad de firmar acuerdos de empresa permitiendo encontrar un nuevo equilibrio […] en tiempo de trabajo, salario, empleo. En caso de rechazo del empleado […] la ruptura de su contrato de trabajo […] se demuestra por la del acuerdo citado”

“La empresa es exonerada de todas las obligaciones legales y convencionales que hubieran resultado de un despido colectivo por motivos económicos.

 

Artículo 22- Experimentar el contrato de trabajo intermitente

« Las partes firmantes convienen el inicio a título experimental, en empresas de menos de 50 empleados […] de un recurso directo al contrato de trabajo intermitente[…] con el fin de proveer […] periodos trabajados y no trabajados

Como puede comprobarse, la diferencia entre la socialdemocracia francesay la extrema derecha española es inexistente: PSOE ó PP, UMP ó PSF practican las mismas políticas antiobreras. La solución que vendrá de los Estados al servicio del capital será ser más ‘competitivos’ facilitando el despido y la capacidad de deshacer a su antojo las condiciones laborales. Es por eso, que el Partido Comunista Obrero Español propone como única alternativa posible el Socialismo para acabar con la miseria creciente a nivel mundial.

Para ello, es una tarea impostergable unir a las clases obreras de los países imperialistas para quitarle el poder a los parásitos sin escrúpulos que conforman la oligarquía financiera internacional, es decir, los dueños de los monopolios bancarios e industriales.

 

Comisión de Relaciones Internacionales del PCOE

22 de enero de 2013

 




Nace el PCOE en la comunidad de Madrid

[Recojemos el artículo que sirvió de presentación oficial del PCOE en la comunidad de Madrid tras su constitución a finales del pasado año 2012]

A propósito de los sucesos de los últimos meses en Madrid

En primer lugar, antes de entrar al texto que nos ocupa, querríamos efectuar las breves presentaciones pertinentes. Como puede leerse en el título del órgano de expresión, representamos la voz del Comité Provincial de Madrid del Partido Comunista Obrero Español.

Nacemos con el propósito de englobar en nuestra lucha los intereses de la clase obrera, enarbolando como objetivos finales la consecución última del Comunismo, atravesando para ello la necesaria Dictadura del Proletariado y la Revolución que lleve a la clase obrera a ejercer el papel de clase dominante frente a sus explotadores, la burguesía. Para ello, la clase obrera posee la sólida herramienta del marxismo-leninismo, que ha demostrado históricamente ser la única herramienta garante de nuestra Victoria.

Como es natural, no podemos plasmar toda nuestra línea ideológica en tres párrafos, por lo que os remitimos a la página central del PCOE y sus comunicados, así como a su Programa, enlazados en los “Enlaces de Interés”, situados a la derecha. Sin más, y con un grito de ¡Socialismo o Barbarie!, os presentamos el texto al que obedece el título de la entrada.

 Si bien no es nada nuevo observar cómo la gran burguesía campa a sus anchas por este Estado, sí han sucedido diversas cosas que merecen ser destacadas y denunciadas aquí.

En primer lugar, y dada su importancia, queremos denunciar la vergonzosa situación de Alfonso Fernández, quizá más conocido como Alfon, que fue detenido y puesto en prisión preventiva con motivo de la huelga general del 14N, siendo así el único detenido que continúa hoy preso por tales motivos.

A lo largo de los días y semanas que se han sucedido desde su encarcelación hemos acudido a episodios de carácter claramente fascista, como someterle al régimen FIES, régimen de máximo aislamiento, trasladado a un módulo con presos por delitos de sangre, o, la última joya de la corona, querer trasladarlo a Canarias, dispersándolo de su familia y amigos.

Ante tal barbaridad, no podemos más que apoyar y denunciar la grave situación que vive el compañero Alfon, y mostrar nuestra más sincera solidaridad, pues no podemos permitir que semejantes crímenes queden impunes. Este es un claro ejemplo que evidencia que la justicia no es de todos, y mucho menos de quienes más luchan por ésta oponiéndose frontalmente al imperio de este sistema criminal, llamado capitalismo. Asimismo, consideramos también de imperiosa necesidad denunciar la misma situación que viven otros presos políticos del Estado español como Manuel Pérez Martínez, más conocido como el ‘camarada Arenas’. ¡Libertad Presos Políticos!

Otro acontecimiento que aumenta el sufrimiento de la clase obrera madrileña es la privatización que se ha sucedido de 6 Hospitales y 27 Centros de Salud en toda la comunidad, perpetrada en el Pleno de la Asamblea de Madrid del 27 de Diciembre usando como excusa y argumento el poder mejorar la gestión de los hospitales y recortar gastos que, para ellos, no constituyen una necesidad. Es más que evidente que ya no les interesa el acceso gratuito a la sanidad, sino convertirlo en un negocio al cual sólo accedan los que puedan costeársela. Ya hemos visto cómo excluyen a los inmigrantes de los hospitales, y ahora estamos asistiendo al genocidio de toda la clase obrera en su conjunto. Es imperioso por tanto mostrar a la clase obrera cómo estas medidas se suceden por cuestiones de clase, y no de austeridad, ya que su austeridad es nuestro pan.

Niegan la sanidad a los trabajadores y ciudadanos que menos ganan, a los que menos tienen, a los que no pueden pagar un seguro privado, a los mismos que aumentan el IVA, a los que imponen el euro por receta, pues son los únicos que lo notan, a los que congelan las pensiones, a los que dan 400€ como prestación tras perder la prestación por desempleo como si de un salario millonario se tratase. A la clase obrera.

No sin esfuerzo nos levantamos cada día para ver cómo nuestros derechos son minados, cómo son abolidos uno a uno todos los derechos que por dignidad nos pertenecen y por los cuales los trabajadores han luchado en el pasado, vemos cada día cómo trabajadores se suicidan tras perder su casa por orden de banqueros gracias a la acción de las fuerzas policiales, cómo miles de trabajadores engrosan las listas del paro, y a cambio estos señores no reciben más que rescates multimillonarios.

O, como en el caso de Eurovegas, que la impunidad de los grandes capitalistas roza los límites grotescos. Al respecto de Eurovegas, vemos cómo el Gobierno de la Comunidad de Madrid lo hace todo para traer lo que -suponen- será un gran generador de puestos de trabajo, eso sí, sin mencionar la prostitución, drogas, especulación del suelo que ha habido alrededor de la compra de esos terrenos y más cosas que consigo traerá, del frívolo hecho de que las leyes se dobleguen a la voluntad de este señor, que incluso pida que la Ley Antitabaco no se aplique a sus locales.

A propósito de este caso, viene a colación hablar del famoso caso Madrid Arenas, caso en el que por la avaricia capitalista, otra vez, se vendieron muchas más entradas de las que era posible, superando en mucho el aforo limitado del local, y de ahí que este evento termine con cinco chicas muertas por aplastamiento. Por supuesto, igualmente indignante es la respuesta de la Alcaldía de Madrid ante la tragedia, decidió, ni más ni menos, prohibir todas las fiestas en locales públicos, sin más.

Claro que no sorprendería en absoluto ver concluir este caso sin ningún responsable, es natural que no habrá pruebas concluyentes para poder condenar ni a la alcaldesa, ni al vicealcalde, ni a ningún otro de los responsables de que ese local se alquilara a este empresario, de que hubiera un dispositivo policial tan pobre, o de que no se controlara la venta de entradas o el aforo del local, por enumerar algunos de los errores cometidos. Asuntos que pasarán a la historia como anécdota, o eso piensan ellos.

Cuestiones como estas muestran que ni los madrileños, ni el pueblo en general, somos soberanos, sino que elegimos a una serie de gestores de los intereses de los grandes empresarios, y que las leyes no las dictan las asambleas, sino los consejos de administración de las Grandes empresas.

Tampoco podemos dejar pasar por alto la represión policial manifestada en cada ocasión de que disponen, episodios que nos hacen rememorar las carreras delante de los grises años atrás. Niños y adultos apaleados, personas muertas por disparo de balas de goma en la cabeza, y demás barbaridades cometidas por los cuerpos y fuerzas de seguridad el Estado, porque desde luego la del trabajador no les interesa lo más mínimo. Mientras tanto, casos como el de los cuatro mossos torturadores indultados inundan nuestro noticiario aumentando nuestra frustración y la frivolidad de los que mandan; nos apalean cuando protestamos, y si por casualidad alguno fuera condenado, el gobierno lo indultará.

Observamos cómo la Policía inventa causas para multar, tales como manifestaciones ficticias, supuestas concentraciones ilegales, y todo para provocar el miedo generalizado en la población y evitar así que salgan a protestar por lo que legítimamente nos pertenece y nos están arrebatando.

Asistimos sin protestar a los desahucios, que tienen por protagonistas a la Policía defendiendo los beneficios de los grandes Bancos, y sin embargo, nuevamente los trabajadores nos vemos desprotegidos ante los caprichos del Gran Capital. ¿Hasta cuándo?

Como no puede ser de otra manera, el Partido Comunista Obrero Español hace un llamamiento masivo a toda la clase obrera en general y a la clase obrera madrileña en particular por la unión en forma de Asambleas y Comités de Delegados y Trabajadores, Asambleas Populares y Asambleas de Estudiantes, que nos permitan configurar una estructura de efectivo poder popular y así poder destruir el cáncer que padecemos y que provoca toda esta barbaridad, que tiene nombre y responsables, el capitalismo.

COMITÉ REGIONAL DE MADRID DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL




El Papa agradece al ministro de defensa americano su contribución a la paz

Pocas imágenes valen tanto y la del representante del ministerio de guerra americano Leon Panetta, exjefe de la CIA, besando la mano del actual líder espiritual de la Iglesia Católica no tiene precio.

El mundo necesita un líder que dirija el mundo por los derroteros que desean las clases dominantes, en este caso la oligarquía financiera. Actualmente, Obama representa el rostro de ese liderazgo con « nuevas » maneras, es decir, invasiones desde el aire y sin pisar el terreno, y con colaboradores locales a los que los servicios de inteligencia americanos, británico, alemán, francés… reconocen haber armado y asesorado12.

 

Es a ese líder del imperialismo al que el Papa Benedicto VXI da las “gracias por ayudar a proteger el mundo”.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=-uYgom91hto

 

Comisión de Relaciones Internacionales del PCOE

 21 de enero de 2013

1http://internacional.elpais.com/internacional/2011/03/30/actualidad/1301436019_850215.html

2http://internacional.elpais.com/internacional/2012/08/02/actualidad/1343873913_235971.html

 




Daniel Cohn-Bendit apoya la invasión militar en Mali y pide una fuerza de intervención europea

El tiempo deja a cada uno en su sitio bien que cueste varias décadas.

Daniel Cohn-Bendit, eurodiputado del grupo los Verdes y ahora del grupo federalista Spinelli, desenmascara su verdadero rostro imperialista después de décadas siendo el “rebelde” del parlamento europeo, a propósito de la invasión militar francesa en Mali:

« Yo estoy por la intervención. Digo simplemente que hace falta ir un poco más lejos. Sólo hay soldados franceses allí. No tenemos una fuerza civil o militar europea de intervención. Es ahí donde está el problema. »

Ex-integrante de la Federación Anarquista y del “comunismo libertario” durante Mayo del 68, pregona actualmente unreformismo ecológico-social ligado a una tradición libertaria que es efectivamente no estatal”.

El color verde de los ecologistas ha estado presente también en los gobiernos alemán o francés apoyando políticas de privatización de empresas públicas.

Los ecologistas representan unas de las cientos de corrientes ideológicas en las que se descompuso el movimiento comunista y ha permitido al capital desviar la atención y las energías de ciertos sectores de la clase obrera sobre el origen de sus males con el fin de apartarla de una solución revolucionaria.

El PCOE denuncia toda corriente oportunista y reformista que oculta sutilmente una defensa a ultranza del actual régimen de explotación del hombre por el hombre.

 

 

Comisión de Relaciones Internacionales




Charla sobre “Psicología y conciencia” del PCOE en Sevilla

A continuación reproducimos un interesante documento de introducción de la charla “psicología y consciencia de clase”, en la que nuestros camaradas de la célula de veteranos de Sevilla analizan dialéctica y magistralmente todos los tópicos y visiones deformadas que propiamente muchos militantes comunistas tienen sobre la psicología de los obreros y la conciencia de clase.

Camaradas y amigos:

Vamos a dar comienzo el acto. Los cinco camaradas que presidimos la mesa integramos la célula de veteranos de Sevilla, que dadas nuestras edades, las precarias condiciones físicas que exhibimos y debido también a nuestro alejamiento del movimiento obrero, no podemos desarrollar la labor normal de un militante jóven. Por todas estas cuestiones, hemos creído oportuno programar una serie de conferencias-coloquios en la que podremos aportar nuestras experiencias teóricas y prácticas con las que poder servir al partido.

En primer lugar, daremos paso al camarada Ricardo Cáceres:

Camaradas y amigos:

La lucha por el socialismo es inseparable de la lucha por la libertad, por eso los comunistas somos los más fervientes luchadores por las libertades de los trabajadores y de los pueblos. No podemos comenzar esta conferencia-coloquio sin recordar ni denunciar que en el Estado español existen cientos de presos políticos, nacionalistas y comunistas,  que llevan años en las cárceles ante el más absoluto silencio de los medios de comunicación.

Así mismo, se constata que conforme la crisis se agudiza y se toman medidas mas reaccionarias, se va intensificando la represión contra las masas trabajadoras, como lo demuestran las actuaciones de la policía frente a las manifestaciones y la persecución de nuestros camaradas, especialmente jóvenes.

Baleares, Alcalá de Henares, Cazorla, son pruebas inequívocas de que el Partido centra la atención de las fuerzas represivas. Se da el caso de que a un camarada de nuestra Federación de Jóvenes Comunistas, lo han sancionado en dos ocasiones; la primera por liderar una manifestación estudiantil sin pedir permiso, mientras la segunda es pura saña, porque lo vuelven a sancionar por liderar una manifestación en la que no estuvo. A nuestro camarada secretario Político del Comité Regional de Baleares lo retuvo la policía en plena calle, sin que tuviera lugar manifestación ni ningún acto en ese momento.

Ellos se preparan, ellos atemorizan, nosotros debemos hacer lo propio y con ese espíritu revolucionario vamos a celebrar la presente Conferencia-Coloquio.

Por la libertad y el Socialismo

Viva el PCOE.

A continuación damos paso al camarada José Luis Ramos:

Camaradas y amigos:

El más sublime de los principios revolucionarios es el Internacionalismo Proletario, que eleva al obrero a la universalidad. Todos los trabajadores del mundo somos hermanos de clase y cuando maltratan a uno en un rincón muy lejano de nosotros, nuestro corazón de comunista sufre.

Por estas razones  denunciamos a los Estados europeos, especialmente al Estado español y a los medios de comunicación que les sirven de títeres, por su campaña contra Cuba y Venezuela, que buscan encontrar falsas causas, que ante la opinión pública mundial justifique intervenciones bien directas o por medio de golpes de Estado, para frenar el proceso antiimperialista que se lleva a cabo actualmente en América Latina y que tienen por objetivos,  evitar en primer lugar que dicho proceso se convierta en una lucha abierta por el socialismo, y en segundo lugar, rapiñar las fuentes energéticas que constituyen las riquezas autóctonas de los pueblos que desean construir un mundo independiente del imperialismo.

Pero la célula de Veteranos del PCOE de Sevilla estima que nuestra solidaridad no es puro formalismo, sino que forma parte de nuestros principios marxista-leninistas en los que nos inspiramos para decir que si el combate contra el imperialismo no tiene como objetivo el socialismo, a la postre, serán barridos o se convertirán en un país capitalista explotador de las fuerzas de trabajo, es decir, en un eslabón de la cadena imperialista.

Por el Internacionalismo Proletario

Por el Socialismo

Viva el PCOE

Y antes de pasar a la lectura del informe, damos paso al camarada Juan Gervasini.

Camaradas y amigos

La presente conferencia coloquio, que lleva por título “psicología y conciencia”, va mucho más allá de ofrecer una explicación racional sobre el comportamiento de los trabajadores ante la sociedad capitalista. Es también una apuesta de la célula de Veteranos del PCOE de Sevilla, por reparar el daño que se ha hecho a la militancia comunista, por parte de quienes cobijándose con el honorífico título de comunista, lo que han hecho es desprestigiarlo.

La burguesía y los oportunistas han puesto sus ricos medios en actividad para inculcar en la mente de los trabajadores el rechazo a todo lo que huela a comunismo. Nosotros no podemos permitirlo, porque en nombre del comunismo, del Partido Comunista, han muerto asesinados miles de militantes anónimos de todo el mundo que arriesgaron sus vidas por legarnos una vida digna, ajena a los abusos y a la explotación.

Como veteranos tenemos el deber de reivindicar a aquellas mujeres y aquellos hombres que perdieron años de sus vidas y que gracias a ellos, después de tantos reveses, el ideal comunista prende con fuego vigoroso en la juventud y en todos los que superando miles de obstáculos, consagran sus vidas y su tiempo en lograr el ideal sublime de la humanidad: el comunismo.

Recordemos los nombres de Asciclos, Cordero, Ortega y tantos camaradas del PCOE que lucharon dentro y fuera de las cárceles por no renunciar a su nombre de comunista.

Por eso no avergonzarse de ser comunista y de hablar sin ocultar que se es comunista, lo cual significa vencer la propaganda burguesa y a los traidores y levantar  la bandera de la libertad y de la igualdad.

Vivan los comunistas

Viva el PCOE

Para iniciar el debate, cedemos la palabra al camarada Manuel Góngora, que dará lectura al informe que iniciará el debate.

¿Quién no se ha preguntado alguna vez, por qué fulanito pese a pasar por una situación extremadamente mala, que tiene varios hijos que alimentar y para ello necesita la ayuda de la familia, no se rebela contra las injusticias? El caso de fulanito que se muestra pasivo ante su destino, no es para nosotros lo más importante en este debate; además, no es ni pasivo ni neutral, porque ante la incomprensión de muchos, incluso de muchos de nosotros, arremete contra quienes no estamos dispuestos a soportar indolentes esta forma de vida y nos levantamos contra el capitalismo. El obrero desconcienciado se enfrentará contra nosotros, contra nuestras ideas, como si el capitalismo fuese algo suyo.  Todo el mundo sabe,  que como el tal fulanito, hay millones de trabajadores que viven sin perturbarse por ser explotados y sin ofrecer ninguna resistencia contra los culpables de sus desgracias.  Sin embargo, no son estos millones de trabajadores los que nos preocupan especialmente, sino el hecho de que haya también numerosos militantes comunistas que dudan, que se ven incapacitados para ofrecer una explicación científica del proceder de los trabajadores, dejando claro que no están en condiciones de cumplir con su cometido de comunistas.

En esta primera conferencia vamos a intentar, paso a paso, ir allanando el camino que nos llevará hasta la comprensión de la conducta del obrero y lo haremos de la manera más  sencilla posible, para que su lógica sea accesible a todo el partido, a los militantes, a los simpatizantes y a los amigos, con el propósito de que adquieran la firmeza necesaria que le facilite la labor de convencer en sus círculos de amistades y laborales,  cuando hablen de política.

La pregunta capital es:  ¿Cómo adquiere el trabajador la conciencia de clase? Pensad por un instante que el proletariado moderno es junto con la clase burguesa,  las únicas clases paridas por el modo de producción capitalista, las demás clases y muchas profesiones: campesina, terrateniente, etc.,  son clases que pertenecen a otros sistemas de producción más antiguos que el capitalismo. Así pues, el proletariado le debe su existencia al capitalismo, aunque fuese engendrado en el feudalismo, y morirá cuando no quede rastro del modo de producción burgués. Es natural y obligado, por consiguiente, que su pensamiento sea, desde el principio, totalmente burgués. Todo lo que le rodea, desde su nacimiento hasta su muerte, será capitalismo en movimiento,  por lo que las influencias que éste ejerce y ejercerá sobre su mente es total y absoluta. Aunque no existiesen medios de comunicación masiva, el proletariado moderno estaría bajo el dominio de todo lo que es y representa el capitalismo, porque como hemos dicho es hijo suyo.

Si un revolucionario piensa que un proletario con pensamiento burgués es un contrasentido, se equivoca y difícilmente lo ganará para la causa revolucionaria, porque no ha entendido nada.  No es el capitalismo el que nos roba un hermano de nuestra clase,  somos nosotros los que vamos a quitarle un hijo suyo, que además es su sustento, lo que le da la vida. Tenedlo siempre presente.

A pesar de su conciencia burguesa, el proletariado, por  ser el mas moderno y el más numeroso, nace con la misión de dirigir a todas las clases y capas sociales que están siendo explotadas por el capitalismo para acabar con éste, pero ¿por qué y cómo opera esta contradicción? Como quiera que el mundo en el que vive y al que pertenece es el mundo burgués, jamás por sí mismo se dará cuenta de la necesidad de transformar la sociedad capitalista en otra que no está en su mente, que para él no existe; alguien se la tendrá que descubrir y no resultará bastante con descubrírsela, habrá que inculcársela  por medio de un proceso práctico. Nunca por cuenta propia podrá descubrir el concepto plusvalía que él genera y que es el motivo del enriquecimiento del burgués;  tampoco alcanzará a descubrir la composición orgánica del capital, la cual explica la aparición forzosa de sucesivas crisis económicas, causa de muchas de sus desdichas, etc.; nunca pues, llegará por su propia experiencia a comprender en su contenido y forma al sistema capitalista, pese a haber sido parido por él;  en definitiva, nunca concebirá el socialismo como salida. Eso no quiere decir que no busque las respuestas a las preguntas que se hace;  pero las que encuentra, debido a sus limitaciones, siempre chocarán con lo que el sistema le ha enseñado como la verdad indiscutible de la vida,  esto es, que para que una sociedad humana tenga razón de ser, tienen que haber personas capacitadas y dedicadas a dirigir, y otras a trabajar. Quienes deben emplearse a una tarea u otra será, para el obrero, cuestión de suerte o de inteligencia, y concluirá que todos los males pueden solucionarse, bien cambiando a los dirigentes que no cumplen correctamente con su misión en la sociedad, o bien haciendo trabajar más y mejor a los dirigidos.  Hasta aquí puede llegar su análisis sin ayuda de nadie, pero no más lejos.  Pensad que al ser hijo del sistema, estas premisas las ve de un modo natural;  todo lo demás, que no se le manifiesta prácticamente, es para él pura fantasía. Preguntemos a cualquier obrero que no haya alcanzado aún la conciencia de clase y veremos que todosestán más cerca de querer “independizarse” o de convertirse en patrón, antes que hacer la revolución, algo que no se plantea de ninguna de las maneras, porque lo primero es tangible, lo otro no le llega a su mente ni tan siquiera como una posibilidad, porque requiere todo un proceso de enseñanza, como estamos teniendo nosotros, y esa enseñanza le tiene que venir de fuera de la simple relación económica con el patrón, le tiene que venir del partido, como nos viene a nosotros.

Pero pese a su apocada voluntad y a su forma de pensar, un tanto necia, no puede evitar el desarrollo de las contradicciones irreconciliables que subyace entre el patrón y él, aunque todavía no la vea, porque no se le haya manifestado. Contradicciones que se irán enconando paulatinamente por medio de la acción, de la práctica, pues la burguesía para sobrevivir en este sistema de competencia cruel, se ve obligada por imperativo natural, por inercia de la economía capitalista, a explotar más y más al trabajador.  Y lo explota de la única manera que puede, haciéndole trabajar más, obligándole a producir mayor cantidad de productos en el menor tiempo posible,  a la par que le reduce su salario directa o indirectamente.

El patrón paga un salario al obrero  – no vamos a entrar en los conceptos económicos marxistas para ir más rápido- , pero al cabo del tiempo, el dinero que paga el patrón ve reducido su valor y es debido a que todo cuanto necesita el obrero para vivir es cada día más caro. El obrero le pide al patrón un aumento de sueldo con el fin de asegurarse todos los elementos vitales; éste, sin embargo, se niega totalmente a dárselo para no perder cota de ganancia, o le ofrece una cantidad bastante menor de la que le demanda, por lo que la contradicción entre patrón y obrero se hace ya más visible; sin embargo, ésta es todavía una contradicción normal y conciliable en opinión del trabajador, que solo ve en ella una relación económica,   jamás política y menos aún ideológica.

Esta relación entre obrero y patrón genera lo que se llama la psicología del obrero. A éste no le gusta que su patrón, al mismo tiempo que obtiene mayores beneficios, le niegue una subida de salario suficiente; pero esta psicología no se transformará jamás en conciencia de clase, por poco que pague el patrón. Por mucha explotación que ejerza el patrón sobre el obrero, éste continuará igual, con más tensión pero igual, no gustándole la citada relación, pero nada más. Llegado a un punto, en el que la precariedad del salario es ya insoportable, la mente del trabajador comienza a evolucionar tímidamente, llegando a pensar que si todos los  compañeros y compañeras de su centro de trabajo se unen en una huelga, pueden hacer cambiar de actitud a su patrón. Tenemos pues, el embrión del sindicato. De forma espontánea los obreros deciden ir a la huelga. No obstante, a la hora de hacerla realidad, advertimos que la psicología de los obreros, o sea, el saber qué es lo que no quiere sin conocer qué debería querer, se bifurca en dos ramales opuestos; pues aún teniendo el mismo sentimiento de no gustarle que el patrón no le suba el sueldo, pese a haber éste logrado beneficios record, aún no agradándoles la relación entre patrón y obrero, la psicología se manifiesta en unos como rebeldía y en otros como sumisión; en el fondo la sumisión es una expresión del miedo. Los obreros están todavía a años luz de adquirir conciencia de clase. Los rebeldes querrán ir más allá, continuar con las acciones para hacer caer en razones al patrón,  sin negarle su autoridad y dirección y, por supuesto, sin cuestionar al capitalismo al que no cree culpable. Piensan que la conducta del patrón es un problema personal, humano, pero no un pecado del sistema;  en cambio, los sumisos, ante su miedo, se rebelan contra el rebelde para justificar su esquirolismo, porque el rebelde le coloca ante una situación complicada tanto respecto del empresario, como también con su familia. No obstante, después de un proceso más o menos largo, el sumiso puede llegar a convertirse en rebelde en algún momento de su vida, e incluso su rebeledía puede desbordar a la de sus compañeros.

Posteriormente, los trabajadores rebeldes comprenden que los patronos están todos unidos para llevar una política común contra ellos. Además comprueban que el gobierno dicta leyes que favorecen a la patronal; es entonces cuando deciden que el sindicato debe ser universal para que pueda convocar huelgas generales, con el fin de hacer retroceder los planes del gobierno.

Hasta aquí todo el proceso, descrito de una forma lineal, tiene un desarrollo espontáneo. El obrero no actúa por conciencia de clase, sino obligado para defenderse, porque en ello le va la subsistencia como persona, pero no como clase; aunque, según advertía Lenin, la espontaneidad tiene grados y es la antesala de la toma de conciencia de clase, ahí es donde debe estar el partido. Antes de proseguir debemos aclarar en qué consiste la conciencia de clase.

El patrón tiene conciencia de su clase, sabe perfectamente que para perpetuar su existencia debe continuar, y cada vez con mayor intensidad, explotando a los trabajadores; sin ello morirá, y al tomar conciencia de esta realidad inapelable, pone todos los medios a su alcance para neutralizar a su enemigo, la clase obrera, para que ésta no pueda organizarse políticamente. Sin embargo, en muchos casos,  le “ayuda” a organizarse sindicalmente, para que ésta nunca pueda alcanzar su conciencia de clase, que por lógica, ha de tener un contenido opuesto a la suya. Si el patrón vive a costa de explotar a los trabajadores, éstos no serán libres mientras que exista el patrón. En su consecuencia, el obrero ha de conocer esta realidad y asumirla, lo que significa que debe acabar con el explotador para dejar de estar explotadom y esto no será posible sin eliminar el sistema que le es inherente, el sistema que le proporciona todas las armas precisas para continuar con esa explotación.

Para Lenin el trabajador toma conciencia de clase cuando asume la política comunista, esto es, cuando lucha organizadamente contra el poder establecido y no contra los efectos del poder establecido, cuando se decide por la lucha política y arremete contra todo lo que comprende el sistema que mantiene al burgués, es decir, cuando el obrero ha comprendido que él tiene que arrebatarle el poder al burgués, para imponer el suyo. Mientras esto no suceda, las luchas serán exclusivamente económicas y espontáneas y dentro de los cauces que le provee el propio sistema, a pesar de que a veces adquiere un contenido político, como es exigir que  el gobierno abola una ley antiobrera. Por ejemplo, si se consiguiera que el gobierno del PP diese marcha atrás en la reforma laboral,  la situación de explotación del obrero no variaría.

Ninguna huelga general económica, como las que se están desarrollando en nuestro país, tampoco las huelgas contra el cierre de las empresas, las manifestaciones contra tal o cual gobierno, generan por su propio desarrollo la conciencia de clase del trabajador,  y ni mucho menos va contra el modo de producción burgués. Cambiará el gobierno, el tipo de dictadura del capital: como puede ser de fascismo a democracia monárquica, a república, pero siempre dentro del sistema capitalista, es decir,  sin poder quitarse de encima la explotación ni el explotador,  a más nunca llegará el obrero.

Para que el obrero tome conciencia de clase, es decir, que comprenda que él puede y debe aglutinar a su alrededor a todos los explotados para acabar con la explotación y por tanto, con el régimen burgués, ha de saber cómo subyuga el capital a esas otras clases, porqué existen presos políticos, porqué los monopolios controlan la economía del campo, etc., y porqué el parlamento y el gobierno dictan leyes antiobreras. En esta dirección, tiene que aprender cuál es la naturaleza del Estado capitalista, que dicho Estado representa los intereses de la burguesía y es un órgano de opresión contra las clases explotadas. Debe pues, conocer y asumir en términos generales lo que un militante de un Partido Comunista sabe, y adoptar para sí su programa. Por eso  son los comunistas al margen de los sindicatos, los únicos que pueden dirigir a los trabajadores hasta la comprensión de su naturaleza de clase, de su conciencia de clase. Podéis examinar la historia y veréis que cuando los Partidos Comunistas cumplían con su misión, la clase obrera, cualesquiera que fuesen los pases, luchaba por el poder político. Y también os percataréis de lo contrario, desde que los Partidos Comunistas han ido dejando a un lado los principios revolucionarios y por consiguiente abandonando su misión frente al proletariado, nadie ni nada le ha podido sustituir. Todas las revueltas, guerrillas, manifestaciones monstruas, han acabado en nada y los trabajadores no han tomado conciencia de clase.

Pero se dan las circunstancias, que tanto en España como en casi toda Europa, los partidos comunistas han renunciado a esta práctica,  sus militantes se limitan a actuar en los sindicatos o en frentes de masas, olvidando su misión de enseñar política al proletariado. Todas sus luchas y actividades se diluyen en el terreno sindical, con lo cual, en vez de adoctrinar a los trabajadores, lo que hacen es contribuir a la malformación de su conciencia, pues los sindicatos sólo pueden aspirar a la lucha económica, a impugnar leyes que repercuten en el mundo del trabajo. Los sindicatos,  por naturaleza,  son reformistas.

En nuestro país sucede que los llamados partidos comunistas no le hablan al obrero de su potencial, de su misión histórica, no le hablan de política ni de ideología. En los centros de trabajo las células comunistas no existen como tal, se reunen y hablan de sindicalismo, del convenio colectivo, de la expulsión de un compañero, etc.,  y para eso no hace falta la célula comunista, ya basta con el sindicato. También sucede que en el Parlamento, todos los partidos, a la hora de la verdad, llegan a confabularse contra los intereses de los trabajadores;  y aquellos que se reclaman representantes del pueblo, sólo se oponen a tal o cual ley, pero en el fondo están diciéndole a los trabajadores que a través del Parlamento se puede cambiar su signo maldito, le está diciendo que dentro del sistema hay solución a su problema. Los reformistas  son la avanzadilla del capitalismo dentro del movimiento obrero.

Todos los partidos y todas las instituciones aleccionan al trabajador en el mismo sentido, en que éste ha venido viviendo desde su nacimiento. Nadie le insinúa, menos le afirma que hay que cambiar de sistema. ¿Cómo entonces nos lamentamos de que el trabajador no nos comprenda? ¿Cómo entonces nos indignamos, porque después de una huelga general el trabajador continúe votando, y además a un partido burgués? ¿Qué otro remedio le hemos dado?.  Se le indica que el sistema tiene defectos, pero solucionables, que en la patronal hay elementos que son egoístas, pero otros no.  Se les inculca que un gobierno puede hacerlo bien o mal para sus intereses, obligándoles a elegir el menos malo, se le prepara entre todos, en lo contrario de lo que debe de aprender. A la misma vez el comunista se esconde y no le dice la verdad cara a cara,  por temor  a que el trabajador no lo siga,  no lo entienda, cuando de verdad no le sigue ni le entiende  ahora, cuando no le habla.

Nuestro partido tiene que volver a funcionar como lo hizo el partido bolchevique. No vale solo con imputar a los reformistas encaramados en las direcciones de los sindicatos que son unos traidores. Hay que utilizar los sindicatos, las instituciones, el frente de masas, para movilizar a los trabajadores, para denunciar el reformismo, para descubrirle al servicio de quien están esas instituciones, en una palabra, para abrir la mente de los trabajadores hacia la política y no para engañarlos haciéndoles creer que los sindicatos y las instituciones pueden solucionar sus problemas.

Con la movilización y la dirección de los comunistas, el obrero se encontrará con la policía represora, con el clasismo de la justicia, con la traición de los reformistas. El obrero se sorprenderá y el comunista in sito le sacará de toda las dudas, le demostrará que estos elementos unidos forman un todo junto con el capitalista que lo trata como enemigo. En la movilización el obrero rebelde está más dispuesto a escuchar política; el comunista debe aprovechar esa ocasión, primero neutralizando a los reformistas y acólitos del burgué y después  marcándole  el  verdadero  camino.

Pero también y simultáneamente a esta actividad ineludible, los trabajadores tienen necesidad de poseer su propia tribuna, para que les expliquen cada uno de los casos políticos y sociales de una manera veraz, con el fín de formarse económica, política e ideológicamente.  Esa tribuna se la tiene que proporcionar inexcusablemente el Partido, que es el único que está en condiciones de dar las respuestas científicas de los fenómenos sociales. La actuación policial en las manifestaciones no puede suscitar más que indignación y rabia en los trabajadores, cuando en la actualidad es objeto de diferentes interpretaciones entre ellos, dependiendo de donde le viene la noticia. El empobrecimiento de los pequeños campesinos ha de ser el pretexto de una explicación profunda, con ejemplos claros, hasta el extremo que los trabajadores, fundamentalmente la clase obrera, comprenda la necesidad del cambio de sistema para proteger la economía rural, fuente de todas las materias primas, y sea capaz de tomar conciencia de su indiscutible fuerza numérica e ideológica, para convertirse en la dirigente del proceso revolucionario, al objeto de acabar con las injusticias que se cometen contra los campesinos. El enfrentamiento entre los estudiantes y la polícía tendrá que penetrar en la mente de los trabajadores como un paso hacia adelante y nunca como un acto salvaje, propio de una población juvenil e inmadura, tal como lo explican los medios de difusión burgueses. Las guerras imperialistas tienen que ser comprendidas perfectamente por los sectores de trabajadores a modo de explotación de sus hermanos de clase de otros países. Y así, todo cuanto sucede, tanto en su entorno como en cualquier ámbito de la sociedad española e internacional que suponga un actividad burguesa contra el pueblo, debe ser llevado por el Partido a los trabajadores,  y no tiene que estar forzosamente ligado en el mismo documento, en la misma charla, asamblea, mitin etc. con su posición económica. Desde el principio el Partido se tiene que convertir en el transmisor, el cronista de la verdad, sin ocultar nada a los trabajadores, pues es el único vehículo que poseen para ampliar sus conocimientos que son  imprescindibles para hacerse dueños de su destino. A cada paso hay que explicarles  que, sin derrocar a la burguesía,  sin aniquilar el sistema, sin que ellos accedan al poder político y económico, no habrá ninguna solución radical y eterna. Y todo se debe decir con la mayor naturalidad.

Para llevar a cabo esta misión irrenunciable, el Partido y sus células tienen que actuar en los centros de trabajo y en la calle como organización independiente de la ACDT y del sindicato. Hay células que han creado su propio blog dedicado a los trabajadores de su centro de trabajo. Pero reconociendo que constituye un avance, la misión no se completa. La agitación y propaganda ha de ser constante y, como hemos intentado explicar, cada caso que suceda en la sociedad que merezca ser interpretado por los trabajadores de forma revolucionaria, será denunciado con todo detalle, incitando la indignación y la rabia. El periódico se debe repartir de manera amplia en cada lugar de trabajo y provocar su discusión. Dadas las circunstancias económicas, la prensa del partido puede ser sustituida por la “Hoja Roja” o cualquier documento de elaboración propia de la célula, del comité local o provincial.

Las secretarias de propaganda de las células y comités deberán estar en manos de los militantes más dinámicos del Partido. Pero con el periódico y las octavillas que serán entregadas frecuentemente, solo cumplimos con un aspecto parcial, al que hay que unir la agitación que será por medio de charlas con grupos de trabajadores, con mítines, etc.  La entrega en mano de las octavillas a la salida del trabajo, si no se puede hacer desde dentro, la entrega en mano de la prensa etc, deben servir para provocar la discusión, como también que los trabajadores vayan al partido a preguntar sus dudas políticas; pero el fin primordial es reunir grupos de ellos,  sacarlos del centro de trabajo y formar charlas- coloquios, en nombre del PCOE.

Todos los esfuerzos que se realicen para comunicarse con los trabajadores en sus centros de trabajo serán exitosos si lo hacemos en nombre del PCOE, luego sus frutos se verán en los mítines, manifestaciones, etc.,  en los que los trabajadores, poco a poco, se unirán a la militancia en señal de aceptación de su vanguardia.

El PCOE tiene que salir inmediatamente de la dinámica impuesta por la burguesía y los reformistas,  que es la de prohibir a los trabajadores que hablen de política. Y finalmente, el Partido no puede caer en la trampa de no hablar de política a los trabajadores  porque estos no quieran saber nada con los comunistas.  Esa táctica burguesa hay que romperla,  y se hace con tesón, sin desfallecimiento,  pero siendo bravos propagandistas.

Como resumen final, tomemos un ejemplo corto. Imaginemos una célula del Partido en un centro de trabajo que tiene algunos  de sus miembros en el Comité de Empresa. Nuestros camaradas saben, a través del Programa y de los múltiples documentos del C.C. , que la solución a todos los problemas es el socialismo.  Así, cada vez que en la televisión, en la prensa o en su trabajo ven una injusticia, de forma inmediata,  en la mente de estos camaradas, surge la necesidad de cambiar el sistema, se les vienen a la cabeza la Reforma Agraria, la Socialización de los medios de producción, y ven grandes luchas de los trabajadores por la conquista del poder.

En cambio, los trabajadores de su centro de trabajo, lo que ven en la televisión,  lo que escuchan  en la radio y lo que leen en la prensa, es que el comunismo o socialismo es un régimen malvado, que Stalin mató a millones de soviéticos, que Fidel es un dictador sin escrúpulos, que Chávez es un loco, que el régimen de Corea es tirano.

Nuestros camaradas se reúnen normalmente en su centro de trabajo, pero sólo para ver la táctica que deben llevar en el Comité de empresa.  Miran la fórmula para desenmascarar a los miembros de CC.OO y UGT en el comité de empresa, denunciando a estos ante los trabajadores, porque han despedido a un compañero y no han hecho nada.

Pero en sus reuniones no trazan ninguna línea de actuación para hablar constantemente a los compañeros, bien en octavillas, bien en un boletín, bien en charlas por grupos, sobre qué es el socialismo y la necesidad de luchar por él, con el propósito de contrarrestar la intoxicación que en ellos provoca la burguesía con sus medios de comunicación. Y no lo hacen por temor a ser rechazados. De esta manera,  los trabajadores sólo reciben una información, la de sus enemigos que tiende a malformar sus conciencias.

Pero viene la crisis, y a la hora de discutir el nuevo convenio, el empresario no sólo dice que no puede dar más dinero, sino que -aún teniendo beneficios-, tiene que rebajar los salarios, o de lo contrario, la empresa corre el riesgo de desaparecer porque las ventas se han venido abajo y el producto lo ha de vender más barato; así que, o bien se acepta la rebaja o se presenta un ERE o la empresa se traslada a otro lugar. Sin embargo, el comité y los trabajadores saben que no han descendido las ventas,  incluso que la empresa tiene nuevos pedidos millonarios.

Pero ¿Qué sucede? En la mente de nuestros camaradas surge con rabia la necesidad de luchar para acabar con el régimen, porque es indignante e insoportable la conducta avariciosa del patrón. De nuevo les viene a la mente el Socialismo.

Pero ¿Qué ocurre con los trabajadores? Es evidente que  su cerebro no se ilumina con la necesidad de luchar por el socialismo, porque la idea que tienen sobre el mismo, es que es malvado y es una dictadura cruel, en donde los trabajadores pasan hambre. Por tanto, el socialismo no les puede venir a la cabeza como tabla de salvación. A unos, a los más rebeldes, les cundirá la indignación y despotricarán contra el patrón, y otros pensarán que a ver si por dos euros más van a perder su puesto de trabajo o la empresa se va a marchar a otro lugar.

Se forman grupos de trabajadores comentando la actitud de la empresa y un camarada emberrechinado dice por primera vez en un grupo, que lo que había que hacer es  unirse con todo los trabajadores de todos los centros de trabajo y luchar por transformar la sociedad, luchar por el socialismo, que eso es lo que acaba con la avaricia del patrón y nos da seguridad a los trabajadores. Pero en el momento de pronunciar la palabra socialismo, los trabajadores, como si hubiese mentado el infierno, se revuelven contra el camarada y le dicen “¡tú estas loco!” Y se atreven a decirle también “¡Tu no sabes lo que es el socialismo!” Y no ha lugar a más discusión.  En las mentes de los trabajadores surgió Stalin asesinando a millones de trabajadores, Fidel matando de hambre a su pueblo, etc.

Nuestro camarada abatido viene al partido y dice que los trabajadores no quieren saber nada y son todos unos reaccionarios, y por lo tanto nuestra lucha es imposible.

Es evidente que el cazador ha sido cazado:  nuestro camarada se ha convertido en uno más de ellos  porque no ha entendido nada de cómo debe actuar el Partido.

Camaradas y amigos vosotros teneis la palabra.

Fuente: http://pcoesevilla.blogspot.com.es/