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Resoluciones emanadas del VII Pleno del Comité Central del 17 de marzo de 2018

Sobre el carácter fascista del Estado

Con la acentuación y profundización de la crisis económica, la bancarrota del sistema capitalista y la quiebra del Estado español, éste se ha visto obligado a dar pasos agigantados hacia el fascismo; de tal modo que las reformas realizadas por el gobierno de Rajoy en los últimos siete años han borrado todo vestigio democrático en el Estado, transformándolo absolutamente en un Estado fascista. La negociación de los convenios colectivos era el arma que le quedaba a los trabajadores para poder legislar una parte de sus vidas, cuales son sus condiciones económicas y laborales. Sin embargo, con la imposición de la Reforma Laboral -mediante la cual la burguesía puede descolgarse de los convenios colectivos cuando le venga en gana- el gobierno terminó de ilegalizar de facto a la clase obrera, arrebatándole el único instrumento legal que podía utilizar para defender sus derechos colectivos. A esto hay que añadirle el elenco de leyes que recortan las libertades y que reprimen todo tipo de disidencia como son la Ley Mordaza, la Ley de la Seguridad Privada, etc. 

La burguesía española, desde la dictadura de Primo de Rivera, siempre dejó bien clara su esencia reaccionaria y que su apuesta por mantenerse en el poder y sostener su dictadura y su Estado pasaba por el fascismo. Ahora, ante su bancarrota, nuevamente tiene que apostarlo absolutamente todo por el fascismo, siendo consciente de que lo que está en juego es su supervivencia, quedando el Estado totalmente desenmascarado, tanto a nivel interno como a nivel internacional, como consecuencia de los hechos acaecidos en Catalunya tras el Referéndum del 1 de octubre.  

A tenor de todo ello, el VII Pleno ampliado del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español resuelve

  1. Caracterizar al Estado español actual como un estado fascista.
  2. El Comité Central iniciará un proceso de estudio para ajustar la táctica del Partido ante esta nueva caracterización del Estado, cuyo resultado deberá ser discutido y determinado por el conjunto de la militancia y, si procede, sancionado por el próximo Congreso de nuestro Partido.

Sobre la muerte de los compañeros senegaleses Mame Mbaye Ndiaye y Ousseynou Mbaye

El VII Pleno del Comité Central del Partido Comunista Obrero Español  denuncia el ataque constante del Estado y sus cuerpos represores contra el conjunto de la clase trabajadora y, con mayor violencia, contra los trabajadores inmigrantes. Las muertes de Mame Mbaye Ndiaye y Ousseynou Mbaye ponen de manifiesto el carácter fascista de las instituciones burguesas y su arremeter cada vez más violento contra nuestra clase.

El cuerpo municipal de policía, que depende del Ayuntamiento de Madrid, con su constante represión contra la población inmigrante de la capital en forma de redadas, está implicado en la muerte de Mame Mbaye y es responsable de la situación de rabia y necesidad de justicia que se ha generado en los últimos días en el barrio de Lavapiés y que le ha costado la vida a Ousseynou Mbaye. 

La brutal actuación policial, que se resume en los vídeos de sus cargas, se ha pretendido blanquear diciendo que la muerte de Mame Mbaye no tuvo nada que ver con las redadas y que su muerte se produjo por una enfermedad congénita del corazón, eliminando también las declaraciones de quienes aseguran que fue perseguido junto a otros compañeros. Sin embargo, el hartazgo de la población inmigrante, junto con la solidaridad del barrio de Lavapiés y de buena parte de los trabajadores conscientes de la situación de miseria en la que estos viven, han provocado la movilización y denuncia contra la policía

El embajador de Senegal, quien no ha hecho nada por resolver la situación de sus compatriotas en el estado, fue expulsado del barrio de Lavapiés por aquellos a quienes pedía calma de forma absolutamente hipócrita. La situación insostenible de estos trabajadores era bien conocida por todo el barrio y la muerte de Mame ha sido la gota que ha colmado el vaso de la paciencia contra la injusticia.

La socialdemocracia gobernante en Madrid no ha aportado nada a los trabajadores. Las condiciones de vida del conjunto de trabajadores son cada día peores, no sólo en la capital sino en el conjunto del estado, especialmente la de los inmigrantes.

El capitalismo hoy no tiene otra salida que arreciar sus ataques contra la clase obrera para mantener su dominación y sus ganancias a nuestra costa y los cuerpos de policía, tanto locales como nacionales, son su punta de lanza represora.

El Partido Comunista Obrero Español exige el fin del acoso policial que sufren los inmigrantes de nuestro país y se solidariza con las familias y amigos tanto de Mame Mbaye Ndiaye como de Ousseynou Mbaye. Sólo el pueblo trabajador, unido por su carácter de clase e independientemente de su nacionalidad, sexo o color de piel puede frenar los ataques de este sistema criminal y explotador que es el capitalismo y construir el Socialismo que acabe con las injusticias que hoy sufrimos día a día y nos permita la vida digna que nos merecemos.

¡Socialismo o barbarie!

VII PLENO DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E)

 

Madrid, a 17 de marzo de 2018.




El PC de Donetsk saluda al PCOE en el Centenario de la Revolución de Octubre

Queridos camaradas:

Acepten nuestras sinceras felicitaciones con motivo del Centenario de la Gran Revolución Socialista de Octubre, que cambió radicalmente el curso de la Historia mundial, abrió el camino al Socialismo para toda la Humanidad, destruyó el sistema colonial y resolvió la cuestión nacional al unir a los pueblos en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Gracias a la Revolución hubo un progreso social y científico, un crecimiento de la industria y la agricultura y un desarrollo del arte y la cultura sin precedentes. La justicia social, sobre la cual soñó la parte oprimida de la Humanidad, se convirtió en un hecho consumado.

La Revolución de 1917 se consiguió gracias a la unión de trabajadores y campesinos, dirigida por el Partido Comunista encabezado por Vladimir Lenin. Los bolcheviques armaron al proletariado con el marxismo, que es la táctica y la estrategia de la lucha de clases. Nosotros, los comunistas de la República Popular de Donetsk, creemos que la introducción de la conciencia de clase entre los trabajadores es una tarea primordial. En esta dirección, el Partido Comunista de la República Democrática y Popular ha estado trabajando desde el comienzo de las protestas masivas en el Donbáss.

Camaradas, les estamos agradecidos por su ayuda y apoyo al movimiento comunista y antifascista del Donbáss. El capital es una fuerza material que debe contrarrestarse con el internacionalismo proletario y el avance de la clase obrera orientada por su partido de vanguardia, el Partido Comunista. Esperamos que el Donbáss proletario sea un factor que ayude a unir a los partidos comunistas y obreros de todo el mundo en la lucha contra el fascismo y el imperialismo mundial.

¡Larga vida al Gran Octubre!

¡Larga vida a la causa del Gran Lenin!

¡Proletarios de todos los países, uníos!

Comité Central del Partido Comunista de la República Democrática Popular.

Atentamente,

Redacción de Adelante.




El 78 al descubierto

Con la proclamación de la República Independiente de Catalunya se inicia una nueva fase en el panorama político que define con suma claridad la naturaleza represiva del régimen que, más allá del encono in crescendo entre España y los independentistas catalanes, muestra la vileza de un sistema que fue concebido por el maridaje trufado de engaño y traición. Es el sistema de 1978, de claras connotaciones fascistas.

El escenario actual saca a flote todas las contradicciones resueltas de modo falsario en el período de “transición” y que, por consiguiente, permanecían soterrados con toda su indemnidad. Tenemos pues que las señas de identidad del franquismo han pasado a ser las insignias de la “democracia”: Monarquía, bandera, himno, concepto de soberanía basado en la unidad territorial forzosa, poder resolutorio del ejército, la intocabilidad del capitalismo (art. 38 de la Constitución), la pervivencia de estructuras arcaicas como son la existencia y el poder que detentan los terratenientes andaluces, extremeños y castellanos… cuyas contrapartidas, frágiles concesiones a las clases trabajadoras como son los “derechos” de sindicación, de reunión, de expresión, de manifestación, etc. todas ellas tenidas por “conquistas democráticas”, son anuladas en la práctica con artimañas o están en vías de desaparición por mor de leyes restrictivas, impuestas por los sucesivos gobiernos estatales que han contado en todo momento con la silenciosa anuencia de los gobiernos autonómicos, regentados por nacionalistas de derechas y por PCE-IU cuya misión ha sido preservar las “esencias” heredadas del franquismo que ellos censuraron favorablemente en el referéndum Constitucional de 1978.

La consecuencia inferida es un proletariado en precariedad laboral, cuando no arrojado en masa al paro,  cada vez más empobrecido merced a la profunda crisis que aprisiona al capitalismo y a la preponderancia del capital especulativo en el proceso de producción, el cual genera una doble vertiente de desafección en las masas laboriosas: económica y emocional, ésta última debido a la ausencia en la palestra política de organizaciones revolucionarias que les introduzcan la conciencia de clase, lo que las lleva en cierta medida a adoptar concepciones contrarias a sus intereses al depositar su confianza en el oportunismo e incluso en las derechas, so creencia de que quien tiene el dinero es el único que puede aliviar sus necesidades y curar sus aflicciones.

Una sociedad de tal categoría propende, sin más remedio, al despotismo y a su consecuencia más inmediata: la corrupción superlativa de las instituciones. Si en este sistema existiese un mínimo de rigor, tanto PP como PSOE y la monarquía habrían sido ilegalizados e inhabilitados a perpetuidad sus máximos dirigentes.

Fatalmente el curso de los acontecimientos nos depara una realidad muy distinta. El Partido Popular, que se ha nutrido delictivamente para afrontar procesos electorales y ha enriquecido en todas las etapas de su existencia a sus máximos dirigentes a través del robo, es el que dirige el cotarro y el que decide qué es y qué no es democracia por encima de las leyes y de la Constitución que blanden sus dirigentes.

Pero como todas las entidades de este mundo, los sistemas tienen su vigencia que se consume dadas sus contradicciones irreconciliables. De esta manera, el problema de Cataluña, larvado durante décadas, despierta e irrumpe con ímpetu inusitado por la propia dinámica de la situación descrita. La corrupción y el despotismo del PP se ceban con Cataluña para impedir el goce de sus peculiaridades y para rechazar los Estatutos que se dio el pueblo. A partir de este momento, el desencuentro entre el Estado español y la Generalitat es total. El PP, amparado en las facultades que les confiere poseer el gobierno del Estado, derrocha toda la tiranía franquista que entraña, lo que ha despertado al nacionalismo después de décadas de letargo, haciéndolo crecer a velocidad de vértigo, no dejándole más recurso que el de emprender el combate por la independencia o someterse a las arbitrariedades del ideario de un partido corrupto.

Sin embargo, el Estado utiliza todos sus medios, que son muchos (televisión, prensa, radio, etc.), para desvirtuar las causas del conflicto y difundir la idea de que se trata de una lucha ilegal y caprichosa contra la legalidad existente. La consigna le ofrece la ocasión a los oportunistas  de IU y PODEMOS de elegir el camino de en medio, es decir, de proponer un referéndum a través de un acuerdo que, a priori, se sabe que es imposible por el carácter absolutista del gobierno español. La idea de que la legalidad la representa el Estado y la ilegalidad el referéndum facilita al Secretario General del PSOE la posibilidad de quitarse la máscara de socialista de izquierda para presentarse tal como es en realidad, un adocenado derechoso. Al auxilio de la legalidad, han acudido sectores de la intelectualidad cuyo acomodo político podría ser perturbado e incluso viejos dirigentes del PCE-PSUC -tal es el caso de Frutos- que, como es lógico, sale en  defensa de su inefable claudicación.

Un mínimo esfuerzo a la hora de analizar lo que está sucediendo nos lleva a una conclusión lógica aunque cruel. Frente a la supuesta ilegalidad catalana se han arrejuntado las fuerzas traidoras del 1978 y sus derivados, con el único propósito de neutralizar expeditivamente a quienes osen poner en entredicho el contubernio pro franquista que puso en solfa  la “transición”. Porque el problema de Cataluña no hace sino reverdecer el debate que se suscitó entonces entre continuación o ruptura que, lejos de saldarse definitivamente, toma mayores bríos porque la deriva del sistema es incuestionable.

¿Puede un gobierno corrupto, pueden aquellos que representan el pasado franquista, pueden los traidores del contubernio hablar de legalidad? ¿Acaso las leyes que defienden los fascistas, la derecha y sus acompañantes, deben ser respetadas por los trabajadores y por el pueblo en general? ¿Por qué todos los grupos fascistas acuden con sus insignias franquistas a las manifestaciones exigiendo la unidad de España con las leyes existentes que deberían suponerse antifranquistas?

El cinismo descuella en estos momentos supremos. Los que blasonan de ser constitucionalistas callan como malparidos cada vez que se conculca su Constitución cuando se trata de ultrajar a las clases operarias. Más de tres millones de trabajadores no tienen derecho al trabajo, más del cincuenta por ciento de los que trabajan no tienen derecho a un salario digno, las mujeres soportan una sempiterna desigualdad, se cuentan por miles los vecinos de este país que se han suicidado porque hasta ellos no llegaba el derecho al trabajo y por consiguiente el derecho a una vivienda digna. ¿Cuántas veces, pues, se saltan a la torera los burgueses su propia Constitución sin recibir amonestación alguna?

Que nadie venga a contarnos que democracia es votar un Parlamento representativo para que nos dirija bajo el imperio de la Ley. Al menos en España, todos sabemos las múltiples maneras con las que los partidos burgueses han financiado sus campañas para las elecciones. Democracia es poder del pueblo y eso no existe en este país. Las leyes no son divinas, las escriben e imponen personas; pero personas que representan a clases sociales en detrimento de las clases oponentes y no a favor de todo el pueblo. Y como se puede comprobar, los representantes de las clases que mandan en nuestro país provienen de la corrupción. A pesar de todo, debemos preguntar ¿Están prohibidos en España los referéndum para consultar al pueblo qué es lo que desea? Es cierto que llevar a la práctica la independencia va contra las leyes. Pero las leyes han de estar preparadas para servir al pueblo y en el supuesto de que alguna no lo esté debe estar dispuesta a dar paso a los cambios precisos a fin de que realmente sea la voluntad popular la que se sirva de ella. No puede existir bajo ningún concepto una ley que impida la libertad de pensamiento y de expresión. Por eso, el gobierno de Rajoy y los Constitucionalistas se vuelven irracionales por cortar de raíz la posibilidad de que el pueblo catalán exprese sus sentimientos libremente, ya que llevaría al sistema a una bestial contradicción. Si el pueblo por mayoría expresa su deseo de independizarse y la ley lo impide, lo que hay que cambiar no es el sentimiento del pueblo sino la ley que ha quedado obsoleta; de lo contrario, el gobierno se torna reaccionario. La obstinación, el no por el no y la violencia policial han sido los argumentos esgrimidos por quienes no querían que se celebrase el referéndum, vulnerando sus preceptos al objeto de no darse de bruces con una realidad que les niega. En este sentido, es el gobierno del Estado español el que conculca en primer lugar los derechos de expresión y de participación del pueblo catalán, haciéndolo además con violencia y alevosía como quedó demostrado el 1 de Octubre.

Al margen de legalidades, los acontecimientos han puesto sobre la mesa de discusión el carácter burgués de la independencia catalana, que no rebaja un ápice el derecho del pueblo a su emancipación, menos aún, su participación en el referéndum. Son demasiados errores cometidos y de bulto: no tener los tiempos controlados, no prever los sucesivos objetivos a alcanzar, especialmente la meta cardinal, etc., son consecuencias de que el proceso ha sido dirigido por un sector de la clase capitalista, pues los trabajadores no han participado como clase, se han adosado al carro y se han diluido en las luchas. La burguesía es dúctil y anárquica e incluso traicionera y sólo se endereza y fortalece con la dirección y bravura de las clases trabajadoras. Al carecer de un partido revolucionario, la independencia está abocada a cualquier cosa en manos de los burgueses, incluso a la huida en el fragor de la batalla, lo que ocasionaría el desconcierto en las filas independentistas. Esto explica que la alta burguesía catalana “comprometida”, los partidos pequeño-burgueses y radicales se planteen volver mansamente al redil de la “legalidad” del Estado español dejando a un lado a las masas populares que lo han expuesto todo. Por lo visto, el único objetivo era lograr la proclamación de la independencia, sin importar su contenido y sin ir más allá de la pantomima. Las manifestaciones de Junqueras en Tv3 en las que hace notar con talante de éxito que las medidas tomadas para intervenir la autonomía por parte del gobierno de Rajoy iban a tener una duración de meses, no deja de ser una tomadura de pelo al pueblo de Cataluña: “Es un 155 que no podrá aplicar durante seis meses, al menos en este momento, sino que, en todo caso durante 50 días”. Asimismo, el hecho de que los partidos independentistas participen en las elecciones organizadas por el gobierno español, cuya misión es anular todo el proceso del 1 de Octubre, es una muestra más de la veleidad ideológica y política que rezuman los dirigentes independentistas, quienes optan por dejar en la estacada al pueblo con tal de salir personalmente airosos ante la justicia española.

Los trabajadores deben organizarse autónomamente, perfilar sus fuerzas y a partir de ahí, ser el motor de la historia del pueblo catalán. La independencia es lícita y en determinados casos de opresión hay que luchar por ella sin perder el norte  que no es otro que el ideal sublime de las clases desposeídas, el socialismo. Si no se defiende lo logrado con tanto sacrificio, pasarán largos años para resarcir el destrozo ocasionado. Cuando se comienza una “insurrección” hay que hacerlo con total determinación. La independencia se ha de buscar, no para anclarse en un nuevo estado capitalista que a la postre depara las mismas angustias a los obreros, sino para acercar más y más el objetivo final. Para ello, el proletariado catalán debe ser consciente de que el capitalismo es bárbaro pero universal y sólo se le puede vencer si los trabajadores alcanzamos la unidad universal. La independencia para un obrero no es únicamente quitarse de en medio la opresión de otro estado. Jamás bajo el marco de un país capitalista nos liberaremos del despotismo burgués. La independencia de verdad ha de ser de clase. Nos independizamos del burgués pero no de nuestros hermanos de clase españoles. De ahí que esta lucha sea nacionalista e internacionalista al mismo tiempo porque los acontecimientos catalanes sirven para mostrarnos de una vez y por todas el carácter burgués de los partidos que componen el parlamento español. Al PP, pasando por los nacionalistas hasta PODEMOS-IU, sólo les separan matices de cómo mejor defender el estado burgués. A la par, han puesto sobre la mesa de discusión la necesidad de sacar a flote todo cuanto la transición ocultó. En estas circunstancias, los derechos nacionales de Euskadi, Cataluña y Galicia y las transformaciones socioeconómicas que exige la grave situación de Andalucía, pese a sus riquezas autóctonas, cuyo eje central debe ser la implantación de una Reforma Agraria Antimonopolista y Antilatifundista, puede constituir el acicate para que el pueblo embargado por la propaganda burguesa despierte de su letargo. Se trata de abrir desde ya focos de lucha contra el sistema. Se trata de poner coto al imperialismo y a su expresión nacional española.

Madrid 31 de octubre de 2017

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL




DEBATE DE INVESTIDURA: FRANCO LO DEJÓ TODO ATADO Y BIEN ATADO

El pasado lunes 22 de julio se inició el debate de investidura para la elección de Presidente del Gobierno tras la celebración de las elecciones generales el pasado 28 de abril, es decir, prácticamente tres meses después.

El pasado día 2 de mayo decíamos que el resultado electoral radicalizaba la situación política, agudizaba las contradicciones del capitalismo monopolista de Estado y su crisis política. Todo ello se ha podido comprobar en el debate parlamentario que ha tenido lugar a lo largo de esta semana.

Si algo ha acreditado este debate de investidura es, sin duda, el agotamiento del capitalismo monopolista de estado español, su grado de putrefacción, y todo ello se pudo comprobar en un debate lleno de palabrería huera, abundante fariseísmo, carencia absoluta de argumentos y desorientación sobre el camino que deben seguir para sostener la actual formación socioeconómica, en bancarrota económica y política.

Ni la derecha ni la ‘izquierda’ del sistema, escorado todo él hacia la extrema derecha y la reacción, tienen salida alguna ante la crisis profunda que azota a su economía, en bancarrota absoluta, y que también ha arrastrado a su sistema político y su Estado, inexorablemente, a un proceso de hundimiento estrepitoso. De hecho, este moribundo sistema hoy se sostiene, única y exclusivamente, porque el proletariado está bajo el influjo ideológico de la burguesía como consecuencia de la falta de respuesta revolucionaria debido a la insuficiente influencia entre las masas trabajadoras de nuestro Partido.

La derecha de la extrema derecha que es hoy el sistema político español – PP, VOX y C’s – enarbolaron de manera franca el fascismo con todos los aderezos que conforman esa podrida ideología propia del periodo de descomposición avanzada del capitalismo. Esto es, enarbolaron la demagogia más vomitiva, el revisionismo histórico, el nacionalismo, la mentira y el anticomunismo, a la par que se frotaban las manos comprobando como los oportunistas de PODEMOS y los reaccionarios del PSOE eran incapaces de conformar un gobierno. Y, cómo no, los tres se erigían como firmes defensores de la Constitución del 78, la quintaesencia del constitucionalismo, de la “sensatez” y de la unidad de España.

Por otro lado, la ‘izquierda’ del régimen heredero del franquismo dio un recital de oportunismo, de desvergüenza superlativa, de engaño y traición al pueblo, en lo que más que un debate de investidura era un pistoletazo de salida para unas nuevas elecciones que se celebrarán a primeros de noviembre, siendo su objetivo el tratar de imponer un relato al pueblo por el que endosen los unos a los otros la responsabilidad de la imposibilidad de conformar gobierno y tratar de no ser penalizados en la cita electoral que, al parecer, ya vislumbran.

Así, pues, Pedro Sánchez hizo múltiples llamamientos a los fascistas de PP y C’s para que se abstuvieran y así pudiera gobernar, apelando a la responsabilidad de Estado y, también, puso sobre el tapete el programa electoral del PSOE, un programa electoral de seis ejes – mercado laboral y pensiones; desarrollo tecnológico; transición ecológica; feminismo; medidas orientadas a la cohesión territorial y una apuesta por el proyecto imperialista de la Unión Europea y la consecuente internacionalización de los monopolios. Ejes y objetivos planteados por el Presidente del Gobierno, cual mitin de campaña electoral, pleno de vaguedades y que no tocó los problemas candentes y sustanciales que sufre el pueblo trabajador. Eso sí, Pedro Sánchez dejó bien clara su esencia antiobrera, pretendiendo salvaguardar todos los avances de la burguesía, todos los recortes provocados por las reformas laborales de Zapatero y de Rajoy, empleando la artimaña de hablar de lo moderno, señalando que quiere configurar un nuevo Estatuto de los Trabajadores debido a lo arcaico del anterior que, según él, “data de los 80s del siglo pasado”, dividiendo todavía más a los trabajadores, pues también propuso crear un Estatuto del becario, y señaló que “antes, señorías, dedicábamos las dos primeras décadas de nuestra vida a formarnos y el resto a usar esa formación en nuestra vida profesional. Ahora tenemos la necesidad de formarnos continuamente, permanentemente, de estar en permanente desarrollo, y tenemos en consecuencia la obligación de ofrecer a la ciudadanía un modelo que responda a esa realidad. Por eso propongo, señorías, convertir a España en el primer país europeo que reconozca el derecho a la educación a lo largo de toda la vida”. Es decir, Pedro Sánchez apostó por agudizar más la explotación, por más precariedad, todavía más de la que ya existe, de tal modo que su apuesta es una formación cada vez de peor calidad que garantice que un obrero sea la mayor parte de su vida un becario. La CEOE debe estar muy satisfecha con Sánchez, y Franco, sin duda, estaría terriblemente orgulloso de él. Y es que para Sánchez es viejo el Estatuto de los Trabajadores que data de 1980 pero, sin embargo, es un defensor a ultranza de la podrida Constitución de 1978 de la que únicamente le molesta el artículo 99 de la misma, pues la única reforma constitucional que planteó fue la de modificar dicho artículo para que la lista más votada sea la que conforme el gobierno, sin necesidad de alcanzar mayoría absoluta en el Parlamento en primera votación o mayoría simple en segunda votación. Es decir, apuntalar el bipartidismo.

PODEMOS fundamentó sus intervenciones en explicar su versión de la no consecución de un acuerdo que permita conformar un Gobierno de coalición, justificando la necesidad y argumentando la justeza de sus planteamientos – superando todas las zancadillas y vetos del PSOE según ellos – para ser ellos los garantes del cumplimiento de la Constitución de 1978 en sus aspectos sociales. Nuevamente Iglesias engaña al pueblo – ya sea por mala fe o por pura ignorancia. Y decimos esto porque Iglesias o engaña o no sabe leer la Constitución de 1978, pues ésta se está cumpliendo a rajatabla en la defensa de los principios fascistas que la sustentan – defensa a ultranza del capitalismo, la negación de los derechos democráticos de las naciones oprimidas, imposición de la simbología fascista (bandera, Unidad de España, Corona), conservación intacta del aparato del estado fascista (Ejército, Judicatura, etcétera), garantizar que la economía es dirigida por los monopolios, etcétera. Iglesias, lejos de cuestionar todo ello, se erigió en garante de esa Constitución; de hecho, en el proceso de negociación con el partido de la cal viva y del GAL, según sus propias palabras en dicha cámara en marzo de 2016, no dudó en posicionarse de acuerdo con el PSOE en su política contra los derechos democráticos de Cataluña, es decir, alinearse con el PSOE en el principio franquista de la defensa de la Unidad de España.

Sin embargo, Iglesias sí tenía razón cuando le señalaba a Sánchez “si usted quisiera cambiar la Constitución para que con el 28 % de los votos pudiera formar un Gobierno de partido único, eso revelaría que usted no quiere o no querría hacer un acuerdo de Gobierno con nosotros, que si usted está negociando un acuerdo integral de Gobierno con nosotros es porque no le queda más remedio”. Es evidente que el PSOE no quiere un pacto con PODEMOS y en la forma de cavilar del PSOE es natural. PODEMOS nació como sostén de la pata izquierda de este corrompido sistema y persigue arrancarle influencia y apoyo electoral al PSOE, siendo su objetivo emular lo realizado por Syriza en Grecia con referencia a la socialdemocracia clásica representada por el PASOK. Abrirle la puerta del gobierno, para el PSOE es abrirle la puerta al que considera que quiere robarle su granero de votos y su parcela de poder y, por lo tanto, se resiste a ello, dejando bien claro que no es un problema ideológico, pues ambos son firmes defensores del capitalismo monopolista de estado. Como puede comprobarse, un duelo de oportunistas donde poco importa el sufrimiento del pueblo trabajador.

No han ido a la zaga de la desvergüenza de PSOE y PODEMOS los partidos nacionalistas como ERC o EH-BILDU. Rufián pedía a gritos que llegaran a un acuerdo PSOE y PODEMOS para cerrar ahora el paso al fascismo, temeroso de que en septiembre, con la Diada y la sentencia del Tribunal Supremo contra los presos políticos, que de antemano ya están sentenciados, difícilmente pueda darles su apoyo. Estos dos partidos, que han comprobado como el Estado les niega a sus naciones sus derechos democráticos y no ha dudado en reprimir a dichas naciones, en el debate de investidura, lejos de denunciar la naturaleza corrupta del Estado, han apostado por blanquear a dos organizaciones – PSOE y PODEMOS – que son firmes defensoras del Estado heredero de Franco.

El Debate de investidura nos ha demostrado que el proyecto tanto de la ‘izquierda’, como el de la derecha, es la firme defensa de la Constitución de 1978, que es la firme defensa de la obra de Franco; la defensa del proyecto imperialista de la Unión Europea y, cómo no, agudizar la explotación contra el proletariado y negar el desarrollo y la vida de los trabajadores del campo y de la ciudad, negar el futuro a la juventud, negar la vida al anciano.

El destino ha sido azaroso y ha querido que todo ello haya acontecido, justamente, cuando se cumple el 50 aniversario de que el criminal Franco impusiera a su sucesor, Juan Carlos de Borbón. En el Discurso de Navidad de 1969 del criminal tirano Franco – supervisado por el entonces Director de Radio Televisión Española, el fascista Adolfo Suárez, referente de oportunistas, fascistas y demás traidores que hoy van ‘dando lecciones de democracia’ al pueblo español – señalaba que dejaba todo atado y bien atado, con la designación hecha por Las Cortes Franquistas, a propuesta del propio Franco, de Juan Carlos de Borbón como sucesor de Franco en la Jefatura del Estado tras la muerte de éste; designación aprobada en julio de ese mismo año 1969. A tenor de lo visto a lo largo de estas 5 décadas y, sin ir más lejos en este debate de investidura, sin duda el tirano lo dejó todo bien atado.

El fascista Emilio Romero escribía un artículo en el diario Pueblo, el 23 de julio de 1969 titulado “La única Monarquía Posible”, donde señalaba:

“Joaquín Arrarás, el gran biógrafo de episodios contemporáneos, me decía ayer en las Cortes que desde 1937 Franco había señalado claramente que no habría una restauración, sino una instauración, es decir, una Monarquía de nueva planta; la Monarquía del Régimen o de llamado desde entonces Movimiento Nacional (…) Solamente Franco podía traer la Monarquía. La operación tendría que hacerse con él. Pero, lógicamente, a Franco tenía que preocuparle la continuidad del Régimen en sus esencias, en sus grandes realizaciones, y, en una gran parte de sus estructuras, más allá de su propia vida (…) Don Juan Carlos de Borbón acepta las leyes fundamentales del Régimen, se compromete a procurar por su continuidad, admira al Jefe del Estado y es respetuoso con él.”

Otro periodista del Régimen, el falangista Manuel Blanco Tobío, escribía el 24 de julio de 1969 en el órgano de expresión de la Falange “Arriba” el artículo titulado “Nos va a salir bien”, donde señalaba:

“Por segundo día consecutivo se hizo ayer Historia de España en las Cortes, al jurar el Príncipe de España, Don Juan Carlos de Borbón y Borbón, lealtad al caudillo y fidelidad a los Principios del Movimiento Nacional y demás Leyes Fundamentales del Reino. Por segundo día consecutivo, también, la solemne ceremonia, presidida por el Jefe del Estado, estuvo cargada de emoción y clamores. Se hizo historia, pues a la española. Pero no en la calle, en el alborozo de las turbas, sino en el ambiente que acoge a la Suprema Cámara Legislativa de la nación y al amparo de los textos jurídicos (…) En la mañana de ayer estuve en La Zarzuela, y escuché el discurso de aceptación del Príncipe de España, Don Juan Carlos. Por la tarde estuve en las Cortes, y escuché su juramento de lealtad al Jefe del Estado y de fidelidad a los Principios del Movimiento y demás leyes fundamentales. Y si tuviese que resumir mis impresiones de esta jornada, podría empezar diciendo: ‘Tengo la muy viva impresión de que esto nos va a salir bien’. ‘Esto’ quiere decir la sucesión, las previsiones de nuestro futuro tal y como las ha ordenado Francisco Franco (…) Sí; tengo la impresión de que nos va a ‘salir’ bien; de que todas las incógnitas han quedado atrás; de que, como de costumbre, Francisco Franco ha hecho diana. Quienes tenemos cierta edad y cierta experiencia en ese misterioso laberinto de las cosas humanas, es difícil que nos equivoquemos al juzgar la clase de relaciones que existen entre dos hombres. Ayer, en las Cortes, viendo a Franco aplaudir al Príncipe, y mirarle con sus ojos húmedos, y viendo al Príncipe llamarle con voz casi temblorosa ‘mi general’, tuvimos la evidencia de que ambos estaban a lo mismo, de que sus mentes estaban operando sincronizadamente sobre un mismo esquema de propósitos y sentimientos. Fue como una imagen plástica de lo que de verdad yace debajo de la prosa jurídica de la Ley de Sucesión. Una relación de afecto y de entendimiento humanos entre el Jefe del Estado y su Sucesor”.

Claramente los fascistas explican lo que fue la Transición, transición del franquismo con el criminal al frente al franquismo una vez murió el tirano. Mientras el todo estaba atado y bien atado, era una realidad a finales de la década de los 60, el elegido de Franco – Juan Carlos de Borbón – hizo su trabajo, no sólo con el apoyo de los franquistas – como Fraga y Suárez – sino con el apoyo de la socialdemocracia construida por el Régimen y el oportunismo carrillista que dirigía el PCE. El Estado actual, con la Constitución de 1978 como piedra angular, no es más que la obra del fascismo, como hemos visto y los propios fascistas reconocen.

Franco estaría terriblemente orgulloso de haber presenciado el debate de investidura. Al comprobar cómo tanto la ‘izquierda’ como la derecha no tienen más proyecto político que garantizar que la obra del tirano siga intacta. Al comprobar cómo la maquinaria del Estado, fundamentalmente la Judicatura y el Ejército, siguen controladas por las manos y los apellidos del franquismo. Al comprobar cómo en el Ejército se firman manifiestos honrando la figura del tirano mientras se persiguen a aquéllos que manifiestan su disconformidad con la figura del dictador o a quiénes denuncian abusos o la corrupción en su seno, como por ejemplo el Teniente Segura. O al comprobar cómo se encarcelan a comunistas, nacionalistas vascos y catalanes, sindicalistas o a simples chavales por una pelea de bar en Altsasu a la par que se da impunidad a ladrones y fascistas, véase el archivo de la causa contra Camps o contra Ana Botella, véase a Zaplana en la calle, véase la impunidad de los torturadores franquistas, condecorados muchos de ellos, etcétera.

Ni que decir tiene que de todo esto, ni de los problemas reales que azotan a los trabajadores, no se habló en el Parlamento, acreditando que esa cámara y este Estado no les sirve a los trabajadores.

El debate de investidura – donde la candidatura de Pedro Sánchez no ha conseguido más adhesión que la del PSOE y el diputado del Partido Regionalista de Cantabria en ambas votaciones – lo que ha acreditado es la descomposición enorme del capitalismo monopolista de estado y nos muestra que éste se halla en una situación terminal, donde los defensores del mismo se hallan completamente desorientados y no saben qué salida darle al pueblo para sostener su moribundo sistema. Como puede observarse, no sólo el Estado está en bancarrota en términos económicos, con una deuda impagable que cada día se acrecienta, sino también en términos políticos, como lo acredita la inestabilidad de su sistema político, cada día más fragmentado y con imposibilidad para imponer un gobierno estable, de hecho, si se celebran en noviembre elecciones, como todo parece, serán las cuartas elecciones generales celebradas en menos de cuatro años.

Es el momento del Partido, del desarrollo del Partido Comunista Obrero Español y de ganar influencia entre el proletariado, uniendo la lucha de todos los sectores que lo componen y organizándola en una única lucha de clase contra la burguesía y su Estado, construyendo el Frente Único del Pueblo no sólo como órgano de intervención política del pueblo, sino también como embrión de los órganos de poder del nuevo estado al servicio de los trabajadores que estamos obligados a construir. Y es que únicamente el socialismo puede dar salida al callejón sin salida al que la burguesía ha llevado al pueblo trabajador a lo largo de estas últimas 7 décadas. Mientras exista el capitalismo la corrupción cada vez será mayor, porque la corrupción es la forma mediante la que la burguesía dirige políticamente, y seguirá agravándose el paro, la crisis, el problema de las pensiones, de la democratización de la tierra, de la cuestión nacional y de la participación democrática del pueblo en la toma de decisiones, a pesar de todos aquéllos que alaban y asumen al capitalismo, y que miran con nostalgia a la Transición que, en realidad fue un fraude y una traición sin parangón. Hoy más que nunca, y más en el estado español, adquiere una dimensión mayor la consigna ¡Socialismo o barbarie! Y a los hechos y la historia nos remitimos.

¡Fortalece el Partido Comunista Obrero Español!
¡Socialismo o barbarie!
Madrid, 26 de julio de 2019
Comité Ejecutivo del Partido Comunista Obrero Español (P.C.O.E.)

 




El PCOE de Albacete ante el accidente del 12-O

Ante el grave accidente acaecido en esta jornada junto al Parque Periurbano “La Pulgosa”, el Partido Comunista Obrero Español vuelve a alertar al conjunto de la clase obrera, y al pueblo trabajador de Albacete, sobre el peligro al que se expone de forma innecesaria a la población por albergar una base aérea otanista en nuestro suelo.

El incidente se producía cuando el Eurofighter siniestrado regresaba a la Base de Los Llanos tras participar en el Desfile de la Vergüenza, presidido por Felipe VI y otras autoridades también herederas del tardofranquismo, e igual de corruptas y despreciables, en el cual la burguesía jaleaba furiosamente a los cuerpos represivos del Estado, los mismos que desahucian a familias obreras y zurran la badana a nuestro pueblo hermano de Cataluña por defender, con toda justicia, su derecho a la autodeterminación, y a la independencia de su nación, sin someterse a la tutela del Estado español. Y es que con la invitación de la ministra de Defensa, Dolores de Cospedal, un cuarto de siglo después la Policía Nacional vuelve a desfilar el 12 de octubre. Pero tampoco han faltado vítores dirigidos a aquellas unidades de mercenarios que participan en misiones imperialistas, aplastando las aspiraciones soberanistas y anticolonialistas de pueblos enteros con el fin de imponer los designios de los monopolios.

La evidente traición que la política del PCE significó con respecto del marxismo-leninismo y que se puso de manifiesto durante la mal llamada Transición, situando ad calendas graecas la Revolución, hoy hace posible que la bandera monárquica ondee en este acto repulsivo.

Asimismo, el PCOE denuncia el despilfarro asumido por el Estado para costear el fasto del evento. Mientras la clase obrera sufre todo tipo de privaciones, la clase dominante no repara en gastos a la hora de exhibir todo su arsenal en medio de la catarsis fascista que representa “El Día de la Hispanidad”. El caza accidentado tiene un coste de 118 millones de euros y, según un estudio publicado en 2015 por el Royal United Services Institute (RUSI) británico, cada hora de vuelo de estas aeronaves cuesta 15.000 euros.

Los señores feudales disponían de la picota como símbolo de su poder; la oligarquía española despliega sus tanques y aviones con el objeto de frenar posibles tentativas subversivas de las naciones oprimidas y de la esclavitud asalariada que amenacen a su régimen explotador y asesino. Pero es seguro que la lucha de clases jamás se detendrá. El rollo del Medioevo no impidió que se sucedieran jacqueries a lo largo y ancho de toda Europa.

¿Qué hubiera ocurrido si el avión se estrella justo sobre La Pulgosa? Posiblemente entonces estaríamos hablando de catástrofe en vez de accidente mortal, ya que muchas son las familias de Albacete que optan por pasar allí el día.

Por todo ello, desde el PCOE hacemos un llamamiento a la clase obrera, al pueblo trabajador y a la juventud de extracción obrera y popular albaceteña a organizarse en torno a su Partido, el Partido de vanguardia del proletariado, en el Frente único del Pueblo para conjurar la barbarie imperialista y luchar por el Socialismo.

Albacete, 12 de octubre de 2017

COMITÉ LOCAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE) EN ALBACETE




Pedro Sánchez, el rostro de un ‘demócrata’

Los acontecimientos de Cataluña están colocando a cada cual en el lugar que le corresponde porque ponen a flote las traiciones que se perpetraron contra el pueblo en la mal llamada Transición, que no fue más que una maniobra de gran envergadura entre fascistas y traidores para ocultar los graves problemas de la sociedad española y así tejer una alfombra de oro por donde circular los capitalistas a fin de satisfacer todas sus necesidades en detrimento de las clases trabajadoras y populares. Ocultos entre la maleza quedaron los problemas de País Vasco, Cataluña, Galicia, la Reforma Agraria, la condena del franquismo, los derechos de trabajadores, la república de los que construyen la sociedad material y espiritualmente, etc.

Cataluña fue y sigue siendo uno de los problemas vitales “aparcados” o “enterrados” subrepticiamente, que al estallar hoy nos recuerda que cuarenta y dos años de supuesta democracia no han servido absolutamente para nada salvo para maquillar el régimen franquista subyacente; y de camino, poner en su sitio a aquellos que aún hoy intentan pasar de matute su carácter reaccionario, utilizando fraseología y posturas “democráticas” que ya no pueden encandilar a nadie, como lo demuestra el pesoista Pedro Sánchez.

Pedro Sánchez y otros cantamañanas han transitado últimamente por la política española, irguiéndose en nombre de lo nuevo, oponiéndose de palabra a aquellos que representaban el pasado, o sea, a los hasta entonces gerifaltes de su partido y del PP, embaucando a gran parte de la sociedad española, incluido al inestable Iglesias. Ahora  ambos, Sánchez e Iglesias, y otros más, han quedado retratados con sus posiciones frente a la actitud de rebeldía de los catalanes, sin esperar tal vez que el pueblo, porque no tienen fe en él, dijera ¡basta! Es ridículo escuchar de viva voz a Iglesias denunciar a Rajoy porque nos “está robando nuestra democracia”.

Pedro Sánchez, junto con los fascistas Rajoy y Rivera, hace profesión de su talante constitucional para cercenar cualquier movimiento del pueblo, en este caso la demanda de autodeterminación de Catalunya. Es por supuesto que Rajoy y su gobierno fascista lo tendrían muy crudo para llevar a cabo su felonía si el PSOE se hubiese pronunciado a favor del referéndum catalán pero hay que ser muy incauto para esperar del PSOE una acción democrática de verdad.

Según Sánchez, Constitución es igual a democracia de la que emanan las leyes inmaculadas e indiscutibles. Pedro Sánchez, al igual que Rajoy, no está dispuesto a retroceder un ápice en cuestiones de estado, es decir, en todo aquello que ponga en peligro la presente “democracia” y en su virtud apelan a la Constitución que se dio la mayoría de los españoles, arma que considera invencible.

Por lo visto el PSOE  toma a la sociedad española por analfabeta política, por eso  entiende que cualquier argumento que contenga los términos Constitución, Estado de Derecho y Democracia son irrebatibles. Y lo supone porque la Constitución ha sido votada por la mayoría de los españoles y sólo admite, por parte suya y del PP, un retoque cuando lo necesite el gran capital español y europeo.

Sin embargo, la Constitución ni es sacrosanta ni los españoles en mayoría la han votado y además es ilícita e inmoral. Basta saber que sólo los mayores de 56 años tuvieron la opción de votar la susodicha Constitución, que fue aceptada entonces por el 58,97% del censo electoral. Es decir, la inmensa mayoría del pueblo español actual no ha tenido oportunidad de pronunciarse sobre la Constitución y la Corona. Entonces ¿por qué cree Sánchez y el PSOE que ésta es la Constitución que aceptan todos los españoles?

Pero además la “Carta Magna” es ilícita porque va contra los derechos de los trabajadores y de las naciones. Nunca una Constitución y una ley pueden ir en contra de un derecho. A Cataluña como nación le asiste el derecho a decidir su estatus y esta circunstancia está reconocida por el mismo estado español.

Por último, la Constitución española es inmoral y esclavista porque en su Artículo 38 contempla que “Se reconoce la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado. Los poderes públicos garantizan y protegen su ejercicio y la defensa de la productividad, de acuerdo con las exigencias de la economía general y, en su caso, de la planificación.”. Por lo tanto, la Constitución consagra el capitalismo o económica de mercado, o lo que es lo mismo, instituye como base de la economía, la explotación del hombre por el hombre, el salario.

Mas al legalizar y consagrar el capitalismo, legitima los desahucios y sus consecuencias –exclusión, suicidio, etc.- justifica los despidos, los bajos salarios, en defensa de la productividad, de acuerdo con las exigencias de la economía general, en su caso, de la planificación, que lógicamente está en manos de los capitalistas. Permite la mala educación, la pésima sanidad, etc, porque lo que prepondera y está santificado es la exigencia de la economía en general  y no las necesidades del pueblo.

Esta es la Constitución y sus leyes, tantas veces invocadas por los Sánchez, Garzón, Anguita, Iglesias, etc. Y bajo las leyes de esta Constitución se le exige al pueblo de Cataluña, por parte de partidos corruptos y oportunistas, que renuncie a su derecho a decidir y, además, que debe pactar con un gobierno corrupto las migajas que este le quiera dar.

El Partido Comunista Obrero Español ha dicho y repetido hasta la saciedad que luchará contra todos los obstáculos para alcanzar la verdadera democracia, aquella en la que el pueblo trabajador sea el dueño de su destino. Y lucharemos contra todo aquello que se oponga, ya sea material o inmaterial.

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




El reaccionario estado español está en la ilegalidad. Con Cataluña y su clase obrera

En Cataluña el estado español ha demostrado, una vez más su verdadero rostro, el rostro de la reacción y del fascismo. El gobierno fascista y corrupto del PP, apoyado por los no menos fascistas y corruptos partidos que cierran filas con el estado español en la negación de los derechos de la nación catalana, al igual que niegan los derechos democráticos y económicos de los trabajadores, como son, por ejemplo, el PSOE y el engendro creado por la banca de Ciudadanos, han llevado a Cataluña al estado de excepción, deteniendo a cargos políticos de la Generalitat así como a ciudadanos, arremetiendo contra imprentas, sedes de partidos políticos catalanes, medios de comunicación, consejerías de la Generalitat de Cataluña y contra los ciudadanos aplicándoles la ley mordaza con objeto de atemorizarlos.

La nación catalana tiene derecho a la autodeterminación, es un derecho democrático que tienen las naciones y que, para ejercerlo realmente, no tiene más que tener la nación catalana la voluntad y determinación de hacerlo, algo que el Parlament de Catalunya ha resuelto hacer. Todas las leyes que van en contra de los derechos no sólo son ilegítimas sino que se instalan  en la ilegalidad, y deben ser barridas por el pueblo.

La Constitución y las leyes españolas niegan los derechos de los trabajadores y de las naciones, en tanto y en cuanto expresan la voluntad de la oligarquía y son herederas del franquismo – al igual que lo son el Partido Popular, el PSOE y los demás partidos de la burguesía – y es por ello que los trabajadores debemos acabar con ellas y con este estado reaccionario, el estado franquista travestido.

La nación catalana no tiene que tener la tutela de nadie para ejercer en libertad sus derechos democráticos. Si reaccionarios son el PP, el PSOE y C’s cerrando filas en defensa del estado reaccionario español, no menos indecente es el comportamiento del oportunismo que exige “un referéndum pactado” reconociendo y asumiendo no sólo la autoridad del estado reaccionario español, sino exigiendo que el derecho democrático de la nación catalana a la autodeterminación sea tutelado por el estado español, defendiendo y reconociendo el carácter imperialista del estado y, de facto, apoyando a este estado español que muestra, a las claras, no sólo que es reaccionario sino que la Transición fue un engaño, una alianza entre el franquismo y el oportunismo, una traición al pueblo que está en bancarrota y que debe ser liquidado por la clase obrera.

El Pueblo trabajador catalán y las organizaciones catalanas deben ser conscientes de que el estado español no cejará en la represión hasta el desistimiento del ejercicio del derecho a la autodeterminación de Cataluña. Cataluña debe responder con determinación para garantizar sus derechos como nación y ello sólo lo puede conseguir en la calle, movilizado y realizando una huelga general política hasta que pueda ejercer su derecho democrático a la autodeterminación. Nuestro partido no sólo apoya dicha acción sino que hacemos un llamamiento a los trabajadores del estado español a salir a la calle, apoyar el referéndum del 1 de octubre y para acabar con este gobierno corrupto, ladrón y represor, así como para superar este sistema criminal, transformar la sociedad y construir el poder del pueblo, el Socialismo.

Nuestro Partido ha participado en las manifestaciones que se han celebrado en las distintas ciudades del estado, por ejemplo,  hemos estado en Barcelona, en Madrid, Sevilla, Valencia o en Galicia y hemos de denunciar que a los camaradas del PCOE en Madrid no sólo les han identificado sino que la Policía les han requisado octavillas del Partido, hechos que dejan en evidencia el carácter antidemocrático del estado español y la necesidad del Pueblo de superar el capitalismo e imponer un estado al servicio de la clase obrera y en contra de los canallas, de la burguesía, que nos roban, nos explotan, nos niegan los derechos y nos reprimen. Y todo ello únicamente es posible por la unidad de la clase obrera, la unión de los distintos pueblos y naciones que componen el estado español, ensamblando las distintas luchas del pueblo en una única lucha de clases contra la burguesía, el criminal capitalismo y su reaccionario estado. 

¡POR EL DERECHO A LA AUTODETERMINACIÓN!

¡POR EL SOCIALISMO!

Madrid, 20 de septiembre de 2017.

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)

COMITÈ NACIONAL DEL PARTIT COMUNISTA OBRER DE CATALUNYA (P.C.O.C.)




Se les ve el plumero

Los momentos claves son decisivos para demostrar qué clase de político es cada cual, determinando también la naturaleza de los partidos. Porque esos momentos exigen de cada uno lo que tiene y vale pero, sobre todo, lo que aspira de verdad el partido.

El referéndum para la autodeterminación de Cataluña es, sin duda, uno de los acontecimientos claves que nos mide a todos en nuestra dimensión exacta. Es clave porque pone en tela de juicio la tan celebrada transición. Y es que, cualquiera que sea su resultado, será la secuencia prima de una ristra de acontecimientos que irán cuestionando, uno a uno, todas sus rémoras, que son muchas.

El temor al desencadenamiento de episodios que pongan en peligro al propio sistema impele a la burguesía y a sus partidos a invocar la sacrosanta institución del Estado. Nada que pueda abrir una pequeña fisura en la institución capital será permitido y todos los medios son válidos y lícitos para salvaguardarla.

La derecha más recalcitrante -PP y Cs- está de enhorabuena, pues ve que en los momentos más graves de la existencia del PP, y por tanto, más difícil para la anuencia que le presta Cs, todos los peligros se tornan en circunstancias a favor de ellos, debido a que la llamada “izquierda” hiede y mucho. La estampa de un Sánchez escorado a la izquierda, sublevándose incluso contra los mandarines más sobresalientes de la historia moderna del PSOE, a las primeras de cambio se desfigura porque sin pensarlo un segundo se echa en los brazos de Rajoy, ofreciendo fidelidad y custodia castrense a la carta magna que bendice el poder burgués. En la oferta de lealtad de Sánchez a Rajoy bajo el abrigo de la Constitución no hay un sólo pero de caducidad. Siempre que el Estado de los capitalistas lo necesite ahí estará él henchido de patriotismo.

Pablo Iglesias prefiere ser más sutil. Para él y su partido PODEMOS, la situación de Cataluña es debida a una mala gestión del problema por parte de Rajoy. Pregona que si el gobierno estuviera en sus manos todo cambiaría y ofrece a Catalunya un referéndum pactado, que es como debe ser entre personas civilizadas. Pero la miel de sus palabras se transforma en la hiel de su determinación, pues en el escenario presente no caben caminos intermedios: o se está a favor de que se celebre la consulta o se está en contra. Lo demás no existe dadas las circunstancias presentes.

Y no existe porque el hecho de que una nación tenga que pactar con otra su independencia, por muy bonito y emotivo que resulte el acto, significa que hay una que manda y otra que está subordinada. Porque si no hay pacto, por lo que sea, la nación demandante no puede independizarse, con lo cual queda claro que la otra nación la somete a su dictado. Si Rajoy dice NO -y es lo que dice- Cataluña, bajo las actuales leyes, no puede emanciparse y eso es lo que ha decidido PODEMOS, darle por inferencia la razón a Rajoy. Que sí, por supuesto, Rajoy es un crápula político, un déspota, un corrupto, etc., tal y como Iglesias esputa, pero Rajoy con la posición del inefable podemita, en este caso consigue su propósito porque a la postre Iglesias y PODEMOS, en los instantes cruciales, deslegitiman el proceso soberanista de Cataluña.

Pero si retorcido es Iglesias, Garzón lo supera con creces.  En su última rueda de prensa señala que IU no hará ningún llamamiento a participar en el referéndum, ya que considera que “no va a solucionar el problema”,  y se intenta zafar alegremente aduciendo que no entiende lo que sucede en Cataluña, dado que son dos posiciones insostenibles, la de Rajoy y “la de Puigdemont que ignora a la mitad de la población catalana”, es decir, que lo mejor es mantenerse al margen. Lo que no sabe o no quiere saber Garzón e IU es que no hay margen para escabullirse. El planteamiento del 50% no existe más que en su mente retorcida e hipócrita. En tal caso, sería el Estado el que reprime mínimo a un 50% de los catalanes porque, sin duda, son muchos más los que desearían participar con su NO, si hubiese libertad para acudir a las urnas, tal como lo demostraron las encuestas; mientras, Puigdemont ofrece la participación al 100% de los catalanes y no catalanes afincados con su debido tiempo en Cataluña.

La clave no está en los juegos de palabras  sino en la correspondencia natural derecho-ley. Lo que se dilucida es si a Cataluña le asiste o no el derecho a la autodeterminación, negado secularmente. Porque un derecho no puede ser abolido por ley, puesto que entonces sería la ley la ilícita y esa es la realidad de esta hora. Tanto PODEMOS como IU -he aquí la cuestión- mientras esa posibilidad aparecía en un horizonte lejano e inalcanzable, el uno y el otro se llenaban la boca proclamando dicho derecho, y ahora, cuando existe esa posibilidad real, les brotan desde sus entrañas sus verdaderas intenciones y posiciones, haciendo que esa oportunidad se trueque en irreal.

Nos causa risa cuando partidos como PODEMOS, IU e incluso el PSOE  se pronuncian en términos de “los catalanes” como algo del exterior, como si sus partidos fueran ajenos a la nación hermana. Claro que así se eximen de responsabilidades, al menos es lo que desean. Las cuentas no fallan, si ahora sin el concurso de IU y de PODEMOS se roza el 50%, una contribución positiva  de ambos animando a la participación de sus acólitos y simpatizantes, suponemos que rebasaría con creces dicho porcentaje y dejaría inefectivo, moralmente, uno de los argumentos más utilizados por el Estado. Pero tal como está la situación se requiere, y ellos lo saben, no enfrentarse a Rajoy  sino al Estado de los corruptos, con sus leyes antipopulares, con sus jueces infectos, con su policía represiva y con un ejército a la expectativa. Por tanto, la lucha es frontal contra el sistema.

Hay que volver a la realidad y nos debemos preguntar ¿Dónde están los principios de PODEMOS  e IU? Sin embargo, la verdad de todo esto es que,  tanto uno como otro, nos están diciendo desde hace mucho tiempo lo que es y lo que no quieren. Basta con revisar las propuestas de PODEMOS en sus inicios y cotejarlas con las actuales, que son aceptadas por IU. Sus destinos están escritos. Ahora es cuando ambas organizaciones están en su camino de verdad. Si algún día llegasen al gobierno hasta Rajoy se quedará en pañales en la defensa de la legalidad, burguesa claro está. Y si no que se lo pregunten a los griegos.

Mas el colmo de la estulticia, parafraseando a Lenin, lo hallamos en el nuevo PCPE, que busca con denuedo, sin encontrarlo, un recoveco ideológico para sustraerse de una situación ineludible. Claro que la lucha está entre burguesías pero una y otra llevan tras de sí a trabajadores conformando dos naciones capitalistas. El derecho a la autodeterminación es una reivindicación burguesa porque una nación atropella a la otra y la niega y es aquí cuando precisamente intervienen Lenin y Stalin para hacer valer que todas las naciones subyugadas (burguesas) tienen el derecho a la autodeterminación y es precisamente ahora cuando dicha reivindicación brota de la manera más natural. El trabajador de un país imperialista que niega el derecho a la autodeterminación a otra nación donde lógicamente existen proletarios hermanos, ese trabajador es un siervo, un esclavo a conciencia, de su burguesía.

Recurrir al subterfugio de que, para que un obrero luche por la emancipación de su pueblo o del pueblo que está subyugado por sus capitalistas, han de reunirse unas condiciones objetivas extraordinarias o concretas es una huida vergonzosa de la realidad existente. Al final, esta posición coincide con la de PODEMOS e IU, en dar visos de legalidad al sometimiento de Catalunya a España. Pero mucho peor que una simple coincidencia es que viendo que hay trabajadores comprometidos con la autodeterminación de su país, lo que no significa ni mucho menos que sean fascistas ni pro capitalistas, los comunistas se laven las manos como si el asunto fuera ajeno a ellos. Y más grave será, todavía, que si se conoce, a priori, que nuestros hermanos obreros de Cataluña van a ser masacrados por el capitalismo español, abandonemos las trincheras y los dejemos solos. Esa es la cuestión.

Madrid, 15 de septiembre de 2017.

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




A los trabajadores ante el referéndum catalán

Las organizaciones del PCOE están distribuyendo esta breve octavilla en los centros de trabajo, centros de estudio y barrios obreros de todo el estado para dar a conocer la posición de los comunistas respecto del derecho de autodeterminación de la nación catalana




El terrorismo y el fascismo son consustanciales al capitalismo

En 1978, el presidente de Estados Unidos Jimmy Carter firmaba un decreto presidencial secreto que autorizaba la financiación de guerrillas anticomunistas en Afganistán para luchar contra el gobierno de la República Democrática de Afganistán y contra el Ejército Rojo de la Unión Soviética, en un intento de tender una trampa a la URSS y convertir Afganistán en el Vietnam de los soviéticos, en lo que se denominaría Operación Ciclón. Para dichas guerrillas se reclutaron a fundamentalistas islámicos (muyahidines) que posteriormente se convirtieron en talibanes.

 

En 2014, el diario británico The Guardian, publicaba que EEUU estaba invirtiendo cientos de millones de dólares en financiar a la oposición venezolana, una oposición que ha quemado a varias personas, matado a tiros al juez que condenó a Leopoldo López y asesinado o herido a cientos de personas en su intento por derrocar al gobierno, primero de Hugo Chávez y ahora de Nicolás Maduro.

 

En una entrevista de 2016, Julian Assange comentaba que algunos de los correos electrónicos de Hillary Clinton publicados por Wikileaks contenían evidencias de que EEUU facilitó la entrega de armas a grupos terroristas como Daesh en Siria (ISIS). Otra información publicada por Wikileaks en junio de 2017, revelaba que Hillary Clinton había pedido en una carta dirigida a John Podesta, asesor de Barak Obama, que se presionase a las autoridades de Qatar y Arabia Saudí para que dejaran de apoyar a Daesh.

 

El desarrollo del capitalismo conduce inevitablemente a la sobreexplotación de los recursos del planeta, lo cual exige que las grandes potencias imperialistas tengan que buscar esos recursos fuera de sus propias fronteras. La guerra permanente por el control de recursos lleva años realizándose de manera subrepticia, sin declaraciones de guerra formales, pero usando otras “herramientas” para tomar el control de ciertas zonas estratégicas del planeta. Oriente Medio, por sus reservas de petróleo y su posición geográfica, y Venezuela, como uno de los mayores productores de petróleo del mundo, son hoy en día dos de los principales objetivos del imperialismo. Entre estos países, no todos sus gobiernos son afines a los intereses de las potencias imperialistas. La estrategia usada para ’intervenir’ (invadir) militarmente en los mismos es desestabilizar a esos gobiernos, financiando a grupos opositores violentos y propiciando, llegado el caso, un golpe de estado que ponga en el poder a un gobierno más afín, o una intervención militar para ‘salvar’ al pueblo de los terroristas previamente financiados por ellos.

 

Una estrategia similar fue usada previamente por Reino Unido y Estados Unidos en la etapa previa a la Segunda Guerra Mundial, en el que fue conocido como Plan Dawes. La Reserva Federal de EEUU y el Banco de Inglaterra financiaron a los nazis en Alemania, en un plan para establecer un control absoluto sobre el sistema financiero alemán y por extensión de Europa central, y para combatir el auge del Socialismo. Se agudizó la crisis financiera del país endureciendo las condiciones de pago de la deuda de la Primera Guerra Mundial para desestabilizar la economía y propiciar el descontento de la población, financiando posteriormente al Partido Nacionalsocialista alemán que llevaría a Adolf Hitler al poder.

 

Los movimientos fascistas y de ultraderecha resurgen por todo el mundo hoy en día, financiados por grandes capitales con el objetivo captar el descontento de la población ante la situación económica, y como contraposición ideológica al Socialismo, única salida real para el pueblo trabajador ante la debacle capitalista. Es significativo como, el Comunismo, una ideología a la que dan por obsoleta y enterrada, sigue siendo combatido con todos los medios posibles por parte del imperialismo, revelando de esta forma la importancia y relevancia del mismo. Es el propio capitalismo el que genera las condiciones para una revolución socialista, y son los propios imperialistas los que están señalando involuntariamente el camino que debe seguir la clase trabajadora; el camino del Socialismo.

 

Mientras exista el capitalismo, existirán el fascismo y el terrorismo, independientemente de la forma que adopten, ya sea mediante un baño de religiosidad (ISIS), a través de movimientos opositores violentos (Venezuela) o directamente dictadores al servicio del imperialismo (Batista, Pinochet, Videla, etc). Los atentados en suelo europeo de los últimos años son las consecuencias directas del desarrollo del sistema capitalista, y continuarán sucediendo mientras este exista. La solución pasa por la construcción del socialismo; sólo de esta forma podremos los trabajadores imponer unas condiciones de producción que acaben con la anarquía capitalista y las consecuencias que sufrimos hoy en día: paro sistémico, pobreza, desahucios, muertes por accidentes laborales, EREs, precarización de todos los sectores, guerras imperialistas por control de recursos.

 

POR LA SUPERACIÓN DEL CAPITALISMO

POR EL SOCIALISMO

 

Secretaría de Agitación y Propaganda del Comité Provincial de Sevilla del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)