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En apoyo a la lucha de los trabajadores de Pescanova

El PCOE se solidariza y apoya las justas reivindicaciones sindicales de los trabajadores de Pescanova en huelga. Este conglomerado empresarial pretende reducir aún más los escasos derechos de los que gozan los trabajadores de dicha empresa y, ante tamaña agresión, los trabajadores han reaccionado parando la producción y luchando por lo que consideran -y es- justo.

Sin embargo, tenemos que tener en cuenta que la lucha sindical, siendo necesaria porque persigue mejoras de las condiciones laborales, debe siempre complementarse con la  lucha política e ideológica, pues las tres son consustanciales a la lucha de clases contra la burguesía y el sistema económico capitalista, causante de todos los atropellos contra los trabajadores. Es decir, una victoria sindical de los trabajadores puede ser revertida por las leyes de los partidos políticos al servicio de las empresas. Por tanto, debemos ampliar nuestras luchas sindicales a luchas por la conquista del poder político, para que todo el poder resida en los trabajadores, osea en la mayoría, y no en un puñado de burgueses a cuyo servicio se encuentra el Estado burgués.

Una muestra de ello es como actúan las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, al servicio siempre de la cúpula patronal de Pescanova  y contraria a los trabajadores. Así, han detenido a trabajadores que participaban en dicha huelga, con lo que, por enésima vez, se sitúan a las órdenes de los acaudalados dueños de Pescanova y no de la mayoría del pueblo trabajador.

Ante esto el PCOE exige la inmediata libertad de los trabajadores  detenidos, el apoyo sin fisuras a la huelga del conjunto de los trabajadores e insta a estos a dar los pasos para la conformación de un Frente Único del Pueblo que tenga por consigna la HUELGA GENERAL DE TODO EL PUEBLO, para luchar no sólo por una mejora de las condiciones de trabajo sino por poner fin a un Estado cuyas leyes nos castigan, cuya prensa nos criminaliza y cuyo aparato policial nos reprime por el mero hecho de ser trabajadores y tener intereses antagónicos a los de los patronos, a los que este sistema sirve.

COMISIÓN DE AGITACIÓN Y PROPAGANDA DEL COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Entrevista de Odio de Clase al PCOE

Nota: Desde ODC expresamos nuestro inmenso agradecimiento a los camaradas del PCOE por concedernos esta entrevista que consideramos muy clarificadora para conocer más profundamente a dicho partido. Las frases entrecomilladas y resaltadas son responsabilidad de ODC y tienen por finalidad resaltar las posiciones que consideramos más destacadas de los camaradas.




1. ODCHola camaradas ¿Cuándo nace y como el Partido Comunista Obrero Español (PCOE)? Que papel juega Enrique Líster en su fundación y que valoración hacen de la trayectoria política e histórica del camarada Líster?
PCOE. Estimados camaradas de Odio de Clase, antes de responder queríamos agradeceros esta entrevista que hacéis a nuestro Partido. Con referencia al nacimiento del PCOE hemos de señalar que éste fue hijo de la lucha contra el eurocomunismo, contra el colaboracionismo del carrillismo con la burguesía y su régimen, de la abjuración de todo tipo de principio marxista-leninista en el PCE de Carrillo, en definitiva, el PCOE nace como consecuencia, y como respuesta, al proceso de descomposición y podredumbre del PCE.
Aunque en el PCE existía una lucha larvada desde hacía décadas; ésta se hizo patente y abierta tras los acontecimientos sucedidos en Checoslovaquía en el año 1968 y el posicionamiento que adoptó la dirección del PCE con respecto de dichos hechos, que sirvieron como detonante para acelerar el proceso de ruptura. La Dirección del PCE no dudó en dar rienda suelta a su anticomunismo, antisovietismo, actuando con los métodos más sucios que se podían emplear, incluida la delación, a todos los niveles, tal y como han sido descritos en varios escritos de Enrique Líster. Sin embargo, este hecho histórico, el rechazo a la posición de Carrillo y su camarilla y la reacción de éstos contra los que discreparon y se posicionaron con la URSS arrojó lo que se denominó PCE (VIII y IX Congresos).
Ya desde diciembre de 1969 Líster, junto con otros camaradas, plantearon ante el Comité Ejecutivo la necesidad de celebrar un VIII Congreso con objeto de que el PCE clarificase su posición política e ideológica y se restableciera la unidad ideológica, política y orgánica perdida. Planteamiento este que, por supuesto, no era compartido por Carrillo, de tal modo que en el Pleno del Comité Central donde debían tratarse estas cuestiones se realizaron todo tipo de argucias y trampas, negándosele incluso el acceso a miembros del Comité Central y, con Ignacio Gallego como ejecutor de Carrillo, este pleno del Comité Central terminó con la expulsión de Enrique Líster, Luis Balaguer, Celestino Uriarte, Jesús Saiz y José Barzana, todos ellos también miembros del PCUS, a los que habían de añadirse los que previamente habían sido apartados o expulsados como Agustín Gómez, Eduardo García, Rafael Martínez, Teodoro Ibáñez o Luis Arrieta.

En este escenario de escisiones del PCE, dentro del PCE (VIII y IX Congresos), se celebra el VIII Congreso en abril de 1971. Dentro del PCE VIII y IX Congreso existían dos posiciones fundamentales: Una primera que era la de tratar de construir un grupo de presión con el objetivo de desbancar a Carrillo de la Dirección del PCE y retornar al mismo recuperándolo, y otra posición que consideraba la necesidad de la construcción de un partido marxista-leninista para el estado español habida cuenta del grado de corrupción y descomposición del PCE lo hacían irrecuperable. De tal modo que se llega a junio de 1973 y se celebra el Congreso Extraordinario por el que nace nuestro Partido, el Partido Comunista Obrero Español. Jugando Enrique Líster un papel muy importante en ambos congresos. El PCOE, pues, es el resultado de una necesidad histórica que da respuesta a la disyuntiva, partido revolucionario o partido reformista, que se planteó en el movimiento comunista español al abjurar el PCE del marxismo-leninismo.

Enrique Líster
Con respecto a la figura de Enrique Líster la valoración que desde el PCOE hacemos es la de reconocerle como un militar destacado que combatió al fascismo con valentía y decisión y que, políticamente, tuvo sus luces, sus sombras y sus contradicciones. Para el PCOE las referencias, como no puede ser de otro modo, son los padres del marxismo-leninismo: Marx, Engels y Lenin.

 

El PCOE “fue hijo de la lucha contra el eurocomunismo, contra el colaboracionismo del carrillismo con la burguesía y su régimen, de la abjuración de todo tipo de principio marxista-leninista en el PCE de Carrillo, en definitiva, el PCOE nace como consecuencia, y como respuesta, al proceso de descomposición y podredumbre del PCE”

 

2. ODC. ¿ Cuales son las posiciones político-ideológicas del PCOE? ¿Qué principios ideológicos comunistas son innegociables para el PCOE? ¿Qué estrategia y táctica defiende el PCOE para el accionar de los comunistas actualmente?
PCOE. El PCOE es un partido marxista-leninista y, en consecuencia, el marxismo-leninismo es innegociable. Nuestro Partido, durante la primera mitad de la primera década de este siglo, realizó un profundo debate sobre el modelo de estado por el que debíamos luchar, o lo que es lo mismo, cómo debía de transitarse hacia el socialismo. Y en ese período, un periodo intenso de reestructuración del Partido y de debate ideológico, donde se pusieron las bases ideológicas del PCOE actual, el Partido llegó a la conclusión que – como consecuencia del desarrollo de las fuerzas productivas y el choque con las relaciones de producción existentes, así como del imperialismo y las cada vez mayores contradicciones de éste que iban a hacer saltar todas las costuras del sistema – el paso del capitalismo monopolista al socialismo en el estado español será en una sola etapa, sin necesidad de etapa intermedia alguna. Por tanto, el Partido abandonó la senda de la consecución de una República democrática y popular como paso previo al socialismo para luchar abiertamente por el sistema político que le corresponde a este país a tenor de su desarrollo económico, el socialismo, sin necesidad de etapas intermedias.

 

 

Este periodo de estudio y debate colectivo sirvió para fortalecer la posición del Partido con respecto de la toma del poder por parte del proletariado, que no podrá ser de otra manera que no sea mediante la Revolución violenta debido a la naturaleza y configuración del imperialismo y a las leyes de la lucha de clases. El imperialismo no duda en asesinar inmisericordemente a los pueblos para robarles sus recursos y negarles sus derechos democráticos, entre otros el derecho a la autodeterminación, y todo ello lo hace mediante la guerra – ya sea con armas sofisticadas (desarrollada a través de los ejércitos y de la OTAN) o con la economía (a través del FMI, BM y demás institutos imperialistas).
El desarrollo de las fuerzas productivas en el estado español hace que el proletariado contemporáneo esté absolutamente preparado para poder dirigir su futuro sin necesidad alguna de la burguesía. A principios del siglo XX el proletariado disponía de un grado formativo muy bajo, padecía el analfabetismo y dependía en gran parte de capas de la burguesía para administrar el Estado, para desarrollar la producción, etcétera. Esto no tiene nada que ver con la realidad del proletariado de hoy que es responsable de que todo se mueva y la producción avance. Los obreros hoy tienen conocimientos de administración, ingeniería, producción y gestión industrial, medicina, biología, química, etcétera, por consiguiente, está plenamente capacitado e instruido materialmente para imponer su dictado, la dictadura del Proletariado. Máxime cuando la burguesía hoy únicamente ejerce un papel de carroñero, de apropiarse mediante la violencia de la riqueza producida por el proletariado.
Para el PCOE, pues, la supresión revolucionaria del capitalismo, la lucha contra el imperialismo, el socialismo y la dictadura del proletariado son irrenunciables, son nuestra razón de existir.

 

“El PCOE es un partido marxista-leninista y, en consecuencia, el marxismo-leninismo es innegociable”

 

“el Partido llegó a la conclusión que – como consecuencia del desarrollo de las fuerzas productivas y el choque con las relaciones de producción existentes, así como del imperialismo y las cada vez mayores contradicciones de éste que iban a hacer saltar todas las costuras del sistema – el paso del capitalismo monopolista al socialismo en el estado español será en una sola etapa, sin necesidad de etapa intermedia alguna”

 

“la toma del poder por parte del proletariado … no podrá ser de otra manera que no sea mediante la Revolución violenta debido a la naturaleza y configuración del imperialismo y a las leyes de la lucha de clases”

 

“El desarrollo de las fuerzas productivas en el estado español hace que el proletariado contemporáneo esté absolutamente preparado para poder dirigir su futuro sin necesidad alguna de la burguesía”

 

“Para el PCOE, pues, la supresión revolucionaria del capitalismo, la lucha contra el imperialismo, el socialismo y la dictadura del proletariado son irrenunciables, son nuestra razón de existir”

3. ODC. ¿Cómo valora el PCOE la ruptura del Movimiento Comunista Internacional (M.C.I) a raíz del XX Congreso del PCUS? ¿Cómo valora la polémica chino-albanesa-soviética y la repercusión que tuvo a nivel nacional e internacional?

PCOE. La pregunta que realizas considero que, desde una perspectiva marxista-leninista, es errónea puesto que asume que el Movimiento Comunista Internacional se rompe a partir del XX Congreso del PCUS. Sin embargo, el método de análisis marxista nos enseña que todo hecho, todo momento, discurre por una cadena interminable de causas y efectos, siendo a la par consecuencia de dicha cadena y causa para el devenir.

XX Congreso del PCUS
Si miramos a la Rusia de primeros de siglo XX observamos que el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso contenía dos fracciones, Mencheviques y Bolcheviques, donde a su vez existían diferentes fracciones. En Alemania, del SPD y como consecuencia de la Primera Guerra Mundial, se produjeron dos escisiones, el USPD y la Liga Espartaquista dando ésta última lugar al nacimiento del Partido Comunista Alemán (KPD) que a su vez vio escindida su ala izquierdista, que no concebía la participación en el Parlamento burgués, conformando el Partido Comunista Obrero. De hecho, en la Enfermedad infantil del ‘Izquierdismo’ en el Comunismo, Lenin enumera la pugna en el seno de los partidos comunistas y los fraccionamientos y escisiones de las alas izquierdistas como consecuencia de discrepancias en aspectos ideológicos y tácticos.
El Movimiento Comunista Internacional jamás ha sido un bloque monolítico, ni antes de la Gloriosa Revolución de Octubre de 1917, ni después. Mientras el mundo no sea comunista, existirá la lucha de clases que se manifestará en todos los ámbitos de la vida social, y esta lucha de clases – que a nivel mundial es la lucha entre imperialismo y socialismo – dentro de los partidos comunistas también se da, es la lucha contra el oportunismo, ya sea de derecha o de izquierda.
Como puede verse, todo ello es anterior al año 1956 y al XX Congreso del PCUS. En el XX Congreso del PCUS lo que se constata es que en la lucha de clases existente dentro de la Dirección del PCUS, el oportunismo de derecha tuvo una correlación de fuerzas favorable, de tal modo que impuso sus tesis: Denigrar al marxismo-leninismo arremetiendo contra Stalin, o lo que es lo mismo, arremeter contra Lenin como se comprueba en las tesis políticas donde revisan y tergiversan el marxismo-leninismo imponiéndose el oportunismo de derechas. Por decirlo así, la década de los 50s del siglo XX se consumó la revancha de lo acontecido en la década de los 20s, donde los marxistas se impusieron a los oportunistas de derecha.
Por tanto, el XX Congreso del PCUS no fue el punto de ruptura del MCI como pretende fijarse, sino un momento más de la lucha de clases encarnizada entre el oportunismo y el marxismo, donde el deslizamiento de la correlación de fuerzas a favor del oportunismo impuso las tesis de éste, siendo la culminación de un proceso y el inicio de otro, sin discontinuidades. La lucha entre oportunismo y marxismo se ha dado desde el mismo nacimiento del Movimiento Comunista Internacional y pervivirá hasta que en la humanidad rija el comunismo.
Tras el XX Congreso del PCUS, por un lado, la correlación de fuerzas favorable al oportunismo de derecha en el seno del PCUS y en otros partidos comunistas europeos y, por el otro, el papel jugado por el maoísmo, ideología ajena al marxismo-leninismo, conllevó a una mayor fragmentación y desorientación en el campo del marxismo que nos ha conducido a estas décadas de indigencia moral, de desnortamiento y de victoria provisional y temporal del imperialismo, fundamentalmente, en el terreno ideológico.

Y en estos momentos donde la referencia se ha perdido, donde los Partidos Comunistas no tenemos la valentía de analizar con objetividad la historia del Movimiento Comunista Internacional y la riqueza de la experiencia Soviética, el “exotismo” aparece y, por ello, se sobrevalora a Albania y a Enver Hoxha, que no ha aportado absolutamente nada teóricamente a la ciencia marxista-leninista y cuyo comportamiento, en nuestra opinión, era el propio de una veleta donde siempre en virtud al aire que soplara en pos de los intereses de Hoxha se posicionaba con unos u otros. Para el PCOE Hoxha no es referente alguno.

“El Movimiento Comunista Internacional jamás ha sido un bloque monolítico, ni antes de la Gloriosa Revolución de Octubre de 1917, ni después. Mientras el mundo no sea comunista, existirá la lucha de clases que se manifestará en todos los ámbitos de la vida social, y esta lucha de clases – que a nivel mundial es la lucha entre imperialismo y socialismo – dentro de los partidos comunistas también se da, es la lucha contra el oportunismo, ya sea de derecha o de izquierda”

“En el XX Congreso del PCUS lo que se constata es que en la lucha de clases existente dentro de la Dirección del PCUS, el oportunismo de derecha tuvo una correlación de fuerzas favorable, de tal modo que impuso sus tesis: Denigrar al marxismo-leninismo arremetiendo contra Stalin, o lo que es lo mismo, arremeter contra Lenin como se comprueba en las tesis políticas donde revisan y tergiversan el marxismo-leninismo imponiéndose el oportunismo de derechas”

 

 

“Por tanto, el XX Congreso del PCUS no fue el punto de ruptura del MCI como pretende fijarse, sino un momento más de la lucha de clases encarnizada entre el oportunismo y el marxismo… La lucha entre oportunismo y marxismo se ha dado desde el mismo nacimiento del Movimiento Comunista Internacional y pervivirá hasta que en la humanidad rija el comunismo”

 

4. ODC. La situación actual del Movimiento Comunista tanto en este estado como a nivel internacional es muy débil y fragmentada. ¿Qué análisis hace el PCOE de esto y como superarlo? En opinión del PCOE ¿sobre qué bases políticas, ideológicas y prácticas se ha de buscar la unidad del M.C.I.?
PCOE. Tanto en el XIV Como en el XV Congreso el PCOE, y como no puede ser de otra forma por la relevancia del asunto, damos una importancia muy grande a la unidad de los comunistas.
Lo primero que debemos analizar son los fenómenos que hoy acontecen con respecto a este problema. Por un lado, tenemos la aparición continua de grupos que surgen erigiéndose en el catalizador de la unidad de los comunistas, proliferando más la división. Por otro lado, se producen uniones de siglas, que en la práctica siguen actuando como fracciones y, una vez producida la unión que culmina, nuevamente se vuelve a la fragmentación, ocurriendo esto porque esos falaces procesos unitarios se hacen desde la subjetividad de las partes que se unifican y no en base a un proceso objetivo mediante un trabajo común con las masas que, en la práctica y con la clase obrera como máximo juez unificador, culmine en una unión efectiva y real.
Nuestro Partido es consciente de las enormes dificultades que el momento actual entraña para llegar a acuerdos entre todos los partidos y grupos para la unidad. Los partidos comunistas, y los de la izquierda en general, tenemos un gran problema por la distancia existente entre las organizaciones y la masa trabajadora, muy bien labrada por la socialdemocracia traidora y por los oportunistas de todo signo. Esta distancia hace que se mantengan tácticas anquilosadas, consecuencia de la lejanía con las masas trabajadoras, incapaces de visualizar el momento actual de esas masas, los cambios que han operado en su psicología y su consciencia, provocados tanto la ideología del enemigo como el acomplejamiento y la pusilanimidad de la izquierda y del Movimiento Comunista Español.
A día de hoy, los Partidos Comunistas y Obreros no gozamos de influencia entre las masas proletarias de la que gozábamos antaño, donde un acuerdo suscrito por nuestras organizaciones significaba la movilización de las masas. En los días que corren nuestra influencia se reduce a nuestra militancia y a unos sectores obreros muy reducidos. Y es que la debilidad de la clase obrera en lo ideológico es consecuencia de las traiciones perpetradas por el oportunismo durante décadas y de la acción desideologizadora, en términos de clase, por parte del enemigo reflejándose inexorablemente en la debilidad de los partidos comunistas y obreros.

Ante esta realidad, aquéllos que hacen de la división del movimiento comunista su razón de existir y que sin haber pisado nunca una fábrica pretenden enseñarnos, no carentes de arrogancia inoculada por el sistema, cómo debe construirse la unidad de los comunistas y conformarse el Partido que englobe, como ellos dicen “a todos los comunistas”, centran su trabajo en la cuestión teórica pero desdeñan de plano la cuestión práctica, cuando teoría y práctica conforman ambas una unidad dialéctica. Cuando hablan de la unidad de acción y de la homogeneidad ideológica para convocar un Congreso de Unidad, a lo que se refieren es a una unidad de acción en el terreno formal – reparto de octavillas, conformación de bloques rojos en manifestaciones, acudir juntos a un acto concreto de celebración de una efeméride, etcétera. Esta forma de actuar lleva, como mucho, a la celebración de un congreso de unificación anhelado que se estrella de bruces con la realidad y surgen las desavenencias entre las subjetividades de los unificadores, que siguen actuando como fracciones pero que no cumplen las condiciones objetivas necesarias para un alumbramiento de un nuevo partido resultante de la superación de las diferencias, rompiéndose nuevamente las fracciones unificadas subjetivamente en un momento dado.

El hecho general es que la unidad de acción concebida para conocerse en la práctica, conjuntarse y limar diferencias que han surgido al haber discurrido por caminos separados no ha dado el resultado apetecido, puesto que dicha unidad de acción tendría que estar basada en una táctica concreta para operar entre las masas, y ésta es inexistente.

El PCOE opina que la unidad de los comunistas es necesaria y obligada, lo ha demostrado a lo largo de su historia, siendo el primer partido que propuso a principios de los 70s una federación de los partidos que se rigieran por el marxismo-leninismo, para evitar el fenómeno de la proliferación de nuevos grupitos redentores y defensores de la unidad. Una tal federación practicaría la unidad de acción y acometería las discusiones ideológicas para unificar criterios. Tal propuesta fue silenciada por todos, eligiendo cada cual la unidad con fuerzas ya afines, por lo que les restaba por hacer la unidad de acción, siendo por este sitio por donde se rompía todas las intentonas, pues tal práctica no se daba, porque les era suficiente la conjunción ideológica.
También nuestro partido ha sufrido varias experiencias idénticas con el mismo resultado. Con lo cual cabe afirmar que no basta con tener criterios teóricos semejantes, y queda demostrado, del mismo modo, que sin unidad de acción, también con falsa o formal unidad de acción, no se ha consolidado ningún proceso de unificación entre dos partidos, salvo que se tratase de la absorción de un grupo por otro.
Por todo lo expuesto, el PCOE ha desarrollado su política de masas concibiéndola, poniéndola en marcha y rectificando cuanto de irreal se ha manifestado en la práctica, hasta llegar al convencimiento de que la Asamblea de Comités, Delegados y Trabajadores junto con las Asambleas Populares, AAVV, movimientos surgidos al calor de las luchas y de los efectos creados por el capitalismo criminal pueden conformar el Frente Único del Pueblo. Una vez articulada teórica y activamente nos hemos dirigido a partidos y sindicatos para actuar unidos en ambas organizaciones y, especialmente, a los partidos comunistas, con el propósito de ir acercando posiciones e ir desbrozando sobre la práctica la vía que nos conduzca a la unidad en un único partido. Lamentablemente, los partidos persisten en la cuestión teórica y en su ombliguismo desdeñando la práctica.
En lo que concierne al Movimiento Comunista Internacional nuestro Partido se reafirma en nuestro criterio de avanzar en la construcción de un nuevo Movimiento Comunista Internacional, en el que los viejos métodos y vicios no tengan asiento alguno. Un Movimiento Comunista Internacional en el que todos sus integrantes adquieran el compromiso internacionalista de la solidaridad, el respeto y la defensa enérgica del marxismo-leninismo. En este sentido, el PCOE valora positivamente las reuniones que desde hace tiempo se desarrollan buscando puntos de encuentro para configurar al Movimiento con criterios sólidos. Y también somos partidarios de que a dichas reuniones se convoquen a todos los partidos que reúnan los requisitos que se den conjuntamente, sin ninguna distinción para no incurrir en discriminaciones propias del amiguismo y de la simpatía que nos retrotraerían a las épocas más oscuras y corrompidas del pasado y que llevaron al Movimiento Comunista Internacional a su derrumbe más absoluto.
Consideramos que todavía hay múltiples circunstancias que obstaculizan la posibilidad del desarrollo de un Movimiento Comunista Internacional fuerte pues existen numerosos elementos de disensión como pueden ser la concreción de las causas de la crisis, el internacionalismo proletario, la caracterización como potencias imperialistas de los BRICS, y fundamentalmente China, la vigencia del Capitalismo Monopolista de Estado, etapismo o socialismo, etcétera.
Nuestro Partido presta mucha atención a las experiencias históricas que desembocaron en la grave crisis del MCI – de la que en nuestra opinión no hemos salido aún y en la configuración moderna del capitalismo mundial, que ha profundizado en la división internacional del trabajo, al objeto de poner las mayores trabajas a todo gobierno que plantee la nacionalización de los monopolios, de tal modo que incide en las nuevas condiciones sobre las que debe apoyarse el internacionalismo proletario sobre bases concretas y sólidas. Por ello, nuestro Partido está estrechando lazos de amistad con otros Partidos Comunistas de otros continentes así como apoyamos abiertamente a la Federación Sindical Mundial, que vemos como un importante apoyo para el desarrollo del Movimiento Comunista Internacional y ganar influencia entre las masas obreras del mundo.

“Los partidos comunistas, y los de la izquierda en general, tenemos un gran problema por la distancia existente entre las organizaciones y la masa trabajadora, muy bien labrada por la socialdemocracia traidora y por los oportunistas de todo signo. Esta distancia hace que se mantengan tácticas anquilosadas, consecuencia de la lejanía con las masas trabajadoras, incapaces de visualizar el momento actual de esas masas, los cambios que han operado en su psicología y su consciencia, provocados tanto la ideología del enemigo como el acomplejamiento y la pusilanimidad de la izquierda y del Movimiento Comunista Español”

 

“aquéllos que hacen de la división del movimiento comunista su razón de existir y que sin haber pisado nunca una fábrica pretenden enseñarnos, no carentes de arrogancia inoculada por el sistema, cómo debe construirse la unidad de los comunistas y conformarse el Partido que englobe, como ellos dicen “a todos los comunistas”, centran su trabajo en la cuestión teórica pero desdeñan de plano la cuestión práctica, cuando teoría y práctica conforman ambas una unidad dialéctica”

 

 

“El PCOE opina que la unidad de los comunistas es necesaria y obligada, lo ha demostrado a lo largo de su historia, siendo el primer partido que propuso a principios de los 70s una federación de los partidos que se rigieran por el marxismo-leninismo, para evitar el fenómeno de la proliferación de nuevos grupitos redentores y defensores de la unidad. Una tal federación practicaría la unidad de acción y acometería las discusiones ideológicas para unificar criterios. Tal propuesta fue silenciada por todos…”

 

“En lo que concierne al Movimiento Comunista Internacional nuestro Partido se reafirma en nuestro criterio de avanzar en la construcción de un nuevo Movimiento Comunista Internacional, en el que los viejos métodos y vicios no tengan asiento alguno. Un Movimiento Comunista Internacional en el que todos sus integrantes adquieran el compromiso internacionalista de la solidaridad, el respeto y la defensa enérgica del marxismo-leninismo. En este sentido, el PCOE valora positivamente las reuniones que desde hace tiempo se desarrollan buscando puntos de encuentro para configurar al Movimiento con criterios sólidos”

5. ODC.  En la concreto ¿Con que partidos o movimientos a nivel internacional se identifica ideológicamente el PCOE? ¿Qué opina el PCOE de los procesos revolucionarios actuales en Filipinas, Turquía e India? ¿Qué opinión tiene el PCOE de los procesos reformistas que se han dado en América Latina y que parece que actualmente están en retroceso?

PCOE. El término identificar consideramos que tiene una connotación muy fuerte, máxime en momentos tan convulsos y de tanta desorientación ideológica como en el que hoy nos encontramos. Estudiamos con mucho detenimiento los documentos ideológicos de la mayoría de los Partidos Comunistas del mundo, con especial atención a los Partido Comunistas de la antigua URSS, de Europa y del continente Americano, sin desdeñar al resto. El PCOE se identifica con el marxismo-leninismo y simpatiza con todos los movimientos revolucionarios que persiguen el Socialismo y la Revolución Mundial.

Con referencia a los procesos que nos referenciáis – a unos catalogándolos de revolucionarios y a otros de reformistas, de Asia y Latinoamérica – demuestran que el capitalismo monopolista genera el rechazo de los pueblos. A pesar de la configuración social y cultural dispar, al igual que el desarrollo de las fuerzas productivas, en las distintas naciones y puntos geográficos del mundo que señaláis, coinciden en que el imperialismo es una máquina de devorar a los pueblos y éstos se ven obligados, y deben confrontarse y combatirlo si quieren vivir de manera digna. La configuración social tanto de Filipinas como de la India, el desarrollo de las fuerzas productivas, y la localización geográfica hacen que los movimientos de rechazo al imperialismo en Filipinas y la India tenga como motor al maoísmo, nutriéndose las guerrillas fundamentalmente de campesinos. Por el contrario, y empleando el término que usáis en la pregunta de “procesos reformistas” de América Latina – países con una cultura diferente, una estratificación social distinta y un mayor grado de desarrollo de las fuerzas productivas – hacen que en estos procesos las clases sociales que lideran el proceso sean la burguesía nacional, el proletariado y el campesinado en contraste con las anteriores.

En nuestra opinión, ni unos ni otros procesos a día de hoy, y queremos subrayar el a día de hoy, conducen al socialismo, a pesar de que todos ellos son procesos que cumplen décadas de existencia. Sin embargo todos ellos son procesos antiimperialistas, que expresan un descontento y un rechazo en las capas populares, que no dudan en organizarse también militarmente, para responder al imperialismo. Es más en América Latina dichas fuerzas han tomado el poder en los estados, poder que están empleando de manera vacilante como consecuencia de la clase que lleva la dirección del proceso político.

El imperialismo es una cadena donde todo está interrelacionado y donde, si se parte un eslabón, se rompe la cadena. Los procesos de América Latina, que nada tienen que ver con el Socialismo Científico ni con el marxismo-leninismo, al igual que los procesos filipino, indio o turco, y en concreto la llamada Revolución Bolivariana de Venezuela, sirvió para que otros países se contagiaran de la misma – Bolivia, Honduras, Ecuador, etcétera – estableciendo gobiernos que han dañado al imperialismo estadounidense y que ayudaron mucho en romper el aislamiento político y económico de Cuba, implicando un desarrollo objetivo de las fuerzas productivas de distintos países latinoamericanos y han mejorado las condiciones de vida de los trabajadores de esos países. En el proceso venezolano, y en otros latinoamericanos, no ha estado exenta la violencia.
Pensamos que los comunistas, que somos conscientes que esos procesos antiimperialistas no conducen por el momento al socialismo, ni a la dictadura del proletariado, también debemos ser conscientes – tratando de etiquetar lo menos posible y dejando todo tipo de apasionamiento a un lado – que todos estos procesos –los que denomináis “revolucionarios” y “reformistas” – podrían desembocar en una Revolución Socialista más adelante fruto de la agudización de la lucha de clases.
Observando la situación en Venezuela, comprobamos que la Revolución Bolivariana se halla en un momento crítico, momento en el que o da pasos hacia adelante o será devorada por el imperialismo, el cual ha crecido por no haber sido lo suficientemente reprimida la oligarquía venezolana, por no haber dado pasos hacia el socialismo. No hemos de olvidar que la Revolución cubana no nació como una Revolución Socialista, no obstante, para abrirse camino tuvo que hacerse socialista cuando en un principio no lo era. En Venezuela la revolución nació sin partido, al igual que en Cuba, sin embargo en Cuba se fue mucho más contundente desde el principio con la burguesía que en Venezuela. En Cuba, gracias a la existencia del campo socialista y de la URSS, viró relativamente rápida la revolución hacia el socialismo, se construyó el PCC después de 1959; en Venezuela las condiciones políticas mundiales eran otras con otra correlación de fuerzas a nivel internacional donde se partía de una mayor debilidad, y ello – el exterior – ha repercutido en el desarrollo del proceso; posiblemente ese pueda ser un elemento importante del porqué la construcción del PSUV y no de un partido de otro tipo. El pueblo trabajador venezolano y su gobierno, o deberán dar un paso más, socialismo y dictadura del proletariado, o seguirá retrocediendo, pero nos hallamos en la etapa donde se está jugando su existencia por el ataque de la burguesía monopolista – fortalecida por el imperialismo norteamericano – al gobierno de Maduro. En este escenario, en esa etapa del proceso en el que hay una guerra abierta entre el imperialismo y el Pueblo de Venezuela, éste está en una disyuntiva envenenada, o da un salto cualitativo o será devorada.

Los hechos demuestran que la única forma de terminar con el imperialismo es el triunfo de la Revolución Socialista, demostrándose cierta le ley enunciada por Lenin del desarrollo desigual de las naciones. El PCOE, como dijimos antes, siempre estará del lado de los pueblos que se levantan contra el imperialismo. Siempre estaremos como los pueblos que exijan su derecho sagrado a la autodeterminación y que peleen por su libertad y su derecho a escribir su destino sin injerencias imperialistas. Debilitar el imperialismo es fortalecer el socialismo.

El PCOE sigue estos procesos que indicáis, así como prestamos mucha atención a los procesos que se están produciendo en la antigua URSS, y de los que no habéis hecho referencia, pues todo proceso de lucha contra el imperialismo, contra la reacción, aunque en un principio no vaya hacia el socialismo, no quiere decir que el final del proceso no desemboque en él como consecuencia del desarrollo de la lucha de clases y del liderazgo en la misma. También creemos que los marxistas debemos grabarnos a fuego lo que Lenin señalaba de que “el marxismo exige de nosotros el análisis más exacto, objetivamente comprobable, de la correlación de las clases y de las peculiaridades concretas de cada momento histórico. Nosotros, los bolcheviques, hemos procurado ser fieles a esta exigencia, indiscutiblemente obligatoria desde el punto de vista de toda la formulación científica de la política (…) “Nuestra doctrina no es un dogma, sino una guía para la acción”:  así decían siempre Marx y Engels, quiénes se burlaban, con razón, del aprendizaje mecánico y de la simple repetición de” fórmulas” que, en el mejor de los casos, sólo sirven para trazar las tareas generales, que cambian necesariamente de acuerdo con las condiciones económicas y políticas concretas de cada fase particular del proceso histórico ”. Y siempre, en momentos donde hay una pugna entre el imperialismo y un pueblo, aunque éste no vaya a por el socialismo en ese momento, los marxistas-leninistas debemos ejercer el internacionalismo proletario y nunca aportar ni un gramo de fuerza al imperialismo, alejándonos de todo tipo de mecanicismo, dogmatismo y apasionamiento.

“Estudiamos con mucho detenimiento los documentos ideológicos de la mayoría de los Partidos Comunistas del mundo, con especial atención a los Partido Comunistas de la antigua URSS, de Europa y del continente Americano, sin desdeñar al resto. El PCOE se identifica con el marxismo-leninismo y simpatiza con todos los movimientos revolucionarios que persiguen el Socialismo y la Revolución Mundial”

 

“el imperialismo es una máquina de devorar a los pueblos y éstos se ven obligados, y deben confrontarse y combatirlo si quieren vivir de manera digna. La configuración social tanto de Filipinas como de la India, el desarrollo de las fuerzas productivas, y la localización geográfica hacen que los movimientos de rechazo al imperialismo en Filipinas y la India tenga como motor al maoísmo, nutriéndose las guerrillas fundamentalmente de campesinos. Por el contrario, y empleando el término que usáis en la pregunta de “procesos reformistas” de América Latina – países con una cultura diferente, una estratificación social distinta y un mayor grado de desarrollo de las fuerzas productivas – hacen que en estos procesos las clases sociales que lideran el proceso sean la burguesía nacional, el proletariado y el campesinado en contraste con las anteriores”

 

“En nuestra opinión, ni unos ni otros procesos a día de hoy, y queremos subrayar el a día de hoy, conducen al socialismo, a pesar de que todos ellos son procesos que cumplen décadas de existencia. Sin embargo todos ellos son procesos antiimperialistas, que expresan un descontento y un rechazo en las capas populares, que no dudan en organizarse también militarmente, para responder al imperialismo”

“Y siempre, en momentos donde hay una pugna entre el imperialismo y un pueblo, aunque éste no vaya a por el socialismo en ese momento, los marxistas-leninistas debemos ejercer el internacionalismo proletario y nunca aportar ni un gramo de fuerza al imperialismo, alejándonos de todo tipo de mecanicismo, dogmatismo y apasionamiento”
6. ODCEn opinión del PCOE ¿es necesaria la autocrítica en el Movimiento Comunista Internacional sobre su trayectoria e historia? ¿Ha realizado el PCOE algún balance crítico de la historia del Movimiento Comunista Internacional?
PCOE. Es evidente que la respuesta es afirmativa para ambas cuestiones, algo que se puede constatar a lo largo y ancho de esta entrevista.
Tanto en el XIV como en el XV Congreso nuestro partido ha expresado su visión sobre el Movimiento Comunista Internacional y ha señalado los vicios del pasado, y que todavía perduran muchos de ellos, de los que nuestro partido fue víctima en primera persona.
7. ODC¿Qué análisis hace el PCOE de la llamada “transición democrática” en el estado español? En el movimiento comunista de este estado se ha venido sosteniendo un arduo debate en torno al carácter del estado español: unos lo catalogan de fascista, otros de democracia burguesa y otros sostienen que es un híbrido entre el fascismo y la democracia burguesa. ¿Qué posición tiene el PCOE al respecto?
PCOE. El oportunismo de derecha no ha dudado en idealizar y ensalzar el periodo histórico denominado como Transición, una traición colosal gestada por el imperialismo norteamericano, su lacaya socialdemocracia alemana y donde, el PCE de Carrillo, era un títere más de la CIA. Por otro lado, el oportunismo de izquierdas no ha dudado en señalar que el estado, tras el alzamiento militar y el triunfo definitivo del criminal Franco, es fascista desde 1939 y, como tal, ha permanecido de manera inmutable.

El PCOE no está en ninguna de esas dos posiciones. El estado, en el periodo en el que Franco estuvo en el poder, no fue algo homogéneo ni inmutable, sino que se fue transformando reflejando las transformaciones producidas sobre la base económica capitalista. Durante la primera década de la dictadura franquista la influencia del fascismo italiano y alemán es total, la autarquía, las condiciones infrahumanas de trabajo, la depauperación de los salarios y se arrasó la agricultura acabando con los progresos de la Reforma Agraria de la República retornando las tierras a los terratenientes. Es en esta fase cuando la dictadura crea gracias, en 1941, el Instituto Nacional de Industria (INI) sentando las bases del Capitalismo Monopolista de Estado y conformando los monopolios.

Muy a finales de los 40s, y hasta el año 1959, la conformación de los monopolios, las exigencias de la industrialización llevan a España a la necesidad de introducirse en los mercados internacionales, algo que unido al interés norteamericano dentro del contexto de la guerra fría por la integración de España en el bloque de los países capitalistas para insertarlo en la estrategia militar norteamericana. De este modo EEUU rehabilita al franquismo internacionalmente con los Pactos de Madrid de 1953 y también impone la política económica a seguir, mediante los planes de Estabilización, para que el estado español se integre en las instituciones de Bretton Woods, Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional en septiembre de 1958, previamente empiezan a llegar los tecnócratas al Gobierno. La rehabilitación internacional del franquismo y la ruptura de su aislamiento aceleran las transacciones económicas con el exterior, tanto para favorecer las exportaciones como las importaciones y el comercio con las potencias imperialistas, y con ellas se desarrolla el capital financiero, los bancos.

A lo largo de los 60s y los 70s la industrialización acelerada provocó flujos migratorios de mano de obra del campo a las ciudades, se impulsó el establecimiento de nuevas fábricas y se ampliaron las ya existentes, aterrizaron los monopolios extranjeros y se abrió paso la tecnología gracias a la integración de España en la esfera imperialista a la par que el capital financiero se iba ensanchando. Todos estos cambios en la estructura económica también provocan cambios en la superestructura, de tal modo que el estado fue transitando desde el fascismo de sus inicios a un estado reaccionario y totalitario.
Una vez muerto el criminal Franco, el cual desde la década de los 50 en el aspecto económico fue superado dictando la política económica los peones del imperialismo, los tecnócratas, se llega a la Transición, que fue un periodo dirigido, guiado y controlado por las oligarquías para que el gran capital español mantuviera su dominio y su estado pudiera integrase en las estructuras imperialistas como era la CEE.
La Transición significó una victoria de la oligarquía, que adaptó la superestructura, el estado y su forma, a los cánones democrático-burgueses que le exigían los imperialistas de tal modo que la burguesía no sólo mantenía en la Constitución del 78, o Reforma de las Siete Leyes Fundamentales del Franquismo, la simbología de los fascistas, consagrar explícitamente el capitalismo con el artículo 38, integración en los organismos imperialistas (OTAN y UE), conservar intacta la maquinaria de poder del estado burgués ya sea en el Ejército, la Judicatura, etcétera, y a la par negaba todas las aspiraciones del pueblo no resolviendo la cuestión nacional, la cuestión de la tierra, negando toda las vías de participación directa del pueblo en las instituciones, etc. Todo ello se produjo en un momento histórico donde la correlación de fuerzas sí eran favorables para un proceso de ruptura democrática y avance del proletariado y las naciones que componen el estado español, con lo que el PCOE sólo puede catalogar la Transición como una enorme traición en la que el PCE tuvo un papel indecente y fue una pieza fundamental en la misma.

“El oportunismo de derecha no ha dudado en idealizar y ensalzar el periodo histórico denominado como Transición, una traición colosal gestada por el imperialismo norteamericano, su lacaya socialdemocracia alemana y donde, el PCE de Carrillo, era un títere más de la CIA. Por otro lado, el oportunismo de izquierdas no ha dudado en señalar que el estado, tras el alzamiento militar y el triunfo definitivo del criminal Franco, es fascista desde 1939 y, como tal, ha permanecido de manera inmutable”

 

“La Transición significó una victoria de la oligarquía, que adaptó la superestructura, el estado y su forma, a los cánones democrático-burgueses que le exigían los imperialistas de tal modo que la burguesía no sólo mantenía en la Constitución del 78, o Reforma de las Siete Leyes Fundamentales del Franquismo, la simbología de los fascistas, consagrar explícitamente el capitalismo con el artículo 38, integración en los organismos imperialistas (OTAN y UE), conservar intacta la maquinaria de poder del estado burgués ya sea en el Ejército, la Judicatura, etcétera, y a la par negaba todas las aspiraciones del pueblo no resolviendo la cuestión nacional, la cuestión de la tierra, negando toda las vías de participación directa del pueblo en las instituciones, etc”

 

8. ODCSobre el carácter plurinacional de este estado ¿Qué posición tiene el PCOE? ¿ Que opina el PCOE de los movimientos de izquierda independentista? ¿Cómo valoráis la deriva hiper-reformista de la llamada “izquierda abertzale oficial?

PCOE. Entendemos que en el problema territorial, concretamente de las nacionalidades y regiones de España, hay dos aspectos íntimamente ligados, pero distintos. Una es el nacional y regional específico; otro el clasista. El aspecto puramente nacional hay que diferenciarlo del regional, debido a que en éste no se dan todos los rasgos que distinguen a una nacionalidad; sin embargo, tienen en común rasgos como la comunidad de territorio, de vida económica y cultural, psicológica y, en determinados casos, de idioma, formando todos ellos una comunidad humana estable. El aspecto clasista, que en la sociedad capitalista es determinante por cuanto ésta se divide en clases antagónicas, hace que el obrero catalán, vasco, gallego, andaluz, extremeño, castellano, asturiano o valenciano se identifique como miembro de la clase asalariada. Explotada por el núcleo dominante del capitalismo monopolista de Estado, en general, y por las oligarquías nacionales, regionales, en particular. Por eso, los nexos nacionales y regionales están subjetivamente subordinados a los nexos de clase. Por ello, el PCOE es enemigo del nacionalismo burgués, como de la concepción oportunista del problema nacional y regional. El oportunismo en ambas cuestiones consiste en abandonar las posiciones del internacionalismo proletario y pretender supeditar los intereses de las masas laboriosas a los de las burguesías de las nacionalidades y regiones. El PCOE defiende la total igualdad de derechos de las nacionalidades y regiones, así como el derecho a la autodeterminación, es decir, a la independencia y la libertad de separación; pero al mismo tiempo, propugna la aproximación y la más estrecha unión sobre una base auténticamente socialista e internacionalista.

Los movimientos y partidos independentistas en Cataluña y en el País Vasco anteponen la cuestión nacional a la clasista, abrazando la socialdemocracia y no prestándose para hacer alianzas políticas con el nacionalismo de derechas, donde en Cataluña están colaborando en recortar brutalmente los derechos de los trabajadores implementando sin pudor y sin vergüenza alguna las políticas antiobreras de la derecha.

“Entendemos que en el problema territorial, concretamente de las nacionalidades y regiones de España, hay dos aspectos íntimamente ligados, pero distintos. Una es el nacional y regional específico; otro el clasista”

 

 

“el PCOE es enemigo del nacionalismo burgués, como de la concepción oportunista del problema nacional y regional. El oportunismo en ambas cuestiones consiste en abandonar las posiciones del internacionalismo proletario y pretender supeditar los intereses de las masas laboriosas a los de las burguesías de las nacionalidades y regiones. El PCOE defiende la total igualdad de derechos de las nacionalidades y regiones, así como el derecho a la autodeterminación, es decir, a la independencia y la libertad de separación; pero al mismo tiempo, propugna la aproximación y la más estrecha unión sobre una base auténticamente socialista e internacionalista” 

 

 
9. ODC. Actualmente el mundo padece una muy grave crisis económica capitalista que se ha traducido en una ofensiva de la burguesía a gran escala contra la clase obrera y las clases populares. Derechos y libertades que la clase obrera conquisto con mucho sudor y sangre están siendo desmantelados progresivamente. ¿Qué análisis general hace el PCOE de esto? ¿Cómo enfrentar esta ofensiva de la burguesía?
PCOE. Lo que está aconteciendo es el desenvolvimiento natural del imperialismo, desarrollo acelerado tras la implosión del campo del socialismo. Mientras existía la URSS y existía una emulación económica de los dos sistemas, ante la superioridad del socialismo, los imperialistas se vieron obligados a hacer concesiones para frenar el avance del socialismo en el seno de la clase obrera de los países capitalistas. Veinticinco años después de la caída de la URSS se puede afirmar que los avances del proletariado y la conquista de derechos y libertades que citáis fueron gracias a la existencia del campo del socialismo y de la URSS. Una vez cayó la URSS fueron liquidadas esas conquistas de la clase obrera. Pero es normal, la burguesía considera que todo les corresponde, incluida la vida de los obreros.
Aún y así, hay que afirmar, sin lugar a dudas, que el imperialismo se halla totalmente caducado. El desarrollo de las fuerzas productivas ha desarbolado por completo las estrechas relaciones de producción del capitalismo monopolista de tal modo que el sistema supone el freno objetivo al desarrollo de la humanidad. Pero esto no es nuevo, la crisis económica es consustancial al capitalismo como lo demuestra el desarrollo histórico de los siglos XX y de lo que llevamos de éste, de hecho las medidas adoptadas por los imperialistas con objeto de suturar su crisis lo que hacen es agudizarla e incrementar su intensidad tal y como vemos hoy, cuyas dimensiones son inmensas.
La única fórmula que tienen los monopolios para mantener su sistema de dominación es agudizar todavía más la explotación del ser humano, apoyándose también en el desarrollo tecnológico que acrecienta la productividad y arroja a millones de seres humanos al paro forzoso de tal modo que se produce una saturación mayor de la producción, superproducción que se multiplica al haber menos compradores, al incrementarse el paro y el empobrecimiento y, en consecuencia, la existencia de una menor capacidad para consumir.
Para saber la naturaleza del problema y la desorientación de los monopolios y su oligarquía, que no tiene salida alguna para sostener este sistema agonizante, la ilustraba el oligarca Jacob Rotchschild en agosto de 2016 cuando señalaba que “el mundo vive el mayor experimento de la política monetaria de la historia”, como consecuencia de las políticas monetarias realizadas por los Bancos Centrales basadas en tasas de interés nulas, rendimientos negativos de la deuda pública y flexibilización cuantitativa. A esto, con respecto a la bancarrota del sistema, otro oligarca norteamericano, Bill Gross, señalaba que “rentabilidades globales en sus niveles más bajos en 500 años de historia registrada. Diez billones de dólares de bonos en tasas. Esto es una supernova que explotará un día”. Lo dicen ellos mismos.
La única salida que el imperialismo puede ofertar al mundo son guerras, miseria y muerte puesto que bajo este sistema el reparto del botín se realiza en base a la fuerza y, por ello las potencias imperialistas están obligadas a la guerra para variar la correlación de fuerzas y, con ellas, un diferente reparto del botín cómo vía para superar la crisis.
La única salida que tiene la humanidad es acabar con este sistema criminal y asesino. La única alternativa que tienen los pueblos de todo el mundo, el proletariado, es la revolución socialista y acabar con el capitalismo, responsables de todos los males que aquejan al mundo. Las fuerzas productivas tienen un grado de desarrollo inmenso, la producción está totalmente socializada, al igual que la miseria, pero el fruto de esa producción está privatizada y cada vez en posesión de menos manos. La humanidad requiere dar un salto cualitativo para su subsistencia, y ese paso es la socialización de los medios de producción y del beneficio del proceso de producción, o lo que es lo mismo, la consecución del Socialismo y para ello es fundamental el fortalecimiento del Movimiento Comunista Internacional. La cadena imperialista tiene eslabones débiles, pero su orden mundial es una cadena donde, cuando un eslabón se rompe y se desgaja, daña toda la cadena. Hoy el capitalismo está en declive, una revolución socialista en un país europeo sería un golpe muy duro, y seguramente letal, para la burguesía mundial.

“Lo que está aconteciendo es el desenvolvimiento natural del imperialismo, desarrollo acelerado tras la implosión del campo del socialismo. Mientras existía la URSS y existía una emulación económica de los dos sistemas, ante la superioridad del socialismo, los imperialistas se vieron obligados a hacer concesiones para frenar el avance del socialismo en el seno de la clase obrera de los países capitalistas. Veinticinco años después de la caída de la URSS se puede afirmar que los avances del proletariado y la conquista de derechos y libertades que citáis fueron gracias a la existencia del campo del socialismo y de la URSS. Una vez cayó la URSS fueron liquidadas esas conquistas de la clase obrera”

 

“hay que afirmar, sin lugar a dudas, que el imperialismo se halla totalmente caducado. El desarrollo de las fuerzas productivas ha desarbolado por completo las estrechas relaciones de producción del capitalismo monopolista de tal modo que el sistema supone el freno objetivo al desarrollo de la humanidad”

 

 

La única salida que el imperialismo puede ofertar al mundo son guerras, miseria y muerte puesto que bajo este sistema el reparto del botín se realiza en base a la fuerza y, por ello las potencias imperialistas están obligadas a la guerra para variar la correlación de fuerzas y, con ellas, un diferente reparto del botín cómo vía para superar la crisis

 

“La única salida que tiene la humanidad es acabar con este sistema criminal y asesino. La única alternativa que tienen los pueblos de todo el mundo, el proletariado, es la revolución socialista y acabar con el capitalismo, responsables de todos los males que aquejan al mundo”

 

“La cadena imperialista tiene eslabones débiles, pero su orden mundial es una cadena donde, cuando un eslabón se rompe y se desgaja, daña toda la cadena. Hoy el capitalismo está en declive, una revolución socialista en un país europeo sería un golpe muy duro, y seguramente letal, para la burguesía mundial”

  

10. ODCEn el mundo actual las contradicciones inter-imperialistas se agudizan y estamos en grave peligro de que se desencadene una nueva guerra imperialista mundial por el reparto de los mercados. EEUU, UE y aliados agudizan las tensiones y enfrentamientos con las potencias emergentes de Rusia y China. Análisis del PCOE sobre esto.
PCOE. Os decía anteriormente que el reparto en el imperialismo se hace en base a la fuerza y, teniendo en consideración que el mundo está ya repartido, la guerra interimperialista está servida pues para que una potencia imperialista se apropie de una parte es porque debe arrebatárselo a otra potencia. Así pasó en el siglo XX y así seguirá pasando mientras exista esta minoría criminal que dirige el mundo.
De hecho, esa guerra mundial ya está lanzada y, por el momento, se está desarrollando en países como Siria, Libia, Iraq, Corea, Venezuela, Ucrania, Mali, etcétera. Siendo en esos países donde están desarrollando la guerra imperialista dichas potencias. Sin embargo, la militarización se acrecienta y los EEUU tienen bases militares en la práctica totalidad del mundo apuntando con multitud de misiles de todo tipo a Rusia y China.

Las guerras imperialistas son inherentes al sistema, o se acaba con el sistema o el imperialismo seguirá con su curso, que no es otro que la injerencia, el saqueo, el crimen, la guerra y la muerte.

“el reparto en el imperialismo se hace en base a la fuerza y, teniendo en consideración que el mundo está ya repartido, la guerra interimperialista está servida pues para que una potencia imperialista se apropie de una parte es porque debe arrebatárselo a otra potencia. Así pasó en el siglo XX y así seguirá pasando mientras exista esta minoría criminal que dirige el mundo”
11. ODCSobre esto mismo es entendible que países oprimidos como son Venezuela y Siria busquen aliados tácticos en Rusia y China frente a la real amenaza e injerencia sobre todo de EEUU, potencia criminal que no ha dejado de intrigar permanentemente contra los países oprimidos que se rebelan contra su dominio. Lo que ODC no entiende es la idealización y el seguidismo ciego hacia Rusia y China (estados capitalistas) por parte de una buena parte del movimiento comunista. ¿Qué opina el PCOE de esto?

PCOE. A lo largo de esta entrevista hemos visto que el idealismo, la ausencia del empleo del método de análisis marxista, el exotismo, entre otros, son males que aquejan al Movimiento Comunista Español y, también, al Internacional, todos ellos fruto de la desorientación ideológica existente.

El PCOE realizó en septiembre de 2012 un Pleno del Comité Central donde resolvimos esta cuestión y donde aprobamos caracterizar a los países BRICS como potencias imperialistas pues, todos ellos, cumplen los rasgos aportados por Lenin con referencia al imperialismo. De hecho, sin ir más lejos, hace una semana y tras la llegada a la presidencia norteamericana del reaccionario Trump, China por voz de Xi Jimping ya se ha erigido en garante y defensor mundial del imperialismo, o cómo a él le ha gustado decir, “libre comercio”. Antes de terminar esta pregunta, nos gustaría recordar que el partido franquista PP y el PCCh son partidos socios, desde abril de 2013, y que China siempre ha defendido la política antiobrera realizada por Rajoy en el estado español.

Cospedal junto a Liu Yunshan, del Partido Comunista Chino
“El PCOE realizó en septiembre de 2012 un Pleno del Comité Central … donde aprobamos caracterizar a los países BRICS como potencias imperialistas pues, todos ellos, cumplen los rasgos aportados por Lenin con referencia al imperialismo. De hecho, sin ir más lejos, hace una semana y tras la llegada a la presidencia norteamericana del reaccionario Trump, China por voz de Xi Jimping ya se ha erigido en garante y defensor mundial del imperialismo, o cómo a él le ha gustado decir, “libre comercio”. Antes de terminar esta pregunta, nos gustaría recordar que el partido franquista PP y el PCCh son partidos socios, desde abril de 2013, y que China siempre ha defendido la política antiobrera realizada por Rajoy en el estado español”
12. ODCParece evidente que para cualquier fuerza comunista consecuente la lucha por la salida del Euro, de la Unión Europea y de la OTAN deben ser prioritarias. Sin embargo en el contexto actual de chantaje y coacción imperialista conseguir estos objetivos es casi prácticamente imposible si no hay una salida revolucionaria. Por otra parte, si se llegaran a conseguir, la salida de la Unión Europea y de la OTAN implicarían también muchos sacrificios y dificultades pues nos enfrentaríamos a un bloqueo económico y a una amenaza de intervención militar imperialista. Posición del PCOE sobre esto.

PCOE. En nuestro programa defendemos la salida del estado español tanto de la Unión Europea como de la OTAN y, consecuentemente, salir del Euro puesto que ello implica la recuperación de la capacidad para que el estado pueda desarrollar plenamente las políticas monetarias que considere convenientes. De todos modos, los mismos capitalistas están cuestionando el proyecto político de los monopolios europeos.

Nuestro objetivo no sólo es salir de la OTAN y de la UE, sino hacer que el proletariado español, junto con el proletariado de las distintas naciones que componen el estado, cumplamos nuestra misión histórica y mandemos este sistema, con su estado, al basurero de la historia, alzando el Socialismo y su correspondiente estado. Como bien decís, las dificultades y los sacrificios serían grandes, aunque para el proletariado vivir en este sistema significa vivir sometido y estar condenado a la explotación, a la miseria y a la violencia extrema.

Anteriormente dijimos que el imperialismo está en declive, un declive cada vez más ostensible, y que la Revolución Socialista en un país de Europa, con un grado de desarrollo medio-alto como, por ejemplo, España, sería un golpe letal para el imperialismo.
Como ha pasado siempre a lo largo de la historia, paso en la URSS sin ir más lejos, el bloqueo económico, la guerra, los sabotajes y todo tipo de acción hostil será la manera de actuar de los imperialistas. Pero ¿Qué implicaría para los imperialistas la Revolución Socialista en España? El pasado 24 de enero la agencia de rating Fitch señalaba que “el coste de la victoria del populismo en Europa: más de 100.000 millones de euros”, y ello sería en el caso de que ganen capitalistas defensores del capitalismo.
El estado español tiene una deuda pública real, según señalan los propios capitalistas, de casi 1,5 billones de euros, o lo que es lo mismo, en torno al 15% del PIB de la zona euro. La deuda total española supera roza los 3 billones de euros y para el Banco de España, “uno de los principales problemas de la economía española, ya que su deuda externa neta es de las más altas de los países desarrollados”. En España hay más de 10.700 filiales de empresas extranjeras que tienen un volumen de negocio anual en torno a los 450.000 millones de euros al año con un inmovilizado material en el estado español que superan los 105.000 millones de euros. Estos datos, ponen de manifiesto el inmenso golpe económico que significaría para el imperialismo una revolución socialista triunfante en nuestro país. Los mayores inversores en el estado español son Reino Unido, Francia, EEUU y Países Bajos, cuyas economías se resentirían enormemente. Unido al efecto contagio. Por mucho bloqueo económico que los imperialistas hicieran, se podría sin duda tener relaciones económicas con otros muchos países, no faltarían, liberándose además una ingente cantidad de medios de producción que contribuirían también en apoyar otros procesos revolucionarios. ¿Por qué os creéis que los capitalistas agreden permanentemente a los comunistas? Porque saben que somos el único enemigo real que tienen los imperialistas, saben que portamos la muerte de su sistema.



 

“En nuestro programa defendemos la salida del estado español tanto de la Unión Europea como de la OTAN y, consecuentemente, salir del Euro puesto que ello implica la recuperación de la capacidad para que el estado pueda desarrollar plenamente las políticas monetarias que considere convenientes”

 

“Nuestro objetivo no sólo es salir de la OTAN y de la UE, sino hacer que el proletariado español, junto con el proletariado de las distintas naciones que componen el estado, cumplamos nuestra misión histórica y mandemos este sistema, con su estado, al basurero de la historia, alzando el Socialismo y su correspondiente estado”

 

“el imperialismo está en declive, un declive cada vez más ostensible, y que la Revolución Socialista en un país de Europa, con un grado de desarrollo medio-alto como, por ejemplo, España, sería un golpe letal para el imperialismo”

 

13. ODCCentrándonos en el estado español. ¿Cuál es su análisis de clase de la situación actual en este estado? ¿Cuál es vuestra línea política de masas? ¿Qué tareas y estrategias defendéis? ¿Qué actividades estáis desarrollando actualmente?
PCOE. La situación del estado español es de bancarrota. La economía española está quebrada, los efectos de las medidas adoptadas por la burguesía para atajar la crisis han provocado que ésta sea más intensa y profunda. El gobierno aplaude a rabiar sus nefastas políticas laborales, porque el paro – según sus falsas cifras – está por encima de los 4 millones de trabajadores y del 18% obviando que en los últimos 4 años se ha destruido fuerza de trabajo, población activa, en 750.000 trabajadores y que la tasa de actividad se sitúa en el 58,5%, dos puntos por debajo de 2012. El número de horas trabajadas por año retroceden, con lo que en realidad lo que se está produciendo es un reparto de la precariedad, que es lo mismo que más precariedad y miseria para los trabajadores. Por el contrario, la tasa de beneficio de los grandes empresarios, en 2016, creció por encima del 20%. El numero de multimillonarios crece a la par que se multiplica la miseria extrema en las filas de la clase obrera.

El ataque de la burguesía a las clases populares, que persiguen una transferencia de la riqueza hacia los monopolios, despojando todavía más a las clases laboriosas, se visualiza en los sucesivos pensionazos, copagos sanitarios, recortes de las prestaciones por desempleo, desmantelamiento de la sanidad y la educación públicas, reformas laborales que son auténticos crímenes, etcétera y, a pesar de todo ello, la deuda como vimos anteriormente, está desbocada y desenfrenada.

 

Cada vez se muestra con más nitidez que el gobierno es el consejo de Administración de los monopolios y su estado el instrumento por el que no sólo reprime al proletariado sino por el que se transfiere la riqueza a favor de la burguesía empobreciendo cada vez más a las clases populares. Baste ver la sentencia del TJUE sobre la sentencia de la ilegalidad de las cláusulas suelo y la acción de los partidos del Capital creando procedimientos administrativos alternativos para vaciar el contenido de una sentencia dictada por un tribunal imperialista.
A nivel político las costuras del estado se rompen por todas las cuestiones que debiera haber solventado y no lo ha hecho, como por ejemplo la cuestión nacional donde la agudización de la crisis ha reavivado el conflicto nacional entre el estado y las naciones que las componen, fundamentalmente, Cataluña. La cuestión de la tierra es otra cuestión no resuelta y tanto en Andalucía como en Extremadura el estado tiene un conflicto latente que le estallará más temprano que tarde. Por otro lado, el estado está carcomido y podrido por la corrupción, que salpica a todas las esferas y todas las instituciones del estado, desde la Jefatura del Estado y su familia a cualquier ayuntamiento de cualquier municipio.
La única salida que tiene la burguesía para mantener su sistema económico y, con él, el poder político es continuar con su política de agresión y empobrecimiento del pueblo para seguir acumulando capital. Esta realidad, unida a la corrupción inherente del sistema ha hecho que no sólo la crisis sea económica, sino que esta ha degenerado ya en crisis política y de sus instituciones.
Ante esta realidad, los sindicatos del sistema – CCOO y UGT –, también asolados por la corrupción, únicamente aparecen para vender a los trabajadores con los ERES y para firmar todo lo que le echen las empresas, firmando acuerdos – como los Acuerdos por el Empleo y la Negociación Colectiva o los pensionazos – que son auténticas traiciones.
Mientras tanto los distintos sectores del proletariado nos movilizamos por la sanidad pública, por la educación pública, por las pensiones, los trabajadores – aislados en las cuatro paredes de sus empresas- hacen huelgas sin conexión alguna entre ellas, al igual sin conexión alguna entre las luchas de los diferentes sectores del proletariado.
Para el PCOE es fundamental que todas esas luchas que están sucediendo, y que tienen un denominador común que es la agresión del estado burgués contra las clases laboriosas, se unan en una única lucha construyéndose un Frente Único del Pueblo con una dirección clasista, de la clase obrera, que luche y se confronte al sistema capitalista, responsable de los males que padecemos. En este sentido, la política de masas del PCOE pivota sobre tres ejes fundamentales: El sindicalismo de clase, en lo concerniente a la lucha económica, alineándonos con los sindicatos de la Federación Sindical Mundial (FSM) – apostando por la Coordinadora Sindical de Clase que es un proceso de acumulación de fuerza y reunificación de pequeños sindicatos de clase, Coordinadora que forma parte de la FSM -. Por otro lado, otra pata de nuestra política de masas es lo que denominamos Asamblea de Comités, Delegados y Trabajadores (ACDT) y que pretende ser la unidad de la clase obrera en los centros de trabajo de tal modo que es el embrión de lo que en el futuro inmediato socialista constituirá el instrumento mediante el que los trabajadores planificarán la economía y, por último, lo que denominamos el Frente Único del Pueblo (FUP), la unidad de la clase obrera para dirigir políticamente sus designios que, como no puede ser de otra forma, deberá desembocar en el Poder Popular desde donde el Proletariado dirigirá políticamente su dictadura. En consecuencia, el FUP es la táctica del Partido para la construcción del órgano efectivo de poder del proletariado tanto en los barrios de las ciudades, en el campo, en las fábricas a través de la ACDT o en las universidades y centros de estudio de tal modo que se unan todas las luchas en una sola lucha, la lucha contra el capitalismo, contraponiéndose a los órganos de poder actuales de la burguesía y en esa pugna el FUP, o poder popular, acabe imponiéndose al capitalismo enviándolo al estercolero de la historia.

 

“La situación del estado español es de bancarrota. La economía española está quebrada, los efectos de las medidas adoptadas por la burguesía para atajar la crisis han provocado que ésta sea más intensa y profunda”

 

 

“El ataque de la burguesía a las clases populares, que persiguen una transferencia de la riqueza hacia los monopolios, despojando todavía más a las clases laboriosas, se visualiza en los sucesivos pensionazos, copagos sanitarios, recortes de las prestaciones por desempleo, desmantelamiento de la sanidad y la educación públicas, reformas laborales que son auténticos crímenes, etcétera y, a pesar de todo ello, la deuda como vimos anteriormente, está desbocada y desenfrenada”

 

 

 

 

“Cada vez se muestra con más nitidez que el gobierno es el consejo de Administración de los monopolios y su estado el instrumento por el que no sólo reprime al proletariado sino por el que se transfiere la riqueza a favor de la burguesía empobreciendo cada vez más a las clases populares”

 

“La única salida que tiene la burguesía para mantener su sistema económico y, con él, el poder político es continuar con su política de agresión y empobrecimiento del pueblo para seguir acumulando capital. Esta realidad, unida a la corrupción inherente del sistema ha hecho que no sólo la crisis sea económica, sino que esta ha degenerado ya en crisis política y de sus instituciones”

 

Para el PCOE es fundamental que todas esas luchas que están sucediendo, y que tienen un denominador común que es la agresión del estado burgués contra las clases laboriosas, se unan en una única lucha construyéndose un Frente Único del Pueblo con una dirección clasista, de la clase obrera, que luche y se confronte al sistema capitalista, responsable de los males que padecemos. En este sentido, la política de masas del PCOE pivota sobre tres ejes fundamentales: El sindicalismo de clase, en lo concerniente a la lucha económica, alineándonos con los sindicatos de la Federación Sindical Mundial (FSM) – apostando por la Coordinadora Sindical de Clase que es un proceso de acumulación de fuerza y reunificación de pequeños sindicatos de clase … Por otro lado, otra pata de nuestra política de masas es lo que denominamos Asamblea de Comités, Delegados y Trabajadores (ACDT) y que pretende ser la unidad de la clase obrera en los centros de trabajo de tal modo que es el embrión de lo que en el futuro inmediato socialista constituirá el instrumento mediante el que los trabajadores planificarán la economía y, por último, lo que denominamos el Frente Único del Pueblo (FUP), la unidad de la clase obrera para dirigir políticamente sus designios que, como no puede ser de otra forma, deberá desembocar en el Poder Popular desde donde el Proletariado dirigirá políticamente su dictadura

 

14. ODCPara terminar camaradas las personas que simpaticen con el PCOE y estén interesadas en contactar con él ¿que deben hacer?

PCOE. Todos aquellos interesados en contactar con el Partido disponen del enlace “Contacta” que aparece en nuestra página web https://www.pcoe.net  desde el que podrán rellenar un formulario indicando su correo electrónico, su nombre y el mensaje que quieres hacernos llegar. Así mismo, pueden escribir directamente a organizacion@pcoe.net. En twitter pueden seguirnos en @PCOE_estatal y en facebook nos encontrarám en la página pcoe.mad.




Acto homenaje a la Revolución Cubana y por el Socialismo

El próximo sábado 21 de enero, en el Centro Cívico “El Tejar del Mellizo” de Sevilla, tendrá lugar un acto homenaje a la Revolución Cubana y por el Socialismo.

Intervienen: Alejandro Castro Medina (Cónsul General de Cuba en Andalucía y Extremadura) y Francisco Barjas (Secretario General del Partido Comunista Obrero Español).




El proceso de destrucción de la sanidad madrileña para abrirla a la privatización total

No es la primera vez que el Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español de Madrid denuncia la situación de la sanidad madrileña. Los últimos hechos acontecidos en el Hospital Gregorio Marañón obligan a nuestra organización a poner sobre aviso al pueblo, no sólo de la capital sino también de todo el estado, sobre el proceso que se está llevando a cabo en la sanidad pública y en el resto de sectores públicos con objeto de privatizarlos todos.

El Hospital Gregorio Marañón permaneció sin agua caliente ni calefacción durante varias horas el pasado día 25 de diciembre. El hospital gestionó contratos menores en 2015 por más de tres millones mientras que dos jefes y un técnico superior de la Subdirección de Ingeniería ya denunciaron el pasado mes de octubre en la Consejería de Sanidad presiones, persecuciones, marginación y encargos de obras o reparaciones sin contrato o aprobación de presupuesto por parte del departamento. Añadieron que “se les impidió” supervisar obras y existe una “opacidad” casi total en los trabajos.

No es un hecho aislado. A los trabajadores del Hospital Gregorio Marañón se les debe 4.000 días libres ya que muchos de ellos se están viendo obligados a compensar la falta de plantilla trabajando más días de los que les corresponden. El sistema informático carece de control horario y la política de empleo no contempla ningún tipo de contrataciones por sustitución de baja.

El capital avanza con paso firme en nuestro país, con la seguridad de quien tiene en el gobierno a un partido que defiende a ultranza sus intereses, apoyado por otros dos que también lo hacen, y con la bala de la socialdemocracia -que nunca cuestionará el sistema de producción capitalista ni denunciará la propiedad privada de los medios de producción- en la recámara. Los sindicatos “mayoritarios” al servicio del capital -pues es de este y no de sus cada vez menos afiliados donde obtienen sus fuerzas- salvaguardan los intereses de la burguesía, clase hoy dominante como se puede observar y sufrir, con su labor de zapa entre los trabajadores.

El sistema capitalista, tras el breve periodo de movimiento reivindicativo encabezado por las mareas, vuelve a sentirse con las fuerzas necesarias para atacar a los servicios públicos. Y el proceso es bien conocido por todos: recortar los presupuestos destinados a estos servicios y abrir la veda con pequeñas privatizaciones (limpieza, gestión…), bajar la calidad del servicio público a niveles alarmantes e iniciar la batalla ideológica de las bondades de la sanidad, educación, pensiones… privadas para después proceder a su completa privatización.

En la fase final del proceso es donde nos encontramos hoy y por ello tan importante es denunciar los hechos propios de este proceso como el combate ideológico, y comprender que sin la organización obrera, sin el sindicato de clase -la Coordinadora Sindical de Clase- en torno al cual organizarse para defender los derechos económicos de los trabajadores y sin el partido del proletariado -el Partido Comunista Obrero Español- con el que desarrollar la lucha ideológica y la toma del poder político el capitalismo seguirá avanzando, a mayor o menor ritmo, y machacando con su avance a nuestra clase.

¡Contra el avance del capital! ¡Por la organización obrera!

¡Por el sindicalismo de clase y combativo!

¡Por el Socialismo y la Dictadura del Proletariado!

 

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español de Madrid




Declaración del PCOE ante los atentados ocurridos el lunes

El asesinato del embajador ruso en Turquía y la muerte de 12 personas en Berlín han vuelto a conmocionar al mundo. Cada día que pasa es más claro que las guerras imperialistas y el choque entre los bloques imperialistas clásico y emergente conduce a la humanidad al desastre más absoluto.

Hechos íntimamente relacionados que, no por casualidad, ocurren en el mismo día y son prácticamente simultáneos. Los medios de comunicación del bloque imperialista clásico han utilizado convenientemente el atentado en Berlín para restar cobertura informativa de manera flagrante a lo que sería la noticia del día: la muerte de un embajador. A ningún observador de la realidad se le escapa que para asesinar al embajador de Rusia es necesario desviar la atención y qué mejor que un “atentado terrorista” en la capital de Alemania. El imperialismo nunca ha tenido escrúpulos en sacrificar al pueblo trabajador en beneficio de sus intereses, la historia está llena de ejemplos.

Atentados ambos consecuencia del imperialismo y su política criminal que no hacen sino afianzar el avance mundial hacia un conflicto bélico sin precedentes. Una guerra que, sin la existencia de un campo socialista sólido como el que ofrecía la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas durante la Segunda Guerra Mundial, será sin lugar a dudas un desastre sin precedentes para la humanidad.

Un conflicto antes soterrado que, tras el avance del bloque imperialista emergente (Rusia y China fundamentalmente) en la última década, se hace cada vez más abierto y franco. Por el momento, el bloque clásico (OTAN) continúa con su política de financiación a terceros para el cumplimiento de sus objetivos imperialistas, pero sus últimos fracasos harán que no pase mucho tiempo hasta que decidan tomar cartas personalmente en todos sus intereses.

La clase trabajadora mundial no puede esperar de los capitalistas y sus instituciones (Estados, Unión Europea, OTAN, FMI…) nada más que la miseria, la guerra y la muerte. El pueblo trabajador debe tomar conciencia urgentemente del momento crítico que vivimos y tener claro que solo la toma del poder político por nuestra clase puede imponer la paz en el mundo, pues esta solo es anhelo de los trabajadores, de los desposeídos.

¡Muerte al imperialismo asesino!

¡Viva la clase obrera!

D. García – Secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista Obrero Español (PCOE)




Ante la crisis del capitalismo la burguesía saca a pasear al oportunismo. Radiografía de un oportunista

El oportunismo, acomodación de la política e ideología del movimiento obrero a las necesidades e intereses ajenos a éste en pos de los intereses de la burguesía, nace con el capitalismo monopolista de estado y se desarrolla con éste. El oportunismo es esencial para el dominio económico y político de los monopolios, es por ello por lo que las capas pequeñoburguesas, su intelectualidad y la aristocracia obrera – comprada por los monopolios – saltan a la palestra con mayor intensidad en momentos de crisis con el objetivo de mantener el sistema capitalista engañando al proletariado y desviándolo del cumplimiento de su misión histórica: Destruir revolucionariamente el capitalismo monopolista y putrefacto e imponer el socialismo y la Dictadura del Proletariado con objeto de, progresivamente, alcanzar el comunismo.

El pasado día 1 de diciembre el Coordinador General de IU, y miembro del PCE, Alberto Garzón participó en un acto identificado con la consigna “Una nueva Constitución para un nuevo país” en el que nos mostró el contenido del discurso, o relato político que enarbola el oportunismo de derechas en el momento actual, haciendo un ejercicio de revisionismo e idealismo sin límites dejándonos, bien a las claras, la función que desempeña el oportunismo en la superestructura capitalista y el pensamiento plenamente burgués de este sujeto, que no es otro que traicionar y engañar a la clase obrera con tal de hacer que permanezca la estructura económica capitalista y, consecuentemente, su superestructura que, supuestamente, pretende cambiar.

Revisión de la historia: Negación de la contradicción fundamental que rige en el mundo y de la emulación económica del socialismo y el imperialismo.

Garzón se erige en un férreo defensor de la democracia burguesa y de lo que él denomina “estado social”, que otros traidores mal llaman “estado del bienestar”. Para sustentar su relato no duda en falsear la historia, de tal modo que señala que “el capitalismo se ha liberado en la fase actual de las constricciones propias posteriores a la II Guerra Mundial. Después de la II Guerra Mundial lo que tenemos es el crecimiento de los estados sociales que va acompañado de mayor regulación a las finanzas internacionales, mayor protección a los trabajadores a través de cláusulas del derecho del trabajo, etcétera. Todo eso es lo que se va desmantelando”. En ningún momento del relato de Garzón aparece la existencia de la URSS, del campo del socialismo, o de la contradicción fundamental existente en la II Guerra Mundial, tras ella, y antes de ella y que regía en el mundo y sigue rigiendo en los días de hoy: La lucha entre el imperialismo – máxima aspiración de los monopolios – y el Socialismo – máxima aspiración del proletariado, de todos los parias y explotados del planeta. El vencedor de la II Guerra Mundial, quien verdaderamente liberó en aquél momento al mundo del yugo del fascismo – financiado y apoyado por los monopolios – fue la URSS, de tal modo que mucho más de la mitad de Europa se desgajó del sistema mundial capitalista para formar parte del sistema mundial socialista. Si bien lo que se denomina emulación económica de los dos sistemas sociales surge con la Gloriosa Revolución Socialista de Octubre, tras la II Guerra Mundial y el fortalecimiento del Sistema Mundial Socialista, esta la emulación económica de los dos sistemas sociales se acrecentó, de tal modo que el Mundo Socialista se mostraba infinitamente superior en todos los ámbitos de la vida económica y social con respecto al imperialismo. De hecho, según el Profesor Emérito de Economía de la Universidad de Amsterdam, Michael Ellman, en el periodo comprendido entre 1928 y 1959 el sistema educativo de la URSS produjo 2.357.000 graduados universitarios por 1.672.000 los EEUU, teniendo en cuenta las guerras vividas por la URSS en ese periodo. En ese periodo la URSS prácticamente duplicó el número de ingenieros con respecto a EEUU – 1.118.000 soviéticos por 620.000 norteamericanos – o casi triplicó el número de médicos – 420.000 soviéticos contra 182.000 norteamericanos – demostrándose la superioridad de la URSS y del campo socialista. En la década de los 50s la URSS superaba a los EEUU en la tecnología militar, en la guerra espacial, en la producción de acero, cemento, petróleo, carbón, gas, o de electricidad; entre 1961 y 1975 la producción de electricidad de la URSS fue casi el doble que en EEUU de tal modo que, en el año 1975, los países del campo socialista aportaron en torno al 40% de la producción industrial mundial y más del 75% de la producción industrial de los países capitalistas desarrollados. En 15 años, entre 1945 y 1960 la URSS multiplicó casi por 6 la producción de acero, por 7 la producción de electricidad y por 7,5 veces la producción de coches. Esta realidad, esa fortaleza del campo socialista, con la URSS como locomotora, fue la que hizo que la burguesía, sobre todo en los países de la CEE, tuviera que hacer determinadas “concesiones”, a lo que los socialdemócratas llaman “estado del bienestar” o los oportunistas como Garzón le llaman “estado social”. Los imperialistas no tenían más remedio que, ante esta realidad, actuar de esa forma ante la enorme fuerza de atracción que ejercía la URSS y el mundo socialista sobre los obreros del mundo, sobre los pueblos sometidos a la bota del imperialismo, muchos de los cuales iniciaban procesos de liberación nacional y desgajamiento del mundo capitalista, de tal modo que existía la amenaza real para la burguesía del fin de su mundo criminal, sustentado en la explotación y el crimen. Todo esto lo omite el Sr. Garzón, que no duda en revisar y falsear la historia para llevar a la clase obrera la visión de la historia de la burguesía.

Tras la caída del campo socialista y la implosión y desaparición de la URSS, la correlación de fuerzas del imperialismo avanzó en todos los ámbitos de la lucha de clases y, por el contrario, las fuerzas del socialismo, del proletariado y de los explotados del mundo, se contrajeron de tal modo que los monopolios, sin rival alguno a partir de la década de los 90s del siglo pasado, imponen el mundo a su imagen y semejanza, devolviendo al capitalismo a su verdadero ser: una maquinaria criminal y asesina. No se desmantela nada, Sr. Garzón, es pura lucha de clases que Vd. omite y niega en todo su relato.

Pero, además, es también de justicia para con aquéllos, que desde el oportunismo más vulgar y ramplón han hecho siempre el juego sucio a los monopolios como por ejemplo la organización de Alberto Garzón, que nos hablan con nostalgia del “estado del bienestar” o del “estado social” y que nos hablan de radicalidad democrática – burguesa, claro está – recordarles que bajo el capitalismo para el proletariado, nunca ha existido ni estado de bienestar ni estado social que vele en lo más mínimo por los derechos de la mayoría trabajadora como lo acreditan la represión contra los trabajadores o la legalización y la legitimación de la explotación, y es que el estado burgués no es más que el instrumento de opresión de la burguesía contra los trabajadores y las clases populares mediante la que la burguesía monopolista impone su dictadura. Un ejemplo palmario ha sido el periplo histórico que abarcan estos últimos 38 años en el estado español para corroborar cómo los trabajadores han retrocedido enormemente con esos estados sociales que propugna Alberto Garzón. En 1988 un trabajo realizado por los Profesores de Economía Internacional y Desarrollo de la Universidad Complutense de Madrid – Enrique Palazuelos, Fernando Luengo y José Deniz –, el Profesor de Estructura Económica Mundial de la Universidad de Barcelona – Pedro Talavera -, el Profesor de Estructura Económica de la Universidad de Sevilla – Francisco Ferraro -; el Profesor Manuel Palazuelos y el investigador del CSIC Francisco Alburquerque titulado Dinámica Capitalista y Crisis Actual, Editorial AKAL-universitaria, daban innumerables datos que, por completo, tapan la boca a Alberto Garzón, en su análisis de la “quiebra del modelo de acumulación posbélico, tanto en las economías desarrolladas, como en las subdesarrolladas y en el escenario internacional”. Estos profesores universitarios daban buena cuenta del progresivo descenso demográfico fundamentalmente en Japón y en los países miembros de la Comunidad Económica Europea (C.E.E.) durante las décadas de los 60s, 70s y 80s del siglo pasado; del retroceso en el empleo en dichas décadas en los países capitalistas – creciendo el desempleo fundamentalmente en los sectores agrícolas y la industria (fundamentalmente en Gran Bretaña, República Federal Alemana y Francia) -; de la discriminación de los trabajadores extranjeros en los países de la CEE; del retroceso salarial a la par que se acrecentaba la productividad o de la contracción del consumo privado de las economías capitalistas desarrolladas de tal modo que, por ejemplo, en la República Federal Alemana se pasó de una tasa media anual del 4,3% en el periodo 1960-1967 a una tasa media anual del 0,7% en el periodo 1980-1985; o Francia que pasó del 5,4% al 1,8% para los mismos períodos; quedando totalmente retratados esos estados sociales por los que Alberto Garzón rompe lanzas.

Revisión de la historia: Idealización y legitimación de la Transición y reafirmación de la traición.

No contento con falsear la historia, Garzón idealiza la Reforma de las Siete Leyes Fundamentales del Franquismo que culminó con la Constitución Española de 1978, proceso en el que tuvo un papel importante su partido, el PCE. Treinta y ocho años después, Garzón a pesar de la necesidad de impulsar un “proceso constituyente de izquierda y desde abajo” asevera que “en el 78 se hizo lo que se pudo y no lo que se debió” amparándose para ello en la correlación de fuerzas desfavorable. La realidad es que la Transición fue un periodo dirigido, guiado y controlado por las oligarquías para que el gran capital español mantuviera su dominio y poder integrarse en las estructuras imperialistas europeas como era la CEE. La Constitución de 1978 es el resultado de la traición del oportunismo al proletariado español, donde los oportunistas – con un papel activo del Partido de Alberto Garzón – no dudaron en consensuar junto con los herederos de Franco este marco normativo por el que la burguesía asegura plenamente sus objetivos – consagrar explícitamente el capitalismo en su artículo 38, integrarse en los organismos y mecanismos imperialistas (OTAN, UE), mantenimiento de la simbología fascista (bandera, Corona y Unidad de España), conservar intacta la maquinaria del poder del estado burgués ya sea en el Ejército, en la Judicatura, etcétera -, por el contrario, dicha Constitución significó un auténtico fraude para la solución de los problemas que afectan al Pueblo de tal modo que la banca privada continuó siendo el núcleo fundamental del poder económico junto con las sociedades industriales que conforman las oligarquías; no se ha solventado la cuestión nacional, negándoseles a los pueblos el derecho a la autodeterminación; se han negado las posibles vías de participación directa de los ciudadanos en las instituciones; se ha mantenido la desigualdad territorial y tampoco se ha resuelto la cuestión de la tierra, no poniéndose en práctica la Reforma Agraria que reclama las necesidades democráticas del campo, etcétera.

Ese proceso de Transición – una verdadera traición al pueblo perpetrada por el Partido del cual es militante Alberto Garzón, y su Constitución – otorgó todo a las oligarquías, a los franquistas que de la noche a la mañana se tornaron “demócratas” mientras se le negó absolutamente todo al Pueblo. Todo ello en un momento histórico donde la correlación de fuerzas sí eran favorables para un proceso de ruptura democrática y de avance del proletariado y los pueblos que componen el estado español, a pesar de que esta realidad sea negada por los oportunistas de hoy, herederos del Carrillismo traidor. Hace unos días la prensa burguesa española descubría una entrevista de hace 21 años donde el franquista Adolfo Suárez le reconocía a Victoria Prego que tras la muerte del asesino Franco “blindó la monarquía”, que obviamente los traidores oportunistas tragaron, porque si en dicho período se hubiera hecho en España un referéndum entre monarquía o república, la república se hubiera impuesto; en un periodo, donde las huelgas se sucedían y donde el gobierno del tirano Franco se vio forzado a decretar el estado de Excepción en varias ocasiones, como por ejemplo en 1968 en Guipúzcoa o el 25 de enero de 1969 como respuesta de los universitarios ante el asesinato del estudiante de derecho Enrique Ruano – estado de excepción justificado y apoyado por el “demócrata” Manuel Fraga, destacado miembro del gobierno franquista y padre de la Constitución del 78 – al que se sumaron los obreros con huelgas en el metal bilbaíno, en los Altos Hornos del Ferrol y de Sagunto, o los asesinatos de Vitoria de 1976 desmienten el reiterado mantra vertido por los oportunistas hoy para justificar la traición, como Alberto Garzón, sobre la adversa correlación de fuerza a favor del pueblo trabajador y de la ruptura.

Los oportunistas no sólo deforman, falsean y revisan la historia y, en concreto, ese momento histórico sino que incluso lo idealizan y le dotan de legitimidad, como ilustra Alberto Garzón cuando señala que “La Constitución del 78 sitúa una estructura institucional contradictoria entre la construcción incipiente de un estado social y la deconstrucción del estado social en el resto del mundo occidental. Con el tiempo lo que vamos viendo es el predominio de la interpretación de la constitución más neoliberal, en tanto que se pretende que las construcciones supranacionales tienen más importancia que la propia Constitución Española. (…)Se introduce un problema democrático, la CE de 1978 con todos sus problemas son el reflejo del momento concreto en el 78 de nuestra sociedad con una participación limitada por parte de la ciudadanía, las construcciones europeas son más indirectas y están desconectadas de la ciudadanía, tienen menos legitimidad democrática pero su peso es notablemente mayor.”. Durante la primera fase de la dictadura franquista, la llamada política autárquica que se extiende hasta finales de la década de los 50s, la burguesía acumuló intensivamente capital gracias a un proceso de arrasar el campo y de las formas más brutales de explotación humana, como lo acredita el Canal del Bajo Guadalquivir. El periódico eldiario.es publicaba un artículo el pasado día 26 de abril de 2014, artículo firmado por el periodista Juan Miguel Baquero, titulado “¿Qué empresas usaron a esclavos del franquismo?” en el que señalaba lo siguiente “La explotación económica de los vencidos llevó a la dictadura franquista al extremo de emplear a más de 400.000 presos políticos como trabajadores forzados (…) Compañías públicas y privadas – algunas cotizan en el IBEX 35 – resultaron beneficiarias de mano de obra gratuita en la mayoría de sectores productivos. (…) La iglesia reclamó trabajadores esclavos para obras en parroquias, conventos y otros edificios de Madrid, Barcelona, Cuenca, Murcia o Valladolid. Como empresas privadas, aparecen relacionadas con la metalurgia (Múgica, Arellano y Cía., Babcock &Wilcox, La Maquinista Marítima y Terrestre, Talleres Mercier o Industrias Egaña), la minería (Carbones Asturianos, Minera Estaño Silleda, Duro Felguera, Minería Industrial Pirenaica o Minas de Sillada), la construcción (Sociedad Constructora Ferroviaria o Ibérica de Construcciones y Obras Públicas), agricultura, mecánica, zapatería, espartería y fábricas de muebles, cristal, guantes o alpargatas”. En dicho periodo económico, en palabras del Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Zaragoza José Antonio Biescas, “se refleja tanto la influencia del nacionalsocialismo alemán como, sobre todo, del fascismo”. En esta fase la dictadura creó en 1941 el Instituto Nacional de Industria (INI) que fue el principal instrumento para acrecentar la producción industrial y, progresivamente, fue conformando los monopolios y edificando el capitalismo monopolista de estado.

Biescas en “La economía española durante el período franquista” señala “está claro el interés norteamericano dentro del contexto de la guerra fría que se vive en los primeros años 50 por lograr una progresiva integración de España en el contexto del capitalismo internacional, a la vez que se aseguraba su inserción en el dispositivo militar de la estrategia de los Estados Unidos. Se conoce con detalle cómo redactaron los documentos básicos que sirvieron de soporte al Plan de Estabilización y el papel que jugaron todo una serie de altos funcionarios de las organizaciones internacionales en que España iba a integrarse. En cambio, resulta más difícil conocer las posturas de diversos sectores del capitalismo español que acabarían emprendiendo (…) el sendero de la liberación económica y la aceptación de las inversiones extranjeras.”. Ante la victoria de la URSS en la II Guerra Mundial y su exigencia de acabar con los últimos reductos del fascismo en Europa, EEUU como mayor potencia imperialista inició un camino para romper el aislamiento del franquismo – como consecuencia de que sus aliados fascistas, Hitler y Mussolini, perdieron la guerra – con objeto de mantener a Franco en el poder como garantía para mantener a España en el campo del bloque capitalista. En este sentido los Pactos de Madrid de 1953 rehabilitaron al franquismo internacionalmente y los planes de Estabilización, hacen que la España franquista entre en las instituciones de Bretton Woods, Banco Mundial y Fondo Monetario Internacional, en septiembre de 1958 y, justo antes, la llegada de los tecnócratas al gobierno. Es en este momento donde se conforma el Capitalismo Monopolista de Estado en España. Este hecho implica modificaciones en la superestructura política del estado franquista, la rehabilitación internacional del franquismo y la ruptura de su aislamiento aceleran las transacciones económicas con el exterior, tanto para favorecer las exportaciones como las importaciones y el comercio con las potencias imperialistas, y con ella se desarrolla el capital financiero, los bancos. A lo largo de la década de los 60s y los 70s la industrialización acelerada provocó flujos migratorios de mano de obra del campo a las ciudades, se impulsó el establecimiento de nuevas fábricas y se ampliaron las ya existentes, aterrizaron los monopolios extranjeros y se abrió paso la tecnología, gracias a la introducción de España en la esfera imperialista, a la par que el capital financiero se iba ensanchando cada vez más.

Reconocimiento de la democracia burguesa y reivindicación de la traición.

Una vez muerto el tirano, la oligarquía autóctona y la burguesía internacional establecen un marco jurídico acorde a la base económica correspondiente al capitalismo monopolista de estado, la Constitución del 78, con el que la oligarquía española cumplía unos mínimos requisitos democráticos para la integración con los imperialistas europeos en la CEE. Es por ello por lo que las Cortes Franquistas inician el proceso de Reforma de las Siete Leyes Fundamentales del movimiento que daría lugar a la Constitución de 1978, con lo que en puridad ni tan siquiera fue un proceso constituyente lo que se dio tras la muerte del dictador Franco sino un proceso de Reforma Constitucional originado y pilotado por los franquistas, o lo que es lo mismo, por los monopolios, de tal modo que la democracia burguesa española de hoy es hija del franquismo, una democracia de los monopolios, de los criminales traidores que se sublevaron contra la República y llenaron las cunetas de cadáveres de los mejores hijos del proletariado español, una democracia para la minoría explotadora y un sistema dictatorial y despótico contra el Pueblo. Si alguno tiene alguna duda de lo que fue ese proceso, simplemente debemos escuchar al fascista Albert Rivera en el Parlamento el pasado 2 de marzo para salir de dudas escuchando como loaba la traición del PCE de Carrillo en dicho momento histórico, en la Transición, de la siguiente manera “aquéllos hombres y mujeres trajeron libertad, igualdad, amnistía, autonomía y se dieron la mano bajo una misma bandera y una misma constitución y hubieron muchas renuncias de aquél Partido Comunista (PCE) pero demostraron tener sentido de Estado. Yo quiero hoy homenajear a aquéllos hombres y mujeres que independientemente de su ideología eran capaces de participar ¿Cuántos ministerios y secretarias de estados pedían desde el PCE? Ninguna, sólo pedían libertad”. En este sentido, es bueno recordar que en aquél PCE del proceso de traición denominado Transición, que loa el reaccionario Albert Rivera hoy, formaban parte aquéllos que desde el oportunismo y desde el eclecticismo hoy nos cuentan “cuentos” de segundas transiciones, nos referimos al PCPE.

Y todo ello, como bien nos recuerda el reaccionario Albert Rivera, fue posible realizarlo gracias a la colaboración y al acuerdo entre los oportunistas y los franquistas. La Constitución Española pues, no es “el reflejo del momento concreto en el 78 de nuestra sociedad con una participación limitada por parte de la ciudadanía” sino que la Constitución del 78 y la sociedad misma, son el reflejo de la base económica de la España de entonces, el capitalismo monopolista o imperialismo. Hoy el imperialismo ha seguido desarrollándose, y su enemigo, el campo del socialismo, implosionó y cayó, con lo que campa a sus anchas. Es por ello por lo que los monopolios han seguido avanzando para crecer más y acumular más capital, no dudando para satisfacer dicho objetivo la realización de sucesivas transformaciones y reformas conducentes a fortalecer a los monopolios. Este hecho no es más que el desarrollo lógico del imperialismo y no, como falsamente señala Garzón, “el predominio de la interpretación de la constitución más neoliberal”. Y es que el oportunismo acusa al neoliberalismo para salvaguardar y exculpar al sistema que verdaderamente defienden, el imperialismo. Y tampoco hay contradicción o problema democrático entre la Constitución del 78, a la que Garzón le da un mayor grado democrático, y los tratados de la UE, subordinándose la primera a los segundos; sino que atiende a la naturaleza del imperialismo, y de la dictadura de los monopolios que eleva, que cumple con exactitud, las cinco condiciones expresadas por Lenin en Imperialismo fase superior del Capitalismo. Pero los oportunistas, en este caso Garzón, no sólo engañan empleando el término neoliberalismo para indultar al capitalismo, sino que siguen engañando al concederle a la Constitución del 78 barniz democrático cuando ésta es hija de un proceso de traición, iniciado y pilotado por los franquistas, donde el mismo Garzón hoy justifica indicando que “en el 78 se hizo lo que se pudo no lo que se debía”.

Negación de la dialéctica y reafirmación del antimarxismo: Reformar la superestructura para perpetuar el capitalismo.

Los monopolios hoy no ven la existencia de una URSS ni de un campo socialista que les haga peligrar su paraíso en la tierra, por consiguiente, actúan como verdaderamente son. No están obligados a hacer concesión alguna porque consideran que son los amos del mundo, por ello vuelven a su esencia, a su ser, a por todo aquello que consideran que le corresponde, que es todo. La tendencia de los monopolios es crecer y crecer, socializar y socializar, concentrar los capitales al máximo y privatizar cada vez más los beneficios, dejando a la humanidad bajo el umbral de la Revolución socialista. El desarrollo del capitalismo putrefacto, o monopolista, agudiza las contradicciones en la base económica, la riqueza se concentra en unas pocas manos y la pobreza se multiplica, al igual que el desempleo. El desarrollo tecnológico incrementa la productividad y tira por tierra las condiciones económicas de los trabajadores, incrementando el desempleo, entrando el sistema en una espiral diabólica donde la crisis se sucede cada vez con más violencia, pues las medidas adoptadas para salir de la misma – siempre sustentadas en fortalecer a los monopolios machacando a los trabajadores – lo que hacen es sentar las bases para que la crisis incremente su intensidad y dimensión Esta es la verdadera razón, la naturaleza del capitalismo monopolista o putrefacto, por la que se producen los fenómenos que enumera Garzón de que “solo se sale de la crisis si somos capaces de seguir desmantelando el derecho del trabajo –ahí tenemos las dos reformas laborales -, si somos capaces de reducir el impacto que tiene sobre el mercado un sistema de pensiones públicas – de ahí que tengamos reformas de las pensiones que van deteriorando la capacidad adquisitiva de los pensionistas y que al mismo tiempo van abriendo la puerta al sistema de pensiones privados – y que los impuestos que son progresivos vayan cambiando de orientación y sean cada vez más regresivos …..” y no “el planteamiento neoliberal”.

Y es que para Garzón la lucha fundamental que se da en el mundo no es la lucha entre dos sistemas, entre imperialismo – aspiración máxima de los monopolios – y el socialismo – aspiración máxima de la humanidad, del proletariado –, sino que esta lucha se da entre dos lecturas, que en palabras de Garzón son entre el neoliberalismo y el “republicanismo”, de un mismo sistema: El capitalismo monopolista.

Expresamente, Garzón presenta la disyuntiva del momento actual como un choque de “proyectos constituyentes” de la siguiente forma: “Cuando nosotros decimos proceso constituyente desde abajo y desde la izquierda estamos diciendo que la alternativa no es quedarnos como estamos, porque no existe esa alternativa, lo que ya hay en marcha es otro proceso constituyente. Entonces la alternativa es entre dos procesos constituyentes: El proyecto constituyente que cambia las estructura institucional por la izquierda y desde abajo o el proceso constituyente que cambia la estructura institucional desde la derecha y desde arriba que es lo que estamos viviendo. (…) ¿Qué significa un proceso constituyente desde la izquierda, desde abajo y participativo, republicano? Radicalidad democrática, promovería una constitución con fórmulas de participación no limitadas a votar cada cuatro años (ILPs, revocatorios, mecanismos que avancen en que la sociedad toman decisiones continunamente)”.

Cuando se habla de un proceso constituyente se está hablando de un proceso democrático con el que se pretende fundar algo nuevo, en este caso, un Estado atendiendo a otras normas contempladas en una Constitución. Según Garzón, en el momento actual, hay una pugna entre dos procesos constituyentes, o el proyecto constituyente que cambia la estructura institucional por la izquierda, desde abajo y participativo o el proceso constituyente que cambia la estructura institucional desde la derecha y desde arriba que es lo que estamos viviendo. El resultado de lo que expresa Garzón sobre “El proceso constituyente debe construir un modelo de sociedad distinto y eso cristaliza en instituciones nuevas”, todo ello sin cambiar la base económica.

Por lo que vemos, para Garzón en el momento actual parece que no hubieran clases sociales ni tampoco sistema económico, sino que la lucha para la transformación, para el cambio de modelo de sociedad estriba en cambiar las instituciones, es decir, en incidir sobre la superestructura y no sobre la estructura o base económica.

Si echamos un vistazo a la historia de la sociedad comprobamos que es la historia del desarrollo y cambio de las formaciones socioeconómicas. En la comunidad primitiva o comunismo primitivo tuvo lugar el proceso de formación del hombre y se crearon las premisas para la evolución ulterior de la sociedad. El progreso de la ganadería, de los oficios y de la agricultura condujo al nacimiento de la división social del trabajo y, con ella, a la aparición del cambio. El perfeccionamiento progresivo de los instrumentos de trabajo y el cambio incrementaron la productividad lo que permitió obtener medios de subsistencia con el trabajo individual en haciendas familiares. De este modo, se llegó al nacimiento y desarrollo de la propiedad privada que engendró la desigualdad de bienes y, en último término, dio origen a la explotación de tal modo que unos hombres se adueñaron de los productos del trabajo de otros hombres; se suceden guerras entre familias y los perdedores se convierten en esclavos, de manera que se descompone totalmente la comunidad primitiva naciendo la esclavitud y, con ella, aparece la primera división de la sociedad en clases y el Estado. Con posterioridad al esclavismo, éste fue sustituido por el feudalismo y, a su vez, el feudalismo por el capitalismo, compartiendo todas estas formaciones socioeconómicas la desigualdad social, la propiedad privada sobre los medios de producción y, por tanto, diversas formas de explotación del hombre por el hombre y la lucha de clases. El paso de una formación socioeconómica a otra viene determinada por el desarrollo de la base económica que engendra una superestructura dividida en clases sociales antagónicas que son el reflejo de las contradicciones existentes en la base económica en virtud de la relación de propiedad sobre los medios de producción. El desarrollo y la sucesión de las formaciones socioeconómicas determinan el avance de la historia. Las fuerzas productivas son el elemento del modo de producción que asegura la continuidad en el desarrollo ascensional de la sociedad y determina la dirección de ese desarrollo, de lo inferior a lo superior. Las relaciones de producción caducas, y que impiden el desarrollo de las fuerzas productivas, son suprimidas, surgiendo en lugar de ellas otras más elevadas y una formación superior. Consecuentemente, el proceso de creación y desenvolvimiento de una formación socioeconómica y el paso a otra más elevada se explican por la acción de la ley de la correspondencia de las relaciones de producción al carácter y al nivel de desarrollo de las fuerzas productivas.

Señalaba Engels en Anti-Dürhing que “la estructura económica de la sociedad en cada caso concreto constituye la base real cuyas propiedades explican, en última instancia, toda la superestructura de las instituciones jurídicas y políticas, al igual que la ideología religiosa, filosófica, etcétera, de cada período histórico” y, por tanto, la superestructura viene determinada por la base económica y no al revés, como plantea el oportunismo, como señala Garzón.

Para los oportunistas la base económica – es decir la contradicción entre el desarrollo de las fuerzas productivas y la caducidad de las relaciones de producción que impiden y suponen un freno al mismo – no determina la composición de la sociedad ni el cambio de una formación socioeconómica a otra, sino que es la intervención sobre la superestructura- en concreto la intervención sobre la sociedad y las instituciones, según Garzón – la que influirá sobre el cambio productivo, sobre el cambio de la base económica.

Lenin señalaba en Materialismo y Empiriocriticismo que “El materialismo considera la naturaleza como lo primario y el espíritu como lo secundario; pone el ser en primer plano y el pensar en el segundo. El idealismo hace precisamente lo contrario”. El ser social, la forma en la que se produce, determina la conciencia social; o dicho de otra manera, la estructura económica refleja, determina, la superestructura y esto es así por la materialidad del mundo. Sin embargo el oportunismo, en este caso Garzón, al igual que hace Gramsci, padre del marxismo occidental y del eurocomunismo, incurren en el idealismo, incurren en el mantenimiento in saecula saeculorum de la base económica actual, el capitalismo putrefacto, mintiendo como bellacos al Pueblo trabajador al autodenominarse anticapitalistas, y hablar del socialismo, cuando consideran que pueden arribar, supuestamente, a éste sin cambiar la base económica sino conquistando la hegemonía en la superestructura, cambiando las instituciones como paso previo y necesario para transformar la base económica; o lo que es lo mismo, el oportunismo es idealismo burgués.

Los monopolios, a través de sus partidos, cuando necesitan hacer reformas constitucionales no dudan en hacerlas, con nocturnidad y alevosía, como aconteció en agosto de 2011 cuando PP y PSOE modificaron el artículo 135 de la Constitución con objeto de establecer “la estabilidad presupuestaria”, o lo que es lo mismo, la garantía para los monopolios que, por encima de las necesidades de la población, estará la satisfacción de sus intereses, de los intereses de la oligarquía. Por otro lado, la Constitución de 1978 es papel mojado en cuanto a los supuestos derechos y libertades del pueblo trabajador, sin embargo, el cumplimiento es estricto en la salvaguarda de los intereses y derechos de los monopolios.

El dominio de la burguesía, con esta democracia burguesa hija del franquismo y su Constitución, ha adquirido dimensiones colosales, agudizando la explotación y obteniendo abundantes ganancias. Los monopolios hoy no tienen necesidad alguna de abrir un proceso constituyente en la actualidad, máxime cuando durante estos 40 años mediante reformas legislativas – al igual que han realizado reformas constitucionales cuando así se lo han impuesto la oligarquía internacional – ha sometido con una extremada violencia a las clases populares. Los monopolios, a pesar de la enorme crisis política e institucional, poseen el control absoluto tanto en el Senado como en el Parlamento y los partidos de las multinacionales ya han manifestado que, de ir a una Reforma Constitucional – que nada tiene que ver con un Proceso Constituyente – estarían por la labor de apuntalar el actual texto constitucional. En este sentido el PP estaría abierto, sin mucho entusiasmo, a reformar la Constitución de tal modo que se suprima la preferencia del varón en la sucesión al trono, la adaptación al proceso de construcción europea y reformar el Senado. Por lo que Garzón no dice la verdad cuando afirma que “el proceso constituyente que cambia la estructura institucional desde la derecha y desde arriba que es lo que estamos viviendo.”, la derecha, los monopolios, no lo necesitan pero, además, se contradice en tanto que, tal y como el propio Coordinador de IU ha reconocido, que “Todo eso es lo que se va desmantelando. La presión hace que en este momento el planteamiento neoliberal solo se sale de la crisis si somos capaces de seguir desmantelando el derecho del trabajo…”, la derecha no requiere de un Proceso Constituyente para alcanzar sus objetivos políticos.

Exaltación de la ideología burguesa: Fetichismo democrático burgués, libertad y Derechos Humanos.

Veamos ahora el Proceso Constituyente que pretende Garzón. Inicia la explicación de ese “proceso constituyente desde abajo y desde la izquierda” señalando lo siguiente: “¿Qué significa un proceso constituyente desde la izquierda, desde abajo y participativo, republicano? Radicalidad democrática, promovería una constitución con fórmulas de participación no limitadas a votar cada cuatro años (ILPs, revocatorios, mecanismos que avancen en que la sociedad toman decisiones continuamente)”. Nada habla de la propiedad sobre los medios de producción, por lo que permanecerán en las mismas manos, las de la burguesía, y consecuentemente la radicalidad democrática a la que hace referencia será la de la democracia burguesa y, por lo tanto, continuará siendo una forma de estado burgués mediante el que la burguesía impondrá su dictadura, o lo que es lo mismo, garantizará la explotación de las masas populares y obreras y, en consecuencia, será una democracia limitada para la mayoría obrera, hipócrita y falsa. Todas esas fórmulas de participación no limitadas a votar cada cuatro años de las que habla el Coordinador de IU no es más que utilizar al pueblo, mediante el electoralismo, para legitimar y dar justificación al sistema capitalista y la dictadura de la burguesía. En Grecia en el año 2015, Syriza, una organización política hermana de IU y PODEMOS también miembro del Partido de la Izquierda Europea, accedió al Poder bajo la promesa de combatir las políticas económicas de la Troika, que está condenando al pueblo griego a unas condiciones de vida infrahumanas y criminales. Con ese fetichismo democrático-burgués que poseen los oportunistas no dudaron en preguntar al Pueblo el 5 de julio sobre si aceptaban el memorándum que planteaba la Troika. Dicho referéndum fue ganado por el NO, con más del 60% de los votos. Sin embargo, al final, una semana después del referéndum, el gobierno de Tsipras ignoró el resultado del mismo y aceptó un memorándum con unas condiciones todavía más duras del que el pueblo griego rechazó, mostrándonos los hechos que la democracia burguesa es una forma de dictadura de la oligarquía y, tenga el signo que tenga la votación, finalmente se lleva a término la voluntad de la burguesía. Y es que, sin cambiar la estructura o base económica, bajo ningún concepto fructificará ninguna modificación o cambio en la superestructura que no vaya en consonancia con esa base económica.

Prosigue Garzón explicando con mayor detalle en qué consiste su proyecto constituyente, “su republicanismo anticapitalista”, ilustrándonos de la siguiente forma: “El republicanismo plantea la libertad en su otra acepción, la acepción positiva en términos de filosofía política. ¿Qué quiere decir? Que la libertad es entendida siempre que la persona tenga la capacidad de satisfacer las necesidades más básicas. Y estas necesidades más básicas se pueden establecer en función de los Derechos Humanos. El republicanismo entendido en estos términos es anticapitalista porque impide la lógica de la ganancia a todos los espacios vitales. Por esta razón, un proceso constituyente dirigido desde abajo para que pueda ir a la raíz de las cosas, siendo radical, tiene que ser anticapitalista. (…) El republicanismo es un proyecto de régimen que sí permita a la gente desarrollar su propio proyecto de vida con sus necesidades satisfechas”.

Empieza la explicación mostrándonos cómo concibe la libertad su “republicanismo anticapitalista”, que la contrapone con la libertad de lo que denomina neoliberalismo a la que define como “La libertad para un neoliberal o para un liberal significa esencialmente que no tengas a alguien delante que te impida hacer lo que quieres hacer”. Nuevamente se refleja que, para los oportunistas de hoy, la aceptación del capitalismo monopolista como único sistema posible – como el fin de la historia que advertía el adlátere estadounidense Fukuyama tras la caída de la URSS – ubicando la disyuntiva histórica a la lectura política realizada sobre la forma de gobierno del capitalismo monopolista, demostrándonos que Garzón miente cuando atribuye a su propuesta la cualidad de anticapitalista cuando, en absoluto, cuestiona la base económica actual.

Volviendo a las definiciones de libertad que da Garzón, para el neoliberal “significa esencialmente que no tengas a alguien delante que te impida hacer lo que quieres hacer”, o lo que es lo mismo y empleando para ello la terminología del oportunismo de hoy, para los de arriba y de derechas la libertad significa hacer absolutamente lo que les dé la gana con absoluta impunidad, con respecto a los explotados, al proletariado, a “los de abajo”.

Por el contrario para “el republicanismo anticapitalista” la libertad está planteada en “la acepción positiva en términos de filosofía política” siendo “entendida siempre que la persona tenga la capacidad de satisfacer las necesidades más básicas. Y estas necesidades más básicas se pueden establecer en función de los Derechos Humanos”. En este caso, la libertad estriba en satisfacer las necesidades más básicas que están establecidas en los Derechos Humanos. Derechos Humanos que consagran al capitalismo al reconocer la propiedad privada sobre los medios de producción y el trabajo asalariado y, con él, la explotación capitalista. Este hecho ya le quita el apellido anticapitalista al proceso constituyente que dice desear llevar a término Alberto Garzón, evidenciándose que miente.

A tenor de lo expresado por Garzón, la libertad tanto para el neoliberalismo, como para su “republicanismo anticapitalista”, coinciden en dos aspectos fundamentales. Primeramente en que la libertad es un concepto absoluto y no relativo; que la libertad atiende a un aspecto individual y no colectivo, de clase, siendo inherente al sistema capitalista. Y es que es lógico que Garzón cavile así, que tenga que absolutizar y desclasar lo que es la libertad, en términos económicos, ya que si no lo hiciera de esta manera no tendría más remedio que cuestionar la base económica, el capitalismo, hecho éste que nunca podrá hacer puesto que él es un capitalista.

Profundizando sobre la libertad, Engels señalaba en Anti-Dühring que “Hegel fue el primero que supo exponer de un modo exacto las relaciones entre la libertad y la necesidad. Para él, la libertad no es otra cosa que el conocimiento de la necesidad (…) La libertad no reside en la soñada independencia ante las leyes naturales, sino en el conocimiento de estas leyes y en la posibilidad, basada en dicho conocimiento, de hacerlas actuar de un modo planificado para fines determinados. Y esto rige no sólo con las leyes de la naturaleza exterior, sino también con las que presiden la existencia corporal y espiritual del hombre: dos clases de leyes que podremos separar a lo sumo en nuestra representación, pero no en la realidad. El libre albedrío no es, por tanto, según eso, otra cosa que la capacidad de decidir con conocimiento de causa. Así, pues, cuanto más libre sea el juicio de una persona con respecto a un determinado problema, tanto más señalado será el carácter de necesidad que determine el contenido de ese juicio(…) La libertad consiste, pues, en el dominio de nosotros mismos y de la naturaleza exterior, basado en el conocimiento de la necesidad natural’”.

Hemos visto que la propiedad privada sobre los medios de producción genera una sociedad con dos grandes clases sociales. Por un lado, los dueños de los medios de producción o burgueses y, por otro, los despojados de dichos medios de producción o proletarios, de tal modo que los segundos, para poder vivir, se ven obligados a vender su fuerza de trabajo a algún dueño de los medios de producción a cambio de un precio, salario. Este salario que paga el burgués al proletario como precio de su fuerza de trabajo es notablemente inferior al valor que ha producido su trabajo, el cual pasa íntegramente a ser propiedad del burgués. Por ello, cuanto mayor sea el valor generado y menor sea el salario mayor será el beneficio para el burgués, mayor será la plusvalía, y a esto se le denomina explotación capitalista. El sistema capitalista es una máquina de devorar sangre humana, de generar desigualdad, de legalizar la explotación capitalista, el robo del valor generado por el obrero y del fruto de su trabajo, de alienación económica del proletariado. Objetivamente, todos los hombres y mujeres que componen el proletariado, que son víctimas de la explotación capitalista, tienen necesidad de romperla, de acabar radicalmente con ella y, por tanto, con la propiedad privada sobre los medios de producción, y construir otra formación socioeconómica donde sus vidas no dependan de la voracidad de la minoría explotadora sino que la vida del proletariado, de la mayoría laboriosa, esté en sus propias manos. Por tanto, el proletariado y, con él, cualquier miembro de la clase, únicamente podrá actuar en libertad cuando desde la conciencia de clase, desde el conocimiento de la ciencia del conocimiento y la transformación del mundo, de las leyes del desarrollo de la sociedad, la naturaleza y el pensamiento humano, de las vías para la supresión revolucionaria del régimen de explotación; en definitiva, desde el conocimiento de la ciencia del marxismo-leninismo, acabe con el capitalismo y construya el comunismo. El oportunismo en general, y Garzón en particular, condenan al trabajador a la perpetuación de la explotación capitalista, al capitalismo, y por ello no dudan en deformar la historia sino también en ideologizar al proletariado bajo los postulados ideológicos de su clase enemiga, la burguesía, criminal por definición.

La descomposición del imperialismo.

La crisis económica, cada día más profunda como consecuencia del desarrollo del imperialismo y de las medidas adoptadas por la burguesía, ya ha degenerado en crisis política e institucional. La degeneración del sistema es patente, desde la destrucción de fuerzas productivas a la descomposición de la superestructura, de tal modo que se exacerban las contradicciones del sistema así como las cuestiones no resueltas, como por ejemplo la cuestión nacional, descomponiéndose los partidos políticos del capital así como sus sindicatos, como se comprueba con la organización de Alberto Garzón opada por la nueva creación oportunista de la burguesía. Sin embargo los tiempos se aceleran y la descomposición de lo nuevo se sucede a una velocidad mayor, en consonancia con la intensidad de la crisis capitalista, la cual es irresoluble bajo el capitalismo y, únicamente, puede subsanarse mediante la Revolución Socialista, mediante el socialismo y la dictadura del proletariado.

El desarrollo del imperialismo, y consecuentemente la crisis capitalista, desemboca en la reacción y, por tanto, desarrolla el fascismo. También estimula el oportunismo de derecha, por un lado, donde refleja el estado anímico de la aristocracia obrera buscando la conciliación de clases y el volver atrás en el desarrollo del capitalismo, llegar a un punto anterior idealizado donde el mundo, para ellos era mejor; y por otro lado el oportunismo de izquierda que refleja los estados de ánimos de la pequeña burguesía arruinada y trastornada por esta ruina, por la miseria dispuesta a hacer cualquier cosa con tal de salir de la pesadilla en la que el desarrollo monopolista ha convertido sus vidas.

Conclusión.

En este documento hemos mostrado como actúa el oportunismo de derecha, basándonos en una conferencia dada por Alberto Garzón el pasado día 1 de diciembre. Hemos podido observar como el oportunismo de derecha ha utilizado el engaño para desviar al trabajador de su misión histórica deformándole la conciencia trabajadores con el objetivo de perpetuar el sistema capitalista, el sistema por el que Alberto Garzón y su organización política no dudan, ni han dudado en perpetrar todo tipo de traición. Hemos podido comprobar cómo ha revisado la historia, la ha deformado y la ha idealizado, desarrollando un análisis metafísico, ocultando y omitiendo la lucha de contrarios, la lucha de clases, haciendo un relato ideológico propio de alguien que abraza la ideología burguesa con el objeto de mantener el capitalismo y la dictadura de la burguesía.

El capitalismo en el estado español ha llegado a su última etapa y todo lo que se haga por mantenerlo significará un incremento del hambre, la opresión, la represión, la explotación y la muerte, por ello,  objetivamente, no hay más salida que acabar con el capitalismo mediante la Revolución Socialista, el socialismo y que el poder esté en manos del Proletariado y su estado. Ante la agudización de la crisis del capitalismo, es momento de denunciar todas las mentiras empleadas por la burguesía y sus adláteres y denunciar la forma en la que los traidores, los oportunistas, engañan al Pueblo. Así mismo, debemos redoblar los esfuerzos para llegar a los obreros, jornaleros, jubilados, mujeres, estudiantes, en definitiva, a todos los sectores del proletariado y conseguir que hagan suya la política del PCOE, pues únicamente son ellos organizados bajo una dirección revolucionaria, los que podrán llevar a término la misión que nos tiene encomendada la Historia: Mandar al capitalismo al estercolero de la Historia y construir el Socialismo. La única forma posible de emancipación humana.

F.J. Barjas

Secretario General del P.C.O.E.




Constitución del 78. Hija predilecta del capitalismo español

Mientras agonizaba el dictador Franco la oligarquía banquera e industrial española representada por los Botín, March, Entrecanales, Del Pino, las Koplowitz, Ybarra, etc,… (los mismos que mandan hoy) buscaba exportar capitales y conquistar nuevos mercados. Para ello necesitaba superar el estrecho marco del fascismo español. Es por lo que promovió una “transición” del fascismo a la democracia burguesa que le permitiría aumentar sus negocios. Ya contaba con el beneplácito de la única oposición real con influencia en la clase obrera que representaba un PCE que había renegado de la lucha de clases varias décadas atrás. En su declaración “Por la reconciliación nacional, por una solución democrática y pacífica del problema español” de junio de 1956 se afirmaba que “el Partido Comunista de España declara solemnemente estar dispuesto a contribuir sin reservas a la reconciliación nacional de los españoles, a terminar con la división abierta por la guerra civil y mantenida por el general Franco.

La trampa estaba en oponer “dictadura” a “democracia” y “libertad”, conceptos abstractos y metafísicos al no conectarlos con una sociedad de clases contrarias y antagónicas, donde la libertad de una clase niega la libertad de la otra. Y lo que hubo no fue un cambio de régimen económico que es la base de toda sociedad, lo único que hubo es un maquillaje de la superestructura política, un mayor grado de libertad para la burguesía que al fin y al cabo era la que seguía teniendo la propiedad de los medios de producción.

Y el capitalismo (que es la madre del fascismo) queda atado y bien atado a través de los artículos 33 y 38 de la Constitución española de 1978 que mantiene la propiedad privada (de los medios de producción) y donde “Se reconoce la libertad de empresa en el marco de la economía de mercado”. Estos artículos son los que determinan si se pueden hacer efectivos todos los demás artículos de derechos y libertades y si quedan en papel mojado pues lo económico es lo que determina si se puede o no se puede hacer tal o cual cosa.

La noche del golpe del 23 de febrero de 1981 José María Aguirre González se fue a dormir porque pasase lo que pasase sabía que seguiría siendo el presidente de Banesto. Cuando a Tejero lo dejan en la estacada, en la cabecera de la manifestación contra el golpe, junto a los “demócratas”, marchaba Rafael Termes, presidente de la Asociación Española de la Banca.

Manifestación tras el 23 F

Fue y sigue siendo enorme y sofisticada la maquinaria propagandística de la burguesía para vender la Constitución española como una constitución de todo el “pueblo”, para vender una libertad “sin ira” donde se niegue la lucha de clases a través de la reconciliación nacional apoyada por un PCE ya invadido por el reformismo y el oportunismo.

Es muy simbólico el paso por toda la gama de medios de comunicación, que aparentan diversidad pero que defienden el mismo régimen, de dos iconos del periodismo español de la “transición” como son Nativel Preciado y Victoria Prego. La una ha trabajado al servicio de Diario ABC, Interviú, Onda Cero y Cadena Ser. La otra, la punta de lanza de la operación cosmética del régimen, Victoria Prego, presidenta de la Asociación de la Prensa de Madrid y hermana de Adolfo Prego, magistrado del Tribunal Supremo, inició su carrera en TVE ya bajo el franquismo, llegando a ser en 1976 jefa de Internacional. Hoy en día muestra su verdadera cara colaborando con la Cope.

Pero veamos con algunos ejemplos cómo el artículo 38 donde se impone la economía de mercado, o lo que es lo mismo, el capitalismo, impide hacer efectivos todos esos derechos que el oportunismo principalmente de IU-PCE y Podemos fantasea con hacerlos cumplir a través de las instituciones burguesas, haciendo creer que es la superestructura política la que determina la estructura económica y no al revés.

Artículo 9. Libertad e igualdad.

Corresponde a los poderes públicos promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integra sean reales y efectivas.

Gran ilusión de la democracia burguesa. España es el país más desigual de la OCDE superando hasta 14 veces a Grecia. En España había en 2014 13,4 millones de personas en riesgo de exclusión, el 29,2 % de la población[1].

Artículo 33. Derecho a la propiedad.

Nadie podrá ser privado de sus bienes y derechos sino por causa justificada de utilidad pública o interés social, mediante la correspondiente indemnización y de conformidad con lo dispuesto por las leyes.

La Constitución hace pasar el interés del capital por el interés “general”. Es por eso que la propiedad privada que impone a sangre y fuego es la gran propiedad privada, mientras que la otra, la ganada con el sudor de la frente a través del salario, no sólo no la garantiza sino que la viola constantemente, desahuciando a aquellos que han perdido un empleo, gracias, por cierto, a la economía de mercado. Incluso expropia quitando la custodia de los hijos a una familia obrera cuando, gracias a la economía de mercado, no tiene suficientes ingresos para hacerse cargo de sus necesidades.

Artículo 35. El trabajo, derecho y deber.

Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo.

desempleo en espa a

Este artículo es verdaderamente utópico bajo el régimen de la economía de mercado, donde el despido es libre. El desempleo es la mayor preocupación de los trabajadores. Del 4,41% en 1976 hemos pasado al 18,91% en septiembre de 2016, según cifras oficiales. El desempleo propio del capitalismo produce a su vez salarios de miseria que impiden a la clase obrera “satisfacer sus necesidades y las de su familia”, dándose además una discriminación no sólo “por razón de sexo” sino por nacionalidades y en función de si se es inmigrante “legal” o no.

Artículo 20. Libertad de expresión.

A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.

La libertad es de los dueños de los medios de comunicación y de los dueños de las empresas. ¿Qué trabajador puede decir lo que realmente piensa en una entrevista de trabajo? ¿O cuando le ponen un contrato por delante? ¿O cuando está en el centro de trabajo?

El Estado español además como instrumento para defender el régimen reprime aquellas voces disconformes con el mismo. En 1983, en plena euforia de la movida cultural “progre” catapultada por los medios para llevar a la juventud por los derroteros de las “drogas, el sexo y el rock&roll”, los integrantes del grupo de música punk Eskorbuto fueron detenidos en Madrid y se les aplicó la ley antiterrorista al requisarles la maqueta “Jodiéndolo todo” con canciones como “Maldito país, España”, “E.T.A.” o “Rogad a dios por los muertos”. Estuvieron 36 horas incomunicados.

Y más recientemente, este año, un grupo de titiriteros que representaba con un pequeño teatrillo una obra en el barrio madrileño de Tetuán fueron detenidos por apología del terrorismo y delito cometido con ocasión del ejercicio de “derechos fundamentales” y de las “libertades públicas”. Fueron encerrados al día siguiente en la cárcel de Soto del Real. Su delito: un muñeco de trapo porta un cartel en el que pone “Gora Alka-ETA”.

El Estado español a través de la Fiscalía ha llegado a pedir en 2014 más de 125 años de cárcel contra huelguistas[2].

Artículo 27. Derecho a la educación.

La enseñanza básica es obligatoria y gratuita.

Según un estudio de la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (CEACCU) realizado en 2006, el coste medio de la educación para un hijo desde los 0 a 15 años era de 4.090 euros. El precio medio de la primera matrícula de grado en una universidad española es de 1.100 euros al año, y máster 2.020 euros.

Artículo 39. Protección a la familia y a la infancia.

Los poderes públicos aseguran la protección social, económica y jurídica de la familia.

Según el Informe Foessa 2014, en España, uno de cada veinte hogares se ve muy afectado por intensos procesos de exclusión social. Un total de 11,7 millones de personas (3,8 millones de hogares) están afectadas por diferentes procesos de exclusión social, 4,4 millones más que en 2007. Cinco millones de ellas, por situaciones de exclusión severa, un 82,6% más que en 2007.

Artículo 40. Jornada y descanso laboral.

Los poderes velarán por la seguridad e higiene en el trabajo y garantizarán el descanso necesario, mediante la limitación de la jornada laboral.

Para los trabajadores españoles esto suena a ciencia ficción. Según la Estadística de Accidentes de Trabajo publicada por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, en los primeros 6 meses de 2016 se registraron 276.069 accidentes de trabajo con baja, de los cuales 2.181 fueron accidentes graves. El estrés y la presión al que somete la competitividad bajo el marco de la economía de mercado ha provocado sólo en medio año 116 muertes por infarto o derrame cerebral en España.

Artículo 43. Protección a la salud.

Se reconoce el derecho a la protección de la salud.”

La economía de mercado impone un sistema de sanidad pública que reporte amplios beneficios al capital privado. Por ejemplo, a través de la compra de medicamentos o de materiales o subcontratación de servicios. Los proveedores son grandes grupos industriales, químicos, farmacéuticos o de servicios: Siemens, Bayer, Sanofi, Roche, Pfizer, Celgene, Grifols, Ferrovial, Grupo Ellior, ISS Facility Services, Eulen o Eurolimp.

Stephan Sturm, consejero delegado del primer grupo europeo de sanidad privada, Fresenius Medical Care, manifestó que la parte más rentable del negocio en España procede de los conciertos con la sanidad pública y no de su actividad ordinaria de prestación de servicios médicos en el ámbito privado.

urgencias colapso

Esto supone, por supuesto, que lo menos importante es proteger la salud de la gente. La lista de espera para operarse en España alcanza los tres meses de media. Las camillas se abarrotan en los pasillos de urgencias. Y hay multitud de patologías que no son atendidas suficientemente por la sanidad “pública”, obligando a muchas familias a recurrir a la beneficencia, muchas veces tornada en espectáculo en los medios de comunicación, a vender tapones, camisetas, organizando colectas para sufragar los altísimos costes de ciertos tratamientos. Según la Federación Española de Enfermedades Raras: “la sanidad no cubre ni la mitad de la fisioterapia que se necesita”.

Artículo 44. Acceso a la cultura.

Los poderes públicos promoverán y tutelarán el acceso a la cultura, a la que todos tienen derecho.

Según la Encuesta de Hábitos y Prácticas Culturales en España 2014-2015 sólo el 54% de los españoles va al cine con cierta frecuencia. El precio medio de una entrada de cine ha pasado de 130 pesetas (0,78 euros) en 1980 a los 8 euros en 2015.

Hablar de “acceso a la cultura” es irrisorio en un país donde acudir a un concierto de música clásica, de ballet, ópera o zarzuela son un lujo, con porcentajes de asistencia entre la población española de 8,6%, 7%, 2,6% y 1,8% respectivamente.

Por no hablar de lo que cuesta asistir a un partido de fútbol, el deporte más popular de nuestro país. El precio medio de una entrada de fútbol, en el estadio, para ver un partido de Primera División alcanza los 70 euros en nuestro país, el segundo más caro del mundo.

Especialmente en este deporte, que sirve para educar (en un sentido u otro) a los jóvenes, es donde se aprecia mejor cómo la economía de mercado corrompe todos los ámbitos de la sociedad. El propio Javier Tebas, presidente de la Liga de Fútbol Profesional, ayer del BBVA y hoy del Banco Santander, afirmó este año que “Los amaños son el problema más importante que tiene hoy el deporte[3]. Tampoco se libra de la corrupción el baloncesto, done la Federación Española de Baloncesto (FEB) y su presidente se encuentran bajo investigación por parte del Consejo Superior de Deportes (CSD) por presuntas prácticas corruptas.

No sólo los clubes de fútbol se han convertido en sociedades anónimas y propiedad de los magnates locales de turno. También las estrellas del balón son propiedad privada de fondos de inversión. Los derechos de Neymar, por ejemplo, pertenecen casi la mitad (45%) a dos fondos, DIS y TIESA, que recientemente ha firmado un acuerdo con Diego Simeone.

Artículo 45. Medio ambiente. Calidad de vida.

Todos tienen el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo.

Según el Instituto Geográfico Nacional “La contaminación ambiental es uno de los aspectos de la problemática ambiental española, que se deriva de nuestro actual modelo de desarrollo.” Añade además que “En España la contaminación de las aguas subterráneas resulta, principalmente, de los vertidos urbanos, de la industria o de la infiltración de los fertilizantes depositados en el suelo, procedentes de la agricultura intensiva, y por las deyecciones del ganado. En ambos casos, los niveles de nitratos que adquiere el agua pueden ser tan elevados que constituyen una seria amenaza para la salud humana.

tóxicos vertido ríos

Según informes del Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC en sus siglas en inglés), grupo creado por las Naciones Unidas y la Organización Meteorológica Mundial, España ha incrementado la emisión de gases de efecto invernadero en un 53% entre 1990 y 2005. El Ministerio del Medio Ambiente, aseguraba ya en 1998 que “el grado de contaminación de las aguas aumenta a medida que van discurriendo por núcleos urbanos e industriales, llegando, en algunos casos, a un estado muy degradado en sus tramos medios y finales.

Por citar una de las peores catástrofes ecológicas que han quedado en la impunidad, el accidente del Prestige en 2002 que produjo el derrame de 77 mil toneladas de fuel al mar fue juzgado diez años después sin determinar responsabilidades ni culpables.

Artículo 47. Derecho a la vivienda.

Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada.

Según la Fundación RAIS unas 40.000 personas no tienen hogar y un millón y medio de familias vive en infraviviendas. Desde 2008 se han desalojado a más de 400.000 familias de sus casas.

Además, la economía de mercado convierte en mercancía a la vivienda, permitiendo especular sobre ella, por muchos planes de protección oficial que se ejecuten.

desahucios

Artículo 51. Defensa de los consumidores.

Los poderes públicos garantizarán la defensa de los consumidores y usuarios, protegiendo, mediante procedimientos eficaces, la seguridad, la salud y los legítimos intereses económicos de los mismos.

A pesar de que el leitmotiv de la economía de mercado es que es una economía de consumo, lo cierto es que es toda una falacia pues la tendencia es a poder consumir menos bienes al aumentar el paro y al ser los salarios cada vez más miserables, debido a la presión que ejercen sobre éstos esa mano de obra sobrante desesperada por encontrar un trabajo.

Y para asegurar que a algunos ilusos de la izquierda oportunista se le ocurra desde el congreso tocar lo esencial de esta constitución, es decir, los artículos 33 y 38, el artículo 8 establece que “las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire” tienen como misión garantizar “el ordenamiento constitucional.

Secretaría de Agitación y Propaganda del Comité Central del P.C.O.E.

 


[1]             Informe “Una economía al servicio del 1 %”, Oxfam Intermon, 2016

[2]             “Piden 125 años de cárcel para 300 sindicalistas”, Diagonal, 17 de julio de 2014.

[3]             Agencia EFE: Redacción deportes, 17 de febrero 2016




CONDOLENCIAS DEL COMITÉ CENTRAL DEL PCOE CON EL COMPAÑERO FIDEL CASTRO RUZ

El fallecimiento del Comandante Fidel Alejandro Castro Ruz supone la pérdida del referente más importante en la actualidad que tienen todos aquellos obreros que luchan por la justicia social, por la emancipación de su clase y por el Socialismo.

Su actitud inquebrantable y su bravura, fiel reflejo del pueblo cubano, frente a los feroces embates del imperialismo, nos ha enseñado que la fortaleza de los revolucionarios radica en su fidelidad a los principios y en tener conciencia de que la verdad, la fuerza de la razón y la Historia están de nuestra parte.

En nombre de todos los militantes del Partido Comunista Obrero Español queremos transmitir nuestras condolencias al Pueblo Cubano y al Partido Comunista de Cuba por la muerte del compañero Fidel Castro sabiendo que, sin embargo, la muerte hace de su persona un referente eterno que vivifica las aspiraciones revolucionarias de los obreros del mundo.

¡Hasta la Victoria Siempre!

Madrid, a 26 de noviembre de 2016.

COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E)




Por la absolución de Raquel Tenías

El 22 de marzo de 2014 y tras participar en las Marchas de la Dignidad Raquel Tenías fue arremetida de manera violenta por un grupo de antidisturbios que la aplastaron contra el suelo. Se le obligó a permanecer 7 horas de pie, sin poder ir al baño y con los brazos en alto. Permaneció incomunicada dos días.

Se le aplicó la ley antiterrorista, cuyo objetivo real comprobamos una vez más que es reprimir a los movimientos de protesta y sobre todo a los trabajadores organizados.

El Ministerio Fiscal, a la que la Constitución encomienda promover acciones legales « en defensa de la legalidad, de los derechos de los ciudadanos y del «interés público», pide cuatro años de cárcel para esta madre de 41 años y empleada de un restaurante por «desórdenes públicos» y «atentados a la autoridad».

El papel del Estado y sus instituciones es defender un régimen que produce miseria, hambre, desesperación, enfermedades mentales, sobre-explotación y guerras de rapiña. Y mientras reprime con toda la fuerza de su Ley, de su Constitución, a aquellos que se rebelan contra dicho régimen acusándolos de “desorden público”, el Estado español en coalición con las potencias imperialistas impone el desorden y el caos en el mundo armando a fascistas religiosos a través de su aliado Arabia Saudita. País donde se aplica el mismo código penal que el Estado Islámico y que incluye ejecuciones sumarias (decapitaciones) en público.

Frente a la resistencia que produce y producirá la quiebra económica, social y política del sistema capitalista el Estado ejerce y ejercerá cada vez mayor violencia y represión siendo evidente ya su carácter fascista.

El Partido Comunista Obrero Español pide la absolución de Raquel Tenías y la excarcelación de todos aquellos trabajadores organizados sindical o políticamente que actualmente pisan la cárcel por defender los intereses de la clase obrera.

 

Secretaría de Movimiento Obrero y de Masas del Comité Central
movimientoobreroydemasas@pcoe.net

PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (PCOE)
pcoe@pcoe.net – https://www.pcoe.net




El marxismo-leninismo y el feminismo

A partir de la década de los 70 del siglo pasado, el llamado feminismo “marxista” busca un lugar en las luchas sociales separado del feminismo pequeño burgués. Sin embargo, los partidos marxistas-leninistas son contrarios a su inclusión en sus filas como grupo organizado, o como corriente de opinión, porque colige que escinde las fuerzas revolucionarias en la lucha por el socialismo; aunque, el feminismo, “marxista o proletario”, como también se denomina, objeta razones para lo opuesto. Como antecedente clave tenemos que Clara Zetkin, comunista alemana, en cierta ocasión se entrevistó con Lenin y éste rechazó sin paliativos su feminismo. Desde entonces, se viene argumentando que los partidos marxistas leninistas se han transformado en organizaciones “machistas” porque rechazan el feminismo en general, incluso el “feminismo marxista-leninista” o el “feminismo proletario”, de moda entre la juventud actual.

Pero ¿Qué es el feminismo? “El feminismo es una “Ideología” que defiende que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres”. Si aceptamos esta definición, no queda otro remedio que declarar con toda rotundidad que el feminismo nada tiene que ver con el marxismo-leninismo. Si un partido comunista aceptara el feminismo cualquiera que sea la forma que éste adopte, se desnaturalizaría, porque el marxismo es la ideología de la clase obrera, no solo de un país, sino de todo el mundo, sin distinción de raza, sexo etc. El marxismo pues, se sostiene en la lucha de clases y no de personas y menos aún entre personas de distintos sexos.

En modo alguno un Partido Comunista puede admitir ningún elemento de división o de fraccionamiento en sus filas. Precisamente esta es la esencia del Partido leninista, la cohesión ideológica, la unidad férrea, que conlleva la disciplina también férrea, armas imprescindibles para luchar contra los capitalistas y vencerlos. El Partido Comunista tiene que ser diametralmente opuesto a la discriminación de sexo, de raza… Por ello es incongruente la admisión del feminismo que supone la división sexual entre la misma clase, pero no la de la mujer, por el contrario, ésta tiene los mismos derechos y deberes que el hombre.

El feminismo cualquiera que sea, plantea sus luchas sobre bases falsas y antimarxistas. El pensamiento machista, el diccionario machista, las leyes machistas, la discriminación espiritual de la mujer trabajadora, así como la cultura en general orientada al desprecio de la mujer, forman parte de las superestructuras que emanan del tipo de estructuras económicas que identifica a la sociedad capitalista. Son las estructuras económicas clasistas, por tanto, discriminatorias, las que engendran dicho pensamiento, al mismo tiempo que el comportamiento machista y hasta que dichas estructuras no sean remplazadas por otras nuevas, en este caso, por las estructuras económicas socialistas, no se comenzará a solucionar el problema en toda su dimensión y profundidad. Por esta razón, es imposible que en el capitalismo desaparezca ni el machismo ni la explotación de la mujer en sus dos vertientes, la laboral y la doméstica. En la sociedad capitalista hay mujeres multimillonarias pertenecientes a la gran burguesía, que son culpables de que la mujer trabajadora gane menos que su sexo opuesto en un mismo centro de trabajo. Hay mujeres burguesas que explotan y esclavizan a los trabajadores. La igualdad de salarios durante el capitalismo, es la igualdad entre esclavos, El salario es la esencia de la explotación del trabajador. Por este motivo, aunque la mujer trabajadora y el hombre “trabajador”, -aquí se pierde el término “feminismo” y surge el de clase forzosamente- ganasen lo mismo, todavía hay hombres (burgueses) que continúan esclavizando a la mujer, pero a la mujer “trabajadora”, al igual que al hombre trabajador. Por supuesto, que el Partido Comunista luchará en el capitalismo por la igualdad entre el hombre trabajador  y la mujer trabajadora, como también lucha por la subida de los salarios y por mejores condiciones de vida para el pueblo trabajador, aun sabiendo, que el capitalismo tiene los resortes suficientes para mitigar nuestros éxitos y para hacer retornar nuestras conquistas de mil formas distintas.

Por otro lado, la situación de la ama de casa no variará jamás en el capitalismo porque ¿cómo se supera este tipo de explotación? ¿Con leyes represivas? ¿Dándole un salario a la “ama de casa”? En el capitalismo, las leyes represivas pueden castigar al trabajador machista, no lo hará nunca al burgués que es el que las dictará, pero en modo alguno  eliminará la explotación de la ama de casa, porque la causa que lo genera, el capitalismo, continúa existiendo, de igual forma que un salario por muy grande, tampoco la hará desaparecer, por el contrario, legalizaría el estatus de las amas de casa provocando la desidia en muchas mujeres a la hora de buscar un trabajo.

Sin la mujer trabajadora militante no habrá revolución anticapitalista posible y sin revolución no habrá emancipación de la clase obrera, que es la llamada para liberar a todas las clases explotadas por el capitalismo. El PCOE tiene abierta sus puertas a todas las mujeres que quieran luchar contra todas las maneras de explotación.