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Ante el terrorismo patronal solo cabe la organización obrera

Siniestralidad

Desde enero hasta julio, se han producido en España un total de 541.098 accidentes laborales, experimentando dicha cifra un aumento del 1% respecto al mismo periodo del año anterior. A su vez, han muerto un total de 250 trabajadores, 4 más que en el mismo periodo de 2017, lo que supone un aumento del 1,6%, según datos publicados por el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social.

De este modo, España ocupa el cuarto puesto en accidentes mortales y el tercero en número de incidentes graves en la Unión Europea (UE). Esta estadística es el fiel reflejo del riesgo que corre la clase obrera cada día que se levanta para ir a trabajar. Riesgo que, en no pocos casos, como constatan las cifras, acaba con la vida de cientos de trabajadores. La clase obrera no tienen más remedio que jugarse la vida para subsistir con las migajas que le da el capitalista.

El empeoramiento de las condiciones laborales a consecuencia de las sucesivas reformas laborales emprendidas por el PSOE y el PP han traído consigo un incremento de la siniestralidad laboral, fruto de las nulas medidas de prevención de riesgos laborales y las jornadas frenéticas e interminables que provocan el desarrollo de enfermedades crónicas.

Así, se observa que el 41,7% de los accidentes laborales se producen por sobreesfuerzo, trauma psíquico, radiaciones o ruidos. Mientras que el 58,3% restante de los accidentes laborales se producen por la ausencia de medidas de seguridad que garanticen la integridad física de los trabajadores y por la nula prevención de los accidentes.

La precariedad y la externalización en todos los sectores productivos no solo han producido un aumento de la temporalidad y la inestabilidad, así como un descenso de los salarios, sino que han repercutido directamente en la seguridad y salud de la clase obrera. En la mayor parte de los casos, los trabajadores no reciben la formación adecuada en materia de prevención, ni están equipados correctamente para desempeñar el trabajo.

Culpar de esta realidad a la patronal supondría un análisis simplificado de la misma y dejaría fuera de este un elemento clave: la complicidad de los sindicatos amarillos CCOO y UGT en el aumento de la precariedad laboral y, por consiguiente, en el de los accidentes laborales. No hemos de olvidar que estos sindicatos, pese a criticar mezquinamente la reforma laboral, han colaborado directamente con el capital para que pudiese llevarse a cabo, traicionando una vez más al proletariado y evidenciando que únicamente representan los intereses de la burguesía.

El empeoramiento de las condiciones laborales y el incremento de la siniestralidad laboral es consecuencia directa del pactismo tramposo que propugnan estos sindicatos y la patronal, que encuentra en estas organizaciones una gran herramienta para llevar a cabo los continuos atropellos que los obreros sufrimos día a día. Mientras, el capital sigue incrementando sus ganancias a costa del expolio al que nos somete.

La conciliación entre burgueses y proletarios, entre sindicatos y empresa, es una quimera. La patronal no tiene otro objetivo que maximizar sus ganancias y su principal forma de hacerlo es empeorar las condiciones laborales de los trabajadores, sin importarle en absoluto que cientos de obreros mueran en el centro de trabajo.

Por ello, ante esta situación, la clase obrera no tiene otra salida que organizarse en torno a sindicatos de clase y combativos miembros de la Federación Sindical Mundial (FSM). Sindicatos que hacen valer sus intereses y que se enfrentan a los continuos ataques de la burguesía, que, si no encuentra obstáculo alguno, seguirá arremetiendo contra nosotros hasta destruir nuestras vidas.

La política del “pacto social” y del consenso entre empresas y sindicatos no es más que una estrategia heredada del franquismo. CCOO y UGT toman el relevo del Sindicato Vertical, diciendo ejercer de intermediarios entre trabajadores y capitalistas, cuando la realidad demuestra que representan únicamente los intereses de la patronal en detrimento de los obreros.

Los accidentes laborales y la precariedad seguirán en aumento mientras estas organizaciones sigan teniendo presencia en los centros de trabajo, de ahí la necesidad de formar parte de sindicatos de clase miembros de la FSM. Solo de este modo podremos defender nuestros intereses de clase. Pongamos freno al terrorismo patronal, que tantas vidas se ha llevado por delante.

¡Ante la siniestralidad, organización y lucha!

¡Trabajador, defiende tus intereses!

¡Organízate en los sindicatos de clase!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




Los restos del genocida Franco tendrán un nuevo lugar de culto: la Almudena

Franco

El gobierno del PSOE, dirigido por Pedro Sánchez y surgido tras la moción de censura, comunicó que una de sus primeras medidas sería iniciar los trámites legales para exhumar al dictador Franco del Valle de los Caídos, monumento de exaltación al franquismo por excelencia.

Esta medida solo es una estrategia de marketing que el PSOE ha utilizado para ganar votos. Sin embargo, el traslado del genocida Franco puede derivar en un problema mayor, ya que la familia del mismo ha expresado su deseo de enterrarlo en la catedral de la Almudena. Así, podríamos pasar a tener un lugar de peregrinaje para los fascistas en pleno centro de Madrid.

La Iglesia, como no podía ser de otro modo, ha jugado su papel histórico y se ha negado a impedir que se lleve a cabo semejante atropello para todos los antifascistas y represaliados que sufrieron la dictadura, de la que el actual régimen es heredero.

Hechos como este demuestran la línea continuista que se impuso en la mal llamada Transición española, proceso que los medios de comunicación de masas han elogiado incontables veces para sostener el sistema actual.

Sin embargo, pese a la reiterada manipulación de los medios de comunicación de masas, la realidad es distinta. Tras la muerte de Franco, hubo un pacto entre élites políticas y económicas para iniciar una serie de medidas cosméticas que darían apariencia de democracia al Estado español, ya que no podía permitirse que un país abiertamente fascista entrara en la OTAN. De ahí que, en este proceso, EE.UU. desempeñara una labor fundamental en el lavado de cara de la dictadura.

El resultado de todo ello lo encontramos en la realidad actual: no existe separación de poderes, por tanto, el poder judicial no es independiente y está politizado, como se vio en el juicio a los líderes del procés. El Ejército está plagado de altos mandos abiertamente fascistas, que hacen continuas loas al franquismo sin consecuencia ninguna y que defienden el golpe de Estado de 1936.

Del mismo modo, cargos políticos de la dictadura como Martín Villa o Utrera Molina siguen sin ser juzgados, a pesar de que existe una causa abierta contra ellos por delitos de lesa humanidad, y torturadores como Billy el Niño siguen libres y reciben una prestación por parte del Estado.

Mientras tanto, existen fundaciones fascistas como la Fundación Francisco Franco que no solo son legales, sino que también están subvencionadas por el Estado. Por otro lado, 120.000 asesinados por el franquismo durante la Guerra Civil siguen enterrados en cunetas. El Estado español es el segundo país con mayor número de desaparecidos de todo el planeta.

Todos estos elementos denotan la verdadera esencia de este Estado: un Estado fascista, heredero del franquismo, cuyo anterior jefe de Estado fue elegido por el mismo Franco, quien le hizo jurar los principios del Movimiento.

Así, durante la Transición española, hubo una pequeña reforma cosmética que mantuvo la estructura fascista del Estado, que sigue reprimiendo de forma brutal a todo aquel que cuestione el sistema imperante: artistas, twitteros, comunistas, sindicalistas o anarquistas son perseguidos de forma constante.

Nosotros, el pueblo trabajador debemos hacer frente al fascismo, que cada vez se oculta menos. Debemos formar un frente antifascista amplio que entierre definitivamente al fascismo y lo lleve al basurero de la historia. De lo contrario, la represión y la violencia contra nosotros irá en aumento en la medida en que la crisis que atraviesa el Estado español, que se encuentra sumido en enormes contradicciones, avance y cree más miseria.

¡Ante el fascismo unidad y lucha!

¡Madrid será la tumba del fascismo!

Comité Local del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




El amianto: otra muestra del terrorismo patronal

Amianto

El pasado 19 de octubre, la Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) del Colegio de Educación Infantil y Primaria (CEIP) Luis de Góngora, ubicado en Leganés, ha exigido la eliminación del amianto presente en el centro de enseñanza. En diversas zonas del colegio existen niveles preocupantes de este mineral cancerígeno, a lo que se le suma un notable estado de deterioro en las instalaciones.

El Luis de Góngora no es el único lugar que tiene problemas relacionados con el amianto. Actualmente, 45 trenes de Metro de Madrid se encuentran paralizados por la presencia de este componente y estaciones como Pavones, Príncipe de Vergara, Vinateros, Canillejas, Torre Arias, Portazgo, Avenida de la Paz, Pirámides, Campamento, Las Musas, Esperanza y Buenos Aires han sido recientemente desamiantadas, pese a que era un problema que se conocía desde hace mucho tiempo.

El caso de Metro Madrid es aún más preocupante si cabe. Hace menos de un mes, se confirmó la noticia del fallecimiento del primer trabajador de Metro al que se le reconoció enfermedad por exposición al amianto. Metro de Madrid sabía desde 2003 que algunos de sus trenes (pinturas, algunos materiales, bastidores…) contenían este elemento, pero no fue hasta 2017 cuando se lo comunicó a los trabajadores. Solo en este año han sido reconocidos 5 casos de enfermedades graves en trabajadores relacionadas con el amianto. La situación es insostenible.

El amianto, utilizado en construcción durante el siglo XX, ya fue señalado por aquel entonces por las autoridades médicas como cancerígeno. Los productos relacionados con este mineral provocaron una elevada cifra de muertos por cáncer a partir del año 1906. Sin embargo, España no prohibió su uso hasta 2002 y la Unión Europea no hizo lo propio hasta 2005. Los trabajadores tuvieron que esperar casi 100 años desde que se dieron a conocer los riesgos del amianto para que este se prohibiera.

Pese a la prohibición, este material sigue presente en millones de edificios sin que nadie haga nada por retirarlo. Los casos de cáncer de pulmón relacionados con la exposición al amianto aumentaron en 2015 hasta alcanzar el medio millar al año. El amianto, a pesar de todo, sigue presente en nuestra vida diaria.

El uso del amianto afecta a miles de trabajadores cada año. Es una parte más del terrorismo patronal que tiene sometido al proletariado. Los obreros no tienen suficiente con interminables jornadas laborales, salarios miserables o ritmos de trabajo extremadamente intensos que acaban lentamente con su salud; además, tienen que enfrentarse a enfermedades graves que pueden empujarles a la muerte por culpa de trabajar expuestos al amianto.

Todo esto no es más que otro desprecio por parte del patrón hacia la vida del obrero. En el capitalismo, el trabajador solo es una mercancía que sirve al empresario para ensanchar desmesuradamente su riqueza. Al burgués no le importan las vidas de los trabajadores; solo le importa la riqueza. Y la conseguirá pasando por encima de toda vida necesaria.

El ansia de la burguesía por acumular capital y las pésimas condiciones laborales a las que es sometido el proletariado solo acabará con el Socialismo, único sistema que permitirá a los trabajadores alcanzar la democracia real y barrer de la faz de la tierra a la criminal clase burguesa y a su miserable sistema capitalista, que hoy nos ahoga y nos mata.

¡TRABAJADOR, LUCHA POR TU SALUD Y POR TUS DERECHOS!

¡SIN PARTIDO NO HAY REVOLUCIÓN!

¡ORGANÍZATE EN EL PCOE!

Comité Local del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




El PCOE acude a la manifestación antirrepresiva por los derechos y libertades democráticas

Antirepresion

El pasado sábado 20 de octubre, el PCOE acudió a la Manifestación antirrepresiva por los derechos y libertades democráticas, convocada por el Movimiento Antirrepresivo de Madrid (Marmad). El objetivo de dicha concentración no era otro que alertar sobre la escalada represiva que se está viviendo hoy día en el Estado español, en el cual se persigue de manera implacable a todo aquel que cuestione el orden imperante: represión a artistas, activistas, twitteros, comunistas, sindicalistas, periodistas, anarquistas….

La manifestación, a pesar de la lluvia, consiguió congregar a un gran número de personas, y se inició en la calle Atocha, recorrió Jacinto Benavente y desembocó en la Puerta del Sol.

Al final de la manifestación, se leyeron unos comunicados que explicaban los motivos por los cuales se convocó la marcha, que no eran otros que la amnistía total para los represaliados por el Estado español y la lucha por los derechos y libertades del pueblo trabajador. Estos derechos están siendo recortados con el único fin de reprimir toda voz disidente, intentando preservar un régimen caduco, heredado del franquismo e inmerso en sus propias contradicciones.

Desde el PCOE condenamos de manera total esta oleada represiva, ante la que solo cabe la organización del pueblo trabajador en torno al Frente Único del Pueblo. Si no, nos someterán y nos arrebatarán todos los derechos que hemos conquistado.

¡Por los derechos y libertades del pueblo trabajador!

¡Combatamos su represión con organización!

¡Organízate con el PCOE para combatir al estado fascista!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




Presupuestos generales del estado: oportunismo y fascismo cogidos de la mano

El pasado mes de septiembre, el Presidente del Gobierno decía, con referencia a la votación parlamentaria favorable a la exhumación del tirano Franco del Valle de los caídos que “España da un paso histórico. Hoy nuestra democracia es mejor”. La Vicepresidenta del Gobierno señalaba, para justificar dicha decisión “se trata de resolver una anomalía extraordinaria: la de tener al dictador en un mausoleo de Estado y en un lugar donde puede ser exaltado (…) No hay paz y concordia mientras que los restos de Franco estén en el mismo lugar que los de las víctimas”.

El pasado 11 de octubre, el Parlament de Catalunya aprobó una Resolución por la que ésta cámara, en su punto tercero “El Parlament rechaza y condena el posicionamiento del rey Felipe VI y su intervención en el conflicto catalán así como la justificación de la violencia por parte de los cuerpos policiales el 1 de octubre” y en su punto cuarto “El Parlament reafirma su compromiso con los valores republicanos y apuesta por la abolición de una institución caduca y antidemocrática como la monarquía”. Esta resolución fue propuesta por Catalunya en Comú-Podem, y tuvo el voto favorable de els Comuns, ERC y JxCat, esto es, la mayoría absoluta del Parlament.

El Gobierno del PSOE ha decidido actuar contra dicha resolución recurriéndola ante el Tribunal Constitucional, según el Ejecutivo, como respuesta política a la resolución del Parlament argumentando para ello que la figura del Rey está fuera de cualquier debate partidista, atribuyendo a los grupos independentistas “en su irresponsabilidad de utilizar las instituciones catalanas para alentar el conflicto y no para servir a los intereses generales de todos los catalanes”, es decir, el Gobierno de Pedro Sánchez, ante un posicionamiento político del Parlament emplea el Tribunal Constitucional para salvaguardar dos pilares fundamentales del franquismo: La Corona y la unidad de España.

Eso es el PSOE, el partido del 155 y del GAL, que por un lado pretende exhumar al asesino del Valle de los Caídos, para querer aparentar que es de ‘izquierda’, pero que defiende con uñas y dientes la obra del asesino, su Estado y su naturaleza y principios fascistas. A ese partido lo han aupado al Gobierno PODEMOS/IU/PCE, ERC o Bildu, entre otros, sancionando las políticas fascistas de PP y C’s.

Por otro lado, tanto PODEMOS como el PSOE han suscrito un acuerdo para Presupuestos Generales del Estado donde la “medida estrella” es la subida del salario mínimo interprofesional a 900 euros mensuales, medida ya matizada por la propia Ministra de Hacienda previamente, tan siquiera, de ser aprobada. Medida estrella que no requiere de los presupuestos para hacerla posible, pues el Gobierno mediante un Real Decreto Ley podría hacerla efectiva. Esos Presupuestos son un nuevo engaño del oportunismo al pueblo, con los que tanto PSOE como PODEMOS pretenden posicionarse electoralmente, que es lo único que les importa.

Sin embargo, los Presupuestos Generales del Estado nos demuestran que el estado español vendió su soberanía a la UE, que es quien le tiene que dar el visto bueno a las cuentas. Es curioso que quiénes iban a tomar el cielo por asalto ahora vayan como corderitos a la UE, en virtud de la modificación del artículo 135 de la Constitución Española, para que les dé el visto bueno a sus actos políticos, en este caso un presupuesto, que no contienen una renta básica universal, ni contemplan la derogación de las reformas laborales de ZP ni la de Rajoy, ni contemplan la derogación de la última reforma de pensiones, ni contemplan la reducción de la edad de jubilación a los 60 años sino que se hacen en virtud de la legislación establecida por Rajoy de jubilación a los 67, etcétera.

Esos presupuestos sólo podrán salir adelante si los nacionalistas vascos y catalanes los apoyan. Y en el sentido de recabar el apoyo de ERC y de PdeCat debe fijarse la visita a Junqueras en la prisión de Lledoners por parte de Iglesias, manifestando su disposición también a visitar Waterloo si el PdeCat así se lo demanda. En octubre de 2014, en el Congreso de PODEMOS, Iglesias señalaba que “el cielo no se toma por consenso. Se toma por asalto” y también señalaba que “PP y PSOE no tienen más patria que su dinero”, cuatro años después, Iglesias se ha convertido en muñidor y en chico de los recados del Gobierno del PSOE, el mismo que defiende el encarcelamiento de los dirigentes independentistas, que apoyaron la aplicación del artículo 155 en Cataluña, y que defiende el capitalismo monopolista y perpetuar el estado fascista.

Estos Presupuestos son un ejemplo de trilerismo político y retratan la derechización de la organización oportunista PODEMOS, y con ella la opada IU/PCE que, como buenos oportunistas que son, bailan al son de la organización violeta a cambio de que a algunos de sus dirigentes les cedan un escaño, ese es su precio. Utilizan reclamos como el incremento del SMI, medida que el Gobierno puede hacer efectiva por un Real DecretoLey, o la actualización de las pensiones con el IPC sólo para el año 2019, que no recoge la aspiración de los pensionistas de que dicha actualización esté recogida por Ley, al objeto de hacer politiquería burguesa para conseguir votos, y de paso perpetuar el marco jurídico y político que hace que la clase obrera cada día esté más explotada y sumida en la miseria.

El estado español se halla en la bancarrota política y económica. La deuda externa bruta española ascendía en junio al 167% del PIB, o lo que es lo mismo, se situó en los 1,957 billones de euros; los bancos españoles – que han recibido ingentes cantidades de dinero por parte del Estado, y por ello la deuda pública española se ha multiplicado dejando en bancarrota económica al Estado – ven comprometida su viabilidad y son reconocidos como un riesgo sistémico por el propio FMI por sus inversiones realizadas en Reino Unido, EEUU, Latinoamérica, Turquía o Italia. Desde 2008 el estado no dudó en saquear aún más a los trabajadores y en endeudarse para salvar a los bancos de la quiebra, 10 años después, los bancos siguen quebrados y el Estado, también

La única salida que tiene la clase obrera es luchar por la consecución del socialismo, en unión con los campesinos pobres y todos aquéllos sectores sociales azotados por el capitalismo y su Estado, conformando un Frente Único contra el fascismo y por la consecución de un estado al servicio de dichas clases populares. ¡O se está con el Socialismo y la lucha por su consecución o se está con el Estado fascista actual y con el imperialismo!

¡TRABAJADOR, FORTALECE Y ENGROSA LAS FILAS DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL!

¡ABAJO EL ESTADO IMPERIALISTA ESPAÑOL! ¡ABAJO EL FASCISMO!

¡POR EL SOCIALISMO!

Madrid, 20 de octubre de 2018.

COMITÉ EJECUTIVO DEL PARTIDO COMUNISTA OBRERO ESPAÑOL (P.C.O.E.)




Los despidos de Alcoa o cómo beneficiarse de las desgracias ajenas

Alcoa

Desde su existencia, la burguesía y la clase política que la defiende siempre han obrado buscando únicamente su beneficio y aumentar sus ganancias, importándole poco la vida de sus trabajadores. Recortan sueldos, jornadas, en medidas de seguridad, despiden trabajadores sobrecargando de trabajo a los que quedan… con tal de sacar más dinero. Y si todo esto falla y se encuentran en una situación de pérdidas o sus beneficios se reducen, simplemente cierran la empresa y dejan en la calle a todos los trabajadores, sin importarles que de la noche a la mañana estos obreros y sus familias se queden sin ningún medio para subsistir.

Este ha sido el caso de la empresa Alcoa, donde sus trabajadores llevan ya protestando desde hace 4 años ante las continuas amenazas de cierre que se venían produciendo desde que en 2014 la multinacional trató de cerrar dos de sus plantas en el Estado español, la de A Coruña y la de Avilés. Ante las presiones de los trabajadores y gracias a su lucha lograron evitar estos cierres y conservar sus trabajos, pero la empresa ha vuelto a la carga.

Alcoa ha anunciado hace unos días que cerrará las plantas de A Coruña y Avilés dejando tirados a prácticamente 900 trabajadores (369 trabajadores directos, más 200 indirectos en la planta coruñesa y 317 en la planta avilesa). El argumento del cierre es la subida de la factura de la luz, que estas plantas son poco competitivas y el coste que paga por emitir CO2, lo que según la empresa provocó que se triplicaran las pérdidas.

Lo que fallan los empresarios de Alcoa en decir es que la multinacional se benefició durante 10 años de más de 1000 millones con la factura eléctrica en forma de ayudas pagadas por todos los consumidores a través de la propia factura. Es más, esta empresa es una de las principales beneficiarias de las subastas de interrumpibilidad convocadas por la Red Eléctrica de España. En estas subastas Alcoa cobró 142 millones en 2014, 121 millones en 2015, 125 millones en 2016, 150 millones en 2017 y 92 millones en 2018.

Pero si la empresa ha recibido tantas ayudas, ¿A qué se debe este cierre repentino? A que, como hemos dicho al principio, a la burguesía sólo le importa obtener el máximo beneficio posible, y al encontrarse con que estas plantas no les daban tanto dinero como a ellos les gustaría, privatizaron estas ayudas y beneficios, quedándose ellos con todo el dinero, y socializaron las pérdidas, haciendo que los trabajadores acaben en la calle bajo el pretexto de que no se pueden asumir y sin ofrecer ninguna solución a los mismos.

Asistimos también a una sesión de teatro y de lágrimas de cocodrilo tanto de la derecha fascista del PP, del socialfascismo del PSOE y del oportunismo de IU, Podemos y su coalición En Marea. Sin olvidarnos, por supuesto, de los sindicatos amarillos UGT y CCOO.

Los dos primeros, partidos políticos que han sido pilar fundamental de la mal llamada Transición Española y de la continuación del Régimen fascista español, también son los principales responsables de la precariedad, inestabilidad y crisis del empleo y el Estado Español. Todas y cada una de las reformas laborales que han ocurrido en nuestro país han sido tramadas y pactadas por el Partido Popular, el Partido Socialista Obrero Español en consonancia con la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) y CCOO y UGT (de los que hablaremos más adelante). Ellos han sido quienes, hasta el día de hoy, han ido facilitando el despido, han reprimido al pueblo en sus manifestaciones, quienes respaldan las guerras imperialistas contra los trabajadores de otros países y quienes, a cada año que pasa, aumentan la precariedad y la temporalidad del empleo. Entonces, sin lugar a dudas, sus “reivindicaciones” no son más que puro teatro con el que intentan tomar el pelo a los trabajadores de Alcoa ante su dramática situación.

En el otro bando, tenemos a la socialdemocracia española de Izquierda Unida, Podemos y su coalición gallega En Marea. Los que hasta el día de hoy han defendido “el cambio” y “gobernar para la gente”, pero que en la práctica sólo han servido de muleta para el capitalismo en su etapa de podredumbre, con la creación de pisos de lujo por parte de Manuela Carmena en la ciudad de Madrid, la exposición y extorsión a los trabajadores del metro de Barcelona realizada por Ada Colau (recordemos, exponiendo datos personales y las nóminas de los mismos) o la persecución de manteros tanto en Madrid, Barcelona o A Coruña. ¿Qué proponen esta panda de impresentables? Proponen lo de siempre, lo propio de la socialdemocracia, lo que sabemos que lo único que hace es seguir beneficiando a los empresarios: la reforma. En ningún momento se atreven ni si quiera a plantear la expropiación por parte del Estado de la empresa, aun sabiendo que estarían respaldados por la Constitución Española, en concreto el artículo 128.1 (Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general) y 128.2 (Se reconoce la iniciativa pública en la actividad económica. Mediante ley se podrá reservar al sector público recursos o servicios esenciales, especialmente en caso de monopolio y asimismo acordar la intervención de empresas cuando así lo exigiere el interés general). ¿Por qué, entonces, no se acogen a esta posibilidad? Porque, por una parte, la Constitución sólo es un panfleto propagandístico del Estado y, por otra, como venimos denunciando durante décadas los comunistas, la socialdemocracia es la pata izquierda del capitalismo, proponen exactamente lo mismo, pero con una capa de maquillaje. Las reivindicaciones de esta gente se limitan a pedir que no se cierre la fábrica, que no hay motivos para hacerlo. Es decir, que a pesar del auténtico despilfarro público que se ha realizado para beneficiar a Alcoa, asumen una posición equidistante que no perjudique a los empresarios.

Por último, y no por ello menos importante, no podríamos olvidar en este desfile de vergüenza, manipuladores y vendeobreros a los sindicatos del régimen: Comisiones Obreras y Unión General de Trabajadores. Desde el PCOE no nos hemos cansado, ni nos cansaremos, de denunciar las políticas y artimañas antiobreras que estos dos sindicatos han practicado desde los centros de trabajo para engañar al trabajador y alejarlo tanto del sindicalismo como de la conciencia de clase. Nosotros no nos olvidamos de los Pactos de la Moncloa, de cómo evitan el derogar las continuas reformas laborales y, por mencionar un caso más reciente, de cómo han traicionado y vendido a los trabajadores del sector de las TIC, firmando un convenio que expone totalmente a la clase trabajadora para su despiece. No puede existir, de ninguna forma, sindicalismo de clase bajo el yugo de CCOO y UGT.

Por eso, desde el Partido Comunista Obrero Español tenemos claro cuál es el camino: la expropiación y socialización de todas las empresas que engrasan sus engranajes con la sangre del trabajador. No admitimos ni una reforma más del capitalismo, puesto que los intereses de los trabajadores son completamente antagónicos con los de la clase burguesa. Para conseguir todo esto, es necesario romper con todo oportunismo político presente en nuestras filas y organizarnos en un Frente Único del Pueblo que se dirija firme hacia el sistema gobernado por los trabajadores: el socialismo.

¡Camarada, engrosa las filas del PCOE!

¡Por el marxismo-leninismo!

¡Por el socialismo!

Os despidos de Alcoa ou como beneficiarse das desgracias alleas

Desde a súa existencia, a burguesía e a clase política que a defende sempre obraron buscando únicamente o seu beneficio e aumentar as súas ganancias, importándolle pouco a vida dos seus traballadores. Recortan soldos, xornadas, en medidas de seguridade, despiden traballadores sobrecargando de traballo aos que quedan… con tal de sacar máis diñeiro. E se todo isto falla e atópanse nunha situación de perdas ou simplemente os seus beneficios redúcense, simplemente pechan a empresa e deixan na rúa a tódolos traballadores, sen importarlles que da noite á mañá estes obreiros e as súas familias queden sen ningún medio para subsistir.

Este foi o caso da empresa Alcoa, onde os seus traballadores levan xa protestando desde hai 4 anos ante as continuas ameazas de peche que se viñan producindo desde que en 2014 a multinacional tratou de pechar dúas das súas plantas no Estado español, a de A Coruña e a de Avilés. Ante as presións dos traballadores e grazas a súa loita lograron evitar estes peches e conservar os seus traballos, pero a empresa volveu á carga.

Alcoa anunciou fai uns días que pechará as plantas de A Coruña e Avilés deixando tirados a prácticamente 900 traballadores (369 traballadores directos máis 200 indirectos na planta coruñesa e 317 na planta avilesa). O argumento do peche é a subida da factura da luz, que estas plantas son pouco competitivas e o custo que paga por emitir CO2, o que segundo a empresa provocou que se triplicasen as perdas.

O que fallan os empresarios de Alcoa en dicir é que a multinacional se beneficiou durante 10 anos de máis de 1000 millóns coa factura eléctrica en forma de axudas pagas por tódolos consumidores a través da propia factura. É máis, esta empresa é unha das principais beneficiarias das poxas de interrumpibilidade convocadas pola Rede Eléctrica de España. Nestas poxas Alcoa cobrou 142 millóns en 2014, 121 millóns en 2015, 125 millóns en 2016, 150 millóns en 2017 e 92 millóns en 2018.

Pero se a empresa recibiu tantas axudas, A que se debe este peche repentino? A que, como dixemos ao principio, á burguesía só lle importa obter o máximo beneficio posible, e ao atoparse con que estas plantas non lles daban tanto  diñeiro como a eles lles gustaría, privatizaron estas axudas e beneficios, quedándose eles con todo o diñeiro, e socializaron as perdas, facendo que os traballadores acaben na rúa baixo o pretexto de que non se poden asumir e sen ofrecer ningunha solución aos mesmos.

Asistimos tamén a unha sesión de teatro e de bágoas de crocodilo tanto da dereita fascista do PP, do socialfascismo do PSOE e do oportunismo de EU, Podemos e a súa coalición En Marea. Sen esquecernos, por suposto, dos sindicatos amarelos UGT e CCOO.

Os dous primeiros, partídos políticos que foron alicerce fundamental da mal chamada Transición Española e da continuación do Réxime fascista español, tamén son os principais responsables da precariedade, inestabilidade e crise do emprego e o Estado Español. Todas e cada unha das reformas laborais que ocorreron no noso país foron tramadas e pactadas polo Partido Popular, o Partido Socialista Obreiro Español en consonancia coa Confederación Española de Organizacións Empresariais ( CEOE) e CCOO e UXT (dos que falaremos más adiante). Eles foron quenes, ata o día de hoxe, foron facilitando o despido, reprimiron ao pobo nas súas manifestacións, quenes apoian as guerras imperialistas contra os traballadores doutros países e quen, a cada ano que pasa, aumentan a precaridade e a temporalidade do emprego. Entón, sen dúbida, as súas “reivindicacións” non son máis que puro teatro co que tentan tomar o pelo aos traballadores de Alcoa ante a súa dramática situación.

No outro bando, temos á socialdemocria española de Esquerda Unida, Podemos e a súa coalición galega En Marea. Os que ata o día de hoxe defenderon “o cambio” e “gobernar para a xente”, pero que na práctica só serviron de muleta para o capitalismo na súa etapa de podremia, coa creación de pisos de luxo por parte de Manuela Carmena na cidade de Madrid, a exposición e extorsión aos traballadores do metro de Barcelona realizada por Ada Colau (lembremos, expoñendo datos persoais e as nóminas dos mesmos) ou a persecución de manteiros tanto en Madrid, Barcelona ou A Coruña. Que propoñen esta cuadrilla de impresentables? Propoñen o de sempre, o propio da socialdemocracia, o que sabemos que o único que fai é seguir beneficiando aos empresarios: a reforma. En ningún momento se atreven nin se queira a plantexar a expropiación por parte do Estado da empresa, aínda sabendo que estarían apoiados pola Constitución Española, en concreto o artigo 128.1 (Toda a riqueza do país nas súas distintas formas e sexa cal for a súa titularidade está subordinada ao interese xeral) e 128.2 (Recoñécese a iniciativa pública na actividade económica. Mediante lei poderase reservar ao sector público recursos ou servizos esenciais, especialmente en caso de monopolio e así mesmo acordar a intervención de empresas cando así o esixise o interese xeral). Por que, entón, non se acollen a esta posibilidade? Porque, por unha parte, a Constitución só é un panfleto propagandístico do Estado e, por outra, como vimos denunciando durante décadas os comunistas, a socialdemocracia é a pata esquerda do capitalismo, propoñen exactamente o mesmo que a dereita, pero cunha capa de maquillaxe. As reivindicacións desta xente limítanse a pedir que non se peche a fábrica, que non hai motivos para facelo. É dicir, que a pesar do auténtico malgasto público que se realizou para beneficiar a Alcoa, asumen unha posición equidistante que non prexudique aos empresarios.

Por último, e non por iso menos importante, non poderiamos esquecer neste desfile de vergoña, manipuladores e vendeobreiros aos sindicatos do réxime: Comisións Obreras e Unión Xeral de Traballadores. Desde o PCOE non nos cansamos, nin nos cansaremos, de denunciar as políticas e artimañas antiobreiras que estes dous sindicatos practicaron desde os centros de traballo para enganar ao traballador e afastalo tanto do sindicalismo como da conciencia de clase. Nós non esquecemos dos Pactos da Moncloa, de como evitan o derrogar as continuas reformas laborais e, por mencionar un caso máis recente, de como traizoaron e venderon aos traballadores do sector das TIC asinando un convenio que expón totalmente á clase traballadora para o seu despezamento. Non pode existir, de ningún xeito, sindicalismo de clase baixo o xugo de CCOO e UGT.

Por iso, desde o Partido Comunista Obrero Español temos claro cal é o camiño: a expropiación e socialización de todas as empresas que engrasan as súas engrenaxes co sangue do traballador. Non admitimos nin unha reforma máis do capitalismo, posto que os intereses dos traballadores son completamente antagónicos cos da clase burguesa. Para conseguir todo isto, é necesario romper con todo oportunismo político presente na nosa filas e organizarnos nunha Fronte Única do Pobo que se dirixa firme cara ao sistema gobernado polos traballadores: o socialismo.

Camarada, engrosa as filas do PCOE!

Polo marxismo-leninismo!

Polo socialismo!




El PCOE lleva la reforma agraria a los pueblos agrícolas de la provincia de Sevilla

ReformaAgraria

Nuestra organización está denunciando en los pueblos agrícolas de la provincia de Sevilla las políticas para acabar con los cultivos de la aceituna (entre otros) en Andalucía, por parte de las instituciones burguesas y los partidos políticos presentes en los parlamentos andaluz y estatal, desde la Junta de Andalucía hasta el Estado Español, vía agencias como Extenda y el Instituto de Comercio Exterior.

Lo hemos hecho ya ante los jornaleros y pequeños campesinos de Brenes, Los Rosales, Cantillana, Sanlúcar la Mayor, o Espartinas, que nos han transmitido cómo se ven asfixiados por las condiciones de trabajo y de vida, por el desempleo, la precariedad, la incertidumbre, los bajísimos salarios, las pésimas condiciones de prevención y seguridad, el alto coste de vida y de producción impuesto por los monopolios de la banca, de seguros, de la industria, de la química, de la distribución y la comercialización.

La situación del campo andaluz es insostenible para aquellos que producen las materias primas que necesita la sociedad para mantenerse en pie cada día, mientras en el lado opuesto, los terratenientes, los señoritos y los capitalistas viven en la opulencia y la abundancia al apropiarse del fruto de ese trabajo.

Y en el campo andaluz, fruto del subdesarrollo al que lo han condenado, se siguen produciendo estampas anacrónicas y propias del feudalismo, siendo los señoritos y amos los que mandan y ordenan.

Los trabajadores del campo nos cuentan cómo de caro les puede salir matar un conejo para dar de comer a su familia (con multas de hasta 300 euros), mientras el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil mira para otro lado ante las cacerías de ciervos para disfrute de la parasitaria aristocracia y burguesía local y estatal.

Nos cuentan cómo los mismos de siempre, incluidos los Mario Conde, Benjumea (fundadores de Abengoa), Ybarra, … o la iglesia se apropian de la tierra arramplando con las pocas zonas ‘públicas’ que quedan de la provincia.

Vemos cómo en el Aljarafe los olivares son arrancados en nombre del santo hormigón que ni siquiera ha servido para hacer accesible la vivienda, dejando hipotecada y sin tierra con la que producir alimentos a una clase trabajadora cuya juventud no tiene otra salida que emigrar a la ciudad o a otras regiones o países.

Hemos constatado el interés y la necesidad de los jornaleros y pequeños campesinos sevillanos por la transformación profunda que propone el PCOE, a través de una reforma agraria que pondrá en manos del pueblo andaluz las riquezas naturales, así como los monopolios que parasitan y mantienen en el subdesarrollo al campo andaluz.

El PCOE de Sevilla seguirá llevando su programa revolucionario, además de a los centros de trabajo de la ciudad, a los trabajadores agrícolas de la provincia de Sevilla, que están pidiendo a gritos un cambio profundo de las estructuras económicas, políticas y sociales de nuestra tierra. Cambio que no vendrá por la vía parlamentaria como insisten los lacayos politiqueros del capital (la derecha y la ‘izquierda’del sistema). Sino uniendo y vertebrando a las clases populares del campo y la ciudad, a través del Frente Único del Pueblo, para que sean ellas mismas las que cojan las riendas y el control de las inmensas riquezas que emanan del campo andaluz.

Secretaría de Agitación y Propaganda del Comité Provincial del PCOE en Sevilla




Cuando subsistir no es suficiente: El Gobierno de Madrid y su odio a quienes menos tienen

Pobreza

Como si encontrarse en una situación de miseria absoluta no fuese suficiente, como si el hecho de que una persona no pueda permitirse ni un techo bajo el que vivir fuese poco relevante, la Comunidad de Madrid no cesa en sus ataques hacia los más perjudicados por el sistema capitalista.

El Gobierno regional está exigiendo a las personas sin hogar, a quienes menos tienen, que le notifiquen cuánto dinero obtienen por actividades como pedir dinero en la calle, recoger chatarra o cantar en el metro para poder descontárselo de las míseras ayudas sociales que reciben. Una vez más, se demuestra el expolio incesante al que somete el capitalismo a los trabajadores que se encuentran en la extrema pobreza a consecuencia de este sistema criminal, que no duda en parasitar al proletariado hasta llevarlo a la muerte.

Por mucho que Ángel Garrido intente vender a la Comunidad de Madrid como una de las mejores regiones europeas, la realidad es muy distinta, y actos rastreros como este desenmascaran a esta “modélica región” de la que tanto se enorgullecen.

Este absoluto desprecio por la vida de los trabajadores y de aquellos que no tienen oportunidad para trabajar no es nuevo para los madrileños. Según los últimos datos publicados por el Instituto de Estadística de la Comunidad de Madrid a los que tenemos acceso, una de cada cinco personas están en riesgo de pobreza o exclusión social, es decir, cerca de 1.400.000 madrileños. De entre ellos, los que mas sufren esta realidad tan extrema son las personas desempleadas con una tasa del 52,8% en riesgo de pobreza o exclusión social.

El Gobierno regional quiere canalizar el dinero hasta de las personas que no lo tienen con el único fin de saciar la sed de ganancias de la burguesía. Es una institución corrupta cuya única función es apropiarse del dinero de los más pobres para otorgárselo a los más ricos y cumplir con sus deseos.

Pero el capitalismo no solo ataca a las personas desempleadas; la tasa de riesgo de pobreza o exclusión social en la Comunidad de Madrid es de un 13,2% entre las personas ocupadas. Ni con el trabajo asalariado pueden los trabajadores subsistir bajo el capitalismo. Y, como consecuencia de esto, en Madrid tres de cada diez menores –323.000 niños– está en riesgo de pobreza.

Este fenómeno es una de las consecuencias de un sistema que lo devora todo a su paso, con el único propósito de maximizar los beneficios de la burguesía, y en el que el bienestar de las personas no tiene la menor importancia. Un sistema que no es capaz ni de asegurar un hogar a aquellos a quienes roban la fuerza de su trabajo. Un sistema que hace que ciudades y países se vendan al mejor postor, como es el caso de Madrid.

Pero esto no es un caso aislado que ocurre únicamente en la Comunidad de Madrid; en todo el Estado español y en todo el mundo el capitalismo arrasa con todo cuanto puede. Como decía Marx, “el capitalismo tiende a destruir sus dos fuentes de riqueza: la naturaleza y el ser humano”.

Nosotros luchamos por un sistema diametralmente opuesto. Luchamos por un sistema que sea capaz de asegurar que todas las personas tengan un trabajo estable y digno. Un sistema que sea capaz de proporcionar vivienda y alimento a todos sus trabajadores, pues son ellos quienes hacen que funcione el mundo. Un sistema que asegure una salud y una educación pública y de calidad para garantizar el bienestar de las personas. La única salida a esta masacre que vivimos diariamente, en la que el trabajador desfallece mientras el parásito burgués vive de sumir en la miseria al proletariado, es el Socialismo. Un sistema por y para los trabajadores.

¡ANTE LOS ATAQUES DE LA PATRONAL, ORGANIZACIÓN OBRERA!

¡SIN PARTIDO NO HAY REVOLUCIÓN!

¡ORGANÍZATE EN EL PCOE!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




Boro y la represión al periodismo crítico

Boro

El monopolio que la burguesía ejerce sobre los medios de producción, base sobre la que se erige este sistema criminal, necesita justificarse y legitimarse. Para ello, la burguesía no duda en invertir ingentes cantidades de dinero para hacerse con el monopolio de los grandes medios de comunicación de masas, instrumentos que emplea para manipular a la opinión pública en favor de sus intereses y en contra de los del pueblo trabajador.

El poder de la propaganda disfrazada de periodismo no pasa desapercibido para quienes ostentan el poder, y es por ello que les resulta tan molesto el periodismo crítico y alternativo que pone al descubierto sus mentiras, revela sus falacias y deja en evidencia la endeblez de sus relatos. Relatos impuestos a costa de difundirlos de forma constante y masiva entre la población, envenenando con sus mentiras al pueblo trabajador y evitando el razonamiento crítico. En definitiva, intentando que su ‘verdad’ sea hegemónica.

Un ejemplo de periodismo incómodo es el practicado por el reportero Jorge Correa ‘Boro’, un habitual colaborador en medios como La Haine Kaosenlared, que ahora se enfrenta a un juicio por una supuesta agresión a dos agentes de policía que se habría dado mientras el periodista cubría la manifestación Jaque a la monarquía, en marzo de 2014. En concreto, se enfrenta a una pena de prisión de 6 años, así como al pago de 6.200 euros de indemnización exigidos por los propios agentes.

La violencia ejercida por los cuerpos represivos del Estado, siempre presentes en cualquier contexto de movilización popular y reivindicativa, fue especialmente cruda en 2014 debido al número y afluencia de dichas protestas, tales como la iniciativa Rodea el Congreso y similares. Dicha violencia quedó debidamente documentada gracias a periodistas como el propio Boro, quien, cámara en mano, tuvo que enfrentarse a los empujones y agresiones de los lacayos uniformados mientras trataba de proteger a una compañera.

Las imágenes grabadas durante aquellos días incomodaron a la burguesía. Ponen nítidamente de manifiesto el carácter clasista de los cuerpos policiales, que no dudan en emplear la más cruda de las violencias contra todo periodista que sea percibido como una amenaza para sus amos. Dejan en evidencia la arbitrariedad y desparpajo con la que los agentes ‘imponen la ley’ sobre el pueblo trabajador, al que someten a toda clase de humillaciones, tanto físicas como verbales. Por todo ello, reporteros como Boro son señalados como objetivo a silenciar con el fin de crear un clima de miedo e incertidumbre entre el proletariado combativo. Cualquiera que sea identificado como un elemento perturbador para su criminal orden social será reprimido por el Estado español.

En esta caza del disidente todo vale, pues los agentes de policía, auténticos perros de presa de la burguesía y traidores de clase, saben que la ley estará siempre de su lado. Son conscientes de que tienen el derecho a ejercer cualquier clase de atropello contra los manifestantes con total impunidad. Las denuncias dirigidas contra ellos son sistemáticamente archivadas. Es por ello que ahora arremeten contra periodistas como Boro, usando para ello un sinfín de mentiras y manipulaciones.

El Estado fascista español quiere una población sumisa y crédula, que siga únicamente las noticias emitidas por cadenas como La Sexta o TVE y que lea únicamente las crónicas escritas por sus esbirros de periódicos del capital como El País o El Mundo. De esa manera, se aseguran que el debate público únicamente se mueva dentro de unas coordenadas limitadas, evitando así que suponga una amenaza para el sistema capitalista. Al mismo tiempo que llevan a cabo esta operación, la burguesía, dueña de los medios de comunicación, silencia todo debate que aborde cuestiones espinosas que hagan peligrar sus intereses de clase. La lógica que se desprende de todo ello es que cualquier periodista o medio que ose tratar estos temas será perseguido sin cuartel por parte del Estado fascista.

Desde el Partido Comunista Obrero Español (PCOE) queremos denunciar la flagrante supresión de la libertad de información que se está llevando a cabo actualmente en España, así como alertar de la feroz represión que de muchas y variadas maneras se cierne sobre todos aquellos que cuestionan y combaten este sistema criminal. Como no podía ser de otro modo, recalcamos nuestra solidaridad hacia Boro y hacia todos aquellos representantes del periodismo crítico, alternativo y combativo que, pese a la represión del Estado fascista español, no flaquean ni un instante en su lucha por desnudar la verdad.

¡Por la libertad de información!

¡Organicémonos para combatir su represión!

¡Ni un paso atrás!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Madrid




¡OTRO ASESINATO, OTRA AGRESIÓN!

fabrica

El pasado 30 de septiembre, a las 23:45 se registraba en Náquera un nuevo accidente laboral, al caer sobre 4 trabajadores una prensa hidráulica de 20 toneladas, dejándoles inmovilizados y atrapando sus extremidades superiores bajo la misma y provocando la amputación de varios dedos en todos ellos, traumatismos en las extremidades y lo que los sanitarios calificaron de “un brazo izquierdo en estado catastrófico”.

Una vez más, los medios y la prensa burguesa señalan el “accidente” sin explicar motivos, razones o responsabilidades y encubriendo a la empresa evitando en todo momento nombrar que la empresa en la que se registra el accidente es ESTAMPACIONES METALICAS MOYMA SL, empresa dedicada a la “fabricación de estructuras metálicas y sus componentes”, y que tan solo en el año 2016 registró ventas por un valor de 8.100.000€ siendo además miembro de un grupo empresarial millonario, y en la que hace tan solo unos meses CC.OO. publicaba una instantánea con motivo de la huelga del 8M.

Poco después, el día 1 de octubre se registraba en el barrio alicantino de Benalúa la muerte de otro trabajador, esta vez de la construcción, al caerle un bloque de hormigón en la cabeza. Según los Trabajadores de Emergencias Sanitarias que asistieron al trabajador, falleció in situ.

Una vez más una empresa asesina a un trabajador, una vez más los medios la encubren, una vez más los sindicatos reaccionarios se alían con la empresa para culpar al trabajador, una vez más el Estado actuará de organismo amigable y dará una limosna a aquellos que han perdido una vida, una vez más dará una limosna a quien le han destrozado la vida, una vez más el capitalismo demuestra la total impunidad con la que la burguesía puede asesinar, agredir y destrozar a los trabajadores sin que siquiera se pueda ver un atisbo de justicia.

Tan solo en el primer semestre de 2018 se han registrado 303.876 accidentes laborales, 9556 más que el pasado año en este mismo periodo. En el País Valencià solo en este mismo periodo se cuentan 57 muertes.

La burguesía sigue asesinando y agrediendo a trabajadores, vulnerando incluso los mínimos, básicos e insultantes derechos que a los trabajadores se nos conceden como un donativo de falsa humanidad y respeto y que los sindicatos de la burguesía se encargan de desmontar poco a poco con sucesivas firmas de convenios y reformas laborales pactadas con la patronal y el Estado.

¡Trabajadores! Tan solo la solidaridad de clase, la organización y la lucha pueden salvarnos de estos asesinatos, tan solo el partido de la clase obrera puede acabar con la explotación del hombre por el hombre.

¡NI UN ASESINATO LABORAL MÁS!

¡ABAJO EL CAPITALISMO!

¡PROLETARIOS, UNÁMONOS!

Comité Regional del Partido Comunista Obrero Español (PCOE) en Valencia